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Para todos los públicos Programa 8
Transcripción completa

Hoy trabajaréis juntos. Lo haréis por relevos.

(GRITA) ¡Dios mío!

-Bien, máster, bien.

Como no avances, con mi apoyo no cuentes.

No sabía qué era "maigret". Magreb, donde viven los árabes.

El peor equipo ha sido el vuestro.

Bienvenidos al Hospital Tavera.

Cristóbal, Emil, estáis salvados de la prueba de eliminación.

Las capitanas seréis las peores.

¿Quién es la capitana? -Ponte con los huevos, yo emplato.

Celia, ¿cuál está acabado?

Fallas más que una escopeta de feria.

Andrea Tumbarello. ¿Has cocinado mal alguna vez?

Bien emplatado. Pero aunque se vista de seda...

Marina, Lorena, podríamos mandaros perfectamente a casa a las dos.

Quien no merece seguir en MasterChef es Lorena.

(Música de intriga)

El próximo MasterChef tendrá que aprender a arriesgar

y, sobre todo, sorprender.

Busco un cocinero sin miedo a experimentar,

que encuentre en la cocina su propio lenguaje.

Este año MasterChef llega con nuevos retos,

más dificultades.

No quiero simples aficionados.

Quiero auténticos amantes de la cocina.

Buenas noches y bienvenidos a MasterChef.

En este programa tenemos dos objetivos:

que los aspirantes vivan una experiencia única

y cumplan el sueño de convertirse en profesionales de la cocina,

y que vosotros, desde casa, sintáis la misma pasión

que sienten ellos por la cocina.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de MasterChef.

Hoy es el octavo programa ya.

Vuestro sueño está cada vez más cerca.

Cristina, ¿estáis notando ya esa presión?

Totalmente, es que no tenemos más minutos para cocinar al día.

Fines de semana, más horas echamos.

A las 20:00 huele a callos en casa.

Está bien eso. (RÍE)

Mateo, ¿qué tal tu dedo?

Bien, he estado reposando y practicando a ver cómo me manejaba

y bueno, dentro de lo que cabe no... ¿Podrás cocinar?

Sí, es un reto y hay que superarlo.

Aspirantes, esta noche ha llegado el momento de demostrar

lo que habéis aprendido,

y lo hacemos con una caja misteriosa.

Debajo de esa caja está el producto básico

con el que vais a cocinar esta noche.

A la de tres quiero que levantéis la caja.

Uno,

dos

y tres.

¿Una caja? (GONZALO RÍE)

-¿Con esto?

-¡Bah! ¡Ay, Dios mío!

-Me cago en la virgen. (MILAGROSA RÍE)

-¡Azafrán, bien!

(CRISTINA RÍE) Azafrán,

o lo que es lo mismo, el oro rojo de la cocina española.

Es un producto muy significativo de nuestra gastronomía.

No solo por su sabor, por su color,

y porque es una fantástica fuente de minerales para el organismo.

Utilizado ya en el antiguo Egipto

y comercializado en nuestro país desde la Edad Media.

Tanto es así, que somos el segundo mayor productor

de azafrán del mundo.

Pero, para que os hablen de este magnífico producto a fondo,

os hemos traído a un grande de la cocina.

Eneko Atxa, restaurante Azurmendi en Larrabetzu, Vizcaya,

tres estrellas Michelin.

¿Qué tal, maestro? Muy bien.

Compadre.

Eneko es un hacha. Tres estrellas Michelín.

Treinta y pocos años. Un futuro increíble.

Es de admirar.

Eneko, nuestros aspirantes, debajo de la caja misteriosa,

han encontrado azafrán.

¿Por qué es el azafrán importante en nuestra gastronomía?

Tenéis que tener en cuenta que hoy tenéis un tesoro maravilloso

para el cual ha habido gente trabajando muy laboriosamente

para que tengáis esto,

que en aroma, en imagen... Porque además tiñe

de color oro rojo vuestros platos,

En sabor, en aromas, etcétera,

Tenéis una joya en la mano para trabajar con ella.

-Me gusta cocinar con azafrán del bueno,

no el colorante de toda la vida, que no me gusta.

Me gusta con azafrán.

Aspirantes, esta noche no tenéis que reproducir ningún plato.

Podéis cocinar lo que queráis. Solo os ponemos un requisito,

que es el azafrán.

En el supermercado está todo lo que necesitáis

para que ese azafrán luzca como debe.

Tenéis un módulo central con pescado y marisco.

Desde almeja fina, dorada,

rape, gamba roja

y un producto estrella, langosta.

En el módulo de verduras tenéis pimientos, alcachofas,

hinojo y muchos más ingredientes

para que hagáis un plato espectacular.

Eneko, con todas las posibilidades que tienen los aspirantes

para cocinar esta noche,

algo que les quieras decir antes de que se lancen al vacío.

Que disfrutéis y lo paséis bien.

Pensad que cocináis para vosotros y vuestra familia,

seguro que sale bien. (VARIOS) Gracias.

Aspirantes, tenía muchas ganas de que llegara este momento.

Ahora es cuando nos vamos a quitar las caretas,

cuando voy a ver quién vale y quién no.

Puede que estéis delante del reto más importante

desde que llegasteis a MasterChef.

Enseñadnos de lo que sois capaces.

(VARIOS) Sí, chef.

Tenéis 75 minutos; y los 3 minutos

para entrar en el supermercado comienzan en tres,

dos,

uno, ¡ya!

Perdón.

-Qué bueno.

-¿Me dejas un trozo? -Quiero un trozo de rape.

¡Último minuto, aspirantes!

¿No hay nata? -Guisantes, necesito guisantes.

¡Últimos 30 segundos!

Cinco,

cuatro,

tres,

dos,

uno, ¡a las cocinas!

El quid de la cuestión, si te traigo a MasterChef

y te hago cocinar en este tiempo y te meto en el supermercado

y ves esos géneros estelares, ¿tú qué plato hubieses hecho hoy?

Pues probablemente hay muchísimos que podríamos haber hecho.

La langosta, las gambas crudas vegetales,

que estaban también,

pero como valor diferenciador hubiera tratado de hacer

un postre de azafrán.

-Es gracioso tener azafrán como producto estrella.

Es tan chiquitina pero, como bien dice el jurado,

nos da multitud de posibilidades y un sabor único.

Hay que aprovecharlo.

-En casa se usa muchísimo. Además, mi suegra, que es persa,

me traía de Persia botes y botes de azafrán.

Con lo cual, cocinamos mucho con azafrán.

Voy a hacer una sopita de pescado y marisco

con, por supuesto, azafrán.

-Esta noche voy a hacer un guiso de pescado con su cabracho,

con su doradita, le voy a meter unas gambitas rojas,

unas gambitas blancas. Haré un "fumet" con los pescados.

Lo voy a pasar por el chino. Es la idea que tengo.

A ver si hoy es el día de sorprender al jurado.

Fíjate, esta viene con hambre.

Yo soy más de arroces. ¿Hubieses hecho un arrocito?

Soy muy de arroces.

Voy a hacer un arroz con mejillones y gamba roja.

Dos productos que no enmascaran a los demás.

Muchos no han demostrado lo que saben,

pero hoy yo creo que va a hacer sorpresas.

Jordi, ¿tú qué harías hoy de plato?

Seguramente habría tirado para la langosta.

Haría un caldito muy bueno con la langosta

y quizá alguna verdura. Yo te voy a decir una cosa,

después de lo que me habéis contado, hoy yo no haría nada

y me comería vuestros platos. (RÍEN)

-Pues voy a hacer una brocheta de langosta

acompañado con una salsa de marisco al azafrán

y una espuma de patata sifonada

con un aceite de cítricos.

No quería hacer un plato típico y tradicional.

Hoy me apetecía hacer algo muy al estilo Marina.

-Por favor, se me ha roto la tinta.

Vicky. Hola, ¿qué tal?

¿Qué vas a preparar? Voy a hacer un guiso de sepia.

-¿Cómo integrarás el azafrán? -Pongo aquí el azafrán,

lo he leído en un libro.

Pongo primero la cebolla, luego el azafrán

y el tomate para que no se queme.

-Cuece muy rápido el azafrán. -Sí, pero lo pone en el libro.

"La cebolla, el azafrán y luego el tomate".

Con los productazos que teníamos: gambas, langostas...

¿Cómo has ido a un producto, no te diré humilde,

pero sí un producto que...? No estoy acostumbrada a la langosta.

No sé porque no me la puedo permitir.

Si no está muy bueno no brillará, ¿cómo lo ves?

Eh... perdona, es que ahora mismo ni oigo.

Cuando cocina no existe el mundo. Está cocinando.

(VICKY GRITA)

¡Ay, Dios mío!

Vicky, te dejaremos trabajar.

Sí, "porfa". Voy a evitar que quemes la tabla.

(RESOPLA)

Aspirantes, habéis consumido los primeros 30 minutos.

Os quedan 45.

Voy a hacer una sopa de pescado

y le voy a añadir langosta para que tenga más sabor.

Sé que el jurado está pidiendo más de mí

y que eso lo van a valorar.

Y también, las cosas como son, habiendo langosta, no cogerla,

aunque sea feo matarla,

es lo que le va a dar más sabor al plato.

-Lástima de juguito, Dios mío.

-Mateo. -Dime.

-¿Dónde se le metía el tajo, aquí o aquí?

(DUDA) -Se le metía... -¿Aquí o aquí?

-Aquí, ¿vale? -Vale.

-Venga, ánimo.

-Vale.

¡Ay, mierda!

Yo estaba tranquila. He visto que ella estaba tranquila.

El momento de clavar el cuchillo no es placentero para nada.

Pero en ese momento tienes que abstraerte de todo

y seguir adelante, porque como me ponga a llorar

o me ponga a sentirme mal conmigo misma no avanzo.

(RESOPLA)

-Vaya tocho.

-Esto va a acabar en un jugo que no te lo crees.

-Bien pegadito, hijo.

¡Bah! -¿Te ayudo?

-Ahora me colocaré en una pescadería para aprender.

(GIME DE ESFUERZO)

El rape pesaba 400 kg.

No sé, pero era grandísimo. Para quitarle la piel parecía

que estaba quitándole a un penitente la capucha.

¿Te lo corto de alguna manera? -No, no, ya...

Déjamelo aquí al lado.

Hay que valorar el trabajo que ha hecho Milagrosa por mí,

porque me ha echado una mano bastante grande.

¿Qué tal, Mateo? Buenas.

Buenas, ¿cómo llevas tu dedo? Pues tieso.

No me hagas más así, por favor. (MATEO RÍE)

No sé si lo ha hecho con segundas. No, qué va.

Cuéntame qué plato vas a hacer. Lo primero que he pensado es hacer

la sopa de pescado y marisco de mi abuela.

¿Cocinaba bien tu abuela? Divinamente.

¿Tu abuela utilizaba azafrán? No, es el punto diferenciador.

¿El azafrán lo has echado ya? Sí, ya lo he echado.

¿Lo has echado tal cual? No, lo he tostado primero.

¿Lo has tostado? Sí, y lo he echado.

-Un truco para tostar el azafrán. Cuéntame, cuéntame.

Papel de aluminio, meter el azafrán, cerrarlo y ponerlo sobre la sartén.

No tostarlo directamente. ¡Aaah!

Mateo. Dime.

Me has demostrado cómo se tuesta el azafrán,

y te voy a hacer un favor, que ya se te había olvidado.

Hay que echar el vidrio al contenedor.

Parece mentira que lo tengas ahí todo el día, Mateo.

Pero yo lo hago encantado por ti. Muchas gracias.

Si quieres sorprender a tu familia o invitar a tus amigos

y dejarles con la boca abierta, este es tu libro.

El nuevo libro de recetas de la 2 temporada de MasterChef.

Carnes, pescados, pasteles y todo tipo de trucos

para que tú también te sientas como un MasterChef.

Esta se me ha quemado. Gonzalo, esto se ha quemado.

He hecho un primer sofrito con el arroz

y al echar el arroz quería envolver el grano

con el aceite en el sofrito,

pero me he puesto a picar un tomate y se me ha quemado.

He tenido suerte porque me ha pasado con tiempo,

si me pasa a diez minutos del emplatado...

(GIME) Gonzalo colgado.

-Vamos con el último paso.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos 30 minutos.

Gracias, Eva.

¿Qué tal, Emil? Buenas noches.

-Hola, muy buenas. ¿Qué plato va a hacer usted?

Voy a hacer un arroz marinero. ¿En qué consiste ese arroz marinero?

Bueno, es algo clásico hecho con un sofrito,

donde he rehogado la cabeza de la langosta

y luego he hecho un extracto de cabeza de gamba

para mezclarlo y darle más potencia.

He cortado unos filetes que rehogaré en el último momento.

Les daré un toque de plancha para presentarlo encima.

Es un arroz seco, como un arroz a banda.

¿El azafrán lo usas así siempre? No, lo estoy "infusionando"

para hacer un pequeño alioli

con azafrán. Un alioli de azafrán.

Eso es. Me parece superinteresante.

No había pensado en que se podía integrar de otra manera

y me parece bien.

(Batidora)

Aspirantes, daos prisa porque solo quedan diez minutos.

Hola, buenas. ¿Qué tal, Cristina?

Voy a hacer una sopita de marisco

y un poco de arroz que acabo de echar.

¿Cómo lo ves, Eneko? Bien, tiene buena pinta.

Huele muy bien. -¿Huele rico?

-Un borbotón. ¿Usas mucho el azafrán en tu casa?

Sí, utilizamos de vez en cuando en repostería,

para fondos...

-En la comida persa, mi exsuegra es persa,

se utiliza mucho el azafrán. ¿Has hecho algo persa?

Mira, porque no tengo el arroz persa iraní

con el que hacemos el pastel con las hebras.

No lo tenía. -¿Dominas esa cocina?

-Bueno, unos kebabs, un arroz del rey y ya está.

Dominar poco, ¿verdad, Samantha? (RÍE)

Estoy nerviosa por verlo. Verás que jugoso dejo el pescado.

Lo meto los tres últimos minutos. Es imposible que esté seco.

Aspirantes, solo quedan cinco minutos

para que se acabe el tiempo.

Aspirantes, ¡último minuto!

Ya debemos tenerlo emplatado. Por favor, ¡rápido!

Cinco, cuatro,

tres, dos,

uno, ¡tiempo! ¡Manos arriba!

(RESOPLA) Confío en que la cata sea buena.

Si es mala, pues acostumbrarte a recibir chaparrones,

que estamos para aprender de los errores que cometemos.

Aspirantes, ahora tendréis que presentar los platos

ante el juez Eneko Atxa y ante nuestro jurado.

Pero lo haréis de dos en dos.

Los primeros serán Vicky y Gonzalo, adelante.

Bueno, Gonzalo, cuéntanos, ¿cuál es tu plato?

Mi plato es una gamba roja al azafrán sobre una cama de arroz.

Si le hubieses echado 120 gramos menos de azafrán,

te lo hubiese agradecido. Este es el defecto de tu plato.

Tomo nota, chef. Un exceso de azafrán.

Es un desperdicio en todos los sentidos: económico y gustativo.

Con el azafrán tienes que tener cuidado.

En exceso es un poco peligroso.

Es muy potente y es muy valioso.

Cuéntanos. He hecho un guiso de sepia.

(CARRASPEA) He intentado poner cosas que no pongo normalmente

para que no sea tan básico como lo haces en casa.

Por ejemplo, el azafrán nunca lo había utilizado.

El azafrán no has sabido tostarlo y sacarle partido a su sabor.

La patata está un poco más tiesa. La sepia la ha guisado poco

y ha quedado más básico que la leche.

Me has decepcionado un poco.

Lo tenías todo para un platazo y has hecho una castaña.

No he pensado en hacer algo más sorprendente.

Podía haber arriesgado más.

Ahora, si volviera atrás igual me lo pensaba mejor. (RÍE)

Milagrosa, cuéntanos qué has hecho.

He hecho papas en amarillo.

Pero en vez de utilizar cazón, que se utiliza mucho allí,

he utilizado el rape y las alcachofas.

-El vino blanco está muy crudo, está sin cocinar.

No hace de este guiso algo entrañable,

que quieras repetir rápidamente otra cucharada.

Las patatas están crudas.

Falta cariño, amor...

Esperábamos más de ti, Milagrosa. Gracias, ojalá.

Cuéntenos, Emil.

He querido hacer una mezcla del arroz a banda y del "senyoret.

Y el arroz del "senyoret", ¿qué es?

Le quitas las espinas y todo y dejas pedazos de...

Me das los pescaditos limpios y el señorito no se mancha.

Eso es. De señorito tengo lo justo

y no me importa mancharme. Por eso habrá dejado esto aquí.

Bueno, esa es la muestra. Para que vea que viene del mar.

(RÍE) Bueno.

A mí me ha emocionado antes cuando te veíamos cocinar

que tenía unas expectativas enormes porque me pareció que estaba bien

la idea de sacar el azafrán del arroz

y hacer un alioli supercremoso.

El punto del arroz te ha salido flojo y no esperaba eso.

Este no es un plato tuyo. Es un plato fallido.

No puedes dar un paso atrás y hoy lo has dado.

"OK", chef. ¿Y tienes mano?

Lo tiene.

-Lo siento.

Que esperen más de mí es un halago.

Ahora la pelota está en mi cancha y es trabajar, trabajar,

cocinar, cocinar y conseguir mejor resultado.

Mateo, cuéntanos. He hecho una sopa de marisco y rape.

¿Es tuya esta receta? No, es de mi abuela.

La idea general es de mi abuela.

-Me encanta.

En sabor está muy rico y en textura también.

El azafrán... Me gusta mucho a mí.

-Gracias, chef. El plato está rico.

¿Vive tu abuela? No, hace un par de años que falleció.

Si estuviera viva estaría, orgullosa no, lo siguiente.

Y eso ya lo tienes y te lo llevas. Felicidades.

Muchas gracias.

Yo no sé si los que están ahí se llevarán algo de aquí,

no tengo ni idea.

Tú te llevas algo que es poder enseñar un plato

de la memoria a todo un país.

Es lo primero que tenemos que transmitir

y que no se pierda nuestra cultura.

No estará tan bueno como el de ella, seguro.

Estaría contenta, está muy bueno.

Mi abuela me crio básicamente.

Mi madre trabajaba y no me podía tener mucho en casa.

No estaría aquí si no fuera por ella

y no sería de esta manera si no hubiera sido por ella.

(SOLLOZA)

Bueno, Celia, cuéntame, ¿qué has hecho?

He hecho una sopa con lo mejor que he visto en el supermercado.

Le he puesto gambas rojas, almejas, langosta,

Mmm... Y un pescado que creo que era dorada.

Creo.

-Creo que a veces los ingredientes son tan buenos

que a veces con uno, por sí mismo, es suficiente.

Valoramos muchísimo tu intención,

porque ha cogido la langosta, se ha atrevido con ella,

pero no es suficiente.

Tus compañeros lo hacen y hacen un guiso bueno.

Cristina y Marina, cuando queráis.

Es una brocheta de langosta.

Y luego he hecho una crema de patata al azafrán

en espuma.

-Hubiera preferido un puré de patatas supertradicional,

de toda la vida, con al azafrán.

Me encanta salir con un tío con criterio.

Justo te está diciendo lo que te iba a decir.

Acércate.

¿Qué lleva esta espuma? La patata cocida,

su propio agua de cocción

y luego lleva una infusión del azafrán.

¿Qué es una espuma? Incorporar aire acción con el sifón.

Tiene que haber algo que lo emulsione.

No tenía nada. Si no tengo todos los ingredientes

para hacer algo, no lo hago. Yo la ha puesto "ensifonada"

en caliente y he mantenido el sifón al baño maría todo el tiempo.

Lógicamente ahora, con el paso del tiempo,

las espumas van... Esto jamás estuvo montado.

La técnica, si se utiliza bien, es maravillosa, tiene sentido.

Pero una técnica mal hecha habla muy mal de la profesión

que llevamos mucho rato haciendo.

La gente en los restaurantes ve una mala espuma

y se piensan que son una porquería.

¡Y una espuma bien hecha es fantástica!

La única palabra que me sale de la boca al ver esto: pretenciosa.

Sí, que soy muy pretenciosa. No, no, no.

Si te digo pretenciosa no es para ofenderte,

es porque si te digo:

langosta con espuma de patata. (BALBUCEA)

Y no es, eso es ser pretencioso.

Quizás. No, totalmente.

(ASIENTE) ¡Esto es una porquería!

Gracias.

Muchas gracias. De nada, te lo digo con el corazón.

Lo que tengo claro es que esa cocina Marina

la seguiré haciendo en mi casa con los míos, que les encana.

Y aquí no toco yo un sifón ni borracha.

Cristina, cuéntanos un poquito.

Es una sopa de cabracho y marisco.

-El arroz no me acaba de convencer, pero por el punto que tiene.

Y el caldo tiene sabor a azafrán pero no le cojo los otros matices.

Y sí me hubiese gustado que una sopa que tiene sabor que hubiera tenido

más de textura para retenerla más en la boca

y que no se me escapara tan rápido.

Simpáticamente te lo ha dicho. Lo que aquí falta

es un caldo de pescado básico, sin más.

Le falta un montón de sabor.

Le falta de todo.

Cristóbal, te ha tocado bailar solo.

Buenas.

Cristóbal, ¿sabes lo que pienso?

Pienso que eres el heredero natural de Jorge.

Me vas a acompañar. Sí, chef.

Porque eres más guarro que la Alfonsa,

que hacía muñecos de mierda y se comía la cabeza. Ven.

Ahora entiendo por qué el Bigotes no te deja entrar en la cocina.

Una auténtica cerdada. Cerdada, cerdada.

Sí, sí, sí, chef. Toda la razón del mundo.

Lo siento, de verdad. Pido disculpas.

Pues límpiamelo. Vale.

Tienes dos minutos. Menos.

Ha sido un desastre de primera, dejé el fregadero que parecía una cuadra.

Más mierda que una cuadra.

Así no se puede trabajar ni dejar la cocina

por nada del mundo. Venga.

No puedo estar esperando aquí todo el día.

Cristóbal, toda esa rapidez limpiando,

hazlo también cuando cocines. Sí, chef.

Muy bien, Cristóbal, ¿qué has querido hacer?

Pues de fondo, he querido hacer como un bisqué,

una cremita de marisco y pescado de roca.

Y le he metido un poquito de cabracho, le he metido dorada,

langostinos y gambas rojas, hechas a la plancha

para cambiar un poco de textura.

(Suspiro)

-Esto es superinteresante, ¿eh? Te felicito, está buenísimo.

De verdad. -Gracias.

-Bien cocinado, rico...

Es un buen caldo. Es un plato rico, sí.

Un plato bien acabado, ejecutado. Eso te lo comes en tu casa, ¿eh?

Un domingo, con una botella vino, tú y yo. Nos lo zampamos.

Así se empieza, haciendo estos caldos.

No, no. Claro. Esta es la base. -Gracias.

Ese es el progreso. Gracias, chef.

Para mí, una de las pruebas más felices de MasterChef.

Ya me tocaba. Siempre había sido, pum, hachazos, hachazos y hachazos.

De verdad, estoy hoy superefervescente.

(SUSURRA) -Bien. Bueno, Eneko,

¿qué te han parecido nuestros concursantes?

¿Cómo los has visto? -Un nivel muy alto, de verdad.

He visto detalles de superprofesionales

cuando hemos empezado a verles cocinar que, en tres minutos,

elegir lo que vais a hacer, los productos y en 75 minutos

hacer un plato me parece complicado y tenéis mucha presión.

Tengo que deciros que enhorabuena y no lo digo, repito,

no por ser pesado, sino porque... -Gracias.

(Aplausos)

-Qué bueno es.

-¿Tú has visto qué palabras, que humildad?

O sea, de corazón, me ha emocionado verlo porque

gente así es la que de verdad te dice "hay que darlo todo

y ponerse las pilas", porque alguien con esa grandeza es capaz

de presentar esos platos, esa maravilla, que nos haya tratado

con tanto cariño y tanta benevolencia, es un hacha.

Aspirantes, ha llegado el momento de saber si vuestra creatividad

ha conquistado a nuestro jurado.

Pero antes, tienen que deliberar. Jueces, por favor.

(Murmuran)

Vicky, Milagrosa, Marina, un paso al frente.

Una prueba para brillar y demostrarnos que queréis luchar

por ser MasterChef España.

Hemos visto cómo se puede perder una oportunidad.

Sí, chef. Hay que evolucionar

y estar a la altura. No diré nada más. Todo queda dicho.

Tengo un caos en mi cabeza, o sea, es como un maremágnum.

Voy a cogerlo, desde luego, desde los fallos que he cometido,

a recapacitarlos y ha pensarlos.

Pero no sé qué demonios tengo que hacer.

Cristóbal, Mateo, un paso al frente.

Hoy, os hemos visto cocinar a los dos con sentido, con cariño,

y con un resultado positivo, que es lo que queríamos.

Habéis conseguido platos llenos de sabor.

Felicidades a los dos. (AMBOS) Gracias, chef.

Dentro de que el plato de Cristóbal y el tuyo, Mateo,

son los dos mejores de la noche,

hay uno que ha brillado especialmente.

Y ese plato es el de

Mateo.

Enhorabuena, Mateo. Gracias, chef.

(Aplausos)

-Bien, Matthew.

-Mi abuela estará orgullosa de lo que he hecho y de mí

pero yo también estoy orgulloso de trasladar uno de sus platos

a toda España

Cristóbal, un paso atrás porque me quiero quedar con el mejor

de la prueba y el que será capitán, de momento, el único.

¿Qué esperas de la prueba por equipos?

Que como todo lo que hago aquí y me sale bien,

es lo que hay que hacer, se lo dedico a mi abuela, estará superorgullosa.

Donde esté.

(DUDA) Y que, nada, tengo muchas ganas de volver a ser capitán

y a ver cómo va esta vez. Pues seguro que va a ir genial.

Tú y todos tus compañeros vais a descubrir en qué consiste

esta prueba por equipos muy pronto.

(Risas)

Chan, cha, chachán.

Hemos traído a nuestros nueve aspirantes a la Villa de O Grove,

una península enclavada en las Rías Bajas, al sur de Galicia.

La fecundidad de sus aguas convierte a O Grove en uno de los principales

puertos pesqueros y de marisqueo de Galicia.

Me parece a mí que nos van a meter en el agua.

-Me encanta el olor a mar. Estoy acostumbrado y lo echaba en falta.

-¡Olé! Ya estamos aquí.

(Aplausos)

-Olé.

-Buenas. -Hola, buenas.

-Buenos días. (TODOS) -Buenos días.

Soy Alexandre, capitán del Chapelo.

Vais a compartir con nosotros una jornada de trabajo real

cosechando mejillón, ya que el mejillón

va a ser ingrediente principal en la prueba por equipos

que vais a realizar hoy.

Muy importante, chicos, el chaleco salvavidas.

(Grita)

La Ría de Arosa crea un ecosistema ideal para el cultivo de la ostra,

la almeja y el mejillón.

Estos cultivos son el sustento de muchas familias de la zona.

Una industria que genera más de 100 millones de euros al año

y que convierte a Galicia en el principal productor mundial

de mejillón.

Hemos llegado a la batea.

Y lo que vamos a hacer ahora es, con la grúa, subir unas cuerdas

de mejillón, para poder seleccionarlos.

El mejillón desde que se coge de la roca hasta que coge

el tamaño comercial suele tardar dos años.

-¡Oh! -¡Madre mía!

-Es un montón de tiempo. -Madre mía.

-Bueno, lógicamente tiene un proceso.

Ahora vamos a sacudir las cuerdas.

Hay que tirar y sacudir.

Con esta acción, lo que hacemos es separar el mejillón de las cuerdas.

La cuerda las recogen en rueda para poder dejarla de nuevo en la batea.

-El mar es superduro, yo lo sé porque mi padre ha estado muchos años

levantándose a las 3 de la mañana para ir a por gambas.

Todavía tengo gente que está ahora mismo en el mar

haciendo la labor cada día y sé que esto es durísimo.

-Y después, seleccionamos en la parrilla.

La mejor manera de seleccionarlo y de separarlo entre ellos

es a mano. Así, sacudiendo de un lado para otro.

-Da un sabor a mar que no te lo crees.

-Lo que vamos a hacer es, con el agua propia del agua salada,

lo vamos a mojar todo para que quede limpio antes de meterlo en el saco.

Al saco sólo va el que ya está seleccionado.

-Parece que es tan fácil, ¿no?

El mejillón, lo tenemos en la mesa, está en el mercado todos los días,

y hay una trabajera detrás impresionante.

-Venga. Las bolsas de mejillones y adelante.

Vale, gracias.

-El género que nos vamos a llevar a la prueba, más fresco, imposible.

Por muy mal que lo hagamos, le gustará a la gente que lo coma.

Aspirantes, bienvenidos a la costa pontevedresa,

el mayor estuario de Galicia.

Detrás de nosotros tenemos las Rías Baixas y el monte de Serpes.

Hoy cocinaréis para mariscadoras y mejilloneros que cada día

se dejan la piel trabajando en la ría.

Así que espero que les homenajeéis como se merecen.

-Lo haremos. -Lo haremos.

Mateo, tú fuiste quien elaboró el mejor plato en las cocinas

de MasterChef y te dije que tendrías una gran ventaja.

Lo primero, serás capitán.

Contarás con un miembro más en tu equipo.

Pero además de eso, serás tú quien elija al capitán y a los integrantes

del equipo contrario.

Así que dime un color y cuatro nombres.

(DUDA) Eh...

Equipo rojo. Será el equipo contrario al tuyo.

Celia, la aprecio mucho como cocinera pero...

No tanto como para tenerla al lado, ¿no?

Sí, bueno. Porque tengo otras preferencias. Eso sí.

Elijo a Marina,

también trabaja duro pero prefiero tener a otros miembros.

Otro encaje, digamos.

A Cristina, que mucho me pesa que esté en el equipo contrario,

pero tengo una idea en la cabeza, a ver si funciona.

Cuarto y último miembro del equipo contrario al tuyo.

A Gonzalo.

El equipo rojo está hecho así

porque Marina y Gonzalo tienen unas diferencias.

Con Celia también puede tener algún rifirrafe.

Entonces puede haber problemas en cuanto a la hora de trabajar.

Mateo, aún te queda una última labor por hacer.

Tienes que decirme quién quieres que sea el capitán del equipo rojo.

Elijo a Gonzalo. -(RÍE) Lo sabía.

-Porque ya se escapó una vez, pero esta vez que apechugue.

-Mateo me ha nombrado capitán porque sabe que soy uno

de sus rivales directos.

Mateo es un lobo con piel de cordero.

Mateo es muy inteligente, de los más inteligentes de ese grupo.

Y Mateo está jugando sus cartas muy bien jugadas.

Mateo, ¿tiene razón Gonzalo? ¿Eres un lobo con piel de cordero?

Yo soy una persona humilde, soy una persona trabajadora

y que intenta hacerlo lo mejor posible.

-El dice que no, "que yo soy muy honesto, que yo soy muy claro",

pero en cuanto ha podido: ¡clac! Puñalada trapera.

Aspirantes, un chef de prestigio lo es no sólo por sus creaciones,

sino también por el servicio que ofrece a sus comensales.

El trabajo en cocina es tan importante como el de sala.

Queremos que aprendáis todo lo que significa llevar un restaurante.

Por eso hoy, no todos cocinaréis.

Mateo, tú vas a cocinar de todas todas.

Dinos qué dos miembros de tu equipo trabajarán contigo

y qué dos trabajarán en la sala.

Ojo, que vamos a tener en cuenta ese trabajo a la hora de emitir

el veredicto.

En sala voy a tener a Cristóbal y a Milagrosa.

Y en cocina, a Vicky y a Emilio.

Cristóbal es camarero, es profesional,

y me puede ayudar mucho en lo que yo no voy a estar.

Además, tienes que elegir qué miembros del equipo rojo

envías a cocina y a cuáles envías a sala.

A Celia y a Marina en cocinas.

Y a Cris y a Gonzalo en sala.

-Mateo sabe que Marina y Celia no se llevan bien,

con lo cual las ha dejado en la cocina,

pero su gran error es que nos ha puesto en sala

a Cristina y a mí, que somos los dos que más vamos a restaurantes de lujo,

con lo cual la sala, frente a Cristóbal y Milagrosa,

va a ser nuestra. Seguro.

Aspirantes, Galicia lleva vinculada al mejillón desde siempre.

Y logró que fuera el primer producto de mar en obtener

la denominación de origen. Por eso, hoy os traemos un primer menú

que consta de empanada de mejillón y sopa de mejillones.

Y un segundo menú de empanada de mejillones

y mejillones a la marinera.

Mateo, ¿cuál de los dos menús quieres que cocine tu equipo?

(DUDA) La empanada y los mejillones a la marinera.

Gonzalo, tu equipo va a cocinar empanada de mejillones

y sopa de mejillones. Perfecto.

Como esos mejillones a la marinera los hagan mal,

se los van a tirar abajo. Nosotros en una sopa de mejillones,

le podemos dar un toque creativo que ellos no van a poder.

Contáis con 120 minutos para cocinar 60 raciones de cada menú.

Vosotros vais a elegir qué plato es el primero y qué plato saldrá

en segundo lugar. En el minuto 90, saldrá el primero.

Y en el minuto 120, el segundo.

No se puede tener unos comensales más expertos en la materia prima

que os toca cocinar, por eso hemos querido contar

con las recomendaciones de uno de los mayores expertos

en este molusco.

Un chef que compensa creatividad y vanguardia con producto y tradición.

Y que cuenta con una estrella de Michelín al frente

de su restaurante, "Pepe Vieria". ¿Dónde estamos?

Xosé Torres Cannas.

(Aplausos)

Para mí, el estar hoy en la casa de un chef estrella Michelín

es un honor. Y encima ya no decir "he venido a comer". No, no.

He venido a estar en sus cocinas.

Cuéntanos en qué consisten los menús que van a cocinar

nuestros aspirantes.

Bueno, pues, hacer una empanada, que como sabéis, la empanada

va en nuestro ADN gastronómico, ¿no?

En Galicia, lo de la empanada lo llevamos muy adentro.

Lo que les recomendaría es que respetasen el producto,

porque aquí la gente es muy conocedora

del producto que tenemos.

-Los comensales saben cómo tiene que estar y si está malo,

a la guillotina.

Ellos lo probarán, nos darán su opinión.

Pero como siempre, quien decide quién gana o pierde

será el jurado de MasterChef.

Gonzalo, Te quedas con las ganas de entrar en cocina, ¿verdad?

Un poco. Voy a tener un detallazo contigo:

te voy a dar una oportunidad ahora para que marques unas pautas

de cómo quieres que se organicen en la cocina.

Marina, te encargarás de la empanada.

Tú de la empanada y tú, de la sopa.

Tienes que coger los mejillones, sacarlos y limpiarlos.

Ayúdala porque habrá mucho, hacemos un fumé de pescado

y lo mezclas con agua y mejillones.

Añadirle unas patatas de cachelos bien machacadas para que coja fondo.

También hacer una picada de almendras y una guindilla. Pero una sólo.

¿Me puedo acercar a ver los platos? Por favor.

Sólo él, que es el capitán.

Vale, lleva rape.

Perfecto. Muchas gracias.

Vale. La sopa, además de mejillones, lleva rape, cebolla picada

para hacer un sofrito abajo. Al final se decora con cebollino.

Lo vas a hacer estupendamente. -Vale.

-La empanada...

Tengo más miedo de la creatividad de Marina que de Celia.

Celia seguirá bien las instrucciones, se centrará en la sopa.

Y a Marina, le he dicho "contrólate hoy y, por favor,

haz una empanada rica, con mucho sabor, pero muy básica.

No te vayas por las ramas".

Los que vais a estar en cocina, por favor, calculad las cantidades.

Acordaos que el proveedor de alimentos de MasterChef

cederá el excedente de productos a comedores sociales.

Aspirantes. ¿Preparados para ganar la batalla?

(TODOS) ¡Sí, chef!

¡Vamos! ¡Moveos!

Va. Los de sala a sala. ¿Vale? -Vale.

-Vamos. Va, va, va. ¡Va equipo!

Elegí este equipo porque me gusta trabajar con ellos.

Pienso que son muy fuertes y que puede ser

mi pase para la semana que viene.

Ponte con los mejillones. Y tú, las cebollas.

-Vale. -Yo, los pimientos.

-Confío plenamente en vosotras. Vamos a hacerlo muy bien.

-Marina y yo, últimamente, no somos muy afines

y esta es la oportunidad perfecta para dejar las cosas personales

a un lado y ponerse a currar como locas.

-Toma.

-Son enormes.

Mis aspirantes huérfanas, que no tienen capitán.

Pobrecitas ellas. ¿Cómo estáis? Corriendo.

¿Bien? Nos defendemos.

¿Qué servirás primero? ¿Empanada o sopa?

La sopa calentita de primero y la empanada después,

en vez de hacerla de aperitivo. La masa la voy a hacer con 600 gramos

de harina, 300 gramos de mantequilla, 50 de aceite, 150 de agua,

un chorrito de vino blanco y sal.

Haré tres masas como esta.

Cada empanada para 20 personas, por lo que veo.

Sí, más o menos. Aproximadamente.

Que no se queden con hambre. Esta gente viene de estar

todo el día faenando, con lo cual...

-¿Qué va a salir primero de lo nuestro?

-Deberíamos sacar primero la empanada.

-¿Sí? -Sí.

