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Para todos los públicos Mamás y papás a la vista - Eli y David - ver ahora
Transcripción completa

Hoy en "Mamás y papás a la vista" conoceremos a Eli y David,

una pareja de Murcia que serán padres por segunda vez

y que hoy conocerán el sexo de su bebé.

Bueno, el calendario chino con nuestro otro embarazo

sí que nos acertó.

Ellos quieren que sea niña.

Se ha concebido con la intención de que sea niña.

Pero deberán esperar para conocer el resultado de la ecografía.

No voy a ser yo quien os lo diga,

porque hay una persona a la que le hace ilusión decírtelo.

Una invitada sorpresa será la encargada

de revelarles la gran incógnita.

Llegaremos a Sevilla para conocer a unos futuros padres,

cuya juventud e inmadurez provocan constantes discusiones en la pareja.

Bueno, pues si no te gusta, es lo que hay.

El embarazo de Laura pilló por sorpresa a todos,

especialmente a su madre,

que le puso las maletas en la puerta.

Y aunque haya habido cosas ahí un poco...

Pero al final es tu madre y es su nieta.

¿Querrá la futura abuela ver a su hija y aceptar su embarazo?

Mamá, ¿puedes bajar? -"¿Para qué".

A más de 1000 km, en Premiá de Mar, en Barcelona,

Sheila y Adrián serán padres de una niña, Catalin.

Su inexperiencia hace que vean con miedo su futura paternidad.

¿Y tú qué? -¿Qué?

-Siempre mirando vídeos. -¿Y qué quieres que haga?

Deberán dejar atrás sus adicciones tecnológicas

y sus caprichos para aprender cuestiones básicas

en el cuidado de un bebé. Son lentejas que no tienen piel,

entonces, es muy fácil que con las encías lo pueda masticar.

Nuestros psicólogos, Gala Almazán y Xabi Leal,

siguen atentamente estas situaciones.

Tienen algo que decirles y se lo van a decir.

Esto es "Mamás y papás a la vista".

(Música)

Ha llegado la hora de que este matrimonio

resuelva una duda para ellos muy importante,

conocer el sexo de su segundo bebé.

Soy Gala Almazán, soy psicóloga,

y hoy vamos a ver un caso bastante habitual en muchas parejas,

pero que en este caso sí que llega a rozar la obsesión

y es la preocupación por el sexo del bebé.

Hoy es el gran día.

Es el día que vamos a ver si es niño o niña.

-Qué nervios toda la noche.

(SUSPIRA) Venga.

Eli y David tienen ya un hijo de tres años

que lleva el nombre de su padre.

Ante el nuevo embarazo, la pareja no oculta sus preferencias,

desean que sea niña.

Hoy por fin nos vamos a enterar si es verdad

que mi marido ha acertado y esto es una niña.

¿Tiene sentido obsesionarse con el sexo del bebé?

Lo vamos a ver.

¡David! (RÍE) Que ya estoy muy nerviosa.

-¿Por qué? -¿Qué haces?

-Leyendo las noticias. -Venga, déjate y dime.

Dime si de verdad hoy va a ser el día en que se vea por fin el bebé,

que ya son 16 semanas. -¿Seguro?

-La otra vez no se vio. ¿Te acuerdas la que lié?

-Pero bueno... -¿Te acuerdas?

-En el primer embarazo nos dijeron que era niño a las 12 semanas.

-Ya, pero ahora nada, no se vio nada.

No sé si es porque de verdad es niña y has acertado,

si... -Es niña.

Hemos ido a por una niña y es lo que queremos, una niña.

Y ya está. -Yo pienso

en no volverme a pasar lo mismo, porque es que me puse tan nerviosa,

que por fin nos íbamos a ir de allí ya a comprarlo todo rosa...

-Aquí solamente hay una cuestión,

que es la probabilidad, la estadística.

Tienes un 50 % de posibilidades de que te toque niño

o te toque niña, depende de lo que quieras.

-Bueno, el calendario chino con nuestro otro embarazo

sí que nos acertó.

Y es que del mes que tú concibes y te quedas embarazada

sale el mes y el añito. Y lo buscas.

Salen un montón de años, un montón de meses

y te sale un cuadrito azul o rosa, te dice niño o niña.

Y ahora sale niña.

Bueno, ¿entonces? -Y lo que venga...

-Ya está. Directamente, yo me voy de aquí pensando

que se llama ya Mía. -Mía.

(RÍE)

Muchas parejas en esta situación,

deseosos de que es un niño sea de un sexo u otro,

recurren a prácticas o métodos poco avalados científicamente,

o incluso a ideas y creencias irracionales, mitos,

muy extendidos pero que tienen poco fundamento.

El otro día trabajando, un paciente me preguntó:

"¿Tú te notas más para la derecha o para la izquierda?

Dije: "Pues yo me lo noto aquí, así, en la derecha".

"Niña". Dice: "Mi madre siempre acertaba".

-Va a ser seguro niña, mi amor.

-Dime por qué estás tan seguro. -Yo tengo un método secreto.

Lo sabes tú perfectamente.

Con el primero acerté y este, pues también.

-Es verdad, es verdad que acertaste.

-Mi método para saber si va a ser niña

es un método infalible.

-Pero ¿y si aciertas, va a dejar de ser secreto?

Porque yo creo que el resto de la humanidad...

-Si es cierto... -Va a querer saberlo.

-Es posible que me plantee escribir un libro.

Se basa, simplemente, en la posición de las personas,

tanto del hombre como de la mujer.

Esta preocupación o este interés,

si bien puede ser normal si se gestiona bien,

a cierto nivel puede llegar a ser una obsesión.

Y a más expectativas, muchas veces vemos más frustración

y más decepción, con todo lo que ello implica.

De verdad te lo digo, que ojalá, de verdad tengas razón,

que escribas tu libro y que todo, porque yo quiero una niña.

-Los espermatozoides con genes femeninos

o con genes masculinos llegan más rápido

o menos rápido depende de la postura.

-La única manera de tener niños es practicando mucho.

-¿Preparadas? (RÍEN)

Por fin la vemos hoy.

Madre mía.

Supernerviosa, estoy supernerviosa.

-Va a ser niña sí o sí.

(Música)

En el quinto mes de embarazo, Laura y José concluyen la mudanza

a la que será su primera casa en común.

Esta pareja sevillana

ha vivido las últimas semanas con los padres de él,

después de que la madre de Laura le pusiera las maletas en la puerta

al enterarse de que estaba esperando un hijo.

Soy Gala Almazán, soy psicóloga, y hoy os voy a presentar el caso

de un embarazo por sorpresa en una chica de 18 años,

cuya madre, además, la echó de casa.

Aquí podemos estar muy bien los dos.

