Presentado por: Francisco Arjona Dirigido por: Francisco Arjona

'Mamás y papás a la vista' vive el día a día de parejas que en pocos meses tendrán hijos, un reto apasionante. Dos coaches acuden a la llamada de los protagonistas para asesorarlos sobre cómo actuar en esos momentos e intentar resolver los conflictos que se generen entre ellos y su entorno.

Porque, a menudo, tener hijos no es cosa sólo de dos: padres, suegros, cuñados o hermanos, entre otros, se suman a esta ecuación y provocan momentos de tensión, guerras entre las familias de la pareja, dudas en mujeres que no saben si continuar la relación o ser madres solteras, discusiones sobre el color de las habitaciones o el nombre del bebé, bodas con embarazos que los padres no aceptan de buen agrado y un sinfín de situaciones cotidianas.

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Para todos los públicos Mamás y papás a la vista - Teresa y Víctor - Thais e Isabel - ver ahora
Transcripción completa

Hoy conoceremos la historia de Víctor y Teresa.

Un matrimonio que vive con ansiedad su futura paternidad.

No nos planteábamos hijo único,

pero dos de repente seguidos, juntos...

Es demasiado.

El matrimonio que ya tiene un hijo de tres años

se siente muy agobiado ante la llegada de mellizos.

¿Estos qué?

-Sí, hay que tomárselo en serio.

El estrés ha provocado en la futura mamá

unos malos hábitos alimenticios y desórdenes en su organismo.

¿Para mí?

Es que no, me tengo que comer la comida del niño.

-¿Entonces tú qué comes? ¿Goloseas?

-Yo me como ese día leche con galletas.

En su misma ciudad descubrirán a una familia numerosa.

Ellos les darán consejos de cómo deben organizarse

cuando nazcan los mellizos.

Pasa Ignacio, que tiene ya nueve años.

Apagar luces, preparar el biberón de Álvaro,

poner la mesa los viernes.

Viajaremos al circo con Thais e Isabel.

Una pareja de dos jóvenes enamoradas que esperan a su primer hijo.

No hay otra cosa más importante que no sea Thais

y lo que necesita Thais.

El futuro bebé crecerá entre malabaristas, payasos y trapecistas.

Ya que Thais es la sexta generación de una estirpe de artistas.

¿Qué va a ser? -Acróbata.

-Le vamos a enseñar a saltar, ¿no?

Isabel dejó su casa y su ciudad por amor.

Ella se ha convertido en un miembro más de la familia circense

al lado de Thais.

Mi madre me echa de menos.

Va a ser abuela y está lejos.

Es un poco de todo. Está la mujer a flor de piel.

Hoy descubriremos cómo crece un niño en un circo.

Cómo estudia y cómo vive.

Los niños en el circo son felices. Igual que cualquier niño de ciudad.

Nuestros psicólogos Gala Almazán y Xabi Leal

siguen atentamente estas situaciones.

Tienen algo que decirles y se lo van a decir.

Esto es "Mamás y papás a la vista".

(Música)

Madre mía.

Esta es una familia a punto de crecer.

Dentro de unos meses llegarán dos nuevos habitantes

a esta casa madrileña con el nacimiento de los mellizos

que esperan María Teresa y Víctor.

Será una pareja de hermanos para Daniel, nacido hace tres años.

Soy Xabi Leal, soy psicólogo

y os voy a contar la historia de Teresa y Víctor,

están muy agobiados porque tienen un niño y esperan dos de golpe.

Madre mía. -¿Ya está?

-Sí, creo que sí.

Hola, me llamo Teresa. Soy la mujer de Víctor.

Tenemos un hijo que se llama Dani, que tiene tres años.

Estamos esperando mellizos. Chico y chica.

Y bueno, soy publicista.

Esto no sé si ayuda algo, pero por lo menos tiro adelante.

-Soy Víctor. Soy el marido de Teresa.

Tenemos un niño en común. Es Dani, tiene tres años.

Y vienen dos en camino.

Soy comercial.

Hay que organizarlo mejor.

Además tirar cosas.

Estamos acumulando cosas... -Pero es que juega con todo.

-Sí, pero son muchas cosas.

La verdad es que no queremos quedarnos en un niño solo.

Queríamos tener alguno más.

Pero cuando te cuentan que vienen mellizos...

Te quedas en shock totalmente.

-Venimos de una familia numerosa.

Mi marido tiene cuatro hermanos, o sea, tres hermanos y él.

Yo también.

Entonces sí que nos gusta que haya movimiento en casa.

Hijo único... Tampoco nos planteábamos hijo único.

Pero dos de repente seguidos... O sea, juntos...

Es demasiado.

Cuando te dan la noticia de que de repente esperas dos niños

en vez de uno estar agobiado es normal.

Lo que debemos tratar aquí es cómo podemos afrontar ese agobio.

Hay que tirar algo.

M Teresa. Una publicista de 42 años ve con preocupación

la actitud de su marido Víctor, un comercial de su misma edad.

A su juicio, si él actualmente ya se muestra

poco implicado en las tareas de casa,

teme que la situación empeore con el nacimiento de los mellizos.

Teresa dice que yo no me implico en las tareas y tal,

pero vamos, exagera un poco.

-Creo que Víctor no...

No es que no se implique mucho o tanto como me gustaría,

me gustaría que se implicara al 50 %,

lo que nos han contado toda la vida.

Se reparten las tareas de igual manera.

Él hace lo mismo que hago yo.

Si él pone la lavadora, yo pongo el lavaplatos.

Él quita la secadora, yo quito el lavaplatos.

Equitativo.

Pero no...

-Quizá a lo mejor es que ella tampoco las valora tanto como debiera.

Pero vamos, yo me parto el lomo aquí en la casa.

-De verdad, con uno mira cómo estamos y vienen dos más.

¿Estos qué?

