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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 3 - ver ahora
Transcripción completa

¡A coser!

Quizá una falda de tablas no es lo que más me apasiona.

-Oh... le he pegado un bocado, sí a la tela.

Sí... Anna, tu falda no está al nivel

que nos gustaría tener en este taller.

(Aplausos) El número uno es para Luisa.

Sigue así, Luisa.

Las camisas que estáis haciendo, ¿están a la altura de la empresa?

¡Tira, tira! -¡Va, va, va!

Corre, corre. Vais a ir, directamente,

a la prueba de expulsión.

55 Mahi...

Tendrás 15 minutos para customizar ese mono.

No has dado ni una sola puntada,

pero todo lo has hecho a la perfección.

De las tres, la que debe abandonar, hoy,

"Maestros de la Costura" es...

Vanessa.

(Sintonía del programa)

Buenas noches y bienvenidos a "Maestros de la Costura",

esta semana nuestros aprendices están un poco más cerca

de convertirse en profesionales de la costura

y uno de ellos, solo uno de ellos, en un auténtico mestro.

Para eso van a tener que superar muchos retos,

los tres que hemos escogido para la ocasión son...

Cómo diría yo... especialmente originales.

Empezamos ya.

¿Y Caprile...?

Aprendices, bienvenidos, hoy os enfrentaréis

a una prueba única,

un aprendizaje que no podréis encontrar en ningún otro sitio.

Esperamos que valoréis lo que vais a vivir,

porque nunca jamás ha ocurrido en televisión.

De hecho, Caprile está ultimando todo con una invitada muy especial.

-¿Qué será? -Los maniquíes...

¿Qué hace aquí este maniquí con cabeza?

O sea, esto va a ser una prueba

de sombrero, tocados, algo así seguro.

¿Y si te digo, Vicente, que esta prueba

puede tener mucho con vosotros dos?

Me imagino que será algo de lencería.

¿Por qué de lencería? No sé.

O corsetería... -Corsetería...

O quizá algo en plan... una prenda de época,

porque a nosotros nos gusta mucho

la ropa de época y tal.

O quizá son gemelos los que vienen.

-O quizá son tocados, porque hay cabezas.

-Tocados... me encanta.

¿Y si os doy otra pista

y os digo que, también, tendría que ver...

con Pa? Ah, vale.

-No se me ocurre nada.

-Pa y nosotros... ¿qué tenemos en común? Pues la fe.

-Tiene que ver con la Iglesia.

-Yo no encuentro ningún punto en común con los gemelos,

salvo que hablan mucho y yo también.

Os advierto que va a entrar alguien que no está acostumbrado

ni a la televisión ni al bullicio

ni a nuestro mundillo de la moda.

Espero que sepáis estar a la altura hoy.

Adelante, hermana. Muchas gracias.

-Un apluso, ¿no? (TODOS APLAUDEN)

(CANTA EDU) #Resucitó... aleluya#.

Aprendices, os presento a la hermana Rosa,

superiora de las Dominicas de Nazaret

que atiende la Venerable Orden

el Refugio y la Caridad en Granada.

Bienvenida, hermana Rosa. Muchas gracias, buenas noches.

Gracias por acercarse hasta "Maestros de la Costura",

tengo que decirle que estamos felices de que haya podido venir;

pero, también, me sorprendéis

cada día más con vuestras decisiones.

Más que una decisión, Raquel, es un encargo.

La Ilustre y Venerable Hermandad del Refugio fue fundada

por Isabel la Católica a principios del siglo XV,

si no recuerdo mal, hacia el 1513. Sí, en el año 1513.

Es una de las más antiguas de España.

Hace un par de años recibisteis el premio Príncipe de Asturias

por la labor que desarrollan en el refugio.

¿Podría explicarles usted a los aprendices

cuál es la labor que realizan en el regufio?

Nuestra labor es atender

a todas las personas mayores, atención espiritual

y, también, atención física a nuestros mayores.

-La labor que hace la hermana Rosa

y la congregación me parece algo maravilloso.

Estar entregadas a la vida de los demás...

Debería haber más hermanas que se preocupen por los demás.

Aprendices, por su voto de austeridad,

las monjas deben llevar siempre el mismo hábito.

El hábito nuestro pues...

Es un signo de pobreza, nos dura de seis a ocho años

y le damos un buen uso.

Con lo cual este es el encargo que os vamos a hacer hoy.

Un hábito nuevo para las monjas de la Hermandad

para que tengan el invierno que se merecen.

Ay, sí...

Creo que es una prueba muy acertada, muy solidaria.

Muy... para gente que da su vida por otra gente.

Y... que nosotros hoy

les podamos hacer los hábitos supongo que será fenomenal.

Vais a confeccionar un hábito para cada hermana.

Pero son seis... en Granda. Sí.

Pues como sois diez concursantes, pero solo necesitamos sies hábitos

y a las monjas no les vamos a dar una chapuza,

solo vamos a seleccionar los seis mejores.

¿Cómo se hace eso, Dios mío de mi alma?

Si no hay ningún patrón,

¿cómo voy a hacer el hábito si no lo he hecho nunca?

Yo creo que debe ser la hermana Rosa la que os explique

cuáles son los requisitos fundamentales del hábito.

Bueno, el hábito está compuesto de tres partes:

la túnica, como lo pueden ver,

tiene al frente una tabla, luego, tenemos el escapulario,

el escapulario es el signo de consagración a la Virgen María.

Y la esclavina tiene que llegar... Al codo.

-Justamente este domingo, fuimos a misa

y yo me confesé, al cura le dije

que estaba muy frustrado porque no tenía el ritmo

que yo quería, quería ir más rápido

y me dijo que "se lo ofreciera al Señor".

"Todo lo que hagas se lo ofreces", veo a la monja y digo...

Es como diciendo... "lo que dijo el cura, tenía razón".

"Se lo ofreceré al Señor", qué mejor que un hábito

para una religiosa que da su vida por los pobres, una maravilla.

Un detallito, chicos, en la mercería tenéis sarga

que es la tela con la que se confeccionan

los hábitos, hoy. En esta ocasión, será obligatorio

bordar sobre la etiqueta no sobre la prenda.

Yo creo que ha quedado claro, ahora ¿dónde está el hábito

que tienen que replicar los aprendices?

A ver, como hemos dicho antes, las hermanas cumplen

a rajatabla su voto de pobreza

y, como comprenderéis, no tienen un hábito de sobra

para traerlo aquí, en un maniquí,

con lo cual el hábito está aquí.

El hábito lo viste la hermana Rosa.

Que no lo podemos tocar.

Debéis fijaros en el acabado profesional

que tienen las puntadas que lleva ese hábito.

Está hecho perfecto.

Tenéis los patrones en la mercería.

Antes de continuar,

tengo algo muy importate que anunciaros.

El ganador de esta prueba

será premiado con la mejor de las ventajas.

Esto que veis aquí es...

El alfiler de oro.

Este alfiler de oro,

asegura la inmunidad durante una semana.

¿Quién no quiere tener el alfiler de oro,

para estar todo el programa

haciendo tus cosas y la tranquilidad

que no te vas a ir haga lo que hagas.

El que haga el mejor hábito, no podrá ser expulsado

pase lo que pase y haga lo que haga.

¿Quién no va a querer un alfiler de oro?

Además, eso te combina con todo.

Aprendices, os recuerdo que tenéis que confeccionar

un hábito de monja completo y que, en esta prueba,

os jugáis lo más importante que hay: la inmunidad.

Una versión del hábito...

Es que hacerlo igual, es superaburrido.

Estoy superdesmotivado, no me apetece nada

y ese es el problema que tengo que no me apetece hacer algo.

Tenéis 90 minutos para conseguirlo todo.

Qué poco.

La prueba comienza en tres, dos, uno... ¡a coser!

Hay para todos. -Sois muy agresivos todos.

-Cuidado...

-Ya verás tú qué risas... madre mí, hay mucha cosa.

-Madre de Dios, qué de patrones.

-Y este es el hábito... guau.

-Esclavina, par de delanteros...

-Socorro.

El hábito de la prueba

está compuesto por tres piezas principales:

la túnica, el escapulario y la esclavina.

Para realizar bien el corte, hay que añadir

un centímetro al patrón que sirve como margen de costura.

En la confección de la túnica,

primero se realizan los tablones de la falda.

Después se cierran las pinzas del cuerpo

y se unen las dos piezas.

Lo último es incorporar las mangas.

El escapulario y la esclavina son dos piezas muy sencillas,

porque ambas se elaboran con patrones simétricos.

He calculado tres y medio. -Yo he calculado cuatro.

-Cuatro metros están cortando. -¿Cuatro metros?

-Cuidado...

-Llega que yo sigo por aquí. -Virgen santísima y María...

-¿Quién me iba a mí a decir

saldría en la tele haciendo un hábito?

(CANTA) #Beata María...#

(CANTA) #Tomado de la mano de Jesús yo voy,

#le sigo como oveja que encontró al pastor#.

Lo que me sorprende mucho... Hola.

Pasa, pasa. Voy a mirar un poquito.

-Sí, sí... -De refilón.

Puedes tocar, ¿eh? Si va al bies o no.

Es que me da un poco de...

Con bies y una presilla.

Muy amable... -Vale.

Yo esta prueba como la veo muy difícil

la haré por partes, pero que me quede bien.

O sea, intentar montarlo entero.

¿Y este depliegue? Si lo hago en la mesa,

no lo veo claro, así lo veo todo mejor; pero...

No, si verlo lo ves fenomenal, pero...

Lo quería hacer lo mejor posible, además, es una prueba

a la que tengo mucha estima.

A ver si Dios quiere y sale bien. No te olvides de los centros.

-¿Has visto la pinza? -Sí.

-¿Y cómo es? -Pues una pinza.

-Hasta arriba. -Es de hombro.

No entiendo que siendo una prenda tan ajena a vosotros

no hayáis venido, como ha hecho Pa,

a ver la prenda de cerca, a ver los acabados

y a ver cómo está confeccionada y acabada.

Es que me impone respeto.

-La he dejado sin margen de costura, mecachis...

-Claro, eso será... cinco centímetros de abajo...

-Son cinco centímetros de bajo. -¿Cómo?

-Sí, así... -¿Está vuelto...?

-Sí y cosido. -¿Y la capelina va abierta

por delante? -Creo que sí, míralo tú.

-Creo que he sido el único que he estado cortando

las piezas con la...

Ruleta de cuchilla y lo utilizo porque me parece

mucho más rápido y práctico que ir con la tijera que,

al final, se te mueven los patrones.

¿Os gusta lo que llevo puesto? Es un diseño de Alvarno,

como siempre, diseño español.

Si queréis más información sobre diseñadores,

aprender costura de nuestros maestros,

tenéis toda la información en @MaestrosCostura,

¿que no nos estáis siguiendo? ¿Y a qué esperáis?

¿Quién me ha visto y quién me ve?

-La prueba está interesante, la verdad. No lo he hecho nunca,

lo llevo viendo toda mi vida

porque he ido a un colegio de monjas.

Pero jamás me había planteado hacerlo.

-Yo... mis padres me metieron en un colegio de monjas,

cuando fui a la universidad

y, desde entonces, cuando veo una monja

me acuerdo de esos dos años de mi vida.

Y me pongo muy nerviosa.

Esa época, la recuerdo yo, como la más amarga de mi vida.

Tú imagíname a mí, viviendo con monjas

y estudiando Ciencias Políticas. Estaba desencaminada en la vida.

-Oye, que digo yo que la monja no creo que crezca, ¿no?

-¿De largo? -De alto...

-En edad de crecer no está, por mucha leche con calcio que tome.

(RÍE) -Lo digo por dejarle

de alto... costura o no.

Hermana, ¿quién hace los hábitos habitualmente?

Nos lo suele hacer una persona que sabe coser,

pero en la congregación también hay hermanas

que sabe de costura

y, también, nos los hace.

Luego, también, tenemos una capa negra

que, también, nos abriga. El abrigo.

El blanco es el signo de pureza y el negro la penitencia...

Tampoco me podía imaginar que fuera tan difícil.

De hecho, los estudiosos de Balenciaga siempre hablan

de la influencia que tuvieron los hábitos religiosos

en los volúmenes y formas de Balenciaga.

Es verdad... Esas capelinas

son muy de Balenciaga. Todo lo que viene de la Iglesia

viene perfecto hecho con una delicadeza increíble...

Con cuatro cortes, cuatro tablas... pero...

Sí, de máxima calidad. Y en blanco.

Es casi matemática, ¿no? En blanco.

Ojo con el blanco, ¿eh? Yo hago trajes de novia

y en el blanco se ven todos los defectos.

O sea, no es que se vean se multiplican por mil.

Gracias...

A ver, Pa. -Aquí la pesada de turno.

Va un botón a un lado... pero esto va suelto entero.

-Oye, ¿y mi capita?

¿Y mi capita?

Aprendices, os quedan 60 minutos para coser.

Voy a mirar un momento una cosa.

Hola... -Hola.

-¿Qué haces?

-Resulta que me he equivocado. -Pues venga.

Caprile, que yo digo que ahora que los vemos

y parece que no van tan mal...

Bueno, eso de que no van tan mal. Bueno, al menos van tranquilos.

Tranquilos están. Los veo bien.

Unos más tranquilos que otros. ¿Por qué no hacemos que terminen

el hábito? ¿Cómo que lo terminen?

El hábito completo. ¿La toca no estaba incluida?

No la van a hacer. ¿Cómo vamos a entregar

unos hábitos sin la toca?

Esto de los piquetes, ¿qué quiere decir?

-Para hacer los pliegues, pero vamos...

-Esto es imposible.

Aprendices, tengo un anuncio importante:

los jueces han decidido que, ahora,

además de terminar el hábito

tenéis que hacer el velo negro que lleva la hermana Rosa.

Oh... Tenéis patrones

y telas en la mercería.

Madre mía, no llego. -Vamos a penar

todos aquí. -Pero ¿es verdad o es "bromi"?

Una toca...

Lo siguiente que nos pidan son los zapatos de la monja,

estas en vez de las Hermanas Descalzas

serán las "Hermanas en pelotas" porque se van a ir sin nada,

se van a tener que ir desnudas las angelicas.

¿No decís nada? Pues sí... "qué faena".

¿No me miráis? No.

Mejor no... porque si me miráis me fulmináis.

Eso que estáis pensando es pecado.

No... -Si yo te contara.

Lo que pensáis todos, ahora mismo, es pecado.

Yo cumplo los siete pecados capitales.

-No me cabe la menor duda.

-Mira... esto va a ser un cuadro a la americana.

Cuéntanos, ¿has hecho algún hábito?

Con lo antigüilla que eres seguro que has hecho alguno.

Palomo cómo eres... Un hábito... no,

sí es verdad que he hecho un par de trajes de comunión

que seguían, aproximadamente, este patrón

en chiquitín, claro. Qué bonito.

A ver si termino la túnica y veo el maniquí viviente.

A ver si... si averiguo algo, porque está la cosa...

Está la cosa chunga.

¿Qué tal vas, Eduardo? Fatal.

Mira que hay cosas que hacer que hábitos de monja.

Me hubiese gustado que la prueba hubiese sido

cómo haríamos nosotros un hábito. No.

Eduardo, hoy queremos ver técnica, no diseño.

La técnica es imprescindible para que haya diseño

y no había mejor prueba que esta.

Gracias. Dale duro.

¿Todo esto te falta a ti? -Sí.

Dos metros... es que me equivoco con la manga.

-¿Por qué? -Luego...

Porque no le he dejado margen de costura.

Luego, el largo del escapulario no me sale.

