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Para todos los públicos MasterChef 4 - Programa 5 - 04/05/16 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Nuestros aspirantes ya no tienen excusas.

Han elaborado platos de todo tipo.

Se han enfrentado al ejército.

Han dado de comer a más de 300 personas.

Han prendido fuego a estas cocinas y ya saben

que necesitan practicar en repostería.

Están preparados para subir al cielo o bajar al infierno.

Aunque eso siempre dependerá de ellos.

Cielo e infierno. ¡Hum!

-Cielo. Infierno.

-Carne y pescado. -Infierno y cielo.

Aspirantes, ahí delante tenéis dos cajas misteriosas.

Pero no os preocupéis porque solo cocinaréis

lo que haya en una de ellas.

En la vida, todo es cuestión de elegir.

En la cocina, también. Si queremos una vida tranquila,

llena de paz y armonía, elegiremos el cielo.

En cambio, si somos más atrevidos, nos gusta el riesgo,

las emociones fuertes y peligrosas, nos va más el infierno.

Soy diabólica total. El infierno es mucho más interesante,

se hacen cosas más divertidas y yo soy del Sur y hace más calor.

Virginia, ¿tú qué eres, más ángel o demonio?

Yo creo que soy más demonio. ¡Uh! ¿Por qué?

Porque sí. Por mi carácter. Yo soy más demonio.

Mi hermana es más ángel.

Raquel, ¿estás de acuerdo? No.

A mí me gusta también un poquito de rock and roll.

¿Ah, sí? Picantita, ¿no?

O sea, que sois las dos iguales hasta en eso. Ya veremos.

Me gustan las chicas malas. Se ve que no estamos siendo

excesivamente duros. Estáis pidiendo guerra a mansalva.

Van todos a por marcha, ¿no?

¿Sois todos igual de malos? ¿Todo el mundo quiere el infierno?

Lo tengo claro. Quiero el infierno.

Yo de joven era un poco revoltoso.

Era un bala. El balilla. Sí.

El cielo es mucho más agradable. (REICHEL) Aburrido.

Bueno, vamos a ayudaros a elegir.

Os vamos a enseñar los placeres que hay en el cielo.

A la de tres, quiero que levantéis la caja azul.

Una, dos y tres.

("Aleluya" de Haendel)

En la caja del cielo tenéis huevos, nata,

salsa de tomate, zanahoria, puerro, mantequilla,

pan rallado, cabracho y muchos más ingredientes

para elaborar un sabroso pastel de cabracho

con guarnición en 60 minutos.

Yo es que bordo el paté de cabracho.

Ángel, después de ver lo que hay en esta caja,

¿sigues queriendo el infierno?

Pues ahora sí que no lo sé.

Ahora ya me has dejado un poco...

Pero sí. Voy a tirar por lo que he pensado primero.

¿Qué te ha pasado en la mano?

Me han quemado con caramelo. ¿Quién?

El señor Pablo, que viene a por mí. Es la segunda.

Ah. Digo yo: ¿Dónde está? ¿Te lo quieres cargar o qué?

Es la segunda que tenemos.

No tengo intención. A la tercera va la vencida.

Podría quemarme la izquierda, que soy diestro.

Y lo tengo más complicado.

Aspirantes, ya tenéis claro lo que es el cielo.

Pero como sabéis, existe otra opción.

La de los valientes. La de los cocineros

a los que le gusta arriesgar y buscan sensaciones fuertes.

Tenéis delante la caja del infierno.

¿Alguno se atreve a abrirla? Yo.

(JOSÉ LUIS) Yo también. -Todos, ¿no?

-¿La abrimos? -Yo me quedo con el cielo.

Yo lo he tenido claro desde que abrí la cajita del cielo.

¿Para qué voy a meterme en el infierno,

si a ver si es verdad que es un infierno?

Para los que elijáis el infierno, desaparece el cielo.

Haya lo que haya, ya no hay opción de volver a coger

la caja azul y tendréis que cocinar obligatoriamente

con lo que haya en la caja roja. ¿Entendido?

Es que es pescado, tío. -Tenía miedo de lo que va a ser

el infierno. Si el cielo ya es complicado,

el infierno será... Madre mía. No quiero ni saberlo.

Los que os arriesguéis a cocinar el infierno,

vais a levantar la caja roja.

¿Estáis preparados? Sí, chef.

Una, dos y tres.

(REICHEL) ¡Hala, qué guay!

Has triunfado.

-No había hecho nunca un pastel de cabracho

y he probado a coger la otra.

Como podéis comprobar, el infierno está lleno de setas.

Así no estarás solo, amigo.

Tendrás setitas. Me gusta más.

-Ahí hay 20 opciones.

-¿Una empanada de setas acompañada...?

Me he acordado de mi casa, de la tierra de allí,

de los olores cuando voy a por setas, que cae todo el frío,

el rocío de la mañana. Y ha estado muy guay.

Tenéis boletus, oronja, champiñón de París,

perrechico, rebozuelo, trompeta de la muerte,

níscalo y muchos otros ingredientes

con los que debéis elaborar un delicioso plato

con la seta como protagonista en 45 minutos.

45 minutos. Tenemos menos. Significa que tenéis una ventaja.

Es un plato libre. Pero también un inconveniente.

Disponéis de menos tiempo.

Ángeles y demonios, nos vais a preparar

un delicioso plato con lo que hay en la caja que habéis elegido.

El cielo tiene 60 minutos. El infierno 45.

Así que los del cielo empezarán a cocinar ya.

Y 15 minutos después, lo haréis el resto.

Pero, además, tengo que anunciaros que a lo largo de la prueba,

tendréis otra sorpresa. ¡Ay, por Dios!

Solo os digo una cosa. No perdáis detalle

de lo que hace vuestro compañero de al lado durante el cocinado.

Lo primero que se me ocurrió, es que era un cocinado compartido.

Nos cambiarían y tendríamos que acabar

o hacer una fase del plato del otro.

El tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

No tengo fuerza.

-Con cuidado. No te cortes. -Tranqui.

Bueno, bueno, bueno. Tenemos a cuatro

que han elegido la caja del cielo.

Pablo, las dos gemelas y Natalia.

Y Natalia. Exactamente. Pastel de cabracho,

mítico pastel Juan Mari Arzak.

Habrá otros, pero es quien lo puso de moda.

Si os cae alguna cosa, lo siento.

-No te preocupes. -No se puede hacer de otra manera.

-Yo iba a hacer...

-José Luis, José Luis.

Pepe, tú que eres con solera,

¿cómo harías ese pastel de cabracho?

Lo que tienes que hacer, es cocer el pescado,

sacar la carne y mezclarla con la salsa de tomate,

la nata, los huevos. Al final, es un flan,

entre comillas, de cabracho.

Luego, el pastel de cabracho va al horno al baño maría.

Efectivamente. Al baño maría y ahí se cuece.

Hay que darle el punto de sazón, que esté rico.

Y muy importante, la salsa para la guarnición.

Una mayonesa, una holandesa. Una velouté.

Con un fumet de pescado. Para un pastel de cabracho,

soy más de una mayonesa. Es lo que más le pega.

¿Una mayonesa con erizo? Sí. Qué rico.

Nunca hice pudin de cabracho,

pero tiene que ser muy parecido a un flan con nata.

Le pondré cuatro o cinco huevos,

toda la nata que tengo, tomate, sal y pimienta al gusto.

La meteré al baño maría al horno fuerte porque tenemos poco tiempo.

Voy a intentar hacer una salsa con los restos de pescado.

Y, básicamente, eso.

-Venga, vamos, vamos. Estoy impaciente,

deseando empezar ya. Tengo una idea clara

de lo que quiero hacer. Estoy deseando que pasen

esos 15 minutos y, por favor, a las cazuelas.

-Tengo una receta que me la dio un amigo mío.

Para mí, es el mejor paté de cabracho.

Lleva huevo, nata, tomate frito

y el paté de cabracho. No lleva más.

Estoy tranquila porque sé hacerlo.

Pero nerviosa por el tiempo.

-Dani, ¿cómo va el reloj? Nos toca ya, ¿no?

Aspirantes del infierno,

vuestros 45 minutos comienzan ya.

El mundo de las setas, Jordi. Tu tierra.

Me encantan las setas. Lo que no me encanta tanto,

son las poquitas cosas que tienen para el plato.

Arroz, pasta fresca. ¿Un arroz de setas?

¿Y una pasta con setas? Genial.

Tienen que ser espabilados.

Saber qué setas se pueden hidratar

y recuperar el agua para cocer la pasta o el arroz.

La colmenilla bestial. Muy buena para sacarle el agua.

En un jugo de ternera cocida.

El problema es que si utilizas la carne,

que es un magnífico entrecot, le das demasiado protagonismo.

¿Cómo varías con las setas? Haces un salteado de setas

con láminas de rosbif, por ejemplo,

y ya no es tan protagonista la carne.

La prueba no es tan fácil como parece.

No. Y hay otra cosa que no he visto hacer

como hacemos en nuestras cocinas.

Yo pongo a un chico con un pincel y limpiando las setas,

quitando lo que sobra. A mí eso me relaja.

No me importa pasarlas por agua rápido,

si son de textura dura y con un trapo húmeda, secarlas.

Nunca meterlas bajo el agua.

Si es muy rápido, para tenerlas ahí y olvidarte, no.

Estoy tranquila. Estoy hidratando unas setas

para hacer un risotto de trompetas de la muerte.

Voy a turbinar un poco una de las setas

que están cocidas con el caldo,

como no tenemos parmesano,

para darle cremosidad. Y luego, le voy a hacer

un huevo mollet para darle jugosidad.

-Me gustan mucho las setas y como habitualmente setas.

Va muy bien para mucha comida. Cuando le vi, me dio alegría.

-Voy a hacer una pasta salteada.

Voy a intentar hacer una cremita de setas.

Y le echaré un huevo por encima cuajado, a ver qué tal.

Los aspirantes hoy se la juegan entre el cielo y el infierno.

¿Cuál será el mejor plato de la noche?

Tenéis todas las recetas

en la aplicación gratuita de "MasterChef".

Poneos a cocinar y también podréis tocar la gloria.

Para mí, es mucho más difícil cocinar el pastel de cabracho,

que cocinar unas setas. El infierno tiene trampa.

Hemos dicho que queremos una receta que la seta

sea la protagonista. Y veo ahí mucha chuleta

con cuatro setas por encima. Y es más fácil.

Y está claro que quien clave el pastel de cabracho,

se ganará el cielo.

Yo creo que he hecho otra técnica

que nadie ha utilizado. He hecho al revés.

Podría triturar el pescado, cocerlo primero.

Pero a mí, el hecho de encontrar trocitos de pescado en la boca

cuando comes este pastel, me gusta mucho.

-Quiero hacer unas setas. Reconstruir las setas colmenilla.

Que vayan rellenas de seta.

Quiero saltear esas setitas con un poco de grasa de carne.

Y hacerle una falsa tierra con la masa brisa.

Hornearla. Cuando esté dorada, sal, pimienta y aceite y romperla.

Quiero poner la tierra y las setas como si salieran. A ver qué tal.

-Voy a hacer el caldo del cabracho aparte. ¿Oído?

-Oído. Estoy haciendo una salsa de setas

con el fondo de la grasa del entrecot.

Estás 45 minutos y pendiente de lo que hace el otro.

Quieras o no, estamos en dos cocinas.

Haces tu plato, pero estás pendiente de lo que hace el otro.

Igual te cambian a medio plato.

Me gusta verte trabajar. Recogiendo y trabajando.

¿Cómo lo llevas? Tengo el pastel en el horno.

Aquí tengo una salsa para hacer de sopita.

¿Qué le has puesto? Puerro, zanahoria,

caldo de pescado, nata y tomate. ¿Y qué vas a hacer?

Es una delicatessen. Lo comí pocas veces

y sufrí abriéndolo. Me quedaré con las partes

de las esponjitas rosas para poner encima.

Crudas están espectaculares. Muy bien.

Te dejo trabajar, que te queda mucho.

Mucha suerte. Gracias, Samantha.

Bueno, David. ¿Qué tal?

¿Qué estás preparando? Una pasta.

Voy a saltearla con setas. Y para acompañar,

rollo italiano, hice unos crostinis con arroz

que cocí con el caldo de las setas.

Y lo más seguro es que utilice la yema.

No sé si ponerla en crudo, como si fuera carbonara,

batida y con la pasta. Y luego, para la carne,

voy a hacer una especie de carpaccio o crujiente.

En función del tiempo, voy viendo. ¿Qué te parece?

Me parece una mescolanza, un popurrí.

No. ¿Por qué? Esto sí que tiene sentido.

Hago varias cosas para cubrirme las espaldas, por si acaso.

Saca algo coherente, amigo. No te puedo dar

ningún consejo más que ese.

Haces muchas cosas, pero no veo nada

que sea un círculo cerrado.

Veremos luego a ver.

Ángeles, demonios, tenéis aún 30 minutos por delante.

¡Oído!

-¡Oído!

-Yo lo voy a rellenar con huevo, Reichel.

Con huevo revuelto con setas.

-El miedo de que me cambien con mi compañero,

no es por lo que él haga, que lo hará bien.

Sino porque yo tengo una idea.

Me ilusiona. Y quisiera terminarla.

¿Cómo lo llevas? Bien.

¿Qué vas a hacer? Un revuelto de setas.

Un poco de todo, Con lo que pude.

Sal y pimienta. Las hidraté, las freí

e hice un revuelto. ¿Y vas a rellenar

las colmenillas con eso? Las colmenas las herví,

las hice a la plancha y las relleno.

Y debajo, le pondré huevo poché.

Vale. A ver si te sale bien. ¿Cómo limpiaste las setas?

Las he hidratado en agua

y luego el agua la he tirado. Vale.

Juanillo, ¿qué tal vas? -Va bien.

-¿Tienes arroz cocido? -Está en ello.

Nuestros aspirantes han tomado una decisión importante

con las cajas que han cogido. Lo que no sabes,

es que no es la última decisión en esta prueba.

Solo vamos a catar un platito por fila.

Y van a tener que ser ellos los que decidan

qué plato de los dos eligen.

Rocío, tú también con las setas, ¿no?

Sí. Las setas me tocó. ¿Sí? ¿Qué tal?

Estoy acabando de secar la pasta.

Después le echo un aceite con múrgulas.

Y acabaremos con yema de huevo. ¿Nada más que esto de seta?

No. Aparte, lleva un polvo de trompetas de la muerte,

la pasta y el entrecot. Ah. Es un plato combinado.

Es un entrecot con guarnición de pasta.

Vale. Mucha suerte. Gracias, chef.

-Vale. Estamos.

Aspirantes, quedan menos de 15 minutos.

Ay, Juan. Eres un "piccolo" diablo.

"Che cosa fare?" Te lo digo en italiano

porque veo que es un planteamiento muy italiano el tuyo.

Sí. Pues no va por ahí la cosa. Estoy haciendo las setitas

que las salteo aquí. La idea del plato es

las setas salteadas. En el medio, la yema que está

en agua templada para que cree una capa y no se me rompa.

¿Tiene sal? El agua no.

Si le echas sal, formará una capa.

Las setas las vas a poner solas, entiendo.

Sola con yema de huevo. Con la yema, el caldo

que va al fondo reducido de la seta.

¿No tienes nada para darle textura a este caldo?

Será un agua de seta reducida. Sí.

Será un caldito de fondo. Con la carne, un carpaccio finito.

En crudo. En crudo, en crudo.

Suerte, Juan. Gracias, chef.

¡Guau! Está hecha. -Tengo miedo de que no se me cuaje

bien el paté de cabracho. Es lo que más me asusta.

Esto es una cosa que tiene que estar

muy consistente. Si no, ¡puf!

¿Qué tal, Natalia? Muy bien.

¿Cómo lo llevas? Bien. La verdad es que nunca

hice un pastel de "carbacho". Cabracho.

Cabracho. Pues de guarnición he hecho

unos crujientes de zanahoria y puerro.

Una salsa de erizo, tomate y nata.

Y un poquito de mantequilla.

Bueno, suena bien. Pero recicla,

que hay motivos, mujer. Lo siento, eh.

