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Para todos los públicos MasterChef 3 - Programa 5 - 05/05/2015
Transcripción completa

La noche empieza fuerte con vuestra primera caja misteriosa.

Vais a hacer el icono de nuestra pastelería, la mandarina.

-¿Puedo volver otro día?

-La he liado parda, parda, pardísima.

No puedes presentar así.

Bienvenidos al parador de Cuenca.

Vais a preparar el menú de unas bodas de oro para 60 invitados.

¡Sorpresa!

-Necesito que todo esté controlado.

Os quiero ver volar. No tenemos sangre en las venas, leche.

¡Que soy la capitana y digo que pongáis más tarta, narices!

Tienes la oportunidad de robar un ingrediente, el que tú quieras.

Era pollo en pepitria, pues le quito el pollo.

Tú tenías todos los ingredientes para hacerlo bien y me falta todo.

Quien no merece seguir cocinando aquí es...

...Raquel.

Para aprender a cocinar lo primero es conocer

la tradición y el producto.

Para evolucionar en la cocina hay que experimentar,

trabajar duro y apasionarse.

Para que tu cocina sea apreciada hay que cuidar cada detalle

y dejar volar tu imaginación.

Buenas noches y bienvenidos a "Masterchef".

Ay, qué guay, lo de que pasan los alimentos por la cinta.

Nuestros aspirantes llevan cuatro semanas luchando muy duro

por convertirse en profesionales de la cocina.

Para ello, además de los retos a los que se enfrentan aquí,

los aspirantes reciben por parte del Basque Culinary Center

clases de formación complementaria,

que van desde conceptos básicos de cocina, corte y fondos

hasta las técnicas más avanzadas en la cocina de vanguardia.

El proceso de 30 segundos y tienes como un trozo de atún.

Unas clases que les acercan cada día más a la cocina profesional.

Buenas noches, aspirantes, y bienvenidos de nuevo

a estas cocinas.

Hoy tenéis por delante tres nuevos retos.

¿Estáis preparados? (TODOS) Sí, Eva.

-Cuando hemos llegado a plató lo primero que hemos visto

ha sido una cinta que atravesaba la cocina, como diciendo,

ya están estos liándola parda, a ver qué nos ponen hoy.

Encina, ¿qué crees que va a pasar hoy?

Creo que hay que tirarse en plancha, a ver quién coge,

por tanto lo que pase a mi lado, lo cogeré,

los demás que hagan la plancha, yo, no.

Andrea, a ver, ¿qué pasará?

Tienes que buscar los productos que pasen por la cinta

como los restaurantes estos que los platillos van pasando,

que son supermonos.

Voy a intentar canalizar los nervios,

y si tengo que hacer relajación, yoga o respiraciones

para lograr un buen plato, lo haré,

porque no me quiero ir de "Masterchef".

Aspirantes, por esa cinta van a pasar muchas cosas,

algunas de ellas tan imprevisibles

que os van a dejar con la boca abierta,

pero en lo que quiero que os centréis ahora

es en estas tres campanas.

Debajo hay tres platos que levantarían a un muerto.

Los trae una mujer joven, que trabaja una cocina avanzada

pero de inconfundible raíz gallega.

Desde el restaurante "A estación", en A Coruña,

con una Estrella Michelín, Beatriz Sotelo.

(Aplausos)

Beatriz, bienvenida, un placer tenerte aquí.

Gracias.

Buenas noches, Beatriz, y bienvenida a "Masterchef",

un placer tenerte aquí.

Tu cocina es de raíces muy tradicionales

pero busca sabores en el origen, en tu caso, Galicia.

La filosofía es esa, simplemente un buen producto, bien utilizado,

sin enmascarar sabores, es lo que buscamos.

Cuéntanos, ¿qué les has traído?

Bueno, pues esto va a ser una sopa de gallina piñeira,

y es una raza de gallina autóctona gallega recuperada.

Lo que hacemos es simplemente un caldo, caldo de gallina.

En este caso lo vamos acompañar con una yemita de huevo

y le hacemos un guiño a lo que come la gallina, maíz,

en este caso es una miniverdurita de maíz, y ahora, el caldo.

Para que sea un poco especial es acompañarlo con unas verduritas

y le vamos a dar un toque ahumado con bonito seco.

Lo dejamos infusionar mientras vamos haciendo el siguiente plato,

¿os parece?

-Yo soy gallega y la materia prima que ha utilizado

a mí me resulta conocida.

-Pues os he traído una sopa, pero de pescado.

En este caso lo que hemos hecho es tostar los huesos del rape

y hacemos un caldo, y luego clarificarlo

para que quede transparente, que tenga un color

mucho más bonito mucho más especial.

Le vamos a poner también un toque marino con un poquito de plancton.

Nada más.

-La cocina de ella me parece muy interesante.

Necesita mucha experiencia para poder llegar a esa innovación

y esa sutileza que son los caldos tan estupendos que ella presenta.

-Y para terminar, el último caldo que he traído

es un caldo frío pero de tomate.

Bueno, en el plato tenemos jurel, un poco de queso de Arzúa,

y la sopita de tomate.

¿Cómo he hecho la sopa de tomate?

En este caso la verdura lo que he hecho es solo triturarla,

meterla en un filtro...

Bueno, el tomate es rojo,

¿y el agua de tomate de qué color creéis que es?

-Blanca. -¿Blanca?

Perfecto. El resultado es un caldito de tomate transparente.

Uy, podrías echarme el caldo del primero, que se me había olvidado.

Muy bien. Aquí tenías una sopa de gallina, ¿verdad?

Sopa de gallina piñeira. Muy clarificado, un pintón.

Beatriz, muchas gracias por presentarnos

estos magníficos platos, espero que nuestros aspirantes

hayan cogido buena nota. Yo sí la he cogido.

¿Algún consejillo rápido para que triunfen esta noche?

Que seáis vosotros mismos, que es lo único que tenéis que hacer,

y hacerlo bien.

Entonces vamos mal. (RÍEN)

Beatriz, muchísimas gracias por venir, de verdad.

(Aplausos)

La verdad es que ha sido un puntazo, traen a unos chefs increíbles.

Para mí es como el cielo por así decirlo, esa gente son ángeles.

Aspirantes, vuestra misión en esta prueba será elaborar una sopa

con las indicaciones que os ha dado Beatriz,

pero además vais a elaborar una tarta salada de origen francés

que todos conocéis o deberíais conocer

por el nombre de quiche lorraine.

Ah, me encanta. Qué guay, o sea, lo tengo fácil, tirado, está tirado.

Y todo lo elaboraréis

con los ingredientes que nos ha traído

nuestro supermercado patrocinador,

y que irán saliendo por esa cinta transportadora,

una cinta por la que, si no sois rápidos,

vais a ver vuestra vida pasar.

Esta noche nuestros aspirantes, como bien ha dicho Samantha,

van a ver su vida pasar, pero de manera literal.

Además de los ingredientes para hacer la quiche y la sopa

por esa cinta van a pasar cosas que ni se imaginan.

¿Quieres saber cuáles?

Pues bájate gratis la aplicación de "Masterchef" y te lo contamos todo.

Para elaborar la sopa y la quiche disponéis de 75 minutos.

¿Preparados para pensar, coger y cocinar?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

En breve van a salir por la cinta todos los ingredientes

que se necesitan para hacer una buena quiche.

Y algo más quizá, ¿no?

Menuda velocidad lleva eso. -¡Me lo pido!

-Primer.

-Huevos de corral.

-Para ti. -Gracias, Charlie.

-Se van a romper, se van a romper.

-75 de nata.

-Venga, que me pongo nervioso.

-Ay, yo no tengo nata.

-Mantequilla, bien.

-Qué estrés, por Dios.

-250.

-La masa que se hace para la quiche es una masa sencilla,

que lleva mantequilla, harina y huevos.

Es muy fácil de hacer, yo lo hago mucho con mis hijos,

porque es la típica cosa que cocinando en casa para ellos

es muy fácil y luego es muy vistosa.

Yo es que no me veo diciéndole a mis hijos,

hoy os voy a hacer una quiche. No te pega nada.

Van a decir, papa, ¿qué has hecho con la caña de lomo y el jamón?

Ahora empieza a moverse, ya empieza. Yo no me muevo de aquí.

Cuando empiece a salir todo aquello que quitamos...

Oye, espero que la camiseta... Nos portamos bien, tampoco...

... La camiseta del Betis la habrán lavado, ¿no?

Porque andaba sola.

Vale, queso roquefort para mí.

-Cago en "to", ¿pero esto qué es?

-Esto no lo puedo coger.

-Me cago en la mar.

-Unos zapatos...

-¿Y esto qué es?

-Mira dónde estaban los robos. -Tus zapatos, Mila.

-Mis zapatos.

-¿Puerros solamente uno?

-La foto.

-Coge la foto, Andrea. -¿Qué?

-No sé ni qué he cogido.

-Vamos a hacer la quiche primero

y el caldo lo tengo que poner a cocer ya.

-Ver los zapatos me ha hecho muchísima ilusión,

porque creía que se habían perdido, y estos zapatos, las Maris,

que es el grupo de amigas mías de Valencia,

me dicen que son los zapatos de Maripuri.

Lástima que no me los pueda poner hoy.

¿Qué pasa, Andrea, que no te has enterado

de lo que pasa por la cinta, o qué? Me he agobiado un poco, la verdad.

¿Que te has agobiado? ¿Por qué?

Porque, jolín, yo quería hacer un caldo de pescado,

estaba esperando que pasara pescado, he visto que no pasaba y he dicho,

pues niña, tómate otra cosa.

Pues mira lo que ha pasado por la cinta, ¿qué es esto?

Es mi hermana melliza, somos mellizas. Y esta es mi abuela.

Qué mal quedaré, lo siento.

Toma. ¿Te lo pongo aquí para que lo veas?

Vale, gracias, Pepe.

¿Y así cocinas con más alegría? Vale.

Me ha hecho mucha ilusión estar cocinando con la foto.

-Estoy haciendo un pucherito de verduras, puerro,

cebolla roja y cebolleta, y eso lo voy a juntar con el salmón,

irá junto con la nata y el huevo batido,

y será el relleno de mi quiche.

-Para la quiche ahora mismo he cogido beicon y uvas pasas,

y si no sale nada más voy a hacerla con beicon y uvas pasas.

-Al lorito vamos a organizarnos, que esto, madre mía.

-Más huevos, no.

-Alguien que se ha dejado los huevos, yo me he dejado el queso.

Uf, queso, queso...

-Unas espinacas me vienen bien..

-Mira lo que sale por ahí.

-Esto es mío.

-He visto un elefante.

-Champiñones, mínimo. ¡Ah, eso es mío!

-Has llegado tarde. -Listo.

-Para el caldo echamos el puerro, la cebolla y la chalota.

-Cuando he visto el elefante me he emocionado,

no me imaginaba que estaba ahí el elefante de mi bebé.

Sin duda ha sido el mejor ingrediente, con diferencia.

Cuando pasan cosas de mi bebé o recuerdos de mi hija...

Que la echo tanto de menos...

¡Aspirantes, quedan 40 minutos!

¿Oído? (TODOS) ¡Oído!

Os recuerdo que tenéis que hacer dos elaboraciones, la quiche y la sopa.

Vamos a ver. Ya la hemos liado.

Ha puesto dos kilos de garbanzos, una masa blanda,

tenemos hoy la más, la más...

Y lo que dices tú, Samantha, que al final hemos pedido

una quiche lorraine, que al final es fácil de hacer.

No, fácil, no, tirado.

Si hoy hubiera una quiche bien hecha, pero una quiche bien hecha

que creo que no nos vamos a comer ni una.

¿Cómo? -La masa, ¿te ha salido bien?

-Es que como no sé cómo tiene que quedar, espero que sí, vaya.

-Yo creo que me he pasado de harina.

-Ay, que me quemo, que me...

La primera vez que trabajo con eso, chico.

-Ya está.

-Zanahoria, bueno está.

-Mira lo que viene por ahí.

Cuidado, que le va a dar a eso, qué le va a dar.

-Todo tuyo.

-Queso, pues vale.

-Mira lo que viene por ahí, Antonio.

-A buenas horas mangas verdes.

-Cuando estás ya hasta arriba, tiempo, poquito,

aquí aparece sudadera del Real Betis Balompié,

y ahora coge, que ni estaba lavada ni nada,

que estaba sucia, y allí la ha puesto, encima del vidrio.

-Por un lado estoy haciendo el caldo, un caldo de pollo,

porque es lo que venía primero.

Por ahora bien, tampoco tengo mucho más que ponerle.

-Vale, la masa tiene que estar ya.

¿Qué tal, Sally? Hola, chef.

Oye, tú no los pelas nunca los champiñones.

Es que es para darle un saborcillo, no es para comerlos.

A mí es que me gusta pelarlos, pero necesitas un buen cuchillo,

¿no tienes una puntilla por ahí? Sí, para quitarle la piel así.

Como se nota que estás enterada.

¿A verla? Esta me la tengo que pillar para mí.

Cuchillo que utilizamos para todo no sirve para nada,

y si es de "Masterchef", mucho mejor.

Mejor.

Atenta, que te quedan 20 minutos y tienes que cocinar.

A mí me gusta que repose un poco, que este tibita,

y vas pilladísima... Vale, chef, gracias.

Aspirantes, ¿habéis metido ya la masa en el horno?

(VARIOS) ¡No, chef!

¿No? Pues ya podéis correr porque no vais a llegar.

¿Qué pasa, Antonio, cómo vamos? Apurado, apurado.

Arriba, abajo, y voy ahí medio improvisando, ¿sabes lo que te digo?

¿Y la sopa de qué va a ser?

Pues la sopa es una mezcla entre sopa de carne y de marisquito,

la he mezclado, y después le he echado,

para que se quede un poco más tranquila, un poco de leche de coco.

¿Pero tú no has probado alguna vez con leche de coco?

No la he probado, cuando esté, la probaré, no sé...

No, nada, nada.

Desastre total, ¿no? Puede ser. ¿Cómo lo ves?

Bueno, a ver, lo veo comestible, ¿no? Yo que sé.

Bueno, eso te lo diré yo luego. Claro, sí, sí.

La mar salada, Antonio. Bueno, venga, vamos a ver qué sale de ahí.

A ver...

Aspirantes, solo quedan 10 minutos. Daos prisa o no llegáis.

Ay, ya le estás pillando el truquillo, ¿eh, golfi?

-¿Fidel, 220, verdad? -220.

-A ver si no me sale una "kamikazada" de las mías

y sale más o menos comestible y decente.

-Vamos a ver.

