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Para todos los públicos MasterChef 5 - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Uno de vosotros abandonará "MasterChef"

al final de este primer reto.

Queda poco tiempo y hoy es un día muy importante.

Te estás complicando la vida. Qué salados.

Paloma, es terrorífico. El plato es malísimo.

Lo siento, chef. La presión del momento.

El plato es de esos que me como un domingo,

que hace mi madre. Qué rico. Y ahora, me echo la siesta.

El plato es maravilloso, Edurne. Felicidades.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef"

es Paloma.

Estáis a punto de enfrentaros a un reto muy diferente

al que estáis acostumbrados. La Fashion Week de Madrid.

Chicos, no me falléis. Espabilad. Esto es un desastre.

¡Madre mía! Nos estáis obligando a ponernos

la chaquetilla.

¡Centraos en vuestro puñetero postre!

Si no, no va a salir nada.

Necesito ayuda. Esto es muy sencillo.

Ya puedes correr.

Me estoy volviendo loca. Vale. -Venga.

Puede ser que sea panna cotta

o puede ser una creación del cocinero.

En esta prueba, tenéis que seducir a unos invitados de paladar fino,

que os van a estar viendo cocinar desde la bodega.

¿Por qué hacen esto? -Manos arriba. No pueden tocar.

¿Qué te dice esta cara?

La palabra que me sale es "vaya mierda".

Te estás cachondeando de mí. No te lo tomes a mal.

Prefiero eso, a que te calles. Queremos evolución

y en vez de ir adelante, vas para atrás.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef"

es José Luis.

(Aplausos)

(Sintonía)

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Una noche más, los aspirantes se enfrentan a tres nuevos retos,

mientras se recuperan de la emoción de haber dicho adiós

a dos compañeros en un solo programa.

La cocina es sacrificio, esfuerzo y entrega.

Y los aspirantes ya se han dado cuenta.

Sin embargo, su pasión por los fogones

les empuja cada día a superarse.

Silene, Nathan, bienvenidos.

Gracias, Eva. En esta prueba, vais a entrando

a cuentagotas. Sois los primeros.

Como veis, ya está todo preparado para el primer reto.

Ojalá esta sea una prueba en la cual tenga que eliminarla

o llevarla directa a la eliminación.

La puse en el punto de mira

y no me relajaré hasta tenerla fuera.

Silene, ¿tú por qué crees que habéis entrado los dos solos?

Imagino que es para que vayamos avanzando

alguna cosa que tienen que rematar ellos, por ejemplo.

Empezar un plato. No sé.

Jueces, ¿va por ahí la cosa? Puede ser. Puede ser.

Puede ser, no. Buenas noches, aspirantes.

Estamos ya en el ecuador del programa.

Y no es tiempo de dormirse en los laureles.

Es el momento de sacar vuestro lado más competitivo

y jugar bien vuestras cartas.

Como estáis viendo, tenéis una caja cada uno.

A la de tres, quiero que la levantéis.

Uno, dos y tres.

¡Guau!

(NATHAN) Hay un montón de cosas.

¡Dios santo!

Debajo de cada caja misteriosa hay doce ingredientes.

Canetón, lenguado, patatas ratte, cebollitas francesas,

arroz arborio, un bouquet garni, mantequilla,

pasta fresca, brócoli, alcachofas, naranjas

y pipas de girasol.

Nathan, ¿qué te parecen estos 12 ingredientes?

Estoy intentando que vayan todos juntos de la manita,

porque no es, para nada, fácil.

Pues no vais a cocinar con todos esos ingredientes.

Debéis quitarles seis ingredientes al otro.

Los otros seis ingredientes que dejéis,

serán los que pueda utilizar para cocinar.

Además, por supuesto, tenéis los básicos

en vuestros puestos de cocina. Sí, chef.

En vuestros puestos, tenéis unas cestas

en las que dejaréis los ingredientes

que no queréis que utilice el compañero.

Pensad bien si queréis ponerle las cosas fáciles o difíciles.

En definitiva, pensad en quién tenéis al lado

como vuestro rival.

Yo, si tengo que enfrentarme a mis rivales,

la única arma que pretendo utilizar,

es guisar mejor. No voy a usar un arma

de fastidiar al aspirante o al compañero.

Nathan, vamos a empezar por ti.

Para que no te sientas coartado por Silene,

ella se va a dar la vuelta y no va a ver lo que le quites.

Lo descubrirá cuando comience el tiempo de cocinado.

Nathan, ya puedes ir a por los ingredientes.

Le quita las dos verduras más importantes.

Quería darle el pescado, porque sé que ella,

todo lo que es marisco o pescado,

eso de abrirlo, cortarlo y tal... Por ahí he ido yo.

Esa era mi intención, hacerle más dificultosa la elaboración.

Silene, llega la hora de la revancha.

Por favor, Nathan, date la vuelta.

Perdona, eh. No lo tomes a personal.

No tengo una naturaleza de mala persona,

de hacerlo como de dañar, porque si no,

no voy a quedarme tranquila.

Mi padre me dio unos valores muy concretos.

Listo. Nathan, Silene,

ya habéis terminado. No ha sido tan duro, ¿no?

De momento. Desde la bodega, vais a ver

lo que hacen el resto de compañeros.

Y ahora, comprobaréis si habéis sido buenos o malos.

Vale. Gracias.

Lo siento mucho, porque no sabía qué era peor

o mejor para ti. -Da igual.

Esto es un juego divertido.

Esto me gusta.

Mira, mira, mira. -¡Hala!

Cómo mola verlo desde aquí. (SILENE) Qué alucinante.

Miri, tienes cara de "Miri's pánico".

Sí. Total.

¿Por qué? Es que no lo sé.

No sé si tenemos que competir entre nosotros.

O es la final ya. ¿Te gustaría compartir

esa final con Miri? Claro.

Qué mentiroso. Qué mentiroso.

De los dos, Miri es la que tiene

los pajaritos en la cabeza. Jorge, pues,

echa a volar los pajaritos de vez en cuando.

¿Por qué crees que has entrado con Miri?

Desde el principio, en los castings,

tuvimos aquella final que fue muy intensa

esa parte para mí, creo que, también, para ella.

Siempre está el juego de que tenemos algo.

Bueno, yo no voy a desmentirlo ni a confirmarlo.

(NATHAN RÍE) Mira la mirada.

Qué pícara.

Cuando cuente tres, la levantáis.

Uno, dos y tres.

(NATHAN) Sí. Es lo mismo.

Debéis quitarle seis ingredientes al otro

y los seis ingredientes que le dejéis,

serán los que sí puede utilizar para cocinar.

Miri se lo va a dejar mamado.

Miri, vamos a empezar por ti.

Seis. Ya estoy. -Le está ayudando.

Yo le he hecho la cesta con todo el amor del mundo,

porque no quiero que él se vaya.

Y el resto que piense lo que quiera. Me da igual.

Venga, va. Mójate, Jorge.

Le está dejando las "Miri's verdes".

Espero que en la elección de mi cesta,

se acuerde que hay un poco de conexión entre nosotros dos.

Que algo sirva esta "conexion", tú.

Jordi, por favor, puedes ir a por la cesta.

Vaya tela. -Vaya papeleta.

Tranquilo. Luego te hago el amor.

Han ido a hacerse caricias.

Con los alimentos, les faltaba jugar así

con la alcachofa y lo típico de darle en la nariz y esas cosas.

A ver si, durante el cocinado, os queréis tanto.

Sí. (NATHAN) Creo que Miri se aprovecha

de que Jorge es muy buen chaval y que tiene mucho amor que dar.

Pero no le favorece mucho estar así, tan pegado con Miri.

Escucha, ¿cómo se ve? -Guapísimo. Sales alucinante.

Y tú, también. Unos ojazos.

Hoy no traigo tacones. -Nathan, ¿y yo, cómo salgo?

¿Salgo mona? -Un poco cara pan, pero está bien.

No. No sales cara pan. -Sí, sí.

Elena, Odkhuu, nueva caja. Nueva sorpresa.

(ODKHUU) ¡Hala! Elena, debes quitarle

seis ingredientes con los que no quieres

que cocine Odkhuu. Vale.

A Odkhuu se lo quiero poner un poquito más complicado,

porque él saca cualquier cosa. No se lo quise dejar en bandeja.

Odkhuu, es el momento de la revancha.

Ay, me ha quitado el pescado.

Cinco. Seis.

¿Ya? Le ha dejado el arroz.

Arroz, brócoli, cebolla. Fácil.

Le ha dejado fácil.

Se ve por la tele, tía. -¿Sí? Lo habéis visto. Me encanta.

Joselito. Mira qué poco expresivo.

Una, dos y tres.

(ELENA) Mira el labio.

Mira el labio. Mira la boca. (RÍEN)

Cada uno de vosotros va a tener que quitarle

seis ingredientes al compañero.

¿Pueden ser los dos productos principales?

Pueden ser los que quieras. Un poquito asqueroso eres.

(JOSÉ MARÍA) Vengo a ganar. -Mira, mira. Joselito.

Bien. El arroz, no, porque lo domina.

-Déjame algo. -Cinco, seis. Ya está. Seis, ¿no?

Tapamos. Le he dado 300 00 vueltas.

Le quito el pato y le dejo el pescado.

Los ingredientes que le deja, están bien.

Buen rollo, Laila. -Sí.

Creo que José María ha cometido el mayor error

que podía haber hecho, que ha sido preguntarle

a Samantha si me podía quitar

los ingredientes principales.

Me ha entrenado una mala luna.

Este se va a cagar. -Este se va a cagar.

¡Ostras!

¡Hala! Toma ya. -¡Ostras!

-Pues toma ya. -Mírala.

-Yo no creo que sea malo... -¡Ostras!

No sabía hasta qué punto sería capaz de llevar

a término lo que ha dicho.

Una advertencia es mejor que una amenaza.

Yo iba un poco sobre aviso.

Buen rollito. -Pipas, mantequilla,

bouquet, alcachofa, naranja, brócoli.

Cocina saludable. -Qué huevón.

Supercompetitiva. -"Buen rollito", dice.

Porque no podía quitarle ocho. Si no, se hace una infusión.

Laila, buen rollo, ¿no?

Se ha confundido. Joselito ha dicho:

"¿Yo le puedo quitar la carne y el pescado?"

Ella pensó que se lo quitó. -Ha hecho lo mismo.

Pero esto es para ir a joder. No para que gane el otro.

Ya está. Es juego. (NATHAN) No he pensado

que se podía quitar el lenguado y el pato.

Estoy destrozado. Ojalá pudiera volver atrás.

Id a la bodega, porque allí están vuestros compañeros esperando.

No digáis nada ahora. -Nada, nada.

La cara va a ser un poema. Sonreíd.

Se va a desmayar, directamente.

Qué fuerte, está entrando. ¡Oh! ¡Olé!

Edurne. ¿Han desaparecido del mapa?

Ven aquí, a la primera fila de cocinas.

Mira, mira.

¿Dónde están tus compañeros?

Como no hayan ido a coger setas al bosque.

Edurne, como estás viendo, tienes una caja misteriosa.

Antes de que la levantes,

quiero que venga una persona. Su hija.

Nathan, por favor, ven a cocinas. ¡Ah, no! Nathan.

¿Tú, por qué? -Pensaba que, igual, es mi marido.

Nathan, por favor, al lado de Edurne.

Qué mala cara tiene este.

Edurne, ahora vas a descubrir lo que ha pasado aquí.

A la de tres, quiero que levantes la caja.

(JORGE) Está asustada. Una, dos y tres.

¡Uh! ¡Madre mía, qué de cosas!

Tranquila, porque no vas a cocinar con todos los ingredientes.

Solo vas a utilizar seis productos.

Pero esos seis productos los va a decidir Nathan.

Bueno. A ver lo que me echas.

Le ha echado una mirada. -Mira, mira.

No me quites las borrajas. -Sí, sí.

(SILENE) El pescado es lo que ella sabe hacer mejor.

-El pato lo controla. -Le ha quitado el arroz.

El brócoli. -¡Dios!

¿Qué le ha dejado? El bouquet, el pato, la mantequilla

y las pipas de girasol.

Nathan, buen trabajo. Buen trabajo. Quiere decir

que la materia prima me la ha quitado.

¿Me has quitado el pollo y el pescado?

Cuando he tenido la oportunidad de hacerlo a Edurne,

no voy a ser malo y lo he dejado un poco.

Pero con Silene, me hubiera pasado.

En ese momento, eran tan malos mis pensamientos,

que me confundí y no lo hice lo malo que quería.

Cada uno, a su puesto de cocina.

Qué serios están.

Hay otra caja ahí. -Sí. Samantha se pone a cocinar.

Muy bien, aspirantes. Pues ha llegado el momento

de descubrir con qué ingredientes

vais a cocinar en este reto. Silene, ¿te fías

de lo que te habrá dejado Nathan? No.

¿Qué crees que te ha quitado?

Creo que me ha quitado el pescado y el pollo, o sea, el pato.

Nathan, ya ves lo que piensa de ti.

Me ha cogido frío. Quizás, es buena idea lo que ha dicho.

Ojalá hubiera pensado antes,

porque era mi oportunidad. Ya encontraré otra.

Bueno, luego, has tenido otra oportunidad con Edurne.

Ya. Además, contaba con la ventaja

de que he visto lo que han hecho todos los compañeros.

He afinado un poco más. -¡Qué hostia te voy a dar en casa!

(Risas)

Te voy a poner las orejas como el tomate.

Fíjate lo que te digo. Te las voy a hacer pasar canutas,

lo que te quede de programa.

Aspirantes, ha llegado el momento de descubrir

con lo que vais a cocinar en este reto.

Una, dos y tres.

¿Qué tal, José María? ¿Bien?

Nada. Que se lo he dejado yo el camino abierto.

Le has dado la idea. Pero da igual, Laila,

que voy a acabar contigo. -Inténtalo.

Elena, ¿contenta con tus ingredientes?

Sí. Creía que me había puesto el pato,

pero me ha dejado el lenguado y lo prefería.

Yo, contento con el pato y brócoli y patata y arroz. Y todo.

Yo nunca quejo. Es lo que hace un juego. Es "MasterChef".

Edurne, al final, Nathan no fue tan malo.

No. Se ha portado bien el hombre.

Te has portado bien. La verdad es que es el mejor.

Las cosas como son.

Yo, cuando entré en la casa, dije: "¡Huy! Aquí nos viene

el pijo de Barcelona".

Pero, oye, me ha sorprendido en muchas cosas.

Buena persona. -Gracias, Edurne.

A mí me haces un desplante y de la hostia que te doy,

te meto en esa pared. Fíjate lo que te digo.

Silene, ¿y Nathan cómo se ha portado contigo? ¿Contenta?

Hemos estado bien sintonizados.

Tenemos cuatro ingredientes iguales.

¡Dios santo! Jorge, ¿tú estás contento

con los ingredientes que te ha dejado Miri?

No muy contento. ¿Por qué?

Echo de menos alguna pasta o arroz. Pero no hubo maldad en ello.

Estoy seguro. Me gusta pensar eso.

Miri, ¿tú has ido con buena intención?

No lo he hecho con mala intención para nada, rey.

-Pato, naranja. -Te he dejado la naranjita, hijo.

¿Cómo lo has llamado?

Rey. ¿Rey?

No. Pensábamos que era tu príncipe.

Jorge es un tío que tiene sus ideas.

Un día dice A. Otro día, dice B.

Un día le gusta una, otro día, le gustan 100.

Bueno, yo tampoco estoy tan contenta.

-¿Ah, no? ¿Qué ha pasado? -No.

Si no estáis contentos ustedes, ¿cómo estoy yo?

Pareja, cuando acabéis de discutir, seguimos.

Si no os molesta, eh. En este reto de la noche,

nos va a acompañar uno de los chefs más influyentes del mundo.

Desde su restaurante en Girona,

El Celler de Can Roca... ¡No!

Con tres Estrellas Michelín, Joan Roca.

(Aplausos)

Qué fuerte, tío.

Qué pasada. Qué pasada tenerlo tan cerca.

Madre mía. No tengo palabras.

Joan, bienvenido, una vez más, a estas cocinas.

El Celler de Can Roca cumple,

el próximo mes de agosto, 31 años.

¿Cuál es el secreto de esa longevidad?

Pues seguir disfrutando de lo que hacemos.

Somos tres hermanos locos por la gastronomía.

Lo pasamos bien y seguimos

con la misma ilusión. La clave está en eso,

en seguir disfrutando de lo que hacemos.

Joan, ¿se puede hacer un plato de tres Estrellas Michelín

con solo seis ingredientes? Sí.

¿Sí? Qué fuerte.

Ya que lo dices tan convencido, te propongo un reto.

¿Te atreves a cocinar tú también

con seis ingredientes, como nuestros aspirantes?

Sí. Claro. Un hombre valiente.

Lo has dicho sin conocer los ingredientes

con los que vas a cocinar.

Vienes echado para adelante, intrépido.

¿No te da miedo? Con vosotros...

Mira. Tienes un puesto de cocina para ti.

Estaremos encantados de que nos acompañes

y que cocines. Por aquí.

(Aplausos) Qué honor.

Cocinar con Joan Roca al lado, es una presión brutal.

A la vez de un honor, porque, ¡jolín!

Estar cocinando con un señor

con tres Estrellas Michelín, muérete.

Joan, tengo muchas ganas de decir esto, eh.

Haznos el honor de levantar tu caja misteriosa.

A la de tres. Uno, dos y tres.

¿Qué te parecen los ingredientes? Magníficos.

No le cojas mucho cariño a todos, porque te vamos a quitar seis.

Adelante.

Déjaselo como el mío, así le copio.

Claro.

Voy a ser un poquito malo. Venga, venga.

(NATHAN) Te lo digo. Yo no me atrevo.

Lo que he aprendido de Laila.

Me quitas el pato y el pescado. (EDURNE) Madre mía. Qué dañino.

Bueno, pues ya van tres. Cuatro.

Venga. Cinco. Ya, quítale todo, chico.

Déjale la madera.

¿Y lo sigues viendo igual de bien?

Lo veo. Lo veo. Oye, y si quieres quitar más,

quita más, eh. Si me dejas con tres.

Con tres, te hago algo.

Venga. ¡Ostras!

Mantequilla, fuera. Hala, bouquet, venga.

(EDURNE) ¿También? ¡Madre mía!

Te voy a quitar las cebollas. Para chulo, yo.

Naranjas. Naranjas, alcachofas

y pipas de girasol. Venga.

Y vosotros quejándoos y, encima, tenéis seis.

Esto, no hay derecho. Bueno, suerte.

A mí, los tres ingredientes de Joan Roca,

pues, quizás, me hubieran venido mejor

que los seis ingredientes que tenía.

Aspirantes, a ver si se os pega algo del maestro.

Tenéis 60 minutos para hacer un plato espectacular,

creativo y sorprendente. ¡Uf!

No tenéis que entrar al supermercado,

así que el tiempo para cocinar comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

Oye, Joan no sé si es valiente o es un inconsciente.

Es un maestro. A Joan no le pega nada

ser vacilón. Creo que les quiere dar una lección muy buena

a los aspirantes. ¿Y cuál es? Creo yo.

Pues demostrar que cualquier producto,

bien tratado, puede ser un producto protagonista.

Y José María quejándose porque no tiene

ni pato ni lenguado. Pero tiene alcachofas.

La alcachofa es un producto maravilloso.

Ay, si las cogiese Maribel, la de la primera temporada.

Es más sencillo hacer un buen plato con alcachofas,

que con un pato canetón, que nunca has trabajando.

Tengo ganas de probar un buen pato.

El canetón es muy agradecido. No es complicado.

Las pieles de los pescados siempre las descardamos

y la piel del lenguado es maravillosa. No hay que quitarla.

Escaldan la puntita para quitarla.

Es verdad. En muchos sitios, se quita.

De toda la vida. Porque no se había probado.

Y luego, hay una cosa que no soporto,

que es cuando van a hacer un fondo y coger una ollita así.

Cógete una olla grande, que dore bien, que puedas meter

todo lo que necesites. Nada. Una olla pequeña.

¿Cómo lo llevas?

Los ingredientes que me ha dado Jorge,

me los ha dado con todo el amor del mundo,

pero somos diferentes en la forma de pensar,

porque yo he querido ayudarle poniéndole una naranjita

con el lenguado para que diera un toque cítrico y más fresco.

Y él, quizás, me ha querido ayudar dándole el lenguado,

pero es que a mí no me gusta.

No me acaba de conocer. Clarísimamente.

Para que Jorge me conozca mejor,

necesitamos pasar más tiempo juntos.

Jorge es Jorge.

Lo tienes al lado, monísimo de la muerte,

haciendo sus cositas,

y, bueno, me alborota como alborota a cualquiera.

Bueno, a casi todas. Cualquier chica de Epaña

cocina al lado de Jorge y se alborota un poco.

Estoy concentrando, sacando los lomos del lenguado.

Con Miri tengo una conexión buenísima.

Simplemente, son doce y hay que coger seis.

Nunca nadie va a hacer algo

como si lo hiciéramos nosotros mismos.

La naranja me pegaba más con el pato.

Pero como he dicho y lo creo de verdad,

lo ha hecho con la buena intención del mundo, así que estoy contento.

En "MasterChef", pensamos en todos.

Hemos creado un menú para todo tipo de intolerancias,

saludable y lleno de sabor.

Ya sabes. Entra en la aplicación gratuita de "MasterChef"

y descubre las recetas.

¿Cómo va la cosa?

Joan, ¿cómo va la cosa? Nada. Está a lo suyo.

Con una alcachofa, ensimismado.

Pues voy a hacer un lenguado de la manera más noble,

creo, que se puede tratar este pescado,

que es a la plancha y, luego, acabado al horno.

Y una guarnición de verduritas con patatas.

La pasta, he decidido que no la voy a tocar.

Ha sido más bueno José María conmigo

de lo que yo me imaginaba.

Creo que si no hubiera dicho nada, no hubiera hecho lo mismo.

Además, me ha dado la idea. Entonces, me he venido arriba.

Ha sido un poco "heavy" lo que le he hecho.

Pero son ingredientes que si tienes

un poco de imaginación, algo sabroso se puede sacar.

Que tampoco tengo mucho remordimiento.

Estoy dejando solamente los corazones de las alcachofas.

Voy a hacer un puré con brócoli, con el cual,

yo pueda rellenar las alcachofas.

Quizás, un poco de naranja.

Ya iré viendo sobre la marcha.

Pero, más o menos, la idea la tengo ahí.

Yo no le hubiera quitado los dos productos principales.

No lo he hecho. No voy a tener rencor.

La cuestión es que tengo que superarme ante una adversidad.

Pero viendo al maestro que se ha quedado con dos,

ahora, apaga y vámonos. ¿Qué hago yo?

Bueno, voy a hacer un plato de alcachofas.

De hecho, vamos a recordar que la alcachofa es una flor

y, en su interior, tiene

unos pétalos nacarados muy sabrosos,

que, a veces, no les prestamos atención.

Así que lo que voy a hacer, es sacarlos,

configurando, finalmente, una flor de alcachofa.

Es necesario, un poco, agudizar el ingenio.

Buscar ahí, en el archivo de la memoria,

qué cosas hemos visto que combinaban.

Y cuantos más recursos, más vivencias,

más cocina tengamos, más se va a notar,

finalmente, el resultado

de poder sacar algo de pocos productos.

Les veo muy animados y muy... ¿no?

Con recursos.

Nuestros aspirantes se esfuerzan por aprender en cada reto.

Pero no solo lo hacen en estas cocinas.

Durante la competición, amplían su formación

con las clases impartidas por los mejores profesionales

del Basque Culinary Center.

Gracias a ellos, completan sus conocimientos

en técnicas de vanguardia.

Una formación básica para convertirse

en auténticos cocineros.

Yo no estoy nada nerviosa. Hombre, se le hubieran dado

lo mismo que yo, le habría estado copiando.

Ya veo que está haciendo unas flores de alcachofa.

A mí me habrían salido, en vez de flores, perejiles.

Cuando lo he visto, se me ha puesto

la carne de gallina. Madre mía.

Lo que nos faltaba ya, que nos traigan a gente así,

de tanta categoría. Él está en lo suyo. Ya lo ves.

Ni "churrea" ni "murrea". Y eso que son dos alcachofas.

A ver si se nos pega algo. Te hablan y se te lía todo.

Me dan conversación y no puede ser.

Ya se te va el santo al cielo.

Atención, aspirantes. Habéis consumido ya 30 minutos.

Tenéis otros 30 por delante. ¡Oído, Eva!

Compartir los fogones con Joan Roca,

es un privilegio que creo que, bueno,

pocas veces lo vamos a disfrutar.

Yo hoy estoy disfrutando más que nunca.

Le he puesto el pato, que sé que se le da bien.

Yo apuesto fuerte por el señor que está a mi lado.

Nathan, hoy estarás nervioso, eh. Sí.

Tengo a un genio delante. Un maestro bueno.

Si hubiera podido optar a no cocinar,

pero, directo, eliminación, lo hubiera hecho.

Para observarlo. Eso no se hace todos los días.

Lo de la eliminación lo podemos arreglar.

No te preocupes. Disfrútalo.

¿Qué preparas? He cogido una naranja.

Le he sacado el máximo jugo.

Con cada parte que tiene la naranja,

he cocinado el pescado. He cogido la patata

y he hecho varias chips.

¿No estarás copiando al maestro? Para nada.

Estamos haciendo lo mismo. Deben ser los genes.

Para copiar, hay que saber, eh. No se me pasaría por la cabeza.

Pido perdón

si el chef Joan se ha pensado que le estaba copiando.

Sí que ha habido esa conexión entre genios.

Hoy voy a trabajar más fino.

Voy a hacer láminas de patata muy transparentes. Así, bonito.

Bueno, maestro. ¿Qué tal?

¿Qué es eso, por Dios? Una flor de alcachofa.

¡La mar salada! Las alcachofas son flores, ¿no?

Pues eso es lo que está dentro.

Mira que hemos hecho cosas con alcachofas,

que ya empezó Maribel la primera temporada.

Jamás habíamos visto tanta precisión.

Estará haciendo damasquino en Toledo, como un orfebre.

Pero eso es de relojería pero pura y dura.

Son pétalos con puré de alcachofa,

montados sobre el tallo de la alcachofa.

Y hemos puesto... Crema de alcachofa.

Sí. Es un puré que hemos hecho. Se van pegando aquí.

¡La mar salada!

Y vamos recomponiendo la flor.

Y ahí vamos encima, pues, otra capa de puré. Ya está.

Pepe está poniendo cara de entender algo. No entiende.

¿Y lo de las pipas? Las he frito un poco.

Con el mismo aceite de freír y un poco de agua,

he montado un puré de pipas que tiene ese sabor

a fruto seco tostado. Una especie de praliné.

¿Y la naranja? La he reducido.

Ahora, la emulsiono con aceite de oliva.

Y vamos a tener un aliño. He usado parte del zumo de naranja

para evitar la oxidación. Parte de la alcachofa,

la he cortado en juliana. La tenemos cruda.

Y ya, con eso, monto. Tampoco te hemos dejado

muchos más ingredientes. Demasiado lo que has sacado.

Has exprimido ahí la sesera.

Oye, no has utilizado, en este caso, el Roner famoso,

que nos ha venido tan bien a todos los cocineros del mundo.

Haberlo utilizado. ¿De dónde viene Roner?

Viene de Roca y Caner. Caner es Narcís Caner,

un compañero de la Escuela de Hostelería de Girona.

Lo desarrollasteis. Se nos ocurrió sacar de contexto

este aparato que se usaba en laboratorios

y llevarlo a las cocinas.

En la cocina, no había llegado nunca.

Para cocinar con precisión a baja temperatura.

Y hace muy poco, hemos desarrollado Rocook,

que es más doméstico, sin necesidad de bolsas de vacío.

Maravilloso. Qué cabeza.

Yo nada más que la tengo para llevar la boina.

Y la gente como tú, pensando y pensando.

Qué ejemplo, de verdad. Oye, precioso.

Voy a acabar. Luego lo probaremos. Gracias, Joan.

Atención, aspirantes. Acabáis de entrar

en los últimos 15 minutos.

El Roner es un gran invento. A mí me encanta.

Encuentro que queda superjugosito todo, súper...

¡Hum! ¡Hum! Bueno.

¿Cómo vas, Edurne? Aquí lo llevamos, chico.

¿Cómo está Lucas? Yo creo que lo voy a meter.

El pato Lucas. El patito. Estoy haciendo

una reducción de las carcasas.

Le echo un poco de naranja confitada.

Pato a la naranja. Eso funciona bien, ¿no?

No lo he hecho nunca. Es un clásico.

Pato a la naranja. Al final, Nathan ha sido bueno.

Te ha dado ingredientes para hacer un plato.

Bueno, no. Buenísimo. Muy buena persona.

Lo juzgué mal. Pensaba que me iba a quitar todo.

Ojo, la pechuga, poco hecha.

Pero el muslo, como no lo guises no hay quien se lo coma.

Está duro. Ni lo pongo ni lo guiso.

A mí me lo metías al horno y me lo dabas y me lo comía.

Tienes tiempo, eh. Mételo dentro.

Cuidado con esa reducción,

no nos quedemos sin ella. Ya la voy a quitar.

Venga, suerte. Gracias, gracias.

Esto lo voy a tener un poco más, entonces. Luego, se prueba.

Bueno, Miri. Hola. Buenas.

Buenas. ¿Qué tal?

Jordi también me alborota.

Es que no sé si todos me alborotan o qué.

¿Tienes alguna idea? ¿Algún plato en tu mente ya construido?

Me he centrado en los ingredientes que tenía.

He hecho unas verduras con arroz.

Les he hecho una salsa de cebolla caramelizada.

No me ha quedado mucha salsa. ¿Tienes algún "tip"

para que me quede más salsa? No tan espeso.

A ver. Si está muy espeso, con una gotita de algún líquido,

un caldo, un agua, aceite. Algo que te dé volumen.

Vale. Es tu plato. ¿Qué has hecho?

Lo he hecho al vacío. Pero se me ha abierto un poco.

Madre mía. Aquí no hay ningún vacío.

Lo más importante es que en la bolsa

tengamos un buen vacío. Aquí no hay vacío.

Es un lenguado cocinado dentro de una bolsa.

Miri, date caña, que no llegas. Me cago en la mar.

No lo puedo hacer a baja temperatura ni de broma.

Lo tengo que hacer en la sartén. -¿Cómo va?

Bien. Tranquilita. Pero viendo estas maravillas,

encima, que me he venido sin gafas, como para hacer estas cosas.

-Chorradas. -Has estado ensimismado.

Aspirantes, último minuto.

¡Me cago en la mar!

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno... ¡Tiempo!

Manos arriba.

Voy a apagar, espera.

No me ha dado tiempo he tirado el arroz y la patata.

Lo he cogido y lo he metido encima.

Me ha ido faltando tiempo.

Y no puedo presentar ese plato orgulloso como en otros casos.

Aspirantes, si nos permitís, vamos a empezar la cata

por el maestro Joan Roca.

Bueno, cuéntanos, Joan... ¿qué nos has hecho con alcachofas,

naranjas y pipas? Pues esto.

Qué bonito. Alcachofas, pipas y naranja.

Precioso de entrada.

¿Es broma?

¿Lo veis bien? Acercaos, si queréis, a verlo.

Vale la pena verlo. Nos lo vamos a comer y...

Madre mía, qué cosa más bonita.

Esa delicadeza, ese montaje, ese emplatado ha sido un regalo.

Es magia pura. Es estar conectado con la cocina... Vamos.

La base del tallo confitado. Hemos construido la flor,

que son los pétalos que hay en el interior

de la alcachofa. Con el resto he hecho un puré.

Luego he hecho una reducción de naranja con aceite de oliva.

Las pipas las he frito, y ese mismo aceite

lo he emulsionado con agua hasta que quedara...

Este es el típico plato que veréis, pero no cataréis

Maestro, ha acabado conmigo.

He intentado ponértelo lo más difícil que he podido,

pero aun así... Le deberías haber dejado

solo una cosa y habría hecho alguna cosa...

No vamos a probar. Vamos a pasar envidia.

Cada uno a su puesto de cocina. Mira lo que tenemos que aprender.

Increíble. Muchas gracias por aceptar

este reto que no era nada fácil con tres ingredientes

hacer un plato diez. No está a la altura de cualquiera.

Felicidades, Joan. Muy bien.

Ir a El Celler de Can Roca es uno de mis "must do"

que tengo que hacer, de las cosas que tengo que hacer

antes de irme de este mundo.

Aspirantes, ahora sí, comienza la cata.

Los jueces y, por supuesto, nuestro invitado el chef Joan Roca

van a probar vuestros platos y van a empezar

por el de Laila y José María, así que venga, adelante.

José María, por favor, cuéntanos qué plato nos has hecho.

He hecho corazones de alcachofa a la naranja.

El material que tenía base era la alcachofa, brócoli,

la naranja, la pipa y la mantequilla.

He intentado casarlo de la mejor manera posible

y ahí está. Habrá que probar

después del robo que te ha hecho Laila.

Bueno... Ha jugado. Con cariño.

Y ha jugado sus cartas como tiene que jugarlas.

Hombre, he aprendido que la próxima vez

lo que piense me lo guardo.

O lo haces. O lo haces tú.

O lo hago. Vamos a probar.

Aquí se viene a competir. Por supuesto.

Lo que quiero que aprendáis del cocinado de Joan Roca

es como con una simple alcachofa ha hecho varias elaboraciones.

Y con un producto tan bueno, ha logrado un plato maravilloso

nada más que utilizando todas las partes.

Está bien resulto. ¿Sí?

Para lo que había y lo que tenía. Claro.

Te han hecho lo mismo que a mí: te han quitado pescado, carne...

Sí, prácticamente todo.

Tiene mérito. Tengo un problema que no es tuyo,

es mío. Después de probar el corazón de alcachofa de Joan,

ya me has jorobado. El problema es tuyo.

¿Por qué haces una cosa así? No, no...

Bueno, tenemos el fondito, que está medio bien;

el puré que no brilla, aporta poco...

No se te puede decir nada porque, bueno...

Entiendo que el reto para ti era complicado.

Ha faltado que esté un poquito más rico.

Yo hoy me he visto una mejoría en ideas con la capacidad

y la frialdad que he intentado hacer lo mejor posible

con lo que tenía.

Por lo tanto, estoy contento.

Laila, ¿nos puedes explicar cómo se llama tu plato?

Es una suprema de lenguado con brócoli

en un cestillo de patata.

Te quiero felicitar por tu actitud.

Has tenido el valor de estar un poco en contra

de un compañero. Esto es un concurso y está bien

que os atreváis a poner retos a vuestros compañeros.

Al final, creo que, José María, no lo has tenido tan difícil,

y ha sido muy divertido como prueba.

¡Enhorabuena por robar!

Antes de que lo destroces, Pepe, hay cosas que se ven

antes de probarlo. ¿Qué le aporta el nido de patata?

La parte un poco crujiente. Quería hacer una elaboración

de patata distinta, que no lo he hecho nunca, pero...

Vale, vamos a probarlo.

El punto de cocción del lenguado es impecable.

Muy bueno. El punto de cocción es muy bueno,

pero... al final el conjunto se ha quedado un poco demodé.

No sé, un poco carca y antiguo.

Samantha tiene razón. Tiene una parte demodé

solo por ese nido de patata. No es que esté mal el nido,

lo que pasa es que tiene que ser mucho más delgadito,

la patata estar bien crujiente... Seguiría siendo demodé,

pero si está bien ejecutado es suficiente.

Te has enfurruñado en eso que sobra.

Y ha ensuciado un trabajo que podría estar muy bien.

Es lo que has dicho: me he enfurruñado.

Me he empeñado y los he estropeado al final.

Te iba a decir: ¿a quién le has robado la idea?

Me lo merezco. Un cuchillo.

No tengo remordimiento ninguno, de verdad.

Es que no sé. Me lo tomo como un juego.

No he matado a nadie.

Pues a mí me gustaba...

Elena, ¿cómo le has llamado a tu plato?

Estoy en ello porque no le encuentro ni nombre.

Quería hacer unos rollitos de lenguado relleno del arroz,

pero esos rollos se han desenrollado

y se ha quedado así. Tu plato sería...

¿rollos desenrollados? ¿Mal rollo? Mal rollo de lenguado.

Vamos a probar tu mal rollo.

Prueba el otro mejor, por favor. Esos dos, sí. Mejor.

¿Por qué? Ese no se ha pasado a la plancha.

Tiene que estar más crudo... Vamos a probar este...

Ay, Dios mío, Jordi. No sé para qué te digo nada.

Qué necesidad... ¿Para qué dices nada?

Ay.

Es terrible tu plato.

Sobre todo, porque cada ingrediente está, por una parte,

aportan poco o nada. Esas verduras con arroz

son de un soso que alucinas...

Y el lenguado no lo he encontrado tan crudo

como comentas. Le faltaría... Eso y mil cosas más.

Bueno, podría ser un plato de hospital de diseño.

Está bien tratado el lenguado, pero es verdad

que los elementos están dispersos, no están integrados entre sí.

Le falta un poco de sal y de pimienta.

¿Echas en falta el cuerpo? No.

Ponte las pilas, porque cuando Joan Roca te dice.

"Sal y pimienta", que es lo más básico,

imagínate lo básico que es este trabajo que estamos

en una altura del programa que si no te pones las pilas

volverás al cuerpo muy pronto.

Tengo mucha fuerza para dar y para regalar.

Intento que esto sea una buena patada en el culo,

pero no para tirarme, sino para seguir adelante.

Eso lo tengo clarísimo.

Odkhuu, ¿cómo se llama tu plato? ¿Qué has querido hacer?

Pato montaña, o algo así. Pato rústico.

¿Pato alpinista?

Pato... montaña. Pato montaña.

Es un nombre y un apellido.

Que me meo. -Le he quitado el hueso al pato,

se lo he metido por dentro al muslo,

entonces es la pechuga.

O sea que el muslo que has hecho en forma de montaña

con un arbolito de brócoli que ha crecido en el pico...

Y le ha caído un rayo. Está relleno de pechuga.

Lo ha quemado.

Uf... Todo esto... ¿para qué?

Es que hoy estoy perdido totalmente.

Vamos a ver si se puede probar algo.

Venís aquí derrotado. Tenéis que venir aquí

con ganas de convencernos de que esto está muy bueno.

Cómo está el árbol.

Le ha caído el rayo, lo que te digo.

Pues no tiene mala pinta, ¿eh?

Eso lo hace fenomenal. Tiene una mano, una destreza...

Cómo ha deshecho el pato entero para presentar este muslo...

Es lo que tienes que poner en valor.

Lo que sabéis hacer, lo que habéis hecho.

Está rosadito. Está impecable.

El pato está de hechura maravilloso,

pero el resto de elementos no tiene ningún sentido.

Te ha faltado pensar qué podrías hacer

para mejorar ese pato.

Lo que le ha faltado justamente es aprovechar toda la carcasa,

todos los huesos, tostarlos y hacer un juguito

que te hubiera resuelto esa desconexión de elementos.

Sí... -Pero, de verdad,

el trabajo que has hecho con el pato es impecable.

Tienes que centrarte. A estas alturas de programa

alguien que lo viene haciendo muy bien, de repente no puede

aparecer aquí delante, decaído,

deshinchado... Cuando eres alguien que puede hacerlo muy bien.

Siempre he sido supertranquilo y con calma.

Ahora estoy en el séptimo programa

y me pongo un poco nervioso. Este también me está matando.

¿Cómo se llama tu plato, Miri?

Se llama lenguado con base de arroz verde.

Joan, por si no lo sabes,

Miri es... ¿Cómo es esto? ¿Influencer?

No.

"Healthy recipes developer".

Eso es. Suena bien. Muy bien.

Suena a tendencia de futuro.

Bueno, a priori tenías una bolsa ahí con lenguado que quería ser

a baja temperatura... Es que he tenido un problemilla

con el primer lomo de lenguado que he hecho.

Resulta que lo envasado al vacío pero no lo he envasado al vacío.

Ja, ja. ¿Y eso cómo va? Pues he cerrado la tapa

pero no sé si la he cerrado mal que he metido la bolsa abierta...

Has puesto la bolsa donde está lo que se caliente

y sella la bolsa.

Entonces no ha podido hacerlo con la baja temperatura

y lo he tenido que hacer a la plancha.

Vamos a probarlo. Sí.

Joan, ¿qué te parece?

Que hay integración. No hay producto principal

y guarnición, está todo integrado. Eso dice mucho a favor.

El lenguado está bien. Ha encontrado sentido

entre los elementos y todos funcionan bien entre sí.

Gracias. -Bien, Miri.

Hay pocos ingredientes, se percibe cada cual como es,

hay una salsa de cebolla que liga y lo hace interesante

y suave... Y lo más importante: te quedaban dos minutos

y tenías un lenguado mal cocinado en una bolsa, sin sentido...

Y has hecho algo a lo que no nos tienes acostumbrado

que es rectificar con seguridad y con dos narices.

En este plato hay evolución, Miri. Lo que queremos.

Hay muy buen trabajo. Y no me queda otra que decirte...

Muy bien. Felicidades. Gracias, chef.

"Miri's star" ha estallado como un petardo.

Quiero decir que todos los "tips" que me vais dando

me los apunto en mi cabecita y me lo tomo como consejo

para ir a más, así que gracias.

¿Qué es eso de "tips"? "Tips"... Consejos.

¿Consejos? "Tips".

Pues, Jorge, ¿cómo se llama esto?

Es un lenguado, su hueva y un puré de patata naranja.

Estoy bastante disgustado hoy por la imagen.

Y especialmente porque el sr. Joan Roca

vea esto de mí hoy. -No digas eso.

Tienes que venir aquí orgulloso de lo que has hecho.

Quizás mejor probarlo primero. Sí.

¿Has usado las huevas? -Sí, están sobre el puré.

Están aquí.

¿Sabéis lo que os pasa, parejita?

Os tenéis que enviar un poquito más de "tips".

No somos pareja, ¿eh? -No, no.

Ahora mismo sí. Sois una pareja de concursantes.

¿Pensabas que lo decía por otra cosa?

Me ha sonado a amoroso. No te hagas ilusiones,

una mujer tan guapa... No puedo llegar a eso.

Hombre, algo hay entre Jorge y yo. Tenemos buena "connection".

Y hay chispitas entre nosotros.

Dicho lo cual, esos "tips" os los tenéis que transmitir

un poquito más porque te está cogiendo

la delantera, Miri. Está entendiendo mucho mejor

lo que le estamos diciendo. No deja que le dé "tips".

¿No deja? ¡Aah! No deja.

Un chaval soberbio... Pero bueno, hombre, por Dios...

¿Qué te pasa? No voy a comentar nada de esto.

Jorge, ¿tienes algún problema en aceptar las "tips" de Mimi?

Ninguno. Soy totalmente empapable de toda información que me venga.

Creía, desde mi ignorancia, que alguna vez que hemos hablado

le había servido algo de lo que le había aportado,

igual que a mí me sirve algo de lo que me dices.

Ya está. Pero yo acepto que ella diga eso.

¿Que diga el qué? -Lo que has dicho.

Que Miriam, delante de todos,

haga esa afirmación, pues no me ha gustado.

Que me deje a mí como persona que va de lista. No es real.

Bueno, tu plato está bien. Podría estar un poco más pulido.

Y creo que tienes capacidad para hacerlo.

Esta salsa es superdulce. Fatal algo que rompa por ahí.

Porque el trabajo está bien. Hay maneras, hay estética...

En buen punto el pescado. También hay que decir a favor

que has utilizado las huevas, cosas que nadie ha hecho antes.

Es remarcable usar ese elemento que está ahí

y que muchas veces no se le da importancia, se la has dado

y yo lo valoro positivamente.

Gracias, chef.

Pero ponte las pilas porque Miri...

Me gusta que me adelanten.

Pícate, pícate.

Bueno, chicos, delante de cocinas.

Es la primera vez que me dan una crítica tan positiva,

y creo que necesito más críticas positivas

para que el resto de compañeros empiecen a creer en mí.

No sé por qué te lo tomas así.

Has dicho que no escucho lo que dices.

Sí, mucho. -Yo, con Jorge, hablamos muchísimo

y compartimos muchas cosas.

Pero sí que es verdad que, en el tema culinario,

cuando yo digo algo, no me hace ni caso.

A ver si algún tienes un comentario bonito.

Todavía no te he oído comentar a nadie lo que yo hice contigo

en el casting. Yo pedí sin conocerla

un delantal más para ella, para los dos.

Y es una cosa que ella, cuando contamos esta historia,

se la salta.

"No me escuchas, no se te puede decir nada,

siempre tienes razón...".

Ahora sí que va a ser así.

Ya no te digo más nunca nada. Acuérdate de esto.

Nathan, cuéntame qué te hacía tanta gracia

de la valoración de Jorge.

Me ha hecho gracia lo de pareja. Rápidamente ha cogido

el sentido de como si estuvieran juntos

cuando no lo están.

Como si no lo estuviesen, vamos. No, es que obviamente no están.

Ah, ¿lo sabes? ¿Das fe? Doy fe de ello.

A lo mejor es que había alguien aquí equivocado

y pensaba que la pareja era Miri y eras tú, Nathan.

Claro, se siente mal, se siente ofendido.

No, para nada. Lo sentimos.

Tampoco queremos desvelar nada. No, para nada.

Cuéntanos cómo se llama tu plato.

Mi plato se llama lenguado al vapor con notas cítricas.

Y tallarines, como siempre.

En fin, vamos a probar.

Terrible.

Este crujiente está bueno. Lo único.

Del plato de Nathan lo más aprovechable...

Está muy bueno. Lleva razón.

Casualmente estabas detrás de Joan que ha hecho un trabajo

de cosas delicadas. Has intentado reproducir lo mismo

y no te ha salido. Hay un puré de patata que es goma.

El lenguado pasado de cocción... Es descomposición cítrica

que querías hacer entiendo que es el gajo de naranja

pasado por la sartén... El tallarín... ¿Qué tiene?

Mejor no lo hubiera puesto.

Nathan, creo que empezaste muy mal en "MasterChef".

Creo que te pusiste serio en algún punto,

empezaste a sintetizar como ha hecho muy bien hoy Miri.

Te estás torciendo otra vez.

No vuelvas a las andadas, amigo. Porque ese delantal negro

que te querías poner para ver trabajar a Joan

vas camino de ponértelo otra vez.

Y yo de comerme otros tallarines en una prueba de eliminación

de Nathan. Sí, chef.

Pero vamos a ver, nene... -A ver.

Te dicen siempre que en la cocina primero hay que aprender la base,

y después empiezas a hacer esas cosas que haces.

De sifonerías y esas cosas.

De momento, la base...

La cocción del lenguado al vapor es una buena idea.

Pero es verdad que ha estado un pelín más del tiempo necesario.

Puedo preguntar... Al cocerlo con el zumo de naranja

el vapor, ¿se han quedado las notas cítricas o no?

Lo has aliñado con pimienta, y has puesto en exceso.

Entonces se nota más la pimienta que lleva

que el vapor de la naranja. -Vale.

Madre mía... Vapor a la naranja con el zumo de naranja.

¡No! La naranja la tenías que haber hecho en otra cosa.

Silene, cuéntanos tu plato.

Pues es lenguado con salsa de naranja.

He hecho un fumet con la cabeza y las pieles,

he confitado la piel de la naranja en el aceite,

he colado ese fumet.

He puesto el zumo de naranja y he dejado reducir.

Yo, antes que nada, te voy a decir que el emplatado

vuelve a ser el mismo con la salsa debajo,

emplatado infantil, la piscina...

Me da pena porque tengo muchas ganas de verte hacer

un buen plato, pero no sé si a estas alturas

lo vamos a poder ver.

Gracias.

Esta piel tan gorda con toda la parte amarga

de la naranja... Todo ese sabor amargo, tosco...

ha pasado al lenguado a través de la salsa.

Y ese amargor no interesa para nada, Silene.

¿Cómo lo ves, Joan? Son cuestiones técnicas

de ejecución. Es verdad que cuando envuelves

un filete de lenguado tan hermoso como este,

acaba quedando la parte de fuera excesivamente sometida al calor

y la de dentro, que para que entre hace falta más tiempo.

Hay un desequilibrio en la cocción.

Ella es brasileña y hace cosas exóticas maravillosas.

Pero cuando tienes que cocinar con menos elementos

y pensar en esa cocina a la que estamos acostumbrados

nosotros, más mediterráneo, y que nos gusta tanto,

veo que te pierdes.

Y dudas. ¿Veremos en "MasterChef" a esa Silene que se pule

y nos da eso que queremos?

Sí. ¿Le dará tiempo?

Delante de cocinas, chicos.

Han sido una prueba muy interesante,

y aunque te equivoques, han sido críticas constructivas

para poder mejorar y poder avanzar un poco.

Edurne, la última y solita. No pasa nada.

están mis acompañantes aquí delante.

Dale, hijitos.

Seco como la patata se ha quedado.

Edurne, cuéntenos usted.

¿Usted? Me haces muy mayor cuando me dices de usted.

Pato a la naranja acompañado de pasta con reducción

del jugo del pato. ¿Y esa jarrita?

Pues la naranja.

Ah, ¿esto es la salsa? Yo le iba a hacer así

por no echarle mucho... Échele usted.

Lo quería hacer un con un pincel. Vete a por el pincel

que está ahí encima de la mesa. Ahí tienen uno maravilloso.

¿Pero otra vez ahí con naranja? Tú sabrás.

Tanto refunfuñar...

Madre mía... Fíjate.

Mucho mejor, dónde va a parar.

Bueno, ya la he fastidiado. No lo toques más.

Pichón al pincel. Ja, ja, ja.

Te ha faltado darle con el rodillo. No, pato a la brocha gorda.

Le podías haber dicho Joan que te diera algún secreto

que lo tenías al lado. No sé si lo has hecho.

No me oía, estaba ensimismado con las alcachofas.

No, la verdad es que las ha hecho...

Ese pato, esas dos pechugas que tenías cruda

con un muslo crudo que he ido y he dicho: "Edurne...".

El muslo no lo iban a poner.

Y lo has metido al horno junto con las pechugas

y te has olvidado de ello. Eso debe estar...

Seco. Rojo, rojo, rojo. Ahora está seco.

Otro día dos minutos lo tendré. Sacar y meter.

El plato tuyo de la semana pasada que enterraste los espárragos...

¿Por qué lo has vuelto a separar, que parece que están divorciados?

Parecen Jorge y Miri.

Ya... Como he visto la pasta... Llevas toda la razón.

Toda la razón. Hay que hacerlo como más...

Que tenga un sentido. Que tenga un sentido.

Porque la pechuga va por un lado apartada muy hecha,

y una pasta al otro lado. No sabemos qué quiere decir.

Ya. Te voy a pedir dos cosas.

Dime. La primera es que esa torta

que le querías dar a Nathan en casa...

Dásela, que se me está torciendo.

Por favor te lo pido. ¡Pás!

Edurne decía desde un principio

tirón de orejas. Jordi ha cambiado

el tirón de orejas a una colleja.

Que no se me tuerza mucho, ¿vale?

Pues te doy las dos cosas y se acabó.

¡Sí, hombre! -Ya está. Lo que quiera.

Ya está, ya te la he dado.

Y lo segundo que te voy a pedir es que no te estanques.

Lo que estás haciendo en "MasterChef" es maravilloso,

tiene mucho mérito. Quiero un poco más de evolución

Te lo pido por favor. Bien.

Tienes que estar a las duras y a las maduras.

¿Que te dicen para aquí? Para aquí. ¿Que te dicen para allí? Para allí.

Y entre medio, pasa lo que pasa. -Vale.

¿Entiendes, hijito? Venga, que nos preguntan

y nos vamos a casa que tengo ganas de marcharme.

Aspirantes, los jueces y nuestro invitado

ya han probado vuestros platos. Ahora tienen que deliberar

para decidir quién ha sido el mejor de la prueba.

Chefs, cuando quieran.

Ay, madre mía.

Yo te hago caso.

Aspirantes, estáis aquí para crecer y evolucionar,

y en esta prueba hemos visto que empezáis a tomároslo

un poco en serio, y parece que asoma

vuestro lado más creativo.

Hay un aspirante que ha destacado en esta prueba

por encima de los demás por sabor, atrevimiento

y por su evolución en estas cocinas.

Joan, por favor, ¿nos puedes hacer los honores?

La mejor aspirante en esta prueba...

es...

Miri.

Gracias.

Estoy feliz. En esta prueba he callado bocas.

Yo estoy aquí para evolucionar en el tema culinario,

para sacar mis mejores platos

y para demostrar que soy pequeña pero voy a por todas.

Felicidades, Miri, eres la ganadora de esta prueba.

Por lo que tienes una ventaja que utilizarás en el próximo reto.

Brutal. Joan, no tengo dinero para pagarte

esta masterclass, pero tengo la llave

de la puerta de "MasterChef" para que vengas

todas las veces que quieras, tú y tu familia sois bienvenidos.

Sois parte de esta familia y de este equipo,

así que ha sido un placer tenerte aquí. Muchas gracias.

He cocinado al lado de uno de los mejores chefs

del mundo. Eso es para mí

de las mejores experiencias que se pueden tener.

Aspirantes, habéis entrado ya en el ecuador del programa,

pero aún os queda mucho camino por delante.

Estamos en el punto justo en el que os va a venir muy bien

un cambio de aires. Solo os digo que os preparéis

para disfrutar de uno de los paisajes

más increíbles de nuestro país.

Qué azafata más guapa. ¿Has visto qué guapa, Jorge?

¡Nos vamos!

¿Adónde crees que iremos, Edurne? -Yo digo que a Canarias.

No están confundiendo. Nos llevan a Chamartín en avión.

Buenos días, Sres. pasajeros, les habla en comandante

Les damos la bienvenida a este vuelo.

Esperamos llegar a Menorca a la hora prevista.

Aunque los romanos la Menor, Menorca es grande en belleza.

De hecho, ha sido declarada Reserva de la Biosfera

de la UNESCO. Pero Menorca no es solo paisaje.

También es sabor.

La gastronomía menorquina es un referente

a nivel internacional.

A ver cómo hacen el queso. -El famoso queso de Mahón.

Buenos días. -Hola, buenos días.

Me llamo Antonia. Bienvenidos a mi casa.

Es una quesería menorquina.

Es de las más tradicionales de la isla.

Como sois muchos, los procesos los haremos de tres en tres.

Venga, empezamos desde el primer procedimiento.

¡Vámonos! -Vámonos.

Hola. ¿Qué tal? -Buenos días.

Mirad, chicos, es Luis,

maestro quesero artesano.

Os va a enseñar cómo hacemos el queso artesano.

Hemos sacado aquí un poco de queso y lo vamos apretando

para que vaya sacando todo el suero que pueda tener.

Queremos una cuajada los más deshidratada

de suero posible.

Pasamos una cuerda cuando lo tenemos así.

En este caso estaría el primer paso del queso.

"MasterChef" es un programa de contrastes total.

Por un lado, utilizamos las técnicas más avanzadas,

y por otro lado nos llevan a una quesería

donde los quesos se hacen a mano.

Y es un flipe.

El queso que hemos hecho ha salido fantástico,

pero ahora nos falta que seque un poco

y le pongamos un poco de aceite y pimentón.

Lo importante es que el aceite quede uniforme,

porque si no el queso se agrieta.

Entraría aire y se nos estropearía.

Divino. -Ojalá no me toque

en el cocinado hacer quesos, aunque si viene, encantada.

Bueno, a vosotros os ha tocado el último proceso del queso

que es ya de semicurado hacia curado.

Se va girando cada semana y poniéndole aceite.

Y el resultado final es muy bueno porque ya es el que comemos.

Bueno, supongo que ahora lo que apetece es probarlo, ¿no?

Por supuesto. -Vamos para allí.

Están buenísimos. -Nenes, vale ya, ¿eh?

¿Cómo que ya? Aprovecha más, Edurne.

Oh, qué bueno. Está buenísimo.

Aspirantes, bienvenidos a la maravillosa isla de Menorca.

Hoy cocinaréis al borde del mar. (GRITAN EFUSIVOS)

Estamos en Fornells, uno de los puntos gastronómicos

por excelencia de la isla. La magia de este pueblo pesquero

es que ha conseguido que sus calderetas

sean famosas a nivel mundial.

Que Menorca sea una isla ha condicionado su gastronomía,

por eso su cocina es estacional, marinera y campesina.

Y en ella, el producto fresco es el gran protagonista.

Competiréis divididos en dos equipos.

Miri, por ser la mejor de la prueba anterior

tendrás un gran privilegio: podrás elegir los miembros

de los dos equipos.

Vale.

Equipo rojo: Joselito, Jorge, Elena y Odkhuu.

Por tanto, el equipo azul serán Silene, Laila,

Edurne y Nathan.

Vuelvo a tener a mi amiga Silene en mi mismo equipo.

No me la quito ni con lejía, pero bueno, vamos a ganar.

Y si perdemos intentaré eliminarla en la eliminación.

¿Por qué has elegido ese equipo rojo?

He intentado que estén compensados entre los dos.

¿Para ti cuáles son los concursantes más fuertes

de cada equipo? Del azul, Laila y Edurne.

Del rojo, Jorge, sobre todo.

(RÍEN)

Miri llama fuerte a Jorge porque se le caen los ojos

de amor, de decirle, de quererle.

No le salen cosas por la boca que no sean cosas buenas.

Jorge, ¿estás de acuerdo? Bueno, es una chica con sorpresa

y hoy me da otra más. Después de la discusión

de antes, me dice esto ahora y me desconcierta esta chica.

Después de la tormenta siempre llega la calma.

Y más aquí, en este paisaje tan romántico.

Están jugando y creo que se van a quemar,

sobre todo, Jorge.

A Miri le conviene este tipo de relación y a Jorge no.

Miri, fuiste la mejor

y eso te da derecho a otro privilegio. Ser capitana.

¿Con cuál de los dos equipos te gustaría cocinar hoy?

Con el rojo. No tiene nada que ver

que Jorge esté en el equipo rojo, ¿verdad?

Yo también habría elegido rojo, está el que le hace ojitos.

¿Cómo no va a elegir?

Tengo que decirte que no serás la capitana

del equipo rojo ni del azul.

Serás la capitana de ambos equipos.

Ja, ja, ja. Ahí lo llevas.

¿No quieres caldo? Pues taza y media.

Esta capitanía es un poco marrón,

pero me gusta a mí tenerlo todo bien controladito

y mirar los platos que van saliendo.

Me enfrento con ganas.

Esto promete. Va a ser un "Miri's show".

La vamos a ver de aquí para allá... Puede ser una bomba de relojería.

Aspirantes, hoy cocinaréis un menú tradicional menorquín

compuesto de cuatro platos.

Berenjena rellena de verduras con queso de Mahón.

Son más pequeñas y blancas que las de la península

y tienen muchísimo sabor.

Raya con acompañamiento de escarola, acelgas,

ortiguillas y patatas panaderas.

La raya es complicada. -La raya...

Tuve una pelea con ella que madre mía.

Aunque durante mucho tiempo la raya fue un producto

poco valorado en España, en Menorca siempre formó parte

de la gastronomía popular. Su mayor dificultad

es la cocción. Y pelarla.

Caldereta de pescado.

Es uno de los iconos de la cocina menorquina.

Y, para terminar, panellets de almendras y chocolate.

Hay solo cuatro productos españoles que tienen el sello europeo

de calidad, y los panellets son uno de ellos.

Caray.

Cada equipo cocinará dos platos de este menú.

Miri, ¿cuál de los dos equipos quieres que elabore la berenjena

y la caldereta? El rojo.

Con lo cual, equipo azul, cocinarán la raya con ortiguillas,

espinacas y patatas panaderas y los panellets.

Ha querido favorecer al otro equipo

dándole la caldereta, pero ha desfavorecido también

si quería ayudar a Edurne,

que es de platos tradicionales, como lo es la caldereta.

Miri, sabiendo cómo es Edurne de recetas tradicionales,

¿cómo no le das la caldereta?

Edurne y su equipo pueden hacer bien la raya,

y tienen a Silene en repostería con los panellets.

Así que he buscado el equilibrio.

Muy bien, hija. -Yo he suspirado

porque he dicho: "No me voy a ver en otra con la raya".

Que se la lleven ellos y que sepan lo que es despedazarla.

Van a mirar al cielo y a las estrellas.

Cocinaréis para 60 comensales.

Y os adelanto que van a ser extremadamente exigentes.

son personalidades locales que están acostumbrados

a degustar los mejores sabores de la isla.

Como siempre nuestro supermercado proveedor

de alimentos nos facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar,

Y el excedente que no utilicéis será donado

a comedores sociales. Vale.

Disponéis de 120 minutos de cocinado.

Y no quiero ni el más mínimo retraso.

Lleváis 7 semanas en "MasterChef"

y quiero ver una prueba de exteriores

con un cocinado profesional.

¿Os ha quedado claro? (TODODS) ¡Sí, chef!

Pues os quiero ver volar.

A cocinas en tres, dos, uno, al lío.

(JORGE) Yo me voy para casa ya.

¡Vamos, vamos, vamos, señores!

¡Venga!

Aspirantes, para que los dos equipos contéis

con el mismo tiempo de cocinado

empezaréis a trabajar escalonadamente.

Equipo rojo, vuestros platos

son la berenjena y la caldereta.

Así que vuestro tiempo de cocinado empieza

en tres, dos, uno, ya.

Un momento, un momento. Primero de todo, Joselito,

antes de nada ponme las berenjenas en el horno.

De acuerdo. -Vosotros tres os vais a poner

a cortar todo el pescado y el marisco

para hacer el fumet.

Jorge las langostas, que se te dan bien.

Odkhuu, tú harás el rape. Y tú con la dorada.

Perfecto. Oído.

Es que tienen que cortar todo el pescado

porque tienen que hacer un fumet con todo.

Sácame las aletas.

(RESOPLA)

Desescámamela y yo las voy abriendo, ¿vale?

Vale, venga.

Qué escabechina voy a hacer aquí.

Qué langostas más bonitas.

Ostras, están vivas. -Qué langostas más bonitas.

Mira, mira qué bonitas.

Lo siento mucho.

Que nadie tome decisiones sin que yo no esté aquí.

Vale.

Porque yo voy a estar en los dos equipos.

Necesito una olla para las langostas.

Vele quitando estas de aquí, dame.

Aquí va a estar este caldo.

No quito las antenas y todo.

¿Cuántas eran, 30 o 60?

60 mitades, 30 berenjenas. -Vale.

A ver, Odkhuu, primero se ha de hacer un corte así.

Exacto. Y luego por el otro lado también.

Y de aquí vas a sacar los lomos.

Tengo un papel muy complicado.

Porque ser la capitana de dos equipos

que están compitiendo entre ellos es una liada parda.

Así que tengo que estar al 100%.

Porque no puede salir mal.

Pepe. ¿Qué pasa?

Jordi. Dime, Samantha.

Vosotros sabéis que yo soy

una enamorada de esta isla, que veraneo aquí.

¿Vosotros qué, la conocéis o no?

Hombre, pero bueno. ¿Tú también veraneas aquí?

Intento no coincidir contigo. Te tengo todo el año en Madrid.

Para quedar aquí 15 días contigo.

Tengo algo preparado.

Voy a haceros 3 preguntas. Venga.

Y el que más acierte elegirá equipo.

¿Las preguntas de qué van? Las preguntas son de Menorca.

Ah, de Menorca. ¿Qué cantante internacional

eligió una playa de Menorca como portada de su disco?

Mike Oldfield.

La Pantoja. Michael Jackson. Tiempo.

La Pantoja. Mike Oldfield.

Mike Oldfield. Muy bien, Pepe. Lo he dicho a la primera.

¿Te gusta Isabel Pantoja? Mucho.

Me parece fenomenal. Si eres una folclórica tú.

(RÍEN) El puerto de Mahón

es el segundo puerto natural más profundo del mundo.

¿Cuál es el primero?

El puerto de Alicante.

El puerto de Pearl Harbour. El puerto de París.

Pearl Harbour. Pearl Harbour.

Muy bien, el desempate. ¿Cuántas playas tiene Menorca?

Veintisiete. ¿Cuántas calas?

¿Y tú? Veintiocho.

(RÍEN) ¡Pues Jordi, porque tiene 120!

¡Guau! Jordi, un abrazo. Felicidades.

Eliges equipo. Muy bien.

¿Qué equipo coges?

El rojo. El rojo.

Venga, chicos, que vamos a hacerlo.

Lo vais a hacer de coña. -Vamos a conseguirlo seguro.

Chicos, ya están las langostas, ¿eh?

¿Cómo vas, Joselito?

Estoy con las verduras de las berenjenas.

Perfecto, yo estoy aquí dando. Nada más que tenga un poquito

te echo una mano. -De acuerdo.

Equipo azul, ¿estáis preparados?

Sí. -Sí, chef.

Pues venga, empezamos a cocinar en tres, dos, uno, ya.

Vale, un momento, aquí nadie empieza sin mí.

Vamos a organizar.

Silene, tú te vas a poner con los panellets.

Nathan, te vas a poner con las rayas con Edurne.

Y tú, Laila, empiezas con las patatas panaderas.

Cuando acabes de las patatas te pones con las ortigas.

¿Vale? -Vale, genial.

¡Venga, equipo! Me voy a poner con el rojo

de momento, si necesitáis algo me avisáis.

Que nadie haga nada sin mi permiso, por favor.

Oído. -Oído, capi.

Hacemos una los dos primero

y vemos para sacarla bien, ¿vale?

Seguimos esta línea. -Sí, muy bien.

A ver. -Muy bien, muy bien.

Muy bien, muy bien.

Vale.

¡Me cago en la leche,

esto tiene que salir por los huevos!

El momento de la raya yo cuando la he visto digo:

"La voy a tirar al mar porque esto es más duro."

Aquello no salía ni "pa" Dios.

¿Has sacado la báscula, amor? -No, ahora la saco.

Todavía me queda muchas patatitas que pelar.

Yo es que ese postre nunca lo he comido.

Le preguntaremos a Miri.

Pero es una decisión que debe de tomar ella.

A ver, ¿cómo vais?

¿El chocolate se lo introducimos dentro?

Yo no conozco mucho la receta del panellet, la verdad.

Los panellets yo creo que es aplicarle por encima.

Yo creo que también.

Pero lo que creas tú, capitana.

Como ninguno la conoce y aquí mando yo

no les vamos a meter chocolate dentro.

Perfecto, capitana. -¿Estás segura que no quieres

que pongamos cacao dentro y fuera?

Vale, me parece bien.

Escúchame, con vuestro permiso me voy al otro equipo

porque las berenjenas es lo primero que sale

y me tiene un poco preocupada.

Cuidado, Edurne, que algunos tienen un pincho

fuera de lo normal en algún sitio, ¿eh?

Ya, pero ya lo veo.

Bueno, ¿qué pasa aquí? ¿Cómo van esas rayas?

Limpiándolas. ¿Le vais a quitar el cartílago?

¿El que tiene debajo? El que tiene.

Sí, sí, sí. ¿Sí? Vale, fenomenal.

Vamos a darnos un poquito de brío, ¿eh?

Que pasa el tiempo en Menorca como no pasa en ningún sitio.

¿Cómo vamos, equipo rojo?

Muy bien, chef. Hola, chef. -Muy bien, chef.

Oye, esto está muy gordo, Joselito.

Eso encoge. Tengo que rellenar las berenjenas.

No, no, no, sigue con esto. Pero corta a tope, Joselito.

Voy, voy. -Más rápido, más rápido.

Voy a poner lo vuestro.

Jorge, escúchame una cosa, esto hazlo

lo más rápido posible, porque esto va en el caldo.

Capitana. Voy.

Y te pones a cortar con Joselito verdura,

que necesitamos verdura ya.

Dime. Yo estoy con el equipo rojo.

Y me parece muy bien que lo mimes.

Pero estás todo el rato aquí.

Es que necesitaban cortar pescado.

Pero ahora me voy al azul.

¿Sí? Sí.

Bueno.

A ver. Hola, Pepe. ¿Qué dice mi capitana?

¿Cómo estamos? ¿Todo bien? Sí.

¿Está tu equipo organizado? Tengo al equipo organizadísimo.

Confío al 100% en ellos.

Quiero ver qué hace falta aquí en el equipo azul.

Quiero ver cómo ordenas. Vale.

A ver, por aquí, las patatas.

¿Tenemos agua a hervir ya? -Sí, en las dos.

Esto me lo cortáis con la mandolina rápido.

Y estas las utilizaremos

para ponerlas en el horno con la raya.

Claro que sí. -Si necesitáis algo estoy ahí.

Por favor, que nadie tome ninguna decisión

sin que yo esté aquí. Oído.

Vale, capitán. -Oído, capitán.

Me voy al equipo rojo. Dale, Miri's Captain.

Eh... Sí, ahí hay carne.

No, aquí hay carne no. ¿Cómo que hay carne?

¿Carne?

¿Quién ha sacado...? ¿Quién ha hecho esto?

Yo, yo, Jordi. Yo he hecho todo esto.

He pensado que se puede aprovechar esto también.

Pero he visto que ya es suficiente con estas colas.

Me da igual que sea suficiente.

No se puede desaprovechar esta carne de este productazo.

Si esto va para el caldo. Ya las puedes repasar todas.

La cabeza para el fumet, el coral para la picada

y la carne para el guiso. Vale.

Ya podéis correr. Lo quiero de diez.

Miri, yo necesito ayuda con las berenjenas.

Ya tengo todas esas hechas para sacarle la tripa.

En cuanto puedas mándame a alguien, porfa.

Vale, déjame un segundo, Joselito.

Es para sacarle la pulpa.

Yo creo que a esto le falta un poco, ¿eh?

¿No habéis hecho nunca una berenjena al horno o qué?

¿No podéis hacer unas marquitas así,

y aceitito, sal y hornearlas?

Las vuelvo a meter, venga. -No, ya me encargo yo.

Eh, eso ya lo puedes repetir. Lo quiero perfecto.

De acuerdo. -Me encargo yo de esto.

Tú corta verduras. -Vale.

Hazle los cortes y no le perfores la...

La piel, ya lo sé, no te preocupes.

Ahora las vuelvo a meter. -Ya lo hago yo.

Tú sólo tienes que cortar verduras, Joselito.

¡No se despega! -Está duro como la piedra.

¡Huy! -Cuidado, nene,

no te vaya a picar.

El equipo azul parece que está medianamente organizado.

Lo que me importa a mí

es que limpien perfectamente la raya para que luego

el punto de cocción sea maravilloso.

A mí me preocupa el rojo.

Porque hay que organizarse muy bien.

Si vas a hacer una caldereta lo primero es un buen sofrito.

Eso ya debería estar puesto.

Yo no me pongo la chaquetilla. Se lo hemos avisado ya.

Será su responsabilidad hoy.

¿Para las berenjenas hay suficiente, Joselito?

Mira.

Es que me has mandado a hacer cuatro cosas seguidas

y al final no he hecho casi ninguna.

Vale, pues corta. Corta más.

¿Dejo el sofrito de ellos? Es que si no me hago un lío.

He visto a Miri con un cacao mental horroroso.

A mí me ha mandado cuatro cosas en el mismo momento.

Como comprenderás tengo dos manos

y dos piernas, no seis.

Equipo azul, equipo rojo,

llevamos 55 minutos de cocinado.

En 35 sale la berenjena.

Y en 50 la raya. (NATHAN) ¡Oído, chef!

¡Buf!

¿La acelga y todo está listo? -Estamos en ello.

Estoy limpiando. -Vosotros a lo vuestro.

La madre de Dios...

Qué pagadas están. ¡Dios!

Odkhuu. -¿Qué?

Cuando acabes de marcarlo me lo metes aquí todo junto

y te pones a cortar verdura. -¡Espera, espera, espera!

Bueno, falta el rape.

Y creo que con agua esto sale ya potente de sobra.

Venga, que tenemos ya el tiempo pegado al culo, nena.

Voy, voy, voy.

Nos queda muy poco tiempo para estos chismes.

Edurne, ve limpiando

los que ya tenemos para racionar ya.

Esto también te lo puedo hacer yo, te puedo ayudar.

Contra más antes los limpiemos antes podemos hacer las cosas.

Aquí falta más verdura. -Miri, la estoy cortando.

Pero mándame a Helen que alguien tiene

que quitar la pulpa a la berenjena.

Estáis ahí los cuatro y no me ayudáis ninguno.

Yo me voy a poner contigo, Joselito.

Este plato es la berenjena.

No, hay que empezar a cortar verdura para el fumet.

La pulpa, Miri. -Sí, la voy a sacar yo.

Miri, me queda pelar una dorada y estoy libre.

Genial.

Joselito, esto no hay que removerlo tanto.

Dedícate a cortar. -Lo estoy machacando más.

Esto es una potencia de caldo

que no hay que echar ni tomate casi.

Córtame las zanahorias. -Ya voy, voy a ello.

Joselito, ¿la verdura de la nuestra?

Acabo de empezar. Ponerse conmigo.

Deja a Joselito tranquilo también.

Joselito, vamos a hablar normal, ¿vale?

Pero vamos a ver, quillo...

Llevas todo el rato quejándote. -Es que me ha mandado 44 cosas.

Pero no en el tono todo el rato de queja.

Joselito es muy pasional.

Miri también quería ayudar todo lo posible.

A lo mejor a veces pues no lo enfocan

del todo bien esa energía

para ayudar a que todo salga bien.

Bueno, Dani, muchas gracias por aceptar nuestra invitación

aquí en "MasterChef" para venir con nosotros.

Apuestas por recuperar ese estilo tradicional

que tienen todas las cocinas, y en particular la menorquina.

Entendemos que la cocina de aquí es muy personal.

Y sobre todo va un poco al ritmo de la isla, ¿no?

Poco a poco, ¿eh?

Creo que ha llegado el momento

de que nuestros aspirantes se pongan las pilas

con la manera tradicional de hacer las cosas.

¡Miri! ¡Capitana, por favor! ¡Vengo!

Ven aquí. Voy.

Quiero que me elijas a un representante

de cada equipo aquí contigo. Que vengan aquí ahora mismo.

¿Ahora mismo? Ahora mismo, sí.

En este mismo momento. Vale.

Jorge, ¿cómo vas?

Bien. -¿Sí? Pues ven.

¿Y del equipo azul? Del equipo...

¡Silene! -Voy, capitana.

Bueno, Dani está con nosotros porque os va a enseñar

a elaborar mahonesa tradicional con un mortero.

Está claro que la técnica

de hacerla con el mortero es original de aquí.

En las casas siempre se ha hecho así.

Es algo muy sencillo pero muy complicado,

como todos los grandes platos.

Simplemente tenéis que seguir estas pautas.

Cogeremos una yema de huevo.

Ligamos un poquito. -Vale.

Y comenzamos a añadir gota a gota el aceite.

Y con un movimiento que sea continuo.

Vais viendo que va ligando. Ahora cuando estemos así

echamos unas gotitas de zumo de limón.

Esteriliza un poco el huevo

y también le da un poquito de estructura.

Ahora ya podemos añadir un poquito de sal.

Y seguimos añadiendo aceite.

Vale. -¿Veis?

Esto ya es una mahonesa que tiene cuerpo.

Equipo rojo, vais a acompañar la mahonesa con la berenjena.

Sí. Vale.

Y el equipo azul tiene

que acompañar la mahonesa con la raya.

Vale. ¿Entendido?

Venga, vale. A trabajar todos.

Todos el mundo a cocinas, vamos a ello.

¡Ah, no se despega!

¡Dios, está exageradamente enganchada la piel!

¿Cómo lo lleváis, chicos?

Necesitamos una tercera persona ya aquí.

Para pelar necesitamos una tercera persona.

Es que si yo paro nos quedamos en pelota.

¡Capitana, capitana!

Cuando acabes de marcarlo me lo metes aquí todo junto.

¡Capitana! ¡Miri! -¡Estoy yendo, estoy yendo!

Busca el mortero y ponte a hacer la mayonesa ya.

Me cago en diez, qué morteraco.

¡Hostia, pero...!

¡Capitana! -Un segundo.

Laila, ¿cómo vas?

Silene tiene que hacer una mayonesa.

Silene, ponte a hacer la mayonesa ya.

Necesitan los chicos ayuda con las rayas.

Ve a ayudarles, por favor. -Voy.

Miri, necesitamos ayuda pelando rayas ya.

¿Vale? -Vale.

Dani, ¿tú crees que van a ser capaces de hacer

esta mayonesa tradicional? Los veo muy nerviosos.

Los veo preocupados por el tiempo.

Y lo que no tienen de sobra es tiempo.

Esto no pide prisa. Por eso te digo.

Esto requiere calma.

Daniel, un millón de gracias por acompañarnos.

A vosotros, un honor.

Nada.

Madre mía con la raya.

¡Qué pegada están, Dios!

Puñetero pellejo...

Desgraciada.

Con Loctite se ha pegado esta raya.

¿Cuántas rayas faltan? -Llevamos 45.

Vale. -Y son 60.

Hija mía, qué guerra me estás dando.

Cuidado que quemo, ¿eh?

Les voy a dar un meneo. -¿Te ayudo?

¿Necesitas ayuda?

Perfecta.

Ya lo he medido antes, ¿eh?

Está aquí el kilo y medio. -Vale.

A ver...

¡Odkhuu, baja un poco el fuego!

¿Por qué? Está con él.

Está con ello él. -Yo creo que está muy fuerte.

¿El queso está rallado? -Lo estoy rallando.

Perfecto. -Deja un centímetro de pared.

Si no se va a ir el relleno en una berenjena.

Esto lo tengo que añadir aquí.

Cuando tengas me vas dando. -Vale.

¡Ah, ah, ah!

Ahí, fuera.

¿Quieres ir metiendo parte ya de la carne y trocearla?

Sí. -Venga, toma. Dame otro bol.

Esto hago así yo ahora y lo desmenuzo.

No puedo poner a cortar rayas con vosotros.

¿Y por qué no?

En el otro equipo tengo que acabar las berenjenas.

Vale, haz lo que quieras.

Acabo las berenjenas y me vengo.

Dame un momento. -Vale, vete y no vuelvas.

Vaya tela. -Que se vaya y que no vuelva.

La capitana ha estado ausente.

Nos hemos sentido un poco abandonados.

Porque ha estado mucho tiempo en el otro equipo.

Yo entiendo que es mucho porque son dos equipos.

Y es una nena todavía.

Pero ya es hora que vaya espabilando un poco.

Hay que pelar berenjenas, ¿eh? -Hay que montarlas.

Las voy montando yo.

No, no, no.

Yo controlo lo que hay de sofrito.

¿Hay alguien haciendo la mayonesa ya?

Sí. Nada más tengo una oportunidad, ¿eh?

¿Sólo una?

Se hace en 15 minutos, y tengo 20.

Joselito, tú le pones el pan rallado y el queso.

¿Quién ha cortado esto?

Yo. -¿Quién ha cortado?

Quién ha cortado estas verduras tan gordas...

...y las ha dejado tan crudas.

¿Esto qué te parece?

Esto es una mierda. Vamos a sofreírlo más.

Esa verdura sin sabor ninguno, ninguna gracia.

Vale. ¿Esto tiene huevo?

Sabéis lo que es una panade, ¿no? Leche y pan.

Tenemos ahí la leche. ¿Habéis echado aquí?

No, la vamos a echar ahora.

Yo veo berenjenas rellenas. Esto vuelve a su sitio.

¿Habéis echado sal? ¿Habéis echado pimienta?

Va, oído. Esto es lo más soso y aburrido

del mundo mundial.

Ya puedes correr.

¿Qué le echamos, el huevo o el pan?

El pan y le cuajas unas yemas.

¿No quieres huevo? Pues toma huevo.

¿Dónde está el sofrito? ¿Eso es un sofrito?

Sí. Esto no es un sofrito.

Esto es juliana cebolla gorda. Ya.

Tomate a cuartos.

¡Capitana! ¡Dime!

¿Por qué tenemos esto hecho así?

Pues porque no me he dado cuenta.

probablemente estaba en el equipo azul

y esto no lo he visto. -Lo he cortado, ¿eh?

No me digas que no

cuando has estado todo el cocinado aquí.

He estado haciendo 300 cosas. No lo he visto.

La primera función de la capitana

no es estar en mil cosas, es fijarse en mil cosas

y organizar como Dios manda. Y a este ritmo pasará algo

que nunca ha pasado en "MasterChef",

que ni sacarás la berenjena ni sacarás eso.

Cago en la mar...

A ver, escúchame una cosa, tritura esto y añade puerro.

Bien cortado pequeñito. -Y también zanahoria.

¿Vale? -Sí.

Va, Edurne, que nosotros podemos.

¡Ay!

Yo no puedo. Yo qué quieres que te diga,

yo tengo las manos ya que ya no soy persona.

¿Le has cortado los cartílagos? -Sí.

No. -No, Edurne, no.

Te los estoy dando así. -Por eso te digo, nene.

Oye, ¿cómo vamos con estas rayas?

No nos da tiempo a esto, ¿eh?

¿Todavía no hemos frito esto tampoco, las ortiguillas?

¿Esto está ya? Sí, chef.

¿Pero no la sacáis del cartílago?

¿Las dejáis con cartílago?

¡Miri! ¡Dime!

Venga usted aquí, por favor. ¡Voy!

¿Cómo a presentar el plato de la raya?

A mí me gusta comerla sin el cartílago.

¿Tú has comido alguna vez raya? No he comido raya en mi vida.

Tampoco has limpiado raya.

Esto es un cartílago. Vale.

Que se desecha.

A veces si es muy fino y muy tierno me lo puedo comer.

Ya podéis correr para limpiarlas.

Yo pensaba que las habíais limpiado todas

y que habías dicho algo. No, pensaba que eran así.

En menos de 10 minutos tiene que salir la berenjena.

Y el vuestro tiene que salir en 20 minutos.

Venga a limpiar todos raya,

si es el primer plato que va a salir.

Miri. ¿Qué?

Vuela con eso, ¿vale? Venga.

Que no tenemos tiempo, jolín.

Madre mía, madre mía.

Esto lo podríamos haber hecho y se habría quedado perfecto.

No, no va a quedar mal, Edurne. Va a quedar bien.

¿Tú crees? -Sí, va a quedar perfecto.

Pero hay que irlo haciendo rápido y con gracia.

Madre, madre, madre. ¡Madre mía!

Pero si se quedan en nada.

Ya, pero no quedan mal, Nathan.

El que con críos se acuesta cagado se levanta.

Comensales, bienvenidos a "MasterChef".

Nuestro jurado ha querido rendir homenaje

a la gastronomía menorquina. Y por eso ha diseñado un menú

compuesto de cuatro platos típicos de la isla.

Disfruten de la comida.

Y gracias por aceptar nuestra invitación.

(Aplausos)

¡Venga, chicos, que podemos! ¡Vamos, Joselito, venga!

La pongo al lado del queso. -Rállame, rállame.

Venga. Me quedan tres. -Venga.

Equipo rojo, en 5 minutos sale la berenjena.

¡Oído! ¡A emplatar todo el mundo!

Y no veo que tengáis nada; ni berenjena, ni caldereta.

Ve poniendo, que se vayan llevando.

Déjame un hueco para poner la bandeja.

Si no están gratinaditas como me gustan

tampoco van a salir.

Espera, espera. -¡Venga, vamos!

Saca otra bandeja del horno que yo voy emplatando.

¡La mayonesa! -Voy, tranquila.

Tú emplata eso. -No, la mayonesa va debajo.

