www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4254579
Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos al tercer programa

de "Masterchef Celebrity".

¡Vamos allá! (ANABEL) ¡Epa!

Con esto se hace un ceviche...

El creador de estas 15 maravillas:

Abraham García. ¡Qué maravilla!

¡Te dije que no me enviaras ese WhatsApp!

¿Cómo va el tiempo? -Las 15:30 son ahora mismo.

Huele a quemado. ¡Edu! -"Oh my God".

Tu plato no dice mucho estéticamente.

A mí me han recordado a las de mi abuela.

Pero hacía las croquetas fatal.

Me ha gustado mucho verte trabajar, tus aportaciones.

Está muy bien. Muy bien.

Ha habido dos aspirantes que nos han sorprendido con sus platos:

Juan y Pepón.

Vais a cocinar para uno de los músicos

más brillantes de España:

Alejandro Sanz. ¡Ah!

(PEPÓN) Ponte con las masas de empanadilla y de la tarta.

40 minutos. Quiero un falafel de 10.

Están bien, pero yo no puedo vigilarlas.

Abriendo el horno, mirando no sé qué...

¿Te pego a la silla?

Equipo rojo, como sigáis así, el falafel no sale.

¡Me cago en la mar! ¿Qué pasa aquí?

¿Te ato? Dame la cuerda. Que no puedes cocinar.

Soy Pepito el atado. ¡Emplatad los 8 falafeles ya!

¡Ya está! ¿Y las tartas acabadas?

En el horno. Si esto está crudo.

Y el horno está apagado. ¡Eh!

¿Qué pasa aquí? Porque estoy atado, que si no...

Está buena y sabe a higo, a lo que tiene que saber.

El equipo ganador es el equipo azul.

Aspirantes, comienza el último reto de la noche:

la subasta de "Masterchef".

Grillos. Ahora sí que sí.

Esto se ha animado. Se pone calentito. 60 minutos

a la de tres. Adelante, Miri Pérez Cabrero.

¿Qué pasa aquí, tío?

Ahora.

Uy, cuidado. Retírate.

Eres como una margarita, que ahora sí, ahora no.

Defínete, mantén una línea y hazlo siempre bien.

El plato está muy rico, muy bien acabado y bien ejecutado.

Pensaba que me ibas a decir lo contrario.

Al final, tus larvas se han quedado grasientas,

insípidas, y el relleno de tu taco, aburrido.

El aspirante que no sigue en las cocinas de "Masterchef Celebrity...

es Marina.

¡Guapa!

("Come Fly With Me" de Michael Bublé)

(Música)

Buenas noches y bienvenidos al día que puede acabar con la paciencia

de alguna de nuestras celebrities.

Vamos a poner a prueba su habilidad

con uno de los utensilios más importantes en la cocina.

Vengan, por aquí. Este es el maravilloso plató de "Masterchef".

Un grupo de chinos.

Darth Vader.

(JOSÉ) Pasen por aquí.

Buenas noches. -Buenas noches.

Buenas noches. Ahí hay algo, ¿eh?

-O alguien. -O alguien.

Puede ser Juan Mari Arzak.

(IMITA) "¡Opa ahí! ¿Cómo estamos?".

¿Quitas eso, que no te veo bien, Pepe?

"Veo a Pepe negro, el paño negro".

Digo: "Esto está muy negro, amigos".

Si hay algas, que venga Baute.

(CANTA) # Algas, ah.

# Soy como un alga.

# Ah. # -Estás muy animada, ¿eh, Silvia?

-Son los nervios. Es una forma de sacarlos.

Bueno, aspirantes, bienvenidos de nuevo

a la que ya es vuestra casa.

De momento. "Como decimos, los 10 negritos".

Vamos tachando. Agatha Christie se basó en "Masterchef".

Pues sí, de momento. Además, en vuestra cara

se va reflejando que cada vez venís como más apretados.

Sí. -En la cara y...

Toca. -Y en la espalda.

Es piedra. Ya me dicen Jenny.

Sí. La Jenny. Concretamente, la Jenny.

-"Van pasando los programas y se ve quién tiene más opciones"

de llegar más lejos, y bueno, hay más tensión y más nerviosismo.

Saúl, estás como mirando abajo. ¿Qué te pasa?

Nada, estoy preocupado. Intentando analizar,

a ver qué hay ahí. -No, me miraba a mí.

Le habéis pillado.

Saúl,, ¿tú imaginabas que "Masterchef" sería tan duro?

Pues la verdad que no.

¿Qué prefieres, entrenar con la piragua o esto?

Hombre, entrenar en la piragua también es muy duro,

pero esto... es diferente.

"Me gusta ganar, y se viene a esto. Por respeto a 'Masterchef'"

se tiene que venir a ganar. Venir a quedar tercero no vale.

José, ¿tú lo estás viviendo tan duro como Saúl?

No, yo más, porque no tengo tanto cuerpo para aguantarlo.

La verdad, es muy duro. Pero bueno,

vamos aprendiendo, y la ilusión como el primer día.

Eso sí. O incluso más.

Yo creo que Anabel y Bibi

deben tener... ¡Uy, cómo estamos! Perdóname.

Es que no lo puedo remediar.

Solo te he nombrado.

Le ha poseído Chiquito. Ha hecho...

-He descansado, y entonces

es verdad que nosotras nos sentimos los retales.

Somos los retales de aquí.

-"No salimos del club de los retales ni a empujones".

No porque no queramos. Nos gustaría. Pero somos más dispersas.

Pero los retales, un poquito

de cuidado con ellos, que ahí estaban, desde la barrera.

Ahí está. Con su mantilla puesta.

Y ahora queremos ir de romanas, si es posible.

¿Sí? ¿Qué va a ser, temático?

Lo vemos nosotras temático.

Pero eso, claro está, hay que subir arriba.

Claro. Pero ¿vosotras estáis dispuestas

a trabajar duro para subir? Estoy dispuesta

a trabajar duro incluso aunque no suba arriba.

Hoy vengo en modo zen: nerviosa,

porque esa figura negra en medio... (JOSÉ) La figura negra

es Pepe, Bibi. Se llama Pepe. Claro.

Tiene nombre. ¿Qué será lo que hay ahí abajo?

Una vez que he descartado que sea

la Dama de Elche,

yo creo que es una báscula. Silvia,

¿qué habrá ahí debajo? ¿Cabra?

¡Has dicho cabra! ¡Hay una cabra!

¡Hay una cabra!

(CANTA) # Es una cabra.

# Es una cabra.

# Es una cabra. #

(JOSÉ) Qué habrá ahí. -Ah, qué habrá.

Aquí se habla mucho de báscula.

Pero yo no me voy a pesar. A mí no me pesáis.

Vamos a descubrir en qué consiste el primer reto

de la noche. A ver si se aplacan un poco.

Adelante. Pepe, sé bueno.

Aspirantes, bienvenidos a un reto

pensado para medir vuestra habilidad con las manos...

y con los ojos. (ANABEL) ¿Eh?

¿Preparados? -Sí.

Sí, chef. -¡Sí, chef!

Es una monja.

(EDU) Tira de la manta.

¡Eh! Una báscula.

La mayor pesadilla para mí y para muchos.

¡Repostería! Juan, ¿para qué crees

que hemos traído esta preciosidad de báscula?

¿Postres? -Postres no.

¿Es lo que más miedo te da? -Yo veo una báscula y pienso

en la tarta charlotte, que la tengo aún en mis pesadillas.

Pero la Charlotte ya la has hecho.

Bueno... No, no la hizo.

No la hice.

La deconstruyó. Cómo sois.

(EDU) "Hemos pensado un postre, y me ha horripilado la idea".

Creo que he hecho más postres aquí que en toda mi vida.

Y digo: "Otra vez un postre no, por favor".

Detectamos que os falta habilidad con el cuchillo. Manejarlo bien

es fundamental en una cocina profesional,

que además os puede librar

de llevaros los dedos por delante,

como ya les ha ocurrido a Saúl, José, Juan, Patricia...

Creo que a casi todos.

Cortar es de las cosas más difíciles de la cocina.

Cortar sin cortarse.

Edu, ¿cuántos cuchillos sueles utilizar

en tu cocina? Seis o siete.

Uno para coda cosa. ¿Sí?

No. Uno.

No, dos. Uno grande y uno pequeño.

El cuchillo usado para todo no vale para nada.

Y... ¿qué me quieres decir con esto, Jordi?

-Hombre... -Pues que estás fuera,

porque solo tienes un cuchillo en casa. ¡Otro!

Mira, tienes que cortar, y pesamos lo que llevas de sangre dentro.

Vamos a pesar a Anabel, que es la más pesada de todas.

¿En brunoise o a la juliana? Ahora lo verás.

Cada cuchillo tiene una función.

No es lo mismo cortar una rebanada de pan

que un trozo de carne o una manzana.

¿Cómo vas de cuchillos? -Fatal.

Además de poner a prueba vuestra destreza con el cuchillo,

también deberéis demostrar vuestra precisión.

Por eso hemos decidido

poneros una prueba infalible.

Debéis cortar un kilo exacto

de cebolla en brunoise.

Pepón, ¿has oído alguna vez el término brunoise?

Sí. Lo acabo de oír, que lo ha dicho Anabel.

Porque lo ha dicho Anabel.

¿Y en qué consiste? En cortar en trocitos pequeños.

Pones la cebolla: tatatá y tatatá.

Así es. Es un corte específico

que consiste en cortar los alimentos,

sobre todo verduras, en cuadraditos más o menos

de un tamaño de entre uno y cinco milímetros.

El primer aspirante que consiga el kilo exacto

ganará una importante ventaja. ¡Ay!

Ya estamos con las ventajas. Cuando creáis

que tenéis el kilo, debéis traerlo y pesarlo aquí.

No vamos a aceptar ni un gramo arriba ni un gramo abajo.

Queremos el kilo exacto, y cortado como os hemos pedido.

En brunoise. (ANABEL RÍE)

En una brunoise perfecta.

Bien de llorar.

Si os quedáis cortos, deberéis volver

a vuestro puesto y seguir cortando.

Y si os pasáis, debéis volver y quitar lo que sobra.

No lo haréis aquí delante.

Un kilo exacto. (HABLA EN INGLÉS)

Ay, qué horror.

"Un kilo, ni un gramo más ni un gramo menos".

Vaya leche. Total, por una chispita de cebolla más,

que le hace una mancha al leopardo... Pues no.

Si el corte no es perfecto,

nosotros quitaremos los trozos malos.

Así que... podéis ir a vuestras cocinas.

(PATRICIA) Chicos, cuidado con los dedos.

(ANABEL) No os cortéis.

No voy a correr. Os lo digo.

¿Preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

El tiempo para entrar al súper comienza en tres, dos, uno, ya.

(ANABEL) ¡Vamos allá!

Venga, cestas, cestas. (BIBIANA) Con la de cebollas

que hay, ¿para qué esas carreras?

-Va, va. Dejad un huequito por ahí.

Hala. -La cebollita.

(BIBIANA) No vamos a coger 300 kilos de cebolla.

Vámonos.

Qué bien pegada tienen la piel.

Pues sí. -Con lo poco que me gusta

la cebolla, tía. -No te gusta la cabeza de cerdo,

no te gusta la cebolla. Algo te tendrá que gustar.

Que me hace llorar.

Estamos muy callados, ¿no? -Estamos superconcentrados.

(Grito)

¡Joder, Bibi! ¡Qué susto me ha dado!

¡Se me han caído mis cebollas!

Creíamos que te habías cortado la mano, tía.

-La madre que te parió. -Ah, no. La cebolla no se ha caído.

Se ha caído la cacerola nada más.

(EDU) Y si te cortas, ¿qué vas a hacer?

(PEPÓN) Si se corta, la que lía. -Con lo bien que yo voy, creo.

Bibi. ¿Qué?

Con el cuchillo del pan no. Con un cebollero, y fino.

Este es cebollero. ¿Seguro?

No lo sé. Yo lo llamo cebollero. -¿Puedo pesar?

Adelante, claro. 250. Vale, me falta un poco.

250 gruesos. Hay que hacerlo brunoise.

Vale. La brunoise es muy pequeñita.

Cuanto más pequeña, mejor.

(BIBIANA GRUÑE) -Bibi,

deja de gritar sin sentido. -Cállate, que no hago nada.

La libertad individual

de cada uno... Que no hable, que no cante,

que no grite. Pero ¿qué queréis? -¡Ay, Bibi!

¡Calla ya, por Dios! -¡Pero digo la otra!

¡Tú corta cabezas de cochino y ya está!

(ANABEL) Jo, el kilito de cebollas.

-Soy tan bajita

que no puedo apuntalar la punta y cortar.

Te veo triste.

La cebolla me hace llorar.

Tranquila, yo te lo arreglo rápido.

Jordi, por Dios.

No me importa ponérmela, pero no puedo respirar.

Por la boca. Respira por la boca.

Pero... Ya está.

Maravilloso. No vas a llorar nada.

Hazme caso.

630. Ya sabes lo que te queda.

Ya estoy llorando. -¿Queréis una máscara?

-¿En serio?

Aspirantes, ¿alguien más quiere gafas?

Con esto no se llora. Yo solo lloro

por sensibilidad que tengo, que me rebosa.

-Te las voy a pedir, porque voy a empezar a llorar en poco.

A ver.

Dale ahí, fuerte.

Casi que las voy a cambiar. Si necesitas el tubo,

pídelo. Sí. Y las aletas.

Ahora tengo que respirar por la boca.

Es que son enanas las cebollas. -Hubieran puesto unas hermosas

de a kilo...

Vamos, señores. Yo no veo aquí

a nadie correr. Está en juego

una ventaja muy importante.

Espero que no la tenga Juan.

¡Ah! -Bibi,

no me des más sustos. -¿Te has cortado?

No lo sé. -¿Cómo que no lo sabes?

No me da tiempo a mirar.

Bibiana, ¿seguro que no te has cortado?

Nada que merezca la pena.

Juan, te faltan 110 gramitos.

Viene Edu con mucha cebolla. Vamos, vamos.

¡Ay!

Un momento. Espera, el repaso.

Fíjate qué trozos más grandes.

Irregulares todos. Esto es una juliana.

Esto hay que repasarlo otra vez. Repasa.

Repasa. Repásalo a top. Repasa.

Yo, para calcular, debo calcular sobre algo.

Así que voy a llevar esto para pesar y calcular.

"No acostumbro a calcular el peso".

Quitando el mío. Me miro al espejo y digo: "He engordado un kilo".

Solo con mirarme.

Nada, te quedan solo 600 gramos.

Pues no me quedan cebollas que cortar.

A ver. He puesto

dos cebollas más. Me he pasado, ¿no?

50 gramos. ¡Pero corre!

Corre. Quita, que viene...

¡Corre! (PATRICIA) ¿Te has pasado, Saúl?

¡Corre, corre! Un poquito de sitio.

¡Vamos, corre! Hay que quitarlo allí. Aquí no.

Aquí no. Vaya por Dios.

Uy, me falta. 400 gramos te faltan.

No llegas. No llega. ¡Vamos!

300 gramos te faltan solo. Vamos, Saúl.

Ahora vamos a ver una cosa. Chan, chan...

Chan, chan, no. Chan, chan, mira.

¿Hay que repasar eso? Hombre.

Todo esto. ¿Esto qué es?

¿Esto es brunoise? ¡Claro!

Esto repasa. Repásalo todo.

¿Cuánto te falta? ¡La madre que te parió!

Te faltan 70 gramos.

¿Qué ha pasado? -¡Corre, Edu!

Vamos, Anabel. ¿Me faltarán 200?

Mira, solo te faltan 350. Pero ¿qué le pasa a esto?

Cuando se corta parece que merma. ¡Vamos, Silvia!

Así, a ojo, te faltan 400.

Uy. 250. Y sin gafas...

Vale. No, porque estaba apelmazado. Estaba apelmazado.

Tú sí que estás apelmazada.

¡200 gramos y lo tengo!

¡Edu!

¡Me cago en la mar!

¡Bájate de ahí!

¡Quita, que te has pasado! Te sobran

20 gramos. Lo quitas allí.

-La madre que me parió.

¡Te faltan 20! ¡20 gramitos!

¡20 gramos es muy poco! Venga, venga.

Te sobran. No jodas. Pero si le eché

dos semillas. -No me hagas correr más.

Bien. Ahí está bien.

¡Bravo, Edu! Ya está.

(BIBIANA) ¡Qué máquina eres!

El tigre de Carabanchel. El tigre de Carabanchel.

Misifú de Carabanchel.

Soy el pistolero más rápido de Carabanchel.

Acompáñanos al supermercado, por favor, Eduardo.

(JOSÉ) Pilla para todos. -Ahora viene la sorpresa.

Ven por aquí. (JOSÉ) "Yo espero que si Edu

tiene la ventaja de fastidiar"

a un compañero, no vuelva a escogerme.

Creo que ha quedado claro, después de mis brillantes inicios,

que no soy favorito para nada

y que estoy ahí, en el montón.

Edu, "Masterchef" es un camino lleno de elecciones.

Sí. Pero tú en este reto

no vas a elegir a ciegas,

porque te vamos a enseñar lo que hay en cada olla.

Vale. Te va a gustar.

¿Otra sopa? Es un ragú de ternera.

Un plato muy completo que reúne carne y hortalizas.

Vale. Y encima hoy lo vas a gozar.

¿Puedo catar y todo? Sí. Disfruta.

Ah, mira. Aquí la ternerita.

Eh, está rico, ¿eh?

¿Está rico? Está muy soso.

¿Me estáis engañando o qué?

¿Cómo está? Asqueroso.

Vale. Me estáis tomando el pelo, ¿no?

Ahí está el tigre. Bibiana, ¿qué crees que pasará?

Cualquier maldad. Los chefs tienen maldad.

Son el lado oscuro de la cocina. -Esto nunca se sabe.

Edu, a ver si esta te gusta más.

Me estáis tomando el pelo.

Salsa boloñesa.

De origen italiano,

pero usada en todo el mundo para acompañar la pasta.

Coge otra cuchara.

Sí, que no se mezclen los sabores. Eso es.

Lo has pillado. Para que la mierda de aquí

no se mezcle en esta.

Vosotros lo habéis dicho alguna vez. Dejadme que os lo diga.

Pruébalo primero. Si es que ya se ve.

No lo has probado.

Sin miedo, prueba. Asqueroso, tío.

Juan, tú estás ahí muy calladito,

muy a punto de ganar has estado.

Así mejor, para él. Yo no quiero más ventajas ya.

"Juan está diciendo: 'No quiero ventajas', porque se pasa mal".

Porque al final nos ponen en compromisos difíciles.

Pero es que aquí las ventajas pueden ser muy buenas...

Pero normalmente son puñeteras.

A ver si acertáis un poco, que estáis flojillos.

Directamente de El Bohío lo hemos traído.

Vamos con la siguiente.

Me estáis cortando todo el rollo. ¿Lo sabéis?

Atención: una maravillosa sopa minestrone,

o sopa de verduras. Vaya premio me habéis dado

por ser el tigre de Carabanchel. Pruébala.

Prueba un poquito. Tiene muy mala pinta otra vez.

Las pruebas siempre vienen con sorpresa.

Hostia, qué malo.

Prueba verdura. Estáis de cachondeo.

Qué subido está, ¿eh? Gana la prueba y se viene arriba.

Come, come. Hostia, no jodas.

Luego me decís a mí.

¿Nos entiendes con vuestros platos? Claro.

Qué trabajo más duro tenéis. Claro.

Qué ingrato. Tranquilo, no te falla el paladar.

Estos tres platos están malos. Hay errores de cocinado en todos.

Eso es algo que nos puede pasar en casa,

y debemos tener recursos para saber arreglarlo.

En eso consiste la primera parte

de este reto. ¿Que arregle esto?

Hacer comestible uno de estos platos.

Y tú, como ganador de la prueba de la cebolla,

debes elegir una de estas elaboraciones para arreglarla.

Qué prueba. Estáis enfermos de la cabeza.

Edu. Si yo fuera

un jurado de "Masterchef", a este le salvaba por los pelos.

Eliges la boloñesa. Tu ventaja no acaba aquí.

Ah, mira. Te vamos a decir qué está mal,

y solo te lo decimos a ti.

Vale. La carne picada se pasó de cocción,

le falta zanahoria, que no se cocinó,

le falta cebolla, que no está, la panceta está cruda,

el tomate está crudo, y en grande,

tiene vino tinto sin reducir,

y además tiene un exceso de sal.

Habrá que ser un poquito minucioso

para con todas estas cosas que te cuento

tú arregles esa boloñesa y la dejes perfecta.

Yo cojo esta y te la arreglo. Eso es.

Es parte de una prueba.

Así que ahora se lo contaremos a tus compañeros.

Tú, de momento, calladito.

Chitón. Eso es.

"Las ventajas en 'Masterchef' siempre tienen algún venenillo".

Pero empezamos bien el programa, con una ventaja.

Aspirantes, en esta olla está la clave de esta prueba.

(IMITA EXPLOSIÓN) -Ay, qué tensión.

Pero antes de contaros qué hay dentro y de explicaros qué hacer,

debéis saber algo muy importante:

Ay. Vais a cocinar por equipos.

(AMBAS) ¡Bien! Por equipos de tres.

¡Bien! Y los equipos

los vas a hacer tú, Edu.

Toma ventaja. Toma ventaja, Eduardo. -¡Bien!

Edu, ven conmigo.

Estoy de ventajas ya... A mi vera.

Siempre a la verita mía. Venga, Edu.

¿Es el único descolocado? ¡Qué va, hombre!

¡Uy!

Edu, tú tienes más información que tus compañeros. Te recomiendo

que lo utilices en tu beneficio para hacer los equipos.

Tú cocinarás ¿con quién?

Pues elijo a Patri, porque estaba a mi izquierda,

y a Pepón por estar a su izquierda.

Somos perras viejas. -No quiero

que haya estrategias.

A nosotras. -Que el azar hable por sí solo.

Silvia, José y Juan

será el siguiente equipo. Y el azar ha juntado

a tres de los mejores del programa.

¡Oye, déjame en paz ya!

El otro equipo entiendo que son

los tres que quedan. Saúl, Anabel y Bibiana.

Pues la retales.

Retales.

Somos las retales. -Ven aquí. Date un paseo.

Somos el mismo estilo en distintas tallas.

El club de los retales, porque nos eligen las últimas

o no nos eligen, y simplemente le tocamos a alguien.

Sujétame.

(CANTA) # Perdóname. #

A Saúl le toca con Anabel y con Bibi.

De todos modos, las ventajas

hay que saber aprovecharlas.

Si yo la estoy aprovechando.

¿Tú crees? Sí.

¿Qué tienes en nuestra contra, Eva?

Somos un buen equipo para Edu. (BIBIANA) ¡Hombre!

Edu, ¿qué tienes en contra de Saúl? ¿Qué le pasa? Pobre Saúl.

Yo lo único que digo es que Saúl...

Sí, sí.

Qué malos son, ¿eh?

-¿Qué quieres decir tú con Saúl?

Por cierto, Pepón, ¿no estabas tú aquí?

Es verdad, se ha cambiado de sitio. -Pepón...

-"Los cuchillos están volando, y cada vez volarán más".

"Y hay que tener cuidado. Los cuchillos en 'Masterchef'"

son de doble filo.

