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Para todos los públicos MasterChef 5 - Programa 5 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "MasterChef".

Adelante, el primer MasterChef Celebrity, Miguel Ángel Muñoz.

¡Qué ilusión! -No tengo ni idea de qué es esto,

ni el apagar ni la madre que la parió.

(MIRI) ¡Ay! Me he cortado.

Mira, Paloma. Es una vergüenza.

Es una falta de respeto. Lo más sencillo,

es ponerte un delantal negro o te invito a irte.

Está buenísimo. Está muy muy rico.

Está muy bueno. Gracias.

Bienvenidos a Granada.

Cocinaréis para algunas de las personalidades

de la cultura andaluza. ¡Venga, chicos!

-Pan, pan. -¡No eches más!

Vamos a darnos brío. Esto es un marrón gordo.

¡Venga, caña! ¡Caña! ¡Aprieta! ¡Fuerte!

Cuando hable yo, por favor, callad.

Que no llegamos. No llegamos.

Vamos, señores. Tenemos que sacar platos ya.

Vale. Dale, Nathan. -¡Vamos, chicos!

¡Va, que os veo quietos! Madre mía. Ya podéis correr.

Esta gente tiene mucha voluntad, pero le falta arte.

El equipo ganador de la prueba de hoy es el equipo azul.

Vas a decidir quién elabora su plato con salmón fresco

y quién con salmón en conserva.

Me van a matar. José Luis, a ver. Si se confunde, a tomar por culo.

¡Chicos, venga! ¡Adelante!

¿Te ha venido bien la cesta que te preparó Edurne?

Lo hizo con cariño. Eso me dijo mi mujer

y nos divorciamos al año y medio. -¡Uf!

Cuando hacemos un plato, tenemos que marcarnos

un objetivo, no un batiburrillo.

A partir de hoy, van a saltar cuchillos.

Muy rico. Cuántos bares de tapas de España

quisieran hacerte este plato. Muchísimas gracias, chef.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es Lorena.

(Aplausos)

No se ha ido el que quería yo.

(Sintonía)

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Quinta semana para los aspirantes en estas cocinas.

Y ya conocen el dicho, ¿verdad? No hay quinto malo.

Va a ser un programa lleno de emoción y de retos.

Aunque, lamentablemente, para uno de los aspirantes,

el quinto significará su salida de "MasterChef".

Hoy viene alguien a cocinar en la primera fila.

-¿Por qué? -Porque está libre.

(SUSPIRA)

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a estas cocinas.

Supongo que, a estas alturas, ya sois conscientes

de lo importante que es entregarse

al 100% en las pruebas, ¿verdad? Sí.

El mejor siempre tiene una ventaja, que puede utilizar,

si así lo desea, para poner en peligro al que considera

el rival más fuerte. Cualquier estrategia aquí

es válida, así que usad la cabeza.

El tema de los privilegios me da miedo,

porque, muchas veces, es una guarrada

lo que haces a tus compañeros.

Pero todo privilegio, para mí, será bienvenido, la verdad.

Aspirantes, os enfrentáis, una vez más, a una caja misteriosa.

José María, ¿qué plato te gustaría hacer,

que te permitiese brillar en esta prueba?

Pues algo con marisquito. ¿Con marisquito?

Un marisco, un bogavante, una langosta.

¿A alguno de vosotros le gustaría

que hubiese más tiempo? Por ejemplo, Edurne.

¡Uf! Yo disfrutaría un montón con más tiempo.

Te vendría bien. Sí. El tiempo, para mí, es vital.

Nathan, puedes respirar tranquilo,

porque no hay un delantal negro debajo de tu caja.

(Risas) Pensaba que había doce.

Estoy seguro de que te lo puedes ganar tú solo.

Gracias, chef.

De nada, Nathan.

Ha llegado el momento de descubrir qué esconden esas cajas.

A la de tres, quiero que la levantéis.

Una, dos y tres.

(Risas)

¡Guau!

-¡Madre mía! -Ya empezamos.

Vaya tela.

Este kit es como para irte como me voy yo de viaje

a las islas desiertas. Kit de supervivencia máxima, hija.

José Luis, tienes una cuchara, un cuchillo y una sartén.

¿Qué crees que vas a tener que hacer?

Una longaniza, unos huevitos

y un revuelto para desayunar. Maravillosa idea.

Miri, ¿has visto el tamaño

de ese cuchillo cebollero? Es grandecito.

¿Voy preparando las tiritas?

No. Así me gusta.

"MasterChef" es un programa de desafíos y de retos extremos.

Hemos pasado de la cocina de vanguardia de la semana pasada,

a la cocina básica, sin sofisticaciones.

Es el momento de demostrar que sois aspirantes con recursos.

Algunos ya lo demostrasteis volviendo a la Edad Media

en Ponferrada, incluso, son sobresaliente, ¿verdad, Odkhuu?

¿Eh? No entiendo. No escucho bien.

Hola. Hola, Odkhuu.

(Risas) Estamos en "MasterChef". Hola.

Lo valiente que estuviste en Ponferrada con las liebres,

quería decirte. ¿Yo? Sí.

Pues ya te adelanto que esta noche no se trata de desollar liebres.

Queremos estar seguros de que no fue el encantamiento

del castillo templario, sino vuestra capacidad innata

para adaptaros al medio.

Queremos que lo demostréis en nuestras cocinas.

Por favor, abrid los cajones.

(Risas) ¡Olé!

Al ver los cajones vacíos, me vino,

más que una sensación negativa, una positiva.

Me ha salido mi Nathan creativo. A ver, a ver.

No hay ningún utensilio de cocina en vuestros cajones,

porque solo podéis utilizar

lo que tenéis encima de vuestras cocinas.

Además de la inducción, el horno

y todo lo que tenéis en el supermercado.

¡Madre mía! Me asusta, la verdad.

Yo, en mi cocina cojo todo lo que veo.

Al menos, voy a ser un poco Miri "clean",

porque no puedo ensuciar nada.

Esta noche es más importante que nunca hacer la compra

con cabeza, porque no todo lo que encontraréis

en el supermercado se puede cocinar con las herramientas que tenéis.

Silene, tú has definido tu infancia

como de supervivencia. Sí.

¿Crees que partes con ventaja en esta prueba?

Sí, porque nunca había visto una tijera en una cocina,

ni un pelador de patatas, hasta que llegué a España.

Yo, con el cuchillo, lo hago todo. Oh.

Esta prueba está hecha a tu medida.

Sí. Para demostraros que esta prueba

es posible y que con cualquier cosita

se hace un platazo...

Pepe, ¿te atreves a hacer la compra

y cocinar al mismo tiempo que los aspirantes?

¡Oh! Me encantaría.

(Aplausos)

Es muy difícil competir con una cocina

de un chef como Pepe.

Claro, su plato tiene que estar de muerte.

Por favor, que pongan también a Jordi, que sobra una cocina.

¿Hola? ¿Me oye alguien? Que pongan a Jordi.

Pero nadie me ha hecho caso.

¿Habías cocinado con tan pocos utensilios?

A veces, los cocineros tenemos toda la tecnología en cocinas.

Es verdad que hay momentos

donde los recursos son limitados y hay que apañárselas.

Me buscaré la vida. Me pondré a vuestra altura,

así que encantado de estar a vuestro lado.

Tenéis 60 minutos para hacer un gran plato libre.

Disponéis de tres minutos para entrar en el supermercado.

Sed astutos, pensad en los envases como utensilios,

porque os pueden servir como recipientes.

¿Entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

¿Entendido? ¡Sí, chef!

No te oigo. ¿Entendido? ¡Sí, chef!

Ahora Pepe sabrá cómo nos encontramos nosotros

cada vez que nos dan cierto tiempo para hacer un plato.

Los tres minutos para entrar al supermercado

comienzan en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Venga, Pepito! ¡Vámonos! ¡Huy! Este, qué rápido.

Qué agilidad tiene. Parece una liebre.

Vámonos. Cogeré lo mismo que Pepe.

Cuidado, Pepe. No me avasalles. ¿Qué tenemos por aquí?

Aquí no tienes enchufe. Que no se te olvide

ningún ingrediente. Me estás poniendo nervioso.

¡Uh! Me viene muy bien por aquí.

¿Qué tenemos por aquí?

¿Dónde están las manzanas verdes, Eva?

Ni idea. No te puedo ayudar. Vale. Gracias, Eva.

Aquí. Pepito, repasa tu cesta, eh.

Ya, ya, ya.

Laurel, laurel, laurel.

Hoy, el flequillo no te molesta. El laurel no lo veo.

Aspirantes, queda poco tiempo.

A ver, por ahí.

¡Vamos, vamos, vamos! Que no os movéis. ¡Madre mía!

Por si acaso.

Yo creo que lo tengo. ¿Ya?

Como se te olvide algo, no te vuelvo a dejar entrar.

Yo creo que a mí sí, Eva.

Cinco, cuatro,

tres, dos, uno.

¡Vamos! A las cocinas. Laila.

No tengo edad ya para esto.

Para mí, no es una prueba fácil,

porque yo, en casa, utilizo de todo.

Sartén. Cómo se le marca el ombliguito.

Graciosos estos chavales.

No tengo recipiente, tío.

¿Has visto cómo corre por la cocina?

Que parece Pepito de la Calzada.

Está gracioso el jurado.

No puedo, no puedo.

El cuchillo que utilizas para todo, no sirve para nada.

Porque hay mucha gama de cuchillos para cada cosa.

Pero hoy no, hoy va de utilizar ese cebollero

para pelar, para cortar en juliana.

Con estos utensilios, creo que puedo preparar

un plato estupendo porque me es muy cercano.

En mi infancia, en Brasil, no había una tijera de cocina,

ni un pelador de patatas, ninguna licuadora. Nada.

Cocinábamos solo con cuchillo,

una tabla de mala muerte de alguna madera

y un par de cazuelas. Tampoco mucho más.

Y fuego, muchas veces, fuego de leña.

Muy contenta. Haciendo un plato que tengo muchas ganas,

que es la moqueca de peixe.

Es una especie de curry con el pescado.

Básicamente, es hacer un arroz blanco para acompañar.

Y luego, el guiso de pimientos, tomates, cebolla.

Y luego, leche de coco y pescado.

Para cocinar muy bien y muy rico, no hace falta tener

una gran tecnología. Mi madre cocinaba

en dos metros cuadrados con tres fuegos.

Se tenían que buscar la vida. Y mi abuela, también.

Y daban 90 comidas, que no las doy yo hoy en un día. Era magia.

Cocinar es como el bricolaje. Me gusta tener

las herramientas necesarias para cada cosa

porque es más fácil el cocinado.

Hoy, deberíamos comer bien. Sí. Pepe ha cogido un montón

de ingredientes: lentejas,

un pichón, un trozo de atún. ¿Qué nos va a hacer?

Está siendo habilidoso. Va a querer lucirse.

Voy a hacer secreto ibérico.

Le he echado un poquito de tomillo, de comino.

Le voy a poner encima un crujiente de pistachos.

Echo de menos el recipiente para el horno,

pero, por lo demás, bien. Como cocinaban las yayas.

Estoy superbién. Tranquila.

Voy en marcha y estoy bien, porque creo que me va a quedar

un plato bastante rico. Voy a hacer un plato de codorniz.

Una camita de patata con calabacín, tomate.

Quiero hacer una salsita gelificada

con el jugo de las castañas y la xantana que he cogido.

He cogido cosas grandes para utilizar el cazo

para poner ingredientes, salsas, para dar vueltas con la cuchara.

Ah, mira. Vale.

Me parece inteligente Pepe y el resto de aspirantes,

porque han cogido ciertos botes para utilizarlos como recipientes.

No tienen ni un bol ni nada para mezclar.

Esto es subsistencia. Me gusta esta prueba.

Estoy acostumbrado cuando era pequeño,

en Mongolia, en mi país, tampoco había tantas cosas

como batidoras y estas máquinas.

Para mí, no es complicado, no me cuesta nada.

Estoy concentrado, como siempre.

Y voy a cocinar arroz, mar y montaña.

Aspirantes, teníais todo el supermercado, pero ojo.

Si hacemos una lasaña, por ejemplo, Elena,

tenemos que hacer una lasaña,

no coger una lasaña que ya está hecha.

Teníais que utilizar los recipientes con cabeza.

Si hago una pasta de lasaña, la estiro con una botella,

con una lata, lo que tú quieras.

Pero queremos ver elaboraciones 100% hechas por vosotros.

¿De acuerdo? ¡Oído, chef!

-¡De acuerdo! -Pues nada.

Ya tenía la lasaña hervida. Mi cabeza ha pegado un vuelco.

He mirado lo que tenía. Yo no he hecho una pasta fresca

en mi vida, pero la voy a hacer.

Qué buenas estas castañas, por Dios.

Ahora Pepe ha lavado el bote de las lentejas

para utilizar como utensilio.

Está echando las lentejas en el bote de maíz.

Qué mono. Está haciendo la mise en place.

Lo que tiene a punto, lo coloca en botes. Qué majo.

Manejo bien los utensilios estos,

porque, antiguamente, tenían menos que eso.

Lo hacían con piedras y con palos.

No soy de robots, ni de batidoras. Todo a mano.

Estoy haciendo unas perdices en escabeche.

Cocina de casa. Muy sencilla.

Tú vas a reposar un minuto y no te voy a dar más.

Haré un lomito bajo con patatas panaderas, cebolla.

Estoy reduciendo una salsita de vino.

A falta de recipientes, la estoy haciendo

en la bandeja del horno. Con el producto que tenemos

en el supermercado, quejarse sería de cobardes.

Cinturón. Agárrate, que vienen curvas.

Moñito.

El aspirante Pepe es el que más está corriendo y más se lo curra.

Los demás, les veo muy relajaditos.

No lo hagas mal, reina, que solo tienes uno.

Han hecho algo interesante,

que es coger una buena materia prima.

Este tipo de materias necesitan poca elaboración.

Edurne y Silene lo pueden tener fácil,

por el producto que cogieron.

Nathan, si quiere hacer batiburrillos,

lo tendrá más complicado, porque no tiene utensilios.

El tema de los botes tan organizados que hace Pepe,

las latitas y tal, no sé si ellos están preparados para esto.

Un reto. Aquí no nos ponen nada fácil.

Yo, como he tenido mala suerte en dos de las últimas pruebas,

me gustaría intentar clavarlo.

Voy a hacer pichón con dos salsas y acompañamiento

de unas verduritas y unas setas.

Voy a hacer como una velouté. Voy a hacer bechamel

para que quede más cremoso y usarlo en textura. Más cebolla.

¿Qué me dices, hermoso? Te lo tengo que preguntar.

Pajaritos, que los he cazado esta mañana.

No. Mi pregunta es otra.

¿Has venido en moto? ¿En moto?

Ah. ¿Por el pelo, dices? Fíjate qué peinado me han hecho.

Dicen que me han quitado diez años de encima.

Estás muy guapa, muy jovial.

Me faltan los aros. ¿Qué tenemos por aquí?

Codornices escabechaditas. ¿Haremos alguna salsa?

Pues no lo sé. La guarnición, iba a hacer estas cosas.

Y los ajitos los voy a poner.

Los puerros también los pondré a un lado.

¿Pero no tienes más cosas? Lo justito.

La prueba del primer día. Diez euros. A miseria.

Es el día para lucirse y has cogido lo justito.

Yo me he lucido con el pelo. Bueno, a ver qué te sale.

Atención, aspirantes, habéis entrado

en los últimos 30 minutos.

(TODOS) ¡Sí, Eva! ¡Oído, Eva!

30 minutos. Esto ya está hecho ya.

Vamos a ver al aspirante. Cómo imponéis desde aquí.

¿Esto es creatividad para ti?

No es creatividad, es buscarse la vida.

¿Qué es? ¿Gamba a la lata? No me des la lata.

Ya lo he traído yo. Qué bonito.

Me encanta ver que utilizas los recipientes.

Habrás guardado el maíz.

Sí. Para una ensalada. ¿Sabes lo que he hecho?

He cogido la lata de foie-gras.

Con ella, he cortado manzanas para sacar círculos.

La caramelizo un pelín y me servirá de soporte

para un tartar de aperitivo de bonito.

¿Cuántos platos vas a hacer? De momento, dos.

Es posible que haga un tercero. Una tapa.

Ensalada de lentejas, foie-gras y pichón.

Me habéis dado demasiado tiempo, una hora.

Pero mira cómo corre. Eres un gran improvisador.

Claro. Se trata de eso. ¿Has visto cómo ha rallado la piel?

Es como de hombre de Cromañón.

Cuando empezó a cocinar, había el sílex,

el carbón, el fuego. No había mucho más.

Allí en Illescas, rascando el palo, fue cuando sacamos el fuego.

Allí empezasteis. Mi hermano y yo.

Luego, ya vino "El club de la comedia"

y os apuntaron a vosotros. Ya después.

Te digo una cosa. Se le nota mucho

que tiene mi Escuela Online de MasterChef y viene entrenado.

¿Qué haría yo sin tu escuela? ¿Y el melón?

Migas con melón. Migas con manzana.

Es lo que te va a refrescar del plato.

Necesitas un poquito de melón.

Me está encantado verte cocinar, Pepe.

Me alegro, Jordi. Las recetas os la daré más tarde, ¿vale?

¿Te imaginas que no lo haces bien y te tengo que poner uno de estos?

Está deseando. Gracias, eh.

Gracias. Cómo son los jueces.

¿Quién ha sido el aspirante

que mejor ha aprovechado los recursos

y triunfará en este programa?

Entra en la aplicación gratuita

de "MasterChef" y vota por tu favorito.

¿Qué tal va mi Palomita? -Bien. Huele.

-¡Oh! Buenísimo. Qué orden tienes. -Vamos a ver qué pasa.

¿Tú qué tal vas? -Lo tengo hecho ya, los pájaros.

Elena, ¿qué estás preparando?

Como me has dicho que la pasta no vale la que cogí...

Claro. Era muy fácil. Me las he ingeniado.

Voy a preparar una lasaña. Le voy a hacer una bechamel.

Las cabezas, voy a hacer ahora así un poco.

Las voy a espachurrar con mis manos para que salga el jugo. Y listo.

A ver si soy capaz de rallar el queso.

¿Cómo lo vas a rallar? Con el cuchillo.

Me voy a hartar de picar, a ver si soy capaz.

Mucha suerte. Gracias.

¡Oh! Qué rico está, por Dios.

Me he visto muy limitado para cocinar.

Normalmente, utilizo bastante utensilios.

Hago muchas elaboraciones paralelas a la vez,

que es lo difícil de esta prueba, no pensar el plato,

sino qué utensilios vas a utilizar.

Nathan. Hola, chef.

¿Qué estás empleando aquí? Estoy inventándome como me imagino.

Seguro que está inventado, pero, ahora mismo, no sé.

Quiero hacer un huevo cocido entre panes por temperatura.

Y nada... Eh... Estoy...

El tema del bote de la mermelada.

Es para que haga presión para que no suba el calor,

porque en medio del pan, está el huevo.

Entonces, he hecho como un pequeño horno.

¿Cómo? Al abrir el agujero entre el pan,

salía por ahí el calor. He puesto para que no saliera

y se quedara y cuajara el huevo.

¿Qué más vas a hacer? ¡Uh! He laqueado la codorniz.

Tiene un sabor a cítrico y a melocotón brutal.

Y estoy también haciendo unas verduras y el huevo.

Tienes un batiburrillo de cosas, que espero que las utilices bien

y que descubras hoy el nuevo tipo de cocción

para huevos, que es el huevo al pan.

Te dejo con tu huevo. Gracias, Samantha. Gracias, chef.

Así. Sí, sí. Sí, sí, sí.

¿Cómo ha hecho lentejas ahí? -Esa técnica es buenísima.

No. No me voy a copiar. Soy un profesional.

No me voy a copiar. Qué rico.

Tenía que hacer muchas cosas en la sartén.

Hago las migas, las meto en el bote y lo pongo en el baño maría.