No va debajo, va al lado.

Ciérralo bien, que se vaya haciendo.

Y todas estas cebollas también las metes ahí.

Venga.

La patata se cuece con la piel.

Esta patata está llena de agua

y no te va a salir bien el postre.

Sabes lo que tienes que hacer. Otras patatas.

Repetir. Vale.

¡Capitana! Estoy aquí.

¿El puré de patata lo haces tú con patata pelada y cortada?

Sí, pelada y cortada.

Pues no, siempre se cuece la patata con la piel

y luego se pela y se machaca.

A repetir el postre, por favor.

¿A repetir? ¡A repetir el postre corriendo!

Samantha. No, Samantha no.

¡Miri! Vale.

Dame, ya la pongo yo la olla. No te preocupes.

Pon una olla ahí. Necesito más gente con las rayas.

Sí, necesitamos. Pero aquí ya ves lo que hay.

Os quedan 3 minutos, señores. 3 minutos.

Y lo que esté sale. Lo que no esté, no sale.

¡Ah! -¡Joder!

¡Venga, vamos! -¡Cuidado, cuidado, cuidado!

Ay, que me quemo. Venga, ahí abajo.

Ponlo uno sobre otro. -Sí, sí, sí.

Venga. ¡Miri!

Estoy aquí.

Tío, Miri destroza las rayas.

En medio minuto saco lo que tengáis.

¡Venga, vamos! ¿Cuántas llevamos?

¿Alguien lo sabe? Hay que ponerlas todas.

Espera, espera, ¿eh? Espera.

Cogemos platos. Sin miedo, adelante.

¡Vamos, vamos! Vámonos, vámonos, venga.

¡Miri, no lo pongas ahí abajo!

Los que no estén en la mesa no salen.

¡Vamos, vamos! -¡Saca las del horno!

¡Ya están fuera!

Cinco, cuatro, tres, dos, uno...

Se acabó, señores, a por el pescado.

Ni un plato más. A por la caldereta.

Caldereta, vámonos.

No doy ni un segundo más, ya lo he dicho.

(SUSPIRA)

Os vamos a servir ya el primero.

Lo ha elaborado el equipo rojo y es un entrante,

berenjena rellena de verduras con queso de Mahón.

A disfrutarlo.

¿Hacéis esto y me pongo con las ortiguillas?

Sí, sí, sí.

Las ortiguillas pásalas aquí a esta agua.

¿A dónde? -A esta.

¿Todas? Todas.

Con la mano y ya. -No, no, con la...

Mira, limpia tú y ya lo hago yo con la mano,

que tú eres muy alérgica. -Vale, vale.

Te pican todas las manos, ¿eh? -Si pica, pues rasco.

¿Dos bandejas de pescado o una?

Yo creo que dos. -Dos, dos, dos.

Mira, los de abajo.

Uh, ¿todo esto está por hacer? -Claro.

Madre mía, entonces no tenemos tiempo, nene.

Venga, sí que hay tiempo. Por favor.

Huy, huy, huy. Qué pena, qué penita.

¿El qué, amor? -Todo el pescado destrozado.

Le pongo aceite a la sartén, ¿eh?

¿Así, Edurne? ¿Más?

A ver, ¿las rayas cómo están? -Mucho tampoco.

Es sólo la harina y freír.

Vale.

Perfecto, sin exceso de harina. Genial.

Edurne, me voy a poner aquí contigo con un cuchillito.

Ten cuidado.

¡Equipo azul, equipo rojo, mucha atención!

¡En 15 minutos sale la raya!

¡Uh! Y en 30 la caldereta. ¿Oído?

¡Oído, chef! -¡Oído, chef!

Miri, por favor, organízame ambos equipos.

Te lo pido por favor, ¿eh? Sí.

¿Dónde está Miri? Estoy aquí.

Ah, estas aquí. No te veía.

Estoy con las rayas. ¿Estamos haciendo la raya?

¿Estamos echándole ese chorrito de limón?

No, ni limón ni sal. ¿No era como una especie

de meunière, un poquito de mantequilla, limón y sal?

Bien, ¿esto qué es? Estoy rebozando...

¿Has hecho alguna vez ortiguillas? ¿Las has frito?

Se pone aceite caliente, rebozas en harina y la freímos.

Como si fuese cualquier fritura.

Correcto. Esto estás guisándolo.

¿Lo quito? Sí, no vale para nada eso.

Sácalo, échalo a una bandeja.

Y esto es una fritura, como cuando te comes

un boquerón frito, ¿vale?

Como cuando te comes una croqueta.

Tienes que sacarlas. Las sacas de una en una,

pero tiene que estar aceite bien caliente.

Bien, échale más aceite.

Cuando esté bien caliente, no antes.

¿Qué vas, detrás de mí contando las cosas?

No. Tú tenías que ir delante de mí.

Cuando esté caliente las echas. Eso también lo digo yo.

Venga. ¿Silene, qué pasa aquí? ¿Cómo ve usted eso?

Eso lo veo bien de momento. Venga, vamos moviendo.

Eso es. ¿Más aceite?

Yo echaría más.

Tiene que haber cantidad suficiente.

Quiero una muy buena cucharada.

Vale. Venga, vamos.

Puntillita. -Aquí, aquí.

José, mira, rebañando.

Así no vamos a sacar nada de cola.

Las vamos a destrozar, tío.

¿No se puede cocer dos minutos, tío? ¿Dos minutos?

Cuécelo dos minutos.

¿Cómo vamos aquí con el fumet?

¿Alguien me puede contestar, por favor?

¿Qué? -¿Cómo vamos con el fumet?

Estamos pelando. Ve con ellos mejor,

que nosotros aquí ya organizamos esto.

Hay que echarlo todo.

Pero esto no lo habéis machacado bien.

Vale, Miri, no sabemos hacer el fondo.

No, no estoy diciendo eso.

Miri, ¿te puedes con el otro equipo, por favor?

Que llevas el 80% aquí.

Vete con el otro equipo.

¿Me vas a decir lo que tengo que hacer?

¿Quieres ver cómo vuela esto? Quiero probar esto.

Quieres probar esto.

Miri ha estado mucho tiempo con nosotros

pero sin hacer nada.

Los jueces pueden valorar que nos está ayudando,

nos está aconsejando.

Y prácticamente lo único que nos hacía era estorbarnos.

Hola, Fiona y Laura. ¿Qué tal?

Hola. Venía a comprobar si teníais

berenjena o no. Porque no han salido 8 platos.

Y digo: "No puede ser que las chicas más guapas

de la isla se queden sin comer."

No, ¿no? Hemos sido afortunadas.

Fiona, cuéntame.

Me ha encantado, lo que pasa

es que las verduras están un poco crudas.

Anda. Pues qué raro, ¿no?

Porque han tenido tiempo para hacerlo.

Y a mí me encanta el queso

y me parece que sabe poco a queso.

Bueno, Fiona, hija, a ver si hay más suerte con el segundo.

Seguro que sí. Espero.

Gracias. A ti.

Equipo azul, en menos de 4 minutos salen las rayas.

60 raciones. Vamos a emplatar ya.

Lai, vamos a empezar a poner todas las rayas que ya están

hechas con las patatas.

Vamos, Miri, tengo a los camareros esperando.

Y no tenemos todavía ningún plato.

¡Laila, Laila! -Estoy en ello, amor.

Alguien que te eche una manita.

Venga, rapidez.

A ver, todos a emplatar.

Emplata, ya cuento yo los platos.

Escúchame, coge el pescado. No, aquí hay 21.

Tú coge estos y ponme aquí debajo unos 20 platos más.

Con un cuchara. Este montoncito nada más.

Vamos. Nathan.

Sí. -Cuando acabes de contar

pon aquí las ortigas.

Van cuatro. -Así no iban las ortiguillas.

¿Y cómo van? -Iban 4 así.

Aquí y aquí. -Iban 3.

Vete con la verdura porque si no, no llegamos.

A ver si eres capaz de formar una cadena, ¿eh?

Venga. -Más rápido, ¿eh?

Venga, vamos.

Oye, tengo que sacar los platos ya.

No puedo hacer esperar más a los camareros.

¡Miri! ¡Ya voy!

No, ya voy no; vengo ya.

Sólo falta la mayonesa. ¡Silene, por favor!

¡Miri! ¡Ya voy!

Vamos poniendo mayonesa, si no lo saco sin mayonesa.

¡Miri! Miri, te llama Jordi.

Voy, voy. Se estará liando parda allí.

Silene, ¿me echa usted la mayonesa?

¡Miri! ¡Ya estoy viniendo!

Pon la acelga en cada plato antes de Edurne.

Y luego pones la mayonesa.

Vamos poniendo por aquí y va saliendo.

Una cucharada buena ahí.

¿Dónde quiere usted? Donde quiera usted.

Tiene que haber 60.

Os he dicho que la caldereta

es un icono de la gastronomía menorquina.

Y no la estamos preparando como Dios manda.

Estamos cociendo las colas de langosta.

En vez de hacer buenos medallones

la estamos cociendo entera.

Eso es una estupidez. El majado, la picada

que dará sabor a este caldo insípido.

no lo estoy viendo por ninguna parte.

Pescado. Si hay 60 cortes de rape y de dorada

yo soy Popeye.

Vamos a ponernos las pilas. No lo digo más.

Vale. ¿Aquí hay 60? -No.

¿Cuántos faltan? -Sí, hay 60, uno por cada.

Hacen falta dos.

¿Hacen falta dos? -Claro.

Odkhuu. -¿Qué?

Cuando acabes con estas sigue con estas de aquí.

Vamos a hacer 5 más.

Todos los que tengan mahonesa pueden salir.

Camareros, por favor. Venga, vamos sacando.

Me da igual si falta escarola o falta mahonesa.

Los saco como estén.

Vamos, Edurne. Qué cuadro de emplatado, tío.

Qué cuadro de emplatado. Apoya ahí. Vamos poniendo.

¿Pero qué pongo, patata? Es que falta de todo.

¿Qué cadena habéis hecho?

Cadena perpetua voy a pedir para vosotros.

¿Pones tú el pescado? -Tú la escarola.

Vale, ya la pongo yo.

Venga. Madre mía.

¿Pero dónde pongo la escarola? Apóyale ahí encima.

Un capitán tiene que organizar, supervisar.

Y no hemos estado organizados ni supervisados

porque no teníamos capitán.

O sea, es que aquello era la ciudad sin ley.

Aquí falta el pescado, mira.

Este emplatado es terrible.

Vamos a organizarnos bien. Vamos a hacer una cadena.

Así llevamos media hora, nena.

Han salido todos los platos sin escarola.

Dejad de hablar y empezad a actuar, por favor.

Oye, dejo de sacar platos ya,

que esto es un desastre terrible.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, se acabó.

Deja de emplatar. A la mierda.

Se acabó vuestro tiempo. ¿Cuántos platos quedan?

¿Estos sólo? ¿O más?

Aquí abajo. Claro.

¿Esos también? Sí.

Sacamos los 30 platos que quedan, por favor.

Como esté, pero por lo menos que la gente coma.

Nathan, coge tu orquídea y la metes aquí.

Vale. -En cada plato.

Cada persona va a poner en un plato.

Tú coges la acelga y la pones en este plato de aquí.

Vamos a hacerlo uno por uno. Venga, como estén.

Si lo importante es que coman ya.

Otro que le falta la mahonesa. Madre mía, madre mía.

Comensales, os vamos a servir el siguiente plato.

Lo ha elaborado el equipo azul

y es raya con acompañamiento de acelgas, escarola,

ortiguillas y patatas panaderas.

Creo que esta vez sí que van a salir todas.

Pero me cuentan que con un poco de retraso.

Así que disculpen de nuevo.

Sale.

Pescado por aquí. Por lo menos que vaya

con pescado para que no coman patatas solas.

Esto se lo pueden llevar.

Madre mía, sin escarola, sin no sé qué...

Pon acelga, pon acelga. Venga, saliendo.

Todos los platos ya se tienen que sacar.

Me cago en la leche.

Aquí tenéis para ir marcando si queréis langosta, ¿eh?

¡Venga, que podemos! Venga esa caldereta.

Esto tiene que salir de muerte, chicos.

Venga, por favor.

Que el otro no ha salido, que esto salga.

Equipo rojo, en 15 minutos saco la caldereta.

Espero 60 buenas raciones.

No quiero que pase como con la berenjena, ¿eh?

Vale. Oído, chef.

¡Miri!

¡Miri! Voy.

Pasarme esos platos de ahí. Pásame la acelga de ahí.

¡Capitana! ¡Miri! Ya voy.

Vamos, Miri, por favor. Venga, al equipo rojo.

Dime. Espero que seamos generosos

con la caldereta, ¿eh?

Sí, son pequeños pero tenemos bastantes.

¿Hay dos de cada? Sí, y luego tenemos la dorada.

¿Tenemos una picada? No, ahora la hacemos, chef.

¿Ahora la hacemos?

Vais apañados. Necesito que se haga la picada.

Yo tengo las manos reventadas ya.

Cámbiate conmigo que no puedo más.

Me estoy reventando las manos. -Como nos despistemos ahora...

Echamos el resto, hermano. -Echamos el resto.

Emplátalo bonito este. Sí, ya, vamos.

El último bonito. Vamos con los postres.

Todo el mundo con los postres. Si no, no vamos a llegar.

Buenas tardes, Rafael. Buenas tardes.

¿Cómo va la cosa? Pues muy bien,

aquí degustando los platos.

Bueno, tenéis una gastronomía en Menorca

que es una maravilla Sí.

Menorca es verdad que actualmente en productos

estamos a un nivel muy alto.

Actualmente es verdad que estamos intentando hacer

un buen trabajo que sea muy honesto, muy puro,

muy de la isla evidentemente y de calidad por supuesto.

¿Y los míos cómo lo han hecho? Porque mis aspirantes

me dan un poco más de miedo que tu equipo.

-Hay que ser un poquito críticos.

La raya está un poquito pasada.

Los platos en sí, el montaje, no son todos por igual.

Eso no se puede permitir, ¿no?

No se puede permitir.

El emplate debe ser todo por igual.

Imagino que esto los jueces lo tendrán en cuenta.

Ay, Dios mío.

Dime que la mahonesa está buena.

Me ha gustado la de la berenjena,

estaba más logradita.

Y esta pues no está mal pero es un punto

donde no hay un toque de lágrima

como había en el anterior plato por ejemplo.

Mira, te pido disculpas a ti y por supuesto a toda la mesa.

Lo siento muchísimo, de verdad.

Espero que el siguiente plato esté mejor.

Seguramente que sí.

Gracias, Rafael. A vosotros.

¡Venga, vamos!

Controla estas almendras que no se quemen.

Cuidado, Jorge, que se queman súper rápido.

Sí, Miri, ya lo sé, mi vida. -A ver, Laila...

Estoy haciendo los de chocolate.

¿Has medido el azúcar? -Sí, dos kilos.

¿Y aquí tenemos cuál? ¿El blanco?

Aquí tenemos el blanco. -Sí, cariño.

Cuando esté todo esto junto me lo juntáis con la patata.

Sí, claro. ¡Capitana!

¡Miri! Nathan, sigue con este.

Vale, vale, vale.

Miri, Miri. Dime.

La almendra quemada o a un pasito están.

5 minutos, saco todas las calderetas.

¡A emplatar! A emplatar todo el mundo.

A emplatar, señores. ¡A emplatar!

Me voy dedicando yo. Ya podéis correr.

A ver cuántas calderetas decentes sacamos.

Odkhuu, ya está, deja eso.

Déjalo, cariño. -Vale.

Venga, que termino sacando yo esto ya, ¿eh?

Venga, Jorge, vamos. Échale y voy colocando.

No, no va a salir, lo voy poniendo ya.

Vale, me vale.

Más rápido, niños, que hay emplatar todos.

Échame a mí también, por favor.

Ya.

A ver los panellets. ¿Qué tienes los de cacao aquí?

Sí. Y los de almendra, vale.

Y qué pena que habéis puesto el cacao dentro.

Porque el cacao es materia grasa

y se van a abrir al horno. Con lo cual hay que repetir.

Si lo habíamos dicho antes de espolvorearlos por encima.

Esto se hace con el cacao por fuera.

Sí, aquí como nadie dirige y nadie manda.

Esto ha sido culpa mía, Miri lo quería poner por fuera.

Pues nada... ¡Miri! ¡Estoy yendo!

Vete, Miri. ¡Miri!

¡Estoy yendo!

¿Qué has dicho, que se meta el cacao dentro

o no se meta el cacao dentro?

Sí, lo comenté con Laila y decidimos meterlo dentro,

porque cogerá más sabor. Sí, pero así es muy grasa

y se abre al meterlo en el horno,

con lo cual, repetimos.

¡Ponte con la nueva, vamos!

¡Poneos con la nueva, esa está hecha, ¿no?!

Empezad a bolear rápido, las placas del horno, bolead,

el huevo, dejad esto, que no da tiempo.

¡No da tiempo!

Una cosita, ¿cómo emplatamos, a lo loco?

No. Sabemos que la caldereta

tiene guisar un poco con el caldo, ¿no?

¿Lo sabemos, no?

Pongo ese caldito a hervir, pongo el pescadito...

Esto es una tontería de caldereta, ¿vale?

¡Miri!

Empezamos ya. ¡Voy!

Miri, vamos, ven para acá. Separa un poco y pon las otras ahí.

No creo que haya bastante cantidad, yo haría otra masa.

Vamos a meter todo en la cazuela y a repetir este desastre.

¡Miri, Miri! ¡Qué!

Ven aquí, estamos con la caldereta que sale ahora, ¿no?

Miri, estoy aquí. ¿Qué?

¿Te centras conmigo? Sí.

La caldereta, tengo el caldo le pongo la picada,

el pescadito y guiso lo mínimo, ¿no?

Y eso lo emplato.

Tenemos el pescado a lo loco, lo salseamos, no.

Miri, estoy con ella con el postre no hizo su trabajo,

no me la quites. ¿Y la caldereta?

No han empezado el postre.

Quedan 16 minutos. Vale, solo os digo una cosa,

paramos esto, vaciamos platos, lo hacemos como Dios manda

y seguimos, tenéis tres minutos. La he liado parda.

Hubo momentos que tenía ganas de coger e irme de ahí.

Y me sabe muy mal

porque yo no soy así, soy muy luchadora.

Pero es que me ha venido grande total.

Dirige esto que no quiero que se repita el postre.

A la tercera va la vencida porque como sea a la cuarta,

esto es un caos, rápido. Vale.

A ver, os ayudo. -¿Contaste los platos

que pusiste ahí, los contaste?

-Sí, los he puesto todos.

-Edurne, Edurne.

-Cuéntalos ahora que luego pasa lo que pasa.

-Por favor, que mande Miri, por favor.

-Edurne, haz más bolitas con.. haz más bolitas con...

Miri, Miri.

(DISCUTEN ENTRE ELLOS) Miri, Miri, Miri.

Voy. Miri.

¡Ya voy! ¿Miri?

Aquí, ahora. Necesito que lo amaseis bien.

-¿Esto se echa aquí? -Sí, el último.

¿Ya acabamos? ¿Podemos sacar un plato medio en condiciones?

No digo excelente ni en tiempo, ¿podemos?

Sí. ¿Te encargas?

Sí. Un minuto y saco lo que tengáis.

Venga, por Dios, vamos.

Odkhuu, intenta, pescado hay de sobra,

intenta un trozo de langosta, ¿vale?

-¿Dónde está la picada, por favor?

-Dentro, Miriam, dentro del guiso.

-Va, todos estos se los pueden llevar ya.

-Joder, pero esto no se puede menear tanto

porque se vuelve a ensuciar. Esto es imposible.

-Emplatad lo que tengáis ahí lo trasladamos a la olla.

-Imposible, emplatar ahí, Miri, no lo dejes así porque se ensucian.

Es que... -El caldo se lo pueden llevar

aquí, puede venir él.

-Jorge, emplata lo que tengas aquí y trasladamos la olla.

Vamos, vamos, vamos.

30 segundos.

Abro el pase.

Dale. -Miri, no me hagas torres, amor.

-Aquí hace falta pescado. -Se pueden ir llevando, chef.

-Que se los lleven. Capitana,

¿tengo platos para llevar? Sí.

Camareros, por favor, adelante.

Venga, vamos. Vámonos, venga.

Vamos, vamos, vamos.

Venga, tenéis 30 segundos para emplatarlos todos,

ya podéis correr. Venga, que cojan estos.

Venga, vámonos, camareros, por favor.

Venga, chicos, vamos. Vámonos, veo camareros esperando.

Ya está, ya está.

-Platos puestos, platos quitados. -¿Cuántos faltan?

-¿Qué queda, qué queda? -No son todos, Miri,

no son todos, pero ponlos. -Ya lo sé.

(Rotura de plato)

No pasa nada, no pasa nada. -Solo quedan cuatro, cuatro.

-Venga, venga. Diez, nueve,

ocho, siete.

Despacio, despacio.

Seis, cinco.

Cuatro, tres.

Dos, uno.

Se acabó el emplate, paramos.

