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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

Hay que coser poco pero muy bien.

A coser. ¡Ay, que estoy nerviosa!

Menos lobos, caperucita, ¿eh?

Angelical las alas ahí puestas...

Alicia, has hecho el mejor trabajo. Muchas gracias.

Bienvenidos al atelier de Pedro del Hierro.

¿Cómo estáis? ¡Contadme!

Muy contentos. -Sin palabras.

Ya está. ¿Te he dado?

Que entren los exaprendices de "Maestros de la costura".

Tenéis 80 minutos para confeccionar un tocado y un bolso cada uno.

No, hijo. Está la cosa muy seria para cantar.

Enhorabuena, Alicia. Maravillosa, de 10.

El exaprendiz que vuelve es Eduardo.

Si aquí veis un traje masculino, no servís para esto.

Suerte, chicos. ¿La etiqueta la tienes?

El aprendiz que no continúa es...

Sergio.

(Zaz - "La vie en rose")

(Música instrumental)

Buenas noches a todos.

¿Aún pensáis que la costura es solo cosa de nuestras abuelas?

Esperamos que este programa os esté demostrando

que esto es solo una leyenda.

Nuestros aprendices se enfrentarán

al manejo de una fibra viva, la seda.

Un salto en dificultad que ni siquiera imaginan.

Tenemos todo preparado para recibir a los ocho.

Que entren ya nuestros aprendices.

"Hoy es mi primer día"

después de mi repesca,

y vengo con muchísima fuerza, con mucha ilusión

y con ganas de trabajar, con un aire renovado.

"Y vengo a por todas".

¿Qué haremos hoy? Es que no hay... -No veo nada.

Los maniquís son los normales.

Bienvenidos, aprendices.

A estas alturas es lógico que la competitividad sea máxima.

Nosotros lo que vemos clarísimo

es que hay dos grupos ya, que son:

los que se alegran de que haya regresado Eduardo

y los que no se alegran de que haya regresado Eduardo.

Por esta fila

alguien ha... bajado la mirada.

Pues hombre, no sé, no me molesta que esté aquí.

No me impide hacer la labor que estoy haciendo en este concurso.

Yo primero te diría que no hay dos grupos, hay tres.

Hay gente que somos más afines y una persona que va más por libre,

por lo que sea, que es Alicia,

que va más a su bola. -Oye,

que yo tengo amigos y me llevo bien con gente.

-Bueno, que lo digan ellos.

Son tres grupos. Uno es Antonio,

Eduardo y Mahi.

Otro es Luisa, Anna, Jaime y Pa.

Yo me llevo con el segundo que has dicho.

A ver, que Anna ha dejado de ser tu hermana.

Que lo tengo que decir todo.

¿Por qué dice eso?

¿Habéis tenido un problema Alicia y Anna?

Por mi parte, no.

Las Olsen ahora han separado la marca.

(ANNA) En la prueba de exteriores

yo esperaba que ella fuera de una manera de ser...

-Ah... -...y yo a partir de ahí...

Que estamos juntando profesionalidad con sentimientos. No lo sabía.

(ANNA) Cuando yo tengo algo con alguien me gusta hablarlo

y dejar las cosas zanjadas. -Pues primera noticia que tengo.

Dilo fuera de cámara. (MAHI) Yo la vi llorando.

-Fue cuando le quité la costura para hacerla yo, porque veía

que no me estaba entendiendo, y dije: "Lo hago yo".

Cualquier persona lo habría dejado en eso,

y ella le dio un bombo que no es normal.

Y a mí me dejaste con la palabra. Me dijiste:

"Chiquita", y a mí no me dices eso.

Yo tengo... -Pues no te lo digo, perdón.

Sabes que yo soy educada,

que no digo las cosas mal y que escucho.

O sea, que no sé a qué viene todo esto.

El caso fue que la levantaste de la máquina

y luego le dijiste que no dijera nada y no sé qué. ¿Esto fue así o no?

"Esto se queda entre nosotras. Que no salga".

¡Qué salseo, qué salseo!

"Alicia no puede quedar impune".

"Yo no la soporto, y ella a mí tampoco".

Vamos, todo lo que me dé cuenta pienso desmantelárselo.

Y tú has decidido pasar de mí.

Yo no he pasado de ti. Yo no he notado nada. Hablo contigo.

Bueno, da igual. Vamos a dejarlo.

Lo que pasa es que me habló de una manera...

Con superioridad. -Y me decía cosas

que yo no quiero.

Y ya ha sido como: "Ella va a lo suyo y yo a lo mío".

Y con mis compañeros que me llevo bien y ya está.

¿Consideras que es tu amiga o no?

No.

Si tengo que trabajar, trabajo.

Yo puedo llamarle compañera.

Dos no son amigas si una no quiere, ¿no?

Yo quiero preguntar a Pa.

¿Tú cómo viviste la prueba de equipos?

La prueba, muy bien.

Luego tuvieron su rifirrafe.

Lo he visto continuamente también en mi casa, con mis hijas.

Y son muy distintas.

Anna es muy sentimental,

y Alicia es más...

No sé cómo decirlo. A ver, más...

(EDUARDO) Temperamental.

Competitiva. (PA) Más independiente.

Más... fuerte. Más... no sé cómo decirlo.

Un poco más fría. Y ella es muy sentida.

Alicia, por favor.

Me pareció una tontería, no le di importancia.

Si hubiera tenido que dársela, debió hablarlo conmigo.

No me parece que esta sea la forma de arreglarlo.

porque no lo arregla.

Está diciendo públicamente que ya no me ajunta.

Entonces me ofende personalmente.

(ALICIA) Me duele.

Me duele que las cosas se estén haciendo así, la verdad.

A mí me gusta hablar las cosas.

Tío, es que me da coraje.

Cuando ha pasado todo esto y me he enterado de todo,

la verdad es que lo único que quería era que estuviera Nacho.

Que estuviera mi chico en el plató, y poder irme con él,

y que me dijera todo lo que siempre me dice, ¿no?

Que soy su campeona y que...

y que si valgo para esto tengo que demostrarlo,

y que deje a un lado todo lo que me haga mal.

Gracias.

(PA)

No puede ser que de repente se me diga que voy aparte.

No cuento con nadie aquí.

Y me lo dicen aquí, además.

¿No me lo pueden decir en persona, detrás?

Si nadie quiere estar conmigo. No es la sensación que yo he tenido.

Pon toda la energía en la prueba.

Y ya está. Apárcalo como puedas, ¿vale?

Gracias.

¿Tú necesitas, Anna? No, da igual.

Yo no nací siendo ni segura ni todoterreno.

O sea, yo... he luchado

porque mi personalidad, que es muy nerviosa, muy blandengue,

sea todo lo contrario, porque es lo que quiero.

Entonces creo que por respeto a mí misma

y por todo por lo que estoy luchando desde que tengo uso de razón,

me parece que debo seguir aquí se me trate bien, se me trate mal,

tenga amigos o no los tenga.

Yo creo que en este momento del programa

deberíais hacer lo contrario: juntaros y unir fuerzas todos

en vez de perder el tiempo con estas disputas

y esta charla que no va a ningún sitio.

(ALICIA) "Yo a Anna la tenía como a una hermana,

porque me recuerda a mi hermanita".

"No creo que nadie haya venido a ser mala gente".

Entonces, que piense eso, digo...

No sé. No sé a qué ha venido, la verdad.

Aprendices, ahora os tengo que contar

algo muy, muy serio.

Si habéis llegado hasta aquí,

significa que estáis realmente capacitados

para hacer maravillas con vuestra aguja.

Y precisamente, en esta ocasión,

el trabajo más brillante tendrá premio.

El alfiler de oro. Quien haga

la mejor prenda en esta prueba,

será merecedor del alfiler de oro.

Sabéis que conlleva la inmunidad total en las pruebas

de esta semana.

(PA) "No creo que vuelva a ganar el alfiler".

Pero bueno, haremos todo lo posible para llevárnoslo otra vez.

Pa ganó el alfiler de oro en el programa tres.

Y ya estamos en el seis.

Han aumentado mucho vuestros conocimientos de costura,

y por supuesto, nuestro nivel de exigencia.

Además, la prueba que tenemos para hoy

es realmente para lucirse.

(SUSURRA) Qué nervios.

Antes de entrar en harina me gustaría presentaros

a un referente del mundo de la moda.

Él es un ejemplo de lo que es alcanzar el triunfo desde abajo.

Os pido un fortísimo aplauso

para el diseñador de moda Jorge Vázquez.

(LUISA) Gracias al programa

estoy conociendo a muchos diseñadores.

Como a Jorge Vázquez. Es que vamos, estoy supercontenta

por lo menos por todos los diseñadores que estoy conociendo.

Jorge, que es el autor de este maravilloso vestido.

Desde 2002 que presentas tu primera colección

son 15 años de moda, solamente subiendo,

y un montón de premios. ¿Hay algún secreto?

¿Lo conoces, o es simplemente trabajo, trabajo, trabajo?

Yo creo que es una carrera de fondo,

que gana el que aguanta.

Y yo creo que es una cuestión de ser tenaz.

Una de sus especialidades

es trabajar con tejidos de seda natural,

con los que consigue verdaderas joyas.

Os voy a enseñar uno de sus trabajos.

(MAHI) Cuando asoman con eso tapado me da un chunguele.

(JAIME) El vestido de Jorge me ha parecido espectacular.

Ese cuello así, asimétrico, esos drapeados aquí,

lo que le caía...

La verdad, muy, muy elegante para cualquier evento.

Lo que os vamos a pedir

es una técnica de modelaje que todos conocéis,

que se llama "moulage".

Es moldear directamente la tela sobre el maniquí o sobre el cuerpo.

Por primera vez vais a crear desde cero.

Sin patrones.

Uf. La seda es una fibra como viva.

Es como trabajar con mercurio líquido, según dice Galliano.

Es una tela que se amolda al cuerpo, que funciona así.

Muy sensual, mucho movimiento,

Y por supuesto, muy cara. Así que hoy

tened en cuenta eso y no malgastéis tela por malgastar.

Recordad las palabras de Palomo.

La seda es una fibra.

No es un tejido, no es una tela.

Con la fibra de seda se pueden tejer distintos tejidos.

En este caso, un "crepe".

No voy a admitir que me digáis "estoy haciendo un traje de seda".

Entonces voy a coger y me voy a ir,

y no pienso valorar vuestro maniquí.

Esta elegantísima creación de Jorge os debe servir

de inspiración.

No tenéis que replicarlo.

Sois vosotros y vuestra creatividad solos ante el peligro.

Hay que tener mucho cuidado

cuando confeccionéis, para que todo eso no se ceda.

Porque habrá partes que cojan bies, y la tela se os puede estirar.

Entonces ahí tendréis que calcular bastante bien

las distancias, poner liguetas, retener costuras...

Les estás dando muchas pistas. Bueno... Hay que ayudarles.

Vamos a ver de qué sois capaces.

Tendréis que confeccionar un vestido

de tejido de seda con la técnica del "moulage"

sobre un maniquí.

Podréis acudir a la mercería tanto como queráis,

y tenéis 90 minutos para hacer ese trabajo...

del que tanto esperamos.

Yo quiero un maniquí con mangas, con brazos.

¿Preparados?

Aprendices, la prueba comienza

en tres, dos, uno... ¡A coser!

¡Ay, ay, ay!

¡Ay! ¡Eras tú!

¡Qué susto!

Ah, a mí. Gracias, Alicia.

Rayitas... Ay, qué cosa más fea.

(ANNA) No sé qué hacer.

Ay, maricón. Qué "panzá" de correr.

Bueno, pues esta me ha quedado.

Es que somos muy agresivos.

No podemos tirarnos así. -Para que te toque la estampada.

La salud es lo más importante.

Que han ido a saco a coger telas, ¿no?

Han ido, pero fuerte.

¿Te llevas la de mariposas?

Si no, me la llevo yo. -Es que creo...

Me tiembla todo. -¡Y a mí, Edu!

Gordita...

El centro del tejido.

Haz el favor de no rasgar tanto. -Necesito rasgar.

Ay, me da pena rasgarla.

No, yo paso.

Si no temblara tanto, me saldría mejor.

Ya. A ti y a todos.

Bueno, al lío.

Jorge, vamos a recordar

cómo empezaste en el mundo de la moda.

Yo nací entre esto, entre trapos, modistas... Mi madre era modista.

Y la verdad, me crie siempre ahí. En mis vacaciones de verano,

mi hermano estudiaba o jugaba

y yo estaba con las modistas aprendiendo,

pasando hilos, pegando entretelas, pasando marcas...

Bueno, un poco haciendo lo que veía que ellas hacían y que me encantaba.

Venga, que con los retales te voy a hacer unas bragas, Luisa.

Contadme todos.

Explicadme por qué es tan difícil trabajar un tejido de seda.

Yo creo que sobre todo por la viveza.

Lo que se mueve. La caída, el movimiento...

Es mucho más difícil de controlar que un algodón,

que es más estático, o un lino. Se mantienen en la mesa.

En cambio, la seda la pones sobre una mesa y se te va.

Por eso también son tan femeninas.

Se amoldan muy bien al cuerpo de la mujer,

te admiten tableado, plisado,

drapeado... Los volantes también quedan preciosos.

El corte al bies resulta magnífico en este tipo de tejidos.

Es muy versátil y muy femenino.

A ver aquí.

¿Y cómo empieza? ¿Qué referencias tenemos

de modelaje? Todo esto del modelaje

empieza con los drapeados griegos, ¿no? Y los hereda el mundo romano.

Y luego eso lo heredó un poco todo la cultura india

con el sari. Eso sí que es modelaje puro y duro.

Y luego, ya en la costura del siglo XX,

yo creo que las grandes maestras de esta técnica

fueron madame Vionnet, que popularizó el corte al bies...

Y luego en los 90 ya Galliano recogió...

Galliano hizo de todo.

...recogió madame Vionnet y recuperó esa técnica.

Jolín, yo quiero que se me quede así.

Hola, Alicia.

¿Qué tal? Encantada. -¿Cómo estás?

Me lleva más trabajo el cuello que otra cosa, pero quedará bonito.

No quiero pinzas ni nada.

Esto se va a quedar así, y voy a modelar más en la espalda.

Sí, sobre todo para ir recogiendo todos esos volúmenes

que quedarán por la falta de pinzas. -Claro.

¿Estás más tranquila? Sí, estoy centrada.

Estás en lo que estás. Sí.

"Pienso en lo que estoy haciendo, en mi sueño,"

y como lo que quiero hacer es coser, pues me pongo a coser.

Además, que coser me alegra muchísimo.

Yo me pongo a coser, y con una aguja y con una tela

ya me siento mejor.

¿Qué tal, Antonio? Buenas.

Pues aquí.

Estoy haciendo un asimétrico, inspirado en la propuesta de Jorge.

Y consiguiendo un drapeado.

Tengo pensado anudar en el hombro para que le caiga aquí el lazo.

Lo del lazo es porque hizo un vestido precioso con uno.

Esto le gusta bastante. Muy favorecedor.

Hola, ¿qué tal? -Pues bien.

Aquí, corriendo como un loco y temblando todavía.

Las pinzas.

¿Qué les pasa?

¿Qué estás, creando una base, y sobre ella vas a modelar?

Eh... No. A ver, el vestido... Para él, esto ya es el vestido.

No, me parece bien si eso es una base,

si es el forro de tu vestido.

No. En principio el vestido es así.

Es que no me gustan los drapeados.

Pero igual podrías hacer todo al bies.

¿No? Y eliminar las pinzas.

Por lo menos que sea un poquito más trabajado.

Me gusta que sea recto por delante, porque queda ceñido.

Queda con una espalda...

Al bies puede ser recto por delante, perfectamente.

Pues no lo sabía. Está Jorge Vázquez,

que es un maestro en España de este tipo de vestidos.

Enseñarle esto, Eduardo,

qué quieres que te diga... Pues tú mismo.

Aquí todo son ánimos, hijo.

He empezado la prueba con mucha ilusión,

y las palabras de Caprile, como casi siempre,

me han hecho venirme abajo, me han quitado las ganas de trabajar

y me han desmotivado hasta el punto de que quería sentarme

y que acabase la prueba.

Dime tú a mí con qué ganas sigue uno trabajando ahora.

Estoy haciendo un vestido kimono.

Y con el modelaje estoy descubriendo una cosa muy chula:

se quedó un efecto muy guay.

Así, cogido aquí en la cintura, y luego ya como que se abre.

Me gusta mucho cómo ha quedado.

Para saber todo sobre la tela, sobre tejidos, sobre el taller,

sobre lo que viven aquí los aprendices o el jurado,

nada como consultar las redes sociales.

entra en @MaestrosCostura y comprueba

que aquí va todo como la seda.

Hay otros tejidos que funcionan mejor.

Pero bueno, no me voy a quejar.

Hostias, cómo baila esto. Sí que baila, sí.

(MAHI) Odio esta tela. Esto se resbala más...

que los pescados. -Ya ves.

(MAHI) ¿Has intentado coger un pescado de una pecera?

(LUISA) Yo era pescadera, hija.

¿Y tú qué harías?

Yo, con el tiempo que tenemos, una cosa muy básica.

¿Quieres hacerlo en tiempo real? Sí, claro que sí.

¿Vamos? Caprile. A coger... el costurerito.

Voy a hacer una cosa muy sencillita.

¿Tú esto lo haces mucho? Sí, sí.

¿Sí? ¿Y por dónde tenemos que empezar?

Pues primero vamos a elegir un tejido.

A ver, estoy un poco nervioso

porque igual me metí en camisa de 11 varas.

Pero bueno, a por todas.

Y has cogido este rojo.

He cogido este rojo, que es un color que me identifica.

Bueno, marcó un antes y un después en tu carrera, ¿no?

Bueno... Cuando lo llevó la reina, guapísima.

Como ahora no me dé el vestido, a empezar a inventar.

Me he liado muchísimo.

He trabajado "moulage", pero no en el maniquí,

sino en el cuerpo de mi hermana Vane.

O por ejemplo en mis niñas.

Así sí he trabajado.

Les pongo una tela encima y digo: "Verás qué vestido".

Me pongo y le hago un traje divino. Si me sale mal, por la tela no es.

Porque esta tela me encanta.

Es muy trabajosa para coserla, pero bueno, poquito a poco.

Lo he metido mucho. Ahora no me da. (JAIME) ¿No te cabe?

-No.

Lo primero que haré será preparar el tejido.

Voy a cortar dos trozos de 1,50 por 1,50.

Es decir, el ancho del tejido.

Le he metido mucho. ¿Qué hago ahora? Vamos a inventarnos una cosa.

(MAHI) ¿Qué has hecho, Pa?

Que me queda enano. La he cagado bien cagada.

Ya hemos cortado dos trozos.

Y ahora lo que voy a hacer es marcar las diagonales

para luego cortar por los cuatro ejes.

Ah, vas a hacer cuatro triángulos. No.

Una especie de dos molinillos gigantes.

Ya lo vas a ver. Si es muy fácil.

No, fácil no es. Sí.

Es fácil para ti.

La técnica del "moulage" se supone que yo debería controlarla,

porque en clase lo tuve como asignatura.

Poquita cosa. Luego, a la hora de la verdad,

te pones a hacer un vestido y no hay quien lo haga.

¿Y es lo más bonito, Lorenzo?

¿El modelaje? Sí, porque es como dibujar,

pero en tres dimensiones.

Estoy cortando por estos cuatro ejes sin llegar hasta el final.

Ah, es verdad. Te has quedado como a un centímetro.

A ver, maricón. Que me he ido y ya no me acuerdo.

¿Te ayudo? -Sí. Hay algo que está mal.

¿Por qué me sale dos veces?

-Lo habrás puesto dos veces. Dale atrás.

Mira, ¿ves? Tenemos los dos trozos.

Les estás haciendo como un nudo, ¿no?

Y esto ahora lo que hago

es colocarlo en el centro de la espalda.

Entonces, la técnica del "moulage" es ir marcando sobre el maniquí

con la tela y alfileres

las formas que luego querrás coser.

El "moulage" es muy divertido hacerlo.

Luego es un poco laborioso pasarte todas las marcas.

Todo esto que está cogido con alfileres,

si no has cogido bien las marcas, se pierde.

Si en esta prueba me fuera, me iría.

(JAIME) ¿Por qué, Pa? -No hago más que cagarla.

No. Que no, mujer. Venga. -Sí. Me quedé corta con el vestido.

Es que no me daba. Ahora sí me da.

No he hecho "moulage" nunca, porque necesitas un maniquí.

En mi casa, que ya somos ocho, no cabe uno.

No tengo ni un hueco para ponerlo.

Aprendices, se cumple la mitad del tiempo de la prueba:

45 minutos.

(ANTONIO) Pues sí que pasa rápido. -Pero rápido.

Voy a hacer otro invento. En vista de que la he cagado...

Luisa. Hola.

Reina, ¿qué tal? ¿Qué haces?

¿Se te escurre la tela, o qué pasa? Sí. Bueno,

la tela es complicada de coser, pero vamos...

Ya tienes la cremallera... -Sí, ya la tengo.

Me falta solo el bajo, y voy a plancharlo bien.

Y le pondré cinturón.

Sabes que has coincidido con Jaime, ¿no?

Ah, pues no lo sabía. Qué fijón es de mí. Oh, qué bonito.

Hay que ver. Si yo sé esto, cojo otra, vamos.

Qué mal, por Dios.

No me gusta.

Yo ahora tengo que intentar poner una cremallera.

(Tela rasgada)

(JAIME) ¿Lo has roto? -Me lo he cargado.

Despacio, tranquila. No te pongas nerviosa, venga.

Pues no sé qué hacer ya.

¿Qué pasa, Pa?

Pues nada... ¿Qué problema hay?

¿Cómo vas? Fatal.

Parezco un gemelo. Fatal.

Lo he hecho ajustado y no cabía. No has entendido la prueba.

Ya sabía cuando empezaba que no hacía lo que debía hacer.

¿Y esto qué es? Eso es porque no me ajustaba.

Ahora me encantaría volver a empezar la prueba.

Es más fácil que cojas la pieza y empieces de cero.

Escucha a Jorge. Ponte en el cuerpo. Hacerlo de verdad.

Pon una tela alrededor del cuerpo y empieza a jugar.

Tanta tela... Ve cosiendo a mano cada movimiento.

Voy, voy.

¿De verdad me está pasando esto a mí ahora?

Como si llovieran 20 000 cristales. ¡Bum! Se te cae como diciendo...

Muy buenas. ¿Qué tal?

Encantado, un placer.

He hecho este rombo un poco asimétrico,

y desde aquí ya salen todos...

Los Drapeados. ...los drapeados.

A la espalda cruzan, y esto viene aquí.

Y luego la falda, que cae recta

y luego le da... El bies lo tiene detrás.

Qué sexi, ¿no, Jaime?

Ya. Es lo más femenino y lo más eso que he hecho aquí hasta ahora.

-Yo creo que al final está haciendo lo que habíamos pedido.

Está muy bien. -Ay, no me pongáis más nervioso

de lo que estoy. -Tiene mucho trabajo.

Tiene un pintón, Jaime. ¿Sí?

-Está sexi y femenino.

Estoy trabajando muy seguro.

Creo que he apostado mucho en cuanto al tiempo de ejecución,

porque lleva mucho modelaje.

"Pero vamos, estoy tranquilo".

"Trabajo a buen ritmo y estoy tranquilo".

Si algo tiene un buen vestido

es que te moldea a ti, que no moldeas tú al vestido.

Bueno, esa es la teoría.

¿Y para qué es el tul?

Como quiero un efecto de transparencia

entre los distintos drapeados,

pues... es para sujetar los pliegues, ¿ves?

Hola, Anna. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Aquí estoy. He cogido esta tela.

Me ha parecido que me inspiraba a un kimono.

Está cogido debajo del pecho, y luego

viene como un plieguecito por aquí.

¿En qué parte de todo el proceso está el modelado en la tela,

el cuerpo de la mujer?

Me parece que estás haciendo un ejercicio totalmente contrario.

Estás haciendo un kimono, algo que es amplio.

Por eso te pregunto qué no has entendido de la prueba.

Con este ahora mismo quiero amoldarlo al cuerpo, a la cintura, a mano.

Jorge, ¿tú qué harías?

No sé si decirte que subas esto a la sisa,

que hicieras que fuera esto,

y drapear esta tela de alguna forma...

al cuerpo. Adaptarlo más al cuerpo.

Es que no has entendido nada. Jugar más

con todo el volumen que tienes, pero ahora adaptarlo.

Voy a hacer caso

y voy a ver qué puedo hacer para sacarlo adelante

"y que no esté igual de mal".

Te has sacado un vestido así. Venga, se lo ponemos al maniquí.

Hola, Mahi. Hola.

¿Qué tal? Hola. Aquí estoy.

Cosiendo a mano un poco.

No me gusta nada esta tela. ¿Por qué?

Se me resbala mucho.

-Claro, la seda. Te falta bien de plancha ahí.

Yo no sé si esa pinza de pecho es así de mal

o lo puedes solucionar ahí.

Esto aquí, ¿verdad? Ese...

Ese pliegue está fatal. "Sí. Lleva más razón que un santo".

La confección está muy mal.

Y eso es en lo que yo ando floja.

A ver, déjame ver cómo está eso.

Hay que mejorar las pinzas. Las pinzas.

Son un poco raras.

Está hecho un desastre. Ay.

Pon el vestido ahí y coge una tela.

Moldea, trabaja con la tela. Esto es una base.

Dale duro, pero ahora está flojito. Está muy flojo.

Y yo creía que iba bien, pero no.

¿Qué tal ahora? -Bueno, no voy a dejarlo en blanco.

Una mierda, pero no blanca.

Mira, y ahora voy a hacer un detallín.

¿Qué es? Es una cosa muy años 40,

que me gusta mucho.

Y a alguna de mis clientas también.

Abrir aún más la espalda. Claro.

Porque aquí muchas de familia

tienen un broche muy años 40. Los famosos tú y yo, los gemelos.

¿Y ponen uno a cada lado? Uno a cada lado.

Me vas a perdonar, pero me recuerda a la reina.

Mira, solo me falta rematar un poquito el bajo,

y para eso nos vamos al capitone.

Los capitones en los salones de costura

servían para subir a la clienta, que se sintiera

como una emperatriz, y poder trabajar cómodamente

en las faldas, en coger los bajos...

De todo el proceso, ¿qué te gusta más?

Lo que he estado haciendo: el modelaje

en el maniquí, y luego, sobre todo, la prueba.

Lo importante luego

es la relación de tu idea, de tu vestido, con el cuerpo.

Y si no se produce esa química,

pues no funciona nada.

¿No tenéis ganas de ver lo que prepara Caprile?

Sí. A ver qué ha hecho con las sedas.

¿Por qué no vamos? Venga.

Vale, vale. Vale.

Hombre, rojo Caprile. No podía ser de otra manera.

Desde aquí ya... ¡Guau! ¡Qué maravilla!

¡Hala! ¡Guau, Caprile!

Es una obra de arte. Te ha quedado fenomenal.

Mira, hoy no es mi día.

(JAIME) ¿No? -No.

Muy bien, Edu.

Esto es plisar, no hacer "moulage". -Yo no he hecho nada.

Voy a ir a la termoselladora

a intentar hacer un plisado con entretela de pegar

para intentar ponerle un aplique o algo al vestido.

Aunque a mí me guste así..., pero por ceñirme más a la prueba.

Vamos a ver qué han hecho los aprendices.

Anda ya con el tejidito de los cojones.

Aprendices, quedan cinco minutos para terminar la prueba.

Uy, el tiempo. Yo no sé si esto estará ya.

Lo hemos intentado.

Bueno. Me da hasta vergüenza ponerlo en el maniquí.

(JAIME) Venga, Pa, ánimo.

Qué desastre.

No está perfecto, ni mucho menos, pero he podido rematarlo todo.

No he dejado nada al aire, ni un corte ni nada.

"Prefiero entregar una prenda impecable

que algo muy complicado a medio hacer".

Aprendices, quedan cinco segundos.

Cuatro, tres, dos,...

uno...

¡Tiempo!

Todos junto al maniquí. (LUISA SUSPIRA)

Qué "pechá" de correr.

Qué feo.

No pienso coger más tela de esta nunca "never in my life".

¿Te cuento? Coge el teléfono.

Dime, Pa. ¿Cómo te ha salido?

Muy mono. Qué mierda de prueba.

¿Estás contenta?

Sí. No sé.

Aprendices, ahora vamos con la valoración del jurado.

Pero antes quiero que todos despidamos al invitado.

Gracias, Jorge, por traernos tu conocimiento.

Muchas gracias. Aplauso para Jorge Vázquez.

Gracias, Jorge.

"Tenemos la oportunidad"

de conocer a grandes figuras de la moda de España

que sin estar aquí, pues, aunque los sigas,

es imposible muchas veces llegar a tratar con ellos.

"Es un lujo, vamos". Aprendices,

el jurado está listo para la valoración.

Aquí vemos cosas muy dispares.

Antonio, empezamos contigo. Si no te importa, ve al centro.

"Estoy relativamente contento".

Mi vestido es un drapeado entero, el trasero y el delantero.

Creo que eso quizá lo halaguen.

Antonio, ¿por qué has elegido este tejido?

El tejido lo he elegido

porque al llegar a la mercería solo quedaban tres sedas.

La seda es una fibra.

Os lo advertí. Mira que me voy y no te valoro.

Solo quedaban tres ¿qué?

Tejidos de seda. -Tres tejidos de seda.

Hubiese preferido un color liso, pero dentro de lo que quedaba,

opté por este de las mariposas.

¿No ves el error?

Míralo bien, Antonio.

Míralo desde aquí.

Ven, míralo desde aquí.

Perdón.

¿No eres capaz de ver un error? El revés de la tela.

Muy bien. Ya, sí. eso sí.

La selección de los materiales es fundamental.

En este caso, tu idea es muy bonita.

Pero ninguna mujer se va a poner un traje

donde se vea el revés de la tela, que se ve bien que es un revés.

Es un error visible.

No hace falta... tener conocimiento alguno para...

Es un error, Antonio, que precisamente tú,

en el sexto programa,

no te lo puedes permitir.

Has entendido muy bien la prueba.

Has jugado muy bien con el bies.

Pero te ha fallado el entender el alma, la esencia del tejido.

"El tejido es tintado,"

y se nota que la fibra de atrás es blanca.

O sea, se nota, y se nota mogollón.

Alicia, es tu turno.

"Pues he intentado centrarme en la prueba,

y no estoy muy contenta. Lo que tenía en mente"

con la tela dorada se me ha quedado reducido

a algo más clásico,

y digamos más minimalista.

Cuando elegí la tela creí que era completamente dorada

salvo algún pétalo.

Al abrirlo y al ver tanta flor y tanta historia

he cambiado el diseño. He hecho un drapeado en el cuello.

He jugado con el bies para hacer aquí

estas ondas, y que hicieran la forma del pecho y la cintura

sin tener que hacer pinzas, y he hecho un corte en el costado

para poder hacer el lazo.

Bueno, Alicia, la verdad es que estábamos muy preocupados

al empezar la prueba, porque creo que la empezaste mal.

Estabas triste. Y esta es una prueba

muy emotiva, una de las que más pasión debe tener.

Porque en el momento en el que tú estás con el maniquí y un tejido,

es como uno de los momentos más pasionales

que hay en este mundo, en este trabajo.

Pero estoy muy contenta de ver cómo has reaccionado,

has sabido apartar el problema que has tenido

antes de empezar a trabajar y te has centrado en tu trabajo.

Eduardo, ¿algún problema, después de la que has liado?

Si encima la habré liado yo. No, te pregunto.

Como veo que te ríes. Sí.

Es que es una erudita totalmente Alicia.

Lo hace todo genial.

Enhorabuena, Alicia. Edu, no eres el protagonista

en este momento. No, si es manía persecutoria.

No es otra cosa.

(SUSURRA) ¡Eduardo!

Bueno, lo que decía:

el estilo es bastante acorde a ti,

tienes buenos acabados,

has sabido solucionar la falda,

está muy bien rematado y te has sabido llevar

por lo que te pedía el tejido. Estoy orgullosa de ti.

Vale. Gracias por valorarlo.

"Superar la prueba, superar las emociones,

incluso cuando estaba llorando y de bajón...".

"Sé a lo que he venido".

"No es azar, es trabajo".

La siguiente en ser valorada: Mahi.

Me han faltado 15 minutos para terminar de poner un tirante,

y para al menos cortar el bajo y dejarlo un poco presentable.

"Me van a poner verde por no drapear ni hacer cosas de maruja".

Hace un año di un curso de 10 horas de "moulage".

Que no fue bastante, claro está.

El caso es que este hombre

nos dio una clase magistral sobre Madeleine Vionnet,

y aprendí que es mucho más difícil coger una tela al bies

y ceñirla bien al cuerpo,

que ponerte a dar vueltas y hacer drapeados sin sentido,

y además, que me gusta a mí más.

Los vestidos del resto están bonitos, pero son muy marujones todos, ¿no?

Ahí con el gurruño, el lazo, no sé qué.

Entonces he puesto al bies esta parte de delante,

la he limpiado un poco,

y la he casado con la trasera, también al bies,

y le he dado un saltito. O sea, la he rajado y la he abierto

recogiendo todo el tejido aquí.

Eso lo aprendí yo en aquella clase.

Lo que pasa es que no me ha dado tiempo

a terminar esto y a cortar el bajo.

Pero el resultado a mí me gusta. (EDU) Está "sembrá".

Yo creo que esas clases

te sirvieron de poco. Entiendo el bies que has hecho ahí,

pero no entiendo la forma del pecho que has hecho.

Obviamente, se te sale todo. En un vestido así

no necesitaríamos ver pinzas ni nada.

Además, las pinzas no están ni centradas en el pecho.

Está mal cosido.

Aquí has enfrentado un bies

con un hilo o una contra, y mira qué costuras.

Esto es sucio. También falta un poquito de plancha.

Un poquito de plancha y un poquito de todo, Mahi.

No vemos una evolución. Vemos involución.

Esperamos de ti un montón. Ay, pues no esperéis más.

El vestido no está terminado en absoluto.

No, pero vamos, que detrás había una idea.

"Mi vestido es el más bonito. Bien hecho no está,"

pero es el que más rollo tiene, y el más guay.

Eduardo, es tu turno.

Es bonito. ¿Has visto la espalda que tiene?

Es supercuqui. Yo me lo pondría.

A ver, Eduardo. ¿Tú te sientes un rebelde?

No. Yo es que tampoco sé muy bien qué decir, porque todo lo hago mal,

no tengo estilo, no tengo trayectoria...

Entonces tampoco sé...

He hecho lo que he hecho.

Pues no, hoy venía a decirte que eres muy dócil.

Quizá más de lo que tú te crees.

Que lo que te han dicho antes al pasar Jorge y Lorenzo,

de que cambiaras el diseño del principio,

has acatado y lo has hecho.

Has reconducido tu trabajo cuando estaba perdido en un principio,

y has modelado.

No has hecho un drapeado y tal, pero has modelado,

has planchado y has hecho un trabajo bastante limpio.

Me he dado cuenta que estaba mal y he rectificado.

No está acabado.

No te dio tiempo a terminar la cola. No. Me ha faltado tiempo.

Aquí tenemos dos ejemplos que podías haber hecho. Es un repulgo.

Esto, por cierto, es para todos.

Rematar un repulgo lo haces en dos minutos.

No habéis hecho eso ninguno, nada más que Alicia

y Luisa, si no me equivoco.

A ver la espalda un momento. Yo tengo una duda.

¿Por qué no rematas y acabas?

Por cuestión de tiempo. Para mí era uno de mis favoritos.

Y hoy estaba el alfiler en juego, y el vestido está sin acabar.

Debéis empezar a acabar las prendas.

Si no, no las podemos valorar como queremos.

Y por supuesto, dejar de perderte en polémicas que no van contigo

y centrarte en trabajar bien.

También quería no demostrar, pero simplemente que sepáis

que ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.

¿Y tú por qué piensas que pensamos que hay buenos y malos?

Porque de nuestra boca, que yo recuerde, no ha salido nunca.

Ni buenos ni malos. Esto no es un spaghetti western.

Esto es un programa de costura.

Habrá sido una percepción mía.

Quizá me he pasado yo de salsero, pero me puede un salseo también.

No lo puedo evitar. Recuerda

que uno es dueño de sus silencios y prisionero

de sus palabras, y tú te estás haciendo una prisión

así de grande, hijo mío.

El siguiente trabajo en ser valorado, el de Pa.

Adelante.

Mira, hay algo en el maniquí. No me gusta, pero he puesto algo.

No entendí el concepto de la prueba, y esto es lo único

que he podido hacer con el tiempo que tenía.

Es que yo no he acabado de entender

qué planteabas en el primer vestido. Tráetelo, por favor.

Mi primer problema en esto ha sido

que quise hacer un patrón sobre el maniquí.

"O sea, no 'moulage',"

sino que fui cortando piezas en el maniquí para luego unirlas.

Quería hacer esto por la espalda y por delante,

que tuviera mucho vuelo abajo,

y luego cruzarlo así,

hacer como un poco griego. Pero de griego...

O sea, a ti el "moulage" te suena a chino.

En casa no tengo maniquí ni nada de eso.

Pero ¿nunca has cogido una sábana a tu hija, una tela,

y has dicho: "Vamos a inventar"?

Sí. "Moulage" fue con las Nancy de pequeña con los pañuelos de mi madre.

Hace una "jartá" de tiempo.

Yo es que nunca te he visto en una prueba

tan perdida ni tan despistada.

Es verdad que tienes buena técnica.

Tú sabes coser. Es lo único que sé hacer, coser.

Pero ya luego, creatividad... Ahí me pierdo.

Pero hay algo imprescindible, y es tener un poco de visión.

Por lo menos un mínimo. De acuerdo.

Es que no. No me iluminé.

No me salía. Ya sé lo que es hacer un "moulage",

entre comillas. Todavía...

Cuando me compre el maniquí y eche a uno de casa,

ya aprenderé a hacerlo.

Jaime, tu turno, por favor.

¿Me puedes explicar qué es esto, Jaime?

Pues a ver, el vestido tiene un centro asimétrico,

igual que los tirantes, uno más ancho que otro.

Esto... Ese centro asimétrico

¿es asimétrico porque tú lo has querido asimétrico

o porque nos ha salido así? No, no.

Es asimétrico. De hecho, las distales del rombo no son iguales.

No miden lo mismo.

Si no miden lo mismo, no es un rombo.

Bueno, un romboide, perdona. Ni siquiera un romboide.

Bueno, pues un... Es un trapezoide.

Trapezoide, perdón.

De cuatro lados, en el que ninguno de los cuatro

es igual, y no lo vamos a medir.

Pero tú dices que es a propósito. Sí, claro.

Si me lo giras...

La cremallera no está terminada.

Aquí nos ha quedado un poquito grande.

El bajo está sin hacer.

Dicho esto, debo decirte que es uno

de los mejores trabajos hoy.

Has entendido bien la prueba.

Has sabido leer, escuchar y sentir

el alma del tejido.

Podría ser un Roberto Cavalli perfectísimamente,

con un poquito más de tiempo.

Tienes que confiar más en ti mismo, Jaime.

Muchas veces te he oído decir

que en estas pruebas de creatividad

te sientes un poco más inseguro o inferior

con respecto a alguno de tus compañeros.

Y creo que en ese sentido estás equivocado.

Esta prueba la has resuelto francamente bien.

Gracias.

"Para el tiempo que hemos tenido,"

he hecho un vestido muy bonito, diferente a todo lo anterior,

"y la verdad es que estoy contento".

La siguiente es Anna.

"He visto esa tela, se me ha ocurrido un kimono

y he hecho una especie de modelaje a través de un kimono".

Entonces yo no sé si estará bien o mal.

Pero no sé, a ver qué me dice el jurado.

Descríbenos tu confección, Anna.

Pues cuando fui a por la tela

me recordó a uno de los kimonos que se suele poner mi madre,

y cuando te acercaste con Jorge fui adaptándolo al cuerpo,

y le intenté... Que es lo que te dijimos.

Sí. A ver, Anna, tú evolucionas,

pero tan, tan, tan lentamente...

Hemos hablado de una prueba de modelaje,

del cuerpo, del "moulage",

de abrazar el cuerpo con la seda,

y cuando hemos llegado estabas haciendo un kimono

o averigua tú, pero era un traje enorme que hacía lo contrario.

Era esconder el cuerpo debajo.

No era una buena idea inicial.

Una pregunta: ¿tú sabes qué es una baba?

No creo que sea para meterse...

¿El qué?

O sea, no será para meterse conmigo en plan...

No, no. Ah, vale. Pues no tengo ni idea.

¿Se está metiendo conmigo? Porque "baba"...

No tiene sentido. No sabía a qué venía la "baba" a cuento.

Una baba es esto.

Este drapeado en el escote de la espalda.

Ya sabía que te había salido por casualidad,

porque no sabes ni lo que es. Pero...

eres la única que lo ha hecho, y por ahí bien.

No he visto en qué momento del proceso...

Porque veía que tenía un toque muy de mayor,

y como me gustan los escotes a la espalda...

No entiendo tu elección de tela.

No sé si el kimono es así. No, no.

Pero esto es como de otra época. Es que no había...

Es verdad.

"Era como una tela muy de viejuna".

Era la última que quedaba, esa y una de rayas,

y la tela no había por dónde cogerla, pero...

Tienes que seguir mejorando,

o tus días aquí están contados.

La última es Luisa. Adelante.

Luisa, ¿cómo definirías tu vestido?

En realidad, he pensado en mi hermana Macu.

Su hija va a hacer la comunión, y pensé en hacerle un traje.

Seguro que le encanta.

Es verdad. Como tiene los ojos verdes, por eso esta tela.

A ella yo creo que también le gustaría.

Quiere nombrar a toda la familia.

Para nosotros

es un poco el rollo de Pa,

que es poner la tela, dejarla caer y apretarla en la cintura.

O sea, un saquito. Con la diferencia de que has ido a elegir

en otro color el tejido de Jaime.

Yo, sinceramente, modelar, modelar, Luisa,

has modelado muy poco.

Y lo único que has hecho son estas tablitas.

Y vas y luego me lo tapas con un cinturón.

Pero a ti, Luisa,

te gusta más con el cinturón, ¿no? Claro.

También al cinturón le puse tablitas.

Le puse su entretela por detrás. La verdad, es muy fiel a sí misma.

No, si en ese sentido, yo eso a Luisa se lo reconozco.

Que desde el primer programa

sabemos perfectamente cuál es el traje firmado por Luisa.

¿Tu hermana es más de rayas que de lunares?

Sí. ¿Preferiría el tuyo o el de Jaime?

El mío, por supuesto. Seguro, ¿eh?

Para una boda, este. -Este para Lucía.

Pero para una comunión, este.

Para la Vane.

Lo que también debo decir en favor de Luisa

es que es de las pocas que ha terminado el vestido.

A su manera, mejor, peor... Con más tiempo lo hago perfecto.

Pero claro, en 90 minutos... Pero al menos

está rematado, tiene su bajito...

Gracias, Luisa. Gracias.

Palomo, Lorenzo, María, ¿necesitáis algunas prendas

para deliberar? Sí, sí.

Pues os voy a pedir que las cojáis. Porque los aprendices

os van a esperar aquí.

Hombre, yo te digo una cosa: yo sé mucho más de lo que hago aquí.

Es que aquí lo hago corriendo y volando.

Yo este traje, esta prueba en mi casa,

con seis horas, te hago un pedazo de vestido.

Lo de Pa hoy me ha descolocado.

No entiendo. No entiende nada.

Y no parece estar muy preocupada.

Y lo poco que ha hecho tampoco está al nivel de Pa.

O sea, es que...

Por decir algo bueno en su favor, me gusta que al menos

reconoce sus errores.

Ha dicho que estas pruebas la descabalan completamente,

y no le ha echado la culpa a este, al otro o al de más allá.

Yo no quería ni que me hablaran.

Aquí tengo el destrozo. -Estamos todos bastante a disgusto.

Alicia.

Está muy bien resuelto. Ha hecho un drapeado en el cuello.

El drapeado del cuello me parece genial.

Ha trabajado al bies sin una sola pinza.

Y sobre todo ha sabido escuchar al tejido.

Me han dicho que si hubiese rematado...

Mira por dónde me dice algo bonito.

Te adelantas mucho. Tienes que hablar menos.

Eduardo: como os decía, el vestido me parece bonito.

A mí, lo que más me ha llamado la atención

es que ha sabido reaccionar cuando hemos ido.

Con vuestro consejo.

Espero que no, pero pensaba que se llevarían el tuyo.

¿Para qué? Si me ha quedado claro.

El vestido trapezoide. A mí me hace mucha gracia.

A mí me encanta.

Veo como Jennifer López, Cavalli...

Fíjate que la espalda es bonita, tiene gracia el tejido...

Sobre todo, veo una evolución en Jaime.

¿Y el tuyo? Está muy chulo.

Si hubiese hecho el bajo y hubiese acabado, podría haber ganado.

Yo quiero la horquilla de oro para el pelo.

Entonces, ¿a quién se lo damos? A ver, la verdad es que...

Bueno, algo claro tenemos, ¿no? Bueno...

El jurado no sé lo que me dirá,

porque cada día me sorprenden con algo diferente.

"Hoy que estoy muy seguro de lo que hacía,

igual me dicen que me metí en camisa de 11 varas".

"Me pueden decir tantas cosas".

¿Tenéis ya un veredicto? Sí, lo tenemos.

Ay, Dios mío. En este ranking,

el jurado puntuará a los dos últimos, y claro,

a los tres mejores.

El puesto número ocho, el peor,

y además sin discusión posible, es para alguien que nos preocupa.

Su evolución baja

y hay que frenar para que no caiga en picado.

Es para ti, Pa.

Me lo imaginaba.

Me he equivocado. Me da un coraje que no es normal,

porque soy orgullosa. Me molesta.

"Pero lo hecho, hecho está". El segundo puesto

es para...

Para ti, Eduardo.

Podrías haber ganado el alfiler de oro,

pero se ve que prestas atención a cosas que no debes,

y debes estar más centrado en acabar tu trabajo,

y te llevaría a mejores lugares.

Alegría y satisfacción por tener el número dos,

pero rabia porque si me hubiese puesto un poco las pilas,

podría haber quedado primero.

El puesto número siete,

el penúltimo,...

es para Mahi.

No me puedes hablar de madame Vionnet

con esas pinzas de pecho.

Bueno, me refería a la falda.

Es verdad que en la parte de arriba la he liado parda.

Es como mencionar el nombre de Dios en vano.

Eso sabes que es pecado.

Sí, sí, sí. Está muy mal.

A ver si esto da un giro.

En los programas de televisión siempre dan un giro al final

y gana quien menos lo esperas. A lo mejor gano yo.

¿No? Que estoy involucionando.

El puesto tercero es para un magnífico trabajo,

pero está sin terminar.

El puesto número tres

es para ti.

Considero que tiene mucho trabajo de modelaje,

y me hubiese gustado algún puesto mayor.

O sea, que no te parece justo nuestro veredicto.

Que sí, que sé que el trabajo está sin acabar.

El número uno no es solo el primero del ranking,

sino el alfiler de oro y por supuesto la inmunidad.

Os recuerdo que valoramos mucho

el esfuerzo, la costura y el diseño.

Por eso el alfiler de oro

es para...

Alicia.

Gracias.

"Este alfiler de oro"

me sabe un poco a tranquilidad por una parte,

porque el día ha sido muy tenso.

Realmente, ahora mismo ya no puedo más.

Es como un poco alivio.

Muchas gracias.

Me siento muy contenta y muy... orgullosa.

Bien.

Os ha costado arrancar el aplauso, ¿no?

A mí no me ha costado.

(ALICIA) Muchas gracias.

"Las personas al final"

están firmando su biografía programa a programa,

"y cada uno escribe su libro".

Alicia, no te vengas muy arriba. Que no te dé

el subidón, porque el alfiler de oro es solo para esta semana,

y espero que esto

no influya tampoco en la siguiente prueba,

que será por equipos.

Intentaré hacerlo igual de bien o mejor.

Te felicito, pero prepárate para esa prueba.

Y tendría que decir mejor

que os preparéis todos los demás.

En esta prueba por equipos

nuestros aprendices viajan hasta Barcelona.

Allí conocerán una de las firmas españolas

más conocidas del mundo. Tiene presencia en 50 países,

y se ha convertido en un clásico de la pasarela de Nueva York.

En los últimos 20 años sus camisetas se han convertido

en auténticos objetos de deseo.

Aprendices, nos encontramos en las instalaciones

de Custo Barcelona.

Desde que Julia Roberts

luciera una de las camisetas en "Novia a la fuga",

o desde que Sarah Jessica Parker

hiciera lo mismo en "Sexo en Nueva York",

estas prendas de la firma se han convertido

en auténticos iconos de la moda.

Custo Barcelona logró convertir

una prenda tan básica y sencilla como la camiseta

en una prenda exclusiva y en un icono de moda.

Innovó y revolucionó la industria,

y eso tiene un gran mérito

en un mundo tan competitivo como el nuestro.

"No es mi estilo esa combinación"

de estampados y de colorido, pero es de admirar lo que hizo.

Damos la bienvenida a Custo Dalmau, fundador de Custo. Adelante.

¿Qué tal, cómo estás?

Encantado.

Tú has vivido algo, Custo,

que no todos los diseñadores creativos pueden vivir,

que es vivir tu experiencia en el tiempo.

Nosotros esto lo empezamos hace 37 años.

Mi hermano y yo vimos que las camisetas

eran unas prendas muy funcionales,

pero que podían servir

para lanzar mensajes gráficos, mensajes ideológicos.

Vimos ahí una oportunidad, apostamos por la camiseta,

y yo creo que eso fue

lo que realmente nos dio una entrada fuerte en el mercado,

porque no teníamos mucha competencia.

Lo que os convirtió en visionarios.

Custo se va a quedar con nosotros. Luego, durante la prueba,

podrás ver cómo trabajan nuestros aprendices.

Custo, muchísimas gracias. Gracias.

Hasta ahora.

Vamos con la prueba.

Hoy competiréis en dos equipos de cuatro miembros cada uno.

Alicia, un paso adelante.

Tú fuiste la ganadora no solo de la primera prueba,

sino también del alfiler de oro,

que llevas hoy prendido a ese jersey,

y que sabes que te otorga la inmunidad.

Pase lo que pase en la prueba de hoy,

tú no irás a la prueba de expulsión.

Pero esa no será la única ventaja que tengas hoy.

Porque hoy, Alicia, serás tú

quien construya los equipos de la prueba.

Muy bien.

Dime qué cuatro miembros formarán uno de los equipos.

Uno de los equipos... Creo que trabajarán bien

Eduardo con Antonio, Mahi, y esta vez pondré a Anna,

porque creo que a Jaime ya le toca trabajar con sus compis.

"Alicia ha sido un poco rencorosilla".

Como hubo ese pique, me ha elegido

"para el otro equipo. Me está decepcionando un poco".

"Y cada vez más".

O sea, acabas de diseñar el primer equipo,

que es el equipo rival, y por primera vez

en tu diseño de equipo no cuentas con Anna.

Bueno, no yo personalmente.

Creo que ella no está cómoda conmigo, y lo respeto.

(MAHI) "Alicia es muy 'bienqueda': Dejo a Anna en el otro equipo

porque lo hago por ella'".

"Yo lo hago todo por los demás". Alicia de Calcuta.

Todo lo hace por los demás. Es muy buena.

¿Qué hubieras preferido, Anna, estar en el equipo de Alicia o no?

Pues sinceramente, ahora pues...

Con ellos es verdad que no he trabajado nunca,

y me hubiese gustado estar con ellos,

porque como he estado muchas veces en su equipo

y había algunos piques, pues cambio un poco de compañeros

y a ver cómo me va ahora.

(EDU) "Alicia ha demostrado la amistad tan verdadera

que tiene con Anna y lo hermanas que son".

Esto es una guerra de cinismos y falsedades.

La competición ha empezado, y se está demostrando.

Tienes que elegir color. ¿Naranja o verde para tu equipo?

Pues naranja. ¿Naranja?

Os pido que cojáis vuestros alfileteros.

Tenemos equipos,

tenemos colores, pero no tenemos jefes de taller.

Esta vez

vais a tener que decidirlo

de una forma completamente diferente.

Ya verás qué risa.

Cada equipo elegirá un jefe de taller.

A mí no me miréis.

Anna, ¿te apetece ser jefa de taller? Que sí, mujer.

Que es muy interesante.

Un momento.