-Te lo dije, hombre, que tú estabas allí con tus padres, pero yo...

Hombre, me fui a casa de tus padres por lo que pasó con mi madre,

que discutimos y eso, entonces, me tuve que ir a tu casa.

Pero no es lo mismo, porque yo allí estoy con tus padres

y no tengo la misma confianza ni estoy sola en verdad.

Tras una reconciliación de una anterior crisis,

Laura se quedó embarazada y, a raíz de ahí,

su madre le dijo que no volviera a casa.

Y no tengo tampoco ni la libertad ni la intimidad.

-Lo peor es el tema del dinero.

-Yo siempre le digo que ahorremos, porque ahora, con la niña...

-Allí no pagamos casi nada y aquí estamos pagando...

el alquiler, una luz, un agua, una comida...

Pues sí, yo estaba bastante bien en casa de mi madre.

Y en la casa de una madre se está más a gusto que en ningún lado.

Entonces, aquí, vamos a tener que estar limitados con el dinero.

-Eso de irte de fiesta... -Ni de fiesta.

Yo me he iba bastante de fiesta. -No.

Y porque ahora vivimos juntos y no me va a dejar sola con la niña,

que tendrá que llegar a su hora. -Yo no salgo de fiesta.

Ahora va a ser una pelea muy dura

entre dos caracteres que chocan mucho.

Y yo qué sé, te tienes que meter un poquito de vidilla a ti misma,

que te pones una ropita de vieja, de premamá ...

-No, ahora hablando en serio, a mí me hacen gracia esas cosas, ¿eh?

Hombre, que me digas: "¡Uh, qué fea estás hoy! ¡Uh!".

-A ver, fea, no, hija, sino que... Que no parece que tienes 20 años.

Que te pones unas cositas y... Yo qué sé.

La ropa de premamá es algo que no...

que no es lo más bonito del mundo, es algo que, hombre, impacta un poco.

-¿Qué cositas? Si voy con una camiseta ancha y unas mallas.

-Bueno... -¿Bueno qué?

-"Na". Que yo qué sé, me gusta que te dé un poquito de...

-Bueno, pues si no te gusta, es lo que hay.

Eso me gusta.

Porque los límites no solo se ponen con palabras,

sino también con hechos, y ahí es cuando empiezo a ver

una actitud de más firmeza por parte de Laura.

No te puedo decir otra cosa, vamos.

-Se toma las cosas muy a la tremenda.

Ella... ¡Pum! Y revoluciona y pega un salto y se va.

(RÍE) Buenas noches.

Tampoco es para tanto lo que he dicho, ¿no?

(Música)

Sheila y Adrián reconocen que tienen un problema,

no están preparados para ser padres.

Pero dentro de cuatro meses y medio nacerá su primera hija, Catalin.

El problema se agudiza en el caso del futuro papá,

un vendedor comercial de 26 años

obsesionado con las nuevas tecnologías.

Soy Xabi Leal, soy psicólogo,

y hoy quiero que conozcan a Sheila y Adrián,

una pareja que espera su primer hijo y lo sabe todo sobre tecnología.

Vaya, vaya telefonazo.

Madre mía.

Sheila, el internet se va quedando corto, ¿eh?

Me parece que necesito más tralla de internet.

(RESOPLA) -Joder, ya está otra vez.

Yo soy Sheila, soy la novia de Adrián.

Me cuesta asumir que voy a tener un bebé.

-Sheila, ¿me estás escuchando? No, no, no.

Veo que te estás haciendo la loca, ¿eh?

Cuando no quieres escuchar, no escuchas.

Soy Adrián, soy el novio de Sheila, y voy a ser papá.

¿Miedos? Nada, que el día del parto tengo que reservar la camilla aparte,

porque me voy a caer doblado al suelo.

-¿Y tú qué? -¿Qué?

-Siempre mirando vídeos. -¿Y qué quieres que haga?

-Que estoy ya cansada de escuchar vídeos.

Vente un poco ahí conmigo. -Pues ponte algo en los oídos.

-Bueno, pues no. -Que no me apetece,

yo estoy viendo los vídeos. -Nunca te apetece, hijo.

-La vida de una pareja cambia totalmente.

Cambia todo en la vida.

De ser dos y hacer para dos, ahora tenemos una persona más en casa

y nos va a condicionar absolutamente todo,

todo lo que podamos pensar, desde el sueño,

las horas de vida, las horas de comida,

las películas que vamos a ver, todo va a cambiar.

-Cuando tengas a tu hija, lo vamos viendo, a ver qué pasa.

A ver si estás un poco por ella y dejas ya los móviles.

-Claro que estaré por ella. -Lo vamos viendo.

Con estas actitudes, en las que "yo te llamo, pero no me haces caso;

yo paso un poco y me dedico a mirar el móvil",

realmente, no se está estableciendo la comunicación necesaria

para recibir a un nuevo niño y aquí hay cosas que cambiar.

Este es mi día a día, intentando pasar tiempo con Adrián.

A ratos lo tengo y a ratos no lo tengo,

porque se va a ver sus vídeos.

-Mira, cariño, va, venga, para que te relajes un poquito.

Y me dejes comprarme un teléfono nuevo.

-¿Me estás vacilando? -Veamos un vídeo de cambiar pañales.

Yo, en el punto en el que están ahora,

soy categórico: no están preparados para ser padres.

(Música)

David y Eli llegan a la clínica en la que una ecografía

les permitirá conocer el sexo de su bebé.

¿Se puede? -Con su permiso, doctora.

-Buenos días. ¿Elisa Candel? -Sí, soy yo.

-Buenos días. -Buenas.

Bien. Me voy asentar, ¿vale?

Te voy a dejar las cositas. -Sí.

-Ya no estoy nervioso porque sé segurísimo que va a salir niña.

-Estás ya de 16 semanas. -16, sí.

-Todos los controles bien con la matrona, ¿no?

-Sí. -Vale.

Entonces hoy vamos a hacer un repasito al bebé.

Le vamos a ver el corazón, ver que vaya creciendo correctamente.

Así que, cuando quieras, te colocas en la camilla.

Bueno, en esta ecografía podremos ver ya el sexo del bebé,

entre otras cosas importantes. -Estamos deseándolo. Sí.

-Lo veo, que va a ser niña.

-Bueno, vamos a ir midiendo al bebé

para comprobar que está creciendo correctamente.

-Vale. -No se le ve igual que el primero.

Seguro, niña seguro.

-Pesa 152 gramitos ya, es un percentil 52, perfecto.

Se ve la columna...

Las piernecitas... (RÍEN)

Lo estoy viendo, lo visualizo

y, vamos, si no dice lo contrario la ginecóloga,

yo estoy viendo ahí una niña.

-Y bueno, querréis saber el sexo del bebé, ¿no?

-Pues sí. Dinos algo.

-Bueno, pues no voy a ser yo quien os lo diga,

porque hay una persona a la que le hace ilusión decírtelo

y será ella quien te lo diga. -Sí.

Me alegra mucho ver la complicidad que ha tenido la ginecóloga conmigo

al querer centrarse en lo importante,

que es cómo estaba el bebé y su estado de salud

sin decirles el sexo, ¿no? Yo quería que se fueran de allí

sabiendo lo relevante y es que el niño está bien.

Ah, me da algo.

(EMOCIONADA) Mi amor...

(Música)

Tampoco lo sabes, ¿no? -Ni idea, ni idea.

Bueno, nos van a decir que es niña.

(RÍE)

Lo tengo enfocado ahí.

Con esta respuesta de la doctora, la incertidumbre de la pareja

va en aumento. Tendrán que esperar

para conocer el resultado.

(Música)

Como tantas veces, Adrián visita un punto de venta

de aparatos electrónicos. Pero, hoy, este hombre,

que no acaba de asumir su responsabilidad como padre,

va a recibir una inesperada llamada. Buenos días.

-Hola, buenos días. -¿Qué tal?

-Muy bien, ¿y tú? -Muy bien.

Voy a mirar un poquito las fundas... -Sí, claro.

-Cristal templado y todo eso tienes, ¿no?

-Sí, tienes arriba los cristales y, abajo, tienes las fundas.

Vista la actitud de Adrián ante su entorno,

esa desidia cuando le hablan, he decidido acercarme a él

usando aquello que él utiliza, la tecnología.

Pruébame esta a ver qué tal le queda. -¿Sí? La probamos.

-Sheila me dice que hay cosas prioritarias que comprar...

-Y el dinero, ahora mismo, pues tiene que ir para la pequeña.

-Pero, para mí, también es prioritario el móvil.

Nuestro psicólogo, Xabi Leal, ha decidido intervenir en este caso,

unos padres que carecen de una mínima preparación

para afrontar el hecho de que, dentro de pocas semanas,

cambiará sus vidas para siempre.

(Móvil)

(TELÉFONO) "Hola, Adrián". Hola, buenas.

En cuanto le he hecho la videollamada, claro,

ha entrado al momento y he dicho: "Eres mío".

Te voy a proponer el juego más importante de tu vida,

vas a aprender a ser padre. "Es un reto que consiste

en tres fases y que te enseñarán, un poco, a ser un buen padre".

Xabi quiere que me olvide de la tecnología y que piense más

en ser un buen padre. Me ha dicho Xabi que te entregue...

este sobre. Sí, vale.

(LEE) "Te espero a ti y a tu mujer en mis clases en una hora.

Estad puntuales en la siguiente dirección...".

La primera prueba que tiene que cumplir

son las clases preparto. He cogido a la Sheila y digo:

"Venga, vamos". No sabía dónde la llevaba,

pero es que realmente yo tampoco sabía dónde iba.

He mirado la dirección. GPS, ahí estaba. Hemos ido los dos.

(Música)

Laura cita a José en un representativo

y hermoso lugar de la ciudad, el parque de María Luisa.

Cree que las desavenencias con su pareja han llegado

demasiado lejos, las discusiones son una constante entre los dos.

¿Qué te pasa? Te veo muy seria. Muy... distraída,

como pensando en otra cosa. -No, porque he estado pensando

y eso y yo que sé. Creo que tenemos que hablar sobre...

las peleas y las cosas que tenemos con la niña.

Cuando esté la niña, no podemos decirnos

las cosas que nos decimos. Es que, a veces, José y yo

nos decimos muchas barbaridades que después nos sentimos,

pero en el momento nos las soltamos. -Pero es que tú te pones

como un loco siempre. -Y tú.

-¿Yo? -No, a ver...

Los dos tenemos una personalidad, un carácter, un genio...

muy fuerte y, además, es que pensamos completamente distinto.

Entonces, pues cuando chocan..., chocan que explota.

Es que se me quitan las ganas de acercarme y darte un besito.

-Y con la niña... Vale que no lo hagas conmigo,

pero ¿y con tu hija? Decir... Ay... No sé qué o cómo está.

O la has sentido. Venga, siéntela. Yo qué sé... Algo...

Desde que me quedé embarazada, no sé lo que le pasó.

Vamos, es más frío, tanto conmigo como con la nena,

que no se involucra y no... no me da caricias,

no me da abrazos, no me da besos... -Hombre, si ella está metiéndome

presión, por así decirlo, pues no me sale a mí ser cariñoso.

Ella necesita mucho de mí y yo necesito un poco de libertad.

Estamos viendo cómo Laura intenta poner límites;

pero, en realidad, se acaba convirtiendo

en una conversación en la que echan un pulso

de a ver quién tiene más razón en lugar de proponer soluciones

o llegar a acuerdos concretos de qué hay que hacer a partir de ahora.

¿Y qué solución crees tú? -¿Qué solución?

Pues... estamos en...

Tomártelo todo con calma.

Llega un punto que me agobio. Entonces, ¿qué quieres?

¿Que sea cariñoso? ¿Que le diga cosas a la niña?

No puedo... porque estoy agobiado. Si te tomas las cosas con más calma,

seguro que soy más cariñoso. Laura reprocha a José

la falta de cariño que le demuestra tanto a ella como en la niña

que nacerá dentro de cuatro meses.

El matrimonio acude a una pastelería.

Van recoger las tartas para la fiesta que han organizado

en su casa con familiares y amigos. Dos tartas muy parecidas,

pero que esconden en su interior la respuesta a un enigma.

¿Niño o niña?

Hola, Laura. -Buenas, Eli, ¿qué tal?

-Venimos a por la tarta. -¿Sabéis algo ya?

¿Os lleváis las dos? -Nos vamos a llevar las dos.

-Vale, las tengo preparadas. -Como no sé si es niño o niña,

aunque va a ser niña, he encargado los tartas:

Una rellena de rosa y otra rellena de azul.

Nos llevamos las dos tartas. -Nada, os las preparo.

-Se ha encargado Eli, sobre todo, del diseño...

-Las tartas son de unicornio... Bueno...

(RÍE) Yo creo que me quedé embarazada,

vi esas tartas y, desde entonces, tengo la captura de pantalla

en el teléfono. O sea, con esa tarta me he ido a la pastelería y digo:

"Hazme esta". -Bueno, cuando sepas algo,

me lo dices. -Sabía que tenía que venir.

Sí, sí, yo te cuento. -Aquí estamos todos esperando

a ver lo que es. Una vez que ya sabemos

que la salud del niño está bien, no hay problema

en seguir interesados por el sexo del bebé,

incluso es bueno hacer partícipes, como hacen ellos,

a los amigos y a la familia y hacer una fiesta.