-Mateo no ha tomado la decisión correcta al empezar por la empanada.

Estoy segurísimo.

Me cuentas cómo vais a hacer la empanada, la masa y demás.

Sí. En la masa pensábamos pochar la cebolla en el aceite y con eso,

con ese aceite, echaremos un poco de pimentón.

Y luego el relleno será de cebolla pochada, pimiento y los mejillones.

La marinera, ¿qué?

Abrimos los mejillones y guardamos el caldo.

Freímos una pizca de ajo y perejil. Vino blanco, reducimos,

echamos el caldo del mejillón y un poco de maicena para animar.

Son platos que yo conozco y que voy a tener esa facilidad

a la hora de cocinarlos.

Ellos harán una empanda básica de un sofrito de cebollas

que van a saltear con mejillones. Y la marinera, tampoco les veo

intentando hacer algo complicado: cebolla pochada,

un tomate, bla, bla, bla. Abrir los mejillones en el último momento.

El plan: primero, empanada y terminar con los mejillones.

La gran chef Celia se está encargando de la sopa de mejillones.

Yo espero que si echa coñac lo reduzca, no como el otro día,

que sabía a coñac terrible.

Para hacer la sopa de mejillones, Celia está preparando

un sofrito con cebolla, puerro, pimiento, zanahoria,

un poquito de pimentón dulce y pan rayado para espesar.

Luego, debe reducirlo con vino blanco y con un caldo de pescado.

Y para dar más consistencia a esta sopa, debería añadir también,

un poco de rape o de mero.

Los mejillones debe abrirlos aparte al vapor

y agregarlos a la sopa junto con el caldo que suelten.

Después, sólo faltaría poner a punto de sal y terminar espolvoreando

un poco de perejil picado o de cebollín.

Marina, ¿cómo ves esa cantidad de cebolla para la sopa?

-Bien. Genial. -¿Le meto más pimiento a esto?

-Rojo. Rojo, para que tenga color.

Qué guapos. Gracias.

Gonzalo, Cristina, Cristóbal, Milagrosa.

Cada equipo va a gestionar cinco mesas.

Vais a tener que servir en cada mesa tanto los platos azules

como los platos rojos.

No es una casa de comidas, estamos en un restaurante fino

y hay que hacerlo muy bien. Nunca más de dos platos en la mano.

Cristóbal, te veo con siete platos. No, para nada.

Me estoy refinando. No, no, no. Educados, amables,

sin pasarse y sin quedarse cortos.

A la hora de poner la mesa, os voy a enseñar a hacer un centro.

Es importante la estética de un restaurante.

Voy a hacer un ramito rosa, me gusta que quede tupido

y que sean bastante igualitas. ¿Veis?

A mí me divierte mucho inventar cosas diferentes para cada ocasión.

Una cosa así muy

simbólica, ¿no? Un poco del mar y dos o tres elementos

para darle un poco de...

Vamos a poner la velita aquí en medio.

Esto, en el centro de una mesita, un toque campestre,

marítimo, que es donde estamos, y cuidado. Es lo que queremos hacer.

Las cosas hechas con cariño. Muy bien.

Tenéis 70 minutos para preparar la sala: limpieza,

montar las mesas perfectas...

Tenéis tiempo de sobra para hacerlo realmente espectacular.

Así que podéis empezar ya.

Yo voy a ir barriendo y tú vas empleándote con eso. ¿Vale?

-Primero, montar las mesas.

Si llegan los invitados tienen que tener la mesa puesta.

No podemos dedicarnos a un centro y que la mesa esté sin montar.

Aspirantes, lleváis 30 minutos cocinando. ¿Oído?

¡Oído, chef!

-¿Sigo yo con esto o es mejor que me ponga con otra cosa?

-Si puedes empezar a picarme toda la cebolla del sofrito,

porque voy a empezar la masa de la empanada.

-Ya lo tengo preparado para la masa. -¿Y si la empiezas a hacer ahora ya?

Para preparar la masa de la empanada, los dos equipos

tienen que mezclar levadura prensada de panadería con agua templada,

harina de trigo, un poco de sal y unas cucharadas del aceite

del sofrito del relleno.

Amasarla bien durante 20 minutos y dejarla reposar.

Para el relleno de mejillones, deben hacer un sofrito con pimiento,

cebolla, pimentón y carne de pimiento choricero.

Cuando esté bien pochado, se añaden los mejillones y poco del caldo

que hayan soltado al abrirlos al vapor.

Una vez que haya reposado la masa, la estirarán en dos partes.

Sobre una, se reparte bien el relleno y con la otra,

se tapa para dar forma a la empanada que deben tener en el horno

unos 40 minutos a 180 grados.

Vaya zona, ¿eh? Está increíble.

Increíble, el mejor producto del mundo.

Genial. Simplemente cocido,

simplemente a la plancha, esas vieiras, esos tal, esos...

Cocinan un producto bien hecho, con cariñito y que está increíble.

Agradecido a más no poder. ¿Sabes lo que me ha faltado?

¿Sí? Hacemos un postrecito y nos entretenemos. Me apetece.

¿Sabes hacer filloas? No sé hacerlas. Ni idea.

Para eso preguntamos, algún gallego aquí habrá que tenga restaurante

que se llame "Pepe Vieira" y nos enseñe a cocinar...

Míralo, por ahí se asoma. Ahora le atracamos.

Me cago en su puta madre.

-Tira, Mila. Vente aquí. Vente a ponerlo a la mesa.

Y nos vamos a ir a por el cuadro que se queda.

-No sé cómo va este sacacorchos.

Que yo no me hablo con ese puñetero de los cojones. No sé cómo va.

-Venga. -No, así no.

Entonces, vamos a hacerlo como tú dices.

¿Qué lleva la filloa? ¿Cómo se hace la masa?

Leche. Leche.

Un huevo, un poco de harina y, quizás, un poco de azúcar.

Y una cosa, ponle una pizquita de sal.

Una pizquita de sal siempre. Sí.

Voy a hacer la masa de las filloas y al pinche que tengo yo,

que me acompaña en todos los programas, échale una manita

y que nos haga un relleno bueno. Es muy torpón y va a hacer...

Sabes lo que te digo.

Bueno, ¿qué tal te sale? ¿Tienes de todo?

Si me das un poco de chocolate bueno.

Mira, voy a hacer una filloa con Vainilla, una manzana

y una sala de chocolate con no sé qué.

Para la masa de las filloas, Pepe mezcla poco a poco leche con harina,

añade huevos batidos, un poco de azúcar, una pizca de sal

y lo amasa todo bien. Luego, va a poner un poco de mantequilla

en una sartén antiadherente y a verter masa suficiente

para cubrir el fondo.

En cuanto cuaje, dará la vuelta a la filloa para cocinarla

por el otro lado. El relleno, en este caso, Jordi lo está haciendo

con nata infusionada con vainilla, manzana caramelizada y chocolate.

Esto se hace así: mitad y mitad.

-¿Y el cuadrado que cuadre? -Claro.

-Que cuadre el cuadrado.

Abres el blanco y el tinto, ¿no? Sí.

El blanco, que esté frío. Que esté frío, sí.

Organizaos bien eso. Siempre hielo y un poco de agua

para que el hielo tenga movimiento en la cubitera y enfríe bien.

Oye, ¿tenéis ya el relleno de la...? Estamos en ello.

En cuanto haga esa masa, empiezo con el sofrito de dentro.

¿No habéis empezado con el sofrito? No, pero la empanada es el segundo.

Nos da tiempo. Ya, ya, ya, ya.

¿Tenemos el relleno ya? ¿Los mejillones los tenemos ya?

-Sí, tengo, tengo... -Porque voy a rellenar esta.

¿Cebollita sólo? No, y el pimiento.

¿Has puesto este ajo y esta cebolla? No. No hemos puesto ajo.

Que no quede soso, amigo.

¿Qué te faltaría? Porque veo que van a usar pimentón.

Yo creo que a lo mejo la cebolla podía ir un poquito más pochada.

Ah. El pimiento podíamos haberlo pochado

también con la cebolla, podíamos haber puesto quizá un pelín de ajo

para que diese un poco de sabor, el pimentón...

El alma de un plato, el saber meter ese ajito tostado,

el sofreír el pimentón.

Ahora, tú haces cubiertos... Vamos a acabar con cubiertos

y una vez que está entera, hacemos los centros.

-Voy a abrir una botellita de tinto. Para que se vaya oxigenando.

Aspirantes, os quedan 20 minutos para que lleguen los comensales.

Corre, corre. 50 para salir el primer plato.

Me daría mucha prisa, ¿eh?

Voy a empezar a colar la sopa ya, ¿vale?

-Cuélala y luego le rectificamos de sabor y de mejillón y de textura.

Cada vez que das un paso le preguntas a Marina.

¿No estás segura? Hombre.

¿No te dijo el capitán qué hacer? Sí.

¿Entonces? Pero ante la duda, pregunto.

Y es lo hago, precisamente, por no querer equivocarme, ¿no?

¿A cuántos tienes que dar de comer? A 60.

¿Cuántos mejillones vas a poner en cada sopa?

Dos o tres.

Ya tenías que tenerlo claro.

¿Qué tal vais? Mete ese dentro. Vamos bien.

Lleváis rojo, otro es antolina y... Un verde y luego le vamos a poner

unas caracolas abajo acompañándolas.

A lo mejor le damos arena roja, pero será en el último minuto.

El toque de Gonzalo y el toque de Cristina.

Qué refinado eres, Gonzalo. Este es el equipo de los finos, ¿no?

Sí, los finolis. Qué le vamos a hacer.

Pues en la empanada no veo ni el relleno.

Sí que tienen hecha la masa. Voy ahora.

Voy a amasarla. Vamos de tiempo muy justos, Marina.

Ya, pero es que no doy abasto.

El tiempo nos ha ido muy, muy justito.

Pero entre las dos, tenemos que defender.

El otro equipo tenía una persona más.

Llevamos 70 minutos cocinados y en 20 sale el primer plato.

Oído, chef. ¿Qué querías sacar primero?

La empanada. ¿Qué tarda en cocinar la empanada?

Pues unos 15 minutos. ¿15 minutos?

Métele 40. Piénsate un plan B, socio, porque no llegas.

Vale.

-Estamos jodidos.

Yo pensaba que teníamos tiempo para la empanada.

Le he dicho a Vicky: "¿En cuánto tienes la masa para hacerla?".

Y me dice: "15 minutos máximo, estirada".

Esto está. Me voy corriendo a limpiar mejillones, ¿eh?

Aspirantes, en cinco minutos llegan los comensales.

Tenéis que terminar las flores y tenéis que recoger

toda esta porquería que habéis dejado por aquí.

¡Rápido! ¡Vamos!

Tú termina los centros, que me faltan servilletas y las copas de vino.

-Tía, no puedo estirar la masa, no sé qué me pasa.

-Pero... -Es la tercera vez.

-Déjala gorda, si no.

Venga, venga, venga, venga. Quiero movimiento. Vamos.

Me estoy rayando.

Bueno, una cosa que te diga.

Filloa vamos a comer. Empanada, no lo sé.

Buenas, encantado. Bienvenidos.

Buenos días, son nuestros aspirantes,

que se van a ocupar hoy de la sala.

Acompáñenme.

-Si no van a llegar las empanadas, deberíamos ponernos con la marinera.

-Sí. Aspirantes.

Los comensales están entrando en el salón.

Y en 10 minutos, sale el primer plato, ¿oído?

Mierda, mierda. -Vicky, Vicky.

-Voy. -Ven, ven, ven, ven, ven.

-Que alguien se ponga con la salsa...

Quedan 10 minutos para la empanda y no está en el horno.

La planificación esta me está patinando, ¿eh?

Sí, porque yo pensaba que íbamos a ir mejor, nos iba a dar más tiempo

para la empanada pero...

Pero ya hemos visto que no.

Vamos, equipo azul. Os echo una manita si queréis.

(MOLESTO) Eso es lo que me temía. A Pepe haciendo chascarrillos.

(VICKY RÍE)

Yo no me reiría tanto, eh, Vicky, que estamos en la mierda.

-Ya, pero estoy trabajando.

-Va, chicos. Va. Que lo sacamos esto como Dios manda, coño.

Vamos, Celia. ¿Estaba así de ligera la sopa de Pepe Vieira?

¿No la ligáis con nada ni va triturado nada?

Es así, tal cual.

¿Y el pescado que ibas a meter a la sopa?

No lo vamos a meter. No puedes estar una hora

limpiando pescado para luego decir que no lo vas a meter en la sopa.

Fallo gordo.

¿Cómo lo llevas? Mira, cariño,

tú has hecho cuatro "filhoas" y has hecho guarnición para una boda.

