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Para todos los públicos MasterChef 4 - Programa 6 - 11/05/16 - ver ahora
Transcripción completa

¡Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef"!

Hace seis semanas nuestros aspirantes

se despedían de sus familias y daban las gracias a aquellas

que les habían enseñado todo lo que saben:

Sus madres.

Esta noche, sin saberlo, van a tener la oportunidad

de demostrarles todo lo que han aprendido.

Hoy, más que nunca, cocinamos emociones.

Falta la Isabel Gemio, "Sorpresa, sorpresa".

(Risas)

Aspirantes, si yo tuviera la oportunidad de preparar

esta noche un plato en esas cocinas

tengo clarísimo quién me gustaría que lo probara.

Aunque en mi caso es un deseo irrealizable,

en el vuestro es más que posible.

Esta noche, cuando alcanzáis el ecuador de la competición,

vais a tener la oportunidad de demostrar cuánto habéis aprendido

a unos comensales muy especiales

que en unos minutos ocuparán nuestro restaurante.

¡Oh!

-¿Qué me estáis contando? -A ver quién viene.

-Sí, hombre, la familia.

(SUSPIRA) José Luis, ¿quién te imaginas

que puede sentarse esta noche en el restaurante?

Por lo que ha dicho, nuestra familia.

Me ha dado así una... Ya te gustaría a ti.

Ya ves. No... No iba a comer.

(RÍEN) Y a ti, Virginia,

¿quién te haría ilusión que probara un plato tuyo?

Pues un cocinero renombrado: Dani García, David Muñoz...

Alguno de estos. Así, tirando para...

Tirando por lo bajito, por lo bajito.

(Risas)

Y a ti, Natalia, ¿a quién te gustaría ver ahí?

A mi hermana. Mi madre murió cuando

yo tenía un añito, era un bebé.

Y yo desde pequeña tenía mucha...

Mucho instinto de protección a ella.

Dani, ¿qué pasa con tu peinado y el mío?

Se ve que nos hemos puesto de acuerdo.

Me has copiado. A ti te queda más mono.

Pero, vamos, no lo dudes. (RÍE)

Aspirantes, ha llegado el momento de ponerse a trabajar,

pero no lo haréis con esos delantales blancos,

sino con estos.

¡Oh! -¡Hostia!

-¡Vamos!

En este primer reto vais a cocinar por equipos.

Las diferencias vividas en las pruebas de exteriores

y que han abierto una brecha entre vosotros

tenéis que dejarlas a un lado para poder formar parte

de una cocina profesional donde se cocina codo con codo.

Si queríais evitar las pruebas por equipos,

aquí tenéis tres tazas.

Vais a colaborar en grupo hasta que aprendáis la lección.

Raquel... Dígame.

Tú nos demostraste en la última prueba de eliminación

que estás cogiendo nivel. Fuiste la mejor

y tienes una ventaja, serás una capitana.

¿Qué color eliges? El azul.

(Aplausos) Gracias.

Yo estoy muy contenta porque cuando te dicen

que has evolucionado, te llena de orgullo.

El sacrificio está valiendo la pena.

Vale, Raquel, pero tu privilegio aún no se ha terminado.

¿Quién quieres que sea el capitán del equipo rojo?

¿Quizás tu hermana? No, mi hermana conmigo.

(RÍE)

No sé, José Luis, que tiene ganas de serlo.

-Ea. Me ha tocado.

José Luis, adelante.

(Aplausos)

Aquí tienes.

(Risas)

Capitanes, ahora elegiréis alternativamente

a cada miembro de los equipos dando una razón y un nombre.

¿De acuerdo? Empezamos contigo, Raquel.

La primera por descarte, mi hermana.

(Risas) Por descarte.

-Si me dan a elegir primero elijo a la hermana.

Haberlas separado y que hubiera una lucha

hermana contra hermana.

José Luis, tu turno.

A Reichel. ¿Por qué?

Raquel.

Ah...

¿Por qué Dania? Cocina mucho como nosotras

y le gusta mucho el sabor y trabajamos muy bien juntas.

Andalucía power. (RÍE)

José Luis. A Daniel.

(RÍEN)

Raquel.

Hoy pertenece usted al azul.

-Muchas gracias. (RÍEN)

¿Por qué el illuminati? Porque nunca he cocinado con él

y quiero trabajar con él. -Muchas gracias.

-A Ángel.

-Voy a ir a por otro titán. (RÍE)

Gracias, cariño.

-Yo no quería estar en el equipo rojo,

yo quiero estar con mis gemelas, Raquel y Virginia.

Trabajamos muy bien, nos compenetramos muy bien

y también tenemos un "feeling". José Luis, tu último delantal.

A Natalia.

Raquel, tú, como la mejor en la última prueba,

tienes un privilegio más, tendrás un miembro más en tu equipo.

Ese delantal va para Juan. Para mi Juan.

-Ahí está. -Ahí va, al comando sur también.

Yo iba a coger a Dani, pero José Luis lo trincó

y ya no lo pude coger. Hubiera dejado a Juan

y me llevo a mi Dani. La verdad.

Las personas que se van a sentar en nuestro restaurante esta noche

vienen ilusionadas y con ganas de catar ricas elaboraciones.

Vuestra misión será cocinar un menú libre de tres platos:

Primero, segundo y postre.

10 raciones de cada uno.

Es decir, 60 exquisitos platos que os pueden valer

para llevaros un beso y un buen pescozón.

Y para cocinar todas esas elaboraciones

disponéis de 90 minutos.

Las cocinas están dispuestas

para que podáis trabajar de manera más cómoda.

Solo hay un inconveniente:

En este reto por equipos el jurado no se pondrá el delantal.

Ya estamos hartos de salvaros la papeleta.

Pero os advierto que hoy no es el día

para hacer el ridículo,

sino para que nos sintamos orgullosos de vosotros.

Aspirantes, ahora entraréis al supermercado.

Allí tendréis cinco minutos:

Dos para elegir el menú y tres para hacer la compra.

¿Estáis preparados para empezar?

(TODOS) ¡Sí, chef! Y el tiempo comienza

en tres, dos, uno... ¡Ya!

¡Vamos, vamos, vamos! Reuníos.

-Vamos a reunirnos primero. Dos minutos para decidir

cuál es el menú. Venga.

-Carne picada de ternera.

Todavía no podéis coger nada.

No hay pato. -¿Sabes qué queda bien?

Un solomillo en láminas, con un palillo se clava,

le pones una loncha de pollo encima.

-¡Qué bueno, galeras!

-Claro. Echamos unas pocas.

-Hay gambas, ¿podemos hacer un carpacho de qué?

-De estas gambas, tío. ¿Por qué no?

-Vosotros vais a hacer el tartar. -No, el carpacho.

Vamos a coger de gambas. -Cojo carrillera.

-Echas tomate, pimiento, cebolla. -Sí.

-Alcachofas. -Alcachofa y coliflor.

Platos muy elaborados, los comensales se lo merecen.

Reichel, ¿el postre controlado? -Sí.

-Pensemos qué vamos a coger: Nata, azúcar, chocolate blanco.

-Que la tiene. Atención, acaban de pasar

los dos minutos de reunión. ¡A hacer la compra!

¡Vamos, venga, vamos, chicos! Voy a por las verduras.

-Arroz blanco para 10 personas. Coge dos.

-Chicos, cada uno coged lo vuestro. Rocío, coge bastante arroz.

-¿Hacemos las pechugas? Y con arroz blanco mezclado.

-Sí, sí. ¿Uno o dos? -Los dos, los dos.

-16... 18...

-Aquí. Cuatro, seis, ocho...

-Vino para el arroz. -¿Nata habéis cogido?

-Sí, hemos cogido toda la nata.

-¿El tomate dónde está? -Tomate. Tomate ahí detrás.

Vino, eh, vino... -Tomate por aquí.

-El vino.

-Eso es manzanilla. -Este está bueno, toma.

-Tengo tomate, coge tomate frito que hay allí.

-¿Llevamos unas patatas? Aspirantes, último minuto.

Unas patatas, sí. -Aquí están.

Revisad bien todo. Coge de todo.

Todo. Recuerdo, tres elaboraciones.

Rocío, ¿has cogido especias? Comino, orégano.

-No. -¡Pues coge!

-¡Ligera! -Canela no. Albahaca.

-Coge orégano o comino... Comino, clavo...

Algo de eso. Atención, aspirantes:

Diez, nueve,

ocho, siete, seis,

cinco, cuatro,

tres... Ajos.

Dos, uno... ¡A cocinas!

¡Vámonos!

-Esta sale... -Aquí.

-Reparte sitio, Raquel. -Venga, gordi, vamos.

-¿Dónde nos ponemos nosotros?

-Dejamos aquí la nuestra. -Sí. Vamos a ver.

-¿El postre está controlado? -Sí.

-¿Con lo que has cogido? -Cogí de todo.

-Me hace falta fuego, ya te lo pediré.

-No necesitamos. De gamba.

-¿Le vais a meter algo de salsita?

-Hemos cogido para hacer alguna vinagreta o algo.

-Si veis que acabáis pronto...

-Dania y yo vamos a hacer el entrante.

El principal y el postre. Cada uno a su trabajo.

Por favor, probadlo todo, que esté todo bueno,

que sepa todo rico, ¿vale?

(TODOS) Un, dos, tres... ¡Azul!

-Yo saco las cabezas y tú sacas el coral.

¿Sabes sacarlo? -Sí, sí.

-Coge un palillo.

-Hay que sofreír la cebolla. -Hay especias para todo.

Y la cebollita aquí. Esto por aquí.

-Estoy nervioso, ¿eh? -¿Estás nervioso?

Me parece muy fácil. -Da igual, ¿qué fácil ni fácil?

-Si necesitáis parmesano, pillad.

-Yo también he cogido gouda semitierno.

-El arroz, Ángel.

-José, tiene que salir bien, ¿eh?

-Échale también un ajito. ¿Dónde están?

-No, pero tienes aquí... No.

-Hoy es mi primera vez como capitán

y a ver si sacamos algo bueno.

De primero haremos un carpacho de mariscos y pescados crudos.

De segundo vamos a hacer un... Unas pechugas escabechadas de pollo

acompañadas con arroz y unas verduritas y un puré...

Y de postre una piña confitada.

Estoy a gusto con mi equipo y creo que va a salir un menú bueno.

-¿Qué estás cortando? -Empiezo con el sofrito.

-Más fino, lo haremos pochado. -¿La verdura la echo a la vez

o por tandas? -Por tandas.

-Me estoy poniendo tibia. -¿Cuánta azúcar para el caramelo?

-Eso tiene pinta de ser un kilo,

te sobra el doble Echa al gusto, no te quedes corta.

-Vamos a empezar con un entrante de salmorejo con cigalas.

Va a llevar un agüita también de galeras para que sepa a marisco.

Y vamos a hacer de segundo un arroz con verduras y carrilada.

Y de tercero, de postre, pues vamos a hacer una mousse

de chocolate blanco con frutos rojos.

Somos seis, hemos cogido dos, dos y dos.

Y a sacar platos. Esta gente me tiene que sacar

los bicharracos estos, a ver cómo me los sacan.

Están haciendo como en las pruebas de exteriores:

Como están en equipo, nadie siente la responsabilidad.

No ven que en una cocina todos la sienten.

Pero echo en falta, cuando ha salido Raquel:

"Tú el entrante, tú el segundo, tú el postre. Que quede bueno".

Y me voy a mi bola y dejo claro que me voy a desentender

en vez de hacer el papel de un jefe de cocina

que es controlar, ver los pasos, sugerir.

¿Cuántas quieres? -¿De qué?

-Patatas. -Para que hagamos un puré para...

-¿Te pelo cuatro? ¿Cinco? -Para acompañar un poquito.

-A ver esto cómo lo quieres.

Jo. Mira lo que hay aquí. Qué barbaridad.

Mira qué gambas, qué cabeza de rape para un fumet...

¿Sabes qué veo? Poca cocina. Con el productazo que tienen...

Opciones hay muchas. Se han quedado con lo más fácil.

Y esto por aquí...

-José, ¿me pones un cacito para el puré?

¿O lo hacemos en el microondas? ¿Lo hacemos en el microondas?

-El arroz... ¿Qué ha pasado?

Se ha apagado casi todo, se ha apagado toda la cocina.

¿Cómo va el capitán sudores?

Estás sudando y sufriendo como un demonio.

Mira lo que te traigo, anda.

Póntelo, porque estás echando...

Me vas a ligar el caldo con el sudor.

Toma, póntelo, póntelo, por Dios. Esto no me gusta a mí.

Ahí está. ¿Así de pirata?

Capitán Albacete, vamos a ello. Ahora mucho mejor.

Gracias. -Vamos, Joselu.

-Esto se pone...

Le he tenido que dar un pañuelo a José Luis

porque estaba sudando a mares. No te imaginas.

No es un menú para sudar mucho. ¿Necesita el escabeche el arroz?

No. Y el postre, ya han hecho varias piñas caramelizadas.

Reichel es la chica de la piña. Parece Bob Esponja

viviendo en la piña debajo del mar.

¿Cómo va ese arroz, Rocío? -Ahí va.

Marcando la carrillera con el sofrito.

Si el equipo rojo ha escogido un menú sencillo, el del azul...

Un salmorejo, también con ese deje de marisco.

Porque un arroz con verduras y carrilera,

y tenían productos para hacer el arroz,

una costilla de cerdo maravillosa para asarla bien...

Yo qué sé, algo gracioso. Y el postre, otra tontuna.

Hicimos panna cotta, algo de chocolate blanco.

Ya está bien. Tendríamos que haber pensado algo

que le guste a mi madre. -No pienso que venga la familia.

-Nos han dicho que venían invitados.

Serán chefs o he pensado

que nosotros mismos nos vamos a comer el menú.

-Me gustaría que el menú lo probase mi novia,

pero como está bastante lejos no va a poder ser.

-No sé, "MasterChef" es siempre una incertidumbre tremenda.

Y quien venga será una gran sorpresa.

-Tenemos que repartirlo en dos o no se va a hacer.

Bueno, ¿cómo va la cosa por aquí?

Chef, José Luis, a ver...

¡Eh, Samantha! ¿Cómo lo llevas?

Ahí vamos. ¿Qué has hecho? Cuéntame.

¿Qué vais a hacer? Pues vamos a hacer un tartar

o carpacho... Un tartar, no sé cómo se llama.

No tienen nada que ver, a ver si aprendemos los términos,

llevamos mucho tiempo. Es un tartar de...

Tartar es picadito y carpacho es laminado.

Un tartar. Vamos a hacer una pechuga, eh...

Escabechada con arroz blanco y un poquito de puré.

José Luis, muy básico.

Que cojáis la pechuga de pollo para escabecharla

cuando tenéis una prueba que sois uno, dos, tres,

cuatro, cinco cocineros. Yo que tú, cambiaba el menú.

Venid todos. Esto es un menú básico,

de principiantes. Queremos ver nivel,

platos diferentes, que arriesguéis.

Quiero ver algo espectacular o sabéis dónde vais.

Sí, chef. -El plato principal no es potente,

pero es la capitanía de José Luis y él decide qué hacer.

A esto le incorporamos un espárrago.

-Si es básico, hay que hacerlo muy bueno.

-Claro, le vamos a dar una vuelta y metemos un espárrago dentro, ¿vale?

Y le meto más elaboración.

-Tráete la máquina de laminar para sacar jamón fino.

-¿Quieres la cremita? ¿La cremita

o las puntitas de espárragos? -La punta.

-Voy a intentar mejorar el plato, pero voy a seguir

con lo que estábamos haciendo, con las pechugas escabechadas.

A ver, primer plato del equipo.

Es un salmorejo con cigalas.

¿Quién ha decidido hacer eso? Entre todos.

En la prueba había que hacer un plato interesante.

No entendiste el trabajo del capitán.

Es como el chef, el jefe de cocina, decide qué hacer.

Estoy pendiente de que todo vaya... Llevas ahí todo el rato.

Con el salmorejo, mi trabajo. Tu trabajo es controlar todo

porque habéis hecho un menú simplón.

Y tu trabajo de jefe de cocina, de chef, no lo haces.

Ha sido un consenso entre todos, pero en 90 minutos

tampoco puedes tú explayarte en hacer esferificaciones y eso.

Aspirantes, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo.

Quedan 45 minutos.

¿Esto hay que pasarlo o qué?

-Esto a la plancha, pero en el último minuto, ¿no?

No lo pases ahora que se quedan tiesas.

-Vale, vale. ¡Equipo rojo, equipo azul!

Los invitados de hoy son muy especiales

y vuestros menús son muy flojos. Queremos que subáis el nivel

y os damos la oportunidad

de poder entrar al supermercado otra vez un minuto más.

Laurel, laurel. -¡Pero espera, espera, espera!

-¿Ya podemos ir? -Espera, no solo laurel.

¡Desde ya! ¡Ya, venga, vamos!