Y mientras, hago otras cosas.

Lo importante es que vean que hay que buscarse los recursos.

A ver si va a ser espabilado el de Illescas.

Soy un profesional.

Amigo Jorge, ¿qué estás preparando?

Un milhojas de queso de cabra con un poco de pera confitada.

Voy a emplatar aquí las codornices.

Va a ser como un trampantojo de codorniz.

En 60 minutos, me vas a presentar una conchita.

Y un milhojas de queso de cabra con pera.

Ya puede estar rico, porque básico es.

Muy básico. Basiquísimo. ¿Cómo has aprovechado

los envases del supermercado?

Con esta macetita, he colado la salsa.

Aquí está la uva. He triturado esto.

Usé ese molde para hacer redondo el milhojas.

¿Por qué te veo tan tranquilo?

Supongo que no soy muy nervioso.

No tiene nada que ver ser nervioso

con esforzarse y darlo todo. Lo estoy dando todo.

Elegí este plato, que creo que será bueno.

Dame algo más, Jorge. Me das muy poquito.

Hoy es día para ver a la Miri más "freestyle", más creativa.

Justamente. Hoy he hecho un plato que creo que está bastante bien.

Creo. ¿Qué es la cremita blanca?

Suero de castañas. Coges el jugo de las castañas en almíbar

y lo pones en xantana.

¿Y cómo mezclas el almíbar con la xantana,

cuando se hace con agitación fuerte?

Con mucha fuerza y con mucha maña de tu mano, Jordi.

Yo ahí, en el revuelto,

he puesto toda mi fuerza. No había batidora.

Yo he sido "miribatidora" hoy.

Es un bonito moco, eh.

Bueno, es un poco gelatina.

A mí me gusta. Qué castaña.

¿No te gusta? Dulcecito...

Es dulce. En verdad, te gusta, Jordi. En verdad, te gusta.

Vale.

No le gusta esto. Jordi me ha cortado el rollo total.

Yo estaba ahí superconcentrada y superbién con mi plato,

supersegura, y toda mi alegría, me la ha cambiado un poco.

A mí me gusta.

Las tapitas.

Ah, Pepe. Eras tú.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

Oído, chef. -Oído.

¡Ay!

José María, ¿qué haces?

Estoy haciendo una pasta con anchoa y alcaparra.

En 60 minutos, con un supermercado entero

lleno de ingredientes, ¿este es tu plato?

He estado buscando algo que me salga bueno.

Creo que no has entendido la prueba.

Aquí venís a cocinar, a hacer cosas, elaboraciones,

a sorprendernos. ¿Habéis visto a Pepe?

Es el único al que veo correr, con eso lo digo todo.

Oído, chef.

Qué bien vais mis niños.

¿Qué pasa, señores?

¿Cómo lo llevas, Pepe? Estoy sudando un poco.

Estoy corriendo. No he parado. Aquí tienes tus lentejas.

Os he preparado una tapita. ¿Para ahora?

Una manzana caramelizada. Un tartar de bonito.

Después dices que en el ABaC se pasa hambre.

En el ABaC, siempre he pasado hambre. Vamos a comer serios.

Migas con gambas. Ensalada de pichón.

Tres tapitas. Jordi, Samantha y Eva.

Te vas a hinchar hoy. Bueno.

Me encanta verte acelerado porque tú no estás observando

lo que hacen tus compañeros. ¿Cómo van?

Pueden estar trabajando un 10%

lo que tú. Y la florecita...

Parece que "MasterChef" sobreactúa con lo que se pide.

Para nada. Les llevaría a la cocina un sábado

al mediodía y que vieran. Esto es lo que sufro

los sábados, que tengo un comedor repleto.

¿Por qué tú no lo sufres aquí?

Aspirantes, habéis entrado en el último minuto.

Muy bien. Lo tenemos.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

Pepe, ¿una toalla? Qué cabrito eres.

Has sudado la gota gorda.

He disfrutado tanto. Una hora cocinando todo el rato

y dándole vueltas a la cabeza y me surgían ideas.

Estás disfrutando y haces disfrutar al comensal.

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado.

Comenzamos la cata. Y lo haremos por el aspirante

Pepe Rodríguez Rey.

Muchas gracias. (EDURNE) ¡Hala, Pepito, majo!

(Aplausos) Suerte, Pepe.

¿Cuál de los dos te da más miedo? Uf.

Me han dicho que son duros. Son duros. Esto lo he oído.

Jordi suele atacar mucho a los guapos.

Veo que me va a atacar. Es verdad.

El puesto de camarero te lo has ganado.

Oye, empecé así. Se te nota.

¿Puedo? Acerque sus platos, aspirante.

Bueno, Pepe, tengo que reconocerte que tenía muchas ganas

de que llegase este momento. Yo también.

¿A qué aspiras con estos platos?

Era un homenaje al jurado de "MasterChef".

Tres snacks que representan

el minimalismo puro y duro del ABaC,

donde casi te puedes quedar sin comer.

Hay uno para ti, otro para Samantha y otro para Eva.

¡Hombre! ¿Voy a comer? He pensado en ti.

Es un tartar de bonito. Este sería un homenaje

al catering de Samantha, que son unas migas populares.

Sería lo pobre con lo rico. Una gamba roja con unas migas.

Este es un homenaje a El Bohío, donde se come como Dios manda.

Foie-gras caramelizado con pinchón, con ensalada de lentejas y setas.

Aspirantes, no sé si os habéis dado cuenta,

pero el que más ha corrido en estas cocinas, ha sido Pepe.

Y eso que él ya tiene su plaza asegurada en "MasterChef".

No os podéis quedar parados en la cocina.

Si os sobra tiempo, haced algo más.

No es necesario que este jurado os lo diga.

Os conformáis con salvar el expediente.

Vamos a probar.

Oye, no os vayáis a comer el que me pertenece, eh.

Por favor, esto es un momentazo. De un solo bocado, Eva.

Twitter tiene que estar ardiendo ahora.

Disfrútalo. Hasta la décima temporada,

no volverás a catar. Ya. Por eso.

¡Hum! Riquísimo.

Qué ganas tenía de hacer esto, por favor.

Vas a ser mi digno sucesor. Estoy orgulloso de ti.

Me ha encantado cómo has coordinado tu trabajo,

cómo has utilizado las latas, cómo has pensado.

Lo que pedíamos. Muy bien.

La gente dirá: "Esto lo tenía preparado". No.

Has improvisado con mucho cerebro.

Es un maestro. No te puedo decir nada.

El plato puede ser sencillo. Las elaboraciones, fáciles.

Pero que el punto de sazón, el punto de aliño, esté mimado.

Tanto el tartar de atún,

como esas migas, como esas lentejitas,

lo has probado mucho, está muy bien sazonado.

Dame un abrazo. (RÍE)

(Aplausos)

Qué monos.

Pepe, delante de... Perdón. No. Te mandaba delante de cocinas.

Pero quítate el delantal. Ponte la chaqueta.

Ocupa tu puesto. Vuelve con nosotros, por favor.

Me he pasado los 60 minutos sin parar.

Quería hacer cosas. Es fundamental.

Y fluyen ideas. Utilizar lo que tienes

con sentido común y que te sirva de recipiente

para darle sentido y hacer más cosas.

Estoy orgulloso de ti.

Pues ahora sí, aspirantes, comienza vuestra cata.

Espero que tengáis la mitad de suerte que ha tenido Pepe.

José María y Adrián, adelante.

José María, cuéntanos qué plato

nos has hecho. He hecho una pasta

con alcaparra y anchoa, que también tiene un sofrito

de ajo, cebolla, tomate, puerro.

He utilizado un tetrabrik como escurridor para la pasta.

Y luego, el aceitito de las anchoas lo aproveché también

para echarlo en el sofrito. Pero no tiene nada que ver

el aprovechamiento que he utilizado con el que estabais buscando.

Hombre, viéndolo, te voy a decir la verdad,

no es lo más apetecible del mundo.

Tienes un morro que te lo pisas, José María.

Aparte, en tu discurso previo a nuestra cata,

ya lo estás diciendo todo.

¿La pasta la has hecho tú? No.

Has cocido una pasta. Has hecho un sofrito.

Mezclo y esto es lo que presentas, disponiendo

de todo un supermercado, de un montón de ingredientes,

de una hora. Es muy flojo.

Y tu actitud, ahora mismo, también me dice

que te importa poco estar aquí. No. No es que no me importe.

Pero también pienso que teníamos

la sartén, la cuchara de palo y el cuchillo.

¿Sabes cuánta gente en su casa utilizan solo

una sartén y una espátula?

Imagino que mucha. Muchísima. Aquí hay poco trabajo.

Ponte las pilas, amigo. Quiero hacer algo bueno.

Lo que pasa es que estoy en stand by aquí.

No salgo ni para un lado ni para otro.

Dale al play. Arranca.

Me he sentido, anímicamente, muy mal.

Quiero que me valoren los jueces con un plato bueno

y que yo vaya cogiendo auge.

No quiero repetir lo del programa de hoy.

Adrián, ¿cómo se llama tu plato?

Presa ibérica con crujiente de pistachos.

¿Los has machacado? Con una sartén.

Encima, con una lata de almíbar, la he vaciado,

he cortado las cebollas, las he metido en la lata

con la mantequilla y el azúcar y las he dejado en el horno.

Alrededor, le he puesto una picada de ajo y perejil.

Es el primer plato bonito que haces.

Y a ver qué tal está de sabor.

El crujiente le va bien y el toque de comino.

Las setas están bien hechas. Está rico, bonito.

Tan sencillo como eso. Muy bien. Muchas gracias.

Venías de darnos poco. Has pensado. Te lo has tomado en serio

y te has esforzado. Por fin has destacado un poco.

Felicidades. Muchas gracias, chef.

(Aplausos) (EDURNE) Bien, chicos.

Ha sido la primera vez que me valoran algo positivo

y algo bueno de mí. Estoy contento. Lo necesitaba.

Como siempre, venía con miedo.

Un pasito para adelante y contento.

Elena, cuéntanos qué plato has preparado.

He preparado unos canelones

rellenos de verduritas y setas y la gamba roja.

Antes de probarlo, te diré un par de cosas importantes.

La primera, que sabes corregir. Ibas a utilizar una pasta

que estaba hecha y la has hecho. Has corregido.

Los recursos que has utilizado, son obvios.

No te lo tengo que preguntar. Has utilizado una botella,

porque has hecho pasta. Vamos a probar.

Elena, ¿qué quieres que te diga?

Es un premio absoluto, porque está riquísimo.

Ya no solo el relleno, que era fácil, sino hacer la pasta

y que no te quedase aquello

un mazacote, o mal, o duro. Fantástico.

Muchas gracias. Muy rico.

Muchas gracias. Cómo te tiene que estar echando

de menos tu novio. ¿Sí?

Mucho. ¿Le echas tú de menos a él?

Mucho. ¿Y le preparas estos platitos?

(Aplausos) ¡Venga, Elena! ¡Maja, venga!

¡Cariño!

¡Elenita!

Uf, ya.

La pasta fresca es la primera vez.

Sí, pero la que tiene mano para hacer estas cosas

con cariño y con amor, que se nota en este plato.

Te tiene que estar echando mucho de menos, como tú a él.

Felicidades, Elena. Muchas gracias.

Echo de menos tenerlo a él que me calme.

Porque yo soy un manojo de nervios,

yo me levanto como la espuma.

Y él siempre tiene una serenidad...

Yo qué sé, se hace muy complicado.

Odkhuu, cuéntanos qué plato nos has hecho.

Arroz mar y montaña casero.

¿Has utilizado algún recurso o tal?

Todo en sartén. Todo en sartén.

Sí, todo en sartén.

Vamos a probar ese arroz.

Odkhuu, cocinas muy bien. Lo sabemos.

Lo sabíamos en este arroz, lo sabíamos en los callos.

Lo sabíamos en muchas elaboraciones.

Pero evolución no vemos ninguna.

Sí, es cierto, es cierto. Es un ingrediente principal

para este jurado ver que hay una evolución

y que vosotros os lo curráis.

No hay un mínimo de pelar esa gamba.

No hay un mínimo de: "Mira, no puedo hacer

una mahonesa o un alioli porque no tengo un mortero.

Pues meto el ajo por la mitad en el horno con mantequilla,

lo compoto, lo aso, hago una crema de ajos suave."

Faltan ideas. Falta trabajo, faltan ideas,

falta intención, falta motivación.

Dánoslo, porque cocinas my bien.

No decaigas, Odkhuu, sería una lástima.

Vale, gracias.

Gracias. Gracias.

Miri y Nathan, adelante.

He hecho una codorniz lacada con cítricos.

Y he hecho un huevo pochado dentro del pan.

He cogido la cuerdecita donde ponía la etiqueta

de vino tinto, le he puesto un cinturón.

Y con el pan, bueno, he quitado las migas

y he puesto el huevo y se ha cocinado dentro

y ha quedado súper tierno en medio.

¿Os han gustado las técnicas?

El horno de pan.

El tema del cinturón ese no acabo de entenderlo.

No sé ahora mismo cómo se llamaba la técnica.

Bridar. Para bridar. Eso, bridar. Eso.

Bridar es atar o coser, ¿no?

Sí, le he puesto el cinturón a la codorniz de...

Se le caería el pantalón a la codorniz.

Venían curvas. Sí vienen curvas, sí.

Porque así quedaban todos los cítricos elementos dentro.

Y el tema del lacado quizá a lo mejor por tu suegro,

que tiene un restaurante chino y de lacados sabe.

Porque yo sé que eres un gran imitador.

(RÍE)

Sabía que me imitabas a mí. ¿Pero a tu suegro también?

Yo pensaba que vendría a hacer de Pepe

cuando tú eras aspirante.

Y me lo hubiera pasado súper bien, la verdad, pero...

¿Cómo lo harías? Ponte.

No, no, no.

(RÍE)

Nathan, por favor. Dale, dale.

Ahí, ahí, ahí.

A ver si me veo reflejado.

¿Qué te parece su plato, Pepe?

Pues...

(Risas)

creo que lo mejor será probarlo.

(Risas)

(Risas)

No es lo que habíamos pedido.

(Risas)

Lo veo perdido. ¿Tú qué crees, Jordi?

Regrese a su sitio, por favor.

Muy bien, Nathan. Vamos, payasete.

Imita mejor que cocina, eso es verdad.

Sí, dónde va a parar, dónde va a parar.

Vamos a probarlo, Nathan.

Pocos elementos en tu plato quizá, ¿no?

¿Eh?

(Risas)

Uh.

Nathan, hay cosas buenas y cosas malas.

Hay una creatividad mal encauzada lo primero.

Grandes platos, grandes ideas,

grandes técnicas nacen del soñar y hacer pruebas

que pueden parecer locas a priori.

Pero las tuyas están locas y ya está.

Eso del pan es un buen recurso, me recuerda a la tosta francesa

con el huevo, mantequilla. Parece genial.

Ahora, esa codorniz

que la comparas a un pato laqueado.

Eh, no.

Un pato laqueado es un pato laqueado.

Eso es un cómic.

Realmente me gusta que me digan

que hay ideas locas, porque este soy yo.

El toque Nathan está presente en todas las pruebas.

Habrá un momento que la voy a clavar.

Y ese día Jordi me va a chocar la mano. Estoy seguro.

Estoy seguro.

Pues yo estoy con Jordi,

tu plato tiene cosas malas y cosas malas.

La codorniz no dice nada, ni está caramelizada,

ni tiene gusto, ni tiene sabor. Hay un no sé qué rojo ahí.

Pero tiene un cinturón.

No sé qué es ese cinturón que buscabas en la codorniz.

Entiendo que es para que te aten por detrás,

es donde más falta te hace.

A lo mejor es bueno que me imites aquí

cuando estoy de jurado, no me preocupa.

Lo que espero es que a partir de ahora me imites bien

en la hora que he tenido de cocinado.

Sí, chef.

Miri, cuéntanos, ¿qué has hecho con esa hora que tenías?

Una codorniz con castañas a la Babilonia.

¿De qué viene eso de Babilonia? Cuéntanos.

He hecho una babita de jugo de castaña.

Te lo digo ya, castaña sí: castañazo.

Es un almíbar texturizado con xantana.

Mal porque no tienes un robot de cocina

para hacerlo bien, ni la cantidad necesaria

para integrar bien una xantana.

Por lo tanto técnicamente ya está mal ejecutado.

Vamos a probar.

Soy consciente de que le falta una salsa.

Jo, le falta un todo.

Lo que me preocupa es que tú consideres

que eso es un gran plato.

Porque es extremadamente básico.

Has invertido tu tiempo en un trabajo

que para nada es un trabajo coherente ni bien resuelto.

Muy flojito.

Miri, ¿qué llevas ahí?

Hay un calcetín que abulta de más.

Mi pintalabios. ¿El...?

El pintalabios. Ahí.

Ya lo puedes pintar bien, hija.

Porque el tema de la cocina no pinta nada bien.

Y no te inventes cosas todavía, Miri.

Aprende, estudia y luego te inventarás cosas.

Lo tomo de forma positiva.

Eso esperamos, Miri, mujer.

Es que esto es una patraña, es que es verdad.

Hay algo que está fallando.

Quizá estoy siendo demasiado positiva.

Creo que yo a mí misma me estoy...

me estoy tirando hacia el precipicio.

No sé, tengo que ponerme más las pilas.

Paloma, cuéntanos, ¿qué nos has hecho?

Pues he hecho pichón,

aprovechando la carcasa un caldo.

Y de ese caldo he sacado dos salsas,

una más para Oriente y la otra más para Occidente.

Está claro que este es el Oriente, ¿no?, imagino.

Sí. Mal llevaría el camino si fuera al revés.

Está todo muy especiado de todas formas.

Hay un problema ya en la ejecución,

que yo lo he marcado muy bien en la sartén

y luego lo he metido al horno.

Y luego cuando lo cortas queda sonrosado.

Este queda crudo porque sólo le has dado una cocción.

Sé que se puede comer así,

pero ese poquito más también se agradece.

Vale, chef.

Y, bueno, alabar que, oye,

comparado con lo que nos tenías acostumbrado

esto es casi gloria bendita.

Estabas en el limbo y empiezas a balbucear.

Todavía lo que te falta es...

Mucho más. Mucho más.

He salvado el plato. Y no se trata de salvarlo,

se trata de cocinar a nivel "Masterchef".

Por lo menos han probado mi plato.

Silene, cuéntanos un poco qué has hecho.

He hecho una moqueca de peixe,

que es un plato típico de Bahía.

Se hace un buen sofrito y luego

se añade la leche de coco y unas guindillas.

Muy bien, vamos a probar.

Tú no has parado de trabajar. Has utilizado tu tiempo.

Has hecho dos elaboraciones, el arroz por un lado

y el pescado tiene mucho sabor, tiene especias.

Gracias. Has hecho un plato bueno,

un plato de diez. Muchísimas gracias.

Silene, hay mucho trabajo en este plato.

Mucha verdura cortadita,

has utilizado la sartén muy bien.

Leche de coco, sabores intensos,

fresco, rico, el arroz...

Una cocina que ya conocemos, la tuya.

Te recomiendo que seas un poquito más atrevida.

Felicidades, es un gran plato, está muy rico.

Muchísimas gracias.

Yo estoy súper feliz, porque es un plato

que significa mucho para mí.

Ese guiso tradicional de ahí,

con esta energía bahiana, brasileira, bonita.

Es una persona que dice lo que piensa.

Yo siempre he dicho que voy a competir,

no voy a hacer amigos.

Son muchos días juntos, mucha tensión.

Y entonces se ve una confrontación

que no se dice, pero se siente.

José Luis, siempre empiezo yo preguntando cuál es tu plato.

A simple vista casi te lo voy a decir yo.

Carne con patatas.

Yo lo habría llamado tataki.

¿Tataki? Sí.

Si lo presentas teniendo 15 minutos para hacerlo

lo entiendo perfectamente. Pero en 60 minutos,

aunque lo quieras llamar tataki a un filete poco hecho...

