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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 2 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a la segunda edición

de "MasterChef Celebrity".

Tengo todo lo que necesito.

Como estáis viendo vais a debutar en los fogones

de "MasterChef" con una caja misteriosa.

Adelante Miguel Ángel Muñoz.

La piel de gallina tengo.

Hostia, vaya tajo me he pegado ya. Empezamos bien ya.

Supongo que estaréis deseando saber quién va a catar

vuestras elaboraciones, ¿no?

Primero pruébalo. Así, poquito.

(Risas)

¿Qué tal?

Hay dos aspirantes que sí han triunfado.

Patricia y José Corbacho.

Bienvenidos a Fuerteventura.

Cocinaréis una sabrosa barbacoa.

¡Vamos, vamos! ¡Vamos, chicos, vamos!

¡Equipo azul!

Hay que hacer más entrecot.

Estoy echando un músculo bárbaro.

Es que no vamos a llegar. Hacía tiempo que no veía

una cocina tan caótica. Desastre.

¡Espera, que hay que colarlo! -Ya, que voy a colarlo.

Esto no se puede sacar.

¡Venga, vamos! -Lo volvemos a hacer, Pepón.

Equipo azul, esto es un verdadero desastre.

Y los comensales están entrando ya a por la comida.

Sí que viene peña, colega.

Señores, unos regalos. Para todos hay.

Este desastre sólo puede tener una consecuencia.

Los dos equipos directos a la prueba de eliminación.

Aspirantes, demostrad

que sois capaces de trabajar en pareja

compartiendo equitativamente el pescado.

Con tres estrellas Michelin, don Pedro Subijana.

(Aplausos)

Como me diga que está quemado

le voy a dar con el pescado en la cabeza.

Aspirantes, debéis hacer

otro plato de pescado en 20 minutos.

¡Eso no puede ser!

Tenéis que hacer un postre también, chicos.

Sí, sí, sí. Tenéis que hacer un tercer

plato de pescado en 15 minutos.

Joder.

Cuando tú estás nerviosa, insegura, decaída,

todo te asusta, todo te acongoja...

Eso se refleja en tu cocina.

Para mí has hecho lo que has podido.

Me parto contigo, me encanta la guasa que traes.

Pero cuidado con reírte de mi oficio,

porque yo no me río del tuyo.

Y no te digo nada más, con eso te digo todo.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es Usun.

(TODOS) Oh.

¡Guapa!

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Celebrity".

Una semana en estas cocinas

les ha bastado a los famosos para darse cuenta

de lo complicado que es "MasterChef".

Preparaos para vivir una noche en la que vamos

a poner a prueba el trabajo bajo presión,

sus dotes adivinatorias. Buenas noches.

Y su sentido artístico.

Buenas. -Buenas noches.

Buenas noches.

Nada más llegar aquí

se te empieza el estómago a dar la vuelta.

Porque ya sabes que van a suceder cosas,

y no sabes qué y es un intríngulis.

Aspirantes, bienvenidos. Arrancamos una nueva semana

en "MasterChef Celebrity".

Silvia. ¡Ay!

¿Después de la primera semana tú a quién ves más fuerte?

Me he quedado bastante impactada con el nivel de Saúl,

el nivel de Juan y el nivel de José.

Dos de ellos de altura. El otro ya como más normal.

Dos hombres y medio. (RÍEN)

¿Y ahora me vas a decir a quién ves como débil?

A mí. Yo me siento débil. -Ay, pobrecita.

Porque yo pensaba que me filtraríais la recetita.

En el momento en el que entráis por esa puerta de "MasterChef"

se olvidan todos los privilegios.

No, ya, ya. Y sois aspirantes al uso.

¿Eso se os ha metido ya a todos en la cabeza?

Pero incrustado, lo tengo incrustado en el cerebelo.

Yo me lo he tatuado: "Aspirante."

Desde luego, José, tú eso de aspirante muy bien.

El maestro Subijana alabó tu estilo, tus maneras.

¿Tú qué sientes cuando un maestro como Subijana

te dice esas cosas?

Yo estoy sintiendo que más dura será la caída.

Porque yo estoy cocinando

por encima de mis posibilidades creo, ¿eh?

(RÍEN)

Cocina muy bien, cocina con mucha tranquilidad,

tiene muchas maneras y yo lo veo como un claro ganador.

Creo que he tenido un poco de suerte también.

Pero miedo me da, tampoco...

Pero, oye, que compañeros como Silvia te ven ahí ya...

Y nosotros también. Te tenemos ya marcado.

Huy, José, eso es malísimo. Es malísimo eso.

Porque empiezan a esperar un montón de ti.

No, no, aquí favoritos los justos.

Que si quieres abandonar ya estás a tiempo.

Eso es lo mismo que me pasó con mi mujer cuando la conocí,

que siempre espera más de mí.

Pero bueno, vamos a intentar que ese mínimo no baje.

Oye, por cierto, me estoy acordando,

¿tu autoapuñalamiento qué tal va?

Hoy se ha traído zapatillas rojas por si acaso.

Por si hay sangre que no se note.

Por cierto, la otra que está un poquito lisiada, Patricia.

Le debo una.

(RÍE)

¿Qué tal estás? Bien, estoy mejor.

Lo que todavía no he recuperado la movilidad total.

Pero... pero mejor.

Bueno, vamos a dejarnos de hablar

y nos ponemos a cocinar. ¿Os parece?

Nos parece. -Nos parece.

Pepe, todo tuyo.

En la prueba por parejas de la semana pasada

demostrasteis generosidad y compañerismo.

En esta primera prueba volvéis a jugar por parejas.

Y ahora para comprobar

vuestra compenetración cocinando.

Uf. -Me encanta.

José, tú fuiste el mejor de la prueba anterior.

Y como te dijimos la semana pasada

gozarás de una gran ventaja en esta prueba.

Ventaja-marrón.

Las ventajas de "MasterChef" las carga el Diablo.

O las carga el jurado o quien las cargue.

Pues consiste en emparejar a tus diez compañeros.

¡Uh! -Epa, ¿ves?

Lo puedes hacer como quieras. Qué marrón.

Por afinidad, porque se conocen, por profesiones...

Pero te recomiendo que pienses en ti.

Esta ventaja debería formar parte

de tu estrategia de concurso.

Vale.

José, vente aquí conmigo.

A mi vera. A tu vera.

Vale ya de ventajitas.

Vale ya de ventajitas, José.

Eres "El ventajas", nene.

Que no, que no, tú relajadito. vale.

Porque es una ventaja que bien jugada

puede ser muy importante. Así que venga.

Juan con Marina.

¿Por qué? Voy a intentar equilibrar

las parejas, ni que sean dos de los que considero fuertes

ni dos de los que considero menos fuertes.

¿En este caso quién es el fuerte?

Me parece que es más fuerte Juan.

Pero Marina también tiene su nivel

y se van a compenetrar bien. Que se vayan conociendo.

Sí, genial. Seguro que sí.

Eso es lo que cree Corbacho,

que somos los más débiles. Yo soy la más débil.

-Yo creo que aquí tiene dos concursantes muy fuertes.

Tienes un pelo aquí. -Bueno, me quedaba bien.

Saúl con Anabel.

Creo que Saúl ha demostrado que cocina bien.

Pero Anabel no está mal.

Me parecen parejas de un nivel similar.

Bueno, pues seguimos.

Edu con Carlos Baute.

El fuerte en este caso es Carlos.

(Risas)

Pero cantando. -¡Exacto, exacto!

Vamos, me has dejado loco.

Creo que en el tema de la cocina

Edu es el enemigo a batir.

Un rival fuerte colocarlo con Carlos que ahora mismo

está como el rival más débil es un poco de estrategia.

¿Quiere ponerle arenas movedizas a Edu?

¿Qué está pasando ahí?

Voy a poner a Silvia con Bibiana.

Venga. -¡Sí!

Es una pareja que me encantaría juntar artísticamente

en algún proyecto, y como no han tenido la oportunidad...

Y Silvia también es una de las fuertes.

Y Bibiana no la toca mal, pero creo que puede aprender.

Y ya por último nos queda... Y nos queda Pepón y Patricia.

Que Pepón a la que consiga no poner raciones

para un cuartel va a ganar muchos puntos en el programa.

Y Patricia que está muy bien, pero le falta un poco

esa tranquilidad y esa serenidad que Pepón

demuestra en la cocina. -Totalmente.

Marina, ¿qué tal con tu pareja? Muy bien, muy contenta.

Normal. Hombre, ya te digo.

Yo también lo estaría, ¿eh?

Estamos hablando de cocina, claro.

Siempre, siempre, siempre. Sí, de cocina y de postre.

(Risas) De lo de siempre.

Marina creo que es muy buena cocinera y la gente no lo sabe.

Por eso estoy muy contento.

Anabel, tú también supercontenta con Saúl al lado.

No, muy contenta porque además nos compensamos bien,

porque él tiene lo que a mí me falta,

más allá de altura y pecto...

Bueno, pectorales yo también tengo.

Pero él es como serio, disciplinado, organizado.

Y puede encauzarme. -A ver, a ver.

A ver qué sale. A ver qué pasa.

Están todas las parejas contentas.

Voy a montar una agencia matrimonial.

Está muy bien. Soy Cupido.

Pues, Cupido, tú te has quedado solo.

¡Ay, cariño!

Bueno, yo casi mejor que no cocine contigo, ¿eh?

Vete a la primera fila de cocinas.

Y vosotros cada oveja con su pareja.

En las siguientes filas y en orden.

Suerte a todos. -Bueno, cariño, vamos allá.

A ver qué sale. -Sí, con tranquilidad.

Otra vez caja misteriosa.

La otra vez nos tocó un chupete.

Ahora esperemos que nos toque,

algo un poquito más grande o un poquito más serio.

¡Va, va, va, va!

Una, dos y tres.

(Risas) ¡No!

¿Qué?

Es que... -Mal asunto, tío.

¿Esto tiene traducción?

La persona que piensa las pruebas

están enfermos de la cabeza.

Estaría bien analizar ahí

qué hay dentro de esa cabeza, ¿no?

Me imagino lo que estáis pensando.

La semana pasada chupete, ahora rotuladores.

Pero no os habéis equivocado de concurso,

seguís en "MasterChef".

Y estáis a punto de enfrentaros a una prueba que los niños

del Junior pasaron con notable.

¡Buah! -¡Uf!

Supongo que todos en algún momento de vuestra vida

habéis jugado a que alguien dibuja algo

y su compañero averigua qué es.

¿Qué me estás contando?

Pues es lo mismo pero con comida.

Seis de vosotros vais a dibujar

lo que vuestras parejas tienen que cocinar.

¿Eh? -No.

Yo no juego nunca a esos juegos de adivinar

títulos de películas o no sé qué.

Con dibujos porque me pongo muy nerviosa.

Y al final acabo diciendo: "¡Eres tonto!"

José, tu ventaja no ha terminado todavía.

Adiós, vale. Tienes que decidir

quién de cada pareja sea el que dibuje

y quién el que cocine.

Madre de Dios. -¿Pero va en serio esto?

Juan y Marina. ¿Quién quieres que dibuje?

Eh... dibuja Marina, cocina Juan.

Dibuja Anabel y cocina Saúl.

Es una pasada esto, ¿eh?

Dibuja Carlos y cocina Edu.

Nos vamos a reír un ratito o me va a desesperar.

No sé qué va a pasar.

Muy bien, ¿entre Bibiana y Silvia?

Vamos a ganar. Dibuja Bibiana y cocina Silvia.

Pero espérate, ¿quién te dice

que de repente no giran las tornas y acabo dibujando yo

y cocinando Bibiana? Es que estos están muy locos.

Dibuja Patricia y cocina Pepón.

Porque como dibuje Pepón le va a dar un ataque.

El ataque me va a dar igual.

O sea, que unos dibujen y que cocinen los que cocinan.

(Risas)

Muy bien, José.

Qué malo eres. Lo digo por igualar un poco.

Qué malo.

¿Me va a dibujar alguien a mí?

Te hemos reservado un compañero de cocina muy especial.

Un chef experimentado con conocimientos culinarios

y creativos internacionales.

Directamente de la 4“ Edición de "MasterChef Junior".

Jefferson.

(Aplausos)

(BIBIANA) I like it!

¡Ay, mi amor!

¡Ay, por favor!

Pero bueno, saluda ahí a los celebrities.

Hola. -¡Hola!

Hola, campeón. -Hola, chef.

How are you?

¿Tienes ganas de irte ahí con el jurado?

Sí. Pues corre.

¿Qué pasa?

Tío grande, ¿cómo estás? Qué guapo.

¿Qué pasa, crack? ¿Cómo estás? Bien.

Madre mía. -Qué capo, tío.

Oye, creo que te han tratado muy bien desde la salida

de "MasterChef". Ya, es verdad.

Tengo una pregunta muy importante.

¿Has perfeccionado la receta del fish & chips?

He estado practicando.

Creo que lo has hecho en algún programa del Reino Unido.

Me han dicho. Sí, es verdad.

En "This morning".

Mira qué soltura, y nosotros aquí...

(Risas)

En esta prueba vas a ser la pareja de José Corbacho.

¿Qué te parece? Bien.

¿Le conocías de antes? No.

Te lo vas a pasar muy bien. Vale, bien.

Ya verás. -¡Me lo como!

José, Jefferson es un gran dibujante.

Con lo cual a ti te tocará cocinar. ¿Oído?

Vale, Jefferson. A tu puesto con José.

La ventaja que le han dado a José de estar

con el geniecillo este es un ventajón, vamos.

De momento José es "el ventajitas" del programa.

Yo soy fan. Fan tuya soy.

(Risas)

Por favor, los que vais a dibujar acompañadnos

al supermercado para descubrir el plato que tenéis que hacer.

Vamos ya. -No, ahora sí, claro.

Ahora vemos lo que hay y pinto.

¡Chan, chan! -Pero chan, chan.

Esto va a ser un "marronato".

Divertida va a ser un rato, pero chunga.

Va a ser complicado. Va a ser más chunga para ellos.

Bajo estas campanas hay seis platos

de cocina internacional. ¡Buah!

Todos diferentes pero con la misma complejidad

y el mismo tiempo de elaboración.

Jefferson, tú esto ya lo has vivido.

Así que empiezas tú.

¿Qué campana eliges?

Me voy con esta, por favor. Me gusta el número tres.

Pues vamos a ver, Jefferson, qué has elegido.

¡Oh! -¡Oh!

(BIBIANA) Hum, cous cous.

Bueno, este olor inconfundible

nos transporta a Marruecos. Qué rico, tío.

Tahine de cordero con cous cous.

¿Contento, Jefferson? Súper contento.

Súper contento. Súper contento.

¿Y si me tocara a mí cómo dibujo el cous cous?

En un paquete. Y si coge aros pues digo: "No."

Patricia, te toca elegir campana.

Pues yo soy de pares. (JEFFERSON) Huy, qué nervios.

Suerte, compañera. -Me voy al seis.

Vamos a ver, Patricia.

¡Buah! -¡El sushi!

¡Buah! -¡Buah!

(Risas) ¡Venga ya!

Claramente este plato viene de Japón.

Maki de cangrejo de concha blanda.

El maki California Roll.

Y por último temaki de huevas de salmón,

que como veis es una especie de taco al estilo japonés.

¿Contenta, Patricia? No.

O sea, a ver, sí para comérmelo.

Pero para hacerlo Pepón...

¿Y para dibujarlo cómo lo ves?

Primero una banderita y ahora veré.

(Risas)

Carlos, tu campana. La número dos.

Que la suerte te acompañe. Sí, por favor.

Ah, bueno. -Ostras.

Tatín de manzana, ¿no? -Es más fácil.

Bien llamada Apple Crumble, o Crujiente de Manzana, Carlos.

Qué rico. Con crema inglesa.

Es un dulce relativamente moderno.

Se cree que el origen se remonta

a la II Guerra Mundial cuando por el racionamiento

en Inglaterra no había ingredientes suficientes

para hacer tartas. Perfecto.

Bibiana, cuéntanos, ¿qué campana eliges?

Pues si el destino me ha traído hasta aquí,

¿por qué me voy a mover? Que sea lo que Dios quiera.

Pues vamos a ver qué suerte has tenido.

¡Buah! -Ostras. Italia, ¿no?

Panzotti a la genovesa con salsa de nueces.

Los panzotti se llaman así por su forma de panza.

Porque son como barrigudos. Panzotti.

Evidentemente un plato italiano. ¿Contenta?

Sí, sí, muy contenta, muy contenta.

Me gusta mucho la pasta.

¿Y para dibujarlo también te gusta?

Anabel, te quedan dos opciones. ¿Cuál de ellas quieres?

Pues como Bibiana, el destino me ha puesto aquí.

Pues hala. Pues venga.

Vamos a verlo, Anabel.

(CARLOS) Ah, bueno. Viva México, güey.

Tacos al pastor, que es una

de las variedades más populares de tacos.

Y taco de ostras fritas con pico de gallo.

El pico de gallo es una salsa típica de México

de verduritas cortadas, bien aliñadas y bien ricas.

¿Cómo se te dan los tacos, Anabel?

Bueno, ¿empiezo? Lo mismo sueltas alguno.

Sí, sí, los estoy pensando todos ahora mismo.

Marina, te toca a ti.

A mí, hija, me han quitado el que tenía delante.

¡Hala!

¡Órale! -¡Uf!

Una tarta Charlotte de origen francés

rellena de frutos rojos

y con decoración de nata montada.

Bueno, ya sabéis qué platos tenéis que elaborar.

Y ahí están los caballetes en los que tenéis que dibujar.

Cogedlos e id a vuestros puestos de cocina.

Vamos allá. ¿Puedes, Jefferson, o te ayudo?

No, estoy bien creo.

A ver, con cuidadín. Huy, que se me levanta el velo.

Voy al tuntún.

Huy. ¿Ves?

Mari, bien, ¿no? -Sí, cariño.

No te preocupes, Pepón, todo controlado.

Muy importante estar callados ahora mismo.

Ellos sí pueden hablar, ¿no? ¡Chis!

Antes de que este reloj que tanto teméis

se ponga en marcha queda un pequeño detalle.

Esto. ¡No!

¡Lo sabía! -¡No!

¿Eso qué es?

¿Con los ojos cerrados? Mascarillas.

No es que no nos fiemos de vosotros.

Pero ya conocéis el refrán:

"Jurado precavido vale por dos."

Así que por si las moscas os vais a poner las mascarillas

para que no tengáis tentación de hablar.

Ah, vale.

Recordad, sólo dibujos y mímica.

Sí, chef. Gracias, Anabel.

Son mascarillas y para algunos bozales.

(Risas) El pequeño para ti.

Un poquito más grande.

Dr. Jefferson, supongo.

Tenías ganas de darme una de estas.

(JOSÉ) Va a implosionar Anabel.

No necesito respirar, puedo estar en apnea 7 horas.

(Risas)

Yo en Japón no podría vivir.

Esos que van todo el día con el antifaz...

Yo japonesa no podría ser aunque quisiera.

Me puedo nacionalizar australiana, canadiense.

Lo que tú quieras, menos japonesa.

Aspirantes, para elaborar

vuestros platos tenéis 75 minutos.

Buf. Ya habéis visto la importancia

de ser los mejores en cada prueba.

Así que esmeraos porque está en juego

una importante ventaja para el siguiente reto.

Entendido. Sí, chef.

Sí, chef. -Sí, chef.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos, Jefferson, con la calmita, ¿eh?

Una olla. ¿Una olla no?

Nada, volvemos a empezar, venga.

¿Pastel?

Mexicano. Vale.

Hoy... hablamos...

Pollo o pasta. Pasta.

Esto no es estar loca, es: "¿Lo que hemos hablado antes

te acuerdas que si pasta o pollo?"

Pues es pasta. -Eso.

Solomillo. Solomillo de cerdo, ¿no?

Esto es un... un maki.

Una tarta de zanahoria.

España. Vale, Marruecos. O sea, es un plato marroquí.

Salmón. Uno de salmón.

Manzana... verde. Una tarta de manzana.

Ah, eso es una oveja. Eso es una oveja.

Cordero, cordero. Cordero.

No, me espero. Una pata.

La pata del cordero. Voy a buscar la pata.

Vale, ahora seguimos. Espera.

Una tarta de queso.

Tarta de fresa. De zanahoria.

Y se aprovechan las cinco yemas, más...

¿Pasta de sémola? Cous cous. Sí.

Cilantro. Clavos. ¿Voy ya?

¿Quieres que vaya a por los huevos

mientras vas pintando?

¿Eso qué es? Zanahoria no.

(RÍE) Zanahoria...

Es para la tarta, para envolver.

Bibiana, tengo ocho huevos. No, trece.

Trece huevos. Dos...

Voy a meter las manzanas, ¿vale?

¿Qué es eso, por favor? ¿Cangrejo?

José, esto es cilantro, ¿no? -A ver.

Sí. (RÍE) Estás nervioso.

Bueno, por si acaso cojo miel, mantequilla.

Un limón, vale.

Freírlo primero...

Primero cocerlo y luego freírlo.

Lo envuelvo con el alga.

Y el arroz, tengo que traer arroz.

Tortitas de maíz, tomate...

Una verdura que es... espinaca.

Venga, página en blanco.

Seguimos, va.

¿Maíz?

¡Dios!

Mierda, es que no caía, tío. Lo juro, no sé qué era.

Picasso tampoco estaría muy orgulloso,

pero bueno, que nos hemos entendido.

Lomo de cerdo. Troceado, vale.

Primero la manzana.

Frambuesa. Las pico a la mitad.

Es que no sé qué busco. ¿Eso rectangular qué es?

¿Un plato?

Yo creo que así ya vale, ¿no?

Así ya valdrá de cantidad de carne, ¿no?

Voy a coger espinacas. Esto se queda en nada.

Entonces hay que echar bastantes.

Es otro vinagre que hay que está en la mesa

a la derecha en la esquina de ahí.

¿Cómo meto las frutas ahí? Las bato y las meto todas.

Ah, con el... vale.

¿Así te parecen bien, Jefferson?

Vale.

¿Ya está? ¿No hago más?

Yo creo que ya está.