-Sí, hay que tomárselo en serio. -Encima a Dani le digo: "Recoge".

"No, no puedo. Ahora recojo, luego". O sea, complicado.

Hay que implicarse más todos.

Yo con Dani ya estaba agobiada. Quería apuntarle a todo.

Que aprenda a tocar el violín, que si no la guitarra,

si no la armónica, luego, además, idiomas, danza,

que haga un poco de todo.

Ahora imposible.

Ni tiempo, ni dinero, ni nada, porque encima con dos más...

-Bueno, una cosa importante es que, cuando nazcan los niños,

hay que me empezar a meter a Dani en la guardería

entrando una hora antes, para entrar luego nosotros a nuestros trabajos.

-Que esa es otra.

Yo no sé lo de la vida conciliada de la madre y el trabajo.

Eso está fatal.

Lo de la madre perfecta es otro mito.

Sí, claro. Hay que hacerlo todo perfecto, tenerlo todo impecable,

al niño ni una mancha, todo planchadito.

Yo ni plancho y se acabó. Y menos mal que tengo secadora.

Si no no me da tiempo ni a secar la ropa.

-Yo realmente estoy agobiado. Estoy agobiado.

Pero Teresa, bueno. Teresa llega a explotar.

Todos nuestros amigos más o menos tienen a sus padres

que les echan una mano.

Nosotros no tenemos eso. -No, eso no.

-A mí me faltan horas en el día.

-Cuando le pillo que cuida al niño una tarde

y me voy a tomar café con las amigas todavía me pone pegas.

-Vengo de trabajar cansado

y me salta con que me quede un ratito con el niño

que me voy a tomar un café con las amigas.

Pero bueno, ¿y yo?

¿Tengo yo tiempo para eso? ¿Cuándo he tenido tiempo para eso?

Nunca.

-Y lo siento mucho, pero te va a tocar al principio

más tareas de recoger, de llevar a Dani... a donde sea.

Te va a tocar. Te va a tocar. -Sí, sí, sí.

Estoy concienciado. -Es que no nos queda otra.

-Por las noches...

Esto de: "Mi niño duerme del tirón toda la noche".

No sé dónde han salido los niños, porque el mío no.

El mío me pide el biberón a la 1:00 de la mañana,

luego: "Mamá, que se me ha caído el chupete".

Luego le oigo que tiene frío y me levanto y le arropo.

Luego por la mañana otra vez. O sea, no.

-Además Teresa con el tema de las hormonas,

el embarazo enseguida salta con nada.

A nada que haga, enseguida salta.

Viendo la situación de agobio absoluto

en el que se encuentra Teresa, no vamos a esperar más

y vamos a ver si le damos soluciones cuanto antes.

Esta es la historia de amor de dos mujeres que van a ser madres

bajo la carpa de un circo.

Thais, embarazada de 18 semanas

pertenece a una familia de larga tradición en este espectáculo.

Isabel, su pareja, renunció hace cuatro años

a su estabilidad en Madrid.

Cuando ambas decidieron iniciar una vida en común.

Soy Gala Almazán, soy psicóloga.

Hoy conoceremos el caso de Isabel y Thais.

Cómo ser madres en un circo.

Yo vivo en el circo desde que nací.

Ya son 32 años.

Sí, hoy va a venir más gente aún.

-Yo fui a Jaén y mi amiga me decía:

"Te voy a presentar una chica que trabaja en un circo".

Por la noche nos conocimos. A mí me encantó.

Venía para dos días, un fin de semana y me quedé dos semanas.

Mi madre me quería matar.

¿Tú crees?

-Sí, hay comentarios de que está muy bien la función.

Va a venir mucha gente hoy.

Las dos mujeres se levantan en su caravana

al día siguiente de la actuación en el pueblo onubense de Villarrasa.

Yo conocía a Thais y Thais ya tenía ganas de ser mamá.

-Yo creía que iba a ser madre soltera.

Luego conocí a Isa, y claro, las cosas cambian.

-Estamos muy contentas, claro.

-La verdad es que se lo pasaron bien.

¿Te tomas eso y nos vestimos? -Vamos a despertar a la gente.

Isa es el amor de mi vida.

-Thais es para mí mi presente, futuro.

-Lo ha dejado todo por mí.

-No hay otra cosa más importante que no sea Thais

y lo que necesita Thais.

La pareja recorre España en una caravana mientras esperan

el nacimiento de su hijo.

La vida de estas mujeres es la de un circo ambulante.

La idea de ser madre de mellizos desborda a María Teresa.

La situación provoca en ella un estado de ansiedad

que repercute directamente en su alimentación.

Nuestro psicólogo Xabi Leal se ha citado con ella

para intentar poner soluciones a sus problemas.

Te he citado aquí porque sé que uno de tus problemas es la ansiedad.

Entonces una de las consecuencias de la ansiedad es comer demasiado.

Sí.

Aquí tengo una compañera nutricionista

que sabe mucho de esto.

Creo que va a ser bueno que hables con ella.

¿Qué te parece si entramos? Sí, venga.

Sí, venga.

Soy Paloma Castaño.

Soy médico estético, coordinadora médica

y vicepresidenta de la asociación de medicina estética de Madrid.

(Llaman a la puerta)

Pasa, Teresa. -¿Se puede?

-Buenas. Pasa, pasa. ¿Qué tal?

-Pues bien.

-Soy Paloma Castaño. Encantada. Siéntate por aquí.

Me vas a contar un poco tus inquietudes,

pero para tranquilizarte,

simplemente el alimento en muchas ocasiones,

algo al que le damos muy poca importancia,

puede ayudar a todo esto que te está preocupando.

A esta ansiedad. A controlar la ansiedad por comer,

si es que también la tienes.

No es pensar mucho más que comer alimentos de verdad

y organizarlo según los días.

Has tenido problemas de sueño desde el principio.

-Vómitos, sueño. Sí. -¿Los vómitos siguen?

