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Para todos los públicos MasterChef 6 - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

No te creo. Los que estáis a vuestra derecha,

cocináis. Solo mímica.

¡Ahí la tenéis! ¡Bibiana Fernández!

Bibi está cocinando directamente. ¡Bibi!

¡Bibi, tramposa! Si no se entera de nada.

Está en Babia. Cállate, que me voy a liar

con la barra esta. -¿Una sola? ¿Pero esta, al menos?

Este plato está como vosotros, malito.

Malo de sabor. Hay que probarlo. Qué vergüenza.

Está superbueno. Buenísimo.

Maravilloso.

Aspirantes, hoy la moda

será la absoluta protagonista en esta prueba.

¡Oxana, agua con hielo, por favor! ¡Capitana!

¡Oxana, por favor! Oxana está en el otro equipo

todo el rato. -¡Se quema algo!

Muy bien, chicos. El pan supertropical.

-Tú busca sitio, Jon. -Claro. Me pongo en el suelo.

¡Que no me chilles! -No me contestes,

que no estoy ahora para escuchar. ¡Capitana!

No me abandones al equipo azul. ¡Ya voy!

Los comensales no van a esperar ni un minuto más.

Por muy poco, el equipo ganador de la prueba de hoy

es el equipo azul.

(APLAUDEN) Enhorabuena, chicos.

Con tres estrellas Michelín, Ángel León.

Hacía tiempo que algo no me hacía sudar.

-¡Ostras! Oxana, la que está liando.

¿Qué ha hecho? Se ha quemado.

Otra vez. Yo no voy ni a probar tu plato,

por supuesto, ni a darte una valoración.

Me parece una vergüenza.

El aspirante que no continúa en las cocinas

de "MasterChef" es Daniel.

(Aplausos) Adiós, Dani.

Os quiero, chicos.

Buenas noches. -Hola. Buenas noches.

Buenas noches. Buenas noches y bienvenidos

a "MasterChef". Los 15 cocineros amateur pelean

por ser el ganador de la sexta edición

y quieren comprobar hasta dónde son capaces de llegar.

Un trapo. Y en ese camino,

además de aprender en estas cocinas, amplían su aprendizaje

gracias a las clases que reciben de los mejores profesionales

del Basque Culinary Center,

una institución académica pionera a nivel mundial,

en donde los alumnos se convierten en auténticos cocineros.

¡Madre mía!

-¿A qué huele, Marta? -Es que no huele a nada.

No sé qué es peor, la caja o esto.

Aspirantes, bienvenidos. (TODOS) Gracias, chef.

Como estáis viendo, en este reto os enfrentáis

a vuestro primer paño. ¡Uf!

Víctor, ¿qué te gustaría que escondiese ese paño?

Pues me apetece algo dulce. -Macedonia.

Jolín, la alcaldesa cómo las tira, eh.

Sí, sí. ¿Te gustaría compartir

esta prueba con ella?

Sí. Sí, sí, sí.

Sí, pero acabaríamos peleados, yo creo.

Eso es verdad.

Yo con Ketty me llevo estupendamente.

Bueno, pues vamos a descubrir qué esconden los paños.

Uno, dos y tres.

¡Bien! -¡La madre que me parió!

Me parece bien. Vamos bien.

-¡No! -Ketty, ánimo, mujer.

Ketty, ¿en qué crees que consiste

esta prueba? Algún postre.

-Vaya tela. Fabio, te veo preocupado.

Para una pizza, no es. Va a ser para un postre.

¿Estás contento? Sí.

Pues prepárate. He practicado algo.

Toni, ¿estás de acuerdo con Fabio en qué puede consistir el reto?

Puede ser un postre. Arroz con leche.

No me gusta el arroz con leche.

¿Podrás trabajar con las varillas con tu dedo?

Sin problema. Me lo clavo aquí y así ya...

Tienes un acople. Exacto. Como el Inspector Gadget.

Aspirantes, en el primer reto de la semana pasada

comprobamos que el trabajo en pareja no lo tenéis dominado.

En esta prueba, vamos a volver a probar.

Muy bien. Y las parejas, como estáis viendo,

están formadas. El alcalde con la alcaldesa,

Oxana con Ketty, Jon con Fabio,

Marta con Jorge y Marina con Toni.

No festejes, que por festejar, ya verás.

Sofía, tú querías formar pareja con Víctor, eh.

Por fin vais a cocinar juntos. A ver qué tal.

Víctor, estás muy sonriente. Mucho más contento

que la semana pasada se te ve. Me hace ilusión cocinar con ella.

Tienes chiribitas en los ojos.

Aspirantes, como veis, hemos intentado hacer

las parejas equilibradas.

Somos buena gente, ¿verdad? Sí.

Pues no me puedo creer que aún no nos conozcáis.

Para hacer la prueba más complicada,

vais a cocinar por relevos.

El aspirante que está a la derecha empezará cocinando

y, por tanto, será el primero y único que entrará

al supermercado a por los ingredientes.

Y el otro será el que marcará

las instrucciones. ¡Vaya tela!

"Free". Lo que tú quieras, Jorgito.

(JORGE) Ella habla. Yo hablo.

Se nos da bien las pruebas de comunicación.

Otra cosa, no.

(AMBOS) Pero comunicarnos... -Mira.

Jorge, no está mal la prueba, ¿verdad?

A mí no me gusta porque estoy con Marta

y lo que venga, me da igual. Lo vamos a hacer de lujo.

Bueno, bueno. Yo tengo confianza, pero tampoco...

La insegura. Tranquilidad, paso a paso,

buen ritmo y que nos salga bien sin confiarnos, por Dios.

Todos conocéis la prueba, ¿verdad?

Es una prueba clásica de "MasterChef".

Sí. Pero como nosotros no somos

nada clásicos, no van a ser

relevos normales. ¿Ah, no?

Van a ser relevos cruzados. ¡Hala!

Por eso, en cada turno tendréis que cambiar de pareja

y, además, de fila de cocina. ¡Qué dices!

Heredando la elaboración que ha empezado otro compañero.

Si es que no puedo un día estar feliz.

Os tendréis que poner estos brazaletes.

Un color para cada pareja. Así sabremos al final del reto

qué ha sido de las parejas iniciales.

(RESOPLA) Alcalde, por favor,

se lo da a su compañera. Hombre, será un placer.

Oxana, para su compañera Ketty.

Marrón tenía que ser. Os daré el amarillo,

que os vendrá muy bien. Gracias, chef.

Da mala suerte.

Hala. Estás tocho, eh.

Antes de descubrir qué vais a cocinar en este reto,

tenemos que recibir a una invitada que nos conquistó a todos

con su sonrisa, su ternura y, por supuesto,

su buen hacer en los fogones.

La ganadora de "MasterChef Junior V",

Esther Requena. ¡Esther!

(Aplausos)

Ay, la peque.

La niña más bonita del mundo. Hola.

(TODOS) Hola.

(ESTHER) Estoy contenta de volver porque tenía

muchas ganas de estar aquí.

Estoy genial en la parte de los jueces

porque no tienes la misma presión.

Estás relajada. Mucho mejor, vamos.

Bienvenida. ¿Qué tal estás? Muy bien.

Cuéntanos cómo te recibieron en Granada y en tu cole.

Me paran por la calle. Todo el mundo me saluda

supercariñoso y superbién. Y en el colegio,

cuando todos sabían que había ganado,

me hicieron un homenaje y me regalaron cosas de cocina.

Me ha encantado que te han nombrado Embajadora de Honor en Granada.

Además, te lo ha entregado nuestro querido Jorge Brazalez.

El alcalde me recibió en el ayuntamiento.

Entonces, me nombró Embajadora de Honor.

Una celebridad. Te vamos a tener que invitar en el Celebrity.

Sí. (RÍE)

Esther, los aspirantes no tienen ni idea

de lo que tienen que hacer en este reto.

¿Tú crees que les va a gustar? Os va a gustar

pero os vais a volver locos. -¿Locos? Qué bien.

Pues venga, vamos a descubrirlo ya,

que están muy nerviosos y ansiosos. A ver.

(VÍCTOR) Venga, va.

(Exclamaciones) No.

Vaya tela.

¿Has visto, Esther, cómo les ha cambiado

la cara a algunos? Sí. Se han asustado.

Mira la cara de Ketty o de Jon.

Lo último que querían ver ellos, es una tarta.

Pero lo vamos a conseguir.

¿Eh, Ketty? Lo vamos a conseguir.

Es una tarta de bizcocho de chocolate de tres pisos,

rellena de fruta y gelatina de fruta,

con una cobertura de un glaseado brillante, maravilloso y jugoso.

¿Vamos a ver cómo es por dentro? ¿La cortamos?

A ver la magnitud de la desgracia. -De la tragedia.

¿Y si meto los ingredientes en el microondas

y le pongo un poco de fruta?

¡Guau! -¡Hala! Mirad.

Yo me imagino que habrá una receta. Si no, es imposible.

(MARINA) Tres pisos de tarta de chocolate.

Ha sido como: ¿Hola? ¿Tarta?

Marina, ¿estás contenta? Ahora mismo, pues no.

Pero sí con ilusión y con ganas de hacerlo.

Cómo te ha venido bien la charla de Jordi.

Otra Marina. Otra distinta.

Es terapéutico Jordi. Sí.

Marta. A ver. Estoy muy contenta

porque es repostería, pero como nos vamos a tener

que cambiar por 20 sitios, yo, que soy nerviosa,

tengo que intentar organizarme.

Va a arreglar los destrozos que haga la gente.

Para hacer esta maravillosa tarta, vais a tener 120 minutos.

Vale. Cocinaréis en turnos de 10 minutos.

Los que empezáis a cocinar, entraréis al supermercado

a coger los ingredientes.

Como sabemos que la repostería se basa en medidas exactas,

tenéis la receta en el primer cajón por si necesitáis consultarla.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

(DE BROMA) Mira Eva.

A ver. Pensad un poquito. Pues yo pensaba que Eva eras tú,

como estás a punto de dar a luz... Qué malo.

Cada uno puede coger la fruta que quiera.

Yo creo que no. Yo tampoco.

Si tenéis todo, volved a vuestros puestos.

He cogido naranja y fruta en general.

Vete para la batidora, Ketty.

Vale. Jorge, lo primero, ordénate. ¿Vale?

¿Te apetece un poco de tarta? Así la probamos y luego comparamos

con la de los concursantes. ¿Te parece?

Lo primero es separar la claras de las yemas.

350 de azúcar y 350 de mantequilla.

En el mismo bol, ponlo todo junto.

¿Cómo está? Espectacular.

¿Que hay mantequilla como...? -Como para una boda hay.

Esto le gustaría mucho a Oxana. -Ahí.

Lo mismo de chocolate amargo.

Tienes que separar 14 huevos. -Sí.

El bizcocho. Vamos a mezclar la mantequilla con el azúcar.

Con la batidora de varillas. Cuando esté mezclado...

¿Te molesto o va bien? -No. Tú sigue hablando,

que tu voz, para mí es música angelical.

Es un poquito de pito. Igual, te duele la cabeza.

A todo. -Vale.

Uno. -No. Uno no. Un poco más.

Pon más. Pon más.

Así. -No. Tanto no.

En el bol, vas añadiendo una a una las yemas de los huevos.

-Aquí. -Vale. Eso es.

Lo mismo de chocolate amargo. Venga, 350.

La gente está utilizando esta para la masa.

Yo la utilizaría para montar

los huevos. -Vale. Te hago caso.

Fabio ha puesto toda la mantequilla que tenía en la montadora

y como está muy dura, no le funciona bien.

Quítale un poco y échale poco a poco.

¿Qué ha decidido? Meter la manaza y trastearla con las manos

y sacar, poner y hacer el guarrete.

Y luego dicen que el vasco eres tú.

¿Qué te parece con el bloque que le eché de mantequilla?

14 yemas. ¡No, no, no! Vas añadiéndola una a una

a la mantequilla. Ahí.

¡No! ¡Las yemas! He dicho: las yemas.

14 yemas. ¡Atención, aspirantes!

Cocinan, por este orden, Oxana, Marina, Víctor,

Marta y Jon.

Y dan instrucciones, por este orden,

Fabio, Sofía, Ketty, Toni y Jorge.

Vale. -¿Dónde nos vamos?

-Yo aquí. -Yo no me acuerdo

adónde tenía que ir. -Marina, aquí.

¡Marina, aquí! Conmigo, Marina.

-Eso está encendido. -Está encendido eso.

Los huevos los tienes. ¿Cuántos hay?

-Cuatro, cinco, seis... Han cascado siete.

(HABLA EN RUSO) -¿Cómo vas, Oxana?

Esto no vale. Han tirado un huevo entero.

Víctor ya se ha encontrado con la máquina de Fabio

que lleva la mantequilla,

claras y yemas mezcladas. Un desastre.

Faltan 13 huevos. Pondré 13 yemas.

Baño maría. Va. Así se templa. -Bien.

11. -¿Cuántas llevas, Jon?

-12 con esta. -¡Venga, va!

¿Qué textura va bien para esto?

Una textura agradable. -Perfecto. ¡Uh!

Vale. Las claras, las pongo aquí. -¡Vamos, Jon!

Empieza a incorporar las yemas una a una, Víctor.

Sí. Espérate, que voy a... separar esto.

¿Qué pone? ¿Una por una? -Sí. Una por una.

-Vale. -Pero más lentamente.

No todas de golpe. Espera que se bata

un poco una y añades otra.

Hay que batir más esta mantequilla. -Por eso.

Pero ve incorporando una a una las yemas.

Tiene que estar a punto de nieve. -Déjalo un poco más.

-Víctor, ¿eso está batiendo? -La estoy bajando porque se sube.

Para trabajar en una cocina, aparte de hacerlo bien,

hay que meterle caña.

No puedes trabajar sin velocidad. Para mí, es muy lento.

¿Ya está? -No.

¿Cuántas quedan?

-Siete. -Pero dale caña, amigo.

Me doy caña, pero es mejor hacerlo bien.

No hay recambio de producto. -O.K. Vale. Pues nada.

Y el chocolate lo incorporo,

que se vaya fundiendo. -Vale. Perfecto.

¿Sabes cuál será el lío? Que daremos un cambio de cocinero

a mitad de hacer la masa y ahí es cuando no sabes

cuántas claras metió el otro. La segunda va a ser más.

Vale. Ya está. -Vale. Pues ahora

vete pesando 50 de chocolate negro.

-200 de harina. -200 de harina

de trigo y 100 de almendra.

Aspirantes, van a dar instrucciones Marina, Jon,

Marta, Oxana y Víctor.

Cocinan Ketty, Toni, Sofía,

Jorge y Fabio.

¡Cambio de cocinero! ¡Cambio de cocina!

El chocolate está fundido. No sé quién viene.

Vale. -¿Yo adónde voy?

Marina, primera fila. Falta hacer lo de las yemas.

-¿Cómo que falta? -Aún no las han hecho.

Chocolate a saco. Y habría que ir poniendo a montar las claras.

200 gramos de harina de repostería.

En este bol, 350 de azúcar, 350 de mantequilla.

-¿Pero dónde están las claras? -Las claras están montadas

a punto de nieve. Escúchame, Fabio. -Sí.

Fabio no entiende nada.

No entiende lo que tiene delante. No entendió la receta.

¡No, no! No añadas las yemas.

Escúchame, Fabio. Si la mantequilla

no está incorporada con el azúcar bien como una masa,

no vayas incorporando yemas.

Espérate un poco que blanquee un poco todo.

Por ahí, en ese bol grande con harina.

-¿Y las claras y el chocolate? -Claras después, Jorge.

Yo te estoy leyendo receta.

Al chocolate le queda poco. (OXANA) Eso, eso.

-Voy echando poco a poco. -Incorpora con harina.

-¿Poco a poco? -No. Todo. Revolviendo.

-Espera... -Marta, a lo tuyo. Incorpora todo.

-¿Lo echo todo de golpe? -Sí. Echa todo de golpe.

Coge la varilla eléctrica y revolviendo poco a poco.

Oxana ha echado antes la harina que el chocolate.

Venga, valiente. Ahora hay que mezclar el chocolate

con la masa de la mantequilla y el azúcar

(CANTA) #Suavemente.#

Jorge, antes de incorporar las claras, mira el punto,

que, igual, se han bajado. -Ya lo sé.

-Vale. -Me puedo marchar de aquí.

-Perdona, Oxana. -Si te estoy diciendo

lo del chocolate y no me haces caso.

El chocolate tenía que bajar de temperatura.

-Hay que templarlo. -No digas nada

que se enfada Oxana. No le gusta.

No me digas que lo hice mal.

La quiero. Me llevo bien con ella.

Cantamos, bailamos. Pero no me escucha.

Toni, eso se echa poco a poco. -Sí, sí.

-Lo paso mal con esto. -Bueno, pues no.

Hay que ponerle sabor.

Atención, aspirantes. ¡Jolín! ¿Ya?

Cocinan Marina, Víctor, Jon, Marta y Oxana.

Y dan instrucciones Fabio, Jorge, Sofía, Ketty y Toni.

¡Cambio de cocinero! Adiós, Sofi.

Adiós, Martita.

Solo queda incorporar esto y las claras.

Vale. Aquí tiene el chocolate ya.

¿Esto ya está batido? -Sí.

-Pon en remojo las gelatinas. -Voy.

Fabio está lee que te lee la receta,

a ver si la entiende. Se la debería saber de memoria.

El horno a 185 ya. -Sí. Ya está a 185.

Pongo la gelatina en remojo.

¿Te parece bien? -Muy bien.

Ve haciendo movimientos envolventes.

-Chico, hago lo que puedo. -Más rápido.

Pobrecito. ¡Eh! Cuidado con el Alcalde!

Prefiero que salga bien, a ir rápido.

Sin bizcocho, no hay postre.

Pero hay que ir más rápido.

Al horno, el molde con mantequilla.

Voy. No quiero que se me baje.

Las he visto más rápidas. -Venga.

Seis, a tope. -Al seis.

¿Voy añadiendo la harina? -No.

La harina la tendrás que añadir a mano,

en movimientos envolventes.

Mezclamos, mezclamos, mezclamos.

Rápido, rápido, Oxana. Vamos, vamos.

-¿Cuántos minutos son en el horno? -20 a 185.

Muy bien. Así.

Tiene que estar ya la masa en el horno.

-Vale. -Rápido, rápido. Rápido, Jon.

Sí.

A ver.

-¿Eso está bien mezclado, Oxana? -Hago otro.

No, no. Tienes que mirar bien esas cosas, Oxana.

Vale. Al horno, al horno.

Corre, corre, Jon. Corre, corre.

Que todo el mundo ya la está metiendo en el horno.

-¿Le pongo ya...? -Las claras.

Sorprendentemente, en medio de ese caos,

ha aparecido orden y, más o menos, los bizcochos están en el horno.

Vale, Jon. Rápido, rápido.

Ya estamos. Recta final. ¡Venga, va!

Chicos, avisad de los tiempos de horno.

¡Atención, aspirantes! Cocinan Toni, Fabio,

Jorge, Sofía y Ketty.

Ketty, la he puesto 20 en el horno, ¿vale?

Dan instrucciones Víctor, Marta, Marina, Oxana y Jon.

¡Cambio de cocinero!

Venga. ¿Quién viene aquí?

Sofi, ¿vienes aquí? -Sí.

Cuando ponga menos tres minutos,

cambia la temperatura. Estoy con el zumo.

Tú te tendrás que ir para allá.

-No. Marina, a tu sitio.

Lo de los cambios está siendo un lío tremendo.

La gente que estaba aquí, no sé qué ha hecho.

Ingredientes para la gelatina:

600 gramos de zumo de fruta. -Vale. Estoy con ello.

Nueve hojas de gelatina

y 95 gramos de azúcar blanquilla.

No entra suficiente fruta. -Fabio, deja 150 para esta.

Pesa 150 para la mermelada y con lo que te quede,

rellenas con el zumo de lima.

Bien.

Va. Tritura. Genial. -Esto no es fácil.

Muy bien, Fabio. Ahí. Recoge lo que se te ha caído, que es oro.

600.

Bien. Bien.

De momento, me entiendo muy bien con Víctor,

que explica todo muy bien, meticulosamente.

Con Marta, estoy conociéndola ahora.

Con quien más me cuesta entenderme, es con la rusa.

Es complicado. Se pone muy nerviosa

y la verdad es que transmite esos nervios.

Fundimos las hojas de gelatina en este...

Fruta. Sí. Funde. -¿Cómo? ¿Cómo?

Para entenderla, necesito un intérprete.

Cuando llegue a 50 grados, coges la gelatina escurrida

y la fundes ahí. -Vale.

-El fuego suavecito, eh. -Sí, sí. Para no quemarlo.

Echa un pelín más. ¡Atención, aspirantes!