O compartir con todos un acontecimiento tan importante.

Ah, muchas gracias, Laura, de verdad. -Nada.

Pues que vaya todo bien. ¿Por qué no os han dicho nada

en la ecografía? -La "gine" nos ha dicho

que estaba todo bien y si queríamos saberlo ya

y le hemos dicho que sí... -Esta noche lo dice.

-Bueno, avisadnos, por favor, que estamos muy nerviosos.

Menos mal que hemos preparado las dos tartas.

(RÍE)

Menos mal, sí. -Muy bien, chicos.

-Gracias, Laura. Mañana te cuento. -Un beso, adiós.

(Música)

Siguiendo las indicaciones de Xabi Leal,

los protagonistas de esta historia se dirigen al lugar

en el que van a empezar su aprendizaje.

Adrián y Sheila no saben ni qué ni quién les espera.

Hola. -Hola.

-Buenas. -¿Qué tal? ¿Tú eres...?

-Sheila. -Sheila y Adrián.

-Exacto. -¿Cómo estáis?

-Hola, ¿qué tal? -Bueno, bienvenidos al centro.

Las clases preparto no son obligatorias,

pero sí son muy recomendables, sobre todo, en madres primerizas.

Se entrenan dos tipos de situaciones.

Lo primero, el dolor físico del parto, mediante ejercicios;

y, luego, un entrenamiento también de relajación

que sirve para prepararse mentalmente para el momento también.

Bueno, chicos, Sheila, Adri... Vamos abajo, sentadilla

y paso a cuclillas y arriba. Muy importante el encajar al bebé.

Zona lumbar como si quisieras dejarla caer hacia el suelo.

-¿Pero cómo? No sale. -Abre piernas un poquito.

-Abre, abre. -Eso es, ¿vale? Vamos abajo.

Abajo y redondita. ¡Y arriba! Fuerte con piernas.

Aquí estamos viendo que Adrián es el único acompañante

que está en las clases. Esto habla muy bien de ellos.

Quiere decir que se empiezan a concienciar y que Adrián

no se escapa, que asume la realidad que se le viene encima

y se empieza a preparar para afrontarlo.

Vamos a ayudarnos con la pelota a hacer los movimientos

que trabajamos antes. Siempre espalda recta.

No me dejo caer atrás, ¿eh? Podéis colocar las manos en rodillas

si están un poquito inclinadas hacia delante.

Trabajamos igualmente la apertura. Vamos a ir abriendo bien esa pelvis

para cuando quiera bajar el bebé, para que cuando sea el momento

no tenga dificultad. -Así es.

-Cambiamos el sentido también, vamos hacia el otro lado.

-Estar encima de la pelota me ha recordado un momento

a algo que todavía no he vivido, pero me he sentido

como si yo ya fuese a tener a la niña.

Porque ya de ver vídeos y tal, que yo ya me he puesto a informarme.

-Vamos a trabajar la respiración abdominal,

que es la que el día del parto os va a ayudar a relajarnos

y a segregar la oxitocina para desencadenarlo más rápido.

Vale, entonces. Eso es. Con un poquito de movimiento...

Al principio, cuando los he conocido,

Adrián era como el pasota; pero después de estas pruebas,

creo que se está dando cuenta de que desconocía tantas cosas

que lo mejor que puede hacer es el impregnarse de conocimientos.

Y lentas. Muy pausada...

Bueno, pues en la clase de preparto, en verdad, he aprendido cosas

que ni yo sabía y quizá me vayan bien el día de mañana.

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Cómo os habéis sentido? -Bien. Hombre, a mí me ha ido bien.

-¿Sí? -Me parece muy interesante

el juego que le ha propuesto Xabi a Adrián y que se está ilusionando.

Y lo estamos viendo, que se está ilusionando

con esa faceta nueva que le viene ser padre,

de disfrutar de su hijo. -Encantada de haberos conocido.

-Igualmente. -Espero que lo hayáis pasado bien.

-Igualmente. -Que hayáis disfrutado

de la actividad. -Pues sí, viene bien.

Puedo decir que esta primera fase, para mí, ha sido superada.

(Música)

Lo que no se imaginan Laura y José es la sorpresa

que van a recibir.

Una popular cantante, Pastora Soler, quiere hablarles en esta ocasión

como madre. Hola.

(RÍE)

-¿Esto qué es? -¿Os queréis subir conmigo?

-Sí. En este caso,

he preferido que quien vaya a hablar con ellos para que se desahoguen

sea una madre que es muy popular y que, si bien hasta ahora

no ha hablado mucho de su vida privada,

ha decidido dar el paso para ayudar a esta pareja.

¿Vamos a dar un paseíto y hablamos un ratito?

-Venga. -¿Vale? Vamos allá.

-Qué fuerte. -Sorpresa...

(RÍEN)

(RESOPLA) Yo me quedé flipado.

Es Pastora Soler. -No pensé que se iba a parar

a charlar con nosotros y, mucho menos,

que nos íbamos a montar en un carruaje con ella,

a charlar con ella. -¿Cuánto tiempo lleváis juntos?

-Cinco años. Casi seis. -Bueno, cinco años...

Tampoco es tanto, ¿eh?

(RÍE) Entonces, ya tenéis que intentar...

Y, sobre todo, con el proyecto que tenéis en común,

tenéis que intentar poner límites. Al final, en las relaciones,

para que funcionen, uno tiene que...

no aguantar porque uno no tiene que aguantar nada, pero...

-Sí, pero ceder un poquito... Los dos.

-Pero ceder. Cuando esté la niña, todavía se agrava todo más.

-Claro, claro. -Multiplica por tres...

-Os lo habrá dicho todo el mundo, pero es que es la pura realidad.

Tienes que entenderlo... Pero, después, cuando esté la niña,

los primeros meses son muy complicados, muy duros.

Es un cambio de vida radical. Además, todo es por ella.

Se duerme muy poco, se descansa poco, se tiene mal humor.

Entonces, sobre todo, al final, los niños, por muy pequeños

que sean, incluso estando dentro de la barriga de su mamá,

les llega toda esa influencia. Por parte de José,

veo cierta inmadurez en lo que respecta a aceptar

los cambios inherentes al embarazo. Es verdad que muchas mujeres

ya tienen que pasar por esos cambios físicos,

emocionales, hormonales... Pero si, encima, les sumamos

comentarios negativos en este sentido,

pues el proceso se hace más duro, ¿no?

Lo que le digo muchas veces que es que no interactúa.

A lo mejor, yo le compro una ropita y mira...

Y no siente ilusión por nada. -¿No la sientes de verdad

o eres de poco expresarte? -Yo creo que soy poco expresivo.

Aparte de que soy poco expresivo, soy poco cariñoso.

No estoy al 100 % concienciado, como está ella,

de que voy a tener una hija. -Pero tu niña ya es un bebé.

-Sí. -Y ella tiene que conocer

e identificar la voz de su padre. -Claro, eso le digo yo.

-Tienes que tocarla la barriga, tienes que hablarle...

por la niña y por la madre. -Yo se lo he dicho.

Cuando nazca, no va a ver quién es el padre.

La va a coger y va a decir: "¿Este quién es?".

(RÍEN)

(Motor)

¿Y cómo estás ahora con tu madre? -Así, así...

Ni bien ni mal, sino que no es una relación

como una madre e hija. Esta dificultad que tienen Laura

y su madre para reconciliarse y sentarse a hablar y aclarar

las cosas está muy influida por lo que le pasó, precisamente,

a su madre, que se quedó embarazada por sorpresa.

Precisamente, el miedo o el rechazo a que a su hija le haya pasado

lo mismo es lo que ha impedido que acepte esta nueva circunstancia

de Laura. No le gusta ni verme la barriga

ni... ni mucho menos tocarme. Ni... Yo qué sé.

Me pregunta, ¿no? Es más lejana.

Mi madre no termina de aceptar mi embarazo,

no lo llega todavía a asimilar ni aceptar.

-¿Y cómo lo llevas tú?

-Eso... regular.

Porque a mí me gustaría que mi madre estuviera más conmigo...

-Te entiendo. Además, por ejemplo, he tirado muchísimo de mi madre

en el embarazo; pero, sobre todo, cuando nazca,

va a ser la persona que va a estar contigo,

en quien te vas a apoyar... A veces, en los primeros meses...

Fíjate lo que voy a decir, ¿eh? Como me escuche mi marido,

me va a matar. Pero es más importante una madre

a tu lado. Los dos primeros meses. -Sí, es verdad.

Esto que acaba de decir Pastora es muy importante.

Porque es verdad que en los primeros meses,

después de dar a luz, el apoyo de una madre suele ser

muy, muy relevante. Hasta el punto de que muchas parejas

se ven resentidas porque el papel del padre acaba desplazándose.

Una manera de evitar esto o de remediarlo es también

hacer partícipe a la madre del padre, ¿no?

Para que así ambas partes estén igual de implicadas.

Por supuesto, el padre es muy importante, pero el tener

a tu madre y esa confianza con ella, que va a ser quien te guíe,

quien te diga... Es muy importante después a lo largo de...

Yo, por ejemplo, mi niña ahora está con la abuela.

Pasa muchísimo tiempo con mi madre. Al final, es como si fuera

una extensión mía. Por eso, tienes que intentar hablar con ella.

-Yo quiero hablar con ella, lo que pasa es que yo sé que ella

no va a... no va a querer hablar conmigo.

-Sí quiere hablar contigo. Creo que, al final, es más sencillo

y hay que intentarlo. Ya verás como es tu madre

y, aunque haya habido cosas ahí cosas un poco...

Al final, es tu madre y es su nieta. O sea, lo que tienes

es que intentar hacerlo porque la vas a necesitar

y ya la estás necesitando muchísimo. Ahora y toda tu vida, por supuesto.

Yo creo que mientras más mayores nos vamos haciendo,

más valoramos a nuestros padres. Cuando una es madre,

realmente es cuando valoras lo que es tu madre para ti.

-Sí, sí. -Es el momento en el que la tienes

que tener a tu vera. -Ojalá.

Sería muy positivo que Laura hiciera caso a Pastora

y fuera a ver y hablar con su madre. Conociendo la reacción

que pueda tener la madre, podemos conocer mejor esta historia

y cómo puedan desenvolverse y transcurrir los hechos.

(Música)

Ya en casa, Eli y David ultiman los detalles de la fiesta

en la que sus amigos y su familia van a compartir con ellos

el momento más esperado del embarazo,

descubrir si dentro de cinco meses serán padres de una hija

o de un hijo. ¿Quién es?

¿Quién es?

(A LA VEZ) ¡Hola!

-Buenas...

-Ya lo sabemos, ¿no? -No.

(Llanto bebé)

Venga, suéltalo ya.

-Lo sabéis.

(HABLAN A LA VEZ)

Venimos preguntando desde la puerta qué es, qué es...

Y, ahora, resulta que ellos creían que nosotros lo sabíamos,

nosotros que nos lo decían ellos y nada.

-Pues hemos estado esta mañana y nos han dicho que esta noche

alguien de la fiesta nos va a decir lo que era...

-Alguien especial... nos tiene que decir la noticia.

-Pues como no sea tu hijo... -Hay un topo entre los invitados,

alguien lo tiene que saber. -No sé, ¿será mi madre?

Bueno, mi hermano... No sé, no sé.

¿Alguna de mis amigas? No...

Es que no, no... no me lo puede imaginar.

-Que cada uno coja un rosa o un azul...

-Yo lo tengo claro, yo sé que es niño.

-Una, dos... ¡y tres! Todo el mundo arriba.

-Vale... Pues niña... -Gana la niña por goleada.

-En el sondeo que hemos hecho, han ganado los carteles de niña.

-Creo que solo han salido tres niños nada más y ha ganado el de la niña.

-¡La abuela está haciendo trampa! -Hay tres niños.

-A la abuela le da igual. -Ahora sí, gana el niño.

-O sea, todos niña. -Mientras vaya todo bien...

Nadie en la fiesta imagina lo que va a pasar a continuación.

Alguien muy famoso llama al timbre.

(Timbre)

Llaman a la puerta. -A ver...

-A ver si es el que lo sabe. -¿Perdona?

-Vaya, que a lo mejor no ha podido venir.

-Creo que es el topo. -¿Viene alguien?

-Yo no espero a nadie más. He pensado que puede ser especial

que alguien que ella admira mucho, pero que todavía no conoce,

le dé la noticia. ¡Hola!

-¿Se puede? ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

-Que viene con el sobre. -Escucha, es Ruth Lorenzo.

-Hola.

(Aplausos)

Bueno, mi marido, cuando ha visto a Ruth Lorenzo...

Le he visto que parecía una estatua, o sea, no se lo esperaba para nada.

Ha sido ver a Ruth y... quedarse inmóvil.

He tenido que salir yo corriendo porque no me he podido contener...

-En este sobre, tengo lo que queréis saber.

Vale, por favor, estoy más atacada que vosotros, ¿eh?

-Yo no puedo más ya hoy. -Pienso que estos momentos

son inolvidables en la vida y formar parte de una familia

de esa manera, pues es superentrañable, muy bonito,

y no me lo podía perder. Bueno, familia, ¿qué pensáis?

-Niña. -Y tú eres la madre de Eli.

-Sí, pero yo pienso que viniendo bien...

-¿Por qué estás seguro de que es niña?

