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Para todos los públicos MasterChef 4 - Programa 8 - 25/05/16 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Entrar en estas cocinas

es un sueño que pocos pueden alcanzar,

pero, para llegar hasta aquí, nuestros aspirantes

pagan un alto precio, separarse de su familia.

Sabemos que es la parte más dura de todo este camino,

por eso, esta noche, les hemos preparado una sorpresa.

Bueno, más que una, varias.

Pepe, prepara el pañuelito porque no vas a parar.

Lo tengo preparado, Eva.

Aspirantes, bienvenidos.

Gracias. Como veis, nuestro jurado está aquí

acompañándome porque les quitaron el sitio, ¿que os parece?

Con ese plasma, tendremos que seguir una receta

de algún cocinero o alguien que esté lejos de aquí

en otro país, cualquier historia divertida.

Aspirantes, hoy no vamos a empezar nosotros a hablar,

lo van a hacer unos amigos de este programa a los que,

desde aquí, les agradecemos mucho el gesto porque nos

han mandado un mensaje para cada uno de vosotros.

Ostras... Muy atentos.

Hola, Raquel, tengo un mensaje para ti de Rubén, de tu marido.

¿Mi marido? Me ha dicho que es la segunda

vez, en 24 años, que os separáis y que, bueno, te manda

muchísima fuerza, hombre, que lo está pasando regu,

como cuando nació Rubén,

pero, bueno, que te manda ánimo, que la vas a liar,

que te deseamos lo mejor, que eres gloria bendita,

que eres almíbar, que eres para comerte

y que antes de irte deberías haberle dado un cursillo

de peluquería, pobres niños no sabes cómo van, de verdad.

Así que mucho ánimo y, de verdad, la vas a liar...

La vas a liar..

(Aplausos)

Qué guay.

Que te digan que te echan de menos, que te quieren,

que faltas en casa, que se nota, pues te gusta, la verdad.

Hola, Ángel, soy Leo Harlem, tengo un mensaje

de tu novia Ester: Llegarás a la final, te la prepararás

porque eres muy currante y entregado.

Y me dijo que al volver con el trofeo bajo el brazo

que le tienes que hacer esa paellita tan buena que haces

con boletus que está buenísimo.

Y, bueno, ya que la invitas a ella, pues invítame a mí

y te conozco, personalmente. Mucha suerte, Ángel.

Qué guay, tío.

Hola, Rocío, esto es un mensaje de tu hermana Alba,

me ha dicho que de parte de Lu Miky, La Cuñi, Brunito, Cuñao,

J.R. y Alvarito, que te quieren mucho, ah, el otro día

fue tu hermana a tu casa a devolver un abrigo y en tu armario

y encontró un vestido suyo.

Que muchísima suerte, un beso, chao, Rocío.

José Luis, que tengo un mensaje

para ti de tu mujer, Inmaculada: que te echa mucho de menos.

Y yo a ella. Ah, una noticia,

que la niña ha aprobado el carné

de conducir, así que si te parece, le dejamos tu coche, ¿vale?

Así que tú, nada, céntrate a lo tuyo, en tus platitos,

a ganar el concurso y, también, suerte con tu coche.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Y se ha echado novio.

Qué bueno.

Hola, Pablo, este es un mensaje de parte de toda tu familia:

Te echan de menos, te mandan un montón de abrazos,

quieren que estés hasta el final y quieren que regreses a casa

para esas clases de patinaje que se quedaron pendientes.

Muchísima suerte, de mi parte

y de parte de toda tu familia, un beso.

(Aplausos)

Echo mucho de menos a mi mujer e hijos, son muchos programas

estoy contento con el concurso, con las pruebas y todo, pero,

echo de menos el día a día con ellos.

Hola, Daniel, soy Jorge, vengo de parte de Consuelo,

tu señora, tus niñas... Te echan mucho de menos

tu sentido del humor y tus chistes.

¿Sabes qué pasa?, que como le dejaste tan poquitas bolsas

de picos de esas que haces tan rico, pues se están yendo

a comprar a la competencia.

Venga, Daniel, a la final. Venga, hermano.

Qué bueno, es Jorge, tío, qué bueno.

Reichel, este es un mensaje que me ha dado tu novio,

en tu pueblo están muy preocupados por ti

y, sobre, todo, él, porque va a buscar setas y no hay ninguna,

dice que no habrá setas hasta que no llegues tú,

pero, lo importante es esto: Quiere que llegues a la final.

Un besazo.

Hola, Natalia, tus compañeras de piso me dicen

que te echan mucho de menos en casa,

pero, sobre todo, en las noches de así de diversión,

de karaoke, no voy a entrar en detalles.

Saben que tienes muy buena mano para la cocina

y que lo vas a hacer muy bien. Suerte, Natalia.

Bueno, Virginia, esto es un mensaje de parte de tu marido, Rafael,

que, la verdad, te echa mucho de menos, ahora, aprecia

lo que tú vales,

claro, como tú no estás... De todas formas, me ha dicho

que lo más importante es que llegues a la final.

Virginia, no me falles, tienes que llegar a la final.

Un beso, pásalo muy bien te echa mucho de menos tu Rafael.

Muchas gracias y yo a él. Adiós.

Virginia, ¿le echas de menos?

Echo de menos sus besos, su olor, sus abrazos, su apoyo...

Ay, qué bonito.

Raquel, dijiste el día que te dimos el delantal,

que lo más duro iba a ser separarte de tu familia.

Los echo mucho de menos, tengo una niña con 3 añitos

y un niño con 8 y... Es duro.

¿Tú te imaginas los pelos que puede llevar la niña al cole?

No sé qué decirte porque mi hija tiene una cabeza de rizos así,

como le metas el cepillo imagínate cómo va la pobre.

José Luis. Yo.

¿Quién te iba a decir que echarías tanto de menos a tu mujer, no?

Pues, mucho. ¿Y la niña y el carné?

Y el novio que se ha echado. ¿Y el novio?

¿Le quieres dar un mensaje al novio?

Pues que la cuide igual que yo hasta ahora.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Rocío, ¿a quién echas más de menos de toda tu familia?

Echo mucho de menos a mis hijos, a mis hermanos, somos una familia

muy unida y a mi amigo Rodrigo, también.

Oye, Daniel, ¿te habías separado tanto tiempo de ellas?

Llevo media vida con Conchita y con las niñas, bueno,

las niñas no las puedo ni nombrar, tío...

Hombre, aquí las echo muchísimo de menos, porque sí,

porque son mis hijas y es todo en la vida,

te acuerdas de ellas a diario, esto es un sentimiento brutal.

Aspirantes, sabemos que este viaje que emprendéis cuando

entráis en MasterChef, conlleva muchos sacrificios

y el más grande, sin duda, es dejar a la familia.

Esperemos que, por lo menos estos mensajes os hayan servido

para ver que están bien y os llenen

de fuerza para afrontar lo que queda de concurso.

Y, ahora, después de las lágrimas, sonrisas, ¿por qué?

Porque vamos a cocinar, venga.

El día que salga de aquí, con lo que he aprendido,

puede ser un trampolín para

ayudarme porque esto será un bienestar para mi familia.

Aspirantes, hemos empezado la noche recordando a la familia

y queremos que siga siendo así.

Por eso buscamos que en el siguiente reto

cocinéis una elaboración en la que siempre pasa lo mismo,

la mejor es la de cada casa.

Me refiero a la tortilla de patatas.

Hombre...

Os aseguro que en mi casa, la mejor es la mía,

seguro que en la de Pepe, también lo es.

Perdona, en mi casa, la mejor es la mía y lo sabes.

No alucinéis que la mejor tortilla es la mía.

Siempre fui muy tortillero, llegué a hacer una tortilla

de 80 huevos y 5 quilos de patatas y la tiré para arriba y pumba.

Aspirantes, como veis es un plato especial

y para hacerlo, nuestro supermercado patrocinador

ha decidido enviar los ingredientes

a través de sus mejores distribuidores

que han seleccionado cada ingrediente con mucho mimo

y os lo quieren entregar en mano.

Guay. ¿Estáis preparados?

Sí, chef.

Pero, alguien lo trae, tío, ¿quién lo trae, quillo?

Ostras, Marta...

No me imagino la vida sin mi mujer, estoy muy enamorado

de mi mujer y no creo que haya otra persona con la que me pueda

entender de la misma manera que me entiendo con ella.

¿De qué te han vestido?

Llevo más tiempo de mi vida con él que sin él,

¿qué te cuento yo de esa persona que me lo ha dado todo?

Raúl es mi media naranja de toda la vida.

Ro...

Me acuerdo de ella todos los días y por las noches cuando me acuesto

se me caen las lágrimas en la almohada.

Echo todo en falta de ella.

Se lo he dicho a ella digo: "Necesitaba primero, olerte

y el calor, el calor el calor de su cuerpo".

¿Qué pasa?

¿Qué te pasa? Nada... Huy, cómo te he puesto.

Le echaba muchísimo de menos,

solo quería abrazarlo, besarle, apretarlo...

Natalia y Rocío, sabemos que a falta de pareja,

lo mejor que hay es un buen amigo o amiga.

¿Estáis contentos de verlos? Muchísimo, de verdad,

habéis hecho un regalazo.

Bueno, Ángel, ¿qué?, se te van las manos,

que te hemos visto desde aquí.

Ya, y porque estamos aquí, si no, se me irían más.

No sabía por dónde meterle mano... No sabía, y para guardar

un poco de respeto, me tiré al pandero.

Que lo ven mis padres...

Familiares, ya sabéis que aquí se viene a cocinar y ya que

trajisteis los ingredientes, pues, no os queda más remedio que ayudar

a los aspirantes a hacer la mejor tortilla de patatas

que hayamos probado nunca.

Tú, todo el tiempo agarrado a mí y ya está.

Y para eso tendréis 30 minutos.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Venga, ¿me das el pelador, cuqui? Sí, ahora, mismo.

Echemos aceite para freír las patatas, para que caliente.

Voy a pelar las patatas.

¿Cuál quieres, esta, esta?

¿O esa? ¿Esta, más pequeñita?

Una cosa ligera, ¿eh? Mira,...

No te pongas nervioso que no te voy a meter mano.

¿O sí?

(RÍEN) Ja, ja, ja.

¿Hay algo más nuestro, más de casa, más rico, más...?

¿Que una tortilla de patatas?

Creo que es de los pocos platos patrios que quedan

y que nos identifica como pueblo, ¿eh?

Hay tantas tortillas como cocineros, madres, abuelas...

Cada casa tiene su tal...

Y maneras de hacer porque no es una receta que digas:

Perfecta es así. A cada cual le gusta de una manera.

¿Cuántos huevos por quilo de patata?

6 huevos. ¿Pero 6 para cuántos

para dos quilos o para uno?

A mí me gusta mucho la cebolla. La cebolla le da...

La cebolla le da, vamos, la alegría.

Cómo odio la tortilla sin cebolla.

Echamos la cebolla toda a la vez, de la tierna...

Todo junto.

Qué guapa... No te cortes.

Para mí, Inma, es, vamos, aparte de ser mi media naranja...

Sin ella es que no puedo estar.

(CANTA) Qué pasarán, qué misterios traerá,..

Puede ser tu gran noche... Pa para pa...#

Pues cuando vimos el vídeo, pensaba que me traían los trillis.

¿En el cole, los niños, qué? Bien, muy bien.

Pélame una cebolleta. ¿De esta?

Esta chiquitita, la mitad.

Ten cuidado que cortan mucho los cuchillos, Raúl.

Cuchillo, el de La Mancha. Cuchillo, de Albacete,

lo mejor está en Albacete... ¿A qué sí?

¿Eh? ¡Qué bien!

Por fin cocinamos juntas, porque, normalmente,...

Porque, normalmente, no me dejas, es que no me dejas.

Madre mía, cómo corta esto.

¿Cómo cortas la patata así, desde cuándo?

Ángel, de toda la vida. ¿Sí?

Claro, pocas tortillas de patatas mías has comido.

Un día estaba yo en el Messenger y me puse a escribirle,

quedamos de fiesta y lo que es la fiesta, un par de cubatas de más

y hasta el día de hoy, seis años.

¿Y, ahora, qué? A juliana.

A la juliana dice. (RÍE) Ja, ja, ja.

¿Qué juliana?

Nuestras buenas noches es riéndonos, ja, ja...

Por una tontería y eso dice que lo echa mucho de menos.

Dice: "La cama está muy grande sin ti".

Digo: "Claro, es que yo ocupo mucho espacio".

Vale, ahora, las violetitas...

¿Qué bonito, no?

Yo que estaba más contento digo, con el chalequito este

no creo que cocine.

Aquí, no sabes lo que te puede pasar.

Ya lo veo, ya.

Finita, que no salga muy gorda.

No, si, ahora, la machacamos un poquito friéndola, ¿no?

La mujer de Dani dice: "No, por Dios,

que no me hagan cocinar que no sé".

Venga, Fali, que eres un crack.

¿Le doy aquí? Mira.

Oh... Mi brazo.

Nos conocimos en primero de carrera de la facultad.

Bueno, yo me fijé en ti, eso es verdad.

Ella en mí, no, al principio.

Yo era muy chico, yo era muy chico.

Samantha, ¿qué tal? Bueno, pareja.

Mira qué carita tiene. Está monísima.

El traje favorece a todas.

Te diré un secreto, pero,...

Le gusta más la de su madre que la mía, la tortilla.

¿Te ayuda ella, ella cocina? Ella, nada.

Ella, nada, ¿y qué tiene la de tu madre?

Un poquito seca le sale, ¿no?

Oye, que aquí aprendió mucho, que, a lo mejor, te enamora más

con esa supertortilla jugosa.

Hombre, más no creo, porque está

muy enamorada y yo de ella sí, sí...

¿Qué quieres que haga? Pocharlas.

¿Sí, en cuál, en la pequeña?

Sí, en la pequeña. Pues enciéndelo tú...

Vale, no pasa nada. It×s very fashion.

Esta noche la hemos empezado con un reto muy especial,

nuestros aspirantes cocinando con sus parejas,

seguro que tú, también, lo has hecho alguna vez.

¿Cuáles son esos platos que haces con tu novio

o tu mujer? Y lo más importante, ¿quién lo hace mejor de los dos?

Cuéntanoslo en la aplicación gratuita de MasterChef

y, a ver, quién es el rey de la cocina.

¿Estás bien?

En qué líos me metes, amor.

Porque te quiero mucho, si no, de qué, ¿eh?

Y... ¿Y la sal y todo esto?

Habría que desmoldar el molinillo para dar un buen punto de sal.

Para mí, Rodrigo, es como mi hermano pequeño.

Trabajar juntos cada día, pues creas un vínculo

que, bueno, que yo soy su alegría y él es la mía.

Bien, ¿no?, luego, ya la rompemos, le echas tres huevos.

¿Le echamos uno más por si acaso?

Así más jugosa, ¿no? Sí.

Los huevos. ¿Cuántos?

Báteme seis y ya vemos si eso.

Me separas la yema de las claras.

¿Podrás? Yo qué sé.

Las claras... Las claras aquí.

¿Cómo vamos, cuñado? Vamos, ahí, vamos.

¿Ya has partido los huevos? ¿Le ha salido, "malamente"?

¿Se ha salido? No pasa nada, venga.

¿Estás nervioso? Tela.

Pues, respira, respira, pichita. Sí, yo respiro, pero,...

Tu amiga la cocina de leña me tiene frito.

¿Por qué? Porque llevo 6000 quilos de leña

quedamos este año, así que acostúmbrate al microondas...

Madre mía...

Me tenía que haber puesto en casa a pelar cebollas para practicar.

Dame un besito para que tenga la tortilla mucho amor.

Bueno, Virginia, Rafael.

¿Qué pasa, Jordi?

¿Caballero? Muy buenas.

A ver, esa tortilla, ¿cómo la vamos a hacer?

Cogí unas papas nuevas porque me recuerdan

a las de Sanlúcar de Barrameda y les eché unas cebollitas

porque me gusta echársela.

¿Y te gusta muy hecha, poco hecha? Poco hecha.

¿Y la cebollita te gusta pochada, cruda?

Me gusta más bien enterita la cebollita.

Lo de la tortilla, gustos, colores. Pues sí.

Y meter caña que veo que no hace nada Rafael.

Que en casa tú no paras, la colada, los niños...

Y aquí no estás haciendo nada.

Que me de besos, nada más.

Pues, vamos. Pues, venga, suerte.

Gracias, Jordi.

¿La echas así ya?

Nos dijeron el otro día que se echaba así.

Eso ya lo podemos echar para dentro, ¿lo echamos?

¿Está fuerte, a ver?

Tiro aquí la botellita... Ahí estamos.

¡Aspirantes, mitad de tiempo consumido, 15 minutos por delante!

Mitad, vamos bien.

Quedan 15 minutos. Vamos bien.

Vale, esto ya lo tenemos, ¿eh?

¿Tú, puedes cuidar las patatas, porfi?

