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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 9 - ver ahora
Transcripción completa

a un tejido muy complejo para confeccionar.

Se trata del pantalón vaquero.

Cuchi, qué rompecabezas más simpático.

Vais muy lentos. Ahora se me acabó el hilo.

Es alucinante que no hayáis sabido resolver

un pantalón básico.

Bienvenidos a Gocco. Se acabó,

os cambiáis todos de taller.

Oh, me encanta, esto es una maravilla.

¿Dónde está el nido de abeja en el vestido?

Echaron un pesticida y volaron las abejas.

Viene a haceros un encargo. Nancys Rubias.

No sabéis dónde os metisteis

porque somos muy difíciles. ¡A coser!

Jolines con los nervios. -Luisa, tenemos que ganar.

Te veo que vas un poco tarde.

Madre mía, Jaime, por Dios. ¡Tiempo!

(Aplausos)

El aprendiz que abandona el taller

de "Maestros de la Costura" es...

Jaime.

(Sintonía)

(Música)

Buenas noches y bienvenidos, de nuevo,

al taller de "Maestros de la Costura".

La competición se recrudece por momentos y en un tiempo récord

la rivalidad y la emoción

se convirtieron en auténticos protagonistas.

Estamos en la semifinal de "Maestros de la Costura"

y un fallo puede ser fatal.

Los aprendices deben luchar por conseguir un puesto en la final

con sudor y esperemos que sin lágrimas

porque deben enfrentarse a una prueba de fuego,

el vestuario de teatro de la mano de Lorenzo Caprile.

(Música)

Estoy entrando al taller y vengo con muchas ganas,

pero sí que es verdad que tengo muchos nervios

porque ya queda nada, así que estoy "atacaíta" en verdad.

Mira qué chula la máquina.

Ya verás qué risa una máquina de coser antigua.

Mahi, ¿sabes qué hacer

con la máquina esa? -No.

Bienvenidos, aprendices, hay cosas que solo se pueden decir una vez:

estáis en la semifinal

de "Maestros de la Costura", enhorabuena.

(APLAUDEN)

Gracias.

Noveno programa, estamos en la semifinal

con los nervios estoy que me salgo.

Tengo que pasar a la final. Durante todos estos días

he pensado mucho en ese abrazo con Eduardo

y que tuvieras, bueno,

pues unas palabras bonitas para él.

Lo cortés no quita lo valiente, yo soy un poco gruñón,

pero sé reconocer cuando alguien hace un buen trabajo

y Eduardo lo hizo.

Fue un momento muy bonito, la verdad.

Soy un poco cascarrabias,

pero, también, soy cariñoso, a veces.

Entonces, es un papel.

No. Un poquito, un poquito.

No es un papel.

Lo que sí es un papel son estos versos

que voy a recitar ahora.

Amor, no te llame amor el que no te corresponde.

(RÍEN)

Que no haya ni mal perfecto si no asiste a su concepto

la unión de dos voluntades.

De los espíritus vivos y unos ojos procedió este amor

que me encendió con fuegos tan excesivos.

Qué bonito.

Y ya está, Lorenzo, ya hemos hecho todo el teatro.

Bravo. (APLAUDEN)

Bravo.

Esto es de "El caballero de Olmedo".

"El caballero de Olmedo". De Lope de Vega.

Yo soy más de recitar versos de mi tierra, de Granada,

Aben Amar, Aben Amar, moro de la morería,

el día que naciste grandes señales había.

Moro que en tal signo nace no debe decir mentiras.

Y ya os damos una pista de lo que va a ir la prueba.

Todo esto va del pasado.

Chan, chan. Como habréis sospechado,

hoy vais a tener que coser

utilizando las máquinas de coser antiguas

que os hemos preparado.

A mí me gusta muchísimo coser en ese tipo de máquina,

de hecho, mis primeros pasos los di ahí.

Yo recuerdo la de mi abuela, también, que era preciosa.

Toda mi ropa de pequeña la cosía en esa máquina.

Y en mi opinión, la puntada es más bonita

y, desde luego, mucho más resistente.

Vale. -No creo que haya que coser

con esa máquina. -Dijo que sí.

¿Más o menos os podéis imaginar ya de qué va este reto?

Sí. -Vestuario de teatro

o de espectáculo.

Un movidote, vaya.

Caprile, nos dieron una clase muy especial contigo

sobre la historia del teatro. Sí, y si estuvieron atentos,

en esta prueba van a tener, pues una gran ventaja.

(Música)

Hala, mira qué bonito. -Uh, mira este negro.

-Eso sí que lo llevó la Jurado creo yo, en lo de "Azabache",

en la obra de "Azabache". -¿Esto?.

-Sí, de goyesca.

Bienvenidos a Cornejo que es la gran sastrería

de cine y teatro

y una de las casas de vestuario más importantes del mundo.

Me hace especial ilusión estar aquí porque tuve

de estar con ellos durante tres semanas

que es poquito, pero fue maravilloso

porque aprendí mucho con ellos.

Llegar aquí me alegraba el día, la verdad.

Cuando hacemos trajes de época, sobre todo, hablamos de volúmenes,

de estructuras, hay que empezar por abajo.

Esto es un ejemplo muy exagerado de verdugado.

Es lo que serviría para dar forma a este tipo de trajes.

La reina de Shakespeare. Qué bonito.

Esto es un diseño al que le tengo muchísimo cariño

porque lo hizo en su día una de mis grandes amigas

musa y maestra, pues todos los gritos que os echo

me los echaba a mí ella

que es Sandy Powell. Como veis es un traje espectacular

y para construir esto, pues tenéis que dominar,

pues todas las técnicas de la costura.

En los trajes de teatro se busca la vistosidad,

tienen que llenar el escenario.

En los trajes para cine se busca un poco más de detalle,

un poco más de fidelidad a la época.

Pero la diferencia es notable.

Aquí, el director de producción o el director le exigió

al figurinista un rigor histórico absoluto.

Esto es una reproducción.

Esto es una fantasía. Una interpretación.

Es una interpretación.

Este traje rojo y negro

me sirve para ilustraros

la gran diferencia cuando se trabaja

para tanto en cine como teatro

que lo importante es lo de fuera.

Mira, ¿veis el interior?

Esto yo no lo podría entregar

así en mi taller y aquí, pues es algo normal.

Yo, también, he hecho alguna cosa de esas.

Los vestidos que me hago

para actuar, a lo mejor, están sin acabar.

Cosa que me suele pasar, también, en el programa.

Lorenzo, ¿y aquel tan bonito? Este es un traje que hice

para la única película que he participado

una versión de "La dama boba",

de Lope de Vega y es un traje que hicimos

para Verónica Forqué y espero que os llevéis

un poquito de lo que significa construir

y crear vestidos para el cine y para el teatro.

(APLAUDEN)

Caprile, explícanos, entonces, de qué va la prueba.

Vais a tener que reproducir

dos trajes de época, preciosos,

que os hemos preparado.

Vamos a por ellos, Caprile. ¿Me ayudáis, María, Palomo?

Ay, Dios mío.

-Ay, Dios mío.

-Gua...

Madre mía.

-Huy, qué cosa más vistosa, ¿no?

-Jolín, qué de tela.

-No sé yo cuál será más difícil, quizás lo sea el de mujer, ¿no?

-¿Cuál es? -¿El de mujer?

Como veis, son dos piezas de vestuario,

uno de hombre, otro de mujer,

de una Edad Media así un poco fantasiosa.

Diremos que el hombre viste una saya encordada

y un pantalón largo, que hay una palabra

de origen visigodo que es el término "tubruco".

Que es un poco el antepasado de los modernos pantalones.

Y, en cambio, la dama viste un... vamos a denominarlo,

brial, por simplificar, que, también, va encordado

en la parte de atrás y los dos llevan unas prendas

encima que vamos, también, para simplificar, a llamar

mantos, el de hombre decorado con un galón precioso dorado

y la dama con un ribete de piel.

Aparentemente, el de hombre

parece más fácil, pero prefiero mujer

porque siempre cosí más para mujer.

Entonces, los aprendices harán un atuendo completo

masculino o femenino.

Sí, Raquel, pero como sabes que en este programa

nos encantan los juegos, que el azar decida

quién hace hombre y quién hace mujer.

O sea, decide la suerte. Decide la suerte.

No os puedo contar lo que hay dentro del saco,

pero sí os puedo decir

que hay dos elementos femeninos

y tres masculinos.

Jo, no quiero que me toque el masculino.

-Pero si son igual de complicados.

Empezamos por Antonio.

Uf, vamos a por ello.

Aquí está.

Te ha tocado hombre en esta prueba.

Pues nada, vamos a por él.

(APLAUDEN) Muy varonil.

La siguiente es Alicia.

Quiero llorar.

Uf, esto es grande, jopetas. Oh.

Harás un atuendo femenino, Alicia.

Suerte.

Qué chula.

¿Mahi?

A ver qué me vais a dejar a mí.

La otra mujer. Ah, ¿esto es señora?

Ea, me tocó a mí el hombre otra vez.

-Discreta.

-Con las plataformas y el gorro, un Pokémon.

-La seta del SuperMario parezco.

Eduardo.

Jolines, de verdad, ¿me toca el hombre otra vez?

-¿A ver? Harás un atuendo masculino.

¿Me cabe con el moño? Ahí va bien.

Pues muy bien.

Pues, nada, estupendo, gracias. Ay, Luisa, ven aquí,

que vienes arrastrando los pies.

-Otra vez hombre, Luisa. -De verdad.

-Yo me lo dejo la prueba que voy despeinado.

Bueno, pues nada, mira qué mono es.

Pero si te queda brutal, pareces Michelangelo.

Ea, pues ya está.

Ya te digo, hasta mareos me entraban.

Estos trajes tan difíciles con esas telas tan gordas

y feos, porque a mí no me gustan.

Respirad hondo que os veo un poco dispersos

y la prueba se las trae.

Después de ver durante ocho semanas que vuestro

talón de Aquiles es la organización,

vamos a dividir la prueba

en tramos y os vamos a ir dando

tiempos para el corte y la confección.

Vale, mejor.

Tendréis que hacer el corte de todas y cada una

de las piezas, son tres piezas,

en 40 minutos.

Vale.

Lo que no esté cortado en esos 40 minutos,

no se podrá cortar.

Los siguientes 90 minutos

confeccionaréis las prendas que veis aquí.

El vestido de la dama y la saya y el pantalón del caballero.

Y el "tubruco". Y el "tubruco".

Los últimos 50 minutos los reservamos para los mantos.

Escucha, 40, 90 y 50...

Coser 180 minutos me parece un despropósito

porque 180 minutos cosiendo así sin parar,

o sea, sin levantar la cabeza de la máquina.

Esto no sé, no lo veo.

Es una prueba que es un premio en sí misma.

Digna de una semifinal en la que no os debéis confiar

con el tiempo, esto es muy importante,

tenéis que correr desde el segundo número uno.

El tiempo que nos dejan hoy para hacer la prueba,

sin duda, es, infinitamente, más grande que el de otros días,

pero aún así, creo que vamos cortos

porque son muchas piezas, así que no sé si será suficiente.

Tenéis los patrones en la mercería,

podéis, por supuesto, durante toda la prueba acercaros

a estas muestras para coger

todas las referencias que necesitéis.

Recordad, primeros 40 minutos de corte.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, a coser.

Dama. -A ver, caballero.

-Madre mía, qué jaleo. -Ay, qué tela más bonita.

-Hombre, escucha.

-Esto al ladito.

-A la altura donde estamos no me puedo permitir

el lujo de olvidarme piezas así que espero no dejarme

ninguna "esturreá" ni nada y que me dé tiempo a cortarlas.

¿Esto qué es, Señor?

-Anda, que se ha venido él ahí a la mesa.

-Hombre. Aprendices, la prueba de hoy

es muy complicada, aprovechad las mesas

de la mercería para cortar.

Y felicito a Eduardo porque tuvo una gran iniciativa.

Pero aquí que no venga nadie que no cabemos.

-Y si no, al suelo, yo me pongo en el suelo.

La dificultad del corte, desde luego, está en el chico

porque tiene que casar las rayas en espiga.

Caprile, de todo lo que has hecho para teatro,

qué es lo que te hace sentirte más orgulloso.

Tengo que citar una, siempre cito con la que debuté

en 2006 que fue un "Don Gil de las calzas verdes".

No me quiero poner la medalla, pero pasó un poco a la historia,

estuvimos de gira casi tres años

y lo disfruté mucho.

¿Habéis hecho vestuario

para teatro vosotros, Palomo, María?

Yo he hecho para escenario, para cantantes.

Pero dinos qué cantantes. Para Katy Perry, Miley Cirus,

nos lo encargaron a medida para actuaciones de ellas.

Yo hice para dos ballets, uno estamos haciéndolo ahora,

que se estrena la ópera "Garnier"

en mayo, en París, que será una maravilla

y estoy muy contento y otra cosa hice aquí

en el Teatro del Canal con unos chicos que estaban

en el Ballet Nacional.

Raquel, quiero recordar aquí al gran maestro de todos

nosotros que es Pedro Moreno

que es un genio del vestuario teatral

y ha tocado todos los palos del teatro, creo que ha vestido

a todos los actores de este país.

Luisa. -Dime.

-¿Puedes cortarlo? -Tú sabes, estoy sufriendo aquí.

Ay. -Madre mía, está durísimo.

-De ánimo estoy a tope, ya que estamos en la semifinal

yo quiero llegar a la final, vamos.

¿Cómo vas, Mahi? -Soy lerda,

lo podía haber cortado con el forro a la vez.

Qué guapa estás, María. Gracias, Raquel,

tú, también, estás impresionante.

Es de Jorge Acuña, ¿verdad? Cómo se nota que eres

una profesional y conoces todos los looks

de los diseñadores.

Si queréis, también, estar al tanto y conocer

todos los detalles de la moda y lo que pasa

en este taller, seguidnos en redes sociales.

Recordad, @MaestrosCostura.

Ya sabe Raquel que soy muy de redes

y ya estoy superenganchada. Las dos.

La prueba es muy bonita, siempre quise aprender a coser

a máquina antigua y es preciosa la prueba,

pero, claro, no es fácil, la verdad.

Fijaos que Antonio ha terminado de cortar.

Antonio, ¿terminaste de cortar, no?

Sí. Ya usa el tiempo del corte

para poder confeccionar, totalmente.

En cualquier taller

el ganar tiempo es importantísimo para todo.

Iba como una moto porque como distribuyeron

los tiempos y soy como el más lento en cortar, dije:

"Te pones las pilas o te quedas que te faltan piezas".

-Guau, pero si cabe, maricón.

Nene, acabo ya, vente a cortar la capa,

si no, no vas a poder. -Ya la corté en el suelo.

-¿Ya lo cortó todo?

¿Pero cómo corre tanto?

No entiendo nada.

-Ay, chiquillo, no veas, ¿no?

-¿Has cortado...? -Voy por la capa.

Caprile, eres un enamorado del vestuario del teatro,

¿pero qué nos puedes contar sobre los orígenes

del vestuario de teatro?

La ropa de teatro, propiamente dicha,

empieza, tímidamente, un poquito en el XVIII

con la Revolución Francesa, pero se afianza a finales

del XIX gracias, también, a la ópera.

Ya verás tú la maquinita de los huevos.

En el resto de Europa está, yo creo, bien entrado

el s. XVIII, los papeles femeninos los tenían

que representar los hombres.

Todos nos acordamos de esas película maravillosa

"Shakespeare in love", solo había actrices mujeres

en España, eso es algo muy español.

Llevo un morado y todo de cortar.

¿Cómo sois tan rápidos cortando? No me lo explico.

Sois catetos, pero sois rápidos, leche.

-¿Alicia, ya está bordando? -Joder, tengo pelos

hasta en los ojos.

-Qué barbaridad.

Cuando vi que me daba tiempo a cortar las piezas

y no me dijeron que se acabó el tiempo, pues, estaba yo

sudando roja y de todo y me faltaba hasta el aire

de correr, digo:

"Voy a la bordadora y me lo quito de encima".

-Qué calor más mala. -No puedo más,

¿terminaste de cortar? -Sí.

-¿Solo quedo yo? -Vamos, Mahi, vamos.

-Madre mía, qué trabajo.

Aprendices, quedan cinco minutos

para finalizar el tiempo de corte, Mahi.

Mahi.

Mahi, cinco. Cinco, voy corriendo, corriendo.

Yo no sé cómo sois tan rápidos cortando.

-Te queremos, Mahi. -Joder, más veloz.

La última vez que cosí yo con esta máquina yo era chica

y era de mi abuela, la pobre,

y me acuerdo que me decía: "Niña, deja la máquina".

No hace años, ya ves.

Fatal, fatal, fatal.

-Ali, ¿a ti la pelusilla esta no se te mete en la nariz?

-Sí, parece "Maestros de la Peluquería" esto.

-Joder, plas, plas, plas.

-A ver.

Aprendices, termina el tiempo de corte y ya estáis dentro

del tiempo de confección de las prendas interiores.

Sabéis que tenéis 90 minutos.

90 minutos ahora verás tú qué risa.

Me encuentro un poco nerviosa y me veo muy lenta, no sé por qué.

Espero recuperar el tiempo perdido,

pero con esta máquina no tiene pinta.

Cómo corre este hombre, Antonio, eres un maquinote.

-Esta máquina ya es mía, que lo sepáis.

-Sí, cuando le coges el tranquillo ya es una maravilla.

-Ay. (ALICIA RÍE)

Bueno, creo que lo dije muy rápido porque no cosí nada.

-No cosas para atrás, Dios mío, cuánto hay que sufrir

en aras del diseño, eh.

Me cago en puten.

Venga, vamos.

Madre mía, coser sí que era un mérito.

El momento más complicado fue el de hacer los huecos,

el de los objetos porque lo veía lento.

Veía a los chicos cosiendo, adelantando y haciendo huecos

y poniendo los broches metálicos que no había manera

de terminar con ellos

porque eran por delante, por detrás, los costados,

costado trasero y decía: "No, esto no lo termino".

Hola.

Hola, Alicia. Qué tal, Alicia.

Parece que no vas mal, ¿no? Bueno, me falta coser,

ya tengo las mangas. Si puedes, dale un pespunte aquí.

Un pespunte de carga para que no se suelte.

Vale.

Lo primero que hice fue empezar con las mangas que es

de lo más vistoso y que, realmente, quería hacer bien

bien forrada, ya tengo la experiencia del kimono

que no me terminó de salir bien y quería demostrar que sé hacerlo

y si no tengo fallos, puedo hacerlo bonito.

Tiene buena pinta, Alicia. Muy buena, ¿no?