-Sí, siguen. -¿Siguen?

-Sí, náuseas, vómitos...

-Las alcachofas, los espárragos, las endibias.

Todo lo que son verduras que tienen un ligero sabor amargo

tienen una eficacia muy buena y pueden ayudar a la embarazada

a que tenga una mejor gestión de sus náuseas.

-¿Para los vómitos has utilizado algún remedio?

-Sí, una medicina calmante que me mandaron.

Como remedios naturales que también puedes utilizar,

el jengibre es algo fantástico.

Lo puedes incluir en batidos o zumos de fruta natural.

Echar una cascarita.

O incluso hacer como vahos de jengibre.

Teresa ha venido con muchas ganas de cambiar ciertos hábitos

que ella era consciente de que no debe seguir.

¿Qué desayunas?

Un tazón de cereales integrales con frutos rojos.

-¿De supermercado? -Sí, de supermercado.

-Normales. ¿Y qué más? ¿Alguna bebida?

-No, con leche.

-Por lo que me has dicho de tu desayuno,

que es una de las comidas más importantes

para empezar a controlar la ansiedad por comer

a lo largo del día,

me falta un nutriente fundamental para que eso no ocurra,

que son las proteínas.

Las horas más importantes para la ingesta proteica

es el desayuno y la cena.

Es donde el cuerpo más lo necesita por dentro,

para los deberes que tiene que hacer por dentro el cuerpo,

necesita proteínas.

Entonces tú lo que introduces es un grupo alimentario

que fundamentalmente son hidratos de carbono, ¿vale?

Hidratos de carbono rápidos.

Además, si son cereales integrales de supermercado,

lo habitual es, que aunque sean integrales,

no tengan una calidad de fibra tan buena como si son de herbolario

o cereales ecológicos.

Desafortunadamente, suelen tener demasiado azúcar.

En cuanto empecemos a arrancar el día con ese desayuno bueno

y esa media mañana adecuada,

lo habitual es que la ansiedad sea menor.

Sobre todo la ansiedad por comer.

Algunos pacientes que tengan esto muy acusado

pueden ayudarse también con el uso de infusiones tranquilizantes

como la melisa y la pasiflora.

Una embarazada lo puede tomar sin problema.

¿Y qué cenas y a qué hora?

-Ceno a las 21:00 y... hay dos opciones.

Una, si me encuentro con fuerzas, animada y demás,

algo que haya preparado para el niño.

Un pescado con verduras o un filete empanado con verduras

o si no tengo fuerza, un vaso de leche con galletas.

Esta situación le está haciendo ser negativa con alguien

que lo único que está intentando es ayudarle.

¿Y cuántas veces es este "no tengo más ganas"?

-Bastantes.

-¿De siete días? -Cuatro o cinco.

Un vaso de leche y ya está.

-Es urgente que coja nuevas herramientas de alimentación,

porque alimentándose con fuentes nutricionales tan escasas

y tan poco variadas, está seguramente faltando

muchos nutrientes en su dieta.

¿Te gusta cocinar? -No.

Odio cocinar y no tengo ni idea.

-¿Pero lo haces o cómo soléis comer en casa?

-No, lo hago por el niño.

Es increíble, pero además soy capaz de hacerle al niño...

yo qué sé, una merlucita, pero yo para mí...

Es que no voy a comer la comida del niño,

es como... -¿Entonces tú qué comes?

¿Goloseo? -Yo me como la leche con galletas.

-No puede ser, porque somos animales de repetición.

Tu hijo te está viendo. Luego lo va a repetir.

-Claro... Pero a las 19:30 no me dan ganas de cenar...

Tienes que poner un poco de...

Haces una ración doble y te la tomas.

Claro, mujer.

-Después de acostarle agotada y reventada no puedo más.

Estoy en el sofá y digo: "Un vaso de leche con galletas

con lo que pongan en la tele dos minutos

y o me acuesto directamente mientras tumbo al niño y ni ceno".

-Este cambio es urgente por ella y además también por los bebés.

Te he puesto aquí también algunos vegetales.

Por ejemplo las alcachofas es otro grande dosificante hepático.

Y las hemos querido traer en frasquitos para que veas,

entiendo que no tienes mucho tiempo.

A lo mejor, en alguna ocasión, puedes planificar

para hacer la compra y hacer tus verduritas y cocinar todo natural,

pero si un día vas muy acelerada, acuérdate no solamente

de la leche con galletas por la noche que se tarda poco y es fácil,

sino también de abrirte una latita de espárragos

y una latita de bonito...

-Claro, pero lo que me apetece y lo que me pide el cuerpo

es leche con galletas. -Claro.

-Ahora no me apetece hacer unas verduras.

-Tenemos que hacer para que no llegues con ese hambre.

Los vegetales por la noche también ayudan

a otro síntoma que a lo mejor has podido tener

que es el estreñimiento. -Bueno, va por días.

No...

-Si tienes tendencia al estreñimiento,

el vegetal de hoja grande, la escarola,

la espinaca, la acelga, ayuda a que el bolo alimentario

circule más fluidamente y tengas menos tendencia al estreñimiento.

Hay quien dice que las verduras en exceso a una embarazada

le pueden dar gases. ¿Cómo solucionar esto?

Teniendo también un poquito de conciencia

y masticando la comida.

Masticándola muchas veces porque el estómago no tiene dientes.

Entonces hay veces que si los vegetales

están dando gases es porque estamos comiendo rápido.

A la hora de comer lo habitual, de siete días a la semana,

cinco días procura hacer algún vegetal y algo de proteína

y un par de veces a la semana legumbres o cereales.

Pasta, arroz o legumbres. -Vale, sí.

-Cocinadas de forma ligera.

En las embarazadas, como tendría que hacer la población en general,

consejos fáciles que nuestras abuelas sabían.