Lo mismo te ayudan para cortar una carne

que te cortan completamente si salen mal volados.

Estoy encantado con mi equipo. -Si este hombre

ha ganado dos medallas olímpicas... -Cuatro. No me quites.

Tu ventaja todavía no ha terminado.

No ha terminado, cuidado. No ha terminado.

Tú serás el capitán de tu equipo, y vas a decidir

quién es el capitán de los otros dos equipos.

Bibi, tú tienes experiencia. -En el equipo del trío lalalá,

yo creo que Saúl será el capitán.

¡Ole mi niño! -Venga, va. Ya me estreno

como capitán. ¿Y en el otro equipo?

Señala a Juan. -Voy a poner a Silvia,

porque creo que es la que debe poner ahí el sello femenino

a este trío lalalá. -Caballeros.

El equipo de Silvia,

José y Juan lo veo potente. Espérate.

-No nos precipitemos.

¿Por qué no los has escogido? Porque si quiero ganar este concurso

como tigre de Carabanchel, debo ganar a los fuertes.

Pues venga, capitán.

Vete con tus compañeros. Voy allá.

Capitán. Y jueces, a repartir los delantales.

(RISA SARCÁSTICA) "Azar".

-"Azar". -"En todo caso en la colonia".

Azahar. Pero aquí, azar, "nothing at all".

Quiere decir "nada en absoluto" en inglés.

Bueno, pues ya están hechos los equipos.

Tenéis los delantales y solo hace falta ponerse a cocinar.

Para eso, cada equipo en un puesto de cocina.

¿Al azar?

Al azar. Pues elige.

Por favor, destapad las ollas

y probad lo que hay dentro.

¡Uh! -Hostia... ¿Qué es eso?

Se puede probar, ¿eh? ¿Qué es eso?

(EDU) Está mala. Está pasada de sal,

el tomate no está picado...

No lo han picado.

Esto es lo que ha elegido Edu para vosotros. ¿Qué os parece?

¿Está buena?

Sabe buenísima. Sabe buenísima.

Madre mía. Para mí está salada.

A mí me sabe al picadillo cubano.

No te sabe a salsa boloñesa, ¿no?

Sí, exacto. Boloñesa. -A mí...

Podría ser boloñesa, pero me sabe a picadillo cubano.

Edu, por favor, diles tú cómo está la boloñesa.

Esta boloñesa está asquerosa.

Está pasada de sal, señores.

El tomate... ¡Calla!

¡Calla! ¡Ya está! ¡Vale ya, hombre!

¡Esos paladares! ¡Que estamos en "Masterchef"!

Esa boloñesa está mal cocinada.

Claro. Tiene muchos defectos.

Muchos. "No estaba muy bueno, pero claro,"

igual decimos: 'es asqueroso', y dicen:"

"Es una creación del chef...".

Venga, vas directo a la prueba de eliminación.

Vuestra misión es hacer un plato

de pasta fresca con esa elaboración.

Boloñesa. Pero no podréis hacerla de nuevo,

sino que debéis aprovechar y arreglar la que tenéis ahí.

Pensad bien lo que haréis, porque os jugáis una gran ventaja.

¿Habéis entendido? ¡Sí, chef!

¡Sí, chef!

Para echaros una mano con su sabiduría italiana

y su amor por la cocina

viene de nuevo a Masterchef, desde el restaurante Don Giovanni,

Andrea Tumbarello.

¡Andrea!

Buenas noches. Eva, ¿qué tal?

Siempre espléndida. ¿Qué tal? Qué alegría.

No. -Yo iba a ir hace poco,

y no había sitio.

¿Cómo estás? Bien. Aquí, en forma.

Más redonda. Te vemos en forma, sí.

Andrea, bienvenido. Nos encanta que vengas a "Masterchef".

¿A cuántas celebrities das de comer en tu restaurante?

A muchos. Pero... bueno, aquí veo a alguno.

Pues hoy van a cocinar las celebrities.

Tienen que arreglar una salsa boloñesa

bastante repugnante, la verdad.

Y deben convertirlo en un plato de pasta fresca.

Qué malos sois. ¿Algún consejo

para que lo hagan bien y lo arreglen?

Se puede utilizar pasta corta, pasta larga, pasta rellena...

La boloñesa es la que se usa para una lasaña.

Sabéis qué debéis cocinar,

sabéis que cocináis por equipos, pero hay más.

¡Opa! Disponéis de 80 minutos.

Y no vais a cocinar nunca

los tres miembros del equipo a la vez.

Oh, Dios mío. Lo vais a hacer por relevos.

¡No! (EDU) Madre mía, qué chocho.

¡Pero por favor!

"Sí, la verdad es que vamos subiendo escalones

en dificultad. Trabajar por equipos en relevos...".

Debes confiar mucho en la otra persona,

y cada uno cocinamos de una forma totalmente distinta.

Mientras uno cocina, los otros dos estaréis en el pasillo.

Desde ahí podéis dar indicaciones, pero nunca entrar a ayudar.

Vale. Eva irá marcando

el cambio de cocinero, que será cada ocho minutos.

Hay que decir todo lo que hagamos.

Silvia, Saúl, Edu, sois los capitanes.

Los primeros de cada equipo en empezar a cocinar

y por tanto los únicos

que podréis entrar al supermercado

y decidir qué ingredientes cogéis.

En vosotros recae la responsabilidad

de cómo arreglar esa boloñesa

y cómo aprovecharla para convertirla en un plato de pasta fresca.

Tenéis tres minutos para entrar al supermercado y coger

todo lo que necesitéis.

¿Alguna sugerencia? -Pilla para bechamel.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos, Edu. -¡Vamos, Silvia!

(PEPÓN) ¡Vamos, Edu, coge de todo!

No corras y piensa bien lo que coges.

Huevos.

Por aquí tengo muchos ingredientes.

Lo tengo fresquito y baratito.

(ANABEL) Cuando Eva dice, agua lleva.

Así es.

-Chicha, chicha.

(ANABEL) ¡Coge el vino, Saúl!

En cocinas nos callamos. Son los capitanes

los que deciden la receta de hoy.

Eso es. Ellos saben. -Madre mía.

Pero ¿dónde voy yo? ¿Qué pasa, Silvia?

Que no me cabe en el cesto todo lo que he cogido.

Cinco, cuatro,

tres, dos,... Dadme un cuenco.

...uno... Corre, corre.

A cocinas. A cocinas, Edu.

Venga, vamos. A cocinas.

(ANABEL) Venga. Vamos, cariño.

¡Ay, Dios mío!

¿No me lo pueden llevar a casa? No hay servicio a domicilio.

Tenemos la cebolla aquí. -No sabía si la teníamos.

Aspirantes, empiezan los ocho primeros minutos de cocinado.

¿Oído? ¿Empiezo yo?

Empiezan solo los capitanes. Anabel,

fuera de ahí. Ah, empiezan los capitanes. Vamos.

(PEPÓN) Empieza por la mas, niño.

A ver.

Empieza por la masa. Deja todo eso ahí.

¿Tienes clara la masa, Edu?

Sí. -Vale.

Haz medio kilo. -Medio kilo es mucho.

Pero sabemos las medidas para eso.

Me paso.

No te pases. -Medio kilo.

¿Le meto medio kilo? -Medio kilo

son cinco huevos. -Medio kilo.

Medio kilo. -Vale.

Cinco huevos, tres yemas.

500. -Más o menos la mitad de la bolsa.

Andrea, ya ves cómo es la prueba. Les hemos hecho

una olla con boloñesa que no está acabada.

Se trata de arreglarla. Así es cómo no hacerla.

Sí, efectivamente.

Cruda. Y deben hacerla bien.

Una buena boloñesa lleva tiempo. Mucho tiempo.

Es pochar esa verdura antes... Exactamente.

El apio, la zanahoria, la cebolla...

Dejarlas bien, luego meter la carne, el vino...

Rehogar, rehogar...

¿Has echado ya los cinco huevos?

Pongo cuatro. ¿Cinco? -Vale.

Tú mismo. -Como tú lo veas.

¿Quieres entrenarte en casa para crecer en la cocina

al mismo ritmo que nuestros aspirantes?

Pues entra en nuestra aplicación y podrás superar todo tipo de retos

con nuestras recetas y consejitos exclusivos.

Así que ya sabes: no lo dudes.

Acuérdate un puntito de sal y aceite.

Sal no lleva la pasta.

¿Estás segura? -No lleva.

Vale.

No chafes, envuelve. Envuelve. -¿Has echado aceite?

No, todavía no. -Ah.

Con la masa hecha se echa el chorrito.

Que no sabía si lo había echado. -No, todavía no.

Pero le he preguntado nada más. -No aplastes, amasa. No aplastes.

Saúl, aguanta ahí, hombre.

No aplastes. -Aguanta la presión.

Te va a salir cojonudo. -Tú con nuestro equipo.

Es que ¿las estás oyendo? -Ya está.

Si las he tenido en mi equipo. -Venga, mi vida.

Y cuando tengas masa, sácalo fuera

y que absorba toda. -De sobra para lo que querías.

Se va a tatuar cinco anillos y va a poner "Anabel y Bibiana".

"2017". -Esto está dominado.

Pero lo sé.

"En la cocina, que haya menos hijos de su madre. Por ejemplo".

Estoy muy zen.

Se ve que está megazen. -Se me ve zen.

Dale caña. Esa masa tiene buena pinta.

Igual le falta un poco de harina.

Está muy dura, tío. -Es que yo

le echaría otro huevo. -No, déjalo.

-Que se le está rompiendo. Yo le tiraría

un huevo más. Pero como tú veas.

Le voy a echar otra yema. -Sí, mete otra.

Mete otra, que está muy dura.

(SAÚL) Esto no me mola nada. Esto está muy seco.

Tranquilo, dale.

No me gusta el tacto que tiene. Otro chorrito, va.

(ANDREA) Este no necesita amasadora.

Tiene brazos como jamones. Más fuerte que el vinagre.

Atención, aspirantes: primer cambio

de cocineros. Mira cómo está esto.

¿No ves el tacto que tiene?

"¿Qué ha pasado con la masa, Edu?". -"No lo entiendo".

"Es una cosa que es matemática".

Además, pensaba que yo era la Masa de Carabanchel.

Voy a empezar de nuevo.

¡Que no, tío! ¡Que eso se puede recuperar!

Empiezo de nuevo y a tomar por culo.

Resérvala por si acaso. -Ya está en la basura.

(PEPÓN) "Cuando una cosa no funciona, mejor empezar desde cero".

La masa está mal, y yo he decidido hacer una nueva.

Tienes ahí un poquito de clara, por si quisieras añadir.

Sí, voy a ponérsela, porque está muy dura.

¿Te gusta el tacto que tiene? ¿A que no?

A mí no me está disgustando. -Dale caña. Hay tiempo de sobra.

Dale... una buena paliza. -Ponle un poquito más

de 100 gramos. -Le pongo 200 gramos.

No, ya está. Y ahora échale un huevo y una yema.

¿Cómo va, Juan? -Está bien, mira.

Está bonita. Se está poniendo bien.

Pues envuélvela ya en papel film.

Ya puede reposar. ¿Y el papel film?

Es verdad que está muy seca, pero todos

estamos igual. -Ponla ahí.

Eso es muy poca masa. -No.

Que no, tía. -Bueno, claro, sí.

Necesitamos cuatro láminas. Ojo a Pepón

haciendo masa nueva, que no le gustaba la que hacía Edu.

Y mira la guarrada que va a hacer él.

No se la quita de los dedos. Plastilina.

Eso es una...

O sea, que la pasta es harina, le puedes echar agua...

o huevo. O un huevo.

No las dos cosas. No tiene sentido. Las dos cosas no.

¿Qué tal esa masa? -Bien.

Film y a la nevera.

(SAÚL) A la nevera.

(ANABEL) ¡Voy! Vamos a la salsa.

(BIBIANA) Saca solo los tomates.

-También los trozos gordos de carne.

Y había cachos de carne cruda. Luego habrá que...

No, eso después... -Ya...

-Primero voy a triturar esto.

No te pases con la mantequilla. -¿Mucho?

-Mucho. Menos mantequilla. (JOSÉ) La mitad.

Iremos luego, Juan, a cortar zanahorias...

-Y Apio. -...y un poquito de apio.

¿Qué plato harías tú?

Yo haría una lasaña con la bechamel, que le va a quitar la sal,

y luego, el secreto de mi madre,

que utilizaba pasta seca y no la cocinaba antes.

Y claro, la pasta se cocina chupando bechamel, tomate...

Un sabor que te mueres.

¿Lo vuelvo a echar?

Mantenlo aparte. -¿Sí?

Pica zanahoria. Sí.

¡Aspirantes, cambio de cocinero!

Vale, cambio. Voy yo.

Voy yo. Voy yo, sí.

Vale, tomate. El tomate de la salsa.

Con eso que has triturado, reducimos sabor con la zanahoria,

la cebolla, sin nada de sal para que pierda,

está muy potente de sal.

Y la carne no se pasa porque ya está pasada,

está hecha de más creo. -La idea es hacer raviolis,

rellenarlos con la carne para que no se note mucho el sabor,

un poquito de azúcar, dónde está el azúcar.

-Todavía, no, Bibi, todavía, no, luego.

-Bueno, tú no te preocupes, no puedo seguir hablando

y no es porque yo no quiera, que hablo mucho,

pero es porque quiero hacer esto. -¿Cómo va la cebolla, Bibi?

-Voy muy bien. -Vale, si ves que está muy fuerte.

-No, está bien. -Vale.

Silvia y Juan lo han dejado todo bastante bien encaminado.

-José, cómo vas. -Tengo la zanahoria y el apio.

-Vale, ahora rescata los tomates, los pelas y quítales la pulpa.

-Silvia como capitana es perfecta se ha hecho mandona,

pero nosotros le haremos caso.

El problema de este tomate es que ya tiene sabor

a esta salsa que está mala. -Yo haría una salsa nueva.

-No, hay que aprovechar esa. -Vale.

-Hay que... -Pero podemos usar tomates

y añadírselo, hacer una salsa de tomate.

-Rectifiquemos la salsa. -No nos entendemos,

¿esa salsa hay que arreglarla toda?

-No, la mitad.

Yo haría mucha salsa de tomate. -Mucha.

-Y no le metería mucha verdura

porque no hay tiempo para reducirla.

-Si coges el rallador y lo haces todo finito, finito,

se hace superrápido en la sartén.

A ver, yo voy a hacer lo que me dijiste, Edu.

-Saca la panceta de allí para aprovecharla.

-¿Aprovechar la panceta?

-¿Es para la salsa? -Sí.

Atención, aspirantes,

entran de nuevo los capitanes en cocinas.

Vamos, Bibi, vente para acá, mi vida.

Venga, ya. -Cuidado, te lo quito del fuego.

-Vale. -No le metas sal al tomate.

-No. -Pero sí a la cebolla.

-Habría que ponerse a hacer

la bechamel, que yo la tengo bastante controlada.

Cuidado la cebolla, Silvia. -Sí, no te preocupes.

Voy a limpiar ahora los tomates de la salsa.

¿Qué tal, Silvia, cómo vamos? Bien.

Cuéntame, cómo funcionas con este arreglo de esta boloñesa.

Haciendo un poquito de base de nuevo para sumarle a la salsa.

¿Y qué plato vas a hacer, qué queréis hacer?

Queremos hacer unos canelones rellenos de salsa, sí.

¿Algún consejito rápido de pasta o de tal?

Yo hubiera empezado la primera cosa a hacer este fondo de principio

en vez de la pasta que podría ser de segundo.

Porque requiere guiso, guiso y guiso.

Ya, como la pasta requiere reposo. Fíjate lo que hacía tu madre

que no cocía ni la pasta.

Mi madre no la cocía. La echaba con la lasaña.

¿No la cocía? -Cocida en el horno.

Buena idea. Claro.

Pues lo utilizaremos. Suerte.

Gracias.

Esto ya está, tengo los grissini ahora, reposar

y los hacemos en tiras y listo.

Pon en una sartén un poco de aceite y fríe el tomate picado.

-No entiendo por qué lo haremos aparte.

-Porque suelta mucho líquido y tú se lo añades ahora

a la verdura con una espumadera.

¿Cuánto nos queda para la otra, lo sabes?

-Venga, al lío.

No, no, no. Ah, no.

Tú no estás cocinando.

Se lo tienes que meter tú.

-¿Yo? -Claro, yo también diría lo mismo

que me la meta él, qué graciosa.

(RÍE)

Esa cosa... -Que se te pone delante

y se oscurece. -Ese papi, esa cosa como de chico,

como para que coja el niño en brazos.

Ay, que lloro, que lloro.

Bueno, pero él lo quiere hace así. -Pues ya está.

-Ten cuidado.

-Me he cortado.

Pues dedos ya me quedan a ver...

Tres sanos, voy a tener que remar

con los muñones a este paso.

Solo haremos tres o cuatro de "canalones".

-Se dicen canelones, cana.. canalones son en los tejados.

Canalones en los tejados.

Mira Saúl.

Curándose el dedo.

Se te está pegando la... -No, no.

-Ya la ha movido.

Cambio de cocineros, chicos. Venga.

Sigue con lo mismo. -Mueve la zanahoria.

¿Vale? -Vale.

-Y en la sartén que tienes ahí mete los tomates cherry,

estos cinco cherry y unas hojitas de albahaca.

-¿Dónde están? -Aquí, ¿vale?

Cuéntame lo del tomate por si acaso...

-Es un tomate troceadito.

(RÍEN)

Mira Saúl.

No es algo personal, me dijeron que estuviera.

Tengo que estar así, perdón.

Es como hacer una mermelada. -Vale.

-¿Con un tomate? -No.

-Ya sé... -Pela los dos tomates.

-Luego cuelo las pepitas. -Que no, que es hacer mermelada,

que ya me he enterado.

Tú, eso déjalo.

Habría que echar un ojo a la masa para ver cómo está.

-Confiemos en que bien.

¿Qué tal, chef? -Échale un poquito

de harina de esa. ¿Cómo es trabajar con la retales?

Bien, muy bien, muy agitado, pero muy bien, contento.

Estoy contento, a ver si sacamos algo.

¿Te hacen caso? Sí.

Tenemos el capitán, yo creo... -Cuatro medallas

y hoy va a ganar otra. -Por aguantarnos a nosotras.

Sería la pasta con el relleno de carne, en la base quiero poner

tomate con azúcar que tiene un nombre...

Es chutney, es agridulce. Y luego una salsita al lado

de vino tinto con cebolleta,

un clavo y reducirlo muchísimo para...

-Tú sabes. -Él va a restaurantes,

pero yo estoy a régimen si no, iría.

-Yo también estoy a régimen, hago dos dietas.

-¿Dos? -Sí, con una me quedaba con hambre.

(RÍE)

El apio se lo echaría ya. -Sí, échaselo, échaselo.

Deja los tomates.

Yo pasaría, Patri. -Un litro, ochenta.

-Tú eres el capi, coño, yo pasaría el tomate a la verdura.

-Pásalo ya a la verdura.

-Yo freiría un poquito de carne picada, eh.

Para rebajar de sabor esa.

Mira el equipo verde que parece el equipo de la discordia.

No está dirigido ese equipo, ¿sabes por qué?

Porque Pepón va de capitán, también.

Efectivamente.

40 gramos de harina, 40 de mantequilla

y medio litro de leche.

-Eso es una barbaridad, hay que hacer muy poca.

-No.

-Hay que saber mandar y hay que saber ser mandado.

Pepón creo que es un tipo muy nervioso, internamente,

pero en grupo tus nervios y tus inquietudes

tienes que llevarlas de otra manera

porque es un grupo, ¿no?

¿Cómo vais? Un poquito de lío.

¿Qué pasó con la primera masa? Pues la primera masa

que estaba mal porque creo que tenía poco huevo.

¿No cogiste ninguna base de lo anterior?

Sí, todo el tomate, el tomate rallado

cogimos aquí la panceta que tenía que la usaremos

como grasa para... ¿Y dónde la vas a meter?

¿Eh? ¿Dónde la vas a meter?

Con un poco más de carne picada que vamos a hacer.

Esta es la base, bueno, el rehogado de verdura

con un poquito de vino

y con el tomate que sacamos y lo hemos rallado.

-Voy a hacer mermelada de tomate. -Que no, que es un "chutney".

-Que sí, que es mermelada de tomate.

-Chutney se llama así que es lo fino.

-Bueno será chutney o "chutna", pero haré mermelada, no lo toques.

Dadme el relevo.

Dadme el relevo.

Cambio de cocinero.

Niña, tú, vente. A Patricia.

Patri, la harina, medida, la mantequilla,

lo que no, la leche.

-Vale, hola. ¿Qué tal se te da la bechamel?

Bien. -La leche, caliéntala.

-Sí, pero no tiene que estar tan caliente esto.

Primero tendría que estar la leche pesada,

¿y dónde está la leche? Perdón. ¿Pero qué plato haréis?

Pues haremos una lasaña, ¿chicos, esto es medio litro?

-Medio litro, aquí, jarra medidora. -Dame.

Ya está, creo que es medio litro. -Mira de pesar,

ponla en el suelo, en el suelo, recta, no la cojas tú.

Recta, no la cojas, si no, cambias...

-No, Pepón, tan tonta no soy.

-Bueno, chica, no sé, ¿eso es leche o nata?

-Es nata, eh. -Es nata.

¿No lo ves?

-Vale, chicos, si empezamos a ponernos nerviosos, será peor.

Tengo claro cómo hacer la bechamel.

-Casi la haces con nata, Patri.

-Con Pepón, sí, he chocado porque

ya me estaba diciendo tantas cosas que me saturé,

además, Samantha me hablaba también y ha sido como,

no puedo más, parad.

Patricia haz la bechamel ya porque llevo aquí cinco minutos

y no has hecho nada.

Ya, es que me pongo nerviosa y es peor.

¿Eso crees que está bueno ya? Más o menos está rico.

¿Te parece que esté bueno, lo probaste?

No. -Está rica, ¿sabes qué pasa?

Que no tenemos tiempo para hablar entre nosotros

y es complicado.

Chicos, dice Patricia que no tenéis tiempo

para hablar entre vosotros. Hablad lo que queráis,

de hecho, quiero que estéis siempre hablando y saber

paso a paso qué hace y ayudaos porque no vais nada bien.

No os diré nada más.

Aquí os dejo, eh.

Ahora entras tú. -Haré la bechamel.

-¿Harás la bechamel -Sí, es que no queda,

bueno, podemos estirar la masa, pero la masa se nos va a secar

si la estiramos ya. -Yo, dice él si se puede hacer

cruda, yo la haría cruda, si se puede hacer...

Pero tiene... Patri,

tienes que ver que se espese la esto, eh.

-Que no, amor, que se espesa al enfriar

-Es la primera vez que veo eso.

¿Echo el vino? -¿Está pochadita ya?

-Sí, ponchaditas. -Pues échale.

Atención, aspirante, cambio de cocinero.

A ver.

-Mira cómo van esas salsas y regula los fuegos.

Del centro hacia fuera. -Ahí, ahí.

Tranquilo, vamos bien, no te preocupes.

Hierve, pero no espesa.

-Pero porque tiene que enfriar para que espese.