(TODOS) ¡Vamos, vamos!

Solo un minuto, ¿eh?

La carrillera nos da tiempo a hacerla, ¿vale?

Y hay zumo de galera.

-¿Dónde está el laurel? -¡José, José!

José, para cambiar un poco el plato.

-Busca el laurel, búscalo. -No es solo el laurel,

sino para intentar cambiar algo. -Un alioli.

Un alioli, huevos, huevos. -Tengo allí.

-José... Últimos 10 segundos.

Vamos a ver, nano. Nueve, ocho, siete...

Aquí no se puede cambiar. Seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

¡A las cocinas! Vamos, chicos.

¿Habéis cogido algo? ¿Has cogido algo tú?

-Yo qué sé, nano, en un minuto no solo

vamos a coger laurel. -José Luis es un tío

que no sabe organizar bien, ni a él mismo ni a su equipo.

-Eh... La cuchara que tenía para probar.

-Relájate, no te pongas nervioso.

Capitana, ¿qué productos nuevos van a enriquecer el menú?

Sigo con mis directrices me ha parecido...

Con tu erre que erre, no hacía falta nada para mejorar.

No, cogimos para hacer espuma de alioli.

Yo tengo claro mi menú. Casi me quedo como estoy.

Tengo claro mi menú. Si lo tienes claro, sigue.

Perfecto, tú sabrás. Exacto.

Voy con lo mío a muerte, para bien o para mal.

No cambiaré la receta.

-Y yo, eh... Muérdete la lengüecita.

Pero ella se viene arriba, se viene arriba.

Orgullosa de que defienda las cosas a muerte.

Cuéntame, ¿qué productos nuevos has traído para enriquecer el menú?

Laurel, que me faltaba. Laurel, con dos narices.

Claro, un escabeche sin laurel. Ha valido la pena, ¿no?

Ah, que era lo que le faltaba.

Y este arroz, vamos a ver, por favor.

Haz un arroz de verdad, pero no un arroz blanco cocido.

No, pero... Pero el arroz como guarnición.

Esto es de enfermos.

(RÍE) Bueno, José Luis...

Voy a intentarlo. Suerte.

Venga, gracias. -Esto es una mierda.

Son platos muy simples. -Haz un arroz de verduras.

-Tenemos ahí el escabeche. -Da igual, pero el escabeche

lo utilizas luego como carne. ¿Vale o no?

-Joder... -Cuando Pepe ha entrado,

José Luis se ha bloqueado. Yo lo he visto bloqueado

y he tomado un poco las riendas. Si no lo hago yo,

quizá no tenemos plato.

He puesto una olla para hacer el arroz.

Voy a cortar cebolla, voy a cortar yo cebolla.

-Un bol. Cuidado, José.

-Le hemos dado una vuelta al menú a última hora.

Haremos un arroz con verduras, haremos un plato más elaborado.

Creo que podemos llegar.

-Hacemos chips de alcachofas para poner sobre el plato.

-¿Con la cortafiambres? -Chiquititos. Ahí.

-O a cuchillo. -Muy finito, muy finito.

-Déjame un huevecillo. -Ve haciendo el puré,

que lo acompañamos también. -¿Un puré con el arroz?

-Pero le echamos así un... ¿No?

-José Luis es peor que yo, se bloquea.

Tiene muchas ideas en la cabeza y es impulsivo.

Y no escucha, ¿eh? A veces no escucha.

-Vete donde están las ollas. -¿Por qué?

-Ahí.

-Hay que echar la verdura ya. Lo el equipo rojo es de traca.

Deben hacer novedades, sorprender al jurado,

a los invitados... Para eso hace falta organización.

Vuelvo al principio,

se han equivocado en la elección del menú.

¿Vais a necesitar esto? -Pon lo que quieras.

-Esto está ya. -¿Lo sacamos, tío?

Lo deshuesamos y a última hora se lo echamos al arroz.

Y le da sabor. -Y la salsita que ha quedado,

le quitamos el aceite, lo batimos y le echamos un...

-¿Lo quieres en trocitos y para dentro?

-Creo que sí, que se vea. -¿No es mejor ponerlo encima?

-Bueno, tú decides. -Más o menos, trocitos así.

-Creo que es mejor eso, así en cachos y encima le ponemos

a cada uno, que se vea. Así, en taquitos.

-Se han apagado, tío. -¿Qué quiere hacer?

-Ya lo has oído. -Se ha puesto muy nervioso.

-Me he puesto dos veces y me estaba quitando.

Esto no puede ser, nano. -Venga, que sí, Ángel, tío.

-Venga, chicos. Seamos resolutivos.

-No hay rallador, ¿lo habéis cogido alguno?

-Reichel, te echo una mano por aquí porque ahí estoy yo

de pollo sin cabeza y me pone nervioso.

-¿Me traes las flores que estaban por ahí?

Te veo muy serio, Ángel. No, no, estoy bien, en el curro.

Ángel, tu problema es que ves los errores y lo comunicas mal.

Él es el encargado, jefe de cocina, que también se puede equivocar

y le puedes dar tu opinión, pero siempre de cara.

Te lo digo porque noquear al jefe de cocina es un error.

De cara, ayúdale.

Algo habré dicho, algo seguro que he dicho.

No estoy contento conmigo y ya sé qué tengo que hacer.

Y, nada, a la próxima me dedico a decir las cosas a la cara.

Y lo mismo para ti.

Si no lo hacéis, nos veremos las caras.

Señores, a correr, el menú sigue siendo muy simplón.

Ya podéis correr. Hemos visto a José Luis bloqueado,

pero lo hemos comentado con él.

No he intentado quitarlo de en medio.

-No creo que me hayan minado la moral,

sino que ellos han aportado lo suyo y yo ha habido un momento

que me he quedado bloqueado.

-¿Cómo van esas chips?

Eso está quemado. -Sí, ya, ya.

-A Juan le hacen falta horas de cocina.

Le falta un poco de iniciativa y de picardía.

-Están un poco pasadillas. -Solo teníamos una.

Le voy a quitar los pelos más tostados.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos 10 minutos.

Y os recuerdo que tenéis que emplatar

10 raciones de cada elaboración. Esto se quita.

-No, los pelitos negros amargan un poco.

-Están muy amargas. No, no lo ponemos.

-¿Le doy más caña? ¿A tope?

-¿Y si pegamos una cucharada de puré en el plato?

¿Tú cómo lo ves? -Hombre, no sé si el puré le va...

-Un biberón, un biberón, un biberón, un biberón.

-Hacemos alioli en un momento. -¿Eso para qué es?

-Una salsa para el lado. -Salsa para el arroz.

¿Le vas a poner salsa y alioli también?

-No, esto va aparte, Ángel. -Chicos, faltan 10 minutos, ¿eh?

-A ver, este arrocito, ¿cómo va?

-¿Qué tenemos aquí? -Ahí va el aceite de perejil.

-¿Cómo lo quieres? -En puntitos.

-No nos compliquemos, no elaboremos más.

Lo haremos de puta madre.

Tenemos arroz, lo ponemos con anilla.

En un biberón, cuatro puntos y un crujiente.

No se puede hacer más. -Alioli también.

-¿Aparte de esto? -Sí, le va bien al arroz.

Echamos un pegote en un lado.

El equipo rojo está como pollo sin cabeza.

Esa es la palabra. Pero los del azul están

con una tranquilidad extraordinaria.

Extraordinaria.

¡Hay que emplatar ya!

Ahora va ahí el requesoncete.

Ahí, ahí, que quede... -Requesón.

-Ya está. -El postre lo hicimos Pablo y yo.

El error ha sido de los dos. Me dijo que lo mezclara todo,

que echaba polvos mágicos y que iba a salir estupendo.

-¿Mousse de...? -Un requesón de chocolate blanco.

La mousse no tiene una textura buena,

lo cambiamos en versión, en vez de mousse, requesón.

Un requesón de chocolate blanco, eso es nuevo.

-La presentación tiene que ser brutal.

-Mierda.

-Eso por ahí, por ahí. Lo necesitamos para emplatar.

-¿El puré lo hacemos en un momento? -¿Lo hago?

-Venga. Ya está. Una pizca de mantequilla.

-José, que quedan tres minutos. Hay que emplatar.

-Vamos. -Hay que emplatar.

-¿Ayudo ahí? -Vamos bien, gracias.

-Mucho no pongas, porque es pijo.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Busca anillas por ahí, anillas.

-¿Cómo lleváis el emplatado? -Mal.

-Busca anillas, anillas. -Reichel...

-Sí, va bien, va bien. -Ayúdanos.

-No puedo. -¿Has terminado lo tuyo?

-No. -Ve terminando este plato.

A ver, no nos pongamos los dos. -¡Tira, tira!

-Yo pongo el arroz, pon el crujiente.

No pongamos los dos arroz. Venga.

-Queda uno más. Este y otro.

-Qué buena pinta, Dios mío.

-Hacemos unos puntos y ya está. -Vamos a limpiar un poco.

Diez, nueve,

ocho, siete... Cuidado.

Seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno... ¡Tiempo!

Ya se ha acabado. Manos arriba.

Muertos.

-No tenemos ni la mitad de platos.

¿Qué vamos a dar a comer a esta gente?

No sabemos ni quién va a venir pero, bueno, alguien viene a comer

y no tenemos los platos.

-Madre mía, no hemos emplatado.

Equipo azul, ¿habéis terminado de emplatar?

(TODOS) Sí, chef. Equipo rojo, ¿habéis terminado?

(TODOS) ¡No, no, chef!

-Nos ha faltado un poquito. Bueno, pues mal vamos, ¿no?

Entiendo que los invitados de hoy pues son

lo suficientemente importantes como para que no se queden

sin comer o comer a medias. Así que venga, por favor,

terminad de emplatar.

Venga, eso límpialo. Límpialo, trae.

-Decidme, mandadme. -¿Has terminado, Reichel?

-¿Qué quieres? ¿Cinco puntos? ¿Cinco puntos?

-Como quieras. Vete corriendo para allá, toma.

Te doy corriendo la olla.

-Oh... Una cosa es probar,

la otra cosa es comer.

Estoy probando si está tierna. No, estás comiendo.

Lo debes probar, ya que eres capitana,

antes de emplatar. Lo probé antes también.

Y pruebas por si acaso... Por si acaso.

-Déjame la olla y ve limpiando tú...

Terminas tú esto y limpio yo los platos.

-Termina y te lo cambio. Alioli. La manga del alioli.

Vamos, señores, no tenemos todo el día

para emplatar 10 platos solo. Vale, vale, vale.

Pollo, ese pollo se ha caído. Móntalo.

-Echamos unas gotas de esto.

-Claro. -O un chorreón.

Equipo rojo, lleváis cinco minutos de más, ¿eh?

Por favor, se me acaba la paciencia.

¿Nos ponemos las chaquetillas? En plató no nos las pusimos nunca.

Vamos, equipo rojo, últimos 10 segundos.

Diez, nueve... Ángel, Ángel.

Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro... Vale, vale, vale.

Tres, dos... Ya, ya...

Uno. ¡Tiempo! ¡Por fin!

¡Por Dios! ¡Manos arriba!

Mi primera experiencia como capitán, vamos, fatal.

Porque... Uf, fatal.

Me sentí desbordado por todos lados, un marrón.

Se me queda muy grande.

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado.

Ahora tendréis que esperar la cata, pero no lo haréis aquí,

sino en la bodega.

No me lo puedo creer. A la bodega.

-¿Vamos nosotros para allá? -¿Nosotros también?

-No sé quién podrá venir.

Me haría mucha ilusión que fuera alguien de mi familia.

Que vinieran cocineros famosos también, pero

me haría más ilusión que fuera alguien mío.

Ay, ¿quién entrará por ahí?

Venga, vamos... (RÍE)

-Se ven pies, se ven pies ya.

-¡Mi madre! (OVACIONAN Y APLAUDEN)

-¡Mamaíta! -¡Ay, mi madre!

-¡Ah, mamaíta!

(Gritos eufóricos)

(Aplausos)

-¡Ay, mi madre!

(RÍE) ¡Sí, sí! Es que es muy graciosa.

(Música)

¡Mi madre, ahí, qué guapa es!

Mira mi madre, tío, con el Jordi.

Mucho gusto, ¿qué tal estáis?

Cuando he visto entrar a todas las madres,

digo: "Yo no tengo", o sea, ¿qué voy a hacer?

Natalia, te hemos traído a tu hermana.

¿Tu hermana? ¡Ah, Natalia!

¿Y tú, eres? Hermana de Natalia.

Ah, hermana de Natalia. ¿Qué tal?

Rocío, ¿cuál es tu madre? A ver, cuéntame.

La que está saludando Samantha. ¿Esta?

Bueno, la del sombrero es tu madre, seguro, Reichel.

Más guapa, mírala.

(RÍE) Ja, ja, ja.

Por los pelos me conoces.

Juan, no se puede negar que eres el hijo de tu madre.

El pelo lo dice todo.

Ah, mírala, sí que te pareces, sí.

Hola. Bienvenida.

Id pasando, por favor, id pasando al restaurante.

Adelante, por favor.

Natalia, cariño, estás muy emocionada.

Tienes aquí a tu hermana, ella vive en Rusia,

¿por qué es tan especial?

Hace un año, cuando mi madre murió,

pues yo la tenía el cargo de su vida...

Es muy duro.

¿Ella vino contigo al principio? Sí.

¿Por qué decidió irse? Porque no sé,...

Tiene otro carácter, es más rusa ella.

Espero que disfrutes de esta sorpresa, tan bonita.

Bienvenidas al nuevo restaurante de MasterChef, sois nuestras

primeras invitadas y es un lujo teneros aquí.

(TODAS) Muchas gracias. Voy a hacer un repaso así rápido.

Basilia, madre de Ángel.

Carmen, de Daniel.

Luisa, la de José Luis.

Joder...

Ada, la madre de Juan.

Pilar, la de Pablo.

Mari, la madre de Raquel y Virginia.

Ay, omaíta, ay...

Esmeralda, la madre de Reichel.

Aurora, la de Rocío.

Ana María, la madre de Dania

y por último, Inés, la hermana de Natalia,

¿no es así? Sí.

Mari, vaya par de gemelas

que nos has mandado, te has quedado a gusto.

Las habéis cogido, ¿eh?

Ay, que tengo yo aquí a mis gemelas que no sé

qué les va a pasar, a ver, ¿cómo creéis que se está

manejando sin tener a las dos niñas allí?

Muy aburrida, está muy aburrida.

Porque la acompañamos mucho, vamos con ella a todos lados...

Echará de menos nuestro ratito tras almorzar y reírnos...

En casa, ¿quién cocina cuando estáis con ella?

Nosotros. ¿Pero, no le gusta la cocina?

No, ella echa las cosas en la olla y se va.

¿Pero, se va dónde? A hacer lo que sea,

pero, se va de la cocina y deja ahí,...

Carmen, ¿echa usted mucho de menos a su hijo en la panadería?

Es informático y él tiene sus líos y no sé ni lo que hace.

Mi abuelo tenía...

Una panadería y ella hacía los dulces.

Yo me acuerdo que de chico

me metía en los barreños de las magdalenas.

Ella me enseñó a mí la cocina, lo que sé, lo sé de ella.

Ya verá lo que se hizo en la cabeza.

¿Se quitó la barba? No, lleva una coleta

y hoy sí parece un vikingo de verdad.

Ay, Dios mío de mi alma. Pablo, ¿tu madre quién es?

La de negro que tiene un pin súper original.

¿Ella es iluminati como tú? No, ellos no tuvieron

mucha oportunidad de estudiar, ambos son muy inteligentes

se buscaron mucho la vida trabajando de campesinos

y se fueron a la ciudad en un momento a buscarse la vida.

Mi madre es súper organizada muy eficaz y ha sido cocinera

profesional y pulpeira durante años.

¿Sí? Sí y mi tía, también.

Rocío, ¿por qué te emocionas tanto cuando...?

Porque está mala...

Casi no puede caminar, ¿sabes?

Pues fíjate lo que una madre puede llegar a hacer por una hija.

Sí... Mi madre nació en otra época y tiene 80 años,

pero, a ella le hubiese gustado cocinera, en mi casa

la nevera siempre ha estado llena.

A lo mejor nos compraban unos zapatos al romperse,

pero, la nevera siempre llena.

Me encanta la prueba de hoy con todas las madres por el plató

que están todas guapísimas. Si tú, también, estás orgulloso

de tu madre, sube una foto con ella

en la aplicación gratuita de MasterChef

y usa la etiqueta, #madresmasterchef.

Voy a ver las que... Pues, mira, ya hay un montón.

pues, voy a poner yo la mía con mi madre que aquí está para comérsela.

Madres y hermana, nuestros aspirantes han cocinado

por equipos, un menú completo.

Tendréis que catar cada plato y, después, decidir,

qué equipo os ha gustado más.

¿Y cuándo las vemos?