¿Es esto?

Vale. (GRITA CONTENTA)

No es cítrico. No es ningún cítrico.

Pero es una fruta.

¿Qué significa eso, Bibiana?

La madre que la parió, que la mato.

Dadle un curso, no de cocina, de dibujo a esta mujer.

Ah, nueces. Vale, nueces.

¿Yo he dibujado nunca nueces? ¿Yo soy dibujante de nueces?

Y me las ha dibujado de California, claro.

Entonces yo no pillaba ni una.

¿Qué es eso?

¿También lo cascas? ¿Son almendras?

¿Y eso? Mantequilla.

Bien picadita, ¿no? Espera, espera.

Y que es rosa. Más rosa.

Vale, espera.

Eh...

¿Que corren?

Para correr. Van bien para correr.

Para los deportistas. No, bici.

Jefferson, ¿qué tal? ¿Cómo vas?

Cuántos recuerdos, ¿eh? Mira, ¿te acuerdas cuando

se hizo esta prueba en tu edición de "MasterChef"?

En la app de "MasterChef" tenemos los mejores momentos.

Así que ya sabes, si lo quieres volver a ver bájate

la aplicación de "MasterChef" y a disfrutar.

Un cuenco. Lo cuelo.

El cordero lo voy a aparcar en el aceite un poquito.

Luego me lo saco y hago el guiso ahí

y la cebolla y todo. ¿vale? ¿Bien?

Jolín, es que no... Ah, igual piñones me ha dicho.

¿Así va bien?

Bibiana, ¿son piñones?

(RÍE CONTENTA)

¡La madre que me parió!

Ah, por eso me hacías las bicis, tía.

Me estoy entendiendo muy bien con Bibiana

y me ha hecho unos dibujos maravillosos.

Yo no he visto naturaleza muerta mejor pintada

que la de Bibiana. Dime.

Allí en el súper me falta la máquina.

Si la he visto y no la he cogido.

Espérate, que vuelvo.

¡Esto es para mí!

(RÍE) ¡Dios!

¡La tengo, la tengo!

Era una señal. Vale.

Se le ha caído la máquina de pasta.

Está muy loca, ¿eh?

Creo que tengo que hacer raviolis cuadrados.

¿No?

¿No son raviolis?

Ah, como unos saquitos.

Farfalle. Confío en ti.

No me queda otra, somos un equipo.

La pareja más fuerte de la noche

es Bibiana y yo sin duda. ¿Es que no lo ves?

Nata. Más nata.

Azúcar. Hay ahí, espera.

Piensa qué puedes dibujarme para que me...

Tampoco es complicada la tarta, ¿no?

Ya, cuando la vez.

Cuando te la dibujan ya es otra cosa, ¿eh?

¿Menta?

Tomillo, cilantro...

Cilantro.

Qué bien hoy tú, ¿eh?

Dibujando y mirando a ver si sale.

A ver.

Azafrán.

Ah, las de... ¡Ah!

Esto había que ponerlo a hidratar antes.

¿Tortitas? ¿Qué coño es eso?

Ah, una concha... una ostra.

¿Ostras?

Yo creo que el plato que me está pidiendo Anabel

son los típicos tacos mexicanos.

Pero me acaba de decir ahora ostras.

O sea, que no sé yo dónde meter las ostras.

Anabel con el bozal puesto, maravilloso.

Porque tenía la cabeza ya como un bombo.

Como un bombo. Lo vamos a hacer en todas

las pruebas con Anabel. Qué bien dibuja.

Es que soy tan bajita que necesito un escalón.

Oh, Dios, estoy muy cansada, Bibiana.

Dame ánimos, cántame algo. Ah, que no puedes hablar.

Esta prueba ha tenido una complicación

que es tenerme a mí una hora y media callada.

Eso es un tormento.

¿Un caballo?

¿Qué tiene que ver un caballo con...?

¿Cabalgarla? Montarla.

¡Ay! -¡Ah!

Cuando lo hizo lo primero

que me vino a la mente fue el Gangnam Style,

fue el chino haciendo el baile.

¿Le pongo especias a la cebolla y al ajo?

¿Sí? Vale.

En principio he pensado que me iba a dibujar en inglés.

Y digo: "Como me dibuje en inglés me voy a perder."

Pero parece que no.

El dibujo es un idioma universal.

Lo meto ahí, ¿no? ¿Así está bien?

Lo dejo reposar.

¿Que tengo que hace más arroz?

¿Que lo acabe ya?

Es que no entiendo qué me dices, Patri.

Voy a la nevera, ¿vale?

No sé dónde está. Voy a buscar una nevera.

¿Ya? ¿Lo quito ya?

¿Dónde hay una nevera? ¡Busco una nevera!

¿Dónde está la nevera?

Necesito una nevera. En el súper.

¿Otro más? ¿Que haga otro arroz?

Otro arroz, porque ese no te ha gustado cómo lo he hecho.

¿Merengue?

¿Qué bailas?

Salsa. Haremos una salsa. ¿Con esto?

Qué "chalao", tío.

Y ese arroz entonces no vale.

Harina. 200 de harina y leche.

¿Eso para qué es?

¿Para la salsa?

¿Hay que hacer tres raviolis? La madre de Dios,

si me he liado ahí a amasar como para una familia de doce.

¿Me quieres decir algo? No, vale. Genial.

Ya tengo la gelatina aquí.

¿Lo mezclo bastante? Y lo echo aquí.

Y esto lo monto ahora.

Esto queda reducido en nada. Pero como son para 3 raviolis

me has dicho vamos a hacer menos.

¿Uvas?

Vino... vino blanco.

Vino tinto.

(RÍE)

¿Champán? ¿Cava?

Está clarísimo. Vino verde. No, joder.

Hija, tan poco es tan complicado.

Hazle otro dibujito.

Claro.

A ver, Saúl, mira. A ver.

Vino, ¿no? Vino.

Saúl, mira, ven.

¿Vinagre de sidra o qué?

No, a ver. Zumo. Zumo.

No, lo has hecho bien antes.

Pimienta, sal, aceite...

Vinagre. (VITOREAN)

No puede ser vinagre. ¿En serio era vinagre?

Ana, me voy, que os he ayudado demasiado.

Le iba a dar un ataque a la pobre Anabel.

¡Mec, mec! -Perdona.

Me he liado con las uvas. Dice: "Vinagre de sidra."

Digo: "¿Dónde ha visto una manzana este hombre?"

Me ha salido la vena asturiana.

La manga pastelera. Esto en la manga pastelera.

¡Mec, mec! Vale.

Es tú.

¿Ese soy yo?

¿Cómo ves el punto del cordero, Jefferson?

¿Frío? ¿Lo meto en frío?

Dibújame la planta o algo.

¿Eso es el fruto? No sabes.

Ahora. Hay que poner agua a hervir por cierto.

Porque esto tendrá que hervir, ¿no? Digo yo.

¿Qué estás intentando contarle a José?

A mí me lo puedes decir, hombre.

Canela en rama.

¿Y qué tendrá que ver la canela con el morado?

Me ha encantado. Yo me despistaba y hacía...

Y yo: "¡Sí!"

¿Marrón?

Vainilla. No... canela.

Canela.

Canela. Un poquito de canela. Ahí le meto.

Ya está, con estos los hago.

¿Ya?

¿Le echo agüita?

La pongo directamente.

Atención, aspirantes, habéis consumido

los primeros 45 minutos.

Entramos en los últimos 30.

Oye, ¿qué estás haciendo? ¿Comiendo?

Las buenas costumbres no hay que perderlas, ¿verdad?

¿La quemamos luego?

Ahora enrollo una punta.

Perdona, pero esta figura en pasta

yo no la he visto en mi vida.

A ver. Así, así.

Y ahora la otra...

No, la otra no, la otra va así.

Esta figura yo no la he visto en mi vida en pasta, perdón.

¿No? Hola, qué tal, chef.

Mi duda es, ¿estás pillando

los Bibi's tips que te da Bibiana?

Sí. Yo he hecho un cestito que me ha quedado monísimo.

Pero Bibiana no me lo compra.

Dice que es algo así. Pero yo le digo... no.

¿Aparte del ravioli qué más lleva ese plato de pasta?

Pues mira, le hemos puesto un relleno de espinacas

con queso fresco y nuez rallada.

¿Y todo eso lo has intuido

con esos pictogramas que hay ahí?

Sí, sí. Sí, he hecho un gran esfuerzo.

¿No te estará soplando las cositas?

¿Y sabes lo que es eso redondo? Eso es un iceberg en realidad.

Espinacas. Pero son espinacas.

Porque me ha hecho así, me ha hecho un Popeye.

Oye, yo creo que esta prueba que es graciosa,

¿la harás con tu chico cuando llegues a Barcelona?

¿No lo ves? Yo lo veo, ¿eh?

¿Sí? Lo intentaremos. Vivo cerca de vuestra casa.

Me llamas ese día, ¿eh?

Y lo vienes a probar, ¿no? Hombre.

¿Toda?

Voy a mezclar esto con un poco de huevas.

¿Sólo lleva las huevas al final?

¿No lleva el arroz con huevas?

Bueno, Pepón, ¿eres muy asiduo al restaurante japonés?

Sí, pero yo a que me lo pongan por delante. Nunca lo he hecho.

¿Esto lleva vinagre, sal, azúcar?

Bueno no, solamente el vinagre.

¿Sólo vinagre? Sí.

¿Tú sabes que la cocina japonesa no tiene

muchos postres porque cocinan con azúcar?

Pues no lo sabía, chef. Cuánto te falta por saber.

Oye, Escuela Online. Tengo un curso muy bueno

de cocina japonesa. Sí, lo sé, lo sé.

Pepón, no te quiero poner más nervioso, pero...

Pues vete. Te veo mezclar unas huevas

con el arroz. Eso yo nunca lo he visto.

Me lo acaba de decir.

Mucha suerte, amigo. Gracias.

Sin arroz, y las huevas luego encima. Okey, perfecto.

Está líquido, pero bueno, vamos a ponerlo.

Se ha cortado.

Tenía que salir cremosa.

Hoy no he cocinado yo.

O sea, que la cagada no ha sido mía.

¿Me estás echando el marrón a mí?

Esta queda dura, ¿eh?

Este se me cae. Mira, ¿sabes qué voy a hacer?

Pues que les voy a poner detrás un piñón.

Si Silvia y Bibi son la luz Pepón y Patri son las sombras.

O sea, mezclando las huevas con el arroz.

Está haciendo un "potipoti" a la japonesa

de primera división. Va a ser terrible.

¿Está feo? Lo sé, pero ya no me queda más arroz.

Tendría que ponerle este de huevas.

Y me va a montar un pollo.

¿Un poquito de agua quieres? ¿Para que haga chup-chup?

José y Jefferson empezaron súper bien

porque José le entendió muy bien a Jefferson.

Lo que no ha entendido es el desarrollo.

Porque ha salteado el cordero. Pero no lo ha guisado.

Y yo juraría que Jefferson le estaba diciendo: "Agua."

Y ahora ahí ya no. ¿Ves?

¿Pero qué quieres que tire aquí? Agua no.

¡Huy!

(RÍE)

¡Ostras, tío!

¿Qué le ha pasado? Se le ha caído todo.

Toda la manga. ¿Se te ha "desmerrufuflado"?

Sí. Oye, tienes minutos.

Vamos. Venga, intenta montarlo eso.

Vamos, vamos. ¿Y cómo monto esto?

Ay, qué penita.

Okey. Y ahora el wasabi yo no lo he hecho nunca.

Esto supongo que se mezcla con agua, ¿no?

¿Sabes tú lo que es un tahine de cordero?

Hemos hecho una interpretación libre del tahine de cordero.

Pero muy libre. Esto es un salteado.

Y un guiso es algo que cuece: ¡pop, pop, pop!

Y el cordero se deshace, no se saltea.

Bueno. ¿Habrá tiempo para rectificar?

Tiene que cocinar como 25 minutos.

(RÍE) No llegamos al cocinado.

Bueno, todavía a lo mejor eso tiene alguna solución.

Atención, aspirantes,

en 5 minutos daremos el manos arriba.

¿Oído? -Sí, oído.

Le vamos a meter agua aquí a tope.

Yo cómo lo voy a probar, si es picante picante.

¿Estás loca, tía? Pruébalo tú.

Juan desastroso con Marina. Se le ha cortado la nata.

La ha ido a echar y estaba líquida.

Claro, no entra, no se queda cuajada la Charlotte.

¿Esto no va caliente?

Esa información de una mousse contundente de fresa

no le ha llegado a nuestro amigo Juan.

¡Ay! Esto para poner bien las pinzas.

¿Cómo vamos de tiempo, niña?

Mete todos los cartuchos dentro ya. (RÍE)

Haznos un chocolatito por lo menos, Juan.

¿Qué tal?

Aspirantes, último minuto.

Estrés.

¡Oh! Venga. Ahora, ahora, ahora.

Ahora sí. Ahora sí.

Rellena ahí, hombre, de fresas.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

(Risas) ¿Ya podemos hablar?

Qué ganas tienes, eh.

Tengo un poco de jaqueca y todo de no hablar.

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado.

Después de esta clase magistral de pintura,

vamos a ver qué tal se ha dado la cocina.

José, Jefferson, empezamos por vosotros. Adelante.

El caballete también hay que traerlo.

Sí. Pero voy a llevarlo yo, que si no,

el niño se me va a desmontar. Está fuerte.

Desde luego, te digo, con todo lo que ha comido

durante el cocinado, como para no estarlo.

Bueno, José, cuéntenos usted qué plato ha hecho.

Bueno, a Jefferson lo he entendido perfectamente

que era un plato de Marruecos, que había cordero, cuscús.

Pero me ha faltado recordar que el tahine es un guiso.

No ha salido un tahine.

Ha salido, más bien, un "tahón".

Jefferson, ¿contento con el resultado del plato?

Tú que pudiste ver el original. No.

No. Porque lo que tenía que hacer,

creo que lo hemos hecho bien,

pero teníamos que guisarlo, no saltearlo.

Claro. Y ponerlo todo en una olla.

Aquí está bien claro que el cordero va a la olla.

Y esto quiere decir "chof, chof". No te has enterado.

No he pillado el "chof, chof".

¿Y el tema de los 20 grados?

No. No son grados. Son minutos. -Minutos.

Entiendes eso y lo del "chof, chof" no.

Luego, cuando me ha dibujado a mí, ya no sabía...

La camisa está... Lo ha clavado.

Vio el otro día el programa, que te cortaste los pies.

Me ha hecho sin pies. Y luego, ya hemos empezado

con el emplatado, que ahí nos hemos venido muy arriba.

Como siete páginas de dibujo. Has dirigido a José.

Te has comido todo lo que quedaba encima de la encimera.

Vamos a descubrir si el emplatado se parece algo.

No tiene nada. -Venga. ¡Eh! Para adelante.

Hemos venido a jugar, Jefferson.

¡Huy, qué parecido!

No tiene nada que ver uno con el otro.

Pero vamos a la cata, que es la que me preocupa.

Ahora me toca a mí.

Tú tranquilo, que el guiso lo he hecho yo. Ni te preocupes.

Creo que entendiste muy bien a Jefferson los pasos.

Y os quedasteis, o te quedaste en el último paso,

que era el de cocinar el cordero.

Y has hecho un plato que no tiene

nada que ver con el original. Es un plato fallido.

Queríamos un guiso de cordero intenso.

Tenemos un "poti poti". Vienes de generar

muy buenas expectativas, de ser... ¿Cómo era?

¿Pepe Ventajas?

José Ventajas. José Ventajas.

Pepito Ventajas. Ahora estás siendo

un poquito José el Decepciones. Va bien.

Mis amigos me llaman "El Pellas",

que es un poco ventajista.

Sus razones tendrán también los cabrones.

Lo de Pepito Ventajas no me molesta.

En fin, Jefferson, tú, que no te juegas nada,

ven aquí con nosotros. Queremos que nos acompañes

y ejerzas de juez. Él lo ha hecho tan bien.

Es el que mejor lo ha hecho. Totalmente.

Sí, José. Tú mejor ponte delante de cocinas.

El mejor compañero que podía tener.

Si yo hubiera sabido hacer tahine,

hubiera ido la prueba perfecta. Lo he hecho superbién Jefferson.

Pepito Ventajas. (RÍE)

Pues con un juez más en la mesa, vamos a ver

cómo se han entendido Patricia y Pepón. Adelante.

¿Que qué me van a decir?

Bueno, Pepón, Patricia, ¿cómo ha sido el trabajo en común?

Yo creo que muy bien. Nos hemos entendido bien.

Menos cuando ha querido decirme que...

Nos ha salido un primer arroz que a ella le ha parecido

como que estaba mal. Queríamos hacer un segundo arroz

y para decirme "mitad agua, mitad arroz", no había manera.

No se le ha ocurrido poner un mitad.

-No se me ocurrió. -Se puso a pintarme números,

una jarra que no entendía.

Tú eres el hombre de los dos arroces.

Bueno, me ha tocado. A la segunda, te sale bien.

Bueno, al final hemos utilizado el de la primera.

-Sí. -Hemos visto que ese

con el "miri". Miri es una aspirante. Mirin.

"Mirrin" Mirin. Vinagre de arroz.

Vinagre de arroz. Hemos visto que, al final,

mezclándolo bien con el vinagre de arroz

y dejándolo reposar, se podía manejar bien el arroz.

Y de hecho, se podía envolver. ¿Qué pasó?

El arroz, uno lo he reservado para el cangrejo.

El otro le he añadido huevas para el california.

Y para el... no sé cómo se llama el cucurucho este.

Temaki. El temaki, he metido

el mismo arroz que este, mezclado con las huevas estas.

Bueno, vamos a ver si se parece.

Jefferson, a simple vista, ¿qué te parece?

Obviamente, se puede ver que faltan huevas allí.

Él las mezcló con el arroz.

No entendí ese paso. No lo entendí.

Vamos a probar, Jefferson.

Bueno, Pepón, a simple vista,

te diré que está bastante bien hecho.

Pues es la primera vez.

¿Se puede comer, Jefferson? ¿Se deja comer?

Ah, que tiene la boca llena.

Pepón, la cocina tan casual japonesa,

antigua, pero, a la vez, tan moderna, tiene muchos pasos.

Podrás hacerlo estéticamente parecido,

pero al comerlo, no tendrá nada que ver.

Es un poco lo que nos pasa.

Sin haber visto el plato, solo con ese dibujito,

hacer un plato que se acerque visualmente,

es un buen trabajo. Gracias.

(RÍEN) -¡No!

Hay que comer más platos. No te lo comas todo.

Deja sitio. ¿Te gusta ser jurado?

Sí, verdad.

Silvia y Bibiana, a ver cómo os habéis compatibilizado las dos.

¿Quieres que lo lleve yo?

¿Qué os pasa con el caballete? ¿Nadie lo quiere traer?

Que es su obra y le da vergüenza un poco.

Ah, que es una cuestión de orgullo.

Que le da un poco de apuro.

No te preocupes. Solo lo van a ver

tres millones y medio de espectadores.

Ven con la cara bien alta. Hola.

Que sí, mujer. Que te ha salido superbién, Bibiana.

Silvia, ¿qué plato has hecho?

He intentado hacer unas bolsitas que se llaman...

Pansoti.

Pansoti. Y la salsa la he hecho con cebolla sofrita,

nuez rallada, parmesano y unos piñones por encima

a la hora de servirlo. Tiene mucho mérito.

Te diré por qué.

Si te fijas, son bastante parecidos.

Incluso el emplatado está muy cercano

a lo que teníamos bajo campana.

¡Bravo! Porque... vamos. Lo que pasa es

que yo se lo he explicado muy bien en tres pasos.

Esto es un huevo. Ocho huevos normales

y cinco yemas, nada más. ¿Y la clara y la yema

cómo la desarrollamos ahí? ¿Cómo has hecho?

Cinco yemas.

Tú has hablado, eh. No he hablado.

Yo hacía que hablara ella.

Vamos a partir de una base preliminar.

Y es que cuando llegamos aquí, digo: ¿Qué quieres hacer?

¿Quieres hacer un pollo? Y dice ella: "O una pasta".

Cuando he salido de allí, le he dicho a ella... Antes.

¿Qué hemos dicho? Dice ella: "Pollo".

No. "Pues tiene que ser pasta". Oye, muy bien.

Claro. Con lo que parlas tú,

con qué poquito dibujando te pueden entender.

Tengo capacidad de síntesis.

Te lo deberías aplicar, porque con qué poquito

te entiende rápidamente alguien que tú es imposible saber

lo que pone ahí y que lo claves.

Era la primera vez que hacía pasta. No sé cómo estará.

¿Para qué hacerla? Si está empaquetado en las tiendas.

(BIBIANA) Está empaquetada buenísima.

En el supermercado tan buenísimo, la tienes hecha.

¿Por qué nos tienen que dar ese disgusto?

Tiene un buen grosor la pasta.

El relleno está maravillosamente hecho.

La salsa puede ser un poco más cremosa.

Si tenía mérito lo de Pepón y Patricia,

lo vuestro ya es top.

Pues sí. Es magnífico. Porque sin verlo,

interpretar que hay tres puestos más o menos igual,

con los piñones y con la salsa igual, es muy complicado.

Si te he dicho que eres una artista.

Si yo se lo he dicho. -Interpretándote.

Jefferson, ¿qué te ha parecido?

Superbién. Se parece mucho al otro.

Pero si la... Crema.

Crema. Puede estar un poco más cremosa.

Está muy espesa. Sí. Y lo he intentado.

Está muy muy rico.

Felicidades. También tú.

(Aplausos) Bien, chicas.

Enhorabuena a las dos, Bibi, Silvia.

Gracias, chicos. Con vuestros compañeros.

El dibujo. ¡Ay, esos dibujos!

Vale. ¡Eh! Que hay más platos. No te dejo.

(Risas) Pero bueno.

Que tenemos que catar más platos.

Vamos a ver qué han hecho Edu y Carlos, esa pareja artística.

Pero no os he escuchado cantar mucho, ¿no?

No. Nos hemos despistado. -Estábamos muy concentrados.