¿No lo haces así? -No.

Empieza a espesarse con que esté en el fuego.

¿Qué tal, cómo la ves? -Bueno, ahí va, ¿no?

Aquí ya tenemos tres canalones, chicos.

-Vale, perfecto. -¿Vale?

Ahora, me preocupa que no se seque. -Nosotros confiamos en la pasta

mucho en Silvia, porque ya hizo pasta en un programa y le salió

bien y pensamos que si Silvia coge la pasta con la maquinita,

el tres, el cinco...

Vamos a hacer cuatro, Saúl, que son cuatro.

-Ellos, bueno, que coman tres, nosotros somos tres.

-Cállate, que vamos a hacer cuatro.

Uno, dos, tres, cuatro, ya está.

Está perfecto, eh. -¿La masa?

Menos mal. -Tiene buena pinta, ¿no?

-Yo qué sé, yo la hubiera hecho con la... calculado así.

Dale bien, con ganas, eh.

Llévatela a la máquina, llévala ya a la máquina,

que la termines tú

que eres quien la ha hecho. -Voy, voy.

Mira Saúl ya rellenando los raviolis, es una máquina,

el día que le falle el remo me lo llevo al Bohio.

Es un tío que cocina bien, deportista, guapo, simpático,

buen concursante. Parece que hablas de mí.

Si la salsa hay que hacerla ya. -Porque la pasta hervirá

muy rápido y es meter y sacar.

-Una olla de agua y ponerla al fuego.

Cambio de cocinero.

Adiós.

Venga, Juan.

-Cuando esté el agua caliente, los metes, espérate.

-¿Qué haces, Pepón, qué estás haciendo?

-Poner un poco de carne picada, lo siento.

Déjalo, que está hirviendo, ahí, y ya está.

Tres minutos.

Añádele salsa de la otra.

-Exacto, pero dejo que se haga un poco más esta carne.

-Es que no da tiempo, no da tiempo, Pepón.

-Tenemos 15 minutos, 15.

-Que no hay nada, no tenemos nada aún.

-Tranquilo. -No, no lo estoy.

-Normal.

-No tires por si luego nos hace falta.

-Saco carne que hay demasiada para la salsa.

-Ay, Dios mío, tío.

Voy a hacer la bechamel ya. -No, no, calienta la mantequilla,

calienta la mantequilla con la calma, bien.

Y ahora mientras se funde pesas 50 gramos de harina.

Eso no es la harina, es la leche, Juan.

¡Dios, voy a explotar!

La pasta flota toda, ¿la aparto? -En el escurridor.

-Ponla en el escurridor.

-Venga, los grisinis se hacen al horno, va,

quedan 15 minutos. -Deja eso ahí,

eso corta cuatro tiras, cuatro, y enróllalas.

-Está estresadísima, tranquila. -Tranquila, cuatro tiras gorditas.

-Como si fueran para ti. -¿Cuatro de Bilbao?

-Eso. Aspirantes, volvemos a cambiar

de cocinero. Poco tomate, poco.

-Patri, ponle la mitad

de la otra, da igual como esté, no da tiempo a nada.

Venga, eso que se vaya haciendo. -Voy.

Bechamel, eso es.

Eso es, José.

No está salada, eh.

Es que esto, mira, le he tirado eso y ahora sabe

a esa, está malísima, tío.

-No le pongas sal. -Sal no le pongas.

-No le eches sal, estaba salada ya la otra.

-Ya, pero ahora no tiene sabor.

Venga, bien, muy bien.

Pon ese recto, qué bien, va a quedar de puta madre.

Ahí, perfecto y para el horno. -Al horno.

-Venga, rápido.

Ale, cierra.

Dale, al parmesano. (AMBOS) Dale al parmesano.

A Silvia te acuerdas que le dijimos lo que hacía tu mamma.

Mi pregunta es, ¿tu mamma lo hacía en 10 minutos?

No. ¿A que no?

Venga, 5 minutos, ¿vale? -5 minutos, vale.

La bechamel no está. -Muy líquida.

-¿Intento tirar más harina? -Ni se te ocurra.

Lo del equipo verde es terrible. Terrorífico.

Además, empeorando. El capitán no sé a quién manda,

Pepón, no sé a quién dirige, con lo cual es un caos total.

La puñetera bechamel, sé hacerla, ¿qué pasa?

La empecé yo, la terminó Pepón,

fue dificilísimo trabajar por relevos.

Aspirantes, último cambio de cocineros, eso significa

que quedan ocho minutos, vamos.

Ya está, ya está, Bibi. -Limpio esto nada más.

Bibi, fuera. Estoy limpiando, limpiando,

no hacía nada. En el equipo azul

hay mucha estrategia porque Bibiana ha limpiado

la cocina, mareando la perdiz, buscando el cambio de cocinero

y buscando que fuese Saúl

el que terminase la receta y así, el emplatado.

Bueno... Bueno.

Es que es un artista. Que tiemble Jordi Cruz.

No nos han dejado como burras y vamos a quedar bien.

-No se lo creen ni ellas que son retales,

pero lo que pasa

es una manera de sentirte más cómodo,

pero se está demostrando

que no hay favoritos ni hay retales.

Bien, ponle bien. -Bien, bien.

-Vale, Edu, muy buena. -Dale.

-Al horno.

Ahí está bien, Edu, cógete un plato que te guste.

A esto le falta.

Bien, bien, sí, guay. -Se tuestan que es lo importante.

-Madre mía, que estrés. -Qué horror.

-No está mal, eh.

-Está bueno. -No está mal, no.

-Ay, Patri.

Estoy agotado y eso que he entrado solo tres veces,

ocho minutos cada vez, pero es muy estresante todo.

-Guantes, Edu, guantes. -Hay tiempo para sacarlo

y darle soplete primero.

Aspirantes, último minuto.

Último minuto, venga, tira de soplete.

-Soplete. -Tira de soplete ya.

Ya, Edu.

El aceite siempre le da

un poco de jugosidad, pero una gota.

Cuidado.

Ahí, ojo.

Perfecto, perfecto, bien, pam.

-Si no lo ves, pasando, pasando. -No sé dónde ponerlo.

-Dámelos para picar, nada, fuera. -¿No os gustan o qué?

-Si te gusta a ti, sí. -Ya que los hicimos.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis,

cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

¡Tiempo! Manos arriba.

(Aplausos) ¡Bravo!

-La verdad, nos fue muy bien, tenía confianza desde el principio

a pesar de que digan que son los retales y las sobras.

Muy bien. Ha ido todo muy rodado, muy bien

y yo supercontento de ser el capitán de Anabel y Bibi.

Ahora cuando lo lleves para allá, vas así.

Aspirantes, en la prueba de hoy habéis reproducido

lo que seguro os ha pasado muchas veces en casa,

un plato estropeado, poco tiempo para arreglarlo

y una reconversión culinaria con mayor o menor éxito.

Eso es lo que vamos a comprobar ahora, Edu, Pepón y Patricia,

vais a ser los primeros.

Verde esperanza, verde...

-Espera que ahora se echarán las culpas entre ellos.

-Ahora, a posteriori, digo que he sido un mal capitán

y lo voy a solucionar.

Capitán, cómo se llama vuestro plato.

(IMITA EL ITALIANO) Ha costado un poquito porque la salsa al principio

e intentamos rehacer.

(CANTA "VOLARE") #Comenzamos siendo la masa y la masa quebraba.

#Y después la hemos arreglado hasta el cielo infinito.

#Volare, oh, oh.

(CANTAN TODOS) #Cantare, oh, oh.#

Menos mal que cantáis bien. Le hemos vendido.

¿Os puedo decir una cosa, qué tienes en la espalda?

Y tú, Edu, también.

Los puñales que os los quitéis.

Cómo habéis arreglado la boloñesa.

Pues hemos intentado recuperar tomate de la salsa,

lo hemos puesto a sofreír, lentamente, un poco de zanahoria

con un poco de cebolla.

Luego hicimos un poquito de carne

también, el añadimos vino tinto también a la salsa,

al sofrito. -Añadimos los trozos de panceta

que nos encontramos a la carne para que le diera sabor.

Quiero preguntar dos cosas, una, Pepón, ¿crees que estás,

gastronómicamente, capacitado para tirar

una masa de un compañero?

No, pero lo he consultado con ellos.

¿Estabais de acuerdo con que Pepón tire a la basura tu primera masa?

Si algo no lo tocas, no puedes decidir al 100%,

entonces yo le dejé una masa

que no cuajaba y no me parecía que estuviera bien.

Lo que hacía la masa es que se separaba, se rompía,

entonces pensé que estábamos en los primeros ocho minutos

y que es mejor rectificar una cosa que nos salió mal

que intentar salvar algo malo.

¿Está bien o está mal? Es que me estáis liando.

No, me acabas de contestar a una duda que tenía

y me gusta la contestación.

Me preocupa, quién hizo la bechamel.

La bechamel al final la he hecho yo,

pero la ha empezado Pepón.

En fin, probemos esta cosa tan floreada, por favor.

Y todos estos petalitos adornando la lasaña

que le va tan bien, ¿de quién fue la idea?

Pues mía, así un poco de color así.

Pruébale, hombre. No, eso es para comerlo a trozos.

No quiero que lo hagas de una vez.

Ah, de una cucharada. Poco a poco, coge la cuchara.

Qué manía.

Vaya jardín. Andrea, por favor.

Pues están buenos, de verdad.

El plato me cuenta lo que ha ocurrido en el cocinado.

Como tres cosas mal hechas, no hay bechamel,

con lo cual queda un amasijo en boca.

La carne mal arreglada y lo otro es la pasta

que está, prácticamente, cruda.

Y un capitán que vuelves a ser encubierto.

Das muchas órdenes, mandas, ejecutas, haces, tal y tal

y tú que deberías haber mandado, pues no se te ha oído.

Ha gobernado la anarquía absoluta hasta el punto que la única

que tenía una actitud de equipo es Patricia, acabó desquiciada,

enviándoos a la porra desde la esquina de la cocina.

Hemos hecho caso a lo que Edu nos ha ido diciendo,

pero es inevitable que cuando estás cocinando tirar de lo tuyo

y cuando estás fuera, animar

o preguntar al compañero cómo lo hace.

Creo que tampoco quería Patricia tirar la carne, pero la tiramos,

Pepón, bueno, hemos tirado mucho, coordinado, poco,

demostrado que como equipo dejáis mucho que desear

y el resultado es una lasaña volare... muy chunga.

Capitán, tú que eres el tigre, tienes un amigo felino,

llamado Garfield, como la pruebe, vuelve

a la comida para gatos, te lo digo ya.

Yo enarbolo el mea culpa en el sentido de que

es una cuestión de que cada uno tiene su forma de cocinar

y cuando ves cualquier cosa pues no lo puedes evitar.

Alguna vez desde arriba me habéis regañado

porque al compañero que tengo debajo

siempre intento yo qué sé.

Tratas de imponer tu criterio, Pepón.

No es una cuestión, Jordi, de imponer el criterio

es cuestión de intentar hacerlo bien.

-La has cagado y la has cagado y bueno, creo que hay que...

hay que intentar pues eso. no justificar los errores.

Hay una cosa muy importante, primero, que el capitán

ha querido hacer los equipos al azar

y creo que con esto aprenderás la lección.

Los equipos no se hacen al azar.

Porque no ejerciste como capitán. No, ese es mi problema.

Y te rodeaste de gente que, puede,

no están capacitadas para cocinar contigo.

Y después, Pepón, eres un capitán encubierto, pero luego

al luchar para ser capitán nunca quieres, o sea,

si quieres serlo, lucha por ganar la primera prueba,

lo serás y si no, deja de ejercer de capitán a tus compañeros.

Muy bien.

¿Contento, capitán? No, no lo estoy porque

nunca había hecho de capitán y creo que es muy difícil

hacer de capitán y es muy difícil hacer de grumete.

No creo que el capitán tenga que imponerse a gritos,

sino que el que está de vasallo tiene que decir:

"Hago lo que me digas aunque te equivoques".

Decía mi abuelo que para saber mandar

hay que saber obedecer.

¿Tú sabes obedecer? -Yo, sí.

-Ve con el mazo la próxima vez o si no,

di: "Soy yo quien mando".

-A mí Pepón me dijo la semana pasada:

"Haz masas" y punto y yo

no me enteraba qué hacía el de mi lado.

Ahora ya no es el de... Carabanchel, será el de Gales.

(Canción "Sex Bomb")

(RÍEN)

Ese sí que cantaba, el tigre de Gales.

(TARAREA)

Tom Jones, Tom Jones.

Ahí me has dado, cómo sabías.

(TARAREA)

(CANTA) #Adiós, amigos, adiós, adiós.#

(Aplausos)

Equipo azul, vamos a ver qué habéis hecho con la pasta.

Vamos allá, puedo, puedo.

-Sé que nos puedes llevar en brazos a cada una,

pero queríamos ayudarte. Mira qué comitiva más...

Comitiva de comer.

Yo jamás he hecho una bechamel así y sabía que no salía.

Es que la bechamel se espesa en el fuego, de hecho,

tiene que hervir y espesar. -La bechamel estaba puesta.

Si tú llegas y ves que no está, arréglalo.

-Pero si dices que enfriando se espesa...

Si no está de acuerdo, por qué no lo dice,

es lo que no entendí.

Está claro que el equipo retales ha sabido coser

esos retales y formar una única pieza.

¿No es así, capitán?

Bueno, creo que trabajamos muy bien en equipo,

teníamos claro el proceso, la elaboración

y bueno, me tocó a mí hacer el emplatado.

Sí, el equipo azul fue

la gran sorpresa porque pusieron a Saúl

un poco, pensando en las retales, alias lastre, pero bueno

ahí funcionamos los tres como un solo hombre.

Cómo se llama. Del título me encargo yo.

A eso me refiero, a eso me refiero.

El "past four" este va así. -Le hemos puesto

entre se ha escrito un crimen y la guerra de los mundos

por... por...

Es como alusión a las otras cocinas.

Claro la guerra de los mundos porque ahí...

O sea, el chorretón este digno de Bram Stoker, esto...

Pensamos que como estaba muy salado el plato original

y al ser, bueno, un tomate

casi dulce, casi una mermelada de tomate,

para que hubiera un sabor diferente...

-No, "chutny", "chutny".

¿Lleva vinagre, lleva algún tipo de agrio?

No. No es un chutney.

Ella se empeñó en que es un chutney

y te digo que es mermelada de tomate.

Azúcar y tomate qué va a ser.

¿Quién ha cocinado la pasta? A ver, la pasta,

propiamente, dicha, yo que la metí a la cazuela, yo.

Bueno, veo que tenéis claro quién hizo las tareas,

hay compenetración, a probar.

El plato tiene defectos, falta algo de cocción,

mucha cantidad de compota de tomate y habéis trabajado

sobre una boloñesa que la arreglasteis muy bien,

pero de ravioli tiene esto.

La mejor parte de vuestro trabajo no está en el plato, no luce,

vosotros habéis currado de verdad y a nosotros,

aparte del resultado final nos interesa ver cómo trabajáis,

cómo os organizáis, aprendéis, evolucionáis, vuestro equipo

trabajó de diez, muy bien.

Ay, capitán.

Habéis trabajado superbién.

¿Que el plato final tiene defectos? Bueno, planteasteis un plato

muy creativo, ¿que la has pegado? Pero con mucho estilo.

Y eso también nos gusta.

Bueno, pero no creo que sea todo el mérito del capitán,

el mérito es que has tenido dos ayudantas maravillosas.

Las retales estuvimos estupendas.

Que tú, capitán, ahí... se echaron para atrás,

y qué quiere usted, a sus órdenes.

Es que es la jerarquía.

No, pero que tiene mucho mérito lo que hicisteis los tres.

Porque, conjuntamente, habéis hecho un buen plato

y encima tenéis hasta dos minutos de más

para hacer "grisinis".

Se agradece ese sobreesfuerzo, ¿vale?

Ellas iban haciendo un poco lo que él decía,

pero, al final, el plato

lo montó él, lo rellenó él,

él terminó la salsa. Si en nuestro equipo

hubiera pasado eso,

lo habríamos defendido, sin duda, mejor.

¿Cómo lo ves, Andrea? Ha trabajado bien,

la pasta le faltó un puntito, le falta el toque italiano.

Es una pena que tras ese trabajo la pasta esté cruda

porque todo lo demás está espectacular.

Y el equipazo que no dábamos un duro por vosotros.

Estoy encantado con ellas.

Que nos dejen sueltas, que nos dejen sueltas.

Espérate. -Aquí no hay amigos,

esto es la guerra,

perdona que te diga. -Ah, ah.

(AMBAS) Ah...

Samantha estaba como loca cuando amasabas la pasta.

¿Sí, verdad? Como loca.

A ver, que en mi catering siempre buscamos a gente

o sea, que tienes un trabajo ahí, deja el remo.

Perfecto.

Hombre, el chico, perdona, está bien, no, es el guapo

de la edición por si alguno se cree otra cosa.

-Es Él, es Él, con mayúsculas, es Él.

Bueno, Silvia, cuéntanos, qué habéis hecho.

Hemos hecho un canelón a tres bandas, se llama el plato.

Hemos intentado arreglar la boloñesa que teníamos

haciendo un sofrito de nuevo de cebolla,

más zanahoria que tiene ese punto dulce para bajarle

el punto salado de la que ya teníamos.

Y hemos conseguido una salsa con la mitad de la salsa

que había en la olla

que nos ha gustado.

¿Y luego, la pasta la habéis cocido, no?

Por recomendación del chef,...

(SILVIA RÍE) Sigue, sigue.

La hemos horneado. ¿Te acuerdas cuando

nos explicaba la mamma? Que hace eso, que pone

las pastas crudas entre las capas de la lasaña.

Con mucha bechamel. ¿Y cuánto tiempo lo tiene?

20 minutos en el horno. 20 minutos, claro.

A ver si la pasta cruda es culpa tuya.

Hombre, yo la arreglo.

No cuentas bien las cosas. Verdad, soy mentiroso.

En fin, está bien lo que os dijo, pero cuando tienes mucho tiempo

y lo puedes meter y ahí la pasta se hace con la jugosidad.

En este caso, vamos a ver qué ha ocurrido.

Puede que la hicieran muy fina. Andrea.

Yo... ponla tú primero que yo lo arreglo.

Luego, entonces, luego.

Échale, por favor, arréglamelo, a ver cómo va.

Un poco de trufa.

Ahora sí, ahora sí, ahora me apetece más.

La trufita está bien.

Gracias por arreglar el plato.

Yo creo que os tengo que dar la enhorabuena, tiene mucho mérito

porque la prueba iba de arreglar una boloñesa

y lo habéis hecho peor todavía.

Me gusta menos este relleno que el que os dimos.

¿En serio? Lo siento, sí, lo siento.

Sí, eso nos ha dolido, lo de estropear la boloñesa

que ya estaba mala. -No me lo esperaba.

-Pensábamos que la estábamos mejorando.

-En verdad, lo que teníamos pensado

que lo mejor que teníamos era el relleno.

La boloñesa no está bien cocinada ni bien guisada,

echasteis carne cruda, ¿no? Echamos muy poquita carne cruda.

-Eso se nota. Una se queda más cruda

y la otra que estaba muy, muy guisada, desaparece.

Con lo cual es un batiburrillo que se arregla gracias

a una bechamel justita.

El resto es insufrible.

Bueno, pues, hala.

Os recomendaría que le deis un cursillo intensivo

de bechamel al equipo verde porque está rica,

lo mejor de vuestro plato lo demás...

Sabe a bechamel.

Una buena bechamel. Vosotros que sois de mi tierra,

¿esto son canalons de los de toda la vida,

de los de la yaya? ¿Pero lo dices por el tamaño...?

No, porque son un pecado. Por el gusto.

Por el gusto, es un canelón hecho con una especie de pisto crudo

con una pasta que al final logró hidratarse

y parece cocida y una bechamel más o menos.

Esto es lo que han hecho nuestros tres aspirantes fuertes.

"Fuertes".

De "MasterChef Celebrity".

Me sorprende mucho que esté mala. La boloñesa aquí, vamos, ven aquí.

Uno para ti, uno para Juanito.

Una para Pepito.

Y otra para Silvita. Silvita, ven aquí, Silvita, rica.

Ven aquí, bonita, qué bien. A ver, ahora, Pepito.

Pepito, ven, a ver si queda algo para ti.

Parece un pisto mal hecho. Sí, es verdad.

¿Cómo está el relleno? ¿Está o no está crudo?

Sí, sí. -Está crudo.

Contra más altas son las expectativas,

más alto es el porcentaje de poder fracasar.

Entonces, lo que hay que quitarnos es un poco son las expectativas

que hay y seguir trabajando.

Antes de daros nuestro veredicto, despedimos a un chef

pasional, didáctico, exigente y que siempre contagia

su amor por la cocina. Gracias, Andrea, por venir

a "MasterChef" y acompañarnos como siempre.

(Aplausos) Gracias a vosotros.

-Gracias, Andrea.

¡Chao, arrivederci!

Y perdón por la pasta.

Jueces, llega el momento de tomar las primeras decisiones

de la noche, así que, a deliberar.

Vamos a ello. Suerte, chicos.

Está Saúl, que va a ser capitán. -Y Anabel.

-No, no, no.

Alguien más tiene que haber, Edu, tú eres el capitán del otro.

Eso me da un miedo, no me tengáis en cuenta

lo que tenga que hacer mañana. -No te tenemos en cuenta nada,

ni a ti ni a ti, es más, no haremos nada de lo que nos digáis.

-Yo, sí, yo, sí.

(EDU) Cuidado.

Aspirantes, este reto tenía dos partes, arreglar una boloñesa

que la verdad, estaba incomible,

y convertirla en un gran plato de pasta fresca.

Pero la verdadera dificultad no era culinaria,

era una dificultad de comunicación.

Somos conscientes de la dificultad de cocinar entre tres

a eso hay que sumarle que alguno de vosotros

habláis tanto que os cuesta escuchar.

Bueno, hay un equipo que ha destacado, claramente,

sobre los otros dos por su compenetración,

sus ideas y, sobre todo, por el resultado final.

Y ese equipo es

el formado por...

No me lo puedo creer.

Saúl, Bibiana y Anabel.

(GRITAN Y APLAUDEN) Enhorabuena.

Pues creo que con los retales de momento hemos hecho

un gran vestido, hemos hecho uno muy lucido

con muy buen resultado y está muy bien cosido.

Que desaparezco entre estos dos.

(RÏEN)

Ay, qué guay.

Saúl, como capitán tienes que decidir

quién de tu equipo merece la ventaja

del siguiente cocinado.

Solo una persona. Sola una.

¿Una de las dos? Solo una y lo tienes que decidir.

¿Qué quieres elegir? Incluido tú.

-Incluido tú. -Tú, tú, tú.

-Anabel, va. Anabel.

Pero... -Pues muy bien.

-No se puede ser más deportivo y más deportista.

-No te preocupes. -Es muy generoso porque pensando

que esto es un concurso y ya empiezan estrategias,

pues yo qué sé, más de uno y de dos se guardan la ventaja

para él y él no lo dudó ni un momento.

Bueno, como la ventaja sea la capitanía...

(RÍEN) Quién sabe.