(RÍE) Je, je, je.

Bueno, pues, vamos a lo que vamos, a comer.

Mira, mi madre sabrá cuál es el mío, seguro.

Cuando no le gusta algo hace así, no me gusta...

Me encanta.

Está súper nerviosa.

Dania, tu madre ha dicho: "Está muy rico".

Me gusta más este. ¿Cuál?

Este. Bueno, porque...

Tiene una textura...

Hum, está bueno. Está muy bueno.

Digo: "Lo va a escupir".

A ver, Pilar. Este para mí, buenísimo.

¿Y el otro?

Regularcillo.

¿Y si Pablo ha hecho el regularcillo?

Lo siento, está regular y está regular.

A mí me diría que estaba fatal. Luisa, si tuviese que decir

cuál plato puede haber hecho

José Luis, ¿cuál podría haber hecho?

No sé, diría que este, aunque no sé lo que es,

pero está bueno el tallo ese que he comido.

(RÍE) Ja, ja, ja.

Le gusta el espárrago, ¿eh?

Toda la semana vamos a tener que venir, esto está estupendo.

Qué agradecidas son las madres. Pues sí.

Se come sin pan, sin cerveza...

Juan, tu madre, yo me acuerdo que me dijo que a raíz

de la separación de tus padres, empezaste a cocinar para ella.

Empecé año y pico, dos años, a cocinar y mi madre

se quitó de la cocina y empecé a hacer cosas

y a darle de comer para ella y para mí.

Ah, que eso es arroz, también. También.

Este ya no es arroz de pueblo.

Este es arroz de chimenea. Es una modernidad de MasterChef.

Ya, ya, ya.

Bueno, ya pueden empezar a catar, si quieren,

el segundo plato,

el de la derecha es del equipo azul y el de la izquierda, del rojo.

Que no habrá que comerse todo, ¿no?

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Lo primero, como entró con hambre, buenísimo, pero,...

A mí, el arroz con alcachofa me encanta.

A mí me gusta este y encuentro que el arroz está enterito,

pero, cocido y este lo encuentro un poquito falta de cocción.

Sí. Luisa, ¿ya descubrió

qué plato es el de José Luis?

Este me sabe a pueblo con alcachofa y todo eso, ¿es suyo?

No lo sabemos.

Usted, ¿qué cree por la presentación y por el sabor?

Me inclinaría por este, creo, están buenos los dos.

Ana María, ¿cuál de los dos te parecía mejor?

El del rojo me gusta más.

Oh,...

Aurora, ¿cómo va usted? Muy bien, pero, esto pica.

(Risas)

¿Y qué es lo que pica, me dice?

No sé. ¿Algo pica?

Porque se ve que lo he mojado aquí.

Vamos a probar.

Y a mí desde que me operaron

de la vesícula, no puedo comer picante.

¿A usted la operaron de la vesícula?

A mí me operarán del paladar.

El ajo aceite, el ajo aceite.

Vemos que Inés, no se decide... El rojo.

¿El rojo? ¿El rojo?

Porque el arroz está muy bien cocido.

Porque ella sabe que me gusta mucho el color rojo

y, seguramente, piensa...

Basilia, ¿qué tal los arroces?

Un poco duro. ¿Cuál?

Este, el rojo. ¿Sí?

Rojo y la verdura, también, un poquito dura.

¿Cuál de los dos piensa que ha hecho su hijo?

Creo... Que este, el azul.

(SONRÍE) Je, je, je. Queridas madres y hermana,

para poder evaluar este menú, hay que hacerlo en todo

su conjunto y nos falta el postre, adelante, por favor.

Sí, parecen.

Oh, néctar...

Cambia la cara, mamá, cambia la cara.

(Risas)

¿Qué pasa por aquí que os veo con caras raras?

¿Cómo ve ese postre? Está muy bueno.

¿Sí? Sí.

¿Qué es, un requesón? Requesón, sí.

Yo diría que iban a hacer una mouse y se les cortó un poco.

Un poco no. Se les ha cortado, pero bien.

(AMBAS) Ea...

Qué buena son las madres. Qué buenas.

Incomibles. ¿Sí, no? Me decía Mari que el sabor

es bueno, evidentemente, los productos son buenísimos...

Pero, técnicamente, están muy mal ejecutados.

Ah, la galleta esta... No sé lo que es.

El chocolate blanco.

Qué buena boca tienes, Luisa. ¿Yo?

Ya la veo que come bien. Yo como muy bien.

José Luis, ¿a quién sale a la madre o al padre?

A... A su padre.

Mi padre. En lo guapo a su madre.

(RÍE) Ja, ja, ja.

Ea, qué queréis que os diga.

Bueno, madres, ¿nos decidimos, el azul, el rojo?

Pilar, ¿los postres, qué?

Para mí, el rojo. ¿Sí, y de reconocer a Pablo

en alguno de los dos postres?

Yo creo que en este. ¿La piña, verdad?

Sí. Basilia, ¿Ángel, qué ha hecho?

Me voy a poner por este, el azul.

Tu madre no da una, Ángel.

Nuestros equipos son el rojo y el azul, por eso tendréis

una tarjeta de cada color, según lo que os haya gustado más

de la comida, tendréis que decidir...

Qué equipo merece ganar.

¿Estáis preparadas? (TODAS) Sí, chef.

Bueno, pues, aspirantes, creo que esto es mejor

que no lo veáis, que, luego, tenéis pesadillas.

(TODOS) Oh...

Vaya,...

Yo ya la tengo ahí. Mira, sí.

Yo la de esto, me la llevo.

Yo la voy a liar, pero, bueno...

La lío tantas veces...

¿Qué crees que votará tu madre? Creo que saldrá rojo.

Pablo. Creo que si vota lo que le pareció

por gusto, será azul, porque los dos primeros les gustó más.

Bueno, qué, ¿hay ganas? (TODOS) Sí, muchas.

¿Ángel? ¿Qué?

¿Preparado? Sí,...

Venga. ¿Voy ya?

(Risas)

Ah, yo eso lo quiero ver, tío.

Qué nervios, tengo unos nervios...

¿Cómo estás?

Estás guapa, ¿eh?

Estás más gordo, ¿no?

(RÍE) Ja, ja, ja. Cocinas, comes,...

Ay, mira...

Hoy, por Dios, hoy, por Dios.

Es un niño por eso no me gusta la barba, si no la tiene,

parece un chiquillo. Mamá, tengo que aparentar mayor

para que me tomen en serio.

Ah, bueno, bueno...

Que mi madre tiene buen paladar. Ya, ya.

Eh... Madre mía.

¿Qué?

(LLORAN)

(LLORAN)

Ay, qué guapa, no llores, venga.

No llores.

¿Pero, por qué lloras? Porque llevo un mes y pico

sin ver a nadie de la familia, pues...

Ay, madre mía,...

(RÍE) Ja, ja, ja.

Ay, cuánto me alegro de verte. Anda que yo...

¡Ahh, Juanchu!

(LLORAN)

¿Eh? Ma... Bueno, no, pero,...

Tiene el mismo pelo que la madre.

Te va a ir bien, te va a ir bien.

Hola...

(LLORAN)

¿No sabíais que venía? No.

Mamá, que esto está todo secreto.

Aquí no nos dicen nada.

Mamá.

¡Ahhh!

Qué guapa estás.

¿Has visto? Estás guapísima.

¿Qué te parece? Pero, estás...

A ver que te vea, pero, qué guapa estás, ven aquí.

Qué guapa eres, qué guapa.

Ay, mi...

¿Qué haces aquí, mamá?

Te quiero. No llores, mamá.

¿Cómo estás?

Bien. ¿Y los niños?

Muy bien. ¿Pero, por qué lloras?

¿Por qué lloras? Porque me da mucha

alegría de verte...

No me hagas llorar, mamá, que están grabando.

¿Qué, has comido?

Sí, he comido. Pones una cara de asco, mamá...

Cuando te he visto, digo: "Verás la cara que pone

cuando no le gusta algo". Efectivamente, y hace...

Mi madre es una Rocío, pero, con 80 años.

Tiene su genio cuando lo tiene, es un clon mío.

La verdad, somos muy iguales.

Hola,... Te quiero, te quiero, te quiero.

¿Qué tal?

Espera, espera,... Muchas cosas de...

De que...

Estás preciosa.

Estaba muy nerviosa, pero,...

Estoy viviendo como una burbuja de sueños, es impresionante...

Que viniera desde Moscú, desde tan lejos, para mí ha sido

de los días más emocionantes que he vivido.

Ay, qué bonito, cuánta emoción,

madres e hijos, bueno, y hermana...

Qué sorpresa cuando habéis visto entrar a vuestras madres.

Vaya caritas han puesto.

Raquel, Virginia, ¿qué, cómo veis a mamá?

Estupenda, mira, guapísima y estupenda.

¿Creéis que vuestra madre

ha reconocido dónde habíais cocinado?

No sé, creo que ella lo tenía dividió, pensando:

"¿Y si voto y tengo una en cada color, con quién quedo bien?".

José Luis, ¿contaste ya a tu madre lo que te estás refinando

ya en este programa?

Bueno,...

Luisa, ¿sabes que José Luis pone flores en los platos?

¿Pone flores?

(Risas)

Aspirantes, está siendo una gran noche familiar, pero,

ya sabéis que vuestras madres han venido a dar su opinión

que, no sé si os va a gustar o no,

así que, es el momento de conocerla.

Basilia, por favor, enséñenos a quién ha votado usted.

Vamos a ver.

Al equipo azul y, Angelito, con el delantal rojo, qué cosas.

No le gustó el menú del equipo rojo, está claro.

Sí que me gustó, lo que pasa es que...

Ya no lo puedo arreglar. (RÍEN) Ja, ja, ja.

Carmen, por favor, su voto.

Vamos a ver.

Qué sorpresa.

Sabía que lo crudo no le iba a gustar.

Eso es lo que pasa, que a él le gusta mucho

lo crudo y no pensé en eso Ahora, he caído.

(RÍE) Ja, ja, ja.

Luisa, a ver,...

(TODOS) Oh...

¿Qué le ha gustado más del menú de su hijo?

Lo primero, no sé qué era, ero, estaba buenísimo, ¿qué era?

Carpacho de... Carpacho con espárragos metidos ahí dentro.

Metido ahí crudo.

Ada, por favor. Vamos, Juanillo.

(APLAUDEN)

Has estado fina, has estado fina.

Pilar, descúbranos el color del voto.

(APLAUDEN)

Bueno, Mari, doble jugada, a ver...

Todo o nada.

No ha dado una hija, no ha dado una.

Es un regalo que os hace mi madre a ustedes.

Os dije que iba a ser sincera. El arroz con carrillera

sabía que era el punto de ella, pero, la verdad, no me gustó.

Como ella es tan sincera, si la hubiera visto antes

le digo: "No seas sincera, tú reconoce los platos

y vota al plato que conozcas".

Esmeralda, por favor, dinos a quién has votado.

Oh,...

(RÍEN) Je, je, je.

El postre, la piña, no me ha gustado mucho.

Es que Reichel, tiene un cariño a la piña...

(RÍEN) Ja, ja, ja. Aurora,...

descúbranos el color de su voto.

Uh... Oh,...

Es que me equivoqué al darle.

No, de verdad, te lo juro.

¿Desde cuándo te gusta el picante? Carta en la mesa, pesa.

Mamá, que no pasa nada.

Bueno, pues en estos momentos, hay empate a cuatro votos.

Ana María, es tu turno.

A ver, Ana María, cómo te has portado.

Oh...

No pasa nada, omaíta, hija.

Bueno, pues todo está en manos de Inés, la hermana de Natalia.

(APLAUDEN)

Bien, Inés, bien, eres una crack, Inés.

Nos ha salvado ella.

Al final, las madres se decantan por el equipo rojo.

Enhorabuena, equipo, además, esta victoria, le da una ventaja

muy importante al capitán, José Luis.

Menos mal. Aspirantes, sintiéndolo mucho...

Tenéis que despedirse.

Ver a mi madre ha sido lo más, para adelante

y lo que haga falta hasta el final.

Hoy, realmente, me veo ganadora...

(SUSPIRA)

Aspirantes, sé que este momento ha sido muy especial,

estoy seguro de que será

uno de esos recuerdos para toda la vida.

Yo, en cambio, espero no recordar

toda mi vida lo que ha pasado durante el cocinado.

Equipo rojo, habéis ganado, pero, os hemos tenido que pedir

que cambiaseis el menú.

Si no es por nosotros, imagínate el arroz que hubieseis

servido blanco, al principio, de enfermo.

Y eso ya por no hablar

de los 10 minutos extra para el emplatado.

Equipo azul, vosotros no habéis ganado,

tampoco lo merecíais.

El postre estaba cortado y el salmorejo, dudoso,

eso parece un gazpacho.

Una última cosa en general, cada semana queda menos tiempo

y vuestras madres no van a volver a salvaros la papeleta,

enseñadnos todo lo que habéis aprendido,

si no, veréis muy pronto vuestro delantal encima de la cocina.

Sí, chef.

Veremos si este reencuentro ha servido para relajar

un poco los ánimos o si, por el contrario,

las nuevas sorpresas que os depara la noche...

Abrirán viejas heridas.

De momento, solo os anticipo una cosa, para la prueba

de exteriores no os podéis olvidar el D.N.I.

(Música)

Estamos montados en este tren que va a París

y a unos pocos de sitios más.

A ver dónde paramos. A ver dónde paramos.

Vamos a París, ¿no?

Ellos no lo saben, pero, en unas horas, el tren de alta velocidad

les dejará en una de las ciudades

más monumentales del sur de Francia.

Esto es lo más lejos, hasta el momento, que hemos ido.

Hombre, por ahora, más lejos sí, pero, bueno...

Bueno, todavía queda mucho por delante.

A lanzarlas...

¿Has ido a Francia alguna vez, Pablo?

Trabajo para una multinacional y este tren lo cogí alguna vez.

Yo estuve una vez en la torre Eifiel

y me arrepiento... Bueno, algún día subiré, creo que valía

10 euros hace ya 15 años, y por tacaño no subí.

Está en Narbon y con MasterChef es algo alucinante

porque me encanta el arte y poder disfrutar

de los monumentos de esta ciudad que son estupendos,

pues es un complemento más al hecho de cocinar

en Francia que es, a su vez, la cuna de la cocina.

La ciudad es maravillosa, nos enseñaron un catillo

que es antiquísimo, subimos muchísimas escaleras...

150 y tantos peldaños, chiquilla, para subir.

Nos han costado la vida,... La vida.

Oh... Aquí están,...

Aspirantes, bienvenidos a Narbon.

Una pequeña ciudad del sur

de Francia con más de 2500 años de historia.

Su grandioso pasado como primera ciudad romana

de la Galia y su legado medieval,

son los principales encantos de esta región mediterránea.

¿Os está gustando Narbon? (TODOS) Sí,...

¿Y los equipos que tenéis, os gustan?

(TODOS) Sí. Pues espero que no

os hayáis cogido mucho cariño.

Oh...

Como os dijimos en plató, al trabajo no se viene

a hacer amigos, sino a sacar la tarea lo mejor posible,

por eso vais a cocinar en todas las modalidades

de equipo posibles, hasta que os quede bien clarito.

¿Lo habéis entendido? (TODOS) Sí, Eva.

A medias.

Pues a partir de este momento, los equipos quedan disueltos.

Quitaos los brazaletes.

Y zasca, zasca y zasca.

En esta prueba, competiréis divididos en tres equipos,

pero, atención, porque solo podrá ganar uno,

los otros dos irán directos a la prueba de eliminación.

(TODOS) Sí, Eva.

Madre mía.

José Luis, tú fuiste el capitán del equipo ganador

en la prueba de plató, así que hoy eres el único capitán.

Pero, además, eres el encargado de formar los otros equipos

y decidir a cuál de ellos te vas a unir.

O sea, formo los 3 equipos yo. Lo has pillado.

¿11 entre 3? Dos de 4 y uno de 3.

No, si ya, hasta ahí llego.

Todo esto significa que tendrás la mayor responsabilidad

que ha tenido ningún aspirante en lo que llevamos de competición.

¿Crees que estás preparado?

No, preparado, no, pero, intentaré formarlos lo mejor que pueda.

Aspirantes, hoy trabajaréis integrados en las cocinas

de Les Grands Buffets.

Un lugar excepcional que abre los 365 días al año

y que el año pasado atendió a 270000 personas.

Se trata de uno de los bufets más grandes de Europa

y uno de los mejores restaurantes de la comarca

con capacidad para 500 personas.

Grandísimo tiene que ser, tiene que tener unos salones...

El equipo rojo estará formado por cuatro aspirantes

y trabajará en la cocina de La Rôtisserie,

un asador show coocking donde se cocinan los platos al momento.

El equipo azul estará formado por cuatro aspirantes

y trabajará en la cocina de La Mer, cocina especializada

en pescado y mariscos.

Qué bueno. Muy bien.

El equipo blanco estará integrado por tres miembros

y trabajará en la cocina de postres La Patisserie.

Aquí se ofrecen más de 100 opciones

de pasteles elaborados, caseramente, a diario.

José Luis, llega el momento de tomar decisiones,

dime a qué equipo quieres pertenecer,

¿al rojo, al azul o al blanco?

Al rojo. Perfecto.

Ahora, me tienes que dar tres nombres y tres razones

de las personas que quieres en tu equipo.

Para la carne cojo... A las gemelas...

¿Por qué ellas? Porque son muy buenas en la cocina

y lo que quiero... No voy por tácticas,

solo quiero que salga todo bueno.

Perfecto, falta un miembro más de tu equipo.

Joder, qué dilema.

A Pablo. Pablo, Raquel, Virginia y tú,

José Luis, seréis el equipo rojo.

Claro, lo vas a hacer muy bien. Es que él es todo corazón,

no tiene maldad, es como un niño chiquitito.

Dice que lo hace para compensar, si es así,

separa a las gemelas, no las juntes, lo ha hecho

porque quiere ganar y no lo veo mal.

Igual, yo, también, lo haría. José Luis...

Llega el momento de formar

el equipo azul, el de los pescados. Daniel,... Eh,... Rocío...

Perdón, a Rocío la dejo para... Dios, madre mía.

O sea, no, Daniel, Dania, Juan y Natalia.

¿Por qué ese equipo?

Yo qué sé, creo que se van a compenetrar

para hacer el pescado, estoy pensando más en el postre

de dejar a Ángel con Reichel y... ¿Quién me queda...?

Y Rocío... Sí, porque estoy en los postres.

José Luis, me estoy liando, ¿por qué has elegido primero

a Rocío y, luego, la has sacado del equipo?

Es que Rocío la quería poner en los dos lados, pero,...

No se puede partir. No pasa nada, sí, sí,...

En el equipo azul están Dani, Dania, Natalia y Juan.

Pescado, pescado...

Siempre echo de menos a mis gemelas, si no estoy

con ellas, me falta algo porque somos una piñita,

pero, está Daniel y Juan que, también, es de Sevilla,

está Natalia, me llevo, estupendamente, con ella

con lo cual vamos a ser un equipo estupendo.

Rocío, Ángel y Reichel, vosotros sois el equipo blanco.

Rocío, creo que no estás muy convencida, ¿no?

No, sí, sí, yo donde me ponga José Luis, estoy muy contenta.

Sí, y viva la ironía.

No, es que no me aclaró si iba en el azul, al rojo o al blanco.

Rocío, las dos únicas personas con quien no se lleva muy bien

son Reichel y Ángel y José Luis,

sin pensar, los puso a los tres en un equipo.

Yo soy un tío con carácter, también, y los tres podemos

chocar mucho y yo me conozco y no sé...

Aspirantes, ya que nos estamos frente al mercado de Les Halles,

os vendría bien verlo para conocer a fondo

los productos típicos de la zona.

Y si de paso, pues hay que tomar

una tapita, la tomamos sin ningún problema.

Muy bien. Perfecto...

¿Queréis entrar al mercado? (TODOS) Sí, chef.

Pues dejad los delantales en el atril y corred

a conocer los mejores productos locales.

¡Ale, ale, ale!

Pero, vamos nosotros, también. Venga, Vamos.

Hola...

Corta ahí, que eso le gusta a esta gente.

Lo que me gusta del mercado francés son los quesos.

Nos dio unos quesos de cabra espectaculares.

Es crema, es crema.

No,... Y es de cabra.

¿Ese cuál es?

Yo el queso no lo puedo soportar es que soy alérgica

y había un olor que me quería morir.

¿Lo de arriba qué son, tempranillos?

No te va a entender.

¿Tempranillos? Del tiempo,...

Tempranillo, de poco tiempo.

No, yo a Francia llevo ya sin venir 11 años o 12,

pero, antes, me tiré 8 años de transportista

y me recorría toda Francia, de carreteras me la conozco mucho.

Ya veremos a ver cómo se me da de trabajar...

Esperemos que bien porque con el francés que pronuncio...

Je, je, ya veremos.

¿Qué tal, amigo? Hola, Pepe.

¿Todo bien?

Que venimos a comer, ¿qué se come aquí?

Christophe, s×il vous plaît,... Un, deux, trois,...

'Cua, un, deux, cuat entrecote'.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

Ahora, ahora, eh...

Eh, una,...

Dos,...

Trois. ¡Bien!

Merci. ¡Bien!

Ole. Venga, vamos allá.

Qué bueno. Tiene un pintón esta carne.

Vaya carne buena.

No es por nada, pero los aspirantes nos están esperando.

Venga, terminemos rápido, venga, vámonos.

Merci beacoup.

Merci.

Bueno,...

¿Qué tal? (TODOS) Très bien...

Bueno, equipos, Les Grand Buffets está a punto de abrir sus puertas

Eso significa que os tenéis que poner a trabajar

a las órdenes de vuestro jefe de cocina.

Y significa que a por vuestros delantales y a cocinas zumbando.

Equipo rojo, el chef de la cocina de carnes

es Philippe Munos. Seguid sus indicaciones,

o si no, esto puede ser un desastre.

Oído, chef. -Oído.

Equipo azul, el chef de la cocina es Frederic Gossuin.

Haced todo lo que os diga, si queréis superar la prueba.

Equipo blanco, en vuestra cocina estará al mando

el chef Sebastian Laurenceau.

Sus consejos son oro para vosotros.

Le Grand Buffet abre sus puertas en 60 minutos.

Y vuestro chef quiere que preparéis cinco pollos, cinco codornices,

cuatro costillares de cerdo, cuatro riñones de ternera,

cinco patos. Y como guarnición, ocho kilos de patatas rotisserie,

ocho kilos de judías verdes salteadas

y ocho kilos de champiñones. ¿Oído?

(TODOS) Oído, chef.

Vuestro chef quiere que preparéis seis kilos de mejillones,

tres kilos a la crema y tres kilos cocidos

y terminados con salsas frías, vinagreta,

150 ostras con limón, 15 bueyes de mar

y dos salmones marinados. Y como guarnición,

dos litros de vinagreta, dos litros de salsa de mostaza

y dos kilos de salpicón de verduras.

Vuestro chef necesita que preparéis

tres litros de chocolate negro, tres litros de chocolate con leche

y tres litros de chocolate blanco, más 150 brochetas de fruta

para reponer la fuente de chocolate.

Aparte, necesito que preparéis la crema de café

para rellenar 80 eclairs.

¿Lo tenéis claro? (AMBAS) Sí, chef.

-¿Él habla español?

No. Habladle en francés. O.K.

Aspirantes, ¿estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues a cocinar en tres... Dos...

Uno. ¡Ya! ¡Vamos!

Huevos, ¿no? -Coged la...

-Venga, las tareas.

-¡Vamos, vamos! Tú y yo con la carne.

La vamos a preparar. -Venga, carnes.

-Y vosotras con la guarnición.

Me encargo yo del salmón y el marinado.

-Venga. De los mejillones me encargo yo.

-Yo las ostras abrirlas me defiendo bien.

-Hago buey y te echo una mano con el salmón.

-Yo necesito... Yo necesito...

-¿Estos son los pollos? -Sí.

-Son más grandes que los patos.

¡Venga, vamos, capitán! -Ve salpimentándolo.

Después lo harinamos. -Por dentro no tiene pimiento.

-Se lo tienes que meter a cascoporro. Echa más.

Y le metes tomillo. -Ponedle mucha mantequilla

para que se tueste bien, niño. -Venga, va.

Dos, dos. -Brochazo.

¿Así? -Sí. Así.

-¿Así te gusta? O.K.

-Espera. Voy a hacer un pañuelo, que como no paro de sudar.

-Vamos allá. Déjate el sudor. Tira. Vamos, vamos.

-¡Que estamos en "MasterChef"! -¡Venga, vamos!

-Qué bien hablas, Pablo, hijo. -Gracias.

Para algo tenía que servir ser un illuminati.

-Además de verdad. Illuminati.

Estos grados no. Tiempo. Vale.

-Si lo corto por la mitad... A ver.

¿Tenemos controlado el punto de sal ahí?

Todavía no, pero le voy a meter. Si vas a meter el bicho,

ten la sal puesta. Vale. Fantástico. Gracias, Jordi.

-No, no, no.

-Yo he entendido cómo lo abría, pero no lo que me ha dicho.

Solo me he quedado en cómo abría.

Aspirantes. ¿Cómo os vais a organizar?

Yo voy a hacer brochetas de fruta.

-Yo voy a hacer lo de los... No sé el nombre.

Eclairs. Los postres no se me dan muy bien,

pero creo que es un momento bueno para aprender.

¿Tú estás haciendo la crema pastelera?

Sí. Lleva café para rellenar los eclairs.

¿Crees que es mejor empezar con las brochetas de fruta?

Es una cosa laboriosa, porque hay que pelar la fruta,

colocarla bien, cortarla bonita. ¿No crees que es mejor

que al mismo tiempo que hacéis esto, se vayan derritiendo

algo de chocolate en un baño maría? Sí. Gracias.

No es la primera vez que hacemos

ese tipo de cosas. Gracias.

Vamos a empezar las cosas bien. ¿Qué has hecho con el azúcar?

En la leche, para que se disuelva con la leche caliente?

El azúcar en una crema pastelera siempre se mezcla con las yemas.

Y esto de niño pequeño en su casa.

Y aquí no estamos en el colegio ni en el juego de casitas.

Quién nos iba a decir que íbamos a venir a Francia,

en la cocina de "Ratatouille". A ver si está el ratón.

Equipo rojo, atención. Lleváis cocinando 20 minutos.

En 40 abren las puertas de Le Grand Buffet.

Así que vuestros platos deberían estar saliendo cuando entren

los comensales, ¿entendido? Entendido. Sí, chef.

Organizaos bien, ¿vale? Tenéis que tener ya cosas asando.

Ponte a meterlos. Yo ya tengo dos. Venga.

Me queda cerrar el culo a otro.

Se nos va el tiempo en la brida.

¿Tenemos ya todos los pollos? Me queda uno.

Venga. Metamos los pollos. Vamos a insertarlos rápido.

¿Cómo es el sistema? -Mira.

El embridado se le daba un poco mal.

No se le da como a mí, que soy más rudo. Él es tiquismiquis.

-¿Está bien este? -Así, de pico.

-Falta la costura. ¿Este lo ves bien o hay que atarlo más?

Las dos hermanas, cambiad el chip. No estamos en casa.

Ahora estamos en una cocina. Se tiene que notar. ¡Démosle!

Hacen falta trapos. -Pero los trapos...

No me quemo. -Ten cuidado, José Luis.

-¿En este o en este? ¿En este? Aquí en medio, ¿no?

El equipo rojo parece que está dividido en tres partes.

Una modo casa, que son las hermanas gemelas,

que no han entendido que estamos en una cocina profesional

y se mueven como cocinaran para sus niños.

Tenemos a alguien en el medio, que es Pablo,

que está como disperso. Parece que le supera

el ambiente gastronómico y el de una cocina profesional.

Y tenemos un capitán que está mandando, que se mueve

y que es el que ha bridado todos los pollos,

el que los ha insertado, los pone a asar.

El que tiene las ideas más claras.

El que me llevaría a mi casa a trabajar.

Las espinitas... ¡Uf! Hay bastantes.

Es que voy tocando. Sí, sí.

-Y la ventresca. -Esta parte blanca.

Vamos a darnos caña, señores. Venga.

Esto lo puedo echar aquí, ¿no?

Yo soy mayor ya. Entonces, yo estudié francés en el cole.

Hace mucho tiempo y no me acuerdo. Algo lo entendí.

Sí, chef.

-Se espabila aquí.

-Rocío, ¿le pongo todo el chocolate?

-No. Yo haría dos tandas.

-¿Peso tenemos? -Sí.

-¿Hay peso? -Sí. Nos han pedido tres kilos.

Tres kilos en seco. Más un poco de agua, unos dos y medio.

-A ver, Reichel. Explícame esto.

Rombo, rombo y la meto. -¿Cuántas tienes?

-Aquí hay doce y ahí hay cuatro. -16.

Vamos a dos litros. Ponle una cucharada de azúcar

por cada tres yemas, más o menos.

Estamos en una cocina profesional.

Aquí se trabaja con gramos, con litros, con medidas.

Y no se echa el azúcar al tun tun. Cuatro cucharadas.

No se pesa cucharadas de azúcar en una cocina profesional.

Se hace por gramos. ¿Sabes qué es pesar?

El chocolate, ¿eso qué es? Lo voy a hacer en dos veces,

porque me gusta hacerlo poco a poco.

A ver, sigo diciendo. Las cosas se hacen

en grandes cantidades en un cacharro grande.

Dos veces no. El chocolate se derrite y punto.

Manchar cacharros, perder tiempo.

Tres kilos de chocolate se hacen de una vez en un bol.

El agua es el peor enemigo del chocolate.

¿No lo sabes? El peor. ¿Qué agua?

El agua que te está cayendo.

Se está metiendo ahí dentro. No entiendo.

Tienes razón, chef. Una persona como tú,

que trabajas en un catering, ¿hace todo de pequeño en pequeño

o a lo bestia? Acabas y empiezas con lo siguiente.

No es una fábrica. Un catering no es una fábrica.

-Samantha nos ha metido caña.

También se necesitaba. Las veía muy tranquilas,

porque las veía muy seguras.

Nos ha aportado una chicha que faltaba.

Cómo manda con los cuchillos, eh. ¿Lo has visto?

Ten cuidado con los dedos, Pablo. -Vamos rápido.

Como una metralleta. Yo le puedo parecer

a alguien muy frío, muy pensativo.

Y después, no soy nada parecido a eso.

Soy cañero y voy a toda pastilla.

Cuidado con los dedos, que son tuyos.

A estas alturas de competición, tenías que tener cosas claras.

Y te veo despistado. Te lo digo claro.

Venga. ¿No ves nada raro en la cocina?

¡Ostras! ¡Venga, hombre!

Vidrio. Vamos, vidrio, venga.

¿Nosotros dónde vamos? Reciclamos.

Ese va a ser el lema. O.K., Pepe.

-A cortar. -¿Cómo vas, Raquel?

-Bien, bien. Mira ya lo que quede. -¿Cómo vas, Pablo?

-Acabando con ello. -Eso será lo primero

que hay que sacar ya. Y las judías

ya las vais a preparar, ¿no? -Vale.

Ve limpiando esas tablas. -Sí. Me parece bien.

¿No hay trapos? ¿Me va a explicar él?

Fantástico. ¡Rápido!

Vámonos, que...

Cómo pesa. Vale, vale, vale.

Esto pesa más que yo casi.

El salmón era así. Parecía un tiburón o algo.

Enorme. Es más complicado trabajar un pescado tan grande.

Equipo azul, ya tendría que estar la mitad de la cocina servida.

Como no corramos un poquito,

no llegamos ni de broma. ¿Tenemos otro bol?

Daniel, si vas a marinar el salmón, tendría que estar hecho.

Abajo tendría que estar la marinada.

Pongo el salmón arriba y tendría que marinar.

Hace rato que tendría que estar. Menos dudar y más correr.

Venga, vamos.

¿Es el primer salmón que limpias? He limpiado pequeñitos.

Tan grande, no. ¿Lo hago mal?

Parece una clase de cocina. Estamos en un buffet.

Hay que correr, correr, porque no llegamos.

Menos cortes limpios y velocidad, ¿vale?

Estamos dudando y esto es un buffet.

Caña, que no estamos corriendo nada.

El salmón está marinando. -Los mejillones están hechos.

-Vale. -Hay que hacer salsa caliente.

-La estás haciendo tú, ¿no? -Sí.

¡Ángel, te quiero ver moverte! ¡Moverte!

Es que no has hecho nada.

¿Dónde está el caramelo? ¿Sabes hacer caramelo?

Eh... Los postres, yo no sé hacer nada.

Necesito que alguien me explique. Esto se hace así, así.

Sois un equipo de tres. Organizaos, hablad las cosas

y dividid el trabajo, a cada uno lo que sepa hacer.

Tú sabes echar chocolate en una olla, ¿no?

Pues venga. Vamos a poner el blanco. Toma.

Tú tranquilo. Pésalo. Esto no, cariño.

-Vamos a pesar esto. Luego, lo echamos

y pesamos el cristal. -Muy bien.

3,800, cariño. Échalo aquí.

-Vale. -Echa aquí dos kilos ya.

Directamente.

-Tendré que pesar dos kilos.

-¿No me has dicho que ibas a pesar esto?

-Deja un momento. ¿Necesitas dos kilos?

-Sí. -Lo echo aquí. Aquí no se funde.

Dos kilos, Rocío. ¿Vale? -Adentro.

Perdona, ¿Ángel? ¿Cuánto chocolate blanco

habéis puesto en el bol? Dos kilos.

¿Cuánto había en la comanda? Dos kilos de cada.

Tres kilos de cada. Vale. Rectificamos.

Los bueyes, dos minutitos.

Perfecto, ¿no?

Esto parece una playa, amigo.

Arena hasta arriba. Tienes que tenerla perfecta.

Cuando las coloques, esta pasa bien.

Corre, tío. No tienes ni la mitad del trabajo hecho.

Señores, hay que correr un montón.

Estáis muy tranquilos. Nos van a pillar.

En 20, llegan comensales. Tenemos preparado un poco

para parar el golpe, pero enseguida nos van a pedir

reponer buffet y hay que volar. Sí, chef.

Id cortando el salmón en lascas finitas

y que quede superbonito. ¡A correr! (TODOS) ¡Sí, chef!

-¿La de mostaza tienes? -Sí.

-El salmón está limpio. ¿Qué te parece si cortamos

por la mitad? Me parece fatal.

Hay que respetar la pieza y cortar

en láminas finas. Vamos. ¡Venga!

Esto es un entrecot. Llevas razón.

Finito. Respétame la pieza. Hay uno mirando a Pamplona,

otro mirando a Sevilla. A la gente le gusta finito.

Brochetas. -Kiwi, naranja, plátano y fresa.

-Vamos los dos. Kiwi. Venga. Naranja.

-Kiwi. -Plátanos. ¿Y?

-Espérate. -Venga.

Kiwi. -Esto va para arriba.

-Sí. Naranja. Intenta no correrlas todas para allá.

Espera. Voy a hacer otra. Espera.

Estamos viviendo un momento histórico en las cocinas

de Le Grand Buffet. Hemos conseguido hacer

en 40 minutos, tres brochetas de frutas.

Hemos conseguido pesar tres kilos de tres tipos

de chocolates diferentes dentro de los 40 minutos.

Y la crema pastelera estamos elaborándola. No hemos hecho nada.

Aspirantes, no hay nada acabado.

Ni las brochetas, ni los chocolates están derretidos

ni los eclairs, no es que no estén rellenados,

no están ni abiertos ni caramelizados. O sea, ¡nada!

Dejad las naranjas y poneos a hacer otra cosa.

No hay un solo eclair relleno.

¿Lo relleno así? -¿Y si los ponemos así?

Si lo metemos por aquí, esto es muy gordo.

¿O quieres hacer un agujero? -Dame la puntita, por favor.

Yo lo abriría a la mitad y lo rellenaría.

Se tarda mucho menos en hacer. Vale.

Eran cinco pollos, ¿no?

Voy a dejarlos preparados

para cuando diga el chef. -Oído.

-Esto resbala un poco.

¡Equipo rojo, atención! Llegan los comensales

y esto ya sabéis que es un buffet.

Cuando los comensales llegan,

ya debería estar todo servido. (PABLO) Oído, chef.

¡Venga, José Luis! -¡Voy, voy!

(RAQUEL) ¡Venga, José!

-¿Qué quieres, Pablo? -Bien, tío. Arriba.

Lo que necesites tú. Las costillas.

-Las costillas voy a meterlas ya.

Voy a meter las codornices primero.

Intenté correr lo que pude.

También la cocina tiene grasa en el suelo

y si corrías mucho, te caías.

Hermanas, os quiero ver correr. No os he visto correr.

¿Que no? No os he visto correr.

Ahora es cuando os quiero ver salteando, moviendo.

Ponerse tan nerviosa, tampoco sirve de tanto.

Con nuestra tranquilidad, siempre sale todo.

Y el suelo de la cocina resbalaba bastante.

Correr, tampoco. No voy a arriesgar

yo mi vida, la verdad. Las cosas como son.

-¡Raquel! -Dime.

-¿Cómo vais con los champis? -Ya me quedan dos fritadas.

-¿Y las judías? -Están terminadas.

-Las costillas, Pablo. -Las costillas.

Sal, pimienta y mantequilla. -Sal, pimienta y mantequilla.

Señores, faltan menos de diez minutos

para sacar comida y estamos metiendo los costillares ahora.

¿Nadie ha echado en falta los costillares?

¿Dónde están los cinco patos? Vamos a meterlos ya.

Tengo dos pollos aquí y tengo aquí otro más,

que es un pato. ¿Por qué no está dentro ya?

Vamos con las costillas. -Déjamelo.

No entiendo nada. Con el pato, Pablo.

Algo se nos ha ido de las manos. Va bien.

-José Luis, ¿te ayudo? -No. Esto ya está.

-¿Seguro? Venga, venga, venga.

A ver, esta pirámide es para el buey de mar.

Natalia, móntalos todos así. Que se reconstruyan, ¿vale?

Que no pierdan la forma. Venga, señores.

Montadme esos bueyes de mar aquí, que queden bonitos.

¿De ostras cómo andamos? Ya están todas.

¿Ya están todas las ostras?

Espérate un segundo.

Juanito. Ya estoy. Venga, dame, dame.

Llévate esto para allá. Ponedle limón.

Aún te quedan ostras para abrir.

Así, ¿no? Por el culo no quedan muy bonitos.

Aspirantes, me comunican que están llegando los camareros

y que tenemos que empezar a sacar ya

todo lo que tenemos listo para el buffet.

Tenemos 20 eclairs. Nos faltan 60 eclairs

por rellenar para sacar. Y luego, vendrán los clientes

con: "Se me antoja esto. Se me antoja lo otro".

Habrá que hacer cosas de la comanda.

Equipo rojo, hay que sacar lo que tengamos.

¿Quién es el encargado de trinchar?

Lo voy sacando yo. ¿Nos ponemos de acuerdo?

Venga, Pablo. ¿Queréis que lo trinche yo?

No, no. ¿Entonces? Venga.

Los riñones, ¿los quieres ya? Sí. Si están.

Pártelos en trozos.

Ojo. Ese riñón está crudo. Capitán.

¡Voy! ¿Te gustan los riñones crudos?

¿Podemos coger una sartén y pegarles un salteado?

Venga, trae. Metemos en la sartén. Trae.

-La guarnición esta está terminada.

"Garon, s'il vous plait".

Vamos, Pablo. ¿Qué pasa con ese pollo?

Está. Debería salir caliente.

Sale caliente. Ya no te digo rápido. Caliente.

Esto ya se lo pueden llevar.

Vamos trinchando otra de costillas, por favor.

Gracias. "Merci".

Con lo que tardáis, deberías haber elegido el postre, capitán.

Porque así salía el último.

A las codornices le quedan

dos minutos. -Vamos allá.

Venga. Esa bandeja la tenemos ya. Que vayan sacando.

Ponemos otra. "Garon, s'il vous plait. "Merci".

David, a ver. ¿Qué vas a coger por aquí?

¿Costillas? Unas costillas de cerdo.

Tienen un aspecto estupendo. Te han entrado por el ojo.

Sí, sí. En cuanto las he visto.

Yo paso un hambre en este programa siempre.

Nunca me dan nada de comer. He encontrado estos palitos

y por aquí voy a ver qué hay. ¡Pollo! ¡Qué rico!

¿Está bueno? Yo creo que sí.

Te lo recomiendo. Ah, mira. Voy a probar un poco.

Una guarnición de champiñón, típico francés.

El tiempo ha finalizado. Lo que tengamos,

la sala se lo lleva. Perfecto.

"Garon, s'il vous plait".

Estamos sacando unas 80 ostras, una sola fuente de salmón.

Mejillones aliñados así a lo loco. Bueno, bueno, bueno.

¿Bueyes de mar los tengo ahí? Sí.

No os relajéis nada. Hay que seguir preparando.

Hay que seguir reponiendo.

Faltan salmón a cascoporro, ostras un montón.

Mejillones que no falten. A correr. Oído, chef.

Aspirantes, sacad lo que esté preparado,

que están aquí los camareros. Tenemos el chocolate

para que se lo lleven en el bol. Y las brochetas preparadas.

-36. Vale, 40. A ver, chavales.

-"Merci". Hay tres. -Gracias.

Aspirantes, tenemos que seguir trabajando para reponer bufets.

Aparte, en 20 minutos, para nueve clientes VIP.

Necesito cuatro tartares de salmón,

cinco rodaballos asados. Juan, y 50 ostras extras. Rápido.

En 20 minutos, necesito que preparéis

cinco raciones de ancas de ranas,

tres tartares de carne de caballo

y dos foie gras grillé. ¿Entendido?

¡Oído! (AMBAS) ¡Sí, chef!

Tenemos pedidos especiales para la salsa.

Chantilly para rellenar 20 eclairs más.

Tenemos que preparar y limpiar tres kilos de fresas.

Y tenemos que caramelizar tres créme brulèe.

¿Oído? (TODOS) Oído, chef.

Nos ha tocado un poco las narices.

Pero hemos dicho: "Venga. Lo podemos hacer".

Todavía veo trinchando el pollo. Vaya desastre.

Los tartares que se encargue Pablo.

-Y nosotras con las ancas de ranas.

-Y los foie los hacemos en un golpe de fuego.

-Voy a hacer las ancas, ¿vale? -Sí.

¿Cómo va ese tartar, Pablo?

Venga. No veo la carne picada.

Ese foie-gras se quema. Hacedlo más en un ladito.

Justo así.

-Chicos, ahora que estoy pensando.

Estamos en Francia. A lo mejor

quieren frito de mantequilla. -Sí.

-¿Sí? -Ponte con ella.

Esto está achicharrado. Sí.

Hay que quitarla. Meterle la mantequilla

y el pescado rápido. Se os quemará otra vez

y tenemos de tiempo cero.

Juan, ¿cómo vas? -Van bien. Quedan pocas.

¿Estáis nerviosos? Os veo dudar.

Os quiero ver asar rapidísimo.

Salsita de mostaza. Algo bonito. Cebollino picado.

Que quede bonito. Simplón no me lo pongas.

Ve del centro para afuera. Ahí. ¡Olé! Qué bien. Muy bien.

Levántalo. No lo dejes apoyado. -No. Tranquila.

"A moment".

-Esto mola. -Dámela.

-Esto no monta ni a la de tres.

-Muy bien, muy bien. "Très bien"

En mi vida he visto a una persona con tanta energía

y con lo bruto que es y, encima, se ha cansado.

-Yo soy muy cabezón. Si quiero una cosa

y quiero finalizarla... Sí o sí, tenía que salir.

Pues, al final, se ha montado.

-Móntala un poco más.

Despacito, despacito, despacito.

Buenas tardes. Don Louise Privat.

Bueno, estamos todos encantados y queríamos darte las gracias

en nombre de "MasterChef" por habernos acogido

en su casa y esperamos, de verdad, estar a la altura

de un sitio como Le Grand Buffet y, sobre todo,

de unos comensales que se sientan hoy en nuestra mesa.

Para nosotros, es un honor. Espero que los aspirantes

van a ser lo mejor que puedan

para dar la calidad, que es nuestra regla absoluta.

¿Cómo van esas ancas de ranas? Ya están listas.

¿Podemos sacarlas? Están listas, chef.

Venga. Cinco platos de ancas de ranas, por favor.

Ancas de ranas.

¿Ese foie-gras lo terminamos hoy?

Se acabó el tiempo de los pedidos especiales.

¿Qué pasa con los tartares? Están terminando.

Ponlo. Lo que haya. De la manera que esté.

¿Cómo van por aquí? Pedidos especiales.

Muy bien. Solo para los señores.

¿Qué tal? ¿Está bueno?

Muy bueno. ¿Qué es?

Tartar de caballo. Mucho aroma y especias.

Es muy particular.

Tenéis diez segundos para terminar los VIP

y me los llevo como estén. Espera. Aceite. Está quemado.

No lo puedo servir así.

-¡Dania! Cinco, cuatro, tres,

dos, uno. "Garon, s'il vous plait".

No tengo pescados. Hemos terminado el tiempo.

Lo quiero ya. Ya es ya.

Se acaba de acabar el tiempo de los pedidos especiales.

Lo que se ha pedido, tiene que salir ya, esté como esté.

¿Oído? (TODOS) Oído, chef.

Los que estén hechos, se los llevan. Lo que esté hecho.

Una. ¿O dos gordas? ¿Rocío? -¿Qué?

Todos para el mismo lado. No hay nada mejor.

A ver. ¿Más mono o no?

-Monísimo.

José Luis, ¿las costillas o los patos?

¿Qué sacamos ahora? -Estarán más hechos los patos.

La costilla lleva menos. -Vale.

Pues vamos a ello. ¿Usted es capaz de sacar los patos,

traerlos aquí y trincharlos? Pues vamos. Me duermo.

Venga, vamos trinchando patos. Esto es pato.

¿Lo pongo en el mismo sitio? -Sí. Ponlo en el mismo lado, Pablo.

-¿A tercios cortado? -¿Lo pongo ahí?

-Trae. -Venga, ahí.

¿Cómo lo ves de asado? No está muy asado.

Está...

¿Hay una tijera? ¿Te doy una motosierra?

Si es que no le encuentro el hueso.

¡Venga, venga, venga! Hemos cumplido el tiempo.

Teníamos que sacar pedidos especiales y no los tenemos.

Ostras, ¿cuántas hay ahí? No las he contado.

¿50 hay? 40. 50...

¿Aquí hay 40? Hay treinta y pocas.

No, no. Seguro. ¿No? Vale, pues no.

Este pedido especial sale con diez minutos de retraso.

Corriendo acabad las brochetas, que todavía os quedan

60 brochetas del pedido inicial.

Hemos sacado tres. Y esto en la sartén.

Si esperas tres minutos. Yo me puedo esperar.

Quienes no se pueden esperar, son los VIPS.

Por una vez, no pasa nada.

Cortad fruta, rellenad brochetas y luego pinchadlas.

Con lo cual, cortad fruta todos. Contad los trozos

y que estén perfectos. Sí, chef.

José Luis, ¿cuántos patos quedan por sacar?

Tienen que quedar dos. ¿Pollos han salido todos?

Queda uno aquí. Vamos con ese pollo.

Me estoy quemando vivo. Venga con ese pato.

Sí, por favor.

Están ya para sacarlas. Dame papel, Raquel.

Ponla ahí, Virginia. Así, así.

¿Vas a sacar esa costilla ya, José Luis?

Está ya hecha.

Limpiamos tablas y quitamos costillas.

Se pueden quitar todos estos huesos. Toma. Llévatelo.

Y ese lo parto yo. Venga.

No hemos terminado todavía.

Me quedan tres patos por sacar. ¡Vamos, los patos!

¡Cuac, cuac! Hermanas, ustedes se acercan

al fuego de vez en cuando. No pasa nada.

Esto es una cocina. Que te quemas. Dame un cuchillo.

-Ahora, ahora. Ahí. ¿Y ese pollo está?

Le quedan cinco minutos.

Hoy creo que no me he estresado. Lo que pasa es que soy nervioso

y, aparentemente, parece que estoy así. Pero soy así.

-José Luis es un nervio puro.

Y cuando lo canaliza bien, es tremendo.

Camarero, por favor, lo que haya ahí.

Un momento. Ya está.

¿Tienes más para abrir? Sí, sigo abriendo si quieres.

Sigue abriendo porque no están todas.

Seguimos, chavales.

A ver si nos aclaramos. Esto no es reposición,

son las ostras de los vips que han salido

después de los pescados... Un servicio de ya, es ya.

Tengo a la gente esperando para nada.

Hola, buenas tardes. Estamos aquí con lo mejorcito

de la gastronomía francesa. A mí me da mucho respeto

esta mesa. A ver, ¿qué es lo que más le ha gustado?

Por aquí nos quedamos con el equipo de la carne.

Equipo azul, ha terminado el tiempo de servicio

de bufet de la cocina de "La Mer".

Pedidos especiales, vemos cómo lo justificamos

con los vips, ¿vale? ¿Qué nos queda?

Cocina francesa, cocina de tenerlo todo impoluto.

Limpiamos, recogemos y hemos terminado el servicio.

¿Está todo acabado aquí? Sí, chef.

Lo habéis hecho fatal de tiempo. Superpoco tiempo.

Qué va. ¡Ángel! ¿Cómo que "qué va"?

Tendrás que reconocer tus errores, macho.

No puedes decir "qué va, vamos fenomenal" todo el tiempo.

¿Entregar unas brochetas una hora y media más tarde

está bien? En mi grupo lo hemos dado todo.

Tenía pensamiento de que no podía salir a veces,

pero somos tres currantes, lo llevamos en la sangre

y con lo que he hecho estoy contento.

Comensales, ha sido un honor formar parte

de esta comida tan chic. Sobre todo gracias

a don Louis Privat por abrirnos las puertas de su restaurante.

Mi trabajo ha sido las ostras. Voy a decir que hemos cumplido

un 95% de la prueba porque se ha quedado nada.

Y me he reventado las manos así que lo tengan en cuenta.