Bueno, a ver si esa concentración ha dado resultado.

A ver qué dicen los chefs.

Edu, Carlos, ¿qué tal os ha ido?

Nos hemos comunicado relativamente bien.

Con las pistas que daba, un poco escasas.

Te voy a preguntar una cosa.

¿No tienes algo en el horno, que huele un poco a quemado?

Te pregunto. Eh...

Verás tú el arroz negro que va a haber ahí.

Carlos, mientras, tú cuéntame.

Yo directamente fui a decirle una tarta de manzana.

Puse una tarta con velitas y una manzana.

(ANABEL RÍE) Socarrat.

Tengo una de arroz negro,

que era el primer plato. Qué apetitoso, eh.

¿Es una parte del postre? Es un...

¿Un qué?

Carbón.

No. Es que me lo dejé por si se me quemaba esta o algo.

Y se te quemó esa.

Qué negro lo veo, eh. Yo lo veo negro para comérselo.

No es carbón de Reyes, eh. No te lo comas.

¿Me puedes seguir explicando? Sí.

Esto era para explicarle ingredientes.

Mantequilla, harina, leche, azúcar morena.

Oye, y Carlos Baute dibuja muy bien.

Qué coraje me da. -¿Has visto?

Ha dibujado hasta un horno.

Esto creo que es un horno. Tenedor.

Vamos a comparar con la original. Sí.

¿Estáis preparados? A ver qué parecidos hay.

¿Podéis echar la crema inglesa por encima, que así lo comemos

con la crema puesta? Vale.

No tiene la textura de una crema inglesa.

La diferencia entre una crema inglesa

y una crema pastelera es la densidad.

La crema inglesa es líquida

para echársela por encima a un postre.

Y esto es más casi una crema pastelera,

que podría aguantar como base de una fruta.

La diferencia entre una crema inglesa bien hecha,

a una crema inglesa cortada.

¿Vamos a probarla? Creo que sí.

Tengo muchas ganas de probarla.

Prueba de ahí, niño.

Se están comiendo la otra. -No se atreven con la de Edu.

¿Cuánta mantequilla le has echado? Es incomible.

Mantequilla pura. La manzana está llena

de mantequilla, de azúcar. La pasta está llena de azúcar,

de mantequilla. Todo es mantequilla y azúcar.

Incomible. Y mira que soy de dulce, eh.

Tiene la masa crujientita.

Esa es la parte de mérito que tiene vuestro trabajo.

La manzana no tiene ninguno.

Y la crema inglesa es una crema cortada

que no tiene ninguna gracia.

Carlos, deberías cambiar la letra de tu canción esa de...

#Te envío recetas de mi puño y letra.#

#Para que no se te queme la tartaleta.#

(RÍEN) Pero piénsalo.

Piénsalo. A lo mejor, si la cambias ahí.

Él no puede hablar. ¿Él no puede hablar?

No puede cantar porque no puede hablar.

Ahora puede hablar. Pues poco más hay que decir, ¿no?

Creo que mejor que no digan nada más.

Volved delante de cocinas, chicos.

La voy a hacer en mi casa. La voy a dejar ahí.

Yo creo que sí. -Qué mala suerte esta tarta.

Saúl, cuéntanos qué platos has hecho.

Hemos hecho dos tacos mejicanos.

Uno de ellos con ostras rebozadas,

con un picadito de tomate, cebolla.

Y el otro, el ingrediente principal es la cinta de lomo.

Hemos puesto piña, tomate, cebolleta. Eh...

Espera. Déjame. Naranja, clavo, guindilla

y un chorrito de aceite.

Solo quiero que sepáis que Anabel dibuja muy bien.

Ha sido la que mejor dibujos ha hecho.

Y que, por lo menos, esto lo ha hecho bien.

El grifo me ha quedado bien.

Se entendía todo. Vamos a ver si se parece

el plato al original.

Con la tortilla, ayuda a que se parezcan.

Luego, ya veremos si el relleno del taco es el mismo.

Vamos a probar para comparar.

Eres un tragaldabas. Me gusta comer.

(RÍEN)

Yo sí quiero que se vea un poco esta carne de cerdo

totalmente machacada, en vez de esta carne

divinamente deshilachada.

Y este es el error más importante que tenéis.

No es una elaboración que tenga ni el sabor ni la textura adecuada.

El más parecido es el de pico de gallo con la ostra.

Le falta tener un poquito más de vida.

Pero tiene bastante mérito.

Está todo dicho. Anabel y Saúl, ni tan mal.

No, no. Ni tan mal. Visto lo visto,

los tajos que pegan,

la verdad es que estamos bastante contentos.

A medias. Ni grandes halagos ni detrás de las orejas.

Le faltó sabor a uno de los tacos, pero bueno.

Lo de Juan y Marina va a gustar mucho, pero en otras culturas.

Bueno, Juan y Marina,

contadnos, por favor, de qué es esta piscina.

Es un intento de...

de tarta charlotte.

Íbamos bien. Hasta que tuviste que hacer

el relleno, que era lo único que tenías que hacer.

Las galletas venían dadas y la fruta estaba recolectada.

La parte que no has hecho bien, ¿cuál era?

La de la crema. La piscina.

No se ha montado bien la nata.

Aparte de que se cortase y no montase, la has regado,

no solo por el suelo, sino por toda la cocina.

A lo mejor, lo de Mari la Cochina,

(Risas) es la Juani la Cochina.

Vamos a ver lo que se parece a la original. ¡Tachán!

¡Pero si es igual el lazo, Juan!

Qué detallista. Qué detallista eres.

El lazo lo he puesto yo. No venía hecho.

El molde no se lleva a la mesa. El molde se quita.

Ah. Yo desmoldaría, Juan.

Las galletas tienen que estar con el azúcar para afuera

para que quede estéticamente bonito.

Tú, que viste la tarta, ¿no se lo has podido contar

a través del dibujo? Al no conseguir montar la nata,

intentamos rellenar el interior con la galleta,

por lo menos, para presentar algo.

Yo no creo que lo prueben.

(RÍEN) -No hace falta. Sabemos que...

-Salta a la vista. -Pero la intención está.

A mí, el bizcocho solo me gusta mucho.

-¿Las galletas estas? -Igual, entran por ahí

las galletas y les apetecen y las prueban.

Hay una cosa que tenéis que saber.

Cuando la nata no monta, tienes que coger un recipiente,

meterle hielo, otro recipiente encima, echáis la nata,

que se enfríe y se os monta seguro.

En fin, Juan, esto es una guarrada,

como lo es toda la cocina que has dejado, que está terrible.

Ha sido culpa mía. Marina me ha dado...

Marina te lo ha dibujado bien y tú no lo has interpretado bien.

Lo interpreté bien, pero lo hice mal.

¡Ah! No. Lo ha hecho muy bien. Lo ha hecho superbién.

Me ha entendido, que yo dibujo fatal, pero fatal.

Y lo ha captado todo.

Bueno, Jefferson, muchísimas gracias

por volver a demostrar que además de cocinar,

se puede ser un jefe de cocina muy competente

y un gran ayudante, como lo has sido hoy para José.

Gracias. Vuelve cuando quieras,

que esta es tu casa. ¿Vale? Vale. Bien.

-¡Adiós, maestro! -Adiós.

Jefferson. Jefferson.

¿Lo del tenedor, qué es?

¿Por si te encuentras comida por el camino?

(Aplausos) Es grande.

Bueno, pues este ha sido el momento más amable de la noche,

con Jefferson, porque ya sabéis lo que toca.

Jueces, adelante.

Yo creo que hay poco que deliberar.

Hay una pareja que está claro que ha destacado sobre las demás.

Y esa pareja es la formada por...

Silvia y Bibiana. Felicidades.

(APLAUDEN)

#Así amasaba. Así, así.#

#Así amasaba. Así, así.#

#Así amasaba. Así, así. La capitana está aquí.#

Las dos os acabáis de convertir en las capitanas

para el siguiente reto.

Huy, esto es muy complicado. -No sé si me gusta.

Yo no voy a ser buena capitana,

porque yo no sé mandar. Me gustaría delegar

lo de las capitanías. Pero como no se puede,

voy a ver si hablando con dirección, me dejan abdicar.

Y de vosotras dos, la mejor va a tener

una ventaja especial en el cocinado de exteriores.

Es... Silvia.

Enhorabuena. Bueno, cuidado con las ventajas.

(Aplausos) Gracias, gracias.

¡Esa ola! ¡Esa ola! ¡Hey! ¡Hey!

(GRITA)

¡Saluda, campeona! (GRITA)

Me lo hago todo para mí. (GRITA)

En "MasterChef", el esfuerzo se recompensa.

Y nuestros famosos aspirantes están a punto de comprobar

que, además, esa recompensa puede ser aún mayor

si el esfuerzo se hace pensando en los demás.

(Suena música funky)

(NARRA) Hoy, los aspirantes se trasladan

hasta el cerro del Tío Pío, un parque ubicado en Vallecas

conocido por sus espectaculares atardeceres.

Aquí se enfrentarán a una prueba muy especial.

Aspirantes, estamos en uno de los parques

con mejores vistas de Madrid.

Pero no os hemos traído aquí por su paisaje,

sino por la carga humana de este lugar.

Hace un siglo, se instalaron en este cerro

familias sin recursos. Construyeron chabolas

y se arroparon entre todos.

Cada uno aportaba lo poquito que tenía.

Y así, a golpe de solidaridad, consiguieron prosperar.

Abandonaron las chabolas, se mudaron a pisos

y comenzaron una nueva vida.

Hoy vais a enfrentaros a una prueba muy especial.

Haréis un cocinado solidario.

Ah, qué bonito. -Qué bien.

Queremos que esta prueba sirva de homenaje

a todas aquellas personas que trabajan diariamente

por mejorar la calidad de vida de los más necesitados.

(APLAUDEN) -Me encanta el motivo

que mueve la prueba. Me parece

súper, superbonito. Estoy pues como supermotivada.

Además, tendremos un padrino de lujo:

el padre Ángel.

(EXCLAMAN) -¡Qué bueno!

Desde que fundó Mensajeros de la Paz

hace más de 50 años, no ha parado de crear

proyectos humanitarios. Solo en Madrid,

6000 personas al mes comen gracias a sus ayudas.

¡Bravo! ¡Bravo! (APLAUDEN)

¡Qué bárbaro! La labor del padre Ángel

no se limita a ofrecerles comida. Les ayuda a asearse,

lavar su ropa, a encontrar trabajo.

Su filosofía es tan sencilla como rotunda.

Tratándoles con dignidad conseguiremos que salgan adelante.

Precisamente, esta defensa de la dignidad es

la que ha llevado al padre Ángel a abrir tres restaurantes,

a los que ha llamado Robin Hood.

Su objetivo es que las personas sin hogar

puedan comer igual que lo hacemos nosotros.

Yo tuve la suerte de inaugurar el primero de ellos

y os aseguro, aspirantes, que funciona.

Cuando se sientan en esas mesas, se llenan de fuerza y esperanza.

Es chula la prueba. Muy bonita. -Sí.

Aspirantes, competiréis divididos en dos equipos.

Silvia, Bibiana, por ser las mejores en la prueba anterior,

os habéis ganado el derecho de ser capitanas.

¡Ay! (RÍE)

El rival más fuerte, está claro.

Es que estáis un poquito descompensadas.

Nada. -No, no. Estamos muy compensadas.

Pero te voy a ganar. -Claro que sí.

Digo, claro. ¿Cómo?

De las dos, Silvia, tú fuiste la mejor.

Y, por tanto, hoy tendrás dos grandes ventajas.

Ah. ¿Dos? Disfrutarás de un miembro más

de tu equipo y, además, podrás elegir tu equipo del tirón.

(RESOPLA) -Eso no es justo.

Eso, ni es solidaridad, ni es nada. Perdón.

Eso sí. Atención porque lo harás en negativo.

Vas a tener que decirme cuatro aspirantes

con los que no quieres trabajar y por qué.

(RÍEN) -¡Qué mal rollo, tía!

¿Veis lo de las ventajas, que las carga el Diablo?

-Qué marrón. -No voy a trabajar con Anabel.

Qué rápida.

La otra, qué rápida. Vamos, eh.

Claro. Esto va a traer cola.

Pero, vamos, no le ha dado ni medio segundo.

Dice: "Anabel". ¡Pero qué valor!

Las dos somos muy parecidas.

Somos la chispa de cada equipo.

Y voy a intentar hacer equipos bastante equilibrados.

Va a haber chispa, talento. Va a haber falta de talento.

Va a haber de todo un poco.

Bueno, vamos a la falta de talento. (RÍEN)

El segundo nombre, el de la falta de talento.

Venga. Vamos con Carlos. -¡No, no! Pero a ver...

Me estás desestimando.

Me habéis preguntado con quién no.

Ahora mismo, se ha dibujado como el más débil de todos.

¡Hala! ¡Hala!

Bueno, pero con todo el cariño. -No.

Yo haría lo mismo. -Claro que sí.

Es verdad. Es cierto. No te voy a cocinar.

Soy honesto y sincero. Estoy aprendiendo.

Y vine a aprender. No soy poco talentoso

y hago unos huevos fritos con patatas que te mueres, pasta.

Ya está. No paso de ahí. Esto es complicado.

Silvia. Venga. ¡Uf!

Con Marina. ¿Por qué?

Que no lo sé bien.

Es casi por desconocimiento. Marina, no sé.

No la tengo muy pillada. Pues vamos a por el último.

Pues el último va a ser Pepón.

(RÍE)

Silvia es una perra absoluta. (RÍE)

No. Es broma. Yo creo que ha hecho

los equipos que a ella le conviene

para librarse.

Recapitulemos pues. Con Bibiana estarán Anabel,

Marina, Pepón y el talentoso Carlos.

Muchas gracias. (RÍE)

No. El talento oculto. -Del rey de la barbacoa,

cómo me han bajado, eh.

Silvia, tu equipo estará formado por Patricia,

José, Juan, Saúl y Edu.

Silvia, ¿qué color quieres para tu equipo?

Yo quiero el color azul.

¡Ay, qué bien! Bibiana, tú serás la capitana

del equipo rojo. Estoy contenta con mi equipo.

Es gente que cocina bien.

Y no me gusta lo del menos talento y el más talento.

Porque la cocina es una cuestión de actitud.

El menú solidario de hoy está compuesto de cuatro platos.

Sopa de cocido.

Cocido al canto. -Buen caldo.

Cocido madrileño. Es un cocido completo.

Primero, su sopa y todo el vuelco de la guarnición del cocido.

Me encanta. Me encanta. Es mi plato preferido del mundo.

Por lo menos, los ingredientes los sé.

El orden de echarlos, no tanto.

Sé que es todo para adentro, que cueza. A esperar.

Y luego, eso, que tenga sustancia.

Albóndigas a la madrileña. ¿A la madrileña?

Creo que lleva zanahorias, guisantes y de todo.

Rosquillas tontas y listas. ¿Qué?

No mames. Eso lo hacía mi abuela.

Como habéis podido comprobar, hoy tenemos un menú 100% castizo.

Os advierto que estos platos pueden parecer sencillos,

pero hacer este menú como es debido, no es nada fácil.

Ambos equipos cocinaréis el menú completo.

Eso significa que hoy los errores serán muy evidentes.

Las comparaciones serán inevitables.

Y odiosas. Cocinaréis para un total

de 80 comensales. Entre ellos hay familias sin recursos,

voluntarios de la fundación y el propio padre Ángel.

Sí, señora. Como siempre,

nuestro supermercado proveedor de alimentos donará

el excedente que no utilicéis a comedores sociales.

Muy bien.

Disponéis de 120 minutos de cocinado.

Y mucha atención. Queremos que los comensales

puedan elegir qué platos prefieren.

Por eso, los dos principales saldrán a la vez.

En el minuto 90, saldrá de sopa de cocido.

En el 105, el cocido y las albóndigas.

Y en el 120, las rosquillas tontas y listas. ¿Entendido?

Entendido, chef. -Sí, chef.

Pues no se hable más. A por los ingredientes

y a cocinar en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Va, vamos!

Vamos a ver. Colocaos.

Marina, te vas a encargar de las rosquillas.

Anabel y Carlos os vais a dedicar al cocido.

-Vale. -Tú a las albóndigas.

-Empezamos con la carne. -Empezáis con las carnes.

Juan, Edu, os vais a las rosquillas.

Patri, tú te pones con el sofrito. Sofrito rico, básico.

Tienen que estar sabrosos. Tú te pones con las albóndigas.

-Con las rosquillas ibas a decir. Albóndigas.

Y yo a los caldos, ¿vale? -Venga.

Oye, una cosa. Si alguien necesita ayuda, que pegue un grito,

que vengo yo. ¿Vale? Y organizamos cómo solucionamos

los marrones. -¡Esa capi! ¡Esa capi!

Yo afronto hoy la capitanía con nervios,

porque no soy muy autoritaria,

a pesar de que en mi casa me digan lo contrario,

que soy una mandona. Intentaré poner a la práctica

lo que creo que tiene que ser un capitán.

¿Cortamos así? -Sí. Vale.

Voy a tostar huesos ya, ¿vale? -Oye, Silvia.

Hago 50 y 50. Cerdo y ternera. -Exacto.

Para preparar las rosquillas, ambos equipos deben aromatizar

el aceite de oliva con la corteza de limón

y, después, añadirlo a la masa.

Yo creo que con esto tenemos para las seis. Échalo ahí.

Toma, cariño. Ya sabes. A la contra de esto.

-Así, ¿no? -Más pequeño.

No hace falta cocerlo tan pequeño.

Una vez lo tengáis cocido, lo troceas.

-Si no, perdemos tiempo. -No es solo perder el tiempo,

sino que se va a deshacer.

¡Vamos, chicos! Oye, tú ve haciendo cosas.

Si estás parada, somos menos y no trabajas, imagínate.

No. Ella va supervisando. -Sí, pero somos menos.

Mi primer exterior lo tomo con normalidad.

Mi primera capitanía con responsabilidad.

Vamos a echar un trozo de esto, no nos vayamos a quedar corto.

Más vale que sobre. ¿Vais bien? -Sí.

Para la masa de las rosquillas,

se baten los huevos con azúcar y se añade harina.

Dale muñeca. Dale muñeca.

Yo no sé si esto... Lo voy a parar.

Tiene limoncito, tiene limoncito.

En la elaboración de las albóndigas,

ambos equipos deben mezclar carne picada de cerdo y ternera,

ajo, huevo, pan rallado, sal y pimienta.

Bueno, empieza a estar, ¿no? -Silvia, ¿quieres probar la carne?

Para ver de sal y pimienta. -A ver. Así, en crudo.

Falta sal. -¿Sal?

Falta sal y pimienta. -Vale.

Está supersosa.

Una vez mezclados los ingredientes, se forman las albóndigas

y se pasan ligeramente por harina de trigo.

Hay que echar un poquito de anís.

Echa. Perfecto. -Creo que ya le metemos la harina.

-No. Aceite. -¿Ahora viene el aceite?

Ahora, el aceite.

Lo hemos tenido muy rápido.

¡Hostia! ¡Mierda!

Vaya tajo me he pegado. -Se ha cortado Saúl.

¿Te echo una mano? -Se ha cortado.

¿Los grumos se irán en algún momento?

Vamos a echar esto a las cazuelas. Echa tú lo tuyo en la otra.

El caldo del cocido se elabora cociendo morcillo,

ternera, gallina, huesos de jamón,

chorizo, morcilla, tocino y tuétano.

Echa poco ahí. Coge más huesos. -Hay que decirlo a Bibi.

¡Bibi, falta pollo! ¡Bibi!

#Calle Real.#

¡Aquí falta pollo, Bibi!

#Con sus pepitas de acero.#

¡Bibi, trae aquí más hueso de pollo!

Demasiado hueso le dará mucha salazón.

-¿Me has echado dos y dos? -Dos y dos.

Estaba todo medianamente bajo control.

Metí primero los huesos y la carne para hervir.

Y añadir, una vez hervido,

los garbanzos con las verduras y dejarlo ahí todo.

Y esto ya está. No hay que poner las tapas.

Vale. Pues a esperar. -Id cortando las verduras, Anabel.

No esperéis. -Venga. Hay que moverse.

Ha empezado Carlos con las patatas.

Así no haces nada. Eso no se corta así.

-Sí, sí. -No se corta así. Así.

-Así lo estoy haciendo. -Así no hacías ni una.

En esta, no sé. Pero en las otras, todas.

Pero si lo estabas poniendo al revés.

Si estaba pelando todas las zanahorias.

-¡Qué pava la tía! -Me quito las gafas y no veo.

¡Ay, los bracitos! No sé por qué he cogido las rosquillas.

Falda. Saúl, ¿dónde estás?

-Se ha cortado. -¿En serio?

¿Cómo estás? -Nada.

Una pijada. -Me encanta Saúl.

Se corta. Se hace un tajo. Y nada, una pijada.

-Nada. -Venga, los garbanzos.

-¿Corto más? -Sí, sí. Dame más.

Métele un poco de pan rallado. Vale, vale.

Bueno, segundo exterior. Estoy preocupado,

porque sabiendo lo que pasó en el anterior,

espero que esto no sea igual.

¿Qué hacemos con los equipos? ¿Con quién queréis ir?

Me gustaría el azul. Me gustaría estar

en el de los débiles. ¿Sí?

Sí. Que son ellos. Haré una cosa muy de "MasterChef".

Tú quieres el rojo, tú el azul. Pues os cambiáis. Vamos.

¿Sí? Sí. ¡Hala! Adiós.

¿Conmigo otra vez? Hola.

No. Si ahora será culpa mía tus cosas. Claro.

¿A quién tenemos de capitana? A Bibi.

-A mí me tienes. ¿Cómo hemos organizado las tareas?

Anabel, cállate un momento. Gracias.

Mira. Le das un respiro.

Tiene un cuajo mi prima. Dice: "Le das un respiro".

Pero si ella es como una gaita, que no respira.

Carlos y Anabel se han dedicado al tema cocido.

Las albóndigas es tarea de Pepón. Y la pastelería, Marina.

¿Y tu tarea? Mi tarea es supervisarlos

y echar una mano. Somos uno menos.

