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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

Aprendices, tenéis que confeccionar

un hábito de monja completo.

¿Cómo se hace eso? Dios mío de mi alma.

A coser. Sois muy agresivos todos.

En el blanco se ven todos los defectos.

Vicente, tranquilo.

Con suerte terminan de hacer alguno de los hábitos.

Eduardo, te recuerdo que está aquí la hermana Rosa.

Me falta mucha técnica.

Pa, has sido hoy la mejor con diferencia de la noche.

Es muy importante que el vestido tenga

la esencia de Intropia.

A ver, a ver.

No son recortables de cuando íbamos a plástica, es costura.

Están destrozando el otro vestido y no nos va a dar.

Tengo que emplazaros a todos a la prueba de expulsión.

Hacer un vestido de corte sirena.

Y por supuesto con volantes flamencos.

¿Lo has puesto en el lateral del encaje?

Y es súper sexy.

Yo no lo hubiese permitido en mi taller.

Nos has dejado sin palabras.

El tercer expulsado de "Maestros de la Costura" es...

Vicente.

Buenas noches y bienvenidos a "Maestros de la costura".

Han pasado ya tres semanas y nuestros aprendices

están cada vez más nerviosos.

Saben que pueden dar el salto de costureros amateurs

a profesionales aquí y ninguno de ellos quiere perder

esta oportunidad de oro.

Esta noche se enfrentan a tres nuevos retos

para estar más cerca del gran premio final.

Esta semana vengo con las pilas cargadísimas.

Porque otro peldaño para el escalón.

Y yo creo que estoy subiendo poquito a poco.

Va a haber niños o personas.

Tenemos patrones por lo menos.

Aprendices, bienvenidos.

Creemos que después de tres semanas ya tenéis

un idea clara de que cómo son nuestros jueces

y de lo que esperan de vosotros.

Quieren talento, quieren creatividad.

Pero si esa idea no se plasma

en el tejido perfectamente no sirve.

Nos vemos en la obligación de ser exigentes.

Queremos al mejor. Y el mejor sólo puede ser uno.

Mahi, la semana pasada te viste con un pie fuera.

¿Cómo te sentiste? ¿Qué te pasó?

Siempre todo es como una prueba de expulsión,

tanto aquí como fuera, ¿no?

Y hay que...

No sé qué estoy diciendo.

Pero que me lo tomo todo

como una prueba de expulsión todos los días.

Porque la vida es una prueba de expulsión continua.

¿La vida? Sí.

Sí. Sí. Soy una filósofa, ¿eh? Y una pensadora del 2017.

Pondrán esta frase en los azucarillos:

"La vida es una continua prueba de expulsión.

Mahi Masegosa." Huy, ojalá, me encantaría.

Sergio, es tu primer día sin tu hermano,

sin Vicente, tu mitad. ¿Qué tal estás?

Estoy un poco raro, no sé. Le echo mucho en falta.

Me he sentido un poco de bajón por no tenerlo ahí.

Pero luego me preocupo de mi trabajo.

Y entonces eso es un poquito más tranquilo.

Aprendices, ¿creéis que estáis preparados para un encargo?

Según de lo que sea el encargo. Un encargo de verdad.

Un cliente exigente.

Vamos a customizar algo.

Ya verás tú qué nos van a pedir hoy.

Un traje de astronauta.

Ya verás.

En el primer reto de la noche

tenemos un encargo muy especial.

No sé todavía si en cliente tiene una idea clara

de lo que necesita o bien va a preferir que sorprendáis.

Os cuento un secreto.

Suele decir que su mayor patrimonio es su vestuario.

Olé.

Os pido un fuerte aplauso para... ¡Bibiana Fernández!

Huy, Dios mío.

(Aplausos)

Bueno, yo soy un completo enamorado de Bibiana Fernández.

Me encanta de siempre, desde que soy súper pequeño.

Y me gusta la Bibiana de ahora y la Bibi de antes.

Bibiana tú has sido el 50% de las retales.

Con ese nombre tenías que estar en "Maestros de la costura".

Hombre, a la fuerza. Llamándote las retales

y cogiéndote la última dónde tenía que estar.

Pues aquí, no me quedaba más remedio.

¿A ti te gusta coser? ¿Has cosido alguna vez?

No sé coser, pero soy familia de modistas.

Mi madre y mi tía cosían ambas dos.

Pero nunca me dio por la costura, fíjate.

Nuestros aprendices, Bibiana, yo creo que están deseando

saber qué quieres encargarles.

Qué miedo, por favor.

Bueno, tenéis un melocotón. Porque no va a ser para mí.

Es para dos seres que amo.

Sus perros. -¿Los puedo ir a buscar?

Sí, por favor. Perdonadme un momentito.

Voy y vengo, ¿eh?

Los perros.

Es divina. -Míralo, míralo.

(Aplausos)

Ay, que me los como.

Estos dos seres que yo amo, son Hope y Joe.

Mira, él quiere vivir aquí encima. Y ella también.

¿Y por qué has traído a Hope y a Joe?

Os he metido en un "embolao". Yo lo lamento.

Tengo que decir una cosa, este año he tenido mudanzas,

he tenido muchos trabajos.

Y normalmente el fondo de armario...

porque en el mío ya no me cabe nada.

Pero ellos no he podido renovar el fondo de armario.

Tienen abrigos para invierno

que les hizo Elena Benarroch en mouton marrón.

Y como lo de Elena siempre no lo van a llevar

pues estaría bien una cosa nueva.

Para ir a eventos. -Hombre, para ir a eventos.

Hope fue la primera perra premiada por ser mascota

en los Premios Cosmopolitan.

Tiene perfil social, ¿verdad?

Ella sí.

El perfil es "La perra de Bibi".

Sí, hay uno que se llama "La perra de Bibi"

y otro que se llama "Hope Fernández".

De verdad...

Yo los perros ni de chica, porque me mordieron 3 veces.

Si son muy grandes no me vas a ver cerca de ninguno.

Si son chicos y veo que son tranquilos sí me acerco.

Pero no los toco mucho ni nada.

Tened en cuenta que Hope y Joe son dos caniches,

una raza ligada a reyes y nobles.

María Antonieta tuvo muchos caniches.

He de decir que es una raza buena, noble, cariñosa

y además muy presumida.

Como suponemos que ya sabéis coser a medida

tendréis que confeccionar dos abriguitos.

Uno para cada perrito.

Bibiana, antes de que empiecen los aprendices,

¿tienes algún consejo que darle sobre lo que les gusta

más a Hope y a Joe?

Pues él es un poco gamberro, divertido.

Él sería un poco como sería un DJ o una cosa así.

¿Y ella qué sería, una lady? Y ella es una lady.

O sea, ella la colección de Lady Di le cabe entera.

Qué mono. Tienen que ser funcionales.

Pero a la vez estilosos para que Bibiana cuando vaya

por la calle que digan: "Mira qué perrines más monos."

Me retiro.

Tenéis dos patrones sobre la mesa.

Para confeccionar los dos abriguitos contáis con...

90 minutos.

75 minutos.

Por lo menos. No, de por lo menos nada.

¿75 minutos?

Madre mía, cada vez va siendo menos, ¿eh?

Lo primero es tomar medidas.

Las medidas de vuestros clientes.

Por lo tanto le voy a pedir a Bibiana que se acerca

al probador y después empezará la prueba.

Ay, yo quiero dale un beso, no tomar medidas, por favor.

Vamos, niños. Yo te ayudo.

Ven.

¿Medidas de perro cómo se toman?

Se medirá el contorno, el largo.

Tengo que tocar el perro.

Subiros aquí. ¿Qué te parece el probador?

El probador... me vuelvo loca.

Yo no he vestido nunca a un perro.

Ni yo tampoco.

¿Cómo se llaman los perros, Jaime?

Creo que "Bob y Job", pero no lo sé.

Bueno, pongo chico y chica.

Vamos, Antonio.

Tú mides uno y yo el otro. -Bueno, venga.

Tú mide a Joe y tú mide a Hope. Ponte derecha.

Ay, qué buenos son.

Veintisiete.

Ahora, cógete... -Venga, ¿qué más?

Qué fuerte, por favor. -Huy, por Dios.

Yo a ver si soy capaz. -Sí, cógele la cintura.

Al contorno del cuello. Apriétaselo un poquito.

¿Cómo se mide, con pelo o sin pelo?

Siéntate ahí. Ahora mamá te va a dar jamón.

Ahora mamá si tú eres muy buena te va a dar jamón, ¿vale?

Ahora van a venir otros chicos a tomaros medidas.

Yo lo que quiero es tomarte medida a ti.

Pues tómate también si quieres, claro.

Treinta y cuatro...

Mírala, qué buenos son.

Ay, que me los voy a comer.

Tiene las medidas perfectas perrunas.

Noventa, noventa, noventa.

(CANTA) #Y había que verlo cuando jugaba#

#con mis chiquillos en la ribera.#

Para no dejar el cante. Porque si no canto yo

después no puede venir Anabel a decirme:

"Oye, que no cantes. Oye, que no hables."

Ay, qué alegría de estar sin la retal.

Hazle una bata de cola a la perra.

(Risas) Haz el favor, Luisa.

Ya veré, a ver si me dejan la tela que yo quiero.

Tiene treinta y dos.

¿Ves? Claro, ella es más delgadita.

Muy bien, muchas gracias. -De nada.

A ti, a vosotros, por favor.

Yo no sé qué telas coger. -Yo tengo las dos que quiero.

Yo también tengo mis dos si no me las quita nadie.

A ver quién llega antes. Aquí ya...

No te lo voy a decir.

Os recuerdo que podéis entrar

en la mercería tantas veces como queráis.

Tenéis que bordar vuestras iniciales

en ambos abrigos, no lo olvidéis.

Y muy importante, no podéis compartir la tela.

Por lo tanto si ya tenéis una elegida id a por ella.

Ya ahí esto es competición, ¿eh?

Ya aquí está todo el mundo a ver quién puede hacerlo mejor

y ya de tantos amiguitos como que poco.

Aunque nos queremos mucho,

pero las pruebas son las pruebas.

Yo cojo dos y punto.

Que yo estoy harto de que me las quiten.

El tiempo comienza en tres, dos, uno...

A coser, vamos.

Huy, por Dios. -Listo, listo.

¿Se pueden coger tres? -Yo he cogido cuatro.

¿Cuatro? -Rosita...

Bueno, yo muy clásica, como siempre.

Ay, me falta para ella.

Yo esta para el muchacho y esta para la muchacha.

La competición ha empezado.

Y aquí ya desde antes de que dijeran "un, dos, tres"

ya se estaban repartiendo los tejidos,

que si este para ti, este para mí.

Yo he ido a por el mío y me importa cero el resto.

¿Delantero? ¿Sisa? ¿Pero esto es de broma?

Madre de Dios bendito.

¿Esto qué es?

Delantero, lomo, hilo...

Ah, claro, esto va así.

No lo entiendo este patrón, de verdad.

Hay dos patrones diferentes.

Uno es de una manera y otro es de otra manera.

Mahi. -Dime.

Aquí saldrá la cabeza, ¿no?

Te juro por mi perrilla que no sé cómo va esto.

Esto me parece un cubo de Rubik.

Cuando junto un patrón con otro se me deshace el anterior.

Y no... no hay manera.

Ay, que se mete todo para...

Esa es como era Joe cuando era chico.

¿Esta sisa dónde era? -No sé cómo va.

Diez.

Vamos a ver...

Es que esto le va a ir enorme al perro.

Igual. Son la misma talla.

La prueba de hoy consiste

en dos patrones de abrigos para perros.

Una de las dificultades de la prueba

es adaptar el patrón a las medidas del perro.

La primera prenda es un abrigo que se confecciones

cosiendo las piezas del pecho y la espalda.

Después se unen las mangas.

Se remata el escote y el bajo con unas vistas.

La capa es más sencilla. Una vez cortado el patrón

se cosen las dos piezas principales.

Se confecciona la capucha uniendo las tres piezas.

Para acabar se une la capucha a la capa.

Todos, yo creo. Todos.

Todos moriríamos de envidia con el vestidor de Bibiana.

Pero nos gustaría saber,

¿cuántos vestidos de fiesta tienes?

¿Lo sabes?

No. No lo sé porque voy almacenando.

Verás, la primera persona que me hizo un traje largo

fue Antonio nieto, que se dedicaba a la costura

en la época de los 50-60.

Vistió a Mari Carmen muchas veces,

a Carmen Martínez-Bordiú.

Después de toda la época de moda de España

que eran Jesús del Pozo,

Francis Montesinos, Manuel Piña.

Y después tengo de diseñadores internacionales

como Azzedine, como Montana.

Entonces, todo eso lo guardo.

En la época que me dio por llenar el boquete

pues llené y llené. Y tuve que vender la casa.

Los vestidos no sé quién me los va a comprar.

Yo, yo, yo. Se puede vender una casa,

pero los vestidos no. ¿Porque sabes lo que pasa?

Que los vestidos forman parte de tu vida.

Entonces no me importa cambiar de casa,

porque en cualquier sitio donde yo esté estará mi casa.

Pero yo pongo el biombo y una cama debajo de un puente

y tengo los vestidos colgados

o en un carrito de los sin casa y es mi casa.

De raso.

Para Joe voy a hacer...

he cogido esta tela así como un poco de camuflaje

porque ha dicho que él era un poco así más gamberro.

Y como homenaje a Bibiana pues le voy a poner retales

de otras telas que he visto por ahí.

¿Te has hecho muchas cosas a medida, Bibi?

Pues hubo un tiempo en que sí. Tú sabes que hemos tenido

tradición de costureros grandísimos,

desde Balenciaga, Pedro Rodríguez, Pertegaz.

Yo he perdido a mucha gente en el mundo de la moda

y me duele tremendamente.

No puedo irme de un programa como este

sin hablar de David, porque para mí es imposible.

Porque David para mí era mi hermano

y lo siento conmigo todo el tiempo.

En el fondo de armario en recuerdos tengo...

No me caben ni en el taller este siquiera.

Y, Bibi, ¿además de tener un gran armario

cuáles son tus trucos para ir acertada?

Evidentemente buscas las cosas que te quedan bien.

Exacto. La clave es que te conoces muy bien.

Bueno, unas veces aciertas, otras veces no.

Pero yo pienso que tampoco te lo tienes que tomar

como una cosa muy a pecho.

Si te equivocas tampoco te van a fusilar.

Yo me habré puesto muchas cosas que ahora cando me veo digo:

"Dios mío, ¿cómo me atreví?"

Pues me atreví y no pasó nada.

Y aquí sigo. Y aquí sigo.

Yo creo que esto no tiene sentido.

Voy a pasar olímpicamente. Voy a hacer esto y ya está.

La primera vez que coso para perros.

Tengo mascota, tengo a Napoleón.

Pero con el calor que tenemos en la tierra de Almería

lo que son los abrigos poco los usamos.

Hope, que tiene perfil social, está ansiosa por conocer

las noticias y la información del programa en redes sociales.

Síguenos en @MaestrosCostura.

Mi hija cuando vea y diga:

"Mira, mi madre haciendo un traje para un perrito."

Con lo que le gustan los perros.

Y yo no quiero perros ni en pintura.

Luisa, ¿qué tal? Hola.

¿Cómo lo lleváis? Luisa es de Jerez.

Es andaluza y le gusta el colorido.

Me gusta a mí también. El fucsia, los volantes.

Yo soy andaluza y entiendo ese sentimiento.

Y yo también, ¿eh?

Es que no lo puedo remediar. Ay, qué maravilla.

Mira qué gracioso para la perrita.

Con volantes. Me gusta mucho.

Estoy por pedir que me lo hagan a mí también.

Esto no tiene nada que ver el perrito con la perrita.

¿Y tú normalmente los llevas combinados o no?

No, yo los llevo un poco a su aire.

Cada uno con su personalidad. Sí, tienen carácter distinto.

Él es como un jugador de soccer americano

y ella es una Lady Di.

(HOPE LADRA)

Y es que no sé ni cómo era el patrón.

Yo he intentado interpretar

y luego he cortado a mi antojo y he puesto piezas.

Entonces me he aprovechado más bien del tejido

más que del diseño.

Para ella he cogido la polipiel con los pajaritos.

Y a él lo quiero poner como más de noche.

Una versión disco, me gusta mucho.

Ay, maricón.

Que se lleva...

Esto es un cuadro.

(CANTA) #Y ahora nadie puede apartarlo de mí.#

#Ahora nadie puede apartarlo de mí.#

(CANTAN)

Yo no puedo estar cantando toda la noche en cuclillas.

Yo no tengo edad para esto.

Ni "parriba", ni "pabajo", ni tirada en el suelo.

Les encanta que les cantes.

En casa cuando están aburridos les hago una función.

"¿Queréis que mamá actúe?" Entonces mamá actúa.

"¿Qué quieres que cante? Vamos a cantar.

(CANTA) "Y era la llave de mi cortijo..."

(LADRA) Mira, mira.

Es que mis compañeros siempre son los más catetos

de todos los compañeros del mundo universo.

Se tiran a por las telas más feas.