Aspirantes, esta ha sido una de las pruebas

de exteriores más complicadas hasta la fecha.

No sé cuál será el veredicto de nuestro jurado

pero yo personalmente os tengo que dar la enhorabuena

por haberla superado, que ya es mucho.

Me entristece decir que ninguno de los tres equipos ha estado

a la altura de un restaurante francés con más de 20 años

en tradición de servicio y bufet.

Así que nos vemos obligados a evaluar en función

de la menor cantidad de fallos cometidos.

Equipo rojo, algunos de vosotros habéis trabajado

con alma pero con poca cabeza.

Deberíais hacer caso a la comanda desde el primer

minuto y no habéis estado atentos. No podemos hacer

todo poco a poco, hay que ganar tiempo, sobre todo hoy

que trabajabais bajo tanta presión.

Os ha faltado organización y mucha. José Luis, te lo dije.

Deberíais haber asado todo a la vez.

Por si fuera poco, uno de los pollos no salió

y uno de los riñones no salió.

Algunos de vosotros, es verdad también, habéis corrido

de arriba a abajo y habéis perdido kilos en cocina seguro.

Yo. Otros, sin embargo, los habéis

ganado seguro. Virginia, Raquel, ¿qué tal Narbonne?

¿Os ha gustado? Precioso.

Maravilloso, ¿verdad? Maravilloso.

Está claro, habéis venido de vacaciones, a pasar el rato.

A cocinar, desde luego, no. Yo creo que hemos ido

tranquilas pero sabiendo lo que hacíamos

y haciendo las cosas bien. Yo estaría personalmente

contento si cualquiera de las dos hermanas

hubiese hecho hoy la mitad de lo que ha hecho José Luis.

Yo me he pegado una sudada que al terminar me he tenido

que quitar la camisa y ponerla a secar unos minutos

porque estaba empapada de sudor.

Sois un equipo y todo el mundo tiene que trabajar

al mismo nivel, y Pablo casi está a la altura

de José Luis. Ah.

Vosotras desde luego no. No.

¿Estamos de acuerdo? Sí, chef.

A ver, nosotras teníamos dos personas muy nerviosas.

Y creo que le hemos dado el yin y el yang al equipo:

ellos muy nerviosos y nosotras tranquilas, apaciguando,

que creo que eso en un grupo es bueno, ¿no?

Dar confianza y dar calma.

Equipo azul, una cocina como la que os ha tocado hoy

dedicada a los pescados y mariscos puede parecer fácil

pero tiene una exigencia importantísima.

La presentación tiene que ser perfecta, sin fallos.

El salmón, destrozado; habéis ido lentos

con las ostras y encima algunas con arena.

No hemos sacado completos los pedidos especiales.

Y lo más grave de todo: no os habéis dado cuenta

del volumen que se trabaja en esta gran casa

y de la prisa y calidad que se exige.

Sería, sencillamente, un suspenso.

Esto nos vale también para ir cogiendo tablas y aprender.

En eso estamos de acuerdo. Esa es la mejor reflexión:

estamos a unas alturas de MasterChef que os exigimos

actitudes profesionales o como mínimo tener claro

que sepáis dónde estáis cocinando.

Equipo blanco, habéis trabajado peor que nunca.

individualmente, podíais haber sacado perfectamente

los postres pero no habéis tenido espíritu de equipo.

No habéis hablado entre vosotros para organizar

las tareas. En ninguna cabeza cabe empezar a hacer

las brochetas, primero pinchándolas en una sandía

que luego en el bufet era imposible despincharlas.

Para derretir chocolate al baño maría, creo que podría

tardar dos minutos. Pero habéis empezado a hacer

la brocheta de frutas lo primero y cunado os habéis

puesto a derretir el chocolate, no os daba tiempo.

La crema de café estaba

liquidísima, fortísima de café. Intomable

Me siento mal, frustrada, Yo pensaba que estaba bien

y personas que tienen los conocimientos que yo quiero

tener y que respeto han dicho que era incomestible.

Estamos en una cocina profesional. Quiero gente

trabajando al mismo tiempo, quiero un movimiento, ritmo.

Ángel, ¿alguien te ha dicho que estás preparado

para trabajar en una cocina profesional?

No, yo sé que estoy preparado. Pues quiero que sepas

que no estás ni del primer mes de primero de cocina.

No tienes humildad, y sin ella no se va a ningún sitio.

Espíritu creo que lo tengo, y humildad creo que también.

Un cocinero humilde escucha. Yo os he estado dando

miles de consejos y no habéis escuchado ninguno.

Por todas estas razones, consideramos que debe ir

a la prueba de eliminación el equipo rojo...

El equipo azul...

Y el equipo blanco.

¿Estáis de acuerdo? (TODOS) Sí, chef.

Me parece justo si ellos consideran que podríamos

haber apretado más, tenemos que responderles

y a la siguiente, mejor.

Creo que hay algún aspirante que no merece ir

a la prueba de eliminación.

Jordi, ¿tú salvarías a alguien de tu equipo?

No puedo salvar a ninguno porque es un suspenso general.

Pensaba que teníamos bastante posibilidades

de ganar pero entiendo perfectamente que nos falta

todavía bastante para sacar un servicio tan complicado.

¿Alguien de tu equipo blanco salvarías?

Por encima de mi cadáver.

Pues yo voy a salvar a dos aspirantes

que se han dejado los cuernos y la piel hoy e mi cocina.

José Luis y Pablo.

Sois el complemente ideal en cocina. Pablo, la cabeza,

y José Luis, el músculo. Y además es la primera vez

que veo a un capitán ejercer su cargo como es debido.

Así que enhorabuena. Gracias, chef.

José Luis ha tirado como una bestia del grupo

y se merece mucho que lo hayan nominado

como el mejor de la prueba. -Lo has hecho muy bien.

Has tenido muchos fallos pero has tato el 110%.

Para mí ha sido un subidón. La prueba más difícil

de exteriores. He dado todo lo que tenía y

lo voy a dar en los siguientes. Así que contento.

Aspirantes, en MasterChef juzgamos con severidad

pero también sabemos valorar el esfuerzo por encima de todo.

Hoy, vosotros dos nos habéis demostrado

que estáis preparados para trabajar

en una cocina profesional y eso merece una recompensa.

Recibiréis una "MasterClass" de la mano de Gilles Goujon,

un chef con tres estrellas Michelin y que gracias

a su esfuerzo y su talento ha llevado a su restaurante

"L'Auberge du Vieux Puits" a lo más alto de las guías

gastronómicas francesas. Un chef que, además,

ha sido comensal hoy aquí en "Les Grands Bufftes"

y ha probado todos los platos.

Aspirantes, solo Pablo y José Luis van a disfrutar

de este privilegio. Vosotros, ya sabéis, os toca

sufrir en la prueba de eliminación.

Estaba convencida de que los tres pasaríamos

porque hemos sacado todo el servicio y hemos dado.

Me he dado cuenta que igual no tiene tanto valor

nuestro trabajo o que tenemos que aprender mucho más.

El premio de la "MasterClass", pues supercontento porque es

lo que nos hace falta: ir aprendiendo cositas.

Hola, "bonsoir". -El Ferrán Adriá

de la cocina francesa. Es para temblar.

No me imagino ni lo que vamos a ver, la verdad.

En eso estoy superemocionado.

Unas vieras. -A la plancha.

¿Raíz de regaliz? -Salvaje.

Pica. Está fuerte. Potente.

Comenillas.

Las saca y las mete en agua con hielo.

Para pararle la cocción.

Especial. Mira, mira. -Mira, ¿a que hincha?

Qué artista.

Y ahora con el porrón, el caldo.

¿Cómo? Se le ha ido el color. -No, se está deshaciendo.

¡Ostras!

¿Y para formar la vieira?

Es como si fuera escayola. -Sí, es un molde.

¿Ya lo podemos degustar, por Dios? Cuando me digan ya.

¿Qué? ¿Cómo está esto? Que te mueres.

Joder, cómo está. Ya verás cómo está el caldito.

Impresionante.

Gracias a MasterChef y gracias a estas clases aprendemos.

Esto me dispara a mí la mente cosas para hacer

en platos, impresionante.

No hay que dejar de luchar. -No. A tope.

Se me ponen los pelos de punta.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de MasterChef Junior.

No lo pienses más: este verano campamentos MasterChef.

(TODOS GRITAN) ¡Ven al campamento MasterChef!

Los aspirantes regresan de Francia a las cocinas

de MasterChef tocados después de una prueba

por equipos en la que el jurado les ha pedido algo básico

en esta profesión: mucho trabajo.

Solo José Luis y Pablo han trabajado como deberían

y por eso están salvados.

El resto se lo juega todo en la prueba de eliminación.

(RESOPLA) Subasta... Es mi tercera prueba

de eliminación. Da miedo, pero me gustan porque

me hacen estrujarme la cabeza.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas

de MasterChef. José Luis, en Francia te has convertido

en el Napoleón de MasterChef, el mejor capitán

hasta el momento. ¿Qué? ¿Cómo te sientes

después de la valoración del jurado?

Me dio un subidón que lo primero que pensé

fue tirar la brocha. (TODOS RÍEN)

Bueno, tranquilo que no podemos dejar todavía la profesión.

A ver si te vas a venir arriba. No, no. Paso a paso.

Pablo, ¿contento con tu trabajo en Narbona?

Un poquito agridulce por los compañeros y porque

éramos un equipo y solo libramos dos.

En lo personal, muy contento, la verdad.

Bueno, pues enhorabuena de nuevo a los dos y ya sabéis

lo que toca, ¿verdad? Subid a la galería.

A mi juicio, yo no he dado un paso atrás, lo que pasa

que el trabajo que han hecho mis compañeros poniendo pollo,

quitando pollo, era más vistoso que el que he hecho yo,

que era hacer las guarniciones.

Virginia, Raquel, vosotras sois la otra cara

de la moneda. Raquel, ¿y tú qué piensas?

Yo, la verdad es que intenté trabajar al 100%.

Me resbalaba en el suelo, no podía andar bien...

Pero por lo demás, creo que di el 100%.

Tú me haces a mí una crítica constructiva, yo la acepto,

te diré "Sí, chef". Pero una crítica destructiva

hacia mi persona, no. Porque me dio la impresión

de que me decían vaga y floja, y yo seré todo lo que queráis

pero vaga y floja no soy.

Vamos a olvidarnos de todo lo que pasó en la prueba

de exteriores y vamos a centrarnos porque hoy tenéis

una prueba muy importante por delante.

Que no rueden vuestras cabezas dependerá de lo que haya

bajo estas cajas. Suerte a todos.

Empieza la prueba de eliminación.

A ver qué nos encontramos debajo de las cajas

porque esto es MasterChef y puede haber de todo.

Aspirantes, en este último reto de la noche vais a valorar

más que nunca algo imprescindible

en estas cocinas: el tiempo.

Y lo vais a hacer con un clásico del programa.

Bienvenidos a la subasta de MasterChef.

Debajo de estas nueve cajas hay magníficos productos

por los que tenéis que pujar. Pero como siempre, no pagaréis

con dinero sino con tiempo.

Aspirantes, en vuestra mesa, delante de cada uno tenéis

un marcador con 70 minutos. Ese es el tiempo total

del que disponéis para cocinar en esta prueba.

Cuantos más minutos nos deis, menos os quedarán para cocinar.

Cada vez que queráis pujar, levantaréis la cuchara

dando 5 minutos. Tened cuidado con lo que hacéis porque

podéis quedaros con el mejor producto pero sin tiempo.

En este reto todo va a depender de la cabeza.

¿Estáis listos? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues empieza la subasta de MasterChef.

Yo en mi vida he pujado por nada. Pelearme alguna vez

con alguna mujer en el mercadillo:

"Que me lo dejes más barato", pero ya está.

El primer producto tiene un aspecto que nada

tiene que ver con la exquisitez de su sabor. No os asustéis.

Le pasa como a Pepe: la belleza está en el interior.

Cabeza de cordero, con un precio de salida

de 20 minutos.

Yo las cabezas ni de coña. Es un trabajo horroroso.

Y no estoy yo muy diestra para partir cabezas.

¿Quién se anima? 20 minutos, empieza la subasta, por favor.

Cabeza de cordero.

20 minutos... Venga, ¿qué pasa aquí?

Os veo muy fríos. Muy bien, Dania. 20 minutos.

¿Alguien da 25? 25 minutos para Rocío.

¿Alguien me va a dar 30? Venga esas cucharas arriba.

25 a la de una, 25 a la de dos y 25 a la de tres.

Adjudicado a Rocío.

45 minutos tendrás para cocinar esa preciosa cabeza de cordero.

Gracias, chef.

El siguiente producto es un manjar. Y quien no sepa

hacer un plato con él que salga de estas cocinas.

Cabeza de atún. Atún, me cago en la mar.

Va por ti, eh.

La cabeza de atún para otro. Yo sigo mirando cajas

a ver qué viene después.

Venga, señores, ¿quién se anima?

45 minutos para Virginia. Muy bien, Virginia.

50 minutos nos da Daniel para cocinar una preciosa

cabeza de atún. ¿Alguien da más?

Vamos, Ángel, te veo flojo. Juan, ¿qué te pasa? ¿Natalia?

Ese bicho no. 50 minutos a la de una,

50 minutos a la de dos, 50 minutos a la de tres.

Adjudicada la cabeza de atún para Daniel.

Te quedan 20 minutos para cocinar

esa cabeza de atún, Daniel.

Me sobran 10. Soy el chef del crudo, me dicen por ahí.

El "crudité" -El "crudité".

Vamos a ver quién se atreve con la siguiente.

No es la primera vez que nos visita y siempre

nos deja satisfechos.

Oh, qué bonito.

Qué bonito. ¿Qué dices? La cabecita

de cerdo, Celia, te envía un saludo. Nos acordamos

de ese día y tú seguro que también. Un beso.

Bueno, la cabeza de cerdo sale con un precio

de 25 minutos. Aspirantes, ¿quién nos los da?

¿Alguien se anima? Dania, 25 minutos nos da ya.

¿Alguien no tiene cuchara? ¿Ángel? ¿Reichel?

¿Natalia, tienes cuchara? Sí, pero estoy calculando

el tiempo y no sé si... No hay tiempo. Hay que pujar.

25 a la de una, 25 a la de dos...

25 a la de tres.

Dania, adjudicada esa cabeza de cerdo.

Como no tenga olla exprés...

Pequeñas pero selectas. Para Pepe, como las pipas.

¡Oh! Ricas cabezas de carabinero,

con un precio de salida de 30 minutos.

Se puede hacer un fumet. 30 minutos, contadme quién

levanta la mano ya para cocinar cabeza. ·0 minutos da Virginia.

¿Alguien da 35? Venga, por favor.

35 minutos nos ha dado Raquel. No...

Nos ha dado 30, perdón. 30 nada más.

Eso, 35 el siguiente, 30 nos ha dado Raquel.

Virginia. Virginia, sois iguales.

30 minutos nos ha dado Virginia.

Tenemos el nombre ¿Alguien da más?

¿Alguien se anima? ¿Quién nos da 35 minutos?

30 minutos a la de una, 30 minutos a la de dos y

30 minutos a la de tres. Adjudicado a Virginia.

Siguiente producto, también del mar. No os acerquéis mucho

que tiene muchos dientes y puede morder.

Rape, qué bueno. Cabeza de rape.

¿Quién me da 40 minutos ya? Vamos, adelante, aspirantes.

40 minutos por esa preciosa cabeza de rape.

Vamos, Juan, no te veo levantar la cuchara.

Ángel, ¿qué te ocurre? Miedo, tengo miedo...

No, miedo no. Se nota en las caras pálidas

que tienen los aspirantes hoy. ¿Una cabeza de lomo pensáis

que hay en la siguiente caja? Adelante. ¿Nadie se atreve

con esa cabeza de rape? ¿Qué ocurre?

Aspirantes, ¿nadie quiere la cabeza de rape?

Reichel nos da 40 minutos. Valiente, Reichel.

40 minutos a la de una, 40 minutos a la de dos,

40 minutos a la de tres. Adjudicada a Reichel.

A mi padre le gusta mucho el rape Entonces lo he visto,

he pensado en él y me ha dado energía. He dicho: "venga".

Seguimos con productos de gran calidad y, sobre todo,

de gran belleza.

¡Una maravillosa cabeza de ternero!

Ja, ja, ja. Oh.

Ay, la vaca, madre mía, con esa lengua haciendo burla.

Mira la lengua. Y sale por un precio

de 10 minutos. Samantha, lo estás regalando.

Qué preciosidad esa cabeza de ternera.

¡Natalia nos da 10 minutos por esa preciosa cabeza!

Maravilloso. Sin mirarlo. Sí.

10 minutos a la de una, 10 minutos a la de dos

y 10 minutos a la de tres. Adjudicado a Natalia.

¡Valiente! Te llevas esa preciosa

cabeza de ternera. Valiente, Natalia.