Le falta un poco de sal.

Sabes que como poca sal.

Pero, es que no sala esta sal.

Es que esta sal es lo que estamos.

Vamos a sacar la patata con la cebolla, la sacamos

la colamos para quitar el exceso de aceite.

Vamos a poner aquí la patata

y echaremos el huevo poco a poco para asegurar.

¿Echamos un poquito...? Va bien de fuego, ¿no?

Las patatas, ahora, hay que escurrirlas.

Me parece fundamental que esto puede ser común para todas

las tortillas, escurrir la patata, casi sin grasa.

Me gusta que brille un poco

la tortilla por dentro, pero no mucho.

Está, vamos, en su punto.

Mira, vamos a escurrirlo...

Ah, me he quemado otra vez. Cuidado.

Es que llevo todas las manos quemadas ya.

Esto está perfect. ¿Eh? Sí.

No hagas eso. Qué momentazo, mira, te sujeto

el colador, tú escurres las patatas, qué bonito.

Como en casa, casi. ¿Siempre cocináis juntitos?

Bueno, ella cocina y yo recojo.

Ah, vale... ¿Es que lo has visto?

El más bonico del mundo, pues eso, para comérselo a poquitos.

Me dijeron las señoras del pueblo que me pusiera guapo...

A ver, ¿las señoras del pueblo qué habrán sido?

Dos (RÍEN) Ja, ja, ja.

Dolores y Marite.

¿Quién hace la tortilla en casa? Yo.

¿Sí, y qué tal le sale?

Muy buena, mejor que a mí.

Hoy no te enfadarás si... No.

¿Seguro? Hoy no me enfado, seguro.

Tiene un mal perder bueno, bueno...

Suerte a los dos. Muchas gracias.

Aspirantes, en cinco minutitos tienen que salir las tortillas.

Habría que haberle dejado el aceite un poco más, ¿Inma?

Que no se quede muy seca. ¿Creo que así, no? Está bien.

Vamos ahí...

Mira, ya se suelta por esta lado. Así, no le damos la vuelta,

¿eh, pollito, no la cuajas un poco más?

Mira, está perfecta.

Mira, se va a hacer en nada, en nada.

Bueno, pues eso espero. Tapamos... Hola, Jordi.

Hola, Natalia, hola, Sheila,

¿cómo es la relación en casa con Natalia?

Huy, pues, no sé, Natalia es encantadora, es muy buena.

¿Sí? Otra cosa no puedes decir.

Bueno,... A mí, no me dice muchas cosas,

te voy a decir, me evita bastante.

¿Por qué? Le tengo miedo.

Bueno, ¿cómo le gusta la tortilla a Natalia?

¿Natalia? En su punto.

¿Sí, Natalia, cómo es la tortilla que preparas?

Está buenísima, con patatas violeta y todo, pero no sé

si vamos a llegar porque falta nada.

Tranqui, tranqui.

No sé, te veo tan, tan así... Madre mía.

Pablo, que se va toda,... Uh...

Ostras.

La recuperamos.

La que has liado, pollito.

Pues estaba bien. Tengo momentos para las tortillas

y son días, a veces la como muy cuajada, a veces, menos...

Yo, me gusta, si la hago para mí, muy hecha, no soy capaz

de hacerla como suflé, líquida por dentro.

Ahí está, no te quemes.

Échame aceite, huy, que se me cae.

Eh, fuera...

La otra parte está más bonita.

Así, sí, ostras, se han quemado.

Bueno, no se ha quemado, ¿no?

¡Aspirantes, último minuto!

No te preocupes, yo hago todo en el último minuto.

¿Bien, no?

Ya está.

Calla, calla, calla. Va, Natali, ponla.

Le pongo, ahí va.

Cinco, cuatro,

tres, dos,

uno, tiempo.

Manos arriba.

Manos arriba, Daniel, por favor.

Perdón, perdón.

Está bien, ¿a que sí, eh?

Con una mano agarrado a ella y otra estaba con la tortilla,

pero, las ganas que tenía de pillarla...

Qué bueno. Aspirantes, vamos a ver cómo

han salido las tortillas de patatas.

Sí, señor.

La primera pareja en presentarla serán Natalia y su amiga, Sheila.

Vamos, Nati. Vamos, Natalita.

Ole.

Hola.

Ese es nuestro truquillo.

¿Qué te ha pasado, Natalia? Me he quemado.

¿Cómo? Pues, con el gel

hemos intentado hacer...

Un azúcar que es más finito. ¿Isomalt?

Isomalt. Isomalt.

Intentamos hacer cosas y al final me he quemado.

¿Y dónde aprendiste a hacer la tortilla de patatas?

Aquí, hombre, aquí, en España.

Sheila, ¿y tú le ayudas mucho a hacer tortillas?

Porque te vi colaborar poco, apoyar mucho, pero, colaborar, poco.

Es que en casa, solo cocina Natalia, entonces

no me preocupo demasiado de las comidas.

Vaya, y la tortilla que habéis hecho...

Es la tortilla de patata violeta, con unos chips de patata violeta.

Oye, lo de hacerlo con patatas violetas y todo esto...

Ha sido hoy porque vi en la cesta patatas violetas y dije,

aprovecho para hacerlo más bonito.

Tortilla de patata a la rusa, qué ganas de probarla.

El uso de la patata violet, me parece, meramente, estético,

creo que la estética por estética, a veces, no tiene sentido,

pero, la verdad, está bonita y está rica.

Yo creo que tampoco es para tanto, la veo normalita.

El toque de la patata violeta a mí no me gusta porque los chips...

Están, totalmente, blandos, el chip tiene que estar perfecto,

crujiente, duro, sin grasa, o sea, que me hubiese gustado

más una tortilla sin florituras.

Cuando la hagas muy bien, ya pasamos a la de patata violeta.

Me da que no le pedirás la receta.

No. Me la quedo yo.

Para casa. Muy bien, Sheila, pues ha sido

un placer tenerte en estas cocinas

y es momento de que te despidas de Natalia.

Goodbye, goodbye.

Oh... Bueno...

Oh...

Sheila, cariño. Por ahí.

Vale, gracias. Encantada.

Adiós.

Es el turno, ahora, de los ermitaños, Reichel, Joan.

Ermitaños, tanto como ermitaños... Vamos para allá, a ermitañear.

Casi, casi, ¿eh?

Estamos a dos habitantes del ermitañismo.

Cuéntanos un poco qué tiene esta tortilla que no tengan las demás.

Todo el cariño

que me ha traído él, hoy. Qué bonito.

Las chips están muy morenitas ¿o me lo parece a mí?

Las chips están perfectas porque las hizo él y son perfectas.

Son las que más cariño llevan. Va...

¿Esta es la tortilla que hacéis en casa, normalmente?

Sí, pequeñica, intensa...

La verdad, me he llevado una desilusión, cuando os vi

antes tenía todo muy buena pinta y, ahora, pues ya no la tiene.

Le falta sal, está, para mí,

muy cuajada, está un poco grasienta...

Y aquí buscamos la tortilla perfecta,

no cualquier tortilla.

No pasará a la historia de las mejores tortillas de este país...

Sé que no es la peor, porque esa la hice una vez ya.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Después de ver tu chip, no me extraña nada, Joan.

No son mi fuerte las tortillas.

Reichel, para mí que no te has concentrado,

estaba tu chico, te has liado

y no te concentraste mucho en lo que había en la sartén.

No.

Yo, durante la tortilla, estaba supertranquila,

porque, de verdad, y sin menospreciar a la tortilla,

me daba bastante igual, es la tortilla más chula de mi vida.

No pasa nada, cariño.

Llega el momento más duro, la despedida.

¿Vamos, ya? No.

Sí.

Oh,... Oh...

Mi niña, mucha suerte.

Bueno, va, mucha suerte.

Dale besitos a todo el mundo y a la perra ahí...

Muchas gracias por el esfuerzo de venir y por todo,

tus besos, tu mirada, porque te quiero, porque me quieres.

Uno más... Ya me voy.

Hasta luego. Adiós.

No, no, dónde vas con él, vamos.

Delante de cocinas.

Oye, que si quieres, te echamos, ¿eh?

¿Un ratico?

Ángel, Esther, el jurado os espera.

Guapos... Vamos, Angelillo.

Mira qué orgulloso va Ángel.

¿Qué tal la tortillita del amor?

Pues, como las que hacemos en casa.

¿Sí? Sí.

Tiene muy buena pinta, sí,

vamos a abrirla a ver qué pasa por dentro.

Por fuera está preciosa,

pero, por dentro le falta alegría, un pelín sosita.

Perfecto. Con tanto amor

es difícil cocinar bien, claro.

Estáis dispersos. Normal.

Pero, mira, qué sonrisa tiene, si es que da gusto verlo.

Estoy más pendiente de ella que de la tortilla, normal.

Lo mejor que tiene que aun teniendo mucha patata, está, relativamente,

jugosa y eso es el punto más óptimo de tu tortilla, amigo.

Bueno, para mí ha sido hoy una diversión más que ninguna

crítica de nada y lo que me dijeran bien dicho.

Ala... Ala, venga azotar.

Ala... Venga...

¿Me tienes que azotar?

¿Qué delicado?

Hasta luego... Gracias, Esther.

No te preocupes por nada, está todo genial, aguanta lo que tengas

que aguantar, has llegado lejos, pero, un poco más.

Va, chiqui.

Bueno...

Cuéntame, ¿cómo es tu tortilla?

Mi tortilla es de la playa.

Vamos mi hermana y yo: "¿Tú qué haces?

Tú la tortilla y yo los filetes empanados."

¿Y tú qué haces? ¿Le das cremita a los niños?

Yo comérmela, aparte de la cremita.

Comérmela. Y mi niño también. Le encanta.

Vamos, que si sobra una poquita se la va a llevar para casa.

¿Y la haces pensando en los niños?

Sí. Son tus mayores jueces.

Sí. Mi hijo además tiene un saque

que te puede dejar sin media tortilla de una sentada.

Yo creo que tienen que ser muy buenos jueces.

Vamos con esos jueces.

No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

¡Oh!

¡Ay! ¡Ay, Dios mío, mis niños!

¡Mis niños!

(LLORA)

¡Ay, mis niños!

Un besito, un besito a la tita.

¡Ay, ven aquí! ¡Te quiero, mi vida!

¡Ay, mi gordo!

Me cago en la mar...

(LLORAN)

¡Ay, mi princesa!

¡Ay, mi princesa!

No me pueden hacer esto a mí, tío.

Venga, que te vas a tener que comer la tortilla.

Rubén, que está rica, ¿eh?

¡Qué malo eres!

¡Qué malo eres!

(RÍE) ¿Y qué hacemos, leche?

Echo de menos su olor,

echo de menos cogerlo en la falda, apretarlo,

darle muchos besos,

porque yo soy una madre muy cariñosa.

Ay, mi niña y mi niño...

Bueno, Rubén y Julia. ¿Cuántos añitos tienes?

Dos. ¿Tres? Tres.

Tres. Ah, bueno, tres.

¿Y tú, Rubén? Ocho.

Ocho ya.

¿Y echabais de menos la tortilla de patata de mamá?

Sí.

(RÍE)

¿Y cómo es esto de estar en casa sin mamá?

Un follón, que tengo que ir para un lado, para otro.

(Risas)

¿Y tú, Julia, tenías ganas de ver a mamá?

¿Y os apetece que probemos la tortilla?

Sí. Y la criticamos un poquito.

¿Te parece? Bueno, vamos a cortarla

a ver qué pinta tiene.

Hala, Rubén, pruébala.

Niño, di que está buena que es de mamá.

Está buena, ¿eh?

Cuando Samantha tenía a mi niña en brazos yo decía:

"Dámela. Tira la tortilla, no me digas ni cómo está.

Pero dame a mi niña,

que yo la quiero coger, la quiero oler."

Rubén, sinceramente, ¿qué tal está?

¿Está al nivel habitual?

Sí.

¿Le sacas algún defecto? ¿No le ves lagunas?

Tú di la verdad. Que a mamá no le va a importar.

Di lo que tú quieras. -¿Sobra la cebollita?

Le falta un poquito de sal.

¿Y tú estás de acuerdo? ¿Qué le pasa?

Venga, gordi, di.

¿Regulín o muy buena? Buena.

Buena. Buena.

Bueno, está muy bien por fuera.

Por dentro ya ahí me deja a medias.

Me gustaría que la patata estuviese más pochada todavía.

Un poquito más. Y un poquito más de sal.

Se ha quedado sosona.

Bueno, la tortilla tiene un pintón, está jugosita.

Sí es cierto como dice mi pupilo...

Está sosa. Le falta un poquito

de rocanrolete, ¿eh?, de sabrosón.

Esto hoy...

hoy no vale nada.

Es que habéis venido ustedes a verme.

¿Te vienes con mamá?

Te toca lo peor, despedirte de tu familia.

¿Ya?

Despídete de tu madre. Vente, cariño mío.

Dame un beso.

Te quiero. -Y yo.

Os quiero mucho.

Dame un besito, Julia,

un cariñito para mamá.

Anda, vente.

¡Ay, Julita! -Venta, cariño.

Dame un beso y un abrazo. Te quiero.

Adiós, familia.

¿Me voy ya con ustedes? -Venga, vente ya, anda.

Echármela ya. Oye, te hacemos caso, ¿vale?

No, no. -Una que quiere que me quede

y otro que quiere que me vaya.

¡Huy, qué cara!

Hija mía, tanta gente...

Venga, nos vamos, corre.

Adiós, princesa.

Dale un besito a Eva, ven.

¡Corre, vamos!

Madre mía.

Madre mía. -Qué mona la niña, ¿no?

Demasiado.

¿Cómo le explicas a una niña de 3 años

que ves a tu madre y no te vas?

Verá ahora llorar cuando se dé cuenta

de que yo no voy, la pobre...

(Aplausos) ¡Ay!

(RÍE CONTENTA)

¿Cómo estás, cariño? -Bien.

¡Hola, mi picha de oro!

Hola, tata.

un besito, gordo. Eva, ¿quieres un poquito?

Huy, por Dios. Es que no puedo más.

Qué te quiero.

A ver, venir aquí con nosotros.

Miembros del jurado, venid con nosotros.

Saludad, que sois muy educados.

Bueno, Virginia, ¿qué tal te ha salido la tortilla?

Yo creo que está buena.

Está como me gusta a mí y a mi niño, crudita.

Oye, creo que fuiste tú la que apuntaste

a tu madre y a tu tía al concurso de "Masterchef".

¿Qué pasa, que te querías librar de ellas?

-Hombre, ese día estaba un poquillo enfadadilla.

A ver si se van, ¿no?

-Sí, pero ahora se le echa de menos.

¿Sí? ¿Ahora te has arrepentido?

-No, porque están viviendo una experiencia.

Pero sí se le echa de menos.

¿Y tú, José Luis, echas de menos a mamá?

¿Y quién te prepara la comida?

Mi abuela. Ah, vale.

¿Y tú qué prefieres, que tu madre gane

o que pierda ya y se vaya para casa?

Que mi madre gane. Hala.

¿Tu mamá hace la mejor tortilla del mundo o no?

¿O tu tía? Las dos.

Bueno, ¿la quieres catar? Sí.

Vamos a probarla, ¿no? Venga, vamos.

¿Tienes ganas de comer tortilla de mamá, José?

Hombre, claro. Mi Joselito, qué bonito está.

Pinchad, pinchad. El trozo que tú quieras.

Puedes cogerlo más grande, no tengas miedo.

¿Está buena? Sí.

Bueno, ¿qué os parece? -Está buena.

¿Buena o muy buena? -Está muy buena.

Decid la verdad. -Sí, está muy buena.

¿Por qué está muy buena? Explícalo.

Porque la ha hecho muy crudita para mí.

Aquí tienes a tu mejor juez. Y además de verdad.

A mí me ha vuelto a defraudar.

Una cata de tortilla y tal tiene que ser la supertortilla.

Y no es nada del otro mundo.

No es verdad. Yo la veo un poquito sosita.

Falta un poquito, pero aún así me gusta más

que la de tu hermana. Muchas gracias.

Yo te voy a decir una cosa, Raquel, tu presumías

de que hacías la tortilla y ella los filetes empanados.

Pero me quedo con la tortilla de tu hermana.

Virginia, ya tienes la valoración.

Y llega el momento de despedirte de tu familia.

Aquí te los dejo, hala. No.

Te quiero.

Te quiero mucho.

Os echo de menos a los dos.

A ti también, loca.

Te quiero, cariño mío.

Ojú.

El charcutero llorón.

Estudia, princesa.

Te amo.

Uf...

Adiós, mami. -Adiós, cariño mío, te quiero.

Y yo a ti. Adiós, mi vida.

Hasta luego.

(Aplausos)

Raquel, me lo prestas, ¿no?

Quédatelo, quédatelo por si acaso.

Me va a tener que dar a mí un poquito.

Ay, mi vida.

Mis niños. Qué nochecita.