Supervisar, no tenemos tiempo. Hay que darse cera.

Por eso, estoy en ello. Las patatas.

¿Cómo llevamos eso? No sé si necesita más harina.

Todas las masas necesitan que no pase esto.

¡Ay, el aceite! Tienes que meter aceite.

Tienes que trabajarla porque tiene grumos.

Es que no le he echado aceite. Voy a echarle el aceitito.

¡Venga, a darlo todo, equipo rojo! ¡Sí, señor!

No metáis las verduras hasta que no hayáis despumado.

-Que sí, cariño. Pero hay una olla

que no ha empezado a hervir. Vale.

¡Bueno, mi equipo azul! ¿Cómo estamos?

Muy bien. Vamos a echar ya el agua caliente.

Cuidado con esto. Va muy lleno.

¿Por qué no cogemos los trozos y los cortamos antes?

La intención era cortarlos después.

Se te va a romper. Cortemos todo ahora. Venga, sacad.

¿Cómo vamos, señores? Te han dejado a ti

con las rosquillas, ¿no? Nosotros dos.

¿Quién es el único que se come una rosquilla?

Tranquilo. Los altos. Los dos guapos,

a hacer rosquillas. Y yo aquí a hacer pelotas.

¡Madre mía! Si es que...

¡Vamos, equipo!

Eso es, fenomenal. Un cocido marchando, a por otro.

Vamos a darle aquí. La raya.

¿Ahí? Sí, a tope, a toda pastilla.

Hasta aquí el agua. Tú, métele.

Empiece a hervir aquí y enseguida tapamos, dale.

Esto no hierve ni a la de tres.

Lo que haré será tapar un poco esto.

-No lo puedes tapar. -No, así, así.

-Sí, así, sí, costará un poquito antes y se servirá antes.

-Subirá un poco. El apio, el apio, el apio...

Y Pepón necesitará gente para hacer albóndigas.

-Yo me pongo con él en cuanto tenga la masa.

-Bibi, cariño, esto se pega mogollón,

no sé si es por el aceite.

-Oye, por qué se pega la masa de Marina, por qué,

por falta de qué. -¿Se pega el qué?

-La masa. -Le falta harina.

-¿Harina o aceite? -Harina, harina, aceite, no.

-No sé yo, eh, le echaré el aceitito.

-Bibiana, que tengan todas el mismo grosor y hacer así

para quitar el exceso de harina. -Cuando Pepón me dice cosas,

yo las recibo bien, porque tengo una gran confianza en Pepón.

Es más, creo que en equipo hay que trabajar así.

Las albóndigas se van friendo ya.

Esto no hierve ni a la de tres, amigos.

Yo lo voy a cerrar y que hierva.

No hervía, no hervía y el tiempo pasa y el tiempo pasa.

Digo: "Madre mía, lo primero es la sopa".

Entonces, tomé la decisión de cerrarlas para que la carne

y huesos hirvieran y luego abrir y añadir el resto.

Vale, pues a esperar.

¿Cómo vais los rosquilleros?

-Vamos bien. -Señores, hagamos la masa ya.

-Vale, va. -Aceite, ve echando poco a poco.

Antes de convertir las rosquillas, hacemos una masa homogénea,

integramos el aceite aromatizado con la corteza del limón.

Ahora la harina.

¿Cuántas albóndigas llevas? -Llevo cien, cien.

-Vale. -Hay que hacer 200, 40 por 5.

Voy a empezar a freírlas, ¿quieres? -Antes acabaría las albóndigas

que no nos pille el tren, acabemos las acciones.

-Perfecto, vamos allá. -Venga, yo voy a freír patatas.

¡Equipo azul, equipo rojo, lleváis 30 minutos de cocinado!

El arranque de la olla exprés va a condicionar dos

de los platos así que quiero oírlas sonar ya.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Pues manos a la obra. A ver ese cocido,

necesito que estas ollas estén ya. ¿Están los ingredientes ya?

Sí, todos, podemos cerrar.

¿Podemos cerrarlas, podemos ponerlas a cocer?

Sí. Pues a toda pastilla.

Vamos. Venga.

Ahí. Saúl, te necesito, cierra tú esto.

Y recemos para que hierva, rápido y empiece a girar

esa válvula con ganas.

¿Cómo llevamos eso? Cariño, esto se pega mogollón.

Capitana, ¿estás segura que a esta mujer se le da bien esto?

Sí. Hace media hora que lo menea,

tiene las manos emplastadas.

Falta algo y no sabemos qué es. Saber hacerlo.

Lo anillitos y pulseras son una marranada muy grande.

Le diré a Samantha, que es la especialista de esto.

Me he bloqueado un poco al principio cuando no

se me espesaba la masa, estuve amasando, amasando

y se me pegaba por todos los lados.

¿Le echaste el aceite? Sí.

¿Le echaste los huevos? Sí.

El azúcar. Sí.

¿Le echaste el anís? Sí.

¿Y la harina? También, toda, entera.

Lo único que espesa una masa en crudo...

Te dejo con ella que sabe mucho. Vale, ok.

La harina, no te pases porque no quiero un mazacote.

No, un poco, cuánto lo dejo reposar más o menos.

Diez minutitos... vale.

Más. Cuanto más, mejor.

Vale, vale. Con eso te lo digo todo.

Mira Saúl, te necesito un segundo.

Hay que echarlas en la sartén, no todas porque igual no caben.

-Aquí falta más harina para estar más espeso.

-A ver, repasando, el postre va muy bien,

los cocidos están en el fuego, vamos, chicos, vamos.

Oye, ¿qué hacéis cortando la cebolla esa, para qué?

-Para el sofrito, Bibiana.

-Me preocupa lo de Marina, cómo va, qué dice.

-Se le está arreglando. -Qué tal, Marina, cómo vas.

-Lo está arreglando la niña. -Marina, si necesitas ayuda, dime.

-La olla exprés cómo la lleváis. -Abre una.

-Pero controla las cantidades, ¿ahora qué vas a echar?

-Meteré los garbanzos y verduras.

Está listo. -Vale, mi vida, gracias.

Voy a meter las cosas.

Mira, los garbanzos los vamos a cerrar ya.

-Venga, yo los cierro.

-Los garbanzos los cerramos ya.

Atención, porque tenemos a un grandísimo chef

que viene a apoyarnos en este cocinado solidario.

Él es Javier Muñoz-Calero.

(APLAUDEN) Ole.

(APLAUDEN)

Qué tal, Javier, cómo estás.

Participa en el equipo solidario rojo que somos menos.

Bueno, Javier, bienvenido a "MasterChef", el cocinado de hoy

es un homenaje a todos aquellos que luchan a diario

por ayudar a personas sin recursos

a salir adelante para cambiar su vida.

Tengo entendido que colaboras con un proyecto

que se llama "Cocina conciencia" ¿en qué consiste?

Colaboro hace 7 años con "Cocina conciencia",

de la Fundación Raíces y me metí porque siempre

quise colaborar, hacer el bien a los demás

y era la única manera de hacerlo diariamente.

Meto en mis cocinas a estos chicos y el damos

una formación remunerada y que el día de mañana vuelen solos.

Una reinserción a través de la cocina.

Efectivamente.

¿Te parece que veamos cómo llevan los aspirantes el cocinado?

Por si les puedes dar... Encantado.

Vas para un lado y ahora vemos el otro.

Venga. Empezamos, te presento a Silvia,

la capitana del equipo azul.

Hola, Silvia. -Un placer.

Te atendería mucho mejor de lo que voy a poder.

Tengo las ollas en marcha. Cocido.

Con los ingredientes, los garbanzos, el cocido madrileño.

Con los ingredientes, no, con algunos, con la gran mayoría.

La morcilla y el chorizo lo haremos fuera

y el repollo que lo tenemos listo para sofreírlo con un poco

de caldo cuando esté. En Madrid se echa patata

y zanahoria, ¿dónde están?

La haremos fuera. La harás fuera,

si no te lo digo, ni fuera lo haces.

Pepe tiene razón. Lo hace todo fuera

y el cocido a qué sabe. A hueso, a tocino.

a garbanzos... Te daba yo con un hueso,

pero duro de roer.

En fin, estamos en Madrid, la meca del cocido,

a ver qué sale, Javier, preocupado me tienen.

Saúl, ven. -Voy.

-No metimos verduras en el cocido,

hay que pelar patatas por un tubo. -Déjame, pelo esto como un rayo.

Javier, a ver cómo lleva el equipo rojo sus cosas.

A ver cómo huele aquí, qué tal, cómo estamos.

-Pues estoy feliz de tenerte aquí.

La capitana Bibi está friendo las albóndigas

a mitad de la potencia que da el fuego.

Ahora venimos para acá. Hola.

Una cosita que te diga, no os da ni para meter la tapa.

Ya, pero es que esta era 40.

Pero si no metes caldo lo primero, lo más fácil

es que la cocción se queme, se agarre y no habrá sopa.

Quita un poco de chicha de ahí y pon un poco de caldo.

Que la vamos a liar. La sopa es el primer plato

que tiene que salir, esta olla debería estar cerrada

y estar cocinando, venga. Capitana, corrige cosas

que para eso lo eres. Es que nos falta uno.

Pero tú prescinde de que te falte uno,

es lo que tienes y un cocinero se apaña con lo que tiene.

Si ves un error, eres la capitana,

tienes la batuta de mando. Eres la que manda

y cuando termine esto a quien pediré explicaciones.

Bueno, yo te lo digo. O sea, al lío.

Tú, ya lo escuchas, Anabel.

-Qué. -Que el caldo tiene que salir.

-Ya está, cerramos y ponemos esto aquí.

Bueno, parece que hacer un cocido y unas albóndigas es algo fácil,

pero no lo es y hacerlo muy bien todavía más difícil.

El equipo azul no echa la verdura en la olla,

de verdad, qué tíos más brutos los del equipo azul.

Oye, si la capitana del azul no lo hace bien,

la del rojo no va mejor.

No dice nada, ella ve los defectos, pero no dice nada.

Madre mía. Bueno, Javier, gracias por estar

hoy aquí, esperamos que esta prueba sirva para que entre todos

consigamos que cada vez haya más personas solidarias

y menos personas desamparadas.

Hasta siempre, es tu casa y muchas gracias.

Venga, esas albóndigas, ese sofrito, vamos, equipo.

Se nos ha pasado esto, tío, hemos pensado en los huesos

y en la carne y la verdura...

Vale, ya está, bueno.

-Es que esto no va, tío, esto no va.

-Se queda pegajosa.

Se queda pegajoso, tío.

Yo creo que esto hay que dejarlo reposar.

-Ahora que reduzca, le tiramos un poco de vino blanco.

-Espera que se haga un poco. -Sí, sí.

-A ver. -Lo dejamos reposar

porque la tocamos mucho y no la dejamos descansar nada.

-Capi, estamos con la masa, está superpegajosa,

creo que también porque necesita un reposillo

porque le estamos metiendo harina y harina y no se va

el pegajoso y no se puede trabajar. -Bueno, le damos cinco minutos.

Aspirantes, dejad lo que estéis haciendo

ahora mismo y prestad mucha atención

que va a ocurrir algo que puede dar un giro radical

al cocinado de hoy. A ver, cuidado.

Todo el mundo quieto.

Quieto. Aspirantes,

vais cambiar de cocinas.

Lo sabía, lo sabía.

Los platos que cocinaban el equipo rojo

pasan a ser ahora los de equipo azul y viceversa.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Están muy buenas las albóndigas. -Que se quema el tomate.

-Es igual, es suyo. (RÍEN)

-No lo veo. -Joder, tienen montón enharinadas

y nosotros ni una ahí.

Nosotros tenemos un montón ahí enharinadas.

-Hay muchas fritas. Aspirantes, en 25 minutos

comienza el servicio y queremos ver la sopa.

¿Vale? Quiero ver un menú espectacular, ¿lo entendéis?

(TODOS) Sí, chef. Cambio de cocinas.

Suerte, compañeros. -Con las albóndigas

tan ricas que me salieron.

(RÍE)

Esto tiene una cantidad de aceite. -Ralla, ralla aquí, Saúl.

-Es una putada.

Estaba superfeliz con mi salsa de tomate, chup, chup,

lo cortamos todo, estaba encaminado todo

y de repente, cambio de cocina, no me ha hecho gracia para nada.

Está quemada, la cebolla está quemada.

Madre mía, welcome to "MasterChef".

-Madre mía. (RÍEN)

Buah, chaval, toma marrón.

-Pero ella había hecho una masa creo.

-Hostia, falta esto también. -Todos con la sopa, cómo está.

-Tranquilos, tranquilos, a ver, vamos a leer la situación,

aquí hay albóndigas que ya están hechas,

¿cómo está el sofrito?

-Más tomate, madre mía. -Échale ya tomate

que vaya consumiendo el agua.

¿Esto qué es? -Caldo.

-Caldo ya bastante reducido. -Pues venga, saca ese caldo

porque ese caldo es para la sopa.

-Aquí están las patatas del caldo,

que lo sepáis. -Quién estaba en el caldo.

-Tú, ve a mirar las patatas. -Yo no estaba en el caldo.

-Pero ponte a mirar las patatas, Bibiana,

alguien lo tiene que mirar, estamos en otra cocina,

no es el mismo sitio, Mira cómo está de tierna.

-Está dura. -Vale,

-Está dura. -Está malísimo, aún le falta.

A eso le falta muchísimo, así que vamos enharinando.

-Id enharinando y friendo.

-Sin nervios, eh. -Dale, Bibi.

-Estoy engorilada como la Raulito.

¿Os acordáis de la Raulito?

Pues no me acuerdo si cocinaba,

pero era muy rebelde y estoy como la Raulito.

-Tranquilos, creo que íbamos mejor, mira lo que te digo.

-Pero mucho más. -Pero lo que tenemos es lo que hay.

-Me cago en la leche, lo tienen todo manchado.

-Sí, y no han hecho nada. -Nada, lo tienen fatal.

Es que esto es verdura. -¿Está buena?

-Esto está parado. Cómo están las ollas.

-No sabía nada, tío. -Eso, mejor no verlo.

-No echaron limón ni nada. -Ni el limón.

-Oh, Dios mío.

El cambio de cocinas a nosotros, particularmente,

creo que es a quien menos nos benefició.

Salvar la masa de las rosquillas

pues no parece una tarea fácil a priori.

¿Qué? Para masas las de Marina, ¿no?

Ya ves, mira, me habéis dejado... ¿Qué haréis para arreglarla

que la veo un poco demasiado elástica?

¿Harina? Yo lo intentaría.

Con mucho cuidado, tamizadita, porque no está bien.

Pues qué rico, vamos allá.

El cambio de cocinas tiene como objetivo

esa capacidad de improvisación y reacción que es la de arreglar

los errores del otro equipo. Estáis a tiempo así que a currar.

Venga, Edu, tírame esto. -Vamos.

-Échale bastante y la metemos

con la mano y ya está. -Vale, vale, ya.

Capitanas. Dime.

¿Te gusta cómo te encontraste las tareas repartidas,

las cosas hechas? Bien, falla el postre

porque la masa no... -¿Cómo está la masa?

¿Crees que es mejor tu masa, la que hiciste

en el otro lado, que esta?

Sí, nos la curramos, nosotros la entendíamos mejor.

¿Por qué tiene masa en el pelo Juan?

Porque estamos hasta aquí de masa. Hasta arriba.

Oye, no quiero excusas, quiero de todo hecho.

Solucionamos errores y saquémoslo adelante

y démosle un repaso al otro equipo.

Bueno, cómo cambió mi equipo. Tu equipo está desesperado

porque iban más atrasados en algunas cosas.

Las albóndigas estaban casi hechas. -Las dejaron aquí fritas.

-Muy ricas, además.

En fin, ¿cómo reorganizamos al equipo?

Pues me gustaría que siguieran haciendo ellos dos

lo que es la sopa y el cocido,

que así estaban Carlos y Anabel. ¿Pero la sopa y el cocido

no salían de las ollas? Sí, pero lo pusieron ellos aparte

un poco de caldo a calentar con las patatas y lo otro aparte.

Vaya lío que me vais a hacer. Sí, no, yo, no.

Lo ha hecho ellos.

Creo que salisteis ganando, demostrad capacidad de reacción.

Sí, chef. Eso quiero, resolver.

Vamos, capitana, mandando a todo el mundo.

Esas rosquillas, ¿sabemos hacerlas ya?

Pues vamos con ellas. Dime cómo es.

-La aplastas y haces el agujero.

Comensales, muchas gracias por aceptar nuestra invitación.

Sé que muchos de vosotros

estáis luchando por seguir adelante,

así que solo puedo deciros que tenéis toda nuestra admiración.

Hay que ser muy valiente para reconocer que se necesita

ayuda y, sobre todo, para pedirla.

Estoy segura de que gracias a la ayuda de fundaciones

como mensajeros la paz os recuperareis muy pronto.

Así que en nombre de "MasterChef" este aplauso es para vosotros.

(APLAUDEN)

Venga, venga, señores.

-Pongamos las albóndigas en platos, ¿vale?

-Son supergordas, tío. -¿Visteis si están hechas?

-Las comprobaste a ver qué tal. -¿Las probasteis?

-Yo probé... -Esto está crudo, chicos.

-Esta está cruda. -Esto está crudo.

-Silvia, tienes albóndigas crudas. -Están crudas.

-Porque son muy grandes,

las hicieron muy grandes, parecen cerebros no albóndigas.

-Parecen cerebros. -Vale, partiré estas albóndigas

y las haremos por la mitad.

Pero pensad que se tienen que freír las patatas,

necesitamos un fuego. -Esta está hecha.

-¿Cómo podríamos freír

las patatas si no hay fogón? Pensad, pensad, pensad.

En el horno, ¿se pueden hacer en el horno las patatas?

-Sí, se pueden hacer.

-Metamos las patatas que nos faltan fuegos.

-Problema, solución. -Vamos, vamos.

-Que son muy gordas, colega.

-Ojo, que algunas ya vienen un poco hechas.

-Sí, las estoy repasando.

(CANTAN) La vida es una tómbola, tom, tom, tómbola,

la vida es una tómbola, tom, tom, tómbola,

de luz y de color,

de luz y de color.

-Vamos, vamos, señores, venga, vamos.

-Bueno, el sofrito en marcha, Pepón.

-Perfecto. -Echa un poco de tomate.

Romero, busca romero por ahí en una bandejita.

-¡No, no! -Me dijiste que le añada tomate.

-Bibiana, ¿cómo le añades tomate crudo a un tomate ya frito?

-Porque está... -No, tía, no.

-Nada, eché una gota de nada. -Pues cuando estén las albóndigas.

-Las que se fríen, se pueden echar.

-Mira, cuánta cebolla hay. -Está bien para echarlas.

-No sé el equipo, yo les digo, pero no me hacen caso,

yo tenía que estar de capitana mandando y no friendo.

Y no paro de freír.

-Bibiana, esta gente hizo muy poca salsa, muy, muy poca hicieron.

Estas patatas, ¿hay una sartén para ponerlas y darles un golpe

de frito a estas patatas asquerosas?

-Sartén, aceite y a freír.

Vamos, Bibi, ¿aquí no hay tapadera?

-Dame agua. -¿Esto cómo lo pongo más fuerte?

-No lo tenías puesto. -Creí que estaba puesto.

-¿Cómo echas patatas antes de que se caliente?

-Creí que estaba puesto. -El aceite está frío.

Aunque estuviera puesto está frío, si las pones

con aceite frío, se te quedan igual de blandas, Bibiana.

-NO se quedarán blandas. -Lo que tú veas.

Hazlo como tú veas.

Cuando me doy la vuelta echó las patatas en la sartén

con el aceite frío y no estaba ni encendida la cocina.

O sea, era absurdo, cuela las patatas otra vez,

vuelve a echar aceite... He tenido mucha paciencia, sí.

Buenas tardes, ¿se puede? Qué alegría me da tenerle por aquí.

Qué bien. Me voy a sentar a su lado.

Qué bien, gracias. Muchísimas gracias, padre Ángel,

porque nos permitió en "MasterChef"

ser un poco más solidarios.

Es un privilegio poder estar aquí y venir a daros

las gracias y a decir que un mundo mejor es posible

con personas como vosotros y con todos los que cocinan

y haciendo posible que tengamos. una comida tan preciosa.

Bueno, pero usted ayuda mucho también con tres restaurantes

que tiene que se llaman,

"Robin Hood" y es comer con dignidad.

Compartir que los que tienen algo o tienen mucho,

que puedan compartir, que por la mañana o al medio día

puedan ir a comer quien no tiene medios

y por la noche puedan ir a cenar quienes no tienen medios

que, a veces están en la calle

y que puedan cenar con la misma dignidad,

en platos de cerámica y no platos de plástico desechables

porque, uno puede perder el trabajo, puede estar en eso,

pero nunca permitir que pierdan la dignidad.

Nosotros, bueno, intentaremos hoy hacerlo lo mejor posible,

espero que la comida esté muy buena y, sobre todo, que pasemos

un rato entre todos muy agradable.

Si ves las caras, esto hoy parece una boda.

Es que hoy es un día grande para "MasterChef"

y también le digo, padre, es un día grande para mí,

muchas gracias por compartir conmigo esta charla

porque, de verdad, personalmente, ha sido todo un honor.

Muchas gracias a vosotros

y gracias a tantas personas. Gracias, padre.

¿Y el limón cuándo se le echa? -Échale una gotita de limón.

-Está perfecto, tío.

-Pero vete echando eso a...

-Claro, pero poco a poco.

-Echa más, más, que tiene que quedar muy dulce.

Bueno, capitana, ¿sacaremos un buen menú?

Intentaremos sacar el mejor. Porque te veo que más o menos

organizaste, me parece muy bien, pero caña eres muy floja.

Soy muy floja. Eres flojita.

¡Venga, cocinas!

¡¿Cómo está avanzando?! Esta es mi chica,

ahora te veo bien, me estás gustando mucho.

Vale, contratada como juez. Cómo grita.

Déjame probar cómo está esto. -Venga, vamos.

Ya que lo haces tan bien, ¿le metes un poco

de presión a estos? ¿Cómo van esas rosquillas?

