MasterChef 7 La 1

MasterChef 7

Martes a las 22.40 horas

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Para todos los públicos MasterChef 7 - Programa 10 - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

El primer reto de la noche es la prueba de mímica.

Ropa vieja.

-Un poni. -¿Cómo vas a cocinar un poni?

(RÍE) Dos tontos muy tontos.

Espagueti.

-¿Cómo va a ser un espagueti un pan?

-Juan Antonio, te voy a dar en adopción. Acabo de decidirlo.

-Es un poco basto. Bastante.

¿Esta sutil elaboración tiene nombre?

Francesinha a la vasca.

Creo que tiene mucho mérito, casi está calcado.

Así que Teresa...

Bravo, amor.

Bienvenidos a "West Side Story".

¿Quién va a hacer el salmón? -Yo, ¿algún problema?

-A vuestro territorio.

Hay cambio de cocina.

Haz lo que te digo. -No me empujes.

-No te estoy empujando.

-¡Es que siempre igual! -Samira, ya está.

¿Te gusta? A mí sí, ¿qué le falta?

¡Puf! Hago más gestos que un catador de vinagres.

Ha sido oír "cambio de cocina" y a partir de ahí, Valentín...

Se ha perdido. -¿Cuántas veces has sido capitán?

-Creo que dos. -¿Y perdiste?

¡Uh!

Teresa, te diré que tu capacidad de adaptación ha sido ejemplar.

(Aplausos)

Deberéis utilizar al menos uno de esos gases.

Ahora sí, y de repente saldrá un platazo.

-Si sale bien, te lo dedico a ti.

Esas mezclas raras, ¿en una eliminación?

No quiero irme, por favor.

Piña, caballa, tomate y mejillón.

Carmen, te has equivocado, hija.

Joer, me vais a fustigar una barbaridad.

-Macadamia bajo el mar.

-El conjunto de ostra y ajo blanco me ha gustado.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Carmen.

Siempre podéis seguir criticándolo por las redes sociales.

(Sintonía)

(Música)

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Los aspirantes entran en la recta final de la competición

y cada día que pasa está más cerca el premio,

que será el broche de oro a esta aventura.

Subasta fijo.

-Que Aitana tenga que meter la mano en una caja oscura.

No lo saben, pero en este primer reto

pueden dar un gran paso hacia la victoria.

(TERESA) ¿Qué es esto? ¿Un piano?

-Dios mío, no lo sé. Cómo sean bichos que hay que meter la mano...

Bienvenidos. Estamos en el programa 10.

Una cifra que invita a la reflexión.

Aleix, para ti "MasterChef" es la oportunidad de retomar

una profesión que dejaste por circunstancias familiares.

¿Cómo afrontas cada día que entras en estas cocinas?

Para mí es un sueño. Empecé montando la casa por el tejado,

creo que le he dado la vuelta y estoy empezando a echar

más sabor a la comida y el emplatado en consecuencia.

Me está mirando a mí. Samantha me dio mucha caña

con el emplatado y lo valoro muchísimo.

Oye, Aleix, ¿te quieres venir a mi equipo?

Estoy bien con Jordi, pero eres una supercoach.

Muchas gracias, muy bien, qué mono.

Pepe, dile que se vaya contigo, ya verás.

No quiero a todos en mi equipo, porque estoy fenomenal.

A ver los de mi equipo. ¿Dónde están los de mi equipo?

Ah, ya. (RÍEN)

Me han puesto este mostrador aquí.

Es que casi no se me ve.

Tampoco necesitamos mucho más.

Pepe es más fiel que Jordi, claro.

¡Oh! Sí, porque Jordi

nunca me ha elegido. Gracias, Aitana.

Lo llevo diciendo desde el programa uno.

Aitana, deja el pin, ponte conmigo.

Yo no me cambio, que él sea un poquito...

Vamos con la explicación del primer reto de la noche.

Vamos a ver, porque esto es grande.

(VALENTÍN) ¡Ah! (ALEIX) Vaya pedazo de carne.

-No puede ser. (AITANA) Ay, la leche.

(ALEIX) Es como un saco de boxeo.

(AITANA) Qué pasada. (ALEIX) Madre mía, qué bicho.

Aspirantes.

Como veis, en "MasterChef" no nos cae maná del cielo,

nos cae carne.

-Ya, ya. -Carne y qué carne.

Teresa, ¿qué es esto? Una vaca gigante, un buey.

Sí, es una pierna de vaca. Para hablar de esta carne,

nadie mejor que nuestro invitado. Cuarta generación de una familia

entregada a la carnicería que abarca tres siglos.

Oh. Desde Calahorra,

en La Rioja: Pepe Chuletón.

¿Qué tal?

¡Pepiño!

Tocayo, Pepe, buenas noches.

Bienvenido. Un placer. Lo mismo, hombre.

¿Has visto qué pierna de vaca tenemos?

¿Qué te parece como experto? Muy buena.

Esta cubierta de grasa.

Luego se lo quitas, tiene mucho desperdicio

pero infiltra en la carne es maravilloso.

Para que los aspirantes y el público lo tengan claro,

¿qué diferencia hay entre ternera, vaca y buey?

La ternera es una hembra vacuna de un año, más o menos.

Pasando de ese año, hasta que llega a los cuatro años es añojo.

A partir de cuatro años, se considera vaca. Y el buey

es un macho castrado de más de cuatro años.

Cuanto más viejo es el buey, más potencia tiene.

-Pues sí, es verdad.

(TERESA) "Me encanta el momento Pepe Chuletón".

Pero que se quede y que nos invite a cenar, por favor.

Aspirantes, hace dos meses y medio que comenzasteis esta aventura.

Entre vosotros seis, está el próximo MasterChef España.

Bien. -No se sabe quién será.

-Eso digo yo.

Todavía queda camino por delante. Pero algo es seguro,

quien gane habrá demostrado su evolución en los fogones

y su pasión por la cocina.

Carlos... ¿Crees que reúnes estos requisitos?

Yo sí. Y mucho más. ¿Más que alguien

o más aptitudes? Más que todos.

¿Más que todos? Claro.

Juntos. Qué optimista es.

Qué optimista. Tienes una autoestima, macho.

Ya esto planteando el plato de la final.

Tú te ves el próximo ganador de "MasterChef".

Yo sí. Me visualizo. Aspirantes,

obviamente todos queréis ganar. Y sé que cada semana

que superáis los retos que os planteamos

hacéis una muesca, como los vaqueros.

Esta semana, esa muesca

la podéis hacer en la primera prueba de la noche.

(TERESA) Hum... Porque en este reto

está en juego un elemento muy valioso

y deseado en "MasterChef". ¿El delantal dorado? ¡No!

(AITANA) No puede ser, no.

-Es posible. Qué miedo da esto. (AITANA) A saber.

(GRITAN)

-¿En serio?

El preciado delantal dorado. (AITANA) Ay, Dios.

-Qué fuerte. -Ay, Dios.

-No puede ser.

Quien gane este delantal tendrá la inmunidad esta semana.

Vale. Es decir,

se asegura una semana más en "MasterChef".

Me viene muy bien.

-Muy bien.

(TERESA) "El delantal dorado. Hoy justo he traído

pendientes dorados y zapatillas doradas".

Más conjuntada no puedo ir. Necesito el delantal dorado.

Aitana, ¿qué crees que esconde este gran paño que tenemos aquí?

No tengo ni la más remota idea. Ni idea.

Vamos a descubrir ya qué esconde. Pepe, Jordi...

Una parrilla. -Va a ser algo maligno.

-Una parrilla para Pepe. -Va a ser algo maligno seguro.

(AITANA) ¡Olé! ¡La subasta!

(TERESA) Bueno. Ah, vale.

No hay bichos. Como estáis viendo,

hay diferentes cortes de carne, fiambres

y casquería. A estas alturas del programa,

entendemos que ya diferenciáis a primera vista unos de otros.

(SUSPIRA) Pues vamos a comprobarlo.

Deberéis ir diciendo rápidamente los distintos cortes que tenemos.

Pero mucho cuidado. Porque si falláis, habrá consecuencias.

Madre mía. Qué me cuentas. (RÍE)

Haremos cuatro rondas.

El que más falle, se llevará mi especialidad.

El delantal negro.

-Delantalito negro. -No, joer...

(TERESA) Hombre, no.

Un delantal negro e irá directo

a la eliminación. (AITANA) ¿En serio?

Solo habrá una manera de librarse de él.

Haciendo el mejor plato en este reto

y ganando a pulso el delantal dorado.

(RESOPLA) Valentín.

Elige una carne y dime qué es.

Pues mira, voy a empezar por la esquina.

Sesos de cordero. No.

(CHULETÓN) Son de ternera. Un fallo, Valentín.

Aleix, tu turno.

Patas de conejo, aquí delante.

No. Son paletillas de conejo.

Aitana. Pechugas de pollo.

Pechugas de pollo, fenomenal.

Samira. Costillas.

¿De qué? De ternera.

Carré de cordero lechal.

Teresa, tu turno.

Voy a elegir en la segunda fila, el tercero.

Solomillo de cerdo.

Oh. Ay, lomo.

Bueno... Carlos, tu turno.

Presa ibérica.

Secreto ibérico. Me cago en todo.

Esta ronda era de prueba, ¿no?

Muy bien, Valentín, volvemos contigo.

La segunda de la primera fila:

contramuslos de pollo. Bien.

Esto de aquí con el lazo verde será chorizo.

Bien, chorizo, Aleix.

Cecina, lo de ahí atrás. Cecina de vaca.

Cecina de vaca. Vale, bien.

Samira.

La segunda yo creo que es morcilla.

Butifarra de cebolla, Samira. Ay, Dios mío.

-Al lado del chorizo, salchichón.

Bien, Teresa.

Paletilla de ternera. (VALENTÍN) ¿Ternera?

Paletilla de cordero lechal, hijo.

Sí, sí, sí. Vaya tela, tío. Vamos con la tercera ronda.

Entre la cecina y la pechuga,

está la pierna de cordero. Bien, Valentín.

Al lado del lomo, solomillo de cerdo.

Solomillo de cerdo. Muy bien, Aleix.

Solomillo de ternera.

Carrillada. ¿Es carrillada?

(AITANA) Amigo, vale.

-Salchichas... ¿De ternera?

Longaniza, Samira.

Entre el lomo y la paletilla, zorza.

Picadillo, probadurao zorza, según la región

tiene un nombre u otro y zorza nos vale.

Carlos. Lomo alto, que lleva hueso.

El lomo bajo es el entrecot. Bien.

Valentín, última ronda.

Este que estás señalando, lomo bajo de buey.

Bien. (ALEIX) Me toca. Este cuadrado,

yo creo que cansalada, no sé cómo se llama...

Cuanto tiene más carne es la panceta.

Desde aquí. -A esto.

Claro.

Aitana. Una chistorra.

Bien, chistorra. Vamos, Samira.

Eh... Yo creo

que rabo de... ¿De cerdo? Lomo de conejo.

Uy.

Casi. (TERESA) Codillo de ternera.

Pues no. De cerdo.

Última oportunidad, Carlos. Babilla.

¿De qué es? ¿De?

Babilla de ternera.

Muy bien.

Habéis acertado alguna, ¿no? -Sí.

-Yo no.

Os avisaba que los fallos tendrían consecuencias.

Samira, vas directa a eliminación.

Aunque ya sabes que si haces el mejor plato en este reto,

lo cambiarás por el dorado. Vale.

(SAMIRA) Estoy un poco avergonzada

de no saber el nombre de las carnes.

Espero que me quiten este delantal negro porque no lo soporto.

Como vemos que no tenéis muy claro cómo se trata la carne,

os voy a hacer una demostración. (TERESA) Genial.

-Muy bien. Eso, eso.

Y que se ponga tu tocayo al lado que os vean trabajando a la vez.

Pues hala, adelante. Coge una pieza.

Madre mía.

Vaya chuletaca. Qué pinta. -Chuletón bueno.

Bueno, aquí tenemos un lomo de vaca.

Lomo alto. Este también es un lomo alto

aunque sea otro tipo de vaca.

Él va a sacar un par de chuletas y yo voy a deshuesar

como para sacar como un lomo bajo que pareciese el entrecot.

A por ello, buen cuchillo. ¿Cómo te gusta, Jordi?

Me gusta bien asado por fuera, crudito por dentro,

pero caliente. Caliente, caliente.

Mi carnicero siempre me explica y siempre se me olvida.

-Vamos a quitar la tapilla, la parte de afuera.

Esta es la parte más seca. Lo bueno es el centro.

(ALEIX) Qué pinta, madre.

Mira Pepe, qué bien también. Bueno.

Esto lo dejaríamos para hacer a la parrilla.

Comer entre las costillas, también muy rico.

Muy buenas. Y luego ya de aquí,

fíjate qué pieza. De aquí sacamos el entrecot.

Bien. ¡Oh...!

Madre mía. Qué filtración de grasa más rica,

qué cosita más apetecible.

A mí ponme otro, Pepe.

Creo que se ve perfectamente. (CHULETÓN) Sí.

-Qué guay.

Toma. Madre mía.

Ya está.

Ahí está, fenomenal. Vale, lo tenemos.

¿Va bien? Sí, señor. Es maravilloso.

Guau. Esta es la mía. Pues, Pepe,

muchísimas gracias por venir y contarnos

tantas cosas interesantes sobre la carne.

Nos vemos en Calahorra. Cuando quieras, amigo.

-Gracias. -Hasta luego.

Aspirantes,

el primer reto consiste en hacer un plato libre de carne

en 60 minutos aplicando las técnicas

que habéis aprendido en estas cocinas.

Vale. Recordad que el delantal dorado

está en juego. Y por si fuera poco,

vais a tener otro aliciente más para ganar.

Hay una persona que viene a daros una gran noticia.

Adelante el asesor del restaurante MasterChef,

Jorge Bretón. (AITANA) ¡Hala!

(AITANA) ¡Qué majo!

Jorge, bienvenido a "MasterChef", ¿cómo estás?

Encantado de estar aquí.

La verdad, muy contento. En el restaurante

estamos haciendo la carta nueva para el verano.

Nos faltan los platos de carne por seleccionar.

El mejor plato de hoy, lo pondremos en la carta del restaurante.

-¡Toma! -¡Hala!

-Bueno, bueno, bueno, bueno.

-Qué guay. (AITANA) Ay, Dios mío.

-Maravilla.

-Joer.

Cuidado, tenéis el listón muy alto.

Sí, sí. Se come muy bien.

-Vaya tela. Bueno, Jorge,

gracias por ese premio que traes a nuestros aspirantes.

Espero que estén a la altura y hagan un platazo para la carta.

Un placer y espero que hagáis

un buen plato para ponerlo en el restaurante.

Nos vemos en el restaurante. Seguro. Gracias.

Gracias. Un placer.

(VALENTÍN) Lo que más ilusión me hace es

entrar en la carta de MasterChef.

Vivo cerquita y me iba a pasar todos los días a comer mi plato.

Ahora sí, aspirantes, tenéis 60 minutos

para hacer ese plato libre de carne

que os haga ganar el preciado delantal dorado

y un plato en la carta del MasterChef.

Joer. Pues el tiempo comienza

en tres, dos, uno...

Ya. (AITANA) Vamos.

(AITANA) Cuántas cosas hay, ahora es cuando me lío.

(AITANA) ¿Y la carrillera? (VALENTÍN) No hay.

(AITANA) No me fastidies.

¿No tienes suficiente carne, Aitana?

Sí. Había pensado en carrillera en cuanto la he visto y ahora ya...

-A ver...

-Está complicado. (VALENTÍN) No es tan fácil.

-Tanto pensar para nada.

(AITANA) Me cachis en la mar.

Último minuto. (TERESA) Dios, qué estrés.

Con esto y un bizcocho... Ya está.

-Gelatina no hay. -Tengo, te la puedo dejar.

-Yo lo tengo todo ya.

(CARLOS) Tenía una cosa en mente...

Cambiad el chip, si no hay buscad otra.

Sí, sí. Estoy dándole vueltas. Cinco,

cuatro, tres,

dos, uno...

Tiempo. No se coge más. (CARLOS) Perdón.

Coge tu cesta y a tu puesto de cocina.

(CARLOS) Esa es mi cesta. (SAMIRA) Ay, vale, perdón.

Las cosas de Samira. Verdad.

(SAMIRA) Perdona. (CARLOS) No pasa nada.

-Ya decía yo que pesaba mucho. -He cogido de todo.

(Música)

(CARLOS) He hecho la compra. (TERESA) Ya veo,

te has cogido medio súper. -Prefiero que falte a que sobre.

-No, al revés. (CARLOS) ¿Tú qué dices, Teresa?

Medio supermercado, mira.

(TERESA) Ya te digo. -Ahí lo llevas...

Tienen productazos, ¿eh? Había buen surtido.

Creo que han sido inteligentes y han cogido carnes

que las pueden solucionar en menos de una hora.

A ver cómo las presentan, los puntos importantes.

Si lo van a pasar mucho o no lo van a pasar.

(VALENTÍN) Ay, la carne, el pecado.

-Vamos ahí. Pasará igual con Aleix

con el pato, sonrosado. Es muy importante.

Si lo pasas mucho, lo desgracias.

Soy de una casa donde el pescado manda. La carne comemos,

pero no comemos ni la mitad que el pescado.

He visto el pato azulón, que no domino.

Hay que sacar cosas divertidas y a ver si sale platazo.

Estamos en la recta final y un delantal dorado es una vida.

(Música)

-¿Alguien está usando el róner? (CARLOS) Creo que no.

(VALENTÍN) Suerte, Carlos.

-Bueno, de verdad, el delantal dorado

me iría de perlas. Hoy me he traído pendientes dorados y creo que...

(TERESA) Al pelo, pero bueno, es muy codiciado.

El bronce no lo quiere nadie.

(RÍE) Todos queremos el oro, es lo que hay.

Creo que para ganar el delantal dorado

carne con... ¿Eso va a estar bien?

Sí, para cubrir el expediente.

Pero ¿qué sería lo suyo? Una cocina con sentido,

que aporte algo.

En este programa deberían contar:

"He cogido esta carne porque es grasa

y entonces he buscado una guarnición que es así,

le viene bien porque te apetece comer más". Es un discurso.

Voy a intentar darle fuerza a la guarnición

y a las técnicas que nos han enseñado.

Estoy intentando hacer demasiadas cosas a la vez

y me da miedo después de las dos semanas que llevo.

(Música)

Va a hacer una manzanita

Samira con el cordero, por lo visto.