Desayunar como un rey, comer como un príncipe

y cenar como un mendigo, pero un mendigo con gusto.

Bueno, Teresa, confía en que cambiando un poquito los hábitos

te vas a encontrar mejor en general, ya lo verás.

-Seguro.

-Y cuidado, porque alguna de estas cosas que te apetecen comer,

tus hijos deben estar diciendo: "No, madre, no. Ponnos otra cosa".

-Me imagino.

"Ya verás como si nos das de comer otra cosa no tienes ardores".

Te voy a dar este esquemita para que tengas más fácil

la visualización del reparto alimentario.

-Vale, genial.

-Aquí tienes una lista de la compra fácil,

aunque acuérdate también de que la naturaleza es muy lista

y lo mejor para comer en cada estación

es lo que la estación nos da.

Es decir, no tengo por qué comer coliflor en verano,

pero ahora sí, porque, entre otras cosas,

las verduras estacionales suelen aportar

los nutrientes que más necesitamos en cada estación.

Aquí tienes un reparto rápido de tus consejos.

Nos vemos en unos días y me cuentas qué tal.

Espero que muy bien. -Muchas gracias.

-Encantada. -Encantada.

-Seguro que va bien. -Gracias.

(Música)

Desde que está embarazada, Thais ha abandonado momentáneamente

su trabajo como acróbata aérea y colabora en otros cometidos

de este circo familiar del que forman parte sus padres,

hermano, cuñada y abuela.

Tania. ¿Todavía estáis sin arreglarse?

Yo vivo en el circo desde que nací, hace 36 años.

Yo ya estoy arreglada, ¿eh?

-¿Tú estás arreglada ya? ¿Nos vamos a ensayar?

-Tengo una niña de 20 meses.

Justo el día que fui a dar a luz estaba trabajando las dos funciones.

Empecé a manchar por la mañana y me fui al hospital a las 12 de la noche

muy tranquila.

¿Dónde está la prima? -¿Aquí, verdad?

¿La quieres? -Sí.

-Dale un "ay", dale un "ay". -¡Ay!

-Yo conocí a Isabel cuando venía de vacaciones.

Bueno, la conocí primero en la feria de Jaén.

Me pareció un poquito rarilla.

-Al principio, el día que se conocieron...

A mi hermana no le cayó muy bien.

Pero después ya, cuando la conoció mejor y tal...

ya congeniaron muy bien.

-Con Isa me llevo muy bien.

Yo creo que puedo decir que es mi mejor amiga ahora mismo.

Sí.

Es que me emociono, porque veo que se llevan bien

y se complementan una con la otra.

Mi hermana es muy importante para mí.

Con estos testimonios de la familia,

de sus primeras impresiones de Isabel,

vemos cómo muchas veces nos hacemos un primer juicio,

una primera impresión de una persona,

pero, sin embargo, luego la cambiamos completamente.

Obviamente, las primeras impresiones siempre nos las vamos a hacer,

pero que nos las cuestionemos.

Este es el ritual diario de Julio, padre de Thais y dueño del circo.

Frente al espejo,

este veterano artista perfila su rostro de payaso.

Dentro de pocos meses tendrá un nuevo

y muy especial espectador, su nieto.

Mis padres al principio no sabían nada.

Primero viene la chica como amiga.

Una amiga, bueno, en la feria de Jaén.

"Vale, bien".

Va a venir unos días en Navidades a pasar la Navidad y tal...

-Digo: "Vale, bien".

Luego... "Se va a traer el perrito".

Digo: "Se va a traer un perrito también".

Digo: "Esto ya me suena a algo diferente a una amistad".

-Y ya se lo tuvo que contar porque claro,

era como: "O se lo dices o no me quedo porque si no van a decir

que qué leches hago aquí".

No tenía sentido.

-¿Tú cómo te encuentras hoy? -Bien.

-Ahora tenemos aquí el retoño.

-Entonces vino a mi caravana y me dice:

"Mamá, te tengo que decir una cosa". Digo: "Qué".

Dice: "Que tengo pareja". Digo: "Ah".

"Y es Isa". Y así me lo dijo.

-A mí mi hija no me ha dicho: "Papá, yo tengo pareja".

Se lo ha dicho a su madre.

Para mí lo importante es que mis hijos sean felices.

Lo doy todo por ellos para que intenten ser felices.

Acepto todo.

A ver qué va a ser. -Acróbata.

-Acróbata.

-Le vamos a enseñar a saltar, ¿no?

-En la ecografía daba saltitos.

-Con el abuelo, este va a ser la quinta generación ya.

-La sexta o la séptima.

-Thais nunca me presentó a Isabel.

Yo fui intuyendo. Pero nunca...

Que no me lo dijo.

Se intuye que son pareja.

Y nada, todo bien.

Hace muchos años es difícil que hubiera sido como ahora.

Pero ahora perfecto.

Por lo que a mí respecta... lo veo bien. Me da igual.

Esto mismo que acabamos de ver puede servir

para muchas personas que estén en una situación parecida.

A veces no nos atrevemos a dar el paso por miedos

y por prejuicios, y luego, sin embargo, cuando lo damos,

nos arrepentimos de haberlo dado antes.

Y cuando tenga edad de escuela, enseguida al Ministerio llamamos

para que nos manden un maestro.

-Esa sí que ha sido la ventaja. -Eso sí que me sorprendió.

Que viniera un profesor del Estado aquí a dar clase.

-La educación de los niños en un circo, pues verás,

pasando de tres, el Ministerio, se le hace una solicitud

y te mandan maestro.

Tú tienes que preparar el aula,

tienes que poner la caravana al maestro

y tienes que ponerlo todo al día y entonces te viene una revisión

y te mandan un profesor.

Si no llegas al cupo de los tres niños,

se contratarían artistas que tuvieran hijos

o tendrías que apuntarlos a distancia al Ministerio.