-No, no, escúchame, escúchame. (RÍEN)

-Igual no fui tan bueno. -¿Se puede devolver la ventaja?

(RÍEN)

No. ¿Anabel ventaja?

Anabel, enhorabuena porque tendrás una ventaja

muy importante en la prueba por equipos.

No.

Pues sí, Anabel, es una ventaja y muy importante.

Aunque como dice Corbacho,

en "MasterChef" las ventajas las carga el diablo.

Ay, por Dios. -Ya, ya.

-Mi niña.

-Empieza una nueva vida para ti, Anabel.

-Disfrútala. -Anabel, que si tienes la ventaja

de poder enviar a alguien a la prueba de eliminación,

Betancourt, Betancourt, con B, ¿acaba en T, Betancourt?

-No, en RJ.

-"Betancurtj".

Esta semana viajamos a Huelva, una provincia

con innumerables encantos naturales como el Parque Nacional de Doñana

declarado Patrimonio de la Humanidad.

O las impresionantes playas

de Matalascañas, de arena dorada y aguas cristalinas.

2017 es un año de celebraciones para Huelva.

Se cumple el 525 Aniversario del descubrimiento de América

y ha sido elegida como capital gastronómica.

La verdad es que no nos extraña, el producto local es exquisito.

De hecho, Palos de la Frontera

es líder mundial en el cultivo de fresas.

Hola, encantada. Bienvenidos, qué tal.

Encantado, un placer. Te pediré un pequeño favor,

tenemos que hacer un menú maravilloso así que,

busco el mejor fresón de Huelva.

Son de Palos el mejor fresón del mundo.

Qué tiene este fresón que a la gente le gusta tanto.

El buen hacer de nuestros agricultores, cariño,

el entorno de Doñana, lo que estás viendo.

Antonio, no vayas muy rápido, que Pepe está mayor.

Me lleva ya asfixiado, Antonio.

Mira esta qué roja, qué bonita. Preciosa.

¿No se le pone nada? Absolutamente nada.

Ni la laváis ni nada. Directamente. Directamente.

¡Hum! Está muy rica. Me encanta.

Antonio, no vas a llenar la cesta porque Eva no para.

Vas a acabar con todas, cariño. ¿Cariño me has dicho?

Qué horror. Qué bien suena. Anda.

Vámonos, Antonio. La última y me voy.

No puedo más con la espalda. Vamos. Seguimos.

Come, Pepe. Qué fresón más bueno este.

Aspirantes, hoy vamos a hacer un homenaje a El Rocío

y a todos los peregrinos que cada año llegan hasta aquí.

¿Qué os parece? Una maravilla.

-Nos parece divino. -Y al lado de la Virgen,

que nos proteja. Bueno, parece que los jueces

nos han abandonado. No sé dónde están.

Nos parece muy bien. Nos apañamos.

Se me está ocurriendo una cosa. ¿Qué?

Me he enterado que cuando estáis solos,

les imitáis y, además, lo hacéis muy bien.

(RÍEN)

Yo soy el ojo que todo lo ve.

Corbacho creo que es uno.

Edu creo que es otro. Y, claro, mi Silvia.

¿Yo?

O sea, no entiendo por qué.

¿Os atrevéis ahora, que no nos ve nadie?

Venga. Antes de que lleguen. ¿Lo vais a hacer aquí? ¿Sí?

A ver. Jordi, Samantha y Pepe, ¿no?

Pues, Pepe, cuando quieras.

Yo necesito ponerme algo en la cabeza.

(Risas)

Le falta pelo a José. ¿Estamos en situación?

Estamos. (IMITA A PEPE) ¡Aspirantes!

Bienvenidos a El Rocío. Aunque, más que un cocinado,

parece que vayamos a hacer "El bueno, el feo y el malo".

(IMITA A JORDI) El guapo, Pepe.

Vamos a cocinar un plato típico de El Rocío.

Unas fabes asturianas. El material lo vais a encontrar

en el camión de alimentos que va a estar

a 25 kilómetros de aquí,

en mitad del Parque de Doñana. Vais a ir en chancletas.

Y ahora va a hablar Samantha en tres, dos, uno. Samantha.

(IMITA A SAMANTHA) Concursantes.

(HABLA ININTELIGIBLEMENTE)

Malo.

(Risas) (HABLA ININTELIGIBLEMENTE)

¿Vale? ¡Sabooor!

¡Sabooor!

Aspirantes, como sabéis, cada semana tenéis

cada uno una ventaja. Y esta semana la ventaja

va a ser que os vais a ir a cocinar todos

a vuestra puñetera casa.

Como bien ha dicho Samantha,

o lo que he entendido yo... -¡Sabooor!

Bueno, aspirantes, esto es... ¡Oye, cuidado!

¡Venga! ¡Que vienen los jueces! ¡Hala! ¡Corred!

(RÍEN)

Hay que tomárselo con deportividad. Pepe es un cachondo.

Cuando veas la parodia, te vas a reír como Dios manda.

Cuidado. ¿Son esos?

¡Qué maravilla, hombre! Un vidrio.

¡Olé, olé!

Es muy arte. ¿Por qué a nosotros no nos traen así?

#Iba en calesa pidiendo guerra.#

¿Quién son las celebrities? ¿Ellos o nosotros?

(JALEAN) ¡Olé! ¡Olé! ¡Olé!

A ver, Eva. ¿Cómo va el compás? (JALEAN) ¡Olé, olé!

¡Eh! Con un poquito de compás, eh. ¿Qué tal, Eva?

Qué maravilla. Qué guapa estás. ¿Has visto?

Aspirantes, bienvenidos a Almonte.

Estamos en la aldea de El Rocío.

En la ermita de esta aldea, se encuentra la imagen

más venerada de toda Andalucía: la Virgen del Rocío.

La devoción que tienen los almonteños hacia su virgen,

ha conseguido traspasar fronteras.

Cada año, un millón de peregrinos camina hasta aquí en romería

desde todas las partes del mundo.

Yo entre ese millón. Hombre.

Vais a competir divididos en dos equipos.

Saúl, Anabel y Bibiana, vosotros fuisteis

el grupo que mejor cocinó en la prueba anterior.

Bueno, bueno. Saúl, tú como máximo responsable,

decidiste que fuese Anabel la que disfrutase

de una gran ventaja en esta prueba de exteriores.

A ver qué ventaja es. Tengo que decirte algo.

Anabel, hoy vas a disfrutar de todos los privilegios juntos.

¡Arte, Mari! -A ver. Esperad.

Vas a elegir los miembros de los dos equipos.

¡Toma ya! Vas a decidir qué cocina cada uno

y hasta vas a poder elegir el color de los delantales.

¡Bueno!

Bien. Gracias. -Cuánta ventaja.

Gracias.

¿A esto le llamas privilegio? Es un marrón.

En este programa, no hay que dar nada por hecho.

Bueno, Anabel, ahora me tienes que decir

qué cuatro aspirantes quieres que formen parte

del equipo azul y por qué.

Saúl. Porque yo creo que... -Por guapo.

Bueno, también, por guapo.

Porque es un gran hombre en todos los sentidos.

-¡Vaya, hombre! -Es currante, organizado,

disciplinado y da cierta tranquilidad.

Pepón. Porque sabe mucho de cocina.

Y después del toquecillo de la prueba anterior,

va a dar su opinión y criterio pero no se va a imponer,

a no ser que sea necesario.

Y Bibi, que es muy bien mandada y la parte creativa, más anárquica.

Entre los dos la pueden encauzar.

Pues nos falta un solo nombre para ese equipo azul.

Juan. Porque tira más al perfil de... de Saúl.

Pero, bueno, eso tiene como...

Es que hay que argumentar mogollón de cosas, tío.

-Tú di que te gusta y ya está. -Yo qué sé.

Ella lo ha intentado justificar. Pero ha hecho:

Mira. Estos cuatro contra estos cuatro puede estar igualado.

Sin desequilibrar la prueba. Me ha parecido muy bien.

Eso quiere decir que el equipo rojo está formado

por Edu, José, Silvia y Patricia. Sí.

Bueno, los equipos están formados, así que a por los delantales.

Pero no he elegido color. -Te vas a poner dos delantales.

-No, no. -Me da a mí que se pone dos.

Anabel, ¿tienes algún equipo preferido?

¿O te da igual ser capitana de uno u otro?

No. Me da igual. Estás de suerte,

porque puedes elegir.

¿Y el otro? Puedes elegir cuánto tiempo

estar con cada equipo.

(RÍEN) Serás la capitana de ambos.

¡Olé ahí! -Es la capitana.

-¡Eh, capitán! -No, no, no.

Escucha... -Te lo vamos a poner fácil.

Entre estos dos colores sale el marrón, ¿verdad?

Anabel. ¡Oh, qué bonito!

Este es tu delantal. Claro que sí, mujer.

(Aplausos) Tendría que ser marrón, no blanco.

Me llena de orgullo y satisfacción, pero ser capitana de los dos

me parece un reto espectacular.

Aspirantes, el menú que cocinaréis hoy consta de cuatro platos.

Un entrante. ¡Ay, Dios! Por favor.

Gazpacho de fresas y gambas. Está muy bien.

Es fácil. Un principal.

Habas con chocos y jamón de Jabugo.

¡Oh, qué rico! Un segundo.

Atún mechado con patatas. ¡Dios!

Las patatas... -Patatas hervidas.

Ahora nos acercamos. Y un postre.

Gañotes con fresas y arándanos.

Quiero que tengáis muy presente que este menú contiene

algunos de los mejores productos de esta tierra:

aceite de oliva, jamón, gamba blanca, arándanos y fresas.

Os advierto que las fresas, en concreto,

las han seleccionado Eva y Pepe

en las maravillosas plantaciones de fresón

de Palos de la Frontera.

¡Olé! -Muy bien.

(APLAUDEN)

Anabel, ¿cuál de los dos equipos quieres que elabore

el gazpacho de fresas y el atún mechado?

El azul, gazpacho y atún. Y el rojo, habas y gañotes.

Siempre me toca el postre.

Yo creo que Anabel nos ha dado el menú más complicado

sin mala intención, sin saberlo.

Creo que lo ha hecho de forma inconsciente.

Cocinaréis para 100 comensales.

¿Cuántos? ¿Cien? -¿Cómo?

¿Pero por qué invitáis a tanta gente?

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales.

Qué bien. Disponéis de 90 minutos.

Pero, ojo, porque todos los platos saldrán a la vez.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

Aspirantes, ya lo veis, sobran motivos para dejaros la piel.

A por los ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos! No me dejéis mal.

¡Venga, venga, venga! ¡Vamos!

¡Venga, chicos! -Suerte, equipo azul.

-Igualmente. -Vamos a ver.

El equipo azul, rápido. Cuando yo no esté,

que esté con el rojo, Saúl será capitán en funciones.

-Bien. -Hacéis lo que él os diga.

Hay dos platos, somos cuatro, dos para cada plato.

Juan y Bibi con el gazpacho.

Saúl, tú le quitas la piel al atún, lo troceas.

Y tú vas poniendo las patatas a hervir, que tendrá su tiempo.

Y el sofrito. Con esas dos cosas.

¿Lo tenéis claro? -Sí.

-Pues ya está. -¡Vamos, vamos!

A ver, chicos. Aquí estoy. Cuando no esté,

Corbacho va a ser el capitán en funciones.

-¿En serio? -Sí. Soy así de demente.

Hay dos platos. Dos para cada plato.

Patri y... ¿Cómo te llamas? Edu. -Encantado.

-Hacéis el postre. -Vale.

Vosotros os encargáis de las habas con el choco.

¿Vale? ¿Listos? ¡Venga, en marcha!

El reto es importante. 100 comensales, 90 minutos

y todos los platos salen juntos.

Es como, si no tienes caldo, toma tres tazas.

Chicos, atentos a las cantidades.

Es para 100 personas. 100. (BIBI) 100.

-Sí. -Podrían haber venido menos.

Equipo azul, ¿me necesitáis? -Por ahora, vamos bien.

-Vale. -Hay que tener paciencia con esto.

¡Hostia! La tinta se la saco, ¿no? -Sí.

Limpitos del todo. -Voy a poner las cazuelas.

Cualquier duda que tengáis, ya sabéis.

(GRITA) -¡Perdona!

¿Te he dado en la rodilla? -Va a ser que sí.

Venga, venga. -¡Cuidado con el cuchillo!

-No la toques. No la toques. -Perdóname, Patri.

Hay que acabar la prueba vivos.

-Se me ha quedado la pierna boba. -Hemos tarado esto.

Vamos a hacerlo bien. Es importante la cantidad.

La Virgen me la voy a meter por dentro

para que esté más cerca de mi corazón.

-Ya está. Harina, azúcar. -¿Tenéis todo claro?

-Sí. Lo estamos midiendo todo. -Las cantidades son importantes.

-Lo sé. Edu, esto está. Hay que separar las yemas y claras.

Una vez que tenga esto partido, voy al otro lado.

¿De acuerdo? -Sí, capitán.

Vale. José, me pongo contigo y los chocos. ¿Vale?

Vale. Arráncale la cabeza.

Y aprovecha las patas.

Compañeros, no sé vosotros, pero a mí me da la impresión

de que hoy vamos a tener que trabajar muy duro,

si queremos sacar este cocinado adelante.

¿Cómo lo veis? Yo creo que lo sacan.

Un solo capitán, cien comensales. Miedo me da.

¿Tenéis las chaquetillas? No te das cuenta

de lo mucho que han aprendido en estas semanas.

Confía, ten fe, ten fe, que estamos en El Rocío.

Para fe, lo que os he preparado yo para decidir

con qué equipo os vais. ¿Ah, sí?

Tengo dos fotos de la ermita de El Rocío

que tienen por detrás el color de cada equipo.

¿Cuál os gusta más? Elegida.

A mí esta. Sí, sí. A ti esta.

Te aguantas. Azul y rojo.

¿Tú querías el rojo? Me da igual.

¿Tú querías el azul? Muy contento estoy.

El azul es el color del ganador. Qué bonita la estampa.

Me la quedo. ¡Hala! Tira.

Esto se corta como mantequilla.

Vaya pasada. -Es muy tierno y jugoso.

-Qué maravilla. -Ya está la patata.

-¿Cómo vais? -Bien.

-¿Cómo vas, Saúl? -Bien.

Estoy callado porque estoy con el bisturí.

Estamos todos concentrados. Es mucho manual hoy.

-A ver si no me corto hoy. -No, no. No te cortes.

No lo empieces a marcar todavía. -Ya, ya.

Y cuenta, como mínimo, 200 filetes.

Pepón se pone nervioso cuando no es capitán.

Quiere dirigir. Pero hay que saber cuál es

tu rol, tu papel en cada momento.

A ver cómo transcurre el cocinado.

Pepón hoy estará más tranquilo, porque lo tenemos todos claro.

¿Cómo vais aquí? ¿Todos en orden?

El tema de la gamba es eterno.

-Las patatas están ya puestas. -Vale. ¿Les has echado sal?

-Échales un poco. -¿Dónde está?

Aquí. -Ahí tienes un tarro.

-Exacto. -Le echo sal sin miedo,

porque hay mucho. -Voy a pelar los ajos.

Y me voy a poner con la cebolla para el sofrito.

Y Saúl ya está con esto.

Vale. Le has quitado la piel. Muy bien.

Si necesitáis mano de obra, me lo decís.

-Ponte con las gambas. -Vale.

-La gamba es la gota malaya. -Vamos allá.

Tú las vas poniendo aquí y yo les voy quitando. Aquí están.

Después les quito toda la parte de atrás.

Rajo y le quito la tripa.

-Tiene su intríngulis. -Lo de la gamba...

-Y con dedos, vamos, minúsculos. -Pues no es mi caso.

Lo del dedo minúsculo, no me tocó.

-¿Ya has partido tomate? -El tomate no va partido.

Lo meto entero y va triturado. -¿Ni la mitad?

-No. Va triturado. -Vale. Ya está.

¿Cómo vais, equipo rojo?

-Vamos bien. -Vamos ahí.

Recordad los ajos para el sofrito. -Vale.

#Choco, choco, choco. Quiero choco, choco.#

O.K. Montamos las claras.

-¿A muerte? No. -A muerte, no.

Poco a poco. -Hay tres.

¿Sabes lo que no llevamos?

La cuenta de los chocos que llevamos.

Siete. Necesitamos 20 cebollas en cada cazuela y el ajo.

Qué escándalo esto de la tinta.

-¡Venga! ¡DJ en cabina! -¡Vamos, chicos! ¡Vamos!

(CANTA EN INGLÉS)

Venga, chicos. Concentración y buen rollo.

-¡Que el ritmo no pare! -¿Azúcar?

-Azúcar, poco a poco. -No pares, no pares.

No del tirón. -No. Poco a poco.

-¿Cómo vais con los chocos? -¿Cuántos llevamos? ¿Once?

Once. -¿Y cuántos queremos?

No, no. Vamos a querer 25.

Dios mío. Vamos a ir pillados, como siempre.

¡Me cago en la mar salada!

-Prepárate para sufrir. -Ya lo sé.

No. Tírale y luego remueves.

No lo vas a poder hacer a la vez. ¿Vale?

Equipo azul, equipo rojo, os recuerdo que son 100 comensales.

Y no quiero que esperen un segundo.

Anabel, capitana. Dígame.

Organízame a los dos equipos. Organizados están.

¿Seguro? Sí. Es muy laborioso.

Tengo a Edu y a Patri haciendo el postre.

Tengo a Silvia y a Corbacho limpiando chocos.

¿Y el atún? ¿Lo tenemos? Lo tenemos encarrilado.

Y está Juan con el tomate y las fresas para el gazpacho.

Venga. Bibi pelando las gambas.

Hay que dejarles la cabecita

y la cola para que queden bien. ¿O no es indispensable?

Bueno, podíamos haberles dado un escaldón primero.

Las tenemos cocidas y las pelábamos cocidas.

Es que les estoy limpiando las tripas.

Madre mía. No nos metemos en ese berenjenal.

Pasamos. Estamos a tiempo de rectificar.

Ponemos agua, sal, pegamos un hervor y pelamos.

Vale. 100 personas. ¿Cuántas por persona?

Pues dos o tres. Qué menos que dos.

Tenemos muchas gambas. Si corremos, tocan a más.

Sí. Es la guarnición, con alegría.

¿Vale? Como si lo pagara Jordi.

Igual. Echa sin miedo, Bibiana. Vamos.

Capitana, qué bueno que te pillo en este equipo.

Dígame. ¿Cómo va la cosa?

Bien. Los tengo organizados.

Está Edu y Patri con la masa de los gañotes. Y José y Silvia...

¿Por qué siempre me toca con Silvia?

Soy tu cruz.

Espérate, que tengo que hablar con Corbacho.

Vale. Se dice y se comenta

que eres el capitán en funciones. Sí.

Bueno, no. Más que en funciones, es que Anabel ha dicho

que cuando ella no estuviera, cogiera el mando.

También me han dicho que me imitas muy bien.

Qué va. Son las lenguas de doble filo,

que quieren enemistarnos.

¿Sabes que yo también tengo apodos? Jordi el Venganzas.

Qué guay. Hoy no, porque quiero ganar.

Nos vamos viendo por aquí.

Jordi el Venganzas, hasta luego.

Capitana. Dígame, señor.

Has puesto a este capitán, pero mi preferida eres tú.

Hombre, ya. Pero de largo.

Anabel, sobre todo, lo que quiero es sentido común.

Veo a José muy parado. Darle órdenes a José.

José es muy variable. Lo hace muy mal.

Es muy soluble. -Que estamos trabajando.

-Hay que repelar. -Estás muy gracioso. Venga, coño.

Me imita muy bien. Me pico.

Pepón, ¿con qué vamos? He puesto a hervir las patatas,

que ya están en la olla cociendo.

Voy a empezar con el sofrito. He pelado la cebolla, la picaré.

Dorar el ajo. Estarás contento.

Otra vez capitán. Yo no soy capitán.

Te ha nombrado Anabel. No. A Saúl.

¿A Saúl? Oye, Anabel, ¿a quién has nombrado capitán?

A Saúl. A Saúl. Has puesto los cuernos a Pepón.

No. Como le dimos el toque, ahora está Saúl.

No pasa nada. No pasa nada. Ya te veo.

Vamos a por el capitán. No te enfadas por no serlo, ¿no?

Nunca me enfado. Si es un marronazo eso.

¿Qué tal? Aquí peleándonos con el atún.

Venga. Que tú vienes del mar. Dale ahí duro.

Estoy en ello. Justo, marcadito.

Luego en la placa. Salsita muy rica, bien hecha,

muy reducida. Se pone por encima. Metemos al horno.

Se termina de hacer. Perfecto.

Es la receta. ¿La tienes clara? Clarísima.

Va a quedar de maravilla. Vuela.

Bueno, más que vuela, rema. Eso. Lo que haga falta.

Vamos. Dale ahí. Chicos, lo tenemos encauzado esto.

Nos tenemos que dar cera. Sí.

Tenemos los platos con bastante trabajo

y hay que meterse las pilas.

¡José, esos chocos! ¡Los quiero limpios!

¡No revientes ninguna bolsa de tinta más!

-La tinta es buena, señor. -¡La tinta para el que escribe!

¡Nosotros solo cocinamos!

¡Señor! ¡Sí, señor! Al único que le veo

en un punto que me gusta, es al Masas.

¡Vamos, vamos! -¡Mira cómo estoy de fuerte, joder!

Más fuerte que el vinagre. (GRITA)

(IMITA A CORBACHO) ¡Vamos, chavales!

(RÍEN) Ahora me imita a mí.

No sé si nos vamos a reír tanto cuando no tengamos los platos.

En 60 minutos, tiene que estar acabado.

Salen todos a la vez. Vale.

¿Y ese jamón, quién se va a ocupar?

¡Yo me ocupo del jamón! -Él o Edu.

"Yo me ocupo del jamón". A ver si lo veo.

Sí. Yo me ocupo del jamón.

Daos cera.

Vinagre. -Estaba por ahí el sofrito ese.

-Sal. -A ver si vemos otros.

-Sí. -Aquí queda poco, eh.

No veo. No sé si va. Yo creo que no va, porque no veo.

-Te lo enciendo yo, corazón. -"Heat".

Te lo enciendo yo. Tiene que estar en temperatura.

Tienes que subirlo. Ponle la tapadera. Hervirá antes.

Hasta que no esté caliente, no voy a echar la gamba.

La tienes que echar y sacarla enseguida.

-Por eso te digo. -Voy a pillar fresas ya.

-¿Cómo lo estás cortando? -A cuartos.

Capitana, ¿quién se ocupa del postre?

Patricia y Edu. ¿Por qué?

He pillado dos para cada plato.

Les tocó el postre. Y están muy contentos.

A ver. Qué guapa estás hoy, Samantha.

Gracias. El look del sur me pega mucho.

Contadme qué vais a hacer.

Tenemos ya la masa hecha. Ahora estamos cortando las fresas.

¿Qué tal está la masa de blandita? Creemos que bien.

Vais a empezar a freír. Id probando una

para ver cómo reacciona. Las fresas y los arándanos, ¿no?

Sí. ¿Qué vais a hacer con ellos?

Una crema de arándanos y fresas con nata.

¿La crema cómo la vais a hacer? ¿En frío o en caliente?