Ahora, ha cogido manzana para hacer una tarta...

Sí, para hacer sidra.

A ver cómo lo termina.

Valentín, ¿la gelatina? (VALENTÍN) ¿La quieres?

(SAMIRA) Sí. Uf.

¿Quién tiene el agar-agar? (ALEIX) Yo.

¿Lo tienes tú? Te cojo un poco. -Sí, coge.

-Y te lo traigo.

Me preocupa más Aitana. Ha cogido

chistorra, carré de cordero y secreto o pluma.

¿Qué vas a poner?

¿Cordero con pluma? No tiene sentido.

Otra cosa es que sea un plan B. Igual que Carlos,

cordero y cerdo. Le he visto coger espinacas,

queso azul, nata... De todo.

Pues hará muchas cosas. Ojalá. Céntrate.

(CARLOS) Es día de arriesgarse y me voy a arriesgar.

Voy a hacer una magia de las de vanguardia,

a ver qué tal me sale.

Hay que rezar que me den el delantal doradito hoy,

estoy cansado de estar en todas eliminaciones abajo.

Se aprende un montón,

pero quiero descansar un poco arriba.

(Música)

Hola, Chef. ¿Cómo estamos, Valentín?

Bien. ¿Qué plato vas a hacer?

Voy a hacer pluma y secreto ibérico

y quiero que recuerde a las barbacoas.

Pero de un modo más para el centro de Madrid.

Sueñas con el delantal dorado.

Sueño con el delantal dorado. Con nervios,

porque ese delantal dorado y la carta de MasterChef pesan.

¿Te gustaría? Me encantaría.

No está muy lejos de mi casa.

Vives cerca del restaurante MasterChef, centro de Madrid...

Una zona fina y elegante, Valentín.

Bueno, bueno. Me ha costado mucho.

Parezco chico pijo pero mi origen es currante.

Vengo de una familia muy humilde,

muy currante, no lo ha pasado siempre bien.

Todo lo he estudiado con becas.

Si no hubiera sido por becas, no hubiera estado aquí.

(VALENTÍN) Mis padres me tuvieron muy jóvenes.

Tuvieron que tomar decisiones que a lo mejor para mí

no eran las más correctas.

Mis abuelos son mi vida.

Ellos me han enseñado

desde a atarme los zapatos, a respetar a la gente,

a culturizarme, al trabajo duro...

En mi familia, llegar con un ocho era mala señal.

O lo hacía perfecto o no iba a salir adelante.

Ahora lo que intento es darme un respiro

y decir que el nueve no es tan mala nota.

Yo...

Aunque no estés en mi equipo, me gustaría que te lleves

el delantal dorado. Muchísimas gracias, Samantha.

-Bueno, un poco de aceite de perejil.

(CARLOS) Voy a hacer la salsa.

(Música)

(ALEIX) Voy a hacer un gel de hinojo y manzana.

¿Quién me...? ¿Quién se ha llevado el agar-agar?

-Yo no. -¿Quién tiene el agar-agar?

(SAMIRA) Yo lo tengo. (ALEIX) Dámelo.

-Espera.

Uy... Por Dios.

Samira.

Hola. Estoy muy nerviosa.

Tengo que hacer un aire y no sé si me dará tiempo.

¿Cómo hacemos para ponernos ese delantal dorado tan bonito?

He intentado hacer una gelatina.

Pero creo que se ha congelado.

Yo también lo creo.

Y la gelatina no debería ir a la batidora.

Ya. Hay recursos que hay que utilizar,

¿tú sabes a qué te dedicas? A estar nerviosita.

A dudar. Ya.

¿Y los nervios saben de qué sirven en esta cocina?

De absolutamente nada. Hoy es:

"Quiero el delantal dorado, lo quiero para mí. A por él".

Vale. ¿De acuerdo?

Sí. ¿Sí?

Vale, sí.

¿Te me estás poniendo pachucha? No, no, no. De verdad.

Piensa en eso. Vale.

Si las cosas no van bien y es por culpa de tus nervios,

te vas a arrepentir. Vale.

Te haré caso. Hazme el favor...

Gracias.

(SAMIRA) Estoy insegura por una técnica que no he hecho.

Es como, no sé, conducir por primera vez

sin haber practicado. Solo haber estudiado.

Aspirantes, últimos 15 minutos.

Joer, me cago en la leche. Pasa rápido el tiempo aquí, joer.

(Música)

-Ay, y cuarto. Cinco, diez, quince...

Creo que ya tengo mi coso.

Teresa. ¡Hombre! ¿Qué tal?

¿Cómo estás? Cuéntame.

¿Qué estás haciendo? Un plato inspirado en ti.

Oh, eso me gusta. Un poco fusilado

de tu carré de cordero que hicimos en Almería.

No me acordaba yo. Pero dándole un punto "healthy".

Las estoy haciendo a baja temperatura en el róner.

Qué bien. Fenomenal. Sí.

Y luego lo voy a acompañar con verduritas salteadas,

un poco de puré. Espero que me quede bien.

Tú que eres fotógrafa,

tendrás que hacer un emplatado... Ahí quiero darlo todo.

De hecho, he lanzado un guante

porque como no gane, voy a lanzar un libro de cocina

y voy a vender más que el ganador, ¿qué te apuestas?

El único ganador es Carlos. Lo ha dicho él.

(TERESA) Carlos, voy a vender mucho más que tú

con mi libro con fotos maravillosas.

¿Te ves en el duelo final con él?

¿Sabes con quién me gustaría verme en el duelo final?

Con Aleix. ¿Con Aleix?

(TERESA) Claro, porque haría muchas esferificaciones y "style"

y yo haría algo más tradicional pero con un punto como yo.

Tradicional, pero con un punto moderno.

Ese punto chisposo.

Clávalo. Vale.

Venga, suerte. Gracias, Pepe.

(Música)

Hombre... Buenas, comandante.

¿Qué dice el ganador de "MasterChef VII"?

Esperemos, esperemos. Tienes más moral que el Alcoyano.

No, no. Te veo en la final.

Lo tienes creído, lo tienes tan claro.

Tengo hasta los platos visualizados de la final.

Te tomo medidas de la chaquetilla. Será como la de Jordi.

La mía no, la mía te estaría... Más estrechita.

Cuéntame qué estás haciendo. Cordero, cordero.

Lo que estoy terminando ahora es...

Con isomalt... Isomalt.

Unas gotas, las voy a poner con el aro

y a ver si me sale. Vas a tirar de esta técnica

de estirar el caramelo. Exactamente.

Cordero, isomalt

como técnica si te sale. ¿Esto qué es?

Una salsita para ponérsela.

¿Salsa? Sí.

Es muy dulce. ¿De qué es?

Me la he inventado y la he hecho con plátano.

Es que me gusta el dulce. (SUSPIRA) Cordero, plátano,

dulce... Centra el tiro, Carlos.

¿Vale? Sí, sí. La verdad que sí.

Que si no, no llegamos a la final esa.

Vamos a llegar al delantal dorado.

Suerte. Gracias.

(VALENTÍN) Tengo que hacer ajoaceite.

Aspirantes, últimos tres minutos.

(TODOS) Oído.

-Le voy a meter la malto y casi emplato.

Oh, sabe a alioli. Qué bien.

Oye, maravilloso.

Acabo de ver a Carlos, está haciendo un carré de cordero.

Dice "prueba el puré", como diciendo "te va a encantar".

Vas a alucinar. ¿Malo?

Las papillas de mi hija Manuela,

pero hecho con plátano. Puré de plátano con el cordero.

Y con isomalt va a intentar hacer una cúpula de cristal,

para que contraste con el azúcar. O sea...

Madre mía. Eso he dicho yo.

No tengo cojones de hacer esto.

Lo mismo tengo con Samira. Esa confianza que para Carlos

es contraproducente... Uno por exceso y otro por defecto.

Equilicuá.

50 manzanas mal peladas, las ha malcocinado

intenta hacer un puré...

Me habla de creatividad: un cordero con manzana.

Más básico que el mecanismo de un chupete.

Una inseguridad igual de contraproducente

que ese ego que tiene Carlos.

(Música)

Si lo pongo encima...

Qué bonito.

Aspirantes, último minuto. (TODOS) Oído.

(AITANA) Sí que voy un poco justa.

(VALENTÍN) Espero que le guste a Jordi.

(SAMIRA) Una decoración y ya está.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno, ¡tiempo!

Manos arriba. Ay, ay, ay.

(RESOPLA)

Ojalá que mi plato sea el mejor y que esté en la carta

del restaurante MasterChef, que es lo más importante.

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El tiempo ha terminado, comienza la cata.

Carlos, tú serás el primero.

Dinos el nombre de tu maravillosa creación.

Pues No es maravillosa, ese es el nombre de la creación.

¿No es maravillosa? Sí.

He querido hacer 40 cosas y al final no he hecho nada.

Puestos a hacer, podías haber hecho el cordero.

Me he emperrado

en encapsular el aceite. No salía. Probé aros...

Me he cerrado en eso. Te pedimos un plato de carne

y te obsesionas con encapsular el aceite.

Por eso, sí. Un súper lleno de productos,

te veo coger plátano con cordero. Claro, estás en mi equipo,

no te puedo decir nada pero te quiero matar en ese momento.

Y luego presentas un plato de cordero

totalmente crudo. Parece que se va a ir del plato.

Sí, sí. Carlos.

Para que quede rosa, ¿qué le has echado?

Es el vino tinto. El vino mezclado con el plátano.

Tú imagínate ya la jugada. Una mezcla...

Carlos, entenderás que es un despropósito total.

Fíjate en la textura: plátano, cebolla

y vino a un cordero. No lo voy a probar.

No se puede comer, Carlos.

Eso es una marranada y para un programa diez,

solo necesita un retoque.

Y vas a tener suerte.

Mira que Pepe me lo dice siempre:

"No te vengas a una prueba con un solo delantal negro".

He traído uno solo. Qué lástima,

porque se merece un delantal

como el que luce Samira. Hazme caso.

Me he metido por... Que si el agar-agar,

que si el xantana, 40 000 cosas en la cabeza

y no he pensado ni en el plato.

Es que tenía... Ya... No sé.

(CARLOS) Me he emperrado en una cosa que no salía

y me tiene que salir.

No sé. Se me ha ido la pinza. Ya está. Se me ha ido la pinza.

Teresiña. Dígame.

Nombre de tu plato. Pues tengo dos nombres.

"Le carré" o "Le carré doré",

si, por lo que sea, me dais el mandil dorado,

pues le pondremos un nombre guay. ¿Sabes?

Si no, "Le carré". Oye, y ahora viendo el plato

y, además, que te exigí un buen emplatado,

¿Cuál es el perfil bonito para hacerle la foto?

Mira. Lo he pensado y yo creo que lo sacaría desde aquí.

Desde aquí, quedaría perfecto.

(TERESA) Haría una fotaza porque buscaría un ángulo,

daría así como volumen. Queda bonito.

¿Podría ser más maravilloso? Sí. Pero está muy bonito.

Como tenemos ya al ganador, que está allí Carlos,

pues ella lo mismo es segunda, tercera, cuarta o quinta.

Pero va a publicar su propio libro hecho por ella.

Hago unas fotazas. (VALENTÍN RÍE)

Es una diva. La amo.

¿Este lo has hecho al vacío? Sí.

Vacío, vas filtrando el calor, luego lo doras bien

y depende del tiempo que le des, te quedará sonrosado, ¿vale?

Eso vale para los corderos recentales de Castilla.

No hay problema. Y es válido.

O los asas a la manera tradicional.

Tú has optado por este, me parece fantástico.

Jordi ya se lo ha comido. Vamos a empezar a catar.

Teresa, esto me vale como un gran plato para esta prueba.

Porque está perfectamente ejecutado,

la carne has hecho un uso interesante,

has respetado los productos y hay una pequeña técnica

que actualiza esta elaboración.

Te felicito. Gracias.

Teresa, es que está muy bien.

Está perfecto de punto, rico, sabroso.

Sirve para ser un gran plato.

Muy bien. Gracias.

Teresa, yo creo que este plato te representa totalmente.

Has hecho un plato de cocina sana, sin complicarte la vida,

que es lo que te gusta a ti.

Hay unas verduritas, hay un protagonista

que está bien tratado. Y luego creo que hay

una parte estética cuidada. Hay mucho color. Y nada más.

Es que tampoco hace falta hacer nada más.

Está rico. Está todo en su punto, todo bien hecho.

Es lo que pedíamos. Gracias.

Aunque no me lleve el delantal dorado,

ya con esta valoración estoy contentísima. En serio.

Samira, nombre del plato.

Colombia.

¿Tradicional el cordero en Colombia?

Cuando he visto tanta carne, me ha recordado a Colombia.

Forma parte de mí. Entonces, he querido llamar

al plato así. ¿Estás contenta con tu plato?

Sí, porque... No sé. Creo que tampoco lo he hecho

tal mal. Pero no me ha quedado

como yo esperaba y lo tenía en mente.

Bueno... Está un poquito pasadito de cocción, Samira.

Probemos.

Es patata cruda lo que estoy mordiendo.

La he cocido. ¡Ay, por favor!

Ven aquí.

Tienes razón.

Samira, si el producto principal te lo cargas,

si haces un puré de patata, que es una cosa sencilla,

dejar cocer perfectamente la patata y hacer un puré...

Si luego le pegas ese chorretón de canela por ahí,

la patata, el cordero y la manzana sabe a canela.

Todo sabe a canela. Desastre padre.

Si encima no limpiamos ni bien el cordero.

Fíjate cómo venía el de Teresa, los palillos perfectamente limpios.

Ese mínimo que hay que tener.

Me tengo que dejar de inseguridades

y de nerviosismos porque estoy en "MasterChef"

y esto es una oportunidad que es una vez en la vida.

Y no solo eso. Lo tienes que hacer rápido,

porque vas de negro.

Yo me conozco y sé que cuando tengo

muchas cosas en mi cabeza y hay algo que no domino,

es que no me sale nada bien. No sé. Es que...

Una simple patata hervida.

Nombre de tu plato. El secreto que se moriría de ganas

por ser dorado.

(RÍEN)

Yo creo que los ingredientes casan.

Luego ya, si os gusta y está bueno o no, es otra cosa.

A mí me ha gustado. No sé qué os parecerá.

Habrá que probarlo, a ver hasta dónde llega.

A ver qué color, si llega al dorado o se queda en negro.

En negro no, por favor, que ya llevo tiempo.

Ya llevas tiempo con el negro. Sí.

Bueno, Aitana, pues para que te quedes tranquila

y veo que vas tomando nota de esas cosas que decimos,

fíjate, hay un sentido común aquí. ¡Ay, bueno!

Sí. De verdad. Todo lo que hay está rico.

El punto de la carne es bueno, con cosas donde mejorar, ¿vale?

Como es ese punto de sal, como ese exceso de picante.

Pero, chica, después de las cosas

que nos veníamos dando, esto es un bien.

El seis ese. Gracias.

Bien. No es dorado, pero bueno.

Aitana, me gusta ver cómo te esfuerzas.

La verdad es que lo vives todo desde el corazón

y pones toda la carne en el asador para hacerlo bien.

Y aquí se nota un esfuerzo. ¡Ay, gracias!

Creo que la idea es buena

y que te vas acercando a lo que pedimos.

Muchas gracias, Samantha. Gracias. Ay, bueno...

¿Muchas gracias qué? ¡Ay! A ti, no lo sé.

¿Tú crees que esto es un plato bueno para un programa diez?

Ya. Se queda corto. El plato sí tiene una evolución.

Pero está alimentado con esa misma inseguridad

que tiene Samira, que os sirve de poco o nada.

Sigues evolucionando, pero date prisa

porque estamos en un diez. Sí, sí.

Me voy a dar prisa. Te lo prometo.

(AITANA) Por lo menos, estoy contenta.

Al menos, he cumplido ese mínimo.

Es un mínimo que me han exigido y empezaré a buscar máximos.

Aleix, cuéntanos. Nombre de tu plato.

Le he puesto "Blue duck capital".

Me hubiera gustado tener más tiempo para emplatar,

pero como nunca he hecho un pato

y me he tirado con el pato azulón,

nunca lo había probado y me ha apetecido...

Nunca has cocinado pato. No, no.

¿Y cuál crees tú que es el punto de cocción óptimo?

Yo creo que tiene que ser

bastante rojita por dentro. Y lo has dejado así.

Yo creo que está así.

Aleix, a veces digo que más es menos.

Demasiadas cosas en tu plato.

Demasiadas guarniciones en tu plato.

Luego vemos que, encima, la pechuga está seca.

Porque esa pechuga, simplemente, la marcas al fuego

por el lado de la piel y la dejas reposar y la tienes.

Vale. Todo eso que ha confitado ahí,

es lo que le falta a los muslos.

Que tienen que confitarse mucho más

porque si no, se quedan duros.

Hay mucho esfuerzo, muchas ganas y mucha pasión

y eso te lo tengo que premiar también.

Pero falta rematar la ejecución.

El día que remates perfectamente

todas esas cosas que haces, brillarás.

Yo no puedo ser malo porque me genera cierta nostalgia

cuando te veo hacer estas cosas.

Me acuerdo de un cocinero bastante más joven que tú,

con muchas ganas de gustar,

mucha inquietud, mucha prisa por querer hacer las cosas.

Ese cocinero era yo.

Y me veo reflejado en algunas cosas,

en las tonterías que haces

ahora mismo. Ya, ya.

Pero hoy, en "MasterChef",

si te pedimos "hazlo bien", no metas la pata,

porque puedes hacerlo bien. Delante de cocinas.

Perdonamos. Gracias.

(Aplausos)

Valentín, contigo terminamos esta cata.

¡Ay, qué mono!

¡Qué bonito!

Son muchas cosas. ¡Ya está, ya está! ¡Eh!

Puedes sacarlo, eh. Lo tenemos que comer.

¿Quieres destapar? Destapar, por favor.

No vemos nada, claro.

(Exclamaciones)

Nombre. Barbacoa, capital Madrid.

¡Oh, oh, oh! ¡Qué inspiración!

Oye, yo también me quiero venir arriba alguna vez.

Cómo me gustaría que estuviese

tu plato y el de Aleix en el restaurante de "MasterChef".

A mí también. Samantha, ¿qué te apetece?

¿El "blue duck" o la barbacoa, conexión capital Madrid?

Pues barbacoa, capital Madrid está muy bien.

Venga, venga. Corta, corta.

La idea es un poco lo que comes en una barbacoa en el campo,

trasladarlo al centro de la ciudad.

Un poco de jamón, patata.

He hecho un ajo aceite que es lo que está texturizado.

Y luego, lleva como plato principal

pluma y secreto ibérico.

Esa maltodextrina que no pinta absolutamente nada.

La maltodextrina es un producto de carga,

tiene mucho volumen, una parte del azúcar,

una molécula de azúcar que tiene la capacidad

de absorber las grasas.

¿Con qué querías acompañar tu carne?

¿Con un polvorón? No.

¿O con unas migas? No, ninguna.

Con una patata con ajo aceite. ¿Qué ha sido al final?

Pues una mezcla de maltodextrina con un aceite puesto ahí

sin dorar, sin apretar. Sobra.

Si no sabes cómo va, no lo pongas. Vale.

Hay poquitos defectos. La carne está muy bien,

está en su punto. La patata, qué simplona

y qué rica está. Fíjate qué tontería.

Y todo está más o menos bien hecho, Valentín.

Respira, que vas trasladando tus ideas con cierto criterio.

Me gusta, me gusta. Gracias.

Es una barbacoa un poco cursi. Sí.

A veces soy un poco cursi. Sí, Valentín.

Pero está rico. Gracias.

El plato estaba muy bueno, tiene coherencia,

les gusta mi actitud y me quedo con eso.

Aspirantes, la cata ha terminado.

Ahora tenemos que deliberar para decidir

quién es el ganador de esta prueba.

Quedan dos nominaciones para llegar a la final.

Si ganas el dorado, es una pasada.

Es que yo estoy hasta nerviosa por ti.

Teresa, el plato, es delantal dorado

y es capitana.

Capitana lo veremos.

Lo tenemos, ¿no? Listo.

Hala, el delantal. -¡Es tan mono!

¡Lo queremos, lo queremos!

Aspirantes, en este reto teníais que hacer

un buen plato de carne.

Y teníais que tratar el producto con respeto,

mostrando vuestra evolución.

Como ya os hemos dicho, ser el mejor en este reto

tiene doble recompensa. Por un lado, el delantal dorado,

que da la inmunidad esta semana.

Y por otro, que vuestra receta forme parte de la carta

del restaurante MasterChef. ¡Qué guay!

Ha habido un aspirante que ha entendido a la perfección

la prueba y ha sabido ejecutarla con éxito,

respetando el producto al máximo y acompañando

el ingrediente principal con una guarnición

que le aportaba el contrapunto perfecto,

sin restarle ningún protagonismo.

Ese aspirante, que se va a poner ahora mismo

el delantal dorado y verá su plato en la carta

del restaurante MasterChef, es...

¡Ay, Dios mío!

¡Teresa!

¡Enhorabuena, Teresa! ¡Gracias, gracias!

¡Y hasta la 11 ya!

¡Qué emoción! -¡Póntelo, póntelo, corre!

Qué bien te va a quedar.

Qué bien te va a quedar lo dorado. ¡Me encanta!

Gracias. ¡Qué bonito! A juego con los pendientes,

con las zapatillas. No me digas

que no vengo ideal. ¡Perdona!

¡Chan, chan! O sea, más mona no podía venir

hoy para esto. ¡Qué grande!

(TERESA) Estaba emocionada. ¿No es precioso?

¡Amor! (CANTURREA)

Estoy más contentas que unas pascuas.

Oye, Teresa, recuérdanos cómo se llamaba tu plato ahora.

"Le carré doré".

Ya lo veo en la carta del restaurante.

Ya lo visualizo. ¡Qué mona, eh!

¡Qué bonito! ¡Gracias!

Es un poquito... Es también cursi, eh.

Como Aleix o Valentín también. Tiene ese punto horterilla.

Claro. Un punto horterilla nos gusta.

Un puntito de Las Vegas siempre está bien.

Claro que sí. ¡"Blim, blim"!

(VALENTÍN) Lo que más me duele es que mi plato

no esté en la carta. Pero creo que el ganador

también pone algún plato. Tendré que ganar.

Con un delantal dorado y uno negro,

os enfrentáis a la prueba de exteriores.

Espero que los dos os comprometáis con la victoria de vuestro equipo.

(AMBAS) Sí. Sobre todo, porque vais a hacerlo

ante nueve siglos de historia.

-A ver ahora... -¿900 años? ¿Qué tiene 900 años?

Esta semana viajamos a Zamora,

una de las provincias con más encanto de Castilla y León.

Tiene el récord mundial de iglesias románicas

en una ciudad. Nada menos que 22. Un majestuoso puente de piedra

y un castillo rehabilitado a la perfección.

Gracias a este patrimonio único, Zamora ha sido nombrada

Capital Europea del Románico.

Pero si hay un monumento del que los zamoranos

se sienten especialmente orgullosos, es su catedral.

Quien la visita, queda encandilado.

Aspirantes, bienvenidos a los jardines

de la maravillosa catedral de Zamora.

(ASPIRANTES) Gracias. Hemos elegido este escenario

para la prueba por equipos porque, además de bonita,

esta catedral es un símbolo de fortaleza.

Tiene 900 años de antigüedad y ha sobrevivido

a un incendio y a un terremoto.

Y, precisamente, esa misma virtud, fortaleza

es la que vais a necesitar vosotros para enfrentaros

a la recta final del concurso.

Fortaleza mental.

¡Qué nervios! La cuenta atrás ha comenzado

y la presión aumenta por minutos.

Eso significa, aspirantes, que los fallos de principiante

se han terminado para siempre.

Como vuelva a pillar a alguien que sirve platos

sin haberlos probado antes,

no es que se gane el delantal negro,

es que, directamente, se va a su casa.

Oído. -Quería decir una cosita antes.

Pedir disculpas porque estamos en el programa diez

y el plato que presenté es para que me hubieseis expulsado.

Disculpa a ti, disculpa a ti, Pepe,

y, en especial, a Samantha. Muchas gracias.

Se me cogió un nudo en el estómago.

Pero pido muchas disculpas. Yo soy un tío luchador,

constante y que todo lo hago lo mejor posible.

Pero me encerré en hacer algo que no sabía y...

Aceptamos las disculpas.

Una mala tarde, Curro. Una mala tarde.

Bueno, Teresa, imagino que debes sentirte ahora mismo

como una superheroína. Más feliz que una perdiz.

Eso de saber que, pase lo que pase en esta prueba,

no podemos echarte ni con agua caliente...

Bueno, yo esto tampoco lo tengo muy claro,

porque no me fío mucho. Me alegro. No te confíes.

Esa es la actitud. Tranquilo, que no me confío.

Pase lo que pase, nunca se sabe lo que puede pasar.

Tener el delantal dorado te otorga todos los privilegios

que un aspirante puede tener

en una prueba por equipos. Equipos y platos.

Serás la única capitana. ¡Toma! ¡Toma!

(RÍEN) Liderarás las dos cocinas.

¿Qué dices? Podrás formar ambos equipos

y, además, serás la encargada de repartir los platos del menú.

¡Qué bien! -¡Qué fuerte!

Estoy contenta de llevar este oro aquí,

que tan bien nos queda a Samantha y a mí. A darlo todo.

Veamos qué tal te sienta el reinado.

Dime qué tres aspirantes

quieres que trabajen juntos y por qué.

Mira. El equipo de tres lo van a hacer

Aleix, Aitana y Samira,

porque yo creo que se van a compenetrar bien

y, sobre todo, voy a dejar en el de dos a Carlos y a Valentín.

¡Pero no! Pero...

Pero si vais a trabajar genial juntos.

-Lo sé. Te quiero, corazón. -Pero sí.

Amores reñidos son los más queridos. Al final...

(VALENTÍN) Teresa me pone con Carlos porque sabe

que somos fuertes y podemos limar asperezas

y estaría en medio para ayudar.

Si me pusiera con Aleix, lo vería muy hecho.

Y tampoco quiere eso. Ella es lista.

Lo único que no hemos dejado en manos de Teresa hoy,

es la elección del menú. Comenzamos por un entrante.

(VALENTÍN) Croquetas de bacalao.

Hummus de manzana asada con sesitos de lechazo en tempura

y vinagreta de pistacho.

¡Ay, qué hambre! -Vale.

Continuamos con un primero.

"Steak tartar" de ternera de aliste con patatas suflé.

Las patatas suflé...

El segundo plato se trata de...

Bacalao a baja temperatura con pimientos al carbón.

¡Qué rico, por Dios! ¡Qué bueno!

Y un postre que consiste en...

Nectarina al vino de toro con helado de queso zamorano.

¡Qué pintón de platos! ¡Madre mía!

Como veis, aspirantes, todos los platos contienen

productos típicos de esta tierra

que, además, en este caso, vienen avalados

por el sello Tierra de Sabor.

Eso significa que el lechazo, la ternera, el vino

y el queso zamorano que hemos utilizado para este menú

tienen la máxima calidad garantizada.

Pues ya solo queda saber quién cocinará qué.

Claro. Eso estoy pensando.

Teresa, dinos qué equipo quieres que se encargue

de las dos elaboraciones azules, es decir:

el hummus con sesitos y el bacalao a baja temperatura.

Bueno, venga. Valentín y Carlos van a hacer ese.

Por tanto, vosotros, Samira, Aitana y Aleix,

seréis el equipo rojo y os encargaréis

del steak tartar y de la nectarina al vino.

Genial. Postre "forever". Aspirantes, quiero recordaros

que la prueba por equipos no es para saldar cuentas pendientes.

Es para que los comensales disfruten.

Exacto. Y como queremos asegurarnos

de que todos habéis entendido el mensaje,

hoy el veredicto va a ser individual.

Vale. Me parece estupendo. Genial.

Guay. Cocinaréis para 60 ganaderos

y agricultores de Zamora.

Y son de buen comer. Conocen mejor que nadie

el potencial que tienen los ingredientes

con los que vais a trabajar.

Disponéis de 140 minutos para cocinar las 60 raciones

de cada plato. Como siempre, nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales.

Muy bien. Y ahora, coged vuestros delantales

y todos corriendo a por ingredientes

y a cocinas en tres, dos, uno...

¡Ya! ¡Vámonos! ¡Vamos!

¡Venga, que vamos! -¡Venga, vamos!

¡Vamos! -¡Venga, alegría!

Hola. ¿Qué tal? Hola.

¿Qué pasa? ¿Cómo estamos? ¡Vamos, niños! ¡Vamos!

Teresa, te recuerdo que tu responsabilidad es

supervisar los cuatro platos. ¿Lo tienes claro?

Sí, sí. Lo tengo clarísimo. Iré basculando de un sitio a otro,

a ver si me quedo en una 36.

A correr todo lo que pueda.

Pues eso espero, porque, equipo azul, preparaos.

Vuestro tiempo de cocinado arranca en tres, dos, uno... ¡Ya!

¡A cocinar! ¡Vamos!

¡Qué apetecibles están!

Carlos, cortamos el bacalao en las raciones.

-¿Cómo quieres que lo corte?

-Así, como de este tamaño. -¿Aquí vale?

Sí. Vamos con el marinado a la máquina de vacío

y los dejamos empaquetados todos. -Perfecto.

¿El marinado cómo? -Ahora te digo.

-Voy cortando. -¡Venga, que vamos!

-¡Va, Teresa! -¡Venga, vamos!

¡Dale ahí!

¡Gracias, amiguiños! ¡Yo os quiero también!

¿Cocemos la manzana también? -¿Aquí metida a la vez?

-Yo diría que sí. Coge más sabor. -Vale.

¿Cómo llevas eso, Carliños?

Un segundo. -Perdona.

No. Perdonada.

Ya tienen el bacalao ahí. ¿Qué tal ese bacalao?

El bacalao, de categoría. -Lo tienen cortado.

-Cortados todos. -¿Están cortados? Vale.

Otra manzana y hemos acabado. -Venga. ¿Lo haces tú?

-Sí. -Vale. A ver cómo va aquello.

¿Cómo llevas eso, Carliños?

-Muy bien. -Mete unas diez. Si no, ocho.

Diez trozos. Un trocito de romero.

-Romero en aceite y ya está. -Un chorrito de aceite

y lo vamos sellando. ¿Vale? -Vale. Ya está.

-Perfecto. -Teresa.

Mira. Así. -Y ahora se hace la magia,

que me encanta. -Y sale.

Me chifla. ¿No me lo podían hacer en las cartucheras?

Vale, venga. Vamos ahí.

Con vosotros me lo paso muy bien y... No sé.

-Tú, aunque eres nerviosa... -¿Estás relajada?

Sí. Estoy relajada. ¿De qué me sirve...? ¡Ay, no!

¡Aleix, por favor! -¡Qué tonto es!

Está... ¡Ya, ya! ¡Levántate!

¡Venga! -Ponme una olla grande.

¿Dónde están las ollas?

Sami, voy a ir como tú por la cocina.

(RÍEN) Esto no es real.

Ven aquí.

¿Ves lo que hay dentro?

-¿A que no es fácil? -¡No veo!

Por eso no prueba. Claro. -No es fácil.

(Risas) ¿Qué hacen estos?

Están como locos.

Equipo rojo, vuestro tiempo de cocinado arranca

en tres, dos, uno... ¡Al lío! ¡Tere, Tere!

¡Voy, voy! Perdona. Tengo que irme.

El "steak" lleva cortado los pepinillos.

-Vale. Ya estoy aquí. -Imagino que el "steak tartar"

hay que cortar la carne muy finita a cuchillo.

Sí. Sin grasa. Limpito, sin grasa.

-Vale. Empiezo ya, Tere. -Vale.

Samira, tú te vas a poner con el "steak tartar",

pero a separar las yemas.

Bien limpias, las vamos a guardar en agua

hasta la hora de montar. Y, Aitana, te vas a poner

con el postre porque las matemáticas se te dan bien.

-Vale. -Ve cocinando las nectarinas

con el almíbar y las rodajitas que queden "superchulis".

(CARLOS) ¡Teresa! -Venga, va.

-¿Cantidades? -¡Teresa, Teresa!

¡Un momento, un momento! ¡Un momento, que termina ya!

-En la ración va una. -No. Del vino y del azúcar digo.

Sí, sí. -Venga, vale.

Cualquier cosa, te avisamos. -Vale.

¡Venga, vamos, equipo! ¡Va!

-¡Venga, va, equipo! -Samira, ¿cómo vas con las yemas?

Bien. -Venga, va.

Compañeros, quiero que cortéis un trozo

de este maravilloso chorizo zamorano,

que pese exactamente... (IMITA UN REDOBLE DE TAMBORES)

¡83 gramos! ¡Hala! 83.

83. ¡¿Entendido?!

Sí, pero no me grites, si te oigo igual.

Venga, a cortar chorizos. Vamos.

¡Oh! Me encanta esto.

¿Ya estás catando? Habrá que hacer una cata.

¿O vas a echar el chorizo? Perdiste una prueba

por el cachito que cortaste. ¡Me cago en la mar!

Si quieres que te gane, no me importa.

Este va a ser el mío, Sami. Ya. Dame el tuyo.

¿Estos son los 83 gramos? Sí.

¿Estáis listos? ¡Ya!

50 y 90. ¡Te has pasado!

No. Te ha pasado tú. No has llegado.

¡Aquí faltan 33 y aquí sobran siete!

Claro. Se ha pasado.

¡Es decir, que hoy el ganador de la prueba de peso es...!

¡Pero que se ha pasado! ¡Jordi Cruz!

¡Se ha pasado! No te puedes pasar.

Jordi, como ganador de la prueba de peso de hoy,

¿con qué equipo quieres trabajar? Con el rojo.

Pepe, tú a la cocina azul a currar.

Échame un poco de vino. A currar, a currar.

Cómo es el sabor de esta tierra. Maravilloso.

Bueno, ¿qué pasa aquí?

¿Cómo está mi equipo azul? Hola, chef.

¿Todo bien? Cuéntame. Sí, todo bien.

Tengo aquí al niño del sur haciéndonos el pescadito.

¿El niño del sur, que es el ganador de "MasterChef VII"?

¡Hombre! Además, Valentín odia el pescado.

Aunque lo cocina muy bien, pero lo odia.

Y lo de los sesos, como él es tan cerebral...

Ah, como es tan cerebral, con los sesos.

Muy bien. Valentín, hay un tema que me preocupa,

el tema del hummus. ¿Tenemos los garbanzos?

Están en la olla exprés. ¿Qué hemos metido?

Garbanzos, agua... Y manzana.

¿Y manzana? ¿Sabes cómo van a salir las manzanas de aquí?

Vale. No está todavía con presión. La quitamos.

Capitana, oye. Estoy alucinando.

Que están las manzanas también dentro.

Vamos a hervir el garbanzo. Vale.

¿De quién es la idea tan brillante? Mía.

Valentín, ¿tuya? Es suya, pero yo había podido

decirle que era una mala idea, pero no.

Es una idea tonta porque los garbanzos

van a tardar equis y la manzana se te va a deshacer

en un momento, no la vas a aprovechar

ni le va a dar gusto. Corregimos ahora mismo.

Claro, claro. En fin, me voy.

Teresa, ¿qué está llevando Valentín?

-Los sesos. -Vale. ¿Sabe cómo los tiene

que hacer? -Sí que lo sabe.

(VALENTÍN) Carlos siempre intenta eclipsar a todos.

A mí también intentará eclipsarme en este cocinado.

Voy a intentar, básicamente, hacer bien el trabajo

y que sean los jueces los que juzguen, no él.

Bueno, equipito rojo. Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal? Bien.

Y después te pondrás con el helado. -Perfecto.

Hola, Teresa. Hola.

No sabía que teníamos oyentes en "MasterChef",

alumnos que vienen a mirar. ¿Por qué? ¿Por mí?

Lo digo porque la gran tarea de Samira es hacer algo

que yo haría al final. Pero hay una elaboración

que es mítica en "MasterChef" y difícil,

que es la patata suflé. Venga, vale.

Samira, "por fa". ¿Te pones con la patata?

Gracias. El segundo detalle.

Cuando pones a un encargado a hacer el "steak",

ese aspirante debe saber picar la carne.

Porque lo está haciendo fatal. ¡Ah! Vaya.

¿Qué hago yo? Corto pequeñas láminas

y, a partir de ahí, pico. ¿Vale?

Vale. Lo rectificamos.

¿Vale? Vale.

Aplícate y a currar serio. ¿Vale? Venga, con caña.

¡Equipo rojo! ¿Sabéis lo que quiero?

¡Caña a lo loco! Falta un poquito de marcha,

de lo que viene siento

"rock and roll" del bueno. ¿Vale? ¡Apurad!

¡Oído! -¡Muchas gracias!

¡Venga, vamos!

¡Teresa! ¡Teresa! ¡Teresa!

-¡Voy, voy! -He pensado que en vez de aquí,

en el carbón. -¿Directamente?

Aquí, para que se hagan más rápido.

Vamos controlándolo. -¿No se va a quemar?

No. No se quema. No. Al revés. Mira.

Es que aquí no se hace. Aquí no se va a hacer.

Yo lo voy controlando. -Venga, parrillero.

-Que no se quemen, eh. -No se queman.

Ya están todos los sesos escaldados.

-Vale. Perfecto. -Tenemos que limpiarlos

y enharinarlos. -¿Cuánta agua habéis puesto

en los garbanzos? -La justa, Carlos.

No malmetas, Carlos. Que no me gusta que hagas eso.

Yo no malmeto. Digo que van tardar mucho en salir.

-Carlos, haz la tempura. ¿Vale? -Te la hago aquí.

-Voy a ayudar allí. -Vale.

Yo a ti no te busco, eh. -Sí, sí.

No te busco. Lo que pasa es que las cosas

hoy tienen que salir bien.

No te estoy buscando. -Carlos, ya.

Ya la he liado. He limpiado esto mal.

¡Ay, Dios mío!

¡Ay, Samantha, qué bien! Necesito ayuda.

Ahora. ¡Oh! ¿Qué te pasa?

Estoy intentando separar las nectarinas en dos,

pero soy incapaz de... ¿No puedes? ¿Por qué?

Porque meto el cuchillo, pero... Haz palanca con el cuchillo. Así.

¡Teresa, aquí necesitan ayuda!

Aitana no es capaz de separar

en dos mitades las nectarinas. ¿Cómo lo ves?

Tengo que separarlas en dos. Se me casca en poco.

Vale. Les he cortado al revés. -En el otro sentido.

Ya está. ¿Y el almíbar cómo va?

Lo voy a poner ahora. "Lo voy a poner", no.

¡Mientras que se pelan las nectarinas,

se pone el almíbar!

Capitana... Lo pongo yo en un minuto.

Y me preocupa mucho el helado,

porque si no sabemos pelar las nectarinas,

¿qué nos va a pasar cuando empecemos

con la elaboración del helado?

Sobre todo, con el nitrógeno. Lo voy a hacer bien.

No te preocupes, Samantha. Os dejo.

Samira, vamos a usar la mandolina para que salgan todas iguales

y lo hagamos más rápido. -Sí, mejor.

¡Teresa, ven! -¡Voy!

¡Que es el entrante, cari! -Espera.

Le explica una cosa a Samira. Un momento.

-¡Teresa! -Un momento.

¡Venga, Teresa, te necesitamos, que tiene que salir!

Ponte con el entrante, porque si no...

Hay que darle caña. Cógete una tabla.

-Sí. -¡Venga, vamos! ¡Venga, venga!

-¿Cómo van tus pimientos? -Los tengo controladitos.

Pues no. No los dejes.

Que no se quemen. A ver.

¡Se te queman! ¡Están achicharrados!

Ahora los quito. No te preocupes.

-¿No tenemos más pimientos? -Hay un montón.

Haz los otros arriba. Esos están quemados.

¡Qué pesada con que están quemados! Los haré arriba.

Venga, arriba. Toma. A ver si se le quedan bien.

¿Cómo vas con los sesos, Teresa? -Aquí cortando.

¡Ay, Dios! ¿Qué pasa aquí, equipo azul?

Hola, chef. Muy bien. -Hola, chef.

¿Cómo vamos con los garbanzos? Ya están.

¿Los has probado? Sí. ¿Cómo los ves?

-¿Duros? Con un poquito más de cocción

no hubiese pasado nada. No pasa nada.

Tenemos hasta el agua caliente. Un poquito más.

Tienen un poco de dureza que luego se va a notar

en el hummus. Teresa, ¿tú no puedes supervisar estas cosas?

Sí. Fallo mío, fallo mío.

¿Cómo van estos pimientos? Van lentos.

Yo creo que ahí se queman. No. No pasa nada,

si tienes cuidado. Aquí no se te va a hacer

esto en la vida ya. Vale.

Tienes que estar cuidándolos para luego esto negro

que no sea un problema. Pero no será un problema.

Luego se quita bien y no tendrá ningún problema.

¡Carlos, tú idea es la buena!

Hazlos abajo, ¿vale? -¿Está mal?

No. Que tu idea es la buena. Capitana, dirígeme.

Lo he metido también en el horno

para que vayan sudando un poco. No pasa nada.

No me fío de lo que hace Valentín

y no me fío de los nervios de Teresa.

Me fío un poquito de ti. Este cocinado, el responsable

vas a ser tú para mí. Perfecto. Oído.

Así que ponte las pilas. Vámonos.

-Necesito a Tere. -Vengo ahora.

Una cosa. A ver. Aquí tengo unas cuantas.

¿Crees que están para retirarlas?

Prueba una. -No creo.

Es que llevan mucho tiempo. -No, no, esto está duro.

La nectarina es al dente. Teresa, ¿las patatas

en sartén o en olla? -¿En esta sartén?

No, sartén no. No, no, no.

¡Teresa! -¡Teresa, ven porfa!

¡Teresa, Teresa! ¡Vente para acá, ven!

¡Teresa! -Ya voy.

Te necesitamos que estamos con el entrante.

Mira, saca que vea. -Ya voy, cariño.

Tiene muy buena pinta. -Este color, ¿no?

Ese color, sí.

Uf, madre mía...

¿Cómo vas, Aitana? -Muy bien, pero Tere

me ha dicho que son muy gordas.

Samantha, una pregunta tengo que hacerte.

Me ha dicho Teresa que son muy gordas.

¿Crees que es mejor que las corte más finitas?

Con la inseguridad que tienes no llegas a ningún lado.

Vale, decido yo. Llevas casi una hora para hacer

un simple pelado y cortado de nectarinas

con un almíbar de vino tinto.

Es de primero de cocina, Aitana.

Toma una decisión ya porque no puedo estar aquí

para una tontería así.

¡Teresa, ven aquí! Voy.

Ponte a hacer la vinagreta. -Vale.

Vengo ahora.

Tengo aquí a Aitana que está descentradísima.

Aquí veo solo vino tinto y azúcar.

¿Dónde están los cítricos y la canela?

¿Se han ido de vacaciones? No, voy a poner otra olla.

¿Y la olla para cuándo? Para ahora.

Esto no lo tiramos, lo aprovechamos.

Lo guardamos por si acaso. ¡No podemos empezar a hacer

un postre tan sencillo 16 veces!

¡Aquí se corta una vez, con una medida,

se hace un almíbar, se mete la canelita

y los cítricos en el principio! Vale, vale.

¡Y ya está bien de dudas! ¡Saca la olla y ponla!

Carlos, madre mía cómo está chillando Samantha.

Madre mía, y eso que es el postre.

Menos mal que aquí no grita.

Teresa, acabemos con esto porque nos estamos haciendo

un lío con una chorrada. Y cuidado porque si no te quito

el delantal dorado, que me apasiona.

Y me lo quedo para mí. Estoy segura.

Que ya sabes que aquí todo es posible.

No, no, lo tengo clarísimo.

Lo tengo clarísimo.

Teresa, te necesitamos porque tiene que salir el entrante.

Apagad ya eso. Los garbanzos fuera ya.

Le falta un poco. -No le falta, quítalo ya.

El cítrico sería una cosa leve. -Sí, yo creo que sí.

Vengo ahora, ¿vale? -Vale.

Tenemos que darnos vida, cariño.

Porque tenemos que empezar a preparar todo para emplatar.

¿Ya está el garbanzo? -Sí, sí.

El géiser es maravilloso este.

Samira, date caña. -Vale.

Prueba a pasarla. Pruébalo, tenemos más.

Esa no va a suflar. -No, por eso.

¡Tere, ven, por favor! -Ya voy, cariño, un momento.

Vale. -Vengo ahora. Vuelo, vuelo.

Teresa, esto es un entrante.

Teresa, que esto tiene que salir.

Esto no sufla. O sea, mal.

Hemos puesto una más rato aquí y menos y ninguna sufla.

¿Ninguna va? O sea, que esta no va.

Vale. Bueno, si te consuela no he visto ningún "MasterChef"

en el que les salgan estas patatitas.

O sea, que vamos.

Y esta está a 190 grados. -Bájalo un poco, bájalo.

No, es que esto...

¡Ah! -Ah, mira, sí.

¿Ha suflado? -Salió.

Vale, voy a intentar hacerlo otra vez con una...

No, de una en una no. -Es que si me salen mal...

Mira, se ha deshinchado la patata.

Tere. -A lo mejor hay que cocerla más

para que no se deshinche.

Huy, se ha muerto. -Mira, la que estoy haciendo.

¡Ah! -Vale.

Cuidado. -Cuidado, Sami.

Teresa. -Capitana, por aquí.

Esa te ha quedado perfecta. Vamos con ellos.

Vale. ¡Teresa!

Voy. ¿Dónde está el hummus que estábamos haciendo?

Aquí estoy. -¿Pero para qué has metido

más garbanzos ahí? -Hay que meterlo.

Que no llegamos. -Carlos, pero no se meten aquí.

¿Para qué los mezclas?

Madre mía, es que no paran de llamarme de todas partes,

de aquí, de allá. O sea, no doy abasto.

¿Eh?

Me temo lo peor.

Teresa te comunico que acaban de cumplirse los primeros

80 minutos de cocinado.

Teresa, para que no bajes

la guardia te hemos traído a dos vigilantes.

Me interesa un montón. Llevan 30 años al frente

de único restaurante con estrella Michelín

de esta provincia, El Ermitaño.

Y ellos son los hermanos Pérez.

Óscar, Pedro Mario, adelante, por favor.

Y buenos amigos míos, Teresa. Hola.

¿Qué tal?

Un tío grande. Ponerse aquí en medio.

Antes de nada os quiero felicitar

porque sé que estáis de cumpleaños.

Y porque El Ermitaño ha entrado en la treintena, ¿no?

Sí, somos jóvenes como veis pero si Dios quiere

este año hacemos 30 añazos. Oye, qué bien.

Sobre todo en vuestro caso

es un alegrón que llevéis 30 años

porque tuvisteis un momento muy complicado.

Sí. Una inesperada noche, una desafortunada noche,

una desgraciada noche se nos llevó un incendio

todo el restaurante.

Todo el volumen del restaurante,

desde la planta de abajo a la planta de arriba.

Pues nos quedamos sin nada. -Con lo puesto.

Nos quedamos con lo puesto.

Porque incluso vivíamos allí. ¿De dónde sacasteis la fuerza?

Pues mira, toneladas de cariño de clientes, de amigos.

Circunstancias de la vida.

Dicen que las desgracias... ¿Cómo?

Hay veces que vienen muy bien. Ahora sois incombustibles.

Porque en el 2001 nos dieron la estrella Michelín.

No todo podía ser malo en la vida, jolín.

¡Ay! -Perdona.

Perdona. No te ha saltado, ¿no?

Va, pero cuidado que le puedes hacer daño, ¿eh?

Cuidado, cuidado. Se está poniendo peor la cosa.

Cuidado con lo que está caliente ahí.

Nos damos media vuelta y nos queman la catedral.

Sí, sí, sí. Sí, sí, sí.

Vente tú conmigo, Pedro Mario. Y Óscar que se vaya con Jordi.

Valentín, Pedro Mario. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Escúchame una cosa, estáis tocando dos productos

que para mí son maravillosos de mi tierra.

Una es el garbanzo y luego estás trabajando

también unos sesos de lechazo, que es ese bocado láctico.

¿Y no te gusta freírlo más fuerte

para que no se quede ahí toda esa grasa?

Más temperatura y a lo mejor unos poquitos menos

para que suflen rápidamente y podamos sacar más rápido.

Es lo que yo haría.

Me preocupa el tiempo, por eso voy de mucho en mucho.

Y a nosotros. Claro.

El hummus ya debería estar hecho hace media hora.

Han tenido que repetir los garbanzos

porque los ha puesto a cocer diez minutos.

¿Puedo probarlo? Sí, dale una cuchara al chef.

A lo mejor está un poco soso. Hay que echar vinagre.

A lo mejor ya no. -¿No?

Hay que afinarlo. -Afinarlo.

Alíñamelo, pruébamelo, ponle el comino que le falta.

Y luego me lo cuelas, que quede muy fino.

Sí, finito. ¿Te queda claro?

Oído. Te dejo encargado.

Suerte, suerte. -Encantado, ¿eh?

Mira, aquí tengo a Aitana. Hola, encantada.

Aitana lleva toda la prueba para hacer 60 nectarinas.

¿Y qué le has echado? Tú mismo lo vas a probar.

Le he echado vino tinto con azúcar

y los hemos aromatizado con cítricos.

Vino de aquí, ¿no? -Sí, de Zamora.

¿Tú consideras que es un postre con mucha dificultad?

Es sencillo. -Tengo que decir que no,

que dificultad no tiene mucha.

Sí tienes que ponerle unas dosis de cariño tremendas.

Aitana, en lo que es cariño a mí no me da mucho,

me tiene un poco de tirria. Pero es muy cariñosa.

Suerte. -Gracias.

Ay, Dios Santo, de verdad...

Pedro Mario, Óscar, muchas gracias

por vuestros consejos. Un placer.

Os deseamos que El Ermitaño 30 años más de éxitos.

Nos vemos en Benavente. En El Ermitaño.

Gracias. Adiós. Hasta luego, gracias.

Equipo azul, equipo rojo, me chivan que los comensales

están empezando a llegar a la Catedral de Zamora.

¡Oído! -¡Oído, chef!

¡Oído! ¡Teresa!

¿Se puede saber por qué el equipo azul

no está emplatando?

Ponte las pilas, cuenta los platos,

sácales y montadlos impecables. Sí, chef.

Venga, vámonos, chicos. -Sólo me quedan dos frituras.

Teresa, te voy poniendo ya los que están.

Lo primero es el hummus. -Vámonos.

Lo primero es el hummus.

¿Cómo vas, Sami? -No es fácil, ¿eh?

Ya, ya lo sé. -Yo pensaba que era más fácil.

Te lo estás currando un huevo. -Y vosotros también.

A ver...

Madre mía, me van a caer hoy las de Caín.

¡Teresa! -Voy.

¡Hay que emplatar, no te puedes ir para allá!

No, ya vengo. -¡Pero no te vayas!

Que hay que emplatar, tía.

Se me ha salido el almíbar. -Ostras.

Pero lo he reducido. -Ay, qué putada.

¿Tenemos más vino por ahí?

Lo puedo probar, ¿verdad? -Hombre, claro.

Voy a probar. -¿Está bueno?

Un pelín de sal. -¿Sal?

Sí. -¿Te gusta o no?

Le echaría un pelín más. -Echa ahí.

Si tú lo has probado...

Tú has probado un montón de esto.

Echa, echa. Yo lo voy moviendo bien.

Voy como el culo. Tengo que ir con el entrante.

No te preocupes. Diez, once, doce...

Pimentón también. Justo, un poquito.

Vale ya, no más.

Ay...

A ver, ¿está esto?

Estamos rectificándolo para que quede perfecto.

Venga, tenemos que ponernos ya, ya, ya, ya, ya.

Buenísimo. -¿Bueno?

Buenísimo. -Venga, hacemos cadena.

Bienvenidos a todos.

Imagino que como buenos zamoranos

estáis orgullosos de que os hayamos citado

en esta espectacular catedral.

Queremos que este almuerzo sea un homenaje

a todos los ganaderos y agricultores de Zamora

y del resto de España.

Gracias a vuestro esfuerzo

y buen hacer podemos disfrutar de manjares

como los que tenemos en el menú de hoy.

Espero que los aspirantes hayan sabido cocinarlos

con el mismo mimo que vosotros los producís.

Así que vamos a ver qué pasa.

Venga, que vamos en tiempo.

Valentín, la vinagreta. Coge una cuchara de ahí.

¿Cómo va ese emplatado, equipo azul?

¡Tere! Ahora no voy.

Puedo probarlo, ¿no? Sí, claro.

¿Te gusta o no?

Está bueno. No, está rico. Cómo se nota la mano, Carlitos.

¿Qué mano? ¿La mía que he corregido?

Pepe, no me dices nada bueno hoy.

¿Lo has hecho tú? No, él.

Pero he ayudado a rectificarlo.

¿Te sienta mal que diga:

"Está rico lo que ha hecho Carlos"?

No, en absoluto.

Me sienta mal que mi trabajo no se reconozca.

No me gusta, no es justo.

Y cuando no es justo algo hay que decirlo.

El hummus lo estaba haciendo Carlos todo el rato.

Y ahora tú te quieres poner la medalla, me parece muy bien.

Hay que recordar que los garbanzos estaban duros

y tú has echado la manzana en la olla,

que no tenía ningún sentido. No la echado yo.

Las echó Teresa y no pasa nada.

Pero dijiste tú que las pusiera.

Vale, venga. -Yo te hice caso.

La culpa es mía por hacer caso, pero la idea fue tuya.

Me estás mintiendo a mí. No, yo no miento jamás.

Venga, vamos a querernos. Venga, ¿lo tenemos?

Sí, esta sí. Preparado para sacar platos

de la cocina azul, camareros.

Adelante, por favor. Seguimos emplatando, Carlos.

Valentín, tú también. Cada vez que diga Carlos

voy a decir Valentín para no hacerte de menos.

Tirando platos, Carlos-Valentín.

No te enfades, que trabajas muy guay.

Qué bajito has dicho lo de que trabajas muy bien.

No te puedes tomar las cosas tan a pecho.

Qué bajito. -Pero, Valentín, tío...

Y qué alto dices otras. -Valentín. Joder, es que no...

Valentín es competitivo y yo creo que sobre todo

es inseguro, que aunque él quiere ser tal

en el fondo tiene mucha inseguridad.

Y esas inseguridades...

a veces le hacen como estar enfadado por cosas

que no tienen sentido.

Venga, bravo. Venga, señores, hemos sacado

el primer plato.

Vamos a centrarnos en el bacalao

a baja temperatura. ¿Oído? Quiero un bacalao perfecto.

Venga, preparado. A currar.

Comenzaremos con un entrante del equipo azul,

hummus de manzana asada con sesitos de lechazos

en tempura y vinagreta de pistacho.

Paco y Estrella, qué maravilla poder almorzar

en un claustro como este, ¿no? Porque el patrimonio cultural

de Zamora es espectacular.

Es indescriptible, ¿no?

Más de veinte iglesias románicas en pie,

un montón de muralla conservada,

una estructura urbana que perfectamente recuerda

y memoriza todo lo sucedido

a lo largo de la historia de este lugar.

En fin, un lugar inexcusable para venir.

Bueno, además del patrimonio arquitectónico de Zamora

tenemos un patrimonio gastronómico interesante.

Tenemos una variedad de productos exquisitos,

desde nuestras carnes, nuestro lechazo, la ternera.

Por supuesto los quesos, los vinos zamoranos.

Y tenemos nuestro propio arroz a la zamorana

con productos del cerdo que hay que probarlo.

¿Y qué pasa con nuestro plato? ¿Qué le ha parecido?

El plato estaba muy rico. La tempura muy crujiente,

la vinagreta con pistacho magnífica.

Nos ha gustado ciertamente. ¿Sí?

Sí. Pues me quedo encantada.

Bueno, equipo rojo, ha salido

el plato del equipo azul hace un rato.

Ya vamos, ya vamos. Esto es un plato frío

y no entiendo por qué no estamos emplatando.

Estiramos y rápido. Sí.

Oye, está cortado a machete. El tartar no lleva cachos así.

Bueno, este se ha colado. ¿Se ha colado? ¿Te busco otro?

Bueno, no. ¿Te busco otro?

Este se ha colado.

Se han colado muchos, ¿eh? Huy, se ha colado otro.

¿Te busco más? Se ha colado.

Podría estar aquí toda la mañana, pero...

¿Las suflé cómo están?

Yo estoy intentándolo hacer lo mejor que puedo.

Me la has liado, pajarito.

¿Está mal? ¿Te parece bien?

No, es que me estoy asustando.

¿Quince ediciones de "MasterChef"

y te parece normal?

¿Que no han logrado sacar una patata suflé decente

y vienes tú a hacerlas bien? ¿Te parece normal?

(SUSPIRA)

Gracias.

Estoy muy orgulloso de ti. Gracias, Jordi. Gracias.

Gracias, Jordi. ¡Caña, venga!

Saquemos ese steak como un cohete.

Ay, me he animado. Ya estoy más animada.

¡Estoy súper contenta de que me haya salido

la patata suflé! ¡Estoy súper contenta!

¡Súper, súper, súper!

A ver, patatitas y nos vamos, sin más.

Venga, niños, metámonos caña.

Teresa, ¿si tienes un segundo luego puedes venir, por favor?

Después del emplatado, porfa.

Me convendría antes, pero vale. -¿Qué quieres, Valentín?

No sé si quiere el pilpil aparte o mezclado

con las cocochas, porque no me lo ha dicho.

Eh, quiero ritmo, porque estas yemas de huevo

mucho rato se van reventar

y la vamos a liar. Ya vamos.

Porque veo ahí un steak tartar con huevo estampado que...

No, este lo vamos a repetir. Venga.

Venga, venga, venga.

¿Queréis ver cómo empiezo a sacar steaks sin yemas?

No, no. Pues estamos a cero coma.

¡Chicos, a tope con el emplatado!

Camareros a posición, por favor.

Último "esfuerciño". Venga, vamos, vamos.

Los que tienen sus patatitas nos vamos, adelante.

Venga, niños. Un poquito de garra, de ritmo.

Venga, caña, caña, caña.

Venga, venga, venga. Vamos, vamos, vamos.

Hay otro molde por aquí. Allá voy.

Queridos comensales, vamos con el primero.

Es un steak tartar de ternera de Aliste

con patatas suflé.

Vamos a probar.

Consejera, Roberto.

Hola. Bueno, ¿cuánto esfuerzo

y sacrificio hay detrás de esos productazos?

Muchísimo. Los productos son de la calidad que son

gracias al esfuerzo de agricultores y ganaderos.

Si no sería imposible que tuviéramos

los productos que tenemos en Castilla y León.

Roberto, creo que detrás de esta ternera

hay una historia muy bonita.

Estas terneras proceden de explotaciones familiares,

las cuales antiguamente estaban muy perseguidas,

dijéramos sus terneros, por el lobo.

El ganadero dejaba esos terneros en casa

para que el lobo no les atacara

y salían sus madres a pastar

los pastos naturales de la zona.

Por eso viene dado la calidad y la terneza de esa carne.

¿Y cómo lo ves en el steak tartar?

¿Cómo se ha utilizado la ternera?

Está muy delicioso, muy rico, pero está partido...

el grosor es un poco gordito.

La carne tenía que estar más picadita.

Bien pero con un pero. Con un pero, sí.

Suflar las patatas es muy complicado.

Sí. Yo creo que hay que darles

a los chicos un margen, que está muy bien.

Aquí margen damos poco.

Pero muchas gracias por la valoración.

Vamos a ver, equipo azul, en cinco minutos

están aquí los camareros y no veo ningún plato tirado.

¿Por qué no estáis emplatando? Teresa, cinco minutos.

¿Por qué no está hecho lo de las cocochas?

No, porque he esperado a Teresa y no debía.

¿Pero sabemos hacer unas cocochas?

Sí. No sé por qué esperas a Teresa.

No, porque no quería cometer ningún error.

¿Ayudáis a Aitana con el postre, por favor?

A ver, ¿por dónde vas? ¿Qué hay que hacer?

Rallar el queso zamorano para echarlo luego rallado.

Estás midiendo para el helado. -Sí.

¡Teresa, Teresa! -Tengo que ir al otro lado.

Sí, sí, sí. -Me voy para allá.

Vale.

¿Le pongo cien? -¿Qué estás echando?

¿Leche en polvo? -Sí.

Vale, y ya eso nos lo llevamos a 85”.

Teresa. Dime, ¿qué pasa?

¿Sabemos hacer cocochas?

Le dije que las salteara. No, no es saltear.

Carlos, venga usted aquí.

¿Tú sabes hacer cocochas al pilpil?

Se pone el aceite, se templa un poquito,

se ponen las cocochas con el ajo,

porque tienes que poner el ajo primero.

Claro, eso es. Se mueve y sale el pilpil.

Luego aparte podemos hacer más pilpil aquí.

Échate esas pieles aquí. Vas a hacer el pilpil.

Valentín, encárgate de otra tarea.

OK. Carlos, ven aquí.

Sí, sí, Pepe. Echa ajito muy picado.

Pícalo un poco más y échalo aquí.

Lo estás partiendo, ¿no? Lo estás haciendo en tiras.

Sí, córtalo ahí en tiras.

Picar pimientos sí lo controlas.

¿No, Valentín? No lo sé.

Hasta 60. ¿Me los cuentas y te encargas de eso?

Sí. Y de picar el pimiento.

Sí. ¿No tendremos una guindilla?

Ahí delante. Vale, rómpeme una.

Que pique un poquito. Ya está, me vale.

Vale, cocochas.

Echamos, por favor. No todas.

¿Podemos tener otra sartén y hacer la misma operación

con estas cocochas que quedan, almirante?

Sí, ahora mismo. ¿Tenemos el bacalao?

¿Lo tenemos a punto? Sí.

¿Sí qué quiere decir? Aquí está, se abre...

¿Teresa, lo tenemos? Sí.

Me tiene que responder Carlos, no tú.

¿Quién es el capitán aquí?

Venga, emplatamos cocochas y vamos con bacalao.

Sí, sí, sí. Vamos emplatando.

¡Venga, vamos!

Está casi hirviendo. Esto está ya para echar queso.

¡Teresa! -¿Cuántas cocochas son?

Tres, y encima va la pieza de bacalao, ¿vale?

Vamos a dejar un hueco para hacer lo del nitro.

¡Teresa! Voy a tomar la decisión.

Porque luego me dicen que no tomo decisiones.

Está a 80, de sobra.

Hay que abatir esto un poco

para que no esté tan caliente para el nitro.

Lo que haría yo, aunque no haya batidor

tenemos nevera o tenemos congelador.

Esto ya está, ¿eh?

¿Qué has puesto, el queso?

Sí. Cuidado porque abajo está un poco agarradillo.

Sí, lo voy a sacar. -¿Se ha agarrado?

No, no se ha agarrado. -Huele como a quemado.

Sí, déjame... pásame esto. -Aitana, está quemado.

Mira, vamos a probarlo. -Tíralo, tíralo.

Prueba esto.

Prueba esto con una cuchara.

Si tenemos tiempo yo lo volvería a hacer.

No, si no está quemado.

A ver, cocina roja, y en concreto Aitana,

¿qué guarrería estamos haciendo aquí?

Se me ha agarrado un poco abajo, ¿vale?

Mira, a ver qué te parece. Sí.

Esto no se puede comer, ¿eh?

¿No? -Pues hacemos otro ya volando.

Estáis mirándolo sabiendo que está malo.

No, no va así. Aleix, ¿está malo o no?

Sí, soy el primero en decir... Pues deja de darle vueltas.

Repetir eso como un cohete. Venga, va.

Venga, terminamos de emplatar. Cuidado.

Vamos con ello, Teresa. Así, fenomenal.

Vamos con ello. Vamos, Valentín.

Ahí, con un poquito de delicadeza,

con un poquito de gracia. Vale.

"Valantine", venga. -Sí, sí.

Vamos, niños.

Oye, Teresa. ¿Sí?

El bacalao está fantástico.

Carlos, que es el rey de la baja temperatura.

Madre mía, vaya tarde que lleva Curro, fantástica.

¡Vamos! Camareros, por favor.

¿Podemos ir sacando platos? Todos los que tengan

jugo de pimiento pueden salir.

Los que tienen salsa, por favor, pueden salir.

Fenomenal. Gracias, estos pueden salir.

Gracias.

Pasamos al pescado con un segundo elaborado

a manos del equipo azul.

Bacalao a baja temperatura con pimientos al carbón.

M“ Isabel. Buenas.

Venía a preguntarte qué te ha parecido el plato.

Está muy bien. El punto del bacalao

me ha sorprendido, porque está...

Perfecto. Perfecto, perfecto.

Se separaban las hebras perfectamente.

Todo muy rico y muy bien presentado.

Así que el equipo azul bien.

Sí, porque el hummus de manzana estaba de diez.

Me dejáis las cocinas como los chorros del oro

y a reflexiona sobre lo que ha pasado

en este cocinado, porque no puede haber

dos mudos y una capitana. Eso no lo he visto nunca.

¿Me entiendes? Vale.

Amores, es que no os olvidéis, si lo haces muy bien

pero es normal que haya estos roces

porque estamos con mucho estrés.

Pero como somos gente que piensa ahora reflexionamos

y nos damos cuenta de que son tonterías.

Carlos, tío, sabes que el hummus...

Joder, ¿quién lo ha terminado de sazonar, tío?

Pero otra vez, Valentín. Yo te he dicho:

"Pruébalo a ver qué te parece". Eso no es hacerlo.

¿El hummus quién lo ha hecho?

¿Quién ha hecho el hummus? -La pregunta no era esa.

Yo te he dicho: "Pruébalo a ver qué te parece".

Eso no es hacerlo.

Manda pelotas que lo único que le dije fue:

"Pruébalo y verás cómo está". Y dice que lo hecho conmigo.

Eres del tebeo, chaval.

Pues hago esta tanda. -Niños, ¿cómo vamos?

Se nos ha quemado un trozo, lo estamos repitiendo.

Vale, esto ya lo tengo. -Venga, va.

Tere. -Dime, mi amor.

Pinta los platos, por favor. -Vale.

Vamos, equipo, va.

¿Qué tal? Muy bien.

Esto parece la matanza de la nectarina.

Jolín.

Yo me ocupo con Samira de hacer el helado.

Vale. -Entonces perfecto.

Samira, dale ahí a la batuca.

¿Así? Sí, con garbo.

Así te quitas la espinita de la prueba anterior.

(RÍE) ¡Ah!

Vale, Samira, ahora echas tú y yo meneo. ¿Te parece?

Vale. Venga.

Echa, echa a lo loco. Vale.

Venga, un poquito más.

¡Ya está, hombre! Ah, vale.

Ah, qué susto.

Ahí lo veo bien.

A ver, todo el mundo a poner quenelles que lo saco ya.

Voy. Venga, vamos rápido.

¡Pam, pam, pam, pam! Venga, niños.

Estamos terminando y lo hacéis guay.

Aleix, venga, la quenelle se hace así, amigo mío.

¿Estamos de acuerdo? Sí.

"Tiqui tiqui, tiqui ti". Y nos vamos.

Camareros, prevenidos. Helado y nos vamos.

Venga, niños. Venga rápido, venga rápido.

Venga, equipo, vamos.

Equipo rojo, un poquito de garbo.

Que sea rápido, venga.

Venga, venga, venga, venga.

Las quenelles se están desdibujando un poquito, ¿eh?

Camareros, los que tengan helados salen, rápido.

Vamos rápido, venga.

El helado está rico, sabe a queso,

no sabe a chamusquina. Suerte que lo hemos repetido.

Y para terminar un postre espectacular,

nectarinas al vino de Toro con helado de queso zamorano.

Que lo disfrutéis.

Este vino se lo han bebido por el camino.

¿No queda nada? No, la verdad es que no.

Un postre muy zamorano.

Yo echo en falta el vino, la concentración, la potencia.

Nuestros vinos de Toro van sobrados de todo, ¿no?

Yo echo en falta el almíbar, un poco de sabor a vino.

Madre mía, qué crítico tenemos aquí.

Claro. O sea, que fatal.

Bueno, falta el vino.

¿Y para el productor de queso?

En el helado el queso zamorano sí que se nota.

Yo creo que está bien conseguido,

está ahí el sabor. Quesos buenos tenéis, ¿eh?

Correcto. Gracias por la valoración.

Los fallos que hemos tenido los hemos rectificado,

que es lo importante. Porque es imposible

que no hagamos fallos.

Teresa ha estado en los dos equipos.

Por lo tanto cuando estaba en uno faltaba en el otro.

Y creo que le ha sobrepasado totalmente la capitanía.

Entonces las decisiones que tomaba

eran sobre la marcha.

Queridos comensales, ha sido un auténtico placer

para mí descubrir con vosotros los sabores de vuestra tierra.

Y espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo.

Debo deciros que llevo varias semana con un encargo

y todavía no lo he podido conseguir.

Estoy buscando un nuevo hogar, a ver si me podéis ayudar,

para mi compañero Jordi Cruz. A ver si tenéis algún claustro

vacío y lo dejamos por aquí.

Adjudicado, señora, para usted. Ya está.

(Risas)

Me he quedado sin palabras.

(Risas)

El graciosillo.

Bueno, mil gracias y hasta siempre.

Gracias.

Aspirantes, antes de empezar quiero deciros

que nos sentimos sorprendidos con vosotros

porque en la décima semana no nos esperábamos para nada

una prueba como la de hoy.

Nos han ayudado mucho. -Sí.

Incluso Jordi estaba emplatando con nosotros.

Y haciendo el helado él. -Y Pepe ha emplatado también.

Empezaremos contigo, Teresa.

Tenías en tus manos una oportunidad única,

el sueño de todo aspirante.

¿Crees que has aprovechado esta oportunidad?

Bueno, creo que me ha venido un poco grande.

Porque yo he intentado llegar a todo,

pero no he llegado a todo.

No te ha quedado grande, te ha quedado enorme.

Teresa, tu papel hoy no era fácil.

Pero en vez de luchar y sacar esa Teresa peleona

a la que nos tienes acostumbrados

pues te hemos visto superada, trabajando perdida.

Te ha pasado lo contrario que la semana pasada.

En el teatro te pasaste de autoritaria

y hoy has estado demasiado pasiva.

Sí, sí, no he tenido la capacidad para estar en todo

y, bueno, pues no he llegado, no he dado el nivel.

Te ha faltado saber tomar decisiones.

Y lo más grave, te ha faltado entender cómo iban las recetas.

Totalmente de acuerdo.

Estoy de acuerdo, he estado perdida

como pollo sin cabeza de un lado para otro

y no he dado la talla.

Pues vayamos al equipo rojo. Sí.

Aitana, tu guerra con el postre ha sido épica.

No has dado una desde el principio

hasta el final, ni cortando las nectarinas,

ni haciendo el almíbar.

Por no hablar de la cochinada de cocinar en el suelo,

que se te quema, estoy una hora mirando

eso quemado que sabes que está mal

y en vez de repetirlo me quedo dudando.

Sí. Yo creo que ha sido mi peor día a años luz.

No tenías las ideas claras, no demostrabas criterio propio.

Y en las cocinas se agradece alguien con criterio

que te quite del apuro, más cuando la capitana

tiene cinco mil frentes abiertos.

Sí, totalmente de acuerdo.

Bueno, Aleix, tú tampoco has estado...

No ha sido tu mejor día. No.

A veces he tirado con la quinta directa

y pues me la he pegado.

Y tú, Samira,

tú sí que me has sorprendido. Y muchísimo.

Una de las claves de vuestro menú

eran las patatas suflé. Nunca las habías hecho imagino.

No, jamás.

Pues te diré algo, has sacado adelante

las 180 casi perfectas y has conseguido

hacer historia en "MasterChef". Jo, gracias.

Es impresionante. Enhorabuena.

Gracias. -Muy bien, bonita.

Yo nunca lo había hecho en mi vida y he llegado y lo he hecho.

Pues bueno.

Con los nervios que tenía, con esa olla tan grande,

con todo y lo he hecho. Para mí es un reto superado

y estoy superfeliz.

Bueno, equipo azul.

Lo primero, os ha faltado comunicación.

Hablo en plural porque si no a lo mejor

Valentín se me ofende.

No.

Te hemos dicho antes de empezar la prueba

que una prueba por equipos

no es para saldar cuentas pendientes,

sino para que los comensales disfruten.

¿Y tú qué has hecho? Pues todo lo contrario,

saldar cuentas pendientes con Carlos

y el cocinado pues lo has dejado a un lado.

Sí, chef. Sinceramente yo creo que es mutuo,

creo que no nos entendemos. Y yo por mi parte

creo que lo mejor es no darnos más minutos

que no sean de cocina, punto y pelota.

Pero hay que sacar un trabajo, tenemos que defender

lo que estamos haciendo y esos señores

tienen que comer bien independientemente

de con quién estés cocinando. Estoy de acuerdo.

Valentín, tiene mucho potencial dentro de ti,

pero con esa actitud, como no la reconduzcas...

Lo sé, lo sé.

Perdón, de verdad... me siento fatal.

(VALENTÍN) Arrepentido, cabreado conmigo mismo.

Mi actitud era imperdonable.

He sido un desastre y me merezco el delantal negro y más.

Carlos, sólo faltas tú.

El hummus, el punto del bacalao estaban muy bien,

estaban fenomenal, lo has clavado.

Además quiero decir que tu actitud

ha sido ejemplar, y sobre todo que has cogido

las riendas del equipo con determinación

cuando Teresa estaba flojeando o no estaba.

Igual que te digo que cuando lo haces mal, mal;

hoy lo has hecho de diez. Muchas gracias.

Por todo ello, el único aspirante que ha cumplido

nuestras expectativas y que se libra

de la prueba de eliminación es...

Carlos.

(Aplausos)

Mi Curro.

Soy ahora mismo el hombre más feliz del mundo.

Hoy tengo orejas y rabo y puedo ver desde tribuna

a mis amigos en eliminación.

Me ha dado mucha pena por Teresa. Me ha dado bastante pena.

acarrear con nosotros es tela, pero estoy muy contento.

(AITANA) Qué envidia.

Teresa...

Sé que no voy a eliminación por tener este delantal,

pero como no me lo he ganado, me gustaría ir a eliminación.

Nos has leído el pensamiento.

Aunque seas inmune mereces estar en la prueba de eliminación

y demostrarnos que vales. De acuerdo.

Lo vas a hacer superbién, que eres muy buena.

Muy bien, gallega. -Quiero hacerlo así, de verdad.

-Con dos huevos.

-El capitán debe ser consecuente,

si lleva al equipo a eliminación por una mala capitanía

tiene que ir con su equipo.

Carlos, felicidades; vas a ser el rey de la galería,

el único aspirante que verá los toros desde la barrera.

Al resto, os veo en la prueba de eliminación.

Suerte a todos. (TODOS) Gracias, chef.

Como cada año, vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable en un entorno natural,

tienes que venir a los campamentos MasterChef;

además, convivirás con concursantes de "MasterChef Junior".

Este verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música de tensión)

Los aspirantes regresan a las cocinas de "MasterChef"

después de trabajar en dos equipos, pero dirigidos por una capitana,

Teresa, que no ha brillado. (AITANA) ¿Solo cuatro?

Solo uno de los aspirantes se libra de cocinar en este reto,

vamos a ver con qué actitud de se enfrentan a esta prueba.

Buenas noches.

Aspirantes, bienvenidos. (TODOS) Gracias.

Valentín, a pesar de ser el programa diez,

dices que no te sientes valorado por el jurado.

En alguna ocasión no me he sentido valorado,

más específicamente, por ti, Jordi.

Alguna vez me siento el patito feo de tu equipo

y me duele, un poco.

Aitana, ¿crees que le valoro diferente?

Creo que eres así con todos, porque eres muy exigente.

¿Quieres que te diga que lo haces bien si metes la pata?

Si lo hago bien. Hazlo bien.

Tú brilla y te diré que brillas. Pues, ya está.

Carlos, has venido vestido para la ocasión, ¿eh?

Pero hablaré con mi señora por no mandarme los pantalones.

Estás guapo. -No es igual con vaqueros.

No se sabe hacer la maleta, tiene que ser la señora.

Aprovecha y disfruta de este reto desde la galería

porque tienes asegurada tu permanencia una semana más.

Suerte. -Disfruta, mi vida.

-"Mejor solo que mal acompañado", como Valentín está abajo mejor.

Valentín que se quede abajo,

a ver si se va a su casa.

Aspirantes, antes de explicaros el último reto de la noche

vamos a recibir a un invitado muy especial,

un grandísimo amigo del programa al que, siempre, recibimos

con los brazos abiertos. A ver...

El chef español con más Estrellas Michelín, ya suma diez.

Desde el restaurante Martín Berasategui en Lasarte-Oria,

¡Martín Berasategui!

(GRITAN ALEGRES)

Garrote.

¡Garrote! Ay... qué guay.

Qué bien os veo.

Yo estoy feliz de los chefs que hemos conocido,

entre Eneko y Martín me doy con un canto en los dientes,

además, Martín es un amor, para envolverlo y llevártelo,

es una maravilla de hombre.

Buenas noches y bienvenido a "MasterChef", ¿cómo estamos?

-Mucho mejor que muy bien. -Me parto. Mucho...

Tres Estrellas en el restaurante que lleva tu nombre,

pero otras siete en los otros restaurantes;

las dos últimas novedad este año. ¿Qué vas a hacer con tantas?

-Cada vez que consigo una Estrella Michelín me hace la misma ilusión,

es como tocar con las yemas de los dedos el cielo de la cocina.

Hay que transportar felicidad desde la cocina

a la gente que viene desde todo el mundo

a probar la obra de Martín Berasategui.

Qué guay, qué guay.

Más felicidad... y menos palos.

La gente que nos vea desde casa, puede pensar que el precio

de un restaurante con Estrella Michelín es muy caro,

Hombre... En este restaurante, Oria,

donde has conseguido la última Estrella,

das un menú ejecutivo por cuarenta euros.

No está reñido el dinero con el dar de comer muy bien.

Es importante que seamos accesibles,

al menos, en algunos restaurantes con Estrellas Michelín.

-Que Martín Berasategui esté aquí es un honor,

siendo la mitad de Martín estaría muy contento

y dedicarme a la cocina, con más o menos Estrellas, sería un sueño.

Aspirantes, tengo que deciros que en este reto vais a cocinar...

¡En duelos!

Ay, Dios, no.

Un aspirante seleccionará una campana

y después de ver el plato que contiene elegirá

a un compañero para batirse en duelo.

Puf... -Oh...

Quien mejor lo haga se salvará y subirá a la galería.

Qué guay. El que lo haga peor

tendrá que descubrir otra campana y enfrentarse, de nuevo,

a un combate con el adversario que elija.

Me ponen nerviosa estas cosas en duelos, no me gustan.

Imagino que estaréis deseando saber quién es el primero

en levantar campana y elegir contrincante.

Yo no quiero.

Lo va a decidir Carlos, el mejor en la prueba anterior.

(TERESA) ¡Ole! Carlos, piénsalo bien,

el nombre que digas podrá tener, hasta, cuatro oportunidades

y librarse de ser expulsado esta semana.

Elijo a Teresa. -¡Hombre!

Me parece buena cocinera, tiene temple para cocinar;

aparte, me llevo bien con ella y la quiero mucho.

¡Ole!

Por favor, acércate a la mesa de campanas.

Cómo se nota que no te juegas nada, estás contenta.

Es lo bonito, poder disfrutar. -¿Ella no se juega nada?

Lleva el de la inmunidad. -Pensaba que al cocinar...

No, solo tiene que cocinar.

¿Por qué le das ventaja, si no se juega nada?

-¿Qué esperabas? Es la fábula del escorpión y la rana,

sabíamos que el escorpión tiene esa naturaleza;

elegirá a Teresa, aunque no se juegue nada.

Da igual, es su amiga y la va a favorecer.

Por favor, Teresa, dinos cuál quieres descubrir.

Voy a ir por orden, como tengo cuatro oportunidades, iré así.

Eliges esa. Qué nervios.

¿Seguro? Sí, seguro.

Y veinticinco minutos para prepararla.

¡Me encanta!

Tienes que decirnos el nombre del aspirante con quien competirás

para hacer la mejor ensalada de bogavante.

¿Cuál te resultará más fácil vencer haciendo este plato?

O a quien quieres darle más oportunidades.

Voy a retarme con Aitana. Con Aitana.

¡Gracias, gracias, gracias! Te veo muy contenta.

Como me vaya a casa fallando las cuatro me da algo.

No pensaba que fuera estrategia, creo que me ha elegido de verdad,

pero como cada uno sigue su estrategia... no sé...

Yo me iré a casa pensando que me quiere mucho.

Martín, ¿algún consejo?

Dejad, un poco, de pensar en competitividad y compartid,

disfrutad este rato, que dentro de unos años

os acordaréis de no disfrutar el día de hoy.

-Sí, eso es verdad.

-Mucho garrote. -Garrote.

Habéis oído al maestro, tenéis tres minutos para hacer la compra.

¿Preparadas? (AMBAS) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

(ALEIX) Vamos, vamos.

Vamos, venga. -Vamos a coger los bichos.

Ahí estará el bogavante, esperándolas.

Ay, Dios, el bicho... -El kimchi, la albahaca...

Creo que me he santiguado quince veces,

estoy por cantar el "Gloria in excelsis Deo".

(VALENTÍN CANTA "GLORIA IN EXCELSIS DEO")

Escarola y cebolleta.

Yo creo que está todo.

¿Está claro? Sí.

¿Lo tenéis todo? Pues, a vuestros puestos de cocina.

Vamos, "baby".

(ALEIX) Vamos, chicas. -"Vélocité".

Amigo, adiós.

-Hasta luego, Maricarmen, ha sido un placer conocerte.

Como no meta las patitas... Sí, yo las metería.

Da igual, ya están metidas. Hale.

(ALEIX) Vamos, chiqui.

(VALENTÍN) Huele mucho a albahaca.

Tienen que hacer una ensalada de bogavante;

cocer el bogavante perfecto, tenían el agua hirviendo,

y lleva un velo de albahaca, lleva una mayonesa de kimchi...

Todo especiado para darle un poco de gusto.

¿Cómo cocinas el bogavante? ¿Por cada cien gramos un minuto?

Lo tengo más tiempo del que decís pero con menos calor en el fuego,

y me gusta que repose.

-Esto con el aguacate.

(SAMIRA) Vamos, chicas.

Vaya nervio que tiene Aitana, ¿no?

Tenemos dos ejemplos; Teresa, gallega, más templada,

razona, piensa...

Y tiene un delantal dorado que tiene menos peligro.

Esto está casi. Aitana se jugar seguir aquí.

Aitana es nerviosísima, habla por los codos,

se mueve como pollo sin cabeza... Aunque es resolutiva, ¿eh?

Pero es más nerviosa.

Tiene mucho garrote, ¿eh? Sí.

Aitana, ¿cómo estás? Hola, muy bien.

Fíjate qué te traigo. Tenía muchas ganas yo de...

Aquí te lo traigo, mira, "Cocina de aprovechamiento".

Tiene un montón de recetas para darle otra oportunidad

a los que nos sobra en las comidas. Nos va a venir estupendo.

Si quieres ponerte a cocinar con tus niños lo agradecerán.

Muchas gracias, Pepe. Disfrútalo, disfrútalo.

Gracias. Venga.

(CARLOS) ¡Vamos, Teresa, vamos! Venga, Aitana, vamos.

(Música de tensión)

Venga, a hervir, fuera y hacer el velo.

Lo hiervo, lo saco y le echo la gelatina.

Vas bien, Aitana, corazón. (ALEIX Y SAMIRA) Muy bien.

Esto ya está.

La langosta la saco ya. -Vamos, Aitana.

Me cago en... -No te quemes.

Martín, vamos a ver a Teresa, a ver qué hace con el bogavante.

Teresa, traigo a Martín. Dime.

Garrote, Teresa. -¿Qué tal?

Voy a mil, tengo que sacar el bicho y tengo que sacar esto.

Está haciendo el velo de albahaca.

Te veo bien, Teresa, te veo dominando la situación bien.

Eres un amor. ¿Quieres un truquito?

Coge el soplete. Y quita las burbujas.

Dale llama, pero tienes que darle rápido.

¿Ves? Ni una burbuja.

Gracias. ¿Vas bien o qué?

Voy bien pero no me puedo parar más.

El agar, que se sale.

Aitana, el agar se sale. -¡El agar!

Chis. Oye, ¿te quieres ir a cocinar con ella?

No, pobre. -Pues... sí.

Es que está cocinando ella. Vale.

Pedazo de bogavante, ¿estará cocido?

Sí. -Yo creo que sí.

¿Cómo lo ves? Yo lo veo bien. Sí, hombre, sí.

Creo que estará bien, muy cocido tampoco mola.

No, muy cocido no. No.

Tere... -Cuidado, Aitana.

Tiene pinta de que lo tienes aplaudiendo.

Eso son los nervios.

¿Qué me dice Aitana? -¡Hola, Martín!

Por un poco de albahaca la que ha liado.

Siempre me ponen de cochina y yo soy muy limpia.

Si lo cuelas es mejor.

Igual sí, aunque lo he colado antes.

Lo habría texturizado más para que se integrara más.

Te voy a dar el mismo consejo que a Teresa;

si hay burbujas, con el soplete la quitas.

Vale. -Pero muy poco, ¿eh?

Se van rápido. ¿La ves bien?

Yo la veo superbién. -¿Me ves bien? Gracias, Martín.

Te veo con mucho garrote, es bueno. -Gracias. "Eskerrik asko".

No te entretengas.

Vamos, chicas.

Aspirantes, últimos diez minutos.

Listo, tengo que coger el velo.

(ALEIX) Está ajustado, ¿eh?

Estoy cansado de la imagen que doy, de que me siento solo,

solo me ha defendido Aitana, me ha dolido.

Me preocupa que la gente me vea como alguien arrogante,

prepotente o... y no lo soy.

Creo que soy buen compañero, lo intento y ya está.

Es verdad, lo hemos hablado en casa.

(ALEIX) Vamos, chicas.

A ver...

(ALEIX) Dale duro.

Aitana, vamos.

Cuidado con la tijera.

Sí, que me llevo los dedos.

Ahí va.

A ver si sale.

Vale, ya está.

(SAMIRA) Muy bien, Aitana.

Aitana, venga. "Tikitaka". ¡Vamos, chicas!

Lo voy a dejar fuera ya.

(CARLOS) Teresa, ¿bien? -Ahí voy.

-Jo, esto es buenísimo.

Céntrate. -Vamos, dispara.

-"Buenísimo..."

Está congelado.

Se le va a deshacer. -Es tan fino...

Está muy fina.

Me cago en la leche.

(VALENTÍN) Dale caña, Teresiña.

(CARLOS) Bien, Aitana. Teresa, está quedando chulo.

Aspirantes, último minuto.

(VALENTÍN) Ánimo. -Venga.

-Vosotras podéis con ese velo.

Vale.

-Venga, vamos, vamos bonita.

(ALEIX) Venga, sin temblor, pulso de hierro.

(AITANA) Me pongo negra, de verdad.

-Estoy estresada, Aitana, tía.

-Me tiemblan las manos tanto.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(Aplausos)

Cabeza alta y orgullosa.

Qué nervios, ¿eh?

Estoy orgullosa con mi plato porque me ha quedado bonito,

que es algo que llevo buscando mucho tiempo,

hay que mejorar y quedan programas para hacerlo y llegar a la final.

Aspirantes, el tiempo ha terminado, así que probaremos vuestros platos.

Aitana, te hemos visto superbién.

Muchas gracias, Martín.

A pesar de tus nervios, el plato está bonito.

Muchas gracias. Es mi lucha, hacerlo bonito,

siempre dejo poco tiempo para emplatar

y acabo haciendo un truño, como el otro día, horrible.

Eso se llama evolución. Gracias, Samantha.

Eso nos gusta aquí. Lo que tienes bonito es la cocina.

Otro objetivo es trabajar más limpia.

El velo es inexistente. Es muy finito.

Y suave de color Sí.

Tiene que tener un mínimo. Debe tener un grosor.

Si tiene un milímetro... Tienes razón.

Al final, falta seguridad, como te pasa siempre,

cuando acabas una salsa tiene que tener seguridad, fuerza...

Y tú, por nervios y miedo, lo dejas, un poco, ñoño.

Aitana, está buenísimo. -¿Sí? Gracias, Martín.

Buenísimo, sí. -"Eskerrik asko".

Has conservado la materia prima principal, el bogavante.

Garrote total. -Garrote.

¿Has visto? Martín tiene razón;

el plato está muy bien, pero con pequeños defectos,

como ese velo tan fino; entonces, sabe poco a albahaca

y le falta ese poco de sal. Esos pequeños detalles

que hacen que te comas el bogavante rico y digas:

"Qué punto tiene el bogavante", pero, oye, muy bien.

Vamos a probar el de Teresa. Sí.

Teresa. -¿Qué tal?

Superbién. -Gracias.

El velo tiene más protagonismo. Tiene más grosor.

Más textura, más color; con lo cual, más sabor.

A más grosor, más sabor.

Teresa, el velo puede tener más o menos grosor,

lo importante es la textura, que no sea una goma dura,

y aquí tenemos un velo que es cremoso,

y tiene sabor a albahaca porque está muy bien texturizado

y se ha integrado la albahaca.

Elaboración, sabrosa; punto de cocción bueno...

Por ser tiquismiquis. Sí.

Hiciste un ala de los saborizantes que acompañan al bogavante,

los puedes poner más centrados para que lo acompañen

y al comerlos los recoges igual. Vale.

Los puntitos de salsa están ricos, hay potencia de sabor,

pero hazlos más grandes.

He sido rata con la salsa. Un poco rata.

Me ha parecido impresionante. -Bueno, gracias.

Impresionante desde el primer segundo hasta que has terminado,

y el bogavante, un diez. Sí.

No se puede hacer mejor. -Gracias.

Bien cocido, el velo con su grosor exacto.

De diez, pero muy bien.

Pienso en cómo empecé y en cómo estoy ahora...

No es por nada, pero he evolucionado un montón,

me veo más tranquila, más ordenada.

Creo que me irá bien, a ver.

Teresa, Aitana, vuestras ensaladas de bogavantes estaban muy buenas

pero una de las dos ha tenido más defectos que la otra.

Por tanto, la aspirante vencedora de este primer duelo

y que se asegura su permanencia una semana más aquí es...

Teresa.

(Aplausos) Gracias.

Ya tenías asegurada tu permanencia con ese delantal dorado,

pero, aún así, has cocinado muy bien. Felicidades.

Muchas gracias. Muchas gracias, de verdad.

Puedes subir a la galería.

¡Carliños! Estoy supercontenta porque me he salvado.

No quiero quedarme por tener el salvoconducto,

quiero demostrar que estoy aquí por cocinar bien,

aprendiendo y esforzándome, lo que he hecho siempre.

Aitana, tu plato tenía pequeños defectos

que te obligan a cocinar. Intentaremos nos repetirlos.

Al menos, tienes otra oportunidad. Elige campana.

Pues, la de en medio, esa misma.

¿Esta? Sí.

Qué rico. Mira qué guay, me apetece.

Tendréis treinta minutos para replicarlo.

Ahora te toca elegir con quién te quieres batir.

No me presionéis, Valentín.

Pero si no... Joder, de verdad...

No es capaz de ganarle a Aleix, no le va a escoger.

Siempre digo que el ganador y el más fuerte es Aleix;

entonces, me apetece retarme con el que considero que es mejor,

para ver si soy capaz de batirle o hacerlo tan bien como él.

(Aplausos)

Lo siento. -No, hombre.

Quiere favorecer a Aleix, qué tontería.

Lo sabía. Clarísimamente.

¿Crees que ha acertado eligiéndote o se va a arrepentir?

Creo que lo hace desde el corazón porque nos llevamos superbién,

pero tiene ventaja porque el postre le sale mejor.

No tiene nada que ver cocinar en casa.

No os preocupéis, lo vamos a ver ahora.

Lo siento. (SAMIRA) A alguien hay que elegir.

-Quiero mucho a Aleix y quiere darle más oportunidades.

Me duele un poco, porque sabe que estoy

en un momento más bajo de ánimos y podía haber sido

un chute de energía que me viene bien.

Aitana, Aleix, tenéis treinta minutos para hacer

este cremoso de leche de coco y naranja;

antes, debéis entrar en el supermercado a comprar.

¿Preparados? Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

(ALEIX) Vamos. -Venga, chicos.

-Vamos a por la nata. -Vamos a cogerlo todo.

-La leche de coco... -Esta prueba es emocionante.

Está superguapa. -¿Verdad?

Por fin el equipo de Samantha está arriba.

No te olvides la naranja. -Cardamomo.

Una cosa es que os ayudéis en plan romántico,

en plan cariñoso, y otra cosa es que le metas algo en la cesta.

Vale, perdón.

Piensa, desde que entraste, quién te apoyó, quién te animó.

Las vainas de vainilla. -Yemas y glucosa.

No puedes esperar eso de los demás.

Hoy le ha dado por llorar a Valentín...

(ALEIX) Estamos "ready".

¿Has acabado? A cocinas. Y yo.

Los dos a cocinas.

(VALENTÍN) No voy a darle un truco a nadie.

¿Cuántas veces me he puesto a intentar ayudarte?

Y te lo agradezco.

Tienen que hacer un cremoso de coco y naranja,

lleva chocolate blanco para darle estructura,

como una crema inglesa; luego, una galleta rota

y un gel de cardamomo. Aquí será muy importante

si está más o menos dulce, no tienen receta;

con lo cual, tiene que ir con su gusto.

¿Qué es eso transparente?

Glucosa. -Ah...

Es una prueba para alguien equilibrado;

tiene muchos pasos, hay poco tiempo

y para que salga debes estar tranquilo y organizado.

Muy templado. Ir a la idea.

(TERESA) Venga, chicos.

Esto lo hicimos en los de las bolas, ¿recuerdas?

¡Venga, Aitana!

-Esto huele de rico...

-A Aleix no le animo, como es el ganador...

Va sobrado, ¿no? -Claro.

¡Venga, Aitana! -Gracias, Tere.

-De nada, amor. -Venga, Aleix.

Gracias. No cierres, que voy. -Toma.

Perdón, que se cierra. -Es igual.

Vale...

Seguro que tienes un plato favorito de los que han hecho

o alguno que te haya impresionado en estas temporadas.

Puedes probarlos en el restaurante MasterChef, en Madrid.

Además de vivir una auténtica experiencia para el paladar,

conocerás a algunos aspirantes. Tienes toda la información

en restaurantemasterchef.com y en redes sociales.

Ahí está... el "crumble" con la harina de trigo...

Hola, Martín. -¿Cómo estás? ¿Todo bien?

Peleándome con esto. -Te veo bien.

¿Qué tal vas?

Estoy enfriando el cremoso y haciendo el "crumble".

¿Hoy es cuando te vas a reconciliar con la repostería?

Llevo unos días que no están mal con los postres.

Hay que bajarles los egos a algunos.

En pastelería, rigor y disciplina. -Eso es.

Engranajes perfectos. ¿Qué le has echado al "crumble"?

Mantequilla, azúcar moreno, harina de trigo, harina normal,

un poco de sal y... vámonos.

¿Crees que vas a poder ganarle?

Aitana es buena con los postres, como tiene hijos se pasa el día

haciendo galletas, yo soy soltero y los postres...

A las novias. -Claro.

Aitana va más adelantada.

¿Qué harás luego?

El almíbar con el cardamomo, que lleva unas gotitas.

Vale. -¿Ves? Me voy. ¿Puedo?

Sigue, Aleix. ¡Suerte!

¡Gracias! -Suerte.

Cógelo. ¡Ay, me has dado calambre!

Ojalá llegue a la final, porque le voy a reventar.

Esa es la actitud.

¿El mío está bailongo? ¿Y el tuyo? -Igual, vamos a esperar.

¡Venga, niños! Y, luego, están quemados, ¿no?

Aspirantes, últimos diez minutos.

¡Mira, perfecto, doscientos! -Aúpa, Aitana.

¿Qué tal, Martín? Te tengo, de nuevo, aquí.

Viéndote aquí, dominando bien. -Estoy más tranquila que antes.

Ya te veo. ¡Muchísimo más!

Estoy disfrutando más. ¿Crees que ganarás?

Pues, ojalá. ¿Cómo lo ves?

Yo lo veo bien, Aleix trabaja bien,

por eso lo he elegido, porque es un reto para mí.

¿Te apetece ganarle? Me encantaría.

Aunque, luego, quiero que se quede, pero...

Ganarte tú y que, luego, gane él. Sí.

Te veo superbién. Suerte.

Aprovecha. -Gracias por todo.

Venga. -Cuando esto esté, el cardamomo.

¿Y el agar-agar? Ah, muy bien.

¿Has cogido agar-agar?

Eh... ¡sí! -Yo no.

¿Quieres? Tengo más. -No, no.

Empezamos mal. La pastelería es cuadriculada

y no puedes olvidarte nada. A ver cómo lo resuelve.

No tengo agar-agar.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

(TERESA) Venga, Aitana, dale duro.

(ALEIX) Qué prisas.

Aleix, vamos.

La manera de intentar arreglar haberme dejado el agar-agar

es reducir agua y azúcar, echar los polvos de cardamomo

e intentar salvar el plato.

-Le pasa en la última y se va a su casa.

Ya, pero tiene suerte y no es la última, ¿no?

Mi caballito...

-Creo que esto está.

(TERESA) Cuando cociné con él la liebre,

como buena competidora me dediqué a analizarle.

Vale.

-Tiene buena pinta lo de Aleix.

El crujiente de categoría.

-El "crumble" lo tengo ya.

Huy, se derrite.

(TERESA) Aitana ya lo tiene.

El cremoso de Aitana tiene cuerpo. Y el de Aleix...

Le falta cuajar, además, no lo ha puesto en el plato,

lo ha puesto en la tabla. Ahora, lo tiene que coger.

Y se lo va a cargar. Se puede caer.

(Música de tensión)

Aspirantes, último minuto.

El "crumble" está buenísimo, que no digan que no pruebo.

Ahora mejor. Mucho mejor.

Tendría que haber hecho eso desde el principio.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(CARLOS Y TERESA) ¡Bien, muy bien!

Bueno, la he liado.

Creo que estoy fuera de mí, me está superando la eliminación,

quedamos los mejores del programa y el nivel está altísimo.

Aleix, ¿qué tal tu cremoso?

He tenido dos fallos; me he dejado el agar-agar

y en el "crumble" no he puesto la vainilla, entonces...

No sabe a vainilla.

¿Por qué está derretido?

Creo que no ha cuajado y le he dado mucho calor.

Le has puesto tanto azúcar para caramelizarlo,

ya estaba dulce y, ahora, está superdulce.

¿Qué ocurre? No encuentras el cardamomo ni la vainilla;

en fin, hay muchos defectos. Como natillas... lo vendemos.

Te tiene calado Aitana.

Bueno, yo tengo un talón de Aquiles y son los postres.

Imagino que ella pensaría en cuando te dejaste la harina...

Sabes que sabemos que Aitana se pone nerviosa,

que Valentín... Falta a los jueces.

(Risas) Falta a los jueces.

Y tú te olvidas ingredientes, céntrate en eso.

¿Cómo te la pegas con un error tan tonto?

Me gusta que trates los temas que te han pasado con humildad,

quien es humilde se supera día a día, o sea...

Muchas gracias. -Para adelante.

Muchas gracias. -Venga. El cremoso está bueno.

Vamos a ver a Aitana.

A ver, Aitana. -¡Hola!

Te he visto más... -Más centrada.

Más centrada que antes, que has estado bien.

-Y he probado todo.

¿Por qué el tuyo ha cuajado y el de Aleix no?

No sé.

Se lo están comiendo entero.

Es una diana, Aitana, está todo bien.

¡¿Está todo bien?! Sí.

Muy bien -Me alegro, me alegro.

-Yo también. -Me alegro.

Está mejor que el de Aleix, está mejor de sabor en boca,

la textura... Gracias, gracias,

estoy supercontenta, muchísimas gracias.

Felicidades. Estoy yo más contento que tú.

Qué te parece, ¿Martín? Me encanta, a mí me encanta.

No oíste a Martín aún. Creo que hiciste un gran postre,

el equilibrio que le diste al dulce, los sabores

de naranja y cojo, parece mentira que en tan poco tiempo

hayáis hecho un postre tan bueno los dos

y, bueno, tú lo hiciste perfecto. -Qué guay, qué guay.

Gracias, chicos, gracias, de verdad.

En serio, me hace mucha ilusión. Aitana, buen trabajo.

Muchas gracias, de verdad. Os prometo que intentaré trabajar

mucho más ordenada, limpia y más centrada.

Sabías con quién te enfrentabas.

Fuiste valiente, pero hicisteis muy bien los dos.

-Gracias, Martín. -Los dos muy bien.

Jo, Aleix.

Qué guay.

Como Aleix elija a Samira, a Valentín le da algo.

-Sí, está la cosa jodida.

Aitana, Aleix,

el aspirante vencedor de este segundo duelo

y que, por tanto, continuará una semana

más en "MasterChef" es...

Aitana. (TERESA) Muy bien, pequeña.

Muy bien, pequeña. Puedes subir a la galería.

Suerte, chicos, ¿vale? Os animo desde arriba.

Estoy que no me lo creo, Aleix es una máquina

y esto es como un subidón supergordo,

quedan pocos programas y si me centro y lo hago bien,

podría estar en la final con él, sería superguay.

Aleix, la repostería no es lo tuyo y Aitana lo sabe,

quería ganarte y lo ha conseguido.

Lo ha hecho genial, lo hiciste muy bien, está genial.

-Ha hecho los postres muchas veces y se le dan muy bien.

(SAMIRA LLORA)

Ahí está llorando Samira, pobre.

-Es que la dejarán para el final y solo un plato.

Samira, qué te pasa. Que de tanta espera

estoy que no sé, estoy muy nerviosa

y me dio por llorar, pero no quiero llorar.

No, ¿no? Fue sin querer. Sí.

(VALENTÍN) Nos apoyamos mucho, yo siempre apoyo.

Lo intento. -Ya está.

(VALENTÍN) Pues sí. Aleix.

Elige una. Me voy con esa.

¿Te vas con esta? Solomillo asado con crema

de apio celery, champiñón fresco y encurtidos de cebollita francesas

y zanahorias baby. Vale.

Elige contrincante, Samira o Valentín.

Elijo Valentín. Valentín.

Me gustaría tener una final con Valentín, emotiva,

pues esto sería como una pequeña muestra.

¿Una final anticipada? Bueno.

Puede tener más posibilidades

que con la otra. -Pero normal.

Valentín, ¿lo ves como una final anticipada también?

Intentaré no irme yo que bastante tengo con eso.

(TERESA) Tú estás bien aquí.

(CARLOS) Ahora lo tengo fichado así.

(TERESA) Bueno, hay que pasar. Aleix, Valentín, tenéis 25 minutos

para hacer ese plato de solomillo, pero antes tenéis que entrar

al supermercado a hacer la compra.

Martín, un pequeño consejo. Atemperar la carne

es superimportante, el reposo también lo es

porque si no, lo notaremos en el paladar nosotros

y que os lo paséis bien, que disfrutéis y venga.

(AMBOS) Gracias. Y el tiempo comienza

en tres, dos, uno, ya. Venga, chicos.

Vamos, chicos. -Venga, venga.

¿Crees que Aleix se enfadaría si le elegiría Valentín?

-No. -¿Y por qué se enfada Valentín?

-Ya, Aleix no se enfadaría. -El que se pica, ajos come.

¿Dónde está el celery? Ah. -Creo.

-Sí, sí. -Pero si él piensa, objetivamente,

que lo piensa, que cocina mejor, ¿por qué esa oportunidad?

Se coge como una de ella. (ALEIX MURMURA)

Bueno, Samira por qué crees que te dejaron la última.

Porque Valentín y Aleix se llevan muy bien

y entonces, quizá, no le quiso dejar el último.

Al ser la última tienes menos oportunidad

y por eso, también estoy nerviosa, pero bueno.

Me da pena Samira. -No sé por qué lloro, no quiero.

Yo también estoy nervioso, Samira, imagina que lo haces mal

y te tenemos que echar, echaríamos a Pepe también.

Ay, es verdad, que se queda sin nadie.

Hazlo bien por ti y por mí. Vale.

Venga, vamos, Val.

Si me dejo algo, me muero. Vamos.

Bueno, este plato se supone que es fácil,

hacer un buen solomillo no es de dificultad extrema,

pero lo dijiste muy bien, atemperar la carne, fundamental,

calentita por dentro, sonrosada, sonrosada.

Es un plato que parece sencillo, pero es picarón, primero

porque no tiene salsa y la carne tiene que estar bien asada

para que brille y segundo, esa guarnición

tiene un puré de celery, de apionabo

y hay que dejarlo muy cremoso. Es sencillo, pero todo

muy perfecto también. Vamos, Val. Está enfadado.

-Sí, lo está, sí.

No le dediques ni dos minutos... -Ya, ya.

Mira cómo cortas, qué bien.

¿Qué harán con el vinagre de arroz? -Ah, lo de confitar las verduras.

(VALENTÍN) Lo veo genial.

(AITANA) Vamos, chicos.

Qué pasa aquí, hombre, menuda zorrera formarás aquí.

No pasa nada. -Chavalote.

-Qué tal. -Bien, bien.

¿Qué ingrediente te dejaste en el súper?

Ninguno. ¿Seguro?

Ninguno. (RÍEN)

Oye, ¿por qué no elegiste a Samira?

Ah, lo sé, le tienes miedo, te ganó en un duelo.

Ja, pues sí. -Pequeña de altura, pero grande.

Eh, y era pescado y cogió un bonito más grande que ella

y se lo comió con patatas Samira a Aleix.

Pero qué malo. Aleix, ¿te ves capaz

de ganar a Valentín ahora que no nos oye?

Sí, sí, bueno, voy a luchar por ello.

De momento empezó bien, no se dejó nada en el súper.

Oye... Vámonos, Martín.

Aleix, te veo bien. -Gracias, Martín.

-Bueno, Valentín, te veo tranquilo, dominando la situación,

ya dejaste los nervios al lado. -Llorar es maravilloso,

eso de que los hombres no lloran es mentira.

Llevas 10 programas llorando. Pues, sí.

¿Y que no te hayan elegido Teresa, Aitana, cómo lo tomamos?

Yo hoy me caí del guindo,

me di cuenta que esto es una competición.

10 programas para darme cuenta. -La que se cae del guindo soy yo.

-Me sorprendió lo de Aitana, pero, bueno.

Qué falso. A lo mejor

es que te ven el más fuerte. Pues puede ser.

¿O el más débil? No lo creo, si no,

no hablarían tanto de mí.

Míralo por el lado bueno,

tú, de todas formas, puedes tener dos oportunidades

de cocinar, Samira solo una. Sí, esa es la parte que miro.

Ahora, cuidado con la pequeñita. Eso os aseguro que...

Cuidado, que vi matar a gigantes.

Vámonos, vámonos. Martín, échale una mano a esta chica.

Aleix, garrote. -A tope, gracias.

Eh, Martín, la más grande de mi equipo Pepe Rodríguez,

aquí lo lleva. Pepe Rodríguez y garrote.

Tanto esperar me desespera.

No sé con quién te medirás,

pero te quiero ver que te dejes la piel.

Vale. -Pásatelo bien, eres una campeona.

Vámonos, Martín. Acuérdate, campeona.

¿Vale? Venga. -Gracias.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

-Perdona, imagina mi situación

que fuera Valentín el primero en cocinar,

¿a quién crees que elegiría primero?

¿Me hubiera elegido a mí?

-Ni en broma. -Entonces.

(TERESA Y AITANA HABLAN ENTRE ELLAS)

(VALENTÍN) Está muy líquido. ¿Qué hace Valentín? No lo entiendo.

Tiene algo colado y coge de lo no colado

y lo mezcla, una tontería.

Está muy líquido lo que coló, demasiado.

Está un poquito sopa. Lo malo es que echó agua.

Pues le echas más mantequilla.

Leche. La leche.

Me preocupa el pedazo de solomillo que tiene Aleix.

Valentín fue más astuto con un trozo más pequeño

que es lo que pedimos que lo puede atemperar

y darle calor y hacerlo bien. No lo sé, van igualados,

no apostaría por ninguno.

Vamos, chicos. -Venga, que vais muy bien,

venga, Aleix. -Vamos, Aleix, venga, Aleix.

(AITANA) Mira qué bonito. (CARLOS) Yo tiemblo con eso.

-Sí, yo con la langosta... -Yo estaba así, tengo un pulso.

-Tengo que poner esas flores y parto el plato.

Aspirantes, último minuto.

(VALENTÍN) Oído. (AITANA) Vamos, chicos.

Eso está crudo, sí, está crudo.

-Creo que no. -Está crudo.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno... Tiempo.

(Aplausos) Manos arriba.

Muy bien, chicos, muy bien. -Muy bien, muy bien.

(VALENTÍN) Suerte. (ALEIX) Igualmente,

-Ahora mismo estoy triste porque la gente va mucho a competir

y me dolió con Aitana porque sabe que en esta prueba

yo estoy un poco decaído y en lugar de darme una oportunidad

más, se la da a Aleix, pero, bueno, llegamos al final

y la gente empieza a ser más individualista.

Bueno, Aleix, cómo lo ves.

No me dejé nada, lleva todo lo que pedíais.

A lo mejor te dejaste un poco de tiempo

para hacer la carne un poquito más. Puede ser el fallo que tengo.

¿Y por qué? Creo que el solomillo

que corté era un pelín grueso para el tiempo de cocinado.

Sí. Y eso es.

La verdad que el puré está buenísimo.

A ver, la carne está muy rica, falta un poquito de cocción.

Y no está frío por dentro. Es que la carne está atemperada.

Malo sería asado muy rápido y estuviera frío de cámara

que no te lo podrías comer. Ya, vale.

Mira, el puré está bueno porque se lo comieron todo.

-Está muy bueno, es un solomillo poco hecho, pero, perfectamente,

ejecutado y en el poco tiempo que tenéis, un mérito terrible.

Y por lo que ves, no queda nada en el plato,

el equilibrio entre el puré de apionabo y los encurtidos

es perfecto. Muchas gracias, Samantha.

-Se comieron hasta las flores, todo.

9,75.

(ALEIX) Gracias. No llega al 10.

Hazme caso, superbueno.

(ALEIX) Nunca pensé que Martín Berasategui

junto con los jueces

me darían casi un 10, increíble.

Qué tal, Valentín. -Hola.

-¿Te quedaste a gusto? -Sí, contento, mucho mejor.

Al cocinar se van los problemas muchas veces.

¿Sí? Bueno, me alegro. Es terapéutico cocinar.

¿Más contento ya? Mucho más tranquilo.

Oye, parece que tiene buen punto. Creo que sí.

A ver, creo que le falta un poco de cocción a tu carne.

Falta cocción. Tú eres más zorrete

y nos pusiste la tapita del solomillo

para que se vea más hecha, primo hermano con el de Aleix.

Fíjate, ¿sabes dónde veo más el desorden?

¿Dónde? En la guarnición.

En la guarnición. ¿Sí?

No me gusta nada el puré, cuando lo triturabas,

lo tenías casi perfecto, no sé por qué te dio miedo

y le echaste más agua y de pronto coges

del colador y lo mezclas con lo colado, una cosa rarísima

y digo... No me gustaba la textura.

No sabes de qué es. No sabe a nada.

Qué pena porque lo demás está bien hecho.

El agua tras una cocción la echas, le quita sabor

a lo que estás echándole, pero, bueno, en los pocos minutos

que tenéis, haber hecho los dos platos

que hicisteis es para aplaudiros y admiraros a los dos.

Valentín, muy bien y felicidades. -Gracias.

Pero está enfadadísimo Valentín. -Sí, pero bueno.

(TERESA) Mira, yo paso. (VALENTÍN) A Aitana le sorprendió

que lo dijera, pero, al final, si se hubiera parado un minuto

a pensar y sabe que esta prueba

estoy algo decaído, tía, dame una oportunidad más.

Aspirantes, el punto de la carne de los dos era muy parecido,

similar, pero lo que marcó la diferencia fue la guarnición.

Perfecto. -Aleix, entonces, me alegro, sí.

Por tanto, el aspirante ganador

del penúltimo duelo y que continuará

una semana más en "MasterChef" es...

Aleix.

(Aplausos)

Enhorabuena, Aleix, puedes subir a la galería.

Continúas una semana más en "MasterChef".

Muchas gracias, gracias por la oportunidad.

Bueno, no hablo porque no puedo hablar.

Qué te pasa. La recta final, estoy nervioso

y quiero llegar y...

Es que para mí es un sueño esto, de verdad.

Muchas gracias a los cuatro, gracias.

(Aplausos)

Para mí quedarme es alargar el sueño mucho más

y cumplirlo mucho mejor porque el sueño perfecto

sería llegar a ganar y abrir mi restaurante

y ayudar a la gente a cocinar

y disfrutar de este mundo que es mi pasión.

Valentín, ya solo queda un contrincante y una campana.

Sí, no me toca elegir muy a menudo.

Samira, por favor.

(Aplausos)

(CARLOS) Samira, vámonos, que nos vamos.

Vieira marinada en ponzu,

chile y kaffir y cocinada a la plancha

con salsa de yema batida,

patata confitada y espárrago blanco.

(SAMIRA) Vale.

(ALEIX) Qué guay, qué bueno. (CARLOS) Samira es pam, pam.

Samira, tú solo tendrás una oportunidad

para librarte de la eliminación.

Y lo intentaré con todas mis fuerzas.

Y tú, pichoncito. Sabéis que mi punto débil

es el pescado. No me podía tocar otra cosa que pescado

para mi última posibilidad de quedarme en "MasterChef".

Me da un poco de miedo enfrentarme a Samira

porque es la "killer of the dragons",

o sea, que siempre vence a los más grandes.

Valentín, Samira, contáis con 30 minutos

para hacer este plato de vieiras con patatas confitadas.

Vale. Pues el tiempo comienza

en tres, dos, uno, ya.

(TODOS ANIMAN) Venga, vamos.

No os olvidéis ningún ingrediente, por favor,

está en juego la eliminación. Centraos en el plato,

repasad bien la lista

que no hay más oportunidades hoy, vamos.

Ay, Dios, tengo ganas de tener las uñas largas

y pintadas, así rollo "putingui"

que hace mucho que no las tengo largas.

Bueno, pues creo que estamos. ¿Vale? Gracias.

Vamos, Samira. -Venga, Samira.

-Venga, Valentín. -Venga, niños.

Huy, que por poco se empotra.

Bueno, pues hay que hacer una vieira.

Aquí la dificultad es que el espárrago

esté en su punto, la patata perfectamente, confitada

y esté sabrosa la yema que está batida

y una vieira bien marcada por los dos lados

poco echa en el centro y nada más.

Volvemos a lo mismo, qué fácil es, pero...

Todo parece fácil, pero de fácil, nada.

Como hay que confitar, me acerco a explicarles una innovación

que es maravillosa. ¿Por qué no lo cuentas?

Sí. Samira, ¿aún no te diste cuenta que esta inducción

tiene una aplicación para controlar la temperatura

de forma constante? No.

Evitar que se queme, se pase... ¿Sí?

Sí. Ostras, no lo sabía.

Calla. ¿Es para confitar?

Sí. Quieres temperatura constante.

Sí. ¿Ves la sartén pequeñita?

Le das y sale del uno al cinco, el uno son 120 grado.

Vamos sumando 20, el dos, 140, tres, 160,

cuatro, 180 y cinco 215.

Para confitar yo le daría al cuatro y cuando esté un poco caliente

lo bajas al dos o tres y es como hacerlo en el horno

con temperatura constante y también lo haces aquí.

Perfecto, gracias. ¿Apuntado?

Sí, apuntado. Pues se lo cuento a tu compañero.

Vale, gracias, Jordi. -No sabía yo eso.

Yo tampoco. Valentín, te doy el mismo truco

que a Samira, le daría al cuatro y cuando esté caliente,

le das al dos o al tres,

te olvidas y funciona de 10. Gracias, buenísimo.

Poned el turbo. -Sí, rápido, eh.

Es que tiene la cocina apagada. -Se va a llevar un dedo.

-La veo nerviosísima. -Supernerviosa, supernerviosa.

(AITANA) Vamos, Sami, venga, tranquilos.

Venga, que lo hacéis bien. -Venga.

-Venga, Val. -Vámonos.

-Venga, Samira, venga.

-Val, superordenado, muy bien.

A ver si se blanquean.

-Casi lo partiría para ir más rápido.

Espera, la patata... Espárrago.

-Ay, ese, no, se le murió la yema, se le coaguló.

-No, si la bate bien ahora. -No sé yo, eh.

-Vamos, aceite de coco. -Fuerza, Samira, fuerza.

Ya está, blanqueada, esto ya está.

-Venga, venga, fuerza, fuerza.

Ay, Samira. Qué tal, Samira, ¿todo bien?

-Bien, creo que sí, no sé, esto tiene que quedar sin grumos

y me puse a coger el espárrago y se había como cuajado.

¿Qué ha pasado? Ahora tiene mejor pinta.

Te despistaste un momento y está medio cortadito.

¿Confitando bien, qué te falta?

El espárrago y cuando acabe de confitar la vieira

ponerla en la plancha. Pues caña, venga.

Y colar la salsa. -Está perfecto, venga.

-Vale, gracias. -Venga, Sami, venga, venga.

-Samira vuela, vuela, eh. -Gracias, chicos.

Valentín, cómo vas. Hola, mentor, creo que bien.

¿Sí? Aquí te falta una mínima... Vale, la blanqueo un poquito más.

Pero muy rápido. Estoy con a "mise en place"

para el espárrago y eneldo. ¿Crees que lo harás bien?

Creo que sí. Tengo muchas ganas

de darte una buena valoración. Gracias, Jordi.

Suerte, Valentín, vámonos, maestro.

Vamos, Valentín, venga. -Vamos.

Aspirantes, últimos tres minutos. Oído.

Creo que está muy montada la yema de Samira.

La cuela y tiene una salsa que sea una emulsión cremosa.

Está bien, bien. Ya le dimos la temperatura.

En cambio, Valentín es contraria, tenía la yema poco batida

y es más como una crema...

Cruda. Sí.

Está bien la yema cuajadita. -Tiene buena pinta.

Valentín, lo tienes ya. -Venga, Valen, emplatar bonito.

-Chulo, delicado, es lo que pido para un marido.

Chulo y delicado. Samira, ánimo. -Igualmente, Valentín.

(TERESA) Mira qué buena pinta.

-Qué es eso que tiene Valentín.

-Las vieiras. -Ah, las vieiras, vale, vale.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

¡Vamos! -¡Venga!

-Bien, bien, bien.

-Una se ha roto, pero bueno, una no pasa nada.

(AITANA) Venga, chicos.

Parece un cuadro de Picasso.

-Saca tu lado más creativo, qué bonito, era el eslogan de algo.

Llevaba esto como enroscado, me acuerdo.

-Venga, muy bien, muy bien. Venga, venga, chicos, bien.

-Le daría más volumen, pero..

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno... Tiempo, manos arriba.

(Aplausos) Eh, vamos, vamos.

Buen trabajo. Bien los dos, qué guay.

-Yo ahora, pase lo que pase, estoy más tranquila

porque nunca cociné vieiras y aunque empecé nerviosa,

pero lo he sacado.

No lo doy todo por perdido, creo que me puedo salvar.

Hola. -Qué tal, Samira, ¿todo bien?

-Sí. -¿Ves como te salió todo bien?

-Sí, al final, sí.

Te vimos nerviosa. Mucho.

¿Por qué? Porque llevaba cargando los nervios

todo el rato y explotaron aquí y, bueno, creo que es un plato

que tiene que estar delicioso y encima es sanísimo.

-Samira, yo si estoy en tu lugar, estaría supercontento.

-Muchas gracias. -Está todo buenísimo,

salvaste el pequeño problemas que tenías con las yemas

y el resultado, apoteósico. -Vale, muchas gracias.

Creo que está todo bien hecho, la vieira, la patata,

el espárrago cruje, está todo perfecto,

a lo mejor algo más de salsa,

pero el plato está muy bien acabado.

Al final, sacaste un plato digno, con salsa rica, la vieira perfecta,

la patata bien, Samira, te creces ante la adversidad.

Sí, gracias, muchas gracias. Pues al principio

el ingrediente principal eran tus nervios.

Sí, como siempre. Pero, al final, está todo y bien.

Vale. Felicidades.

Gracias, Jordi.

-Pero, tío, no quiero que se vaya, pero ninguno de los dos, mierda,

es lo que no me gusta de "MasterChef".

Valentín, qué tal. Cómo lo ves.

Yo lo veo bien. Ya escuchaste la valoración

que hicimos a Samira. Sí, muy buena.

A ver cómo será la tuya. Yo creo que es para que sea buena,

pero los fallos los tendrá.

¿Qué pasa, Valentín? Nada, que es una eliminación

y no me quiero ir. Ese es el problema, sí.

Yo no regalo las valoraciones buenas, Valentín.

Lo sé. Mira, te vi trabajar serio,

concentrado y el plato está impecable.

Muchas gracias. ¿Te parece una buena valoración?

Sí, muy buena. Felicidades.

(Aplausos)

El problema es que competía contra Samira

y nos acostumbró a que se cargaba a los grandes,

este es el único problema, pero tu plato está bien,

todo correcto, bien hecho, a lo mejor algo más de yema

para que todo fuese más untuoso. Bien, Valentín.

Gracias. -Tú lo diste todo,

para mí te salió todo increíble. Cuando en la vida das todo

más no se puede hacer, a partir de ahí,

disfruta del momento de lo que hiciste hoy

que es impresionante. -Creo que es el día

o el programa que menos me gustaría irme

porque creo que me iría con una imagen o con una sensación

que no me representa. ¿Pero por qué?

Porque llevo unos exteriores muy... Sin ser yo, sin disfrutar,

como dice Martí, lo que debo y dejo atrás muchas cosas

de mi vida porque la comida me hace más feliz

y no disfrutarlo del todo, no me gusta.

Valentín, sabes que no tuvimos el mejor exterior.

Lo siento, de verdad. Este plato está muy bien hecho

Gracias. Nos lo pusisteis muy complicado,

los dos, muy complicado, muy difícil.

La cosa está igualadísima, tener un plato bien valorado dices:

"Joder, ahora que me valoran bien, irme".

Aspirantes, llegó el momento de decidir quién abandona

estas cocinas, pero antes despedimos a nuestro invitado.

Martín, muchas gracias por acompañarnos una vez más,

sabes que esta es tu casa, vuelve cuando quieras.

Garrote. -Qué ilusión que haya venido,

es que es... -Decir que me dejasteis un recuerdo

imborrable y os dedicaré una chaqueta a cada uno.

(APLAUDEN)

-Qué bien, muchas gracias. -Tenéis, infinitamente,

más virtudes de las que creéis, os quiero un montón y garrote.

(TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

(AITANA) Gracias.

(TERESA) Se agradece que te animen, te apoyen, un poco de mimo

de vez en cuando nos viene muy bien,

así que yo, de verdad,

amo a Martín Berasategui, me encanta.

Ahora, sí, Samantha, Jordi, vamos a deliberar.

Jo, qué guay, ya estoy como... -No, sí, apuestísimo,

los que estamos aquí chungos somos nosotros,

ella está feliz. -Olvídate, no pienses en eso.

-Ya, pero me dolió hoy tanto.

(SUSURRAN)

Venga, chicos, eh, en dos minutos ya sabemos.

Da igual, podéis seguir celebrando lo que estéis celebrando.

Es que lo hicieron perfecto,

no sabemos cuál es mejor de los dos.

-Samira lo hizo del carajo desde el principio.

Lo tenemos. Bien.

Ahí van. -Vamos, venga, va.

-Espera, tranquila, tranquila.

(SUSPIRA) Ay, ya llega el momento.

Aspirantes, sabemos que los duelos son duros, es mucha tensión

concentrada en muy poco tiempo y con la presión

de que lucháis uno contra uno. Sí.

En este reto comprobamos que lo que explicamos

no cae en saco roto y estamos sorprendidos

de lo que bien que trabajasteis

en este último duelo. Gracias.

De verdad, nos cuesta encontrar defectos

en vuestros platos que marquen diferencias entre ambos.

Ay, Dios mío. Nos lo pusisteis muy difícil,

pero tomamos una decisión. El aspirante que continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

Pobres.

Samira, estás salvada.

Y Valentín, también, Valentín, también,

Valentín, también. -Valentín, también.

-Tú, también. -No.

Valentín,

tú también estás salvado.

(Gritos y aplausos)

¡Bien, chicos, qué guay!

Por primera vez, en las cocinas de "MasterChef",

habéis hecho dos platos perfectos en una eliminación

y no queremos echar a nadie. Así que aprovechad esta oportunidad

para demostrar vuestro talento y valía en estas cocinas.

Vale. -Muy bien.

(AITANA) Bien, chicos. Podéis subir a la galería.

(Aplausos y gritos)

(AITANA) Qué bien, qué guay.

(SAMIRA) Estoy impactada, o sea, ha sido una tensión

y ha sido espectacular, o sea, gracias,

otra semana más en "MasterChef", menos mal, no me lo creo.

(AITANA) Ven aquí.

(VALENTÍN LLORA)

Hoy me vi con un pie fuera y voy a tomar esta oportunidad

como nada, la aprovecharé al máximo,

la exprimiré y pienso llegar, ahora sí, a la final

y ya no me vale ser segundo, voy a por todas.

"MasterChef" es así, esta semana los aspirantes

que se enfrentaban en eliminación dejaron claro

que ninguno de ellos merece dejarnos y nosotros

queremos ser siempre justos. Nos vemos la semana que viene,

mientras, ya saben, pónganle... (TODOS) Sabor a la vida.

(APLAUDEN)

¿Preparados para un puesto en la semifinal de "MasterChef"?

(TODOS) Sí, chef. ¡Y ese el salmorejo, no sale!

-Estamos arropaditos, todos echándote cuenta.

Quiero ganar hoy, tengo un gran pique

con mis compañeros, vamos. Pepe, tu equipo quema la clínica.

¡Ayuda, fuego! -Ay, que se les quema.

No te preocupes, está controlado. Madre mía, me quitáis la afición.

¡Vamos! Sangre, lo quiero para ayer.

Vais muy mal de tiempo, las elaboraciones no están,

vamos fatal, por favor. Bueno, o sea...

Qué guapo estás. ¡Viva el amor!

¡Viva! Solo le haces caso a tus perros.

Teresa, tu amor.

# El conejo de la Loles. # -Ah, eres el catador, quien cata.

Esto es gloria bendita. Madre mía.

Se ha roto el amor o qué.

(RÍEN) Esto es un torrezno.

Pensaba que con Carlos lo harías bien.

Él hizo la parte moderna. Un momento, un momento,

¿qué dices que no hay brownie?

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef 7 - Programa 10

04 jun 2019

Pepe Chuletón, experto en carnes, explica a los aspirantes cómo trabajar correctamente este producto. El reto será cocinar un plato libre en 60 minutos con este ingrediente principal. El mejor de la prueba conseguirá el delantal dorado e incluir su plato en la carta del Restaurante MasterChef.

Martín Berasategui, el chef español con más estrellas Michelin (10), es testigo de la prueba de eliminación. Los delantales negros se baten en duelos por parejas. Un aspirante selecciona una campana y, tras descubrir el plato que tendrán que cocinar, escoge un compañero con quien quiera competir. Quien lo haga mejor estará salvado y subirá a la galería; el peor tendrá que enfrentarse al siguiente duelo y escoger nuevo contrincante y otra campana.

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