Quizás ahora oyendo las valoraciones y viendo

pues quizá voy un poco sobre seguro.

¿Qué te ocurre?

No, nada, nada...

¿Estás apático? Sí, bastante.

Cuando estás en una casa encerrado con gente

que no te va bien no es síntoma de buen gusto para nadie, ¿no?

Me afecta y se traslada a mi cocina lógicamente, claro.

Sinceramente no estoy pasando mis mejores días.

Será que me va a bajar la regla, no sé.

Hostia, tío...

Pero no, eso no tiene ninguna disculpa

para poder hacer algo mejor, que hay muchas opciones.

Esto es una vergüenza.

Una vergüenza tu plato

y lo que acabas de decir sobre las mujeres.

Las mujeres trabajamos igual

todos los días y nos dejamos la piel.

Y has dicho una cosa como para hacerte el gracioso.

Pero aquí no se viene a ser gracioso, se viene a cocinar.

Hay 20.000 personas que se han quedado fuera.

Tú has demostrado en el casting

que tenías mucha pasión.

Y no sé qué te pasa pero estás apagado.

O te pones a cocinar o te vas a casa,

sea el día que sea del mes.

Edurne, cuéntenos.

Yo la verdad es que tampoco he hecho

lo que tenía que hacer.

Son unas codornices escabechadas sin recursos.

Entonces he salido con la cesta y luego he dicho:

"Si no he cogido nada para hacer una ensalada,

o unas patatas, alguna cosa."

Entonces he estado media hora silbando la vía.

Todo lo que se pone en el plato se come.

Porque un ajo bien hecho está muy bueno.

Está crudo, llevas razón.

Edurne, falta un poquito más de alegría.

Llevas toda la razón. No hay nada malo, ¿eh?

Pero la estética es terrible y lo que le falta es salsa.

Si vas a hacer un escabeche ponle todo el jugo.

Todo ese tiempo que has estado silbando...

Sí, silbando. Edurne, pégale ahí

un pellizquito más. ¿Vale? Ya lo sé.

A mí me gusta ver que tu emplatado,

que es terrible como dice Pepe, a mí me hace ilusión.

Porque por lo menos veo que hay una intención.

Se ve que una señora como tú acostumbrada a cocinar en casa

ha intentado hacer un emplatado más sofisticado.

Y aunque no te ha salido bien

por lo menos está bien intentarlo.

Gracias, Samantha.

Edurne, José Luis, delante de cocinas.

(Aplausos)

A José Luis le supera la presión, la convivencia.

Creo que es un poco de todo.

Las chicas es verdad que hacemos menos miga con él.

Pero bueno, en algunos

de los chicos sigue teniendo apoyo en la casa.

Laila, cuéntanos tu plato.

Pues he hecho una ensalada tibia de calamar

con atún y frutos del mar.

La sartén la he utilizado de cazuela, de sartén,

de todo lo que podía usar.

Y le he metido vieira picada y unos langostinos.

Uf con el picante también. Pica pica.

Pica pica.

¡Uh!

Nos vais a matar con los picantes.

Probad, para gente medianamente normal.

Todas las elaboraciones que hay están muy ricas.

Pero ha faltado un poco más de limpieza.

Decir: "Ahora tengo todos los ingredientes.

¿Y ahora cómo podríamos hacerlo más limpio?

Pues quito esto y esto y me quedo con esto esencial."

Aparte del exceso de picante,

que no es tan agradable tanto picante.

Gracias, chef.

No pasa nada.

Guapo.

Amigo Jorge, ¿qué has hecho?

Pues he combinado un poco la codorniz con la zamburiña,

con una salsita de uva.

Y hay un pequeño milhojas de queso de cabra y pera.

Hay un brochazo ahí con unas tiras de pistachos.

¿Y qué recursos has utilizado?

El brochazo lo he hecho con una servilleta.

He cogido una maceta de unas especias que había

porque tenía agujeros y lo he usado como filtro.

Y alguna cosilla más.

Me ha venido un poco de agua fría

cuando me ha dicho el chef Jordi

que esperaba más de mí en una hora.

Y bueno, estoy deseando que lo probéis, sí.

Esto hay que probarlo así, ¿verdad?

Probemos.

Son dos cosas totalmente diferentes.

Hay un plato y hay otro. O solamente las zamburiñas...

Pero claro, para 60 minutos te hubiese pedido algo más.

Te lo sigo pidiendo, ¿no?

Creo que deberías haber aprovechado todavía mucho más.

Pero me quedo con los sabores. Gracias, chef.

Vamos a ver, amigo Jorge, que tú eres muy listo.

Te he metido cañita. Sí.

En varias ocasiones. El objetivo es provocar

una reacción, porque eres un tío listo.

Ves las cosas, te quedas con ellas

y quiero provocar en ti una reacción.

Que no utilices la nuez de la zamburiña

eso sí es para matarte. Ya.

Eso es para matarte. ¿Quieres hacer mar un montaña?

Te lo compro. Pero no quites la nuez,

que es la parte más graciosa del bicho.

Hay una estética, sabes hacerlo, tienes maña,

todo para que nos des mucho más.

Te lo sigo exigiendo,...

guapo.

Gracias, chef.

(Aplausos)

Según Jorge todo fluye.

Entonces a cualquier situación que él se tenga que enfrentar

todo fluye y todo le sale fantástico

porque tiene una flor en el culo,

además de que el tío tiene garbo y lo hace bien.

Aspirantes, los jueces ya han probado vuestros platos.

Ahora tienen que deliberar para decidir qué dos

elaboraciones son las mejores,

de manera que esos dos aspirantes

serán los capitanes de la prueba por equipos.

Jueces, a deliberar.

Qué miedo.

Hoy están todos muy apagados -Ya.

Oye, lo dejamos así, ¿eh?

Aspirantes, un buen chef tiene que estar siempre preparado

para hacer frente a los imprevistos que surgen

cada día en una cocina.

Tenéis que demostrar que sois cocineros con recursos,

que estáis listos para cualquier cosa,

incluso para cocinar con pocos utensilios,

como ha sido hoy el caso.

Hay dos aspirantes que han sabido sacar

el máximo provecho de lo que todos teníais

al alcance de la mano.

Y esos dos aspirantes son...

Elena

y Silene.

(Aplausos)

Espero que pase rápido la prueba de exteriores

porque no tengo ganas de trabajar

con una ni con la otra.

Y la mejor de la prueba ha sido...

Elena.

(Aplausos)

Lo de ser capitana sinceramente ya no me da miedo.

Porque lo que quiero es retomar la capitanía

que no pude tener el exterior pasado.

Elena, Silene, enhorabuena.

Sois los dos mejores platos y eso quiere decir

que sois las capitanas de la prueba por equipos.

Mi equipo se va a sorprender con la capitana.

Porque como siempre estoy muy discreta,

y muy tranquila, y mi voz muy dulce y muy agradable...

Y además tú, Elena, como mejor aspirante en esta prueba

tienes una ventaja que puede ser la clave del éxito.

Y que os puede venir muy bien.

Porque os aviso a todos, ¿eh?

La prueba os exige estar al máximo nivel.

Miedo me da.

Si puedo elegir voy a elegir

a gente que tenga fuerza, que tenga coraje.

Evidentemente una actitud como la que está teniendo

José Luis a mí no me interesa tenerla en mi equipo.

A mí que piensen mal de mí sin fundamento y...

Pues no sé, eso son chavalillas jóvenes.

Y les queda mucho que ver y que aprender.

Esta semana "Masterchef" viaja a Vizcaya,

cuna de la gastronomía.

El País Vasco es la comunidad

autónoma con más estrellas Michelin de España.

La riqueza piscícola del Mar Cantábrico,

los verdes montes y el clima suave

hacen que los ingredientes de la cocina vasca

sean abundantes y muy variados.

Un buen ejemplo de ello es el mercado de la Ribera.

Este es un mercado muy antiguo, de hace muchísimos años.

La guía, la guía. -Y ahora está restaurado.

Lleva dos siglos apostando

por los mejores alimentos locales.

Y gracias a ello ha conseguido

entrar en el libro Guiness de los Récords

como el mercado municipal más completo del mundo.

Hay que ver lo bien que se come aquí, ¿eh?

Unas tostadas que...

Fíjate qué pinta tienen esas chuletas de buey.

Qué calidad de carne veo por aquí.

Porque yo soy de Guipúzcoa, soy guipuchi.

Pero me gusta mucho Bilbao.

Entonces yo este mercado lo conozco.

Iba a decir algo de los guipuchis,

pero me voy a callar. -¡Eh, aquí alto!

Precioso, precioso. Tienes de todo,

tienes fruterías, pescaderías, panaderías...

Una maravilla.

Aspirantes, bienvenidos a Azurmendi.

Hoy es un día muy especial.

Es la primera vez en la historia de "Masterchef"

que hacemos una prueba de exteriores

en un 3 estrellas Michelin.

Estar aquí es como tocar el cielo con las manos.

No te lo acabas de creer,

tienes que estar aquí para vivirlo.

Este restaurante pertenece

a un chef al que queremos y admiramos, Eneko Atxa.

Tiene 3 estrellas Michelin y sólo 35 años.

Atención, aspirantes, porque vais a competir

divididos en tres equipos.

Pero sólo podrá ganar uno.

Los otros dos equipos irán directos

a la prueba de eliminación.

¡Buah!

Elena, Silene, fuisteis las mejores

en la prueba de plató

y por tanto hoy seréis las capitanas.

Elegiréis alternativamente

qué aspirantes queréis en vuestro equipo.

Pero atención, porque sólo

podréis dar tres nombres cada una.

Los cuatro aspirantes que no sean elegidos por vosotras

formarán el tercer equipo y no tendrán capitán.

Elena, fuiste la que mejor cocinó en la prueba anterior.

Y por eso puedes elegir color.

Aunque la superstición parece que me sigue con el rojo

yo voy con el rojo a muerte. Así que el rojo "pa" mí.

Por lo tanto, Silene, tu equipo tendrá el color azul.

Muy bien.

El hecho de que ahora seamos tres equipos

Pues pone el listón mucho más alto.

O sea, que hay que esmerarse

pero al máximo del máximo en esta casa hoy.

Elena, empiezas tú a elegir equipo.

Yo quiero a Laila.

Es mi mano derecha, la izquierda, mi pierna,

mi cabeza y me transmite la tranquilidad

que voy a necesitar en una capitanía.

Un orgullo.

Silene, es tu turno.

Elijo a Edurne.

Como conocedora de la cocina vasca

no puede fallarme hoy.

Con garrote. Con garrote.

Elijo a Jorge.

Es una persona súper minuciosa

y creo que me va a venir muy muy bien en el equipo.

Nathan, que creo que con su creatividad estrafalaria

me puede ayudar mucho hoy a preparar buenos emplatados.

Creatividad estrafalaria.

Como hace como demasiado en los platos: Pu, pu, pu.

Y tiene una imaginación como...

Yo creo que me puede aportar mucho.

Nathan, ¿tú tienes idea

de lo que significa eso del "pu, pu, pu"?

Bueno, como no sea mi tupé, lo otro...

(Risas)

Por lo demás, creo que ya

ha habido una conexión aquí entre genios.

Pues mi último miembro es Adrián.

Tiene una fuerza impresionante.

Y también conecto muy bien con él.

Yo prefería no cocinar con José María y con José Luis

porque la prueba de exterior pasada fue un poco caos.

Entonces hoy prefería tenerlos en otro equipo, no en el mío.

Voy a elegir a Paloma.

Creo que puede ser una mano derecha hoy

si tenemos que hacer algo de sobremesa.

Miri, Odkhuu, José María y José Luis,

ninguna de las capitanas os ha elegido a vosotros.

Por lo tanto seréis el tercer equipo.

Equipo blanco.

O sea, un equipo va a ser como anarquía total.

Miri, me estás mirando así como con cara de penita.

Bueno, somos cuatro personajes

con nuestras personalidades "heavies".

Os aconsejo, equipo blanco, que os organicéis bien.

Porque os recuerdo que ninguno

de vosotros cuatro será el capitán.

De acuerdo.

Odkhuu va a su rollo.

Miri es un poquito cabra loca, ¿no?

Yo me pongo nervioso. Y José Luis más de lo mismo.

Todos juntos imagínate: "¡Fiu!"

Aspirantes, espero que sepáis templar bien los nervios

porque el menú que cocinaréis hoy lo ha elaborado

nada más y nada menos que el Eneko Atxa.

(Aplausos)

¿Qué tal, tío? Muy bien.

Qué tal, bienvenidos. (TODOS) Gracias.

Un placer estar aquí. -Es placer es mío de recibiros.

Qué simpático.

Aspirantes, cocinaréis un menú compuesto por seis platos.

Madre mía, el menú que nos habrá hecho.

Tres estrellas.

Huevo de caserío trufado y cocinado a la inversa.

Inspirado en una técnica

de nuestra amiga Carme Ruscalleda,

donde lo que hacemos es coger una yema de huevo,

extrae parte de la propia yema

y un jugo muy caliente de trufa inyectarlo.

Así cocinamos el huevo de dentro hacia afuera

y a su vez conseguimos

una explosión de trufa y yema de huevo.

Madre de mi vida.

Bogavante asado, descascarillado,

crujiente y su mahonesa.

Asamos muy levemente el bogavante,

lo dejamos lo más natural posible.

Desgranamos un poco todas las partes

menos nobles del bogavante

para hacer otras texturas y potenciar el sabor.

También una americana hecha con el propio bogavante.

Esto es poesía para los oídos.

Setas al ajillo.

Las setas las laminamos muy fino muy fino.

Las guisamos, las estofamos

con un caldo concentrado de ave.

A su vez hacemos una emulsión con unas setas bien secas,

2 yemas de huevo esferificadas hechas en tempura.

Al ajillo lo que hacemos es laminar muy finamente

en una guillotina las partes más nobles del ajo.

Las planchamos una por una, les damos cierta forma.

Y el huevo estallará en la boca.

Ya estamos sudando ya, majo.

Salmonete, trigo, pimiento y patatas.

Esto es una idea.

Trabajamos lo que sería una salsa verde,

pero la adaptamos porque utilizamos algas

y distintas hierbas que recogemos

dentro de nuestro propio invernadero.

El trigo nos da una melosidad, una untuosidad en el plato,

que lo guisamos con un jugo de pimientos

que asamos al carbón muy lentamente.

Y finalmente pues las patatas,

que en este caso lo que hacemos es suflarlas.

Después las rellenamos.

Y finalmente el salmonete, que hemos asado,

y lo dejamos con la piel y bien meloso por dentro.

"Chupao".

Llevo intentando suflar una patata desde hace un mes.

La cocina de vanguardia son técnicas muy avanzadas.

Y nosotros digamos que estamos empezando a andar

los primeros pasos de esta cocina.

Entonces a priori siempre asusta.

Pichón, duxelle y flores de legumbre.

En este caso hemos deshuesado el pichón.

Con las carcasas hemos hecho un jugo,

El pichón lo hemos envasado al vacío.

Después lo hemos dejado reposar en una mantequilla.

Lo hemos acompañado con una pequeña barrita.

Son los interiores del pichón trabajados como un micuit

con las propias habas y unas hojas de rábano

para que nos dé un toque picante.

No es tan fácil. -Casi nada la del ojo.

Y lo llevaba la mano.

Para terminar chocolate, cacahuete y regaliz.

Suena muy fácil.

Lo que tenemos es una crema de regaliz,

unos cacahuetes garrapiñados,

un par de bizcochos aireados en micro de cacahuete,

el sorbete de chocolate.

Y luego unas ramas de chocolate y el regaliz.

No tengo palabras.

Señor de mi vida, eres una máquina.

(RÍE)

Tiene que ser como una película ver a esta gente cocinar, ¿no?

Porque lo ves todo tan perfecto

y la posibilidad de sabor que tiene...

Es un orgullo estar aquí y saber que hay gente

que lo hace posible, ¿no?

Cada equipo cocinará dos platos de este menú,

de modo que un equipo elaborará el primer y cuarto plato,

el otro el segundo y el quinto

y el tercer equipo cocinará el tercer y sexto plato.

¿Lo habéis entendido? (TODOS) ¡Sí, chef!

Elena, tienes el privilegio de elegir qué dos platos

de este menú quieres que cocine tu equipo.

Me voy a quedar con el primero y el tercero.

El huevo trufado y el salmonete quieres.

Sí.

Silene. Bogavante y pichón.

Por tanto, equipo blanco,

vosotros cocinaréis las setas al ajillo

y el postre de chocolate, cacahuete y regaliz.

Estoy "cagao".

Es que es una responsabilidad muy grande.

Es que no sabemos si vamos a llegar ni siquiera

a un 5% del plato que realizan aquí.

Aspirantes, cocinaréis

para cocineros profesionales amigos de Eneko Atxa.

Ya sabéis que nuestro supermercado proveedor

de alimentos os facilitará los ingredientes necesarios

para cocinar y que donará el excedente que no utilicéis

a comedores sociales. Muy bien.

Disponéis de 150 minutos para elaborar este menú.

Y para que los tres equipos contéis con el mismo tiempo

de cocinado empezaréis a cocinar escalonadamente.

Aspirantes, hay algo más que debéis saber

y que espero que os motive para trabajar al 300%.

El equipo ganador de hoy tendrá como premio

una master class a manos de este genio, de Eneko Atxa.

No, por favor...

Os sobran motivos para dejaros la piel en esta prueba.

Así que ya podéis espabilar.

A cocinas en tres, dos, uno, ya.

Al camión.

Dejamos los ingredientes todos ahí.

Déjala abajo, sí.

¿Esta también es nuestra cocina?

Sí.

Tenéis claro cómo hacerlo. -Sí.

Lo primero, interiores fuera. Lo segundo, despechugar.

Guardar carcasa y quitar muslo.

Me voy a ir poniendo yo a separar yemas y escaldarlas.

Jorge, quiero que te pongas

a hacer la crema de trufa. -Sí.

Laila, tu vas a suflar las patatas.

Adri, vas a pelar todos los salmonetes. ¿Vale?

Equipo rojo. ¿Sí?

Vuestro tiempo de cocinado empieza en tres, dos, uno, ya.

Vamos a por ello. Vamos a contar los huevos.

El equipo rojo tiene que elaborar huevos trufados

y salmonete con patatas suflé.

Laila, corazón, te voy a dejar cinco huevos, ¿vale?

¿Cuántos tienes tú? -Cuarenta.

Perfecto.

La responsabilidad de esta prueba va a ser mía

porque soy capitana de mi equipo.

He elegido a la gente que quiere estar.

Pero si algo fracasa el fracaso es mío.

Que hoy más que nunca estamos a la altura de las estrellas.

Entonces tenemos por lo menos que conseguir brillar

un poquito como una.

Qué majos los salmonetes, ¿no? -Son guapos, ¿eh?

Elena. -¿Qué, hijo?

Voy a pintar los pimientos. -Vale.

Para meterlos al horno

con un poquito de aceite de tomillo, ¿vale?

Hum, muy rico.

Elena, ¿180 el horno? -Sí, 180.

Ayuda a Adrián a pelar los salmonetes.

Estate pendiente de esto, ¿vale?

Vale. Está hirviendo ahí demasiado la trufa.

Lo bajo, lo tengo que tener al mínimo.

Ahí, al mínimo.

Ahí, perfecto. Ahora sí.

Para el plato de huevo trufado Elena tiene que escaldar

las yemas en agua templada y después rellenarlas

con la infusión de trufa.

Mira, Jorge. -Ni un gato, ni un gato.

¡Dale ahí, qué limpito!

No coge una mierda.

Esto hay que hacerlo con la grande. ¿Eh, chicos?

Sí o sí esto hay que hacerlo con esta jeringa

porque la otra no chupa.

Ahí, ahí, ahí. Chicos, lo de la yema genial.

Lo tengo ya controlado.

Pepe, Jordi, hay que elegir equipos.