Qué desastre, qué desastre de...

Paramos. Qué desastre de todo.

Se quedan sin servir 8 berenjenas y 12 calderetas.

Estar en la séptima semana y hacer un cocinado erróneo

pues se te cae un poco la pequeña ilusión que podías tener

por ganar, te quedas un poco vacío.

Estando en Menorca no podía faltar en este menú tradicional

la caldereta de pescado.

Lo ha elaborado el equipo rojo.

Me cuentan desde cocinas que los aspirantes

se han visto superados por la situación,

así que mucho me temo que no saldrán todos los platos.

De verdad, no sé qué decirles, disculpen.

(Música)

Venga, chicos, al horno, ya.

-Estoy a nueve de terminar. -La primera tanda está en el horno.

-Oído, Laila.

-Necesitamos más manos haciendo bolas.

-Está Silene, estás tú y sois tres personas.

-Estamos todas, todas.

-Nenas, tan grandes, no. -No, no.

-Están saliendo... -Laila, son iguales.

-Cariño, ¿la ves igual?

-Estas son algo más grandes. -Más pequeño, Miri, más pequeño.

-Mira, así, así. -Eso no es una bola.

-O sea, me he vuelto loca total.

-Estuviste mucho tiempo en el otro lado.

-Edurne, estuve con todo lo que pude.

-Estuviste en el otro lado, se te vio el plumero.

-Eso es verdad. -No, perdona, Nathan,

no es verdad esto, ¿eh?

-Pregúntaselo a todos, qué quieres que te diga.

Sé por qué Miri ayuda más al equipo rojo,

por la conexión que tiene con Jorge

que al final no sé qué pasa aquí porque, en teoría, no hay nada,

pero, al final, empezaré a sospechar.

A ver...

¿Qué está pasando aquí? Estáis trabajando

que parece que estamos en un día de fiesta.

La bandeja esta, directamente, al horno.

¡Quiero ver nervio, vamos! Ponte marchando una nueva, vamos,

esta, al horno, por lo menos que salgan estos.

Aquí no oigo a nadie mandar y lo he dicho 50 veces,

sacadme esa bandeja y meted una nueva,

no los aplastes, Miri, por favor.

Hay que sacar esta y no puedo con ella.

Enganchad... ¿Pero qué os pasa? Tenéis guantes, manoplas...

Vamos, que se haga esto, rápido. ciérralo.

Emplatad los que tengáis, no quiero cancelar el postre,

si sacáis estas bolas, lo conseguiremos,

metedlas aquí, rápido, más rápido, vamos.

Hola, buenas tardes, Fernando y Arnau,

encantados de estar aquí, muchas gracias por acogernos

en vuestra casa; no me extraña nada que os enamorarais de esta isla.

Estas calas, virtualmente, vírgenes...

Y la gastronomía. También, también.

Que es maravillosa de esta isla.

Con mucha personalidad.

¿Y la caldereta, cómo está, tiene personalidad o no?

La langosta está un poco cruda,

el caldito es un poco planito, un poco...

¿Un poco insípido? Sí, sí.

Le falta sabor, entonces. En relación a lo habitual.

Y llevamos un diíta hoy que, madre mía, no dan una por derecho.

En fin, a ver si hay más suerte con el postre.

¿Cuánto queda para el chocolate? Nada, unos dos minutos.

Pues, como está en tiempo, sacamos estos sin chocolate

porque la gente espera y no quiero...

No, no, que salen ya, Samantha. -No, pero, cerrad, por favor.

Es que, claro. ¿Cómo los queréis sacar, sin hacer?

Pondremos dos de almendra y los demás con chocolate.

Dos de almendra por plato y, camareros, en cuanto tengáis

platos con dos de almendras, los sacamos.

Por favor, va, venga, por favor, de verdad, ¿eh?

Miri, dices las cosas y parece que te olvidas que lo dijiste.

Vale.

Vamos, pedid disculpas por el retraso,

por la cocción, que a lo mejor le falta un poco, pero bueno.

¿Otra vez estamos uno encima de otro? Por favor.

Es que a esto aún le falta, tío.

-Acabo de abrir, Miri. -Por favor, abrir y cerrar,

abrir y cerrar, no cocinan nunca. Saca los de arriba

que llevan más tiempo, los sacamos y sacamos ya.

Una persona sujeta la bandeja, la otra los pones,

tenéis palas, espátulas, de todo. ¡Que no!

¿Qué pasa, Nathan? A ver esos cacharros.

-Cerrad el horno, si se decide sacarlos, se decide,

no sacar, meter todo el rato.

¿Podéis cerrar el horno?

Lo que está dentro se queda frío. ¡Ah!

-Bueno, ya, por favor. -Sí, ya, pero...

¿Vale?

-Nathan, no te acalores.

-Se abre y cierra, se abre y cierra, para eso,

los sacamos todos y los ponemos. Pues, vamos.

¡No se manipulan las cosas de un lado al otro de la cocina,

se pone aquí una fuente de cocina con las manoplas

y se monta esto, vamos! Edurne, deja sitio aquí, a ver.

Aquí se va boleando, no se va por la cocina con las bolas,

¿qué es esto, la feria o qué?

A ver. -¿Esto son bolas?

Madre mía, Miri, esto es tu tipo de cocina,

almendra, cocina sana, ¿qué pasa, están deshechas, no?

Sí, solo se pueden poner algunas.

-Con cuchara se lo tendrán que comer, esto no vale, no vale.

-Están. -¿Sí, tú lo autorizas?

-No soy la capitana, cariño. -Vale, ¿lo autorizas tú?

-Sí ya han salido mocos de estos para fuera.

-Pero, que no, que falta completar los platos.

-Pero, Nathan, ya salieron. -Si salieron 40 mal,

guardarnos 10 que están mal, qué más da.

¿Tomamos decisiones? Sí, los saco.

Sácalos, si los vas a sacar, los sacas, si no, no,

pero quiero decisiones,

una capitana tiene que tener fuerza y mando.

A mí, os lo digo, me da vergüenza ir al comedor

a saludar a los comensales hoy.

Se me cae la cara de vergüenza, así os lo digo, menudo disgusto.

Dejadme la cocina impecable, ¿eh?

Este no vale.

Todo el rato tropezando con la misma piedra

y al final, ¿qué nos pasó?

Pum, contra el suelo, ¿por qué? Porque no hemos hecho nada bien.

Terminamos este menú poniéndole el punto dulce

con un postre que vosotros conocéis y muy bien,

son panellets de almendras y de chocolate.

Espero que les gusten.

Buenas tardes, Arnaud y Álvaro, mis chicos Alvarno,

qué alegría veros por aquí.

A ver, contadme, por favor, decidme, porque llevo un diíta hoy,

decidme que los postres estaban ricos.

No, lo siento mucho, Eva. Dios mío.

A mí me han tocado dos de chocolate

así que, solo puedo opinar sobre esos.

Ah, ¿el de almendra no lo has probado?

No, para nada. Bueno pues, dime, el de chocolate.

bueno, me encanta el azúcar, entonces, de diré que me gusta,

pero demasiado crudo.

La verdad es que no se han lucido, lo encuentro muy crudo.

De verdad, hoy necesito un agujero,

tirarme de un acantilado, de verdad, lo siento muchísimo

porque ha ido la cosa hoy, hoy, fatal, madre mía.

Hostias, es que lo hice fatal.

-Pero, a ver, nena. -La he liado parda.

-Esto de la capitana

sabes que es difícil. -La he liado parda.

-Es difícil, nena. -Hicimos lo que pudimos y ya está.

-Eh, a ver esos ojos de perdiz. -No te pongas a llorar.

-Ni se te ocurra, que te doy dos sopapos.

-Es no hice nada con mala intención, ¿me entiendes?

(HABLAN TODOS A LA VEZ) Iba de lado a lado,

o sea, iba de lado a lado como he podido.

-Este postre era, bueno, da igual, no hablo.

-Ya está. -Ya, Nathan, lo organicé mal

y no salió. -Ese no es el tema,

los pasos que hicimos, no es que se organizaran mal,

los pasos que hicimos, los hicimos mal.

Yo tenía muy clara al receta de los panellets.

-¿Y por qué...? -Pero si lo he dicho.

-Si no me gritas te oigo igual. -Si no te estoy gritando a ti,

lo que digo es que los panellets

tenía muy claro los ingredientes y cómo va.

-A ver, vamos a concentrarnos,

si me ves echando el cacao y sabías, porque lo sabes todo,

que el cacao no va dentro, dime que lo estoy haciendo mal.

-Si te lo he dicho. -Oye, silencio.

Ya está bien. -Nathan, lo hecho, hecho está.

-No, ahí te equivocas. -Vamos, que aquí ya terminamos.

-Ya sabemos en qué fallamos. -Ya ha terminado el circo.

-Pues hoy tuviste la mala suerte de caer en un grupo de inútiles

y solo sabías tú. -No es verdad, eso no lo he dicho.

-Acabé el cocinado echando mistos porque el rifi rafe con Nathan

lo encontré innecesario y absurdo.

¿No eres de mi equipo o esto cómo va?

Es la gotita que colmó el vaso de hoy.

Comensales, siento que los aspirantes

hoy no hayan tenido buena mano en la cocina.

Somos, perfectamente, conscientes de que no han sabido trasladar

a los platos el exquisito sabor de las recetas menorquinas.

Creo que hoy nuestros aspirantes se han confiado.

Pensaban que los platos eran fáciles

y eso les jugó una mala pasada.

Por eso, para disculparse por sus errores,

tenemos con nosotros a la máxima responsable

del cocinado de hoy, la única capitana, Miri.

Anda, Miri, anda. Ven aquí, Miri, ven aquí.

Que me tienes contenta hoy. Miri, ¿quieres decirles algo

a nuestros comensales? Ahora es el momento.

Yo he sido quién ha organizado toda la comida y todos los platos

y...

y no lo he hecho bien,

me he liado se me ha ido un poco la...

Olla. Se me ha ido al olla.

(RÍEN)

Nunca mejor dicho, sí. Espero que me toméis las disculpas

y si en alguna ocasión en mi vida vuelvo a cocinar

para vosotros, lo haré mucho mejor.

Muy bien, Miri.

(APLAUDEN)

Pedir perdón a los comensales me ha sabido fatal.

No supe sacar los platos bien

los chefs tampoco estaban contentos conmigo, un caos.

Ha sido un "Miri's show disaster" total.

Aspirantes, os confieso que los comensales han quedado hoy

decepcionados con vuestro cocinado.

Imagino que si los comensales no están contentos,

el jurado tampoco lo estará.

Eran los platos más sencillos

a los que os habéis enfrentado esta temporada

y no habéis sido capaces de sacarlos adelante.

Equipo azul, lo vuestro con la raya ha sido para llorar.

Habéis empezado limpiándolas bien, pero a medida que os cansabais,

eso no era limpiarlas, era destrozarlas.

Y el cocinado, todavía peor. Sin limón, sin sal, cada trozo

de un tamaño, las ortiguillas guisadas en vez de fritas.

Y ya el emplatado ha sido el fin de fiesta.

Si quisiéramos explicar a alguien cómo no hacer nunca

un emplatado de raya, enseñaríamos vuestro vídeo del cocinado.

Qué desastre, tío.

Y por si esto fuese poco desastre,

la mitad de las raciones no han salido a tiempo.

Íbamos como pollos mareados emplatando y al final,

que emplatamos nada,

a mí se me caía la cara de vergüenza ir ahí.

Por cierto, Silene, me he dormido viéndote hacer

la mahonesa, qué lentitud, mujer.

Y, encima solo has hecho para 20 comensales como mucho.

Cuando no puedes sacar las cosas, pues, obviamente, te sientes

muy mal porque sabes que confían en ti para sacarlo.

¿Entonces, cómo me siento yo? Pues fatal.

Pues, yo, Pepe, me sumo al desastre.

Lo vuestro con los panellets ha sido penoso.

He perdido la cuenta las veces que habéis empezado

de cero y cada vez habéis hecho un error nuevo.

Las patatas cocidas, sin piel,

el cacao mezclado con el azúcar y con toda la pasta.

Cada panellet de un tamaño, para mí es como si este plato

es como si no hubiera salido porque lo servisteis tarde y mal.

Asumo al 200% la culpa. Cada pelota salía de una manera,

un cacao, un cacao muy grande.

El equipo azul, mal,

pero el equipo rojo tres cuartos de lo mismo.

Creo que lo único bueno de hoy ha sido la mahonesa de Jorge

que ha tardado lo mismo que Silene, pero, al menos, llegó para todos.

La berenjena es un plato fácil donde los haya y no por esas.

Ni hecho a propósito se consigue un sofrito como el vuestro.

Vamos, que no se puede cocinar

una berenjena rellena con menos sabor.

Y la caldereta igual de chapucera o más.

Las 60 raciones en ninguno de los casos

han salido, os faltaron ocho berenjenas y 12 calderetas.

Ni una, tío, ni una.

Bueno, ya que hablamos de caos y desastre, pues queremos hacer

una mención especial a tu doble capitanía, Miri.

Como bien explicaste a los comensales,

cometiste error tras error.

Aunque, si soy sincero, yo no te puedo valorar

porque en el equipo azul, prácticamente, no has estado.

Con lo cual, horroroso.

Pues, Pepe no te ha visto pero yo me harté de Miri,

me sacó de mis casillas, estuve a punto de desgastarte

el nombre de tanto llamarte.

A pesar de ser la capitana de ambos equipos,

te volcaste en el rojo y para nada, no has sido capaz

de ver ni uno de los muchos errores que habéis cometido en cada plato.

Es que no puedo decir nada porque es que no lo he hecho bien.

Me vino grande no pensé que fuera tan difícil.

Cada vez me iba haciendo

más pequeñita y cada vez mandaba menos.

La verdad, ha habido un momento que pensé: "Coge el delantal,

pártelo en dos, le das un trozo a Jorge y otro a Laila y vete ya".

No sabes liderar un equipo,

tienes que hacer un cursillo de capitana.

"Miri's captain" se llama. "Miri's captain".

A base de errores se aprende.

O te cuesta tu permanencia en el programa.

Aspirantes, el veredicto está muy claro.

Vais todos a eliminación.

Yo creo que he dado el 110% de mí, creo que no podía hacerlo más.

Que vaya a la prueba de eliminación

tras un gran esfuerzo, me siento mal.

Aspirantes, ¿estáis sorprendidos?

(TODOS) No.

Ha sido un descontrol total, cada uno con lo suyo

ha estado organizado, pero las directrices

han sido diferentes, una opiniones por un lado, otras por otro

y fue una locura. Falta comunicación como equipo

y lo repetimos muchas veces, tenéis que hablar

entre vosotros y contaros las cosas

como en una cocina profesional. Totalmente.

Miri, te queda un último privilegio en esta prueba de exteriores,

puedes salvar a un aspirante de la eliminación o a ti misma.

Piénsalo bien porque el cupo

de despropósitos ya lo has cubierto hoy.

Lo tengo claro, voy a salvar a Jorge.

Gracias, Miri.

¿A que no os esperabais

la decisión de Miri de salvar a Jorge?

Porque yo no, ¿eh?

Es que estaba más claro que el agua de Menorca, vaya tela.

Miri, ¿me permites una observación pequeñita?

Sí. ¿Has visto los brazos

del señor que tienes atrás?

De Joselito. Se los dejó hoy cocinando.

El que ha estado diciendo: "Vámonos, vámonos".

Sinceramente, me he sentido mal. ¿Que Jorge trabajó? Sí,

pero creo que di todo lo que tenía que dar.

Jorge, estarás de acuerdo

con la decisión de Miri y contento, me imagino.

No, no lo estoy.

No me gusta ganar solo un partido.

Es posible que no estés contento, pero es una decisión de la capitana

Miri de tantas decisiones que has tomado en este cocinado.

La tomo al 100% segura.

Me lo imagino. Y estábamos casi seguro

de que la ibas a tomar. ¿Tú, también lo sabías

y tú, Edurne lo sabías?

Estoy calentita porque mis compañeros cosa que hago,

cosa que juzgan, si tengo un privilegio,

lo usaré como yo quiero.

Es mi decisión y punto pelota.

Aspirantes, todos, menos Jorge,

os enfrentáis en la prueba de eliminación.

Suerte a todos. (TODOS) Gracias, Eva

Si tengo que poner a alguien para que se vaya, Miri.

Porque en los mundos de Yupi no se puede vivir.

Juega con el futuro de mi vida, de mi hija

y de todo y se acabó

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás

con los concursantes de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al Campamento MasterChef!

Los aspirantes regresan a nuestras cocinas

después de haber vivido un reto en la maravillosa isla de Menorca

que les ha supuesto una inyección de energía.

¿Esto qué es?

Y es que no hay nada como el sol y el mar

para recargar las pilas.

Bienvenidos a la batalla de "MasterChef".

¿Raro, no? -Huy, no están los chefs.

-¿Dónde está el río Guadalajara?

-Maquinando. -Cuando vengan vamos a flipar.

Hay 14 fogones.

Aquí vienen los de la repesca

y se va uno

de aquí, de hoy y entra un repescado.

-Ah, vienen los seis, los seis.

Seis y ocho, catorce y este, quince.

-¿Qué quieres decir 14, qué pasa con 14?

-Que vendrán los seis que se fueron.

Ocho y seis, catorce.

-Somos más, Edurne. -Somos 16.

-Bueno, igual uno está enfermo y no puede venir.

-Con diarrea.

Aspirantes, bienvenidos.

(TODOS) Gracias, Eva.

Edurne, ¿a ver tu manga? ¿Vienes muy flamenca, no?

Sí, porque bailaré una sevillana.

Bueno, para bailar sevillanas,

sí, pero para cocinar, ¿cómo lo ves?

Ahora, me las recojo. Por cierto, estás muy guapa.

Gracias, Eva, pero este peinado que me pusieron como la Merkel.

Ah, ¿te ves como la Merkel? Madre mía, que no la puedo ni ver.

Yo no veo a Ángela Merkel, veo más a Donald Trump

en versión de mujer.

Pero, te siente mucho mejor que a la Merkel.

Faltaría más. (RÍEN)

Pues, ya sabes, tú a mandar.

Ya, voy a sacar unas arruchas que para qué.

¿Qué es eso de las arruchas? Los huevos de Navidad.

Ah, de Navidad. En euskera.

No, yo para ir aprendiendo euskera.

Ya te enseñaré cuatro cosas, no te hace falta más.

-Con cuatro tiras.

Bueno, Miri, la que sí que tenía que mandar

en la prueba de exteriores eras tú, pero según tú misma dijiste

te vino grande.

Es que no mandé a nadie.

-Sí, mandó a Jorge a la salvación.

Bueno, por ser la mejor

de la primera prueba fuiste capitana

y, además, te quedaba un privilegio por disfrutar

que era salvar a uno de tus compañeros.

Tú decidiste salvar a Jorge.

Sí. Quizás, después de esa pelea

que tuvisteis, ¿buscabas la reconciliación?

No, no, Jorge cocinó bien,

me apetecía salvarlo y lo salvé.

¿En algún momento pensaste en salvarte tú?

No, no lo hubiera hecho, no.

Llevas delantal negro

y hoy puedes abandonar "MasterChef" para siempre.

Lo sé, soy consciente.

Prefiero jugar una eliminación y si me tengo que ir, irme

porque lo he hecho mal cocinando

que no salvarme y... no.

Pues eso, precisamente, es lo que dice Jorge, también,

que no estaba muy conforme con que lo hubieses salvado.

Jorge, ¿cambiaste de pensamiento? No, pero si ella está segura

y lo hace y no se cambia, pues voy a disfrutar

ese privilegio, claro que sí. Vamos, que te lo pensaste mejor

y estás encantado con el delantal. Estoy a las órdenes de la capitana.

¿Se lo has agradecido a la muchacha?

Mucho, estoy muy agradecido a ella. ¿Ves? Ya os reconciliasteis, Miri.

Divinamente. -En carne.

-En carne. Tú eres el único

que puedes subir a la galería, así que venga, aprovéchalo.

Chicos. -Hasta otra.

(APLAUDEN)

Yo, quizá, me habría tomado la salvación como un privilegio

para disfrutarlo y él se lo tomó, quizá, un poco como...

que no ha sido por su propio pie que está salvado.

supongo que os preguntaréis por qué estoy aquí sola

y dónde están los jueces, ¿no? Correcto.

Espero que vengáis preparados

porque viviréis una auténtica batalla.

Madre mía, Eva, qué miedo.

Edurne, tú, tan imaginativa, qué esperas que pase en este reto.

Como aquí todo es sorpresa, estos tres, el trío Guadalajara,

estarán maquinando algo que nos joderán vivos.

(RÍEN)

Huy. -Ay, señor.

-Bueno, ya empezamos con las oscuridades.

¿Esto se ha fundido? -Calla, que cocinaremos a oscuras.

-¿Es broma?

Batalla campal, cocinamos todos a oscuras,

a ver qué ingredientes coges,

tocando a ver si la sartén está caliente o no.

¿Quién viene por ahí, entra alguien?

-Ay, ay, Dios mío.