A ver si no tenemos ningún improvisto final.

No, por favor.

Chan, chan.

Hola, Edu, qué tal. Fatal.

¿No te gusta la máquina antigua, Eduardo?

Eduardo es más s. XXI.

Hombre, a ver, yo soy un "milennial" de estos.

Como yo, Edu. Claro.

Bueno, el dilema que tengo con la máquina es fortísimo.

Me hace caso, no me lo hace, cose para delante, para atrás,

le daré un golpazo y la mandaré al medio.

Pues no se te da mal la máquina del siglo pasado.

¿Qué harás si ganas?

Pues invertir en el proyecto que tengo en marcha ahora mismo.

En tu marca, ¿y lo celebrarías con todos?

Con todos, no, luego, te lo cuento

que estoy muy liado. Dale duro.

Gracias

Pero, hombre, si no me ha cosido,

me pasó como a ti, Edu, no me cosió.

Mal dolor le dé

que llevo media hora cosiendo y no cosía.

-Qué coraje, eh. -Madre mía.

Mira, a mí estas cosas "vintage" no me gustan.

Aprendices, atentos. Ay, no.

-Chun, chun. Habéis consumido ya

45 minutos. Y será verdad.

De los 90 que tenéis para hacer las dos prendas interiores.

Jolín.

Me vais a matar hoy, hoy me matáis.

-Pues nada, hasta luego, Mari Carmen.

-Madre mía.

Yo me estoy agobiando.

Cuanto más pienso que voy retrasada,

creo que más entro en la espiral del retraso

y como que más me aflijo y más me retraso.

¿Qué tal, Antonio, cómo vas?

Pues aquí voy con la parte superior intentando terminarla

porque perdí mucho tiempo poniéndole los ojetes metálicos.

Ya tienes los ojetes puestos que está muy bien.

Ya se lleva bastante ratito

y como en los costados, también lleva delantero y trasero.

Qué buena pinta tiene.

Antonio, te vemos muy suelto con la máquina,

¿cosiste antes? La máquina antigua

fue mi primera toma de contacto con la máquina.

¿Con la de tu abuela? Sí.

Como muchos de nosotros.

No le dio mucha alegría verme delante de ella

porque pensaba que se la rompería y mira.

Quién me diría a mí cuando cogí la máquina

a los 18 o 19 para hacerme un disfraz

que años después me iba a ver como me veo

en "Maestros de la Costura"

gracias a ese primer inicio de máquina.

Es que no sé cómo va esto, ah, ya.

No le encuentro ni los pies ni la cabeza al pantalón.

Mira que ya aprendí las braguitas me salen perfectas

y, ahora, me ponen uno que no tiene braguita,

ahora tienen una pieza distinta,

Dios mío, qué mala suerte tengo, de verdad.

El caos de Mahi. El caos creativo de Mahi.

No podemos ni entrar. Llevo unas pruebas

muy ordenadas, pero hoy tengo un lío.

Mahi, esto... Y, además, voy fatal,

voy fatal, fatal. De hecho, ¿pones ya la manga

en el vestido sin terminar la manga?

Sí, ¿qué hago? Cerrarla primero.

¿La cierro primero? Hombre, ábrelo,

vuelve el forro, ciérrala.

Ea, ea, voy, voy.

O te concentras o lo veo muy negro.

Sí, yo la cosa está negra, negra.

Antonio, ¿cómo vas con el pantalón?

-¿La costura va para atrás? -No sé, me tiene aburrida esto.

Ahora esto va así.

-¿Lo tienes, Luisa, el pantalón?

-Más o menos, le di 60 vueltas, pero bueno.

Mira, ven.

Mira, míralo. -Creo que es así,

lo miré ahí, esta es la parte de delante, ¿no?

-Mira, lo que he cosido, mira. -La costura va para atrás.

¿Qué estáis haciendo?

Es histórico, Luisa enseñando a Antonio.

Descifrando el pantalón.

Un pantalón con una costura solo aquí atrás

nada en los laterales, vimos el patrón

y no sabíamos por dónde cogerlo. -De verdad,

tuve que concentrarme bastante.

-El portapaquetes no sabía cómo meterlo

ni dónde engancharlo. -Un kilo habré adelgazado, seguro.

El patrón del pantalón no tenemos ni idea

y, más o menos, creo yo que es así.

¿Pero estás segura?

No, no está segura. Todavía no estoy segura.

Voy a ver el original.

Estoy corriendo como una loca

hay que ver qué pantalón más difícil, hijo,

esta gente, los antiguos, que se imaginaban

una bragueta ahí, una cosa ahí y, ahora, amarrada... chiquillo.

No sé la de vueltas que di para ver el pantalón.

No, no la tiene.

No la tiene detrás. Qué pantalón más reliado.

Me tienes el taller, Mahi. Mahi está histérica hoy, de verdad.

A lo mejor no lo aparento. No, no se nota nada.

Antonio, ¿te sale? -Creo que sí.

-Jolín. -Si entendéis cómo va,

luego, me lo explican.

Aprendices, atención. Ay, no, por favor.

Parad de coser.

Ahora, todos.

Gracias.

Hemos parado porque queremos presentaros a una persona

que nos visita hoy y que significa muchísimo

para el mundo de la moda en este momento.

Quiero que recibamos con un fuerte aplauso

a la directora de la Mercedes-Benz Fashion Week

de Madrid, Charo Izquierdo.

(APLAUDEN)

Charo, bienvenida.

Bienvenida a "Maestros de la Costura".

Muy fuerte que venga Charo

que en su momento me dijo que no como modelo

porque no daba la talla, pero igual sí la doy como diseñadora

y acabamos trabajando juntas.

Me gustaría que les dijeras a ellos qué demanda la moda ahora.

La moda pide a gritos diferenciación.

Y por otro lado creaciones que sean

susceptibles de llegar mucho público.

Hoy Caprile representa el vestuario de teatro clásico

y Charo representa para todos nosotros

la innovación y la modernidad.

Os vamos a dar la posibilidad

de trabajar con las máquinas modernas.

Ay, gracias. Pero una oferta así

no puede salir gratis.

Claro. -Te doy un riñón si quieres.

Yo quiero con la antigua que me gusta más.

Podéis cambiar de máquina, pero tenéis que entregarnos

diez minutos de vuestra prueba.

Yo no.

No.

¿Antonio? Con la antigua, también.

¿Edu?

"From lost to the river", me quedo con la antigua.

¿Mahi? Yo me voy a la nueva, claro,

a la de siempre.

Terminarás la prueba 10 minutos antes.

¿De acuerdo?

Compro la máquina nueva por 10 minutos y por 20

porque como siga con la vieja no voy a presentar nada

porque me cose para atrás, no nos llevamos bien, no me cose.

La prueba se reanuda en tres, dos, uno, tiempo.

Estamos en la patria Balenciaga, tenemos el grupo textil

más poderoso del planeta,

¿por qué no somos cabeza de la moda mundial?

Es que nos tenemos que creer las cosas que hacemos.

Tengo mucha obsesión con internacionalizar

nuestra moda, pero, también hay que nacionalizarla.

Es decir, hay que hacer que nuestras tiendas

se vuelquen otra vez en la moda española.

(EDU RESOPLA)

De verdad, eh.

No sé ahí como una especie de huevera sujeta con unos hilos

con los ojetes que era una cosa un poco diferente.

-Jolín, otra aguja rota.

Aprendices, os quedan 15 minutos para terminar

las prendas interiores, en el caso de que alguien

haya terminado ya, puede iniciar el trabajo

con los mantos. Tenéis todos 65 minutos en total.

¿Aún queda una hora de estar aquí cosiendo?

Mahi solo 55.

Mucho mejor.

Ya lo tengo, me falta la cinturilla

Ah, vale, que se queda un cacho suelta, bueno,

voy a hacer una pequeña versión. Versiones Navarrete.

Ah, vale, claro. -Es un pantalón distinto

porque sabrá Dios de qué época es.

Esta bragueta tiene como una especie de pieza aquí

que se echa un poco para abajo.

El pantalón que es muy moderno,

yo no lo he visto nunca y no lo entiendo.

Ahora verás tú, pego cuatro cortes aquí, hago así.

Me lo invento y tararí que te vi.

¿Tú lo tienes ya?

-Me falta la capa.

-Ali, la espalda, ¿cómo la has hecho?

-Mira, mírala si quieres.

Ponle entretela que si no, se te pasan.

Eduardo Navarrete

que te presentamos a Charo Izquierdo.

Hola, Charo, un placer, de verdad.

Espero algún día poder presentarme a Cibeles.

Al EGO, al EGO, que tiene mucho que ver contigo.

Te veo poner los ojetes así al libre albedrío,

¿no tienes la máquina de troquelar?

Sí, sí. ¿Con las tijeras?

Ah, bueno, no sé. -Hombre, más rápido

y, sobre todo, con las tijeras igual te sale mal.

Tienen una máquina de hacer ojetes.

Que te vaya muy bien, Eduardo. -Gracias, encantado.

-Te veo en el EGO. -Sí.

-Esmérate. -Sí, sí.

Yo soy un joven diseñador emergente,

todo lo que ello conlleva y ese dinerito me vendría

muy bien para montar mi empresa, el empujón que me hace falta

porque a mis padres los llevo muy sangrados

y me vendría estupendo, la verdad.

Mahi, vas muy lenta. No puedo más.

-Venga, Mahi, que queda poco.

Aprendices, atentos, comienza el último tramo.

Tenéis 50 minutos para elaborar los mantos.

Jolín, ¿ya está el tiempo de la capa, Edu?

-Sí, sí.

-Jolín, y yo tan tranquila aquí, vamos.

Ay, esto está tan duro.

Antonio, te presentamos a Charo Izquierdo.

¿Qué tal?

Aquí estamos nerviosos. Vas adelantado, Antonio.

Vas adelantado al tiempo de la prueba, es buena señal.

¿Esto está acabado ya? No.

¿Lo das por terminado? Lo voy a retocar.

Venid vosotros, sois los profesionales.

Me pongo nerviosa de pensarlo.

¿Qué te parece, Palomo? ¿Cómo lo ves?

Bueno, Antonio, yo usaría un poco de tiempo para la plancha,

para dejar esto más curioso y si echas otro pespunte, mejor.

Cuando tenga la capa, me pongo con ello.

-Joe, la capa de los Reyes Magos, esta...

No te ponemos más nervioso, sigue como vas.

Muchas gracias.

¿Cómo vas, Mahi? -Fatal.

Luisa, no se te escucha, ¿dónde estás?

Aquí estoy liada. Os habéis comido todos

los ojetes que os han parecido, pero bueno...

Luisa, los cuadros no se rematan así, ¿no?

Pero es que se me han partido cinco agujas.

Intenta terminar la capa rápido. Hago eso y me lío con lo otro.

Y vuelves a coger esto que está un poco... fullero.

Me he dado cuenta de que está al revés.

-Me tenía que pasar alguna vez. -¿Qué?

-Se me ha atravesado completamente.

-¿Te has cosido el dedo? -Sí.

-Yo me lo cosí el otro día.

-¿Qué pasa? -Me he atravesado el dedo.

-¿Lo dices riéndote? -Es que no me duele.

Ay, Alicia, ¿dónde estás? Alicia, ¿dónde estás?

¿Me lo podéis quitar, porfa?

¡Ay! No puedo, no puedo.

Que me lo quite un médico. No puedo.

Corre, corre, corre. Ay, la pobre...

Que alguien la ayude. No me duele, pero quiero coser.

Ah, no, ya está, ya está. A mí me dijeron en Cornejo

que si no me atravesaba la aguja no iba a ser costurera,

así que ya soy costurera.

¿La tiene atravesada? Literalmente, el hilo por la uña.

Que me la quite un médico y sigo cosiendo, que quiero terminar.

¿Alguien puede venir? Quiero que me lo curen.

Es que quiero terminar.

¿Qué ha pasado? Se me ha atravesado la aguja.

-Aguanta un poquito. -No me duele, puedo coser.

¿Puedes seguir? Sí.

¿Puede seguir? Sí, sí puede.

Voy a terminar, no me queda nada. Sigue, sigue.

Muchas gracias. -¿Cómo estás, nena?

-Bien, está perfecto. Mira.

Se ha descosido y ya está.

Soy la tullida de "Maestros de la costura".

Pues nada, la máquina iba tan como la seda,

que no quería parar y estaba dale que dale;

el pelo se ha metido, ha tapado la aguja y el dedo ha ido detrás.

Aprendices, ahora sí, recta final: quedan veinte minutos para todos,

diez minutos, solo diez para Mahi. ¿¡Diez!?

¿Diez minutos? No me va a dar tiempo.

-A mí, sí, pero esto es una puta mierda pinchada en un palo;

o sea, es que tanta prisa no puede ser bueno,

te quiero decir que para acabar así prefiero no acabar.

-Otra vez, se acabó, esto no cose. No sé qué le pasa a la máquina.

Me voy a tu máquina, ¿vale, Mahi? -¿Te puedes creer que no le entra?

-Yo me vengo aquí. No sé qué le pasa.

Mira, la máquina no es normal:

cada vez que coso se rompe la aguja o se me quita el hilo.

Me voy a la de Mahi, que cogió la máquina moderna y está libre.

Aprendices, sé que es un momento de muchos nervios,

pero os pido, rápidamente, que le demos un aplauso a Charo

que se tiene que marchar y ojalá podáis trabajar con ella.

A ver Charo Izquierdo, si después de verme de esta guisa,

a ver si puedo presentar alguna colección a la Fashion Week.

Mahi, te queda un minuto.

¿¡Un minuto!? Un minuto.

Mahi, ¿qué te queda?

Pues, la capa entera.

Venga, once minutos para terminarla, Luisa.

Mahi, ¿no vas a poner nada más en el maniquí?

No. -Mahi, monta lo que sea.

-Monta lo que sea, ponlo como sea.

-Pero es que no he cosido nada, ¿pongo un trozo de capa?

-Sí. -No puedo, tengo mi dignidad.

Lo tienes que decidir ya porque el tiempo termina

en tres, dos uno, ¡tiempo! Jolín, Mahi.

-Me iría ahora al Muro de las Lamentaciones;

un mes entero lamentándome, porque qué poca dignidad

como confeccionadora estoy teniendo ahora mismo.

-Estoy haciendo el bajo a mano porque no me da tiempo

a pasarlo a máquina y porque será una puntada escondida, queda mejor.

La verdad es que me duele un poco

el dedo como lo tengo, pero si se quiere se hace.

-Como la capa me ha ido superrápido y me quedaba tiempo,

he cogido la parte de arriba y, en la medida de lo posible

con el tiempo que tenía, que quedase mejor acabado.

¡Últimos dos minutos de la prueba!

Voy a correr.

-Creo que no le falta nada. Bueno... así por encima.

Aprendices, último minuto.

Va, va. Ahora hay que rematar.

Ya está, ya no queda nada. -Sí.

No dejéis de coser, ¡¿qué haces?! Termina.

Es que... Algo podrás hacer.

Seguro. Hazlo.

Voy a aprovechar para hacer algunas cosas que no pensaba

porque no son visuales y "arriquitaun".

-Se acabó la canilla, otra vez, me tiene aburrida la máquina.

Aprendices, el tiempo termina en cinco,

cuatro... Que no es chiquitito este.

Tres,

dos,

uno.

¡Tiempo!

Ya, Luisa.

Madre mía, qué pena da esto.

Os pido que os acerquéis

con vuestros maniquíes para la valoración.

Esto pesa como un demonio.

La confección era tan difícil

que me ha salido un poco... "chapurradilla",

pero da el pego, que es lo importante,

es para un teatro y da el pego.

-Esto estaba duro de narices, ¿no?

-¿Eh? -Estaba duro.

Aprendices, ya sabéis lo que toca ahora:

es el momento de la valoración del jurado.

Comenzaremos con Antonio, un paso adelante, por favor.

Estoy agotado, la prueba ha sido lo más,

pero contento porque me ha dado tiempo a terminar.

Y la capa con forro incluido, así que, por ese lado, contento.

Antonio, Luisa te ha explicado

cómo hacer el pantalón y no le has hecho caso.

Porque no ha llegado a terminar de explicarme;

estábamos los dos intentando descifrar cómo era el pantalón,

pero, al final, cada uno hemos interpretado a nuestra manera

y lo hemos hecho como creíamos.

Te ha ido muy bien no hacerle caso. Como os hemos explicado,

es el antecedente del pantalón actual.

Y, la verdad, técnicamente, era algo complicado

y hemos visto que lo has sabido resolver a la perfección.

Gracias. Y el resto lo has hecho muy bien:

la saya encordada está casi perfecta,

los ojetes los has puesto muy bien y la cantidad que se marcaban

e, incluso, has forrado el manto, que no era necesario.

Has hecho más de lo que pedíamos.

Por poner una pequeña pega,

no has podido rematar el bajo del pantalón y no sé por qué.

Como el maniquí llevaba la bota, por no quitarle la bota

y no saber cómo terminarlo, preferí dejarlo así por eso.

Es el único "pero" que hay, el resto está muy bien.

Sigue así. Muchas gracias, María.

Alicia, un paso adelante, por favor.

Incluso con todo lo que ha pasado está bastante bien terminado:

tiene la mangas forradas, coser el pelo es complicado,

los mismos ojales que tiene el chico delante,

los tiene la chica detrás con una tela que se quiebra;

hay que ponerle entretelas y cosas. También tiene su trabajo.

¿Qué tal tu dedo, Alicia? ¿Cómo estás?

Bien, pensaba que me dolería mucho más pero no, no duele.

Se ha hecho un agujero limpio.

Palomo, Palomo, como su traje es un poco Maléfica,

es casi la Bella Durmiente pinchándose con el huso.

Yo me hubiera desmayado. Pobre Alicia, yo también.

Lo sentimos. No es para tanto, en serio.

Tu actitud nos ha sorprendido mucho y para bien, la verdad.

Tener ese aplomo después de eso, que a mí me hubiera tumbado,

y tú, aun así, has querido seguir la prueba

y no querías perder ni un segundo de esta,

la verdad es que es una actitud admirable.

Gracias.

La pieza está muy bien, como siempre:

la capa está bien terminada con el ribete de piel,

que lo has hecho fantástico; toda la pasamanería del vestido

está perfectamente terminada; has forrado muy bien la manga;

no se ve el forro, no cae; el bajo no está terminado,

lo has cosido a mano, pero ha sido por el percance

y has seguido y has dejado una prenda superterminada.

Sigue así, llegarás lejos. Muchas gracias, Palomo.

Pues fenomenal, ¿no? Me han valorado, no solo

el detalle de que a pesar de atravesarme el dedo he seguido,

sino que, además, el resultado es bueno.