-Madre mía, esto no cuaja ni... -Ni a mí tampoco.

Kevin... Hola, Samantha.

¿Esta prueba no era de una sopa y una quiche?

Sí. ¿Y esto?

Bueno, el aderezo de la sopa, para acompañar.

Un poco de guindilla, un poco de lima, y a ver qué tal.

Oye, la cocina la veo... Un poquillo desastre.

Un poco desastre la cocina, y un poco desastre el reciclado.

Eso es verdad.

Ya sabes que reciclando esto produces menos CO2,

es decir, menos contaminación. Lo sé.

¿Lo sabes? Toma. El vidrio al contenedor verde.

Así me gusta.

Te dejo con tu sopa... ¿solomillo a la sopa o sopa al solomillo?

Solomillo a la sopa.

-Está buenísimo.

¡Aspirantes, últimos cinco minutos! Hay que ir emplatando.

No acaba de cuajar el relleno.

-¡Tachán!

-Vaya la quiche del Antoñito...

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Por favor, que salga bien, por favor.

-No puedo desmoldarla....

Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno...

¡Tiempo, manos arriba!

Yo hoy iba más lenta que otros días. Luego no iba mal del todo.

La combinación que tenía estaba sabrosa,

no me ha salido quemada, o sea, que no está mal.

Aspirantes, llega el momento de la verdad.

Ahora el jurado va a probar vuestras elaboraciones.

Empezamos la cata de esta noche por Mila.

Cuéntanos un poco qué has hecho.

Pues la quiche me ha faltado desmoldarla.

Ve haciéndolo mientras me cuentas. ¿De qué es?

De puerro, cebolla roja muy poquita,

solo para darle un poco de color, con beicon...

¿Queso no lleva?

Lleva queso rayado, pero vamos, un toque.

A ver qué tal está. Que esté bien, por Dios.

La masa, un pelín cruda.

Complicado de tragar, ¿eh? La masa cruda es una pena.

Yo creo que ha sido el error, sobre todo no trabajar más la masa,

dejarla más fina y se hubiese hecho perfectamente.

Yo pensaba que estaba bien.

La sopa, pues he hecho un fondo de caldo con muchas verduras

y el pollo campero.

He añadido un trocito de jamón, y luego he ido quitándolo

para quitarle la grasa conforme iba cocinándolo.

Me gusta la sopa, está rica, sustanciosa, jugosa.

Y luego, oye, la presentación, ahí sí que vas mejorando, mujer.

Gracias. Yo en la cocina soy muy nerviosa

pero sé cada paso que tengo que dar, o sea, tengo confianza en mí misma.

Muy bien, Lidia. ¿La sopa de qué la has hecho?

La base de la sopa era una sopa clásica de carne y verduras,

pero luego le he querido dar un toque un poco más fresco tipo thai

y le he añadido un poquito de leche de coco,

jengibre y guindilla para un toque picante.

Madre mía...

He visto, por lo menos, ganas de hacer algo diferente,

acostumbrados un poco a tu cocina más ñoña, digamos, de sabor,

creo que aquí has puesto un poco de personalidad en tu plato.

No se sabe muy bien de dónde viene, pero la cosa está rica y apetecible.

Cuéntanos de qué has rellenado la quiche

Puerro, champiñones, espinacas, jamón york y beicon.

Creo que se te ha quedado la masa también un poquito cruda,

pero es verdad que el relleno está bastante más sabroso,

tiene más sabor, está más apetecible, más doradita,

y con el champiñón, el beicon y el jamón está sabrosa.

Pues muchas gracias, Lidia. Vuelve a tu sitio, por favor.

Kevin, acércate, por favor.

Cuenta, cuenta, cuenta...

Nada, había hecho la masa, y al volver a colocarla con el relleno

pues ha pagado el horno o le he bajado la temperatura,

no sé qué ha pasado, y lo único que ha hecho la masa

es comerse el relleno.

Es que no has cortado ni las puntitas, macho.

La has hecho totalmente líquida,

esto no tiene sentido ninguno...

Y...

Yo había cogido el taco pensando que era jamón,

lo quería para el caldo, y al ver que era solomillo

y como han dicho que había que aprovechar

todos los ingredientes que cogiéramos, lo he marcado

y luego lo he puesto. Lo que no tiene sentido

es que pongas un trozo de solomillo dentro de un plato.

-Tú no puedes meter en un plato de cuchara un solomillo,

es un pecado mortal. Yo tengo claro que eso no lo hago.

Yo el solomillo lo utilizo para otra cosa.

No veo en una sopa metidos trozos de solomillo, no la conozco,

y si tuvieses que meter trozos de solomillo

porque has hecho la sopa aquella de tu vida,

fíjate que te lo tienes que comer.

¿Te comes la sopa con cuchara, tenedor y tal, con cuchillo?

Normalmente vas a tiro hecho, tienes que facilitar al cliente.

Tú eso lo has obviado, ni siquiera lo has planteado.

Has cogido un taco, ¿y qué hago? Me lo quito de en medio...

Vamos a terminar estos bien.

He visto que antes cogías tu guitarra, con cariño la guardabas.

Tráetela para acá, hombre.

¿Te sabes una marcha fúnebre, por ejemplo?

No.

Plantéate si eres más de cocina que de guitarra.

Tocarla, sé, sé tocar tres o cuatro acordes que me ha enseñado Antonio,

los podía haber tocado.

Sally.

Buenas. Pues este hecho una quiche de puerro, espinacas,

queso y beicon, y si me permitís la voy a desmoldar.

No ha tenido tiempo, está claro, ¿verdad?

He tenido un pequeño percance.

Pues he puesto un poco más de harina de lo normal,

así que luego lo tuve que volver a hidratar otra vez

con un poco de mantequilla, y luego el puesto el horno

para que cuajara a tiempo, porque me ha pillado el reloj,

lo he puesto a máximo y claro, está bastante moreno o quemado.

Mala no está, pero tiene defectos...

Creo que lo principal es la apariencia,

para empezar está quemada. Y la cocción, que no es la mejor.

¿Y qué lleva la sopa, además de..?

Gallina, jamón y verduras, y hierbabuena.

Tienes suerte de ese punto salado del jamón que aparece

y no sabes lo que es.

Si no sería el caldo más tontuno de la historia.

Ya, chef, pero...

No me des ni media excusa, no la quiero escuchar.

Días muy arriba y días que estás baja o mediocre.

Ya, pero es que yo no soy perfecta.

En mi vida había utilizado el molde de silicona, o sea,

que a lo mejor todo el mundo lo tiene en su casa y yo no lo tengo.

Toma, para tu casa, para que te lo lleves y practiques.

No me refiero a eso...

Ala, "Masterchef" te regala el molde de silicona,

ya no tienes más excusa. Ya, la próxima quiche, perfecta ahí.

Sí, chef. Ya está. Fíjate qué fácil.

Bueno, lo siento.

Esta semana no estoy con el ánimo al máximo.

He hablado con mi cachorrita el domingo, estaba durmiendo ella

y no me ha hecho mucho caso, y entonces se me dio un poco de bajón.

Encina, delante de tus platos.

Mi quiche es de salmón y beicon, la primera en mi vida que hago.

Yo hago empanadas. Se nota.

Encima que te he puesto perejil de este...

¿Perejil de este? Romero. Esto da suerte, ¿no?

El que fue al monte y no cogió romero, no encuentró amor verdadero.

(RÍEN)

Mismo espesor de masa que relleno. Pero si no medí ni la harina.

Masita más fina, tac, recorta los bordes,

porque hombre, no cuesta nada.

Lo que le pongas, a daditos regulares,

y el líquido, más, porque es que has puesto poquito

y la proporción con la masa no está bien.

Y ahora nos vas a contar un poco la sopa.

Sí, yo te lo cuento. Esta es la sopa de parturienta.

Cuando las mujeres parían en casa hacían la sopa de gallina.

Los maridos se comían la gallina y a las mujeres les daban el caldo.

Por eso luego ellos estaban bien para volver a embarazar

y ellas estaban para tirarse a la ría.

¿Así de mal comían las parturientas?

Sí, pobrecitas, así de mal comían, así de mal.

-No sé si es algo que ha utilizado en el momento para salir del paso,

porque esta mujer es imprevisible.

El caso es que, bueno, a ver quién le lleva la contraria.

Nada, Lidia, cuando des a la luz no tomes eso.

No, yo prefiero un buen plato de comida.

Ya te lo digo yo.

Gracias a Dios ya no lo dan, pero lo daban.

-No creo que lo haya hecho acordándose de mí, pero bueno...

-Buenas. Carlos, cuéntanos esa quiche...

Esa cosa gris de ahí como la has llamado tú.

Bueno, pues tiene quesito, solomillo...

Uy...

Calla, sí, ha sido un delito, pero he cogido el solomillo y digo,

bueno, pues para la quiche no tiene que estar mal.

No está... ¿Está mala?

No... No está mala, está incomestible.

¿Sí? Por el queso, he echado el queso...

¿Has probado el Cabrales, amigo? Has echado como para una boda.

Es que no lo he probado encima... Pues lo tienes que probar.

Ya. Uy, la madre... Es que no se puede comer...

Me ha sentado mal que Carlos, que es brillante en todos los platos,

no le saliera bien, yo no me alegro

porque a mis compañeros no les salgan bien las cosas.

-Bueno, pues la sopa,

el chino, como cuando vas al chino y pides una hormiga...

¿Al chino de Talavera? Al chino de Talavera.

¿Y el caldo de qué es? De pollo y un toque de soja.

Pues te voy a decir una cosa. La sopa está buena.

Si la llegas a hacer con un poquito más de cabeza,

que creo que al raparte te has tenido que llevar alguna neurona,

la sopa está rica, hay un fondo de pollo,

demasiada soja, demasiada potencia...

Esto no está bien resuelto, pero sí que hay una parte de creatividad,

de pensar, de ilusión y de tener imaginación, eso lo valoramos.

Bájate del árbol y pon los pies en el suelo

para la prueba de eliminación por si acaso.

Sin duda. Pablo, vamos allá.

Cuéntanos de qué has hecho la quiche.

Pues lleva cebolla roja, cebolleta, puerro y salmón.

Yo nunca la había hecho, pero sí que he leído esta semana

y me he estudiado una receta que salía

en la edición anterior del libro,

y era lo que más conocía y lo que he intentado hacer.

Está sosita, pero lo peor es que te encuentras

demasiada masa y poco relleno,

con lo cual no es agradable de comer.

Como vayas diciendo por ahí que eso sale en el libro de "Masterchef",

fíjate la fama que nos vamos a llevar. Y esta es la sopa...

He combinado dos caldos, uno de verduras y otro con jamón

y espinacas, y le he echado fideos.

Bien de fideos. Sí.

Lo de fideos con patatas, dentro de la sopa...

Por favor, chicos, no probéis esto.

¿No?

No tenía ninguna intención de hacerlo. ¿Tocas el tambor?

Toco el requinto. Genial, porque Kevin

necesita componentes para el grupo, amigo mío.

Víctor, cuéntanos de qué es tu quiche.

Pues es un sofrito de cebolla roja, puerro, patata y espinacas.

Veo que le has puesto Cabrales también.

Sí, le he echado Cabrales. ¿Y bien de Cabrales?

No lo he esparcido demasiado,

he dejado seis taquitos, ya depende un poco...

...Seis, siete, ocho, nueve...

Ese ya lo has contado. No, no, no.

Bueno, la masa está bien de fina, pero está cruda, ¿lo ves?

No tenía el punto exacto, no estaba cruda ni mucho menos

pero no tenía el punto. Mea culpa, ha sido mi fallo y punto.

Háblame de tu sopa.

La sopa es un fondo oscuro tradicional de pollo y jamón,

y tiene un toque de hierbabuena. Y un toque de grasa también, ¿no?

¿Viste las sopas que hizo Beatriz?

Sí, pero las hizo con fondos claritos, no lo hizo...

Porque las clarificó.

Una vez que has hecho ese fondo lo metes al frío rápido, solidifica,

le quitas la grasa y ya está, y luego para más, como hace Beatriz,

coge una clara montada, la bate y se lo echa,

y lento, y todas las impurezas vuelven a la clara.

Soy cabezota, pero cada palabra que me ha dicho este jurado

las he llevado a cabo al segundo.

Como no soy un chef profesional, pues me he equivocado.

-Mi quiche es de cebolla roja con beicon, queso emmental

y le he echado un poco de uvas pasas.

¿Y la sopa?

La sopa es de gallina con verduras, un poco de jamón,

y se me ha quedado muy grasa. Parece una vinagreta.

Me recrearía en la quiche porque la sopa,

hemos dicho cosas suficientes como para que seas consciente

de que es un desastre. Lo sé.

Le falta un poco de sal, un poco de reforzar el sabor,

pero a tiene un sabor a queso bastante elegante

que me parece que está bien.

Cruda la masa. Está un poquito cruda la masa.

No sé, Mireia, creo que, date cuenta que estos pequeños momentos

en que uno no brilla, no brilla, y llega un día en que dices

¿qué ha pasado? Que se apagó.

Que no ha brillado. Que no ha brillado y se apagó.

Antonio, paisano, vamos allá. Lleva mucho Cabrales, ya lo digo.

¿Estás contento con tu quiche? No, no, no.

¿Cómo voy a estar contento? Para nada.

¿Le has puesto cebolla?

Sí. Le he puesto cebollita y un poquito de beicon.

¿Y qué tipo de patata le has puesto? ¿De patata?

Es muy importante la patata en la tortilla.

Mi quiche era una porquería, era una tortilla de patatas sin patatas.

Eres un desgraciado, qué malo. Cómete un trozo. Cómetelo...

¿Pero habías probado el Cabrales antes o no? ¿Y qué?

Me gusta. ¿Y ahora?

Pero un poquito menos. (RIEN TODOS)

Bien visto, bien visto. Antonio, ¿cómo se llama tu sopa?

Mar y montaña, y Caribe me han dicho.

Aquí este plato demuestra que Dios protege la ignorancia,

porque no me has sabido decir por qué echabas la leche de coco,

por no echar nata, y la sopa está buena.

Una cosita, ¿tu sabes hacer palmas?

Hazme unas palmitas, hombre. (TOCA PALMAS)

Ole. Guitarra, retinto y palmas, vamos muy bien.

¿Cómo os váis a llamar? Los Cabrales.

(RIEN TODOS)

Kevin, a la guitarra, Víctor, al baile, yo a las palmas,

y el cante, los Cabrales.

-La sopa es una sopa de tomate pero con un fondo de pollo y verduras.

Aquí lo que tenías que haber hecho es un poco de apio, algo más fresco,

que no en un zumo tan pesado añadir pollo.