Aspirantes.

Ya está, ya aparecen.

Vamos a hacer un merecido homenaje a un solo ingrediente.

Bienvenidos, a la batalla de la patata.

Bueno. -Vaya tela.

Un combate por la supervivencia

que si fuera en un videojuego, tendría tres pantallas

cada una más difícil que la anterior.

Madre mía.

En el primer enfrentamiento,

tenéis que hacer las patatas fritas perfectas.

Vuestras patatas deberán tener el corte perfecto,

el grosor perfecto y la cocción perfecta.

Han de estar crujientes por fuera y tiernas por dentro.

En solo 20 minutos.

Bueno.

Y, atención, porque solo cuatro de vosotros

os salvaréis de la eliminación en este primer combate.

Vamos.

Vaya tela. -Ya verás.

-Madre mía, creía que cocinábamos a oscuras.

Qué caritas.

Parece fácil, una papa frita.

-Sí, pues no tiene que tener la papa.

Si es que no damos ni una, compadre.

Impone Jordi así, parece

las 50 sombras de Jordi.

(RÍE)

Nathan. Sí, chef.

¿Qué te parece esta prueba? Pues de la manera que se plantea,

realmente, me dio bastante miedo, la verdad.

Me alegro.

A ti, Laila, te he visto con cara preocupada.

Un poco, porque parece simple

una patata, pero es una patata perfecta,

o sea, de simple, nada.

Efectivamente, la reina de las patatas fritas.

Y cuando dice: "La reina de la patata",

bueno, creo que tendrá a todo el público femenino

dando palmas.

(RÍE)

Aspirantes, os situaréis en los últimos puestos de cocina

para que no perdáis de vista a vuestros rivales,

os enfrentaréis de dos en dos. Pero antes, iréis al supermercado.

Tenéis varios tipos de patata, agria, Monalisa, roja, raté,

violeta y Kennebec, debéis seleccionar

la que consideréis más adecuada

para hacer las patatas fritas perfectas.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, adelante.

"Astestorris".

Hola, qué tal, paraíso de patata.

-Es que son unas patatas fritas normales.

-Eh, José, ¿cuál has cogido?

-Nueva vieja.

¿Qué estáis cogiendo tanto?

A ver, quien ya las tenga puede ir saliendo.

Voy a coger la patata típica de toda la vida.

Una patata frita, una patata frita.

Venga, chicos.

Vamos, vamos.

Estaba cocinando, levanté la vista y, ¡ay!

No, está Miri ahí delante,

madre mía, la persona que quiero ver fuera

la tengo delante.

Una patata frita.

Fritas, no, no me gustan las patatas fritas.

Es que no son "healthies".

No son "healthies", dice.

Voy a dar las patatas fritas normales,

las clásicas patatas fritas.

No sé por qué pelan tantas patatas.

-Una ración, cómo peláis tantas papas.

-Joselito...

Tengo en la cabeza, más o menos, como quiero que sea,

cuadradas perfectas

y como unas patatas vanguardistas, vamos.

La clave para hacer las patatas fritas perfectas

está en la temperatura del fuego.

En primer lugar, hay que cocinarlas

a una temperatura suave para que el interior

de la patata se cocine, lentamente.

Conseguida la cocción deseada, se sube el fuego

los dos últimos minutos

para lograr que el exterior quede crujiente.

(ELENA TARAREA) ¿Qué tal por aquí?

Pues aquí vamos.

Nathan. Sí, chef.

¿Las patatas fritas se te dan tan bien como los tallarines o qué?

Pues espero que no,

a ti, chef, te ha quedado muy bien la frase,

pero la patata perfecta, son palabras mayores.

Miri. Dime.

Con tu cocina saludable el tema de la patata frita...

No me gusta mucho, pero...

¿No te gusta mucho? No, no me gusta nada.

¿Nunca has hecho patatas fritas?

Hecho, no sé, las patatas fritas

normales y corrientes de casa, sin más.

Pero no he hecho la patata frita perfecta nunca.

Hala, ponle un poquito más.

No, está bien.

Ironía, Elena.

No. Que ya va bien, hombre.

Que va bien.

Esto está aún más duro que la piedra.

Ahora, a mirar a las musarañas.

La tapa, chiquilla, la tapa.

¿Pero no eran patatas fritas?

Sí.

¿Por qué lo haces ahí? -Luego le doy fuerte

para dentro, crudas, se da al último momento mucha fuerza

para que estén tostadas.

¿Qué hacemos por aquí? Las confité para que queden

por dentro tiernitas. ¿Y por qué lo haces?

Para intentar hacer la patata perfecta, lo intentaré.

Quiero la patata perfecta,

haced lo que consideréis oportuno y luego lo vemos.

Odkhuu, ¿típica la patata frita en Mongolia?

Eh...

¿Que cómo se llamaba? Todos sabían

que lleva mucha tierra del polvo.

No sé si me hablas en arameo o como va esto.

Por ejemplo, la patata roja, el otro está en el fondo limpio,

el otro es tal cual, no limpiado, no lavado.

No te he entendido, absolutamente, nada,

tú estás desaprendiendo el idioma y... mal.

De tierra. Mal.

Es que yo no lavado.

Intentemos no llenar todo de aceite.

Venga. Bueno, ya estamos.

Esto está como la piedra.

Ha dicho 20 minutos. Edurne.

Sí, dime. ¿Has acabado?

No, todavía se están cociendo en el chup chup,

pero no sé cuánto tiempo

y faltan cinco minutos. Tenéis cinco minutos.

Cinco minutos, esto no se hace aquí,

esto está como la piedra.

Edurne, vamos.

Bueno, las echo en la sartén para que se hagan antes.

-Vamos, vamos. -Están buenísimas por dentro.

Se pone a freírlas ahora, Eva.

Ahora, las echa a otra sartén.

No les soples, mamón.

Aspirantes, último minuto.

Oh, qué pena.

Por lo menos están. Tienen que estar emplatadas, ¿eh?

Edurne, emplata, emplata, Edurne.

Joder, qué pena.

Un minutito más.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno,

tiempo, manos arriba.

Aspirantes, el tiempo ha terminado, ahora, Jordi pasará

por los puestos de cocina

para probar vuestras patatas fritas.

Y así, podrá decidir qué cuatro os salváis de la siguiente fase.

Jordi, vamos allá.

¿Sabes cuántas vueltas le has dado?

Tres.

Dos, tres.

Esta es la sal que tienen tus patatas.

Sin comentarios.

Pedían unas directrices de la patata que no la conseguí

y, pues claro, ahí me quedé.

Tostaditas y crujientes.

¿Y cruditas o cocinaditas? No, cocinaditas.

¿"Miri's perfect" o "Disaster?

No sé, dilo tú.

A ver, no es la patata el tipo de corte que me gustaría,

pero está regular por lo menos.

Están crujientes y por dentro... jugositas.

Pero están...

Están ricas. Te gustan, ¿eh?

Te estás tomando unas cuántas.

No te emociones, guapa.

Ojalá estas patatas fritas me salven,

además las he probado y no están mal, ¿eh?

¿Qué variedad de patata has usado, Nathan?

No sé cómo se llaman, pero es esta.

Agria se llama. Vale.

Corte, no está mal, regulares, tienen cosas buenas.

Deberían ir un poquito a la playa, quizás, ¿no?

Lo sé, lo sé.

Es una pena porque, de estar la temperatura de aceite

un poquito más alta y estar crujientes, estarían muy bien.

Te ha faltado dorarlas un poco. Qué lástima.

¿Qué variedad de patata has usado? ¿Monalisa?

Sí. Bueno, es una patata versátil.

El problema que tenemos es que es muy nueva

y en 20 minutos un confitado a baja temperatura es una tontería.

Lo que haces es darle mucho aceite y tenemos crudeza,

tenemos un sabor a frito demasiado intenso fuera.

Bueno... Odkhuu, ¿qué variedad has utilizado?

Eh, de uno del pellejo... ¿Esta?

Es la patata adecuada para hacer una patata frita.

De las variedades que teníamos era la más indicada.

Has hecho una cocción tranquila a una temperatura alta,

pero continua, y has dejado que las patatas se hagan

y estén como tienen que estar. Es una patata frita que está rica.

Gracias, chef.

¿Ves cómo brilla la patatita? Sí.

¿Sabes por qué es eso? Sí.

Porque teníamos aceite a cascoporro.

Yo para nada pensaba que estaba así.

O sea, yo dije: "Dios...".

Cuando me tuerce la patata digo: "Es mi fin".

¿Ves que está dura, que cuesta romperla?

Porque está frita a una temperatura que no es la adecuada.

Bueno, Edurne, imagino que habrás hecho las patatas

que haces en casa siempre.

Me sorprende que hayas hecho un corte muy regular, bonito.

No más crujientes... Y qué buenas están

cuando están ricas. ¿Buenas?

Un poco más tostaditas igual.

Tenemos buena cocción, un punto de sal rico,

un dorado que no da sabores de quemado, sino de tostado.

Muy ricas. Sí, vale.

Me llevo esta. Yo me voy a comer otra también.

Esta también. (BALBUCEA) Buenas. Muy buenas.

Y otra también. Pero me ha faltado

ese minuto de tostado. Qué buenas cuando están ricas.

¿Eh?

Aspirantes, os he dicho que teníais que hacer

la reina de las patatas fritas.

Y, para mí, la reina de las patatas fritan es...

esta, la pont neuf. Son bastones, cuatro, cinco,

seis centímetros de largo por uno, uno y medio de ancho.

Cuanto más homogéneo es el corte,

más homogénea es también su cocción.

Este corte le debe su nombre a uno de los puentes

más antiguos de París porque, al parecer, ahí es donde

se empezaron a vender las patatas fritas.

En este reto, he probado patatas fritas de todo tipo

y alguna, incluso, se ha acercado a esta.

Por tanto, los cuatro aspirantes que se salvan

en este primer combate son:

Nathan,

Miri,

Odkhuu y Edurne.

Enhorabuena a los cuatro salvados, porque seguís una semana más.

Podéis subir a la galería con Jorge.

Jorge, ya vas a tener compañía. Me gusta.

Todo el mundo contento de subir la escalera.

Nadie se quiere quedar abajo con el delantal negro.

-Mira. -Ay, sí, fíjate, como hizo Nathan.

-Igual, igual. -Igual, igual.

Mi aspiración es ser un genio como Jordi.

Cada día estoy más cerca porque hoy,

al menos, hemos hecho el mismo emplatado.

Ahí lo dejo, Jordi. (RÍE)

José María, Elena, Laila y Silene, pasáis al siguiente nivel.

Segundo combate de esta batalla.

Ahora tenéis que hacer el mejor

y más cremoso puré de patata de vuestra vida.

Y, para ello, disponéis de 20 minutos.

Los dos que no superéis este combate

os enfrentaréis en el duelo final.

Oh, Dios mío de mi vida, ¿quién me llamará a mí?

He hecho un puré de patatas en mi vida. En casa ni lo comemos.

Aspirantes, en el supermercado tenéis los ingredientes necesarios

para hacer un buen puré de patata.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, ¡ya!

¡Vamos! -¡Venga, nenas, venga, nenas!

Tened cuidado en elegir bien la patata. Hay muchos tipos.

Escoged la correcta.

Pero si no lleva nada. -Huy.

-¿Cómo que no lleva nada? -Solo lleva patata.

Por Dios, ¿cómo no has cogido más cosas?

Igual es que se quiere marchar. -Leche.

(EDURNE) ¡Venga, nene!

Ya está, ya está, Joselito.

Nos interesarían que hagan,

porque es el rey de los purés de patata...

El puré de Joël Robuchon.

Un kilo de patata ratte, 750 gramos de mantequilla

y 200 mililitros de leche.

Ese es el puré perfecto. Claro.

No quiero nada elástico ni nada líquido.

Y sin florituras, si es posible. ¡Vamos!

Mira cómo las está cortando, sin cascar ni nada.

Hay que cascar la patata para que la fécula...

Ya. Active.

-Esta se quiere marchar, Silene. -No.

-Sí, Silene. No ha cogido nada.

No tiene ni mantequilla ni nata. Y ha puesto patata entera cruda.

Hoy no entendí a Silene yo. ¿A qué juega? ¿Qué va a hacer?

No, no entendí su carta.

Tápalo.

Esto está más duro que un nudo.

-Mira a ver cómo están. Pínchalas. -No se cocinan.

Nena, quita. ¡Muac! Venga, nena, venga, nena.

Están duras como un palo. Uf...

Nada, no le da tiempo.

¿Qué tal, Silene? He elegido unas patatas pequeñitas

para cocinar con la piel. Has elegido bien las patatas.

Pero no se cocinan. Es la mejor patata para hacer...

Pero, bueno, déjalo, hija, que todavía te queda tiempo.

Lo que menos me preocupa son las patatas,

solo veo patatas. Claro, solo patata.

Solo me centré en elegir la patata adecuada.

Y, entonces, no he cogido nada, solo las patatas.

¿No tienes ni mantequilla, ni lácteo, leche, nata...?

No, nada. Lo haré con el aceite de oliva, sal y pimienta.

No tengo nada para darle textura a este puré. Nada.

-Sí, sí. -Vale, vale.

Ella no ha olvidado la nata. No quería nata.

Pero por qué, no sé.

Mira Laila, ha clarificado la mantequilla. Muy bien.

Me encanta cómo huele. -Yo lo haría con el sifón.

-No, y lo harías, de verdad lo harías.

-Sí, sí, y tanto. -Y te la liarían.

José María, cuéntanos. ¡Joder!

¿Qué patata tenemos para hacer ese maravilloso...?

He cogido una patata nueva. Espero a que se ponga tierna

para empezar a darle caña. Cocida sin piel.

Cortada muy pequeñita, para que el sabor se diluya en el agua.

Ya. Os hemos dado una pista bastante buena.

Si os ponemos 20 minutos para cocer una patata que tarda 35,

ya te estoy diciendo que cojas la pequeña.

¿Vas a rayar mucho el cazo con la puntilla?

No. Gracias, José María.

En estas pruebas puedes cometer dos fallos, en el tercero te vas.

Cada vez las posibilidades se irte tú son mayores.

-Es el doble. -No, no es el doble, es elevado.

-¿Eh? -Elevado.

-¿Elevado a qué? -Por el doble, ¿sabes?

Exponencialmente, ¿sabes?

Banderillero. Estás dándole al cazo.

¿Está cocida esa patata, amigo?

José María, la has sacado sin mirar si está cocida.

Es que no tengo más tiempo, Jordi. Pero si está cruda...

Está cocida. Si no, no podría machacarla.

Tú verás. Joselito la está liando, ¿eh?

Quedan cinco minutos, le podías haber dado un minuto más.

Ahora ya no puedes hacer nada, pero bueno. Bien.

A ver, Elena. ¿Qué?

¿Qué has hecho con la patata?

La he cortado y metido al agua para cocerla.

¿Qué papa? He cogido esa de ahí.

Eh "wenesé", esa. La kennebec.

Esa. (AMBOS) La "wenesé".

¿Cómo harás el puré? Tengo nata y tengo leche.

En vez de la mantequilla le voy a echar nata.

¿En vez de la mantequilla, nata? Sí.

¿Con el agua contenida en la nata que usarás

no crees que es suficiente? No.

¿Y mantequilla no le echas? No.

Tienes que razonar como un cocinero.

A eso me enseñáis vosotros. (NATHAN RÍE)

Te damos consejos y haces lo que quieres, di que sí.

Hace lo que le da la gana igual.

A ver si lo voy a tirar y se va a liar parda.

No, no, no, por el pasapurés primero.

Pasapuré, pasapuré.

Joselito hoy está haciendo merengue.

Está echando leche todo el rato.

Y, claro, sin echarle sabor también se cortará la patata.

-Ya hay aquí. -¡Joder, joder!

Es porque la patata está poco cocida.

Yo arriba estoy fatal. -Llevamos muchas eliminaciones.

Tú, yo y Elena somos los que llevamos el récord.

Último minuto.

Venga, Laila, un minuto.

Eso es un emplatado. -Mira el de Elena qué bien sale.

Bien, Elena, bien.

Parece helado de vainilla. Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo! Manos arriba.

(Aplausos)

(Silbidos)

Yo me he sentido muy segura en el segundo reto.

Yo estaba viendo que tenían unos problemas tremendos.

Y también veía muy apurado a José María.

Bueno, ¿qué hemos hecho aquí? Un puré de papas.

No está mal. No.

Al haber cocido la patata cortada, se nota que la patata está aguada.

La presentación está mona, pero le falta el toque de sal

y le sobra ese agua de cocción. Vale.

Y este poquito de aceite que has puesto a última hora

lo que te ha faltado es incorporar un poquito de aire para emulsionar.

Y lo que antes era un poquito líquido...

Ahora ya... -Es un crack, tío.

Es un crack. -Es un crack este.

-Ah, genial. Nos queda un puré muy simpático

Un buen aprobado. Buen aprobado, sí, no está mal.

Un aprobado. -Se me cae la baba.

-Muy bien, cariño

¿Cómo has hecho el puré? Cuéntanos.

He cocido las patatas, he añadido mantequilla,

he añadido leche caliente, nuez moscada, sal y pimienta.

Fíjate, que siendo un puré de patata natural,

me sabe a puré de patata de sobre.

Porque la patata está cruda, le falta aliño, mantequilla.

Lo que no puede ser es que yo te diga en tu cara:

"Está cruda", porque te lo dije. Y tú has tirado...

"Es que me queda poco tiempo". Te quedaban cinco minutos.

Le das dos más de cocción y a montas rápido.

Patata cruda, muchos nervios, los aliños no están bien hechos.

Y ya está. Venga, nene, no pasa nada.

Tranquilo. -Las elaboraciones sabía hacerlas,

pero los nervios se han apoderado de mí.

Y me ha podido la presión.

A ver, Laila, cuéntanos un poco qué has hecho.

Pues me ha pasado un poco lo que le has dicho a Joselito.

He esperado hasta el último momento para sacarlas.

Luego le he intentado hacer el aliño lo más rápido que pude.

Le hubiera puesto un pelín más de nata.

No, no le hace falta. ¿No?

Creo que está bueno, está bien aliñado, está suave.

Has mirado la cocción de la patata, has tamizado bien.

Está bien emulsionado, una punta de sal no le viene mal.

Yo como un poco sosaino. ¡Sosa, sosa!

Ya. Vale, un poquito más. Yo soy muy saleroso.

Aun así, te ha quedado muy correcto.

Silene... A esta le van a dar para el pelo.

Bueno, al cocinarla entera, me costó mucho que estuviera cocida

y, entonces, apenas dio tiempo de aliñar al fuego.

Porque es que no sé, al cocinar entera tardó muchísimo.

Una buena patata con un buen aceite de oliva,

y más de "MasterChef", maravilloso, no es un puré de patata.

Y, lo peor de todo, a una batalla de la patata

no se puede entrar vencido a ella. Tú estabas vencida.

Es que no se cocinaba. chef. La única que cogió

las patatas correctas eres tú, las patatas son pequeñas

y se cuecen bien. No es que no dé tiempo,

es que no has cogido los ingredientes del supermercado.

Mi plato parece una bola de helado.

Todo menos un puré, ¡Dios santo! Qué vergüenza.

Aspirantes, os he advertido que conseguir

un puré de patata rico y cremoso no es nada fácil.

Lo ideal para el puré es cocer las patatas con su piel

y sin picarlas demasiado, claro.

De esta manera, absorbe menos agua y perdemos menos almidón y sabor.

Una vez cocidas para lograr una buena consistencia,

hay que utilizar un pasapurés clásico,

machacarlas con un tenedor o tamizarlas incluso.

En ese momento, añadiremos mantequilla, sal, pimienta

y emulsionaremos bien. Le buscaremos esa untuosidad

y el equilibrio del sabor lácteo, la grasa, la mantequilla o aceite

y el sabor y textura de la patata.

Dos aspirantes que se salvan en este segundo combate son:

Laila

y Elena. Enhorabuena.

(Aplausos)

¡Ay! Enhorabuena, chicas.

Una semanita más en "MasterChef". Tranquilos y a hacerlo bien.

Así que, venga, subid a la galería.

¡Ay!

(Se oyen besos y murmullo)

No le di la enhorabuena a Laila cuando subió.

Creo que es una persona que juega por detrás,

convenciendo y comiendo la oreja a los otros

para poner a la gente en contra mía.

Y para, cuando haya privilegios negativos, pues

que todos vayan a una dirección, o sea, hacia mí.

Aspirantes, sois los protagonistas del duelo eliminatorio.

Así que, por favor, tomad posición cada uno en una cocina.

Como Silene lo haga bien... -Se va Joselito, Nathan.

Por eso. Es fuerte, ¿eh?

Derrotados antes de empezar no, tío.

Creo que gran parte del secreto de "MasterChef" es la actitud.

Si entras pensando "me voy a ir",

tienes un 50% de posibilidades de que te marches.

Aspirantes, comienza el duelo final.

El tercer y definitivo reto de la noche consiste en hacer ñoquis.

Joselito, tranquilo, tío. -Chis.

Nene, que no vas a torear, ¿eh?

