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Para todos los públicos +Cotas - Programa 12 - ver ahora
Transcripción completa

que fueron los primeros en citar a los conejos,

Cuando Nubarrón o cualquier otra mascota

mira de esta manera tan fija, los humanos nos preguntamos

qué le estará pasando por la cabeza.

Desde tiempos de los fenicios,

que fueron los primeros en citar a los conejos,

hasta hoy hemos aprendido mucho del cuidado de estos animales.

Algunas de esas cosas te las vamos a contar aquí.

Nubarrón y el equipo del programa te damos la bienvenida a "+Cotas".

(Sintonía "+Cotas")

Empieza tu programa de animales de compañía.

Que entre al salón la familia.

Sandra Daviú, Ismael Beiro... Hola.

...y el veterinario: Carlos Rodríguez.

Cómo me gusta, Macarena.

Hola. Sí, sí.

Es vuestra casa. Me quedo a vivir.

Ya cierro yo. (RÍE)

Eres el último. Ya cierro yo.

Gondolero. Tranquilos.

Para eso te hemos dejado. Ya.

No me habéis puesto de rayas, como vosotros.

No. Vienes un poquito... Pelusón.

Juvenil. ...desentonado.

Vamos a adelantar contenidos, Sandra.

Bueno, ya sabes, Macarena, que tenemos en esta casa, en RTVE,

un archivo maravilloso.

Pues, hoy, vamos a echar la vista atrás, ¿eh?,

pero atrás. Atrás, tan atrás,

que veremos imágenes en blanco y negro.

Tu perro está nerviosísimo. ¿Por qué?

¿Porque ha visto ardillas y palomas por ahí?

¿Sí? -Sí.

¿Tú cómo te llamas? -Mario.

¿Y el perro? -Nei.

Bueno, muchísimas gracias.

Pero esto es solo un pequeño adelanto,

porque tengo preparada una sorpresa, redoble de tambores,

para uno de vosotros.

¿Una sorpresa? Hasta aquí.

No puedo decir más. Bueno, bueno,

qué misterio. Lo desvelaremos en los próximos minutos. Ismael.

Bueno, pues yo te traigo un reportaje

que nos ha traído María Pérez,

que son los cuatro de la empanadilla,

que son los cuatro de la empanadilla.

Qué bonito. Cuatro amigos que se van por ahí

a rescatar y a recoger gatos abandonados,

que se meten en unos lugares... Vean en este avance.

Cuando estéis listos, me llamáis. -Buen rescate, chicos.

Luego os contaré por qué se llaman los cuatro de la empanadilla.

Sí. Porque eso ha generado curiosidad. Carlos.

Pues mira, nosotros, en este programa,

siempre tenemos a nuestro rehabilitador canino,

a nuestro querido Isra. Y nos va a traer un caso muy problemático,

porque es un tema de ansiedad por separación.

Evidentemente, estará con la etóloga veterinaria,

nuestra María Martínez. Y, mirad, esto es un avance.

Cada vez que me voy, tengo dos sky, y me llamo pues de mí

a mí. Y ya, si eso, le llamo.

"¡Ay, mi perrito! Pórtate bien. Que tengo aquí una salchicha para ti".

Lo mismo que me pasa a mí cuando no estoy con vosotros.

Lloro. Ansiedad pura.

¿También? No puedo dormir.

Haz un sky, hombre.

No llores, que estaremos un programa juntos.

Estos y otros temas en el programa de hoy.

Antes, una sonrisa con Animaladas.

Empezar el día con el despertador

es poco agradable. Desde "+Cotas" te vamos a proponer

que ese trabajo se lo dejes a tu animal de compañía.

¿Verdad, Sandra? Sí.

Hombre, es una buena idea, ¿no?

Nuestros animales que nos despierten.

Pero claro, depende del carácter del animal,

depende de que si es un gato o un perro.

El despertar puede ser agradable o decir: "No me quiero levantar".

Vamos a ver unas imágenes. Mirad, por ejemplo,

ahí tenemos... Mirad, eso es entrañable.

Bueno, bueno. Este lo quiero yo.

Me gusta que me despierten así. Claro.

Te levantas ya lavado. Con besos en la boca. (RÍE)

(RÍE) (CARRASPEA)

A él le gusta que le despierten, en general. ¿No, Ismael?

Vamos a dejarlo ahí. Bueno, tenemos más imágenes.

Porque este perrito es muy mono,

este también es muy pequeñito, es muy entrañable.

Ellos, claro, vamos a ver.

También es verdad que tienen ganas de despertarse.

Venga, todo el mundo arriba.

Este... El husky.

Claro. Este se mete dentro de la cama inclusive.

¿Quién no duerme con un perro? Pues, hombre, a ratos...

Depende del perro. Hombre, sí.

Te lo he puesto en bandeja, Macarena.

Mi perro me despierta con la cola. Pa, pa, pa, pa.

Imagínate cómo se levanta uno ya.

Carlos, ¿es recomendable dormir con tu perro?

No hay problema en dormir con un animal de compañía,

siempre y cuando el animal esté higiénico, desparasitado.

Pues cosas que muchas veces nos preocupamos más del perro

que de la persona que yace a nuestro lado en algunas ocasiones.

Es perfectamente posible dormir con un animal,

siempre y cuando tengamos claro que luego querrá hacerlo siempre.

Nos estamos perdiendo unos despertares que merecen la pena.

Hombre, este es un poco de: "Por favor déjame ya en paz".

El perro no lo entiende. Es un poco excesivo.

Este depende a qué hora sea. ¿No me diréis que no es...?

Isma, a ti te podría peinar este pelito.

Sí, lo estoy viendo.

Me lo llevo a mi casa y te levantas peinado y listo.

¿Has visto? Tiene parecido.

Tengo una adivinanza para vosotros. Ya verás.

¿Una adivinanza? Una adivinanza.

Un animal que empieza... Qué miedo.

Así, por la cara. Un animal que empieza por L.

¿Vale? Por L.

Que no es ni langosta, ni león, ni liebre, ni lombriz

y tiene muy grande la nariz. Empieza por L.

Elefante. Elefante, correcto.

(ALGUNOS RÍEN)

Esto es...

Es que estamos en el mismo... Inteligencia divergente.

Es horroroso, pero os movéis en el mismo código de sensibilidad.

No sé qué me preocupa más. Nos hemos quedado en "standby".

Pero ellos, mira, qué bien se llevan.

A ver, ahí tenemos... Ah, los gatos.

Sí, esto son despertares... Bueno, son despertares...

Esto es un abanico de buenos días. Es un mercadillo de buenos días.

Son buenos días "deluxe". Pero fijaos.

Tú quieres uno de estos. Fíjate en este tumbado.

Cuando un gato se sube a tu cama y se tumba así,

es uno de los momentos más bonitos con un gato.

Pero ¿te está pidiendo algo? Es el buen rollo.

"Estoy contigo, qué gusto. Acaríciame un poco. Juguemos".

Este va a hacer un boquete en la cama para salir.

Se ha encerrado diciendo: "Déjame en paz, por favor".

Lo que quieren es salir a la calle. Bueno, pero...

Despertarse, comer. Algunos quieren salir,

otros quieren comida, otros, simplemente, atención y juego.

Cada animal quiere una cosa. Cada persona que le hace esto

su animal de compañía sabe a qué va.

Tú imagínate que se despierta a las 8:00 o 9:00 de la mañana

y es día te ha dado por salir y llegas a las 6:00 o 7:00.

Se siente. Y no vienes muy descansado

ni muy ataviado. Mira, mira. Mira este. Perdonad.

Es que esto no nos lo podemos perder, con las patitas.

Aquí tienen un momento de conexión, ¿no?, de intimidad, Carlos.

Eso es mara... Mira, lo mismo. ¿Y esto?

Es como una especie de... De caricia.

Estoy llamando la atención, pero no quiero despertarte ni molestarte.

Y el pato. Es el que más me gusta. Bueno, me gusta más de todos.

Porque el pato también... ¿Por qué lo hace?

¿Tiene hambre, quiere despertarlo?

Atención, ya te digo.

Pero ¿los pato reconocen, Carlos? ¿Cómo que si reconocen?

¿Para qué tienen los ojos? No, hombre. Pero digo...

¿Cómo no van a reconocer? Si se establece esa relación

como con un perro o un gato. Sí, sí.

Interactúan con humanos. Vinculan de forma absoluta.

Y, como muchas personas ya conocerán,

si el pato nace en casa, si lo primero que ve

el pato al nacer es el "gepeto" de uno de nosotros,

tú ya eres... Su padre.

...su padre, la impronta para toda la vida.

Y sí conocen. Ismael, deja de reírte

y cuéntanos cómo son tus despertares. No los tuyos,

sino los que traes. Los que he traído.

Pues son unos despertares, como decía antes, deluxe.

Son unos buenos días, bueno,

pues un abanico de buenos días, un mercadillo,

un contenedor, un cajón, como estos.

(RÍE) Qué barbaridad. Cómo lo vendes.

Te digo una cosa: me tienes que explicar

qué ocurre con el gato, con la lengua.

¿Por qué los manojos de pelo? Eso lo explico cuando quieras,

porque es tremendamente interesante.

Sí. Y este gato... Es una pasada.

Este gato viene el verano y se ha afeitado.

No. Esto es un sphynx o esfinge.

Son gatos sin pelo. No tienen pelo.

Son una maravilla.

Y una de las curiosidades es que tú lo tocas

y está muy caliente. Y fíjate, le hace un masajito.