Ya...

La quiche es de chalota, ajopuerro y cebolla morada,

y también de beicon y queso azul.

No sé si probarla, porque el tema del queso azul...

¿Qué tal, me va a sorprender? Yo creo que sí.

Probé el queso y me pegó un leñazo en la boca importante.

¿Y qué pensaste?

Nada, le puse poquito, una chispa, lo mezclé con el huevo y la nata...

¿A que es fácil? Pues ya está.

De los rellenos es el más rico, o de los más ricos, seguro.

Sabe a lo que es una quiche.

De las mejores que tenemos en la mesa.

Sigue así, ese es el camino.

Gracias. La verdad es que cuando me han dicho que es la mejor quiche

me ha llenado de orgullo y satisfacción,

como dice el rey en navidades, y nada, genial.

Andrea, cuéntanos.

La he hecho de espinacas con salmón y he rayado un poco de pistacho,

porque me gusta mucho por encima.

Entonces es suave porque no he puesto queso,

porque quería que se notara el salmón y las espinacas

y no le quería poner queso.

Pruébala.

¿Qué te dice, Andrea? Que parece una tortilla.

Lo has definido muy bien, sabe a huevo.

Le falta la cremosidad que le aporta la nata

o a lo mejor el toque de queso que lleva la quiche,

que le vendría genial y a lo mejor le daría esa suavidad que le falta.

Bueno, mira, he dejado de poner un ingrediente básico en la quiche

porque mira, soy así de maja, ¿me entiendes? Me da una rabia...

Jolín, hija, sé un poquito más coherente y piensa.

La sopa la he hecho de pollo con verduras y romero.

Yo que pensaba que lo habías hecho adrede.

¿El qué?

El color, el verde pistacho de la sopa.

Como vas vestida de verde pistacho.

Eso no es verde pistacho. ¿No lo es?

Es caqui. Caqui cuqui.

Caqui, como el plato. No me gusta el nombre.

¿Y a nosotros sabes lo que no nos gusta?

Ver que no brillas y que no nos das lo que queremos.

Es igual de peligroso ser arriesgado que ser prudente,

pero mi problema es que aún no he encontrado el punto medio

entre los dos extremos, y es lo que tengo que buscar

para poder sorprender sin arriesgar.

Aspirantes, la cata ha finalizado

y eso quiere decir que nuestro jurado tiene que deliberar

para elegir al mejor aspirante de este reto. Jueces, por favor.

Aspirantes, esta era una prueba muy, muy bonita,

porque os hemos propuesto por una parte

hacer un plato muy tradicional, que es la quiche lorraine,

y por otra un plato donde se vea la cocina de vanguardia

que nos gusta, una cocina de producto.

No habéis sabido realizar ninguna de las dos tareas.

Alguno han hecho bien una parte y algún otro, otra,

pero nadie ha hecho en global un trabajo fantástico.

En esta prueba solo vamos a destacar el trabajo

de tres de vosotros. Van a dar un paso adelante...

Lidia...

... Mila... (SUSURRA) Gracias...

... y Fidel.

Bueno, aspirantes, enhorabuena a los tres,

pero si tuviese que quedarme con uno de los trabajos,

que creo que ha sobresalido por encima de los otros dos,

pues ese trabajo ha sido el de...

...Lidia.

No sé si te he dado un disgusto o una alegría.

No, que no me lo esperaba y me he quedado así.

Pues sonríe, mujer, es verdad. Enhorabuena.

Gracias, gracias.

Lidia, enhorabuena. Gracias.

Todavía no le acabo de creer que haya sido el mejor.

Aspirantes todos, ya lo veis, el nivel cada vez está subiendo más,

y más arriba que vamos a ir.

Vamos a ir en "Masterchef" hasta lo más alto.

Eso sí, será en la próxima prueba por equipos.

Enclavado en el Pirineo oriental,

en la frontera entre España y Francia,

se encuentra el pequeño principado de Andorra.

Famoso por sus estaciones de esquí, sus compras libres de impuestos

y sus balnearios, recibe anualmente cerca de 8 millones de visitantes.

El principado destaca por tener el parlamento más pequeño de Europa,

no haber tenido nunca moneda propia

y albergar una rica biodiversidad con 290 tipos de flores distintas.

Aspirantes, bienvenidos al corazón de los Pirineos.

Nos encontramos en Soldeu, Andorra,

en el exclusivo hotel 5* Sport Hotel Ermitage y Spa.

5000 m² de lujo y diseño donde relajarse

al pie de las pistas de esquí de Grandvalira,

la mayor estación del Pirineo, con 210 km esquiables

y una de las mayores de toda Europa.

Me das la oportunidad de irme a esquiar ahora mismo,

yo cojo, me subo, bajo pintando y me meto en la cocina.

No estáis aquí para disfrutar de las vistas

ni para relajaros en el spa tampoco. Estáis aquí para cocinar.

Esta vez trabajaréis para el room service de este hotel,

pero cuidado, en un lugar como este no basta con servir las comandas.

Vuestros platos tienen que estar a la altura del hotel

y de sus huéspedes.

Lidia, por primera vez en la historia de "Masterchef"

serás el único capitán encargado de gestionar tres equipos.

Qué bien, ¿no? Guay...

Me ha sorprendido, pero me gustan los retos

y voy a poder ver si soy capaz o no.

Aspirantes, en esta prueba solo ganará un equipo.

Los otros dos irán directos a la prueba de eliminación.

Tengo un sentido de la responsabilidad muy alto,

y si algún equipo cojea mucho la culpa la voy a llevar yo,

que soy la capitana de cualquiera de los tres.

El equipo rojo se encargará del primer turno del room service.

¿Tú te quieres unir a ese equipo? ¿Al primero? No.

Pues entonces me tienes que decir cuatro nombres.

Voy a elegir en el primer grupo a Víctor, Encina, Andrea y Fidel.

-Me han separado de Carlos, que para mí es mi sensei,

pero bueno, los pájaros tienen que empezar a volar,

y qué mejor momento que estar en Andorra.

Lidia, vamos a formar ahora el equipo azul.

¿Quieres formar parte de ese equipo? Sí.

Lo he improvisado en ese momento y he dicho, venga,

el turno de en medio, ni el primero ni el último.

Cuando quieras, Lidia.

Se lo voy a dar a Mireia, a Kevin y a Carlos,

porque controla un poco de todo y es muy mañoso emplatando.

-Creo que Lidia quiere ganar, por eso ha cogido a Carlos.

Creo que va a ser el equipo a batir.

Y aquí tienes los delantales blancos,

que evidentemente son para Mila, Pablo, Antonio y Sally.

Que Lidia no me haya elegido me lo he tomado un poco mal

porque somos compañeras de habitación.

Estoy pensando ahora mismo que puede que Lidia

me quiera eliminar de alguna manera u otra.

-Encina, átame el cordón umbilical.

¿Lidia, cual ha sido tu estrategia?

He intentado buscar grupos un poco equilibrados

porque si tengo que dirigir tres pero en dos no voy a estar presente

he pensado en un líder en cada grupo.

¿Y cuáles son esos líderes?

En este grupo, en Víctor, y en este grupo, en Sally.

-Estoy harta de estar en un equipo débil

y me gustaría por fin estar en un equipo que valga la pena,

que cocine y estar ahí arriba, con el delantal blanco.

Los tres equipos cocinaréis de forma consecutiva,

completando así todas las horas de este exclusivo room service.

Tenéis que estar preparados para cocinar todos los platos de la carta

del room service del hotel Ermitage.

En este reto la versatilidad y la rapidez

serán vuestras mejores armas.

Nunca en la vida he estado en un hotel de cinco estrellas.

Yo creo que pocas veces en la vida he estado en un hotel,

no tengo ese caché.

En un hotel de alta gama la calidad del servicio es lo primero.

Por eso el tiempo desde que el cliente pide su plato

hasta que este llega a su destino nunca puede exceder los 30 minutos.

Esa es la duración máxima con la que contáis para elaborar,

emplatar y hacer llegar cada pedido.

Me parece que vamos a estar por aquí. Va a ser muy complicado.

Los clientes que se alojan en este hotel

provienen de todas las partes del mundo

y han pagado un precio muy alto por estar aquí.

Además las peticiones pueden venir en cualquier idioma.

¿Lo tenéis claro? (TODOS) Sí, chef...

-No tengo problema, porque con mi novio

hablo mucho en inglés a veces, y así practico.

Los huéspedes probarán vuestros platos y opinarán sobre ellos,

pero los que decidiremos qué equipo se alza con la victoria

seremos nosotros, el jurado de "Masterchef".

Tened en cuenta que este jurado se aloja en este hotel,

así que es muy posible que alguno de nosotros os llamemos

para tomar algo que picar.

La verdad es que cuando los jueces han empezado a decir

que van a pedir caprichos y tal, me preocupa más Samantha,

sin duda alguna.

Calculad bien las raciones.

Os recuerdo que en el camión

de nuestro supermercado proveedor de alimentos

tenéis los ingredientes necesarios para cocinar.

El excedente que no uséis será donado a comedores sociales.

Lidia, te recuerdo que, aunque pertenezcas al equipo azul,

también tendrás que organizar las tareas del equipo rojo

y el equipo blanco, aunque solo podrás estar presente

en el turno de cocinado de tu equipo.

Lidia nos dará unas pautas, y esas son las que vamos a seguir

al pie de la letra. La voz y la última palabra la tiene ella.

¿Aspirantes, estáis listos para dar el mejor servicio posible

a este gran hotel? (TODOS) ¡Sí, chef!

Pues todos a trabajar en tres, dos, uno, ya.

Vamos, vamos, vamos, chicos.

-Del equipo rojo, Víctor, tú vas a ser el líder.

Se va a encargar de coger las comandas Andrea,

y en el hipotético caso

de que hubiera que subir alguna comanda a la habitación

lo harías tú también, y en el equipo blanco

la voz cantante la va a llevar Sally,

las comandas las tomará Pablo,

y en nuestro equipo si hay que subir algo a la habitación lo hará Kevin,

y las comandas las recogeré yo.

No quiero que ningún equipo lo haga mucho peor que otro,

porque siento que sería culpa mía,

porque me están dando a mí la posibilidad de dirigir tres equipos

y entonces no puedo fallar.

He visto a Lidia muy centrada, primer día que hace de capitana,

y no una cualquiera, y me gustaría darle un poquito de caña.

Me gustaría el equipo azul.

Yo soy muy de blanco, ¿pero en este caso sabes lo que voy a hacer?

Voy a elegir al rojo, porque empieza antes,

y así, cuanto antes empiece, antes termino.

Me quedo con el blanco, blancos ganadores, como siempre,

la victoria para los blancos... Samantha, vas a perder como una...

Pepe, pásalo bien, disfruta en cocina...

Venga, vamos a cocinar.

El primer turno de cocina del room service

empieza en tres, dos, uno, ya.

Víctor, eres el líder del equipo.

¿Vas a cambiar el orden de lo que dijo la capitana?

Ella es la capitana, es la que manda,

y para eso tiene el delantal de capitana.

Lo vas a acatar como tiene que ser. Esa parte que ha dicho, tal cual.

Tomaré las riendas, y si hay algo que no se ha hablado con ella

y hay que tomar una decisión, pues la tomaré yo.

O sea, es que de verdad, estoy súper a gusto.

¿Qué te apetece? Comer.

Venga, faltaría más, llamo. Vamos a ver lo que tienen.

Llama, llama.

(SUENA TELEFONO) Andrea, teléfono...

-Hola, buenos días, gracias por llamar servicio de habitaciones

del hotel Ermitage. ¿En qué puedo ayudarle?

-Mira, mira, 15 burguers con carne de ternera,

cheddar y vegetales. ¿Lo sirves con patatas fritas?

-Perfecto.

-Pues tres, por favor. Oye, y me las pones con ensalada, ¿de acuerdo?

-Vale.

-Cinco muy hechas y el resto, al punto.

Siete sin cebolla y cuatro sin queso, ¿vale?

Escucha, por favor, el postre

son cinco ensaladas de fruta de temporada.

-Perfecto, muchas gracias. Ahora los vamos a servir, en 30 minutos.

-Los quiero rapidito, gracias.

-Paso comanda. 15 hamburguesas, tres con patatas, cinco muy hechas,

siete sin cebolla y tres sin queso,

y luego me ha pedido cinco macedonias. Dime, Víctor.

-Ponte con la macedonia. Tati, mucho ajito.

-Voy a ponerte el tomate y la cebolla para la hamburguesa, ¿vale?

-Vale, ponte con el ajo con Tati primero, Fidel.

-Ve fileteando, yo te lo corto.

-Con que me hagáis seis o siete ajos me vale.

-Vale, tengo ya una montañita.

-Muy picadito. -Sí, sí, oído.

-¿Sigo haciendo macedonia?

¿Esa es la carne de la hamburguesa? Sí.

¿Le metes todo ese ajo crudo? Le va a saber la boca a rayos.

Vale, aliñemos con sentido común la carne,

y cuando terminéis con la fruta, que estáis dos

para cinco de fruta nada más, creo que debéis echar una mano aquí.

Vete para allá, para allá.

-¿Aquí? -Sí.

-Entonces el kiwi lo tienes también, y te faltaría la pera.

-Deja la pera, que hay mucha manzana.

Echa una mano ahí.

Y aquí hay zumo de naranja exprimido.

Echa una mano ahí, que ya sabrá ella hacer una macedonia.

Andrea se pone nerviosa porque tiene la edad de ponerse nerviosa.

Yo, con tranquilidad.

-Tres...

-Haced hamburguesitas más o menos como está, ¿vale?

-Vale.

-Pongo el pan en la salamandra, ¿vale?

-Contrólalo... -Por eso aviso.

Bueno, vamos a ver cómo cocina el room service nuestro. Al lío.

Me pongo en comanda. Comanda.

¿Oye, qué pasa aquí, que huele a quemado?

Se quema, se quema, se quema Madrid. ¡Mierda! El pan, macho.

-Vega, corto pan. Vamos, vamos.

-¿En qué puedo ayudarle?

Se me había antojado un "empedrat",

tartar de salmón y una crema catalana.

El señor está pidiendo una crema catalana

y nosotros en cocina no tenemos para hacer una crema catalana.

Muy bien, pues dile que lo podemos sustituir por otra cosa.

Mira, en el room service tenemos una mousse de yogur con frutos rojos

y una ensalada de frutas de temporada,

y el tartar de salmón, no, tenemos una merluza a la plancha.

No me expliques más películas, que no vamos bien.

Hágame el favor y me pone un brioche

de brie, pavo, rúcula y aceitunas negras,

uno de espaguetis al pesto. La merlucita esa, ¿es de pincho?

No, no es de pincho, es una merluza a la plancha

con verduras al vapor o salteadas, como usted prefiera.

¿Sabes lo que es una merluza de pincho?

Bueno, hecha en pincho. No, de anzuelo.

Bueno, y de postre la espumita esta de yogur con frutos rojos.

¿Te tomo yo el menú, por favor? Vale.

Dese cera, que estoy canino, hágame el favor.

Andrea, el pesto. Yo pongo los espagueti.

Sácame una merluza, Tati, y te pones con el brioche, por favor.

En dos minutos ya, 15 hamburguesas de ternera más vegetales, ¿oído?

Vamos al emplatado, oído.

-Estas son las cinco muy hechas, ¿vale?

¿Fidel, las cinco muy hechas son las primeras que sacas?

Las más hechas déjalas más tiempo, ¿no?

Poco hecha, poco hecha...

De momento va a ir saliendo tarde este pedido ya.

Estoy emplatando las hamburguesas. -Fidel, vamos a juntarnos.

Dale a ella los ingredientes y que ella las emplate.

¿Qué nos queda, le mando esto? -Sí, mándale esto.

-Venga. ¡Cuidado, que quemo!

-Estas seis os las podéis llevar, son hamburguesas sin queso.

-¿Vale, qué más? -Eran tres con patatas fritas.

El primer pedido va horrorosamente mal,

pero lleváis 15 minutos del segundo pedido

y en 10 tiene que salir el segundo.

¿El segundo pedido? -Ahí tienes la merluza.

-¿Y el brioche como va?

-No, nada, me dijiste que te hiciera la merluza.

-Pues necesito el brioche, por favor.

-Vale.

-¿Estas tres hamburguesas? -No han salido.

-Tráete tres panes de allí, tostados.

Viene con el pan, viene con el pan. Un segundo, chef.

¿Viene, dónde está?

Un segundo, por favor, que lo trae Tati.

¡Si es que llevamos 10 minutos de retraso!

¡Lo trae Tati! Un momento, chef. Sale como está.

Sale como está, incompleto. ¡Va, va, va!

Y ya deberíamos emplatar el segundo.

Andrea se ha equivocado con las comandas al principio,

no puedes poner 15 hamburguesas con número.

Tal y como salen vas tachando.

Si no después no tienes ni idea de lo que ha salido,

de lo que queda ni nada.

-Hola, buenos días. -Buenos días, ya está bien.

-Traemos su pedido. -Desde luego...

-¿Estas son todas las patatas que sirven?

No, es que faltan todas las ensaladas, todas las patatas...

Esto es un horror.

Con el ajo, no sé qué es esto.

Esto está horrible.

Xavier, esto es un fracaso. Un fracaso, un fracaso total.

Vamos emplatando el segundo pedido, ¿oído?

Oído.

¿Ese brioche está ya? -Sí. ¿Qué le pongo?

¿No era brioche con pavo? -Sí, el pavo está aquí.

Pues apúntelo usted en la comanda, señorita, brioche con pavo.

Por eso voy como voy.

Este brioche lo habéis cortado vosotros, ¿verdad?

Demasiado gordo, ¿no?

No, lo digo porque uno va a tomar un pan de kilo y medio

y el otro, de 50 g, a ver si tenemos cuidado y lo cortamos todo igual.

Encina será buena para un sofrito o un guiso,

pero para rapidez y sofisticación ha cortado una corteza así y otra así.

Tengo aquí a los camareros ya, ya deberían llevárselo, por favor.

Trae el pan del brioche, rápido.

No se puede cambiar en el último segundo,

no se puede cambiar en el último segundo.

Si ves que está mal...

Hombre, no es que te lo diga yo, es que lo debes ver tú.

Por favor, camareros, gracias. Esto es un desastre total.

Estaba canino. ¿Quién ha cortado esto? Es terrible.

La merluza da penita la paliza que le han dado. Esto es terrible.

Hola, buenos días, gracias por llamar

al servicio de habitaciones del hotel Ermitage...

Los días no son buenos, se lo digo ya.

Discúlpeme.

Me gustaría mucho que me repitan este desastre del brioche

y la merluza, y que me lo suba usted, pero tienen 10 minutos.

Necesito otra merluza pero bien presentada, por favor,

y luego un brioche perfecto.

Estaba bastante preocupada por la estética de los platos,

pero es que creo que de mi grupo era la que más fina emplato

y la más estricta en ese sentido.

-Cariño, me voy a encargar yo del brioche.

-Por favor, sé fino.

-Córtame el pavo, el queso, lo tostamos un poquito

y lo volvemos a meter después.

-Chicos, que se está tostando demasiado esto.

-¡Que no, que va por arriba, Andrea!

Que ya lo he sacado yo de tostar, que va por arriba.

Vamos a ver, ¿puedes limpiar eso, por favor?

-Que soy yo la que va a dar la cara, ¿vale?

-Andrea, vamos a dar la cara a todos.

Limpia eso y organízatelo, que ahora van a venir más emplatados.

Le afecta muchísimo la presión, quiere que salgan las cosas bien,

a tiempo y entonces no para repetirlo con una voz fuerte,

pero ya deberíamos tener un poquito de callo ante eso.

Vamos a ver, vete a poner ese. ¡De eso se encarga Fidel!

-Por favor, por favor, que no se queme... ¡Que no se queme!

-Relájate, Andrea, relájate. Fidel, por favor, encárgate de la merluza.

-Yo me he sentido como que lideraba por encima de Víctor

y en ningún momento he querido ofenderlo ni nada.

Hola, ¿en qué puedo ayudarle?

Venga, vamos a ello.

-Andrea, una cosita antes de nada. Vamos a relajarnos, ¿vale?

Vamos a tener tensión pero vamos a relajarnos

y vamos a explicarnos bien, que si no esto es imposible, venga.

¿Qué hace falta?

-A ver, dos sandwiches con pavo, seis ensaladas...

-¿Cuántos sandwiches me has dicho? -Dos, y luego seis ensaladas.

Este pedido ya debería estar saliendo,

y este pedido, Andrea, lo vas a subir tú.

Vale.

Hola, Jordi.

Siéntate aquí conmigo. Vale.

Oye, esto es un desastre. Mira la merluza, le habéis dado una paliza.

Bueno, menos, porque se nos pegaba en la plancha

por no querer excedernos con el aceite hemos puesto menos

y se engancha a la plancha. Y este...

Bueno, este por lo menos lo habéis tostado,

pero mira qué loncha más triste, esto es un desastre.

Ya.

Esto me lo han devuelto del primer pedido. ¿Quién ha hecho la fruta?

Yo, no sola. Andrea lo hizo aquí...

¿A qué te huele? A perejil.

No, huele desde aquí, ojalá fuera perejil.

Huele eso y huele un diente de ajo. Sí, huele a ajo.

-Claro.

¿Sí o no? -Claro.

¿Sabes por qué?

Porque se ponen a hacerlo aquí, ¿a que esta no te huele?

Porque alguien coge el cuchillo, pela ajos,

y con eso pelan la fruta sin lavar el cuchillo.

No, yo, no, yo me lavo las manos cada vez.

-Ahí tenemos un grifo, Tati, ¿lo sabes?

-Todo el tiempo estoy, está todo grabado.

-Vale, vale, lo digo.

-Es la inercia, termino una cosa y los lavo.

Cualquiera de los cuatro pudo haber movido un cuchillo

o haber movido tal, no lo sé.

Dile a tu equipo que esto es un establecimiento muy importante

y no se puede hacer esto. Totalmente de acuerdo.

¿Estamos de acuerdo? A cocinas. Vale, vamos. Adiós.

Qué triste.

-Me pongo con las vinagretas.

-Encina, ¿puedes cortar queso, por favor, y jamón?

-¿Fidel, qué estás haciendo? -La ensalada.

-Necesito más, tío, que se ha caído.

-Chicos, si vuelve a salir otra merluza no la hagáis a la plancha,

por favor, al vapor o al horno, porque se desmonta

y tenemos que respetar el producto, eso, por favor.

Me he puesto nerviosa y enfadada un poco, y decía, a ver, Víctor,

si eres tú el que decides cómo se hacen las cosas

no quiero presentar otra merluza de esa manera.

-Andrea, tú ya puedes coger los platos

y ve preparando el montoncito con las lechugas,

y ahora vas echando todo lo que haya listo.

-Necesito vinagreta de mostaza. -La tenemos, ¿no?

-Aquí, aquí. -Está roja.

-Pues emulsiónala un poquito. -Sí, porque lleva miel.

-Uf, no. -Pues hazla, hazla.

-Le he dicho a Víctor, por favor, por la dignidad del grupo

esto no se hace ni se pone en la ensalada, por favor.

No nos cuesta nada hacer otra vinagreta,

que esté en condiciones y ya está.

-Haced una, que la quiere solo de mostaza.

-Vamos a ver, con miel están bien. ¿Cuál has hecho de mostaza y miel?

-No quiere, no quiere.

-No, la que no quiere no tiene que ser ella, tengo que ser yo,

Tati, vamos a ver.

-Yo tengo que poner las ensaladas. -Estoy diciendo que, por favor...

-¡Pero las tengo que aliñar, Víctor!

-Prueba. -Vale, esa está bien.

-Ahí tienes la vinagreta de mostaza.

Le he tenido que parar los pies en un momento y decirle, cariño,

esto saldrá al final como diga yo, que soy el capitán.

Aspirantes, en tres minutos tiene que estar

este pedido emplatado, ¿oído? ¡Oído!

Fidel, ayúdala con el emplatado,

échale una mano y relájala un poquito.

Tengo los camareros preparados, ¿oído?

Oído. Sale ya el pedido.

Venga, porque el siguiente turno de cocina tiene que entrar ya, ¿oído?

Oído.

-Estas dos con soja, ¿vale? -Es un desastre, tío.

Venga, aspirantes, en unos segundos termina vuestro turno, ¿oído?

¡Oído! Y entra ya el siguiente equipo.

Ah, sí, déjenlo ahí, por favor.

A simple vista lo primero que veo es que he pedido 15 sandwiches

y solo han traído dos.

No sé si esto es la presencia del interior de un sandwich

de la categoría de este hotel.

Y el problema es que sabe mucho a pan.

La ensalada, yo le he pedido tomates de guarda

y lo que ha hecho ha sido guardarse los tomates,

porque hay cuatro trocitos de tomate simplemente.

Salsas, no veo nada, es que no deja de ser

más que verde con daditos de jamón y queso.

Venga, último repaso, quiero limpias todas las mesas,

salimos fuera de cocinas, habéis terminado.

Aspirantes, vuestro turno de room service

empieza en tres, dos, uno, rápido.

Primera capitanía, capitanía singular,

una prueba donde la organización es básica.

Tomar bien los pedidos es básico, ¿quién lo va a hacer?

Lo voy a hacer yo.

El tema de los idiomas es lo que más me tira para atrás,

porque creo que nos vamos a reír un rato

si nos hacen una comanda, no sé, en ruso.

Buenas tardes, gracias por llamar al hotel Ermitage.

¿En qué puedo ayudarle?

-A ver, apunta, por favor, cinco panes de coca tradicional

con jamón ibérico.

-¿Le gusta con un poquito de tomate también?

-Por favor. Seis cocas de tortilla francesa con tosta con tomate

y lechugas aliñadas, tres rigatones, dos de ellos con pesto

y uno con boloñesa sin queso, ¿vale? -Vale, perfecto.

Cinco cocas con jamón ibérico y tomate,

seis de tortilla francesa con lechugas aliñadas y tomate,

dos rigatones con pesto y uno con boloñesa sin queso.

Mireia, tú y yo, te pones con las cocas y yo me pongo con la pasta.

Lidia, todos a por la comanda. ¿Qué haces preparando merluza

si nadie ha pedido merluza? ¿Y si no la piden?

Carlos, todos a por la comanda.

Ponte tú con las lechugas y el tomate,

Kevin se pone a cortar el jamón y a hacer el pesto,

y yo me pongo con la boloñesa. -Oído.

-Cuantas más cosas tengas preparadas,

más rápido serás después haciéndo las comandas.

Cada uno tenía una función para prepararlo al final todo.

El room service no puede tardar más de 30 minutos.

Lleváis 10, os quedan 20.

¿Suficiente para seis? -Sí, pienso que sí.

-Va.

-Ya están las de jamón, ¿qué más? -Ponte con el pesto.

-¿Cómo va todo? -Por aquí, bien.

Carlitos, que tienen que tener presencia las tortillas.

¿Pero las tortillas no van abajo, chef?

¿Abajo dónde? Yo que sé, van en una torta.

A ver, aspirantes, con organización solo no hacemos nada.

O corremos, o sudamos un poco, metemos un poco de rock and roll

o no lo sacáis. 15 minutos, a correr.

Ay, yo he nacido para esto. Yo también, para ser millonaria.

Oye, a mí me gustaría tener un poquito de comida.

Pues dale, pide.

¿Tú crees? Sí, ¿pero sabes qué?

Hazlo en francés.

(SUENA TELEFONO) Lidia, el teléfono.

-Buenas tardes, gracias por llamar al hotel Ermitage.

¿En qué puedo ayudarle?

Un segundito. Kevin, al teléfono, que es una amiga francesa.

-Oh, la, la...

-Chicos, tenemos que darnos prisa. -¿Qué queda?

-Dos de pasta todavía con el pesto que estaba haciendo Kevin.

-Vale, ¿la pasta para el pesto está? -Carlos, no grites, que no oigo.

Aspirantes, tres minutos y sale la comanda.

Jordi...

(ACENTO FRANCÉS)¿Me escucha?

Rapide, mon ami. No puedes estar media hora con una comanda, Kevin.

Hay palabras que no entendía en francés, pero bueno...

Un sandwich con atún y tomate, dos ensaladas,

una va a ser con manzana, y dos zumos de fruta.

-¿Has echado ajo a esto? -Sí, sí, sí.

-Vale, ya está todo, la salsa al pesto.

Venga, aspirantes, ese segundo pedido,

os veo despistados, pero en un minuto quiero el primero terminado.

Pon unas hojas de albahaca encima, crudas, así,

y un poquito de queso, de parmesano, rayamos un poquito.

-En la boloñesa, no, que la ha pedido sin queso.

Primer pedido, sale o se os van a quejar, señores.

Oído. -Sale, sale.

Siguiente pedido, ¿estamos con él? Sí, ahora, ahora...

-Cinco panes de coca tradicional con jamón ibérico.

Perfecto, y tiene una pinta estupenda, ahora los voy a probar.

Seis de tortilla francesa, que son estos seis,

y los tres rigatone, dos eran con pesto y uno con boloñesa sin queso.

Bien, aparentemente el pedido está perfecto.

Falta pesto, es que falta pesto.

Aquí falta pesto.

¿Lidia, quien ha hecho el pesto? Entre Kevin y Carlos.

El cliente está disgustadísimo, un pesto que no tenía albahaca casi,

era una pasta de piñones y no era pesto directamente.

Lo que quiero es que en el siguiente pedido

no haya ni un error. Cuatro minutos y a emplatar, corred.

Lidia como capitana ha hecho muchas cosas

y se le ha olvidado lo de mandar, mandar, exigir, exigir.

¿Hay vinagre normal?

Oye, ya está aliñada esta ensalada.

Corred, porque esta ensalada aliñada en un minuto está pocha.

¿Esto es el sandwich? Sí, chef.

A ver, esto es un sandwich de tomate, sí,

pero no es un sandwich digno de un hotel cinco estrellas.

Oído, oído.

Estamos fuera de tiempo.

Parte jamón y emplata esto. -¿Qué jamón?

-El de ahí, uno bueno.

Capitana, tienes que dar chicha tú.

Creo que cada uno sabía cuál era su rol e intentaba hacerlo bien,

independientemente de que mandara yo o no.

-¿Qué hay que hacer aquí, Carlos? -Ese, montarlo.

En un minuto, lo que tengáis, como esté, se lo llevan.

No, no, no, chef.

¿Cómo que no? Oído, oído.

A la capitana no la escucho mandar. Ahora voy.

No, no quiero voy, voy...

Quiero, chicos, vamos, vamos, venga, esto, lo otro.

¿Qué falta, las ensaladas dónde están?

-No sé. ¿Quién tenía la ensalada?

Le ha faltado un poquito más de... Que lo quiero así y ya.

Ya viene. Qué bien, por fin.

Sandwich de atún...

Buenas tardes, gracias por llamar al hotel Ermitage,

¿en qué puedo ayudarle?

Un momento, por favor.

(ACENTO FRANCES) Más vegetales, por favor.

Yo hablo un poquito de francés

y he entendido que quería que llevara atún y tomate,

pero no he entendido que quería que llevara un poquito de lechuga,

cebolla, eso no lo he llegado a entender porque hablaba rápido.

¿Qué ha pasado con la comanda de la señora francesa?

Que el bocata vegetal quería lechuga, en el de atún y tomate.

¿Te lo había dicho antes? Sí, pero no lo habré entendido yo.

-Kevin era el que tenía nociones de francés

y por eso le he pasado el teléfono a él.

Yo no dejo nada a la imaginación, el cliente pide lo que quiere,

no voy a interpretar que también quiere lechuga, tomate y cebolla.

Llegamos tarde y lo hacemos mal. Terrible.

Vale, atún.

2,6. Uno, dos, tres. Vale, súbelo.

Buenas tardes, gracias por llamar.

¿En qué puedo ayudarle?

-Hola, le llamo de la habitación Jr. Suite Premium.

Serían cinco solomillos de ternera asados y servidos con verdura,

sin cebolla ni zanahoria, que soy alérgico.

Las moléculas me afectan al cerebro si mezclo estas cosas.

-Ya, entiendo.

-Apunte también dos cremas de verdura de temporada.

¿Lleva los vegetales que habían pedido?

Sí, lleva lechuga, atún...

-Unas fresas con nata.

-Mire, una cosa, le repito el pedido. Tenemos cinco solomillos.

-Gracias, gracias.

-Gracias, majo, me ha colgado.

¡Hombre, por fin ha llegado mi sandwich!

¿Cómo me lo tengo que comer?

Has ido uniendo una capa con la otra

y ahora se supone que yo me tengo que comer el sandwich así.

¿Tú esto lo entiendes? He traído cuchillo tenedor.

Yo me como sandwich como a mí me dé la gana.

Sí, está claro. Pero lo han querido poner así...

No, no. Perdón.

No quiero ni un error más.

Mira Mónica.

(Teléfono)

¡El teléfono! -Buenas tardes,

servicio de habitaciones. ¿En qué puedo ayudarle?

-Mire, soy el de antes.

Ya no quiero las cremas de verdura de temporada, quítalas.

Ahora quiero unos espaguetis a la napolitana, si es tan amable.

-Sí. Mire una cosa...

¿Los solomillos se los ponemos igual?

No me ha contestado. Ha pedido cinco solomillos asados pero luego

no me ha confirmado si los quiere o no.

-¿Entonces me marco cinco solomillos?

¿Espero, no?

En principio, hay posibilidad de cinco solomillos con hortalizas

y setas salteadas.

-No teníamos la comanda muy clara

porque se ha colgado el teléfono

y no había asegurado que quería cinco solomillos.

Los solomillos los he mandado yo.

Aspirantes, en cinco minutos volveréis a estar corriendo.

Hay que picar hortalizas pero que no sean ni zanahoria ni cebolla.

Algo que se haga rápido. Si quieres, un poquito de brócoli.

¡Capitana! Si te hablo, escúchame, coño.

¡Sí, escucho! Dime.

Cinco minutos, sin un error.

Oído. No es que no le hiciera caso, es que estaba hablando otra persona

y no puedo escuchar dos conversaciones a la vez.

-¿Los puntos del solomillos? ¿Las verduras están salteadas?

-Estamos en ello.

Aún no sabéis si van al punto, pasados ni que vegetales van.

No sabéis nada. Bueno, apesta desastre.

Estaba un poco perdido, qué hago.

Ha sido muy improvisado todo.

-En el punto, déjalo un poco crudo por medio.

Disculpe, señor, le llamo del servicio de habitaciones.

Teníamos una pequeña duda con su comanda.

Si no le importa comunicarnos

cómo ha pedido los puntos de cocción de los solomillos.

Uno muy poco hecho y cuatros solomillos al punto.

No se preocupe, se lo servimos inmediatamente.

Disculpe las molestias, gracias.

Capitana.

Lo estoy montando, solo faltan las setas.

Capitana, creo que el sonido de mi voz no te resulta...

Sí, sí. Dime. He hecho tu trabajo.

He llamado a la habitación. ¿Qué te han dicho?

Cuatro solomillos al punto y uno muy, muy, muy poco hecho.

Quiere que se menee. Vale.

-¿Oído? -Lo he sacado como yo he querido.

No he hecho lo que ella me ha dicho

porque no me lo ha dicho.

Entonces lo he sacado como yo he querido.

-¡Toma!

Camareros, entrando. Venga, venga, venga.

Los platos tienen que salir ya. Ya. Afuera.

Carlitos, veremos si tu punto de cocción les gusta.

Oído. Veo lagunillas.

Yo he pedido cinco solomillos porque tenía hambre.

Está al punto que le ha dado la gana.

Bueno...

Venga, aspirantes, estamos cerca del siguiente relevo

y la cocina tiene que estar impoluta.

A ver dónde están los puntos rojos.

Ah sí, están aquí.

¡Como la papilla de mi nieto, igual!

¿Qué tal, Samantha? Muy bien. Aquí estoy, con mi equipo.

Equipo azul, vuestro turno ha terminado, cambiamos. Relevo.

Bueno, chicos. Es vuestro turno ahora. ¿Estáis preparados?

Sí, chef.

Pues el tiempo empieza en tres, dos, uno, vamos.

Venga, a calentar agua, chicos.

-¿Habéis puesto los huevos ya a hervir?

-Estoy en ello.

Luis, hijo, muchas gracias por venir.

No, aquí. Tú sí que sabes tratar a un invitado.

Está todo pagado, tú, dale. ¿Qué dices, sí?

¡Hombre! Sin miramientos.

Además, si comemos algo, mejor.

Para un día que puedo comer en "Master Chef"

me estoy poniendo las botas.

¿O sea, tú, en "Master Chef", no comes?

Nada, se lo comen todo los jueces. Ahora, hoy se cogido el salto.

Bien, bien.

Pues ya verás tú. Como para una boda.

(Teléfono)

¡Voy!

Servicio de habitaciones, ¿Dígame?

Hola, sí, ¿Servicio de habitaciones? -Sí, dígame.

-Pues mire, acabamos de llegar de esquiar y estamos reventados.

Querríamos picar algo. -Pues dígame.

-Venga, pues una tira de pechuga de pollo marinada en soja empanada.

Y cuatro ensaladas.

Una con zanahoria, pimiento rojo, aceitunas negras y emmental

con salsa de Jerez.

-Muy bien, ¿número de habitación? -La 115.

-Muy bien. -¿Tú entendido, no?

-Muy bien, gracias. -Perfecto, gracias a ti.

Atención, una pechuga marinada con pan japonés frito, cuatro ensaladas.

¿Oído? -Oído.

Filete de pollo marinado y empanado. ¿Quién lo hace?

¿Pablo, vas a hacer el marinado ahora mismo o con qué estás?

-Estoy con la carne picada. -Olvídate de la carne picada,

empieza a marinar la pechuga de pollo.

-Oído.

Yo soy una persona muy echada para adelante,

muy perfeccionista.

Tengo bastante carácter y me gusta organizar,

el problema es que no me ha salido todavía el punto guay.

Ya saldrá.

Ponerlos con la ensalada. Prepara todo lo de la ensalada.

Todo lo que te han pedido, ve preparándolo en la mesa.

-Oído. Aspirantes.

Sí, chef. El plato tiene que tardar

menos de 30 minutos en estar en la habitación.

Han pasado 10. Venga, pues ve preparando.

-¿Quién está picando la cebolleta?

(Teléfono)

Voy yo.

¿Tú comes de todo, no? A mí me da igual.

Servicio de habitaciones, dígame. Hola, muy buenas.

Llamo de la habitación 157.

Me han dicho que estáis un poco aburridos

y quiero que os divirtáis así que os voy a hacer un par de pedidos.

Lo que usted quiera.

Quiero un plato de rigattone con salsa boloñesa,

dos burguer al punto y también me apetece

un sandwich club sin bacon, por favor.

Estoy a régimen, así que una cremita de temporada de verduras,

que tengo un poco de frío. Muy bien, hasta luego.

Chicos, atentos.

Pedido urgente que tengo que servir yo.

Un rigattone con salsa boloñesa, dos hamburguesas, una sin queso

y la otra sin cebolla y una de ellas

tiene que ser con patatas y la otra con ensalada

y, por favor, una crema de verduras.

¿Oído? -Sí.

-Vale, yo me pongo con la hamburguesa.

-¿Dónde estaba con lo que he picado la...?

-Quiero los platos ya.

-¿Dónde estaba la carne picada, Sally?

-Ahí debajo guardada, Pablo.

Trabaja un poquito sin preguntarme tanto.

Sé un poquito independiente. De verdad.

-Se acabó el preguntar por preguntar.

Se acabó el bloquearse.

Es faena, faena, faena.

Yo me encargo de las hamburguesas.

-No, te encargas de las ensaladas ya.

Las hamburguesas ya están. Pablo, hijo...

-Necesito ensaladas, que tienen que salir y ya.

Esto ya está, ya está. Ya está, venga.

Pablo está muy atontado.

Lo mismo echa de menos a la novia, no sé.

Aspirantes, el primer pedido tiene que salir en 10 minutos.

Pablo, has estado dos horas dando vueltas, buscando la ensalada,

hazla, trabaja. Haz algo. -Sí, chef.

Sally, organiza tu equipo.

-La ensalada es que la ensalada... ¡Tú, haz la ensalada! ¡Vamos!

-No me esperaba que Samantha se pusiera a gritar

porque normalmente la vemos muy calladita.

De repente, saca todo lo que tiene dentro y te quedas...

Han llegado los camareros, ¿oído? -Oído.

Y tienen que salir los platos. ¿Oído?

-Oído. ¿Está listo el primer pedido?

¿Se puede coger?

Todo listo ya, dejar de dar vueltas ya

y acabar vuestro primer pedido. Vamos.

-A mí me da igual el grito que me haya pegado,

ella ha sido muy directa y muy constructiva.

-Esto ya está.

¿Están todas aliñadas? -Sí.

-Hola, buenas tardes. Hola, buenas tardes.

-Dos ensaladas de atún. -Bonitas no les ha quedado.

Yo he pedido una con zanahorias. Sí, zanahoria, pimiento rojo...

Pues aquí no hay ni zanahoria ni pimiento rojo.

Ha salido el primer pedido.

Casi me muero, casi me da un infarto

y no quiero morir tan joven.

Por favor ¿habéis aprendido de vuestros errores?

Sí, chef. Os quedan 13 minutos de cocinado.

Quiero que os organicéis para que salga todo bien.

Quiero ganar hoy la prueba, por favor.

-Vamos, ¿dónde están los huevos? -Aquí.

-La pechuga está riquísima. Mira, prueba.

Está muy buena, muy buena.

Las ensaladas, no las entiendo, la verdad.

Por imagen, no.

Mila, ¿cómo va la crema de verduras?

-Estoy en ello, rehogando verduras. -Esto no hierve todavía.

-¿Cómo llevamos el sandwich club? -Voy yo.

-¿Y la crema de verduras?

-De momento, todo lo que Pablo ha empezado

yo no he visto que terminara nada.

-Venga, yo te la voy montando, ¿Oído? ¿Antonio?

-¿El qué? -Las hamburguesas.

A ver, aspirantes, me han dicho los camareros

que ha habido quejas por las ensaladas del primer pedido.

Eso de echar el aliño así por encima a lo bestia ¿es una novedad?

No, quería echarle un poco de aceite con el biberón, chef.

Te he dicho 50 veces que un aliño lo haces en un bol

y lo tienes para todos los platos. No cada vez que se haga un aliño.

-Oído. Vamos.

Si tengo que definirla, es una chef ultra exigente.

Pero bien.

Tengo unas pautas muy bien aplicadas

para que la próxima vez no me vuelva a pasar.

¿Mila, cómo llevas la crema? -Está bien.

Van a empezar a llevarse platos. ¿Cuál está listo?

Reacciona, limpia el suelo, vamos. Toma.

Y saca el pedido antes de irte. Vamos.

-Sí, chef. -Mila, vamos.

Vamos, Antonio, que a un tío grande

como tú no le puede pasar nada, vamos.

Ya lo sé, el dolor se va, se va. De verdad que se va.

¿Quieres hielo? Deja que apriete el músculo.

Sí, te entiendo.

-Me lo tengo que llevar, me va a matar la chef.

Pero, Pablo, en lugar de decir, "me va a matar", haz algo, hijo mío.

Oído.

Llévate la pasta como esté, vamos. Toma, Pablo. Toma, Pablo.

-Ahí, perfecto. Perfecto.

Venga, limpiando. Ordenando, limpiando.

Hombre, ya está aquí Pablo.

Qué bien, Pablo. Por favor.

Buenas tardes, señores.

Un rigattone con salsa boloñesa. Eso me lo había pedido yo, creo.

¿Esto era tuyo? Déjame que pruebe un poco.

¡Cómo nos cuidas, Pablo!

Nada de sal, como si fuésemos personas mayores.

Fallo, chef. ¿Has sido tú?

Una persona ha hecho la pasta, otra ha rallado el queso,

otra ha hecho la salsa boloñesa.

Y claro, ya no había más personas para echarles sal.

Fallo, chef.

Recoged. Id organizando las cosas.

Recordad que Pablo no está, sois uno menos.

No sé si eso es bueno o malo.

Este es el sandwich club. Tiene buena pinta.

Gracias, chef.

No sé si le falta aliño. Bueno... Alguna salsa o algo.

Un poquito corto con la mayonesa. A mí me gusta un poquito más.

Es que hay que darle jugo, pero está bien.

A mí me gusta con un poquito más de salsa.

Vamos a probar la burguer.

La burguer, por lo menos me gusta que está aliñada.

Un poco de cremita, por favor.

Debe llevar calabacín, por lo que conozco.

Está bien. Bien espesada.

(Teléfono)

-Pablo! -ablo no está.

-Hotel Sport Hermitage Spa.

-Quiero una pizza familiar barbacoa de esas del infierno.

-¿Pizza barbacoa? No es una pizzería pero te hago una pizza. Venga.

-¿Pizza? ¿Dónde está la harina?

-Perdona, que me he liado.

-Me ha colgado en nota.

-Anda ya, venga anda, una pizza ahora.

Hoy, tampoco hay grandes defectos. No está mal, la presencia está bien.

Está todo correcto, ha llegado a buena hora.

Me hubiera gustado que la crema la hubieseis triturado un poquito más.

Que la hubieseis pasado por colador.

Muchísimas gracias, chef, de verdad. Muchísimas gracias.

(Teléfono)

-Hola, buenas tardes, Hotel Sport Hermitage Spa

-A ver, que no le entiendo. No te entiendo.

Soy yo otra vez.

Mira, se me antoja un brioche con brie, con pavo,

rúcula y aceitunas negras.

-¿Puede repetir, caballero, que se escucha muy bajito?

Luego me puedes traer una sopa tai de pollo con fideos,

arroz, verduras y setas.

Ponme también unos nuggets de pollo con patatas gajos.

Ponme tres ensaladas de frutas de temporada pero sin manzana

que me van fatal.

-¿Fresas con nata? -Y súbemelo rápido que no puedo más.

-¡Pero quillo! -Chao, amiguete.

¡Dime el primero! Así imposible.

Mi comanda, mejor olvidarla.

Yo creo que el tío me estaba vacilando.

Yo he empezado escribir pero no me enterado.

Bueno, venga, sopa tai de pollo con verduras y setas.

Nuggets de pollo, algo que no me enterado

y tres ensaladas de fruta de temporada sin melocotón,

sin manzana, o sea, fresas con nata. Eso es lo que hay.

¡Ay, ay, ay!

Ven aquí.

Si no, le dices, " perdone, señor, no le entiendo". Se lo he dicho.

No, has dicho, "quillo, pisha". ¡Pero bueno!

Perdone, señor, no le entiendo. ¿Me lo puede usted repetir?

No le puedes decir a tu equipo,

"nuggets de pollo, algo que no me enterado".

¿Entonces qué pasa, que tienen que adivinarlo?

Samantha está tranquila y, de repente,

te saca los puerco espín...

Y se pone guerrera a muerte

y no hay quien pueda con ella.

La número uno de las broncas, la número uno de la paciencia.

Corriendo.

-Chicos, ya he llegado. Volvemos a las funciones.

¡Vamos, que está aquí Pablo!

-Busca la nata, cariño. -Oído.

-¿La quieres tú, verdad, Mila? Aquí la tienes.

¿Cuánto necesitas? -Hay que montarla.

Hazlo en el sifón de ahí arriba.

Vale. Hemos estado bastante más tranquilos cuando Pablo

se ha ido aunque nos ha faltado uno,

pero como que no estaba el típico muñeco molestando.

-Se te ha cortado. -Sí.

-Haz otra, corre. -¿Dónde?

-Pues la nata que has cogido.

-No, estoy montando la nata que me lo ha pedido Mila.

-¿La nata lleva azúcar?

-No, no tiene. ¿Quieres que le ponga?

-¿No tiene? ¡Pues échale, por Dios! ¡Por favor!

-Vale, vale. Vuelvo a empezar.

He querido ir tan rápido para que estuviera tan rápidamente hecha,

que ni siquiera he pensado en que necesita azúcar.

He pensado, monta la nata.

Aspirantes, los platos tienen que salir como estén

porque ya están aquí los camareros. Vamos.

-Poned una gotita arriba. -Vamos, rápido.

-Sí, ya.

¡Una hora y media para emplatar tres copas de fresa, por favor!

Venga, vamos.

-Hola, buenas. -Hola, muy buenas.

¿Pero y las ensaladas?

-Parece que no hubo un buen entendimiento con cocina

y esto es lo único que me dieron.

Para mí, un fallo. Se han dejado las ensaladas

que es lo que más me apetecía.

A ver si tomamos, al menos, el brioche.

¿Dónde está el brioche? Si yo pido una cosa es para que me la sirvan.

-Sin duda. -No que sirvan lo que ellos crean.

Aspirantes, la cocina tiene que estar impecable.

-Este pan rallado lo tiro.

Esto creo que deben ser los nuggets, ¿no?

Pues no sé si probar la sopa.

No sé si tomarme ya el postre.

No está mal, pero bueno.

Creo que lo hemos currado bastante bien,

hemos sido bastante resolutivos

en toda la prueba y creo que nos merecemos ganar

ya de una vez. Por favor.

Aspirantes, es un placer anunciar el veredicto de Centro Termolúdico

como es Caldea, el Centro Termolúdico más grande de Europa

ubicado entre montañas.

Es un sitio ideal para olvidarse de las preocupaciones y del estrés.

Algo que, desde luego, os vendría muy bien

ya que es la primera vez en la historia de "Master Chef"

que se ha cocinado durante tantas horas.

Por eso, os quiero dar la enhorabuena a vosotros

y a todo el equipo del programa que, con su esfuerzo,

lo ha hecho posible.

Queremos dar las gracias a Luis Larrodera y a Xavier Deltell,

que han colaborado con nosotros haciendo los pedidos

del Room Service.

Toca ponerse serios.

Ninguno habéis sabido de recepcionar las comandas

con el trato exquisito que exigíamos en esta prueba.

Y tú, Lidia, tampoco has sido una excepción.

Has organizado muy bien las tareas de los dos equipos

a los que no perteneces, pero no has sido capaz de liderar el tuyo.

Así que, como capitana de los tres equipos,

tienes un aprobado muy flojito.

Me ha faltado cocinar menos y mandar más.

Estás tan preocupada cocinando porque salgan los platos,

que se te olvida que también tienes que mandar.

Ahora vamos con mi equipo. El equipo rojo.

Víctor, solo teníais que atender entre todos despedidos.

En el primero, en lo único que habéis acercado ha sido

en el número de hamburguesas. La fruta, incomible.

Aquello era una peste terrible, ajo, la fruta... No se podía tomar.

Yo tengo que controlar pero hay cosas que no puedo controlar.

No puedo controlar que un cuchillo,

después de cortar ajo no se limpie para cortar una fruta.

En el último pedido os han faltado 13 sandwiches. Eran 15 y no dos.

Andrea, yo creo que tú has estudiado inglés donde lo he estudiado yo.

Algo no te ha cuadrado. Un auténtico desastre,

incompatible con un hotel de cinco estrellas.

Lo que me ha dolido más es que dijeran

que no supiera hablar inglés. Eso me ha dolido.

Lidia, un paso al frente.

Tú has querido unirte al que, imagino, consideradas

el mejor equipo, lo has elegido tú, el equipo azul.

Las comandas han salido a tiempo, pero con un porrón de fallos.

Habéis sacado un sandwich de atún y tomate, solo con atún y tomate.

Y cortado, que para el colegio, está muy bien.

Pero para un cinco estrellas, no puede ser.

La queja era que no sabía cómo comerlo,

creo que no era tan complicado

quitar los sandwiches aunque estuvieran unidos.

Os ha faltado una capitanía organizada y un poco severa.

Me ha faltado un capitán en la cocina.

Claro, si el problema ya viene de capitanía... tú también vas perdido.

Quiero destacar la actitud de Carlos

que, aunque no ha sido el día con más energía,

esa mínima que tenía, ha servido para insuflar energías

a todo el equipo.

Sally, tú eres la capitana responsable para liderar

el equipo blanco. Tienes aptitudes de mando.

Te gusta, se nota y lo haces bien. Gracias.

Te hemos visto por primera vez cerrar bocas cuando

tocaba cerrarlas y has logrado que todo

se concentrara en lo importante, cocinar en la misma dirección.

En el primer pedido,

algunas ensaladas no estaban bien emplatadas,

pero el pollo marinado en soja y el resto de ensaladas

estaban muy ricas.

En el segundo pedido, habéis hecho el mejor sándwich que ha salido

hoy de cocinas.

El tercer pedido, ha sido mal recepcionado

y, debido a la falta de atención de Antonio, ha salido de cocinas

sin tres ensaladas de fruta, sin brioche y sin patatas gajo.

-Quería agarrarme a la frase de "los últimos serán los primeros"

y llevarme el delantal blanco porque me hace muchísima ilusión.

Por todo esto, concluimos, que por la atención mostrada en cocina,

la organización y la rapidez a la hora de cocinar,

el equipo ganador sea el equipo blanco.

(Aplausos)

-Estoy muy contenta, lo de ser capitana ya parece ...

¡Bueno, como andar por casa!

Ya era hora, gracias.

Aspirantes, nuestro veredicto todavía no ha terminado.

-Allá vamos.

Carlos, este jurado piensa que por tu esfuerzo,

por la disciplina que has demostrado y el talento a la hora de abordar

los problemas en la cocina, consideramos que no debes estar

en la prueba de eliminación. -Gracias.

Pero Carlos, alguien debe ocupar tu lugar.

Alguien que ha puesto en jaque a su equipo,

que ha perdido los nervios y que, por su culpa,

la mitad de su comanda no ha llegado al cliente.

Antonio, ocupas el lugar de Carlos y vas directamente

a la prueba de eliminación.

-Mi valoración me parece justa, he intentado repetirlo, pero bueno,

yo he considerado que se estaban riendo de mí

por teléfono y me ha tocado.

Sabemos que lo habéis dado todo en esta prueba

y valoramos el esfuerzo.

Por eso, este jurado os quiere dar un premio.

Así que venga, ropa fuera y todo el mundo al agua.

Disfrutad de las aguas termales de Caldea.

-Al fin le puedo dedicar una victoria a mi hija

y a mi marido. Os amo, mua, esto es para vosotros dos.

-Después de un día tan agotador hemos disfrutado aquí de los baños,

de darnos un buceo, se olvida todo un poco y a centrarse,

que ya viene la eliminación y hay que tirar para adelante.

Si te apasiona la cocina y tienes entre 8 y 16 años,

no puedes perderte los campamentos Masterchef.

Cocina y diversión en entornos naturales.

Además, podrás conocer a ex aspirantes de Masterchef Junior.

Ya lo sabes, este verano, campamentos Masterchef.

Volvemos a las cocinas de Masterchef.

-¡Anda, la caja misteriosa!

No ha sido fácil el trabajo en el servicio de habitaciones

de uno de los hoteles más lujosos del principado andorrano.

Pero, aún así, hay cuatro aspirantes que han demostrado que con esfuerzo

hasta el trabajo más complicado tiene su recompensa.

Pablo, Mila, Sally y Carlos, enhorabuena por vuestro trabajo

en la prueba por equipos.

Este delantal blanco que lleváis os asegura seguir compitiendo

una semana más por convertiros en el próximo Masterchef España,

así que, subid a la galería.

-Suerte.

-Si yo fuera el jurado, yo haría lo que fuera

para salvar a Víctor porque el chaval es bueno,

tiene futuro y tiene mucho que enseñar todavía.

Aspirantes, para un cocinero todo producto es una joya,

una pieza delicada que hay que tratar con tacto y mimo.

Pero en esta prueba no lo decimos en sentido figurado.

Lo que vais a trabajar es, literalmente, una joya

y vais a tener que hacerlo con la pericia de un orfebre.

Quiero que levantéis la caja con mucho cuidado. 1, 2, 3.

- ¡Hay que echarle huevos, eh! ¿Esto qué será macho?

-¡Madre mía!

-Cuando he abierto la caja y he visto los huevos y el bisturí

me ha entrado la risa. Me han dado la risa porque he dicho:

"ala, bien, prueba de eliminación: repostería".

"Genial, Lidia, para tu casa", ¿sabes?

Andrea.

No sé si te hemos dado un disgusto o una alegría con estos huevos.

-Ay, no sé, te lo juro, porque no sé si es un disgusto o una alegría.

A ver, me gusta el chocolate, lo encuentro súper mono esto

y de verdad que estaba mirando que no tuviera trampa, la verdad.

Si te doy un bisturí, ¿qué harías con esto?

Yo con esto, lo que haría es sacar trocitos de chocolate

y hacerlo como un "fanalet". En Cataluña lo hacemos

la noche de Reyes con una luz dentro y es mono y tal.

Pues lo mismo pero, en vez de con luz,

con algún sabor dentro del huevo, o algo, para que sea

como un huevo sorpresa de Pascua, no sé, no sé.

Yo sé que en mi cabeza dan vueltas muchas ideas,

entonces, con esto tan simple, aún más.

Así que voy a ser prudente y voy a esperar a ver qué me decís

qué se tiene que hacer y ya está.

¿Algo más que añadir? No, ya está, ya he acabado.

Muchas gracias.

Aspirantes, lo que vais a elaborar en este reto está muy relacionado

con el esplendor y el boato.

Y para que veáis un ejemplo de ello hemos traído dos reyes

de la repostería.

Desde la pastelería Escribà de Barcelona,

Patricia Schmidt y Christian Escribà.

(Aplausos)

¿Qué tal estáis? Muy bien.

-La visita de Escribà es casi como cuando voy a un mitin

a ver a Felipe González o a Pedro Sánchez.