En frío. ¿No prefieres hacer mermelada?

Meter una olla a toda máquina con la fresas y los arándanos.

Azúcar, que el azúcar le dé saboooor.

Que esa maravillosa mermelada de arándanos

luego aromatice una nata que montaremos a mano.

Pues creo que sí.

Yo no os digo más. Pero yo lo haría así.

Vale. Hay mucha manipulación

en este postre y no os veo correr.

Con eso os digo todo. Ahora vemos.

Estamos perdiendo demasiado tiempo en cortarlas a cuartos.

-Así les ayuda, tía. -Eso es verdad.

Venga. Vamos allá.

Esto tiene que ser rapidísimo. -Son gambas de Huelva.

Buenísimas. Esto quita todo el sentido.

Voy a ver si hierve otra vez y las saco.

En breve, le echo el choco. -¿Cómo vais aquí?

Habas, Anabel. Tenemos que pelarlas.

-¡Capitana! -¡Capitana! Que no está aquí.

Que no la veo. No la veo.

Equipo azul, equipo rojo, mucha atención.

Habéis consumido la mitad del tiempo de cocinado.

En 45 minutos, salen todos los platos. Todos.

Como estén. ¿Oído? (TODOS) ¡Oído, chef!

Que no se nos arrebate la cebolla, chicos.

Tiradle el choco, que ya le da humedad.

Tiradlo ya. Tiradlo ya. -Vale.

Oye, pues ya está. Yo no corto más choco.

¿No? ¿Ya no más choco? No lo sé si vamos bien.

-Aquí tenemos 50 y 50, eh. -¿Tú crees?

Son cinco ollas. Métele vino.

-Voy a hacer media botella. -Venga. Pelo habas, chicas.

Y luego ya me pongo a cortar jamón.

Fresas, ya está. Está de sobra. Nos hemos pasado.

-¿Tú crees? -Que sí, mujer.

Hala, a cascarla.

Os voy a contar una cosita.

Estoy muy contento con mi equipo azul.

Quitando que Bibiana se ha despistado con las gambas

y las estaba pelando en frío. Le he dicho que las cuezas.

Tiene más sentido. Luego, las pelas.

Juan está trabajando muy bien con el gazpacho.

Picando. Está triturado. Que lo pase bien por un colador.

Que lo ponga a punto de sal y vinagre.

Pepón sin bajar la cabeza, cortando las verduras del atún.

Saúl maravilloso, cortando y despedazando el atún

y haciéndolo a la plancha.

Maravilloso. Tengo a la capitana

que está todo el rato en este equipo, en el rojo,

y ha repartido las tareas. Pero no sé si están relajados.

No se están dando prisa y está verde todo.

Le tocó las habas, el jamón está sin abrir.

Y lo del postre, que me perdonen, terrible cómo estamos.

Esto no sale. La masa es complicada.

Tiene que fermentar y, dentro de diez minutos,

van a tener que incorporar la harina hasta hacer una masa

que se sujete para poderla enrollar en un canutillo.

Les va a costar. Tienen que hacer un canutillo

o dos, mínimo, por persona.

Si sacan uno, firmo. Tienen que enrollarlo,

freírlo y rellenarlo. No les veo correr.

Quiero que se ponga ya el Masas

a incorporar la harina a la masa como un loco.

Llevan más de 45 minutos y les queda poco tiempo.

Estoy preocupada. Voy a ver a mi equipo.

Voy a ver a mi equipo. A punto ese gazpachito. ¿Lo tienes?

Está bien. ¿Has echado aceite?

Sí. ¿Le has echado vinagre? ¿Agua?

Sí. Ah, no. Agua no. Una gotita de agua para que...

Eso. Que no quede tan denso. Eso es.

Y te ayuda a tener más cantidad.

Que no quede salmorejo. -Claro.

Tengo que corregirlo más de fresas.

Quiero que me sepa más a fresas. Pero está bien encaminado.

Está como tú. Un poco sosito.

Ah. Dale. Sí, le falta sal.

Hay mucha cantidad. Echa sin miedo. No te pases.

Vuelve a triturar muy bien y lo vamos a pasar

por un colador fino. Que quede muy fino.

Voy a echarle un poco de agua, la sal.

Y sería bueno, cuando estamos al aire libre,

en vez de echarle agua, hielo.

Ahí te dejo, Juan. Fenomenal.

Bueno, pues aquí está todo organizado, capitana.

Parece. Sí, sí. Está bien que te vea en el azul.

¿Tienes preferencia por algún equipo?

No. No tengo preferencias. Ojalá nos salváramos los nueve.

Eso sería la pera. ¿Te imaginas que se salvan todos

y vas tú sola a Eliminación?

A ver cómo lo haces. Mira. Bueno.

Qué bien lo han hecho y la que peor, la capitana.

Sería algo inaudito. Bueno.

Masas, oye, como no eches harina, la masa está aquí,

y te pongas a meterle harina para que se pueda estirar,

enrollar y freír, en 40 minutos

no sacamos 200 canutillos ni de broma.

Vamos a por ello. Si sacamos uno, ya firmo.

Esto. Aquí tenéis cantidad para aburrir.

Yo haría la mitad. Vale.

Venga, caña, caña. Chef.

Dígame usted. Lo del repelar...

Cancelar. No os da tiempo. Hay que guisar un poquito.

Sí, sí. Por supuesto. Aquí tenemos...

El Chocohombre ha puesto choco para dos.

¿Cómo para dos? Son 100 personas.

Aquí hay 20 y 20. ¿Qué más metemos?

Vamos a meter las habas y agua. ¿Y ya está? Falta choco.

Venga, José, a pelar chocos. -Pues no.

Pero tenemos que hacer otra olla.

Si vamos a meter cinco kilos de patatas en cada uno,

te diría: Mira, me lo creo. Pero si solo es choco,

haba y jamón, ya puedes poner ahí choco.

No hay ni para empezar. Yo le meto.

Este equipo necesita ayuda un poquito.

¡Capitana Anabel! ¡Por favor, Anabel!

¡Anabel! ¡Anabel, venga!

¡Sí, chef! Diga. Esto está más verde que un kiwi.

Verde. ¿Tú crees que aquí comen 100 de choco?

A mí me parece escaso. ¿Escaso? Ridículo.

Sí, chef. ¿Qué le pasa a este jamón?

Todavía está ahí. Pero como el jamón está hecho...

¿Está hecho? Hay que cortar dos kilos de jamón finito.

Vale. En cuanto dejemos encarrillado esto,

nos pasamos a ello. ¿Lo hará Chocoman?

No. Va a ser Edu. Chocoman tiene que limpiar choco

como para una boda. Esto no va a salir.

Es que se rompe. Hay que echarle harina.

-Necesitamos harina a punta pala. -Necesitamos harina.

¿Cómo vamos con la masa? La masa...

Está un poco blanda. Es normal, porque hay

una primera masa que hay que dejar que fermente

y ahora se incorpora la harina. Tienes que currar.

Sepárala y será más fácil. -¿Qué tal esto?

¿Esto qué tal va? Bien. Ahora añadiremos la gelatina.

Esto es para aromatizar. ¿Lo trituraréis?

Sí. Como les digo a mis hijos:

"No es una pregunta. Es una orden". Vale.

Chicos, en 35 minutos salen los gañotes.

100 gañotes. ¿Qué tal, Patri?

¿Os habéis enterado bien de todo? -Sí. Me he enterado.

Ocúpate tú de la gelatina. Y cuando acabes, esto ya lo tengo.

-O.K. -Nos liamos a hacer rulos.

El atún ya está hecho, Pepón.

Cuando esté eso, lo metemos al horno.

Espérate. Esta salsa tiene que hervir y reducir.

-¿No arranca a hervir? -Voy a taparlo.

Vale. Está a tope de temperatura.

Ponte con pepino. Ponte con pepino.

¿Qué hago, Pepón? -Yo estoy picando

para el picadillo del gazpacho. Estoy con el pepino.

Si quieres ponerte con otra cosa. -Corta cebolla.

-Cebolla. -Sí, señor.

-Anabel. -¿Qué, cariño?

¿Vas pelando las gambas que están cocidas?

Que te eche una mano Juan con las gambas.

¡Juan! ¿Cómo va ese gazpacho?

Ya lo tengo. Lo estoy colando.

-Vale. Enseguida con Bibi. -Sí

¡Vamos allá! ¡Vamos, vamos! ¡Venga!

Esto ya está. -¿Cuántos chocos hemos puesto?

-Ahora deben haber 25 chocos. -Aquí hay un montón.

Esto que se haga un poco. -Pero, José, no tenemos

habas suficientes como para que coman 100 personas.

A pelar habas. Venga. Que voy con el jamón.

-Tiene que ser así, alargado. -Vale.

-¿Cómo vais, chicos? -Si ves que yo me despisto,

ve dándole vueltas a esto. Está aquí la cuchara.

Mira a ver. Esto ya está más que reducido.

Míralo. Eso no tiene gelatina y está bastante espeso.

Aspirantes, debéis explotar

el sabor de los productos de Huelva adecuadamente.

Para asegurarnos que lo vais a hacer,

hemos invitado al chef que ha logrado colocarnos

en lo más alto del panorama nacional e internacional.

Viene a visitarnos Xanty Elías.

¡Bravo, Santi! Bienvenido, amigo.

¿Cómo estás? Muy buenas.

Qué ganas de tenerte aquí.

¿Cómo se lleva el único chef en todo Huelva

que tiene Estrella Michelín?

Pues, mira, al principio, es algo muy inusual.

Una responsabilidad como un campanario.

Mucho peso. Pero nosotros estamos muy agradecidos.

Creo que es una estrella que se la merece toda la ciudad.

Huelva tiene mucho que dar, tiene mucho que decir.

Y nosotros somos la punta del iceberg de todo el trabajo

que se hace en la provincia entera.

Al entrar en las cocinas de las celebrities,

¿qué has sentido? ¿Serán capaces de sacar adelante estos platos?

Yo veo material aquí de primera y bien metidos.

Vamos a verlos. Te los voy a presentar.

Muy bien. Aquí tenemos a Bibiana.

Que te voy a dar un beso.

-¿Qué tal? -¿Qué tal, corazón?

Te veo... Está cociendo la gamba

para ponerla de guarnición para el gazpacho.

Tenemos un gazpacho de fresón que está haciendo Juan.

Ese gazpacho, ¿qué pasa? Mira la textura.

Me parece que está un poco espeso.

Ahora le echaré el hielo. Fenomenal.

Y así queda un poquito más...

¿Tenemos alguna cuchara para que pruebe Xanty?

Es de la zona y controla bien. Claro que sí.

Pruébalo, a ver cómo va.

Te falta un pelín, pero vas por buen camino.

-Vale, vale. -Ojito con la sal.

Triturando para que nos quede muy fino.

Ese hielo y lo tenemos maravillosamente bien.

Pepón, esas patatas. Esta es la guarnición de atún.

Esta es la base de la vida.

España no se entendería. -Sin la patata.

Capitán en funciones. Te presento a Saúl. Xanty Elías.

Tengo las manos... -Somos cocineros.

Entre cocineros... -Nos entendemos.

¿Qué andas haciendo? -El acompañamiento del gazpacho.

Vale. Pero más picadito. ¿Recuerdas la brunoise?

Sí. Luego la reposa un poco. ¿Vale? Venga.

Ya sabes lo que es repasar deprisa. Sí, sí.

Ahí estamos. Ahí estamos.

A ver. Necesito estar cómoda.

-¿Qué quieres hacer? -Espacio.

-Joder, esto, macho. -Voy a añadir la gelatina.

Venga. Nervio, nervio. Venga. -Nervio, pero también pensar.

Porque si vamos como locos... -No contestes todo, Patricia.

A lo tuyo. -No contesto todo.

-A lo tuyo. -Si estoy a lo mío.

Ya está. Se acabó la conversación.

Anabel con la doble capitanía estaba un poco ida.

Ni ha perjudicado ni ha ayudado demasiado.

Se ha quedado ahí como en el medio.

¡Vamos, José! ¿Cómo vas?

¡Venga, nene! ¡Así! El charcutero de Llobregat.

-De Hospitalet. -Eso. Hospitalet.

-Están al lado. -Esto es lo mejor de la tierra.

-¡La madre que me parió! -¿Qué te pasa?

Se te ha chamuscado. -Se tira para abajo

por el peso y se quema. -¡Capitana!

¡Venga, chocho, un rato! Que parezca que estamos aquí.

Escúchame. Estoy terminando aquí. A la que termine, me pongo ahí.

No te preocupes. -¡No, tío, por favor!

Va. No pasa nada. Hay más.

Lo mejor del mundo es el jamón.

¿Cómo va el guiso, chicas?

Faltan a cascoporro de habas.

Vaya bajón, macho. Vaya bajón. Bueno, este está bien.

Xanty, veo que está haciendo una especie de cruasán.

Hay dos formas. Puedes enrollar

de forma directa o enrollado así.

De esa manera, te sale directamente redondo.

Si lo tenéis con mucha harina, no se pega la masa.

Tenéis que evitar tanta harina.

Ya habéis oído a Xanty. Con ganas, lo sacamos. A volar.

Con ganas, hay de sobra. Gracias, Xanty.

-¿Cómo vais aquí? -Bien.

-No hay ni uno hecho. -Sí. Hay dos hechos.

Es que nos han dicho ahora cómo hacerlo.

Por fin hemos abierto el jamón.

Tiene una pinta espectacular. Maravilloso.

Corta, corta. ¿Has visto?

Por la gloria de los jamoneros.

¿El pulso qué tal lo llevas? -Bueno...

¿Solo tienes esto? Bueno. Acabo de empezar.

Cómo es el jamón de Huelva, que hasta mal cortado, sabe genial.

Qué razón tienes. Qué razón tienes.

Oye, no vamos a molestar a Silvia y a Chocoman,

porque le quedan 20 minutos. 20 minutos.

Vale. 20 minutos. Para añadir más habas, más chocos.

¿Vamos a pedirle un milagro a la Virgen del Rocío?

Sería lo suyo. Aunque milagros no sé si los hace rápido.

Lo veo muy complicado.

¿Alguien puede venir a pelar habas?

¿Anabel? -Voy. Estoy con la gamba.

-Vale. Pues nada. -Espérate. Me turno.

Va a estar más pobre de gambas.

Mira. Estoy a punto de cortarme las venas, José.

-¡Último esfuerzo! -¡Venga! ¡Habas!

Venga. Directas a la olla. Ya las he echado. No podía más.

Queda... nada para salir el plato.

Tendríamos que tenerlas todas peladas.

Pero es que no hemos llegado. -¡Quedan 20 minutos!

¡Último esfuerzo!

Xanty, un placer tenerte con nosotros.

Y que coseches muchos más éxitos de los que tienes.

Nos vemos en las cocinas. Gracias. Muchas gracias.

-Muy pequeños. -Perfectos. Vale.

Estos los tiro. -Sí.

¡No tires nada! ¡No tires nada!

¡Madre mía! Qué complicado esto.

¡Ahí vamos! Que vaya saliendo.

Esto, o nos ponemos alguien más, o no llegamos. Imposible.

Si es que no llegamos con nada. Es todo muy laborioso.

Espérate. ¿Te dejo con las habas? -Vale. Ve, Anabel.

-¿Qué necesitáis? -Toda esa masa hay que hacerla.

(EDU) Tranquila. Yo me pongo.

¿Te pones en el fuego, Anabel? Vale.

Lo que hay que intentar, es que no se queme.

-Vale. -Vale. Ya le he pillado el punto.

El punto ya lo he pillado. Ya lo tenemos.

-Vale. Me pongo contigo. -¡Ay!

-¿Te has cortado? -Se ha quemado.

-¿Te has cortado? -No. Se ha quemado.

Los que quitamos, vamos a dejarlos

en un sitio. -Vale. ¿Estás bien?

Pónmelo aquí. Ponédmelos en las espumaderas.

-Vale. -Aquí. ¿Vale?

Venga, chicos. ¿Ya vale de habas?

-No, no. Si aquí falta. -¿Cómo vais ahí?

¡Bien! -Vale, chicos. Bien, Pepón.

Huele bien, Pepón. Huele de maravilla.

-No se está reduciendo el vino. -Huele de lujo.

Se tiene que reducir un poco el vino, Pepón.

Vale, le pongo un poco.

Ahora alíñalas de poco en poco así no se rompen tanto.

¿No será mejor aliñarlo ahí?

Sácalo un poco más. -Ah, vale, vale.

Venga.

Venga, vamos ahí.

¡Ah! -¡Joder!

No lo toques. -¿Te has quemado mucho?

Ponte en agua fría. Joder...

Si te quemas una vez tiras "palante".

Si te quemas dos...

Hay hielo. -Que no, que ya está.

Aguantas, pero cuando te quemas cinco veces ya era como:

"Hostia, no puedo."

Perfecto, tío, esto va a quedar...

Muy bien, y concentrado. -Esto va a estar de cine.

Huy, no entra.

Vamos, señores, 15 minutos para sacar todos los platos.

¿Oído? Oído.

Me tienes que dar 5 minutos, chef.

En 15 minutos tienen que estar saliendo todo.

Sí, chef. ¿Alguien puede echar una mano

a pelar gambas? Si no no llegamos.

Voy. Saúl, mandando,

que eres el capitán.

Dale marcha a eso. 15 minutos.

Recordadme que eso está en el horno.

Pero eso del horno se hace solo.

Pegando gambas ahí, como un loco.

¿El gazpacho está pasado ya? Ya está.

¿Lo has probado? ¿Te gusta? Sí.

Alguien que tenga criterio también aquí para probarlo

por si le falta sal o qué, o aceite, o vinagre.

¡Capitana! ¡Voy!

Equipo rojo, ¿es necesario que te pires?

Porque estamos aquí en la mierda absoluta.

¡Capitana! Bien.

¡Anabel!

Buah, está de muerte. -Dígame.

¿Ese gazpacho le gusta a usted? Ahora mismo.

¿Quieres probarlo? Sí, capitán.

Vamos a ver, cuéntame.

¿Te gusta? ¿Te lo comerías tú?

Un poco de fresa yo noto que le falta.

¡Capitana! Pero tranquilo.

Capitana, esto no chuta.

Dígame. Esto no tira, ¿eh?

Como no pongas aquí a gente a saco esto no va a salir.

Equipo rojo, ¿cien personas van a comer

de estas dos cazuelitas? Nos va a faltar chocos.

Nos va a faltar chocos, nos va a faltar habas.

No me voy a poner la chaquetilla

porque aunque me la ponga no lo sacáis.

Si a alguien le sobra 2 monitos tiene que coger

fresas y picarlas. Voy yo, voy yo.

Si os sobra, porque ha dicho Anabel que lo ve

un poquito flojo de fresa.

El gazpacho si está rico. Y sabe a fresa,

solo que no tiene que saber sólo a zumo de fresa.

Si te quieres poner con eso ponte con eso.

No, vamos a ayudar aquí o esto no va a llegar.

Es gazpacho y sabe a fresa. Está bien.

Tiene que saber a las dos cosas.

Madre mía, qué complicado esto.

¿El relleno lo tenemos? -Hay que montar la nata.

Ponte a montar la nata.

Si me pongo a montar la nata esto se va a quemar.

Yo no me puedo partir en dos.

Aquí necesitamos a otra persona.

¿Los dos sabéis el tiempo que os queda?

Sí. ¿Y cómo lo lleváis?

No muy bien. Os quedan menos de 10 minutos.

Y quiero ver cómo estáis enrollando esta masa.

Así. No, más todavía.

Mucho más al bies.

O sea, a ver...

Sami. Sí, sí, sí.

Vamos a hacer el ridículo. Estáis los dos parados.

No, no estamos parados. Y deberíamos montar una nata

muy fría para hacer esa mousse, que quedan 10 minutos.

Mira, esto es la masa. Que no esté dos veces

porque lo de dentro se queda crudo.

Como si fueseis auténticas máquinas de hacer gañotes.

¿Cómo va la nata montada? La nata está enfriando.

¿Pero está montada? ¿La nata está montada, chicos?

No. -¿Cómo va a estar montada?

Aquí necesitamos a alguien que nos ayude

porque vamos fatal. Tenemos doce mal hechos.

Y hay que empezar a hacerlo bien, por favor.

No hemos parado. Que traigan la nata

y me voy a poner a montarla.

Esto es un desastre.

Hay pepino, cebolla y lo que falta es...

¿Pimiento? -Claro, ponte con el pimiento.

¿Y tomate habéis picado?

Tomate no hace falta. -Tío estoy deshidratado.

No quiero que se pase el atún.

Sácalo y nosotros vamos haciendo esto.

Vamos.

Buah, esto está increíble. -Saúl, ponlo encima

las seis bandejas y luego te organizas.

Venga, vamos allá.

Ya está todo, ¿no? -Chicos, ¿cómo estáis aquí?

Bien, bien. -Si te pones a pelar gambas...

Este está acabado, ¿no?

Nos faltan manos aquí para las gambas.

Van mucho más retrasados.

¿Y qué vamos a hacer nosotras?

No vamos a trabajar con uno menos.

¿Y la guarnición? -Sí, ya la tenemos.

Cebolla y pepino está y estoy en el pimiento

que es lo último que queda.

Entonces aquí estamos bien. -Pepón, quedan 10 minutos.

Dale brillo, ¿eh? -Sí, tranquilo.

Dale brillo, venga.

Vamos, Pepón.

Es que faltaría dos veces lo que hay.

¿Metemos aquí todo?

Vale, venga. -No, porque se hará, ¿no?

Hecha esta en aquella que ya está más hecha.

Si le echas mucha harina no te va a pegar, ¿eh?

Vale, vale. Okey.

Okey, ¿va bien ahí? Estos están calientes, ¿no?

Voy a montar la nata.

¿Si no tenemos esto cómo vamos a hacer eso?

Es que eso es un momento. -Déjalo.

¿Sabes lo que te digo, Anabel?

Sí, pero también hacer poco caso a lo que ellos te dicen.

Si quieres échales una mano a los postres.

Vale, venga.

Vengo a ayudaros. ¿Qué necesitáis que haga?

Hay que estar pendiente de que eso no se queme.

A freír. Compañeros, se acaba el tiempo.

Esto no lo arregla nadie. No llegamos ni de broma.

Damos un poco más de tiempo. Ni con tiempo.

Esto se arregla con raciones de ese equipo.

Podemos coger raciones de tu comida,

sacar más raciones del atún, del gazpacho.

Hacer gazpacho ahora no nos va a dar tiempo.

Pero atún ya te digo yo

que se pone a cortarlo Saúl y te hace una tira.

Habas no tenemos ni para una tapa.

Venga, le cojo a Saúl y que lo haga.

Bueno, vamos a ver, equipo azul.

Saúl, capitán en funciones. Tenemos ahí un trozo de atún.

¿Te importa hacer atún como 50 trozos más?

En absoluto, vamos a ello.

Pues vamos a ello. Que no se queden con hambre.

¡Anabel! ¡Sí!

¡Venga usted aquí, por favor! Sí, señor.

Estamos a punto de sacar los platos

y ahí ni hay postre ni hay habas.

Los comensales tienen que comer.

Le he dicho a Saúl que limpie un poquito la plancha

y se ponga con el atún y haga los trozos que pueda.

Por lo menos que coman atún. Sí, señor.