Venga. Bueno.

¿Cómo lleváis el tema del euskera?

Eskerrik asko. Eskerrik asko. Agur.

Bueno, pues si queréis elegir equipo hoy vais a necesitarlo.

Os he traído un trabalenguas en euskera.

Ahí va. Bueno...

Y el que consiga decir este trabalenguas perfecto

más rápido es el que va a elegir equipo.

Una, dos y tres.

(RECITA EN EUSKERA)

Te has dado cuenta que se ha saltado un trozo.

No me he saltado nada. 7,5 segundos, vale.

Yo te lo voy a traducir al castellano.

Pepe.

María Chucena su choza techaba

y un techador que por allí pasaba le dijo:

"María, ni techas tu choza ni techas la ajena,

que techas la choza de María Chucena."

Ha ganado.

El euskera me da igual. No, dilo tú.

Yo te lo he traducido. Ahora dilo tú.

Dilo conmigo. María Chucena su choza techaba.

María Azucena su choza techaba.

(RÍEN)

Y el ganador del concurso de esta noche es...

¡Pepe Rodríguez Rey! Elige equipo. ¡Bien!

El azul mismo. ¿Qué más me da a mí?

Hala, venga, toma. Practica euskera, machote.

Venga, nos vemos.

Decidido, Pepe el equipo azul y tú el equipo rojo.

Yo tengo que echar los bogavantes.

Primero matarlos. -Ay, sí, se están moviendo.

Está más vivo... -Sí.

Pues yo no sé si quedarme con el pichón.

Me da un miedo el bogavante que flipo.

¿Quieres que me ponga yo? -Sí.

Es que me da mucho miedo el bogavante.

Equipo azul, quiero que vuestros platos

estén a la altura de este restaurante,

porque vuestro tiempo

de cocinado comienza en tres, dos, uno, ya.

Ya, vámonos.

El equipo azul tiene que elaborar

bogavante crujiente y pichón con mousse de sus interiores.

Tripas aquí, muslos aquí, pechugas aquí. ¿Vale?

Vámonos, a tope. -Muy bien, Paloma. Vámonos.

¿Está al máximo puesto el fuego?

Yo creo que 20 segundos y están.

Espera, ¿le has dado caña al fuego?

Sí, está al máximo. -Vale.

Las tripas las ponemos aquí. ¿Las pechugas dónde están?

Lo has cambiado tú. -Fenomenal.

El ano y todo eso fuera, ¿vale? -Sí.

Vamos allá, Silene.

Hemos de funcionar muy bien como equipo.

Olvídate del equipo. Tú saca el postre.

Yo saco el postre, José Luis. -Ese es tu equipo.

Tú saca el postre. Ese es tu equipo.

Tú y Odkhuu.

¿Qué tal, Edurne, cómo va con esos bichos?

Muy bien vamos con los bichos.

Una pena los pobres desgraciados.

Pero han caído ya como chichinabos.

Menos mal que estás tú aquí para hacer esa matanza, ¿Eh?

¿Cómo vas, Nathan?

Bien, bien, capitana.

Venga, vale. Sin piedad, ¿eh?

Vaya pedazo de bogavante.

Buah, madre de mi vida...

¿Qué les has quitado todas las patas?

Sí, porque con eso vamos a hacer luego el fumet.

A ver, con estas cabezas vamos a hacer la mahonesa.

Madre mía, esto está más duro que la pata Perico.

Me he encontrado aquellos monstruos de kilo y pico.

Casi me da el ataque. Creo que los habría

y los habría pisado para arrancarles la cabeza.

Porque madre mía qué duros.

Hay que echar más bogavantes

a ver si los vamos a dejar con hambre.

Ya voy, Edurne.

Equipo blanco, sé que estáis deseando oír esto:

vuestro tiempo de cocinado

empieza en tres, dos, uno, vamos.

Vamos. A ganar, ¿eh?

Chicos, os quiero ver correr.

El equipo blanco tiene que elaborar setas al ajillo

y un postre de chocolate y cacahuete.

Voy a coger un bol. Ponte donde quieras.

¿Nos organizamos un segundo antes de empezar a nada?

Ya hemos organizado. ¿Ahora otra vez?

Yo creo que lo de capitán es una cosa peor.

Porque si hay alguien que no sabe dirigir al equipo

o lo dirige muy dictatorialmente peor.

Si los cuatro trabajamos en equipo como tal

creo que es posible.

José María y José Luis tienen que cortar las setas

muy finas para saltearlas y hacer rulos con ellas.

Mientras tanto Miri está haciendo el helado de cacao

y Odkhuu el bizcocho de cacahuete para el postre.

Odkhuu. -¿Qué?

Vamos a tener que colar esto.

Necesito que me ayudes luego, ¿Vale?

Compadre, ¿tú no crees que es más en laminitas?

Pero encoge mucho en la sartén luego.

¿Pero más fino quizá? -Ya verás como luego

cuando lo echemos a la sartén te sorprendes.

Capitana, ¿qué me cuentas?

Estoy haciendo aquí la infusión con la trufa.

Y más o menos ya creo que está al punto el líquido.

Eso es un trabajo muy... Muy delicado, muy fino.

Muy preciso y lo quiero ver.

A ver si sale. Perfecto.

Y equipo rojo, estamos en casa seria.

Tres Estrellas Michelin. Lo que no esté bien, no sale.

Perfecto. ¿Se me ha entendido?

¿De acuerdo? Perfecto. Oído.

¡A la rica zanahoria!

Vamos a hacer una salsita que se van a chupar los dedos.

Mira, capitana, qué buena pinta.

Guau. -Sacando todas las cabezas.

Eso es, dale. Pero más rápido.

Silene, ¿cómo va el equipo azul? Está Nathan con el bogavante,

que ya está hecho. Edurne está haciendo el picadillo

para hacer este fondo con las cáscaras del bogavante.

Muy importantes los fondos, con las carcasas que tenga gusto...

Utilízame bien las carcasas y las cabezas, ¿vale?

Perfecto. ¿Te quedas con ello?

Nos quedamos con ello. Venga, suerte.

El fondo lo primero. Vamos a picar cebolla.

¿estas son todas las que tenemos? ¿Incorporamos chalota?

Sí, esas tenemos.

¿Pero ahora vas a hacer eso? -Es que tiene mucho trabajo.

Venga, vale. -Una cosa que nos quitamos.

Claro, sin prisa, pero sin pausa.

Venga. -Mueve, mueve. Tú mueve.

Eso, tú mueve. -Ve lentito, ¿eh?

Que no queden grumos.

No se puede colar esto bien. -Espera, vamos a "pausa".

Esto es imposible. -Es imposible colar.

Una cuchara de esas...

Hay que sacar los grumos de aquí como sea. No puede quedar así.

Bueno, está empezando a salir.

Compadre...

Es que así no era. Eran redondas. -Se puede poner más redonda, mira.

Pero tiene un trabajazo. -Tiene un curro que te cagas.

Vale, perfecto. Se puede manipular, ¿no?

Vale, pero no te... Así, perfecto.

Tengo escurrir esto.

¿Me lo tienes? Tengo que quitar la trufa.

¿No la quieres dejar reducir más? -No, lo espeso en la sartén.

Elena, están, ¿eh? -¿Están?

Toma, coge mi paño. Ah, vale, tienes los guantes.

Dejamos esto a enfriar y me pongo a hacer las yemas.

Ahí, genial. Ponte a hacer la pintura para los platos.

Se vuelve loco el termómetro con esto.

¿Está loco? Mételo en agua y enfríalo.

El primer aceite no está listo aún.

No nos cogerá el toro pero no podemos dormirnos

en los laureles. Cuando esto esté templado,

nada más que eso lo reduzcas, ponemos ahí

para escalfar los huevos, ¿vale, Jorge?

Sí. -Vale.

Esta textura es la que quiero. No quiero más.

Nada más que quite esto, pongo el trigo aquí.

Esto no sé por qué no sube. La primera no ha sufleado, ¿eh?

Venga, Laila, tú puedes.

El equipo azul tiene que saltear los higadillos del pichón

para hacer una mousse con foie, ajo y armañac.

Para el plato de bogavante, tienen que preparar

una salsa americana con carcasas, cebolla,

zanahoria, tomate y coñac. Edurne.

Venga, que nos queda poco tiempo. -¡Aúpa, Edurne!

¿Qué tal, Paloma? -Mitad de la cebolla hecha.

¿Controlado? -Sí.

Para el plato de pichón, Silene está haciendo un fondo

con carcasas, cebolla y vino.

Mientras, Nathan está preparando un aceite de bogavante

para la mayonesa de su plato.

¡Aah! -¿Te has quemado?

¿Estás bien, Nathan? -Nathan, ¿estás bien?

¡Venga, hombre! ¡Dale! ¡Resistencia!

¿El chocolate ya está en la nevera, Odkhuu?

Sí, está guardado.

Vale. 160 de cacahuete.

Ahora me pongo con el caldo. ¿O me pongo yo con eso

y tú con el caldo? -Venga.

Odkhuu, ¿cómo vas? ¿Estás haciendo los sifones?

¿Cómo vas con el sifón, Odkhuu, amor?

Odkhuu, contesta. -Sí, voy.

Estoy calculando las cosas, ¿vale? Espera.

Vamos a ver, el caldo por un lado y ahora separo yo la yema.

Solo yema, ¿no, compadre? -Sí, solo yemas.

Los nueve huevos, ¿no? -Los nueve, los nueve.

Ahora hay que enfriarlo. -Cuando esté frío,

echarle la xantana y el gluco. ¿Cómo vais?

Lo único complicado del plato es intentar sacarle bien los fideos...

Lo tenías que haber hecho más fino, ¿eh?

Pero más fino, Samantha... No sabía qué merma

iba a tener la sartén, entonces habrá que hacerlo ahora.

Esto lo podrías haber hecho mucho mejor,

porque hay técnicas que a lo mejor no,

pero cortar finamente una seta... Ponte la pila.

Joder, tío. ¿Cómo carajo enrollamos esta?

Es el único problema que tenemos ahora mismo.

¿Cómo vais? Nosotros vamos bien. Creo que vais a necesitar ayuda

a la hora de emplatar. Nosotros os ayudamos.

Sí, el cilindro es lo que no tenemos claro.

¡Venga, equipo! -Escúchame, ponemos un poco así,

encima le ponemos los más largos... -Sí, haces relleno. Exactamente.

Pero no queda guapo, tío. -Sí.

Hay que buscarle otra vuelta, José Luis.

¿Cómo va eso? -Eso está ahí trabajando.

Necesito escalfar los huevos ya.

Elena, tenemos un problema. -¿Qué?

Las patatas no suflan.

Laila, si dices que no al final va a ser que no.

Tienes razón. -Va a ser que sí, ¿vale?

Suflar van a suflar. -Un segundo. Tranquilizaos.

Esto está muy fuerte. Deja que baje un poco este, ¿vale?,

y este que baje también un pelín.

Cuidado que por abajo está blanco ya.

Un poquito más.

Equipo rojo, equipo azul, equipo blanco...

Tenemos aquí a Eneko Atxa que va a venir

a supervisar vuestro trabajo, ¿eh? Vale, genial.

Eneko, por favor.

Estoy histérica. Voy a llorar. -Pregúntale al chef.

Hola. -Vía crucis de patata.

No hay manera de que suflen.

¿Tienes las temperaturas controladas?

Sí, con el termómetro. -¿Habéis secado bien las patatas?

Están como corcho. -Hay que secarlas más todavía.

Tienen humedad. Secarlas muy bien, ponerlas muy ordenadas,

si no, es muy difícil que se sequen.

Yo creo que un pelín más gruesas estarían bien también.

Vale. Laila, este es el punto crítico

de este plato. Horroroso.

35 minutos. Como no te pongas las pilas...

Ahora mismo. Perfecto.

¿Con las patas qué tenemos que hacer?

La mayonesa. -¿Pero las patas y qué más?

Y las pinzas. Las cabezas para el fondo.

Nathan, ¿dónde está la parte roja para la mayonesa?

Pues... Me habéis dicho que lo pusiera todo dentro.

Silene, le traigo al chef. ¿Es el fondo de pichón?

El fondo de pichón. ¿Le parece que está bien?

Está bien. Quizás deberíamos de haber tostado

las carcasas, o meter un horno si quisieras.

Y después dejarlo reducir más o menos tres cuartas partes.

¿Algún ingrediente me he olvidado? -No.

Oye, ¿los bogavantes cómo los ves? Tienen que medir muy bien el tamaño

porque en la presentación que nosotros hemos hecho

el tamaño es algo inferior... Que calculen bien el corte.

Esto ya está. Sácalo ya. ¿Dónde lo vas a echar?

Aquí para batirlo. -Vale.

Échale el huevo y el azúcar.

Aquí no podemos hablar con el capitán porque no tenemos.

José Luis, cuéntanos. Hola, ¿qué tal?

Un placer. -Encantado.

He intentado cortar juliana pero es muy complicado.

Aunque hubiese salido fino, hacer el rollo lo veo complicado.

Mira, lo que tenemos que hacer es como los italianos

hacen la pasta: la cogen y la van enrollando poco a poco.

Ahora lo vas a tener muy difícil... -El corte es gordo.

Estoy intentando cortarla más fina. -Va a quedar muy justo.

Tienes que buscar un plan B. -En ello estamos.

Miri, el chef te ha visto trabajar y tiene...

cosas que decirte. Una cosa, para ayudarte

con el tema del cracker de cacahuete,

no lo has tostado, que te va a ayudar

a que el sabor esté mucho mejor, sea menos verde...

¿Me recomiendas que lo vuelva a hacer?

No sé cómo irás de tiempo... Si no cambias el sabor del plato.

Un cacahuete que no está tostado, cambia.

La mantequilla, fría. No trabajes sobre un papel,

trabaja en un bol y sé un poquito más limpia,

que no estamos en un "Miri's cocina".

Estamos en la cocina de Eneko. Vale, muchas gracias.

Desde luego, supone más presión trabajar en una cocina como esta

con tres Estrellas Michelin.

Porque no solo tienes la presión de hacerlo bien,

sino de que el plato sea excelente.

Venga, voy, ¿vale? Vamos a probar uno.

Jorge, estoy sacando cuatro. Al cuatro, ¿vale, cariño?

Al cuatro. -Pues la misma cantidad....

¿Pero eso qué es? -Lo de la trufa, cariño.

Está aguado. -Se tenía que haber cortado

en láminas finas. -Elena, mucha agua.

Mucha agua. -Tiene que ser un caldo que cocine.

Lo que no estaba es caliente. -Voy a rectificarlos

y a ponerlo más espeso. Ya está.

Elena, filetes limpios. -Vale.

Laila, cariño... ¿cómo van esas patatas?

¿El aceite ha cogido temperatura?

Lo que tengo que hacer son patatas nuevas.

Vale.

Paloma está haciendo la "duxelle" que acompaña al pichón

con chalotas, champiñones, queso, jamón y nata.

Mientras, Silene tiene que triturar los higadillos con el foie,

y Edurne va a hacer la emulsión con el aceite de bogavante.

Qué poco aceite hay, ¿no?

Rápido, rápido.

Voy todo lo rápido que puedo. -Vamos divinamente, ¿eh?

Con esto vamos a hacer la emulsión. -¡Corred!

¿Qué pasa con las setas? -Es imposible hacer los rulos,

no se pueden hacer hilos así de largos.

¿No se pueden hacer más finas? -Con esto no se pueden hacer rulos.

Esto es imposible.

Odkhuu, cuando acabes con el sifón, tenemos que ponernos

con el chocolate ya. (SUSURRA) Mantequilla...

Harina... -¿Cómo vais con el postre?

Bien. (SUSURRA) Dos, siete, dos....

Venga, vamos. ¿Voy haciendo bolas y tú friendo?

Ya empezamos.... -¿Cómo va?

Esto no sale. -Eso está muy líquido.

¿Has pasado por la "Turmix" eso? -Sí.

No se hace bola, tío. Esto está mal.

Espera, no la muevas. Deja que trabaje ahí.

Luego las tocamos. No queda otra, compadre.

Eso no cuaja.

No sé si hacerlos más gordos... No tiene consistencia, macho.

¿Tiene o no tiene? -Habrá que dejarlas

que se curen más... ¿Pero cuánto tiempo, José Luis?

No podemos esperar tanto. Hijo, ¿qué hago? ¿Las saco blandas?

No, hay que hacer algo. Hay que hacerlo nuevo o algo.

Pues le ponemos dos lascas a los lados.

José, Luis, vamos. -No podemos hacer nada.

Hay que poner algo. -Hay que ponerse a emplatar.

La verdad es que yo ahí no estaba a gusto

con la actitud de José Luis

porque lo vi muy negativo. Lo podíamos haber intentado,

aunque estábamos apurados de tiempo,

pero solo el hecho de decir: "Vamos a intentarlo".

No se queda negra, tío.

No ha cogido el color la infusión.

Aspirantes, el tiempo vuela. Y no veo que este menú salga.

Equipo rojo, os advierto, en 15 minutos

sale vuestro huevo trufado. ¡Espabilad!

Equipo azul, en 30 el bogavante tiene que estar en la mesa, ¿oído?

(TODOS) ¡Oído, chef! Equipo blanco, no os relajéis.

Os quedan 45 minutos, ¿entendido? ¡Sí, chef!

Laila, cariño, ¿cómo vas? -Voy a intentar suflar

la segunda tanda está más gruesa. -Vale, perfecta.

Adri, ¿tú vas a hacer la pintura? -Estoy probando.

Más espesura, Adrián. -Un poco más.

De huevos... Dos, cuatro, seis, ocho, diez... Voy por el once.

Capitana, ¿esto qué es? El concentrado de la trufa.

No. Esto es el agua de cocer la trufa.

Sí. Pues cocino la trufa,

le doy con un robot, la cuelo y tengo un jugo

de un color oscuro, como la trufa, que tiene sabor más intenso.

Sí. En 10 minutos deberías tener

la "mise en place", es decir, los componentes

de todos los platos preparados. No tenemos nada.

Quiero rock and roll, equipo rojo. ¡Rock and roll!

Y esto me parece una suave balada de trompeta.

Poneos las pilas. Vamos a por ello.

Chicos, venga. Hay que sacar las cosas.

¿Dónde está la trufa? -Allí.

No da tiempo. Son 10 minutos.

¿Dónde está la batidora? -Adri, ese trapo no.

Uno de rejilla. Que quede pimiento. Si no, es solo zumo.

No, no. Está bien.

Eso es, ahí es.

¡Bien! Ahora pon un chino.

Eso es, eso es. ¡Muy bien!

Bien, ¿no? -Mucho mejor. Más negra.

Venga, vamos.

Comensales, "ongi etorri".

Mucho me temo que los restaurantes de Vizcaya

están hoy cerrados, porque los 30 mejores cocineros

estáis aquí. Es un honor para "MasterChef"

que hayáis venido a degustar un menú que Eneko Atxa

ha diseñado en exclusiva para nosotros.

Espero que los aspirantes sepan cuidar vuestro paladar

tanto como lo hace nuestro anfitrión. "On egin".

¡Vamos, vamos!

¿Le pongo ya la nata? ¿Te parece? -Sí, dale.

¿Todo? Sí, ¿no? Va a reducir.

No pongas todo. ¡No pongas todo! -Ya está.

Despacito, despacito...

Venga, vamos, chicos. Que no queda nada, ¿eh?

Tenemos que servirlo.

¿Quieres que te ayude, nena? -No, solo hay una jeringa.

Esto ya lo saco yo en un momento.

Equipo rojo, en cinco minutos quiero mis 30 yemas perfectas,

¿de acuerdo? Oído, chef.

Pues volando el emplatado.

Capi, tengo que mezclar eso con esto, ¿no?

Esto con el tsuyu. -¿Los mezclo aquí?

Lo mezclas.

Y ahí se baña el trigo, ¿vale?

Venga, me quedan cinco.

Están los camareros por ahí ya.