Pablo y Marta, vuestro turno.

(Aplausos)

Bueno, Pablo, ya sabes que hoy el jurado se multiplica.

Así que... que pasen los hijos de Pablo, Rodrigo y Martín.

¡Venid aquí!

¡Hola!

¡Papá! -¡Hola, cariño!

Qué monos. Son igualillos.

Aquí está papi.

¿A que está guapo?

Está muy guapo.

Mira, con su delantal. ¿Qué pone ahí, mi amor?

Papá Pablo.

Están a punto de cumplir cinco añitos

y son como koalillas, dan muchos abrazos, besitos.

Son muy cariñosetes los dos.

¿Habíais comido alguna vez tortilla de patata?

No. ¿No? No me lo creo.

¿La probamos esta? Sí.

¿Sí? Pues hala, venga.

No esperemos más.

¿Cómo veis la tortilla, chicos?

Es "triángula".

(RÍEN)

Es que es muy aplicado él.

Bueno, la vamos a ir a probar, chicos. ¿Vale?

¿Por qué le has dado la vuelta 70 veces?

Dos veces, una para dejarla con la forma

y otra para presentarla por la parte bonita.

Con un poquito de picardía

el lado enganchado lo he puesto abajo.

Si lo pongo arriba salgo en todos los titulares.

Y así por lo menos salgo en la mitad.

¿Os gusta? Sí.

Sí les gusta.

De verdad, qué bien enseñados los tenéis.

No, si no les gustase no te lo dirían.

No me podéis decir que está mala

porque estos dos si no le gusta

no te van a decir que les gusta.

Lo más bonito que has hecho en tu vida

no es una tortilla, está aquí debajo.

Sí que son my guapos.

La tortilla se te ha pegado,

tiene la capita tostada por debajo.

Tiene todos los defectos que no me gustan

de una tortilla. Sí, es un poco desastre.

¿Habéis visto la tortilla de papá?

Así no, así para nada.

Bueno, yo creo que está clara la valoración.

Así que, hala, a dar un beso a papá.

Chicos. Papá.

Mi amor, mi vida,

vamos a darle un besito a papi que nos vamos, ¿vale?

Adiós, papi.

Te quiero mi amor. -Adiós.

Adiós, pichis. -Adiós.

Chocad aquí fuerte.

Ha sido un poco la tristeza encima

porque seguro que no los iba a volver a ver,

no sé si en una temporada larga o corta,

depende de lo que haga en el concurso.

Pero ya se había acabado lo bueno.

(RÍE)

Oh...

¿Qué haces aquí, tío?

(RÍE)

Flaca.

Has crecido, tía.

Huy, qué vergüenza estás pasando.

¿Y tú qué, golfo?

(RÍE)

Muy feliz de ver a mis hijos.

Y ya a partir de ahora que me echen lo que quieran,

que he visto a mis niños, sí.

¿Qué tal hace la tortilla de patatas vuestra madre?

Muy buena. -Muy buena.

Jugosa. ¿Jugosa?

(RÍE)

Vamos a ver cómo está por dentro, ¿os parece?

Vamos a probarla, chicos.

Hum...

¿Cómo lo ves? Cuéntanos.

Yo creo que está muy buena y muy jugosa.

Pero... dilo, dilo.

Pero...

No le encuentro el pero.

Ay, te has asustado. Anda, dilo, dilo.

Aquí tengo a Víctor, que es un crack.

Dile lo que le sobra aquí un poquito.

Un poco de sal. -¿Le quitas la semanada?

Está perfecta, está perfecta.

Está saladita, ¿eh? Se te ha ido la manita.

Y la falta un poquito de alegría.

Le faltaría no sé cómo, pero la tortilla alegría tenía.

A mí me gusta saladita, pero tiene un poquito más.

Y ese pochadito hay que hacerlo más tranquilamente

para que tenga más jugosidad.

Dudo que sea la mejor que has hecho en tu vida.

No, no es la mejor que he hecho.

Chicos, hay que despedirse de mamá.

Vamos.

(RÍE)

Me acuerdo mucho de ellos por la noche,

porque son muy cariñosos y siempre me han un besito.

Me faltan esos tres besos.

Venga. Venga.

Gracias.

(RÍE)

No se parecen a mí.

Juro que son del mismo padre, lo juro.

(RÍEN)

Las mías tienen colegio.

Daniel.

No.

Sí.

Pensaba en las niñas y se me ponía un nudo

en la garganta pensando que estuvieran ahí, ¿no?

(Aplausos)

(RÍE)

¿Qué? ¿Qué?

Cariño, ¿qué?

Te quiero, te quiero mucho.

Son un sentimiento muy grande.

Es una felicidad brutal, vamos. Brutal.

Hija, por ver a tu padre cómo te has puesto.

O es por ver a Jordi.

Ay...

¿Te cambio el sitio? No.

No, que sus amigas van a tener ahí...

Vamos a catar la tortilla. Venga, vamos a probarla.

Vamos a ver.

¿Qué le pasa a la tortillita?

Estupenda. ¿Las hace así en casa?

Sí. -Sí.

(RÍEN)

Bueno, pues venga, vamos a probarla, anda.

(RÍE)

Está buena.

¿Está buena? Sí.

Claudia, a ver, di la verdad.

¿Buena buena buena o se puede comer?

Buena buena.

¿Y si le hubiese echado

un poquito de sal estaría más buena?

Sí. -Es que siempre pasa.

¿Y si hubiese pochado más la patata estaría más buena?

¿Y si le hubiese echado

un poquito de huevo estaría buena?

Siempre le pasa con la sal.

¿Es la mejor tortilla que os habéis comido

en vuestra vida o se ha puesto nervioso?

No, se ha puesto nervioso. ¿O sea, no es la mejor?

Estaba ahí con mamá para arriba y para abajo...

Pues, Daniel, mucha patata. Sí.

Sí. No, poco huevo.

O poco huevo, como tú quieras.

La tortilla es que es complicado.

¿Una tortilla complicada?

Es complicado cocinar con ella al lado.

Ya está, cariño.

Venga.

Te quiero. Te quiero mucho.

Fuerza, ¿eh?

¿Estás bien o qué? ¿Sí o qué?

¿Sí?

(RÍE)

Si yo ganase "Masterchef" mis hijas creo que serían

las niñas más felices del mundo, vamos.

Es un programa que les encanta

y una vez que su padre está dentro

me exigen que lo gane.

(RÍE)

Esta tiene buena pinta, ¿eh?

Así que esta es la tortilla

de José Luis e Inmaculada. Vaya.

¿Y cómo se llaman vuestros hijos?

José Luis e Inmaculada.

Qué originales sois. Para no perder la tradición.

Oye, José Luis, tu hija Inmaculada no sé si sabes

que se ha sacado el carné.

No ha llegado todavía, no sé si se ha perdido.

Iba con el novio. ¡Uh!

(Risas)

Que pase por lo menos su hijo, que pase José Luis.

Y si viene tu hija pues luego que pase.

Vete a por la escopeta, por si acaso.

Pues que pase el niño. Ah, y la niña también.

(RÍE)

Guapo.

¿Qué, cómo estáis? -Pues bien.

Bien dice. -¿Y tú?

Muy bien.

Qué lindos.

No me quería reventar a llorar pero estaba que rompía.

Eso, buah.

Es que no es para menos.

¿Qué, te has echado novio, me han dicho?

(Risas)

Se va a enterar toda España, que lo sepáis.

Que no. Que no.

Inmaculada, ven aquí conmigo. Pasa, pasa.

Vamos, uno a cada lado.

Yo creo que tendríamos

que contarle a tu padre lo nuestro.

(Risas)

Encantada, encantada.

Es mi hija, pero es muy guapa. Ha sido el alma de la fiesta

este año pasado allí en el pueblo.

Vamos a ver, Inmaculada, hija, ¿el chico es serio?

Que no, que no.

¿Es limpio el chaval? Sí.

(RÍEN)

Te hemos "pillao".

Albacete es un pueblo, allí se sabe todo enseguida.

Vamos a lo que vamos.

¿Os gusta cómo cocina papá en casa?

Sí. ¿Sí?

Yo la tortilla la que más me gusta es la suya.

Él deja el huevo ahí medio crudo.

Eso es lo que a mí me gusta.

¿Más que la que hace tu madre? Mucho.

¿Es más fino papá cocinando? Más guarro.

¿Más guarro? (RÍE)

Lo deja todo por en medio.

Eso lo hacemos los grandes cocineros. Eso no pasa nada.

Ya aprenderemos. Vamos a ir a lo serio.

¿Esto qué era? No, que después de estar ahí

un tiempo parado se me ha ocurrido un adorno.

Qué bonito.

En el último momento he pensado

de formar un corazón o algo así para ella.

Para que lo hubiera visto tan bonito.

Pero no había segundos, ya me he puesto nervioso y ya.

José Luis no es muy tortillero.

José Luis. Está bien de sabor.

Está buena. Yo para mi gusto me gusta más el huevo crudo.

Igual que a mí, más crudito.

Ahora vamos a hacer pasar a tu novio para que la pruebe.

Claro, si lo tengo aquí a mi lado.

Anda.

Hombre, mira qué buena pareja.

¿Te imaginas que te dice que es Pepe?

Yo a Jordi no me lo imagino de yerno.

Él es más tipo para Natalia, más para la rusa.

Para mí está buena.

Está sabrosa, está rica de sal. Gracias.

Si está un pelín más hecha la patata, más caída,

más sudada, más tal, de diez. De diez.

(RÍE)

Hala, a despedirse.

Bueno, guapetona.

Los quiero un montón.

Que me esperen, que en cuanto salga de aquí lo que me estoy

perdiendo ahora con ellos lo vamos a ganar con creces.

Me pienso ir con ellos por ahí de vacaciones lo primero.

Qué bien guardado todo, ¿eh?

Uf, qué sorpresa.

Bueno, yo creo que esta ha sido la cata más especial.

Desde luego para vosotros y personalmente os digo

que para mí también.

Qué drama tengo en el cuerpo ahora mismo.

En fin, el jurado ya ha probado todas las tortillas

y ahora tiene que elegir cuáles han sido las mejores.

Jueces, a deliberar.

(CONVERSAN)

Este es el mejor plato que hemos hecho.

(CONVERSAN)

(CONVERSAN)

Que te quiten tantas estrellas Michelin,

que michelín ya tengo yo.

Que me traigan a mi familia.

¿Lo tenemos claro? Sí.

Aspirantes, en este reto lo más importante

era disfrutar de vuestra familia y recordar

que muchas veces lo más importante

cuando estás cocinando es pasártelo bien,

divertirte y quitarte los complejos.

Es verdad.

Con las tortillas de patata

lo que pasa es que cada uno tiene una vara de medir.

Pero después de haber probado todos vuestros trabajos

hay uno que estaba claramente por encima del resto.

Y el aspirante que ha cocinado esa tortilla es...

José Luis.

La tortilla la quiero dedicar a toda mi familia,

a mi tío Joselito que él fue campeón de tortillas

hace ya muchos años en mi pueblo.

Y ahora he sido yo.

Viva la tortilla.

Bueno, tortillas buenas buenas

solamente tenemos la de José Luis.

Pensamos que si hay que destacar a alguien

dentro de que la tortilla tampoco estaba

demasiado perfecta es...

Ángel.

¡Oh! ¡Bien!

Ahora me han nombrado capitán y con ganas, muchas ganas.

Yo no quiero estar otra vez en la eliminación.

He de reconocer, Ángel, que hoy sí que le has puesto...

no sé cómo decirlo.

Pasión, calor. Calor sí, eso seguro.

Y un par de azotes también.

(Risas)

Ahora hay que poner esa pasión en todos los platos.

Jueces, ya probaréis una tortilla buena

cuando la haga yo.

(Risas)

(RÍE CON IRONÍA)

Yo soy bastante tortillera. Huy, y yo.

Ángel y José Luis,

habéis sido los mejores de esta prueba

y por eso seréis capitanes en la siguiente,

una prueba con cierto olor a mar.

(TODOS) ¡Oh!

Ay, ¿te imaginas?

(Sirena de la lonja)

Aspirantes, os voy a presentar a Rafa,

que es el jefe de compras de pescado

del Supermercado de El Corte Inglés

aquí en la lonja de Santa Pola.

Así que, Rafa, nuestros aspirantes.

Encantado, encantado.

Hemos venido a pujar, ¿eh?

Hemos venido a por pescado para luego cocinar.

La caja se subasta, la que está en la caja roja.

Para siempre ahí, sale un precio y se puja.

Aquí se subastan unas 3000 cajas

en dos horas y cuarto o dos horas y media.

Tienes que estar muy vivo.

¿Cuántos kilos compras aquí para nuestro proveedor?

Al año compro unos 360.000.

Qué burrada, ¿no? Oye, te diré lo maravilloso

de género que recibimos siempre en "Masterchef".

Qué pescado, alucinante.

Los carabineros vivos, las cigalas, la gamba roja.

¿Y todo lo compras en la lonja de Santa Pola?

Casi todo sí. Casi todo.

Antes de las 7 en el supermercado de Alicante

ya está este pescado. El pescado de allí.

Aspirantes, que viene la lechola.

(VITOREAN)

¡Ya tenemos lechola para cocinar!

El pescadito sale. Y sale a un precio de salida.

Y tú tienes que esperar a que vaya bajando,

sin que baje mucho, o te lo quitan.

Tienes que dar en el momento oportuno para llevártelo

a un buen precio y que no te lo quiten.

Compra, que se te está pasando.

Ojo, que sale la pinta roja y tenemos que pujar.

Necesitamos pinta roja.

Ahora.

¡Dale!

Bien, está bien. Rafa, me cago en la mar.

Oye, aspirantes, ¿sabéis lo que he comprado?

Lo llaman pez gato porque tiene los ojos como un gatito.

Difícil de limpiar, pero está muy rico luego frito, ¿eh?

Buenísimo, como el cazón,

es de la familia del cazón. Del cazón.

Vamos, aspirantes, que viene el rape.

Y necesito rape para cocinar.

¡Dale! Muy bien, Pepe.

Ángel, puja tú.

Ojo, que te estás jugando mis cuartos, ¿eh?

Oye, necesitamos gamba roja.

La gamba aquí está muy cotizada.

Sobre 80 euros le das. Cuando llegue a 80.

(GRITAN A LA VEZ)

¡Vamos, vamos, vamos! -¡Quítale el mando!

¡Que me vas a arruinar!

Le digo a 80 y me lo compra a 120.

A mí me han dado el mando, me han dado el poder

y yo no he hecho caso. He dicho:

"Esa es mi bandeja, me la llevo yo para casa."

José Luis, cómprame la morralla.

(Risas)

A cuatro, a cuatro.

(Vítores)

Oye, aspirantes, yo creo que tenemos ya

todo el género cogido. Y hemos venido a cocinar.

Rafa, ha sido un placer. Gracias por acompañarnos

y por ayudarnos a conseguir un producto tan fresco.

Así que vamos a lo nuestro. Despediros de Rafa,

dadle las gracias que nos vamos.

Muchas gracias.

Huy, la lonja nos ha recordado a la Lonja de Sanlúcar.

Era más del grito de... (GRITA)

Y decías tú: "¡Para mí!" Y te quedabas igual

porque no te enteras de lo que te había costado.

Pepe, ¿qué pasa?

Pepe es el responsable de la Lonja de Santa Pola.

Lo hemos pasado de maravilla.

Y te digo que nos llevamos un productazo hoy

para hacer la prueba pero de diez.

Nos vamos a cocinar que es lo nuestro.

Muy bien. Estás invitado a comer.

Ven con quien quieras, que hemos comprado mucho.

No vais a hacer sitio para todo el mundo,

porque voy a invitar a todos los pescadores.

¡Oh, bien!

¿Y qué pasa, que aquí nadie va a pescar?

Vamos a repartir del trabajo.

Unos a pescar, otros a comer.

Tengo una preguntita para vosotros, aspirantes,

¿sabéis cuál es el condimento más utilizado en cocina?

¿La sal? -La sal.

Qué rápida eres, Reichel.

Espérate, no sé si quiero ser rápida.

Te voy a dejar este saquito y vas a ir

a las Salinas Mediterráneas de Santa Pola.

Quiero que me lo llenes porque nos va a hacer falta.

Puedes elegir a un compañero para que te acompañe.

Pablo. Pablo, ¿acompañas a Reichel?

Venga, deprisa y corriendo.

Nosotros a lo nuestro, a cocinar.

Venga, vámonos. Venga.

Hola, somos Reichel y Pablo.

Encantado. Gonzalo, mucho gusto.

Venimos a buscar sal que nos ha pedido Pepe.

Claro, encantado.

¿Esta sal es normal o tiene alguna peculiaridad?

Bueno, esta sal es 100% natural.

Tenemos aquí un tiempo maravilloso como sabéis.

En la costa alicantina hay un viento húmedo y seco,

dependiendo de las épocas del año.