Bueno, Ángel, me da la sensación de que quieres arriesgar un poco.

Me toca arriesgar ya, Jordi. Estoy en el pozo.

Estoy en el pozo muy metido

para adentro. Hoy el pozo puede llegar

hasta el infierno, amigo. O al cielo. Quién sabe.

¿Estas tres elaboraciones cuáles son?

Un salteado para hacer saquitos con la masa brick.

Unos crujientes con las setas, que es el plato principal.

No quiero poner mucha carne.

Quiero meter esto en el microondas, a ver si consigo

una arena y si no, tengo más cosas.

Asegura el tiro. A ver si sintetizas

y sacas algo que merezca... La pena.

Ser mencionado, como mínimo. Vale. Gracias.

Bueno, os digo los míos. David y Ángel, a la misma saca.

La saca de "no tengo un plan", "no tengo ni idea".

"Voy a hacer mil cosas y luego veré cómo lo resuelvo".

Vaya desastre. Para mí, favoritos, Juan,

de la fila que está con David.

Y para mí, Raquel mejor que Ángel.

¿Y Pablo mejor que Rocío?

Yo me quedo con Virginia en esa fila.

Con Daniel creo que no. Si es inteligente,

lo cogerá Virginia. Y entre Dania y Natalia,

vamos a ver qué ocurre. Ahí lo dejo yo. Esto lo quiero ver.

Aspirantes, últimos tres minutos. (TODOS) Oído.

Reichel. -Perdón.

-¡Oh, buenísimo!

¡Ahí va!

Raquel. ¡Oh!

No ha cuajado. Le puedo pedir a mi hermana un trocito.

Es la misma receta.

-El cabracho no me ha cuajado.

Se me acaba de caer.

-Oh, cariño. Móntalo en un cortapasta.

-Lo voy a intentar.

Venga, que seguimos.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Oído. -En el último minuto ya.

-La espátula.

-Espátula, espátula, espátula.

-¡Qué cuqui!

Diez, nueve,

ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Tiempo! Manos arriba.

Aún no he sido capitana. Por un lado, me gustaría mucho.

Por otro, me da mucho miedo porque es mucha responsabilidad.

Pero si no pruebo, no lo sé.

Aspirantes, ya que estamos en esta temática

del cielo y del infierno y como yo soy más malo que la tiña,

ya lo sabéis, se me ha ocurrido una maldad.

¡Ofú! No me digas. Cambiar los platos.

No vamos a catar todos los platos.

Solo uno por fila. Y seréis vosotros lo que elijáis

el mejor plato para presentar.

Si es el vuestro o el de vuestro compañero.

Y con ese único plato, se os valorará a los dos.

Sed generosos y listos. Cuando a mi jefe de cocina

se le ocurre una idea que es mejor que la mía,

ese plato acaba en la carta.

¿Habéis entendido? (TODOS) Sí, chef.

No se puede probar. Oído.

-Sí, chef. -¿Del mío o del tuyo?

-Aparte del desastre este... -¿Está rico?

Dime si está rico. -No sé. ¿Y el tuyo?

¿Cuántos platos son tuyos? Todos los platos son míos.

Mi presentación es muy fea. -No me ha cuajado

el paté de cabracho. -Mira, bien.

He hecho tres texturas de champiñones.

-No sé. Yo nunca he hecho, pero me ha salido bastante bien.

-El mío está bien también. -Un poquito sangrante.

-Vale. Pues vamos al tuyo. -No. Lo que tú veas.

-Mira. Mira qué platazo.

-Este queda para la historia. -Al baño maría.

-¿Has servido la colmenilla? -Sí.

Hervidas en agua y luego a la plancha.

-Tú no has hecho nunca esto y yo sí he hecho risotto.

-Risotto también he hecho. Me quedó bien.

-¿Lo has probado? Esta textura tiene mucho huevo.

-No sé. -Vente aquí.

-A mí me gusta. -Está más fino el tuyo.

De sabor están parecidos, pero más fino el tuyo.

Llevamos el tuyo. -¿Cómo te salió?

¡Olé ahí!

-Lo llevo yo. No he presentado ningún plato todavía.

-¿Esto está seco por dentro? -Con aceite y todo.

-Vale. -Aunque me digan que es una mierda,

pero me gustaría presentar el mío.

-Lo suelto yo. -No. Lo que tú veas.

-El tuyo. -Lo veo más diferente.

-¿Jugamos entonces? -Venga.

Una, dos y tres.

Tuyo. No estoy contenta con la decisión

de que Natalia presente el plato por dos cuestiones.

Mi risotto está muy bueno y ella es la primera vez

que hace pastel de cabracho.

El pastel está muy bueno si se sabe hacer.

Natalia y Dania, a vosotras creo que la decisión

os ha costado bastante trabajo tomarla.

Hemos jugado al final. Virginia y Daniel.

Dime, Eva. ¿A vosotros os ha costado tanto

como a vuestras compañeras? No, qué va.

-Un poquito. -Hemos deliberado un poco.

Pero como yo soy de Jerez y soy la que mando, llevo el mío.

Bueno... Con buena hemos ido a dar. No, no, no.

A mí me ha salido un buen plato. Pero...

Pero no tan bueno como el de Virginia.

Rocío y Pablo, me da miedo preguntaros a vosotros.

Sois dos caracteres fuertes. Se va a presentar

el plato de Rocío. En el mío, la textura quedó mousse.

Ha cuajado tan mal, que me he quemado

y está hecho una tortilla en un momento.

El punto de la carne del plato de Rocío está muy bien.

Confío en que el sabor de las setas le ha quedado...

Pues perfecto. Suerte. Gracias, Eva.

-Gracias. Aspirantes, cada pareja ha elegido

la que cree que es la mejor elaboración.

Pero para ser un buen cocinero, también hay que tener criterio.

Por eso, nuestro jurado quiere ver las dos elaboraciones.

La primera pareja en presentarlas serán David y Juan.

A ver si va.

¿Cómo se llama tu receta? Setas y carpaccio.

Sin más. Y caldo. Ya que está ahí.

Coño, qué negro esto, ¿no?

El caldillo de las setas.

Ah.

Con la cara que ha puesto Pepe, me lo voy a ahorrar.

¡Puf!

Para mí, tienes un perfil ganador. Y ahora te cuento el porqué.

Lo tienes todo para aprender rápido.

Eres joven, todo el rollo. Pero hay que aprender.

Aquí hay errores. Unas setas que son exfoliantes,

de la de arena que tienen.

Las setas hay que saber limpiarlas.

Pasarles agua para quitar amargor.

Luego las puedes remojar otra vez, si quieres hacer

una segunda agua con sabor interesante.

Esto es agua sucia de setas.

El carpaccio crudo. Haber hecho unas laminitas

de la carne, tipo rosbif, porque ese carpaccio aporta cero.

O sea, que no hay nada que esté bien terminado ni ejecutado.

Con este plato, no vas a ninguna parte.

Yo te diría que hasta las setas esas pueden ser alucinógenas.

Te estoy viendo... "Te veo ganador".

Perdona. ¿Sabes lo que te digo? Vuelve en sí.

¿No lo has entendido? No.

Digo que es un perfil que puede ser ganador.

Si se pone las pilas. A este paso...

Esto es una guarrada. Sí.

Yo me considero un tipo arriesgado.

Prefiero hacer cosas diferentes, nuevas.

Si salen bien, bien. Si salen mal, ya está.

Se aprende de los errores y se sigue.

David, después de escuchar lo que estamos diciendo a Juan,

¿te arrepientes de no presentar tu plato?

Me hubiera gustado que juzguen mi plato.

Pero también creo que he cometido errores. Entonces, no sé.

Vamos a hacer un ejercicio.

Nosotros solo catamos el plato de Juan.

Que ha sido bastante duro. Tú vas a catar el tuyo. Espera.

Aquí. Siéntate, por favor. Ven con papá.

Vamos a poner setas. Ponle setitas.

Como Pepe.

Huy, se te ha caído la seta. Qué suerte. Come más setas.

Cuéntanos. Quizás puse demasiada

cantidad de pasta. No está hecha del todo.

Haber ligado más la salsa con la pasta, para que no esté

solo abajo. Aunque no saltees tu pasta

con las setas, al menos,

aceite de oliva, sal, pimienta... Esta pasta está cocida

la mitad de tiempo de cocción, o sea, cruda, y, además,

con setas llenas de arena. Para que veáis que, al final,

por lógica, cuando cocinas, lo pruebas, sacarás los fallos.

Es lo que no hacéis. Sí, tienes razón.

Te agradecería que en estos cinco segundos donde te doy

mi valoración, no te rías. Vale.

Pepe, inventó un pin, el de la inmunidad.

Voy a hacer un pin mío, el de la eliminación.

Porque es que no llega a plato de amateur,

no llega a plato de nada, o te pones las pilas

o te voy a dar ese pin.

Jordi, no estoy de acuerdo contigo, te pones demasiado duro.

¿Yo, duro? Sí, porque hicieron algo muy bueno,

presentar el menos malo.

Eso es verdad.

Delante de cocinas. Ángel y Raquel.

Suerte, chicos.

¿Cómo se llama tu plato? Saquito y tres texturas de setas.

Vamos a verlo.

Raquel, ¿serías tan amable de probar, por favor?

¿Yo? Claro, mujer.

Vale, vale.

¿Un poquito de masa, no? No, no.

Crujiente. Paso, paso.

Cuéntanos. Está un poquillo sequillo.

Está la masilla un poquillo cruda.

No, un poquillo, no. Un muchillo.

¿Raquel, te alegras de presentar

este plato, el de Ángel, antes que el tuyo?

El mío no me cuajó el paté de cabracho y es un plato

que no lo veo en condiciones, que no lo veo... No lo presento.

Hombre, por favor. No me lo imaginaba así,

si no, yo hubiera puesto el mío, aunque fuera un churrete

porque yo sabía que el mío, en sabor, estaría más rico,

pero, en presentación, el de él pintaba mejor que la mía.

Prueba un poco el plato de Raquel, ¿vale?

¿Qué piensas tú del plato de Raquel?

El de Raquel está bueno de sabor, te lo puedes tragar,

el mío está malo y no lo puedes tragar.

Qué reflexión tan sencilla habéis logrado solo probando

cada uno su plato. Ángel, en tu caso, cuando se te critica,

yo veo en ti, la frustración absoluta

de alguien que intentó hacer algo muy bien y le salió un desastre.

Una pasta cruda, no hay ningún tipo de nada que te aporte

una humedad, una salsa, un sabor... Es un desastre

como la copa de un pino.

No te meteré la caña que a David, porque tú, lo das todo.

Ángel, ¿has visto todas esas setas crudas que hay debajo?

Las he comido. ¿Que pareces que masticas tabaco?

Porque están crudas, no hay limpieza, no hay guiso,

has ido construyendo mal y te caes con todo el edificio.

Y, en tu caso, o te pasaste con el líquido o no echaste

los huevos suficientes o no lo tuviste en el horno.

Eché mucho líquido para la franela y tarda más en cuajarse.

Pero estaba muy bueno, muy rico. Sí, estaba bueno.

Lo podías haber construido como has hecho, un poquito mejor

presentable y habría servido.

La cata me ha parecido dolorosa, pero, justa.

Me ha dado fuerzas y me ha abierto un poco los ojos.

Tengo ganas de estar satisfecho con mi trabajo.

¿Cómo se llama tu plato? Primavera discreta,

me acordé de unos paseos para coger setas y me dio un romanticismo.

¿Qué es esto de aquí abajo, Reichel?

Es una tierrecilla con la pasta

brisa, le pues un poco de aceite, pimienta y boletus.

Antes de seguir, creo que Reichel podría ser otra de las afortunadas

que pase aquí a nuestra nueva silla de cata.

¿Qué tal? ¿Sinceramente?

Sí. Me gusta.

¿Te gusta? Vuelve a tu sitio.

Jordi... ¿Empiezas tú? Está fallando la silla.

Yo creo que está equivocado hasta el nombre, lo llamaría

casitas de pitufos góticos.

La colmenilla no la has remojado mucho y está dura.

La he hidratado, la he lavado,

la he hervido y, luego, hecha a la plancha.

De verdad. José Luis, tú, que tienes cabeza,

ven, amigo mío, toca aquí así.

¿Tú crees que esto está blandito,

amigo mío o lo notas seco, acartonado?

Vaya tela, compi. Las setas son jugosas,

son tiernas, son melosas, esto es cartón.

Es un plato pretencioso, no te diré que es un desastre,

no lo es, porque malo de sabor no está.

pero quieres ser mucho más de la capacidad real que tienes.

Haz la cocina que puedes hacer

perfecta, ni más allá, ni más para atrás.

Estoy fastidiada porque aposté por mi plato y creía que estaba

bien, pero, claro, no tengo el paladar que tiene el jurado

y ellos notaron errores que he cometido que yo no había notado.

José Luis, ¿cómo se llama tu plato?

Revuelto de setas dentro de la seta.

Qué grande eres, José Luis, ¡ole! ¡Ala!

(RÍEN) Ja, ja, ja.

José Luis, si me permites, presentaría el tuyo.

Me ha faltado el huevo poché que lo tengo allí.

Se ve a legua, a legua, amigo mío y, ahora, lo probarás tú, claro.

Verás que las setas, el guisito que ha hecho, un salteado

de setas sin tierra, con textura, cremosa, sin mantequilla,

sin aceite, sin tener nada...

Este tiene menos defectos que este. Voy a probar, a ver qué tal está.

Quería haber puesto huevo poché debajo de esas

y haberle llamado, otra cosa más.

¿Cómo le ibas a llamar? Revuelto de setas dentro de la seta

con huevo escondido debajo de la seta.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

A ver, Reichel, ¿te sigue pareciendo mejor tu plato

que el de José Luis?

Creo que el revuelto de José Luis, está mejor

que el mío, pero, la seta

la encontré en textura, prácticamente, igual.

No decimos que el plato de José Luis sea mejor, no,

decimos que es más sencillo, con menos fallos y es para comer,

para comer, no para echarle una foto.

Yo creo que os habéis equivocado en la elección del plato,

por gusto gana el de José Luis y por estética gana el tuyo.

Y este plato es bastante feo, José Luis me estás preocupando

con los emplatados porque te veo que estás imitando ya

a los cocineritos modernos que te ponen un plato

de metro y medio y te vienes al rinconcito a ponerlo todo.

Eso me han dicho,

que grande y vacío. Grande y vacío.

(RÍEN) Ja, ja, ja.

No había más grande, si no más grande.

¿Ah, más grande?

Y más vacío. Claro.

Pero, está rico.

Bueno. Está gustoso, trabajado con gusto.

Gracias... La próxima vez que compita en una prueba

de este tipo, para mí, lo primordial es el sabor.

Si no hay sabor para qué emplatar un plato muy bonito.

Vamos, ahora, con Pablo y con Rocío.

He utilizado dos tipos de setas,

colmenillas y las trompetas de la muerte

y, entonces, he hecho

un entrecot y una pasta. Pregunta clave...

¿Es un plato de setas? ¿Eh?

¿Es un plato donde el protagonista es la seta?

En principio, sí.

Hay muchas setas. ¿De setas?

Hombre, a priori...

Es un plato de carne con pasta. Sí, chef.

Es un plato de MasterChef Junior. Pablo, ¿cómo te encuentras?

Bueno... ¿Estás bien?

Sí. Tienes mala cara.

Estoy bien, pero, es que tuve...

Yo te digo porque os hemos pedido

un pastel de cabracho y eso parece, ¿no?

Así es. Sí...

Es un pastel de cabracho. Y bien bueno, ¿no?

Y bien bueno.

Yo creo que te has equivocado, Rocío, en la elección del plato.

Me parece muy bien que uses la carne, pero, el ingrediente

principal era la setas, con su protagonismo y no lo hay.

Ahí hay un plato de pasta con trocitos de setas.

Yo habría abogado por el de Pablo.

¿Por qué no lo hiciste? Lo probé y está rico,

pero se me cayó en la encimera.

Cuestión de higiene, más que... Una lástima porque

es un muy buen plato, Pablo.

Gracias, chef, y mi plato sería, lo siento.

Rocío y Pablo, delante de cocinas. Virginia y Daniel.