A ver, acción aquí, por favor. ¡Venga, Nathan, dale!

Sí, ya voy. -No pares, no pares.

Venga, vámonos. ¿Eso está caliente ya?

Sí. Arráncalo que hay que freír eso.

Venga, vamos a hacer la masa. Paloma, la masa.

Esto no lo he hecho nunca.

Nathan, ¿necesitas ayuda? -Voy a probar esto.

Id haciendo el bogavante, y si tú necesitas ayuda, Nathan,

no tengas miedo a pedirla.

Yo me pongo contigo.

A ve... ¿Qué pasa?

Madre mía... -No te bloquees.

No, no me voy a bloquear. -Te ayudo.

José Luis, ¿estáis emplatando las setas?

Quedan 35 minutos para sacar el plato.

¿Y las esferificaciones...? No salen.

¿Y por qué no salen? No macera ahí...

Las metes y mira. ¿Está bien la proporción...?

Claro, está medido.

Yo creo que os habéis equivocado con alguna medida,

así que intentad ver qué le podéis añadir para cuajarlo.

Tienes 35 minutos, así que en vez de hacer esto,

intenta arreglarme esto. Vamos a arreglar esto, José Luis.

Tomad decisiones. Vale.

Vale, vamos a hacer el mecanismo este otra vez.

Si no nos da tiempo. ¿Crees que nos va a dar tiempo

a plantar 30, freírlas...? -Vamos a sacar alguna.

Haz lo que quieras. Es perder el tiempo.

¿Y si le echamos más xantana a esto? Se pone más espeso...

Ponte a ello, verás lo que sacas. Hazme caso.

Capitana, necesito que salgan ya. Tengo los camareros esperando.

¿Cuántos te quedan? ¡La jeringa! ¡Dos!

¿Dos? ¿Esa fuente la tenemos completa?

Sí. Vámonos, Jorge. Vámonos.

Oye, los primeros están blanquitos. Habría que cancelarlos

porque no van a tener sabor a trufa como es debido,

te lo digo ya. Necesito los soportes

para las cucharas, por favor. -Sin soporte.

Terminamos ya. Cinco, cuatro, tres, dos, uno...

Este no sale. Lo siento mucho. Camareros, adelante.

Comensales, el menú de hoy consta de seis platos.

A continuación, vais a degustar el primero de ellos.

Lo ha elaborado el equipo rojo.

Es un huevo de caserío trufado y cocinado a la inversa.

Espero que a pesar del nombre que tiene, lo hayan cocinado

al derecho y podáis disfrutarlo.

Buenas tardes. ¿Cómo va la cosa por aquí?

Bien. José Miguel y Zuriñe.

José Miguel, cuéntame qué te ha parecido.

La verdad es que es un clásico de Eneko,

uno de los primero que sacó en Azurmendi.

Y la verdad es que estaba muy bien logrado.

Ha quedado un poquitín la reducción de la trufa corta,

no tenía mucho sabor.

Que no sale, tío. No sale. No se cuaja.

Tenía que salir una bola perfecta.

¿Cómo vais? -No va a salir la bola.

¿Qué pasa con las setas? -Esto no se cuaja.

A ver, ¿qué pasa? -Esto no cuaja, Miri.

No pasa nada, seguid con lo vuestro.

No, no. Vamos bien. -Seguid con los vuestro.

A ver, a mí me falta muy poco del postre.

Propongo ir a por todas con las esferificaciones,

aunque no sean dos, sacar una... -Y dale, Miri...

No remuevas la mierda, hija. Termina tu plato.

Pero vamos a intentarlo, joder. -Ya vale, Miri. Ya vale.

Venga, coño. -Creo que nos tenemos...

Joder. -Estoy diciendo lo que pienso.

Nadie me hace caso. No sé por qué.

Creo que en las pruebas grupales hay que dejarse la piel

y tienes que ir a por todas, si no, te vas.

Con una vez que lo digas vale. No hace falta decir:

"Vamos a intentarlo..." -Pero es lo que pienso.

Es lo que pensamos todos. -Pues ya está.

Pues actuemos como un puto equipo.

Madre mía de mi vida...

Son diferentes puntos de vista. Cuando tienes 46 años

ves las cosas de otra manera; tiene 20 y una bravura por domar.

Hay que callarla y decirle que es mejor terminar

lo que tienes en proceso que no intentar algo imposible.

Vamos a sacarlo así. Ya está.

Si nos ponemos a intentarlo, no sacamos nada.

Pues yo creo que eso no es dejarse la piel.

No nos va a dar tiempo, Miri. Solo faltan las bolas.

Solo faltan las bolas.

Me he sentido un poco infravalorada, la verdad.

Creo que las podríamos haber sacado.

Y estoy segura de que si nos hubiésemos puesto

todos a una, lo hubiésemos hecho.

Miri tiene que hornear el crumble durante 12 minutos.

Mientras, Odkhuu tiene que hacer ramas de chocolate

sobre una cama de regaliz en polvo.

Muy bien, amor. Muy bien, Odkhuu.

Vamos a ver, Silene, en 5 minutos sale el plato de bogavante.

Por favor. Os quiero ver volar.

¿Por qué aplastar el género?

No lo aplastemos. ¿Dónde está la salsa de bogavante?

¡Nathan! La salsa de bogavante la necesitamos lo primero.

Nathan, si no tenemos la salsa, es el fallo más gordo del mundo.

Nathan, vámonos. -Lo sé, lo sé.

¿Vale? Vale.

Silene me ha hecho sentir todo el rato menospreciado

con sus comentarios destructivos, y eso lo único que ha hecho

es perjudicar a mi rendimiento cuando todo el rato

ha sido al cien por cien.

Vamos. Para una cosa que tienes que hacer, Nathan,

vas y la pifias. Que no, esto nos ha tocado a todos.

Ya, ya. Venga, vale ya. Ponlo al fuego a toda pastilla.

Esto es imposible. -¿Cómo van los cucuruchos?

¡Nathan, dale! Venga esos cucuruchos, hombre.

Vale, mira, mira, mira. -Yo llevo ya tres así.

Paloma, Nathan, necesito eso. Venga, venga. Vámonos.

Venga, daos prisa. ¡Volad!

¡Venga! No hay dolor. Venga, a correr.

Esto no sé si va a subir.

No sé por qué no sube. Me estoy poniendo muy nerviosa.

Tiene que inflarse. -Hay que sacar esto,

no valen nervios. Hay que sacarlo, ¿vale?

¡Ay, por fin! Por fin. -¡Bien!

Muy bien. -Estaba a punto de llorar ya.

Hoy he pasado una tensión horrible. Cuando me ha suflado

la primera patata, parecía que me había tocado la lotería.

Vamos a ver, venga. Esto tenía que estar ya emplatado.

¿Qué pasa? Alguien más minucioso que pueda emplatar, por favor.

Paloma, Nathan... Voy, voy.

Ven aquí a ayudar, por favor. Oído.

Silene, esto es lo que he hecho, organizar al equipo.

Tú tienes que saber dirigir y saber que uno es

más fino que otro, y que uno vale para guisar

y otro para emplatar.

Eso lo tienes tú que saber. Venga, vamos con ello.

Tienen que salir los platos ya. Vamos, venga, detalles,

bogavante, caldo... Venga.

Lo que es el fondo solo. Más abajo. Ahí está.

Un poquito. Ya está, siguiente. Pon un paño que no gotee.

¡Nathan! -Oído, ya voy.

Necesito las gotas aquí.

Corre, Nathan, aquí. Dos gotas en el "churrusquito".

Me falta una flor en ese plato.

¿Tenemos esa bandeja? A los camareros, por favor.

Con cuidadito. Venga. Camareros, por favor.

Vamos sacando platos. Seguimos poniendo flores.

Venga, Paloma, dale. Vamos.

Venga, vámonos.

A continuación, os vamos a servir el siguiente plato.

Lo ha elaborado el equipo azul.

Es un bogavante asado, descascarillado, crujiente

y su mahonesa.

Solo con el nombre se me hace la boca agua.

Espero que esté bien cocinado.

Por favor, ¿eh? ¿Cómo vais?

Haciéndolo como podemos. Si quitáis las esferificaciones

a este plato, pasa de ser de un restaurante de alta cocina

a un sitio de comida tradicional. No han salido.

¿Por qué?

Habéis echado demasiado caldo para la xantana que teníais

y no os ha salido. Estaba calculada.

No, el caldo no estaba medido. Y el plato pasa a ser

unas setas al ajillo normales.

Eso es un desastre. Vale.

Tendríamos que haber hecho un nuevo producto, que se viese

que no ha quedado por nuestra parte.

Teníamos que haber intentado lo imposible. Pero intentarlo.

Cuando acabe con esto, ya estoy. Me puedo poner a ayudaros.

A emplatar esto, ¿vale?

¿Hago las esferificaciones o no las hacemos?

Haz lo que quieras, Miri. -No, Miri, ven.

¿No qué? -Que te pongas a emplatar aquí.

Pones uno, dos, tres y cuatro.

Nos habría dado tiempo a hacer las esferificaciones.

Mimi, cariño, eres lo que más quiero en la casa

pero déjalo ya que no llevas razón.

Jorge, muy bonito, ¿eh? Muy bonito.

Lo acabamos al horno, ¿eh? -El horno es para darle calor.

Para la temperatura, sí.

Toma ya. -Muy bien, Laila.

En cuanto acabe con los salmonetes me pongo a rellenar.

¡Vamos, Paloma! ¡Vamos, cariño! Tú puedes, venga.

Tienes que terminar eso. Venga, eso al horno, por favor.

Silene, por gritar más no van a ir mejor las cosas.

Pero tenéis que hacer eso. Va a salir enseguida.

Madre mía, vamos. -Nathan la mayonesa de perejil.

14, 15, 16, 17, 18... Cuidado. Esto visto y no visto.

Chicos, por favor... ¡Venga!

Paloma, cuidado con lo que tienes en el horno, ¿vale?

Edurne, acábame la mayonesa y yo corto las láminas.

Nathan, ¿con qué estás? -Con las habitas para el foie.

No te entretengas, por favor. Un poco más rápido.

Te necesito aquí. Vamos a empezar a freír.

Buenas tardes. Josean, qué alegría me da verte.

A todos. Sergio, a ti también.

A ver, cuéntame cómo has visto este plato.

Bueno, lo que veo es que hay un tratamiento del bogavante

muy bueno. El equipo que lo ha hecho

tiene maneras en la cocina.

Está buenísimo. El punto de cocción, de 10.

Elena, ¿llega eso para los 30?

Sí, era 6 u 8 ramitas para cada uno, ¿sabes?

Laila, perfectas, cariño. -¡Aay!

Mis primeras patatas soufflé.

Oye, equipo blanco. Estoy preocupadísima.

Este plato tiene que salir inmediatamente y no corréis.

Dos personas de pastelería que emplaten.

Los camareros están esperando. Odkhuu, rápido, vamos. Ya.

El plato de Eneko y esto se parecen como un huevo a una castaña.

Le falta la esferificación, las setas cortadas gordísimas...

Esto no lo van a dejar sacar. Miri, déjale sitio a Odkhuu

que está haciendo lo minucioso.

¿Acabado? Está. Fuera.

Odkhuu, vamos. Qué estrés.

José Luis... -Queda uno nada más, ¿vale?

Vamos. Colócame este.

Vamos, Miri, vamos. -Estoy a tope. No puedo ir a más.

¿Cuántos quedan? ¿Estos dos nada más?

Sí. Están los 30 fuera. Camareros, podéis sacar platos.

Venga, vale. Ya está. Está muy bien.

Y ahora nos vamos a ayudarte a ti. ¡Rápido!

A limpiar y a por el postre a toda máquina.

A continuación, os vamos a servir el siguiente plato.

Esta vez ha cocinado el equipo blanco,

y son unas setas al ajillo.

¿Tenemos 90 patatas? Hemos hecho de más.

Las que están más bonitas son las que vamos a rellenar.

Tenemos de sobra. ¿Sí? ¿Dónde están?

Aquí y aquí. Venga, 10 minutos y nos vamos.

¡Chicos, 10 minutos! A emplatar, ¿eh?

A ver, ¿qué pasa ahí que no salís de ahí?

Estáis tres ahí. Necesito a alguien aquí conmigo.

¿Qué necesitas? -Alguien que haga caso a eso.

Tenemos que emplatar, venga.

¿Qué te falta? Dale a toda caña, hombre.

Por favor, venga. No podemos sacarlo tarde.

Nathan, quita la espumita. Estamos en la recta final.

Lo sé, y lo estoy dando todo. -Venga, por favor.

Buenas tardes. ¿Qué te ha parecido el plato?

La verdad es que me parece fantástico.

La puesta en escena es muy bonita.

Bueno, este plato con las esferificaciones,

que será un complemente que le dé

una sensación diferente debe estar extraordinario.

Con esas yemas yo creo que es cuando se convierte

en un plato de tres Estrellas Michelin, ¿no?

Lo de las yemas lo probaremos la próxima vez.

Pero no será con los aspirantes de "MasterChef"

porque no las han hechos. Tendrás que venir

a probar las de Eneko. Sin duda.

Pónmelas en grupos de tres.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco... Seis, siete, ocho, nueve, diez...

Elena, ¿una cucharada para cada uno?

Sí, una cucharada.

Jorge, ahora cuando termines, pasa los platos.

Sí, oído.

Hay que ponerse, Adri, que no salen las patatas.

¿Están todos ya? -Sí.

Elena, vamos ya. -Pues a ir emplatando, Jorge.

El trigo sarraceno abajo, que lo pone Laila.

Cuatro puntos. -Cuatro puntos.

Venga, vamos, que ya viene Jordi.

Capitana, ¿aquí tengo 90 patatas? Eh... Termino con ellas.

Fatal, ¿eh? Daos caña porque estamos retrasando esto.

Venga, quiero 90 patatas. Me llevo estas.

Espera. -¡Ya, chicos!

Necesito esa "mise en place" completa, todo caliente

y que emplatemos rápido, ¿vale? Vale.

Elena, camareros esperando. Como estén, lo saco.

¡Las algas! Jorge, las algas. Yo limpio, que tengo aquí la mano.

Señores, no podemos retrasarlo más porque, sobre todo,

se os va a enfriar el pescado. Y un pescado frío

no vale para nada. Me lo llevo.

Vale, chicos, tranquilos. Por favor.

Tranquilos, tranquilos.

Pon los lomos de salmón, y cuando los pongas,

saca la bandeja, ¿vale? Vámonos. Niquelado todo.

Hay que correr. Venga. Ya esto, ya estoy.

Esto, Jorge, hay que sacarlo.

Venga, vamos. Están limpios. Que no falten patatas.

¿Tienen todos patatas? Sí.

¿Sí? ¿Seguro? ¿Han salido todos con patatas?

Venga, señores, hay presión. Es en un tres Estrellas Michelin.

Venga, venga, venga.

Este no tiene patatas. Vamos a estar al lío.

Hay otro ahí sin patata.

Venga. Que esté perfecto. Va. Cuidado, Adrián.

¿Han salido 30? Han salido 30.

¿Todos con patatas? Sí, segurísimo.

¿Segura? Segurísima.

Seguimos con un exquisito pescado que ha elaborado el equipo rojo.

Salmonete, trigo, pimiento y patatas.

Buen curro, ¿eh?

Muy minucioso. -Yo es cuando más me he sentido

chef de un restaurante. -Yo también.

Nunca había sentido trabajar en un restaurante como ahora.

Primera vez que tengo que entrar en cocinas,

y en un restaurante tres Estrellas Michelin...

Esto no se puede servir así. Faltan las patatas.

Eh... Capitana. ¿Sí?

Tú imagínate una mesa con seis personas.

Que dé la casualidad que son inspectores

de la Guía Michelin y pidan el mismo plato.

Que uno tenga unas patatas soufflés y el otro no.

¿Te lo imaginas? Os he preguntado:

"¿Han salido todos con patatas?". "Sí".

Vale, pues imaginaos que el inspector se da cuenta

de que en ese plato no hay exigencia,

no hay precisión, no hay rigor... Eso puede hacer peligrar

el trabajo de todo un año de todo un equipo.

Puede hacer que un cocinero no gane una tercera

o incluso la pierda.

¿Estamos de acuerdo? La única solución,

porque no tenéis patata, ¿sabes cuál es?

Mira, para recuperar la temperatura, 10 segundos,

coges ese platito y tú misma te acercas a la mesa

y pides disculpas, ¿te parece?

Por un lado, ha sido decepción y desilusión, yo qué sé.

Como capitana se me ha venido el mundo encima.

Todo el trabajo que hemos hecho en ese plato se ha venido abajo.

Cuidado que quema un poco.

El plato estaba manchado de que había patata.

Pues si se quiere decir que ha salido sin patata,

pues ha salido sin patata.

Nada, Elena, dile que es una lástima.

Lo sentimos de verdad.

Eh... Disculpe porque este plato no tenga la patata suflada.

Espero que lo demás lo pueda degustar.

Muchas gracias, ¿eh?

(RESOPLA) Tira para cocinas.

Laila, no, no.

No te tiene que dar rabia.

Tranquila, amor, luego hablamos.

Uy, qué bien hemos trabajado. Estoy encantada de la vida.

No sé qué nos dirán pero yo estoy supersatisfecha.

¿Estás contenta? -¡Uuh! Supersatisfecha.

¿Que me dan el delantal negro? Pues que me lo den,

pero yo estoy supersatisfecha.

La piel es arriba. Venga, dale. Vamos, dale cariño.

Así, así. -Muy bien, nena. Venga.

Esto está de "rechupetín". -De rechupete.

¿Necesitas espacio, Nathan? -No.

Dos... Y tres.

No olvidéis que falta esto, ¿eh? Palo, o tú.

Lo hará Paloma que yo estoy ocupado.

Lo pongo yo ahora, venga.

Cuidado, Nathan que estoy detrás de ti.

Voy a ponerlo así. -¡Venga ese equipo! Ya estamos.

Silene, capitana, ¿tenemos ya los platos de pichón?

Estamos terminando el emplatado, chef.

Habéis tenido mucho tiempo. Venga, por favor.

Los camareros están listos. Que salgan los platos.

Ya tenía que estar, vamos sacando, camareros, gracias.

Vamos con el último plato salado del día,

lo ha elaborado el equipo azul,

pichón duxelle y flores de legumbre.

Buenas tardes, ya casi termina el menú, Eneko cuéntame.

Todavía me queda por acabar,

pero, muy bueno. Álvaro, qué tal ese pichón

Hombre, está muy bueno para ser un plato que es difícil de hacer

porque es de nivel, el pichón está muy bien cocinado

y la salsa, el sabor,

incluso el paté que han puesto, muy bueno, muy bueno.

A ver, equipo, un abrazo de equipo.

Perdonad si alguna vez grito, porque soy cañera cuando debe ser,

pero, os quiero muchísimo,

os agradezco mucho la compañía de todos.

Así, era así en la mano.

Sin cuchara. -No tan pequeño, amor, no.

-Venga, al plato y emplatamos, ¿va primero esto, no?

-No, lo primero, la emulsión.

-Pues, venga. -Espera, ¿qué es esto?

-Venga, va. -En trocitos cuidado,

así, como este. -Vale, déjamelo ahí.

Podrían ser más gordos.

-No, justamente, tiene que ser así por eso es difícil.

Más, más. -Que está poco machacado, Miri.

-Bueno, machácalo, quiero decir.

-Dice, más, pero, no tengo nada para echar

está todo en tarugos. -Machácalo con la mano.

-Imposible. -Sí, mira.

-No, esto tenía que hacerse antes.

Ten cuidado, venga, dejadme que vamos a seguir echando.

Ahí, ahora, mucho mejor.

No está congelada, ¿sabes?, pero, bueno, vale.

-Mira, el bizcocho va así y el caramelito va aquí así.

-Oye, vamos a poner la varilla ya, vamos a ponerla.

Esto está superderretido, tío. -Está correcto, está correcto.

-¿No llevaba ninguna hierbita? -Le faltan unas florecillas.