¡Cambio de cocinero! Cocinan Ketty, Oxana,

Jorge, Marta y Marina.

Vale. Y dan instrucciones Sofía,

Víctor, Fabio, Jon y Toni.

Oxana. -Vete tú, que yo me quedo aquí.

-No. Ha dicho que yo cocino. -Que no.

Marina, creo que vienes tú aquí.

-Termómetro ahí. 50 grados. -Vale.

-Está en 48,2. Esto es importante. -Vale.

-50. -Mira a ver si las gelatinas

las tenemos en remojo. Comprueba las gelatinas.

Mira a ver si están hidratadas. -Sí.

Si están hidratadas, las escurrimos.

Estás colando el zumo

para pasarlo a la gelatina. -Sí.

-Aquí dentro, ¿no? -Exacto.

-¿Tal cual? -Sí, sí.

Incorpora bien, eh. Que una vez fundido,

tiene que ir al molde que tienes a tu derecha.

-¿Tienes la bandeja preparada? -Sí.

Así.

Me lo llevo a la nevera.

Vale. Fuera, fuera. Esto al frío, por favor.

-A la nevera. -Nevera. Venga. Cuidado, eh.

Deberíamos hacerle una marca.

El dilema. Empieza el lío.

Chico, el equipo amarillo tiene

un trozo de menta. -Venga, va.

Triturado así. Mézclalo como si fuera un coctelero.

Ahí. Ya está. Cuélalo. Ketty, ya está. Cuélalo.

Vamos con la mermelada. 150 gramos de fruta

y 150 de azúcar blanquilla.

Vale, Jon. Ya está esto. -Vale.

Troceamos la fruta y la ponemos junto al azúcar

con unas gotas de zumo de limón. -Va.

-Corre, a la nevera. -Hala.

El zumo de medio limón. Luego, la ralladura.

Vale, guay. ¡Atención, aspirantes!

Cocinan Marina, Sofía, Víctor, Toni y Fabio.

¿Cocinan? Dan instrucciones Marta,

Jorge, Jon, Ketty y Oxana.

¡Vamos! Vale. Chicos, aquí.

¿Quién viene aquí? Se está haciendo la mermelada.

-¿Que cocino dónde? -Martita, estamos pesando la fruta

para hacer la mermelada. -Vale.

Marina, nunca te enteras. No sabe por dónde le da el aire.

¿Tú cocinas? -Sí. Cocina. Va.

-¿Quién estaba aquí? -A ver, Víctor.

-¿Está el recipiente de gelatina? -Sí. En el dos.

¿En la nevera? -Víctor. A ver, atentos.

Sofía, estás cocinando con Jorge, no con Víctor.

Deja al Alcalde en paz.

Vale. ¿Tiene gelatina eso?

La gelatina está en el frigorífico.

Vale. Y la mermelada. Hacemos el glaseado.

Estoy haciendo la mermelada. Ya está el limón incorporado.

-¿Y la fruta pesada? -Sí. Estaba Marta,

o sea, que seguro que está bien. -Vale.

Para el glaseado, 250 de agua mineral.

-Vale. -215 de azúcar blanca.

Y 300 de glucosa. ¿O.K.? Eso vamos calentándolo todo junto.

-300. Con cuidado. No te pases. -Sí, sí.

Calentar hasta hervir. Ponlo a ocho. A ocho.

Vale. ¿Aquí, qué le añadimos ahora?

Ponle 22 gramos de hojas de gelatina.

11 hojas. -11 hojas. O.K.

Cuando empiece a hervir, añadimos leche condensada

y las hojas de gelatina escurridas.

Pruébala y me dices. Si está bien, seguimos con la elaboración.

Está bien. Muy bien. Vamos a ir limpiando la cocina.

Venga. Cuando tengas todo ordenado, pesamos para el glaseado.

(OXANA) 170 gramos de leche condensada.

Vale. Hay que pesar 250 gramos

de cobertura de chocolate negro.

¡Qué bien, Sofi! -Mi Jorgi.

Perfecto. -Y 45 de manteca de cacao.

45 gramos. -45.

¡No lo pongas junto todo! ¡No lo pongas junto!

-Ya lo sé. -Ah.

Oye, Fabio mosqueadísimo con Oxana.

No le hemos visto nunca. No me lo creo.

(FABIO) Venía a ritmo, tranquilo.

Como viene siempre Oxana como una moto, me ha estresado.

¿40? -45.

Vale. ¡Aspirantes, a ver si escuchamos

y lo hacemos a la primera! ¿Vale?

Cocinan Oxana, Ketty, Marta, Jon y Marina.

Vale. Dan instrucciones Jorge,

Fabio, Sofía, Toni y Víctor. ¡Vamos!

¿Quién viene aquí? Estamos pesando los ingredientes

para el glaseado. -¡Sofía!

Ketty, hay que tener cuidado cuando hierva esto.

¡Sofía! ¡Sofía!

Tía, tienes la mermelada hirviendo para hacer las cobertura.

-Vale. -Falta por medir el chocolate.

Vale. El chocolate son 250.

-La leche condensada. -Coger un casco así.

Coger un casco. -Un cazo. Un casco no.

Esta mermelada hay que ponerla. Voy a subir esto.

-Ha dejado de hervir. Lo echo aquí. -Incorpora.

Y luego escurro las gelatinas y lo pongo ahí.

Echas las gelatinas fuera del fuego, eh.

-Está muy blandita. -Vale.

¿Cuántas quedan? -Ya.

Y la cobertura del chocolate hay que hacerla.

-Ya la tengo aquí pesada. -Hay que fundirla.

Vale. Guay. ¿Qué pasa, Ketty? ¿Cómo estás?

Un poco loca. Ya te veo. ¡Madre mía!

Menuda pareja explosiva.

¿Incorporo esto aquí? -Retira del fuego ya.

Vaya lío que tienen formado aquí. Vamos a ver.

Mantequilla, chocolate... Todo junto.

¡Espera, espera! ¡Uh!

Era líquido sobre chocolate. ¿No es así?

Sí. Esto va a ser el glaseado.

No lo veo como glaseado. Yo tampoco.

¡Madre mía! Bueno, voy otra vez.

Esto no hay quien lo aclare. Vámonos.

¿Vas a repetirlo todo? -No sé.

Yo creo que eso está bien. Da igual.

No metas aire. Si haces así, entra aire.

Déjalo ahí y le vas dando.

A ver, Marina, ¿cómo está? No queremos burbujas.

Mueves un poquito. Mira Marta.

Esa es mi repostera.

Me invitarás a tu pastelería. -O tú a la tuya.

Y luego, a la nevera.

Y un poco aireado. -¿Con espuma?

Fabio y Ketty no se enteran de la fiesta.

Ketty ha ido por su cuenta. Fabio no había leído bien.

En fin. ¡Vamos, morena! ¡Vamos!

¿Congelador o nevera? -En el último congelador.

¡Atención, aspirantes! Cambio de cocinero.

Cocinarán Jorge, Marta, Jon, Toni y Sofía.

Y dan instrucciones Ketty, Víctor, Oxana, Marina y Fabio.

Vale. ¡Vamos!

Cambio ya. Hola, Sofi.

Hola. -¿Qué tal, guapa? ¿Cómo va?

-Está muy dulce. -¿La mermelada?

Le voy a echar un poco de limón.

Mira. Vamos a hacer cosas con la lima.

Escúchame. Coge la lima. ¡No, no! Esto es nuestro.

Coge la lima y el limón. Jon la va a liar.

Ya te digo que la va a liar.

Pero si la acabo de coger de ahí.

Es que nos hace unos líos Jon.

Pélame lima y limón y sacas gajitos sin piel

y los pones en un bol. Ponemos azúcar

y lo colocaremos como podemos.

Voy a hacer una prueba. Si va bien, bien.

-Claro. Hazlo. -Con eso no lo hago.

Con limón no me gusta. Con frutas.

-Con la fresa. -Vamos a ver. Con frutas, jolín.

¿Sabes qué pasa? No escucha. Va a su bola.

Los confitas y los glaseas, un par de gajos de naranjas.

O los glaseas solo. -Vale.

Aún está líquida. Aún tiene que bajar.

-¿A qué fuego la tienes? -Al cinco.

-Mira qué mona. -Venga.

¡Olé, campeona!

Hola. ¿Qué estás haciendo? -Buenas.

Estoy haciendo las cerezas porque las voy a confitar

para ponerlas encima de la tarta. -Qué buena.

¿Qué tal con Fabio? Veo que no os habláis mucho.

Es que Fabio no suda. No se ensucia nunca.

No sé si traerle una cerveza.

Está más pendiente de lo que diga aquí el de Foyos.

¿Qué tal ese dedito? -Para remover todo sin problema.

¿Y el glaseado? Está en la nevera.

Ojo, cuidado para luego bañarlo.

Creo que son cosas que te debería decir Fabio,

que debería tener la receta en mano.

Oye, saca el glaseado. -Sí. Voy.

A 135 grados tiene que estar. -Ahora.

Hasta luego. Chócala, Fabio.

¡La tercera! ¡La tercera! Marta, ¿dónde está tu cobertura?

En el tercero. Abajo del todo, donde pone Marta y Sofi.

¡Ay, madre! ¡Jon! ¿Qué estás buscando ahí?

¡Jon! ¿Qué haces ahí? -¡Cállate un poco, jolín!

Tengo que medir la temperatura. -Es increíble.

Jon. Tú cógete la buena, eh.

He visto que chequeabas todas. No.

He cogido la que me ha dicho Marta. ¡Hala!

¿Por qué lo dejas ahí metido?

¡Se está quemando el azúcar!

¡Jon, se está quemando el azúcar! -¡Joder!

Ha estado media hora en la nevera y se le ha quemado.

¡Aspirantes! Cocinan Fabio,

Marina, Oxana, Ketty y Víctor.

Y dan instrucciones Toni, Jon, Marta, Sofía y Jorge.

¿Quién va aquí? ¡Vamos, adelante! ¡A cocinar!

Ve a mirar la cobertura. -¿En qué nevera está?

-¿La cobertura cómo va? ¿La miro? -Ve a mirarla.

La única pareja que funciona con Fabio,

es la que tiene ahora, Toni.

Cuidado, que no te manche.

Toni encauza a Fabio y Fabio se siente cómodo con él.

Y ves que interactúan entre ellos.

#Vamos, Fabio, sal a bailar, que tú lo haces fenomenal.#

Oxana, quítale lo blanco, que no amargue.

No, no. No estoy cortando con blanco.

Marina, escucha. El bol que pone Jon, pásalo al tercer frigorífico.

-¿Aquí? -Ahí. Sí. Se supone

que la nevera uno es para uno.

El lío. Ya tenemos el lío. ¿Ves?

¿A cuántos grados tiene que estar el chocolate?

30-35, es lo que lo vamos a echar en el pastel.

¿Y el pastel cómo está? -Jon, donde está Sofi, ¿no?

Toni, la cobertura que hemos metido, ¿de qué mesa era?

-De la cuatro. -¿Donde está Sofía?

-Sí. -¿A cuánto está?

Espera. 34, 35. Aún le queda.

Vale. Pues métela. ¡Ketty, ven, corre!

-¡Voy! -¡Corre!

Está divertido esto. -Sí.

Te va a quedar superbonito, Oxana. -Sí, Marta.

¿Cuánto tenía...? ¿A cuánto? -Entre 30 y 35 grados.

Marina con el termómetro.

Todavía no lo ha metido

en ningún lado. Lo voy a dejar aquí.

Lleva diez minutos con el termómetro

diciendo: ¿Qué hago con esto? ¡Marina!

¿Dónde metemos el termómetro? En el cajón.

En el cajón, mejor. ¡Madre mía, Esther!

Los juniors nos dais menos problemas que los mayores.

Sale humo todavía, ¿no? -No. Sale humo de esto.

-¿Cómo están las fresas? -Bien.

¡Cambio de cocinero! Cocinan Toni, Sofía,

Marta, Jon y Víctor.

Dan instrucciones Jorge, Marina, Oxana, Ketty y Fabio.

Oxana, nos cambiamos. Me pongo aquí.

¡Vámonos! Se ha enterado Marina.

¿Estoy bien? Ya sí.

Saco el bizcocho. -Sí. Sácalo con cuidado.

¡Oh! Eso no está.

-¡Ah, cómo quema! Vale. -Cuidado.

Lo pongo a la tabla. Vale.

¿Todo bien? Sí, ¿no? Creo que sí.

¿Con quién has estado más a gusto? Con Toni.

Con la que peor te llevas, es con la repostería en general.

Sí. No me gusta nada. ¿Sabes qué te recomiendo?

La Escuela de MasterChef. Tiene un apartado de repostería,

pastelería, que te vuelves loca. Sencillo.

Vale. Lo voy a intentar, pero no te prometo nada.

Que te digo que es infalible. Vale. Ya está.

Base de bizcocho, gelatina. -Luego, bizcocho.

Luego, la mermelada y la tapa. -Perfecto.

-Mejor, mover. -Sí, sí, Oxana.

Pero necesito concentración, ¿vale?

-Mejor, mover la tarta. -Vale.

Necesito concentración. Un momento.

-Más o menos. -Mira cómo lo hace Marta.

-Cuidado, Marta. -Venga. Ahí.

Venga, Toni.

(MARTA) Va bien. No te preocupes. Va.

¡Bien!

¡Cuidado! Toni lo ha destrozado.

Yo, en el mismo molde, le levanto un poquito

y ese poquito que sobra, voy cortando.

Y siempre tengo el mismo corte.

Se ha arreglado. -Bien.

Se ha arreglado. Sí.

Mucho cuidado ahora, que está caliente.

¡Último cambio de cocinero!

Volvéis a las parejas iniciales y a vuestras tartas.

¡Venga, Marta! -¡Jorgito!

Vale. Va.

¡Muy bien, Oxana! ¡Va! Todos vuelven a sus principios,

con esa primera masa que empezaron

y con sus parejas. Esta era la gracia de la prueba,

A ver qué te dejaban y cómo lo arreglas.

¡Ay! ¿Se ha roto? Víctor se ha dado cuenta

de que está la base rota entera.

Se está encontrando el marrón de Toni.

¿Y ahora qué? -Vale. Con la espátula, haz así.

¡Olé! ¡Olé! ¡Olé!

-Dale golpes. Así. -Ahora.

¡Madre mía! Qué desastres de acabados de tartas.

Fíjate Víctor. Bizcocho mal, la gelatina rota.

Ahora, a ver cómo glaseas eso.

Cuidado. -No pasa nada. La colocamos.

Lo que sea feo, para el medio, que no se vea.

-Tiene que estar en el medio. -Ten cuidado.

Mermelada. Corre. La mermelada tiene buena pinta.

Venga. Extiéndela un poco.

Pon otra capa encima y a por el chocolate.

¡No! ¡Así no! Con eso.

Bueno, sí. Nos quedan cuatro minutos, Oxana.

Sí, sí, sí.

A lo bruto, como si fueras de Foyos. Ahí, ahí.

¡Tíralo, tíralo todo! ¡Todo, todo!

¡Todo, Víctor! ¡Rápido!

Y si luego necesito algo más, ¿qué?

¿Se lo pido a los Reyes Magos?

Así. Vamos. El glaseado de Oxana está bien.

Lo único que le está dando con la espátula cuando no debería.

Debería echarlo como ha hecho Marta,

que lo ha echado de golpe. ¡Bien, bien!

-Fabio, venga, dale caña. Vuélcale sin miedo.

-Mira qué bonito el de Fabio. Así tenía que quedar, Oxana.

-¿Qué culpa tengo de romperlo si no estaba hecho?

-Venga, ya está.

No va a coincidir los que han trabajado

con las mejores tartas. Con las mejores.

¡Bien, bien! -¡Vamos!

-Joder. -La peor tarta del mundo.

Aspirantes, el tiempo se acaba, id terminando vuestras tartas.

Oxana, quedan dos minutos. Venga.

-Quiero tapar los agujeros. -Vale, pues nada.

-Ya estoy, ya mismo estoy, de verdad.

Qué culpa tengo de que esté rota.

-¡Qué bonito, Marta!

-A ver, voy a cortar de otra forma la fresa.

-Que... que... que esté limpia; que hay estalactitas de chocolate.

-Joder. -Vale, Víctor, tranquilo.

-Estoy tranquilo, lo que me da es asco de ver esto.

-Mira la de Toni qué bien.

-Perfecto. -Me tiembla la mano.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno:

¡Tiempo! Manos arriba.

El parto de nuestro primer hijo ha sido un fracaso:

esto no se puede presentar, no es digno.

Si quieres aprender lo que necesitas saber,

tenemos una novedad: en la escuela online de "MasterChef"

vas a encontrar más de cien recetas donde podrás convertirte

en un auténtico MasterChef.

Además, encontrarás trucos

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

¡Ya lo sabes! Entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, vamos a empezar la cata con Marina y Toni.

Mira qué bien le ha quedado.

-Ha quedado superbién.

-La he partido yo.

(MARINA) Son iguales. (ESTHER) Igualísimas.

-La tarta ha quedado bonita, no es perfecta,

pero para ser la primera vez y con este lío...

Marina, Toni, vamos a poner nombre a la tarta.

"Tarta valenciana".

¿Qué tiene, horchata o...?

La idea era... Tiene un punto de naranja

y la idea era que la gelatina fuera de naranja,

pero no se le nota, quien la hizo no lo ha respetado.

¿Estáis satisfechos con el resultado final

después de pasar por tantas manos?

Estoy moderadamente satisfecho porque es la primera vez

que hacía algo de repostería, en general.

Uf, tenemos un problemita, es la tarta sangrante.

Se ha derretido pero estará riquísima, seguro.

¿Te apetece probarla, Esther? ¿Aunque tenga esa pinta?

No. -Qué buena es Esther, por favor.

"Qué buena es Esther"

Es una tarta de cuchara. Mejor no lo has podido decir.

Está buena, ¿a que sí?

Mala no puede estar; es de chocolate,

con la altura más o menos, cortes bien hechos.

Tú con el corte eres bastante malo,

he visto la tarta de Víctor. Se me ha ido la mano, sí.

Pero la tarta está bien: está esponjoso, la confitura bien

y el glaseado, aunque tiene menos chocolate, está integrado.

¿No es así, Marina? Así es.

No tengo nada que decir. Cómo nos entendemos.

A la primera. -Una historia...

Marina, no me ha gustado verte trabajar;

eres la más despistada, cada vez que decíamos:

"Cambio de cocinero", no sabías dónde ir.

Sin embargo, me ha gustado Toni, todo lo opuesto;

por lo menos se movía, daba bien las indicaciones

o hacía las elaboraciones casi correctas.

Me has recordado a alguien que tiene suerte en la vida

porque sin hacer nada has llegado en último momento,

has echado el chocolate y medio lo has disfrazado.

En algunos casos tendré que tener la flor en el...

Alguna vez se me tenía que aparecer la virgen en algún sitio;

hoy ha sido mi día de la virgen, estoy contenta.

¿Te ha gustado la tarta, Esther? Sí.

¿Sí? Ay, qué linda.

-Lo único es que está un poco derretido.

Es una tarta "coulant". "Coulant" que echa...

"Coulant" que echa sangre a lo loco.

Otra vez me han dado cañita, pero ya sé cómo tomármela:

con unas papitas bravas.

A ver, Marta, Jorge, ¿cómo se llama la tarta?

Se llama "Tarta alegría". ¿Tarta?

Alegría. "Alegría".

La tarta de Pisa, mejor, ¿no? Sí.

-Da vergüenza más que alegría.

-Obviamente, la ves y alegría, así torcida, no da.

No sé por dónde meterle mano.

Yo cortaría por aquí.

¿Por aquí? No, no, por ahí no.

-¿No lo conoces? Hace lo contrario a lo que digas.

Tiene... un corte bonito. Hemos mejorado.

El relleno se mantiene, el glaseado está, brilla

y tiene el grosor adecuado.

Qué bien, Marta. -Y tú, todos.

De sabor está bien; de estética, más o menos,

quitando los fallitos que tiene; parece la Torre de Pisa, claro.

Lo que más me ha gustado no es solo la tarta,

si no, vuestra disposición:

habéis trabajado muy bien en todos los sitios que os ha tocado,

especialmente, tú, Marta, me ha gustado mucho

porque no has parado un minuto de hacer cosas,

y eso se agradece y se valora.

Muchas gracias. -Gracias.

La tarta, cuando la he visto, no me ha apasionado, la verdad,

pero, muchas veces, lo importante es al probarla.

Está buenísima.

Por fin me dice Samantha algo bueno y, encima,

con un postre, que tenía ganas de hacerlo.

-A mí me ha gustado mucho. A mí me gusta.

-Muchas gracias. -El glaseado está muy bueno.

-Gracias.

Fabio, Jon, podéis traer vuestra tarta.

La pongo con cuidado, por aquí está más bonita.