Y fíjate qué cosa acolchadica,

qué abrigos más bonicos se han dejado ahí.

Y así no he tenido que pelearme con nadie.

Las he cogido directamente porque nadie las quería.

Las telas son muy bonitas.

No.

Ay...

¿Qué tal, Pa?

Hola. Esto está bien mono, ¿eh?

Esa jota la veo mucho como de universidad.

Así de niño pijo súper guay. -Me gusta, me gusta.

Que esos son malotes también. Son clásicos malotes.

Claro, como hay que ser. Yo clásica malota.

Un poquito malota hay que ser. Hombre.

Me encanta Bibiana Fernández.

Mi hijo de 11 años es fan incondicional desde que la vio

en "Masterchef" con las retales.

Cada vez que sale le da la risa.

Porque habla, habla, habla... y es encantadora.

Bueno, encantada. -Céntrate.

Que me gustas mucho.

Va a ir la perra monísima.

Hombre que no...

Esto es una cucada, ¿no?

No tengo ni idea de cómo va la pata del perro, tú.

Es que es pantalón. -El pantalón no, el brazo.

La manga, vamos.

Claro, he puesto la sisa al revés.

Pa, ¿cómo va? -Me acabo de equivocar

poniendo la sisa , hija.

Ay, yo no quería esto.

Uf, de verdad, que "pechá" de correr.

Qué bien te ha quedado. A mí esto no me ha salido.

¿Y alguno de vosotros tres

has cosido alguna vez para perros?

No, yo no. Todavía no me ha dado tiempo.

Yo sí, pero sólo una vez, ¿eh?

Una clienta muy especial, se casaba su hijo...

Y nos pidió que le hiciéramos un vestidito para la boda.

¿Y la tradición de vestir a los perros de cuándo data?

Pues se empieza codificar en el Renacimiento,

estos granes retratos de la damas italianas

con sus perillos, sus lacitos, sus joyitas.

Pero yo creo que de quien más nos acordamos

es de madame Pompadur, que muchas veces iban a juego

con sus vestidos, el mismo lacito que se ponía

en el cuello se lo ponían al perrito.

Fue un época muy pues de eso, de jugar.

¿Has dicho juego? Sí, claro, juego. Por supuesto.

Ah, ¿tú dices porque me hagan algo a juego a mí?

Se me está ocurriendo. Eso sería lo suyo, la verdad.

Pero algo, ¿no? Algún detalle, sí.

Para que tú te lleves algo.

Yo no, yo por mí encantada.

¿Sí? Ay, los pobrecitos míos.

¿Me dais permiso? Por supuesto.

Yo creo que lo pueden hacer.

Aprendices, prestadme atención, por favor.

Sí. Quedan 30 minutos

para terminar la prueba.

Y vamos a complicarla. ¿Más todavía?

Ya me extrañaba a mí.

No, por favor.

No, por favor, ya es suficiente. No.

Hemos pensado que teniendo aquí a Bibiana

no deberíamos dejar que se marchara sin que fuera

un poco coordinada con sus perros.

(JAIME) Claro que sí.

Es decir, que os pedimos que hagáis un detalle

que también se pueda llevar ella más los dos abrigos.

Huy, Dios. -No he hecho ninguno todavía.

¿Yo sirvo como detalle? -Tú eres un detallazo, mi amor.

Que me lleve a mí.

Pues voy a hacerle a Bibiana

yo creo que una cadena para el perro.

¿Cómo le hago yo un complemento a Bibiana Fernández,

a la grandísima Bibiana Fernández,

con un peluche que tengo aquí

que parece que he destripado un peluche?

En vez de Bibiana Fernández va a parecer Paris Hilton.

¿Qué tal, Jaime? Hola, buenas.

¿Qué vas a hacer? Cuéntanos.

A Joe le he hecho una gabardina de camuflaje.

Y a Hope le estoy haciendo algo muy chic.

Y le estoy poniendo los bieses

con el mismo camuflaje que a Joe.

¿Y a Bibi qué le vas a hacer? Ya lo has pensado?

Pues no, porque me impresiona mucho.

Entonces creo que tiene que ser

algo que vaya con ella muy mucho.

La verdad es que cuando ha entrado te motiva decir:

"Mira, Bibiana Fernández.

Vamos a hacer algo chulo seguro."

A ver, Eduardo, cuéntanos. Como ella ha dicho que el perro

tiene un punto gamberro he querido coger este tejido,

que me las he visto negras para coserlo,

porque no resbalaba por la máquina.

Y la cadena está sujeta con la puntadica.

Y para la perra, que es muy Lady Champagne.

(CANTA) #Call me Lady Champagne.#

Pero muy a favor. -Con los tules así,

a mí que me va mucho un tul. -A mí también.

Ahora quiero ponerle aquí un corchetito para cerrarlo

igual que al abrigo del Joe.

Y ahora estoy haciéndote para ti lo que viene a ser

una cadena para pasearlos así como con un peluche.

Tú imagínate los perros el trauma que van a tener,

que van a pasar de llevar pieles de Elena Benarroch

a este peluche sintético malísimo.

El peluche nos gusta mucho también.

A ver si vas a tener que dedicarte

al mundo del perro, Edu.

Son muy fuertes ellos, ¿eh?

Ya, ya, ya. -Caprile me lleva

por el camino de la amargura. -Ya, ya, ya.

Ya está.

Ya empiezo con el otro.

Anna, ¿qué tal? ¿Cómo vas? Pues ya he hecho el de Joe.

Como un poco Chanel. Sí, los he cogido a juego,

uno en rosa y otro en azul.

Y estoy con el de Esperanza.

¿Y has pensado lo que le vas a hacer a Bibiana?

Estoy pensándolo, estoy dándole vueltas.

Esto le va a encantar a Bibi, que lo sé yo.

Mahi, ¿has dado con cómo va lo de las sisas?

No, me lo he inventado.

Yo también me lo voy a inventar.

Y hay piezas que me sobran. Mierda.

¿Será posible?

Se te está colando. Tienes un intruso, el perrete.

Ha venido a ayudarme.

Bueno, adoro. Hola, Mahi.

Hola, Mahi. Hola, ¿qué tal?

Muy bien. ¿Y tú? Habla sin desconcentrarte.

¿Has visto Mahi qué botas trae? Ya las he visto.

Me han vuelto loca.

Siempre me las quito.

Bueno, no, hubo un día que cosiste con ellas.

Sí, y ya nunca más me las vuelvo a dejar.

Nada, nada. Cuéntanos.

Aquí estoy haciendo una carterita.

Este es el detalle, para que cuando saques

a los perritos metas aquí... -Llevar las bolsitas.

Exactamente, los guantes los metes aquí.

A juego con... Los guantes.

Los guantes para recoger la caca.

La bolsita, vale. Suerte, Mahi.

Gracias, Mahi. Suerte.

Sí, mi vida. -Hasta luego.

Es que no sé cómo hacerlo.

(MAHI TARAREA)

"Holi". -"Holi".

Al chico no sé qué hacerle más. Le he hecho la capa.

¿Has hecho capa y capa?

Pensaba ponerle la letra. Tú has hecho lo mismo.

Sí, yo ya lo he hecho. -Corre, Mahi.

Corre.

¿Qué tal? Hola, Sergio. ¿Qué tal?

Pues acabando el de chica.

La perra es como muy femenino, muy princesita.

Y el otro es como más macarra.

Y yo creo que la tela mola mucho.

He elegido bien de tela.

Esto es un rollo más alternativo.

Es súper mono, pero no se me ocurre

qué más ponerle al chico.

Había pensado en la inicial.

Pero la ha puesto Pa y no voy a copiarla.

Ve e invéntate algo. Sí, quiero tenerlo todo.

Porque yo soy muy malo con el tiempo.

Quiero tenerlo todo y luego me pensaré en emperifollarlo.

Y luego te he hecho una florecita para el pelo.

No sé cuándo te lo vas a poner. -No te preocupes.

¿Esta florecita va así acabada? Quiero entregarlo todo.

Tengo que ir a bordar. Me sabe mal no atenderos.

No te preocupes.

Ve a bordar porque te queda muy poco tiempo.

Está ocupada la bordadora. -Lo del tiempo a mí me consume.

¿Podré bordar aquí?

Mahi, voy yo detrás de ti.

Vale. -¿Qué vas, a bordar?

Sí. -Pues después voy yo, ¿vale?

Yo tengo que bordar también.

Me están tocando las narices.

Estoy harto de que siempre a última hora, pam.

Pues detrás voy yo.

¿Quién está bordando ahora? -Mahi. Y luego voy yo.

Por una vez que por fin veo la luz

y voy a poder entregar todas las cosas

ahora resulta que la etiqueta no la tengo.

Y resulta que hay una cola de las narices

y no voy a poder tenerla.

Yo también tengo que bordar. -Y luego yo.

Que no se te cuele Alicia.

No. -¿Ya, Mahi?

¿Ya?

Aprendices, atención,

quedan 10 minutos para terminar la prueba

y necesitamos ese detalle para que se lleve Bibiana.

Alicia, ¿cómo vas? ¿Qué tal? Pues ya estoy terminando.

Le he hecho una chupa al chiquillo.

Qué macarra. Guay.

¿Has controlado bien esta medidita?

Lo he controlado, pero el material este

no me ha ayudado mucho.

¿Y para Bibi qué tienes pensado?

Pues para ella un bolsito a juego con la chica.

Ah, muchas gracias. Ay, qué bonito.

Y un poco reversible y todo si queremos.

Sí, este es reversible.

Lo he cuidado por dentro para que sea reversible.

¡Oh, qué me gusta, por Dios!

Pues voy a ponerle un poco "trending"

a los perros y como ahora se llevan las plumas,

pues, mira, un anorak de plumas que irán ideales los perritos.

Siguiente. -¿Quién va?

-Luisa. -¿Ya?

-No, va Mahi después de ti. -¿Vas a ir o no?

-¿Otra vez? -Ah, voy yo, voy yo.

-Pues tira tú, tira tú.

Yo fui a bordar y vi que terminaba

Edu y salió en estampida Luisa,

pues ya esperé que terminasen los turnos.

Hola, bichín, al final, me van a gustar los perros.

Qué mal hecho está este abrigo qué pena me doy de mí.

Qué mierda. -Pa, ¿tú tienes el nombre?

-No, iba detrás de Luisa. -Nos hemos amontonado todos.

Luisa, cuando acabes, grita mi nombre

que ya voy yendo para no perder tiempo.

Aprendices, ¿ha bordado todo el mundo?

No. -Sí.

-Yo no. Quedan cinco minutos para terminar.

Ay, cinco minutos y no he terminado.

Luisa, cuando digas: "Ya", voy.

-Me queda uno, el otro. -Vale, pues corre.

-Unas tijeras, te cojo un momento

las tijeras, ¿vale, Anna? -Vale.

-Mientras está haciendo el bordado.

-"Killa", no veas que "pechá" de correr,

no me dio tiempo de nada. -Ay, qué cuqui.

-Haré mientras esto.

Ay, que la puse al revés, ¿no?

Si las prendas no están bordadas, no podremos valorarlas.

¿Ya, Luisa?

-Después voy yo, ¿no? -Ya, el siguiente.

Anna, gracias.

-Nada.

Hola, Antonio. -Hola.

Como me ha sobrado ese tiempo de espera para el bordado,

aproveché una cremallera e hice un monederito

a juego con el abrigo de su perro.

¿Pa, te queda mucho?

No llego, yo creo que no llego.

¿Me puedes recortar un pelín?

Aprendices, queda un minuto, necesito que pongáis

una de las prendas en el peluche.

Vale.

Mierda, porque lo tengo todo ya solo me falta esto.

Huy, huy, huy.

Qué maravilla. -¿Puedes bordar

las dos letras juntas?

-¿La tuya y la mía? -Sí, no sé,

borda las dos y las recortamos. -Vale, vale.

-¿Faltáis los dos? -Sí.

-¿Tú, también? -No, yo lo hice la primera.

Un punto. Aprendices,

la prueba termina en tres,...

dos,...

...uno.

Junto al maniquí.

Antonio, Sergio. Estaba bordando.

-¿No te ha dado tiempo? -No me dio tiempo a bordar.

Por suerte, no es la prueba de expulsión porque si lo fuera,

me preocuparía bastante más.

Solo bordé una, no bordé la otra y al acordarme ya bordaban todos.

-No le cabrán las patas, mira qué cosa más estrecha.

La del chico que era una chupa de cuero supermolona,

ahora parece un disfraz de Drácula que le queda perfecto

a un peluche, o sea, que al perro grande no le cabrá.

¿Qué es eso, qué es eso? -Un bolso para Bibi.

-¿Y te dio tiempo? Qué máquina.

-Porque hacía cola el bordado y para no estar parado.

Claro, yo bordaba, pero sabía que Sergio y Antonio

no tendrían tiempo, la verdad, es una faena lo del nombre

y lo viví ahí, sufrí mucho

en la bordadora esperando a que termine.

Aprendices, los jueces, nuestra invitada y los clientes

están preparados para valorar vuestros trabajos.

Adelante.

Yo no me meto en esto. Nosotras desde aquí.

Desde aquí, los toros desde la barrera.

Para el perrito he hecho una capa con capucha

y la forré con peluche.

La hermana iba con una polipiel con un peluche o bordado en peluche

de una golondrina, pero no tengo bordado.

Antonio, ni María ni Palomo ni yo entramos a valorar tu trabajo

porque no lo has firmado.

Explícame, qué ha sucedido porque no lo entiendo.

Estaba la bordadora ocupada, los últimos 10 minutos esperé...

Pero, a ver, Antonio, es la cuarta semana,

has tenido 75 minutos,

¿pero por qué has dejado la etiqueta para el final?

Pensé que con los 10 últimos minutos

tenía tiempo de sobra. Don Creí-que

y Don Pensé-que son parientes...

(TODOS) De Tonte-que. Punto, ya está,

no tengo nada más que decir.

Al siguiente. Muy bien.

Si hay un requisito indispensable que es el bordado

y no lo he ejecutado, pues sabía que no tendría valoración.

Lo que me ha parecido de más son las palabras de Caprile.

Luisa, ¿qué tal? Defiende un poco

tu abriguitos, cuéntanos. Esto es una especie de chaleco

que mete por aquí las patitas y tiene aquí la capuchita

que se la pone detrás y con frío se echa para delante.

Que lo dejaste sin terminar.

Claro, me faltó un pespunte aquí y ya está.

Eso está sin rematar, esto. Bueno.

Aquí, el rematito. Como esta tela no se despelucha,

lo hice queriendo. La telita es negra de estrella,

pues la puse como si fuera un chaleco con su capucha

y ya está. El niño era como más moderno, más rockero

y la niña como más presumida con su volantito y su lazo.

Y luego hice una especie de trajecito.

Que ese es para... Para la perrita.

Vamos a probárselo. Venga vale.

Esperanza, póntelo, hija.

Pero vamos a ver.

Mírala, mírala.

Le queda todo bien, eh. Todo le queda bien a ella.

Ella es modelo. Ay, ella qué graciosa, Dios mío.

Esa mezcla como de chanelismo mezclado con el volante de tul

es como de... medio señorona, medio puta, una mezcla.

Chanel se va a la feria. Digo, anda que no.

Sí. (CANTA) #La reja tú metes la cara

#niña, me ha dicho...# Mírala, mírala.

Ay, qué cosa, que me la como,

esos brazos que va a volar, "Supermana" flamenca.

-Está preciosa y el coletero para Bibi.

Bibi, ¿te ves con el coletero este?

Para cuando te remangues el pelo.

-Sí, me levanto el pelo, sí, me puedo ver, sí.

Luisa, entendiste bien a Hope y a Joe y supiste darle

tu aire flamenco al vestido de los perros.

Pero tu trabajo está sin terminar. Me queda un pespuntito nada más.

Me faltó un pespuntito así de chico y cortarlo

para amarrarle al perro la parte de detrás.

Me hubiera gustado poner más floripondios,

pero por lo demás está terminado.

Pa, ¿qué tal? Cuéntanos, ¿qué has hecho?

Pues le he hecho a ella una capa muy elegante

y a él un chaquetón que no me di tiempo a rematar.

La capucha del chico, al del perro, está forrado

con la capa de la chica, rojo, cuadros, azul,

están combinando los dos. Creo que los jueces valorarán

que medí el largo, o sea, que le llegará hasta el final

el abrigo, espero que lo valoren bien.

No entiendo por qué no lo has acabado.

Porque se me rompió la manga y tuve que volver a cortarla.

La manga la puse en vez de así, para abajo.

Para arriba. Para arriba

y ya deshaciendo y volviendo a hacer,

me faltaba rematar el borde.

Pude poner las mangas. pero perdí mucho tiempo

y como era tan justo, pues me queda del abrigo del chico.

El de la chica está terminado, pero me queda rematar el borde.

Oy. Mira con la capuchita.

Ay, que te como.

Mira la reina maga, bueno, también podría ser Caperucita.

Para ser a medida no te quedó del todo bien, Pa,

no fue tu mejor trabajo hoy, la verdad.