-Joder, Miri, pues, vamos, hija.

-Esas, esas.

Ah, las flores. -Vamos, vamos.

-Nada, una por plato. -Sin chillar, que no hace falta.

-Una por plato. -Ya, ya, ya.

-Mira, van así.

Una de estas así, pequeñina.

-Una chiquinina, ¿no? -Una aquí, aquí, al lado, sí.

Muy peque era.

-Esto de helado tiene poco. -Ha estado en el congelador.

Pues, no se congeló. Equipo blanco, ¿cómo vais?,

os veo muy tranquilos, vamos,

sacad los platos que estamos de vacaciones, hombre.

El equipo de trabajo hasta que el plato ha salido

está trabajando, vamos, Miri, que te escaqueas más que vamos.

No es verdad, Samantha.

¿Están terminados? Sí.

Podéis empezar a sacar los platos, camareros.

Vamos ya con el plato dulce de este menú.

Es chocolate, cacahuete y regaliz.

Buenas tardes, don Álvaro y don Aitor,

os vengo a preguntar por la parte dulce del menú.

Creo que está lejos del original, lo han intentado hacer,

pero, era un plato muy difícil, que quede claro.

Eso lo tenemos clarísimo.

El helado, sencillamente, no es una textura de helado,

le falta bastante técnica.

-Bueno, no nos ha salido la bola. -Sí, pero, nos sobró tiempo.

-No sobró tiempo con el postre. -Con el postre, pero,

con el primero, no. -¿Ves cómo terminamos de emplatar?

-Creo, totalmente, que en mi equipo faltó compenetración.

De los errores se aprende y para la próxima vez

no puede ser que un equipo esté tan poco compenetrado entre sí.

Comensales, espero que os vayáis de aquí con un buen recuerdo.

Para nosotros, desde luego, fue un placer estar rodeados

de tanto talento culinario.

Y, por supuesto, poder entrar, por primera vez en la historia

de "Masterchef", a las cocinas de un restaurante

con tres estrellas Michelin.

Y gracias a ti, Eneko por abrirnos las puertas de tu casa.

Bueno, de tu casa, de tu santuario, diría yo.

Gracias a "Masterchef" en nombre quienes estamos hoy aquí

y aquí tenéis vuestra casas.

Bueno, pues, no me puedo despedir de otra manera,

(HABLA EN VASCO)

(Aplausos)

Aspirante, sé que la prueba de exteriores de hoy

ha sido muy exigente.

Elaborar un menú diseñado

por un chef tres estrellas Michelin

desde luego, hace temblar el pulso a cualquiera.

Sin embargo, habéis abordado el cocinado con valentía

y quiero deciros algo:

Eneko me confesó que está, gratamente, sorprendido

con vuestras capacidades culinarias,

así que, enhorabuena.

(TODOS) Gracias, Eva.

(APLAUDEN)

Equipo rojo, os confieso que estoy muy disgustado con vosotros.

Habéis dicho que hemos quitado las patatas

de la ración del salmonete,

como para tener una excusa para echaros la bronca.

Pero, vamos a ver, ¿quién pensáis que os ha quitado las patatas, yo?

Ahora, quiero que me contéis, si tenéis valor,

qué es lo que gano yo con esa acción.

Supuestamente, estamos convencidos que había patatas para todos

y supongo que ha sido un momento de calentura

que pensábamos que estaba bien y nos hemos calentado

y abrimos la boca más de la cuenta y pido disculpas,

en nombre mío y de todo el equipo.

-Se nos hizo grande ver el plato con las manchas de patata

y que no estaban las patatas y, entonces, no habíamos revisado

todos los platos bien,

nos creíamos que se habían puesto y que no, pero, eran las manchas

de la patata que la tuvimos... No te enrolles, capitana,

con esa acusación lo que lográis es poner en duda, el criterio,

el buen hacer de este jurado

que solo se preocupa de que lo hagáis bien

y no solo me ofende sino que me parece una falta

de autocrítica impresionante.

El error lo cometisteis vosotros, no me lo he inventado yo,

me encanta ganar, tenedlo claro.

Yo creo que ha sido un desajuste de los nervios

y no ha sido ni con mala intención y le tenemos un respeto y valoramos

su opinión y criterio muchísimo.

Bueno, ese error lo cometisteis vosotros y os diré por qué,

empezasteis a cocinar tranquilos, seguros de vosotros,

pero, esa seguridad se os volvió en contra porque os relajasteis.

Y al ver que el tiempo apremiaba y que no llegabais al emplatado,

corristeis y en esas prisas es cuando pasan las cosas malas,

por ejemplo, olvidarse esas patatas.

Sí, chef.

El buen trabajo que habéis hecho

os lo habéis cargado en un solo error.

Elena, usaste tu privilegio como ser la mejor del plato

para elegir los dos platos con menos elaboraciones,

pero, hay algo en lo que no pensaste:

cuando un plato solo tiene dos ingredientes,

si una de esas dos elaboraciones no está perfecta,

te cargas el 50% del plato.

Y eso es lo que pasó con el huevo a la inversa,

la textura del huevo estaba bien, pero, el trufado, no,

lo rectificasteis, pero, la mitad salieron insípidos.

Lleva razón que al principio hemos estado más relajados,

pensábamos que al tener menos elaboraciones, aunque fueran

minuciosas, íbamos a tener tiempo suficiente y vimos

que al final se nos fue de madre.

La mayor dificultad que teníais era suflar las patatas

que acompañaban el salmonete.

Eso pintaba desastre total y lo habéis conseguido,

sobre todo, gracias a la actitud de Laila, siempre tenaz, currante,

este es el espíritu que nos gusta y el que vuelves

a demostrar hoy en "Masterchef", felicidades.

Creo que nos hemos esforzado muchísimo para llegar al nivel

de Eneko y creo que no lo conseguimos

con el patinazo final, pero,

sí que trabajamos muy duro.

Equipo blanco, yo os diré

por qué ni Elena ni Silene os han elegido,

porque no sabéis trabajar en equipo.

Y esto va, sobre todo, por ti, José Luis, por un lado

has cortado las setas demasiado grandes y, luego,

te quisiste encargar tú solo de las esferificaciones

y no te han salido.

Hombre, tengo que dar un voto de confianza a mi compañero

porque creo que el fallo ha ido mutuo porque hubo

un momento donde no medí bien los líquidos con los componentes.

O sea, fuiste tú quién echó el caldo.

Sí, por lo tanto no echadle toda la culpa a él

porque creo que merezco algo de caña.

Pues, por lo menos, ya sabemos quién tiene la culpa

de que las esferificaciones no salgan.

Exacto.

Pero, José Luis, tranquilo, que no he terminado,

luego, Miri te ofreció ayuda y has pasado de ella.

Es que no por haber más manos salen las cosas antes,

es mejor hacerlo despacio y bien, es mi opinión.

Yo, lo siento, José Luis, pero, no estoy de acuerdo.

Yo creo que ha faltado un poco de conversación entre ambas partes.

Faltaba compenetración total

entre los miembros del equipo y se notó muchísimo.

Habéis hecho un helado de chocolate que es una elaboración muy sencilla

y en vez de helado, habéis hecho una especie de manteca de cacao

muy potente, pero, que no estaba helada.

Creo que los plato que sacamos no están ni a un 5%

de lo que es un restaurante con estrellas Michelin.

Estamos aún muy verdes para poder sacarlos.

Equipo azul, quiero que sepáis que los dos platos,

que Silene has elegido para vosotros,

eran, probablemente,

los platos que más pasos tenían a la hora de elaborar.

Ambos tenían una gran dificultad que era clavar el punto

de cocción y eso lo habéis hecho perfecto.

Gracias, chef.

Sin embargo, ha habido errores.

Nathan, si no te recuerdo que el bogavante lleva una salsa,

¿dónde estaba?

En el olvido.

También, es cierto que tenemos una capitana que se supone

que debería estar supervisando

todo eso y tampoco se ha enterado usted.

Así es, chef.

Silene, el papel de capitana te ha venido grande.

Ahora, eso sí, el pichón, equipo azul

sin ningún problema, de diez.

Gracias, chef.

Es cierto que uno tiene que estar a todo momento,

pero, bueno, uno no es Dios.

Yo me alegro que el pichón saliera bien por lo menos.

Aspirante, estando en un restaurante

de tres estrellas Michelin, el cocinado de hoy exigía

una precisión absoluta.

Y por tanto por ser el equipo que menos fallos

ha cometido en el conjunto del cocinado,

el ganador de hoy es...

el equipo azul.

(APLAUDEN)

Qué bien nos ha salido el pichoncito, hija.

Equipo azul, un momento, no lo celebréis tanto

porque no hemos terminado.

A pesar de ser el equipo que mejor lo ha hecho en conjunto,

no todos habéis trabajado igual,

dos de vosotros no han estado a la altura de lo exigido

y consideramos que debéis ir,

también, ir la prueba de eliminación.

Y esos dos aspirantes son...

Silene y Nathan.

Me parece justo que Silene venga conmigo a la eliminación

porque ha ido desmontándome todo el rato

y ha hecho esta acción muy fea que es que crear

y ensuciar el trabajo de uno de los compañeros.

Edurne, Paloma, sois las dos únicas que continuáis una semana más

en las cocinas de "Masterchef".

Y como premio a vuestro trabajo, disfrutareis de una Master Class

muy especial de la mano de Eneko Atxa.

Enhorabuena. Gracias.

-Gracias. Al resto de vosotros

os veo en plató, os tendréis que enfrentar

a la prueba de eliminación.

Me quedo con la parte bonita que Eneko haya dicho

que hemos podido hacer sus platos y me da pena

perder su Master Class, pero, bueno, no se puede tener todo.

Hola.

(HABLA EN VASCO)

Os presento a Mateo, a Pilar y Ana.

Encantada.

Entre los cuatro os enseñaremos distintos platos,

sus ingredientes, cómo se elaboran y su presentación.

Estos son distintos brotes silvestres que cogemos

en el entorno de Azurmendi y con ellos hacemos un polvo

para crear esta pasta, la estiramos en esta molde,

la secamos y lo presentamos encima de esta caja

que refleja los parajes en donde cogemos estos brotes

y que presentamos así.

Entonces, lo que echa Mateo es una emulsión que hicimos

con las hierbas que secamos antes y aceite de oliva.

Es un pequeño snack que le llamamos hojas del entorno.

-Ay, buenísimo. -Buenísimo.

El siguiente plato es erizo, lo acompañamos de este jugo

que ves que lo llamamos Bloddy Mar.

Está inspirado en un Bloddy Mar, pero, en este caso,

sustituimos muchas de las cosas que tiene el Bloddy Mary

por un caldo de erizos y mirad lo que está trabajando ella,

un cítrico con forma de caviar, las huevas, ¿y qué hemos hecho?,

con el jugo que habíamos hecho el Bloddy de los erizos,

lo hemos aireado. -Ah, fíjate la espuma.

-Le damos un toque vegetal con las flores de kalanchoe roja.

Para terminar, vamos a ir

con un postre que nos hará Ana, es un culis

de frutos rojos, un bizcocho, microondas como hicieron

los compañeros en la prueba, pero, aquí, es de frutos rojos, también.

Estos son las mismas frambuesas, pero, en este caso con el manitol

hemos conseguido que queden bien crujientes.

Ana va a buscar ahora, un toque de acidez

con esta espuma de yogur

y para terminar, un granizado con un cao rosado.

Esa sensación en la boca que parecía que estábamos comiendo

bueno, un frescor... una maravilla.

Pues, Edurne, Paloma, esto ha sido todo.

-Ha sido un regalo para mí, precioso.

-Me alegra mucho.

(HABLA EN VASCO) -Estoy de acuerdo,

fue la pera, muchas gracias, la verdad.

-Hasta cuando queráis.

Vuelven los Campamentos Masterchef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "Masterchef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos Masterchef.

(TODOS) ¡Ven al campamento Masterchef!

Regresamos a las cocinas de "Masterchef"

después de la visita a uno de los templos

gastronómicos de nuestro país,

el restaurante Azurmendi, en Bilbao.

Un, dos, tres..

-¿Sobra uno? Nuestros aspirantes

ya se han dado cuenta de lo que significa

trabajar en equipo,

aunque, a veces, se les olvida, pero, aquí estamos nosotros

para recordarles que en una cocina todos deben sumar, nunca restar.

Tres y tres, seis y tres, nueve.

Al ver que están separadas, individualmente,

pero, hay nueve, siento una incertidumbre brutal

y como no dejan de sorprendernos, pues, no sé qué va a pasar.

Aspirantes, bienvenidos, de nuevo, a estas cocinas.

La prueba por equipos nos dejó una decena

de delantales negros y solo dos delantales blancos.

10 aspirantes os jugáis la eliminación.

Elena, ¿qué sensación tienes, te da más tranquilidad

porque sois muchos o más inquietud incluso?

A ver, te da más tranquilidad porque siempre piensas

que tienes más posibilidades de que alguno meta la pata.

Pero, no quiere decir que esté tranquila

porque esta es la cuarta vez que estoy con el delantal negro

y es como si fuera la primera.

Es que en "Masterchef" nunca se van esos nervios.

Delantales negros, uno de vosotros dejará esta noche las cocinas,

pero, solo nueve os enfrentareis a la eliminación.

Uno de vosotros tiene la oportunidad

de salvarse en estos momentos.

Pero, atención, aspirantes,

porque lo vais a tener que decidir vosotros.

Entrad a la bodega a discutirlo y nosotros os esperamos aquí.

Y pensadlo muy bien porque no es algo para tomar a la ligera.

Por favor, pasad a la bodega.

Pues, vamos a sentarnos. -Creo que el azar es lo mejor.

-Habría que hacerlo azar. -Creo que el azar es lo mejor,

sacamos así dedos, empieza desde uno

y a quien le toque le tocó.

-Yo no voy a sacar.

Otra cosa no se me ocurre.

-Una, dos y tres y sacas, Silene, vamos.

-Silene, ¿vale? -Venga, Silene.

Silene.

-No, a ver, Silene...

Sacad entre vosotros el este..

Somos 10 y hay que hacerlo todos igual.

-Solo pueden cocinar nueve. -Venga, una, dos y tres.

-A ver, venga. -Cuenta.

A ver, aspirantes, a ver, yo no creo que esto sea decisión

para tomarla tan a la ligera como con un sorteo.

Eva, es que no se nos... No, Jorge, lo que quiero

es que entre todos toméis una decisión

y, por favor, pensad que os estáis jugando mucho.

Sí, sí. ¿Vale?, suerte.

Yo opino que cada uno piense el que él crea y que diga el nombre

y el que salga más, pues, se salva.

Venga, José Luis, ¿quién piensas? -Yo digo Adri.

-Venga, Adri, quién dices. -Yo diría a ti.

-Yo voy a decir Joselito.

-Yo. Jorge.

-Yo, Jorge.

-Yo, a mí mismo.

-Muy bien.

-Yo, Adrián. -Yo, Silene.

-Yo, Silene.

Yo tengo claro que no voy a dar mi voto de salvar a nadie,

la gran parte somos, suficientemente, fuertes

y otras personas que nunca

las voy a salvar porque no merecen ser salvadas, sinceramente.

¿Te quieres salvar a ti misma?,

tienes la opción, ¿eh?

Silene, a ver, tienes que cooperar entre nosotros, entre todos,

estamos tomando una decisión importante.

-Si te dices tú misma,

no hay más que hablar eres quien más votos tienes.

Pues, ya está, se acabó.

-Venga.

-Pues, ya está.

-Ya está. -Vamos arriba.

Mi decisión de salvarme hoy,

por supuesto que a más de uno le va a parecer fatal.

No, no. -Aquí vienen.

Me ha parecido muy falso todo el teatro que ha hecho,

yo quiero ir a la eliminación entre lágrimas,

pero, me doy a mí misma el voto y me salvo.

Aspirantes, supongo que habéis tomado

una decisión ya, ¿no es así? Sí, Eva.

¿Quién se salva? (TOODS) Silene.

Ha sido una puñalada, uno a uno.

Silene, enhorabuena.

¿Por qué? Cada uno dijimos quién quería

que se salvase y el que más votos ha tenido ha sido ella.

-Nos hubiera gustado que hubiera habido alguna forma

más limpia de hacerlo. ¿Limpia?

Si yo empiezo a votar y la última persona que vota es Nathan,

Nathan tiene más información que yo,

de hecho, la persona salvada ha sido la última que ha hablado.

Que me parece bien, Eva, pero, no lo he visto muy noble.

Ya está.

Que esté molesto con Silene se ha puesto muy a la vista hoy,

lo poco fiel que fue a sí misma y la poca consistencia

en una persona, no soporto las personas poco consistentes.

Bueno la forma ha sido la que vosotros habéis querido,

ha sido Silene la elegida, así que, enhorabuena,

puedes subir a la galería. Gracias, Eva.

Ay, mi niña.

-Bravo, chicos, bravo,

lo habéis hecho fenomenal, sí, señor.

Tiene conciencia, todavía, la gente.

-Se ha salvado ella sola, ella sola.

-Sí, sí, cariño, sí. -Cada uno ha votado.

-Pero, ha sido la mayoría, ¿no?,

¿no ha sido la mayoría? -No.

-No critico a Silene por salvarse a sí misma,

pero, no puedes dar pena para que te voten

y, luego, cuando dejas a todos con el culo al aire

me salvo, adiós, claro.

¿Y a quién votaron en mayoría?

La verdad es que me he llevado un disgusto terrible,

yo no lo habría hecho así, salvarme a mí,

yo habría votado al compañero que quisiera salvar,

pero, no salvarme yo.

Aspirantes, mucha atención porque seis de vosotros

aún tenéis la oportunidad de ver.

también, la eliminación desde la galería.

Esta noche se vivirá un duelo a tres por la permanencia

y el que pierda de los tres, abandonará "Masterchef".

Pero, no vais a ir desfilando hasta la galería

con tanta facilidad como a Silene.

Vosotros, os lo vais a tener que ganar a pulso,

pasaréis una prueba eliminatoria muy exigente.

De las más complejas que hemos vivido

en la historia este "talent".

Para superarla con éxito y salvaros de la eliminación,

sudaréis el delantal y no lo digo metafóricamente.

Os aviso que en esta prueba más vale maña que fuerza,

de hecho, la fuerza os puede hacer perder.

Aspirantes, la eliminatoria la disputaréis de tres en tres,

los primeros seréis Jorge, Miri y José María.

Los demás podéis volver a la bodega y ahí esperaréis vuestro turno.

Y lo siento mucho, pero,

no vais a poder ver qué ocurre en cocinas.

Adelante.

Vamos, chicos. -Suerte.

Pues, ahora, sí, aspirantes, id a la última fila de cocinas

porque la prueba eliminatoria está a punto de empezar.

Vamos.

Claro, yo la he votado porque sé que hablando con ella,

aunque, diga que se quiera ir, siempre está por dentro de que no.

-Hoy me decía que no, me quiero ir, quiero hacer la eliminación

y cuando ha dicho: "Yo", me quedé como...

-Ahí está. -Creo que si tanto quería estar

en la eliminación... -No se hubiera votado ella.

-Si no me hubiera dicho nada, de corazón digo,

le hubiera votado

porque soy consecuente y si te digo: "Me quiero ir"

es porque me quiero ir, no es: "Me quiero ir,

pero, ahora, no". -Con estas cosas

se ven las cosas y se ve todo aquí.

-Desde el primer día. -Es que no puedo con ella

porque me pareció fatal que diga por una parte

que se quiere ir a casa y, luego, que se quiera salvar.

A la de tres vamos a descubrir qué hay debajo de las campanas.

Uno, dos y tres.

Vieiras.

¿Una bechamel, no?, sin fuego.

Estamos ante un molusco delicioso, exuberante y distinguido,

un auténtico manjar.

Tenemos que aclarar que desde hace años está prohibido comprar

vieiras frescas enteras sin limpiar.

