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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

Por primera vez crearéis desde cero

sin patrones.

A coser.

Al lío.

Odio esta tela, se resbala más.

Tiempo. Nunca te vi en una prueba

tan perdida ni tan despistada.

El alfiler de oro es para...

Alicia.

Jefes de taller vais a cambiar de equipo.

Cuando llegue la Luisa y se encuentre este desaguisado.

-No tenéis ni una terminada, ¿no? -No.

El equipo ganador es el equipo naranja.

(RÍEN)

La chanelita.

Venga, venga, vamos.

(RESOPLA)

Ay, me va a dar algo.

Este programa me quitará la salud. El aprendiz que deja

"Maestros de la Costura" es...

Anna.

Anna abandona el taller de "Maestros de la Costura".

(Aplausos)

(Sintonía)

(Música)

Buenas noches, bienvenidos

al programa de costura más duro del mundo.

Os demostraremos que la costura puede ser

sostenible, lujosa y deseable

y que de hecho es tradición, afición y arte.

Nuestros aprendices están cada vez más nerviosos

por la cercanía de la final

pero hoy recibirán un empujón emocional muy importante.

Será gracias a una visita muy especial.

Huy, huy, huy.

¿De qué va hoy la marcha?

Huy, Caprile.

Qué guapos todos.

Ay, ¿esto qué es?

Estoy viendo al jurado

vestido como de trajes de países.

Ahora, me encanta cómo va María,

va chulísima porque le pega.

¿Os gustan las pintas que traigo hoy?

Sí. -Estarías más guapo de tirolés

con pantalón corto y...

Las piernas ya uno no tiene edad.

Palomo parece Alí Babá.

Cómo no les va a gustar el aire de austriaco

que traes hoy si te queda fenomenal.

No, no, austriaco nada.

(HABLA EN ITALIANO)

Pues ya os habéis enterado. Caprile de tirolés,

Palomo de hindú, Raquel de mejicana

y yo de oriental.

Pero esto tiene un por qué. Ay, madre mía.

-Nacionalidades diferentes.

-Pues yo me pido el shari.

Aprendices, si habéis llegado hasta aquí,

hasta la séptima semana,

es porque algo debéis estar haciendo bien,

incluida Mahi.

Porque nosotros no regalamos nada.

Aunque lo que viene va a ser mucho más complicado,

quizá no tenga que haber patrones sobre la mesa

y sí algo dentro de un costurero.

¿Podéis abrirlos, por favor?

Ay, Dios del amor.

-Ay, qué guay, tecnología.

-Un tutorial. -Pues a mí solo se me ocurre

que tengamos una carpeta con muchos archivos de patrones.

Qué fuerte, ¿no?

Salgamos de dudas.

Venga.

Antonio, por favor, mira qué hay en la tablet.

¿Qué es? -¿Qué hay, Antonio?

Estoy intrigada.

-Ah, madre.

-Aquí estamos echándote de menos todos y cada uno de los días.

No tengo más que decirte que nunca, nunca dejes de soñar

y que te queremos mucho.

-Papi, papi.

Papi.

-Ay, Gonzalito.

-Uf.

Tuve ese momento de decir caigo, pero me quedo

con esa palabra y voy a por todas.

Jaime.

Ay, ay, ay.

-Aquí estamos tus gordis

y como ves mucho más gordi.

Te echamos mucho de menos y con muchísimas ganas de verte.

Solo sacas todo el potencial que tienes dentro, como tú eres

y te mandamos un besito muy fuerte, ¿verdad? Besito a papá.

"Mua" a papá.

"Mua" a papá.

¿Quién te ha mandado el mensaje?

Ana y Mateo, que están los dos muy gorditos.

Ana embarazada de cuánto.

De siete meses.

Y Mateo con besito. Y Mateo manda besitos, sí,

lleva un chichón en la cabeza de lo bueno que es.

(Risas)

Estas cosas te alegran, te motivan, pero, a la vez,

tienes un poquito de la espinita de no poder darles un abrazo

y un abrazo siempre como que carga más pilas, ¿no?

El contacto físico.

Adelante, Pa.

(TODOS) Hola, mamá.

Te echamos de menos. -Todos los días comemos

y se lavan la ropa. -Sí, la casa sigue en pie.

-A por todas, mami.

-Apágalos. -Te queremos mucho,

eres la mejor. -Ánimo, a por todas,

besos desde casa.

Pues son mis hijos y mi marido, ayer me tenían preocupada

porque me preguntó la mayor que dónde estaba la lejía

y llevo mes y medio fuera,

pero, bueno, parece que se va salvando.

Echo mucho de menos a ellos estar en mi casa

y tengo muchísimas ganas de verlos

y los vi a todos muy igual en mi salón

donde estoy siempre cosiendo.

La siguiente es Mahi.

Hola, hija, venga que tú puedes, mucho ánimo

que tú puedes con eso.

-María, estamos muy contentos contigo,

enhorabuena por quedar donde has llegado,

besitos muy grandes de papá y de mamá.

-Yo quiero dar las gracias al programa

porque nunca he visto a mi padre orgulloso de mí.

Nunca había confiado en mí

y, por fin, no sé, está contento conmigo.

Tu padre, el que quería que estudiases Derecho

y que acabases opositando para ser notaria.

Aún así yo soy un poco rebelde y estudié lo que quise,

pero sin su apoyo.

Nunca he sido feliz por eso.

Y ahora, pues ver que confía en mí

y ve que no soy una lerda

me... es lo más importante para mí.

Así que, de verdad, muchísimas gracias.

Alicia.

Bueno, Alicia, te echamos mucho de menos,

estamos seguro que llegarás

muy arriba porque lo haces todo con mucho tesón.

-Estás ahí porque quieres seguir tu sueño.

Te queremos muchísimo, Ali.

(LLORA)

Necesito un pañuelo.

Te voy a pedir

un esfuerzo más.

Abre el costurero, Alicia.

Cógelo.

Es de mi padre.

Mi padre es muy de escribirnos,

cuando escribe se expresa de una manera que con las palabras,

quizá le cuesta más y cuando vi que era su letra,

empecé a emocionarme y a ver qué me pone.

(LEE) Un día, Alicia descubrió que podía atravesar el espejo

y ver qué sucedía al otro lado.

Las telas hablaban de sus sueños.

Alicia se rio envuelta en... Joder, es que no puedo, lo siento.

Te quiero.

Un recuerdo de cuando dormías a mi lado con cuentos inventados.

(LLORA)

Cuando era pequeña le pedía que me leyera un cuento,

pues, él no tenía más cuentos porque me los leyó todos,

entonces, se los inventaba

y me gustaban más que los que me leía.

Eduardo, es tu turno.

Ay, no.

Mi abuela. -Hola, Edu, te echo mucho de menos,

pero estoy muy orgullosa de ti y te quiero mucho

porque estás cumpliendo tu sueño y también el de la abuela.

-Mi abuelita, Eduarda.

Uf, yo empecé a verla coser a ella

y como yo me crié con ella porque mis padres tienen

un restaurante y cuando empecé a estudiar,

porque en mi casa tampoco les hacía mucha gracia,

no querían que fuese notario, pero sí camarero, entonces,

pues ella me ha apoyado siempre.

Luisa. Ojú.

Es tu turno.

Eres nuestra ganadora,

ánimo, dale mucha caña que tienes que ganar.

-Mamá Luisa, te queremos. -Hostia.

(TODOS) ¡Suerte!

-Sabemos que estás disfrutando de esta experiencia,

te mereces lo mejor del mundo.

-Uf, voy a manchar las gafas.

-Para nosotros eres nuestra ganadora, sigue así.

(TODOS) Mucho ánimo y suerte.

-Qué chulo.

Lo que pasa es que tengo toda la cara, toda la pintura corrida,

pero, bueno, uf, no puedo ni hablar.

Ay.

Mira, no sé lo que me entró con lo poco que yo lloro,

no soy de llorar, qué "pechá" de llorar me pegué.

Hija, después de tanto tiempo sin verlos, ahora verlos ahí,

de verdad, qué emoción más grande, chiquilla.

Reforzados por esa energía que os dieron vuestras familias,

vamos con el primer reto de este programa.

Y es que llamé a alguien

para que venga en esta ocasión a acompañarnos.

He querido contar con alguien muy especial, de hecho no es uno,

sino que son dos. Son los responsables

de la firma Alvarno.

Son Arnaud Maillard y Álvaro Castejón.

Alvarno, adelante.

(Aplausos) Hola, bienvenidos.

Qué tal. Hola, muy bien.

-Hola. -Entran Arnaud y Álvaro

y nos quedamos como... Ah.

Porque pensábamos que vendrían nuestras familias,

pero nos hace mucha ilusión que estén con nosotros

y nos centraremos en lo que nos digan.

Alvarno, un historión de la moda,

o sea, también es una historia familiar y de amor y de emoción.

Contadnos cuál ha sido el cóctel mágico.

Mucha energía, mucha pasión, mucho trabajo.

-Y mucha tenacidad porque es una carrera de fondo.

¿Qué creéis que es fundamental? Paciencia, por supuesto, y respeto.

-Y amor por la costura, por los tejidos, por los acabados,

ser muy exigentes con vosotros mismos.

Aprendices, Alvarno representa

la calidad, una concepción exquisita

y, sobre todo, son un toque internacional

en la moda española.

Y de abrirse internacionalmente, es de lo que irá esta prueba.

Ya María adelantó antes que nuestro "outfit"

tiene algo que ver con el tema.

Y dale con los anglicismos, esto es la tele española, hombre.

El "outfit", pues nuestros trajes.

Por favor, si me podéis ayudar porque hay un montón hoy.

Huy, mira.

La japonesa.

Qué difícil.

Con las enaguas.

-Sí, ¿no?

-Destaparon los maniquís y son todos muy bonitos,

pero, hija, hay uno marrón, qué feo es.

A quien le toque, no sé qué mala suerte tendrá

porque es horrible, Dios quiera que no me toque, vamos.

Siete trajes típicos

de Méjico, Japón,

Marruecos, El Tirol,

India, Rusia y China.

Que el reto consistirá en reproducir esto

que vemos aquí.

Básicos de armario, ¿no?

-Sí.

-Muy bonitos.

Siete trajes, siete aprendices, eso quiere decir que cada uno

tendrá que hacer uno de los modelos.

Joder, qué difícil.

Efectivamente, pero para eso

necesitamos el costurero.

Ay, por favor.

A mí me gusta la mora, pero porque me gusta.

-Algunos son muy complejos

y otros no, yo quiero ser Marruecos.

-Me recuerda La Alhambra y también me gusta Marruecos, hijo.

-¡Ah! -Huy.

-Ay, madre mía.

-Claro, es que de viaje ese costurero.

Aquí nos sorprenden

con cada reto y cada prueba y cada día.

En este costurero hay siete elementos

que corresponden a uno de los trajes

que vemos en los maniquís.

Tenéis que meter la mano y, sin mirar,

tenéis que elegir uno.

(CANTA) #Ay, Jalisco, no te rajes#.

La primera será Luisa.

Vamos, Luisa Mari.

Luisa, adelante. Venga, aquí.

Ay, el que no quería.

Es que tampoco me gustan ni los rusos, de verdad.

Lo que cojas.

Esto es Japón.

Qué guay.

Bueno, tuve esa suerte y yo tan contenta con mi kimono.

Me tocó Méjico, estoy contento porque me gusta,

ahora si el tejido es bonito

y acompaña, puedo hacer algo que quede bien.

Esto, huy.

Oh, Dios mío.

Los patucos que estoy harta de verlos por allí por mi tierra.

Allí por los barrios morunos.

Pues esto. Esto, descúbrelo.

Para ti.

Cuando lo vi, digo: "Ojalá no sea el austriaco

porque tiene muchas piezas y es muy complicado".

Pero diademita de flores,

digo: "Anda, me tiene que tocar este".

Oh, un joyón. Hindú.

Esto va aquí. Sí.

Me tocó el traje de La India y, bueno, aunque lo veo complicado

la verdad me gusta, me motiva y va muy conmigo.

Ya me queda el "outlet", a ver, por descarte.

Mira, parezco Paulina Rubio.

(Risas)

Me tocó el traje de China.

A simple vista parece de los más sencillos,

pero toda la forma que tiene arriba, el despiece

y demás y ese vivo por el canto, no lo veo tan sencillo.

Aprendices, podéis acercaros para tocar y ver las prendas

tantas veces como os haga falta.

Una última cosa, vuestra firma

debe ir bordada en el interior

de la prenda.

En una etiqueta, si no, no seréis valorados.

Tenéis los patrones de los trajes internacionales

en la mercería y 120 minutos

para completar esta prueba.

Suerte a todos, el tiempo comienza

en tres, dos, uno, a coser.

Qué guay. -Madre mía.

-Lo que pesa esto. -¿Dónde está Rusia? Aquí.

-Qué guay, qué guay.

-Chan, chan, chan, chan.

-Jopetas.

-Tengo "sopresi" debajo de la túnica, tú.

-¿Sí, por qué? -Vamos.

-Voy a echarle un vistazo.

(TARAREA)

Madre mía, esto no me cabe en la mesa.

-Encima el otro, joder.

-Empecemos por lo sencillo.

-Jopetas.

-Alicia, ¿tienes sorpresa debajo de tu kimono?

-Sí. -Porque yo tengo sorpresa,

tengo un pantalón.

(CANTA) Méjico lindo y querido.

Luego, esto va al lomo.

Si no tengo 299 patrones no tengo ninguno.

-Yo lo haré en rojo que es más bonito.

-Vale, pantalón, cinturilla del pantalón.

-Vamos a ver.

-Esto con esto es la manga.

-Y yo con la tela esta,

¿me podré ir a cortar a la mercería?

-Vale, la manga para el final.

-Yo vi la mesa, la mesa es grande, pues como en mi casa,

como San Juan por sus viñas,

fui para allá, tiendo la tela y arriba de la mesa.

Escuchadme bien,

la mayoría de vosotros tiene tejidos carísimos,

bordados de artesanía, o sea, vamos a tener muy en cuenta

el destrozo que hagáis en las telas.

Vale.

Ánimo, Mahi, venga.

-No, no, es que no puedo cortar

todo de una vez, tengo que cortar varias piezas.

-Fíjate cómo está hecho el del maniquí.

-Si me he fijado.

Pues aquí estoy cortando el pantalón,

pero como hay tantos patrones

y hay que cortar tanto, perdemos mucho tiempo en cortar.

Contadnos un poquito cómo fue el momento del encuentro

Pamplona, París, y cómo eso termina siendo Alvarno.

Trabajando para Karl Lagerfeld durante muchos años,

por mi parte 15 años, Álvaro, nueve.

-Y París es la ciudad que nos encontró y nos unió.

¿Vosotros trabajasteis mucho la inspiración internacional

en vuestras colecciones?

Sí, por ejemplo, hemos hecho chaquetas

inspiración kimono, en bordados también sin hilo

que pueden recordar a la cultura mejicana.

Todo va creando un poso para que, luego,

tú lo interpretes a tu manera.

No es que sea difícil, sino que ahora me meto

en intentar juntar el encaje de una manera

que no se note la costura

que es una técnica de entolado

y, pues, igual me lío más de lo que debería, pero, bueno.

¿Qué os hubiera gustado hacer hoy a vosotros?

A mí, personalmente, el caftán que me parece una prensa exquisita,

superelegante, es una maravilla.

En principio parecía que me tocó así como el diseño

más fácil porque ves una túnica recta y dices: "Ya está".

Pero sabía que tenía trampa, debajo tiene un pantalón bombacho

que yo no sé la complejidad de ese pantalón

cuál será, pero sencillo no parece.

¿Y a ti cuál te gustaría, Arnaud? Yo el kimono, todo este proceso

para vestirse con el kimono con el cinturón, los zapatos,

esto es algo muy fuerte.

Estoy contenta porque me tocó lo que me gustaba que era Japón

y la tela es una que me compré yo para hacerme un vestido

de invitada de boda, así que estoy muy contenta.

El problema es para optimizar el tejido que tengo piezas

muy grandes y me quedo sin tela.

Fíjate la importancia que tiene el kimono

en la historia de la moda que hay una manga,

un patrón de manga, que es la manga kimono.

O manga japonesa

que es la que no tiene costura

aquí en el hombro, la que no tiene corona.

Yo me haría el qipao chino,

me encanta China y creo que por tiempo y riesgo

en esta prueba creo que es un poco más sencillo,

pero aparte es que me gusta mucho.

Me supone mayor presión

el hacer este traje porque dijeron que es

de los más sencillos, entonces, quiero hacerlo

muy bien hecho para que, bueno,

si según ellos es de los más sencillos,

pues, que por lo menos esté bien acabado.

Pues aquí estoy con Méjico lindo, voy a ver si acabo de cortar

y a ver si empiezo a montar la falda que si no,

el tiempo se me echa encima.

Hay un personaje que fue Frida Khalo que vestía traje mejicano.

Creo que fue de las primeras mujeres en ser portada de Vogue

con un traje regional. Y llevaba este volante.

Esto es de Estoal, unos chicos muy jóvenes,

qué bonito es con la inspiración mejicana.

Estás guapísima, Raquel.

Bueno, tengo canilla para coser ocho vestidos.

Prendas históricas del mundo o moda internacional.

Si queréis saber esto y mucho más, entrad en nuestras redes sociales

@MaestrosCostura y no os perdáis nada

de lo que ocurre en este taller.

Qué lentitud.

Esto no lo terminaré nunca.

-"Oh, my god", vaya un tejido

más puñetero, Dios mío.