Oh...

Ay, Dios, a ver qué viene ahora.

Siguiente producto, un ejemplar que bien cocinado

puede conquistar perfectamente esta noche al jurado.

Crestas de gallo.

¿Quién me da 15 minutos para cocinar unas fantásticas

crestas de gallo? Ángel, ¿tienes cuchara?

Sí, aquí está. Juan ¿tienes cuchara?

Aquí está. Raquel, ¿tienes cuchara?

Si han salido las cabezas de carabinero, voy a esperar

las cabezas de cigalas.

¿Quién es el gallito de este corral? Adelante.

Para mí. Bien, Ángel se atreve.

Me la juego. 20 minutos para Juan.

Se están peleando para ser el gallito del corral.

25 minutos nos da Ángel. Se anima. Vamos.

La quieres, ¿no? -La quiero.

Juan, ¿te atreves? ¿Lo subes? 30 minutos nos da Juan.

¡35 minutos nos da Ángel! Se acaban de animar.

Tenemos dos gallitos en este corral.

Vamos, demuestra que eres el gallito del corral.

35 a la de una, 35 a la de dos, ¿Juan?

Para él. 35 a la de tres.

Adjudicado, Ángel. Crestas de gallo para ti.

Pon 35. ¿No son 45?

No, 35 y 35 son 70.

Me sobran 10.

Solo nos quedan 2 cajas. Ya sabéis que el que no puje

se quedará con el último producto.

Atención, atención.

¿Eso qué es, hija? Un auténtico molusco cefalópodo

más conocido como pulpo. ¡Yo!

Ojo, cabeza de pulpo. Precio de salida: 35 minutos.

Ah, cabeza. No. Porque la cabeza no la pone

tierna ni Dios. A mí las cabezas me dan asco.

No me gusta ninguna cabeza.

Vamos, aspirantes, no tardaría en tener esa joyita.

35 minutos nos da Juan ya por esa cabeza de pulpo.

40, Raquel. Vamos, Juan, ¿algo que decir?

Sí, ahora me quedaría en 25 para mí.

Vamos restando, hijo, claro. Yo tengo un lío ya que...

Sí, ya lo veo. 40 minutos por esa cabeza. ¿Alguien da 45?

40 a la de uno... ¡45, Juan!

Hay que usar la cabeza, eh. 45 a la de dos.

45 a la de tres. Para él todo.

¿Para él todo? Adjudicado, Juan.

Van saliendo cabezas y ninguna me convence, me queda

la penúltima y digo: "me la quedo".

No tengo que pujar, lo que esté es mío ya.

Solo te voy a decir una cosa, Raquel. Con la cabeza

que tienes en esta caja puedes hacer el mejor plato

de esta noche o al menos espantar algún vampiro.

¿Ajo?

Digo, si al final me han dado lo mejor. Por lo menos

no tengo que deshuesar a nadie ni cortar a nadie.

¿Me vale 55 eso? ¿Y qué hago yo con 15 y un ajo?

Ea. Me he quedado con las ganas de las cabezas de cigala

y con un ajo que pica mucho.

Para los que os habéis quedado con las cabezas más grandes,

no seáis escrupulosos y hurgad bien.

Lo mejor está en el interior.

(RÍEN) Está disfrutando el tío.

Antes de empezar tenéis 3 minutos adicionales

para entrar en el supermercado y coger los ingredientes

que necesitéis para completar vuestra elaboración.

Coged vuestras cabezas y a las cocinas.

La impresión de las cabezas, asqueroso. Tiene ojos,

y todo lo que tiene ojos, te mira y te da mucha pena.

Aspirantes, un último consejo antes del cocinado.

Mucha cabeza. Ja, ja, ja.

El tiempo para entrar en el supermercado comienza

en tres, dos, uno, ya.

Vamos.

¿Qué es? -Vino tinto.

Laurel hay aquí.

Aspirantes, último minuto. Vamos.

¿Los ajos los ha visto alguien? -Sí, estaban por allí.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡a las cocinas! Muy bien.

¿Por qué no has cogido almendras?

Tengo muchas almendras ahí. -Se me ha olvidado el vino.

Bueno, en teoría creo que tengo todo.

Natalia, tú eres la primera. Los 60 minutos comienzan

en tres, dos, uno, ya.

Voy a colocarlo aquí. Uf. Ahora viene lo más guay.

Chicos, ha sido valientes Natalia, eh.

Sí. Creo que sabe hacer algo. Más que valiente,

ha tenido cabeza. Creo que la lengua

o la carrilera son las partes que más le interesan.

De hacer un sofrito, pensaría que es la carrilera,

pero como lo hace en blanco con agua, sal y poco más,

al igual es la lengua.

Es que no se abre esto.

Ay, va a ser la lengua, sí. Va a ser la lengua.

A ver si la va a morder.

Bueno, con esto creo que tengo suficiente.

Será media lengua solo.

Le va a arrancar la lengua.

Calla.

Ah, está sangrando todavía.

Oye, la lengua guisadita, tiene que hacer un fondito.

¿Y si sacar la carrilera y la cocina también?

Ya tenemos un nivel, hemos aprendido mucho aquí,

podemos improvisar.

Yo correría un poco.

Tampoco tienes que estar recreándote.

José Luis, me falta laurel, eh. -Eso no lleva laurel.

¿No tienes por ahí ninguno?

Esto es una prueba de eliminación,

hay que asegurar el tiro. Cuando ya tengas todo preparado

ya te ríes y chachareas.

La veo muy tranquilita, muy relajada.

Hay que correr un poco más. Tiene que correr.

A este tipo de elaboraciones, una blanqueadita

no le viene mal. Le quitas las impurezas.

Eso es tener cabeza. Vamos, Natalia. Venga.

Dale rápido ahí, Natalia. -Que sí, voy rápido.

Aunque no lo parezca...

Rocío y Dania, vuestros 45 minutos comienzan ya.

Venga, Toñi. Bueno, cabecitas de cordero.

Qué ricas. Qué poco se comen ya.

Hombre, no son muy bonitas que digamos.

Partidas a la mitad, les pegas el hachazo,

y eso se mete al horno así. Sal, pimiento y ajito.

Mira, he escogido esto porque a mi hermano Miguel le encanta

y a mi padre le encantaban y mi madre se lo hacía.

Pero vamos, abiertas. Debería empezar por la parte

de arriba de la cabeza, por el cráneo.

Ay, qué miedo me está dando con sus dedos.

Madre mía, ¿cómo lo hace? Ten cuidado con el cuchillo.

Me da un poco de miedo.

Cuidado, Rocío, con el cuchillo.

Cuidado con los dedos. La mano fuera.

No, no. Esa mano no la pongas. Me da mucho miedo.

Tiene que ser sin mano. Ay, quita esa mano de ahí.

Me poner nerviosa con la mano.

¿No se abre así? Venga, ahí vas bien

pero con más fuerza. ¡Vamos, vamos!

Dale, dale. Ahí, Rocío, vamos, va.

¡Dale ahí! Poco a poco, y fuera.

Ya la tienes, ya es tuya. Ya es tuya.

Ya está. Ahí. -Qué sufrimiento, Dios mío.

Es la primera vez que veo una cabeza de cordero,

y creo que bueno, será la última. Seguiré yendo

a la carnicería a comprarla.

Yo estoy contenta con la cabeza de cerdo.

También me gustaba la cabeza de rape o las de carabineros

también estaban muy bien.

Pero en principio, estoy muy contenta.

Virginia, 40 minutos tienes por delante.

Gracias, Eva.

Yo hacía una oreja en el Bohío hace 20 años,

melosa, fundente, oreja de cerdo lacada.

Cogía las verduras, las pochaba, un poco de puerro,

zanahoria y cebolla.

Las orejas bien cortaditas quitando el cartílago.

Me quedaba con la mollita

y esto con vino tinto que lo cubra.

Dejaba reducir, colabas ese vino,

que era una salsa melosa con mucho sabor a vino tinto

pero reducido y esto lo ponías por encima así fundente.

Bueno, animales hay todo el año.

Aquí sí que el concepto de slow food brilla un poco.

Porque estos productos los tienes todo el año,

pero sí que las guarniciones seguro que tenemos aquí

un montón de verduras o frutas que son de temporada

que les irían perfectamente a todos ellos.

Y para cosas grasientas le va muy bien la fruta

a todo este tipo de productos.

Voy a hacer una crema de carabineros

con un crujiente de carabineros.

Espero que me dé tiempo.

Si hay un plato bueno aquí es la cabeza del carabinero.

A mí lo que me ha sorprendido muchísimo durante la puja

ha sido tener esa supercabeza de carabinero

y que ninguno de ellos puje.

Creo que he tenido una suerte total.

Porque esto es un producto superagradecido.

Hombre, me falta el cuerpecito que es lo importante.

Pero dicen que en la cabeza está toda la sustancia, ¿no?

Pues vamos a sacar sustancia.

Puedes hacer una salsa o comértela así tal cual.

Yo la haría a la plancha, un poquito de sal.

Toma, cabeza de carabinero. Toma, hala.

¿Tú qué harías, Jordi?

Lo suyo es una crema o una sopa de carabinero.

Ángel, tu turno en cocinas empieza ya.

Venga, vamos. -Vamos, Ángel.

Vamos, Ángel. -Vamos.

Ángel tiene un pie en el lodo.

Sí, lo tiene muy difícil.

Me dan miedo dos cosas.

Una vez desangrada, que se tarda un buen rato,

hay que cocerla. Puede estarse una hora o dos

ahí tranquilamente que no se reblandece ni a tiros.

Y después me da miedo que hay que saber qué hacer

con esa cresta de gallo.

Las ensaladas de cresta de gallo están riquísimas.

Como un frito mallorquín pero con la cresta de gallo.

Cebollita, pimiento, ajo.

La puedes entender como una panceta.

La típica panceta que está blandita.

El mus de patata voy a hacer con puré de patata y nata.

O sea, la combinación 50-50.

Lo voy a meter en un sifón

y en teoría tienes que salir una espumita.

Nunca he hecho este plato y sí que es verdad

que puede ser mucho riesgo para la prueba de eliminación.

Pero es que no tenía más opciones.

O sea, que o arriesgo o no hago nada.

Reichel, puedes encender tu cocina.

Va, Dania.

Cabeza de rape. ¿Cocerlo para hacer un caldo

y luego poder hacer una sopa?

Y hay un producto del rape que no se utiliza jamás

y que a mí me encanta, que es la piel.

Sí, se utiliza muy poco.

Pones con laurel y ajo, y la cocinas.

Se va a hacer pequeñita y luego la dejas

enfriar una vez cocida

y la añades como si fuese un callo.

Y tiene una textura de gelatina muy interesante.

Ay, Rocío, Rocío. ¿Cómo estamos?

Muy bien, aquí. Vaya bonita prueba la de hoy.

Me encanta la casquería. ¿Te gusta?

A mí me encanta, pero partir las cabezas...

Lengua, sesos, carrilleras, todo eso me vuelve loco.

Y te he visto que estabas dudando,

como que no sabías qué hacer. Porque ya sé lo que te falta.

Te falta mi libro que tiene muchas recetas de casquería.

"La cocina de hoy con sabores tradicionales".

No te quedes en la portada, quiero que veas el interior.

Muchas gracias, Pepe. Por favor, disfrútalo.

Juan, empiezan tus 25 minutos.

Adelante.

¿Qué pasa, Dania? ¿Qué tenemos por aquí?

Unas orejitas estamos haciendo.

¿Orejas estás haciendo? Mira qué bien.

La vamos hacer con un puré de coliflor, la vamos a cocer,

la vamos a rebozar y a freír.

Parece como que media faena. Para ser completa

tendrías que haber cortado la otra

y llevarte las dos orejas.

Pero me conformo con una y bien hecha.

Suerte, Dania. Gracias.

Daniel, comienzan tus 20 minutos.

Suerte. ¡Vamos!

Dania está utilizando la oreja, la está cocinando.

Y luego lo que quiere es cortarla en trozos

y freírla en tempura. No me parece mal,

si lo hace bien al final es una oreja frita.

Voy con el tiempo justo

porque esto es una subasta de tiempo y tengo 30 minutos.

En principio es sencillo,

lo único que tengo complicado es el tiempo.

Hola, chef. ¿Qué estás preparando?

Voy a confitar unas carrilleras,

que ya tengo aquí la mezcla donde va a ir,

que es un poco de aceite con hinojo, pimienta rosa

y un poquito de vino blanco y laurel.

Tú tienes algo muy bueno y muy malo.

Cocinas muy bien, pero hoy te veo insegura.

Un poco. Si hoy lo haces mal

puede ser muy malo.

Eres muy buena, Reichel, no lo dudes.

Aquí hay que darlo todo. Muchas gracias, chef.

Raquel, por fin empiezan tus 15 minutitos.

Aprovéchalos.

¡Corre, Raque! Suerte, cariño.

¡Vamos, Raquel! -¡Vamos!

Bueno, Daniel. ¿Qué tal, Jordi?

¿Qué estamos preparando? Pues con el poco tiempo

que tengo voy a preparar un tataki de morro de atún

con una pipirrana debajo y unos chips de shitake.

Chips de shitake.

Has elegido la parte buena del atún, la fácil.

¿Pero la elaboración no la ves muy simploncilla?

Bueno, también te digo, se lo voy a hacer en homenaje

a mi hija Daniela, que le encanta el tataki

Lo voy a intentar.

Yo te veo tranquilo.

Hombre, en la cocina soy tranquilo, la verdad.

Como sigas tan tranquilo te vas a ir a tu casa.

¿Quieres correr, que tienes 10 minutitos?

Corre, hombre.

¡Vamos, vamos!

Y el ajo blanco.

No quiero ni irme yo ni que se vaya mi hermana.

Estoy doblemente preocupada, por mí y por ella.

Que muchos compañeros dicen

que tenemos ventaja por estar las dos,

pero también tenemos doble preocupación.

Reichel no sé lo que le dijiste en la prueba por equipos.

La he visto bajita de moral. ¿Se ha enfadado?

Enfadada no, la he visto bajita de moral.

De momento van las cosas

como quería que fueran sobre la marcha, va bien.

Juan, ¿qué tal? Buenas, chef.

Me he quedado con la cabeza del pulpo así que voy a hacer

lo que viene siendo un pulpo a la gallega.

Una en la ola exprés y otra he hecho unos tallarines

así finitos por si este no me da tiempo saltearlo

y que me puedan valer también.

Te deseo toda la suerte del mundo.

Muchas gracias. Y la cabeza, utilízala.

Raque, ¿cómo vas?

-Bien, Virginia, ¿y tú? -Bien, bien.

En quince minutos tampoco se pueden hacer maravillas.

Bueno, Ángel. Hola, Samantha.

¿Estás acostumbrado a hacer crestas de gallo o no?

Nunca. ¿Y cómo las has hecho?

Estoy cociendo una cuantas

para cuando quede poquito poderla saltear.

Estoy haciendo aquí un arrocito que con las cabezas

he hecho un caldito también. Te lo has inventado todo.

A ver, hoy es eliminación, me puedo ir o no.

Si me fuese a ir yo tenía ganas de hacer un arroz.

Mucha suerte. Muchas gracias.

El que le temo es Ángel. El gallito de corral.

ha hecho un fondo con las cabezas.

Porque quería hacer un arroz desde el primer día que llegó

a este programa. Vaya prueba.

Y él dice que si se va se quiere ir con un arroz.

Pero también es gallito Juan.

Los dos se han calentado y se han picado

y han rascado minutos a productos

que necesitan minutos.

Por miedosos han cogido productos muy delicados.

Esa cabeza de pulpo en 25 minutos la quiero ver.

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

Tiempo.

Manos arriba.

(Aplausos)

Venga.

¡Yija!

Me enfrentaba a la prueba un poco desanimada.

Pero cuando empiezo a cocinar me invade una sensación de:

"Vamos, tira, tira."

Y entonces he estado disfrutando mucho.

Comienza la cata eliminatoria.

Juan eres el primero. Adelante.

Venga.

He hecho pulpo a la gallega

y con el sifón una espuma de patata.

Una parte del pulpo está cocida en la olla exprés.

Y la otra quería hacer unos tallarines muy finitos

de pulpo que le he dado un golpe de sartén rápido.

¿Las has probado? He probado el cocido.

Está medianamente bien, ¿no?

Huy, es que...

A ver si me sale una pompa.

Has hecho algo que está bien,

que es pensar en hacer un plato más atrevido que el plato

tradicional que hemos visto hasta ahora.

Gracias. Todo lo demás está mal.

Cuando tú has levantado la cuchara y has cogido

25 minutos ya sabíamos que era imposible

que consigas hacer ese pulpo bien.

Pensaba que podría dar tiempo a que se cocinara,

pero no era así.

No solamente es que tuvieses 25 minutos,

es que en esos 25 minutos tienes que restar

lo que pones el agua en la olla, pones el pulpo,

tapas y empieza a hervir.