El motivo es que pueden contener una toxina peligrosa

llamada toxina amnésica paralizante

que llega al marisco procedente de algunas algas.

Las que encontramos en el mercado han pasado los controles

pertinentes que certifican que son aptas para el consumo.

Las que vais a encontrar aquí, están congeladas

y las hemos traído, exclusivamente, para esta prueba.

Antes de cocinarlas es fundamental limpiarlas muy bien.

Hay que retirar la telilla que la recubre,

desechar los órganos oscuros y quedaros con la parte blanca

o abductor y el coral de color naranja.

Debéis limpiar, perfectamente, cinco vieiras.

Madre del amor hermoso.

A medida que vayáis terminando, levantad la mano y nosotros

nos acercaremos para comprobar que lo habéis hecho correctamente.

Después, avanzaréis hasta la siguiente fila

y descubriréis qué hay en la siguiente campana.

Cuando terminéis en la segunda fila, pasaréis

a la primera y el último que termine en la primera fila,

será el que vaya al duelo a tres.

Los otros dos, os salvaréis de la eliminación,

es una carrera de fondo.

Ser el último en la fila que os encontráis ahora,

no significa ser el último en la prueba,

podéis recuperar posiciones así que, no os vengáis abajo

y luchad porque vuestra permanencia en "Masterchef" está en juego.

Hasta que no nos deis el visto bueno, no pasamos.

Si no están limpias, quizá, no os dejemos avanzar,

pero, si están limpias y os las habéis cargado, cuidado.

¿Has limpiado una vieira alguna vez?

Yo no he limpiado una vieira en mi vida.

Pues, la eliminatoria comienza en tres, dos, uno, ya.

Aspirantes, el cuchillo, cuando limpiamos vieiras,

casi solo lo utilizamos

para separar la concha de esa carne blanca.

El resto casi todo se puede hacer sin cuchillo.

Ya están.

¿Has acabado ya? Sí.

Está bien, puedes ir a la siguiente prueba.

¿La puedo abrir? Sí.

Tienes que abrir, al menos, cinco ostras.

Vamos a ver, Jorge.

Bueno, bueno, bueno...

José María. Sí.

La propia primera agua de la ostra

sirve para limpiarla y se deshecha.

No se lavan con agua nunca las ostras, te la cargas.

¿Vale o no vale? No vale, fuera.

Venga, Miri, va, va.

Venga, Miri, va.

Bricomanía.

(SE ESFUERZA)

Ya estoy, chef.

Qué estilito tienes corriendo. Oye, yo corro mejor

con los tacones que ando. Esto es una nuez,

esto el coral, ya está, limpio, avanzamos.

Están pegadas, tío.

No lo va a abrir Miri ni en broma.

Cuidado, ¿eh, Miri?

Ahí, bien.

Cuenta.

Están limpias, siguiente prueba, vamos.

Joder.

Tenéis que abrir ese centollo con muchísimo cuidado,

hazlo por la panza para no destrozar la carne,

extraerla con mimo y desmenuzarla.

Queremos las patas, la cabeza y el cuerpo, todo desmenuzado

y dentro del caparazón. ¿Dentro del centollo?

Sí. ¿Has limpiado

alguna vez un centollo? Nunca.

¿Y lo has comido? Sí.

Pues, ya sabes qué tienes que hacer.

Ya.

Vamos a verlo, tenemos uno, cuatro y tenemos cinco,

pasamos a la siguiente prueba.

Edurne, tú me enseñaste a hacer esto,

a ver, a ver, esto se sacaba por aquí.

Adelante.

Hay que ponerlo todo dentro de la cabeza.

Todo dentro, sí.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, tiempo, manos arriba.

Esta operación de filtrar la carne, dejarte aquí

un montón de jugo del... Me parecía ya suficiente.

Esto no se cuela, se aprovecha todo

no puedes privar al cliente de ese jugo.

Está limpio, bastante carne, está bien.

Esta prueba es, sin duda, la más dura que yo he vivido,

ha sido muy... ha sido fuerte, ha sido fuerte.

José María, tu caparazón estaba bastante bien,

sacaste mucha carne a las patas con lo cual, bien.

Gracias.

Bueno, Miri, acabaste la última acabando las vieiras,

retomaste con las ostras

y el centollo está bastante bien limpio.

Hay un buen trabajo. Gracias.

Jorge, vieiras, bien, rápido, minucioso,

ostras, has puesto el freno

y has llegado el último al centollo.

Colaste el caldo, no sé el por qué,

sacaste poca carne y la mezclaste con las cáscaras.

Hay que darse prisa, Jorge,

sobre todo, en la última prueba de esta noche

que tú sí la vas a vivir.

Gracias.

Por tanto, Miri, José María, subid a la galería, enhorabuena.

Suerte, suerte, coño.

No me ayuda a mí un abrazo o un comentario,

soy un poco rancio en ese sentido.

Os vais a dar una ducha en cuanto lleguéis.

-¿Olemos a marisco? -O sea, parecéis dos peces andando.

Laila, Elena y Adrián, adelante, es vuestro turno.

Me ha sorprendido ver a Jorge, como dijeron los jueces,

iba a ser un duro de destreza tal y cual,

no veía a Miri salvándose, pero,

me sorprendió y se salvó.

Destapamos la primera campana.

Adelante.

Después de cuatro delantales negros,

voy a ir a por todas y voy a sacar

mi lado más competitivo que lo llevo dentro.

Qué puede ser la prueba más dura que se ha hecho en "Masterchef".

-Tiene que ir encaminada a repostería.

Impecable.

Perfecto, pasamos a la siguiente fila, por favor.

Me da miedo a mí esto, cargarme un cuchillo.

Ah.

La madre que te parió.

No es por fuerza, busca el huequito donde puedas meter

y que te haga un anclaje.

En otra punta, pero, se rompe la ostra.

Es que ha sido meter, doblar y digo: "No me lo puedo creer",

parecía que abría pipas.

Sí, señorita, perfecto, vamos a la siguiente prueba.

Vamos, Laila, cariño.

Bien, Adrián.

Vamos.

A ver, ¿las despegaste?, vamos, corre, volando.

A por el centollo, vamos.

La quiero yo para mi catering.

Vale.

Ole.

Tenemos un pequeño problema de cáscaras

y un gran problema de carne donde contiene

un montón de carne... ¿Es aquí?

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, tiempo, manos arriba.

Nena, no me ha dado tiempo a más.

He sacado toda la carne que he podido.

Me he centrado, pero como un animal,

a sacar carne de donde hubiera

porque tenía que llenar el centollo en un tiempo récord.

Bueno, el de Laila lo vi perfecto, le falta alguna pata,

pero, es increíble la cantidad de carne que le sacó de la cabeza

con lo cual, trabajo bien hecho.

Gracias, chef.

Bueno, Elena, da gusto verte correr,

empezaste muy bien con las vieiras, seguiste muy bien

con el centollo, no hay pegas, hija.

Muchas gracias.

Esto es un pequeño drama, Adrián, porque te has dado cera,

cera en las ostras y en la centolla, pero, cáscaras.

Y lo más complicado que es no utilizar la parte

de la cabeza que tiene esa carne tan fina

que creo que ni lo sabías.

No sabía que hubiera tanta carne ahí.

Sintiéndolo mucho, esa fuerza y maña espero

que la uses en la última prueba de hoy porque la vivirás, amigo.

Lo daremos todo.

Tengo que quedarme como sea,

me tengo que centrar,

pensar y, luego, actuar.

Pues, vamos ya con el tercer y último grupo.

José Luis, Odkhuu y Nathan.

Antes de empezar la prueba cuando escogieron los grupos

y vi que se quedaba Odkhuu,

Nathan y yo teníamos las papeletas por estar ahí abajo.

Rapidez, es una prueba de habilidad,

pero, es una prueba de rapidez.

Los tres, bueno, tú y Elena habéis volado.

-Es la crema. Eso es lo mejor

Ya la tienes, ya la tienes, venga, Odkhuu.

Venga, Odkhuu, venga, levanta la mano.

La mano, la mano, ahí, ahí.

Con una me vale.

Muy bien, fenomenal, pase usted a la siguiente línea.

Limpias, vámonos.

Está bien, vamos.

¿Me tengo que llevar el trapo? No, tienes trapo en cada.

Odkhuu, el caldito échalo en un botito.

A ver, los de arriba, animando,

pero, sin dar instrucciones, por favor.

Échale raza ahí, Nathan.

Qué habilidad. -Sí.

-Odkhuu, venga. -Qué haces,

ahora, con una cucharita, echa el caldo, yo lo mato.

Perfeccionista y detallista.

Pero, a mí me hierve todo.

Déjale, que es bueno.

Venga, nene, levanta las manos, venga, cariño, muy bien.

Sí, están despegadas, muy bien, pasamos a la siguiente.

Ole, cariño. -Vamos, Odkhuu.

Levanta la campana.

¡Oh!

(Risas)

Está muerto.

Está muerto, sí, para tu seguridad está muerto.

Típica centolla de la estepa.

Corre, con José Luis.

Todas despegadas.

Ok, vamos, siguiente, corre.

Cuidado, José Luis. Cuidado con eso.

¡Venga, la cabeza, la cabeza! ¡Bien!

Con la cabeza, Nathan. ¡Vamos, Nathan!

¡Vamos, vamos! -Oído, chef.

Vamos, chicos. -¿Esto naranja sí sirve?

Sí. Ese es el coral.

Odkhuu, ¿no has visto una centolla nunca?

No, nunca, nunca. ¿Y ahora este cómo coño hago?

José Luis, no estamos partiendo nueces.

10, nueve... Nathan, la cabeza.

Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos...

¡La cabeza, Nathan! Uno, ¡tiempo! Manos arriba.

Dame la cuchara, por favor. ¿No has sacado la cabeza?

He sacado todo lo de dentro, pero no saqué...

La cabeza. La carne.

Bueno, está bastante bien.

(RÍE)

Hay alguna conchita, pero poca cosa.

¡Ah, está cocido, claro!

-Hombre, claro. -¡Claro!

Yo pensaba que estaba crudo. -Si no, no saldría así.

¡Está cocido, claro!

José, las vieiras nos ha faltado limpiarlas un poquito bien.

Las otras, bueno, no has trabajado mal.

Y en la centolla, gracias a Dios, solo había una conchita.

Has trabajado bastante serio

y se ve en esa centolla bastante bien trabajada.

Odkhuu, tiene mucho mérito. Has trabajado bien las vieiras.

Las has limpiado con las manos, como debe hacerse.

Las ostras están muy bien.

Y el centollo, para no haberlo visto ni hecho nunca, maravilloso.

Nathan, las vieiras y las ostras bien,

el centollo bien, pero te dejaste la cabeza entera.

Es el mismo error de Adrián. Y tu caparazón está casi vacío.

Por cantidad, más que por calidad, porque todos lo hicisteis muy bien,

Nathan, vas con tus compañeros a la eliminación.

Perfecto. Afronto esta prueba bajo de moral,

porque estoy a punto de cocinar con mis dos amigos, ¿no?

Para mí es de las primeras finales de "MasterChef" V.

Aspirantes, la eliminación se juega en un duelo a tres.

Uno de vosotros tendrá que abandonar esta noche

las cocinas de "MasterChef".

Uf... Debéis hacer vuestro mejor plato

con las ostras, vieiras y centollos que acabáis de limpiar.

Y, para ello, tenéis 30 minutos. Y, como siempre,

tres en el supermercado para coger

el resto de ingredientes que necesitéis.

Es muy importante que os quede claro

que tenéis que utilizar los tres mariscos, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef. -¿En un solo plato?

Sí, es un plato donde utilizáis esos tres productos.

Uf. -Madre mía.

Hacer un plato que sirva de nexo para los tres

y que haya una cierta combinación

agradable en boca, pues es complicado.

Si siempre somos exigentes

con el aprovechamiento de la materia,

hoy tenemos que serlo especialmente.

Porque estáis trabajando con manjares exquisitos

y sería un pecado maltratarlos.

Por eso, está aquí uno de los chefs

que trabaja con más mimo y cariño el marisco.

Desde su restaurante Lúa, el único gallego con

Estrella Michelín fuera de Galicia, Manuel Domínguez.

(Aplausos)

Manuel, bienvenido.

Muy buenas. ¿Qué tal? Bienvenido.

Muchas gracias.

Buenas noches, bienvenido a nuestras cocinas

Oye, Manuel, ¿cómo es la cocina de Lúa, de tu restaurante?

Yo creo que es una cocina tradicional del siglo XXI.

Respetamos muchísimo el producto,

la tradición y lo que hemos aprendido de madres y abuelas.

Cuéntanos, Manuel, ¿qué nos has traído?

Es un ravioli de vieira y centollo con una ostra en tempura

y una sopa de manzana y apio para darle frescor.

Manuel, aunar tres materias primas con esa importancia

es un solo plato de forma tan sencilla,

dales un consejo, por favor. Que respeten el producto.

Comparo siempre la gastronomía con la caligrafía.

Cada uno tenemos una manera de escribir y una de cocinar.

Simplemente, que hagáis buena letra y que disfrutéis con el producto.

-Gracias, chef. Que se entienda la letra.

Que se entienda. Es muy difícil.

Que llegue a todo el mundo.

Es difícil, son tres cosas distintas.

¡Madre mía, qué nivelazo y vaya prueba!

Combinar las tres cosas en una es un chungazo.

Aspirantes, pues ya habéis oído a Manuel,

la cocina es crear constantemente.

Hoy tenéis materia prima para hacer arte, ¿entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef! Y el tiempo para entrar

en el supermercado comienza en tres, dos, uno, ¡ya!

¡Venga, chicos! -Venga, chicos.

Venga, chicos, concentración a la hora de escoger ingredientes.

Vamos, chicos, sois muy pocos y os jugáis mucho.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

Venga, vamos a las cocinas. Suerte.

Estoy viendo a Jorge y me estoy poniendo loca,

porque él va con su tranquilidad,

que todo fluye. Y, jolín, son 30 minutos, el tiempo pasa así

y te da... se te pone como una cosita en el estómago.

Tú que sabes más que nosotros de todos estos productos,

la complicación de esta prueba

está en unirlos y que no desentonen, ¿no?

Es complejo, porque unos tienen más sabor,

la ostra tiene un sabor muy fresco, muy potente.

El centollo, para mí, es el rey de los mariscos

por intensidad de sabor. Y la vieira es más textura,

entonces, es complejo unirlos los tres.

Una ensalada pueden hacer. Sí, claro, lo había pensado.

Hacen una ensaladita respetando todas las texturas

y un producto sin tocar nada.

Y, mira, esta prueba me gusta porque veremos dos cosas:

Una si piensan y, la otra, si tienen principios.

He visto a Jorge que cogía manzana y la estaba licuando.

Se ve que le has dado una idea y ha sido listo.

Me parece inteligente. A lo mejor no sabe asociarla

y pensó en la manzana verde como el chef.

La acidez le va bien al marisco, sobre todo, al marisco...

La vieira no se debe hacer en exceso.

Y, prácticamente, la textura y la ostra van bien.

Voy a hacer una especie de ensalada.

Quiero conseguir una cremita de manzana para bañar las vieiras.

Voy el centollo voy a hacer el aliñito.

Y quiero que sea gustoso con la carne que tengo y, en fin,

a lo mejor le quito un poquito de caldo,

pero va a ser el protagonista este aliño.

Tienes que pensar en un plato que combine los tres elementos.

En fin, para mí ha sido la prueba más difícil

que yo seguro he tenido en "MasterChef". La mía, seguro.

Mira qué rápido pica.

Pues voy a hacer una pasta cocinada con agua de ostras

y voy a hacer una espuma con el cangrejo este grande.

Quiero que vean los jueces

que en cada eliminación, cada día que cociné en plató,

me he ido a arriesgar. Y lo demuestro en cada programa.

Yo también, mucho, mucho, mucho.

Pues me parece todo difícil: el tiempo, los nervios.

Estoy cagado. No tengo tanta capacidad

como para integrarlo, no soy un crack.

Voy a hacer un plato en tres partes.

Los va a hacer por separado. Huy...

Justamente Jorge lo ha preguntado, ¿sabes?

Para el centollo voy a hacer un gratinado

con una sopita de pan rallado en el horno.

Buf...

Y la vieira la voy a hacer con espárragos y un poco de jamón.

Y la otra... estoy haciendo algo con algas,

no sé lo que haré, no lo he hecho nunca.

Me la voy a jugar. Si me voy, que sea con las manos sucias.

Ya está.

-¿Nathan ha cogido un pote de...? -Ah, lecitina. Va a hacer un aire.

Has sido pionero en algo que ya estamos todos

muy acostumbrados, el menú degustación.

¿Cómo se te ocurrió meterle esto a tus clientes?

Yo, cuando iba a casa de mi madre a comer, le decía:

"¿Qué hay de comida?". Y decía: "Lo que hay".

Y yo daba lo que había, pero con más platos.

Mucho antes de que tú fueses pionero,

tu familia paterna ya lo era a su manera, en Orense.

¿Qué les parece a tus tíos, que recorrían los pueblos de Galicia,

como pulpeiros de pueblo en pueblo, rollo food truck?

Creo que es lo mismo ahora con otro nombre.

Antes eran feriantes y ahora es el show cooking.

Ahora foodtruckeros. Exactamente.

Es un espectáculo verdadero ver cortar el pulpo a un pulpeiro.

En mi pueblo se da la fiesta de pulpo.

Os invito a todos a los concursantes,

a los de arriba, y es un verdadero espectáculo.

Me está oliendo a quemado.

Tranquilo, Adri, tranquilo.

¡Ay! ¡Esa sartén!

Uf...

Espuma del cangrejo.

Este pobre. Él lo ha triturado y no tiene que triturar.

Eso es si hubiera sido sopa.

Pero el changurro al horno no se tritura.

Con eso vale. Pan rallado. Ya tiene mucha grasa debajo.

Ahí, vale, vale.

-Buenas. -¿Qué tal?

¿Qué tal vas? Con el centollo he hecho un sofrito

y lo voy a gratinar. Luego, la vieira la voy a saltear.

La voy a marca. Voy a poner dentro un poco de jamón

y haré una emulsión de espárragos y mantequilla

y lo pondré encima. La ostra no sé,

no he trabajado la ostra, la como en crudo.

Con las algas no sé qué haré.

Estoy pensando y no me da. Hablas de platos independientes.

Sí. Si meto esto aquí, me lo voy a cargar.

Y si meto esto aquí, me lo cargo.

La parte complicada de esta prueba era integrarlo todo.

Ahora le doy una vuelta y hago algo.

Tú puedes. Sí, Adri, echa cuenta.

Escucha, escucha.

¿Le das alguna pista? Hombre, creo que debe de mantener

las temperaturas, en el mismo plato va a ir

una cosa fría, una cosa templada y una cosa caliente.

¿Has oído lo que te dijo el chef? Las temperaturas.

Ya no te ayuda más. Vale, gracias.

Adrián, suerte. Gracias.

Bueno, Nathan, ¿qué plato estás haciendo?

Pues intento integrar todo. He cocinado la pasta

con un poco de agua de ostras, le he dado un sabor marino.

He cocinado la vieira con las verduras integradas aquí

con un toque de canela. Y ahora voy a blanquear

para introducir al final la ostra, que es lo que me falta.

Hay un pensamiento en el plato. Yo creo que sí.

Y bastante bien integrado.

El centollo no sé dónde está integrado.

Está en una espuma. ¡Uf!

Ya es jugar demasiado con el producto, pero bueno.

El resto del concepto está bien. -Huele a quemado.

Le va a meter humo, no sé qué...

¿Qué estás ahumando? ¿La ostra? Sí.

Pero bueno, bueno, bueno.

Seguro que tiene su gracia, pero no se la veo.

Bueno, Nathan, suerte. Gracias, chef.

Pues esa no es mala idea, macho,

porque mantienes frío, pero le da el sabor.

¿Qué ha hecho? Una de las suyas.

¿Qué ha hecho? Espuma de centollo, ostra ahumada.