Bienvenidos, Christian, Patricia.

Como en todas las ediciones, no puede faltar un momento Escribà

en estas cocinas. -Y nosotros, encantados.

Esta noche vienes acompañado de Patricia.

Patricia, Christian te define como la mejor diseñadora de pasteles

del mundo. Ahí es nada.

¿En qué consiste tu trabajo junto al maestro Escribà?

Sobre todo, en todo lo que pueda hacer yo con pastas de azúcar,

sean flores, modelaje o pequeñas construcciones.

-Precioso.

Siempre que viene Escribà a Masterchef llena estas cocinas

de magia y color.

La primera vez con aquella ciudad de chocolate ...

- ¡Guau! - ¿Se puede comer?

que dejó fascinados a los niños de Masterchef Junior 1.

El año pasado, con esa espectacular Torre Eiffel

elaborada con macarons que casi no cabía ni por la puerta.

Y este año, creo que nos trae toda una joya, como ha dicho Pepe.

Cuéntanos, Christian.

-Esto es un huevo Fabergé.

- Un huevo Fabergé es un huevo decorado

y es como un regalo que hacía el rey de Rusia ...

Ay, no sé, espera, ¿cómo lo hacía? No sé.

Carl Fabergé era un joyero ruso,

considerado uno de los mejores orfebres del mundo.

Se hizo famoso por 69 huevos de Pascua

que elaboró para la familia real rusa

a finales del siglo XIX y principios del XX.

-¡Qué cosa más bonita!

Pero los huevos de Fabergé también eran famosos

porque llevaban una sorpresa en su interior.

Christian, ¿qué sorpresa lleva este? -Vamos a destapar.

Y aquí, Patricia, os ha preparado una sorpresa,

en este caso para las zarinas.

-¿Ah, para mí? Gracias.

-Unas flores de azúcar. ¡Guau!

Muchas gracias, Patricia.

¡Qué buena!

Chicos, espectacular.

-súper cuqui, súper mono y un regalo súper dulce

y súper exquisito.

-Este huevo es muy difícil, es orfebrería,

son piezas de artesanía y que sólo las pueden elaborar técnicos

y artesanos muy precisos.

La base es toda de chocolate pero luego tendríamos una bola roja

de caramelo, tendríamos las flores que ha hecho Patricia,

pétalo a pétalo, pintadas a mano.

Os hemos puesto una prueba muy difícil.

Esto es un trabajo muy serio.

-Trajeron una obra de arte, emular eso es imposible,

ni siquiera intentar copiarlo.

Aspirantes, ¿veis el huevo grande?

Pues tenéis que decorarlo y presentar vuestra propia versión

del huevo de Fabergé. -¡Madre mía!

¿Veis los dos huevos de chocolate pequeños?

Pues vais a rellenarlos con una mousse de chocolate

con crujiente de café, caramelo y avellana,

que previamente vais a cocinar.

Para ello tendréis que abrirlos con el bisturí,

meter el relleno y volverlos a sellar.

-¡Me has matado, me has matado!

La repostería, las manualidades y digamos que la decoración,

son las tres cosas que peor se me pueden dar.

Pues las tres están en esta prueba.

En el mercado encontraréis una caja con todos los ingredientes

que necesitáis para la elaboración del relleno y para la decoración.

-¡Madre mía!

Para elaborar vuestros huevos tenéis 120 minutos.

El tiempo comienza en 3, 2, 1, ¡Ya!

-Vamos, Tati.

-Intentar imitarlo va a ser imposible,

voy a hacerlo estilo Fidel, como siempre digo.

Y nada, intentar hacerlo lo mejor que pueda.

Yo voy a conseguirlo, voy a echar todo mi poder

y yo creo que lo voy a conseguir.

Sí, esto está hecho, ¡por mis huevos!

-El plato de hoy es complicadísimo, por lo menos para mí, vaya.

Soy una persona un poco manazas y tengo que estar muy concentrado

porque no me puedo permitir ni un solo error hoy

porque me quedo sin programa.

Bueno, Christian, vaya prueba nos has traído.

¿Cómo empezamos?

Yo lo partiría en dos.

Por un lado, lo que haría es empezar con las cremas,

los rellenos para hacer los huevos pequeños.

Más o menos, eso les debería llevar, máximo, una hora.

Y luego, la otra hora que les quede, para poder decorar el huevo grande.

-La mía, de momento, es la más alta, la de aquí arriba.

-¿Dónde la pongo, tío? -La mía es la más alta de arriba.

Si alguien lo va a meter, la mía es la más alta de arriba.

-La mía es la de arriba de todo. -Pues la mía está encima de la tuya.

-Habéis puesto 400 encima.

-250, perfecto.

-Esta receta no es que sea complicada,

es que tiene muchísimas elaboraciones.

Hay que estar pendiente de todas, hay que ir poco a poco,

pero sin perder el tiempo.

¿Cómo se hace el relleno? Cuéntame los pasos.

El relleno, básicamente, está compuesto por cuatro elaboraciones.

Una sería el crujiente que hemos hecho de café,

después habría una mousse de praliné,

otra de chocolate y un streusel de avellanas.

El streusel es una galleta que se deshace prácticamente.

Una galleta rota, digamos. Una galleta rota.

-La dificultad de esta prueba está en que la precisión de la receta

que va dentro de los mini huevos no se te vaya de las manos

y las sepas hacer. Y después, que tengas tiempo

para hacer una decoración algo cuqui, algo mono.

No me quiero ir, quiero ir a por todas y quiero hacer

un huevo súper mono y súper cuqui.

-No tengo ni idea de quién se va a ir,

pero los peores somos Fidel, yo, el señor Antonio, nosotros tres.

-Hoy serán las mejores Andrea y Mireia.

El peor, o Victor o yo, y Encina.

-Vamos Tati. -Venga, Encima, venga.

-¿Cómo lo meto yo?

Los aspirantes se enfrentan hoy a un reto muy complicado.

¿Quieres saber cómo se hace?

Pues en la revista Masterchef te damos recetas, trucos y, además,

entrevistas en exclusiva para que conozcas a los chicos

un poco más.

Acuérdate, cada semana, con tu revista del corazón favorita.

-Ya lo he acabado de pesar, me voy para allá con una cuchara.

Nada, esto se me ha quemado.

-¡Qué malísima!

Yo no sé hacer lo del chocolate porque se me quema.

Encina es la que peor lo tiene.

Está intentando hacer la receta, y hay pasos que no los sigue bien.

Con el tiempo que tiene, poco va a hacer.

-He tenido que repetir el chocolate porque se me ha quemado.

Esto es como que te manden hacer el David de Miguel Angel

porque te dan mármol, esto es lo mismo.

Aspirantes, habéis consumido la mitad de vuestro tiempo.

Queda una hora y mucho trabajo por delante.

-Vamos, Mireya, dale.

-Yema de huevo, luego 200 g de gelatina.

-Chicos, venid uno porque esto se ha caído,

lo estoy sujetando con la mano pero no puedo más.

-Cuidadito con la nevera.

-Claro, que se cae, luego le echan la culpa los demás.

-Tiene que poner la gelatina dentro para que se deshaga

y a partir de ahí colarlo.

Mira dónde tiene la gelatina, en el colador

pero no así como lo está haciendo él.

-Venga, vamos.

-No no, lo estoy pasando mal.

-Esto está hecho, no lo entiendo.

-La gelatina en el agua.

-No. Dios mío.

-Horno.

Esto hay que echarle un ojo.

-Cuidado.

-Cómo huele.

-Tranquila, Andrea.

-Es que no entiendo nada.

-Me estoy empezando a poner nervioso.

-Estoy muy nerviosa porque me he saltado un paso de la receta

y ahora no sé si me saldrá.

-Lo más complicado me parece partir el huevo de chocolate

porque es muy delicado eso y las manotas que tengo yo.

-Ánimo, Fidel. -Vamos, Fidel.

-Yo creo que respirando hondo

y haciendo un par de mantras lo conseguiremos.

Una vez que tenemos el relleno,

hay que cortar con el bisturí en horizontal el huevo,

rellenar y volver a tapar.

-Exacto.

Te voy adecir una cosa,

para mí este trabajo me parece muy difícil.

Lo que tengo en las manos parecen diez chorizos de cantimpalo

es que voy a coger el huevo y ¡bop!

-Si alguien se tuviera que operar en mis manos no se pondría.

El huevo debe estar temblando pensando que cuando vaya a cortarle

el estropicio que voy a hacer.

Kevin, ¿ese agujerito no te ha quedado un poco chiquitín?

-Sí.

-Aquí no te va a caber ni el crujiente ni el streusel.

Esto debería ir una tercera parte...

Para tener un efecto tapa.

-Un poco más de la mitad.

-Que presión que me estéis mirando.

Mi pulso es para la pandereta,

la verdad es que soy un poquito tembloroso.

-Perfecto.

No dejes que te molestemos y dale caña.

Gracias.

-En mi trabajo, cuando hago placas electrónicas,

las debo cortar con el bisturí

esto es igual pero con un huevo.

Te veo un poco atacado, Víctor.

-Es que estoy muy mal de tiempo, se me fue la crema inglesa,

se me cortó y he empezado a hacerla nuevamente.

Hay que seguir bien los pasos, amigo.

Creía que iba bien pero...

Yo por ayudarte un poquito,

te voy a dar un poquito de literatura buena.

-De verdad.

Claro que sí. Aquí hay postres muy ricos.

Qué maravilla.

Esto para todos los días es fantástico.

Te lo agradezco, chef.

De nada. Sácale partido. Gracias.

Dale, dale que te veo con poco tiempo

y se le ve muchas lagunas a esto.

No me quiero venir abajo.

Llevo un tiempo tonto

y tengo muchísimas ganas de ver a mi mujer

pero hay que esperar un poquito más y así nos pillaremos con más ganas.

Hola. ¿Qué tal, Andrea?

-Bueno... te diré la verdad, estoy bastante agobiada

porque sé que el contenido de dentro tiene buen sabor

pero me he dejado uno he mezclado productos

y en vez de bloquearme lo que estoy haciendo es ir,

no será, a lo mejor, la mousse que pedíais

pero tiene buen gusto y no quiero bloquearme.

-Un consejo, como vas a necesitar muy poca cantidad

para no esperar 10 minutos, saca un poquito,

se te enfriará antes.

Al final necesitas un dedo en cada una.

-Vale, que se enfría más rápido. -Un poquito en el fondo.

Quiero saber qué decoración le pondrás al huevo.

-A mí me gustan mucho las butterflies,

por eso llevo una aquí que me la regaló mi novio

y quiero hacer mariposas y flores, con un fondo de color azul.

Por favor, acaba con tus huevos pequeños

que estamos deseando ver tu huevo grande con tus butterflies.

Bueno, bueno.

Aspirantes, el tiempo se va acabando,

quedan solo 30 minutos.

-Madre mía, como chorrea.

¿Cómo habéis visto a Andrea, Samantha?

Estaba muy nerviosa. Estaba muy nerviosa

porque ha hecho una mousse pero ha quedado muy líquido

entonces está intentando enfriarla.

Ha quedado un poco aguachirri,

le veo poco color de crema de chocolate.

-Es verdad que en cuanto a la receta, está un poco perdida.

En cambio Kevin, el tema de la pastelería se le da bien.

Hoy ha sido meticuloso, tranquilo y encima le ha metido caña.

-Esto lo monto yo.

-Me voy a poner con la pintura, chef.

Cuidado que tengo traje nuevo.

¿Qué vas a pintar? Ahora voy a pintar.

He visto el azul y el verde que me parecen colores que pegan.

-Muy Brasil su idea.

Le pondré algunos detalles que no sé cómo saldrán,

no sé ni cómo lo voy a hacer, no lo tengo muy claro

pero conforme lo vaya haciendo va a surgir algo.

Trabájalo un poco, ponlealgún detalle,

no solo pintar. -No, no, muchas gracias.

Está claro.

Ahí voy.

Tira, tira.

-Picasso a mi lado, un aprendiz

porque mis manos están más verdes

que un extraterrestre.

-Ya no los pintes más.

-Como son las máquinas, era simplemente darle para atrás.

Yo no le daba para atrás, le daba para adelante.

Como cuando le das marcha atrás al coche y aceleras,

pues lo mismo, así soy yo. ¡Qué le vamos hacer!

-Vamos a limpiar esto un poco.

-Aquí las figuritas están libres.

-Harina en el molde.

-No hace falta.

-Con esto sale.

-Encina, cuidado con eso.

-¿Qué vienes...? No lo digo. Yo estoy temblando.

Tienes que tranquilizarte.

No, no, estoy haciendo lo que él dijo, rascar un poquito.

Tú sabes dónde hay que entrar a matar.

Yo voy a intentarlo.

Una cosa, ¿el resto de las preparaciones cómo están?

Creo que lo he interpretado lo mejor que he podido.

¿Lo tienes bien estudiado?

Esto, es lo otro.

Esto está crudo.

Para que estudies un poco más, te voy a regalar

una escuela online de Masterchef porque creo que necesitas...

saber que esa masa va horneada.

Esto se merece un abrazo enorme.

Ahora no puedo, pero luego... si hace falta te lo doy.

Muchísimas gracias.

-Yo con Tati me siento muy identificada

porque es una persona que no deja de aprender,

de hecho está estudiando tercero de derecho

y tiene casi 70 años. A mí me gustaría ser así de mayor.

-Hay que tener habilidad para hacer un huevo

como ha hecho el chef Stiva.

Mi cabeza no fluye como la seta del campo.

Yo soy muy socialista y muy de "Rosas rojas"

y por eso voy a hacer unas rosas rojas con verde.

Quiero hacer un poco de primavera.

-A mí me hubiera gustado con la idea inicial,

hacer frutas y cosas así pero no he visto ningún molde

y tendré que hacerlo en plan plantas con flores.

-Por favor, no te caigas.

-Que difícil.

-Si es que hasta las rayas las hago torcidas.

-Cómo ha quedado.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos cinco minutos.

-Qué mono te está quedando, nena.

-La que tengo montada, la leche.

-Ay esa grafitera.

-Yo lo vi muy bien.

-Pero el huevo, no la madera.

-¡Bien, Encina!

-Incrédulos.

Puestos aquí...

-No le pongas más.

-Que sí, hombre, que sí.

-¿Qué hace?

Súper mono.

-Hay que tener mucho cuidado con los botones.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

-Así queda.

-Vamos, Kevin, vamos.

-Ni soñando creía yo que iba a terminar eso.

-Uno, ya está.

5, 4, 3, 2, 1...

Tiempo, manos arriba.

Si el resultado es bueno, mis huevos se los dedico a Kevin

y a Samantha.