¿Te parece bien la solución?

Me parece muy bien. ¿Necesitas ayuda, Saúl?

No. -¿Me pongo yo en la plancha?

Ponte tú en la plancha. -Voy, voy.

Tú aquí. Ven aquí. Ahí.

Venga, vamos con ello. Nos van a echar una mano

los del equipo azul haciendo más atún.

Venga ya, eso es perder ya.

Eso es perder.

(CANCIÓN) #Un año más de camino#

#con la carreta del simpecado.#

#Un año más de camino, un sueño de enamorado.#

Comensales, me gustaría daros la bienvenida

y las gracias por ayudarnos a montar

este particular "Rocío MasterChef".

Quiero que sepáis que este homenaje está hecho

con todo el cariño y el respeto que la Blanca Paloma se merece.

Espero que los aspirantes sepan trasladar

toda esa admiración a los platos

y hoy podáis disfrutar de esta comida.

Gracias.

(Aplausos)

¡Anabel! ¿Sí?

Ven, que tengo algo muy importante que decirte.

Hemos preparado una mesa-bufé

y quiero que seáis vosotros los encargados de trasladar

la comida desde aquí hasta ahí.

Perfecto. Y quiero que sea ya.

Ya. Bueno, necesitamos llevar ya platos y cosas...

Puedes llevar el gazpacho, las guarniciones...

Puedes no; podemos. -Yo estoy con la plancha.

Claro, todos estamos haciendo cosas.

Lo que tú quieras. -Tú estás partiendo.

De gambas yo creo que ya está. -No, falta mucho.

No. -Hazme caso.

No, hacedme caso. Lleva patatas allí.

Estoy contando las gambas para saber...

No vamos a contar gambas. No vamos a contar gambas.

Lleva allí. -No te enfades.

Anabel, si estás ahí todo el rato.

Aquí no sabes cuántas estamos haciendo.

Me acaba de decir, hay que llevar esto para allá.

Vale, lo saco. -Venga, llévalo.

Haya paz. -Pela unos dientes de ajo,

mételo ahí con perejil y con aceite.

Y hacer una picadita con aceitito, ¿te parece?

Sí, Pepón. (RÍE)

Venga, Juanín, esto está chupado.

¿Qué pasa, people?

Equipo rojo, he tenido que tomar

una decisión que no me gusta nada, pero es lo que hay.

No tenemos platos para servir ni a la mitad de comensales.

Hemos pedido ayuda al equipo azul.

¡Capitana! ¡Un segundo, chef!

Ya, pero quiero sacar todo a la vez.

Lo que tengamos, equipo rojo. Lo quiero fuera ayer.

¡Capitana! ¡Sí, chef!

No tengo nata, no tengo nada.

Sí, chef, es que me estaban llamando para otra cosa.

Organízate un poco, venga. Sí, señor.

Venga, quiero eso en cazuelas. Va, vámonos.

¿Aquí están todas las habas? Está todo.

Mira, aquí habas crudas, habas más guisadas...

Aquí no hay tensión, no hay comunicación,

no hay garbo, no habláis. Estáis derrotados.

No, no, estamos concentrados, no derrotados, chef.

Están derrotados. No, no.

Ay, por Dios. Ay, que calor.

Cuando yo llegue con el pimiento

y con la guarnición estamos perdidas.

Gazpacho, mujer, si aquí está la olla del gazpacho.

¿Dónde voy a poner el gazpacho?

Buenas tardes a todos.

Vamos "pallá".

Ya puede salir una olla.

Vale, pues llévatela tú que yo estoy con esto, mi vida.

Y voy a poner en otra fuente de esas las gambas.

Señoras y señores, espero que les gusten.

Qué arte tenéis ahí sentados, ¿eh?

Chicos, el gazpacho y el atún de lo mejor, ¿eh?

Habas con chocos, aquí está. Voy a por más, venga.

¿Cuántos lleváis? Pocos, ni una bandeja.

No lo sé, Anabel, no puedo contar.

Equipo azul, vais bien, ¿verdad?

Nuestra comida ya está hecha. Lo único que falta

es el atún que estamos haciendo de más.

Lo nuestro ya está para sacarlo todo.

Venga, esto ya está.

Vamos, rápido, que vais mejor. Ya habéis cogido el truco.

Ahora quiero un trabajo en cadena y que vayáis

a toda leche para sacarlo, que todavía podéis.

O sea, rápido. ¿Okey? Oído.

¿La tienes bien o no? -A mitad.

Señoras y señores, soy el mismo de antes.

Por si se han olvidado.

Seguimos con las habas con chocos.

Segunda olla, voy a por más. Huy, que "pechá" este camino.

Esto es el camino...

y lo demás es un cuento.

¿Cómo va esto, Pepón? Pues mira, perfectamente.

Y además le hemos hecho un picadillo de ajito,

aceite y perejil, que ya hemos sacado una bandejita.

Los 50 trozos ya han salido por lo menos.

Sí, ¿no? Ah, fenomenal.

Van a comer por nosotros, pero yo me voy a morir.

¿Por qué? Porque hace mucho calor.

Hace mucho calor. Seguid así que vamos muy bien.

Venga, ese atún con ajo y perejil lo sacamos.

Y nosotros hemos cumplido.

El equipo de Jordi como siempre perdiendo, la verdad.

Basta, basta, basta. Ahora con cariño.

Y cuando haya un saborcito ahí bueno, fuera.

¿Vale? Incorpóralo bien.

Jordi, ¿qué haces aquí? Esto es mi cocina

y está en marcha mi postre. Vale, vale.

Tus habas han salido, así que vete "pallá".

Maravilloso, quédate con el marrón.

Huy, ¿y esto? Esto lo tengo que llevar.

Que me falta una olla por llevar.

Llévatelo corriendo. Lo llevo yo.

Vale, Anabel, pon la olla aquí.

Vuelca. Acabarme esto.

Rellenar la manga, rellenar los canutillos.

Fuera, fuera, fuera. Llévalas.

Fuera, fuera, que esto ya es mi repostería. Vamos.

Tú, Cravioto, que estás fuerte. Espera, las echo yo.

Espera, Bibi. -Esto pesa, déjame.

La echo yo, la echo yo.

Que no manche esto. -Aguántame tú esto.

Bájamelo, así yo no tengo que levantar tanto.

Voy a llevar esto. ¿Lo quiere llevar alguien?

Venga, tú mismo.

¡Vamos!

Eh, que comer vais a comer.

Capitana, usted ha trabajado mucho con el otro equipo.

Tú has visto lo de la capitana, ¿no?

Yo lo he visto. Si por eso se lo he dicho.

Luego se pone a pegarme voces.

Después pega muchas voces pero está trabajando allí.

Y quiero dejarlo claro.

Filetitos de atún, para que no os quedéis con hambre.

Chicos. ¿Qué pasa, mi vida?

-Queda la mitad, queda la mitad.

Venga, no paréis de hacer. La manga.

Quítale el aire, cortas ahí. ¿Vale?

Y ahí hazle un nudo. Yo sigo rellenando.

Vamos, equipo azul, ¿cómo vamos? ¿Está todo ya?

Yo creo que sí. Todo sacado, todo servido.

¿No nos hemos dejado nada y atún de más también salió?

Salió, salió. Ha salido en tiempo.

Chicos, enhorabuena. Así que fenomenal.

Vamos a recoger la cocina, dejémoslo perfecto.

Muy bien, señores. Vamos, venga.

Gracias. Vamos a ello.

Comensales, me cuentan desde cocinas

que el equipo rojo está teniendo

algún que otro problemilla con el postre.

Así que de momento vais a poder degustar

los platos del equipo azul, que son:

gazpacho con fresas y gambas y atún mechado con patatas.

El equipo rojo ya ha traído su primer plato:

habas con chocos y jamón de jabugo.

Os voy a confesar una cosita.

Me han contado que de habas hay poquitas.

Así que yo que vosotros andaría espabilado.

Eso sí, el equipo azul ha hecho más atún de la cuenta

para compensar un poquito.

Así que, venga, a levantarse y a comer.

Bueno, vamos a ver cómo está esto.

Hay muchísimo atún, como para parar un tren.

Vamos a coger de este para probarlo también.

De habas se han quedado cortos.

¿Ahora qué como, atún? ¿Y si no me gusta?

Patatas. -Patatas.

Muy bien, chicos. Muy bien.

Muy bien, buen trabajo, chicos.

Bibi, ven, que te has reventado las manos pelando gambas.

Hoy no he mandado, ¿no? -Te has portado de lujo, macho.

Te tenía un miedo. -Sí, vete a la mierda.

Equipo rojo, mucha atención.

El equipo azul ya está limpiando cocinas

y vosotros no habéis sacado todavía el postre.

Así que por favor, aligerar rápidamente.

Ánimo, equipo. ¡Sí, equipo, vamos! ¡Ánimo!

Que está saliendo el postre. Venga, que va saliendo.

Voy a emplatar. -Venga, ánimo.

Concentración y ánimo, las dos cosas.

El postre se lo van a comer al final.

Lleva esa, Anabel. -Llevo 28.

Vamos, chicos. A ver, equipo rojo,

he visto que habéis empezado a sacar los gañotes, ¿verdad?

Sí. Con 15 minutos de retraso

sobre el tiempo previsto.

Olé. Tenéis hambre, ¿eh? -¡Ánimo!

Comensales, por fin os puedo anunciar el postre,

porque el equipo rojo ya lo está dejando en su puesto.

Tenemos gañotes con fresas y arándanos.

Disculpen la tardanza

y, bueno, espero que esta vez haya para todos.

Hola, Manuel, Ignacio. Buenas tardes.

¿Me puedo sentar un poquito con vosotros?

Por favor. Es que el Rocío cansa mucho.

Tanta arena y tanto calor. Sí, con el calor.

Es lo que tenemos en el sur. En el sur no sólo tenemos eso.

Huelva tiene mucho arte y muy buen producto.

Eso sí, por supuesto. No me extraña que hayáis sido

capital gastronómica.

Somos este año capital gastronómica de 2017.

¿Y qué tal? Porque veo que has probado el gazpacho

del equipo azul. ¿Cómo estaba? Muy bueno.

Fresas de Huelva y gambas de Huelva.

Les felicito y yo creo que está muy...

Y con este calor apetece mucho un gazpachito.

Huelva no es sólo gastronomía y Huelva no es sólo el Rocío.

En Huelva hay muchísimo más.

Huelva es como un continente en pequeñito,

con esa diversidad que hay desde el norte

que es una zona muy verde, pasando por el centro,

por el Andévalo y terminando en estas costas

que son las costas más largas de Europa.

Estoy viendo que has podido coger algunas de las habas,

y mira que había pocas. Había pocas.

Has sido un afortunado. Sí, porque me he adelantado.

¿Y han sabido hacerlo o no?

Bueno, el sabor está bastante conseguido, está muy bien.

Las habas le han quedado un poquito duras.

Pero bueno, eso se lo perdonamos.

Tal cual se lo cuento yo a los jueces.

Me quedaría aquí con vosotros. ¿Pero sabes lo que voy a hacer?

Ir a por gazpacho. Sí, venga.

Siento comunicaros que lleváis 20 minutos de retraso

y que no podemos seguir prolongando ese tiempo.

Con lo cual rellenáis lo que está hecho.

Habéis sacado exactamente 56.

Vamos a sacar esto, chicos. Vamos. Venga, va.

El maldito postre. -Vamos.

Id recogiendo cocina. Id recogiendo cocina.

¿Me estáis oyendo? Id recogiendo.

Venga sí. Anabel dice que recojamos.

Bueno, da igual, ya parece ser que ya no se hace nada más.

Sí, sí, lo estamos haciendo. -Patricia, no.

Patricia, no. Ahora ya Edu no.

Todos estamos cansados. Venga, yo me voy "pallá".

Toma, Anabel. -Vámonos.

Están calientes y se deshace el relleno.

Sí. -Pues hala, qué pena.

Si es que se deshace con el calor la nata.

Hola, buenas tardes. Me han dicho que en esta mesa

está la alcaldesa de Almonte. ¿Quién es?

Yo. Huy, contigo quería yo hablar.

Porque claro, tú siendo de aquí

sabrás cuáles son los sitios mejores.

Este sitio donde estamos ahora mismo

que estamos viendo la marisma, que estamos viendo Doñana,

eso que es patrimonio mundial y que te da una paz maravillosa

en una aldea que es única.

A mí me gustaría también daros las gracias

porque nos habéis tratado magníficamente

y espero que en la comida se haya visto reflejado.

No quiero enfadar a la alcaldesa.

¿Cómo estaba ese atún? Maravilloso.

La verdad es que me ha gustado mucho.

Los productos nuestros son magníficos.

Pero creo que los han tratado muy bien.

Eso es lo más importante. Estoy viendo aquí

que tu compañero de mesa tiene los gañotes.

Sí. Cuéntame, ¿cómo están?

El relleno está muy bien, está muy conseguido.

Pero la masa quizá es demasiado gruesa.

Está durilla a la hora de comer.

Espero que todo siga bien. Ve a por un postre.

¿O ya no quedaban?

Creo que no quedan, no quedan. -Creo que vamos a compartir.

Vamos a compartir. Eso. Gracias.

Tenéis que estar contentos, hemos hecho un trabajazo.

¿Contentos por qué? -No, hemos hecho un trabajazo.

Era muy laborioso, las habas, limpiar, todo.

No, es que os veo... a Edu sobre todo.

Porque se ha quemado tres veces.

No, se ha quemado ochenta. -No, un equipazo.

El año que viene de rodillas los cinco al Rocío.

De rodillas. -Qué coño, qué sí.

Que sí, todo era muy trabajoso. -Venga, venga.

Lo que va a pasar en el veredicto no lo sé.

Pero tengo esa sensación agridulce.

Hay un equipo que ha ido todo más o menos rodado

y otro con más o menos dificultades.

Pero creo que por actitud y por trabajo

los ocho lo han hecho muy bien.

Amigos, ha llegado el momento de la despedida.

Y he pensado que qué mejor forma de hacerlo

que con música de nuestra tierra.

Maestro, ¿por sevillanas?

Vamos allá. Vámonos.

Todo el mundo, ¿eh? Todo el mundo.

(Palmas) Venga, vámonos.

(CANTAN) #Esa marisma huelvana,#

#mi orgullo ser marismeño de esa marisma huelvana#

#donde crecen los helechos, las amapolas y la caña.#

#Qué bonito es el Rocío,#

#qué bonita es la marisma y qué bonito es Doñana.#

#Mi orgullo es ser marismeño de esa marisma huelvana.#

(Aplausos)

¡Señores, viva la Virgen del Rocío!

(TODOS) ¡Viva!

Aspirantes, sé que habéis pasado

muchísimo calor durante esta prueba,

pues los termómetros marcaban en cocinas 45 C.

¡Caeros, caeros, caeros!

Caeros, que soy la capitana.

Ahora lo entiendo. -Levántate, Anabel.

Madre mía. -Buah, ya decía yo.

Y mantener la energía y el ritmo en esas condiciones

no es fácil, así que enhorabuena.

Gracias, Eva. -Gracias.

Creo que a lo mejor es lo único bueno que nos van a decir.

Bueno. Eso sí, yo ya no sé

si el jurado aplaudirá también vuestro trabajo.

Equipo rojo, hay algo que está empezando a preocuparme.

Empezamos bien.

Ya en la prueba anterior os dije

que a algunos de vosotros os faltaba un poco de espíritu.

Y hoy os ha vuelto a faltar.

Sois aspirantes fuertes, tenéis buena mano en la cocina,

sois organizados y trabajadores.

Pero no sabéis creceros antes la adversidad.

Eso es fundamental en una cocina

y en un concurso como este.

Si vais retrasados y sólo quedan 20 minutos

tenéis que veniros arriba, tirar de energía,

sacar fuerza y luchar por trabajar a mil por hora.

Dicho esto creo que la valoración

de vuestros platos hoy no la hago yo,

la van a hacer las matemáticas.

Sólo habas para 40 comensales.

Sólo han salido gañotes para 71.

¿Pero estaban ricas?

Silvia. ¿Eh?

¿Algo que decir? Preguntaba si estaban ricas.

Estaban ricas. ¿Sí?

Eso lo han dicho los 30 que no las han tomado.

Qué malo.

¿Creéis que habéis estado al 100% todo el equipo?

Yo creo que los cuatro hemos puesto todo

lo que podíamos por nuestra parte

para hacer salir los platos.

Que podíais haber dado más os lo digo yo.

El único que no lo tengo claro seguramente es Edu.

Te lo has currado un montón. Yo me lo he currado

porque nunca me gusta que algo me tire mi trabajo

por falta de actitud o de energía.

Vamos, con quien más he trabajado es con Patricia.

Y no nos daba tiempo ni a girar la cabeza.

O sea, era imposible dar más.

¿Crees que Patricia ha dado lo mismo que has dado tú?

Yo no creo que Patricia tenga menos interés...

Yo no estoy diciendo que tenga menos interés.

Que estaba más derrotada que tú

y se quejaba tres veces más te lo digo ya.

Perdona, Jordi, no estoy de acuerdo.

Es que no es así. Patricia, puedo aceptar

que Edu me diga lo que me ha dicho.

Que me lo digas tú no.

Porque creo que has ido a remolque

toda la prueba de Edu. Y era una prueba muy dura,

muy difícil, donde había que superarse

y darlo todo con mucha caña hasta el final.

No lo hemos hecho, ya está.

Para mí rendirse es dejar de trabajar.

Y yo no he dejado de trabajar ni un segundo.

He seguido trabajando. Quizá mi cara ha cambiado

y no tenía la misma seguridad

con la que he empezado a trabajar.

Pero yo no he dejado de trabajar de la masa

ni un segundo. Vamos, es que no he parado.

Creo que los dos hemos trabajado al mismo nivel,

hemos estado dejándonos literalmente la piel

y no creo que yo haya estado con un grado menor

de trabajo y de energía.

Edu, Patricia, siento deciros que os ha faltado mucha maña.

Habéis tardado mucho en pillarle el truco

al grosor de la masa.

¿Pero sabéis lo que me da todavía más rabia?

Que a pesar de estos errores hubieseis podido hacer

perfectamente los cien gañotes si no os hubieseis pasado

los 20 primeros minutos cortando fresas.

Para confitar el relleno

se pueden echar perfectamente las fresas enteras.

El resultado, como dice Jordi, matemática pura.

Equipo azul, tengo que reconocer

que he empezado la prueba bastante preocupado.

Cuando entro en cocinas y me encuentro a ti, Bibi,

pelando las gambitas una a una y en crudo,

y le quito esto y la disecciono y tal digo:

"Estos no terminan la prueba en dos días."

Cuando lo has dicho nos hemos puesto a ello,

porque lo otro era hacerle la ingle brasileña a la gamba

y era muy difícil.

Porque con este calor no me daba para tanto.

Eso es justo lo bueno que tienes,

que eres muy bien mandada. En cuanto te lo he dicho

has reconducido, has metido quinta

y las gambas bien cocidas, peladas...

En fin, como se debe hacer.

Hombre, yo creo que yo sé mandar muy mal,

pero que en cambio yo soy muy bien mandada.

Tú dices entre bromas que eres una de las retales.

Pero te digo que para nada. Muchas gracias.

Has trabajado al ritmo de tus otros tres compañeros,

que han estado por cierto brillantes.

Maravillosos.

He disfrutado mucho viéndoos cocinar.

Habéis trabajado coordinados

y con mucha soltura, eso es verdad.

Parecía que llevabais toda la vida

trabajando en un restaurante. Tanto es así que habéis podido

sacar raciones extra de atún

para cubrir las carencias del equipo rojo.

Con lo cual ha sido un trabajo fantástico.

Gracias. -Gracias.

Por todo esto consideramos que el equipo ganador

de la prueba de hoy es el equipo azul.

¡Bien!

Estoy deseando ver la prueba de eliminación desde arriba,

porque soy el único que no se ha librado

en ninguna de las tres pruebas de eliminación.

Anabel, ha llegado el momento de hablar de tu capitanía.

Te lo hemos advertido antes de empezar la prueba.

Hoy sólo tenías dos opciones: o brillar, o fracasar.

Imagino que enfrentarse a un reto de este tipo

es muy complicado. Sobre todo sabiendo

que tus compañeros te consideran caótica

y una gran miembro del grupo de los retales.

Sí. ¿Pues sabes qué opino?

¿Qué?

Que ni caótica, ni retales, ni leches.

Bien. Has trabajado francamente bien.

¡Bien!

Me emocionado porque también sueltas la tensión.

Es todo, la responsabilidad, la tensión, todo junto.

Y aflojas. Y también es la sorpresa, ¿no?

Y bueno, voy descubriendo que soy más blanda

de lo que yo pensaba, fíjate.

La blanda.

(PATRICIA) Pues no empieces que empiezo yo.

(PEPÓN) Me entran ganas de llorar a mí.

Te hemos visto más concentrada que nunca,

tomando buenas decisiones

y repartiendo con cabeza las tareas.

Has sabido compensar muy bien los tiempos de los equipos.

Al ver que el equipo azul seguía tus indicaciones

y volaba sólo te has volcado en el equipo rojo

que iba muy retrasado.

Me hace mucha ilusión poder decirte que nos has sorprendido

gratamente a los tres. Gracias.

Y por tanto no irás a la prueba de eliminación.

Felicidades.

Ser capitana de dos equipos yo que no había sido ni de uno

y que decía: "A mí que me manden",

es el gran reto, ¿eh?

Aspirantes, no hemos terminado todavía.

Hoy uno de vosotros va a poder donar 4.000 euros

a la asociación benéfica que elija.

Así que, Pepe, ¿quién es el elegido?

Hay un aspirante que ha destacado

por encima del resto. A pesar del calor,

de la presión y de los contratiempos

no se ha rendido y ha defendido el cocinado

hasta el último momento.

El mejor aspirante de la prueba de hoy es...

Anabel.

¿Qué? ¿A mí? ¿Yo, la retales?

¿El 25%?

Anabel, ¿a qué asociación quieres donar esos 4.000 euros?

Pues se los quiero donar a la Asociación Aldaba

que trabaja con enfermos de Alzheimer y demencia senil.

Ay, qué bonito, para nuestros mayores.

Sí, sí. -Qué bien.

Para allá que van.

Hala.

Es que cuando te haces mayor...

Es que es eso, ya me he hecho mayor yo hoy.

Va viendo que se acerca el...

Equipo rojo, os espero en la prueba de eliminación.

Y muchísima suerte a los cuatro.

Ahí estaremos. -Ahí estaremos.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Los aspirantes vuelven a las cocinas

tras haber superado la dificultad de un cocinado

por equipos a altísimas temperaturas y a las órdenes

de una única capitana, Anabel,

que por cierto salió más que airosa del reto.

¿Repartimos un platito para cada uno?

Es un posibilidad.

Ave, Eva. Pero bueno...

Qué elegancia, qué distinción.

Ave. -Ave.

Por lo menos hoy nos vamos a reír un poco.

(TARAREAN)

Qué contentos estáis... Qué poco os va a durar.

Tenemos el delantal y el alma negra.

(Risas)

Bueno, aspirantes, bienvenidos de nuevo a estas cocinas.

Gracias.

¿De qué vais hoy, retales?

Nosotras somos la caída del Imperio romano,

Aspirina y Mescalina.

(Risas)

Aspirina, que era la madre de Nerón.

La auténtica era Agripina, pero nos va más la farmacopea.

Y ella es Mescalina, en realidad Mesalina

que era la mujer de Claudio,

el... el... el tartamudo.

¿Y el vestido te lo ha dejado Bibiana?

Te digo porque me parece que está un poquito largo.

Sí, es que ahora mismo estoy así como agachada.

(Risas)

Yo voy toda de Bibi.

Llevo el traje de Bibi, los pendientes, esto...

Pero es que yo soy un poco chatarra.

Y me tengo que poner un poco más "guarripendi".

Esto es como un rebordado de los chinos

de una cortina para darme luz.

Yo traigo el estilismo de las dos.

Escucha, y mira el tacón que tengo.

Estaba en la percha colgado,

y colgado en la percha me quedaba largo.

(Risas) O sea, que fíjate.

Yo un Versace te lo hundo,

pero yo cualquier churrete te lo vengo arriba.

Sí, pero de momento hoy vamos a ver el circo,

vamos a ver cómo los cuatro gladiadores se baten.

Los cuatro romanos que son.

Bueno, nosotros cuatro tenemos un número preparado.

Cuando estemos en el balcón, si tuviéramos la suerte

alguna vez de caer arriba...

(Risas)

Lo que es seguro que los cuatro arriba no vais a estar.

No. Uno de los cuatro

esta misma noche abandona las cocinas.

Sí, eso seguro.

La posibilidad de irte está clara.

Pero es más esa cosa que nos ha pasado

de juntarnos cuatro personas que de repente tenemos

muy buena sintonía fuera de las cocinas y pensar:

"Es que se va uno de los cuatro."

Edu, el saladito, que ya no quiere saber

nada más de dulces.

Como haya un postre ahí me tiro de cabeza.

Bueno, lo del Michael Jackson de Carabanchel

a mí me gusta más. ¿Dispuestos a renacer?

Sí, he hablado con Quincey Jones,

el productor de Michael Jackson,

y me ha pasado un par de recetas buenísimas.

Sí, espero no irme por la puerta así hoy.

Me despido de todos vosotros.

Abandona la casa de "MasterChef".

(Vítores) ¡Eso quería yo ver!

(Aplausos)

Por la puerta de atrás.

(CANTA "SMOOTH CRIMINAL" DE MICHAEL JACKSON)

Hoy me quedo, por favor.

Michael, tú que estás ahí arriba.

¡Auh!

Dame un poquito de tu arte.

Ahora hablando un poquito más en serio.

Lleváis esos delantales negros

y supongo que desde la prueba anterior hasta ahora

os ha dado tiempo de hacer un poquito de autocrítica.

¿No, Silvia? Absolutamente.

Estamos aquí porque nos lo ganamos a pulso.

Dejamos a gente sin comer y eso es muy feo.

Hoy voy a intentar sacarme esa espinita haciéndolo mejor.

Pero nunca he estado tan nerviosa antes de cocinar.

¿Qué tal el culete? Como siempre, prieto.

(Risas) Prieto, prieto.

Vamos haciendo fotos de mi culete programa a programa,

para ver la evolución más que nada.

José es el que me las hace, el más enfermo del grupo.

(Risas) También se las hago del suyo

porque me hicieron una del mío y han decidido no hacer.

(Risas)

¡Lo peor es que es verdad!

Corre por las redes. ¿Y qué tal va esa evolución?

¿Terminarás el programa siendo una Kardashian?

Si acabo hoy no me habrá dado tiempo.

Pues cuidado porque los nervios ya sabes que aquí

pueden jugar malas pasadas. Lo sé.

Delantales negros, en un momentito

vais a enfrentaros a la prueba de eliminación.

Pero antes, delantales blancos, enhorabuena.

Gracias. -Gracias, Eva.

A ver los toros desde la barrera.

Bueno, perdón, el circo. El circo romano.

Hemos pasado de retales a totales.

Pero podemos volver a retales otra vez.

La semana que viene. Es que la vida va y viene.

Y nos adaptaremos.

Como romanas nos tenemos que adaptar.

Gladiadores. -¿Hace así?

¿Tú eres la que hace así?

Voy a hacer así todo el rato. -Todo el rato "parriba".

Con esos deditos. -Con estos muñones.

(Risas)

Roma está con vosotros.

Pues ahora sí, delantales negros,

os deseo toda la suerte del mundo porque comienza

la prueba de eliminación.

Gracias, Eva. -Vamos a ello.

Esta es una de esas pruebas que nos encantan,

de esas que parecen fáciles pero no lo son en absoluto,

de esas en las que hay que cuidar cada detalle.

Ahora soy yo la que tiene el culo apretado.

La clave está bajo estas campanas.

En la primera prueba de esta noche

no fuisteis capaces de solucionar

un pequeño problema con la salsa boloñesa.

Por eso os vamos a dar una nueva oportunidad

para demostrar que estábamos equivocados

y que las salsas sí son lo vuestro.

Supongo que estáis deseando ver

qué se esconde debajo de estas campanas, ¿no?

Así que venga, vamos con la primera.

Salsa bearnesa.

Perfecto.

Complicada de cocinar porque su elaboración requiere

muchísima precisión. Y además es fácil que se corte.

Ya me recorre un escalofrío por el cuerpo.

Es que es la primera vez que oigo esto, bearnesa.

Bechamel, otra vez. -Tu amiga.

"Bechamel" mucho.

Señores y señoras, una maravillosa salsa bechamel.

La llaman la reina de las salsas.

No hace falta que os explique por qué.

Me voy a desmayar.

El gran peligro al cocinar una bechamel

son los terribles grumos.

¿Verdad, Patricia? Así es.

Salsa de tomate. Salsa de tomate.

Riquísima si se consigue el toque perfecto.

Porque hay que tener mucho cuidado

para controlar la acidez.

Dios... ¿y esa qué?

Y por último una deliciosa y delicada salsa americana.

Mira, la de Saúl.

No es una salsa complicada de cocinar, pero sí es difícil

conseguir la textura y la intensidad perfectas.

Esto no pinta bien.

Para libraros esta noche de la eliminación

deberéis cocinar perfectamente...

y hago hincapié en perfectamente,

una cada uno.

Oh.

El problema es que no las vais a elegir vosotros.

Quiero llorar.

Anabel, te necesitamos aquí abajo un momentito, por favor.

¿Otra ventaja? Abajo.

(Risas)

Con esa cara de "me muero".

Sabéis que las nobles romanas nunca bajan a la arena.

Por eso, por eso bajas tú. Por eso, que no soy noble,

ni romana, ni esto es arena. Vale.

No te preocupes. -Da igual, no pasa nada.

Tú tranquila. -No pasa nada.

Anabel, por ser la mejor en la prueba por equipos

y la ganadora de la ventaja. Sí... sí, ya.

Tienes que repartir una salsa para cada compañero.

Te vas a sentir tan culpable. -Vaya marrón.

No le digas eso. Es broma, cariño.

Conociendo a Anabel no va a ir a mala leche seguro.

O va a hacer una de las mías

de el azar lo decide

o va a intentar favorecer a todos.

Empezamos por Patricia. ¿Qué le das a Patricia?

Van a ir tan cual. Patricia, bearnesa.

(SILVIA) Madre mía.

Silvia, bechamel. -"Cuidador".

(JOSÉ) Huy, huy, huy.

José, tomate.

Y Edu la americana.

Ay, ¿qué?

(Risas)

¿Cómo has "disho"? ¿Cómo has "disho"?

¿José, americana? -Calla, cómo que americana.

No, hombre no.

(CANTA) #Americanos, os saludo con alegría.#

Me voy yendo si eso, ¿eh?

Anabel, hecho está, ¿no?

Alea iacta est.

La suerte está echada. -Tira "parriba".

Alea "ya está".

He seguido un poco el rollo de Edu del azar.

Han sido los dioses que han querido

que estos mortales tengan que cocinar semejantes salsas.

Yo no tengo nada que ver.

¿Algo de leche o de nata...?

Es que no la he comido tampoco, ¿sabes?

-No tengo ni idea.

¿Contentos con las salsas?

I'm very happy, because I am from Iowa (Wisconsin).

(Risas) La americana la tengo...

Muy pillada.

Os voy dar cuatro pautas. Gracias.

-Échale cinco. Salsa bearnesa:

lleva mantequilla clarificada, yemas de huevo, chalotas,

estragón, perifollo, vino blanco, vinagre de estragón,

sal fina y pimienta negra.

Lo complicado es ligarla y hay que tener

la temperatura muy controlada, si está muy caliente cuajará

si no está bien atemperada la mantequilla

no estará adecuada para montarla bien.

Y mucho cuidado, se corta solo con mirarla.

(SUSURRANDO) Joder, es un marrón, tío.

La bechamel: leche, mantequilla, harina de trigo,

sal, nuez moscada y pimienta blanca.

Como decía Samantha: lograr que no tenga grumos es el éxito.

Y que esté bien condimentada.

Silvia se queda, se queda seguro.

Salsa de tomate: tomate maduro, cebolla, ajo, sal fina,

pimienta negra, azúcar y aceite de oliva.

Añadiremos los diferentes condimentos para ir dirigiéndote

a esa salsa que quieres hacer con albahaca, orégano...

Importante: controlar la acidez, se hace con un poco de azúcar.

Por último, salsa americana: ajo, cebolleta, chalota, tomate,

mantequilla, zanahoria, vino blanco, cabezas de crustáceos,

buen marisco y hacer un fondo

de pescado muy concentado con sabor muy intenso.

¿Los americanos hacen eso? Qué cosa, ¿no?

-Para echárselo a la hamburguesa.

(ANABEL) Sí creo que hay dos salsas

un poco más desconocidas... (BIBIANA) Y complicadas.

(ANABEL) Son la bearnesa y la americana.

De entrada, lo tienen más difícil Patricia y Edu.

¿Y de verdad pensábais que una prueba de eliminación

en "MasterChef" iba a consistir

en elaborar una salsa? (TODOS) No.

-No, claramente no. -Anabel, vuelve a bajar.

La salsas, efectivamente, es la protagonista del reto;

pero, además, cada uno de vosotros debe elaborar

un plato que contenga,

como protagonista, la salsa que os ha tocado.

Queremos ver imaginación, estilo, maña, cabeza

y queremos veros aplicar

las técnicas de alta cocina que estáis aprendiendo

aquí, en "MasterChef".

(BIBIANA) Los nerones de verdad son los chefs.

-Totalmente, son los malos. -No es que sean malos, les tocó

ser los emperadores, son emperadores.

-Ahora cuadra bien esa salsa con un plato adecuado

y haz bien el plato también.

El tiempo para elaborar vuestro plato es de 60 minutos.

Como siempre, en el súper, tenéis lo que podáis necesitar.

Espero que hayáis hecho

ya la lista de la compra en vuestras cabezas;

porque solo tenéis tres minutos que comienzan, además,

en tres, dos, uno... ¡ya!

(TODOS ANIMAN A LOS CONCURSANTES) ¡Venga, chicos! La cabeza fría...

Y la salsa caliente.

-¿Qué es el estragón?

Patricia, tranquila.

Chicos, ¿sabéis qué es el perifollo?

Al rico carabinero.

Recordad todos los ingredientes de la salsa y, aparte,

el plato. El tomillo...

Diez... nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro....

Tres, dos, uno...

A cocinas.

Mucha suerte.

-Ave, César... -Venga, gladiador.

-Vamos... -Los que van a cocinar os saludan.

-Ese indulto, ese indulto.

-Os voy a hacer un jardín de verduras

con la bechamel, va a ser muy crudité el plato.

Ya he hecho croquetas, he hecho... canalón.

No quiero repetirme, me dijeron que me faltaba punch.

Voy a intentar con el jardín de verduras,

sorprenderlos un poco. Silvia tiene suerte, cocina mucho

y una bechamel fácil. No ha querido repetir croquetas

ni los canelones, pues va a hacer verduras con bechamel.

Bueno... pues a ver qué entiende ella con verduras con bechamel.

Por otra cuestión puede salir por peteneras.

¿No es mejor una berenjena rellena tipo mousaka

que le funciona bien la bechamel?

Este momento es muy importante,

para que no salgan grumos y tener la salsa más conocida

hoy puede ser una desventaja.

-Hoy es una lucha de gladiadores, van muy bien las "retales".

Son tres contrincantes fuertes, no quiero que se vaya ninguno

ni me quiero ir yo, con lo cual... ¿qué hacemos?

Parece que Anabel ha hecho un "Edu"...

Al azar. Como cae.

Según te pilla en línea te da. Me da la sensación que la bearnesa

la más complicada, le venía bien que le tocara a Patricia.

Eh...

Está jugando sus cartas y su estrategia era esta.

A veces se hacen el tonto, al azar...

Como viene mal, entonces... La chunga te la meto a ti.

Esto se está calentando.

Sin duda es la prueba de eliminación más complicada

que he vivido en "MasterChef".

No tengo muy claro el plato, entonces, estoy terminando

de darle forma a la vez que...

Estoy elaborando la salsa.

Patricia está más perdida que el barco del arroz.

Ha empezado por la salsa

que es lo último si tuviera algo de confianza.

Con confianza, claro.

He empezado por la salsa porque si se me corta

y no me sale rica estoy perdida.

He cogido marisco, gamba roja, creo que le pega

a la gamba roja, bastante, la salsa que he probado.

Y... después armaré un plato lo más bonito posible.

La bearnesa se puede tomar con un pescado blanco o carne.

Me encanta con rodaballo, rodaballo a la plancha.

Le he visto gambas, me parece. Carabineros.

También le va a ir bien.

(BIBIANA) José, José...

Si los rallas, adelantas

-Los quiero pelar y sacar la pepita y cortarlos.

-Yo lo hubiera rallado.

José salsa de tomate, aparentemente fácil.

Puedes hacerla con ñoquis... mil cosas.

Salsa potente, un tomate salteado que esté semicrudo,

una albahaca buena. Muy torpe hay que ser

para no hacerlo decente. Lo malo

de la salsa de tomate es que parece simple pero...

Como me equivoque en uno de los pasos,

la quiero cuidar un poco para hacer un bacalao con tomate.

Lo que me preocupa es que Corbacho

ha cogido ocho o diez tomates y cuatro o cinco cebollas.

Como haga esa proporción de salsa...

Al tomate le quito lo verde, lo corto a cuartos,

le doy un robot, lo paso por el chino y lo reduzco.

¿Y la masa de Wisconsin qué hace?

Creo que quiere usar técnicas con sifón...

Oh, cómo está de subidito. Sí.

Me ha tocado la salsa americana, la haré con las cabezas

de gambas, langostinos,

le echaré el coñac, verduras y el plato que haré

es este pescadito con la salsa, luego,

intentaré hacer un bizcocho...

De algo salado, si me da tiempo, estoy en ello.

Va a ser un festival de sabores.

¿Qué dice Patricia? Patricia...

No sabe si lo está haciendo bien.

¿Qué plato vas a hacer? Intentaré, si me da tiempo,

montar una cama de espárragos con gamba roja

y que la salsa tenga bastante protagonismo.

Estarás contenta con la salsa que te dio Anabel, ¿no?

Ha visto que eras la más fuerte... ¿Sí?

Y te ha dado la salsa más difícil.

¿No crees? No lo sé, quiero pensar

que es el azar y no...

Nada en mi contra. (AMBOS RÍEN)

Desde luego, a mí este azar no me ha ido nada bien.

Es una salsa que es desconocida para mí

y ha sido... un golpe bajo.

En fin, suerte. No me dejes así, Pepe, di algo.

Di "está mala", "está rica".

Hasta aquí puedo contar.

Lo va a envasar al vacío y lo cocina a baja temperatura.

-Para que coja sabores... -Sí, en el roner que está ahí,

en poco tiempo se cocina y se mezcla con...

-Con los otros sabores.

-La bechamel necesita más leche, bastante más.

-Pon más leche a calentar. -Un poco más.

-Así lo voy a dilatar más. -Eso es, Silvia.

-Dale sin miedo. -Uh...

Mira la que he liado. -Ahora lo limpias.

Pero si está aquí mi amigo Pepe Cruz.

¿Qué tal estás? -Uh...

-Aquí intentando darle un poco de sentido común...

Seguro que se te da bien cocinar.

Entiendo que estás haciendo un bacalao con tomate.

¿Y esto es la salsa de tomate? Está ahí la cebollita, el tomate...

Será una salsa de sofrito...

Hay más cebolla que tomate. Un poco largo de cebolla,

¿tú crees? Lo puedes menear hasta mañana,

lo que falla no es la proporción de cucharazos,

sino de verduras.

Tiene un montón de tomates y están todos ahí.

-Se queda en muy poco y ha metido mucha cebolla.

¿Y esto que está confitando? Son unas patatas

para acompañar el bacalao. Vale...

He visto que estás con la máquina de vacío.

El bacalao lo voy a poner cinco o seis minutos de roner

para luego a la plancha... ¿Qué temperatura?

60 C. Bueno...

Veo cosas que están bien, cosas que están mal.

Te vendría bien una escuela online,

cada mes la renovamos y hablamos de cosas

que te vienen muy bien. Ya que te pones

en plan técnico ahí tienes recetas de todos los colores

impartidos por chefs que saben cocinar.

Te veo... Venga, vamos para allá.

Yo creo que España se divide en dos: entre los que saben

hacer salsa de tomate y los que creen que hacen salsa,

pero hacen un sofrito. Yo soy del sofrito.

Vamos a meter más tomate, no nos preocupemos.

Hay tiempo... -Eso lo coges,

lo pasas por el chino, le añades el tomate y ya está.

Arrégalo así.

Atención aspirantes, entráis en la última media hora.

Va a hacer una espuma con las tripas de las gambas.

¿Le has metido gelatina o nata? -No.

-¿Es una espuma? -Déjalo.

-Necesita algo graso para que suba.

-Es otra cosa, un bizcocho. -Te como.

Como hagas un bizcocho

con eso te como. -Ya verás.

-Te voy a comer la cara que lo sepas.

-Yo también, iba a decir otra cosa.

Bien, Edu, qué bonito.

Qué tal, Silvia. Muy bien, aquí...

¿Cómo estamos? Bien.

Parece un plato de verduras con bechamel.

Intento hacer lo que me dijiste el otro día,

dar un poco de punch a mis platos: escaldo la verdura

para dejarla al dente y esta agua no acaba de hervir.

Nuestro horno maravilloso cuece al vapor,

metes las verduras en el horno, pones el programa de vapor

y te olvidas de ellas.

En vez de estar aquí liada, ya las tendrías hechas

y hubieses acabado. ¿Qué técnicas vas a aplicar?

Voy a hacer una espuma de aceite de oliva

para ponerla junto a las verduras.

¿Tú crees que es un plato para quedarte en "MasterChef"

en una prueba de eliminación? Haré que lo sea.

Eso lo quiero ver yo. Venga.

-Míralo, un bizcocho estaba haciendo.

-¿Dónde? -En el vaso.

Lo ha puesto bocabajo.

-He intentado currarme dos esponjitas,

una de cabeza de carabinero

y otra... con aguacate.

Para que le dé un poco más de frescura al plato.

¡Uh...!

Qué susto me has dado. ¿Qué tal te imito?

Muy bien.

Hemos nacido para la imitación.

Si es que somos iguales, somos iguales, parecidos.

¿Verdad... Edu?

Hombre, Pepe...

-A mí Pepe me gusta mucho.

Bueno, cuéntame, ¿qué haces? Pues esta salsa...

No te quemes. No me quemo, Eduardo.

Tengo un pescado aquí y le voy a poner

unas verduritas encima como escamas.

-Se lo va a currar.

-He hecho un bizcocho salado con la cabeza del carabinero.

Si es salado no me importa;

si fuera postre, no te lo pruebo.

Mira, mira lo que te traigo seguro que te hace falta

para todo esto, "Manual del aprendiz de cocinero".

Tienes muchas claves, cómo emplatar y cómo incluir

la estética en la cocina, que te hace falta.

Mano no tienes, al menos emplátame bien.

Esto para ti, disfrútalo. Venga, tengo tiempo y lo veo.

No te importa, ¿no? (IMITA AL NENG DE CASTEFA)

Sois estilos distintos, Pepe. Totalmente. Gracias.

¿Qué vas a hacer con el aceite?

-Quiero hacer una espuma, pero...

No, no lo voy a conseguir. -Pues mejor no seas ambiciosa,

mejor que no.

Aspirantes en 15 minutos daremos el manos arriba.

¿Oído? (TODOS) Oído.

Estaba viendo a Patricia, estaba nerviosa y desorientada

porque no sabe la textura de la bearnesa

y estaba casi cuajada

porque la tenía en el calor y eso hace que cuaje.

Luego la ha metido en la abatidora,

lo mismo la arregla.

Edu tiene cuatro sifones ahí.

Va a hacer otro más. -Pues que se centre en la salsa

y menos en los... -Ya la tiene.

-No la tiene, aún tiene que triturar las cabezas...

Edu se lo está currando, no te imaginas:

bizcocho salado, una americana con una pinta de sabor...

Con mucho gusto, el rape con verduras finitas

redonditas de calabacín que serán las escamas del rape.

A un pescado que no tiene escamas,

él le pone escamas; pero bueno... es así Eduardo.

Buenas ideas también tiene mi amigo José Corbacho.

Hace un bacalao a baja temperatura

y la salsa de tomate que es el quid de la cuestión

tiene un sofrito de partes iguales de cebolla y tomate.

A Silvia que la veo muy minuciosa,

parece que está haciendo la gargouillou de Michel Bras.

Tanta verdurita puesta ahí tan mona, ¿tendrá gusto?

-Qué bonito, Silvia. -Tranqui, Silvia,

pon bien el rulete.

La pobre Patricia ha vuelto a desmontar el plato entero,

tiene mucha inseguridad, lo está pasando fatal.

Está perdida. Hay nervios.

Me está quemando la tabla. Patri...

Una fuente y así no me quemas la tabla.

Justo lo estaba pensando cuando lo estaba haciendo.

No ganamos para tablas.

Aspirantes, entramos en los últimos cinco minutos.

Hay que ir pensando en emplatar.

Yo creo que la que mejor va es Silvia.

-Ese plato es precioso, Silvia.

-Está densa... -Es salsa, Silvia.

-Sí, está muy... voy a hidratarla. -Caliéntala...

-Aunque sea en el microondas. -Espérate...

-Está en el fuego, es una masa de croquetas,

no es una salsa de cobertura.

-No es una salsa... -No.

Ave, Anabel.

Tú que has repartido las salsas,

¿a quién levantarías el dedo y a quién lo bajarías?

Yo a Edu lo veo muy ambicioso con su plato,

haciendo muchas cosas. De momento arriba.

José, ha usado el roner que me parece una sofisticación

y ya está emplatando.

Pero la salsa de tomate, desde aquí,

me parecía que le falta tiempo,

le veo un poco... estoy a medias.

Con tendendia a la baja. No, no, todavía...

-Abajo todavía no.

Silvia prepara unas verduras que pinta muy bien,

con la salsa bechamel

la hizo al principio y la dejó reposar,

pinta bien. Patri, desde aquí no lo veo.

No lo estás viendo.

No lo ves... Nosotros tampoco.

Me parece la salsa difícil, de todos modos, la bearnesa.

Se la has dado tú. Ha sido el azar.

Ya... el azar. El insconciente también juega

malas pasadas a veces.

Pero yo al no haber psicoanalizado pues no lo sé.

-Yo sí me he psicoanalizado. -¿Tú sí?

-Mujer, claro que sí, muchísimo.

-Es lo que tenemos las nobles romanas.

-Lo que tenemos.

-Una maravilla, Edu, tío, de verdad, me encanta.

Aspirantes, no os quiero poner

más nerviosos, acabáis de entrar en el último minuto.

Eso está muy sólido. -Anable, cállate, te oigo.

-Una pasada. -Virtuosismo, Eduardo.

-Bien, Joselito, bien, tío,

muy bonito el plato. -Está muy densa...

Diez, nueve, ocho, siete...

Seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno... Tiempo.

Manos arriba.

¡Bravo, chicos! ¡Bravo, chicos! Todos arriba.

-Bien, bien, chicos.

-Estoy como una olla exprés, a punto de estallar.

Mucha concentración, muchos nervios,

hay mucho en juego, es como que...

Si quieres aprender lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad: a partir de ahora,

en la escuela online de "MasterChef" amplía

todos los meses sus contenidos para que puedas ser

en un auténtico masterchef.

Encontrarás nuevas recetas

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

Entra en la escuela "MasterChef".

Aspirantes llega uno de los momentos más complicados

de la noche: la cata eliminatoria.

Vamos a empezarla por Edu.

Vamos allá... (TODOS APLAUDEN)

-¡Festival de texturas! Que vuelva el tigre.

A ver, a ver...

Bueno, Edu, cuéntanos cómo se llama tu plato

con salsa americana. American Ocean.

(Canción "We Not Speak Americano") American Ocean.

Es el océano de la salsa americana.

Cuando ha reducido la salsa,

la he colado, machaqué las cabezas para que saliera toda...

Para que las ciudades americanas salieran por ahí.

Ahí están todos los estados, me falta Washington.

Yo creo que América está ahí representada

con sus mares, los océanos, por eso lleva el carabinero,

el pescado con un poco de verdura encima como las escamas del pez.

Me ha faltado un poco de tiempo para emplatar,

si me permitís quiero sacar un chile de la camisa.

Tengo en la manga...

-Edu Copperfield.

Ponlo en el plato, Edu. No, en el plato no.

Lo dejo aquí, lo dejo aquí.

Edu, no sé cómo estará la salsa americana,

pero así lo hago yo también.

17 kilos de carabinero y 17 de langostinos,

como esté mala te asesino.

¿En Carabanchel lo hacen así? Sí, en Carabanchel van sobrados.

Tú llegas al mercado de Carabanchel y está la peña comprando a muerte.

Vamos a probarlo. Primer rape que va con escamas.

Ya, hombre, es una metáfora no te lo tomes...

Esto que colgatea por aquí...

Es uno de Alabama

que se ha suicidado. Dale un tironcillo.

Sal de ahí... Harry.

Ya está. Si lo quitas, mejor.

Ponlo ahí sí...

Bueno, Edu, tu plato tiene cosas buenas y cosas malas.

Cosas buenas: los puntos de cocción,

fenomenal el pescado, fenomenal el carabinero.

La salsa muy rica, el emplatado terrible.

La salsa no es para tirar pinceladas,

tú has querido hacer un poco ahí daliniano, tres puntos,

tiro dos trazos... No es la mejor manera

de comer una salsa americana y la disposición no tiene sentido.

El bizcocho me intersa lo justo, te alabo las ganas

de querere hacer cosas;

pero hay que hacerlas con sentido. Suscribo lo que dice Pepe.

Estaba tu Ocean revuelto. Había marejadilla

y un poco de temporal en las costas de California.

Lo digo por tu cocina, ha pasado... El Niño.

Ya, el Niño... el Neng.

Ha pasado el Neng por ahí.

Bueno, dicho esto, salsa buena, pescado bueno,

trabajo maravilloso, actitud bestial.

Te superas a cada programa, aprendes.

Si sigues en esa tesitura creo que tenemos

a una persona pasional que puede llegar a cocinar muy bien.

El día que emplates bonito ya será la leche.

(NENG DE CASTEFA) Te digo una cosa, neng.

Espero, neng, tío, que cuando déis el veredicto

de quién se queda y quién se va, tengas en cuenta, neng,

que tengo muchos colegas en la puerta

esperando a ver si lo celebramos de una manera o de otra, tío.

(Aplausos y risas) ¡Maravilloso!

(Aplausos)

Qué bien...

José... ¿preparado?

No sé...

Es que te estoy viendo una cara de miedo.

Tensión sí, miedo no.

¿La soltamos ya? Venga, la soltamos.

Vamos.

(Aplausos) ¡Vamos, nene!

-Ave, César. -Mucha mierda.

-Voy para los leones.

Hombre, Pepito Salsitas. Pepito Salsitas.

Cuéntanos tu plato. Es el famoso...

Bacalao don Pepito.

Con los productos que al bacalao le van bien

como la patata, la pasa, aparte del tomate...

Para jugar con esos sabores.

Vamos a probar. Si has decidido cortar

la patata en cilindros, me parece bien,

confitada está bien. Es un guiso popular,

en mi tierra... "bacalao a la llauna",

estas elaboraciones... Las cocciones son justas,

un buen sofrito de tomate, una salsa muy buena

donde se añade un bacalao, un golpecito... queda unido.

O sea, hacer un emplatado bonito no significa separar

las cosas para que cada una vaya por su lado.

Mientras explico a Corbacho, os lo zampáis todo.

Tiene bemoles. No te enrolles tanto.

No, pero... hombre. He venido sin cenar.

Pepe que hago raciones pequeñas,

dejáis al chaval sin probarlo.

Samantha, me da una alegría que te lo comas todo.

Pero házmelo con más salsa, porque está buenísima.

(ANABEL RÍE) -Samantha, estás desmayada.

Las patatas están bien,

la salsa está muy rica y le pega al bacalao.

Lo único, por buscar una pega, el bacalao perfectamente cocinado,

la patata muy rica, el bacalao está de diez,

le falta algo que... Unifique todo.

Un aceitito de perejil y ajo refrito...

Un golpecito, pero eso es ya cosa mía.

Podrías haber hecho el plato integrando un poco más

y hubiera sido un plato maravilloso.

Está todo bien hecho, es un plato tradicional

con tus toques cilíndricos de patata,

muy sencillo, muy elemental, muy gustoso, muy sabroso

que te comerías cualquier día perfectamente. Está muy rico

No tengo nada que decir, me lo he comido todo.

(Aplausos) Espera, espera...

¿Le puedo cambiar el nombre al plato?

Sí. Bacalao la Estrella,

mi madre siempre hace bacalao y he cocinado pensando en ella.

Olé... para ella. (TODOS APLAUDEN) Ole...

-Perdón.

(SUSPIRA)

Tu madre va a estar muy orgullosa, está que te mueres.

Me alegro mucho de que hayan sido lágrimas de felicidad,

un buen plato,

me acordé de mi madre... Mi madre está viva

y tiene muy buena salud, parece que he hecho un homenaje.

Mi madre estará en casa muy orgullosa.

-Me encanta que todos estéis llorando,

así no me llevo el título. Estáis todos "bulle-bulle".

Silvia, no se puede tener más tensión que tú hoy.

(Aplausos)

(ASUSTADA) No soporto este momento.

Silvia, ¿me puedes decir cómo se llama tu plato de bechamel?

Se llama el Jardín de las Delicias.

Porque he querido hacer un jardín en el emplatado

de diferentes verduras y la bechamel como salsa.

¿Contenta? No.

Porque la bechamel se me ha estropeado,

al enfriarse se quedó...

Con consistencia de masa de croquetas.

La he vuelto a hidratar, la he vuelto a mover, pero...

Se ha quedado con la consistencia que no quería.

Silvia, lo del jardín casi lo entiendo,

lo de las delicias, ¿me lo desarrollas?

Pues esas verduras cocinadas así.

A lo mejor es esto la delicia, ¿es un trampantojo de coliflor?

¿O es una masa de las galaxias?

Yo te hago un muñeco de nieve.

Qué pena, pelaste la zanahora, le ponía la nariz.

Silvia, hemos pedido un plato en que la salsa sea protagonista

y que, por supuesto, esté integrada.

La bechamel es un engrudo

y no tiene nada que ver con el resto.

La única premisa necesaria es que la bechame cubra algo

e interactuar con otros elementos:

ragú de carne, puré de patatas, berenjena cocida.

Mil cosas que te habría funcionado. Quería huir de las croquetas

que ya las había hecho, huir de... Del plató.

Sí... Claro.

Yo creo que te ha traicionado eso tambén.

Saber que habías hecho un canalón no muy bueno,

hacer unas croquetas que no fueron maravillosas...

Agotaste las posibilidades de la bechamel,

¿dónde la integro? Te perdiste.

Haces una bechamel muy mala que parece

para pegar los baldosines,

con una pellada de yeso y el resto no tiene sentido.

Has trabajado minuciosamente con la verdura para hacer nada.

Estoy bastante mosqueado contigo, Silvia,

porque desde el primer día lo haces de diez.

Eres maravillosa, divertida, trabajadora, lista, sabes cocinar.

Y en la prueba de eliminación, te toca la salsa más fácil

y te la pegas...

Falta ver lo que hace Patricia,

pero esto es media pata fuera.

Menudo jardín en el que te has metido, Silvia.

(TODOS ANIMAN DESDE ARRIBA) Va, Silvi, ánimo.

(CORBACHO) Estate tranquila.

-Yo quería irme por un mal sifón,

por un mal aire, por un mal... esferificado.

Pero ¿por una bechamel?

Patricia, cuéntanos, ¿qué nombre pondrías a tu plato?

Bueno... Carabinero y Gamba Roja con Salsa "Bernase".

¿Carabineros y gambas con...? Salsa... ¿"bernase"?

Bearnesa. Bearnesa...

Si es que no sé ni el nombre aún.

¿Estás contenta con tu plato?

Sí, estoy contenta.

He intentado que la salsa tuviera mucho protagonismo

y la gamba roja que he cogido las cabezas,

le he sacado el jugo haciendo una emulsión con xantana.

Después he puesto, al lado, el bol con la salsa

para que tuviera más presencia en el plato.

Bueno...

Es un plato... durito.

Durito porque están todas las pieles y cáscaras.

Si me lo metes como mariscada que nos vamos a dar,

fenomenal, chupamos las cabezas, quitamos las pieles y lo comemos.

Pero si me quieres hacer un plato,

medianamente elaborado, y me pones las cáscaras...

Algo me chirría, si cojo aquí esto lo voy a destrozar.

¿Me entiendes? Me como la cabeza...

Me encuentro una serie de cosas que empiezo a pelar

con las manos, me mancho, cojo el tenedor, el cuchillo...

Y le pongo una chalota con la piel,

una chalota que es una mezcla de ajo y cebolla...

Si le pones la piel, es como si dejas la piel de la cebolla.

No me lo puedo comer. Es un plato que no has pensado.

Me encanta la chalota con piel.

A mí, personalmente... Te gusta la rusticidad de la piel.

Me gusta, pero sé que no se come. No lo pongas debajo

del carabinero, mezclado con la salsa.

Viene alguie y... se lo come. Patricia.

Es un batiburrillo, quieres defender con las pieles.

No me quiero defender. Es verdad.

No, Patricia, tú no te puedes comer esto.

Ya está, Patri, ya está.

No te justifiques, Patri, en el momento en que aprenda

a escuchar y a aprender de las críticas.

Va a pegar un subidón importante

y me gustaría que lo hiciera.

Ibas perdida, entonces, has empezado a tirar elementos

y lo más difícil que era la salsa bearnesa...

Que no sabías ni por dónde coger...

Vas y la clavas.

Yo no la saco esa salsa, me la explican...

Pero a mí no me sale.

Esto que hay aquí, ¿es la salsa con xantana?

¿Dónde la ves tú? Como se ha mezclado todo...

Quieres que me coma la cáscara,

la salsa la pongo encima de la cáscara

y para disfrutar la tengo que rechupetear.

Quiero que te comas esto.

Si te fijas, el espárrago estaba sin pelar.

El espárrago hay que pelarlo.

La piel. Por eso el plato se llama pieles.

Tiene todas las pieles.

La salsa te ha quedado bien de chiripa,

es lo único que medio acepto

de este plato y nosotros con los platos buenos

con un buen producto mal ejecutado, se echan para atrás.

Los echamos fuera.

Y acepta las críticas, hay pieles...

Di... "Pepe, me he equivocado".

Me he equivocado, ya está, ¿quién no se equivoca?

Quiero escucharte decir: "Me he equivocado, Pepe".

Te falta un poco de humildad, te lo dije con la bechamel,

te lo dije con los gañotes y te lo digo hoy

con tu plato de bearnesa.

Al final, no hay nada, como reconcoer que no sabes

y querer aprender y mejorar.

Para este jurado, por lo menos, lo valoramos mucho.

Patricia, delante de cocinas, por favor.

Creo que han sido excesivamente duros,

no creo que me falte humildad.

No estoy de acuerdo, no creo que vayan por ahí...

Pero quizá tendría que haber dicho: "Vale, no debí poner la piel".

En ello estoy... -Cuesta, ¿eh?

-Yo estoy que... vamos. No me mires, tía.

Estábamos muy afectadas desde el principio del cocinado.

Solo con mirarnos, nos emocionábamos

de pensar que una de nosotras puede irse.

-Están llorando mucho todas. -Chicas, respirad hondo, chicas.

Bueno, jueces, a juzgar por nuestras aspirantes

la decisión de esta noche va a traer más lágrimas

de las que hay hasta el momento.

Así que os pido que toméis el tiempo que necesitéis

y deliberad muy bien quién será el que tenga que abandonar,

esta noche, las cocinas de "MasterChef". Adelante.

Ya te digo...

-Te están quitando el sitio. -Sucesoras muy buenas.

-Tengo que empezar a llorar para la semana que viene.

-Que se vayan ellos... que ya saben cocinar.

-Esto tiene un himno, molaría un himno.

(TARAREA "BARRAS Y ESTRELLAS")

-Chicos... vamos.

Aspirantes, para triunfar en la cocina,

hay que saber elaborar perfectamente platos

y acompañamientos básicos como la salsa de tomate,

la salsa bearnesa, la bechamel o la salsa americana.

Si una salsa está mal hecha, estropea el plato

y no hay manera de arreglarlo.

Hoy el reto era doble:

teníais que hacer una buena salsa

y que estuviera integrada en un plato.

Las dos elaboraciones tenían que estar tan unidas

que no se notrar la diferencia.

Hemos probado dos platos que sobresalen de los demás,

tanto por su sabor como por su ejecución.

Esos dos platos son...

Los de José y Edu.

(Aplausos) Enhorabuena...

continuais una semana más en "MasterChef".

Venga, chicos, os esperamos.

-Subir las escaleras siempre es una satisfacción;

pero hoy cuando me iba para arriba y pensaba que se quedaban

Patricia y Silvia abajo...

Tampoco tenía tanta alegría.

Iba tan derrotado,

parecía que me había dado una paliza.

-Esas rositas... -Venga.

-Venga, niñas. (PEPÓN) Tranquilas.

-Decidlo rápido, por favor.

Silvia, este jurado no entiende qué has hecho en este reto.

Tenías la salsa más fácil de elaborar,

además la habías trabajado en otros platos.

Había grandes expectativas, pero un plato

de verduras cocidas y una bechamel...

Mala... no está a la altura de una prueba de eliminación.

Patricia, tú tenías

la salsa más complicada y eso, más o menos, lo has salvado.

Pero nunca hemos visto a alguien tan perdido

y con unas ideas tan malas en cocina.

De ahí que hayas presentado un plato, totalmente, desastrosa.

Llegados a este punto deberíamos echaros a las dos;

pero las reglas del programa

no nos lo permiten, desgraciadamente.

El aspirante que no continúa en la cocina de "MasterChef" es...

Silvia.

(Sollozos)

Era... lo más lógico.

A Patri le salió la salsa, a mí la bechamel no me ha salido.

Es lo que más me joroba: irme por una bechamel.

-Qué cagada... -Pero ya está.

Ya está... se acabó, hasta aquí.

Una pena...

Patri, cariño, enhorabuena, puedes subir a la galería.

Y Silvia, te vienes conmigo. (PEPÓN) Silvi...

Guapa...

(CORBACHO) Cuando se va alguien con la que te unen más cosas,

aparte de lo que vivimos aquí,

es como si de repente... te arrancan un trozo de ti.

Silvia... ¿quién te iba a decir a ti, lo primero,

que tú ibas a llorar en un programa de televisión?

Tú que eres una mujer que... de bromas, risa.

Y no he parado de llorar desde que empezó "MasterChef".

¿Qué se mueve por aquí? Empatía... el día de Anabel...

(Risas y aplausos)

(Aplausos) (RIENDO) Qué tonta eres...

Mi niña...

Voy a ver si me sale un drama, tía.

Si de aquí no me sale un papel dramático...

Otra cosa es que me ponga fea llorando y me digan

que me pongo muy fea cuando llora.

También puede ser, en el cine son supercrueles.

La estética es muy importante, hay que saber llorar bonito.

Mira... (LLORA Y RÍE A LA VEZ)

(Risas) No me quiero ir.

(TODOS RÍEN) (SILVIA RÍE Y LLORA)

(Risas)

Ahora no sabéis si lloro en serio o en broma... os jodéis.

Me da mucha rabia que te vayas por una simple salsa bechamel,

que sabes hacerla que estoy segura de que a Joana

le has hecho 20 000 veces croquetas con esa salsa.

Sí y bechamel para gratinar unos macarrones.

Y hoy por... por querer sorprenderlos con ese plato

tan bonito estéticamente, a mí me lo parecía.

Ellos no son de la misma opinión, haces una mala elección

el día de la prueba de eliminación,

lo peor que te puede pasar...

Es que soy burra, la he cagado.

Voy a ser Lady Bechamel para un rato, ahora.

Lady Bearnesa es nombre de heroína, Lady Bearnesa...

Es un poco Lady Bug.

Lady Bechamel... ¿qué mierda es esta? No lo quiero.

-Se nos va la alegría, mi niña, guapa.

¡Guapa! -Queda mucha alegría,

todavía, en ese grupo de "MasterChef Celebrity".

Ellos son... ya sabes.

¿Quién crees que ganará? Bibiana.

(Risas) Bibiana...

Iba a decir "las mata callando", pero no es verdad.

Yo... me encataría que ganara el mejor...

Saúl.

-Sí, señor.

-Gracias. -Olímpico, sí, señor.

¿Por qué? Porque...

Tiene la mente esta de deportista de élite,

ordenada, disciplinada...

Tiene mucha fuerza.

Oiremos hablar de Saúl...

Y no en el agua, sino en los fogones.

-Gracias. -Sí, señor, bien visto.

¿Qué te llevas de "MasterChef"? Miss Bechamel.

Gracias a Dios. Sí, para que nadie muera.

Me llevo unos compañeros maravillosos,

a los que ya adoro

y espero que no me echen del grupo de WhatsApp...

-Te echaremos nada más que de menos.

¿Al resto los echasteis?

Marina y Carlos... ¿y cómo se llamaba la primera?

(Risas) ¡Usun! ¿Y mi cámara?

(Risas) Usun que era broma, era broma.

Te tengo que dar muchos regalos, nuestro patrocinador,

el Supermercado de El Corte Inglés,

te regala esta fabulosa cesta con los productos gourmet

más exquisitos. Y para que sigas cocinando

en casa, nuestro patrocinador, Bosch,

te regala un robot de cocina AutoCook.

¿En serio? En serio.

¡Madre mía! Además te llevas seis meses

de suscripción gratuita a la escuela online

de "MasterChef" y tengo una supernoticia para ti.

Está la receta de la bechamel.

Gracias, Eva, no sé cómo agradecértelo.

Y todos los meses recetas nuevas.

Vas a tener un montón. Joana es muy pequeña todavía, ¿no?

Sí, pero ya le va el juego, la llevo al bingo para que aprenda.

¿Sí? Seguro que le encanta

el juego oficial de "MasterChef".

Todo esto para ti. ¿Qué más?

Ya está. ¿Ya...?

Ya está, a cambio de una cosa que sé que no te quieres quitar.

No... El delantal.

Uf, pues nada...

Ha llegado el momento. El momento

(TODOS LA DESPIDEN)

-¡No te vayas! -¡Te queremos!

(Aplausos) La experiencia de "MasterChef"

ha sido muy dura, pero este programa no es solo cocina,

este programa son muchas otras cosas:

compartir, esforzarte, enfrentarte contigo misma,

de todo ello aprendes, claro.

Volvería a "MasterChef" encantada, volvería a muerte.

Da pena ver a nuestras celebrities colgar el delantal

porque, además de su amor por la gastronomía,

nos dejan buenos momentos vividos en la cocina.

Pero la rueda de "MasterChef" no para y la exigencia

de los jueces es cada vez mayor.

Nos vemos la semana que viene, mientras ya saben...

Pónganle sabor a la vida.

Aspirantes, bienvenidos al restaurante Filandon.

Cocinaréis para un total de 50 comensales muy especiales.

-Profe, me está molestando. -¡Venid aquí! Venid si os atrevéis.

-Estoy en el infierno otra vez. Tenemos el tiempo justo,

ya podemos correr. Os traemos refuerzos.

Adelante, Virginia Troconis y el Cordobés.

No nos va a dar tiempo, vamos retrasados.

-¡Vamos, chavales! -No penséis más, hacedlo de nuevo.

Madre mía...

Un poquito de sal le falta. -Pues está bueno, ¿eh?

Aspirantes, todo el mundo

tiene derecho a una segunda oportunidad.

Bienvenidos, de nuevo, a las cocinas de "MasterChef".

Tienes cosas para hacerlo, tienes que tranquilizarte y pensar.

No sé si me da tiempo. Organízate, veo el desastre padre.

¿Cómo se hace esto? No sé qué hacer aquí.

-Qué barbaridad... Creo que te has dormido

en los laureles. Creo que es un plato

de luces y sombras. El plato está...

Es un plato que ves que has intentado,

pero te has quedado a medias.

El aspirante que no continúa en la cocina de "MasterChef" es...

  • Programa 4

MasterChef Celebrity 2 - Programa 4

10 oct 2017

Para evitar más accidentes, el jurado retará a los aspirantes a perfeccionar su técnica con los cuchillos. Cortarán un kilo exacto de cebollas en brunoise y el primero en hacerlo obtendrá una ventaja muy importante. Después, en equipos y por relevos, tendrán que preparar pasta fresca, con una ayuda “envenenada” del jurado, que les proporcionará una salsa llena de errores, que deberán perfeccionar. La prueba de exteriores será en Huelva para cocinar un menú típico de la zona en Almonte, como homenaje al Rocío. Y en la eliminación prepararán un plato en el que la salsa sea protagonista.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

ver más sobre "MasterChef Celebrity 2 - Programa 4" ver menos sobre "MasterChef Celebrity 2 - Programa 4"
Programas completos (6)
Clips

Los últimos 90 programas de MasterChef Celebrity 2

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios