www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4234483
Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 1 - ver ahora
Transcripción completa

¿Hola? Eh...

Si no hay nadie. Pero bueno.

Esto va a "MasterChef Celebrity", ¿no?

Ahora sí que soy celebrity total.

Cuando me dijeron de entrar, me hizo tanto ilusión que,

probablemente, es el principal motor de la vida,

la ilusión, las ganas de hacer cosas nuevas,

de vivir experiencias nuevas, aprender.

A partir de ahí, todo lo que venga, bien estará.

¿Cómo lo ves, mamá? -¡Hombre!

Te daré dos consejos para "MasterChef".

-A ver. -Lo primero, que seas honesto,

con los pies en el suelo. -Vale. Que lo dé todo.

Todo. Eso sí, pon todo el empeño para que veamos lo que tú eres.

Muy bien. Muchas gracias, madre.

Pensaba que no venías.

¿Cómo no voy a venir?

-Tú y yo, colegas. -A ver si este programa

nos va a separar. -Lo que unió la comedia,

que no lo separe "MasterChef".

¡Se ha parado! A ver quién es.

¡Oh! ¡Hombre! ¡Usun Yoon! ¿Qué tal?

Te han liado. Qué guay. -Sabía que estabas aquí.

¿Ah, sí? Por eso te has subido.

¿Estás nerviosa? -Seguramente, luego me pondré.

Cuando lleguemos al plató, sí que nos vamos a acojonar.

Jordi Cruz me da respeto. Y Samantha.

-Pepe me parece más simpático. -Sí. Pepe, cuidado.

¡Huy, la puerta!

¡Pepón, qué alegría! Este año no han pillado

a nadie serio. -No. Nada, nada.

Pepón es uno de los favoritos. Quédate con lo que te digo.

Yo siempre quise ser actor.

Me crié entre fogones, porque mis padres tenían un restaurante.

Pero la interpretación se cruzó en mi camino.

Cuando les dije que quería ser actor,

dijeron: "Déjale que se vaya, que ya volverá".

Pero aquí sigo.

Yo, que nunca he ido a un concurso,

ir a "MasterChef" es una oportunidad de aprender.

Pero también quiero ganar.

¿Quién hay por ahí? -A ver.

Ahí hay un pibonazo que flipas.

Le voy a decir que suba, tío. ¡Pero si es Gwyneth Paltrow!

-Es Patri Montero. ¡Patri! -Sube, guapa, que te va a gustar.

Y yo diciendo que era Gwyneth Paltrow en el semáforo.

-¿Qué tal, chicos? -Este año, a lo mejor se da

alguna pareja en el programa.

Si es que nos acabamos de conocer. -No pasa nada.

Que yo también estoy casado. -Mal empezamos.

La gallina. ¿Pones la gallina?

Tanto mi pareja, Álex, como yo, somos actores los dos

y con vidas absolutamente caóticas.

Nos encanta exprimir el tiempo que tenemos con nuestra hija Lis.

Tiene dos añitos y es un bomboncito.

Ya veo que te ha faltado poco para empezar a practicar, ¿no?

El pollo lo troceas tú, mi amor.

Mucha idea de cocina no tiene.

Pero tiene muchísima intuición.

Me gusta improvisar y, de repente, hago algo y me sale rico.

Cuando vuelvas de "MasterChef", esto lo harás tú, ¿lo sabes?

Te lo prometo. ¡Huy! Ni tomates.

¡Para! A ver quién es.

¡Silvia! ¡Ya tenemos la pareja!

¡Buenafuente y Silvia Abril!

-Era una sorpresita. -¿Va a venir Andreu?

¡Sí!

No. (RÍEN)

#Alginato, gluconolactato.#

A cocinar me han enseñado muchísimas personas.

No hay una clave, sino varias.

#Dale a la vida mucho sabor,

#si no, a Samantha le dará un sopor.#

Tengo miedo a no estar a la altura.

No sé cómo voy a gestionar el estrés de los cocinados.

No sé cómo lo voy a llevar. Vengo a por todas.

Y al que se me ponga en el camino, ¡zascas!

(Canción de Alejandro Sanz) ¡Viene Alejandro Sanz!

¡Viene Alejandro Sanz! -La limosina no era para nosotros.

Era para Alejandro Sanz.

(CANCIÓN) #Tú puedes derretir mi fuego.

#Puedes incendiar mi mar. Si no me das un beso ya.#

#Tu boca se la lleva el viento.#

#¿Y cómo le digo "lo siento" a este cuerpo?#

Celebrity dos. -Se abre la puerta.

¡Carlos Baute! (GRITAN DE EMOCIÓN)

Ya no solo hay payasos.

-¿Tú cocinas? -Yo no cocino.

-¿Cómo que no? -Pero mal.

(CANTA) #Cada mañana, ella se despierta

#y mira en su interior.#

#Su corazón ya no siente nada.#

Bueno, les presento a mi guitarrista. Dile algo.

Ya me levanto, toco la guitarra,

soy una máquina, hago barbacoas con diez meses.

Cuando me invitaron de "MasterChef", dije sí,

porque hago barbacoas y me encanta cocinar.

Viene de mi padre, porque él cocinaba.

Ojalá me pusieran a hacer arepas, cosas venezolanas.

Eso es lo que quiero llevar.

Bueno, ya está el platito para los amigos.

Y yo me voy a enseñar un poquito con mi hijo,

que le encanta escucharme cantar.

"MasterChef", traten bien a mi padre.

Ahora que ha entrado Carlos, molaría que entrara otro...

-Otro bombón. -Otro chico cañón.

Pero que tienes aquí a Pepón, a Corbacho, a mí. ¿Esto qué es?

-Huy, ha parado. -Ha parado.

A ver quién sube. (GRITAN DE EMOCIÓN)

¡Bueno! ¿Esto qué es? -Y yo perdiéndome esto.

Yo te he visto en mogollón de anuncios.

¿Tú no serás José? -José Corbacho.

Entre modelos siempre nos conocemos.

Juan, para tu información, las señoras que están aquí,

están casadas. -Yo no estoy casada, eh.

Usun no está casada. -¡Bien!

Como soy modelo, tengo que cuidar mi físico.

Tengo que comer mucha fruta, cualquier variedad.

Mientras sea fruta, perfecto. Yo soy de Cuba

y mi especialidad es el picadillo a la habanera.

Quien me enseñó a cocinar, fue mi abuela. Me acuerdo

de los primeros huevos fritos que me quemé y se rompieron.

Fueron los primeros y poco a poco, me fue introduciendo.

Vengo a "MasterChef" con muchísimas ganas.

Vengo a darlo todo. Me encanta superarme,

esforzarme y ver la recompensa.

Patricia, qué bien te queda una limosina.

-¿Has visto? -Oye, ¿veis algo?

Mirad lo injusta que es la naturaleza.

Qué tonta eres. -Parecéis los Ángeles de Charlie.

¡Qué fuerte!

(TARAREAN LA SINTONÍA DE "LOS ÁNGELES DE CHARLIE")

¡Saúl Craviotto!

(GRITA) -¡Vente con nosotras!

¡Vente con nosotras! -Que ese tío no cabe.

Entras justo. Casi, casi.

Tienes dos medallas de oro y una de plata, ¿no?

Dos oros, plata y bronce. Todos los colores.

Saca la cabeza, Saúl. -Por ahí se ve algo.

Cuidado, no te despeines, Juan.

Con lo mono que es, que le hagan sacar la cabeza,

lo encuentro de una crueldad.

Ven para acá. ¡Bien, chicos! La tenemos.

La tenemos. #Mírala, mírala.#

-No he pegado ojo en toda la noche. -¿Por qué?

Nervios. La primera prueba, ojalá que no pongan purés.

No te van a caer purés.

¿Tú crees? (RÍEN)

La guionista.

¡Pero, bueno! -¡Bien!

Menos mal que has llegado, porque no sabíamos de qué hablar.

Yo he prendido fuego a varias cocinas. Eso es así.

Lo que pasa es que eso va por inducción.

Llama, llama no va a haber.

Mi nivel de cocina no es que sea "justete",

es, digamos, inexistente.

Entrar en "MasterChef" es un poco ponerme a prueba,

aparte de aprender y de disfrutar con la cocina.

Risas haremos. Pero a la hora de la verdad,

si hay que cortar, hay que cortar,

si hay que cocinar, cocinar

y si hay que trabajar en equipo, mucho más.

Entonces, ahí sí que me voy a remangar

y a poner toda la carne en el asador, por supuesto.

Oye, falta una pedazo de mujer,

porque Anabel y yo somos pequeñitas y Marina también.

Creo que aquí va a venir una persona seria,

que nos controle un poco a todos. ¿No creéis?

-¡Bibiana! -Saúl, necesito conducir.

Y tú también, Silvia.

-¿Qué dices? -La canoa.

Yo estoy muy nerviosa. Como llevo tanto tiempo a dieta,

he pensado: "Aprovechando que hay esto,

me como unos huevos fritos". Y después, que el Señor me perdone,

o el cielo me juzgue, que es un tema más dramático.

Siempre una cosa dramática, un punto como de tensión,

porque ya tensión tenemos.

(Sintonía)

Muy buenas noches y bienvenidos a la segunda edición

de "MasterChef Celebrity".

Si os supo a poco la primera temporada,

estáis de enhorabuena, porque este año serán doce

los famosos que pisen estas cocinas y deberán conquistar

a los implacables jueces de este programa.

Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera.

No les van a pasar ni una por muy conocidos que sean

o por muchas horas que les hayan dado de diversión y alegría.

Así es, Eva. Que se vayan preparando.

(Suena "Come fly with me")

Samantha, Pepe, Jordi, buenas noches.

(TODOS) Buenas noches.

En la primera temporada, nuestras celebrities

nos dieron momentos gloriosos

y una media de casi tres millones y medio de espectadores

lo disfrutaron semana tras semana.

Pepe, ¿qué crees que hizo tan especial esa edición?

La curiosidad de la audiencia por ver a los famosos cocinando.

Y las pruebas eran igual de exigentes

que para los aspirantes que buscan ser profesionales.

Pues esta edición va a ser tan divertida o más

que la anterior. Vamos a conocer ya

a los doce aspirantes de la nueva edición

de "MasterChef Celebrity".

Adelante, Bibiana Fernández,

Carlos Baute, José Corbacho,

Marina San José, Saúl Craviotto, Silvia Abril,

Usun Yoon, Juan Betancourt, Anabel Alonso,

Pepón Nieto, Patricia Montero y Edu Soto.

¡Chicos, a cotillear!

¡Huy, huy! Vamos a ver.

-Tengo todo lo que necesito.

Es más, me sobran cosas. -Este es mío.

Y hay agua. No la han cortado.

Quería veros de cerca. Hola. ¿Qué tal, Edu?

Qué respeto. -Sí, sí.

Vamos a morir. Vamos a morir.

Lo que más me llamó la atención, es que tenemos de todo.

Había mil cosas que no sabía para qué eran.

Qué alegría veros. Qué guapa estás.

Qué caritas de miedo traéis todos.

Yo os admiro mucho a todos. Os admiro mucho a todos. Mucho.

No seas pelota. Yo más. Yo más.

Los tres jueces tienen una cara de pocos amigos.

Pepe es el más "relajadete".

Pero sabes que detrás va a venir un zascas.

Jordi va más de cara y cuando se tuerce, lo notas.

Y Samantha es como la simbiosis de los dos.

Pasad rapidito. Pasad rapidito.

(BIBIANA) ¡Pero qué maravilla! Te digo una cosa.

Yo de aquí me llevo media vajilla para mi casa.

-De primero, unas lentejas. -¡Venga, chicos!

De primero, quiero caviar. Una cosa sofisticada.

(SUSPIRA) Es agotador esto, de verdad.

¿Ya estáis en la pastilla? Ya estamos.

-Para que nos prueben. -Empastilladas ya estamos.

Anabel, Silvia, que empezamos sin vosotras.

Tú en la supletoria, Anabel. -Yo a la de los niños.

Es muy bonito. Me encanta todo. -Está todo muy bonito.

Aspirantes, os queda algo muy importante por descubrir.

La sala de concursantes.

¡Hala! -¡Oh!

Pero si yo lo que no me quiero, es ir de aquí.

-Impresionante. -¡Pero bueno!

Me viene mucho mejor esta zona a mí también.

Yo no quiero salir de aquí. -Mira, niña.

Que nos quedamos, aunque nos echen, para fregar.

Nos quedamos de okupas.

-Está muy bien. -¡Un gin tonic!

-Eva, ¿esto para qué es? -¿Esto es para nosotros?

Esa es la última parada, es decir, la sala de expulsión.

¡Huy! ¡Quita, quita, quita!

Todos delante de cocinas, por favor.

Bibiana. -Vale, vale. Aquí estamos bien.

-Yo, la primera. -Estamos bien.

Me recuerda un poco al primer día del colegio.

Nuevo espacio, compañeros.

Algunos con los que te llevarás mejor, otros peor.

Pero, bueno, a ver cómo va el recreo.

Pues ahora sí, aspirantes, buenas noches y bienvenidos

a las cocinas de "MasterChef".

Buenas noches. -Buenas noches.

Bueno, veo que ya lo habéis fisgoneado todo y eso me gusta,

porque demuestra que venís con ganas de aprender y descubrir.

Espero que también os divirtáis.

Esto va a ser un "ji, ji, ja, ja" hasta que sea un "bua, bua".

Silvia, acabas de publicar un libro con tus recetas saludables

para ser feliz. ¿No es así? Sí.

Esperemos que esa felicidad llegue

a nuestras cocinas cuando estés cocinando.

Ojalá. Porque cuando viniste la otra vez,

en la edición sénior, ¿qué te pasó? ¿Te asustaste?

Me asusté porque vuestro criterio es duro.

Probé un plato que no me pareció un desastre

y la linchasteis un poco.

Entonces, ¿qué haces aquí, si nos tienes miedo?

Intentar quitármelo de encima. A ver si lo supero.

Seguro que... no.

(Risas)

De hecho, vengo apretadita. Tenía el culito prieto.

Me duelen... y en serio, eh, lado y lado del glúteo.

Usun, tú interpretaste a Hoshi en la película

"Dieta mediterránea", ¿no es así? Sí.

Que se desarrolla en la cocina de un restaurante.

¿Aprendiste a cocinar? No. La verdad, no.

Yo aprendí a interpretar mi papel, pero de cocina, nada.

Bueno, pues nada. Estás eliminada.

(RÍEN)

Soy actriz. Llevo ya muchos años en Madrid.

Y me presento en el concurso "MasterChef Celebrity".

Y quería añadir un poco de comida coreana.

Busca la comida más simple,

más sencilla. -Pero rico, ¿no?

Si aprendo a hacer este plato, triunfo, ¿no?

Me han dicho que tú has estado en "MasterChef", ¿verdad?

-El año pasado, sí. -Me han dicho que es muy duro.

He visto a los concursantes. Estaban nerviosos.

Bibiana, eres una mujer que has demostrado

que disfrutas mucho de la vida. ¿Disfrutas de la cocina?

Estuve a punto de escribir un libro

que se llamaba "Mil noches de amor y un libro de recetas".

Lo que aprendí a cocinar fue para los hombres.

Se acabaron los hombres, se acabó la cocina.

Desde entonces, no he vuelto a comer de nada.

Que cada uno lo entienda como quiera.

¡Olé!

Mi relación con la cocina es una relación de amor,

porque significa tu madre, los olores que tenías

de cuando naciste, tus recuerdos, tu infancia. La cocina es vida.

"MasterChef" es una experiencia dura.

Visto de fuera, es duro.

Supongo que el agobio, los nervios, la tensión.

Lo que aprenda en "MasterChef", supondrá un placer más.

Todo lo que sea incorporar

un placer nuevo en la vida, es una bendición.

(SUSPIRA) Lo que me espera a mí en "MasterChef",

Dios mío, Virgencita. Espero que me des fuerzas,

porque estos romanos van a acabar conmigo.

Saúl, cuatro medallas olímpicas

y tres veces Campeón del Mundo en piragua.

¿Ah, sí? Qué calladito te lo tenías.

Así es. Cuéntanos. ¿Qué queda

de aquel niño que se crió en el restaurante de su abuelo?

¿Aprendiste algo? No. La verdad es que no.

Vengo de familia de cocineros, pero no tengo idea de cocinar.

Espero aprender mucho, asimilar lo que pueda

y pasarlo bien, que eso será sencillo con estos compañeros.

Es importante. A ver qué tal se nos da.

(Risas) Remaremos contigo.

Mi vida es el deporte, en concreto, la piragua.

Mi trabajo diario es ser policía.

Lo compagino con ser deportista de élite. Y ahora, cocinero.

Hago cocina de supervivencia:

a la plancha, arroz, pasta. De ahí no me saques.

Tengo cuatro medallas olímpicas,

dos de oro, una de plata y una de bronce.

Iré a por todas. Seré competitivo. Intentaré ganar.

Nos vemos en "MasterChef".

Bueno, Pepón, me ha dicho un pajarito

que te podrías haber dedicado tú a la restauración,

porque vienes de una familia de cocineros, ¿no?

Se dedican a la restauración, tienen restaurantes.

¿Y eso que de crío llevabas tú siete mesas?

En el bar de mi padre.

Lo que ahora es explotación infantil.

(Risas) Y no lo viví con ningún drama.

Sé lo que es eso. Pues eso.

Edu, tú, igual que Silvia, te asustaste un poco

cuando estuviste catando platos en la edición sénior.

Bueno, tú sabes bien por qué.

Yo estaba ahí tan tranquilo y salgo yo

y lo primero que oigo es: "Esto es una mierda".

Reconozco que tuve un mal día.

No os referíais a Edu, ¿verdad?

Siempre nos referimos al plato.

No es culpa de Jordi. El chaval no lo hizo bien.

¿Sigues pensando? Me dijiste: "A mí me dices eso

y te doy un cabezazo". Si se me escapa, ya te lo dije.

Quiero decir... -Estás avisado.

Ya estás avisado.

Hazle una cobra. Haces así.

¡Ay, qué bueno, tío!

Lo malo es que no te avise y lo haga. Pero avisado estás.

(ANABEL) Y con meses de antelación.

El que avisa no es traidor, Edu.

(TARAREA "EL BUENO, EL FEO Y EL MALO")

Solo ante el peligro en las cocinas de "MasterChef".

Y tú te preguntarás, vaquero:

"¿Dónde demonios ha aprendido este hombre a cocinar?"

Pues en mi casa, hombre, que se ha cocinado de toda la vida.

De pequeño observaba. Hay que preguntar:

"Mamá, ¿cómo se hacía este potaje?"

¡Ay, mi tomatico! Me han cogido para "MasterChef".

Yo creo que este programa me va a obligar por narices

a aprender a cocinar de una vez. Para "MasterChef" que voy.

Juan, Carlos, Usun y tú aportáis el toque internacional

a esta edición. Carlos nació en Venezuela,

Usun en Corea y tú en Cuba.

¿Vienes dispuesto a ponerle "saaabor" caribeño a esta edición?

"Saaabor". "Saaabor".

Vengo a ponerle lo que haga falta al programa.

Intentar aprender mucho, sobre todo, de vosotros

y de mi compañero también. -¡Uf!

(Risas) Y nada. Intentar mejorar

y llegar muy lejos.

¿Pero tienes a alguien que te esté enseñando?

Tengo a una señora muy simpática, Concha, que me ayuda mucho.

¿Es tu novia? No, no. Es como familia.

Le he ganado mucho cariño. ¿Familia?

Concha es una señora mayor. Se me olvidó decirlo esto.

¡Es que estos cubanos! ¡Estos cubanos!

Ya salió el sabor. Salió el sabor.

Lo contenta que se ha puesto Samantha cuando ha visto

que le gustan las maduritas, eh. Aquí hay muchas.

Nada. Si el amor no tiene edad. Eso.

¿Tienes novia? No tengo novia.

No tengo a nadie que me cocine. -Pero mira la otra,

las vueltas que ha dado para preguntar si tienes novia.

Intentaré meterme a los jueces

en el bolsillo, sobre todo, a Samantha.

Me la podré camelar. Sí. Se me dan bien las mujeres.

Marina, tu abuelo por parte de tu madre, Ana Belén,

fue cocinero del hotel Palace. Sí.

¿Crees que hay algún gen oculto que te podría ayudar?

Eso espero. Por lo menos, si no de mi abuelo,

por la parte de mi padre, que también es cocinillas.

¿Recuerdas lo primero que te enseñamos en casa a hacer?

La pasta. Y luego, todos los platos que tú has ido haciendo.

A ti que te gusta tanto la cocina.

Yo empecé a cocinar muy tarde.

Cuando tu madre y yo empezamos a vivir,

solo eran chuletadas y parrilla y latas de anchoas.

-Las latas. -Y después, con el tiempo,

bueno, me fue gustando. Lo importante es no tener miedo.

Y probar las cosas.

Probarlas y ver lo que te gusta. Mucha suerte.

Gracias.

Bueno, pues ahora que nos conocemos todos un poco más,

es el momento de comenzar. ¡Madre mía! Un momento.

Que empiece ya. Aspirantes, desde el momento

que os habéis puesto los delantales de "MasterChef",

el estatus de VIP lo habéis dejado aparcado

al cruzar esa puerta.

(RESOPLA) Cada reto cuenta.

Tenéis que esforzaros siempre, porque en la mayoría de pruebas

habrá recompensas para los mejores.

Una ventaja que podrá sacaros de más de un apuro.

Te da mucho ánimo, eh. Vais a poner en práctica

técnicas de cocina de las que alguno de vosotros

no habéis oído ni hablar. Y tendréis que cocinar

con alimentos que jamás incluiríais en vuestra dieta diaria.

Solo uno de vosotros ganará y se llevará un premio

de 75 000 euros que podrá donar a la ONG que elija.

Además, se llevará el trofeo que le acredite

como el segundo MasterChef Celebrity.

Y los dos aspirantes que lleguen al Duelo Final,

disfrutarán de un curso de cocina creativa

de cuatro días de duración en el Basque Culinary Center,

la prestigiosa facultad de Ciencias Gastronómicas

de San Sebastián.

¿No podemos ir todos? (APLAUDEN)

Ganar "MasterChef", es un homenaje a mi abuela.

Ella falleció hace poco.

Y lo poco que sé, es gracias a ella.

Y se lo quiero dedicar a ella. Perdón.

Y atención, porque cada semana habrá en juego 4000 euros,

que podréis donar a la ONG que elijáis.

Así que quiero que os pongáis las pilas mucho,

porque, a partir de este momento,

no solo lucháis por vosotros mismos,

sino por una buena causa.

¡Uf! Qué nervios. -Me parece fantástico

que un programa con tantísima repercusión tenga

ese punto solidario cada semana

de donar 4000 euros a ONG que lo necesita.

Ha llegado el momento de ver vuestro nivel de cocina.

Como estáis viendo, vais a debutar en los fogones

de "MasterChef" con una caja misteriosa.

Yo solo pido que venga limpio y muerto.

Jamás pensaba decir esta frase,

pero que venga limpio y muerto.

Anabel, ¿qué crees que hay en esa caja de bienvenida?

No tengo ni idea. Espero que sea algo sencillo,

para entrar en ambiente. Que no sea sofisticado. Una carne.

Manitas, cabecitas, sesitos, orejitas, morritos,

todo eso no. Eso lo cierro y me voy. Adiós.

Pepón, ¿Qué te gustaría que fuera? Un Lexatin.

(Risas) Tengo.

Algo que me quite los nervios, la verdad.

Tranquilo. Cada cosa a su tiempo. Tranquilo.

¡Empezad ya, Dios!

Cuando cuente tres, quiero que levantéis

las cajas misteriosas todos a la vez.

¿Entendido? ¡Sí, chef!

(Risas)

Es para sacar los nervios. -¡Qué burro que es!

Uno, dos y tres.

(Risas)

Me encantó.

Nos habéis roto los esquemas.

He flipado en colores, porque niños no tengo,

pensamientos tampoco. No creo que regalen niños

en "MasterChef", con lo cual,

con el chupete no sabía si cocerlo,

si comerlo, si cantarle una nana. No sabía.

Veo que os relaja chupar. No sabes cuánto, Pepe.

¿Qué plato se puede hacer con un chupete?

Pues yo qué sé. Papillas, purés, cremas. Algo así.

¿Eso comías tú? A mí me daban sesos.

Si tengo que hacer mi plato

de la infancia, haré mi pasta fresca

con una salsita de nata y caviar, como lo hacíamos en casa.

El primer reto al que os vais a enfrentar,

es elaborar dos papillas para bebés.

Que lo he acertado. No es que sepa.

Queremos una papilla salada y otra dulce.

Tienen que ser exquisitas, de tal manera

que ningún paladar, ni siquiera los más exigentes, la rechacen.

¿Vais a meter unos bebés en el plató

para que les demos de comer en el primer día?

(Risas) Si viene un bebé,

¿cómo te dice si le ha gustado o no?

Pues llorando, ¿no? Será.

O comiendo. O no comiendo. Vete a saber.

Por si alguno no ha hecho una papilla en su vida...

Hola. ¿Qué tal? Os recuerdo que a la comida de bebé

no se le añade ni sal ni azúcar.

Y que algunos ingredientes, por la edad

y las posibles intolerancias de los más pequeños, están vetados.

Como, por ejemplo, la clara del huevo, pescado azul. ¿Vale?

¡Madre mía! Las papillas tienen que ser

cremosas y suaves. Mucho cuidado con los grumos.

Ah, qué bien. Qué fácil, ¿no? Pero...

No es tan fácil hacer una papilla rica para bebés.

Carlos, tú eres el que tiene un niño más pequeño.

Sí. Lo tengo calentito. Habrás hecho muchas papillas.

(Risas) No. Pero he visto cómo se hacen.

Saúl, tú también tienes una niña pequeña.

¿Haces las papillas a tu niña? Pues la verdad es

que no he hecho un papilla en mi vida.

Tengo una en camino y a ver si aprendo hoy, qué sale.

Aspirantes, las dos mejores papillas tendrán

una ventaja en la siguiente prueba.

Así que debéis emplearos a fondo.

Os veo muy asustados. ¿Y qué quieres?

Creo que nadie mejor para aconsejaros

que una persona que trabajó muy duro en estas cocinas

y se hizo con el título del primer MasterChef Celebrity.

¡Oh! Adelante, Miguel Ángel Muñoz.

(Aplausos y vítores)

¡Qué barbas traes! Ya ves.

¿Te has hecho ermitaño o qué? Sí.

(VITOREAN)

La piel de gallina tengo. -¡Maestro, ilumínanos!

El mesías. -¡Qué ganas tenía de este momento!

Qué bueno veros ahí.

Buenas noches, Miguel Ángel. Bienvenido de nuevo.

Tienes plomo de chef ya. Venga. Dime la verdad.

¿Cuántos te han llamado para hacerte el tercer grado?

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...

-¿El WhatsApp vale? -Sí, también vale.

Confieso que no llamé a Miguel Ángel Muñoz.

Llamé a Cayetana. (RÍE)

¿Cuánto crees que le van a durar estas sonrisitas?

Nada. En cuanto lleguen las primeras evaluaciones,

os van a hacer, ¡zascas!, y ya veréis la cara que ponéis.

¿Qué consejos les das a tus compañeros?

Cualquier cosa que os digan o cualquier cosa que veáis

en una clase que os puedan dar, machadlo y si tenéis tiempo libre

y podéis, dedicádselo a esto, que merece la pena, de verdad.

Muchísima mierda a todos. Disfrutad.

Yo os conozco a casi todos y vais a formar un equipo muy top.

-¡Bravo, chef! -¡Gracias!

(Aplausos) Cuando dices "muchísima mierda",

te refieres a muchísima suerte, ¿no?

-Claro. -Estará mi madre en casa pensando:

"Vaya consejo para hacer una papilla".

Yo te quería preguntar una cosa. ¿Esa barba?

A mí no me encanta, pero son exigencias del trabajo.

"El Ministerio del Tiempo" me ha llevado al pasado

y tengo que tener este color y estas barbas

para interpretar a un personaje histórico, que ya se verá.

Me ha gustado mucho conocerlo.

Lo seguí en la edición anterior. Es majísimo y un luchador.

Es un referente en "MasterChef".

Aspirantes, tenéis 60 minutos para elaborar

una papilla dulce y otra salada.

En el supermercado encontraréis los ingredientes para elaborarlas.

Tenéis tres minutos para hacer la compra.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Madre mía, cuánta gente en el súper!

(BIBIANA) ¡Quitaos!

Venga, despacito y buena letra.

Es vuestra primera vez en el supermercado.

Carlos Baute me está siguiendo todo el rato.

¡Ay, Usun! Pesa mucho.

-¿Habéis visto naranjas? -Galletas.

Zanahoria. ¡Judías verdes!

El que termine, puede ir a cocinas y empezar a cocinar.

¡Ya! ¡Adiós! Os queda un minuto.

A mí no me caben más cosas ya, Eva.

Estás en el mío, Carlos. Estás en el mío.

Muy bonito el súper lo tienes, eh. ¿Verdad?

¡Madre mía! -Me voy.

¿Lo tenemos? Sí, casi.

Es esto. Como en ocho.

¿Ya está el tiempo contando? Madre mía.

Bueno, Jordi, Miguel Ángel, en esta prueba tenemos

más ventaja Samantha y yo porque tenemos niños.

No sé si habéis hecho una papilla.

¿Jordi? Alguna.

Las que me has dado en el ABaC, cabrito.

¡Que se me cae! Sammy, eres profesional

de la papilla con cuatro hijos. ¿Las has hecho?

Claro. Todo el tiempo. ¿De qué?

De todo. Saúl está quitando la piel del calabacín y está bien.

A los niños no les gustan los sabores tan fuertes.

Lo normal de las papillas es que hiervan,

cuecen todas las verduras, echas trozos de pollo

o de pescado, dependiendo de lo que puedan comer, y trituras.

Rápido, rápido, rápido.

¡Ay! ¡Hostia, vaya tajo me he pegado ya, macho!

¡Ah! Anda que empezamos bien ya. Ya se han dejado los dedos.

Han visto nuestra edición y se quieren parecer a Cayetana.

Habrá que copiarla. La van a hacer buena a Cayetana.

No sé si se han cortado para ganar puntos,

que también puede ser, que la gente es muy viva.

Por si acaso, me he pelado un poquito de piel en el dedo,

por si hay que enseñar heridas.

Ahí está.

-Ya nadie habla, eh. -A mí se me ha ido la sonrisa.

Hoy vienen niños muy pequeños de ocho a diez meses.

Son bebés. ¿Van a ser los catadores?

Sí, pero, ¡chis! Es secreto.

Va a ser la primera vez en mi vida

que haga una papilla.

De modelo a aquí, es un camino muy grande.

De estar comiendo la comida mala de los aviones,

a estar intentando cocinar algo decente, cambia mucho.

Si llego a saber que me toca hacer una papilla,

me hubiese puesto antes con el tema hijos.

Todo esto me lo quiero guardar para después en una fuente.

-¿Para llevártelo a tu casa? -No, mujer.

Bueno, no sé si me lo llevaré o no.

¡Huy, qué leche con los nervios!

Estoy un poco agobiada porque es una cosa nueva para mí

calcular el tiempo de ese reloj. Y, claro, hoy...

¡Ay! Ya me he cortado.

(RÍE) Me he cortado.

No puedo hacer dos cosas a la vez, hablar y cocinar.

Me he dejado la mitad de cosas en el súper.

-¿En serio? -No he cogido zanahorias.

-¡Ay! -¿Cómo vas, compañeros?

-De los nervios. -Vivos.

Mamá, ¿tú qué me hacías cuando yo era niño?

-¿Cómo vas, Edu? -Intentando acordarme

qué me hacía mi madre cuando era niño.

Estoy atacado, porque una cosa es verlo desde casa

y otra estar aquí dale que te pego y cocinando.

Probablemente, este sea el plató

donde peor lo voy a pasar de los que he estado.

Yo recuerdo el primer día el zascas que le disteis a Fonsi,

seguido del de Loles. Tenía ganas de llorar.

Ah, era bogavante. Empezamos a lo grande.

Y a ellos les ponéis una papilla. No es justo.

¿Tú sabes lo que es dar de comer a esos bebés

entre ocho y diez meses, con tu cara sonriente?

Me puedes convencer, pero a los niños,

a ver cómo se lo explicas.

¡Hum, cómo huele eso!

-¿Se te han quitado los nervios? -No me da tiempo.

Estoy nervioso. Parece fácil, porque hacer una papilla

parece fácil, pero seguro que no lo es.

En el papel de actor, te sientes respaldado

por la afición, por el personaje.

Aquí nos enfrentamos a no sabemos bien qué.

¡Huy, cuánta espuma! ¿El chisme para quitar la espuma?

(SILVIA) En el segundo cajón. -Gracias, amigos.

Al juez al que le tengo más miedo, es a Pepe.

Huy, Pepe. Él se lo come todo. No sé cómo no tiene ya una úlcera.

Pero es al que más temo, como a un nublado.

Ahora ya se le ha olvidado hasta poner los dedos.

A ver si se va a cortar. Vas demasiado rápido. ¡Huy!

Ay, se ha caído.

Estoy espeso. Despacio.

Está espesito Saúl, ¿no?

Hay tiempo, se nota que no he hecho nunca ninguna.

-Creo que se ríen de nosotros. (RÍEN)

Los cuatro, lo peor es que se ríen Miguel Ángel,

ya está del lado de los cocineros.

-Estoy aquí intentado crear buen ambiente.

-Ya eres del equipo de los chefs. -No, no, no.

Usun Yoon la veo muy perdidita.

Si se pierde con la papilla, miedo me da.

Bueno, la que me está gustando, la actitud y forma de trabajar,

es Patricia, la veo seria, concentrada.

Ser mamá en este plato tienes algo de ventaja,

pero te pueden traicionar los nervios, o sea, que...

Esto es demasiado.

Llevo mucha aquí.

Si hubiera adoptado 30 o 40 niños cuando era más joven

porque ahora ya no puedo, claro, hay una edad para todo,

pues seguro estaría más tranquila,

pero no hice ninguna papilla para bebés.

-Me siento el peor padre del mundo,

no puede ser que no haya cocinado a mi hijo un potito,

pero bueno, de ahora en adelante le haré unos cuantos.

Atención, aspirantes, habéis consumido ya

más de la mitad de vuestro tiempo.

¿Oído? (BIBI) Oído, sí, pero no puede ser,

no puede ser, no puede ser.

No puede ser.

No puede ser, no puede ser,

no puede ser, yo a mi niño no le doy agua, eh.

A mi niño no le doy agua, os lo digo desde ya.

Aunque se coma este potaje.

Pensaba que iríamos sobrados con una hora para una papilla,

Este niño será como Craviotto, remará con las manos

el niño como se coma esta papilla.

-Para un K-2 conmigo. -Te lo digo.

-He estado siempre en residencias de deportistas y nunca

he tenido ocasión de cocinar,

me puse las pilas, todo el día veo la "Escuela MasterChef",

tengo los libros de "MasterChef" y un cacao

de información en la cabeza que ni te lo imaginas.

La primera ONG que quiero destinar el dinero es a los huérfanos

de la policía, yo soy Policía Nacional,

y la verdad, me encantaría poder brindar esta ayuda para ellos.

Tuve la oportunidad de estar con varios niños

que sus papás pues fallecieron en acto de servicio

y para mí, sería el mayor premio, sin duda, y con diferencia,

que podría sacar de "MasterChef".

¿Qué hace Silvia?

Viendo el reloj.

Silvia se ha quedado hipnotizada con el reloj.

Este reloj debe ser para zurdos porque va como al revés.

Uf.

¿Qué tal, Silvia, cómo estamos? Voy a probar a ver

cómo de sosa, pero de sabrosa,

si pueden ser compatibles los dos conceptos.

Esta es la de verduras, me imagino. Esta es de verduras y pollo.

Y este caldito ahí con el hueso y todo eso, ¿para?

He pasado otro pollo por la sartén, se lo añadí

y he triturado con ese caldo.

Pero qué pena que se quede aquí lo más rico.

¿Y la de frutas, cómo vas? Pues ahora la empezaré.

Ah, ahora, pues ya puedes correr Sí, correré un poquito.

Te contaré una cosa, Silvia. Dime.

Hace un tiempo estuve con tu marido en el programa,

me invitó y el hombre me quiso sobornar

y me dio un sobrecito, así por debajo,

y me dice: "Aguántala todo lo que puedas allí".

(RÍEN) Cómo lo vería,

cómo lo vería ese hombre, cómo lo vería.

Si tú crees que me tengo que ir hoy,

me voy, después de la papilla desastre.

Pero yo... Déjame un par de pruebas más.

Déjame que la pruebe. Que acabe el programa.

Venga, va, por favor. Silvia, suerte.

El paso de Pepe por ahí,

por la mesa, no fue muy positivo.

Espero que cuando la pruebe, cambie de opinión.

Las "celebrities" regresan a nuestras cocinas,

entra en nuestra aplicación oficial de "MasterChef"

para conocer mejor a cada uno de nuestros aspirantes.

¿Cuál es tu favorito? Yo, ya empiezo a tener los míos.

Usun. (MIGUEL ÁNGEL) ¿Qué tal?

-Estoy sudando. Creo que hacías

el plátano a la plancha para la papilla dulce.

Sí. ¿Por qué?

He visto una señora que hacía dulces,

hacía como un... ¿Pero eran destinados a bebés?

No.

De los bebés no tengo ni idea, esto lo inventé yo.

A los bebés no les gusta mucho

las cosas marcadas, quemaditas, tostaditas...

(RÍE) Estaba quemadito, ¿no?

¿Te pareció dura esta prueba? Mira cómo estoy, sudando.

Pues prepárate para lo que viene.

Y por atrás, por favor, esto cómo. Usun, ven, aquí, ven.

No te queda nada, buf.

Ay, baja, baja.

Ah, no, no.

Estaba muy, muy nervioso

y estaba quieto, no estaba parado, no corría ni nada

y no paraba de sudar.

Voy a hacer un truco, si ellos me quieren,

que me echen, pero yo esto no se lo doy a mi niño, que va.

El niño no quiere tomar tanto caldo, quiere la papilla,

la papilla será la que se me quede en el colador.

Me estoy durmiendo.

Bueno, Anabel, cómo vas. Pues, más o menos, ya recojo.

Ahora que repose un poco, probaré, pero creo que estoy encaminada,

¿la ración para el niño está bien, Juan?

¿Juan? (SE RÍE)

No empiezas muy bien esto de la cocina.

Escúchame, estoy alienada con los puerros, los calabacines...

Perdóname, Jordi. ¿Me pongo un delantal

con mi nombre? No, Jordi, eres mi cruz, mi cruz.

Ya lo sabes. Lo seré, no te preocupes.

Ahora recojo las cosas para dejar la cocina como un San Luis.

Muy bien, Anabel, recoge. Esa es la actitud.

-Recoge, Anabel. Esa es.

-Sí.

Atención, aspirantes, acabáis de entrar

en los últimos cinco minutos.

Uh. -Ole.

¿Cómo lo llevas, padre? -Fatal.

Uh, a esto le falta de chicha tela.

Amigo Edu.

¿Lo has probado? Lo he probado.

Prueba otra vez, hombre. ¿Sí?

¿Te vas a volver a atrever a meter la cuchara

en el cacharro este? Es que me entró hambre.

(RÍEN) Tenéis todo la mala costumbre

de chuperretear la cuchara con la que cocináis.

Y la volvéis a meter dentro.

Ah, no, esto se chupa y se limpia.

Claro, si te pido que lo quiero probar,

¿me darás con tu misma cucharita?

¿Con tus babitas y todo el rollo?

Es como darse un besito, tampoco es tan...

(SONRÍEN)

Yo lo quiero probar. En el primer programa,

invítame a cenar. Va, sí.

¿Un potito te mola? La barba tampoco...

¿Tampoco, no? No soy de barba.

¿Un besito de Edu? No, gracias.

Es para niños, o sea, le falta un poco de... claro.

Venga. Ahora hablamos.

Gracias, eres un máquina.

Yo ya te he limpiado todo,

tengo esto como los chorros del oro, niña.

(RÍE) Esto te lo dejé para que venga

ahora otra gente a hacer otro programa.

Aspirantes, último minuto.

Yo le puse mucha carne. -A mí, esta no me gusta nada.

No sé si irá bien.

Esto lo voy a guardar para el próximo día.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno,...

Tiempo, manos arriba.

(BIBI CANTA) Pajaritos por aquí, pajaritos por allá, tan, tan, tan.

Me da la sensación que no sé cocinar nada.

Nos tocó solo una papilla, sudé como un pollo.

(BIBI) Pues yo la hice que se me pondrá

el niño como King Kong, le puse un kilo de carne.

Aspirantes, la cata será en el restaurante

y las papillas las probarán unos comensales muy especiales.

Así que, por favor,

venid a la primera fila de cocinas con vuestros purés.

-Ahora están nuestros hijos, ya verás.

(BIBI) Ay, ni niño, qué lástima,

a quién se lo van a dar.

(CORBACHO) Como traigan a mi hijo,

me lo tira por la cabeza.

Supongo que estaréis desando saber

quién catará vuestras elaboraciones, ¿no?

Ardemos en deseos.

Están esperando en el restaurante.

Pues ahí los tenéis, tres adorables bebés.

(Risas)

Ay, mi niña.

Maravilloso, ha sido supertierno cuando abrieron y estaban

las tres tronitas con los tres bebés ahí.

(BAUTE) Qué belleza. (CORBACHO) Madre mía.

(PATRICIA) Hola, peque, la de en medio tiene mucha hambre.

(TODOS) Oh.

(SILVIA) Hola.

-Me flipan los niños, me encantan, me apasionan,

soy como una Angelina Jolie

del extrarradio, o sea, tendría 14 000 niños.

Todo el mundo sabe que los niños siempre dicen la verdad.

Cuando algo no les gusta, lo dicen, eso sí, a su manera.

(Grito)

Anabel, ¿has dado alguna vez la papilla a un niño?

Sí, una vez y fue una experiencia para el niño bastante...

Traumática. Sí, mucho porque yo estaba hablando

con la madre todo el rato y le daba la papilla

y no le miraba y el niño iba cogiendo.

Y dije: "Pues tu hijo ya se acabó la papilla".

Dejo el cacharro y hace el niño...

(IMITA UN VÓMITO)

Como la niña del exorcista y ya no he vuelto a dar

de comer a ningún bebé más en mi vida.

Tenéis que usar todos vuestros recursos para que se coman

la papilla, si hay que cantar, se canta,

si hay que hacer cucamonas, los cinco lobitos...

El avión. El baile, el avión,

esta por papá, esta por mamá. "Despacito", de Luis Fonsi,

lo que sea, ¿no? Vale, venga.

-Lo que me hacían a mí tiraré,

pues del avioncito, de ponerle voces tontorronas...

Pues ahora que está todo, perfectamente explicado,

jueces, al restaurante.

Vamos a ello. Muy bien.

Madre mía.

Hola.

(SAMANTHA HACE GESTOS)

Hola.

Patricia, Saúl y Silvia,

coged vuestra papilla y a por los bebés.

Vamos allá.

Hola, qué tal. ¿Qué tal?

Bien. -Hola, ¿quieres comida?

Pues nada, tomad asiento

y adelante, empezamos por la ensalada.

A ver.

Mira qué rico va a estar esto, eh.

¿Quieres un poquito?

¿Empezamos por esta de aquí, eh?

Huy.

No pasa nada, tú, tranquila.

(RÍEN)

Empezamos bien.

(CORBACHO) El de Saúl ha metido la mano.

No, no, huy, huy.

Espera, mira, ahora te lo doy yo, vamos a llevarnos bien.

El tuyo se llama Álvaro. Mira, mira, Álvaro, mira.

Mira... Hola.

(RÍE)

El de Silvia no pone buena cara. -Gira la cara, Álvaro.

Creo que Álvaro no está muy conforme

con la papilla de Silvia, eh. Toma, un poquito.

No, igual no le gusta.

Patricia, Enya, se llama.

A ver, a ver, qué rica está.

Hum...

Huy, ese paladar.

Madre mía la que me está...

(RÍEN)

Vamos, Saúl.

¿Cómo estás, campeón?

Huy, eso mira, vamos a dejarlo, mira aquí, mira, mira.

-Es más fácil ganar una medalla olímpica

que dar una papilla a un niño.

Ñam.

Bien, te está gustando, bien.

Se está poniendo las manos perdidas.

Venga, tío, es que no sé si... -¿Qué te parece?

Saúl. -Es que se mancha mucho.

Oye, Saúl, la estás liando parda.

Ya, es que...

Lo siento. Venga, podéis cambiar a la dulce.

No seas malo, tu, ru, ru.

¿Qué tal?

No me extraña que no se lo coma Álvaro.

Hombre. -A Saúl le tiene, le tiene, pero...

A ver, campeón, mira. -No se puede mover.

-Mira esta, ah. -Saúl, pídele el DNI al niño.

(RÍEN)

Mira, mira. ¿Sabes bañar a los niños, Saúl?

Le va a hacer falta.

(RÍEN)

Esa boquita de piñón que me la como yo.

A mí me lo da Patricia y me lo como todo.

Mira cómo le mira la niña a Patricia, fíjate,

esta niña tan mona quién es.

Pruébala.

Ahí.

Acuchi, acuchi... ah.

No le hace gracia, Silvia.

(ANABEL SE RÍE)

Bueno, creo que hemos tenido más que suficiente

para tener una valoración de cómo comieron vuestros niños.

Bravo, chicos. (TODOS APLAUDEN) Bravo.

"MasterChef" es el "talent show" más duro del mundo,

o sea, que aquí estoy, por qué, por qué.

(RÍE)

José, Juan, Anabel, a ver qué mano tenéis vosotros.

Pues yo voy con muy poca fe, ya te lo digo.

(BIBI) Anabel, anímate, tonta.

(CORBACHO) Ay, cu, cu, ay, hola.

Huy, qué buena.

Hola.