Hombre... Este es el gato masajeador.

Este es otro gesto muy habitual. Totalmente.

¿Qué hace un gato cuando... cuando masajea a un humano?

Este rollo de masaje no es que haya estudiado rehabilitación

en alguna empresa, ¿sabes? Simple y llanamente

el animal este movimiento es un comportamiento innato

de cuando nacen para amasar las mamas de su madre,

para estimularlas. Ellos no lo hacen conscientemente,

pero lo estimulan así.

La leche sale en mayor abundancia y maman.

Y ese buen rollo se les queda para toda la vida.

Y cuando quieren estar relajados y de buen rollo,

hacen ese masajito. Me lo pones en bandeja.

¿El qué? Muy rápido.

Un pez ve a otro y le dice... No.

No. (RÍE)

¿Y qué le dice? ¿Qué le dice? Un pez ve a otro

y le dice: "¿Tu padre qué hace?". Dice: "Nada. ¿Y el tuyo?".

Dice: "El mío nada también". (RÍE) Ay, por favor.

(RÍE) Isma... Te queremos.

Menuda temporada nos espera. Te queremos.

Los tengo peores.

No queremos escucharlos peores. Qué barbaridad.

En relación a esos lametones

que le pegaba el gato a su humano,

¿qué nos puedes contar de la lengua de los gatos?

Porque son rasposas. ¿Raspan? Mira, nuestro equipo

nos ha hecho esta maravillosa lengua

con unos palillos para que nos demos cuenta

de lo que es la lengua de un gato. Es una lengua como la nuestra,

pero que encima de la lengua

tiene una zonas córneas, no tan grandes como esos palillos,

si no, no podría cerrar la boca,

pero es exactamente eso. Con lo cual, cuando lamen su pelo

o el de su propietario, pelo que se va para dentro.

Con lo cual, tened en cuenta que eso tiene pinchitos.

Los animales de compañía tienen sus propias manías,

sus conflictos, como nosotros.

Que pase Israel Pérez, rehabilitador canino.

Que viene, como siempre, acompañado de Lana, su compañera.

Hola. Bravo.

Lana. ¿Qué tal, familia?

¿Cómo estás? Hola, Isra. Bienvenido.

Hola. Lana, bienvenidos.

Qué bonita es. Intento acariciarla. Ya.

Perdón. No, no pasa nada.

Para mí, para mí. Bueno, hoy os traigo un caso

de absoluta dependencia

ente el perro y el humano.

Tal es así que ya habéis visto que no pueden estar sin verse

demasiado tiempo. Pero vemos cómo deja Morliz la casa

cuando le dejan solo.

(DUEÑA) Aquí está...

el susodicho.

Pero mira, ya se ha meado. No en su sitio,

como suele hacer.

Ha liado un poco.

Ha tirado un poquito. Luego, esto lo va rompiendo poco a poco.

Ahí se ha hecho una caca.

Unos poquitos cojines ha tirado.

Y se esconde, como siempre.

Te escondes porque has hecho algo mal, ya lo sabes.

Morliz.

Sabe perfectamente que ha hecho algo mal.

Pero ¿qué es lo que le pasa a Morliz, Israel?

Pues tiene eso, demasiada dependencia.

Ese vínculo se ha pasado demasiado

y tiene... tiene una dependencia brutal de la...

de su... de su amo.

Pues vamos a ver cómo llegan al diagnóstico

Israel Pérez y la etóloga veterinaria María Martínez.

(DUEÑA) Pues de cachorro, Morliz era un perro superrico.

Continúa con este carácter muy simpático, muy abierto,

se relaciona muy bien.

Estoy encantadísima con él.

Solo tengo un pequeño problema. Cada vez que me ausento,

me rasca la puerta, me revuelve toda la casa.

Pues me hace perrerías, nunca mejor dicho.

Luego, cada vez que me voy, le pongo música

para los perros, para calmarle y tal.

Tengo dos sky.

Y me llamo, pues de mí a mí.

Lo tengo orientado que se ve esta parte del salón.

Y ya, si eso, le llamo. "Ay, mi perrito".

"Pórtate bien, que tengo una salchicha".

Cada vez que me voy a la calle,

pienso que estoy haciendo algo mal y me crea ansiedad.

Y por él, que lo pasa fatal.

Esta situación tiene que tener solución.

-Hola, Morliz. (ISRA) Pero bueno.

Pero bueno, chico.

Hola. -Carolina, ¿qué tal?

Hola. -Buenas.

¿este es Morliz? -Sí.

Pues cuéntanos qué le pasa.

Que cada vez que me voy, llora,

no para de ladrar...

¿Desde cuándo tienes este problema?

Tuve un accidente y siempre estaba en casa, permanecía siempre en casa.

No me ausentaba para nada. -¿Qué remedio has intentado poner?

Pues, a ver, irme y dejarle por unos minutos.

Y cosas así.

Le dejo una mantita con mi olor.

Unos juguetes que tienen comida, que esté entretenido.

Ya lo último: me he puesto dos sky

y lo pongo ahí, en el salón y que...

Y me graba toda la parte del salón.

Haces sky con tu perro.

Sí, hago un sky con él.

Queda gracioso: "Voy a llamar a mi perro".

"¿Hablar con tu perro?". Pues sí.

(MARÍA) ¿Tiene problemas de salud? -Sí. Vómitos.

Muchas veces, pensamos que los problemas de comportamiento

son solo problemas de comportamiento,

pero pueden ser por problemas de salud.

Pero él está muy bien. (CAROL) Está bien, ¿no?

Bueno, no había contemplado esa opción.

En principio, no debería. Lo que sí hay que darle una vuelta

al tema de la gastritis.

Estos vómitos estarán relacionados con su problema de comportamiento.

Lo ideal es que tengamos una convivencia...

pues eso, que él entienda que me tengo que ir.

Carol, tenemos toda la información que necesitamos para abordarlo.

El problema yo lo veo clarísimo.

(MARÍA) Apostaría al 100 % que es ansiedad por separación.

(ISRA) Totalmente.

Y él tiene desde muy pequeño bastante hiperapego.

Vínculo, apego y dependencia. -Así es.

El perro tiene una dependencia de ella brutal.

Aquí podríamos trabajar muy bien, aparte del tratamiento en sí,

trabajar mucho el cansancio físico, el cansancio mental...

Totalmente. -Fomentar cositas de independencia.

Que Mordiz pueda hacer cosas solo,

que no esté 100 % el tiempo pendiente de... de Carolina,

porque creo que, al final, es la base del problema.

Que disfrute de sus momentos. -Exactamente.

Como tenemos que tenerlos todos.

Tener al día nuestros ratos para nosotros.

Aunque ella ve que es un perro feliz,

es lo que ella interpreta como un perro feliz.

Pero el perro no lo pasa nada bien.

Carol, el diagnóstico de tu perro

lo tenemos clarísimo.

Y es un problema que le pasa a mogollón de perros en España.

Se llama ansiedad por separación.

Los lloros, estas conductas ya no tanto destructivas,

sino de desorganizarte la casa e inclusive no querer comer,

hacerse pis donde no debe,

son todo signos de la ansiedad por separación.

Además, está muy relacionada con este vínculo tan tan estrecho

que tenéis en el que ya superamos un poquito la barrera,

llegando a tener hiperapego.

No sabe quedarse solo y eso tenemos que enseñarle.

Bueno, como el problema que tiene el perro es en casa,

vamos a ir hacia casa y a aprovechar este paseo

para cubrir sus necesidades.

Así vamos a preparar su cerebro

para que esté más receptivo, que esté en calma.

Así que, coge a tu perro y vamos para casa.

Vamos, Mor.

Así que, las mascotas también necesitan su espacio,

su espacio propio, su soledad. Sí, claro.

Y hay que demostrarles que no pasa absolutamente nada

porque se queden solas.

De hecho, cuando llegamos,

tuvimos muy claro cuál era el problema.

Y bueno, analizando un poco la situación,

pronto dimos con la fórmula para empezar la rehabilitación.

Por cierto, María es veterinaria. Sí.

Se me ha ocurrido un chiste. ¡No!

(RÍE) Otra vez. Venga, rápido, rápido.

Rápido, rápido. Muy rápido. ¿En qué se parece un veterinario

a una canción de reaggeton? ¿En qué?

En que tienen una letra horrible. (RÍE)

Choca, choca. ¿Cómo que "choca"?

No des de comer a la bestia, hombre, por Dios. Ya.

Oye, Isra, vamos a... vamos a ponernos

en cosas serias. Sí, sí.

Porque me ha llamado la atención. La... la...

la dueña de Morliz decía: "Tiene ansiedad porque no estoy".

Pero ella tiene que hacer un trabajo, porque ha generado

esa ansiedad del perro por estar demasiado pendiente de él quizá.

Sí. Normalmente ya sabéis que los problemas de conducta de los perros

realmente suelen ser provocados por los humanos.

Y por falta de información o de conocimiento,

lo que hacen es seguir... seguir fomentándolo.

Por ejemplo, el sky que hacía con el perro,

todas estas cosas lo que hacían era aumentar aún más

ese estado de excitabilidad del perro.

Podríamos decir que no es un tema

de una adicción, pero en el caso del perro, al final,

casi llega a ser una adicción.

O sea, no puede plantearse la vida sin la otra persona.

Es como una especie de droguita. Hay que tener prudencia.

El perro lo que está interpretando es que cuando ella se va,

él ladra y llora. ¿Y qué pasa siempre

que salmos por una puerta? Que volvemos a entrar.