Bueno, señores, ¿cómo se llama esta tarta de estalactitas?

Se llama "Tarta di Trevi".

"Di Trevi". Sabes por qué, ¿no?

Como la Fontana, dices. Como la Fontana di Trevi, sí.

Italiano, Fabio, Fontana di Trevi...

Yo ya estoy... Todo tiene que ver.

¿Y el curso de decoración que habéis hecho los dos?

He intentado poner frutas impares,

queda más bonito hacer cosas impares

para las presentaciones, que sea todo simétrico.

Es verdad.

Tengo un amigo que hace un cocido

y los garbanzos tienen que tener número impar.

(TONI RÍE) -¿Los garbanzos?

-¿Qué? -Pone número impar de garbanzos.

Aparte de ser par o impar es saber colocar las frutas

y aquí está clarísimo que no sabéis cómo se colocan

las frutas para que estén bonitas. Parece que las has tirado así.

Es un calvario, esto es feo como un demonio;

gelatina caída por el pie, gelatina abajo.

Mucho no le queda por sangrar.

Bueno... mira...

Sorprendentemente, es muy fea por fuera

pero por dentro las capas son regulares y el glaseado

ha permanecido encima, y aportará jugosidad y demás.

De todos los aspirantes,

¿quién fue el que cortó el bizcocho de esta tarta?

Se nota. Pues, Marta, está muy bien cortado.

Gracias, Marta. -Gracias.

-Marta, capitana. Esther, ¿te ha gustado?

Lo que más ha sido la gelatina, qué pena que se derritiera

porque cogí la del lado y sabía a frutos rojos.

Me interesa lo justo la tarta,

en la estética no os ha tocado la varita a ninguno de los dos;

es horrorosa, mal acabada, mal ejecutada,

no me gusta el sabor, una manipulación excesiva,

la mezcla no está bien, me sabe harinosa,

con lo cual, no me interesa mucho esta tarta.

Normal, se entiende.

Es normal porque con la mezcla inicial del bizcocho, Fabio,

estabas perdido, no, lo siguiente.

Echaste huevos enteros en la mezcla.

No, no. ¿Cómo que no?

Eché una clara en vez de la yema. Te vi echar huevos enteros.

Menos mal que tenías ganas y que se te daba bien...

He practicado tres cosas, esto nunca, pero bueno.

¿Sabes qué hay que hacer, Fabio?

Poner más atención y ponerle más ganas.

Y, Jon, te vuelvo a ver esquivando las cositas.

No, he estado hoy supercentrado en la cocina.

¿Sí? Sí, sí.

No me llegan esas ganas. Será eso.

Pon más, a ver si me llegan. Vale.

No compartimos la opinión. Sí.

Hay que ponerle ganas. De acuerdo.

Yo he dado todo lo que tenía, si esa es su percepción,

pues será así, no diré que no, pero yo no he parado.

Igual que tú. -No hemos parado.

Oxana, Ketty. Nombre de la tarta.

Dilo tú. -"Sensaciones"

-Yo tengo otra palabra más.

¿Sensaciones...? Terroríficas.

"Terroríficas", ¿verdad? He sentido lo mismo.

Es que para mí esto es... horrible.

Es horrible presentar esto.

Oye, Fabio ha dicho que eres caótica y no te entiende.

¿Ahora? No. Aparte... Jorge y Fabio, vamos.

Me da igual que lo piensen y que lo digan.

Jorge. En la elaboración me decía:

"Échalo, da igual". Es caótica.

No, no soy caótica, no.

-Si se pone nerviosa, cocina de cualquier manera.

-No, no, no es verdad.

Fabio, tú has dicho que es caótica.

Sí, me pone nervioso, pero bueno. Y que no la entiendes.

Los nervios, al final, afloran y se pone nerviosa.

-Yo no estoy nada nerviosa.

Te has puesto caótica y sigue en esa sinergia de ser caótica.

Porque me estoy defendiendo.

Te lo digo por ti, mujer. Has estado nerviosa...

Vale, sí. Con dos marchas de más.

(JORGE) Es verdad, Oxana. Claro. Es una evidencia.

Que no es verdad.

Le pregunto a otro. ¿Jon? Bueno, lo dejamos ya, Jordi.

Sigamos con la tarta. Sí, por favor.

Yo juego limpio; si algo me parece mal lo digo en la cara.

¡A todos! Ya está.

-¿A quién se lo dices? No hay nadie.

-No, yo me refiero cuando...

Ketty, ¿qué le haría falta a Oxana para tranquilizarse?

Un milagro.

Que vaya a terapia. ¿Queréis volver loco al psiquiatra?

Va a ser un poco mazacote, con un vaso de leche, pasa.

Tiene el mismo aspecto por dentro que por fuera.

El bizcocho estaba caliente.

Sé que no acostumbras a hacer repostería, Ketty,

¿la quieres probar?

Bueno, si hay que probarla, pues la pruebo.

-¿Yo puedo probar, también?

Sí, mujer.

¿Pones cara de asco? No me gustan las tartas.

Mala no está, pero está seca, un poquito... mazacote.

¿Qué te parece, Oxana?

No está asquerosa, la mermelada está buena.

-Pero un poco de leche me haría falta para bajarla.

Está seca, desordenada, hay sabores mezclados

que no corresponden a lo que pedíamos...

Está como si lo hubiese hecho un niño pequeño

pero no de "MasterChef Junior".

A mí me gusta mucho lo de la fruta.

¡Ah! Pero el glaseado, no.

Además, como no estaba recta, tenía el hueco, se ha metido.

-Ya, cariño, ya lo sé.

Ketty, la tarta, quizá demuestre tu actitud;

cuando has visto que era repostería has puesto una cara:

"Esto no es lo mío" y ya has ido bastantes pasos perdida.

Oxana, si vas como pollo sin cabeza eso puede originar

que acabe así la tarta.

Y ya que tengo el teléfono le hago una foto

porque le tengo que dar un susto a mi sobrino esta tarde.

Qué malo. -Qué malo es.

Delante de cocinas, por favor.

No tengo problemas con nadie pero las cosas las digo a la cara

no por detrás, así no. Eso no lo perdono nunca.

-Oxana, ¿por qué te enfadas?

-No pasa nada.

-Pero te enfadas. -No estoy enfadada.

La pareja de los alcaldes; Víctor y Sofía, por favor.

A ver esa primera tarta del ayuntamiento, imagino.

Está en quiebra el ayuntamiento, lo habéis expoliado, pájaros.

Qué vergüenza. Madre mía.

Bueno, por favor, el nombre de la tarta, señores alcaldes.

"La tarta del pregón".

Porque cayó del balcón del ayuntamiento.

Mientras daban el pregón. Exacto.

Una pregunta que me da cierta curiosidad:

uno que sabe que ha currado bastante,

la primera tarta las has hecho casi toda tú.

Al final, terminar con esta tarta fea...

Te queda un sabor de boca muy malo.

¿Tienes algún mensaje para... Toni?

Es el que le ha dado machetazos. No. No, no.

¿Cómo que no? Ya estaba reventado de arriba.

Toni, piensa que no te he quitado ojo de encima.

Que sí, la base se me ha roto pero las otras dos estaban bien.

¿Me vas a dejar hablar, Toni? Claro.

El problema ha sido al abrirla;

un corte iba para Asturias, otro para Alicante...

La base estaba destrozada. Bueno...

¿Cómo estaba la base? Estaba muy mal.

-Vamos, tampoco era eso.

-Estaba maltrecha, la he puesto en medio porque no se aguantaba.

En eso has metido la pata. Ahí he metido la pata.

La dejabas de base, le metías mermelada o gelatina,

la reconstruías y habría quedado, otra vez, intacta.

La base la he roto pero lo otro, ha sido él.

No reconoce nada, tío, nada.

Que no diga que lo ha hecho todo perfecto

y qué vergüenza que tiene una tarta fatal.

Tú al arreglarlo has hecho una mierda de tarta.

-No hay gelatina. El bizcocho está maravilloso,

lo que pasa es que el ensamblaje final ha sido malo.

Es un problema de albañilería.

Pero estaba torcida.

-Sí, eso sí, lo reconozco, pero el destrozo no es mío.

¿Quién elaboró este bizcocho?

(KETTY) La que peor lo hizo. -Sofía.

-No, yo monté la... O sea, monté las claras

y lo mezclé con la harina de almendras y la otra.

Luego, mezclé el chocolate.

Madre mía, el ayuntamiento, apropiación indebida. Ya estamos...

Vuestra primera tarta de... pareja. Sí.

¿Os estáis planteando la tarta de boda?

O sea, la cosa va para adelante.

Es muy joven ella, aún.

Ketty, Sofía... está muy rico el bizcocho.

Gracias.

A ver, señor alcalde, veo que la coges de la cintura y todo;

esto va como un cohete. No, no, a ver...

Es porque estoy contento de que le haya salido bien.

Me ha gustado mucho algo romántico que habéis hecho:

estabas decorando la tarta y Sofía te ha dicho

que pusieras la cereza y a ti no te gustaba la idea.

Cómo es de bonito el amor que la has puesto.

Pues sí. ¿Se la quieres dar?

Dale. Qué bonito.

Ay, ay. ¡Oh, qué bonito!

Entre los alcaldes había amor. "Love, love, love".

Bueno, Esther, ¿qué te parece? Con tanto calor que hace aquí.

Cómo está el ayuntamiento. Un calorazo.

-A mí me gusta mucho porque tiene mucha cobertura y está esponjoso.

Pues... está muy bueno. -Qué bien.

Hala, delante de cocinas.

En la cata me he sentido importante porque a mí siempre me juzgaban

y, ahora, juzgo yo, ¿sabes? Es muy importante.

La cata ha terminado y antes de deliberar

tenemos que despedir a Esther, ganadora de "MasterChef V".

Muchas gracias por venir. ¿Quieres decirles algo?

Que todo lo que hagáis sea con mucha alegría e ilusión.

Disfrutadlo que pasa volando.

-Qué linda eres. -Muchas gracias.

Vuelve cuando quieras.

(JORGE) ¡Guapa!

Bueno, Pepe, Jordi, nos toca deliberar.

Sí, sí. Vamos al lío.

A ver si somos capitanes con lo bien que lo hicimos.

¿Lo tenemos? Venga.

Vale, que vienen, por Dios, qué nervios.

Aspirantes, en esta edición, sorprendentemente,

nos hemos encontrado con menos aspirantes

con terror a los postres que en otras ediciones,

y eso se nota, no tanto en el resultado pero sí en la actitud.

Algunos de vosotros os habéis regido

por la ley del mínimo esfuerzo.

Ha habido dos tartas que han destacado sobre las demás.

La nuestra. Las que han presentado...

Toni y Marina, y Marta y Jorge;

pero tenemos que quedarnos con una de las dos.

Sobre todo por la actitud de los dos aspirantes de la pareja,

a los que hemos visto cuidando los detalles

de cada elaboración en cada cocina.

Los mejores en este reto han sido...

Marta y Jorge.

-Muy bien, chicos.

Y el mejor de los dos...

Marta.

¡Bien! -Ole, Martita.

-Gracias. -Te lo merecías.

-Bueno, gracias a todos.

-Lo que han valorado ha sido, sobre todo, la actitud,

que trabajáramos en cada receta, que se intentaran arreglar

los errores, sobre todo, tú.

-La clave era entregarse al 100% en cada tarta.

Marta y Jorge, seréis capitanes en la prueba por equipos.

No, no. -Claro que sí, lo haremos muy bien.

-No quiero, tía. -Sí, claro que sí.

Jorge, ¿qué te pasa? No quería que fuese contra Marta.

-Ah, bueno, no te preocupes. -No quería ir contra ella.

Es una oportunidad pero contra ella es agridulce, pero estoy contento.

Marta, ¿te ves preparada?

Pues mira, me voy a preparar siendo superpositiva

y creyendo que vamos a ganar.

No te va a dar tiempo a prepararte porque vas a empezar a ejercer ya.

(FABIO) Toma.

¡Ostras!

-No... Tenéis que decidir

el color de vuestro equipo. Tú que fuiste la mejor, cuéntanos.

Voy a elegir el azul porque nos ha dado suerte hoy.

¡Hala! Ay, qué bonito este momento.

Jorge, ven. Quién me lo diría.

-Qué ilusión. Capitana, mejor.

Y capitán. -Me hace mucha ilusión.

Mira qué bien. Lo haremos superbién.

-Ay, Jorgito. -Qué fuerte.

Somos capitanes, no sabemos cuándo vamos a volver...

-A tener el delantal. -Igual, es la primera y la última.

El resto de los delantales no será tan fácil conseguirlos.

Uf. Porque están escondidos

en un lugar con ochocientos años de historia a sus espaldas.

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, mi pueblo.

Cuando los hayáis descubierto y hayáis formado los dos equipos,

os estaremos esperando en un lugar emblemático.

Y si estáis atentos os ayudará con la prueba.

Vamos. -Espérame.

-Corre, corre. -Coged por ahí, por ahí.

-Rápido. -Venga, dale que llegamos.

-Es preciosa Salamanca. -Maravillosa.

-A ver si encontráis un delantal.

-Jorgito, yo estoy muy nerviosa. Creo que los delantales

se han escondido por la Universidad de Salamanca;

no lo sé, pero estoy deseando ver cómo llegan con ellos.

-Madre mía.

Ay. -Vamos.

-Venga, Sofi, que tenemos que encontrarlo.

-Tengo una, tengo una. ¡Marta!

-¿Marta te ha tocado? -Lo tengo.

¡Tengo una!

-No quiero que seamos rivales pero sé a quién quiero en mi equipo.

Me encantaría que Ketty tuviera el delantal azul.

-No, no. -Por favor.

-¡Ah! ¡Bien!

-Yo quiero Ketty, Toni y Sofía.

-Pues yo, también. -Y para ti Víctor, Jon y Oxana.

-Como me toquen Oxana y Jon juntos me da un algo.

-Creo que no hay nada. -Mira qué acústica. Madre mía...

-Oxana, vamos a otro sitio.

-Víctor y Sofía en el mismo equipo, no.

-Porque se matan vivos. -Tienen una confianza

que pueden tener más rifirrafes y eso no lo quiero.

-¡Voy con Martita! -¡Bien!

-Me siento... jolín, qué alto.

-Jon con el rojo. -¡Bien!

Cuando ha entrado digo:

"Tengo menos probabilidad de que me toquen Ketty o Toni".

¡Venga, Fabio! -¡Bien!

-Oxana, he encontrado un delantal.

-¿Si, de verdad? -Sí.

-¿Y yo? -Lo tengo.

-No me lo puedo creer. (MARTA GRITA CONTENTA) ¡Ketty!

¡Toma ya! Mira, solo quería que estuvieras tú.

-Madre mía.

¡Oh! Ahí está.

-¡Oh, por favor!

¡A ver, a ver! ¡Oh! ¡Azul!

(Repique de campanas) ¡Tengo el azul!

(MARTA GRITA CONTENTA) -Toma equipazo.

-Jorge ¿y esa cara?

-Quería ir con uno de ellos y van allí.

-Ay, ay, ay. Mira la cara, mira la cara, mira.

-¿Esto es real?

A ver, con la persona, realmente,

que menos me entiendo o que no me hace ni caso

cuando le he dado indicaciones es Víctor.

-Mírala, mírala. -¡Bien!

-¡Marina! -No, no.

Mira.

-Tan poco me considero tan mal cocinero como para que sea

una desgracia que me toque con alguien, ¿no?

(GRITAN CONTENTAS)

-Qué bien, Sofi. -Ole. -¿Te has perdido?

-¿Y esa cara? Parece que vas a llorar, ¿qué pasa?

-Ganas tengo, te lo digo.

-Con esas caras nos desmotiva, no se da cuenta.

Y aun así sigue con la cara un poquito...

De bajón, no me gusta.

-Tenemos que buscar el símbolo de la ciudad de Salamanca.

-La rana de la fachada de la Universidad.

-Venga. -Vamos, venga.

-No sé dónde está. -Corred.

-Venga, chicos. -A ver.

-Creo que está por aquí. -La rana está ahí, mirad.

-¿La ves? -Sí, sí, está ahí.

-Yo he mirado a la rana encima de la calavera

y he dicho: "Por favor, rana, dame suerte".

Aspirantes, bienvenidos a Salamanca.

(TODOS) ¡Gracias!

Una ciudad en la que se respira cultura por todos sus rincones;

su Universidad es la más antigua de España y la tercera de Europa.

Aquí se redactó y publicó la primera "Gramática

de la Lengua Castellana" y ha contado con profesores

tan ilustres como Miguel de Unamuno,

Francisco de Vitoria o Fray Luis de León.

En la actualidad, cuenta con 2300 docentes

y por sus aulas pasan cada año más de 30 000 estudiantes.

¡Toma! Casi nada.

Sí, sí. -Vaya tela.

La Universidad de Salamanca celebra su octavo centenario

y hemos venido para hacer un homenaje

al conocimiento y al aprendizaje.

Un homenaje a todos aquellos maestros que ofrecen su sabiduría

para que otras personas se superen y se conviertan

en grandes profesionales. Como yo.

Capitanes, ¿estáis contentos con vuestros compañeros?

Sí. -Yo, ahora, sí.

"Ahora sí" Antes no.

No, a ver. ¿Con qué equipo querías trabajar?

Pues con el mío, justo.

-Mi Leo Messi y Cristiano Ronaldo

de los equipos de "MasterChef" son Ketty y Toni.

-Gracias. -Gracias, Jorge.

-Víctor, a la vista está que cocina bien,

pero en equipo prefiero cocinar con Ketty que me entiendo mejor.

-A mí, sinceramente, me da igual con quien trabajar;

lo que me supo mal es el recibimiento,

que parecía que había entrado un muerto por la puerta.

-Yo, también, quiero decir una cosa:

cuando cocinamos en pareja, para la prueba de la mímica,

lo primero que dijo era que tenía que espabilar.

Tampoco fue un recibimiento maravilloso.

-Era broma. -Lo mío, tómatelo igual.

-Hombre... Se la tenías guardada, capitán.

No se la tengo guardada.

-Jorge creo que tiene la teoría de que no nos entendemos

porque creo que piensa que yo dudo de sus indicaciones

y solo dudo cuando creo que algo está mal.

Aspirantes, cada equipo elaborará dos platos de un menú típico

de esta tierra formado por cuatro platos.

Vale. -Muy bien.

Un entrante: "Patatas meneás con cortezas de cerdo y farinato".

(OXANA) ¿Farinato? (MARINA) Harina, ¿no?

Las patatas meneás se suelen comer con huevo frito o revuelto,

pero hemos introducido una variación en la receta

para añadirle el farinato, que es un embutido típico de aquí.

¡Ah! -Qué rico.

-Pues, qué bueno.

Un primero: "Picadillo de Tejares".

(JORGE) ¿Qué es? (JON) El picadillo es carne.

(VÍCTOR) El interior del embutido. -¡Vale!

Un segundo: "Chanfaina". ¡Oh, qué bueno!

Y un postre. A ver.

"Buñuelos de viento" ¡Bien!

-No os emocionéis que es difícil de hacer, no os vengáis arriba.

Marta, Jorge, fuisteis la mejor pareja en la otra prueba

y, aunque, hoy trabajaréis en equipos opuestos

tenéis que seguir demostrando ese buen entendimiento

y poneros de acuerdo... Vale.

Para elegir qué equipo hará el entrante y el segundo,

y qué equipo hará el primero y el postre.

Debemos ver cuál es el más equilibrado según los equipos.

-Aquí de postre estamos Oxana, Sofi y yo.

-Podemos hacer los postres. -Vale.

¿Qué decisión habéis tomado?

Equipo Azul hará el primero y postre.

El primero, el picadillo. Sí.

Y los buñuelos de viento. Los buñuelos.

Perfecto. El equipo Rojo hará las patatas y la chanfaina.

Quiero demostrar que podemos hacerlo bien siendo yo capitán,

que es una oportunidad para lucirme,

y quiero que Samantha vea que podemos.

Marta, Jorge, ¿veis estos sobres?

Sí... -Sí los vemos.

Qué gracioso. -Qué miedo me da.

Esconden dos ventajas que pueden condicionar

el resultado de esta prueba. (MARINA) ¡Ole! Ya estamos.

Tenéis que seguir demostrando vuestra buena conexión

y poneros de acuerdo para elegir qué sobre queréis cada uno.

Ay, azar. -Yo quiero el de Pepe.

Empecé tirándolo a Pepe de los mofletes.

-Bueno, pues ya está.

Jordi me dio el brazalete azul y nos dio suerte, así que Jordi.

Pepe, ¿puedes comunicar al equipo Rojo su ventaja?

Hombre, claro que sí.

Tu ventaja es Todo el mundo quieto. Nos va a parar.

Podrás congelar durante 10 minutos a todos los miembros

del equipo contrario en cualquier momento del cocinado.