(Risas)

Ay, Anabel. Álvaro, hola.

(EMITE SONIDOS)

Pur, pur, pur...

(CORBACHO IMITA A UN PATO)

(RÍEN)

(JUAN IMITA A UN AVIÓN)

Eh, ah...

(JUAN IMITA A UN AVIÓN)

Huy, voy a cambiar a la dulce.

(Llantos) Huy, no, no.

-Álvaro.

A ver, mi vida.

No me extraña que no se lo coma y que llore.

(LLORA) Ven, amor, ven.

Anabel, no le des la papilla dulce, es muy amarga.

Si lo sacas de la silla, se va corriendo.

(LLORA)

Intentaba cosas así, pero que no y que no,

digo: "Chico, no hemos venido aquí a sufrir"

Pi... oh

Anda...

¿Es buena, eh? Oye, José, te has hecho

con los mandos, ¿no? Lo he hipnotizado.

(RÍEN) Lo he hipnotizado con esto.

También le dije al niño: "Como no te lo comas,

vuelvo a llamar a Saúl" y me miró asustado y dice:

"Saúl, no" y creo que ahí se la comió más contento.

Qué bueno, venga.

Ñam.

Juan, qué mérito tiene tu niña, eh, de verdad.

Porque tus papillas están justitas. Me ha costado, pero está...

Huy, lo muerde y todo ya.

(LLORA) Bueno, ya tenemos suficiente,

muchísimas gracias, Anabel.

Llévate lejos las papillas.

Muy lejos, hija, es que le llenaste, tía.

(RÍEN)

Hasta luego, bonita.

(LLORA)

No sé qué era, probó mis platos

y al final sentí hasta los dientecitos

en la cuchara así que le gustaría.

Aspirantes, estos tres bebés yo creo que ya tuvieron suficiente,

así que traeremos a otros tres niños

para que les den de comer, Bibiana, Carlos y Marina.

(BALBBUCEA) Hola.

Yo quiero con ese. Bueno, pues ahí están

Dylan, Daniela y Tirso esperando, así que cuando queráis.

Venga.

(BIBI) Hola, mi amor, hola, mi vida.

Me has tocado tú, vamos a ver, probemos esto.

Está muy bueno, déjame, ¿quiere que lo probemos?

Mira, viene volando por aquí,

mira, huy, qué rico y viene volando.

Huy. No, no.

Hola, Dylan, hola, gurrumino, hola, gurrumino.

¿Me dejas la cucharita y te doy un poquito así?

Mira, mira qué rico.

-Huy, mira qué guapa, ¿cómo estás, hermosa?

A ver, mira qué rico.

Dani, ven acá, mi reina.

Cántale algo bonito. -Carlos, cántale un poquito.

(CANTA) La rueda del autobús, ta, ta, ta.

Tan, tan, tan.

¿Qué le ha cantado? Que por eso llora.

(BIBI CANTA) Yo quiero luz de luna.

No, ja, ja, ja.

No. A ver, vamos a probar la dulce.

Con muchos tropezones. Sí.

Es sopita, se la apartaré.

Eso, mira cómo le gusta.

Mira que sí come, sí come.

No le gusta, ha hecho con el chupe...

Ahí está.

A ver.

Uf, Daniela, te entiendo, mujer. ¿No quieres?

¿No, ya no más?

Ay, mi amor, qué te ha pasado, a ver.

Yo no quiero que llore, no quiero que llore.

No insistas, Bibi, no insistas.

No quiere, no quiere.

El niño dice: "La tita Bibiana que no venga más a casa, mamá".

Yo me voy. (LLORA)

Ay, no, no, no me llores, no me llores, no me llores.

Me voy, me voy, me voy.

Que me echen, que me maten, lo que sea, pero que no llore

mi niño, qué chico, qué lástima.

Yo me desarmo ante los niños.

(LLORA)

Si veo que de repente está penoso,

me siento incapaz, que me echen, me peguen,

me arrastren, que hagan lo que sea, menos hacerlos sufrir.

A ver, princesito, ¿no, no quieres más, no?

Bueno, Marina, cómo vas. Ya no quiere.

¿No quiere más? Ha empezado como...

Arcadas. No, a toser.

A toser no, arcadas.

Puf...

¿Qué le has echado ahí?

Sabe a cebolla, cebolla y cebolla.

Tampoco sé cómo tienen que saber los potitos,

o sea, cuál es la línea

que separa el bien del mal.

(RÍE)

(LLORA)

No martiricéis más a los críos, por favor.

(LLORA)

Mira, venimos todos con unas caras.

-Complicadísimo.

Yo estoy un poco asustada de los bebés

Pepón, Usun y Edu,

vuestros chicos os esperan, así que, adelante.

(CORBACHO) Venga, vamos, tío Pepón.

-Vamos, chicos. -El tío Edu y la tía Usun.

(PEPÓN) Hola.

Hola.

Hola.

Hola.

Hola, guapo, mira lo que tengo aquí.

Mira qué cosa más rica, mira.

Qué rico.

Huy, ¿no quieres?

(RÍEN)

-Vamos a comer.

(LLORA) (SE ASUSTA) Ay.

Me lo voy a comer, ñam.

¿Qué pasa? Vamos, Edu, tú tienes mano.

Mira, mira, mira.

Mira qué bien huele, primero, pruébalo, así, poquito.

Hum, mira.

(RÍEN)

¿Qué le ha dado? Juraría que está

medio decente.

Oy, qué rico, venga, mire qué rico.

(LLORA) Este no quiere comer.

(Llanto)

Venga, ya está, ya está, chiquitín, ya.

Oh.

Hay que comer, mira, mira, hay que comer, mira.

Ah, ah, ah.

Yo es que creo que al niño este

Marina me lo ha hinchado.

(Llantos)

Mira qué rico.

(LLORA)

Vamos a comer juntos.

¿Comes tú?

Si no quiere la mía,

¿le vas a dar la tuya alma de cántara?

-Mira, parece una familia Edu y Usun

y Pepón es el tío soltero.

Mira, ven, corazón.

Mira qué rico, qué rico está.

Vamos a ver esto.

Mira qué rica, qué rica.

Ay, qué rica. Yo creo que Usun

hace unas papilas muy consistentes, eh.

(RÍEN)

Se come eso el niño y no va al baño en seis meses.

¿No le gustó tampoco la dulce?

No se le puede acercar ni la cuchara.

A ver, a ver. Pruébala tú.

A ver, ven aquí, mira.

Mira... nada.

(Llantos)

Algo le has hecho, algo le has hecho.

Samantha, no le he hecho nada.

Yo creo que eres tú porque las papillas están ricas.

Me ha visto llegar con barba, creo, y no le gusté nada.

Entonces, así, imposible, no pudo probar la papilla.

Es que tienen que quemar, tiene que quemar

si no queman, no tienen hambre, venga.

(CANTAN) Cinco lobitos tiene la loba.

Cinco lobitos

detrás de la escoba.

(EDU) Adiós, amigo.

Ha sido un placer.

Yo creo que los tres

optamos por el paseo de después de cenar.

Los tres pensamos: "Vamos a bajarle la comida

y que tengan una noche feliz".

(SILVIA) A Pepe no le ha gustado ninguna papilla.

-Es que Pepe tampoco tiene un paladar de seis meses.

-Ha sido Anabel.

-No, no. Me pareció su voz.

Ya está, ya está.

Aspirante, los pequeños jueces ya probaron vuestros platos.

Ahora los jueces, no tan pequeños, os tienen que dar su veredicto.

(CORBACHO SUSPIRA)

Ojo, que están deliberando,

aquí nos empezamos a jugar las habichuelas.

Yo sufro mucho.

Veo a aquellos tres que se ponen a hablar

y te van mirando y dices:

"Creo que han dicho algo de mí", es muy tenso

porque de repente ahí se acaba toda la broma,

se acaba todo y dices: "Perdona".

(ANABEL) ¿Qué estarán diciendo?

Os digo una cosa, solo veo malas caras.

Peores caras que los niños.

Bueno, lo tenemos.

Bueno, ya está. -Ahora empieza lo bueno.

-¿Imponen, eh?

(SUSPIRA)

Aspirantes, no podíamos haber elegido

una prueba mejor para conocer vuestro nivel.

Sencilla, pero a la vez difícil por la exigencia de los comensales.

El reto con el que os estrenasteis no exigía grandes dosis

de creatividad ni un emplatado impactante.

Pero sí algo mucho más difícil,

conquistar el paladar de nuestros pequeños invitados.

(SONRÍEN)

Os hemos pedido papillas de bebés y algunos os ha faltado

poner encima el chuletón entero.

Eso por no decir el poco arte

que tuvisteis algunos para darles de comer.

Ha sido todo un espectáculo.

(RÍEN)

Anabel, Bibiana, Marina, Usun...

Vuestras papillas, algunas no se podían comer,

no eran recomendables, otras, directamente, malas.

No me extraña que algunos niños no quisieran probarlas.

Ya os podéis esmerar en el siguiente reto

porque las papillas no es lo vuestro.

(RÍE)

Y es lo más fácil.

Voy a por la siguiente prueba porque espero que la siguiente,

si no gano, no quedar en el pelotón de los torpes,

que hemos quedado como las peores.

El resto de papillas estaban un poco mejor,

algunas más sabrosas que otras, pero, en general, comestibles.

Esta es la mejor valoración que os voy a hacer.

Cómo se ríe el tío.

-Ya, eh.

Hay dos aspirantes que sí han dejado satisfechos

a nuestros pequeños jueces y sus papillas sí han triunfado.

Y esos dos aspirantes son...

Patricia.

Y José Corbacho.

Oh.

(APLAUDEN)

Somos matrimonio.

-No me lo esperaba para nada,

salir como una de las mejores papilas.

Una sorpresa y una alegría.

Y el mejor de los dos aspirantes ha sido...

José.

(RÍEN Y APLAUDEN)

¿Voy para arriba?

No, tranquilo, tranquilo.

(RÍEN) Ah, vale.

(RÍEN)

Vale, perdón, me he venido arriba, me he venido arriba.

Se lo dedico a Disu, mi hijo,

que es un superfan del programa,

y que de repente, va a decir:

"Anda, ha ganado mi padre la primera prueba, eh".

Tengo una muy buena noticia para ti.

Dime. Ganando este reto

acabas de ganar 4000 euros para donar a la ONG que tú elijas.

Así que dime, para quién van.

Pues esos 4000 euros van a ir

para la Fundación Ipicooperación

que es una ONG que trabaja en África

y es con la ONG con la que adopté a mi hijo en Etiopía

y que no le pude dar papillas porque ya vino algo más mayor.

Entonces, para el resto de niños.

(APLAUDEN)

Gracias a vosotros.

Ay, que te emociona.

Sí, el primer día, además.

Imagínate.

Ganar dinero con esa papilla y poderlo destinar

a la fundación que a mí

me hizo ser padre/ser feliz hace unos años,

jo, a mí ya me ha valido la pena.

Patricia, José, enhorabuena a los dos porque vais a estrenaros

como capitanes en la prueba por equipos.

Pero qué pasa, ¿os he dado una mala noticia, Patricia?

No, no, pero no sé qué es peor. -Patricia, somos capitanes.

-Muy bien, está muy bien, sí.

Estoy muy contenta, pero es que ahora depende

de mí el equipo en la siguiente prueba.

Y eso... acojona.

Tú, José, al haber sido el mejor de este reto,

tendrás una importante ventaja.

Preparaos todos para disfrutar del sol y del mar

en un lugar declarado por la UNESCO

reserva de la biosfera.

Vámonos.

Para la primera prueba de exteriores de esta temporada

nos trasladamos a Fuerteventura.

Además de playas puras y cielos de calidad, si algo hace especial

a esta isla es el viento.

Fuerteventura es la meca del windsurf y el kitesurf.

Las grandes figuras internacionales de este deporte

vienen cada año a sus playas.

Bueno, las grandes figuras y otras no tan grandes.

'Pa'lante'. Venga.

Vámonos. No hay miedo.

(Música)

Bueno, qué cachondeo es este. Qué baño nos hemos dado.

A Jordi le dio por coger olas de 20 metros.

Jordi, venga, hombre, a trabajar. Venga, hombre.

¿Cuántas olas has cogido? Un par.

Ven aquí. No, no.

Que tengas cuidado.

Si yo no estoy aquí para lucirme, hijo mío.

(RÍEN)

Venga, Ana, sal.

Bueno.

-Ah, ja, ja.

-Pero... -No, mami, no.

-Huy, qué mal.

Hombre...

-Oye, ella para un equipo porque cero torpeza.

-Oye, para qué me hacéis correr si no están los jueces.

-Hemos perdido el juicio y a los jueces.

A lo mejor hoy tenemos la suerte de cocinar sin jueces

y no nos evalúan

y después de que nos hayan evaluado

unos bebés en la primera prueba de las papillas,

ahora parece que será una prueba 'free style'.

(TODOS) Hola.

-Jueces, jueces. Hola.

(Aplausos)

Ya nos íbamos, ya nos íbamos.

Pues tienen la misma cara de ajo que en Madrid.

Buenos días, aspirantes, y perdonad la espera.

Es que estábamos ahí ultimando los detalles de la prueba,

ya sabéis lo exigente que es este jurado.

Nunca se cansa de trabajar, eh.

Aspirantes, nada de esconderse detrás de esas gafas de sol,

así que, por favor, quitáoslas que queremos ver bien

esas caritas tan guapas que tenéis.

Guapas... Unos más que otros, José.

No hables en plural, Pepe.

Bienvenidos a vuestra primera prueba de exteriores.

Bienvenidos a Fuerteventura.

José, Patricia, por ser los mejores de la prueba anterior

vais a ser los capitanes.

Mucha suerte.

Pero tú, José, por ser el mejor de los dos, hoy tienes

todos los privilegios juntos.

Es decir... Hombre, pues mira.

Vas a elegir a los miembros de tu equipo del tirón,

el color de los delantales y lo más importante,

los platos que vais a cocinar. Dios, eso sí es un privilegio.

-Entonces, de qué sirve que sea capitana Patri.

(RÍEN)

Y, Patri, tú por ser capitana, no vas a elegir nada.

-Pero con lo bien que le di de comer

la papilla a mi niña.

(Risas)

Bueno, ¿para qué soy capitana, entonces, si no puedo elegir nada?

Pero estoy contenta, afronto el reto con ganas, ilusión

e intentar que los platos estén ricos.

Ten en cuenta, José, que hay un aspirante menos

porque Bibiana está enferma y no puede participar

en esta prueba de exteriores.

A pesar de eso, se va a jugar lo mismo que vosotros.

Ganará o perderá en función de lo que ocurra en su equipo.

Ya estás ahí pensando, José, me pones nerviosa

de verte tan pensativo. -Si con las papillas

ya estaba nervioso, ahora siendo capitán,

tener que elegir a unos en vez de a otros,

una cierta responsabilidad, pero si eres capitán,

lo eres, hay que apechugar.

Bueno, José, necesito los nombres

de los cinco aspirantes que quieres contigo.

Pues voy a escoger, primero a...

Edu porque creo que trabaja bien en equipo.

Por esa misma razón también cogeré a Silvia.

-Gracias, chef, digo, gracias, capitán.

-De nada, grumete.

-Estar con José y Edu que los conozco de hace muchos años

pues es un regalazo porque José me ha dirigido

toda la vida y aquí me seguirá dirigiendo

porque es nuestro capitán.

-Pepón porque creo que en una prueba de exteriores

es importante alguien que tenga su experiencia

esa experiencia que decía

que tenía siete mesas cuando era pequeño.

-Eso no tiene nada que ver. -Como hoy creo que le daremos

de comer a bastante gente, es un buen aliado Pepón.

Saúl, porque creo que si hay que pescar...

(RÍEN)

A este tío le damos una piragua y unos remos

y haces esquí acuático con él.

Y me parecería un abuso dejar a Patricia

con un concursante menos en esta prueba, cogeré a Bibiana

porque creo que he escogido un equipo con el que confío,

un equipo fuerte y somos "La Patrulla X" de la cocina.

-Luego te lo contaré, Corbacho,

cuando falten manos.

-Cuando eligió a Bibi sí que creo que ha pensado

un poco en que el equipo está un poco descompensado

y que nos ayudaría a ser uno más

Carlos, Juan, Anabel, Usun y Marina,

formáis parte del equipo de Patricia.

Ellos se lo pierden. Se lo pierden.

-Nosotros queríamos trabajar con Patricia.

-No saben lo que han hecho.

(GRITAN Y APLAUDEN)

-Ya tengo seis enemigos nuevos.

-Cuidado, cuidado.

Patricia, ¿estás contenta con tu equipo?

(RÍE)

¿Sí? (BAUTE) Oye, qué lindo.

Qué lindo, qué emotivo. -Qué fuerte, qué fuerza.

-Gracias, capitana.

(RÍEN) No, di que sí, di que sí.

Estoy muy contenta, pero es verdad que creo

que José tiene ventaja porque hay aspirantes

que tiene en su grupo que los considero fuertes.

Os está tachando de débiles al propio equipo, no sé si eso..

Eva, no metas, no estoy diciendo eso.

-No, algo parecido, pero no pasa nada.

José, tu segundo privilegio

de hoy es elegir el color de tu equipo.

¿Qué prefieres ser, el equipo rojo o el azul?

¿Quieres escoger color, Patricia? -Mi favorito es el azul.

-Pues entonces, elegiré el azul.

(RÍEN)

No, es broma.

Es broma, escojo el color rojo.

-Gracias.

-Yo he escogido un equipo que creo que es un equipo

muy fuerte, pero por esa regla de tres,

si tenemos un mal día y ese equipo se va a una prueba de eliminación,

de repente, esa prueba de eliminación

es la muerte.

Aprovechando que estamos en esta fantástica playa

y hace un día estupendo, cocinaréis una sabrosa barbacoa.

(CANTA) #La barbacoa.

#La barbacoa.#

José, ¿te alegras de la barbacoa?

La verdad, no soy mucho yo de barbacoa, pero me gusta, hombre,

pensaba que iba a ser algo más complejo.

-Espera que abran, luego decimos si es complicado

o no, José, no te precipites. -Vale, vale.

Patricia, quiero que sepas que tienes al auténtico

maestro barbacoa que es Carlos Baute.

(Canción "La barbacoa")

(APLAUDEN)

Tampoco se pasen.

Cuando estoy en mi casa, obviamente, me encanta.

Los fines de semana son barbacoas en familia y amigos.

Pero, atención porque cada equipo cocinará un menú diferente.

El primer menú consta de...

Barbacoa de carne con salsa barbacoa y mojo rojo.

Mojo lo tengo clarísimo. -Yo la salsa barbacoa no...

-Es igual, pero con dulce.

Dos acompañamientos:

Ensalada de temporada.

Y arroz con pesto y queso majorero.

Vamos a hacer un risotto.

-No, dice: "Arroz". -No la líes, no, no, arroz.

Eso es muy liante.

Y un postre, brochetas de frutas variadas.

Es cortarlas y mezclarlas.

-Venga.

El segundo menú se compone de:...

Barbacoa de pescado con salsa de yogur y mojo verde.

(EDU) El pescado tampoco es tan complicado.

También con dos acompañamientos:

Ensalada de verduras con papas arrugadas.

(BAUTE) Las papas las domino.

(JUAN) -Está chupado.

Arroz con pasas y piñones. Yo haría un caldo para el arroz

con verduras rehogadas de pollo y tal

y hacer un buen caldo.

Y un postre, batido de coco y mango.

Ah, fácil. -Batido de coco y mango.

-Eso está rico. Aspirantes, no sé si sois

conscientes, pero estas dos barbacoas contienen

algunos de los productos más exquisitos de Fuerteventura.

Como la sama y la vieja, dos riquísimos pescados

que solo se encuentran aquí en esta isla.

Y el queso majorero, así que, ojo con las brasas,

ni os ocurra chamuscar unos productos con tanto potencial.

(SUSPIRA)

José, es tu momento de tu tercer privilegio de hoy,

dinos qué barbacoa prefieres que cocine tu equipo.

Voy a escoger la barbacoa de...

Carne.

Porque también, como somos un menos me da miedo meterme...

(SE BURLAN DE JOSÉ) Si hay que limpiar pescados y tal.

-Claro.

-La verdad, me gusta más el pescado porque será más rápido.

Las carnes son complicadas encontrarles el punto.

De repente, a mí me gusta en su punto y al otro, hecho,

a ver, ¿el señor de la barbacoa es adivino?

¿O qué? La tienen chunga, eh.

Cocinaréis para 80 comensales,

todos ellos amantes del windsurf y del kitesurf.

Es que es una barbaridad.

Fuerteventura lleva 32 años

celebrando el Campeonato del Mundo de Windsurf.

Y queremos que esta prueba

sirva de homenaje a todos los profesionales

que año tras año se han dejado la piel en el mar

compitiendo por superarse a sí mismos.

(RESOPLA)

Yo en barbacoa voy reguleras.

Yo soy persona de dar ambiente,

de estar con la cerveza al lado:

"Oye, qué bien va. Qué bien huele esto."

Que eso también es un elemento que anima mucho al cocinero.

Mucho ojo con las cantidades.

Los comensales podrán servirse cuanto gusten.

Pero no quiero que desperdiciemos comida.

Como siempre nuestro supermercado proveedor

de alimentos os facilitará los ingredientes necesarios

para cocinar y dará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales.

Disponéis de 90 minutos

para hacer una barbacoa de campeonato.

¿Noventa? Saldrán todos los platos

a la vez, postres incluidos.

Y no quiero retrasos, ni uno.

Entendido. (TODOS) ¡Sí, chef!

Aspirantes, ¿estáis preparados para impresionarnos

con vuestra primera prueba por equipos?

(TODOS) ¡Sí, chef! A ver si es verdad.

¡A por los ingredientes y a cocinas en 3, 2, 1 ya!

¡Muévete!

¡Gracias! -¡Venga, chicos, vamos!

¡A cocinas! -¡Vamos, vamos!

Vamos.

A ver. -Vale, bueno, como tiene

que salir todo al mismo tiempo nos abrimos en abanico.

Pepón, haces un caldito para ponerle al arroz.

Vale. -Y te pones con eso lo primero.

Tú controlas salsas, Silvia. -Sí.

Vale, tú le ayudas a Silvia. Os ponéis con las salsas

que las podemos hacer al principio.

Vale, perfecto.

Y el mojo rojo. Y tú y yo hacemos barbacoa

y carnes de entrada. -Yo he visto que hay presa.

La voy sellando y la voy guardando en una olla

para que esté precocinada.

Y luego nos pondremos a hacer hamburguesas.

Carlos, barbacoa, a saco. Que eso no pare.

¿Ya? -Ya, puedes empezar.

Usun vas a coger el rape. -Rape.

Sí, vas a ayudarle, Marina. -Vale.

Juan, vas a hervir patatas. Y después coge las viejas.

Vale, perfecto. Vamos a empezar con eso.

Anabel, ponte con las brochetas.

A tope, ¿eh? Que Bibiana está con nosotros.

¡Bibiana, va por ti! ¡Vamos, venga!

¡Chicos, qué somos! ¡Equipo azul!