Por eso el grano es un poquito más grueso y hace que tenga

infinidad de aplicaciones esta sal.

Vamos a coger un poco. -Adelante, por favor.

Venga, muchas gracias.

Muchas gracias. -Suerte.

Estoy seguro de que esta sal conseguirá dar el sabor

que Samantha quiere para vuestros platos.

Esperemos. Gracias. -Hasta luego.

Aspirantes, nos encontramos

en la localidad marinera de Santa Pola,

en la Costa Blanca;

una población alicantina con más de 30.000 habitantes

que en verano se convierten en 250.000 visitantes,

y además de todas las nacionalidades.

Ay, qué ganas tenía de venir a la playa.

Y qué suerte el día tan espectacular que nos hace.

Y qué pena que tengamos que trabajar.

Hombre, por fin.

Buenas. -Hola.

Reichel y Pablo, ya pensábamos que no llegabais.

¿Traéis la sal? Sí.

Hemos traído la sal.

Muy bien, porque la vais a necesitar.

Tenemos tarea, y mucha.

Aspirantes, competiréis divididos en dos equipos.

José Luis, tú hiciste el mejor plato en la prueba anterior

y por lo tanto cuentas con una ventaja

porque puedes escoger menú o elegir a todos los miembros

de tu equipo de una sola vez

y cuentas además con un aspirante más.

¡Uf, madre mía!

¿Qué decides?

Pues no sé qué hacer...

Prefiero ver primero lo que hay.

¿Prefieres escoger menú? Tendrás un aspirante menos.

Bueno, si somos impares. Algún equipo se tiene

que quedar con uno menos y el otro con uno más.

Está bien ahí.

He flipado cuando José Luis ha cogido los platos.

Lo principal es coger tu equipo de trabajo y hacer

el equipo que quieres... -Y vas fuerte con tu equipo,

a lo que te pongan.

Hoy elaboraréis un menú formado por platos mediterráneos

típico de la zona alicantina donde nos encontramos.

Las materias primas que habéis conocidos de primera mano

en la lonja de Santapola.

Un primer menú consta de:

un entrante, salpicón de marisco.

Oh, qué bueno -Qué bueno el salpicón.

Y un principal. Un caldoso con caldereta, ¿no?

Arroz con pintarroja. ¿Pintarroja cuál es?

El tiburón chiquitito. -Eso tienes que limpiarlo...

¿Te acuerdas? Cuesta trabajo.

Y un segundo menú que consta de:

un entrante, carpacho de lechola.

Crudito a tope. (RÍEN)

¿De lechola? -Sí, de pez limón.

Y un principal, arroz con verduras.

Son muy parecidos los dos. José Luis, te toca elegir.

El arroz de verduras es más fácil de hacer,

pero si este te sale bueno es más sabrosito. Prefiero ese.

Prefieres el salpicón de marisco y el arroz

con pintarroja. Por si sale bueno, sí.

La pinta. Ángel, fuiste el segundo

mejor plato de la prueba anterior. A ti te toca

cocinar a tu equipo el carpacho de lechola

y el arroz de verduras. Perfecto.

José Luis, tú has elegido menú, así que ahora tú, Ángel,

tienes la oportunidad de elegir a tu equipo del tirón.

¿Completo? ¿Y uno más? Y no solo eso.

Tendrás un aspirante más. Perfecto.

Pero antes, tienes que elegir color azul o color rojo.

Me voy a decantar por azul.

José Luis, tú puedes coger el tuyo también.

Muy bien. Ángel, ahora dime 4 nombres

y 4 razones. Voy a coger a Virginia.

El "pescaíto" se le da muy bien y es currante.

La otra es Raquel, una con la otra llegan fuertes.

La otra es Rocío, porque es una tía de la costa y maneja

bastante bien el cocinado para mucha gente.

Último nombre. Piensa Ángel, que hay pescado.

Oye, Virginia.

Que no eres la capitana, eh. Ya, ya.

A mí no me ibas a echar la mano sino el martillo.

Y el último nombre, Natalia. Porque es una tía

con muchas ganas de currar, y está en la playita

y yo creo que es un buen equipo.

¿No sabes nada, Ángel. Somos todas mujeres.

Todo tías. -Todas las mujeres para mí.

Creo que al final José Luis no ha entendido muy bien

y se ha quedado con el menú más complicado

y con una persona menos, que puede ser que nos haga

pasar un mal ratito. Pero igual lo sacamos, ¿eh?

José Luis, tu equipo es el formado

por Daniel, Reichel y Pablo.

Hubiera elegido igual que Ángel pero en vez de a Natalia

hubiera cogido a Daniel.

Aspirantes, como veis estos platos son una versión

actualizada de platos marineros de toda la vida.

Contaréis con 100 minutos para elaborar un menú

para 84 comensales. El entrante saldráen el minuto 60.

Y los arroces, en el 100.

100, vale. Os recuerdo

que nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes para cocinar, y que los que no

utilicéis será donado a comedores sociales.

Aspirantes, mucha atención ahora. Esto es muy importante.

En las cocinas encontraréis más placas que de costumbre.

De momento trabajaréis en las que tiene

los colores de vuestro equipo. Ya os diremos si las otras

son para que cocinéis individualmente platos

especiales o para que recibáis ayuda.

Pero todo a su debido tiempo.

Ojalá que sea que alguien de la costa venga a darle

en punto final al arroz. Y ya lo bordamos.

Aspirantes, ¿estáis preparados para que pueda pasar

cualquier cosa hoy? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues a por los ingredientes en tres, dos, uno, ya.

No saben la que les espera.

Tú y yo nos vamos a liar con el pulpo, vamos a partirlo

y a cocerlo, y sobre la marcha vamos haciendo otra cosa.

Tú vas a hacer, para la paella, los pimientos choriceros,

las ñoras, y haces unos tomates escaldados, ¿vale?

Y las gambas. -Y pelar gambitas y eso.

Vamos a hacer dos grupos Uno que se va a dedicar

al arroz que vamos a ser Virginia y yo de principio

a fin, y luego otro que haga el escabeche,

que lo va a empezar a hacer Raquel. Rocío va a llevar

la batuta, hay que hacerle caso. Y tú te vas a poner

a cortar el pescado con ella.

Tú te vas a liar con el rape. Y luego el fumet.

Y te pones también con las verduritas.

El emplatado, según vaya sacando: "Ángel", y vamos

a centrarnos en el emplatado, que salga bonito y curioso

Y a curra, a currar, a currar.

Uno, dos y tres. (TODOS) ¡Azul!

(TODO) ¡Rojo!

Venga, vamos. Vamos, Pablo. Reichel, ponte con...

Sí, sí, tranquilo. Cada uno sabe qué hacer.

Yo me pongo con Pablo. Va, vamos.

Yo creo que en una hora le hace falta...

En media hora está hecho. Coge la olla, no la quites.

Quítala. Ve haciendo tú ahí.

Equipo, que esto lo sacamos. -Controlad bien los tiempos.

Reichel... Vale. ¿Los pulpos dónde los tienes?

Aquí. No hay más que este. -¿No hay más?

Si necesitáis ayuda con el pescado me lo decís.

Oído, Ángel. -Ponte al lado de tu hermana,

yo me pongo aquí. -¡Vamos!

No, no lo partas. ¿Lo vas a partir ahora?

Mételo entero. Si no, no cocemos los rabos.

Como no le entre fuego por todos lados, no se cuece

el pulpo en ese tiempo.

¿Tú crees? Yo hubiera cocido las patas enteras.

Pablo. -Te he oído.

Si quieres ponemos las patas. En media hora las hubiéramos

cocido enteras y luego las partimos. Mételo entero.

José Luis, lo que tú digas. ¿Qué hacemos?

Si tú crees que sí, sigue. -No perdamos tiempo con esto.

Lo que tú digas. -Sigue.

Yo hubiera metido las patas enteras, pero bueno, tú eres

el gallego. -Olvídate del pulpo, José Luis.

Sigue a lo tuyo que ya está Pablo.

He confiado en su palabra porque es gallego,

pero como quería en rodajas iba a ser una chapuza.

¡Vamos, equipo azul! ¡Esas mujeres ahí!

¿El "pescaíto" bien? -Bien. Fresquito.

De la lonja de esta mañana. -Oh, qué bueno.

El pescado ya sabes que como lo cortas tú,

no lo corta nadie. Eres rápido cortándolo.

A mí me cuesta un montón.

Sí, lo que es crustáceo de morralla para dorar...

Sí, para dorar la paella. -Sí.

Con dos o tres por plato... -Son 250 mejillones.

Dani. -Dime, José Luis.

No, nada nada. Es que me pongo nervioso.

Tú dale caña. Las cabezas, para la fumet, ¿no?

para que se doren bien y el fumet lo vamos a colar,

así que no hay problema con el tema de los bigotes.

Pero a la paellera le vamos a echar una docena de cabezas.

No pasa nada. -Sí que pasa, José Luis.

Les quitamos los bigotes a 12. Una docena para la paellera.

Creo que vamos a meter en la paella bigotes y patas

que no son buenas en la boca. Que no, ya no tienen bigote,

mira. Una docena la metemos. Perdemos tiempo.

Si tiene sabor ya el caldo.

No te vuelvas loco, no pienses más de la cuenta.

Que piensas más de la cuenta, leche.

Que esté buena, con saborcito. -Vale, vamos a darle sabor.

Pero también tiene que estar gustosa en la boca.

Reichel, digo de echarle diez cabezas y le echamos

diez cabezas, se ha acabado. ¿Vale? Ya está, hala.

Si sale malo, sale malo por mí.

Oído, José Luis. Eso hace un capitán, escuchar.

Ahí está. Nos tenemos que escuchar todos.

Escúchate a ti la primera. -Que si dices que lo hagamos,

lo hacemos, venga. -Dale caña, vamos.

Le ha faltado el látigo mano de cacique, que a veces

te gustaría estrangular un poquito pero es así.

Reichel ha empezado a mandar y Daniel, pero no

les he dejado porque el papel lo tenía yo y no quería

que se me subieran por encima. Les he parado los pies.

Elige equipo. ¿Quieres alguno en especial? ¿Qué te gustaría?

A pares o noes me va bien. Me gustaría el equipo

de José Luis, que me da buena suerte.

Creo que el menú es más apañado.

Yo no tengo problema, Jordi. Si eres un perdedor.

Vamos a hacer pares o nones. ¿Qué quieres?

Nones. Una, dos y tres.

Dos y tres, nones. ¿Cuál quieres?

El equipo rojo. Suerte.

Crúzate, venga. Tira.

¿Qué está haciendo, Ángel? Un caldito.

¿Para qué es? Para meterle caldo al arroz.

Vale. Fenomenal, fenomenal.

Ya le pueden salir bien. Vaya sentido común que tienes.

Oye, ¿cómo dejáis a Natalia siempre limpiando pescado?

Es que me encanta. ¿Tú habías limpiado pescado

alguna vez en tu pueblo? No, de mirar en la escuela

de MasterChef. Lo explican bien, probé una vez

y me salió, y digo, mira. -Mira, mira.

Si no gano MasterChef voy a trabajar como pescadera

o sea que mi futuro lo tengo clarísimo.

Aquí hay agua caliente si necesitáis hervir.

¿Es la del pulpo? -No. Para el pulpo

voy a coger menos. Tenemos poca cantidad de pulpo.

Tengo el placer de su compañía en este día soleado.

Hombre, Jordi. -Buenos días, chef.

Lo que más me preocupa. ¿Ese pulpo está cocinando?

No, pero... -Sí, está cocinando.

Y me lo dice alegre. Mete ese pulpo rápido.

Oye, el agua saladita, "pam", 5 segundos... Tres veces

y rápido. Vamos a meter solo las patas.

¿Por qué? El pulpo en 60 minutos

no nos da tiempo a hacerlo. Se va a deshacer menos

si está entero. También es verdad.

Es buena idea lo que dice Jordi. Lo metemos entero

y luego cogemos las patas. -Escucha a Jordi que da

buenos consejos. Muchas gracias.

El pulpo está troceado. ¿Ya lo habéis troceado?

Sí. -Así no vale.

Para hacer lo antes posible. Tú eres gallego, ¿no?

Sí, no voy a volver a entrar en Galicia.

Nunca. Pon un agua salada y pon un pulpo como Dios manda.

No da tiempo. ¿Cómo que no da tiempo?

No da tiempo si nos ponemos a perder el tiempo.

Venga, vamos. -Que él sea gallego y yo

de Albacete se piensa que no llegan los pulpos.

Y están en allí a las 8 de la mañana.

Espera que hierva el agua. -Ya lo sé.

Lo metes, lo sacas. Y a la tercera lo dejas.

Oído. -Dos segundos.

Sabes hacerlo, ¿no? -30 años de pulpo.

Espérate que hierva.

El entrante del equipo rojo es un salpicón de pescado

y marisco. ¿Qué productos van a utilizar? Rape, mejillones,

gambas rojas y pulpo.

¿Qué van a hacer? Lo más importante: una buena

cocción de ese pescado y marisco. Lo primero,

el pulpo, hay que hacerlo con la pieza entera

sumergirla 3 veces, 5 segundos para que la piel no se estropee

tanto, y cocinarlo hasta que esté blandito.

Cortaremos y dejaremos enfriar. Cebolla picada,

pimientos, tomate, una buena vinagreta de Jerez,

todo bien mezclado. Servirlo sabroso y fresquito. Nada más.

Un salpicón de pescado y marisco.

A ver, a ver... Equipo azul, equipo rojo.

Mucha atención que esto es muy importante.

Capitán, vente por aquí. Ha llegado el momento

de desvelar para quien son estas cocinas que sobran.

Para que lo utilicen unos invitados muy especiales

que están como locos por utilizarlas.

Y como os descuidéis, puede que ocupen vuestros puestos.

A ver si ahora vienen los concursantes de la zona.

Ostras, los que se han ido. -Imagínate.

¿Sabéis ya a quién me refiero? -Los excompañeros.

¡Que entren nuestros seis exaspirantes!

(GRITAN)

(GRITAN)

He visto a mis niños que me los quería comer.

No sabía a quién atender, a quien iba.

Los quería coger a todos a la vez.

¡Qué burros! Madre mía.

(GRITAN)

Mucha emoción, nostalgia, y alegría.

¡José! (GRITAN)

Me ha dado un subidón al verlos... Sobre todo

cuando he visto a David que me ha tirado al suelo.

Nos ha dado mucha alegría, por una parte. Por otra no,

porque va a entrar alguien y va a competir con nosotros.

¿Qué pasa? -No me gustaría que entrase

Esmeralda en la repesca. Igual en este tiempo fuera

ha mejorado en cocina pero no puede

mejorar como persona.

¡Eh, va! ¡Vamos! No me parece justo

que un compañero entre donde estamos, porque hemos

sufrido desde el principio y los que vienen de fuera

vienen con mucha energía.

Lleváis 20 minutos cocinando. En 40 salen los entrantes,

¿oído? En 40 minutos los entrantes.

En 40 sale y no hemos picado ni una sola verdura, tío.

Me cago en el pulpo de las narices. Os lo dije.

Exaspirantes, bienvenidos. (TODOS) Gracias.

La última vez que os despedimos no tuvisteis ni la suerte

ni la confianza para hacer las cosas bien.

Ahora tenéis una nueva oportunidad para demostrar

que no nos equivocamos. Hoy, uno de vosotros

volverá a las cocinas de MasterChef

como aspirante de pleno derecho en las mismas condiciones

que el resto de compañeros.

Yo soy supernerviosa y esos nervios tengo

que aprender a canalizarlos, porque me pasa lo mismo

en la competición que aquí.

Tendréis que ganaros un puesto en la competición y lo haréis

cocinando un plato típico de la zona donde estamos.

Caldero de pescado y verduras.

Además, tenéis que elaborar un postre: blanco y negro.

Que consiste en un café en sorbete con helado

de mantecado Cada uno servirá 14 raciones de cada plato.

Contaréis en total con 100 minutos para cocinar

ambas elaboraciones.

Nuestros invitados son muy exigentes y conocedores

de los productos de la zona así que yo que vosotros

me andaría con ojo. (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues si lo habéis entendido, a cocinar en 3, 2, 1, ¡vamos!

¿Cuáles son los nuestros? -Salva.

Esme, este es el tuyo.

Esta es la mía.

No, no, no.

MasterChef es un sueño que se me escapó de las manos.

Y espero poder redimirme y volver a las cocinas

y darlo todo al 100% hasta el final.

Venga, vamos, señores.

Reichel, ¿cómo vas? -Pues a los tomates

aún les falta. No se pueden pelar aún.

¿Me pongo contigo? Vamos a limpiar pintarrojas.

Ay, animalitos míos.

Toma, Reichel, la gorrita.

No me cabe, José Luis.

¿Te has quedado con la copla? -¿De la gorra o de la pinta?

De la pinta. -Creo que sí.

Esta se ha roto ya.

Qué difícil sacarle la piel... Reichel, ¿has conseguido

pelar alguno? -Sí.