-Porque tengo un método...

(Risas)

Infalible. -Infalible.

-Ajá. -Nos morimos...

-Por favor, cuéntame qué es este método.

-Se sabe que hay ciertas posturas que dan...

(Risas)

O sea, que te has hecho una libreta...

-He ido recopilando información hasta que, al final,

he sacado mi propio método. -Mira a tu suegra,

mira a tu suegra. -Mi madre se desmaya

Y la tuya también. -Pero es que si es verdad,

lo patento, ¿eh?

-Yo, antes de que vayamos a abrir esto, quiero deciros,

de verdad, que traer vida a este mundo es...

bello y valiente.

Que la vida nace del amor, de vuestro amor,

y os pido que le enseñéis a vuestra familia, a los pequeños,

que vuestro amor es lo más importante.

No os olvidéis de vosotros como pareja,

no os olvidéis de quereros toda la vida

porque ellos aprenderán eso. Así que, de verdad...

-Qué bonito. -Todo lo mejor.

-Muchas gracias. -¿Ahora queréis saber qué hay aquí?

-Buah...

Sí.

-Pues acompañadme, voy a enseñárselo a ellos solos.

Vuestro momento...

(PROTESTAN)

Ahora, ellos os comunicarán lo que es. Vamos, chicos.

(Música)

Los futuros padres siguen su itinerario por Barcelona.

Cuando dentro de cuatro meses y medio nazca su hija Catalin,

tendrán que tener en cuenta algo decisivo en los primeros meses

de vida de la pequeña. Después de superar la primera,

llegamos a la segunda fase, la alimentación del bebé.

(Timbre)

Pues a ver lo que nos encontramos ahora.

-A ver qué encontramos aquí. -Hola.

-Hola. -Hola, buenas.

¿Sois Sheila y Adrián? -Sí, nosotros mismos.

-Yo soy Júlia Farré. Soy dietista-nutricionista.

-Encantada. -Encantado. Muy bien.

-Adelante. -Muchas gracias.

-Lo primero que os quería enseñar es un poco cómo tienen que ser

las texturas cuando se le da, por primera vez, a un niño comida.

Porque este niño no va a tener dientes,

pero eso no significa que no pueda masticar.

Porque las encías son muy duras y, con las encías, hará así

y algo puede masticar. Pero no rompe la comida.

Entonces, quería explicaros el ejemplo con la manzana

y el aguacate. ¿Quién quiere pelar?

(RÍE)

Venga, Adrián, te ha tocado. -Ah, te ha tocado.

Hasta los seis meses de edad no se recomienda nada más

que no sea la leche, ya sea la leche materna

o, si dan biberón, biberón. A partir de los seis meses,

es cuando empezamos a introducir los alimentos poco a poco,

con paciencia y sin querer hacerlo todo de golpe.

Lo que podría pasar, primero de todo,

es que le costaría cogerlo. A los seis meses,

se le resbalaría con las manos. Cuando ya empezara a tener dientes,

no es una mala opción. Pero sin dientes, con las encías,

lo que va a pasar cuando se lo ponga en la boca

es que, cuando muerda con la encía, imagínate que la encía es

como mi dedo..., es duro, es hueso, pues se le va a resbalar.

-Entonces, a lo mejor había que cortarla más en cuadrado.

-Si se le resbala hacia fuera, no pasa nada.

Pero si esto fuera un cuadrado más pequeño

y, cuando muerde con la encía se le resbala hacia adentro,

se puede ahogar. Entonces, esto no sería un alimento seguro.

¿Cómo se podría dar la manzana? Pues cortándola muy finita,

como si fuera carpaccio. Si tú le das así,

cuando rompa esto, no puede salir disparado hacia ningún lado

y seguirá rompiendo en trocitos pequeños.

Lo que quiero que aprendan es qué le pueden dar a la niña

para que el alimento sea seguro, es decir, evitar al máximo

riesgos de ahogamiento y, a la vez, alimentos naturales,

no procesados y que sean nutritivos. Estas lentejas no sé

si las habíais visto alguna vez. -Sí.

-Yo no. -Son lentejas que no tienen piel.

Entonces, esto tiene dos características.

Por un lado, que es un mucho más fácil de digerir,

no da tantas flatulencias como una legumbre normal...

Pero, por otro lado, cuando se hierven,

que se hierven en un momento, se deshacen.

Entonces es muy fácil, sin dientes, que con las encías lo pueda masticar

y se lo pueda tragar con mucha facilidad.

La gente tiene miedo de darle cosas que, a lo mejor, el niño no esté

preparado para comer y, realmente, esas cosas son muy pocas.

O sea, hay que evitar los lácteos hasta el año.

No darle ni yogures ni quesos ni leche que no esté preparada

para bebés. No dar frutos secos enteros,

pero si se hiciera una harina de frutos secos,

sí se lo podría dar.

Y vigilar, sobre todo, con los pescados azules

por la cantidad de mercurio que contienen.

Ralla un poco de pepino aquí, ya verás.

Puedes hacerlo en dos direcciones. -Así.

Un poco más, más energía, más energía.

Ahí, ahí, ahí. Vale. Ya está bien.

Entonces, así como veis,

queda una textura que es muy fácil coger con los dedos,

además es muy fresquito.

Cuando les duelen las encías porque empiezan a salir los dientes,

comer cosas así frías les gusta mucho.

Uno de los mitos más extendidos que la gente cree

es que los niños tienen que comer diferente que los adultos

y esto no debería ser así.

Tenemos que enseñar a nuestros hijos ya desde bebés

a comer como queremos que coman en la edad adulta.

Bueno, pues ya estamos. Espero que os haya gustado.

-Mucho. -Nos ha gustado muchísimo.

-Te lo agradecemos mucho. Hemos aprendido bastante.

-Sí. -Me alegro mucho.

Ya podéis coger los abrigos y os acompaño.

-Muy bien.

-Ahora se podría decir que sí,

somos expertos en comidas para bebés y a ver si es verdad,

el día de mañana cuando esté aquí, vamos al día.

-Espero que con mis consejos haya contribuido

a que Adrián sea un superpapá.

Seguro que sí, porque lo he visto con muchas ganas

y mucha destreza.

Laura, que tengas una horita corta, como se dice.

Que me encantaría saber que todo ha salido bien.

Ya nos veremos. Que además somos de esta tierra maravillosa.

-Sí, sí, sí. -Ya coincidiremos alguna vez.

-Pastora me ha dicho que hable con mi madre,

pero no creo que las tenga todas conmigo,

porque mi madre es más reacia. Entonces no sé si va a querer.

-Y cuídamela, ¿eh? -Sí, sí.

Cuídamelas a las dos.