Lo que muchas personas se pueden plantear

al conocer esta historia es la conveniencia o no de este entorno

para el niño que están esperando.

Es responsabilidad de los padres garantizar

que haya un mínimo de rutina, de hábitos,

porque a los niños les viene muy bien y funcionan mucho mejor así,

y, por supuesto, una educación necesaria que garantice

que ese niño se críe y se eduque correctamente.

Bueno, va, me voy a preparar. Nos vamos allá.

Vamos a empezar a ver si terminamos la función.

Concluida la consulta con la nutricionista,

Xabi Leal espera a M Teresa a la salida de la clínica.

Lo que se me ha ocurrido es ir a un extremo.

Quiero que vean cómo una familia numerosa,

pero numerosa de verdad, es capaz de organizarse,

para que vean que lo de ellos no es para tanto.

Vas a tener que ir a las 9 mañana a una casa.

Es una sorpresa y tienes que ir con tu marido, ¿vale?

Ah, fenomenal.

Así que coge este sobre y no te digo más.

Yo me voy ya. Venga.

Encantada, ¿eh?

Nuestro psicólogo quiere que el matrimonio vea con sus propios ojos

algo que les puede servir para el resto de sus vidas.

(Música)

Thais es trapecista, pero desde hace unos meses

no puede realizar sus actuaciones por recomendación médica.

Aunque al principio le frustraba,

es consciente de los riesgos que existen en su profesión.

Bueno, pues ya está todo listo para empezar.

-Qué bien todas las sillitas recogidas, todo hecho.

A dar la entrada.

-He dejado de hacer los aéreos por el embarazo.

Tenía mareos y todo.

Desde el principio no podía subirme ahí arriba

porque no tenemos red, no tenemos ningún tipo de enganche

y es peligroso.

-Solo la rabia que me da

de no poder hacer los números míos, los aéreos.

Eso es lo que peor llevo.

En parte es lógico que Thais se sienta algo incómoda

o algo frustrada

por las limitaciones que implica su embarazo.

Muchas mujeres tienen que aceptar los cambios propios físicos

y emocionales también o psicológicos

que implica el embarazo,

pero hay que tener en cuenta que son cambios temporales

y que luego la mujer va a poder retomar su vida profesional

o personal con total normalidad, adaptándose a la llegada del bebé.

Pero es que es un riesgo. Acuérdate lo que te pasó.

-Ya, pero...

Eso fue porque se partió el cable, no fue culpa mía.

-Cuando Thais viene y me dice que se quiere quedar embarazada,

pues digo: "Pues adelante". Lo mejor que puedes hacer.

Quedarte embarazada, tener niños,

que es lo más bonito que hay en el mundo.

Bien, eso para mí fue una alegría.

A mí me gusta tener niños, tener nietos... me gusta.

Entonces...

Ha tenido suerte, la ha ido bien, el tratamiento ha sido rápido,

y va todo fenomenal.

-Era el número, la cuerda, estaba mi padre debajo

dándome las vueltas, él vio que me caía

y paró el golpe y no me pasó nada.

-Vaya susto.

-Ahora en el circo hago de payasa,

de presentadora, hago muchas cosas.

Pero lo que me gusta realmente no lo puedo hacer.

-Ahora paciencia.

Cuando empieces a ensayar y otra vez arriba.

-El embarazo de Thais va estupendamente, muy bien.

Al principio, como siempre, tenía mareos y fatiga,

se la acabaron los mareos y la fatiga y ahora come mucho.

Y ya está bien. Como todas las mujeres.

Al principio se pasa mal y luego se normaliza la cosa.

-Bueno, venga. Hay que abrir las puertas para que entre la gente.

Me voy al bar con tu abuela.

-Estamos independizadas.

Nosotras vamos y venimos sin echarle cuentas a nadie.

Yo tengo mis conversaciones con mi pareja en mi caravana

y tengo mi vida con mi pareja.

Claro que hay intimidad. Si no te volverías loco, dime tú.

Siguiendo las instrucciones del psicólogo del programa,

a las 9 de la mañana Teresa y Víctor acuden a una casa

sin saber lo que les espera.

Hola, ¿qué tal? -¿Qué tal?

-Nos han dicho que...

Que teníamos que hacer una visita a esta casa.

-No sabemos nada.

-Fenomenal, pasad y nos contáis. -Pasad, pasad.

Hola, campeón. ¿Qué tal?

-Soy Lorena, estoy casada con Juan.

Trabajo en un colegio. Soy profesora de educación infantil.

-Soy Juan Torija,

estoy casado con Lorena.

Es mi esposa desde hace 17 años.

-¿Qué tal, cómo te llamas tú? -¿Cómo te llamas, Dani?

¿Cómo te llamas?

Esta familia va a suponer todo un modelo a seguir

para Víctor y M Teresa.

Lorena y Juan, ambos profesores,

viven en un piso de 80 metros cuadrados.

Cuando han venido a casa les hemos abierto la puerta.

Ella sí que estaba un poquito agobiada,

a la expectativa.

Un poco a ver qué hago yo con esta situación.

-Abro y una pareja muy amable. Bueno, a ver qué es esto.

-Enhorabuena, que veo que estás... Qué bien.

-Ay... -Qué bien.

¿Ya sabes lo que es? -Sí, son niño y niña.

-Ah, qué suerte, mellizos. Qué bien.

-Con el peque hacemos ya el completo.

-Cuando se puso en contacto Xabi, que es el psicólogo,

con nosotros, sí que...

un poquito, por lo que nos contó, que era una pareja

que estaba agobiada.

Que tenían un niño de tres añitos y esperaban mellizos.

Un poco sí que ofrecimos el poder ayudarles

a que no es tanto el agobio como luego la práctica.

-Ahora sí estamos un poco agobiados porque...

Con uno está bastante tranquila la cosa,

pero es que ahora, de repente, son tres.

-Claro.

Y todo el mundo me dice: "Uy, ya verás, mellizos.

Te vas a morir.

Tenlo todo preparado porque después de parir es imposible hacer nada".

Y claro... Yo creo que ya me agobio de lo que me cuentan los demás.

Lo primero que me llama la atención cuando nos hemos sentado

es que estaba todo lleno de santos y vírgenes,

en plan muy religioso, bueno, respetable...

-Nosotros somos cristianos practicantes

un poco en el valor de compartir, ser generoso, ayudar...

-No es para tanto... Aquí tienes a una artista,

ella puede decir un poco de nuestra familia.

-Sí, contadnos.

-Podemos presentaros a nuestros hijos. Tenemos unos pocos.

-¿Cuántos tenéis?

-Os los presentamos ahora. -Vale, perfecto.

-Javier, ¿puedes venir? -Hola.

-Este es nuestro hijo mayor. -Hola, Javier.

-Choca. Soy Teresa. -¿Cuántos años tienes?

-15 años. -¿15? Muy bien.

-Coque. Voy llamando uno a uno para que los conozcáis.

Este es Jorge. -Hola, choca.

Teresa. -Hola, Jorge. ¿Qué tal?

-Juan.

-Hola, ¿Qué tal, Juan? -Ignacio.

No cierres.

-Cuando han estado aquí la pareja y han empezado a salir niños,

han preguntado cuántos teníamos y no sabían nada.

He visto que Víctor se estaba quedando alucinado poco a poco

porque... ¿Esto qué es? -Hola, Carmen, ¿qué tal?

¿Me das un beso? -¿Me le das a mí?

Yo soy Víctor.

-Cuando les hemos presentado a la familia,

que les hemos ido llamando de uno en uno,

la cara de ella era de asombro. Otro, y otro más.

Álvaro y María.

-Hola. -Álvaro es el peque.

-Álvaro es nuestro peque, sí. -¿Cuantos años tienes, Álvaro?

-Dos años. -Choca, Álvaro.

Cuando de repente nos han dicho que tenían

nueve hijos nos hemos quedado...

Alucinados. Digo: "Eso es imposible".

-Y yo agobiada por tres.

Esto no es nada ya.

¿Os lo paséis bien juntos todos? -Sí.

-¿Estáis contentos de que... Haya tantos hermanos?

¿Sí, no?

-Yo conocí a mi marido en la carrera.

Nos casamos en el año 2000.

Nosotros nos planteamos que queríamos formar una familia.

No sabíamos el número.

-En principio queríamos tener familia numerosa.

Fue el primero, luego el segundo, los dos muy seguidos.

La tercera también.

Prácticamente se llevan un año de uno a otro.

-Lo bueno de tener varios niños es que delegas en ellos

y no lo haces tú todo, que a veces es el error de las madres,

de los padres.

Y así, año tras año,

hemos ido formando esta familia de la cual estamos muy orgullosos.

Ahora mismo son nueve niños. El mayor ya de 15 años.

-Como nos dijo el cura en la homilía, de raza le viene al galgo.

Yo tengo diez hermanos y mi mujer siete.

-Llega un momento en que tú no llegas, porque estás en otras cosas.

Tienen sus encargos y aprenden a ayudar en casa.

-Prácticamente todos son del Madrid menos dos.

Ha habido dos que me han salido de los del Cholo.

Les han comido la cabeza y son del Atleti.

Pero bueno, quieren sufrir y ya está.

Creo que lo hacen por llevar la contraria.

Es muy emocionante los partidos en casa.

-Habrá peleas, me imagino.

-Alguna vez hay una pequeña discusión entre unos y otro.

-Que me has cogido en los lápices, que tú la goma,

que te has llevado mi cuaderno...

-Los conflictos entre ellos a veces hay que solucionarlos

hablando con ellos muchas veces.

Los que tiene cualquier niño.

La soberbia, que a veces les cuesta. El ceder.

Un poco pararle para que haya buena armonía en casa

y estén bien.

(Música)

(GRITA)

¡Toma!

-¿Ya puedo contar? -¡Venga!

-Allá voy. Una, dos y tres. -¿Qué?

-¿Qué?

-Que has contado tan rápido que no me ha dado tiempo a prepararme.

El ritmo trepidante del circo ya está en marcha.

Toda la familia está entregada a una pasión

que defienden en cada función contra viento y marea.

Pero esta vez va a ocurrir algo que casi nadie espera.

Y mucho menos Isabel.

Anda, mira.

(RÍE)

(Aplausos)

Se ha llevado una sorpresa porque tampoco se lo esperaba.

Cuando hemos dicho que íbamos a hacer una magia,

no se esperaba que íbamos a sacarle las fotografías, ¿no?

Isabel se acaba de percatar que esas fotografías son de su familia.

Y no puede ocultar la emoción por esta gran sorpresa

que Thais le ha regalado.

Las he visto así de pasada.

Solo con ver a mi madre de pasada ya me he puesto a llorar.

(Aplausos)

Ver a mi hermano, ver a mis primos... Los extrañas mucho.

Ha habido bodas a las que no he podido ir.

Y duele, duele no poder estar.

-¡Ay!

¡Ay! Vaya, hombre.

¡Toma, toma!

-Me la habéis liado un poquito. Me ha encantado.

Me ha encantado ver las fotos,

pero no las puedo volver a ver hasta que os vayáis

porque me voy a volver a poner a llorar y no quiero.

Yo soy muy pegada a mi familia, a mis tíos, a mis tías.

Lo que digan ellos va a misa.

A mí me viene mi tío y me dice:

"Te tienes que salir del circo ahora mismo"

y yo me salgo del circo.

Yo tengo un respeto hacia ellos muy grandes.

Es como me han criado. Yo a ellos les quiero muchísimo.

Vemos a Isabel con una actitud más racional,

pero es cierto que con el tema de la familia,

y en concreto, de su madre, se rompe más. Se emociona mucho.