(GRITAN CONTENTOS)

Vosotros os ponéis aquí. Tú, Pepón.

Yo me pongo aquí mismo. -Oye, ¿necesitas ayuda con...

las verduritas? -No, está bien todo.

Hazte un caldito bueno, Pepón. -Sí.

Es básico para el arroz. Venga, vamos.

Uh, esto corta de miedo, ¿eh?

-Sí, a mí el grande me da pánico.

Esto va fatal, tío. Le voy a meter madera ahora.

¿Sí? -Le voy a meter madera de esta.

Edu, voy a ir mezclando la carne de las hamburguesas.

Mira, yo voy a hacerla así en plan grande

y la voy a trinchar ahí. Y voy a hacer más.

Si algo que me asusta realmente en esta prueba

es el tiempo y los comensales, la cantidad que hay que hacer.

Voy a hacer una salsa barbacoa para 80.

Voy a echar salsa Perrins a cascoporro.

¿Quieres que te haga cebolla?

-Sí, para meterle a la hamburguesa.

¿Tira o no, Edu? -Estoy intentando avivar esto.

Porque es que la parrilla está fría.

¿Qué tal, Carlos? -Muy bien. Ahí vamos, capitán.

Creo que me voy a poner allí con el pescado.

¿Cómo hay que cortarlo este? Así, ¿no?

Son trocitos del tamaño del pimiento rojo, así.

Es para 80 personas, 80 brochetazas.

Son 20.

Vale, 35.

Vale, me he pinchado. Mierda.

¿Te has cortado? Cuidado, ¿eh?

¿Estás bien? -No.

A ver. Cuidado, cuidado.

¿Con qué? ¿Con el pescado? -Sí, tío.

Quien necesite ayuda que me lo diga.

Yo estoy con la brocheta.

Necesitamos ayuda porque se ha cortado...

¿Quién se ha cortado? Se ha cortado Patricia.

Necesitamos alguien ya. -Vale, voy.

El desescamador, ¿dónde está?

El desescamador lo tenía ella, lo dejó por aquí.

Creo que este. -Pero esto es un rallador, ¿no?

Yo creo que es para desescamar. Mira, hay uno abajo.

Pero que esto es un rallador.

Usun, ¿cuál es el chisme

para quitarle las escamas al pescado?

Este. -Me voy a poner con el pescado.

Este. -¿Este es el desescamador?

Sí. Dame otro. -Toma.

Dos, dos.

No, así. Tú estate con el rape.

Ahí. Pobre Dori.

Y ahora tengo a Dori en mi pensamiento, amigos.

Ay, estoy echando un músculo bárbaro.

Mira lo que pesa, lo que pesa este.

A ver, a ver. -Oye, ¿le quito la corteza?

¿O lo mojo todo? -¿La llevas tú?

Quítale la corteza mejor. Sí, te la traigo.

Me he traído esto sin picar de allí.

Es que están los enchufes aquí y los fuegos también.

No pasada nada, conviviremos.

Venga, enciéndete ya, por Dios.

No se acaba de encender esta mierda.

Vamos, vamos, vamos. Vamos, tío.

¿Cómo va el fuego, Edu? -Estoy intentando avivar, tío.

Estaba muy dormido. -Lo tienes al tope.

No, no está encendida por allí al lado nada.

Lo que más te urge es tener

una buena barbacoa, una buena brasa.

Le voy a dar caña, hasta que no tenga las brasas no me meto.

¿Se te da bien a ti el tema del fuego?

Me apaño, creo que sí. Venga, a darle caña.

Creo que cuando aceptas un trabajo

tienes que arrimar el hombro.

A mí es lo que me han enseñado en mi casa.

Entonces yo he venido a trabajar mucho

y a sacar la historia "palante".

Te ayudo, ¿eh? Dime qué tengo que hacer.

¿Tú ya has hecho el fuego? -Sí, sólo tiene que encender.

A ver, ya he desescamado esta también.

Marina, corta el filete primero.

Que no, cariño, que hay que quitarle la piel primero.

Es más fácil quitarle la piel.

Vale, chicos, he tenido un percance pero estoy aquí.

¿Estás bien? -Sí, nada, que me he metido

media espina dentro del dedo.

¿Necesitáis aquí ayuda para algo?

Seguid con las brochetas.

Buah, ahora ya tiene cuerpo esto.

Edu, ¿vas bien o qué? -Sí, no veo un pijo.

Vale. Déjalo que queme si acaso.

Déjalo que arda 5 minutos. -Le meto un par de gordos.

¿Esta es la barbacoa, Silvia?

Sí, le falta la cebolla y la pimienta. Pero pruébala.

Está buenísima. -¿Qué te parece?

Cojonuda.

¿Y 80 cuántos champiñones comerán?

Pues piensa que cada uno van cuatro.

No, estoy haciendo más.

¿Más? -Mira, sí.

Esto es lo más asqueroso del mundo. Nada, todo fuera.

Oye, vamos a ver aquí el mundo del desescamador.

¿Qué ocurre? Pues con vendaje ya.

Si acabamos de empezar, Patricia. ¿Esto cómo va?

Madre mía, es que esto es más difícil de lo que parecía.

Ah, que es difícil. Oye, es que me acaba de llamar

Ferrá Adriá y me ha dicho que qué gente tan talentosa.

Porque hasta con el microplane desescama esta gente.

Pero bueno, esto es para rallar limones.

No sé qué hace aquí. Que no sabes qué hace aquí.

El que no lo sé soy yo. Yo sí que no tengo ni idea.

Madre mía. Venga, ¿y ese fuego? Oye, pero si esto es humo.

Carlos, que eras el rey de la barbacoa.

Pero aquí no hay fuego. Sí, voy para allá.

Tú fíjate todo lo que hay que hacer a la barbacoa.

¿Y sólo hay ese poquito ahí? Dale marcha.

Ya vamos, ya vamos. ¿Ya vamos? Madre mía.

Es la barbacoa, ¿eh? ¿Sabe mucho a tomate?

Sabe demasiado a tomate. -Demasiado tomate.

Sí. -Venga.

¿Qué hacemos por aquí?

¿Estamos haciendo un caldo de verduras para...?

Para el arroz. ¿Cómo es ese arroz?

Es basmati, que tiene una cocción distinta.

¿Sabemos la cocción del basmati? En minutos.

¿En minutos? 20. ¿No es 20? Me he equivocado.

Hombre, un poco más igual. ¿Un poquito más de 20?

Yo incluso te diría 7,5.

¿Tan pronto? El arroz basmati

es el que más rápido se cocina.

¿Es necesario ese caldo para cocinar un arroz

que llevará unas pasas, que es un acompañamiento?

Pregunto, ¿eh?

Hemos querido darle un poquito más de sabor.

Pero no nos va a ocupar mucho tiempo tampoco.

Deberíais apretar el gas. Vale.

Le he echado cebolla, le he echado whisky.

Y miel tampoco le has echado. -No.

Ahora le voy a poner. -Pues échale todo eso.

Pepón, deberías ya tener el ajito

y la cebolla del arroz. -Voy haciendo eso.

Para empezar con esa placa, ¿vale?

Eso ya está ardiendo. ¿Con qué me pongo?

Corta los entrecots. -Venga, me voy "pallá".

Lo que no sé si a esa pieza hay que limpiarle la grasa.

A ver el corte. No hace falta, tío.

¿No? -No, córtales un dedito o algo

para que nos aguante bien en la plancha, sí.

Un poquito de cebolla le vamos a meter a esto.

Venga, vamos, vamos.

¿Cómo vas, tío? -Bien. ¿El fuego cómo lo ves?

¿Crees que le falta más ascua? -Está vivo.

¿Le has echado brasas por encima?

Sí, le he echado. Faltan las viejas, tío.

Oye, chicas, las viejas están sin limpiar.

Poneros con el pescado, ¿eh? -Voy yo, voy yo.

¿Te ayudo con esto? -Sí, desescamar, por favor.

¿Alguien necesita ayuda? -Aquí con los pescados.

¿Las brochetas ya están? -Hay algunas.

Pero, claro, hasta 80 me parece a mí que...

Pues seguir con las brochetas.

Dos... joder, cinco.

Voy a hacer 80 brochetas lo que yo te diga...

Equipo azul, equipo rojo. ¿Sí?

Lleváis 30 minutos cocinando.

¿30 minutos ya? En 60 llegan los comensales.

¿Oído? (TODOS) ¡Oído, chef!

No, ¿qué ha dicho? -Han pasado 30 minutos.

¡30 minutos! ¡30 minutos! -Llevamos, llevamos.

Es muy difícil esto de ser capitana

y cocinar pescado para 80 personas.

Si todavía no habíamos limpiado ni la mitad del pescado.

Me tengo que poner con el mojo rápido.

La salsa de yogur. -La salsa de yogur falta.

Carlos, ¿qué tal? Está costando.

¿Necesitas viento? ¿Voy un momento?

No, está bien, si hay mucho viento.

¡Vamos, va, va, va, va!

Traigo para probéis ahora.

A ver. -Ahora lleva miel.

Increíble. -Pues voy a hacer la réplica.

¿Con esto tendremos bastante? -Sí.

¿Me pongo con el pesto yo? -Vale.

La albahaca para 80. ¿Cuánto meto aquí?

Mete albahaca y en función de eso metes los piñones.

Edu, voy a poner la presa.

¿La marco? -Sí, márcala.

¡Hostias!

Ahora voy a hacer una con guindilla.

Ve metiendo ahí.

Luego la vamos a filetear esta. -Sí.

¿Teníais que hacer un arroz? Vale, Juan.

¿Os suena? ¿Y por qué tenemos

un fuego libre y no tenemos aquí

para hacer el arroz?

Sentido común. Fuego, patatas. Otro fuego, arroz.

No, hace falta. -Rodajas, rodajas.

Juan, ¿te ayudo yo? Ya lo tengo.

El primer lomo. Está un poco destrozado.

¿Cómo que está destrozado?

Parece que te has sentado encima.

¿Qué has hecho, bandido? Madre mía.

¡Ah! -Esto ya está.

¿Te has cortado? ¿Te has cortado?

¡No, no, no, no! ¡Para, para, para!

¡Sal, sal, sal, sal!

En 55 minutos llegan comensales, Carlos,

y los fuegos no los veo. Señor parrillero.

Madre mía, ya podéis correr.

Vaya desastre, Dios.

Dios mío, qué mito de la barbacoa.

Soy el peor de la barbacoa, tengo que reconocerlo.

Le dije: "No me lo creo."

Bueno, Pepe me dio por todos lados.

Pepón, ¿cómo lo llevamos? -Bien, ya está.

Con esta tengo bastante cebolla.

Deberías empezar el sofrito. -Voy, voy.

Entrecots con esto es suficiente. ¿No, Edu?

Yo creo que sí. -Vale, sí.

Te traigo esto para hacer las hamburguesas,

que tengo toda la carne hecha. -Vale.

Yo te lo aguanto.

Cuidado que Pepón viene aquí a hacer al arroz, ¿eh?

Yo me llevo esto. Edu, con esto puedes hacer

hamburguesas, que no sean muy grandes.

Ahí. -Trabajo en equipo, ¿eh?

Ve echando y dale a la batidora.

Sin miedo, Saúl, que son 80.

Me voy a poner con la ensalada ya, ¿eh?

Hostia, esto está muy tierno, tío.

Pues molaría... -¿Pan rallado?

¿Lo habéis mojado? -Sí, tiene pan con leche.

Métele pan sin mojar. -Vale.

Yo te ayudo. Acabo el pesto

y te ayudo, Silvia. -Vale.

¿Me pongo a marcar entrecots mientras?

Marca entrecots.

Marina, ¿está la cebolla? -Sí.

Vale, tírala ya. Cuidado con el cuchillo.

Ya está, tengo lomos aquí.

Necesito un bol para ir echando los lomos, porfa.

¿Cuánto de piñones le echamos, cariño?

Para 80 personas, tía. -¿Ahí?

Vale, vale, vale. Y lo mismo de pasas.

Vale, vale, vale. -¿Ahí?

Voy pasando brochetas, ¿eh? -Sí, sí, sí.

Lo he dejado para cortar el pescado.

¿Cómo vas con el fuego, Edu? -Me está dando mucha guerra.

Venga, yo estoy libre para ayudarte a la ensalada.

Vamos a ver, ¿dónde me pongo que no moleste?

Ponte aquí.

Qué tomates, ¿no? -¡Uf!

¿Cómo corto el tomate bonito? -Haz gajos, pero que no sean

ni muy grande, ni muy pequeñito.

Edu, ¿estás? ¿Tienes la presa marcada?

Sí, pero la voy a cortar más fina, tío.

Porque es el doble de trabajo.

Pepón, dale fuego al arroz. -Voy, en eso estoy.

No te preocupes, que va a salir.

Buah, tío, este es diferente.

Tienen que ser más regulares con los cortes, chicos.

¿Cuáles están limpios? -Esos, sólo eso.

Falta todo esto por limpiar. -¿Todo eso?

Chicos, ¿el postre cómo va? -No lo hemos empezado.

¿Cómo van las brochetas? -Bien, pero hasta 80...

yo me voy a quedar aquí mico.

Es que no vamos a llegar.

Madre mía, chicos, la manera de empezar el exterior, ¿eh?

Sí. ¡Buf!

Aquí no hay organización ninguna. El tiempo se les va.

El arroz si no se lo digo yo no son capaces de ponerlo.

O sea, una cosa terrible.

Pues no te pienses tú que mi equipo va mucho mejor.

Me preocupa el tiempo, me preocupa las cantidades,

que hagan primero las carnes finitas.

Están haciendo lo que va a quedar pasado

en vez de la carne de cerdo que es más grande, más grasa,

que aguanta mejor el asado.

Los dos equipos están fatal con el postre

porque ninguno de los dos

ha empezado a hacer nada del postre.

No empecemos el primer día a ponernos las chaquetillas ya.

Tengo la impresión que estos

aspirantes no sabían dónde se metían, ¿eh?

Estos pensaban que iban a dar de comer a niños.

A bebés, fíjate. Claro.

¿Habéis terminado con el pescado?

No. -¿Voy, Patri?

Sí, por favor. -¿O sigo con las verduras?

Hay que hacerlo todo, sigue con la verdura.

Anabel, si estás libre falta por hacer el batido.

No, vale, sigo con...

Espérate. -Ponte con el batido.

El batido, vale. -El batido.

Tienes aquí esto, la leche de coco.

Ha habido caos. No acababa de terminar una cosa,

porque claro: "Oye, ayúdame. Oye, tal..."

Y era como que quería ayudar a todo el mundo.

Ahí estás. -Juan, ¿este coco está bueno?

Sí, sí, sí. -¿Aunque esté así tan raro?

Sí, pero dale por arriba. -Pero si está pelado ya.

Está cerrado todavía. se está cayendo el agua.

¿Y hay que sacársela? -Sí, sí, ya está.

Ay, si esto no era aquí, su puta madre...

Hala, el pepino ya está.

¿Lo cortamos igual para que esté todo igual?

Claro, lo más regular posible.

Déjale que siga un poco más. -No les llega el calor aquí.

Me tiene amargado el fueguito este.

¿Quieres que corte, Edu? -Si tienes tiempo sí.

Vale, pues empiezo a cortar. ¿Vale?

¿Os parece este tamaño?

Sí, métele así porque así iremos más rápido.

Capitán. Dígame.

¿Tú crees que vamos bien con la carne?

¿Crees que es buena idea tener esa carne tan magra

hecha con tanto tiempo, no tener esa pieza gruesa

de cerdo que se puede asar más no hacerla primero?

Sí, sí, hemos hecho cerdo primero.

Has hecho el cerdo más fino. Sí.

Allí hay las piezas gordas de cerdo

que necesitan más intensidad.

Aquí de carbón no sé si lo ves bien.

Yo veo poco carbón. Necesito que os metáis caña.

Necesito que el capitán meta mucha caña, ¿vale?

Necesito caña, un poquito de presión, intensidad.

Acuérdate que eso está en 10 minutos, ¿eh?

Yo sólo os digo, este arroz era más fácil cocerlo, colar,

y al último momento saltearlo con los demás ingredientes.

Porque estás haciendo como una paella

con un arroz que no es el indicado.

Señores, necesito caña, necesito rocanrol,

necesito que os metáis cera, capitán.

Cuécelo si quieres con el caldo.

Ojo, que esto quema de cojones.

Vámonos. -Venga, dale.

Ojo a lo que han dicho de la cocción, tío.

Sí, voy a controlarlo como pueda.

La patata está hirviendo bastante. La controlas, ¿no?

Pero todavía tiene agua, ¿no? -Sí, sí, mogollón.

¿Cómo va la barbacoa esta, señores?

Oye, lo de tener el pescado aquí abajo que lo mismo

corremos y le metemos tierra y arena.

¿Si lo ponemos aquí a ti te da igual?

Sí, me da igual. ¿Puedes, sí?

Gracias, chef. Mucho mejor.

No sé si conocías estos cacharros que son muy buenos,

estas besugueras. Está buenísimo.

Claro, pero es que esto pones aquí los trozos de pescado.

Y le doy la vuelta. Sí, sí, no lo había visto.

Es que ahora cuando quieras separar te estás dejando ahí

todos los trozos de pescado, Carlos.

¿Se pueden cortar las rodajas de pescado todas iguales?

Sí, yo lo he dicho. Claro, es que si no fíjate,

la ventresca ya está hecha, este está crudo...

Vamos, chicas, ¿cómo vamos por aquí?

Pues no sé, esto para el batido a mí no me pega nada.

Porque ahí le faltará líquido. Lo que pasa es que...

¿Por qué no le echas líquido?

Eso es la pulpa de coco. Es lo que estaba pensando.

Claro. Venga, ya pienso yo por ti, Anabel, hija.

Te voy a pedir "pa" salir. (MARINA RÍE)

Capitana, vamos a ver, por favor.

¿Nadie le sabe decir que hay que utilizar las besugueras

esas para poner los trozos de pescado?

Pero, Carlos, tú eras el especialista en barbacoas.

Sí, capitán, pero no había visto eso.

Pues lo podemos poner ahora. -Sí, ahora lo voy a poner.

Si ves que no se rompe mucho le das con el martillo.

Dios mío. Madre mía.

Me recuerda a cuando estoy yo en la playa

y empiezo ahí con los amiguetes...

(CANTA) #Colgando en tus manos la besuguera...#

Vaya cosa, ¿eh? Ahora está colgando la besuguera.

Estás cantando pero bien. Estás dando el cante pero bien.

Equipo azul, equipo rojo,

en 40 minutos empezamos a sacar platos. ¿Oído?

40 minutos. La madre que me parió.

Vamos, vamos.

Vale, tenemos la presa, la butifarra que va a estar,

tenemos el entrecot ahí guardado.

Edu, voy a dejar aquí la presa.

Cuando falten 15 minutos o 10 le metemos un viaje

a las 80 piezas y las ponemos. -Oído.

¡Ah! Joder, me va a dar algo, tío.

Hay que hacer más entrecot.

Son 80 pavos, se van a quedar con hambre.

Pepón, cuidado con el punto.

Ni ha empezado a hervir, tranquilo.

¿Sabes qué voy a poner?

Menta ya sobre la fruta para que le dé un aroma.

Vamos, vamos, vamos. Llegamos de sobra.

Me echado litros de agua en las piernas

ya a la desesperada porque me entraba

todo el calor por debajo.

Cuando yo llegue a mi casa y me baje los pantalones

voy a tener ahí unas quemaduras...

Pero he tirado "palante",

echando leña al fuego, nunca mejor dicho.

A ver, equipo rojo. Sí, chef.

35 minutos sale toda la comida y me da la sensación

de que estamos de barbacoa de domingo con los colegas.

Ese arroz lo estamos haciendo mal. Va a quedar terrible.

Va a estar bueno, chef. Igual no es lo más ortodoxo

porque no controlo lo mismo un arroz bomba que un basmati.

Pero yo creo que está muy bueno de sabor con el caldo

que le hemos hecho. Que es, como un risotto...

Sí, es que lo hemos interpretado así.

Es una guarnición.

¿No has visto nunca una guarnición para una carne?

Eso es un arroz que como se te pase un poquito,

como se te enfríe un poquito, mazacote.

¿Le meto queso? Más mazacote.

No veo la laguna. No está bien interpretado.

No quedará bien, ya te lo digo. Vamos a ver qué pasa.

¿Hay vida en este equipo? Sí que hay vida, sí.

Porque no veo respuesta, ni caso.

Hablo, hablo, hablo y veo que no llegan mis palabras.

No, es que es concentración.

Después de esto voy a hacer la vinagreta.

Sí, ya corto yo la fruta.

Venga, no os vengáis abajo. -No, "parriba", Edu.

-¡Último esprint, vamos, que esto ya está!

Venga, vamos. Venga, tía.

Estas no están quitadas las escamas bien, Usun.

¿Cuál? -Esta. Te lo dejo ahí, ¿vale?

Los han destrozado. -Y las que me dieron también.

Esto está destrozado.

Yo creo que voy a echar más arroz.

Échalo otro kilo de arroz.

Si le echo más esto no se va a hacer.

Y esto Anabel se va y lo deja aquí.

Todavía no hemos hecho el yogur, ¿eh?

Madre mía, chicos, rápido.

Oye, ¿qué necesitáis? -Anabel, la salsa de yogur.

Salsa de yogur, vale. ¿Y dónde está el yogur?

Espérate. Déjame el escurridor para quitar un poco de agua.

Creo que el fallo del equipo

ha sido que hemos querido hacer todos todo,

en vez de dividir las tareas muy bien divididas.

Hemos ido como pasándonos el trabajo unos a otros.

Menos Carlos, que ha estado ahí en la parrilla plantado

y no ha habido dios que lo mueva.

Este pescado está más feo...

Dios mío, yo no me como este pescado.

¿Cómo va el equipo azul?

Oye, tengo una idea, ¿si nos piden café

se podía hacer en esta mesa con las escamas,

con las verduras, con el arroz y con el batido?

¿Podemos hacerlo todo junto a ver qué sale?

¿Lo podemos meter en la túrmix a ver qué sale de ahí?

Sudor, batido, escamas. Quiero llorar.

La mesa mágica.

Patricia, están cayendo escamas aquí,

están cayendo escamas al arroz, están cayendo a la verdura.

Organiza. Vale, vale.

Pasa, déjame a mí esto. Claro.

Es normal que la capitana no haya estado perfecta al 100%

porque es nuestra primera vez, era su primera capitanía,

que nos enfrentábamos a un reto tan complicado,

diferente a lo que hemos hecho nunca.

Es normal que se le haya ido a ella y a todos

se nos ha ido por igual.

Vamos a mover todo el pescado allí y vamos a limpiar.

Yo limpio la mesa. Madre mía.

¿Podemos organizarnos un poquito mejor

y decirle algo al destrozador de pescado?

¿Tú no hacías un sofrito para este arroz?

¡Ay, ay, ay! ¡Ay, el mojo!

Perdón, no ha sido aposta.

Voy a probarlo.

Por lo menos... está rico.

¿Está bueno por lo menos? ¡Está muy rico!

Sí, sí, va. -¿Te he manchado, Pepe?