A Kevin para que sepa lo que es un hombre

y a Samantha, más de lo mismo.

Si quieres aprender a cocinar como uno de nuestros aspirantes

ahora puedes hacerlo entrando en la escuela "Master Chef",

una escuela 100% online con más de 170 elecciones

donde podrás aprender todo lo que tienes que saber

sobre cocina de la mano de los chefs más prestigiosos.

Además, este año al completar el curso

podrás obtener tu certificado "Master Chef".

No lo pienses más y entra en la escuela de "Master Chef".

Ha llegado el momento de ver vuestras creaciones.

Lidia, tú serás la primera, adelante.

Lidia, ¿qué tal te ha ido? Pienso que bien,

no he tenido ninguna incidencia de la que yo haya sido consciente.

Qué bien. Lo único el huevo grande,

que ha sido una horterada monumental,

pero bueno.

¿En qué te has inspirado? Me he inspirado en un jardín.

-Yo quería hacer un poco de hincapié en la decoración.

Veo que solo has trabajado el fondant.

Si valoramos un poco la técnica,

sí que me hubiese gustado encontrar más variedad.

-Me da vergüenza que este hombre esté viendo mi horterada de huevo

y encima que lo esté valorando como si fuera algo serio.

Es de agradecer. Vamos a probarlo.

Cristian, dinos cómo ves las diferentes capas del relleno.

Hay poco praliné y más chocolate. La mus de praliné es más ligera.

Vamos, que es un poco mazacote.

Fidel, el jurado quiere catar tus huevos.

Yo creo que ha sido uno de los únicos

que se ha atrevido a trabajar el caramelo.

Todas las técnicas. El fondant y también el caramelo.

-Me siento especialmente orgulloso de las joyas.

Ni yo mismo me lo creía cuando me han salido.

-Esto es una prueba para valientes

y has demostrado que te has atrevido.

No solo a hacer el caramelo, sino además en dos colores.

Vamos a probarlo.

Las has sellado, ¿verdad? Sí.

Está relleno hasta arriba y tiene de todo un poco.

La composición me parece perfecta.

Por mi parte, me siento muy orgulloso

porque lo estás pagando con lo que lo tienes que pagar.

Con trabajo, dedicación y empeño. Felicidades.

Muchas gracias.

Fidel, te veo que estás muy pensativo

mirando al cielo, ¿qué te ocurre?

Estaba pensando en mi hermana,

que cuando me apuntó al casting dije, ¿dónde vas, chica?

Cuando me dan buenas valoraciones, pienso en ella y digo,

a ver si es verdad que voy a tener algo.

¿No te habían dado nunca una palmadita en la espalda?

Por desgracia no.

Nosotros cuando te la mereces te la damos encantados.

Gracias chef.

-Bien, bien, bien.

Antonio, pon tus huevos encima del atril.

(Risas)

Cuando hicimos el "Master Chef" de los niños ellos no tenían miedo

y por eso salieron cosas fantásticas.

Aquí ha habido miedo por parte de todos.

Te ponen algo difícil delante y lo primero es no precipitarte.

Pensar bien lo que vas a hacer.

-Se me ha olvidado echarle chocolate a la mus.

El toque de... El toque de Antonio.

Claro.

Vamos a probar a ver a qué sabe esto.

Se nota que nos hemos dejado el chocolate,

pero por lo demás, bueno... La mus, sí.

Es lo que tiene ser un innovador.

Si cojo el de Andrea y el tuyo, me resultan muy parecidos,

¿no te habrás inspirado un poco en su huevo?

No, yo no me he inspirado en el huevo de Andrea.

Le he puesto mariposas porque no había otra cosa.

Si hubiera cactus le hubiera puesto cactus.

Víctor, ven a enseñarle tus huevos al jurado.

Esa boina roja... No tiene ningún sentido.

-Más que por el sentido, por el grosor.

-Como era el molde.

Ha cogido todo el grosor del molde que hay.

En vez de utilizarlo como cortapastas,

lo ha utilizado para rellenarlo.

No, no gracias. Sí, sí gracias.

¿Lo de los corazones es porque echas de menos a alguien?

Echo de menos a mi mujer más que a nada.

No te preocupes. Hoy quizás llegues a verla.

Todos los días me acuerdo de ella.

Se lleva mal porque no tienes apenas contacto.

Puedes hablar algunos minutos semanales

y sabe a muy poco.

Cristian, ¿qué te parece? No me parece bien.

La pastelería lo que tiene es que todo tiene que ser muy preciso.

-Lo he intentado, pero no he sido capaz.

-Ya, ya.

-Este trabajo es una bazofia y se merece que me vaya, lo sé.

Estoy muy defraudado conmigo mismo.

Este huevo me va a poner en la cuerda floja.

Andrea, vamos a ver los "cuquihuevos".

He tenido un pequeño percance con la mus

y he tenido que improvisar un poco.

Una la he hecho con chocolate, la que tocaba

y la otra la he hecho con praliné.

Vamos a ver qué hay dentro. Este está sellado y este no.

-Está perfecto. -Gracias, Cristian.

Este está sellado, sí. Muy duro el huevito.

La mus ha salido un poco líquida.

-El saber encontrar una salida

como la has sabido encontrar le da aún más valor.

Una salida buena. Gracias Samantha.

Esa mariposa, ese color verde, tan "cuqui" todo...

¿Has mirado hacia atrás todo el rato para inspirarte

o el de atrás miraba hacia delante? Yo no miro atrás, yo al frente.

Como Antonio no se haya inspirado en mi novio,

no sé de dónde ha sacado las mariposas.

La que me he inspirado en las mariposas por mi novio

he sido yo. Acércate, hombre.

¿Qué pasa, guapa?

-¿Te ha faltado tiempo para poner más mariposas?

De aquí no nos vamos hasta que no me digáis

de dónde salió la idea original.

Yo te juro que mis huevos es una idea

porque es un jardín de mariposas.

¿Tu novio qué pinta con las mariposas y el jardín?

Porque mi novio me llama siempre "butterfly".

(Risas)

La "butterfly" es el símbolo que comparto con mi novio

porque siempre me llama "butterfly"...

¿No os habéis copiado entonces? Yo no, seguro.

-Os lo juro que no me he copiado.

Venga, vale, me lo creo.

Andrea, Antonio, delante de cocinas.

Volando. Volando.

(Risas)

Kevin, vamos a ver tus huevos.

Kevin, ¿en qué te has inspirado para hacer tu huevo fabergé?

En los huevos fabergé de las películas.

Colores vivos y la formita.

-La textura parece muy buena.

Primero, todas las elaboraciones están bastante bien hechas.

Segundo, la cantidad de cada cosa está bastante bien puesta.

Y el huevo fabergé, aunque está simplón,

también tiene un trabajo porque poner todas esas bolitas

no es nada fácil.

Yo quería apuntar que el tiempo que le has dedicado a esto,

si hubieses tenido más tiempo ibas perfecto.

Un huevo fabergé, lo que tiene es esto, es orfebrería.

-Que valore y describa tan bien mi elaboración

para mí ha supuesto la felicidad máxima.

Encina, vamos a ver qué has conseguido hacer con los huevos.

Primero pido disculpas al profesor,

al maestro que dio una receta impecable

y yo no la he sabido interpretar.

Vamos a probarlo.

Ha costado. Es un huevo duro.

Duro de roer. Solamente el cortar,

que parece que lo has cortado con un serrucho,

dice que el bisturí lo has utilizado poco.

El relleno está muy durito.

Hay trozos de chocolate mazacotes, otros líquidos...

Totalmente de acuerdo.

No guarda ninguna relación con la receta que ha traído.

Y el huevo fabergé entiendo que... El huevo "enfidé" mejor.

Tiene muchas carencias.

Tú no has empezado mal este huevo y estos dos huevitos.

Empezaste mal con la sopa,

en la prueba de exteriores no dándolo todo

y culminas esta semana espléndida

con estos dos huevitos que son un desastre.

Totalmente de acuerdo. Mi huevo es el más feo,

como el patito feo del cuento,

pero te aseguro que lo he hecho con todo mi cariño.

Mireia, contigo cerramos la cata de hoy.

¿En qué te has inspirado?

En un jardín de rosas rojas. En el PSOE.

La política me pone tanto como la repostería y viceversa.

Me encantan las dos cosas.

Está bien definido. Separado.

Lo veo muy bien.

Es la primera vez que vemos las cuatro capas bien definidas.

El sabor está perfecto. Lo veo muy bien, la textura,

suavidad, bien hecho, bien acabado...

Estoy flotando. Hoy me ha salido la parte feliz.

Tengo las manos de un pitufo y estoy un poco pitufa.

Cristian, Patricia, ahora queremos que vosotros,

como grandes profesionales de la repostería

nos digáis cuál es la mejor elaboración.

Para nosotros, el mejor trabajo de esta prueba ha sido el de...

... Mireia.

(Aplausos)

Muchas gracias.

Mireia, enhorabuena. Ahora mismo estoy contigo.

Antes, Cristian y Patricia, ha sido un placer.

Espero que el matrimonio Escribà-"Master Chef"

dure para siempre. Es siempre un honor venir aquí

y compartir este momento con todos vosotros.

Os quiero felicitar de verdad, os lo hemos puesto muy difícil.

(Aplausos)

Cristian Escribà me ha parecido de los chefs más grandes

que ha venido aquí.

En la repostería es un fiera y olé sus huevos.

Mireia, ser la mejor de la prueba, ¿sabes lo que significa, a que sí?

Quiero pensar que sí.

¿Sabes correr? Un montón.

Pues corre hacia la galería.

Aspirantes, uno de vosotros siete

va a colgar el delantal dentro de pocos minutos.

Para saber quién es, nuestro jurado tiene que deliberar.

Al margen de Mireia,

los tres mejores trabajos de la prueba de hoy son...

... Kevin, Fidel y Lidia.

(Aplausos)

Hoy estoy contento porque ya me tocaba una valoración buena.

Cuatro aspirantes y dos de ellos lo han hecho un poco mejor.

Son fáciles, los "Butterfly Brothers".

(Aplausos)

Arriba, venga.

Víctor, no tienes que estar nervioso.

-Sí lo tengo que estar.

Víctor, Encina...

Este jurado ha decidido que quien debe abandonar estas cocinas es...

... Encina. Sí, chef.

(Aplausos)

(Ánimos)

¿Me puedo saltar el protocolo? Claro.

Nunca se les da un beso.

El jurado se queda mirando como si fuera la inquisición.

Es que lo somos.

Ha sido un placer, de verdad. Os recordaré siempre.

Ven conmigo que yo también quiero mi abrazo.

A ti te lo digo ahora todo allí.

Yo no vivo los finales con tragedia, los vivo con alegría.

Encina, qué sola me dejas.

(Ánimos)

(Risas)

Mira qué flamenca.

Me da la sensación de que, aún siendo la más mayor,

ha disfrutado usted como una niña chica.

Yo me lo he pasado muy bien, he aprendido mucho,

a pesar de que el jurado crea que no

y de los que más he aprendido ha sido de ellos.

Luego, aquí me he encontrado con una cantidad de gente maravillosa

y a partir de ahora, cuando vea un programa,

no me muevo hasta que vea todos los créditos.

Por vosotros, chicos.

(Aplausos)

Me llevo una mochila llena de cariño, de vivencias,

llena de personas que adoro y estoy feliz.

Estoy encantada de haberos conocido a todos.

Tengo mi quiniela. Yo veo los tres ganadores.

A Fidel porque ya es hora que te cambie la suerte, hijo.

Veo a Carlos y veo a esa niña que llora en este momento.

No me marcho a América, me quedo.

Esos son los que van a llegar a la final.

No os hagáis zancadillas y que gane el mejor.

Tengo compromisos adquiridos

de escribir poemas para mis chicos de "Master Chef",

al maestro pastelero de hoy

y luego empezaré con el diario de "Master Chef",

que será un libro divertido que diga,

yo también fui "Master Chef".

¿Me vas a invitar un día a comer a tu casa?

Yo te invito a comer a mi casa, pero no en una hora.

No, claro, el día entero.

Además, vas a tener todos los electrodomésticos

que te regala nuestro patrocinador

para que tranquilamente cocines en casa.

Además vas a tener productos de primera calidad

porque ya sabes

que nuestro supermercado patrocinador te regala la compra.

Muy bien, muy bien.

Tienes la tablet oficial del programa

en la que tienes más de 50 recetas

y acceso a videos exclusivos que solo están aquí.

Aquí tienes la escuela online de "Master Chef"

que tienes seis meses gratis. Fenomenal.

Y luego, el juego de mesa de "Master Chef"

que vas a poder jugar con tus nietas todo lo que quieras.

Esto lo recorto yo y cuando se porten mal con vosotros,

los pongo de cara a la pared.

Dame un abrazo.

Gracias por todo, has sido una concursante maravillosa.

Hay que colgar el delantal.

Ahora tengo que salir por aquí. Por la puerta.

Adiós, chicos.

15 delantales blancos con un logo, una experiencia,

una vida que contar, como banderas al viento

cada semana uno se va y esta me voy yo,

con una mochila llena y una historia para recordar.

Os quiero.

Ya lo veis, ha llegado el momento de Encina

y ella encantada ha colgado su delantal,

pero todavía quedan 11 compañeros con ganas de luchar

y demostrar su talento y, sobre todo,

de seguir cocinando en "Master Chef".

Eso será a partir de la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Bienvenidos a la noche del amor de "Master Chef".

No puedo, no puedo.

Cocinaréis tres elaboraciones del mismo plato.

Venga, tía, no te pongas nerviosa ahora.

-Es imposible, no me da tiempo. -No me hierve.

Esta noche abrimos las puertas del restaurante

para que 11 parejas celebren su amor con nosotros.

Para mi gusto creo que está un poco crudo.

Aspirantes, bienvenidos a platea.

Hoy tendréis que cocinar las propuestas de Paco Roncero,

Ramón Freixa, Pepe Solla y Marcos Morán.

Os recuerdo que tienen que salir 1200 tapas.

Un reto jamás asumido en la historia de "Master Chef".

Salen como estén y las que estén.

Espabilad. Camareros, vámonos.

El gran Juan Mari Arzak.

Ninguna de vuestras elaboraciones

ha estado a la altura de una prueba de líder.

Es una vergüenza que hagas este plato

después del tiempo que llevas en "Master Chef".

Es un desastre. La mezcla es repugnante.

No merece seguir cocinando en "Master Chef"...

  • Programa 5 - 05/05/2015

MasterChef 3 - Programa 5 - 05/05/2015

05 may 2015

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