Espero que puedan solucionar todas esas cositas

y, sobre todo, que Laura pueda reconciliarse con su madre,

porque la va a necesitar muchísimo.

Después de escuchar a Pastora Soler, Laura no tiene ya ninguna duda.

Ha llegado la hora de buscar la reconciliación con su madre.

Me quedé embarazada por no utilizar protección.

Cuando yo se lo dije a mi madre,

a ella la sentó fatal, me colgó el teléfono

y nada, después me volvió a llamar

diciéndome que había arruinado mi vida y cosas así.

-Siguen existiendo demasiados embarazos en adolescentes.

Es un fracaso siempre,

porque no hemos sabido enseñarles, no hemos sabido contarles

qué mecanismos tienen para poder disfrutar del sexo

sin quedarse embarazada sin querer.

José acompaña a su pareja en este decisivo momento.

No quiere dejarla sola cuando ella va a intentar

un acercamiento con su madre.

Vamos a ver, se lo tienes que decir bien.

Tienes que hablar para que intente hablar contigo.

-¿Y si no me abre?

No nacemos sabiendo ser madres.

Esto se va aprendiendo conforme a la experiencia.

En este caso vemos que las dos están sufriendo,

pero, en realidad, sufren porque quieren lo mejor para el niño

y para ellas.

Vamos a intentarlo.

(Música)

Algo tan importante como la alimentación de un bebé

ha sido la segunda clase que Sheila y Adrián

han recibido en este periplo que pretende convertirlos

en unos buenos padres,

pero aún les queda una lección más.

Ahora llegamos a la tercera fase

y vamos a ver hasta qué punto un padre puede implicarse

en la lactancia del bebé.

Me ha comentado el psicólogo Xabi Leal

que necesitabais información y vamos a ver qué es lo que podemos hacer.

Si queréis, os invito.

-Perfecto. Gracias.

Las preguntas más frecuentes que hacen las madres siempre,

la fundamental, la que hacen todas es:

"¿La leche que le estoy dando es buena, funciona?".

Claro que sí. Siempre funciona. La leche materna siempre es buena.

Eso que dicen algunas abuelas de que solo es agua,

que está seca, que no vale, es para fastidiar.

-Os he preparado aquí unas cositas.

Son dos tipos de extractores muy similares.

Uno de ellos es eléctrico. Funciona con pilas.

Funciona con tres pilas pequeñitas.

El inconveniente que puede tener es que el flujo dependerá

de la potencia de la pila.

Nunca será el mismo.

El sacaleches es un sistema que posibilita sacar leche materna,

almacenarla y poder dar la toma en otro momento.

Se mide la leche que se pueda sacar. -Sí.

O sea, la potencia. La cantidad de leche.

-La potencia, la calidad. Siempre dependiendo de cada mamá.

Me sentirá más placer, otra sentirá un poco más de dolor.

Pero es muy cómodo y muy práctico.

-La leche de madre siempre es buena.

Lo ideal, que habría que ver en las próximas generaciones,

es que las mujeres tuvieran un nivel en el pecho

para que se supiera cuánto ha comido. Es lo que las obsesiona.

-¿Cuándo es necesario empezar a utilizarlo?

-Empezar a utilizar un sacaleches es principal

cuando a veces la mamá nota un poco de fatiga,

agotamiento o cansancio.

Cuando empiezan a salir algunos signos o marcas de enrojecimiento.

Estrías alrededor del pezón.

Entonces el papá es cuando opta entrar ahí.

Esto que les están contando posibilita que el padre se involucre

en los primeros meses también con el tema de la lactancia,

y puede ser bueno, en determinados momentos,

si la madre está muy cansada, que descanse alguna toma.

Una manera de repartir una tarea que,

fundamentalmente es de la madre, pero que en algún punto

o en algún momento, el padre puede echar un cable.

En el mercado, Adrián, hay unos componentes que simulan

el pecho de una madre, que es para que el papá pueda dar uso de ello

y el bebé no note ese rechazo de ese posicionamiento,

de esa comodidad. Es un depósito que cargas,

y como la película de Robert de Niro, "Los padres de ella",

es muy similar.

El bebé no nota ese desapego o esa falta de costumbre,

o esa forma que simula...

-Que es un depósito similar a un bote...

Se pone por la parte de dentro o algo.

-Sí.

Es un depósito interior, como un biberón higiénico, esterilizado,

pero con forma de pecho de mamá.

-¿De esos tenéis disponibles, por ejemplo?

-Estamos esperando a que nos lleguen.

Estoy muy contento porque Sheila y Adrián

han mejorado un montón, han cooperado en todo momento,

y el antes y el después, no hay color.

Ha sido un placer ayudaros. -Igualmente, muchas gracias.

Hasta luego. -Adiós.

La eurovisiva Ruth Lorenzo es la encargada de entregarles

el sobre que les despejará la duda que les tiene en vilo.

Ay, Ruth.

Hay llegado, por fin, el gran momento.

Es la hora de saber si, como ellos piensa y desean,

serán padres de una hija. Dinos algo.

-¿Cómo estáis? -Nerviosos.

-Supernerviosos ya. Estamos deseando saber qué tienes ahí.

-Si es lo que deseáis,

supongo que felicidad absoluta.

Y si no sale lo que deseáis. -Felicidad absoluta también.

-Yo estoy igual de nerviosa.

-Al borde de un ataque de nervios.

-El sobre ahí. No lo abría.

Lo ha abierto pero para mí ha pasado un año.

Quería saberlo y por fin lo abre y cuando hemos visto lo que era...

-Venga, vamos.

-Me han entrado unos calores por todo el cuerpo.

No sabía cómo reaccionar.

-Madre mía.

-Ábreme el sobre, que me desmayo. Que me desmayo.

Mi marido dándome la mano por detrás y cogiéndome por aquí.

Abre el sobre o me caigo al suelo. -Dilo ya.

-Es un niño.

-Ha sido... Niño. ¡Niño!

Ha sido niño. ¿Cómo?

Genial. Un compañero para el trasto este.

Que lo rompan todo juntos.

Llevo emocionada todo el día. Un niño.

Madre mía, mi amor. ¿Qué ha pasado?

-Me ha fallado la técnica. Me ha fallado la técnica.

Posiblemente, el día de la concepción,

veníamos de una boda...

Puede ser que haya ahí un...

Un fallo en el método.

-¿Cómo se va a llamar?

-Si era niño se iba a llamar Izan.

-Izan, que soy Ruth Lorenzo. Espero conocerte en persona.

-Gracias, cariño.

-Madre mía. Cuando he visto que era niño...

Digo: "Ay, no".

-Cuando ya tienes el bebé en las manos,

todo eso se ha olvidado.

Todo eso, es tu bebé. Se ha acabado.

Me da igual que haya salido nene o nena.

Lo vas a querer igualmente.