Lo veo muy complicado porque tiene el mandil,

la falda, el corpiño, la blusa, la falda

tiene esta cenefa que pongo ahora que es un rollo de colocar.

Está Raquel muy bien colocada,

ya verás que dice que ahora hagamos los zapatos.

-Dirá algo bueno, seguro.

-Mahi, no des ideas.

-Eso.

Aprendices, atención,

se cumple una hora de la prueba.

Pero, hombre, ¿ya una hora?

Una hora. Pero, hombre.

No es normal.

-Esto es muy complicado la falda esta,

no voy a hacer esto ni de coña.

Hola, Eduardo. Hola.

¿Qué tal? Me cuesta un poco.

Te cuesta por qué.

Creo que es de los más sencillos, Eduardo, ¿no lo crees?

Sí, el tejido también se las trae.

No habrás entretelado, no lo vas a forrar,

podías montarlo a pla y te facilitaba.

¿Sabes qué es montar con el forro a pla?

No, Lorenzo. Ya veo tu cara que no sabes.

Pones el tejido con el forro y el patrón encima

y los cortas a la vez. -Es verdad, no tengo ni idea.

Hilvanas cada pieza con su pieza de forro.

No, ya te digo que no.

No te da tiempo a hilvanar,

pero sí a remallar, si a esto le llamas remallado.

Sí, luego, cuando esté lo termino.

-Remallar este tejido está bien porque si no, se deshilacha mucho

y puedes, al final, perder el centímetro de costura.

Muchas gracias, Eduardo. Muchas gracias.

Ánimo. -Gracias.

¿Será posible?

Que me he equivocado.

(RESOPLA)

Hola, Jaime, qué tal. Hola, buenas.

Qué tejido más bonito, ¿estás contento?

Sí, lo que pasa es que se trabaja, pues complicado.

Me estoy liando a juntar el encaje con las partes del forro

para que al final... No es un encaje, Jaime,

esto es un tul bordado. ¿Ahora estás con el cuerpecito?

Sí, con el cuerpo que tiene las 1001 noches de piezas

juntándolas todas para que a la hora de coser

no se me vayan. ¿Te hizo ilusión ver a tu familia,

a tu mujer y a tu hijo?

Por supuesto. Qué bonito, ¿no?

Te da un chute de energía de tanto tiempo sin verlos.

¿Y cómo encontraste a tu mujer, está más gordita?

Sí, está más gordita y con ganas de...

Es que está embarazada. Ah, vale.

Es que si no... yo estaba preocupado.

(Risas)

Está embarazada. -Enhorabuena.

-De siete meses.

Y ánimo. Muchas gracias.

¿Cómo vas, nena?

-Fatal. -¿Por qué?

-Porque no me dará tiempo a hacer el pantalón

por dejar esto bonico ni a nada.

Perdí tiempo haciendo uniones que no tenía que haber hecho,

haciendo recortes que no tenía que hacer,

pero es que si no, el dibujo no iba a estar así de bonito.

¿Qué tal? Pues aquí estoy peleándome.

El terciopelo es dificilísimo, no sé si lo sabrás ya.

Sí, una vez hice una chaqueta de terciopelo en mi casa

y mi madre me dijo que me emancipara

porque llené la casa de pelusillas. Lo malo es que solo tengo dos horas

y no sé si me dará tiempo a montar el pantalón.

¿Y no trabajas mejor después del mensaje?

No. ¿Por qué?

Porque me pongo más nerviosa por mi padre, que mi padre

es un hombre de allí en el pueblo. Yo lo entiendo, perfectamente,

como en el pueblo puede sonar un poco chocante

que te quieras dedicar a un mundo como el de la moda.

¿A ti en Posadas te lo decían?

Bueno, tuve la suerte de que mis padres sí me apoyaron

siempre muchísimo por su convicción propia,

pero el resto del mundo es:

"Dónde vas, niño, con tantas moscas".

(RÍEN)

Siempre. No me creo que no

te haya animado eso, Mahi, me animó a mí y no es mi padre.

A ver, que te voy a ayudar.

¿Lo quieres meter por las mangas? No quiero meterlo

porque tengo que ponerle la etiqueta todavía.

-Cortaste muy bien el dibujo del cuello, me gusta.

Sí, el cuello no está mal, pero no sé si te diste cuenta

que, mira, luego viene Caprile con el metro.

Mira, ahora corto esto por aquí.

No, no. Huy, a ojo.

Espérate, hazlo cuando nos hayamos ido, Mahi,

solo por el sufrimiento.

Tienes que hacer una trampa, pero sin cortar.

-Eso duele, eso duele. -Así, así.

Palomo está sufriendo y no has empezado.

Así, ¿ves? -Así mejor.

Bueno... Mejor.

Un poquito mejor.

Venga, concéntrate, Mahi, dale duro que tienes una prenda

preciosa y una tela preciosa.

Porfa, no la cagues. Gracias.

¿Qué tal todo? -Hola, Pa.

-Hola, qué tal. -Te tocó la prenda más complicada.

-Con más piezas, sí.

-Sí. ¿Cómo los llevas, cuántos tienes?

Tengo la falda y el delantal.

¿Puedo verlos? Sí.

-¿Ya te aclaras con tantos patrones todo por aquí?

-Más o menos. Pues hizo el delantalito

aquí mal hecho.

O no cortaste al hilo bien o se te fue en la costura.

-Se me ha ido. Al cinturón

le falta entretela seguro. Si me da tiempo a acabar algo,

me quedo contenta.

Aprendices, solo quedan 30 minutos

para terminar la prueba.

¿30?

¿Vas bien?

¿Qué voy a ir bien? No voy bien, el tiempo

corre que vuela digo: "Ahora dirá cinco o 10 minutos",

no me extrañaría nada.

Correremos.

Claro, esto se desboca, por supuesto.

-Mahi, cariño, ¿usas tu remalladora?

-No, pero no te la dejo.

-Fuera de bromas. -Es una competición, Eduardo.

Anda, venga.

Vamos a ver, esto es así.

Eduardo, ¿qué le pasa a tu remalladora?

Creo que está para cambiarla. Es que se te acabó el hilo

y se lo estás terminando a Mahi. También puede ser una opción.

También, claro, claro.

Pero si ya está, si me pongo a cambiarla.

Este pantalón, no me explico

esta gente en Marruecos cómo se visten

porque yo no lo entiendo.

Luisa, menudo lío tienes aquí.

Un caos, ahora cuando termine, lo recogeré de momento.

¿Cómo vas, Luisa? Pues aquí terminando la chaqueta

y, ahora, el pantalón lo tengo

cortado solo para hacer los pespuntes.

-¿Forras ahora? -No, ojalá me diera tiempo.

No has cogido al cosaco bien desde el principio del baile.

El primero que vi digo: "No me gusta", pues ese me tocó.

-Sí, pero el mensaje familiar te dio ánimos.

-Hombre, hombre, me encantó.

¿Te habías separado alguna vez de tu familia?

Qué va. ¿Ni un sábado noche con amigas?

Sí, el sábado y el miércoles de feria, vamos.

Vale, vale. Pero tanto tiempo nunca jamás.

En parte estoy contenta a ver si así me van valorando.

Eso, venga, Luisa, ánimo.

A mí me agobia. -Me agobia dice Arnaud.

Hola. -Hola, Alicia.

Hola, Alicia, qué tal. Qué tal.

Pues, mira, estoy ya poniendo el divo a las mangas

y, luego, juntaré el forro.

El forro, tienes una tela que te ha tocado

que es supertú. Es una maravilla.

-Pero se trabaja difícil, ¿no? -Muy difícil, superdifícil.

Pero creo que el patrón es más fácil

que el de mis compañeros, así que una cosa por otra.

-Ella va muy bien, ¿no te pones nerviosa?

-No lo parece, pero sí que lo estoy.

-Por dentro, la profesión va por dentro.

De momento aún no nos defraudó en ninguna prueba.

No lo digas muy alto. Ánimo, Alicia, sigue así.

Gracias.

Más o menos.

Hola, Antonio. Hola, Antonio.

-Muy buenas. -¿Qué tal?

-Pues aquí voy con Méjico lindo,

ya, más o menos, tengo la enagua, la falda.

¿Has ideado el bajo de la falda? -Y le coloqué el vivito,

me fui a fijar en el original.

Te quedó ideal la capa. Y ahora veo si la blusa.

A mí me parece que su trabajo es un trabajo precioso.

A nivel de acabados, cuando ves la blonda del encaje,

todo esto son pequeños detalles.

Me hubiera gustado meterle una enagua con tejido de cancán

para que se hubiese levantado más la falda.

Me puede quedar un vestido bonito.

Hola, Jaime.

-Hola, Mahi. ¿Cómo vas, cariño? -Ahí voy.

"Ahí voy", que ya es, ¿no?

Voy a arreglar la cinturilla.

Aprendices, recta final de la prueba.

Os quedan diez minutos para terminar.

Pues no va a ser posible.

Yo no llego ni borracha.

¡Joder, macho!

Si la hubiera cortado más estrecha, tampoco hubiera pasado nada.

¡Ah! ¡Oh, oh!

Esto está desenhebrado.

-¿Sabes enhebrarlo? -¿Se pasará por aquí?

-¿Te ayudo? -Es que yo creo que esto es así

y ahora esto es así. Mira a ver si está bien.

-No. No. Tienes que meterlo aquí. -¡Oh!

¡Oh, Dios mío! -Ya.

-Gracias, Ali. -Ahora. Ya está.

Gracias.

¿No hay otro maniquí más complejo?

No. Si ahora la culpa es del maniquí, Eduardo.

De la remalladora, del maniquí, del chachachá.

¡Ay, socorro!

¿A que le quito las tetas al maniquí?

Ese lleva más pecho que este.

Claro, claro.

Eduardo, no puedes coger el relleno de pecho

del maniquí de muestra. Tienes que ir a la mercería.

¿Seguro? Pues nunca he visto pechos.

No hay rellenos de pechos, la remalladora funciona mal,

el maniquí está mal. Todo es culpa de los demás.

Los cambio enseguida.

Mahi, eres muy burra, eh. Mahi, al revés.

Se mueve el maniquí, no el pie.

Por Dios.

¡Joder!

Esto lo he cosido mal. No se da la vuelta.

-¿Qué has hecho? -No lo sé.

Con tanta tela, no sé ni cómo lo he encarado.

-No te enfades. -Me enfado conmigo misma.

Alicia, ha pasado algo, ¿no?

Con tanta tela, no sé ni cómo he encarado esto

y no consigo darle la vuelta. Claro.

No puedo presentarlo.

Tendría que haberlo hecho por un lado y luego por otro.

No consigo darle la vuelta porque el forro lo cosí mal.

Lo que me queda es descoser, que no tengo tiempo,

cortar las mangas y ponerlo. Si no, no podré presentar nada.

Alicia, ¿qué haces?

¿Qué ha pasado? Cuando tú le pones el forro

y le das la vuelta, la manga tienes que hacerla

primero por un lado y luego por otro.

Yo la hice continua y no daba la vuelta

y lo he tenido que cortar. Es un error de principiante.

Sí. Cuando es tanta tela, tienes que visualizarla

y es complicado. Yo todavía no tengo esa visualización.

Aprendices, últimos minutos. Quedan tres para terminar.

¡Uf, chiquillo!

Se te está marcando la puntada, Eduardo. Lo veo desde aquí.

Eso estoy comprobando. Lo veo yo desde aquí.

Pero es que el tejido este... Claro.

Si la culpa es del tejido.

Que ya nos ha quedado claro.

Pareces un bolero, hijo. La culpa.

La prueba termina en cinco...

Cuatro...

Tres...

Dos...

Uno... ¡Tiempo!

¡Ay, qué horror!

(RESOPLA)

El chaleco no me ha dado tiempo. Eran demasiadas piezas.

No he terminado nada. Mira el bajo, no me dio tiempo a hacerlo.

El cinturón no lo tiene. Me falta todo.

Y ahora, aprendices, os pido un fuerte aplauso

para Álvaro y para Arnaud, para Alvarno,

que han estado involucrados

al máximo durante toda la prueba, sufriendo con vosotros.

Un fuerte aplauso para Alvarno.

(Aplausos)

Adiós, guapos. -Eran muy simpáticos.

Ahora, aprendices, os voy a pedir que acerquéis vuestros maniquís

y después tendréis que esperar en el probador.

(ANTONIO) Mi mexicana ha quedado México lindo total, de Jalisco.

Estoy contento porque me dio tiempo a terminarlo.

He tenido lucha con el maniquí, pero me ha quedado bonito.

Lo has hecho muy bien. Lo has petado.

Sí. Pero está desbocado de arriba. -Le falta el cinturón a la mía.

Pero está cortado bien. Está todo O.K. ¿Cómo te salió?

-Bien. He terminado. -Aquí, presidiendo.

Que sois todos unos catetos. -Mahi, tu tela, chapó.

-¿Te ha gustado mi tela? -Sí.

-Pero no la he elegido yo ni nada.

-Ya. ¿Pero qué más da? -Ha sido el azar.

Igual que la mía. La mía era muy chula.

Mi traje, por muy bien hecho que esté, es feo,

porque el original es feo.

Nuestros aprendices están muy emocionados

por el video de sus familiares, pero no saben lo que va a ocurrir.

En la recta final del programa, quiénes mejor que los tuyos

para llenarte de energía e ilusión.

Que entren los invitados especiales de "Maestros de la costura".

(Aplausos) Os presento a Bárbara,

la mujer de Antonio; a Ana, la mujer de Jaime;

Manolo, el marido de Luisa;

León, el padre de Mahi; María Jesús, la madre de Eduardo;

Ana, la hija de Pa; y Rosa, la madre de Alicia.

Bienvenidos. ¿Nerviosos?

Sí. Un poco. ¿Sí?

Contadme. ¿Se hace largo el no tenerlos?

¿Manolo? Tela. Bastante, bastante.

Se te está haciendo como un camino por el desierto.

Más todavía, creo. Mirad. Tenéis estos sobres.

En su interior, tenéis todos los colores

de las cintas que están en el cuello de esos maniquís.

Lo que tenéis que hacer, es elegir el traje

que creéis que ha confeccionado vuestro familiar,

coger el color que le corresponde, por ejemplo, esta,

y la colocáis en esta parte.

Podéis acercaros a los trajes. No los toquéis, por favor.

Pero, eso sí, miradlos bien.

¿Ya lo tenéis? Pues volved a vuestros lugares.

Esto es muy difícil.

He elegido el traje azul porque creo que va con ella.

Cuando lo vi tan "torentino", digo: "Este lo ha hecho mi mujer".

Ana.

Vamos a llamarla. Dame la tarjeta.

Pa, por favor, ¿puedes venir?

¡Ay!

Ya he llorado.

Está bien, corazón.

A ella le llamamos Tuti porque en Galicia

casi todos tenemos mote. Es mi tercera.

Se parece mucho a mí. Es que no sé qué decir.

Estoy supercontenta. Mira. Hoy he estado un poco de bajón

y ya tengo aquí un chute de energía.

Ahora os voy a pedir que tú, Pa,

te coloques aquí, al lado del maniquí,

y que Ana se lleve su sobre, por favor.

Y que vuelvas a la barandilla.

(PA) Nunca la había visto con un peinado así.

-Me lo hago yo. -Ah. Pero es nuevo.

Para un mes y medio que me voy, hacéis cosas raras.

-Bueno, no tengo novio, eh. -Menos mal.

Pero Belén sí. -Pero Belén sí.

La segunda se ha echado novio, para un mes que me he ido.

La siguiente en bajar es Rosa, la mamá de Alicia.

Me cuentan que estáis muy unidas.

Que vais al gimnasio juntas, que vais al cine juntas.

Por eso la echo tanto de menos.

Alicia, ¿puedes venir, por favor?

Mi amor, qué guapa estás.

(LLORAN)

Qué guapa, mi muñeca. -¡Ay! ¿Tenía que venir

el día que me he equivocado?

Yo sé que ellos están contentos, pero me da un poco de rabia.

Normal. Normal.

Claro. Con el buen trabajo que hace.

¿Por qué? ¿Porque esa es la opinión

que más te importa? ¿La de tu madre?

Sí. Porque ella me enseñó a coser.

Alicia se metía conmigo y se ponía a jugar

con las agujas y los retales.

Ella, lo que cosía, yo se lo hacía a las barbies

y me decía: "Si lo haces así, mejor".

Entonces, ella me enseñó.

Ha llegado un momento que me supera en todo.

Cuando nos ponemos juntas a coser, ya no la sigo.

Las veces que más discutimos es por eso,

porque quiere explicártelo,

quiere que lo hagas como le queda a ella.

Entonces, espera. -Hay más personas

que han tenido ese problema conmigo.

Si me lo creo perfectamente.

(ROSA) Ella es un poco mandona.

Pero, bueno, vas muy rápida.

Antes de que la otra persona lo haya entendido,

pues tú, como ya lo has entendido, no concibes

que la otra no te haya entendido.

Es que es horrible. Claro. Y tú te quedas así...

Sí. He tenido problemas con eso.

Antonio, pasa, por favor.

(ANTONIO) La he visto ahí... Bueno, ha sido...

He salido corriendo a cogerla.

Un momento que no voy a olvidar nunca.

Gracias por este momentazo.

-Cuéntame. -Pues nada. Aquí haciendo

trajes sin parar. Disfrutando mucho, sufriendo mucho.

El caballero del sombrerito me da mucha guerra, pero bien.

Y nada, aquí persiguiendo nuestro sueño.

Te quiero.

Cuéntale cómo están las cosas en casa.

El pequeño no hace nada más que llamarte todos los días.

Cualquier cosa, un mando, un teléfono, es: "Papi, papi".

Te echamos mucho de menos. -Y yo a vosotros también.

¿Me la puedo quedar en el taller?

(ANTONIO) La primera vez que nos separamos

y se hace cuesta arriba.

Es complicado, sí. -Se pasa un poco mal. Es difícil.

León, el padre de Mahi. Vamos allá.

Tu hija se ha emocionado muchísimo,

porque nos ha dicho que nunca había sentido

que tú estabas orgulloso de ella

haciendo lo que más le gusta, que es coser.

Siempre le ha gustado ese vidilla y esas cosas.

Lo que pasa es que como yo de eso no entendía ni entiendo,

yo le aconsejaba estudiar algo de acuerdo a lo que yo sabía.

Pero ella ha tenido la valentía de decidirse por eso

y seguir con eso porque es su sueño

y es lo que a ella le gusta.

Nunca un padre estuvo tan orgulloso como yo estoy de ella.

Muy bien. Muy bien. Qué bonito.

(Aplausos)

Mahi, ¿puedes venir, por favor?

(RÍE)

¡Ay, papá!

Hola, papá.

Qué guapo estás, eh. ¿Quién te ha pelado?

(Risas)

Tú no sabes lo mal que se pasa aquí, eh,

en este programa. ¡Ay, qué guapo!

¡Ay, papá, te quiero mucho!

Yo nunca te había visto llorar, papá.

¿Quién te ha traído?

(RÍEN)

Porque yo siempre viajo contigo.

(LEÓN) Pues es muy cariñosa,

muy apegadilla a mí.

Es la que elige las cosas que se compran en mi casa.

Y es la que decide allí por todos.

Sé que tú siempre has pensado que he perdido el tiempo,

que estaba en la escuela de Arte y al no ser una universidad...

Son otros pensamientos y otras mentalidades.

Pero fíjate, haciendo cosas, a dónde se llega.

(Risas)

Sobre todo, cosas que a uno le gustan,

que es lo importante, hacer cosas que te gusten.

¡Ay, qué bien verte, papá!

Nunca ha habido un padre que esté tan orgulloso

de un hijo como yo estoy de ti.

-Te quiero mucho, papá. -Y yo a ti, hija.

Más que a nadie.

(RÍE) Más que a nadie te quiero yo.

En fin, que lo admiro muchísimo

y siempre es bueno que al que más admiras tú

y a quien más quieres, pues esté contento contigo.

Y ahora estoy muy contenta.

(MAHI) Me da envidia cuando lo veo y dice:

"El hijo de fulano, que estudió Medicina".

Hay que ver el pobrecico, si yo fuera médico,

lo orgulloso que estaría por ahí diciendo:

"Mi hija está trabajando en el hospital".

Mi padre, míralo.

Tú te estás pegando... Yo hace ocho o nueve años

que no lloro, pues hoy me ha tocado.

A ver, María Jesús, no te voy a hacer esperar más.

Vamos. La madre de Eduardo. ¡Ay, Señor!

Y ese que llevas puesto, ese es tu hijo.

Sí. Ese está muy bien hecho.

Bueno, es que la percha también... ¿Qué quieres que te diga?

Tu hijo dice que tú eres una vedete.

Como él. Claro, claro.

Eduardo, ¿puedes pasar, por favor? (SUSPIRA)

¿Qué te has puesto?

¿No te ha dicho nada Caprile?

Él no sabe lo que le espera cuando salga de aquí.

No me conoce a mí bien.

-Es muy exigente, pero... -Cariño, si no fuese exigente,

contigo no hay quien pueda.

Y toda la disciplina que le impongan

será suavita para él.

Hay que ponerle un poco más. Lo está diciendo tu madre, eh.

(EDU) Caprile, cómo no, me lleva por el camino de la amargura.

Bueno, da la casualidad de que las cosas, para aprender,

tienen que ser así. No te lo van a dejar hacer todo

a tu imagen y semejanza, ni a tu gusto.

Aquí estás para aprender y tener una disciplina.

Dadle guerra. Dadle caña.

(MARÍA JESÚS) Edu es un poco muy suyo.

Y por donde mete la cabeza, tiene que meter el cuerpo.

Mira mi padre, el de la chaqueta azul.

¡Ah! El León.

Muy buenas.

Ana, mujer de Jaime. A ver, Ana. Por favor, respira.

A ver si te vas a poner de parto aquí.

Que estas emociones tú ahora las tienes que controlar muy bien.

Sí. Jaime, ¿puedes venir?

Que llamen a mi madre también,

que hace tiempo que no me abrazo con ella.

Qué "gordi". -Qué guapo.

Jaime, no te quejes, que es la única visita doble

que hemos permitido.

Gracias.

¿Qué no vas a hacer por alguien que quieres?

Pues lo que toque y más.

Seguro que ella, si estuvierais en privado,

te preguntaría: "¿Está mereciendo la pena que estemos separados?"

Sí.

A ver. Yo he aprendido poco, pero...

Has aprendido a convivir.

He aprendido a convivir, que nunca había vivido con tanta gente.

Estamos llevándolo fenomenal.

No supone tanto.

Y ya nos queda el último, que es Manolo, el marido de Luisa.

¡Vamos, Manolo! (EDU) El famoso Manolo.

¿Qué es lo que más echas de menos de Luisa?

De ella se echa de menos todo. Es el corazón de la casa.

Sin ella todo es más tranquilo y muy triste.

¿Cuántas veces os habéis separado? Nunca.

Ni un día. Como mucho, irme a pescar ocho horas,

pero vuelvo. Estoy deseando que la llames ya.

Y que te deje de contar milongas. Sí.

Pues tienes toda la razón del mundo.

Pues claro que sí. Que venga Luisa de una vez.

¡Dios mío! ¿Qué haces tú aquí, Manolo?

"¿Tú no estabas pescando?", dice.

Cómo te he puesto.

¡Olé!

Que estamos en horario infantil, Manolo.

Es en el cachete.

¡Ay, qué de tiempo sin verte! -44 días nada más.

(MANOLO) Te escribo a diario.

Como no podemos hablar, te escribo por WhatsApp.

¡Ay, qué te quiero yo, hijo!

Verás, verás lo que te escribo.

Lo que nunca te he dicho ni te digo.

Como veis, en cada maniquí hay un color.

Cada uno tiene una cinta de color al cuello.

Ellos lo que han hecho, ha sido elegir el color

que creen que corresponde con vuestro traje internacional.

Lo que vamos a ver, es si han acertado o no.

¡Ojú!

Ella ha elegido el color rojo, que es el caftán que llevas detrás.

Y, Antonio...

¿Me voy al mío? Antonio ha hecho la mujer mexicana.

Ana también ha elegido el caftán.

Cariño, era el otro.

Y Jaime ha hecho el sari indio.

Manolo. (LUISA) ¡Ojú!

Él sabía que ese me gustaba a mí.

Ha visto ese y ha dicho: "Es de mi Luisa".

Claro. Es el que yo quería.

Pero dile qué has cosido hoy. ¡Ay! Aquí está, hijo.

(Risas) El más feo.

-Hasta el gorro hizo. -He tenido una suerte hoy...

León. Yo creo que ha cosido el rojo.

Tú creías que había cosido el caftán. Y...

Pues sí. ¡Ha cosido el caftán!

(Aplausos)

Ese traje seguro que era de Mahi,

porque los otros no encajaban en su forma de trabajar.

Es que es muy de Alcaicería de Granada, ¿verdad?

Sí. Y mucha lentejuela.

Estaba chupado. María Jesús, a ver.

Tú has elegido el naranja, que era el kimono.

No. Me ha tocado China.

¡Ay! Mira que lo he pensado.

Pero este es muy más yo. Claro.

Tiene un toque más homosexual. Es más yo. Pero bueno.

Iba a cambiarlo, pero estaban mirándome.

Aquí no se puede hacer trampa. ¿Veis cómo he salido a ella?

(Risas) He visto el kimono

todo lleno de flecos sueltos,

sin terminar por dentro y digo: "Esto lo ha hecho Eduardo".

Pues ese es de mi archienemiga, Alicia.

Esa rubia tan perfectilla.

Vamos con Ana. Tú habías elegido el rosa.

(EDU) El de Antonio. Pero Pa...

El verde, del estilo.

Estás como muy nerviosa, Rosa. ¿Por qué?

No. Porque había elegido el naranja

y también ha acertado Rosa.

Que esto es yo.

(ROSA) No te quejarás, que he acertado.

-Hombre. -Cuando vi las costuras

y cuando vi ciertas cosas, sabía que eras tú.

Aprendices, viendo a vuestras familias

y la relación que tenéis con ellos,

veo reforzado vuestro estilo en vuestra manera de coser.

Os vamos a dar un minuto para despediros. Os lo merecéis.

Por favor, despedíos porque se tienen que marchar.

Hasta dónde has llegado, Alicia, cariño.

Ya. Pero me está saliendo todo superbién.

El día que me he equivocado y...

Pero es mucha presión, porque no puedo ser perfecta.

Pero esto es así. Tú estás acostumbrada a eso.

(PA) ¿Me echas mucho de menos? (ANA) Sí.

Me he clavo el piercing.

Por ponerte cosas raras en las orejas.

¡Qué alegría más grande! Fíjate lo que estoy aguantando.

Fíjate lo que estoy aguantando. Qué barbaridad.

Lo siento muchísimo, pero tengo que pedir

que los familiares abandonen el taller.

A ver, Luisa. Que lo tienes que soltar.

Verás cuando la coja otra vez. No la voy a soltar para el resto.

Ahora viene la valoración de verdad.

Hasta ahora, ha sido un juego con vuestros familiares.

Ahora el jurado tiene que valorar vuestro trabajo.

No sé si necesitáis llevaros alguna prenda para la deliberación.

Sí. Van a reunirse en la salita

y tendréis noticias enseguida.

(LUISA) Miedo me da lo que me dirán.

Espero que valoren que esté bien hecho.

Lo tenemos chunguito. Está complicado.

Tengo que decir que Luisa ha acabado y Alicia no.

Los acabados tienen buena pinta, pero no le salió bien.

Eso sí que tiene buena pinta.

Me da vidilla. Los dos están muy bien.

Antonio ha terminado. Y tiene un trabajo

de cuatro piezas, eh. Sí.

Era uno de los que más trabajo tenía.

Jaime ha hecho un buen trabajo.

La falda no está acabada. La falda está planteada.

Hay que reconocer que el cuerpo tenía bastantes piezas

y está muy bien cosido. Muy bonito.

Entre ellos dos vamos a tener que decidir.

El traje de Jaime es el más vistoso, sin duda.

No sé cómo estará rematado, pero creo que lo ha ejecutado

bastante bien. Es muy bonito.

¿Tenéis ya un veredicto? Lo tenemos.

En este ranking, el jurado puntuará a los dos últimos

y, por supuesto, a los tres mejores.

Me ha encantado que viniera Alvarno porque nos habéis escuchado.

Se nota que hacéis caso a los grandes y eso tiene premio.

Por eso, el tercer puesto es para ti, Mahi.

¡Ay, Dios mío!

(Aplausos)

Gracias, María. Gracias.

Por el salto cualitativo que has dado.

La verdad, Mahi, que el atuendo marroquí no era fácil

y tú lo has resuelto con detalle.

Felicidades.

(MAHI) María me ha dicho cosas bonitas.

¿Qué más se puede pedir de esta prueba?

En el segundo puesto, está un traje

que ha sabido combinar la confección con el sentimiento.

Enhorabuena, Jaime. El número dos es para ti.

Se nota que has puesto ilusión. Sigue así.

Gracias. Vas muy bien.

(LUISA) El más bonito, el tuyo. -El más bonito, el mío.

Me sabe fatal, la verdad, reñiros en este momento

que estáis tan contentos todos, pero no me queda otra.

Y, en este caso, es inevitable al ver estos acabados.

Después del beso tan bonito

que te has dado... El traje es muy feo.

Por muy bien que lo haya hecho, es feo.

Se nota que no te ha gustado. No me gusta nada.

Pero ya os dijimos la semana pasada

que, sea lo que sea, os vamos a valorar la costura

y trabajar bien, te guste o no. Vale.

Estás en el seis de siete, que, bueno...

(LUISA) Yo me esperaba la última. Pero he quedado la penúltima.

Yo te digo una cosa. Me da igual el traje de ruso.

Pero he visto a mi marido, a mi Manolo.

En este momento que estamos todos tan contentos,

me he reservado el privilegio de dar las mejores noticias.

Antonio, el primer puesto del ranking es para ti.

Y eso que era uno de los trajes más difíciles.

Tu vestido es casi casi tan bueno

como el original.

Enhorabuena, Antonio. Muchas gracias, Lorenzo.

Me encantan tus palabras,

sean buenas o sean malas. Si son buenas, mejor.

Pero seguiré evolucionando. Y no defraudar.

(ANTONIO) Tengo miedo por la responsabilidad

de quedar el uno y en la prueba de grupo somos impares.

No sé. Me asusta un poquito lo que me viene encima.

Espero que no malentendáis lo que voy a decir.

Estoy contento hoy de entregar el número siete a ti, Alicia.

Y ahora te voy a explicar. No me malentiendas.

Después, Alicia, de haberte visto perfecta semana tras semana,

hemos visto una Alicia humana, imperfecta, agobiada,

sencilla, cometiendo errores

e intentándolos resolver con toda la humildad del mundo.

Te has equivocado al coser el forro

y has sufrido mucho al darte cuenta de lo que te estaba pasando.

Pero, aun así, no has tirado la toalla

y has intentado remontarlo lo mejor posible.

He cometido un error de principiante

porque soy consciente de que tengo que aprender

y que no sé tanto como decía.

(ALICIA) No me desilusiona. Creo que esto hace

que no vuelva a equivocarme en este caso, en concreto.

Y, bueno, que aunque todo el mundo me dice que no estoy nerviosa,

por dentro, la tensión, los nervios y los pensamientos

me están matando. Y que no piense tanto en eso y me centre, diría yo.

Aprendices, sí os quiero dar la enhorabuena a todos

porque ha sido una prueba muy difícil

y, en cualquier caso, creo que lo habéis resuelto,

en general, todos muy bien y de una manera muy brillante.

(PA) Muchas gracias.

(Aplausos)

Yo me consideraba muy fuerte, hasta que he venido aquí.

Con casi 50 años, me doy cuenta de emociones

y formas de ser mías que yo no conocía.

Como una montaña rusa.

Ninguno de vosotros os queréis quedar en el camino

que os lleva directamente a la final

de "Maestros de la costura".

Por lo tanto, tendréis que darlo todo para no regresar

de la prueba por equipos con un mandil negro.

Vamos a por ello.

Aprendices, menudo festival de emociones

que vivisteis en la prueba anterior

con la visita de vuestros familiares.

Los cuatro esperamos que estéis recuperados y reforzados.

Eduardo, me encantó conocer a tu madre.

Me cayó fenomenal, sobre todo, porque está

completamente de acuerdo conmigo

en que necesitas mano dura y disciplina.

Que sepas que, desde luego, yo voy a seguir

en la misma línea porque tu madre me ha dado carta blanca.

Perfecto. Mi madre me ha dado

muchísima fuerza. Su visita ha sido estupenda.

Pero cómo se nota que mi madre

no sabe todo lo que me dice Caprile.

Y, Luisa, vaya abrazo con tu marido.

Cuánto beso de tornillo.

(Risas) Qué vergüenza.

No había quien os separara, pegados, ni con una espátula.

Cuánto amor después de 25 años. ¿Dónde está el secreto?

Para que veas. Después de 25 años, sigo queriéndolo igual.

Se nota, hija. Qué suerte.

Esperamos que a todos, esa visita de vuestros familiares,

os haya llenado de fuerza y de energía para el reto de hoy,

que, como todos los que habéis vivido,

no será sencillo. Vamos con él.

Nos encontramos en el IED, Istituto Europeo di Design.

Hemos trasladado hasta aquí el taller de Coosy,

una firma española de moda femenina

de gran éxito online.

Sus propuestas, carismáticas y muy atrevidas,

han conquistado a centenares de bloggers,

influencers e It Girls.

Ah.

Arranco en 2011, fundando su propia tienda online

y al poco tiempo la firma ya ha conseguido abrir

10 tiendas físicas en España

y está a punto de dar el salto a nivel internacional.

Aprendices, por propia experiencia os diré

que vivir de la venta online es muy difícil.

No basta con tener una buena idea,

hay que construir una marca diferenciada

y saber vender tu producto.

Mahi, tú que eres como la más moderna,

porque Eduardo es un falso moderno,

¿tú compras online? Yo sí, siempre.

Porque yo en tiendas físicas, sobre todo en Granada,

y si me apuras aquí en Madrid, yo no...

No te gustan. No encuentro nada

que a mí me venga bien.

Como tú seas una persona que se sale un poco

de la línea, como no acudas a Internet

es que te mueres de la pena.

Dile lo del top que me ha llamado antiguo.

El top que lleva hoy la Mahi

se lo he diseñado y hecho yo. -Mira qué bonito.

Mira, oyes. Diseño español.

Eduardo Navarrete.

No soy un falso moderno.

Me gustan las líneas clásicas y las siluetas clásicas.

Pero sí que es cierto que a nivel de tejido

pues sí que innovo más y tengo un punto moderno.

Pero no me considero supermoderno.

¿Pero cómo triunfar con la venta online?

Esta es la gran pregunta que se hace la industria

de la moda ahora mismo. Pues sí.

Quizá tenga alguna respuesta la fundadora

y diseñadora de Coosy, Virginia Pozo. Adelante.

Virginia, bienvenida. Muchas gracias.

Nos gustaría saber cuál es la filosofía de Coosy.

¿Pero por qué esa filosofía desde el principio

estuvo tan orientada al mundo de la Red?

En un principio empezó online porque yo siempre

he empezado la casa por el tejado.

Y en este caso me ha ido bien.

Y muy poco a poco, con mucho esfuerzo y trabajo.

Yo creo que si todo lo haces con un objetivo

y sabes dónde está tu meta, todo llega.

Y sobre todo muchísimo trabajo y muchísima ilusión.

Os lo pregunto a todos. ¿Ha sustituido la red social

al escaparate clásico de moda en la calle?

Creo que la tienda física sigue siendo imprescindible.

Pero sí es un nuevo escaparate.

Lo que me parece algo maravilloso

es que estás 24 horas online y todos los días del año.

Tú estás durmiendo, pero tienes tu tienda abierta.

Y eso me parece como algo mágico.

Lorenzo, que me estás poniendo una cara de pena...

Como tú no tienes venta online.

A mí me pilla todo esto muy lejos.

Yo hago trajes a medida, con lo cual eso todavía

por Internet no se puede hacer. Llegaremos.

¿Y cuánto equipo tienes para hacer frente

a una demanda tan internacional?

Lo que es la oficina central que lleva la página Web

seremos en torno a 10 personas. ¿Y diseñando?

Sólo yo y una patronista que me acompaña hoy.

¿Solamente tú y ella? Sí, sí, sí.

Y buscamos gente, así que mira...

Qué responsabilidad. Mira, buscan gente.

¿Porque luego la confección está hecha en España?

El 90% de todas nuestras prendas están hechas en España.

Excepto las pedrerías y complementos de pedrería

que aquí no se pueden hacer.

Virginia, muchísimas gracias. Gracias a vosotros.

Y que siga así, que sigan los éxitos.

Gracias, Virginia. Mucha suerte.

Por aquí. Gracias.

Aprendices, en la prueba de hoy

competiréis divididos en dos equipos.

Antonio, un paso adelante, por favor.

Tú fuiste el primero del ranking.

Y eso te va a dar la ventaja...

de iniciar el diseño de equipos.

Ay, qué nervios.

Dame el nombre sólo de un aprendiz.

¿Sólo de uno? Sí.

Alicia.

Y ahora tú, Alicia,

dame el nombre de otro aprendiz.

Uh, qué desastre va a ser esto. -Anda, chúpate esa.

Venga, otro nombre.

Otro nombre... Eduardo. -Ay, gracias.

Ahora yo. Y ahora tú.

Jaime.

Jaime, Alicia y Eduardo,

formáis el primer equipo de la prueba.

Ah, qué mala, ¿no?

Pa, Luisa y Mahi, formáis el segundo equipo

de la prueba. (AMBAS) Bien.

La verdad que el azar ha venido como anillo al dedo,

porque necesitaba una mezcla, que esos equipos se mezclasen

y que trabajasen todos por igual.

Y el azar lo ha bordado.

Los cuatro pensamos, Antonio,

que estás sobradamente capacitado

para ser jefe de taller.

Y precisamente por eso no vas a ser jefe de taller

de uno de los equipos.

El pobre. -Pobrecillo.

Vas a ser jefe de taller de los dos.

Ahí está, con poderío.

¡Arsa, Antonio!

No sé yo si voy a responder como creéis.

Pero espero poder llevar a los dos equipos.

Tal y como están formados los equipos,

¿crees que alguno tiene ventaja respecto al otro?

Creo que están equilibrados.

Creo que en cada uno hay una cabeza pensante,

una buena mano para la máquina

y un complemento. O sea, que creo que están...

Sí, vamos a ver, un pinche. El pinche, claro.

Tengo una curiosidad.

¿Quiénes serían los complementos?

Yo me pido el bolso.

Los pinches perfectos complementos: Edu y Mahi.

Oye, estoy harto de que nos infravaloréis.

Vamos a ver, ¿cómo que pinche?

Edu, dime sinceramente, ¿te crees con la habilidad

suficiente para el tiempo que tenemos

de desempeñar el cargo en la máquina?

Yo sí, pero lo que tampoco quiero...

Me puedo equivocar como cualquier otro.

No estoy diciendo que no seas válido,

sino que me parece que como están los equipos distribuidos

que hay mano fuerte que controla bien la máquina.

Pondría a Jaime en la máquina antes que ponerme yo.

Obvio, para que mi equipo ganase.

Entonces me estás dando la razón.

Bueno, sí. Vale.

Antonio, tienes que elegir tú los colores

con los que van a trabajar tus equipos.

Pues para Pa el naranja.

Y para Alicia el verde.

Tú vas a llevar un mandil neutro en color blanco

para poder trabajar con ambos equipos.

Vale.

Y ahora podéis coger vuestros alfileteros.

Tú dinos las cosas bien a nosotros

y a ellos se las dices mal.

Sí, claro, y así me voy yo también a expulsión.

Aprendices, una de las claves para triunfar en Internet

es saber llegar a aquellas personas

que más influencia tienen en las redes sociales.

Bloggers, influencers, It Girls, instagramers.

No se puede descuidar a ninguna.

Aprendices, hoy vais a tener la oportunidad de que dos

de las más importantes influencers se pongan

una prenda confeccionada por vosotros.

Os pido un fuerte aplauso para nuestras queridísimas

Miranda Makarof y Paula Ordovas.

¡Hola, qué tal!

Hola.

Bienvenidas. Paula, cariño, bienvenida.

Me gustaría saber ahora de dónde venís y adónde vais.

Pues mira, yo hace dos días he llegado de Miami,

que de hecho tengo un jetlag que flipas.

He dormido cuatro horas y estoy bastante "demacre-mix".

Pero me han maquillado súper bien y no se nota.

Paula, ¿tú dónde has estado?

Egipto, Bali y ahora ya por fin aquí

un poquito más asentadita, pero con muchas cosas.

La verdad, esto es un no parar.

Miranda, Paula, ¿cómo os podemos ayudar

en "Maestros de la costura"?

¿Podemos hacer algo por vosotras?

Pues sí, mira, yo la semana que viene tengo un evento,

un cóctel presentación.

Y necesitaría vuestra ayuda porque me he puesto ya

toda la ropa de mi armario mil veces.

Entonces necesito un vestido.

¿Y Paula? Yo también necesito

vuestra ayuda, chicos, porque tengo una sesión

de fotos con una revista de moda bastante conocida.

Tengo que estar guapísima y necesito que me ayudéis

y me hagáis algo que me quede fenomenal.

Esta firma tiene muchas prendas

que podrían solucionar ese momento

tanto para Paula como para Miranda.

Pero ellas han elegido dos looks bastante diferentes.

Aquí tenéis los dos looks de la prueba.

Paula ha elegido el mono.

Y Miranda evidentemente ha elegido el vestido.

Antonio, ¿qué equipo será el encargado

de confeccionar el mono?

Pues he pensado que el mono puede resolverlo bien

el equipo de Pa, Luisa y Mahi,

que lleva esos volantes

que tanto caracterizan a Luisa.

Pero el lunar también le gusta a Luisa mucho.

Sí, pero creo que es más de volantes que de lunares.

No porque es más difícil, ¿no? No, pero hay que elegir.

¿Tú lo ves más difícil, Luisa? No, eso lo hago yo también.

Si Luisa después del achuchón de su marido, todo es fácil.

Hombre, todo es muy fácil.

Y si no le hago yo así y ya se espabila.

Si no me pega una torta la Pa.

Tenéis que ser capaces de ajustar un patrón

a las medidas de las clientas.

Tendréis 90 minutos para confeccionar

el vestido de Miranda y el mono para Paula.

Vuestras prendas se basarán en los patrones de esta casa,

que los tendréis en vuestros sitios de trabajo.

Vais a tener 3 minutos para tomar medidas

a vuestras clientas, Paula y Miranda.

Aprendices, a trabajar. Podéis ir con ellos.

Tenemos que ser súper rápidos para tomar las medidas.

Sólo nos han dejado 3 minutos y considero que tomar

las medidas es lo fundamental para que la prueba salga bien.

Porque si no tomas bien las medidas ya el resto

de la prueba está siendo un soberano error.

Toma tú las medidas. Ten en cuenta el ancho

del pecho y de la espalda por si hay que reducirle

el patrón para colocarle las mangas.

Una vez que lo tengáis que Alicia corte

y conforme vaya cortando tú coges las piezas

y las vas remallando. -Sí.

Y ahora vengo y os sigo diciendo.

Me voy con los otros. -Jaime voy con los otros.

Largo hasta el codo, ¿no? -Sí, hasta el codo. 26.

Pon 25. -Vale.

Porque aquí va el volante. 25.

Ponte con las medidas. Que Pa se ponga al corte

y les pasáis las piezas a... -A Mahi.

A Mahi, que las vaya remallando.

¿Te gusta ese color, Miranda? Es bonito, ¿no?

Me encanta. -Eduardo, el talle.

Porque vais a hacerlo todo de este color, ¿no?

Sí. -Es más fácil para vosotros.

Sí. -Y el largo.

32. -El tejido yo creo que...

Han pasado dos minutos y sólo queda uno para terminar.

¿Qué coges, ese color? -Lo ha dicho ella.

¿Quién, la chica? Vale. Vale, vale.

Antonio, un minuto para organizar todo.

Jaime, ¿el contorno del brazo lo habéis cogido?

Sí, creo que sí.

No, no lo hemos cogido. -El contorno de la manga.

Entrepecho 16. -25.

Pon 100, de largo 100.

No, porque ella se va a poner esos tacones.

Hacerlo más corto, ¿no? ¿Tobillero o qué?

Sí, más mono. A mí me gusta más.

Quedan 10 segundos para la medición.

Contorno de pecho. Y terminamos en cinco,

cuatro, tres, dos, uno...

Al taller a trabajar.

Empieza la prueba. 90 minutos.

Gracias. -Gracias, que vaya bien.

Gracias. -Hasta ahora, guapa.

Medid los contornos y restarle lo que le sobre.

De cadera...

Mira, de aquí son 25 y tiene 32.

Pero es que no tiene que ir pegado, ¿eh?

Vale. -Claro, hemos tomado medida,

pero el vestido es más anchito.

¿Sacamos ya la tela? -Espérate un momento.

Tú ve sacando la tela y yo voy adaptando el pantalón, ¿vale?

Qué maravilla, ¿eh? Trabajáis de un tranquilo

que no lo puedo ni imaginar. Esta es la tela, ¿no?

Venga, vamos a poner la tela.

Para confeccionar el mono elegido por Paula Ordovas

primero cerramos las pinzas de la espalda y el delantero,

que se cosen por los hombros y los costados

para formar el cuerpo.

Para hacer el pantalón cerramos la pinza

y cosemos las piezas para crear la pernera.

Después se unen ambas perneras por el tiro o la caja.

Se cosen el cuerpo y el pantalón por la cintura.

Se cierra el centro de la espalda

colocando una cremallera.

Se confecciona la manga y el volante

y se unen al cuerpo.

Lo que no me ha quedado claro, porque he querido

que estuvieran sólo con vosotras,

pero el encargo era muy importante

que tuviera una guía, la vuestra.

¿Es la tela que queríais?

¿Es la forma del vestido? ¿Habéis sugerido cosas?

Yo he cambiado el color. Sí.

Porque al final para unas fotos yo que soy morenita necesitaba

algo que me diera un poquito más de luz.

Y hemos elegido un tono coral y lo vamos a acortar

para que se viera el zapato.

¿Y tú qué has hecho, Miranda? ¿Qué les has pedido?

A ver, yo tenía una propuesta un poco "rara".

Sí. Pero eso les daba más trabajo.

Pero tiene que ser tu vestido. Sí.

Y tú lo tienes que defender en tu mundo.

Tienes que hablar con el jefe de taller

y contarle lo que quieres, porque lo tienen que hacer.

¿En serio? Antonio, ven.

Antonio, te llama Raquel. Antonio, te necesito aquí.

Madre mía, no quiero causarles molestias, ¿sabes?

Me cuenta Paula que os ha encargado ciertas cosas

y que el equipo de Paula ha entendido lo que ha dicho.

Pero el equipo de Miranda no ha hecho demasiado caso.

A ver, no, no, no. Yo como soy un poco así

de la imaginación y de inventar,

que una manga fuera de una tela con estampado, la otra...

como hacer así un poco. Hay que escuchar al cliente.

Estamos a tiempo porque no hemos cortado el vestido.

Chicos, equipo verde.

Vete con tu jefe de taller. Un cambio sobre la marcha.

Miranda quiere cambiar las mangas del vestido

y las quiere con otro tejido.

Cuéntame la mezcla que tú quieres.

Mira, yo en mi mundo imaginario de felicidad y tal

yo haría esto, ¿vale?

Tu vestido con esos tres tejidos, no con aquel.

Y con ese, todo. -Pero tienes que tener

en cuenta las piezas que tiene. -¿Cuántas piezas son?

Tienes los dos delanteros, la espalda y mangas.

Pues que cada uno sea de un color.

Las mangas las vamos a dejar de este color.

Vale. -El delantero te lo vamos

a hacer de blanco y la espalda de amarillo.

Y las vistas de rojo.

¿Y no prefieres una manga de cada?

No, que ya las tengo cortadicas.

Si tú quieres yo te lo hago.

Señorito, usted... -Espera, yo quiero ayudar.

Escúchame, Miranda, déjame el equipo.

Cuéntame justamente qué es lo quieres.

Venga, a mí me gustaría una manga de un color,

una manga de otro color y cada trozo de patrón...

Cada una de un color. -Sí.

¿Sí? Pues perfecto, tu vestido está en marcha.

Miranda nos ha destrozado un poco el diseño del vestido.

Ha metido ahí mucho colorido, le ha dado su toque.

Y yo le he sugerido que las mangas

ya que las teníamos cortadas que las dejásemos.

Pero ha sido una sugerencia, en ningún momento

le he obligado a que no las cambie,

de hecho no se han cambiado.

Ya está, dadme para el lazo.

Es una jugarreta en toda regla

el tener que cortar una pieza de cada tela.

Porque tienes que montar la tela, poner el patrón,

cortar, cambiar, cambios de hilos, de todo.

Y al final es... pues eso, una faena.

Para realizar el vestido elegido por Miranda Makarof

primero se corta cada pieza en su tejido correspondiente.

Se unen las piezas de la espalda por el centro,

aplicando también la cremallera.

Se cierran los pliegues uniendo los piquetes

para realizar el drapeado del delantero.

Se unen el delantero y la espalda

introduciendo la cinta de la lazada.

Se frunce la copa de la manga y se cierra.

Para finalizar se unen las mangas al cuerpo.

A la Mahi le marco aquí el derecho.

Mahi. -¿Qué?

Mira, aquí está esto. -Vale.

Y está marcado el derecho. -Vale.

Luisa me está marcando cada pieza

cuál es el derecho y cuál es el revés

para que no me vaya a liar a la hora de montarlo.

Porque el derecho y el revés

son prácticamente iguales a simple vista.

El lazo va aparte, no tiene nada que ver.

Ya, ya lo sé. -El drapeado va en el costado.

A ver, Antonio, explícame un poco...

Miranda nos ha pedido que cada patrón

lo quiere con un tejido distinto.

¿Qué tejidos habéis elegido?

Era mantener el lunar,

pero sí variar el fondo de color del tejido.

A mí me salen 5 piezas. ¿Tenéis 5 lunares distintos?

Tenemos uno, dos... -Falta el azul, creo.

Tres, cuatro. Y falta el blanco con turquesa.

Con turquesa para la otra pieza del delantero.

Los colores así no los habría mezclado en mi vida.

Pero me parecía súper gracioso.

Y le estaba haciendo el vestido a Miranda Makarof.

Sabía que le iba a encantar y le va a quedar brutal.

¿Cuántas cosas quedan por cortar?

Lo que está ahí. -Dame que te ayude.

La pesa te la voy a llevar allí que la tela tira.

Este tienes que cortarlo por cuatro el volante.

Sí. Y mírame, ¿y esto qué es? El cinturón.

Este el cinturón.

¿Qué tal? -Pues aquí estoy.

Remallando sin parar. -Remallando como una descosida.

Vale, voy a mirar el cinturón si es doble.

Antonio, no te marches.

A sus órdenes, jefe. Me tienes que explicar.

Además, Paulita se las trae, porque es clienta mía.

Como todas las blogueras

sabe muy bien de lo que habla y es muy exigente.

O sea, que a ver cómo adaptáis el patrón.

Yo cada vez que os veo cortar con esa especie de abrelatas

yo me pongo de los nervios. Es que no tenemos tijeras.

¿Que no tenéis tijeras? ¿Y esto qué es?

¿Y esto qué es?

Cuando os veo usar esta especie de abrelatas

y las tijeritas de manicura...

¿Y vosotros queréis ser maestros de la costura?

Es que no sabíamos que había estas tijeras.

Estoy un poquito de mal humor. Ya, ya, ya.

Pues Luisa ha tomado la medida, se ha dedicado con el corte.

Mahi está remallando las piezas.

A Mahi, al pinche, lo has puesto a lo más facilón.

No, tengo que tener a todos trabajando.

Y todos tienen su función, que hasta lo que puede parecer

más insignificante tú sabes que en costura es importante.

Ya lo sé. ¿Y quién va a poner la cremallera?

Pa. Ah, vale.

Para cositas más delicadas Pa tiene mucha mano.