Son distintos la espalda del delantero.

Me falta un patrón. -El delantero es más corto.

Palomo, recuérdales un poco lo del voto de pobreza.

Economizar un poco la tela, no van a tener metros y metros,

si la tela vale 200 euros el metro no van a cortar...

Con la tranquilidad que lo hacen aquí.

Con esto saco otro hábito, Antonio.

(JAIME CANTA MIENTRAS COSE)

¿Qué tal, Jaime? Lo tienes todo cortado,

vas bastante bien. Sí, bueno...

Lo tengo todo cortado, pero me falta coserlo

que, de momento, lo tengo... Fíjate en los pespuntes de aquí.

Sí, claro...

Se cumplen 45 minutos,

estáis ahora mismo en la mitad de la prueba.

Pa... ¿qué me recomiendas primero unirlo por la cintura

o poner primero la cremallera y, luego, lo uno?

-Primero la cremallera.

-Ponte a coser ya. -Ya lo sé...

-Porque... algo tienes que presentar.

-Ponte a coser lo que tengas hecho, si no, no presentamos nada.

-Por lo menos montar algo.

-Esto va a ser...

-¿Has cortado todas las piezas? -Me falta el escapulario.

-Va más rápido que yo. ¿Qué estás planchando, Mahi?

La parte de delante del hábito.

-Yo creo que vas bien, Mahi. -Sí, a ver el tiempo...

El tiempo es siempre lo que a mí me...

Me falla. Mahi, no sé si te has dado cuenta

que estás usando el derecho y el revés de la tela, ¿lo ves?

El color... ¿ves? Va todo del revés.

Oh, Dios mío... No te vamos a poner nerviosa.

Pero fíjate en la tela... Se ve muchísimo.

En los blancos, además, se ve todo... lo ha dicho Caprile,

se ve todo veinte veces más. Se ve mucho.

Pero ¿cómo he estado tan tonta? Uf...

Me he equivocado montando y he montado derechos con revés

y a estas alturas, me digo "qué hago".

Pues tengo que deshacerlo todo

y me va a atrasar un montón.

Ea... -Pero ¿qué hace esto aquí?

Es san Judas Tadeo, es tuyo, ¿no?

-Sí, es que lo he quitado de mi mesa.

-Aquí san Judas que nos dé suerte, también, al resto.

Si los ganadores los elige la hermana será tongo,

porque os elegirá a vosotros, sois de las Juventudes...

-Marianas Vicencianas. -Marianas "Vicentinas".

-Eduardo, en el fondo, no es tan anticlerical como parece.

De hecho, va a misa con su abuela y vino con nosotros un día.

O sea que no es para tanto, pero el primer pronto es como... ¡oh!

-¿Cómo lo llevas? -Bastante lento, la verdad.

-¿Y tú? -Voy derecho al infierno

sin pasar por el purgatorio ni nada.

Alicia, ¿qué tal? Estoy aún con la primera parte.

Estoy con el cuerpo y todo y ya lo otro es más sencillo

lo dejo para después.

Prefiero que la hermana Rosa se lleve un hábito

que las piezas estén bien hechas, aunque sean dos y no tres

que... que no se lleve nada.

Y la toca... no veo que ninguno esté con ella

ni siquiera la tela negra. No, todavía no.

-Ahora vamos a la toca, ahora vamos.

-Pa... -¿Qué?

-¿Cuántas tablas eran? -Tablón... dos, tablón.

-La verdad es que nos apoyamos mucho en Pa, con ella me llevo

muy bien, vamos, somos como hermanas.

-Pa... la tabla de aquí abajo, ¿cuánto se baja?

-La tienes marcada, mi vida. (EDU) Madre mía,

cuando me vea mi abuela haciendo esto.

Pobre mujer... yo que la acompaño

a misa y todo cuando voy, no contenta con eso

me hace entrar a la sacristía a saludar al cura.

-¿Por dónde vas? -Voy... por la falda ya.

-Hola, Vicente, ¿cómo va? -Hola... Va fatal.

Con ganas de llorar, la verdad.

-Vicente, tranquilo. -Es que yo... me veo mal.

Nada, me agobio con estas cosas, la verdad.

Me gustan las cosas bien y yo quería que se lo llevaran

y no se lo van a poder llevar, la mía no.

Encima, los patrones van sin la costura...

Y, claro... Cada vez que pasa algo

en el programa la culpa es de los patrones.

No... no es la culpa, pues cuesta más, entonces,

tardo mucho más cortando. Al patrón le faltaba la costura,

entre que piensas que le pones que no... lo corté mal.

Me ha tocado volver a cortar

las faldas de delante y detrás. Demasiadas cosas.

-Ya sé cómo va la túnica, solo he tardado tres siglos y medio.

Van muy mal de tiempo.

A ver, con suerte terminan de hacer alguno de los hábitos.

No... alguno yo creo que sí lo terminan.

Mirad, Antonio es el primero

en cortar la tela negra, muy bien. Es verdad.

A ver si, por lo menos, Antonio... En mi opinión,

esta prueba es muy de Antonio. (PALOMO Y MARÍA) Sí...

Antonio la está disfrutando.

Acabo de coger la tela negra

y no sé cómo va el pañuelo

ni si me da tiempo, pero tengo la tela.

Pa también ha cogido... la que va fatal es Anna.

Pa, ¿las pongo abiertas? -¿Qué?

¿Dónde estás? -En la parte de arriba, la manga.

-La unes por el lado ¿no? -Sí.

Eduardo, te recuerdo que está aquí la hermana Rosa.

Lo siento, tengo mucho calor.

Ya, yo también tengo mucho calor y aquí estoy aguantando

que mi chaqueta es de lana, la tuya es vaquera.

Yo trabajo y tú hablas.

Estoy indignadísimo porque no consigo que Caprile

y yo congeniemos, o sea,

él es muy clásico, yo lo sé; pero Palomo y María sí me entienden.

Mi camiseta es como yo, una camiseta moderna...

Y... pero aquí, en este programa, coartan mi libertad

de expresión máxima como diseñador que es poder vestirme.

Bueno, mira...

Aprendices, os quedan 20 minutos para terminar.

Uf... -¿Nos podemos quejar?

-No hay tiempo para quejarse.

¿Habéis cogido el velo y el patrón? (TODOS) No...

Pues tenéis que terminar el hábito completo.

Como siempre las pruebas... para morirse del estrés.

Anna, ¿cómo vas? Voy "regu".

¿Qué hay hecho? Quiero terminar la túnica.

No contemplas, si quiera, la posibilidad de poder

presentar completo el hábito.

El hábito es imposible, si quedan 20 minutos...

Me falta mucha técnica.

Es que las ganas no son suficientes.

Entonces... por eso,

me siento con impotencia y... Con rabia, sobre todo.

Pero yo no me vengo abajo, sigo y lo que pueda hacer lo hago.

-La toca no sé si me va a dar tiempo de hacerla.

Pero haré lo posible porque me dé tiempo.

-Te da tiempo al escapulario.

-Qué me va a dar tiempo. -¿Cómo vas, Sergio?

-Estoy acabando el hábito, las mangas,

me queda la capelina y lo otro. ¿Y tú?

-Pues a mí me queda... no sé ni lo que me queda.

¡Ay, qué nervios más malos!

-Pieza dos, toca, patrón sin costura.

Aprendices, escuchadme bien,

quedan cinco minutos para terminar la prueba.

-¡Cinco minutos! Oh, Dios mío...

Cinco minutos. ¡Vega, Mahi! ¡Corre!

(TARAREA)

-Esto no es sano.

-No me cabe... ¿se puede por abajo? -¿Qué?

-Yo no sé cómo se pone esto. -¿Qué le pasa?

-¡Ay!

-Es horroroso...

Soy un caballo con tanto resoplido.

-¡Lo he puesto al revés!

Voy a necesitar un milagro,

porque yo no voy a acabar esto, vamos.

Esto no es normal... ¡ay!

Aprendices, queda un minuto para terminar.

Jaime, no veo la esclavina, no veo el escapulario.

Antonio, Mahi, está sin montar.

Aunque lo tengáis, si no está montado no servirá.

Anna. Anna, si no lo montas no servirá.

Ya. No será valorado.

Sergio, Vicente. Dime.

Vamos. Ya, ya, ya.

Menos de un minuto ya.

Pon el bordado, Sergio. -Voy.

Eduardo, ¿qué haces? ¿El velo? Sí.

El tiempo termina en tres...

¡Ay!

Dos.

Uno.

Todos junto al maniquí.

Anna. Ay, Virgen Santísima.

No, no.

Luisa.

Me ha quedado mona al final, ¿eh?

Madre mía.

Falta la etiqueta. Está aquí.

Sólo hay que pinchársela en la frente.

Pa, ¿tienes la firma?

En la cosa de arriba, en un círculo precioso.

Yo la tengo en la mano.

Pues, hermana Rosa, le doy las gracias

por haber venido hoy al programa.

Y le pido disculpas porque el resultado es el que es.

Pero nos gusta cumplir nuestra palabra,

y no se preocupe que enviaremos los 6 hábitos prometidos.

Muchas gracias a todos, a "Maestros de la costura"

por haber pensado en nuestra congregación.

Y bueno, pues yo espero los 6 hábitos en casa.

Que se los haga él.

Los tendrá, madre.

Vamos a darle un fuerte aplauso a la hermana Rosa.

(Aplausos)

Por la labor que hace toda su congregación

y porque este taller ya también es un poco suyo. Gracias.

Que la hermana Rosa rece por todos,

porque nos hace mucha falta.

Ya no sólo por el hábito, sino por todo.

No puedo coser en hora y media

todo lo que hay que coser y perfectamente. Yo no puedo.

Aprendices, para que vuestros hábitos, completos o no,

sean valorados necesitamos

que acerquéis los maniquíes, por favor.

No me imaginaba que tuviera tanto trabajo.

Aparentemente es sencillo,

pero lleva mucho más trabajo, son muchas piezas.

Y luego si están bien hechas se lo pueden llevar.

Supongo que también se valorará con la aguja de oro.

Aprendices, cómo impresiona esta muestra de hábitos.

Menudo convento hemos montado en "Maestros de la costura".

Caprile, María, Palomo, comenzamos si os parece.

Jaime será el primero. Adelante.

No me ha dado tiempo a acabar todas las piezas.

La toca ni he ido a por el patrón.

Por lo menos lo que he hecho yo creo que está bien hecho

y le he puesto mucho cariño.

A ver, Jaime, ¿cómo lo ves?

Al escapulario le falta pues todas las orillas,

tanto los bajos como las orillas.

Y le falta el botón aquí detrás.

Y por supuesto la toca.

Nos faltan algunos remates.

La cremallera me la ha dejado vista, no sé por qué.

Pues porque no he querido mirarle de más.

Es más cómoda para subir y bajar.

Ya, pero es cuestión de ser más cómodo para ti,

era cuestión de hacerlo igual al de la madre.

Pero bueno, está bien planteado aunque no está terminado.

La toca como si no existiera.

Yo mi opinión, Jaime,

es que un momento dado te has relajado.

A ver, estas pruebas yo siempre creo

que benefician a la gente que cose.

No tanto a los diseñadores o a los más creativos,

sino a los más costureros.

Entre los cuales normalmente me incluyo,

pero no me ha dado tiempo.

Es el turno de Luisa.

Luisa, ¿qué te parece tu hábito?

Es que es la primera vez que yo hago un hábito.

Pues me han faltado los últimos retoques.

El dobladillo y el de las mangas.

Pues me quedo un poco tranquila porque estoy viendo

que hay muchos que no han terminado.

Digo: "Por lo menos yo sólo me queda esto."

Me quedo un poco más tranquila.

Y te han faltado las cargas, te han faltado los pespuntes.

Te ha acabado el remate.

Y la toca, vamos, ni pensar en cortarla.

No me ha dado tiempo.

Pero te he visto un poco insegura.

Tú, que yo creo que tienes experiencia en la costura

creo que es la que más segura, entre tú y Pa, deberíais estar.

Porque al final esta era

una prueba de experiencia, de buena confección.

Si esto fuera una prueba de expulsión

correríamos un riesgo.

Así que hay que ponerse las pilas, Luisa.

La siguiente en ser valorada será Pa.

Yo espero que el jurado

con lo pesado que ha sido con la toca

valore que está puesta a los que la tenemos puesta.

¿Cómo juzgarías hoy tu trabajo? Ha sido difícil,

pero he cosido ahí lo más rápido que he podido

para que las monjas si no lo terminaba yo

lo pudieran terminar ellas.

Has mirado mil veces el hábito de la hermana Rosa.

Sí. Es básico comparar patrones

y muestras y eso se nota en el acabado.

Aquí has puesto el bies porque te has fijado bien

en cómo lo tenía ella terminado.

La bastilla de la manga y del bajo...

15 minutos más y la hubiera terminado.

No sólo te has organizado sino también has tenido

que atender a Anna y a Luisa que te han estado preguntando

un poquito cómo iba la cosa.

Anna alguna preguntita me ha hecho,

pero Luisa no me acuerdo.

Buen trabajo. Muchas gracias. Gracias.

Anna, por favor.

Que cuando yo cojo el maniquí

y me acerco es que ya voy con miedo.

Porque ya pienso que me van a decir...

de todo menos bonito.

A ver, Anna, descríbenos tu hábito.

Por mí estoy contenta. Porque por lo menos ya

he puesto unas tablas que no parecen

una albondiguilla como la última vez.

Está presentado con las mangas, las pinzas.

Yo creo que he evolucionado un poquito.

Por lo menos he dado un pasito "palante".

Yo misma personalmente.

No te centras.

Es que el problema es que no te centras.

Ya. Yo te he visto ir muy lenta.

Necesito rapidez.

Es que te falta todo.

Es que no lo entiendo.

Yo me pongo a coser, pero no coso rápida.

¿Tú eres consciente de que si llega una clienta

y te pide un vestido no lo puedes entregar

sin mangas, con alfileres? Esto era un encargo, Anna.

Se componía de cuatro partes y no has acabado ni la primera.

Ya, ya, ya. A mí lo que me preocupa

es que estés contenta con este resultado, Anna.

Si sigues así, Anna, no vas a tener tiempo

para demostrar lo que quieres demostrar.

Yo lo que quiero es que llegue ya una prueba en la que diga

la gente: "Mira lo que hace y que da todo de ella."

Eso es lo que quiero que llegue ya el momento.

Los siguientes, y juntos, Sergio y Vicente.

Hablad.

Pues yo... -Eh...

Yo quiero decir que estoy avergonzado

porque está horroroso, está fatal.

Yo he procurado ir al ritmo máximo posible.

Sí que es verdad que lo que me ha hecho perder

mucho tiempo ha sido como el patrón no tenía

centímetro de costura hay que calcular.

Y he estado calculando con la regla.

Y eso me ha hecho perder un tiempo vital.

¿Tú crees que por un centímetro de costura tenemos esto?

Es de risa. Que no está rematado nada.

El cuerpo está hecho.

Le faltan los remates del puño y los bajos.

No, si le falta todo. Con ese despliegue

que has hecho en el suelo y aún así tampoco has terminado.

Yo lo he visto en talleres de alta costura.

Bueno, yo lo he visto a gente que cose en el suelo.

Aquí vosotros que sois tan exquisitos cosiendo

esto no está casado, las dos costuras.

Lo sé, lo sé. Esto no es de recibo.

Porque es un tablón. Es terrible.

Un tablón. Está horroroso, lo sé.

Teníais todas las marcadas, teníais todos los piquetes.

Yo no sé a qué estáis jugando, chicos.

Ni casar, ni divorciar.