Posiblemente esto se puede deber a que este tema

no lo haya gestionado del todo bien.

Que tenga una conversación pendiente.

Lo veremos.

La magia del circo ha hecho posible este momento irrepetible.

Al lado de Thais, Isabel ha vivido la emoción de recordar a su familia.

A punto de ser madres,

las dos mujeres han cumplido la máxima del espectáculo

y han hecho realidad el más difícil todavía.

(Música)

Si queréis, os enseñamos la casa y veis un poquito cómo nos organizamos.

-Pues sí. -Muy bien.

-Un orden parecido en mi casa creo que me va a costar bastante,

porque, para empezar, yo tengo los juguetes del niño en el salón.

Los padres de esta familia numerosa dan consejos prácticos

y les enseñan trucos para afrontar una casa con varios hijos.

Sí me han contado que ellos el salón son los juguetes del niño.

Yo sí le he ido diciendo un poquito

que cada niño tiene que saber cuál es su espacio en casa.

-En esta habitación, que es la más grande de todas,

y aquí, aunque no os lo creéis, tenemos cuatro camas.

-De aquí voy a sacar un montón de ideas para robárselas

y practicarlas en mi casa.

-Esto es una cama.

Aquí sale la otra.

Y luego, aquí tengo otra cama.

Sale una cama.

Aquí tengo la otra, que he dicho que es la que tengo de invitados.

Está sin colchón, pero es la segunda cama.

El sistema que tenemos de las camas plegables

está muy bien porque antes de acostarse

hay que dejar la habitación recogida.

Cogen el hábito de recoger y del orden.

-Aquí duermen las tres niñas.

-El encargo de Carmen eran las almohadas.

Ella baja las almohadas. Aquí duermen las tres chicas.

-Ella es la que duerme arriba. -Esta es la de las tres chicas, sí.

Carmen, María y Almudena.

Y para recoger es facilísimo. Metes así para arriba.

Cierras. Y ya está recogido.

-La diferencia más notable entre nuestra casa y esta,

realmente es que esta está como adaptada.

-Mira, esto es el baño. Tenemos dos baños.

Un poco como nos organizamos es adecuar un poco las cosas

para ellos para que sean autónomos.

-Entre ellos se ayudan.

El mayor viste al pequeño.

María nos ayuda mucho con los baños. Ignacio también.

A la hora de ponerse los pijamas, a la hora de recoger.

El otro día se dejaron dos zapatillas fuera de su sitio

y hay uno que recoge la suya y la de su hermano mayor.

A la hora de poner la mesa, uno pone la mesa para todos

o hace zumos para todos.

-Aquí tenemos los pañales para que el peque

sea accesible para coger sus pañales.

Tenemos este, que es...

Estos son emparejadores de calcetines.

Cada uno tiene un color lo coge cuando se están cambiando

para la ducha, mete el calcetín, el otro y lo echan a lavar.

-El orden me ha parecido muy estricto,

pero creo que sin ese orden sería imposible.

Bueno, parece que empiezan a reaccionar

y que, por lo menos, escuchan estos consejos que les están dando.

(Música)

Isabel cree que su próxima maternidad le ha hecho madurar

por la responsabilidad que supone la llegada del bebé.

No obstante, lejos del circo, alguno de los suyos se pregunta

si la vida que le espera a su hijo es la más apropiada

para un recién nacido.

Oye, ¿y el lunes? ¿A qué hora es la eco?

-A las 11.

-Esta mi madre como loca ya por saber qué es,

que le quiere comprar cosas.

-¿Sí?

¿Cómo lleva ella que se críe su nieto en el circo?

-Mi madre tiene sus celitos.

Muchas veces, cuando la llamo y está mas ñoña, tiene su celito.

Me dice que voy poco a verla, que como yo ya tengo otra familia...

Pero para nada.

Yo tengo a mi madre y a mi hermano todo el día en la cabeza.

Ya sabes que lo del circo no es que sea un problema,

es más la distancia, que se críe lejos de ella.

-Mi madre me echa de menos.

Va a ser abuela, está lejos y es un poco de todo.

Está la mujer a flor de piel.

Va a ser durillo,

tanto todo para ellos como para mí estar alejados.

-Isabel yo veo que sí, que es muy familiar.

Echa de menos temporalmente a su madre

y necesita también el cariño de su madre,

que eso es normal.

No es porque estés en el circo no puedas ver a tu familia.

-Que se vean lo que se van a ver. ¿Qué se van a ver?

¿Una vez cada mes como mucho?

Aunque Isabel añora un contacto más directo con su familia,

jamás le ha reprochado nada en ese sentido a su pareja.

Mi madre es mi ejemplo a seguir.

Mi madre...

Siempre me ha apoyado.

A eso me refería.

Yo sabía que algo pasaba ahí con ese tema.

Muchas veces decir simplemente un te quiero,

comunicarnos más, expresar más afecto, más cariño,

nos quita mucho peso de encima.

No cuesta nada hacerlo.

A mí se me hace difícil saber que el niño no ve a su tío,

no ve a su tía...

Y no se críe en el ambiente que yo me he criado.

Por eso se hace difícil.

Yo he tenido mis locuras y mi madre siempre ha estado ahí.

Mi madre me apuntó a sevillanas, yo jugaba al fútbol.

Mi madre me ponía vestidos y yo quería hacer judo,

yo quería jugar a la pelota.

Mi madre ha tragado que no veas. Ella quería una niña.

Lo que ha tenido es una niña un poco raruna, ¿sabes?

En el sentido y que a mí los zapatos para nada, los vestidos para nada.

No hay palabras que yo pueda decir a mi madre

para agradecerle...

Isabel no acaba de superar la distancia

que le separa de su familia,

pero sabe que está donde quiere estar.

Al lado de Thais, a la que considera el amor de su vida.