La mano, espera. No te preocupes, me limpio yo.

Vosotros seguid cocinando, que no pasa nada.

Qué mierda es el basmati.

O sea, el arroz peor que pueden darte, tío.

Yo todo el rato lo veo duro esto, tío.

¿Qué tienes, cuatro frutas? -Claro, tío.

Vale, pues espera, remata con una naranja.

Al menos haces capicúa, ¿vale?

¿Queréis que haga agua con azúcar para la fruta?

Sí, para aliñar esto, porque si no...

El arroz lo dejo ahí. -Ve cortando la fruta

que Saúl está haciendo brochetas.

Oye, ¿no tenemos más hamburguesas?

Sí, voy yo con las hamburguesas, tranqui.

Hay que aliñar la ensalada, que no se nos olvide.

Sí, el aliño está preparado. -Ah, vale.

Cuando creáis se aliña. -Eso para lo último.

Pepón, el arroz no está hecho.

Lo he dejado ahí para que repose.

Lo que he probado estaba tierno.

Pruébalo, tío, está duro.

¿Te parece duro? -Sí, ¿no?

Yo creo que sí. Pruébalo, tío.

¿No crees, un poco? ¿Cómo lo ves?

No, está bien. -Vale, vale.

Tápalo y déjalo reposar. -Vale, venga, que repose.

Vuelco la ensalada. (RÍE)

Aquí está toda la ensalada. Vale.

Y aquí vamos a ponernos a cortar piña ya, Saúl. Aquí.

Venga, la piña. Dame la piña. -Vamos allá, está ahí.

Ahí la tienes. -Cuidado, voy con el cebollero.

Dale sin miedo, vamos allá.

Esto ya está, chicos. A ver, escuchad una cosa,

en poco más de 15 minutos llegan los comensales

y quiero que estén todas la brochetas hechas.

Quiero veros correr mucho más. Y sobre todo importante

para correr es tenerlo organizado.

Mejor separada cada fruta.

Todo eso a la hora de manipular te resta mucho tiempo.

No le quedan plátanos a Saúl.

¿Cómo no van a quedar plátanos en Canarias?

Haced el favor de organizar bien toda la mise en place

de la fruta para hacer las brochetas perfectas.

La tensión que vives aquí

en casa desde el sofá es un disfrute.

Aquí es un sufrimiento.

¡Por Dios!

Quieres que salgan las cosas,

quieres no fallarle a nadie en nada.

Y es muchísimo estrés.

El batido hay que colarlo. ¡Hay que colarlo!

Ya, que voy a colarlo. -Venga, yo te ayudo.

Sujétalo, por favor. -Sí.

Muy bien, eso también, eso de tapa.

Quiero llorar, tía. Quiero llorar.

Necesito más para poner más gambas.

Madre mía cómo está el pescado. -Este está listo.

El batido hay que colarlo.

-No pasa nada que tenga un poquito de grumo.

Un poquito de grumo dice. -Pero esto había que picarlo.

¿El qué?

¿Has puesto todos los trozos enteros de perejil?

No, pero queda muy bonito.

Oye, y esto es para 80, ¿no?

Yo estoy sudando, pero para 80 esto no da.

¡Leche de coco! ¡Necesito leche de coco!

Está oliendo a quemado.

¡Ah!

Patri, está bien. -¿Pero qué está bien, tío?

¿Tú estás viendo esto? -Pruébalo.

Fatal. Pero fatal. -¿Y esto lo has acabado?

Se estaba quemando el arroz. -¿Sal y pimienta?

Échale un poco de pimienta y creo que está rica.

¡Pimienta, pimienta! ¿La pimienta quién la tiene?

¿Quién tiene la pimienta?

Es verdad que Anabel ha currado,

pero no terminaba nada.

Yo me veía en la obligación de ir detrás y terminarlo.

Error también porque no estaba pendiente

de lo que yo había empezado. Por ejemplo como el arroz.

Lo suyo es cambiarlo a una cazuela más grande

para que se haga el arroz. -Espera, que te ayudo.

Ahí estamos. -Dale, dale, dale.

No, el quemado no. El quemado no.

Las papas ya están, están buenísimas.

Por favor, que alguien pruebe esta salsa de yogur.

¿Yerbabuena le has echado? -Perejil.

Pero le voy a echar más lima. -Échale más lima.

Esto en juliana todo. -Aliñado y listo.

A ver, ¿aquí está el postre? Es la salsa de yogur.

¿Pero tú te puedes creer que una persona que está

cocinando puede tener las comisuras de los labios

llenas del producto? No, escúchame.

¿Te gustaría que cuando vas a comer a un restaurante

esté el cocinero como chorreando?

No, pero me daría mucha confianza.

Porque diría: "Si él lo come, yo también."

¿Y que estés con las manos

removiendo el coco te encantaría?

Y este pescado mezclado también te encantaría.

Bueno, ya estás poniendo demasiadas peguitas.

Samantha, estás poniendo muchas peguitas.

Que tenéis muchas pegas. Yo no las pongo,

yo las encuentro nada más llegar.

¿Y dónde está mi postre?

Es que a mí me tienes... Ja, qué pregunta más buena.

Espérate, voy.

¡La salsa de yogur ya está!

Bien, voy a por el postre. ¿Pero dónde está?

Aquí. Ven, mira, aquí. Tráetelo.

¡Salsa de yogur lista, amigos!

Aquí estoy. ¿Eso es postre para 80?

Escúchame, no es para 80 todavía.

¿El mango? ¿Lleva mango?

Ah, el mango era para adornar me han dicho.

Bueno, primero el azúcar. Ahora voy con el mango.

Yo no sé muy bien qué estáis haciendo.

No tenéis el postre organizado. Por favor, azúcar.

¡Quedan 10 minutos para comer

y quiero que este postre esté perfecto!

Tienes toda la razón. Y no me pises, Patricia.

Perdón. Perdón, Samantha.

Venga vamos, chicos, que no queda nada.

Venga, tíos. Bibiana, ¿dónde estás, por favor?

Te echamos de menos.

¿Cómo vais por ahí? ¿Vais bien?

Bien, bien, bien. El arroz, Pepón.

El punto del arroz habría que mirarlo.

Todo esto es piña ya cortada. Me voy con el arroz.

Prepara el arroz, Pepón.

Último esprint. Venga, vamos. ¡Vamos, tíos! ¡Venga, vamos!

Venga, que queda poco. ¡Vamos!

Edu, la presa ya le podemos dar el toque.

Ahora mismo.

Venga, vamos "pallá". -Venga, venga, vamos.

El arroz, me cago en la... -Que se está quemando.

Apágalo, apágalo. Y no lo muevas.

No, lo quemado de abajo no lo muevas.

Pero no sé si está hecho, Anabel.

Lo de abajo no lo muevas.

Que no remuevas lo quemado de abajo, Patri,

que se sube el sabor.

Me he cortado de nuevo. -¿Te duele? ¡Hostia!

Señores, hacía tiempo que no veía una cocina tan caótica.

Desastre. Desastre.

El equipo azul está en lo que es el desastre padre,

como pollos sin cabeza. Es que no se centran.

No han organizado nada. es el caos total.

El equipo rojo una rayita por encima, un poquito mejor.

Pero la ensalada tienen para 4, brochetas no les llegan,

el arroz va a ser un desastre. Carne súper pasada.

Los puntos de cocción de la carne terribles.

No me gusta ponerme la chaquetilla,

¿pero nos la ponemos y que salga lo que pueda?

Por lo menos que la gente coma.

Yo me la pongo y vengo a echar una mano aquí.

Pues no perdamos tiempo, señores.

Pues hala, yo también. Vámonos.

Voy a levantarlo esto con un cajón

para que la gente entienda que son los platos.

Que a la gente hay que explicárselo todo.

Y aquí vamos a poner unas plantitas.

Ve embrochetando. -Venga, vamos.

Lo he apagado, pero apesta a quemado que "paqué".

No muevas lo de abajo. -No, no, no.

Ahora déjalo que repose, y que sea lo que sea.

¿Cuánto le falta a esto?

-Échale más caldo, échale más agua.

Echarle agua. -Ya está.

El arroz ya está. -Déjalo reposar.

Cómo me gusta ponerme la chaquetilla en la playa.

No os lo imagináis.

Vamos a organizar esto ya de una vez.

Cuando los jueces se pusieron las chaquetillas pues mal.

Dije: "Dios mío la que nos va a tocar."

¿Cuántas brochetas tengo? Doce.

¿Hasta 80 me faltan...? Tres.

¿Quién se puso al principio con las brochetas?

Anabel Alonso. Anabel Alonso.

Y qué pasó, hiciste 20, te cansaste y lo dejaste.

Cómo lo sabes, me aburrí. Vale, fenomenal.

Le va a caer una, tía. -Sí.

Tú eres muy limpia trabajando. Espera, ya, todo a su orden.

¿No tienes una jarrita en vez de hacerlo uno por uno?

Hay que pensar en la productividad

a la hora de trabajar.

Si este pescado está sin desescamar.

Sí, es que no está limpio.

No llega el pescado para 80 ni en broma.

Equipo rojo, cuando el jurado entra con chaquetilla malo.

Vamos bien. Esto no se puede sacar, ¿eh?

¿Cómo que no? Como que está crudo.

Pues lleva cociendo más de 20 minutos.

Llevará cociendo todo lo que me digas, Pepón.

Pero vamos a poner una olla y a cocerlo otra vez.

Porque si no está para servirlo no lo sacamos. Lo repetimos.

Pensaba que cuando dejara el arroz reposar

pues se engordaría un poco y se le quitaría la dureza,

que es lo que suele pasar con cualquier tipo de arroz

que no sea el basmati. Y resulta que no.

¿Qué quieres, que cozamos esto o que empecemos un plato nuevo?

Mira, te voy a sacar de dudas, que eso es muy fácil.

Vale, venga, no pasa nada. Lo volvemos a hacer, Pepón.

Lo volvemos a hacer. Venga, al lío.

Madre mía, de verdad, he perdido toda la prueba

intentando sacar un plato que no iba a ninguna parte.

Y eso ha sido el error.

Ha sido un error total.

Venga, vamos, equipo. Lo que más me cabrea

es decíroslo cinco veces y que no me hagáis caso, ¿eh?

Eso lo podíamos tener hecho hace una hora, vamos.

Lo siento, José. -Venga, ya está.

Pepón, no te preocupes.

A Pepón le ha pegado un bajón.

Pero le ha pegado un bajón a él como me hubiera dado a mí,

como le hubiera dado a cualquiera. Pero le he dicho:

"Aquí bloqueados no hacemos nada."

Venga, no pasa nada. Venga, "parriba".

Silvia, ensalada en tres, dos, uno...

Ya está la ensalada aliñada y todo.

Más ensalada. ¿Más ensalada?

Mete más ensalada. Aprovecha que aún no ha llegado.

Y cebollero... taca, taca. Y le metemos caña, va.

Qué pena de gamba roja, madre mía.

Joder.

¿Y el mango cómo lo ponemos? -En trocitos pequeños.

Unos trocitos para decorar, sí. Por lo menos encima del vaso.

Con esto no tenemos ni para empezar.

¿Tenemos para hacer más? Colócame los vasos ahí.

No te quedes parada. Quiero esto despejado ya.

Porque van a venir y tenemos que tener lo que tengamos.

Y tienen que tener un espacio limpio para comer.

Me gustan las gambitas poco hechas, ¿vale?

No estás, ¿eh? Demasiado tiempo en el fuego.

Mira, por lo menos pueden comer papas.

Es lo único que está comestible de lo que habéis hecho.

¿Lo único, Pepe? -Gracias.

Ah, ¿que te pones la medallita?

¿Del desastre no tienes nada que ver? De la papa sí.

También, pónmela. Pero ponme las dos.

Luego te pondré una papa aquí colgada para recordártelo.

¿Cuántas llevas?

Uf, todos los palillos que había.

¿Cómo vamos con las brochetas de fruta?

¿Las habéis contado o no? No, no.

He puesto todas las que había, todos los palillos.

Hay que contar el palito antes.

Qué venía en una bolsa, ¿no? Sí.

Pues empieza a contar, Silvia. Vamos, rápido.

Comensales, muchísimas gracias por aceptar nuestra invitación.

Sé que el windsurf y el kitesurf

son vuestras grandes pasiones.

Así que espero que este día sirva como homenaje

para todos los aficionados a estos dos deportes

y en general a todos los amantes del mar.

Espero que nuestros aspirantes

hayan sabido enfrentarse al cocinado

con la misma valentía con la que vosotros

os enfrentáis al viento y a las olas.

Bienvenidos.

(Aplausos)

Equipo azul, esto es un verdadero desastre.

Los comensales están entrando ya a por la comida.

¿Tenemos algo?

Sí, tenemos muchas ganas de atenderles.

Tenéis muchas ganas de atenderles.

Míralos, están muertos de hambre tú. Míralos.

Ahí, venga, vamos.

Muy buenas, caballero. ¿Cómo estamos?

Vais a comer un secreto que lo vais a flipar.

Me voy a poner aquí al lío

porque si no la cosa está difícil.

Hola, qué tal. ¿Cómo estamos?

Ya estamos aquí, el mercadillo de verano.

Producto bueno de calidad de la tierra.

Hay salsa mojo rojo y dos tipos de barbacoa,

uno un poquito más picante que la otra.

Capitán, ¿podemos empezar el servicio?

Podemos empezar el servicio, sí.

Adelante. Muy bien. ¿Qué querrán?

¿Un entrecot? -Y una hamburguesita.

¿La salsa te la quieres servir tú?

Sí. -Ponte la salsa.

Perfecto, caballero, muy bien. -Esto está teniendo un éxito.

Y todo gratis, todo gratis.

Échame un poquito de todo para probar.

¿Un poquito de todo qué es? -De carne.

Butifarrita, de la tierra.

Ha pasado antes un tío por la playa

con una colgando igual que esta.

Esto es un menú mucho más elaborado, sofisticado.

Requiere más creatividad, tiempo, paciencia, maña,

soltura, "savoir fuá", todas esas cosas.

Vamos a darle un último toque para que esté calentito

y os la servimos. Os vais a chupar los dedos.

¿Os gusta el pescado? Mierda.

¿Os gusta la gamba con batido de coco?

Es una nueva técnica. Han desarrollado dos técnicas.

Es que es mi primer día.

Pepe, perdón, me he puesto nerviosa.

Vamos a servir, que estos señores vienen a comer.

Un poquito de langostinos.

Y... y... -Y arrocito.

Y un poco de arroz, sí. -Venga.

Arrocito por aquí.

¡Pepón, cuando esté el arroz me avisas!

Por supuesto, señor. -Muy bien.

El arroz sale en 5 minutitos.

Es el segundo arroz que hago.

Ya me ha tirado otro a la basura, con lo cual...

¿Entrecot hecho o al punto?

Al punto, perfecto.

Si faltan entrecots tengo ahí. -No, vamos bien.

Si la quieren hecha tenemos una ternera de diez.

Hay una ternera diez que nos está cortando

este chaval que acaba de empezar.

Sí, ¿empezar a cocinar dices? No, a cortar.

Está saliendo el entrecot bien hecho.

Sí, hechísimo, ya te digo. El entrecot está muy hecho.

Es que aquí en Canarias parece que gusta la carne hecha.

Ensalada. -Buenísimas, ¿eh?

Las papas están...

Yo soy canaria y tienen buena pinta.

La tiene. Sofocón. Que nadie se quede con hambre.

A ver, parrillero, a ver si se nos va a pasar el pescado.

Vamos a darle la vuelta a esto.

¡Venga, la gamba roja de Denia! ¡Ensalada buenísima!

Huy, madre mía, he cogido sólo lombarda.

Que es muy bonita de color, pero claro... unas variedades.

¿El emplatado qué os parece?

Eso es. Venga, vamos, vamos.

Samantha, por favor, venga usted aquí.

Tú te sueles encargar de los postres.

No sé si estos son los vasos vacíos que vienen de vuelta

o son los que están sirviendo.

La guarrada mayor que he visto en "MasterChef".

Mira, verás lo que ha pasado. ¿Esto ha venido de vuelta?

No, esto es para que vean la textura.

¿Sabes el vino con la lágrima? Esto es igual con el batido.

Que vean que es cremosidad. Lo verán ustedes, manual.

Todo manual. Yo esto no me lo tomo.

Intenta limpiarlo, no parece serio.

Exacto, límpialo un poquito que al menos se vea intención.

Esto, por favor... Fuera. Ahí está.

Venga, seguimos vendiendo. A ver, ¿qué quieren ustedes?

No te quedes con hambre, que no te falte de nada.

Anabel, limpia todos los vasos, no uno.

Que empiezas las cosas, pero no las acabas.

Te he visto, ya te tengo pillado el truco.

Vamos, aspirantes. Siguen llegando comensales.

Sí que viene peña, colega.

Venga, caballero. Ha habido un momento

de empezar a mirar gente, como cuando estás mirando

a esos videojuegos que estás luchando contra zombis

y no se acaban los zombis...

Pues nunca se acaban los comensales de "MasterChef".

Hamburguesa, perfecto. Este es el plato combinado

que está teniendo más éxito. Vamos allá.

Por aquí bien salseadito.

¿Sal escamada va bien? Esto es para mantener...

...el PH del mar, que salís del mar, ¿no?

A ver, ¿quién quiere un poquito de ensalada?

Algo para bajar. Oye, veo que se os va a acabar

la ensalada... Porque Pepón está mirando

el arroz como si fuese una aparición de la Virgen.

Sería más inteligente que vaya preparando ensalada.

Está como si lo acabara de echar. -Pepón, vente a preparar ensalada.

El arroz ya se va haciendo, tranquilo.

Silvia, hay que hacer cosas para ensalada.

Hay que cortar pepino... -El arroz se va haciendo.

Llegan comensales. Tenemos que seguir haciendo

elaboraciones: más gambas, más pescado, más de todo.

¡Más pescados a la parrilla, Patricia, por favor!

Vamos con ello. Venga, dale, dale...

(CANTA) #Dame más ensalada, yo quiero más ensalada...#

(CANTA) #Me gusta la ensalada, cómo baja la ensalada...#

Se está viniendo un poco arriba, cuidado.

Una brocheta.

Y el batido de coco con mango está buenísimo.

Un poquito, un poquito, un poquito.

Ahí está, un poquito. ¡Un poquito!

La salsa Silvia Abril. No puede estar mala.

Esta mujer no hace nada mal.

Tenemos rojito... -EL arroz están acabándolo.

Baute, te reclaman. Dale un beso a la señora.

¡En la boca, en la boca! -Yo le canto a las gambas

y a los pescados. -Cántale un tema.

(CANTA) #Sabes que estoy colgando en tus manos...#

Hermosa, venga, mi niña.

Buenas tardes. ¿Cómo va por aquí la cosa?

Bien. ¿Me dejas sentarme a tu lado?

Por supuesto. No todos los días

se puede sentar una al lado de todo un campeón del surf.

Bueno, cuéntame. ¿Qué menú has elegido?

Me he inclinado por el equipo rojo y por la carne.

No está mal, pero un tanto hecha para mi gusto.

Un pelín seca. El mojo picón ayuda a que deslice.

¿Por qué no te has servido arroz? Eh... Brilla por su ausencia.

No había. Anda, ¿no han hecho el arroz?

¿"Ande andará"? Bueno, Gisela...

Decacampeona del mundo de Kitesurf. Madre mía.

Y, además, has elegido el menú

del equipo azul. ¿Cómo está? Poco hecho.

¿Poco hecho? Poco hecho, sí.

Y el corte del pescado, ¿qué tal? ¿Cómo creen que han tratado...?

Más o menos... Regular.

¿Qué tal el arroz?

Has cogido pescado, ¿no? -Sí, pero el arroz quemado.

¿Sí? -Un fondito un poco extraño.

Yo le daría un golpe de mantequilla para quitarle

esa crudeza... Sí, chef.

¿Dónde está la cuchara? Mientras tanto voy al otro equipo

y voy a ver si les sobra arroz.

¿Está bien ya? Sí, está bien de punto.

Como se nota que ha estado Jordi aquí ayudándote. Ya fuera.

Amiguete, ¿cómo andáis de arroz? ¿Sobra algo por aquí?

Eh... Míralo allí. Tienes el arroz allí.

¿Quieres llevarte algo? Cógete un plato bueno.

Arroz...

Nos va a salvar el pellejo esto.

Eso es, fenomenal. Me lo llevo.

¿Brochetas de pescado no quieren ustedes? Buenísimas.

Jordi, ¿quieres que te cocinemos un poco más de arroz?

Lo que quiero es que no tenga sabor a chamusquina. Para ti.

Huele a quemado esto... Huele, sabe...

Has cogido del de abajo, Jordi.

Para ti, te lo regalo. Está malo a rabiar.

Bueno, se quemó un poco el ajo, pero se podía comer.

El olor solo. Yo no lo serviría.

Si esto te lo dan en un restaurante, ¿qué haces?

Lo devuelvo. Vale, ya está. Eso he hecho yo.

Eso quería oír. Ya está.

Quizá no tenía que haber servido el arroz.

Es verdad que sabía a quemado, pero se podía comer.

He pensado que como no teníamos pescado suficiente,

he dicho: "Aunque no esté en su mejor momento,

que coman algo de arroz".

EL arroz se ha quemado, ya está.

Es que estaba en todo. No puedo estar en el arroz,

en el pescado... Y se me ha quemado. Fatal, tío.

Es que solo de pensar la que nos va a caer...

Hola, Rober. Hola, Eva.

Te tengo que dar las gracias

por acogernos en este paraje que es una maravilla.

Ya ves, es fantástico esto. Veo que has elegido

el menú del equipo rojo. Carne, soy más carnívoro.

¿Y qué tal? El mojo picón se quedó en mojo.

Le faltó el picón. Anda...

Un poquito del picón, que es lo que le hubiese dado

un poco más de gracia. Ya está el arroz.

¡Gracias, Pepón! -¡Hombre, qué bien!

Con el pesto y con el queso majorero.

Venga, un poco de arroz por aquí. Tenemos salsa barbacoa.

¡Aquí tenemos la brocheta! Mojo rojo...

A ver, ¿quién quiere un poquito de arroz?

Que no me entere yo que alguien se queda sin arroz

con lo que ha costado salir. -Con mojo para las chicas.

¡Y besos de este chulazo! ¿Quieres un besito?

Dale un besito, por favor. -Claro que sí.

Ya verás que rico está. Mejor que los besitos.

A ver, tenemos brochetas, chulazos, gamba, aerodinámicas...

Tenemos de todo. ¿Qué queréis?

Arroz. Ponle arroz a este caballero.

Ponle arroz aquí.

El arroz está bueno, ¿verdad? -Muy bueno.

¡Pepón, el arroz está bueno! ¡Venga! ¡Ese arrocero bueno!

Bienvenida a este paraíso. Estoy encantada, es un paraíso.

¡Y qué gastronomía! ¿Qué menú ha elegido de los dos?

Elegí pescado. Estamos en una zona de pescado,

y he elegido un pescado muy rico, con unas papas arrugás,

como se hacen en Canarias. Porque esto es muy importante.