Pues yo todavía ninguno. -Venga, José Luis.

Que tú puedes con ese bicho y más.

Ya huele a mejillón, eh.

Esto ya está. Vamos a quitarlo.

Lo voy a dejar aquí a la sombra.

¿Este corte? -Sí, lo más fino posible.

Si no puedes tan fino, no. Pero lo suyo es muy fino.

El entrante del equipo azul es un carpacho de lechola,

que es un pescado del Mediterráneo y lo primero

harán es limpiarlo perfectamente, quitarle

la piel para cortarlo en láminas muy finas.

Una vez cortado, en vez de una vinagreta tradicional,

vamos a hacer un escabeche, que es típico de la zona.

Una cabeza de ajo, cebolla cortada, laurel, pimienta,

clavo, una gota de pimentón cuando esté bien pochado

le echamos bien de vinagre y un poco de fumet o agua.

Dejamos reducir, dejamos enfriar y este escabeche

se va a servir por encima de la lechola.

Exaspirantes, atención. Esta es vuestra última

oportunidad de volver a MasterChef.

No la desaprovechéis, ¿oído? (TODOS) ¡Sí, Chef!

Para mí volver a las cocinas de MasterChef significaría

seguir disfrutando de las experiencias

con mis compañeros, aprendiendo y siguiendo demostrando

lo que valgo. Sería, no sé, no tengo palabras.

Dios mío, el pescado.

Qué colita más buena. Qué juguito le va a dar.

Ay, me estoy agobiando.

No sé por dónde ir ni qué hacer. Tengo una pieza

de pescado gigante. Me he sentido como un niño.

Vamos, vamos.

Vamos, equipo azul.

Has abierto aquí. -¡Vamos, niñas!

Esas son mis niñas de MasterChef.

Un movimiento de culo. -Guapetón.

El sexo y MasterChef. A mí no me desconcentréis

que yo me desconcentro rápido cuando se habla de una mujer.

Venga. Tira para el arroz.

Hoy las mujeres para mí. Y si en vez de a 4

me dejan coger a 7, serían mujeres.

Equipo azul, atención, mucha atención.

Equipo rojo, atención. Sí.

Jordi y yo hemos pensado que como estamos

en la playita y a vuestro menú le falta algo refrescante...

Queremos que elaboréis un sorbete de coco

para que nuestros comensales lo tomen después,

entre el caldero y el arroz.

Aquí tenéis todo lo necesario para que no os falte

ni un detalle. Hay que abrir los cocos.

Yo los abro. A partir de ahora tenéis

60 minutos para elaborar 42 raciones de sorbete de coco.

(TODOS) Oído, chef.

Venga, tenéis tiempo más que suficiente para hacerlo

y sacar los entrantes y el arroz.

Tenéis que organizaros muy bien. ¿Entendido?

Sí, chef. Pues venga, dadle caña.

Hay que ir pensando en el coco. ¿Quién lo hace?

¿Cómo quieres que lo hagamos? -Qué ingredientes tenemos?

Coco, azúcar y limón. -Pues con el agua del coco.

¿Pero el coco está listo? -Están enteros.

Ah, hostia, partirlos...

Ah, esto quema. -Cuidado.

¿Alguien sabe partir el coco?

Mira, haces un agujero aquí. -Cuidado.

Luego soplas, lo tapas. Y luego haces...

Con aire. Así. Que se corte por el medio.

Es que no tengo tanta fuerza. -¡Grande!

Joder, qué duro está, coño.

Es que todos los pescados son horribles.

Creo que los voy a dejar para el final.

para lavarte las manos no hay.

Ralla el tomate, eh. -¿Qué?

Rállalo.

Rollo de cocina tienes ahí.

¿Cómo lo ves, Samantha? ¿Podrán llevar el caldero

a cabo? Caldero todavía,

pero el postre no lo han empezado.

El blanco y negro parece sencillo pero no lo es.

Hay que organizarse por el tema de la temperatura,

el sorbete... Y eso no se hace en 5 minutos.

¿Pero por qué habéis ensuciado dos ollas?

¿Qué buscas? -Que habéis ensuciado dos ollas.

Si solo hay una por personas. -Claro, es que mira.

Tío, de verdad. Increíble. Esmeralda se hace la inocente.

Como el universo se lo manda se hace la inocente.

Pero yo creo que es más lista de lo que aparenta ser.

Reichel, ¿cómo vas de tomates? -Cuatro te puedo dar.

¿Te sirve? -No, dame los que puedas

cuando puedas.

Equipo rojo, habéis consumido 50 minutos de cocinado.

En 10 tendrían que salir lo entrantes.

Venga, vamos.

¿Esto qué es?

Esto es para dar sabor. ¿A qué?

Al fumet. ¿A cuál? No veo ninguno.

¿No tenemos gambas aún cocinadas para el salpicón?

Tiene que estar fresquito. ¿Salpicón caliente?

No. Es que primero cocinamos

el marisco que es lo que se tiene que enfriar.

La verdura está fría.

Estamos haciendo el bobo, eh. Reichel, échale al fumet

el agua ya. -Está la cebolla aún cruda.

Es igual se cuece con el agua. Que no llegamos, Reichel.

Vamos muy, muy retrasados. Pero un montón de retrasados.

¿Esto es el pulpo que va a salir en 10 minutos

en un salpicón frío? Tenemos que llevar a tiempo

límite aunque nos quememos las manos.

Vais a inventar el salpicón caliente, señores

Estáis muy creativos en Santapola. Es genial.

Poneos las pilas que vamos fatal de tiempo

y de organización, que nos van a dar a cascoporro.

David, ¿cómo vas? Bien.

¿Has echado de menos MasterChef?

Joder, si lo he echado... Decía "me falta algo".

Te vas a casa después de estar aquí y ¿qué piensas?

No me veía ubicado, veía que mi sitio era este.

¿Qué haces con estas gambas? Estoy dándoles un salteado

para quitarlas, freír en ellas el ajo, la cebolla, y hacer

el sofrito partiendo de esta potencia.

¿Y el postre? Como tenemos más tiempo,

voy a hacerlo a última hora. Creo que llego.

Mientras haces una cosa puedes ir preparando

algo de postre. Por favor, sincroniza tareas.

Vale. Organiza esa cabeza que tienes.

Gracias, Samantha.

Límpialo que es de pescado.

Bueno, equipo azul, aquí falta un poco de organización.

En 5 minutos tienen que estar todos los platos emplatados.

¿Quién organiza aquí? Esta mesa, limpia.

Y todos los platos estirados. Vamos. Y las hermanas, ¿qué?

Aquí con las paellas. Venga, dale ahí.

Por lo menos tres personas emplatando, si no,

no llegamos ni en broma. ¿Por qué no empezamos

por aquella esquina? ¿Qué pasa?

¿No le habéis echado sal? -No, si no se quema. Ahora.

Vamos a echarle la sal al final. No vamos a hacer

tres y la sal. Vamos a hacer todo y echamos la sal a todo.

Madre mía. ¿La sal al principio o la sal al final?

Vamos a llenar los platos y la sal al final.

En cadena emplatando. Vamos, Natalia, volando

que tenemos a los comensales esperando. Venga.

¿Esto qué es?

Es que me tienes que dejar echarlo a mí.

Rocío, mira cómo pones unos y mira otros.

Lo hay de diferentes maneras. -Pero vamos a intentar

colocarlos todos en abanico como este que has hecho

perfecto. -Es por el corte.

Vale, pero no podemos entregar unos al mogollón y otros no.

Coge de abajo.

Ángel es una persona muy currante pero se pone

nervioso porque quiere hacerlo él, quiere

quedar bien, ser buen capitán, y se pone nervioso.

Déjalo que reduzca y ahora le echas más agua.

¿Y el pez cuándo? -Échalo, Reichel.

No, cuando tú me digas. Yo no lo hago así, entonces

cuando tú me digas. ¿Cuándo lo echo?

Cuando quieras, Reichel. -¿El pulpo no es importante?

Yo lo echaría ya. -Vale.

Venga, señores.

No sabéis en equipo trabajar. Hay que aportar todos.

José Luis, abro el pulpo. -Ábrelo, a ver cómo sale.

Oh, está duro, eh. -Está duro.

Nos quedan 5 minutos, señores. Venga vamos.

Venga, que tenemos que mezclar. -¿5 han dicho?

Si quedaban 10 hace 5... Pues quedarán 5.

¿La vinagreta cómo la llevas, Pablo?

La acabo de empezar. Vamos a terminar el salpicón

que mira, que lo señores ya están ahí sentados.

Comensales, gracias por aceptar nuestra invitación.

Es un honor para nosotros recibir a profesionales

del mar que cada día se juegan la vida

para acercarnos productos de tanta calidad

como los que están cocinando hoy nuestros aspirantes

y exaspirantes.

Y gracias también, cómo no, a las personalidades que hoy

nos acompañan desde la Concejalía de Turismo

y que tan bien conocen las virtudes de esta tierra.

Espero que todo el esfuerzo y la dedicación que hay

ahora mismo en cocina, se refleje en la mesa.

Disfrútenlo. Gracias.

Que quede bonito, eh. ¿Habéis metido la sal?

Sí, sí. -Déjame a mí hacer algo.

¿Tienen todos sal puesta? -Perejil aquí. Sí.

¿Seguro? -Que sí.

Ve sacando platos por este lado.

Vale, gracias. Equipo rojo, tendría

que estar todo ya emplatado. ¿Sabéis cómo le llamamos

en mi cocina a esto? Estar en la puré.

Venga. ¿El pulpo cómo está? Está duro. Me acabo de comer

un trocito y está duro.

Cancela pulpo. Cancelamos pulpo.

Oído, chef.

Venga, dale, José Luis. Eres más burro.

Venga, que tenemos que hacer que Jordi triunfe hombre.

No, a mí me da igual. No es mi restaurante,

es el vuestro. Quienes perdéis sois vosotros.

Quienes vais a la eliminación sois vosotros.

Lo hacéis por vosotros.

Virginia, hazme un favor. Ponte ahí porque me quedo

aquí fuera y yo también lo quiero terminar.

Ponte con el arroz porque 4 aquí no hacemos mucho.

Vamos a ver, ¿dónde tengo mi otra jarra? Aquí.

Toma, hazlo tú todo.

Nano, si lo estoy haciendo para trabajar los dos

y te lo pones tú todo. Rocó se ve quees ella

la que todo sabe hacer perfectamente, pero tiene

que entender que la gente también quiere aportar.

Y más un capitán, que si está aquí es por algo.

Estopor aquí, toma. Esto para ti y esta para mí.

Venga, vamos. ¿Veis esos camareros

tan guapos que nos esperan ahí? Sí, chef.

Que van a coger una insolación. Venga, vamos.

Camareros, por favor. Saquen el carpacho de lechola.

Hagamos 90. -Vale, Natalia.

Camareros, por favor. Adelante.

Vamos a comenzar ya con los entrantes.

El equipo rojo ha elaborado un salpicón de marisco

y el equipo azul, un carpacho de lechola. Disfrútenlo.

¡Anda!

¿Qué tal? A mí las cocinas me imponen.

¿No quieres se chef? Sí, pero para estar

en un comedor escolar con los niños,

para la alimentación saludable.

¿El sofrito dónde está? Voy a hacer verduras.

¿Y no están ni picadas? No.

Pero bueno, hija, ¡vamos! Cebolla, calabacín, tomate...

Has unas verduritas rápido. No has empezado a cocinar, eh.

Mi principal problema es la organización. Siempre quiero

ir corriendo, corriendo y al final se me acaba echando

todo encima y soy un desastre.

Vamos, Raquel, ¿qué pasa? Que te veo mucho brío

con el coco. ¿Cuándo me vas a conocer, Pepe?

Que soy Virginia. Tú eres Raquel, no me engañes.

Que no, que soy Virginia. ¿Qué se hace con el vidrio?

A reciclar. Pues venga, al contendor,

vamos... ¿Raquel o Virginia? Virginia, Pepe.

¡Virginia! A reciclar. Son igualitas, Dios mío.

Buenas tardes. ¿Cómo han cocinado los chicos?

A ver, este entrante.

El plato del equipo azul, el carpacho estaba

falto de sal. Y es tan importante el aliño...

El condimento siempre es muy importante

para este tipo de platos.

Y mira que han ido hasta por sal, eh.

Sí, a las salinas de Santapola, un medio natural impresionante.

Yo creo que se la quieren llevar a plató esta sal.

El azul estaba muy bueno, muy logrado.

Un poquito de sal, ¿no? Estaba un poquito soso.

Y un poquito de presentación. Ha venido amontonado.

¿Y el rojo? -No me ha gustado.

El azul mejor que el rojo.

Equipo rojo, hemos sacado el salpicón sin pulpo

y muy justito de tiempo. El arroz debe estar avanzado.

¡Un mechero! ¿Llevas mechero? ¿Cómo voy a llevar mechero?

¿Llevas mechero, Reichel?

Pues... Con dos piedras

no lo voy a encender, hombre. ¿Algún camarero tiene mechero?

¡Camarero!

Gracias.

Bueno, ¿cómo va tu equipo con el primer plato?

Pues lo han sacado. No te veo muy convencido.

No, porque hay cosas que hay que hacer lo primero:

cocer el pulpo, el marisco... Han hecho la verdura

y después, el marisco.

El equipo rojo no tiene todavía el arroz marcado.

El mío sí, eh. Es un sofrito muy sencillo.

Sí, pero el sofrito tarda. Hay que darse caña.

El equipo azul lo tiene hecho. Acabado.

Vamos a ver cómo termina esto. Ya veremos.

Suerte.

Hala. Ahora.

Está muy soso.

Exaspirantes, en 5 minutos sale el caldero.

Quiero que emplatéis y que salgan todas las raciones

esté vuestro plato como esté.

Oído, chef. En 5 minutos. ¡A emplatar ya!

Oído, chef.

No me ha dado tiempo porque no estoy acostumbrada

a limpiar pescado. Voy a intentarlo pero yo sé

que no está bien. Me da un poquito de vergüenza.

Equipo rojo, capitán. ¿Sí?

25 minutos para un arroz con pintarroja melositos

como gusta aquí, ¿vale? Voy a quitar el ajo

que luego sabe a quemado.

Hay que bajar el fuego o se quema.

¿Tenéis el pescado? La pintarroja está hecha?

Señores, ¿a quién le hablo? ¿Al aire o qué?

No. .¿Dónde está la pintarroja?

La tenemos allí arreglada para meterla ahora.

¿Qué tenemos? ¿Eso solo? ¿No hay más?

Venga, me pongo yo, hombre.

Oye, poneros cera que hay pintarroja para hacer

un arrocito para 4. ¿Tenemos pulpa de tomate aquí?

¿Estás con el tomate, Dani? -No, si estoy con el pescado...

Tienes que decir: tú, el tomate, hace 20 minutos.

Se lo he dicho antes. Dani, tú vas con el tomate.

José Luis, no te hace caso nadie, amigo.

Corres mucho... En esa cesta tienes tomate.

Un momento. ¿Esto qué es? -Agua para el fumet.

Pues échala, te da la locura y nos cuentas 15 cosas a la vez

y después encima... -Venga, va.

-José Luis como capitán, una locura.

Me sacó de mis casillas, porque no estaba nada organizado.

Si hubiese podido, lo meto en la batidora.

Venga. Echando. Ponlo, ponlo.

Ojo. El arroz gusta en esta zona melosito.

¿Vale lo que quiere decir melosito?

¿Te suena melosito? Sí, sí.

Ni seco ni caldoso, ¿vale? Perfecto.

El plato principal del equipo azul es un arroz de verduras.

¿Y qué vamos a hacer? Pochar muchas verduras,

zanahoria, puerro, cebolla, ajo, para hacer un fondo.

Echar agua en esa cazuela y hacer un fumet de verduras muy intenso.

Con mucho sabor. Va a ser con lo que mojemos el arroz.

Y vamos a coger verduritas de todo tipo.

Habas, guisantes, trigueros, champiñones.

Aunque sea un arroz con verduras, nos debe quedar estupendo.

Con ese caldo potente, estará de maravilla.

Ex aspirantes, ¿estáis listos para que salga el caldero?

No. Un momento. -Sí, chef.

Pues lo estéis o no lo estéis, camareros, por favor,

id llevando los calderos.

Acordaos de poner el plato con vuestra inicial debajo

de cada cuenco de caldero.

Aquí pone Dania.

-¿Dónde están los platos míos? -Ahí abajo.

-¡Ah! No quiero que bajéis el ritmo.

En cuanto salga el caldero, quiero que empecéis con el postre,

que ninguno ha empezado.

¿Oído? (TODOS) Oído.

Serviremos ahora un plato principal que, además,

han elaborado los ex aspirantes.

Es un caldero de pescado y verduras.

Espero que esté bueno, porque se juegan mucho, Disfrútenlo.

Vamos echando arroz en uno, por favor.

En ese que hierve. Tenemos el tiempo justo.

Yo le echaba un poco más de sal a esto.

¿Más? Lo noto yo salado. -Una mijita le echaba yo.

Perdona. Sosito, ¿no? ¿A que sí?

Sí. Para mí, sí.

Echa sal de Santa Pola.

¡Métele el arroz! En el suelo no me lo eches,

que no va a germinar ahí. Va a salir arroz por todos lados.

-¿Vas a medirlo? -Sí, lo mido.

¿Cuánto irá? ¿Un kilo? Se te está quemando.

Échale arroz ahí. Un fondo de arroz y punto.

¿Dónde vas con eso? Te vas a achicharrar.

¿Qué hace? -Que se va a quemar la cebolla.

Pero échale el arroz y ya está. Un poco de arroz.

Eso no hay que ser Einstein.

Dos y medio a cada uno le voy a echar.

Le echado dos y medio a cada uno. ¿Habrá bastante?

-Tenías que pesarlo. Pero como eres así.

El plato principal del equipo rojo es un arroz de pintarroja.

¿Cómo lo van a hacer? Sencillo.

Como se hace en el levante. Ajos, tomates y demás.

Se pone a cocer como un fumet, pero con una parte

que tenga cocción para que nos dé sabor.

Añadiremos ñoras, pimiento, tomate en crudo

y el máximo de pescado, morraja que encontremos.

Y cuando tengan eso, el arroz, el caldo, la pintarroja,

cocer 16 minutos con tres de reposo

y que nos quede algo importante, un arroz cremoso,

que es cómo les gusta comerlo en esta zona.

Un arroz de pintarroja. Muy bueno.

¿Cómo ha ido por aquí el caldero? Bueno, bien.

Tú tienes el de David. Sí.

¿Qué tal? Te lo has comido.

No es el caldero típico de Santa Pola,

no tiene ese sabor tan característico,

pero es verdad que la gamba estaba buena,

el pescado. Ha cogido el sabor.

A ver. Usted tiene la S de Salva.

Para mi gusto, soso. Aquí no ha salido.

Aquí hay un hervido. Esto es un hervido.

Y por ahí, tenemos la A de Aniuska. ¿Qué tal?

Estamos en la tierra de la sal y aquí sal, muy poquita,

por no decirte nada.

Equipo azul, ¿cómo vamos con ese coco?

¿Eh? ¿Vamos bien?

Hay que ir con cuidado,

que no se metan los trozos de la cáscara.

Anda, Natalia. No me comas el coco.

¿El coco va postre o en medio? En medio.

O sea, que nos traigan el hielo ya.

Cuanto antes lo tengamos... Metiendo hielo ahí,

lo que necesite para hacer un buen sorbete de coco.

Ya está. Ya voy.

-¿Cómo llevas el sorbete? -Estoy mezclando agua con azúcar

y el coco, ¿vale, José Luis?

-José Luis, ¿te acuerdas cuántos postres son?

¿25 o 42? ¡Uf! Espera. Contamos.

Un, dos, tres. Cuatro por seis, veinticuatro.

Veintiocho. Hay 56 copas.

Con lo cual, seguro que son 42.

-Vale. Equipo rojo, en cinco minutos

quiero el sorbete de coco. Oído.

¿Oído? Lo veo sin rallar ni nada. Como no corráis mucho...

Y ese arroz, en diez. Y, José Luis, hay tiempo

para preparar platos y mesa, que no se está haciendo.

Vamos a hacer lo que ha dicho. -Ve limpiando.

-Venga, vamos.

Me han mandado por aquí porque dicen que está el Chorrilo.

Aquí estoy. Presente. Ah, el Chorrilo.

Cuéntame un poco el caldero. Esmeralda. ¿Qué te ha parecido?

Pues la verdad es que nada. De caldero no tiene nada.

No me digas. No tiene calor. No tiene sabor.

Bueno, pues me voy a ir a otras mesas,

a ver si alguien ha acertado.

Hasta luego, Chorrilo. Hasta luego.

Buenas tardes. A ver. ¿De quién tienes aquí?

A Juan. La J de Juan. El pescado está bueno,

pero, para mí, le falta un poco de sabor.

Al pescado no. Al caldo.

O sea, potencia. Le falta potencia.

Dania también se ha esmerado mucho. Sí.

Por el color, es para mí un hervido.

El pescado, buen sabor. La gamba, deliciosa.

Pero para mí, no es caldero.

Dania, ¿qué tal vas? Loca.

¿A qué equipo te incorporarías?

Al azul, que fue con el que entré la primera vez.

Si ganas la prueba, irías a formar parte

del equipo azul y tendrías la misma suerte.

Si ellos ganan y van a la galería,

te irás a la galería. Si pierden y les ponen

el delantal negro, te lo volvemos a poner

y te vas a la eliminación. A luchar otra vez.

-Iría con el rojo. Está José Luis

con el que todavía no he cocinado. Es una espina que tengo clavada.

-Hoy me metería en el equipo azul. Son uno más.

Están las hermanas trabajando juntas,

que eso siempre hay mucho feeling.

-Eh... Rojo. ¿Por qué?

Porque fue el primero que hicimos en Montserrat

y me llevé buen recuerdo.

-El azul. Están haciendo arroz

y Ángel creo que el arroz lo pilota bien.

Y en la esquina, Raquel,

que de cocina tradicional no la ganan.

¿Equipo rojo o azul? El rojo.

¿Por qué? Porque está Reichel.

¿Reichel es tu amiga?

Reichel ha sido cuidadora en la casa.

Sorbete, ¿qué tal?

Eso tiene más tropezones... Eso me parece una marranada.

Esto hay que volverlo a triturar ahora.

Te cuelo por ahí y seguimos lavando.

-Vente con ese.

-Segunda fila, falta hielo.

Equipo azul, ¿tenemos el sorbete? ¿Podemos ir sacándolo ya?

Cuando quieras. Camareros, por favor,

vamos sacando el sorbete. Fenomenal.

Hemos sacado el sorbete a tiempo.

Así que maravilloso. Me alegro mucho.

Venga, que el equipo rojo no lo tiene listo y vosotros sí.

Es la jefa.

-Venga, brío. Que falta el limón. Vamos a tope.

Venga, vamos.

Por favor, se tienen que llevar los que vean que tienen limón.

¡A tope de power! -Un poco más a estos.

Para seguir con el menú y refrescar un poquito el paladar,

tanto el equipo rojo como el azul,

han elaborado un, creo que delicioso sorbete de coco.

A ver el arroz cómo va. -Apágalo.

-Déjalo dos minutos. Que no le pasa nada.

Jordi, no veo claro a tu equipo rojo.

Va estupendamente. No te calientes.

Está bien, José Luis. -Yo lo apago ya.

¿Te apuestas algo? Me juego lo que quieras.

Si palmas, te bañas en el mar. Yo a ti te entierro en arena.

Dame la mano, que luego tú eres muy falsete. No me engañes.

Te voy preparando la arena.

Yo voy por el agua. Vamos. Venga.

¿Has puesto el café? -Sí.

Vale. ¿Cómo vas?

Saliendo ahora. Estoy había que hacerlo

mientras que se hacía el sofrito.

Se hace el café. Se dejaba enfriar. Y luego no hay problema.

Que me faltan platos, tío.

Que no están mis platos.

-Mira dónde estaban los míos. -Y los míos estaban allí

porque este era mi sitio. Te has metido aquí.

-Toma. -Dame los tres, porque si no...

Pero no quitarme las cosas. -No te las quita nadie.

En 15 minutos, tiene que salir el blanco y negro sí o sí.

Y es un desastre de organización.

Nadie se ha puesto a hacer su café antes de tiempo.

Quiero a todos juntos con las cafeteras.

¡Vamos, paellero!

-Aquí vamos a poner y luego ponemos la otra.

-¿Sí? ¿No quieres que pasemos dos a la vez?

-No. Vamos a hacer una. Y luego, quitamos y la otra.

-Yo y Daniel llenando platos. Y vosotros haciendo cadena.

-Los vamos pasando para que se los lleven los camareros.

Camareros, por favor, los platos que estén listos, sacamos.

Rocío, tranquila.

Ponte tú aquí, si quieres.

-¿Pasa algo, Rocío? -Nada. Todo bien.

-Algo me dice que no. -El día que seas tú capitana,

cada cosa que digas, te contesto. -No he dicho nada.

-Estás todo el rato contestando. Sí lo hago así, no.

-Pero no va por ti, tío. -Ya está.

-El cocinado ha sido muy intenso.

Porque aquí teníamos muchos titanes

y los titanes luchan.

¿Está listo el arroz para salir? Sí, chef.

-Te voy pasando, Dani. -Estás emplatando en el bajo.

-Me he equivocado. No me he dado cuenta. Pásamelo.

Me veo hasta el cuello de arena.

Enhorabuena. Ha salido ya vuestro último plato.

Más vale que lo hayáis hecho bien y que esté todo perfecto,

porque si no, me entierran en Santa Pola.

No os digo más. A ti y a mí. Que soy de aquí.

Me ha tocado cocinar con un equipo

que son duros de roer, que cuesta, porque tienen

sus manías, sus cosas. Y me ha costado,

pero han sabido escuchar y ha salido todo como lo esperado.

-Podrías haber cogido romero y echarle a cada uno.

-Ya no. -No pasa nada. Échaselo, Dani.

-No. Los platos salen todos igual.

-No pasa nada. -Sí pasa. Todos iguales.

El equipo azul terminó de sacar su arroz

y estamos de cháchara sin terminar.

Yo no sé si mi equipo estará contento con mi labor como capitán.

A lo mejor, he sido demasiado estricto

y me he enfadado con ellos, pero con razón.

Vamos a continuar ahora con unos arroces.

El equipo rojo ha elaborado un arroz con pintarroja.

Y el equipo azul, uno con verduras. Que aproveche.

¡Os quedan solo diez minutos para sacar el postre!

(TODOS) ¡Oído! Y no veo mucho postre preparado.

¿A alguien le sobra café?

Por favor, ¿a alguien le sobra? ¡Vamos, Juan!

Un poquito de sangre. ¿No tienes? Hombre, que si tengo.

Si tuviesen que quedarse con un equipo,

¿con cuál sería? ¿Con el rojo o con el azul?

Todos nos declinamos por el azul.

¿Todos los de la mesa? Sí, sí.

Hala. Que vaya bien. Vale, vale.

Ha salido vuestro último plato. Enhorabuena.

Pero no enhorabuena por los fallos que hay a cascoporro.

Cocinas limpias como la patena.

Venga. Vamos. -Gracias, chef.

Ex aspirantes, ¿estáis listos

para que salga el blanco y negro? No.

Los que están listos, que salgan.

Y los demás, ya veremos. ¡Oído!

Camareros, por favor, podéis empezar a sacar los platos.

¿Quieres ayuda? -Creo que no se puede,

pero te lo agradezco.

-¿Me meto y ya está? -Vale.

-Te lo pongo así, ¿vale? -Vale. Sí. Ponlo tal cual.

-Ay, madre mía. Qué desastre. Llévatelo ya.

Me lo voy a comer yo, en plan consolación.

-El heladito bueno.

Vamos a serviros, por último, el postre.

Un postre que en Santa Pola se conoce y muy bien.

Lo han hecho los ex aspirantes. Y es el blanco y negro

Enhorabuena, porque ha salido vuestro último plato.

Ahora, a recoger las cocinas. (TODOS) Oído, chef.

-A mí me ha quedado guay. -Yo sé que no me merezco entrar.

Comensales, ha sido un honor compartir con ustedes

esta comida, en la que, Pepe, jueces, os tengo que decir,

me lo he pasado superbién. Son gente superdivertida.

Es un placer para nosotros estar aquí

con gente tan conocedora de los productos del mar

y de la tierra alicantina. Esperemos que haya disfrutado

Y hasta siempre. (APLAUDEN)

El reto de hoy para mí es muy importante,

porque me estoy enfrentando a una de las dos personas

que mis compañeros y yo no queremos

que estén en la casa. Son Pablo y Reichel.

Aspirantes, ya sabéis que uno de los dos equipos irá directo

a la prueba de eliminación.

Equipo azul. Ángel, un paso al frente.

¡Vamos, Ángel! Has formado un equipo

muy competente y como capitán, lo has organizado bastante bien.

Gracias. Es verdad que tenías

muchas capitanas en tu equipo, porque Rocío y Virginia

no pueden evitar dar órdenes,

aunque no les corresponda. ¿Cierto o no?

Subcapitanas. Sí, chef.

-Sí. Chef. -Se lleva.

-Parece que la capitanía la tenían otras, menos yo.

Tienes que dejar a la gente

que tiene ilusión de ser capitán. Lo tienes que hacer así,

de la mejor manera y sacar una sonrisa.

Con respecto al cocinado. El carpaccio estaba correcto.

Aunque le faltaba un poco de sabor.

Creo que ese escabeche se puede hacer infinitamente mejor.

Y el arroz estaba soso. Que estaba soso, lo he dicho yo.

Pero cuando no se te escucha, ¿qué haces?

Una mención aparte merece Natalia.

Da gusto verte partir el coco. No sé en qué parte de Rusia

habrás visto coco tú para poder partir.

Pero, chica, extraordinario.

Nunca he partido un coco, pero he visto cómo hacen.

Ya tengo energía. Tengo que gastarla.

Para cocos. Voy para cocos.

Equipo rojo. José Luis, un paso al frente.

Tu primer error ha sido no aprovechar la ventaja

de haber ganado la prueba y poder elegir menú y equipo.

Es muy atrevido pensar que con dos manos menos, vas a ganar.

A lo mejor, he metido la pata de no haberme ido al plato fácil.

Yo he querido coger el plato más de la zona.

Habéis ido tarde con todos los platos.

Y tú, como siempre, has ido sin cabeza.

Muy voluntarioso, pero sin ser eficiente.

Si tuviera que definir a José Luis, sería una cabra loca.

En este caso, un poco dictador.

El salpicón, insípido. El arroz, muy protagonista

la gamba roja, cuando la protagonista era la pintarroja.

Ya. Podría decir que el equipo

no ha trabajado lo suficiente. Sí lo ha hecho.

Pero un jefe de cocina tiene que ser alguien

que dé ejemplo, como lo das tú,

pero, también, un buen organizador.

Y por culpa de no organizar bien, ese esfuerzo no ha servido

para nada, amigo. Sí, chef.

Por todo esto, concluimos que el equipo ganador es...

el equipo azul. (GRITAN DE JÚBILO)

Me siento superorgulloso, feliz.

Se lo debo a Valencia, a Alicante, a Polop,

que tengo allí familia. Se lo debo a todos. Feliz.

Pido una oración por nuestro hermano Jordi,

que acaba de fallecer. De verdad...

Y lo vamos a enterrar.

Mi caballito ganador me ha fallado hoy.

¡Eva, lo voy a enterrar!

Ex aspirante, me ha dado muchísima alegría

volver a veros en las cocinas.

Pero me habéis sacado de mis casillas.

Los calderos eran todos imposibles.

Algunos muy caldosos, como el de Esmeralda y el de Aniuska,

que eran, directamente, de hospital de postguerra.

Otros que era pura patata, como el de Dania.

Otros que se han quedado bastante secos,

como el de Salva, que le faltaba jugo.

Y un par de ellos que se han salvado por los pelos,

que son los de Juan y David.

Sois los únicos que os habéis acercado a la receta.

Gracias.

Mi plato sí estaba para el programa.

Era un plato que estaba bien. Me podía haber salido mejor,

pero está, que no es poco.

Con el blanco y negro no sé muy bien qué decir,

porque ha sido bastante desastroso.

Y eso que no podía ser más sencilla la receta.

Pero no os habéis organizado a tiempo.

Esmeralda, ¿y los platos que quitaste a Dania?

No le he quitado platos. A lo mejor, por error.

Tenía platos y no vi las letras.

-Me hizo lo mismo con los boles.

Ha ensuciado dos boles grandes

y cuando necesitaba el bol, tuve que lavarlo.

Atención, ex aspirantes, porque habéis elegido

con qué equipo iríais, en el caso

de que entrarais de nuevo en las cocinas de "MasterChef".

En concreto, Juan, tú elegiste el equipo azul.

Y, David, tú elegiste el equipo rojo.

Rojo a muerte. Depende de quién entre,

se salvará de ir a la prueba de eliminación o no.

Suerte a los dos.

Me gustaría que no entrase nadie.

Con los que somos, ya tenemos bastante faena.

El ex aspirante que vuelve a las cocinas de "MasterChef"

tiene 20 años, eso sí. (RÍEN)

Está estudiando una carrera.

¡David! ¡Vamos!

¡Vamos! ¡Me cago en la leche, que he entrado otra vez!

Otro sueño cumplido, como quien dice.

Joder, tío. Lo siento por ti.

-Me he quedado a nada, pero no ha podido ser.

Si no soy yo, me alegro mucho por él.

(APLAUDEN) -Gracias. Adiós.