Yo no he dicho que tengáis que elegir

al jefe de taller de vuestro equipo.

Ah, ya me parecía.

Tenéis que elegir al jefe de taller

del equipo rival.

Qué marcha. Esto mola más. Venga, venid aquí.

Ahora sí que quiero hablar. -Ahora sí le mola.

Antonio, Edu o Anna.

¡Ay! Venga, va.

Dios mío, esta gente. Vamos a ver qué dicen.

Venga, guay. -Vale.

Y lo feliz que es decidiendo él. -Es fácil hacerle feliz con tan poco.

Empezamos por el equipo formado por Alicia.

¿Quién será el jefe de taller rival?

Debo decir que es por unanimidad, para que no se me diga nada: Eduardo.

¡Cojona!

¿Qué he hecho yo para merecer esto? Como diría Almodóvar.

Siendo por unanimidad, ¿podéis explicar por qué?

Porque me tienen mucho afecto.

Son gente maravillosa que claro...

Gracias, chicos. -Yo creo que Eduardo

es un líder nato, y puede hacerlo muy bien.

¿Quién me da el nombre de vuestro jefe de taller rival?

¿Quién será? Te lo dice el jefe de taller.

Eh... Hemos decidido que sea Luisa.

Lo sabía. -Luisa tiene tanto gusto,

y aquí en Custo hay mucho gusto,

sobre todo para combinar estampados, hemos decidido que sea ella.

¿La idea ha sido tuya?

La verdad es que sí. Todo lo maléfico suelo planearlo yo.

En general.

¿Lo del gusto de Luisa lo has dicho con un poco de retintín?

Para nada. Son bromas, por favor.

Son bromas maléficas. Bromas maléficas.

Ya te cogeré, ¿eh?

Es verdad que Luisa tiene un gusto especial para combinar estampados.

No podemos negar eso. Yo creo que hoy es su prueba.

Justamente en Custo es donde más puede lucirse Luisa.

Nuestra única baza para poder ganar

esta prueba es el "horterismo" de Luisa.

Si no, vamos a la prueba de expulsión.

Vais a tener que confeccionar camisetas

en el más puro estilo Custo Dalmau.

Que incluyan las dos señas de identidad

de esta firma,

que son el color y el grafismo de sus estampados.

Vamos a centrar la prueba en dos modelos. Son estos:

Madre mía.

(EDU) Esto es muy Luisa.

Siguiendo la filosofía de la marca,

cada equipo tendrá que diseñar y confeccionar

cinco camisetas con diferentes diseños,

estampados, colores... en base a esos modelos.

Alicia, por ser alfiler de oro,

te corresponde a ti elegir con qué modelo

trabajará cada equipo.

Yo creo que esa, la amarilla.

Solo has tenido en cuenta el gusto.

Y que aparentemente es más fácil de hacer.

¿Les envías la opción más compleja

entre las dos? Espero que no se lo tomen a mal.

Es porque yo quiero la fácil, vamos.

(EDU) Hombre...

Vamos a valorar muchísimo

la originalidad y variedad de vuestras propuestas.

Los patrones los tendréis encima de vuestras mesas.

Pero atención, porque también vamos a valorar algo

que solo el equipo naranja de la semana pasada

ha conseguido, que es trabajar en cadena.

Las camisetas que salen de estos talleres se confeccionan así.

Y queremos ver ya de una vez por todas

que sois auténticos profesionales.

El equipo que presente las cinco propuestas más creativas,

mejor ejecutadas y que demuestre saber trabajar en cadena,

será el equipo ganador. Y queremos

que las propuestas que presentéis estén acabadas.

Por favor.

No vamos a tolerar más prendas sin terminar.

Os recuerdo a todos que os estáis jugando

la expulsión, excepto Alicia, que es inmune.

Tenéis 60 minutos para realizar esta prueba,

y tendréis que empezar dibujando los bocetos.

Por Dios. -"Ahora sí que estamos"

en una competición. Ahora todos queremos ganar.

Ya se están acabando las amistades y estamos compitiendo de verdad.

La prueba comienza en tres, dos, uno... A talleres.

Por ahí no, Luisa. -¡Ay!

Hay que adelantar.

Bueno, escúchame, Pa. Tú conmigo elegimos las telas.

Vamos a cortar y ya vamos viendo.

Tú mientras ve haciendo canillas. Y tú ven también.

¿El de rayas? -Toma.

No me gusta a mí mucho. -Que no tengan mucha licra.

Un remate costadillo.

Mira, esta va a ser con esta.

Es una camiseta. -Vale, mira:

amarillo aquí. Pongo amarillo...

Espérate. -Uy, uy.

(LUISA) Vamos a hacer las combinaciones.

Venga.

Esta me gusta con esta. -Las rayas, al bies.

Vale, esta es una. Luego, otra...

rosa con flores brillo. ¿Qué más? (PA) ¿Naranja?

La naranja es chula. -Esta no me gusta.

¿No te gusta? -Estas dos no me gustan. Naranja no.

Una cosa muy buena de Luisa

es que tiene muy claro lo que le gusta.

Voy a repartir las tareas. -A ver, dime.

Mira, tú quédate en la máquina.

Sí. -O en la remalladora.

Como... Te lo repartes con Antonio.

Anna.

Lo estoy dibujando, porque lo han dicho.

Mientras lo estáis cortando,

hasta que monte, los voy dibujando. -Bien.

Ya ves tú. Yo no sé dibujar, pero más o menos...

Voy a empezar ya con esto, nene.

(ANTONIO) ¿Te ayudo? -Obvio. Si no...

Lo primero los canesús. Y la tira del cuello...

-Y te vas ya para allá y sigo cortando yo.

-Perfecto. -Y lo hacemos en cadena.

Encadenados, sí.

Joder, qué duro está esto, macho. ¡Oh!

Ay, espera. No, sigue.

Sigo por aquí. "Girls".

Hola. ¿Qué tal, Luisa?

No es tu primera vez de jefa, ¿no? No, la segunda. No me gusta mandar.

Pero bueno, si hay que mandar, se manda.

¿Cómo os habéis decantado por los lisos?

Porque me gusta el liso abajo y arriba vamos a ponerle los adornos.

¿Y vas a hacer las cinco iguales?

Más o menos. Bueno, no. Alguna es distinta.

Pues vaya rollo, Luisa. Coge alguna tela más loca

y ponte a pegarle trocitos. Vale. Verás qué bien va a quedar.

Quiero ver un poco de Luisa Reyes por ahí. Estos lisos

no me convencen. Vale, lo haré.

Vamos a decorar los lisos. Venga, a lo Luisa.

(LUISA) "Ellos todavía no saben lo que yo voy a hacer".

Ellos han visto las telas y han dicho: "Uy".

Pero claro, ahora voy a mezclar, ¿me entiendes?

Que se esperen, que aún no he terminado.

Vamos a hacerle este para la roja.

No, no. -Si lo hacemos muy coherente,

han dicho que no.

Pero no. Yo sé cómo vamos a poner el adorno.

Hazme caso. -Pero va a ser muy igual.

No, va a estar bonito. -¿Y así?

Mira. -Que no. El rojo con ese no.

Vale. Lo que vos "mandés".

-"Es que yo lo tengo muy claro".

Entonces no quiero que me digan esto y lo otro.

No, haré lo que quiera.

¿Qué tal, Jaime? ¿Qué haces? Hola, buenas.

Pues yo estoy hoy con la remalladora.

Remallando los bajos, los costados...

Tengo a Alicia aquí y le paso cosas. Alicia, ¿qué te parece tener a Luisa

como jefa de taller?

Bueno, pues la verdad es que yo lo dirigiría

de otra manera, pero ella también se organiza a su manera,

y lo hace bien.

¿Y estás más relajada,

que no tienes ese peso de dirigir tú el taller?

Y de ser inmune.

Inmune, claro. Sí, relativamente más tranquila.

Pero esto me sigue gustando.

Es lo que más me gusta hacer, y me gusta hacerlo bien.

Estoy aquí con lo mío. No puedes bajar la guardia,

aunque estés salvada. Venga, suerte.

Gracias. Adiós.

Te remallo las sisas entonces. -Sí, por favor.

Oh...

Este hombre...

"No podía cortar. Me las veía negras".

Estoy reventándome la mano.

"Al final me he tenido que subir a la mesa

y hacer malabares para poder cortar".

Porque entre la cantidad de tejido que había y la dureza de la tijera...

¡Oh! ¡Qué duro está esto!

Yo me quiero bajar ya, que no puedo más.

Me llevo esto. -Me los llevo todos.

(IMITA LADRIDO) ¡Uy, qué susto me he pegado!

Aquí llega Lorenzo el terrible.

Hola. ¿Cómo os estáis organizando?

Pues me ha ayudado Antonio a cortar de primeras...

Claro, no, si eso ya lo sabía.

Anna, dame la plancha y... ¿Y los bocetos?

Los bocetos los lleva Anna.

¿Tengo que ir hasta donde está Anna?

¡Anna! ¿Dónde has dejado los bocetos? -¿Qué? Aquí.

Tráeselos, por Dios.

Que es Lorenzo Caprile, el mismísimo.

No, no, si... Mira, son un poco churrillos.

La idea es la misma.

No son tan churrillos. La idea es exactamente la misma.

Es la misma porque ahora, con la combinación de colores,

como yo los monto, así sé cómo montarlos.

Los bocetos pueden modificarse. Ajá.

Sí, espero que haya modificaciones,

porque veo el mismo dibujo. El mismo.

Tú estás cortando. Anna va a montar,

que ya deberías irte. Que te explique...

¿Y Mahi qué hace, la canilla?

Está montando la máquina, y la remalladora.

Mahi, ¿está la máquina lista? -¡Estoy en ello!

¿Y cuando tú termines de cortar? Te llamaré.

Me llamarás a mí ¿para qué? Para comentar la faena.

Ah, claro. Olvidaba que tú tenías la parte de relaciones públicas.

Hombre. Claro.

Eso es fundamental. ¿Cómo logró Custo

que Julia Roberts...? Para empezar, trabajando mucho.

Mírame, empezando estoy. Sí, ya te veo.

Que antes parecía esto "Maestros de la postura",

no "Maestros de la costura".

¿Dónde se ha visto subirse a la mesa para cortar una camiseta?

La culpa fue del chachachá. Efectivamente.

Chachachá te vamos a dar a ti un día.

"Lo importante no es lo que vaya a salir".

Lo importante es pasarlo bien.

Esto va a ser un caos.

Aprendices, lleváis 15 minutos de prueba.

Los doblo a la mitad ¿y qué hago? -Mira. Lo que estoy haciendo.

Las tiras las doblo por la mitad.

-Y el delantero... -Vamos, vamos, Antonio.

Ya está para coser, ¿no? ¿Qué tal, Caprile,

cómo va el equipo verde? Pues, mira, han hecho cinco bocetos

que es el mismo boceto y, entonces, su idea es cambiar

las combinaciones de tejido.

¿Solo, no tocan nada más? Creo que solo cortan las piezas

de todas las telas que tienen

en un tomo y ahora jugarán a combinar.

Sí, hacer un poco como un puzle. Un puzle.

¿Qué criterio se usa para combinar aquí?

Es que estoy en blanco.

No te quiero contar cómo están cortando.

Bueno, esto ya ni entro.

No entres porque a ti te da un infarto.

Les he llamado "Maestros de la Postura",

estaban así a cuatro patas haciendo acrobacias,

parecía el "Circo del Sol".

Me falta, mírame, de esta me faltan las mangas.

Me sorprende, y quiero ver el resultado final, la nueva Luisa.

Hoy como jefa de taller la veo muy diferente

a su primera vez. Sí, y está decidiendo.

Está decidiendo, mandando y se hace lo que ella quiere.

Vamos a ver si es mejor o es peor.

Vamos a ver las chicas de oro como lo resuelven hoy.

Falta otro, lo busco y no lo encuentro.

-¿Otro qué? -Otro canesú.

-Pero es que los llevó todos Antonio,

los tiene allí. -Pues falta uno.

-¿Cómo que uno? -Pues que falta uno.

-Ay, amor, pues córtatelo de nuevo porque esto...

Antonio, ¿cogiste una manga tú? ¿Has cogido alguna manga, cariño?

-No.

-Vale.

Uf, una aguja.

Cambio de aguja. -¿Qué te pasó, se te rompió?

-Sí, como tiene bolitas la tela. -Es que hay que llevar

mucho cuidado con ese tejido, hay que arrancarles las bolitas.

Aprendices, no hace falta que os presente a la mujer

que me acompaña, Judit Mascó viene a veros trabajar al taller.

Judit, hola. -Qué fuerte.

-¿Cómo estáis? -Hola, qué sorpresa.

-Sí, me encanta veros aquí rodeados de tanto color.

-¿Quién es esta mujer tan guapa? -Judit Mascó.

-¿Esa quién es? -Pues una modelo española.

-Bueno, qué hago yo ahora. -La que anunciaba los Ferrero.

-Qué hago yo ahora. -Pues en la tele... Perdón.

-¿Esa no era la Preysler?

-No, eso fue después. Estoy supercontento

de venir a este programa y de conocer a gente

tan maravillosa y que yo admiro tanto.

Judit Mascó guapísima.

Ahora vamos a ir a visitar a los aspirantes.

Vienes en calidad de amiga de Custo Dalmau.

Sí, yo me casé en el año 93,

nos fuimos a Santorini que es una isla maravillosa griega,

y mi chico encontró una camiseta que se enamoró y era de Custo.

Yo lo conocí por eso, luego en un viaje a Miami, igual,

estaba por todos lados, todos llevaban camisetas Custo,

así que, con cosas personales lo fui conociendo

y luego me hizo mucha ilusión que me llamara para desfilar.

Tú has visto mucha moda, mucha,

¿qué crees que tiene de especial Custo?

Para ser, completamente, diferente y para llevar

tantísimos años en una industria que no perdona.

Sus prendas se convirtieron en piezas muy transversales

que tanto te sirven de día como de noche.

Mira cómo vas tú. Y como vas tú,

mira los pantalones. Me encanta llevar

estos pantalones, pero con una camiseta.

Con una camiseta. Esos contrastes de texturas,

de materiales, de locura de colores

que parece que no tiene que pegar nada con nada,

pero que hace que sea Custo. Voy a llamarle, ¿no?

Venga, va. Custo, vamos.

Estábamos hablando de ti muy bien. -¿Qué tal?

-Muy bien.

Yo soy muy fan de Judit Mascó, por favor.

-Te molesto aquí, ¿no? -No.

Tú nunca me molestas.

Pues os presento al equipo verde

que aquí les podéis preguntar

lo que queráis acerca de lo que hacen.

Habéis podido escoger entre todas las telas.

-Sí, pudimos escoger entre toda la gama que tiene Custo,

bueno, aquí el jefe de taller que hable.

-No, habla tú, si lo haces genial. -¿Cuántos tejidos utilizáis?

-Hemos cogido seis. -¿Seis, y lo combinareis todos,

los usaréis todos en la camiseta? -Sí, sí.

-No es fácil eso. -Ya.

-Hay que ser coctelero.

Claro, eso es un puzle, es ver qué combina bien,

cojo esta y esta, si veo que pega, pues no las pego y cojo otra

y ya hasta que todo encajase.

¿Que no encajaba y alguna quedaba

que no? Pues cortamos otro trozo sin problema.

Os aburre lo clásico porque habéis combinado una seda

con lamé estampada con un tejido de rachel.

-Todo intencionadísimo con un poco de lurex

para dar un poco de brillo más si cabe

porque aquí nos gusta... -Porque es de tu gusto.

-Mira, te voy a dar un beso porque no me aguanto más.

-Tú eres muy guapo, Eduardo. -Anda que tú,

encantado de conocerte. -Me encanta conoceros,

qué suerte tenéis de estar aquí.

-Pues sí, la verdad, yo estoy regalado.

Si no fuera por Caprile, estoy regalado, ya te lo digo,

que no, que es maravilloso.

Muy importante, me dijo que soy muy guapo,

o sea, que pase lo que pase, me salve o no,

ya me quedo con eso, hoy he ganado.

-Bueno, suerte. -Gracias.

-Vámonos corriendo, cariño. -Ojito con este amarillo, eh.

-A ver que yo vea.

Este va con este. Mira, Judit, os presento a Luisa

que es la jefa de taller. Hola, qué pasa.

-¿Cuantos tejidos...? -Hemos elegido 10.

-¿10? -Sí, cada camiseta

que tenga dos tejidos. -O sea, básicamente,

usáis dos por camiseta. -¿Puedo mirar?

-Sí, claro. -¿Esto es un volante?

-Un volante de la falda y luego tiene aquí las mangas.

-Te gusta el rock'n'roll a ti. -Sí.

-Ella es muy folklórica. ¿Pero te volviste loca o no?

Sí, yo sí, me gusta tanto colorido.

A ver si haces el volante más sobrio de tu historia.

No, vamos, eso nunca jamás. -Este es el volante de este

y buscamos a ver qué ponerle de decoración así un poco...

-Hay unos tejidos que son más bien pasamanerías.

-¿Allí? -Sí, están bordados a mano.

Yo le diría al jurado que ha habido una idea por aquí.

-Vale. -Buena suerte.

-Suerte. -Gracias.

A ver, elige una.

Como veo como este hombre, Custo, tiene la combinación

de tanto colorido y eso, pues, más o menos, yo creo

que lo he elegido bien.

¿Qué os ha parecido así a bote pronto?

A ver, confeccionar piezas

para vestir con muchos materiales no es fácil.

Es verdad que no es coctelería es confección coctelera

lo voy a llamar casi. Claro, porque es todo atrevido,

pero tiene que estar en su punto. -Es muy complicado, mucho.

-Pero a mí me han encantado ellos, qué simpáticos, qué ganas

y qué ilusión y qué bonito es poder estar participando aquí.

Mil gracias por venir. A ti, un placer.

Un beso, qué alegría. Que os vaya muy bien

y que triunféis, chicos.

Y que regreses a "Maestros de la Costura".

Sí. A ti, Custo, te pediré

que te quedes un poco más porque nos ayudarás a valorar

porque tú eres el coctelero mago. Os acompaño, acompañamos a Judit.

Aprendices, se cumplen 30 minutos de la prueba.

Queda media hora, amor. Jefes de taller, venid aquí,

por favor, Eduardo, Luisa. Acaba esta y ponte con la otra.

Eduardo, conmigo, por favor.

Aquí, Luisa, aquí, Eduardo.

A ver.

Una de las cualidades más importantes

de un profesional en el mundo de la moda

es la capacidad de adaptación.

Saber trabajar con otros equipos,

adaptarse a otros momentos,...

Dios mío, no me digas eso.

Jefes de taller, vais a cambiar de equipo.

Qué injusto.

Pues nada, se cambia.

Vale, ¿cómo lo llevas tú?

Muy bien, ¿tú? Un momentito, un momentito,

tengo que deciros una cosa que es importante,

este cambio es definitivo.

(MAHI RÍE)

Pobre Luisa.

Seréis valorados por el trabajo del equipo

al que os vais a incorporar ahora.

Vaya. -Con lo bonita

que tengo las camisetas. -Ahora, la Luisa es nuestra jefa

de taller, con dos narices. -Ostras.

-Yo voy perfecta y me da mucho coraje cambiarme,

la verdad. Pues os tenéis que cambiar,

¿tú le dirías que vas bien? Mira, cualquier duda,

pregúntale a Antonio, punto uno y más importante, luego, segundo,

Antonio y Mahi lo cosen y Anna está en la plancha

y para lo que te haga falta, ahora dime.

-Pues yo ahora estamos terminando de montar cada camiseta

porque son cinco. -Pero las tienes ya montadas.

-Están montando, yo iba a ir pegando puntaditas.

-Uh, gracias, Luisa, ha sido un placer.

Ya, venga. Tenéis que intercambiar

los mandiles, tenéis que ser capaces de haceros

con vuestros nuevos equipos, esto es muy importante

en vuestra valoración.

Tenéis que ser camaleones de la moda.

¿Tienes la aguja ya pasada también para dármela?

-Pues mira, la tenía hasta hilvanada

con que ahí la tienes. -Vale, gracias, cariño.

(MAHI RÍE)

Cuando llegue la Luisa y se encuentre este desaguisado.

Venga, dame un besico.

Te tengo que pinchar en el culo. Ahora sí, a correr.

-Ya. -Venga, aquí estoy yo.

¿Cómo vais? -Esa Luisa.

-Ahora yo estoy, vamos. -Las puntaditas esas

dónde dice la Luisa que están. -Eh, eh.

-Venga, va, maricón.

-¿Lo que voy planchando te lo dejo aquí?

¿Qué estás haciendo? -Yo soy mandada y planchar.

-Y tú, Antonio, yo confío en ti. -Pues si confías, yo también

me fio de lo que me digas. -Yo no sé ni cómo vamos.

-Edu, ven. -Dime, cariño.

-En vez de planchar busca un adorno gracioso

para ponérselo por debajo.

A la parte de abajo. -Pues remátalo para dentro y chao

porque lo que hay aquí es goma, es elástico todo.

-Hay también estas plumas, por ejemplo, o algo así

lo pones con alfileres, yo qué sé.

-Ah, pues sí, le queda bien. -Realmente...

-Edu... -Es que Luisa no me dijo nada

y resulta que... -Ya estamos montando todos.

-Ella me vendió esto como que lo tenía todo hecho,

así que no me vayáis a "multifaenar"

que no está la cosa para eso. Voy a cortar el bajo para este.

-No, eso está para ponerlo como adorno ahí.

-Que sí, que a eso voy, cojones, anda la otra también.

-Ya empieza y acaba de llegar. -Oye, tú tranquilita.

-Bueno, todos relajados. -Llevémonos bien.

-Sí. -Todos relajados.

-Eso digo, es verdad. -Vaya lío, ¿no?

-Pues sí. -Sobre todo para ellos

que van perdidos ahora.

-Vamos a ver, las mangas de esta camiseta, cuál es.

-Esto no sé qué es.

Será un bajo. -¿Dónde están las mangas

de esta camiseta? Antonio, por casualidad,

¿tú sabes dónde están las mangas de esta camiseta?

-Tienen que estar cortadas. -¿No están allí?

-La madre que parió al Edu.

Edu, hijo, me hubieras cortado las mangas del tirón.

-Las tengo todas cortadas por ahí. -Pues no las veo.

-Mírame, delante tuyo.

Aquí, aquí.

-Ay, ay. -Escúchame, los bajos,

¿voy montando los bajos de las camisetas?

-Vale.

A ver, no tenéis ni una terminada. -No.

-Me iba a entrar de todo, no sé si irme o quedarme

o ponerme a llorar o yo qué sé, de verdad,

qué malamente me ha caído.

Alicia, qué tal, cariño. -Pues ya le puse los adornos,

lo que me pasan, lo coso. -Toma, sigue poniendo adornos,

aquí en el volante le pones... -Se lo dejas a Pa,

se lo explicas a Pa, ella lo monta y llega aquí montado.

-Gracias. -A ti.

-Toma, cariño. -¿Le ponemos en la manga?

Creo que quedará más mono si no, no tiene sentido.

-No, es demasiado, sí, es demasiado ya

que no hay que excederse y no hay que ser el árbol de Navidad.

Gracias, Pa.

-Creo que Eduardo tuvo suerte, él lo piensa igual que yo

y que todos, que llegó cuando ya estaba todo más o menos,

no hecho, pero sí bien planteado y ya solo quedaba trabajar

y trabajar, la cabeza pensante ya había pensado.

¿Qué tal, chicos, qué tal, Eduardo, qué tal en tu nuevo equipo?

Muy bien, la verdad. ¿Estás contento?

Me dejó Luisa un montón de faena, no doy abasto.

Un poco de plancha. Era irónico, estoy regalado,

ahora mismo, hay que decir

que Luisa organizó esto de maravilla,

encima tiene como una patena esto. Te veo tranquilo, ¿qué haces tú?

Hablar contigo, ah, yo, yo estoy con Pa.

-Me ayuda aquí. -Estoy con Pa montando

las que quedan. -Pero ahora os atiende.

-Claro, en vista estamos "waiting".

Qué tal tu reencuentro con Alicia.

Estupendo, mira cómo la tengo trabajando.

-Nuestra cadena. Al final estás feliz

de trabajar con Alicia. Claro, pero yo por trabajar

con Alicia no me pasa nada.

Si ganan hoy, hay reconciliación en directo.

Sí, creemos que va a haber un abrazo.

Morreo, morreo. Morreo.

-Morreo ya te digo yo que no habría ni antes ni después.

Pero un abracito, sí. Un abracito sí, claro que sí.

¿Cómo va eso, Ali? -Esto está para meter

la goma en cuanto termine el bajo.

(CANTA) -Ay, mete, mete, ay, saca, saca,

esa cosita que sube y que baja.

-Pa, hay que plancharlo también. -El taller está tan bien

orquestado que da tiempo para el "varietés".

He sido muy cariñoso, he sido cariñoso con Alicia,

le dije: "Cariño", también con Jaime, me di besos con Pa

había un ambiente, fluía la purpurina.

Bueno, Eduardo, ahí te dejamos a ver cómo evoluciona la prueba

que Luisa te lo dejó bastante fácil.

La verdad es que sí, gracias.

Suerte. Suerte.

Gracias.

¿Qué te falta en esta? -Las mangas.

-Las mangas, ¿y cuáles son, las tenéis cortada?

Luisa, qué tal vas, hija.

Pues ahora estoy hecha un lío porque no veas.

Sí, un lío porque aquí no se entiende nada.

Me vengo más para acá. Y tan lío.

Con lo bien que estaba en mi sitio, vamos.

¿Han terminado alguna camiseta? No, ninguna.

-Sí, lo hemos terminado, pero no sé dónde está.

-¿Habéis terminado una y no está?

-Ah, no, le falta el bajo. -Le falta el bajo, a la otra

le faltan las mangas y le falta, venga, esta es de esta.

Esta, esta le falta el pespunte. A esta le falta todo, hija.

Venga. -La parte de atrás.

-Es que no sé cómo lo tenéis esto, ¿dónde está lo de atrás?

-Eso es lo que quiero saber. ¿Crees que sales perdiendo

con el cambio, Luisa? Creo que sí

porque lo otro lo tenía superorganizado y superbién.

¿Crees que lo puedes arreglar? Creo que sí.

¿Crees que sí? Sí, Lorenzo, lo voy a intentar

con todas mis fuerzas.

Venga, Luisa, buena suerte. Gracias, Lorenzo.

La cara que ha puesto la Luisa.

(Risas)

La cara que ha puesto la Luisa.

El Caprile llega:

"Luisa, cómo te encuentras este desbarajuste".

-¿Cómo qué desbarajuste? -¿Dónde están las mangas?

Esto es un desastre lo mires por donde lo mires

es un descontrol, piezas por todos lados, no encaja nada

yo me río ya por no llorar.

Estoy nerviosita perdida, que lo sepáis.

-No te preocupes, mujer. -Si no tienes por qué tener miedo.

(RÍEN)

Si vamos divinamente.

(RÍEN)

-Venga, por favor, terminemos, dejarse de tonterías.

-¿Tú crees que la terminaremos? -Yo creo, Mahi, que nos salvamos.

-Vamos, a trabajar.

Jolín, quillo, vaya tela.

-Ahora, nos están quedando de bonitas

y no hay una igual a otra.

(MAHI RÍE) -Mahi, no pares.

-Por favor, no parad y dejad de reírse que no nos dará tiempo.

-Que estoy cosiendo rápido, Luisa.

Mira, con la irritación que tenía y los dos de cachondeo,

chiquillo, que esto a ver cómo lo vamos a sacar para delante.

Una, dos, tres y cuatro, ¿dónde está la otra camiseta?

-Yo no me río, eh. -Mira, aquí hay una,

que no está ni montada. -Venga, va.

-Madre mía. -En el otro equipo me organicé

desde el principio y estaba saliendo todo,

perfectamente, y no veas el palo que me he llevado

cuando me quitaron de ahí.

Aprendices, ¿dónde están las camisetas?

No veo camisetas terminadas,

quedan 15 minutos para terminar la prueba.

Oye, mira esta qué bonita.

Vale, necesito el bajo. -Vale, pásamelo.

-Vamos, chicos, que vamos genial. -Dame la roja que le haga

el bajo primero. -Vamos genial,

esa ya estaría acabada. -Esta no está rulada, ¿así bien?

-Está bien, esta sí.

-Esta ya está hecha, ¿no, Luisa?

-Sí, lo que falta es el escote. -Vale.

-Esta ya está. -Plánchame esta,

ensártame la aguja, pero me planchas esta, por favor.

-Venga. -¿Coso algo más?

-Espérate, esta, había otra aquí.

Esta está con alfileres.

-Las mangas. -¿Qué mangas?

-¡Ay!

Huy, qué susto más grande,

espera que se me sale el corazón por la boca.

-¿Se te ha partido la aguja? -Se partió la aguja.

-Espera. -Menos mal que no me ha dado

en el ojo, madre mía, yo esto no lo coso más.

Me ha llegado la aguja aquí

que si me da en el ojo, me quedo tuerta.

¿Esto es un accidente laboral

o un accidente concursístico?

Ya está, no me queda mucho, me quiero levantar.

-Te queda la última. -Si quieres, se pone otro ahí.

-Te queda el último bajo, pero si quieres, te relevo.

-Te relevamos. -No, si es mi trabajo,

pero es que como no controlo el proceso, quiero que se acabe,

-No te preocupes, el proceso está más que controlado.

¡A ver, aprendices, quedan dos minutos!

Qué susto. ¡Y queremos ves las prendas

colgadas en el burrito y, al menos, una camiseta

en el maniquí, la que queráis!

Corred, hacedlo ustedes. Repito, las camisetas

colgadas en el burrito

y una, la que elijáis, en el maniquí.

Antonio, ¿qué te queda ahí?

-Coserles las dos mangas, no tengo ninguna.

-Venga, chicos, que podemos.

-¿La pusisteis en el maniquí? -Sí.

-Bien puesta, ¿no? -Sí.

-Esta los hilos, hay que plancharla.

-Corre, una aguja, una aguja, corre.

Venga, venga. -Toma.

-Espera, que no puedo con los nervios.

-¿Coso yo algo?

Esta es chulísima.

-No nos va a dar tiempo.

-Ah, cuidado, cuidado.

Ay, Dios mío.

Aprendices, la prueba termina en tres,

dos, uno, tiempo.

Todos junto al maniquí.

¿Qué te ha pasado? -Que me he cortado.

-Pobrecito.

-Mi más sincero pésame. pero nos vamos, cariño.

Faltan dos. Están aquí.

Y esta. ¿Están acabadas?

Faltan las mangas, pero porque era un chaleco.

¿Faltan las mangas porque era un chaleco, Luisa?

Qué mal mientes.

Tú me has dicho que buscabas las mangas,

¿está terminada la camiseta?

La que buscaba era una de estas que la coloqué y después

me dijeron que de esta no estaban las mangas, pues nada.

¿Y la tuya, Antonio? No, no está acabada.

No hemos terminado, pero las tres camisetas

que están colgadas son Custo Barcelona, pero...

Siempre hay un pero que tenemos dos chalecos.

Custo, danos tu opinión

sobre el trabajo nuestros equipos de aprendices.

Bueno, a ver, es difícil criticar la creatividad,

entonces el equipo naranja me parece una propuesta

menos arriesgada, nosotros valoramos el riesgo,

para nosotros es demasiado comercial

para lo que es genética Custo.

El equipo verde, la verdad es que veo

un trabajo alineado con nuestro ADN,

han arriesgado bastante.

El problema es que no terminaron, Custo.

Y lo advertimos en la presentación

que no queríamos prendas sin terminar.

Custo, pues muchísimas gracias por abrirnos tu casa

y por dejarnos realizar esta prueba hoy aquí contigo.

Hemos aprendido muchísimo.

Una experiencia fabulosa, de verdad, gracias.

Gracias, Custo. Gracias, un placer.

Gracias.

Estoy contento porque están las cinco camisetas acabadas,

creo que tuvimos un muy buen ritmo de trabajo

y creo que nos vamos a salvar.

Equipo verde, habéis comenzado

la prueba muy desorganizados.

Trabajando sin cabeza

o con una cabeza un poquito loquita.

¿Estás de acuerdo, Eduardo?

Era mucho y me he visto desbordado,

la verdad, y hemos decidido cortar todos los tejidos a la vez

porque si no, perderíamos mucho tiempo,

eran cinco diseños, pero sí, eso dio pie que luego...

dónde está esto y dónde está lo otro.

No encontrabais las mangas, las piezas, la cadena,

pues ni era cadena ni eslabón ni nada de nada.

Ya, ya. En lo que sí veo un avance

y ya estamos en el programa seis, bueno, menos da una piedra,

que por lo menos en algo me empiezas a dar la razón.

Equipo verde, al no tener que daros los bocetos,

no habéis sabido organizar la cadena de trabajo.

¿Quién es el responsable de esos diseños?

Creo que ha sido un poquito el grupo.

-A ver, la idea principal ha sido elegir los tejidos,

hicimos una selección de los cinco que más nos gustaron,

hemos cortado y luego fue en plan este casa con este,

pum y este pum, no creo que Custo lo haga así tan al tun tun.

Pero insisto, quién es el encargado de los diseños entonces, ¿Eduardo?

Yo monté dos quizás, el resto mis compañeros.

Palomo, creo que te lo están contestando,

no ha habido ningún responsable, ha sido el azar.

Bueno, el azar, como en el expresionismo abstracto

ya son polos, era un expresionismo abstracto

y trabajado al azar.

Pues nosotros lo mismo.

Di que sí. Somos muy vanguardistas.

Qué... unas aberraciones de camisetas que hemos hecho

que eso, vamos, qué desastre

el amarillo, los tejidos, los colores, nada, nada, nada.

Es que no sabéis decirme

ni quién fue el responsable de los diseños.

Al principio empecé a bocetar y lo que tenía pensado

que iba a pasar, que no ha pasado, es que sobre el boceto

que había hecho, iba a poner en letras: Esto va con esta tela,

las mangas las cortamos y eso esperaba que se hiciera

con los dibujos que había hecho.

Es decir, el jefe de taller no ha hecho bien su trabajo

porque no os ha dirigido bien. Se puede decir así, claro.

Vale. Menuda conclusión

de todo lo que hemos dicho.

No, de Anna, es eso lo que quieres decir.

Sí, porque lo que quería es que en los dibujos

estuviera claro para que supiéramos dónde van...

O sea, que... Anna, y no estaba claro,

doy fe que no estaba claro.

No estaba claro.

-Anna, ha querido salir al paso como yo estaba dibujando,

tú estabas haciendo el dibujo

plano mal hecho de esa camiseta cinco veces.

Eduardo, una semana más

te costó llevar las riendas de tu equipo.

Que has dejado, totalmente, descabezado.

Es que era una prueba bastante compleja.

Yo quería que Antonio estuviera en una máquina,

en la plana, que Mahi en la "overlock" y que Anna montara

lo que le daba y planchando.

Claro, pero así dicho está muy bonito,

pero la intención era esa, era buena, lo prometo.

La intención. En fin, que tampoco fue todo malo.

Eduardo, creo que el problema es que solo te centraste en Antonio

y dejaste a tus dos compañeras sin darle indicaciones,

entonces, una sola persona

no puede hacer el trabajo de cuatro.

Es que lo hace todo muy bien, qué culpa tengo.

Lo que es verdad que al haber cambiado el jefe

de taller, el equipo verde funcionó mucho mejor.

Sí, la verdad que Luisa es bastante buena dirigiendo,

se puede decir que nos encarriló un poquito.

Cuando Luisa entró al taller nos vimos más organizados.

Has visto la luz, ¿no? Aunque te encontraste

una situación muy caótica, Luisa, supiste, perfectamente,

poner orden y lo demás, de hecho, lo habéis agradecido.

Sí, nos organizó bien Luisa.

Aunque, lamentablemente,

tu esfuerzo, Luisa, no fue suficiente.

Ya. Porque dos de la camisetas

no la habéis acabado, se quedaron sin mangas

y sin rematar.

Aunque, tengo que deciros

que Custo se ha quedado satisfechos

con los diseños, él piensa que son cercanos

a la filosofía de su casa.

Equipo naranja, una semana más hemos visto cómo un equipo

sabe trabajar en cadena.

Os felicito y os doy la enhorabuena

porque esa organización os ha permitido terminar

las cinco camisetas.

Y eso es lo que esperamos de alguien que sueña

con convertirse en un maestro de la costura.

Tengo que decir que tenéis el modelo más sencillo

y lo cierto es que habéis arriesgado muy poco.

Luisa, Palomo y yo te advertimos de que no te quedases

con las telas más sencillas.

Que mezclases estampados, texturas, que arriesgases un poco.

Pues la queríamos hacer todavía más discreta.

Pa, ¿no tenías nada que decir? Yo quería ponerle más adornos.

¿Sobre el diseño? La cadena creo que estaba montada.

No te hacía caso Luisa, ¿no? No te ha hecho caso.

Bueno, no es que no me hiciera caso,

la cadena estaba montada y no la podíamos romper.

Qué buena amiga eres, Pa, que sois rivales.

No. Que sois contrincantes,

que estamos en la sexta semana.

Aún así, Luisa, demostraste que eres una buena jefa de taller.

De los dos talleres, creo que se merece un aplauso.

(APLAUDEN) Gracias.

Hombre, me ha dado un montón de coraje

porque encima de lo bien que lo hemos hecho

yo en el otro lado y venga piropear a mi equipo

y yo en el otro lado y decía: "Vaya, para una vez

que lo hago en condiciones

y me dicen tantos piropos, yo en el otro lado".

Eduardo, entraste muy feliz en el equipo naranja

porque viste que estaba todo encarrilado

y muy bien organizado.

Te has llevado hasta la aguja de Luisa enhebrada.

(Risas)

Pero me engañó, completamente, me dijo que había que dar

dos puntadas, digo: "¿Qué haces?" -"Nada, las puntadas finales".

Una mentira como un castillo de grande,

ahí metiendo goma, pon esto para arriba.

Después de meter la goma,

hay que pegar una puntada. Es lo que me refería.

Eduardo, ¿a ti te gustaban los diseños

que había planteado Luisa originalmente?

A mí no. Pero me he encontrado el pescado vendido.

(ALICIA) Es verdad que estaba el pescado vendido.

No va a cambiar todos los tejidos cuando ya están confeccionados.

Es un poco locura. -Claro.

Cuando vino, efectivamente, quedaban dos puntadas,

como dijo Luisa, pero quedaba poco.

-Quedaba. -Lo poco que quedaba, lo ha hecho.

Muy contenta tiene que estar Alicia para defender a Eduardo.

Es la realidad. Yo estoy siendo honesta.

Si ya nos hemos fumado el alfiler de la paz.

(ALICIA) Puedo trabajar con él aunque no tengamos afinidad.

Le he cogido el relevo y vamos a jugar los dos

al mismo juego. Aun así, si lo sabemos llevar

y no nos pasamos de la raya, puede ser divertido.

Aprendices, uno de los dos equipos

ha sido incapaz de presentar terminadas

las cinco camisetas que os pedíamos.

Por lo tanto, consideramos

que el equipo ganador es...

el equipo naranja.

Lo siento, Luisa.

Qué suerte has tenido.

Me gustaría deciros dos cosas.

La primera es felicitar a Alicia porque, aun siendo inmune,

has trabajado una vez más cada minuto de la prueba.

Por lo tanto, enhorabuena. Gracias.

Y querría destacar que nombrasteis a Eduardo jefe de taller rival.

Y, al final, Eduardo se salva hoy por esa decisión.

Es decir, por tu decisión, Alicia.

Bueno, fue la de los cuatro. -Gracias, Alicia.

Qué bien me caes ahora, joder. -Disfrútalo.

Bueno, lo que queremos decir, es que nos gustaría aplaudir

que seguís una semana más

en "Maestros de la costura", equipo naranja.

(Aplausos)

Luisa, en todo este juego, tú has sido la mayor damnificada.

Tú también tendrás que estar con Mahi, con Antonio y con Anna

en la Prueba de Expulsión.

Mucha suerte a los cuatro. Gracias.

He tenido muy mala suerte hoy. Elegirme a mí, vaya tela.

Bueno, Dios quiera que me salve en la Prueba de Expulsión.

Yo quiero quedarme otra semanita más.

Los aprendices nos demuestran en cada prueba

que su pasión por la moda es capaz de vencer

cualquier dificultad por inesperada que sea.

Hoy se las tendrán que ver con otra prenda icono de la moda.

Están a punto de saber cuál es.

¡Jolín! Ya estoy temblando yo.

Vengo "encorajada".

Yo quería estar en la barandilla. No me lo merezco.

Aprendices, bienvenidos.

Eduardo, me gustaría saber si, de alguna manera, sientes,

aunque sea un poco, que estás usurpando

el lugar de Luisa en este grupo.

Quizás, sí, este sea su puesto porque este es su equipo.

-¿Qué vamos a hacer? -Lo siento, Luisa.

Pero estas son cosas que pasan.

Bueno, si me salvo, me regalas el vestido.

Eh... Se vende.

(EDU) El que lo quiera, que lo compre,

que mi trabajo me costó.

Claro. Como a Lola Flores los zarcillos.

Mahi. Lo que quiero yo decir,

es que yo siempre estoy aquí, en la Prueba de Expulsión,

junto con Antonio. Y nos los estamos cargando a todos.

Y quiero también dar la bienvenida

a las nuevas incorporaciones esta semana.

A Anna y a Luisa. Hola. -Hola.

Es genial esta Mahi.

-Qué grande es. -Y ya está.

Eso es lo que quiero yo decir.

Alicia, alfiler de oro. Con la inmunidad,

disfrutando de este momento. ¿Qué tal lo llevas?

Pues muy bien. Bueno, como ellos tres también.

Ahora que ves a Anna ahí, ¿te arrepientes de la decisión

de no haberla integrado en tu equipo?

De la decisión no me arrepiento.

Me disgusta que no hayamos conseguido trabajar

a gusto juntas, pero la decisión es por eso.

Alicia de Calcuta.

No creo que sienta pena por Anna, porque ha venido a competir

y eso va por encima de todo.

Anna, ¿has perdido algo más que una amistad

con el conflicto de esta semana?

Yo creo que si no hubiésemos discutido,

puede ser que no estuviera aquí.

Pero era algo que tenía que pasar tarde o temprano.

Si tengo que estar aquí, lo demostraré.

Y si no, pues me voy, pero siendo como yo soy.

¿Tú también sientes que has perdido una amiga?

Pues para mí era un poco como mi hermanita.

En realidad, esa tristeza de que esté allí

también es un poco esa sensación.

Pero somos compañeras y eso lo vamos a llevar siempre.

En estas seis semanas, habéis podido comprobar

que el mundo de la moda es fascinante,

pero también es bastante contradictorio.

Hay corrientes que aseguran que está en constante evolución.

Sin embargo, también hay voces que dicen

que ya está todo inventado.

Yo soy de esa corriente que opina

que ya está todo inventado

y cito a la más grande de las grandes

que fue Coco Chanel, que decía que "en la moda es nuevo

aquello que no se recuerda".

Y el problema es que yo tengo muy buena memoria.

Me acuerdo mucho de todo. Prácticamente, se ha hecho todo.

Ahora ya el único campo que hay abierto

es la tecnología en la moda.

Aparte de eso, está todo casi hecho.

Es el punto de vista de cómo ves

toda la historia de la moda y cómo la reinterpretas

con un lenguaje moderno y nuevo.

De eso se trata la modernidad de hoy en día.

Pero también hay prendas icónicas que nunca pasan de moda

y sobreviven al paso del tiempo.

La "chanelita". Ahora verás.

Qué bonita.

¡Ay, madre! Una chaqueta. Yo me he hecho chaquetas,

pero con mi mami al lado, que me guía, mi diseño de corte.

Pero yo sola ahí enfrentándome, pues digo:

Venga, que sí. Que tengo que hacerla.

Karl Lagerfeld, el káiser de la moda,

ha sentenciado que hay tres prendas

que jamás pasarán de moda.

Pantalón vaquero, la camisa blanca

y, por supuesto, la chaqueta Chanel.

¿Por qué no nos ponen otra cosa más moderna?

Una "chanelita". Si eso es muy marujón.

Que nos pongan una biker, que nos pongan jean,

customizar un vaquero. Algo así, más mi rollo.

Pero la "chanelita", ¡madre mía! Qué "marujonerío".

Está confeccionada en tweed. Tiene cuatro bolsillos

y un ribeteado de pasamanería que puede ser

del mismo tono o generando un contraste.

Forro de seda y una fina cadena

cosida alrededor del dobladillo

que garantiza una caída perfecta.

Se convirtió en un fetiche

para las mujeres más elegantes y célebres de la época.

Grace Kelly, Brigitte Bardot o Jackie Kennedy,

que llevaba un Chanel el día que asesinaron a J.F.K., su marido.

Decir "Coco Chanel", te imaginas a gente de alta alcurnia.

Nosotros la imitamos. Ahora, como tenemos tanto arte

en mi barriada, cuando nos ponemos una chaquetita de estas

con la tela un poco más barata, vamos estupendas.

Ella misma fue un ejemplo para todas las mujeres,

porque nunca se casó, fue dueña de su propia empresa,

dueña de su propio dinero. Hizo lo que quiso.

Un poco el concepto de aquella época

de la mujer flor a la mujer independiente.

Ella fue de todo menos mujer florero.

El siglo XX, en mi humilde opinión,

no se podría entender sin Coco Chanel.

¿Puedo decir una cosa? -Bueno.

Yo soy una rebelde y yo soy más de la archienemiga.

Soy más de Elsa Schiaparelli.

Hacía diseños en colaboración con Dalí.

Sacó el sombrero zapato. Era una tía que lo petaba.

De hecho, Elsa Schiaparelli fue la que inventó

las cremalleras de plástico de colores.

Era una tía muy mi rollo.

¡Viva Elsa Schiaparelli! ¿Sabes lo que decía Balenciaga?

Dice: "Chanel tiene muy pocas ideas,

pero todas con muy buen gusto.

Schiaparelli tiene muchas ideas, pero todas de pésimo gusto".

Por eso, a lo mejor, me gusta más Elsa Schiaparelli.

(MAHI) Coco Chanel era un rollo de tía.

El último reto de la noche consiste en hacer

una reinterpretación de esta chaqueta icono de la moda,

adaptándola al siglo XXI.

Pero en el resultado final, todo el jurado tiene que ver

la inspiración Chanel.

Y hablando de inspiración, de creatividad,

de imaginación, de mujer y de riesgo,

quiero que le demos un fuerte aplauso

al último Premio Nacional de Diseño de Moda.

Está aquí con nosotros Agatha Ruiz de la Prada.

¡Toma! ¡Toma! -¡Oh, Dios mío!

(Aplausos) ¡Qué maravilla de mujer!

Bienvenida a "Maestros de la costura".

Muchas gracias.

La invitada es Agatha Ruiz de la Prada.

Es que estoy muy contenta.

Espero que, de la emoción, no me bloquee.

Y que me sirva para: venga, venga.

Por ahora, está empezando bien la cosa.

En primer lugar, queremos todos felicitarte

por ese premio. Pero nos gustaría saber

qué ha supuesto para ti. Un reconocimiento a 30 años

de trayectoria en el mundo de la moda.

Ha sido un año lleno de mimos,

de portadas. Estoy muy agradecida.

Bueno, esperamos que también esta visita sea un mimo,

que te sientas muy mimada y que seas muy feliz

hoy con nosotros aquí. Me hace mucha ilusión

que vayas vestida de flores. Esto podría ser un poco Chanel.

Todo puede ser Chanel. Yo soy fanática total de Chanel.

Ella ha sido la bomba. No se puede ser mejor,

más interesante, más inteligente.

Cómo conoció a todo el mundo artístico.

Cómo hizo lo que le dio la gana.

¿Qué consejo les darías a ellos, que hoy tienen que intentar hacer

un Chanel sin ser Chanel?

Lo que tiene un Chanel es una costura espectacular.

Y hoy en día, en la moda, todo el mundo quiere ser diseñador.

Me tienen alucinada. No saben que lo más importante

y lo más difícil es ser patronista.

Y la chaqueta de Chanel, para que sea de verdad buena,

te tiene que sentar como un guante y eso es dificilísimo.

Dificilísimo, vamos. Niños, ánimos, porque tela.

Recordad que estáis en una prueba de expulsión,

que tenéis la ayuda del imperdible,

es decir, que podéis solicitar la ayuda de uno

de vuestros compañeros salvados. Quiero recordar también

que os podéis negar a dar esa ayuda.

¿Ah, sí? Qué antipáticos si se niegan.

Es una opción. Pero la opción hay que darla.

Para los que van a enfrentarse a la Prueba de Expulsión,

tenéis dos horas para trabajar

en la reinterpretación de esta chaqueta.

Cuando ha dicho "dos horas", una chaqueta

y una chaqueta que tiene su complicación,

me he echado las manos a la cabeza.

Pero tengo que hacerlo como sea.

Tenéis los patrones en vuestros puestos

y todo lo que necesitáis en mercería.

Tendréis que bordar, esta vez, en el tejido

o en una etiqueta que deberá estar

perfectamente integrada en la prenda.

¿Listos?

120 minutos que empiezan en tres, dos, uno.

¡A coser!

¡Ay! La ha cogido Antonio. Es preciosa.

¿Luisa por qué tarda tanto en elegir?

Yo no sé cuál me gusta.

Esta es más bonita. Pero, ¿y para coser esto?

Quería la de la lentejuela. -Yo creo que sí.

Es que son feas las telas estas como un demonio.

Cuando voy a la tienda de telas, mi stand preferido

son las telas de carnaval.

Es más divertido. El resto es soso.

No sé. Me aburre. No me divierte.

Es que a mí me gustaba la que se ha llevado Anna.

Es la que más me gustaba a mí.

Antonio ahora lo va a tener superfácil para elegir accesorio,

porque esa tela va con todo.

Luisa y Mahi están tardando como más, ¿no?

-No estoy muy conforme. -Yo tampoco.

¿Te gusta el color?

¡Ay! Cómo tiemblan mis manos.

Delantero. (PA) Anna le veo muy bien.

Sí. Está muy centradita. Está organizando patrones.

Vamos a hablar un poco del Premio Nacional de Diseño de Moda.

Ha destacado, entre otras cosas, el vínculo de tu trabajo

en la moda con otras manifestaciones artísticas.

Eso lo hizo mucho Coco Chanel.

Ella sacó un perfume que ha sido el exitazo del siglo, hasta hoy.

Si ella hubiera vivido en esta época,

hubiera hecho casas, aviones, de todo.

Lo bonito de la moda hoy en día es que se ha abierto a todo:

a la arquitectura, al interiorismo, a la comida.

Yo siempre he dicho que se abrirán las cocinas

y tendrás espaguetis Armani, salsa de tomate Dolce & Gabbana.

O salsa de tomate Agatha, puede ser.

¿Qué hace Antonio? -Bordar, ¿no?

Ah, no. Entretelar.

-¿Para los bolsillos? -No sé.

Pero está cortando entretela para todo.

Cómo nos complicamos cuando estamos ahí.

Si lo hace, por algo será. De tonto, no tiene un pelo.

El tweed es difícil y es fácil, depende por dónde lo veas.

Para mí, lo peor es que se deshilacha con facilidad.

Por eso ha sido optar por el entretelado del tejido.

No ha hecho nunca la manga sastre. No sabe lo que es.

¿No entiende que va de dos piezas? Ah.

La prueba de hoy consiste en confeccionar

la clásica chaqueta Chanel.

Las piezas del patrón han de cortarse

en tres tejidos diferentes: tweed, entretela y forro.

Se entretelan todas las piezas para reforzar el tejido

y evitar que las costuras se abran.

Se unen las piezas de la espalda y del delantero

y se cosen para formar la base de la chaqueta.

Lo más difícil de la prenda es confeccionar el martillo.

Para ello, se realizan los dobleces necesarios

para el acabado del puño.

A continuación, las mangas se unen al cuerpo.

Para rematar el interior de la chaqueta, se añade el forro.

Y por último, se aplican los bolsillos y la pasamanería.

¿A vosotros os gustaría entrar en muchos mundos?

Totalmente. Claro. Por supuesto.

Lorenzo es más purista. Por eso he dicho "a vosotros"

y he mirado a Palomo y a María.

Agatha me conoce desde que era muy joven.

Lo conozco desde que era un bebé.

La primera vez que fui al estudio de Agatha

a Marqués de Riscal, debía tener 12 o 13 años.

Y que era un tío con una mentalidad de 50.

O sea, me daba 20 vueltas en todo.

Llegué a casa y les dije a mis padres:

"He estado en un sitio donde todo lo que he aprendido,

no es verdad, no sirve para nada".

Sí sirve. Sí sirve. Yo era muy amiga

de los padres de Lorenzo y me dieron una oportunidad bestial

porque, gracias a ellos, yo tuve la suerte de trabajar

con el mejor fabricante de telas del mundo.

Y yo, que soy superpuntual y que siempre llego antes a todo,

una única vez en mi vida que me he olvidado

que tenía una cena, una cena en casa de sus padres.

Imagínate cómo se habían portado conmigo,

que han pasado treinta y muchos años y estoy arrepentida.

Le metí debajo y ajusté para que, en un corte,

tuviese las piezas cortadas

en el tweed y la entretela. Así ahorro tiempo.

Háblanos de la nueva colección, Agatha,

en la que estás trabajando.

Es una reinterpretación de Balenciaga.

Yo adoro a Balenciaga. Cuando veo sus trajes,

se me ponen los pelos de punta.

Esto le va a parecer fatal a Lorenzo.

Estoy haciendo más de 50 desfiles al año.

Más de 50. Y él ninguno. Yo ninguno.

Mira qué sinvergüenza él.

Cuando te metes en este mundillo de los desfiles,

te descentras mucho. Hace muy bien Lorenzo

de no descentrarse, porque él va a lo que tiene que ir.

(LUISA) La tela tweed es muy trabajosa.

Eso se despelucha. Pero lo que voy a hacer

antes que nada, cortar pieza

y remallarla enterita, para que no se me vaya ni un hilo.

Luisa y Antonio son los más fuertes, sin duda.

Anna empezó siendo de las más débiles.

La primera y la segunda semana estuvo a punto de irse.

Últimamente, queda muy bien en el ranking,

por encima de mí. Y eso me asusta un poco.

Llevo como tres semanas quedando por debajo de Anna en el ranking.

Lo mismo, me voy yo hoy.

¡Vamos, nene!

Me gustan mucho los estampados de María,

pero le he dicho que cómo ha venido de seria hoy.

¿Nunca te has vestido de negro?

Ayer, de forma excepcional y porque soy muy amiga

de Joana Bonet, me enredó y me puse una chaqueta

de Saint Laurent negra. Pero lo hago una vez cada 10 años.

¿Y cómo te ves? Me iba bastante bien la chaqueta.

A ver. ¿Dónde está la otra manga? Aquí. ¡Ay, me he asustado!

Alguna chaquetita de esta me he hecho yo. Me gustan mucho.

Pero no con este tiempo y volando.

Cuando no tienes esa guía

y tienes que hacerlo tú, no piensas mucho.

(ANTONIO) Yo veo que nadie lo hace, pero voy a entretelar.

Y si lo hago, lo hago bien.

Y si me tengo que ir, a casita, que Gonzalo me espera.

La entretela se fija con calor y presión.

En el taller, los aprendices cuentan con una termofijadora,

pero en casa podéis hacerlo con la plancha.

Este con este. Vale.

Una ya. La otra.

(EDUARDO) ¡Date prisa, Antonio!

De momento, lo que voy a hacer,

es montar la chaqueta. Y una vez que la monte,

veo las modificaciones que le haré.

Por fin. Venga, empieza a montar.

Esta es la de delante.

Y esta es la tapeta que queda por atrás.

Pues estoy nerviosa. Pero me gusta la prueba.

Quiero hacer una chaqueta Chanel pero dándole un estilo moderno

y quiero hacerla cortita la cintura

y luego, ponerle aquí una especie de volantito.

A ver si me da tiempo. Si no, sobreviviré como pueda.

¿Para qué remalla Antonio? Con la entretela, no se le irá.

Está perdiendo mucho tiempo.

Sea lo que sea, va superrápido

con la máquina. -Ya. Pero...

Me estoy empezando a considerar el enterrador del programa.

Voy quitándome de en medio a los compañeros

y yo persisto aquí, así que tengo ya

complejo de enterrador. Junto con Mahi, que es el pinche.

Así que ya nos lo tomamos como práctica.

Y espero que siga siendo aquí,

que no nos toque salir a ninguno de los dos.

A Luisa la veo muy bien,

muy organizada y muy bien. -Sí.

No me digas que me he quedado sin hilo. Esto está maldito.

Aprendices, queda una hora para terminar la chaqueta.

Pobrecillos. Pobrecillos.

Una hora, una hora, una hora.

Una hora, una hora, una hora. ¡Ay, Dios mío!

Hola, Luisa. Hola.

¿Cómo vas? Regular. Estoy regular.

Las manos me tiemblan mucho. Pero bueno.

-Esa tela está muy bien. -Es muy alegre.

Luisa es de Jerez, Agatha. Le encanta el color.

A mí me encantan los andaluces.

Veo que no has entretelado. Antes, voy a montar las mangas.

Y después entretelas, después de montar la chaqueta.

Me tienes que enseñar a hacerlo. Yo no lo sé hacer.

¿Has casado algo o has ido a la virulé?

Un poco más a la virulé. Tampoco quiero que estén casados.

Es el estilo Luisa Reyes. ¿Casar el tejido dices?

Hombre. Ella es así, anárquica. Yo también.

Él lo quiere todo casadísimo. Veo que has escogido plumas.

He cogido un poco de todo. Ahora veré lo que le pega.

Una vez puesta la chaqueta, ya voy mirando.

Mi consejo es que no le pongas el negro.

Hombre, yo sé que a Agatha no le gusta el negro,

porque ella quiere colores. Pero a esta chaqueta,

para que estile como Coco Chanel,

yo le voy a poner negro brillante.

Negro triste no. Negro brillante.

¡La Virgen, Antonio! Qué fuertes estáis en Zurgena.

Dame, dame, dame.

"Sorry". -Estás muy fuerte.

Hola, Antonio. ¿Qué tal vas? Buenas.

Un poquillo mal, lento. ¿Y eso?

Pues porque todavía no tengo las mangas.

Tengo puntería. Las máquinas no me quieren.

Pinta muy bien. Ojalá que pinte bien.

A ver cuándo hacéis un traje Agatha Ruiz de la Prada,

que es mucho más fácil que esto.

Pues ya mismo, en cualquier momento.

Antonio cose muy bien. Ya lo estoy viendo.

A veces, se nos relaja un poquito.

¿Cómo que me relajo? Es imposible relajarse.

Venga, suerte, Antonio. Gracias.

Mira Anna. Ya la tiene hecha. Qué carrerilla ha cogido.

¡Fenomenal, Anna! Ya la tienes hecha.

Mahi, cuéntanos qué estás haciendo. Pues nada.

Aquí estoy intentando montar la chaqueta.

Y una vez que la tenga montada, pues recargarla.

Sé limpia con lo que estás haciendo,

que siempre te decimos lo del caos y aquí ya

vaya gurruño de trabajar.

Es más difícil hacer eso. Si lo tuvieras todo limpito,

lo verías todo con mucha más claridad.

Estos hilos aquí colgando. Ya.

Estás poniendo la manga, ¿no? Sí.

¿Por qué no la hilvanas? Te va a quedar mejor.

No me da tiempo. Un poquito. En fin, ponla bien.

Una de las piezas más importantes es poner bien la manga.

Si no, te queda un gurruño. Un gurruño.

¿Lo vas a poner todo, Mahi? Como soy la más pequeña

y he ido un poco lejos, cuando he llegado,

estas criaturas, que son unas alimañas,

se estaban llevando todas las cosas.

Voy a coger todo lo que vea y ya, lo que pille.

Yo sé que se ha puesto hoy el vestido plateado por algo.

El día que me vaya a mi casa,

me quiero ir con mi vestido plateado.

Ya que me voy, por lo menos, me voy guapa.

Escribí a tu página web para hacer las prácticas contigo.

-Qué pena. -Me dijeron que sí,

pero tenía que esperar a febrero de este año.

Y no puedo esperar. Yo ya tengo una edad

y tengo que hacer las prácticas ya.

Pero me dijeron que sí. -Qué pena.

La más simpática. -Gracias.

Se va a olvidar Luisa del nombre

y voy a sufrir mogollón. Acuérdate de bordar.

En cuanto termine las mangas, voy.

Si no, no voy a respirar yo.

Hola, Anna. ¿Qué tal? Encantada.

¿Te puedo dar un beso?

Es que me encantas. -Claro. Qué mona.

Me encantas.

Muchas gracias. -Me encantas mucho por tus colores.

Porque siempre vistes muy alegre. -Gracias.

¿Cómo vas? He montado la chaqueta

y ahora le estoy dando el toque del siglo XXI, más modernita.

Quiero cortarla aquí a la cintura.

Y, a partir de aquí, le quiero poner como un volantito.

-No tienes mucho tiempo. -No tengo mucho tiempo para pensar.

Me da miedo que la cortes. -Yo ya la he cortado un poco.

Escúchame. Ve cortando con cabeza, porque te puede salir...

Para que no sea coja. Vale. -Se te puede quedar muy pequeña.

Antes de que te quedes sin chaqueta, remalla,

que esto se deshace. Vale.

Muchísima suerte. Un beso.

Me ha encantado. Mira, mira. Acuérdate.

Ea, pues eso. Antes de nada, remallar.

¿De quién es esta M?

-¡Ay, mía, Luisa! -Bueno, aquí la tienes.

(ANNA) Estoy remallando. Siempre tengo cuidado

de quitarle los alfileres pero uno se me ha colado.

La tela tiene tiras plateadas y se me ha atascado.

(ALICIA) Ahora se está agobiando Anna.

Del coraje, he sacado toda la fuerza

que tenía en tirar del alfiler.

Aprendices, sé que estáis con muchísima prisa

pero os pido un fuerte aplauso para Agatha Ruiz de la Prada

por la visita a "Maestros de la costura".

(Aplausos) Suerte.

No seáis tan crueles. Y el último día,

haced un traje Agatha, que es muy fácil.

Adiós. Adiós, Agatha.

Jaime, ven aquí, que te voy a hacer un regalo.

El libro "Maestros de la costura". Muchas gracias.

Es el manual imprescindible para los amantes de la costura.

Una guía muy sencilla y útil para iniciarse

en el mundo de la confección y en él se encuentran

todas las técnicas necesarias para convertirse

en un maestro de la aguja.

Yo no sé las mangas cómo las he puesto.

Están mirando para atrás.

No sé si me va a dar tiempo. Las voy a quitar ahora mismo.

(EDUARDO) ¡Vamos, Mahi, "come on", corre!

-Se pasa mal desde aquí.

-Antonio me está poniendo de los nervios.

-Para todo lo que ha hecho, lleva un ritmo fenomenal.

-¿Qué hace Anna? Quiero saberlo. -Una falda.

-¿Una falda? -¿Por qué no decora...?

-No es una falda, es un volante.

A ver si ha puesto bien la manga.

-¡Otra vez!

-Pues no.

-Como yo me vaya por culpa de las mangas, que he puesto 600...

Yo no sé... para matarme.

-Ha descosido, ha dejado esto y, claro, se te tuerce.

-Antonio, "miarma". -Dime.

-¿Cómo vas? -Pues... cosiendo, ¿y tú?

-Uf... Ya que somos los enterradores

del programa, enterramos o nos vamos nosotros.

-Yo no sé...

-Este va aquí arriba.

No, espera.

-De verdad, que no me lo creo.

-Es el del otro lado. Ay, me va a dar algo.

-Mira Anna, ya la tiene puesta. -Uy, uy, uy, esa manga, uy.

Veremos a ver qué le dicen.

Aprendices, quedan cinco minutos para terminar la prueba.

-¡Vamos, Lui!

-Venga. -La cadena por arriba.

-Ya está. Os veo muy tranquilos.

El último apretón. ¡Cinco minutos! Mahi, ¿qué queda?

-Pues, pues mucho, Raquel, ¿cómo...? Pues mucho, mucho.

Una tapeta falsa de bolsillo ¿me dará tiempo?

-Claro que sí. -Córtala y ponla.

-Anutxi, ¿cómo vas? -Poniéndole el decorado.

(PA) Vamos, Mahi.

Me está sorprendiendo muchísimo Anna,

Ponla ya en el maniquí.

(EDUARDO) Madre mía, creo que se va a ir Mahi.

La verdad, es que lo pasaría muy mal.

Sin duda alguna, sería un palo muy duro que Mahi se fuese.

-Ay, mirad. -Qué bonita.

(A SÍ MISMA) Venga, vamos, Mahi.

-Mi número cinco de Chanel, ¿dónde está?

Mi número cinco de Chanel...

(A SÍ MISMA) Vamos, Mahi; vamos, Mahi.

-Número cinco...

-Ya está esto puesto. -Acábala ahí.

-Hija, menos mal. -Claro.

-Me voy a morir. -Voy a ver si hay otro.

-Mira Antonio qué espabilado.

-¿Dónde está...? ¡Ay, allí! Ay... mi número cinco.

Último minuto de la prueba.

-Vamos, Mahi, tranquila.

(JAIME) Venga, Lui.

-Este programa me quita la salud.

Y la prueba termina en:

cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Tiempo!

Todos junto al maniquí. Anna.

Así, regular.

Aprendices, comienza la valoración.

A ver, Luisa, ¿te has dado cuenta de que has cogido

el tejido más complicado de todos?

Sí me he dado cuenta.

Pero es que me gustaba mucho, era muy alegre.

Los acabados... están un poco regular.

Está coja. Un pelín.

Hay dos centímetros de diferencia.

Ha sido por las prisas. Y el tejido, Luisa, el tejido.

Sin entretelar, metes en la máquina y se te va.

Tú me dijiste: "Lo entretelo después de montar".

Como tuve problemas con la manga ya no me dio tiempo.

¿Ibas a entretelar una vez montado? Hombre.

Pero ¿eso cómo se hace? No sé.

Pero eso no tiene sentido.

Pensé ponerle forro y lo entretelaba.

¿Cómo puedes entretelar una prenda montada?

Eso sí es de maestros de la costura.

Iba a entretelar el forro, pero no tiene sentido.

El problema estaba al coser las piezas.

No hay buenos acabados pero otras cosas están muy bien.

Muy elegante con la pasamanería negra, no ha quedado mamarracha.

Es lo que pegaba. De ti me espero cualquier cosa.

Haber metido un fucsia o naranja. A esta le pegaba negra.

Un fleco dorado. Tampoco le pegaba.

Pero el resultado es digno y bonito.

Ea, gracias.

¿Lo has hecho pensando en alguien? En mí.

Ah, en ti, ese es para ti. Esta para mí.

Pues esta con un arreglito, muy bonita, Luisa.

Pues, gracias.

Antonio, explícanos tu actualización

de la chaqueta Chanel.

Como bien decís que está todo inventado, aunque discrepo un poco;

más que inventar he querido reinventar la esencia de Chanel

con su bicolor, dándole su toque metálico

y, sobre todo, creo que no había Chanel sin gardenia.

Camelia, te lo doy por válido. Camelia.

La chaqueta, visualmente, es muy bonita y está bien resuelta.

Muy elegante. Gracias.

Muy Chanel. Sí.

Reúne todos los elementos que constituyen la esencia de Chanel:

el bicolor, la pasamanería,

la cadenita para aplomar el bajo de la chaqueta,

cuatro bolsillos; que están un poco asimétricos.

Las prisas. Has sido el único en entretelar.

Por sacarte algún defecto, no has sabido interpretar bien

el martillo y, por eso la manga tiene una anchura...

Descomunal. Que no es...

No es de una señora chic. Total.

Este brazo es de un pelotari vasco.

Ya, ya, ahí estoy de acuerdo.

-Ay, por favor, indultádmelo.

Estamos ya en la sexta semana, ya has dado muestras

de tu pericia cosiendo. A partir de ahora,

pues nos esperamos un poquito más de riesgo, Antonio.

Te hemos visto un pelín, demasiado conservador.

Es prueba de expulsión. Es eliminación, ha ido a lo seguro.

Quería conservar y quiero conservar mi puesto en el taller.

El riesgo ha sido el decir: "Voy a invertir más tiempo

en entretelar". Eso no es un riesgo.

Bueno... Es hacer las cosas bien.

Si el tiempo juega en tu contra es arriesgar.

Trabajas bien bajo presión, eso nos pasa a muchos.

Procuro sorprender y sacar lo mejor que pueda.

En esta prueba nos has sorprendido favorablemente. Enhorabuena.

Un aplausito, se lo merece el niño.

Mahi, ¿puedes sacar tu chaqueta?

Bueno, Mahi, ¿qué tiene de diferente tu chaqueta Chanel?

He intentado llevarla a mi terreno y reinterpretar el tema de la tela,

pero con colorines, que es lo que me va.

No resulta muy clásica.

Y como he estado con Elsa Schiaparelli en la cabeza,

he puesto una araña, que es como el toque de denuncia.

A ver, está muy bien que quieras innovar, buscamos eso aquí,

pero cuando dominas la técnica, cuando dominas el concepto.

Y este es el caso contrario, un poco.

Has querido ir muy lejos y no te ha salido muy bien.

No has dado piquetes en las mangas

y se te han desproporcionado totalmente,

y mal aplomadas; la manga no cae como tiene que caer, no está bien.

Todos han tenido problemas con las mangas porque ninguno

ha utilizado un poquito de... De hombrera.

Para montar bien la corona.

La chaqueta, Mahi, te ha quedado sin forma; mohína,

no tiene... no tiene buena planta, como decimos.

No te ha quedado en el maniquí bien.

La culpa no es mía, es el maniquí que está muy flaco.

Si me hubieran puesto uno con dos tallas más,

quedaría más entallada, más bonita y más lustrosa.

Y la tapeta del bolsillo ahí,

no sé si es por originalidad o falta de tiempo.

Quería ponerla y cuando Raquel dijo que quedaban cinco minutos...

Lo he hecho en cinco minutos. Yo sé hacerlos muy bien

que aprendí en la escuela. -"Aprendí en la escuela"

Sí, pero ese no es muy bonito. No, lo hice en cinco minutos.

Dicho lo dicho, el sello Mahi no está mal. Muchas gracias.

A vosotros.

Si me salvo de esta no hay problema,

porque he comprado tejidos nuevos y me voy a hacer un repertorio

de vestidos para la ocasión de expulsión que vamos...

Será una apoteosis, porque los tejidos prometen tela.

Hola, Anna. Hola, Anna.

Hola. ¿Qué piensas de tu chaqueta?

Por fin he cogido una tela que me gusta con colores

y le he querido dar un toque actual porque me la pondría

aquí cogida a la cintura con el corte y un volante.

Lo lleva Coco Chanel con las perlas y el número cinco.

Es verdad que has hecho una transformación, has sido la única,

que lo has llevado a tu terreno.

He de decir que es uno de tus mejores trabajos,

si no, el mejor. Gracias.

Aparentemente, porque, desgraciadamente,

cuando te fijas en la chaqueta solo es apariencia.

Has cortado a la contra y por eso se te iba la chaqueta.

Hemos visto agujeritos, no has puesto vistas

y, bueno, la manga, por supuesto...

No has sabido interpretar el martillo,

pero lo peor es que has cortado dos mangas iguales.

Hay una manga que está al revés, no sé si te das cuenta.

Por eso la veía más rara.

Porque son iguales, has puesto dos brazos derechos.

¿Ves? Mira. Se te va hacia allá. Sí, sí.

Está haciendo el brazo para acá.

Es verdad. Como si tuvieras la manga.

¡Madre mía, madre mía!

A lo mejor esto es lo que me salva a mí de la expulsión.

-Nunca había puesto una manga sastre y me he hecho un lío.

Pues eso, Anna, es un error garrafal, cariño.

Claro. Dicho todo esto.

Estamos muy orgullosos de la evolución

que hemos visto en ti, Anna.

No tienen nada que ver tus primeros trabajos,

eran trabajos, por llamarlos de alguna manera,

a lo que estamos viendo hoy.

Gracias. Vas por buen camino.

Pero todavía te falta mucho, mucho. Ya.

Gracias, Anna. A vosotros.

De cómo empecé; que, madre mía, a esta chaqueta,

que hacer una chaqueta en dos horas es un trabajazo.

Creo que lo van a tener en cuenta, ojalá lo tengan en cuenta.

Aprendices, ahora os pido a todos que os reunáis en el probador

para que el jurado pueda deliberar.

Hoy lo tenemos complicado.

Yo lo tengo bastante claro. (LORENZO Y MARÍA) No.

(MAHI) No sé, me veo fuera.

Este lo veo como una interpretación de Lagerfeld, incluso la ironía.

Es un poco, las cosas que hace él de vez en cuando,

que Chanel no lo habría hecho, pero él se ha atrevido.

Pero Anna está evolucionando fenomenal, pobrecita mía.

Está evolucionando superbién. Muy bien.

Pero, cariño, Caprile. Pero estas mangas...

A estas alturas, poner una manga del revés,

estos costadillos sin casar... Sí.

-Es que no lo he hecho en mi vida.

-Te he visto y me ha sorprendido que lo sacaras.

No es tan fácil una manga sastre.

Yo digo que es un poco Lagerfeld... Pero las mangas, Palomo...

Es una trompeta. Es una trompeta.

Le ha dado más anchura a la corona que a la copa de la manga.

Parece un jersey de Papá Noel.

En algunos sitios se me veía la entretela, otros lo he perdido.

Yo no lo tengo nada claro hoy y me da un poco de pena.

A mí también. Tanto una como otra.

Pero, a ver, alguien se tiene que ir.

¿Preparados? Vamos. Sí.

Me veo con un pie dentro y otro fuera.

Lo que sí sé es que he hecho lo que he podido,

interpretar esos patrones es una satisfacción enorme.

Lo he disfrutado, me lo he pasado superbién, he conocido a Ágatha.

Estoy muy contenta.

Hoy os la veíais con una prenda histórica

y, además, os hemos traído como invitada

a Ágatha Ruiz de la Prada, que es sinónimo

de libertad en nuestra profesión.

Creemos que habéis desaprovechado la oportunidad

para crear una prenda única y original.

Luisa, en este reto, solo hemos tenido que valorar 4 chaquetas,

¿cómo ves tú tu chaqueta Chanel con respecto a las otras?

No sé, la verdad.

Es verdad que he tenido fallitos, pero, bueno,

dentro de lo que cabe no la veo muy mal.

A nosotros, sobre todo, nos ha gustado mucho

tu capacidad de reacción ante unas mangas mal hechas

en un tiempo récord. Pese a los nervios

has solventado con profesionalidad los contratiempos.

Gracias, Luisa. Gracias.

Ven aquí a mi lado, por favor.

Mahi, acércate.

Nos gusta ver a Mahi en las prendas de Mahi,

pero hay veces, que la jugada puede salir bien

y otras, no tanto.

Esta vez has jugado con fuego.

La verdad es que llevar esto a mi terreno era un poco difícil,

por no decir imposible.

Igual, me parece que no resulta marujona ni...

No sé... A ver...

Como siempre, falla un poco la ejecución.

¿Crees que solo has fallado "un poco" en la ejecución?

No, es bastante. Como me ha dicho Palomo: "es un poco mohíno".

Pero tampoco está tan mal, en fin. He hecho cosas peores. ¡Y mejores!

¿Aquí en este taller o fuera de este taller?

Fuera he hecho aberraciones, auténticas aberraciones.

Y cosas mejores, con más tiempo.

¿Esto no es una aberración?

No termino de verla fea, de verdad, no sé...

Mal ejecutada, sí, todo lo que queráis decirme, pero fea, no.

Por último, quiero decir que he perdido los piquetes,

tenía que haberlos reencontrado.

Perder los piquetes es como perder las llaves de casa.

Lo sé. Igual.

Tenía que haberlos buscado.

Si hubiera tenido más tiempo, la habría dejado mejor, pero...

Gracias, Mahi. Acércate, por favor.

Antonio, acércate, por favor.

Como te he dicho antes,

eres todo un pro en pruebas de expulsión.

Cuando le veo las orejas al lobo, pues...

Cuando le ves las orejas al lobo dejas de ser Caperucita

y te conviertes en cazador.

A ver si eres cazador siempre, estoy harto de Caperucita.

Obviamente, como siempre, podrías mejorar,

pero estoy seguro que Chanel vería algo bueno en ti.

Casi 100%.

Y a nosotros, nos ha encantado la chaqueta.

Me alegro de que sea así.

Muchas gracias, Antonio. Gracias a vosotros.

Anna, ven al centro.

Anna, tu evolución está siendo, realmente, espectacular

y nos sentimos muy orgullosos porque a María, Palomo y a mí

nos gusta creer que, en cierta medida, somos responsables.

Has empezado muy perdida en la costura de este reto,

pero, poco a poco, has ido encaminando tu trabajo

y casi, casi lo remontas del todo.

Es una pena.

Esta prenda ni está bien formulada, ni está bien cosida,

ni está bien casada ni está bien rematada.

Es verdad todo lo que has dicho, pero espero aprender bien,

y me gustaría coser superbién, y hacer todas las cosas

y todos los trabajos bien hechos y bien acabados.

Pero estoy contenta porque yo misma me estoy dando cuenta

de que estoy avanzando y que...

Me estaba viendo yo... controlada.

Muchas veces, en todas las pruebas estaba como...

No sé, yo estoy contenta.

Me gusta que tengas la humildad de reconocer que todos los fallos

que hemos notado tú los notas también.

Con lo cual, eso, también, es un síntoma

de que empiezas a saber lo que tienes entre manos.

Sí. Te repito.

María, Palomo y yo estamos muy contentos con tu evolución.

Muchísimas gracias.

Cuando alguien te dice que está orgulloso de ti,

encima, tres jurados que son diseñadores tan importantes

y están valorando tu trabajo, que te digan eso, pues...

No me lo creía, se me han saltado las lágrimas,

pero de la alegría, ¿eh?

Antonio y Luisa, podéis volver a vuestros puestos

porque estáis fuera de peligro.

Felicidades. Enhorabuena.

Quiero recalcar que, quizá, esta ha sido la decisión más difícil

de todas las pruebas de expulsión. Lo quiero dejar claro.

Estoy de acuerdo.

Totalmente.

Mahi, Anna...

Una de vosotras no va a seguir en el taller

de "Maestros de la costura".

La aprendiza que deja "Maestros de la costura" es...

¡Anna!

Mahi, puedes volver a tu sitio.

Ven aquí.

Lo que quiero es daros las gracias

porque he aprendido un montón.

Estar con vosotros... Además, tengo un montón de...

Admiro un montón a María. Oh... dame un beso, Anna.

Es la verdad.

Ha sido un placer tenerte y lo que decía Caprile antes de...

Estamos orgullosos porque creemos que es por parte nuestra,

pero, sobre todo, por tu parte.

De verdad, has trabajado mucho y eso se ha visto, lo hemos visto.

Sé que todo lo que me habéis dicho es verdad:

me queda mucho por aprender y tengo muchas ganas de aprender,

en serio.

Porque me encanta coser, tengo muchas ideas en la cabeza

pero me falta... mano.

Me falta saber mucho.

Se ha emocionado hasta Caprile.

Cuando he visto que estaba con la lágrima saltada,

digo: "Que no llore, que lloro yo, también".

Entonces, lo que quiero es ahorrar, que tengo mi cerdito,

y lo que quiero es aprender, que me enseñen y aprender bien.

Me voy triste porque quería haber llegado hasta el final,

pero me voy supersupercontenta, porque he aprendido un montón

y porque he disfrutado.

Es lo que me gusta hacer: coser. De verdad, me encanta.

Entonces, me voy supercontenta. Esto, ahora mismo, es de alegría.

No te dejes ningún abrazo por dar. No, no, no.

No te lo dejes. Despídete. Nunca.

Gracias, Ali.

Estoy llorando hasta yo.

Llevo un montón de tiempo sin ver a mi familia,

nunca he estado tanto tiempo fuera ni sin mis amigas.

Entonces, eran... Son como mi familia.

Aquí han sido mi familia.

Nos ha entristecido tomar esta decisión,

pero queremos desearte toda la suerte del mundo.

Gracias. Y que sigas demostrando

la energía y las ganas de aprender que has demostrado

en estas semanas con nosotros.

De verdad que ha sido un privilegio tenerte como aprendiz en el taller.

Te deseamos lo mejor porque, realmente, te lo mereces.

Un aplauso te dedico.

Aprender, aprender, aprender.

Estar en "Maestros de la costura" ha sido un sueño hecho realidad.

Yo decía: "Ojalá estuviera dentro". Si algo te gusta mucho y lo deseas

tienes que apretar las manos y desearlo fuerte, fuerte, fuerte,

que se hace realidad.

Lo que tienes que hacer es creértelo y verás como...

Como puedes. Siempre lo digo.

Vida no hay nada más que una;

si ahora no lo haces, ¿cuándo lo vas a hacer?

Te pido que me dejes el mandil, que cierres el costurero.

Sí, que te vas a ir y no me vas a abrazar.

Pequeñita.

Coge esa máquina de coser con fuerza.

Muchas gracias. Ahora sí, Anna, abandona el taller

de "Maestros de la costura". Gracias. Gracias, gracias.

Según pasan las semanas los aprendices se van dando cuenta

de que el nivel de exigencia es cada vez mayor,

no, solamente, tienen que demostrar lo que aprenden

sino, que tienen que demostrar que son capaces

de superar pruebas muy complicadas.

Los retos siguientes ya están preparados;

si queréis verlos estaremos en el próximo programa en el taller

y si queréis alcanzarlos, ya sabéis: aguja e hilo.

"Coser y cantar todo es empezar"

A la de una... A la de dos...

(LOS DOS) A la de tres.

-Ay, esto ¿qué es? (JAIME) Uy, Caprile.

-Está estupenda. -Me encanta, me encanta.

Alicia, ¿qué haces? Qué fuerte, ¿no?

¿Vosotros queréis ser maestros de la costura?

La culpa es del tejido. No sabes lo mal que se pasa aquí.

-¡Dios mío, ¿qué haces aquí?!

-Como me volváis a llamar pinche no respondo.

-Por favor, qué estrés.

Lo más bonito de lo que habéis hecho y no lo colocáis.

¡Ah...! Oh, oh.

-El cordón es de botellas de plástico,

el tejido son redes y la suela, goma reciclada.

-Qué barbaridad, ¿eh? Gala González.

Bienvenida. Gracias.

-Ay. -Me va a dar algo.

El aprendiz que no continúa en el taller

de "Maestros de la costura" es...

Maestros de la costura - Programa 6

19 mar 2018

Jorge Vázquez les enseñará a confeccionar un vestido de seda, utilizando la técnica de modelaje moulage, que requiere trabajar la tela sobre el propio cuerpo o el maniquí. Lorenzo Caprile les hará una demostración trabajando con los aprendices.
La firma Custo Barcelona abre sus puertas para que diseñen cinco camisetas diferentes, mezclando tecnología con artesanía, incluyendo color y grafismos en sus prendas. Custo Dalmau, fundador de la marca, y la modelo Judit Mascó seguirán muy de cerca el trabajo de los equipos.
En la eliminación, Ágatha Ruiz de la Prada les inspirará para que adapten al siglo XXI la chaqueta confeccionada en tweed que se convirtió en un fetiche para Grace Kelly y Jackie Kennedy.
 

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  1. Marta Meneses diaz

    Mahi y Eduardo(a pesar de su mala baba hacia Alicia)me parecen personajes ùnicos!!Muy divertidos!

    04 abr 2018
  2. Marta Meneses Diaz

    Totalmente de acuerdo con Susana Knecht López y Delia.

    04 abr 2018
  3. Nuria

    Como no se puede comentar en el video del programa 7 pues dejo aqui mi comentario. Sigo el programa desde el principio y conforme pasan las semanas a los jueces se les ve el plunero.Injusto fue que mandasen a la prueba de expulsion a Antonio en el programa 7 y no atendiesen a sus razones del por qué se volcó con el equipo que perdió. Si llega a ver una segunda temporada espero que la forma de juzgar y la vara de medir cambie porque desde luego que en esta temporada se estan luciendo

    28 mar 2018
  4. Oscar

    Hola, escribo desde México. La verdad que ha sido muy injusto lo que han hecho con Alicia. Ana debería estar agradecida que Alicia la cobijó porque de lo contrario ya hubiera salido. Que pena que hayan regresado a Eduardo, la verdad es que es de los que menos me simpatizan, es pura mala leche. Me encantaría que gane Alicia o Antonio.

    27 mar 2018
  5. Monlim

    Coincido con Delia y Susanna. Saludos desde Argentina!!

    27 mar 2018
  6. Yvonne urbano morales

    Soy Yvonne de México y he empezado a ver este programa y esta súper me encanta, ojala aqui en México pongan uno igual, felicidades a todos

    25 mar 2018
  7. Delia

    Suscribo las palabras de Susana Knecht-López. Alicia la más capacitada y con posibilidades halagüeñas futuras criticada y envidiado x dos mediocres , a saber : Ana la niñita rubia q no sabe x dnd le da el aire y q no se ni como fue seleccionada y el rubio mariposon de melena larga y envidioso de Alicia dsd el minuto uno pq sabe q es una rival muy fuerte. España es así, nunca los brillantes son profetas en su tierra y los mediocres usan sus escasos talentos para hundir al q es mejor, con diferencia, q ellos. Ánimo Alicia q vas ganar, talento +juventud+belleza+seriedad y profesionalidad te harán llegar lejos. Alejarte de los mediocres.

    21 mar 2018
  8. Susanna Knecht-Lopez

    Bueno, como parece ser que a todos nos gusta practicar el deporte nacional, es decir poner a parir a todos, me dio bastante pena ver como Alicia, una de las concursantes que considero puede llegar a la final, se veía criticada y apartada de forma inaceptable por sus propios compañeros. Es un concurso y ella se limita a trabajar y demostrar el talento que tiene. Si ser una persona centrada, competitiva, fría, significa no ser buena compañera, estamos apañados. En cuanto a la expulsión de Ana, la verdad es que no me ha chocado, puede que se haya visto un progreso, pero no tiene los conocimientos ni la maña que se necesita para seguir en el programa, las ganas y la ilusión de aprender no son suficientes, lo siento por ti Ana era tu hora. Desconozco cuales fueron los criterios a la hora de la selección de los concursantes, pero y esto es un pero en mayúsculas, me faltaba ver la concursante que hubiera representado al colectivo de la tercera edad, es decir, a la ama de casa o modista o abuelita que con quizás menos conocimientos en cuanto a saber quien es fulanito o menganito, hubiera podido demostrar que tiene la valía de llevarse el reconocimiento de todos. En cuanto al jurado, me parece que están haciendo un trabajo bastante bueno, lo hacen lo mejor que pueden y saben. Cada uno tiene una manera de sentir el arte, y de mostrarlo, yo ahí no me meto. Y bueno, me parece que ya no me quedan más caracteres, así que os mando desde la fría pero acogedora Suiza un saludo y Besos.

    21 mar 2018
  9. Isabel Gonzalez

    Por fin algo que nones telebsura , con gente que sabe de lo que habla como los maestros y jueces , yo lo digo y lo recomiendo , se nota que tanto las emociones , las broncas y los caracteres de cada concursante son de verdad , así también como la emociones y conocimientos de los jueces

    21 mar 2018
  10. Rosa

    Me encanta este programa.! Felicidades !!

    21 mar 2018