La semana pasada fuiste la mejor

y ganaste el alfiler de la inmunidad

y esta semana con dos prendas pequeñitas, delicadas

que podrías haber acabado y no lo hiciste, Pa.

Es que no sé cómo se puede hacer un traje a un perro,

el perro que tiene la patita así, el cuellito así, luego tiene

una hechura muy rara

porque no son arriba son a cuatro patas.

Hola, Jaime, qué tal. Hola, Jaime.

Cuéntanos un poquito qué has hecho. Pues le he hecho una capa

de estas de camuflaje recordando y rememorando

los retales de Bibiana.

Es verdad que como quería hacer el efecto este de retales

vi que había varias telas de camuflaje

y es lo que he hecho.

Y a juego esto así tan moderno y tan lucido

que luego le hice los vieses de la misma tela que usé para aquí.

La chaqueta de color plateado pues porque Bibiana es una persona

muy chic, muy elegante, muy "fashion".

Y con las dos telas le hice la flor esta a Bibiana

para que se la ponga o en la solapa

o en el pelo porque ella es muy flamenca.

Una flamenca guerrillera con esa flor.

Ella es guerrillera, tiene carácter.

Las piezas están muy bien, Jaime, el "patch fork" haberlo introducido

me parece lo más, muy Burberrys, muy Londres.

Las telas son más duras, más complicadas de confeccionar,

pero estoy contento con el resultado.

Y has cosido de dos formas diferentes.

Sí, un zig zag y otro con pespunte.

¿A ver qué guapo? Mira, Bibi.

Qué guapo estás. Tu soldadito, Bibi.

Con ese traje de camuflaje

y ese fondo fosforito en la disco ligarás un montón.

Es un poco soldados del amor. Sí.

Gracias, Jaime. A vosotros.

Hola, Sergio. Hola, Sergio.

¿Qué tal? Cuéntanos cómo ha ido tu trabajo.

Pues me fue bastante mejor. Trabajaste hoy mejor

que no está tu hermano, te vi diferente, positivo,

da la sensación de que no esperas a nadie.

Al principio me sentí agobiado porque mi hermano no estaba,

pero luego me di cuenta que trabajé mejor

porque no estaba pendiente de él,

me centré en mí y eso creo que fue positivo.

Empezamos con el de la chica que no sé por qué había ideado

como una chaquetilla como con vuelo.

Al decir que era muy princesita

le hice el deshilachado en las manguitas.

Y lo de él cuéntanoslo porque me tiene anonadada.

Como sotana maso.

A ver. Sadomaso, no maso.

Aunque solo juzgaremos hoy, desgraciadamente, el rosa

porque este no está firmado.

¿Y el complemento de Bibi me lo enseñas, por favor?

Hice este bolsito para este y esta especie de flor

que puede ser o bien un broche. Flor retales o retal.

A ver, lo de la flor no tiene nombre, ¿vale, Sergio?

Es una chapuza retal o como quieras llamarlo,

pero también te digo que trabajaste mejor, pero no sirvió de nada.

Es una pena. Sí, es una pena

porque me siento contento de acabar algo

y decir que estoy contento con lo que hice que era mi objetivo

y con lo de la etiqueta pues siempre tiene que haber algo.

Buenas, Eduardo, estoy muy seria. ¿Por qué?

Primero te preguntaré qué tal tu prueba, cuéntame.

Pues muy bien, nunca había hecho moda canina y la verdad

es que estoy contento, me he resuelto muy bien.

Porque me ha quedado de rechupete, tal cual ella los ha descrito,

uno muy princesa, muy lady y otro muy gamberro, muy rockero.

Hice esos dos dueños que pienso se adaptan, perfectamente.

Ay, míralo, si está hecho un macarra.

Pero está sin terminar. No, está así a propósito.

¿Cómo va a estar a propósito si sale la espuma por debajo?

Da igual. No da igual.

Si fuera un neopreno o lo que sea, muy bien que me dejes el tajo,

pero aquí que veas la guata por debajo pues no cuela.

Aquí, medio cuela, pero aquí no cuela.

Bibiana, ¿viste a tu perra?

Está ideal, le favorece mucho el rosa con su volantito

rosa y esa cola que parece de "Pink Panther".

Bueno, no hablamos del accesorio para Bibi.

Podría ponérselo de cinturón. Si lo quieres de cinturón,

repasa las costuras que está descosido.

¿Te gusta, Bibi? Defiéndeme, por favor.

-No puedo, no me puedo meter en esto, me tienen aquí de adorno.

Imaginaos que estoy como una figura de esas de sevillana así.

Por favor, ven con nosotros, por favor.

Nos ha dolido un montón que digas que estás solo de adorno.

Yo os acompaño, pero yo callada como una monja jamón.

Tú callada como una monja, sí, un milagro.

Es así como que no se calla, habla más que yo, muchísimo

y es muy cercana, a mí me ha encantado,

me iría con ella de cervezas.

Hola, esto sí que impone,

los tres jueces y la dueña de los perros.

-No quiero imponeros para nada, al contrario.

-Estoy contenta con el resultado, pero no me dio tiempo

de terminar de ponerle los lazos al traje del perrito.

Pero sí, estoy contenta, la tela era muy graciosa,

era una tela de chaquetón

así con guatina ahí forrado, acolchadito.

Le hice su capucha y sus cosas, no sé, creo que quedó bien.

Y el monedero que está forrado por dentro.

-Claro, para llevar las bolsitas de los perros.

No sé si lo sabes que lo pusiste del revés,

hiciste mal las patas traseras. Pues no interpreté bien el patrón.

Todavía tenemos ese problema... Con los perros.

No, con los perros, no, con los patrones.

Y con las personas. Que no sabéis leer un patrón.

Nunca he hecho nada para perros

ni siquiera sé cómo va mi madre le compró al perro

hace poco un jersey para perros que era un tubo de lana

con cuatro agujeros para que saque las patas

que va el pobre perro matado.

Aquí sí que te debo felicitar porque la elección del tejido,

del material ha sido formidable.

Pero está muy mal resuelto todo, Mahi, no está bien el patrón.

Pero este mira qué bonito está.

Sí, pero es que estas cintas tienen que estar aquí.

No sé cómo va porque si es un jersey de punto,

pues eso, un tubo con cuatro agujeros

para que saque las patas, pero con patronaje y cosa así

eso pues es un puzle.

Como siempre, Mahi, tienes ideas muy buenas, pero luego

todavía te queda mucho.

Muchas gracias, Mahi. Nada, a vosotros.

Hola, Anna. Hola.

Explícanos un poco qué es lo que has hecho.

Pues de abriguito uno más elegante para Esperanza

y quería que Joe como tiene

un rollo más de sport, le puse la capucha.

Creo que a Bibi le gustará porque pensé en cómo yo lo vestiría

y es elegante y llamativo, pero no estrafalario

porque las telas son monísimas.

Has elegido dos tejidos complicados, pero, bueno,

el concepto es muy gracioso y vemos una evolución muy lenta,

muy lenta, pero evolución.

Hay cositas porque el velcrito este...

Tienes que seguir esforzándote.

(SUSURRA) Alicia, ha hecho el traje así.

Le cabe al peluche. -Ya lo dijo ella.

Defiende tus creaciones, Alicia, por favor.

Bueno, pues para Joe quería hacerle una chupa,

pero viendo qué bien le queda al peluche,

pues intuyo que no le valdrá a él.

En cambio este, Alicia, es bastante ideal, a mí me gusta.

Me encantó cuando lo vi porque como se lleva ahora tanto

este tipo de anorak y lo vi de este lado y no me convencía,

pero al abrirlo y ver este color me gustó mucho más al final.

Decidí hacerlo reversible. Está, más o menos,

bien terminado por dentro es reversible, que tiene su gracia.

Hope, pruébatelo tú, mi amor. Mira.

La idea que tenía era muchísimo más ambiciosa, pero al final

me quedé con unas telas un poco sosillas,

pero me sorprendí porque al final cogí

la verde, que no era mi favorita, pero al volverlo

vi que era como celeste y dije: "Qué bonito, me gusta".

Alicia, buena ejecución, la verdad,

y el bolso como complemento más que coqueto y correcto.

Creo que un encargo lo llevaría bien igual que soy exigente

conmigo misma si otras personas lo son conmigo,

será viable, yo creo.

Aprendices, ahora los jueces, nuestra invitada y los clientes,

también, tiene que deliberar.

Podéis ir a la salita.

Vamos, chicos.

A ver, Antonio, ¿qué has hecho?

Más que un perro parece un platillo volante.

-Es muy galáctico porque su perro es macarra.

-Porque no pusiste las etiquetas si no, ganarías tú.

-No sé. -Sí, porque están terminados.

-Pues gracias por no poner la etiqueta, a ver si gano yo.

Jueces, ¿tenéis un veredicto ya? (TODOS) Lo tenemos.

Adelante, entonces.

Tenemos muchas ganas de escucharos, voy a pedir a todos los aprendices

que se acerquen con una de sus prendas.

Creo que mi valoración viendo el trabajo de mis compañeros

si no quedo el primero, quedaré el segundo, sinceramente.

¿Yo que soy la primera? "Ande" vas, no.

Aprendices, normalmente, os quejáis de no tener tiempo

para coser pero hoy con estas piezas tan pequeñitas

os tenía que haber dado tiempo a hacer mucho más.

Vaya. Es verdad que coser unas piezas

tan pequeña exigía mucha destreza, pero a la vez

que sea para mascotas os da otro plus de creatividad.

Además teníais total libertad

para hacerle un complemento a Bibiana

y lo mejor es que ha habido un poco de todo.

Hope y Joe no se merecen

unos abriguitos mal cosidos y de mala calidad.

Y muchísimo menos Bibiana.

Antonio, da un paso adelante, por favor.

Creo que el no poner las iniciales

pues como consecuencia será

que me darán la menor puntuación, creo.

Has hecho un trabajo excelente, nos gusta el diseño,

la elección de materiales, la realización,

pero, lamentablemente, no lo has firmado.

Con gran pesar nuestro eres el noveno de nueve.

Jaime, Luisa, Álica, Anna y Eduardo, por favor,

dad un paso adelante.

Los otros tres que son Pa, Mahi y Sergio, solo deciros

que los abrigos y complementos que hicisteis para los perritos

de Bibiana se resumen en una misma palabra:

Mediocridad.

Me han dicho que a mí ni siquiera me valoran

porque mi trabajo es mediocre,

pero es que el mío tenía mucho brillico, no daba crédito,

yo decía: "Hola, hola, hola...".

No daba crédito.

El puesto número tres es para un aprendiz

que consigue sorprendernos por su buena ejecución

y por su exquisito buen gusto.

El puesto número tres es para Alicia.

Me pareció una prueba muy divertida y la verdad es que comparado

con otras pruebas noto que está como más tranquilo todo,

el ambiente más relajado.

El cuatro puesto es para Anna.

Muy bien.

Pero, Anna, no te duermas, sigue trabajando,

tienes una buena evolución, pero hace falta mucho más,

te lo digo siempre, gracias.

Estoy contenta, estoy más feliz que una perdiz.

(RÍE)

Y el número cinco...

Por los pelos

es para...

Eduardo.

Tienes que aprender a tomarte en serio la costura.

No sé de dónde se ha sacado María que a mí no me interesa la moda,

pero le demostraré que soy un gran diseñador

y se va a enterar.

Quedan los dos mejores de esta prueba, Jaime y Luisa,

por favor, un paso adelante.

Insisto, hoy el puesto

en el ranking será más importante que nunca.

Que yo pienso, chicos, que quizá es mejor

si le probamos los abriguitos a Hope y a Joe.

Y así nos ayuda a decidir.

Bueno, he dicho que si gano esta prueba, le compro

a mi hija un perro es que le encantan los perros

y a mí los perros como que no,

pero a mi hija, se muere por los perros.

Que salga ya Bibiana con los perros, por favor,

porque estoy impaciente por saber quién es el ganador

y, por supuesto, si he sido yo o no.

Lo tenemos, Raquel.

No ha sido fácil decidirnos,

pero al final nos pusimos de acuerdo.

El mejor de esta prueba ha sido...

A mí me gustan los volantes.

Jaime.

(APLAUDEN)

Ole.

Es un poco paradójico porque nunca vestí

a ningún animal, tengo dos amigos que siempre me dicen

que les haga algo a sus perritos y nunca les hice nada,

así que se lo dedico a ellos.

Luisa, tú ocupas el segundo puesto

por una ejecución eficiente y correcta.

Ya he quedado una vez en número uno, pues ahora el dos.

¿Habéis traído todos los complementos para Bibiana?

Tu bolsa es grande, ¿no? Sí.

¿La puedes llenar con todos los complementos, por favor?

Un recuerdo, Bibi. -Muchas gracias, chicos.

-Estoy convencido de que Bibiana usará los diseños

que he hecho porque le encantaron, lo sé, me miró y me cucó un ojo,

sé que les encantó y se los pondrá seguro.

Bueno, porque sé que los habéis hecho

con muchísimo cariño, vamos a darle las gracias

a Bibiana por haber venido,

por haber traído a Hope y a Joe. Ellos son, realmente,

los protagonistas de esta noche, pero quiero desearos a todos

desde aquí muchísima suerte, mucha mierda,

que lo disfrutéis mucho que al final cada uno seguirá

su camino, su trabajo, pero que es muy importante

que mientras estéis aquí, disfrutéis de esta experiencia

porque solo la viviréis aquí.

Bibiana, voy a hacerte entrega de todos estos complementos.

Muchas gracias, mi amor. Gracias, Bibiana, gracias.

(APLAUDEN)

Está loco por llegar a casa,

buenas noches, chicos, muchas gracias a todos.

(Aplausos)

Felicidades, Jaime, te estrenas en esa primera posición

en un día determinante para ser el número uno.

Os diré que en la siguiente prueba

cambiaremos, completamente, de registro

y que nuestros clientes

serán mucho más exigentes que Hope "and" Joe.

Hoy nuestros aprendices se enfrentan a un nuevo reto.

Nos encontramos en la sastrería

de una de las firmas de moda masculina

con más prestigio de nuestro país.

Sus trajes de hombre sofisticados y elegantes

son su máxima representación.

Aprendices, nos encontramos en el Corte Inglés de Castellana,

de Madrid, y más, concretamente, en la sastrería de Emidio Tucci.

Firma de moda masculina por excelencia.

Os enfrentáis a un reto que va a exigir precisión

en la técnica y velocidad de ejecución.

Hoy competiréis en dos equipos, uno tendrá cuatro aprendices

y el otro cinco.

El equipo de cuatro estará formado

por los cuatro primeros clasificados en el ranking.

Por Jaime,

por Luisa, por Álica

y por Anna.

Y el equipo de cinco estará compuesto

por los cinco últimos puestos del ranking.

Por Mahi, por Antonio,

por Pa, por Edu y por Sergio.

Creo que tendría más ventaja en el otro equipo

porque el punto débil de mi equipo creo que es

la falta de control sobre la sastrería.

(SUSPIRA) Ay.

Mahi, ¿qué pasa?

Huy, estoy "desencajá".

¿Por qué, no te gusta tu grupo, no te gusta...?

Sí, me encanta, pero me acuerdo de mi padre

en la cocina diciéndome que estudiase Derecho

y que opositara para notario.

(RÍEN)

Es que estoy viendo tantas piezas que no sé por dónde meterles mano

y a ver si va a llevar razón mi padre.

Pero aún no sabes qué hacer, no te adelantes.

Pero no es por lo de los equipos. No, los equipos...

estoy muy contenta con el que me tocó.

Mi padre me decía que estudiase Derecho, seguro que me montaría

lo de abogados, ¿cómo se llama eso?

¿Un banquete de abogados?

Seguro que me lo montaría, él quería que me casara

con un banquero, con el de la Caja Rural del pueblo,

sí, me hubiera comprado un piso,

seguro, pero no era la vida que quería para mí.

Quería estudiar arte y aquí estoy.

Jaime, un paso adelante.

Fuiste el ganador de la anterior prueba asì que hoy serás

jefe de taller, de nuevo, en "Maestros de la Costura".

Me gustaría saber si te alegra. A ver, me alegra,

es una responsabilidad y de cara a la prueba

que nos enfrentamos, pues mayor aún.

Eduardo, un paso al frente.

Eres el mejor clasificado en tu equipo, por lo tanto,

también serás jefe de taller.

En la anterior prueba como líder no pude mandar

todo lo que mandaré hoy, va a ser genial.

Jaime, tú tienes el privilegio

de escoger el color de tu equipo que será....

El naranja. Naranja.

Por lo tanto, el equipo de Eduardo hoy competirá con el color verde,

podéis coger vuestros alfileteros, por favor.

Aprendices, una de las características

que mejor define a Emidio Tucci

es su compromiso, y el vuestro, con la satisfacción

de cada cliente.

Y esta prueba se basa,

precisamente, en eso,

en la satisfacción del cliente.

De eso me puedo encargar yo.

(RÍEN)

Cada equipo tendrá que hacer

los arreglos que sean necesarios

en trajes de caballero.

Siguiendo las indicaciones y las necesidades

que os indique cada cliente.

Vale. Un buen traje debe quedar

como un guante, es decir, divinamente, ajustado

a las medidas del cuerpo del cliente.

¿Con qué trabajaréis en esta prueba?

Tenéis los trajes en el taller con las iniciales de sus dueños.

Cada uno de ellos encargó un traje y viene a probárselos.

Os advierto que son clientes...

¿Especiales?

Ay, por Dios, qué intriga.

¿Preparados?

Cada equipo a su taller.

Espera, que quito el freno.

(RÍEN)

Era por ahí.

(RÍE)

A ver. -Cómo va la marcha.

-Hijo, para atrás. -Ah, pero para atrás.

(RÍE)

Un traje así chulo.

Serio, pero que tenga un toque asì informalillo.

-Yo también había pensado algo con... sabes que ahora

me dijeron que se llevaba un poquito el cuadro.

-Para aquí que ya hemos llegado, aqui detrás de este coche.

-Sí, aparco aquí detrás, a ver.

-Mira qué bien, en la puerta. -Sí.

-Pues nada, ya estamos.

Equipos, ¿sospecháis a quién pueden pertenecer

las iniciales de cada traje?

F.A. -F.A.

Ese es... Fernando Alonso.

-Fernando Alonso. -¿Sí?

-¿Fernando Alonso es un futbolista?

-El de la Fórmula 1. -¿Eso qué es?

El caso es que me suena.

¿Y vosotros?

X.D.

-¿Quién se llama X.D.?

Aprendices, ya no hace falta que especuléis más.

Ay, por favor, me estoy muriendo.

Un fuerte aplauso

para Fernando Albizu y Xavier Deltell.

(APLAUDOS)

Hola. -Buenas.

Hola, guapa. Bienvenidos.

Guapísima.

Qué tal, Fernando.

Qué tal guapísima.

Gracias por acompañarnos,

¿os hace ilusión estar en "Maestros de la Costura"?

Sí, mucho, de verdad.

Además, eres muy fan de Palomo. Me gustan los tres,

ella por el color, Palomo tiene un gran abrigo

que me encantaría tener.

Y este, porque es algo muy elegante.

-¿Estos señores a qué se dedican?

-Son actores y humoristas. -Ah.

Venís a probaros los trajes que habéis encargado.

Voy a un pregón y quiero ir bien.

De punta en blanco. -Sí.

-Se casa mi ex y quiero ir a molestar.

Tengo que estar más guapo que ella y más que él.

Es verdad.

Aprendices, tendréis 90 minutos para realizar esta prueba

y dejar los trajes a la medida de vuestros clientes.

La mecánica será la siguiente:

Ahora entregaréis ese traje, iréis al probador;

al probador solo entrarán los jefes de taller y un ayudante.

¿Sabéis con quién vais a entrar al probador? Jaime.

Sí, con Alicia.

Eduardo. Con Pa.

He elegido a Pa para venir conmigo y tomar medida de los arreglos

porque le hace arreglos a su marido y a sus hijas, entonces,

tiene más práctica, creo, que el resto.

La prueba comienza en: tres, dos, uno. ¡A coser!

-Hola, ¿qué tal? -Xavier, buenas.

(ELLAS) Hola. -Bienvenido.

-Encantado. -Mua.

A los clientes que han traído los conocía de la tele,

no me acordaba muy bien, pero de haberlos visto los conocía.

-Hola, muy buenas. -Hola, buenas.

-Vengo a por un traje.

-Cuando he visto a Albizu, sabía que era nuestro,

por los trajes que vimos. Fernando Alonso no usa esta talla,

tiene que ser un señor más grande y cuando lo vi ya me cuadraba.

-¿Alguna indicación de cómo quiere usted el traje?

-Quiero hombreras nuevas, un forro nuevo; algo con más color.

-Hombrera nueva. -Sí. Forro... no sé.

-Con colorido. -Morado.

-Le quiere cambiar el forro. -Pasadme un metro.

-Tu marido, cariño. -A mi marido no le importa.

-No ha pasado nada. -Con él no le importa.

No es por ser vanidosa,

pero creo que Eduardo no tenía ni idea de por dónde empezar a...

A atacar nada.

-Chicos, hay que descoser el forro y preparar hombreras nuevas.

¿Os encargáis vosotros de descoser?

-Descosed, no lo rompáis, que así tenemos el patrón.

Directamente. -Eso, no lo rompáis,

descosed con el descosedor.

-Forro morado, eso ya no lo lleva ni la Carracuca.

Con lo bonito que era este forro, el Xavier este...

-Yo lo veo muy largo, ¿no quiere que le entremos de...?

-No, me gusta así, no pasa nada. -Vale, muy bien.

-Y el entalle, hay que entallarla un poquito.

-¿Le entallamos de espalda? Usted, deje los brazos normales.

-Normales los tengo. -Quiero decir caídos.

-Jaime me gusta mucho como jefe, la verdad.

Si él montaba un taller, yo me iba con él;

a mí me gusta como él lo lleva, la verdad.

-No sé si me sobra o me falta. -Te sobra.

-Como usted se vea. -¿No eres el estilista tú?

-Soy el estilista, pero lo tiene que llevar usted.

-Aconséjame. -Uy, perdón.

Atrás le queda un pelín apretado.

-Me lo desaprietas, que me haga un culo bonito.

-¿Lo prefieres grande? -Quiero estar cómodo y sacar tripa.

-Si come o bebe, que no le apriete. -Veo el tiro pequeño.

-En las bodas se come y bebe un montón.

-¿Sí? No sé, no he ido nunca. -El tiro un poco.

-Vale, ya está. -Vale.

Gracias. -A usted por venir.

-El tiro bien, hay que meterle un pelín.

Un pelín. -Sí, sí, si no digo eso. Digo él.

-Es majo. -¿Majo?

-Ay. -No has conocido a nadie majo.

-¿No tenemos zapatos para ver el largo?

-Qué divertido viene. Le ayudo. -Es que no... No, no. Si puedo.

-Ay, son de peras, qué graciosos.

-Están sembrados sus calzoncillos.

-Vamos a ver, vale. Esto sería el traje.

-Bueno, bueno, bueno, qué maravilla de gayumbos me lleva.

Con las peritas, las manzanitas; unos para arriba, para abajo,

parecía que venía a un pase de modelos.

-Uf, uf, esto fatal.

-Qué grande. -Parezco Julián Muñoz.

¿No lo veis? Esto no me gusta para nada.

Que me bajen la cintura. -Vale.

-Póngaselos donde le gustaría llevar la cintura.

-Qué grande. -Más o menos, mide de aquí a aquí.

-Cuando Jaime me ha escogido como ayudante, me ha hecho ilusión

porque, bueno, tengo conocimiento y me apetecía echar una mano.

¿Así de bajo? ¿Más largo? -Me lo veo corto.

Quizás un pelín más. -Creo que más largo.

-Sin que llegue a pitillo de esos. -Sin que llegue a pitillo.

-Vale. -No se preocupe.

-Le va a quedar perfecto. -Pintado.

-Muchas gracias. -Fenomenal. Gracias.

-Vas tú con ellas mientras se va quitando el pantalón.

-Me quito el pantalón. -A ver, chicas; la americana.

Las mangas ha dicho que las quiere como están.

-Uy, qué alegría. -Vaya.

-Gracias, Xavier. Vamos a trabajar. -Vale.

-Creo que solo meter de aquí. -A ver.

-Luisa, te pones a desmontar esto. -La parte de atrás y la de abajo.

-A desmontar. Se marca bien esto con un jaboncillo o medidos, ¿vale?

Y se mete por dentro. -Dame, yo lo marco.

-Id descosiendo hacia un lado, que voy a intentar estirar la tela.

-Como no va a dar tiempo, se hace la parte que se ve, la de delante.

¿O le hacemos todo, con la espalda? -Ve y pregúntale.

-Nuestro cliente quería un cambio de forro

para darle un poco de color a su americana

y yo veía que en el tiempo que teníamos iba a ser muy justo,

entonces, como no he tenido mucho filin con el cliente,

cosa que quiero apuntar, he mandado a Pa.

-El forro que quiere así vivo,

¿lo quiere solo detrás o, también, la parte de delante?

-Estaría más bonito entero, pero bueno,

córtame un trocito para llevarlo así de pañuelo.

-Ah, vale, hacerle un pañuelito en el bolsillo, de acuerdo.

-Hay que descoser, va cosido encima del choricillo.

-Madre mía. -Esto va a ser... no hay tiempo.

-Hemos dicho que descosía Sergio, Pa, deja a Sergio.

-Pero solo esta parte. -Sergio, indícale y que descosa él.

-No descosas la manga, el forro.

-Hemos repartido tareas, no podemos hacerlo todo.

Tú y yo hemos ido allí, que ellos descosan y haz el pañuelo.

Pa estaba figurando que hacía muchas cosas,

queriendo llevar la voz cantante y queriendo quitarme importancia.

La otra, menuda, no me ha hecho ni puto caso.

Vamos a ver, ¿no estoy diciendo quién hace y repartiendo tareas?

Hace lo que quiere y quiere hacerlo todo; me pone de mala hostia.

-Dame la otra hombrera. -Sí, cariño.

-¿Lo consultamos? -No, el señor ha dicho

que hay que cambiar la hombrera y hay que hacerlo.

Si hay que descoser, se descose.

-No, está del revés. -Esta está del revés.

-La acabo de descoser. -Tiene que ir para arriba.

-Mira la tuya. -Que sí, que sí.

-Hazle caso a Mahi. -Quítala.

-Por favor. -He descosido una, está comprobado.

-Que no contradigas, va.

En esta prueba yo soy el jefe de taller y no voy a consentir

que ninguno me «mingunee».

Y mucho menos, Pa y Sergio, que estoy seguro

de que meterán la puntillita en cuanto puedan.

Aprendices, se cumplen 25 minutos de la prueba

y, prestadme atención, por favor, porque ahora

todo se complica un poco.

-¿Qué tipo? ¿Oscuro, no? Para ir a presentaciones.

-Un traje oscuro no falla; un gris o un azul bonitos.

-Vale, vale. Tenemos varias presentaciones de cara

a la nueva temporada de «Taxi», la obra de teatro.

-Y tenemos que ir un poco... -Exacto. Bien.

-A mí no me han hecho nunca un traje, en la vida.

Para mí hoy #es un día especial,

#hoy saldré por la noche#.

-Ya hemos llegado. -Ya.

-Es nuestro día. Vamos. -Para allá.

-Imagínate qué trabajo les vamos a dar.

Damos la bienvenida a los nuevos clientes.

José María Yuste y el Monaguillo.

-Qué ilusión. -Ay, que se cae.

-Hemos llegado. -Raquelita.

-Ay, si este es el de la tele.

-¿Cómo estás? -Ay.

-Me hace ilusión conocer al Monaguillo.

-No sé por dónde iba.

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

-Estamos muy bien. -Estamos encantados.

Bienvenidos. Nos hace mucha ilusión que vengáis al programa.

Poco arreglo necesitas con esa percha.

-Mira cómo me estoy quedando de goloso, ¿eh?

Me quito la chaqueta que me pongo goloso.

Me quito la chaqueta, mira lo que hago.

-Ahí, ya está. -Lanzo la chaqueta.

-Estamos pensando en un nombre como pareja.

-Miércoles por la tarde. Martes y 13 estaba cogido.

Ahora vais a tener que ser un poco rivales,

al menos, vais a trabajar con dos equipos diferentes.

-Perfecto. Fantástico. Id a talleres, a ver dónde os toca.

-Voy para allá. -Voy a preguntar.

Por allí. Suerte.

-Hola, ¿qué tal? -¿Cómo estáis?

-Pasamos por allí.

-¿Por ahí? Fenomenal. -Sí, por favor.

-Estupendo. Qué bien.

-No me lo puedo creer, que esté Josema Yuste,

además, me gusta desde chiquitita, me ha gustado siempre.

-Hola, ¿me toca a mí aquí? -Sí, hola.

-Hola, ¿qué tal? -Bienvenido.

-Hola. -Hola, bienvenido.

-Bueno, bueno. ¿Sabes qué pasa? Nunca me han hecho un traje

y quiero que el traje de hoy... -Te quede pintado.

-Que sea el traje de mi vida. -Lo vamos a intentar.

-Vamos al probador. Por aquí. -Venga. Vamos.

-Ay, Dios mío, está aquí el Monaguillo.

Se me ha caído la americana y todo de los nervios.

Me hace ilusión conocerle, me apetecería hablar con él.

-¿Cómo lo veis? -Entallarle un poco.

-Entallarlo. -Lo entallamos, que se lleva más.

-Que se vea que tengo, que tengo...

No me pinches, ¿eh? -No, hombre, tranquilo.

¿El bajo te gusta que apoye en el zapato o que quede...?

-No, que apoye en el zapato. -Así recto.

-¿Más recto? Ahí, sí, ahí llámame clásico.

-A ver, dígame. -De entrada, te diría una cosa.

-Un poco grande. -Me queda ancha, de la maga sobra.

Me gusta que la camisa se vea, ¿para qué me pongo gemelos?

-Vale. -La manga.

-De hombros está bien. -De hombros no lo veo mal.

-¿De brazo? -Un poco ancha veo la manga.

-Entallar manga. -Aquí sobra muchísimo.

-Aquí caben dos señores como yo, pero de 69 años cada uno.

-Es mucho lo que hay que quitar. -Sí, es mucho.

-Que esté más ajustadita. -Vale.

Más ajustadita. Y aquí caben botellines de cerveza.

-¿Eso te viene bien? -No, yo quiero que esté esto...

-Vale. -Más ajustadito.

Alicia, no estoy bien. -¿No estás bien?

-No estoy bien. -¿No estás cómodo?

-No estoy bien. -Ni yo.

-No estoy bien. -Me impones un poco.

-No es que te imponga, es que vengo a por una cosa

y me quiero ir satisfecho. -No me he puesto así en la vida.

Voy a intentar centrarme, tengo que estar a esto.

Es un cliente más.

¿Lo quieres más entallado, todavía más?

Luego, te hará aquí arrugas y no queda bien.

-Ah, vale, que no me haga arrugas, pero que quede entallado.

-Claro. -Me dejas un espejo que me vea.

-Claro. -Me tengo que ir contento.

-Luego te vas a ir... Me está poniendo muy nervioso,

porque no se está quieto y no nos deja ver cómo le sienta

la chaqueta porque está con alfileres y se mueve mucho.

-A ver. -Le sobra todo el pantalón.

-Esto solo se arregla de atrás. -Aquí cabe el Monaguillo, su madre.

-Esto se arregla de aquí. -Va a quedar hecho un pincel.

-Lo de abajo no se toca. -No me pinches que llevo chanclas.

-No, ya está. -Yo me meo.

-Antonio, no quiero ir a la prueba de eliminación.

-Ni yo, mi vida. No sé si mi pequeño corazón

podrá soportar eso una semana más.

-Perdóname, ¿te he hecho daño?

-No. Ay, qué ilusión. Espérate que no voy a dar dos en un burro.

Le estaba tomando el contorno de cintura

y creo que me temblaban mis manos, quizá, no se notaba,

parecía natural, pero estaba temblando.

-El pantalón. Ahí lo tienes. -Gracias.

-Perfecto. Espero aquí. -Vale

-Ok. -¿Vale?

-Para arriba. -Para arriba con sentido común.

-Oye, Josema Yuste ¿es el del vídeo de las empanadillas de Móstoles?

-«Encanna». -¿Quién me iba a decir

que tendría al de las encarnadillas de noche.

-No se lo digas, que tiene que estar hasta los mismos...

-¿Qué estás haciendo? A la máquina, sin alfileres.

Es que estamos perdiendo... -Si no temblara, iba más ligera.

-Un tiempo hermoso. A la máquina. No, eso no.

-Escúchame. La chaqueta está metidapor detrás y planchada.

-Fenomenal. ¿Te ves bien con eso, Anna?

-Sí. -Vale. ¿Cómo lo ves, Ali?

-Quitando lo de la cinturilla,

con lo demás podemos con todo en este tiempo.

-Venga, venga, venga.

Aprendices, atención; habéis consumido

cincuenta minutos de la prueba, quedan cuarenta nada más.

-¿Y las alfileres?

-Venga, vamos, vamos.

-Hemos metido la espalda y faltan los costados.

-Sergio, no me marees. -Esta...

-Espera un segundo, mi vida, no pasa nada por estar parado.

-¿Hay que cambiar hombreras ahí? -No.

Sergio, te he dicho que no me marees,

que por estar quieto no pasa nada. ¿Vale?

-No os peleéis.

-Toma, descóselo tú.

-Edu tiene su carácter y te dice las cosas

un poco a lo bestia y cuando son los jefes de taller

hay que obedecer y punto.

-Me pone negra el gemelo.

Si está quieto te pone la cabeza así de gorda.

Prefiero estar quieto yo y que no me dé tormento.

Si tiene que haber alguien quieto que sea yo.

-En muchas ocasiones le he regañado y le he dicho

que no puede decir todo lo que piensa

y lo que se le viene a la cabeza porque puede herir a las personas.

Que tenga un poco de filtro.

-Ahora, cose desde arriba para abajo, ¿vale?

-Correcto. Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo vas?

Buenas. Aquí vamos liados.

¿Con qué estás? ¿Con el entalle? El entalle este está dado,

falta plancharle las costuras. Ajá.

Ahora, le tenemos que meter de la manga; le abriré por la sisa

para entallar la manga.

A ver qué has entrado. Hemos entallado la espalda.

Y los lados. Tanto uno como otro.

¿Por qué no has definido aquí y has metido por abajo?

Y no tenías que desmontar tapeta.

Si has tocado la costura del centro.

Pues... Coges y metes espalda.

Esto es complicado ahora.

Defines, defines y aquí tocas todo lo que puedes

y te ahorras lo que tienes que hacer ahora,

levantar y hacer esto de los dos lados.

Eso será muy complicado. ¿Quién ha probado?

Alicia y yo. Pone a hacerlo ya.

María nos ha aconsejado que respetáramos en tablón inicial,

que entalláramos ahí y le metiéramos más en el centro.

Eso vamos a hacer, porque se ahorra mucho tiempo

y quedará igual de bien.

¿Te han puesto de planchadora? No, he entallado esto,

lo he pasado a máquina, planchado. Chis, chis.

Anna, esto tiene que casar. Mira, esta costura no va recta.

Están dobladas, ¿ves? Esto está ya planchado y mira.

No queremos Despeñaperros. No quiero agobiar,

pero que supervise Jaime, que es el jefe de taller.

Yo nunca he trabajado ni he arreglado trajes de hombre,

siempre me he hecho mis vestiditos y mis cosas, que son más sencillas.

De caballero no he hecho nada, nunca, jamás.

Chicos, creo que tenéis que correr. Venga, mucha suerte.

(TODOS) Gracias.

-Ahora he cogido un pellizco.

-Me quedo sin nada que hacer, ¿qué hago?

-No es malo no tener nada que hacer por un rato.

No os preocupéis que no os va a matar nadie

porque estéis de brazos cruzados.

-¿Ya está el pantalón? -Si lo quieres hacer, me quedo yo.

-No, no; hazlo tú.

A ver, Eduardo. Dime.

¿Qué tal vais? Bien, creo que bien.

«Creo que bien», ¿qué quiere decir?

Que, de momento, estamos trabajando.

¿Os han tocado arreglos muy complicados?

El de Josema sí, porque es mucha talla la que...

Le sobran diez centímetros de chaqueta, de contorno,

y de pantalón le sobran siete. Hay que meter bastante.

Hasta para contestarme tiene que contestar Pa por ti.

-Perdón, perdón, perdón. -Es problema de ella.

Los problemas son siempre de los demás, menos tuyos.

Si me estás preguntando a mí. Te he preguntado a ti.

Y ella contesta, ¿de quién es el problema?

No sé, pero el jefe de taller eres tú.

Ella se tiene que dar el punto en la boca.

Cuando en mi taller contestan por mí

te aseguro que los callo.

Que se dé cuenta, que es mayorcica. Ah, vale.

Contesté a Caprile, cuando preguntó a Eduardo,

porque vi que no sabía qué contestar para echar un capote

y me pegó un zasca por contestar. Así que dije: «ya no digo nada».

¿Ya tenéis arreglado el de Fernando?

¿Dónde está el pantalón? Sí, ya está.

Ya lo tenemos, Lorenzo.

¿Quieres que te hagamos algún arreglo?

No, no; estoy perfecto.

Te arreglamos el cuerpo rápido. No, no, lo tengo bien arreglado.

¿Aquí qué tal vais? Hemos cogido en el centro 7 cm

y lo hemos repartido en los dos de aquí, de atrás.

Está prueba está muy mal cogida, Pa.

¿Sí? Sí.

-Eso es culpa mía.

-Me arrepiento muchísimo de haber escogido a Pa

y la hubiese mandando bien lejos, pero, bueno, no podía.

-Pa. -De medio contorno.

-Has dejado la cintura suelta, ¿la cierro?

Eduardo, ¿ahora, estás aquí de pasarela?

Totalmente, es lo mío. Ah, muy bien.

¿Has visto qué bien ordenado tengo el taller? Todos trabajando.

Están todos trabajando menos tú.

Hombre, claro.

¿Qué te parece eso? Me parece fenomenal, ya sabrás.

Que Eduardo diga que no hace nada, me pone mala, o sea, me molesta,

sinceramente, porque todos queremos trabajar.

Bueno, ahí os dejo trabajando, trabajando menos a... en fin.

-Vamos genial, Lorenzo. -¿Genial?

Mira el tiempo que llevamos antes de decir «genial».

¿Qué tal, Caprile? ¿Qué has visto en el equipo de Eduardo?

He visto lo que nos esperábamos; Eduardo de relaciones públicas,

por aquí, por allá. Fíjate que ha convencido a Fernando Albizu

para cambiar solo el delantero del forro.

¿Cómo el forro delantero? Mira, esto.

Cambiar solo esta parte de aquí.

El delantero. El delantero.

¿Le ha convencido? Le ha convencido.

¿Tenéis en cuenta esto? Al pobre Antonio

lo tiene esclavizado, porque es un bendito, y poco más.

Una duda que me intriga mucho de ese taller, del equipo.

¿Qué tal Pa? ¿Ha hecho bien su trabajo porque creo...?

Creo que no ha probado bien. ¡¿No ha probado bien?!

No. Pues nosotros, ¿qué tal? Cuéntale.

Parece que están bien organizados, al ser el equipo más pequeño.

Es mejor para avanzar.

Es mejor. Jaime los lleva a todos bien.

Lo que me da mucho miedo es el tiempo,

porque tienen mucho que hacer para el poco tiempo que les queda.

-Sí que están un poco torcidas las costuras, cariño.

-Es que se mueve la tela. -Pero si lo haces así muy rápido,

te queda más recto. Si vas dudando, te queda torcido.

-Pero si lo he hecho rápido.

La que no tenía alfileres sí lo he hecho más lento.

-Aquí lo has hecho más ancho.

Estoy pendiente porque estamos con la misma prenda

y, bueno, antes de que pase algo que no tenga marcha atrás,

estoy pendiente a ver si, si no comete errores.

Cuidado con los planchados, que estás haciendo rayas nuevas.

-LO estoy haciendo con esto. -No sé quién ha planchado el otro.

-Puedes venir, si quieres, a plancharlo.

Creo que Alicia me lo dice, muchas veces a mí,

porque creo que me ve más flojita que a Luisa o a Jaime.

Aprendices, no sé cómo vais, y no sé si quiero saberlo,

lo que sí sé es que os quedan 15 minutos de la prueba,

así que, jefes de taller y ayudantes a probadores.

Tenéis a los clientes para últimos ajustes en esos trajes.

-Vale. -Pruébale el pantalón.

-Sí, pero es que las prendas están sin montar.

-Le va a quedar grande. -Quédate arreglando eso, de verdad.

-Que se lo pruebe. -Por eso mismo.

Hola, buenas. -Buenas.

-Bueno, pues aquí lo tiene, le probamos la chaqueta.

-Sí, por favor.

-Acaba eso, hazme caso. -Lo tengo que probar.

Ya está listo. -No sé si vamos a la vez, ni idea.

-Necesitamos la americana, no podemos...

Disculpe. ¿Qué le ha pasado? -Que hay un agujerito aquí.

-Bueno, eso es para la respiración.

-Eso es que está mal cosido. -Ahora mismo se le arregla.

-Uy, uy; a ver.

-Algo mejor.

-Bueno, esto está mejor. -Es otra cosa.

-Esto está mejor, no daba un duro por vosotros.

-¿Cómo que no? -¿Tú cómo lo ves? ¿Está bien?

-Te veo bien, pero con tejanos no te queda bien.

-No, es que lleva su pantalón. -Falta.

-Hay que haces en disminución esto. -Sí.

-A ver. -Perdona.

-Vamos a ver la cintura. -Pero ¿esto se queda así?

-No, así no, falta plancharlo. -¿Cómo queda?

-Es lo que te desmontaba. -Claro.

-Pero vamos, no seas malo. -Hombre.

-Es que, mira, ¿no me ves aquí cómo muchas bolsas? No sé.

-Te lo entallamos más. -Creía que esto era parte tuya.

-Vale. -Esto es bolsa.

-Se lo vamos a coger un poco del tiro.

-Lo que podemos es entrarle de aquí, ¿vale?

Un poco, también, para que entre. -Del tiro.

-No tiene culo, tiene culo carpeta.

-Tiene culo carpeta y, entonces, se le ensancha de ahí.

-Modela, modela el culo.

-Lo tengo moldeado, será el pantalón que ha fallado.

-No, pero así ya va perfecto.

-¿Qué tal? ¿Grande, un pelín grande?

-El pantalón... Un momento, que me sitúo.

Me subo esto, que es fundamental, si no se resfría todo esto.

-Aún queda un pelín grande, podríamos meter un poco más.

-Vamos a ver... -Le metemos un pelín, rápido.

-Yo creo que sí. -En 15 minutos hay tiempo.

-Sí, venga. -Vale. Gracias.

-¿Qué falta por hacer?

-Nos queda por hacer el bajo de la chaquete de Xavier,

el bajo del pantalón de Edu, y de la chaqueta de Edu falta...

Acabar de forrar las mangas, ¿vale?

¿Me estás diciendo que el Monaguillo se llama Sergio?

Llevo toda la prueba llamándole Edu.

Porque es EM. Edu Monaguillo. Pues Edu.

-¿Habéis quitado la canilla? -Sí.

-Tienes que poner la blanca. -No hay canilla blanca.

-Pues colócala, ¿sabes colocarla, Anna?

-Lo puedo intentar, pero nunca lo he hecho.

-Anna, ¿te la enebro yo, te la pongo?

-No entiendo está máquina. -Haz el bajo y yo coso eso, ¿vale?

-Dame. -Venga.

-Hilo. -No puede estar quieto.

No puede estar quieto. -Déjale que le cunda.

-Sergio, cállate, respira. Únicamente te quiero oír respirar.

-Es una sugerencia, trabajaríamos más cómodos...

-Ya está no os peleéis.

-Tocapelotas.

Aprendices, último minuto.

-Chicos, quiero que acabemos ya.

-Hace falta. -No quiero más tonterías, ya está.

Ya está, porque si no acabamos y el otro no.

Fuera, se acabó. Vale, ya está. -¿Ya hemos terminado?

-Pa, ya, no planches sobre planchado, por favor.

Aprendices, el tiempo de la prueba termina en...

Tres, dos, uno. ¡Ya!

Jefes de taller y ayudantes, por favor, tenéis que entregar

los trajes a vuestros clientes.

Muchas gracias.

-Aquí tiene. -Muchas gracias.

-De nada. -Estupendo.

-Su traje. -Gracias, muchas gracias.

-Esto de mandar agota un montón. -¿Verdad?

-Una tensión de veros trabajar ahí...

-Bueno, chicas, buen trabajo,

porque ya más no hemos podido dar.

-Yo estoy muy contento con el resultado de la prueba,

pero bueno, nunca se sabe lo que va a pasar porque...

El veredicto final es de los jueces

y, en este caso, también del cliente.

Jefe de taller del equipo Naranja y ayudante a probadores, por favor.

-Bueno, hola, aquí estamos. -Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal? No te toco porque parece que me voy a pinchar.

Sí, sobre todo ahí, no nos podemos acercar, porque...

¿Soy un cactus? No, un pantalón erizo, llevas.

Es el pantalón de Espinete, tiene un poco de púas.

Súbete, a ver qué tal. -A ver.

¿Cómo te sientes? Hombre, la verdad

es que tengo miedo por los pies porque tengo muchas alfileres.

La verdad es que no me voy contento.

¿Qué han hecho? ¿Estrecharlo? He pedido un poco de estrechez

y que me haga un culito de albaricoque.

Date la vuelta. Culo de melocotón. A ver, oye, mira, bien.

¿Es melocotón o albaricoque? Más bien melocotón.

-Está goloso, como dice él. -Está goloso.

-Está goloso. -Este culito está goloso.

-La chaqueta, ¿cómo la ves? ¿Arriesgada?

Que te han entallado...

Aquí te han metido mucho y se ha quedado formita extraña.

Voy a pasar por aquí.

Le falta un planchado. Y, sobre todo, mira.

Esta costura no sé si se está abriendo ya o qué pasa, pero mira.

¿Está haciendo como el increíble Hulk?

Aquí están los hilos, todavía, mira y aquí.

Aquí es donde veo el problema, que no está terminado nada bien.

Qué bien trabajan en este taller.

Subimos a Xavier, que sí que tiene cosas que arreglar. Digo él.

-A ver. Ah, vale.

Un bajo sin coger. Sí. Es que le he dicho:

"Hazme el bajo". Tenía que haberle dicho:

"Hazme los bajos". -Hemos hecho lo que nos ha dicho.

Ha sido culpa mía. Javier, ¿qué tenían que hacer?

Cuéntanos. ¿Qué te parece? Bueno, a ver...

Es que me sabe mal. Me tenían que encoger esto un poco,

pero si pudiera ser, sin agujas.

Acortarlo pero para siempre. Una cosa más definitiva.

Exacto. Luego, yo tenía un problema con la cintura.

Han bajado, pero, al mismo tiempo, al bajar,

aquí me ha nacido algo que no venía conmigo.

Bueno, no está de más. Bueno.

Hombre, si te bajan cinturilla y nace algo...

(ALICIA) Yo no estoy satisfecha

con el resultado. En mi vida he entregado

a un cliente una prenda con alfileres. Jamás.

Hoy sois vosotros los que decidís, que sois los clientes.

Los clientes mandan. No, no.

A veces, te tira más... A ver.

Tienes que ser sincero en estas cosas.

¿Has quedado contento con esto? Eh... No.

Muchísimas gracias por todo.

Gracias a vosotros. Espero que os vayáis

más o menos contentos. ¡Ay, por favor!

Me muero. Me muero de la vergüenza porque entregar

un trabajo con alfileres puestos,

yo estaba con la mano en la cabeza.

Josema, Fernando, ¿estáis contentos con los arreglos?

No sé por qué razón, la pernera derecha,

la raya se me va a la derecha.

La anchura de la chaqueta debería estar más entallada.

Y no lo está.

Creo que tira hacia afuera la chaqueta.

La chaqueta no está bien entallada. No está bien entallada.

Sí que son exigentes.

Mi turno. A ver. Yo estoy bastante contento...

El pañuelito ideal, eh. Lo primero que he visto.

Lo más complicado de todo creo que eran las hombreras

y no sientan mal. Al menos, yo no me veo mal.

Pero... pero... -Pero.

Tengo un problema.

A ver. Y es el forro.

Es decir... Me han convencido en solo hacer

la parte delante del forro, que me parece bien.

Pero no me puedo quitar la americana,

porque si me la quito, se ve la parte de atrás.

(MAHI) Cuando han empezado a decirnos fallos

de nuestras prendas arregladas,

al principio, lo veía todo muy bonico,

pero luego digo: "Ah, sí. Evidentemente, sí".

La hemos liado parda otra vez.

Vamos a ver la espalda.

No. Pero ponte bien.

Párate quieto, hombre. Que este es un programa superserio.

Pero yo no. -Le hemos cambiado las hombreras.

Sí. Se nota que están cambiadas.

Aquí parece que ha pasado el tsunami.

¿Y el pantalón? Le hemos sacado un poco, Lorenzo,

porque le tiraba de la costura. Pero mira el tiro.

Le hemos sacado lo que se le podía sacar.

La sonrisilla de Venus le hace el pantalón.

No es culpa nuestra ni del pantalón.

-¡Ni mía! -Ni del caballero en cuestión.

La misma que estaba.

(PA) Soy consciente que hemos cometido muchos errores.

Si no trabajas a gusto, no es lo mismo.

Si estuviera con Jaime, con Luisa...

No hay nada como trabajar a gusto.

Josema, Fernando, Monaguillo, Xavier,

mil gracias por haber venido a "Maestros de la costura"

y por ayudarnos en este prueba. A vosotros.

(Aplausos)

(JAIME) Cada prueba, cada reto,

el jurado es más exigente con nosotros.

Y yo creo que, por falta de acabados,

nos pueden llevar a la Prueba de Expulsión.

Aprendices, ambos equipos habéis cometidos errores

y aciertos. Pero, en general, el resultado ha sido negativo,

ya que ninguno de los clientes ha podido llevarse

un buen traje a casa y, por lo tanto,

se han ido insatisfechos.

Jaime, ¿estás contento con el resultado del equipo?

A ver. El resultado se ha visto que las piezas

no estaban todas acabadas. Bueno, ninguna estaba acabada.

Pero sí que estoy contento

con el trabajo del equipo y con la ejecución.

Os hemos visto trabajar bien.

Estabais coordinados, organizados.

La pena ha sido ver el resultado de vuestro trabajo,

porque no habéis acabado nada.

Jaime, Alicia, no queremos ver un alfiler

en una pieza terminada. Y esto estaba llenito de alfileres.

No podemos evaluarlo porque no estaba acabado.

Vamos con el equipo verde.

Eduardo, por segunda semana consecutiva,

has sido jefe de taller, jefe de equipo

y te hemos visto los tres igual de pasivo.

Aquí todos han venido a cumplir un sueño.

Y tú estás más pendiente de llamar la atención que de trabajar.

Si tú crees eso... Aquí se viene a trabajar

y a aprender. Vamos a ver. He dado las tareas

conforme he creído. Si yo me ponía a hacer

lo que estaba haciendo Vicente,

Vicente hubiese estado de brazos cruzados.

Entonces, prefería... Yo en la vida he estado

en mi taller de brazos cruzados paseando. En la vida.

Ni yo tampoco. En la vida.

He trabajado más que las que estaban trabajando.

Eduardo, tu forma de trabajar en equipo es pésima.

Vale. Ya está. Yo no quería ser hoy el jefe de taller.

Yo te voy a decir una cosa, Eduardo.

No se puede tratar a tus compañeros

como lo has hecho hoy.

Eduardo, ¿tú crees que has tratado bien a tus compañeros?

Que te contesten ellos. Sergio.

Por mi parte, tengo que decir que he sentido

que él me mandaba tareas y yo las hacía y punto.

Enseguida se hartó de mí.

Digo algo y dice: "¡Ay, qué pesado!".

¿Estáis de acuerdo el resto?

Pa, ¿te ha hecho sentir bien en el taller?

¿Ha sabido mandar?

No sé, no sé. Sí. Supongo que sí.

Di lo que piensas, por favor.

¿Le tienes miedo a Eduardo? No. Miedo no le tengo.

Prefiero no decirlo. Si se lo digo, se lo diré a él.

(PA) ¿Qué te digo? Si no te han educado en casa

y has hecho lo que te da la gana,

yo no me voy a meter en tu vida.

Haz lo que quieras. Yo me muerdo la lengua.

Pero lo llevo por dentro.

No solo no habéis gestionado bien las tareas,

sino que no habéis hecho los arreglos

que os ha pedido el cliente.

Ni siquiera has quitado el forro de la manga

para ponerle la hombrera.

Has hecho un agujerito así y habéis metido la hombrera

de mala manera. Además, habéis cambiado solo

la mitad del forro o la mitad de la mitad.

Consecuencia: Fernando se ha ido hecho un auténtico cuadro.

Y eso es así. Lo habéis visto todos.

La chaqueta esa quedaba... patética.

Por todas estas razones

y por respeto a la firma de sastrería

que hoy nos ha acogido en sus instalaciones

y teniendo en cuenta la opinión de vuestros clientes,

que los cuatro se han ido insatisfechos,

consideramos que los que deben ir

a la Prueba de Expulsión son...

(RESOPLA)

Los máximos responsables de cada equipo.

Es decir, los dos jefes de taller con sus ayudantes.

Porque estamos en una prueba en cadena,

donde lo fundamental era ese primer contacto

con vuestro cliente,

ese primer ajuste de la prenda.

Eso es lo principal. A partir de ahí, viene lo demás.

Por lo tanto, vuestros compañeros no son,

en absoluto, responsables de vuestra mala dirección

y de vuestras malas decisiones.

He guiado mal, porque reconozco

que sí que dije por dónde meter. Y si lo he hecho mal,

he sido yo la que ha tomado la decisión y lo ha hecho mal.

O sea, realmente, me lo merezco también.

Jaime, Alicia, Eduardo y Pa,

no todo está perdido.

Os vemos a los cuatro en la Prueba de Expulsión.

Voy a la Prueba de Expulsión con Pa

y espero que se vaya.

Espero que la prueba sea algo de creatividad,

que ya demostró en la anterior prueba

que creatividad no tiene ninguna. Que se vaya a su casa.

Los aprendices regresan al taller

después de haber tenido que satisfacer

a unos clientes muy exigentes.

Pero la sorpresa que se van a llevar

en este reto, va a descolocarlos por completo.

Es un momento muy delicado porque, a estas alturas del programa,

un simple fallo puede costarles la permanencia.

Aprendices, bienvenidos.

Anna, Mahi, Luisa, Antonio y Sergio.

(ANTONIO) Hoy vengo,

apoyo incondicional con el señorito Eduardo,

que supiera

que aquí estoy apoyándolo y que creo mucho en él.

Un poquito de apoyo psicológico.

Felicidades por una semana más de permanencia

en "Maestros de la costura".

Después de, vamos a decir, una valoración,

veredicto convulso en la prueba anterior,

Eduardo, ¿has reflexionado sobre todo lo que pasó?

Sí. Yo quería aprovechar para pedir disculpas

a mis compañeros, especialmente,

a los que se hayan sentido ofendidos por mis formas.

No es justificación, pero hay que entender

que estamos sometidos a presión, estamos todos muy nerviosos.

Y, también, pediros disculpas a ti y a los jueces.

No me siento orgulloso de la prueba anterior ni de mi actitud.

Y nada, quería aprovechar para pedir disculpas.

(MAHI) Lo mejor que ha podido hacer,

es pedir disculpas al jurado.

Está claro que en la prueba anterior

se puso nervioso y muy alterado. Edu...

Tiene muy buen fondo, pero tiene que pensar más las cosas.

Apreciamos que hoy vengas con esa actitud.

He tenido tiempo para reflexionar y ya está.

¿Y a ti, Caprile? ¿Te sirven las disculpas?

Uno es dueño de sus silencios y prisionero de sus palabras.

(EDUARDO) No era la reacción que esperaba.

Pero cada uno con sus actos y él también con los suyos, ¿no?

También quiero preguntarte a ti, Pa, cómo estás hoy.

Sobre todo, ¿cómo te sientes estando hoy ahí?

¿Crees que lo mereces? Pues sí.

Porque las medidas sé que las hice mal,

porque ya me han dicho cómo se hacían. No sabía.

Y como dice Eduardo, estamos en una situación

que estás como más sensible

y, a lo mejor, te tomas las cosas mal.

Y, a lo mejor, no es para tanto.

En cierto modo, me alegré de no haber dicho nada,

porque luego lo pienso y no es cuestión tampoco

de sacar las cosas de quicio.

Miremos a la prueba que tenemos por delante.

Creo que es el momento de hacerlo.

A ver qué ha preparado el jurado para vosotros.

En esta prueba, vamos a centrarnos en una parte muy importante

de la moda, que es la originalidad y la creatividad.

Tengo alguna posibilidad.

Pero no sirven de nada, si no hay historia detrás.

Cuando hablamos de historia, nos referimos a remontarnos

al pasado, al origen de todo, al origen de la moda.

Luisa, recuérdanos de dónde eres. De Jerez.

¿Y tú, Pa? ¿De dónde eres? De Ferrol.

¿Y alguno de vosotros ha confeccionado alguna vez

un traje de chulapa, un montañés?

(ALICIA) Si me piden un refajo de serrana

de El Escorial, lo tengo aquí clavado en la Barbie.

Lo cojo y lo hago. Pero no se hace fácil, eh.

Jaime. Sí. He confeccionado saragüells.

He confeccionado chopetís.

He confeccionado trajes de flamenca y trajes de valenciana.

Estoy viendo caras de pánico.

Pero no os asustéis porque no vais a tener que replicar

el traje típico de vuestra ciudad,

ni de la mía.

Menos mal. Tenéis que demostrar

que lo tradicional no está reñido con lo actual.

Vais a tener que hacer un homenaje

a los trajes regionales españoles.

Reinterpretándolos al convertirlos en una prenda del día a día.

Contáis con patrones básicos.

Podéis combinarlos entre sí, transformarlos.

Lo que queremos, es una fusión entre la tradición

del folclore de nuestro país

con la modernidad y la practicidad de vuestras ideas.

Pues a la de una, a la de dos, a la de tres.

¡Bien! Como veis, tenéis

todo tipo de telas, tenéis ornamentos, accesorios.

Todos provienen del folclore español.

Cada aprendiz tendrá que elegir cinco elementos

que, obligatoriamente, tendrá que integrar

en esa reinterpretación.

Cinco elementos.

Esos cinco elementos ahí que, además, es moda folclórica,

que es barroca hasta decir "basta". ¡Madre mía! Mete todo eso ahí.

La Prueba de Expulsión de hoy es casi como una final.

Todos son fuertes y tienen

que sentir el miedo, porque lo sentimos

los que no estamos. Ellos, el doble.

Ahora quiero presentaros a un maestro de la moda.

Él ha sido el ganador del Premio L'Oréal

a la Mejor Colección en tres ocasiones

en la pasarela Cibeles.

Pero, además, en 2015, ha recibido

el Premio al Mejor Diseñador Español.

Nuestro amigo Juanjo Oliva.

(Aplausos)

Bienvenido.

Qué subidón. Cuando es alguien

que conoces y que sigues un poco,

te gusta. Y tenerlo ahí tan de cerca, emocionante.

Hola a todos. -Hola.

Autor, por cierto, de este maravilloso vestido,

que no puede ser más bonito, Juanjo.

Gracias. Tú eres madrileño, Juanjo.

Exactamente. No sé si te gusta

la chulapa con el mantón. Me gusta mucho.

La combinación de chulapa y mantón de Manila, me encanta.

¿Te ha servido de inspiración alguna vez?

Mira. Las siluetas más sexis, como la de chulapa

o como la de flamenca, sí que me han servido,

porque se acercan mucho al vestido de noche

que yo hago bastante.

Bueno, Juanjo, has escuchado cuál es la prueba,

cuál es el reto de nuestros jueces para nuestros aprendices.

Me gustaría saber si tienes algún consejo.

El mejor consejo es que pongáis toda la carne en el asador.

Que no os limitéis, que busquéis siempre la identidad

en lo que estáis haciendo y que lo veamos ahora en un rato.

Quiero recordaros que, como en cada prueba de expulsión,

tenéis el imperdible para que cualquiera

de los aprendices que se han salvado

puedan ayudaros durante un tiempo limitado

de vuestra prueba. Recordad que es un salvavidas

por si os bloqueáis, por si no sabéis continuar

o por si no tenéis tiempo para terminar

en una prueba tan importante como la Prueba de Expulsión.

Tenéis tres minutos de tiempo para seleccionar

los cinco elementos que tendréis que integrar

en esa reinterpretación del traje regional.

Hacer una prenda que contenga esos cinco elementos

y que no parezca un disfraz, hay que elegir muy bien

y hacer una prenda que tenga cabida para meter tanta cosa.

Tenéis 120 minutos

para realizar esta prueba.

Aquí nadie da puntada sin hilo.

Si nos están dando 120 minutos, es porque van a exigirnos

bastante más de lo normal o van a querer ver

volumen de trabajo importante.

Y el tiempo comienza

en tres, dos, uno... ¡A coser!

¡Venga, Pa! ¡Vamos!

A mí me gusta lo que está cogiendo Edu, la verdad.

A ver qué tiras hay por aquí. -Es difícil, eh.

Pero, bueno, tienen dos horas.

Uno, dos, tres, cuatro y cinco.

Dos...

¿Tú hubieses cogido los flecos? -Claro.

¡Huy! Pensaba que era larga.

Quedan 30 segundos. Por favor, chequead

que tenéis cinco elementos todos.

Solo llevo dos. -Uno, dos, tres, cuatro y cinco.

¡Hala! -De caballero.

¿Qué más le puedo poner a esto?

Yo voy a estar aquí hasta el final.

Señora, manga, vestido base. Aquí estamos

Dos, tres.

Aprendices, recordad que como en todas las pruebas,

no vamos a admitir ninguna prenda

que no esté etiquetada con vuestras iniciales.

La cosa es que vamos a hacer un peto.

Estoy convencido de que me voy. Me toca irme.

Y ya tengo a Caprile en la mente diciéndome...

(IMITA A CAPRILE) Eduardo, por tu mala actitud

con tus compañeros, por ser un vago,

eres el expulsado.

Lo tengo ya... Lo tengo visualizado.

¿Quiénes son flojos para ti?

Estos lunares no casan.

Se podrían ir a su casa ya Anna, que llevo preguntándome

tres semanas: ¿Qué haces aquí?

Anna, ¿qué haces aquí? Y Sergio.

A ver si nos sorprender, ¿no, Juanjo?

¿Tienes ganas de ver? Tengo muchas ganas.

¿Qué te parece la selección que han hecho?

Por ahora, muy bien. Esta tela, la primera,

me gusta muchísimo. Me decía Lorenzo que es

de La Mancha y es una que yo hubiera cogido.

Jaime... tiene una pinta estupenda lo que va a hacer.

Y la otra mitad está aquí.

Bueno, chicos, vosotros, desde aquí, ¿cómo lo veis?

¿Qué habríais hecho vosotros? Yo me hubiese ido para mi tierra.

Hubiese cogido algo flamenco. -Yo el fleco.

Mahi, tú, en tu pueblo, ¿qué celebráis?

¿Cuál es el traje regional? ¡Huy!

En mi pueblo somos cien y cada vez va disminuyendo.

Pero, algún día, los cien os pondréis de acuerdo.

Pues no te creas. Cuanta menos gente,

más nos peleamos. ¿Cuántos jóvenes hay?

Tres o cuatro. Pero ellos ya tienen su vida,

sus hijos y sus cosas. Eres la única soltera del pueblo.

Soy la soltera de oro del pueblo.

Qué fácil serlo, porque con cien habitantes

y el 95% son de la tercera edad, pues...

El traje típico de allí es la mortaja, podría decirse.

¡Ay, por Dios! En el cementerio,

hay más gente que en el pueblo ya. Sí, sí, sí.

Que me quede el lunar ahí en el centro.

Estoy muy nerviosa en esta prueba,

porque no me quiero ir, quiero que me salga muy bien.

Y a ver si no la pifio como en la otra prueba.

Mira, la Pa está haciendo lo que yo pensaba.

-Un pantalón. -¿Tú sabes lo que yo habría hecho?

Bueno, no te lo voy a contar, por si lo quiero probar.

No te lo voy a contar. Fíjate. Ahora te aguantas.

Estoy haciendo un pantalón campana

con la pierna abierta por un lado.

Si me sobra tiempo, intentaré hacer una parte de arriba.

Pero voy a asegurarme el pantalón, por si acaso.

Mira Alicia lo que está haciendo. Es una blusa.

No sé. El color es buena idea.

(ALICIA) Haré una torerita con una tela sencilla.

Aparentemente, si la pones sola, no parece española,

pero con los elementos que le añadiré, quedará muy guay.

Lo tengo en la mente y puede quedar muy elegante.

Tengo la curiosidad de saber si vosotros os habéis vestido.

Mi hermana Laura de chulapona y yo de chulapo.

Estaba monísimo.

Pues yo, como sabes, Raquel, soy de Barcelona,

pero soy charnega, como decimos en Cataluña.

Soy hija de catalán, andaluza.

Entonces, el vestido de catalana no me acaba de gustar de pequeña

y cuando iba a las ferias, me ha tirado el de gitana,

el de flamenca. Desde pequeñita siempre me he vestido

y de mayor también para ir a la Feria.

¿Y tú, Palomo? Yo soy de Córdoba

y allí eso es como casi obligación.

Yo me he vestido de corto toda mi infancia,

siempre con el gorrito, la chaqueta corta, el fajín

Que es bastante favorecedor. Es muy favorecedor.

Y luego, eso me ha servido de inspiración

durante toda mi carrera. En cada colección,

como María, hay lunares, volantitos, botones.

Me he tirado corriendo a por los tejidos de lunares

y flamenca, que es lo que más me gusta,

lo que más conozco, más me representa, creo.

No soy del sur, pero como si lo fuera.

-El Edu está haciendo un pantalón. -Sí.

Parece de payaso. No me gusta nada.

Recuerdo una colección de David Delfín

que presentó en Nueva York, inspirada en el sombrero cordobés.

Es verdad. Hay que reconocer que el sur

tiene mucha influencia. Es una imagen muy española.

Sí. La más reconocible fuera.

Es la más tópica. Pero hay trajes regionales

en España espectaculares.

Pues voy a hacer una falda con las hechuras

que se hacen en Valencia, de valenciana,

pero adaptándola a la noche.

Va a ser como una falda de pato fruncida a la cintura,

más cortita de delante que de detrás.

Y luego, con una camisa encima.

A mí me gusta mucho el de fallera también.

A mí es que la tela valenciana brocada

con ese color y el pomposo. Cómo te pega a ti.

Y la forma es la típica del traje de corte del XVIII,

con todos esos volantes de encaje,

los corsés, el "stomacher" duro aquí delante

para aplanar los pechos, la forma de la falda.

¿Cómo vas, Pa? ¿Lo tienes claro? -Sí.

Ahora a ver si me sale.

El rival más fuerte es Jaime que entiende bastante

de estos temas, por lo que dice, que ha cosido mogollón de cosas.

Pero, bueno, yo creo que Pa también puede tener ideas buenas.

Desde luego, el más creativo es Edu.

Cualquiera de ellos tres...

Esto para no perderlo ya. Si no, lo pierdo.

Es una prueba muy difícil. Somos solo cuatro y no sé.

Tengo la sensación de que me veo con un pié fuera.

(JAIME) No cabe. No me cabe la falda

en el prensatelas de la máquina.

Lo estoy poniendo, pero no acaba de coser.

Lo tengo que intentar, porque coser a mano

va a ser muchísimo tiempo.

Y lo estoy pasando bastante mal, realmente.

Lo más complicado va a ser las mangas,

que tiene un vuelecito y no lo he hecho nunca.

Pero como la idea la tengo clara, me puede salir muy bien.

No sabe. Es que no sabe. Eso le viene del cielo.

Que nos podemos creer lo que dice. Quiere ocultar que sabe.

Puede que sea su estrategia de no querer mostrar

que es una fuerte. Sabemos que es fuerte,

porque resuelve cosas que para ellas,

hay que tener conocimiento.

Si no, no se resuelven por arte de magia.

Aprendices, habéis consumido la primera hora que tenéis

de la prueba. 120 minutos. 60 se han ido ya.

Jaime, ¿qué tal? Bueno, corriendo.

Estás sudando. Estoy sudando muchísimo.

¿Pero es por la tensión? Porque es muy gorda la tela.

No me ha cosido la máquina y lo estoy cosiendo a mano.

Y ahí voy. Hoy, quizás, sea de las pruebas

de expulsión más complejas. La gente que estamos hoy

somos gente fuerte, válida.

Podría ser una final, pero casi.

¡Ay, por Dios! Qué nervios.

Yo hubiera hecho una cosa básica y lo hubiera recargado de todo.

Aprendices, sabéis que esta prueba se basa

en la artesanía y en la tradición.

Y como sabréis, las primeras máquinas de coser

datan del 1700, pero su uso se popularizó

en torno a principios del XIX.

Pero hasta ese momento, sastres y costureras

solo cosían a mano. A mano.

Pues mira, hoy me viene al pelo.

Eso quiere decir que desde este momento

no podéis utilizar las máquinas. ¡Sí, hombre!

(EXCLAMA)

Sois los mejores.

(EDU) ¿No puedo usar la máquina de coser?

Qué tontería. ¿En qué siglo estamos?

¿En todo el rato, Raquel? ¿O durante un tiempo?

Hasta que el jurado decida, no podéis utilizar máquinas.

No podemos utilizarlas. Hemos vuelto a la prehistoria.

Menos mal que soy un poco de la prehistoria

y la mano no se me da mal.

Tú a lo tuyo, que lo tuyo es la mano.

¡Uf! Mira. Los vellos de punta se me han puesto.

Pues a coser. Por eso eran 120 minutos. Ya lo sabemos.

(JAIME) Yo necesito empezar

por la camisa. Poner todos los encajes.

De haberlo sabido, hubiese cambiado las tornas.

Hubiese hecho primero la camisa y después la falda.

Por lo menos, la falda ya la tengo hecha.

Oye, chicos, con todo lo que estoy viendo,

¿no os dan ganas de coger y hacer nosotros un vestido?

Hay telas preciosas. A mí sí.

Los tres hemos jugado siempre con el folclore español

en nuestras creaciones. A mí sí me apetece hacer algo.

¿Nos animamos y hacemos algo los tres?

Venga. A ver qué nos sale. Algo sencillito.

Algo sencillo. ¡Venga, Pa! ¡Vamos!

Ligerita. -Me estoy atascando aquí.

No. Si va ligera. Cose a mano a una velocidad...

No te entretengas. Vamos.

A mí me gusta esto, que es una base

que queda bien con todo. Eso se utiliza

en el traje cordobés, en el catalán.

En el País Vasco. Me recuerda a la raya diplomática.

Venga, Palomo. Coge tú una. Yo qué sé.

Un lunar simplón como este. A ver qué se nos ocurre.

¿Cuándo se va a acabar el tiempo de coser a mano?

Edu, cose a mano lo que tengas que coser a máquina,

pero no lo dejes sin coser. -No.

Tengo más cosas que cortar. -Igualmente. Cóselo.

-Coser a mano, yo coso muy despacio y mal...

Yo no coso a mano,

yo estoy en el siglo XXI no en el XIX.

Pues yo creo que puede quedar bastante...

sobrio y elegante, un vestido bonito.

Un poco de este diseño es... pues esta especie de fajín,

corselete cortado al bies

para que nos haga una espiga

en ese sentido que siempre estiliza.

¿Dónde tendré las gafas?

-¿Las gafas? -¿No las tienes en la cabeza?

-En la cabeza... -¡Uf!

Estoy tan nerviosa que tengo mi taller hecho un desastre.

No voy a encontrar nada, por mucho que busco, todo perdido.

Ahora vamos a hilvanar que es para sujetar las piezas

y poderlas pasar a máquina, que vayan perfectas y no se muevan.

Hay veces que, en confección, se puede hacer con el alfiler;

pero como aquí hacemos modistería,

hilvanamos antes de coser...

(CANTA) #Todo es de color...#.

Odio este momento.

Yo soy perfeccionista, muy meticulosa

y más mano, cuando han dicho "a mano",

por favor, yo a mano

lo tengo que dejar impecable o no lo entrego.

-Joder, qué agobio, me cago en la...

-Puntaitas grandes...

-Me cago en todo... -Venga...

-Es que se me atasca. -Sigue ligera, tienes fuerza.

-Esto... más esto...

Menos esto.

Necesito la máquina.

Cuando tengáis preparado el bajo,

overlocamos y cosemos.

¿Dónde están los otros cachitos?

-Ábrelo un poquito...

Ábrelo. -¡Chis!

-¿Quién me ha callado?

-¿Indignado? No, indignadísimo.

Luisa no paraba de chivarlese cosas a Pa

que la tenía ahí a cinco metros,

entonces, he pegado ahí un...

Una chistada para que se callen.

Juanjo, voy a regalarte el libro de "Maestros de la Costura",

es el manual imprescindible de los amantes de la moda.

¿Te haría ilusión que mucha gente empezase a coser

con "Maestros de la Costura"? Me encantaría.

Hace falta mucha mano de obra, costureros, buenos sastres,

buenos modistas y, la verdad, puede ser un buen comienzo.

Es el manual imprescindible para los amantes de la costura,

una guía sencilla y útil

para iniciarse en el mundo de la confección y en él

se encuentran todas las técnicas necesarias

para convertirse en un maestro de la aguja.

A ver, yo creo que ha quedado mono, ¿no, Lorenzo?

Sí, un básico. Antes algo sencillo, clásico

y elegante que... Vamos a ponerlo en el maniquí.

...Que hacer la modernada hortera.

Jaime será el mejor de hoy.

-La torerita de Ali también está mona.

Muy folclórico no nos ha quedado.

Un lunarcito y un color... sería lo suyo.

Caprile, a mí me falta un buen lunar, un color...

Sí, un poco de color que estamos en España.

Un poco de movimiento. El sol, la alegría...

Jaime, ¿te importa si te cojo una aguja? No encuentro...

Gracias. -De nada.

-¿Te da tiempo, Jaime? -Pues no lo creo, pero bueno...

A ver... -Tú eres rápido.

-En un principio, la camisa iba con ojales y mangas

y todo eso pues se ha ido al traste.

He pensado hacerla sin mangas y con escote pronunciado

para que pueda cerrarse por delante y que se pueda...

Entrar en el cuerpo.

Nos morimos de la curiosidad. Lorenzo, en un ratito

hemos hecho algo bastante mono. Sí...

Sí, es muy ochentero y la falda está muy bien.

Un poco Lady Di. -Total.

El contraste de tejidos es muy chulo.

Es como una secretaria sexi que se ha liado en una cortina

de la feria. Y se ha ido de fiesta.

-Estoy haciendo unos agujeros...

Hola, Alicia, qué tal. Hola...

Pues aquí estoy a mano. ¿Te falta mucho por coser

a mano? Solo el bajo.

¿Crees que acabas, entonces? Pero... voy a hacer un bajo

que no me representa, porque si no...

No sé si me va a dar tiempo. ¿Qué te parece, Juanjo?

Me resulta un poco extraña la posición de la solapa.

Me gustaría más... a la caja. -Cerrada.

-Es por el dibujo del ornamento,

me parece que con la composición de la chaqueta también.

Dale una plancha... Si le haces solapa queda justo...

Entonces, estúdiatelo bien. Vale.

Y métele un lazo o algo aquí. Vale.

Aprendices...

Quedan 15 minutos para terminar la prueba,

sabemos que se ha complicado mucho teniendo que coser a mano,

os recuerdo que tenéis el imperdible.

En el caso de que lo queráis...

Yo, Raquel, quiero que venga Antonio, por favor.

Antonio, ¿quieres ayudar a Edu? Sí, claro.

-Pues corre, escucha, pásate una aguja,

yo no tengo, pídesela a Jaime y móntame las mangas estas.

Permíteme... Sí, sí.

-No me lo entretengas. 10 minutos tenéis.

Edu, ¿qué hilo estás utilizando? -Blanco, amor.

Hola, Eduardo. Hola, Eduardo, encantado.

¿Por qué has pedido el imperdible?

No tengo máquina y no voy a llegar. ¿No es lo tuyo la mano?

Pues no... yo nací en el siglo XX

y como ya está inventado, pues...

Cosí con la máquina.

Es complejita la prenda. Pero bueno...

Pero bueno... que me voy a mi casa muy tranquilo hoy.

Y esta noche me voy de marcha.

Venga, Eduardo, suerte... A vosotros.

Amor, móntalo como sea.

Aprendices, ahora sí podéis usar las máquinas de coser.

Vamos, aprovechad esos minutos. Ahora ya...

Yo creo que sí... -¿Sí?

¿Quién está peor? -Mira a Antonio,

cosiendo de rodillas, qué maestro.

-Jaime, ¿qué tal? -¿Qué tal, Jaime?

-Encantado... -Un placer, ¿cómo vas?

¿Por qué esta tela valenciana? Pues porque soy valenciano

y me hacía ilusión. ¿Qué tal...?

¡Aaah! Tiene muy buena pinta.

¿Qué estás haciendo ahora? Pues romper la aguja de la máquina.

¿Se te ha roto la aguja?

Venga, te dejamos, te dejamos que la cambies.

Te dejamos... Me he puesto a buscar

las agujas de la máquina y de los nervios...

No las he visto, no las encontré.

He continuado cosiendo a mano como en toda la prueba.

-A la otra manga le falta un volante... negro.

Hay que ponerlo debajo.

-Qué estrés... -Hola, Pa, ¿qué tal?

Soy Juanjo. -Encantada.

-¿Cómo vas? -Aquí estoy intentado

a ver si termino.

-¿Por qué estos tejidos? -Buscaba un poco mi tierra,

Galicia, pero era rojo y negro, me parecía un poco...

Que podía jugar menos que con las rayas.

Se ve tu tierra por lo gris, Pa. Bueno, también el negro

es tistre y es bonito. -¿Crees que lo terminas?

-Pues en ello estoy. Venga, vamos a dejarla

para que lo pueda terminar. Buena suerte.

-Mi amor, necesito que me montes esta.

-Cómo va Antonio...

-Antonio es un maquinote. -Es un crac.

Antonio...

Se cumplen los diez minutos. ¿Pero qué dices?

Tienes que parar. Me he cortado.

Déjamelo un rato más.

Ven conmigo... no puedo. Mierda...

Voy a manchar el vestido.

-No, da igual, cariño, déjala ahí.

-Yo ya estoy, tranquila. ¿Has podido ayudarle?

Algo, no todo lo que me hubiese gustado.

-¿Te lo dejas así? -Sí, cariño, muchas gracias.

-Estaba preparada para ponerle la tirita,

no quería perder tiempo en eso...

Pues te la dejo aquí y ha preferido continuar

que necesitaba los 20 minutos.

-Ella ha ido como a hacer las paces y él no quiere, pues nada,

un momento de película total.

Es que la ha rechazado y no me parece bien.

Aprendices, queda un minuto,

hay que montar. Cuélgala ya.

Ponlo en el maniquí. Vamos, Jaime.

-Estate quieta ahí... -Ay... por fin

me ha dado tiempo una vez.

-Precioso, Pa.

-Qué horror.

-Los hilos del pantalón, de abajo, recorta.

-Son muy fuerte los que están ahí.

-Ofú... Y la prueba termina

en tres, dos, uno...

¡Junto al maniquí! Sin coser, Jaime.

Qué pechá... está bien.

-¿Lo has hecho todo a mano? -Sí.

-A mí me gusta.

Aprendices, vamos a despedir a nuestro invitado, Juanjo.

Gracias por venir. Gracias a vosotros.

Gracias por pasar este ratito con nosotros

en "Maestros de la Costura". Ha sido un placer.

Para mí también. Muchas gracias por venir.

(TODOS SE DESPIDEN Y APLAUDEN)

Aprendices, ahora el jurado

bajará a valorar vuestras creaciones.

Hola, Pa. Cuéntanos qué confección tenías

en mente hacer, porque tú eres muy clasiquita

y nos sorprendes hoy con esa elección de tela

y este modelo. He pensado en lo que querían

mis hijas que le hiciera, algo moderno.

El diseño no es propio de ti, no tiene mucha gracia.

Parece un poco como de una escuela de arte,

mercadillo hippy, de Ibiza...

La idea está medio terminada, pero...

El cuello, por ejemplo, no sé si es una asimetría

a propósito o se te ha ido de madre por completo.

¿El qué...? El todo.

Sí, es verdad. Muchas gracias, Pa.

Gracias.

A ver, Eduardo, hoy me he sentido muy orgulloso de ti

porque has sido capaz de reconocer tus errores

y has pedido disculpas, tanto a tus compañeros

como a nosotros tres y eso te honra

y es fundamental a la hora de trabajar

en esta industria y en equipo.

El principio de la prueba,

el silencio de Caprile ya me ha dolido,

me ha dolido sinceramente y, ahora, ha tenido

unas palabras bonitas y la verdad lo tengo en cuenta

y es de agradecer.

Dicho esto, un aprendiz

con tantísima personalidad como tú tienes,

no la veo reflejada en tu trabajo.

No quería hacer una falda de tubo para que no dijérais

que iba a lo sencillo y me he tirado por un peto.

La verdad, que hayas hecho un peto para ir a la Feria

me parece supergracioso, de hecho, me has inspirado

para mi próxima Feria que me haré un peto.

Pues me daría mucho coraje si se lo hace igual,

para eso que me lo pida a mí y se lo hago yo,

le hago el peto y... se lo envío.

Gratamente... vamos, sin coste alguno.

Bueno, sí, los gastos de envío que los pague ella,

aunque es catalana no sé yo.

Se coge con... "neumáticos" aquí, es un dos piezas, pero...

Perdona, ¿puedes repetir?

¿Con neumáticos? Con... sí...

Automáticos.

Pedón, se coge con automáticos. ¿A ver...?

No están puestos, es para que lo supiérais.

Es la idea. Es la idea...

A mí, sinceramente, la idea me parece...

Me espero más de ti, me parece bastante feílla.

De todas formas, no está acabado, esta cremallera de aquí,

a esta altura... No sube, la maniquí ha engordado.

Tú tienes un problema serio con las aberturas de las prendas.

¿Me puedes explicar cómo una mujer se pone esta camisa?

Ya... Es hacer un cuello más grande

para que pase por la cabeza... Sí, sí.

O dejar aquí una abertura. Una lágrima.

Una lágrima con un botoncito. Sí, sí.

A mí lo de la máquina me ha matado, la verdad.

¿Sabes coser a mano?

Yo sí, te paso el hilván, te hago la puntada invisible...

Lo único que he visto que cuando tocaba coser a mano,

te has puesto a dar vueltas y ha venido Antonio y...

Y me ha salvado. Antonio te lleva salvando

en muchas cosas mucho tiempo. Como diría Rosanna,

"si tú no estás aquí, me falta el aire".

-Hola... Alicia,

¿tenías claro desde el principio lo que querías hacer?

Sí, lo tenía clarísimo. Está bien proyectado.

Te has organizado bien, has sabido combinar

un tejido masculino, el tejido labrador

para un diseño femenino

y con detalles muy femeninos como el lacito rojo.

Me ha hecho gracia el homenaje a la prenda que llevo de Palomo.

El consejo de Julio

me ha hecho ilusión, porque es la idea que yo tenía.

Tú habías hecho una solapita que no funcionaba bien.

Mi idea era esta... ¿Y por qué te fuiste a lo otro?

Porque me tiraba de aquí. El cuello no está pulido del todo,

los piquitos... Lo enseño, porque me gusta mucho

la parte de atrás. Has integrado bien

esos detalles como... étnicos.

¿Te podrías probar el bolero? Me encantaría.

Tú has sido modelo, además. Qué ilusión.

-Alicia ha tenido un pedazo de idea, no se ha complicado

y mira qué bien le ha salido. -Claro.

-Sin pinzas ni nada.

Le queda como un guante, es monísimo.

Muy bien, Alicia,

has hecho un buen trabajo. Muchísimas gracias.

A ver si la chaqueta me da suerte,

yo creo que la valoración ha sido buena,

estoy contenta con el resultado y yo creo que me he salvado.

Jaime, cuéntanos qué cinco elementos

has cogido para tu diseño.

La tela de la falda y los diferentes encajes.

Es una falda con una tabla en el centro y plisada,

como se hacían en Valencia antes de fruncirlas y la camisa

viene a recordar un poco

las chambras que llevan bajo el jubón.

Como diseño me parece elegante, buena elección de las telas,

me parece un buen trabajo el tableado que has hecho aquí...

Un buen cosido a mano. Buen cosido a mano.

Ese tejido tan grueso coserlo a mano tiene mucho mérito.

La tela es una maravilla, para mí es la favorita,

me la llevaría ahora mismo encantado, la verdad.

No sé qué ha pasado con la falda

que está como que se vuelca a un lado.

Te ha quedado un poco inacabado, no sé la camisa...

Si la has hecho para que fuera un poco ancha, te ha quedado...

La idea era hacer una manga de farol, pero...

Evidentemente, no me dio tiempo, iba a ponerle una vista...

Pero tampoco me ha dado tiempo para más.

Tú no le puedes entregar esto a una clienta,

no se lo puede poner, se le saldría el pecho

por todos lados. Soy consciente totalmente.

(LOS TRES) Gracias, Jaime. -A vosotros.

No acabar las cosas es algo que me persigue

prueba tras prueba y tengo que cambiar el chip

para... para hacer cosas más sencillas y acabarlas.

Los jueces necesitan deliberar, si necesitáis alguna

de las prendas, podéis llevároslas.

Os pido, mandiles blancos, que acompañéis a vuestros

compañeros al probador

mientras se produce esa deliberación.

-Me la quiero llevar puesta. -La has hecho muy bien.

-Tenía ganas de ponérmela.

-Creo que los tres compañeros con los que compito

son muy fuertes y eso me tiene... asustada.

La prenda de Pa no la entiendo, para mí está hoy al límite.

A mí me parece un horror, no es que me guste o no;

es que me parece horrorosa; pero, al menos, está terminada.

Torcida, asimétrico, mal cortado...

Este me gusta, me ha hecho mucha gracia, no le ha dado tiempo,

pero lo que había dicho del cierre automático.

Luego tenemos una camisa con dos pezones plateados.

Lo peor es lo de las aberturas,

porque le pasa desde el principio. Una prenda que no se puede poner...

Estamos en la cuarta semana y una prenda, como dice María,

que no se puede poner... Es una pena,

la idea es muy graciosa.

La verdad, a mí Jaime me está gustando cómo trabaja:

ha cosido a mano muy bien.

Muy bonito el tableado de aquí. Muy bonito.

Y las costuras casadas.

Es una tela complicada. Elección de la tela bonita.

En el tema del escote

pues, en fin, un poquito... Provocativo.

Eso... cada uno... lleva su escote.

Aprendices... el jurado tiene ya un veredicto,

¿me acompañáis? Claro.

Esta prueba era perfecta para comprobar

vuestra imaginación

y vuestra creatividad. Esta vuelta al pasado

también nos ha servido para comprobar

vuestra destreza cosiendo a mano.

Jaime, por favor, acércate aquí.

Si grandes modistos internacionales como Christian Lacroix

han sido capaces de integrar

elementos de nuestro folclore en sus creaciones,

tú Jaime tendrías que saber hacerlo mejor que nadie.

Porque lo has vivido, lo has mamado...

Y has trabajado en ello desde pequeño en tu Valencia natal.

En tu caso...

Lo has conseguido, has cosido a mano

y has hecho una prenda que está a la altura.

(Aplausos)

Ven a mi lado, Jaime, por favor.

Que Palomo me compare con los grandes de la moda me deja...

Con ganas de hacer cosas buenas y... bueno,

con ganas de acabar las prendas que hago, por supuesto.

Alicia, acércate, por favor.

¿Estás contenta con tu trabajo?

Sí. Es que es para estarlo.

Tu conjunto es étnico y actual.

Es ponible y está muy bien terminado.

A nosotros es el que más nos ha gustado.

De hecho, es el mejor, enhorabuena, Alicia.

Muchísimas gracias.

(Aplausos)

Acércate, Alicia, ponte aquí, por favor.

Eduardo, acércate, por favor.

No sabemos si el problema ha sido que no te has sabido

organizar bien el tiempo, si has querido hacer

demasiadas cosas, si no sabes coser a mano

y todavía no tienes la suficiente destreza...

Algo ha fallado. Sí te tengo que felicitar

porque ha sido la primera vez que te he visto trabajar

con ilusión, con esfuerzo...

Y te he visto hacer algo más que relaciones públicas

y hablar y moverte de aquí a allá.

A estas alturas hay muchos defectos que,

desgraciadamente, no podemos pasar por alto.

Te falta mucho todavía, Eduardo.

Ven a mi lado, Eduardo.

No soy el que más destreza tiene cosiendo ni rapidez,

yo soy diseñador... me reitero.

No modistillo... entonces...

Claro, no tengo costumbre de coser

y menos tan rápido, lo he dado todo.

Si no estoy a la altura, me iré a mi casa, no pasa nada.

Por favor, Pa. A ver...

Con lo bonitos que son los trajes regionales gallegos

y tú lo resolutiva que sueles ser...

¿Qué es esto? En mi cabeza lo veía bien.

El pantalón abierto y eso, pero luego...

Esto no se sabe si es de un mercadillo hippy

o de los años de la transición que eran tristes...

No había color... El pantalón

me sigue gustando, pero... No sé.

Tú con lo correcta que eres, ¿no lo ves "perroflautilla"?

Pues no sé, por hacer algo diferente en vez de clásico,

igual me pasé de "perroflauta".

La verdad, Pa, nos cuesta ver tu evolución, de hecho,

en vez de una evolución vemos una involución.

Es que el look es triste, ¿eh, Pa?

A lo mejor refleja

mi estado de ánimo de esta semana, no sé...

Me ha salido así, me ha salido así...

Pues muchas gracias, Pa. Gracias a ti.

Colócate con nosotros, Pa.

Jaime, Alicia... ha llegado el momento

de celebrarlo porque seguís una semana

en "Maestros de la Costura", enhorbuena a los dos.

(Aplausos)

Podéis regresar a vuestros puestos en el taller.

Eduardo, Pa... la decisión está

entre uno de vosotros dos.

El aprendiz que no continúa

en "Maestros de la Costura" es...

Qué sensación tan desagradable.

Eduardo.

(Aplausos)

(EDUARDO) ¿Puedo hablar? Claro que puedes hablar.

Bueno, pues yo quiero decir que...

Hasta aquí, ha sido un placer, ha sido una experiencia maravillosa

y que es una pena el irme ya, sinceramente, pero...

Es lo que los jueces han visto.

Me he ido antes que algunos compañero que, quizá,

se tenían que haber ido antes, pero se han ido salvando.

Pero creo que la suerte y el azar me tienen

preparadas otras cosas en el camino,

tengo 23 años y aún me queda mucho por delante.

(MAHI) No puedo evitar

que es injusto que se vayan compañeros

más potentes que Anna que sigue estando aquí.

-Bueno... rápido que te da.

¿Te vas a despedir de nosotros? Yo encantado.

Me moría de ganas. Que vaya muy bien.

Quién sabe si, ahora, Palomo no quiere hacer

una colección en colaboración conmigo,

bueno, yo con él, en este caso.

O mejor aún, que me saque a mí para abrir sus desfiles.

Tú imagínate que en vez de a Rossy de Palma,

me pone a mí a abrir el desfile.

Encima yo le coso los bajos o lo que me pida.

Sería estupendo.

Mucha suerte, Eduardo, que vaya muy bien.

Muchas gracias a vosotros por aguantarme.

Solo te voy a decir que espero que lo hayas aprovechado

y disfrutado. Una experiencia maravillosa,

esto es muy intenso, volvería a repetir mil quinientas...

O las veces que hiciese falta.

Sin duda voy a echar de menos la adrenalina que se vive aquí

y esos nervios, cuando vuelva a mi vida tranquila y relajada,

cuando me ponga a diseñar algo voy a poner un temporizador,

para hacerlo en 90 minutos.

Le quiero dejar esto a Antonio. Claro...

Para que se acuerde de mí. -Su alfiletero que está cargado

de todas sus caras y me ha gustado mucho.

Hace un momento he dicho "ay...".

Como se me escape una lágrima cuando me lanzó el alfiletero

y me ha encantado el detalle.

Ahora te tengo que pedir que me dejes tu delantal,

tu acerico y que cierres tu costurero.

De acuerdo.

(MAHI) Eduardo era la persona más afin a mí aquí dentro.

Lo peor... no es llorar, es que se me despegan

las pestañas postizas, ¿sabes?

Llévate la máquina de coser, por favor, Eduardo.

Y, ahora, sí te tengo que pedir que abandones el taller

de "Maestros de la Costura".

Un placer... muchas gracias por todo.

Espero que la gente viendo mi paso por el programa

se haya reído que es una cosa que me encanta,

hacer reír a la gente, que disfrutaran como yo.

Y que ha sido un placer hasta aquí.

Adiós, Eduardo, adiós. Chao...

Hemos tenido nuestros encontronazos y tal, pero no ha conseguido

terminar con mi paciencia cosa que es difícil.

Porque tengo poca, pero me parece un buen chico

y creo que va a llegar muy lejos, de eso estoy segura, vamos,

por cómo es, se lo va a currar.

(Aplausos)

-El taller se hace más cuesta arriba.

Y... el apoyo de Edu, sus bromas, sus chistes, su...

Su ánimo diario.

Va a costar mucho más.

Aunque cuesta mucho decirles adiós, nos queda saber

que se llevan una experiencia inolvidable,

quizá, quién sabe, un empujón hacia el éxito;

aunque nosotros pensamos que el mejor secreto

siempre es el trabajo.

¿Y vosotros habéis empezado ya? Porque ya sabéis,

coser y cantar todo... es empezar.

Nuestros aprendices cumplen ya la primera mitad del programa,

se sienten seguros de sí mismos

y algunos creen que lo saben casi todo de la costura.

Hay que darle dos centímetros de más por costura.

-Qué bueno eres. -Me falta experiencia...

Me preocupa mucho. Menos lobos, caperucita...

Este trabajo no es digno de este taller,

no es digno de ti. Ea...

(TODAS RÍEN Y GRITAN) Llega la repesca

de "Maestros de la Costura".

(MAHI) Ay, estoy nerviosa, Señor...

¿Te he dado? El exaprendiz que vuelve

a "Maestros de la Costura" es...

Antonio... no hagas el agosto con tanta chica guapa.

¿En qué me inspira? En mi esposo...

¿Tu esposo se viste así?

(Risas en el taller)

Maestros de la costura - Programa 4

05 mar 2018

La actriz Bibiana Fernández visita el taller acompañada de sus dos perros: Hope y Joe. Los aprendices tendrán que confeccionarles en 60 minutos un abrigo elegante y glamuroso, además de un complemento a conjunto para su dueña.

Como si trabajasen en la sastrería de Emidio Tucci, firma de moda masculina que abrió su primer taller en Milán hace 68 años, los aprendices arreglarán trajes de hombre para los cómicos Josema YusteEl MonaguilloFernando Albizu y Xavier Deltell.

En la prueba de eliminación, convertirán trajes regionales en prendas del día a día, fusionando técnicas artesanales con la modernidad del diseño. Juanjo Oliva les dará algunos trucos porque cualquier fallo les puede costar la permanencia en el taller.

 

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  1. L. Montecelo

    Eduardo probablemente volverá el próximo lunes, o sea mañana. El programa es tipo master chef, solo que al ser en costura deberían darles un tiempito más. De todas formas no creo que desmerezcan, ya que cualquiera que cosa sabe que puede llevar días hacer una prenda, solo un arreglo puede llevar toda la tarde para que quede bien. Más si es para un vestido de boda etc. Pero los concursantes, igual que los del programa de cocina, no son modistos ni nada, excepto quizás uno o dos. Son aficcionados, como puedo ser yo que me hago mi ropa cuando tengo tiempo libre. Coser es algo más. De hecho Anna, aunque tenga mucha ilusión no tiene ni idea de coser. Mismamente en un programa de drag queens que "cosen" pegando los materiales con cola lo hacen mucho mejor que ella. Yo le diría que si es su ilusión se preparase. Y creo que para ser maestra también le venía bien centrarse un poquito. No sé que pasa que muchas veces nos creemos que para educar a nuestros hijos vale cualquiera y luego es lo más importante, y está muy descuidado. Estoy cansada aunque me duela y ella no tenga toda la culpa, de que siempre parece que tienen suerte las personas que van llorando y hacen las cosas mal. Dejan caer unas lágrimas y el profesor les pone un puntito más, el jefe les dice que no pasa nada por llegar tarde, etc. Para mí eso sí es falta de seriedad y una injusticia y sucede cada día, no sólo en la tele por desgracia.

    11 mar 2018
  2. MARTINA

    EDUARDO SE FUE Y ANNA SE QUEDO ESO ES LO MAS INJUSTO QUE PUEDEN HABER HECHO. CAPRILE LO TENIA ENTRE CEJA Y CEJA DESDE QUE ARRANCÓ EL PROGRAMA, SI HAY ALGUIEN QUE FALTA EL RESPETO ES CAPRILE A LOS CONCURSANTES, COMO CUANDO POR UNA MALDITA ETIQUETA LE LADRÓ A ANTONIO. EL PROGRAMA SIN EDUARDO NO VA A SER LO MISMO! NO SE SI LO SEGUIRÉ VIENDO. EDU TE QUIERO! MARTINA DE URUGUAY!

    09 mar 2018
  3. Maria

    Yo veo el programa desde Francia y este programa ya no vale la pena sin Eduardo. El lo hacia todo. Otros concirsantes que no saben costurar mucho se salvan por no tomar decisiones y a los jefes de equipo que se arriesgan los sacan. Los jueces me parecen groseros y denigran a los estudiantes de a gratis sin aportarles conocimientos ni ayuda. Le dicen a Eduardo que es grosero pero ellos son peores.Eduardo vente a Francia!

    08 mar 2018
  4. Alma

    Simplemente me encanta, soy de México y no me lo pierdo, aunque sí es cierto que lo del tiempo que les dan para terminar las prendas es de risa, imposible terminar en tan poco tiempo, pero bueno, supongo es para darle emoción al programa. Los jueces muy asertivos en sus comentarios y los concursantes bueno, hay de todo y cada quién le pone su toque, pero en definitiva Eduardo levantaba mucho el programa con todo y que siempre traía pique con los jueces, de verdad muy bueno el formato y siempre dejándome con ganas de ver más.

    07 mar 2018
  5. Mariaje Martín

    Esto es un PROGRAMA DE TV de costura. Entiendo que coser en serio es otra cosa y se tienen que mezclar los hilos con el entretenimiento. A mí me gusta muuuucho. Me siento como ellos porque soy de las que hace chapucillas y chapuzones jajaja. Me encantaría que hiciéseis algún concurso o algo así en el que nosotros hiciésemos lo que les proponéis a los concursantes. Yo ya me he hecho una falda de tablas y le voy a hacer a mi perra un abriguito jaja. Podríamos subirlo a alguna plataforma y que enseñáseis algunos al acabar el programa. Por otra parte creo que Eduardo debe volver aunque no pudiese trabajar con él en la vida tiene mucha verdad y eso nos gusta. Alicia vais a hacer que se nos atragante sin hacer nada malo la muchacha. Antonio mi favorito. Los jueces me parecéis muy buenos y complementarios. ¡Me quedo con ganas de más!

    06 mar 2018
  6. Esperanza Villa

    No me gusta el caríz que está tomando el programa, pienso que la costura no es un «pitorreo», ni un «gran hermano», creo que sólo quieren carnaza para subir audiencia y creo que se equivoca, a los que nos gusta las cosas bien hechas, no nos gusta verlo. Yo lo ví un rato el primer programa y desde entonces nada.La costura es un Arte que conlleva mucho tiempo aprender para hacerlo bien. Lo que hacen ahí es imposible hacerlo bien en tan poco tiempo, es un desmérito para los que verdaderamente les gusta y saben coser. Tenían que haber hecho un programa tan elegante como es la costura y no el show que han hecho. Buenas noches.

    06 mar 2018
  7. Sandra Arango

    Me veo el programa desde Suecia y aunque me ha parecido aburridor en todos los sentidos, el que lo salvaba era Eduardo. Que pesar que se haya ido. Se la tenían montada. Lo único bueno de su salida es que ha no tendré que trasnocharme porque no lo veré más jajaja.

    06 mar 2018
  8. Lola

    Es mentira que en 90 minutos de tiempo a confeccionar algo, están dejando a los sastres,modistos y modistas de España fatal,y a la vez consiguiendo que los clientes crean que sus prendas las hacen en ese tiempo récord, creyendo así que sería bastante caro el precio q llevan.Para confeccionar una prenda,por muy sencilla que sea,se necesita de mucho cariño,mucho arte y sobre todo muchas horas de trabajo.

    06 mar 2018
  9. Angela

    Cuantas risas me saco Eduardo, si veía el programa en grande parte era por el.. Es un sow man

    06 mar 2018
  10. Monlim

    Nooooo! Me encantaba Eduardo, le ponía onda al programa!! Se fue... Por algo será...

    06 mar 2018