A lo mejor tienes solamente 15.

Así es imposible, porque es una goma.

Qué pena que una estética tan bonita

se haya tirado por tierra por un resultado tan malo.

Vale.

¿Para qué lo haces si no sabes hacerlo,

en una prueba de eliminación que te juegas irte a la calle?

Por... Elección mala, no has pensado

y no has ejecutado bien.

Céntrate y piensa un poco porque te la juegas.

Ángel, vamos a ver qué has hecho con las crestas de gallo.

Venga, Ángel.

He hecho las crestas de gallo en la olla exprés

para luego saltearlas. He hecho el arroz

con las crestas, el caldito de la cabeza.

Y dentro he metido también un par de crestitas cortaditas.

Vamos a probar.

35 minutos para un producto principal

que se aprovecha sólo la cresta,

las cabezas normalmente se desechan.

Se quita la cresta, se pincha un poquito,

se desangra y luego se confita para que esté

con cierta textura de gelatina.

Dicho esto, le falta un poquito de sal.

La aplicación de la cresta está bien hecha.

Y por algún motivo que desconozco

está incluso tierna.

Nunca había hecho nada del gallo.

Amigo mío, no daba un duro por ti en esta prueba, ¿eh?

Un plato sencillo, elaborado con el producto

quizá más complicado en esta prueba.

Sí. Por ahí te felicito.

Nada, puaf...

Contento. Por fin.

Por fin algo bueno, sí.

También te quiero preguntar otra cosa.

¿qué ha pasado? ¿Porque creo que había

algunos de vosotros que no estabais contentos?

E incluso creo que has dicho que te planteabas irte.

Ahora no puedo, Jordi.

Buah...

Anda, Ángel, no te vayas.

Dame una satisfacción, déjame que te eche yo.

Te va a costar.

Que estaba cansado.

Que no me salían las cosas y ya está.

Tú ves a los compañeros que todos han sido capitanes,

o han hecho buenos platos, y estás un poquito

con la autoestima un poco en el suelo.

Entonces es que no me quedan casi ganas de disfrutar.

Nosotros vamos cocinando nuestro destino día a día.

Y hay momentos en los que tú

te dedicas más a decir bobadas que a cocinar.

Y cuando te pones en serio y te concentras

y ese animal que tienes dentro lo dedicas a cocinar

salen las cosas.

No flojees nada, amigo mío.

Este es el talent show de cocina más duro del mundo

y aquí se viene a sufrir,

a currar, a aprender y a cocinar.

Hoy has cocinado y te has dejado de chorradas.

Felicidades.

Gracias.

Gracias.

(Aplausos)

Raquel y su cabeza de ajo, vamos allá.

Raquel, por favor. Es un ajo blanco con uva.

Dentro no lleva almendra tostada,

pero he tostado tres almendras para decoración.

Has estado perruna.

(RÍE)

Te ha costado levantar la cuchara

para coger un producto.

Has tenido suerte, has cogido una cabeza de ajo

que se pueden hacer mil cosas.

Y en este caso si le hubieses quitado toda la cabeza entera

y lo haces con medio dientecito te sale de diez.

Pero el pensamiento de llegar ahí y ver la almendra y decir:

"Hago un ajo blanco", eso ya es para premiarlo.

Pero tiene mucho mérito

sobre todo haber tenido el sentido común.

Gracias. Delante de cocinas.

Reichel, es tu turno. Venga, Reichel.

Pues son unas carrilleras

de rape con una sopita de alcachofas.

Y están terminadas las carrilleras

a la plancha en su jugo.

30 minutos bien utilizados con un producto

que le has sabido sacar partido.

Me gusta no esconder el sabor de los pescados

y que la guarnición acompañe al pescado.

En este caso pasa eso. Alcachofa suavecita,

aceitito, el pistachito no le va mal.

Es un buen plato, está bien terminado

y has hecho lo que sabes hacer. Como ermitaña eres un diez.

En el trabajo en equipo, amiga mía...

Ahí resbalas.

Demuéstranos que puedes hacerlo igual de bien

trabajando en equipo. Sí, chef.

Felicidades. Gracias.

Y puedes hacerlo. Gracias, chef.

Reichel, con tus compañeros.

(Aplausos)

Daniel, es tu turno.

(Aplausos)

He hecho un Tataki Daniela, le he llamado yo.

Lleva una base de pipirrana; cebollita, tomate y pimiento,

y el tataki típico.

¿Quién Daniela? Mi hija.

O sea, es en honor a ella. Bueno, es que le...

Vamos, Daniel.

Me acuerdo de ella. Entonces le encanta el tataki

y lo he hecho porque le encanta.

Espero que me traiga suerte también.

Veremos.

Qué bueno el concepto pincelada en la gastronomía, ¿eh?

Ya sabía yo que ibas a decir eso.

Con el tiempo que tenías has hecho un plato

lógicamente válido, que está bien.

La vinagreta está rica. La pizarra con la salsita,

no sé si lo hemos dicho ya, llevamos cuatro ediciones

de "Masterchef", "Master de niños", en fin.

Espero que aprendáis la lección.

Perfecto aprovechamiento de 20 minutos.

Oye, Daniela, hoy hay que felicitar a papá,

que lo ha hecho muy bien.

Venga. Gracias.

Me vais a hacer llorar.

Daniel, delante de cocinas. Gracias.

(Aplausos)

Ha costado ahí, ¿eh?

Me acuerdo, tío, y me muero.

Dania, seguimos la cata contigo.

(Aplausos)

Pues son orejas de cerdo, cocidas y luego rebozadas

con un puré de coliflor y champiñones salteados

y una mayonesa de pimentón.

¿La has comido alguna vez frita?

No. Era una innovación.

He querido darle una vuelta. A priori la vuelta es compleja.

Vete probando, hombre.

La oreja está cocida, lo que está es mal frita.

No gana así a no ser que le pegues un golpe de fritura.

Tiene que ser a toda pastilla para que cruja.

Lo que lleva debajo no tiene sentido.

Le has puesto eso como si le pones cualquier otra cosa.

Porque son dos platos.

has hecho un puré de coliflor con champiñón,

Y arriba hay una oreja frita simplemente.

Es un batiburrillo, ¿vale? Sí, chef.

Comer cerdo que no tiene sabor es una pena,

porque ya sabes que si te lo comes tiene que merecerlo.

Te la juegas mucho, Dania. En una prueba de eliminación

hacer eso es un salto al vacío. Sí, chef.

Creo que es una bonita manera de cargarse una oreja de cerdo.

Dania, delante de cocinas.

(Aplausos)

Virginia.

Es una crema de carabineros con un crujiente.

He hecho un aceite también con las cabecitas

de los carabineros. Ay, de cebollino, perdón.

¿Quién hizo el salmorejo con cigalas?

Ella. Ella.

¿Es receta familiar?

Bueno, el salmorejo se come en casa.

Porque a esta le pones vinagre y es lo mismo.

Y no te quiero hablar de la cabeza.

Tiene una coraza que yo

a Pepe le amo y le odio a partes iguales,

pero no quiero que muera por un cruzamiento

de carabinero en el cuello. De acuerdo.

Dale una revisión porque cuando te toque luchar

contra tu hermana, y espero que eso pase,

creo que te va a dar, pero bien.

Yo me alegraré.

Si tienes la oportunidad y eso no te condena al fracaso.

Perfecto.

Natalia, adelante.

He hecho una lengua de ternera con una salsa asiática,

con tallarines de zanahoria

y para suavizar una espuma de patata.

Mucha valentía de coger un producto complejo.

60 minutos, tiempo también justo.

Muy bien aprovechado. Mejorable la estética.

Se puede hacer esto tan fino y tan bonito

que no parece un potaje familiar

donde van a comer 18. Sí, me he pasado.

Pero está muy rica la salsa que acompaña a la lengua,

tiene mucho sentido el rollo ese medio oriental.

Y la espuma de patata le va muy bien.

No de esa forma que parece

que estamos comiendo en medio del campo.

Por lo demás, correcto. Vale, gracias.

Te he visto sacarla de la cazuela.

Estaba durita, tú la has visto, pelarla.

Fría se pela mucho mejor

y luego la incorporas al guiso.

Se te veía perdida.

Pero el resultado, hombre, está simpático, está bien.

Felicidades. Gracias.

Gracias.

Natalia, delante de cocinas.

Rocío, contigo cerramos la cata de hoy.

Y con Toñi.

Eva, perdona, ¿quién es Toñi? ¿Se te ha ido la cabeza?

A Toñi es a la que le falta la mitad de la cabeza.

Esta es Toñi. Esta es Toñi.

Bueno, es la mitad de Toñi.

No se puede poner el bicho así.

Ponlo como quieras.

Está buenísimo.

Cuéntanos. Es una cabeza de cordero

con hierbas provenzales y hecha al horno.

Ay, por favor, que no se coma el ojo el Pepe, ¿no?

¿Quién se ha comido el ojo? -No sé.

Esta es la manera tradicional. Partes a la mitad,

sal y pimienta, ese ajito por encima.

Has hecho esta provenzal que tú le llamas,

que me parece que está muy bien.

Y hasta ahí todo magnífico.

Luego el aprovechamiento del tiempo ya es otra cosa.

Me ha costado mucho cortarla, ¿eh?

¿Qué le podíamos hacer? ¿Una salsa?

¿Una vinagreta? También.

Por lo demás, oye, comprensión

de lo que necesita una cabeza de cordero.

Gracias, chef.

Está buena.

Rocío, delante de cocinas.

(Aplausos)

¿Por qué?

Aspirantes, los jueces tienen que tomar ahora

la decisión más dura de la noche,

decidir quién deja el delantal en las cocinas.

Jueces, adelante.

He sacado un plato supertípico en España

pero le he dado una vuelta de tuerca.

Así que yo creo que esta semana vuelvo a seguir aquí.

No sé.

Ay, chicos, qué momentos, ¿eh? ¿Qué, cómo estáis?

Yo bien, por el plato que parece que les ha gustado.

Sí, pero este momento...

Que no sabemos lo que va a pasar.

Quiero que sepáis que a estas alturas

del programa todos habéis realizado

un gran trabajo. Podéis estar satisfechos.

El aspirante que nos deje se lleva,

gracias a nuestro patrocinador de electrodomésticos,

todos los electrodomésticos que ha usado

durante su paso por el programa.

Además se va a llevar una tarjeta de nuestro

supermercado patrocinador valorada en 1000 euros.

Y seis meses de subscripción gratuita a nuestra escuela

online de "Masterchef".

Por supuesto ya sabéis que nuestro juego de mesa

también es vuestro.

Chicos, os deseo a todos muchísima suerte.

Aspirantes, en esta prueba había que utilizar la cabeza,

sobre todo la vuestra, porque había que pensar

además de en el producto en el tiempo.

A veces pujar mucho nos deja sin posibilidades de cocinar.

Pero generalmente en relación a la cocina los platos

de este reto saben a trabajo,

y a trabajo razonablemente bien hecho.

Aspirantes, estamos justo en la mitad de la escalada.

A estas alturas este jurado entiende que estéis cansados

y bajos de ánimo.

Lo que no se entiende es que queráis tirar la toalla.

Van pasando las semanas, el nivel va subiendo

y por eso todo se va complicando.

Así que no bajéis las armas en mitad de la batalla,

todo lo contrario.

Gracias.

Ángel, Raquel, Reichel, Daniel, Natalia y Rocío;

enhorabuena por vuestro platos,

seguís una semana más en "Masterchef".

Salvados, subid a la galería.

Cuando entre todos los mejores platos ninguno era el mío

no me ha dado mucha motivación,

porque me he visto entre los tres últimos.

¡Aúpa!

(SUSPIRA)

Virginia, tú no eres

como el plato que has presentado.

Y en este reto has hecho lo más básico

que podrías haber presentado.

Ese no es el camino.

Quiero que pienses. Si no vienes a pensar,

a trabajar, a sorprender,

esa puerta siempre está abierta.

Dania, lo tuyo era básicamente un plato sin sentido.

Te digo lo mismo que Jordi le ha dicho a Virginia,

si entras aquí para hacer esto, mejor sales.

Juan, te has envalentonado pujando y no te has dado cuenta

que me estabas pagando con tiempo.

Y se te ha olvidado

que podrías hacer un buen plato.

Quizá con esos 25 minutos podrías haber sacado

una buena elaboración. Me quedo con la estética.

Pero querer trocear un pulpo en crudo y saltearlo

ha provocado que sea una goma.

Ese plato no se podía comer.

Y esto, Juan, es una prueba de eliminación.

El aspirante que no puede continuar en las cocinas

de "Masterchef" es...

Juan.

Oh.

¡Oh!

Ay, mi niño. -Mi niña.

Mi niño.

No hubiera sorprendido

que me hubiera ido yo en lugar de Juan.

Sencillamente esto lo que me da es fuerza y ánimo

para continuar, para aprender de los errores y...

y para seguir adelante.

Bueno. Qué grande.

Un placer.

Me han dado un tironcito de orejas

para que me ponga las pilitas. Y me las voy a poner.

Suerte. Juan.

Me da penilla Juan.

Porque es mi pupilo y se me están yendo

todos los que yo considero que aquí puedo tener

un futuro a largo plazo de amistad.

Lo siento. Nada, hombre.

Me hubiera gustado mucho llegar a la final.

Sobre todo por tantas cosas que quedan en el programa,

por haber seguido aprendiendo

y porque llegar a la final era el objetivo principal

de este programa que todos queríamos conseguir.

Juan, lo siento mucho, cariño.

Esto es tuyo y tu paso por "Masterchef" ha terminado.

Deja tu delantal encima de tu cocina.

(Aplausos) Muchas gracias.

Hasta siempre. ¡Venga, Juan!

(Aplausos)

¡Juan!

Mi experiencia aquí es que he llegado

hasta la mitad y me ha servido para aprender

una cantidad de cosas increíble.

"Masterchef" para mí ha sido

sin duda una de las mayores experiencias que he tenido

la oportunidad de vivir en mi vida,

que muy pocos consiguen vivirla.

Y ha sido una aventura muy divertida.

El jurado quiere que los aspirantes

saquen los dientes y demuestren que de verdad quieren ser

el próximo Masterchef España.

Para eso todavía les queda mucho camino por delante

y sobre todo mucho trabajo.

Nosotros volvemos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Aspirantes, bienvenidos a Medina Sidonia.

Abanicar. ¿No hay nada para abanicar?

Quiero que corráis, que sudéis que saltéis la hoguera.

Esto es una cosa rarísima. Lo de la cocina con la hoguera

no lo había visto nunca.

Vamos a dar la bienvenida a nuestros comensales.

Tengo ganas de vomitar.

¡Me he quedado sin carabineros, familia!

¡Ahí vienen los carabineros!

Qué bueno estaba todo.

Algunas veces has criticado el trabajo de este jurado.

Crees que no nos tomamos en serio lo que hacemos.

Como no te fías de nosotros hemos decidido que esta noche

tomes tú las decisiones.

Ortodoxia y tradición. Magníficamente elaborado,

la salsa untuosa, melosa.

(Aplausos) Buenísimo.

Cuando queremos innovar siempre os digo lo mismo,

la innovación es medida, está trabajada

y se basa en el trabajo y el desarrollo.

Esto es el Frankenstein de la cocina mexicana.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "Masterchef" es...

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MasterChef 4 - Programa 6 - 11/05/16

11 may 2016

Divididos en equipos, cocinarán un menú libre de tres platos que catarán sus propias madres
En la prueba exterior, un único capitán organizará el trabajo. Cocinarán en Narbonne (Francia) en uno de los buffets más grandes de Europa: Les Grands Buffets
En la prueba de eliminación, los aspirantes lucharán cediendo minutos de cocinado en una subasta de “cabezas"

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  1. F

    El programa está bloqueado en los Estados Unidos. Por favor, permitan el acceso como lo había antes. No hay razón para bloquear el mismo si no hay conflicto con proveedores. De lo contrario, permitan que por lo menos se pueda ver en YouTube.

    28 may 2016
  2. Paola D'm

    Amoo este programa mi hermana y yo somos fans deseamos poder ir a españa y conocer a los jueces Saludos de Cd Cuauhtemoc Chihuahua México

    23 may 2016
  3. Sheila A Montell

    Soy cubana vivo en Brasil pero donde este siempre quiero seguir este programa por q me encanta

    19 may 2016
  4. Luigi Pierotti

    Super emocionante y divertido el programa grabado en francia en "Les Grands Buffet". Igualmente las escenas cuando les tocó cocinar cabezas.....Te mantenían pegado a la pantalla!!! Les escribo desde Venezuela y soy fan del programa. Que sigan cosechando éxitos...Se la comieron..

    12 may 2016
  5. raquel

    no puedo ver el programa completo 6. sabeis de algún link o algo donde pueda verlo?

    12 may 2016
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