Buenas noches.

Hemos cogido el mío. Vamos a probar.

El plato está muy bueno. Gracias.

¿Está hecho en un molde pequeño? Sí.

Bueno, eso demuestra algo más de inteligencia

porque va a cuajar antes...

O sea, que eres la hermana lista. Sí.

No. ¡Ahh!

(RÍE) Ja, ja, ja.

He sido más lista en este momento. Que te pego.

Habéis elegido bien, el plato de Virginia era mejor.

En este caso...

Que sí, que el suyo es mejor,

dilo, no pasa nada, ya está. Desde el minuto uno.

Bien jugado, Daniel.

Bien hecho, Virginia.

Muchas gracias.

Daniel y Virginia...

Delante de las cocinas.

¿Qué? Que no se dice eso...

Que no se deja a la hermana como el betún.

Natalia y Dania.

Es a mi estilo, no tiene que ver con auténtico.

El cabracho lo puse a daditos para que se note, también,

en la boca no hervidos, lo metí con la salsa...

O sea que lo he hecho muy diferente.

A lo loco.

Natalia, ¿qué quieres que te diga? estás para ir al casino.

Al bingo, que has echado la moneda y has tenido suerte.

Ah...

El plato está muy bueno, está muy rico, está perfecto.

Es la suerte del principiante

me imagino, para ser la primera vez ha salido perfecto...

Permíteme que te corrija, Pepe. Por favor.

No creo que sea suerte, porque te he visto cocinar.

Cogiste una receta, la hiciste tuya y has versionado con criterio.

Tengo ganas de probar el arroz. Sí, claro.

A ver si ha salido el huevo... ¿Cómo lo llamas?

¿Qué queso le has puesto?

No se lo he puesto, es crema de setas.

Pero, ¿estás satisfecha con el resultado de tu arroz?

Cuando lo terminé, sí, me gusta más con parmesano, mantequilla...

Cuando hacéis un plato y tenéis que hacerlo con

unos ingredientes, hacedlo que os salga bien con esos

ingredientes, siempre la misma excusa, lo de la caja y ya está.

Inventaros algo que salga bien con eso y ya está todo dicho.

Sí, chef. El plato no está bueno.

Así es y, además, no quiero que te vayas, Dania,

con mal sabor de boca, prueba algo bueno.

Ah, vale.

¿Cómo lo ves? Muy bueno.

Me alegro que coincidas con este jurado,

has tenido suerte, a veces

es la ruleta americana y otras veces es la rusa.

Vaya... Toma.

Toma... Toma, Dania.

Al final ella probó mi plato y me dijo que estaba bueno

que, de verdad, estaba muy bueno.

Aspirantes, el jurado ya ha catado todos los platos,

pero, solo lo va a valorar los que vosotros habéis elegido.

La pareja ganadora será cada uno,

capitán de un equipo en la prueba de exteriores.

¿Entendido? (TODOS) Sí, Eva.

Jueces, a deliberar.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Aspirantes, en este reto

os presentamos el cielo y el infierno.

Pero, los que, de verdad, probamos el infierno

fuimos nosotros con algunas

de las elaboraciones que hemos catado.

Yo, sinceramente, me esperaba

más de un pastel de cabracho y un plato de setas.

Y, sobre todo, esperaba que fueseis más listos a la hora de elegir

cuál de los platos era el mejor de todos.

Habéis fallado, prácticamente, todas las parejas con cuál

era de los dos, el mejor plato.

Y, ojo, que los aciertos han sido por azar.

Aspirantes, en esta prueba solo han habido dos platos

por encima de la media y coinciden que eran pastel de cabracho.

Así que van a dar un paso adelante, Virginia... Y Natalia.

Entendemos que han sido los dos mejores platos

de pastel de cabracho, pero,

hay uno que está un poquito por encima del otro,

por la intensidad del gusto, por la salsa potente a mar...

Y ese plato corresponde a...

Natalia.

(Aplausos)

¿Perdona, el mío? Estoy en el cielo ahora mismo porque

no me imaginaba que me iba a tocar.

Estoy flipando. Dania, como compañera de Natalia,

eres ganadora de este reto, también.

Y, por lo tanto, sois las nuevas

capitanas de esta prueba por equipos.

He tenido suerte, he tenido suerte.

Contenta por ser capitana me hubiera gustado ser

por mi plato, no pudo ser, fue un golpe de suerte

y la suerte hay que aprovecharla si viene de cara.

Dania, ni en tus mejores sueños. He tenido mucha suerte.

Buf... No lo sabes tú bien.

No,...

Tú, eres la ganadora real de la prueba, ¿qué color?

Rojo. Tú, serás el azul.

Y, ahora, será el azar el que decida los equipos.

Vais a ir pasando de uno en uno,

meteréis la mano en la caja y sacaréis un color.

David, empezamos contigo.

El primero que pilles.

Eh...

(Música)

Equipo azul.

A ver si vas a sacar un conejo. Saco aquí...

Equipo rojo.

Mira, para lo bueno y lo malo estamos las dos.

Que nos vamos las dos para arriba, pues buenísima de la muerte,

que estamos abajo, pues a luchar como campeonas.

Miedo de que nos vayamos no tengo.

Equipo rojo, equipo azul...

Coged fuerzas porque nos vamos en busca de uno de los manjares

de la gastronomía mundial.

¿Qué es manjar? Algo muy bueno, muy valioso.

Nunca había buscado trufas, ni me imaginé el buscarlas.

He ido a buscar setas, como mucho, pero, trufas,...

Nunca me lo planteé, pero, precioso.

MasterChef nos da una oportunidad

de conocer cosas que nunca imaginábamos ver

Esto aquí, ¿dónde lo ponemos, dónde está?

Anda, mira... Muy bien, Choki, muy bien, vale.

Muy bien, ella marca donde el da el olor de la trufa

y cerca de donde ella hace el agujero, es donde yo recojo.

Ahí está. Ahí, ahí, ahí.

Oh, ¿es pequeñita, no? Mírala...

Ahora, ponemos el machete, que es lo que usamos por detrás...

Ala...

¡Bien!

Qué barbaridad, es tierra mojada...

Sí, pero, con un olor a trufa... Claro, la tierra mojada

de la maceta de mi casa no huele así.

Ha olido, ¿has visto? Cómo huele, mira.

Oler la trufa recién sacada es algo, vamos, brutal.

Vamos a seguir buscando. Vamos a por ello.

Vamos, Choki, ¿dónde está?

Vamos, Choki...

Otra, otra, vamos...

Oye, te estamos trayendo suerte, ¿eh?

Pensaba que iba a costar más de encontrar una aquí

y otra... Pero, las localiza... Joder, me he quedado flipado.

Choki, ¿dónde está? Venga, ¿dónde está?

Anda... Ya lleva...

Ala... Bien...

Sí, señor...

Ala... ¿Y solo hay una o puede haber más?

Es posible, puede haber.

¿Y el perrito siempre es de la misma raza?

No tiene por qué serlo, todos, por el olfato que es principal...

Que esté adiestrado desde pequeño. Claro, hay que adiestrarlo,

enseñarle a que le guste la trufa que la coma, pero, luego,

a que no se la coma que es lo difícil.

Este tipo de perros que buscan trufa, tienen un valor incalculable

vale más que un Ferrari el perro.

Aquí los perros los tienen superbién cuidados,

les tienen hasta un seguro para que no le pase nada al perro.

¿Cuántos kilos sacas en un día? Depende, cuando hay una buena

mañana, saco 4 o 5 kilos, en una mañana.

No está mal. Una muy buena mañana.

¿Y a cuánto está el kilo de trufa? Depende del fin de semana,

la semana pasada estaban a 700 euros el quilo.

700 por cuatro, no está mal, creo que dejaré el catering.

¿Crees que el perrito encontrará algo en las cepas de Jerez?

Allí podemos tirarlo a ver si

tenemos algo escondido y no lo sabemos.

¿Y cuánto tiempo aguanta la trufa una vez la coges?

En fresco, unos 15 días aguanta, perfectamente,

luego, hay distintas formas de conservarla.

¿Vendéis mucha trufa en España?

En España, no, no se consume ni un 4, 5 o 10%.

La gente, cuando hablamos del precio dicen: "700 euros

una trufa...". No, una trufa así te puede costar 20 euros.

Soy superafortunada de estar en "MasterChef" porque me da

la oportunidad de conocer

estos productos de precio elevado, de calidad espectacular

y desde el inicio, no solo cómo cocinarlos,

también, conocerlos en profundidad, que es importante.

Bueno, aspirantes, pues espero que hayáis tomado buena nota

de todo lo que nos contaron sobre este tesoro gastronómico

porque tendréis que utilizarlo en cocinas.

Y si la semana pasada ya os dieron los delantales negros

sin veredicto, no quiero ni pensar lo que puede pasar

si maltratáis un producto tan especial y tan caro como este.

Así que a ponerse las pilas y a por los delantales.

¡Vamos!

La responsabilidad de tratar este producto desconocido

por mí y un precio tan alto, espero no meter la pata.

Por fin soy capitana, la verdad es que esperaba

mucho este momento y espero que voy a hacerlo bien

y sacaré todo de mi equipo.

¡Vamos, equipo rojo! ¡Vamos, vamos!

¿Y el rojo? No has traído el rojo.

cuando entramos a cocinas y no sabíamos bien

cuál nos tocaba si derecha

o izquierda, nos quedamos rayados, no sabíamos para dónde tirar.

Como veis, las cocinas no tienen los colores azules y rojo.

Eso es porque la cocina de cada equipo dependerá

del menú que elijáis, así que,

por favor, colocaos cada equipo a un lado de las campanas.

Aquí, aquí...

Venga, ponerse en línea, chicos.

Aspirantes, debajo de esas campanas se esconden

los platos que cocinaréis hoy. Natalia, tú hiciste el mejor plato

en la prueba anterior, así que, decide...

¿Con qué dos campanas te quedas?

¿La primera y la segunda? ¿O la tercera y la cuarta?

¿Qué hacemos? A pito, pito.

Ya... Es que sin verlas, ¿sabes?

Impulso. La tercera y la cuarta.

Muy bien... Dania, tu equipo

cocinará la primera y la segunda campana, ¿vale?

Capitanas, por favor, acercaos cada una a vuestras

campanas porque vais a descubrir el reto al que os enfrentáis hoy.

Podéis levantar campanas.

(TODOS) Ohhh.

Torreznos. Torreznos.

Capitanas, por favor, podéis volver a vuestra posición.

Gracias.

Torreznos. ¿Sí?

Equipo rojo, tendréis que cocinar un menú que consta de un primero,

sopa de bolas de papada de cerdo con trufa...

Muy bueno. Y un segundo...

Manitas de cerdo con nabo y trufas.

Ah, nabo, es nabo el corderito.

Perfecto... Ha sido un poco al azar, pero, bueno,

yo creo que hemos acertado.

El equipo azul, cocinaréis un menú que consta de un primero,

panceta de cerdo crujiente con crema de garbanzos y trufa.

Vale. Y un segundo plato,

costilla de cerdo glaseada con parmentier de patata trufada.

Perfecto. Costilla y torreznos, y, la verdad,

que muy contenta porque a nosotros las carnes se nos dan bien

y contenta con los platos, sí.

Como sabéis, el ingrediente principal de temporada

con el que vais a cocinar es la trufa negra.

Acabáis de recibir una clase magistral sobre este producto,

así que espero que sepáis tratarlo como se merece.

Sí, chef. Con cariño.

El otro gran protagonista del reto de hoy es el cerdo,

manjar indispensable en la gastronomía turolense,

por su sabor y por su calidad.

Producto local consumido en su época para contribuir

a la alimentación sostenible

que desde "MasterChef" apoyamos e impulsamos.

Atención porque contaréis con 100 minutos en total

para cocinar 50 raciones de cada plato.

Pero, en esta ocasión, todos los platos saldrán a la vez.

Así que tendréis que organizaros mejor que nunca.

Cocinaréis para 50 invitados expertos en el cultivo,

la difusión y la gastronomía de este espectacular producto

que es la trufa. Cada comensal probará el plato que quiera

porque lo serviremos tipo bufet.

Tendremos muy en cuenta qué fuente ha quedado más vacía

porque ha gustado más, así que la presentación

y el sabor deben de ser exquisitos.

Pero, ojito, tendréis que hacer cantidad suficiente

para que nuestros invitados puedan repetir.

Si hacéis poca cantidad para que se acabe antes

y parezca que vuestro plato ha triunfado

y, luego, nos dicen los comensales que no había suficiente,

tendrá consecuencias negativas

en el veredicto, ¿lo habéis entendido?

(TODOS) Sí, chef. Medid bien las cantidades,

recordad que nuestro supermercado proveedor de alimentos

donará los excedentes a comedores sociales.

Un último consejo, aspirantes, no quiero esas guarradas

de morder un trozo para probar y dejar el resto en la cazuela

o meter la misma cuchara chupada por todos 20 veces...

En fin, hoy los comensales no serán los único que caten

vuestros platos, así que, ¿estáis preparados para darlo todo?

(TODOS) Sí, chef. En tres, dos, uno, a cocinar, ya.

¡Vamos! A ver, chicos, a ver,

tenemos la sopa y las manitas.

¿Os parece bien si te encargas de las manitas con Reichel?

Y Pablo, porque cortas superrrápido.

Aquí, las costillas, que sois Ángel y Raquel.

José Luis y Virginia, los torreznos.

Nosotros tres, nos encargamos de la sopa, cortamos y cortamos.

Tú, conmigo a pelar patatas para la parmentier,

después, me quedo con la parmentier y ayudas a costillas.

Limpieza y organización y si tenéis algún problema,

preguntáis a mí, venga, chicos,

¡equipo rojo! 3, 2, 1, ¡equipo rojo!

Venga, vamos.

Las patatas, venga. Venga, vamos.

¿Gorditas, no? Sí, de dedo y medio, corazón.

Y esto lo partimos a la mitad.

Prueba en tres, ¿vale?

Oporto y miel, si le quieres meter un poquito de canela, después,

cuando esto, pero muy poquita.

Vale. Venga, vamos.

Una cabeza de ajo sofrito, ¿oído? Sí.

Cortamos, más o menos, el trocito para quitarle la sangre.

Corta porque si no, es muy pesado que se note

en la boca la castañuela y como van con cuchara.

Pablo, ¿te vale así?

Perfecto, tío. Vale.

Pablo, deberíamos calentar la olla que hace mucho frío.

Venga, ponemos aceite.

Chicos, cómo vamos. Bien, aquí vamos, venga.

Mucho frío, hija.

En este castillo estarían con más frío...

¡Vamos, equipo! ¡Venga, vamos!

Hasta el aceite, congelado. Mira, está congelado.

Esto, saladito, que vaya... ¿Eh, Virginia?

Sabor... Ahí, que vaya...

Mucho sabor, mucho sabor, chicos.

Mi capitanía la afronto con responsabilidad,

con ilusión, tengo un equipazo, estoy encantada.

Oye, Dani, tengo una duda, ¿la juliana, así les vale?

No, no, no, la juliana es así.

Es que no me queda claro qué es. ¿En Rusia no se hace juliana?

Es que se llama de otra manera.

¿Qué hay que hacer? Meter la cebolla y que dore el ajo.

Está bien, está empezando

a dorar, todavía. Vale.

Mira, qué he encontrado.

Ole, pero ten cuidado. Que no, que no, que sale...

Ten cuidado, tío.

No lo use en mi vida, pero, lo intentaré.

Oye, ¿cómo vais con las manitas, os ayudo, vais bien?

Está la hueva... Le cuesta coger temperatura.

Voy a hacer músculos, ¿eh?

21,...

22,...

23,...

24... Y 25.

Unas cuantas, quillo, ¿tres, no? Tres o cuatro, más tres que cuatro.

Venga, gordi.

Más tres que cuatro. Que me quemo.

¿La gelatina, también? ¿Qué tal vais?

Las vamos a meter ahora, ¿vale? Vale.

Prueba si están salados, ¿eh? Sí.

Muy bien, chicas.

Hay que hacer el majado

de almendras con el ajonjolí y pimentón, ¿no?

Esta bandeja lo que vamos a hacer es quitarla de aquí

porque ya está completa y vamos a meter la otra.

Sazonarlas un poquito, ¿no? ¿Sí, ya están?

Hay que sazonarlas, claro.

Pimienta, un pelín nada más. Sí, mucho, no, ¿eh?

¿No hay nada por ahí? Con esto va a ser muy complicado.

¿Dónde la pongo aquí o allí? Espera que te quite esto.

¿Entera, entera? Todo, todo.

La mitad del oporto, porque

el oporto es muy dulce. Colorcito bueno...

Las que están más calentitas es más fácil.

Desmenuza como si estuvieras loco.

Nata,... ¿Sí?

Aquí hará falta una persona más. Voy.

¡Ahh! Hostias, se me ha hervido la mano.

Les pedí a los jefes de culinarios que nos den una trufa al azar,

¿y qué haremos? El peso justo.

Ya no sé qué más cosas inventarás para poder ganarme

algún día porque vaya rachita que llevas.

Sí, la verdad, es que sí. Tres de tres, ¿lo sabes?

Jordi, ¿la puedo tocar un poco? Tocarla, olerla, sobatearla...

Bueno, yo calculo que puede tener... 160 gramos.

Yo diría lo mismo.

Bueno, pues vamos los dos

con un equipo y el otro, que vaya sin juez.

Yo qué sé, Jordi, dilo tú, qué quieres ya,

cómo quieres ganar, ¿quieres que me dejes ganar?

Yo es que te diría 160 gramos, también.

Pues 160 los dos.

Jordi, ¿qué quieres que te diga?

Ya está. Te digo 155.

Pues 155, yo qué sé. ¿Sí?

Di tú tres números y yo digo uno.

Fíjate si soy chulo. Di tú tres números y yo uno.

155 gramos. Y di otro más, que te dejo.

No, con eso me conformo. Dilo.

155. 155, pues ya está.

¡143!

(RÍE)

¿Pero qué pasa aquí? Me quedo con el rojo.

Pues yo me quedo con el azul.

Oye, te deseo toda la suerte que no has tenido hasta ahora.

Vete, con el azul, Pepe.

O sea, lo tengo todo preparado, está amañado,

lo tengo pesado de antes y me falla el peso.

¿Pero cómo puede hacer sido esto?

Keteklec.

Le quitas un cachito a la trufa, le quitas pesito

y santas pascuas.

A elegir equipo. No sé si ganaré,

pero de momento, tririrí.

Esto lo termino. Nada, Turmix y se acabó.

¡Vamos, equipo azul! Vamos, Pepe.

¿Cómo lo llevamos? Aquí vamos con la carne.

¿Cómo va eso?

¿Y qué estáis haciendo, confitándola un poquito?

Subiéndole y bajándole, ¿no?

Y luego un golpe de fritura

fuerte para que quede crujientita.

Al final, a todo lo que dé la máquina.

Qué alegría de verte, Pepe.

Eh, nunca me había tocado contigo.

Me da mucha alegría, porque Jordi es un poco gafe.

Joder, dónde está Jordi, pierden.

Hoy voy a estar con ustedes. No quiero perder ni de broma.

Por Tutatis, hoy no se pierde aquí.

Ya llevo una rachita muy mala.

Te quiero ver darlo todo, ¿eh? Sacar mala leche.

Mala leche no voy a sacar, si todo va bien.

No me refiero a ser malo, me refiero a... ¡hi ho hua!

¿Eh? Sí, señor.

Vale, oído. Hay que ganar.

Yo mando mucho, pero mando en mi casa.

Pero mandar en la cocina

yo creo que todavía me falta un poco.

Como no hagas un buen sofrito

aquí van a haber hondonadas de collejas a cascoporro.

Esto es la base, ¿vale? Gracias, Jordi.

Equipo rojo, no quiero un fallo.

Os lo digo en serio.

Y, Barbitas, te tengo calado, ¿eh?

¿Eso qué es? Es para echar las costillas.

A lo vais a guisar en el vino tinto.

Sí, vino tinto y oporto. Y un poquito de caldo también

aparte de las verduras. Sí.

Y luego cuando cueza lo vamos a sacar

y lo vamos a pintar con un poquito de miel.

A mí me gusta para que tenga ese caramelizado.

¿Está rico de sabor esto?

Esta tiene el limoncito, la sal.

Un poquito sosín. Lo que haremos es extenderla

salpimentar, vamos a rallar un poquito de trufa.

No, la trufa al final.

La trufa es un contenedor de aroma.

Se añade al final, porque cuando ha soltado

el aroma, lo ha soltado.

¿Dania, has visto caldo por algún lado?

Le voy a echar agua.

Agua, agua. -Sí, sí, sí.

No lo dejes reducir mucho.

No, pero se está yendo el alcohol.

Si no va a saber mucho a alcohol.

Que esto lleva de tinto a "mascoporro".

A cascoporro.

¿Qué ha pasado antes con la elección de equipos?

¿Sabes lo que es la 12-13? No. La 13-14 sí.

Jordi el Trampa le llaman.

La trampa la has empezado tú. A Jordi le gusta mucho

que tú te abraces a él. ¿Que yo me abrace a él?

Sí, le abrazas y métele la mano en el bolsillo.

Abrázale fuerte y a ver lo que encuentras.

Que he visto algo raro. Cómo me la ha liado hoy.

(CANTA) #Caña, cañita, qué torreznos estoy haciendo.#

El primer plato del equipo azul

es panceta de cerdo crujiente con crema de garbanzos y trufa.

Lo primero es una buena panceta de cerdo fresca,

que la vamos a cortar en trozos

y la vamos a confitar en aceite de oliva

con unas cabezas de ajo. Vamos a subir la temperatura,

la vamos a bajar para que se vaya confitando

sutilmente mientras estamos elaborando un puré de garbanzos

con buen aceite de oliva virgen extra

y con ralladura de trufa como si se acabase Teruel.

¿Qué tal va la cebolla? -Va bien la cebolla.

Voy refrescando con agua de vez en cuando.

La quiero bien tostadita.

Dani, ya tienes las castañuelas, ¿vale?

Sí, deja que la cebolla se tiene que sofreír más.

El primer plato del equipo rojo es una sopa de bolas

de papadas de cerdo con verduras y trufa.

Primero tienen que hacer dos cosas importantes.

Una es poner las castañuelas, la amígdala de cerdo,

de la papada, en agua y vinagre.

A partir de ahí un caldo de verduras

y añadiremos las castañuelas que haremos cortadas

en segmentos chiquititos.

Y en esa base que es sabrosa pero no muy intensa

al final rallaremos buena trufa.

Nos va a dar un aroma increíble,

la textura de las castañuelas

y el sabor de un buen caldo de verduras.

No tengo ni uñas ni tengo nada ya.

Vamos muy retrasados con el pie de cerdo.

Muy muy retrasados. Esto a última hora saltearemos,

que dore un poquito. Y lo unimos.

El buen guiso, caldito...

¿Dónde lo tienes? ¿Qué buscas?

Lo tienes aquí, pájaro, mira.

Amiguete. Luego vas de amigo por la vida tú.

Te he visto muy fino con el peso.

Así es como te gusta ganar a ti, con trampas.

He aprendido del mejor,

del mejor tramposo que hay en Europa.

No me ganas claramente y me tienes que hacer la 14-13.

Me pongo a tu nivel. Ya.

¿Echo más oporto? -Está exquisito.

Échale muy poquito.

Toma, gordi, échale un poquito más de oporto.

Esto adentro.

Esto tiene alcohol a punta pala, ¿eh?

Espérate un poquito,

porque si no va a saber a vino tinto.

¿Lo has probado?

El mío no sabe mucho a alcohol ya.

Pues el mío sí que sabe.

Yo metería aquí caldo que lo cubriese todo.

Sí, metedle más caldo, ¿vale? -Que cubra toda la carne.

Sí, sí, sí. -¿Vale?

¿Cómo está de sal? -Está bueno.

El segundo plato del equipo azul

es costilla de cerdo glaseada

con parmentier de patata trufada.

Un puré de patata de toda la vida.

Pero antes vamos a hacer la costilla.

Y estamos pochando mucha verdura.

Cuando lo tengamos bien pochado añadimos varios vinos.

Dejamos reducir y le añadimos caldo.

Y en esta salsa "bordalesa"

vamos a confitar o a cocer nuestra costilla.

Cuando ya casi la tengamos vamos a reducir la salsa

y con un poquito de miel la vamos a ir pintando

como si fuese un barniz y la vamos a meter al horno.

Y mientras estamos cociendo patatas con un buen aceite

de oliva virgen extra, un poco de mantequilla,

un poquito de nata, que quede muy cremoso.

Y trufa rallada, que es el día de la trufa.

Chicos, lo meto en la otra. -Natalia, las enfriarás.

¿Eh? -Que quedan poquitas.

¿Por qué no terminamos estas?

Vamos a terminarlo, sí. -Vale, perfecto.

El segundo plato del equipo rojo

son manitas de cerdo con nabo y trufa. ¿Cómo se hace?

Les hemos dado los pies de cerdo cocinados,

porque tardan un montón de tiempo.

Justo hervidos en agua y sal. ¿Qué harán ellos?

Van a deshuesarlos, a cortarlos en cachos pequeños,

saltearlos y harán una gran salsa.

Ese será el secreto del plato.

Y cuando tengan eso mojarán con un caldo,

añadirán dados de nabo blanco, añadirán el pie de cerdo

salteado y ese buen guiso muy sabroso al plato.

Bien de trufa, que nos dé un gran aroma

y les puede quedar un guiso de diez.

Equipo azul, equipo rojo, quiero que sepáis

que lleváis cocinando 25 minutos,

que os quedan 75 para acabar.

¡Oído! -¡Oído, chef!

¿No veis que falta algo en este menú?

Un caprichito dulce, ¿no? El postre.

¡Ooooh! Así que quiero que cada equipo

elabore un postre.

¡Oído! -¡Oído!

Gaçon, por favor. Chicos.

(RÍE)

(CANTA) #Mi carro me lo robaron#

#anoche cuando dormía.#

Hoy te he ganado hasta con la carretilla.

Claro, me la llenan a mí. Me cago en la mar salada.

Cuando llegó el carrito ese de postres yo me he quedado...

Porque íbamos muy mal de tiempo.

Y digo: "No, es que no puede ser."

Estas carretillas están cargadas con los ingredientes

de los postres que tenéis que preparar hoy.

Capitanas, por favor, acercaos.

Vete, vete para allá.

Dania. Natalia, de nuevo

tienes la responsabilidad de elegir.

¿Cuál de las dos carretillas de ingredientes eliges?

He visto que el del otro tenía huevos y he dicho:

"Por favor que coja el de huevos."

Pues yo elijo el que me ha tocado.

Yo hubiera cogido el otro, sólo por lo huevos.

En la carretilla que has elegido

tienes los ingredientes necesarios para elaborar

pan de higo trufado.

Y tú, Dania, milhojas de manzana crujiente

con crema de castañas y trufa.

En estas carretillas tenéis también

la receta de cada postre,

así que no quiero un sólo fallo.

Y una cosa más, como os dijimos al principio

quiero que cada equipo reserve una fuente bien hermosa

de cada plato y ya sabréis a su debido tiempo

para quién son estos platos.

¿Lo habéis entendido?

Sí, chef. -Oído.

¡Pues ahora sí, a cocinar! Venga, a darle a los postres.

Chicos.

Nos ha pillado a todos por sorpresa.

Porque ya teníamos planificados los tiempos

Realmente era reorganizarlo todo.

Raquel se va a poner a separar las claras de los huevos

porque hay que hacer una crema pastelera.

Me voy a poner a laminar en la mandolina las manzanas

porque van a horno, ¿vale?

Vosotros seguid con esto. Esto está cociendo, ¿no?

Sí, eso está cociéndose. -Okey, vale.

Vamos a ponernos a infusionar. Entonces necesitamos un fuego.

Venga, las patatas estas están ya.

No están, no están. Mira, si están hasta desechas.

Están para puré, están perfectas.

David. -Venga, dime.

¿Prefieres hacer el postre?

Pero el postre sí necesito ayuda, ¿eh?

Vete tú allí. -No, yo no entiendo eso.

Aquí hay una receta.

¿Puedes leerlo esto? -Vale, sí.

Higos, almendra tostada.

Cuando acabe me pongo al postre con él,

si te parece bien.

Bueno, como quieras, pero yo diría que el postre

con una persona yo diría que vale.

(LEE) Se parte por la mitad y se deja una hora.

Un poco sólo sí que me he sentido,

porque éramos seis personas, tres platos.

Dos personas por plato. Pero ella lo ha decidido así

y ella es la responsable mayor.

Natalia, las manitas llevan mucha faena. Estoy sola.

Espera un segundito que estoy manejando aquí.

Se ha enfriado. Escúchame, si quieres Dani

puede ir con las manitas. Yo ya me queda echar

la verdura ahí y ya está. -Vale, perfecto.

Tú te quedas aquí. -Sí, acabo la sopa.

Vale, y tú con David.

¿Os parece bien, chicos? -Perfecto.

¿Qué te deshueso?

Hay que sacar de aquí, de las calientes.

Pero bueno, ¿dónde están mis dos hermanas preferidas?

Os he traído un regalito, mirad.

La cocina de hoy con sabores tradicionales.

Fíjate qué portada. Para aprender.

Aquí aparecen todo tipo de recetas.

Pisto a la brasa, sardinas con migas y chocolate

y el postre de queso, miel y manzana verde.

Esto es un clásico de mi casa. Sí.

A mí me está entrando un hambre ya

solamente de decir los nombres. Vale, el libro, para ti.

Mira qué guapo ha salido Pepe. Guapísimo. Gracias.

Voy partiendo esto. -Sí.

Las manzanas en la bandeja y las láminas deben ser

muy finas, de 8 mm, ¿vale?

Equipo azul, equipo rojo, lleváis 50 minutos cocinando.

En 50 minutos tienen que salir todos los platos, ¿eh?

Y no veo que estéis listos

para atender a todos los comensales.

¿Cuánto llevamos, 50 minutos? -50 minutos.

Llevamos la mitad, pues esto está ya...

Un poquito más. -¿Más?

Más "coscorruito". -Pues lo dejamos otro poquito.

"Coscorruito". -Vale, vale.

Ángel, ¿y mis costillas cómo van?

Las costillitas van muy bien.

Raquel y Virginia piensan que saben más que el resto

y se han puesto el rol de jefillas.

Entonces yo estaba como un escalón por abajo.

La vena de mandar me sale innata.

Es que no puedo aguantarlo.

Es que me cuesta, mira que me muerdo la lengua.

Ahí, déjalo.

Si veo que se me suben yo también tengo un carácter

que tenía miedo de sacarlo. Y si la saco, la lío.

Muy finitas, 8 mm, ¿vale?

Te voy a coger un huequito. ¿Vale, cariño?

¿Te gusta, cariño? -Me encanta, hija.

Qué máquina eres, miarma.

Natalia, necesito que alguien

coja eso y haga un caramelo ahí ya.

Mientras yo trituro esto.

Yo, cariño, es que tenemos muchísima con las manitas.

Vale, vale. -El postre sí se puede sacar.

Y el caramelo es lo último, ¿sabes?

Eh, si me destapas esto se muere.

Que no, que hay que quitar la espumita.

¿Qué espumita? Si está espumado.

La he visto un poquito floja.

Es normal, no tiene experiencia.

Natalia es muy cabezota y se obceca mucho.

Abre muchas cosas, muchos puntos

y no cierra ninguno.

¿Quieres que esto lo pase? -Eso no lo necesitamos.

¿Pero el caramelo dónde lo quieres hacer?

Quitar eso y hacer un caramelo.

El postre del equipo rojo es pan de higo trufado.

Es muy sencillo, se cogen los higos secos

y se meten en remojo con anís estrellado.

Por otro lado se mezclan los frutos secos.

Trituramos muy bien y al final lo vamos a meter con el higo.

Luego rallaremos trufa y lo vamos a meter

en moldes individuales bien presionado en el horno.

Más o menos 20 minutos a 180.

Un truco, ponerle un poquito de caramelo por encima

y quedará... buenísimo.

Natalia, que no llegamos. -Oído.

Que vamos bien, chicos.

¿Pero el caramelo ahora? -Ya.

Vale, perfecto.

Me echas una manita, ¿vale? A que todas esas costillas

las pongas en una bandeja, porfa.

Tiene que hervir pero que no se te asiente abajo.

No, cómo se va a asentar.

El postre del equipo azul

es milhojas de manzana crujiente

con crema pastelera de castañas y trufas.

Primero las láminas de manzana.

Manzana golden que se corta con la mandolina,

más o menos 4 mm de espesor. Se mete en el horno

con un poquito de azúcar por encima

para que se queden crujientes.

Por otro lado vamos a hacer una crema pastelera con leche,

nata, cáscara de naranja, vainilla.

Cuando hierva se mezclará con las yemas de los huevos

mezcladas con azúcar, batidas muy bien con harina.

Se mezcla todo y se montan unos milhojas de más o menos

2, 3 capas de altura.

Y así haremos unos postres buenísimos y superbonitos.

Equipo azul, equipo rojo, lleváis 80 minutos cocinando.

Quedan sólo 20 y lo tenéis más verde que un kiwi.

A ver si va a ser un desastre esto, ¿eh?

Y además hay alguien aquí que quiere ver qué recetas

estáis preparando con esas maravillosas trufas.

Un chef con estrella Michelin que ha convertido

su restaurante, Lillas Pastia, en el templo de la trufa,

Carmelo Bosque.

(Aplausos) Voy controlando yo.

Podemos usar para decorar un poco de miel.

Esto para glasear aparte de que tiene impurezas.

Tenemos que reducirla un poco más.

Aparte que tiene impurezas y grasa a cascoporro

eso no es una salsa brillante.

Que les diga Pepe, que este es el grupo de Pepe

y no nos interesa que lo hagan muy bien.

Equipo, que tenemos que hacer que Jordi gane,

que vamos con Jordi. -Sí, que Jordi gana hoy.

Vámonos al rojo por favor, que es mi equipo.

Tienen un pie de cerdo así medio bonito,

que tenía que tener más pie de cerdo

porque no nos va a llegar. Ponte las pilas, guapete.

Corre un poquito. Esto de acá, plas, plas, plas.

El caldo, a cocer. Dados, pam, correr.

Segundo plato.

Capitana. ¡Oh!

¡Esto huele a victoria! ¡Superrico!

¿Tú crees que en 20 minutos sacan todo esto?

En 20 minutos se le echamos una mano, sí.

¿Y si no se la echamos?

Justos, pero vamos a intentarlo.

Chicos, vamos, vamos, porfi, que tenemos que llegar.

Esto está muy rojo quizá, ¿no? -¿Le pongo sal ya?

Sí, capitana, pero mejor al final. Lo ha dicho el chef.

Tienes que quedarte sólo con lo blandito.

¿Cuántas capas tienes que poner de manzana?

Se supone que hay que poner 8, pero no hay para 8.

Entonces vamos a poner dos y en medio la crema pastelera

y rallado de trufa por encima.

Se acabó. -Se acabó, ¿vale?

Os quedan sólo 10 minutos. -¡Oído!

No quiero tener que ponerme la chaquetilla, ¿eh?

A ver, chicos, falta poquito. ¡Vamos, vamos!

¿Esto va así tal cual? -Sí.

José Luis, no cortes más manzanas porque no

va a dar tiempo de hacerlas al horno.

Venga, Dania, ¿a qué te ayudo? -Empezamos a emplatar, ¿vale?

Tened cuidado que esto es el postre, ¿vale?

El postre, vamos a liarnos con el postre.

Vale, cucharas, cucharas. ¿Dónde las tienes?

Cuchara grande. ¿Y cómo vais con el postre?

Aquí vamos con la crema pastelera.

A esto hay que darle mucha marcha.

Yo no lo veo nada claro esto, ¿eh?

Madre mía, madre mía, ya podemos correr.

Para fuera, para fuera.

Más finito así, ¿sabes?

¿Esto va a estar en 10 minutos? Sí que vamos a estar.

¿Sí? ¿En 10 minutos seguro? Sí, chef.

No lo tengo yo muy claro esto, ¿eh?

Mete tú otra olla para saltear las manitas.

Y el postre todavía sin meter en el horno.

Uf.

Comensales, gracias por estar aquí.

Es un honor contar con expertos como vosotros

que conocéis a la perfección

a nuestra protagonista de hoy, la trufa.

Los aspirantes han elaborado

seis platos con este producto estrella.

Esperamos que estén a la altura de su exquisito paladar.

Gracias.

Vale, salteamos las manitas, por favor.

Salteamos las manitas ya.

Chicos, preparamos este espacio para emplatar.

Qué bueno ha salido, mira. -Tiene una pintita...

Es que no da tiempo.

¡Vale, equipo, ánimo!

La sopa aquí.

Corre, Ángel, tráeme una bandeja.

Voy, voy, voy.

Esto no lo puedo emplatar, tío.

Chicos, chicos, el postre no va a salir.

¿Cómo que no va a salir? ¿Qué le falta?

Que no, que no. O sea, que no da.

¿Pero por qué, qué le falta?

Es que no va a dar. Es que no se puede emplatar.

¿Por qué? -Porque no se puede emplatar.

Porque esto hay que ponerlo de una manera...

¿Cómo que no? Vamos a ponernos todos.

Lo ponemos como sea.

Yo soy muy perfeccionista en mi trabajo

y cuando la cago no me gusta.

¿No han quedado crujientes? -No.

Se ha rendido demasiado rápido.

Todavía quedaba tiempo y decía "no llegamos".

Eso nunca se puede decir.

Si no ya el equipo se viene abajo.

No se tira la toalla por ella misma,

sino que todos iremos a eliminación.

Un bibi. A ver, venga, un bibi.

El equipo azul no lo tiene.

El equipo rojo tampoco lo tiene, ¿eh?

¿Sabes cómo se arregla eso? Con dos chaquetilla, venga.

¿Le echamos una mano entonces?

Comensales, me comentan desde cocinas que los platos

traen un poco de retraso.

Espero que no se demoren mucho más.

Disculpen y gracias.

A ver, señores. Vamos, señores.

¿Pero esto cómo lo tenemos? Una chispita de caldo.

¿Dónde está el puré? Calentito.

Calentito. ¿Y el otro?

Cuando he visto entrar a los jueces con chaquetilla

me he puesto mala: "¿Qué hacen esta gente aquí?

Tenemos que ir muy mal para que estén aquí los dos."

¿Y esto por qué no lo habéis lacado más?

Ya lo hemos lacado. No, eso no está lacado, no.

Está muy sosito y muy poco especiadito.

Échale ahí. -¿Aquí?

Sí. Necesito el picado y un poquito de caldo normal.

¿Así o más picado? Más picado, amigo.

Algo para menear ahí. Oye, ¿cómo vais con el postre?

No, esto no es un postre. Es que no ha dado tiempo.

Lo metemos un crudo, esto no es una milhojas.

Claro, y por lo menos que caramelice.

¡Samantha, por favor!

¿Esto es la crema? ¿La habéis acabado ya?

Sí, sabe rico. La hemos probado y sabe rico.

Está... está buena.

Sabe a cortado, sabe a grasa, le falta sabor a trufa.

Cuando os dicen de hacer un plato con trufa

tiene que saber a trufa a muerte.

Esto tiene que saber a trufa que te mueres.

Utilizad el productazo y que se vea.

Faltará otro punto de sal.

A ver, la ralladura la echaríamos aquí

y cuando tengamos la trufa sin piel es la que vamos

a utilizar para láminas, y nos queda de diez, venga.

Aquí no hay bastante para 50 personas.

Vamos a empezar a marchar otra. Vamos, a marchar otra.

Pimienta por ahí, chicos.

Rállale ahí sin miedo, sin miedo.

¿Pero no habéis hecho las manzanas todavía?

Echas están.

Y tiernecitas están.

Un poquito más de gustito. ¿De qué, de sal?

Sabe demasiado a vino cocido sólo.

Sabe a vino crudo.

Hemos fallado ahí un poquillo porque hemos reducido

solamente la cebolla y yo quería haber puesto

un poquito más, pero la capitana

ha dicho que no.

Vale.

¿Y esto?

Oye, ¿qué asoma por ahí? Dame una cuchara, anda.

Oye, ¿cómo se os ocurre meter la bandeja de madera aquí?

Oye, ¿quién ha hecho esto?

La bandeja de madera. ¿Tú lo has hecho?

Sí. ¿Te parece normal poner

una madera de cortar dentro de una fuente

con arriba la comida y que todo se mezcle?

Es una cagada importante.

Asumo yo toda la culpabilidad de esto.

Es un error de novato. No fijarte con las prisas,

y con el nervio, con esa sensación, ¿no?

Pues no te paras a pensar y lo echas.

Espero que llegue con esa 4 tartaletas

porque esto no lo vamos a servir.

Vamos, equipo, que estamos muy bien.

Sí, fenomenal.

Aspirantes, equipo azul y equipo rojo,

os habéis pasado 10 minutos de tiempo.

Así que venga, vamos a sacar lo que tengamos.

¿Entendido? ¡Sí, chef!

Lo que haya, sale, ¿vale?

Oído. Venga.

Recordar que las raciones tienen que ser generosas

y que sobre para que prueben los clientes sorpresa.

Vale, trufea a saco.

¿Tenemos ya los platos preparados?

¿Podemos sacarlos ya?

Nos llevamos fuentes. Por favor, adelante.

Va, ayúdame a sacar las otras.

Por favor, ahora sí, vayan cogiendo las bandejas.

Venga, vamos sacando bandejas de estas también, señores.

¡Eh!

Hoy probarán dos menús.

El equipo rojo ha elaborado un menú que consta

de un primero, sopa de bolas de papada de cerdo con trufa.

Un segundo, manitas de cerdo con nabo y trufa.

Y un postre, pan de higo trufado.

El equipo azul también ha elaborado su menú.

Y como primero os van a servir

panceta de cerdo crujiente

con crema de garbanzos y trufa.

Como segundo costilla de cerdo glaseada

con parmentier de patata trufada.

Y como postre podrán degustar unas milhojas de manzana

crujiente con crema de castañas y trufa.

Podrán servirse las veces que quieran

y la cantidad que quieran siempre y cuando no se haya

acabado el plato, claro.

Muchísimas gracias y disfruten de este homenaje a la trufa.

(Aplausos)

Hola, Sandra. Hola.

¿Qué tal? Muy bien.

Bueno, veo que te estás yendo a por la panceta.

Sí, vamos a probarla.

¿Para ti cuál es el plato estrella

que se puede hacer con trufa?

A mí me gusta la trufa de forma natural.

Me gusta en carpaccio con aceitito,

una tostada caliente y sal.

Si no te aviso quemamos el castillo, ¿eh?

Muchas gracias. Tenemos 4 fuentes.

Nos llegará para 10, 12 cada fuente nos llega.

Vamos a precortar el pan de higo

que se enfríe un poco si no no podréis desmoldar.

La miel de trufa y estamos listos.

Chef, ¿la manzana la metemos en el horno?

Con azúcar en el horno. Vale, perfecto.

Se nos ha ido de las manos el postre.

¿Está caliente? ¿No? ¿La inducción?

No, déjalo aquí. Déjalo aquí.

Samantha, ¿cómo vas con el postre?

El postre está como está. Ya...

¿Habrá de sobra? Sí.

A ver si es verdad. Oye, esto es muy fácil.

Chaca. Sí.

Tatatá, clac. Cogéis con espatulita

y os llega de sobras y es un buen postre.

Venga, señores.

Yo os dejo aquí. La crema está casi acabada.

Emplata las que están en el horno, por favor.

Una, otra hoja y listo, ¿vale?

Y ahora trufa, trufa por encima.

Trufa por encima, venga. -Trufa por encima, gordi.

Para mí ha sido más placentero la sopa,

porque en un día como hoy pues yo creo que va mejor.

Es verdad que también la panceta es muy típica,

pero no estaba crujiente. El plato ya decía que tenía

que ser cerdo crujiente y no lo estaba.

¿Con qué plato te quedas?

Yo me quedaría con las costillas.

No están mal cocinadas las manitas,

lo que le falta es un poquito de sabor.

¿Tú crees que sería buen negocio para mí

dejar de presentar "Masterchef"

y dedicarme a recoger trufa? No lo dudes.

Sí, ¿verdad? Efectivamente.

Se gana dinero. Contigo la trufa se realzaría.

No, no voy por ahí. Yo digo que si hay...

como decimos en mi tierra, jurdeles.

Hay jurdeles pero con mucho trabajo.

Es una gran inversión la que hay que hacer

para el cultivo de la trufa. Una gran inversión.

Sed generosos, hombre, que esto es un postre de trufa

y no le habéis echado en ninguna parte.

Que la gente diga:

"esto es un postre de trufa como Dios manda."

¡Hombre, ahí como se nota.

Acabarlo así, venga. Gracias.

Bueno, ¿podemos sacar algo del postre?

Sí. Venga, sácala como esté.

Tiene que salir ya como sea, ¿vale?

Como esté tiene que salir.

Vamos a trabajar en cadena y sale todo, ¿eh?

Vale, dadme si queréis que ponga en algún sitio.

Madre mía, vaya postre que vamos a hacer hoy.

Ten cuidado, trufa, trufa. -Aquí, chicos.

Vamos sacando este postre de manzana.

Venga, gracias, chicos. Venga, otro.

Muchas gracias.

¿Qué pensamos del postre?

A mí me ha gustado mucho más el plato azul, las milhojas.

Porque la crema yo creo está muy bien, muy acertada.

Y el que menos me ha gustado en este caso

es el del equipo rojo porque creo que el pan de higo

en fin, el mío me ha tocado muy tostado, muy seco.

Me gustaría saber tu sensación.

Pues muy bien, estamos disfrutando mucho.

Ha habido platos de una forma y otra.

¿Con qué equipo te quedarías? Te voy a poner en un aprieto.

Yo creo que hay platos de unos y de otros, ¿no?

Yo no me quedaría con ningún equipo

sino que la decisión la tomarán entre todos.

Pues tal cual lo voy a transmitir a los jueces

y que ellos tomen la decisión. Que ellos decidan.

Muchísimas gracias.

Eso en el veredicto me lo cuentas, ¿vale?

Vale.

La culpa como capitana, claro, es la mía,

que no he comprobado que había una tabla de madera

debajo del pastel.

La verdad es que sí, la culpa es mía.

Atención, equipos, cuando empezasteis a cocinar

os dijimos que elaboraseis

una bandeja extra de cada plato.

La razón es muy sencilla, hoy os enfrentáis

a una cata como las que hacemos en plató.

Una cata de los jueces de MasterChef, de nosotros.

Y ahora, os pregunto: "¿dónde están esas fuentes extras?".

Se las han llevado todas. -Se lo han llevado todo.

Habéis sacado es el servicio para los 50 comensales,

no la fuente extra. Sí, yo he puesto 50...

¿La habéis sacado al servicio de los 50 comensales?

Está todo fuera en el restaurante.

Tendremos que catar de lo que les habéis servido.

¿Y si no queda comida porque se lo han comido todo?

Sí queda. ¿Lo sabes? ¿Desde aquí lo veis?

Espero que no tengamos que probar de las sobras.

Está claro, nos tenemos que ir al comedor.

Vosotros, las cocinas como los chorros del oro.

(TODOS) ¡Sí, chef!

Estos son los primeros. No ha quedado casi nada.

Hay un poco de sopa, si queréis.

¿Y la panceta? La panceta se la han comido.

Voy a coger un poco de puré. Con lo que te gusta la panceta.

Échate más, doble por lo menos, que comamos algo.

Me cago en la mar, me dejan sin panceta...

¿Cojo un cuscurro de pan? Llévatelo, para hacer

un montadito por lo menos. Vamos a por los postres.

Ni uno. Pues ya me contarás

cómo hacemos un veredicto si no hay nada que comer.

Hay que hacer un veredicto a la altura de lo que hay aquí.

Lo tengo más claro que la leche.

Ninguno de los equipos habíamos hecho la ración extra.

así que no sé exactamente las consecuencias, solo espero

que el sabor de nuestros platos sea más que suficiente.

Equipos, estoy muy disgustado con vosotros

por muchas razones. Hemos tenido que rebañar

de las fuentes de los comensales para sacar

cuatro míseros platos.

Sinceramente, esta cata es decepcionante.

Vamos con los primeros. Es evidente que me habéis

privado casi de los mejor, que es de la panceta de cerdo

crujiente con el puré de garbanzos y trufa.

Pero bueno, estaba medianamente bien confitada y frita,

pero habéis cocinado para 24.

No ha llegado. El primer plato del equipo rojo

es la sopa de bolas de papada de cerdo y trufa.

En este caso sí la podemos catar.

Está sabroso, y tenéis la suerte de que al final

le hemos rallado muy bien de trufa. Para mí es

una buena elaboración que ha llegado

para todo el mundo y que estaba bastante correcta.

-Gracias, chef.

Aspirantes, vamos con los segundos platos.

Y ahora sí, por fin puedo catar la costilla de cerdo

glaseada con la parmentier de patata trufada.

Me parece que tiene un exceso de vino, que te come

el sabor del cerdo. Me falta ese brillo que daría

esa reducción de vino con una gotita de miel

y haberlo tenido en el horno mucho más tiempo.

Equipo rojo, es evidente que no puedo catar el plato

de las manitas con nabo y trufa pero era un plato que estaba

rico y bien sazonado, también porque lo he sazonado yo.

O sea, o me meto, o habría salido soso.

A pesar de su ayuda no habéis sacado las cantidades

y eso es para nosotros primordial.

Bueno, tenemos la suerte de acabar con el postre.

Estáis llenos, ¿verdad? Yo no puedo más.

Yo tampoco. Una infusión, a lo mejor,

después de tanta comida.

¿Lo queréis probar? No, eso es comida para gatos.

El pan de higo era un postre mucho más sencillo de hacer.

Se ha conseguido hacer más o menos bien, pero otra vez

nos hemos quedado cortos.

Bueno, equipo azul, del que me considero

un miembro, teníais un caos... Desorganización, desorden...

Un desastre.

Equipos, además dos errores garrafales. Equipo rojo,

habéis metido una tabla de madera dentro de una fuente

de metal dentro del horno, que me gustaría saber si es

un tipo de cocción nuevo... No, ha sido un error, ¿no?

Muy bien.

Y equipo azul, el cálculo de cantidades creo que ha sido

totalmente desastroso, la receta no estaba

bien elaborada, no sé cómo habéis medido, no sé qué habéis

hecho con las yemas, con el azúcar...

Aun así quiero que sepáis que los comensales han quedado

satisfechos con la sopa de bolas del equipo rojo...

-Gracias, chef. Y con las costillas del azul,

sobre todo con el parmentier de patata con trufa

que les ha encantado.

Aspirantes, llega el momento de que conozcáis

nuestro veredicto. Por todo lo que os hemos dicho

por las conclusiones que hemos sacado en esta cata y porque

la mayor responsabilidad de este desastre recae

en las capitanas de cada equipo, Natalia y Dania

vais a la prueba de eliminación.

Sí, chef. Natalia, has ido como pollo

sin cabeza durante todo el cocinado.

Estaba intentando ayudar a todos, a todas las tareas

que tenía. Estaba intentado ayudarlos, ya está.

Sin capacidad de mando y sin la suficiente

concentración, no se puede liderar un equipo.

Dania, tu labor consistía en ser la capitana pasara

lo que pasara. Sin embrago, cuando ha llegado el momento

cumbre que has visto que las raciones de los postres

no llegaban, ahí has tirado la toalla, has dicho:

"Aquí no sacamos el postre" y has pegado la espantada.

Al principio lo tenía todo muy controlado y el postre

me descontroló un poco, y la verdad es que me perdí

en ese paso. Es cierto, chef.

Aspirantes, atención, porque este jurado considera

que otros dos aspirantes de cada equipo tienen

que ir por méritos propios a la eliminación.

Y vamos a escribir esos nombres en esas pizarras.

Yo creo que deben ir a la eliminación David,

por el hecho de la tabla, por el fallo que ha tenido,

y luego dudaría entre Reichel y Rocío porque son las dos

que han trabajado en un único plato.

Me gustaría que se fuera Raquel porque tiene un apoyo

que nadie tenemos y aquí lo estamos pasando mal

y no tenemos el apoyo de un familiar y ella sí.

Antes de desvelaros lo que hemos en las pizarras,

nos gustaría saber Natalia y Dania qué dos compañeros

deberían acompañaros en la eliminación.

Natalia, dos nombres. Yo creo que mi equipo

ha trabajo bien, no tengo a nadie para que se vaya

a la eliminación. Lo siento, pero, de verdad...

Un capitán tiene que tener el criterio para juzgar

en su equipo quién ha dado más y quién ha dado menos.

Es básico para un capitán. Lo siento, no puedo decir nada.

Natalia, si no me los das, todo tu quipo irá

a la eliminación.

¿Eso es lo que prefieres? No.

No estaba preparada para esto. Ha sido el peor momento

de mi estancia en "MasterChef". Dos nombres.

Es la capacidad de evaluar un trabajo.

Primer nombre, primera razón.

Voy a decir nombres pero no hay razones realmente.

El primero será Dani. ¿Segundo nombre?

Rocío. Rocío.

Sí, porque les tengo más cerca y me van a entender.

Y les doy más por culo.

Interesante criterio. Total.

Rocío, ¿qué piensas? Pues que no.

Es que no... -Es que entonces no des nombres

y vamos todos a la eliminación, lo que no puede ser

es que dos personas que han hecho una sopa

que han valorado bien... No lo veo correcto.

Ha sido cobarde porque en vez de enfrentarse

a las personas que le han fallado en su equipo,

ha ido a lo cómodo que son sus dos amigos que no se van

a enfadar con ella. Pero tampoco puedes jugar

porque también me puedo enfadar contigo.

Daniel, me ha parecido que te ofrecías tú.

No tenía criterio y... No sé si es un papel

de caballero andante o de mártir.

Creo que le has hecho un flaco favor porque no os queríamos

ver discutir sino su capacidad de análisis de un trabajo

como capitana. Y no lo hemos visto gracias a tu valentía.

La he visto muy agobiada. En la misma circunstancia,

lo volvería a hacer. Dania, espero que demuestres

más valor como capitana que Natalia.

Voy a decir José Luis porque cuando hemos terminado

de cocinar me ha dicho un truco con el que podíamos haber

dorado las manzanas más rápido y en ese momento

no lo hemos hablado. -Le he dado dos ideas así

que se me han ocurrido, pero a toro pasado.

Lo que no me esperaba que ese toro pasado

me lo ha clavado así, esa puñalada.

Y Raquel, porque la manzana estaba muy fina cortada,

pero aun así nos costó meterla en el horno

y que se dorara correctamente.

Raquel, ¿tienes algo que decir? Yo en el momento de cortar

la manzana pregunté: "¿Este es el grosor que quieres?"

Y me dijo que sí. Seguí cortando.

Es cierto por eso digo que la responsabilidad es mía.

Dania, tu manera de elegir es muy sencilla.

Elijo a los dos más débiles que en la eliminación

me los puedo cargar. No considero que sean débiles.

A mí es la sensación que me da porque las dos explicaciones

que me has dado son dos chorradas

como la copa de un pino. Lo siento, chef, no considero

que sean débiles. De hecho creo que Raquel es

de las que mejor cocina en este grupo.

Yo creo que a Dania la han puesto entre la espada

y la pared. Ella sabe que soy fuerte, que no me da miedo ir

a la eliminación y ha escogido mi nombre. Solo eso.

Aspirantes, hemos escuchado vuestra opinión pero

la que cuenta es la nuestra.

En estas pizarras están los nombres de los 4 aspirantes

que van a acompañar a las capitanas a las pruebas

de eliminación.

Y esos aspirantes son, del equipo azul,

Juan y Raquel.

Que Juan vaya a la prueba de eliminación, me duele.

Para mí es mi hermano pequeño pero tengo confianza en él

y esto también... Que espabile. Y del equipo rojo...

David y Reichel.

Juan, no te recuerdo mucho cocinando y echándole brío.

Vale. Siempre que hay una prueba

en equipos, uno tiene que estar casi el primero,

más que el capitán. Lo que tú no haces

lo va a hacer el de al lado, y ni no lo haces ni tú

ni el de al lado, no lo hace nadie que es lo que ha pasado.

Es la primera vez que en una prueba por equipos

me dicen algo negativo. Ha sido para darme un toque

de: "Juan, te tienes que espabilar y te tienes

que hacer más notar en las pruebas por equipo".

Y lo entiendo perfectamente. Raquel, te he visto cocinar

a la sombra de Virginia, que es lo mismo que esconderte

o no cocinar. No estoy de acuerdo.

Yo he hecho mi plato y ella ha hecho el suyo.

Y el postre, ¿quién? Ella ha montado la yema,

yo le he separado las claras y le he cortado las manzanas.

Yo no he hecho otra cosa. Había manzanas para 10 personas

o para 6. Y te has escondido detrás de tu equipo.

No te organizas, podrías haber echado más narices y decir:

"Venga, corta, pica..." Excusas, excusas, excusas.

¿Me vas a poner más excusas? No, si yo estoy de acuerdo.

Nuestro risueño David como mínimo se merece

una copia de 5000 veces: no volveré a hornear mi postre

con la tabla de cortar porque es una solemne tontería

y el chef se enfada. La verdad es que ha sido

un error de nerviosismo, de no darme cuenta.

No me ha dado tiempo a parar de pensar y ha sido mi culpa,

sí, lo asumo.

Reichel para mí también es la que ha estado

más desaparecida porque en otras pruebas se te ha visto

dar mucho más. En esta hoy, mucho menos.

No te veo cara de conforme, Reichel. ¿Nada que decir?

No, que intentaré dar todo en la prueba de eliminación.

Eso espero. Me he quedado un poco rara.

Desde fuera habré dado una imagen de haber trabajado

menos que mis compañeros. Como los que me juzgan son

los que están fuera y esa es la imagen que he dado,

a la prueba de eliminación.

Resumiendo, Natalia, David, Reichel, Dania, Juan y Raquel

os enfrentáis en la prueba de eliminación.

El resto estáis salvados de momento, pero por favor,

no os despistéis porque tenéis que seguir trabajando muy duro.

Sí, chef.

Dania ha llorado, pero para mí son lágrimas de cocodrilo,

no son reales. -Dania veo que es falsa porque

a las personas se las ve, son cosas que se huelen

y se perciben, o sea que se le nota.

Estoy superfastidiada porque todos los que estamos aquí

hemos apostado mucho para venir. Todos.

Gente que ha dejado su trabajo, su familia. Todos. Yo incluida.

Y me parece injusto que por un error mío la gente

se tenga que jugar la estancia o la permanencia en MasterChef.

(GRITAN)

Vuelven los campamentos MasterChef. Si tienes

entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina, la naturaleza

y quieres vivir una experiencia inolvidable, no te puedes

perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de MasterChef Junior.

No lo pienses más. Este verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

Volvemos a las cocinas con el ambiente caldeado.

La prueba por equipos ha abierto algunas brechas

entre los aspirantes. Pero si sus diferencias

les impiden trabajar en equipo como en cualquier cocina

profesional, se verán una y otra vez vestidos

con los temidos delantales negros, enfrentándose

a lo que más temen: la prueba de eliminación.

Natalia, Dania, empezasteis la noche discutiendo

por empezar un plato y al final las dos habéis terminado

en la prueba de eliminación. Natalia, tú ya tienes

experiencia, ¿crees que esto es una ventaja?

Sí, sí. Claro. Dania, todavía no habías estado

en la cuerda floja. ¿Vas a demostrar que eres

buena cocinera? Lo voy a dar todo al 100%.

Me enfrento con fuerzas, con ganas, con pasión

y con mucha esperanza que en mi tierra dicen

que es lo último que se pierde.

Virginia, yo sé que estás salvada, pero como sufres tanto

con tu hermana, digo: lo mismo se quiere quedar ella abajo

y que suba Raquel. Como vosotros queráis, eh.

Ya veremos, el día que veamos nosotros, venimos las dos

vestidas igual, nos cambiamos los delantales y a ver

quién descubre quién es quién.

Sé bueno. Tratádmela bien.

¿Por qué miras a Jordi? Porque da mucho "zasca".

(RÍEN)

Delantales blancos, despedíos de vuestros

compañeros y subid a la galería.

José Luis, ¿qué traes?

(LEE) "Fuerza a todos, mi manada. Cocinad

con la cabeza y el corazón".

Pero, ¿y esto de mi manada? Pues la manada, ¿no?

¿Pero tú eres el rey de la manada?

No, no. Uno más. Ah. Anda, tira para arriba.

(RÍE) Aquí lo pongo. Así, que se vea.

Aspirantes, solo os puedo aconsejar una cosa:

que cocinéis mejor que nunca aunque esta vez no vais

a estar solos.

¿Quién viene, por Dios?

Cuando he visto el microondas y el robot he dicho:

"Uy, tan separado uno de otro". Digo, a lo mejor

los concursantes de arriba se bajan y nos echan una mano.

Si me toca con mi hermana, triunfo.

Aspirantes, como ya habréis podido comprobar

en las pruebas de MasterChef, la cocina es un trabajo

en equipo, por eso en este reto de eliminación no queríamos

dejaros solos y os hemos traído a dos grandes compañeros

con los que espero os llevéis mejor.

Un microondas y un robot de cocina.

(RÍEN)

Yo no cocino con microondas, lo único que hago con él

es calentar el agua aparte.

Yo sé que algunos tenéis más ventajas que otros.

Los que habéis vivido en pisos de estudiantes,

los que trabajáis mucho o los solteros de oro.

Aunque no os lo creáis, en el microondas se pueden

hacer platos exquisitos.

Cocinar rápido no está reñido con cocinar bien.

Desde MasterChef vamos a intentar dar ideas

para que todo el mundo que no tiene tiempo

porque trabaja mucho, viaja o no tiene sitio

para una gran cocina, con un simple botón

pueda degustar grandes recetas, como si estuvieran

en un restaurante. Creo que las personas

más jóvenes están más acostumbrados a utilizar

a utilizar el microondas para calentar las cosas.

Pero no creo que sepan que hay tantas cosas para hacer.

Vuestra misión será cocinar cuantos más platos, mejor,

en 45 minutos. Podéis hacer platos dulces y salados.

Pero, ojo, que siempre estén buenos.

Va a ser la prueba más difícil de eliminación hasta ahora.

¿45 minutos?

Será la primera vez en estas cocinas que no

encendamos los fogones. ¿Estáis preparados?

(TODOS) ¡Sí, chef! Pues los tres minutos

para hacer la compra en el supermercado comienzan

en tres, dos, uno, ya.

Hay que llenar la cesta pensando en 3 o 4 platos.

En vez de coger ingredientes como un loco, hacerte

3 o 4 e improvisar. La cabeza no te da para más.

Tenéis solo 3 minutos y no podréis volver al supermercado.

Nata... Azúcar... -¿Dónde está la cebolla?

Vamos, quedan pocos segundos. En el supermercado no sabía

muy bien dónde estaban las cosas. Era la primera vez

que entraba, entonces para mí ha sido un poco complicado

ubicarme, no me ha dado tiempo a coger todo lo que quería.

¿Dónde está la mantequilla? -Toma, yo he cogido dos.

Dame uno, por favor. -Toma.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno... ¡A las cocinas!

¡Vamos, David! -Vamos, Raquel. Vamos, Dania.

Venga, Dania, vamos.

Mi hermana ha comprado para un mes.

Y Natalia para todo el bloque.

Le está temblando el pulso. -¿A quién?

A Juanito.

¿El microondas lo usáis mucho? Sirve para muchas cosas.

Por ejemplo, cocer el pescado en el microondas queda

bastante bien. Y la carnes, ¿tú las harías

en el microondas? A mí no me gusta

porque creo que el microondas cuece, pero para un pescadito,

que es cocinar tipo vapor, funciona.

Natalia con la pescadilla...

En grandes restaurantes también se utiliza, por ejemplo

para desecar una frambuesa o una hoja de perejil.

Le das golpes de microondas y va desecando...

Va perdiendo el agua. A día de hoy que los microondas

aceptan papel de aluminio puede hacer tranquilamente,

por ejemplo, una ensalada rápida con un huevo cocido.

Un vaso de cristal con una gota de aceite, abres el huevo ahí,

un poquito de sal y le das dos minutitos a media potencia.

Te queda cocido. Y cuántos pasteleros atemperan

el chocolate, lo funden, en un microondas.

Tiene muchas más aplicaciones de las que pensamos.

Y hay que quitar el estigma de que es malo porque tiene

la misma radiación que un móvil que vamos con él en la oreja.

David va un poco sin saber lo que hacer.

¿David? -Sí.

Va a hacer algo de dulce. -Voy a hacer un gazpacho

de fresas. También quiero hacer una especie de cremita

con chocolate blanco y un polvo de pistachos, luego

unos músicos de chocolate negro. Alguna "mousse"

tengo prevista hacer pero necesito tiempo, la verdad.

-Sí, creo que es justo que esté aquí porque en la prueba

de grupo, aunque lo tenía todo muy organizado, cuando me llegó

la hora del postre, me descontrolé así que creo

que sí, es justo que hoy esté aquí.

De momento quiero hacer tres plato: alcachofas

confitadas, pescado con una salsa de naranja

y algún postre. He cogido muchas cosas pero va a ser

improvisación total.

A Natalia la veo segura.

Bueno, el problema cuando lo vas a meter

en el microondas dices: "¿Ahora como hago la salsa?"

Porque solamente tengo un robot no tengo sartén ni fuego.

Un robot que tiene vaso mezclador y luego montadora.

Bueno, puedes hacer una mayonesa para el pescado.

Tienen opciones, lo que no sé es si tendrán la calma

para pensar estas cositas porque queremos

muchos plantos y que estén muy buenos.

No ha cogido carne nadie. -Mi hermana, pollo. Y Reichel.

Nunca he cocinado con microondas, de hecho

esto de cocinar sin fuego es un poco raro.

Tengo ganas de que me salga algo rico. Voy a ir

a cuatro platos. Si me da tiempo haré un quinto

pero no lo creo. Y quiero hacer algo de pescado, de carne

y algo dulce.

Unas almejas a la marinera. Se pocha la cebollita

con la mantequilla. Vamos a hacer una cremita y vamos

a meter las almejas. Va a quedar bordado.

Qué buena idea, nena. Qué me gusta.

David va a hacer un bizcocho de fresas.

Estoy nervioso porque es una prueba muy difícil

que se supone que si la cago me voy para casa.

Entonces, hay muchos nervios por eso.

Ha puesto unas verduras para hacerlas al vapor.

Ha puesto una cebolla frita que creo que se la va a poner

al salmón, le puede hacer una escalibada.

De los de aquí preferiría que se fuera Dania porque es

con la que menos relación tengo.

Venga, David, céntrate. -Tranquilízate, David.

Si quieres, puedes, "nano". Venga, tranquilo.

Dejadlo, que lo ponemos más nervioso, tío.

Reichel, lo tengo claro, controla, eh.

Después estará mejor o peor pero es segura, tío.

Tranquilo, a la izquierda. Ahí, un poco más.

Más a la izquierda. Un poco más. Tú, tranquilo.

Bien, Dania, bien. Venga.

Yo creo que para la gente de casa, los que tienen

poco espacio, poco tiempo, les vendría genial un curso

dedicado a la cocina con microondas en la escuela

online de MasterChef.

Creo que le iría muy bien. Y tú, que en El Bohio, todo

lo haces con microondas... Calentar los callos...

Me vendría muy bien. Tienes que venir

a dar la clase. Sin microondas no sabría vivir.

No cocinar, ya, vivir.

Pues hala, ya sabes. A la escuela online

y nos haces un curso bueno. Perfectamente.

Vamos, Reichel.

Que lo estás haciendo muy bien, muy bien, muy bien.

No me parece justo que esté en la eliminación porque

yo he hecho muy bien mi trabajo en el equipo, y no es justo.

¡Nati, vamos! -Que sí.

Los compañeros que me han puesto me parecen

fantásticos porque yo soy una ama de casa que va

con mucha prisa y hago muchas cosas en el microondas.

Yo prefiero mis compañeros normales que son la vitro

y el horno, que es a lo que estoy acostumbrado.

A Juanito le veo bien.

¡Vamos, Juanito! Demuestra esa vida de estudiante.

David va perdido.

No, pero lleva uno ya. -Sí, pero solo hay tres.

Yo el microondas lo uso para calentar las cosas

y fundir el chocolate, para nada más.

Entonces, me está costando un poco hacerlo, pero bueno,

ahí voy, poco a poco. Ya va a sacar uno David.

Lo lleva bien, lo que pasa es que desde aquí creemos que no.

El pescado y eso no sé cuándo lo va a hacer Natalia.

¿Qué lleva ahí? Venga ya, Nati, presenta uno ya.

Cada día me dejas más muerta.

Vamos, Juanito, saca magia ahí.

Mira el temblón que tiene. El tembloncito que tiene.

Debería hacer algo salado, salgo de carne o pescado.

Y Raquel va a emplatar otro.

Emplátame, Nata.

Por favor, no me digas nada que estoy muy estresada.

¿Qué te pasa? Que tengo muchas cosas

y no sé por dónde empezar. Yo creo que es la primera vez

en mi estancia en MasterChef que me he bloqueado.

Las alcachofas han quedado pequeñitas.

Y, bueno, no sé...

¿Son confitadas? Sí, confitadas,

pero se han quedado muy secas. Mantenlas aquí.

Eh... Bueno.

¿Con qué van las alcachofas? Con la salsa de gambas.

¿Y esa merluza tan hermosa que tienes ahí?

Quería hacer también con una salsita de piñones

y de naranja. A ver si me da tiempo.

-Natalia, cocina. Cocina, Natalia.

-Y... -No te distraigas con Jordi.

-Que es malo malote. -Lo hace adrede.

Te hace ojitos adrede. -Ellas no lo entienden.

-A los caballeros como nosotros... -Aquí hay muchos quijotes.

-Algunos son Don Quijote y otros Sancho Panza.

(Risas)

Hoy te veo más nervioso que nunca, amigo mío.

Estás haciendo un mosaico con ese tembleque que tienes.

¿Qué tienes pensado hacer, David? Unos músicos de chocolate,

he hecho un gazpacho de fresas y una cremita de chocolate blanco

y le voy a echar luego un polvo de pistacho.

Tenía que cocinarse con microondas. Y también con el otro...

Con el robot. Era un poco de todo, ¿no?

Un poco de todo, tú estás haciendo un solo de robot.

O sea, músico de chocolate, un gazpacho

y una crema de chocolate blanco.

¿Con eso crees que seguirás en "MasterChef"?

Mírame a los ojitos, tienes 15 minutos para sacar algo

que valga la pena. Vale. Gracias.

¿Por qué va a ser la cocina solo salado?

Quiero defender que el dulce es tan importante.

Y he ido a muerte con ello.

-¡Venga, dos! Dania, dos, muy bien.

-¡Venga, Dania, dos!

Dania, ¿qué haces?

Pues, mira, he hecho un salmón, un pollo al curry

y voy a hacer un flan.

¿Habías cocinado ya con...? Con microondas no.

Cocina rápido, quiero que esté esto funcionando todo a la vez,

pero todo a la vez, rápido. Voy a...

Tendría que estar batiéndose el huevo.

Bueno, Juanito, esta es tu prueba, ¿no?

Soltero, microondas... Al revés, bueno, no sé yo,

el microondas lo uso para calentar tuppers.

En el microondas se hace una pechuga.

Sí. Y ahora estoy con los postres.

A ver si saco un par de postres. Te veo nervioso.

El tiempo me pone nervioso. El tiempo y veo poco plato.

Te dejo para que no te pongas nervioso.

¿Ya tienes otro? No me lo puedo creer.

¡Qué máquina!

-Bien, Natalia, bien. -No, bien no.

-Pepe, trátamela bien, con cariño.

¿Qué dice Raquel? Hola, corazón.

¿Qué tal? Aquí estoy.

¿Qué estamos haciendo? Esto es un pollito chiquitito,

lo he puesto en el microondas con escalivada de verduras.

Y le pegas el chamuscado. Para que se ponga rubito.

Esto es un salmón hecho en su juguito,

la verdurita también lleva su propio jugo,

un poco de patata y un poco de crema.

Esto son unas almejas a la crema. Con eso se triunfa.

¡Hombre! Suerte, Raquel.

Gracias, corazón. ¿Quieres una almeja?

No. Virginia.

-¿Qué? -Tu hermana lleva tres.

-Claro. Mi hermana es una máquina.

Es una máquina de cocinar.

¿Qué tal, Reichel? Pues aquí un poco loca, la verdad.

¿Y eso? Pues porque son muchas cosas.

¿Cuántos platos tienes ya?

Nunca he cocinado con... Con microondas.

Ajá. Y es un poco locura.

Pero bueno, a ver qué sale.

Espero que salga algo bueno. ¿Cuántos platos llevas hechos?

¿Uno, dos? Tengo uno, termino el pollo.

Y pollo. Estoy con el postre.

¿Hay postre también? ¿Qué vas a hacer?

A ver si me sale, quiero hacer un bizcocho de chocolate

con una salsa de mango y dos tejitas

de chocolate negro y blanco. Bueno, tú verás.

No tienes tiempo para un bizcocho con todo lo que me cuentas.

Ya. Pues muy bien, Reichel.

Suerte. Gracias.

No pares. No voy a parar.

-¿Con la merluza no hace nada? -Al final no va a hacer nada.

Aunque sea un filete con crema,

lo tiene que hacer. -Sí, pam, pam y dentro.

-Sal.

¿Cómo has visto a Natalia, Jordi?

La veo que ha hecho algo inteligente,

que es coger buenos productos: Merluza, tubérculos,

espárrago verde... La veo pillada de tiempo.

El que me tiene despistado es mi amigo David,

porque solo ha cogido fruta. Yo lo he visto nervioso.

Fruta, chocolate, huevos y nata. Ha pillado pocos elementos.

Como no se ponga las pilas, va a poner el cuello...

Ya puede hacer un postre de 10. Sí, debajo de la cuchilla.

¿Y Dania qué tal? Ha hecho un salmón,

un pollo al curry, está haciendo un flan.

Bien, está cocinando.

Luego, Juan un poco perdido, el salmón con peor pinta.

Le veo un poco perdido.

Si queréis ver cocinar, hay que ver a Raquel.

Sí, ¿no? ¡Sí!

Cogió verduras... Bien hecho, todo cocinado,

guisado, con gracia, con alegría.

Y Reichel, que sabes que te pega esa de cal y esa de arena,

pero lo está haciendo bastante bien.

Madre mía, cómo sudo, por Dios.

Lo van a poner difícil, ¿eh? A ver qué hacen.

Venga. ¡Qué bueno! -¡Último apretón, vamos!

(Aplausos) -¡Vamos, chicos, vamos!

¡Vamos, comando sur!

-Yo tengo colegas andaluces y no son así,

pero se han creado un clan de que son los mejores,

de que saben cocinar.

Los que venimos por detrás se ve que somos muñecos.

¡La cola, la cola, la cola!

-Si le queda nada.

-Bien, bien, lo ha hecho bien.

-¿A quién? ¿A Natalia?

-David, ¿sube o no sube?

-¡Vamos, vamos! -¡Va, va, va!

(Murmullo)

-¿Ahora qué hacemos? -Choricitos al capirote.

-Muy bien, muy bien.

-Tu hermana está fuera, ¿eh?

Está arriba. -Tu hermana va perfecta.

-Bien, bien, te vemos bien, Dania, te vemos bien.

Reichel, una cosa es que David hornee las tablas

y la otra es que tú le pases el soplete

y me quemes la tabla.

De los nervios...

Cuídanos el mobiliario. Sí, chef.

-¡Muy bien, Natalia, muy bien! -Eres una máquina.

-Ha resuelto bien Natalia, bien.

Dania, métele caña ahí.

-Venga, Dania.

-¡Vamos, vamos!

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

¡Vamos! -¡Venga, vamos!

(Aplausos)

-¡Vamos, Juanito, va! -Bien, Juan, bien, bien.

-Espabila, colega, o...

Espabila, nano. -Natalia, limpia.

-Que no me da tiempo. Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno... ¡Tiempo!

¡Manos arriba!

(Aplausos)

Para cocinar más tranquila

en la prueba de hoy necesitaría una hora.

No me ha dado tiempo ni a pensar lo que voy a cocinar.

Si quieres aprender a cocinar como los aspirantes,

puedes hacerlo en la Escuela MasterChef,

una escuela 100% online con más de 170 lecciones

donde aprender cuando y donde quieras.

Todo lo que tienes que saber sobre cocina

de la mano de los chefs más prestigiosos.

No lo pienses más y entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, nuestro jurado catará las elaboraciones

que habéis realizado con el robot y el microondas.

A ver cómo os habéis manejado sin fogones.

Vamos a empezar por Reichel. Adelante.

(Aplausos) Qué bien.

Preséntanos tu menú. Son unas verduritas con curry

con un poquito de nata y chile amarillo.

Esto son unos langostinos,

lleva un poquito de tallarín de espárrago.

Luego, esto son unos contramuslos

y he hecho también una salsita con unas verduritas.

Y, luego, aquí un postre de unas miguitas de bizcocho

en una salsa de mango y lima un poco cítrica.

Y con unas laminitas de chocolate blanco y negro.

En la última cata,

cuando te dije que no habías hecho mucho,

tú no te viste la cara de mosqueo gordo que tenías, ¿no?

¿Te enfadaste con lo que te dije? Me enfadé porque

había intentado hacer... Dar el máximo, aportar ideas,

pero no me divertí como en otras pruebas.

Se ve que tienes una idea y la planteas en el supermercado

y en la mesa perfectamente. Muchas gracias.

Nos has dado lo que queremos en "MasterChef".

Felicidades. Muchas gracias.

(Aplausos y vítores)

Muchas gracias. Me voy a poner roja.

Me gusta verte sonreír.

Hay gente que no entiende la sonrisa ni entiende el humor,

se ponen muy serios, ¿sabes lo que te digo?

Y se piensan que porque te ríes, no cocinarás bien o, a lo mejor,

no vas a valorar bien un plato. ¿No lo dirás por Ángel?

Por mí no, por mí... No, me da igual.

No tengo que demostrar a un amateur

los años que llevo trabajando en una cocina.

Si se ha escuchado algo,

dije que Pepe parece que se burlede la gente.

Si pudiese elegir a un juez para que no me valorase, sería Pepe.

Me encanta que la gente sonría y no por eso has cocinado mal,

al contrario, te has esforzado al máximo.

Magnífico el trabajo que has hecho. Gracias.

Qué bueno es cuando os metemos caña

para provocar cosas y que reaccionéis.

Muchos dicen que lo hacemos para provocaros, enfadaros,

lo hacemos para provocar lo que tú hoy has hecho aquí.

Gracias. Estoy contenta y satisfecha

por haber cocinado con microondas porque no, o sea,

cuando lo vea mi pareja dirá... ¡Si yo lo odio!

Cuando descongelamos carne,

si lo hace al microondas, yo ya no me la como.

-Venga, Juan, sé un caballero ahí. -¿Has visto?

-Qué bueno, nena. Oh...

Raquel necesita un ejército trayendo platos.

Nena, has hecho un bufé, hija.

(Aplausos) 10 minutos más

y haces un banquete de bodas. Raquel, preséntanos tu...

Menú. Mi bufé.

Tu bufé. He hecho unas almejas a la crema,

he hecho una escalivada con carne,

un salmón con cebollitas pochadas y verduritas al dente,

unos mejillones en salsa

y unos capirotes. ¿Unos?

Capirotes. ¿Qué es eso?

Chorizo al vino.

¿No conocías tú eso, Pepe? Conozco al tonto del capirote,

pero no sé si hacía este plato. No sé.

Y es como una verdura con chorizo. Es una cebolla con vino y chorizo.

-Mira, mira cómo mira, de verdad. Le da miedo a la muchacha.