Si sale bien, es un 10. Espuma de centollo no existe.

Lo ha hecho Nathan, existe desde hoy. A ver.

¡Venga, chicos, que falta poco! ¡Venga, venga, movimiento!

Pues aquí tenemos a Jorge.

Hola. ¿Qué tal? Que hace huevos fritos con vieiras.

Es un jugo de manzana, el ingrediente que has usado,

y lo estoy como lacando. Integras la manzana,

como en el plato de Manuel. Pero cuidado, que no se te pasen.

¡Hala! ¿Está rica? ¿Te gusta?

La cocción parecía que se la cepillaba.

De cocción está bien. Te quedaste el cacho bueno.

Sí. Eres un águila tú.

Ya que vengo un día, tengo que... Muy buena.

-¿Sí? -Ajá.

¿Y eso para qué es? Para embadurnar la ensalada.

Las ideas no son malas, ¿no? No.

¿Dónde está la cuchara?

No te bloquees, venga, vamos.

Bueno, Nathan, humos, espumas, ¿te consideras ya un chef?

No. ¿Qué eres?

Aprendiz. Aprendiz. ¿Y qué necesitas?

"El manual del aprendiz", amigo.

(RÍE) Es lo que necesitas.

Me has hecho sonreír, lo necesitaba.

Te hace mucha falta. Gracias.

Pero dedicado, por favor. Te lo firmo hasta arriba.

"El manual del aprendiz". Me ha sacado una sonrisa bonita,

no sé si va a ser hoy mi último día,

pero al menos hoy nos hemos reído y estoy contento.

(EDURNE) ¡Venga, nenes, no os durmáis!

Que falta poco. -Qué pesado, colega.

Aspirantes, últimos dos minutos.

Adri, no chupes la cuchara.

-¿Me chupo el pie? -Coge otra.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo!

Manos arriba.

(Aplausos)

Ha sido la prueba más difícil hasta hoy.

No tengo conocimiento de trabajar estas cosas,

me ha salido así y así ha quedado.

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Pues ahora sí, aspirantes, llega el momento de la verdad:

la cata eliminatoria.

Jorge, vamos a empezar contigo.

Venga, ánimo. -¡Vamos!

-Vamos, Jorge, cariño.

Estoy contento con mi plato porque no sé cómo estará,

pero siempre tengo el mismo pensamiento:

"¿A mí me gustaría comer como cliente ese plato?".

Y la respuesta es sí.

Cuéntanos, ¿Cómo se llama tu plato?

Ensalada de mar tibia con vinagreta de manzana.

Las ostras casi que no las he modificado,

como cliente me gustarían con un toque de limón que llevan,

pero nada más. Y las vieiras sí están lacadas

con un poco de jugo de esa manzana y miel.

¿Y el centollo?

El centollo está embadurnando la ensalada.

Manuel, a priori, ¿qué te parece? Yo creo que es una idea muy buena.

Pues lo vamos a mover, ¿te parece?

Este marisco siempre va bien con una ensalada, y más templada.

Lo único, que yo pondría la ostra fuera de la concha.

-Ya. -Siempre puede saltar

alguna impureza para la ensalada.

Pero, por el resto, la idea me parece fantástica.

A mí me parece que está muy bien aliñado.

Me parece que la vinagreta la has clavado,

sabe bien la manzana, va bien. Y está bien tratado el producto.

Gracias, chefs. Bueno, tenemos una buena idea.

Al final tenemos tres ingredientes,

los tenemos que equilibrar de alguna forma.

Esa vieira quizá mejor un marcado para que tenga un asado.

Tienes mucha mano y creo que podrías haberle dado media vuelta.

De los primeros platos que has hecho a esto,

que eran tres elementos difíciles de casar,

hay una evolución, ¿eh? Y se agradece.

Yo también estoy agradecido a vosotros.

(Aplausos)

La valoración de él ha sido formidable, ¿no?

Si seguir semana a semana es bueno,

pues hacerlo condimentado con esos comentarios positivos

te pone cada vez un poco más cerca de lo que quieres.

Nathan, el jurado te espera. Adelante.

Ahí va.

El plato se llama delicia marina.

He ahumado la ostra con un humo de romero.

He pasado muy levemente a la plancha la vieira

y he incorporado el centollo haciéndole una espuma

para tocar lo mínimo y tener toda la sensación marina.

Tocarlo como nos viene del mar.

Viendo la estética solo, me gustaba cuando tenía la vieira

y unos tallarines y, encima, una ostra.

Pensaba que le ibas a poner un poco solo,

pero lo llenaste de chapapote de centollo alrededor.

En fin... El pulso me ha hecho apretar el...

el soplete y ya se me ha ido la olla y...

¡Pues lo has hecho con una alegría...!

Y ya digo: "Pero si funciona...".

Has visto que salía bien y has dicho: "Venga, pues dale".

Hay que probarlo, como todo. Vamos a ello.

Nathan, a mí me sorprende lo creativo que eres

y cómo, con cuatro cosas, te manejas,

tienes la esencia de lo que pedimos.

La vieira está muy bien hecha, no tiene ningún problema.

Lo hiciste como se debe hacer.

Haces unos espaguetis en el agua de las ostras, están bien.

Se nota el toque del ahumado, hasta ahí bien.

La espuma de centollo me chirría desde que me lo contaste,

porque nadie tapándose los ojos pueda eso y dice que es centollo.

Sí estoy de acuerdo en que de esa espuma pones la cantidad justa

y equilibramos esa vieira con la ostra, tal, ¿vale?

Lo que pasa que hoy te he visto comedido.

Tu plato no está equilibrado, pero tú empiezas a equilibrarte.

Esa creatividad loca que tienes, esos recursos técnicos

por fin vemos que están bastante bien ejecutados.

Diremos, sí, la espuma de centollo nos gusta más o menos,

pero la espuma está ahí, te ha faltado

un poco de carne del centollo y la espuma en una cantidad justa.

¿Hoy sabes lo que te merece?

(RÍE)

(Risas)

Un abracito, cariño, un abracito. ¡Bien, hombre, bien!

(Aplausos)

No te acostumbres, ¿eh?

Estoy superfeliz. He sentido como cuando en "Matrix"

conectan aquí y reciben el curso, pues yo "pum, pum".

Me he llevado todo lo de cocina de vanguardia

que podía enseñarme en un segundo.

Ahora, tengo que decirte que, lo de quemarnos el suelo, cancelar.

Cazo ardiendo en el suelo,

eso en el parqué de tu casa no lo haces, ¿verdad?

Lo siento. Niño malo, ¿eh? Facturita.

Te va a costar dinero esto de "MasterChef".

Yo creía que era un crujiente del plato que se le había caído.

Y digo: "Se deja algo". Dice: "No, es el quemado".

Dicen que me pasan la factura, pero yo propongo

venir con la máquina pulidora y lo arreglo yo.

Pulidos Nathan se encargará.

Llamen al teléfono que aparece bajo la pantalla.

¡Eh, Nathan...! (MURMURA)

Adrián, ¿vamos allá?

¡Dale, Adrián, hijo! ¡Dale! -¡Vamos, Adri!

(Aplausos) ¡Buen cocinero, mejor persona!

Adrián, ¿me puedes presentar tu plato?

Bueno, pues yo lo que he hecho aquí

ha sido respetar de cada uno su sabor o su esencia,

porque sabía que si mezclaba me la iba a jugar.

¿No te has atrevido? No conozco el producto,

la iba a liar sí o sí. No me he atrevido,

no he sabido jugar con los tres ingredientes,

es lo que sé.

Y lo que he hecho ha sido una ostra,

le he puesto un poco de... una esencia de mar con el alga.

Luego, la vieira la he abierto,

la he marcado muy rápido por la plancha,

le he puesto en medio un poquito de jamón ibérico.

Y, luego, con el centollo, lo que he hecho ha sido, eh...

un sofrito con puerro, tomate, cebolla, ajito

y un poquito de vino blanco.

Lo he puesto en su concha todo y lo he gratinado.

Bueno, yo también te he ido a ver, Adrián, y te he aconsejado

que hagas un solo plato y me estás presentado tres.

Le he dado vueltas, Samantha, y no veía nada.

Vamos a probar, a ver qué tal están.

La idea de la vieira con el jamón está bien,

pero en este caso, a lo mejor, el jamón es una loncha

que comes por separado, no se integra.

La ostra, al final, queda sola, queda como huérfana ahí dentro.

Y el changurro está bien. -Vale.

Podrías pensar: "No me los quiero cargar,

es una cuestión de principios, lo haré por separado".

Te presentas con tres platos bien resueltos,

un hilo conductor, y no diría que está mal.

Respeto los principios. ¿Cuál es el problema?

Que las elaboraciones son malas. Muy malas.

Aquí no hay principios, aquí hay miedo a no saber mezclar.

Y tres elaboraciones que son muy justas.

No hay elaboraciones casi.

Muy bien, Adrián, pues delante de cocinas.

Bueno, Manuel, nos toca dar el veredicto.

Un placer tener en "MasterChef". Nos vemos en Lúa.

Cuando queráis. Hasta luego.

(Aplausos)

-Muy bien. ¡Suerte, chicos! -Gracias.

Aspirantes, nuestro jurado tiene que deliberar

para decidir quién se va hoy mismo de las cocinas.

Así que, jueces, por favor...

Bueno, yo creo que hay poco que deliberar en este caso.

Tenemos la historia bastante clara, ¿no es así?

Ha quedado claro. (SUSPIRA)

Bueno, pues, entonces, adelante.

Primero, os habéis enfrentado

a una prueba eliminatoria contrarreloj.

Había que ser veloces, pero con cabeza

y sin perder de vista el mimo que precisaba

el gran producto que teníais hoy.

Además, teníais que elaborar un gran plato

con estos tres mariscos, queríamos que integrarais

los tres ingredientes con cabeza y con creatividad.

Sabemos que no era fácil,

¿pero quién dijo que estar en "MasterChef" fuera fácil?

Nadie.

De los tres, ha habido un aspirante

que ha estado por encima de sus compañeros.

Y, aunque nunca había hecho una receta integrando

esos tres ingredientes, ha sabido sacarle

el mejor partido a cada uno de ellos.

Y ese aspirante es...

Nathan.

(Aplausos) Enhorabuena, sigues una semana más.

No me imagino ahora salir de este programa,

me aporta muchas cosas. Y, por encima de todo,

me gustaría que me dijeran que sigo aquí.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Adrián.

(Aplausos)

(EDURNE) No pasa nada, hijo.

Eres una gran persona, hijo.

Es una persona tan buena

y todavía tenía que aprender tanto ese chico.

De todas formas, yo creo que fuera

va a triunfar ese chico, es trabajador como él solo.

(SUSPIRA)

Bueno, Adrián, ¿qué tal estás ahora mismo?

Pues tocado.

Tocado por... por no ser yo hoy... aquí.

¿Qué ha pasado hoy aquí? Eh...

El miedo.

(LLORA)

No te rompas, tío.

Está roto, tío. -Es un grande. ¡Adrián!

-¡Venga! -¡Adri!

(Aplausos) ¡Una gran persona!

¡Eres una gran persona!

(Aplausos)

(EDURNE) Eres una gran persona, hijo.

-Adri, para arriba. -Ole, nene.

Es lo que hay.

No, estoy contento de estar aquí, ¿eh?

Estoy triste, pero orgulloso de dónde he llegado y lo que me llevo.

Me llevo una familia, parte de ella sois

los que creáis "MasterChef".

Me hubiese gustado llegar a un poco más

y no ha podido ser.

Os doy las gracias porque

me acuerdo cuando me apunté con mi madre y... estaba hundido.

Y ahora no estoy hundido. Y me... y me llevo eso.

Y os doy mi palabra que fuera de aquí seguiré en este mundo,

porque, después de mi familia, es lo que más amo.

Y ya está.

Si lo hubiéramos votado, estaría aquí.

Eres un tío muy luchador.

Nos has enseñado que alguien se puede superar

y que la cocina puede ser un instrumento más para todo esto.

Así que, Adrián, muchísimas gracias por haber estado aquí.

A vosotros. -No es justo, ¿eh?

(SOLLOZA)

Tengo que decir una cosita, porque no lo puedo remediar.

Si hoy has perdido es porque

te ha faltado esa punta de conocimiento.

Y hoy nos has demostrado que eres un hombre apasionado

y que quieres seguir en esto. Y que tienes miedos.

Si yo te puedo ayudar a superar esos miedos

con aprendizaje, mi casa es tu casa.

Muchas gracias, Jordi.

(Aplausos)

(Murmullo)

-Qué grande. -Qué guay.

Te tomo la palabra. Y es un orgullo que me lo digas.

No soy un "bienqueda", en serio.

Lo que necesites, en cualquiera de nuestras casas.

Se agradece de corazón. Lo llevo en el corazón.

Que vean en mí que pueden sacarme jugo,

pues, joder, es un regalo muy grande.

Y yo que pensé que sería yo la que te daría todos los regalos,

y fíjate lo que te has encontrado. Pero tengo mucho para ti.

Lo primero es esto, la tarjeta del supermercado El Corte Inglés

valorada en mil euros para todas tus compras en alimentación.

Seguro que con todo esto, vas a aprender un montón

investigando con cositas, que no te costarán ni un duro.

Muchas gracias. También te llevas

el juego oficial de "MasterChef" para que juegues en casa.

Te llevas seis meses de acceso gratuito

a la Escuela Online de MasterChef, donde encontrarás muchas recetas.

Te llevas los magníficos cuchillos del programa.

Nuestro patrocinador, Bosch, te regala una selección

de los electrodomésticos usados en el programa,

incluida la placa de inducción. Perfecto.

¿Y tú para mí qué tienes? Tendrás un abrazo, ¿no?

Y tanto. (RÍE)

¡Ay, Adri, ha sido un placer!

(Aplausos)

No hubiera querido que se hubiera ido Adrián.

Me arrepiento mil. Una de las cosas que necesitas

para estar aquí es ilusión, ganas, y él las tenía.

Y otra persona que no la tiene.

Y mejor que se hubiera quedado él y esa otra persona pues,

si le daba más o menos igual, que se hubiera ido a casa.

Ahora sí, tienes que dejar el delantal en tu cocina.

Hasta siempre, Adri. Muchas gracias.

(Aplausos y ovación)

La experiencia de "MasterChef" se define en una palabra, magia.

Me voy contento porque he hecho bien las cosas.

Que de 16 personas que han convivido conmigo

ninguna pueda decir nada de mí, es importante para mí.

Ha sido, desde luego, una noche apasionante.

Los aspirantes dejan claro que quieren seguir en las cocinas

aferrándose a su puesto.

Se han dado cuenta de que la cocina, como la vida,

es una carrera de fondo en la que cada pequeño paso cuenta

y que lo más importante es afrontarla sin miedo.

Nos vemos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

(Aplausos)

Estáis a punto de enfrentaros a un reto muy diferente

al que estáis acostumbrados. La Fashion Week de Madrid.

No se me monta la nata. El postre más fácil

y el que peor ha salido. ¡No veo el ritmo que debería!

-Qué desastre, tronco. -No puede ser.

Eso no está bien mezclado. ¡Eso no está bien mezclado!

A ver, ¿qué te he dicho? ¡Me tenéis hasta las narices!

¡Es un puñetero desastre! Cuando alguien acabe, que me ayude.

Falta mucha base aparte de un poco de vergüenza.

No se puede hacer más. ¿Qué leches estamos haciendo aquí?

Ya puedes correr. No puedo hacer milagros.

No me hables de organizar mi trabajo.

Pues estoy chocado, para mal.

Hoy, la primera prueba va a traer una recompensa extraordinaria.

La finalista de la primera edición de "MasterChef", Eva Micaela.

¡Buenas noches! -Esto no lo he hecho nunca.

Pero, bueno. -Ay, qué asco.

Queda poco tiempo y yo no sé si te estás complicando la vida.

Qué salados. Darse caña no es estar nervioso.

Hay que darse cera y pensar, las dos cosas.

No he probado tu plato, no me interesa.

No hay pensamiento. Como no me guste lo que has hecho.

¿Qué te dice esta cara? ¡Puf!

No comía bogavante desde la boda de mis padres.

No me gusta. Es malísimo. Me sale "vaya mierda".

Tú te estás riendo de mí. Si te vas, será con toda la razón.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef 5 - Programa 5

07 may 2017

¿Qué harán los aspirantes cuando encuentren que sus puestos de cocina están vacíos? Los únicos utensilios que podrán usar serán una cuchara, un cuchillo cebollero y una sartén, además de la inducción y el horno. Pepe Rodríguez Rey se sumará al reto para demostrar que con pocas cosas se hace un plato de 10. En Bilbao les esperará el chef Eneko Atxa, que abrirá las puertas de su restaurante Azurmendi (tres estrellas Michelin) para ofrecer un menú especial a los treinta mejores cocineros de Bizkaia. Para continuar una semana más en MasterChef, demostrarán su destreza limpiando vieiras y abriendo ostras y centollos que después usarán para cocinar un plato en 30 minutos. El chef Manuel Domínguez, el único gallego con estrella Michelin fuera de Galicia, compartirá con ellos algunos de sus trucos.

 

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  1. Ger Gertzen

    "Eskerrik asko eta agur" no se debe traducir como "Gracias y hasta siempre" sino como "Muchas gracias y adiós". Si quieren que la traducción sea otra, pues que digan eso otro, en la lengua que toque, en euskara en el caso del restaurante Azurmendi. Ese restaurante, el Azurmendi, está en Larrabetzu, no en Bilbao. Vale, es la misma provincia, pero en el País Vasco (incluyendo la antigua Vasconia y el País Vasco Francés) no pasa como en la mayor parte de España (o en Catalunya, o en Galicia) donde provincia y capital se llaman igual (exceptuando Las Canarias, Asturias, Cantabria y La Rioja).

    08 jun 2017
  2. Jeimi

    Buenos días, porque razón no puedo ver los programas por acá me dice que es por mi ubicación que es EEUU. Ayudaaaaa

    30 may 2017
  3. david

    cual es la musica que suena de fondo a las 2 horas y 17 minutos?

    18 may 2017
  4. Daniel Muñoz

    Hola buenas noches soy de Mexico y la unica forma que puedo ver el programa es hoy domingo por que trabajo y me encanta el programa espero y lo puedan subir en directo no lo puedo ver.

    15 may 2017
  5. Daniel Muñoz

    cuando suben el sexto programa soy de Mexico y solo lo puedo ver en la repeticion hoy domingo en la noche por que trabajo y no lo puedo ver en directo

    15 may 2017
  6. Mariquilla

    María. Creo que ves el programa con el adaptador para invidentes del teletexto conectado. Es una mujer que va detallando todo lo que ocurre. Todo. Si la oyes es por eso.

    09 may 2017
  7. Maria Kika

    Buena decisión la que tomaron los jueces expulsando a Adrian del programa, pues un chef debe tener claras las minimas reglas de higiene en su cocina, y este con la misma cuchara que probaba su cocinado, volvia a meterka en la olla, hombre, tenis que haber cambiado de cuchara.

    09 may 2017
  8. T. Vila Afam

    Lo havia vist alguna vez y no me gustaba por la prepotència de los jueces cocineros llegando inclusió a humillar a l'ós aspirantes. És que vale mas un gran cocinero que un gran camionero?

    08 may 2017
  9. Maria

    No entiendo porqué durante el programa del pasado domingo tuvimos que oír tres veces consecutivas los mismos comentarios de lo que van haciendo todos los componentes del programa. En muchas ocasiones no se podía oír lo que comentaba Eva o cualquier miembro del jurado y se oía la voz de esa mujer comentando lo que había pasado una hora antes. Si ya vemos la ty entiendo que sobra que alguien te vaya diciendo cada movimiento de los participantes. Gracias.

    08 may 2017
  10. joanruck21

    Porque hacen este programa tan tarde? Me es imposible verlo y debo seguirlo siempre en TVE a la carta

    08 may 2017