-Hasta luego.

David, puedes ir con tu equipo, el equipo rojo.

¡Ese equipo bueno ahí!

Equipo azul, enhorabuena.

Continuáis una semana más en las cocinas de "MasterChef".

Equipo rojo. David, vosotros, inevitablemente,

tenéis que enfrentaros a la prueba de eliminación.

Te he durado poco la alegría. Sí lo sé, no te elijo.

-Me ha sentado mal que entre y que venga conmigo a eliminación.

Ojalá que hubiera cogido el equipo azul.

Jordi, no te vayas todavía, hombre.

Que no hemos terminado el programa. Ven aquí.

Que tenemos una deuda que saldar.

(APLAUDEN) Ya lo veréis.

Pobrecito, pobrecito. ¿Todo esto es necesario?

¡Dale ahí! ¡Hasta la boquita, Pepe!

Hasta la boquita. Pobrecito mío.

¡Ya vale! ¡Ya vale! Cinco horitas aquí.

¡Pepe!

¡Las gaviotas me miran raro!

¡Me pica todo! ¡Por el amor de Dios, sacadme de aquí!

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior". No lo pienses más.

Este verano, campamentos MasterChef.

(NIÑOS) ¡Ven al Campamento MasterChef!

Volvemos a las cocinas de "MasterChef"

con buenas y malas noticias.

La buena es que David vuelve a cocinar, a reír

y a poner nervioso a Jordi.

La mala es que eligió al equipo perdedor

con José Luis, Daniel, Pablo y Reichel,

que ya se confirma como la gran experta en estas lides.

Reichel, una semana más, delantal negro.

Y van cinco. Un poquito de mal fario ya.

¿Tú crees que tus compañeros

van a dejar de elegirte en el equipo?

Porque, claro, lo mismo eres un poquito gafe.

Puede ser... que no me quieran.

-La mala suerte que tiene, se la busca.

Si va a un equipo y su equipo pierde, será por algo.

José Luis, supongo que verte con el delantal negro,

hace que te arrepientas de haber elegido el menú

y no el equipo, ¿no? No lo entendí.

Pensaba que luego era elegir el plato.

Y luego, pensaba que íbamos a escoger aleatoriamente.

Claro. Yo me iba a quedar con cuatro y él con cinco.

Pero cuando vi que eran los cinco para él, digo: "La he cagado".

No lo pillé. Delantales blancos,

disfrutad de este momento, porque ya sabéis

que no pasa todos los días. A la galería.

Ahora mismo, hay un nivelazo.

Todos nos podemos poner nerviosos y cagarla en algún momento.

Así que creo que se puede ir cualquiera.

Daniel, Reichel, José Luis, Pablo, David,

dejad volar vuestra imaginación en el siguiente reto

y mucha suerte.

Gracias.

David, eres el repescado y, por eso, tienes un privilegio.

¿Me acompañas al supermercado?

Muy bien, David. Ven aquí conmigo.

Hoy el reto va de pájaros.

Pichón, becadas, tórtolas, pollo coquelet,

pintadas, faisán, pollo negro,

pollo de bresse, canetón, pato barberie y un gallo.

Tu misión es asignar un ave a cada uno de tus compañeros.

¡Oh! Es que siempre me mandan

estas movidas. ¡Me cago en la leche!

¿Con cuál te quedas tú? Elige.

¡Uf! ¿Qué será? -Por Dios, David, termina. Vamos.

-Pues yo me voy a quedar con la tórtola.

¿La más chiquitita? ¿Te gusta tener un tamaño corto?

Sí. Quiero hacer un plato delicado. Qué pájaro eres.

Pues muy bien, David. Y ahora, lo más divertido.

Bueno, divertido... No me digas que no te gusta.

Tú ya tienes experiencia. Me cago en la leche.

Cuéntanos. Pues no sé. A ver.

José Luis, el pichón, venga.

Ah. El pichón para José Luis. Yo creo que sí.

Es muy de caza él. Oh, maravilloso.

¿Qué le damos a Reichel?

Vamos a ponerle...

Venga, el pollo bresse para Reichel.

Ah. ¿Y por qué? No sé.

Yo creo que le va a ir bien. Muy bien.

Te queda Pablo y Daniel. ¿Qué le damos a Pablo?

Pues... Venga, vamos a darle a Pablo la becada.

Pues muy bien. ¿Por qué le das a Pablo becada?

Creo que se va a poder desenvolver bien.

Y este para Daniel. ¿El coquelet?

Sí. Muy bien. ¿Y por qué?

Tampoco es un ave de gran tamaño. ¿Se lo quieres poner fácil?

Fácil. A mis compañeros, todo fácil.

David, tu misión ha terminado.

Ahora, a ver qué opinan tus compañeros.

Espero que estén de acuerdo con esto.

Yo creo que sí. Porque si no,

tu vuelta será más amarga.

Aspirantes, será mejor que entréis al supermercado

y conocer de primera mano lo que vais a cocinar

en la prueba de eliminación.

David, ponte con tus compañeros, por favor.

Esta noche la cosa va de plumas.

Pero no de las de escribir.

Ni de la de Jordi.

Sino de la de los pájaros.

En este reto, vais a cocinar aves.

José Luis, ¿a ti qué te gustaría llevarte a la cazuela?

Yo, viendo lo que hay aquí, me había gustado el pato.

Es un plato que tengo.

¿Qué plato tienes? Cuéntame.

Se me ha olvidado a mí eso.

Es verdad. Mira que me ha dado guerra con el plato.

-Le iba a llamar "pato camuflado".

-¿Se lo puedo cambiar? -Bueno, lo soñé.

Luego, lo probé y me salió como lo había soñado.

¡Ay, Dios mío! Que es un visionario.

Era su sueño el pato agazapado y me lo ha contado 50 000 veces.

Me ha fastidiado que no se lo he dado. La lío.

Pablo, ¿tú qué cocinarías? Pues algo sencillo. Un pollo.

Para no jugármela. Y si no, pues me tiro

a por una becada y punto.

No se te dan bien las aves.

No es que no se me den bien.

Estas no las veo volar cerca de casa.

Aspirantes, de ilusión también se vive,

porque, en realidad, David ya ha elegido por vosotros.

Fíjate.

David ha elegido para él tórtolas. ¿Sí?

José Luis, pichón.

No sé si soñaste con el pichón.

He tenido palomos en mi casa.

Reichel, pollito de bresse.

Daniel, yo creo que has acertado, coquelet.

Y, Pablo, ¿no te importaba? Toma. Becada.

Premio gordo. -David yo creo que ha dado

las aves un poco como "voy a igualar".

Pero sin pensar demasiado.

Aspirantes, en este reto, cada uno va a cocinar

un plato libre con el ave que ha elegido David.

No sé si lo eligió para bien o para mal.

Eso ya es cosa vuestra.

Si quería hacerlo por mal,

lo tenía que revolver más.

Si lo quería hacer por bien, tampoco lo ha hecho por bien.

Lo hizo ni para uno ni para otro.

Para elaborar el plato, disponéis de 60 minutos.

Os recuerdo que es prueba de eliminación.

Es el momento de brillar o volar fuera de las cocinas.

La prueba me va bien. Yo con todas las especies

que hay de caza, me va bien. Sé que la voy a defender.

Aspirantes, 60 minutos para cocinar

y los tres primeros, para coger los ingredientes

del supermercado, comienzan en tres, dos, uno. ¡Ya!

Vámonos, chicos.

Que cada uno coja su ave.

Aspirantes, último minuto. Revisad bien la cesta.

No podréis volver a entrar en el supermercado.

¿Todo el mundo ha cogido sus aves?

¿Reichel? No.

Ah. ¿Y con qué piensas cocinar?

Si no la cojo, mal.

Diez, nueve... ¿Habéis visto mantequilla?

-No. Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡A cocinas!

¡Pablo, vamos!

(Aplausos) ¡Va, David!

¡Vamos, José! ¡Vamos, Pablete!

-Ya está.

-¿Qué ha pillado David? -Tórtola.

-Voy a hacer unas pechugas de la tórtola.

Por otro lado, voy a hacer unas patatas.

Las voy a impregnar con zumo de limón.

Y voy a saltear unas setas. Además, lo voy a acompañar

de una reducción de soja y Oporto.

-José Luis ya empieza.

José Luis, cuidado, eh.

-Pichón es una paloma, ¿no? -Palomino.

-Más vale perder un par de minutitos.

Bien, José Luis. Así. Está haciéndolo muy bien.

-Voy a deshuesar los muslos, voy a juntarlos,

les meteré una bresa dentro y lo terminaré en el horno.

Mientras, haré una salsita para luego glasearlo.

Y quiero intentar hacer un crujiente con la piel del pollo,

para darle un toque diferente.

Y ya está, no arriesgaré más porque el nivel está alto.

Así que voy a intentar ir a lo seguro. Algo rico y bueno.

-Vale, esto lo tenemos...

-Bien, José Luis, bien. -Cómo se ha puesto ya

para cocinar en el roner y todo. Mira, mira.

-¡Ese es mi José Luis! -¿Vas a usarlo?

-Sí. -Espera, úsalo.

Voy terminar la salsa.

Lo dejo. Ahora vengo, David. -Perfecto.

-Me veo justito, sobre todo de tiempo.

Voy a hacer un sofrito especiado

y haré un caldo con la becada.

Tengo que tener cuidado con el interior,

pues come y caga a la vez, con perdón de la expresión.

Los intestinos hay que aprovecharlos para su jugo.

-Ya está, lo tienes. -¡Voy!

Espera, que se me queman los ajos.

-José Luis, te escucho, José Luis.

-¡Vamos! (MURMURA)

Aspirantes, os veo un poco despistados y, por eso,

hemos traído a un invitado que os puede ayudar

en vuestras elaboraciones. ¡Hala!

Desde el restaurante Horcher de Madrid,

su jefe de cocina: ¡Miguel Hermann!

(Aplausos)

¡Jo, tío! -Sí.

Bienvenido a nuestras cocinas, es un lujo tener

al jefe de cocina de un restaurante con tanta historia como es Horcher.

¿Cómo es trabajar en un restaurante con ese currículum?

Lo primero, es una responsabilidad muy grande.

Tienes que saber bien lo que haces

y respetar el producto y la tradición del restaurante.

Bueno, Miguel, no sé si has escuchado

la reputación de Samantha en tu casa.

Por supuesto, por supuesto, sí, sí.

¿Buena o mala? Hombre, buena, por supuesto.

Yo empecé ahí a trabajar a los 18 años.

Hay que tener mucho cuidado con el punto de la aves,

es un aspecto fundamental. Por ejemplo,

las de carne blanca requieren un cocinado más prolongado,

de temperatura y de tiempo, que las aves rojas.

Pero nunca, nunca excediéndonos. Con el tiempo que tienen,

sería lo suyo pues esos marcados más rapiditos,

hacer una buena salsa, una guarnición que acompañe bien.

Sí, por supuesto.

-Tiene... A ver que lo vea.

Venga, vale ¿Esto no tira o qué pasa?

A ver si empieza a chutar esto.

Yo he matado a muchos pichones, perdices, conejos, de todo.

En la casa, un día aburrido, me hice un tirachinas con ramas.

Lo tengo por si vienen palomos a beber a la piscina.

(RÍEN) -Aunque no quieren que lo mate,

no sé si podré matarlo.

-Me ha venido a la cabeza un plato que le hacía yo

a mis amigos cuando empecé a estudiar.

Les hacía un pollo en salsa tradicional y, bueno,

igual le pongo debajo una espuma de patata con sifón,

por innovar algo, pero voy a lo tradicional.

-¡No! -¡Ah! ¿Qué es esto?

-Mistol. (RÍEN)

-¡Ah!

(RÍEN) -¡Uh, la que está liando!

-Cogió Mistol. -El Mistol.

-No me di cuenta, no lo vi

-Sécala, sécala. -En vez de aceite, Mistol.

-Cogí la botella sin mirar.

Ay, madre mía...

-Vinagre, es vinagre. -Sí, quiere hacer un escabeche.

Lo sabe. -Estoy nervioso en parte

porque no me quiero ir, quiero sacar un plato bueno.

Yo lo comí mucho, lo haré más modernito

para ver cómo queda así. Probaré a ver qué tal.

-Tranquilo, José Luis. -Esto lo controlas tú.

-José Luis, vas genial.

Ahí. -Muy bien, ahí, ahí.

Ole, qué gracia.

-Pues sí.

-David solo estrujó un limón y peló una patata.

David, cuéntame, ¿cómo estás haciendo tu plato?

Aquí haciendo unas cuantas cosas.

Unas cuantas cosas... Te doy un consejo.

No, te voy a dar cientos de consejos.

¿Sabes dónde te los daré? Condensados en este libro:

"La cocina de hoy con sabores tradicionales".

¿Lo tienes? No, aún no lo tengo.

No es para ahora o harás un plato de 10,

cuando salgas, no sabemos si te quedas o en casa,

te lo empollas y a estudiar. Venga, utilízalo bien con cabeza.

Vamos, David.

¡Ah!

Aspirantes, ha pasado ya la mitad de vuestro tiempo.

¡30 minutos por delante!

Hola, ¿qué tal? Buenas. -Encantado.

-Mucho gusto. ¿Estás tranquilo?

Un poco sí, he aprendido que ese era mi error

y estoy empezando a calmarme.

Tomar un poco la pausa y a ver cómo sale.

A mí me parece el Pájaro Loco pero...

Desde luego, veo un poco de tensión, sí.

¿Me puedes contar por qué narices

haces las pechugas de la tórtola a baja temperatura?

Quiero que quede jugosa y luego les doy un sellado en plancha

y creo que va a tener un buen punto la pechuga.

¿Sabes lo que tarda en hacerse en una sartén

a temperatura ambiente? Nada. Por eso...

¿Es necesaria la tremenda bobada

que estás haciendo en el roner? Es una idea, mala no, estúpida.

Gracias, chef.

Tiene media idea bien, pero ha empezado a hacer roner,

sus nervios, de aquí para allá... Y tiene que serenarse,

porque creo que puede cocinar muy bien si se centra al menos.

No tiene mucho sentido lo que hace. -No tiene nada de sentido.

-Nada. ¿Para qué es? -David no tiene sentido ninguno.

-Ahora naranjita. -Ahora su naranja o su manzana.

O echa naranja o echa manzana.

-Sabor. -Saborcito, Dani.

-Hola, ¿qué tal? -Mucho gusto.

Vas como pollo sin cabeza. No, bueno...

Mira, estoy haciendo una receta que hago de hace tiempo,

es una especie de pollo al chilindrón.

Lo que sí he metido, como había unas setas,

para darle el sabor, lo he deshuesado

y rellené los muslitos con las setas.

Bueno, Daniel, suerte.

Venga, gracias. Venga.

Esto va a estar ya en cinco minutos.

-Hola, buenas.

-Hola, ¿qué tal? -¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Pues bien, apuradete, aprendiendo aquí.

¿Qué haces, Pablo? Un caldito que intentaré reducir

a toda pastilla porque el tiempo apremia.

He hecho un sofrito un poco especiado,

estaba haciendo un coulis endulzado con pasas

y tango un yogurcito que acompañará bien a la becada,

especiado con un poco de cúrcuma,

un poco de hierbas, un poquito de salvia.

¿Qué te parece, Miguel? Me parece que suena muy bien.

Sonar, suena muy bien. A ver cómo compagina.

Un poco complicado. Suerte, la necesitarás.

Muchas gracias, Samantha. Gracias.

¿Cómo está eso, Dani? ¿Está crudo?

Una pizquita más, ea. -Muy bien, muy bien.

-Para la cazuela, que tienes tiempo.

-Daniel veo que se ha mojado menos que los demás.

Quizá se podría decir, no quiero desmerecer,

pero sí es verdad que ha arriesgado un poco menos, la verdad.

-Qué grande con las pinzas ahí. -¡Hombre!

-Cuando te vea tu mujer, no se lo va a creer.

-¡Madre mía! Cocina de autor.

-Esta sí, ya está.

Pablo ha hecho un plato bastante más complejo, ¿no?

Creo que el yogur le viene bien al coulis más que a la becada.

Sí, ¿verdad?

¿Para qué lo quema? ¿Por qué lo quema?

Aspirantes, últimos cinco minutos.

Recordad que es una prueba de eliminación,

el emplatado ha de ser perfecto.

¡Ay, ay, ay! Que me encanta.

-¡Bien, Dani, qué bien!

Bueno, Miguel, les queda muy poquito tiempo para terminar.

Sabes que hoy es prueba de eliminación.

Te vamos a evitar ese desagradable momento.

Ha sido un placer tenerte en estas cocinas.

Gracias por aceptar nuestra invitación.

Ha sido un placer. Nos vemos en Horcher.

Muchas gracias. Un aplauso para Miguel,

que nos deja.

(Aplausos)

Voy a sacarle los sesos. (TODOS) ¡Oh!

-Para rebozarlos un momento. -José Luis, frena.