Queremos que nos hagáis un plato de ñoquis perfecto en 30 minutos.

¡Uh...! -Esto es chungo, ¿eh?

Debéis elegir el tipo de patata más adecuada

y el resto de ingredientes

con los que queráis hacer vuestra elaboración.

José.

Estoy, estoy...

Media hora.

El tiempo para entrar en el supermercado comienza

en tres, dos, uno, ¡ya!

(Aplausos y vítores) ¡Esa garra, esa garra!

Es muy difícil en media hora ñoquis con salsa.

-¿Y ese qué queso es? Últimos 30 segundos.

Es saber elegir qué salsa para ñoquis.

Yo haría una salsa de cuatro quesos.

-Vamos, Joselito. -Venga, nene.

Diez, nueve, ocho, siete, seis...

Venga, vamos, chicos. -Venga, nena, que sabéis, ¿eh?

No veo haciendo ñoquis a Joselito, fíjate.

Me duele, quiero que se vaya ella. -Yo también.

Venga, vale, no hace falta más, que no va a comer un regimiento.

Yo no hubiera metido la patata entera.

A Joselito no le da tiempo. Hasta que cueza nos podemos morir.

Mucha agua, mucha agua, mucha agua.

Madre, qué salero, qué alegría me da al cuerpo.

Ese huevo, esa harina. No tiene guasa Edurne.

¿Está haciendo la pasta de los ñoquis?

Era patata, huevo y harina.

El ñoqui básico es patata, harina y sal.

Escaldamos en un agua, son dos, tres minutos,

hasta que se cueza. Se echa en agua hirviendo.

Cae al fondo y, cuando sube, ya está.

Y te lo metes en la boca y es ese gusto de suavidad,

que no es un mazacote.

El banderillero tiene la manía de banderillearme los cazos.

¡Uf...! -Va muy lento José María.

Lo está chafando, va a hacer una sopa de patata.

Lo bueno de machacarla es que el agua se aprovecha en el puré.

Mira, el agua blanca, ese es el sabor de la patata.

-El agua se aprovecha. -No puedes machacarla en el agua.

¡Oh, qué ritmo, qué ritmo lleva esta mujer, oh!

-Joselito, corre. -No puedo correr más, tío.

Ay, madre mía. ¿Cómo vas, Silene?

Como siempre, peleando con la cocción de la patata.

Eso es muy poco tiempo, chef. Lo que vamos a valorar hoy

es la textura del ñoqui. ¿Que le haces un aliño o salsa?

Fenomenal. Pero lo que nos interesa es la textura del ñoqui.

Claro, chef. José María, lo mismo para ti.

Oído. Os veo a los dos parecidos.

¿Empezáis mezclando la harina con huevo?

¿Le estás copiando a Silene? ¿Tenías esa idea?

¿O ella te copia a ti? Se lo he copiado,

pero creo que no lleva huevo. ¿Por qué se lo pones?

Vamos a tener personalidad y criterio.

¡Hostia! Joselito está copiando.

Y eso no es bueno. Si copias, asegúrate de que luego

haces un golpe de timón y eres mejor

que al que copias.

José María, Silene, tenéis menos de 15 minutos.

¡Ah! -¡Sopla, sopla!

José María aplastando con las manos.

Tienes un pasapurés. Usa el pasapurés.

Se lía, está nervioso y no sé qué le pasa.

Él tiene demasiado miedo a irse. -Sí, demasiado.

Tranquilo, Joselito, tranquilo.

Venga.

Le sigue el ritmo a Silene. Si se equivoca, se equivoca él.

Se está equivocando. Sí.

Normalmente se echa a la patata la harina.

Claro. Porque lo que hace Silene

es una pasta seca a la que va a añadir patata.

Eso no son ñoquis. Qué bonita bola,

qué bonita esa bolita. Está claro que José María,

que ha seguido el rastro de Silene, la ha perdido.

Silene sabe lo que está haciendo, mira cómo volea y amasa.

Y José María chafa la patata. Tiene las manos pegajosas porque

no tiene la cantidad de harina. La proporción óptima.

Ella ha hecho una masa de primera, una buena textura.

No sé si tiene la harina justa, pero tiene una buena masa.

Cuando pongo las manos en masa recuerdo la casa y me da fuerza.

Venga, nene, te queda poquito.

Aunque no salgan iguales no pasa nada.

Hay que hacer bien los ñoquis. Así, pequeñicos.

Mientras más pequeños, más finos. Ahí arriba nos quedamos calladitos.

Que estáis más monos.

Huy, qué grandes los ha hecho este.

Silene está tomándose su tiempo. Lo decora con el tenedor,

como los italianos, que queda bonito con las rayitas.

Queda precioso cuando le das la vuelta a todos con suavidad.

Sinceramente, los de Silene son bonitos.

¡Venga, que se te van a morir los pájaros! ¡Hale, más rápido!

-No para Edurne, ¿eh? -Esos saldrán flotando enseguida.

Eso ya sale, eso ya sale.

Está muy líquida, muy líquida, muy líquida. Fatal.

Aspirantes, últimos tres minutos.

Rápidos. -¡Venga, la salsa!

Silene, te traigo un regalo: "Manual del aprendiz de cocinero".

Una guía diferente, fácil de leer, con recetas maravillosas

en las que llaman a las cosas por su nombre.

Te va a ayudar muchísimo para cocinar en tu casa,

en tu negocio, para ti. Gracias, chef. Muchísimas gracias.

Para que no se manche, lo pongo aquí.

Lo ha metido en el cajón... (RÍE)

¡Venga, Joselito! ¡Espabila, que viene el coro!

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

No tienen perdón las salsas. -No tienen perdón de Dios.

Huy, madre mía, tío.

Parece que se ha venido arriba José María con ese gratinado exprés

con el soplete, ¿eh? Plato blanco, leche y...

blanco, pasta blanca, y queso blanco

Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

¡Manos arribita, nenes! ¡Venga, huy, qué bonito!

¡Qué bonito os ha quedado a los dos!

(Aplausos)

Qué tonterías, hija mía. Qué tontería tiene, hija.

-Está contenta Silene. "Me da igual irme, me voy. Bailo".

Y, luego, sigue sin querer irse.

Antes no quiso cocinar porque se quiere ir.

Solo me queda pensar que hace un juego,

entre comillas, "sucio".

Aspirantes, la suerte para vosotros está echada.

Y está en juego la eliminación.

-Igualados están. -No.

No echó ni sal Joselito a la cocción del ñoqui.

-¡Hostia, no le ha puesto ni sal! -Eso yo no lo he visto.

Bueno, vamos a probar esos ñoquis.

Está aliñado con albahaca fresca y el perejil.

Bueno, lo que nos interesa es la textura del ñoqui.

Está muy mono el plato, los añadidos tienen buena pinta.

Gracias, chef.

Uhm.

Pepe come otra vez. -Sí, es buena señal.

-Sí, pero Jordi está... Uhm.

Lo que más me ha gustado, Silene, es que has conservado la calma.

Te diré que la cantidad de harina es alta.

Se ha quedado un poco mazacote, quizá lo que le falta es cocción.

Esa suavidad que tiene el ñoqui en boca de la patata que se derrite,

no la tiene. Pero da gusto verte trabajar.

Pase lo que pase, si me voy ahora,

voy tranquila porque, por lo menos, he hecho la prueba bien.

-Se queda seguro Silene. -Esta pasa.

-Qué mal, qué mal. -Y este ya sabe lo que le espera.

Con la cara que tiene, ya lo sabe. ¿Qué pasa, José María?

¿Son ñoquis o croquetas? ¿Qué son? ¿O canelones?

Te hemos visto un poco nervioso haciendo ñoquis, ¿eh?

La verdad es que la presión me ha podido hoy.

Es una cosa que suelo controlar bien pero,

cuando uno está descentrado y... no le salen las cosas,

es muy difícil que podamos conseguir algo bueno.

Lo he hecho lo mejor posible y... -Uf, trozo de patata.

Trozos de patata en los ñoquis. Esa patata no estaba toda cocida.

Estabas tan nervioso... Que lo he saco de sitio...

Que no pensabas los pasos que tenías que hacer.

Y se te ha visto haciéndolo bastante regular o bastante mal.

No tiene sal, está sin cocer. Es una masa de patata cruda.

Me han corroído unos nervios

que no he sabido controlar.

Ella trabaja con la masa, entonces, ha sabido darle la textura

apropiada para lo que pedían hoy, que era un ñoqui

que estuviera suave la masa, y yo no la he conseguido.

-Bueno, pues ya está. -Está muy claro, tío.

Si quieres aprender lo que necesitas saber de cocina,

tenemos una novedad: la Cocina Online de MasterChef

amplía sus contenidos para que puedas convertirte

en un auténtico masterchef. Además, encontrarás nuevas recetas

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Esto no estaba previsto. -Joder, Joselito, tío.

José María, por favor, ponte al lado de tu compañera Silene

mientras nuestro jurado delibera para tomar una decisión.

Jueces... Qué fuerte.

Eva, no tenemos nada que deliberar

porque nos lo han dejado bastante claro.

Oh, joder.

Tras probar vuestros ñoquis... (SUSPIRA)

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

José María.

Venga, Joselito, hombre. -No pasa nada, Joselito, majo.

Vas a ver a tu hijita, cariño.

A Cayetana, que te necesita mucho, nene.

Hoy se va uno de los míos. Una de las partes más importantes

a nivel de alegría y de tener chispa en la convivencia.

Miri, si me dejas, te voy a dar un pequeño apunte.

Un jefe de cocina tiene que tomar decisiones difíciles.

Y las tiene que tomar con criterio. Dejo a tu criterio si José María

fue peor que Jorge en la prueba de exterior.

Y entiende que tu decisión conlleva consecuencias.

En este caso, juzga por ti misma.

Estoy muy chocada.

Y estoy mal porque a mí las palabras de Jordi

me han roto totalmente.

José María, vente aquí conmigo, cariño.

Qué pena me da verte aquí, José María.

Porque tú, mejor que nadie, sabes que uno no puede

perder nunca la concentración. En tu profesión es muy importante

y tú parece que hoy le has perdido la cara al toro.

(LLORA) Estoy triste porque... me hacía mucha ilusión seguir aquí.

Y poder avanzar un poco más, pero... no puedo hablar más.

¡No pasa nada, Joselito, majo! ¡Bien, cariño, torero!

(Aplausos)

Has conseguido mucho, de todos modos, estando aquí.

Has llegado hasta muy lejos y me da mucha pena que te vayas...

Pero que me pueda una prueba así, que se puede sacar y...

e irme así fracasando, es que... -Uf...

¡Bueno, tío! -Irme así, como quien dice,

por la puerta de atrás, es un fracaso para mí.

Porque yo quería que toda mi familia

pudiera estar orgullosa de mí y decir:

"Ha sacrificado cosas, pero ha conseguido metas importantes".

Por eso estoy triste.

Yo estoy segura de que tu niña, que tu Cayetana va a estar

superorgullosa de su papi. Oh...

Hay que apechugar con lo que uno hace y...

y para Jerez que me voy. Para Jerez que te vas.

Lleva la cabeza bien alta, nene. José María, no quiero que te vayas

sin que me contestes a una pregunta:

¿Quién crees que va a ganar "MasterChef"?

Pues confío mucho en Nathan.

¿Pero eso qué te lo dice el aspirante profesional

o el corazón? Me lo dicen las dos cosas.

Porque Nathan es... me lo llevo para la feria de Jerez.

Y creo que va a ganar. Yo creo que va a ganar él.

¿Te llevas a Nathan a la feria de Jerez?

Cuando llegue el momento. Te digo que me gusta cómo trabajas.

Te dejas la piel en la cocina

y, si quieres, las puertas de mi catering...

En temporada alta me viene bien tener gente como tú.

(RÍE) Si quieres venir a

nuestros restaurantes, igual. Lo tendré en cuenta.

Abrir la puerta de tu casa a un cocinero amateur

es que es un orgullo

y un privilegio que me llevo, porque no todos se llevan eso.

Y, si nos das un abrazo antes de irte, también lo agradecemos.

Claro, no me iba a ir sin abrazaros.

Venga, es el momento. Y mira el lado bueno,

saldrás por la puerta grande. ¡Torero!

(Aplausos)

Un abrazo. Muy bien, tío.

(MURMURA) Bueno, José María,

yo no te puedo ofrecer que te vengas a mi restaurante,

ni a mi catering ni nada... ¿Y la tarjeta, qué pasa?

Aquí la tengo. ¿Te creías que te irías sin ella?

No, no, no, no. Es la tarjeta de nuestro patrocinador,

el supermercado de El Corte Inglés.

Mil euros para tus compras en alimentación.

También, por supuesto, te llevas el juego oficial de "MasterChef".

Hago un inciso en lo de juego.

Nos hemos puesto de acuerdo los compañeros.

Donamos el juego a los hospitales.

Fue una iniciativa de Nathan y donamos el juego

para que lo entreguen a hospitales infantiles,

para que los niños jueguen y se desarrollen.

Muchas gracias a ti y a todos, chicos. Gracias.

¡Grande, cariño!

(Aplausos) ¡Torero!

Bien, Joselito. Te llevas también seis meses

de libre acceso a la Escuela Online de MasterChef

y te llevas también los magníficos cuchillos de "MasterChef".

Nuestro patrocinador, Bosch, te regala una selección

de electrodomésticos, incluida, la placa de inducción.

Y, ahora sí, tienes que dejar el delantal en tu puesto de cocina.

Uf, me da mucha pena esto.

(Aplausos) ¡Venga, nene, venga, torero!

¡Grande, hijo! ¡Grande!

-¡Joselito! -¡Grande, grande, grande!

¡Grande, grande! ¡Torero!

(Aplausos)

(RÍE) ¡Bien! Pues me llevo haber conocido

a muchísima gente, haber aprendido cosas que,

ni por asomo, hubiera aprendido en mi vida cotidiana.

Aunque no haya conseguido la meta de poder ganar,

voy a seguir aprendiendo y avanzando en esta profesión,

que creo que me puede abrir muchas puertas.

A medida que pasan las semanas, no solo tienen que demostrar

lo que están aprendiendo, sino también que son capaces

de afrontar retos cada vez más complejos.

Volvemos en siete días.

Mientras tanto, ya saben, pónganle sabor a la vida.

(Aplausos)

Aspirantes, bienvenidos a Vivo Madrid.

Cocinaréis para 40 comensales, blogueros e instagramers.

No tengo fuerza para limpiarlo. -Edurne, tranquila.

-¿Quieres que me quede muda? No os peleéis. Y corred.

Hago tu trabajo. Lo hago mal, porque lo hago tarde.

Eso no es verdad. Venga, que vamos con retraso.

No puedo esperar más Cinco minutos. Lo saco como esté.

Con este equipo no puedo. -Me cago en la mar.

No me hagas esto ahora, tío. -Un momento, por favor.

-Escucha al chef, Silene. -No, es que no escuchas a nadie.

Y lo sacamos ya, ¿de acuerdo? Venga, apurad. ¡Moved el culo!

¡Esto es un desastre! Aspirantes, agarraos

porque viene curvas. Adelante, Loles León

(Aplausos) y Fernando Tejero.

Le falta un poquillo de... más mejunje.

Oye, que te doy con la sartén en la cabeza.

Como dice mi amigo Jordi, le falta rocanrol.

Aspirantes, último minuto. Vaya porquería has hecho.

Lo sirves en un restaurante y te pegan.

En mi pueblo eso se llama moco. Malo.

De lo peor que probamos. Nos faltas al respeto.

Corre. Si te equivocas, no pasa nada, te echamos.

Es lo que puede pasar. El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef 5 - Programa 7

21 may 2017

En la primera prueba, el jurado pedirá a los aspirantes que muestren sus garras robando a sus compañeros de cocina la mitad de los doce ingredientes que se esconden en la Caja Misteriosa. El chef Joan Roca también cocinará con los seis ingredientes que decida el jurado. Los aspirantes viajarán a Menorca, donde cocinarán un menú homenaje a los sabores tradicionales de la isla que degustarán paladares muy exigentes. Contarán con la ayuda del chef Dani Mora. El mejor de la prueba exterior podrá salvar a uno de los delantales negros. En la eliminación, vivirán un auténtico duelo por la permanencia en MasterChef superando tres duelos en "la batalla de la patata". Primero, freirán patatas perfectas y después prepararán un puré de patatas cremoso. Los aspirantes que suspendan se enfrentarán al último reto: cocinar ñoquis.

 

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  1. Maria Nunes

    El mejor puré de patata del mundo no lleva 750 gramos de mantequilla como ha dicho Samantha. 1 Kg de patatas, 250 gramos de mantequilla sin sal y 100/200 ml de leche caliente sal y pimienta. Error grande de Samantha....

    02 mar 2018
  2. Rogelio

    ordi cruz mas gran explotador, como el mismo destapó explota a sus trabajadores en practicas, llevandolos a niveles de estres extremos, hasta el punto de que una becaria acabó con un tick en el ojo, otra con las rodillas destrozadas, y otra suspendida por faltar un día, y todo esto viviendo en pisos patera 12 o más estudiantes con un solo baño.En las entrevistas se le llenaba la boca de decir que les da alojamento en la zona alta (pisos patera) y DIETAS cuando solo les da una triste commida al día. Y además a sus camareros contratados les paga como auxiliar de camararero, según convenio y haciendoles hacer unas 50 horas extra al mes que ni paga ni devuelve. así yo también me hago rico... y si en las grandes empresas obligan a hacer horas extra, pero tienen un buen sueldo y no cobran como auxiliares, como en abac barcelona...

    06 jun 2017
  3. Pepa's

    No me parece justa la eliminacion de Laila el pasado Domingo. No cuestiono la capacidad del jurado que ademas pienso que es acertada pero en este caso en concreto, se tendria que haber deliverado con mas justicia, tendria que haberse ido Silene, no acepta ni las criticas ni las opiniones de nadie, ella va a su bola y asi le va, en su trabajo no se aprecia una evolucion y ademas, de que ella tampoco cumplio con todas las normas, porque NO uso un aparato que era de obligacion en la prueba. En cambio, Laila lucho hasta el final sabiendo que pudiera ser que no le sirviera de nada, a pesar del buen trabajo que hizo, debido SOLO a que ella visualizo la calabaza en su superficie de trabajo provocado por el bloqueo que sufrio justo al principio de la prueba, motivado por el recuerdo del accidente que sufrio. Es de quitarse el sombrero con la actitud de esta chica y asi fue hasta el final. Espero y agradeceria de que el programa se replanteara la vuelta al concurso de esta chica porque es una total y absoluta injusticia. Ademas, de que no entiendo porque se repesca a dos ex-concursantes que vuelven frescos y con animos renovados, a diferencia de los que estan dentro desde hace ya mas de 9 semanas, no es justo, ya que si se fueron seria porque lo valoro el jurado en su momento. Ahora, vuelven frescos, para tener las mismas posibilidades que el resto. Normalmente, no suelo opinar, pero me ha podido la injusticia que ha sufrido Laila.

    06 jun 2017
  4. Yeni

    Buen programa Saludos de Perú

    30 may 2017
  5. Karla

    Me encantaria que pusieran a samantha a cocinar porque siempre es jordi o pepe y samantha una exelente chef y creo q debe enseñar lo que sabe en un programa. Besos desde Puerto Rico.

    29 may 2017
  6. Valentina Estrada Rostran

    Miri es muy carismatica y le aporta gracia y comicidad a un programa serio, lo cual lo hace mas entretenido.

    29 may 2017
  7. Sandra

    Decepcionada con masterchef, solo se centran en fomentar los comentarios negativos entre compañeros, ya ha dejado de ser un concurso de cocina. Hasta Eva tiene que hacer comentarios desafortunados en las presentaciones de los platos a los comensales por mandato del programa, comentarios que están totalmente fuera de lugar. Para mí está edición de masterchef ya ha acabado. Pongo este comentario aquí ya que aún no está el programa 8 para comentar, que es el que colmo mi paciencia, sobretodo con la decisión de Jordi de meter a Nathan en otro equipo, donde su participación fue nula para sabotear el cocinado del equipo, y cuya actitud no mencionó en ningún momento los jueces, y, sin embargo, Elena, que si participó en un equipo que no era suyo, tuvo que ir igualmente a la prueba de eliminación. No se cuál será el resultado de esa eliminación porque el programa sigue emitiéndose, pero ya no me importa porque no volveré a ver nada de está edición. PD: todo ello sin comentar la pesadez de andar todo el tiempo con lo mismo de Miri y Jorge.

    29 may 2017
  8. Nerea

    A alguien más se le corta el programa a partir de 1:46 m?

    28 may 2017
  9. Celia

    Me encantaría que dedicasen algún programa a un producto muy español, no muy conocido pero muy apreciado por muchos expertos en cocina: las trufas negras 

    27 may 2017
  10. ana isabel

    no es justo el trato de Miri dos equipos menuda ventaja envenedada y todo el rato gritando Miri, Miri... Nathan, menuda actitud, va de que sabe, y después encima culpa a sus compañeras nada bien

    27 may 2017