Es importante, es típico de aquí. Quizás las gambas estaban

un poco más irregulares: unas más y otras menos hechas,

pero en general se puede decir que van progresando.

Gracias, Marcial. A ustedes.

Nos veremos, ¿eh? Aquí los esperamos.

Capitán, le hemos dado un poco la vuelta a esto.

Que se quede alguien rematando, los que quieran repetir...

Y el resto, parados no. Cocina limpia.

Vale. Saúl, Edu, apagamos parrilla, dejamos ahí.

Limpiamos cocina, ¿vale?

Saúl, muy bien, tío. Has salvado lo más complicado.

Necesitaremos ayuda para las brochetas.

¡Vamos, equipo! -Lo siento, de verdad.

Yo estoy con un disgustazo... -Que no, que no.

No pasa nada. Mi principal reto como capitán

era que todo el mundo comiera.

Eso... lo hemos cumplido, por lo tanto, ahí...

Estoy encantado.

Capitana, vamos recogiendo la cocina,

la vamos dejando perfecta... Venga, vamos a acabarlo.

Escucha, hay que limpiar toda esa mesa, ¿vale?

Por favor, tiene que quedar limpia. Como si no se hubiese cocinado.

¿Cómo va la cosa por aquí? Vaya guarrada.

Me da asco a mí. Esperaba mejores resultados.

Nos pilla tan de nuevas...

(RESOPLA) Creo que ninguno

estamos preparados para ser capitán en el primer programa.

Para "MasterChef" es un orgullo poder hacer una prueba

en un paraíso como Fuerteventura. Espero que, a pesar de los errores,

hayáis disfrutado de la experiencia.

Muchísimas gracias por todo y hasta siempre.

Reconozco que hacía mucho tiempo que no estaba tan enfadado.

Lo digo en serio. Qué desastre de cocinado.

Los dos equipos lo han hecho igual de mal, ¿eh?

Es que han cometido errores de primero de Cocina. Alucino.

Creo que no nos queda otra que darles una buena lección.

Este es un zasca muy merecido. De los más merecidos

de los últimos tiempos. Estoy totalmente de acuerdo.

Pues yo lo tengo clarísimo, así que...

Es la única solución. A ver si aprenden la lección.

Sí, así se les va a quitar... Pensaban que esto era de potitos

y de tonterías... Sí.

Buenas.

Señores, unos regalos... ¿Esto qué es?

¡Noo! -¿Qué es?

¿Por qué reparte manteles negros? Regalos para todos.

Noo... -Ay, gracias. ¿Por qué dicen "no"?

Regalitos para todos. ¿Bien? Sí.

¿Lo negro es malo? -Para los eliminados.

Mira, y a ellos también. -A ellos también.

Señores, unos regalos.

Pepón. Era un mensaje muy claro.

Ya no vienen con la chaqueta puesta,

vienen con mandiles negros. Hay problemas, señores.

Y este es el de Bibi, que no te ha servido de amuleto.

Yo no tengo. -Es que vosotros os salváis.

Nosotros vamos a eliminación. Me sabe mal por Bibiana,

porque no ha podido defender aquí el pabellón.

Y por mi culpa se ha ganado un delantal negro.

Al verme con los delantales, me ha dolido más

el de Bibiana que el mío.

Aspirantes, enhorabuena. ¿Sí?

Habéis conseguido hacer historia en "MasterChef".

Ha sido el estreno de exteriores más desastroso

de todas las ediciones. ¡Bieeen!

¿Te alegras, Anabel? ¡Sí! En algo tendremos que ser

los mejores. No sé si sois conscientes,

pero esta semana uno de vosotros abandonará las cocinas

de "MasterChef". ¿Eres consciente de ello?

Claro que sí. Me sorprende...

No, soy positiva. Hay otra oportunidad.

Anabel, una cosa es ser positiva y otra es

no tomarse en serio la competición. No, estás equivocado.

Me la tomo muy en serio. ¿Por qué te crees que casi me da

una liposucción? Uy, una lipotimia.

Bueno, aspirantes, este desastre solo puede tener una consecuencia

que es delantales negros para todos y los dos equipos directos

a la prueba de eliminación.

Todos menos dos. Ah, bueno, menos dos.

Equipo rojo, a vuestro cocinado le ha faltado

pasión y organización.

No habéis tenido un capitán que saque esa garra,

esa ambición, para ganar y para sacarlo todo perfecto.

Jose, te ha faltado liderazgo hasta en los pequeños detalles.

Sabías que el arroz estaba duro, no estaba para servir,

y nos valía, lo habríamos sacado. Y un buen capitán

tiene que ver lo que está bien, ser detallista, organizado,

y lo que no está bien, no servirlo.

Como Pepón te ha dicho que estaba bien, te ha valido

y no has sabido imponerte, analizarlo, y ver que ese arroz

no estaba para servir.

Es verdad que el punto de cocción tan responsable es Pepón como yo

de ese momento no pararlo como capitán y decirle:

"Pepón, vamos a empezar de nuevo".

A pesar de este desastre, hay dos aspirantes

del equipo rojo que no merecen pagar por los errores

de su equipo, dos aspirantes que se han dejado

la piel, algunos literalmente,

y que han hecho gran parte del trabajo del equipo.

Esos aspirantes son Edu... y Silvia.

¡Bien, chicos!

He tenido una mezcla de sensaciones de "qué bien,

pero me sabe mal por mis compañeros".

Hubiera preferido que nos hubiéramos salvado todos.

Equipo rojo, ¿veis justo el veredicto?

Yo, como capitán, lo veo totalmente justo.

Lo que más me preocupaba en la prueba era la parrilla

y la carne, y ahí Edu nos ha salvado.

Y Silvia, con el tema de salsas, ensaladas...,

también ha estado a la altura. Me alegro que al menos

haya dos miembros de mi equipo que se salve

de la prueba de eliminación. Y Pepón, Saúl y yo

iremos a la última prueba con Bibiana, la pobre,

que no ha podido defenderse, y espero que nos perdone.

Pero lo veo justo y estoy de acuerdo.

Silvia, Edu... ¿Estáis de acuerdo?

Hombre, cuando piensas en equipo es duro saber que los compañeros

se van a la prueba de eliminación.

Es un alivio grandioso, pero yo he estado pensando

en el equipo, en ningún momento he hecho la prueba pensando

en individual. Lo he hecho lo mejor posible

para el beneficio del equipo, no para un beneficio propio.

Por eso lo has hecho tan bien, porque has pensado en el equipo.

Pero si analizamos uno a uno... Por ejemplo,

Pepón ha estado pesimista... Para ganar hay que creérselo.

Para hacer un buen trabajo uno tiene que apostar

por uno mismo. Lo he aprendido perfectamente.

La próxima vez que me des alguna idea, voy a por ella a tope.

Ya he aprendido la lección con el basmati, vamos.

No me vuelve a pasar. Pero, desde luego,

intentar aprender y tirar hacia adelante

en el concurso. No me quiero ir la primera semana,

en el primer programa.

Edu, Silvia... De vosotros dos hay un aspirante que ha sido

el mejor de la prueba de hoy.

Y es aspirante es...

Edu.

Es un gusto que se reconozca tu trabajo. Muy contento.

Venía con mucha ilusión y con muchas ganas de currar.

He hecho lo que he podido

y parece ser que me ha salvado.

Edu, enhorabuena. Gracias.

Quiero que sepas que tendrás una misión muy importante

en la prueba de eliminación. No sé si darte las gracias.

Ya me huelo algo chungo.

Un marrón, vamos.

Bueno, equipo azul... Vosotros vais todos en bloque

a la prueba de eliminación. Patricia, capitana, ¿qué opinas?

Muy justo. A mí me cuesta encontrar

al peor de todos. Creo que no sabría quién elegir.

Sin embargo, Pepe, creo que hemos hecho

un gran trabajo en equipo... Sí, es verdad.

Lo habéis hecho todo mal, habéis estado todos unidos.

Corríais como pollo sin cabeza. Quemar el arroz, hacer la parrilla,

hacer las gambas, de la organización caótica

todos solamente en una mesa apiñados a ver

quién era el más guarro...

Me he sentido triste, culpable, mala capitana...

Quizá, a lo mejor, si vuelvo a ser capitana,

me organizaría mejor.

A lo mejor me pondría un poco más dura.

El rey de la parrilla... Tengo que decir que fue complicado

porque estoy acostumbrado a una parrilla

donde tengo cuatro niveles y voy variando.

Bueno, para la próxima pídemelo y te traigo una de cuatro niveles.

Vale, vale. Nivel de quemado uno,

nivele de quemado dos... Los niveles de quemado que quieras.

Vergonzoso. Hemos sido un desastre

y hemos hecho historia.

Mala, pero hemos hecho.

Anabel, no voy a hablar de tu batido, fíjate.

Pues creo que merece un apartado.

Sí, totalmente de acuerdo.

Hay que saber encajar los golpes.

A ver qué pasa en la prueba de eliminación.

Le tengo respeto, ¿eh? La verdad.

Equipo azul, equipo rojo... Espero que os pongáis las pilas

porque pos recuerdo que uno de vosotros

abandonará esta noche las cocinas de "MasterChef".

Me siento responsable. Soy la capitana

y si hubiera organizado mejor probablemente se habría salvado

alguien de mi equipo.

O incluso a lo mejor yo.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza... y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más. Este verano campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

Nuestros aspirantes regresan a estas cocinas

después de un viaje espectacular a una de las islas más maravillosas

del archipiélago canario: Fuerteventura.

Madre mía... Qué serios están, por favor.

Pero también después de vivir su primer cocinado en equipo,

algo a lo que, claro, no están acostumbrados,

y eso se ha notado.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas.

Edu, Silvia... Los delantales blancos que lleváis

os aseguran la permanencia en estas cocinas

al menos una semana más, así que vais a ver

la prueba de eliminación desde la galería.

Edu, tú vas a tener que esperar un poco para estrenarla,

así que vente aquí a mi vera. Silvia, tú puedes subir.

Esto en "MasterChef" no suele acabar bien.

Bueno, ¿tan malo es estar a mi vera?

No, no... Pero me dais miedo. Me dais miedo en general.

Bien que haces.

Uy, no. Esta es muy alta. Uy, no. Esta es muy baja.

Uy, esta está caliente. Uy, esta está fría.

Ya paro, ya paro.

Bueno, antes de nada, Bibiana no pudiste estar

en la prueba por equipos porque estabas malita.

¿Te encuentras mejor? Sí, me encuentro mejor,

pero quiero dar las gracias a Jose Corbacho por elegirme.

Había una película maravillosa que se llamaba "Choose Me".

Se la dedico. Así que... Amor, un beso enorme.

Pues aprovecho su agradecimiento para pedirle perdón

por no haberla salvado, que hubiera sido lo suyo.

No, hombre. Que Dios me libre. -Te queda bien el negro, Bibiana.

Un negro siempre queda bien.

Vengo con mucho ánimo. He pensado que los cuchillos

valen para más cosas. Hay una película,

"¿Qué le pasa a Helen?", de Shelley Winters,

y cuando la cosa se complicaba ella mataba mucho.

Por eliminación, puede que me salve de la prueba.

Bueno, aspirantes en general, vaya manera de estrenaros

en la prueba por equipos, ¿eh? Habéis protagonizado

el peor debut en exteriores de la historia de "MasterChef".

Patricia, ¿cómo tienes ese dedito? Pues muy hinchado.

La espina atravesó la articulación. He estado probando

y puedo hacer muy poca cosa, entonces...

Y hoy se tiene que ir uno. Bueno, a ver qué tal terminamos

la noche. Esperemos que solo sea con un aspirante menos,

y no con dedos de menos.

Eso consuela, Eva. Gracias.

Estoy de los nervios. Me va a dar algo.

Se me están aumentando las pulsaciones, la tensión...

Mi consuelo es que mis compañeros están igual.

Aspirantes, como bien ha dicho Eva, venís de disputar

vuestra primera prueba por equipos.

Y, una cosa ha quedado clara: no os esperabais

que fuera tan duro.

Los que sois actores estáis acostumbrados a trabajar

con mucha gente. En el mundo del deporte,

aunque haya deportistas que se suban al podido solos,

como el caso de Saúl, todos cuentan detrás

con un equipo de profesionales que les ayudan a lograr sus metas.

En un restaurante, igual. Lo más importante

en una cocina profesional es apoyarte en tus compañeros

para que todo salga de diez. Aspirantes, en el último reto

de la noche vais a trabajar por parejas,

para que sigáis profundizando en el concepto de compañerismo

en la cocina. Y las parejas, como veis,

ya están hechas. Bibiana, ¿contenta con tu pareja?

Mucho. Aparte de lo que se ve, también por otra cosa.

Es un hombre que tiene disciplina, yo soy una mujer muy anárquica.

Me parece que vamos a crear buena fusión.

Seguro que nos va bien.

Ahora que ya sabéis con quién vais a cocinar,

toca saber qué es lo que vais a cocinar.

Por favor, que no sea pescado.

Ay, Dios mío. -Ahí hay una persona, ¿eh?

¿Sabéis cocinar caza? Pues hay zorra.

¿Qué dice?

¡Lo sabía! Pescado.

Jo, de verdad te lo digo. -No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

Pescadilla, lubina, besugo, dorada, jurel o chicharro,

rape, lenguado y rodaballo. Rape.

Si podemos elegir... O la dorada.

El besugo es más rico.

Yo he limpiado lubina y la he hecho.

Edu, tú fuiste el mejor en la prueba por equipo

y por eso tiene una ventaja: decidir el pescado

que va a cocinar cada pareja.

Ah... -Madre mía, Edu.

¡Edu, por Dios! -Ay, Edu, pobre.

Puedes hacerlo estratégicamente poniendo en la cuerda floja

a los rivales que consideras más fuerte

o guiarte por otros criterios. Por semejanza, Edu.

¿Quién se parece a quién?

Edu, como estás viendo hay pescado más grandes

y más pequeños, pero solo una pieza de cada uno.

Significa que cada pareja tendrá que compartir

el pescado que tú le asignes. Uno por pareja.

Yo no voy a ser quien decida. Vosotros lo habéis decidido

colocándolo en este orden. Tú sabrás.

Es tu responsabilidad, Edu. Este pescado es para vosotros.

Es muy majete, está fresquito... Pescadilla para Usun y Juan.

No quiero que os vaya mal a ninguno. Este pescado...

Déjalo ahí. Lubina para Jose y Patricia.

Le brillan los ojos. ¿A Jose?

Nos brillan a los dos.

Pepón, Anabel... Este besuguito para los dos.

Muy bien. -Que os vaya muy bien,

os deseo lo mejor. -Gracias, cariño.

Guau, qué bonito. -Esto es para que hagáis

un platazo los dos. -Gracias, cariño.

Muchas gracias. -Mucha suerte.

Es dorada. -Me encanta, dorada a la sal.

No. -En el horno. Con una salsa...

Eso lo hace mi sobrino de siete años.

Ahora tenemos la pieza más chiquitita de todas...

¿Seguirás el orden? Pues mira, viniendo para acá

he visto este pequeñito, y voy a hacer así, no por nada,

sino porque todos eran de un tamaño muy grande

y voy a igualar el tamaño... Tu estrategia es

ayudarles a todos. A todos, a todos.

No quieres tener enemigos, ¿eh? Nunca. Eso nunca.

Ni en el infierno.

Un pescado muy sabroso, un rape bien bueno,

para que hagáis un platazo. -Muchas gracias.

Lo ha hecho muy bien. Porque como había un pescado

que era muy chiquitito, le ha dado penita

y ha dicho que cómo le va a dar a la última pareja,

con lo grande que es, un pescado tan chico.

De momento, el que está salvado y puede ver la prueba

de eliminación desde la galería eres tú, así que Silvia te espera.

Voy para arriba, hija. Tírame la trenza.

Suerte chicos.

Cuando han subido Silvia y Edu arriba...

Envidia total.

Pero bueno, ya llegará el momento de cargárselos.

Qué pena, esto no puede ser, que se va hoy uno...

Aspirantes, tenéis 40 minutos para luciros con el pescado

que os ha asignado Edu y hacer vuestro mejor plato.

Demostrad que sois capaces de trabajar en pareja,

compartiendo equitativamente el pescado

y que sabéis aprovechar los alimentos.

Porque, atención, cada aspirante hará su propio plato

y la cata será individual.

Es decir, que sois pareja para compartir solo el pescado.

Ah, no cocinamos juntos... -No me lo puedo creer.

Se parte el pescado. -A ver, yo tengo un problema.

Yo no puedo limpiar el pescado. Bueno, tienes un compañero

que te puede echar una mano en eso. Yo te lo limpio.

Pero tu plato lo cocinarás tú.

Como os veo algo perdidos, ha venido un gran amigo

de este programa para ayudaros con sus consejos.

Es uno de los mejores cocineros del mundo

y un gran maestro en pescados. Desde el Akelarre en San Sebastián

con tres Estrellas Michelin, el maestro Pedro Subijana.

La verdad es que cuando ha entrado me ha dado una alegría...

Primero, porque he tenido la suerte de visitar su casa, el Akelarre;

y luego, él es un amor.

Siempre pienso que de mayor me encantaría ser como él.

Buenas noches, Pedro. Muchas gracias por venir

una vez más a "MasterChef", en este caso la edición Celebrity.

Nuestros aspirantes tienen que cocinar con pescado,

y cada pareja tiene que compartir la pieza que tiene.

¿Cómo pueden aprovechar al máximo el producto que les ha tocado?

Tienen de todo: pescadilla, lubina, dorada...

De todo lo mejor, ¿no? De todo lo mejor.

¿Sabéis cuál es el mejor pescado que hay?

El que menos tiempo lleva fuera del agua.

Ese es el mejor. ¿Cómo lo pueden aprovechar?

Lo primero que hay que saber es anatomía de pescados.

Siempre digo que hay que tratarlo con pinzas

porque es sumamente delicado, tanto a la hora de despiezarlo

como a la hora de cocinarlo.

A la hora de cocinar, el pescado tiene que, casi casi,

tocar el calor, la fuente de cocción

que se le ponga, porque tiene que quedar jugoso.

Si un pescado se queda seco, se acabó.

Y luego ya cuestiones de gustos, acompañamientos...

No ponerle demasiados ingredientes que tengan mucha potencia

y al final pierdas... Por ejemplo, la merluza

es un pescado muy ligerito. No des tantas pistas.

Te estás pasando. A ver si saben hacer algo.

Bueno, aspirantes, espero que hayáis tomado buena nota

de lo que acaba de contar don Pedro Subijana.

Os recuerdo que uno de vosotros dejará estas cocinas

al final de la noche, y que el mejor tendrá una ventaja

en el siguiente reto.

Además de los 40 minutos para cocinar, tenéis tres más

para entrar en el supermercado y coger el resto de ingredientes

para vuestra elaboración, ¿entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef! Y el tiempo para entrar

en el supermercado comienza en tres, dos, uno... ¡Ya!

Vamos, chicos. Venga, venga.

¡Vinito blanco!

Ajo no veo. Hay ajo por ahí, ¿chicos?

Perdón, perdón...

Espera... A ver un poco de organización

en el supermercado, que no somos 50.

Paso. -Que no veo sin gafas.

Por Dios, qué estrés. A ver, un momento.

Mi consejo es que hoy especialmente reviséis muy bien la cesta.

(EDU) No os dejéis nada, ¿eh?

¿Ya?

Voy a hacer una receta muy sencilla.

Saca las tijeras para cortarle las aletas.

El azúcar, mierda. Azúcar... -Qué nervios, nena.

Diez, nueve, ocho... ¿El azúcar, Eva?

Siete, seis, cinco, cuatro... Por favor, me falta azúcar.

Tres, dos, uno... Nos vamos a cocinas ya.

Ay, mamá. -¿Dónde está el azúcar?

Los básicos están en tu puesto de cocina.

Ah, vale.

Y yo buscando el azúcar como una loca.

¿Te lo limpio allí? -Donde quieras.

Y dime si te ayudo en algo. -No, tranquila.

Ahí lo tiene, cógelo. Y esto se guarda.

Limpia bien la escaba, ¿eh? -Ya casi está listo.

Así, ¿te parece bien? -Me parece bien.

Pedro, pescado tienen que hacer nuestros concursantes.

Lo que pasa es que no saben una cosa: que somos un poco malos.

Sí, tiene trampa esto hoy.

Primero tienen que compartir el pescado.

Lo que no saben es que tienen que hacer tres platos.

Depende mucho el primer aprovechamiento...

Muchas gracias. Cuando les digamos:

hazme un segundo plato y digan "¿De dónde? No tengo".

Y ahí viene el caos. Si lo has cortado mal o destrozado

ya no te queda...

Pero lo peor es que van a hacer un tercero.

¿Lo has sacado todo? -Yo creo que ya, reina.

Esta es la gracia de la prueba, que se lo hemos recalcado

varias veces: el aprovechamiento del producto.

Este hueso te va a valer a ti, ¿eh? Te va a venir bien.

Mira Corbacho qué bien lo está cortando.

Sí, este se ve que ha estado entre cocineros.

Me veo como las yakuza, cortándome dedos.

Hala, bien de sal.

Cuidado con el dedo. -Jose, ¿cómo vas?

¿Crees que puedo hacer algo yo? -No, ya está. Te paso el lomo.

¿Seguro? -Sí, sí.

Toma, cariño. -Eres un sol.

Venga, te lo dejo aquí. -Sí, por favor.

Gracias, Jose. -Con Patricia me he portado bien,

aparte de porque en otra vida me hubiera encantado

formar una familia con ella...

Porque es que ha salido de la prueba de exteriores

muy perjudicada. Yo vi como le sacaban

la espina... No te imagina cómo le hacía así.

Te daba cosa verlo. Y tenía el dedo así.

Está con antibióticos y todo.

Voy a intentar hacer un pastelito de verduras

que me sale muy rico y será el acompañamiento

de una lubina a la plancha. A ver si me da tiempo.

Voy a luchar como una campeona aunque tenga un dedo menos.

(CANTA) #Tengo millones de estrellas,

#tengo la luna y el sol.# -¡Esa Bibi!

(CANTA) #Y la luz de tu mirada, y la luz de tu mirada

#dentro de mi corazón.#

Aprovechamiento... ¿Qué tendrás que hacer

para sacarle partido? ¿Freír espinas?

Hay que aprovechar todo, desde las espinas, los dientes...

pasando por las pieles, si las van a quitar.

Y luego, evidentemente, para mí es sumamente importante

que no haya ni una escama en el plato de después,

porque mira que es desagradable tropezarse con una escama,

y no te digo ya una espina.

No voy a probar el pescado el resto de mi vida.

Le tengo un asco ya que no puedo con él.

Tiene tripas, espinas... Tiene cosas que no me vienen bien

como persona, ¿sabes?

Anabel... -Besugo a la bilbaína,

es lo que voy a intentar hacer, me encanta,

pero nunca lo he hecho, esa es la verdad.

Así que veremos qué.

Cuando iba para allá, he visto que el besugo te miraba

y te decía: "¿Qué haces?". -"Es amiga mía".