Si encima, cuando entras, eso lo estás premiando,

el perro interpreta: "Esto funciona".

Entonces, lo aumentamos. Israel, vamos a verlo.

Ahora, queremos que te vayas de casa.

Vamos a ver el grado de apego. A ver esa dependencia.

Mira, fíjate en el perro.

¿Lo ves?

Fijaos en las orejas, cómo el perro, aunque me está escuchando,

está más pendiente de la puerta. (MARÍA) Mirada fija.

Hola.

Hola, Mor. Hola.

A ver qué lía.

De hecho, fíjate en una cosa. Cuando has venido,

el perro estaba tranquilo. Y has sido tú

la que le ha estado excitando al llamarle.

No hay que fomentar esa excitabilidad.

Hay que premiar los estados de calma.

Sería muy importante determinar un sitio

seguro para el perro.

Puede ser su cama, un trasportín... ¿Qué se te ocurre?

Me he comprado uno para la moto, que estaba un poco reacio.

Y ahora, como ve que me voy... -Enséñamelo.

Mira a ver, a ver cómo es. -Enséñanoslo.

Mor, vamos, vamos.

Muy bien.

Mira, le llevo aquí tan ricamente. A todas partes.

Motorizado. -Vale, Carol.

Como un astronauta. -Para el objetivo que buscamos

no nos sirve. -¿No?

(AMBOS) No. -Este tipo de mochilas...

Te ayuda a sacártela.

Sí. Ahí.

Cuando compres el otro transportín, cuando te hagas

con el otro recinto, lo que queremos es...

estimular su olfato.

Y, poco a poco,

que el perro vaya entrando.

Vamos invitándole a entrar. -Exactamente.

Muy poquito a poco. No hay necesidad de forzar.

Ni siquiera de que se mantenga dentro al principio mucho.

En este momento, que lleva ya unos minutos dentro,

también lo podemos premiar.

Pero sin excitarle.

Premiando siempre los estados de calma.

Ahora, le podemos dejar que disfrute

de su momento.

(MARÍA) Y hay que tener en cuenta que esto hay que repetirlo

y repetirlo y repetirlo

todos los días para que...

le quede claro.

¿Vale? -Nunca se había quedado así.

(ISRA) ¿Sí? ¿Y cómo te sientes tú?

(CAROL) Muy cómoda, la verdad.

¿Notas tu estado de ánimo ahora mucho más calmado?

Sí. -Los dos tenéis la misma vibración.

Vale, para fomentar la independencia necesitamos juguetitos con comida.

Vamos a aprovechar las salchichas, que tienen mucho olor,

para estimular el olfato. -Le encantan.

¿Vale? Ya se le ve que está aquí, pendiente.

Morliz.

Simplemente, el juguete que tú tengas,

este y otros que son similares,

se lo vamos a dejar aquí, en el suelo.

Y vamos a dejarle que él lo olisquee,

que use el olfato y juegue. (ISRA) Con su nariz.

(MARÍA) Está investigando. (ISRA) ¿En su caso?

En su caso, podemos ver que se apaña bastante bien.

Si la usa y le gusta.

Lo que pasa que...

que... que cuando me voy, no la quiere.

Claro. Porque esto lo vamos a usar cuando estés en casa al principio.

¿Vale?

Que no lo asocie a que te vas.

Se lo dejas y se lo quitas.

Evita lo que decía María. -Quiere que juegue. ¿Juego o no?

(AMBOS) No.

Vale. -No.

Pero me trae todo para jugar.

Pero lo que decía: queremos romper esas rutinas.

No fomentamos la excitación. (CAROL) Vale.

Si el perro te mira, te trae la pelota, está nervioso.

Si en ese momento juegas con él, estarías estimulándole aún más.

Como ahora. (MARÍA) ¿Ves? Ahora mismo,

lo tienes aquí tranquilo, solo. (CAROL) ¿Y qué hago?

¿Le doy otra salchicha? -No.

Porque él ya está pasándoselo bien. Para él esto ya es positivo.

No hace falta que le hagas un extra.

De hecho, tú aquí, ahora mismo,

le dejas tranquilo. (ISRA) Ve hacia la puerta.

Ahora.

Carolina, cuando te has ido,

el perro ha mirado, ha estado alerta, ha visto que te ibas,

pero ha seguido con su juguete.

¿Así, solo? -Así, solo.

Como lo ves ahora ha estado todo el tiempo

que tú no has estado con nosotros, ¿vale?

Y esto es algo que vas a tener que trabajar todos los días, ¿vale?

Muy poquito a poco, muy poquito a poco, pero constante.

Bueno, Carolina, ahora ya tienes la información

y las herramientas.

Solo te queda practicar, practicar y practicar

para llegar al cambio.

Pero recuerda: el cambio empieza en ti.

Nada, nada de lo que mostramos aquí

se consigue en un día, ¿verdad? Nada.

Hay que recordar que no es lo mismo vínculo que dependencia

y que siempre hay que premiar los estados de calma.

Con esto nos quedamos, Israel Pérez, gracias.

Qué poco sabemos de los animales que nos acompañan.

Vamos a comprobarlo en Falsos Mitos.

Hola, Susana. Hola, Macarena.

¿En qué creencia popular nos fijamos?

Ay, espera, se me come... Mira, conejitos.

Hoy vamos de conejitos.

Conejitos un poco grandes, como Nubarrón.

Y sobre todos los tópicos.

Los tópicos televisión, pues dibujos animados, cine...

Nos han hecho creer... Se te come el micro.

Todo. Nos están hacien... Ven, ven, ven.

Espera. Nos están haciendo creer... Deja a mamá.

Ven, cariño, ven. ...en los típicos mitos, ¿verdad?

¡Uy, uy! Uy, uy, espérate.

Espérate. No pasa nada.

No, no pasa nada. No pasa nada.

El veterinario está curado a mordiscos.

Lo había hipnotizado. Lo había hipnotizado,

pero como que se ha ido. Y la pregunta de hoy

y que hemos salido a la calle es,

justamente voy a coger una zanahoria, es:

¿Los conejos comen zanahorias?

¿Les gusta la zanahoria? No te rías, hombre.

No, no. Dios me libre.

¿Los conejos comen zanahoria?

Sí. -¿Por qué?

Porque les gusta mucho.

Pero ¿quiere decir que no es un mito eso?

No, no. Porque yo tengo un hijo

que tienen un conejo y come zanahoria.

¿Usted cree que los conejos comen zanahoria

o solo comen zanahoria?

-Supongo que no. (SUSANA) ¿Por qué?

Pues porque creo que es un mito eso.

Depende de en qué zona estén

así comerán. Planta verde, supongo, fresca.

Y lo que encuentren.

Mira, lo tienes aquí. Evidentemente, eso es...

Crees que sí que comen zanahoria. -Claro.

Le ponía una cosa que se llamaba pajitos, amapolas,

alfalfa, pan duro también se lo comían.

Zanahoria sí le dábamos, porque decían...

Lo primero para la sangre, cambiar la sangre y todo eso.

Y luego, después, como les crecen los dientes...

Los dientes. -...de arriba, se los va limando.

-Lógicamente, los conejos comen zanahorias.

¿Usted ha tenido conejos? -Sí.

Alguna vez. Cuando... Hace muchísimo tiempo.

El conejo se come todo lo que pongas.

Nos encantan las zanahorias.

¿Comen o no comen zanahorias?

A ver, evidentemente... Vamos...

¿Puedo hacer la prueba? No creo que le apetezca.

Está hipnotizado por mí. A ver, toma.

¿La actitud del animal crees que es de comer zanahoria?

Ahora mismo está más en lo que es fase siesta.

A ver, ¿comen zanahoria? Sí, evidentemente pueden comer...

pueden comer zanahoria.

Pero lo que es mejor es que coman una comida

absolutamente equilibrada,

que es lo que nos diga nuestro veterinario

especializado en estos animales.

Por eso los veterinarios tenemos especialidades.

Es fundamental que coman comida variadita.

Todo tipo de verduras. Esto.

Las mezclas que tenemos para hacernos las ensaladas.

Sí. Muchísimas de ellas...

A ver. Tú estás empeñada

en cebar al animal. Escarola, canónigo...

¿Sabes qué pasa? Hablamos mucho. Sí.

Y ahora, se ha quedo como... Pero está relajado.

Está conmigo, está con el veterinario,

está tranquilito. Susana.

Es fundamental una mezcla de verduras

y un pienso adecuado a estos animales.

De acuerdo. No cualquiera.

Uno específico de la mejor calidad. Una dieta variada y saludable.

Susana, el segundo tópico

que derribamos tiene que ver con la manera en que manipulamos,

en la que lo cogemos.

Claro, porque no sé si lo habéis visto.

Claro que sí. Muchas veces, el típico mago

que va a sacar de la chistera

el conejito feliz.

Pero claro, lo coge de una manera, por las orejas.

Y entonces, hemos salido a la calle y hemos preguntado

si se pueden agarrar los conejos por las orejas.

Yo nada más de pensarlo...

¿Los conejos se cogen por las orejas?

Yo creo que sí.

¿Por qué? -Pues yo qué sé.

Porque, normalmente, si le coges del cuello, le puedes asfixiar.

Ah, pues no lo... Yo reo que sí.

Yo no he cogido ningún conejo por las orejas.

Pero si lo tuvieras que coger, ¿cómo lo cogerías?

Yo lo cogería por la tripa.