Después de ver sobre el terreno a la familia

de unos padres con nueve hijos,

reparto de tareas y respeto a una serie de normas

se presentan como puntos indispensables para que la armonía

fluya en la casa.

Nosotros millonarios no somos.

Los dos además somos profesores.

Por lo cual, el sueldo, yo no os lo tengo que decir, porque lo sabéis.

-Mira, aquí en la cocina, tenemos dos neveras,

es lo útil y práctico para todos.

-Les educas también a lo que han hecho toda la vida nuestros padres.

A disfrutar, a valorar las cosas.

Hoy en día, antes de que un niño pida algo, se lo damos.

-Tenemos el programa de puntos.

Aquí está puesto el nombre de cada uno y los encargos.

-Me he quedado alucinado.

Ellos tienen... Uno pone la mesa el lunes,

el otro el martes, el otro el miércoles...

Así todos los días de la semana.

Al fin y al cabo, entre todos, llevan muy bien las tareas de casa.

-Álvaro es el bebé. Tiene dos años.

Tiene que tirar los pañales, guardar el pijama, rezar por todos,

dar muchos besos, sonreír mucho y dormir muy bien.

Tiene dos añitos. Están los encargos pensados en cada uno.

Paso a Ignacio, que tiene nueve años.

Apagar luces, preparar el biberón de Álvaro,

poner la mesa los viernes, hacer su cama,

preparar la mochila y recoger la habitación.

Así cada uno tiene encargos.

-Las chucherías... Saben que son los domingos.

Es un día de fiesta, los domingos tocan chucherías.

Ellos están deseando que llegue el cumpleaños del hermano,

que se celebre este que ha sacado un 10,

lo celebramos y lo que hacemos es hacer sándwich mixtos.

Que aprendan a valorar las cosas.

Me parece perfecto que tomen nota de los consejos que les están dando

respecto a cómo organizarse,

aunque sí que es verdad que la educación es otra cosa

y cada familia tiene que tomar sus propias medidas.

Aquí desayunar todos. Esto se abre.

-Se abren las dos alas. Lo hacen ellos.

-Ponen la mesa,

sacan el tostador, ponen las tostadas, hacen los zumos.

-¿Ellos? -Ellos, sí, sí.

-Eso Gonzalo. Y hay otro mayor que parte las naranjas.

-Oye, fenomenal.

Me han encantado los trucos que nos has dado.

Me ha gustado lo de las camas,

que no había pensado lo de la litera doble

que encima se mete. Eso es una maravilla.

Y lo de las puertas. -Las puertas correderas.

-Y lo de los calcetines.

No me había planteado que podía haber problemas con los calcetines,

pero claro...

-Con tres sí.

-El agobio que teníamos ha desaparecido totalmente.

-Un poquito. -Sí.

Genial, muchas gracias.

-Se va con su agobio, porque eso no nos lo puede quitar nadie.

Los momentos, además de enfrentarte a dos niños

y el día a día, ella va a tener su pequeño agobio.

Pero yo creo que también la he hecho ver que es posible

en un pequeño espacio poder vivir, compartir,

ser felices.

-Si os hemos ayudado, fenomenal. -Sí. Creo que hemos cogido ideas.

-Mucho ánimo y ya está.

Victoria y M Teresa regresan a su casa más tranquilos

y dispuestos a afrontar con serenidad

la llegada de sus mellizos.

(Música)

Llega el gran momento. El espectáculo va a comenzar.

Toda la familia pisará un día más esa pista

que generación tras generación ha ido cruzando con sus acrobacias,

malabares y sus juegos de magia.

El hijo de Thais e Isabel será, por ahora,

el último eslabón de esta cadena de artistas.

Isa y Thais han demostrado que merece la pena luchar

por cumplir nuestros sueños y por ser felices.

Es la manera de que el espectáculo pueda continuar.

(Música)

¿Qué es lo mejor de trabajar en el circo?

Los aplausos del público.

El reconocimiento del público a tu trabajo es lo mejor.

-El que está en el circo es porque quiere estar en el circo.

Realmente es lo que te está atrayendo.

El aplauso del público,

la risa de un niño, que una persona se levante y te aplauda.

Lo que has hecho lo has hecho con tantas ganas

que ha sido reconocido por el público, y verdaderamente,

lo que dice uno, el aplauso del público es la comida del artista.

La verdad es que tiene parte de razón.

La vida en el circo...

Yo es la única que he conocido, entonces...

Para mí es una vida buena.

Igual que puede ser para cualquier persona la vida en un pueblo.

No veo diferencia entre la mía y la de otra persona.

-Mi existencia en el circo, por ejemplo,

verles felices a ellos.

Yo no seguiría en el circo si ellos se fueran del circo.

-Yo vivo en el circo de siempre.

Desde el 29, desde que nací.

Mis padres eran artistas. Siempre estábamos en los circos.

Yo era pequeña me llevaron con ellos, claro.

-¿Qué le diría a la gente que critica la vida de los niños en el circo?

Pues igual que critican también a otros niños de otro sitio,

no sé, deberían de venir a verlo.

Los niños en el circo son felices.

Igual que cualquier niño de ciudad. Tienen de todo.

Tiene libertad, tienen juegos, tienen amigos,

tienen estudios, tienen todo lo que tiene cualquier niño

en cualquier sitio.

(Música)

Juan y Lorena son muy majos. Desde luego.

Venía agobiado y se me ha quitado el agobio.

-Sí. Ya no tengo...

Que vengan dos o que vengan seis. -Agobio cero.

Sí.

-Mamás, papás, es posible tener nueve hijos

y llevar una organización en casa.

Mucho ánimo.

Decid adiós, chicos.

(TODOS) ¡Adiós! -Adiós.

(Música)

Mamás y papás a la vista - Teresa y Víctor - Thais e Isabel

19 sep 2018

Los últimos 8 programas de Mamás y papás a la vista

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