Ahora que has terminado de organizar los equipos,

¿están equilibrados los dos?

Los equipos están equilibrados. ¿Sí?

Aquí las dos mamis controlan el taller, saben lo que hacen.

Bueno, pero ahí también.

Ahí tienen a Super Alicia y a Super Jaime.

Sí, allí tengo los superhéroes y aquí a las supermamis.

Oye, ¿y el resto no valemos nada o qué?

Eduardo, me ha dicho tu madre que tengo carta blanca.

Pero, bueno, pero... Uf, vale.

Bueno, a ver cómo va evolucionando esto.

Qué aguante.

Hoy se va a demostrar que no soy un vago,

porque no voy a tener más remedio que trabajar.

Tú imagínate que hoy me pongo a pasearme

si sólo somos tres. Sería ya el colmo.

Arquitecto, ¿cómo vas? -Bien, marcando piquetes.

¿Os liáis luego con el drapeado?

No, Alicia lo tiene súper controlado.

¿Sí? Ali, ¿tú el drapeado lo tienes?

Sí, ya lo he hecho.

Vale, genial. "Perfe", "perfe".

Bueno, veo que marcháis de lujo.

Voy para el otro lado.

Hace un par de pruebas tuvimos que hacer el mono,

pues sé que tiene un poquito más de dificultad

el hecho de añadir el pantalón por el tema del tiro.

Con respecto al otro look, que es un vestido,

no corres ese riesgo de que te quedes corto de tiro

y no pueda ponerse el mono.

¿Qué estamos descosiendo?

Que ha pasado un pespunte en el bolsillo que no lo lleva.

Antonio. Antonio.

Antonio. Ven un momento, ven.

Muy buenas. ¿Qué tal?

Pues aquí, un poquillo nervioso porque quiero que ambos equipos

terminen, que lo terminen bien y que os cueste

un poquito de trabajo decidir y encontrar los errores.

María Palomo y yo, ¿no? Sí.

Estamos maquinando. Creo que vamos a reorganizar

un poco los equipos. Sí.

Miedo me dais. Porque yo veo a este equipo

muy relajado y este como que le hace falta un poco de...

De alegría, de alegría. Un punch.

Yo estoy preocupada por el equipo naranja.

¿Y en qué consiste ese... si no es mucho preguntar?

Porque digáis lo que digáis también me afecta a mí.

Totalmente, todo lo que pase hoy te afecta a ti.

Mira, que te vamos a pinchar un poquito.

Hablando de pinchar, vamos a intercambiar los pinches

a ver qué pasa, sí.

Pues el pinche no para de trabajar hoy.

Jaime, ¿no llevarás por ahí un Mp3?

¿Qué quieres que te cante, rey?

Cántame algo, la que tú quieras.

Pero cántame algo que me distraiga,

que no oiga lo que están diciendo.

Porque me entran una mala hostia.

(CANTA) #Cardenales.# Venga, reorganiza los talleres.

A ver, chicos. Eduardo. -No.

Equipo verde. Mahi, equipo naranja.

Venid aquí conmigo. Cambiamos de equipo.

¿A la Mahi la vais a quitar de aquí?

Confío mucho en ellos. Mira, ahí.

Cambiamos un artista por otro.

Perdona, que esto es "Maestros de la costura", ¿eh?

No es "Top Model".

No, me la he quitado porque aquí hay más trabajo.

Entonces he visto que aquí voy a sudar la camiseta.

Sí, sudar, pero si tú no has sudado nunca.

"Holi". -¡"Holi", Mahi!

¿Qué estaba haciendo el pinche aquí? ¿Remallar?

Sí, remalla ahí, cielo.

Ve con mucho amor que no te necesitamos rápido.

Sólo que no se estropee.

Nada, pues un pinche por otro. Qué barbaridad, ¿eh?

Ya están los del programa aquí haciendo de las suyas.

Ahora es cuando empieza la fantasía.

¿Por dónde va el tajo? -Edu, ¿quieres hacer una cosa?

¿Quieres planchar los volantes?

Sí, cariño. -Toma.

Voy a dar instrucciones. Sí, ahora te toca.

Porque ahora sí que tengo que volver a reorganizar.

Ahora tienes que volver. Nos vemos ahora.

Edu, ¿con qué estabas? Con la plancha.

¿Pero esto es para siempre?

Oh, la Mahi, jo... -Ni idea.

Queríamos a la Mahi.

Hay que hacer un bies con ellos.

Si le consigues marcar con la plancha.

Súbele la temperatura, porque a lo mejor no marca.

Pruébala, no te quemes.

¿Vale? Y voy a ver a Mahi.

Chicos, ¿le habéis dicho a Mahi por dónde iba?

Sí. -¿Qué, remallando?

Aquí de nueva pinche de este equipo.

Aquí a la meta, que vas a llegar más lejos

de lo que tu padre cree. -Hay que joderse.

Que dicen que... -Que eres un genio.

Que estoy en la remalladora porque es lo más fácil.

Pues anda que no es difícil remallar las curvas.

No te digo yo otra cosa.

De momento he llegado y me han dado los trabajos

que estaba desempeñando mi pinche sucesor.

Suce... antecesor.

Aprendices, se acaba de cumplir una hora de la prueba.

Os quedan solamente 30 minutos. Uf.

Mahi, Eduardo, necesito que intercambiéis los mandiles.

Ahora. Pero, Raquel...

Ahora. Voy.

¿Es definitivo el cambio? -¡Estoy aquí!

Cambiaros los mandiles. Toma, cuqui.

Adiós, chuchi. -Besito.

Bichito, bichito. Media hora.

Oye, es que estás a un ritmo y vienes aquí

y te cambian de ritmo total y cantan que queda media hora.

Tú tranquila, Mahi.

¿Pues cómo voy a estar tranquila?

Si es que soy una desgraciada. En las pruebas de equipo

al final siempre acabo "pringá" más que nadie.

Al final siempre voy a la prueba de expulsión.

¿Tienes el volante listo? -Lo está planchando Edu.

Sí, ya está. ¿Lo necesitas, Pa? -Sí, dámelo.

Voy. Vete montando este. -Toma.

Toma, si aquí está el otro.

A ver. -Bueno, ponemos el volante

más arriba, no te preocupes.

Mahi. -Dime.

¿Ves la trabilla del lazo? -Sí.

Intenta hacer algo parecido, que no hay patrón de eso.

¿Con qué tela, con rojo o azul? -Con la amarilla.

Con esta. -Sí.

Yo estoy un poco perdida, porque no sé cómo empezó

el equipo en el que he acabado y entonces estoy así como:

"No entiendo nada."

Jaime, ¿cómo se hace una trabilla?

Pues yo doblo por la mitad como si fuese un bies, así.

¿Y lo coso que se vea? -No, se cose por dentro.

Es que nunca había hecho una trabilla.

Call me stupid. -Bueno, de stupid nothing.

Cuando llega Mahi el problema suyo es que, claro,

nosotros ya estamos metidos en faena

y ella llega un poco de: "Aquí, caída en el desierto."

Hasta que coge el ritmo de coser

pues claro, le ha costado un poco.

Estos dos rectángulos de aquí supongo que son vivos, ¿no?

Sí, esos son los vivos del escote.

Vale, ¿el cinturón era cosido y vuelto también?

Sí. No sé, no sé. He dicho que sí,

pero ni puta idea, vamos.

(EDU CANTA) #Nai, nai, nai, nai, nai.#

Antonio.

Chiqui, el cinturón. Chicos, a ver, contadme.

Explicadme cómo os habéis distribuido,

×qué tal el corte, cómo ves adaptado el patrón.

Todo el mérito es de Luisa.

Creo. ¿No, Luisa?

Qué maravilla. Sí, de momento va bien.

Y con la ayuda de Pa. -Entre las dos hemos...

A Luisa le hacía falta un push de energía de su Manolo.

Hombre, hombre. Su Manolo y ya está ella...

Una buena cachetada y ya está, en el trasero.

¿Y tú cómo estás, Pa? ¿Estás contenta

con tu papel de maquinista? Sí, sí, sí.

No me cierres aquí porque hay que poner un par de presillas.

Hombre, después de la prueba anterior de tocarme

el traje de ruso, vamos...

Oye, el traje de ruso era monísimo.

Precioso, vamos. Era divino.

Eduardo, ¿qué tal tu papel de pinche?

Como me volváis a llamar pinche no respondo, por favor.

Estoy un poco harto de que se me diga pinche

porque yo soy igual de capaz que el resto de mis compañeros.

Y lo he demostrado en las pruebas que hacemos

al principio del programa que en muchas ocasiones

he quedado por encima, igual que ellos.

O sea, que de pinche nada.

Yo soy igual de válido que mis compañeros.

Claro que sí. Y punto y pelota.

Nadie ha dicho lo contrario. Por eso, entonces...

Pero como tú en estas pruebas te gusta mucho estar charlando.

Ahora hay un montón de trabajo

y estoy trabajando como el resto.

Bueno, pues... Otras veces ha habido

menos trabajo y he podido estar paseándome.

Sí, no te lo voy a negar.

Hoy he planchado, he cosido,

he remallado, he montado, he fruncido.

He hecho todo igual que mis compañeros.

(CANTA) #Yo sé bien que estoy afuera,#

#pero el día que yo me muera#

#tendrás que ir a la prueba de eliminación.#

Estamos cantando "El rey", ¿no? De Vicente Fernández.

Aunque yo soy más de José Alfredo Jiménez.

(CANTA) #Me cansé de rogarle,#

#me cansé de decirle que yo sin ella de pena muero.#

Ya está.

¿Qué tal, Alicia? Vamos a construir.

Hemos puesto la cremallera, las vistas

y vamos con la construcción.

¿Vais bien? Yo creo que sí.

No sé el resto de mi equipo,

pero lo que estoy haciendo yo lleva buen ritmo.

Ali, te he dejado este a sangre para que lo...

¿Cómo vais? Cuéntame tú. Pues bien, vamos bien.

Falta ya prácticamente ensamblarlo todo.

Porque las mangas ya tienen el bajo hecho.

La trabilla ya está hecha, que la ha hecho el pinche.

O sea, que ella ha entrado aquí para hacer una trabilla.

No, ha estado remallando.

El trabajo que estaba haciendo el pinche.

Porque una trabilla en todo un vestido

no creo que sea lo... Hombre, no.

Antonio. Dime.

Vente al equipo verde, por favor.

Sí, claro. ¿Qué ha pasado?

¿Qué tal Mahi en el nuevo equipo?

Mahi funciona donde la pongas sin ningún problema.

En su pueblo le van a poner una calle con su nombre.

A Mahi me la voy a llevar yo. Ya verás, ya.

En mi pueblo nada más que hay una calle,

que es la carretera principal.

Esa es la que te tienen que dar a ti.

Aquí atentos con el tejido este.

Ya habéis visto que es totalmente diferente.

Son diferentes, pero Miranda lo quería así.

Si Miranda lo quería así, Miranda manda.

Y nosotros pues lo hemos hecho al gusto del cliente.

Al loro con eso, Antonio.

Cada manga tiene una textura totalmente diferente a la otra.

Y parece que una es más larga porque cae más que la otra

que queda como más armada, se levanta más en el fruncido.

Y es un poco lo más complicado.

A ver. -Yo creo que lo tenéis.

Voy para el otro que están más perdidos.

Este lado tiene que ir con este.

Y ahora... Chicos, os presento a Celia.

Es la patronista de la firma Coosy.

¿Cómo lo lleváis? Estamos ya montándolo.

Está remallado, las pinzas cerradas.

Perdona, ¿habéis contemplado que esta pieza tiene

una posición para poner esta encima de esta?

¿Lo habéis visto en el patrón?

Sí, aquí, ¿verdad? Los dos puntos.

Eso es, te los he señalado. -Sí.

Okey, vale. Muy bien. -Muchas gracias.

La verdad es que lo llevan bastante bien.

Muchísimas gracias. -De nada.

Esto lo estás haciendo mal. -¿Por qué?

Estás poniendo revés con revés.

Y esta máquina....

Yo esto cojo... Antonio, ven.

Te presento a Celia. Hola, buenas.

Es la patronista de esta firma. La que ha creado estos patrones

estupendos que estáis destrozando aquí hoy.

No, destrozando no.

A Paula el patrón le quedaba un poquito grande.

Queremos dejárselo ajustado a su talla.

Paula es más chiquitina,

entonces había que acortar talle.

Era el conjunto que más piezas, más patrones tenía.

Entonces añadiéndole que había que retocar los patrones,

pues jugaba en desventaja.

Yo aquí veo que os falta todavía mucho, ¿eh?

Vamos a andar ligeras. -Y hemos echado hasta el turbo.

¿No crees que van un poco retrasados, Celia?

Sí, no van a llegar yo creo.

Anímanos un poco más, Celia. Tenéis que correr más.

Yo lo siento, pero tenéis que correr.

Vale.

Me parece a mí que no nos va a dar tiempo.

Yo lo que querría era otra máquina.

Seguro que no nos da tiempo.

Aprendices, escuchadme bien,

porque sólo quedan 10 minutos para terminar.

Y necesito que hagáis los últimos retoques

sobre el cuerpo de vuestras clientas.

Pues no hay nada que hacer.

Últimos ajustes.

Falta el lazo, la presilla y darle las puntadas ahí.

¿El lazo está montado?

¿El lazo está montado? Sí.

Huy, eso parece un cubo de Rubik totalmente.

¿Sabes lo que ha dicho? -¿Qué?

Que quería hacerlo de colorines para hacer una fantasía.

Hemos dicho todos: "¡Es Mahi!"

Hay que probarla como esté,

pero por lo menos que esté enganchado.

Esto para el pespunte, corre.

Comprobadle una manga por si hay que ajustarla.

Id para allá, yo me quedo aquí.

Yo estoy aquí liada con mis mangas y mis volantes,

que me han quedado divinos. Y lo uniquito que falta

es colocar la manga al mono. Y no nos va a dar tiempo,

con lo bonitas que me han quedado.

Sin esto atrás cómo se... -Mira, es aquí, a la cadera.

Va a la cadera con un lazo.

Ay, vas monísima. -¿Estoy mona?

Asimétrica, pero muy mona.

Aprendices, escuchadme bien, tenéis 5 minutos

para quitar los trajes y terminar esos arreglos. Ya.

Corre venga. -Venga, te cambiamos.

Vale.

El cubo de Rubik ha quedado precioso.

Yo tengo presión por los followers de Miranda,

a ver qué dicen de nosotros,

de cómo la hemos dejado. Pero yo creo que...

¡Corre, vamos! Toma. ¿Qué queda?

Pero que no llegamos ya. -No llegamos.

-¿Dónde está la cremallera?

-Falta tiempo porque tenemos que coser las mangas, el bajo...

No llegamos.

-A ver, ¿qué falta? -Estamos con el bajo.

-¿Es lo que queda? -Sí y planchar.

-Vale, vosotros lo tenéis, los otros no.

-Por favor, qué estrés.

-La pata, la pata. -¿Qué pata?

-La pata la cabra. -La del pantalón.

Si podemos hacerle, mientras, el bajo.

-Raquel, me he dejado el bolso, ¿no me puedes cambiar de equipo?

-Ya te quieres ir, ¿no?

Aprendices, último minuto. -Qué horror.

Una vez termine la prueba os daremos tres minutos a cada uno

para hacer una foto de las clientas

con vuestras prendas, que ellas van a subir

a redes sociales inmediatamente.

Para esa foto, tenéis un set de complementos

para hacer un estilismo completo para que estén radiantes.

Qué guay. Estáis en el último minuto.

-Estamos, estamos. Vamos.

-Jolín, no, por Dios. -Me estoy estresando.

-¿Sí?, qué raro. -Creo que no he puesto

una cremallera tan rápida en toda mi existencia.

-Ay, Dios, esto no es normal.

Aprendices. No, no, no.

El tiempo termina en cinco... ¡No!

Cuatro... No, por Dios.

Tres, dos... No, no, no.

Uno. ¡Tiempo!

Tendréis que entregar la prenda a las clientas como está.

Como está. ¡Ya!

Quita el alfiler, que no se pinche. Como está, Jaime.

Sí, sí. No hagáis trampa.

Nosotros no somos tramposos.

-¿Me visto? ¿Me lo pongo? -¿Te ayudo?

-Las mangas son de adorno.

-El kimono está entero y las mangas las tengo en la mano,

a última hora, el mono ha cambiado de diseño:

es un mono sin mangas.

Antonio, como jefe de taller de ambos equipos,

vas a tener que seleccionar a una personas por equipo,

que se va a encargar de hacer el estilismo

y de hacer esa foto en 3 minutos, que tanto Miranda como Paula,

van a subir a las redes sociales.

Es decir, la verá todo el mundo. «Todo el mundo»

¿Quién será del equipo Verde?

Mahi va a ser la estilista. Mahi va a serlo.

¿Y en el Naranja? Mi otro pinche: Eduardo.

A los complementos. Mahi y Eduardo.

Antes de estudiar Diseño de moda, estudié

Asesoría de imagen personal, luego, soy estilista.

Cuando he estado remallando toda la prueba, me parece más

divertido montar un estilismo que remallar todo el rato.

Mucha suerte.

Los tres minutos para construir y cerrar este look

empiezan en tres, dos, uno. ¡Ahora!

-Escúchame. -Vamos, loco.

-¿Crees que estas gafas te pegan?

-¿Verdad que son una fantasía? -Fantasía pura.

-¿Te gusta este o prefieres este? -Este.

-El del elefante mejor. -Es tu número.

-Yo quiero una pasarela. Voy a hacer como una pasarela.

-Vale. -Y la foto aquí con las telas.

-Es divina pero no te va. -No me va.

-Para mí. -Me quedo con mis zapatos.

¿Te parece bien? -Los tuyos son los más bonitos.

-Bueno, me flipa, me flipa.

-Las gafas son tremendas y la pamela me rechifla.

-Mira, qué ideal. Ponte el clutch en la otra mano.

Minuto y medio. -Vale.

-¿Dónde quieres la foto, cariño? -Primero, el vídeo.

-Ahí, ahí. -Qué tremenda.

(TODOS GRITAN CONTENTOS)

-Me encanta, me encanta.

-Qué guapa.

-Bravo. -Es muy chulo. Es muy top.

-Ay, sonríe.

Aprendices, el tiempo termina en cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Tiempo!

Ni Pa ni Luisa hubieran hecho la foto correctamente,

ni saben lo que son los «followers» ni tendrán Instagram

y la foto hubiese sido un truño, vamos.

Muchísimas gracias a las dos. A vosotros.

Porque somos muy conscientes de lo importante

y del empujón que supone que vosotras

subáis a vuestras redes sociales el trabajo de los aprendices.

Me las llevo que tienen que trabajar.

Gracias por todo.

A vosotras. A vosotras.

Me ha hecho ilusión que vinieran Miranda y Paula

porque son «influencers», nos toca de cerca a los jóvenes,

porque sabemos que ese es el futuro.

Aprendices, el reto al que os enfrentabais

tenía varias dificultades.

Teníais que hacer un vestido para Miranda Makaroff,

uno mono para Paula Ordovás; nuestras blogueras,

y ellas han venido con unas necesidades específicas,

que os han obligado a ajustar unos patrones y a utilizar

unas telas que ellas, previamente, habían seleccionado.

Equipo Naranja, hemos detectado tantos, tantos fallos

que sería imposible enumerarlos todos.

Vamos a destacar algunos:

la cremallera es una montaña rusa y estaba sin rematar;

el bajo no estaba cogido; el tiro está muy corto,

le quedaba estrecho de caderas; y la pinza parece

una pinza de ombligo en vez de una pinza de pecho.

Pero lo peor de todo es: ¿las mangas dónde están?

¿Qué os ha hecho esta chica que es una monada?

Nada, pobrecilla.

No habéis cosido las mangas. No hemos tenido tiempo.

Es una pena, porque de todo es lo que mejor estaba hecho

y lo más bonito de todo, y no lo colocáis.

Pues bueno...

Demasiado que casi hemos terminado.

Las mangas estaban perfectas, para un pespunte.

Dos minutos más y las mangas están puestas.

La razón por la que hay tantos defectos

en este trabajo, particularmente, es porque una cosa principal,

que es tomar medidas, lo habéis hecho fatal.

Y de ahí ha surgido todo.

¿Quién de vosotros ha tomado las medidas? Luisa, ¿verdad?

Eduardo, para ser justos, en el equipo Verde

te hemos visto trabajar como nunca,

pero cuando has llegado al Naranja te hemos visto más perdido.

¿Qué te ha pasado?

¿Por qué me habéis cambiado? ¿Qué he hecho para merecerlo?

Antonio te ha nombrado.

Creo que no me han asignado nada porque, bueno,

ellas estaban haciendo... terminando de montar el mono.

Únicamente hay una máquina plana y...

He hecho lo que quedaba.

Equipo Verde, vosotros, también, habéis cometido fallos:

un hombro es más grande que el otro;

el bajo está que se va para aquí, se va para allá.

Pero eso sí, Caprile, el trabajo en equipo ha sido impecable.

Creo que la confección ha sido bastante organizada;

el equipo ha trabajado de maravilla, que es lo que cuenta;

y el diseño, por supuesto, superacorde con Miranda

y con el diseño que os ha pedido.

Eso, al final, es lo importante, que la clienta se vaya contenta.

Quiero oír la opinión de Mahi, que hasta este momento,

está en silencio, está mudita hoy.

Estoy en tensión. En tensión ¿por qué?

Porque como siempre me mandáis para la prueba de eliminación,

estoy esperando el momento.

Pero, es verdad que, el mono al tener más despieces,

los bolsillos... en fin. Los despieces son en la carnicería.

(TODOS RÍEN)

Más patrones. Uy, perdóneme.

Más piezas. Sí, perdone.

¿Estás de acuerdo con lo comentado?

Ahora me da cosa porque he estado muy a gusto en los dos equipos

y lo digo con el corazón en la mano. De verdad.

Aprendices, hoy nuestro veredicto es bastante claro.

Totalmente claro.

Sabemos cuál es el equipo ganador porque solo uno de los equipos

ha terminado el encargo.

Y ese equipo es...

El equipo Verde.

-¿Yo también? -Sí.

-¿Sí? -Eres verde, mira.

-El verde; yo, también.

Yo no voy a la prueba de eliminación

-No, mira lo que eres.

-Qué alegría más grande.

Estoy muy contenta y, todavía, no me puedo creer

que me he salvado de la prueba de eliminación,

porque como he ido a cinco de seis, ya no me planteo eso de salvarme.

Ya tenía mi look pensado para ir a la prueba

y, ahora, tendré que improvisar otro para ir a la barandilla.

Antonio, hoy eras el jefe de taller de los dos equipos,

pero al haber estado, sobre todo, con uno de ellos: el Naranja,

y no haber sido capaz de resolver todos los problemas

y no sacar, a la vista está, el mono adelante;

María, Palomo y yo hemos decidido que, también, tú

vayas a la Prueba de expulsión.

Vale. Y, Antonio, es una pena

porque has arrancado la prueba muy resuelto,

sabiendo organizar muy bien a los dos equipos.

Me he centrado más en el Naranja porque necesitaban más ayuda;

cada vez que iba al equipo Verde estaba todo controlado y me iba.

El vestido de ellos, bastante más sencillo, hago hincapié,

así que necesitaban menos ayuda.

-A Antonio lo he visto sudando a mares,

pobretico, para aquí y para allá corriendo.

Quería quedar bien con todos

y, a lo mejor, como las madres con los hijos;

siempre tiras para el más desamparado, se ha ido con el otro

porque decía: «perdonad, pero me voy al otro

que me necesitan más que vosotros».

Y lo he escuchado de su boca varias veces, a lo mejor,

peca de blando, no sé.

Equipo Verde, felicidades;

tanto Mahi, con esa sonrisa, Alicia y Jaime,

continuarán una semana más en «Maestros de la costura».

Antonio, Luisa, Pa y Eduardo, equipo Naranja,

nos vemos en la Prueba de expulsión.

Mucha suerte a todos.

La sensación que tengo son sentimientos enfrentados:

estoy contento por el equipo Verde, soy responsable de ambos

y tengo un bien y tengo un mal; el sentimiento es así: agridulce.

Los aprendices regresan al taller, han vuelto a enfrentarse

a la costura a medida y, de nuevo, ha habido intercambio

entre los equipos, roces y, lógica, tensión.

La prueba que hemos preparado para este reto final

es, como mínimo, sorprendente.

Acostumbrados a inspirarse en grandes diseñadores,

a trabajar con materiales caros y exclusivos;

tendrán que coser tejidos que provienen, directamente,

de la basura. Sí, sí, de la basura

Para arriba, Mahi, para arriba, no te equivoques.

(LUISA) ¡¿Eso qué es?!

Ay, lo que me ha entrado.

-¡Guau!

Aprendices, bienvenidos, empiezo por vosotros

y, sobre todo, por ti, Mahi.

Rara vez te vemos en la barandilla de los salvados:

¿te parece justo, piensas que estás usurpando el lugar de alguien?

Ya se está viendo que esto es un concurso, un juego,

igual que Eduardo la semana pasada se vio beneficiado por el juego,

pues hoy me he visto yo, ya estaba bien.

Lo único que me fastidia de estar en la barandilla es que Antonio

me roba el mérito al concursante que a más expulsiones ha ido.

Es lo único que me fastidia; el récord lo tiene Antonio.

Ya que lo ha dicho Mahi, ahora que estás en el otro lado:

¿crees que es justo que estés?

Pues sí, creo que sí, como ha dicho: «esto es un juego»,

ahora me ha tocado ver la otra cara de la moneda y no pasa nada.

A tope.

Antonio, tú fuiste jefe de los dos equipos:

¿crees que fuiste equitativo en el reparto de tu trabajo?

Yo atendí a los dos grupos igual, cierto es que me volqué más

con el Naranja porque necesitaban más ayuda.

¿Entiendes el porqué de la Prueba de expulsión?

Claro que lo entiendo; si tengo dos grupos a cargo

y uno sí o sí va a ir a expulsión,

siempre seré responsable del que pierda y del que gane.

Eso no es exactamente así, Antonio, estás aquí porque consideramos

que favoreciste más a uno de los equipos, casualmente,

en el que estaba Eduardo y, encima, fue el que perdió.

Como veis, hay algo aquí y es evidente que tendrá que ver

con la prueba que el jurado ha preparado hoy para vosotros.

A ver...

Efectivamente, tiene que ver con el trabajo que hoy

tienen que desempeñar aquí.

Lo que, sinceramente, no sé es de si tienen la capacidad

de elaborar algo hoy.

-Pues nada. -Yo miro la mesa y me pongo mala.

¿Qué es lo que habrá ahí? Y no es grande,

bien grandecita que es. A ver si hay alguien tumbado

y hay que hacerle un vestido. De verdad, estoy temblando y todo.

Lorenzo, a la de una... A la de dos...

(AMBOS) Y a la de tres.

(PA) Ostras, ¿qué es esto? -Ay, Dios mío...

Luisa, ¿qué ves ahí?

Pues veo muchas cosas que no entiendo, a mí no me gusta.

Vais a tener que crear prendas con estos materiales:

posos de café, redes de pesca, algas marinas,

botellas PET, camisetas de algodón viejas...

Mira, con la red, a lo mejor, con una red se hace un vestido,

pero con botellas de plástico qué voy a hacer yo.

No, de verdad que estoy mala.

-Guau. Eduardo, ¿se te ocurre qué hacer?

No te lo cuento, ahora lo haré, que no quiero dar ideas.

Si de algo carecen mis compañeros es de creatividad,

me doy un punto en la boca, que tengo muchas ideas y son mías.

Si las tengo que llevar a cabo, lo haré pero no cuento ni pío.

Tenéis carita de terror.

Creo, Caprile, que tenemos que dar más pistas.

Ay, Dios. María, Raquel, ¿nos ayudáis?

Claro. Claro.

A ver qué les parece. A ver.

(EDUARDO LEE) «Because there is no planet B».

-¡Ostras!

Creo que será una prueba de creatividad, de hacer algo raro

tipo Miley Cyrus o Lady Gaga, algo raro así.

La verdad es que, uf, me acojona un pelín.

Creo que la mejor forma para que entendáis qué pasa aquí

es dar la bienvenida a nuestro invitado;

él es el fundador y presidente de ECOALF: Javier Goyeneche.

Gracias, Javier, por venir a «Maestros de la costura».

La empresa de Javier es la única en España

capaz de crear tejidos de alta calidad

con diseños exquisitos a partir de materiales reciclados.

Pero eso ¿cómo se hace?

Empezamos por considerar que la basura es un recurso,

no un residuo, ¿no?

A partir de ahí, usamos distintos tipos de basura,

lo que se llama basura, para nosotros no lo es.

A través de procesos de innovación de mucha inversión

convertirlos, otra vez, en productos,

que si no te cuento que son reciclados, no te enteras.

Puedes explicarles de dónde viene todo lo que llevas tú.

Esta chaqueta es de botellas de plástico;

esta camisa es de todo el sobrante de las fábricas de algodón

más lo que se tira a la papelera, nosotros lo recogemos y mezclamos;

el pantalón es una mezcla de algodón reciclado y redes de pesca;

las zapatillas, el cordón son botellas de plástico,

el tejido son redes de pesca y las suelas, goma reciclada.

Voy 100% basura.

Pero te sienta divinamente. Muchísimas gracias.

Javier dice que va 100% basura y yo veo que está 100% bueno.

Javier, ¿te parece que bajemos a la mesa y me vas contando...?

Me parece perfecto. ¿De qué están hechos

los materiales seleccionados para hoy?

Este, por el que hemos empezado, esto es algodón reciclado.

¿Qué ventaja tiene este algodón? No sé si lo sabéis,

pero se necesitan unos 2500 litros de agua por kilo

de algodón que se produce.

Reciclar algodón es un proceso mecánico, lleva cero agua,

con lo cual al ahorro en agua es brutal.

Esta zapatilla que parece sencilla

fue un proyecto de I+D de casi año y medio.

Toda esta parte que veis es lo que llamamos una zapatilla

con cero desperdicio. Toda la parte de arriba está hecho con el hilo

que sale de las botellas de plástico del fondo del mar

y toda la suela está hecha con algas,

que se recogen en zonas donde se acumulan:

mares, ríos, pantanos... que crean muchos problemas.

Esto son redes de pesca, los pescadores cambian

las redes cada cinco o seis años; nosotros las cogemos,

son de nailon seis, poliamida. Para que os hagáis una idea:

del petróleo a un tejido así serían 17 pasos químicos,

de una red de pesca a este mismo tejido son siete.

Esto de botellas de plástico, es poliéster.

Este año hemos sacado 250 toneladas del fondo del mar.

¿De botellas de plástico? De basura.

Las botellas solo es el 10%, el resto son bolsas...

Bueno, el 10% de 250 toneladas es una burrada.

Me parece fenomenal, de verdad, porque cuando voy por la playa

y me veo una botella o una lata; no sé lo que me entra.

Y si hay gente que la recoge y la aprovechan; estupendo.

-Luego está el neumático, es un proyecto muy bonito

de casi dos años para convertir lo que es la rueda,

no sé si las habéis visto por dentro; tiene tejidos,

metales, oxidantes. Se limpia y se convierte en polvo,

y está todo junto por calor. No lleva pegamentos ni coagulantes.

Tiene muchos premios a la innovación.

Y este es el café, quizá el tejido más técnico que hay.

Tenemos un acuerdo en Taiwán con una cadena de cafeterías,

recogemos el sobrante de café, se convierte en polvo

y se mezcla con polímeros de botellas.

-Ya lo había visto hablar por Internet, habla muy bien,

y que hacen cosas que están bien con el ecodiseño,

¡hay que ser «conscious»!

En la vida, no he reciclado nunca, hasta conocer a los gemelos,

a mí los gemelos me obligaban a reciclar y desde que soy

«conscious» me siento mejor conmigo y con el medio ambiente.

Los países industrializados están haciendo,

un uso abusivo, desastroso de los recursos naturales.

Por eso es tan importante que una marca pionera española,

pero, también, pionera a nivel internacional

nos demuestre que hay otra manera de hacer las cosas,

porque no tenemos un planeta B al que acudir.

Este importante mensaje no sirve de gran cosa

si no lo hacemos llegar a los demás, Raquel,

por eso hemos llamado a una experta en moda;

especialista en difundirla y hacerla llegar al mundo entero.

Para esta ocasión, chicos, nos acompaña la «influencer»

española más seguida en todo el planeta Tierra y mi favorita.

Hoy vais a ser parte de ese mensaje,

vais a coser delante de la reina española de la moda online.

Un fuerte aplauso para Gala González.

Gala, bienvenida. Hola. Gracias.

¿Qué tal?

Cuando he visto a Gala González no me lo podía creer,

la sigo siempre en redes sociales y decía: «es imposible que esté,

si siempre tiene planes por el extranjero».

Siempre le doy una equis en Instagram y es guapísima.

Como «influencer», ¿qué opinas de la importancia

de lanzar al planeta la necesidad de que seamos conscientes

de que podemos llevar puesto lo que nosotros desperdiciamos?

Creo que siempre tiene que haber un mensaje de consciencia social

y no solamente de consumismo.

Hay un mensaje mayor, llegará un momento en que el planeta dirá:

«se acabó, hasta aquí».

Y que puedes llevar prendas, como la que llevo,

que imitan acabados y son sintéticas.

Realmente, hay opciones b, c, y d.

Precisamente, las redes nos ayudan a que esas voces que, antes,

estaban más apagadas o apartadas tengan un poco más de espacio

y que todos los que quieren consumir moda sostenible,

realmente, tengan la opción de conocer marcas

que ofrecen este tipo de prendas.

Aprendices, vais a tener que utilizar los tejidos reciclados

que están sobre la mesa y con ellos reproducir

estas prendas que están en los maniquíes.

En honor a la moda sostenible y a no desperdiciar

absolutamente nada contáis con cinco metros de tejido.

Javier, como no conoces en profundidad a los aprendices,

queremos que seas tú quien elija qué pieza hace cada uno de ellos.

¿Nos harías ese favor? Te han pasado la pelota.

Te cuento un poco. Sí, por favor.

Pa y Luisa son madres de familia y de gustos más clásicos,

Eduardo es el más moderno y Antonio es un todoterreno.

Pues el plumífero lo puede hacer Pa.

(PA) ¿El gris clarito? No puede ser más tú, vamos.

Vamos, casi hago... pero bueno...

Habrá que hacerlo, qué remedio.

Decís que Eduardo es el más moderno,

pues vamos a dejarle la bomber a Eduardo.

Creo que como Antonio es el más todoterreno,

habéis dicho, ¿no? Para él sería la parca tres cuartos con café,

que es una prenda que sirve para todo: con un traje,

para ponértela con un vaquero, con lo que quieras.

Por lo tanto, Luisa, te ha quedado el pantalón

y la camiseta de algodón reciclado.

Tienes que incluir el lema y utilizar la termofijadora.

Anda ya, a mí me gusta coser de mujer y de niño,

pero de hombre no me gusta coser.

Solo me queda recordaros que tenéis a vuestra disposición

ese imperdible, que es la ayuda que os pueden dar

vuestros compañeros salvados; si os veis bloqueados,

no podéis continuar o no tenéis tiempo.

Tenéis que incluir la etiqueta en la prenda que vais a hacer;

tenéis los patrones en la mercería, a la que podéis acudir

siempre que queráis durante la prueba,

y tenéis noventa minutos

para completar esa prenda que es una apuesta

por el futuro del planeta.

La prueba comienza, muchísima suerte a los cuatro,

en tres, dos, uno... ¡a coser!

-Ánimo, chicos. -Venga.

(JAIME) Vamos, Pa.

-Que bien os veo. -Ánimo.

-Esto es reversible, ¿no?

Por el lado más homosexual.

-La pobre Pa ahora a guatera, venga, coño.

-Madre mía...

-Antonio tiene dos mil millones de piezas.

-Madre, el rato que voy a echar en cortar.

Ya al empezar me ha parecido un pasote, digo:

«Mal empezamos con tanta cantidad de piezas».

-A ver Luisa con la termofijadora.

-Venga, guatea, guatea.

-Fuerza, dale.

-Guatea con narices.

-Jopetas.

-Esto se ha pegado todo.

-¿Qué ha pasado, Luisa?

-En la termofijadora puse la tela, la pegatina

y no le puse una tela encima, entonces, cuando la cerré

y la levanté el plástico se había arrugado.

No sé lo que me entró. Le puse un paño encima y lo cerré,

pero eso ya estaba arrugado. Qué va...

Digo: «me lo llevo y le doy con la plancha».

Viajamos al pasado, no demasiado,

¿por qué nace ECOALF?

Nace con la vocación de crear una marca que fuera sostenible

y, por tanto, el reciclaje era una opción.

Si éramos capaces de crear una nueva generación

de productos reciclados con la misma calidad que otros.

Es la forma de demostrar que no hay que sacar más petróleo.

En algo hay conexión, entre ECOALF y Gala González:

es en ser pionero en algo. Vamos a viajar a ese momento

de Myspace, de Tuenti, de Fotolog,

tú supiste ver lo que otras no veían.

Quizá en España nos faltaban un poco figuras femeninas juveniles

en las que fijarnos y que no tenían que ser «celebrities»,

tenían que ser personas de la calle, normales,

quería compartirlo con los demás, decir:

«hay futuro y puedes dedicarte a esto».

-Lo de Antonio es un rompecabezas.

Como el de un cochinillo.

A Edu no lo he visto correr tanto en mi vida.

-Qué alegría, estoy levantando la tela y el plástico

y se están quedando pegadas las letras.

Qué alegría me están dando.

Listo.

-Es muy complicado el guateado, para que quede perfecto

y no se mueva hay que hilvanar mucho

y preparar mucho las piezas; no hay tiempo material.

-No paro de dar viajes al maniquí, tiene muchas piezas,

no quiero equivocarme, quiero hacerlo bien y no descoser.

Me estoy volviendo loco.

El concepto «moda sostenible» como tal, ¿es sostenible?

Creo que lo que no es sostenible es el modelo actual de moda,

al final, el compro-tiro, compro-tiro no es sostenible.

El tener productos que envejecen bien y son atemporales,

creo que es lo más sostenible.

¿Reciclas tu ropa, Gala? ¿Tienes ropa de hace mucho?

¿Te la vuelves a poner, la transformas?

Sí y lo que me he dado cuenta es que las telas de antes tienen...

Durabilidad. Totalmente.

A mí me lo vas a decir. El lujo y comprar moda

creo que tiene que ver con la sostenibilidad.

Si te compras un jersey de cashmere que cuenta un dineral

y lo tienes veinte años, no que compras uno que cuesta

nada y menos y cada temporada te compras cinco.

-Qué impotencia, dan ganas de ayudarlos.

-Ojú con el maniquí.

-Vamos, Luisa.

-¿Cómo estiro el brazo?

-Mírale, qué centradita está, parece.

-Antonio. -Ánimo.

-El tejido es genial porque no se deshilacha,

pero estoy acostumbrado a coger alfileres,

si no lo pillo para que no se mueva no soy nada.

A la hora de clavarlo es como clavar un neumático, no atraviesa.

-Hoy creo que Antonio lo tiene bastante crudo,

pero es un líder y lo va a sacar, seguro.

De momento, creo que voy bien, el tejido es bastante agradecido

y me ha tocado una bomber que... que me gusta.

La prueba me parece genial, como dice Caprile: somos guarros,

hay mucha gente que no recicla y nos vamos a cargar el planeta.

Creo que se va a ir Pa.

-El plástico no es biodegradable,

una vez que está ahí se queda para siempre.

-Una botella de plástico son 700 años.

Hablando con un pescador, dijo: «tendrías que ver la cantidad

de basura que queda atrapada en las redes».

Entonces, hablamos con los jefes de las cofradías de Levante

e instalamos contenedores en los barcos, empezamos con 160,

hoy son más de tres mil pescadores involucrados,

todos los días la basura que cogen la meten en el contenedor,

la recogemos, la reciclamos y la convertimos en hilo.

-¡Cose directamente! -Cose.

-No dibujes, cose a ojo. -¿A ojo? Hago un churro.

-Si lo pone en la máquina con un metro salen rectos.

-Si tú coses el papel, luego lo arrancas.

-Luego se arranca, por eso, que cosa sobre el papel.

-Me he dado cuenta de que los estoy haciendo juntos.

Lo he cortado doble y... -Ya.

-Ay, Pa. -Toda lista de mí.

En una prueba de expulsión te pones más nerviosa,

no creo que me equivocara si estuviera en mi casa tranquila.

Es lo que hay.

Habrá que irse.

No es que tire la toalla, es que pienso que...

Como me siga equivocando, no llego a ninguna parte.

-Mira, el primer bordador.

(JAIME) ¿Edu es el primero?

-Avísame cuando termines. -Vale, chochete.

-Ahora se juntan, vaya dos.

-Antonio, ¿cómo vas? -No llego.

-Ánimo, concentración. -Venga.

-Creo que me marcho, porque creo que voy un poco lento

y creo que no va a quedar como debiera la prenda,

posiblemente, sea mi momento.

-Uy, uy, uy.

Madre mía, vaya prueba de expulsión qué complicada.

-Esta es la más complicada. -Yo creo que también.

-Enhebre nuevamente y vuelva a empezar.

Pero ¿qué dice usted?

-En esta prueba de expulsión nerviosa estoy, como siempre.

Muy nerviosa, a ver qué pasa. Lo que quiero es terminar

el pantalón y que quede bonito, que no me pongan faltas.

Yo estoy muy contenta, yo quiero ganar el concurso.

-Oh...

Ahora verás tú.

-Algo le está pasando a Eduardo en la bordadora.

-Ya, al menos es el que mejor va. -¿Qué pasa, Edu?

-Nada, Luisa, ya puedes venir.

(SUSURRA) Que lo arregle ella, no tengo tiempo.

-Haced vuestros turnos,

no os piséis unos a otros en la bordadora.

-No sé qué le pasa al hilo. -No me digas eso.

-El que venga detrás que acarree.

-¿Qué le pasa? Nada... ¿no?

-Pobre Luisa.

(LUISA LEE EL MENSAJE) Enhebre y vuelva a empezar.

¿Esto qué es?

Quiero preguntaros en qué estáis, o sea, planes de futuro:

he oído libro, me ha sonado...

Hay rumores. Hay un libro que lleva cocinándose

un tiempo porque soy... pesada con estas cosas.

Lo lees y dices "qué va, no, no, otra vez".

Para mí era importante

contar mi experiencia de estos últimos 10 años,

lo que he pasado tanto positivo como negativo,

a veces, la gente desconoce cuál es nuestra labor

y a qué nos dedicamos.

Muchas veces pecan al pensar

que solo estamos de fiesta o que te lo pasas bien.

Y no... esto es una profesión y, realmente,

creo que más gente debería estar más informada.

-Uf... -¿Ya va?

-No sé, yo la he dejado ahí.

Javier, ¿cuáles son los planes que tenéis?

Muy enfocados al mar, hemos empezado

con el gobierno tailandés que tiene un problema

de plástico enorme

y tenemos muchas peticiones de que vayamos a replicar

el modelo en distintas partes del mundo.

Esto requiere tiempo, esfuerzo, dinero... ¿no?

Pues vamos país a país.

-¿Cómo vas, Edu?

-Sí, se te ve... -Se te ve muy bien.

-Gràcies... -¿Y Antonio?

No sé si preguntarle. -Ya es que está...

Está... está concentrado de más.

-No se le puede ni hablar. -Sí.

Aprendices, se cumplen 45 minutos de la prueba.

Os queda la mitad de tiempo para terminar las prendas.

Ya se me está torciendo todo.

-Venga, Pa.

-¿Y si no lo guateo? Pa, no es la actitud.

-Hala... a ojo de buen cubero.

-Y ligerita.

Un libro siempre es un buen regalo, por tanto, creo que voy a acertar.

Es para ti, Gala,

el manual de "Maestros de la Costura".

Javier, se lo doy a ella porque tengo la intuición

de que te puede gustar coser.

Yo creo que hay que tener uno y regalar otro.

Es el manual imprescindible para los amantes de la costura.

Una guía muy sencilla y útil para iniciarse

en el mundo de la confección y en él se encuentran

las técnicas necesarias

para convertirse en un maestro de la aguja.

Ay, la he cosido al revés... bueno, ahora hago así.

-Estoy abriendo, ahora mismo, bolsillos.

Pero voy un poquito... de culo.

-Yo si hubiera sido Antonio me salto los bolsillos a la torera.

-Tiene sus dificultades y los nervios.

-El guateado es una putada, pero la de Antonio

es la pieza más complicada.

-¿Eso me casa...? Me queda... costura con costura.

Aquí no.

-Yo nunca lo he visto así de concentrado y rápido.

-Lo quito y lo vuelvo a hacer.

-Yo esto lo he puesto al revés.

Yo creo que está del revés. -Le ha puesto la bragueta

a la izquierda. -Da igual, es de mujer.

-Claro. -Es de mujer.

-Invéntate un rollo, Luisa. -Está puesto mal.

-Se te da bien. -Ella defender defiende.

-Así se va a quedar, verás qué bien lo pongo.

-La etiqueta, acuérdate, ¿eh? -Da igual, no llego.

-¿Cómo no vas a llegar?

Qué tal, Luisa, vas bastante bien.

Estoy liada con la cinturilla del pantalón.

La camiseta tiene muy buena pinta, Luisa, ¿qué te parece, Javier?

Muy bien, Luisa. ¿Y este tipo de pespunte? ¡Oh!

¿Esto qué forma es?

Ahora lo voy a arreglar. La camiseta estará muy bien,

pero esto es un... horror. Me he bloqueado ahí.

Mira, Lorenzo, ¿esto qué es? ¿Un trapezoide o qué forma es?

Una espada láser. Una forma moderna,

me la he inventado yo para que esté más bonita.

Algo creativo, arrebato de creatividad.

Luisa lo que tiene

es que tiene mucho morro y lo echa muy bien adelante.

Ella lo defiende todo muy bien, si no como ella dice:

"Me invento un rollo y ya está, para delante".

-Es la primera vez que hago un pantalón de hombre.

¿Qué te parece trabajar con estas telas

con este origen tan peculiar?

Diferencia... como quien dice ninguna, lo que sí me gusta

es de dónde provienen.

-Si diferencia no hay.

-No hay diferencia ninguna. -La diferencia es el proceso

de creación, luego, la tela es la misma.

-Mira, temblando que estoy. -Venga, Luisa, vas bien.

-Gracias.

¿Cómo vas, Antonio, cómo te ves? Pues... sin tiempo.

"Agobiaete". Sí, te vemos un poco agobiado.

Sí, sí... Yo te voy como tristón, Antonio.

No es el Antonio que yo conozco, ¿ha pasado algo?

No, porque me veo fuera.

No sabía que eras Rappel, también, coses y ves el futuro.

No, pero me veo que no llego,

me falta el bajo, la capucha, la cremallera central...

-Antonio, no seas derrotista. -Eso...

-Lleva todo el día así.

¿Y por qué no pides el imperdible?

Solo tengo una máquina y todo lo que tengo que hacer

es confeccionar. No es la actitud.

Si no me rindo, pero...

-Venga, Antonio, ánimo. -Es que me veo...

-Las cremalleras han quedado muy bien.

Recuerda que quiero verte cazador, no Caperucita.

Soy cazador y estoy cazando. Bueno, pues eso.

Hola, Pa, te presento a Gala González.

Tus hijas estarán, ahora mismo, gritando.

Mis hijas se van a poner malas si no tengo un autógrafo

o no tengo una foto con ella o... pero bueno,

vino a mi mesa, habló conmigo

con lo que eso les vale para una captura de pantalla.

Van a estar encantadas, creo que solo me hablarán de eso.

¿Sigues mucho las redes sociales? Bueno, lo que me enseñan mis hijas.

-¿Y no las usas, como herramienta, para mostrar tus prendas?

-No, no me luzco. -Ahora es el momento.

-Ahora voy a empezar.

-¿Qué tal llevas la prenda? -Me lleva mucho tiempo,

de hecho, la espalda no puedo guatearla al menos pongo un chaleco

No, un chaleco no, Pa, unas manguitas.

Por el chaleco estás aquí.

¿Y el imperdible? ¿Por qué no lo pides?

No sé, te veo desmotivada. -No, no...

No estoy desmotivada. Piénsalo, ¿vale?

Tienes pocos minutos para pedirlo.

-Por favor, que nos llame...

-Pues lo pediré. ¿Quién quieres que te ayude?

-Jaime. Jaime, ¿quieres ayudar a Pa

en la prueba de expulsión?

Por supuesto. Jaime, ¿preparado?

Pues venga, 10 minutos para ayudar.

Lo que me emociona a mí

cuando piden el imperdible, es un momento de película.

La verdad es que Pa no va muy bien,

necesita el imperdible y lo tenía que haber pedido antes.

-Toma, para ti. -¿Cómo puedes poner

tantos alfileres en una sola manga?

-Si vienes a reñirme, te quitas el imperdible y te vuelves.

-Sí, pues no... va, cose.

-Viene a reñirme. -Cose rápido, va.

-Es como un marido pesado Jaime, es que llega...

"No pongas tantos alfileres", me riñe porque pongo muchos.

Y esto así y ponlo allá... es muy mandón,

pero lo quiero muchísimo.

Gala, te presentamos a Eduardo. -¿Qué tal?

-Hola, guapa. Será la próxima estrella planetaria

¿Qué tal, Edu, cómo lo llevas?

Ahora mismo estoy haciendo los bolsillos.

Tiene muy buena pinta, Eduardo, la verdad, las mangas...

Gracias, la verdad es que el tejido es muy agradecido.

(LAS TRES A LA VEZ) ¿Te gusta? -El neopreno...

Me he hecho muchas cosas con neopreno, porque...

Pero no con neopreno reciclado. Hombre, no.

Pero mira... he ido para que me case todo aquí abajo.

-Vosotros puntuáis mucho que los detalles...

Sí, es costura, queremos que cosan superbien.

Eduardo, tienes una prenda bonita, un tejido maravilloso

y un color superbonito.

O sea, quiero una prendaza, de verdad.

Sí, estoy en ello, María, te lo prometo.

-Vaya churro que voy a presentar.

-Estoy temblando, Pa. -No tiembles.

No te hago responsable de nada. -Te lo juro.

-Antonio ya lo tiene encarrilado, yo creo.

-Venga, ya tienes la manga preparada para coser.

-No están guateadas las mangas. -No.

-Creo que he puesto la cremallera del revés.

-¿En serio?

-Madre mía... el bolsillo de ojal.

¡Ay, ay!

-Jo... con la manga, qué coñazo.

Jaime, tu tiempo termina en cinco, cuatro,

tres, dos, uno...

Yo creo que he estado y he cosido más nervioso

que cuando estoy yo en la prueba, me temblaba todo.

-¿Qué tal? -Bien...

-Le has solucionado. -Sí, al menos las mangas

están cosidas y puestas. -Ya no es un chaleco.

Aprendices, entramos en recta final,

quedan tres minutos para terminar la prueba.

Socorro...

-Ya está...

-Venga, ánimo, rápido.

-Joder... ¡oh!

No hay nada en los maniquíes y quedan menos de tres minutos.

-Viste ya, Antonio, ¿qué le falta? -La abertura de atrás.

-Ahora a ver si entra. -Que sí que entra.

-Me va a dar algo, ¿eh?

(Risas) Tranquila... ¿cómo se pone esto?

-Por detrás, tira de la mano atrás. -Como mis niños de pequeños.

-Oh... -Vamos, Luisa.

-Ánimo. -Por Dios, qué pena,

pobre maniquí.

Último minuto de la prueba.

-Venga, Edu, que no se quede

en la mesa. -Edu, mételo.

-Aquí quieto, bichín. -Jaime...

¿Se ven iguales las dos patas?

-No veo esta, pero sí...

-Qué nervios. -Lo de Antonio es para flipar.

Aprendices, la prueba termina en cinco...

Cuatro...

Tres, dos...

Uno... tiempo.

(Aplausos) Todos junto al maniquí.

(Aplausos)

¿Aprovechamos y nos hacemos una foto?

-Sí, una foto juntos. ¿Saldremos en tus redes?

Claro. Sí, venga va.

Pero tienen que salir ellos también.

Chicos, asomaos. No salimos...

Ahí... esta es bonita.

-Mírala ella posando ahí detrás.

¿Quién? -¡Tú!

Gracias a Javier y a Gala.

(Aplausos) Javier...

Muchas gracias. -Mucha suerte.

(TODOS SE DESPIDEN)

Aprendices, sin que sirva de precedente...

María, Palomo y yo estamos muy muy impresionados.

Porque, quizá, de todas, ha sido la prueba

más difícil.

A los tres os queremos dar la enhorabuena

por cómo habéis resuelto

en tan poco tiempo las cuatro prendas.

Estamos superorgullosos.

Gracias, jueces, por las palabras de hoy

porque yo las necesitaba para seguir adelante. Gracias.

Ahora, el jurado pasará por vuestros puestos

para ver de cerca ese trabajo.

¿Qué tal, Pa, cuéntanos? ¿Qué te pasa?

Se me ha venido grande el guateado. Te notamos un poco

que te has rendido, decaída...

¿No estás a gusto? Sí, estoy encantada...

Ahora voy a llorar, espera.

-Uh... -He disfrutado mucho

con la experiencia, pero...

Quizá se me ha hecho un poco grande.

Es muy duro, es duro para todos.

Sí, lo entendemos perfectamente. ¿El ver a tu hija te afectó?

¿Los echas mucho de menos, Pa?

Yo no sabía que los iba a echar

tanto de menos. Es normal.

Es que tampoco he salido de mi casa, soy ama de casa...

Siempre he estado muy arropada y, ahora...

Vamos, que soy más sentimental de lo que me creía.

Tanto querer independizarme y, luego, no quiero.

Pero, vamos... estoy encantada con la experiencia, estar...

Con mis amigos, con todos vosotros...

Y ya no digo nada más porque voy a seguir llorando.

Prefiero no llorar todo el rato.

Bueno, vamos a ver, vamos a hablar un poquito de tu prenda, Pa.

A ver, vemos varios errores obvios, Pa.

Sí, muy obvios.

La cremallera está del revés, la manga sin guatear...

¿Te lo digo...? No casa...

La espalda está sin guatear, también.

Sí... sí sé lo que he hecho.

Entendemos la dificultad de la prenda también,

no era una de las prendas más fáciles,

pero te queríamos ver como al principio

y te ha faltado

coraje, fuerza y ganas. Sí, es cierto.

Y las mangas las has sacado gracias a Jaime.

Jaime, lo he llamado y sin él no habría mangas.

Menos mal que vino. Bueno, Pa...

Gracias. Gracias.

Bueno, Luisa, si tuvieras

que vendernos tu conjunto sostenible, ¿cómo lo harías?

Pues, mira, una camiseta muy bonita con sus letras

aquí bien puestas, luego, tiene el pantalón

con la bragueta distinta, está más bonita.

Es parte del diseño. Es distinta.

Y ya está, es la primera que yo pongo.

¿Nunca has hecho un pantalón ni a tus hijas?

Sí, pero nunca las he puesto así,

las he puesto detrás o al lado; pero delante nunca...

Bueno, Luisa, has sudado mucho y, además, literal.

Te sudaban las manos, estabas nerviosa,

sabemos que era un prueba de envergadura la de hoy.

Lo de termosellar las letras es una técnica difícil y,

al final, lo has conseguido.

Te ha salido mal, pero has remontado

de la mejor manera que has podido con la plancha.

No te has rendido y has luchado como siempre,

hasta que salió todo adelante.

Hay que pulir bastante las formas y los terminados,

pero lo has terminado bastante bien

que era de lo que se trataba y estamos contentos hoy.

Vale, gracias.

Gracias, Luisa.

Saca el maniquí, por favor, Antonio.

Antonio...

Hemos visto a un aprendiz... casi derrotado desde el principio

y te ha costado mucho mucho remontar.

Derrotado no, nunca me doy por vencido, mi sensación

era que no llegaba.

Pero no que abandonase, en ningún momento abandono.

-La verdad que él tenía la sensación de que se iba.

-Sí que he tenido alguna dificultad

porque me he confiado pensando que la prenda

era más sencilla y, cuando he visto los patrones,

pues me faltaba mesa y mucho patrón.

Los bolsillos se me han resistido un poco, cuatro bolsillos delante.

¿En ningún momento has pensado en pedir el imperdible?

Me daba coraje pedirlo. ¿Por qué?

Confiaba en mí y sabía que podía con ella,

no era difícil. Preferís la expulsión

a pedir el imperdible. De orgullo.

No, no, para nada.

Pues yo lo he entendido cuando Edu te ha preguntado

si estaba la etiqueta bordada para ponerla y dijiste "para qué".

Veía prioritario ver la luz a la prenda

e irme a bordar, cuando ya he visto que ya la tenía,

es cuando es ido a la bordadora.

A ver... la prenda desde fuera es resultona, pero...

Los bolsillos están planteados,

pero no terminados, Antonio. Ya.

Las mangas están un poco...

parecen una manga farolillo de Blancanieves.

Y la espalda sabes tú que no está bien resuelta.

Está mal planteada esa abertura.

Antonio, coses muy bien y es evidente...

Pero hoy, precisamente... Se confía.

Tu estado de ánimo, igual que a Pa,

te ha jugado una mala pasada.

El estado de ánimo... claro que... afecta.

Es decir, tanto tiempo lejos de casa

y ver a tus seres queridos cuesta más, pero...

No me rindo tan fácil.

Yo tengo claro cuál es mi objetivo,

tengo que coser, tengo que coser y coser bien.

Y tengo que sorprender y eso no se me olvida.

Bueno, ciérrala, está más bonita. Gracias, Antonio.

A vosotros.

Eduardo... te ha tocado una prenda que dominas.

Un bomber... ¿estás contento con el resultado?

Eh... sí, la verdad es que me ha tocado un género

con el que he trabajado mucho

que es el neopreno y es muy cómodo de trabajar,

no se deshilacha...

Y es estupendo.

Es una gozada. Sí, la verdad es que sí.

He tenido suerte. A ver, hay un bolsillo...

Que no está, está vacío. Total.

Pero el resto... está perfecto.

Al contrario de Pa y Antonio,

hoy te hemos visto trabajar mucho y muy bien.

Y con muchas ganas. Se nota que le has puesto ganas.

Y eso es evidente,

se ve en el resultado final de tu prenda.

En esta ocasión teníais prendas muy complejas y,

la verdad, es que la tuya ha quedado bastante bien.

Así que felicidades. Muchas gracias, María.

Si tuviera el bolsillo acabado te la regala.

Pues acábalo y me la entregas en el próximo.

A mí me gustaría felicitarte siempre, Eduardo.

Y me alegra de que el hecho de que viniera tu madre

y me diera carta blanca

empiece a hacer efecto, que sigas así,

sin hacerme enfadar y logrando que pueda felicitarte

al final de cada programa. Ojalá.

Porque cuando te enfadas,

realmente, me entristece y me da mucha rabia.

Estoy supercontento con el resultado de la bomber,

me ha quedado... muy homosexual.

Ahora toca que el jurado delibere, os pido a todos los aprendices,

también a los mandiles blancos que os vayáis el probador.

La verdad es lo que decimos,

a estas alturas del programa cosen bastante bien,

hoy ha sido una buena prueba y lo tenemos complicado.

Vosostros no estáis nada satisfechos, lo entiendo.

No, es muy resultona aparentemente pero a Antonio le exigimos.

Está mal hecha, Palomo,

no ha hecho de cuatro bolsillos no ha hecho ni uno.

Y esto no es de recibo.

Ya... -Ya sé que lo he hecho mal,

llevaba raja, pero como lo había hecho así no lo iba a descoser.

-Yo no sé cómo te han dicho todo eso.

Eduardo nos ha dado una sorpresa hoy.

Las mangas están montadas... Los bolsillos bien colocados.

A todos yo creo que la visita de los familiares les ha impresionado.

Para bien o para mal. Para bien a Edu

que su madre le ha metido caña

y en el caso de Antonio y Pa para mal.

Algo que le valoro mucho a Luisa y que tiene muy bueno,

es que ella vende muy bien lo suyo.

"Pues a mí me encanta...". Y la prueba de hoy también

iba de eso, de comunicar. Exacto.

De vender, trasmitir... Ella te intenta convencer

de que su trabajo le gusta y que es bueno

y eso es importante. Bien observado, María,

para eso hemos traído a Gala González.

Cierto, cierto.

Tía, no vaya a empezar que no tengo ganas de llorar.

Es una pena lo que le ha pasado a Pa porque, insisto,

esta prenda está sin acabar.

La aguja la tiene aquí. Las mangas de milagro,

porque ha bajado Jaime, iba a entregar un chaleco.

-Conexión... (TODOS) Conexión...

Mahi, agárrame el pie. -De despedida.

-¿Por qué os vais para allá todos? -Porque es muy pesada Pa.

-A mí también me entran ganas de irme y de estar

con mi marido y mis niñas; pero esto es mi sueño.

Yo sé que ellos están bien, yo quiero seguir...

Pero a ella se le ha venido el mundo encima y se quiere ir.

Aprendices, el jurado ha tomado una decisión y nos queda

el trago más difícil de la noche.

¿Me acompañáis? Vamos...

Venga... Veo muy difícil salvarme

aunque quisiera, porque el de Luisa el de Antonio y Edu

están todos perfectamente terminados.

Aunque, como diría Luisa, "el mío está muy bonito".

Me hace mucha gracia.

Eduardo, por favor.

Eduardo, pedíamos copiar tal cual una prenda sostenible.

En tu caso te tocó una bomber que a ti,

creo, que es algo que te gusta bastante.

Sí. Por eso o lo que sea,

Dios sabe qué, se ve que hoy lo has dado todo

y eso nos gusta y lo sabemos valorar.

Felicidades, Eduardo. Muchas gracias.

¿Tienes tú algo que decirnos? Yo siempre...

O sea, siempre intento darlo todo y trabajo siempre

con la misma intensidad. Lo que pasa es que, hay veces,

la prenda la conozco más o la dificultad es menor

y me sale mejor y llego y otras que...

Me cuesta más y no, pero que sepáis que yo siempre

pongo todo de mí

y que estoy aprendiendo mucho en el programa, sí es cierto,

cuando vine apenas sabía poner una cremallera y, ahora,

las pongo volando. Estoy muy contento de estar aquí.

Está bien que nos digas eso, nos gusta saber que lo apreciáis.

Graicas, Eduardo. Eduardo, ven aquí.

Espero que las valoraciones que quedan sean así.

Ojalá, voy a dar todo lo que esté de mi parte,

voy a trabajar como el que más.

Y ojalá todas las valoraciones puedan ser así,

eso motiva mucho y ayuda.

Antonio, por favor.

Antonio, lo que no podemos admitir es que no te exijas a ti mismo,

que trabaje como hoy, solo a un 20% de tus capacidades.

¿Qué tienes que decir, Antonio? Pues que quiero dar todo...

Lo que tengo, incluso más de lo que creo

que ni siquiera conozco que pueda tener

y... que no abandono

que sigo con constancia y perseverancia.

Gracias, Antonio.

Acércate.

Pa, acércate, por favor.

Pa... te hemos estado observando con mucho detenimiento.

Y, sinceramente, lo que vemos es que te desinflas por momentos.

Y es una pena, porque estamos convencidos de que tienes

la capacidad para dar mucho más de ti

pero parece como si no te interesara ya.

No es que no esté interesada, es que, a lo mejor...

Pongo otras cosas por delante que esto.

Otras cosas por delante qué son, ¿tus hijos, tu familia?

Me puede más mi instinto maternal que, a lo mejor,

mi pasión, si quieres decirlo así.

Es lo que te iba a decir. Pues sí y los echo de menos.

Yo no soy tan fuerte como me creía, pero lo he descubierto,

también está bien. Eres una madraza,

eso es evidente. Me encanta coser también, pero...

A lo mejor me ha superado un poco esto.

Más de lo que yo podía pensar.

Gracias, Pa. Ven aquí, Pa.

Eduardo, como te he dicho antes hoy te tenemos que felicitar,

así que vuelve a tu sitio, por favor, tu lugar no es ese.

Gracias.

(Aplausos) Antes de emitir el veredicto

quiero felicitar a Luisa,

no ha bajado la guardia en ningún momento,

has trabajado como una auténtica leona.

Tanto a María, a Palomo como a mí nos ha gustado mucho tu actitud.

Todavía hay que pulir mucas cosas, pero con esa actitud, Luisa,

vas a llegar muy lejos.

Te damos los tres la enhorabuena.

(Aplausos)

Ahora sí que ha llegado el momento de la verdad

y este momento, cada vez, es más difícil y cada vez

va a ser más difícil.

Dicho esto...

El aprendiz que no continúa

en el taller de "Maestros de la Costura"

Es...

Pa.

Pa... no me quiero emocionar

porque... tú y yo venimos de familias numerosas

y sé qué es echar de menos a la familia.

Ha sido una suerte tenerte con nosotros

y ha sido precioso ver tu evolución,

desde una costura casera, familiar,

hasta llegar al nivel de hoy y haberte enfrentado

a una prueba muy técnica y muy complicada.

Así que aunque te decimos "adiós", tienes que irte muy orgullosa,

porque nosotros nos sentimos muy orgullosos de ti, Pa.

Pues muchísimas gracias,

me voy con un trocito de cada uno

y he creado una familia estupenda...

Que, también, la llevaré en mi corazón.

Y... no sé qué más decir,

dar las gracias por la experiencia que ha sido increíble,

me he soltado un montón. Y, también,

que voy a ver ahora por fin

a mi familia que me hace mucha ilusión.

He aprendido de diseñadores, patronaje que no sabía mucho...

Lo de modelar no se me dio nada bien.

He hecho cosas que no pensé nunca que haría...

Me llevo una experiencia única y maravillosa, la verdad,

me llevo muchos amigos y me los llevaré para siempre,

creo que lo tendré siempre en mi corazón este programa.

Luisa, por favor, ven a despedirte de Pa.

(Aplausos)

Con Luisa...

Hubo un feeling inmediat, casi un flechazo.

También tenemos en común a los niños,

él a su Manolo, nos enseñamos fotos todo el rato.

Es una amiga que voy a tener siempre en El Puerto,

al lado de Jerez,

con lo que nos vamos a ver siempre y estaremos en contacto.

(Aplausos)

¿Estás preparada? Venga, vamos.

Oye, te imagino llegando a puerto. Que me reciban con banderines.

Te tienen que hacer un recibimiento

con la banda en el puerto, como tiene que ser.

Voy a tener que dormir con todos encima,

pero me apetece mucho.

Luego, llegará un momento que llegará la rutina normal.

Después de tanto sin verlos.

Te tengo que pedir que me dejes tu mandil, acerico,

el costurero veo que lo tienes cerrado.

Coge, por favor... ¿Me dejas decir una última cosa?

Sí. Voy a echar mucho de menos

el costurero de Pa, porque es de las cosas

más bonitas que he visto.

Queremos darle un beso a Pa. Nosotros queremos darte

un abrazo y un beso. Voy.

Palomo... Adiós, guapa.

Suerte. A ti...

Te vamos a echar de menos, Pa. Sí.

Ahora sí, oficialmente,

Pa abandona el taller de "Maestros de la Costura".

(Aplausos) Adiós, Pa.

Cada vez que se marcha un aprendiz,

el vacío en este taller es mayor,

pero es el peaje que tenemos que pagar

por encontrar al mejor, al maestro de la costura.

Es el camino de la ilusión, del trabajo,

de las emociones, la próxima semana os espero aquí,

por supuesto, con aguja e hilo

porque ya sabéis que coser y cantar...

Todo es empezar.

¡Coser y cantar todo es empezar!

(IMITANDO A PALOMO) Esto es horroroso.

Pone la voz igual...

No os riáis, yo estaría llorando. ¡No me digas!

Dame un abrazo.

Debéis tomar las medidas sin ropa.

Ojo de loca no se equivoca.

-Qué barbaridad. -Se me acabó el hilo.

¡Un minuto para terminar la prueba! ¡Corre Jaime, Antonio!

Van a flipar y para que diga ese verbo "flipar".

Estáis en la semifinal de "Maestros de la Costura".

Yo a esto le daría un poco de movimiento, vidilla.

¡Alaska! Antonio está a punto de demayarse.

¡A coser!

A este ritmo ninguno acabáis el pantalón.

Me estoy agobiando mucho. -No veas la braguetita.

No tiene nada... -Es un desastre.

Esta prueba ha sido de vergüenza.

No se puede defender. Si fuera por mí,

os íbais todos a casa ya.

Maestros de la costura - Programa 7

26 mar 2018

En "Maestros de la Costura" realizarán trajes típicos internacionales de México, Japón, China, Austria, Marruecos, India y Rusia. Los responsables de la firma Alvarno (Arnaud Maillard y Álvaro Castejón) les ayudarán. La marca de moda femenina Coosy se trasladará a las instalaciones del IED Madrid: Instituto Europeo di Design, donde confeccionarán por equipos un vestido de cocktail y un mono para las "bloggers" Miranda Makaroff y Paula Ordovás. En la eliminación, harán prendas espectaculares a partir de materiales reciclados como posos de café, redes de pesca o botellas pet. Javier Goyeneche, presidente y fundador de ECOALF, la primera empresa española que fabrica prendas con desechos, y la "influencer" Gala González les inculcarán la importancia de cuidar el medio ambiente.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2018.

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