Lo que habéis hecho los dos es una chapuza.

Porque esta prueba la preparamos los tres

pensando sobre todo en vosotros por el tipo de sensibilidad

religiosa que tenéis y que nos habéis contado.

Esto de vosotros no me lo esperaba.

Porque es que no está ni rematado,

no está ni pensado, no está bien cortado, nada.

Y yo pienso además por cómo os he visto

que el uno espera al otro, el otro espera al uno.

Si fuera por mí os ibais a casa no uno, los dos.

-Esto es un estrés, piden demasiadas cosas.

Yo no estoy hecho para este programa.

Yo es que el nivel no puedo. Me ahogo.

Vamos con Alicia.

Alicia, ¿cómo ha sido tu trabajo hoy?

Pues por un lado estoy decepcionada porque

es la primera vez que no consigo terminar el trabajo.

Pero por otro pues tenía muchísimo interés

en que lo que terminara estuviera bien terminado.

¿Al final crees que las terminaciones

que has hecho están bien? No del todo.

Me faltan bies, me faltan vistas.

Me ha faltado de la esclavina el dobladillo,

que iba en realidad con un bies.

Y como no me ha dado tiempo le he hecho el dobladillo

y luego me he quedado sin canillas

y es como si no lo hubiera cosido.

Aquí el pliegue no te ha llegado

donde tenía que llegar por ejemplo.

Y Lorenzo yo creo que tenía una observación.

Sí. ¿Me puedes explicar esa esclavina,

que no tiene ni pies ni cabeza?

Ni has seguido el hilo, ni has seguido las instrucciones.

Sí, está al lomo y al hilo. No, esa esclavina

con el patrón que se te ha dado no tiene ni pies ni cabeza.

Y te lo demuestro cuando quieras, Alicia.

Sí, me gustaría que me lo demostraras.

Ahora mismo, te voy a explicar una cosita. Ven para acá.

Creo que tú tienes un problema a la hora de leer los patrones.

¿Dónde está escrito aquí lomo?

En ninguna parte.

¿Entonces? Ya.

¿Y qué pone aquí? Que son dos piezas.

¿Y por qué está en una?

Porque me he equivocado.

Mira la diferencia que hay en las dos piezas.

No está terminado tampoco.

No, si no es cuestión de terminar,

es cuestión de que está mal cortado y mal planteado.

El patrón, Alicia.

Al pedirle que me lo explicara

es porque no quería volver a cometer el error.

Y lo he hecho en el último momento muy deprisa.

Y si lo hubiera pensado lo habría sabido hacer.

Porque ponía dos piezas, no por otra cosa,

porque leer me llega.

Pero bueno, yo me quedo tranquila pensando

que efectivamente no soy perfecta

y que para otra vez intentaré no cometer ese error.

Bueno, Alicia, ¿y esta etiqueta qué es lo que ha pasado?

Normalmente estoy acostumbrada a etiquetar en las prendas.

Y no en etiquetas.

-No estaba puesta. Yo creo que alguno

de tus compañeros no piensa lo mismo.

Eduardo, ¿tú piensas igual que ella?

¿Tú crees que la ha dejado encima de la mesa?

Claro, no le ha dado tiempo a ponerla

y luego la chiquilla la ha puesto.

La ha clavado por detrás la etiqueta.

Estaba encima de la mesa

y antes de irme la he pinchado aquí.

Antes de irte pero fuera de tiempo.

También quería enseñar que sí estaba hecha.

Fuera de tiempo sabes que no

se puede colocar nada encima del maniquí.

No has sido honesta

con el resto de tus compañeros.

Yo no he intentado para nada hacer trampas.

Lo que pasa es que la etiqueta que estaba entre los retales

pues he querido colocarla para que vieran que estaba hecha.

De ahí a lo que piensen

pues no está en mi mano y me da igual.

Eduardo, adelante.

Antes de valorar tu trabajo,

¿tú crees que Alicia estaba jugando limpio o no?

Hombre, tampoco creo que haya maldad maldad.

Pillería quizá.

Bueno, háblanos de tu trabajo.

Bueno, pues a mí desde el principio la prueba

no me motivaba mucho.

Y entonces no hay nada peor que trabajar sin motivación.

Pero he marcado los centros para que veáis que escucho.

Aunque no sé si están bien aplicados,

pero los he marcado.

Para haberte estado quejando tantísimo

luego al final has resuelto, la verdad.

Yo me he quejado porque no me gustaba la prueba.

Pues no te quejes tanto y céntrate en trabajar.

Y ya está. Igual que estos gemelos

han gozado haciéndolo a lo mejor la siguiente prueba

hacemos un vestido de noche, una sirena.

De cualquier manera, Edu, esto era una prueba técnica.

Tú para hacer cualquier locura de diseño la técnica

es lo más importante que tienes que saber.

Y luego ya tú haces tus lentejuelas

o todo lo que te guste a ti.

Pero esto hay que saber hacerlo.

En fin, gracias, Eduardo. A vosotros.

Antonio, acerca tu maniquí.

Estoy contento porque para entregarlo no está,

pero sí con unos pequeños acabados podría enviarse.

Explícame un poco tu hábito.

He intentado darle el mayor acabado dentro del tiempo.

El bajo he medido el de la hermana,

le he sobrehilado intentando dar el mayor acabado.

Los escotes todos les he puesto vistas como pulido

para el acabado de la pieza.

Falta el botoncito. Sí.

¿Qué pasa, que era una monja manca?

¿O con un brazo más largo que otro?

No, ha sido al darle la vuelta a la manga.

Vale. La manga está completa.

Me di cuenta que había errado al cortar

y he cortado una manga nueva.

Te digo lo mismo que le he dicho a Jaime,

creo que aquí te has relajado.

Podías haberlo hecho mucho mejor.

No es que me relaje, sino que el momento del corte

me gusta hacerlo con más cabeza.

Pensarlo y hacerlo tranquilamente.

Lo que se puede entender tranquilamente cuando sabes

que tienes 90 minutos para ejecutarlo.

La última es Mahi.

Yo no llevaba mal ritmo hasta que me has revelado

el desaguisado que llevaba de derechos y reveses.

Y he tenido que desmontar todo. Si no hubiera sido por eso

le habría terminado la cosica esta.

El problema es que has cometido de entrada

errores de principiante. Sí, he cosido al revés.

Ha cosido al revés el tejido. Sí, sí, sí.

Es cuando te hemos avisado. Sí.

Madre mía, la he cagado con la cosa más tonta

de la primera clase de patronaje que te dicen:

"Derecho con derecho y revés con revés."

Pues ahí me has visto juntando los derechos y los reveses

como si no hubiera un mañana. Lo tenía ya montado

y he tenido que desmontarlo para montarlo en condiciones.

El bajo, otras cositas, esos detallitos...

Está regular, Mahi.

Tú puedes hacerlo mucho mejor.

Es verdad que hemos visto que tenías el nervio

que a otros le ha faltado.

Yo te veo y te veo caótica.

Es casa soy peor.

Tú imagínate si aquí tengo dos metros cuadrados

allí tengo una habitación entera llena de caos.

Y yo me pongo mi lista de reproducción,

me pongo a Enrique Bunbury y estoy tranquilamente

haciendo cosas, pero claro, caótico todo.

Lo que pasa es que eso del caos es algo que va en mí,

que por donde voy voy dejando el desorden.

Nunca has tenido un orden.

Rara vez. Pues creo que necesitas

empezar a tenerlo, Mahi, de verdad.

Sí, voy a proponérmelo seriamente.

Empieza a trabajar sobre ello, Mahi, es importante.

María, Palomo, Lorenzo, ya habéis valorado

el trabajo de los aprendices. Es el momento de deliberar.

Hoy tocaba machacarte a ti. -No, que no es machacar,

es que es verdad que no lo he puesto.

Ya, pero no pasa nada. -No es para hacer trampa.

Pues claro que no he hecho por hacer trampa, eso sí.

Alicia intenta trampearnos ahí como puede.

Es una chica lista, pero...

Yo lo que creo es que no sabe leer un patrón.

Si te fijas en la monja eso estaba partido.

Sí, pero yo he tenido siempre lomo como doblez.

Es muy perfeccionista y creo que le da

mucha rabia reconocer que ha cometido un fallo

y que no ha hecho bien las cosas.

Tranquila, Alicia, puedes hacer cosas mal de vez en cuando.

No puedes ser guapa y hacerlo todo bien, Alicia, de verdad.

Muy contento por Eduardo, porque aunque no

le haya gustado la prueba pues veo que...

Yo es que con Edu... Él lo saca como puede.

Lo hace a su aire. Y lo hace bien.

De las tres tocas era la única que tenía un poco de gracia.

Eduardo tiene algo que no sabe que tiene,

y es que lleva dentro una clásica.

Eso lo hemos dicho desde el primer día que le vimos.

Somos gemelos, pero valora mi pieza, ¿no?

Mírala bien mirada. Tiene muchas cosas bien hechas.

No está mal cortado, está bien cortado.

La mayor decepción de todos, los gemelos.

Porque esta era una prueba para ellos.

Me molesta mucho que echen pelotas fuera,

nunca es culpa de ellos. No asumen sus errores.

Es que la culpa la han tenido los patrones.

Nos ha hecho perder más tiempo del que...

Si te dan el patrón con el centímetro

hubiésemos ido directos al grano.

Y he perdido mucho tiempo calculando.

Jueces, queremos conocer vuestro veredicto.

Cuando queráis.

Aprendices, sabíais todos que en esta prueba

os jugabais muchísimo.

En primer lugar el alfiler de oro

que significa la inmunidad de uno de vosotros.

Y en segundo lugar, y quizás el motivo más importante,

era un encargo que requería máxima calidad,

máxima dedicación y unos remates celestiales.

Nos habéis puesto en evidencia, porque nosotros nos habíamos

comprometido a donar a las hermanas 6 hábitos.

Y no lo vamos a poder hacer.

Al menos así, no podemos entregar estos hábitos.

Sólo uno o dos podrían donarse

sin agachar la cabeza de vergüenza.

A pesar de los errores que he cometido

y de la bronca que me he llevado

que puede ser que tengan razón,

por lo menos me gustaría que fuera una

de las que las monjas pueden utilizar.

En el puesto 6, por los pelos, Mahi va a donar su hábito

al convento una vez que lo rehagamos del todo.

Porque así no creo que ninguna monja quiera ir vestida.

Y en quinta posición, con muchos defectos...

Alicia.

Con muchos defectos y con trampa, claro.

Por tanto tendrás una penalización

en la prueba de exteriores.

Los puestos 3 y 4 son para Antonio el número 3.

Y el 4 es para Jaime.

Ninguno de los dos tenéis un buen acabado.

Pero al menos podemos arreglar vuestros hábitos.

Sergio, Vicente, Anna y Luisa,

lo que habéis hecho hoy no se puede ni enseñar.

Pues no estoy nada de acuerdo con la valoración.

Porque por lo menos el 6 lo tenía que haber tenido,

ya que tenía más o menos terminado las tres piezas.

Y han valorado muy malamente.

Eduardo, Pa, uno de los dos

ha sido el mejor en esta prueba.

Y por eso merece el alfiler de oro,

un galardón al trabajo bien hecho.

Y como ya sabéis premiamos con la inmunidad.

Eduardo no ha llegado al nivel de ejecución de Pa.

Aunque reconozco que te has esforzado mucho

porque sé que esta prueba no te inspiraba mucho.

Tenía que o hacer mejor los acabados o hacer la toca.

Y he preferido hacer la toca porque cuando el jurado

hace hincapié en algo hay que hacerlo.

Y, Pa, has sido hoy la mejor con diferencia de la noche.

Te lo mereces.

(Aplausos)

Has trabajado muy segura, has controlado tus tiempos.

Encima has tenido tiempo para ayudar a tus compañeras.

Por eso para mí es un honor hacerte entrega

del primer alfiler de oro de "Maestros de la costura".

Enhorabuena.

(Aplausos)

(Aplausos)

Me he emocionado muchísimo porque me ha venido

el recuerdo de mi madre. Me enseñó ella a coser,

me llevaba ella a misa, íbamos a las monjas.

Entonces he mezclado un poco todo

y no he podido parar de llorar.

No quería llorar, pero cuando ya me veía

que podía ser yo ya tenía el nudo ahí en el estómago.

Pa se ha convertido en el primer alfiler de oro

de "Maestros de la costura". Ella se va a sumar

a la prueba por equipos, pero haga lo que haga

de forma individual no podrá ser expulsada

porque es inmune.

En la situación completamente contraria está Alicia,

que concurrirá a esa prueba por equipos

con una penalización por haber hecho trampa.

Yo normalmente intento dar lo mejor de mí.

Hay muchas que en lo que llevamos de programa

pues me ha salido bien, hay veces que no.

Pero me molesta más llorar de injusticia que de emoción.

Vamos ya con la siguiente prueba que nos va a mostrar

una nueva faceta de la confección,

porque vamos a visitar un...

Mejor lo vemos.

Hoy nuestros diez aprendices

visitan una de las firmas madrileñas con más carácter

y que en la actualidad aspira a convertirse

en la versión española de Donna Karan.

Esta marca vive actualmente su mejor momento internacional

y está presente en 40 países.

Nuestros aprendices van descubrir de primera mano

el estilo de la marca y el tipo de prendas que confeccionan.

Esto les servirá para el gran desafío

al que se van a enfrentar.

Aprendices, hoy nos encontramos en Intropia,

una de las empresas españolas de moda más internacionales.

Y también apuesta por ayudar a quienes más lo necesitan.

Desde 1994 esta empresa realiza

sus famosos rastrillos solidarios.

En ellos se puede encontrar ropa, complementos y accesorios

de temporadas anteriores precios que son más asequibles

para el bolsillo de cualquier persona.

Con los beneficios obtenidos esta casa colabora

con entidades sin ánimo de lucro.

Intropia es muy yo y me define completamente,

muy femenino y como a mí me gusta.

Alicia, tu destino está decidido.

Ya te advertimos que ibas a ser penalizada

por tu actitud en la primera prueba.

Así que hagas lo que hagas en esta prueba

irás directa a la prueba de expulsión.

La verdad es que me lo esperaba y me parece justa.

Me parece estupendo que la hayan enviado

a la prueba de expulsión porque ha hecho una cosa

que sabemos que está penalizada.

Cuando el tiempo ha pasado, ha pasado y manos arriba.

Y si te ha dado tiempo, bien. Y si no, pues lo siento.

Pa, fuiste la mejor en esa primera prueba.

Eso te convierte en primera jefa de taller.

Pero además fuiste la ganadora del alfiler de oro.

Representa la inmunidad de la que gozas

durante todo este programa de "Maestros de la costura".

Por eso hagas lo que hagas

no podrás ser expulsada en ningún caso.

También llevar el alfiler de oro

te carga de responsabilidad. Una responsabilidad mayor, sí.

La primera será que tendrás que elegir a la otra jefa

u otro jefe de taller.

Uf.

Voy a elegir a Eduardo.

Me ha elegido a mí, que la verdad me ha encantado

para poder demostrarle a Caprile que valgo,

y se lo voy a demostrar.

Y bueno, a ver qué nos depara la prueba.

Eduardo. Sí.

¿Qué tienes que decirme como jefe de taller?

Lo voy a intentar hacer lo mejor que pueda.

Que a mí mandar se me da muy bien.

Soy muy de delegar, sí.

Pa, otra de las ventajas de haber sido la primera

del ranking es que tú vas a elegir el color

con el que va a participar tu equipo en la prueba.

¿Cuál quieres? El verde.

Podéis coger vuestros alfileteros.

Pero tus ventajas y tu responsabilidad,

Pa, no termina ahí. A ver.

Ay, pobre.

Porque tú sola vas a decidir

la composición de los dos equipos.

Bueno...

Ay, por Dios, qué marrón.

Necesito cuatro nombres de los cuatro aprendices

que tú quieres en tu equipo.

Sé equitativa, eh?

No me presiones.

Voy a coger a Luisa.

A Jaime.

A Anna.

Y...

Y a un gemelo. -Venga. Y a Sergio.

Ahí la cuestión, my friend. Ahora sé por dónde es.

Es que ni Edu ni Pa querían

a los dos gemelos juntos en su equipo.

Porque es que son el demonio. El uno retroalimenta al otro

y entran en un bucle de negatividad de:

"Nos vamos a ir, nos vamos a ir",

del que nunca puedes salir

y nos ponen muy nerviosos a los demás.

Aprendices, en esta prueba cada equipo va a tener

que transformar un vestido, la prenda estrella de Intropia.

Para transformar el vestido podéis elegir 4 prendas más

de las que tenéis colgadas en este rastrillo.

Un vez que un equipo haya escogido el vestido y las cuatro prendas,

tendrá que ponerse de acuerdo y esbozar una idea.

Es muy importante que el vestido que pongáis sobre el maniquí

tenga la esencia de Intropia.

En esos burros tenéis un montón de prendas maravillosas

para que os empapéis bien de lo que representa

el espíritu de la marca.

Por eso, quiero presentaros a alguien que os puede explicar

mejor que ninguno de nosotros en qué consiste esa filosofía.

Os pido un fuerte aplauso para el director creativo

Constan Hernández. Adelante.

(Aplausos)

Mil gracias por habernos permitido

a todos entrar en el hogar de Intropia.

¿Cómo explicarías esa filosofía de la firma

que ellos tienen que acabar reflejando en el vestido?

Primero, tenéis que creer en vosotros.

Creer que tenéis algo que hacer que no hacen los demás.

Esto es absolutamente importante.

También es muy importante que lo hagáis para los demás.

Me gustaría saber si nos puedes avanzar algo,

avanzar de lo que está por venir.

¿Qué hemos elegido para la campaña primavera 2018?

Hemos elegido Arizona por los colores más tranquilos.

Y luego, de ahí, nos hemos ido al mundo latino.

Puedes hacer casi lo que quieras.

Pero el "casi lo que quieras" es muy peligroso.

Las libertades son muy peligrosas.

Y hay que tener mucho control, siempre teniendo en cuenta

que quieres que te lo compren. Que te lo compren.

Aprendices, ya habéis escuchado a Constan.

Escoged muy bien las prendas

y realizad una perfecta ejecución.

Tenéis cinco minutos para poneros de acuerdo

y escoger el vestido y las cuatro prendas

que utilizaréis para transformarlo.

Mucha suerte, porque los cinco minutos

para elegir empiezan ya.

¡Vamos, vamos! ¡Sí, sí, sí!

Coge este y este. -Mira este cierre.

Estos tres, seguro.

Me gusta para los cuellos.

-No, Alicia. Es muy claro. -Pa, mira.

A ver. Vale.

Antonio, rápidamente. -Edu, ¿esto qué tal? ¿Esto qué tal?

Se va de rama cromática.

Vamos a tirarnos por el blanco y negro.

Y el tiempo termina en tres, dos, uno.

Terminó la selección.

Vale.

Estoy contento con las prendas y el vestido base

porque van todas en una misma gama de tonos

y creo que podemos hacer

un trabajo bueno.

Tenéis 90 minutos para realizar esta prueba.

Pero hay algo que no os hemos dicho todavía.

¡Huy, huy, huy! Y es que la prueba

la vais a hacer con relevos de 20 minutos.

Lo hará cada jefe de taller junto al aprendiz que elija.

Pasados los 20 minutos, su trabajo lo continuará

los tres restantes.

Yo no sé multiplicar.

¿Trabajamos solos todo el rato?

Primero, tú con un aprendiz. Después, los tres.

Después, vuelves tú. Y así.

Me faltan minu... Bueno, sí.

Pa, ¿con quién quieres trabajar mano a mano?

Con Jaime.

Eduardo.

Elijo a Mahi.

Hay una cosa que tenéis que tener muy en cuenta.

Que el relevo que espera su turno puede mirar,

pero ojo con dar algún tipo de indicación.

Vale.

Tenéis todo lo que hace falta.

Así que a trabajar... ¡ya!

Vale, chicos. Colocaos los mandiles.

Van a coger el diseño, ¿no?

La primera tarea de los aprendices

es hacer un boceto del diseño que van a llevar a cabo.

Confía en mí. -Sí, sí.

-Vale. Así. -En recto.

Lo más importante de esta prueba será reflejar

la filosofía de la marca, partiendo de una prenda base

y usando alguna parte de las otras cuatro prendas.

Arizona, Cañón del Colorado. Un vaquero lleva flecos.

Pues en la manga. -Además, están muy de moda

las hombreras con flecos.

Y si ponemos aquí, abierto, un godet,

va a ser una cowboy superelegante.

(PA) Jaime y yo nos entendemos superbién al plantear.

Tenemos una visión muy parecida

y si yo le digo mi idea, él la coge al momento.

Esta tijera no es.

-¿Quieres que corte yo? -Aquí tienes un godet.

Lo frunces así. Taca, taca, ta.

Lo unes aquí y aquí y ya está hecho.

Ya. La verdad es que sí. Vale.

Vale, Mahi. -Cuéntame.

Vamos a ver cómo ajustamos el vestido para que quede bien

y si queda mejor a la cintura o a la cadera.

Yo creo que va a ir mejor... -A la cadera.

¿Abajo? ¿Tú crees? Entra... Justito, pero entra.

Con lo bien que me vendría que alguien me pasara agujas.

¿Qué vamos a hacer? Dos aberturas a los lados

para que, realmente, tenga el vuelo.

Los lazos que tienes ahí, los vamos a coser aquí.

-Ajá. -Simplemente, vamos a darle

unas puntadas por el centro para que tenga movimiento.

Esas lazadas aquí. Aquí detrás vamos a respetar

esta V tan bonita que hace,

porque eso va a hacer como la forma final de la espalda.

¿Me captas, Mahi? -Te capto.

-Muy bien. -Tenemos que utilizar también

este pantalón. ¿Alguna idea, Mahi?

No sé. Yo creo que para que la falda no quede transparente,

yo le haría como un tablón de terciopelo por dentro.

Si tú cortas, se va a quedar la falda transparente.

Se le ven las bragas a la clienta.

Pero es mi diseño. Es mi firma.

Esto es lujuria pura y dura.

¿Y si le ponemos los puños de terciopelo?

Los puños de terciopelo me han gustado.

Puños en terciopelo.

Quizás, Pa sea mejor,

porque tiene más experiencia que Edu cosiendo,

pero mi idea de moda se acerca más a la de Edu que a la de Pa.

Tienes ahí tu cintura. -Están las dos cinturas.

¿Cómo vas, Pa? Tenemos la idea planteada.

Vamos a estrecharlo. Poner el godet fruncido.

Cuando dices estrecharlo, te refieres a un vestido.

¿Que cuál es? Al vestido base. Es este.

Es lo que consideráis el vestido base.

¿Estáis seguros de que merece

la pena estrecharlo para poner unos godets?

Pues para que se abran. No sé.

Oye, puede ser una idea revolucionaria.

Como dices que eres muy clásica. Me he lanzado al abismo.

Vale, vale. Fíjate qué revolución.

Ni a Comme des Garons se le hubiera ocurrido.

¿Verdad? Esto es el Cañón del Colorado en la mesa.

Sí. Eso sí. Todavía me impresiona que estéis usando

esas tijeritas de manicura, cuando tenéis esto.

¿Pero para esta tela tan fina?

Pues para esa tela tan fina. Y contigo me falla el pulso.

Si lo primero que tenéis que quitaros,

es el miedo a la tijera. Y a ti.

¿A mí? Pero si yo... Por Dios. Ah, bueno, corta mejor.

Pues claro que corta mejor.

Primero, saca la prenda de la percha.

A ti no te falla el pulso.

Ahí. Ah. Con ganas.

Con ganas. Coge toda la tijera.

La tijera no es solo este trocito.

Es todo. Vale, vale, vale.

Cada vez que viene Caprile, que es un encanto,

me pone nerviosa. Con la tijera, estoy...

Tiqui, tiqui. No soy capaz ni de cortar.

Yo solo quiero que se vaya.

Hola. Contadnos un poquito.

Hola, cariño. Partiendo de este vestido,

que es muy yo, tiene transparencia y pedrería,

vamos a hacer, con la blusa que tiene Mahi,

un vestido camisero.

¿Cómo vas a solucionar la falda?

Voy a quitar las mangas del vestido para hacerlo un tubo.

Y en la espalda, vamos a respetar el escote

que tiene el vestido para hacer...

para que tenga el acabado de la espalda

muy sexy y muy femenino. Como tú, María.

Muy Saint Laurent. Muchas gracias.

Creo que voy a poder lucirme.

Si va a ver un poco el diseño. Que es importante.

Que lo agradezco.

No. Eso es lo que queremos ver hoy, una cosa bonita.

Voy a intentar plasmar toda mi creatividad,

pero que tenga que ver con esta maravillosa marca

que nos acoge hoy. Perfecto.

Muy bien. Pues mucha suerte.

Espero que me guste. Lo espero sinceramente.

Necesita un forro. No va a ir en bragas.

Han dicho que por favor respetemos la clientela.

La clientela no se va a poner eso si no va con forro.

Aprendices, se cumplen los primeros 20 minutos.

¿Ya? Primer relevo, a coser.

Estas tijeras son... -Suerte.

(MAHI) Me parece genial la idea de los relevos,

porque es mucho más fácil de trabajar.

No es lo mismo cinco personas,

diez manos en un vestido, a cuatro manos.

Se trabaja mucho más cómodo y más relajado.

Relajado no. Pero más cómodo sí.

Voy a poner ya un godet. Venga. Este está hasta aquí.

¿Dónde está? ¿Dónde está el godet? Corre.

Necesito una aguja.

-Aquí. Toma. -No. Déjame.

Lo que vaya saliendo a la vez. -Luisa.

Dime. -Une los lados. No hagas eso.

Hazlo directamente. ¡Luisa!

Dame. Lo voy a hacer como yo vea.

Está frunciendo el... -Ah, está frunciendo.

-Está frunciéndolo. -Me ponéis mala.

Muy bien. -¿Veis? Me ponéis mala.

-Ella lo prefiere hacer a mano. -Perdona, Luisa.

Haces bien. Lo estás haciendo muy bien.

-Está muy bien. -¡Ay, por favor!

Nos vamos a poner de acuerdo en el diseño del vestido

porque Pa lo tiene muy claro. Organiza muy bien.

Y ella sabe, más o menos,

lo que puede hacer uno. Ella lo sabe.

Vamos a hacer las aberturas laterales.

-¿Por dónde? -Por aquí, por las dos costuras.

Vamos a hacer una abertura para que el vestido,

cuando vayas andando, sea muy sexy.

Tiene que ser elegante, porque la blusa

es muy elegante, y, a la par, sexy.

Ojalá que cuando acaben, me dejen probármelo y verlo en directo.

Tienes que bajarlo más. -Como lo baje, se le verá el culo.

No. Tenemos que subirle la cintura.

Y la falda se va a quedar así.

Hasta que no se llene el cuerpo, no se ve.

-¿Esto se queda con agujeros? -El boceto está claro.

-Ah. Que abramos el vestido. -Claro.

Id echándole ojillos al boceto.

La camisa la dejamos larga y le tapamos las bragas.

La clienta no querrá enseñar el culo.

-Sí, sí. -No. Lo dudo mucho.

Hay que respetar a la clienta.

Cuando entramos en relevo, intentamos cambiar lo que veíamos

que Eduardo no se había dado cuenta.

El forro, que había que dejarlo sin él.

No. Esto no es la clienta Intropia.

¡Venga, chicas! ¡Ánimo! -Esto ya está.

-¡Muy bien, Anita! -Venga, Anna. A lo siguiente.

Voy con el pañuelo. -Perfecto. Buena idea.

-Pero ligera. -Sí, por favor.

#Date la vuelta ligera.#

Pero, Anna, no te puedo decir nada, pero piensa.

Voy a quitar esto.

(PA) Piensa, piensa.

¿Eso qué es? -Dejo que piense,

que tiene que dar una vuelta.

Luisa, ¿estás haciendo ahora los godets?

Sí. Ya estoy liada con esto.

-Pero... -¿Pero qué? ¿Pero qué?

No. ¿Te frunzo los inicios, lo de arriba?

Pues creo que tengo ya los dos fruncidos.

-Ligerito, ligerito. -Eso. Muy bien.

-Están fruncidos ya. -Claro, claro.

-Ah, genial. -¡Esa Luisa! ¡Olé!

¿Hasta dónde va a llegar el puño? ¿Cómo de ancho lo quieres?

Todo lo que sea la cremallera. Es decir, hasta el codo.

¡Oh! ¡Qué maravilla! -Porque así se fundirá

con el negro de arriba. -Claro, claro.

Todo el largo de cremallera, ¿verdad?

¿Qué está haciendo Vicente? No entiendo.

-Estamos descosiendo. -No puedes hablar con ellos.

Vicente. No puedo. No puedo. "¡Jarl!" No puedo.

Todo esto es mucha faena.

Si entra Edu y quiere cortarlo, que lo corte.

-A ver, a ver. -No me gustaría que lo cortáramos

y luego, no hay marcha atrás, ¿sabes?

¿Tú dejarías la camisa o la cortarías

y lo harías rollo putaco putaco?

Es que esto no es rollo putaco putaco.

-¿Esto no es putaco putaco? -Ese es el problema.

Lo vamos a dejar sin cortar, porque no están...

Ya no va a ser Eduardo Navarrete, sino Intropia.

-Exactamente. -Que es para lo que hemos venido.

Aprendices, escuchadme bien.

Creo que este programa ya os ha familiarizado

con lo rigurosos que somos con el tema de penalizaciones.

Si volvemos a ver a Jaime, si volvemos a ver a Eduardo

dando indicaciones, habrá consecuencias.

¿Queda claro? Sí, Raquel.

Ya se han cumplido los siguientes 20 minutos.

Segundo relevo, ¡adelante!

Yo estaba pensando en voz alta. Pues pensar en voz alta...

Vale, vale. Entendido, Raquel.

-¡Qué pronto! -Va él.

Pasa, pasa. Vale, vale, vale, vale.

Qué pronto han pasado los 20 minutos.

No me ha dado tiempo de nada. -Pasan rápido.

Cose y ya está más o menos tanteado todo.

No mirad para allá, que os riñen.

-¿No podemos mirar? -Sí podemos, pero no hablar.

(CANTA) #La fulana y la mengana se han zurrado a la badana#.

Esto da igual descoserlo que pegarle un corte,

porque como no está rematado, es igual.

No son recortables de cuando íbamos a Plástica. Es costura.

El tul no se deshilacha. Entonces, puede estar a sangre.

Pero es que... eso es un disfraz. No es un vestido.

(ALICIA) El diseño de Eduardo es verdad que su fuerte

es el diseño, la creatividad.

Pero para ser diseñador,

también hay que saber coser y tener la técnica.

Estefanía Luyk bienvenida.

Gracias por acercarte hasta este taller.

Vienes como amiga de la firma.

¿Qué es para ti un vestido que te encaje casi para todo?

¿Cómo sería ese vestido? El típico vestido básico negro.

Eso lo tenemos que tener todas las mujeres en el armario.

Que te siente bien y que realce las cosas

que cada una tiene bonitas.

Una cosa, porque esté de moda, no te lo tienes por qué poner tú.

Unas hombreras no me pondría nunca,

porque parezco un jugador de rugby.

Hay mujeres que le sientan bien las hombreras.

Tienes que ver que no todo vale.

Claro. Constan... Iba a decir: "Sin que te enteres".

Es que el tío es grande, no. O sea, gigantesco.

Estábamos hablando del vestido perfecto.

En cualquier caso, lo que me gustaría es ver

qué están haciendo los aprendices y que me acompañarais.

¿Me ayudaríais? Yo creo que el criterio

que tenéis, no podemos perderlo. Encantada.

Buenas. Hola. ¿Qué tal?

Hola.

No te pares.

¿Qué estáis haciendo? ¿Vestido largo? ¿Corto?

Vestido corto al estilo de Arizona.

Tonos tierra, Arizona, el Cañón del Colorado.

Estamos haciendo casi como un traje de vaquero, pero mono.

No quiero que parezca un disfraz.

O sea, quiero que sea un vestido.

Eso es importante. Un diseñador que trabaja

para una marca, ante todo está el servicio del ADN de la marca.

¿Estás mandando? Buena pregunta.

Yo soy muy mandona porque tengo seis hijos a los que mando.

Pero como no me dejan hablar desde el otro lado,

pues hablo lo más alto que puedo, a ver si me escuchan.

Te digo si mandas y me dices que sí.

Yo creo que sí. Y aquí digo:

"¿Estás dejando de mandar, Jaime?" Yo sí. Claro.

Porque si tú no dejas mandar, no manda nadie.

Cuando habéis venido a hablarle, yo me he puesto a mi trabajo

para que ella diera las directrices y las ideas.

Trabaja y calla. "Trabaja y calla". Lo ha dicho Pa.

Dejemos trabajar al equipo. Encantada.

-Suerte, chicos. -Gracias.

¿Y dónde está el otro? Ahí, en la plancha. Vale.

-Qué susto más grande. -¿Qué tal?

Qué guapa. Hola.

-Tú tampoco estás mal. -Parecemos hermanas.

Eduardo y Mahi. Encantado.

Es totalmente diferente

a lo que hemos visto en la otra mesa.

Aquí hemos cogido un vestido con transparencia,

que lo vamos a utilizar de falda,

porque vamos a hacer un vestido camisero.

Con un pantalón de terciopelo,

hemos cogido los camales para hacer los puños.

Esto es pernera. El camal es la parte de abajo.

-Me pierdo con los tecnicismos. -Es importante.

Para diseñar, hay que conocer la técnica.

Fundamental. Es muy importante que el diseñador ponga

una parte muy personal. Pero cuando está trabajando

para una firma, tiene que saber respetar la dirección creativa

que marca la firma.

Si fuese para mí, a la modelo se le vería

el "underwear" y no se le va a ver.

El "underwear" te haría vender poquísimo.

Vamos a hacer un amago del forro y si no le gusta

porque diga algo, lo quitamos.

Pero hay que hacer un amago.

Secreto entre tú y yo. Esto de "a mí tecnicismos, no".

Si esto lo oye Caprile, tú, que eres un estudiante de Moda...

Me he columpiado porque he intentado ir

de tecnicismos. Pero bueno.

Que reconozcas lo que no sabes, es un buen principio.

Hubiese dicho pata. Pata no. Pata no.

Pero no lo he dicho. Lo he dicho en "off".

Ahora que están en el trabajo, me gustaría saber

qué os ha parecido. Lo de allí lo veo

que va a tener un poquito más de armonía que esto de aquí.

Esto de aquí creo que es arriesgado.

Para hacer algo creativo, hay que correr un riesgo.

Creo que él es muy creativo.

Creo que tiene que trabajar más esa parte de orden y técnico,

que es muy importante. Pero es interesante el riesgo.

Yo no juzgaría. Hay que tener paciencia para juzgar.

No se debe prejuzgar nunca a nada ni a nadie.

Muchísimas gracias.

Yo admiro a este hombre en todos los sentidos.

Es tremendo. Cómo me alegro.

Te diré que así te sienta todo lo que llevas de él.

Venga, que os acompaño a los dos.

No, nos vamos los tres. Ah, vale.

A ver. Yo iba a pensar... Vale.

¡Uf! Joder, qué rubia soy. Espérate.

Sí, sí. Bien. Así.

Bueno, ¿dónde está el pañuelo? ¿Aquí?

¿Pero lo has cortado? -Sí. Es una manga por ahí,

pero dale forma. -¿Es esta?

¿De largo hay suficiente, Pa? -Sí.

¿Y ese vestido no tiene ningún elemento que añadir?

Yo por quedarme tranquilo. -No lo sé.

Me da que un pañuelo... ¿Y si le preguntamos a Raquel?

¡Calla! ¿Qué le vas a preguntar?

Se lo comento. -Tranquilo y mira eso.

-Preguntas mucho. -Eres un preguntón.

(LUISA) Sergio es muy pesadito.

"Vamos a hacer esto, lo otro". Esperad.

Cuando me den el traje, según cómo esté,

pues así hacemos. Pero no hablar antes de la cuenta.

El cinturón no está dibujado ni planteado.

No sabemos cómo va. -Ahora lo tanteamos.

Es fácil. (ANNA) Sergio me pone nerviosa.

Porque pregunta mucho y al preguntar mucho,

saca dudas de donde no las hay.

Aprendices, se cumplen 60 minutos de la prueba.

Es el momento del tercer relevo. ¡Ya!

Después de eso, hay que hacer la abertura con forma de lágrima.

Sin indicaciones. ¡Eduardo, Eduardo!

Como jefe de taller, lo hago genial,

porque dejé claro lo que hay que hacer.

Creo que vamos bastante bien.

Cogemos solo una. Queremos meterle el forro.

¿Qué tal, chicos? Pues aquí vamos,

intentando seguir las indicaciones de nuestro jefe de taller

con el dibujo que dejó. Ha cambiado la prenda totalmente.

No. Esto estábamos conspirando fuera de las indicaciones.

Estábamos viendo...

"Conspirando" me encanta. Sí. Vale.

Eso no está en el boceto.

¿Qué tal, Vicente? ¿Te gusta el boceto que ha hecho Eduardo?

Sí. Es interesante. -Muy cristiano.

¿Te gusta? A mí sí.

El rizo más pequeñito, que queda más repartido y mono.

¿Os gusta lo que ha diseñado Edu? Sí.

Me gusta el diseño. Me siento cómoda haciéndolo.

Y, bueno, yo trabajo muy bien con Antonio.

¿Habéis podido opinar algo? Hemos tomado alguna decisión,

pero creemos que va acorde

con lo que nos ha indicado en el diseño.

Vale. Pues suerte. Gracias.

Cuando hemos entrado sin Eduardo diciéndonos cómo tenían

que estar las cosas, nos hemos centrado más

en la parte técnica y salvar lo que tiene que estar bien hecho.

Este pañuelo lo veo un poco pequeño.

¿Está bonito el pañuelo o está feo?

-Está un poco feo. -¡Ay! Ahora le doy un pespunte.

No podemos decir nada. No voy a mirar para allá,

porque si miro, me pongo nerviosa y voy a hablar y me penalizan.

Pa no os puede mirar, chicos, pero ánimo.

Lo estáis haciendo fenomenal. Lleváis un ritmo estupendo.

Sí. #Ritmo de la noche.#

#Ritmo.#

Sin cantar, eh. Concentración.

Voy a hacer de dura. Sin cantar. Concentración.

Concentración. -No va a entrar.

Que no va a entrar. -Ah, por abajo.

-¡Ay, cógelo! -Mete, mete.

Mete la camisa.

Lo has fruncido y ya no entra.

Sí que entra.

¿Qué mujer no se ha puesto un vestido que ha hecho así

y, al final, te cuesta pero te lo pones

y dices: "Qué bien te sienta"? Claro.

Muy bonito. -Ha quedado estupendo.

Muy bonito ese fruncido. Me encanta.

Tiene un toque goyesco español que me vuelve loco.

-"Arsa". -¡Olé!

Sácame todos los flequitos para afuera.

-Todos sacados. ¿Qué tal vais?

Aquí vamos andando ligeras.

¿Habéis utilizado las cuatro prendas?

Sí. Ahora mismo, nos queda el cinturón.

Esto lo tenemos que terminar. Ahora te pregunto,

porque no te estoy viendo hacer mucho.

¿No te dan trabajo en el equipo?

He recortado las puntillas y he hecho el remallado de esto.

¡Vaya! Fíjate. Te habrás muerto.

Os cargáis ese traje maravilloso para hacer un pañuelito.

Un pañuelito le da un toque en el cuello.

Vale. Y tan pañuelito, con todo el vestido.

O sea, esto es un pañuelito.

Pues muy "cuqui". Muy "cuqui", sí.

Para el dedo meñique.

Para los moquitos. Falta una parte.

No está terminado. Menos mal que no está terminado.

Coger un añadido en medio y ya está.

Dejaría la camisa. No la cortaría.

La camisa le da todo el toque.

Si cortamos la parte de abajo, se queda con todo el aire.

¿Quieres probar el forro del vestido base?

-¿Lo probamos y vemos? -Sí. Queda muy raro.

A ver. ¿Qué estáis pensando?

Me dais un miedo... -Me parece más elegante

que se vean los botones. -Sí.

Cortamos la blusa y ponemos el forro.

-Venga. Métele. -Eso no está en el boceto.

Se puede quedar el vestido entero

y se corta la camisa. -Exacto.

Estoy muy nervioso.

-¿Corto por aquí? -50. Sí. Por ahí.

No sé qué hace. Me pone de los nervios.

Están destrozando el otro vestido

y no nos dará para la lazada de detrás.

Es que mira, mira. ¡Oh! Lo están destrozando.

Lo están destrozando. -No me lo creo. No me lo creo.

(JAIME) Me estoy poniendo nervioso porque no puedo decir nada.

Ni nos dejan hablar en voz alta

para que ellos se enteren de que no hacen las cosas bien.

Y... ¡Ah! Me pongo muy de los nervios.

María, Palomo, ¿cómo habéis visto al equipo naranja?

Yo creo que el diseño es interesante.

Luego, yo estoy viendo fallitos bastante apreciables y graciosos.

Eduardo es una falsa moderna. De moderna no tiene nada.

Eso es un Valentino del 82-83.

Yo no soy moderno. Yo soy superclásico.

Yo creo que ellos la prueba la han entendido,

porque han partido de un vestido base

y lo están adornando.

Es un poquito un "patchwork", cajón desastre.

Están cogiendo de aquí y allá. Eso puede ser muy bonito

con la gama de colores que han cogido. Puede funcionar.

¿Tienes preparado ya el cinturón?

-No sé cómo es. -Pues dos tiras rectas

y échale imaginación.

Pero eso no lo he visto. -Si no lo has visto...

No se me ha explicado. No tengo ni idea de cómo va.

Es que no lo entiendo. -¿Tú no sabes hacer un cinturón?

-Con dos mangas no sé hacerlo. -Pues mira.

Corta aquí, corta aquí y une.

Y haces un cinturón. -Me da miedo cortar

y que tengan otra idea los otros. -¿De qué?

Miedo de otras cosas. Ándate ligero.

Aprendices, últimos diez minutos de la prueba. Último relevo.

Jaime, Pa, Eduardo y Mahi, dentro.

Vale.

¡Vamos, corre! ¡Corre, corre!

Están todos unidos por el centro.

Queda rematar un poco la manguita,

los godets arriba cosidos y rematado.

Descose lo que ha hecho Sergio, que no es lo que queríamos hacer.

¿Cómo se supone que iba a hacer el cinturón,

si nadie me ha explicado cómo va?

Lo hago a mi manera. Lo he unido y ahora lo descosen.

Bueno, porque no lo sabías.

No hemos podido hablar y decir: "Esto va así". Yo no lo sé.

Le quito los puños a esto, eh, Pa. -Sí.

#Soy del bazar de un gran modisto famoso en París.#

#El maniquí que viene a España.#

Que conste, por favor, en el acto que yo me lo pondría así.

Pero por la marca, vamos a ponerle

un forrito en un champán que queda muy bien.

Quedan diez minutos y está haciendo el paripé.

Es que no puedo con él. Mira que quiero cogerle cariño.

Diez, nueve, ocho, siete...

Cuando hay discrepancias de la manera que hay

entre Edu y Alicia, es complejo. Porque chocan.

Aprendices, en cinco minutos los vestidos tienen que estar

perfectamente planchados y en maniquíes.

Tenemos cinco minutos. -Sí, sí. Estoy, estoy.

¡Vamos, que podéis! ¡Corre, Pa, que está bien la plancha! ¡Bien!

-Venga, Jaime. No pasa nada. -Venga, Jaime.

Tú eres muy fuerte. Eso no es nada. -Bien, corre.

-Vale, Pa. Ya está esto. -Al maniquí.

-¡Corre! -Voy. No me pongas nerviosa.

Vale. Cierra hasta arriba del todo.

¡Huy, qué bonito, María José!

¡Corre! ¡Qué bonito!

-Que nos atascamos. -Mahi, que no queden hilos

en las hombreras. -No se puede decir nada.

Que digamos cosas, pero sin decir cosas.

Aprendices, la prueba termina

en cinco... Cuidado las manos.

Cuatro, tres... Huy, qué feo esto.

Dos, uno... ¡Venga, chicos, que ya está hecho!

¡Todos junto al maniquí!

(Aplausos)

¡Muy bien!

¡Ay, qué bonito! -Un poco chapucero, pero bueno.

El vestido del otro grupo me parece más...

más marujón. (RÍE)

Que me perdonen, pero es mucho más marujón.

Aprendices, esta semana parece que por fin

la prueba por equipos se os ha dado un poco mejor.

Bueno. Eduardo, tú has sido

el jefe de taller del equipo naranja.

¿Estás satisfecho con vuestro trabajo?

Sinceramente, muchísimo, ha quedado más bonito

de lo que me lo imaginaba y todo.

¿Os gusta el resultado final de vuestro vestido?

Yo lo hubiera resuelto de otra manera, pero...

pero estoy conforme.

-Si lo hubieras resuelto tú, lo haces de otra manera, claro,

y si lo hace Antonio, de otra. -Sí, pues eso es lo que dije.

¿Por qué, qué no te gusta? Habría cortado y habría añadido

la cintura al cuerpo de la blusa y la cinturilla que es el cuello

lo habría abierto para que fuera practicable

porque no se puede meter.

-Qué valor. Valor no porque lleva razón.

A ver esto está hecho para el maniquí así que lo primero

que hice fue colocar la blusa y ver si entraba y salía.

Lo puse con alfileres, entró,

saló, se puede poner, está, punto y se acabó.

Yo no hablo de eso, lo que te pregunto, Alicia,

es que cuando dijiste que te parecía un disfraz...

¿Disfraz? Sí.

No he dicho eso en ningún momento.

¿No has dicho que te parecía un disfraz?

Alicia tiene un estilo muy clásico más bien tendría que estar

en un convento de clausura y si piensa que por enseñar un poco

es un disfraz, allá ella.

Cuando lo diseñó no lo he visualizado sin forro

y al darme cuento que lo quería poner si forro,

ahí sí dije: "Las clientas dudo mucho que se lo pongan sin forro".

Porque no es un disfraz y ahí sí... "Me parece un disfraz",

ahí lo expresaste. Sin forro sí, ahora está bien.

Pues un disfraz, yo estoy harto de ver en pasarelas transparencias,

pechos de modelos y más cosas. Ojo, Eduardo, que este traje

es para vender en tienda no en la pasarela.

Por eso mismo respeté el forro incluso es el forro

que ellos proponen con el largo que ellos proponen.

Yo no hubiese puesto forro, la prueba va sobre la filosofía

de la marca Intropia. Lo he tenido en cuenta siempre.

No está bien ejecutado y ahí hay mil historias

que te puedo decir. Puede ser.

La manga te has pasado porque esto cae el codo

aquí en medio, no puedes doblar con el terciopelo y esta gasa

tardaría en romperse cinco minutos.

Y esto está muy ancho y queda aquí en el vestido

que queda un poco cagadilla,

parece que la manga esté puesta del revés.

Como bien dijo Alicia, no habéis tenido muy en cuenta

el contorno de la cadera y el vestido no entra.

Entra en el maniquí muy bien, pero la solución sería

una cremallera, botones, una aperturita aquí

para que tenga un poco de... Es cierto.

Este cuello, para mí, le sobra, tienes un canesú ñoño

con un vestido de cóctel, tú haces así, un escotito mono

y te quitas, le das importancia a la hombrera.

Pues a mí me gusta más así recatado.

Pues a mí el recatamiento aquí. Porque si ya enseñas por abajo

y enseñas por arriba... Míralo otra vez,

dime si no está más chic, más elegante así.

Alicia, Vicente, vosotros dos qué tenéis que decir.

Me gusta lo que hiciste en el cuello.

-A mí me gustó, al final es más elegante, yo al ver

que lo diseñaba Eduardo me daba miedo,

pero, en realidad, es muy elegante.

-¿Lorenzo no me dice nada?

A ver, doy mi opinión porque Eduardo me lo ha pedido.

A mí, personalmente, no me convence, Eduardo.

Vaya. Creo que no entendiste bien

la prueba, esto no tiene nada que ver

con el espíritu de la marca.

Realmente, trabajo de costura, costura, costura, pues...

cortar un pantalón y coserlo a una manga de Georgette, poco más.

Como siempre, te vas a lo fácil, a lo vago.

Vale. Eres muy vago, Eduardo,

tienes mucha chispa, mucha gracia, mucho encanto

y en este trabajo los vagos se quedan en la cuneta.

Pero tenía un buen equipo, lo de vago ya lo sé, pero...

Ah, quieres decir que estoy ahí tirado a la bartola

y mi equipo que trabaje por mí,

lo estás arreglando, hijo mío, lo estás arreglando.

No ha sido así, Lorenzo, pero si lo ves así, yo te respeto.

¿Para qué le pediría comentario? -Eso digo yo.

Caprile me dijo que soy un vago, dime algo nuevo o algo que no sepa.

A ver, el que inventó el chupa chups le puso un palo

a un caramelo y ese tío se forró

y, realmente, no es que trabajase mucho.

No por trabajar más tu idea será mejor ni vas a triunfar,

puedes trabajar menos, tener una buena idea y triunfar.

Pa, como jefa del equipo verde hemos visto que habéis trabajado,

razonablemente bien, que supiste distribuir

bien las tareas y, sobre todo,

que supiste mantener a raya a Jaime.

Vuestro vestido es mucho más coherente con la filosofía

de la marca, la gama cromática, la combinación de tejidos,

las líneas, creo que funcionan

mucho mejor con el concepto de la marca.

Pero hay fallos. Ya.

A ver, cómo incluir las caderas que aumentan el volumen

de la mujer, aunque dé movimiento.

No hablar del cinturón que es una chapuza,

está muy mal acabado.

Y esto aquí, no, si lo empezaras más abajo... lo que no entiendo

por qué no disteis más forma, lo habéis plisado aquí,

pero aquí el terminado es horroroso.

Para mí, lo que es imperdonable es que os hayáis cargado

un camisero precioso para hacer esto churrillo,

medio cinturón y ese churrillo de pañuelillo.

Lo siento.

Ahora, trabajar habéis trabajado y en detalle este así

un pocote marizona de los flecos,

está muy en sintonía con la marca Intropia.

Pero el cinturón... No sé de quién

habrá sido la culpa, pero esto no.

El cinturón no había palabra, los de primero de la ESO

lo hacen mejor, era un cosido y vuelto

y estaba que no hay palabra para describir el lacito del fajín.

Aprendices, por todas estas razones

y teniendo en cuenta la opinión de nuestro anfitrión,

Constan, director creativo de Intropia,

consideramos que el vestido que más se acerca

a la filosofía de la casa es...

El vestido del equipo...

Verde.

Si llego a saber que voy a perder, no le pongo el forro.

Explícanos qué has hecho ahora mismo.

Pues quiero que se le vea la "parruseta".

Así lo hubiese dejado yo.

Eduardo Navarrete.

Cuando mi madre vea esto me dirá: "Eres un canalla,

un sinvergüenza y un de todo".

Equipo verde, enhorabuena porque estaréis una semana más

en "Maestros de la Costura".

Felicidades.

(APLAUDEN)

Lo siento, chicos.

Que te vea llorar de alegría, Anna.

Que por una vez te vea llorar de alegría.

Lo hemos conseguido, te he salvado, te he salvado.

Yo estoy muy contenta, tiri, tiri, tiri.

Equipo naranja, lo siento. Y yo también lo siento

que os he llevado por mi no entender la filosofía

a la prueba de expulsión.

Hay que trabajar más,

un poco mejor también y tengo que emplazaros a todos

a la prueba de expulsión.

Los aprendices salvados esperan tranquilos su entrada

en el taller y los que peor cosieron se enfrentan

a una prueba de expulsión.

Ojalá nuestros aprendices derrotados vengan con buen talante.

Mahi, Vicente

y Antonio hoy se enfrentan por tercera vez

a la prueba de expulsión. ¿Alguna reflexión acerca de esto?

Que tampoco voy a pensarlo mucho porque acabaré desanimada

y me cortaré las venas en canal. -Es un estrés y no me quiero ir

porque tengo mucho que demostrar aún,

pero, en realidad, me apetece porque esta prueba

es la más creativa, donde más puedes demostrar

tu estilo, tu rollo.

-Al final venimos aquí por un trabajo de grupo,

yo insisto, para mí el vestido de nuestro grupo me gustaba más

que el del grupo contrincante.

Sergio, ves a tu hermano

una vez más en la prueba de expulsión,

¿te cambiarías por él? No sé, yo creo que no.

Si hubiese tenido un hermano gemelo que se libra de la prueba

y cose mejor que yo,

intento dar el cambiazo como sea, vamos.

Y ahí está Pa, primera en el ranking,

en la prueba de inicio, alfiler de oro, inmune,

llegas a la prueba por equipos y tu equipo gana.

Hoy es mi semana, chicos. (RÍEN)

A la que viene te darán. Y ahora me gustaría saber, jueces,

que habéis preparado para esta prueba.

Para contar lo que vamos a hacer aquí es necesario que venga...

Cómo te diría yo... Un experto diseñador de moda.

Huy, quién será.

Una actriz famosa. Ay.

¿A que ya no podéis más? No.

Yo tampoco, ¿quién es?

¿Quién es? Pues que entre

Vicky Martín Berrocal.

(APLAUDEN)

Huy, Dios mío, la Vicky.

Qué fantasía.

Preciosa, bienvenida.

Muchísimas gracias, por Dios.

No puedo ser más fan, me encanta, es guapísima,

me parece una tía superelegante, supercercana,

me encanta, me encanta Vicky y lo que hace.

-Hola, buenas noches a todos.

Vi gente saltar de alegría por allí.

Mahi. Porque me encantan sus diseño

y alguna vez le he escrito cuando las prácticas en empresa

para la escuela, pero... -¿Y no te contestó nadie?

-No, nadie me contestó. -Vaya tela.

(RÍEN) Yo estoy empanado mirándola.

-¿Qué te ha pasado? -Que eres guapísima,

que me encanta y me encanta lo que haces con el mundo

del flamenco, la moda flamenca. -Estas cosas son las que, ¿ves?

-Hay que hacer un traje de flamenca y nosotros aquí, ¿qué?

¿Te hace sentirte, especialmente, orgullosa

ese vínculo que ya tienes,

yo creo, para siempre con la moda flamenca?

Me hace sentirme orgullosa porque es España,

siempre digo que España siempre está de moda,

cualquier diseñador del mundo fue de hacer un volante,

hablamos de Óscar de la Renta, sigue...

Valentino. Valentino.

Húngaro, Yves Saint Laurent...

Da igual. ¿Qué pasará

con Vicky Martín Berrocal hoy aquí? Los aprendices harán algo

que es 100% Vicky Martín Berrocal

y lo disfrutarás mucho, Eduardo. Ay, mamá mía.

Vais a tener que hacer un vestido de inspiración flamenca.

Ay, que me lo he perdido yo. -Me hubiera gustado a mí también.

-Qué chulo. -Los volantes son mucha tela.

-Nunca he hecho un vestido de flamenca.

Basado en este vestido de Vicky Martín Berrocal.

A ver cuál es.

Qué bonito. -Qué bonito.

Atención. Yo lo quería hacer.

Para esta prueba vais a tener que confeccionar,

por primera vez, un traje a medida.

Patrón y todo. Os veo muy tranquilos

como si hicierais trajes a medida todos los días.

Hombre, yo me hago un montón para mí.

Ah, bueno, pues a ver si es un poquito más bonito

de lo que vimos hasta ahora, Eduardo.

Hala...

Vais a tener que elegir una tela para hacer un vestido

al más puro estilo Vicky, de corte sirena y, por supuesto,

con volantes flamencos.

No es necesario que os recuerde que la tela

es la materia prima de vuestro trabajo

así que es esencial que tengáis mucho cuidado

a la hora de escoger y que escojáis con cabeza

y lo hagáis bien.

Uf...

Que entre ya nuestra modelo.

Madre mía. -Sí que es perfecta, sí.

-La modelo tampoco me ha impresionado

porque cuando me quito las medias reductoras,

mi cuerpo y el suyo ahí están, centímetro arriba y abajo.

Yo tengo el cuerpo, más o menos, como ella.

Individualmente, tenéis que tomar medidas

a la modelo y probarle a ella vuestros vestidos

cuando estén montados.

Pero, ojo, solo podréis probar una sola vez a la modelo.

He hecho, anteriormente, trajes a medida y me lo pruebo

mil veces o mil tres si hace falta, no con una sola prueba

o tienes mucha pericia o es imposible con una prueba.

Os voy a explicar cómo tomo yo las medidas.

Mi consejo de las medidas que yo tomaría para esta prueba.

Tórax.

Contorno de pecho, justo sobre el pezón,

que es eje de vuestro patrón.

Contorno de cintura.

Contorno de cadera, aquí os aconsejo que seáis

generositos con el contorno de cadera.

Talle delantero.

Altura de pecho.

Y talle trasero.

Así las tomo yo, por lo menos ya es algo.

Volantes no sé, pero las medidas las tomo, estupendamente.

Ahora la modelo irá mesa por mesa para que podáis tomar esas medidas.

Pero una para todos es un poco complicado.

El cuerpo de cada persona es diferente y coser a medida

significa adaptarse a sus formas. Si cogen mal las medidas,

el estudio de volúmenes será incorrecto

y el vestido no quedará perfecto.

Cuánta presión y con Vicky delante.

Me voy.

Que la prenda la vaya a llevar una modelo en vez de estar

en el maniquí es más presión todavía

porque, claro, si te queda algo

por acabar y no puedes poner agujas,

la modelo no va a salir desnuda.

Os recuerdo a todos que tenéis un salvavidas

en la prueba que es el imperdible.

Si os sentís bloqueados, si no sabéis cómo continuar,

podéis pedir el imperdible y con eso la ayuda de un compañero

salvado que colaborará con vosotros

y os ayudará a sacar la prueba adelante.

A estas alturas ya vamos conociendo a los aprendices y cómo trabajan

y en esta prueba queremos juzgar, libremente,

sin que nos influya su forma de trabajar

ni cómo se organizan. ¿Me estáis diciendo

que os vais a ir? Sí, además confiamos,

plenamente, en Vicky. ¿Que nos quedamos nosotras?

Me lo dejáis a mí, ¿no? Totalmente.

Hoy eres tú. Además, hija, estás llena de fans,

todos desean llorar delante tuyo.

Acordaos de bordar vuestras iniciales, por favor.

Aunque en esta ocasión,

es obligatorio hacerlo sobre la etiqueta.

No debéis coserla en el vestido para mantener el secreto.

Inspiraos en Vicky y nosotros nos vamos.

Hombre, pero vamos. Que vaya muy bien y suerte.

No sabes lo que nos ha caído.

Trabajar sin jurado está bien porque cuando vienen,

pues me pongo más nerviosa y me siento más presionada.

Tienes que bordar, probar a la modelo,

quitarte los zapatos porque con ellos no corro,

pues tú me dirás si tengo encima tiempo de estar de conversaciones.

Aprendices, tenéis 90 minutos

para confeccionar un vestido de corte sirena

con volantes hecho a medida para una modelo.

Tenéis patrones en vuestros puestos

y tenéis una única ocasión para entrar en la mercería.

¿Preparados? No mucho.

La prueba comienza en tres, dos, uno...

¡A coser!

¿Me vas a gastar todo, Ali? -No, hombre.

Qué ganas tengo de ver las telas. -A ver qué cogen.

Se la di y no me importa, antes soy buena persona

que todo lo demás, a lo mejor

tenía que haberlo cogido, no sé, pero da igual,

lo hecho, hecho está y no pasa nada

actué como buen cristiano que es lo importante.

-A ver, esta y la cremallera. -Hay cremallera.

-Importante, cogeos el hilo.

Jo, casi que prefiero el rojo.

-Espera, ¿no lo quieres? -No, voy a hacer este.

Id terminando, por favor, en la mercería.

Huy, Dios mío, no sé cómo me las apaño que siempre

arrastro cosas por la vida.

Acabo de coger la tela negra de plástico,

vamos a hacer una flamenca rockera o algo así.

Ay, el hilo casi me voy sin él.

Huy, qué calor.

Aprendices, el tiempo termina ya.

No podréis volver a la mercería.

Usar tela lisa con tanta caída para volante...

-Vale.

Esta prueba me asusta bastante porque tampoco he hecho nunca

un vestido de flamenca y un vestido de flamenca

no es cualquier cosa, un vestido de flamenca

tiene su aquel.

Vicente ya está perdido, mirando.

¿El patrón tiene costura o no?

Vamos a ver.

¿Por qué, con tus muchos talentos que son muchos, un día decides

que además te dedicarás a la moda?

Lo he mamado, mi madre se dedicó toda la vida a ello

y la recuerdo siempre vestida de flamenca.

Siempre, con el escote, ese envasado al vacío,

el vuelo de los volantes, los colores y tuve claro

que yo tenía que hacer flamenca porque yo soy flamenca.

¿Pero te podías imaginar

que ibas a ser capaz de transformar la moda flamenca?

Yo eso son palabras mayores, pero sí que es cierto

que tuve claro que hacer algo nuevo

e hice una bata con un tul, un tul y la soñé yo quería llevar

la flor del mantón de Manila al lujo más lujo.

Y lo hice bata de cola. Y la roja, la bata de cola roja

que no la querían quitar, creo que casi se queda.

Cuando veía aquello decía: "¿Cómo he llegado aquí?"

Yo lloro cuando hablo de esto.

(CANTA) Yo quiero agradecerte, amor,

todo lo que me has dado.

Cantando mientras coge su patrón. -Conozco muy bien a Vicky

y sus colecciones, me gusta muchísimos, entonces

como sé, más o menos, cómo es su estilo,

voy a tirar por ahí, pero también

tendrá un toque muy mío, muy sensual.

-Están entreteniéndose en el patrón mucho.

Yo ahí no hago patrón en un papel, no pierdo ese tiempo.

-¿Y los volantes tampoco en papel?

-Yo no me entretengo para hacer un traje de gitana en papel.

En la tela.

Eduardo, corazón.

-Hola, ay, dame un beso, por favor.

-Qué alegría, te veo y la verdad, ya me parece algo diferente.

-A ver, va a ser muy tú, ay, qué chorretes, que vergüenza,

saldré horroroso, no me veré en otra, hija mía.

Vamos a ver, haré el escote como asimétrico porque haré

un tirante en encaje rojo.

¿Te gusta el diseño o lo ves muy arriesgado?

-Haz lo que te dé la gana. -Hago lo que me da la gana,

pero casi siempre o siempre.

-Escúchame, siempre. -Pero no solo en esto, vamos,

y ya te enviaré el currículo.

Me pareció una persona supercercana

y, la verdad, me hubiese encantado dejar

la plancha y el vestido y habernos puesto a tomar un café

-Atención, Mahi se quita los zapatos para coser.

De las telas que había es la que más me gusta,

aunque no era la que tenía en mente,

pero bueno, era mezcla de lo que quería que es elegancia

y algo muy flamenco y me parece una buena mezcla.

-A ver esto.

Venga, cortad ya, rápido, venga.

-Un traje de flamenca

en 90 minutos es un reto demasiado alto.

Así que tengo que optimizar el tiempo y el buen tejido

que creo que cogí para plasmar un poco el concepto de Vicky.

(HABLA SUSURRANDO)

Es como una radio constante en el autobús, en donde estamos.

Tanto rezar, tanto rezar,

chiquillo, déjate el rezo y ponte ahí con la máquina.

Disculpad que os interrumpa,

que he traído un regalito para Luisa.

Te hago entrega, aquí lo tienes,

el libro de "Maestros de la Costura".

Es el manual imprescindible para los amantes de la costura,

una guía muy sencilla y útil para iniciarse

en el mundo de la confección

y en él se encuentran todas las técnicas necesarias

para convertirse en un maestro de la aguja.

Me falta mesa, quiero sacar dos capas

y la chica es bastante alta, necesito 75 centímetros

de largo de capa y quiero poner doble capa.

Lo primero que hice fue hacer la etiqueta,

como siempre, y la puse no como la última vez.

Joder, mierda.

-La Mahi no se levanta de la máquina desde que cortó todo.

-Vaya, y tardó nada.

-Madre mía, eh, lo que voy a sufrir

en este programa.

Alicia, te presento a Vicky.

Hola, encantada. -Hola, corazón.

Cuéntale. Mi idea era usar dos telas,

pero al no encontrar ninguna... -Sólo usarás esta.

-Sólo esa al final, quería mezclarlo con otra tela,

pero no encontré nada que me convenciera.

-Pero haces algo complicado.

El patronaje no es fácil. -Ya, quise modificar,

hacer los cortadillos terminados en punta

como termina la tela de ella.

-A mí me gusta que la gente no se quede con lo fácil.

-Si me voy, al menos que sea a lo grande.

-Eso es. Eso parece que lo dijera

Vicky Martín Berrocal. Muchas gracias.

¿Y Vicente qué está haciendo?

-Lleva tres horas cortando no sé el qué.

-Está como muy tranquilo. -Ay, qué sufrimiento, Dios mío.

-El hecho que no estén los jueces en la prueba no sé si se agradece,

pero por otro lado el hecho

de que Caprile sabes que está presente

y te pueda pegar un grito y ya sabes lo que tienes

o no tienes que hacer, pues es muy de agradecer.

Aprendices, ya que estáis salvados,

¿qué os parece si conversáis un poquito con el jurado?

Por favor, ideas generales,

nada que asocie un vestido a un aprendiz.

Chicos. ¿Qué tal?

Buenas. -Muy bien.

Contadnos. ¿Cómo van?

Yo creo que hay telas que no son típicas de flamenco.

Huy, qué miedo me da eso. Tú sin tu hermano,

¿sufres como en la prueba pasada? Sufro más aún.

-A mí, personalmente, le falta color.

-Pero os sorprenderá. ¿Nos vamos a sorprender, tú crees?

Sí, creo que sí. ¿Sí?

Tú, mucho. ¿Sí, y Alicia está siendo

tan perfectita como siempre? Todos están perfectos.

Y Eduardo, ¿está trabajando, hace algo?

No para de trabajar. -Nadie para de trabajar.

No, ahora estoy más intrigado aún. Venga.

Si no, nos enteramos de muchas cosas.

Pues aquí un café y unas pastas y oye...

Sí, claro.

Ay, Dios mío.

(CANTA) #Quiero corresponderte

#de una forma u otra a diario.#

¿Qué tal, Vicente? -Pues muy estresado

porque cogí un tejido bastante jorobado, la verdad.

Vi uno que me gustaba, pero le gustaba a otro y se lo cedí.

No pasa nada, intentaré hacer lo mejor que pueda

porque no lo puedo cambiar. -Hay que ir espabilado,

esta la quiero y es la que quiero.

-¿Y si alguien la quiere, lucháis por ella?

-Hombre, si vas y dices que la quieres.

-Si la coges primero. -Si la coge

la otra persona primero, no.

-Y si dice: "La quería yo", se siente.

-Es una capa cogida por abajo y cogida por arriba,

fruncida por arriba y por abajo es como globo.

-Es bastante complicado, no sé si tendrás mucho tiempo.

-Y hacerle el volante en el bajo que sea una capa fruncidita.

-Sí, pero no sé, fíjate, ese volante....

No puedes dar instrucciones. Ya, ya.

-Saca lo mejor. -Lo mejor que pueda.

-Efectivamente, que puedes, perfectamente.

-El Espíritu Santo está conmigo y la Virgen María.

-Te ayudaría, te lo juro por mi vida, que me pondría...

-¿Y tu hermano por qué plancha tanto?

-No sé, las costuras que queden bien planchadas, no sé.

Vale, vale, vale.

-Cómo se complica Eduardo, nunca lo vi coser así.

-Ay, la cremallera.

Joder, macho.

Antonio está muy concentrado. -Aquí estoy.

-No quiero entretenerte. -Estoy contento con el tejido

y con el reto porque me gusta mucho el traje de flamenca.

Lo que más es que un traje de flamenca sabes

que se necesita tiempo. -Tiempo.

-Sí, y no lo tengo. -Escúchame, te veo avanzado,

vamos a ver, tus compañeros no van por ahí ya.

Ya metiste cremallera,

tienes el cuerpo, prácticamente, hecho.

-Sí, quiero ponerme con la falda de volantes.

-El de Antonio será muy bonito. -Sí.

-No lo vi, me gusta cómo quedará. -Como había que hacerlo a medida

-Muy inteligente.

-He dejado hombre abierto para atar a voluntad

y ajustar para el largo. Si falla en el talle un poco...

Antonio, ¿cuándo vas a probar en la modelo?

Cuando borde, primero bordo, que luego me olvido y no llego.

A ver si, al final, vais a querer probar todos a la vez.

Demasiadas cosas. El patrón, no sé qué, probar la modelo.

Como siempre, a contrarreloj, a mí me mata y no sé qué haré.

-Sí, pero no para la feria.

¿Ese traje negro tan triste para la feria?

-Hola, Mahi. -Hola, Vicky.

-Encantada. -Igualmente.

-Qué alegría de conocerte. -Igual.

-Cuéntame qué haces. -Para llevarlo a mi terreno,

he elegido este tejido, que es como plasticoso, vinilo.

-Pero entra la dificultad al coserlo.

-Claro. -Eso es.

-Si me voy que sea con el vestido de plástico.

-El de Mahi qué chulo.

-He decidido hacer esto. -Ajá.

-Hacerle una capica como, buenamente, pueda.

-Dos volantes de capa. -Uno.

Por abajo fruncir y fruncir, hasta donde me dé tiempo.

-Ni le he probado el traje a la modelo y es imprescindible.

-Ay, mierda.

-¡Ay!

-¿Esa cremallera se la has puesto en el lateral del encaje?

-Claro, porque acaba en lágrima y hace así, sexi.

-He visto que es bonito.

#Una lágrima cayó en la arena y en la arena cayó tu lágrima#.

#Una lágrima cayó en la arena#.

Que Vicky se arranca. Así es como se trabaja.

Ay, si te oye Caprile, Vicky.

Caprile, que se puede coser y cantar, no pasa nada.

-Va a probar Antonio. -Ya está terminado.

-Antonio es un fenómeno.

-Te queda, uf, chachi, me gusta.

-¿Hay alguien con Angelina? -Sí; Antonio.

No nos está yendo tan mal solas, vamos a contárselo.

Hola. Ay, porfa.

¿Qué tal? ¿Qué tal?

No sabéis qué es eso. ¿Estás sufriendo?

¿Estás sufriendo? Sí, porque, no puedes hacer nada.

No puedes hacer nada. Se pasa muy mal

Muy bien, porque los ves con sus sueños y enredados, pero...

Pero no puedes decir nada. Te dan ganas de decir:

«¿La cremallera por qué no aquí?». Sí.

A ver, ¿qué esperáis vosotros como jueces?

No podemos contar.

En esta prueba espero creatividad y confección.

Quiero que creando se hayan vuelto más loquitos

y que lo disfruten, que lo disfruten,

y que hagan algo que estén contentos.

Que estén satisfechos. Pero también me espero un churro.

Te tienes que venir. ¿Tengo que ir?

Sí. Te tienes que venir.

Me la como.

Ay, ay, ay, ay.

-Esta es la aberración más grande que te probarás en tu vida.

-¿Está Mahi? -Sí.

-Dios, te tengo que meter por todos lados.

-Edu, ¿vas a ir tú? -Sí.

-Me pongo detrás de ti.

-Mahi, date brío, guapi.

-Mahi, ¿te queda mucho?

-¿Estás catando aún? Corre, chica.

Aprendices, mucha atención porque quedan 20 minutos nada más

para terminar la prueba. ¿20 minutos?

Tenéis el imperdible en caso de que no podáis avanzar

o creáis que no llegáis a tiempo.

Ya está.

-Edu estaba cosiendo cuando ha terminado Mahi.

Digo: «si le quito de coser me va a retrasar».

Sé que no voy a tardar nada, lo tengo para coger costuras.

Me he colado, pero no le he perjudicado.

-Me han adelantado por la derecha.

-Si no hay nadie y está sentado, yo me voy, también.

-Mahi, ¿ya probaste? -Sí.

-Estoy yo, estabas en la máquina.

-Habíamos dicho que iba yo, guapa.

-Si estás en la máquina no te voy a esperar.

-Ya llevamos muchas pruebas y ya vemos que hay competición.

Habíamos hecho un turno, igual que con la bordadora,

Alicia no lo ha respetado. Ha empezado la guerra.

Te la devolveré, tranquila.

Esta no sabe quién soy yo.

-Espero que no se haya enfadado, estaba la modelo libre,

veía que él estaba cosiendo y era la mejor forma de optimizar.

Ya está, Edu. -¡Voy!

Espera que quite las agujas, te voy a hacer un crimen.

-El jurado sabrá, perfectamente, cuál es de Eduardo.

El del pecho fuera. -Está claro.

-Se te verá un poco un pecho, no importa, ¿no? Entra por aquí.

-Dice María Escoté que no soy ordenada trabajando,

¿crees que tengo tiempo de pararme a ordenar?

Si es que esto es una calamidad.

-A ver.

-Parece más un camisón.

-De ahí no te puedo meter, de aquí, tampoco.

Se queda así, es lo que hay, no tengo tiempo.

Me van a dar para el pelo.

-¿Vicente cuándo va a probar?

-Ay, joder.

-No puedo más con mi vida.

Volantes. Como si hubiera hecho muchos volantes.

-Ay, hija mía, te voy a probar.

-Me voy a desmayar, de verdad. Me voy a desmayar.

-Eso de ahí las tetas fuera no me ha gustado mucho,

pensaba que habría algo tapando.

-Vicente, con la peor tela. -La tela más complicada.

-Está bastante bien, si lo cogemos aquí.

No sé por dónde coger para que no se desboque.

Eso es porque el talle de la espalda no está bien.

-Mira, me estoy dejando el rosario...

He estado rezando todo el rato para pedir un poco de ayuda.

Yo he hecho todo lo que he podido.

-Gracias, gracias.

-No creo que me dé tiempo.

Prefiero quedarme así. -Venga, Mahi.

Venga, Mahi.

-¿Alicia por qué no pone nada?

-Venga, Ali, venga, que eres una campeona.

-Qué estrés de programa, yo abandono.

-Ay, no, se ha soltado este.

-Midiendo tu hermano.

-Chico, que corte y lo ponga. -En este momento,

tienes que hacer así y montar, no midas.

-Mierda ya.

Aprendices, quedan cinco minutos para terminar

¿Cinco minutos? Cinco.

Madre de Dios bendito.

Estoy histérica, quedan 5 minutos, no he cosido el volante,

ni lo he colocado ni nada, no sé cómo lo voy a poner.

Pero qué pespunte si no me encaja nada.

-¿Puedes darnos un poco más de tiempo?

-Anda que el otro, también. -Me voy yo, no os preocupéis.

-¿Qué hace cortando? -No tiene ni un volante, nada.

-¿Vicente? -Solo tiene un vestido. Sí.

-Ha hecho las pinzas perfectas y no sé qué más,

y se le ha echado el tiempo encima.

(CANTA) -#Algo se muere en el alma cuando un amigo se va#.

-No sé a quién le queda peor, a esta o a aquella.

-Qué bonito el de Antonio.

-No le da. -No le da tiempo a tu hermano.

Aprendices, queda un minuto.

-Chicos, un último apretón.

-El de Antonio queda espectacular.

-Cojones, quédate ahí quieto.

Aprendices, la prueba termina en:

tres, dos, uno. ¡Junto al maniquí!

Cuando le puso el volante a última hora, se me ha caído

el mundo, digo: «¿ese es el que has puesto?

¿No te ha dado tiempo a poner más?».

Me he preocupado mucho, lo he visto muy negro ahí ya.

-No puedo más con mi vida.

-A mi casa.

-Qué horror.

Aprendices, hoy nuestros jueces han estado más tranquilos.

Creo que vosotros, también habéis estado más tranquilos

gracias a ella. Ha disfrutado mucho, ¿no es así?

He disfrutado mucho y me emociono muchísimo

al veros, de verdad.

Me hubiese gustado infinitamente ayudaros más,

pero aquí me tenéis, me voy, pero me tenéis en vuestra vida

para lo que queráis, de verdad. Tenéis que creer en vosotros.

Hay que sacar fuerzas y tirar para adelante.

Es que me emociono mucho de veros, de verdad.

Y a nosotros verte. Me siento muy, ¿sabes?

Tenéis un meritazo y lo vais a conseguir, de verdad.

Y, ahora, aprendices, quiero que, por favor,

quitéis los vestidos de los maniquíes,

coloquéis la etiqueta en cada uno en una percha,

porque será la modelo quien los defienda.

Suerte a todos. Menos mal que es guapa.

-Gracias.

-El programa me va a costar la salud mental.

A ver quién me paga el psicólogo cuando saga.

Jueces, podéis entrar en taller.

Vais a ver por primera vez estos vestidos

y no sabéis a quién pertenecen. ¿Qué creéis que vais a encontrar?

Los aprendices, creo, a estas alturas deberían saber

cómo se tiene que hacer un vestido y han tenido la guía

y el consejo de Vicky Martín Berrocal,

con lo cual, si les ha salido mal, pues para casa.

Ha llegado el momento, de ver esos vestidos. Atentos.

Al ver pasar a la modelo, no me fijé en la cara de los jueces.

Me ha quedado tan bonito y era tan Vicky que estaba fascinado.

Luego, he girado y los he visto

y se me ha ido el «fascinamiento» al suelo.

La verdad es que me gusta, pero tiene sus fallitos.

Ese guipur está desbocado.

Completamente. La cremallera no la comentamos,

porque no vamos a enfadarnos.

La pinza no está muy bien planchada.

En mi opinión, teniendo un «stretch» como este,

el traje tendría que caer perfecto y no está perfecto.

Me parece que el diseño es atrevido pero que funciono o no,

no estoy nada seguro, la verdad.

Muchas gracias. Muchas gracias.

La espalda es bonita, la silueta es bonita.

Tiene movimiento. Está entubado pero se puede andar.

Tenemos el segundo vestido preparado. Adelante.

Bueno, bueno. Qué maravilla.

La proporción es impecable.

La tela es bonita y bien elegida. Sí.

Bien elegido. Y el largo me parece elegantísimo.

El corte que viene de aquí a aquí, original, ¿no?

Pero mira, esto sí lo han probado en modelo, esto no está bien.

Es falta de tiempo, ¿no? No, aquí no está marcado.

Es original la forma que tiene el costadillo.

No entiendo bien el acabado del volante este así.

Lo ha puesto al revés. Lo ha puesto al revés.

Eso son las prisas. Me ha gustado más que el anterior.

Este es un vestido bastante bonito.

Creo que sé de quién es. Yo, también.

Gracias, Angelina.

Vicente puede confundir la bondad y el ser buen cristiano

con ser un poco pardillo, Alicia le ha quitado la tela.

Habría que ver la situación al revés, ¿eh?

Que Vicente le quite la tela a Alicia.

Se lía la tercera guerra mundial.

Angelina está preparada con una nueva opción.

Este no ha entendido nada. Esto no me gusta nada.

Ni es flamenco, ni es sirena ni es nada.

¿Sabes qué pasa? Estoy asimilándolo, todavía.

A ver, la idea no me parece tan mal.

El problema es que no se ha resuelto.

Aquí no hay traje de volantes. No, no.

Esto es una capa. El tejido es muy bonito,

pero hace falta estar seguro y coser muy bien

para que estos crepes, sin entretelar, queden maravillosos.

No entendemos el alfiler ni el tul colgando.

Está muy mal acabado. No está acabado.

Directamente, no está acabado. Muchas gracias, Angelina.

Estoy decepcionado por no terminar las cosas.

Si lo hubiera acabado, les habría gustado.

Quizá no era muy de gitana, a lo mejor, también.

He creado un concepto moderno y me he pasado.

Yo sé de quién es. Sin ninguna duda.

Siguiente.

Este, de lejos, es muy bonito.

Qué tela más rara. Bonito y sofisticado.

Me encanta el escote. Muy bonito.

Queda grande. Sí, es verdad.

Te tendría que quedar como un guante.

Lo peor es el volante, no entiendo la forma de coser.

Aparte de que el volante no está encarado para nada.

Y las pinzas estas. Ha intentado hacer como una tabla, pero...

Uh, la cremallera no, la cremallera no.

De lejos era precioso, de cerca da miedo.

No sé de quién puede ser, estoy superperdida.

Yo creo que... No, también estoy perdido.

A ver el último.

Turno para que valoréis esta nueva opción.

Qué bonito. Te mueres. Guau, guau.

Guau, guau. Este, este.

Casi lloro al ver salir mi vestido.

Y como ha quedado el último, es como: va a salir lo espectacular

y para mí ha resultado el efecto de espectacular,

porque me he quedado diciendo: «sujétate la lágrima que se sale».

Me da miedo acercarme, no quiero ver los defectos.

Que no nos pase como antes. Qué maravilla.

El tejido está magníficamente bien elegido.

Las vistas rematadas todas.

Rematado entero no. La espalda se le desboca un poco.

Para noventa minutos es una maravilla de vestido.

Un poquito mejor hecho, desde luego.

Cinco minutos más y es perfecto.

Digno de un escaparate de la Milla de oro.

Está redondo, perfecto al suelo, quiero decir.

Sin duda, es el mejor con diferencia.

Pero con diferencia de tres pueblos.

Angelina, gracias.

¿Tenéis una quiniela? (LOS JUECES) Sí.

Sí. Sí, tal cual.

Os lo pensáis, decidís qué vestidos os lleváis,

deliberáis, tranquilamente. Es una decisión importante

la de hoy, así que pido a los aprendices

que os marchéis al probador para que los jueces deliberen.

Vale. Gracias.

Ay, no sé si estoy preparado para recibir tanto palo.

Creo que sé de quién es. Yo, también.

Simplemente por el aplique. Empieza por E- y termina por -ardo.

Estoy cansado de este chico, es la ley del mínimo esfuerzo

y creo que nos está tomando el pelo.

Presumía de haber hecho muchos vestidos sirena,

que le encantaba Vicky Martín, que esta prueba es creativa.

Y esto no es de recibo.

Ay, no sé qué me pasa, soy muy lento, no lo entiendo.

-No entiendo es por qué no has hecho lo que pedían.

Han pedido una sirena y no has hecho una sirena.

-Es ajustado y, luego, pensaba ponerle el volante.

-Pero no lo has puesto.

Esto... No hay palabras.

Si la persona del vestido blanco ha podido terminar ese vestido

con vueltas, largo y volante; esto es una vergüenza.

-Porque no podía aplaudir. -¿Dirán de quién creen que son?

-En el tuyo han puesto el nombre de ella.

-Como digan que es mío, les como la cara.

Y Antonio, si no me equivoco. Es de Antonio.

No sé cómo ha puesto esto al revés.

Se pone muy nervioso. Sí.

Pero qué pena, porque es mi segundo preferido.

Mi segundo prefe, también.

No me ha dado tiempo a terminarlo bien,

me gusta siempre afinar todo, me gusta y tiene que ir

con sus bies y sus cosas.

Palomo, María, Caprile, ¿tenéis un veredicto?

Sí. Pues que entren los aprendices.

Ay, mi Gonzalito.

Aprendices, esta vez más que nunca, hemos podido ver

la personalidad de cada uno en los diseños.

Sin juicios, sin ideas preconcebidas,

aunque creemos que lo tenemos muy fácil para adivinar

de quién es cada trabajo.

Creemos que este traje es de Eduardo.

Ajá. ¿Puedes venir, por favor?

¿Estás contento con el resultado?

Me gusta el diseño, pero claro, hay que perfeccionar muchas cosas.

Yo estoy muy decepcionado.

Has elegido un tejido muy fácil porque tiene «stretch»,

era para hacer una silueta sirena perfecta.

Este trozo de encaje aquí no es ni sensual, ni elegante

ni nada. Es un trozo de encaje puesto aquí a la virulé.

La idea es bonita, si no te digo que no,

pero, Eduardo, estoy muy cansado de que nos tomes el pelo

y te lo estoy diciendo con todo mi cariño.

Eres muy vago.

No sé por qué insiste tanto en que soy vago, a ver.

No sé si me ve sentado haciendo la prueba

o limándome las uñas. Cuando tengo que trabajar trabajo.

Esperábamos mucho de ti en la prueba, porque has estado feliz

desde que has visto a Vicky.

Sí que es cierto que los acabados pueden estar mucho mejor.

Las prisas. No es excusa, pero...

Muchas gracias, Eduardo. Lo siento.

Gracias, Edu. Ven aquí conmigo, por favor.

Este vestido creemos que es de Mahi.

Me habéis pillado.

¿Qué te parece tu vestido? Cuéntanos.

Elegí el plástico porque es un tejido que va conmigo

y me gusta mucho trabajarlo; me guiñó un ojo, así que lo cogí.

¿Te guiñó un ojo el tejido? Sí.

Ha sido un grave error y es una prueba de eliminación.

Me parece muy bien que arriesgues pero tienes que saber cuándo

y, sobre todo, lo del volante. El volante estaba bien medido

y lo he ejecutado mal porque me ha faltado tiempo.

Gracias, Mahi. Gracias.

Acompáñanos, Mahi.

Mi vestido tiene una albóndiga, y era precioso,

tenía un corte de sirena así,

pero el maldito volante había que colocarlo

y me destrozó el vestido, pero el vestido sin volante

era un caramelo de plástico negro precioso.

A ver.

Este vestido pensamos que es de Antonio, si no me equivoco.

¿Cómo?

No me lo puedo creer... Guau.

Estamos ya descolocados.

Me halaga que nos confundáis.

Esto ha sido una gran sorpresa.

Es de lo mejor que hemos visto hoy, la silueta es muy bonita

pero tiene fallitos. Tiene muchos fallos.

Me da pena entregarlo así. No está terminado ni rematado.

El volante está torcido. El volante está del revés.

Nunca hubiese pensado que este vestido era tuyo,

ahora estoy descolocada con eso.

Sabes que me gusta mucho que una marca tenga concepto y personalidad

y contigo, ahora mismo, la he perdido.

Si ves mi diseño inicial, ves que es mío y esto es menos yo.

Gracias, Alicia. Gracias.

Lo único que tenemos claro ahora mismo es que los vestidos

que quedan ahí son de Vicente y Antonio.

¿Cuál es cuál?

Dicen que las comparaciones son odiosas, es que, madre mía.

Este traje, por llamarlo de alguna manera,

los tres pensamos que es de Vicente.

Cuéntanos un poco a los tres, porque no lo entendemos bien.

Soy muy lento cosiendo y me he quedado a medias.

Iba a hacer una sobrefalda, rollo globo

y, luego, ponerle un volante parecido abajo.

¿No crees que te estabas enfrentando a un diseño ambicioso?

Porque, al final, el resultado no tiene nada que ver

con lo que habíamos pedido:

un traje asirenado, con un aire flamenco...

En el estilo de Vicky Martín Berrocal.

Esto es un traje para ir a una boda tu madre, tu abuela o tu tía.

Esto no lo podemos permitir, ya. He cortado...

Estamos en el tercer programa de «Maestros de la costura».

No hemos visto un avance en ti.

Cuando he visto entrar a la modelo llena de alfileres,

yo no lo hubiese permitido en mi taller; no hubiese salido.

No está para salir, esta por acabar.

Estamos de acuerdo, no hubiese salido.

Gracias, Vicente. Acércate con nosotros.

Creo que sobran las palabras y este es el nivel que esperamos,

esto es una auténtica maravilla.

Es la primera vez que creo que los tres nos hemos emocionado.

En ningún momento pensé que era tuyo

porque tiene un toque superfemenino que no esperaba que pudieras dar.

En el momento de ver el vestido desfilar

han sido los siete segundos de gloria más grandes

que nunca había tenido. Es un traje de verdad.

A la altura de Óscar de la Renta; estamos sin palabras.

Lo de que es moda de verdad y compararme con Óscar de la Renta

me lo guardo, Palomo, para mí.

-Eres un crack. -Ole.

-Con las palabras que me han dedicado, es suficiente.

Eduardo, Alicia, Antonio, felicidades.

Podéis volver a vuestros puestos porque seguís una semana más

en «Maestros de la costura», enhorabuena.

Vicente, Mahi,

es evidente que vuestros vestidos son los dos peores de esta prueba;

no están a la altura de lo que esperamos en este programa.

Sabéis que uno de los dos hoy será expulsado del taller.

El tercer expulsado de «Maestros de la costura» es:

Vicente.

Esperaba que fuera a durar más, porque me voy al principio

y yo quería demostrar un poco más lo que puedo hacer.

Tengo un problema; coso lento y ya está.

Me da rabia, pero es lo que hay.

Me siento decepcionado conmigo mismo, es lo peor.

-Perdón.

Libera la presión, ahora sí. Uy.

Sigues una semana más, Mahi, en «Maestros de la costura»,

regresa a tu puesto, por favor.

Qué presión más mala.

Creía que me iba a ir.

Para hacer las cosas como hay que hacerlas,

tenemos que llamar a tu otra mitad.

Sergio, por favor, acércate.

Por aquí.

Me frustra mucho

que no seamos capaces de...

De hacerlo en el nivel, con la velocidad que se requiere,

porque, verdaderamente, creo en mi hermano

y creo que tenemos lo que hay que tener.

Tú te quedas, Sergio. Está claro.

Si os queréis despedir y...

Me da rabia porque no he demostrado nada.

-Venga, Vicente. -No lloréis.

Tienes que pensar en que, ahora, tienes la oportunidad de trabajar

por lo que llevas peleando tanto tiempo.

-Sí. -El pobre.

-Esta expulsión me da ánimos para seguir adelante y no rendirme.

Hasta que no consiga ser un gran diseñador

maestro de la costura no voy a parar,

porque es lo que quiero ser y es lo que Dios quiere que sea.

Solamente te voy a pedir que me dejes el mandil,

que me dejes el costurero, que me dejes el acerico.

Cierra tu costurero, por favor, Vicente,

y llévate la máquina de coser porque no dudo

de que vas a seguir trabajando y mejorando.

Por supuesto.

Dame un abrazo.

Y, ahora sí,

te tengo que pedir que abandones el taller

de «Maestros de la costura».

Cuidaremos de Sergio, Vicente, gracias.

La carrera de «Maestros de la costura»

es difícil cuando tenemos que decir adiós

a un aprendiz, pero tenemos que encontrar a ese ganador.

Mientras tanto, este taller se llenará de nuevas sorpresas

y retos la próxima semana.

Y, hasta entonces, ¿no vais a coger la aguja?

«Coser y cantar, todo es empezar»

Han pasado ya tres semanas y nuestros aprendices

están, cada vez, más nerviosos.

Si estás un momento quieto no pasa nada.

-No os peleéis. -Quiero que el traje...

-Te quede pintado. -Que sea el traje de mi vida.

-Quiero tenerlo todo, soy muy malo con el tiempo.

-Corre, Mahi. (BIBIANA CANTA Y EL PERRO LADRA)

-Ahí estaba, queriendo quitarme importancia en todo momento.

Al final, me pone de mala hostia.

-No tengo nada más que decir. Muy bien.

Patética. No contradigas.

-Voy yo, voy yo.

En la vida he estado en mi taller de brazos cruzados paseando.

Debería estar más entallada y no lo está.

Se resumen en una misma palabra: mediocridad.

¿Le tienes miedo a Eduardo? Prefiero no decirlo.

La prueba termina en tres, dos, uno, ¡junto al maniquí!

-Uy, Dios. -Ole.

Maestros de la costura - Programa 3

26 feb 2018

Los aprendices de 'Maestros de la Costura' elaborarán un hábito compuesto de túnica, escapulario, esclavina y toca. Los seis mejores serán donados a las monjas de la Venerable Hermanad del Refugio y la Caridad de Granada. En la prueba de exteriores, Intropia, una de las firmas madrileñas más internacionales y con más carácter, les abrirá sus puertas. Por equipos, que trabajarán por relevos, convertirán cuatro prendas de otras temporadas en un vestido de nueva colección. La modelo Estefanía Luyk visitará a los aprendices en este reto. En la prueba de eliminación, la diseñadora y empresaria Vicky Martín Berrocal les mostrará uno de sus espectaculares vestidos flamencos. Los aprendices diseñarán un vestido de corte sirena y volantes a medida.

Contenido disponible hasta el 30 de Junio de 2018.

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