-Bien, bien. -¡Hay que hacer 180 rosquillas!

¡¿Cuántas lleváis?!

-Una. ¡Eso es basura, basura!

Me voy, contratada.

(RÍEN)

A ver, esa capitana, por favor,

no te veo organizar al equipo ni una sola voz.

¿Oíste los gritos de Silvia? Porque ella grita por gusto.

Ella es muy ordinaria, ¿no la viste el equipo que hizo?

Creo que aquí Pepón es quien organiza.

Venga, Bibi, te quiero. ¡Las de la sopa, qué coño hacen!

-¿Las de la sopa qué coño hacen,

por qué grita ahora sin sentido esta?

-¡¿Qué quieres, que te vuelvan a dejar fuera

de los equipos?! -Pero, escucha,

¿viene solo para armar lío? Claro, para organizar al equipo

porque no la escucháis ninguno. Ella era encargada de sopa.

¿Estás pendiente de algo, Anabel? No, de nada.

Sí, estoy pendiente de algo. Si fueras capitana...

La capitana dijo que esto se abre para la sopa, pues para la sopa.

-No, pero se abre si está hecho. -Pero... Bueno, a ver.

-Hombre, pero escucha. -No, escúchame, no, la sopa,

se abre esto y ya está, se hace la sopa.

-No la abras, Anabel, si no ha pitado.

-Es lo que llevo diciendo desde hace tres horas

que no pita la olla

Pero si estamos con la sopa, la sopa, pues se hace con el caldo

de dentro de la olla. -¿Y con el otro que hay?

-¿Qué otro? -Uno que decías que había guardado.

-Aquí, y es de ave, es caldo de ave

no es caldo de cocido.

-Bueno, pero el cocido saldrá ahí, pero si no, no tendremos caldo,

ni de ave ni de nada. -¿Y qué hacemos?

-Pues nada. -Somos uno menos

y tenemos a nuestra capitana que como animadora es espectacular

ahora bien, no nos capitanea en absoluto.

Vale, estoy haciendo mogollón para juntarlos al caldo, Pepón.

-Venga, vamos, señores. Equipo rojo, equipo azul,

acabamos de pasar de los 90 minutos de cocinado.

Ya vamos con retraso. Aspirantes, habéis tardado

en preparar las ollas y ese es nuestro mayor problema.

Os daremos algo más de tiempo. Gracias, chef.

-¿De verdad? Porque, lógicamente, queremos

que los comensales coman.

Pero ya esperan y hay que meter caña.

Ahora sí, quiero perfección en todo el menú, ¿oído?

(TODOS) Sí, chef. Pues a darse cera.

Comensales, me cuentan desde cocinas que tienen

algún que otro problemilla.

Esto hará que la llegada de los platos se retrase un poco,

eso sí, os aseguro que no vamos a cancelar ningún plato.

Todos llegarán, pero un poquito tarde.

Disculpen.

Vamos mal de tiempo, vamos muy mal.

Hay que ir más rápido.

-Oye, pensemos todos que hay cosas en el horno,

que no se nos pegue nada.

-¿Qué hay en el horno, las roquillas?

-Rosquillas y más patatas. -Vale.

Bibi, creo que esto ya está, mira.

-¿Qué? -Las rosquis.

-Sí, yo creo que sí.

¿Puedes? -Sí.

Cuidado, voy, caliente. -Cuidado, que están ya.

-¿Están bien de cocción?

-¿Cómo están las rosquillas? -Prueba, ¿qué tal?

-Estarán demasiado hechas. -Estarán ricas.

-Ahí está, cariño.

-Vale, ahí tienes, bueno, bandejas.

He quitado los fideos esos. -Vamos, chicos, vamos, vamos.

-Venga, vamos, señores. Capitanes.

¿Qué? Esto qué es.

Hemos puesto los fideos porque solo podemos añadir

luego el caldo, no hay tiempo para más, los puse con caldo

de ave y le añadiremos el otro caldo y se harán, espero.

Pero es que este fideo tarda tres minutitos en hervir en caldo

y tú ya lo herviste y se queda hecho una plasta.

Solución no tiene. Perfecto.

-Vamos a hacer otros fideos que es más fácil.

-Bibiana, en cuanto se enfríen un poco las rosquillas

ponle más de esto y quítalo de al lado del chorizo

que va a terminar oliendo.

Capitán Pepón, ¿usted sabía lo que pasaba con esos fideos?

¿Qué es? Ah, perdona, que la capitana

es Bibi, que me equivoqué. Yo sí, lo sabía.

¿Sabías qué pasaba y la dejas?

Bueno, ahora se hacen otra vez. Bibiana, lo que no sé

es si quedarán rosquillas y albóndigas porque te veo

comiendo tela, has probado de todo.

Pero porque salía rico. Claro, yo me alegro,

la garantía de que está rico es que lo comas.

Te dejo con Pepón,

que es quien organiza al equipo la mar de bien.

Pepón lo hace muy bien, tengo mucha fe en él.

Venga, suerte, chicos. Gracias.

-Perdona cómo me puse antes, Bibi.

-Es que te pones nerviosa por muy poco

y te lo tengo que decir. -Qué cabrona.

-Lo sé y él se ha puesto conmigo también aquí.

-Ah. -Y yo también me enfadé,

mira cómo estoy, ¡ay!

¡Ay!

-Venía encendida de atrás.

Tenemos 53 rosquillas, ¿vale?, ¿cuántas rosquillas

calculasteis que necesitamos? -Eran 160, ¿no?

-Hay que hacer más y ponerse a saco, a saco.

-Tranquila, que lo sacamos en un momento, no podemos hacer

más de las que calienta el horno.

-Ya, pero el horno ahora mismo

está con una bandeja solo, poneos las pilas.

Capitana, ya deberían estar las ollas.

Y por tiempo llevamos un retraso importante.

Abrimos y vemos cómo está. Pues abrimos, chicos,

paro el fuego. Sí, páralo.

Capitanes, cómo van las ollas, yo creo que ya están.

Estas ollas, Pepón, las enfriamos para abrirlas

con seguridad y ya, rápidamente, a sacar los elementos

para servirlo, venga. Vamos, chef.

Venga.

Es una sorpresa porque esto no lo hemos hecho nosotros.

-Tiene muy buena pinta.

-Pintaza, colegas.

Ya podemos hacer la sopa, traedme platas para la carne

El este echar aceite, ¿te echo aceite para calentar?

-Espera un momento

que necesito saber qué hay en esa olla, Anabel.

-Ya está listo.

A ver estas carnes.

Mira, huele muy bien y tiene muy buena pinta.

Esta carne está dura y creo que la pusieron a cocer muy tarde.

¿Está dura? -Durísima, la ternera, tiesa.

Hombre, mi exequipo, cómo me gusta veros.

Tu exequipo tiene algún problemita,

si quieres probar, pero está duro.

Pondremos las que estén tiernas. Esto está más duro

que la pata de Perico. Creo que se pusieron a cocer

un poco más tarde. Si lo partís finito,

quizá se pueda comer. Los fideos y a servir.

Ya no tiene más solución, no podemos dar más tiempo.

Venga, Jordi. Chicos, aquella olla,

hay que abrirla, sacad carne en una bandeja.

Cuidado, Edu, al abrirla que hay que desgrasar el caldo.

-Sí, hay que desgrasarlo.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-Dame eso.

¿Oíste? El garbanzo está aquí, pero no está separado.

-Esto tiene muy buena pinta. -¿Hay que desengrasarlo o no?

-Eso tiene buena pinta, pero... -Eso no tiene sal, nada.

Esto no sabe a nada. ¿Cómo vamos por aquí?

Bibiana, ¿tenemos ya los cocidos? Sí, les falta sal.

Deberíamos desgrasar un poco, corregirlo de sal.

Tiremos esta grasa con cazos, saquemos para hacer la sopa,

rápidamente, los fideos que hiervan en una ollita.

Venga. Qué suerte que esto lo pusieron

supertemprano porque este cocidito está hecho.

Pues no estoy yo muy segura, no es por llevarte la contraria.

Toca estos garbanzos y toca los de allí,

que son los que dejasteis vosotros. Venga, ok, la señorita rosquilla,

¿cómo va? Dos bandejas hechas.

¿Dos? Menos mal que te dejaron la masa bastante bien acabada.

No creas que estaba tan bien acabada, eh,

que la tuvimos que... Perdona, estaba bastante bien

porque mira el pintón que salen de rosquillas.

Allí no están saliendo.

La que dejé abajo estaba muy reposadita y muy bien.

Pues no salen, señorita Marina. Algo le habrán echado.

No, que es broma. O sea, algo están echando a la masa

para hacerlo ellos mal, tiene narices la cosa.

Pues, hala, venga, suerte, chicos. Gracias.

Yo os digo que el cocido que es donde más echamos

en el otro, aquí nos fallará.

¿Probaste una? -Prueba una.

Qué rica... No, está fuerte.

Tiene mucho vino. -Prueba, Anabel.

-Bueno... -Está muy rica la salsa.

Y el vinito sabe muy rico. Capitanes, prestad mucha atención.

Venga. Tenéis que ayudar a los camareros

a servir los platos en las mesas.

Eso sabemos muy bien. Y vosotras tendréis que vender

los platos, tendrán que elegir entre cocido o albóndigas.

¿Oído? Sí.

-No eches más caldo que tiene que hervir la sopa.

No te escuchó Silvia. Silvia.

Sí, sí. ¿Con quién servirás la sopa?

Con Patri.

Con Patri, maravilloso. Bibi.

Yo y Carlos. Tú y Carlos.

Claro. Perfecto.

Lo tenemos, os quedan 5 minutos para que salga la sopa, a volar.

Cuidado, Silvia, cuidado.

-Cuando esté el fideo, se sirve.

Juan, ¿ayudas a Edu con las albóndigas?

-Dame esta.

-Vale, genial. -Toma.

El caldo, Pepón.

-Aquí hay grasa para aburrir, muy bien.

Y ahora a toda pastilla para hervir.

Ahí, y echas los fideos corriendo.

-Hay que salpimentar, tío. -Fideos.

-Los fideos. -¿Pero mucho?

No sabe a nada.

-Otra bandeja.

Carlitos. -Dime, estoy salpimentando, tío.

-Otra bandeja, pero no le pongas pimienta,

ni se te ocurra ponerle pimienta. -Solo sal.

-Eh, mira, controla tú que sabes si la cocina...

-Ya hierve, Pepón. -¿Sí? Pues echa fideos, cariño.

Está hirviendo, échale los fideos, todos, que nos quedamos con pocos.

¿Está el fideo hecho? José, ¿controlas la sopa?

-Está la sopa, venga.

-¿La probaste? -Pruébala.

¡Ah! -Cuidado, que quema todo, claro.

-Todo está ardiendo. -Sí, mira.

-A ver, ponme aquí, pruebo de aquí,

saca fideo, eh, sobre todo, saca fideo.

Ponlo aquí, si va a salir ya, José, si dices que está pues está.

Pero ponlo ahí. -Sí, pruébalo.

-Está muy oscura esta sopa.

Oye, ¿por qué no veo fideo? Sí, hay fideos aquí.

Ponme bien de fideos. Sí, sí, sí.

Señores, Silvia, Patricia, dos minutos,

tengo los camareros prevenidos, nos vamos, eh.

¿Bien de sal? Sí, cojonudo todo.

Sacamos, si lo tenemos, nos vamos. Lo tenemos, chicos

-Dame sal. Camareros, por favor.

Cuidado, va fuerte. -Pruébala.

-Sala tú que yo la encuentro fuerte de jamón.

Venga, Silvia, Patricia, al lío. Vámonos.

Tenemos a los camareros esperando así que, venga,

algo más de brío aquí, por favor.

Va cortito de fideos, parece que los pagáis vosotras.

No. Menos mal.

Es que no había, los gastamos. Es verdad, que los gastó Anabel.

Pues vale, Bibiana y Carlos, por favor, ¿ayudáis a los camareros

a servir la sopa? ¿Vamos con los delantales y todo?

Sí, vais muy bien.

Los aspirantes prepararon

un menú muy madrileño y muy castizo.

De primero podrán degustar sopa de cocido.

Espero que lo disfruten.

Venga, vete allí, Patri. Buenas, qué tal, soy Silvia,

la capitana del equipo azul.

Espero que disfrutéis de esa sopita.

Lleva un poquito de todo, ya notaréis que, bueno,

entraron huesos, ternera, pollo, a ver qué tal la veis.

-El hueso de pata negra se nota. -¿Sí?

-Un poquito sosa. -Un poquito sosa,

no me quise pasar con la sal. -Está muy bien.

-¿Sí? Para ti está muy bien. Lo de los gustos de la sal,

hay gente que le gusta con más sal o con menos.

-Esperamos cumplir con esta buena misión.

-¿Qué tal, con hambre o no?

-Lo mejor es poder compartir. Está cortita de fideos.

-No importa, yo más caldito. -¿Más caldito?

¿Sabe lo que pasa? A mitad nos cambiaron de cocinas

y nos quedamos sin fideos. -Echamos pan, no te preocupes.

-Si no queda más remedio, se le echará pan.

(Risas) Qué buena.

José, ¿te ayudo a algo? -Si quieres, coge los trozos,

les quitamos la piel. -La sopa fue un éxito.

-Un éxito, chicos, un éxito. -Están encantados.

-Quitad las pieles a los pollos esos trozos tan gordos

que son muy feos.

-Ya, la morcilla y el chorizo, chicos, aquí.

Equipo azul, equipo rojo, no os relajéis.

¿Una sorpresa más? Ha salido la sopa

Sí. En menos de 10 minutos

sale la guarnición del cocido y las albóndigas.

Están, chef. ¿Oído?

Oído, chef. Las albóndigas y la guarnición

del cocido, ¿vale, Silvia? De acuerdo, chef.

Venga, vamos a ello.

Eh, la morcilla y el chorizo que teníais caliente.

-Sacadlos ya, venga, la morcilla y el chorizo.

-Chorizo, chicos. -Vale, déjalo ahí y lo colocamos.

¿Oís que empiezan a salir las albóndigas, no?

¿Está la guarnición? Sí, las albóndigas aquí.

Vale, ¿y las patatas por qué no las metes?

¿Quieres? Hombre, esa es la idea,

se terminan de guisar en el caldo, eso lo hacía

mi madre toda la vida. La escurrimos bien.

Eso, eso, ya están aquí calentitas sacamos y las tienes.

Sí, señor. Que se note que fuiste el capitán

del equipo rojo. Capitán en cubierto.

Bunas tardes. Hola, Eva.

¿Cómo va la cosa por aquí ¿Todo en orden?

Por supuesto. María José, ¿eres usuario

de Mensajeros de la Paz?

¿Cómo era tu vida antes de ser usuaria?

Antes era una secretaria de dirección con un nivel

muy estabilizado. ¿Y cuándo levanta uno la mano

y dice: "Yo, realmente, necesito que me ayuden"?

Pues cuando que crees que caes en un pozo

que no tiene fondo, que incluso no vas a superar,

pero gracias a la labor tan maravillosa que hace

el padre Ángel y sus ayudantes

pues me dieron la ilusión de volver a vivir.

Yo creo que no solo el padre Ángel os da ese plato de comida,

sino que os da, pues eso, una familia, una pequeña familia.

Oye, que me pongo a charlar y se me olvida

preguntarte por la sopa.

Muy buena. Ha llegado tarde,

pero espero que mereciera la pena. Eso es.

Gracias, María José. Gracias, Eva.

Hasta siempre y arriba. Por supuesto.

Necesito ir sacando las albóndigas ahora.

Bibi, voy emplatando las albóndigas.

-Cariño, cuidado, qué os parece, ¿están hechas, no chicos?

-Sí, están hechas, perfectas.

A ver, chicos, esas rosquillas que quiero probarlas, a ver.

Dale una morcillita a Samantha, vamos.

No, yo soy más de rosquilla que de morcilla.

Ah, rosquilla, entendí morcilla, perdona.

Oye, ¿leche o algo para tragar tenéis?

A ver si mojando aquí un poco más. Ahí, ahí.

Hemos mejorado la masa que había, eso seguro.

Por favor, un poquito de agua,

un vaso de vino, algo para tragar la rosquilla que...

Sí, para nosotros también, por favor.

Tres, que sean tres.

Para mojar un poco. No hay quien se lo trague.

Acaban esto que por lo menos tenga el mejor aspecto posible

y que salga lo mejor que se pueda. Sí, chef.

A ver, capitana Bibiana, vengo del equipo azul

con las rosquillas y me gustaría saborear.

¿Las rosquillas? Pero si nos quedaron riquísimas

ya verás qué escándalo. A ver.

Pero nos falta una bandeja. -Le falta...

Un poquito de cocción. Le falta cocción un poquito.

De sabor... Marina, ven.

Dice que está cruda. -Dice que está cruda.

-¿Está cruda? Solo tenías que cocerla

porque la masa te la dieron perfecta,

todavía la puedes arreglar. ¿Sí? Sale un horneadito.

-Cariño, ponte tú y no comas que eres la capitana.

-Pero si me llevan a... -Sí, hasta que te lleven.

-Pero si es ahora. -Bueno, pues nada, Bibi.

Nada, hija. -Oye, que me llaman para servir.

-Cariño, ahora no haces nada es lo que te digo,

que nos ayudes a meterlas al horno, es lo único que hay que hacer.

Vi a Bibi con las rosquillas en la boca y de brazos cruzados

y dije: "Tía, ayúdanos".

Y, claro, estando parada viéndonos a todos movernos,

pues me hirvió un poco la sangre.

Pero ha sido un poco.

A mí me parece que estaban hechas, no entiendo nada

de rosquillas de estas. -Cogimos la única que estaba hecha.

-Ya lo ves, tía. -¿Se calentó antes de salir?

-No lo sé si lo calentaron?

Bien, ¿están las albóndigas y el resto del cocido?

Sacamos, camareros, por favor, sacamos platos, gracias.

Venga, quién les ayuda a sacar, y a servir, capitana y Carlos,

perfecto, Bibiana, saca el resto del cocido, ok.

Venga, que nadie se quede con hambre, por favor.

Quién ayuda a sacar, ahora, capitana y...

José y yo. -Silvia, Silvia.

Silvia, José a vender segundos platos, que elijan.

Espera, caballero, me llevo mejor de cocidos, Silvia.

-Venga, cógete esta. Oye, deberías llevar

una de cocido y una de albóndigas para que puedan elegir y tal.

Saúl, vente tú, coge. -Coge con guantes.

Venga, vámonos, rápido.

A continuación

podrán elegir entre dos segundos. Tenemos por un lado

cocido madrileño, y por el otro

albóndigas a la madrileña. Y os advierto que hay

un montón de raciones. Si alguien quiere probar las dos, que lo diga.

Mirad, esto está mucho mejor que la sopa.

¿Tú albóndigas? -Sí.

¿Y tú qué prefieres? -Garbanzos y un poco de repollo.

¿De repollo nada más? -Sí.

Y una gotita de chorizo. -Toma, reina.

Muchas gracias.

Un chorizo. ¿Una patatita? -Sí.

Bienvenidas. Tenemos dos segundos platos para escoger.

La carne del cocido con su chorizo, su morcilla, su ternera,

y aquí tenemos la opción

de las albóndigas a la madrileña.

(CORBACHO) Con su patatita. Lo que quieran.

Venga, cocido. -¿Albóndigas? Venga.

Un poco de todo. -¿Quieren cocido?

Muy bien. -Garbanzos, pollo...

Venga, que no se diga. -Hala, venga.

Hola, buenas tardes. Muy buenas.

Ya os veo con las manos en la masa. Como se dice.

Carmen, ¿tú en algún momento pensaste

que podías llegar esta situación,

a ser usuaria de Mensajeros de la Paz?

No, porque toda mi vida he trabajado.

Terminó el trabajo, y como no tenía de aquí, fui a ver al padre Ángel.

Llevo en paro nueve años...

Donde el padre Ángel llevo desde el mes de agosto del año pasado.

Es mi segundo hogar. Para mí eso es maravilloso.

¿Y usted también es usuario? También usuario.

Lo mismo que ella. Trabajando en la empresa, se fue a pique

la empresa... y ya tuve que ir a Asuntos Sociales,

de allí me mandaron a Mensajeros de la Paz...

Llevo más o menos un año como usuario. Luego me hice voluntario.

¿Cómo es eso? Soy voluntario.

Entonces, ¿ha sido usuario y ahora voluntario?

Ahora las dos cosas.

Qué bonito eso. Me gusta mucho, Emilio.

Es una historia muy bonita. Gracias.

Espero que disfrutase la comida. Está muy rica.

Está rico. Pues doblemente contento.

Muchísimas gracias. A vosotros.

Vamos a poner rosquillas aquí. -Sí.

-Vamos emplatando, sacando las rosquillas, chicos.

(SILVIA) ¿Qué tal vais? -Están secas, pero tienen buen color.

(SILVIA) Me voy a desmayar.

¿Faltan las rosquillas? -Nada, las rosquillas.

Tú no te desanimes. -No. Es lo que nos han dicho.

Yo me las he comido. -Pero tú te lo comes todo.

Que no, mujer. Me he comido de todo, pero ya no.

Ahora ya no. -Ya no.

Ya soy muy selectiva. ¡Equipo rojo!

¡Equipo azul! En cinco minutos las rosquillas.

Y las quiero todas perfectas.

Las tontas y las listas. ¡Están!

Están perfectas. ¿Lo tenéis claro?

¡Hombre! ¡Sí, chef! -¡Sí, chef!

¿Seguro que están bien? ¡Sí, chef!

¿Están todas listas? ¡Arte puro!

¿Y las tontas?

¡También! (CARLOS) Las tontas y las listas.

(BIBIANA) Ahora tenemos otras más, las locas.

¿Cómo? -Porque han hecho unas

con merengue quemado. -Ah, ya.

¿Te parece? ¿Me da tiempo a pasar alguna más?

Equipo azul, ¿están listas las rosquillas?

Están listas. Las dentaduras hoy correrán peligro.

Camareros, sacad los platos. Pedid disculpas nada más llegar.

¿Y quién de aquí no ha salido aún? Juan...

Quítate la camiseta si hace falta.

Y te digo algo: como es el postre, va a salir todo el equipo.

Chicos, a limpiar. Venga. -Venga, va.

Para terminar vamos a ponerle el punto dulce a este menú

con algo también típicamente madrileño:

las rosquillas tontas y listas.

Así que a ver qué coge cada uno, ¿eh?

(ANABEL) Primera vez que las hacemos. Hola.

Bueno, y aquí viene el postre. -¡Al ataque!

Hemos hecho tres tipos de rosquillas. Están

las tontas, las listas, y estas son

las locas, que nos las hemos inventado.

Yo casi las locas. -Las locas mucho mejor.

O una de cada, que podéis probar.

Una de cada. -Bueno, bueno.

Os traigo al chico más guapo del equipo

y a la chica más mona y simpática.

A ver, rosquilla.

La rosquilla listilla y la rosquilla tontilla.

Aquí hay que tener buen corazón. Sírvanse ustedes.

Venga. -Venga, una listilla.

Una listilla y una tontilla. -Con las manos.

Señora. ¿Están ricas? ¿Os han gustado?

-Debían haber subido un poco.

Ha pasado algo, no sabemos qué, pero no han subido.

El fuego. -Pero oye,

todo lo que sube, baja.

Por tanto, ¿qué? ¿Para qué engañarnos?

Hala, disfruten. ¿Alguna más? -No.

Entiendo que quieran repetir.

¿Cómo ha ido la cosa por aquí?

Todo bien, ¿no? Todo bien.

Javier, tenía ganas de hablar contigo. Tú diriges

Mensajeros de la Paz. Bueno, somos muchos

los que por suerte nos repartimos funciones.

Gracias por esa labor tan maravillosa que hacéis.

Yo creo que todos nos empeñamos en ser ayudantes,

en poder ayudar. Pero a veces, cualquiera, circunstancialmente,

necesitamos alguien que nos acompañe, que nos ayude, que nos dé ánimo

o que nos ofrezca un plato de comida.

Por cierto: muy lista

quien hizo la rosquilla lista, pero excelente la loca.

Estaba buenísima. ¿Sí?

Muchas gracias por ese sabor tan bonito

que le ponéis a la vida. Gracias a vosotros,

al sabor de "Masterchef". Gracias.

La rosquilla es que...

No sabemos qué le han echado a esa masa.

Es el problema. -La hicimos a medias.

No hay manera de saber si nos equivocamos.

Yo siento que nosotros íbamos muy bien allí.

Lo único... -Cuando me he venido aquí,

me he quedado algo... -Descolocado.

No sabíamos por dónde íbamos. -Aparte,

tú ya sabías tu desorden. -Por dónde ibas, claro.

Con esta prueba queríamos desde Masterchef

aportar nuestro granito de arena

y recordar que detrás de cada acto solidario

está el trabajo, el esfuerzo

y la colaboración de muchas personas.

Padre Ángel, ¿qué le digo a usted? Gracias por apadrinar

este cocinado solidario, y sobre todo

gracias por esa energía que tiene, que es inagotable.

Muchísimas gracias a todos,

y hasta siempre, padre. Venga, un beso.

Muchas gracias.

Muchas gracias.

Gracias a todos.

¡Qué grande es el padre Ángel! Muchas gracias.

Aspirantes, entre todos hoy hemos ayudado a lanzar

un mensaje muy importante:

hay que ser solidarios. Correcto.

Ya solo por eso para mí este cocinado

ha sido todo un éxito. Enhorabuena.

¡Guau!

Creo que será lo único bueno que nos digan.

Pero aunque el objetivo de hoy

era solidario, esto no deja de ser una prueba

donde os estáis jugando el delantal negro.

Hoy os habéis enfrentado a algo que siempre asusta a los aspirantes:

un cambio de cocinas.

Quiero que me digáis con sinceridad si creéis que el cambio

os ha beneficiado o perjudicado.

Silvia. En cuanto a las rosquillas,

no nos ha beneficiado. En cuanto al caldo,

yo pensaba que igual nos hubiera beneficiado

que ya llevara verdura dentro.

Pero la cocción no la controlábamos, y el garbanzo salió un poco duro.

La albóndiga nos la hemos encontrado

ya frita, pero cruda por dentro, porque eran muy grandes.

O sea, que no te ha beneficiado. No.

Y la cocina sucísima. Bibiana.

Yo pienso igual: que lo de ellos era una porquería. No, verás:

al salir de la cocina nuestra sensación

era de "hemos perdido".

En cambio, a posteriori,

una vez terminado el trabajo, el resultado,

la mezcla de los dos equipos, creo que no ha sido malo.

(OFF) Yo creo que ganaremos nosotros,

que hemos sabido reconducir la situación.

Es posible que sí, que ganemos nosotros.

En principio, un cambio de cocina no debe perjudicar ni beneficiar,

porque en este caso cocinabais el mismo menú.

De hecho, habéis mejorado algunos platos

y habéis empeorado otros.

Pues sí, eso digo yo.

Las albóndigas, en general, han ido muy bien.

Equipo azul, habéis heredado una elaboración

bien planteada, y la habéis sabido terminar con gracia.

Y vosotros, equipo rojo,

habéis sabido corregir esos errores y habéis presentado un buen plato.

Marina, lo tuyo con el postre ha sido de traca.

Ha sido empezar a hacerlo y quedarte bloqueada.

Has movido la masa para arriba y para abajo,

mareándola más que amasándola,

y no sabías por dónde te daba el aire.

Pero con el cambio de cocinas te cambió la suerte.

Te has encontrado con una masa mucho mejor,

y solo tenías que hornearla.

Pero ni eso te ha salido bien. Si no es por mí,

las rosquillas de tu equipo salen crudas.

Y vosotros,

Edu y Juan, es cierto que habéis heredado una masa

que estaba casi imposible de reconducir.

Pero no se os ha ocurrido empezar de cero,

que es lo que debíais haber hecho. Teníais tiempo.

Vuestra actitud con el postre ha sido, para mí, conformista,

algo que en "Masterchef" no nos gusta nada.

Hombre, Samantha.

Yo creo que eres muy dura con los chicos.

Han hecho una cosa perfecta con el postre: el agujero.

Estaba en el centro de la rosquilla. Hombre, enhorabuena.

Eso también tiene su técnica. Edu.

¿Estás de acuerdo con lo que he dicho?

Cuando tú sacas un buen resultado en la masa y te cambian de sitio,

te bloqueas, porque ya lo tenías, y de repente

no sé cómo sacarle ese sabor.

O sea, que no habéis estado a la altura de las circunstancias.

Pese a medir 1,90, no.

Aspirantes, hay un plato que no admite interpretaciones:

el cocido madrileño.

El cambio de cocina se produjo con las ollas ya cerradas.

Por tanto los fallos y aciertos

no son del equipo que lo sirvió, sino del equipo

que lo elaboró en el arranque.

Equipo rojo, el gran problema que habéis tenido

es abrir la olla, cerrarla, pérdida de presión,

que hace que en ese poco tiempo que tenéis no se cocine.

Ese pedazo de olla tarda mucho en recuperar

esa presión, y los garbanzos y las carnes,

duros como una piedra.

Equipo azul, se os han olvidado las verduras. Y yo me pregunto:

¿tan difícil resulta memorizar los cuatro ingredientes

que lleva un caldo? Eso sí,

al menos habéis tenido sentido común y no habéis abierto la olla.

Gracias a eso, vuestros garbanzos y las carnes,

toda la guarnición, han quedado bien cocidas, al punto.

Sí. Por todo ello,

el equipo ganador de hoy es...

Venga, chicos. -Venga, va.

...el equipo azul.

¡Bien, chicos! ¡Muy bien!

(OFF) Estoy muy contenta de que ganase mi equipo.

El veredicto, maravilloso.

Y yo creo que estamos, en general, muy satisfechos como equipo.

Equipo azul, no lo celebréis tan pronto,

que hay dos de vosotros

que no merecen salvarse de la prueba de eliminación.

Yo.

Esos dos aspirantes son...

Edu y Juan. No...

Hemos ganado.

No pasa nada.

Hemos ganado.

Después de vuestra actitud con el postre

quiero que nos demostréis que queréis quedaros en "Masterchef".

Me gusta que cuando gana un equipo, ganen todos.

Pero acatamos las normas,

y de aquí a un rato os demostraremos que queremos quedarnos.

-Tengo que volver a ir, pero estoy tranquilo,

porque sé que los dos seguiremos.

Además, hoy ha habido un aspirante que ha destacado sobre el resto.

Ha liderado a su equipo a pesar de no ostentar la capitanía,

es el mejor aspirante de hoy, y es quien decide

a qué organización solidaria donará 4000 euros.

Ese aspirante es...

Pepón.

Pepón, hoy te puedo decir que si no es por ti,

los platos de tu equipo no salen. Sí, pero voy a la eliminación.

Pero tienes los 4000 euros. Lo quieres todo, Pepón.

(OFF) Voy a la eliminación siendo el mejor de la prueba, pero eso

no quiere decir nada. Te la juegas con las mismas ventajas

o las mismas desventajas que el resto de compañeros.

Pepón, tienes 4000 euros

y la opción de entregárselos a la ONG que tú elijas.

Tras el programa de hoy, de ver el trabajo que hace

la fundación del padre Ángel, lo justo es donárselo a ellos.

Bien. Claro que sí.

Mensajeros de la Paz.

Esa es la fundación del padre Ángel, y hoy

hemos comprobado su magnífica labor.

Y sobre todo, perdona, parece ser que por el sacrificio que han hecho

al comerse el menú.

Eso se lo pagará el Señor también. No te preocupes.

La cosa queda así:

Silvia, Patricia, Saúl y José

seguís una semana más en las cocinas de "Masterchef".

Vaya suerte, madre mía.

Gracias.

Y el resto ya lo sabéis:

os enfrentáis a la prueba de eliminación.

Os espero en plató. Suerte a todos. (TODOS) Gracias.

Ya me estoy acostumbrando.

Vuelven los campamentos "Masterchef".

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes de "Masterchef Junior".

No lo pienses más.

Este verano, campamentos "Masterchef".

¡Ven al campamento "Masterchef"!

Ay. Qué poco me gustan a mí esos delantales negros.

Uno de ellos abandonará esta misma noche

las cocinas del programa.

Será el que no supere el reto que estamos a punto de proponerles.

Ay, que me equivocaba.

Venid, que os enseño cómo funciona esto.

Porque tú eres una experta ya. -Esto es una silla.

(ANABEL) O sea, ese rollo no.

Un poquito de... -Solidaridad.

Venga, chicos. A concentrarse.

¿Sabes? No "ja, ja, jo, jo".

Bienvenidos de nuevo.

Gracias. En la otra cara de la moneda,

o mejor, en el piso de arriba,

están los delantales blancos, que esta noche están a salvo.

Enhorabuena, chicos. Muchas gracias.

Bibiana, tu debut en exteriores,

y como capitana, según ha dicho el jurado,

ha dejado bastante que desear. Parecías estar más pendiente

de probar la comida y de pasarlo bien,

que está muy bien también, que de sacar el menú. ¿Tú qué crees?

Yo creo que tenéis absoluta razón en eso.

Es más, voy a preguntarles a los chefs si en el supuesto caso

de que llegase alguna vez a la capitanía,

si puedo hacer como un rey y abdicar,

y delegar en alguien más capacitado.

No te líes. Eso no puede ser. ¿No? ¿No puede ser?

Las reglas del concurso, de momento, son las que son.

Se puede innovar.

Puedo abdicar en Pepón, por ejemplo,

que sabe organizar. Por eso te digo.

Por eso me parece... ¡No calla!

Sí. Luego me dice a mí que me calle. -Yo qué sé. Porque ella me pregunta.

(OFF) Yo tengo otras virtudes que me adornan.

No es la capacidad de síntesis. No sé hacer síntesis.

Yo hago parrafadas muy largas. No sé cortar.

Yo creo que tu problema es

que no escuchas. Yo sí.

No. Es imposible que hables tanto y escuches.

Pues fíjate, es posible.

Sí, tengo esa facultad. Como no tengo la de mandar.

En los silencios se ve en la obligación de contestar.

(OFF) Sabe mucho de la vida, del amor, de los hombres, de cine.

Tiene mil referencias.

Y tiene a todo el mundo contento y alegre.

Eso también se agradece, ¿no?

Fíjate cómo es Pepón que siempre te ayuda. Te echa una mano ahora

y también te echó una mano en la prueba de exteriores

asumiendo esa labor de capitán.

Y pese a eso, aquí estás. Aquí estoy.

Con el delantal negro. Pues nada, a luchar

a cocinar bien y a sacar el trabajo adelante.

Espero que ese ánimo

lo traiga también Carlos después de ese poco talentoso

que te dijo Silvia que eras. Ya está con el hashtag ese.

Ya está, ¿eh? -Eres trending topic, macho.

Menos talentoso. A ver.

(OFF) Dije de Carlos lo que dije sin querer herirlo,

pero evidentemente lo herí y lo hundí.

¿Sigues un poco molesto con Silvia, o se te ha pasado ya?

¿Por qué no cambiamos el tema y vamos a otro concursante?

(OFF) Me encantaría quitarle un poco la sonrisa

y la burla, o lo que ella tiene en la cabeza sobre mí.

Que tal vez cree que solo hago huevos fritos, y no.

Quiero que la prueba de exterior

la dejes en el exterior. Venga.

Yo con toda la garra y las ganas. Soy superoptimista,

tenga el nivel que tenga.

Porque hay mucho nivel aquí,

y admiro a todos. Pero haré lo que pueda.

Vamos, Carlitos. Venga. (OFF) Al final Carlos Baute

nos va a colgar de sus manos, pero literalmente.

Va a coger nuestros cuellos: (CANTA) # Colgando en mis manos. #

Que empiece por Silvia, que es la que le puso en el otro equipo,

el de los poco talentosos.

Ahora mismo hay siete delantales negros, pero atención:

en realidad aquí sobra alguien. Uno de los siete va a tener

la oportunidad de librarse de la eliminación.

Pero atentos,

porque esta será una decisión que vais a tomar vosotros.

Supongo que no será fácil, así que os dejo un poquito

de intimidad para que reflexionéis. ¿Queréis pasar a la bodega

y ahí estáis tranquilos? Sí.

Pues venga, adelante.

(JUAN) Yo, sinceramente, no quiero que me salven. Quiero cocinar.

Quiero demostrar al jurado

que soy bueno y que merezco estar arriba.

Yo creo que está claro, ¿no?

Que el que ganó la prueba de exteriores...

(CARLOS) ¿Cómo que claro? El más débil.

Yo, el que ganó en exteriores. -Claro, a Pepón.

Además, ganó la prueba y los 4000 euros.

Claro que sí. -Venga, que tú no cocinas.

-¡Pepón! -(OFF) Pues estoy feliz.

Estoy muy contento. Han sido generosos y han pensado

que lo lógico era que yo, que había ganado, estuviera fuera.

Qué maravilla, por favor.

No me lo puedo creer. -¡Venga! ¡Venga!

Ya está decidido. -Hemos sido muy rápidos.

Somos bien rápidos. ¿Ya?

Unanimidad, rapidez y absolutidad.

Pepón sonríe mucho. -Claro.

Sí. -Está sonriendo mucho.

Ha crecido un palmo.

¿El portavoz? (ANABEL) Yo.

¡Cómo no!

¡Es que tengo unas preguntas...! -Tú misma.

Somos estilos distintos dentro de una verborrea común.

Yo quiero que las dos se vayan para arriba.

Aquí no se puede cocinar así.

Tengo la cabeza como un bombo. Dilo tú.

Dilo tú, Anabel. -Hemos decidido por unanimidad

y rapidez absoluta

que el que debe librarse de la prueba de eliminación es Pepón.

¡Mi vida!

¡Bien!

Gracias, compañeros. Os quiero.

Pobre. Estaba como un flan. (PEPÓN) Estoy encantado.

¿Estás contento? Sí.

Me pone muy nervioso la prueba de eliminación.

Entonces es asegurarme una semana más

estar en el programa y seguir aprendiendo y cocinando.

¿Agradecido? Muy agradecido.

-Y emocionado. -Como Lina Morgan.

Pues tira para arriba. Gracias.

Hasta luego. -¡Disfrútalo!

¡No me lo puedo creer! -Bueno,

ya vale de alegría. Ya.

Gracias, chicos. Os quiero.

Vosotros seis coged aire,

porque comienza la prueba de eliminación.

Y la vamos a empezar en el restaurante.

Qué guapos están todos ahí sentaditos, ¿verdad?

Delante de la olla. ¿Alguno se anima

a hacer la prueba de eliminación? ¿Se puede hacer

sin que te eliminen? Todos estáis salvados.

Solo uno de vosotros puede bajar si quiere

y hacer esta prueba también. ¿Qué?

Que levanten la mano los que quieran cocinar.

Hoy. Saúl

y José. Pues entre los dos poneos de acuerdo.

Vamos a resolverlo a puñetazos. -Vamos allá.

(PEPÓN) Remando, remando. -¡Pepón, tú no bajes!

¡No, que se pegan! -Por mí, que baje José.

Venga, bajo yo. Bajo yo. -¡Venga, José!

Baja José a cocinar. José.

(OFF) Se ha abierto Saúl de pecho, ha dicho: "Bajo yo" y ahí he dudado.

Pero soy de Hospitalet, y los de Hospitalet no damos un paso atrás.

José, agradecemos que te hayas sentado,

pero no sabes lo que has hecho. Estás en la cuerda floja otra vez.

¡No!

¿Qué dicen? -Que está en la cuerda floja.

(SILVIA) No. Lo van a asustar.

¡Que no, tranquilo! Os he dicho

que soy hipertenso, ¿no? Porque estos comentarios...

Viene con poca sal el contenido. Vale, perfecto.

Mi médico estará contento.

Aspirantes, con estas ollas empieza la prueba de eliminación.

Y lo que hay dentro de esas ollas es la clave.

Así que por favor, destapadla.

Hostias.

¿Qué es esto?

¡Qué jaleo! Estáis ante una prueba

a la que se han enfrentado en la anterior edición de "Masterchef":

la sopa oriental. Debéis identificar el máximo de ingredientes

que lo componen. Podéis usar la vista, el tacto,

el olfato y por supuesto el gusto.

Como tenemos experiencia con este reto, y para ayudaros

a evitar fallos garrafales, no os olvidéis

de los ingredientes básicos.

Es difícil la prueba.

Joder si es difícil. Y más si es oriental la sopa.

Tenéis cinco minutos para descubrir los máximos ingredientes posibles.

El que reconozca mayor número

de ingredientes tendrá una ventaja

que conocerá a su debido momento.

¿Entendido? (TODOS) Entendido, chef.

Pues el tiempo comienza ya.

(SAÚL) Complicadilla, ¿no? (PEPÓN) Sí.

Es bonita. Es chula, pero... -Es chula.

Catad, mirad, oled.

Comed. Comed.

Está buena. -Mira que comen cosas raras estos.

No olvidéis de los básicos que os he dicho.

Sí. Bibi.

¿Me estás escuchando? Sí. Los ingredientes básicos.

Como no contestáis... No sabía que debía contestar.

Como a veces hablo mucho y otras veces no...

¡Ay, madre mía!

Esto no hay manera. Es el tallo ¿de qué?

Qué concentrados están. Sí.

Carlos está concentrado, pero mírale.

Están apuntando mucho.

¿Qué te pasa, Anabel?

¿Qué pasa, quema, pica? ¿Qué le pasa?

Todo. ¡Todo!

He cogido un trozo de jengibre,

le he pegado un viaje y me ha quitado el paladar para toda la vida.

No sé cómo se llama esto.

No conozco el nombre de esto. Bibiana,

tenemos pan, por si te apetece. No.

Jo... Juan, ¿tenías hambre?

Te estás dando un festín.

Te la aprietas entera. No había cenado.

Ya decía yo que me olía entre sopa de ajo y sopa de miso.

(EDU) Cállate un momento, por favor. -Me cabe todo.

Jolines. De verdad. Me tenéis sometida.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo!

¿Os ha gustado la sopa? Muy rica.

(BIBIANA) La verdad, me ha sabido riquísima.

Pero claro, son platos muy elaborados.

Es algo que requiere de paciencia.

Y yo, entre mis virtudes, que tengo muchas, la paciencia no está.

Hay algún genérico por aquí que no lo veo.

Dame otra. ¿Vas a hacer otro tú?

Sí, pero es... José. Mira qué corazón ha puesto.

José está relajado y está gracioso.

Aspirantes, en la sopa había 30 ingredientes:

espagueti de mar,

katsuobushi,... Perfecto.

...fideo udon de trigo, semilla de sésamo,

aceite de sésamo, bambú, pak choi,

tirabeque, minimazorca de maíz,

seta shiitake, zanahoria,

soja germinada, arroz basmati, cebolleta china,...

¿Eh? ...lima, lemon grass,...

El lemon grass es esa cosa verde.

...chile, jengibre, almeja, corvina,

cigala, buey de mar,

huevo de codorniz, tofu,... ¡No! Me timaron.

Esto es otra sopa. ...soja líquida,

salsa de pescado, cilantro, agua,

aceite y sal.

Me faltó la sal. -Qué lástima. Casi, por uno.

-¡No! ¡No! ¡No! Aspirantes, el que mayor

número de ingredientes ha identificado es...

José.

Con 18 ingredientes.

Pero como tú no te juegas nada,

el siguiente que más aciertos ha tenido es...

Edu, con 17.

Bravo.

Yo no aplaudo a nadie. No tengo ánimo.

Yo no tengo ánimo de aplaudir.

Alguno de vosotros no habéis puesto los básicos:

el agua, el aceite y la sal.

Muy bien, Marina,

Anabel, Carlos. Ninguno de vosotros

lo ha puesto. Nos ha parecido tan básico...

Os lo he dicho cuatro veces, y decís: "Sí, qué pesada".

Mira qué pesada. Eso he pensado yo: "Qué pesada".

Para mí el básico era la seta china "karekoki".

Bibiana, Juan, vosotros no habéis puesto aceite.

Porque está allí, en la...