Jorgito, no seas muy malvado, no olvides que somos compañeros.

-Te quiero mucho pero quiero ganar.

Marta, tu ventaja es el Acompañamiento extra

y te otorga el poder de complicar el cocinado del otro equipo.

-Hala, ¿más aún? -¿Más todavía?

-Ay, un acompañamiento. Ay...

Añadir un huevo poché en su primera elaboración.

Pues nada, con un par de huevos. -Cuestión de huevos.

-Creo que es mucho peor la que nos ha tocado

porque soy consciente de lo que es hacer un huevo poché bien hecho,

es un tiempo perdido para un entrante

que va a lastrar, posiblemente, todo el cocinado.

Aspirantes, hoy cocinaréis para cincuenta comensales;

una representación de miembros de la Universidad,

del ámbito de la cultura salmantina y de su ayuntamiento.

(TONI) Muy bien. Contaréis con 120 minutos en total

para elaborar cincuenta raciones de cada plato.

No sobra ni un minuto, si os relajáis no saldrán a tiempo.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos os facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar y, como siempre,

donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Perfecto.

Aspirantes, ¿estáis listos para sorprender a los comensales?

(TODOS) ¡Sí, chef!

A por los ingredientes en tres, dos, uno; ¡ya!

Vámonos, corre. (MARTA) Rana, dame suerte.

-Venga. -Vamos.

-Corred, chicos. -Vamos.

-Venga, una cadena.

-¡Vamos! -Vamos.

(FABIO) Venga, vamos, chiquillos.

-Vamos, venga. -Va, chicos. Vamos.

Aspirantes, para que todos tengáis el mismo tiempo para preparar

vuestros platos empezaréis a cocinar escalonadamente.

(MARTA) Vale. El equipo Rojo, encargado

del entrante y del segundo, será el primer en empezar.

Muy bien. -Vale.

Equipo Rojo, vuestro tiempo comienza

en tres, dos, uno; ¡adelante, a cocinar!

Venga, vamos. -Coged primero la olla.

Hay que poner las patatas en agua caliente.

-Hay que ver qué cantidad es para hacer el caldo.

-Venga, puestos de trabajo, organización.

-La panceta aquí. -Fabio se pone con los huevos.

¿Te vas a poner con la ventaja? -Vais a flipar con ella.

-¿Los has hecho alguna vez? -Sí, sí, sí, sí.

-¿Cuántas veces? -Lo he visto en películas.

-Una diez millones. -Los compra de bote.

-La patata, ¿capitán? -Pon la patata aquí.

-Jorge, ¿cómo lo ves de grueso?

¿Ahí? Luego perderá mucha grasa y se quedará delgadito.

-Tiene que estar "crunch". -Sí.

El equipo Rojo tiene que hacer de entrante

"Patatas meneás con corteza de cerdo y farinato".

Lo primero es cocer las patatas y freír la panceta

hasta que quede crujiente.

(JON) Vamos, chavalitos, que esto lo sacamos.

-Venga, rápido. (FABIO) Podemos ganar esta vez.

(JON) "Podemos", no, vamos a ganar.

-Venga, chicos. -El caldo lo tengo en marcha.

De segundo plato van a preparar "Chanfaina";

por un lado, deben hacer un caldo de verduras

y, por el otro, cocer las patas y los callos de cordero

con ajo y cebolla durante unos treinta minutos.

(JORGE) Quiero a mi equipo a tope.

-Tienes que pensar en los diez minutos.

-Claro, claro. -Cuidado.

-A priori, creo que es mejor mi ventaja porque si la uso bien

puede ser buena para arruinar el cocinado al otro equipo.

-Creo que usarán la ventaja cuando vean que vamos con el postre;

la crema y los buñuelos se pueden quemar.

-Les mato. -Yo tengo mi amuleto de siempre.

-¿Una rana? Es una señal.

-Yo estuve aquí hace años y siempre la tengo.

Así que vamos a tenerla aquí.

-Vamos a poner la ranita aquí para que se sienta como en casa.

(JON) Vamos, equipo, que se vea movimiento.

(MARINA) Sí que hay patatas, ¿eh?

-Por eso estoy contigo, tienen que ponerse ya.

-Venga, dale. -Venga, vamos.

-Hay que controlar, a lo mejor no hacen falta todas las patatas.

-Ahora contamos cuántas llevamos. -Se atasca ya el pelador.

-¿Qué es? -Para las patatas.

-Bajad el fuego. -Está bajado.

-Es mejor que la patata cueza desde frío, que esté bajito.

-Sí. -Cojo ese fuego mientras.

-Venga. -Venga, esto...

-Echa aquí, echa aquí. -Venga, va.

-Ve echando esto, que ya acabo yo. -Sí.

-¿Me pasáis unos ajos aplastados?

-Estás muy mal acostumbrado: "Me pasáis, me traéis, me dais".

-Chica. -Hombre, chico. ¿No te joroba?

-Quiero tranquilidad aquí.

-Como dices que estoy mayor no me puedo mover.

-No te muevas, no te dé algo.

Venga, sé buena. -Voy a ser buena.

Equipo Azul, vosotros sois los encargados

de elaborar primero y postre. (OXANA) Sí.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) Sí, chef.

A cocinar en tres, dos, uno; ¡ya!

Venga, hala, fuegos. A ver, cebollas, Ketty.

-Las ollas. -Voy con los pimientos.

Oxana, pica los ajos para el pan. -¿Cómo los pico? Aplasto.

-Eso para el pan y, después, lo cortas en "brunoise"

para el picadillo. -Para el sofrito, sí.

-Muy guay, seguro que lo harás muy bien.

El primer plato que va a elaborar el equipo Azul

es "Picadillo de Tejares"; lo primero que tiene que hacer

es dorar el ajo con el pan duro y, después, añadir la cebolla,

el pimiento verde y la carne picada de ternera.

¿Con estás tú, Sofi? -Voy a infusionar la leche.

-Vale. -Para hacer la crema pastelera.

-Vale, perfecto.

-Cuatro.

De postre van a preparar "Buñuelos de viento";

para el relleno tienen que hacer una crema pastelera

con leche, vainilla, yemas de huevo,

almidón de maíz, azúcar y canela.

Estoy supercontenta con vosotros.

-¿Sí? Pues yo también. -Y yo con mi capitana.

-Estoy muy contenta

por estar en Salamanca con vosotros.

Haré esto a toda leche. Madre mía, cuando empezamos

el cocinado estaba muerta de miedo,

es lo más desmoralizador que te pueda pasar, que tu capitana

tenga miedo, lo peor.

Jon, tú que sabes cómo va esto,

¿la dejo así y luego la freímos en aceite abundante?

-Sí, sí, eso ya. -Creo que está bien así.

Eso es, que se rehogue y luego, golpe fuerte, fuerte.

-Pero que yo también lo sabía,

pregúntamelo a mí que soy el capitán.

-Jorgito, cómo lo ves. -Bien, claro, ahora.

Compañeros, qué tal estáis, llegó el momento de elegir equipos.

Ay, qué bien. Y pensé que estando en Salamanca

hay que usar un producto típico de la tierra.

Vale. Cuál.

Qué hay más típico que un buen chorizo de Salamanca.

Huy. qué rico, me encanta. Quiero que me cortéis cada uno

un trozo de 200 gramos de chorizo,

quien más se acerque a ese peso, elegirá equipo.

Vale, venga, yo voy ya. Vamos a ver, vamos a ver.

Vamos. A ver, está cortando este hombre.

Vamos, ya, ¡Jordi!

El que no... Una, dos y tres, ya.

Ahí. Son iguales, casi.

174. Oh, gana Jordi.

Por dos gramitos, ja, ja.

¿Con qué equipos quieres ir? Voy a ir con el azul.

Yo voy con el rojo, venga, a ponerlos a funcionar.

Jorge, las patatas, si te parece, las meneamos

en dos ollas y avanzar trabajo. -Claro.

-¿Vale? Lo pondría en los fogones de en medio.

¿Cómo va ese equipo rojo? Vamos, señores, brío.

Las patatas están a tope. Vale, del primer plato que sale,

tenemos las patatas que hiervan

y ¿qué más tenemos? Los huevos escalfados.

Ah, el plato de las patatas. Claro, de las patatas.

Pero puedes congelar al equipo azul durante 10 minutos

cuando quieras. Jorge, eso en la repostería.

Claro, claro. Joder, el rey de la maldad,

cómo sabe cuándo hacerlo, cuando tengas que hacer algo malo,

pregúntale a Jon. Pregúntame que te lo digo yo.

Pepe, cómo estás. Bueno, no tan bien como tú,

pero me alegro de estar a tu lado. El cómo estás no era una pregunta.

Ya. ¿Quieres que te cante?

(CANTA) No hace falta que te diga que me muero

por tener algo contigo.

-Ole. -Mira, ya vienen nubes.

Oye, me alegra mucho que me cantes esa canción.

A mí también, pero con cariño. Pero como te oiga cantársela

a Jordi, rompemos peras.

Bueno, es que Jordi como no vino a verme,

aquí, quien no corre, vuela, pues por eso.

Este para el majado, lo del majado lo reservamos

en un bol y aquí huele a quemado.

-Ojo. -Sí, que se quema rápido.

Hay que moverlo bien. -Acabo de dejar este fuego.

-Falta un poco para echar los huevos.

Hombre, Jordi. Hola.

Hola, Jordi. -Hola, chef, qué tal.

Mira, nada más empezar, vamos muy mal.

¿Por qué? ¿No te falta algo en esa cazuela

para que esto tenga cierto sentido?

Aceite. -Le eché aceite, pero se lo chupó.

Pues ponle más aceite. Vale, ok.

Vale. Vale, y dos,

¿quién ha picado este ajo?

Nos decidimos machacar el ajo, no picarlo.

Oye, estamos inventando cosas, Oxana, es muy sencillo,

esto paradlo, sacadlo todo, limpiadlo porque vamos muy mal.

Sí, vamos a repetirlo y a arreglarlo.

Por favor, cañita buena. Oxana, lamina el ajo

para hacerlo otra vez. ¿Ya está laminado? Perfecto,

pues a repetirlo, venga, va, con ritmo

que nos paran en cualquier momento. -Sí, sí.

-Acaba de empezar todo y tenemos la primera en la frente,

espero, por Dios, no venirme abajo, venirme arriba y hacerlo muy bien

y saber organizar, pero estoy

muerta de miedo, para qué engañaros.

Estoy muerta de miedo.

Venga, chicos, con ritmo. -Quiero a mi equipo a tope.

-A tope, eh. -Ya estoy libre.

-Corta esto en rodajas. -¿Cómo haces los trocitos?

-Rodaja, mira. -Es muy pequeño, creo,

lo que haces, no lo hagas tan fino.

-Jon, cómo vas. -Muy bien,

el caldo está en macha. -Me meto con lo sangre fría

partida en cuadrados. -Vale.

Para la chanfaina tienen que hacer un sofrito

con puerro, cebolla y ajo y después añadir los callos,

las patas de cordero, el caldo de verduras,

la sangre y, por último, el arroz.

La sangrecita, me encanta, así con cebollita, uh.

(JORGE) Quiero ritmo, ritmo.

(VÍCTOR) Jorge, tengo la panceta, voy a coger el tema de los huevos,

dejo el aceite aquí a un lado, ojo, no os queméis.

(MARTA) Venga, chicos, con ritmo. (KETTY) Toni, que no se te queme

otra vez el pan. -Sí, lo tengo delante, tengo ojos.

-Toni lo hará muy bien.

Y tú, Sofi, qué tal vas.

(SOFÍA) Pues aquí con la mantequilla

para hacer la pasta choux. (KETTY) Me apetece ayudarte

con el postre, Sofi.

(SOFÍA) Pues cuando acabes, me ayudas.

(KETTY) Soy la negrita pastelera. (SOFÍA) Muy bien.

Para la pasta choux calentarán el agua con mantequilla

y añadirán azúcar, sal y harina.

Cuando la pasta quede homogénea y enfríe, añadirán los huevos

uno a uno y dejarán reposar la masa 10 minutos

antes de hacer los buñuelos.

(SOFÍA) Ketty, tú tienes más fuerza.

(KETTY) Sí, espera. (SOFÍA) ¿Te hago los ajos?

(KETTY) Sí. (SOFÍA) Y mezcla,

es que no tengo tanta fuerza, está muy duro esto.

Equipo rojo, equipo azul,

en 30 minutos empiezan a salir platos,

no quiero que me hagáis pasar un mal rato con los comensales

que tengo mucho peor carácter que Eva.

Quiero un servicio impecable. Oído, chef.

(TODOS) Oído, chef.

¿Cómo vas, Víctor? -Va bien, va bien, va bien.

Jorgito, ¿cómo lo ves? -A ver.

-Mira, a que está bonito.

-Está perfecto, si me haces así 50 más, te querré de por vida.

-Me invitas a La Alhambra. -A La Alhambra y donde quieras.

(JON) Las manitas están tiesas.

-Quita. (JORGE? ¿Cuánto le queda?

(JON) Le falta. (JORGE) Marina,

dime cómo van las patatas. (MARINA) Voy.

(JON RÍE)

Parecemos brujas haciendo un brebaje.

-Sapos, truchas... -Sapos...

Vamos a hacer aquí la maldición

de la pasta choux.

-Creo que ya podemos empezar. -Sí.

-Como el otro día. -Ahora, se lo voy a echar.

-¿Sí? -Estos huevos de aquí.

-¿Te los voy rompiendo? -Bueno, no te preocupes.

-Pues, qué hay que hacer por aquí. -Ponte con esta sartén.

Oxana, mírame los huevos.

-Sí, ya está. -¿Ya están?

-Sí. -Vale, genial, pues, Ketty,

ponte ahora, cuando Oxana quite los huevos,

a tostar los piñones. -Ok.

-Cómo vais, equipo, ¿todo bien? (TODOS) Bien.

-¿Necesitáis algo? -De momento, no.

-Vale, guay. -Gracias, Marta.

Te lo estás currando mucho. -Bueno.

-Marta, eres la mejor. -Gracias, Oxana.

-De verdad, estoy muy cómoda contigo.

-¿De verdad? -Sí.

(OXANA) Marta como capitana la veo muy bien,

le falta seguridad, creo que apoyándose en nosotros

trabajando juntas, ella tendrá esa seguridad, seguro.

(JORGE) Vamos, equipo,

que falta poco para que salga el primer plato.

Las patatas están. -Hay que sacarlo ya.

-Vale, dame un cuenco grande.

Fabio, ¿los callos cómo los llevas? -Aún le queda a esto mucho,

para sacar el hueso bien, le queda un buen rato.

-Pues tapadlo, tapadlo.

-A ver, chicos, qué hago. -Ayuda a Víctor

con los huevos escalfados. -Hago un poco esto si quieres.

-Le tengo pillado el truco.

-Si quieres, hago yo. -Vale.

(JORGE) Caña, caña, caña, Marina, el pimentón.

(MARINA) Lo hay dulce y picante. (JORGE) Echa un poco de cada.

Y sal si también ves que hace falta.

(KETTY) Jorge, ¿me echas de menos, cariño?

(JORGE) Tú me echarás de menos cuando te mande los 10 minutos.

(KETTY) Cariño, pero si sabes que te quiero.

(JON RÍE)

(JORGE) Es que no sé cómo van. -Jorge, cuidad los 10 minutos esos.

-Jon está pendiente. -Estoy pendiente, no,

estoy pendiente de mi trabajo y sacar esto adelante.

(JON) La ventaja la usaría en la repostería

y en el momento clave, pum, pararles, quietos y que digas:

"Joder, qué tío, qué putada, a empezar de nuevo",

eso es aprovechar una ventaja.

(MARTA) Cuando estén los piñones,

acordaos que van al majado con las yemas.

-Están tostaditos. -Pues al majado.

-Majadito, ok. -Reserva algunos para decorar.

-Ok, me pongo aquí mismo, ¿y esto tengo que machacarlo?

-Con las yemas, con perejil y con sal gorda.

(TONI) Yemas dentro. (MARTA) Si hay alguien parado,

que pique las claras para decorar también arriba.

(TONI) Voy yo. (MARTA) Qué tal, Sofi.

(SOFÍA) Bien, pero me quedan muchos huevos.

(MARTA) Cuántos huevos meterás. SOFÍA) 38 y me quedarán unos 20.

Mi compasión hacia todos los pasteleros de España.

En lo que llevo en "MasterChef" creo que he roto...

600 huevos, 500-600 huevos.

¿Qué tal Sofi? -Bien, toma bíceps, toma bíceps.

Me fio poco de Sofía, bueno, no, me estoy fiando más, sí.

¿Sí? ¿Está todo puesto aquí?

Faltan estos huevos que es lo último que tengo que meter

y lo echo ya en las mangas pasteleras.

¿Por qué mangas pasteleras? Para hacer después las bolitas.

¿Crees que con esta masa harás muchas bolitas?

Normalmente, los buñuelos de viento son dos cucharas,

pam, pam y aunque estén un poco irregular, cuando se fríe...

Se sufla. Coge la forma redondita.

Caña a esto, necesitamos que la crema no esté caliente,

mete los huevos, que repose mínimo, prepara un rondón

con aceite para hacer la fritura. Sí.

Vale, vamos, medianamente, bien.

Capitana, que alguien le eche una manita.

Vale, pues me pongo yo. Bueno, de acuerdo.

Capitana, al lío. Sofi, me pongo por aquí.

-Aquí. -Espera.

-Pues échale un poco más de azúcar. -Vale.

(KETTY) Capitana, majado preparado. (MARTA) Bien, chicos, genial.

(MARINA) Venga, perfecto. (VÍCTOR) Hay dos ollas

de patata creo, ¿no? (MARINA) Sí.

¿Qué tal, capitán, cómo vas?

Ya están estas con su pimentón.

¿Y por qué no hacemos todas? Porque no cabían.

Pues, venga, rápido. Sí, mucho, quiero probar

para ver el punto de sal. Sí, por favor, y déjame

que lo pruebe por aquí.

¿Cómo lo nota? No está mal si estuviera bien.

Vale. -¿Cómo está, está bueno?

-Eso no me ayuda. Sosito.

Soso, vale. Un poco como tú, Jorge, sosito.

No, yo siempre sal, siempre sal. A ver si ahora

echamos los dos y echamos un kilo, pero hay que romperla bien,

casi como puré, romperlas por eso se llama menear

porque meneamos, venga, sí, pero estás así y no es así.

Eh, dale ahí con dos narices, claro, rompe ahí, ahí, ahí.

Ahí, las machacas y se hace como una pasta, ¿me entiendes?

Si haces así solo, no hacemos nada.

Era para partirlas. Venga, eso es.

Harinato, ¿cuándo lo marcamos? Cuando terminen los huevos.

El tema de los huevos estoy preocupado.

Si llamamos también huevo poché a esto, a ver, ese está crudo.

Sí, sí. Este también,

no tiene la clara integrada, este perfecto.

Vale. Esto sí es un huevo poché perfecto.

Tú que eres un perfeccionista deberías decir:

"Llevas razón, Pepe, sacaré los mejores".

Eso pienso. ¿Te parece?

Sí, sí. Venga, deberíamos ir emplatando

en cinco porque en 10 sale. Vale.

Ese farinato, chicos,

como nos entretengamos más, no llegamos.

Vale, Fabio, prepárame aquí una bandeja

porque iré marcando ya esto. -Voy.

Chicos, ¿vais bien? (TODOS) Sí.

-Vale, cualquier cosa me decís. (KETTY) Oxana,

estoy a gusto aquí trabajando contigo.

(TONI) Oxana trabajando es una maravilla.

(MARTA) Sofi, esto ya está hecho, a reposar.

(SOFÍA) Sí. (MARTA) Lo dejamos 10 minutos

y hacemos buñuelos. (SOFÍA) Vale.

(MARTA) Ketty, Oxana, ayudad a Sofi.

(KETTY) Me apetece, yuju. (MARTA) Damos la vuelta

a los buñuelos porque flotarán para que se frían bien, chicos.

(KETTY) Vale. (MARTA) Perfecto, me pongo contigo

ayudándote a romper. (TONI) Sí, pero tampoco pasarse

solo en su punto. (MARTA) Vale, huele muy bien,

lo has hecho superbién. (TONI) Gracias, Marta.

(MARTA) De nada, Tino. (TONI RÍE)

Aspirantes, el tiempo se acaba,

equipo rojo, a emplatar el entrante ya.

Vale. -Sigue con los huevos.

Los comensales están a punto de llegar,

así que no quiero ni un minuto

de retraso en la salida de los platos, ¿entendido?

(TOODS) Sí, chef.

Yo emplato con Marina, Fabio, necesitamos la mesa

emplatada, Fabio, que yo emplato, tú haz esto.

-Venga, pues quita. -Si se chupa el aceite, echas más,

pero que estén marcados.

-Jorge, ¿lo aplastamos? -Sí, cuando veas que están hechos.

-¿Ahí? -Sí, pero que no se quemen.

Esos no los ponemos. -¿No es así?

-Quemado no. -No lo está, tío, está marcado.

-Eso me parece quemado. -Pues lo quito, fuera.

-¿Cómo no va a estar quemado, Jon, por Dios?

Que no estén quemados. -Corre, que se te queman.

Estos ya no valen, no valen.

-Bajad el fuego, si es solo marcarlos, tío.

-Esto a tirarlo todo, está quemado, no vale.

-No lo está, está dorado.

-Que no, tío, que no se puede poner.

-No se puede poner. -Esto no vale, fuera.

-No, todo no. -Sí, que están negros, tío.

-Tiene que estar sin que se queme, es que lo tenéis muy fuerte.

-Cuidado que voy. -Marina, conmigo a emplatar.

Fabio, encárgate de esto, Jon, termínalo también,

que no se os quemen. -Vale.

-Víctor, aquí ya. -Voy.

-Termina con eso ya porque nos tienes que ayudar.

-Cuenta platos. -Venga, va.

Quiero a mi equipo a tope. -Va, que llegamos.

Comensales, es un placer para nosotros estar en Salamanca

y ser huéspedes de vuestra prestigiosa universidad.

Aquí formáis a los jóvenes para convertirlos

en grandes profesionales en un futuro.

Es un honor para "MasterChef" poder rendiros hoy este homenaje.

(Aplausos)

¿Cómo vamos por aquí? Empezamos ya.

Deberíamos estar emplatando ya, cantidad suficiente, vale,

pues todos iguales ya.

Venga, fenomenal. Capitán Torrezno,

venga para acá, por Dios.

Toma. Traiga los torreznos para acá

que emplatamos, venga.

Cogedlos que no puedo dejar eso ahí.

Quizá se llamen torreznos por esto, ¿no? ¿Esto qué es?

Es el farinato que le dije que lo marcase

y lo tostó. -Ese no vale, está apartado.

Hagámoslo bien, por favor. Dije que ese no valía.

Es que teníamos que tener

el farinato marcado y no lo tenemos.

Estoy en ello. Quiero que pongáis el huevo

encima ya y alrededor el farinato y torreznos,

si no, no llegamos. Listos.

Venga, alguien que ayude aquí por favor,

todos la misma cantidad, Marina. ¿Dos o tres torreznos?

-Tres Pero con estética, hija.

Parece que se te cayeron. ¿Podemos intercalar algún plato

por aquí? Aquí tenemos 21 y son 50.

Chicos, necesito ayuda emplatando. Sí, aquí no llegamos.

Vamos a darle marcha, venga, necesito rapidez,

tengo los camareros aquí.

Víctor, tenemos que poner los huevos.

-Me queda uno. -¿Echamos ya la nuez?

-Espera, que lo estaba probando. Deberías echarla.

¿No tenéis muy claro cuándo echar las cosas, no??

Sí. -Él sí, yo no.

¿Pimentón? Eché una cucharada.

Echa un poquito más, ¿ves que tenga cierto tono?

Es un picadillo, tiene que ser más rojo.

Un poco, sin pasarse tampoco, pero un poco más.

Aspirantes, en menos de 15 minutos

quiero el plato terminado.

Oído, chef. ¿Oído?

(AMBOS) Oído, chef. Venga.

Venga, chicos, va, que nos paran en cualquier momento.

Oye, Pepito, ¿puedo sacar mi entrante?

No, no. Lo tengo listo, eh.

Si queréis, saco mi entrante, así ganáis media hora más,

equipo rojo, y lo sacáis, tranquilamente,

bien frío todo. Ve colocando alguno ya.

Al menos sacamos algo. Pepe, ese plato

tendría que haber salido hace una eternidad.

Venga, sale ya. Vamos a retrasarlo un poquito

si hay retrasado un muchito. Venga, si no os ayudo...

Venga, huevo en medio, ¿vale? Venga.

Pepe, ¿te echo una mano también que te veo emplatar?

Si no emplatamos, nos dormimos aquí.

Equipo rojo, como no salga el plato, os hago picadillo

con el mío de picadillo. Jordi, sal corriendo

y vete de aquí ya, venga.

Hago más. Sí, necesito más

que no llegamos con esto. Venga, vamos.

-Venga, va. Rápido y así doy paso

a los camareros, por lo menos que coman medio templado.

¿Mandamos que salgan algunos

y vamos emplatando más? Sí, sí.

Camareros, por favor,

sacamos platos, los que tengan huevo encima.

Los huevos ya. Venga, los que tengan huevo

aquí ya van saliendo, eso es, empezamos por aquí.

Venga. Estos los pueden sacar.

Los que tengan huevo,

necesitamos más platos aquí y más huevos.

Tengo, tengo, tengo.

Comensales, el menú de hoy se compone de cuatro platos.

El equipo rojo elaboró el entrante,

patatas meneás con cortezas de cerdo y farinato.

Que lo disfruten.

Qué tal, cómo vamos, vicerrectores de la universidad.

Estamos muy bien, sí.

Qué responsabilidad la vuestra. Ya ves, sobre todo, este año

que cumplimos 800 años ininterrumpidos de actividad.

Bueno, ¿cómo lo hizo nuestro equipo rojo?

El plato está bien, quizá, si hay que poner un pero,

pues el farinato y los torreznos están un poco pasados.

Pasados. Quemados.

¿Quemados? Sí, un poco duros.

Duros, pasados, quemados, me encanta, está todo bien,

pero quemado... No, esas doscosas solo,

esas dos, por poner un pero.

Esperemos que los siguientes platos

vayan mejorando y que no tengamos esos defectos.

Seguro. Muchas gracias.

Gracias, a vosotros.

¿Cómo vais con los buñuelos? -Vamos, cariño, vamos.

-Entre Toni, Ketty y yo emplatamos, ¿vale?

Toni, encárgate de echar la carne,

yo echo el picadillo y el huevo, Ketty echa los piñones

y el perejil rizado. Uno detrás de otro.

-Oído. -Vale, saco los platos

y los cuento, venga, chicos, que nos paran en cualquier momento.

Venga, dale, ya no hago más porque lo único que me falta

no sé qué es, haceros el siguiente plato.

Hay que contar los platos en la mesa.

-Venga. -Las cantidades, chicos.

-15, 16, 17, 18, 19, 20,

no queda ni uno más, huy, mira todos los que hay ahí.

-Sí, pero estamos bien.

-Hay platos extras. -¿Cuántos habrán salido?

-En teoría, 23. Cómo vamos aquí.

Bien. -Fenomenal.

Capitán, habrá otra bandeja de patatas, ¿no?

No, esta solo. No me jorobéis.

¿Cuántos platos llevamos? Salieron 23, creo que vamos bien.

12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 y 23, 42, hasta 50...

Faltan ocho. Ocho.

Jorge, ocho platos. Ya, ya, Jon,

echa sal a estos huevos. ¿Estos tienen sal ya?

No, esa sal ahí que está... -A ver, chicos, farinato.

Vaya organización de emplataje aquí, de verdad,

dame esa sal, trae, venga, ya lo hago yo.

Camareros, sacamos aquí, por favor, venga, los que tengan

huevo van saliendo porque, madre mía.

Te lo estoy diciendo. ¿Ahora quitas pellizquitos

a los platos? Los que tiene más.

Vale, digo que no llegamos, que son ocho platos.

Ya puedes quitar, ve quitando a los demás

y coge esto de aquí. Sí.

Venga. Ese tiene mucho.

Ocho platos aquí, me faltan ocho platos aquí.

Esos pellizquitos que quitas... Ah, bueno, van a ser...

Vale, podemos hacer una cosa, sacamos 42 platos normales

y luego sacamos ocho tapitas.

Alguien ha calculado aquí, ocho se quedan sin comer.

No me jodas. No doy más la cara por vosotros.

(JON) Que no contaron los platos, ¿quién es el responsable?

El capitán, dice: "Chicos, ¿contasteis los 50 platos?"

Si no lo sabes, estás perdido.

Bueno, a ver, aspirantes, por favor, a ver, capitán,

¿qué pasó con los entrantes? Que no conté bien los platos

y no sabía si salieron 50 o 25 o 24.

Quería que saliera todo a tiempo y caliente y se me fue...

Caliente, pero tengo comensales que no tienen qué comer,

a ver qué hago. Pues...

¡Pepe! Dígamelo, qué pasa.

Esto es un desastre, tengo ocho comensales sin entrante.

Ya... A ver qué hago, sí, ¿ya, qué?

¿En tu restaurante haces eso? No, le doy algo más de comer.

A ver, capitán. Hay huevos, torreznos

y si lo quieren como entrante, se los sacaría.

Pues apaña algo, pero no quiero volver a pasar esta...

No, la gente se tiene que ir comida,

vamos a intentar preparar algo. Preparo lo que tenga

y sacamos los ocho platos.

Ocho platos montados dignos de este momento.

Vale, vamos. Te estás luciendo,

para una vez que vas a comensales. No, te luces tú con tu equipo.

Ahora entiendo, eh, ahora entiendo a Eva dando la cara.

Sí, dándola, lo entiendo,

pero te pedí, que es la primera vez,

que quiero quedar bien, estamos en Salamanca,

¿y no tengo ocho platos? ¿Me echas la culpa?

No, me da igual, sí a tu equipo.

Solo falta que me echéis la culpa a mí.

¿Tenemos los ocho huevos esos? Sí.

¿Hacemos un revuelto en una ollita, cogemos farinato, torreznos,

farinato del bueno, no del negro?

Y no me lo tapéis que mira cómo está esto.

Pues venga, alguien con ello. Yo, yo.

Venga, y tiene que ir muy rápido, señores.

Equipo azul, quiero ese plato emplatado en cero coma.

(MARTA) Oído, chef. Espacio para la cazuela,

no me quemes mucho... no, en el centro

porque voy a un lado y a otro. 25 y 25, vale, perfecto.

Capitana, te dejo emplatando, tenéis todo a punto,

no me quiero ir y al minuto la liemos parda.

No, me encargaré que esté todo ordenado.

Emplatado en cinco minutos, caliente,

maravilloso, bonito, estético, rápido.

Oído, chef, a tope, que nos paran en cualquier momento.

Chicos, va, cuento cuántos platos hay,

tiene que haber 25 filas, una, dos tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho, nueve,

10, 11, 12... (KETTY) 16, 17, 18.

(MARTA) 19, 20, 21, 22,

23, 24... (TONI) Que alguien me continúe

porque se va a enfriar. (KETTY) ¿A quién le echo huevos?

(MARTA) Contados va, me pongo yo a hacer

los platos bonitos.

(TONI) ¿Están los 50 ya? (MARTA) Conté 26 pares

para que sobren dos. Va, chicos, lo hacéis superbién.

¿Tenemos ya esos platos de revuelto?

Estoy en ello. Rápido que tengo

a los camareros esperando. Voy.

Ya, venga, llénamelos.

Venga, un par de torreznos en cada. Camareros, en cuanto estén

los torreznos, salen los platos, gracias.

Este sofrito, por favor, aquí ya sí que necesito ir echando

cosas, ¿tenemos el pimentón? Sí, está aquí ya.

Pues venga, échame una gota aquí.

Venga, sin miedo, y ya las tripas aquí.

¿Un poco más? Me vale.

¿Tenemos el caldo ese de verduras que preparamos?

Sí, está aquí. Venga, échame,

no todo, ¿no? Que tiene que haber para todos.

Me vale así, ya está, y eso para la otra olla.

Venga. Muevo, muevo.

Equipo azul, ¿lo tenemos listo? Sí, chef.

¿Saco platos? Sí, chef.

Camareros, por favor, adelante.

Vale, faltan algunos de abajo, que en cuanto se los lleven...

Muy bien. Se liberan.

Muy bien, chicos, va, con ritmo, bien.

Estos están listos, llévenselos, gracias.

Comensales, ahora disfrutaremos

el primer plato elaborado por el equipo azul.

Picadillo de tejares, espero que les encante.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Muy bien? Sí.

-Súper, me gusta mucho la combinación de los sabores.

Te ha gustado. Sí, definitivamente.

Muy bien, ¿y a ti? También, me gustó mucho,

está un pelín soso.

Tú eres de aquí, además, y lo conoces.

Sí, y del barrio de Tejares,

entonces, pues, eso, un pelín soso, pero muy bien.

¿Hemos terminado? Terminamos, chef.

Planteamos el emplatado en cinco minutos

y servido en dos, inaudito.

Lo mismo en el postre. Oído, chef, lo intentaremos

lo mejor posible. -Oído, chef.

-Muy bien, Marta, muy bien. -A ver, fuimos todos,

aquí nada de Marta. -Pero eres la capitana.

-Han sido todos. -Hoy hay que lucirse.

-Venga, ya está, se lo pueden llevar.

(MARTA) Nos vinimos arriba en el emplatado, una organización,

unos tiempos de nunca vistos.

Estoy flipando, Salamanca es mágica.

(VÍCTOR) Recuerda los 10 minutos.

(JORGE) Sí. (JON) La ventaja

no te servirá para nada, creo. (MARINA) Cuando la uses,

a lo mejor ya... (JON) Ya no hace falta ya casi.

-Debes estar pendiente. -No puedo estar en la cocina...

-Ve a la esquina. -No puedo estar solo.

-Hazlo ya. -Chicos, corred

que no se dan cuenta de la ventaja,

si lo hacemos ya, mejor, corred. Ketty, tú y yo seremos un rayo.

-Estos están ya. -Ve haciendo, va, hagamos cadena.

-¿No se acuerdan? Sí que se acuerdan,

nos joderá justo con el postre.

-No chilles. -Vale.

-Que nos oirá. -Llevamos más de la mitad

del cocinado y aún no usaron los 10 minutos.

Yo creo que se les olvidó.

Nuestra estrategia es hablar bajito, que no sepan cómo vamos

con el postre para avanzar lo más rápido posible

y así cuando nos pare

haber acabado el postre.

El arroz ahora, chicos. -Vale, haz cuatro partes

de caldo y una del caldo de las manitas.

¿Vale, me pillas? -Vale.

-¿Vale? -Cuatro de caldo.

-Tenemos cinco parte, pero ponemos una parte de las manitas.

Un momento, un momento. Dime.

Fabio, te adelantaste, no es un arroz guisado,

es un guiso de manitas, callos, que echamos el caldo,

hierve un poquito, coge un poco de gusto,

ahí echamos el comino y el arroz que hierve en ese caldo.

Estamos rehogando el arroz y no lo es, es un plato

que lleva arroz. Es un complemento.

Un poco de caldo ahora aquí. ¿Cómo que un poco de caldo?

Echa caldo para que se haga el arroz.

Vale, venga, va,

Me cago en la mar salada,

en cuatro minutos debería estar saliendo el plato

y aún dudamos cómo hacerlo, pues no saldrá en la vida bien.

No midas, echa sin miedo, que no es un arroz,

no haces un arroz, Fabio, olvídate, haces un guiso

que lleva un complemento de arroz, o sea, no midas, no te hace falta.

Iba a hacer un sofrito con el arroz, como si hiciese

un arroz caldoso, pero llegó Pepe y dijo que no era un arroz,

que era un guiso con arroz,

con lo cual asumo mi error.

Coge el siguiente, va.

Siguiente.

Guay, siguiente.

Guay, venga, chicos, va.

Creo que los platos no los elegí bien.

-No aprovechaste ni los 10 minutos.

-Los aprovecharé cuando vayan a emplatar.

-Bah. -Les regalaste la victoria.

-Totalmente. -Ya no ganamos nada,

tuvo que ser antes en alguna elaboración...

-Pues habérmelo recordado, Jon, que siempre recuerdas las cosas

a toro pasado. -Perdona, te lo dije al principio.

-Sí, pero no cuándo lo hago. -Claro, escúchame, no soy capitán.

-Tengo que estar pendiente de todo. -Claro.

-Y a ti te gusta meter el dedo en la llaga.

-¿Tú no eres el capitán? -Para echar una mano no,

la echas al cuello. -Me toco la vaina, como tú.

-Sí, tú los fallos los sacas bien. -Ya, sí.

-Ahora dices lo del tiempo. -No saco fallos,

solo que se te olvidó. -Ahora dices que lo del tiempo

no sirve, pues si no sirve, dilo su momento,

haz esto, ¿por qué no lo usas ahora?

-Te lo dije dos veces. -Sí, 20.

-Quien tiene que estar pendiente eres tú, que eres el capitán.

-Te lo agradezco. -No tienes razón

por mucho que digas. -Te lo agradezco muchísimo.

-Chavalote, majo.

El responsable es el capitán. Es una persona

pendiente de los chismorreos y cotilleos.

Es como una abeja cojonera,

cuando estás a todo lo que no tienes que estar, estás

y hoy que tienes que estar, no estás.

Chicos, ya tenemos 150, por si podemos cambiar

uno más bonito por otro. -¿Te los coloco en un plato?

-Mira, coloca los 50 platos allí. -Vale.

-Pon ya los que tienen azúcar glas por si nos paran.

-Vale. -¿Hago más?

-Ponte con los que quedan.

-Vale. -Ya están los platos,

tengo 50 platos colocados ya. -Se va con el viento, coño.

-Ya, pero queda bien. -Que no estén...

-Pelillos al viento. -Venga, va.

Venga, Fabio, emplatamos. -Venga, acércalo, ¿puedes?

¿Cómo vas, Jon? -Está un poco tieso.

-Vale. -Ayúdame, Marina.

-Espera. -Están los 25,

lo pusimos en un lado y en otro.

-19, 20, 21, 22, 23, 24 y 25, ¿vale?

-Vale. -25 que tenemos preparados.

-Venga, va.

Empieza de aquí para allá si puedes, y así vamos en cadena.

Jorge, ¿cómo estás? Preparado para emplatar.

Venga, sin miedo, echa ahí, eso es.

Venga, va, chicos, el último esfuerzo.

Jorge, sabes que tienes una ventaja importante.

Sí. Puedes congelar al equipo azul

10 minutos, pero durante el cocinado.

¿En el emplatado no? No durante el emplatado,

durante el cocinado,

así que, o lo hacemos ya... Sí, ya.

Corre, que nos congelan, corre. Equipo azul.

Sí. Muchísima atención.

Sí. Jorge, el capitán del equipo rojo,

quiere hacer uso de su ventaja ahora mismo.

Jorge, gracias, me caes tan bien. -Te queremos.

Yo a vosotros, no. -Venga, aquí tenemos,

supuestamente, 25 platos. Desde ahora y hasta 10 minutos...

Vale. Quedáis congeladas,

podéis hablar, pero no podéis hacer nada de cocina.

Vale, oído, chef. Pues hala.

Lo pongo por aquí, ¿vale? Sí.

(JON) Puto desastre. (MARTA) Están los 150,

a toda leche, ya da igual, lo que haremos será

para que no les dé tiempo, pues ponemos tres buñuelos

rápido cada uno y ya está.

(KETTY) Cuando nos congeló Jorge no nos afectó mucho

más que nada porque sospechábamos que nos congelaría a última hora

entonces, adelantamos todo por si nos decía algo,

ya lo teníamos hecho y ya está.

¿Podemos sacar la chanfaina? Sí, están contadas.

Camareros, por favor, sacamos la chanfaina.

Adelante, por favor, venga, sacando platos, muy bien.

Venga, va, y colocamos los otros. Y ahora la siguiente,

¿qué le queda a eso, Jon? Tres, cuatro minutos.

Deja que te pruebe, Jon. Ahí.

De cuatro en cuatro.

No quiero tapitas como las patatas, Jorge.

Oído.

Perfecto. Vaya cocinado

que me habéis dado hoy. Vaya tela, eh.

-Cuidado con las cantidades.

El segundo plato elaborado por el equipo rojo

es la chanfaina, un plato humilde, pero con sabor.

Espero que os guste.

Bueno, qué tal por aquí. Qué tal.

Muy bien.

¿Bien, qué os ha parecido la chanfaina?

Los callos, a lo mejor, están un puntito duros

más de lo...

de lo habitual. A lo mejor, a lo mejor, ¿no?

A lo mejor. Sí.

¿Tú también notaste que los callos estaban...?

Sí. ¿Duros, crudos?

Creo que un poquito duros.

Duros. Sí.

Venga, que tienen que comer todos, por favor.

Ahora sí. Venga, sin miedo, Marina.

Sirve sin miedo. Tengo que calcular lo que queda,

no quiero tener un susto.

Otra vez con las cantidades, ya estamos.

Ya vamos en las rebajas,

¿te das cuenta? Ya vamos cuesta abajo.

No, llega bien. Cuesta abajo.

Llénamelo, Marina, llénamelo. Llegará justo.

Justo, venga, ¿lo pasamos a las tacitas de café mejor?

No, que llegamos, llegamos bien, espera.

Vamos bien dice. Los chupitos de hierbas.

De verdad, tiene narices la cosa, en el mismo cocinado dos veces,

ya hay que hacérselo ver.

Ya está. -Amén.

Venga, vale, ¿podemos sacar los tres últimos platos, por favor,

si puedes? Este para el más pequeño que lleva menos, gracias.

(JORGE SUSPIRA) Equipo rojo,

dejemos esto o más limpio posible. ¿Estás muy disgustado?

Me da rabia, lo siento. (JORGE) Lo siento, eh,

recogemos, al menos que esté limpio que no digan que no somos limpios.

-Otra vez mal, nos faltaron platos ahí arañando arroz y callos.

Desastre total.

Importante, el orden, para no atolondrarse,

creo que lo mejor, a ver, hay 10 líneas, cada uno

se encarga de dos, ¿vale? -Vale.

-Atención. -Huy, tengo agujetas.

¿A ver?

Terminaron los 10 minutos, a cocinar.

Venga, chicos, orden, por favor.

Si veis alguno muy feo, rellenaré aquí.

-Vale. -Venga, chicos, va.

(TONI) Aquí tengo algunos feúchos. (MARTA) Ahora llego.

(SOFÍA) ¿Te ayudo a rellenar?

(MARTA) No, tengo que rellenar poquitos.

Gracias. (SOFÍA) A mandar, para eso estamos.

(MARTA) Lo hicisteis fenomenal. (OXANA) Gracias a ti,

mandaste fenomenal por eso... (MARTA) No, fuimos todos.

Hoy Marta estuvo "on the top"

y trabajar con ella me encantó. ¿Tenemos listo esto, capitana?

Si, chef, lo tenemos listo.

¿Puedo sacar platos, Marta? Sí, chef.

¿Estás segura? No, espera.

Qué dudas, dudas siempre. Quería echar un último vistazo.

Tú no te acostumbras que te lo digo para que dudes

y dudas siempre. Pero por si acaso.

¿Los puedo sacar? Por supuesto.

¿Segura? Segurísima.

Vámonos, camareros, por favor, adelante.

Vamos. -Chicos, suerte, va, enhorabuena.

Maravilloso, cuando salga el último plato, cocina limpia.

-Vale. -De acuerdo.

-Y a disfrutar.

Y para terminar, el postre más típico de la festividad

de todos los santos,

buñuelos de viento.

Elaborado por el equipo azul.

Superrico, me gustó bastante.

¿Qué tal? Muy bien,

estaban muy bien los buñuelos,

dulces, en su punto y buenos.

¿Sí, todo el menú te ha parecido igual?

Tengo que reconocer que este fue el que más me gustó.

Bueno, muy bien, ¿y a ti? Fue para mí también

el mejor porque es dulce y rico, una delicia, me encantó.

Chicos, lo hicisteis superbién,

flipo con vosotros, el mejor equipo del mundo.

(TONI) Se acabó a tiempo. (MARTA) Qué bien, chicos.

(TONI) Enhorabuena, lo hiciste muy bien

y supersegura todo el rato. (MARTA) Poco a poco, poco a poco.

(SOFÍA) Abrazo grupal.

(MARTA) Oxana, Oxana.

(TONI) Qué le gusta el dulce a esta mujer.

Un abrazo.

(TODOS GRITAN)

(MARTA) La verdad, cuando empezamos el cocinado me vi insegura,

pero enseguida me puse a organizar

y poco a poco me vine arriba

y creo que lo hice bien.

Comensales, muchas gracias por abrirnos las puertas

de esta gran institución.

Espero que hayáis disfrutado tanto de nuestros platos

como nosotros de vuestra compañía.

Mil gracias y solo deciros

que "MasterChef" siempre será vuestra casa.

(APLAUDEN)

Aspirantes, es verdad que no acabé avergonzada,

pero tampoco estoy contenta.

Hubo retrasos importantes y algunas elaboraciones

no estuvieron, para nada, al nivel que esperábamos.

Equipo rojo, empezasteis muy ordenados, pero poco a poco

perdisteis el hilo de los procesos

hasta que se os fueron de las manos.

Jon, quién consideras que es responsable

de lo sucedido hoy en el trabajo.

Para mí, el capitán, con la culpa de todos también.

-No estoy de acuerdo, yo cometí errores graves

y esos errores le han podido costar a mi equipo

que no salieran los platos a tiempo.

Habéis quemado el farinato, los huevos poché

más que huevos parecían medusas.

Y lo más importante de todo,

no habéis calculado bien las cantidades.

Y después de convertir las últimas raciones

en tapitas de patatas habéis dejado a ocho invitados

sin comer ese plato.

Si no se pone Pepe a trabajar ni salen las patatas

ni los invitados comen. Sí.

Es una cagada.

O sea, no contar los platos

yo creo que ha sido un fallo de principiante.

Y con la chanfaina no habéis estado mucho más finos, ¿eh?

No habéis entendido el concepto del guiso.

Fabio, te aceleraste. Yo cuando lo vi digo:

"Le ha echado el arroz." Pero nadie había guiando

diciendo: "No, esto va a así y así."

Todos pensamos que era echar el arroz y luego el agua.

Jorge, cuando descubriste con el equipo

con el que te tocaba trabajar no estabas muy contento.

Pero quiero que me digas si estás contento

con el trabajo que tú has hecho con ellos.

Estaría loco si dijera que sí.

Yo he tenido muchos fallos.

Y muchas cosas que han salido mal ha sido por mi culpa.

Casi ni utilizas la ventaja

de congelar al equipo contrario.

Estaba tan concentrado en... Fíjate si estabas concentrado

que no has escuchado ni a Jon ni a Marina,

que te lo han dicho.

Sí, pero yo tenía la idea de utilizarlo cuando estuvieran

friendo los buñuelos para que se les quemaran.

Pero estaba tan concentrado en los errores

que se me ha olvidado

lo que estaba haciendo el otro equipo.

Se le ha pasado y un poquito a todos también.

Sí, pero es el capitán el que tenía que ejercer

la ventajas, no los demás.

Y digo que la culpa la tengo yo.

La situación te ha superado, te ha faltado carácter,

capacidad de reacción ante los errores...

No sé, liderazgo.

Que te valoren así

en tu primera capitanía pues duele.

Pero bueno, que a mí esto lo que me da es rabia, fuerza

y querer hacerlo muchísimo mejor.

Y quiero volver a ser capitán.

Equipo azul, os han podido los nervios y las prisas

y habéis empezado a cocinar cometiendo errores

que se podían haber cargado todo el trabajo del equipo.

Sí, al principio estaba nerviosa, la verdad.

Pero luego... -Ha sabido remontar muy bien.

Al principio es normal. -Luego hemos rectificado

y ha ido bien. -Sí.

Sí. -Ha ido bien.

Toni, quiero que hagas una valoración

del trabajo de tu equipo.

Hombre, pues yo creo que mi equipo

ha trabajado fenomenal.

Marta ha sido una capitana muy buena,

yo creo que nos ha ayudado a todos a tranquilizarnos

y a cuando nos equivocábamos intentar rectificar.

Y yo creo que hemos trabajado todos muy bien.

Habéis hecho algo que ha marcado la diferencia:

escuchar.

Me habéis escuchado y os habéis comunicado

y organizado como es debido, reconduciendo las elaboraciones

y entre todos sacando un servicio

pues como se tiene que sacar, siempre para adelante.

Gracias al trabajo de vuestra capitana,

que te has crecido, has cogido las riendas del cocinado

y has convertido a tus compañeros

en un auténtico equipo.

Gracias, chef. Gracias, chicos, ¿eh?

La he visto bastante segura, muy animada,

de purpurina y rosa como siempre,

pero la verdad que una capitana estupenda, ¿eh?

Por todo esto concluimos

que el equipo ganador de la prueba de hoy es...

el equipo azul.

¡Olé!

Estoy alucinando.

No me puedo creer que vaya a estar en el balcón.

Estoy en una nube, vamos.

Queremos hacer una mención especial a una aspirante

que ha destacado sobre el resto con diferencia.

Marta.

Estoy muy contenta y sorprendida conmigo misma.

Tenía mucho miedo de ser capitana.

Y hoy me he quitado el miedo.

Estoy preparada para otras capitanías,

si tengo la suerte de poder hacer otras.

Como premio a tu esfuerzo tendrás una misión

muy importante en la prueba de eliminación.

Hashtag marrón. -Pero muchísimas gracias.

De verdad, esto me motiva un montonazo.

Equipo rojo, sois los perdedores

y siento mucho deciros que tenéis que enfrentaros

a la próxima prueba de eliminación.

Gracias. -Gracias.

Tenía ganas de bajar algún día.

Yo no tenía ganas de bajar, pero bueno.

Tenía mucha ilusión por ser capitán.

Pero hay cosas que han salido mal.

Yo he fallado y se me ha quedado mal sabor de boca.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Buenas noches. -Hola, buenas noches.

¡Huy! -¿Qué ha pasado aquí?

¡Hala! -¡Madre de mi vida!

Sorpresa, sorpresita por aquí.

Huy, huy, huy. -Ay, ¿cocinamos los nueve?

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve.

Somos diez, no entiendo nada.

Pero si es que aquí no se entiende nunca nada.

¿Por qué hay tantas cocinas?

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a estas cocinas.

(TODOS) Gracias.

Marta, no sé si haber llevado a tu equipo a la victoria

y haber sido nombrada la mejor de la prueba

te habrá quitado ese miedo con el que empezaste a cocinar.

Me he dado cuenta que cuando trabajo sola

trabajo peor que cuando trabajo en equipo.

En equipo me vengo más arriba.

Sofía. Dime.

Enhorabuena, porque una semana más, y van seis,

vienes a la prueba de eliminación

con el delantal blanco.

Podrías compartir un poco de esa buena suerte

con tu pareja en el ayuntamiento,

que el pobre lleva un pleno, seis de seis.

Parece que soy la alcaldesa corrupta,

porque estoy ahí arriba...

No se me pega la inmunidad de la alcaldesa.

Yo creo que soy más gafe que la Pantoja.

Pero bueno, desafortunado en el juego...

Y ahí lo dejo.

Ahora, delantales negros, ha llegado el momento

de luchar por vuestra permanencia en estas cocinas.

Marta, fuiste la mejor y te dijimos que tendrías

una ventaja en este reto.

Así que ha llegado el momento de disfrutarla.

Tienes que mandar ahora mismo

a uno de tus compañeros a eliminación.

Jolín.

Aprovecha bien tu ventaja.

Eh... uf.

Dinos, Marta. Lo voy a hacer por afinidad.

Me estoy poniendo muy nerviosa.

Con la persona con la que menos tiempo comparto es con Oxana.

Lo siento, Oxana, de verdad.

No, que no lo sientas, Martita. Siempre te lo digo.

Tranquila, mujer, que yo lo paso mejor

aquí abajo que arriba. Me aburro.

Si yo estoy encantada de participar.

Bueno, pues ahora sí.

Delantales blancos, tenéis asegurada vuestra permanencia

una semana más en estas cocinas.

Podéis subir a la galería. Todos menos Oxana.

Vale. -Vaya ventaja más buena.

Yo sabía que me iba a elegir a mí. No pasa nada.

Porque no es que me lleve mal con Martita.

Pero no soy muy cercana,

es que no soy su amiga precisamente.

Oye, como se vaya Oxana me muero.

De verdad, Marta, te lo digo con todo el corazón,

yo lo paso mejor abajo que arriba.

Me gusta mucho chupar "la cámara", como dice Toni.

(Risas) Pero bueno...

Oxana no es una persona

con la que yo pueda hablar, ni que me escuche,

ni que nos podamos dar consejos ni estabilidad mutua. No.

Vais a pelear en dos batallas de tres aspirantes cada uno.

Para salvaros de la eliminación

vais a tener que sudar ese delantal.

Fabio, Víctor y Jorge,

por favor, pasad a la bodega y esperad allí.

Hasta luego, chicos.

Este programa es la leche.

No te martirices más, por favor.

Disfruta de tu momento balcón,

que llevas muchas semanas abajo.

Huy, qué gracioso esto. -Fíjate, parece un salón.

Pues me hace a mí una gracia esto, tío, de las batallas.

Marta, te necesitamos otra vez.

Ya verás... Por favor, dinos quién

va a cocinar en esta fila de cocinas,

quién lo hará en la fila de en medio

y quién lo hará en la siguiente fila.

En la primera fila va a empezar Marina.

Gracias, Marta.

En medio Jon y después va a ir Oxana.

Pues, aspirantes, poneos en la última fila de cocinas

en el orden que ha dicho Marta.

Si es una batalla vamos a luchar entre nosotros tres,

que vaya gracia me hace.

Si es contra vosotros... prefiero que estuviese Jon.

Jon, ¿qué crees que hay debajo de la campana?

Nada, no hay nada.

Yo lo sé. Ay, ¿tú lo sabes, Oxana? Dime.

Sí, creo que algo de pasta vamos a hacer.

Vamos a descubrirlo a la de tres.

Una, dos y tres.

Guau. ¿Qué es?

¿Eso qué es? -¿Qué es eso?

Es chipirón, yo creo que esto se llama chipirón.

O calamar pequeño. Eso es.

Puntillita vamos a llamarlo.

Pero es de la familia del calamar, ¿no?

Primo hermano. ¿Te gusta, Oxana, al menos?

Me encanta.

Jon, ¿qué tienes tú?

No estoy muy seguro.

Me parece que es una tintorera o una cosa así.

Cazón, un tiburón pequeño típico de Cádiz.

Vale, vale.

¿Marina qué es? Marina, tú tienes boquerones.

Bien, no me importa.

Los he hecho un par de veces, no más.

Porque a mí me lo dan hecho.

En esta prueba las elaboraciones

no son complejas, porque lo que vamos

a evaluar es la técnica.

En este caso una técnica muy utilizada en España,

sobre todo en Andalucía, la fritura.

Oh. -Bien.

En esta primera fase tenéis que hacer el mejor

y más crujiente pescaíto frito.

Bueno, pues temperatura súper alta del aceite.

El pescaíto frito

no tiene secretos. No.

Sólo hay que seguir unos consejos.

El primero, utilizar un pescado muy fresco.

Y eso está asegurado gracias a nuestro

proveedor de alimentos. Efectivamente.

Además hay que limpiarlo a conciencia

y escurrirlo muy bien.

Y es tan importante enharinarlo

como quitar el exceso de harina.

Exacto.

A medida que vayáis terminando levantad la mano

y nos acercaremos para comprobar

si lo habéis hecho correctamente.

Si está bien avanzaréis a la siguiente fila,

donde os espera otro ingrediente.

Y si no está bien tendréis que repetir la elaboración.

Cuando terminéis en esa segunda fila

pasaréis a la primera y el último que termine

en la primera fila será el perdedor de la batalla.

Han dicho que tenemos que sudar esto.

Pues tenemos que sudarlo. Me gustaría sudarlo contra Jon.

No me gustaría contra vosotros.

Igual nos hacen correr o hacer footing...

Es una carrera de fondo. Ser el último con el primer

producto no significa ser el último en la prueba.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Pues la prueba eliminatoria comienza en tres, dos, uno, ya.

¡Venga, va! Vamos, Oxana, que lo vas a hacer genial.

No sé cómo serán las frituras en Moscú, pero bueno...

En Moscú no comemos esto.

Pero lo voy a hacer a mi manera.

Voy a destriparlo a ver por dónde va el tema.

Voy a ver si sin cabeza o con cabeza.

A ver cómo me gusta más.

Las puntillitas se fríen enteras.

No hay ningún problema porque hasta esa pluma

si se fríe y cruje tampoco pasa nada,

porque es un productito muy pequeñito.

Esto en un calamar no lo puedes hacer.

Y luego el cazón, ese vinagre, pimentón, ajo.

Que lleve ahí un poquito de marinado.

Me encanta. Eso me vuelve loco.

Y un boquerón. Maravilloso también.

Si lo fríe entero me va gustar.

Si le quita la espina y lo fríe por separado

también me va a gustar.

Ahora sí. -Marina, venga, va, con ritmo.

Voy con ritmo, voy muy bien. -No te confíes, venga.

No te comes en todos los sitios una buena fritura.

No, porque hay unas cositas a tener en cuenta

y que no puedes fallar.

Lo hemos dicho bien claro: buena calidad de materia prima,

poner harina ni mucha ni poca.

Harina la justa, bien escurrida.

Y otro parámetro importante, temperatura del aceite.

Temperatura, importante. Importantísimo.

Muy importante. Mínimo 180.

180 o 190. Sí, sí.

Tiene que haber cantidad de aceite.

Para que no baje la temperatura.

Piscina, piscina. Haya piscina, saques y tal.

Bueno, bueno, bueno,...

qué meneo con el pescadito frito.

Bastante sabor tiene ya este pescadito.

¡Venga, va! ¡Dadle caña, va!

Tiene que estar más caliente.

Y encima no cubre nada. ¿Lo veis que no cubre?

Eso es una plancha con mucho aceite.

Está haciendo una fritura de madre,

pone poco aceite para no gastar.

Ya, ha levantado la mano Jon.

Jon ya terminó.

Mr. "Fritman".

Jon, ¿tenemos ya? Creo que sí.

Tenemos un problema de base.

¿Por qué hay grasilla ahí fuera?

Porque no lo has escurrido bien

y no le has dado el golpe fuerte de fritura.

Tiene que crujir más. Venga, repetimos.

¡Venga, Marina, va! -Venga, que el tiempo es oro.

Ya está, ya.

No, lo va a decorar. -Decorar.

Está perdiendo tiempo ahora mismo.

O sea, es rápido y bien. -Yo ya lo tengo.

Ya. Espera, Oxana.

Ay, Samantha, a ver si te gusta.

Para empezar ya de lejos lo veo súper grasiento.

Hay que poner aceite muy caliente y un susto.

Vamos a repetirlo, no pasa nada.

¿Sabes qué pasa? Que yo en Gijón

habría limpiado todo entero

y por eso tardé tanto en limpiarlo.

Vale, gracias. Vámonos.

¡Bien, Oxana! -¡Bien, Oxana, bien!

¿Ya puedo abrir? Sí.

Oh.

Siguiente fila. Tenéis que cocinar las verduras

que hay debajo de las campanas con una técnica milenaria:

cocción al vapor.

En el horno a vapor que tenéis en vuestros puestos de cocina

obtendréis un buen resultado.

Venga, Oxana, a hacerlo bien al vapor.

Marina, corre, va.

Estoy corriendo todo lo que puedo.

Es que esto es una mierda de pescado.

Vamos a ver, Jon.

Ahora sí, pasas a la siguiente fila.

Verduras al vapor, Jon.

Todos tenéis un variado de verduras diferente.

Deberéis controlar la cocción de cada una de ellas.

¿Entendido? Sí, chef.

Deberéis presentar las verduras con un aliño.

Mientras se están cociendo, preparadlo.

Marina, va. -Vale, Marina, ánimo.

Es que el aceite está calentando.

Ay, Marina. -Ya va, ya va.

Pues métele prisa al aceite, porfa.

Venga.

¿Ves? No está, no está. Tengo que esperar.

Es una prueba de inteligencia también,

no sólo de cocer al vapor.

No, es de sacar los ramilletes de los brócoli,

de la coliflor, pero pequeñito.

Hala, zanahoria.

Oh, ahora sí.

Ahora sí.

Joder, tía, era un boquerón, tampoco...

Ahora limpia el cuchillo tranquilamente.

No, es que de verdad...

Yo ya no sé qué pensar, ¿eh?

Le estoy dando mil vueltas: campana, correr, sudar.

Todo irá en torno a eso.

Ya está mi pescadito.

Mírala, y lo dice tan contenta.

Una de boquerones.

A ver. Ahora sí que sí.

Eso es otra cosa. ¿Lo ves diferente o no?

Totalmente.

Te vas a quemar. Vamos.

Venga, va. -¡Bien, va!

¡Va, va¡ -¡Vamos, Marina!

Vale.

Aspirantes, cada verdura tiene su cocción.

Si no lo acertamos, repetiremos.

Así que controladla bien.

Esa está perfecta. Ya está, ya está.

Es que ahora sale la bolita entera, me cago en la mar.

Marina no tiene sangre, ¿eh?

Me va a dar un ictus aquí. -Estoy muy nerviosa yo.

Oxana está comprobando la cocción de cada una.

Tienen que estar al dente, no pasadas.

Bueno, no me parece mal, ha sacado la que ella

considera que están bien hechas, y al horno,

porque algunas no le cuadra la cocción.

Hace bien, es lo que hay que hacer.

Vamos a ver cómo está esto.

¿Y esto? ¿Con esto qué hago, tía?

Voy. Jon.

¿Qué pasa, Jon?

Está claro que no tienes el don de la estética, Jon.