Otra, otra, otra.

-Está bueno. Esto es la versión tradicional,

de ama de casa, que se ve que cocina a diario.

Está todo rico, todo bien hecho. ¡Ole!

-Llegas a tu casa y ves qué hay en la nevera y dices:

"¿Qué hago?". Te pido una cosa,

quiero verte ahora ya en el paso siguiente.

Sí, eso es el sifón. Todo espectacular

Cuando escuchaba la valoración de mi hermana,

me he puesto supergorda, como si me lo dijeran a mí.

Yo espero que, cuando te vayas, me escribas la receta esta...

Esa y aquella y aquella. Es que está riquísimo.

Muchas gracias. Buenísimo.

Riquísimos los capirotes, los mejillones están riquísimos,

el salmón perfectamente cocido y las almejas a la crema es un 10.

¡Ole tú, Pepe, ole tú! Tiene un mérito...

Un mérito en 45 minutos presentar un menú así.

Muchas gracias. Ya la duda que me queda,

en el momento final, ¿quién cocina mejor de las dos?

Eso lo verás en la final. ¡No, oye, no seas chula!

Pareces andaluza, te has venido arriba.

A la final queremos ir las dos.

Es fuerte, ¿eh? Dos hermanas enfrentadas.

Has hecho una masterclass de cocina al microondas.

Punto de cocciones, hablaríamos. 45 minutos.

Sí, a Samantha y a Pepe te los tienes ganados.

A lo mejor me das una horita y lo mejoro un poco.

¿Me vas a dejar hablar? Sí, hable usted, señor chef.

Me tienes descolocado, tú eras la "loser",

comparando con tu hermana. "Mi hermana sabe más".

A tu hermana le puede pasar una cosa que a menudo

les pasa a las estrellas, como a este.

Los de arriba, como siempre están ahí, se relajan.

¿Cuántas pruebas llevas aquí?

Dos. Dos.

Desde aquí abajo estás aprendiendo mucho.

Y si en esa final estáis las dos, yo no sé por quién apostaría.

Es verdad. Dicho esto, haz "tiritirí".

Tiritirí. Porque lo ha hecho de 10.

Gracias. ¿Alguien tiene pan?

(Aplausos)

¡Bravo! ¡Eres un crack!

-Esto para mi familia va a ser muy grande.

Es lo que pensaba, ¿eh? En mis hijos

cuando me vean en la tele y piensen:

"Mira mi madre lo bien que lo hace".

Juan, cuéntanos. El menú es una pechuga

con cebolla morada, setas y unas tiras de parmesano.

Salmón al limón con el puré de patatas

y, de postre, pues crema de chocolate y frutos rojos.

Bueno...

Bueno, Juan, habíamos arrancado tan bien la prueba, ¿verdad?

Con seis platos, esto parecía un menú degustación

y nos hemos hundido un poquito.

En cantidad y en calidad.

Casi lo que más me gusta es la teja que has hecho crujiente.

Esperaba algo más, Juan.

La teja está muy buena, la mousse de chocolate también.

Lo demás... del montoncito.

¿Estás contento con esto? Lo que intentaba era sacar

un plato con carne, uno con pescado, un postre

y utilizar el microondas y el robot.

Cubrir el expediente. El lozano jovenzuelo

que parecía que se podía comer el mundo,

sigue haciendo lo mismo desde el primer día.

Yo apostaba por ti, a día de hoy ya no lo hago.

Reichel, Raquel, eh, la culpa es vuestra.

Habéis puesto el nivel alto. No creo que tengan más nivel,

ha sido una prueba en la que se han organizado,

pero yo no creo que esté por debajo de nadie.

Bueno, preséntanos tu menú, Dania.

Es un salmón con una ensalada de piña,

cebolla roja, cilantro, lima y pimentón.

Un pollo al curry con coliflor al vapor.

Y eso iba a ser un flan, pero no ha quedado bien.

No tiene muy buena pinta.

Vamos a probar.

¿Esto es lo mejor que puedes dar? No.

Has dicho lo que pensaba que me dirías.

Tienes una alta percepción de tu capacidad en la cocina.

Está bien creer en uno mismo,

pero estar equivocado es otra historia.

A veces me arrepiento

de haberte traído cuando se fue Emilia.

Nos engañaste, un poco como dice Jordi

con lo de tu alta percepción de tu nivel de cocina.

Demuéstranoslo, por favor. Esto no tiene sentido.

Entiendo que sé cocinar

cuando he pasado un casting tan grande.

Y que tengo que aprender, lógicamente,

para eso estoy aquí y para eso pongo el 100%

en las clases, en las pruebas y en todo.

Creo que hoy la rapidez te ha enturbiado la mente

y has sacado esto.

Dania, muy flojito.

Sí, chef. Cuando te critican un plato,

especialmente de esa manera, ¿no?

Al principio, lógicamente, te afecta muchísimo.

Pero yo no soy una persona que se rinda.

¿Nos cuentas tus tres elaboraciones?

Una mousse ligera con frutos rojos y acompañado de unos músicos

de chocolate negro con curry, sal, pimienta y unas almendras.

He hecho una crema de chocolate blanco

con pistachos machacados

y un gazpacho de fresas, de cebolla morada

con ralladura de lima. ¿Satisfecho?

No, no estoy satisfecho.

Estoy contento porque he sacado postres,

que es lo que más me llena. A ver si nos llenan.

Cuando digo que está bien que los niños se metan en la cocina

porque manipulan y juegan con materia prima,

esto es lo que has hecho. No hay por donde cogerlo.

Él no estaba haciendo nada de lo que le estaban pidiendo.

Todo era batido, una cremita...

Él se ha obcecado con postre, postre, postre

y, al final, le ha salido mal.

La cara es el espejo del alma.

Si te pudiera poner un espejo

desde que entraste al súper hasta ahora:

Desencajado. Tenía tantas ideas,

tantas cosas que quería hacer, que no veía tiempo

y no veía cómo llevarlas a cabo.

Esto no sé si es un postre o es un primero,

véndemelo como quieras, se ha quedado a medio camino.

Está bastante malo.

La crema de chocolate sin gusto, insustancial, amorfa...

Los músicos están tocando la marcha fúnebre.

Es que no hay trabajo.

La crema estaba muy buena, yo la he probado

y estaba muy, muy buena, pero ellos dicen que no,

que digan lo que quieran.

Ángel, ¿te vale la valoración?

¿Quieres que le ponga un poco de humor?

¿Me pongo más serio? ¿Cómo te gustaría?

Dímelo, tengo todas las modalidades.

Ah, bueno, déjalo, la semana que viene.

Has demostrado inseguridad, nervios, que te podía la prueba...

Lo siento, aquí no hay nada.

Te juegas el cuello.

David, delante de cocinas.

Natalia, adelante.

(Aplausos) ¡Vamos!

¡Vale! Natalia, por favor,

preséntanos tus platos.

He hecho una crema de queso con espárragos trigueros,

alcachofa confitada con la salsa de gambas y vino

y merluza con salsa de naranja y espinaca y pataticas.

Muy bien, vamos a probarlos.

Esto es una montaña rusa: Hemos empezado muy alto,

nos hemos ido cayendo y hemos subido un poquito.

Las alcachofas, que están graciosas,

me gustaría que las hubieses hecho más enteras.

La mayonesa que lleva abajo que sabe a gamba,

esa salsita está agradable. Y la merluza es muy de enfermo.

Sosa. Buena elección de productos

y maneras para cocinar, pero te metes mucha caña

y buscas ese espíritu competitivo de "quiero ganar",

o nos quedaremos con esto y no es suficiente.

Entiendo. Natalia, delante de cocinas.

(Aplausos)

Aspirantes, llega el momento de que el jurado decida

quién tiene que dejar el delantal.

Jueces.

Juan.

Ay, estos momentos de tensión, qué mal se pasa, ¿eh?

(MURMURA) Ángel, ¿te ha parecido correcta

la cata de hoy? Sí.

Conforme he visto, me ha parecido justo.

¿Quién crees que se va? Aunque me duela, David.

Ojalá se vaya Raquel, porque no juega limpio.

Y, si no, Dania, que no está siendo transparente

y pues una de las dos. José Luis,

¿crees que se irá él o será otro compañero?

Uf...

Aunque me fastidia decirlo, pero se va a ir David.

No quiero, pero, uf... Me tendría que haber ido yo,

tú estás más preparado que yo.

-Bueno, hombre, no te preocupes.

Bueno, chicos, ya sabéis que el aspirante

que deje esta noche el delantal en las cocinas,

se lleva de nuestro patrocinador de electrodomésticos

todos los que ha usado durante el programa,

incluido, por supuesto, los de hoy. El microondas y todo.

La tarjeta de nuestro supermercado patrocinador valorada en mil euros

para vuestras compras en alimentación.

También os vais a llevar seis meses de suscripción gratuita

a nuestra Escuela Online de MasterChef

para que sigáis aprendiendo.

Y el juego de "MasterChef", oye, que siempre

también está bien demostrar que sabéis mucho de cocina.

Suerte a todos, chicos. Gracias.

-¡Vamos, chicos!

Aspirantes, cuando uno se convierte en profesional de la cocina,

debe saber cocinar con los fogones y sin ellos.

Esta noche dos de vosotros lo habéis hecho.

Reichel y Raquel.

(Aplausos) ¡Bien!

Pero si hay un aspirante que esta noche se merece

una atención especial por su trabajo y por sus platos,

ese aspirante es:

¡Raquel!

(Aplausos y ovación)

Vale más que tú, vale más que tú. -Hombre, ya lo sabía yo.

Raquel, enhorabuena porque tú estás salvada de la eliminación,

pero también porque esta mención

te da una ventaja muy importante para la semana que viene.

¡Ah...! Recuérdalo, ¿eh?

Te lo recordaré. (RÍEN)

Raquel y Reichel, a la galería.

(Aplausos)

Cuando te dicen: "Hale, sube para arriba

que te has salvado", cada escalón es un suspiro

de un peso que te vas quitando.

Y es un paso más. Lo estoy haciendo bien.

-Mi hermana ha dado una guantada sin manos

y ha callado muchas bocas. Al salir de la prueba de equipos,

la que tenía los puntos para irse era ella, en boca de todos.

Aspirantes, estáis aprendiendo.

Ahora, unos aprendéis más rápido, otros más despacio

y hay uno al que se le han terminado las vidas.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es:

David.

Yo estoy un poquillo triste porque él me aporta muchísimo:

Seguridad en mí mismo, felicidad

y muchísima humildad,

que le falta a mucha peña de... De los concursantes.

-Gracias, tío. Dale caña, ¿eh?

-Venga, paisano.

-Para mí se va el pilar más fundamental

que he tenido en la casa. -No es justo.

-Chis. -Me tenía que haber ido yo.

-¿Tú por qué? -No habría sido justo.

-No, pero ya...

-Es una prueba, tío.

-Es una prueba... -Es un tío que vale más que yo.

-¿Eso quién lo dice?

-Yo. -No.

Cada uno valemos lo que valemos, ¿vale?

-Habría preferido haberme ido yo antes que él.

-Encantado de conocerles.

Lo siento. No pasa nada, hombre.

Me siento pues un poco fastidiadillo.

Por dejar de aprender y dejar a la gente.

Muchas gracias, ¿eh?

¡Eva! (RÍE)

Ay, mi niño. Venga, David.

-¡Vamos, David! (APLAUDEN)

¿Sabéis lo bueno de David? Que no sé cómo está por dentro,

pero por fuera siempre tienes esa sonrisa.

A nosotros, de verdad, nos lo haces mucho más fácil.

No dejes nunca de sonreír ni de cocinar, ¿eh?

Esto es tuyo. Y ahora ya sabes,

tienes que dejar tu delantal.

Vale. Bueno, muchas gracias a vosotros sobre todo.

(Aplausos) Sois lo mejor de esto.

-Tú, tú eres el mejor.

-Ahora está empezando el concurso.

Se han ido personas que cocinaban peor,

pero ahora estamos en un escalón.

Ahora hay que luchar por salir de ese escalón.

Se quedarán los que salgan del escalón;

los que no, se quedarán en el camino.

(Aplausos)

-¡Venga, David!

-En tan poco tiempo le he tomado tanto cariño que...

(SE EMOCIONA) Pero, bueno, así es...

Es un concurso y estamos todos aquí

y todos nos vamos a ir yendo poco a poco.

Se quedarán los mejores, está claro.

-¿Mi paso por "MasterChef"?

Bueno, ha sido una experiencia de aprender un montón de cosas

que me ha hecho darme cuenta

de lo que realmente me gusta, que es la cocina.

Tengo claro que la cocina va a ser mi vida.

Gracias a la prueba de eliminación de la semana pasada,

algunos aspirantes han aprendido una lección

y eso les ha servido para salvarse hoy.

Los que quedan tienen toda una semana por delante

para seguir preparándose y, esperemos,

que para limar asperezas.

Nos vemos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Aspirantes, bienvenidos a Narbonne.

Hoy trabajaréis integrados en las cocinas de Les Grands Buffets.

Se trata de uno de los bufés más grandes de Europa.

¡Ángel, te quiero ver moverte! ¡Moverte!

(HABLAN EN FRANCÉS)

Ni las brochetas, ni los chocolates están derretidos,

ni esos están ni abiertos, ni caramelizados,

ni está hecho el caramelo. O sea, ¡nada!

¿Qué tal? ¿Está bueno? Muy bueno.

Bienvenidos a la subasta de "MasterChef".

Este es el talent show de cocina más duro del mundo

y aquí se viene a currar, a aprender y a cocinar.

Enseñadnos todo lo que habéis aprendido.

Si no, veréis muy pronto vuestro delantal sobre la cocina.

(Vítores y aplausos)

(LLORA)

-Ah...

(LLORA)

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef 4 - Programa 5 - 04/05/16

04 may 2016

Los aspirantes tendrán que elegir entre dos cajas misteriosas que esconden dos recetas diferentes: una tranquila y sin sobresaltos y otra cargada de emociones peligrosas.
En la Comarca Gúdar-Javalambre (Teruel) aprenderán a buscar trufas, uno de los tesoros de la gastronomía. En el castillo de Mora de Rubielos servirán un buffet libre, en el que la trufa y el cerdo ibérico serán los protagonistas.
En la prueba de eliminación demostrarán todo su ingenio y creatividad utilizando únicamente dos electrodomésticos: un microondas y un robot de cocina.

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  1. yo

    qué pasa con los capítulos, se paran a la mitad y no sse ve nada. tengo que estar actualizando la pagina cada dos minutos. es una tortura. paso de ver ninguno mas Se han producido 1 errores al procesar el formulario: Información incorrecta. Recargue la imagen y vuelva a escribir su contenido, por favor.

    23 jul 2017
  2. Pablo

    Creo que el programa perdió algo de su calidad inicial, está bien que sean más creativos para no ser monótonos, pero no me vendan un reality show sino un concurso sobre gastronomía, quieren hacer algo distinto al resto de las versiones de Masterchef?, quiten esos 3 minutos de supermercado que tienen los aspirantes y dejen que puedan ir las veces que quieran, que no existan excusas bobas por parte de los participantes, que se califique todo exclusivamente desde lo gastronómico, sino parece en muchas ocasiones que está todo arreglado para que gane el vende más tweets o el que tiene los ojos más bonitos, más allá de su habilidad de cocinero.

    23 mar 2017
  3. Santiago

    Este capitulono lo puedo ver que pasa

    01 jun 2016
  4. Arlene dajer

    Pues nosotras en América porq no podemos ver los capítulos ni en you to ni en la aplicación de y española no entiendo porq lo bloquearon

    30 may 2016
  5. LUZ MARIA PAZOS PEREZ

    Soy una seguidora de MASTERCHEF desde su primera emisión, pero desde ayer he decidido dejar de verlo, cada vez se parece mas a un reality, los Chef tratan mal a los concursantes si un plato no está correcto con decirlo y proponerlo para abandonar es suficiente, no hace falta tratar mal a nadie. Menuda decepción y vaya chulería que tienen Pepe y Jordi, no me gusta nada. ... Pero bueno con no seguir viéndolo bastará. Un saludo.

    05 may 2016