Verás... Quiero decir... -Porque está en la sopa.

-No. Hoy no hay básicos,

Bibiana. No hay básicos en las cocinas.

Aspirantes: no tendréis ni sal,

ni aceite ni agua si no lo habéis puesto.

Ahora viene la segunda parte de la prueba:

debéis elaborar un plato

con los ingredientes que sí habéis acertado.

Edu, tienes una ventaja

por haber acertado más ingredientes que el resto.

Tienes 10 minutos más que el resto para cocinar.

Muy bien.

¿Y tengo que utilizarlos todos? Haces lo que quieras con ellos.

Ah, vale. Los puedo coger todos y luego...

Utilizáis los que queráis. Así de sencillo.

Algunos, como Carlos o José, ya nos habíais contado

que alguna de vuestras metas en "Masterchef"

era aprender cocina asiática,

y en este reto tenéis una oportunidad de oro,

porque os va a ayudar un chef extraordinario.

Desde el restaurante Shanghai en Barcelona,

de nuevo en estas cocinas, José María Kao.

¡Qué bueno! -Es un restaurante chino buenísimo.

Por fin te tenemos aquí otra vez. Bienvenido.

¿Qué tal? Buenas noches.

El supersuegro. Ya ves.

El suegro con más paciencia de Europa.

Buenas noches. (TODOS) Buenas noches.

(ANABEL) Por decir algo.

Me ha impresionado que estés aquí.

¿Sorprendidos? -Sorprendido.

Han dicho Kao y no sabía qué miembro de la familia era,

pero me gustan todos. -Muchas gracias.

José María, eres el suegro de Nathan,

aspirante de la última edición sénior de "Masterchef".

¿Cómo le ves, después de su paso por estas cocinas?

De momento lo tengo de becario.

Lo tengo trabajando... Bien sujeto. Me parece perfecto.

Que luego se le sube a la cabeza. Los pies en el suelo siempre.

Siempre. Ya viniste la primera edición

de "Masterchef Celebrity", y en este reto

volvemos a necesitar de tu sabiduría oriental.

Los aspirantes deben hacer un plato libre

con los ingredientes de la sopa que han acertado.

Algunos se han olvidado de cosas como el agua, la sal

o el aceite. ¿Algún consejo para que elaboren

algún plato libre con productos orientales?

Como has dicho, se olvidaron de la sal y del agua.

Ningún problema: tenemos la salsa de soja.

Es salada. No tenéis agua. Hay salteados

en los que no utilizamos el agua.

Y si no tienen aceite, una sopa

puede ser... Pero no creo...

¿Y sin soja, aceite ni agua?

Ni sal. Pues será complicado, pero bueno.

Yo creo que la guindilla,

el picante, son sabrosos.

Por ejemplo puede ser algo que darle...

Cuando no hay sal, puede dar mucho sabor.

Habéis tomado nota, ¿verdad? Sí.

Vais a entrar en el supermercado, pero con la lista de la compra.

No vale coger caprichos:

Solo los ingredientes que habéis acertado.

Bibiana, has acertado 10 ingredientes.

Marina, 14.

José, 18. Juan,

12. Carlos, 8.

No te digo el hashtag.

Y Anabel, 12. Anabel que se coja

unos donuts para pasar el rato.

Tenéis tres minutos para hacer la compra y 50 más para cocinar.

Edu, tú vas a tener 60 minutos, así que empezarás a cocinar tú solo.

El resto, 10 minutos después.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Al super todos.

Venga, vámonos. ¿Para qué corro, si son ocho?

Bueno, sin correr, ¿no?

No hay que avasallar.

Vamos, Edu.

(BIBIANA) Algas, huevos de codorniz, maíz pequeño.

Oye, ¿las algas?

Tallarines, cangrejo, zanahoria...

Yo esto es lo que tengo. El tofu...

Madre mía, qué salado está esto. Últimos segundos.

Suerte, chicos. (MARINA) Gracias.

Más que suerte, milagros. Edu, tú serás

el primero en empezar a cocinar, y tu tiempo

comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos, Edu. -¡Vamos, Edu!

Mira a Bibi.

(TARAREA)

Cuidado los deditos, ¿eh?

Ha empezado Edu a cocinar él primero.

Tiene 17 ingredientes. Muchos ingredientes, ¿eh?

No tiene aceite de oliva nadie, ninguno. Edu tampoco.

Y algunos tienen aceite de sésamo. No pueden abusar

del aceite de sésamo, porque es muy potente.

(PEPÓN) Edu está trabajando muy tranquilito.

Está haciéndose una "mise en place".

Tranquilito.

Qué metódico para cocinar es Edu.

Quizá está nervioso, pero hay gente que lo disimula mejor.

(KAO) Trabajar organizado.

Lo tengo todo ordenado para que de inicio sea

un ejercicio oriental. Son muy meticulosos, muy ordenados.

Y voy a intentar hacer un nido de huevos de codorniz

con los tallarines, los falsos tallarines de zanahoria,

con las algas y con la soja,

que haga como un nido muy bonito.

Y sabroso, claro. Si no, no vale.

Está Anabel rezándole al buey de mar.

Está meditando. Es una prueba

con ingredientes chinos. Está ella pidiendo perdón primero.

Su momento más tranquilo desde que ha entrado a "Masterchef".

No lo sé, pero más callada, sí. Seguro.

Estoy preocupada, a ver cómo puedo solucionar un plato

sin ningún tipo de grasa y sin agua.

¿Así? (PEPÓN) ¡Así!

Atención, aspirantes.

Han pasado los primeros 10 minutos, y eso quiere decir que comienza

vuestro cocinado.

Mucha suerte. -Venga, chicos. Va.

Esto lo hicimos en "Masterchef" para adultos

y era más de carne esta misma sopa.

Hoy es más de pescado, y no hay tanto producto graso

al que extraer esa grasa.

O sea, que es complicado.

Muchos elementos no los controlan.

No saben cuánto sabor contienen. No saben cómo domarlo,

cómo utilizarlo en su proporción.

Elementos con mucha personalidad, como un chile, un jengibre...

Cuidado. Hay que tener la habilidad.

Anabel es la única

que tiene buey de mar, cigala... Su producto principal, alucinante.

Casi solo pasado por la plancha... Solo con que no lo destroce...

(SILVIA) Licuando las zanahorias ya.

Mira, Marina también lo hace.

A falta de agua... -Claro.

Jugo de zanahoria. -Jugo de zanahoria.

Ocho ingredientes tengo.

Era tan básico el agua que no lo puse.

Gracias a Dios tengo pescado, que lo meto al horno...

No tengo ni sal ni aceite, pero tengo la soja y el jengibre.

Voy a sacar un platazo oriental que lo flipáis.

Kao va a quedar "flipao".

El intestino lo he quitado.

(KAO) Le ha cortado el cuello rápidamente.

Y lo va a pelar en crudo. Venga, dale fuerte.

¡Ay! Más basta que un polo de chorizo.

Es de Barakaldo.

Ella lo abre con los dedos. Sí.

Cuidado, Anabel. A ver si no la maltrata más.

A ver si... De momento tiene una cola de cigala limpia.

Cuidado con el pescado, Carlos. Que no se te queme.

No sé si darle la vuelta. -Hidrátalo.

Hidrátalo, que se pega.

Hidrátalo un poco.

Bien, Marina.

(SILVIA) Primero las patas.

Eso es: patas primero. -Primero las patas.

Ahí. -Un mortero, y le sacas más jugo.

¿Cómo andamos ahí arriba con las pistas?

Te tengo controlado. Vas de negro. En cualquier momento...

te mando bajar. Me cambia la suerte.

Vale, me quedo callado. De acuerdo.

Voy a hacer una cigalita, que la voy a aliñar

con la cabeza, con lemon grass y un poco de jengibre,

y luego un revueltito con alga,

jengibre y el maíz.

Los que no tienen agua, o sea, Marina,

Anabel, y Carlos, vamos... -Es de traca, sí. Es de traca.

Las dejo un minuto.

Voy a ir a tiro "fijo" a una sopa asiática.

Estoy más tranquilo

porque hay compañeros que no han pillado nada

y lo tendrán muy "jodido".

-Bibiana tiene pocos ingredientes, pero combinan todos muy bien.

Sí... Además, casi todos son vegetales:

tofu, soja, shiitake...

Y tiene agua... agua. Y tiene agua.

El aceite es guay... (MARINA RÍE)

-Aceitito rico. -Ánimo, Marina.

(TODOS ANIMAN A MARINA Y ANABEL) (SILVIA) Y Anabel también,

los "sin agua". Carlos, ánimo.

(IRÓNICA) ¡A mí no decidme nada! -Tú tienes agua

y tienes soja. -Agua para meter la cabeza.

(CORBACHO) Estamos con los "sin agua".

¿Cómo andas de agar-agar, xantana, sifones... en tu cocina?

Yo... nada, lo hemos quitado todo. ¿Lo habéis quitado?

Sí, lo hemos quitado todo, el que se inventa algo...

Le das en la mano así... Tranquilos.

Solo hemos hecho un cosa que da mucho juego,

que es el agridulce hacerlo en espuma.

Un mismo elemento, cuando le cambias la textura,

se suaviza... o sea, es completamente...

Es otra cosa, parece otra cosa.

Bueno, Anabel, vigila que... -Esta no... no pasa nada,

porque la tengo que lavar, no pasa nada.

¿Cómo has cocido estas cigalas tan hermosas?

Con un poco de soja. ¿Por qué vas tanto al microondas?

Les di un golpe de microondas a las setas.

¿Qué pretendías ganar con eso? Eh... que tuviera cierta cocción.

Cierta cosa... luego las partiré, ya sé que crudas se pueden comer.

-Yo creo que el rabito debes cortarlo porque es tallo duro.

No abuses mucho de esta seta,

porque como es muy potente se comer el resto del plato.

-Perfecto, un toquecito. -¿Qué harás con esto?

Pues mira, para despegar esto...

Y pensado que podía salir un caldo rico...

¡Pero no puedo usar agua! Coge la sartén y ven por aquí.

No, que me he colado, sí... Dale la vuelta...

Hala... a la mierda. -Pobre...

Qué mal se pasa.

Tienes unos ingredientes buenísimos, Anabel.

Vale... falta talento, cariño. ¿Que falta...? Si empiezas así...

Bueno, yo lo... La confianza es un ingrediente.

Si quieres algo sencillo, hay solución.

La escuela de cocina "MasterChef", online, muy fácil.

Tenemos un curso asiático que es maravilloso

que lo vamos renovando cada mes. Si lo tapas, te creará vapor.

Está a lo loco, vámonos, vámonos.

(TODOS ANIMAN A ANABEL) ¡Anabel, Anabel! ¡Ánimo!

(ANABEL) Voy a darle a la imaginación, creatividad...

Es en lo que más me voy a basar en esta prueba, veremos qué pasa.

¡Muy bien...!

Atención, aspirantes, quedan menos de 30 minutos.

Así que venga... daos brío.

Voy a hacer un experimento, espero que no explote nada.

(Risa de Anabel) Espagueti en zumo de zanahoria.

Esto es así... tú cállate ya.

-Está emplatando Bibiana ya. -¡Está emplatando!

¿Cómo está Bibiana? Desesperada, porque le faltó

aceite para saltear un poco, hay elementos que no sé

si están en el punto de cocción bueno.

Quedan 25 minutos para emplatar. Estoy emplatando

para ver cómo queda, en caso de no quedar bien,

lo voy a probar ahora... corregiré.

Y haré otra cosa. Bueno, lo puedes probar

de la sartén, mujer, y luego lo emplatas.

Así no se enfría. ¿Prefieres que lo tenga...?

Yo sí, yo lo tengo... Digo yo.

No, no, yo me fío mucho de ti.

Yo es que sentido común es lo que no tengo.

-¿Has probado las algas antes de...?

-¿Están saladas? -Sí, este tipo de alga

se conserva con sal.

Hay que ponerles agua, si no... -Tengo un poco de agua...

Lo voy a corregir con agua.

A ver si tiene arreglo, está muy salada.

Lo tenías que haber probado antes.

("Perfidia" instrumental)

Al nueve, ¿dónde está el nueve?

La pasta la voy a hacer de nuevo sin las algas, aprovecharé de aquí.

El problema es que no veo, entonces no veo las almejas,

no veo el tofu, no lo veo.

No veo... que estoy ciega.

("Perfidia" instrumental)

(PEPÓN) Anabel, mortero para la cabeza.

Sácale jugo.

(PATRICIA SUSURRA) Pepón, tío...

Sácale jugo.

Lo cuelas y jugo. (SILVIA) Pepón...

Cuélalo y jugo.

Sácale jugo. -Pepón...

-Anabel... Pepón, último aviso:

siguiente consejo a Anabel

y nos darás el placer

de verte cocinar otra vez. Sí, chef.

Señor Carlos... -Hola, maestro.

¿Cómo llevas esos ocho ingredientes?

Lo único bueno que tengo es jengibre, chile y soya...

Y soja. Soja.

Tienes algas, huevos de codorniz. Algas, sí y pescado.

Los huevos no sé cómo hacerlos,

no tengo agua. Se pueden hacer.

Ya... yo no lo sé.

Como este producto, muchos no sabe qué hacer con él

y se pueden hacer cosas divertidas.

Y tanto... Por ejemplo...

Podría ser un cuscús.

Ya no te ayudo más, creo que es una buena pista.

Está haciendo un invento Marina...

-Ha puesto tofu en el revuelto.

Arriesgado... -Bueno, es que no le queda otra.

-Ya...

Hola, Juan, ¿cómo vas?

Hola, ¿qué tal? Haré una sopa con lo que tenía.

Más o menos, yo creo que va pillando el sabor.

Vigila el arroz. Vigila el tiempo.

(JUAN) Lo voy a quitar, lo voy a sacar.

¿Y eso qué es? Esto es un experimento

que tenía aquí, quería hacer un ceviche, pero no tengo limón.

-Puede quedar sabroso, ¿lleva jengibre rallado?

-Sí, llega el jengibre. -El cilantro da mucho juego

y como el pescadito tiene ese punto de humedad.

Lástima del limón. Piensa qué puedes hacer.

A lo mejor tienes un ingrediente por ahí y sale algo divertido.

Y si no... ¡chanchán!

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Aprender de todo, limpieza, para hacer la compra...

Todo lo que necesitas,

todas tus soluciones están aquí. Qué guapo, ¿no?

Estás tú más guapo, más guapo, salimos monos...

Pero nada que ver contigo. Samantha...

Yo también quiero tener ese libro. ¿Lo quieres? Este es para Juan.

Suerte y cuidado. Gracias, chicos.

-Oh... Ay, ay, Anabel.

¿Has pensado en apagar el fuego, o apartar?

No he pensado en nada. Déjalo, que se agarre.

¿Cómo lo ves, Pepón?

Mal. -Se le ha salido el zumo.

-Ponle... Cuidado, Pepón.

(ANABEL) Ni me mires.

No estoy, no existo. -Vale, vale, perdón.

(SILVIA) No habléis porque igual os hacen probar el plato.

(PATRICIA) Anabel ha cambiado mucho del primer programa a ahora.

Está como... tomándoselo mucho más en serio.

Anabel está haciendo I+D, se parece a Nathan.

Le gustaba mucho hacer ese I+D, al momento...

Me tiene preocupado, igual de preocupado que Carlos.

Tiene un buen pescado en el horno, un buen maíz que le hemos dado

una buena pista: desgranarlo para tener un grano como el cuscús.

Ahí se acaban las ideas.

Y el nervio, porque va con muy poco nervio.

Bibi que lo quería hacer muy bien y ha hecho unos espaguetis buenos,

pero ¿qué ha ocurrido? Ha echado las algas saladas,

menos mal que ha vuelto a probar y se ha dado cuenta

de que tenían sal.

Malo no tiene que estar, lo cató 10 veces, es Jefferson.

Yo lo voy a emplatar, estoy muy nerviosa.

-Vas bien, Bibiana, vamos. -Sigue un poco salado.

Si tuviera un poco de aceite para darle un chorreón...

Que no tenéis piedad de nadie.

Atención, aspirantes, en cinco minutos

daremos el manos arriba.

No me parece buena idea, Eva. Pues es la que hay.

José, ¿qué tal ahí atrás? -Haciendo un menú.

-Yo voy a poner la cama de espaguetis del mar

por estética, me parecía bonito el nombre.

En la cama de espaguetis del mar.

-Cuidado, no te caigas, Pepón. Armas una...

-El cabrón del huevo se mete donde no quiero yo.

-Este plato está un poco guarro, macho.

-¿Qué tal, Bibiana? -Está salado.

Y lo he corregido, hice una segunda pasta

que estaba menos salada.

Al no tener aceite lo he salteado con soja y es salado.

Ay, lo que charla... Que me hubieran puesto aceite.

-Mira, a Marina le va a quedar bonito.

-Bien, Marina, muy bien. -Bien, Marina, está bonito.

-Oye, pues tienen su punto.

-¿Un chorreón de aceite por encima?

Una gotita así... con una espuma...

¿No se puede? Lo que habla.

Si yo lo que hago es hablar, no hay quien me gane.

Perdona que te diga, el aceite...

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos

pero estáis en el último minuto.

¡Tigre dragón! Como es comida china.

Un poco de Tigre Dragón.

-Está bonito, Anabel. -Bien, bien, Anabel.

-¿Cuánto falta? 15 segundos.

Venga, mujer, no. Sí, sí.

Diez, nueve, ocho, siete, seis...

Cinco, cuatro, tres, dos, uno... ¡Tiempo!

Manos arriba.

-Muy bien. -Está bonito, Carlos.

Muy bien. Está bonito, Marina, bien.

-Decidme algo bonito a mí. -Bien.

-Si no paramos de decirte todo el rato.

(ANABEL) Estoy muy agobiada porque voy aprendiendo cosas,

pero tengo la sensación de ir

por detrás... un poco. Y... bueno, ya veremos.

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Bueno, José María, ya hemos visto durante el cocinado hasta dónde

ha dado de sí la imaginación y habilidad de los aspirantes.

Pero tú nos has traído unos ejemplos de platos

que se pueden elaborar con algunos de los 30 ingredientes

que había en la sopa y estoy deseando verlos.

Mira, empezaremos con unos ingredientes

que tenía Anabel.

Que son... los escogió ella, el buey de mar.

Madre mía... Hemos hecho con el coral

que tenía dentro una vinagreta. Caray...

¿Y qué lleva la vinagreta esa?

Lleva la salsa de soja, aceite de sésamo y vinagre.

Este es un changurro a la oriental. Exactamente, sería changurro.

Después hemos hecho una corvina.

Qué pinta... Con verduras al dente.

Las setas de shiitake,

el caldito que hemos hecho con sofrito de jengibre

y el pescado marcado a la plancha y hemos usado corvina.

Cuando has dicho ejemplos... y la cena.

Qué pinta tiene.

Y la verdad es que son platos muy sabrosos.

Y muy apetecibles.

Fíjate que está todo abierto para que sea fácil de comer.

-Que aproveche. (KAO) Si tuviéramos palillos,

comeríamos con palillos. (CORBACHO) Me está entrando hambre.

-Está rico, ¿no, Samantha?

-No puede contestarte, está con la boca llena.

(Risa de Anabel)

Buenísimo.

Aspirantes, ya lo habéis visto, son algunos ejemplos

de lo que podíais haber hecho con vuestros ingredientes.

Pero vamos a comprobar qué ha hecho cada uno.

Empezamos por el que no se juega nada.

José, adelante.

¡Dos platos!

Pepito... valiente. -Se ha venido arriba.

-Me he liado, porque ha venido el Sr. José M.“ Kao y no quiero

que se vaya con hambre. (BIBIANA) De "sobrao".

Bueno, José, explícanos. Pues el nombre del plato blanco

le voy a poner... ceviche Kao técnico.

En honor a José M.“ Kao.

Porque tenía pescado, tenía limón, cebolla china...

Pues voy a hacer un ceviche.

Y a esto lo voy a llamar... salteado...

Salteado Kao parcial.

Creo que no me ha quedado del todo fino.

Bien, vamos a probar el "cevi-chino".

¿Sal tenías? Sí.

No se nota. No pongo nada de sal.

Al limón le hace falta un pelín de sal para...

Aliñar.

Toda la sal está en el otro plato. Exacto.

Eso te iba a decir. Has cargado en el negro.

Vamos a llamarlo "Pepito Contrastes".

Los dos platos están ricos, son bonitos,

el plato negro lo hemos dicho mil veces:

sacar partido a un plato negro es difícil, en tu caso hay huellas.

Como se nota que eres de Hospitalet.

Dejamos huella. Tu mérito es que no te juegas nada.

Has querido bajar a cocinar,

has hecho dos platos estéticamente muy bonitos.

Con mucho criterio,

a este le faltan cosillas y a este le sobran.

Sobre todo sal, pero el mérito vaya por delante.

Sí es verdad que le faltaba sal, pero no hay ningún problema.

Yo creo que mojamos un poco aquí...

Claro, de los dos hacemos uno.

Eres el único que ha sabido cómo había que comerlo.

(Risas) Por eso pusiste dos platos.

Claro, si no estamos a lo que estamos.

(Risas en general)

La madre que lo parió, si es que José es el rival fuerte.

Podría ser el ganador de esta edición.

Bueno, Saúl, hemos felicitado a José porque bajó,

no pudiste tú bajar porque no había más posibilidad.

Pero se agradece el esfuerzo y las ganas de querer.

Bueno...

Aspirantes, por vuestras caras

intuyo que ya sabéis qué viene a continuación, ¿verdad?

Cata eliminatoria.

Empezamos por quien más tiempo tenía...

Edu, eres el primero.

Buenas...

Edu... ¿cómo se llama tu plato?

Nido de huevo de codorniz asiática en extinción.

(TODOS RÍEN) En extinción...

-Entonces los huevos descansan cómodamente en ese nido...

Qué pájaro eres. Qué pájaro.

Una cosa, ¿estás contento con el resultado?

Pues me hubiese gustado si el resultado final...

No hubiese sido tan rococó...

-Le hace probarlo.

-¿Que me lo coma? Sí, hombre...