Es el turno de Mahi.

Sinceramente, ¿qué trabajo es más cateto:

el tuyo o el de tus compañeros que están, prácticamente, acabados?

Aquí no hay trabajos catetos; mis compañeros cosen muy bien,

pero son unos catetos, pero cosen muy bien.

Vamos a ir por partes:

el cuello está sin rematar y está, completamente, desbocado;

el forro de las mangas, lo llamamos forro por decir algo;

la pasamanería está con alfileres.

La he cosido, se me habrá olvidado quitar los alfileres, pero está.

Está cosida por un lado nada más. Claro.

Está cosida por la parte de abajo. Gracias, Palomo.

Las tablas del pecho, vamos a dejarlas sin comentar.

Se me han deshecho, sí.

Y, sobre todo, lo que más nos ha llamado la atención

es que has tirado la toalla con el manto.

O sea, ni has intentado montarlo, ni hilvanarlo, ni presentarlo.

Sí, bueno, me ha dado tiempo a coser dos trozos;

dos trozos he cosido y ¿qué presento, dos trozos?

No me daba tiempo.

Pero has visto que a todos los demás les ha dado tiempo

de hacer trabajos preciosos.

Sí, sí, sí. A ellos les cunde mucho no me lo explico.

La prueba de hoy no es de recibo.

Es culpa mía. Igual he sido la más lenta en cortar, se ha visto.

Has sido la más lenta y la más caótica, Mahi.

Quizá, porque al ver tanta pieza y con tanto volumen, tan grande...

Me ha superado un poco. Te he superado.

Sí, porque mira que intento correr y hacerlo, pero no he llegado.

Quedan dos pruebas, Mahi, de la semifinal

y o te espabilas o te vas a quedar

a las puertas de la final.

Nada de lo que me hayan dicho me ha dolido,

porque no me han dicho nada que no supiera.

En fin, la he liado parda y lerda no soy, sé mis fallos.

El jurado valorará ahora el trabajo de Eduardo.

¿Qué te parece tu atuendo de teatro?

Bueno, yo es que...

Tengo muy en cuenta las palabras de Lorenzo siempre, entonces,

él nos ha dado una clase magistral, que nos ha encantado.

Él hizo hincapié en la diferencia

entre vestuarios de cine y de teatro: en el vestuario de cine

tiene que estar todo muy bien hecho, muy rematado,

porque puede tener un primer plano, tiene que estar eso fetén.

Y en el de teatro que fuese la cosa más visual.

Te vino al pelo esa anotación. La he cogido tal cual:

lo he cogido, agarrado y hecho mío.

Eduardo, nos conocemos, bacalao, que tienes el ojo claro, hijo mío.

Te agarras a un clavo ardiendo.

Sé que la culpa es mía, solo mía, pero de buenas a primeras

en una prueba así, de esta envergadura,

con estas piezas, estas prendas...

Ponerme la máquina esa del siglo I a. C.,

que no la he visto nunca, lo he pasado mal.

¿Por qué no has pedido el cambio?

En esos diez minutos me ha dado tiempo a terminar.

A ver, es verdad que, dentro de lo que cabe,

el resultado final está bien.

Vistoso.

Has sido capaz de casar todas las rayas de la saya

e, incluso, las vistas. No te reconozco.

Eso es un trabajo bastante minucioso que hemos valorado.

Te has esmerado.

La verdad que el tejido era muy grueso

y era bastante complejo casarlo, entonces, pues nada,

básicamente, hay que doblar el tejido

e ir colocando una raya encima de otra

pero hay que ir poniendo agujas para que no se mueva al cortarla.

En el corte me he esmerado pero vi que Antonio

terminó antes cortando en el suelo y me he desanimado,

porque digo: me adelantan siempre por la izquierda y la derecha;

no hay manera de ser el primero.

Bueno, pero te has esmerado en el corte.

Eso sí, el pantalón está sin terminar;

la bragueta tiene un agujero, que es tu sello,

empezamos a reconocerlo.

Es que imagínate esta gente de esta época,

que a ti te da un apretón, te vas encima.

O sea, te lo pondrías mejor así.

No te voy a engañar como Luisa

que te diría que me gusta y me lo pondría.

Ese pantalón lo puedo ver bastante moderno, ¿eh?

No, pero lo de la costura aquí me ha gustado.

En el tema de los ojetes sí ha aparecido la ley de Eduardo,

la del mínimo esfuerzo, y se ha ahorrado unos cuantos.

Y te falta el bajo, no has acabado el del manto.

No, la verdad que no.

Como siempre, te puedes esforzar más, eso ya lo sabes,

pero hoy has hecho un buen trabajo.

Gracias. Muchas gracias.

Parece que los astros se han girado a mi favor,

me va "viento en popa a toda vela",

las valoraciones son buenas, me estoy esforzando mucho,

porque "le vi las orejas al lobo"; me echaron, he vuelto

con una actitud renovada y aquí estoy.

Luisa, un paso adelante.

Luisa a ti, ¿qué te ha pasado en la prueba?

¿Qué no te ha pasado? He partido seis agujas, al menos.

Creo que la aguja daba con un pinchito y se partía,

y venga, venga, ya estaba atacada, "no daba pie con bola".

Ya lo hemos visto, has puesto el pantalón del revés;

la parte de atrás, delante. No te has dado cuenta.

Eso es lo que te ha pasado.

¿Tú dónde tienes el culo delante o detrás?

Detrás. Pues mira, que me gustaba y todo.

Pues hija, aquí algo falla bastante claro.

Está gracioso y todo. Sí, graciosísimo.

A ella le encanta siempre.

-¿Tú te crees que he puesto el pantalón al revés?

Y yo tan convencida de que me había salido bien

y va y me dice que está al revés, me he quedado muerta.

No soy capaz de entender cómo has hecho eso.

No soy capaz. Ni un arquitecto, vamos.

Pero no lo veo ni feo, ¿eh? Me lo tendrías que haber dicho.

-Como nos regañaban por hablar, no hemos dicho nada.

Se le daban de maravilla hacer las braguetas.

-Me salen perfectamente.

-Y nos ponen un portapaquetes de esos raros,

que no sabíamos cómo meterlos. Tiene unas piezas muy raras.

¿Crees que tu Manolo se lo pondría? Mi Manolo no se pone este pantalón.

Los picos del bajo no... Tampoco soy capaz de explicarlos.

Porque esto era así. Eso que hay ahí...

Redondito, pero como no me ha dado tiempo de hacer el bajo.

Tres ojetes en vez de seis.

Luisa, sabemos que la ropa de hombre no es lo tuyo,

pero esto es muy mejorable y lo sabes.

Hemos visto cosas tuyas mucho mejores;

venimos de una semana en la que te luciste

con Mario Vaquerizo. Con Mario Vaquerizo.

Se ve que el dorado te ayuda. Necesita más dorado.

Es verdad. Hombre, me gustó más.

No bajes la guardia que estamos en la semana nueve

y esto está flojito para lo que esperamos de ti.

¿Vale? Vale.

Y, ahora, como ya sabéis, es el momento de la deliberación.

Creo que nos gustaría... Llevarnos para ver.

Para... Vamos a ver algunos.

Hombre, ya el pantalón al revés, ya no puedo decir nada,

ni lo puedo defender.

¿Qué voy a decir ahora?

Si ni yo misma me imaginaba que me podría pasar.

Pues nada, me aguanto.

Hoy lo veo difícil porque los dos están muy bien.

Están bien los dos, hay mucho nivel,

la perfección del acabado de este no tiene nada que ver.

Reconozco que está forrado,

ha hecho más de lo que se pide y está muy bien.

Los pantalones estos visigodos

eran bien complicados. Difíciles.

Ha forrado la capa, que no tenía que hacerlo.

Le ha quedado con una caída preciosa.

Es el único que ha puesto todos los ojetes;

técnicamente, está mejor el de Antonio.

Pero a Alicia le ha dado tiempo de poner el vivo con el pelo

y ha demostrado que su capacidad de trabajo es perfecta.

Su actitud ha sido maravillosa. Sí.

Pero le falta la parte de atrás.

No sé, ahora mismo, quién va a ganar,

porque a Antonio le han dicho que está bien.

Entonces, si solo es por confección que es lo suyo,

igual le sacan un fallo a él o me lo sacan a mí.

Mucha suerte a todos. Vamos con ese veredicto.

A estas alturas, todos habéis hecho grandes creaciones

y estrepitosos fracasos.

Así que nada es definitivo.

Vamos con el punto medio; el tercer puesto de cinco.

Es para ti, Eduardo.

Gracias.

Estamos muy orgullosos de que hayas sido capaz

de casar el tejido de forma tan profesional.

Gracias. Coge carrerilla, por favor,

porque solo queda el esprint final.

O sea, que a por todas.

Me veo con muchas posibilidades,

no de llegar a la final, me veo con el pie en la final,

pero, incluso, de ganar.

Cojo los números 4 y 5 para dar

los dos peores resultados de la prueba de hoy.

Mahi, esta vez te has quedado a la cola y no es digno de hoy.

No, nada. Para ti es el último puesto.

Es la peor posición, lo siento, Mahi.

No me puedo hundir en la primera prueba porque si me voy hundiendo

¿con qué ánimos voy a llegar a las otras pruebas? No puedo.

Luisa, tú te has vuelto a enfrentar a la ropa masculina,

con lo poco que te gusta, y se ha notado.

Ya no me pasa más.

Llegando a este punto, voy a dar el 100%.

Me queda a mí por entregar

el puesto dos y el puesto uno del "ranking"

y ha sido una decisión muy difícil,

porque el nivel de hoy, en general,

ha sido un nivel muy alto y, sobre todo, en estos puestos;

las diferencias son, prácticamente, mínimas.

Tu actitud ha sido impresionante,

es la actitud que me gusta tener en la gente de mi equipo.

El resultado es, realmente espectacular,

pero tú sabes que tiene algunos pequeños fallitos

y algunas cosas que no están terminadas.

No podemos darte el puesto número uno del "ranking",

aunque la profesionalidad es la del número uno.

Enhorabuena, Alicia. Muchas gracias.

Quedan solo dos semanas, ahora hay que darlo todo;

yo quiero llegar a esa final y tengo que hacerlo como yo sé,

si no sale no pasa nada, pero quiero hacerlo como sé.

Por tanto, Antonio, lógicamente, tu trabajo es el mejor.

Y, ojalá, ahora que nos va a tocar refrescar el vestuario

de "El caballero de Olmedo", me encantaría contar contigo

en el equipo del taller. -Bien.

Porque sé que lo harías estupendamente.

Muchas gracias.

Así que enhorabuena.

Muchas gracias, que me he emocionado.

Es más que un orgullo que me dediques esas palabras.

Ya te dije que "quien más te quiere te hará llorar".

El número uno es para ti.

¿Cómo no emocionarme con lo que ha dicho? Y el número 1.

Así que... ha sido genial, ha sido genial.

Tenemos cinco aprendices, en un "ranking"

con cinco puestos muy claros;

tenemos un jurado, dispuesto a todo,

y una prueba preparada repleta de sorpresas.

Creo que lo mejor que podemos hacer es ir a por ella.

Nuestros aprendices se enfrentan a su penúltima prueba por equipos

y lo van a hacer en los talleres de una de las marcas españolas

con más éxito en los últimos años.

Fue fundada en 2004 con muy pocos medios

y hoy en día cuenta con más de 200 puntos de venta

repartidos en diez países.

Además, es la empresa encargada de vestir

a la selección nacional de hockey en sus desplazamientos y actos.

Aprendices, bienvenidos a vuestra penúltima prueba por equipos.

Estamos en los talleres de El Ganso,

una firma española de moda masculina y femenina,

cuyo estilo, según definen ellos, es lo que todos conocemos

como arreglado pero informal.

La historia de El Ganso es una historia de éxito;

ellos son un ejemplo de los mejores emprendedores

que han conquistado el mercado internacional.

Un fuerte aplauso para los fundadores de El Ganso:

Álvaro y Clemente Cebrián. Adelante.

Hola, ¿qué tal? Bienvenidos.

Como les decía a los aprendices,

El Ganso es una firma que es ejemplo

en crecimiento y en conquistar el mercado internacional.

Me gustaría saber cómo fueron esos primeros meses, el arranque.

Habíamos estado en Londres trabajando en verano

y el estilo de ropa nos gustaba;

a partir de ahí, nos lanzamos aquí en España,

pero con poco dinero y recursos, y con mucha ilusión:

fue la clave de todo esto.

Al principio, lo pasamos regular y fuimos a tope a por ello,

desgraciadamente no teníamos experiencia en moda;

pero teníamos la idea clara.

-En la ropa de hombre había un hueco de mercado

y lo teníamos en la cabeza muchos años atrás,

y llega un momento en el que te tiras a la piscina

sin pensar porque lo ves muy claro.

Después, quiero charlar con vosotros de todo esto,

pero ahora tenemos que empezar la prueba que se inspirará

en la marca que crearon Clemente y Álvaro. Muchas gracias.

A vosotros. Gracias.

Antonio, un paso al frente.

Clasificado en primer lugar por ser el mejor en esa primera

prueba creada en el corazón de Caprile, prácticamente;

tú serás uno de los jefes de taller.

También elegirás al jefe de taller del otro equipo: a tu rival.

¿Que será...? Dame un nombre y una razón.

Eduardo.

-¿Yo qué te debo? Si no le he hecho daño a nadie...

-Nada, pero sé que le gusta mandar y ha progresado mucho.

Le gustan las relaciones públicas.

Le gustan las relaciones públicas, sabe venderse bien.

-Ojú, Edu. -Le va a venir bien.

¿Qué piensas de que te haya cogido?

Uf, hombre... en su equipo no quiero ir,

porque si vamos a expulsión, imagínate el drama.

Qué fuerte, nena; no, no, me da algo.

Imagínate a Antonio y yo en la prueba de Expulsión,

sería muy triste... para mí, que me iría a mi casa.

Antonio, dame un nombre de una aprendiza

con la que quieras trabajar y una razón.

Con Alicia.

Porque es buena y creo que podemos solucionar el trabajo

que nos toque hoy en El Ganso.

Estoy en el noveno programa, en semifinales,

con todo el recorrido que llevo ¿quién no quiere ganar de nosotros?

Dime uno que no quiera.

Eduardo. Yo con Luisa.

Porque... -A ver qué vas a decir.

-Porque cose muy bien, también.

-Ah. -Coserá mejor que Mahi, seguro,

no es que Mahi cosa mal, pero cose mejor, quiero decir.

Mahi, ¿a ti qué te parece?

Pues lógico y comprensible.

Tienen que elegir a alguien y Alicia cunde más,

tiene más experiencia y Luisa, también. Yo lo entiendo.

-Mahi, dijiste la semana pasada que no querías venir conmigo más.

-Es verdad. -Lo dijiste.

¿Ha sido por eso, Antonio?

Porque dijo que no quería venir conmigo más.

"Aguantando carros y carretas", me dan palos los jueces,

mis compañeros, todo el mundo... Soy la peor, soy la peor, la peor.

¡Pues soy la más guay!

Quizá no coso tan bien como ellos pero tengo otras cosas.

Es obvio que Mahi va a tener que ir a uno de los dos,

esa decisión la vas a tomar tú.

Dos manos nos vendrían geniales.

Puedes quedarte con Mahi y sumar dos manos a tu equipo.

Y qué dos manos.

O puedes disfrutar de una gran ventaja...

sorpresa.

Que te comunicaré al inicio de la prueba.

Pues... me gustan las sorpresas.

-Anda. -Que sea ventajosa.

Mahi, se le quedó clavadito en el corazón lo del otro día.

No me quiere ni bendita. Prefiere dos manos menos.

Bueno, yo no soy rencorosa.

Por lo tanto, Mahi, formarás parte del equipo de Eduardo y Luisa.

-Estupendo. -Muy bien.

Antonio, por ser el primer clasificado en la anterior prueba

serás tú quién decida el color de tu equipo.

-Soy fiel al verde, así que me quedo con el verde,

y el naranja para Eduardo.

Pues, equipos, podéis coger vuestros alfileteros.

(LUISA) Verde y naranja. Gracias.

Aprendices, esta firma viste, actualmente,

a las selecciones nacionales de hockey sobre hierba.

Los uniformes durante sus desplazamientos

y sus actos oficiales son de esta firma.

Aprendices, ha llegado el momento de conocer a algún protagonista;

vienen en representación

de las selecciones nacionales de hockey sobre hierba.

Bueno, muchas gracias a los seis

por haber encontrado este ratito para estar con nosotros.

Sabemos que estáis muy enfocados hacia el campeonato del mundo.

¿Nos podéis decir dónde va a ser y cuándo?

Será en Londres, creo que empieza el 19 de julio

hasta el 4 de agosto, si llegamos a la final.

Estamos preparándolo ahora y esperemos que lleguemos

a ese 4 de agosto y tengamos medalla.

A ver si conseguimos alguna medalla,

sabéis las opciones que tenéis y cuáles son vuestros rivales.

Bueno, nuestro mundial es en India, en Bhubaneswar,

y nuestro objetivo es llegar a semifinales,

que ahí empieza la duro y ahí pensar en cada partido.

¿Coséis? Yo un poco.

Ah. Muy bien.

Bueno, mi madre es modista desde hace muchos años

y cuando era pequeño estaba al lado de ella y la veía coser.

Cuéntanos, ¿qué eres capaz de hacer?

Un bajo, por ejemplo.

De pequeño, me cosía los calcetines.

No sigas que te cogen para el "Maestros Celebrity".

Estás a esto. No sigas, no sigas.

Para el "Celebrity", si tengo tiempo me apunto.

Está claro que presentaros en la alta sociedad deportiva,

en un campeonato del mundo, no debe ser fácil

y entiendo que querréis ir perfectamente vestidos.

Por lo tanto, tendréis un encargo para nosotros, ¿cuál es?

Bueno, venimos a buscar nuestro nuevo polo de viaje

para poder ir al campeonato del mundo.

Así que está en vuestras manos que nos dejéis bien guapos.

Aprendices, ya sabéis cuál es el encargo concreto,

pero... (MAHI) Ya verás.

Estos son los polos que las selecciones nacionales

lucirán en 2018.

Con estos polos aterrizarán en India y en Inglaterra.

Ahora, tenemos que preguntarles qué tallas tienen.

Empezamos por Bosco, ¿tu talla es?

Talla M. -Yo soy una talla XL.

(TODOS SE SORPRENDEN) (EDUARDO) Ay, Dios del amor.

-Y yo soy una talla L.

-No podríais ser iguales, ¿no? ¿Para qué?

