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Para todos los públicos +Cotas - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

El escritor ruso Tolstói decía

que si un hombre aspira a una vida correcta,

su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales.

Lamentablemente, hay personas que lo ignoran.

Bienvenidos a "Mascotas". Empezamos.

(Sintonía del programa)

Hola, equipo. Hola.

Toda la semana esperando para sentarme aquí.

Y me traes a Tolstói, uno de mis escritores preferidos.

Uy, seguro. Aunque no lo he leído nunca.

Muy bien.

Ismael, corramos un tupido velo.

Bueno, ¿qué te traigo hoy? Te traemos.

No una heroína, sino una heroína y media.

Hablo de Yani y Djbel, que son dos perritas

que cuidan de la salud de Óscar, su dueño.

Óscar asegura que, sin ellas dos,

viviría en un hospital literalmente.

Conoceremos esta historia en un ratito.

Y conoceremos que tenemos muchos problemas de comportamiento

que soluciona nuestro querido Isra, nuestro rehabilitador.

Hay casos que se complican más. El animal de hoy es ciego,

lo cual genera problemas de agresividad.

Lo que estamos viendo es ese momento...

Ha intentado morderle.

¿Veis? Ahí hay un momento de conflicto.

Creo que le ha mordido. Le coge el pantalón.

Esto es uno de los problemas

con los que se puede enfrentar un buen rehabilitador.

En un momento, vemos el desarrollo de la situación.

Pobrecito. También os vamos a traer la Barcelona de los años 60.

Y vamos a conocer al perrito con botas.

Por Dios. ¿No era gato?

Perrito, perrito. Ya lo veréis.

Bueno, esto será en unos minutos. Antes, preparados para sonreír.

Lo primero es lo primero. "Animaladas".

¿Te gustan los peces? Me encantan los peces.

De verdad, soy el tío más embobado,

y mira que normalmente estoy adormilado, de los peces.

Veo una pecera y me quedo embobado.

Es que relaja mucho.

¿Recuerdas esa escena de "Romeo y Julieta"

en la que se ve una pecera y se conocen a través de ella,

que suena una canción de los Cardigans?

De la versión moderna. Dices "Romeo y Julieta"

y digo: "Ha vuelto a Tolstói".

Está muy intelectual hoy.

Pues como esa escena.

Veo la pecera y me quedo embobado.

Pero no todo el mundo reacciona así,

y me refiero a los animales. Exacto.

Vamos a ver a gatos y perros reaccionar ante peces.

Ahí vemos... ¿Ves?

Sobre todo, los gatos, que dicen: "Si yo como peces...".

Este piensa en el aperitivo.

Piensa en cómo romper la pecera.

Hay peces que se meten en la pecera incluso.

Bueno, peces no.

Los peces se meten igualmente.

Ay, por favor, se ha enamorado. Sí.

Este está diciendo: ¿Tú crees que es amor?

"El banquete que me voy a pegar". ¡Es un juguete!

Que no es un pescado.

Quiero que veáis estas imágenes. Brutal.

Se me puso el corazón en un puño

cuando vi a este pastor alemán viendo delfines.

"¿Y estos qué hacen aquí?". Y el dueño, tan campante, diciendo:

"Mi perro está viendo los delfines como yo los puedo ver".

Hasta que dice: "¿Cómo? ¡Hasta luego!".

No me lo puedo creer. Le va a rescatar.

Se cree que está muriendo o algo. Yo creo que va a jugar.

¿Tú crees?

Y se ha dado cuenta de que no ha hecho algo bueno

porque le deja el barco atrás. El barco va avanzando.

Luego, lo subieron. Aquí, la madre y el hijo:

"Mira qué pescadito". "Que te estés quieto".

"Que nos cuidan muy bien para que tú te lo vayas a llevar".

Como el hermano mayor. "Estate quieto".

Mira este. Estas imágenes son impresionantes.

Eso es una ballena. Sí, sí.

La ballena pasa literalmente...

Es una ballena orca que pasa por debajo...

Por debajo. de la embarcación.

Va en busca de focas, de leones marinos.

Y, de repente, aparece la foquita, o el león marino.

¿Esto qué es? "¡Salvadme, por favor!".

Es una "foqui". Se ha subido a la barca.

Sí. ¿Veis? Aparece diciendo... ¿Puede pasar eso?

La foca ha dicho: "Este barco es casa".

Lo que está haciendo es pirarse,

porque es el alimento del bicho grande.

De la orca. En el mar, ya sabéis,

el pez grande se come al chico. Y en algunos trabajos.

También.

Sí, señor. Yo traigo a unos lindos pajaritos

que les encanta ducharse.

Les encanta el agua.

Mirad. Por favor. Un yaco.

Lo estamos viendo aquí.

Son felices, ¿verdad? Les encanta.

Mírale los ojos. Bueno, bueno. Mira la dueña.

Pasan mucha sed en verano.

Desde aquí recomiendo que, en verano,

pongamos en los balcones...

Mi madre pone recipientes con agua para que los pajaritos beban.

Les cuesta más trabajo encontrarla.

Sí.

A los pájaros les encanta el agua, les encanta bañarse.

Les encanta este juego.

Además, se mojan y se espolvorean.

Porque así impregnan todo el plumaje,

que es fundamental para que estén sanotes.

Me encanta. Es un agaporni este animal.

Te iba a preguntar yo, porque a todos los llamo pájaros.

Esto es un agaporni. Así no fallas nunca.

Son pájaros.

Mira este, qué precioso. Ese loro estaba despeluchado.

Un loro amazónico.

Son preciosos. Y son muy listos.

Más listos que alguno de nosotros, yo el primero.

Me encanta cuando le digo: "¿Esto qué es?"

y dice: "Esto es esto". Hasta el nombre científico.

Alguna vez fallo.

Pero lo dice tan contundente que nadie lo nota.

Volveremos a ver "Animaladas".

Volvemos al agua, pero no por motivos positivos.

El agua es precisamente el problema de Bebé,

que es el perro que esta semana tiene ocupado y preocupado a Isra,

al educador canino. Hola, Isra. Pasa.

Vamos, Lana, pasa. Hola, Lana.

Venga, pasa. ¡Oye!

¿Qué pasa? Está tímida hoy.

Sí, está un poco tímida. Está tímida.

Y eso que ya se sabe el camino. Sí.

Se queda reconociéndolo.

Oye, Isra, ¿qué le pasa a Bebé?

Hemos visto al comienzo del programa

que te ha mordido. ¿Te llegó a enganchar?

A ver.

Sí me mordió, pero realmente, el perro no quería atacarme.

Pero de un perro de esas dimensiones con esa boca...

siempre duele. No quería hacerte daño. Lo vemos.

Reaccionas rápidamente. El pantalón te lo engancha.

No quería, pero ¿te ha hecho daño? Bueno, un poco.

Enganchó el pantalón y la pierna. Son gajes del oficio.

Lo importante es no perder la calma. Y me encanta tu reacción.

Manteniendo la calma. Muy cariñosa y muy asertiva.

Sin culparlo de esa "agresión".

Vamos a conocer un poco más al perro y qué es lo que le pasa.

Mi perro se llama Bebé y lleva casi un año con nosotros.

Fui a conocerlo a la protectora.

Las condiciones en las que estaba me llamaron la atención

y me lancé a por él.

La ceguera influyó mucho en la adopción del perro

ya que es un aspecto más a tener en cuenta.

Y, sobre todo, la apariencia física del perro.

La conducta de Bebé que más me preocupa es,

sobre todo, la sociabilización...

y el tema del agua.

Cuando vamos a bañarle, es una odisea para él.

Vamos, venga. Ahí quieto.

Ahí quieto, gordo.

Le operaron de un quiste en el estómago

de unos 20 centímetros

y nos dijeron que era una operación a vida o muerte.

Al final, el perro salió adelante.

Lo único que le cambió un montón su carácter.

Antes, solo se llevaba bien con perras.

Ahora, ni con perras, ni con perros, ni cachorros, nada.

He acudido al programa porque creo que se merece

que los demás perros jueguen con él.

Y aparte, por Isra también, porque es un buen profesional

y me puede ayudar tanto en la socialización del perro

como en el tema de la ducha.

Cómo se nota el cariño que le tiene Valentín.

Sí. Son muchos problemas:

el quiste, la ceguera, su pasado. Cuánto trabajo.

Es una situación delicada, por todo el entorno.

Pero para mí, lo realmente valioso es Valentín.

Se hizo cargo del perro no por pena, por empatía.

Para mí eso es espectacular, como ser humano.

Qué importante lo de la empatía. Sí.

Bueno, son muchos problemas.

Vamos a afrontar la situación por partes.

Vamos con el problema del agua.

Esto es lo que ocurre cuando van a bañar a Bebé.

Hola, Valen. -¿Cómo estás?

Muy bien. ¿Este es Bebé? -Sí. Aquí le tengo.

Vamos a ver los problemas que tiene. A ver si puedo ayudarte.

-Toma. Ven aquí. Ven aquí dentro, ven.

Venga, venga.

Muy bien.

Ven aquí.

Ven. Gordo, ven, mira.

Ven aquí, ven.

Ven.

Mientras que le agarro con las piernas,

intento darle...

Y ahora ya le doy el premio, pero aun así...

Los premios vamos a dárselos cuando se los tenemos que dar.

Se lo das antes. Le premias por tener miedo.

Cogemos la chuche y se la pasamos.

No se la damos todavía.

Queremos que funcione su nariz.

¿Ves como la busca? -Sí.

Le vamos a presentar la ducha.

También con la nariz, que la huela.

Le estoy dando ya la ducha, poco a poco.

Logramos que el perro no reaccione.

¿Qué tal? ¿Has probado esto alguna vez?

-Pues no, me estoy quedando...

-La primera vez que le bañamos.

-Y que no se mueve y no sale corriendo.

Es una pasada. -Quiero que lo intentes tú.

-Vale.

Llévatele con la nariz. Con la nariz, con la nariz.

Muy bien. Ahí.

Da al agua.

No pierdas al perro. Eso es.

Muy bien. -Muy bien.

Relájate. Acércale el agua.

Acércaselo. Eso es, muy bien.

Perfecto. Muy bien.

Ahora le premiamos. Eso es.

¿Qué tal?

Fenomenal.

Mucho mejor, ¿verdad?

Me encanta, porque Isra se estaba emocionando...

Espectacular. Me emociona mucho. viendo imágenes

que ha vivido en primera persona. Sí. Es espectacular.

El hocico de Bebé es importantísimo porque es su brújula, él no ve.

Es superemocionante poder ayudar a un perro así.

Te juro que de verdad me emociona.

Y el llevarle con la nariz, lo que decías tú,

en cualquier perro es muy importante.

Y en Bebé, que no ve, es elevado a la enésima potencia.

¿Tiene más desarrollado el olfato por tener un sentido...?

Yo creo que sí.

Y lo más importante es ayudarle a que lo use.

Si no lo tiene desarrollado, al menos usarlo como herramienta.

Y eso hicimos, premiarle cuando terminaba de conocerlo.

No me extraña que te emociones.

Es la primera vez que Valentín, que le tiene tanto cariño,

puede bañarle. Sí.

Es espectacular el poder ayudarle y que entre en la ducha.

Además, tan fácil,

solo utilizando su esencia.

Me pregunto si el sonido del agua él lo percibe amplificado

y por eso le produce miedo, ansiedad.

Creo que no sabe lo que está pasando.

Entonces, él escucha agua, pero no sabe de dónde viene.

Por eso era tan importante llevarle con la nariz,

que oliese el grifo de la ducha, que supiese que no pasa nada.

Y así, poco a poco, en pocos minutos, logramos bañarle.

Sin duda, primer conflicto superado.

Toca trabajar la sociabilización.

Sí. El paseo. Vamos a ver qué ocurre,

porque es donde se ha vivido uno de los momentos más tensos

que hemos vivido en este programa.

Nos hemos encontrado con un cachorro y están trabajando con él.

Mira, escúchale. Nos pasa lo de antes.

Él sabe que está ahí. No le corrijas.

Quiere acercarse, pero no sabe a qué distancia.

Le vamos a acercar despacio. Hasta ahí.

Sin tensión.

Muy bien.

Quiero que pases hacia allá.

Muy tranquilo, muy tranquilo.

Tranquilo, sin tensión, pero viendo lo que haces.

Ahí. No, no le levantes, mucho más suave.

¿Me prestas a tu perro? Gracias.

Nos acercamos con el cachorro.

Chist. -Chist.

-Para, para. No pasa nada.

Chist.

¿Ves que empieza a mover la trufa ahora?

Está relajado.

Quiere acercarse, pero no sabe a qué distancia.

Debemos manejar nosotros la distancia.

Chist. Recuerda que es ciego,

cualquier estímulo

le activa más que a un perro normal.

Relájate. Muy bien.

Ya mira hacia otro lado.

Ya no está interesado en conocer al cachorro.

Este se tumba y se queda relajado.

Es un buen momento para continuar el paseo.

Venga, vamos.

Cualquier estímulo lo percibe amplificado.

Sí. Bebé, al ser ciego...

¿Te ha mordido porque igual no ha calculado la distancia?

Sí. Me di cuenta de que Bebé...

huele a otro perro, pero no sabe a qué distancia está.

Primero, explicar que esto lo hicimos

con otro profesional que estaba con el cachorro y conmigo.

Lo que estuvo pasando...

Bebé no sabía dónde estaba el cachorro.

Yo pongo la pierna delante por si acaso.

Por si al lanzar la boca... No le expones a esa situación.

Prefiero poner mi pierna.

Y quiero que os fijéis que el perro realmente me muerde

porque Valentín aumenta la tensión de la correa.

Ese estímulo es lo que le hace al perro activarse,

ponerse en alerta.

Por ejemplo.

A ver. Levántate.

Cierra los ojos. No me muerdas.

Tranquila. Cierra los ojos.

Uy. Uy.

No los abras.

Oye, que me desoriento.

No puede ser.

Claro.

No puede ser. Ábrelos.

¿Qué has sentido? Pues...

un desconcierto total y que había personas...

Eso es, eso es lo que le pasa a Bebé.

Cualquier estímulo que le das

a él se le amplifica porque no ve.

No sabe lo que está pasando.

Por eso, esa pequeña tensión en la correa,

al oler mi pierna, fue como: "No sé qué pasa, pero alerta".

"Por si acaso, me defiendo. Eso es.

Es exactamente eso. Siempre tiene una explicación.

Es su sistema de marcar un poco las distancias.

Porque el perro realmente no quería morderme.

Si me quiere morder un perro así,

imagínate la que me puede liar.

A ver si Valentín es capaz de pasear a Bebé él solo.

Escucha cómo le gruñe porque ha venido demasiado fuerte.

Pero mira, se está autogestionando superbién.

La correa está relajada.

Corregimos eso, no queremos que se gire.

Le ha abordado el perro fuerte y no ha hecho nada.

Quiero que lo hagas tú.

Quiero que te cruces con el perro.

Se acerca el labrador. Lo haces solo.

Recuerda la distancia. Eso es.

Párate. Controla su cabeza. La correa, más arriba.

Se acerca ya Dako.

Eso es, contrólalo.

Eso es.

Muy bien, sin tensión.

Eso es, Valentín. Muy bien.

¿Qué tal? -Muy bien, muy bien.

Creo que también... -¿Cómo te sientes tú?

¿Sientes que tienes el control? -Sí, sí.

-Ahora, se acerca él.

Le huele. Igual, controla su cabeza.

Fíjate.

Pero el perro está relajado.

Le huele. Se está sociabilizando.

A partir de ahora, vas a disfrutar tu perro,

vas a salir con otros perros. Se va a sociabilizar.

Pero recuerda tener el control de la correa.

Porque tu perro no sabe dónde está el resto.

Eres su humano lazarillo.

Así que, pues nada, vamos a disfrutar del paseo.

-Venga.

Tener el control a través de la correa.

Pero, Isra, le has puesto el bozal. ¿Podrá pasear sin él?

A ver.

Realmente, sí podría.

Pero, por ley, este tipo de perros tiene que llevar bozal.

Tienes que pasear con bozal.

No forma parte de la rehabilitación.

No, no, es una cuestión legal. Es por la ley.

Isra, lo cierto es que ahora, Valentín y Bebé son

una pareja bastante más relajada.

Muchas gracias al programa y, sobre todo, a ti, Isra.

Ahora somos un perrito y un dueño muy contentos.

Podemos dar unos paseos muy largos por el parque

y nos lo pasamos pipa en la ducha.

Muchas gracias a todos por todo.

Gracias a ti, Valentín.

Los animales nos dan siempre unas lecciones poderosas.

¿Con qué lección nos quedamos hoy?

¿Hoy? Creo que es muy evidente.

Bebé es un perro con estética de pitbull.

Así que no juzgues lo que estás viendo.

Preocúpate de conocer lo que tienes delante:

al perro, a la persona, pero no etiquetes y no juzgues.

Ni a perros ni a humanos.

Gran mensaje. Muchísimas gracias. Gracias.

Nosotros seguimos revisando falsos mitos.

La creencia popular que ahora revisamos

tiene que ver con la edad de los perros.

Es la más extendida, ¿no? De las más extendidas.

Porque no nos gusta cumplir años, pero a ellos tampoco.

Lo que tenemos que plantearnos es

si un año de una persona son siete de perro.

O no es así. Es lo que hemos preguntado.

¿Cuántos años tiene su perrito?

Creo que tiene tres.

¿Y usted sabe que un año de humano

son siete de perro?

-Eso es lo que dicen los veterinarios,

pero, si le digo la verdad, no sé cuál puede ser...

la causa de esa multiplicación de años.

Ahora, con cuatro años,

ya está madura la perra.

Es una perrilla ya con una madurez.

Y los perros también tienen cachorrismo, adolescencia...

No sé si la diferencia de edad de los humanos con ellos...

No sé si hay tanta como siete por uno.

Pues puede ser.

Yo noto que cada año que pasa es como si diera un bajón tremendo.

El mío tiene seis meses.

Era una bolita chiquitita.

Y en seis meses es ya enorme.

Y lo que he vivido con él en poco tiempo...

han sido tantas cosas...

No es lo mismo una raza pequeña que una grande,

ni cómo crecen al principio y cómo crecen después.

Lo de que un año son siete es relativo,

es bastante relativo.

Y aunque se pueda usar grosso modo,

no se puede extrapolar luego

a detalles concretos de cada perro.

¿Y esta preciosa perra con el pelo tan suave?

Es Nana. Es Nana.

Es tu perrita.

Es una perrita que, además, está recogida.

Se perdió por Toledo, y estaba la pobre

en una situación muy, muy triste.

Y la tenemos en casa encantada de la vida.

Vamos. Pero también le preocupa la edad.

Aunque te digo una cosa. Dime.

Tal y como la cogimos y hasta ahora no le ha cambiado mucho la cara.

Pasa el tiempo y físicamente... Hizo un pacto con el diablo.

Es posible. Porque todos envejecemos.

No sabes la edad que puede tener. ¿Qué edad puede tener?

No sabemos su fecha de nacimiento.

Una de las cosas que utilizamos para saber la edad es la dentadura.

Es un tema bastante aproximado,

porque el gasto de la dentadura es relativo:

comes más duro, más blando, se gastan antes o después.

Si miramos los dientes, podemos obtener información.

En este caso, tenemos una gingivitis.

Esto te lo estoy haciendo gratis. Requiere un tratamiento.

Eso ya lo hablaremos luego.

Te pediré hora luego. Lo hablamos.

Pero ¿cómo sabemos...?

Entre cinco y siete años tiene que tener.

Un poco más. Para que veas que soy bueno.

Os voy a explicar una cosa.

¿Cómo se calcula la edad de un perro?

A ver, es muy relativo, pero de todas las normas que hay,

esta es la que más me gusta. Un perro de tamaño pequeño

o un perro de tamaño grande. ¿Ok?

Vamos a poner un año de edad

y doce años de edad.

Va inversamente proporcional.

Con lo mal que se me daban las matemáticas.

Pequeños.

Un año.

Los perros de tamaño pequeño crecen

muy, muy, muy, muy rápido.

Con lo cual, cuando son pequeños,

podríamos multiplicar aproximadamente por ocho.

Sin embargo, los perros grandes crecen,

cuando son pequeños, despacio.

Podríamos multiplicar por seis.

Pero las tornas se cambian

cuando la edad avanza.

Los pequeños, podíamos hacerlo al revés, por seis.

Y aquí, por ocho.

Así que un perro pequeño de un año tendría como ocho años

cuando uno grande de un año tendría seis años.

Podéis tomar apuntes, que os veo muy interesados.

Sin embargo, el perro pequeño, con 12 años...

6 por 2, 12; 6 por 1, 6 y 1, 7.

72.

Sin embargo, el grande tendría... 8 por 2, 16.

8 por 1, 8 y 1, 9.

96 contra 72.

De pequeños,

el pequeño crece más rápido.

De grande, el grande

tiene más posibilidades, como yo, de perder la vida antes.

¿Qué le vamos a hacer? Me has dejado...

Los grandes envejecen más rápido. Los grandes

se despiden de nosotros antes y los pequeños duran más.

Es un dato importante. Lo de por 7

lo podemos hacer como una media.

Qué mayor es entonces. Cuando están mayores,

una de las cosas que más les pasa, en este caso, a un perro,

es que, cuando se van haciendo mayores,

la columna, los riñones...

Y empiezan a perder sensibilidad en la parte de atrás.

Y, a veces, arrastran las patas y...

No me muerdas. Es que...

Es que, claro... Qué bien enseñado está.

Es que a Nana no le gusta que la toqueteen así.

Te voy a enseñar esto. ¿Me dejas explicarlo?

Muerde a esta. No.

Nana tiene un carácter...

Me encanta, está muy bien enseñada.

¿Te puedo poner el patuco? Cuidado.

Dame, dame. No, no, no.

Pero deja... Es un programa de mascotas.

Y la realidad es la realidad. Pero escucha.

Ya verás. Déjame.

Carlos se ha llevado muchos bocados

porque lleva 30 años ejerciendo la profesión.

Pero me hace gracia.

No lo entiendo. No entiendes la situación.

Ahora, la culpa es mía.

Ella es mayor y lo lleva mal. Escuchadme.

Lo importante de estos patucos no es la tontería...

Hay quien ve a un perro con patucos y dice: "Qué tontería". No.

Lo que hacen, en el caso de los problemas que hemos dicho,

es que, cuando arrastran las uñas, no se hacen heridas.

Así que esto es muy útil, pero cuando hace falta.

Pero no se lo pongas. No se lo voy a poner.

En todo caso, en la cabeza.

Quítaselo, Susana, por favor. Gracias.

Serás la auxiliar hoy. Sí, sí.

Y luego, hay otra cosa fantástica,

para cuando sois mayores y con mala leche.

Uy, Carlos, por favor.

Todo lo que le estás diciendo le afecta.

Por eso me ha mordido. Yo te lo digo.

Esto está muy alto. ¿Y qué pasa ahora?

Este sistema puede ser para ayudarles...

¿Lo dejo?

Ponle en el suelo. Para que no vaya derrapando.

Esto es para ayudar a que nuestros perros

se suban al coche.

Mirad.

¿Vale?

Ponle ahí, a ver si quiere subir. Si pongo el dedo, igual quiere.

Hola. Ven aquí.

Subir no, pero bajar quizá sí.

(HABLA EN GALLEGO)

De todas maneras, tiene algo contigo.

Porque tú te llevas fenomenal con todos los perros.

Le gusta más bajar que subir. También es útil para bajarlo.

Es para subir y para bajar. Muy bien.

Se le ve muy natural. Bravo.

Bravo, cariño. Bravo.

Estos son útiles para perros con edad,

para facilitarles la vida.

Dice: "Yo me largo de aquí". Ella ya...

Vete a morder a otro.

Su actuación ya ha acabado totalmente.

Ay.

Eso te puedo contar.

Los perros se hacen mayores y requieren ayudas.

Hay muchos productos pensados para la geriatría.

En cualquier caso, los perros envejecen a ritmo de perro.

Hacer una equivalencia con nosotros no tiene sentido.

Hay personas de 60 que parece que tienen 90 y viceversa.

¿Qué quieres decir? El espíritu es lo que importa.

Tú y yo parece que tenemos 43. Eso sí.

Bueno, perros, gatos...

En Instagram, no solo... Influencers.

de perros vive la red. Que te he quitado la silla.

No pasa nada. ¿Qué estás haciendo?

No entiendo hoy este programa. ¿Qué te han hecho?

Me han quitado la silla. Ya sabes, muérdele como Nana.

Más mordiscos no.

Me acabo de dar cuenta de una cosa. Dímelo.

Según el tamaño de vosotros dos, Macarena vivirá más años.

Según tu regla, vivirá más años que tú.

¡Vivan las pequeñas! Es verdad.

No te emociones.

Venga, venga, ninguna alusión más

que no sea de esta preciosidad.

¿Esto qué es? Esta preciosidad de influencer es

una ninfa. ¡Una ninfa!

Como la del Carnaval de Cádiz.

En este caso, es un animal que se confunde con una cacatúa.

No, es una ninfa. Sí.

Tiene una fabulosa forma de piar y divertidas y variadas imágenes

que hacen que le sigan más de 51 000 seguidores.

Es un talento emergente en la red. Se llama Jack, ¿no?

Jack, Jack la Ninfa.

Fijaos qué bonita es.

La vemos comiendo, con sus coloretes.

Si le tapamos la cabeza, tiene cuerpo de paloma.

¿Qué me la han puesto aquí? Con dos orejas.

Este es su amigo Dino. Sí, bueno...

Las ninfas pueden estar libres fuera de la jaula

si las hemos acostumbrado. Son animales muy sociales.

Digamos que, en la escala de estancia en nuestros hogares,

estarían los periquitos como más abundantes,

las ninfas y determinados tipos de loro.

Una ninfa como esta, con paciencia,

puede llegar a imitar mogollón de sonidos

y decir cosas superdivertidas.

Son muy cariñosas, pero hay que enseñarlas.

¿Son nocturnas o diurnas?

Estos animales están todo el día dispuestos.

Cuando baja la luz, como casi todas las aves,

tienen tendencia a reposar.

Y cuando hay mucha luz, tienden a estar más activas.

Carlos, estas ninfas, que yo confundía con cacatúas,

¿son vegetarianas?

A ver. ¿O comen otro tipo de alimentos?

Estos animales comen principalmente granos de cereales.

Sí, sí, sí, correcto, no avances.

Y también comen frutita.

Y lo que es muy importante es que todo tipo de aves

tienen que comer, y ya lo tenemos en casi todos los sitios,

pienso adecuado a cada tipo de ave.

Si es un loro, pienso para loro. Si es periquito, para periquito.

Y pienso para ninfa en este caso.

He leído que tiene 25años.

¿Es verdad que pueden durar hasta los ciento y pico?

Porque a mí me sorprende.

En el que caso de loros, más grandes,

un loro gris de cola roja o un loro amazónico, sí.

Son animales que, decimos los veterinarios, se heredan.

Se me ocurre una cosa. En el testamento, cuando te vayas:

"Heredo la casa, el coche y el loro".

Lo tienes que pensar dos veces

antes de acoger a un pájaro.

Porque puede que ya no estés. Pero los loros te pueden...

A mí, Macarena me recuerda a una ninfa.

Vegetariana, sociable,

le gusta... Y por lo de la longevidad también.

Como soy pequeñita, voy a vivir muchos años.

Por lo menos, 96. Poco más o menos.

Bueno, más de 51 000 seguidores

que siguen a Jack, en Brasil.

En concreto, esta cacatúa se niega a volar,

pero le encanta dar largos paseos, como habéis visto.

Ya hemos conocido un poco más a esta ninfa.

Los animales, sin duda, enriquecen nuestras vidas

y, en ocasiones, hasta las salvan.

Imágenes que recuperamos en esta ocasión.

Ocurrió en Rumanía. Este ciclista sufrió un accidente,

quedó herido e inmovilizado en el bosque.

Max, un perro callejero, se tumbó junto a él, Carlos,

le estuvo dando calor durante toda la noche

y, cuando llegó la ayuda, el perro fue detrás de la ambulancia.

Quería seguir con ese amigo inesperado.

Es que ya nos vamos dando cuenta de que los animales tienen

un instinto de protección, son buenos.

En principio, ellos ven a alguien con necesidad,

ven a alguien que está raro, porque ellos detectan por el olor

que están estresados, en peligro, que están mal,

y el animal se da cuenta de que esa persona está sola,

de que está con una temperatura baja e inadecuada...

Mira qué preciosidad. y lo que hace es darle su calor,

aportarle su calorcito tumbándose encima.

Evidentemente, cuando ha intimidado,

en el buen sentido, con el propietario,

en este caso, con el que se ha encontrado desvalido

en mitad de esa carretera, se quiere ir con él.

Max fue adoptado por la familia.

Fíjense en esta otra imagen.

Sorprendido queda este joven

cuando su perro interpreta

que está a punto de perder la vida,

que no era así,

pero el perro se tira al agua, lo ve con el flotador

y lo arrastra a la orilla para intentar salvarle.

Imagino que el desconcierto del chico era evidente.

Es otra imagen que veremos muchísimas veces.

Los perros, cuando ven a personas en el agua, pequeñas o grandes,

tengan flotador o no, siempre van a intentar salvarles.

Pero es porque el perro detecta que tiene que hacerlo.

Aunque no haya necesidad.

A lo mejor, el niño está con su familia

tomándose un refresco. Porque el niño sonríe.

Es el perro el que interpreta que esté en peligro.

El niño se lo está pasando pirata.

El perro está haciendo la labor que considera que debe hacer

que es salvarle, sacarle del agua, al considerar que está en peligro.

No siempre aciertan,

pero siempre aplican su instinto que es lo importante.

Fieles compañeros,

algo más diría yo, ángeles de la guarda,

son Yani y Djbel, dos dálmatas sin los que Óscar

llevaría una vida completamente diferente.

Hola, Óscar. Hola.

Muchísimas gracias por venir. Muy buenas.

Muy buenas. Qué bonitos.

Qué bonitas son. Encantado.

Encantado. Qué bonitas son. Gracias.

Están un poco desconcertadas.

Sí. La vida en plató... Siéntate.

Gracias. La vida en plató es un follón.

No es tan... Sí.

Hola. Hola, cariño.

Esta es una experta.

Y esta es la que empieza a seguir sus pasos.

Esta es la que sigue sus pasos, la que se está formando.

La que se está formando. Bonita.

Cuéntanos, Óscar, tú tienes una conocida como enfermedad rara.

Sí.

¿Qué implica? ¿Qué vida llevas?

Es un tipo...

Tengo entrelazadas varias enfermedades raras,

pero en la que me baso es una enfermedad de...

rara de diabetes... Sí.

que lo que me provoca es

como si fueran tres...

pérdidas de conocimiento,

comas diabéticos.

Serían tres comas diabéticos semanales

me vendrían pasando.

Entonces,

me da una bajada de...

mil y pico que tengo de azúcar a diez o veinte de azúcar

en media hora. Yo llevo sensores,

lo estoy midiendo continuamente en el reloj.

Sí.

Con máquina.

Pero las perras me detectan media hora antes

que cualquier tipo de máquina. Media hora antes.

Que cualquier tipo de sensor que haya fabricado.

Óscar, tú tienes que estar muy pendiente de tu cuerpo,

y las perritas te ayudan a detectar.

En cualquier momento, puedes sufrir un microinfarto.

Exacto. ¿Y de qué manera te ayudan?

¿De qué manera te avisan? ¿Cómo te protegen?

Pues ella, Yani...

Bueno, duermen conmigo y están las 24 horas del día.

Lo que no puedo hacer es una cosa cotidiana

como ir a comer o con la compra,

o lo más pequeño posible, sin la perra.

Tengo que estar con la perra las 24 horas del día.

Tiene que ir en el coche conmigo, tiene que dormir conmigo.

Duermen contigo. Duermen conmigo.

Lo que está constatado...

médicamente

y científicamente y todo, en artículos,

es que la perra me salva la vida

unas dos o tres veces a la semana. Dos o tres.

Sin ella, los médicos

sí que me garantizan

que no hubiera llegado adonde he llegado.

¿Y qué son para ti? Lo son todo.

Porque imagínate, un perro que está pendiente de ti

las 24 horas del día.

Vayas donde vayas, es incapaz de irse con otra persona.

Yo, por desgracia, no puedo caminar.

Entonces, no las puedo sacar. Por eso está tan gordita.

Porque no camina como yo. El veterinario no te ha dicho nada.

Y es muy estricto. Además, soy un poquito...

Que sea benevolente. Soy benevolente.

Escúchame. Sin estos dos animales, estarías metido en un hospital.

Es que prácticamente estoy en un hospital.

Ahora estoy encamado.

Se me ve como una persona normal, pero tengo...

un 95% de minusvalía.

Y encima, llevas una serie de sistemas...

Llevo muchas máquinas.

Llevo desfibriladores, bombas de insulina.

Eres un hospital con patas.

Un hospital con patas. Qué barbaridad.

Y con las ocho patas que tengo ahora de compañía,

pues mucho mejor.

Lo que sí me gustaría indagar

y dar a conocer es

que yo era usuario de perro, pero no sabía

que se podían enseñar

para este tipo de hipoglucemias

y para los ataques epilépticos, para la epilepsia.

Y llevándolos a un centro de formación

es muy fácil...,

y te lo preparan para ti porque tiene que ser

exactamente para la persona. ¿Así aprendieron entonces?

Claro. Tú mostraste tus necesidades,

y te las prepararon en el centro.

En el centro, las prepararon.

La buena suerte que tuve con Yani fue

que me detectó tres comas

sin haberla enseñado a nada.

Tenía un instinto natural. Tenía instinto natural.

El preparador le dice

que viene como de serie. Claro.

Porque realmente,

ya tenía instintos de saber

detectar la enfermedad

y solo hubo que esforzarse...

Para adecuar su capacidad a tus necesidades.

Son unas campeonas y unas profesionales increíbles.

Y dar a conocer esto porque es muy interesante.

Sin duda. Hay gente que no sabrá...

Pues muchísimas gracias. Encantado.

Por venir y por tu generosidad.

Y gracias por presentarnos... A ustedes.

a Yani y a Djbel. Muchas gracias. Una maravilla.

Hasta pronto. Y cuídate mucho. Muy bien. Gracias.

Conociendo testimonios como el que acabamos de escuchar

sorprende de manera muy negativa

que España sea uno de los países donde más perros se abandonen.

¿Qué tal? Muchísimas gracias por venir.

A vosotros. Matilde.

Es la presidenta de FAPAM.

Me pregunto qué es lo que pasa.

¿Falta educación animalista? ¿Falta sensibilidad?

¿Qué hacemos mal?

De primero, falta educación, evidentemente.

La gente no tiene la conciencia, como en otros países europeos.

Lo que también nos falla son las administraciones,

que no sancionan ni persiguen

este tipo de abandonos y de situaciones de maltrato animal.

Efectivamente.

Es que con Mati ya llevamos, no sé,

algún que otro año trabajando en protección animal.

Me encanta que esté aquí, la quiero mucho.

Y quiero a las personas que, como ella, se dejan la vida

por intentar darles vida a aquellos

a los que las administraciones no miran.

Esto es muy importante.

Y que pensemos que las entidades de protección lo hacen de corazón,

no es una obligación. Es algo que hay que tener presente.

¿Cómo se llama...?

Pero debería ser una obligación. Es una mestiza.

Zalonia es un cruce de podenco.

Ahora debe tener como dos añitos.

Apareció en Colmenar Viejo.

Sí. Esquelética,

totalmente desorientada.

Bueno, la verdad es que nos costó bastante

sacarla adelante porque pensábamos

que moría en el intento.

Y ahora es una perra...

Es tímida, es miedosita.

Pero es encantadora. Es muy tranquilota.

Se ha portado estupendamente.

Con la cantidad de perros que tenemos en el plató,

ha convivido muy bien. Gracias, por lo que me toca.

Aquí, llamar perro a alguien es un piropo.

¿Qué pasa, mi amor?

Animar a la gente a que adopte a Zalonia

y a cientos y cientos sino miles

de perros y gatos y otros animales

que hay en los centros municipales y en asociaciones.

Hace falta adoptar, están los centros llenos.

Muchos acaban en el corredor de la muerte

porque no hay suficientes familias.

Eso es lo que tenemos que fomentar, la adopción, para salvar vidas.

Es lo más importante, la adopción.

Y que la gente que nos ve tenga presente

que si quieres a un animal, no hay por qué pagarlo.

No tenemos nada en absoluto contra las razas, al contrario.

Pero si quieres un animal, primero piensa en adoptar.

Que hay miles de animales, miles, esperando una casa.

Y recordamos

que si no amas a los animales, al menos hay que respetarlos.

La sensibilización es importante.

Muchas gracias por acompañarnos. A vosotros por este espacio.

Y enhorabuena por vuestra labor.

Dos años tiene Titán, pertenece al Cuerpo Nacional de Policía.

Para él, su trabajo es un juego.

Carlos, le acompaña Gregorio Nevado.

Mírale. Que es su adiestrador.

Qué bueno.

Hola. Hola.

¿Qué tal, Gregorio? ¿Qué tal?

Muchas gracias por venir.

Titán, qué guapo eres. Qué cosa más linda.

Qué patas más largas tiene.

Sí, los compañeros de caballería dicen que se le van a llevar.

Los de caballería.

Qué bueno. Creo que es muy listo.

¿A qué se dedica Titán?

Hace tanto estupefacientes como billetes.

Billetes de curso legal busca.

Busca billetes. Busca billetes.

Busca dinero.

Pero eso es un chollo. Eso es un placer.

Claro. Pero no de los bolsillos.

¿Verdad, agente? No, él no busca en personas.

Si no, sería un caos para él.

Todo el mundo lleva cartera, billetes.

¿Y cómo aprendió Titán? Pues nosotros lo que hacemos es

enseñarle el olor muy poquito a poco,

con billetes, billetes triturados que nos facilitan

que ya no sirven para el curso legal.

Poco a poco, le vamos enseñando.

Todo mediante el juego. Él sustituye...

Él sustituye lo que es el olor por el juguete.

Claro. Para él es un juego.

¿Quiere jugar ahora mismo? No, es que tenemos mucha empatía.

Titán es un perro especial.

¿Sí?

Viene de unas personas que le dejaron.

Ahí va.

Entonces, es una familia que se divorció.

Nadie le quería. Y se lo devolvieron al criador.

Llegó a mis oídos a través de un compañero

y yo lo recuperé. Lo adiestraste.

Lo adiestré. Le di la oportunidad.

Él me dio la oportunidad de trabajar con él.

Es maravilloso. Lo que está contando es

una cosa no poco frecuente.

Perros que son desterrados

por sus familiares porque no les gusta,

porque creen que tiene problemas,

y luego son excelentes trabajadores.

Está pidiendo cariño todo el rato. Sí, es muy mimoso.

Oye, Titán, te vamos a proponer un ejercicio.

Ahora que quieres jugar.

Vamos a ver...

Vamos a hacer que vean en casa

cómo encuentras dinero, ¿vale? Abajo.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Pues, en principio...,

vamos a hacer una búsqueda. Sí.

Vamos a hacer que el perro huela, a ver si le da un venteo.

Y en ese momento, el perro me indicará.

Si ha encontrado algún olor, me rascará y me mirará.

Hemos escondido dinero, no sé cuánto,

si un billete o varios.

Hemos escondido dinero para que Titán...

lo encuentre y para que veamos cómo trabaja.

Nos lo podemos imaginar en el aeropuerto.

En muchos sitios:

entradas y registros, en diferentes domicilios.

Todo tipo.

Trabajar con billetes da facilidad en muchos campos.

¿Cómo te va a avisar Titán? ¿Cómo sabremos que lo encontró?

Meterá mucho el hocico, rascará y me mirará.

Tiene buen hocico, buen perfil, como yo.

Él ya está buscando. ¿Ya?

Pues nada, que empiece la acción. Venga, chico.

Todo tipo de dinero busca.

Está buscando ya en los cojines del sofá.

Muy bien, chico. Mira.

Venga, busca. Ajá. Vale.

Buen tío. No sé dónde lo han escondido.

¿Tú lo sabes? Yo tampoco.

Los compañeros de producción no nos avisan.

Está muy bien, porque así no podemos ayudar a Titán.

Tampoco sé si podríamos ayudarle.

Detectar billetes no es algo que se me dé muy bien.

Pero es impresionante.

Cómo se nota cómo olfatea.

Y van haciendo sus barridos, sus olores, sus zonas.

Muy bien, chico. ¿Ya?

Ah, no, creí que ya lo tenía.

No, no. Se sentará, rascará, avisará.

Cada uno tiene una forma. No sé. A ver, espérate.

No sé si ahí...

Estamos pensando en un animal que busca dinero ilegal.

A ver. Mira.

Lo ha acertado con la pata. O quiere leer un libro.

Gregorio, ¿está ahí? ¡Muy bueno!

¿Está ahí? ¡Bravo! Muy bueno. Muy bueno.

Ese chico. Muy bueno.

Tráenos el dinero, que aquí vuela. Muy bueno.

A ver qué tenemos. Dentro de un libro.

Ahí hemos escondido... A ver.

Oye, un billete de 10 euros.

Buenas tardes, buenos días, buenas noches.

Hasta luego. Dáselo al agente.

Que queda requisado. Muchísimas gracias.

A vosotros. ¿Y lo que hay ahí...?

Mira, Macarena. Y tú solo quieres jugar.

Son billetes triturados. Ah.

¿Lo veis?

Un billete de 10 euros acompañado de un compuesto triturado...

Acompañado de un macerado.

Nosotros buscamos más cantidad.

10 euros es un poco locura que el perro busque.

Necesitamos ciertas cantidades. Necesitamos manejar dinero.

¿Qué mejor manera que de ese modo?

¿Es más difícil encontrar dinero que otras sustancias

que aparentemente huelan más fuerte?

Sí.

Por el hecho de que, al final, lo que busca el perro son

tintas y papel.

Si nos acercamos a cualquier billete,

huele más a una persona que a otra cosa.

Entonces, le tenemos que enseñar muy poquito a poco.

Qué pasada. Es bastante costoso.

A mí me parece siempre increíble

que detecten los olores de algo tan concreto.

Felicidades. En este caso, sí.

Felicidades. Muchas gracias por vuestra labor

y por este trabajo que realizáis para todos.

Por favor, qué maravilla de perro. Sí, es precioso Titán.

Una pasada. ¿Dónde vas tú? Yo quiero ese perro

para cuando pierda las cosas, para cuando pierda todo.

Pero para perros, el que he encontrado.

Macarena.

He encontrado a un perro que os vais a quedar a cuadros.

En el Archivo de TVE, nos vamos a la Barcelona de los años 60.

(OFF) "Este es un escaparate que divierte a los niños".

"El de la ventana es el clásico chucho de piso

que echa de menos la libertad de sus hermanos de raza".

"El perro con botas es para él una sorpresa".

"Y acaso temiendo que a él le pueda ocurrir otro tanto,

decide retirarse de la ventana".

"Porque hay que ver los apuros del pobre can".

Qué curioso. Cómo cambian los tiempos.

Esto, hoy en día...

Porque te he visto hablar de los patucos.

Te he visto ponérselos y decir: "Parece una tontería, pero no".

Vamos a ver. En muchos sitios: en muchas comunidades autónomas,

en muchos ayuntamientos, donde está prohibida

la exposición de animales para la venta.

Ojalá dentro de poco sea en toda España,

y no se mantengan animales en esas condiciones.

Ni se vendan. Y el de los patucos es tan simple

como si me ponen una bota de esquí y me hacen correr.

Como veis, de los perros vamos a los gatos.

Me encantan los gatitos.

Unos gatos muy felices.

Yo te quería preguntar, Carlos,

si hoy en día, los gatitos pueden tomar helado.

Por ejemplo. Quiero decir...

Mírales, mírales tomando helado. No.

No. ¿Es perjudicial el helado?

A ver, un lametazo a un helado no le va a hacer nada.

Si ese gato se come ese helado entero,

como parece que iba a hacer..., Se queda helado.

al día siguiente...

seguramente tenga una maravillosa diarrea.

Y este gato... Vamos, que no le conviene.

No deben hacer eso. Ese es el de Sara Montiel.

El que tenía el sombrerito. Me recuerda a "El último cuplé".

Vale, muy bien. ¿Y estos de quién son?

De Parada.

Vale.

Carlos, hablabas de los helados, los lácteos.

Les damos leche a los gatos. ¿Tampoco es buena?

No. Vamos a ver.

Los lácteos a los gatos no les hacen falta.

Les hacen falta de cachorros los lácteos de su madre.

A partir de ahí, les hace falta una alimentación específica.

Para cachorro, para adulto, para sénior, para sus necesidades.

Los lácteos no se asimilan bien ni en el gato ni en el perro.

El lácteo vacuno. El lácteo gatuno, perfecto.

Hay muchos gestos en el imaginario común.

Qué bonitas son nuestras mascotas.

¿Y a quién no le gusta poner guapa a su mascota?

Nos vamos a un certamen de belleza.

Eso se hacía a menudo en los años 40, 50 y 60.

Se realizaba un concurso, y los mejores perros ganaban.

Por lo tanto, fíjate cómo les dejaban.

Sí, sí, peluquería total. Hoy en día, se siguen haciendo.

Sí, sí. Por ejemplo, en Nueva York,

en el último concurso,

han participado 2800 perros. ¿2800?

Sí. Para llegar a ser el mejor perro.

Del mundo. ¿Qué opináis de esto?

¿Se tiene que seguir haciendo? Os digo una cosa.

En Cádiz, hay concursos de disfraces en Carnavales

donde disfrazan a los perros, y el perro gana...

Sin querer... sin querer...

Tú ya sabes que a mí que disfracen a los perros...

Disfracémonos nosotros. A Carlos no le gusta.

Porque un animal no puede decidir si se disfraza o no.

Pero en Cádiz, en Carnavales, que cojas a tu perrito o gatito...

Yo ahí no me voy a meter.

Esto es una exhibición como las de hoy en día.

Está prohibido ya en Cádiz. Me ha venido a la mente.

Lo leí hace unos meses.

Está prohibido para los Carnavales. En los últimos solo.

Ah.

La razón nos entra en la cabeza.

Lo cierto es que nuestra mirada, nuestra sensibilidad,

ha cambiado mucho a lo largo de estos años,

sobre nuestro trato a los animales.

Tenemos que empezar a aprender a cuidar a nuestros animales.

Vamos con unos mascoconsejos.

Y hoy, los peces son los protagonistas.

Vamos a hablar de peceras para peces.

Aquí os he traído unos ejemplos,

desde la más simple a un acuario profesional.

Esta redonda nos es muy útil

para, cuando estamos limpiando nuestro acuario,

estamos cambiando el agua, mantener a los peces.

Y tiene efecto decorativo.

Si nos vamos de una casa a otra, ¿dónde llevamos a los peces?

En estas de plástico, que se encajan muy bien en el coche.

Y por último, tenemos este acuario.

¿Qué es lo más importante de este acuario?

Limpiar el agua para que los peces vivan en él.

Para ello, os he traído un filtro que lo que nos hace es,

cada vez que pase el agua por aquí, limpiar el agua del acuario.

Aparte, hay que tener mucho cuidado

con la temperatura dentro del agua

y con la cantidad de comida que damos.

Los peces no tienen que estar gordos.

Importante darles la comida justa para que coman en ese momento

y no se nos vaya al fondo, si no, se ensuciará mucho.

Carlos, hablamos de la comida y de la temperatura del agua.

Estamos ante un acuario que puede tener cualquiera,

un acuario de agua fría.

Y requiere más cuidados cuando nos vamos de vacaciones.

Cuando nos vamos, hay que tener dos cosas en casa.

Porque si dejamos que un amigo, un vecino o un familiar

le eche comida a los peces,

van a llegar después de las vacaciones

con que no entran en el acuario.

A la gente le dices: "Échale una pizquita".

Para este acuario...

Cuidado con los dientes. Si es que me encanta.

Estas maravillosas escamas...

¿No crees que se abría por el otro lado?

No. Para este pedazo de acuario...,

Es la hora de la comida. con una pizquita,

pizquita... "Pezquita".

así..., Comen todos.

han comido todos. ¿Con eso solo?

Si tú le dejas el bote a un amigo, echará la mitad

y los animales morirán por un estrés digestivo.

Y para que no pase, hay unos cacharritos automáticos.

Y puedes pasar de tu vecino, tu amigo o tu familiar.

Llenas esto, lo dispones para cada equis horas

y lo va echando. Fantástico.

Y luego, hay otros productos, también muy interesantes.

Esto es un termo-calentador.

Se introduce, se enchufa... ¿Por qué?

Hay algún tipo de pez

que necesita una temperatura determinada.

¿Cuál es la temperatura ideal? Depende de cada pez.

Ah, ¿sí?

Peces de agua fría, de agua caliente.

Mira la diferencia que hay. Tengo una pregunta.

Ese amigo que va a casa a cuidar de los animales...

El engordador. El engordador.

¿Puede manipular esto,

y pueden los peces tener más temperatura de lo normal?

Por supuesto.

De hecho, estos termorreguladores los hay de todo tipo,

incluso programados por si se va la luz,

si se pierde la luz en casa.

Tienen un sistema de acumulación para seguir calentando.

No corren peligro, ¿no? Lo mejor es no dejárselo a nadie.

Mejor déjalo tú preparado. ¡Pregunta!

¿Por qué los peces duran tan poco?

A mí, un pez nunca me ha durado más de un año.

Cuando una persona nos dice eso,

es que no ha aprendido a mantener los peces.

Tengo que decírtelo.

No es que no sean longevos.

Hay que cuidarlos. Ya.

Cualquier cambio que hagamos en este ecosistema...

El agua debe tener unas características,

una temperatura, una luz adecuada.

Y hay gente que va a la tienda y dice: "Dos peces de colores".

Y este tipo de pez, ¿cuánto tiempo puede durar?

¿Cuál es su esperanza de vida? ¿Cuánto duráis?

Unos añitos, si los cuidamos bien.

Ah, ¿sí? Añitos.

No añito.

No, no. Mi frase favorita, ya sabes:

"Ningún animal...".

"Requiere menos cuidado por su tamaño,

todos tienen derecho a vivir".

Ah, por cierto, la decoración.

Esto depende de cada uno.

Yo recomendaría poner algo natural, plantas naturales.

Lo habitual en las casas es poner esa calavera horrenda

o ese barco pirata. ¿A que sí?

Ese boquete por donde entran.

Yo me imagino que los peces fliparán.

A mí me gusta. Con el tesoro.

Es mucho mejoro vegetación natural y cositas naturales.

¿No has oído alguna vez

que los peces dentro de un hogar no traen suerte?

Sí. Es verdad, lo hemos oído.

Lo dice mucha gente, como lo del amarillo en la tele.

Son cosas que cada uno tiene en su cabeza.

Bueno, esto es mostaza. Es mostaza.

Y os digo una cosa, Elisa trae siempre mucha suerte.

Os lo digo yo. Eso es verdad.

Eso es verdad. Venga, vamos a sonreír

y a asomarnos a Internet con las animaladas.

¿Y qué has encontrado? Como tú sabes, yo soy muy juguetón.

En esta ocasión, no soy yo, sino los animales los que juegan,

pero ¿a qué juegan? Al escondite.

No sabes en qué lugares se esconden.

Vamos a verlo, os va a sorprender.

Aquí vemos...

A ver si tú puedes saber... Eso es el bajo de un sofá.

¡Eso es! Correcto.

Se ve como que le están alumbrando con una linterna.

¿Qué animal es este? Espérate.

Lo sé, pero no me sale. Parece un murciélago.

Es de la familia de los primates. Parecía el hijo de un koala.

Fijaos dónde se mete este gato, dentro del lavavajillas.

Me pregunto si ha sido lavado. No.

Lo hacen mucho para lamer los restos de comida.

Dejad cerrados los lavavajillas.

Aquí se esconde la dueña.

Y el pobre perro ve menos que tres en un burro.

En la mandarina.

Mirad dónde se ha metido. En una mandarina.

¿Se la ha comido y se ha metido dentro?

Es un pisito de Protección Oficial chungo.

No da para el baño. Esto es de 10 centímetros.

Madre de Dios. Pero no sabe cómo salir.

Cómo adelgaza. Pues había dos familiares más.

Dos elefantes mimetizados con el fango.

Sí. Son elefantes camaleones.

¿Por qué se bañan en el fango? ¿Por qué?

Para cubrirse y evitar picaduras de parásitos.

El perro sigue buscando.

Esto son dos días después: "¿Dónde está mi dueña?".

La dueña se ha casado, ha tenido tres hijos.

Le dice: "Quién eres?". "Soy Paquito". "Enseña la pata".

Es como el cuento...

Es como el cuento de "Los tres cerditos".

Esa mochila me gusta mucho. Están leyendo juntos.

Le está leyendo los Whatsapp. ¡Adiós! ¿Perdona?

Este es el maletín... Cualquier sitio...

Han salido cuatro chihuahuas. Cualquier sitio es bueno.

Elisa, cuéntanos.

Si a ellos les gusta jugar al escondite,

a nosotros también puede que nos guste.

Hay un juego muy de moda que es huir de tu perro

y que tu perro se quede flipando. Es un challenge.

Un reto de moda en Internet. Yo lo he hecho.

Y mi perra pasa de mí. ¿Con Luna?

Sí. Y no reacciona, le doy igual.

Pero bueno, no importa. Las reacciones son muy divertidas.

Yo lo hice con mi perra.

Me asomé y estaba mirándome como diciendo: "Vete por ahí".

"No cuela". "Vete a por pipas".

Lo que me gusta de este juego es cuando el dueño es torpe,

suelta y se da contra la puerta. Porque el perro no entiende nada.

El loro está diciendo: "¿De qué va este juego?".

Este ya está "espachuflado". Ve cómo la dueña desaparece.

De repente, dice: "¿Eh?".

"Sal de esa sábana".

Y ahora... "Levántate".

"¿Qué le has hecho a mi dueña?".

Este es un perro de raza inglesa, así que es más calmado.

Esto es magia, ¿no, Elisa? Lo que están haciendo.

Claro, son trucos. ¿Crees que los perros pillan algo?

Nada. Absolutamente nada.

Si se lo haces tres veces seguidas, saben que te vas por la puerta.

La primera vez, alucinan. Lo asocian, ¿no?

Totalmente. Mira aquí como se marcha.

Dice: "Anda". A este no le ha importado mucho.

Este es como Luna. "Ya tengo para mí toda la casa".

Sí, es un "teenager".

Dice: "Qué fiestón".

A ver. Mira.

Me encantaría saber qué pasa por sus cabecitas:

"Ya están los humanos haciendo chorradas".

"Esto es un juego, vamos a jugar".

Es un juego simplemente.

Disfrutémoslo. Pobrecitos míos.

Pero no les hagamos tantas puñetas.

Los perros tienen esa capacidad de jugar y de ilusionarse.

Y les encanta picarnos.

Es así. ¡Bueno, mira, Nana!

Bueno, hemos terminado el programa.

Gracias a los invitados y a las invitadas.

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+Cotas - Programa 6

10 mar 2019

En el programa de hoy,Isra Pérez se enfrentará al reto de rehabilitar a Bebé, un American Stanford ciego que debido a esta minusvalía tiene problemas de agresividad con perros y personas además de una animadversión al agua.

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