-Está muy salado, ¿no?

Mucho... Vamos a probar.

¿Qué tal está? Solo malo.

El espagueti de mar, ante todo, es bueno para dejarlo crujiente,

si tú quieres, se le da otros uso. No es un alga pensada

para comértela directamente es dura y correosa.

¿Lo has desalado? No.

A la hora de cocinar te he visto muy metódico, concentrado...

En eso te organizas maravillosamente bien;

hay un problema, hay que probar lo que se hace.

No hay nada malo, pero tiene exceso de sal

que si lo hubieses probado quizá lo hubieses dosificado

o picado o pasado por agua y le quitas sal,

se suele hacer con las algas;

pero, sobre todo, le falta un aliño.

Tenías una ventaja y era tener casi todos los ingredientes

para haberlo hecho más perfecto, eso lo echo en falta.

Lo que encuentro es que con el tiempo que tuvo

pudo tener más creatividad. El huevo de codorniz

tiene que tener algo, como hacemos los chinos,

y es que el huevo ya hervido y pelado lo sumergimos

en algún elemento de caldo que tenga sabor

para que el huevo no solo sea hervido,

algo más divertido con más sabor.

Creo que tienes muchas virtudes, eres metódico, serio currando,

solo te hace falta aprender.

Amigo mío... Edu.

Delante de cocinas. Bien, Edu...

-Bien... -Ese Edu.

-Pues mi plato se llama corvina con... corvina asiática.

Qué soso, ¿eh? Qué bonito.

Tienes que terminar el plato, ¿no? Sí.

Pues vamos a ello, señores.

Está rica, está muy rica. Me gusta.

La textura del pescado. -Gracias.

-Se deshace en boca y ese punto de cilantro...

Yo soy un amante del cilantro,

me recuerda mucho a mi país. -A mí también.

-El caldito es muy neutro,

lo que hace es acompañar al elemento.

Y sin más. -Muchas gracias.

El plato es muy bonito

y es que tu cocina a mí me impresiona...

Lo estética que es.

Me ha encantado ver que la sopa de arroz

que te salió regulín y el arroz se había pasado,

la has colado y aprovechaste el caldo

y lo usaste de salsa que, al final,

ha sido una idea buenísima de salvar un plato fallido

y lo has arreglado muy bien. Felicidades.

Por primera vez me he visto en "MasterChef" y he utilizado

los consejos que me han dicho y he sabido no conformarme

con lo que tenía, sino darle la vuelta

y buscar una solución al problema que tenía.

Juan, estos platos tan esenciales con tres ingredientes,

tienen que tener buena cocción del pescado,

tiene que tener sabor,

todo muy equilibrado... ¿Qué encontramos? Un caldo,

una textura muy agradable

y hay muchos sabores y me parece un plato...

Brillante, de los brillantes que hemos visto por ahora.

Felicidades.

Muy bien, de verdad, Juan, maravilloso el plato.

Con qué poquito se puede hacer un plato bueno y elegante,

esto reivindica que los guapos podemos cocinar muy bien, Sr. Kao.

Yo por eso cocino tan bien. (TODOS RÍEN)

Enhorabuena, Juan, de verdad.

Muchísimas gracias. (TODOS APLAUDEN) Bien, Juan...

(JUAN) No me lo creo, estoy supercontento, me lo curro,

me estoy acostando a las dos de la mañana cada día...

Y estoy contento, contento.

-Ha puesto demasiado alga. Amigo Carlos.

Nombre del plato.

Corvina, eh...

Sobre cama espagueti del mar.

Corvina horneada sobre cama

espagueti del mar. Vale, antes de probar

hemos hecho unas catas, habrás estado atento a todo...

Sí... ¿Podrías hacer una valoración?

Como presentación me gusta, lo único que...

Los espaguetis del mar son muy salados, fuertes,

a mí me gustan... a parte los estuve probando.

¿Está saladito? Está salado.

Tenemos un alga salada en una cantidad desorbitada,

un pescado horneado

y salsa de soja que es la sal de los asiáticos.

¿Vale? ¿Crees que puede estar bueno?

No, no en su totalidad por la cantidad de cama

que le puse de espagueti del mar.

Normalmente no damos consejos

que puedan salvar al aspirante de la eliminación.

El separa los granos de la mazorca

de maíz para hacer un cuscús es un gran recurso,

que te lo he dado y no lo has utilizado.

Traté y se me quemaba.

No necesita casi cocción, hacer... ¡pa... pa!

Ya... Vamos a probar.

Carlos, te has caído con todo el equipo, eh...

Un trozo de pescado en el horno y sobre un kilo de algas saladas.

No se puede comer.

Si esto lo sirvieras a un amigo, en tu casa, un restaurante...

Como plato y te lo tuvieses que comer entero,

sería imposible por la cantidad de sal que tiene.

A partir de ahí, si encima me pones soja de acompañamiento...

Jo, cómo las gastas, Carlos.

No sé si estabas, antes, licuando zanahoria.

Sí, quería... estuve bañando el pescado...

No tiene sentido ninguno, puedes licuar la zanahoria

y qué haces, ¿bañas el pescado con la zanahoria?

No va a coger el sabor, hay que ser muy virtuoso

para hacer una reducción, pintarlo... no estás para eso.

El acompañamiento no tiene sentido: cuatro tiras de zanahoria...

Da igual, como si pones otra cosa.

Lo principal ha fallado estrepitosamente.

Si tuviera que definirlo

sería sencillo: es la nada absoluta.

He visto muy poco en tu trabajo

y no sé cómo puedes justificarlo en una prueba que te juegas tanto.

Tampoco me ha cuadrado un ingrediente que no estaba...

Es la actitud, las ganas de superarse.

He visto apatía en tu trabajo.

Se juntan muchas cosas malas,

estás seriamente en peligro de ser expulsado.

Sr. Kao, a parte del kilo y medio

de sal que usted puede tragar si se come el plato,

¿algo más que añadir? Es una lástima...

Hay que tener respeto por los productos,

no darle esta cocción al horno excesiva.

Simplemente darle una cocción que sea más húmeda

y las algas, por descontado... Es que las algas

todos los elementos con los que se hacen los platos,

los cocineros debemos probarlos:

antes de cocinado y después de cocinado.

Para saber qué tratamiento lleva.

Es una lástima.

-Gracias por los consejos.

Mi valoración fue totalmente merecida,

pero también me pudo haber quitado la cama de espaguetis.

Qué pasa, Jordi... está un poquito ahí....

Hay buena onda con Jordi.

Quítame la camita de espaguetis, tío, yo puse un colchonaco así.

Debería haber puesto una sabanita de verano.

No, tío, la cama la... la regué, tío.

Bibiana, ¿cómo se llama tu plato?

Pues sería una pasta al wok.

Después de... de ver el juicio que habéis hecho a un compañero,

yo creo que le podíamos haber quitado elementos.

Pero... quizá el deseo de gastar lo que tienes,

hace que "más sea menos".

Está bien que durante nuestras valoraciones

vayas aprendiendo de tus propios errores.

Eso quiere decir que escuchas y que aprendes poco a poco.

Vamos a probar el plato para ver cómo está.

Caray...

Bueno, Bibi...

El plato se debería llamar mérito,

mérito porque esto aún se puede comer,

el anterior que probamos allí, era salmuera como el de Carlos.

Pero tuviste la virtud y cambiaste totalmente,

ya no aparecen las algas,

es verdad que no hace falta aglutinar

todos los elementos, porque por echar más cosas no suma.

Pero es un plato de pasta correcto.

Las verduras están al dente,

la pasta está bien hervida, punto al dente.

Para mí tiene un aprobado.

Bibiana, es un aprobado.

Creo que si le pones ganas y te lo crees,

nos puedes dar mucho más y me encantaría verlo.

Creo que tienes buena cocina y aquí hay solo lo justo

para salvar la papeleta y poco más.

Gracias... -Venga, Bibi.

-¡Bien, bien!

Lo hubiera hecho con las setas, la pasta y con las almejas...

-Y si yo hubiese quitado la cama esa.

Marina, es tu turno.

-Venga, Marina, muy buena pinta.

Marina, cuéntanos,

el nombre de tu plato, mujer. El nombre...

Timbal asiático.

¿Qué lleva tu timbal asiático? Lleva un revuelto

con las setas shiitake, encima la cigala...

Tipo para tartar con lemon grass

y con jengibre.

Vamos a probarlo.

Bueno... sí que parecen los tonos esos orientales

que dices del jengibre,

del cilantro y tal, pero...

Me parece un desaprovechamiento de la cigala.

Creo que picarla tanto y pasarla tanto,

si me tapo los ojos no sé si como cigalas,

buey de mar o cangrejo de río...

Demasiado cocinado todo, demasiado...

No sé si la palabra es "manoseado".

Este es el gran fallo de este plato.

En esta cucharada lo ves todo.

Cuando... nos comentas el plato y dices...

"Tartar de cigalas", por aquí. "Revuelto con shiitake", allí.

Es un popurrí sin sentido ninguno, para un producto maravilloso

y de un tamaño increíble que es esa cigala.

Las cáscaras de la cigala

si te las encuentras en plan arenilla...

Hay que mirarlo con delicadeza, quien se lo come para

y dice "aquí hay cosas raras".

Sabores que están un poco idos de madre...

Sería un gran plato hecho con cabeza,

sin cabeza le pasa como al plato de Carlos.

Se desdibuja y... puf. Complicado.

El resultado es muy malo, prefiero que me hagas

una cigala a la plancha con unas hierbecitas por encima...

Y punto.

Qué duro esto.

-Hala... hija.

-A darme en todo lo alto,

esto es peor que un casting de Spielberg.

Anabel, con tu plato cerramos esta cata eliminatoria.

Ahí voy... venga. -La cara alta...

(IRÓNICO) Muy bien, Anabel.

(ANABEL) Llego con el plato y hace Jordi...

(SUSPIRA) Uf...

Y a mí me ha venido como una congoja que...

Que no te puedo explicar, ha sido como de cero a cien.

Anabel, hija...

Ha sido tanta la tensión que he acumulado que...

Ya ha sido como la gota

que ha colmado el vaso y ya entregada.

Dame el nombre de tu plato, Anabel.

Eh... espera. Y si nos puedes mirar, mejor.

Sí, sí... Nunca te he visto tan calladita.

Nos dedicamos a esto del humor, pero luego...

Tenemos nuestro corazoncito y, también, somos frágiles.

Es que intuí que se rompía, no le veía la cara.

Pero el hecho de que no hablara, ya está... se ha roto.

Y yo me he roto con ella.

-Yo estoy igual, me veo ahí, es que ahí estaremos todos.

-Venga, Anabel... (TODOS ANIMAN A ANABEL)

-Va, Anabel.

-Jo, la blanda, espera...

-Pobre... -Qué mal se pasa.

-Bueno, mi plato se puede llamar...

En chino...

Esto es lo que hay.

O... colas de cigalas con pasta a la reducción de soja

con zanahorias. (SILVIA) Es que...

¿Has escuchado lo que hemos dicho hasta ahora en las otras catas?

¿Extraes algo de todo eso? Sí.

Cuéntame.

Que... Hay un montón de cosas.

Esto no debía estar aquí.

Hagamos una cosa, como veo que estás...

Sensible, hacemos un ejercicio, ¿te parece?

Te he visto hacer una salsa con las cabezas y la zanahoria.

Sí. Tráelo.

-Anabel, tranqui. -Ánimo.

-Que esto Jordi te lo arregla en un pispás.

Quiero que lo hagas tú,

como has dicho sobran cosas. Esto está hecho de más...

Quiero que cojas esto y lo coloques el centro del plato.

Ponlo ahí, centradito,

ya está, no lo toques más. Tengo una buena cigala.

Sí. Tengo un jugo de corales

hecho con la cabeza.

Y tengo un jugo...

para rematar, de la zanahoria reducida.

-Claro, ya está, lo pones más limpio.

Cómo cambia. Exactamente lo mismo.

El humor en la cocina es necesario,

como lo es la seriedad equilibrada. Tienes que pensar,

porque esto pensando se hace.

Es la primera vez que lloro delante de una cámara

sin interpretar.

Si es una tensión y... de repente, pum, escapa.

Te sientes ahí vulnerable

delante de todo el mundo.

-Lo ha pasado fatal.

Vamos a probar el plato. Vamos a probarlo.

Qué cigalaza...

Y nunca había hervido tallarines con zumo de zanahoria.

Creo que el punto de la cigala está... perfecto.

No has maltratado el producto.

Jordi te ha arreglado el plato, viéndolo...

Mejora mucho y ves lo fácil que es no complicaros tanto la vida,

no meter tantas cosas, sí tengo que decir a tu favor

que esa salsa está muy buena y la cigala está muy bien hecha.

Hay un ingrediente que está aquí,

que es, yo creo, de los ingredientes más importantes:

se nota que tienes pasión.

No la dejes la pasión.

-Pobre. Tiene de todo Anabel.

Estoy blanda. A cantidades industriales.

Estaba como un flan.

-Soy así, debe ser la hormona.

Enséñame el carné que tú no eres de Baracaldo.

Anabel, ponte las pilas, estate seria cuando toca

y danos tu humor maravilloso cuando puedas.

Sí, lo he intentado, te lo juro.

¿Te has quedado con lo bueno? Sí.

Me alegro.

-¡Olé!

-Estoy muy blanda... no sé por qué.

(ANABEL) "MasterChef" es muy exigente, es duro,

venía con la idea de "jiji", "ya verás qué risa",

"ahora un filete empanado", "ahora no sé qué...".

Y no, la exigencia es total.

José María, te vamos a ahorrar el trago de escuchar

cómo este jurado acaba

con la aventura "MasterChef Celebrity"

de uno de nuestros aspirantes.

Muchas gracias por traer, de nuevo, tu sabiduría oriental

a estas cocinas y muchos recuerdos a Nathan.

Por favor...

-Gracias... -Gracias.

(Aplausos)

Jueces, llega el momento más difícil,

tenéis unos minutos para deliberar en el restaurante.

(LOS JUECES DELIBERAN)

-Anabel... había elaboración, estaba bien elaborado.

(CORBACHO Y PEPÓN SILBAN LA BSO "EL BUENO, EL FEO Y EL MALO")

(MARINA) Vaya dos. (BIBIANA) Qué malos son, bueno...

(Silbidos de Corbacho y Pepón) No tendrían que estar ahí.

Aspirantes...

Esta prueba de eliminación es de esas que parecen fáciles,

pero esto es "MasterChef" y hasta un plato libre

debe ser un plato con nivel.

-Qué presión, por Dios.

Los que entrasteis al súper con una lista más completa,

no habéis sabido aprovechar los ingredientes.

Y los que adivinasteis pocos componentes de la sopa

no habéis sabido compensar esa carencia con imaginación.

Queremos destacar el trabajo de un aspirante

que con pocos ingredientes

ha conseguido suplir las carencias con imaginación

y cabeza, ese aspirante es...

Juan. -Bien...

(JUAN) Emoción doble porque, primero que nada

me he librado una semana más de la prueba eliminatoria

y me he salvado y, esta vez, con supersobresaliente

y esto me lleva

a motivarme mucho para seguir para mejorar más.

Edu, Bibiana, Anabel...

Un paso adelante, por favor.

Habéis hecho unos platos de aprobado,

habéis resuelto el reto

bastante bien, teniendo en cuenta las limitaciones que teníais.

Pero sabemos que podéis dar mucho más.

Tenéis actitud y ganas.

Y eso... es bastante.

Ahora queremos vuestro potencial en las cocinas

y queremos verlo la semana que viene.

(TODOS) Gracias. Estáis libres, chicos,

a la galería.

-Ay... nena, la blanda. (TODOS RÍEN)

-Tranquila.

(CANTA) #Ay, cariñito, cariñito...#

Carlos, Marina, sabemos que este reto era complicado,

pero igual que todos en "MasterChef",

un cocinero tiene que tener buen paladar

además de destreza para resolver los contratiempos

que puedan aparecer cocinando;

en este caso la limitación de ingredientes.

Sabemos que no os dedicaréis a la cocina

y, por eso, os pedimos esfuerzo, ilusión y ganas.

Resumiendo... actitud.

Dicho esto, el aspirante que no continúa en las cocinas

de "MasterChef" es...

Carlos.

-Cariño... (TODOS) Oh...

-Carlos, tío... -Carlitos.

Ay, Carlitos, ¿te vienes conmigo un rato?

Sí, claro. Marina, tú puedes subir.

Qué pena no haber seguido aquí para seguir aprendiendo,

pero siento que estoy por debajo de todos,

el que más desconoce la cocina soy yo.

Sin duda... lo mío es la música.

Qué pena. Fíjate que nos vemos aquí.

Me da mucha pena. Ya.

No te ha dado tiempo a eso que tú más querías en el concurso:

aprender. Sí, es una pena.

Porque me lo estoy pasando muy bien, me gusta el programa,

me encanta, no tiene nada que ver

cocinar en casa a cocinar aquí. Hay mucho nivel.

Me parece que los chef son la bomba,

se aprende cada día, minuto y hora.

Y lo pasas increíble. -Tenía ilusión.

-Sí...

Sé que te llevas muchas cosas de "MasterChef", ¿cuáles?

Amigos, buena gente, gente a la que...

He agarrado un cariño tremendo.

Muy divertidos. Son la bomba.

Carlos, ¿quién crees que ganará esta edición de "MasterChef"?

Yo te puedo decir cinco. Huy, cinco son muchos.

No me mojaría a decirte uno, porque...

También pueden tener suerte... Redúcelo a dos.

Dime cuál va a ser ese duelo final. Pues...

Después te lo digo por WhatsApp otro día, no me...

-Te quiero, Carlos. -#carlosmuchotalento.

Ahí está.

(SILVIA) Le podríamos poner #noparesdecantar.

Y #nococinesmas. (RÍE)

Tú tienes una canción que dice... (CANTA) #Te regalo mi orden...

#Y mi desorden, te regalo mi norte, mi horizonte,

#mi filosofía, mi historia... (TODOS) Mi memoria...

Yo no tengo norte, ni orden... desorden sí tengo mucho

y, además, regalos tengo un montón.

Nuestro patrocinador, el supermercado de El Corte Inglés

te regala una fabulosa cesta

con los productos gourmets más exquisitos

para que te los tomes con Astrid.

Perdona, Astrid, pero no lo vamos a comer nosotros.

Lo quiero donar a una fundación en la que yo

estoy presente, se llama Una Medicina para Venezuela

que aunque solo se envíen medicinas

voy a enviar alimentos porque la están pasando difícil.

-Muy bien, Carlos... -Ánimo.

Además, para que sigas disfrutando de tu cocina,

nuestro patrocinador Bosch

te regala un robot de cocina AutoCook.

Eso sí me lo quedo. Además, te llevas, ya lo sabes

esto que sé que te va a encantar: la Escuela online de "MasterChef".

Seis meses de suscripción gratuita y cada mes

tenemos nuevos contenidos,

aquí vas a aprender un montón. A parte de los seis meses

seguiré afiliado porque me encanta.

Y para jugar con tu Marcus el juego oficial, Carlos.

Ha sido un placer tenerte, sé que has disfrutado

mucho y nosotros hemos disfrutado mucho contigo también.

Así que Carlitos ha llegado el momento, cariño.

Lo bueno dura poco. Hay que colgar el delantal.

Sintiéndolo mucho. Gracias, reina.

Hasta aquí tu paso por las cocinas de "MasterChef".

Gracias a todos y gracias chef que sigan triunfando.

Les veré. (TODOS ANIMAN) Bravo, Carlos.

(Aplausos)

-Sabor, Carlitos. -¡Sabor!

(Risas) Adiós.

Hasta siempre, Carlos. Hermosa, chao.

"MasterChef" tiene un nivel muy alto, pero me gusta, es serio,

es real y, la verdad, es que se aprende mucho.

Yo seguiré trabajando fuera y... dando lo que puedo.

"MasterChef" es un programa exigente, Carlos cocinará en su casa

y sus compañeros seguirán luchando

por el título del segundo "MasterChef Celebrity".

Nos vemos la semana que viene, mientras ya saben...

Póngale sabor a la vida.

Aspirantes, ya podéis ataros bien los delantales

porque daréis de comer, nada menos, que a Alejandro Sanz.

No me quiero poner chaquetilla, pero se masca la tragedia.

No, esto no vale,

esta pasta no vale. -Más rápido, rápido.

¡Me cago en la mar! ¿Qué pasa aquí?

No puedes cocinar. -No tenéis corazón.

-Venga, vámonos, vámonos... Me obligáis a cancelar.

-Haremos el ridículo. -Si necesitáis una mano

os podemos prestar a alguien de nuestro equipo.

Te van a matar. -Mejor no.

Aspirantes, en este reto os enfrentáis a uno

de los clásicos de este programa:

la subasta de "MasterChef".

¿Tu primera vez con la casquería? Sí.

-¿Y con la tempura? -También.

-Se nota. -Huele a quemado.

-Os digo desde ya que abdico.

Dos cosas a la vez no puede ser. No resoples cuando llegues.

Yo creo que es un plato fallido. No te lo vamos a perdonar.

No se entiende el plato es un batiburrillo, un revoltijo...

Quien entra derrotado en la prueba de eliminación

es el ganador de la expulsión y te vi derrotada.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef Celebrity" es...

  • Programa 2

MasterChef Celebrity 2 - Programa 2

26 sep 2017

MasterChef Celebrity’ comenzará este martes con una divertida prueba en compañía de Jefferson, el aspirante británico de ‘MasterChef Junior’ 4. También tendrán que preparar un almuerzo solidario para 80 personas junto al Padre Ángel y con ayuda del chef Javier Muñoz-Calero. En la eliminación, los delantales negros probarán una sopa oriental y prepararán una igual con los ingredientes que hayan sabido identificar.

El jurado intentará que aprendan a trabajar en equipos de una manera más divertida. Jordi, Pepe y Samantha darán la bienvenida a Jefferson para que les enseñe una de las pruebas de su edición: se organizarán en parejas y en cada una de ellas un aspirante elaborará un plato típico de cocina internacional siguiendo las indicaciones que le dará su compañero solo con dibujos.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

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