-Yo os veo a los tres con una L, muy bien, ¿eh?

-La media. -Es broma, es broma.

¿Y ellas?

Yo tengo una talla L. -Yo tengo una S.

-Y yo una M. -Muy variado.

Vamos a intentar que dejen el pabellón

de "Maestros de la costura" a vuestro nivel.

Os esperamos al final de la prueba. muchas gracias a los seis.

¡Gracias!

Antonio, de nuevo, te toca elegir, como primer clasificado,

¿qué prefieres para tu reducido equipo?

Pues... los polos femeninos.

Aprendices, como habréis comprobado,

nuestros seis jugadores

son de tamaños y complexiones muy distintas,

es decir, que vais a tener que escalar.

El Everest. Escalar el Everest.

Cuánto deporte hoy.

-¿Vale el escalado de Luisa, el jerezano?

"Meto una mijita por aquí". -El jerezano no, el mío.

-¿Cómo le quedaba a Mario? -Perfecto.

-¿Cómo fue el escalado? -A ojo.

-No, lo vamos a hacer bien y me voy a encargar.

-Eso de escalar no lo he hecho en mi vida

y, además, es una tontería porque medio milímetro no se nota.

Pero bueno, si hay que escalar se escala, pero no me gusta.

Estamos en la semifinal y en esta prueba

el jurado hará una valoración individual;

pero no es la única novedad.

Solo uno de vosotros se librará de la Prueba de expulsión.

Vais a tener noventa minutos para realizar esta prueba.

Mucha suerte a los cinco, a talleres.

Bueno, sin duda, me hubiese quedado con la sorpresa,

aunque nunca se sabe porque en este programa

las sorpresas no suelen ser sorpresas del todo...

Positivas, me refiero.

Antonio, has elegido una ventaja sorpresa

frente a tener la ayuda de Mahi.

Ha llegado el momento de que conozcáis

cuál será esa ventaja sorpresa.

Cuando hayáis consumido la mitad del tiempo de la prueba,

pararemos el reloj.

El equipo de Eduardo dejará de coser

y vosotros tendréis quince minutos extra

para trabajar solos. Vale.

-Jolín.

Unas vez consumidos esos quince minutos extra

reanudaremos el tiempo para todos.

Equipos, muchísima suerte, tenéis noventa minutos.

El tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡A coser!

Vale, chicos, vamos a ver, vamos a escalar entre todos.

Luisa, tú el delantero, yo la espalda

Y tú, Mahi, vas a hacer la manga que es más sencillita, ¿vale?

-Venga, vamos.

-Cogeremos, muy importante, lápices de colores

para las diferentes tallas

y lo escribimos en grande para no hacernos lío.

-Venga, va.

-Tú te pones a escalar, calcamos el patrón.

-¿Me puedes ayudar a calcar? Tardo menos.

-Vale, como quieras.

-Este es el delantero...

La prueba de hoy consiste en realizar tres polos a medida.

Para escalar el patrón

hay que añadir un centímetro por cada talla.

Lo más difícil de confeccionar es la botonadura.

Las tapetas se entretelan

y se doblan, después, se cosen en la abertura del escote

y se le da un pespunte en X para fijar ambas tapetas.

Se unen el delantero y la espalda por los hombros,

se cosen las mangas y se añade un pespunte de carga

obligando a las costuras a permanecer tumbadas.

Después se incorporan los puños.

Se cierra la prenda cosiendo las mangas y los costados.

Se añade el cuello, se hacen los ojales

y se colocan los botones.

Para finalizar se coge el bajo.

Recordad que los largos no se tocan.

-Los largos no.

Vale, ya he escalado. -Vale, ya tengo una.

Luisa, ¿lo tienes? -¿A ver...? Ha quedado como el mío.

-Ve recortando tela.

-¿Cómo lo llevas? -Es que soy supermeticulosa

con esto y tardo un poco.

Pero... quiero hacerlo bien.

Acuérdate de los piquetes, ¿vale?

Para marcarlo después...

-Toma, cariño, arrea.

-Vale. -El piquete de la sisa,

¿dónde está? ¿O no hay?

¿No hay...? Tachán...

-El del centro sobra. -Quién me iba a decir,

cuando hacía cosas marranas en mi casa,

que me iba a preocupar por los piquetes.

-Luisa, ¿tu patrón tiene piquetes?

-Claro. -Pásalo.

He querido incidir en la importancia

de los piquetes. Ahora entiendo a mis profesoras de patronaje;

como yo hacía piquetes y, luego, no cosía nada

pues, claro, no sabía lo importante que eran.

Ahora que coso sí lo sé.

¿Qué tal, Antonio? ¿Cómo os estáis organizando?

¿Es la primera vez que escalas? Eh... sí.

Es la primera vez. Bueno, mira...

Siempre hay una primera vez para todo.

Pues eso es algo nuevo

que estáis aprendiendo en el programa,

no os podréis quejar. No, no.

Tiene que estar de medalla de oro,

no se os puede pasar ni un detalle.

Por la firma que nos acoge y por los jugadores y jugadoras,

que ya habéis visto lo guapos que son los seis.

Van a estar todos preciosos. Eso espero.

Luisa, cariño, ¿te aclaras? -Sí...

Estoy remallándolo, ¿eh?

-Tú eres una campeona. ¿No le has hecho ningún polo

a tu Manolo? -No.

A mi marido le compro la ropa, a mis niñas se lo hago yo.

-¿Se cose a la vez que se remalla?

-Quizá puedas unirlo a la vez y ahorramos tiempo.

Antes de unir los cuerpos tienes que poner el cuello y eso.

¿Es la primera vez que escaláis todos?

Yo sí. ¿Y tú, Eduardo?

Sí... ¿Y tú, Mahi?

Esto se hace por ordenador, estamos rudimentarios totalmente.

Se hace por ordenador, pero tienes que saber

qué datos metes y tienes que saber de qué va todo.

Pues sí...

De las tres tallas, ¿cuál habéis usado como base?

La M. Hemos hecho la L y, luego, la XL que es añadir el doble,

en este caso en vez de medio centímetro, un centímetro.

Eso es que sí. No, no... no digo nada.

Mahi, cariño, XL. Yo sé menos que vosotros.

Sabes que trabajo a medida, por encargo,

este problema con los escalados... Igual que yo, Lorenzo.

Lo que les he dicho a vuestros compañeros

que tiene que quedar de medalla de oro.

Yo creo que el tiempo lo llevamos fatal.

-¿Vamos mal?

Ellos es que ya lo tienen cortado todo.

-No sé cómo van. -¿Cómo llevas eso?

-Montando el cuello, más o menos creo que lo tengo.

-Hola... Qué tal, ¿cómo vais equipo verde?

Pues estoy cortando la última talla ¿La última?

Sí, la S. ¿Has escalado tú?

Sí. Vale. ¿Qué tal, Antonio?

Pues aquí voy con la talla M, que ya le he colocado el cuello,

subidito por dentro... Antonio, ese cuello...

¿Crees que lo has colocado bien?

Creo que sí. María, no me asustes.

No, no te asusto, lo veo bien colocado, no entiendo el orden.

A ver cómo colocas la tapeta.

Yo lo hubiese colocado antes del cuello.

No puedo, aquí lo monta. Bueno, tú verás.

Bueno, vale... me he asustado.

Bueno, chicos, suerte y atentos, porque solo hay una cosa

un poco complicada en esta prenda

y no sé yo si la habéis entendido bien.

Sobre todo... es muy importante saber trabajar en equipo,

aunque la valoración se haga individual.

Es lo que más nos gusta veros trabajar en equipo y bien.

¿Vale? Así lo vamos a hacer.

Bueno, no sé si me está quedando bien porque María me ha asustado.

-A ver, ¿me dejas verlo? -Sí, si quieres míralo, pero...

-Joder...

-Es que monta. -Te está quedando superbién.

-Luisa, mírame, lo primero de todo hay que hacer esto

porque hay que pasar por la plana esto, el ribete.

-Eso es lo que estoy haciendo yo. Está "perfect".

-Me pongo aquí, ¿vale? -Vale

-Qué bien, qué contenta.

-Tengo el delantero de la S, me faltan las dos mangas.

Lo dejo aquí amarrado con alfileres la S y la...

La manga también tiene diferentes tallas.

-¿Me estás diciendo a mí? -No, en general.

-Aunque nos vayan a valorar individualmente,

me he dado cuenta de que Antonio no me estaba guiando,

que estábamos trabajando individualmente.

Yo sé que él necesita mucha concentración,

pero a pesar de eso he intentado tener

la actitud que he tenido siempre.

Pero también he intentado ayudarlo a él porque somos equipo.

-El derecho... -Vamos, queda el canto de un duro.

Nos quitan la máquina y nos quedamos muertos de risa.

-Que nos coge el toro. -¿Por qué este tiene dos piezas?

Esto no está al lomo.

-Jefazo. ¿Qué tal?

Hola... no lo sé, Mahi. ¿Qué? Espera...

-Ya está... ¿Qué pasa, Mahi?

¿Qué te pasa? Nada, nada.

Sí, ya está, hay que cortarlo otra vez

este trasero está cortado mal. -Vale, pues dale duro.

¿Cómo lo llevas, Eduardo, de jefe? Yo creo que bien.

¿No, chicas? -Sí, muy bien.

Luisa, cómo lo ves de jefe,

¿te sientes cómoda? Hoy sí.

Hoy a Eduardo lo veo muy bien como jefe de taller.

Antes de empezar la prueba se lo dije: "Eduardo, por favor".

"Concentración".

El escalado qué tal, ¿lo habéis hecho "a la jerezana"?

No, no... está hecho correctamente.

Quitándole los milímetros... es algo muy preciso,

parece que no... Sí, yo lo sé, lo sé.

Luisa. ¿Qué, hijo?

Esa tapetita... Esta tapetita...

-La M la tengo yo.

-La primera me salió bien, pero esta me cuesta más.

La poca dificultad que tiene el polo es la tapeta,

o sea, eso será en lo primero que nos fijemos.

Oh... ¿Para qué remallas

la pieza primero si ahora vas a...?

Yo, he sido yo, a mí me gusta remallarlo antes todo.

No seáis chapuceros, por favor, os lo pido hoy.

Mahi, da todo de ti. Estoy dando todo de mí.

Luisa, que salgan las tres iguales. Esta ya no me sale

tan bien, pero me tiene que salir. Si no, corta otro.

Venga, suerte. Gracias.

-Voy a la plana ahora, ¿puedo? -Sí, vete.

-Si te digo la verdad, Alicia y yo somos compañeros,

no estoy hablando de amistad ahora.

Quiero servirme de la velocidad que tiene Alicia,

porque quiero salvarme de la expulsión.

Para poner la cinta se va a quedar con rojo, no tenemos otro color.

Para poner la cinta aquí... -Sí.

La canilla está en rojo. -Todo está en rojo.

-Queda bonito. -Es verdad que...

De amistad no nos llevamos superbién,

pero no porque a lo mejor... no seamos afines,

sino porque no hemos hablado mucho.

Aprendices, se cumplen los primeros 30 minutos.

Y dentro de 15 minutos pararé el tiempo

y dejaréis de coser, equipo de Eduardo.

¿De cortar también? De todo.

Vamos a salir de este programa como fieras.

¿Qué tal? ¿Cómo los habéis visto, Palomo y Caprile?

Pues, por primera vez, me ha sorprendido

que a Eduardo lo veo muy activo de jefe de equipo.

Lo veo bastante bien, el equipo parece

bastante organizado. Sí he visto que Mahi

ha tenido que volver a cortar la espalda, pero...

Luisa había hecho una tapeta muy bien y la segunda

ya la he visto hacerla más chapucera.

A ver, yo en el equipo verde me he dado cuenta

que Antonio no ha entendido bien el orden para confeccionar:

ha montado antes el cuello que la tapeta y no sé

cómo lo va a hacer ahora.

Me ha parecido que trabajan de una manera individualista.

Vamos a ver cómo evoluciona la prueba,

yo estoy un poco nervioso. Yo también.

Tan cerca de la final.

¿Tú tienes la XL ahí, Luisa? -Tengo que la el Edu me ha dado,

no sé cuál será. -¿Por qué, Mahi? ¿Qué te falta?

-Pues la XL para coserla y ponerla. -Ya, mi amor, tú tranquila.

-Ven aquí conmigo. -¿Qué quieres que haga?

-Aquí dentro vamos a ponerle

que es una L, ¿vale? -Vale.

-Toma, haz lo mismo con la otra. -Ahora adivina tú cuál es cuál.

-Confío en ti. -¿Qué te pasa, Mahi?

-¿Cuál estás haciendo tú?

-Creo... no, si yo estoy con la misma.

-¿Cuál es? -La L.

-Esa es... no. -Esa es la L.

-Esa es la L, Luisa. -Vale, vale.

-Hazme caso. -Esa es la XL.

-No, la L. -Eso, la L.

Yo quiero ir montando un poco las piezas, para ir juntando

por hombro y eso... pero yo veo piezas aquí,

cada una por un lado despendoladas y es real...

No sé si esta es una talla u otra.

¿Tú tienes la XL ahí, entera? -Esta es la M todo el rato.

-¿Cuál es la que yo tengo ahora? La XL la tiene Mahi.

O sea, la L la tiene Mahi, yo tengo la XL y tú la M.

-Otra vez... -Qué calor tengo,

me va a dar algo. -¿No tenéis espaldas sueltas?

-Mahi, no me digas... Yo tengo una.

-Vale, trae, déjamela. -No me la vayas a confundir.

-Trae, hazme caso. -Esa es mía, acuérdate, Mahi.

-¿Qué talla era, Luisa? -La XL.

-Es que me casa muy bien con la L. -No, por favor.

No te confundas. -Toma, toma, ya está.

-Oye, estamos trabajando en cadena, totalmente.

-Totalmente. -Esto es maravilloso.

-A mí me gusta trabajar mucho con Edu y con Mahi.

-Olé tú. -Luisa...

(EDU) Menos con la otra...

-¿Se complica algo o está controlado?

Estás muy absorbido.

-Yo lo reconozco cuando estoy trabajando

no soy muy de hablar, me concentro en el trabajo

depende de lo que haga, si no es muy complejo

puedo darte conversación a la vez, si no...

Yo es trabajar y trabajar.

-Echo de menos a Jaime, en la de grupo me doy cuenta,

al final trabajé muy bien con él.

-Ya estaba acostumbrado. -Sí, hemos trabajado varias veces.

Contigo, la verdad, es un gozada.

Como lo manejas todo...

Pero hablas menos. -Sí... me pasa

porque como estoy tan concentrado trabajando,

lo de hablar no tiene espacio. -A mí me encanta hablar siempre,

cuando trabajo sí que me concentro un poco más.

-Esto está cosido al revés. -Hostia, Mahi, ¿qué?

-Esto está cosido al revés, la espalda con el cuerpo.

-Mahi, está bien. -Está unido al revés.

Trae, lo estoy descosiendo, míralo mil veces, está al revés.

-¿Cómo está esto? -No, Mahi, está bien.

Aprendices, en estos momentos se cumple la mitad de la prueba.

Equipo de Eduardo, para, stop. Vamos a ver dónde está el derecho.

Eso sí lo podemos mirar, así...

-Te lo estoy diciendo. Suéltalo, no lo puedes mover.

No se puede tocar, Mahi. Este es el derecho

y este es el revés, habéis cosido derecho con revés.

Luisa, no se puede tocar. Bueno, esto lo quitamos ahora.

Los 15 minutos extra comienza en tres, dos, uno...

Ahora. ¿En los 15 minutos

podemos hablar contigo de algo?

¿Conmigo quieres hablar? Esto que nos habéis hecho... no.

-En 15 minutos esta gente lo terminan, claro.

Los 15 minutos que tienen de ventaja...

En 15 minutos hago yo virguerías, la verdad, y más ellos dos

que saben un montón de costura y son muy ligeros.

-¿Por qué no tiene piquetes?

-A ver... ¿cómo me han dicho que esto se pone...?

-Vamos a darle prioridad al cuello para que así

una vez que esté el cuello puesto,

Mahi pueda hacer los ojales y los botones.

Antonio, Alicia,

primeros cinco minutos consumidos. Quedan diez.

A ver si terminan ya los diez minutos.

-¿Qué dices, Luisa? -Qué agujetas tengo

de coser ayer con la máquina antigua.

-Pues yo qué sé cómo vamos. -Van bien...

-Vais mal, ¿no? -Te digo yo que van bien.

Los he mirado y van muy bien. -¿Cómo vas tú?

-Estupendamente. (IRÓNICO) Hombre, cómo no.

(Risas) -Yo veía que Alicia y Antonio

en 15 minutos estaban... ¡pam, pam! Adelantando.

Madre mía, a mí me daban ganas de ir, a gatas,

y cortarle la regleta de los cables o coger las tijeras

y cortar el hilo de la remalladora, hacer alguna trastada.

-¿Qué te queda con...? -Ya está, termino con la manga.

Me voy a la remalladora. -¿Podemos sentarnos?

-Sentados podemos estar, lo que no podemos es hacer nada.

Se cumplen 10 minutos extras, quedan cinco.

Quedan cinco... -Todavía quedan cinco.

Casi... Estos son los cinco minutos

más largos de la historia. (SUSPIRA) -No puedo estar parada.

-Alicia, cose si quieres, mientras con la plancha

voy pillando, ¿te viene bien coser?

Entonces nada...

-Dios quiera que nos salga bien.

-Sí, yo creo que vamos guay.

-Te estás ganando la barandilla como jefe de taller.

-¿Estáis listos para lo que tenemos que hacer?

-Entonces, yo descoso eso, voy planchando, pongo ojetes...

-Irse preparando, chicos. (EDU IMITA UN MOTOR DE COCHE)

(MAHI) Tachán...

El tiempo extra termina en cinco, cuatro, tres, dos...

Uno... ¡a coser!

Arrancan, 45 minutos, mismo tiempo, misma oportunidad

para los dos equipos... ¡A ganar!

Aquí te dejo las mangas de la L ya montadas,

esta es la de la S. ¿Los ojales hay que hacerlos...?

Hay que hacer tres y...

-¿Me has descosido eso, Mahi?

-No sabes lo bien cosido que está, los pespuntes son muy pequeños.

Y se agujerea esto, tengo que ir despacico.

-Pues, Mahi, tranquila que vamos bien.

-Qué vais a ir bien, que no vais bien.

-Cállate. -Bien vamos nosotros.

-Yo con Antonio no quiero ir más,

es muy malo como jefe de taller.

Yo siempre contigo, Eduardo.

-Gracias, cariño.

-Antonio no lo hará tan bien cuando está siempre de expulsión.

(Risas) (ALICIA) Vaya, touché.

(EDU) Qué cabrón... -Antonio se merece librarse

de la prueba de expulsión porque el pobre

las ha sufrido todas menos una. Es muy fuerte.

-Hola... ¿Cómo lo lleváis, Alicia?

Pues, mira, estoy planchando y voy a poner ojales.

Ya está casi terminado este.

¿Cómo lo ves? Yo lo veo con buena pinta.

Lo único que veo aquí

es que falta la entretela. Sí...

Ah... ¿tenemos entretela? Sí tenemos.

-Falta entretela. -No, porque yo la he puesto

para que no esté finita.

Tranquilo. -¿Ah, sí?

Olé tú. A ver, Antonio,

Álvaro le ha indicado a Alicia que no has entretelado...

La tapeta. Oh...

No nos habíamos dado cuenta, ¿hay entretela?

-Sí la tenemos.

-Sí, me he equivocado, no he puesto la entretela.

Tampoco me he dado cuenta de que había, no me he fijado y...

Las prisas, ninguna de las tres tapetas lleva entretela.

¿Habéis aprovechado bien la ventaja de 15 minutos?

Bueno... ¿No estás contento?

Es que han pasado muy rápido.

-El polo lo veo muy bien hecho. Pinta tienen buena pinta,

hay que verlos, luego, probados.

Vamos a ver al otro equipo.

Vale, chicas, ¿cómo vamos?

-A ver, este cuello cómo sale. -Luisa, porfa,

que esté bien hecho, que están mirando todo.

-Toma, Mahi. -Ahí vienen.

¿Seguro que está todo eso, Mahi? -El cuello vale.

¿Habéis aprovechado para reorganizaros

esos cinco minutos, se os han hecho muy largos?

Se nos han hecho muy largos. -No, pero Eduardo organiza bien.

-Le he visto y... -Gracias.

-Ha repartido muy bien el juego. Por una vez...

Lo que pasa es que os habéis equivocado

con la espalda, antes.

-Sí, se ve que... hemos cortado todos a la vez,

me habré confundido, he cortado la espalda

en vez de a lomo, en dos piezas. -Sí...

-Pero nada, no hay nada que... no se pueda arreglar.

¿Cómo los ves? Los veo muy bien.

Los polos... Son los más gamberros.

No, pero gamberros... organizados. -No digas eso, Lorenzo.

-A ver... a este le falta el cuello.

-¿Les ponéis entretela a las tapitas?

-Luisa me ha dicho... -No, no le he puesto

porque la he cortado doble para que queda tiesecita.

-¿La has puesto doble? -¿Qué te parece la jerezana?

Tienes más salidas... -Se nota que es del sur.

Pero... también está bien esto.

-Si encima que la pongo doble le meto una entretela

va a estar más tieso que qué. Y al hombre le ha gustado.

-Jolín, qué calor hace. Muchísimas gracias

por haber acompañado aquí

a inspeccionar a nuestros aprendices.

-Un placer, muchas gracias.

-Alicia, ¿qué te queda en la máquina?

-No, ya no estoy en la plana. -Hostia, vale.

-Perdona, no te he avisado yo.

-Ella es la hebra de Marimoco,

¿tú crees que con esta hebra puedes coser un botón?

La madre que te parió.

Y este pedazo de aguja, ¿qué vas a coser un pavo?

Aprendices, quedan 30 minutos para terminar la prueba.

¡Dios mío! 30 minutos

para meter el turbo de la semifinal.

Oh...

Pero, Luisa, una cosa,

el pespunte de carga no es un pespunte sin más.

Es un pespunte pillando lo otro. -Ya, ya...

-Cariño, si no, no tiene sentido.

-Pues ya está.

-Aunque lo pongas más arrimadito. -Vale.

¿Qué tal, Antonio, cómo vas?

Aquí voy cosiendo botones y terminando el primero.

¿Terminando el primero? Ajá...

Pero Antonio, una cosa que no entiendo,

habéis tenido 15 minutos más

y no veo que hayáis adelantado mucho.

¿Qué ha pasado? Tenemos dos polos,

este está casi terminado. ¿Sabes cuántos tienen ellos?

Si ahora mismo tuviera la opción de elegir

la sorpresita o Mahi,

sin lugar a dudas me quedo con Mahi.

Las manos de Mahi, ahora mismo, valen 15 minutos no,

valen la prueba entera.

La verdad, lo que veo es poca comunicación

entre vosotros, insisto en que veo una prueba individual.

No, hablamos,

pero a la primera nos queda claro y no necesitamos hablar más.

Bueno, vamos a ver el resultado.

Una cosa, ¿con 15 minutitos

más creéis que estaremos a tiempo de pulir los hilos?

Es algo que me da mucha rabia.

Porque, de momento, hasta el programa de hoy

no he visto pulir los hilos y si, de repente, hoy pulís hilos...

No sabéis lo feliz que me hacéis.

Eduardo, cuéntame, cómo vais. Hola, Palomo.

Pues, mira, vamos estupendamente.

Yo hoy os veo fetén, os veo organizados...

Sí... Veo que estáis

relativamente avanzados, a pesar de parar 15 minutos.

Luisa está montando los cuellos, por cierto, ¿están ya?

-Sí...

Esto es un mamarrachillo, lo digo.

¿Qué es un mamarrachillo? -Una mamarrachada.

-Esto está precioso. Eso es...

(EDU Y PALOMO A LA VEZ) Horroroso.

Perdona que te diga, pero es un truño.

Esto en mi pueblo se llama truño. -Nueva palabra.

Luisa lo está dando todo, no levanta la cabeza de la máquina

es una campeona, lo hace todo rápido, no todo lo bien

que debería; pero las prisas son las prisas.

-No haced las cosas mal. Luisa.

Dime. No sé si has sido tú,

pero ahí hay una tapeta que da miedo verla.

¿Nos da tiempo a quitarla? -Teníamos otras cortadas.

-Vamos a quitarlas. -Lo malo es descoserlo,

en descoserlo tardamos una eternidad.

-Lo coses en blanco, los botones. -He puesto los rojos allí...

Hay una aguja... -Pero ¿en rojo o blanco?

-En rojo... rojo. -Pero los has hecho blancos.

-Ya, me he equivocado.

-Yo los haría todos iguales. -Como quieras.

-Quedan mejor en blanco.

Me duele el dedo al coser a mano.

-Yo no quitaría nada, vamos a tardar mucho.

Este punto está muy finito, ¿no ves...?

-Tenemos que quitarlo. -¿Sí?

Aprendices, quedan 15 minutos, ahora sí,

sprint final de la prueba.

-Hostias, no nos da tiempo. -No lo quites.

-No la quito... Mahi, toma, hazle los ojales, porfa.

-Joder con el dedo...

No puedo coger la aguja.

-Ali, cose cose, mientras voy pillando esto.

-Vale, voy.

-Mahi, ¿has mirado que no tenga hilos colganderos?

-Eso estoy cortando y está estupendo todo.

-Venga, Antonio, solo queda uno, venga tú puedes.

-No tengo ni ojales. -Sí, pero ahora se los hago yo.

-Luisa, coge a mano y vete a poner las etiquetas de El Ganso.

Corre, está ahí. -Está aquí.

-Para que no digan que faltan detalles.

Mira, sí, pónselo con dos pespuntes.

-¿Puedes trabajar bien? -Sí, no te preocupes.

-Venga, hecho. -Me voy a la remalladora.

-Voy contigo. -Gracias.

-Ay... que no puedo. -Acuéstalo.

-Da igual.

-Ay, ay... -¿Qué pasa?

-Cada vez que la veo me pongo nervioso.

Escuchadme, aprendices,

semifinal, tres minutos para que termine la prueba.

Ofú... -Ve más rápido, porfa.

-¿Cómo me pueden temblar tanto las manos?

-A ver, está planchado. -Deja que le dé un punto aquí...

-¿Dónde?

-Corta que "ezo" ya no "ce" cae.

Oh, por tu culpa hablo con la ce. -Hombre, como tienes que hablar.

-Cada uno una... Vamos, colocad bien

los cuellos, los botones,

que no salgan hilillos.

Aprendices, escuchadme bien, os quiero ver volar.

¡Último minuto de la prueba!

Mahi, ¿esto cómo va?

-Este estupendo, ¿y ese? -También.

-Hilos, hilos, por aquí.

Aprendices, uno de vosotros va directo a la final.

Cinco, cuatro...

Tres, dos... Uno...

¡Tiempo!

(LUISA SUSPIRA) Ay, me va a dar algo.

-Yo creo que a los chicos el polo le va a quedar genial,

además, ellos son muy agraciadetes

son deportistas y tienen el pectoral muy marcado.

Entonces, el polo les va a quedar de escándalo.

Bueno, ¿cómo os sentís con los polos

que os han hecho nuestros aprendices?

Muy cómodas. Realmente la evolución

de todos... es más que evidente,

acordaros ese primer programa. No se me olvida en la vida.

Están aquí, vestidos, con sus polos guapísimos.

Las prendas están acabadas. Sus tallas...

Y nuestro juicio van a ser matices... de detalles.

Han hecho un buen trabajo.

Bueno, yo creo que el fallo en los tres es el mismo.

Ha hecho el cuello antes que la tapeta,

no lo entreteló... No lo ha entretelado.

Sobre todo es eso.

Y es el efecto "blandurrio" que vemos en la tapeta.

A la L le falta el pespunte de carga del hombro.

Lo que no entiendo es que siendo un tejido elástico,

cómo no han pensado en poner entretela en sitios

donde iban a trabajar y a coser, porque eso da de sí.

Pues yo en este equipo veo lo mismo,

además es la guerra que he tenido con ellos en la prueba.

Las tapetas... no hay ni una que esté correcta.

Aquí hay un dedo de diferencia en la tapeta que monta.

Lo peor que nos ha salido de los polos es la tapeta.

Están un poco asimétricas, creo que el jurado

ahí nos va a dar fuerte.

Muchísimas gracias por venir hoy. A vosotros.

Chicos, muchísima suerte, a conseguir muchos oros.

Os esperamos aquí con todos ellos. (TODOS) Muchas gracias.

-No sé cómo van a valorar esto, porque es individual

pero no solo tienen que ver cómo cosemos

sino cómo hayamos trabajado en grupo, aunque sea individual.

Aprendices, estamos en la semifinal de "Maestros de la Costura".

Esta era un prueba con un alto grado de dificultad.

Ya sabéis que la valoración será individual.

Solo uno de vosotros se salvará

y cuatro irán a la prueba de expulsión.

Aprendices, en general, todos habéis hecho un buen trabajo

y hemos notado que habéis aprendido.

El nivel de exigencia en esta prueba,

tal como ha dicho Raquel,

era altísimo y podemos decir que estamos contentos

con vuestros resultados.

El escalado ha sido correcto en ambos equipos

y, por eso, los polos les sentaban tan bien

a los jugadores.

Tengo que decir algo que si no lo digo... reviento.

Reviento, ¿eh...? Dilo ya, por favor.

Felicidades, Eduardo. ¡Olé!

¡Ay!

Ay, gracias.

No me lo esperaba. Has dicho: "Eduardo"

y me han temblado todos los huesos.

¡Ay, la que me espera ahora! Felicidades, Eduardo.

Por primera vez... Sabes que te meto mucha caña.

Pero por primera vez te hemos visto trabajar.

Pero trabajar de verdad. No hacer el tonto ni charlar,

ni relaciones públicas.

Has dirigido muy bien las tareas.

Has sabido reaccionar a los errores.

Te hemos visto ejercer de jefe de taller

y nos ha sorprendido a los tres gratamente tu evolución.

Este es el Eduardo que hemos espero ver

desde el principio. Lo que me da un poco de rabia

y a mis compañeros también, es que empecemos a descubrirlo,

prácticamente, al final.

Más vale tarde que nunca. Eso es que he aprendido.

Y, sobre todo, lo que más nos ha gustado a los tres,

ha sido tu actitud de hoy,

porque ni te has quejado, ni has protestado,

ni le has echado la culpa a la máquina de coser, al patrón,

o a la primera mosca que pasaba por ahí.

Y eso nos ha llamado muchísimo la atención

y nos ha gustado y sorprendido mucho.

Luisa, al igual que la semana pasada,

te hemos visto superada. Sabemos que la recta final

del programa te pone muy nerviosa

y la presión yo creo que te está...

trastocando un poquito.

En la prueba anterior, cosiste los pantalones...

Bueno, coser... Al revés.

Del revés, por llamarlo de alguna manera.

Y en esta tampoco has estado muy acertada.

Has remallado las piezas individualmente,

pero Eduardo se ha dado cuenta y te ha avisado

y habéis logrado rectificar.

No has puesto entretela a las tapetas, las has hecho dobles

al estilo Luisa Reyes, bien contundentes.

Se nos ha escapado. Y no están bien cosidas

porque es muy gordo.

Con el nivel que tienes, nos sorprende a los tres

que cometas fallos tan básicos y más en una prueba de Semifinal.

Mahi, una semana más, te hemos vuelto a ver perdida.

Cuando trabajas en equipo, parece que no encuentras tu sitio

y esto en una semifinal no lo podemos permitir.

Hoy has sido la última aprendiz en ser elegida

y ahora entendemos por qué.

Antonio, hoy, como jefe de taller, has ejercido más bien poco.

Durante toda la prueba, Alicia y tú parecía

que competíais más a nivel individual

que en una prueba de equipo.

No os habéis comunicado nada de nada.

Si lo hubieseis hecho, no habríais cometido

algunos de los errores que hemos visto.

Y lo peor de todo, Antonio, es que, además,

habéis contado con una ventaja de 15 minutos

y ni con esas has solucionado los fallos que tenías.

Las tapetas sin entretelar,

la manga de la talla L está sin acabar,

falta el pespunte de carga.

Alicia, es que no os hemos visto comunicaros.

Lo que pasa es que se necesitan pocas palabras a buen entendedor.

En "Maestros de la costura" no solo se necesita coser bien.

Tenéis que saber trabajar en equipo

y esto hoy os ha fallado.

Yo creo que habéis trabajado más individualmente que en equipo.

Y eso no era del todo lo que podíamos.

Porque no había... No sé. Habla tú también.

No había errores grandes. -Se están dirigiendo a ti.

Termino la máquina y te pones tú. Ahora termino con esto,

me voy a la plancha. ¿Necesitas esto?

¿Consideráis que habéis tenido las conversaciones necesarias?

No habéis necesitado más.

No hablar más, quiere decir que nos entendemos mejor.

Ambos sabíamos lo que hacer.

No ha sido falta de comunicación.

No hemos necesitado una hora explicándonos las cosas.

Aprendices, tras la deliberación,

hemos tomado una decisión unánime.

Como sabéis, solo uno de vosotros salvará

y el resto iréis todos a la Prueba de Expulsión.

Mahi, seguramente, te esperas lo que voy a decirte.

Vas a la Prueba de Expulsión.

Está bien.

(MAHI) Vamos a por la Prueba de Expulsión

con alegría y optimismo.

Alicia, la técnica la dominas perfectamente,

pero vuestras piezas tienen

fallos de confección imperdonables. Estos fallos te llevan

a la Prueba de Expulsión. Lo siento mucho.

(ALICIA) La Prueba de Expulsión la afronto con ganas.

Como pienso en la barandilla que quiero estar ahí cosiendo,

pues a coser. Y nada, desear ser una de las finalistas.

Luisa, lo has intentado pero no ha sido suficiente.

Tú también vas a la Prueba de Expulsión.

Me tomaré una tila antes. Por favor.

Hombre, ánimos tengo y ganas, porque lo voy a dar todo.

Quedáis dos.

Antonio, Eduardo,

solo uno de vosotros se ha dejado la piel

y, realmente, ha hecho un trabajo brillante

y, sobre todo, ha tenido una actitud

que nos ha sorprendido a todos.

Eduardo, enhorabuena,

porque eres el primer finalista

de esta primera edición de "Maestros de la costura".

¡Ay! (LUISA) Qué loco está.

Enhorabuena.

Es que lo has petado. Lo has petado.

Oye, que yo quiero decir que mis compañeras,

que ha sido un trabajo en equipo.

Se valora individual, pero que le habéis dado caña

y que han trabajado también mucho.

La Luisa, la pobre, no se ha levantado de la máquina.

Y la Mahi, la pobre, sí es cierto que, al principio,

no daba pié con bola, pero ella lo intenta.

Y que muchas gracias. No me lo creo.

¡Qué fuerte!

¡Uf! No sé qué decir.

No sé. Ya está. Que gracias.

Eduardo, nos gusta mucho lo que comentas de tus compañeras

y te honra, pero, realmente, el que ha brillado

con luz propia en esta prueba, has sido tú.

Muchas gracias. Antonio, lo siento,

pero como ya es tradición en este programa,

vas a la Prueba de Expulsión. ¿Para qué romper las tradiciones?

Nos vemos en la Prueba de Expulsión.

Por pruebas de expulsión que me toquen,

no podrán conmigo.

Luisa, Mahi, Alicia y Antonio,

muchísima suerte a todos.

Los cuatro estaréis en la Prueba de Expulsión

de la Semifinal de "Maestros de la costura".

De verdad, de corazón, muchísima suerte

a los cuatro. Muchas gracias.

Y a Eduardo, que hoy el que ha ganado esta prueba,

ha sido el mejor Eduardo Navarrete que hemos visto.

Eres el primer finalista de la historia

de "Maestros de la costura". Enhorabuena, Eduardo.

(Aplausos) Enhorabuena.

Con la guerra que he dado, que me fui, que he vuelto.

(EDUARDO) Estoy con un subidón.

Estoy pletórico. Todavía no me lo creo.

Es que no me lo creo.

Los aprendices tienen los nervios a flor de piel

después de la Prueba por Equipos, porque son muy conscientes

de que uno de ellos no se clasificará para la Final.

El jurado ha preparado una prueba espectacular

en la que, además, van a completar su formación,

que continúa hasta el último momento.

#Libre, libre quiero ser.#

¡Ay, qué cosa más grande! ¿Eso qué es?

Patrones. Genial.

Bienvenidos, aprendices. ¿Estáis muy nerviosos?

Bastante. -Yo siempre estoy nerviosa.

Pero hoy especialmente, claro.

¿Cómo tienes el cuerpo, Luisa?

Me he tomado una tilita y estoy bien.

¿Y Alicia? Ya se nota la tensión.

Somos menos y quiero estar en esa final.

Mahi, en la Prueba por Equipos no fuiste elegida

por ningún equipo. Y, además, los jefes de taller

eran, precisamente, tus amigos.

¿Cómo te sientes hoy al respecto?

Muy dolida. Muy dolida con ellos.

Pero lo entiendo.

Aquí hemos venido a competir, ¿no?

Bueno, igual, la valoración fue individual.

Si estoy aquí es porque me lo merezco

individualmente, mi persona se lo merece. Aquí estoy.

Alicia, lo primero, ¿cómo va tu dedo?

Más o menos, igual. Pero luego, en la prueba,

con la tensión, se me pasará.

Eduardo, últimamente, te llevas todos los aplausos.

Y hoy estás viendo la prueba desde aquí. ¿Cómo te sientes?

Pues estoy muy contento y muy feliz.

Con nervios, porque hay algunos de mis pilares fundamentales

en el programa ahí abajo.

Bueno, alguno... Los dos. Pero...

Los dos. ¿Quiénes son los dos?

Antonio y Mahi. Antonio y Mahi.

Ah, vale. A Luisa también la quiero mucho.

Y Alicia también está aquí con nosotros.

Pero, claro, estoy aquí y estoy muy contento

y más, en esta prueba, que la siguiente es la Final.

Que estoy en la Final. ¡Ah!

Me vais a permitir que os diga que la Prueba de Expulsión

será especialmente trepidante.

Vuestro trabajo debe estar a la altura

de toda la labor que hay detrás de una pieza más parecida

casi a una escultura que a una prenda.

Ya verás tú qué risa. En esta prueba, nos va a acompañar

una diseñadora de moda nacida en Madrid,

mitad argentina, mitad danesa.

Ella vende sus sugerentes creaciones

en una veintena de países y ha conquistado

a celebridades como Lady Gaga y Kylie Jenner.

O Raquel Sánchez Silva.

O Raquel Sánchez Silva, como dice Palomo.

Por supuesto. Tiene creaciones de quitar el hipo,

nunca mejor dicho.

Un fuerte aplauso para Maya Hansen.

(Aplausos)

Hola, Maya. Bienvenida a "Maestros de la costura".

Bienvenida. ¿Cómo estáis?

¿Qué tal? (ALICIA) Me ha hecho ilusión

que viniera Maya porque sigo su trabajo desde hace tiempo.

Esa actitud que tiene de lo muy femenino y lo muy cañero,

que es la mezcla que yo creo que tengo.

Me identifico bastante. Me gusta mucho.

Y encantada de estar con vosotros.

Nuestros aprendices están

a punto de descubrir en qué consiste

nuestro último reto. ¿Lo descubrimos?

Vamos a ello, ¿no? Adelante.

Hoy nos toca a los dos chicos, porque como es algo

que no nos podremos poner nunca...

Serás tú, Caprile. A mí me sienta de maravilla.

A Palomo le quedan fenomenal.

Qué misterio. Gaultier lo hacía para hombre.

Y tú. Y yo.

(ALICIA) ¡Guau! (EDUARDO) Es precioso.

Es muy bonito. -Es bonito. Y trabajoso.

Asustadísima estoy.

En mi vida he hecho un corsé.

Hay que estudiar una ingeniería para hacer esa estructura.

Conozco a ingenieros de caminos

que han estudiado menos para hacer puentes.

La pieza protagonista es el corsé.

Quiero recordaros que el que hizo

los primeros corsés en este país fue Lorenzo Caprile

y que tanto él, como ahora Maya,

representan ese mundo de introducción de España

en la alta corsetería.

¿Cuál es el secreto de un gran corsé, Maya?

Bueno, yo creo que una de las cosas que hacen que un buen corsé sea

no un corpiño, sino considerado corsé,

es la construcción interior que lo conforma.

Es decir, el entretelado que lleva, las ballenas.

Todo lo que es, digamos, el interior del corsé.

Para construir un buen interior,

hay que preparar bastante bien el tejido,

para que, a la hora de coser, tenga esa rigidez

y esa estructura que necesitan los corsés.

¿Ese sería tu principal consejo para esta prueba?

¿Que preparasen muy bien el tejido buscando

que sea esta escultura que es un corsé?

Sí. Una pista podría ser que tanto el delantero

como la espalda son las piezas

que más rigidez necesitan, normalmente.

Ahí va eso. En sus orígenes,

allá por finales del siglo XIV, XV, era una pequeña tortura,

incluso se llegaron a hacer enteros de metal.

Pero ahora, con los nuevos materiales,

las innovaciones tecnológicas,

diseñadores de moda como Maya han logrado

que llegue a ser hasta cómodo, incluso.

Tenéis que hacer muy bien ese corsé,

pero, además, tenéis que personalizarlo.

¿Me ayudas, Palomo? Claro que sí.

Qué emocionante, ¿no? No, por favor.

A la de una...

A la de dos... Y a la de... ¡tres!

(ALICIA) Una ruleta. Qué guay. (LUISA) Ya empezamos, de verdad.

Los juegos no me gustan, porque tengo mala suerte.

Cada vez que hay un juego, lo peor me toca.

Esta ruleta está cuajada, repleta de elementos

que van a ser los que os van a permitir

personalizar y hacer vuestro ese corsé.

Cada uno de vosotros tendrá que hacer girar la ruleta

y deberá integrar obligatoriamente en su corsé

y de una manera natural,

el elemento que le haya tocado en la ruleta.

Yo veo cosas que no me gustan, pero bueno.

Espero que no me toquen. ¿Por ejemplo, las palomitas?

Las palomitas me las comería, pero veremos si no me tocan.

También hay casillas de tirar de nuevo o elige elemento.

Si la ruleta se para en esa casilla,

podéis escoger el elemento que queráis.

¡Ay! Ojalá me toque a mí esa.

No se puede repetir ningún elemento.

Queremos ver cómo un mismo patrón puede dar lugar

a confecciones totalmente diferentes.

Empezamos con... Antonio.

¡Ay, madre mía!

Vamos a ver.

Con energía, Antonio.

Muy Antonio. No está mal.

¿Estás conforme, entonces? Sí. Lo único, el colorido.

A verel tejido. Pero estoy contento.

Cuando para y veo cordones de colores,

he respirado. Las palomitas se quedaron para otro.

Así que, dentro de todo lo malo, he tenido suerte, la verdad.

Mahi, adelante. ¿Está muy dura la ruleta?

¿Cómo va de traza eso? -Sí. Coge impulso.

Vamos. Dale fuerte. Vamos a ver.

¡Pero, hombre, tan fuerte no! Si es que soy de pueblo.

(EDUARDO) ¡Ay, ay, ay! Volantes de tul.

¡Ay, por Dios! Que... Bueno, vale. Sí.

Venga, sí. Venga, vale. Por lo menos, no son las plumas.

Por favor, por favor.

Lo único que valía de ahí,

eran las tachuelas y las chucherías.

El resto es... ya lo sabía, rancio y manido.

Alicia, adelante. A ver, que de lejos no veía bien.

Vamos a dejar a la suerte el resto.

El vuelve a tirar estaba casi.

Te has quedado ahí, pero no. Vale.

Alicia, harás un corsé de tachuelas rock and roll.

(ALICIA) No tiene nada que ver

con lo que tenía en mente de hacerlo princesita.

Pero luego los corsés y el tema roquero

está muy muy ligado. Yo creo que también puedo sacar

ese lado canalla y hacer algo guay.

Luisa. Vamos a ver lo que me va a tocar.

Luisa, la tila. Fuerte.

Ese es el poder. Esa es mi Luisa. A ver qué me toca.

Que me ilumine Dios y que me toquen los encajes

o los brillantitos, que me gusta. De lo demás, no me gusta nada.

¡Ay, ay! ¡Bien!

¡Pero oye! ¡Ay!

Por lo menos, me ha tocado algo que me gusta.

Eso se llama suerte en "Maestros de la costura".

A mí me toca esto o esto y me muero.

Ya no te tienes que morir, porque vas a hacer

un corsé de encaje Luisa Reyes.

¡Ay, qué contenta me he puesto!

Por supuesto, esto no acaba aquí.

Se acabaron las buenas noticias, ¿no?

El corsé es... a medida.

¡Oh! -Cómo no.

A medida vuestra, que os tendréis que poner

al finalizar la prueba.

¡Por Dios!

Mira Antonio. Mira Antonio.

Antonio, ¿cómo lo ves? De escándalo.

¿Te ves con un corsé puesto con cintas rosas?

Me voy a marcar cintura de avispa, ya verás.

Seguro que la tienes. Sí.

-Házmelo a mí. -¡Joder!

Esto es todo una broma, ¿no? El corsé a medida.

No basta con el corsé, con el elemento maldito

que me ha tocado, también tiene que ser a medida.

Yo me suicido ahora mismo. Me muero aquí en el sitio.

Los corsés van a ser a medida,

porque en un programa nueve ya tendríais que saber hacer

una prenda a medida a la perfección.

Pero tranquilos porque son a medida de estas modelos.

Hola. Bienvenidas.

Vais a tomar medidas a las modelos.

Ellas después van a estar en el probador

para ver cómo les sienta el corsé.

Recordad que es una prueba a medida.

Tienen que quedarles perfectos.

Muy bien. Para conseguir que un tejido

quede armado, es necesario entretelarlo.

Madre mía. Por eso, tenéis que usar

obligatoriamente la termoselladora.

Recordad que solo hay una y que debéis turnaros.

En la mercería tenéis todo el material, tenéis los tejidos.

Tenéis los patrones en vuestros puestos de trabajo.

Tenéis los elementos principales

que tenéis que integrar en ese corsé.

Tenéis que integrar, recordad, importantísimo en una semifinal,

la etiqueta en ese corsé.

Y solo nos queda deciros cuánto tiempo tenéis

para todo esto.

90 minutos de tiempo para conseguir vuestra plaza

en la Final de "Maestros de la costura".

Nos vamos a matar vivos cuando tengamos que entretelar.

Para poner los ojetes, mete ballena, pule

y, encima, integra el adornito...

¿Qué nos han puesto? 90 minutos.

Aquí, o vuelas o vuelas.

Os recuerdo a todos, importantísimo en una semifinal,

tenéis el imperdible a vuestra disposición.

Si no tenéis tiempo, si os sentís bloqueados,

si necesitáis la ayuda que tendría que ser la de Eduardo,

podéis pedir diez minutos de ayuda con el imperdible.

Os deseamos todos muchísima suerte.

El tiempo comienza en tres, dos, uno.

¡A coser!

¿Vais a utilizar esta? -Van a coger las telas.

Creo que esta no se puede meter en la termofijadora.

Me voy a llevar esta, por si acaso. Si la queréis...

-¡Hay plástico! -Ya se va a liar con el plástico.

(MAHI) Llegué a por las telas. Cada uno tenía la suya, muy feas.

Me habían dejado lo mejor. Los vinilos estaban ahí.

Qué suerte tener compañeros con mal gusto.

Voy a hacerme una idea de cómo son los patrones y te mido.

¡Qué altísima eres, leche! 85.

Para realizar un corsé, hay que cortar

las piezas del patrón en tres tejidos diferentes:

la tela principal, el forro y la entretela.

Tras el corte del patrón, se monta el delantero uniendo

las piezas de las copas y, luego, las del cuerpo.

Para realizar la espalda,

lo primero es coser la parte central.

Hay que dar dobles pespuntes para crear túneles

por los que introducir las ballenas.

Se aplican ojetes en ambos laterales.

Se añaden los costados introduciendo la cremallera.

Se unen el delantero y la espalda por los costados.

Para realizar el forro,

se entretelan todas las piezas con la termofijadora.

El montaje del forro es el mismo que se ha hecho

con el tejido principal. Pero se realizan algunas costuras

con dos pespuntes para introducir ballenas.

Una vez acabado el forro, se une a la pieza principal

por el escote y el bajo. Para terminar, se rematan

las costuras con cintas de raso y se añaden los adornos.

Por la espalda, se coloca el cordón para ajustar el corsé.

Ya está. Yo creo que ya te puedes ir.

Intentaré no transformar mucho

porque me voy a meter en un lío. Gracias.

Espalda, centro, espalda.

La cadera.

Y luego, el centro delantero que va con este. Vale.

(LUISA) Cuando he abierto el sobre y he visto tantas piezas...

No tengo ni idea. Me voy a concentrar,

a ver cómo pongo yo el patrón. Este aquí, este aquí.

De verdad. Dios quiera que me salga bien,

porque esto parece un puzle.

Esto es así. Vale.

(ALICIA) Me ha parecido un poco jaleo tomar medidas y adaptar,

porque no es lo que mejor se me ha dado a día de hoy.

A estas alturas, es lo que hay.

Siempre que hay modelo, me gusta cómo le sienta la ropa,

mejor que cuando está el maniquí.

Así que guay. Pero me gustaba más la idea

de que tuviéramos que hacernos uno a nosotros mismos.

Yo quería llevar mi corsé.

Lo primero que te quiero preguntar, y es casi personal,

es si dedicarse al mundo de la alta corsetería

es una decisión fetichista.

Fetichista no creo. Fue un poco por casualidad.

Fui a una tienda de lo que llamo "real corsets",

corsés de verdad, en Berlín.

Y me probé un corsé y fue mirarme al espejo

y decir: "¡Dios mío! Esto es. Esto es lo que yo quiero hacer".

Y fue ese momento en el que decidí estudiar

la técnica corsetera y plantearme ser corsetera.

Mahi en qué jaleo se ha metido.

¡Ay, por Dios! -El ambiente está tenso,

está cargadito,

porque nos estamos jugando mucho mucho mucho.

(LUISA) Tenemos que utilizar la termoselladora.

Me andaré ligerita en cortar los patrones y piezas.

Le pongo su entretela y voy corriendo la primera

para tenerlo todo preparado.

No se puede poner entretela en este tejido.

¡Ah, amor mío! ¿A estas alturas?

Mahi, cámbialo. Cambia el tejido.

Yo, mi plástico no lo suelto.

Me gusta el riesgo y me gusta llevar la contraria a las personas.

Me gusta el vinilo y se me ha juntado todo hoy.

Sabéis perfectamente que está prohibido

que den instrucciones desde la barandilla.

Si quieres que Eduardo te ayude, pide el imperdible.

Y si has elegido mal la tela, lo sentimos muchísimo.

Has tenido nueve programas para aprender.

Me riñeron. Yo como Paulina Rubio: "Ni una sola palabra".

¿Dónde estabas tú el día que Lady Gaga quiere ponerse

un corsé de Maya Hansen? Pues estaba en casa

y recuerdo que me llamó mi marido y me dijo:

"Maya, vente para el taller que la has liado".

Nos habían escrito un mail, que Lady Gaga quería

dos o tres prendas para tenerlas a las 48 horas en Nueva York.

No las tenía. Era como todo desastroso.

Pero, al final, conseguimos otras y fenomenal.

Se lo puso en un programa de televisión y fue un éxito.

Y la gracia fue que luego, el museo de Berlín de Tussauds

me pidió la réplica de ese mismo corsé

y ese mismo vestido para el muñeco de cera.

(ANTONIO) Imagínate. Esta diseñadora vistiendo

a Lady Gaga y que venga hoy aquí a ver cómo hago el corsé.

¡Madre! Menuda responsabilidad tengo.

Esto, si lo pones abajo, no pasa nada, ¿no?

-Ponlo abajo. ¡Ay, que me quemo! -Vale.

No entiendo nada. Pero si antes lo he puesto.

Lorenzo, los vestidos más importantes de tu historia,

¿todos llevaban corsé?

No. Para nada. En absoluto.

El que recuerdo con más cariño fue uno de los primeros,

que, además, fue muy mediático,

quizás, es el responsable que hoy esté yo aquí con vosotros,

que fue el de Carla Royo-Villanova.

Me sabe mal. No me gusta ponerme medallas,

pero fue el primer corsé que se vio en España

y, además, en un traje de novia,

que era algo un poco revolucionario.

Esto se arruga. Lo voy a hacer con la plancha.

Esta tela no es para la termofijadora.

Voy a probar con la plancha. Quiero salvar esta tela

porque, aunque me haya dado problemas,

es la que más se ajusta con lo que quiero hacer

y puede quedar muy guay por lo que tengo pensado.

Sí, sí. -Ven a probarte, "por fa".

Tiene alfileres, pero solo para ver cómo te queda.

Tú agárrate en el pecho.

Nunca he hecho un corsé y tenía muchísimas ganas.

He hecho alguna pieza que es entallada,

pero no tenía ballenas.

Pero no sé, estoy muy centrada en hacer bien la prueba.

Y... Y yo creo que eso es lo que cuenta, ¿no?,

que haga las cosas bien.

A mí me ha hecho especialmente ilusión vestir,

hace como tres meses, a Cindy Crawford.

Para mí, Cindy Crawford es como la top de las tops de los 90.

Y jamás me hubiera pensado que hubiera tenido la oportunidad

de ponerle un corsé. Kylie Jenner en ese 18 cumpleaños

que le regalaron un corsé nuestro con unos ligueritos.

Y me parece que un Ferrari también.

Un Rolls-Royce. Sí. Un Rolls-Royce.

Pues te hace ilusión esas cosas. Y aquí, en casa.

En casa tienes a una mujer maravillosa.

A Pilar Rubio, que me encanta.

Pilar, además, ha desfilado contigo muchas veces.

Sí. Desfiló en la colección Corsets Tour,

que es un poco el corsé que llevas puesto ahora.

De hecho, llevaba este corsé.

Y estaba estupenda.

(RESOPLA)

(MAHI) El plástico no se desliza bien en la máquina de coser.

No lo puedes descoser, porque donde cosas

ya no hay marcha atrás. Te deja los agujeritos.

Aparte, si tiras, se puede rajar la tela.

Me va a dar muchos problemas,

pero me da igual que me llamen loca.

Aprendices, atención. Se cumplen los primeros 30 minutos

de la prueba. ¡Por Dios!

Os quedan 60 minutos para terminar ese corsé.

Voy a hacer todo lo posible por que quede bonito el corsé.

No sé cómo lo harán mis compañeros. Espero que el mío sea más bonito.

Es la primera vez que estoy haciendo un corsé.

Como me salga bien, le hago uno a mi hija.

De momento, voy bien. De momento. No quiero hablar muy fuerte.

Tú tira. ¿Cuál quieres tú? ¿Esta?

No. Quiero dos trozos de la fina.

Tú piensa que un corsé es como unos buenos tacones.

¿Tú quieres estar favorecida y guapa?

¿Qué hace más daño? ¿Unos tacones o un corsé?

¿Estás dispuesto a pasar por esto? Es una experiencia.

Y si te gusta, te enamora.

Aquí sí que el hábito hace al monje.

Te cambia la actitud, digamos. Te cambia la actitud, la postura.

Cuando te pones un corsé... Dices: "Aquí estoy yo".

¡Madre mía!

Pues no está feo esto. Esto para tener tres días.

Te has equivocado totalmente, hija.

He cogido una tela muy roquera, que es cuero con estrellitas.

Bueno, está siendo como una historia diferente.

La pieza es completamente diferente a la que nos han enseñado.

Es más sexy, digamos.

Y, bueno, pues terminan las copas en punta,

que son como más gatunas. No sé cómo decirlo,

pero es como más roquero todo.

Estoy marcando para abrir los ojetes,

porque creo que si lo hago antes, no me voy a solapar

con mis compañeros. Prefiero que se molesten entre sí.

Tiro para la mercería a hacer los huecos, ¿vale?

Podría pedir a Eduardo. Lo he pensado,

para que me haga los ojetes por la espalda.

Voy a ponerme a hacer la espalda antes de nada,

por si acaso lo pido.

Vale. ¿Te lo puedes sujetar aquí? Gracias.

Perfecto.

Tengo aquí el libro de "Maestros de la costura".

En él encontraréis, entre otros contenidos,

cómo tomar las medidas correctamente,

que, como sabéis, es imprescindible

a la hora de coser cualquier prenda.

En el libro de "Maestros de la costura",

encontraréis información muy práctica

sobre técnicas de costura, herramientas, diseños, patrones.

"Maestros de la costura",

el éxito editorial de la temporada. ¿Todavía no lo tienes?

¿Necesitas ayuda? -Pues sí. Necesito mucha ayuda.

-¡Quiero el imperdible! -Hala, pues ya está.

(EDUARDO) Es que hoy me rifaban.

¿Qué hago, si soy tan bueno que me llevan a la Final

y mis compañeros me rifan?

Acuérdate que yo quería que te fueras tú, eh.

Mentira. Yo te ayudo. Eduardo, sabes que te puedes negar.

¿Ayudarás a Luisa? Por supuesto. Será un placer.

A ver cómo va ese corpiño a la jerezana.

-Muy bonito. -Me voy corriendo.

El tiempo comienza ya. Diez minutos.

¡Corre! ¡Coge la máquina de los boquetes!

¿Tienes marcados los huecos? -Lo marco en un plis plas.

No, no. Esto es aquí.

Yo quería que el Edu viniera a ayudarme.

Tendré que pasar a la opción B:

poner una cremallera de plástico bonica negra y ya está.

Una cremallera. Y corriendo, que no llego.

¡Hostias! Y tanto que se necesita fuerza.

¿Has visto? Por eso te he llamado.

Acabo de darle con la plancha.

¡Ay, qué fuerza tienes, hijo! -¡Ojú!

No sé si meterte del pecho.

Este programa me va a costar a mí la salud.

(ALICIA) Esto de los ojales está durísimo.

No tengo ni peso. Aunque me ponga encima,

no consigo hacer ni el sacabocados ni nada.

Pero si no tardo mucho, puedo llegar a todas las capas.

Y si me da tiempo, va a quedar bien.

Vas de las mejores. -No me digas eso,

que me das una alegría. -Tienes todos los boquetes hechos

y lo tienes montado, te falta asearlo,

que te quede níquel. -Muchas gracias.

Cuidado, Alicia, que esta semana ya llevas

unos cuantos de accidentes.

¿Me quieres hacer la etiqueta? -¡Ay, maricón! Claro.

L.R. Acuérdate. Qué alegría.

¡Hostias, la etiqueta!

Aprendices, quedan solo 30 minutos para terminar la prueba.

¡Ay, Dios mío! 30 minutos que decidirán

si estáis en la Final de "Maestros de la costura" o no.

Madre mía, media hora y yo todavía sigo

con el problemón de cómo integro el cordón.

Me falta pulir los cantos y no sé si llego.

Pero el cordón me está quitando el sueño.

Buah, esto está estupendo. Pero si yo tuviera...

si yo tuviera más tiempo

esta gente se quedaba ???.

Y el tiempo de imperdible termina...

en cinco, cuatro, tres,

dos, uno.

Tiempo, Eduardo.

Tiempo. Tiempo. No, tiempo es tiempo.

Ya está, Edu. Ya, hijo, gracias.

Corre, que se te cancelará. -Un besito.

Corre, corre, que ya lo tienes. -Gracias.

Creo que mi ayuda a Luisa le ha venido muy bien,

porque me ha costado un montón hacer los ojetes.

Imagínate lo que le hubiese costado a ella.

Y la verdad que le he solucionado

la papeleta rápidamente.

Dios, ¿qué le pasa a esto?

Gracias, Edu.

Ay, con lo tranquilo que estaba yo aquí

y ahora me he puesto nervioso.

Maya, te vamos a presentar a Antonio

que es nuestro experto en pruebas de expulsión.

Sí. -¿Cómo lo llevas?

Pues con bastante nervio, pero bien,

me está gustando la prueba.

¿Qué os parece la elección de la tela?

La tela muy bien, ¿no? La tela muy bien, sí.

Es justo lo que él necesita,

un tejido con cuerpo, armado, que te va a ayudar,

te va a ayudar a construir la prenda.

Sí, eso es lo que he pensado, que cogiendo un tejido

que ya tuviese cuerpo podría ayudarme más.

Veo que le has puesto cremallera. Muy bien.

Sí, para que sea fácil de colocar, desmontable.

El patrón lo ha puesto al revés.

¿El patrón está al revés?

El piquito suele ir Siempre aquí.

Hacia atrás. Lo malo son los ojetes,

que al cambiar los vas a tener aquí.

Vale, ahora sí que lo entiendo.

¿Tienes miedo? Tienes que dejarla al lado,

porque el miedo no te deja avanzar.

Así que ahora mismo lo tengo metido en el costurero.

Pero sí, tengo nervios. Más que miedo, nervios.

El tiempo juega en mi contra.

Así que no puedo perder ni un minuto,

cada segundo cuenta. -Hijo, déjate el platiqueo.

Os dejo porque... Nos echa la bronca Eduardo.

Claro, que no llego.

Vale, ahora lleva otro aquí al lado.

Hola, Mahi. ¿qué tal? Hola, Mahi.

Hola. -¿Cómo estás?

Pues aquí estamos, muy concentrada hoy.

¿Qué tejido has escogido? Vinilo, ¿no?

Vinilo, sí. -Vale.

Es que yo veo un vinilo y no puedo...

Yo sé que a lo mejor he pecado un poco de loca.

Pero veo un vinilo y no me puedo resistir.

Y no piensas, Mahi. No piensas, Mahi.

Le he puesto neopreno por dentro al delantero

para que tenga más consistencia.

Nosotros le ponemos una sarga por dentro.

Bueno, los nuestros en concreto tienen

como cinco capas de tejido por pieza.

Esto es lo que estoy haciendo. Ay, Dios mío.

Vale, nos faltaría un poquito más de estructura por detrás.

Ahora le pongo aquí otra ballenica, aquí.

Vas a necesitar ballena.

Incluso a lo mejor reforzarlo un poquito más, ¿no?

Luego te falta todo el adorno.

Bueno, ¿ya qué me quedan, 15 minutos?

Te queda poco. Te dejamos ahí trabajando

y vamos a verlo puesto.

(RÍE)

Gracias.

Y ahora va...

A Antonio se le ha quedado súper armado.

¿La tienes ahí?

Queda chulo, ¿eh?, así de pico.

Ya está. Vale.

Hola, qué tal. -Hola, un placer.

Qué tela más arriesgada has cogido, ¿no?

Sí, pero es lo más rockero que he visto.

Guau. Es muy guay.

¿Y qué tal te está funcionando a la hora de hacer el corsé

y de ponerla rígida? Bueno, no es para nada fácil.

Pero tampoco es imposible.

Como era lo que más se parecía a lo que me había tocado, ¿no?

Ponerlo todo muy rockero.

Has preferido tener dificultad

y no salirte del concepto. Exacto.

¿Qué te ha parecido a ti, Maya? Bien, tiene buena pinta.

Lo que me ha gustado es que ha arriesgado

un poquito más con la forma. Ha metido el corte ese

en la cadera que ya dice bastante de ella.

Yo aprovecharía para hacer algo aquí en la cadera.

Te dejamos, que lo llevas bien, ¿no?

De momento parece bien.

Pero recuerda, Alicia, hay que customizar.

Vale, enseguida me pongo. Muchas gracias, María.

Ay, el "coso" este feo. Bueno, no queda mal tampoco.

Luisa, qué pena que no te hayan tocado las palomitas.

Déjala, que ella va bien. ¿Cómo vas?

¿Qué tal, cómo vas? Ya estoy poniendo los encajes.

No sé a ti, María, pero a mí ya me está recordando

a una combinación de colores algo familiar.

Digo: "cuando lo vea Palomo verás como dice algo."

Muy bien, cremallera y todo.

Mira que he estado cosiendo acordándome de Palomo.

Porque rojo y negro segurísimo que me dice lo mismo

que me dijo cuando hice la lencería.

Al final te ha quedado un poco basto, ¿no?

¿Sí? Pues yo lo veo muy fino, muy bonito.

Pero bueno, yo lo hago como a mí me gusta.

Y a mí me gusta así, ya está.

Ahora lo voy a adornar, a ver cómo queda.

Me gusta la tela que has escogido.

Me parece que tiene rigidez.

La has entretelado, ¿verdad? -Claro.

Pero ya el tejido mate te va a ayudar mucho

a que la prenda siente mejor.

Esperemos que siente mejor

que aquel conjunto de lencería, Luisa.

Esperemos, esperemos. A ella el rojo y el negro,

este momento así un poco "Carmen" le encanta.

Veo pocos ojetes, eso sí. Sí.

Y un poquito así colocados como la carretera de La Coruña.

A coser, Luisa. Venga, vale.

Venga, esa final, Luisa. Hasta luego y suerte.

Esa barriada, ese Jerez. Huy.

Y el elemento que me ha tocado

pues ha sido este cordón tipo pasamanería

que estoy integrando aquí en la parte de los costados.

Me está costando trabajo el meterlo,

porque al cortarlo se me ha deshilachado.

Estoy poniendo silicona térmica,

por lo menos para que no se me abra y pueda pasarlo,

porque estoy perdiendo un montón de tiempo

en lo que es meter el cordón,

porque no tiene punta y se abre.

¡Ah, la silicona quema!

Es que no resbala esto nada.

¡Ah!

Vaya tela.

Las tachuelas no son muy vistosas,

porque son elementos pequeños que tienes que poner muchos

para que sea algo realmente bonito y llamativo.

Pero bueno, no son difíciles de colocar tampoco.

Hay que clavar y dar la vuelta como si fuera una grapa.

¿Cómo va eso?

¿Tú crees que le podré poner una chuche, una dentadura?

Déjate y tira.

Pero así en plan rebeldía. -Pues pónsela.

Vamos, chicos, ánimo; último empujón.

Gracias.

¡Ostras, espérate!

Casi se me olvida la etiqueta otra vez.

Es que claro, como no está uno a lo que tiene que estar

en la prueba de eliminación en semifinales

pues es que no, yo no me concentro.

Qué pronto se acaba la canilla, jolines.

¡Uf!

Estoy terminando de rematarle los cantos

y digo: "Corre, corre." Porque veo que no llego

y quiero probarle a la chica antes de que se termine,

porque le hice una prueba y no iba mal,

pero quiero asegurarme que esta prueba la paso.

Ay, Dios mío.

Aprendices, quedan 3 minutos

solamente para terminar la prueba.

Necesitamos ver los corsés con elementos integrados,

terminados, todos en los maniquís.

Uno de vosotros no llega

a la final de "Maestros de la costura".

Ay, corre, Mahi.

Vale, vale.

Yo le estoy pidiendo a Dios

que no le pase nada a la máquina,

que no se me parta la aguja,

que no se me acabe la canilla, que no le pasa nada.

Porque estoy corriendo... volando, vaya.

Ay, por favor.

Hala, téntelo.

Ay, ay, ay, ay.

Espérate, voy a por algo.

Te lo voy a poner de abajo a arriba, ¿vale?

Qué nervios.

Ay, chiquilla, que me va a dar algo, ¿eh?

¿Te ajusta más o menos? Último minuto de la prueba.

¿Tú crees que me dará tiempo a coser esto?

Huy, por Dios.

Qué bonito.

Mierda, será posible que estaba cosiendo sin hilo.

Ay, que me tiemblan las manos, de verdad.

Aprendices, la prueba termina

en cinco, cuatro, tres,

dos, uno...

Todos junto al maniquí. Ya, Mahi. Ya.

Ay, qué mareo tengo. Mahi.

Guau, Antonio.

Queda bien, ¿no? -Qué chulo.

Ay, de verdad, esto es una "enrritación", ¿eh?

El plástico es súper complicado, loqui.

Sí, pero es que es tan bonito.

Ya.

Luisa, lo tuyo es el rojo y el negro.

Lo mío es rojo y negro, ya está. ¿Qué voy a hacer?

Aprendices, hemos cumplido con la leyenda,

cuando Maya Hansen llega a algún lugar

todo se llena de corsés.

Quería daros primero la enhorabuena

por aventuraros en una aventura así.

Porque la verdad que la complejidad que tiene

un corsé es algo con lo que no todo el mundo se atreve, ¿no?

Puedo ver que todos habéis más o menos terminado

el trabajo de una manera bastante más que aceptable.

Y tú y yo sabemos que no es nada fácil esta prueba.

Enhorabuena, chicos. Os pido un fuerte aplauso

para despedir a Maya Hansen.

(Aplausos)

Gracias, Maya. Gracias.

Ahora voy a pediros a todos, aprendices, que os adelantéis.

Y a las modelos, os pido por favor

que cojáis esos corsés, que os los llevéis al probador

para que podamos ver cómo os queda

ese trabajo a medida.

Nunca he hecho un corsé y hacer el primero

en 90 minutos no es fácil.

Así que nada, pues a preparar

el cuerpo lozano que Dios me ha dado

para aguantar la críticas de los jueces hoy.

Comenzamos con la modelo de Antonio.

Por favor, adelante.

Antonio, ¿qué es lo mejor y lo peor de tu corsé?

Pues creo que lo mejor del corsé

es el tejido y la modelo.

Y lo peor pues la confección, porque la laboriosidad

que tiene el corsé, pues hacerlo en 90 minutos,

si se puede, yo no he podido hacerlo

como me hubiese gustado.

En resumen, que lo mejor es todo lo que tú no has hecho.

Porque la modelo tú no la has hecho

y la tela tampoco. Bueno, la has elegido bien.

La elegí. La has elegido bien.

Este corsé, Antonio, me hace replantearme

el ofrecimiento que te hice en la primera prueba.

No tiene nada que ver

ese traje de caballero medieval con esto.

Si no llega a señalarte Maya Hansen el error

en el patrón de la parte trasera hubieras tenido

luego una gran dificultad, porque los ojetes

te hubieran quedado en la parte contraria.

Eso es de primero de corte y confección

el saber interpretar un patrón.

Corregiste a tiempo, pero esta parte trasera

deja mucho mucho que desear.

La cremallera no está bien puesta,

esto está sin rematar.

Y sobre todo has eliminado la costura del centro,

con lo cual no podemos limpiar y nos hace todas estas arrugas

que no son bonitas.

Sí que el elemento que te tocó en la rueda de la fortuna,

ese cordón, pues está relativamente bien integrado,

es original ahí en la cadera.

Pero la confección, Antonio, no está a tu nivel.

No es de tus mejores trabajos. Sí, de acuerdo.

Gracias, Antonio. A ti.

Regresa a tu sitio.

Ya.

Ahora veremos qué ha hecho Mahi en la prueba.

A ver qué ha hecho la Mahi.

A ver, Mahi, estás muy pesada con el vinilo.

Que se derrite en la termoselladora.

Cuando hemos dicho 20.500 veces

que lo más importante de la prueba de hoy

para hacer un corsé era entretelar.

Sí. Ves un brillo en la mercería

y te tiras de cabeza. Y esta vez obviamente

te ha jugado una mala pasada de nuevo.

Le he metido neopreno por dentro.

Ya sé que no es entretela, pero para que le diera

un poco más de cuerpo al delantero.

Como solución ahí, mira, te digo que chapó.

No es todo malo. El corsé está

muy mal y también muy bien.

Desde lejos es resultón, tiene un buen lejos.

Pero ahora, al verlo de cerca

te das cuenta de la realidad. Claro.

Yo a esto no lo llamaría un corsé.

Porque no hace la función de corsé.

Yo lo llamaría un corpiñito ajustado,

emballenado aquí un poco,

que ni siquiera has emballenado todas las costuras.

Le he puesto aquí una ballena y otra.

Mira, eso me parece un detalle muy original

de poner dos ballenas en la costura.

Pero el corsé tiene ballenas en cada costura para sujetarte.

Esto es una tela que se le ajusta a ella

al cuerpo perfectamente. Pero aquí no hay un cuerpo

que es el corsé, no hay una estructura.

Pero de todo lo que has hecho yo creo que es,

si no tu mejor, de tus mejores prendas.

Gracias, Palomo. De nada.

A lo mejor es verdad que tenía que haber elegido

otro tejido más fácil, más manipulable,

que se pudiera entretelar.

Pero es que eran todos tan feos.

No me gustaban.

Que entre por favor la modelo que lleva el corsé de Alicia.

Alicia, eres la única que ha modificado el patrón.

Y eso en una prueba nueve es de agradecer.

Has subido los laterales del corsé

y has puesto la cremallera delante.

A estas alturas todos ya deberíais saber

meter mano a un patrón.

¿Nos prometes de verdad

que nunca antes has hecho un corsé?

Prometo que no he hecho un corsé emballenado.

Ah. Hice un traje de Rapunzel,

que era un disfraz en verdad, y tenía costadillos, sin más.

Nos sorprende que esté tan bien hecho.

Y sobre todo lo que más nos ha sorprendido hoy

es que hayas salido de tu zona de confort.

Te has ido a una gama cromática diferente a la tuya

y a un estilo diferente al que nos tienes acostumbrados.

Normal, sí. Pero vemos que no quieres

perder tu esencia, y ese minivolantito de tul negro

nos recuerda a las prendas de Alicia

que estamos acostumbrados a ver.

Y has querido dar tu puntito

dándole la lazada en color rosa.

María, a Palomo y a mí Alicia nos recuerda un poco

"cisne blanco, cisne negro".

Y hoy le ha tocado ser... (LOS DOS) Cisne negro.

Pero es que ha salido el cisne negro de Alicia.

A mí siempre me han gustado las malas de las películas.

Estoy encantada con tu trabajo hoy.

Y sobre todo es algo nuevo para nosotros

y ha estado muy bien verlo por fin en la prueba de hoy.

Me alegro.