-Frena, frena, José Luis.

-"José Luis, ¡eso no, eso no!". Yo sabía lo que hacía, digo:

"A ver si le saco los sesos". Tiene muy poco, los comí antes,

pero están exquisitos. Me da tiempo.

-No te compliques la vida, José Luis.

-Es perfecto, no le eches nada más. -Ve emplatando, ve emplatando.

Muy bien, bien, Dani. -Muy bien.

José Luis, emplata, por favor. -Voy, voy, voy.

-¿Vale? -Me da tiempo.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

Qué grande, José.

-¡Ole, José! -Muy bien.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno... ¡Tiempo!

Manos arriba.

(Aplausos) ¡Bien, chicos, bien!

-¡Qué bien habéis trabajado!

Delantales blancos, veo que habéis estado muy atentos.

Sí, un poquito. -Un poco.

No será la primera ocasión que os preguntamos

sobre quién pensáis que va a dejar las cocinas.

Normalmente lo preguntamos cuando hemos dado nuestra opinión.

Hoy que habéis estado tan atentos me encantaría conocer esa opinión.

Natalia. Uh...

¿Quién crees que dejará las cocinas?

Pues...

No sé, quizá Pablo. -Ah...

Qué cariño me tiene.

Muy bien. (RÍE)

Muy bien. Virginia... Venga, va.

-¿Me toca a mí? Tu veredicto.

Por el plato y porque ha llegado más tarde,

ha luchado menos que nosotros, creo que se debe de ir David.

-Yo estoy aquí, he vuelto para seguir luchando,

pero ahora mejorado, la versión de David pero 2.0.

Y para adelante.

Aspirantes, vamos a ver cómo están esos platos.

El primero en presentarlo será Pablo. Adelante.

(Aplausos) ¡Ahí!

-¿Solo le ha puesto el pico?

-He sacado las pechugas de la becada y la cabeza,

son las partes que creo que más suelen gustar.

Hice un jugo exprés de sus huesos y vísceras.

Y después he hecho tres salsas para acompañar.

La becada la he marcado porque es un pájaro que está oreado

y está como ya cocinado. Una cosa no te entendí, decías:

"Como la becada está oreada,

ya está cocinada". Tiene una parte de curado,

no es que esté cocinada.

Es bueno, en muchas aves, que reposen, que se oreen un poco.

No porque se oreen ya están cocinadas,

hay que cocinarlas. Lo está, está cortita de cocción.

Bien, eso es. Tienes partes buenas

y partes malas o muy malas.

O.K. La pechuguita bien marcada,

hasta ahí bien. El jugo tendría que ser

un poquito más expresivo y hecho solo con las carcasas.

O.K. En la caza, unas patatas,

la trufa, las setas...

Cosas que funcionan muy bien, y más en esta ave

que le puede costar a un cocinero 20, 40 euros

y que el precio de venta será 60, 70, 80 euros.

O.K. Quien pide una becada

sabe muy bien lo que pide

y pide una receta muy explícita

donde el sabor de la becada esté muy limpio.

Si le pones esto, bien.

El resto, sobra.

Yo tampoco entiendo qué quieres hacer con este...

¿Cómo lo llamas? ¿Yogur? Es una salsa de yogur.

La idea es que tenga un punto de acidez.

La becada tiene ese gusto como a hígado...

No sé cómo describirlo. Sí, a bosque incluso, graso.

Y, entonces, un ácido me gustaba para ayudar a refrescar un poco.

Pero, vamos, un puntito. En una prueba de eliminación

tienes que ir a tiro fijo, a garantizar.

Ponerte a experimentar no es lo idóneo.

Tienes una parte muy bien hecha, muy sesuda,

y otra que te puede costar la eliminación.

Gracias, chef. Oído.

Soy consciente de que un resbalón o un no acierto,

como le queramos llamar, pues te envía fuera.

Y, mentalmente, estoy preparado para ello.

-Yo he optado por un... Por un guiso tradicional,

es el pollo tipo chilindrón,

es uno que yo hacía hace mucho tiempo para amigos.

Lo he rellenado con un... Con setas,

un poco de espuma de patata,

que le he dado el toque ahí de vanguardia.

Como pollo al chilindrón no lo veo.

El pollo al chilindrón es un guiso con un gusto

y un sabor extraordinario. Hay un aguachirri alrededor

con dos o tres pimientos medianamente guisados.

Si esta es la receta para tus amigos,

entiendo que te quedes sin ellos, Daniel.

El problema es de gusto y sabor.

¿Dónde está el chilindrón? Quizá en la olla.

Trae la olla.

¿Te parece el guiso para un chilindrón?

Un pimiento verde, uno rojo, lo hago en juliana

y te queda un saborazo a pimiento que lo esconde todo y es una pena.

El picantón, el coquelet, es un pollo muy agradecido.

No creo que los sabores que has elegido para tu plato

le aporten mucho, esa piel que te di a comer está sin cocinar.

Tenemos un cocido, que no un asado, que tampoco...

La pena es que teniendo el ave más versátil y más sencilla,

hagas un plato que yo calificaría de fallido.

Cuando David me ha asignado la coquelet no lo vi mal.

Quizás, a lo mejor ha sido una opción equivocada por mi parte,

bueno, el cocinado que he hecho con ella.

Si me hubiesen dado algún ave de caza hubiese sido peor.

-Es un pollo Bresse con una salsita de vino

y de las verduritas, y quería representar el huerto

y darle algo de color.

No sabía cómo darle buen trato a este producto

y sé que es un producto importante.

La seguridad te la da el conocimiento,

así que he cocinado insegura. El emplatado es tan turbio

que no sabes si es un muestrario de producto,

si son tres platos, si es uno. Es el peor emplatado que hice.

(RÍE)

No debería haber color.

Un colorido aquí bueno.

Muy bien.

Ahora vamos al plato.

Es verdad que cada ave tiene su particularidad,

pero te tienes que enfrentar de una forma natural.

Es un pollo de Bresse, una zona del sur de Francia,

que tiene características pero es un pollo.

Ahí le quitas el miedo y lo cocinas igual de bien.

¿Qué te salva de aquí? Que tienes mano para cocinar,

que hay un fondo untuoso que le da cierta gracia y tal.

¿Por qué no salió bien? Por cocinar con miedo.

No sabías a lo que te enfrentabas, era un pollo.

Tenemos un pollo con un sabor de un asado que estaba bastante rico.

Vale, ¿cuál es la guarnición? Quería poner representación

de las verduritas, pero se me ha ido la mano.

Verduritas. Pero si es con verduritas, pon verduritas,

que se asen también. Unos torneados de zanahoria...

Muy clásico todo, pero me parece bien,

es una guarnición digna. Tu guarnición está fuera del plato.

Ya lo estaba. Cuando lo has traído, ya lo estaba.

Por estética no la pongas. Un plato bien ejecutado es bonito,

no hace falta ponerle un lazo. Eso es un lazo sin sentido.

Es el primer plato que llevo con vergüenza al jurado.

No estaba de acuerdo con como había emplatado,

pensaba que era como un plato de decir: "Esto no va con esto".

José Luis, por favor, preséntanos tu plato.

Pues he hecho un pichón con aroma de campo,

lo he acompañado con seta y unos pensamiento por ahí.

¿Buenos o malos?

Los pensamientos. No sé cómo los tendría el pichón,

creo que serían buenos. No lo sé.

¿Habías cocinado alguna vez este ave?

Sí, pero no de esta manera, lo he hecho en sofrito,

más normalito. Con lo que voy aprendiendo,

he querido hacerlo así... Con la máquina de agua caliente.

(RÍEN)

Con el bidé, con el bidé. Como te escuche Joan Roca, roner.

El roner, roner. Roner, bueno, sí.

Acostúmbrate, José Luis. Dicho eso...

Este pichón está muy hecho. El roner...

¿Qué es un baño María y para qué lo metiste ahí?

Para que se haga al cocerlo y luego a la plancha.

Para que entre el calor lentamente.

Luego lo marcas por la parte de la piel y lo sacas.

Si lo marcas mucho, mucho, mucho,

lo que has hecho en el roner no tiene mucho sentido.

La salsa está bien, reducida y la guarnición es coherente.

Tu plato no es feo, tiene estética,

y me sorprende. Tu cocinar es feo.

Cocinas bruto, desordenado, incoherente

pero, luego, al presentar tu plato, tiene cierta estética.

No lo quiero comparar con tu primer plato,

que era de espanto. Resumiendo, José Luis,

que aprendes y eso a nosotros nos encanta.

Yo estaba muy seguro con mi plato,

porque lo emplaté perfecto, muy elegante para como soy yo.

Los sesos no sé si serán coherentes,

pero como no se comen nunca, pensé sacarlos e intentar ahí...

Puedes ser el primer cocinero en la historia

que ponga sesos de pichón, no lo he visto nunca.

¿Que se podrá comer? Seguro.

José Luis, delante de cocinas. Muy bien.

-El primero en hacer sesos de pichón.

(RÍE)

David, contigo cerramos la cata de hoy.

Hice pechugas de tórtola marcadas a la plancha,

acompañadas de una patata confitada impregnada en zumo de limón.

Salteé unos rebozuelos e hice unas salsas.

La potencia de la salsa de vino de oporto reducida,

zumo de limón también contrasta con la ciruela.

Es un plato de contrastes. Oye, no te calientes.

Vamos a probar.

Uf...

¿Estás contento con tu plato? Yo sí, la verdad,

es un plato en el que he aplicado técnicas

que he ido aprendiendo en el programa.

Y es un plato que creo que... En el que me veo reflejado,

muy dispar, muy mío, muy personal. Lo mejor del plato

es que has desechado esa pechuga a baja temperatura,

la has sustituido por otra marcada, cosas que le funcionan, la seta,

que le funciona bien, esas hojas que contrastan

con el dulzor de la ciruela y tal. Te ha quedado un plato... bueno.

La guarnición que me gusta que tenga sentido.

Pero no es el peor plato.

Tus compañeros en eso no han estado avispados.

Un plato digno. Muchas gracias.

Las salsas estaban ricas, le van divinamente a la tórtola.

La elección de la guarnición es, para mí, buena,

las setas maravillosas,

no lo dudaría en una prueba como hoy.

Y, al final, el plato a mí me pareció

que estaba muy bueno. Gracias.

Lo que te digo, parecías el Pájaro Loco.

Si te tranquilizas, verás que no estás tan loco.

Vale, gracias.

El que no arriesga, no gana. Yo he arriesgado

y he cogido un pájaro que no había cogido.

La suerte del principiante.

(Aplausos) (MURMURAN)

Aspirantes, nuestro jurado tiene que tomar

una decisión muy trascendental:

Decidir qué aspirante deja el delantal.

Para eso, hay que deliberar. Jueces, adelante.

Si él cree que yo soy buena

es porque estudio, porque me lo curro.

Y es algo que nadie me ha regalado. No me tienen que poner más trabas.

-Ella no fue la indicada para decir esa frase

porque tiene a su hermana y está muy arropada.

-No es lo mismo estar aquí, por mucho que estudies,

que venir de fuera, que puedes estudiar.

Pero vienes con fuerzas de tu familia,

que estamos de bajón. Y eso hace mucho.

Ay, chicos, qué momento más complicado.

Hoy ha metido la pata. Ya sabéis que el aspirante

que deje esta noche el delantal en las cocinas,

se va a llevar por parte de nuestro patrocinador

de electrodomésticos todos los electrodomésticos

usados durante el programa, una tarjeta que gusta mucho,

la del supermercado patrocinador de mil euros

para vuestras compras de alimentación.

Y se lleva seis meses de suscripción

a la Escuela Online de MasterChef y el juego de mesa,

que está muy bien para destensar este momento.

Muchísima suerte a todos.

Aspirantes, después de ver y catar los platos que habéis presentado

está claro que algunos tenéis muchos pájaros en la cabeza.

No nos habéis presentado ningún plato excelente,

pero hay tres que están en un nivel un poco mejor:

David, José Luis y Reichel.

Uf... Enhorabuena, estáis salvados.

Uf, cuando subes a la barandilla se te quita un saco de encima,

como si se te quitara una piedra. (RÍE)

(MURMURAN) Está claro que "MasterChef"

tiene una capacidad de sorprender increíble.

Yo no habría pensado que vosotros dos estaríais aquí

a punto de levantar el vuelo.

Uno se ha complicado la vida,

lo quiso hacer difícil y se equivocó.

El otro, lo intentó hacer muy sencillo y también se equivocó.

Por favor...

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

Daniel.

Tío, tío...

-Mucha fuerza, tío.

-Yo creo que, de los dos que estábamos,

yo creo que se tenía que haber ido Pablo, vamos.

(Aplausos)

Algo le tienen que ver los jueces para que siga, ¿no?

Más potencial que a mí, seguramente.

Pero me he ido yo.

Me sabe muy mal.

¡Ay, mi rubio!

Que se va la alegría de la casa.

¿Ahora qué vais a hacer sin él?

Llorar, llorar mucho. Nos quedamos sin él, ¿no?

Sin su compañía, sin su apoyo, sin su risa.

Y como él está casado, tiene hijos,

cuando te ves chunga por tu familia, él:

"Si están bien, no sé qué, no sé cuánto...".

Y te sube, la verdad, Dani te sube.

Uf... Dame un beso, anda.

Has llegado muy lejos, Dani.

Tienes que estar muy orgulloso de tu paso por estas cocinas

porque has aprendido un montón y nos has dado grandes momentos.

Esto es tuyo y, ahora sí, tienes que quitarte ese delantal

y dejarlo encima de tu cocina. Lo siento muchísimo.

Estoy mal, tío, porque... Uf...

Yo creo que no era mi momento ahora mismo.

(APLAUDEN)

-Yo no esperaba que se fuera Daniel hoy

porque pensaba que todavía le quedaba camino de "MasterChef"

y pensaba que iba a estar con nosotros un poquito más.

(APLAUDEN)

-¡Daniel!

-Para mí, "MasterChef" ha sido una experiencia brutal y vital.

Era, o ha sido, una continua montaña rusa, ¿no?

Y luego la gente. Me llevo de aquí mucha gente.

Y ya no solo los compañeros, el...

El equipo, ¿no? El equipo de "MasterChef"

que, la verdad, es de...

Parece un tópico cuando lo ves en la tele que dicen:

"El equipo que hay por detrás", pero...

Me lo he pasado muy bien.

Hoy hemos vivido una noche muy intensa

y solo quedan nueve, entre ellos, está el nuevo MasterChef España.

La semana que viene volveremos

a verlos en acción en estas cocinas,

aunque adelanto que con cambios importantes.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Señores, ¿qué hacemos durmiendo? ¡Venga para arriba, rápido!

¡Todos arriba! ¡Vamos, señores, venga!

¡Vamos, chiquillos, vamos! -Tenemos que tener ya cinco.

-¡Lo acabo de coger! -Por eso.

¡Venga, señores! -¡Señores!

¡Entren a comprar!

Agarra la cápsula. Quiero verte, quiero verte.

-¡Vamos a ver! -¡Oh, oh!

-Un premio a la velocidad no da para nada.

-Me estoy poniendo hasta nervioso.

-¡Recién sacado del horno! -Buenísimo.

-¡Bollería fina!

-¡Un pan casero para el caballero! -¡A soplar!

Entren a comprar y saquen una foto con él.

Atención, aspirantes, cambio de cocinero.

Tenéis un minuto para rectificar

esos platos tan simples que estáis haciendo.

A cada saquito le pones uno y ya.

Está claro es que la única manera de disipar una duda

es con una acción, y tú has pasado a la acción.

Sabes que eso es evolucionar. Estoy orgulloso de ti.

(Aplausos) Está buenísimo.

No hablo de un plato que explique algo, eso es un sueño,

eso es fantasía. Este plato lo que merece

es "plac" y a la basura.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef 4 - Programa 8 - 25/05/16

25 may 2016

El jurado tiene un regalo para que los aspirantes se sientan más cerca de casa: podrán cocinar con sus parejas un plato tradicional: la tortilla de patatas. Además, los platos serán catados por los comensales más exigentes de sus casas: sus propios hijos.
Los exaspirantes de esta cuarta edición vuelven a ponerse el delantal para luchar en la repesca por una nueva oportunidad en el concurso, mientras que los equipos cocinarán platos mediterráneos típicos de la zona, como el salpicón de marisco, arroz con pintarroja, carpaccio de lechola y arroz con verduras.
Los aspirantes tendrán que demostrar todo lo que saben en la prueba de eliminación. El jurado les ha preparado un reto con aves: pollo coquelet, faisán, pintada, becada, pichón o tórtola, entre otras.

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  1. YS

    Por qué no puedo ver los capítulos desde Canadá? Si hay algunas alternativa, por favor compartan. Gracias

    01 jun 2016
  2. AS

    "El excedente que no utilecéis" es una redundancia puesto que "excedente" es algo que no se utiliza por definición. Lo decís en todos los programas varias veces.

    27 may 2016