Están cocidas, están ricas y están bien aliñadas.

Siguiente prueba.

Ahora debéis cocinar la carne

que os ha correspondido con una técnica culinaria

que gana seguidores cada día, porque no necesita apenas

ni aceite ni grasas, la plancha.

Ojo, que parece fácil, pero dejar la carne al punto

es una técnica bien complicada.

Ya.

A ver, Oxana. Sí, chef.

Me gusta que hagas un plato bonito.

Esto va de hacer bien lo que hemos pedido,

la cocción e ir rápido. Sí.

¿Sí? Sí, chef.

Pues rápido, venga. Ya.

Rápido, venga, vámonos, a asar carne.

¡Venga, va! ¡Huy, qué rico!

Solomillo. -Solomillaco.

Marina, vas la última.

Está crudo. -Joder...

Es que estas verduras como han empezado

después de los demás era imposible llegar.

O sea, esto es matemática pura.

Las verduras tienen un tiempo de cocción.

Que vaya cogiendo temperatura por dentro.

Oxana, ¿si te equivocas qué haces?

¿Eh? -Que si te equivocas qué haces.

Eh, eh, eh. Nada, nada.

Estaba... Nada, nada.

Nada, nada. ¡Chis!

Vale, sí.

Vale, vale, vale.

Que coja fuerza ahí por los lados.

Samantha, ya.

A ver, Samantha, me he quemado el dedo.

¿Esto qué es? Esto es un aceite infusionado

con pimentón, con yerbabuena y con tomillo.

Las verduras están okey. Ay, me encanta.

Bien talladas, pero eres muy lenta, Marina.

Quiero verte correr en la siguiente prueba.

Vale. -¡Venga, corre, Marina! ¡Vuela!

¡Vuela, por Dios! Entraña.

La pieza de Marina es mucho más fácil.

Pero es que está apagado.

Marina... -Yo lo estoy pasando muy mal.

Marina, el tuyo con esa plancha fría no sufras

de que se pase de cocción, no se va a hacer directamente.

¿Has encendido la plancha? La tienes apagada.

(TODOS) Ahí.

Ostras, ostras, ostras.

Ay, no, qué mal, que Jon va a ir antes.

Voy a ver a Jon.

No puedo, no puedo,

me pongo muy nerviosa yo con este hombre.

Sí.

Está perfecto.

Está perfecto. Perfecto.

Marina, ponlo ya. Ponlo ya.

Me lo has hecho como me gusta a mí,

que es bien asado por fuera, crudo y caliente por dentro.

Terminó. Gracias.

Jo, me sabe mal por Marina.

Tampoco puedo celebrar. -Ya.

Vale.

Oxana, Jon, enhorabuena. Podéis subir a la galería.

¡Ay, gracias! -Gracias, ¿eh?

¡Sí! (RÍEN)

Es que es un falso. A ver cuándo lo entendéis.

Un falso, ya está.

Marina, lo siento pero tú

has sido la perdedora en este combate.

Así que por favor espera aquí

a ver qué pasa en la siguiente batalla.

(GRITA) ¡Sí!

Jon, no hagas eso que está Marina ahí la pobre.

No, yo me pongo contento que me he librado.

Qué pena. -Me da rabia, tío.

Ketty, ¿qué te pasa? Nada, estoy de muy mala leche.

Tía, es que vas a dos minutos por hora.

Podías haberlo hecho más rápido.

Bueno, pero no... Va, ahora me va a salir mejor.

Pero no se ha acabado la prueba.

Ya, ya lo sé, pero me da rabia.

Tía, ¿qué pasa? ¿Qué estás haciendo?

Uf... que me... que me...

O sea, mi enfado es por impotencia.

No quiero que se marche.

¡Ya!

(GRITA VICTORIOSO)

Venga, Jon, que están aquí llorando

no te pongas a celebrarlo como si fuera la Champions.

Estoy celebrando mi liberación. -Jon, para eso no es.

Hay que ser un poco educado.

Ya, como es ella conmigo siempre.

Cada uno es como es. -Me parece, vamos...

Anda, qué chulo.

Que me he librado, ¿eh?

Si a los demás les molesta pues me importa un carajo.

Víctor, Jorge, Fabio, es vuestro turno.

Qué nervios. Por favor venid a cocinas.

¿Creéis que han visto ellos la prueba?

No creo. -Hola, chicos.

Venga, zagales. -Público.

Aúpa ahí.

Es que parecen dos hobbits.

Me va el corazón a mil. -A mí también.

Marta, tienes que decirnos quién ocupará cada posición.

Vale. Sólo una cosa, no te esfuerces

en hacer memoria porque las campanas

no están en el mismo orden.

Pues nada, primero pegado al supermercado Víctor.

En el centro va a ir Fabio.

Y al final allí Jorge.

Ocupad la última fila de cocinas.

Espero que sea algo bueno, Marta.

Oye, no sé nada, es el azar. Yo sólo he elegido el azar.

Jorge lo va a hacer bien porque es muy rápido.

Vamos a ver qué esconden esas campanas a la de tres.

Ay, por Dios.

Una, dos y tres.

Jorgito. -Lo mismo.

Ay, le he puesto los boquerones.

Muy bien, muy bien.

Fabio, ¿tú qué tienes?

Chipirones. ¿En su tinta?

Pues de momento no. Puntillitas.

Ah, puntillitas. Vale.

Víctor, ¿tú sabes qué pescado es?

Yo tengo un tronco de pescado. Es cazón.

En esta prueba de eliminación lo que vamos a evaluar

es una técnica muy utilizada en España, la fritura.

Anda.

Cuando he visto el pescado me he acordado mucho

de mi madre y de mi abuela y me emociona.

Y sea como sea lo tengo que hacer bien.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

¡Vamos, chicos! ¡Va, va, va!

Ay, que se me engancha la rodilla, siempre igual.

Venga, vamos ahí.

Que se note que eres de Andalucía, Jorge.

¡Venga, va, va, va! -Ahí estamos.

Venga, con brío, con brío.

¿Por qué lo tamiza ahora?

Queda mejor tamizándola. -Vale, vale.

Mira, así limpio yo los boquerones.

Les arrancas la cabeza y para abajo, ¿no?

Así. -Yo también.

El alcalde nunca ha hecho cazón pero se le ven maneras.

De momento lo que ha hecho es meter un buen litro

de aceite en un cazo. Eso es.

Jorge ha limpiado el boqueroncito,

lo ha pasado por harina

y ahora le ha dado un golpe en el tamiz.

Para evitar exceso de harina. A ver la fritura,

que es lo importante de esta prueba.

Mira, está friendo Jorge. Muy bien.

No, va a macerarlos.

La madre que lo trajo al mundo.

Mira, Jorge va bien ya.

Es que Jorge es rápido.

Es que mira al otro aquí macerando.

Le falta un poco a este aceite aún.

¡Víctor, va, va, va!

Ya. -Vale, Jorge.

El "Chispa de Graná". -Venga, va.

Es que eres ágil. Muy bien, Jorgito.

Le has dado tamiz bien, ¿eh? Le has quitado mucha harina.

No lo veo mal. Venga, al lío.

¡Vamos! ¡Venga, va!

¡Bien, Jorgito, va!

Tenéis que cocinar las verduras con la cocción al vapor.

Ya estoy.

A ver.

Impecable. ¿Sí?

Muy bien, Víctor. Vale. -¡Va, Víctor!

Judía verde, brócoli... guay.

¿Tú sabes lo que le falta? Temperatura.

Venga, repetimos. ¿Vale? Venga.

Vale, Fabio, vale. -Vamos, se puede remontar.

Deberéis presentar las verduras con un aliño.

Que le gusta un aliño a Víctor, ¿eh?

Menos cachondeito, ¿eh?

Se viene arriba el "alcalda". -Y eso que no mando nada.

Imagínate si mandara. ¿Sofía no te deja mandar?

No me deja mandar nada. -Víctor, rápido.

Muy bien, Fabio. -¡Venga, va!

¡Bien, va, va!

Vamos, Fabio, suerte.

Estos crujen. Pasas a la siguiente fase.

¡Fabio, va, va, va!

Muy bien. Muy bien, Víctor.

Como Fabio no espabile se queda hoy en casa, vamos.

Vamos, Fabio, que estás el n”1 en las apuestas.

Ya estoy oyendo, ya. -Corre, por Dios.

Qué presión, por Dios, qué presión.

Como no, el jengibre.

Como le gusta lo oriental.

Qué le gusta al "alcalda" un jengibre.

Mira, qué bien, Víctor. -Prueba.

Qué bien, Víctor. -Prueba, prueba.

Pues venga, fenomenal. -Bien.

Muy bien. -Como levanta el dedo así...

¡Hum, hum!

Perfecto. ¡Hum!

Gracias. -Víctor, muy bien, vamos.

A ver qué le toca. -A ver qué le toca.

Ahora debéis cocinar la carne que os ha tocado.

Debéis hacerla a la plancha.

Uf, me estoy poniendo muy nerviosa.

Ya.

Mira, a la vez.

Cuéntame, Fabio. Pues he cocido unas verduritas.

¿Ya? Pasas a la siguiente fase.

¡Fabio, muy bien!

Uh, menudo chuletón.

Venga, va. Venga, vamos.

Ay, qué tormento, de verdad.

Mira qué bien va Víctor.

Muy bien, Víctor, tiene muy buena pinta.

Va, va, Víctor. Sofía, te veo preocupada.

Lo estoy pasando fatal. Vamos a tener problemas

en la alcaldía, ¿eh? Sí.

Yo ya estoy.

¡Bien, Víctor, va!

A ver.

Perfecto. ¿Perfecto?

¡Venga, va, chicos! -¡Venga, va! ¡Va!

Ya.

Mira, Jorge. Jorge, Jorge, Jorge.

Venga, Fabio, tranquilo.

Ya. A ver.

A ver, a ver, a ver.

¿Le falta un poquito? Un poquito de calor.

Pepe, quiero una segunda opinión, por favor.

Para mí está pasadita.

"Para mí está pasada", ha dicho.

Es que a Jorge se le ha pasado. Se le nota que está pasado.

¿Pasada? No.

Hay que repetir.

Madre mía, qué tensión, por favor.

Bien, Fabio, bien.

Eso es. Venga, ya está, levanta la mano.

Pepe, ya.

Pepe.

¿Cómo lo ves? Bien.

Yo también. Pues ya está, Fabio.

Perfecto.

Gracias. -Muy bien, Fabio, tío.

Ánimo, Jorge. Va, ánimo.

Venga, Jorge. -Ánimo.

Enhorabuena, Víctor y Fabio.

Gracias.

Os acabáis de asegurar una semana más en "MasterChef".

Podéis subir a la galería.

Jorge.

Jorge, ánimo, que lo vas a hacer muy bien.

Lo vas a hacer fenomenal.

Hombre, hombre.

Jorge, tenías la pieza más fácil.

Y nos ha dado la sensación de que no la conocías.

La entraña es hacerla a una temperatura,

dejar que se caramelice y ya está.

Si te pasas de cocción es un chicle.

Y la tuya era un chicle de entraña.

Por favor, delante de cocinas con Marina.

Marina. Venga, chicos, ánimo.

Ánimo. -Ánimo.

Qué rabia, contigo, me cago en la mar.

Aquí ya sí que vamos a enfrentarnos

mano a mano al reto final.

La verdad es que me sabe fatal.

Que pase lo que pase nos vamos a separar.

Ay, no me digas eso ahora, que me pongo a llorar.

Vale, ya está. Venga, ya.

Qué mal.

Ay, no llores, Marina, ¿eh? Por favor.

Marina, si lloras tú... -Marineta.

Si lloras tú, lloro yo. -Callaros ya, coño.

Qué bajón tenemos.

Marta, ¿qué pasa? Tranquila.

-Ya está.

Ya está, que me da pena que ellos dos estén ahí,

pero es "MasterChef" y es lo que hay, pero me da pena.

Todos tuvieron la misma oportunidad de salvarse de este duelo.

Sí, sí. Pero tienes razón,

uno de los dos, caerá. Lo sé por eso quiero

que lo hagan superbién los dos y quien mejor cocine, que se quede.

Y el que sea, pues le echaré mucho de menos.

¿Tienes alguna predilección? Jolín.

Por la edad y porque le queda mucho por aprender, a Jorgito.

A Marina no le queda vida por delante.

Estás más mayor, Marina.

(Risas)

Estoy muerta.

-Es que mi Marta como quiere ser, políticamente correcta,

se hace la picha un lío,

pero nos quiere a los dos.

No, Marina. -Para que veas, cría cuervos.

Bueno. Encima que me mojo

me dicen esto. Vosotros dos os batiréis

en un duelo por la permanencia en la cocinas de "MasterChef".

Como comprobamos que no domináis la fritura, el vapor ni la plancha,

vino un chef que os dará algunas claves

para que no se vuelva a repetir.

Ah, qué bien. Desde el restaurante Raíces,

en Talavera de la Reina, Toledo.

Carlos, Carlos. El ganador de "MasterChef 3",

Carlos Maldonado.

(Ovación)

Ah, que me muero.

-Me encanta, tío, me encanta, qué subidón.

-Qué guay, eh.

-Yo empecé a ver "MasterChef" por él.

Carlos, bienvenido una vez más a tu casa.

Es el mejor que ha pasado por aquí.

A que sí. ¿Cómo está tu pequeño Carlitos?

Hecho un cabezón como el padre, está muy bien.

Qué guay. Carlos, dinos cómo fue el salto

de la cocina gamberra del "Food track"

a tu propio restaurante en Talavera de la Reina.

Bueno, fue un poco caos, os tenía que haber hecho caso,

pero por ahora va bien. Fue duro el salto

de un "Food track" a un restaurante, cambia todo.

En tu caso estuviste nominado entre los cinco chefs revelación.

Sí, tenemos varios reconocimientos,

creo que lo estamos haciendo bien.

Lo haremos mejor, sin duda,

la idea es ir hacia delante y seguiremos luchando.

Mucho trabajo, horas y esforzarse al máximo,

dar la talla en la que te puso "MasterChef".

Marina y Jorge se jugarán

en un duelo a dos su permanencia en "MasterChef".

Hostia. Están aquí porque

se le resistieron tres métodos de cocción,

la fritura, el vapor y la plancha.

¿Nos puedes mostrar qué platos nos trajiste

para ver esas técnicas tuyas? Algo sencillito, pero un poco...

Venga, por dónde empezamos.

A ver, chicos, por Dios, agarraos que vienen curvas.

-Bueno, a este le dimos un poco más de juego.

Te trajiste el botijo de Talavera. El botijo de Talavera.

Qué gracia. Carlos, qué es ese plato.

Un solomillo de buey marcado a la plancha

con chimichurri de pimientas, cebolla y tierra ahumada.

Digamos que sería

tu concepto de la plancha. Sí.

Cuéntanos el segundo plato. Es una fritura normal

rebozada con fibra de trigo que le da un crocante máximo.

Lleva una lima, mayonesa ácida y terminamos con un aire

también de citronela.

-Qué bueno. -Es un crack.

-¿Van a tener que hacer esos tres platos?

Y cuéntanos. Me tiene muy...

Es interesante, esto hay que terminarlo,

aquí está el hilo conductor del plato cañón, yema de huevo,

la mejor salsa natural del mundo. -Yema de huevo.

-Lo rebozaríamos así. -Qué bueno.

-Esto, brutal y para darle el toque de rustido

y darle un toque más divertido, metemos leña de encina.

-Qué fuerte. -Qué bueno, por Dios.

Qué rico. -Ahumamos.

Vale, entonces esto lo llevaríamos así a la mesa, al comensal.

¿Lo abro? Lo abrimos.

-Oh, mira, por Dios.

(Aplausos)

Jorge, no te veía tan contento desde Pablo Alborán.

Es que... es verdad,

porque yo empecé a ver el programa por Carlos.

Pensaba que era por mí.

No, era por Carlos.

Te enganchó su cocina, ¿verdad?

Oye.

-Tampoco está tan mal, no te pases, tío.

(Risas)

-Me encanta, pensé: "Jorge, por él estás aquí,

gracias a Carlos", se puede aprender

y llegar a hacer lo que hizo él

y me subí para arriba.

Llegó el momento de enfrentarse en el duelo final.

Perdona.

Sofía. ¿Podría bajar?

Me duele mucho la tripa y necesitaría ir al médico.

Vale, perfecto. Gracias.

Ningún problema. Venga.

Vete al médico y que te mejores, Sofía.

Gracias, eh., y mucha suerte. -Irá a urgencias la pobre.

-Adiós, Sofi, mejórate.

-"Deu", Sofi.

-Venga, alcalde, que te consuelo yo.

Gracias. Pues llegó el momento de explicar

en qué consiste el último cocinado.

Haréis un guiso de verduras, uno con entraña y otro con cazón

y lo que cocinará cada uno lo decidirán vuestros compañeros

que se salvaron en estas batallas.

Fabio, ven. -Fabio, ven cariño.

-Jorge, la entraña, ya la cagó una vez y no lo hará de nuevo.

-Creo que sí. -Cuando uno se equivoca, aprende.

-Y a Marina le sale muy bien el suquet de pescado.

-Sí, el cazón, sí, ya está, decidido.

-Lo tenemos, le daremos a Marina el cazón y a Jorge la entraña.

Pues tenéis 45 minutos para hacer un guiso

que os salve de la eliminación. Tenéis tres minutos

para entrar al supermercado donde encontraréis una selección

de verduras para hacer vuestra elaboración.

¿Entendido? (AMBOS) Sí, chef.

Y el tiempo para entrar al supermercado comienza

en tres, dos, uno, ya.

(ANIMAN)

Vamos, coged cosas, inteligentemente,

pensando en un platazo, quiero ver unos guisos

suculentos con sabor.

Me llevo todo el cazón entero. -No se os olvide nada, por Dios.

-Tú no te caigas, por favor.

-Pimiento, cebolla, patata. Cinco, cuatro.

tres, dos, uno, cero.

Vámonos, a cocinar.

(MARTA) Chicos, venga, va, va, venga, va, va.

(VÍCTOR) Vale.

-Yo haría una ollita con un fumet para no echar

el agua, directamente, aunque sea rapidito,

así bien concentrado.

Bueno, tienen que hacer un guiso

de verduras ion carne y con cazón.

La semántica es importante, el protagonista son la verduras

donde aparecen los trozos de cazón, que respetó el producto

y lo integras con las verduras y la entraña pasará lo mismo,

harás una composición de verduras donde la entraña aparezca

en su punto, perfectamente, hecho.

Mira Jorge qué bien va, ya tiene la carne cortadita y todo.

Esos retales de carne que puedas sacar,

guardas la parte más bonita para enmarcarla y ponerla

en pequeños cortes y con el resto haces un caldo

que sepa a esa carne. Con vino tinto.

Verdura cocidita, cada una en su punto,

ese caldito lo integras todo

y rematas con los cachitos de carne.

Estoy muy concentrado, quiero hacerlo bien,

espero que me salga bien porque quiero quedarme.

Haré un estofado como yo hago, como me enseñó mi madre,

suele echarle cebolla, puerro, ajo, patata, zanahoria

y también echaré vino tinto. Iré a lo que hago en casa,

disfrutando cocinando con prisa, pero sin pausa.

(KETTY) A la cazuela, no ha pasado nada,

no ha pasado nada.

Yo ese cazón lo frío como lo hemos frito

en pruebas anteriores y lo echo y lo integro

en ese suquet en el último minuto,

vas dorando una verdurita,

vas haciendo, le puedes meter patata o no.

Como un caldo corto con verduritas, tipo francés.

Como un "panaché" terminado

con un caldo hecho con el producto principal

y, al final, que aparezca ese producto integrado.

El cazón es la primera vez que lo cocino, lo comí en adobo,

de vez en cuando, pero nunca lo había cocinado.

Esto es duro, pero soy la corcho y en estas ocasiones es cuando

el corcho se viene arriba, se viene arriba

y es lo que espero que pase. Tengo en el fuego un fumet

hecho con el cazón que no usaré. Lo que haré será incorporar

un poco de vino, de hierbas aromáticas,

dejar que cueza bien le añadiré patatitas, también,

y a última hora el pescado.

(MARTA) Eso es, Marina, con ritmo, ahí, ahí.

(TONI) Venga, chispa. (MARTA) Venga, Jorge,

yo animo a los dos porque si no, se me divide el corazón.

Desde la barandilla veía la peor estampa

que me podía imaginar cuando entré en "MasterChef",

ver a mis dos mitades ahí abajo,

que pase rápido esto

y que sea lo que tenga que ser porque lo paso fatal.

Pero bueno, quién viene por aquí, qué alegría verte aquí, Pepe.

A mí también. Qué maravilla.

Ketty, mira qué traigo, el "Manual del aspirante a chef".

Muchas gracias, a ver si aprendo.