Te pongo un poquito dentro, ahí...

Plum, plum. Ah, ¿también?

(CON ORGULLO) Hombre... Bueno, eh.

De luxe. No sé si comerán empanada.

Pero si queréis, sacamos "filhoas", ¿eh?

Mejilloneros y mariscadoras, bienvenidos a MasterChef.

Los menús que os presentamos son un homenaje

que MasterChef quiere rendir a los hombres y mujeres,

que como vosotros, faenan a diario en estas rías.

Esperamos que nuestros concursantes estén hoy a la altura.

(Aplausos)

Mira, complemento.

Aire de monte...

-Y de mar. -Y de mar.

Lo que somos nosotras, de mar y de tierra.

En un minuto mandamos a los camareros, ¿oído?

Es que no se han hecho. No sé si me habéis oído.

Pero en un minuto vienen los camareros

para llevarse los platos a sala. ¿Oído?

(TODOS) Sí, chef.

Es que si los sacamos crudos, será peor, ¿eh?

-¿Sí? -Hombre, mira. Fíjate.

Estos están al límite. O sea, se pueden sacar, pero...

¿Vale?

El equipo azul servirá de primero mejillones a la marinera

y de segundo, una empanada de mejillones.

El equipo rojo, servirá de primero sopa de mejillones

y de segundo, otra empanada.

Camareros, a cocinas a por el primer plato.

Sacad estos de aquí que están hechos. -Vale.

-Por lo menos podemos poner unos platos. Porque es que...

Venga va. -Mateo. Mateo, ¿qué platos salen?

-Estamos en ello. -Ahora. Estamos en ello, ¿vale?

Venga, platos, platos. Me han pedido platos, que venga a por platos.

-Vale, salsa. -Voy, voy.

-¿Qué ha pasado?

A ver, Vicky. -Que nos hemos organizado mal.

Es que ha empezado todo mal. Y al final todo ha sido un lío.

Hemos desmontado la empanada para poner los mejillones

porque no salían los mejillones.

-Eso, uno y así. ¿Vale? Salseo.

¡Vamos sacando platos ya! De aquí para allá

para que pueda trabajar. Y que Celia me ayude con la empanada, por favor.

Venga, venga. Vale.

Jugábamos con uno menos en cocinas, éramos dos frente a tres.

Pero cuando he entrado en cocinas y he visto que el equipo azul

iba de cabeza, me he quedado muy tranquilo, eso me ha dado ánimo.

No, da igual. Ya voy por aquí.

El azul va a tardar un poquito, pueden ustedes comenzar.

He dicho, bien, sirvamos nuestro plato y dejemos el azul sin servir.

Estábamos marcando la diferencia de que íbamos a tiempo y ellos no.

(RESOPLA) Es una sopa insulsa de mejillones.

Le falta ligar el gusto.

Eh... Que esté la sopa un poquito menos líquida.

Durito. Hoy salimos a gorrazo de aquí.

Joroba.

-¿Cuáles me llevo? -Los que tengan salsa.

-Bueno, vamos a empezar por las mujeres.

Ahí va. Buen provecho. Son unos mejilloncitos a la marinera.

A ver qué les parece. Lo han hecho con amor, ¿eh?

-¿Quedan muchos, Mila? -Pues...

-Nos quedan seis. -Y todas las mesas del rojo, ¿eh?

-Seis y las mesas del rojo. -No, ocho y las mesas del rojo.

-No entiendo cómo funciona esto hoy. -Yo tampoco.

Como comprenderás, al cambiar el orden, todo se va al garete.

Habíamos cantado dos mejillones por cada porción de empanada.

Pero esos 120 mejillones se han tenido que convertir

en 360 para hacer los mejillones a la marinera,

que llevan seis mejillones cada uno.

Tendrías que ser Jesucristo para convertir

un mejillón o dos mejillones en seis.

Tenéis un cuaje aquí que no os lo creéis.

Un desastre, utilizan los mejillones de la empanada para la marinera,

no les llegan, la empanada no se está cociendo...

Esto puede terminar en un desastre total.

¿Solamente hay esta salsa? -Sí.

-Pues a lo mejor hay que hacer más salsa.

¡Ya podéis rezar al apóstol Santiago! No llegáis.

Solamente quedan 30 minutos para que salga la empanada.

Y no está ni en el horno.

Sé listo, pon a cocer la empanada. No se nos cuece ni de coña.

-En cuanto acabes, necesito ayuda. -Vale, vale.

-Sírvelo todo porque si no, no llegamos con la empanada, ¿eh?

-Necesito saber cuántos platos quedan por salir.

-Nos faltan 30 platos. -¿30 platos?

Necesito salsa. ¡Salsa ya!

-¿Por qué habéis tirado tanta salsa? Tirad menos, coño.

-Yo no he puesto los platos.

Estamos aquí con Paca y Lola, que sois mariscadoras las dos, ¿no?

Sí. El día de trabajo, ¿cómo empieza?

Según baja la marea, a las siete de la mañana,

vamos bajando, nos llevamos nuestro rastrillo.

Según el cupo que tengamos, es lo que recogemos ese día.

Porque no se puede coger más cantidad de lo que está...

Si son tres quilos, son tres. Después lo llevamos a la lonja.

Allí se selecciona. Sí.

Y luego a la tarde es la subasta y llegan los asentadores de marisco.

Recuerdo que el equipo azul tiene un integrante más

en cocina, y aún así, aquí llevamos tres platos.

Mateo, que te veo.

¿Eh? Vas sirviendo los mejillones por capítulos.

(GONZALO) Necesito platos azules, por favor.

-Queremos información, cuando vengáis: "necesitamos tanto".

-Vale, ahora te lo digo. -No un número abstracto.

-Necesitamos 26. (CRISTÓBAL) ¡17!

-¿Pero cuántos...? -No, no, yo he contado los platos.

Yo como mi equipo, que estoy fuera, y jefe de mi sala,

faltan 17 platos, lo que diga Gonzalo no sirve.

17 platos, que soy yo el que está fuera.

Señores, en diez minutos tenemos que sacar la empanada, ¿vale?

Si no la sacamos, os daremos tiempo extra, por supuesto,

¡pero va a arder Troya!

Vicky, ponlo en el horno, ya.

-Ya, ya voy. -Ya.

-Es que da igual, si no no va a estar.

-¿Vale? -Vamos a lo que hemos dicho.

Celia, sin pausa.

Diez platos de mejillones todavía el equipo azul.

Muy bien. Fenomenal, ¿eh? Vais muy bien, ¿eh?

Mateo, hoy es tu día, ¿eh? Te has lucido.

Venga, Mateo. -¿Cuántos quedan de las nuestras?

-Otra vez te lo voy a contar.

No sé qué ha pasado en cocina hoy, pero ha sido un auténtico caos.

Me he desquiciado un poco porque yo quería sacar platos

y de cocina no me daban ninguno.

Y eso para un encargado de sala es bastante lamentable.

Que la gente tenga que esperar.

Mateo, ¿hemos servido todos los platos?

No. ¿Qué nos falta?

Me han dicho que... -Seis, faltan seis.

-Seis. (ENFADADO) Seis platos.

Ponte a hacer salsa. -(VICKY) ¿Otra vez hay que hacer?

Que se ha acabado.

(EMIL) ¿A Mateo? He echado muchas cosas en falta.

No le he visto resolutivo.

No ha medido bien las dosis de cada plato.

Hemos tenido que hacer tres veces salsa.

Hemos tenido que hacer tres veces mejillones.

O sea, ha sido realmente un desastre.

Para sacar 60 platos de mejillones

con una salsita que se acerca a la marinera,

lleváis 25 minutos.

En cinco, sale la empanada.

Ya, por fin tenemos los platos azules.

Ya vienen toditos, rápido.

Platos azules.

Estamos aquí con el Excelentísimo alcalde de O Grove.

Estáis acostumbradísimos a comer este tipo de plato, por supuesto.

¿Qué os ha parecido? Empezamos por el equipo rojo.

Tendría que tener, tal vez, un poco más de consistencia,

pero tiene mucho sabor.

El azul, creo que se han excedido un poquito en el ajo.

Yo coincido con mis compañeros de mesa.

El mejillón no necesita ningún aditivo.

Tiene un sabor muy intenso. Demasiado.

Se les ha ido la mano con el ajo. Con el ajo fundamentalmente.

-A mí me ha gustado más el azul. ¿Y la sopa?

La sopa... me gustó. Pero más me gustó este.

No me ha molado lo que ha dicho Pepe de la sopa.

-Ni a mí lo que va a decir de la empanada.

Pero ya lo sabía, está horrorosa. Hemos pelado un mero para no usarlo.

-Venga. -Espera, que tiene un trozo de huevo

y si no, la cagamos. -Tienen que salir 60 raciones.

O sea, 20 de cada. -20 de cada una, sí.

-Cinco así y...

Y cuatro así. Cinco por cuatro, veinte. Sí.

-Cinco por cuatro, veinte. Cinco... -O sea tiene que haber...

Por la mitad y luego... -Son cuatro... Veinte.

-Espera un momento.

¿Os doy una escuadra y un cartabón, o cómo?

Entonces tendrás que hacer siete. -Ya lo sé.

Vamos muy retrasados en cocina. La empanada va fatal.

Quiero que recojáis las mesas, dejadlas limpias.

Vais limpiando migas, vais echando vidrio, rellenando agua...

Que la gente esté contenta y satisfecha.

Tenemos algo de retraso, así que... Gracias, chef.

-¿Os apetece un poquito más de pan? ¿Señora?

Ciérralo.

Marina, ¿cómo vas a sacar la empanada entera de ahí?

Es que no la puedo sacar porque me abraso,

tendré que cortar en la bandeja. A ver.

No.

Vale, vale. -¿Sí? Ah, jolín. Qué arte.

-Muchas gracias. -Es que lo he intentado...

No, espera. Muy bien, muy bien. Ahí, genial.

Venga, va. -¡Ah!

¡Hala!

Hay que hacer con tranquilidad las cosas, ¿eh?

(CELIA) No pasa nada. No pasa nada. (GONZALO) No pasa nada.

No te bloquees. -Marina, no pasa nada.

¡Marina! Venga, Marina.

¿Qué te pasa, Marina? Venga.

Venga.

-Me da rabia.

Es de rabia, de... -Pero ya está hecho.

-De hacer las cosas mal por hacerlo rápido. Me...

Pero si has empezado mal desde el minuto uno.

Que llevan 40 minutos de retraso, ¿eh?

¿Un poquito más de pan, señora? ¿No? ¿Usted, señora? ¿No?

Esta tiene tapa solo, ¿eh?

Esa es una nueva versión. Se llama la empanada hueca.

Esta es la primera clase de cocina, si te queda soso, échale por encima.

Muy bien, señores. Antes de sacarlo soso...

Si no le falta sal y pimienta. Le falta relleno, cebolla, sofrito,

le falta el mejillón picadito, le falta amor, de todo.

Yo no le echaría. Prefiero que salga soso

a que te encuentres la sal cruda. Ahora está salado.

¡Sopla! ¡Sopla! Ese trozo soplado con tus babas,

déjamelo a mí, si no te importa.

Que yo no soy escrupuloso. (RÍE)

¿Eh? (SUSPIRA)

Esto, nos reímos aquí porque no te queda otra, claro.

¡Sale la empanada azul!

Señora, empezamos con la empanadita rellena de mejillón.

A ver qué nos parece.

Ahí va.

Creo que hay un comensal que ha escrito una novela, ¿eh?

Entre plato y plato.

(DISGUSTADA) ¡Oh! -¡Oh!

Hay que darle la vuelta e intentar recuperarla, chicos.

(VICKY) Espera, es que no se puede poner así.

A mí me da vergüenza ponerlo así. (EMIL) Me da vergüenza.

En el bar de barrio de debajo de tu casa,

sirven una empanadilla que está mejor que la nuestra.

No llegamos a todos tampoco. O sea, un desastre.

-¿Que no llegamos a todos de qué?

-Al servicio. -Había de más, sí.

¿Cómo que no?

Van a comer ahora mismo. Ahí va, reina. Buen provecho.

(CELIA DA PALMADAS) Venga. (GONZALO) Marina. ¿Ves como llegas?

(BESO) -Ea.

(CELIA) ¿Qué?

-Rápido, tres. -Y ya, ¿no?

-No, aún no. -¿Cuánto?

-¿Cuántas faltan para nuestras mesas? -Seis.

-Faltan seis azules. -No tenemos.

(CRISTÓBAL) Pero bueno, tío. No puede ser.

Me ha parecido... Me ha parecido un desastre, eso.

Falta empanada. ¿Te faltan cinco platos del azul?

Os he dicho, de esta última haced más trozos.

Porque de la que se ha roto no hemos sacado 20 trozos, coño.

-Voy a pedirles disculpas, pero no queda empanada azul.

-¿No queda empanada azul?

Oye, Mateo, saldrás tú a pedir disculpas.

¿Puedo salir ya? Cuando tú gustes.

Se lo hemos dicho.

-Yo lo siento mucho.

Eh... Hemos tenido un problema con una empanada y...

Y nos han salido menos raciones. Y... Bueno.

(SECA) ¿Ha encogido?

No, lo que pasa es que se nos ha roto

y nos ha faltado eso, hacer una más por si acaso

y sacarlo para que pudieran comer todos.

¿Tienes alguna solución, capitán?

O sea, es que no... Yo no podía hacer más.

¿Qué les daba? ¿Un trozo de pan?

Dos mejilloneros, expertísimos en mejillones,

tomándose nuestra empanada, ¿qué les ha parecido?

Se puede mejorar. El atún está bien de sabor,

pero yo creo... Para mi gusto, el relleno está un poquito poco hecho.

¿Sí?

Las masas, tienen que mejorarlo. Y ni una ni otra tienen el aprobado.

Os hemos dado casi una hora más.

Para no sacar todos los platos de unos mejillones a la marinera,

y para no hacer 60 mini raciones de empanada.

Vamos a peor. ¿No es así? Sí, chef.

-Pues sí. Nos vemos en el veredicto.

(VICKY MURMULLA) Voy a limpiar un poco.

Antes de despedirnos,

los integrantes del equipo azul y del equipo rojo

creo que tienen algo que deciros.

Pues, por mi parte, pido disculpas

a las cinco personas que no han podido probar nuestra empanada.

-Lo hemos hecho con todo el cariño. -Con pasión y con muchísimo cariño.

Equipo rojo.

Como capitán del equipo rojo, les pido disculpas por nuestra parte,

y por las niñas de cocina, por el pequeño retraso en la empanada.

50 minutos, "pequeño retraso". Menos mal que no es grande, porque claro.

Ha sido un placer servirles hoy y cocinar para ustedes.

Y esperemos que les haya gustado. Muchas gracias y hasta siempre.

¡Galicia Calidade!

(CRISTÓBAL) Muy bien. Gracias y lo sentimos.

(Aplausos)

Samantha, has tenido suerte y no has estado en la cocina.

Pero, la que se ha organizado, ¿verdad?

Una hora de espera para que encima algunos se queden sin comer...

Por lo menos los camareros corrían. Creo que les queda mucho que limar.

El pollito en la cocina ha sido fino.

Hemos hecho honor a la tierra y nos hemos hecho unas "filhoitas".

Bueno, "filhoitas" no, "filhoas".

¡"Filhoas"! ¡"Filhoas"! Ay, que me he enterado que ha sido un desastre.

Pero esto, estoy yo encantada. Hala, saludos cordiales.

Oye, que a ti no te conviene. Tú, con ese tipito.

¿Quieres coger? ¿Os apetece comer o qué?

Aspirantes, ha llegado la hora de la verdad.

Nuestro jurado tiene un veredicto.

Pepe, adelante.

Gonzalo, tú eras el capitán en la retaguardia.

¿Se parecía la sopa que has encargado a la que has servido?

La que han servido ellas es mejor que lo que esperaba.

Gonzalo, ¿tú por quién nos tomas?

Ellas han servido un caldo básico con dos mejillones.

No me ofendas, de verdad.

Es mi equipo, en sus platos, los tengo que defender, soy el capitán.

La sopa que tú has encargado a tu equipo,

¿se parecía a la que ha salido y a la que se ha servido?

A la que yo había visto, que nos presentaban ustedes al principio,

tenía consistencia y la nuestra era líquida.

¿Ves como ya nos vamos entendiendo?

Equipo rojo, os ha faltado organización.

Teníais un señor mero

que pesaba y valía más que todos vosotros.

Y lo habéis despreciado.

Y ahora qué hago con el mero. ¿Lo tiro? Si vale más que vosotros.

Celia, ¿sabes tú por qué pierdes tiempo?

Porque preguntas demasiadas cosas.

Cada paso que vas a dar, andas preguntando.

No tienes capacidad de ejecutar.

Yo he dejado un trabajo fijo de siete años y medio, ¿eh?

Para estar aquí. Yo me juego mucho, ¿sabes?

Y me estoy esforzando muchísimo más, pero veo que aún así, no...

(LLORA) No es suficiente. O se queda corto.

Y me da un montón de rabia.

Marina. ¿Por qué te has rendido?

Me ha dado tal rabia que me he derrumbado.

Esa rabia hay que convertirla en energía.

Tenemos 60 personas esperando a comer,

y no es el momento de bloquearse.

He dado todo, como doy absolutamente todo en todas las pruebas de equipo.

Si no, no estaría con el dolor que tengo ahora en la espalda,

que estoy hecha polvo.

Habéis decidido sacar primero la empanada

y después los mejillones a la marinera.

Y has cambiado el orden porque no llegabais.

Intentando salvar un plato, habéis fastidiado dos.

Por ese error, cinco comensales no han ni probado la empanada.

He salido, me he disculpado y...

Y... Y... Y...

¿Tú sientes alguna responsabilidad, amigo?

Sí, ya lo he dicho.

La toma de decisiones ha sido mía, o sea que yo creo que sí.

Yo creo que sí me siento responsable.

Emil, ¿tú habrías realizado un mejor trabajo como capitán?

Sí, chef. Hubiera empezado por los mejillones.

Creo que ha sido un cúmulo de pequeños desatinos

que han hecho que fuera un gran desastre.

Si yo invitara a 60 personas a mi casa,

me sentiría completamente abochornado si hubiera ocurrido lo que ocurrido.

Me sabe muy mal por todos los comensales

que ha venido a comerse una empanada y se han comido

un proyecto de... algo.

Por lo menos, es la primera vez que te veo reconocer algo.

Sed conscientes de la responsabilidad que tenéis,

porque creo que no sabéis dónde estáis.

Equipo rojo, equipo azul. ¿Sabéis qué estoy pensando?

Que el error seguramente es nuestro. Porque en vez de clases de cocina,

deberíamos daros clases, quizá de matemáticas.

Porque no sabéis contar.

Lleváis ocho semanas y poneos las pilas,

porque creo que al que he visto sudar más

es a ese señor que ha hecho de camarero y esto es MasterChef,

no MasterMetre.

Aspirantes, esta cocina ha sacado platos

con sudor de Cristóbal, mocos y lágrimas de Marina,

y el aliento de Mateo.

(SOPLA)

Eso ni donde Mari la Cochina.

Montáis vosotros un restaurante,

veo eso y salgo corriendo.

Por eso, este jurado ha decidido por unanimidad,

que quien debe ir a la prueba de eliminación sea:

Mateo, Emil, Vicky,

Marina y Celia.

El verdadero desastre de hoy se ha dado en la cocina.

Con lo cual, los dos equipos de cocina a la prueba de eliminación.

Creo que los jueces han sido muy justos y que tienen toda la razón.

Emil, Vicky,

Mateo, Celia y Marina, nos vemos en la prueba de eliminación.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de MasterChef.

Tenía una estrategia en la prueba anterior,

pero me equivoqué en ciertos aspectos y, bueno,

ahora me toca apechugar con lo que me ha tocado y...

Y al toro.

(MARINA) Espero no irme hoy. puedo demostrar mucho más

y que cocino mejor que otras personas.

(SEGURA) Si me voy, no será porque el plato esté mal hecho.

Mateo, Emil, Marina, Vicky y Celia,

teníais la misión de dar de comer a nuestros invitados

como si estuviesen en un restaurante.

Convertisteis esa responsabilidad en un desastre.

Por eso, esta noche os enfrentáis a la prueba de eliminación.

Aspirantes, desde que empezasteis en estas cocinas,

os hemos pedido esfuerzo, pasión y mucho trabajo.

En este reto os vamos a pedir algo más:

Valentía.

(GONZALO SORPRENDIDO) ¡Oh!

(SUSPIRA)

Muy atentos, porque esta noche vais a tener que profundizar

en el producto que vais a cocinar.

(SUSPIRA)

Lo vais a hacer con

un guante de veterinario.

(MATEO ASUSTADO)¡Oh! (RÍEN)

(ASIENTE)

(RÍEN TODOS)

-Pero bueno.

Marina, tú con lo fina que eres, ¿has usado esto alguna vez?

Pues sí. Mírala.

Porque yo he tenido caballos y para los cólicos

te tienes que poner ese guante hasta aquí, meter el brazo por el

ano del caballo. Hasta aquí.

Y extraer de su intestino la bola que le está obstruyendo

y creando un cólico.

Creo que esto les desconcierta porque se creen que soy

la típica remilgada y finolis.

Y, a ver, lo cortés no quita lo valiente.

Puedes ir vestida de Chanel, o como hoy les he comentado,

metiéndole la mano en el culo a un caballo.

Aspirantes, en MasterChef siempre lo decimos,

hay que conocer el producto desde el origen.

Y para hacerlo, os hemos traído el mejor producto.

Samantha, ¿me acompañas? Vamos.

Venga ya, por favor.

(RÍE)

¡Ole! (RÍE) -¡Ole!

(Aplausos)

Ay, qué bonita.

Oh, qué bonita, pobrecita.

(MATEO) Uy, qué mona, por favor.

¿Cómo te has portado?

(VICKY) cuánta leche tiene ahí, ¿no? (MARINA) Ay, que va a hacer algo.

-¡Ay! ¡Ay! (EMIL) Toma, toma.

(RÍEN TODOS) (CELIA) ¡Dale ahí, Margarita, dale!

(Aplausos)

Qué bueno.

Ha sentido la vaca lo que sentimos nosotros,

que entramos ahí, y bueno, nos entra de todo.

En este reto, sí vamos a ver quién vale y quién no.

Ahora os pasamos el guante. Mientras, yo preparo a Margarita.

Vale.

Ay, Margarita. Qué susto. (RÍEN TODOS)

(RÍE) Y Samantha...

(RÍE) (ARREA) Eh, Margarita. Marga.

(RÍE)

-En Asturias me he hartado de ver vacas.

Me parecen súper bellas y ahí fue cuando tomé la decisión

de no volver a comer carne.

(MARINA RÍE)

Más mona, sí.

¿Ves? Esta no me da tanto miedo.

(MARINA) Uy, con agujero sorpresa.

(PREOCUPADA) -Anda ya, no fastidies.

Aspirantes, aquí dentro están los ingredientes

de los platos que vais a cocinar.

Para conseguirlo, vais a tener que meter la mano hasta el fondo.

Celia, tú serás la primera en buscar tus ingredientes.

Ya lo tengo seleccionado.

(SUSPIRA) Bueno.

Tú palpa bien.

Hay más de una pieza, pero no es...

Empieza a sacar y a meter en el platito.

A ver.

(CON ASCO) ¡Ah! No me mola esto. No es lo que quería.

Con un par.

(RÍE) Con un par. No es lo que quería.

Muy bien, Celia. ¿Sabes lo que son? Criadillas.

¿Las has cocinado alguna vez? (RESOPLA) No.

Vamos a ver tu estreno.

¿Por qué he tenido que meter aquí la mano? Dios mío.

Vicky, tú eres la siguiente, por favor.

¿Qué crees que es? (PIENSA) Eh...

Creo que es molleja. Vamos a verlo. Sácalo.

Ah, pues sí. Es molleja.

-Jolín, qué gusto. -Jolín, sí.

-Qué bonito, ¿eh?

Marina, vamos a ver esa destreza con la mano.

Que sea lo que Dios quiera.

Callos.

Tenía puestas todas mis vibraciones en que fueran callos. Y ha sido.

-Ay, vaquita. Con esa mano... Ten mano, ten mano.

(RÍE)

Mm... Hígado o riñón.

Hígado. (GONZALO) ¡No!

(CELIA) Me ha tocado lo peor.

(RÍEN TODOS) (CELIA SE QUEJA) Es que es lo peor.

Mateo, te toca a ti.

¿Qué puede ser? O sesos, o corazón.

Ah, no. Un riñón. (GONZALO) Qué fuerte.

-Qué fácil.

Veo que habéis tenido muy buena mano con la vaca.

Pero esto no se ha terminado.

Esta noche, vais a elegir la posición en la que queréis cocinar.

Porque de esa elección dependerán vuestros platos.

En cada cocina hay una caja misteriosa que contiene

algo fundamental para esta prueba.

Mateo, fuiste el último en elegir.

Así que ahora te va a tocar ser el primero.

¿Qué puesto de cocina quieres?

(PENSATIVO) La... La cuarta cocina.

Coge tu plato y vete para allá.

Pues yo me voy a la segunda. Perfecto.

Me he girado y la caja me ha dicho: "Yo". Y entonces, la he seleccionado.

Vicky, tu turno. Cuando tú quieras.

(RESOPLA) Celia, por favor.

Cómo me gusta tenerte tan cerquita para verte cocinar.

Qué suerte he tenido.

Aspirantes, a la de tres, quiero que levantéis la caja.

Uno,

dos,

tres.

No puede ser. (RÍE)

(MARINA) Zumito de callos.

Aspirantes, como veis cada uno tiene un pequeño electrodoméstico.

Lógicamente, lo vais a utilizar en la elaboración de la casquería.

Porque en esta prueba es obligatorio

el uso del pequeño electrodoméstico que os ha tocado.

Me ha tocado un turmix con el que emulsionar o cortar.

O sea, fantástico para lo que quería hacer.

Aspirantes, en este reto os jugáis seguir viviendo este sueño.

Por eso quiero que cocinéis un rico plato de casquería.

Además, quiero que lo acompañéis de una menestra de verduras.

Que lógicamente vais a presentar por separado.

Espero que disfrutéis cocinando la casquería,

porque es un producto muy típico de nuestro país

y además es muy económico y se puede preparar de mil maneras.

En el supermercado tenéis frutos secos, encurtidos, judías.

Además de dos módulos: Uno de carne y otro lleno de verduras.

Para estas dos elaboraciones tenéis 90 minutos.

Y los tres para entrar en el supermercado comienzan en tres,

dos, uno. Ya.

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN)

¡Vamos, Marina! ¡Venga! (GONZALO) Venga, que hoy os lucís.

(NARRA) En la prueba de eliminación, nuestros aspirantes deben elaborar

dos platos: Uno de casquería y una menestra de verduras.

Pero para hacerlos, no deben olvidar que tienen que utilizar

los electrodomésticos que les han tocado en las cocinas.

¡Último minuto, aspirantes!

(GONZALO) Vamos, chicos. (CRISTÓBAL) ¡Venga!

(MILAGROSA) ¡Ánimo! -Dejadles pensar, dejadles pensar.

(VICKY) Ajos, ¿dónde están los ajos?

Diez segundos.

Uf.

Cinco, cuatro,

tres, dos,

uno. ¡A las cocinas!

¡Vamos, Vikinga! -Venga, va. Bien.

-Qué bonitas cestas. -¡Muy bien, Celia!

Ha cogido casi de todo un poco.

Muy bien. Hombre, ella de verduras entiende.

-Madre mía, los callos... parecen el felpudo de una casa.

Yo tengo esta cultura de la casquería desde crío,

sesos huecos, riñones al jerez...

Y lo más emocionante del mundo son los callos.

¿Cómo haces tú los callos?

No te puedo dar la receta porque no vendríais a casa.

Yo los he comido y tengo que reconocer que me sorprendió.

(MARINA) Voy a hacer una receta que se llama los callos de la tía Leo,

una receta de Paco Roncero.

Hoy no es una suerte el haberme encontrado con los callos,

que es lo que requiere más tiempo. Voy a hacerlos de manera

que requieran una cocción más corta.

-Guillermo, cariño, cuidadín con el dedín.

-¡Vaya cacho bicho, colega!

-Una manta. -Es riñón.

-Qué pintita tiene la cebollita.

-Voy a hacer una versión de hígado encebollado,

que es un clásico.

Voy a innovar con la salsita que voy a hacer a un lado...

pero cientos de años de tradición,

¿lo voy a mejorar en un día? Imposible.

El hígado encebollado es la receta más tradicional.

Emil podría haberlo hecho estofado o fileteado a la plancha.

¿Qué os parece lo que están cocinando nuestros aspirantes?

Si os gusta el plato que prepara Marina o Emil,

aquí, en la revista "MasterChef", tienes las recetas al detalle;

además de entrevistas en exclusiva

y todo lo que pasa en la trastienda del programa.

No te la pierdas.

Los callos los limpio con agua con vinagre,

para quitar todas las impurezas.

Ahora les estoy dando un hervor para escaldar y espumar,

y luego retiro el agua del hervor y los pongo a cocer.

Los callos son uno de los platos más cocinados de la casquería.

Teniendo en cuenta que es una elaboración tradicional,

la cocción es lo más importante para obtener un buen resultado.

Los callos, que es el estómago de la vaca,

tiene que llevar morro y pata. Y un poco de pimentón.

Y el líquido muy justo y muy lento. Es un guiso muy lento.

Lo más difícil de mi plato es el tiempo.

Que no dispongo de todo el tiempo para ejecutarlo.

-A mí me da igual.

-A las criadillas les estoy dando un hervor

para sacarlas en tres minutos

y quitarle lo que es la pielecilla de fuera.

Y luego las seguiré cociendo durante veinte minutos.

Ha metido la pata.

No necesitan las criadillas blanquearse.

Y tampoco darles una cocción ahí sin saber cómo.

Las criadillas se pelan, se quita lo que sujeta la criadilla,

se corta en rodajas, salpimentado, enharinado y frito.

Así como las criadillas no necesitan blanquearse,

para las mollejas es un paso fundamental.

Las mollejas las voy a rular ahora y las voy a meter en el congelador

para luego sacar unos filetes redonditos,

y luego las voy a poner sobre la cebolla caramelizada.

Y luego lo decoraré con alguna hierba.

Quiero hacer algo nuevo que no haya hecho.

-Para la menestra voy a poner un poco de todo:

espárragos, tirabeques, habas, zanahorias,

calabacín también un poco.

Y quiero hacer un aceite con hierbas para aromatizar.

-Venga, Mateo. -Me ha gustado tener la picadora

y me ha venido a la cabeza la idea de hacer el plato.

Voy a utilizarla para hacer los riñones de otra manera,

no de la manera tradicional, con la cebollita y todo,

sino de otra manera: una parte picada,

luego la cebolla y un trozo de riñón entero.

Hay tres maneras de sacar el mejor partido a los riñones.

Cocinarlos al jerez, a la plancha o en un buen guiso.

-Momento exprimidor.

-¡Exprimiendo tomates!

-Es una técnica para los tomates.

Aspirantes, han pasado los primeros 30 minutos,

os quedan 60.

¡Venga, vamos, chicos!

Margarita, han pasado ya 30 minutos y no los veo...

¿Crees que les dará tiempo?

No estás comunicativa hoy, Margarita.

¿Qué te pasa? ¿Por qué no me hablas, hija mía?

Ay, cómo son las vacas.

Esta Celia con el tirabeque, abriéndolo,

quitándole las semillas. El tirabeque se come tal cual.

Es capaz de poner semillas de tirabeque y los guisantes...

con la vaina del guisante. No la he visto desgranarlo.

Si te pone eso salgo corriendo del plató y me paro

en la Mancha, por lo menos.

Y eso que es un plato para lucirse.

Hola, Celia. ¿Qué estás haciendo?

(RÍE NERVIOSA)

No sé, intentando avanzar un poco con la menestra

¿Y esto verde qué es?

Eso son tirabeques destrozados. ¿Y qué te han hecho?

No sé, pero he visto que se estaban rompiendo...

¿Y cómo has hecho las criadillas?

¡Ay! Que me estoy agobiando.

¿Te estás agobiando?

Lo he puesto en agua con vinagre y hierbabuena,

para quitarles el olor. Luego las he puesto en la sartén

con cebolla, vino

y sal pimienta y tomillo.

Jolín. ¿Crees que estás dando los platos correctos?

Estoy un poco agobiada...

porque no me veo muy guay. Pues hay que echarle un par.

Espero que salga rico... Hazlo por mí.

Celia está más perdida que una chiva en el garaje.

Está liada con la verdura: saco el guisante, no lo saco...

Mirando el reloj... Está soñando con que acabe el tiempo.

Totalmente. Te lo digo en serio.

Aspirantes, habéis consumido la mitad del tiempo,

quedan 45 minutos.

¡Venga, vamos, chicos! -Que vais muy bien.

-Qué rico, qué pinta.

-Mirad qué filete más precioso acaba de salir.

-Qué bueno eres Emil.

¿Tú crees que te prepararán un buen plato?

Margarita, háblame.

-Ay, tiene más espárragos.

Mateo, ¿qué tal? No sé, aquí estamos.

¿Habías visto un riñón alguna vez? Sí, pero de ternera no, de cordero.

Y voy a hacerlo como lo hacemos en casa:

Se doran los riñones y se reservan.

En esa misma sartén se pocha la cebolla,

y se añade pimienta de Jamaica y coñac.

Se añaden los riñones... Y que reduzca un poco.

Y voy a hacer lo mismo, pero voy a hacer

una base de riñón triturado, que llevará el tomillo,

luego encima pondré la cebolla y arriba un trocito de riñón

reducido con el coñac. ¿Es un experimento?

Es que al ver la picadora se me ha ocurrido.

¿Cómo has visto a Mateo? El riñón picado

la cebolla y encima el riñón. Por separado.

Lo del picadillo me parece raro.

¡Joder!

Celia está perdida.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos 30 minutos.

¡Vamos chicos!

¡Vamos allá! -¡Va, va, va!

-¿Ya están cocidos?

-Voy muy adelantada de tiempo y estoy superagobiada.

Estoy intentando seguir adelante, pero no quiero que se enfríe.

Veo que quedan 20 minutos y no quiero presentarlo frío.

Ha hecho unas criadillas que llevan emplatadas 50 minutos.

¡Está perdida! No sabe por dónde cogerlo.

-La Vicky está cortando ya en rulos.

Muy bien, Vicky.

-¡Venga, Vickinga!

Hola. ¿La molleja cómo la has trabajado?

La he rulado, la he congelado y ahora la voy a hacer a la plancha.

¿Habías trabajado mollejas antes?

Solohabía hecho mollejas a la parrilla.

¿Y no tienen ningún tratamiento?

Las he puesto en agua con hielo para que soltara todo el tema.

¿Solo? ¿Y nada más?

¿Le tenía que haber puesto vinagre?

¿Sabe lo que tenía que hacer? Escuela online de MasterChef.

Es que soy antiordenadores,

ni me gustan ni quiero tener.

Pues te has perdido las clases. Me gustan las clases personales.

Saber lo que es blanquear, saber cuándo tienes que meter

algo en el agua para sacar la sangre.

(SE RÍEN)

Es que me mira tan fijamente que no puedo.

Es como ver a George Clooney, o ver a alguien intocable.

Siempre vienes tú. ¿Te molesta?

No sé, es que nunca vienen Samantha o Pepe a verme.

¡Pepe, Sami!

(RÍEN) ¡Ahí lo llevas!

Atención, órdenes.

(LOS COMPAÑEROS RÍEN) ¿Qué pasa?

Es que le disgusta que solo venga yo a verla,

dice que no venís nunca, especialmente tú.

No, de los tres la que más me gusta es Samantha.

Gracias. Y tú has venido, pero Pepe no.

Estáis estorbando. Vámonos.

Vicky, ¿y esta menestrita tan mini que parece de la Nancy?

No sé, me lo invento sobre la marcha.

Inventando sobre la marcha en la prueba de eliminación, bien.

He dicho: "Hoy que sea lo que Dios quiera".

Pepe me come el terreno. Si no tenemos nada que hacer.

Le gustas tú. ¿A Vicky?

Casi mejor que me dejes sola, porque me queda poco tiempo.

Pero no te veo correr.

Porque tengo que hacerlo fino y contigo no puedo.

Muy bien.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos cinco minutos.

Hay que pensar en el emplatado. Madre mía.

Vamos a por ello, último empujón. -Vamos, vamos.

Venga, Vicky.

-¡Vamos, Marina!

Aspirantes, últimos dos minutos.

¡Venga, vamos! -¡Va, va!

-Venga, ahí está todo. -¡Venga, esos emplatados bonitos!

-¡Celia, venga!

-Vamos, chicos, último empujón.

-¡Emil, vamos! ¡Cinco, cuatro,

tres, dos, uno! ¡Tiempo! Manos arriba.

(Aplausos y ánimos)

¡Muy bien, chicos!

-Muy bien. ¿Todo bien, Vicky?

-Ahora espero que me salve yo, por supuesto,

y que alguno de mis compañeros se vaya.

Aunque sea más afín a alguno,

que se vaya, porque es un rival.

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Aspirantes, los 90 minutos en cocina han terminado.

Empezamos con la cata.

Celia, cuando quieras.

¡Va, Celia! -Venga, guapa.

¿Habías hecho menestra antes? No.

Hemos visto que no sabías si era un guisante, un tirabeque,

no sabías si cocerlo con la piel, si pelarlo...

Te has hecho un lío y has intentado hacer

un batiburrillo de verduras cocidas.

Me he bloqueado mucho. ¿Habías hecho criadillas?

No, nunca.

Manda narices.

Joder. ¿Qué te hemos hecho?

¿Por qué esta receta? ¿Dónde te has inspirado?

La leí en un libro que tenía Milagrosa...

-¡Anda!

-...de platos de la zona de Andalucía, de Jerez.

Milagrosa, tira ese libro

y quédate con el nuevo de MasterChef, por favor.

No, así no creo que sea.

Aquí hay un problema de base.

Te voy a enseñar cómo se hace. Ven conmigo.

Primero ponemos el aceite, que coja temperatura.

¿Cómo las limpiaste?

Las metiste directamente a cocer.

Sí, mi idea era ponerlas primero a blanquear

y luego quitarle la piel, pero no, se me abrieron.

¿Vale? (ASIENTE)

¿Por qué hay que blanquearlas? ¿Porque viene en el libro?

Para que suelte la sangre.

¿Qué sangre tiene dentro?

No tiene. No tiene sangre.

La vamos a enharinar. Mira qué cosa de niño pequeño.

No necesita cocción. Esto no son mollejas.

¿Ves? Genial.

Genial.

Freímos. Y no las dejes crudas. Eso que me he comido estaba crudo.

Ni estaba salteado, ni frito ni cocido.

Unos brotes bien aliñados y ya está, no necesitas más.

La cosa más tonta del mundo, más rica.

Fíjate: barato, económico y muy bueno.

No sabías lo que hacías. Terrible.

(CELIA LLORA) Me he visto perdida desde el principio.

No sabía cómo se cocinan unas criadillas.

Había mirado alguna receta en el libro de Milagrosa,

pero se conoce que esa receta es una basura.

He hecho una menestra de primavera con jamoncito.

Si en un restaurante me sirves esto, ¿cómo me lo como?

También tienes que pensar en el comensal.

Porque me voy a poner perdido.

Yo me lo comería con palillos, rollo oriental,

porque son los trozos muy grandes.

Sí, está muy orientalizada tu menestra.

Sí. Yo siempre había pensado... Ahora le habéis dado un meneíto.

Pero no estaba aseado.

Había pensado comérmela así, con dos palillos.

Me lo hubieses dicho.

El hígado. ¿Así de crudo te gusta?

Sí, "chef".

¿Has comido sangre encebollada? Sí, "chef".

Vale. Como no esté demasiado cocinada, y aun así,

la hemoglobina es jorobada de masticar, te cuesta.

Porque se hace terrosa.

El hígado poco hecho es jorobado de comer. No es "foie gras".

Para mí cocinas muy bien. Nos falta que nos des ese "plus".

Me ha faltado que pienses más cómo piensa un cocinero.

¿Y sabes qué piensa un cocinero al ver tu cocina?

Yo no te voy a decir que eres un feo.

Descontrol. Vamos a ver tu descontrol.

Un poco de descontrol. Te has quedado a gusto.

Sí, "chef".

Un cocinero no lo deja así.

Yo no te pasaría el algodón.

No sé qué te hago. OK, "chef".

Lo voy a ordenar...

Si te mando a Margarita se viene corriendo.

Intento buscarle un poco la vuelta,

y que nos riamos. Aunque la crítica me la tomo en serio.

Te ha faltado guisar las verduras dentro de tu salsita.

Has escaldado las verduras o las has cocido,

luego le has echado una salsa. Si hubieras guisado todo

cinco minutos, que se ligue todo y que haya más caldo,

habrías hecho una menestra bordada.

¡Ay, los callos!

¿Has hecho callos alguna vez? Sí.

¿En serio?

Esta receta la hice esta semana,

la he cogido de un libro de Paco Roncero.

Los callos los hizo en casa y no estaban muy buenos.

Si los ha hecho igual que en casa no le habrán salido bien.

Esto es una salsa de tomate con callos.

Has desperdiciado el agua de cocción, ese es la salsa.

No tiene que predominar el tomate. Y se liga solo.

El callo es gelatinoso, liga solo. Hay un exceso de tomate.

Según mi criterio está correcto.

No está para irme a la calle.

He hecho los riñones encebollados de mi madre.

Como tenía que usar la picadora

he hecho un paté con una parte de los riñones.

Mate, por favor. Pasa el trago que paso yo.

Cómetelo, trágatelo. Te cuesta, ¿eh?

No te digo más. Mi gato estaría encantado.

Estaría: "Miau, miau".

De los riñones ya no te hablo, te hablo de la presentación,

Os lo hemos dicho: grasa sobre negro, no. Prohibido.

Ya es un cero nada más empezar.

¿Tienes una radial?

¿Se ha quedado...?

Sí.

Estoy salteando, me estoy pasando tres pueblos,

jamoncito bueno. El protagonista es el jamón.

Era para que brillaran las verduras, no el jamón.

Le pido perdón a mi madre porque la receta de riñones

no ha sido lo que ella hubiera esperado

y lo siento muchísimo.

Vicky, tú cierras la cata de hoy.

Vicky, ¿eso es un plato de...?

De mollejas de ternera. ¿Y qué hay debajo?

Puerro y cebolla sofrito, pero bastante rato,

y luego he hecho la molleja a la plancha

y le he puesto unos berros encima.

Las mollejas se tienen que escaldar en agua.

¿Vale? ¿Las has escaldado? No.

Está crudo, ¿no? ¡Un chicle!

Soso, sin gusto, sin gracia, sin dorado.

¿Y el "collage", qué? Sí, cuéntanos.

Mi idea era que la salsa de naranja... Lo sé, lo he visto.

Quería que se embadurnara el plato, pero...

Es que no me sale ser fina.

Me gusta comer más a lo burro.

¿Cómo? Me gusta comer más cantidad.

Yo en un restaurante, por ejemplo como el tuyo...

El mío es el más elemental del mundo.

Sí ya sé que está bueno.

Pero es que yo no soy así, es que yo no soy pija.

Es que no me sale, quiero ser pija y fina y no me sale.

Es que quiero serlo, pero no me sale.

Vicky, dos cocinas: la buena y la mala.

Esto podría ser bueno, pero es malo. No está resuelto.

Cuando me ponga creativa meto la pata

porque es mejor que esté bueno, aunque esté feo

que no que esté bonico y malo.

Y encima no me ha salido bonito.

Ahora sí, los jueces tienen que decidir quién

tiene que abandonar esta noche MasterChef.

Dan un paso al frente Emil y Marina.

Emil, tienes muchas maneras.

Sigues en una línea que tienes que dar un salto.

Y Marina, a mí me ha gustado como has trabajado.

No he visto soberbia, te he visto pensar.

Gracias. No es excelente pero pinta maneras.

Esperamos evolución cuanto antes.

Muchas gracias.

Emil, Marina, enhorabuena,

porque seguís una semana más cocinando en MasterChef,

podéis subir a la galería.

(Vítores)

(Murmullos de ánimo)

Tengo fuerza positiva, siempre tengo mis amuletos,

y tengo una esperanza de quedarme.

Celia, Mateo, Vicky:

pase lo que pase hay un aspecto que no debéis perder.

No existe una cocina ni pija ni bruta ni basta,

existe la buena cocina. Y si algo nos diferencia de los animales

es que cocinamos. Y además nos sentamos a una mesa.

No perdáis nunca el aspecto cultural que tiene la cocina.

Este jurado ha decidido

que quien no debe seguir cocinando en MasterChef

es...

Celia.

(COMPAÑEROS) -¡Guapa! -¡Venga, guapa!

Mateo y Vicky, vosotros sí seguís en MasterChef,

así que, por favor, subid a la galería.

Celia.

(LLORA) (RÍE)

No te pases, ¿eh? (RÍE)

Me da un montón de pena irme, no me quiero ir.

Me quiero quedar aquí... pero no puedo.

¡Ay!

(LLORA Y RIE)

Ay, Celia, pues ya estamos sentadas aquí

y mira que le temías a este sofá. Sí, la verdad es que no quería.

¿Qué te ha pasado? Ha sido un día complicado.

Pues se ha juntado un poco todo.

Que he tenido mogollón de mala suerte con las criadillas,

que... Yo sé que por tus creencias,

te era muy difícil cocinar el tipo de cocina que has hecho.

Hombre, eso claro que lo sé y estoy superorgullosa de mí

por haber sabido dejar mi conocimiento a un lado,

para poder evolucionar en la cocina y como persona.

Porque mi corazón sigue siendo vegano,

pero he dejado eso a un lado para poder aprender.

Pero bueno, al final no ha estado.

¿Y por qué empiezas tú a cocinar?

Pues... (LLORA)

Empecé a cocinar por temas de salud,

porque mi trabajo era... porque ya no es,

trabajar en un hospital con enfermos de cáncer.

Entonces hay una frase de Hipócrates que dice

que la cocina sea tu medicina.

Y yo me he centrado mucho en eso,

pero eso derivé al vegetarianismo, que yo creo que es

la dieta más sana que hay si se lleva equilibradamente.

Y había montado un proyecto de "catering"

de pastelería vegana. ¡Pero eso es muy bueno!

Persigue tu sueño. Mi vida está encaminada e eso

y voy a seguir.

Para que sigas en esto nuestro patrocinador

te regala todo lo que has usado en MasterChef

para que puedas seguir evolucionando,

para que puedas aprender y que le pierdas el miedo a la carne.

Nuestro supermercado patrocinador sabes que te regala

la compra del mes durante todo el año.

También verduras, ¿eh?

Muchas gracias.

Ha llegado la hora de que cuelgues ese delantal.

Dame un beso grande.

(COMPAÑEROS) ¡Eres una auténtica "crack"!

-¡Qué buena eres!

(Aplausos)

Yo creo que esto no es un adiós a mi sueño,

es un adiós a MasterChef.

Porque yo voy a seguir luchando

por seguir en la cocina,

porque la gente conozca el veganismo

y los que son ya veganos les va a sentar mal

que yo haya matado una langosta, pero los veganos ya lo son.

y hay mucha gente que aunque yo haya cocinado carne

va a saber lo que es el veganismo.

Celia ha colgado su delantal y solo nos quedan ocho aspirantes

luchando por convertirse en el nuevo MasterChef.

Nos vamos, pero volveremos la semana que viene.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

Para empezar la edición de hoy de MasterChef,

nos vamos de vacaciones en el mar.

Hoy tenemos un cambio en la mecánica del programa.

Hoy vais a vivir el sistema de puntos

que tuvieron los aspirantes de MasterChef junior.

La estáis liando tan parda que me estoy poniendo nervioso.

¡Venga, vamos!

Por un momento me ha parecido ver una cocina de verdad.

¡Venga, venga, venga! ¡Rápido!

Vais a tener el placer de cocinar para lo mejor

del cine y la televisión. Vamos a comer bien.

Buenísimo. -Toma, cariño.

Aquí tenéis el ingrediente que me volvió loco el año pasad.

¡Maribel!

Yo pensé que no tenías un pelo de tonta.

¿Pero qué locura es esta?

Una noche complicada para nosotros.

Lo habéis hecho tan mal que nos lo ponéis

hasta difícil para expulsar solo a uno.

  • Programa 8

MasterChef 2 - Programa 8 - 04/06/2014

04 jun 2014

Crece la dificultad en ‘MasterChef’, que ha superado su ecuador. El jurado pondrá a prueba a los aspirantes haciéndoles cocinar un plato libre con el mismo ingrediente: el azafrán. Para conocer las propiedades y utilidades de esta joya de la gastronomía, visitará el plató Eneko Atxa, chef del restaurante Azurmendi, con tres estrellas Michelin. Creatividad, gusto y coherencia son los otros ingredientes que debe tener el plato para superar la prueba.

La siguiente parada de ‘MasterChef’ será Galicia. En O Grove, villa de las Rías Baixas, con uno de los principales puertos pesqueros y de marisqueo de la región, un barco esperará a los aspirantes para salir a faenar y recoger el principal ingrediente de la prueba: el mejillón fresco. Pero antes de pasar por los fogones, el jurado les presentará a Xosé Torres Canna, chef del restaurante Pepe Vieira, con una estrella Michelin. En tierras gallegas, algunos de los aspirantes también aprenderán la importancia de trabajar en sala.

Lejos de la costa, les espera la vaca Margarita. Visitará el plató y servirá para ilustrar los distintos productos de casquería con los que tendrán que trabajar y que serán seleccionados al azar, igual que el instrumento que utilizarán para elaborar su plato. Un reto complicado que demostrará a los concursantes que solo el mejor ganará ‘MasterChef’.

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