¿No? Lo cogería así, por la tripa.

Para trasladarlos de un sitio a otro,

¿lo cogería de las orejas? -No, no. Yo no.

Yo no. Lo cogería con cariño, de abajo, con cuidadito.

No se le coge de las orejas, porque se ponen nerviosos.

Sí. A veces yo lo he visto coger de la orejas, así.

Sí, sí.

¿Qué hacemos? -¿Qué hacemos con el conejo?

Vamos a ver, por favor,

las orejas del conejo son unos órganos específicos para escuchar,

mayormente. Con lo cual, no son para cogerlos.

Si queremos coger a un conejo,

lo que tenemos que tener en cuenta

es que primero debemos acostumbrarle a ser cogido.

Porque claro, tenemos un conejo,

llega, todos quieren cogerle, toquetearle...

Desde luego, nunca jamás de las orejas.

Si no, probad con alguno de la familia.

La verdad, tenemos que cogerlas patitas de atrás, ¿veis?

Yo le tengo controladito. No apretando.

Simple y llanamente que se sienta cómodo, tranquilo.

Y las patitas de delante en la otra mano.

Así le podemos transportar.

Mírale qué guapo. (RÍE)

Por cierto, dejadme que os cuente que es hembra.

Lo que pasa es que es bastante agitada

y le pusieron Nubarrón.

Porque lo de Nube, que era muy dulce,

se quedó corto. Muchísimas gracias, Susana.

En "+Cotas" tenemos una red de corresponsables muy eficaz.

María Pérez nos va a presentar a un grupo de amigos

que rescata gatos de la calle.

Compaginan su trabajo con esta actividad

organizándose en turnos para estar operativos las 24 horas del día.

Se hacen llamar los cuatro de la empanadilla.

¿Qué harían si ven a un gato en un árbol o si lo encuentran malherido?

La solución lo tienen los cuatro de la empanadilla.

Son rescatadores de gatos. Y al año, aquí, en Madrid,

salvan a más de 700 felinos. Vamos a verlos en acción.

Hay que comprar también los triángulos esos.

Buenos días, señores. -Hola, buenos días.

Los cuatro de la empanadilla y alguno más.

Somos seis. -Somos seis.

¿Y sois rescatadores de animales?

-Somos gatunos. A lo que nos dedicamos

es a rescatar gatos. (MARÍA) ¿De manera profesional?

-Somos altruistas.

(MARÍA) ¿Estabais de mitin ahora? ¿O estamos de guardia?

La verdad es que estamos de guardia 24 horas.

Hemos recibido avisos a las 3:00 de la mañana, a las 4:00.

Siempre por un animal que necesite ayuda a las 4:00...

Se levanta uno. -Y nos vamos.

Y cuando los rescatas, la verdad que, hombre, besos, abrazos y...

Hombre, te pones a llorar. -¿Sí?

-Yo soy muy llorón. -Alfonso es muy llorón.

(Móvil)

La primera dale día.

Cuéntame. -"Tengo dos gatitos abandonados

en un túnel".

Vale. Pues, si quieres,

me mandas ubicación y vamos para allá.

Hasta ahora. Adiós. -"Adiós".

Vamos a coger las linternas,

los walkies por si es lejos la distancia.

-En el coche llevo todo. (JAVIER) Pues venga.

(MARÍA) En un rescate, ¿el tiempo es oro?

Sí. La verdad que sí, porque nunca sabes.

El gato se mueve mucho

y nunca sabes lo que puede hacer el gato en ese momento.

Hay que ser rápido.

Chicos, vamos a coger las cosas, que es aquí detrás.

(MARÍA) Mucho despliegue veo.

Sí, bueno. Es que el túnel es muy largo.

Vamos a mandar a la mitad del equipo al otro lado

de la M-40 para que tape con redes, por si se escapan.

Y otro equipo nos quedamos aquí, bloqueando esta zona.

Cuando estéis listo, me llamáis. -Buen rescate.

Venga, hasta ahora.

¿Por qué los cuatro de la empanadilla?

Por esta trampa. Se abre y se cierra y aquí se quedan los gatos.

En principio, como no sabíamos cómo se llamaba, dijimos:

"Esto es la empanadilla". Como éramos cuatro, pues los cuatro.

(MARÍA) ¿Cuántos has rescatado tú? -Ni idea.

Llevo como 25 años haciendo esto. Entonces...

(MARÍA) ¿Por qué lo haces? -No creas que me gusta.

Lo hago porque me necesitan. Cuando, a lo mejor,

me voy, que no le he podido coger, pues para mí es no poder dormir.

O sea, que sale de amor al gato. -Me quita el sueño.

(MARÍA) Este no nos va a quitar el sueño. ¿Cómo vamos con la red?

Uno se queda aquí aguantando la red, por si viene. En aquel lado, igual.

Vamos a ir juntándonos, juntándonos, a ver si encontramos a los gatillos.

(MARÍA) ¿Cómo reaccionan los animales?

¿Tienen miedo? (JAVIER) Sí, mucho.

Tenemos que tener cuidado que no se escapen.

Mira tras el sofá, a ver si hay algo.

Hay una caja aquí.

Sí, está aquí. -¿Sí?

Ay, son muy chiquitines.

Hola, chiquitines.

Es que ahora es la época de las camadas.

Son camadas indeseadas y lo que hacen, pues muchas veces,

es abandonarlos en una caja.

Ay, qué pequeñajo. ¿Cuánto tiempo puede tener?

Menos de un mes. Lo que hacer, pues eso, castrar.

No tener camadas indeseadas.

Y si os encontráis unos gatos, pues entregarlos a una protectora

o al centro de protección animal.

Llamar a la empanadilla. (JAVIER) O llamarnos a nosotros.

Pero no dejarlos nunca aquí, abandonados a la mano de Dios,

porque tienen derecho a vivir, como todos los demás.

Qué bien. -Rescate sencillo.

Sí. Esta vez hemos tenido suerte. -Mira qué contenta se pone.

(JAVIER) Ahora vamos a buscarles casa a la protectora

y que tengan un final feliz. Es bonito rescatarles,

pero ojalá no tuviésemos que rescatar nunca.

Rescatadores y rescatados hoy nos acompañan en el plató de "+Cotas".

Vamos a dar la bienvenida a Tomy y a Javier,

que además vienen con los gatitos.

Con Tito y con Tato.

Tito y tato.

(Maullidos)

Hola. Hola.

Hola, Tomy. ¿Qué pasa?

Hola.

Bueno, ya más tranquila, ¿verdad? Sí, sí.

Mucho gusto. Más tranquila.

¿Este quién es? Este es Tato.

Este es Tato. Tato.

Quiero uno. ¿Vienes conmigo?

Ay, por Dios.

¡Oh! ¡Uy, por Dios!

Yo quiero un Tato chiquitito. Hola.

Hola. Qué mal lo pasasteis, ¿eh?

Y qué bien que estáis a salvo.

Ay, por favor.

Lo de los cuatro de la empanadilla es por la manera

de rescatar a los gatos. (JAVIER) Así es.

Es una trampa que tenemos,

que tiene una forma de empanadilla. Y como no sabíamos cómo llamarnos...

Lo hemos visto en pantalla. Aprovechando la circunstancia

y que tengo hambre... Te comes la empanadilla.

Y tú, jubilada, ¿cómo te metes en estos fregados?

No, llevo ya muchos años. Yo llevo 20 años.

Sí. Pero no paras. No paro.

Yo hago rescates por las mañanas, porque ellos trabajan.

Yo voy por la mañana. Estáis muy bien organizados.

Hemos escuchado en el reportaje que son unos 700 ejemplares

los que salváis al año. Al año, sí, unos 700.

Es una barbaridad. Y cada vez más.

Ojalá no tuviésemos que rescatar ninguno.

Pero cada vez hay más gatos en la calle

que necesitan de nuestro auxilio y les ayudamos.

Y realmente, ahora mismo, ya somos seis. Cuatro, pero ahora somos seis.

Vamos aumentando. ¿Y cómo os dais a conocer?

Pues por las redes sociales y el boca a boca.

Y os van avisando cuando saben que hay algún gatito en peligro.

Claro. Ay, bebé.

A mí lo que más me flipa

es que cuando estábamos viendo el reportaje...

Sí. ...parecíais una fuerza especial

de desembarco. (JAVIER RÍE)

Y me parece fantástico, porque creo que todas estas cosas

hay que hacerlas profesionalmente.

Hombre, hay que estar preparado, porque son sitios muy peligrosos,

hay agujeros, hay árboles. Y tenemos que cuidarnos un poco nosotros,

porque no miramos. Perdona, lo vemos en imágenes.

Vamos a ver dos de los rescates más complejos

a los que os habéis enfrentado.

En este, explícanos, el gatito estaba en el motor del coche.

Sí. En este caso, el gato estaba en el motor.

La chica del vehículo rescató el gato, lo metió dentro del coche,

en una toalla, y el gato se escapó.

(RÍE) Y se fue justamente

por dentro del salpicadero. Y tuvimos que estar una hora

para desarmar el salpicadero.

Que parece fácil, pero es complicado.

Una hora desarmando un salpicadero. Ninguno es profesional

de la automoción para desmontar el coche.

O sea, que todo lo vais aprendiendo.

Sí, vamos cada día comprando más accesorios,

más temas de rescate, más herramientas.

Porque claro, según vamos a los sitios vamos aprendiendo

qué necesitamos para la próxima vez.

En este momento creo que podemos ver cómo sacáis al gato.

A ver. Mira, le estamos viendo. Le estamos viendo la carita.

Qué pasada. ¿Y en qué condiciones sale un gato?

Por ejemplo, este del motor. Me pregunto si lo primero

que le dais es agua. Míralo. Es... está bien.

Está muy bien, sí. Se les deja que se tranquilicen un poquito.

Sí. Se les tapa, para que el gato

esté más tranquilo. Después ya, directamente,

si se necesita veterinario... Pero normalmente, no.

Y una cosa importante es que toda esta labor que hacéis

la hacéis, uno, porque os da la gana,

dos, sin que os pague nadie. Y eso es importante.

Y este es otro de los rescates más complejos

a los que hacíamos referencia. ¿Qué estamos viendo aquí, Tommy?

Pero... Es la pared.

Creo que estaba dentro de la pared. Sí, sí.

¿Qué hacía un gato dentro de la pared?

Se había metido. Me chupa la mano.

Bebé.

Pues este gato es de un chalet que lo tenía en acogida

y se metió por un tubería de la buhardilla

y se coló entre las dos paredes. Se quedó atrapado

y tuvimos que romper desde el primero hasta la buhardilla

para poder encontrarlo. Tuvimos que taladrar la pared

hasta que lo encontramos. Felizmente salió y no le pasó nada.

¿Y estaba muy asustado? Sí.

Porque llevaba ya bastantes horas. Llevaba desde por la mañana.

Y nosotros estuvimos desde las 8:00 casi hasta las 21:00 para sacarle.

Y luego, claro, sujetar un gato que sale con esos nervios...

Exacto. (RÍE) Eso tiene muchísimo mérito.

Porque imaginad el grado de estrés de un animal tanto tiempo ahí,

a oscuras, sin nada y escuchando ruido del rescate que hacen.

El animal va cada vez más nervioso.

Y el primero que le echa la mano al gato

se va a llevar algo sí o sí. Pero no porque los gatos sean malos,

sino porque están nerviosos.

Hombre, claro. Ahí, la verdad,

es que lo importante... O sea, nosotros no llevamos guantes.

Es que el tacto es muy importante al coger animales.

Mucha gente dice de ponerte guantes, pero donde estén las manos...

Sabes dónde agarras y dónde debes cogerle.

Además, al final se nos hacen callitos.

Sí, bueno, ya tenemos averías de muchos sitios.

La experiencia es un grado.

Sí. Tomy, Javier, muchas gracias.

A vosotros. Enhorabuena a los cuatro.

Qué pasada.

Por vuestra dedicación. Y no me dejéis mucho a esta monada,

me la llevo a casa. (RÍE)

Se va a poner Blues como loco. Mi perro.

El autobús se va a poner. El autobús.

Los derechos de los animales cada vez importan más

y cada vez más son protagonistas de la actualidad informativa.

Un humano protagoniza un rescate de riesgo, Sandra.

Estas imágenes nos llegan desde Toronto, en Canadá.

Este joven descubre que hay un gato en apuros

y, ni corto ni perezoso, como vais a ver,

salta la baranda y camina con decisión, como si no pasara nada.

Ojo, porque estaba a una altura bastante alta.

Y rescata de una posible caída

al gatito que estaba, como decíamos, en apuros.

A ver, hay que tener cuidado, porque, evidentemente,

este chico lo hace, sale airoso, rescata al gato,

pero, ojo, porque, como os digo, estaba muy alto.

No nos pongamos ahora a rescatar gatitos.

Pudo acabar en tragedia. Totalmente.

Entonces, hay que tener cuidado. Es verdad que es muy valeroso

y sale bien, pero cuidado. Los gatos tienen siete vidas,

pero el de las dos patas ha ido bastante imprudente.

Cómo es la cornisa de estrechita. Jo.

No es que tenga una pasarela para caminar.

¿Tú sabes qué se ve desde lo alto de la torre más grande Toronto?

"Toronton tero". Muy bien.

¿Qué has dicho? "Toronton tero".

No estáis a la onda.

Por favor, esto jamás en la vida.

O sea, es que, además, no sé, se cree el primo de Spiderman.

Está muy bien salvar a los animales,

pero hay que intentar, como hemos visto, a nuestros amigos

los cuatro de la empanadilla, llamemos a gente especializada.

O llevar algún sistema de seguridad.

Carlos, segunda noticia.

Pues yo te voy a traer una noticia desde Brighton, England.

(RÍE) ¿Te parece?

Me parece estupendo. Ya verás.

Porque tiene tela la noticia. Quiero deciros

que los perros y los gatos la mala fama de que se llevan mal,

para nada. Hay un gato en el agua, el perro se acerca a salvarle.

El gato dice: "Quita, no estoy tan mal".

El perro: "Que sí, súbete encima. Te saco".

Mira, ahí va, para fuera. ¡Oh!

El gato, flipando, dice: "Pues no me venía a comer".

Me agarro a los hombritos y salvado. Y pringa el perro.

No puede salir. ¿Te das "cuen"?

Oye, te voy a decir una cosa. Me viene a colación de otro chiste.

No. (RÍE) ¡Isma!

Que alguien le vuelva a dar el tratamiento.

De verdad, por favor. Un amigo ve a otro y dice:

"Tu perro parece un gato". Dice: "Es un gato".

Dice: "Pues tu gato parece un perro".

Está muy bien. Por favor, tercera noticia.

Voy a olvidar lo que hemos escuchado.

Pues mi tercera noticia, la tercera noticia de la sección

de +Conoticias viene

desde los Alpes franceses. Hay otros Alpes,

pero estos son los franceses.

Sí. Crêts en Belledonne.

Ahí lo vemos. Crêts en Belledonne.

que significa en español Altos de la Mujer Bella.

Qué bonito. ¿Qué vemos? Un número de ovejas.

¿Qué ha pasado? Es que en una escuela...

Sí. ...en esta bella localidad

de los Alpes franceses, querían cerrar una sala,

una... Un cole.

Sí. En una escuela querían cerrar una clase.

Un aula. Un aula, exacto.

Y a un pastor se le ocurrió decir: "Lo cierran por falta de alumnos".

"Pues yo matriculo a mis ovejas".

Y de las 50 ovejas que tiene, matriculó a 15.

Lo curioso es que del Departamento de Educación lo ha aprobado.

Tú imagínate... Es legal.

Sí. Ese profesor todos los días pasando lista,

quedándose dormido contando ovejitas.

No. Lo malo es aprendiendo "ovejo" para darles clases.

Bueno. ¿Y qué dicen los niños?

Entiendo que alguno protestará, porque vamos...

Las imágenes que veíamos con unos carteles protestaban.

Míralos. Más bien los padres.

Ahí protestan los padres. Dicen:

"Se comen los bocadillos de mis niños".

No, pero es que ir a clase con ovejas...

Creo que los padres prefieren tener un aula

donde sus hijos reciban educación a quedarse en casa.

Hasta aquí las noticias del mundo animal.

A continuación, unos consejos útiles para cuidar de las mascotas.

+Coconsejos.

Carlos Rodríguez, en la mesa objetos

que tienen que ver con el descanso y con el ocio.

Efectivamente. Esto me encanta a mí.

Me encanta lo que vais a hacer. Madre mía.

Oh, Susana. Porque esto te lo traigo a ti.

Colmillo Blanco. Me va a tirar.

Para Marley... El consejo que estáis dando

o que vais a dar va a ser para Marley maravilloso.

Bueno, Kaira nos va a ayudar a ilustrar esta sección.

Siéntate, cariño.

Siéntate, mi amor. Muy bien, muy bien.

Tenemos que pensar... ¿Kaira es un husky

o es un alaskan malamute? Alaskan malamute.

Es alaskan malamute. Podéis mirarle la cara.

Se le ve. Una cara hermosísima.

La diferencia entre alaskan y husky es que los alaskan

son más tochos de cuerpo.

Los husky son más estilizados,

por entendernos así en las características más...

Ay, ay, ay. Tiran del peso.

¿Qué ha visto? ¿Y qué has preparado?

¿Eh? ¿Qué has preparado?

Pues mira. Ayúdame, agárrale. Yo te ayudo.

Hay una cosa fundamental para el descanso de nuestros animales

en el hogar. ¿Verdad, bicharraco?

Tenemos mogollón de productos:

camas de distintas formas,

tejidos, recintos... Lo importante es que busquemos una

adecuada para el tamaño de nuestro animal.

En este caso, seguramente le quedaría pequeña.

Aunque también debo deciros

que a nuestros perros les encantan

los recintos pequeños para tumbarse.

Si tenéis gatos y tenéis un perro como este,

seguramente este pedazo borrico diga: "Yo quiero meterme...".

Es que tenía un premio. Sí. Lo metiste aquí.

Espera, Kaira. Carlos...

El premio está en el culete. Carlos, ¿por qué les gustan

los recintos pequeños? Es un tema de protección.

Ah. Ellos en la naturaleza

no tienen la seguridad... Toma.

Espera. No tienen la seguridad

de qué pasará. Y estar en un recinto cerradito

Por ejemplo, hay muchas camitas para los perros

que serían así, como con una pared posterior

o un recinto cerrado. Y les gusta.

Porque se apoyan y se sienten recogidos.

Eso también lo hacen los bebés.

Sí. Y nosotros. Sí.

Agarrándonos a la almohada, por ejemplo.

Y luego temas de juego, que me parece fundamental.

Hay cosas que ya hemos visto en el reportaje

de nuestro querido rehabilitador. Un huevo.

Esto son... Bueno, es un huevo falso.

Veis que tiene un agujerito.

¿Y qué hacemos con esto?

Tengo un premio. ¿Lo veis? tengo un premiecito.

Tengo un premio aquí y tengo aquí el juguete. ¿Qué hacemos?

Pues cojo y echo dentro pequeños trocitos y le digo:

"Hola, cariño. Mira".

Sí. Oye, que como...

que como Kaira tire, vemos a Susana en el plató de al lado.

La tiene cogida fuerte. Lo mismo que hemos visto

en el reportaje del rehabilitador y de la etóloga,

esto es para que se centren en un juego.

Ahora mismo... Mira cómo lo huele.

Le está interesando. Lo dejo ahí.

Perfecto. Y luego, el último,

que son las típicas pelotitas

para ir a jugar a la calle con nuestros animal.

¿Para perro también? Esto es para perro, sí.

Yo la tengo. La típica pelotita de tenis

agarrada a la cuerda. ¿Para qué sirve?

Para jugar, para estimular al animal,

que ahora está bastante estimulado comiéndose sus premios.

Le interesa la pelota lo que a mí el periódico.

Esto tampoco mucho. Mira. Ay, ay, ay, ay.

Esto nos ayuda también para poder lanzarlo.

Toma, Kaira, toma. Y lo interesante

es que si utilizamos este tipo de juego de presa,

que lo coge, juega, tampoco nos volvamos locos estimulando.

Porque se pueden llegar a enfadar. Y lo que sí os recomendaría,

si os fijáis en esta pelotita, tiene como pinchitos, ¿vale?

Y esos pequeños pinchitos

le hacen una labor de limpieza dental

y refuerzo de las encías flipante.

Con lo cual, juega y se cuida la boca.

¿Qué más queremos? Descanso, juego y entretenimiento.

¿Y no pueden morderlo y destrozarlo?

Sí. Depende del animal. Espera. Dame un jueguecito.

Como acompañamiento.

Susana, mientras manejas a Kaila,

¿quién es Marley? Acabas de mencionar a Marley.

Sí. Te decía, os estaba explicando que Marley es...

Bueno, le encantarían estos jueguecitos.

Hombre... Porque además es la mascota

de una persona muy conocida, una persona aventurera,

que experimenta con la naturaleza,

que le encantan los animales, que es lo que queremos aquí,

en este programa. Y además, es muy conocido.

Porque es Quico Taronji, de "Aquí, en la tierra".

Bueno, presentador, que lo ven Vds. cada día aquí, en la casa.

¿Y sabéis una cosita? Dímelo.

Os lo digo ahora que no nos ve nadie.

No. Yo me he sentido Pocahontas con él.

¿Pocahontas? Muy Pocahontas.

Ahora veréis... Yo te veo "Muchasjontas".

¿El qué? Que te veo muy "Muchashontas".

Pues es Pocahontas. Y ya veréis por qué, ya veréis.

Vamos a ver.

(Imagine Dragons "Zero")

¡Quico!

¿Qué tal? -¿Qué tal?

Qué alegría. Qué coin... qué coincidencia.

¡Hombre! -Saluda, Marley.

¡Uh, cómo está de mojado! Madre mía.

(QUICO) ¿Cómo estás? (SUSANA) Bien.

Gracias por estar en "+Cotas". -Hombre, yo encantado.

Oye, nos tienes que presentar

al "prota". -Se llama Marley.

(SUSANA) Marley. ¿Por qué?

Se llama Marley porque es un perro de refugio.

Pues nació en una camada de cinco hermanitos.

Era negro azabache. (SUSANA) Como ahora.

Sí. -Y estaba lleno de rastas.

Le hicimos un homenaje al rey del reggae.

Su historia es curiosa.

¿Sí? -Es como custodia compartida.

Porque lo cogió mi hermano del refugio.

(SUSANA) Sí. (QUIJO) Él viaja, yo también.

Nos lo... -Lo compartís.

Sí, sí. Es como si fuese un bebé.

Lo educamos... Ya ves, está supereducado.

Sí. No, no. He visto que es muy obediente.

¿Y qué hacemos aquí?

Este es un lugar que me encanta, el Embalse de Pinilla.

(SUSANA) Espectacular. (QUICO) Es espectacular.

Muy tranquilito, muy seguro. (SUSANA) Marley ¿qué hacemos con él?

Le encanta el agua. -Sí.

Le encanta nadar. -¿Sí?

¿Vamos a una canoa y paseamos?

(SUSANA) Entre tú y yo... -Vamos al agua.

...tengo terror al lago.

Pero bueno.

Como voy segura contigo, pues no hay ningún problema.

¿Este qué es? El infantil, ¿no?

Ese es el tuyo. -El infantil, claro, el pequeño.

Yo hago como de "gondolier". -¿Ah, sí?

Tú de turista. -Qué lujazo, señores, qué lujazo.

¿Sabes remar? -Sí.

Bueno... -Más o menos.

Estoy un poco desequilibrada.

Bien, ahora vamos a intentar meter a Marley.

Marley, ven. -Nada, tranquilo.

¿Ves? Ya está, ya está.

Hola, hombre. Así, conmigo, ven.

Al navegante...

se le nota enseguida.

Vamos a remar. -Vale.

¿Así? -Madre mía.

No quiere. Pero déjame remar.

Bueno, ya vemos que a Marley le encanta el agua.

Es mezcla de braco y de labrador.

Son perros que les gusta el agua.

¿Qué carácter tiene?

¿Cómo es? -Es un perro supersociable.

Sí, eso es muy importante. -Le encantan los niños.

Cada vez que ve un niño, se pone a jugar con él.

Le encantan los demás perros.

Nunca tiene broncas. -¿No?

Le da por chuparme el dedo gordo del pie.

Preguntaremos a Carlos. -A Carlos.

Otra cosa que me gustaría preguntar. Lola, la madre de Marley...

Sí. -...es una perra de refugio.

Sí.

Y, al final, la acabó adoptando mi tía Carmen.

Entonces, se reencontraron.

Y yo no sé si cuando dos perros se reencuentran,

madre e hijo... -Se conocen.

...son capaces de reconocer ese vínculo.

Eso se lo preguntamos a Carlos.

¡Ay, por favor!

(QUICO) Mírale, mírale.

¿Dónde vas? -¿Ves? Mira, también me quiere.

Me ha cogido cariño.

Es una maravilla. No me extraña que estéis tan contentos.

Casi no me conoce de nada, he estado un ratito, y mira,

él se siente seguro.

A todos los que tenéis mascotas, pues os mando un fuerte abrazo.

Y a todos los que no las tenéis, os animo a que las tengáis,

pero responsables y cuidándolas, porque son maravillosas.

Son la cosa más gratificante, son un refuerzo emocional tremendo.

Os mando un besazo. Y larga vida.

¡Bravo! ¿Ves?

¿Ves como me sentía yo Pocahontas? Muy bien.

La verdad ese esa. Bueno, pues a la pregunta de Quico

me tienes que responder. Vale.

Una madre separada del hijo, mucho tiempo que no se ven,

cuando se ven, ¿se pueden reencontrar, se pueden conocer?

A ver, que se conocen, indudablemente, sí, se conocen.

Pero no saben esa relación materno-filial, para nada.

O sea: "Mamá. Hijo". No.

O sea, sí se conocen... Hay cariño cuando se ven.

Sí, sí. A diferencia de otros.

Hay un vínculo del tiempo que han estado, de esa cercanía,

pero si se separan mucho, depende de la relación que tenían.

No siempre una madre reconoce al hijo y el hijo a la madre, ¿eh?

¿Ah, no? No siempre.

Depende de la vinculación en los primeros día de contacto,

del tiempo que hayan estado juntos.

Lo normal es conocerse, pero no siempre.

Muchísimas gracias a Quijo Tanuji. La mejor de las suertes.

Gracias, Susana. Y gracias, por supuesto, a Kaila.

En "+Cotas" reservamos un lugar especial a las protectoras

que realizan un gran esfuerzo por los derechos de los animales.

Hoy nos fijamos en Alba, que dedica sus recursos

a recoger los cerdos vietnamitas que abandonan sus dueños.

Animales estos que, por su capacidad de reproducción,

se han convertido en especie invasora

y, por lo tanto, en un problema.

(MUJER) Hombre, María.

Carol, ¿cómo estás? -Bien.

Buenos días. -Era la hora de...

darles alguna chuche.

Si quieres acompañarme... (MARÍA) La chuche.

Sí. Para ellos, sí.

Intentamos que coman pienso de verdura.

Porque si no, se ponen muy gordos.

La protectora Alba. Y ahora veréis el santuario,

donde tenemos a nuestros animales.

Veintiún años llevamos cuidando animales.

Y como también hemos ido rescatando este tipo de animales,

pues les hemos montado una zona

para que ellos vivan bien el resto de su vida.

Mira cómo nos han sentido ya.

Hola, chicos.

Y es un animal que se puso de moda. (CAROL) Sí.

George Clooney adquirió un cerdito vietnamita

y lo puso de moda.

A lo mejor George Clooney tiene mucho dinero

para... para tener un cerdo vietnamita

en condiciones, como Dios manda. (MARÍA) ¿Dónde debe vivir?

Aquí, en España, tiene que estar en sitios controlados.

No sueltos por el campo,

porque no es de aquí. (MARÍA) ¿Cómo llegaron?

(CAROL) Los abandonaron en un polígono industrial.

Pero quiero entender que fue alguien que cogió un par,

empezó a criar y en cero coma se había liado

con veintitantos cerdos y sin saber qué hacer.

Mira, toma, anda, tú. Inés se lleva todo.

Ahí va. -El otro, un empujón.

¿Te das cuenta? -Sí.

(CAROL) Nos dedicamos a traer especies de fuera.

Nosotros mismos la liamos y luego:

"Ay, desplazan a la fauna autóctona". Claro.

Es que la hemos liado nosotros. No hay que traerlos.

Pero los que tenemos ya aquí, pues no vamos a matarlos.

Vamos a intentar que estén bien, pero eso sí,

que no críen, que no haya más.

Esta es Peggy. Esta la recogimos en la carretera.

No, pero ella es gruñona, pero no hace nada, ¿eh?

(GRUÑE)

Nada, nada. Tú no le hagas ni caso.

Es una de las cerdas de producción de las que van rumbo al matadero.

(MARÍA) Es enorme Peggy. (CAROL) Sí, porque generalmente

no dejan que crezcan. Los matan antes.

(MARÍA) ¿Y Peggy se lleva bien con los vietnamitas?

(MARÍA) Sufre bullyng por parte de los cerdos vietnamitas.

La hacen la vida un poquito imposible a la Peggy.

(GRUÑE) -Ven aquí, mi gorda.

Ven aquí, mi gorda. Ven.

Ven, culo pollo.

Por aquí viene Teresa. -Hola.

¿Qué tal, Teresa? -Una de ellas.

Viene a echarle un vistazo a Lucy. Ven aquí.

(MARÍA) Lucy. -No le gusta el veterinario.

Ven, Lucy, ven, ven, boba, ven.

Son listos y saben que les vas a hacer algo. Y se van.

Ay, cómo se... -Es que esto no...

esto no le gusta. (MARÍA) ¿Eso para qué es?

Para identificar a cada individuo.

(MARÍA) Os habéis especializado en cerdos vietnamitas.

(TERESA) No nos ha quedado otra,

porque entraron a mogollón y hubo que especializarse un poco

en cuanto a castraciones.

(MARÍA) ¿Es un animal que se reproduce mucho?

Tiene una camada muy amplia. Y entonces, es un no parar.

Tienes que esterilizarlos.

(MARÍA) Hubo 50, ahora tenéis 5. ¿El resto?

(CAROL) Los hemos colocado por toda España.

Hemos viajado personalmente a llevarlos

para ver que iban a estar bien.

Esterilizados. No queríamos darlos de cualquier manera.

Nuestros cerditos tenían que tener una buena vida

hasta que... pues hasta que le tocase su momento.

(MARÍA) ¿Qué hacen los tres ahora? (CAROL) Piensan en meterse. Va uno.

Ahí va uno. (MARÍA) A refrescarse.

(CAROL) Y algunos van al spa a hacerse baños de barro.

Y ellos, pues vienen a su charquita.

Mira, mira. Y ahora, empezará a moverlo

para que le salpique el agua. (MARÍA) ¿Cuántos años viven?

(TERESA) Pues entre 15 y 20 años.

(CAROL) Pues ya llevamos un par de años con ellos.

A algunos le quedará poco a los pobres.

(TERESA) Con lo bien que están aquí. -Duran más.

Aquí les ampliáis la esperanza de vida.

Seguro que sí, seguro que sí.

(Imagine Dragons "Zero")

Y una de las consecuencias del abandono, Carlos,

y de la cercanía entre cerdos y cerdos vietnamitas

son los "cerdolí". Vamos a ver.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que el ser humano

es responsable de los desastres que generamos.

Sí. Algo que debemos tener en cuenta.

Si nosotros incorporamos un cerdo vietnamita como animal de compañía,

nos cansamos, porque no hemos reflexionado,

hemos sido malos, malos malísimos y somos peores y le abandonamos,

ese animal puede emparentarse y cruzarse sexualmente

con una especie similar. Es decir, con un jabalí,

con un cerdo de otro tipo y tener crías.

Estamos viendo en pantalla un "cerdolí".

Ahí les tienes. O varios cachorros.

Es una piara de "cerdolís".

Ahí están, el grupito. Que son monísimos.

¿Es el cruce de cerdo vietnamita con un jabalí o con un cerdo?

Efectivamente. Hay muchos cruces. Lo que tenemos que tener claro

es que todos estos cruces lo que hacen es ir en contra

de la propia naturaleza,

que si lo hubiera querido hacer, ya lo habría hecho.

No hace falta que el hombre facilite determinadas cosas.

Claro. Es como cuando alguien

echa una tortuga de Florida, de las que tenemos en casa,

porque no la quiere y la suelta en un río.

No le hace un favor a la tortuga. No. Estás abandonando a un animal

y estás jorobando a los que viven en el agua.

Estás jorobando a dos especies.

Y pasa con los cerdos vietnamitas y con los jabalís, etcétera.

Para relacionarnos con otros animales:

conocimiento y responsabilidad.

Equipo, realicemos un juego de memoria.

En el pasado de la televisión

han sido varios los programas de animales. Sandra, por ejemplo.

Vamos a empezar a lo grande. Porque nos situamos en el año,

atención, 72.

Yo no había nacido. (RÍE)

No todos pueden decir lo mismo. Yo tampoco.

No hace falta levantar la mano o alguno queda en evidencia.

Bueno, año 72. Gracias.

Un programa que se llamaba...

"Siempre domingo".

Lo presentaba Clara Isabel Francia

y había una sección que era Zooloco.

Y pasaban cosas como estas.

(Música suave)

Hola, hola, chicos. Muy buenas tardes.

Queremos hoy, ante todo, felicitar a todos los Valentines

y a todas las Valentinas que se asoman a la ventana encantada

de nuestro Zooloco.

¿Tu nombre cuál es? -Inés.

Gracias.

Uy, tu perro está nerviosísimo. ¿Por ver ardillas y palomas por ahí?

Sí. -¿Sí?

¿Tú cómo te llamas? -Mario.

¿Y el perro? -Nei.

Bueno, muchísimas gracias a todos.

¿Y tú?

¿Tú llegabas tarde? ¿Has venido con retraso?

¿Y qué nos traes? Una ardilla preciosa.

¿Cómo te llamas tú? -Yolanda.

¿Y tu ardilla, Yoly? ¿Cómo se llama?

¿Rubi? (YOLY) Rubi.

Rubi. Y la paseas con cadena como si fuera un perrito.

A ver cómo la paseas. Enséñanoslo.

A ver cómo va contigo la ardilla.

Y además, que trepa. ¿A que sí?

Bueno, gracias. Gracias, Yolanda.

Bueno, me encanta. Porque hay que ver estas imágenes

con dos visiones, ¿no? La de: "Ay, qué gracia, la tele".

Pero también, ojo, porque estas cosas,

evidentemente, pasaban en aquella época y ahora, ya no pasan.

Porque no podríamos ver

en ningún plató una ardilla con esa correa.

Por responsabilidad, por sensibilidad,

nunca traeríamos un animal que no fuese de compañía.

Animales que nunca llevaríamos a un programa. Un chiste.

Jo. No.

Un zorro ve a una tortuga. Y como la tortuga va tan lenta,

le dice el zorro: "Te hago una apuesta".

"Gana el primero que llegue a su casa".

Y dice la tortuga: "Vale". Uno, dos y tres.

Sale el zorro corriendo y hace la tortuga en el caparazón: "Gané".

¿Eh? Ismael, ¿en serio? Es horrible.

Déjalo. Un puerro de chiste.

Ismael, ¿no has notado que se hizo un silencio?

Deberías, deberías...

Tenía que haber un redoble. Que tengo más imágenes.

Es que me encantan.

Es que me encanta el archivo de TVE.

He encontrado... Vamos a situarnos. Esto os va a gustar también.

Ya los conocemos todos.

No te lo pierdas.

Un programa que presentaba Enrique Simón

y Leticia Sabater. Madre de Dios.

Es la de azul, para ir fijándoos.

Y había una sección que se llamaba Bichomanía.

Bichomanía. Sí.

# No te lo pierdas, no.

# No te lo pierdas.

# No te lo pierdas, no.

# No te lo pierdas. #

Silencio, veamos cómo David imita al pájaro.

Callaos. -(IMITA EL CANTO DE UN PÁJARO)

¡Muy bien! -Hey, hey, que le ha contestado.

Que le ha contestado. -Ha contestado.

-Tenía hambre, ¿no? -Sí.

-(RÍE) Ya me lo he imaginado, como buena enfermera.

-Muy bonito.

Ahí estaba Leticia. Es esta. Vamos a repetir la imagen.

Y la vais a ver.

Está a la izquierda. La más abrigada.

Sí. (RÍE) Llevaba, vamos... ¿La de azul?

¿La de la bata manta? Qué fuerte.

Hombre, claro. Todos tenemos un pasado.

Bueno, ya, ya. Si buscáramos por aquí, no sé yo qué pasaría.

No digo más.

No estaría trabajando.

Bueno, y seguimos. Porque tenemos más imágenes.

Vamos a situarnos

a una cosa más reciente. Año 98.

Tercera etapa del programa "Waku-waku"

dirigido por Chicho Ibáñez Serrador,

que falleció hace unos meses, y presentado por Nuria Roca.

Los famosos concursaban en un programa sobre animales.

(Sintonía "Waku-waku")

Así que nada, aquí tenemos. Se llama Misi. Encantado.

Hola, Misi. Di "hola". No, no te enfades.

¿Me lo dejas un poquito? -Sí, claro que sí.

¿No te apetece cogerlo? -Sí.

Te prometo que no hace nada. -Me encanta.

Míralo, míralo.

A ver, ven acá.

¿A que es bonito?

Lo que pasa es que está un poco asustado

por las cámaras, por el público.

Yo creo que es te jovencito se merece un fuerte aplauso.

¿Verdad? -¡Ah!

Y ahora, yo pido un fuerte aplauso para mí misma porque he encontrado

una cosa maravillosa. Bravo.

¡Bravo! Soy como Ismael. Hago los chistes.

Enséñanoslo y luego valoramos.

¿A que estoy creando expectación? Sí, sí.

Yo me aplaudo. Tensión.

Muy atentos.

No digo más. Vamos a verlo.

Y a alguno se le va a quedar la cara así.

Un hombre sin el cual este programa no sería lo que es.

Él evita que me equivoque con los nombres de los animales,

con su origen, con sus costumbres. Él es un gran veterinario.

Les aseguro que no conoce ninguna pregunta.

¡Carlos Rodríguez! ¡Toma ya!

Mira. Qué guapo es ese tío.

Carlos, me queda la última pregunta para ti.

-Acertará. Bueno.

Yo no sé si esta la va a acertar.

La hemos buscado un poquito difícil.

¿Crees tú que el guepardo

es el animal más veloz del planeta?

Está al lado de un coche, pues sí.

No. He fallado. No.

(PÚBLICO) ¡Oh! -No.

Parece mentira. No lo sabía.

Vamos a ver. Os explico.

El guepardo es el animal terrestre más veloz,

porque alcanza hasta 145 kilómetros a la hora.

Le supera el halcón pelegrino,

con 350 kilómetros a la hora en caída libre.

La que me lío el halcón. No estaba preparado, ¿eh?

Porque falló. Una cosa así

no se olvida. No, no, no.

Juro que me ha venido otro chiste. No, tío.

Rápido. Puedes morder en la yugular. Aquí.

Ismael, estás imparable hoy. Oye, es el momento de Carlos, Isma.

Déjale, si le ha salido... Mira,

yo esa escena me acuerdo perfectamente, evidentemente.

Desde aquí mandarle un beso, está en mi alma, a Chicho.

Mira. Podías haber puesto otro corte.

(ALGUNOS RÍEN) Me encanta.

Oye, no. Qué lástima, qué pelazo.

Qué cara de buena persona. Pero estás igual.

Con un poco menos de pelo, pero igual.

Pon la misma cara, a ver. Mira. (RÍE)

Igual, ¿Eh? Tu hijo sale igual que tú, ¿eh?

Clavado. (RÍE) Es cara de superbueno.

Pues nada, que me he quedado con las ganas del chiste.

Tú insistes. Un halcón peregrino.

¿Qué? Que aprendía inglés.

Sí. Y chocó con un zorro.

Sí. Y le dice el zorro:

"I'm sorry". Y dice el halcón: "I'm halcony".

¿Alguien puede desalojar...? En serio, por favor,

que lo saquen de plató. (RÍE)

Nos quedamos con Kaira. Oye...

Qué vamos a hacer.

Mira que te queremos. Es lo que te salva.

Si no lo digo, reviento. (RÍE) Cuántos recuerdos evoca una imagen.

Sobre todo a Carlos. Vamos a seguir sonriendo con Animaladas.

Hay animales, principalmente los perros,

que cuando pasan tiempo alejados de sus dueños,

se ponen como locos cuando los vuelven a ver, ¿verdad?

Sí. Porque vamos a ver un vídeo de un perro

que fijaos cómo recibe a su dueña.

Ya me gustaría que me recibieseis así en este plató.

Después de los chistes, ni lo sueñes.

Ahí lo vemos. Espera porque ha escuchado los pasos de la dueña.

Tienen un oído especial. Hombre.

El olfato, el olor de ella.

Y mira. ¡Toma!

¡Oh!

Encima. Ya quisiera yo. Qué bonito.

No me ha pasado nunca a mí tampoco. Parecía una mujer, era un señor.

Mira, mira cómo lo recibe. Así me gustaría que me recibieran a mí.

Esto dicen los propietarios en la clínica.

Dicen: "Es el único que me hace caso".

"¿Cómo no le voy a querer?". Claro.

Mujeres, hombres, niños es a los que nos hacen caso.

A pesar de tenerlo encerrado ocho horas, le da alegría verte.

Sí. ¿Esto qué es?

Pues no lo sé. Un gorila de fondo.

Parecía más un oso. No, no era un gorila.

Un primate. Sí, un primate.

Ahí se acerca un primate.

Pero también está contento. Lo demuestra de otra forma.

Pero también está... ¿Ese balanceo o ve a ver qué pasa?

Y también tienen ese vínculo tan especial con los humanos.

Acordémonos de Jane Goodall,

que ha pasado su vida rodeada de primates

y son como su familia.

Y lo que es alucinante sobre todo es la expresividad

y la forma de comunicación.

En los primates hay muchísimas expresiones, movimientos,

que son palabras absolutamente claras.

Y son... son absolutamente tiernos.

Y, por favor, si siempre decimos que hay mascotas

que no deben estar en los hogares, los primates jamás.

Aparte de que son ilegales.

Que está prohibido. Sí.

Que quede claro. Ha habido una época en España

que había permisos para tener.

En España ha habido épocas... Ha pasado de todo.

Gracias a Dios que mejoramos. Mira la alegría de este perro.

Así tiene el sofá. ¿Veis como está? Es un sofá perro.

Es normal. La alegría que le da.

Ahí tenemos a tu primo. De tela vaquera.

Mira, mira la alegría. Cómo saltan.

La mujer ha abierto la puerta y dice:

"Mira, que viene mi marido". Y ha salido corriendo.

Una curiosidad. ¿Sabéis por qué se ponen de pie

cuando quieren saludarnos? Por intentar

fijar sus ojos en los nuestros.

Para la atención. Mírame. Conexión visual.

Mírame, mírame, por favor. Mírame, estoy aquí.

Hazme caso. Es mejor agacharte.

Hombre, salvo con bestias como esta. Si tú bajas y él sube,

igual hay una fractura de nariz. Pero siempre es

porque quieren nuestra atención, quieren fijar la atención.

Y es lo que hacen con esos saltos, grititos de cariño.

Oye, la alegría que nos da también que nos reciban así.

A mí me pasa cuando llego y la perra empieza a moverse.

Me alegra la tarde. A mí también.

Yo cuando viene Roco, el chiguagua, además, sale a toda...

Tú ves una mancha por el pasillo. Corriendo.

Hace un pequeño saludo y es como si solo cumpliera.

Se da al vuelta y se va. Digo: "Vale, gracias".

Es lo que decía Isma.

A pesar de estar todo el día solos en casa.

Y ellos ahí están. Que nos demuestran su cariño.

Pero hay animales más despegados que otros, ¿no?

Totalmente. No todos tienen estas reacciones.

¿Los gatos, Carlos? No, no.

Hay gatos que van a la puerta a recibir a los propietarios.

Depende del animal en sí mismo, de la individualidad del animal.

Del carácter. Exacto.

Y de la relación con el propietario.

La alegría que le da. Parece que llevan años sin verse.

Pero mira. Y además, está aullando. Está...

está diciendo en su idioma: "Por favor, no me dejes solo".

¿Sabes que posible...? Bueno, no es que yo sea traductor,

pero lo que esta diciendo: "Ha venido. Ha venido".

(RÍE) Es como que le dice a su entorno

que estoy feliz.

Como pregonando. Sí, sí.

"Ha llegado, está aquí. Qué alegría".

Es superbonito.

Oye, aquí está el comienzo de una bonita amistad.

Hoy, nos vamos. Hasta aquí

el programa de hoy.

Nos despedimos con los animales humanos

y no humanos que han protagonizado "+Cotas".

Gracias por prestarnos tu atención. Hasta pronto.

Mira. Hola.

Tenemos a los cuatro de la empanadilla.

Paso.

Lo único que quiero es que no vaya a dar la vuelta esto.

Como me caiga...

¿Aquí, en Madrid? -En Madrid.

Muy cerca del albergue.

Pero bueno, Inés.

Que ya voy, que ya voy.

Qué exigentes son. -Ya te digo.

Pues sí. Como estábamos siempre los hermanos viajando y tal...

Como protectora, porque le... Les... Ta, ta, ta.

Venga.

¿Ha tenido alguna vez conejos?

Bueno, pues conejos, me voy a reír un poco.

¿Vivos dices? -Situémonos.

Se deben de juntar. De pasar de dos cerdos...

Que va, que va.

¿Cómo cree que se coge a los conejos? ¿Por las orejas?

Hombre, se cogen ahí, en la pollería.

Si queréis más preguntas, no tengo todo el tiempo del mundo.

Que voy. Estás tú muy pesada hoy. -Inés, hija, hoy no eres la "prota".

Inés, Inés. -Hoy son los cerditos.

Pues muy bien. -Con quererles y tenerles...

Mírales.

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+Cotas - Programa 12

14 sep 2019

Conoceremos a Morlitz, un perro que sufre ansiedad por separación, y veremos como nuestro conductista Israel Pérez consigue ayudarle a superar su angustia. Daremos solución a un mito: ¿Los conejos comen zanahorias? Montaremos en Kayak con Marley, el perro que ha adoptado Quico Taronjí.

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