Aquí puedes aprender a ser un profesional de la cocina

divirtiéndote con las técnicas y trucos imprescindibles

y tiene un capítulo entero dedicado a todo tipo de cocción.

¿Te parce? Pues muy bien.

Disfrútalo, que aprenderás muchas cosas, chicos, pasadlo bien.

Muchas gracias, Pepe. Gracias.

Lo más duro es tener que cocinar con un amigo

y un compañero como es Jorge, pero no quiero zasca hoy.

(LLORA) Tampoco lo quiero

para él, pero que se lo lleve Jorge, por favor.

-Me fastidia estar contra Marina porque la quiero

un montón, pero este es el juego y al final solo gana uno.

Aunque solo sea porque Carlos esté aquí, no me puedo ir.

Fue mi inspiración para estar aquí quiero demostrar que lo haré.

-La olla de la suerte. -¿Por qué?

-Porque hice el guiso de anguila y tuvo mucho éxito.

-Pues nada, te dará suerte, Marina.

A mí, lo que más me preocupa es que pedimos verduras

y las que veo no son las más espléndidas

teniendo en cuenta que el súper estaba a rebosar de verduras buenas.

Dije que la semántica era importante,

el guiso de verdura con.

Serán dos guisos populares, de carne y de pescado,

creo que están nerviosos los dos.

Saben lo que se juegan y no les queda claro

lo que tienen que hacer. Yo he estado en su situación.

Yo no he estado nunca. Claro.

(CARLOS) Todo lo que tengo a modo profesional,

se lo debo a "MasterChef". Y siempre

estaré a la altura del concursante.

Soy un concursante de "MasterChef".

Yo he estado en su restaurante. Es bonito.

Se come bien. El pueblo es lo más, una cerámica...

Te vas de Madrid, comes allí, ves a Carlitos, comes genial.

A mí... Vamos, chapó. Lo recomiendo.

Y si queréis hacer platos para vuestros restaurantes...

No. Es donde va la gente.

Me lo ha dicho Ferran, que va él a inspirarse.

No os pongáis celosos de Carlos, que le está yendo muy bien.

Carlos, sabemos que eres un grande y que lo haces muy bien.

¿Qué tal la sensación, Víctor, de estar aquí arriba?

-Es una maravilla. -La Alcaldesa y tú

no podéis estar juntos. -Cuando tú subes, ella al hospital.

-Cuando tú vas, yo vengo de aquí. -Verdad.

Subí y se fue al hospital.

Igual, soy tóxico. -Exacto.

¿Te gustaría probar los platos que los aspirantes

crean en estas cocinas? A partir de ahora,

puedes degustar algunas de sus mejores recetas

en el Restaurante MasterChef, en Madrid.

Vivirás una auténtica experiencia gastronómica

y podrás conocer a algunos de los aspirantes

que han pasado por estas cocinas.

Tienes toda la información en nuestras redes sociales.

(MARTA) ¡Qué bien huele, chicos!

Sube el fuego a tope, Jorge, que evapore. Mira el reloj.

Mira. Que vienen a hablar con vosotros.

No te pongas nerviosa, Marina.

¿Qué tal, Marina? Muy bien. Fenomenal, a tope.

¿Qué estás haciendo? Es un guisito de cazón

que te tengo aquí preparado para meterlo en la ollita.

Te vas a chupar los deditos, que sé que eres de guisos.

Ah, claro. Yo soy de guisos ricos.

Y yo soy rica y esto es un guiso,

pues ya lo tenemos todo conjugado. Me va a gustar hasta tu guiso.

Sí, sí. A mí también me está empezando a gustar.

Cuando planteé esta prueba, dije:

Vamos a hacer un plato de verduras con cazón.

Me parece fenomenal. Es lo que he hecho,

verduras con cazón. ¿Dónde están las verduras?

Aquí, integradas en el guiso.

Es como un sofrito. Claro.

Viendo el supermercado, que veo acelgas,

judías verdes, calabacín,

todo tipo de verduras, digo: Lo mismo plantean

un guiso de verduras donde luego aparece el cazón.

Pues mira, no ha sido... No ha sido así, ¿verdad?

No lo han entendido. Eran verduras con el producto.

Es un sofrito. Es un sofrito. Falta la verdura.

Te queda poco tiempo. Te dejamos.

Suerte y remátalo bien. Gracias, chef.

Venga. Marina, venga. Muy bien.

Es que Marina tiene verduras ahí. Tiene verduras en el fumet.

-Marina, puedes volcar la olla. -Quiero sacar el jugo máximo.

Pero echa las zanahorias, que las tiene ahí. A ver, a ver.

Por favor. -Tenía que haber puesto

más verduras. -Tienes ahí.

-En el otro cazo. -¿Qué?

Vamos a ver ahí arriba. ¿Quién quiere ser

el próximo eliminado? No se dan instrucciones.

Al próximo que escuche, cruza esa puerta.

Solo animar. ¿Entendido?

Aspirantes, estáis entrando en los últimos diez minutos.

Quiero veros correr. (AMBOS) ¡Sí, chef!

(KETTY) Así no, tía. Eso no.

(TONI) Puede estar bien. (MARTA) Está rico entero.

Marina, tenía el trozo de cazón con el hueso,

el trozo que se queda pegado al hueso con la sangre coagulada,

y lo ha echado todo. ¡Jolín! Eso te da aromas extraños.

Limpia el hueso. Cortando con el cuchillo dentro de la olla.

Eso no. Eso se corta en una tabla y luego lo echas.

Eso es de falta de sensibilidad a la hora de cocinar.

Jorge, ¿cómo vas, corazón?

Vamos a ver, amigo Jorge. ¿Qué tal?

Aquí vamos, con el guiso encaminado.

Pero hemos pedido un guiso de verduras

donde intervenga esta entraña.

Me está pareciendo lo contrario.

Veo un guiso de entraña y no veo muchas verduras.

Yo no sé. He intentado hacer el guiso

como lo suelo hacer en casa. Tiene un problema Jorge.

Tú le dices los defectos y no te escucha.

¡Uf! Piensa un poco, amigo mío.

Dale ahí. Vámonos.

(JORGE) Me he descolocado.

Pensaba hacer un guiso y al decirme Jordi

que no he entendido la prueba, se me han puesto aquí.

No puedo hacer otra cosa. (MARTA) ¡Venga!

Bonito plato, Marina. -Sí.

A ver si se hace bien el pescadito,

porque el taco es durito.

No ha puesto verduras ninguno. Ninguno.

El único que ha puesto más, ha sido Jorge.

Vamos a ver. No han entendido la prueba

porque tenían que integrar la carne y el pescado.

Están haciendo guisos populares donde hay verduras

y como tal, los vamos a tratar y tienen buena pinta los dos.

(MARTA) Huele fenomenal. -Huele muy rico.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

(JALEAN) ¡Ánimo, chicos!

¡Mucho ánimo! -¡Venga!

¡Vamos, arriba, arriba!

(MARTA) Tiene muy buena pinta, chicos.

(JON) Muy bien. Muy rico.

¡Vamos! ¡Que lo tenéis ahí rematado todo!

(MARTA) ¡Venga, va, chicos!

Qué bueno. (JON) Muy rico.

Como para una boda ha puesto Marina.

Buen color, Jorgito.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno. ¡Tiempo!

Manos arriba.

¡Muy bien, chicos! -¡Muy bien!

(Aplausos)

(MARINA) Ya está. Ya me he quitado

el mal rollo. Estoy satisfecha.

Parece ser que no he pillado, para variar, el tema que era,

pero me he dado cuenta que mi compañero tampoco.

En ese sentido, estamos empatadísimos.

Aspirantes, el tiempo de cocina ha terminado.

Empezamos con la cata.

Marina, tú vas a ser la primera. Por favor, acércanos tu guiso.

A ver qué le dicen. Marina, ¿cómo se llama tu plato'

Guisito bonito de cazón.

Guisito bonito de cazón. Lo he hecho con mucho cariño.

O sea, que estás satisfecha

con tu guisito bonito de cazón. Sí.

Lo que hay ahí, pienso que está rico.

Bueno, probando, es como lo vamos a ver.

Marina, hay un problema de concepto que hasta, quizás, lo obvie,

porque hay cosas buenas en tu plato.

Guiso de verduras con cazón.

Aquí las verduras no son las protagonistas.

No. Es un guiso. Es un guiso que está rico,

de patatas con cazón. Has hecho un gran sofrito

con unas patatas justo cocidas, quizás, un exceso de pimienta

que no es desagradable.

Tiene buena pinta como guiso.

Hay otro problema que me preocupa.

Veía el pedazo de pescado que tenías con su hueso

y ese trozo negro que es sangre coagulada,

que se debe limpiar y quitar, lo echaste entero.

Lo que te puede producir, es que dé sabor extraño al guiso.

Y cuando lo tenías ahí, coges las cucharas

y rompes dentro de la olla.

En la olla no se corta. Se corta en una tabla.

Fatal. Eso es inseguridad.

Se nota a la hora de cocinar.

Como guiso de patatas justas hechas,

porque están duritas, con cazón, está rico.

Te lo compro. Gracias, chef.

Y tendré en cuenta los fallos.

Está bueno. Me parece que está correcto.

Un sabor bueno, un toque picante. Está muy bueno. Me gusta.

Yo he cogido una patata... -¡Cachis!

Estaba un poquito dura. Le ha faltado un puntito.

Pero de sabor y todo, está bastante bien.

Está rico. -Muchas gracias.

Es que estabas cocinando las patatas con poco caldo,

con el justito. Echa caldo sin miedo.

Es ese miedo de... Quizás, porque vienes

desde el principio ya un poco trastabillada, cayéndote.

Y cuando tienes que llegar a tu mejor plato,

no das el 100% porque te da ese miedo de decir:

¡Jolín! ¿Estaré metiendo la pata? Inseguridad.

Cómo me conoces, Pepe. Son seis semanas a tu lado, mujer.

Y me he fijado tanto en ti...

(Exclamaciones) Ya lo veo.

¡Oh! (RÍE)

Qué irónica es la vida, ¿verdad, Marina?

¿Te imaginas que te vas con tu mejor plato?

Pues no. Me lo imagino y estoy muy orgullosa.

Prefiero irme haciendo un plato bueno, que no una cagadita.

Bueno. También es verdad.

Me alegro mucho por ella. Sea lo que sea,

le han dicho que está rico. Por fin.

Bueno, como es posible que sea la última vez

que te haga una evaluación de un plato,

y hace poco me recriminabas que nunca te decía nada bueno,

porque nunca te había visto hacer nada bueno, está bien.

Es de los platos ricos que has hecho en "MasterChef".

El gran problema es que hemos pedido

un guiso de verduras y hortalizas.

Es que son verduras. Si el mismo nombre lo dice:

guiso de verduras con equis.

Delante de cocinas. Muchas gracias. Gracias.

Marina está haciendo una progresión muy buena.

Yo hace días que lo digo.

Ahora es cuando Jorge nos dice "guiso bonito de entraña".

No. Mi plato se llama guiso del padre.

Tiene este nombre porque cuando estudiaba en la universidad,

mis compañeros siempre comían comida de microondas

y yo hacía guisos en casa y venían todos.

Invitaba a ocho o diez y les intentaba enseñar

para que lo hicieran. Decían que era el papi

porque hacía comida de casa. Por eso le puse ese nombre.

¿Contento con el resultado? Estaba contento.

Estaba muy concentrado y tenía todo claro.

Estaba muy seguro haciendo este plato.

Pero al decirme lo de las verduras, ya he dudado un poco.

No entiendo que ninguno de los dos

hayáis hecho un plato de verduras

donde las alcachofas, la col, la calabaza sean el eje

y ese pescado o carne sean un producto que se añade o integra

y que está ahí con equilibrio.

Vamos a probar, amigos. Vamos.

Vamos allá.

Bueno...

Podría decir, casi copiado, lo que he dicho a Marina;

con sutiles diferencias.

Aquí hay mucho trabajo, está muy bien realizado

y has logrado potencia de sabor; un guiso intenso.

Alguna verdura más que hay por ahí: patata, zanahoria...

Bien, buen trabajo, está rico pero, te repito:

se escapa de lo que hemos pedido.

Es muy rico, me gusta, aquí la patata está un poquito...

Está cocida. Está cocida.

Y el punto es muy rico, sí.

Un guiso de siempre, joder. Bien hecho.

Un guiso de padre, como dice él. Sí.

Muy igualado, veremos qué hacemos.

Está complicado.

Muchas gracias. Delante de cocinas. Vale. Gracias.

Carlos, no hay más que verlo; es lo más grande.

Con las caras de los jueces durante una cata

que aparezca Carlos con esa sonrisa se agradece.

Ahora la cata ha terminado y llega el momento de deliberar,

pero antes vamos a despedir a nuestro invitado.

Ole. Muchas gracias por venir.

Qué mono, ¿a que es monísimo?

Esperamos que eches muchas raíces. Ahí, ahí. Claro, di que sí.

Gracias, Carlos. Suerte y para adelante.

-Eres un grande. -Gracias.

Adiós, Carlos. Adiós.

Mola mogollón tener un fan, tío.

Bueno... un fan... -Sí, sí, un fan, claro que sí.

-"Yo estoy aquí porque te vi" Estás muy loco, pero mola mogollón.

Pepe, Jordi, vamos a deliberar. Venga.

Es que están ahí, ahí. Sí, igualados.

(MARTA) Cualquiera que se vaya...

Lo bueno, es que se van con un buen plato.

¿Vamos?

Marina, Jorge, ninguno de los dos habéis entendido la prueba.

Os hemos dicho que el reto consistía en un guiso de verduras;

uno con cazón y otro con entraña,

y habéis hecho dos guisos tradicionales con pescado y carne.

Ricos los dos, sí, pero no se pedía eso.

Marina, te hemos visto perdida en el primer reto de la noche

y en estas batallas previas al Duelo.

Nos gustaría haber visto ese corcho que dices que eres

y que se viene arriba en situaciones difíciles.

A un paso de la eliminación nos hubiera gustado

verte correr, por lo menos, porque en las batallas

has llegado tarde a todas. Es verdad.

Jorge, no escuchas cuando te hablo:

cuando te he dicho que tu guiso tenía poca verdura

para lo que habíamos pedido te has bloqueado y has hecho amago

de añadir más verdura cuando no había tiempo

para que esa verdura se cocinase como es debido.

Tienes que aprender a escuchar y a controlar esos nervios.

El Duelo ha estado muy igualado pero tenemos que quedarnos con uno

y lo vamos a hacer con el que más nos ha gustado;

por tanto, el aspirante que no continúa en las cocinas

de "MasterChef" es...

Marina.

Enhorabuena. -Gracias. Te quiero mucho.

-Se acabó la aventura del Poseidón, la corcho hundida como el Titanic.

Fíjate tú, por muy poquito, porque estaban muy parecidos.

Sí que es verdad que su patata estaba mejor

y tenía una buena zanahoria. Entonces, se merece quedarse él.

Jorge, puedes subir a la galería. Gracias.

(MARTA) Muy bien, Jorgito.

Marina, hasta aquí has llegado en "MasterChef";

sé que tu sueño era llegar a la final pero no ha podido ser.

Ha sido un gusto conocerte y tenerte en estas cocinas.

Para mí, también, de verdad.

Me da pena no haber podido transmitir todo mi amor

a través de los platos pero... lo haré de otra forma.

Nos quedamos con este plato final para llevarnos un buen recuerdo.

Estoy encantada. Gracias.

Me voy feliz. Entiendo que estás en una competición,

que tienes que luchar por tu puesto

y los jueces te dan zascas pero, también, te abrazan.

He sentido el cariño, de verdad, de loe tres.

¿Qué te pasa, Jorge? Me da mucha pena.

Mira el lado positivo, te quedas una semana más.

Disfrútalo.

Estoy contento, aunque ahora no se note.

Me hace mucha ilusión quedarme, seguir avanzando,

seguir aprendiendo y que se note una evolución.

Marina, ¿qué te llevas de "MasterChef"?

Jolín, me llevo un montón de cosas: me llevo muchas alegrías,

me llevo, también, penitas o penazas,

y me llevo una experiencia inolvidable.

También, me llevo a pedazos de corazones de ahí arriba.

-Me da pena de verdad, ¿eh?

Me ha mostrado un apoyo incondicional,

que creo que nunca antes nadie me había dado;

me ha cuidado como mi madre, fuera la trataré como otra madre.

-No llores, Martita.

Te animamos a que sigas cocinando y que ese sueño del restaurante

se haga realidad. Seguro que sí.

Frente al de tu marido, ¿eh? Vamos, eso... segurísimo.

"MasterChef" me ha ayudado mucho, soy una persona mucho más fuerte,

con lo cual, lo del restaurante tira para adelante, sí o sí.

Mirando hacia arriba, ¿quién crees que va a ganar "MasterChef VI"?

Pues yo tengo casi claro que va a ganar Marta.

(MARTA) No sé por qué dices eso,

no lo comprendo, todavía, pero muchas gracias.

-Yo apuesto por las mujeres casi siempre que puedo

y te puedo decir que me gustaría y creo que estarán en la final:

Marta, Ketty y Sofía.

Vaya. (KETTY) Gracias.

Bueno, te vas con esa experiencia maravillosa que has vivido

y, además, te llevas regalos. Ay, es verdad, no me acordaba.

Nuestro patrocinar el supermercado de El Corte Inglés

te regala una tarjeta de mil euros para tus compras en alimentación.

Me encanta. Voy a comprar mucha verdurita.

Sí, muchas verduras puedes comprar.

Además, nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch

te regala una placa flex inducción con el accesorio teppanyaki

como las que has usado en el programa.

Fenomenal. Gracias. Y, aún, hay más.

Te llevas una suscripción durante seis meses

en la Escuela Online de "MasterChef" que dirige Jordi.

Además, el nuevo juego oficial de "MasterChef"

para que juegues en casa.

Genial. Muchas gracias.

Así que no te vas con las manos vacías; te doy esta tarjeta.

Gástalo con mucho cariño. Muchas gracias.

Un placer conocerte. Igualmente. Muchas gracias.

(Aplausos) Gracias.

Mucha suerte. -Marina, te queremos mucho.

(FABIO) Por todo lo alto.

(MARTA) Lo has hecho fenomenal, te quiero mucho.

-Hasta luego. -Te echaré mucho de menos.

-Guapa. -Mucho, mucho, mucho.

-Tengo tantas cosas en la cabeza; tantas cosas vividas,

tantas cosas por procesar, esto es único e inolvidable.

(TODOS) ¡Bien!

-Ahora a tope, a tope a luchar y, sobre todo,

a seguir practicando con ilusión.

Esto no se acaba aquí, no ha hecho más que empezar.

Marina se ha ido pero, todavía, quedan nueve aspirantes

que deberán luchar para llegar a la final,

porque la competencia es cada vez mayor.

Nos vemos en una semana, mientras tanto, como decía Eva:

"Ya saben, pónganle sabor a la vida".

...a la vida.

Aspirantes, bienvenidos a Wanda Metropolitano.

Vamos, venga. -Venga, equipo.

Al menos, un miembro de cada equipo estará sentado en el banquillo.

Me aburro... ¡Sandro Silva!

Pero ¿qué estás haciendo con la lubina?

Si lo hace con motosierra, lo hace mejor.

¡Andrea Tumbarello! Habrá que cocina la masa antes.

-Hay 24 por cada una. -No está bien contada, falta pasta.

-¿Cómo que "falta pasta"? Juraría que he contado más, no sé.

Hay una cesta con dieciocho ingredientes

y tienes que robar doce a uno de tus compañeros.

Me está pareciendo mal.

-La madre que lo parió, déjame algo.

-Pichón, champiñones, patatas. Fuera patatas, sobran.

El aspirante a "MasterChef Junior V":

¡Juan Antonio Martínez!

Qué fuerte. ¡Amaia y Alfred!

(CANTA) #Todo mi amor eres tú...#.

-Ay, Dios, que no me sale. Otra vez, otra vez. Perdón.

-Cuando hay algo que no se puede

comer eres el que debe decir: "Me he equivocado".

-No sí, pero... Vienes a enseñar y no tienes idea.

No, no. Toni... ¿te vas a callar?

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

  • Programa 6

MasterChef 6 - Programa 6

28 may 2018

En la sexta entrega de esta sexta edición los aspirantes tendrán que mejorar su trabajo en equipo. En la primera prueba, cocinarán una tarta de chocolate de tres pisos por relevos cruzados y en parejas. Esther, ganadora de 'MasterChef Junior 5', catará el resultado junto al jurado. En exteriores, viajarán a Salamanca para cocinar entre los muros de su Universidad. Los delantales negros se enfrentarán, de tres en tres, a dos batallas que pondrán a prueba sus técnicas de cocción. En este reto recibirán la visita de Carlos Maldonado, ganador de 'MasterChef 3'.

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