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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 8 - ver ahora
Transcripción completa

El reto consistirá en reproducir esto que vemos aquí.

Empiezo por lo sencillo. -No puedo presentarlo.

¡Oh, oh! Es un error de principiante.

¡Dios mío! ¿Qué haces tú aquí, Manolo?

Yo nunca he visto a mi padre orgulloso de mí.

Por fin está contento conmigo.

Antonio, el primer puesto del ranking es para ti.

Vamos a intercambiar los pinches.

Vosotros lo tenéis, eh. Los otros no.

¡Tiempo! Solo uno de los equipos

ha terminado el encargo. El equipo verde.

El fundador de Ecoalf, Javier Goyeneche.

Yo voy 100% basura. Te siente divinamente la basura.

¿A ojo? ¿Para hacer un churro? -¡Pa, venga!

¿Ver a tu hija te ha afectado?

Me puede más el instinto maternal que mi pasión.

Pa abandona el taller de "Maestros de la costura".

(Aplausos)

(Sintonía musical)

En estas siete semanas, nuestros aprendices

se han enfrentado a retos muy diferentes,

pero en todos han aprendido lo mismo,

que sin perseverancia y sin esfuerzo,

no se puede conseguir nada,

ni en este taller, ni en ningún otro lugar.

En esta ocasión, van a enfrentarse a un tejido

muy complejo para confeccionar y que, sin embargo,

me atrevo a decir, está presente

en casi todos los armarios del planeta, también en el vuestro.

Os estoy hablando del vaquero, jean o denim.

(ALICIA) Estoy más motivada.

Bueno, encima, ver solo las seis mesitas,

que empezamos el doble y ahora somos superpoquitos.

Qué poquitos somos, ¿verdad? -Qué triste.

Aprendices, bienvenidos.

Os vemos muy relajados. ¿Qué tal estáis?

Ahí vamos tirando. Me suelo enterar

de lo que pasa ahí y creo que imitáis muy bien al jurado.

¡Huy, qué atropello!

Eduardo imita muy bien a Caprile.

No, no. Mira. Para ser sincero, yo os imito a todos,

pero yo a Caprile me niego a imitarlo. No, no.

¿Por qué? No, no, no. Eso lo hago en privado.

Mira. Ya me está mirando.

Mira. Esto es como en el coser.

Coser y cantar, todo es empezar.

No tengas miedo. ¿Pero cómo no voy a tener miedo?

Yo, si quieres, te puedo imitar un poco a Palomo.

Empieza, Eduardo, por quien quieras.

(IMITA A PALOMO) Eduardo, ¿tienes algo que decir de esto?

Porque esto, sinceramente, es horroroso.

Pone la voz igual.

Es una mamarrachada.

Aplausos. ¿Así de cursi soy?

Aquí también te diré que Antonio imita

superbién a Caprile, eh. ¡Ah!

(ANTONIO) Aquí el amigo Edu,

cuando le regaño y le digo algo, le regaño haciendo de Caprile.

(IMITA A CAPRILE) Aprendices, Palomo, María y yo...

No es así. Déjale.

¡Déjale! Déjale.

María, Palomo y yo.

Eduardo, que puedo ser tu padre.

Estamos cansados de tus bromitas, eh.

Porque esto es muy serio. ¿Algo que decir, Eduardo?

Lo clava. Por alusiones, ¿tienes

algo que decir? Hombre, que yo a Antonio

creo que lo imito bastante bien.

(RÍE) -¿Cómo?

No me digas. (IMITA A ANTONIO) Pues yo aquí

muy contento con lo que me ha tocado.

¡Qué bien! Que yo iba a ayudar

al equipo naranja, pero como el equipo naranja

iba muy bien, que tan bien iba, que yo me fui con el verde.

(RÍE)

Que, al final, no sabía si iba con el verde o el naranja.

(RÍEN)

Y, entonces, yo estoy muy contento

con lo que me ha tocado. Muy contento.

(Aplausos)

Oye, qué sorpresa. -Ha sido genial.

Y Jaime también hace muy bien los gestos que María hace,

que son muy característicos de ella y muy propios.

¿Quién lo hace? Solo son gestos.

María siempre se pone como así.

Luego, cuando nos dice algo, siempre: "Chicos, aprendices.

Porque todos vosotros..." Se pone con su tacón

y baja las escaleras como muy firme de ella sola.

¿Bajo las escaleras con los pies tan abiertos?

Sí. Me lo podrías haber dicho

en el primer programa. Y cuando sentencia, ¿qué?

Claro. Chicos, tengo que deciros que, a todos vosotros,

habéis hecho muy bien esta prueba.

Eso es muy María. Es verdad. Yo quiero que imites a Luisa.

¡Huy, no me digas! (IMITA A LUISA) Pues sí.

A mí me gusta mucho. A mí me gusta.

Yo no sé a ti, pero a mi Manolo le gustaría también.

A mí me gusta mucho. -¡Ay, verdad! Es verdad.

Es verdad. Todo lo que yo hago, me gusta.

Mira. Él se ha quedado con eso.

Cuando diga que me ha imitado a mí, no se lo van a creer.

Mahi también imita a Raquel, eh. ¿Ah, sí?

Hombre, tú no te ibas a salvar.

Tendrás que hacer el paseíllo. (EDU) Hombre. Mirando a cámara.

(IMITA A RAQUEL) Cada vez cuesta más decir adiós

a un aprendiz. Nadie dijo que este camino fuera fácil.

Nosotros nos quedamos preparando el taller para la siguiente prueba.

Ya sabéis que coser y cantar, todo es empezar.

(Aplausos) ¡Bravo!

Qué grande.

A Raquel le ha encantado que la haya imitado.

La he visto que se estaba partiendo.

Vamos a hablar de tendencias de moda, de las vuestras.

Mahi, ¿sigues las tendencias?

Las tendencias, las que me interesan.

Tiendas de ropa online y cosas así.

Fijarme en cosas que me gustan.

Y me inspiro mucho con la música, en el rock.

¿Habría alguna prenda para vosotros

sin la que no podríais vivir?

Sin vaquero no se puede estar. -Sí. El vaquero.

Es una prenda de la que Saint Laurent dijo

que se arrepentía de no haberla inventado él.

Se trata, creo que ya lo sabéis, del pantalón vaquero.

El cine convirtió en mítico los tejanos de Marlon Brando

en "Un tranvía llamado deseo". Quién no se acuerda

de los que llevaba James Dean en "Gigante".

Sin ir más lejos, cualquier película

de vaqueros de John Wayne.

Y, también, en la música, por supuesto.

El mítico look de alfombra roja de Justin Timberlake con Britney,

que para mí es lo más. A mí me fascina.

Palomo, que ya estás tú con tus extranjeros.

Y aquí, en España, pues Miguel Bosé,

Las Grecas, que se los ponían hasta aquí.

Maravillosas Las Grecas. Antonio Banderas.

Querréis saber en qué consiste la prueba.

Voy a por el muñeco.

Menos mal que lo llevabas puesto.

Me voy a cansar de mirar el pantalón.

Palomo, anda, ayúdame, por favor, que yo estoy muy mayor.

Va a estar mayor ni mayor. Esto está muy alto.

¡Chan, chan!

En esta primera prueba, tenéis que hacer

unos pantalones vaqueros tradicionales como este,

el clásico de cinco bolsillos.

¡Huy, Dios mío! Cinco bolsillos.

¿Qué os parece si lo vemos en movimiento?

¿No creéis que sería un poquito más sugerente?

Sí.

Si lo pide Palomo, se cumple.

Que entren los vaqueros. A caballo.

#A caballo vamos para el monte.# -Digo.

¡Vaya!

Estos no se quejan si los miras, eh. ¡Huy! ¡Madre mía!

Cinco bolsillos, una bragueta.

Yo no sé si me va a dar tiempo.

La verdad es que un vaquero con una camiseta blanca

es lo mejor. Lo hace todo.

Claro. También hay que tener estos cuerpos, eh.

A ti tampoco te quedaría mal

del todo, Caprile. Idea. Monísimo.

(EDU) Este modelo es del estilo de Palomo.

El desfile de los chicos ha sido muy interesante.

Mucho.

Para Palomo, hoy es un día bastante especial. ¿No, Palomo?

Igual que todos los días, pero hoy entre ellos

está mi musa y espero que os inspire tanto

a vosotros como a mí y lo pongáis tan guapo como se merece.

Lo más importante del vaquero es que siente perfecto.

Y, sobre todo, que quede bien el trasero.

Es un tejido duro y complicado de trabajar.

La confección no solo debe ser impecable.

Es que, además, va a ser a medida.

Claro. Qué barbaridad.

¿Nunca habéis hecho un vaquero? No.

¿Nunca? ¿Ninguno de los seis ha hecho un pantalón vaquero?

En sarga, sí. Pero en vaquero, no.

Con lo baratos que se quedan en rebajas...

Cuando un pantalón vaquero no lo quiero, lo hago de falda.

Sí habéis trabajado con la tela vaquera.

La tela sí. -Sí. Hacer el pantalón, no.

Le hice a mi mujer un bolso de mis pantalones.

Lo doblé, lo forré y le puse cintas.

Pero de ahí a hacer un pantalón...

Para hacerlo perfecto, debéis tomar las medidas sin ropa.

¡Huy, huy! Yo no voy a dar una.

Bueno, solo la parte de abajo. No hace falta más.

No. Que se lo quiten todo. ¿Qué más te da?

Chicos, recordad lo importante que es tomar bien las medidas.

Por favor, no queremos ver el desastre de la semana pasada.

Voy a pedir a los modelos que vayan a probador

para prepararse para esas medidas.

Y a mí que no me gusta vestir a los hombres, otra vez hombres.

-¿El tiro cómo se toma? -La bajada del tiro es

desde la cintura sentado, hasta que llegue al asiento.

Luego, hay que echarle otro pespunte de adorno.

-La de carga. -Y en los bolsillos,

en la cinturilla.

¡Ay, madre mía!

Edu, tranquilo.

Hola. -Jaime, encantado.

Igual que me encantó que vinieran las chicas para la lencería,

hoy me encanta que vengan chicos para una prueba de vaqueros,

tener que medirles, probarles.

Y también tener la satisfacción de que les está bien

o la decepción de que no les está bien.

Aprendices, tenéis la tela vaquera en la mercería.

Tenéis patrones que adaptar en vuestra mesa.

Tenéis a los modelos preparados para tomar medidas.

Y todo tenéis que hacerlo en 75 minutos de tiempo.

¡Sí, hombre! -Claro.

En 75. -A mí me entra la risa.

Y en esa hora y cuarto, también tenéis que integrar

perfectamente una etiqueta con vuestra firma en ese vaquero.

Mucha suerte a todos.

El tiempo comienza en tres, dos, uno. ¡A coser.

¡Ay, ay, ay!

Esta para mí. -¡Huy, por Dios!

Qué gente más loca.

Pero que el vaquero es esto, loca.

-¡Ay! -Esta es muy fácil, ¿no?

-Cremalleritas. -Vamos a ver.

-El metro. -Voy a por una cinta

y te la pongo donde quiero que quede el pantalón.

¿Aquí te pones tú el pantalón? ¿O más bajito?

¿Ahí está bien?

Perdóname. Te voy a meter un poco de mano. A ver, cintura.

A ver. Esto es un poco incómodo, pero tú abre la pierna.

Un hombre en vaqueros es una maravilla.

Siempre soñé con tener un novio

que fuera en vaqueros y chupa de cuero

a recogerme al instituto en moto.

Ven aquí, guapo. Siéntate con la espalda tiesa.

No te pegues al respaldo. Ahí te quería ver yo.

Cariño, sentado tiene un tiro de 19.

No. Eso es muy corto.

Haz mitad de cadera. -Vale.

Las medidas que he tomado, han sido cintura, cadera y largo total.

El tiro se lo he tomado,

pero como no me acordaba muy bien de cómo se tomaba...

Luego me han dicho que era la mitad de la cadera.

El patrón había que modificarlo porque iba grande.

¿Habéis cogido el hilo?

Este... -El hilo está abajo.

-Es este. -Derecha, abajo.

El de torzal.

-Este. Todos estos de este color. -Estos de aquí.

Claro. Pues ya está. Si se nota en el grosor.

¡Huy! Qué rompecabezas más simpático.

¡Huy! Qué jaleo de piezas que tiene esto.

Ah. El pantalón tiene un canesú

por la espalda. -¡Hombre!

Escucha. No sé yo esto cómo es.

La primera prueba de hoy consiste en confeccionar

el clásico vaquero de cinco bolsillos.

Después de cortar las piezas del patrón,

se unen los canesús con las perneras traseras

y se añade un bolsillo a cada lado.

Para terminar la parte trasera,

se unen por la caja las dos perneras.

Se remata con un pespunte de carga

para obligar a la costura a permanecer tumbada.

El bolsillo cerillero es

lo primero que se confecciona del delantero.

Después, se cose la bragueta,

que es la parte más complicada de la pieza.

Se unen el delantero y la espalda, primero, por la entrepierna

y, luego, por los costados.

Hay que reforzar todas las costuras con un pespunte de carga.

Para finalizar, se cosen la cinturilla y las trabillas

y se añaden los remaches y el botón.

La bragueta.

Cerillera. ¿Qué es la cerillera?

Jaime, quillo. -Dime.

Esto es un lío, eh. Aprendices.

Como veo que algunos no terminan de interpretar bien el patrón,

que sepáis que podéis venir a consultar el original

todas las veces que necesitéis.

Sí, sí.

Esta es la bragueta. -Sí, sí. Ya, ya.

Mahi, esa falda es bastante sirenita, eh.

Te pegaba hoy con la peluca naranja.

Pero es que eso era ya mucho color.

Si yo pongo aquí... Eso va cosido aquí en el bolsillo.

¿Sabes cómo se llama ese bolsillito?

Cerillera pone aquí. Pero averigua tú.

Cuando lo he visto, digo: "¿Esto qué es?"

Estoy contento porque es sarga que no es elástica.

Yo creo que esto para lo que nos han pedido

que siente bien bien, pues me irá bien.

Todas las telas vaqueras son complicadas de coser, de montar.

Y... pues eso, tela vaquera.

Difícil de coser.

La palabra vaquero en castellano antiguo

define un traje que las señoras se ponían para ir de caza.

Aparece perfectamente descrito en un capítulo de "El Quijote"

cuando hablan de la duquesa cazadora.

Hablan del vaquero de la señora duquesa.

Cuando lo lees, dices: "Mira qué moderna

con un pantalón vaquero". Pues no.

La prueba es un poquito difícil,

porque nunca he hecho un pantalón vaquero.

Es el segundo pantalón de hombre que voy a hacer.

A ver cómo me sale la cremallera.

Que después me salga mal, no sé.

Por lo menos, una se va a alegrar la vista.

Claro.

¿Se sabe dónde se confeccionó el primer vaquero?

Hay dos ciudades europeas que se disputan, digamos,

la paternidad del pantalón vaquero.

Una es Génova, de ahí el nombre "blue jeans".

Sería una derivación del "blu di Genova". Blue jeans.

Y otra ciudad es Nimes, por eso la palabra "denim",

"tejido de Nimes".

Voy a hacerlo pitillo, pero no sé.

Tengo que ver cómo le queda al chico.

Pero el clásico, el pantalón que se patenta en EE.UU.,

es el de cinco bolsillos con remaches

y con esas costuras anaranjadas.

Los remaches se ponían, sobre todo,

para reforzar los puntos de más tensión.

Las costuras son en color cobre, en un principio,

para hacer juego con los remaches.

Bragueta pantalón. ¡Ay, madre mía!

Pues aquí estoy reduciendo porque el chico que me ha tocado,

es bastante delgado y estoy sobre el patrón

intentando quitarle centímetros.

Le he quitado de la cintura, por lo menos, tres centímetros.

Y de culo, el mío no lo llena. ¿Le afino de aquí?

Ah, pero hay que quitarle las costuras.

No. Las costuras inclúyeselas.

-El culo me va a quedar bombacho. -Le podemos probar, ¿no?

Sí.

Bueno, el modelo que me ha tocado, no tiene mucho culo.

Lo va a defender difícilmente.

Porque Jaime y Alicia han tenido una suerte... ¡Madre mía!

Paco Paquito, mucho paquete.

Eso viste el vaquero solo. Defiende el pantalón solo.

Tú das el pantalón sin coser, con el tejido en la mano

y ganan ellos. Porque el modelo está buenísimo.

Edu, ¿te aclaras? -Sí.

Le metí por todos lados y ya.

Me gustan mucho los vaqueros, pero nunca los hago

porque yo soy muy lista y voy a una tienda

que me los venden reductores y me los pongo

y me reducen una talla. ¿Qué más puedo pedir?

Recordad que podéis encontrar mucha información

sobre "Maestros de la costura" y un montón de trucos

y curiosidades en nuestras redes sociales.

Ya sabéis. Seguidnos en @MaestrosCostura.

Vale. Este es con este.

¿Esto qué es? Canesú.

¡Oh!

Nene. -Dime.

El canesú no va aquí arriba.

Sí. Es la pieza esta de aquí.

¡Digo! ¡Vaya!

He aprovechado que Antonio estaba a mi lado.

Es una fuente de sabiduría y conocimientos.

Yo le iba preguntando y me iba contestando paso a paso.

Me preocupa que os veo tranquilos.

Sí.

Una barbaridad. Por no decir lentos.

Ah, bueno, eso sí. Aprendices, se cumplen 30 minutos

de la prueba. Quedan 45. Todavía estáis cortando.

Os queda coser el vaquero, probarlo en el modelo. ¡Vamos!

#Envidia tiene la fuente del dolor.#

El tejido vaquero, realmente, es una sarga de algodón

muy resistente. Y es azul porque de todos los tintes,

el azul es el más económico y el que fija mejor.

¡Mierda! (RESOPLA)

(RESOPLA)

Nunca me había cosido el dedo y ya lo puedo decir.

Qué desastre.

¿Vosotros recordáis vuestro primer vaquero?

Yo sí. Probablemente, un Levis.

Yo soy de los ochenta y en mi infancia tuve

muchísimos conjuntos vaqueros, que eran mis favoritos.

Yo no recuerdo mi primer vaquero, porque como somos siete hermanos,

yo heredaba todo. Sí es verdad que en casa

hacíamos estuches para el colegio,

vestíamos a la Nancy de mi hermana.

Para mí, momento histórico del vaquero en España,

es Miguel Bosé bailando.

Recuerdo siempre verle con esos vaqueros.

#Te acaba en un pispás.#

Pero Miguel Bosé tiene una pierna que llega hasta aquí.

Así me pongo yo también un vaquero.

Tú estás guapísimo con vaqueros seguro.

Sí. Ideal. A mí me gustaría que el último día

traigas tus vaqueros, por favor. Ya veremos.

¡Ay, Dios mío! -¿Qué te pasa, Mahi?

-Que esto no sé yo cómo va. -¿El bolsillo?

La bragueta esta. Digo yo que esto irá así.

Yo qué sé. Te lo digo de verdad.

Qué rompecabezas este más grande.

Te has puesto la falda cómoda, ¿no, Mahi?

Sí. Totalmente. Si esto va... Esto no puede ser la misma pieza.

Así. Corre. Que no tienes tiempo.

Te vas a quedar con una pata. Sí, sí. Y ni una.

No me va a dar tiempo a terminar la prueba.

¿Cómo me va a dar tiempo,

con la que tengo liada? No me da tiempo.

Un lado lo pillo con la tapeta que hemos dicho.

Es para no pellizcarme la ropa interior.

¿Y la otra? -¿Te lo paso y lo ves?

Cierra la cremallera, que encaje bien.

Esto píllalo con un alfiler para que no se te mueva.

Vale. Gira ya para allá, que no te digan nada.

Vale, amor. ¡Ay, gracias!

(RESOPLA)

¿Qué tal vas, Eduardo? Fatal.

Me he dado un pespunte y todo en el dedo.

Vaya chollo tienes tú con Antonio.

Yo, al que me pregunta, siempre le digo.

Y no tienes ni el bolsillo ni nada. No, no.

Es que voy fatal. Voy fatal.

Pues, Eduardo, te queda poco tiempo.

A ver, espérate. ¡Ay! No me agobiéis.

Un pantalón es una prenda aparentemente sencilla,

pero sencillo tiene las cuatro costuras.

Pero luego súmale

canesú, súmale los bolsillos, las dobles costuras.

El género es grueso.

Las tachuelas, botón, ojal, tirillas.

O sea, que no es fácil, vamos.

¡Huy! Qué buena pinta, Antonio, estos bolsillitos.

Sí. ¿Qué tal lo llevas tú?

Creo que no voy mal. Qué rígido tu material.

Sí. Bastante duro. El de los que más.

Es el más vaquero y bastante duro.

Me siento que tengo más responsabilidad

con respecto al resto. Tú siempre tienes

más responsabilidad. No sé cómo te las arreglas.

No es solo vaquero y pantalón masculino.

Sino que me toca la musa de Palomo.

Más responsabilidad. Por lo menos, yo lo entiendo así.

Ya me ha dicho desde arriba que le quede

como tiene que quedarle. Y el chico es superflaco.

Así que las tengo todas conmigo hoy para quedarme no sé qué número.

Yo la bragueta no sé hacerla. No sé hacer una bragueta.

Mira. Yo me estoy agobiando.

¡Ay, Dios mío!

Esto no me entero yo.

Esto no está bien. Esto hay que quitarlo.

Esto está mal. (MAHI) Lo mío no es bragueta.

Fatal, fatal. Menos mal que esta prueba

no es la Prueba de Eliminación.

Alicia, te vemos superconcentrada. ¿Qué tal lo llevas?

Bueno, pues mira. Ya tengo los bolsillos

de adelante y de detrás. Me falta la bragueta, construir.

Has tenido en cuenta que es un poquito "stretch".

Sí. Es elástica. Le va a quedar bien pegadita.

He cortado y me da miedo. Pero sabía que era elástica.

Pero tampoco mucho. No te confíes. No, no.

Vais todos muy lentos, eh. Vosotros sabréis.

El tema bragueta, que nos ha costado a todos,

lo he hecho deprisa, pero me ha costado plantearlo

en la cabeza antes, porque prefería perder tiempo

en plantearlo y ejecutarlo, que lo ejecute y equivocarme.

Aprendices, quedan solo 20 minutos para terminar la prueba.

20 minutos. No puede ser.

¡No hay pantalón! No puede ser.

¡Ay, Dios mío! No veas la braguetita.

No tiene nada. ¡Qué barbaridad!

Me estoy agobiando mucho. -No te agobies. Venga.

A este ritmo, ninguno acabáis el pantalón.

Ya vamos, ya vamos. -No pasa nada.

Yo no me voy a agobiar, si no, no lo voy a hacer nunca.

Ya os digo que yo hoy no entrego nada.

Este tiene que ir arriba, para allá.

Vale. Entonces, la cremallera tiene que ir pegadita aquí.

¡Dios mío de mi alma!

(RESOPLA)

¡Ay, qué bonita me ha salido!

De lo más contenta que estoy del pantalón

es que la bragueta me ha quedado bien. Qué alegría.

¡Qué calor!

Es que, vamos, lo voy a "alfilear", así te lo digo.

Mahi, ¿qué tal? ¡Huy! Pues fatal.

Me vais a perdonar que ni os mire.

¿Dónde te has liado? En la bragueta muchísimo.

Es la única complicación que tienen los pantalones.

De hecho, no puede estar ni bien.

Pero... No. Si la bragueta está...

Es que está descuajaringada.

Si me sobra tiempo, la arreglo, pero no me va a sobrar.

Es que nunca he puesto una bragueta.

Venga, ánimo, Mahi. Pero, cariño, otra semana, eh.

Se nota cómo sube esto de nivel.

Un pantalón vaquero es muy complicado.

Desde luego, si vamos al ritmo de Mahi

y dejándose varias piezas por el camino...

¿Qué me he dejado ahora? Eso que tienes por ahí cortado

en la mesa de planchar. ¡Chan, chan!

Ah, el canesú. ¡Adiós!

Si no, luego la cinturilla no te va a encajar.

Y el largo, claro. Voy, voy.

Luisa, ¿tú cómo vas? Pues mira.

La cremallera creo que me ha salido mejor.

¡Hombre, no hay color! No hay color.

(LUISA) No me va a dar tiempo.

Por lo menos, que le ponga la cremallera.

Luisa, dentro de lo que cabe, no es la que peor va.

No. Me queda la cinturilla.

¿Me dejas ver un momento? Sí.

Pero yo de hombre no hago más nada, vamos.

Las costuras tienen un sentido para que sea más resistentes.

Si te fijas en el modelo, hay una costura de carga

en toda la costura interior. Es verdad.

Antes de unir las piernas, ya es tarde,

tendrías que haber... En un momento.

Luisa... Dime. Ahora pongo la cinturilla.

Pero es que la cinturilla es a partir del canesú.

Pero como resulta que he estado midiendo al muchacho

y mide de tiro 18, pues, entonces,

esto le meteré un poco así.

O sea, reduces el canesú. Claro.

Patronaje creativo, Caprile. Sí, sí.

¿Y por qué no se lo pruebas? Me queda una pata.

Bueno, se lo voy a probar. Vale.

Suerte. Gracias.

Toma.

Ten cuidado, eh. Esa está abierta.

¡Ay, chiquillo!

Bueno, sigue para arriba. ¡Ay, Dios quiera que te quede bien!

¡Ay, qué bien te queda! Perfecto.

Abróchate. ¡Ay, qué bien me ha quedado!

Venga. Te lo voy a terminar ligera.

Probar es importante.

Da soluciones. Vale.

Ea, pues quítatelo. Voy a seguir.

Mahi va fatal, ¿no? Mahi, esa costura es

la última que tienes que unir.

Si te fijas ahí, hay una costura de carga en medio.

Tienes que unir estas, pasar el pespunte y terminas el pantalón.

Y luego, la de los lados. Mira bien las cosas.

¿Qué tal? ¿Cómo lo llevas? Bien. Aquí concentrado.

Está como encerado el de Jaime. Es bonito.

Y él ha decidido usar al revés la tela.

¿Por qué, Jaime? Porque me ha gustado más

este azul grisáceo. Lo veo rígido para el interior.

Lo veo un poco... Para que te dé en la piel esto...

¿Me dejas ver una cosa un momento?

Falta el canesú. Sí. Le falta el canesú.

Que lo tengo aquí. Está aquí.

Pero el canesú tiene que llegarte aquí.

Y luego, tu cinturilla. Te ha pasado lo mismo que a Luisa.

Que a Luisa y que a Mahi.

Mira que os hemos dicho: "Consultad el original".

Pues mira. Esto es así de fácil.

No tengo el canesú puesto, pero desmonto el pantalón

y lo pongo como sea, ya que me han dicho

que lo tengo que poner. Aunque no llegue,

lo tengo que desmontar y ponerlo.

¿Cómo los ves tú? Bien.

Tienen buena pinta. ¿Tú cómo te los notas?

La cremallera, ¿qué ha pasado?

¿Están muy apretados? Tú te los notas apretados.

Y el tiro de detrás se lo veo un poco corto.

Por lo menos, se está probando. Y no tienen mala planta.

¿La de carga va para adelante o para atrás?

La he puesto para... atrás.

Sí. Tienen que quedar apretados.

Ciérratelos y te cojo el bajo, ¿vale?

Aprendices, quedan solo

diez minutos para terminar la prueba.

¡Huy, Dios mío!

¡Jolín! Ahora se me ha acabado el hilo. Vaya tela.

Y muchos no habéis probado.

Vamos, vamos.

Y lo peor, algunos no tenéis nada que probar.

Ese es el problema, no han probado porque no hay nada.

Estáis mal aprovechando la oportunidad de tener aquí hoy

a los modelos y poder probar todo el rato.

Joder, macho, no me lo creo.

-¡Vamos, Juan!

-Ay, Señor...

-No lo he cerrado, no lo puedo probar. Perdona.

-Que digo yo que esto va cosido vuelto, digo yo...

-Ahora, sí. -Esto no va así.

-Y este pantalón... Lo de dentro va más para acá, vale.

-Como lo que quiero es que cierre el pantalón con el botón

y que tenga, por lo menos, tachuelas

para que vean que sé poner una tachuela.

-Dale ahí sin miedo. -Tú dale fuerte.

-¿Ya lo tienes? -Con las tachuelas.

-¿Hasta el botón y todo? A mí no me ha dado tiempo.

Voy yo por mis tachuelas, hombre.

Aprendices, ya ni siquiera prueba, quedan cinco minutos

y el pantalón tiene que estar en el modelo.

Si no, no puede ser valorado. Vale, vale.

¡Cinco minutos!

Ya que estoy le pongo la cinturilla.

-A ver, bonito, quítate ese.

-¡Madre mía, tú! Perfecto.

-Tú di que te queda estupendamente, ¿eh?

-Jaime, deja que se suban "together".

-¡Ya está! Perfecto. -Vamos, que no tengo tiempo, sube.

-Está "marvellous".

-Aquí, esto...

A ver... Bueno, el caso, imaginemos que está subida.

No quiero meterte mano mucho.

Esto está estupendo, ¿no? Hombre...

-Y, ahora, esto viene aquí y el sobrante...

-Esto cada día peor, muchacha.

Creo que le queda bastante bien a tu modelo, Jaime.

Le queda "perfect". Lo he visto un poco justo.

Está... marca de todo... Hombre...

Aprendices, quedan dos minutos, dos minutos.

Tiene que estar el modelo al lado de la mesa, el pantalón...

Ven aquí, guapo. Dos minutos.

La cinturilla no se la puedo coser encima.

Qué lástima. ¿Cómo le pongo esto a ese angelico?

-Juan, vente, corre.

-¡Ven!

-No sé si este hombre se habrá portado tan mal en la vida

como para ponerle este pantalón.

-No le bajes la bragueta del todo, que si no, no sube.

-Hijo, a ver cómo te queda.

¡Un minuto para terminar la prueba!

¡Corre, Jaime; corre, Antonio; corre, Alicia!

Vente para acá.

-Ahora no vale que se nos cambien.

-Qué susto. -Está un poco apretadito.

Que no da para tanto un minuto.

Me ha faltado el botón, pero bueno.

-Me van a echar, me van a echar.

Ay, Dios mío, no se puede poner nada.

Bueno, ya está. -Me faltan las tiras del cinturón.

-Ay, una alfiler dentro.

Anda, échatelo para abajo... No, mira, verás.

-Vale, corre, vente.

-Te digan lo que te digan, no te muevas la camiseta, ¿eh?

Y la prueba termina en cinco... Ay.

Cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo!

Todos junto al modelo, ya.

-El mío está guapísimo. -Qué bien queda el chico.

-Punto. -Te ha quedado ideal.

-Por detrás hasta da el pego de vaquero.

Se le abre mazo la bragueta. -Se le abre la bragueta,

pero no es por el botón.

-Lo siento.

Ahora, pido por favor a los modelos que nos esperen en el probador

y a vosotros que os coloquéis aquí

para que comience la valoración de los jueces.

-Juan, siéntate de ladito, por si acaso.

(MAHI TARAREA LA "MARCHA IMPERIAL")

Hoy los jueces me van a decir de todo.

En el programa anterior terminé muy bien, la número tres,

y esto la vida me lo iba a cobrar tarde o temprano, ha sido temprano.

Hoy me van a dar para el pelo.

Raquel, no te he dicho nada

pero estás espectacular hoy con ese vestido,

no sé quién te lo habrá hecho, pero vamos... divino, divino.

A la diseñadora no la conozco, no tengo el gusto, pero bueno.

Me hace mucha ilusión... Guapa estás.

Llevar diseño español, pero, en este caso,

más todavía porque es un María Escoté.

¡Bien...! Muy bonito.

Estás muy guapa, como siempre. Estás guapísima.

Es maravilloso. Bueno, vamos con la valoración del jurado.

Estamos deseando escucharos.

Que entre, en primer lugar, el modelo de Mahi.

Uy, que va abierto, chiquilla.

-Qué lástima, ¿eh? Lo que le he hecho al pobre.

Madre mía... ¿eh? Con lo guapo que es,

cómo lo he desgraciado en un momento. Qué lástima.

Antes de empezar a analizar el pantalón, por decir algo,

os queremos decir que estamos enfadados y muchísimo;

estamos en la octava semana y es una vergüenza los pantalones

que nos habéis enseñado para juzgar y valorar.

¡Una auténtica vergüenza!

Es alucinante que no hayáis sabido resolver

un pantalón básico, un pantalón vaquero.

Si fuera por mí os ibais todos a casa ya.

Y, ahora, vamos a empezar con esto,

porque no merece ni el nombre de pantalón.

Por favor, dime cómo defenderías este pantalón ante un cliente.

Uy, esto no se puede defender. No, claro, es indefendible.

¿Qué problema tienes tú con las braguetas?

Que nunca he hecho ninguna y, real, que he estado casi toda la prueba

pensando, poniendo, presentando... Y lo he dado por perdido.

Hemos estado un rato intentando... Entender.

Entender qué has hecho y no hemos sido capaces.

No sé, no sé, no sé.

Por favor que alguien en casa me enseñe a montar una bragueta.

Para empezar, es un pantalón con medidas mal tomadas,

es evidente que le va grande: la cinturilla le va enorme,

la cadera es grande. Esto de aquí está superbocón.

Es un pantalón mochila, cabe otra persona dentro de él.

(JAIME RÍE) Pantalón mochila.

No os riais porque eso le pasa a la mayoría, ¿eh?

Lo del hilo no lo entiendo, ¿por qué no cogéis y trabajáis

el tejano con un hilo de torzal? ¿Este no es torzal?

El torzal, como ya sabéis, es el hilo más grueso

con el que se cargan los tejanos. Si trabajas en blanco,

las cosas mal hechas se ven el doble, Mahi.

¿Has visto cómo están hechos los pespuntes?

Muy mal. No están paralelos.

Es un desastre. Y, sobre todo, estos remates, Mahi.

¿Me explicas estos remates? Un desastre, un desastre.

¿Tanto cuesta coger una tijera y limpiarlo? Es que no lo entiendo.

Mira, dentro de la tragedia lo único bueno que puedo decir

es que se había olvidado, por completo, del canesú y tuvo...

las agallas de reaccionar e incrustarlo.

Agallas, el pobre Nico a la hora de ponerse el pantalón.

Eso son agallas, porque vamos...

Es lo único bueno que puedo decir: reaccionó.

La verdad, tienes que empezar a exigirte más a ti misma.

Estamos a un paso de la final y no sabes montar una cremallera.

No. Esto es muy grave, Mahi.

Ponte las pilas, por favor.

Que alguien me enseñe a montar una bragueta en casa.

Urgentemente, por favor. Sí, sí. Urgente.

Real, que he querido coger ya la máquina de coser e irme a casa.

"Adi a todis, besis".

Porque, claro, en el octavo programa es intolerable.

El modelo que entrará ahora es el modelo de Luisa.

Ay.

Yo me he enterado de que no estás aquí para ganar.

¿Cómo que no? Ella lo que quiere

es que le hagan un club de fanes. Hombre, también.

-Diles para qué quieres el club.

-Me gustaría tener un club de fanes y que...

¿Qué? ¿Que qué? Que le regalen cosas.

-Muchas cositas, en fin... -Quiere una cocina nueva.

-Que me cambien los muebles de mi casa.

Si le ponen la cocina, a mí que me salga otro.

Hombre, lo que espero... es tener muchos encargos,

que venga mucha gente a hacerse ropa

y meter a costureras para que me ayuden.

En serio, es lo que quiero en verdad.

Y mi club de fanes, claro.

En tu caso, Luisa, parece que has superado

el trauma con las cremalleras y con las braguetas.

Perfecta, tampoco está, de la cinturilla no te hablo,

pero acostumbrados al desastre que vimos el otro día...

un avance se ve.

La cremallera yo... Mejor que la del otro día está.

El canesú lo puse al revés, pues, claro, le queda grande.

¿Sabes para qué funciona el canesú, no?

Tiene esta forma aquí en medio para darle forma al trasero.

No sé cómo lo corté. Una costura en medio. Al revés.

Al revés. Esto va aquí.

Claro, no sé por qué lo corté así.

Este aquí y este aquí. Sí.

-¿Cómo lo ha cortado? -No sé.

¿Y la cinturilla? La cinturilla ni la comento.

Pero ¿tú no has visto esa cinturilla?

Luisa, que se ve desde aquí, que eso debe medir 4 centímetros,

¿por qué la tuya hace dos?

En lo que me centré es en que me saliera esto bien

y lo demás lo hice tan ligera...

Luisa, de verdad, con lo bien hecho que está el modelo

lo mal que está el pantalón, hija, la pernera torcida...

Pero me han salido las dos a la vez;

por lo menos, están torcidas iguales.

Ese retorcimiento de pata que no me explico,

un diseño "twist"... Especial.

Encima queda bien, ha tenido la suerte de que queda bien.

A tu favor: la evolución, comparada con el último pantalón,

pues, está mejor. Te tengo que dar la enhorabuena

y con lo poco que te gusta coser para hombre.

Nada. Si no te gusta,

aquí hay que adaptarse. Claro.

Te ha salido algo mejor la bragueta,

el resto, soy incapaz de llegar a entenderlo.

Las medidas están bien. Están bien.

El pantalón sienta bien. Sí.

La próxima vez me van a salir derechitas.

No es de los peores pero es un desastre,

pero es que la mayoría, no puedo decir nada mejor.

Gracias. Vale.

El siguiente modelo que valoraremos es el de Jaime.

Le queda muy bien, parece de traje, un chino.

Levanta la camiseta, por favor.

(SORPRENDIDA) ¡Uh!

Cosí media cinturilla y faltaba cerrarla

con el otro pespunte del medio; es lo que le falta al pantalón.

¿Solo le falta eso?

Eso y las trabillas, y el canesú, también, lo he puesto.

Falta coserlo, pero vamos, el pantalón está estupendo.

Esto es más una taleguilla torera que un pantalón vaquero, Jaime.

Sinceramente. Ahora se llevan así, apretaditos.

Jaime, te faltan seis o siete centímetros de contorno.

O sea, está reventado el pantalón. Tampoco le está tan estrecho.

¿Que no es estrecho, dices? No es estrecho.

A ver, se lo veo ajustado,

pero no tanto como para no poder sentarse o andar.

Sinceramente, Jaime, lo veo estrecho, no, lo siguiente.

Si fuera un pantalón estrecho, un pillito,

sería estrecho por todas partes.

Lo tendrías que haber hecho, absolutamente, estrecho:

pitillo, tobillero, como se llevan ahora.

Y, entonces, te lo compro, pero esto y esto aquí suelto

pues no te lo compro. No es de tus mejores trabajos.

No, soy consciente.

En la octava semana, sinceramente, esto no me lo esperaba.

Hay que ser consciente del trabajo que uno ha hecho,

intentar defenderlo, pero no todo es defendible,

porque, es verdad, que el pantalón le estaba estrecho

y la cinturilla no estaba.

Es el turno de la valoración del modelo de Eduardo.

Estoy contento con mi pantalón

porque lo que he hecho sé que está bien hecho.

¡Vamos, que no he puesto el canesú al revés como otros!

¿Cómo ves tú esos vaqueros?

Levanta la camiseta, por favor.

Es una cinturilla invisible.

Como las cremalleras... Es broma. Yo, es que... no suelo hacer...

Vamos, es el primer vaquero que hago,

porque hago cosas de mujer, mayoritariamente.

¿Las mujeres no llevan vaqueros? ¿Ni bolsillos?

¿Ni cinturilla? Mete las manos en los bolsillos.

Van abiertos. Ya, ya, claro.

Las medias están muy bien. Eso es verdad.

Están bien tomadas y sienta bien.

Me ha costado mucho la cremallera, si no es por Antonio,

esa fuente de sabiduría que tenía tan cerca, no la monto.

¿Crees que se pondría los vaqueros?

Creo que sí, ¿verdad?

-Claro, con unos tirantes. Están arreglados.

Yo te lo pregunto porque parte del trabajo es suyo,

has estado todo el rato cuchicheando y preguntando dudas.

Lo poco que has hecho bien, ha sido gracias a Antonio.

A ver, yo le decía: "¿esto va así?" y él: "sí". Y yo lo pasaba.

Eduardo, sabes que el trabajo es individual;

os puede perjudicar a los dos.

Estamos a las puertas de la semifinal

y es normal que sean así de exigentes.

Las dudas que tenía solo eran cómo se montaba la cremallera

y es lo que ha contestado, y parece que me lo ha hecho.

Lo podía haber hecho, pero vamos...

El jurado valorará el modelo de Alicia.

¿Qué crítica harías tú de tu pantalón?

Para empezar, la bragueta es de mujer y no de hombre.

¿Al revés? Sí, al revés.

¿No te has dado cuenta? Al ponerla.

Cuando estaba cosiendo no me di cuenta.

Bueno, me falta el bajo y las presillas.

Le queda estrecho. Las medidas no están bien.

Cuando he ido a verte en la prueba te he dicho:

"Lo veo pequeño, tiene 'stretch', pero poco".

Evidentemente, el pantalón es pequeño.

Quería que le quedara justo.

Una cosa es justo y otra es que... Mira cómo va, va estrechísimo.

Un motivo por el que se tuerce la cremallera es por lo estrecho.

Sí que es verdad que la confección está hecha con mucho detalle;

la única que pusiste el botón y los remaches.

Te ha cundido el tiempo más que a ninguno

pero te has confiado. Gracias, Alicia.

A vosotros.

Por último, el jurado valorará al modelo de Antonio.

Quince minutos más y el chico se van con el pantalón.

¿Cómo crees que te ha quedado el pantalón para Pol?

Bueno, bastante mejorable porque me ha faltado tiempo

para ponerle el botón, que va sin el botón;

los remaches metálicos, tampoco; las trabillas...

En fin, bastante mejorable.

No es tu mejor obra, no. Los pespuntes de carga...

no están a tu nivel: no están bonitos, no están limpios.

En lugar de decorar, ensucian, y, luego...

le queda un poquito grande de cintura.

Porque de talle y caderita se le ve un poco justito.

Pol ha dicho que se lo notaba estrecho, Antonio.

Es verdad, que de los tejidos... Es el más difícil.

Antonio ha elegido el más difícil.

¿El que Pol sea la musa de Palomo ha causado que te pusieras

más nervioso de lo habitual? ¿Querías impresionar?

Impresionar, no; no quería era defraudar.

Creo, Antonio, que ha Palomo no le has defraudado... mucho.

Esfuerzo doble porque ha hecho el pantalón para Pol

y, en diferido, el pantalón de Eduardo.

Quizá, si te hubieses centrado en el tuyo

en vez de dedicarle tiempo al de Eduardo,

hubieses acabado perfectamente el tuyo.

No os riais. Os veo... (ALICIA) Lo siento.

Os veo muy risueños, Alicia. Ha sido...

Yo estaría llorando. (EDUARDO) Lo siento.

Me ha dado la risa, pero es que no podía mirar

a otro sitio que no fuesen los atributos del modelo de Jaime.

Por favor...

¡Esta prueba ha sido de vergüenza! Os damos un pantalón,

que ni siquiera había que modificar,

y ninguno lo ha sabido resolver, ¡en la octava semana!

Palomo, María, Caprile, es el momento de deliberar

no sé si necesitáis revisar algún pantalón vaquero.

Sí. Creo que sí.

Está justificado que nos riñan, porque estamos a un paso

de la semifinal y mostrar prendas sin terminar

es normal que se queden descontentos y que nos den un poco.

Ni un día, ni un día... Con la prueba tan bonita que era...

(JAIME) ¡Madre mía! (MAHI) Qué chaparrón.

-Ya me lo esperaba. -Ya lo sabía yo.

La duda está entre Antonio y Alicia,

pero la cremallera de Alicia no hay por dónde cogerla.

Se ha equivocado, lo ha reconocido;

lo ha puesto cargando de mujer en vez de cargar de hombre.

Está mal, debe tener más espacio.

No le he hecho carga en esta costura, que es delicada,

y se le va abriendo y tengo miedo.

Mira, Antonio, al menos, ha hecho el trabajo

de hacer pespuntes de carga. Ella se ha ahorrado.

La mitad. Medio pantalón.

Mahi, te falta la costura de carga ahí y, entonces,

esto lo cargas para que coja todo. -Ya decía yo.

Creo que el peor de todos sabemos cuál es,

pero el siguiente peor... Además, Jaime se pone arrogante.

Pero ¿no lo ves? El pobrecito es que no entra casi.

Además, esta era de las telas más agradecidas,

tiene un poco de "stretch".

¿Lo tenemos claro? Sí.

(CANTA) #Tú no me pegues bocaditos que me haces cardenales...#.

-Cállate, que nos van a dar la del pulpo.

¿Tenéis un veredicto? Sí, Raquel.

Pues adelante.

Aprendices, hasta ahora, llevabais, en general, una buena evolución

pero el pantalón vaquero, está visto,

que se os ha atragantado a todos.

Queremos ser buenos y pensar que es algo puntual,

porque como habéis dicho, es una prenda

que, misteriosamente, nunca habíais trabajado.

Por más que ahora nos den los puestos, creo que ninguno

se puede sentir orgulloso con el número que den

porque, en verdad, las piezas no estaban terminadas.

Hay dos aprendices que han hecho un trabajo, más o menos correcto,

pero con fallos bastante graves.

El tercer puesto es para ti, Luisa.

Me tengo que poner las pilas y voy a ir a por todas,

a partir de ahora, me espabilo, me dejo de tonterías.

El cuarto es para ti, Eduardo,

porque le quedaba mediobién, si no, el último.

Mira, el puesto número cuatro me parece muy bien,

porque... no soy el último

pero tampoco soy el primero.

Y el quinto puesto, el cinco de seis, es para Jaime.

No podemos permitir que, a estas alturas,

aún no sepas tomar medidas. Sé que lo entiendes perfectamente.

Claro, por supuesto.

Como siempre digo: "Me queda mucho por aprender".

Considero que sí sé tomar medidas, lo único, que a la hora

de rectificar el patrón no le he dado las holguras

y entre los nervios, el tiempo y demás...

Errores, todos cometemos.

El segundo puesto es para un aprendiz que trabaja bien,

pero eso tampoco nos garantiza nada.

Alicia, estás llegando al notable alto,

pero te falta un poco.

He tenido el segundo puesto, que no es el mejor, pero ya está.

Es un poco de... Bueno, bien, vale...

Está bien pero no tanto.

Mahi, lamento decirte que has sido la peor de la prueba;

necesitamos ver evolución.

Averigüé cómo va la cremallera: dejé un pespunte de carga.

Este pespunte no lo he hecho, no sé si me estoy explicando.

Perfectamente.

Esta noche no me acuesto sin hacer una bragueta, lo prometo.

No te puedes dormir en los laureles, Mahi,

el último puesto es para ti.

Soy como la del Titanic, veo cómo el barco se va hundiendo

y estoy ahí aguantando, me estoy viendo mojadica.

Pero, de momento, sigo aquí y voy a intentar salvarme.

Enhorabuena, Antonio, te la tengo que dar

porque el puesto número uno es para ti,

pero "En el país de los ciegos...". (LOS DOS) "El tuerto es el rey".

Hay muchas cosas que mejorar porque la final

está a la vuelta de la esquina.

A ver, victoria... Que me hayan dado el puesto uno,

no sabe como una victoria de estas que dices: "La saboreo",

porque no es una victoria, no estoy orgulloso de la pieza.

Sabéis que es la primera prueba, no es definitiva,

por lo tanto, un poquito más en la siguiente prueba,

que vamos a ir a una firma de primera.

¿Nos vamos? (ALICIA) Sí.

Pues adelante.

Esta semana, los aprendices se enfrentan, por primera vez,

a un reto de dimensiones muy pequeñas,

pero que les puede acarrear problemas muy grandes:

la ropa de niños.

Para ello, nos hemos trasladado a los talleres

de la firma española líder en el sector de ropa infantil.

La compañía se fundó en el año 2000

y ya cuenta con más de 250 tiendas repartidas en quince países.

Las marcas infantiles españolas están en auge,

las exportaciones a países que son grandes referentes en moda,

como Italia, crecen cada año.

Incluso, los más pequeños

de la realeza inglesa visten nuestra ropa.

Aprendices, bienvenidos a Gocco:

firma española de moda infantil y juvenil.

Como todos sabéis, los niños saben, cada vez más, de moda

y son, cada día, más exigentes.

Detrás de cada una de estas prendas

hay mucho trabajo de diseño y confección,

y esperamos que hoy estéis a la altura de esta industria.

La moda infantil en nuestro país

genera un negocio de más de mil millones de euros.

Eso nos convierte en una superpotencia

y en un referente a nivel mundial.

Siete semanas después, sabéis lo fundamental

que es la Prueba por equipos, que va a determinar

quiénes irán a la Prueba de expulsión

y quién de vosotros se va a quedar a un paso

de la semifinal de "Maestros de la costura".

Hoy competiréis divididos en dos equipos

de tres miembros.

Antonio, un paso al frente.

Lograste el primer puesto, por lo tanto,

serás el primer jefe de taller en esta prueba.

Tienes que elegir al otro, dame un nombre y una razón.

Elijo a Alicia que como siempre lo hace todo bien

y parece que es buena jefa de taller,

pues la pongo como jefa de taller del grupo contrincante.

¿Por qué? Dos gallos no pueden estar en el mismo corral,

nos tiraríamos de los pelos; mejor en el otro bando.

¿Qué os parece al resto del equipo estos jefes de taller?

Al ser los dos tan buenos, me da igual con quien ir.

Esto de elegir equipos es lo que más me gusta.

¿El qué? Formar equipos, me lo paso pipa.

¿Ah, sí? ¿Lo que más disfrutas? Sí, mucho.

Bueno, pues hoy vas a disfrutar más, todavía.

A ver qué pasa.

Un paso al frente, Mahi.

(ALICIA) Por hablar.

(EDUARDO) "Por hablar...".

Mahi, tú fuiste la peor. Sí.

En la prueba de la confección de los "jeans".

Queda menos de un programa para la semifinal

y solo tú puedes cambiar tu situación en este programa,

porque tú vas a elegir y a formar esos equipos.

Bueno...

Eh... quiero trabajar con Alicia

y tú te vas a venir con nosotras.

Y ellos tres. -Bien.

-Muy inteligente. -Sí.

-Gracias, Mahi. -Ellos tres y nosotros tres.

-Sí. -Así queda la cosa.

A ver, queremos, los cuatro, entender el razonamiento

de esta división.

Padres en una prueba de niños. -Padres.

Y "singles".

Bueno, como siempre, el orden del "ranking"

tiene mucho que ver con los equipos.

Yo me había hecho la idea de que iban los pares e impares;

yo lo pensé así, entonces, me vi trabajando con ellos dos

y digo: "Mira, trabajo con ellos".

Si me voy a la eliminación con Alicia y Jaime me iría yo,

si me voy a la expulsión con Eduardo, se puede ir él:

La gente cree que soy imbécil.

Antonio decidirá el color verde o naranja para su equipo.

Verde. Por tanto, vosotros seréis

el equipo Naranja.

A todos os pido que cojáis vuestros alfileteros.

-Está bien. -Bueno...

Aprendices, para hablar de moda infantil y conocer

las preferencias de los niños de hoy en día,

no vamos a hablar con ningún diseñador ni con ningún experto:

lo vamos a hacer con los verdaderos protagonistas del sector.

Ellos son unos apasionados de la moda pero, sobre todo,

saben muy bien cómo lo pasáis en este tipo de pruebas.

Os pido un fuerte aplauso

para Esther, ganadora de "MasterChef Junior V";

para los exaspirantes: María Blanco y Fernando.

Qué gracia. Y para Lukas.

Bienvenidos de nuevo a la tele.

Gracias. -Gracias.

¿Contentos? (TODOS) Sí.

¿Se está bien en la tele o mejor fuera de la tele?

En la tele. En la tele, ¿no?

Entonces, ¿por qué están tan serios ellos?

Porque tendrán una prueba importante.

Justo antes de que Eva dijera: "Tiempo", ¿cómo estabais?

Atacados de los nervios. "Atacados de los nervios"

¿Pensabais que lograríais cocinar el plato o no?

Pues en cómo puede ir la prueba; porque el equipo siempre es bueno

pero lo que no es tan bueno es que, quizá, te toca con gente

que es del mismo carácter que tú y no os compenetráis bien

u os ponéis muy nerviosos y, al final, sale un churro...

Cómo puede salir el cocinado, más que nada.

¿Alguno cose? Sí, yo.

¿Tú, también, coses, Esther?

Yo le hago ropa a mis muñecos.

Bueno, Palomo empezó haciendo ropa a sus muñecas.

Pero lo que quiero saber es qué necesitáis

de "Maestros de la costura". ¿Qué podemos hacer por vosotros?

Pues yo necesito un vestido para el bautizo de mi prima

y tengo que ir bien elegante.

¿Elegante quieres ir? Muy bien. Claro que sí.

Y yo un vestido para el cumpleaños de mi prima

porque ella siempre lo pone todo muy chic y muy bonito;

todo el mundo tiene que ir "de punta en blanco".

Tienes que ir divina. Sí.

-En mi colegio es el festival de primavera

y quiero ir muy elegante.

-Le quiero pedir salir a una chica de mi clase.

¡Hombre! ¡Oh!

¿Y qué te ponemos?

Tengo que ir espectacular.

-Quiero vestir a Fernando y que triunfe en el amor.

Ese look lo va a recordar... Toda su vida. Me encanta.

(LUISA) Qué gracioso.

Bueno, aquí tenemos cuatro modelos que son los que han elegido ellos.

El vestido de rayas con nido de abeja

es el que ha elegido Esther;

el vestido de flores rosas con nido de abeja es para María;

Fernando quiere llevar, en esa primera cita,

una camisa cuello mao con pantalón de algodón

y Lukas, que quiere ir muy primaveral,

quiere llevar esa camisa con el pantalón de algodón corto.

Mirad bien los modelos, los cuatro,

porque es vuestra última oportunidad para decidir

si queréis algún cambio.

Yo cambiaría el color de este con rayas rositas, si se puede.

Quieres ese vestido con rayas rosa. Sí.

Si el nido de abeja tiene más años que el arquitecto de la Alhambra,

¿quién se pone nido de abeja hoy? Eso no se lleva ya.

Antonio, tienes que decidir qué vestido y qué conjunto de niño

va a hacer tu equipo. Vale.

Elijo a María y a Fernando porque Fernando me ha hecho

mucha gracia con querer destacar en su primera cita

y me gustaría trabajar con él.

Por lo tanto, en el equipo de Mahi tendréis que hacer

el conjunto primaveral para Lukas y ese vestido de rayas

con nido de abeja para Esther.

Pero vamos a ver, ¿lo del nido de abeja lo venden hecho?

Aprendices, a estas alturas,

tendríais que saber confeccionar,

y más estos vestidos y conjuntos muy sencillos,

casi con los ojos cerrados.

Yo me voy a poner las gafas, por si acaso.

Así que, a partir de ahora,

también vamos a tener muy, muy en cuenta

no sólo vuestro trabajo individual

sino también vuestra actitud.

Aprendices, tenéis

90 minutos para esta prueba. Tenéis los patrones

en vuestros puestos de trabajo

Mucha suerte a todos. ¡A trabajar!

Me parecen bien las prendas, lo único... la camisa del chiquillo

igual nos lleva más trabajo, pero yo quería el vestido.

Y nada, el pantalón, pues otra vez a vernos con las braguetas.

Chicos, como son tres patrones, tres tejidos.

Empezamos el vestido. Jaime,

tú te pones con el frunce y no te pongas a hacer el bordado.

Vale. -Luisa, tú la camisa...

Y yo el pantalón. -¿Pero vas a cortar ahora?

Cortamos todos. -Venga, vale.

Empezamos a cortar el vestido

para que Jaime se ponga a hacer el frunce lo antes posible, ¿vale?

Los tejidos...

Mahi, te vas a poner con el pantalón;

Eduardo, vas a hacer la camisa y yo voy a hacer el vestido.

Cada uno se corta su pieza y hace todo el proceso.

¿Algo más? -Si tenéis alguna duda...

Yo voy a tener alguna duda, con la bragueta...

Así es que te voy a molestar luego. -Moléstame, que para eso estoy.

Tengo que hacer el pantalón.

Como me salen tan bien las braguetas, los bolsillos y todo...

Pues yo soy la encargada del pantalón.

No te pongas en el suelo, ven.

Que cabemos, son piezas pequeñicas.

Prefiero estirar toda la camisa, que luego me dejo algo.

¿Monto yo el vestido entero entonces?

Móntalo... y deja para el final hacerle el punto a mano.

Al menos que esté terminado.

Vale. -¿Cómo lo ves? Te pregunto.

Pues que no dará tiempo a hacerlo todo yo solo.

-Bueno, no, tú ve haciendo eso.

Que el vestido quede montado. -Claro.

Vamos a cortar. -¡Todas las piezas que tenemos...!

Pero tenemos que acelerar porque vamos lentos.

Al hilo...

La vista de la... ¡madre mía, la bragueta, ya estamos otra vez!

Tú, tranquila, que esta vez ya te sale.

Sí. Bueno y esta vez estás tú de jefa de taller, me debe salir.

Ali, te he elegido a ti porque eres un "maquinote".

Vale, me parece fenomenal.

Edu, a ti también porque eres un "maquinote".

¡Porque me das pena! ¿No o qué?

Alicia no es el tipo de persona con la que yo me junto

pero trabajando es maravillosa.

Y yo no he venido aquí a tomarme un café sino a coser para niños.

¿Cómo vas, Ali? ¿Has empezado a coserlo ya?

No, ya sólo me queda una pieza. -Ah, vale.

¡Están haciendo mi vestido! Lo están haciendo, ¿lo ves?

Están muy callados.

Están muy concentrados.

¡Me encanta el orden! En la cocina era un alboroto.

¿Que no lo teníais vosotros? No, nada.

Cuando empiezas a cocinar, te sale bien al principio

y al final la vas cagando...

¿Pero creéis que no pasará aquí? (TODOS) Sí.

Te voy a contar una experiencia: mi menú de la final,

que era una cúpula de chocolate,

la había practicado en mi casa con mi madre...

Bueno, a saber cuántas veces.

Y a mi madre muchas veces se le cortaba la salsa y a mí no.

El día de la final y se me corta. Eso son los nervios.

Claro. Hay que saber utilizarlos. ¿Os temblaban las manos?

Muchísimo. A ellos les tiemblan mucho.

Se pinchan mucho con alfileres y agujas

¿Y duele? ¡Hombre, que si duele!

Quillo, mira, que no puedo meter esto con los nervios.

Espérate, no hinques que quiero meter...

Métela tú, que tengo las manos temblando.

¿Qué te pasa, Luisi? -Que las manos están temblando...

Enganchar la canilla.

¿Sabéis que la ropa, cuando está bien hecha, se tarda en hacer?

Si está bien hecha, a mano,

está hecha con cario y tiempo... tiempo no tienen mucho,

pero la ropa lleva muchísimo trabajo, la buena.

¿Por qué no les dais más tiempo? ¡Pobrecillos, en 90 minutos...!

Me gusta cómo piensa ese niño. -A mí también, me cae genial.

Y vosotros que sois tan mañosos,

¿nunca os habéis planteado haceros la ropa?

(TODOS) No.

Si os gusta cocinar, ¡os encantaría coser!

Yo, de pequeño, hacía ganchillo... ¡Pero si es muy difícil!

Mi abuela me enseñó una forma rápida y me hacía bufandas.

Mira, la abuela de Eduardo le enseñó a coser.

La abuela de Jaime era bordadora.

Lo que vamos a hacer es una cosa, si os parece, ¿les animamos?

-¡Sí! (TODOS) Una, dos y tres...

¡Vamos, equipo!

-Muchas gracias, chicos. -¡Gracias!

¡Vamos! (NIÑOS) ¡Vamos, chicos!

Y estos animadores no los tenéis todos los días.

Yo, de niña, ¡eso era horroroso!

Mi abuela, la madre de mi madre,

me ponía vestidos pomposos de flores.

Y yo iba, la verdad, hecha un adefesio

Luisa, ¿cómo vas? -Pues terminando ya

el volantito del cuello. -Yo estoy histérico hoy.

Estas cositas tan chiquititas... -Ya.

En tan poco tiempo, como que no.

Venga, el volante está ya... del cuello. Esto va con esto.

Ali, ¿esto puede ser así y esto así,

yo coso derecho con derecho y vuelvo?

Eso es. -¡Claro! ¡Muchas gracias, Ali!

Mahi es superagradecida y buena compañera.

Eso es lo que busca una jefa, ¿no?

No una persona que te está dando más problemas de los que hay.

¡Mierda!

¡Que no me encaja esto bien, voy a cortarlo!

Ve poniendo el canesú con la remalladora, porfa.

¿Sabes poner un canesú? -Claro que sé.

Encaras los canesús, por dentro la espalda,

y pasas la... -Sé, pero con la remalladora...

Pero si no podemos confeccionar con otra cosa.

Yo, lo que diga la jefa de taller.

Alicia, como siempre, tan repelente y tan arrogante,

se notaba muchísimo que estaba teniendo actitudes

para quedar ella por encima y, como siempre, la mejor.

¿Cómo vas, Antonio?

Me he puesto con el corte, a Jaime le he dado el vestido

para que haga el frunce y... ¿Y el nido de abeja?

Había oído que a Jaime se le daba bien, ¿o es rumor de radio macuto?

No, no, es... ¿O es verdad?

Es verdad. -Es rumor y es...

Tiene su parte de cierto. ¿Y Luisa?

Ahora estoy remallando a Jaime...

Esta prueba tendría que ser "coser y cantar", Luisa.

Porque trajes a tus niñas les habrás hecho un montón.

¿Y nunca habías hecho nido de abeja?

También. ¿También sabes?

También les he hecho punto inglés.

¿Lo estás haciendo a máquina? ¿El punto inglés?

Le he pasado los frunces y ahora empezaré a bordar.

Y es más rápido así que fruncirlo a mano.

Yo estaba agobiado a la hora de la confección; me da miedo

no acabar el vestido y el punto inglés, los adornos...

Porque Antonio ha confiado en mí para eso;

considero que lo puedo hacer muy bien.

Y me gustaría que mi eslabón de la cadena estuviera cubierto.

Antonio, te recuerdo que con este conjunto

él quiere conquistar a su primera chica.

Tenemos gran responsabilidad: su primer amor, su primera cita...

"Su primer amor, su primer horror", espero...

Luisa ríe. Que no se cumpla el pareado.

Bueno, ahí os dejo. (LUISA) Vale.

A ver cómo va el equipo naranja. (JAIME) Gracias, Lorenzo.

¿Qué tal vais?

Pues mira, cada uno con una prenda.

¿Has preferido organizarlo así? Sí.

Porque, además, tenemos más máquinas esta vez

y, bueno, las prendas son pequeñitas;

una persona puede hacerla en 90 minutos.

¿Y cómo has dividido las tres prendas?

Pues Mahi va a hacer un pantalón porque...

¿Un pantalón, a pesar de... su vaquero?

Ya ha aprendido a hacer braguetas.

Yo haré el vestido, porque sé hacer nido de abeja

y la camisa me parece más complicada

y me parece que Eduardo la hará mejor.

¿Estás de acuerdo con lo que ha dicho?

Sí, totalmente. ¿Sí?

Te veo muy atareado con tu camisa, Eduardo.

(ALICIA) Sí. Se la va a hacer enterica.

Algo inaudito en una prueba de equipo:

Eduardo cosiendo en la máquina, sentadito, montando una prenda.

(ALICIA) Ha vuelto otro Eduardo.

En el caso de Edu, por muy bien que me lleve ahora con él,

me parece que trabajaría mejor con Luisa, Antonio y Jaime pero...

No pasa nada. ¿Te ves en la final, Eduardo?

-Yo no. ¿No, por qué?

-No te voy a decir que sí. No sé, a ver...

No estoy pensando en eso, me has pillado en fuera de juego.

¡Vaya, he pillado a Eduardo fuera de juego!

(ALICIA) Está trabajando... me desconcentras.

Muy bien, Alicia. Claro, todos tenéis posibilidades.

Bueno, aquí os dejo.

¡Dios mío, estoy sudando como un hombre, os lo prometo!

¿Me lo enseñas antes de meterlo? -Sí, claro.

Mahi, a cada paso que des, por favor, enséñalo.

Es sólo para ahorrarte trabajo, ¿vale, cielo?

Sí.

Yo, aquí, haciendo mi papel de Alicia de Calcuta.

Gracias, Ali. -Ali, sin abuela; no te preocupes.

Aprendices, atención.

Ha pasado... -¡Algo ordo!

Mucho más tiempo del que creéis, ¡os tenéis que dar prisa!

Se cumplen 30 minutos de la prueba y no veo ritmo,

no veo tensión... Estaba sumando y me desconcentré.

¡Estáis relajados! ¡Acelerad!

Todo no nos va a dar tiempo a montarlo.

¿Qué tal, equipo verde, cómo vais?

Pues un poquillo...

Acelerados. A ver, Antonio, jefe de taller.

Pues como siempre, el tiempo sabes tú que eso...

Es lo peor. ¿Qué tal el tema bragueta?

A mí no me asusta. ¿A ti no, no?

Con las braguetas te llevas bien. No le temo.

Vale. Es como Mahi. Ahora veremos qué tal queda.

¡Qué raro que Mahi no te haya escogido! ¿No?

Pues sí. ¿Te ha sorprendido?

Un poquito. Ha sido curioso, eh.

Juntos desde que empezamos y ahora... no sé.

(EDUARDO) Te cambió por Alicia. -¡Te odio!

¿Estás decepcionado con ella? Para nada, no, no, no.

La amistad con Mahi está difícil de defraudar y de perderse.

Si el programa nos sorprende, llega Mahi y sorprende 7 veces más.

Porque la elección que ha hecho, ¡yo todavía sigo flipado,

no la entiendo... lo que ha hecho!

Jaime, te veo muy nervioso.

Muchísimo. ¿Qué te pasa?

Pues mira... Quieres llegar a la final.

Bueno, sí, pero... ¿Te ves en la final?

Yo sí me veo en la final. Hombre, evidente, te ves ganando.

Ganando no, pero en la final sí. ¡Oh...!

-¡Miente! Por ahí dicen que mientes.

Miente cual bellaco. -¡Me veo ganador!

Evidentemente, ahora ya, cualquiera de vosotros puede ganar.

¿Has aprendido mucho, Jaime? He aprendido cosas.

Cosas... no mucho. ¡Miente!

¿No has aprendido nada? Sí, he aprendido.

-Él sabía mucho, sabía mucho.

-Mis compañeros me han enseñado muchas cosas y considero

que les he enseñado a ellos.

Igual traía más base variada que muchos de mis compañeros.

Entonces, pues... considero que hay cosas que nos han enseñado

que yo ya sabía, porque había aprendido antes.

Contadme por aquí qué hacéis cada uno.

¿Harás algo decente hoy? Oh...

Yo espero que sí, a ver...

Entra en mis planes. Alicia...

¿Cómo vas tú y tu equipo? Yo estoy frunciendo

la falda del vestido

y voy a terminarlo ya para ponerme con el nido de abeja.

¿Cómo harás el nido de abeja? A mano.

A mano... ¿cómo no te has puesto a hacerlo todavía?

¿El nido...? Pues porque el vestido tiene el fruncido,

el canesú doble...

Tiene su rato largo... Prefiero que un decorado

vaya después y que la niña

se pueda vestir. Vale, vale...

Pues con eso estoy.

La verdad, equilibrados a los equipos no los veo.

Pero... a lo mejor ellos tres

que tienen hijos, a lo mejor cogen y cortan mal la misma pieza.

Puede pasar cualquier cosa.

(ALICIA) Edu, con la camisa,

¿necesitas ayuda? -No.

-¿Me dejas comprobarlo? -Sí, comprueba lo que quieras.

-A ver... -Tranqui, pasa.

-¿Cómo has cerrado los hombros y el canesú?

-Uf... así, escúchame. -Estás teniendo problemas,

abres los hombros... -De acuerdo.

-Encaras los canesúes y metes... -Creo que estoy haciendo

dos veces lo mismo. -Termino lo que quería explicarte.

¿Dónde está la espalda?

-Tienes que meterlo... -Ajá...

-Abre los hombros...

Así no se abren. -Ábrelos tú.

-No, ábrelo tú, pero hazlo bien. -¿Cómo?

-Pues quitando el hilo. -Mujer...

-No tengo tiempo.

-Sí que tienes, tiras de un hilo y se deshace.

-Mira, es que...

No soporto más a Alicia, o sea no aguanto más...

No quiero verla ni oírla.

Aprendices, se cumplen ahora 45 minutos de la prueba

la mitad del tiempo

que tenéis para hacer los trajes y no ha cambiado nada,

seguís relajados, demasiado relajados

si queréis libraros de la expulsión.

Ay, Dios mío...

-Qué fantasía de cremallera, madre de Dios bendito.

Me ha salido la cremallera, "it's my first zip".

¡Oh, my God!

Mira qué maravilla.

Mermelada, caramelo, fantasía de cremallera.

Cuando salga del programa me voy a dedicar

a ser braguetista profesional, porque es mi primera bragueta

y parece que he hecho...

que llevo haciendo braguetas toda mi vida.

Estoy muy contenta con mi bragueta.

¿Qué está pasando? ¿Por qué tengo la sensación

de que va todo a cámara lenta

dentro del taller?

Estoy por traer unos violinistas y ponerlos aquí.

Como en el Titanic.

Es que no os veis coser, vais lentos.

Te estoy oyendo contar tiempos, te oigo meterles caña...

Yo a esto le daría un poco de movimiento y de vidilla.

¡Se acabó! Os cambáis todos de taller.

Los del verde al naranja y los del naranja al verde.

Así corréis un poco más. Mandiles, todo...

Labor, todo. Dale, rápido.

No puede ser... -Qué faena.

-Me parto. -Ahora qué hago...

¿Por dónde vas? ¿Y qué haces?

Cada equipo debe terminar el trabajo del otro.

Estáis ya en la octava semana, tenéis que saber,

perfectamente, lo que tenéis entre manos.

-Venga, vale. -¡Ay, qué hostia me he dado!

¡Uh...!

Aprendices, seréis valorados por las prendas que vais a terminar

Este es vuestro color definitivo.

Mira, ahora tienes que construir esto.

-Me encanta este programa cuando te cambian de equipo.

Esto es una maravilla.

-La manga y el lateral. -Ya lo uno.

-Me encanta. -No van tan adelantados.

Mira, por aquí van los ojales y esto sin hacer ni nada.

-Bueno, pues igual de mal que nosotros.

-Jolín... -Jaime, ¿tienes claro

lo que tienes? -A este vestido le falta

el canesú por dentro.

Y ya me puedo poner con el volante que está aquí.

Este será el patrón del...

Cinturilla, pantalón, camisa, espalda...

¿Dónde tendrán estos muchachos los patrones?

¿Esto lo habéis hecho vosotros alguna vez?

Totalmente, Raquel.

Muchísimas veces coge una modista una prenda y la acaban dos o tres.

Una hace el acabado de mano, otra borda...

Y cambias a gente en el taller. Cosas de la vida:

una oficiala se pone enferma, a otra se le muere alguien.

Y te falta el día

que hay que entregar el traje, pero hay que entregarlo.

La camisa, jolín qué lío hay.

Antonio, cómo lo ves. Mal, negro.

¿Negro? Pues porque...

Tu camisa es blanca. Sí, blanca...

Pero mira la solución en la abertura, esto no...

Tú puedes con eso y más. Sí...

Pero tengo que descoser, claro que puedo.

Aprendices, se cumple una hora

de la prueba os quedan 30 minutos para terminar.

Suerte a todos. Gracias.

-Y que gane el mejor.

(Risa de Mahi) -No te rías, Mahi.

-Mira, Ali, yo cuando mejor me lo paso es cuando veo

las caras de tontos que se les queda.

-Joder... -Ofú... esto no se puede aguantar.

-Alicia, ¿el cuello de la camisa está cortado?

-Pregunta Antonio por el cuello de la camisa.

-Está hecho, encima... al lado de...

-No los ayudes. -Ahí, en la ventana.

-Vale, gracias, Edu. -A mí no me han adelantado tanto.

Luisa, tus pantalones están peor que los míos, qué quieres.

Los he mirado y esto no se lo pone ni el mono del zoológico.

-Mahi, yo no lo he hecho.

Qué fuerte está cortado a bocaditos.

A mí es como si me hubieran echado una jarra de agua frío encima,

qué mal me ha caído, la verdad.

Me entraron ganas de irme a mi casa.

-Lo tenían hecho, solo tienes que decorarlo.

-Sí, ya lo tienes hecho. -Gracias, Jaime.

-De nada. -¿Y quién hacía la camisa?

-Tira tú y calla.

-¿Quién estaba haciendo los pantalones?

-Antonio, si la camisa la hacía Luisa que se nota.

-De bien hecha... -Sí...

Que lleva más hilo esto.

-Hay que entenderlo pero tú no lo entiendes.

-Ha venido de la boda el niño y se le ha partido.

-Oye, Ali, pues te voy a decir una cosa: mis pantalones

no están tan mal.

-Estaban parecidos, sí. -Estaban parecidos.

Tampoco hay que echarme a mí... tanta caña, me metéis mucha caña.

Estáis todos aquí muy profesionales.

-Eh... -No encuentro los puños.

-Madre mía...

¿Puedo ponerme en la mesa? Prefiero hacerlo de cero.

Voy a volver a cortar el volante

porque no está cortado recto, mira que las rayas son fáciles

de cortar rectas, van en perpendicular.

Está hecho que parecen eses.

-¿Vais bien ustedes? -¿Nosotros?

-Claro... -Hombre, de escándalo.

-Madre mí, Antonio...

-Venga, vamos... -¿Lo tenéis controlado?

-Sí. -Mételo en la máquina,

no hace falta que lo planches, a la máquina.

-Sí que puedes, mira. -¿Sí?

-Esto córtalo a la mitad, por la mitad y haces así

y un pespunte en el centro.

-Yo había pensado... -Córtalo, es más rápido.

-Corto en la mitad. -Hazle caso a ella.

-Sí, yo le hago caso a ella. -Ella sabe cómo va todo.

-Sí, yo hago caso a la Ali.

-Estoy convencido de que con la erudita de Alicia

vamos a salir airosos de esta prueba

y vamos a dar lo que esté en nuestra mano y a ganar.

-No sé cómo han cortado, parece que a bocados.

-Quien corta a bocados es Edu. -Hala...

Yo no corto a bocados porque está con el pantalón.

-Y el volante no estaba recto.

-Muy bien, dale a ella.

-Es que hay que deshacerlo todo. -A esto le faltarán

los ojales para después y me voy a poner ya.

¿Puedo coger la máquina? -Sí, cógela.

Si aquí hay tela marinera.

Es más rápido hacerlo de nuevo que deshacer el desaguisado.

A ver, yo creo que, sinceramente,

ha reaccionado mejor el equipo verde.

Como para tomarlo a mal, se lo han encontrado todo hecho.

El equipo naranja ha empezado a preguntar, a quejarse...

Y no los veo reaccionar.

Eduardo, ¿por qué has pulido el escote si lleva un cuello?

-¡No!

-¿Me lo explicas? -Tira.

Lo de terminar el trabajo de otra persona

es el trabajo de cada día.

Todos los días. Además, para terminar

una prenda pasa por cinco manos. Muchas manos.

Muchas veces la tercera mano soluciona y corrige la prenda.

Eso no es nada nuevo. Y con la eficacia igual.

Y queremos ver la capacidad de reacción, es imprescindible.

Que sepa trabajar en equipo y con distintos equipos y...

Y distintas circunstancias.

Sobre todo que sepa solucionar problemas.

Chicos, ¿quién estaba con la camisa en el equipo naranja?

-Tu padre. -¿Mi padre?

Pues mi padre lo hacía mejor.

La manga cerrada para ponerle la sardinilla.

-Eso ha sido Alicia, tengo la tijera en la mano.

-Pues menos mal que es la mejor jefa de taller.

-Mejor jefa que tú, Antonio.

-¿Y dónde están los piquetes?

-Hay que tener arte para verlos. -Arte y vista infrarroja.

-Mira que los veíamos nosotros. -Mahi, dile a mi padre

que me explique cómo va el canesú.

-Pues no lo pienso explicar.

Para nada su taller iba tan bien como decían,

el único Jaime que había hecho el vestido y estaba acabándolo.

-Esto es lo último de decoración que me ha quedado muy mono.

-Alicia, lo tenías ya hecho, no tenías que hacer casi nada.

-Venga, gracias, Jaime.

-A ti, perla.

-Me encanta tu nido de abeja de fruncido, una maravilla.

-Claro que sí. -El tuyo está genial, Ali.

-Sí... porque lo iba a dejar

al final porque necesita mucha dedicación.

-Eso digo, está genial, no existe.

-¿No lo ha hecho? -No, para qué.

-Mira, Alicia,

eres muy buena jefa de taller, te voy a elegir a ti.

-Mahi, te estoy oyendo. -Eres la mejor jefa...

-No hay rencor. -Qué puñalada me estás metiendo.

-No, no arregles las cosas. No te elijo nunca más

porque como jefe de taller no vales un duro.

A Antonio le estoy diciendo que es un mal jefe de taller

que no quiero ir más con él.

-Lo que hay que oír, Antonio. -Hay que ver...

-Luego te invito a una cervecita. Es mentira,

es por darle emoción a la prueba.

Él se lo está creyendo, está muy serio, se está picando.

Aprendices, quedan tres minutos para terminar.

¿Cómo? En esos tres minutos

tienen que estar las prendas en las perchas

para ser entregadas a nuestros invitados.

Tres minutos.

Esto es un desastre.

-Tres minutos son tres minutos, ¿sabes qué es eso?

-Luisa, la esperanza es lo último que se pierde.

No la pierdas ya, tres minutos y somos máquinas.

-Tres minutos, madre mía.

Me falta el cuello. -¿Os da tiempo a que se vea?

-No me da tiempo al botón, pero sí las trabillas.

-Pon el botón, por favor. -¿Sí?

-Jolín, no entra esto, de verdad.

-Voy a colgar el chaleco. -Claro, hombre,

como sea. -No puedo ni ensartar esto

de lo nerviosa que estoy.

Uh...

No puedo más con mi vida.

Aprendices, últimos minutos. No...

Tienen que estar en la percha.

Si no, no serán evaluadas.

¿Hago el bajo a máquina? -Pues... hazlo, si te da tiempo.

Vamos, vamos... -¡Voy!

30 segundos, aprendices. Venga, chicos.

Vamos, Jaime. Ya estoy... casi.

Diez, ocho, siete..

Seis, cinco, cuatro...

Tres, dos, uno... ¡tiempo!

Qué barbaridad. -Vaya rollo, de verdad.

-¡Oh!

-Yo tengo ganas hasta de llorar.

-¿Por qué? -De verdad te lo juro.

-¿No te lo has pasado bien?

-Vaya vergüenza de lo que se van a poner.

Porque la camisa del chiquillo no está ni acabada.

No tiene ni una manga puesta.

A mí es que me da... no quiero ni estar delante.

Nuestros invitados están ya preparados para desfilar.

Que comience el desfile.

Esther.

En la pasarela, María...

Vestido para su primera cita, Fernando.

Y por último... Lucas.

Mira Lucas... qué chulote, toma ya.

Este ha visto mis desfiles.

Sin mangas... -Sí.

Un aplauso a nuestros modelos.

Bueno, la verdad, cuando he visto a Lucas así vestido he dicho:

¿qué es lo que ha hecho Antonio?

O sea, qué ha hecho Antonio, nada.

Aprendices vamos a analizar las tres prendas de cada equipo

con lupa...

Lucas, vente aquí con nosotros.

¿Qué tal los bolsillos te caben las manos?

Sí, un poco... Un poco justirrinín.

Y la camisa no existe... La camisa...

La descamisa. Está cogida con imperdibles.

Era una capa... si no le ponemos los imperdibles

Lucas no puede ni desfilar.

La camisa iba totalmente abierta, lo que ha pasado con la camisa

en 90 minutos es un misterio. Sí.

Es un misterio... No poder coser las costuras

es más difícil que acabar la camisa a mano.

Ha habido muchos misterios. No tiene ni la manga puesta.

El misterio del vaquero, la camisa...

De vergüenza.

No llega ni a calidad de chaleco no van cosidos los costados.

Eso es de pena.

Vente, María. Colócate en el centro.

Lo empezó el equipo de Antonio

y lo acabó el equipo de Alicia.

La manguita está muy bien hecha, desde luego.

Les ha dado tiempo a hacer el nido de abeja.

Un poquito, un amago. No está mal terminado.

El cuello está sin terminar.

Está como por dentro. Está como por dentro... sí.

¿Te puedes dar la vuelta, María, por favor?

Le faltan botones...

Los ojales no están bien distribuidos, además.

A ver, Fernando, ¿puedes ponerte aquí delante?

No sé yo cómo va a ir la cita con imperdibles en la camisa.

A ver...

Sí y los puños subidos porque no tienen botón.

Pues la camisa está más o menos bien terminada.

La bermuda, la verdad, es que sí. La cremallera está bien puesta.

Después del drama que hemos tenido con los pantalones

parece que han aprendido. Ha servido.

Gracias, Fernando, puedes volver con María.

Esther, ¿puedes venir aquí con nosotros, por favor?

Aquí también te han dejado... un toque creati...

Uh, imperdibles... Claro, tiene ese pelo largo

maravilloso, pero mira la espalda. Tapa esa espalda desastrosa.

Pelo largo maravilloso... Espalda conceptual.

¿Dónde está el nido de abeja en este vestido?

Nido de abeja... pasaron un pesticida y volaron todas.

Me he sentido un poco mal

de no haber podido hacer nada del punto inglés.

Si hubiese seguido con mi vestido que yo lo tenía ya casi acabado

pues me hubiese dado tiempo.

O no... pero yo creo que sí, lo hubiera hecho mejor que Alicia.

Lucas, Esther, Fernando y María...

Muchísimas gracias por venir, triunfadores de "MasterChef Jr."

os damos un aplauso desde "Maestros de la costura".

Gracias.

(LOS CHICOS SE DESPIDEN)

Sí creo que las prendas del equipo verde

le quedan mejor a los niños, pero bueno...

A ver qué dicen, ahora, los jueces.

Aprendices... todos habéis comenzado lentos,

a todos os ha trastocado el cambio de prendas;

pero a unos para bien y a otros para mal.

El equipo liderado por Antonio empezó bien

y Antonio, tú como jefe de taller, organizaste relativamente bien

a Luisa y a Jaime,

eso sí, esa actitud quejica que hemos visto

a partir del cambio de prenda

no es la de un buen jefe de taller.

Cuando hemos llegado eso era caótico,

entonces, o hacer o descoser pero ambas cosas

en el tiempo que quedaba...

Luisa, te hemos visto trabajar bien

y los pantalones que te encargó Fernando

estaban bien encaminados.

Eso sí, Luisa, cuando se han cambiado

las prendas te has venido abajo. No...

Porque me dio mucho coraje, pero bueno...

Cuando me vine aquí ya me lié con el pantalón amarillo.

Yo te entiendo, Luisa, pero sabes que son cosas de taller.

¿Te has enfadado? Un poco, pero ya está.

Bueno... pero hay que coger el toro por los cuernos

y afrontarlo. Jaime, te hemos visto más serio,

nervioso... y además no te hemos escuchado cantar.

¿Qué te ha pasado?

Yo estaba preocupado porque el punto inglés

da mucho trabajo y veía que me faltaba tiempo.

Estaba nervioso por eso.

Me ha costado un poco más arrancar la confección,

no sabía cómo iban las piezas

ni cómo iba montado ni nada no había visto nada.

Alicia, tu equipo empezó lento y desmotivado.

Eso sí...

Cuando cambiamos las prendas

os trasformasteis y os ilusionasteis un poco más.

Igual no estaba muy motivada porque, bueno...

Ya lo he dicho en otras ocasiones,

trabajo bien con quien va rápido como yo...

¿No te ha gustado la selección de Mahi?

Con Mahi me he llevado una sorpresa porque...

Es superbuena para ser llevada, pero prefiero para sacar

un trabajo adelante a una persona como Luisa

que no le tengo que decir nada y vigilar que está bien.

Y lo saber hacer ella sola.

¿Mahi no es una buena costurera? No, solo digo

que va más lenta y tiene más dudas. -Soy más inexperta

y eso es evidente, soy más inexperta que el resto.

Pero... jo... he puesto una cremallera muy bien hoy.

O sea, Mahi, que vas aprendiendo.

Es cierto que preguntas a tus compañeros

y no tienes problema en reconocer tus defectos.

Esa actitud, Mahi, es muy positiva.

En este mundo no es suficiente coser bien,

hay que tener, lo que más, ganas de aprender.

Es lo más importante.

Así que no te creas menos que nadie.

Gracias, María.

María, porque por los menos Mahi dice que aquí aprende algo.

Todos... No como otros.

Todos tenemos mucho que aprender.

Pues igual, el comentario

no iba por mí, pero, vamos, me siento aludido y me mosquea

el que digan que no aprendo nada o que hay otros concursantes

que no aprenden tanto.

Jaime, estás enfadado. Sí.

Dime por qué. Porque considero que sí

he aprendido cosas en este concurso.

Pero no lo dices nunca, siempre dices que no aprendes.

Creo que nunca dije que no aprendiera nada aquí,

digo que aprender, aprendí poco, aprendí cosas,

pero aprendí menos o igual, vine con un nivel de base superior

al de mis compañeros

y considero que tengo muchas más destreza

a la hora de coser, pero de ahí a no aprender nada

y que se diga siempre que no aprendí nada, no es así.

Y me molesta. Tú a mí antes me dijiste

que tú habías aprendido

de tus compañeros y ellos de ti. El otro día dijiste que aprendiste

poco y hoy nos has dicho que crees que vienes con una base y un nivel

más alto que el de tus compañeros,

por lo tanto, crees que tienes

que aprender menos, debes aprender menos o no fue así.

Aprender menos, no,

pero hay cosas que ellos no saben que yo ya sabía,

como, por ejemplo, hacer punto inglés

o gente desde el principio que no sabía patronaje y yo sí.

Da la casualidad que hoy que era el punto de abeja

que tú sabías hacer... O punto inglés, seamos correctos.

Te vimos nervioso y no te vimos... Porque estaba acabando el vestido

y, claro, o sea,... pero si no, me hubiera dado tiempo

como le dio tiempo a Alicia, ya te digo

que lo hubiera hecho mejor que ella.

Yo te quiero decir que, a veces, creemos

que tenemos más conocimientos de los que, realmente, tenemos.

Un poco de humildad nunca viene mal, Jaime.

Como yo, se supone, que tenía que brillar

y tenía que hacer un punto inglés perfecto, pues lo hubiese hecho

si no hubiesen cambiado de equipo,

entonces, una cosa lleva a la otra y uno se enciende

poco a poco hasta que...

Salta.

Eduardo, empezaste con una camisa

que dejaste, totalmente, descamisada.

Al cambiar las prendas, heredaste la camisa de Antonio

que estaba muy bien encaminada

y, aún así, no has sido capaz de terminarla.

Yo no suelo hacer camisas y me costaba un montón verla,

entonces, iba por partes tuve que entretelarlo,

hice el puñico, el cuellecico, luego hacía lo que es el cruce

para el ojal y los botones, a ver, si es que por no

ni he hablado, ni levanté la cabeza de la camisa

si no podía ir más rápido, lo prometo, o sea,...

No podía más. Se ve que no eres muy rápido.

Lo siento.

Aprendices, ninguno de los dos equipos

ha logrado terminar ninguna de las tres prendas.

La actitud de un equipo ha sido la actitud que nos gusta,

la actitud que esperamos en futuros maestros de la costura

y han sabido aprovechar

y han tomado con ilusión ese cambio de prendas.

En cambio otros han tomado una actitud negativa,

derrotista y de quejarse, constantemente.

Y no han sabido superar una situación que se da

todos los días en un cualquier taller.

Por lo tanto, por todas estas razones,

María, Palomo y yo consideramos

que el equipo que ha sabido resolver mejor

la prueba de hoy ha sido

el equipo verde liderado por Alicia.

Toma.

Ay, qué alegría más grande.

Ahí está.

Ay.

Pero las malas noticias no han terminado.

Ay, Dios mío.

Eduardo, eres el que menos has hecho de tu grupo.

La camisa blanca es la menos acabada de todas las prendas.

El pobre Lucas salió con imperdibles para poder desfilar

y la camisa de cuello mao, Eduardo, que era la más fácil,

lo tenías muy fácil para terminarla.

Y ni siquiera, que no lo entiendo.

Edu, creemos que no estás dando la talla.

Por lo tanto, esta semana,

también irás a la prueba de expulsión.

De acuerdo.

¿Puedo decir una cosilla? Claro.

Que no he estado quieto ni parado como otras veces,

que si tengo que ir a la prueba lo entiendo que voy,

pero que lo he intentado.

Edu, no es que te hayamos visto parado

porque no es así, primero no entiendo cómo dejaste

esa camisa con tan poco trabajo hecho.

De verdad, no lo entiendo y segundo, esa camisa

faltaba nada para terminar y está sin terminar.

Esa es la razón.

No, sí, sí, si no pasa nada.

O sea, quiero decir que lo veo bien.

Yo ya me veía en el balcón de la semifinal con un look

que ya tengo pensado el cual no me voy a poner

y si me echan, pues no lo veréis

y de repente, me quitaron toda la ilusión.

No sé, vendré en vaqueros.

A mí me gustaría, también, hacerme eco de lo que dijo María,

estamos a las puertas de la semifinal, tan importante

es coser bien como aprender a coser.

Por eso, miradme bien,

Mahi, Alicia, estáis en la semifinal

de "Maestros de la Costura".

(Aplausos)

Qué fuerte.

Qué fuerte.

Me encantaría que estuviera aquí en estos momentos

para poder celebrar mi paso a la semifinal

de "Maestros de la Costura" esa profesora de mi escuela

que siempre me pone un cinco.

Que no le gustan mis diseños, esa tendría que estar aquí.

Estaba lejos cuando empezasteis. No caí hasta que no lo dijiste.

-Cuando me presenté al casting dije:

"Me voy a Sevilla a darme una vuelta,

a ver La Giralda y de paso hago un casting", y fíjate.

Qué barbaridad. Felicidades a las dos.

Gracias. -Ha sido como un shock de repente

me ha hecho muchísima ilusión

sobre todo, porque estoy viviendo como algo único que siempre

he pensado que la costura era algo olvidado,

que es mi pasión desde que era muy pequeña,

pues no sé, como todo eso junto.

Además te digan que eres una de las que lo hace bien

para llegar a la semifinal, pues, ay, mucha alegría.

Ahora sí que es el momento, Jaime,

Luisa, Antonio,

Eduardo, del todo por el todo.

Os esperamos los cuatro con la máxima ilusión

en la prueba de explosión que es preciosa.

Es preciosa. Os va a encantar.

Del octavo programa de "Maestros de la Costura",

de verdad, mucha suerte a los cuatro.

(TODOS) Gracias.

Los aprendices tienen que rebajar la tensión vivida en la prueba

de confección infantil para lograr concentración,

pero, por otra parte, no se pueden relajar

porque cuatro de ellos

se enfrentan a la prueba de expulsión.

Veamos con qué ánimos regresan al taller.

Ay, que no hay patrones.

Qué nervios.

Aprendices, bienvenidos.

Por esta parte podríamos titular la prueba:

Vestidas de semifinalistas.

Estoy muy contenta, muy entusiasmada

de no tener que pringarme hoy y por eso me puse este vestido

fabuloso porque como no tengo que trabajar ni hacer nada

pues vengo a lucirme y a reírme del que se vaya.

Este vestido lo hice yo.

Es superbonito, ¿y lo bordaste tú entero?

Sí, le eché un rato, mi padre decía:

"Hija mía, si quieres vender ropa, eso no es factible"

¿Y ese corsé, Alicia? El corsé es de Sergio,

uno de los gemelos que me lo envió y me dijo

que me iba como un guante

que, por favor, me lo pusiera y como es un poco incómodo

para coser, pues me lo puse ahora para estar aquí.

Está muy bien hecho. De verdad, una maravilla.

Es muy bonito, Alicia. Gracias.

Mahi, fuiste la encargada de elegir a los miembros

de los equipos, ¿eres responsable de esta foto

de la prueba de expulsión?

Huy, pues yo puedo pecar de Poncio "Pilates",

pero no me siento responsable de lo que aquí ocurre nunca.

Pero Antonio es tu amigo, ¿no sientes que algo

de tu decisión pudo llevarle,

de nuevo, a la prueba de expulsión?

Que ya no sé cuántas llevas.

Pero si mejor equipo no le pude dejar al Antonio.

Le dejé un equipazo, él se lo buscó.

Antonio, tú "in my heart", pero es tu culpa, "miarma".

-Es culpa mía, ya lo sé yo. -"Miarma".

Tú no te sientes dolido, ¿no?, en la amistad, digo.

No, para nada, ella, como bien dice, me dejó

un buen equipo, los fallos son responsabilidad de cada uno.

¿Cómo es vivir la prueba de expulsión

a un paso de la semifinal?

A todos nos gustaría llegar a la semifinal y a la final,

entonces, tienes como otro nudo aparte del que ya tienes

de normal en el estómago.

Hoy estoy supernerviosa, más que otros días.

Yo quería estar hoy con esta gente y mira dónde estoy,

pero bueno, haré todo lo posible.

La prueba de esta noche no se aprende en ninguna escuela.

Yo diría que se aprende en la escuela de la vida

o, quizás, en la escuela de la noche.

Si es en la escuela de la noche, yo ahí tengo un máster.

Así que estad muy, muy atentos

y esperamos que la disfrutéis.

(LUISA) ¿Qué será?

¿Un traje de fiesta? Ay, por favor, sí.

Ya verás lo que nos sacan ahora, un cabaret, alguna cosa

llena de plumas, corsés y demás

y ya verás tú lo que aparece.

La parte negativa es que esta será la última

lección para uno de vosotros, así que, por favor, os recomiendo

que, además de luchar por la prueba disfrutad, de verdad,

disfrutad y dad lo mejor de vosotros.

Ay, qué ganas.

Qué nervios.

Lo de disfrutar lo vais a tener fácil

porque os preparamos un reto alucinante.

Tenéis que estar a la altura de este reto porque nos ha costado

muchísimo, muchísimo organizarlo.

Uf, venga. Van a flipar y para que yo diga

ese verbo, flipar, fíjate cómo tiene que ser la prueba.

Aprendices, la mujer que viene a "Maestros de la Costura"

representa la transgresión, la coherencia, la inteligencia

y el estilo y diría que, sobre todo, su estilo.

Ay, quién es. Un programa de moda no es nada

si no está en él, ¡Alaska!

¡Uh!

-Qué guay.

(Aplausos)

Bienvenida. Dejadme que os bese a todos.

No seas malo.

No me lo puedo creer, a mí me encanta Alaska,

siempre escucho Alaska con mi tío,

bueno, en casa también, me pongo, interpreto

y con mi tío Pepe también. Besos a mi tío Pepe

que me hice yo a mi Fangoria y lo cantamos los dos.

Estoy emocionada de estar entre todos vosotros

y por el reto que se me presenta esta noche.

Sí, porque, Alaska, viene a haceros un encargo.

Que no es para mí, unos amigos míos muy queridos

y conocidos por todos, tienen que plantearse

un nuevo vestuario para el escenario

y he pensado que, quizá, aquí sea el lugar adecuado

para que salgamos de ese atolladero.

Que Alaska venga a darnos un encargo y que es para una gira,

pues, claro, es algo como que impone muchísimo.

Hablamos de Nancys Rubias.

No es que interpretéis lo que ellos son, no,

es un encargo concreto, incluso, creo que es un encargo

icónico porque representa

un momento de la historia de la moda

que fue el Elvis Presley del año 73.

-Qué ganas. -Este el encargo,

monos homenaje a aquel Elvis Presley de Las Vegas.

-Edu, tú de esto sabes mucho, ¿me echas una mano?

-Uf, qué reto.

Espero que nos den un mes y medio para poder hacer

lo que nos encargó Alaska, es broma, con que nos den

dos horitas, creo que iría bien.

Yo me permití el lujo de llamar

a Las Nancys para ver lo que querían.

Me parece muy bien. -No jodas que van a salir.

Nancys.

Nancys, por favor.

(Aplausos) Nancys Rubias.

(GRITAN)

Que me muero.

Ole.

Oh, Palomo.

¿Cómo estáis? Felices.

Buenas noches a todos.

-Por favor, qué marcha. Qué regalazo.

No, regalazo es el nuestro que ahora vosotros

dónde nos metisteis porque Las Nancys somos muy difíciles.

Pero después, nos dejamos llevar. -Qué fuerte.

-Las Nancys somos un grupo

que damos mucha importancia a la imagen.

Yo no creo en el minimalismo, creo en el exceso, el venga exceso.

Más es más. Más es más, eso,

como cantaba mi mujer. -Di que sí.

Y, sobre todo, chicos, por favor, para un concierto la ropa

tiene que ser cómoda y resistente.

Por favor, hoy tenedlo en cuenta y no nos dejéis mal con los chicos.

Hay que brillar. Ay, Dios, me daré

con la plancha a ver si entro en coma

y me despierto al terminar la prueba.

Marta es la única que creo que no llevará mono.

No, llevo body. -Ah, mira, a mí se me da

muy bien los bodis.

-Sí, porque es la chica, chica,

después está el chico, chico que es Miguel.

Miguel. Y después estamos las raras

que somos, pues, Pedro y yo.

Que, por cierto, Juan Pedro os podrá dar indicaciones

porque él es diseñador. Y cose superbién.

O sea, a quien le toque Juan Pedro, cuidado.

Jolín.

Para que se les quite un poco

la cara de susto que tienen los cuatro,

os vamos a enseñar una pequeña muestra

que os sirva de inspiración.

Luisa, ¿nos pondrán pantalones, no?

-Si no, me da algo, creo que sí. -Estoy acojonado.

-Me parece divertido, pero, luego, el coser es otra cosa.

-Sí, muy divertido, si es muy guay todo,

pero estoy así. -Madre mía,

como me salga un churro, me muero y lloro.

-A ver, esto por aquí así. -Estoy 'atacá'.

(TODOS SE SORPRENDEN) Guau.

Bueno. Madre mía.

Antonio está a punto de desmayarse.

(RÍEN) Ay, pobre.

Juan Pe, tú que eres modista, también, tenéis muy claro

lo que os gusta, el estilo que tenéis.

Principalmente, tiene que ir todo muy pegado, la manga sastre

para que te haga la forma del codo, muy importante.

Pie de cuello bien grande y, después, excesivo,

eso ante todo. Si eres excesivo, llegarás a todos sitios.

Estos modelos os servirán de inspiración, pero

en ningún caso lo replicaréis.

Aquí cuenta vuestra creatividad, imaginación, ya sabéis.

Puesto que es Alaska la que ha venido a hacer el encargo

que sea ella la que asigne la confección de cada Nancy.

Cuando se cose para una chica como nosotras,

entonces, hay una serie de condiciones

como son las pinzas, las cazuelas...

-Yo soy travesti, también me sé las proporciones de la mujer.

-Ay, qué lindo. -Tanto o más que la mujer real.

Vale, adjudicada Marta, lo acabas de hacer.

-Genial.

-Qué lindo.

-Ojo de loca no se equivoca.

(RÍEN)

Gracias.

-A ver, Mario y Marta son nietos de costurera.

-Sí, abuelita Luisa. -Y Mario, además,

tiene un don especial con las mujeres.

Le encanta estar rodeado de mujeres y lleva escuchando

historias sobre costuras en la mesa camilla con su madre,

su abuela y sus tías desde pequeño,

así que te dejo a Mario para ti.

-Ole.

-¡Bien! Te va a encantar,

te va a encantar.

Y nos quedan Antonio y Jaime,

venga, Antonio, te dejo a Miguel, a la 'favor' y Jaime

como, además, sé que tienes como muy claro los conceptos

de costura, te dejo a Juan Pe y así os entendéis entre vosotros.

-Que me dé las ideas y yo las ejecuto a la perfección.

Es el más bajito y el más ancho, entonces, es más complicado

el poderlo vestir, pero, vamos, también es más recto

es igual el más tímido, el más sobrio, igual

va un poco más con mi personalidad.

Ellos son muy divertidos y con mucha broma, pero hasta aquí

hemos llegado, por favor, no nos hagáis quedar mal.

Porque llevamos un par de pruebas de un poquito de vergüenza ajena.

Hala. Y ahí lo dejo.

-Es verdad que tenemos una actitud donde nos reímos

de nosotros mismos que es muy importante,

te salva la vida, pero somos profesionales.

Nos vamos a divertir, pero, también, tendremos que trabajar.

Trabajar. Ay, estoy 'atacá'.

Encima dicen que son exigentes, encima que es difícil

lo que hay que hacer, encima exigentes, uf,

no sé ni por dónde voy a empezar.

Tenéis patrones y tejidos

y todo lo que necesitéis en la mercería.

Es necesario que ajustéis el patrón a los invitados,

tenéis todo lo necesario para hacer un "lookazo" de infarto.

Así que dadlo todo hoy, por favor.

Os recuerdo a todos que tenéis que bordar la etiqueta,

que la tenéis que integrar,

perfectamente, en el look de Las Nancys

para que, además, recuerden quién hizo su traje de la gira.

Y tenéis todos la posibilidad de pedir el imperdible,

excepto Eduardo que ya lo pidió.

En esta prueba contáis con 90 minutos.

Elvis vive.

(APLAUDEN) Bien, bravo.

¿A que sí? Claro que sí.

(Aplausos)

La prueba comienza en tres, dos, uno...

¡A coser!

Vamos, chicos, por favor. -Mario, corre, ven para acá.

-Que tenemos solo 90 minutos. -Venga, corre.

-Corre, corriendo. -Vamos, bombón.

-¿Tú sabes que te llamas como mi abuela?

-No me digas, eso es buena señal.

-Era una gran modista. -Tengo que estar cómoda

en el escenario y tengo que llevarlo

tipo pantaloncito short que me toque, sobre todo, el culo

porque no lo tengo muy... -Vale.

Tiene que ser más pequeño. -¿Más pequeño el qué?

-Todo. -Todo en general, ¿no?

-Todo en general. -Vale.

Ceñidito, que sea cómodo. -Sí.

-Bien acabado. -Tú vas a hacer lo que tú quieras.

-No, lo que tú me digas. -Lo que quieras,

la artista eres tú aquí, yo soy una maniquí,

además, me gusta ser maniquí

porque no tienes ninguna responsabilidad, eso lo tienes tú.

Como no ganemos... -No me digas eso.

-Vamos a ganar. -Escote.

-Quiero escotazo, si me lo haces así,

sabes que la malla tiene que sostenerlo

porque si no, se me abre el escote.

-La base del cuello muy grande para sujetar el cuello.

-¿Lo haces dorado? -Te pega.

-Me gusta el oro, creo en el oro.

-Es más bonito para ti. -Venga, a por el oro.

Con la cinturita superajustado, mucho brillo, pedrería...

-Saca lo que tienes dentro.

-Me parece mentira el hablar contigo.

-Que sí, mi amor, ya ves tú.

Y vamos a ganar. -Voy a intentarlo,

me voy corriendo. -Te dejo que queda poco.

-Me voy ya, un beso. -Vete.

Lo harás fenomenal, bien acabado. -Marta que cae genial,

pero, la verdad, me volvió loco.

Entre que me impresionó de cerca y todo lo que me pidió

normal que no le tomase la mitad de las medidas.

-¿Listo, no? Genial. -Sí.

Pensé quitarte el cuello y hacerte un cuello

desde aquí de chimenea alto hasta aquí y, luego, recto.

-Perfecto, sí. -Y los puños vueltos.

-Venga, perfecto. -¿Te parece?

¿Esto es neopreno, no? Hostia.

Ay, Dios del amor.

A ver, los patrones.

-Tienen muy poco tiempo para todo esto.

-¿Habéis cortado ya todos la tela? -Yo no.

Esto tiene más partes que un rompecabezas, maricón.

Espalda... Dos piececillas.

Vamos, vamos.

(MAHI ANIMA)

Ahí está, 'pringaos'.

¡Petadlo!

¿Vas bien? Venga, que hay que ganar.

-Sí, sí. -De verdad.

Empecemos por el recorrido estético

de Las Nancys. Nuestros referentes musicales,

también lo son estéticos.

Venimos del punk, la escena neoyoriquina,

Ramones, Blondie, con Deborah Ann Harry,

David Bowie, admiramos a personas

que son músicos, pero, a la vez, le dan

mucha importancia a su puesta en escena.

Yo creo que todo ha sido siempre de una forma muy natural

y hemos sido dueños. No tenemos estilistas,

lo hacemos nosotros. Tenéis a Juan Pe.

Todo el vestuario de Alaska lo diseña Juan Pedro desde el 2003.

Y lo estupenda que la deja. Sin ánimo de ofender,

Olvido no tiene

un cuerpo fácil tampoco. Nada fácil.

Que todo esto es mérito de Juan Pe. Sí, señor.

Casi se me olvida lo más importante, a ver.

Entre tanto lío de patrones

casi se me olvida lo más importante

que es ajustar el patrón a la medida de Marta

que, bueno, como me volvió loco, más o menos hice lo que pude.

Tu marido habló de las influencias del punk en Las Nancys,

pero, Alaska es quien vivió el punk.

Ella en el escenario. En el escenario y en la vida,

en aquel momento, esto era lo que había que hacer.

El lema verdadero del punk del 77 es: Háztelo tú mismo.

Eso es el punk, no una tendencia estética

ni otra, háztelo tú mismo y usabas una serie de referentes

como el estampado de leopardo o el charol o el vinilo

comprado de las sex shops, se juntaba todo, pero lo hacías tú.

-Jaime sabe patronaje y mira, hasta la sisa y todo lo dibuja.

Primero, modificas el patrón y, luego, cortas, con eso

pierdes tiempo, no lo tenemos, pero, luego, se verá

que unas personas se les adapta

el cuerpo y otras no, así que ya veremos.

Tranquilidad, esto tiene que venir aquí,

luego, esto va aquí, se coserá

y quedará así.

-Voy a la mercería y todos cortaron ya su neopreno

y me dejaron un trocito donde no me caben las piezas

así que ya empiezo un poco con el pie izquierdo.

Jolines con los nervios.

La gran estrella camaleónica,

fabricante de tendencias, etcétera, etcétera,

ha sido Madonna. Por supuesto.

-Madonna, por favor. Su colaboración

con Jean Paul Gaultier es histórica.

Y de hecho ha hecho una cosa de un modelo,

ha hecho una cosa icónica. Un traje icónico de música y moda

es Massiel, año 67.

Y Salomé. "La, la, la".

Hablando de música y de los 70,

España, no quiero olvidar a Las Grecas.

No era una excepción de lo que te encontrabas

una noche en una discoteca, en un pub, de lo que las chicas

llevaban en el metro, aquellos pantalones

que se iban con el alza, altos.

Es una maravilla pensar que hubo un momento

que, de repente, la moda habitual

fue por ahí. -Claro.

A ver. -Responsabilidad absoluta

de que ellos se lo quieran poner, después para su gira,

que lo vea toda España, todos sus fans

y, al final, es la imagen de ellos.

Yo creo que de todos el menos creativo sigo siendo yo

y no sé, a mí estas pruebas, igual, no me benefician de más,

pero, bueno, estoy tranquilo,

o sea, que bien, pero, vamos, es la prueba perfecta para Eduardo.

-Ya estoy supernervioso, como siempre, pero hoy,

especialmente, más porque

me encantan Las Nancys, me encanta Alaska,

es una prueba donde veo que me puede favorecer

porque requiere creatividad, claro, pero, bueno, mis compañeros

también tienen un nivel muy alto de costura

y nunca se sabe.

Venga, Jaime, ya a cortar.

Cortar.

Lo que esto es enorme para la chica, ah, bueno,

pero ya se lo quité, vale.

-Lo corta todo y, luego, lo tiene todo muy claro.

Aquí estoy cortando el canesú en color azulito que es

el que cogí para el traje y con ganas de ponerme a coser

porque me pongo a medir, a cortar y me olvido del tiempo

y si algo no sobra aquí, precisamente, es eso, el tiempo.

Quiero haceros a todos

un regalo muy especial a Las Nancys.

Cógelo tú, Marta. -Gracias Raquel.

Es el libro de "Maestros de la Costura".

Te vendrá bien, Juan Pedro. (RÍEN)

Es el manual imprescindible para los amantes de la costura,

una guía muy sencilla y útil para iniciarse en el mundo

de la confección con todas las técnicas necesarias

para convertirse en un maestro de la aguja.

Lo que lo tengo es, igual, subir un dedito aquí

y bajárselo hasta aquí.

-Es que a Jaime le veo con toda la calma.

Mírale.

-Esto aquí, así.

-Ahí está la Luisa. -Ya está con los brillos.

-Ya está. -Ya está, lo tiene.

-Lo peta, será la mejor, aún no lo vi, pero será la mejor.

Estamos a las puertas de la semifinal,

lo quiero dar todo, corro más que nunca si cabe.

Y a todo gas, o sea,

como tiene tantas piezas, no sé si le quedará ceñido,

prefiero primero hacerlo,

probárselo, si lo tengo que retocar, lo retoco

y, luego, me vuelvo loca con la pedrería que le pondré

que se pensará que es la mercería andando.

-Estoy 'atacaíta' de los nervios,

de verdad te lo digo porque quiero acabarlo

que me quede bonito.

Así que aquí estoy corre que te corre,

corre que te corre. -Antonio, ¿cómo vas?

-Bien, aquí voy por mi bien, espero que bien.

-Que sí, hombre.

Cuando os casasteis en Las Vegas, ¿ibais de alguna forma

customizados para la ocasión? Sí, yo me reencarné en Elvis

que, además, mira, está todo unido,

si es que todo es verdad. Quiero decir, nuestras referencias

fueron los monos que nos hacen aquí los chicos,

yo iba de Elvis. -Y yo intenté encontrar

algo más parecido a esto y no lo encontré

y acabé, pues casándome de negro con un apaño.

Pero mi idea era haberme casado, más o menos así, con un modelo

de la Dolly Parton de los 70.

-Cuando vea a Mario, si me da tiempo de terminar esto,

con mi traje me voy a volver loca de alegría.

Plateado... lleva plateado, sí.

Aprendices, se cumplen 45 minutos de la prueba,

estáis en la mitad y recordad, tenéis el imperdible,

no lo olvidéis.

Maldición gitana. -Jaime, guapetón, ¿qué tal?

-Encantadísimo que estéis aquí.

¿Vas bien? Pues no, esto siempre

tienes sensación de que vas mal y que no te dará tiempo,

pero, bueno, estoy montando los canesús con los flecos.

-Qué bonito, plateado. -Además con los anillos.

-¿Te gusta la plata? -Me gusta.

-Me alegro. -Juan Pe es muy tímido,

es una persona muy prudente, pero pasa de la prudencia

a la no prudencia. -Al exceso.

¿Estás calculando el tiempo para bordar? Porque aquí,

teóricamente, tienes que lucirte. Que es tu especialidad

porque sabéis que Jaime viene de familia bordadora,

se le da muy bien bordar.

Aquí estamos las cuatro generaciones que conocí,

pero quien empezó fue la madre de mi bisabuela.

-¿De dónde eres? -De Valencia.

Acuérdate del exceso, Jaime. Sí.

Yo estoy preocupada, te veo que vas un poco tarde,

lento, mucha suerte, vamos a dejarle.

Venga, suerte, guapo. -Gracias.

Creo que el patrón

lo modifiqué bien, ahí estoy muy seguro,

me tomé mi tiempo para que así fuera y, vamos,

creo que dentro de su personalidad,

luego, se pone el cinturón aquí

que le dé un poco de vidilla y estará guapísimo.

Jaime, pétalo.

-¿Cómo va mi chica favorita? -Ay, aquí estoy ya

liada con el pantalón. -Hala, ay.

(TODOS SE ASOMBRAN) Ay.

-Qué guapo voy a estar. verás cuando me vea la Olvi

con esto puesto. Es un Mario Luisa Reyes,

todo lleno de dorado porque le gusta más un dorado

que al tío Gilito, vamos.

Y, luego, ¿sabes qué le pasa a Luisa?

Que no le gusta hacer hombres. Pero a Mario sí me gusta.

-Hombre, claro. Ese cuellito... repásalo, Luisa.

Sí, sí, por eso lo dejé ahí para el final.

Vale. Se te ha entregirado un poquito.

-Ahora lo intentaré arreglar.

Entiendo que debería haber puesto entretela, pero... yo qué sé,

lo tengo que arreglar como sea.

-De todas formas, para tranquilizarla,

esto está bien. Está bien y el diseño me gusta.

Sí, sí, el diseño está muy bien.

El diseño es original y está muy bien.

Dale un poquito de flecos en la manguita.

-Si te da tiempo, aquí. -Es lo que pensé.

-¿Lo pensaste? -Claro.

-Ay, qué bien, amiguita.

No te molesto más, ¿sabes?

Al salir al escenario haces así con los flecos.

-No te preocupes que ahora mismito te lo pongo.

Hombre, Mario es especial

y lo que a él le gusta, me gusta a mí

un brillo, brillo, me encanta,

no lo puedo remediar.

Voy a poner Nenu por Nenuco que es mi nombre de travesti

y me hace mucha ilusión. -Hola, Antonio.

-Hola. Hola, Antonio.

Tú como si no estuviéramos.

-Disculpad, pero le tengo que dar un beso.

(Risas) -Mi amor, lindo.

-No pierdas tiempo. Está dando sus minutos.

A ti también, Palomo.

Pero es esto no me pasará nunca más y si no lo aprovecho ahora.

Quién sabe, a lo mejor estás toda la vida vistiéndolos.

Ojalá. De tiempo, cómo te ves.

Pues de tiempo siempre vamos mal,

pero... -Luego pegáis un acelerón.

-Pero ya el pantalón lo tengo con la cremallera invisible puesta,

así que... -Tuviste buen ojo con el azul.

Te gusta el azul. Sí, guay, muy guay.

¿Y el cuello? Grandote e igual que en el puño

quiero ponerle brillo, también quiero en el cuello.

¿Le favorece el color a la cara o no?

Claro, un montón, qué guapo vas a estar.

Sobre todo, veremos si se puede poner o no.

(RÍEN)

Porque hay veces que no se puede.

Hay veces que el tema del tiro no se nos da bien.

El tiro es que es muy difícil.

Bueno, pero nos han chivado que lo has medido.

Sí, me lo ha medido.

Un tiro mal en un concierto...

Bueno, tendrá la parte buena que nunca te iban a olvidar.

Vámonos. Dale duro.

Venga, suerte. Antonio, suerte.

Gracias, chicos.

Te hemos pillado.

¿Cómo lo llevas, amor? Cuando termine este pespunte

te lo enseño que ya lo tengo armado,

me gustaría que te lo probaras.

De medida cómo lo llevas.

Yo creo que se te ha ido alguna medida, ¿no?

La emoción, los nervios.

Ay, el tiro, cállate. -Claro.

Que la vas a estrangular.

Tiro el que me va a dar mí Caprile.

Me da la sensación que le va a venir un pelín grande.

Pero como la tengo aquí y se lo puedo probar,

se lo pruebo y me curo en salud.

Vamos corriendo.

Tienes que ser muy rápido, eso sí, Eduardo.

Sí. Que no hay mucho tiempo.

Me estoy atacando. Sobre todo Jaime,

que no tiene las mangas.

Vale, esto, esto y esto.

Hala, se me ha ido la olla.

Eduardo, mucho tiempo no tienes, ¿eh?

Luisa, lo estás petando.

La madre que me parió.

Tienes que meterle mucho, bombón.

Nada, con lo que le voy a quitar

te hago un traje a ti también.

Menos mal que le he probado el body.

Porque con la tela que me sobra tengo para hacerme yo

un conjunto para los domingos.

Esto yo se lo quito por aquí dentro.

Venga, Eduardo, date vida porque muy bien no te veo.

Arreglado.

¿Cómo se me ha podido ir tanto la olla?

¿En qué momento?

Yo creo que si se centra y rehace todo bien bien...

Porque el costadillo estaba bien hecho,

el escote ha quedado bien. Toda esta parte sentaba bien.

Era más la parte de abajo y las mangas.

Yo he visto mi cuello un poco pequeño.

Él está preocupado con el cuello.

Un poco estrecho lo he visto. Sí, no sé.

Yo le daría un voto de confianza.

Yo te he visto favorecido. Sí, estaba muy guapo.

Espero que le quede bien y que pueda respirar un poco.

Porque todavía no las tengo conmigo.

Venga, Jaime, por Dios.

Aprendices. ¿Qué?

Quedan 15 minutos para terminar la prueba.

Sí, hombre. 15.

¿Cómo 15 minutos?

Jaime, por favor, constrúyelo y ponle brillos.

Antonio todavía está con el pantalón.

El Antonio lo veo yo hoy muy lento, ¿eh?

Hoy la Luisa lo está petando. -Luisa va a ganar.

Huy, qué hortero. Me encanta.

Ya que tenemos la suerte de que hoy podemos usar

la termofusible como cuando yo tenía 15 años,

que no sabía coser, pues voy a aprovechar

y voy a poner los flecos, la etiqueta, todo.

Y algún pespunte si me falta también,

le pondré un poco de silicona caliente, que viene muy bien.

Jaime, ¿tienes el pantalón?

Sí, pero no bordado. -¿Que no has bordado?

Madre mía, Jaime, por Dios.

Yo creo que esto ya está. Y ahora le voy a poner flecos.

¿"Ande" está el fleco?

Esto va a ser un escándalo.

Que Jaime no ha puesto brillo ni nada.

¿Por qué ha ido tan lento?

No lo sé, pero Antonio tampoco.

¿Por qué no pide el imperdible? Quedan 10 minutos,

si no lo pide ahora no lo puede pedir ya.

Luisa, ¿tú has bordado? -Sí.

Yo creía que tú también. -Es que...

se me han puesto tus iniciales.

Jolines, hijo.

Cojones con los hilillos de la silicona.

Si esta prueba era para mí.

Si yo lo que me mejor se me da es bajar al chino

a por los cartuchos de silicona,

porque cada dos por tres me quedo sin ellos.

Yo ando siempre pegando las cosas.

Estoy deseando ver Antonio cómo va.

Porque de él no hemos visto nada.

Lo tiene montado por lo menos. -Sí.

Aprendices, quedan 5 minutos. Ay, Dios mío.

Es el momento de dar el todo por el todo.

¿Tiene cremallera ya? Ah, fenomenal.

Sí, el pantalón me falta ponerlo.

Quería probárselo, le he dejado por si le añadía algo.

Ponle algo al pantalón que está muy soso.

Júntale y construye con silicona los brillos.

No sé si me va a dar tiempo a acabarlo,

porque me falta juntar el pantalón

con la parte de arriba

y luego adornarlo todo.

No sé yo. Ahí ahí estoy.

Pega cosas, pega cosas, pega cosas.

Otra vez se me ha vuelto a caer.

Vale.

Voy a echar un pespunte y ya está.

Ay, que no entra.

Bueno, va cogiendo color. Esto es un todo con todo.

Vamos, Jaime.

Por favor.

Venga, Antonio. -No, no llego.

Sigo en el maniquí.

Madre mía.

Mierdi, mierdi.

Ahora esto no ha cosido, vaya tela.

Jaime no ha puesto la etiqueta, no ha cosido la etiqueta.

Vamos, vamos, vamos.

Ay, que voy a terminar.

Último minuto de la prueba.

Ay, mira a la Luisa. -¡Qué chulo!

Que te lo tienes hecho, venga. -Sí.

Eres una crack.

Vamos, vamos, vamos.

Ah.

¿Qué te pasa, Jaime?

Nada, nada, ya.

La Luisa la mejor. Venga, Luisa.

Aprendices, el tiempo termina en cinco,

cuatro, tres, dos, uno...

Tiempo.

Todos junto al maniquí.

Virgen santísima y María.

Menos mal que hemos acabado ya porque si me llegan a dejar

le pongo mis piedras, las de Luisa, le pego la mesa

y le pego la termofusible también al body.

Uf, qué "caló" más mala. -Luisa, lo has petado.

Se me va a ver, Luisa.

Que es lo que yo quería, que se me viera.

Si no yo no creo en lo invisible.

¿Qué tal? -Le falla un montón de cosas.

Huy, Eduardo, qué bonito.

Yo estoy contento con el traje.

Pero es verdad que le faltan muchas cosas.

Y sobre todo los que nos pedían de hoy "más es más",

pues eso no lo tiene.

Quiero agradeceros haber aceptado el encargo.

Habéis entendido muy bien lo que os hemos pedido.

Pero yo me siento más cómoda si os dejo a los implicados

ya solos en el plató. ¿Os parece bien?

A mí nunca me parece bien decirte adiós.

Pero dicho esto, por favor, un fuerte aplauso para Alaska.

¡Vamos! -¡Hasta luego!

Ahí os quedáis.

Bueno, y ahora tenemos que proceder a la valoración.

Se deberían de probar. Ven aquí, Marito.

Qué menos que con lo que hemos pasado que por lo menos

que se lo prueben. Digo yo, ¿no?

¿Os parece bien? -Perfecto.

Okey. ¿Cómo lo vais a hacer?

Al modo Nancy, que va a ser lo mejor.

Lo mejor, sí. -Y hasta ahí puedo leer.

Confiaremos en ello, Raquel.

Este taller es el de las Nancys.

Lo que ellos dedican.

Os lleváis vuestra prenda.

Perdonad por el inciso. Nada, nada.

No te preocupes. No, es importante.

El cliente siempre tiene razón.

Vamos, se pone Mario mi traje y yo me muero de emoción.

Porque seguro que le va a quedar pintado.

Estamos aquí. Lo prometido es deuda.

No podíamos dejar esta oportunidad de lucir

los modelos que habéis hecho vosotros.

¡Dios, le quedan perfecto!

Oye, estamos muy guapos, ¿verdad?

Guapísimos. Bueno, bueno, bueno.

Hombre, por favor. ¡Qué maravilla!

No me lo puedo creer.

El largo perfecto.

Todo perfecto. Muchísimas gracias,

nos habéis hecho muy felices.

Y encima tenemos ya vestuario para la gira que viene.

Así vamos a nuestro sitios y vamos a disparar.

Venga, vamos para allá.

(Aplausos)

Música. ¡Ay!

Música.

Música.

(CANTA) #Oiga, me mira usted con ojos raros.#

#Será que nunca#

#me ha visto en este disco-bar.#

#Yo sí bailo boogie,#

#no le digo a usted que no.#

#Bailo boogie, boogie boogie, sí, señor.#

#Yo sí bailo boogie,#

#mambo, samba y rocanrol.#

#Bailo boogie, boogie boogie,#

#cómo no.#

#Yo sí bailo boogie.#

(VITOREAN)

-¡Muchas gracias!

¡Bravo! -¡Bravo!

Gracias, a vosotros.

¡Qué guay! -¡Oye, qué ilusión!

Estás impresionante. Por detrás y por delante.

(RÍEN)

Voy a hacer una pasarela.

Así.

(Vítores y aplausos)

Y ahora hago así...

para que se vea el modelo

que me ha hecho tan bonito Luisa.

Un fuerte aplauso para Luisa. Y para vosotros también.

Mil gracias, la actuación ha sido increíble.

Vuestra música, vuestra actitud y lo que son las Nancys

hace que todo eso brille el triple.

El triple, siempre. Muchas gracias.

Qué gustazo, de verdad.

Ay, Dios mío, estoy flipando

nada más de ver a ese hombre

con el mono puesto.

Chiquilla, me parece mentira que yo le haya el mono a Mario.

Vamos, estoy flipando de lo bien que le queda.

Quiero darle un besito porque me ha hecho un tipazo.

Estás guapísimo, vamos.

La Luisa lo peta.

Oye, con un poco más de tiempo hubiese quedado mejor,

pero es que aquí... -Está fenomenal.

Bueno, yo estoy encantado con que Marta se quede

a la valoración porque aparte de que es súper maja

y me ha caído estupendamente, que le he dicho

que le voy a enviar un vestido de los míos,

a ver si los jueces se cortan un poquito

y son un poco más benévolos.

Ahora tenemos que enfrentarnos a un momento súper difícil.

Sí, es que esto son nervios, ¿no?

Pues vamos ya con la valoración.

Eduardo, primero valoraremos tu prenda.

Marta, por favor, puedes acompañarle.

Aquí, ¿no?

Eduardo, la verdad es que al principio

hemos pasado un momento de pánico porque hemos visto

que no has tomado bien las medidas.

Menos mal que has probado a Marta,

que tiene ese cuerpazo.

Y has rectificado.

Cuatro dedos, que te podía haber hecho un conjunto

a ti también con todo lo que le tenido que meter.

Es que me he puesto nervioso, que si quiero un costadillo.

Y al final me he puesto nervioso

y no le he tomado medidas de nada.

Tenemos la impresión de que te esfuerzas

sólo cuando te interesa o te gusta,

la clienta o la prueba.

Hombre, no es lo mismo hacerle un traje a Marta

que hacerle un traje a la monja que vino.

Lleva razón el muchacho.

Eduardo, no empecemos, ¿eh? Por favor.

Es normal que con Marta estés encantado.

Pero tienes que tener en cuenta que tendrás

otro tipo de clientas.

Algunas veces te gustarán más y otras menos.

Y siempre siempre tendrás que hacerlo bien.

De acuerdo.

A ver, Marta, te voy a dar la vuelta para ver

la etiqueta de Eduardo, ¿vale?

Hoy era un día muy especial. He puesto Nenu,

que mi nombre de travesti es la Nenuco,

mis amigas y compañeras me llaman Nenu.

¿La primera prenda firmada con Nenu es la de Marta?

Bueno, todo un honor. Todo un honor.

Guau. Lindo.

El honor es mío. Por favor, el honor es mío.

Guapo. El caso, Edu, es que en esta

ocasión te hemos visto trabajar duro

desde el primer minuto.

Qué lindo. Claro.

Te he visto sudar. Has sabido darle a la prenda

el brillo y el color que nos han pedido la Nancys.

Sí, la verdad que sí.

Yo no estoy muy contenta

del tiro que le has dejado a Marta.

Yo le hubiese hecho un tiro así ochentero

rollo toda la cadera fuera.

No, Marta no la vas a convencer como estás acostumbrado.

Perdóname, con ella no has podido.

Ya, no he podido. Pero el escote, que era algo

muy importante para ella, te ha quedado fenomenal.

Y la verdad es que el body brilla.

Gracias, María. Esto no pasa todos los días.

Dame un beso. Felicidades, amor.

Gracias. Que ha sido muy positivo, ¿eh?

Sí, sí, sí.

Eduardo, Marta, podéis volver a vuestro sitio.

Vamos, amor. Qué bien, ¿eh?

Antonio, Miguel, es vuestro turno.

Qué guapos los dos.

Dos modelos.

Antonio, por favor, no nos tengas toda la prueba

en vilo, que al principio estábamos todos asustadísimos.

Creíamos que no llegas, que te das por vencido.

Y al final te la plantas.

No me venzo. Qué pasa, que me pongo a unir piezas

y luego ya doy la vuelta y ya tengo la pieza hecha.

Has perdido muchísimo tiempo con este patrón.

En comparación con los compañeros

la noción del tiempo la he perdido

y pensaba que no llegaba.

A ver, no se te olvide que tienes que seguir

afinando con la técnica.

No se me olvida.

Que esto cada vez va a más difícil.

Aquí errores de acabado, por supuesto.

Las costuras se van un poquito, la cintura tal...

el tiro está muy largo, falta por rematar.

Está sin acabar. A estas alturas deberías

saber organizarte bastante mejor.

Un fallo como este puede dejarte fuera de la semifinal.

Yo entiendo el papel del jurado porque si no son estrictos,

si no nos aprietan las tuercas, no avanzamos.

Se comprende que todo ese apretón de tuercas

que nos meten es por nuestro bien.

Guapo.

Mario, Luisa, ¿preparados? Por supuesto.

Adelante. Va, está espectacular.

Veredicto.

Luisa, a ti siempre te encanta lo que haces.

¿En este cado qué? También, ¿verdad?

Sobre todo a quien se la he hecho.

Es un honor, eso no se tiene todos los días.

El cuello está muy bien resuelto.

Se había retorcido,

no puedes poner un cuello sin entretela.

Pero lo has solucionado maravillosamente

con toda esa pasamanería.

La cinturilla hay una más "parriba" y otra más "pabajo".

Yo soy un poco paticorto también, ¿eh?

Te cuidado que subo una cadera más que otra.

No, en el maniquí también estaba.

No has medido del todo bien,

pero has corrido como la primera.

Has trabajado y te has aplicado.

A nosotros nos encanta que hayas hecho algo

muy Nancys Rubias, súper Elvis,

pero sobre todo muy Luisa Reyes.

Sigue teniendo tu estilo y se sigue viendo

la marca, el sello que siempre hablamos.

Estamos encantados. Ay, muchas gracias.

Tiene un acabado, una luz, una energía, un brillo...

El modelo también hace mucho, ¿no?

Yo me veo muy guapo.

Hoy yo no venía muy bien de la cabeza.

Y hoy cuando me he puesto esto me he visto estilizado.

Y hasta mis propias compañeras me dicen:

"Ha conseguido que parezcas más flaco de lo que eres."

Fíjate que es difícil, pero es así.

Luisa, a mí hazme otro de eso. Luisa, en tu barriada

van a saber que has vestido a Mario Vaquerizo.

Vamos, deja que lo vean.

Y eso ya no te lo quita nadie.

Yo voy a actuar con las Nancys a tu barriada.

Anda que no. -Que nos viene bien.

Y estrenamos los monos.

Y encima le sienta fenomenal.

Felicidades. Gracias.

¡Olé mi Luisa! -¡Gracias!

Luisa, Mario, volved al sitio.

Por último Jua Pe y Jaime. Adelante.

A ver, Jaime, decirte que Juan Pe

es un profesional, es un colega...

y se ha puesto el mono porque es un auténtico profesional

y no quería dejarnos mal.

Pero ninguna otra persona en su lugar

se lo hubiera puesto.

El mono no está bien resuelto.

El cuello has intentado hacer una transformación,

no lo has conseguido.

No estaba terminado, estaba lleno de alfileres.

Y tenía puestas muchísimas esperanzas en ti,

pensaba que ibas a ser el primero con diferencia.

Tú que eres tan de la ópera. Es que esto no es ni "Carmen",

ni "Luisa Fernanda", esto es peor que "Yerma".

O sea, es la oscuridad. No hay luz, no hay un bordado,

no hay una superficie, no hay nada de lo que tú

nos has dicho que sabes hacer a la perfección.

Y yo estoy entre dolido,

triste, decepcionado y sorprendido.

Y quiero saber el porqué.

Lo único darle las gracias a Jua Pe por ponerse el mono.

Y después me he liado con la confección

y lo otro pues no me ha dado tiempo a ponerlo.

No tiene excusa, a mí tampoco...

Sé que no es el encargo que nos ha hecho Alaska.

Es que ni una piedra, ni una.

Yo no lo entiendo.

No lo puedo entender, Jaime, sinceramente.

Además, sabéis que a mí un brillín

me gusta más casi que a ellas.

Pues, hijo, no se nota. Yo estoy dolido.

Sabes que me voy decepcionado, porque no lo entiendo.

Pues lo siento.

Ay, pobre.

Jaime, Juan Pe, regresad, por favor.

Sí, un aplauso a Juan Pe.

(MARIO) Lo siento.

Ahora viene un momento en el programa que no tiene

nada que ver con el espíritu de las Nancys Rubias,

porque tenemos que decir adiós a uno de los aprendices.

Por lo tanto ahí sí preferimos que no estéis.

No, es que yo estoy sufriendo mucho.

Esto se pasa mal, ¿eh? -No, en serio, buf...

Queremos quedar con el recuerdo de esa actuación.

Mejor, sí. De veros vestidos con luz,

de bailar con vosotros y haber pasado

toda esta prueba juntos.

Estáis a punto de estar en la semifinal, ¿no?

No sé quién pasará.

Yo espero que pase mi Luisa.

Pero te quiero decir con eso que el triunfo es estar aquí.

Gracias, Nancys Rubias.

Se van a ir a la salita con el jurado

para la deliberación.

El que pierda o se vaya en esta prueba

ya no va a pasar a las semifinales.

Entonces yo creo que a todos nos hace ilusión

y todos queremos estar en esa semifinal.

Y en la final también, claro.

Os pido que vayáis al probador tanto vosotros

como nuestras compañeras salvadas.

(SUSPIRAN)

Tenéis un papel muy difícil vosotros.

Porque aquí se mezclan muchas emociones.

Y tantas. Lleváis muchos programas.

El octavo, que llegar a diez es difícil.

Donde se genera una relación también donde hay cariño y tal.

Pero aquí no estamos juzgando lo personal.

Estamos juzgando lo profesional y la confección,

que al fin y al cabo es eso, ¿no?

Ha sido un flipe. -O sea, qué ilusión.

¡O sea, qué ilusión!

Que esté bailando ese hombre con mi ropa que le he hecho.

Ahí está, y encima ropa que te ha quedado genial.

¿Y no hay un premio para el mejor modelo?

Tú serás el primero. ¿El primero en echarme

o el primero en darme el premio?

El primer candidato. Ah, eso sí.

Eso también está muy bien.

O a la Mahi para pegar.

Le ha faltado brillos, claro. -No, digo él.

Ah, él sí.

Juan Pe se ha quedado un poquito a medias.

Yo dije exceso. Y te ha dejado minimal,

que es lo peor que te puede pasar a ti.

Menos mal que tienes un buen pelo, buen volumen.

Hoy me he puesto capilar. -Y las gafas homosexual.

Sí, porque sube, sube eso.

Yo la verdad es que la prenda de Antonio hoy

no la apruebo para nada.

Esto no es de recibo. No está acabada.

Si me comparo con Luisa y con Edu me veo en peligro.

Si me comparo con Jaime, brilla menos que yo.

Entonces creo que Jaime y yo

somos los que estamos en la balanza.

Espero que se incline para su lado, no para el mío.

Ahora sí, en la puerta de la semifinal,

¿estáis preparados?

Bueno. -Vale.

(SUSPIRAN)

Vamos allá, chavales.

A mí que no me expulsen, por favor.

Que mi kimono está muy bonito y está perfecto.

Que no me expulsen, por lo menos hoy.

Y tampoco la semana que viene y la otra.

Yo quiero ganar, jolines.

Aprendices, en esta última prueba

que os jugabais muchísimo, y nosotros también,

porque no se recibe un encargo de Alaska todos los días,

nos hemos sentido muy muy orgullosos

de este taller, de nuestros aprendices

y de vuestro trabajo.

(Aplausos)

Luisa, ven al centro, por favor.

Qué chulo.

Luisa, si Elvis se levantara de la tumba

te daría un abrazo por toda la ilusión

que refleja este mono.

¿Te ha gustado la prueba? Me ha encantado.

¿Valía la pena estar en esta prueba?

La verdad que sí, me ha encantado la prueba.

Mario va a estar encantado.

Y nosotros también.

Luisa, ven aquí.

Jaime, ven al centro, por favor.

Jaime, yo estoy muy triste porque de verdad

habíamos preparado esta prueba para que pudiéramos ver

tu trabajo y tus habilidades como bordador.

No he tenido la oportunidad de ver ese trabajo.

Tú me dices que no te ha dado tiempo,

que te has liado con la confección.

Yo creo que no está siendo del todo sincero,

porque para mí es inexplicable.

Mis principios como bordador me impiden pegar

las lentejuelas en una prenda.

Muy bien dicho.

Respeto mucho tus principios. Y es una buena razón

que antes no nos has contado, y está bien saberlo.

Me parece muy honesto por tu parte.

Y en este concurso también apreciamos

que uno tenga unos valores y una ética profesional.

Lo podías haber cosido.

Al menos una, dos, tres. Sí.

¿Y poner fornituras a máquina también?

No, he puesto flecos también.

¿Pero eso te lo impide tu oficio de bordador?

No, eso no. Vale.

Jaime, en la mercería había todo tipo de materiales

para poder hacer virguerías con la máquina.

Sí, sí, si soy consciente.

Y no lo has hecho.

Jaime, ven, por favor.

Antonio.

Antonio, te tienes que aplicar desde el principio

y no hacérnoslo pasar tan mal.

Creemos que tardas en centrarte y nos parece una pena.

Si te hubieras puesto las pilas desde el principio

hubiera estado quizá terminado.

Estamos muy decepcionados contigo.

Has pasado de ser un auténtico todoterreno

a estar de nuevo en la cuerda floja.

Antonio, acompáñanos. Gracias.

Eduardo, sabes que tú y yo chocamos para bien y para mal.

Y por eso tengo la obligación moral

de reconocer cuando haces un buen trabajo.

El body que le has hecho a Marta es una clara muestra

de que cuando quieres, puedes.

Y tú puedes llegar donde quieras,

pero tienes que querer.

Dicho esto, tu trabajo hoy ha sido sobresaliente.

Mi deuda era decírtelo.

Marta brillaba. Gracias.

Estaba contentísima.

Has sabido entender a la perfección

el encargo de Alaska.

Y estoy muy contento de ver por fin

al Eduardo que yo esperaba ver.

Estoy muy feliz de estar aquí,

porque estoy aprendiendo muchísimo.

Y como tú bien has dicho

Alaska no le hace un encargo a cualquiera.

Entonces para mí lo de hoy ya ha sido el sumun.

Y eso, que estoy muy feliz, que muchas gracias a todos.

Dame un abrazo.

(RÍEN CONTENTOS)

Momento histórico.

Con las broncas que he tenido con Lorenzo,

con todo lo que me ha hecho llorar en privado.

No me esperaba este momento. Ha sido precioso

y la verdad que esto me ayuda y me da fuerza

para venir con más energía.

A dos semanas de la final cualquier fallo

os puede llevar a la expulsión.

Quiero que por un momento os pongáis en nuestro lugar

y que os hagáis a la idea de lo duro que resulta

tomar este tipo de decisiones.

Espero que nos comprendáis.

El aprendiz que abandona el taller

de "Maestros de la costura" es...

Jaime.

Ahora mismo estoy un poco

incluso decepcionado conmigo mismo.

Lo que más rabia me da es haberme ido

antes que otras personas que considero

que igual son más resolutivas que yo,

pero que no cosen tan bien como yo.

Eso me da mucha rabia, mucha.

(SUSPIRA)

Gracias por vuestros consejos, por vuestra mano dura.

Porque de esto es de lo que se aprende,

de caerse y de levantarse. Y a levantarse tantas más una.

Me da pena no haber podido de...

demostrar, enseñar, que veáis mi potencial

como bordador o lo que yo puedo hacer en tantas cosas

que igual me lo habéis puesto muy fácil

y yo no he sabido coger el testigo.

Pero has llegado lejísimos, Jaime.

Y yo no creo que...

y no creo que lo piense ninguno de los tres,

que no has demostrado nada.

Yo creo que quien haya seguido tu evolución en el programa

sabe que has demostrado muchas cosas.

Y creo que todos pensamos que te vas a dedicar a esto.

Y que te va a ir bien.

Y yo pues gracias a Dios ya sabéis que mi familia

viene de esto y que yo hoy en día vivo de esto.

Es complicado, mejor vosotros que nadie lo sabéis.

Y para nada pienso tirar la toalla en nada.

Y pues si me puedo dedicar aunque sea un poquito a la moda

que también es lo que más me gusta de todo

pues intentaré compaginar el bordado con la moda.

Si no pues mira, feliz hasta ahora.

Tenía ganas de llegar a la semifinal.

Entonces pues no lo he sabido hacer.

Y bueno, igual me he puesto más nervioso.

No sé por qué cuando hay cosas de bordados

igual yo me exijo más y me quedo a medias.

Gracias.

A por todas, ¿eh?

Has llegado a la puerta de la semifinal

de "Maestros de la costura",

de verdad, demostrando muchas cosas.

Ahora te tengo que pedir

primero que dejes el alfiletero,

que cierres tu costurero

y que nos dejes tu mandil.

Ea...

Llévate esa máquina de coser para seguir trabajando.

Y ahora sí, os pido un fuerte aplauso para Jaime,

que abandona ahora el taller de "Maestros de la costura".

Gracias, Jaime.

(Aplausos)

¡Enhorabuena, semifinalistas de "Maestros de la costura"!

¡Tía, qué fuerte!

No me lo puedo creer.

Quién me iba a decir a mí que iba a llegar a la semifinal

y qué ganas tengo de contárselo todo a mi familia,

a mi abuela sobre todo. Y estoy muy contento.

En este taller hemos visto llanto,

hemos visto risas.

Si algo aprendemos durante el paso de las semanas

es que hay un ingrediente mágico, único en la costura,

ese que hace todo case,

que todo encaje, que todo brille.

Ese ingrediente es la ilusión.

El único que es imprescindible en este taller.

Os veo la semana que viene,

porque coser y cantar todo es empezar.

Amor, no te llame amor el que no te corresponde.

Bravo.

¿Más o menos os podéis imaginar ya de qué va este reto?

Un movidote, vaya. A coser.

¡Ay!

O te concentras o lo veo muy negro.

Lo que veo es poca comunicación entre vosotros.

¡Ay, Dios mío!

El equipo de Eduardo para. Stop.

Os estáis jugando la expulsión.

Hombre.

Permíteme decirte que no has jugado bien tus cartas.

Eduardo, tengo que decir algo que si no lo digo reviento.

Fatal, fatal, fatal.

Maya Hansen.

Un corsé que os tendréis que poner

al finalizar la prueba.

Me voy a marcar cintura de avispa, ya verás.

Nos ha encantado ver tu lado oscuro.

Estoy sufriendo aquí, vamos...

Que me he atravesado el dedo. Ven aquí.

¿Me lo podéis quitar, porfa? ¡Ah!

No puedo, no puedo.

¿Puede seguir?

Maestros de la costura - Programa 8

02 abr 2018

Se acerca la recta final de 'Maestros de la Costura' y los aprendices trabajarán con uno de los tejidos más complicados: el vaquero o denim, un tejido duro y difícil de trabajar. El objetivo será confeccionar de manera impecable unos vaqueros tradicionales, con cinco bolsillos y a medida.

En Gocco, marca española de moda infantil y juvenil, conocerán los gustos de los más pequeños de la casa. Cada equipo tendrá 90 minutos para realizar el encargo: confeccionar prendas para Esther, ganadora de MasterChef Junior 5, sus compañeros María Blanco y Fernando; y Lucas, finalista de MasterChef Junior 3.

En la prueba de eliminación, les estará esperando la cantante Alaska que les hará un pedido muy especial: encargarse del vestuario de la banda de Mario Vaquerizo, "Las Nancys Rubias".

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  1. Mon

    Entiendo que prima el talento para el show y no para la costura. Eduardo y Mahi son encantadores están ahí porque aportan a lo primero. Ojalá gane Alicia o Luisa o Antonio así compensan y no queda tan mal parada la costura ya que el reality es sobre eso, no?

    09 abr 2018
  2. Margarita

    Se tendria que haber ido Eduardo,es muy malo haciendo los patrones , cociendo muy fullero y lo hace mal , la semana pasada lo cambiaron sabiendo que iba mal y pago Luisa , está semana lo llevaban mal y también le cambian los modelos casi planteados ,siempre sale ganando en los cambio , parece que tiene un buen padrino, y al final ganará sin merecerse lo por ser un vago y poner poco enteres en lo que hace.

    08 abr 2018
  3. Javier

    Este show se basa en criterios de audiencia más que profesionales. En lugar de favorecer al verdadero costurero, y valorar una continuidad programa tras programa (Jaime es un bordador y un tío profesional de los pies a la cabeza pero era más timido y el que daba menos espectaculo) se premia al polemista al gracioso y al que da más vidilla. No es justo. Que Mahi siempre haya estado a punto de ser expulsada junto con Edu, sean meros pinches que apenas saben hacer nada y que lleguen a la final... (¿¿¿) En fin. Es entretenido pero solo un show.

    08 abr 2018
  4. Victoria siva

    Para mi el mejor es Antonio , creo que Alicia es una chica incinsera yo pienso que si tiene conocimientos de costura eso esta bien , lo malo es que va de que ella no sabe nada y de que nunca ha estudiado eso no es cierto esta engañando a todos eso es lo malo y todos la creen . Vaya que decepción yo ya la hubiera expulsado y ademas es bastante pedante y los jueces pues tambien que decepcion y sobre todo que injustos en la final deben de ver la trayectoria total. Y otra cosa estan ahi ppr los 50 mil eruos por que en tan poco tiempo no van aprender NADA absolutamente nada mi consejo si en verdad les gusta la costura inscribanse en la mejor escuela que puedan es una carrera seria y expectacular y merece respeto como cualquier otra carrera es un concurso muy manejado pero quienes lo vemos son los que tienen la culpa .

    06 abr 2018
  5. Ido

    Una pena que se haya ido Jaime. Era bueno y muy majo... Mahi igual no es tan buena cosiendo pero es la que le da vidilla al programa... Mucho animo y a ver si gana!!! Caprile un gran descubrimiento...

    05 abr 2018
  6. TONY

    Repito que el tv show es encantador y muy interesante y de entretenimiento, como toda competencia . Benito Juárez, prócer de la independencia mexicana dijo : ¿El derecho al respeto ajeno es La Paz¿ . Eduardo es un chico joven pero debe ir tomando más conciencia de su actitud . Un programa de televisión tiene espectadores de todas las filosofías, tendencias políticas, etc , por tanto, sin dejar de ser uní mismo y tener derecho a ser respetado, así , deben ser respetados los que están en nuestro entorno . Estamos en el siglo 21 , y por suerte, tenemos a nivel mundial una sociedad avanzada donde todos tenemos derechos, sin importarnos el color de la piel, la preferencia sexual, la ideología, etc . Creo que Edgardo se pasa. Lis chicos modelos van a ese programa a modelar y no a recibir ¿piropos¿ , que les pudiera o no agradar . Eduardo, si mal no recuerdo expresó a modo de broma que no podía coser porque le atraía mirarle el paquete al modelo . Si yo, exijo aceptación y respeto, debo empezar por respetar . Que hubiese oaaado si la modelo fuera una chica y uno de los concursantes hombre hubiese dicho : NO PODÍA COSER MIRÁNDOLE RL SENO Y EL TRASERO a la modela . Que hizo el jurado ante esas palabras de Eduardo . NADA. Todos tenemos que respetar para ser respetados . Nunca oí a Alícia, Mahi o Luisa expresarse así . Por favor, que nadie me acuse de HOMOFOBO , porque jamás lo he sido y seré . Muchos de mus mejores amigos son gays . Todos tenemos derecho . Saludos .

    05 abr 2018
  7. Óscar duran

    A mí parecer igual está ya todo apañado para la gran final...pues los criterios y cannones de ser profesional no se cumplen. Edu no es ejemplo.de eso es solo un chico pedante e intrigante. Qué claro al parecer esos son los que triunfan y le queda bien lucir su incacidad. Lleno de incapaces ya está la profesión y si aquí la premian pues bien vamos. De dónde es este chico?

    05 abr 2018
  8. Tony

    En ninguna competencia de cualquier índole, ya sea deportiva, intelectual, etcétera, se mide la competencia por darle oportunidad a los del grupo estario de más juventud, pues si no, la participación estaría solo para admitir a los más jóvenes, y no es el caso . Sugeriría modestamente, que la dirección del tv show revisara la metodología del programa para que gane el mejor, y no alguien, por al azar y las casualidades pudiese ganar una competencia de esa calidad . Saludos a todos.

    05 abr 2018
  9. Nuria

    lo que yo no entiendo es como se ha salvado Mahi tantos programas solo espero que no gane porque no tiene ni idea. y se rie de todos.

    04 abr 2018
  10. Maria N. Cruz

    Creo que a leguas se ve el talento de Jaime por lo que no tendra problemas para salir adelante en esta profesión, sin embargo para los mas jóvenes es una oportunidad de aprendizaje única y una motivacion para los que desde afuera ven como estos jóvenes se superan, que sigan luchando para ganar porque sí vemos que todos tienen oportunidad.

    04 abr 2018