(CANTA) #Jesucristo Superstar...#

Muchas veces en casa dicen: "Ay, es que un pescado...

No tengo ideas para hacer pescado". El gran problema es que la gente

no está acostumbrada a manipular el pescado.

Se lo tiene que preparar el de la pescadería.

Lo fácil que es hacer un pescado en casa.

Sin complicarte la vida, no hay que hacer salsas extrañas

ni manipulaciones que en los restaurantes

sí podemos porque somos muchos trabajando.

Yo creo que hoy les vamos a exigir un poco más.

Una guarnición mona, bonita... Que luego tienen que hacer tres.

Pueden hacer tartar, sashimi... El que lo meta en el horno

va a tener que sacar las espinas de la basura.

(CANTA) #Se me va...#

Se me va, se me va. -Le da tiempo a cantar a Bibi.

Eres mi ídolo.

Esto ya está.

Falta el puré solo. Venga, vamos.

Usun, te traigo al maestro Subijana.

A ver si le rascas un consejito bueno.

Es que no controlo la sartén, se me está pegando.

Si le rascas me refiero a los consejos, no a la sartén.

No me la rayes mucho. Uf...

¿Qué tienes pensado hacer con esa pescadilla?

Cocerla al agua. -¿Al gua? Eso es importante.

Y luego ponerle una salsa con verduras.

¿Y vas a echar solo agua, o le vas a poner alguna cosita?

Agua y limón. -Te advierto que en Corea

se cocina como mucho sabor y con mucha gracia.

Yo veo una tortillita con unas verduras crudas. Suerte.

Gracias. -Bátelo con una varilla

en vez de con una cuchara. Con el batidor.

Esto está bien.

¿Cuánto falta? No se mirar el reloj.

Menos de 15 minutos. ¿20?

¿Cómo van a faltar 15 minutos?

¿De verdad 15 minutos? -Anda, hombre, estáis chiflados.

Entonces yo me voy ya y no pierdo el tiempo.

A ver, veías a Jose cocinar ¿y qué decías?

Que tiene mano, que tiene estilo. -Bueno, si me ha dicho Subijana

que tengo mano, yo puedo morir hoy. ¿Podemos echarte?

No, no. Pensáoslo mejor.

Cuéntame qué estás haciendo, tiene una pinta espectacular.

Tengo aquí la pieza limpia, que la voy a marcar

cuando llegue el momento y darle el último toque de horno.

He hecho una reducción de salsa para ponerle un poco

y ese aceite que lo voy a calentar a última hora con guindilla,

pistacho, piñones... Y lo remataré con una salicornia

al final... Madre mía.

Esa es la teoría. Ahora falta la práctica.

La teoría está. Hay dos cosas muy buenas:

tienes estilo limpiando el pescado y sacando los filetes,

y luego eres muy colaborador ayudando...

Hombre, tenía Patricia hoy... Y la verdad es que una de las cosas

que más me ha gustado de tenerla como pareja

es poderla ayudar.

Ella lo necesitaba y a muerte.

En ese caso, cero estrategias. Apoyo total

Muy bonito el modelo de hoy. No me hagas la pelota.

Que se me pega la salsa.

Ay, que me pongo muy nerviosa.

(CANTURREA)

A ver... No ponedme nerviosa.

Aspirantes, al principio de la prueba os hemos dicho

que es muy importante no derrochar el producto

y aprovecharlo al máximo.

Espero que nos hayáis hecho caso, porque con el pescado que os queda

y con los ingredientes que tenéis debéis hacer otro plato de pescado

en 20 minutos.

¿Entendido? Sí, chef.

¿Qué? ¿Ahora? Os quedan cinco minutos

para acabar el primer plato. A partir de ese momento,

tendréis 20 minutos para acabar el segundo plato.

-¿Qué? Mira, están todos en shock.

¿Oído? (TODOS) ¡Sí, chef!

Me quiere volver loca el chef. No estaba buena yo, ¿eh?

No estoy curada.

Vamos, chicos, no os vengáis abajo.

¿Cómo voy a hacer otra cosa si no he terminado esta?

Es que no he cogido para otro plato.

(SUSPIRA)

Bueno, Pepón. Ay...

¿Cómo tenemos ese besugo? Pues mira,

nunca lo hice despiezado. He intentado

sacarle los lomos. Voy a hacer unas verduritas

salteadas con un poco de comino.

Pero ¿cocido? -Y luego salteado. Y luego

estoy haciendo como un fumé con cabeza de gamba y algún pescado

que encontré ahí.

Lo quiero triturar y dejarlo muy espeso, y pintar por abajo

para que vaya bajo el besugo. ¿No es más fácil

hacer un buen caldo, colarlo y reducirlo con algo?

Un poquito de mantequilla, ligarlo un poco...

Digo yo. Sí.

Que tienes toda la pinta de cocinero.

Tira para adelante. -Gracias.

Como me diga que está quemado, le doy con él en la cabeza.

Yo no estoy bien.

Buenísimo. Buenísimo.

Aspirantes, último minuto. ¡No! ¡No! ¡Ese reloj va mal!

¡No puede ser! ¿En serio?

¡Chica! ¿Y tú qué haces ahí sola?

¡Joder!

Esta me gusta quemada.

Y un poquito de salsita.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo!

Vuestra primera elaboración dejadla aquí, en esta mesa.

(EDU) Bravo, chicos.

Cada uno en su nombre.

Y yo iría más deprisa, ¿eh?

Os quedan solo 20 minutos para acabar

la segunda elaboración. Usun ya la hizo.

Yo ya he hecho la segunda. Entendí que debíamos hacerlo...

Algo no has entendido bien. Yo me llevaría la segunda.

Tienes 20 minutos para mejorarla, si se puede.

¡Qué malo! (ANABEL) Madre... ¡uf!

-El rape no puedo guisarlo. Con patatas, pero no me da tiempo

en 20 minutos. Es que al segundo yo no puedo hacerle nada.

(SUSPIRA)

Porque no tengo ingredientes.

Nadie me dijo que haría dos platos.

Tengo ansiedad. Me voy a comer las papas.

Yo siempre estoy agobiada. Yo he nacido para la ansiedad.

Mucha ansiedad.

Soy de naturaleza agobiada. ¿Cómo estás? Agobiada.

Mucha ansiedad. ¡Ay!

Joder con la puta bandeja. Me quemé tres veces.

A ver, Carlos.

La segunda elaboración. El mismo lomo, ¿no?

Sí. Agarré lo mismo, el pez dorado. ¿Cómo lo vas a hacer?

Ajito, perejil machacado...

No tengo más ingredientes. ¿Misma cocción?

Sí, pero con salsita. Con una salsita de perejil.

Vamos a valorar mucho que el tipo de cocción

o el tipo de elaboración sea diferente.

Y hay que utilizar las espinas, la cabeza...,

todas esas cosas, para apoyarte. -Ya.

Suerte, Carlos. Pero mucha. Bueno, gracias.

Sí, tengo que tenerla. Sí, sí.

Yo creo que no arde este.

¿Cuál arte? -Es la Julia Otero

de la cocina. Todo lo radia. -Total. Todo.

Este es el de arriba. A ver si me reconoce.

(CORBACHO) No quiero escucharla.

Si entro en el contenido de lo que dice,

ya me coge la parte cotilla y chafardera y la miro.

Porque todos somos así.

Es que no me da tiempo a más. Pero ¿qué queréis?

¿Qué tal, Anabel? ¿Qué haces, una salsa?

Como una salsa de limón. -¿Con el aceite

de haber frito? -Sí.

Le da igual venir a la prueba de eliminación.

Primero del otro lado siempre. Siempre primero

el lado de la carne. -Pero...

-Así se te encoje.

Se lo dije mil veces: "Tienes el curso online

de 'Masterchef', que lo miras con calma",

y problema medio resuelto. Sí.

Se me ha arrugado. Deberías verlo.

Porque cada dos por tres añadimos contenido.

¿Ves? Haber estado al loro. La ponemos más nerviosa.

(CORBACHO) Si le llegas a hacer el doblaje de Dori a Jordi Cruz,

yo pago por eso. -No, sí.

(VOZ DE DORI) Sigue nadando. Sigue...

(EDU) Vamos, chicos.

Siempre os he tenido envidia, pero hoy más.

Madre mía. -No te cortes.

No si... ¡Ah!

Me está dando ansiedad.

Si te dicen que vas a hacer un plato, ¿para qué

voy a coger medio supermercado,

si solo iba a hacer patatas a lo pobre?

Qué impresionante Bibiana.

Es un monólogo.

Mira, estoy muy nerviosa. Lo voy a echar ya.

No me importa si está o no.

Aspirantes, ¿cómo va

el segundo plato? ¡Mal!

¡Regular, chef! -¡Horrible!

Perfecto. Mejor que el primero. Todavía tenéis

10 minutos para acabarlo.

Pero en este reto vais a experimentar situaciones

que se viven en una cocina profesional.

Tenéis que hacer un tercer plato de pescado

en 15 minutos. ¡Por Dios!

He guardado pescado.

(BIBIANA) ¡Si no tengo más pescado!

-¡Si no tenemos pescado! -Mi peor pesadilla

era ir a un estreno sin saberme el texto.

Ahora es esta.

Es como una peli de Indiana Jones:

vamos, no sé qué, por la montaña, y entonces llega un río apacible.

Pero luego hay una catarata que tiene que bajar y no sé qué.

Pero llega un rellano y aparecen 20 cocodrilos.

Así me he sentido.

Va, va, va. Una salsa... de tomate. Yo qué sé. Ya no me queda nada.

¿Hacemos un fumet? Es que ya no tengo más pedazos.

-¿Te quedan espinas y eso? A mí ya no me queda nada.

Eso sí, pero ¿y cómo hacemos? -Hostia, chaval,

si llego a darles el pequeño.

Si es que no hay nada más. Eso no es un plato.

¿Qué tal, Patricia?

Vamos muy bien. ¿Ves?

Esto es lo que necesitamos: gente con moral.

No con dedos, pero sí con moral. Qué te iba a decir.

Te he visto como muy adelantadita.

Ese primer plato que has hecho

no es el primer plato que te veo hacer con nata, huevos y tal.

He metido más tarde de lo que tocaba

en el horno el pastel, y no me ha subido

a tiempo. O sea, que te hemos echado una mano.

Me vino bien, pero no estoy contenta con el primer plato.

¿Ese es el segundo plato? Ese es.

Un pastel de verduras. De guarnición para el pescado.

Bien, bien. A ver si te vas a rallar el dedo.

No puedo parar de mirarte para ver si me dices algo malo.

Dime algo tú, Pedro. -Que te veo

con buenas maneras. Que vas bien. -¡Ole!

¡Guapo! -Y con buen humor. Eso es importante.

Patricia.

Anda, que...

Se me ha clavado el cuchillo en el pie.

-¿En serio? -¿El qué?

¿Qué ha pasado? -Tú vas a por los pies, ¿eh?

(CORBACHO) Ya me sale sangre.

Pero sin un pie puedo.

Atención, aspirantes.

Cinco minutos para que salga vuestra segunda elaboración.

(PATRICIA) ¡Qué torpe!

¿Entendido? Sí, Eva, sí.

¿Cómo vas, Marina? Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal? ¿La segunda elaboración? Pues mira, aquí la tengo.

Porque es un poco con lo que había cogido de sobra.

Una salsita de soja y limón con chalota y manzana.

No le eché nada de sal. -Claro.

No puedes. Pero con mucha soja tampoco se come.

Has echado el bote de soja ahí. -No, mira, mira.

Mira, he echado esto, el limón entero y un poquito de agua para rebajarlo.

¿Has probado? -Sí.

¿Y el pescado? ¿El pescado para el tercero?

Claro. El fumet.

¿No puede ser? Pero ¿no hay pescado?

Esto. Las gambas.

¿Y la dorada? ¿No puede ser con restos?

Es que están ahí. Vuelvo a insistir.

Vale, te pillo. Vuelvo a insistir.

Aspirantes, último minuto para vuestra segunda elaboración.

¡Sí, chef! (BIBIANA) Esto es un embolao.

(EDU) Bien, Saúl. Venga, vamos.

Vamos, Corbacho. -Esa gambita buena.

10, 9, 8,

7, 6, 5, 4,

3, 2, 1,

tiempo. En el último segundo.

Va, va. Comienzan los 15 minutos

para vuestra tercera elaboración con pescado.

¡Vamos, chicos! ¡Vamos, vamos!

¡Esa afición buena! (EDU) Vamos ahí.

José, ¿estás sangrando? -Creo que ha parado.

No se extiende. -No pienses en eso.

-No, no. -Tira, tira.

Va a ser brocheta con unas notas de dorada.

Es que no tengo nada de nada. No tengo nada de nada.

A ver, ¿por dónde te ataco yo a ti?

¿Qué tengo que hacer para ir a tu hotel?

Es imposible. Llamé 60 veces. Se hizo esperar.

60 veces, y está completo siempre. Me ha costado mucho.

Ha sido un parto hiperlargo, pero terminó siendo mucho mejor

y más bonito de lo que yo en principio me imaginaba.

¿Y el hotel se llama Akelarre? Es todo Akelarre.

Tenéis que hacer postre también. (PEPÓN) Sí, sí.

¿Cómo está Usun? Bien, terminando.

¡Tortilla española! Buñuelo coreano-andaluz.

Un poco más... Como tenía poco pescado,

lo he machacado. Muy bien.

El pescado no está, pero... Está dentro.

Ah, está dentro.

Pues viendo lo que vas a hacer, mira qué regalo para ti.

Muchas gracias. "Manual del aprendiz de cocinero".

Un libro de cocina muy diferente a lo que sueles ver, seguro.

Una guía práctica.

Incluye recetas, consejos para que puedas hacer la compra,

para conservar ingredientes... Es fácil de aprender, ¿no?

Muy fácil. Léelo. Venga. Gracias.

No esperábamos lo de los tres platos. Es un poco locura.

Pero he sabido resolverlo bastante bien, creo.

He utilizado tres técnicas: puré, a la plancha

y un caldo corto. Estarán contentos en ese sentido.

He hecho una compra de mierda. -Y yo una salsa

de mierda. -Pepón está superestresado.

(EDU) Vamos, chicos. Último sprint.

Ya está, ya está. -Que ya está. Venga, vamos.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero habéis entrado en el último minuto.

Os voy a dejar la cocina como los chorros del oro.

El plato no se puede comer, pero limpia...

Te está quedando de vicio, ¿eh? -Sí, sí.

-Es que has hecho de todo.

-¿Qué tal tu tercero? -Fatal. No tenía nada.

10, 9, 8,

7, 6, 5, 4,

3, 2, 1, ¡tiempo!

¡Manos arriba!

Pero esto es un atraco.

¡Ah! Mírame. ¿Te acuerdas de Rosi, en "Mujeres al borde de un ataque"?

No, no era esa. No me acuerdo en cuál era.

"Tacones lejanos", que hacía así y gritaba en el espejo. Pues igual.

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber sobre cocina,

tenemos una novedad:

desde ahora, la escuela online de "Masterchef"

amplía todos los meses sus contenidos

para que te conviertas en un auténtico masterchef.

Además, encontrarás nuevas recetas

para sorprender a tu familia y amigos

con deliciosos platos.

Ya lo sabes: entra en la Escuela Masterchef.

Aspirantes, ha llegado la hora de la verdad.

Os vais a enfrentar a vuestra

primera cata eliminatoria, y lo haréis también por parejas.

Juan y Usun.

(ANABEL) Nos van a dar para el pelo.

Empezamos por ti, Juan. ¿Qué tres platos nos has hecho?

Bueno, de primero he hecho una rodaja de pescadilla

con una salsa verde. De segundo he utilizado

otra rodaja que tenía de la pescadilla.

He hecho una salsa de tomate frita,

y lo acompañé con un poco de ajo y de setas.

Después hice un ceviche. Lo dejé macerar cuanto pude,

porque no tenía mucho tiempo tampoco,

y nada, ya está. Y perejil. Pues muy bien, vamos a probarlo.

Estoy sudando más que en los fogones.

Te diré la verdad: pues tiene mérito.

Has sacado tres aprovechamientos

totalmente diferentes. Con los cortes hay que dar

algún curso más intensivo de pescado,

y no hacerlo todo en rodajas.

Pero el mérito está en que sin ser

la salsa verde más ortodoxa del mundo,

está rica y el punto de cocción, maravilloso.

La salsa de tomate no le va mal

y el punto es maravilloso. Y el ceviche

ya era como: "No tengo nada".

Y con una gota de limón y tal has medio cubierto el expediente.

Has hecho una prueba de mérito. Muchas gracias.

-Lo que para mí tiene mérito

es, en el estrés de tener que hacer dos platos y luego el tercero,

sacar que los tres saben bien.

No hay ninguno de ellos que no se pudiera comer.

Muchas gracias. Tienes maneras,

tienes cosas que aportar, y solo tienes que aprender.

Muchas gracias. Es que los guapos

podemos ser talentosos también.

Nos tachan enseguida: "Como eres guapo, ya no...".

Qué narices. Juan, sí. (RIENDO) Claro que sí.

Usun, te toca a ti. ¿Qué has hecho en tus elaboraciones?

Hice pescadilla al agua.

¿Al agua significa cocida? Cocida, sí.

Y la salsa de verduras. Luego, una tortilla que lleva

verduras a la plancha. Es como tipo maki.

En el segundo, lo que me ha sobrado: las almejas y langostinos

Pero no hay pescadilla.

No.

¿Y el tercero? He hecho un buñuelo.

Entre buñuelo y la forma de tortillitas.

O sea, un buñuelo con forma de tortilla. De pescadilla.

No, pregunto.

Ese es el plato coreano, que hacemos así...

Buñuelo con forma de tortilla de pescadilla es coreano. Por saber.

Sí, es lo que ves.

A mí me van a dar hasta en el carné de identidad.

Bueno, después de la prueba que has hecho y de lo que he probado,

de lo que más contento estoy es de haberte dado el libro,

que te vendrá muy bien. Para que estudie en casa.

Claro. Me quedo con este plato de pescadilla.

El resto no existe.

Unas patatas fritas con langostinos y berberechos

no suena a plato convincente. Y la tortilla,

el mérito es quererla hacer al menos.

No sabe a pescadilla.

Sabe a masa de buñuelo aplastada con forma de tortilla. Ya está.

Espero que aproveches el libro.

Tu gestión de ti misma es terrible. Hay que utilizar el tiempo.

Utilizarlo bien, tener la mente fría.

Confiar en uno mismo

y hacer las cosas con criterio. Si estás nerviosa, insegura,

decaída, todo te acongoja, eso se refleja en tu cocina.

Este plato te puede costar muy caro.

Yo en Corea he comido maravillosamente bien.

Me ha encantado cómo funciona y trabaja la gente de Corea.

Pero no... No lo veo ahí.

No lo veo reflejado ahí. Pero bueno, de todas formas, para mí,

pues mira... Has hecho lo que has podido.

Gracias a los dos.

Muchas gracias. -Gracias.

"En casa se ve diferente, pero como concursante, este programa

es muy duro. Yo prefiero"

ir a un entrenamiento militar.

José, Patricia, adelante.

Buenas. -Muy buenas.

José Corbacho, le he visto arrastrar un pie al acercarse

con sus platos. Bueno, es que...

en el fragor de la batalla con la lubina cayó un cuchillo,

que siempre caen de punta. Qué mala pata. ¿Qué tal el pie?

Me ha sabido muy mal, porque estrenaba hoy las zapatillas.

En cocina... hay que llevar calzado que proteja un poco,

porque eso pasa, y siempre caen de punta.

¿Qué tenemos aquí?

Primero es un lomo de lubina que tiene por ahí debajo

una camita de patata y cebolla y unos piñoncitos.

Y una plantita verde.

Una salicornia he puesto, sí.

El segundo plato es el fondo de langostinos, vino blanco y brandy,

y lo he espesado para acompañar

esa minirración de lubina. Lo acompaña un langostino,

y al final le he rallado unos pistachitos.

Y el tercero, he empezado a recuperar cosas del fumet,

encima le he colocado una glándula

pasada por la plancha y rematada con soplete

para que tuviera más braseado el plato.

Y... he vuelto a poner otras plantitas, pero...

en vertical.

Prueba la salicornia, que quedó rica.

Muerde bien, que está crujientita.

Lleva guindilla también, ¿no?

Ah, se me ha escapado.

-¡Qué malo!

Todo lo del plato, señor Corbacho, se come.

Correcto. No puedo ni hablar ahora.

Es importante saber qué va en el plato, y esa guindilla

es excesiva. Vale.

(SUSURRA) Pepe es la hostia.

Yo me quedo con la glándula,

que me dejas loco, que dices que hacías, que sacabas...

No sé si es comestible.

Claro, eso te iba a decir.

¿A qué le llamas glándula? ¿Qué parte de la lubina es?

Era de aquí. ¿Detrás de la oreja?

Detrás de la oreja.

La probé y me pareció que estaba rica.

Como una especie de... asadura, pero claro...

Muy bien acabados los platos, con mucho sentido común.

Qué bien lo has hecho, y qué rica está

la glándula esa. Ah, sí, ¿eh?

Queda ese trocito. Pedro, pruébalo. Por favor.

Te va a encantar.

Parece el hígado de un rape cuando te lo comes.

Está agradable de comer. ¡Eh!

¿Eh? Tu trabajo

tiene cosas muy buenas.

Eres la antítesis de lo que le comentaba a Usun.

Sabes cocinar, y te sabes gestionar.

Sabes tratar el producto, y eres, seguramente,

el enemigo a batir por el momento. Esa es mi impresión.

No te doy un beso porque no siento la boca.

Patricia, cuéntanos un poco qué tres platos has hecho

con tu lubina. Bueno, en el primero

he hecho una lubina a la mantequilla salteada con brócoli.

En el segundo he hecho

lubina a la plancha con pastel de verduras.

Y el tercero, con lo que quedaba,

he hecho una crema de brócoli, zanahoria y tomate,

y le he salteado por encima un poquito de lubina.

Lo poco que quedaba y lo que pude cortar

con el dedo así. Vamos a probar.

Qué tensión, ¿no?

Patricia,

queremos verte cocinar. Sabemos que el puré lo haces bien,

que quizá sea lo mejor.

No hay ningún tipo de cocina. Entendemos que tienes tu lesión,

pero este brócoli está sin aliñar.

No hay ni la base de una cocina, que es saber saltear verdura,

que esté bien. La cocción del pescado me parece muy sencilla.

De verdad, ponte la pila. Y esto ya no es

un problema del dedo. Es un problema

de poder pensar, de centrarte y decir: "¿Qué puedo hacer,

qué le puedo añadir con sentido?".

No es solo tirar una verdura junto al pescado. O un flan de no sé qué

al lado de un pescado. Nos hemos comido la preparación

que has elaborado, y el pescado ni tocarlo.

Y el puré me lo ahorro. Ya lo probaron los niños.

Creo que dieron el aprobado. En los momentos del cocinado

te falta el minuto de pensar las cosas que puedes hacer.

Dicho esto, lo mejor que tienes, al igual que Corbacho,

es tu capacidad para ser competitiva.