Nos ha encantado ver tu lado oscuro.

Muchas gracias.

Volved al sitio. Gracias.

Y por último veremos qué ha hecho Luisa.

Adelante.

Luisa este corsé va a juego

con el conjunto lencero que hiciste.

Sí, de la misma colección. Sí, de la misma colección.

Luisa Reyes by night.

(Risas)

O Luisa Reyes for Manolo.

Sí, esa misma. Mejor.

Pues es un nombre muy internacional.

Me gusta mucho.

Luisa, eres muy fiel a tu estilo

y se reconoce a la legua que esto está firmado

por Luisa Reyes.

Y sabes que eso nosotros tres lo valoramos muchísimo.

Pero tiene errores y fallos muy gordos.

Y más para una prueba nueve.

Estamos ya al borde de la final.

Os estáis jugando la expulsión, Luisa.

Ya. Las medidas no están

muy bien tomadas.

Has tenido que rectificar

haciendo una pequeña chapucilla que luego veremos.

El elemento que te ha tocado en la ruleta mágica

eso sí que lo has integrado, pero vamos, pero de todo.

Tienes guipur, tienes encaje, tienes la tira bordada.

Y luego encima más, has puesto la pallet.

Pero queda gracioso. Mira qué bonito.

Sí, no, si queda graciosísimo. También es un tapa-defectos.

Nos tapa este maravilloso remate made in Luisa Reyes.

Es que esto iba "padentro".

Claro, además asimétrico. Muy bonito.

Hijo, qué vamos a hacer,

si a mí me ha tocado hoy los encajes.

Pues mira por dónde, queda bonito

y tapan los fallos, dos por uno.

Y luego, Luisa, esta cremallera...

Ya me di cuenta. No es de recibo.

Tú sabes la especie de pellizco que has hecho aquí.

Ya, fue al final. Al final cuando lo has empezado

a probar y has visto... Y ya me di cuenta.

Pues ha quedado bien. Sí, mira.

Eso es lo que le sobra de aquí. Como le dije antes a Antonio,

sabes mejor que yo que no es tu mejor prueba.

Podías haber dado más de ti.

El próximo corsé que haga lo hago perfecto.

Muchas gracias, Luisa.

Vuelve a tu sitio, Luisa.

Ahora es el momento de la deliberación del jurado.

Mucha suerte, porque sólo quedan unos minutos

para saber quién no se clasificará

para la final de "Maestros de la costura".

Me veo con un pie fuera y otro dentro.

Y no quiero ni pensar que se me acaba aquí mi sueño

de "Maestros de la costura".

Este morado te pega mogollón. Este te pega mogollón.

Pero me gustaba más el plástico.

Yo me voy a poner entre los dos negros.

Eso. Uno que está muy bien,

y este que yo no sé qué pensáis vosotros.

Ese en cámara es resultón.

Una cosa, Caprile, esto no es un corsé.

Ya lo sé que no es un corsé, lo he dicho yo.

Lo ha solucionado. Es un cuerpito emballenado.

Y ni siquiera, porque la parte de atrás...

Gírate un poquito. La parte de atrás

es que ni ballenas ni cachalotes, vamos.

Es una escultura de Chillida la cremallera.

Un corsé tiene que estar rígido, entretelado.

El de Mahi se ve chulo.

De lejos sí.

Pero la parte de delante tenía dos ballenas,

que yo pensé que no habías puesto ni una

y por delante se le veía precioso.

Sí, tenía una a cada lado. -Tenía dos.

Sí, una a cada lado de la costura.

Hoy Antonio a mí me ha decepcionado bastante.

Si Maya no le hubiese avisado creo que Antonio hoy

no hubiese podido acabar la prueba.

Pero está el dibujo todo muy bien casado,

muy bien colocado. Está hecho con gusto.

Y la elección de la tela ha sido de las más acertadas.

Pero esa espalda... Sigue estando mal hecho.

Que sí, él lo ha reconocido.

Estos acabados no son dignos de Antonio

en una prueba de semifinal. Para perfección técnica...

Nuestra querida Luisa Reyes.

Que ni siquiera ha puesto la capeta.

Mira. Sí, pero Luisa ha conseguido

acabar su trabajo ella sola sin ninguna indicación.

Ha pedido el imperdible de Eduardo, ¿eh?

Cómo te han dado para el pelo, ¿eh?

Es que no te ha dicho nada bueno.

Nada, ha sido todo crítica.

Le han dado por todos lados.

Sé que no podía defender mi confección.

No es una confección limpia,

pero si en 90 minutos vas a hacer un corsé...

Tenemos trabajo porque no nos vamos a poner de acuerdo.

Estamos en la semifinal a las puertas de la final.

Hoy lo tenemos complicado.

Ahora mismo lo que más deseo es que pase el momento ya,

que digan un veredicto, que sea el sí, que sea el no.

Y que se acabe este momento tan tenso.

Y espero que sea para bien.

Quiero seguir en "Maestros de la costura",

quiero verme en la final.

Hoy más que nunca, ¿preparados?

No. Tenemos que ir.

Venga vamos. Venga, ánimo.

Mahi, como dice el de la lotería:

"Que la suerte te acompañe", y me acompañe a mí.

Pero a los cuatro no puede acompañarnos.

Jurado, ¿tenéis ya una decisión tomada?

Nos ha costado mucho tomar una decisión,

pero tenemos el veredicto.

Aprendices, sabemos que este no era un reto sencillo.

Pero ya estamos en la penúltima semana

y este es el tipo de prueba que nos sirve para valorar

quién ha evolucionado y quién no.

Alicia, por favor.

Alicia, a veces nos preocupa un poco que no avances,

que te quedes un poco estancada en lo que ya dominas.

Pero bueno, en esta ocasión has demostrado

que sabes moverte en otras aguas,

manteniéndote fiel a tu estilo y a tu sello.

Sigue hacia adelante y sigue hacia arriba,

porque es un auténtico placer ser testigos de tu trayectoria.

Enhorabuena y muchísimas gracias.

A ti. Ven aquí, Alicia, por favor.

Antonio, por favor, acércate.

Antonio, hay errores de principiante en tu corsé.

Esta irregularidad nos preocupa que altere tu trayectoria.

Porque nos da la sensación

de que estás perdiendo fuelle, Antonio.

¿Es así?

No, no creo. Era una prueba compleja

y yo por cabezota no he querido meter costura al centro

por darle prioridad a la estética del tejido

y ha jugado un poquito en mi contra

junto con alguna otra puntada mal dada.

Tú estás capacitado para mucho más.

Pero no sabemos si vas a poder demostrarlo.

Yo creo que sí que puedo demostrarlo.

Hoy parece que no ha sido un buen día.

Gracias, Antonio. A ti.

Acércate, por favor.

No quiero pensarlo, no quiero pensarlo.

Prefiero tener como ahí un hilo de esperanza

de quedarme dentro.

Pero si me toca salir hoy sería lo peor.

Llegar aquí e irte a las puertas...

Acércate, Luisa.

Luisa, te vemos trabajar, pero el trabajo,

sólo el trabajo, no siempre da sus frutos.

Y ya no es momento de tener fallos básicos

como la toma de medidas.

A estas alturas te pedimos que evoluciones de verdad.

Tienes la obligación de estar al nivel

que exigimos en una semifinal.

Totalmente de acuerdo. Gracias, Luisa.

Ven con nosotros.

Por tanto el corsé que queda es el de Mahi.

Mahi, has tenido la oportunidad de elegir

entre ser fiel a ti misma, sin criterio,

o lo que tenías que haber hecho que sería trabajar

con los materiales adecuados para esta prueba.

Has dicho que has arriesgado,

pero no ha sido una buena decisión.

Permíteme decirte que no has jugado bien tus cartas.

¿Tienes algo que decirnos, Mahi?

Lleváis razón. Sí, sí.

Incluso Antonio gritaba:

"Cambia de tela. Coge otra tela."

Sí, también, es verdad.

Yo sé perfectamente que no es la mejor tela

para coser en una prueba de eliminación

y para hacer un corsé.

Pero es que yo estoy muy loca.

Parece mentira que no se hayan dado cuenta

que no le hago caso a nadie. Yo soy una rebelde.

En esta prueba sólo se salva el corsé de Alicia.

Por tanto, la cosa está entre vosotros tres.

Alicia, puedes ir a tu sitio, por favor.

Gracias.

Gracias, guapa. Te lo puedes poner cuando quieras.

Antes de comunicaros el veredicto final

me gustaría deciros algo.

Pase lo que pase queremos que tengáis súper claro

que hoy nuestra decisión se mide por fallos pequeñísimos.

Alguien se tiene que ir.

Y es obviamente el que más fallos haya cometido.

Por lo tanto, el aprendiz

que abandona "Maestros de la costura" es...

Mahi.

Me voy a las puertas de la final,

así es que he dado guerra y he pataleado

todo lo que he podido.

Porque he llegado a la semifinal

con cuatro bicharracos que cosen muy bien.

Así que yo me voy muy contenta, ya no pensando

en lo que he perdido, sino en hasta dónde he llegado

y todo lo que he ganado.

Bichito.

Edu.

Mahi, ha sido un placer tenerte en el taller.

Desde luego que sí. Aún recuerdo el primer día

que entraste por esa puerta con esa luz, con ese color.

Danos un abrazo, por favor,

porque no sabes qué pena es para nosotros

que no puedas estar en la final con nosotros.

Y lo difícil que ha sido esta decisión.

Ay, gracias.

Que llegar hasta aquí puedes estar muy orgullosa.

Y tu padre también seguro que lo está.

Por favor, no vuelvas a tocar vinilos, ni plásticos

ni charoles en 6 meses.

¿Por qué? Déjala, que se especialice.

No, se acabaron. Claro, soy la que lo hace.

De lo que habéis visto aquí no le hagáis caso a mucho,

porque es que no he demostrado nada.

Yo fuera hago cosas mucho mejores.

¿Te imaginabas llegar hasta las puertas de la final?

Yo no, yo no esperaba entrar.

Y estoy aquí.

Es muy fuerte.

He llegado lejos. Yo no esperaba llegar...

Yo el vestido plata para irme me lo puse hace ya programas.

Porque yo creía que me iba, pero vamos...

Hoy me tengo que ir así, de esta guisa, ¿tú te crees?

De negro. Estás muy guapa.

Así es que yo muy contenta de haber llegado tan lejos.

Me lo he pasado muy bien. ¿Sí?

Y muy mal también lo he pasado.

Pero ya está, me llevo lo bueno.

¿Y esa emoción? Pues porque no me voy.

Ah, son lágrimas de alegría. Sí.

Has llegado a pensar que te ibas.

No. -Llevo ocho expulsiones.

Hasta que sea la mía.

¿Desde cuándo piensas que te puedes ir del programa?

Desde que hice la sudadera el primer día.

Me vi ahí en la cuerda floja.

Es que lo estuviste.

Pues desde entonces tengo miedo.

Son ocho expulsiones y creo que voy dando

a marchas forzadas lo que puedo

pero siempre me veo en expulsión.

Es que desde que entré he estado en expulsión,

en expulsión y en expulsión.

Y siempre con ese miedo:

"¿Por qué no es hoy el día que me voy?"

Entonces, me ha explotado ya hoy de decir:

"He pasado, estoy aquí, todo el sacrificio que llevo

está mereciendo la pena."

Tenemos que despedir a Mahi,

con lo que Mahi significa para este taller.

La alegría que nos ha dado,

lo bien que nos lo hemos pasado contigo.

Y a la vez tenemos que estar celebrando...

Alicia, ven aquí. Gracias.

Por favor, estaba deseando. Ven.

Este es el nombramiento oficial.

Alicia, Luisa, Antonio y Eduardo,

¡sois los primeros finalistas de la historia

de "Maestros de la costura"!

¡Enhorabuena!

(Aplausos)

Ocho expulsiones, pero sigo aquí.

Soy finalista de "Maestros de la costura".

Me ha costado,

pero lo he conseguido, estoy en la final.

Ha sido una sensación como de creer en mí misma,

no como en el principio que digo:

"Yo sé que puedo hacer las cosas bien",

sino ver que las he hecho.

No sé, muy reconfortante.

Qué fuerte.

Yo estoy ahora mismo "mu emocioná".

Porque el yo llegar aquí a la final.

Vamos, ya no es la semifinal, sino la final.

Vamos, es que yo no me lo creo.

El dejar a mi marido allí sólo el pobre

tanto tiempo con mis niñas, a mis hermanas...

Me emociono y me entra ganas de llorar.

Y esto para mí es una cosa muy grande.

Yo creo que se van a poner todos muy contentos

igual que estoy yo, de verdad te lo digo.

Uf, qué emocionante.

(Aplausos)

Quiero recordar que a mí me expulsaron,

me fui hecho un rebelde

y he vuelto como M“ Teresa de Calcuta,

he vuelto con otra actitud renovada

y estoy que no me lo creo,

no me creo que esté en la final.

Pero ahora ya una vez aquí a por todas y a ganar.

Mahi, ¿quién quieres que gane?

A mí me gustaría que ganase Antonio.

Sí, ha sufrido mucho. Y sigue sufriendo, míralo.

Tenemos que despedir a Mahi, me la tengo que llevar.

¿Hasta dónde tengo que ir para verte sin peluca?

Adiós, guapa. -Adiós.

En verano. ¿En verano en dónde?

Pues en la gasolinera. ¿Voy a la gasolinera?

Bueno, no, cuando vayas a la gasolinera

yo seré ya rica y famosa. Ah.

Y no estaré allí echando gasolina.

Tengo el pelo rizado por aquí. Así súper rizado.

Yo soy como Mr. Potato, soy una creación.

Yo me pongo y me quito cosas.

Eres mucho más estupenda que Mr. Potato,

te lo puedo asegurar.

Mahi, necesito que dejes el alfiletero,

que cierres tu costurero y que me dejes el mandil.

Esto que hace la gente que se va.

Sí. Me gustaría poder decirte que te doy, no sé,

50 metros de vinilo.

Pero no. Pero lo que te vas a llevar,

que es lo que te va a venir mejor es una máquina de coser.

Sí, me va a venir mejor.

Qué personaje que es...

Y ahora sí, Mahi abandona el taller

de "Maestros de la costura". ¡Adiós!

(Aplausos)

Hasta aquí la penúltima entrega de este taller único

y rebosante de ilusiones que es "Maestros de la costura".

Estamos a un paso de la final.

Nervios, competición, emociones.

Pero eso será la próxima semana.

Yo os espero aquí relajándome con la costura.

Porque ya sabéis que coser y cantar, todo es empezar.

Os espero en la gran final.

Bienvenidos a la final de "Maestros de la costura".

Vamos a pedir un cuádruple salto mortal sin red.

Buah, no me entero.

Se te ve delgadísimo. Huy, ya me lo ha dicho todo.

Es el momento de pensar en esos 50.000 euros.

Madre mía.

¡Uf! -Qué barbaridad.

Las apariencias en novia engañan mucho.

Cinco horas, nunca he trabajado tanto tiempo seguido.

Óscar Higares, Mónica Cruz y José Corbacho.

¿Pero esta gente sabe coser?

Aquí y ahora os lo jugáis todo.

¿No canta nadie cosiendo?

Quedan 5 minutos para terminar.

La madre que parió al reloj.

Me he dejado guiar por mi impulso homosexual.

Ha sido increíble.

El aprendiz vencedor de esta primera edición

de "Maestros de la costura" es...

Ay, qué nervios.

Maestros de la costura - Programa 9

09 abr 2018

Los aprendices confeccionaran vestuario teatral en la semifinal.
Lorenzo Caprile les explicará el trabajo de figurinista. Trabajarán a contrarreloj y con máquinas de coser antiguas para hacer un vestido de dama o una camisa con pantalón de caballero.
En el taller de la marca española El Ganso confeccionarán un polo a medida a varios jugadores de la selección masculina y femenina de hockey sobre hierba
La diseñadora Maya Hansen les retará a realizar un corsé en 90 minutos y personalizarlo con tachuelas, lazos, cadenas, papel de aluminio, palomitas y otros elementos que encontrarán en una ruleta
 

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  1. Cristina

    ''Estás muy absorbido'' no. Se dice ''absorto'' o ''abstraído'', pero no absorbido.

    16 ago 2018
  2. zory

    Soy española,y lo veo desde USA, bello programa, lastima que no dejaron a Eduardo fuera cuando lo expulsaron, es una persona vaga , perosoza, mal educada y demasiado envidioso, eso NO es un programa de cotilleo es una programa serio que lo ven hasta las abuelas para decir hasta palabrotas, Debió llegar a la final otros concursantes trabajadores y que supieran coser, porque al final casi ni coser sabe. Por lo demás le doy muchas gracias a RTVE por ese fantástico programa. Y el jurado un encanto y la presentadora una delicadeza....porque coser y cantar todo es empezar¡¡

    17 abr 2018
  3. Yolanda

    Destacaria de Eduardo su creatividad , pero como persona y compañero deja mucho que desear; es criticon, mal intencionado, déspota....se me ocurren mil calificativos. Me gustaría que ganará Alicia, su saber estar es impecable, elegante, trabajadora y buena compañera. Me encanta el jurado, creo que los tres son una lección de maestría y humildad. Trasmiten su saber sin intentar doblegar a los concursantes, ni el rollo del ¡ si señor! Como si el dicho de la letra con sangre entra. Gracias por utilizar esa pedagogía.

    16 abr 2018
  4. Rocio

    Bellísimo programa, estoy aprendiendo mucho del programa y sus experiencias. Gracias mil, Dils los bendiga. Ojala sigan haciendo este tipo de programa. Besitos a todos. Soy del Perú.

    16 abr 2018
  5. Teo. Sacristán. Moyano

    Me encantaría que quedar Alicia es la mejor y los demás compañeros se les ve que la tienen como manía sobre todo el Eduardo

    15 abr 2018
  6. Gleise Oliveira

    Me encanta el programa. Lo veo desde Brasil. Me gustaria mucho que el libro vendiera en mi país. Un saludo a todos los participantes.

    14 abr 2018
  7. Patricia

    Pues a mí me encanta Eduardo, es muy gracioso, me río mucho con el, veo el programa desde Usa solo por el.

    13 abr 2018
  8. Maria Robles

    Espero que TVE siga con este concurso es estupendo saludos desde Florida USA me dio tristeza por Mahi voy a extrañar sus comentarios ¿¿¿¿¿¿

    13 abr 2018
  9. Maria Robles

    El programa no me lo pierdo. Lo veo desde Florida USA Mahi is awesome

    13 abr 2018
  10. Maria Robles

    Veo el programa desde Florida USA . Me encanta Mahi

    13 abr 2018