-Que esto se lo digáis a vuestra familia vosotros.

Os dejo a vosotros vuestra tarjeta. Que vaya todo superbien.

-Se van a quedar alucinados.

Porque creo que, aparte de convencerme a mí,

los ha convencido a todos.

Así que van a tener que cortar la tarta del chupete azul.

Vamos a ver.

Muchísimos habéis acertado. -Y muchos no. Muchos no.

-Entonces, como os imaginabais.

-Esta es la de la niña. -Esta es la del niño.

Llevan los chupetes. Venga. Cortamos.

-Preparados, listos... Ya.

(Aplausos)

Ha sido niño. Pero muy bien.

Se van a llevar muy bien entre ellos. -Sí.

Va a ser su compañero de trastadas.

-Y para bendecir, os voy a cantar un poco.

-Ay, sí.

-Al final...

Alegría, sobre todo alegría, y mientras que venga bien y sano,

lo vamos a querer más o mejor.

-"Aunque llueva y nos mojamos,

no pararemos de bailar.

Keep on dancing in the rain".

(Aplausos)

En este caso, hemos visto que Eli y David

lo han gestionado bastante bien.

Pero sí es cierto que en otros muchos casos

vemos que esta preocupación o interés

llega a ser una obsesión.

Una obsesión que al final se traduce en decepción, frustración,

o incluso muchos padres acaban sintiéndose más distanciados

con sus hijos por no ser del sexo que deseaban

o acaban comportándose con ellos o actuando con ellos

conforme al sexo deseado y no al sexo del niño.

Algo que les puede condicionar muchísimo.

Al final fue niño y le vamos a dar un hermanito.

Un hermanito, pequeñín. -¿Quieres un hermanito?

-Sí. -¿Y dónde lo tengo?

Pues nada, hacemos palmas, que estamos muy contentos.

-¿Estás contento?

Los futuros padres han completado este curso intensivo

que tenía un claro objetivo.

Concienciarles de lo importante que es la llegada de un hijo.

Y darles las pautas necesarias para afrontar

de la mejor manera posible esta nueva situación.

Han superado todas las fases y merecen un premio.

Un premio que se le va a entregar una persona

que quiere mucho y hace mucho tiempo que no ve.

¡Sorpresa!

Soy Irene, amiga de Sheila y Adri.

Soy un poco la que les ha unido en esta historia de amor fantástica.

-Xabi, me ha dicho vuestro superpsicólogo

que no lo habéis hecho ni tan mal.

Me ha dado un diploma de superpapis para que lo enmarquéis.

Que lo hagáis genial.

-Qué chulo, ¿no?

Esto que hemos visto, que lo he disfrazado como un juego,

es un circuito que muchas parejas tienen que hacer

antes de ser padres.

Nada. -Hemos aprobado, ¿no?

-¿Sí o no? -Sí.

-Aquí está. -Un diploma que hemos sacado.

-Un diploma que nos otorga que somos los mejores papis.

Y seremos. -Exacto.

Sin previo aviso y muy nerviosa por lo que pueda suceder,

Laura toca el timbre de su madre. Esto es lo que ocurre.

Hay que hablar con ella.

-Yo quería estar viviendo con mi pareja.

Me dijo que no podía alimentar a otra persona más

y tampoco había espacio.

Aparte de que discutíamos mucho en la convivencia.

Eso también iba a afectar a la bebé.

Me tuve que ir a la casa de mis suegros,

porque mis suegros me dijeron que las puertas de su casa estaban abiertas.

-¿Quién es? -Mamá, ¿puedes bajar?

-¿Para qué? -Baja, quiero hablar contigo.

Quería hablar contigo para que estemos mejor.

(Música)

-Ya está. Ya está.

Ya está.

-Yo sé que a ti te hubiese gustado

que yo hubiese seguido con mis estudios.

Pero yo no quería quedarme embarazada.

Fue por sorpresa.

Y como te lo tomaste...

-Tú me tienes que entender a mí. Me tienes que entender a mí.

Yo no quería que pasaras por lo mismo que yo pasé.

Que fuera diferente.

Que tuvieras la oportunidad que yo no tuve.

Siempre te lo he dicho.

Que te valieras por ti misma, que tuvieras unos estudios.

Me vienes con esto, ¿cómo quieres que reaccione?

¿Tú qué crees?

Es que... Es que me duele.

Yo te quiero y la quiero. No quiero que os pase nada.

Yo eso lo tengo ahí clavado.

-Pero no sé, que me apoyaras un poco más.

-Que sí, yo lo intento. Quiero estar ahí.

Pero poco a poco. ¿Vale?

¿La niña está bien? Tranquilízate y ya está.

Pasa.

Quiero que me prometas que cuando pase todo

y la niña esté bien, vayas con tus estudios.

Que sigas. Que termines tu bachiller. Que puedas darle un futuro a ella.

¿Vale?

Siempre voy a estar ahí, siempre voy a ser tu madre.

Para lo bueno y para lo malo. Siempre voy a estar.

Siempre.

-Cuando ha bajado, me quedé en shock.

Después me rompí, porque al verla y ver cómo estaba,

y decirme todo lo que me ha dicho...

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Se ha abierto por primera vez desde que me quedé embarazada.

Nunca hemos tenido esta conversación. Nunca me había dado esos abrazos.

Cuando me tocó la barriga...

Ella nunca jamás me ha tocado la barriga.

A partir de ahora, ambas van intentar mantener

una relación menos distante y superar todas las trabas

que las separaban en los últimos tiempos.

Ha sido una experiencia inolvidable.

Me ha ayudado a acercar posturas con mi madre.

Es lo que más necesitaba.

-Ahora a discutir menos y vivir mejor.

A hacer un poquito de piña.

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Mamás y papás a la vista - Eli y David

21 ago 2018

Dos parejas adolescentes y un matrimonio obsesionado por el sexo del bebé. Eli y David, una enfermera y un Guardia Civil que esperan con mucha expectación a su segundo bebé. Ellos desean darle una hermana al pequeño David. Cuatro futuros padres jóvenes con temores.

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  1. Alfonso

    La verdad a mi me esta ayudando mucho los diferentes capítulos de este programa, a conocer más sobre el cuidado de un pequeño, ya que mi mujer y yo en unos meses seremos papas. Trucos como tu comentas, así como consejos sobre la ropa de bebe, o cuidados que se deben tener con los pequeños, nos están sirviendo de mucha ayuda en este camino para ser papas.

    12 sep 2018
  2. Alberto

    Muy bueno el programa..enseñan cosas muy elementales .para papas y futuros papas. No cave duda.me a encantado la excena del nutricionista yi no savia como rallar un pepino y gracias al programa .ahora lo se .estoy todo el dia rallando pepinos.

    24 ago 2018