Aquí no hay nada. En ti sí hay cosas buenas que te ayudarán

a brillar. Céntrate, da lo mejor de ti y aprende.

Y creo que podemos verte brillar... si puedes avanzar.

Gracias.

Yo pensaba que estaba rico.

Tengo el corazón a mil.

Pepón, Anabel, nunca os he visto tan serios.

Venga, chicos, con ánimo. Adelante. Vamos allá.

Pepón, la primera pregunta

es obligada: ¿sois muchos en casa?

Pues sí.

Tengo un poco de síndrome de posguerra,

como mi madre, y cocino mucha cantidad.

Sois menos en tu casa, Anabel. Sí.

Bueno, soy hija única. Se nota.

Se nota enseguida por el tamaño de la ración.

Esto es un besugo con verduras,

entiendo. Sí.

Es un lomo de besugo que he sellado en la plancha

y luego lo he pasado al horno, y he hecho verduras salteadas

con un poco de comino y lima rallada.

Luego he hecho los otros dos lomos de besugo que me quedaban

y les he hecho como una salsa americana

con gambas peladas y con... Lo sabía.

Pruébala. Prueba.

Pues estaba en el supermercado. Sí, sí, claro.

Para condimentar, para dar sabor. Sabe como a lima y a jengibre.

Los productos hay que cogerlos...

y probarlos. Es una hoja que para infusionar

te da un cítrico muy exuberante,

maravilloso, pero es para infusionar.

No me lo voy a tragar. Ni puedes hacerlo tú ni el cliente.

Cuando habéis dicho lo del tercer plato ya no tenía lomo.

He hecho un fumet con la espina, y luego he hecho un sofrito.

Y con el fumet he hecho una sopa.

Vamos a probar.

En fin, Pepón.

Saco una conclusión, y es que tienes un fondo y una base de cocina.

De una cocina popular que te falta ordenar,

¿vale? Que te falta pulir.

Está todo un poco como echado, ¿vale?

O sea, te falta refinamiento.

Pero el fondo y la base de esa cocina popular se nota y se ve.

Y es de agradecer. Tres cocciones diferentes,

tres platos diferentes, que yo eso lo valoro mucho,

y creo que tienes que venirte conmigo

a que te dé una clase de emplatado.

Por favor, gracias. La necesitas con urgencia.

Céntrate en aprender, en mirar, en estudiar, mirando libros,

y aprende de los grandes maestros, que son los que te enseñarán,

porque la base de cocina la tienes.

Pedro.

Realmente, los tres platos están perfectamente comestibles.

Es lo más importante de todo. Incluso esa sopa

con los últimos recursos

podría ser una sopa sin haber tenido esa mala pata

de no tener con qué hacer,

porque está rica. -Gracias.

Anabel. Sí.

Cuéntanos tus platos.

El besugo quería que fuera el protagonista.

El primero es a la bilbaína.

Este, como no quería disfrazarle,

le he dado un toque de limón. Y el último

con un puré de patata y de zanahoria.

Con los mimbres que tenía he intentado salir del paso,

pero bueno... Vamos a probarlo.

Don Pedro, ¿algo que aportar sobre los platos de Anabel?

El besugo a la bilbaína, bien.

Lo único, si hubieras tenido un platito

algo más grande, mejor.

Te he visto hacer la salsita con el aceite frito.

El aceite frito es bastante más nocivo que el aceite crudo.

Hacer otro aliño con aceite crudo y aromas,

o hierbas o cualquier otra cosa, mejor.

Y aquel, bueno... Pues eso...

Te ha pillado el toro. No cuentes

lo positivo de aquel plato.

No cuentes lo positivo. Anabel, en tu caso

te hago dos comentarios que llevo pensando desde que has entrado.

Tienes una parte maravillosa. Hace mucho que te veo en televisión.

Me parto contigo, me encanta tu guasa.

Pero aquí, en "Masterchef", queremos ver tu guasa, sí,

pero cuidado con reírte de mi oficio,

porque yo no me río del tuyo.

Cuidado con no aprovechar tu energía

para luchar por un premio muy necesario.

Y no te digo nada más. Con eso te digo todo.

Entiendo la crítica, la valoro y la acepto.

Pero sí que creo... que a la hora de la verdad...

sí que he intentado poner toda la carne en el asador.

¿Sabes lo que te digo? De volcarme ahí.

Pero... la acepto y la valoro.

Hacedlescaso a los jueces. -¡Total!

Porque Jordi, conociéndole un poco de otros programas,

te lo ha dicho bien. -Sí. Ya le he visto

que respiró bien hondo. -Ha respirado, y bueno.

Aunque ya sabemos que a los cómicos,

cuando nos ponemos nerviosos, nos sale la sobreactuación.

(TARAREA)

Silvia, ¿estás bien? Sí, sí, sí.

¿Te subo un vermú, una cerveza?

¿Un canapé? Gracias.

¿Una colchoneta, quizá? La temperatura aquí es altísima.

Lo sabemos.

Marina, cuéntanos qué tres platos has hecho con una dorada.

He sacado el lomo entero, lo he sellado en la sartén

y luego lo he metido al horno. He hecho un fumet

con los pescados de roca y las gambas,

he hervido unas verduras y luego las he salteado,

que hacen de cama.

El segundo, con la otra parte del lomo

de la dorada, he hecho una salsita de soja, limón

y un poquito de manzana.

Y luego, la tercera, he ido corriendo a sacar

la poca dorada que quedaba, los restos, que está

estratégicamente colocada, acompañada del fumet.

Menos mal que me he traído hoy la lupa.

Aquí, al principio.

A ver si aumento...

¡Oh! ¡Mirad! ¡Ahí está!

-¡Qué chiquita! ¡Qué cuca!

De momento está. Sí, ¿no?

Tú con las gafas no lo veías.

Está muy pasada, ¿no? Sí, el punto, increíble.

Has cogido el mismo trozo, con la misma cocción,

para el primero y el segundo.

y la misma salsa para el primero y el tercero.

Pero ha resuelto tres platos, perdona.

Has hecho dos platos y medio. Eran tres platos

de pescado, el pescado casi no existe en uno, pero probemos.

Pedro, empieza tú. Aquí la salsa es demasiado potente

para pescados delicados. Se come el sabor del pescado.

Hacer una salsa de soja con un cuarto del botellín ese,

o medio, es una barbaridad. Está incomible de potencia, de sal.

Y el tercero, como no nos has dado dorada, no...

La puntita. -(CARLOS RÍE)

Creo que aparece mano de cosas de cocina por ahí.

Pero si no está gestionado

en el momento clave, puede ser un desastre.

Y esto es lo que se detecta en este cocinado.

(EDU SUSURRA) Uy, el Carlitos.

La que le va a caer.

Ya, ya.

Carlos, cuéntanos. El primero es dorada a la plancha.

Luego tiene chips de ajo, tomate con cebolla,

que también estuvo sellada, y el calabacín.

Nada más. Y lo metí en el horno muy poco tiempo.

Cuando dijeron lo del segundo plato, freí el lomo de dorada con cebolla,

que lo caramelizara un poco,

y ya tenía el último tomate,

y luego hice un caldo de dorada.

Ojo, Carlos, si lo hicieses como lo vendes.

Porque para dos pescados a la plancha

con un tomate tirado y una cebolla, ¿eh?

¡Qué asco, madre mía!

¡Jolín, Carlos!

Le has hecho probar una guindilla, probar una hoja de lima...

¡Bébete eso! Hay huevos.

¡Pruébalo! A ver si sale corriendo luego.

Esto es un caldito... ¿Eso es un caldito?

Yo me lo tomo. No tienes vergüenza.

¿No...? Está, vamos... -Pero tiene apetito.

Oye, chicos, esto está... no, es broma.

Bueno, un caldito, lo que me dio tiempo, un caldo rápido.

Cantar, cantas muy bien, pero cocinar... no lo hemos visto.

Francamente porque hay una verdura cruda, le falta cocción;

un pescado pasado de cocción con ajos.

Segundo plato: primo hermano del primero.

Con un tomate sin aliñar...

Como no lo aliñes con sal, aceite, algo que...

Y lo tercero, es como si yo abro una lata de tomate,

te lo pongo y te digo que es un bloody Mary.

¿A cuál, al caldo ranas? Sí, al caldo ranas.

Es un fumet... muy flojo,

muy aguado, muy...

Hay muy poco aquí, Carlos, y en una prueba de eliminación

puede ser mucho, mucho camino hecho para llegar a ser eliminado.

Gracias a los dos. Gracias.

¡Bang, bang!

Saúl y Bibiana, con vosotros

se cierra esta cata eliminatoria. Suerte.

Hola. -Buenas.

Saúl, cuéntanos tus tres platos de... ¿rape, no?

Así es. Pues, en el primero

he cocido el rape en un caldo

con arbolitos de brócoli, dados de manzana

con un poco de ralladura de naranja.

¿Qué has hecho? Te han entendido, Saúl.

Cocinar. Es un doctor.

Se nota. He cocinado bastante. De segundo,

una elaboración diferente.

Lo he hecho a la plancha;

se me ha ocurrido poner manzana con zanahoria al horno.

Y en el tercero he aprovechado el puré de coliflor del primero;

el pescado que había en el fumet lo metí en el puré...

Pepón. Sí.

Te puedes ir fijando en Saúl, en los emplatados.

Corbacho, creo que asomas la cabeza, ven a ver si quieres.

Sí, me interesa, que yo soy un poco manazas también.

Señor Corbacho, cómo te gusta medirte con el enemigo, eh.

Es un rival fuerte.

¡Pero lo de rival fuerte salta a la vista!

(Risas)

Prefiero medirme con él en los fogones que en la piragua.

Sí, sí. Dicho lo cual,

se intuye una persona... que lo da todo.

Un tipo aplicado, un tío serio, que se va a controlar

y que puede cocinar bien; te falta ese rollo sabrosón

pero apuntas maneras. Hay muy buen trabajo, Saúl.

Muchas gracias.

Está muy bien ejecutado, bien presentado.

Has sabido salir del atolladero. -Muchas gracias.

Pues vamos con Bibiana. Cuéntanos, por dónde empezamos.

Yo había pensado en hacer un plato que era una tajada de pescado...

Con patatas al horno y cebolla caramelizada.

Después fui salvando platos porque no cogí nada.

Todo está hecho con dos patatas y con cebolla.

Patatas, cebolla y pescado.

Pero, bueno, me equivoqué.

Cuál era el segundo plato. Es pimienta con algo.

Iban cayendo ya... No, no, es pescado.

Y debajo de estas matitas... si queréis, me las como,

hay un pescado. ¿Te apetece, no?

Cómetelas, cómetelas. No...

Si hay que comérselas, me las como. Directamente.

(PEDRO) Que pica, eh. -No es lo peor que me he comido.

(Risas)

Que cada uno lo entienda como quiera.

¿Qué hay bajo esa piscina blanca? ¿Un trozo de pescado?

¿Esa piscina blanca? ¿Qué hay?

¿Cómo lo ves de pimienta? Le falta...

A mí no me molesta, me gusta. Te gusta mucho.

Claro, tendría que llevar la proporción.

No estoy acostumbrada a cocinar para mí sola.

¿Pero para quién cocinas, Bibiana? En estos momentos no mucho.

Yo cocinaba, casi siempre, para mis parejas y mis amigos.

Ahora me he instalado en un régimen y llevo como Cuba, 40 años.

Entonces, claro, como una comida muy ligera...

Que no es una justificación.

Dicho esto, tu cocina es más rústica que un polo de chorizo.

Es que a mí me gusta.

Yo no digo que esté mal. No, no...

Es un plato generoso, a Pepe le encantaría, él feliz.

El sabor está rico; de cocciones podríamos hablar...

El puré es dramático. Con esa pimienta no lo puedes servir.

Y el último: cebolla caramelizada

con 5 litros de vinagre, porque me gusta.

Pero... cocina profesional, es otro rollo.

Hay que medir las cantidades.

Enhorabuena, compañero. -Bueno... muy bien.

Me lo han puesto muy complicado.

Pero la vida me ha puesto muchas más pruebas, ¿me entiendes?

No tenemos tiempo, necesitamos una televisión privada.

Y he salido adelante, no me ahogaré con tres platos de pescado.

Pedro, estamos tan contentos de que hayas vuelto

que creemos que no te mereces presenciar el momento

en el que despedimos al primer aspirante de "MasterChef".

Ha sido un placer tenerte aquí.

Igualmente. Buen viaje.

¡Aúpa, Pedro! -¡Adiós, maestro!

¡Agur! -¡Agur! ¡Agur!

¡Gracias! -Eskerrik asko.

¡Grande!

Pues ahora sí, jueces,

tenéis una decisión muy importante que tomar. Así que, pensadlo bien.

Quién me manda a mí hacer una crema, tío. ¡Un puré!

(DELIBERAN)

Me pongo histérica...

¡Dios mío!

Eso, eso, eso...

Ella, él y ella.

(ANABEL) ¡Madre mía! -Ya, me miran todo el rato.

(Murmullos)

¿Lo tenemos?

Mucha suerte a todos.

Aspirantes, sabemos que esta es vuestra primera semana aquí

y que no sois cocineros profesionales.

Pero debemos ser igualmente exigentes.

Vuestra creatividad ha jugado un papel muy importante

porque habéis tenido que sacar tres platos de uno previsto.

Algunos presumís de ser capaces de improvisar

con lo que encontráis en la nevera de vuestra casa.

Y nos lo habéis demostrado en este desafío.

Otros, por el contrario,

no nos habéis hecho caso cuando dijimos

que aprovecharais bien el producto

y os habéis bloqueado.

Ha habido cuatro aspirantes que nos han sorprendido

por sus platos de pescado

y han sido capaces de sacar tres buenos platos.

Y esos aspirantes son:

Juan, José, Pepón y Saúl.

Enhorabuena porque os aseguráis una semana más en "MasterChef".

Y de los cuatro, el que mejor lo ha hecho

y que, por tanto, va a tener

una ventaja en la siguiente prueba es...

José.

Felicidades. Dos de dos. ¿Pero bueno...?

¡Pero bueno...! -¡Bien!

José, no sé si decirte que has empezado con buen pie.

He empezado con buen pie izquierdo pero el derecho no tan bien.

Enhorabuena de todas formas. Muchas gracias, de verdad.

(ANABEL) Vamos a ver, hoy está él en lo más alto.

Pero esto es una montaña rusa. Tú las mieles

de tocar la tierra nada. Más dura será la caída.

¡Mira qué guay, mira qué guay aquí, mira qué guay aquí!

(SILVIA) Chicas, subid. -Estás solita.

Hay otros tres aspirantes que han salido airosos del reto.

Se han reinventado a tiempo y presentaron tres platos

que estaban aceptables.

Esos tres aspirantes son...

(EDU) Bibiana, Marina, Anabel.

Patricia, Anabel y Bibiana.

(Aplausos) ¡Enhorabuena!

Pero esperamos mucho más de vosotras.

Sí, chef.

Chicas, para arriba.

(JOSÉ) Todos los que suben... es una alegría. Aunque he pensado:

como ya Anabel viene más tranquilita,

seguro que ahora nos vamos a llevar todos mejor.

No, no, yo estoy ya como los toros.

Ya me han dado el tercio de varas y ya estoy más suave...

¿Es Anabel? Parecía Leonor Watling.

(MARINA) ¡Ay, qué ganas de llorar!

¡Ánimo, chicos!

Venga, chicos, va.

¡Esto es terrible, eh, esta sensación!

¡Ay, qué pena, tío! -¡Ay, pobres...!

Marina, nos has dicho que te gustan los productos del mar.

O me gustaban. ¿Te gustaban?

Nosotros no lo ponemos en duda pero, la verdad,

es que en este reto no lo has demostrado.

Usun, te hemos visto muy perdida todo el cocinado

y eso te ha pasado factura.

Ninguno de los tres platos son dignos de "MasterChef".

(JOSÉ) Bah... se va Usun. -¡Madre mía!

Pero Carlos también... por lo menos había pescado.

Carlos, tus dos platos de pescado pues no están a la altura

de este programa ni siquiera de la primera semana.

Del tercero, ni siquiera puedo decir que sea un plato de pescado

porque, francamente, parecía el agua de fregar.

Por tanto, el aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

¡Huy! ¿Ya?

Usun.

¡Usun, no...! (TODOS) ¡Oh!

Lo siento mucho.

Me da mucha pena,

abandonar este programa me da mucha pena por mis compañeros...

Guapa. -¡Guapa, eres una curranta!

Pero, bueno, súper...

Marina, Carlos... Ay, Marina, ¿qué te pasa?

¡Me da pena!

¡Hombre...!

Solamente ha sido un día, pero hemos hecho tantas cosas,

nos llevamos tan bien y hemos aprendido en poco tiempo...

Yo creo que me voy con buena experiencia.

Marina, cariño, ¿por qué Usun?

¿Has hecho más conexión con ella?

Sí, estamos juntas en el camerino.

Sólo una semana, fíjate,

pero se estrechan mucho los lazos, ¿verdad?

Sí.

¿Qué es lo que más vas a echar de menos de ella?

Su energía.

¡Madre mía...! ¡Nos vamos a dar un hartón de llorar aquí!

Llega el momento de que separéis esas manitas porque, Marina,

tú y Carlos tenéis que subir a la galería.

Y Usun, ¿te quieres venir conmigo un ratito?

Sí.

(TODOS) ¡Usun, guapa!

Me voy con un poquito de vergüenza

porque tú puedes ser guapa en tu pueblo

pero competir aquí, que todos son buenos, no te sientes lo mismo.

Y volver con esa eliminación a tu pueblo... ¡ah!

¡Qué penita me da! Sí, me da mucha pena.

¡Mi muñequita de porcelana! Me da mucha pena también.

Fíjate, tengo la sensación de que no te he visto brillar.

¿No has disfrutado cocinando aquí, a que no?

No es un sufrimiento, es otra experiencia diferente.

Yo creo que he disfrutado. Es otro mundo la cocina...

Claro, no es nuestro mundo, no sé nada.

Hay que tener muchos conocimientos y mucho trabajo.

Y durante todo el tiempo me puse supernerviosa.

Eso es lo que yo creo que realmente te ha pasado.

Y hay que pensarlo antes. Ahora admiro de verdad

la gente que se dedica a la cocina.

Hacer pruebas en "MasterChef" me ha enseñado a ver

mi límite de control de mi carácter.

Yo me visto muy nerviosa.

¡Qué experiencia!

Todavía es superpronto, pero mirándolos,

te tengo que hacer esa pregunta:

¿quién crees que será el próximo MasterChef Celebrity?

¡Te queremos, Usun! ¡Te queremos!

Ni hablar, no te voy a contestar. ¡Os quiero!

(JOSÉ) ¡Esa Usun, esa Usun, eh, eh! (TODOS) ¡Esa Usun, esa Usun, eh...!

(ANABEL) Ha sido muy poquito tiempo con Usun.

Me da muchísima pena por la actitud que ella tenía

y por cómo es, ¿no? Por todo eso lo he sentido mucho.

Bueno, yo espero que, aparte de esta experiencia

que espero que haya sido positiva para ti,

te lleves un montón de cosas personales.

Pero también te vas a llevar un montón de regalitos.

Nuestro patrocinador, el supermercado de El Corte Inglés,

te regala una fabulosa cesta

con los productos gourmet más exquisitos.

Muchas gracias. Usun, eso no es todo.

Para que sigas disfrutando en casa,

nuestro patrocinador Bosch te regala

un robot de cocina AutoCook

¿Tanto... estoy a ese nivel para que cocine...?

Y además seis meses de suscripción

a la escuela online de "MasterChef".

Y así, oye, pues mira, si te falta alguna cosita, sigues aprendiendo.

Genial, muy bien. De momento voy a descansar.

¿No quieres saber nada de cocina?

Huy, hay que relajarse un poco. Bueno, si no quieres cocinar,

al menos puedes jugar con el juego oficial

de "MasterChef" que también es para ti.

Usun, cariño, ha llegado el momento más desagradable de todos.

Hay que colgar ese delantal.

Ha sido un placer. Dame un beso antes de quitártelo.

Gracias por todo, cariño. Gracias.

¡Un delantal menos!

¡Bravo, Usun! -¡Guapa!

¡Bravo!

(USUN YOON) Yo animaría a los "celebrities" de España,

que se apunten en el siguiente programa

porque es una experiencia inolvidable.

Para mí ha sido una experiencia tan impactante, tan concentrado...

No me lo imaginaba. ¡Es que te emocionas!

Entonces ahora yo entiendo

por qué la gente se emociona en televisión.

Pues siempre tiene que haber un primero para todo.

Y en esta ocasión le ha tocado a Usun.

Pero todavía nos quedan otros 11 aspirantes

por ver hasta dónde pueden llegar en una cocina.

De momento, nos han demostrado que ganas e ilusión no les faltan.

Así que ya tienen buena parte del camino recorrido.

Nos vemos en el próximo programa. Mientras, ya saben, pónganle:

¡sabor a la vida!

¡Sabor!

Hoy vais a enfrentaros a una prueba muy especial.

Haréis un cocinado solidario.

Cocinaréis para un total de 80 comensales.

¡Venga, venga, señores!

¡Vamos mal de tiempo, vamos muy mal!

¡Quiero perfección en todo el menú!

¡Hostia!

Va a ocurrir algo que puede dar un giro radical

al cocinado de hoy. Welcome to "MasterChef"!

¡Madre mía! -¡Eso es basura!

¡Basura! (BIBIANA) Silvia es muy ordinaria.

¡Te pones nerviosa por muy poco y te lo tengo que decir!

¡Pero ponte a mirar las patatas! -Estoy engorilada.

En esta primera prueba volvéis a jugar por parejas.

¿Qué? Directamente de la IV edición

de "MasterChef Junior": Jefferson. How are you?

Good. -¿Una verdura que es...?

Espinacas.

¡Que lo acabes, no entiendo qué me dices!

(RÍE) Mezclas huevas con arroz...

Eso yo nunca lo he visto. Me lo acaba de decir.

Me falta la máquina... si la he visto.

¿Ya está, no hago más?

Incomible. Qué negro lo veo.

¡Esto es una guarrada que está terrible!

Yo creo que hay poco que deliberar.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

  • Programa 1

MasterChef Celebrity 2 - Programa 1

19 sep 2017

Segunda edición del talent culinario con concursantes famosos como: Bibiana Fernández, Carlos Baute, Silvia Abril, José Corbacho, Anabel Alonso, Pepón Nieto, Marina San José, Edu Soto, Usun Yoon, Juan Betancourt, Patricia Montero y Saúl Craviotto.
Se someterán a las valoraciones de Pepe Rodríguez Rey, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz y mostrarán cómo se desenvuelven cuándo se les saca fuera de su zona de confort. Nunca se han enfrentado a nada parecido. Sufrirán nervios y roces, llegarán a llorar desconsoladamente. Mostrarán cómo son: en las cocinas de MasterChef no se puede fingir.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

ver más sobre "MasterChef Celebrity 2 - Programa 1" ver menos sobre "MasterChef Celebrity 2 - Programa 1"
Programas completos (6)
Clips

Los últimos 90 programas de MasterChef Celebrity 2

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios