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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 10 - ver ahora
Transcripción completa

(RECITA) Amor, no te llame amor

el que no te corresponde. Bravo.

(Aplausos)

Vestuario de teatro. ¡A coser!

Me he atravesado el dedo. (PALOMO GRITA)

Que alguien la ayude.

Antonio, tu trabajo es el mejor.

Estamos en los talleres de El Ganso.

Vais a tener que escalar.

Hombre...

El equipo de Eduardo para, stop.

Yo lo que veo es poca comunicación entre vosotros.

Enhorabuena... porque eres el primer finalista...

De "Maestros de la Costura".

¡Maya Hansen!

Le voy a marcar cintura de avispa, ya verás.

Estás muy pesada con el vinilo, Mahi.

El aprendiz que abandona es...

¡Mahi!

Alicia, Luisa, Antonio y Eduardo

sois los primeros finalistas

de la historia de "Maestros de la Costura".

(Canción "La vie en rose")

Buenas noches, hace nueve semanas Alicia, Luisa, Eduardo y Antonio

entraban en este taller como aprendices;

cargados de ilusiones pero sin conocimientos

profesionales sobre el mundo de la costura.

Y hoy, probablemente, se enfrenten

a la prueba más importante de su vida.

Bienvenidos a la final

de la primera edición de "Maestros de la Costura".

¿Esto qué es? -Nuestros trajes.

-Mira, la ropa que hemos hecho. -Es verdad, nuestra ropa.

-Oh, cuántas cosas.

Qué fuerte...

-Yo tengo más prendas que nadie.

Buenas noches, como veis,

tenéis detrás las prendas que habéis cosido

en este taller. Miradlas bien,

porque vuestra evolución está en estas prendas.

Antonio tiene el burro lleno de ropa.

Creo que tiene más ropa que nadie, para poner tienda y franquicia.

-Mirando el perchero me di cuenta

de la cantidad de prendas que he hecho, nunca lo imaginé.

Esto me recuerda que no me libré de...

Solo de una prueba de expulsión.

No puedo hacer otra cosa que daros mis más sinceras...

Felicitaciones. Sois finalistas

y eso ya no os lo quita nadie.

Porque vuestra evolución ha sido espectacular.

Qué bien empezar, ¿no?

Con esas palabras de María, esta última noche.

Una noche muy especial,

porque uno de los aprendices se va a llevar...

Este trofeo.

Le acredita como primer maestro de la costura de España...

El maniquí de oro.

Miradlo unos segundos y decidme...

¿Qué haríais por tenerlo?

Yo me rapo, si eso sirve, yo me rapo si hace falta.

-Pues habrá que coser para conseguirlo.

-Hombre, eso está claro.

Sería todo un gustazo

poder llevarme ese maniquí de oro y ponerlo en casa.

En un lugar bonito... junto al goya.

El ganador de esta primera prueba se convertirá

en el primer finalista

de "Maestros de la Costura" y conseguirá una bata blanca.

El ganador de la prueba por equipos,

será el segundo finalista del programa

y conseguirá la segunda bata blanca.

Y será esos finalistas los que se vean las caras

en una gran batalla final

para conseguir el maniquí de oro.

Aunque esto es un sueño en sí mismo, hay más.

¿Hay más...?

Un regalo superespecial...

Ay, dilo...

Para el aprendiz que gane esta prueba.

Luisa... -Qué bien.

El premio es... un viaje para dos personas

a Guetaria; cuya actividad principal es la visita completa

al museo Balenciaga donde podréis disfrutar

de una exposición

con los diseños más emblemáticos del maestro.

Qué chulo... Id pensando

con quién disfrutaríais de un viaje así.

Los fines de semana los tengo libres.

Qué gran combinación

la cocina vasca, Guipuzcoa, esta tierra

tan bonita y Balenciaga.

O sea... yo me voy ya.

Empezamos ya y, además, lo hacemos con un prueba de altura.

¿Altura...? Alta... costura.

Lo más alto de la moda.

(ANTONIO) Alta costura...

Para nosotros y, creo que para vosotros también,

lo más alto de la moda es...

El maestro Cristóbal Balenciaga.

Hoy, nuestra invitada es una mujer que fue vestida

del maestro en su puesta de largo;

además lució muchísimos de sus diseños.

Os pido un fuerte aplauso para la patrona

de la fundación Cristóbal Balenciaga...

Sonsoles Díez de Rivera.

Sonsoles, bienvenida. Muchas gracias.

(Aplausos)

Sonsoles, cuéntanos cómo fue, bueno...

Pues tu vivencia, el estar tan cerca,

algo que despierta la envidia de cualquiera de los jueces

y, también, de los aprendices.

Yo he estado tan cerca de Balenciaga

que me parecía la cosa más normal del mundo.

Es, ahora, cuando todos los periodistas me preguntan,

cuando descubro lo privilegiada

que he sido de estar tan cerca

de una persona como Cristóbal.

Sonsoles, más o menos, entre tu madre y tú,

¿de cuántos trajes estaríamos hablando a lo largo de tu vida?

Mi madre muchos, porque ella es de la época

donde te vestías por la mañana...

Luego, por la tarde, te cambiabas.

Para el cóctel te cambiabas y para el baile también.

En mi época no es tanto eso.

Entre abrigos, sastres y trajes...

Yo me haría... diez trajes.

Y mi madre... no sé, 200 fácil.

Sonsoles está aquí...

Porque la prueba, claramente, es pura inspiración Balenciaga.

Ahora muy atentos a lo que os vamos a enseñar.

Guau... qué chulo.

(EDU) Guau... ese vestido intenté hacerlo una vez,

el primero... y me salió un churro.

-Me flipa el segundo. Como veis,

hay dos modelos de mujer, dos modelos de hombre.

Y los cuatro tienen un hilo conductor

que es la casa Balenciaga y su legado.

Este de aquí sería de su última época,

finales de los 60.

Cristóbal Balenciaga,

decidió revolucionar la silueta femenina,

experimentando con las proporciones y los volúmenes.

Aquí, claramente, podéis ver el juego espectacular

de volúmenes, ¿no? La construcción

que tenía el maestro con un trapo llegar a conseguir...

Semejante maravilla como esta.

Hubert de Givenchy un discípulo muy conocido de Balenciaga,

lo llamó el arquitecto de la costura.

La prensa del momento,

creo que hacia el año 67, si no recuerdo mal

se volvió loca, hay muchas fotos y una icónica

con la Tiburzi...

Pero las clientas creo que... compraron...

Uno o dos, porque es un traje muy incómodo para el movimiento.

Dificilísimo.

Y este otro de aquí,

sería un básico de Balenciaga de los años 50.

Con manga francesa que solo utilizaba Balenciaga

para que las mujeres pudieran usar sus guantes.

Y sus joyas... un vestido con falda corta abullonada.

Aquí tenemos una interpretación de Balenciaga actual.

Esto es lo que hace el diseñador Demna Gvasalia

que es el actual director creativo de la casa Balenciaga.

Ha vuelto a poner en lo más alto de la vanguardia de la moda

la casa Balenciaga.

Y este que veis aquí... Representa la esencia

de los inicios del maestro Balenciaga.

Como sabéis, nació en Guetaria, era hijo de una costurera

y, desde muy joven, entró como aprendiz

en una sastrería de San Sebastián,

la casa Gómez y, seguramente,

cosería o ayudaría a coser

trajes como este

de los elegantes que veraneaban en San Sebastián

en aquella cosa.

A ver...

que la cosa no termina aquí. Bueno...

Siempre pedimos un poquito más.

Y, en esta ocasión,

vamos a pedir un cuádruple

salto mortal sin red.

¿Tenemos que hacer los cuatro? Va a ser

una confección a medida.

Antonio, ¿se te ocurre a la medida de quién?

Si somos dos chicos y dos chicas, nos los haremos entre nosotros.

-No, para vosotros...

-¡Uh! Es verdad. -Para vosotros podría ser.

Porque ese tiene el corte de Marí, como muy cortito.

Ese moderno como él, clásico como tú...

Y ese vestido tan maravilloso

solo lo puede llevar Raquel. Eduardo...

Se está acercando bastante.

Va a ser a medida del jurado y la presentadora.

Ay, Dios mío...

-¿Cuál te toca, Luisa? -Yo qué sé.

No quiero ni pensarlo. -Pues el mío para María

Necesitamos asignar

a cada uno de vosotros uno de esos modelos.

Será el azar.

Otra vez el azar. Antes de descubriros

cómo vamos a hacerlo, os pido a los cuatro

que vengáis aquí

para saber con qué orden vendréis a esta mesa.

Colocaos aquí.

Os voy a ofrecer estas cartulinas de colores.

Detrás tenéis un número, vendréis hasta aquí

a ya veremos qué, con ese orden. Yo sé la que quiero.

-El verde esperanza.

Verde... Para mí el rosa.

Rosa girl... Antonio...

(EDU) Rosa girl... Podéis volver a vuestros sitios.

Por favor... ¿Nos las llevamos?

¿No será por orden?

Yo quiero el dos. -El dos lo quiero yo también.

¿Quién tiene el número uno?

Alicia. ¿Quién es el número dos?

Yo... Luisa.

Tres...

Penalti. Os decía que será el azar

el que decida cuál de estos looks tenéis que replicar

a nuestra medida.

Pero para ello tendréis que adivinar o intentar adivinar

a quién de nosotros pertenecen estos elementos.

Y el consejo es que no os dejéis llevar

por las primeras impresiones. Vale.

-Jolín...

Vamos con el número uno. Qué difícil.

A mí me quedarán los restos.

Para refrescaros y recordaros, el primer look más clásico

es el de Lorenzo Caprile, el siguiente look masculino

más moderno es el de Palomo.

El vestido con la falda fruncida es el de María Escoté

y... el arquitectónico maravilla...

Es para mí. Maravilla el que llevas, Raquel.

Sí, que este es de Palomo. ¿En serio?

(ALICIA) Qué guay...

Quién me iba a decir que acabaría yo como modelo,

aunque yo mataría por escogerme a mí de modelo.

(Risas)

Yo quiero hacer este... y se lo quiero hacer a María.

Tienes que... elegir...

el objeto que crees que pertence a María.

Yo diría... que los zapatos de tacón.

¿Te pertenecen, María? Pues, la verdad,

aunque no te lo parezca soy más clásica

de lo que puedas pensar y colecciono zapatos.

Y esos me los regaló mi abuela que es una de las mujeres

más importantes de mi vida

y los tengo guardados con cariño porque ella no está.

O sea, esos zapatos son míos.

-Pues cuánto me alegra haber acertado.

Alicia, harás, por tanto,

un vestido a la medida de María Escoté.

El número dos, por favor, Luisa.

Qué suerte has tenido, hija. -Es que soy muy lista.

Entiendo que quieres

el que queda de mujer. (EDU) Jo...

Me quieres hacer un vestido.

Sí, de hombre no quiero hacer ninguno.

Es uno de los más difíciles, Luisa...

Ese vestido. Ya...

Bueno, si lo quieres, intenta averiguar qué me pertenece.

Jolín, no sé qué decir.

-Me cago en "puten".

-¿La pulsera? Iba a decir...

Que me encantan las joyas.

Yo creo que hay alguien a quien le gustan las joyas

más que a ti todavía. (RÍE)

Eso es verdad. ¿De Palomo?

Luisa, al final, lo siento pero me lo tendrás que hacer con cariño.

Porque a esa pulsera le tengo mucho cariño,

me la regaló mi tía María Luisa

justo antes de salir al desfile de Nueva York,

para que me diera suerte.

Vas a ir muy chulo, ya verás. A ver la portañuela.

Ofú, verdad. Bueno, intentaré hacerlo bien.

Que lo tengo que hacer, pues yo lo hago.

Que no me gusta, pues no, no me gusta, pero lo hago.

Yo quiero quedar la primera, Dios mío.

Antonio... a ver si te espera la suerte.

¿Qué te gustaría conseguir?

El emblemático. ¿Este?

Tienes que elegir qué me pertenece.

Eh...

Me quedo con el abanico. -Madre del Amor...

Es un abanico de Olivier Bernoux...

¿Y de quién es? Es mío.

Es de Lorenzo Caprile. Oh...

Pues ese abanico me lo regaló una clienta...

A la que debo mucho... nos tocó, además, trabajar

muy duro todo un verano, yo me abanicaba mucho...

Cuando todo terminó y salió todo maravillosamente bien,

pues un poco en plan de broma me regaló...

Ese abanico de Olivier

que es un magnífico artesano del abanico.

Antonio, tendrás que intentar

ser finalista de "Maestros de la Costura"

haciéndole una chaqueta perfecta para Lorenzo Caprile.

En breve veremos lo que sale,

pero espero que bien.

No nos vas a decir el nombre de la clienta, ¿no?

Eso es secreto profesional.

Era el que quería,

he tenido mucha suerte, como siempre.

O sea, me encanta ese vestido es muy Eduardo Navarrete.

Pero yo quiero echar un vistazo. ¿Quieres venir? Ven.

Ven, no te quedes con las ganas. Otra vez hombre, de verdad.

Esta boquilla era mía. Yo, afortunadamente,

gracias a la televisión

he viajado mucho y esta boquilla es uno de esos regalos

que me traigo y que, en el fondo, lo que hace es recordarme

aquel lugar maravilloso en el que estuve.

Esta es mi boquilla.

Me ha tocado, además, yo con este vestido

tengo una gran disputa, porque intenté hacerlo

en la uni, intenté hacerlo y nunca pude.

Tuve que necesitar la ayuda de mi jefe de estudios,

aún así no hubo manera,

espero que hoy la suerte me cambie.

Para conseguir, el gran pase

a la batalla final tenéis 150 minutos de tiempo.

Dos horas y media.

Nos tenéis a vuestra disposición durante toda la prueba

para poder ayudaros, mucha suerte a los cuatro.

El tiempo comienza en tres, dos, uno...

¡A coser!

Vamos, no hay tiempo que perder.

Raquel, yo creo que con este vestido...

Para tomar medidas,

¿quieres que vayamos allí? Sí, por favor.

Luisa, yo soy 90-60-90. Muy bien.

Lo puedes apuntar directamente, ¿vale?

Bueno, venga, contorno...

Muy poco.

A ver, don Lorenzo...

Lo tienes frente a ti y le tienes

que tomar medidas a un hombre que cose como los ángeles

y qué le vas a hacer tú en 150 minutos.

(SUSURRA) No te pongas nervioso.

La altura tiene que ser un poco por encima de la rodilla.

Tu cintura está aquí...

Este valdría a lo mejor, ¿no? Aunque se separe...

Lo veo corto, Alicia, si se separa será más corto aún.

(EDU) Esto tiene que quedar justo, 82...

-Cintura...

Eso es la cadera.

(SUSURRA) La cintura está aquí.

Pero te iba a medir como el pantalón.

Ahí... Gracias, Raquel.

Muchas gracias. -Muy bien, muchas gracias.

Hazme algo bonito, por favor. Sí...

He salido muy guapo todos los días, a ver si...

Me estropéais a última hora. Voy a intentar que no.

Yo se lo voy a poner pegadito que él es joven,

que le quede bien su silueta.

-Ajustar este patrón...

A las medidas de Raquel.

El tórax se toma a la sisa...

(SUSURRA) Tú puedes, puedes...

Cuéntanos, la anécdota de Andresito...

Y Manolito, que eran Emanuel Ungaro y André Courrèges

que tu madre sirvió de cobaya. Pues vinieron Courrèges

y... Ungaro a Madrid, dos jovencitos,

como vosotros, a aprender.

Entonces, Cristóbal le pidió a mi madre,

por favor, que se dejara hacer un abrigo

con ellos dos y mi madre dijo que sí.

Como si lo estuvier viendo,

los dos haciendo un abrigo de pelo de camello,

una prueba, otra, otra...

a la quinta prueba mi madre estaba desesperada.

Decía: "Es un churro lo que me están haciendo".

Jamás se puso el abrigo. ¿De verdad?

¿No quedó bonito? No...

A mí no me parecía que estaba mal,

pero que ella estaba muy incómoda y que no se ponía

nada que no fuera de Balenciaga

y estos dos aprendices lo habían hecho fatal.

Ven conmigo, se ha cortado Antonio. Venid.

Se ha cortado... No, por favor,

deja de cortar un momento. A ver...

Te damos un minuto más. Enséñanos qué te has hecho.

No puedo perder tiempo. Ay...

Me he cortado un poquito. Vale.

Es que me mareo... Una tirita.

No puedo verlo.

Voy a por una tirita.

¿Te has cortado con el cortapizzas?

Lo carga el diablo. -Lo hacemos fuera de la tela,

por si se mancha.

-Joder, pobrecillo. Te aprieto, ¿vale?

Que haga presión y así le deja de sangrar.

Ahí está... Ya está.

Sana, sana, culito de rana... Ya.

Ya está, si vemos que te desmayas o te desngras...

Venimos a por ti.

Ten cuidado. Venga, Antonio...

Suerte. Gracias.

-¿Estás bien, nene? -Sí, ha sido solo un corte.

Empezamos bien... entre los nervios,

la americana, Lorenzo y el dedo, ya...

(IRÓNICO) Buen principio, buen inicio de prueba.

¿Cómo hablaba el mundo de la moda de Balenciaga?

Channel decía que era el único que sabía cortar,

coser, montar, probar... Era el modisto completo.

Completo... Me decís la frase de Channel,

pero no la de Dior. La de Dior...

"Nosotros hacemos con las telas lo que podemos,

Balenciaga lo que quiere".

Luego hay otra... "La alta costura es una orquesta

cuyo director es...

Critóbal Balenciaga", todos tocamos al son que él quiere.

Parecía fácil esto...

Pues, mira, estoy especialmente nervioso porque estamos en la final

y, ahora, compruebo estos patrones y no tienen

nada que ver con lo que intenté en su día.

Si me hubiese visto Balenciaga, seguro que me mata.

La leyenda de que las modelos de Balenciaga era un poco feas...

¿Es cierto? Sí, eran feas pero con clase.

Porque él lo que quería

era que no se fijaran en la modelo, sino en el vestido.

Voy a cortar aquí.

Me asusta mucho... Lorenzo y me asusta mucho...

La pieza que me ha tocado, hubiese preferido un vestido.

-Hombre, tú sabes que a mí, coser para hombres, no me gusta.

Pero, bueno, me ha tocado pues lo hago y ya está.

Encima, imagínate, esta prenda se la hago a Palomo

que no es cualquier cosa, a ver si me entiendes.

Un buen día le dio por enseñarme a planchar camisas

porque yo ya estaba casada y me parecía muy complicada

la camisa, siempre empezabas por aquí, luego, las mangas,

y me dijo: "Hay que empezar por las mangas, pero el cuello

tienes que planchar al tirilla para un lado y el cuello

para el otro para que quede, perfectamente, bien sentado".

Sentado. Y a partir de ahí dejé de planchar

camisas porque todos querían que les planchase la camisa yo

y era una trabajera.

Cómo conoció tu madre al maestro Balenciaga.

Estaba en estado de alguno de mis hermanos y había pedido

que le hicieran un traje, pero que se lo dieran

más barato porque luego, no se lo iba a poder poner

y, entonces, Balenciaga la miró,

se le escurrieron las gafas y dijo:

"Señora, yo no tengo la culpa de eso", y a partir de ahí

pues se hicieron muy, muy amigos.

-Tengo las piezas cortadas, empezaré con el cuerpo

para poder probárselo a María

y ver que cogí bien las medidas y modifiqué bien los patrones.

Y todos esos trajes ahora, supongo que están en la fundación.

Yo solo tengo un Balenciaga en casa.

Es un abrigo de martas cibelinas que lo tengo y no me lo puedo poner

porque me angustia que me lo quiten en un guardarropa

y, además, no tiene bolsillos porque mi madre no tenía bolsillos,

no se hacía bolsillos en nada porque se deformaban los trajes.

Nada de lo que heredé de mi madre tiene bolsillo.

-¿Cómo vas, Luisa? -Pues aún cortando piezas.

-Yo igual. -Esto tiene más piezas

que un puzle, chiquillo. -Lo mismo te digo.

-Qué barbaridad. -¿Cosiste algo ya?

-Qué va.

Palomo quién nos diría que Caprile se engancharía

a las redes sociales. Con mi teléfono porque él

con esa antigualla que lleva. Qué le pasa a mi antigualla,

siempre tiene cobertura, batería, es superresistente.

Que no nos puedes seguir en @MaestrosCostura.

Para eso tengo los vuestros que no me pierdo nada

de lo que se publica de "Maestros de la Costura".

Todo a la vez yo no sé hacerlo.

Vestido y forro lo primero.

María, ¿puedes venir que necesito probarte?

-Y aquí, a ver, un segundo.

Que no quiero que, luego,

como irá al hombro, no quiero que se desboque.

Aprendices, escuchadme con atención,

lleváis una hora trabajando os quedan 90 minutos

de prueba en este momento.

Muchas gracias.

¿Qué tal, María, cómo ha ido la prueba?

Me probó, solamente, el cuerpo y la manga y creo que,

que de medidas va perfecta.

¿Cómo vas, Edu? -Bien, cariño, ¿y tú?

¿Bien con la chaqueta? -Sí, qué remedio.

El trabajo que lleva la americana, hazle los bolsillos, el cuello,

entretela y, encima, tengo que forrarla,

que es como hacer dos americanas en una.

Qué tal, Eduardo. Hola.

-Hola. -Muy buenas, todo un placer,

la conozco, bueno, la vi ya en el documental que hay

sobre la vida de Balenciaga. -Que me hacen un traje.

-No sé cuántas veces lo vi, pero aún así hay tanta información

que no me entra. Cómo lo llevas.

Delantero, bien, creo que, de momento

el vestido aquí voy.

¿Por qué no lo montaste a plá?

En el fondo esto es la base del traje.

¿Y hacer las pinzas a la vez? Claro.

Porque me falta experiencia,

no sabía que se podía hacer a la vez.

Ahora evitarías cuadrar todo eso

que va a ser un follón. ¿Algún consejo, Lorenzo?

Estoy un poco perdido.

Marcar el centro, marcar la cintura con un hilván.

Esto tiene que ser al revés. También... cuatro ejes.

Venga, mucha suerte, ha ido muy bien.

Gracias, María. Venga, es el final, Edu.

Hola. Hola, Alicia.

¿Estás satisfecha? ¿Estás contenta?

Sí, el género que me disteis es una maravilla

y, ahora, ya forro el cuerpecito y antes me lío con la falda.

Te digo lo mismo que a Eduardo, podías montarlo a plá.

Ya, lo que pasa es que me gusta trabajarlo así porque cuando

le das la vuelta a la prenda es como otra prenda.

Ya, pero Balenciaga montaba

un montón de cosas a plá. Yo no soy Balenciaga.

Ya me gustaría. Cuando tengo que montar

algo a plá en el taller, digo:

"Montadlo a plá, modistería tradicional".

Como si el forro fuera entretela, entre comillas.

Y unir las costuras y pinzas. Y se unen costuras, pinzas, todo.

Me quedo con tu consejo para otra vez.

Obviamente, voy a por todas, me apetece conseguir esa bata

y asegurarme un puesto en el duelo final.

Luisa, ¿tienes la camisa? -Terminándola estoy,

me falta el cuello y colocarle los puños, casi "na".

-¿Hiciste los ojales? -Ay, los ojales.

-Ay, madre, qué noticia le diste. -Que tú puedes.

-Qué calor me está entrando.

Luisa, Luisa. Hola.

¿Cómo llevas mi conjuntito, Luisa? Pues terminando la camisa,

el pantalón está cortado, ahora lo monto y me lio

ligera y verás. El pantalón tiene su intríngulis,

te queda lo más complicado.

¿Cómo la veis? Cuando me pruebes,

dale una manita de plancha que no me tenga que fijar en esto.

No te preocupes que estará preciosa la camisa.

Mira qué bajo, Luisa.

Eso con la plancha se quita todo.

Espero no haber cortado más de la cuenta,

se la voy a poner pegadita espero que no me diga:

"Es muy estrecho", no.

-Está precioso. -Gracias.

La verdad, voy fatal.

Antonio, qué tal el dedo, cómo vas.

El dedo bien, lo que no va tan bien es la chaqueta.

¿Por qué no? Porque voy muy lento,

perdí mucho tiempo haciendo el bolsillo.

Lo has hecho muy bien, sé la dificultad que tiene.

Sí, pero por eso perdí tanto tiempo porque se me fue...

No pierdas tiempo ahora hablando con nosotros, tú cose.

Ahora montaré el cuello, la solapa, las mangas...

Esto es, lo usa como alfiletero, pero es un regalo de Eduardo

porque esta cara es la de ese concursante.

Estampa las telas con su cara.

No lo habría dicho nunca. Él es él.

Narcisista yo.

-Dios mío.

Y la camiseta que lleva es su cara también.

Se va a abrir la cremallera y hay que poner el delantero.

Te dejamos trabajar,

Antonio, corre, corre. Vamos.

Vale, gracias.

No me entero de "res". ¿Sabes cuando te atascas

en algo que sabes hacer? ¿Habré puesto cremalleras

en estos programas,

las habré puesto en mi casa y no la veía?

Aprendices, una hora de tiempo para terminar

y no habéis probado ni Eduardo ni Antonio ni Luisa.

Dime, Eduardo. Que si te vienes conmigo.

Si tú me dices ven...

Yo lo dejo todo.

Ay, madre mía, escucha,

qué lío de vestido, la madre que me parió.

Es un momento, simplemente, para ver si te queda eso

bien ajustado o si tengo que meterle.

Aquí pone delantero.

Ven aquí, ven.

-¿Cómo le queda, Edu? -Un pelín grande.

Por un lado grande y por otro estrecho.

-Es el vestido de dentro. -¿Cómo, amor?

-Es el de dentro. -Sí.

Bueno, pues me voy. Corre, corre.

Seguro, chao, gracias. Adiós.

Tanta medida, tanta medida no sé para qué.

Bueno, Raquel, te probaste ya. Me ha probado el vestido base,

el que va debajo, su preocupación era que si no tiene una buena base

es un vestido que él cree que no va a poder aguantar,

es como el esqueleto de un edificio.

Aquí me lo he visto bonito.

Es verdad que de cadera estaba grande.

Uf, chiquillo. -Palomo, ¿te puedes probar?

Sí, ahora mismo.

Y, ahora, ya lo plancho.

Esta me la pruebo así de sobrecamisa.

Sí. -Pero quítate la camisa, claro.

-"Perfe", ¿no?

Un poco estrecha, Luisa. No me digas eso, está perfecta.

¿Cómo me la veis vosotros? Un pelín estrecha.

Pero, a ver, tú vas entalladito,

no digas que no. Sí, y lleva otra camisa debajo.

A ver si voy a ir como una morcilla embutida.

Te hace cuerpín. Se te ve delgadísimo.

Huy, ya me lo ha dicho todo. Es verdad, está muy bien, Palomo.

Hombre, la raya en vertical ya sabes que adelgaza.

Hombre, anda que no, te hace un tipín.

A lo mejor ahora me tienes que hacer la ropa.

Digo: "Dios de mi verdad, qué camisa más bonita".

Vamos a ver cómo era esto que no me acuerdo.

-¿Ya estás con el pantalón, Luisa? -Sí, con la bragueta, cómo no.

Y la cremallera va ahí, vale.

Uf.

Alicia está montando ya la falda, espero que la monte a la Balenciaga

con los pliegues hacia dentro.

Así estaba montada la falda de la reina Fabiola,

el traje de novia de la reina Fabiola

que recuerdas que me tocó restaurarlo en el taller.

Te lo encajé. Me lo encajaste como tantas

otras cosas, Sonsoles,

no me hagas hablar que estamos en televisión.

Claro, esto es un sándwich,

Esto es un sándwich.

No, no es un sándwich.

Va uno por cada lado.

-De verdad, vaya tela, eh, las mulas de la bragueta.

Estoy mareadísimo.

Es que me he equivocado todo el rato.

A tomar por culo.

Si algo he hecho hoy aparte de coser, fue descoser

porque monté dos piezas que no eran.

-A ver, céntrate, Antoñito, céntrate.

Es que no lo entiendo.

Me sobra tela por un lado y por el otro.

No me di cuenta que uní hombro con hombro

y no veo la espalda.

Era imposible que me encajara el cuello.

¿Edu, cómo vas? -Regular.

Es muy difícil, Luisa.

-Ya. -O sea, ni te lo imaginas.

Es que son ocho capas pilladas a un pespunte.

Es un rompecabezas, precioso, pero un rompecabezas.

Estoy cosiendo el pantalón

este con los ojitos de mi cara, te lo juro.

-¿Con qué? -Con mucho trabajito.

Tenéis que acelerar porque solo os quedan

30 minutos de prueba.

Jolín.

Esta cremallera, pues es una putada.

-Madre mía, me estoy perdiendo

en este vestido. -Lorenzo, tengo un chaleco,

¿pero te lo puedo probar? Claro.

Que no se asuste porque vea un chaleco que las mangas

las tengo aquí así le ajusto la hombrera.

Está bien. ¿Quieres más entalle?

Sí, pero...

No veas para hacer el dobladillo aquí.

-Buah, dímelo a mí que tengo aquí como 20000 capas

me está costando la vida. -Yo para coserle el forro a esto...

-¿Lo forras a mano? -Es que todo el frunce

no me cabe en la máquina. La manga sí está un poquito ancha.

Sobre todo es de aquí que, además, tengo una camisa debajo.

¿Qué tal, Lorenzo? Muy bien porque la chaqueta

me sienta, francamente, bien.

Me hace hasta delgado.

Aprendices, recta final de la prueba, os quedan

10 minutos para terminar.

Huy, huy, huy.

Es un Navarrete de momento. Por aquí dicen que,

de momento, es un Navarrete.

Balenciaga no va a ser, ya te lo digo.

-Cuentan que muchas veces cuando ya estaba la colección

preparada, él iba por las noches y a la mañana siguiente

antes de abrir se encontraban cosas deshechas porque

no le gustaba la manga, no le gustaba no sé qué

y tenían que ponerse a toda pastilla a volverlo a montar.

-¿Qué le pasa a este?

Madre mía, si lo sé, me depilo.

Aprendices, quedan dos minutos para la primera prueba

de la gran final de "Maestros de la Costura".

La prueba termina en cinco,

cuatro,

tres,

dos,

uno,

tiempo.

Ay, qué calor.

-¿Cómo te quedó al final, la terminaste?

-Mira, el cuello me quedó muy bien.

-Antonio.

Era muy complicada.

¿Qué te ha parecido la experiencia?

Pues un estrés, vamos, me parece imposible

lo que han hecho, hay que pensar que en los talleres

había uno que hacía ojales, el otro cosía los bajos,

el otro forraba botones. -Fíjate, y nosotros todo.

-Con lo cual, oye, chapó, enhorabuena.

Me parece fascinante.

Os pido un fuerte aplauso para Sonsoles Díez de Rivera.

Gracias. Por favor, yo.

(APLAUDEN)

Gracias, Sonsoles, gracias.

Mira, Sonsoles, muy educada,

muy saber estar en su sitio, me encantó esta mujer, oye.

Aprendices, os iba a pedir que os acercarais

con vuestras confecciones, pero no sé qué es mejor.

Yo diría que esto requiere un "fitting" en condiciones.

Ya empezamos con tus palabrejos,

ni "fitting" ni footing ni niño muerto, hay que probárselo.

Porque nos lo han hecho a nosotros, ¿no?

Lo tendremos que probar, Raquel.

Cuando él se vea, con lo exigente que es,

el puño de la manga sin hacer

y plancha que sin plancha no vamos a ningún lado.

Aprendices, queremos hacer una valoración individual

y al detalle. Está bien.

Así que vamos a ir descubriendo cómo nos sientan vuestras

confecciones con aroma a la casa Balenciaga.

Que pase Raquel.

Qué guapa. -Ay.

¿Qué te ha pasado en el bajo, mujer?

Que parece que te caíste de un quinto.

-Ah, está muy guapa. -Muy guapa.

¿Puedo ir?

Oh.

Jolín, qué pena el bajo,

pero qué guapa. ¿Está guapa, eh, Eduardo?

Estoy nervioso y todo.

Porque difícil, no, era dificilísimo,

ese señor era un genio, yo lo sabía y ahora lo verifico.

Qué chulo el traje, me gusta.

-Muy original, desde luego. Qué ha pasado con ese bajo.

Pues, mira, que es Balenciaga

auténtico y tiene tantos años que se descolgó.

Creo que un Balenciaga real

ya pueden pasar 500 000 millones de años

que el bajo estaría ahí impoluto.

Y otra pregunta importante: ¿por qué has puesto

una cremallera azul?

Pero eso no es invisible, da igual,

para eso que la ponga visible para lo que ha hecho.

Eduardo, tu vestido era muy difícil

y lo sabías porque lo intentaste hacer una vez

y no lo conseguiste y aún así has puesto,

absolutamente, toda tu ilusión en sacar ese vestido para delante.

Tu actitud, últimamente, es superpositiva.

Gracias. Con este vestido te vimos hacerlo,

descoserlo, volverlo a hacer.

Has luchado y eso a nosotros nos encanta.

El vestido quiero decir que, bueno, ya lo sabrás,

que por fuera parece una cosa, pero por dentro lleva la estructura

que te he probado que es lo que sostiene

esta estructura de fuera y que me las vi y me las deseé

y me mareé y todo casi.

Yo quiero decir que estoy muy cómoda,

que camino bien, pero está con un alfiler,

no está cosido y me lo cambié porque me pinchaba.

Ay, pobre. Creo que con 15 minutos

más de prueba lo hubieras acabado.

Y bien acabado.

En esta prueba, de verdad, has hecho muy buen trabajo.

Muchas gracias.

Gracias. Puedes volver a tu sitio.

A ti, guapa, qué maravilla.

Ay, qué pena el bajo.

Ahora, se tiene que ir Palomo.

Está genial, eh. -Lo del alfiler es verdad.

-¿En la tiranta? -Eso lleva, es como si haces

un pliegue y lo enganchas al tirante,

pues me lie a coser y como no quedaba tiempo,

le he puesto la aguja.

Vamos a valorar ahora, el modelo de Luisa

en Palomo.

Dios quiera que le quede bien.

A ver, Luisa. Anda, mira qué guapo.

-Qué te parece. Viene un modelo

que ni Balenciaga. Luisa, al centro

con Palomo, por favor.

Te veo muy bien. -Es muy tú, eh.

Oye, qué maravilla. -Qué bien me ha salido.

¿Es o no? Balenciaga absoluto.

¿Cómo me ves, Caprile?

Pues me he llevado un sorpresón, Luisa.

No me digas. A lo mejor,

estás encontrando tu estilo, después de todo.

Te vemos ya como una experta en ropa de hombre.

Fíjate, con lo poco que me gusta.

Has hecho los ojales, has planteado bien el pantalón.

Por sacarle algún defecto, pues te quedó un poco coja

la camisa y no está del todo centrada,

pero el efecto final es muy resultón.

Has trabajado bien y, sobre todo, has trabajado mucho

en algo que pensamos que no es del todo que te haga tilín

y, bueno, esa versatilidad y ese saber adaptarse,

desde luego, en "Maestros de la Costura"

lo valoramos muchísimo.

Gvasalia, director creativo de la casa Balenciaga

después de ver esto, incluso, te va a contratar, Luisa.

Jolines. Sí, sí.

La verdad que decir que Palomo que no tiene

un cuerpo fácil... (RÍEN)

Qué malo.

La verdad, es que está muy guapo.

No es fácil porque es un cuerpo

demasiado bueno para la realidad, Lorenzo.

(RÍEN)

Enhorabuena. Muchas gracias.

Estás muy guapo. Gracias, Luisa,

yo es que soy muy guapo ya.

Jolín, qué bien me ha quedado.

-Es que te ha quedado superbien.

-A mí me dicen el primer día que entré que tengo que hacer

un pantalón y una camisa de Balenciaga

y es que me harto de reír,

digo: "¿Te quieres ir por ahí?", pero mira por dónde la hice.

Ahora, valoraremos a la modelo de Alicia

que es María Escoté.

María Escoté.

Ay. -Qué guapa.

Soy una minina.

(SILBA)

Estás preciosa.

La verdad no me imaginaba para nada llegar a esto.

Hacer un vestido de Balenciaga para María Escoté y que le quede

tan bien y tan bonito, no sé, me sorprendí yo misma.

A primera vista el resultado es precioso,

a mí, sobre todo, me gusta mucho el escote

de la espalda, está muy bien sentado,

no se desboca, pero, mira.

Aquí el bajo se nos descuelga, estoy buscando el pelo

en el huevo, Alicia. Me parece fenomenal.

Estoy buscando el pelo en el huevo.

-Quizás el tul. Noto que en el tema del montaje

de la falda tuviste un poco tus problemas

por buscarle un pero.

Entendemos que has luchado contra reloj porque es un vestido

complicado de hacer, has dado lo mejor de ti misma

y el resultado está a la vista. Realmente, de medida está perfecto,

Alicia, me siento superagusto con él.

Has hecho muy buen trabajo, felicidades.

Que vuelva la infanta Margarita.

Está muy guapa.

-Es chulo, eh.

Caprile, no te pongas cómodo, Es verdad, que me toca a mí.

El mío se lo podían ahorrar.

Y ahora, veremos el modelo de Antonio

en Lorenzo Caprile.

(TODOS) Guau.

Qué bien.

Antonio, muy bien. -Qué pasada, un traje...

Supercomplicado hacer una americana.

-Está bien ejecutada, pero tengo fallos

que no tienen el resto, es que está sin terminar.

A ver qué me vas a decir que estoy guapísimo.

Antonio, con sinceridad,

cuánto has sufrido en este reto.

Muchísimo, más de lo que pensaba.

La chaqueta, en verdad, es más que un reto para mí,

no tengo mucha costumbre, le hago ropa a mi mujer,

tengo más mano haciendo vestidos que haciendo chaquetas.

Y, bueno, hacerla con su forro todas sus cosas, entretelados,

sobre todo, los bolsillos que me llevaron mucho tiempo

ahora, creo que quedaron bastante bien.

Los bolsillos están muy bien hechos,

todos sabemos la dificultad que tiene hacer estas tapetas

y esos bolsillos.

Las medidas están muy bien tomadas también, es verdad que vemos

la americana larga, pero era igual que la de referencia

que son americanas más antiguas.

A Caprile le sienta bastante bien.

Estoy guapísimo, parece que voy a zarpar al Titanic.

(RÍEN) Puede que luzcan más

los modelos femeninos, pero una chaqueta sastre

tiene muchísima dificultad

y todos somos muy conscientes de ello.

Lamentablemente, no te dio tiempo

a acabar las mangas, pero reconocemos

que has hecho un buen trabajo.

Gracias.

¿Tú, cómo te sientes, Caprile?

Yo, guapísimo, pero es que le ha faltado tiempo.

La solapa está muy bien hecha. Me veo que me sienta muy bien.

Tú es que eres muy guapo, Caprile, además.

Este tejido pues adelgaza.

Era un reto difícil y estamos seguros

que con un poquito más de tiempo, lo hubieses conseguido,

terminado a la perfección.

Lorenzo se ha comportado como un caballero,

ha defendido la chaqueta, al que le hizo la chaqueta,

pero, bueno, evidente que estaba sin terminar, lo sé.

Palomo, Lorenzo, María, cómo deliberaréis hoy.

Como siempre, Raquel, en la salita. Como siempre.

Están muy bien los cuatro.

Y a ti también te llevamos con nosotros.

¿Voy a la salita? Sí.

Hombre, claro. Tu primera vez.

Tu primera vez. Venga.

A la deliberación.

Qué sufrimiento. -Pensaba que me darían

para el pelo. -Qué va.

Han estado a la altura de la prueba.

Y además tener aquí a Sonsoles Díez de Rivera

impone mucho, eh. Fue un lujo, la verdad.

Antonio, para ser su primera chaqueta, sobresaliente.

Está bien hecho, pero le faltó tiempo.

Muy bien planteada, pero le faltó tiempo.

Te juro que cuando se lo vi y vi que no se le desbocaba

la espalda en pico, que lo llevaba como un guante,

que es muy poca cosa María,

trasladé todas las pinzas al centro.

A mí el de María, me gusta mucho. El de María está muy bonita,

pero qué quieres que te diga, el mío está fenomenal.

A ver, a ver. Hombre, está coja y descentrada.

Eso es Balenciaga de ahora, perdona que te diga.

Claro, sí.

¿Has visto lo que has hecho? Es una maravilla.

¿Qué hacías al principio del programa? No pareces tú.

Este vestido con tantísima dificulta que tiene

que para entender este patrón hace falta...

Años. Pues, la verdad, está guapísima.

Sí. Es verdad que falló el bajo,

es lo único que está. Y aquí hay un par de cositas.

La cremallera. Es que no sabéis cómo he hecho

el pantalón, amargada,

tenía ganas de hacer así y "revolearlo".

Hay que quitarse los vestidos. Qué pena.

Una cosa es que nos los tengamos que quitar

y otra cosa es que los tengamos que devolver.

Vamos.

Tuve el privilegio de vestir a la presentadora

del programa, a Raquel, que ha llevado vestidos

de los mejores diseñadores españoles y muchos pasaron por aquí

y yo estoy superorgulloso.

Os recuerdo que uno de vosotros

en unos minutos sabrá que va directo

al duelo final de "Maestros de la Costura".

Os deseo muchísima suerte a los cuatro.

Gracias.

El número cuatro es para...

Ay, qué nervios.

Es para ti, Antonio.

No es un mal trabajo, en absoluto,

creemos que, simplemente, te ha faltado tiempo.

Sí, el trabajo de mis compañeros

es muy bueno y superarlo era difícil.

Y a mí me ha faltado un poquito.

-Te ha salido muy bien.

Con el número tres, tercer puesto de los cuatro.

Es el mío.

Eduardo.

No te clasificaste aún para la batalla final,

pero tu trayectoria es ascendente.

Y tu actitud supermejorada, sigue así y quizás

podrás acariciar la victoria.

Ojalá.

Voy a dejármelo todo, voy a dejarme la piel

y me veo con posibilidades, la verdad.

-Ay, el corazón.

-Luisa.

Alicia, Luisa,

entre vosotras está, suerte.

Las dos están más que capacitadas.

Alicia por su corrección, sus acabados, su dedicación.

Y Luisa, por su evolución espectacular porque puedes

con todo con esa actitud tan de batalla que nos gusta mucho.

Y, además, ambas tienen un sello inconfundible,

su estilo propio, algo que llevamos buscando

desde la primera semana.

La vencedora de esta primera prueba

es...

Alicia.

Qué coraje.

(Aplausos)

No llores, mujer.

Felicidades. Muchas gracias.

Felicidades, Alicia, te lo mereces.

Te vas a ir un fin de semana para dos personas a Guetaria,

en Guipúzcoa, para ver el museo Balenciaga

por todo lo alto, Alicia. Me hace mucha ilusión.

Es que yo pensaba que no se pensaba vivir de esto

y era mi pasión, pensaba que mi pasión

la dejaría en un hobby toda mi vida.

Y ver que no solo puedo vivir de ello sino que me lo valoran

es que creo que no me podía haber pasado

nada mejor en mi vida.

-Enhorabuena.

Por lo tanto, la número dos es Luisa.

bueno, pues nada, también muy contenta.

Puedes estar muy orgullosa de tu confección de hoy.

Gracias.

Mira, yo me he quedado como el que compra un cupón

y le toca todos los números y el último no, pues así me quedé.

No sé si el maestro Balenciaga,

si don Cristóbal, estaría satisfecho

con tu trabajo, lo que sí puedo decirte

es que yo sí estoy muy satisfecho con tu trabajo de hoy.

Solo una persona con un gran dominio de la aguja

puede reproducir un modelo de Balenciaga

tan bonito como lo has hecho tú.

Por eso es un enorme honor para mí darte

la primera bata

de "Maestros de la Costura".

Qué guay,

(APLAUDEN)

Bravo.

Qué bien.

-Soy muy afortunada que me digas lo que me has dicho.

Quería abrazarle, le hemos cogido cariño

a los cuatro, por supuesto,

pero podría ser mi padre que es lo que dice él.

Desde que era muy pequeña

yo he visto que esto es lo que se me daba bien

y lo que me gustaba.

Es que yo solo sé coser.

Yo creo que sabes muchas más cosas, Alicia.

También se me da bien un poco bailar.

¿Ah, sí? Pero lo que más sé es coser.

Y si consigo ganar, ya...

Voy a intentarlo.

Ahora, os toca luchar a vosotros por haceros

con la otra bata para luchar en el duelo final.

Así que dadle duro.

Muy duro.

Qué ganas tenemos de veros en esa próxima prueba,

no os lo podéis ni imaginar.

Dadme guerra que yo os haré vestidos.

-Vámonos ya que me quiero poner ya a coser.

No esperemos más, nos vamos a la prueba por equipos.

Nos hemos desplazado hasta Barcelona para visitar

los talleres de la empresa española

líder en el sector de trajes de novia

y la segunda exportadora a nivel mundial,

Pronovias.

Una gran firma que se instaló en esta ciudad

hace casi un siglo y que cuenta con más

de 4000 puntos de venta repartidos en más de 105 países.

Una firma de referencia en la que nuestros aprendices

se enfrentarán a un reto decisivo.

Aprendices, estamos en los talleres de Pronovias,

la firma española de trajes de novia

más reconocida a nivel mundial.

Solo uno de vosotros, el mejor de esta prueba,

va a ganar esa bata blanca.

Y con ella podrá enfrentarse en el duelo final a Alicia.

Espero que seáis muy conscientes

de que aquí y ahora

os lo jugáis todo.

Aprendices, para un diseñador de moda vestir a una novia

el día de su boda es uno de los mayores retos

a los que nos podemos enfrentar.

Hace 20 años también tuve una prueba de fuego

aquuí en Barcelona también con un traje de novia.

Muy importante, estaba muy nervioso,

pero trabajé con el corazón y todo salió, magníficamente, bien.

Así que es el consejo que os doy

que trabajéis con y desde el corazón.

Para hablaros de la creación de un traje de novia maravilloso

qué mejor que tener aquí con nosotros al director creativo

de Pronovias, un fuerte aplauso

para Hervé Moreau.

(APLAUDEN)

Hervé, bienvenido.

Muchísimas gracias

por estar con nosotros que sabemos que estáis

ocupadísimos porque hay muchísimas novias en el mundo

esperando su traje de Pronovias, pero me gustaría que le explicases

tú, personalmente, cuál es la filosofía de Pronovias.

La filosofía de hacer novedad, novedad en la creación,

novedad en el tejido,

en los bordados, mi filosofía es de creer

en la ilusión, de creer en el amor y en el pasión.

Pues no sé qué os parece a vosotros, pero creo

que la mejor forma es que lo veamos.

Que entren los vestidos de Pronovias, Ría, Rúa y Ráfaga,

adelante las modelos, por favor.

Guau, qué bonito. -Qué guapa.

-Hala. -Uf.

-Ay, este qué bonito y aquel, guau.

-Huy, madre mía.

-Qué bonito.

-Madre mía.

Pues no tiene trabajito aquel ni nada, digo.

-¿Cuál es? -El último.

Cada uno de vosotros tendrá que hacer

uno de estos trajes de novia.

No os dejéis llevar por las apariencias

porque las apariencias, en novia, engañan mucho.

(RESPOPLA)

Es la única pista que os do a la hora de elegir

y ya os estoy regalando mucho.

Ay, de verdad, ahora me doblaba aquí.

-¿Lo hacemos de nuestra talla y llevárnoslo luego?

Así sí lo haría con un montón de ganas.

Me haría mucha más ilusión que el traje, el patrón,

fuese a mi medida y me lo pusiera yo

porque ahí te digo no que lo bordo,

o sea, no me hace falta ni llegar a la final,

ya me dicen: "Eduardo, eres el maestro de la costura",

te lo digo porque cuando

lo hago para mí, parece que me sale algo de dentro

que me sale mucho mejor.

Vamos a despedir, de momento, a Hervé.

Muy bien, "of course". Hervé, te dejamos de momento,

pero te volveré a llamar. Gracias.

(APLAUDEN)

Luisa, tú fuiste

la mejor clasificada en la primera prueba,

después de Alicia.

Por lo tanto vas a tener una grandísima ventaja

que va a ser la de elegir qué vestido quieres hacer tú.

Pues, a mí me gusta el primero y el segundo.

Es que no sé, de verdad. -El de en medio es precioso, Luisa.

-No te fíes de lo que dice, que este no sabe nada.

No escuches a Eduardo, por favor.

He dicho que ella puede con eso. -Elijo según mi corazón,

me gusta es el primero. Venga, esa es la Luisa.

Después, me salga mejor o peor,

bueno, pero lo intentaré porque me gusta más.

Claro, haz algo que te encante para hacerlo lo mejor posible,

si es lo que te encanta, ve a por él.

Es lo que me gusta, que no sé cómo me saldrá,

pero lo intentaré.

Piénsalo bien.

Sí, ese. A un paso de duelo final

de "Maestros de la Costura" quieres hacer este vestido.

El modelo Ría.

Pues adjudicado, Luisa.

Vale. En esa clasificación,

Eduardo, tú seguías a Luisa, por lo tanto, puedes elegir

qué vestido confeccionarás.

Es que no sé cuál tiene menos trabajo, la verdad.

Tienen los dos una pinta de complicados terrible,

El segundo.

Antonio, qué habrías elegido.

Pues...

No estoy a disgusto con lo que me tocó,

sé que tiene trabajo, pero me gusta el vestido.

Como he dicho antes, la novia, las apariencias,

engañan, lo que parece fácil en uno es difícil en otro

y viceversa. Y veo una elección muy coherente

yo, realmente, considero que cada uno es el vestido

que hubiese seleccionado para cada uno de vosotros.

Totalmente, de acuerdo.

Luisa, Eduardo, Antonio,

quiero que sepáis que María, Palomo y yo

estamos muy, muy orgullosos de vosotros.

Habéis luchado y habéis evolucionado...

...muchísimo desde aquella primera prueba...

...de la cortina de Escarlata O'Hara.

Pase lo que pase en esta prueba,

que puede pasar de todo. Sí.

Para nosotros ya sois un poquito ganadores.

Mal mal no lo hemos podido hacer

si sienten aunque sea un poquito de orgullo

por nosotros, jolín, es más que un premio eso.

Luisa, Eduardo, Antonio, tendréis...

¡Chan, chan!

Ay, por Dios.

Cinco horas.

No me lo creo.

Ni yo. -Qué bien.

¿Cinco horas?

Bueno, bien, dentro de lo que cabe.

Hombre, ya no es 90 minutos.

Cinco horas. Nunca he trabajado tanto tiempo seguido.

Me va a dar un surmenage.

Es que he flipado por eso.

Es que de verdad, Eduardo. Que es broma.

Es que hasta en la prueba final tienes que dar la nota, hijo.

Pues ahora sí. Luisa, Eduardo, Antonio,

mucha suerte a los tres.

Nos vamos todos a talleres.

Vamos.

Hoy estoy muy "emocioná".

Encima nos han dado 5 horas, que espero que me cunda.

Y, hombre, esta prueba es muy importante

porque se sabe quién se va a duelar con Alicia.

Espero ser yo.

Aprendices, María, Palomo y yo

hemos decidido que conociendo la dificultad que implica

la confección de un traje de novia

era muy importante buscar manos extra

para ayudaros en este largo proceso.

Ay.

Así que hemos encontrado a unos buenos amigos,

aficionados a la costura,

que creemos que os pueden ser de gran ayuda.

Ay, tengo los bellos de punta. ¿A que sí, Raquel?

Que pasen Óscar Higares, Mónica Cruz y José Corbacho.

Hola. -Hola.

Hola, ¿cómo estáis? -¿Qué tal?

Bienvenidos.

¿Cómo estáis? -Cállate.

¿Pero esta gente sabe coser?

Me encantan sus caras de sorpresa.

Hola. -Hola.

Luisa, por ser la primera clasificada

después de Alicia en la primera prueba, elegirás.

¿Con quién quieres coser hoy

y jugarte tu paso al duelo final?

Pues creo que con José.

¿Por qué?

Pues porque le veo yo mañoso con la aguja.

Como cosa igual que cocina... -¿Eso es bueno o no?

Luisa, tu ayudante, José Corbacho.

Encantado. -Igualmente.

Intentaremos estar a la altura. -Hombre, por supuesto.

Muchas gracias por elegirme.

La verdad es que estoy muy orgulloso.

Voy a intentar no molestar. -No, hombre.

Tú me dices todo lo que tenga que hacer y vamos a por ello.

Yo te voy a decir más o menos

y entre tú y yo verás que nos va a salir bien.

Y tú tranquilita, yo confío en ti.

Y yo en ti. -Esto va a ser coser y cantar.

Eduardo, es tu turno. Tienes que elegir si prefieres

coser con Mónica Cruz o con Óscar Higares.

-Lo tengo clarísimo, con Mónica.

Por supuesto, yo sé que ella está ligada a la moda

y me voy con ella. Además que yo con las mujeres

me entiendo mucho mejor.

Eduardo, y Mónica no viene

a que tú le hagas un vestido a ella, ¿eh?

Que ya te veo venir.

No, yo eso ya se lo comentaré luego más tarde.

Ah, pues por eso. Lo primero es antes.

Muchas gracias, Eduardo. -Yo ahora mismo me siento

como el que no cogen nunca en el colegio.

Bueno, ¿qué le vamos a hacer?

Te digo una cosa, Antonio, tú y yo lo vamos a bordar.

Espero bordarlo, ¿eh? Espero bordarlo.

Claro que sí. -Qué guay, qué ilusión.

Los emparejamientos están hechos.

¿Estáis los seis preparados?

Preparados. -Bueno, venga.

Venga. -Vamos allá.

Pues la prueba decisiva en la que conoceremos

el nombre del aprendiz que llevará esa bata blanca

en el duelo final frente a Alicia

comienza en tres, dos, uno...

a coser.

¿No hay que ir al camión?

Un traje de novia impone mucho.

Hasta ganas de llorar tengo.

Uf, "qués nervios" me está entrando.

Tú ponte cómoda. Yo te limpio le mesa, ¿vale?

Venga, vale. -Que eso me sale divino.

Ay, que no aguanto los zapatos.

Ea, a freír espárragos las botas.

Bueno, vamos, al lío.

Voy a mirar los patrones.

Porque hay que ponerlo doble.

Vamos a ver.

Despacito. -Este va aquí.

Vale.

La falda, la parte trasera.

Esto me recuerda a cuando hacía los trajes

para los festivales de fin de curso de ballet.

¿Sí, los hacías tú? -Los hacía mi abuela.

Pero a mí me encantaba. -Qué maravilla.

Yo también empecé a coser con mi abuelita.

¿Y cuántas cosas habéis tenido que hacer?

Hemos hecho ropitas hasta a los perros de Bibiana.

Mira, tú lo cortas y yo ya le pinto los piquetes.

Con esta va bien, ¿verdad? -Sí.

Qué bonito lo de hacer un vestido de novia.

¿Has visto? Qué guay. -Me parece flipante.

yo te tengo que confesar que nunca he hecho

un vestido de novia ni nada que se le parezca.

Oye, yo tampoco he hecho nunca ninguno.

Así que no te vayas a creer.

¿Tú eras de familia de costureo?

Mi madre siempre ha cosido.

Pero en los pueblos todo el mundo cose.

La máquina de mi abuela fue la primera que yo cogí.

Yo igual, la máquina de mi abuela

es la primera que yo cogí, una Singer de las antiguas.

De las que como no le lleves el ritmo al pedal

te coge "palante" y "patrás". -La que más me gusta.

Oh, con esa me encanta.

Te lo pones aquí justo pegado a la orillita

y te lo pillas todo con agujita.

Y luego lo corto. -Luego lo cortamos, sí.

Bueno, hay más tela de esta por si la lío.

Eh, no. Lleva cuidado.

Oye, ¿de tus compañeros

quién es el más fuerte, Eduardo o Antonio?

Antonio. -¿Antonio?

Se le ve bastante máquina, ¿eh?

Ya ves. -Pero bueno, lo vamos a barrer.

No te preocupes.

Pero vamos, eso no tiene nada que ver.

Porque yo estuve por delante de él.

Voy a cortar las vistas que las vamos a necesitar...

Mira, mira que no has elegido tú y te ha tocado...

¿Te das cuenta? Eh, un ayudante.

Cuando el azar quiere. ¿Y qué has dicho?

Tu primera frase ha sido algo así como:

"No desperdiciemos tejido."

Cuando ya ha dicho eso digo: "Este controla."

¿De dónde viene? Pues fíjate, yo empecé

haciéndome en el sastre de toreros...

yo no quería vestirme como todo el mundo.

Entonces yo le pedía los patrones y los dibujaba.

Igual que no quería ir vestido de torero igual que los demás

siempre me gustaba mi ropa tunearla,

darle un toque como muy especial.

Mi máquina de coser está en el salón de mi casa.

O sea, tienes máquina de coser. Tengo la de mi bisabuela.

¿Y te haces alguna cosa concreta para ti?

Sí, me hago cosas. ¿Por ejemplo?

Estoy haciendo ahora unos pantalones espectaculares

con unas trabillas, con una cinturilla ancha.

O sea, qué maravilla.

La próxima edición de "Maestros de la costura"...

Pero tú coses mucho.

Óscar es una caja de sorpresas.

No sólo torero, sino que le gusta diseñar.

Es decir, que el tipo tiene madera.

Me ha sorprendido pero mogollón, la verdad.

Qué maravilla, me encanta tu rollo, Mónica.

Es que no llego. -Me identifico mucho contigo.

Voy a dejar un centímetro más

porque no las tengo yo todas conmigo.

No, no, así no.

Tu siempre tiene que ir poniendo la mano así

para no mover el tejido. -Sí.

Porque si levantas se puede mover.

Pero estoy dejando un pelín más por si acaso.

Mejor que sobre, ¿no? -Si es al rasete mejor.

Sí, mejor que sobre.

Por eso. -Has hecho bien en decírmelo.

Luego yo lo tengo en cuenta y le meto un pelín más.

Tengo a Mónica Cruz encima de mi mesa de corte.

No puedo estar más "on fire" en este momento.

Esto me tengo yo que concentrar, ¿sabes?

Corbacho y Luisa, ¿cómo hemos arrancado?

Pues muy bien. ¿Te ha contado ya José

por qué sabe coser?

Pues no me lo ha contado todavía.

-Más que saber coser he visto mucha costura.

Todas han sido costureras en casa.

Y mi madre y mi hermana empezaron a vestirme a mí.

Son las responsables de mi estilo.

¿Todo viene de ahí? Yo crecí vistiendo patchworks.

Y entonces ya de mayor me pongo lo primero que me cae.

Y así me aficioné a las agujas, a los hilos y tal.

Pero no tanto como Luisa, que es una maestra.

Pero te veo aquí cortando, que es muy complicado.

Sí, me ha dicho Luisa: "¿Quieres cortar?

Y digo: "Vamos a cortar. Hacemos corte y confección."

Pues mira, yo cuando vi entrar a los tres que entraban

me fijé en ti, ¿eh?

¿Sí? Y digo: "A José cojo yo."

Del tirón. -Qué bonito.

En serio, me dio la impresión.

Igual que me dio la impresión del traje.

Lo mismo me ha pasado contigo.

(CANTA) #Ella me vio y dijo para sí: es mi hombre.#

(RÍE) Pam, y me cogió.

Vamos a colocarlo. Vente.

Creo que la voy a hilvanar.

¿Sí? -Sí.

Aprendices y ayudantes, escuchadme.

Ya habéis consumido 60 minutos del tiempo de la prueba.

Una hora. -Aquí lo importante es plantear

bien las cosas para no tener que repetirlas.

El error está cuando tienes que deshacer algo.

Ahí es cuando es la gran cagada.

La cremallera prefiero hilvanarla,

que no se mueva, que no haga culito pollo abajo.

Mejor perder tres minutos hilvanando.

Te va a merecer la pena. Que no descosiendo

y volviendo a montar. -Eso es.

Eduardo de mi alma, aquí viene el ogro.

El ogro. Que viene, que viene.

Justo en el momento clave. -Allí, Moni, coge estas puntas.

¿Pero te has fijado en cómo está hecho el original?

Sí. Por dónde está unido.

Está unido por la parte de aquí,

de las flores. Ahora cuando lo plantee...

Estirarlo de aquí, ¿no? -Esto...

la parte de la costura que es...

yo diría cola.

Esta del centro, esta de aquí

tiene que estar justo aquí.

¿Y si cortamos en mitad de una flor no queda raro?

La verdad que asustado sería la palabra.

Porque hacer un traje de novia es algo que impone mucho.

Aparte, lo ves tan limpio y tan puro, tan...

Que sí, un poquito de miedo tengo.

No, así no es.

Porque entonces luego este dibujo quedará "parriba".

Es lo que yo decía. Y este quedará "pabajo".

O sea, que entonces no lo tienes tan claro.

Pero me acabo de dar cuenta.

No, pero si yo no te estoy diciendo nada,

ni bueno, ni malo. Ay, no me marees.

Si yo no te estoy mareando.

No, ya vengo yo a marear.

En vez de ayudarle.

Caprile ha venido en el momento

en el que yo estaba cortando la cola.

Y la verdad que en ese momento de tensión y de nervio

pues dudas de cosas que a lo mejor como estaba...

Estaba dudando de cómo tenía planteado el tejido.

Ay, Dios mío, esto yo voy a llorar.

Esto es un crimen lo que estás haciendo, Eduardo.

Pues toma, sécate las lágrimas con esto.

Madre mía, madre mía. Toma.

Madre mía. Eso... hacemos un velo.

Mónica, vamos a darnos brío que no tengo tiempo.

Me he quedado pillada porque no entiendo este momento.

Cuando tengáis esto más claro

que no parezca esto una charcutería,

porque cortar esto así es de charcutero,

me vuelves a avisar.

Este frontal es un poco también la gracia del vestido.

Claro. -Por eso aunque te tomes

un poquito más de tiempo y quede bonito...

No sé.

No sé si va esto así o va la cremallera.

Pero si no se quita y punto.

Luisa, José, ¿cómo vais? Hola.

Estamos diciendo que es muy importante

la parte esta del corpiño delantero en este vestido,

que es una de sus gracias.

Pero tenemos la duda de la cremallera.

Sí. Que tenemos aquí el tul carne,

el tul transparente y la tela blanca.

Sí. Y a la hora de coser...

El costadillo este. -El lado izquierdo del frontal

es dónde le dejamos el hueco para la cremallera.

Fijaros bien, pero mirad el patrón.

Un traje de novia por lo menos una semana

es lo que nos tendrían que dar

para que lo hiciéramos perfecto.

O por lo menos dos días.

Porque menos, a ver...

Luisa, ¿lo habéis solucionado? Sí.

Cuéntame. La cremallera entre estos dos.

Ya está. Vale. ¿Qué tal José, Luisa?

De momento me está ayudando un montón.

Yo la veo muy tranquila y que sabe muy bien

lo que se va haciendo. No sabes la evolución de Luisa.

¿Sí? Del primer día a ahora.

Pues eso es lo más importante.

Venga, suerte. Gracias, María.

Óscar. -Dime.

¿Si te lías con esto botones no tienes problema en coserlos?

Vale. Antonio, ¿cómo vais? Cuéntame.

Vamos sú... Bueno, súper bien no voy a decir

porque va a ser demasiado. Es muy temprano para decirlo.

Lo tenemos todo cortado.

Tienes un compañero que es un regalito, ¿eh?

Lujazo, no me puedo quejar. Hacéis un tándem de maravilla.

Aquí yo estoy para ayudar.

No saben lo que se han perdido. -Y a tus órdenes.

No, pero sabes lo que estás haciendo.

Yo estoy flipando.

Ir despacito. Ojo con ir muy rápido,

que no se os escapen detalles, que esto es al mínimo detalle.

Y, Óscar, dale duro. Es una maravilla de prueba

y es una maravilla que hayas venido hoy.

Un placer estar con vosotros. A mí.

Por una chispita, me cago en la mar...

Para abajo.

Bueno, chicos, ¿qué tal? ¿Qué habéis visto?

Que yo estoy hoy de los nervios.

Yo también estoy súper emocionada y nerviosa.

¿Qué tal, Caprile? Yo estoy emocionado.

Nervioso no sé, emocionado sí. ¿Cómo va Edu?

Edu pues va... en modo Edu.

¿Bien o mal? Regular. Va un poco regular.

El modelo de Eduardo el patrón es relativamente sencillo.

La complicación es que hay que ir recortando flor por flor

de ese tul bordado en guipur maravilloso

para luego ir rematando pues el borde de la cola

y la unión de las costura del centro de la cola.

Pues Luisa la estoy viendo con el temple

que la caracteriza. Y creo que Corbacho

es su mejor pareja. Están tranquilos los dos.

Están funcionando bien. Yo creo que hoy Luisa

va a hacer un gran trabajo.

Esperemos, a ella le apasiona ese diseño.

No puede ser más Luisa.

Además, tan grande, tanto brillo.

Y lo que llevaba hecho estaba bastante bien.

¿Qué tal Antonio? Pues veo también una unión

ahí hecha en el Cielo, ¿eh? La verdad es que sí.

Él apasionado de la moda y de la costura.

¿Óscar? Sí, Óscar.

¿Óscar cose mucho? Sabe coser de maravilla.

Y cortar, lo he visto cortando el tul con Antonio.

Y están súper compenetrados.

Me da un poco de miedo... He visto que han cogido

un ritmo bastante rápido y me da miedo

que se olviden esos detalles,

que es lo que vamos a mirar hoy con lupa.

Y, Antonio, ¿te quieres dedicar a la moda

o sólo lo haces por hobby?

Empecé por hobby, pero quiero que se convierta

en mi profesión. Así que sí, quiero vestir a media España,

España entera, Europa y lo que se ponga.

Esto es como una droga que yo estoy enganchado.

José, ¿y tú conoces a muchos hombres que cosan?

Bueno, dentro de mi sector...

(RÍE)

Hay bastantes, ¿eh? Pero mira, aquí de tres

ayudantes que hemos venido... -Fíjate.

Dos somos caballeros.

Voy a continuar esto, que esta era la cola.

Me estoy dedicando a la mangas, luego el tiempo se pasa,

no me doy cuenta. -Claro.

Y no tengo vestido.

Aprendices, ayudantes. Jolines.

Se cumplen dos horas de la prueba.

Ya sólo quedan tres.

¿Tú te crees cómo pasa el tiempo?

Te lo voy a poner aquí. Te voy a traer el original.

O sea, se me han puesto las uñas negras del vestido.

Lo más parecido posible, ¿vale? -Vale.

¿Cómo lo llevas, Eduardo? -Bien, bien, aquí vamos.

Está la cosa un poco jodida pero saldremos del paso.

Así me gusta, que haya concentración.

Madre mía, ¿no canta nadie cosiendo?

Sí. -¿Sí?

Sí, pero mejor no lo hagas. -Venga, dale.

Había uno que cantaba. -Y ya no está, ¿no?

Ya no está. (JOSÉ RÍE)

Por cantar. -Por cantar.

Puedes cantar si quieres, que nosotros somos invitados.

(CANTA) #Lerele, lerele.#

Venga, Higares, arráncate un poquito.

¿Me arranco yo?

(CANTA) #Lerele, lerele.#

Corbacho, qué "pechá" de coser botones.

Qué barbaridad.

¿Cuántos son los que tienes que poner?

Aquí 19. -Joder.

Eso es tela. -Y son 69, ¿eh?

Uf, es que tiene un montonazo de botones.

Corbacho, sólo me quedan 150 botones por coser.

No sabéis dónde os habéis metido.

Mónica, ¿cómo vas? ¿Cómo lo llevas?

Eso te iba a decir, muy mal.

Es que no sabes lo que es este momento.

Te veo muy calladita.

Bueno, este momento que puede ser eterno, poner las flores.

Ah, que estás con las flores. -No sabes.

Sí, no, pues lo de los botones es una pesadilla.

Ya, pero encima buscar las piezas, que me encajen

y que sea lo más parecido. Y al final ya veo todas igual.

Este momento realmente necesito... ¿un mes?

No te quiero poner nerviosa,

pero piensa que me estoy jugando el pase a la final.

Lo que tienes que hacer es coger la espalda

de un vestido y hacerla en el otro.

Te estoy dando un lienzo en blanco

con las flores ya cortadas, que busques la que es parecida

o la misma y lo vayas colocando.

¿Porque hacerlo en la máquina?

Eso hay que fijarlo primero así.

Porque tienes que hacer el planteamiento de todas.

Fijarlo con alfileres, quitarlo y hacerlo.

No, hay que fijarlo todo con alfileres.

Ya, pero me está quedando bastante feo el hilo este.

O sea, coserlo así.

Claro. -A ver, si las flores no son

exactas tampoco pasa nada, ¿no?

Mujer, tú intenta que te queden igual.

Sí, pero por ejemplo, este espacio tiene que quedar.

Te voy a mat...

Me arrepiento de haberla cogido.

Me he dejado guiar por mi impulso homosexual

de ver a una mujer. De verla, que es mona.

Mona es; coser no tiene ni idea.

¿A que no parecía que ibas a llevar tanto rato

con los botones? -Buah, una tortura china.

Hay veces que se me salen. ¿Ves? Como ahora.

Pero si lo tenía cogido.

¿Por qué te has salido? ¿De dónde? ¿Cómo?

Ahora te pongo la parte de arriba

para que sigas cosiendo botones.

¿Me vas a poner a coser botones?

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16.

No voy a volver a coger un botón en mi vida.

Me está dando mucho curro. Pero bueno, que también

no me puedo quejar, porque como no te veo sentado.

Pero vamos, que de aquí a un rato hacemos el relevo.

Porque esto es un rollo.

¿Tú qué tal vas con la máquina?

Con esa no lo sé, pero si me lo explicas.

Si has venido a ayudar, has venido a ayudar.

Todo el proceso es igual de laborioso

e igual de complicado.

No sabes coger una máquina, pues tienes que ponerte

a coser las flores a mano, colocarlas mínimo,

que es lo que puedes hacer.

Hay que pensar en algo para terminar la espalda.

Vale, en vez de coserlas plantéalas sólo con alfileres.

Y pasarla a máquina. -Y yo lo paso a máquina luego.

Si es lo que te estoy diciendo.

Cruz, ¿cómo lo llevas?

Sin comentarios.

Venga, va, que quiero vida.

Higares, ¿cómo lo llevas? -Pues aquí voy con el botón.

¿Cuántos llevas? -150 botones.

Mira, esta está un poquito distraída.

Esta está un poquito así.

Te quedan sólo 55.

Venga, vamos ahí. -Si es que no veo.

La novia tiene un poco escoliosis con eso.

(Risas) Si es que no veo.

Tiene una serpiente ahí en la columna.

Venga, va, no os durmáis.

Mira, pon tú por aquí alguno que te guste bonito.

Grandecito, ¿vale?

Bueno, allá voy con la falda.

Ay, qué cola más bonita.

La mayor complicación que le veo al traje

es trabajar con tanta tela.

Y que queden después las costuras limpias,

y que quede todo perfecto.

Aprendices, ayudantes,

han pasado tres horas de prueba.

Ay, Dios mío. Ahora os quedan sólo dos.

Vais contra el tiempo, todos.

La madre que parió al reloj.

Vamos, Mónica, que nos pilla el toro.

Pues ven a ayudarme con esto.

Pero que estoy cortando, muchacha.

Malo.

Voy a soñar con trozos de esto esta noche.

Venga, compañeros, que ya queda menos.

Vamos, Mónica, Óscar. -Vamos, no queda nada ya.

¡Sólo quedan 50 botones y 200 encajes!

Que me voy a tragar el alfiler.

¿Quién dijo que esto era fácil?

Madre del amor hermoso,

ahora el momento encaje, ya verás.

Que esté bonito. ¿Eh, José? -Claro.

Que nuestro traje tiene que ser el mejor, ¿eh?

Hombre, eso ya te digo yo que va a ser mejor

que el de Mónica y el de Óscar.

Hombre. -Sí, sí.

Es que ya estoy borracha de las florecitas.

Pues no nos queda "ná"...

Ay, chicos, que desde Tom Hanks y Meg Ryan

no veía yo una química tan perfecta entre dos...

La verdad que no podíamos haber congeniado mejor.

Ambos nos iríamos a tomarnos una algo por ahí.

¿A que sí? -Sí.

Y te dejaríamos a ti aquí haciendo las flores, guapa.

Con un vestido de estos puesto. Mónica, que yo te he visto

una vez con el alfiler que he dicho:

"Una de dos, o lo lanza...

o se va." O me voy.

¿Le has dejado lo más difícil, Eduardo?

Creo que sí.

Todo lo contrario, le he dejado lo más laborioso.

De momento me callo.

De aquí a una hora igual te digo: "¡Toma!"

(JOSÉ) Sin maldad, sin maldad. -Sin maldad.

Es que yo me pongo muy nervioso y tengo mucho temperamento.

Pero yo no te voy a gritar. -Y yo también.

Entonces a ver qué hacemos.

Suerte a los dos. Gracias, cariño.

Vuelve cuando quieras. Y que haya paz.

Vuelve cuando quieras.

El traje va a quedar precioso, ¿eh?

Eduardo, ¿cómo va tu novia?

De momento con el culo al aire.

(RÍE)

Si lo sé, no vengo. -"Si lo sé, no vengo", dice.

Mira, Luisa, ¿cómo ves esto? Que baja del hombro.

¡Guau, qué bonito! -Recoge el pecho por aquí.

Aquí le pondré más. -Sí, después le ponemos más.

Que coja ese rollo que tiene.

Tú lo pones como a ti te guste. -Vale.

¿Nos queda mucha pedrería? -Queda todavía trabajillo.

Pero yo creo que no vamos mal.

¿Sí? -Creo.

Todas las aplicaciones de pedrería

no las puedes meter por una máquina.

Tienes que hacerlo a mano.

Todo eso es trabajo manual que requiere de mucho tiempo.

Antonio, Óscar. Muy buenas.

Os quiero presentar a los profesionales

de este taller. Buenas.

Marta, Martí y Aitor. ¿Cómo estáis?

Seguid con la confección porque lo que ellos quieren

es ver qué estáis haciendo. Qué barbaridad con los botones.

Y ahora estoy aquí liado con estos encajitos rematando.

Nos queda mucha labor a mano.

Yo a máquina lo veía arriesgado hacerlo.

Sí, a máquina con la pedrería...

¿Se podría hacer esto a máquina?

Lo hacemos, nosotros lo hacemos.

¿Ah, sí? Es una especialidad nuestra.

Pero tienes que tener mucho oficio. Entonces yo no...

Hubiera sido a lo mejor un paso demasiado arriesgado.

Muy arriesgado, sí.

Yo necesito que me digas cómo se cosen

estos botones que me han vuelto loco.

Si hay algún truco. He intentado no sacar el hilo

para ir más rápido.

Atacar tres puntadas y pasar al siguiente.

Desde atrás siempre, ¿no? -Desde atrás.

Antes de iniciar el siguiente tienes que dar una puntada.

Ah, vale, vale.

Porque si no tiras y te llevas el anterior.

Ya no podemos darles más pistas. Venga, vámonos.

Por aquí. Muchas gracias.

Nada, a vosotros.

Ay, la he cosido mal.

A ver, vamos a ver, este es con este.

Ah, no, que está bien.

Uf, me he pegado un susto que no veas.

Os presento a Martí, Aitor y a Marta.

Ellos son los que están aquí cada día en el taller.

Contadles a ellos cómo vais.

La jefa es Luisa, yo...

Que os cuente ella. Luisa.

Esta es la cola, estoy poniendo el encaje abajo del todo.

La onda, sí, para rematar.

Luego esta es la falda por delante.

Ahora voy a intentar terminar la falda

y terminar el cuerpo y ya después lo uno.

Las aplicaciones de los costados

ya las pondrás después. -Después las quiero poner.

O ahora, no sé. Ahora lo pensaré.

¿A vosotros os digo cinco horas y qué pensáis?

Cinco horas de prueba.

¿Que es una locura? Para mí es una locura.

Imagínate para nosotros.

Es una locura. Os dejamos trabajar.

Que queda poco tiempo. Hasta luego, muchas gracias.

Gracias. -Gracias.

Mira, ¿tú quieres seguir aquí tapando esta costura?

Venga, vale.

Eduardo. Dime.

Explícale por favor a nuestro invitados,

que son los profesionales de este taller,

en qué momento estás del vestido,

qué es lo que has hecho.

Hemos cortado la cola y aquí me está dando

un pelín de problema, porque justo cuando

la iba a cortar ha venido a Caprile a ponerme

un poco de tensión. Porque como no tengo

suficiente pues él siempre viene a darme algún consejillo.

Ábrele, ábrele sin miedo. -Sí, a ver.

En vez de hacer una costura normal la has hecho solapada.

Sí, basándome en lo que he podido ver del original,

que no tenía una costura recta.

Entonces lo que he hecho ahora ha sido poner...

Es disimular la costura. -Sí, disimular la costura.

Ahora me ha quedado suelto,

pues ahora les daremos unas puntaditas a mano.

He intentado seguir el dibujo, que no fuese recto.

Mira que no hay alguna aplicación que no trabaje.

Porque esta por ejemplo

si ya tienes guipur debajo no hace nada.

Sí. Y nada, aquí voy.

Eduardo, ¿tú crees que el jurado entra

para ponerte nervioso? Yo creo que no.

No.

Hoy estás especialmente nervioso.

Y que lo digas.

Cuando te enfadas y estás tan tenso no estás muy guapo.

¿Tú te crees? Luego dice que no me pone nervioso.

Me pone de mala leche. La tiene tomada conmigo.

Vamos. Hasta luego. Muchas gracias.

Volved cuando queráis. Esta es vuestra casa.

Mira, cari, vamos a hacer un cambio de tarea.

Te coges la tijerica y a lo mejor

hay que quitar todo esto, ¿sabes?

Y dejarlo a ras para que no se vea.

¿No ves que aquí se ve?

Si lo quitamos ya parecerá que no hay.

Martí, Marta, Aitor, desde aquí,

desde "Maestros de la costura" nuestro aplauso

a todo el equipo que trabaja en este taller.

Os acompaño. Muchas gracias.

Ya este está muy bien, ¿no?

Sí, ese está muy chulo el escote.

Este lo voy a coser. Voy a poner aquí alguno más.

El vestido más o menos está. Falta montarlo.

Todas las piezas están ensambladas.

Lo que llevamos es lo más laborioso, ¿no?

Sí, lo que más. Y esta manga está sin hacer entera.

Falta la otra manga, la espalda casi entera.

Y los botones de la manga, que el puño también lleva.

¿Tú has visto todos los que te quedan en la bolsa?

Qué barbaridad.

Yo a la próxima novia que vea le voy a decir:

"A tu novio como se le ocurra arrancarte un botón, lo matas."

Eso de llegar noche de bodas y hacer así ni se te ocurra.

¿Tú sabes el trabajo que lleva eso?

Madre mía. -No os quejéis que lo estáis

haciendo a máquina y yo lo tengo que hacer a mano.

Pues imagínate. -Pues sí, me imagino.

Huy, qué tranquilo veo yo esto.

Ya llega.

Se acabó la paz.

Voy a consolar aquí un poco a Mónica.

Yo ya me he quitado de la espalda esa.

Claro. Que me estaba martirizando.

Entre tú y yo, ¿a que tiene muy mal carácter?

Me ha mandado las cosas más así.

Pero también a mí me gustan los retos.

No creo que lo que ha hecho Mónica

sea lo más difícil, ni mucho menos.

No puedo dejarle a ella la responsabilidad

de montar el delantero,

hacer el dobladillo,

las pinzas, sin saber el conocimiento que ella tiene

de una máquina de coser.

Entonces no es lo más difícil, es lo más laborioso.

Bueno, Eduardo, aquí te dejo.

Que no sé si te mereces la ayudante que tienes,

por guapa y por simpática.

Mónica a mí me ha recordado a la maja de Goya totalmente.

A la maja de Goya o una pastorcilla en el belén,

porque yo la veía como con actitud así como...

Sabes, la veía así como afligida, con pena.

Como las mujeres de los marineros

que están bordando las redes, arreglando esas redes

esperando que el marido venga de alta mar.

Pues yo estaba en alta mar, que era la máquina

y ella estaba ahí.

Aprendices, ayudantes, queda una hora.

Pero necesitamos esos vestidos.

Estamos en una final, no podéis terminar

esta prueba sin nada que presentar.

Madre mía, cuánto bordado.

No voy a estar un tiempo sin ir a una boda.

¿Cómo lo ves, llegamos o no?

Pues mira, no sé si llegaremos, pero lo importante

es la sensación del ritmo que hemos llevado.

Necesito pasar esto. Vamos.

Mira. Huy, qué alegría.

Ahora vamos a... este aquí.

Lo voy a dar "tó", "tó" de mí. Vamos, me voy a echar

encima del vestido y de los alfileres,

de las tijeras, de todo.

Porque tengo que sacar esta prueba como sea.

Tiene que ser así.

Madre mía, que no se casa la novia.

A ver.

Es que me ha puesto el placement

como le ha salido del coño y están la mitad

de las flores al revés.

Estoy súper cabreado conmigo mismo

porque tengo la culpa de todo.

Estoy flipando de ver cómo los otros ayudantes

están ayudando a mis compañeros y yo veo que no voy a llegar.

Lo que es el vestido está,

nos falta sólo todo el trabajo de mano.

Los botones de la espalda sí hay que ponerlos

porque si no no se puede cerrar el vestido.

Vamos a coser pedrería.

¡Ay, la plancha!

¿Sabes que no le hemos puesto el cancán?

Hostias.

Vamos a tener que quitarlo. Esta es la parte de la espalda.

Ahora otra vez "parriba".

¿Te lo pongo? ¿Te lo subo y lo pones abajo?

Venga, vale. Mejor. -Va a ser mejor, cariño.

Si lo sacamos lo vamos a destrozar.

A ver si cabe. -Sí que cabe, sí.

(RÍE)

Mi dilema era quién era Lina.

Yo soy más graciosa que ella de aquí a Roma.

Pero no sé quién es Lina de las dos, la verdad.

Aprendices, ayudantes,

lo que podáis no va a ser suficiente.

Quedan sólo 30 minutos para terminar la prueba.

Jolín. 30 minutos.

Ahora hay que darlo todo.

Hay un puesto en la gran final para uno de vosotros.

¡Venga, media horita! ¡Esprint final!

¡Las novias, que nos las quitan de las manos!

Vamos, Luisa, por Jerez.

Por Jerez entero que está ahí animando por bulerías.

A ver, Luisa, José, ¿qué os falta?

Os falta el bajo.

Nos falta el bajo y terminar de...

De tapar costuritas. Las flores.

Qué estáis, un mano a mano con puntadas, ¿no?

Claro. -Mano a mano "puntando".

Puntada a punta hasta la victoria final.

Y falta plancha. ¿Eh, Luisa? Sí, ya.

Queda ahí trabajito todavía. Pero te voy a decir una cosa.

Dime. Tiene un pintón tu traje

de novia, Luisa. Yo todavía ni lo he visto.

Que estoy emocionada.

Ánimo. Gracias, María.

¿Te falta mucho? -Sí.

Vale. -¿Te alegra que me quede mucho?

Sí, porque yo voy fatal.

Si a ti te queda poco pues me tomo un carajillo.

Yo voy a seguir hasta el final por mí, por mi orgullo propio.

Y yo quiero presentar algo, aunque no me dé tiempo

a acabar terminaciones de bajos, ni todas las flores

estén perfectas, pero voy a presentar lo que pueda.

Trae "pacá".

Olé ahí.

Huy, mira. -Ay, no puedo estar sin dedal.

Mira la sangre que me está saliendo.

¿Tú te crees que esto es normal?

¿Con qué me lío ahora?

Yo no sé con qué me he cortado. Ay, si es aquí.

¿Y ahora dónde he puesto la aguja? Ah, está aquí.

A ver, Eduardo, esto tenías que haberlo hecho mucho antes.

Tienes que ir siguiendo la línea del guipur.

Porque esto ahora ya tendrías este trabajo hecho.

Ahora disimilar la costura

aplicando flores a mano o a máquina.

Bueno, voy a intentar acabarlo. Por lo menos presentar algo.

Los hombros llegan, ¿no? -Sí.

Y ahora nos ponemos con los botones, ¿vale?

Ahora sí, como locas, tú corta hilos

y yo voy poniendo piezas aquí.

A ver, chicos, ¿cómo vais?

Esto tiene buena pinta que te mueres.

Sólo faltan los botones de la espalda, Antonio.

Pues creo que sí, sólo faltan los botones de la espalda.

Tenéis los puños y todo. ¿Te va a dar tiempo?

Sí, tiene que darme tiempo. Habéis trabajado súper bien

y habéis estado súper organizados.

No lo estropeéis en el último minuto.

Pues no me gustaría. Por favor, chicos, perfecto.

Aprendices, escuchadme bien

porque esto solamente pasará una vez en la historia.

Primer gran duelo final de la primera edición

de "Maestros de la costura".

Quedan 5 minutos para terminar.

Cinco minutos, qué barbaridad.

Qué de puntaditas estamos pegando, ¿eh?

Oye, ¿y el dobladillo de la faldita?

Ay, voy, voy, voy.

Quedan cinco minutos. Ay, Dios mío, yo lo que quiero

es terminar ya todas estas flores de coserlas a mano,

conque me voy a andar ligera.

Porque me estoy agobiando.

Vamos, Moni, rápido porfa.

Necesito que vayas súper rápida, cari.

Lo tenemos, Óscar. Huy, lo tenemos.

¿Hay uno? -Sí.

Vale.

Madre mía, tengo la boca tan seca.

Pues bebe agua.

Ahora mismo no hay agua que valga.

Ahora sí que sí, estos están.

Estos están.

Aprendices, el tiempo termina

en cinco, cuatro, tres, dos, uno...

Que lo tenemos. ¡Tiempo!

Todos junto al maniquí.

(Aplausos)

Guau. -Qué barbaridad.

Te has hartado de coser. -Madre mía.

Cari, ¿qué, nos casamos o no?

Hoy va a ser que no. -Huy, verdad que no.

Pues, chica, yo tampoco me caso.

Muy bien.

Estás hecho un campeón. Joder.

He disfrutado como un enano. Yo que mi fuerte es la máquina

y este vestido no tenía casi nada de máquina.

Ha sido reto de mano. -Y yo estaba loco por coger

la máquina por ese dobladillo, esa aguja

y meterme yo ahí en harina.

Pero bueno, al final ha sido todo agujita.

Le he dado sobredosis de... -De botones.

Sí, sí, de cosido a mano. Ha sido cosido a mano.

Aprendices, quiero deciros que ha sido descomunal.

Ha sido épico.

Porque hace diez semanas no sabíais hacer

un vestido camisero.

Y hoy en cinco horas habéis hecho

tres trajes de novia.

Y lo habéis hecho aquí.

(Aplausos)

Y ha sido increíble.

Ha sido increíble.

De verdad.

Y los habéis hecho entre otras cosas

gracias a la ayuda de tres ayudantes maravillosos

que han estado trabajando incansablemente

durante cinco horas seguidas.

Por eso quiero preguntaros cómo ha sido la experiencia.

Habéis terminado trajes de novia vosotros

en cinco horas también.

Maravillosa. Yo lo único que he hecho ha sido seguirle

y ayudarle en todo lo que podía.

También hay que tener el valor de trabajar

y de ponerse enfrente de una pieza tan complicada

como es un vestido de novia. ¿Verdad, Mónica?

No más. Porque tú además...

O sea, el trabajo que has hecho.

No he cosido tanto... Yo te miraba y decía:

"No, no suelta la aguja."

No, llevo cinco horas cosiendo sin parar.

Porque todas las flores había que irlas poniendo.

Pero había que hacerlo así y ahí ha quedado.

Yo creía que después de "MasterChef"

no iba a hacer nada tan duro.

Y he tenido que venir a "Maestros de la costura"

para que fuera más duro.

Ahora cuando cojas la revista del corazón

y miremos los vestidos de novia

vamos a poner muchas faltas.

Ya ves las faltas que vamos a poner.

No se va a escapar ni una.

Despedimos ahora sí a José Corbacho,

a Mónica Cruz y a Óscar Higares.

Gracias por venir a "Maestros de la costura".

Gracias. Adiós.

Gracias. -Guapo, adiós.

Yo creo que sería justo ya que he ido

a todas las expulsiones salvo a una

pues por no perder la antigüedad

irme ya a la última expulsión, porque el duelo final

se puede considerar como la última prueba

de expulsión, así que... estaría bien.

Hervé, muchas gracias por quedarte con nosotros

a valorar el trabajo de nuestros aprendices.

Empezamos por el de Luisa. Muy bien.

Yo estoy impresionada.

Tenemos que reconocer

que Luisa ha hecho hoy un gran trabajo.

Era evidentemente el vestido más complicado de los tres.

Y la verdad es que el trabajo en el poco tiempo

que ha tenido es espectacular.

No sé si estás de acuerdo. Sí, sí, es verdad.

Pero Luisa hoy ha hecho

su mejor trabajo sin duda alguna.

Es verdad que le ha faltado tiempo,

no ha podido bordar, pulir, como se debe.

La falda le ha quedado muy bien.

Sí, sí, es muy difícil de hacer

un vestido tal cual en cinco horas.

Felicitación a Luisa.

Bueno, ¿vemos el de Eduardo, Caprile y Hervé.

Claro. Poco hay que ver.

Guau, vaya cremallera.

En mi humilde opinión era el más sencillo.

porque es un patrón muy básico.

Aquí lo que realmente era laborioso, era el trabajo,

porque hay mucho trabajo de mano, de incrustación,

mucho trabajo de entolar.

Y lo mejor que está resuelto, es la cola

con todas las flores rematadas

y eso lo ha hecho Mónica, que no ha parado de coser.

No ha parado de trabajar. No ha parado de coser.

Le ha dado lo más difícil y, encima, ha sido maleducado.

Yo, hoy, igual que Luisa ha sido una sorpresa,

Eduardo me ha decepcionado.

Hervé, ¿tú qué opinas?

Lo más difícil, aquí se ve que tú no tienes la técnica.

Perdón para Eduardo. Esto no se puede hacer.

Tú no lo puedes hacer tan pulcro.

Está completamente descentrado.

Mira las arrugas que le hace aquí. No está aplomado.

Una pinza está aquí, la otra está aquí.

Y ya, mira. El bajo.

No ha hecho nada.

Hacer un repulgo ahí, vamos, tarda nada.

Un trocito así. Si es un "trocín".

Pero detrás, que es lo más espectacular,

todo se ve bien. En fin.

Veamos a Antonio, ¿no?

Que parece que vamos a tener un mejor final.

Bueno, a mí me ha parecido un gustazo tener el placer

de verlos a ellos trabajar.

Han hecho un equipo de compenetrarse al 100%.

Es verdad que Óscar sabía coser bien

y le ha servido muchísimo.

Yo creo que, al final, le ha quedado de maravilla.

Un trabajo a mano tremendo en los botones, en los apliques.

Son 70 botones. Tiene el bajo hecho con el repulgo

que le ha quedado de maravilla.

Los godets le han quedado aplomados perfectos,

en una caída preciosa. ¿Cuántos metros de bajo serán?

Cinco. Pienso cinco. Cinco, ¿no?

Está muy bien. Para mí, aquí tengo lo más importante,

que es un producto. No está terminado,

pero tengo un producto que puedo vender.

Felicitación al chico. Hervé, ha sido un honor.

Para mí. Un honor que nos hayas regalado

tu tiempo, nos hayas prestado tu taller magnífico.

María, Palomo y yo no sabemos cómo agradecértelo.

Un gustazo. Muchísimas gracias.

Estoy muy feliz. Nosotros también.

Muchas gracias.

(LUISA) Si te digo la verdad, no sé lo que dirán los jueces.

Hombre, yo quiero llegar a competir con Alicia.

Pero si no, contenta me voy hoy. Te lo digo, eh.

Supercontenta por el traje que yo he hecho.

Aprendices, luchabais por esta bata blanca

que os llevará directamente al Duelo Final con Alicia.

Y tengo que deciros que esta bata ya tiene nombre.

El jurado ha analizado a fondo cada uno de vuestros trabajos

y ya ha tomado una decisión.

Eduardo, no sabes lo que me cuesta decir

lo que voy a decirte,

después de haberte felicitado la semana pasada.

En esta prueba, hemos visto

la peor versión de Eduardo Navarrete.

Te has estado quejando de Mónica Cruz,

que ha sido un ángel, cuando lo más destacado del vestido

ha sido el entolado, la espalda, que se lo ha currado entera ella,

y de la cola.

Perdona, Caprile. Y para mí, lo peor no ha sido su trabajo.

Lo peor ha sido el trato a Mónica.

Que, además, era su compañera de trabajo y nuestra invitada.

Yo no creo que la haya tratado mal.

De su boca ha salido: "Si lo llego a saber, no vengo".

Pero no me extraña. Yo me hubiese ido.

Tú la has escogido. Tú has escogido a Mónica.

Erróneamente. Vale. ¿Tú crees que puedes tratar mal

a una invitada? Mónica ha sido mucho más educada que tú.

De verdad. Le has dado la tarea más difícil y la has ignorado.

No pienso que haya tenido el mismo apoyo

que ha tenido Antonio, pero ni por asomo.

De todas formas, esto era una ayuda.

Os iban a echar una mano. Poner el guipur con alfileres

e ir ayudándote a ti. Como si quiere estar

toda la prueba dándote alfileres.

Si tengo que pedir disculpas, las pido. Lo siento.

Tengo mi cara buena y mi cara mala, como todo el mundo.

Me pierden las formas. No es nada nuevo.

Lo siento. Tengo 23 años. Ya aprenderé con el tiempo

de que estas cosas no me benefician.

Eduardo, supongo que después de todo

lo que te acabamos de decir,

es evidente cuál es nuestra decisión.

Tú no mereces estar en el Duelo Final

de "Maestros de la costura".

Eduardo, por favor, ¿nos puedes contar qué sucede?

¿Qué te pasa? Desahógate, llora. ¿Pero qué te pasa?

Eduardo, ¿qué te pasa? ¿Te sientes mal

por el trato que le has dado a Mónica

y por eso estás mal? Te pregunto. Con sinceridad.

No sé. Si es eso lo que se ha visto,

pues lo siento y ya está.

(EDUARDO) Me voy triste de no haber podido acabar,

de no haber disfrutado de la prueba, con muchísima pena

por cómo me ha salido y por todas las circunstancias

que se han dado, generadas por factores de la costura

y que no son de la costura.

Antonio, tu trabajo en esta prueba ha sido magnífico.

Nos ha sorprendido muchísimo

lo que has sido capaz de realizar en cinco horas.

Gracias. La caída del vestido era

sencillamente impecable.

Y eso por no hablar de los 70 botones

que habéis cosido uno a uno con total perfección.

La conexión con Óscar Higares

ha sido fantástica. Habéis hecho un equipo

de maravilla. Cualquiera podría decir

que llevabais toda la vida trabajando.

Nos hemos compenetrado desde el minuto uno

y hemos trabajando muy cómodamente los dos.

Ha sido un placer absoluto veros tan compenetrados

desde el primer momento.

Luisa, tu trabajo ha sido alucinante.

Me has dejado sin palabras. Gracias.

El vestido llevaba cinco tejidos

y lo has manejado como si solo fuese uno.

El corsé marca perfectamente el cuerpo

y has resuelto muy bien el vuelo de la falda.

Las manos de Corbacho te han servido de gran ayuda,

pero tú has sabido aprovecharlas muy bien, Luisa.

Habéis funcionado como un perfecto equipo

y eso, como siempre, se ha visto en un muy buen resultado final.

(LUISA) Me encantaría pasar la prueba

para "duelarme" con Alicia.

Ya que ella quedó el uno y yo el dos,

soy la que más me lo merezco.

Luisa, Antonio, queremos daros

nuestra más sincera enhorabuena.

Nos habéis sorprendido y habéis realizado

un trabajo magnífico, excelente,

superlativo los dos.

Pero, por pequeñísimas diferencias,

uno de los dos vestidos destaca

un poquito más sobre el otro.

Es más, el propio Hervé

nos ha comentado que uno de ellos

es una prenda tan perfecta, tan acabada,

que podría, perfectamente, salir a la venta

en cualquiera de las tiendas del grupo.

El ganador de esta prueba

y, por tanto, segundo duelista

de la gran Final de la primera edición

de "Maestros de la costura"

es...

¡Antonio!

(Aplausos)

Por lo menos, no ha sido todo malo.

Enhorabuena, Antonio. Gracias.

Lorenzo...

Te has ganado esta bata. Poco me parece.

Te la has sudado y bien sudado, Antonio.

El que algo quiere, algo le cuesta. Efectivamente.

Qué bien sienta. (RÍEN)

Qué bien le queda, eh. Le sienta de maravilla.

Gracias.

Pues estoy pletórico. He conseguido mi batita blanca.

Mira. Con las ganas que tenía de verme con ella.

La he conseguido, así que imagínate.

Ahora lo que tengo, es que coger el busto dorado

de "Maestros de la costura". Voy a por él.

Quiero deciros, Luisa y Eduardo,

que no os iréis con las manos vacías de este programa.

Por supuesto, os llevaréis las máquinas de coser,

que os han acompañado desde el primer momento.

Y tú, Luisa, por ser la tercera finalista

de "Maestros de la costura",

además, recibirás durante cuatro días

Workshop EOMETRIC,

que es un método vanguardista de patronaje a medida.

¡Ay, qué bien! Vale, vale. Me gusta.

Creado por el diseñador Estanislao,

con quien, además, vas a recibir

un día completo de formación en su taller.

Ah, qué bien. Te puedo asegurar

que es un curso

que no todo el mundo tiene la oportunidad de realizarlo.

Muchas gracias. Me encanta.

(LUISA) Estoy contenta por quedar la tercera.

La verdad. Y luego, lo que me han regalado, chiquillo,

que eso es lo que me hace falta a mí. Estoy supercontenta.

No tengo palabras para explicar lo que siento.

A los dos, a Luisa y a Eduardo, os deseamos todos

muchísima suerte, que os vaya muy bien,

que cumpláis vuestro sueño y que hayáis aprendido

muchísimo con nosotros. Claro.

Y a ti, Antonio, te esperamos los cuatro impacientes

en el gran Duelo Final de "Maestros de la costura".

Felicidades.

Yo me quiero salir ya.

No hay nada como desearlo y soñarlo.

Se puede conseguir. Enhorabuena.

(ANTONIO) Alicia es un poquito

rival fuerte, pero tengo que comérmela con papas.

No puede conmigo. Tengo que poder yo con ella.

Llegados a este punto, nos vestimos de gala, de emoción

y un poquito de nostalgia.

Han pasado 10 semanas, 30 pruebas,

10 000 personas inscritas en decenas de castings,

12 aprendices, tres jueces

y un montón de horas de trabajo

dentro de este taller y fuera de él.

Como en una mesa de corte repleta de telas,

se nos amontonan los recuerdos

y la tensión crece y crece.

Porque por fin ha llegado.

Estamos en el Duelo Final de "Maestros de la costura".

Bueno, Raquel, cómo vienes hoy de espectacular para la Final.

Estás increíble.

Un vestido precioso. Muchas gracias.

A ver cuándo llega el mío. Vamos a lo que vamos.

Raquel, este es un momento muy especial

porque culmina aquí la formación de nuestros aprendices

en este taller de "Maestros de la costura".

Yo, hoy, estoy supernerviosa.

Si estamos así nosotros, no me quiero ni imaginar

cómo van a estar Alicia y Antonio.

No tenéis por qué imaginarlo, porque vamos a verlo ya mismo.

Que entre la primera duelista y ganadora

de la prueba homenaje a Balenciaga, Alicia.

Alfombra roja y todo, por favor.

Cuando me he visto con esas gradas,

la alfombra roja, ellos preciosos, el jurado, Raquel,

digo: "¡Guau! Esto es una final".

¡Hala, Alicia, qué chulo! Muy bien, Alicia.

Sigue así. Me ha encantado.

Es el mejor de esta prueba y es lo que buscamos aquí.

Tus pliegues están muy bien hechos.

Es de las pocas que tiene la falda centrada.

Qué maravilla. ¡Olé!

Elegantísimo.

(Aplausos)

Sofisticado y le queda perfecto a la modelo.

Le queda como un guante. Monísimo.

Muy bien. Has hecho un buen trabajo.

Las piezas que te pase, las remallas

y se las pasas a Pa para cerrar pinzas.

Te elegí porque eres un "maquinote".

Como jefa de taller, estuviste maravillosa.

Tengo que deciros que estaba muy guapa.

Me vas a hacer llorar. Estoy en un momento muy sensible.

Te has sabido llevar por lo que te pedía el tejido.

Estoy orgullosa de ti. Gracias.

El alfiler de oro es para Alicia.

Estáis en la Semifinal de "Maestros de la Costura".

Has preferido tener dificultad

y no salirte del concepto. Muy bien.

El resultado es realmente espectacular.

Muy buen trabajo. Es un auténtico placer

ser testigos de tu trayectoria.

Has dado lo mejor de ti misma y el resultado está a la vista.

(Aplausos) Enhorabuena, Alicia.

¿Cuántas veces te has imaginado que llegaría este momento?

Al principio, ni por asomo.

Y cuando iba avanzando el programa, digo: Bueno, puede.

Pero, hasta ahora, no me lo he creído.

¿Y qué sientes al estar aquí?

Siento que he llegado muy lejos,

que he podido demostrar lo que sé,

la ilusión, sobre todo, que le pongo a la costura

y al mundo de la moda.

Y eso ya, pase lo que pase, ya está enseñado.

Y después de toda esta experiencia,

¿sigue siendo la costura tu pasión por encima de todo?

Con este programa, me he dado cuenta que la ilusión que tenía

de pequeña de vivir de esto es posible.

Me voy diciendo que soy costurera con orgullo.

¿Por qué te sientes tan orgullosa de ser costurera, Alicia?

Porque es una profesión muy bonita que se siente con el corazón

y que si no te gustara, no le dedicarías tantas horas

como conlleva. Además, se nota que es algo con lo que naces.

No es normal que una niña prefiera estar

en la clase de costura de las mamis del colegio,

que en el recreo con sus amigos.

Y eso es porque, cuando naces, ya te gusta. Lo tienes dentro.

¿De quién te acuerdas cuando coses? ¿En quién vas a pensar hoy?

En mi madre, que me inició en esto.

En mi padre, que se siente orgulloso de mí.

En mi chico, que me apoya.

En mi familia y mis dos hermanos.

Todo es una mezcla siempre de todos

y lo hago también por ellos.

Y si fueses hoy la ganadora, ¿a quién se lo dedicarías?

Un poco, especialmente, a mi madre,

porque gracias a ella estoy aquí.

Y porque una madre es una madre siempre, ¿verdad?

Solo hay una.

Que entre el segundo duelista

y ganador de la Prueba de Exteriores en la Final,

Antonio.

Buenas. Antonio, bienvenido.

Me he sentido al pasar por ahí como si fuese a hacer

la selectividad, la oposición. Esos mismos nervios,

ese miedo a decir: Tengo que pasar una barrera.

La paso o me quedo en el otro lado.

Esta es mi novena prueba de expulsión.

Con la diferencia de que, sí o sí, me voy a casa.

Pero de dos maneras muy diferentes.

Puedo irme porque me han ganado,

o puedo irme porque el que gana, soy yo.

Para ti, Antonio, es el puesto número uno.

La ejecución está impecable.

Esto, realmente, es ideal. Monísimo.

Procuro sorprender y sacar lo mejor que pueda.

Nos has dejado sin palabras. Una maravilla de vestido.

Han sido los siete segundos de gloria más grandes

que he tenido. Es un traje de verdad.

Mi creación va perfecta para mi mujer,

porque es en la que he estado pensado.

Antonio cose muy bien. Ya lo veo.

(IMITA A CAPRILE) Aprendices,

Palomo, María y yo... No es así.

Antonio tiene mucha destreza

en el patronaje y en costura. Y en belleza también.

Porque no ha puesto etiquetas, si no, ganarías.

El escote está al límite. Nosotros estamos al límite.

¿Por qué no llevarlo al límite?

El primer puesto del ranking es para ti.

Y eso que era uno de los trajes más difíciles.

Quiero vestir a media España, España entera, Europa

y lo que se ponga. Estás hecho un monstruo.

Me encantaría contar contigo en el equipo del taller,

porque sé que lo harías estupendamente.

Muchas gracias.

Hasta el último momento, has estado luchando

por un puesto en la Final.

Te lo has trabajado como nadie. ¿Cómo te sientes hoy?

Hoy es la definitiva, así que vengo con todo el subidón,

con todas las ganas y me gustaría sorprenderos.

Tú eres un experto en esto, o sea, que puedes brillar.

Espero que tenga esa fuerza y que pueda hacer brillar.

(ALICIA) ¿Quién nos iba a decir

que íbamos a estar en el Duelo Final,

cuando en el casting estuvimos a un palmo de la mesa?

Él estaba ahí y yo estaba aquí.

Y estuvimos hablando y viendo nuestros trabajos.

¡Guau! Estábamos al lado y los dos hemos llegado

a este duelo. Unas coincidencias muy bonitas.

¿Ves mucha diferencia entre el Antonio que entró

y el que va saldrá esta noche?

Mucha. Si el primer día me hubiesen dicho

que haría equis cosas en equis tiempo,

hubiese dicho: Es de locos.

Y, sobre todo, te he visto más creativo también.

Creo que, poco a poco, la creatividad ha ido saliendo,

aflorando y viéndose reflejada en las piezas

que hemos tenido que confeccionar.

¿En quién estás pensando en estos momentos?

Estoy pensando en toda mi gente, en especial,

en ese enano que me tiene loco.

No se me va y no quiero pensar en él,

porque parezco el llorica del taller.

Si ganas este duelo final, ¿se lo vas a dedicar a él?

Pues claro. A mi melón, ¿a quién si no? A mi meloncho.

Dejar a Gonzalito y venir aquí, era duro. Y saber...

No querías irte, no quieres abandonar el taller,

pero semana tras semana, es una semana menos

que estás con él y que va sumando el tiempos que llevas sin verlo.

Y eso sí que ha sido para mí de lo más duro.

Cómo no pensar en las personas que queréis, ¿no?

En la energía que os pueden transmitir.

Por eso, hoy está aquí, en primer lugar,

la familia de Alicia. Por favor, que pasen.

Rosa, su madre. Qué guapa.

Marina, su hermana; José María, su padre;

y Nacho, el novio de Alicia.

Al entrar en el taller y ver a Alicia vestida

con la bata blanca, lo primero que he pensado,

ha sido que es una campeona

y que se lo merece por todo lo que trabaja y se esfuerza.

Sea lo que sea, para mí, ya es ganadora.

¿Se sienten también orgullosos los padres

de que su hija quiera ser costurera?

Sí, sí. Que sea lo que quiere.

Pero lo ha tenido tan claro siempre...

¿Qué consejo le daríais? Yo le diría

que estuviera supertranquila.

Nosotros ya estamos nerviosos por ella

y que esté supertranquila, que lo va a hacer genial.

Y que, pase lo que pase, va a conseguir su sueño

que es dedicarse a la costura.

Que lo haga lo mejor que sabe y a disfrutar.

Estoy supercontenta que haya venido mi familia.

Les echaba mucho de menos.

Y, sobre todo, que mi novio haya soltado esos miedos,

esas timideces y que haya venido,

porque se lo voy a agradecer toda la vida.

Mira Antonio con una envidia, como diciendo:

¿Y a mí cuándo me toca, por favor? Pues te toca ya.

Que entren Bárbara, la mujer de Antonio;

Emilia, la madre de Antonio;

y Yasmina, la hermana de Antonio.

(Aplausos) Me he emocionado.

Pensaba que no, pero me he emocionado mucho.

Me lo imaginaba en la Final, primero, porque es Antonio.

Pero, segundo, porque hace todo con mucha ilusión

y cuando uno hace las cosas con ilusión,

no hay límites en la vida.

Emilia, venías con el pañuelo preparado, ¿no?

Soy una llorona, hija de mi alma. ¿Qué hago?

Que estoy emocionada.

Ya sabéis a quién ha salido el niño, ¿no?

Emilia, para ti, desde el primer día que vino,

¿tú sentiste como madre que estaba cumpliendo

un sueño tu hijo Antonio? Yo estaba encantada de la vida.

Aunque no lo veía, está en algo que a él le gusta.

Su ausencia de estar ahí dos meses o mes,

no sé ya ni por dónde va la cuenta, sin él,

pues la he sentido porque es mi hijo.

Pero contenta de ver dónde estaba.

Y mira, hemos llegado a la Final, ¿no?

¿Qué le dirías a tu hijo para que hoy

se convierta en el ganador de "Maestros de la costura"?

¿Qué le digo? Un disparate. Que es el mejor

y que siga adelante. ¿Qué le digo?

Yasmina, ¿qué pensaste cuando supiste

que tu hermano había sido seleccionado

para "Maestros de la costura?

Sé lo que vale y sabía que estaría aquí hoy.

¿Tú también, Bárbara?

¿Tú sabías que llegaba? Sí.

¿Se lo has dicho a Gonzalo, al pequeño?

Todavía no. Bueno, esperamos, desde luego,

que esta sea esa energía extra que necesitáis.

Os pido a todos, por favor, que os coloquéis

en esas gradas que veis al final del taller.

Gracias por haber venido a todos.

(ANTONIO) La familia se agradece, pero pesa,

porque tienes más nervios. Te sientes con la responsabilidad

de no fallarles. No sé. Me gusta y no me gusta.

Es un sentimiento un poco... un poquito enfrentado.

¿No os dais cuenta de que hay mucho hueco en esa grada?

Que entren los ex aprendices. ¡Adelante!

Shaorán, Vanessa, Vicente, Sergio,

Anna, Pa, Jaime, Mahi, Eduardo y Luisa.

¡Qué guapísimo! ¡Estás preciosa, Anna!

¡Tía, qué guapa estás!

Tienes que ganar.

Mira ella con sus mariposas.

(MAHI) Hoy he venido a lucir mi modelito.

Nada, una falda muy discreta

que me hice el otro día en 90 minutos.

Aquí vamos a animarte. -Muchas gracias.

¡Ay, qué me emociono de veros!

(PA) Me ha hecho mucha ilusión

volver al taller, encontrarme con Luisa.

Mira. Si no estoy en la Final, por lo menos, estoy con la Pa.

Tenía unas ganas de disfrutar cómo cosa la Alicia y el Antonio,

las dos juntas y criticando esto y lo otro. De verdad.

Es muy emocionante veros a los 12 juntos otra vez.

Y aunque no os lo creáis,

María, Palomo y yo os hemos echado muchísimo de menos.

Pa, ¿nos has echado un poquito de menos?

Yo mucho. Me ha parecido como un sueño.

¿Cómo fue el regreso? Maravilloso, hasta con flores.

Los dos primeros días fueron un poco agobio

porque estaban todos en el mismo cuadrado que yo

y era un poco estresante,

pero me he acostumbrado. Muy bien, muy contenta.

Y la experiencia aquí maravillosa.

Luisa, ¿le has contado a Pa el vestidazo que hiciste?

Lo primero que me contó. -En cuanto la he visto,

se lo he contado y a Jaime.

Jaime, y este bordado tan maravilloso

imagino que es tuyo. Por supuesto.

Tiene bien los centros, eh, Caprile.

Perfecto, perfecto. Gracias.

Mahi, ¿has vuelto a trabajar a la gasolinera?

No me ha dado tiempo. Ahora estoy superconcentrada

en la colección final de mi estudio

y estoy ahí que tengo una fantasía en la cabeza.

Voy a hacer una cosa que os vais a quedar todos

hecho un misto. Ya veréis la colección que tengo pensada.

Pues esas gradas estarán llenas por vuestros compañeros,

esa familia del taller. Podéis ir a las gradas.

Gracias a todos. Y animad, eh, que hoy es un día para animar.

(ALICIA) Que estén aquí nuestros compañeros

va a ser un abrazo en toda regla, nos van a apoyar mucho.

Y para mí, va a ser un chute de energía.

Llega el momento del todo por el todo,

porque hay unos premios espectaculares.

El principal premio es nuestro Maniquí de Oro,

que es el gran honor, el laurel, el remate

a todas estas semanas de duro trabajo.

Pero el verdadero premio es convertirse

en el primer Maestro de la Costura de España.

Os lo llevaréis a casa solo uno de los dos,

el ganador de este duelo final.

(ALICIA) El Maniquí es una maravilla.

El Maniquí es el Óscar de maestros de la costura.

Es que pienso tener una urna solo para él, si lo gano.

El maestro merece un premio económico de...

Es que me cuesta hasta levantarlo. 50 000 euros.

Alicia, ¿has pensado qué harías con ese dinero?

Probablemente, destinarlo a mi sueño,

montar mi propia marca, mi propia empresa

y tener mi taller como tú.

Antonio, ¿tienes decidido lo que harías si ganaras?

Con 50 000 euros, sería el primer paso

para empezar a vestir a los españoles y españolas

con lo que sale de mis manos y de mi cabeza.

Es verdad que el maletín impresiona,

pero no hay premio como lograr la difusión,

es decir, el ser conocido.

Porque, como sabéis, el ganador o ganadora

de "Maestros de la costura" podrá exponer en exclusiva

una selección de sus creaciones en una colección cápsula

a la venta en establecimientos comerciales El Corte Inglés.

Eso es lo que quiero yo. Para hablar de esa oportunidad,

está aquí el director de marketing, moda y belleza

de El Corte Inglés, Héctor García.

(Aplausos) Héctor, bienvenido.

Bienvenidos a "Maestros de la costura".

Héctor, me gustaría que les explicaras

qué puede suponer para ellos disfrutar de ese premio.

Para nosotros es un orgullo apoyar el talento español,

apoyar a jóvenes talentos como vosotros,

daros la oportunidad que muchos, estaréis de acuerdo vosotros,

soñarían con poder estar a disposición de tanta gente.

Nosotros vamos a hacer lo posible para que vuestras colecciones

sean un éxito. -Muchas gracias.

Eso de verdad que vale oro. Mil gracias por ayudar

y por arropar y abrazar "Maestros de la costura".

Gracias, Héctor. Gracias.

(Aplausos)

Si yo entro a una tienda y veo la marca de mi hijo

en las prendas, pues mira, que me da algo.

No sé lo que voy a decir, porque... loca. Es verdad.

También tenéis que recordar que el IED Madrid,

el Istituto Europeo di Design

otorgará dos premios muy importantes.

Al ganador, un máster en Diseño de Moda.

Y al segundo clasificado, un curso de un año en Sastrería.

Todavía recuerdo ese primer momento

cuando llegasteis por ahí,

con cara de susto. No sabíais dónde

os estabais metiendo, pero con un sueño muy claro,

que, suceda lo que suceda, está a punto de hacerse realidad.

Estoy seguro de que vuestro paso por este taller

os ha dejado una huella para siempre

y a nosotros también.

Yo estaba en vuestra situación hace poco menos de dos años

y de verdad que veo en vosotros las ganas, la ilusión

y, sobre todo, la pasión por la moda,

que creo que es lo que nos une a todos aquí.

De verdad que es un privilegio para mí

poder haberos transmitido mi conocimiento

y haberos enseñado todo lo poco que sé,

que espero que os haya servido y os haya gustado.

Hay una sola cosa que mueve todo esto,

lo que nos hizo a Caprile, a Palomo y a mí

dedicarnos a la costura.

Lo que os ha traído a este taller de entre casi 10 000 personas.

La ilusión.

Pase lo que pase, nunca perdáis esa ilusión.

(ANTONIO) Para mí, la moda era un hobby.

En "Maestros de la costura" puedo decir

que he conseguido un sueño, que la moda, la costura

se convierta en mi forma de vida.

Y, encima, como por todo lo alto.

Es la cosa más importante que yo recuerde que me haya pasado.

Quiero que conozcáis a una invitada

a la altura de un duelo final de "Maestros de la costura".

Una de las mujeres con mayor poder

en la moda española y mayor influencia.

Un fuerte aplauso para la directora de Vogue España,

Eugenia de la Torriente.

(Aplausos)

Bienvenida, Eugenia. Muchas gracias.

Gracias.

Eugenia, como directora de Vogue España,

no solamente es una mujer que sabe muchísimo de moda,

sino que, además, es el oráculo de la moda casi.

Madre mía. Y esa responsabilidad, Eugenia,

que tienes a la hora de decir: ¿Por dónde vamos a ir?

¿Hacia dónde va el futuro de la moda?

El panorama de la moda es un panorama muy competitivo.

Pero yo creo que también es un momento muy interesante.

Hay más interés por la moda del que ha habido nunca.

Y yo creo que, a pesar de que es

un momento muy complicado, también es

un momento muy excitante para llegar a la moda.

Yo doy fe de que Eugenia conoce antes que nadie

lo que se cuece en la moda de España y no solo de España.

Bueno, nuestro trabajo es intentar también apoyar

y promover el talento emergente.

Intentamos, como parte de nuestro trabajo,

estar siempre pendientes de los nuevos diseñadores,

de las nuevas voces que surgen en la industria

para darles el impulso que podamos desde nuestras páginas

como parte de lo que tú también decías,

de nuestra responsabilidad.

(EDUARDO) Eugenia, cariño, no te vayas sin hablar conmigo,

Eduardo Navarrete, diseño español.

Porque sería una suerte

que una persona así tan influyente en el mundo de la moda

te conociese, te echase un vistacillo

y si lo vales, que te coja, como le ha pasado a Palomo.

Que seáis conscientes que es un lujo tener

a Eugenia de la Torriente aquí, en este duelo final.

Desde que empezó jovencísima, lo sigue siendo,

pero más joven aún, en "El País", sus crónicas eran

las más esperadas y las más temidas

después de cada desfile por los creadores,

por los diseñadores de moda. Y os lo digo por experiencia.

Más que sabe ella de moda, lo que está en tendencia

y lo que sale en revista, pues imagínate

qué responsabilidad y qué presión. Un lujazo.

Vamos, entonces, a conocer en qué consiste

el Duelo Final que decidirá quién se lleva

el Maniquí de Oro.

Una prueba apta solo para expertos,

porque une imaginación y pericia a la hora de coser,

que es lo que debería tener

cada maestro de la costura.

Este gran duelo final consiste

en que diseñéis una creación propia

contando con los cientos de elementos, de materiales,

de fornituras, de aplicaciones,

con todo lo que tenéis en la mercería.

Utilizando los patrones que doy por supuesto

que ya domináis y con todo lo que habéis aprendido

hasta el día de hoy en este taller

de "Maestros de la costura".

Caprile, por favor, dilo ya.

Me va a dar algo. De día, de noche. ¿Qué hacen?

Trata de inventar, de crear, de diseñar,

de confeccionar luego, de coserlo a la perfección,

un maravilloso, único, fantástico traje de noche

a la altura de, como estamos viendo aquí,

cualquier alfombra roja.

La inspiración y el diseño, lógicamente,

es vuestra, es totalmente libre,

Se me va a salir el corazón.

(ANTONIO) Tengo una rival fuerte.

Y eso asusta porque Alicia es muy ágil con la máquina.

Así que a ver por dónde tiro,

que no coincida con ella y pueda superarla.

Tenéis... 90 minutos.

150 minutos

para dejarnos con la boca abierta.

Sé que los dos siempre habéis participado

en todas las pruebas poniendo todo lo que tenéis,

pero hoy tiene que haber un extra de sabiduría,

de conocimiento, de técnica,

de corazón, de pasión y de moda.

Eso está hecho. Y, por favor, no os olvidéis de...

Etiquetar. Poner la etiqueta.

Hoy no os podéis olvidar de poner la etiqueta.

Lo primero. Antonio, Alicia,

estáis a punto de comenzar el Duelo Final.

Os deseamos todos muchísima suerte,

porque esos 150 minutos... que gane el mejor,

arrancan en tres, dos, uno.

¡A coser!

(Aplausos)

Qué telas más bonitas. Me encantan.

¿Hay algo que no le pueda faltar a un vestido de noche?

Pues yo diría que emoción,

porque el vestido de noche es el mito de Cenicienta.

Es el momento en el que transforma al que lo lleva

en un personajes con fantasía, con glamour.

Y lo que no puede faltar, es esa pizca,

esa chispa de emoción.

(PA) Ahí, lo primero. Fenomenal.

(ANTONIO) Por experiencia, el bordado

lo primero que he hecho. Directo a la máquina.

Si algo me falta, que no sea el bordado.

¿Te haces con ese hueco, no?

Hemos pensado lo mismo. Con las piezas tan grandes,

vamos a la mesa de la mercería

y como buenos compis, compartimos. A ver qué pasa.

Ah, que está encima de la mesa.

¡Olé! -Se va a cargar la mesa.

Pero eso es un poco difícil de coser. Se mueve mucho.

(ALICIA) Aunque lo tengo todo superclaro en la cabeza,

la tela se mueve. Cada vez que lo coloco,

se mueve y me estoy poniendo nerviosa con el corte.

¿Qué tiene que tener un nuevo talento

para llamar tu atención?

Hay tanta competencia, hay tanto de todo,

que es más importante que nunca la autenticidad,

el que tengas algo distinto, particular que contar.

Porque si no, es muy difícil destacar en el panorama que hay.

Y yo creo que, más que nunca, lo que se prima,

son puntos de vista y miradas sobre la realidad,

la mujer, el diseño.

(JAIME) La situación de estar en el taller hoy cosiendo

con todo el mundo mirándote, tus familiares,

los familiares de tu contrincante

que te miran con cariño, pero sin él,

es una presión y una responsabilidad inmensa,

la más grande que, hasta ahora, se ha podido vivir en este taller.

Aquí veo piezas enormes ya.

Telas muy grandes estáis cortando.

Contadnos qué vais a hacer. No tenemos ni idea.

He tirado un poquito por la transparencia.

He cogido también un poquito de pedrería

con la idea de ponerle un poquito de brillo,

dejar entrever el cuerpo femenino. Pero únicamente

aquellas partes que quiera dejar ver.

Parece un vestido muy femenino, como aquel que nos sorprendió

el día de Vicky Martín Berrocal,

hizo un vestido precioso superfemenino.

La idea es esa, jugar con ese entrever de ese cuerpo desnudo

pero que no lo está porque está lleno de tejido.

Alicia, ¿tú cómo vas? Qué tela más bonita.

Voy a hacer un vestido largo brillante.

Y en tu tono, ¿eh? En mi tono y en el de mi madre.

Es un crepé precioso.

¿Lo vas a entretelar, no? Sí, los tirantes.

¿Solamente los tirantes? Sí.

¿Y la tela de fantasía?

Pues es para un lazo gigante que lleva en la espalda.

¿Solo para un lazo? Y las terminaciones son la cola.

Muy bonito que haya decidido hacer su duelo final

con un homenaje a uno de los iconos de la costura: un gran lazo.

Uno de mis preferidos es uno de Marilyn Monroe fucsia.

"Los caballeros las prefieren rubias",

un diseño de Jean Louis, que era... Maravilloso.

Era su modista de vestuario. Su modista del cine de Hollywood.

Alicia, estás cortando un poco regular ahí.

Es que me estoy poniendo un poco nerviosa.

Alicia, el corte tiene que ser...

A estas alturas no lo tenemos que recordar.

De los nervios, he cortado una pieza mal

pero como es solo el tirante no pasa nada;

voy a repetirlo y en un segundo lo tengo cortado.

Es que el corte se me está yendo por todos lados.

He visto a Alicia un poco nerviosa de más; la he visto cortando mal

y en un vestido de una alfombra roja el corte es sagrado,

esta vez más que nunca, se ha dado cuenta y va a repetirlo.

A Antonio le he visto más tranquilo;

si algo tiene es temple y está más acostumbrado.

Alicia ha hecho unas cuantas, pero tienen buena pinta los dos.

Veo que uno ha elegido el negro,

que es el color de la alfombra roja, ahora mismo.

Y Alicia se ha ido al color nude, que es su color.

Está haciendo un trabajo muy personal;

de forma libre, trabaja sobre esa gama.

Eso, también, es muy importante. En una prueba final, sobre todo.

Un punto de vista propio.

El taller de "Maestros de la costura" no es uno cualquiera:

aquí los aprendices han contado con las voces más expertas;

con los invitados más prestigiosos, famosos que generosamente

han compartido sus experiencias, consejos y mucho más.

Un lujo que no se da en ningún taller del mundo.

Os pido un fuerte aplauso para Elena Benarroch.

¡Uh! Jorge Vázquez.

Custo Dalmau, fundador de Custo.

Ana Locking. Un consejo que os doy

es qué queréis contar con esa prenda.

Gala González.

Maya Hansen.

Eva González.

Tenía muchas ganas de conoceros.

Yo creo que es elegante, ¿verdad?

-Mira lo que hago. -Ahí y ya está.

Ágatha Ruiz de la Prada. Toma...

Lo más importante es ser patronista y es dificilísimo,

o sea que, niños, ánimo, porque... tela.

Juanjo Oliva. Alvarno, adelante.

Nancis rubias. Estás impresionante.

Por detrás y por delante.

Vicky Martín Berrocal.

-¡Oh, Dios mío! "La" Vicky. -Guau.

El fundador de ECOALF; Javier Goyeneche.

Yo voy 100% basura. Pero te siente divinamente.

Muchísimas gracias. Josie. Laura Ponte.

Elegantísima.

Judith Mascó. Hala. Qué fuerte.

Te doy un beso que no me aguanto más.

-Eres muy guapo, Eduardo. -Anda que tú.

Bibiana Fernández.

Que me la voy a comer; superperra flamenca.

Alaska. Así es como se tiene que trabajar.

Venga, que sois unos máquinas los dos.

Para que se entienda la importancia que puede tener una alfombra roja:

una marca como Elie Saab se dio a conocer

gracias a un traje de alfombra roja.

El que llevó Halle Berry creo que en 2000 o...

Cuando ganó. Primeros 2000.

Cuando ganó por "Monster's Ball".

Y, bueno, la alfombra roja, a día de hoy, es un negocio, ¿no?

Creo que eso hay que decirlo así de claro,

porque es un escaparate para las marcas

y nadie quiere quedarse fuera de ello;

y las actrices, también, juegan mucho con esa carta.

A ella le sale una mano por aquí diferente.

-Siempre hemos dicho: "Parece extraterrestre".

Terminaba siempre bien e impecable, no es normal.

-¡Antonio, muy bonito lo que estás poniendo!

-Es muy Lizy Reyes.

Estoy aquí recortando pedrería para montar el escote,

pero, también, tengo que cubrir el pecho, cubrir...

La zona prohibida de la mujer...

Me queda mucho por recortar y mucho por coser.

Me he metido en hacer bastante trabajo a mano,

porque quería impresionar a los jueces,

y no sé si con ello me habré equivocado o no,

porque el trabajo a mano en tan poco tiempo...

Espero que tenga buen resultado.

Luisa, si me dejan, te lo arreglo.

-Hombre, por supuesto, tú sabes que es mi estilo.

-Que estén mis familiares, la verdad, me pone un poco nerviosa

porque me gustaría estar con ellos y tengo que estar aquí cosiendo;

pero, bueno, me viene bien el apoyo.

Estoy nerviosa por la prueba, pero tengo muchas ganas de terminar

y que vean esta maravilla.

Es muy yo, la idea es muy... Me he inspirado en lo que me gusta,

obviamente, tengo inspiración de muchos diseñadores

pero no le pongo ningún nombre: es Alicia Cao.

-Estoy deseando ver cómo le va quedando.

-¿Se ve chulo?

-Precioso. -Ideal.

-Espectacular. -Superbonito.

Antonio, Alicia, se cumple la primera hora del duelo final,

os queda una hora y media por delante para terminar

el vestido de noche de vuestra vida.

-Venga, Alicia, plancha ligerita.

-Antonio, Antonio, date prisa.

Los tengo ahí, me están apoyando y no puedo defraudarlos;

esto hay que sacarlo como sea:

hay que dejar un vestido de alfombra roja.

Más premio que el que estoy recibiendo... me quedo con eso:

con las vivencias; con todo lo aprendido;

con esas palabras de este jurado, es genial en todos los sentidos.

Mis ganas y mi trabajo me han hecho llegar,

no me he rendido ante nada ni...

Ni en ninguno de los retos que nos han puesto, aquí me veo.

-Las telas estas cómo bailan.

-Esta lo tiene terminado, casi. -Sí.

-Pero da igual, quedará más bonito y más vistoso.

-¿Cómo va a quedar más vistoso el de ella?

-El de ella no, el de él. -Ah.

-Ay, vamos, Antoñito, corre, corre.

Corre... corre...

Ay, Mahi, qué emocionante está siendo.

-Uy. Me voy a sentar aquí.

Está siendo emocionante. El último ratito en el taller.

Creo que no te he regalado el libro a ti, ¿no?

De mí te has olvidado siempre.

El libro de "Maestros de la costura"

con el que vas a afianzar todo lo aprendido en el taller.

El último para mí. Para ti.

Ja, ja. Pardillacos todos.

(TODOS RÍEN)

En el libro de "Maestros de la costura"

encontraréis información práctica sobre:

técnicas, herramientas, diseños, patrones.

"Maestros de la costura", el éxito editorial de la temporada.

¿Todavía no lo tienes?

¿Cómo le ves? ¿Estás nerviosa?

Estoy muy nerviosa; sí, sí.

¿Crees que en dos horas y media puede hacer un vestido de noche?

Es difícil, pero creo que sí, que lo hará.

¿Tú le ves ganador? Yo sí,

pero me queda una duda por ella.

Porque ella cose muy bien. Naturalmente, naturalmente.

-Son los mejores, desde el primer programa

hasta el último; con diferencia:

por la creatividad, por la rapidez de pensar, porque lo hacen bien...

¡Nacho!, lo que voy a rascar yo aquí, Nacho.

¿Le has echado de menos?

Sí, bastante.

Al principio, cuando no la conocíamos,

nos parecía una mujer fría,

en el sentido del control de las emociones;

hasta que un día perdió todo el control de golpe

y ya no dejó de llorar, de emocionarse en el programa,

pero es verdad que al principio le costaba. ¿Es así ella?

-No, Alicia no es fría. -No.

-Creo que tampoco. -La verdad, no.

-Es más la tensión de estar en un sitio con cámaras y tal;

por eso, al principio, no sabía mostrarse como es.

Y en el mundo de la costura, ¿por qué crees que es tan

metódica, callada, concentrada, perfeccionista?

Hombre, no entiendo mucho, pero por el tipo de trabajo que es,

requiere concentración y es muy detallista;

como cualquiera en su trabajo, intenta hacerlo bien.

Es importante y positivo estar concentrado.

Tú das por hecho que gana, ¿no?

Gane o no, sé que el vestido saldrá perfecto.

Siempre le he dicho que persiga sus sueños: si los tiene claro,

si le gusta tanto y se le da bien, que vaya a por todas.

Chicos, creo que este programa me ha hecho ser

una persona más emocional y más seria.

Seguro, porque aquí hemos llorado todos y nos hemos enfadado todos;

pero más seria, María... Creo que algo más seria, sí.

Y yo he dejado esos anglicismos que me hacían ridículo.

A mí me encantan. Sí porque estaba todo el día

con el "check-in", el "footing". El "fitting".

El "fitting", el "kissing room", el...

Tranquilos, ¿sabes lo que ocurre, Eugenia?

En "Maestros de la costura" tenemos pruebas de todo. Vamos a verlas.

Que comience la subasta.

Yo no tengo ni plaqueta de esa.

"Plaqueta..."

(CANTA) #Las muñecas de Famosa se dirigen al portal#.

Por supuesto, el compo... Vale, déjame a mí sola, por favor.

(CANTA) #Para hacer llegar al niño su belleza y su amistad#.

Por supuesto, el componente... Por supuesto, el componente...

Y dura, y dura...

¿Cómo lo combinarías? ¿Crees que uno de ellos...? Oh...

Nos... nos... (TODOS RÍEN)

Ay, Dios, qué susto.

Plancha, plancha.

¡Eh! Equipo Na... ¡Huy!

Entra otra vez, entra otra vez.

Si es que siempre pasa algo conmigo.

Tienes que entender que estos cuerpos, cualquiera no...

¿Qué pasa con nuestros cuerpos?

(CANTA) #Ay, mete, mete; ay, saca, saca

#esa cosita que sube y que baja#.

A mí me confunden en la calle con Velencoso o como se diga.

Nos acompaña la "influencer" más importante de todo el planeta.

(RÍEN) Bueno, ahí ya me ha pasado.

Con lo bien que me había salido a la primera, coño.

"Very important", "bloggers", "influencers",

"girls", "it girls", "instagramers".

(CALIENTA LAS CUERDAS VOCALES)

Y yo pensando: "hay una máquina por ahí que está petando".

#Una lágrima cayó en la arena, en la arena cayó tu lágrima.

#Una lágrima cayó en la arena... la, la, la#.

#Borriquita como tú, yo sé más que tú. Que tú, que tú#.

-Vamos, Antonio. -Venga.

-Parece una almohada.

-Estaba pensando lo mismo.

"La funda de una almohada al darle la vuelta"

-Antonio va muy lento, ¿no? ¿Cómo van las aplicaciones?

-Lentas. -Venga.

-Te necesito aquí.

-Alicia, va muy bien el lazo. -Gracias, Luisi.

Estos trajes tienen mucha complicación:

tienen pedrería; acabados que tienen que ir a mano;

el bajo, por ejemplo, es a mano; el lazo lo estoy haciendo a mano,

porque si no, es imposible.

-Dios, qué trabajo tiene eso, ¿eh?

Hola, Alicia, ¿qué tal? ¿Qué tal vas?

-Mi maravilloso lazo. -Guau.

¿Qué vas a hacer con esto?

Lo voy a poner detrás en la espalda, en la cintura

y estoy cosiendo la cola, las terminaciones.

¿Qué vas a poner en la delantera? ¿Cómo va el vestido?

Son dos drapeados que hacen, son ese inicio del lazo.

Y el drapeado es con este tul bordado, también.

Eso es. Vale.

El vestido es estructura. -Ajá.

Este tipo de drapeado, vemos que es algo que te gusta mucho.

Ya lo vimos en la sudadera primera que hiciste,

luego, en la prueba de las sedas, también había...

Porque me gusta mucho cómo marca la cintura

y es una manera muy bonita de ceñir.

Es muy tu sello, ¿no? Sí.

Para realizar el diseño creado por Alicia hay que cortar el patrón

en dos tejidos diferentes: tul bordado y crepé.

Los tirantes se entretelan para reforzarlos,

se cierran y se unen a la espalda.

Después, se cose el delantero y la espalda

por los hombros y los costados para hacer la base del vestido.

Se fruncen las tiras del adorno y se aplican a los costados,

se cruzan creando un drapeado.

Se elabora la base del lazo y se frunce por el centro

con otra tira de tejido; para rematar el lazo

se confeccionan con tul bordado las terminaciones a modo de capa

y se finaliza colocando la lazada superpuesta en el centro.

De tiempo, creo que va muy bien. Nos vamos a quedar sorprendidos.

Todo lo que ha hecho ya me llama mucho la atención.

-Cuando empezamos teníamos...

90 minutos para una falda y nos parecía imposible.

Y, ahora, esa me la hago en quince.

-O sea, has aprendido, ¿no? -Una barbaridad.

Te dejamos que vas fenomenal. Gracias.

-Suerte, que vaya bien. -Gracias.

-Las plumas son el lazo.

Que va cruzado por aquí y el lazo llevará tul y se quedará tieso.

¿Qué tal? ¿Cómo lo llevas?

Pues nervioso, voy a colocarle la falda al vestido.

Vale. Pero voy mal, no justo, mal.

¿Qué te falta, Antonio? Estoy frunciendo la falda,

me falta colocarle su enagua para que tenga volumen

y me gustaría ponerle más brillos, más piedras.

Eso lo pongo sobre el maniquí para ir rellenando.

Para confeccionar el vestido de Antonio

se cortan las piezas del patrón en dos tejidos:

plumeti, es un tul bordado con pequeños lunares; y tul liso.

Se unen las piezas de la espalda aplicando la cremallera,

se cose el delantero con la espalda por hombros y costados;

creando el cuerpo del vestido.

Después, se frunce una tira de plumeti para crear el volante,

se repite la misma acción para la enagua y se unen.

Se cose el volante al cuerpo y se añaden las mangas.

Para realizar el entolado se cortan los dibujos de un tejido de encaje

y se aplican en el escote, el delantero y la espalda.

¿No te has complicado demasiado la vida?

Me la he complicado. Pero siempre remontas.

María, es que trabajar esta pedrería significa

recortar las flores, irlas incrustando...

Sabemos, de la otra prueba, el tiempo que se necesita.

No puedes perder ni un segundo, Antonio.

Ya. ¿Vale?

Suerte, Antonio. Gracias.

Alicia, discúlpame, ¿te importa presentarme el lazo en el maniquí?

Claro.

Va así y las dos tiras del lazo son la cola.

¿No lo ves un pelín grande?

Sí, lo he hecho aposta. ¿No te gusta?

No, me encantan los lazos

pero lo veo un poquito grande, es mi opinión.

Suerte, Alicia. Muchas gracias.

Antonio, Alicia, es el momento de darse mucha prisa,

porque queda media hora para terminar la prueba;

treinta minutos y cerramos la final de "Maestros de la costura".

-Deja las piedras. -Ánimo.

-Venga, Antonio, ligero.

Lo hemos visto...

Está nervioso porque es un vestido con mucho trabajo.

Ambicioso. Tiene poco tiempo.

Tiene poco tiempo para incrustar la pedrería en puntos estratégicos.

Está deshaciendo el lazo.

Te está haciendo caso, lo está deshaciendo.

Nosotros, también, lo pensábamos.

-Se va a ganar a Caprile.

-María siempre me dice: "Tienes que arriesgar más,

es verdad que eres muy sencilla y queda elegante,

pero tienes que arriesgar".

Y he hecho un lazo que no era normal

y cuando, fríamente, lo he puesto me he dado cuenta

de que era exagerado y lo he hecho más pequeño.

Vamos a dar paso a alguien muy especial para el programa;

no sé si recordáis quién fue nuestra madrina.

No podíamos tener un mejor broche para esta final

que contar, de nuevo, en "Maestros de la costura"

con ¡Eugenia Silva!

Prometió volver, ¿eh?

Y lo cumple. Bienvenida. Claro.

Me encanta que haya venido, ha sido una noticia genial,

y me hace ilusión que venga y vea mi vestido;

a ver si le gusta, como la primera vez.

Cuéntanos de quién vienes vestida. De Alvarno.

Estuvieron aquí. Maravillosos.

Sí, ¿no? Muy guapa estás.

Qué nervios, ¿no? Están histéricos ¿o qué?

Y nosotros. (TODOS RÍEN)

A mí me gustaría saber, para ti, con esa responsabilidad

que supone aparecer en una alfombra roja,

¿qué tiene que tener un vestido para que lo elijas?

Primero, que nada más verlo, diga: "Este es el mío".

Yo soy muy de impulso,

tal como veo los desfiles sé cuál me pondría y cuál no.

Y, luego, que me quede cómodo, porque por muy maravilloso,

por muy bonito que sea el vestido tienes que poder moverte,

que poder andar; lo sabes mejor que nadie.

Si estás constreñida y no te puedes mover, y tal...

Creo que afea el look en general, y no te sientes favorecida

y maravillosa, que es de lo que se trata.

-Que lo estás petando, Antonio.

-Ay, Mahi.

Estoy cosiendo a mano y no sé si he acertado o me he equivocado

con la elección del cosido a mano porque no sé si llego, no lo sé.

-¿Cuántos desfiles has visto que se le vean las tetas? Muchos.

-Hola, Antonio. -Buenas.

Cuéntanos cómo vas: ¿qué te falta?, ¿qué tienes?

A "full", cosiendo a mano la pedrería

porque no quería que estuviera puesta tal cual;

sino que llevase una labor a mano, que le da...

Un toque más bonito y un poco más de alta costura.

-¿Y va forrado, Antonio? -No.

Quiero jugar con la transparencia.

Antonio, una clienta, ¿qué tiene que llevar debajo?

Su cuerpo, un bonito cuerpo.

-Pero sabes que, luego, queda más elegante

si se intuye pero no se enseña.

-Sí, pero no estamos enseñando, solo lo estamos intuyendo,

el pecho no se ve. Hombre, es desnudito, Antonio.

Sí. -Queda muy bonito, pero...

No vas comodísima.

Ya. Antonio. Dime.

Te dejamos. Vamos a dejarle,

que creo que está muy nervioso como es normal.

-Ahora, no sé qué hacer, porque si lo tapo no es mi diseño,

yo lo quiero así; pero, también, quiero ganar. No sé qué hacer.

Alicia. Hola, Alicia.

En estos minutos finales.

Con el bajo. Que lo vea Eugenia.

Qué bonito. -¿Te gusta?

-¡Ah! -Me encanta que te guste.

En el anterior me pasó lo mismo. -Es elegantísimo.

-Muchas gracias. -Precioso.

Fíjate que al ver el lazo tan grande, me he asustado.

Sí, pero... creo que juega muy bien con los volúmenes;

la tela es muy favorecedora, también.

Fíjate qué colores tan diferentes han elegido.

Sí, totalmente. También es muy bonito

para un duelo final, que haya dos personalidades tan distintas

sobre dos maniquíes. Tienes que saber coser muy bien.

Alicia, aprovecha muy bien esos minutos que te quedan.

A coser. Suerte a los dos. Gracias.

Cuéntales cómo los has visto.

Los he visto muy bien hechos para el tiempo que han tenido,

porque es mucho trabajo, ¿no? Y muy bonitos, muy bonitos.

-Cuando ves las cosas en la tele qué sencillo, pero cuánto lleva.

-Muchísimo.

Aprendices, ahora sí es el momento de dar todo lo que os quede

porque quedan tres minutos para terminar: ¡tres minutos!

¡Vamos, Antonio! ¡Vamos, Alicia!

-Venga, vamos. -Vamos.

-¿Tú has visto qué trabajo tiene eso, has visto?

-Da igual quién gane, los dos son unos cracks.

-Es estupendo, no le pondría nada más, es increíble.

-Venga, venga, Antonio. -Pétalo, Antonio.

-Ay, no lo quiero pisar.

-Ella ya lo tiene. Vamos, nene, que llegas.

-Alicia, ándate ligera, que vas muy bien.

-Venga, chicos. -Ánimo, chicos.

-Sois unos campeones los dos.

-Esas puntaditas grandes.

Venga, Alicia. Vamos, chicos, vamos.

-Antonio, lo has petado.

Alicia, Antonio, el tiempo del Duelo final termina en:

cinco, cuatro. Corre, corre.

Tres. Vamos, Antonio.

Dos. Vamos.

Uno. ¡Tiempo!

-Ole. -Bravo.

-Bravo. -¡Bravo!

-¡Bravo! -¡Bravo!

¡Bravo!

-Creo que será mi gran creación y estaré orgullosa toda la vida.

-Feliz, estoy satisfecho, creo que es muy bonito;

solo hace falta que piensen lo mismo ellos.

Para mí es de alfombra roja.

Pero para mí.

-Lo hecho, hecho está.

Os pido a todos que le demos un aplauso muy fuerte

para agradecer su visita a nuestra madrina.

La primera madrina de "Maestros de la costura":

Eugenia Silva.

Gracias. Gracias, Eugenia.

Gracias, cariño.

-Gracias por venir.

Y, ahora, sí, "la suerte está echada",

es el turno de nuestro jurado y de Eugenia,

que tienen que valorar estos vestidos.

Alicia, Antonio, vamos con la última valoración,

que casi doy por hecho, que va a ser la más difícil, ¿no?

Lo es, Raquel.

Os pido que hagáis la última valoración de los vestidos

de los aprendices en esta edición de "Maestros de la costura".

Alicia, convéncenos de que tu vestido

es la opción ideal para una alfombra roja.

La verdad es que siempre había tenido en mente un diseño así,

pero nunca había tenido la ocasión; la alfombra roja esa esa ocasión

para esa idea que tengo en mente de una mujer:

de lo guapa que debe ir, como siempre me ha gustado vestir.

Con esa base nude que parece tu propio cuerpo

y el lazo que envuelve, como si la mujer fuera un regalo.

Antes de nada, Alicia, queremos felicitarte:

por tu trabajo de estas semanas y, por supuesto, por el de hoy.

Gracias. Has trabajado de forma impecable,

lo cual, no es una sorpresa, pero esta vez,

era necesario ser rápida y resolutiva.

Y, desde luego, lo has sido.

Muchas gracias, María.

A primera vista, el vestido es impresionante:

tiene fuerza, elegancia y, también, tiene tu estilo.

Además, Alicia, las proporciones son muy correctas

porque has corregido el tamaño del lazo,

tal y como, te sugerí.

Estaba: "venga, me arriesgo",

que María siempre dice que me quedo sencillita,

y cuando lo he puesto, he dicho: "Madre, es descomunal".

Está mucho mejor.

Y, también, Alicia, es muy acertado cómo has resuelto la espalda,

con los tirantes y dejando a la vista toda la espalda,

sabiendo que el lazo ocupaba.

"Too much", como diría Palomo. Es el protagonista.

Alicia, en un principio, si lo hubiera hecho yo

habría combinado las telas del revés.

Hubiera hecho el vestido base,

con el crepé y el tul bordado por encima,

y, luego, hubiera drapeado con el crepé esta parte del pecho,

sobre todo, me parece una tela más drapeable.

He estado toda la prueba dudando de eso

y estoy sorprendido de que ha funcionado, al final.

Muchas gracias.

Aunque no lo hubiese hecho así, ya te digo; al revés.

Igual el mío no se lo pone Beyoncé.

O igual, sí. Yo, tampoco, me imaginaba eso, ¿eh?

Si hubiera sabido que con eso no se hace una drapeado,

no lo habría hecho, pero, a veces, la ignorancia hace que aciertes.

Creo que he acertado, me gusta muchísimo.

Estoy un poco de acuerdo contigo:

el drapeado delantero con ese tejido no sé si es el idóneo.

El escote y, sobre todo, este drapeado

es lo único que me flojea en este vestido, Alicia.

Es que creo que no es el tejido ideal para hacer un drapeado.

¿Qué opinas, Eugenia?

Lo primero es, que es realmente, impresionante

el trabajo que ambos han hecho en el tiempo que han tenido.

Es, realmente, muy meritorio que hayan podido ejecutar

así de bien, con este tiempo.

Creo que eso es un triunfo en sí mismo.

Me parece interesante, en el caso de Alicia,

lo que dice de que ese vestido lo ha tenido en mente siempre

y creo que eso tiene valor.

-Gracias.

Durante estas semanas ha sido muy fiel a su estilo

y en esta prueba final creo que es Alicia 100%.

Hay que tener una voz porque es la única manera

de hacerse oír en la jungla de la moda actual.

Que nos lo digan a nosotros, Eugenia.

En resumen, Alicia; María, Palomo y yo,

creemos que has hecho un buen trabajo.

Me parece tan bonito poder haber creado

lo que siempre he querido hacer y que me hayáis dado la oportunidad

porque yo en mi casa no tengo ni dinero, ni tiempo, ni espacio,

ni el material; no tengo nada para hacer lo que he hecho aquí.

Que me hayáis dado esa oportunidad, ya está, yo ya estoy contenta.

Antonio, ¿cómo nos convencerías

de que vestido de alfombra roja es el ganador?

Creo que cualquier mujer que pise una alfombra roja

no quiere pasar desapercibida y cualquiera que llevase

un vestido como este acapararía la atención,

y, seguramente, sería comentada por todos los lares del mundo

por llevar el vestido que he hecho.

Ha sido un desafío, con el tiempo que tenemos,

hacer hincapié en el trabajo a mano.

Obviamente, está bastante lejos de una alta costura

pero he querido crear un entolado, por llamarlo de alguna manera,

que muestra toda la sensualidad de la mujer;

va cubierta de tela pero...

Va desnuda. Va desnuda.

Creo que el vestido tiene ese potencial

que una alfombra roja merece.

Lo primero que tenemos que decir,

es que nos sentimos muy orgullosos. Gracias.

Te has enfrentado al trabajo con una capacidad increíble:

has luchado, has aprendido y aquí está el resultado.

Mira lo que eres capaz de hacer en 150 minutos.

El corte del vestido es superelegante

y la idea es preciosa.

Se nota muy bien que dominas la silueta femenina

y que, sobre todo, disfrutas con ella.

Creo que es muy interesante lo que has dicho

de poner en valor el trabajo de la artesanía en la moda, ¿no?

Hablábamos de la importancia de la voz y, también,

la importancia de la factura, de las técnicas...

Tenemos una casa como Chanel que ha comprado

todos los talleres de alta costura de París para asegurar

la supervivencia de ese saber hacer que es tan importante

en los trajes de alta costura y de prêt-à-porter.

Eso, también, es una lección muy, muy valiosa;

es decir, mi pregunta es si el vestido estaba así pensado

o es lo que te ha dado tiempo a cubrir en el tiempo que tenías.

-El vestido está ajustado al tiempo que teníamos;

lo que yo podría hacer como labor manual dentro de ese tiempo.

He cogido un tejido y lo vuelvo a tejer,

lo vuelvo a hacer mío en un traje como este,

únicamente, aprovechando las partes que quiero donde quiero.

Antonio, valoro muchísimo tu idea y todo el trabajo manual

que has intentado entolar y te lo agradezco.

La verdad es que es algo muy bonito de ver

y, sobre todo, en un programa como este, en una final.

Pero yo que soy, de los tres, el mayor

para mi gusto dejas demasiado poco a la imaginación.

No sé si lo que quiere tapar el encaje, realmente,

lo taparía en una mujer real o no.

Este vestido es apto para todas las mujeres

que no se avergüencen de su cuerpo y quieran dejar insinuar y entrever

aquello tan bonito que es el cuerpo de la mujer.

Alguna vez, hemos visto un vestido así en alguna alfombra roja,

no sería la primera vez. Ya, sí.

Bob Mackie en los Oscar con Cher.

Givenchy, Riccardo Tisci lo ha hecho con Beyoncé

y con miles. En infinitas ocasiones.

Pensando en una alfombra roja, llamar la atención, va a llamar.

Me parece un vestido precioso. Maravilloso.

Estoy contento con mi trabajo, la verdad.

Veo que está muy discutido, entiendo que necesitáis

vuestro tiempo de deliberación.

Antonio, Alicia, vais a tener que pasar estos minutos

de altísima tensión en el probador.

A los jueces y a Eugenia, os invito a ir a la salita.

Estaba muy convencido con mi vestido,

pero las palabras de Lorenzo me hacen mella

y eso lo llevo un poquito mal.

Eugenia, has venido cuando que más difícil es.

Además, el tiempo es tan limitado, ¿verdad?

Pero, la verdad, es que saben hacer ya maravillas

con el poco tiempo que tienen.

Estoy contento, he sido capaz de hacerlo en 150 minutos,

una cosa que no era viable.

-Cuando terminé de confeccionar estaba feliz

porque he hecho el diseño que quería. A mí me hace feliz.

-Estoy contento porque me he arriesgado.

Me ha salido bien o mal, pues ya lo veremos.

-La base es espectacular, solo el vestido de la base, ¿no?

Sí, es muy bonito. Muy bonito el tirante como cae.

Como está rematado...

-Es verdad que es un desnudo casi completo.

-Ya. -Eso lo entiendo.

El vestido de Antonio me parece lo más, me parece elegantísimo.

Sé que le ha faltado tiempo, en un cuerpo, obviamente,

deja ver más de lo que se tiene que dejar ver.

Le ha faltado tiempo, Palomo. Sí. Tiempo.

Pero la idea me parece elegantísima.

El plumeti como base me gusta mucho.

Sí. La base con la flor bordada.

Como patrón está más trabajado ese. Sí.

Y como tejido ese.

Ahí estamos divididos. El crepé no es fácil.

Pero no es lo mismo que bordar un plumeti.

Para una alfombra roja de hoy, el mío, creo que debe ganar el mío.

El de ella lo veo saliendo del Titanic cuando se hizo la película;

es muy bonito para el Titanic.

Alicia, Antonio, acercaos, por favor.

(Aplausos)

Es como si acabara de terminar tu desfile

y los dos fuéramos diseñadores importantes y nos aplaudieran.

Lo he mirado en plan ¡guau!

Aprendices, me dirijo tanto a los que os disputáis

el maniquí de oro, como a los que habéis

pasado por los puestos de costura de este taller:

María, Palomo y yo os queremos dar las gracias

por las maravillosas experiencias vividas y por todo

lo que hemos aprendido, también, nosotros.

Ay, Caprile, llegamos a la final y estamos muy emocionados.

Sí lo estamos. Sí.

Han pasado los días y las semanas, y ya sabéis que nos hemos

encariñado muchísimo, para siempre, con vosotros.

Ha sido un auténtico placer veros evolucionar y crecer

hasta llegar al nivel que habéis alcanzado en esta última semana.

Me gustaría que ganara Alicia porque ha estado más conmigo,

ha sido mi jefa, he trabajado muy bien con ella; me gustaría.

-Hoy vengo a apoyar, con todo mi corazón latino a Antonio,

porque Antonio tiene que ser el ganador hoy,

Antonio tiene que ganar, Antonio es el mejor.

Vamos a conocer, entonces, el nombre del aprendiz

que se convierte en el primer Maestro de la costura

de la historia de este programa.

Y dilo ya, Caprile, que nos va a dar un algo.

Por favor, Caprile.

El aprendiz vencedor de esta primera edición

de "Maestros de la costura" es...

Alicia.

Alicia, te conviertes en la primera ganadora

de "Maestros de la costura" de España.

¡Felicidades!

-Enhorabuena. -Gracias, de verdad.

Cuidado que pesa, Alicia.

Madre mía, no tengo fuerzas.

-Que voy a llorar.

-Mami.

-Me llevo esta pequeña gran familia que he hecho aquí,

todo lo que he aprendido, todas las vivencias...

Todo eso ni se borra ni se elimina, eso me lo llevo aquí.

Me quedo con todo eso, con todo lo bonito

que me ha aportado "Maestros de la costura",

aunque no sea con el busto de oro, pero me quedo con todo eso.

Para mí, he ganado.

-La esencia de la Alicia que entró a la de ahora, es la misma,

pero me llevo muchísima fuerza para afrontar el futuro

que me queda como costurera y diseñadora.

Sobre todo, pensando que esto es una profesión

y que es una maravilla y un orgullo decir que soy costurera.

Hace diez semanas abrimos las puertas de este taller

para dar a conocer un mundo, el de la costura,

que muchos de vosotros y yo desconocíamos por completo;

pero gracias a nuestros jueces, a los invitados que han venido,

gracias a los aprendices, hemos descubierto un mundo fascinante.

Ahora sabemos que la moda es mucho más

que un montón de prendas de ropa y, sobre todo,

sabemos valorar la labor silenciosa y muy difícil que es la costura.

Gracias de corazón por haber estado con nosotros,

ojalá nos veamos muy pronto, porque ya sabéis...

"Coser y cantar, todo es empezar".

  • Programa 10

Maestros de la costura - Programa 10

16 abr 2018

El mejor de la primera prueba se convertirá en el primer finalista. El segundo pase se disputará en la prueba exterior. Los dos aprendices aventajados de la edición se enfrentarán en un duelo final por el maniquí de oro, que le acreditará como primer Maestro de la Costura de España, un premio de 50.000 euros, una colección cápsula a la venta en El Corte Inglés y un Máster en Diseño de Moda impartido por el IED Madrid: Instituto europeo di Disign.

Sonsoles Díez de Rivera, Patrona de la Fundación Cristóbal Balenciaga, acercará el universo del diseñador de moda. El reto será confeccionar un look a medida, homenaje a Balenciaga, para los jueces y Raquel Sánchez Silva

En el taller de Pronovias, cada aprendiz confeccionará un vestido de novia de la firma. Hervé Moreau, director creativo de la firma, les mostrará sus increíbles diseños. Además, José Corbacho, Óscar Higares y Mónica Cruz trabajarán codo con codo con los tres aprendices que optan al último pase

En la última prueba, los dos duelistas diseñarán un fabuloso vestido de fiesta de inspiración y diseño libre, que les defina como modistas. El vestido ganador será lucido por la modelo internacional Eugenia Silva, madrina de 'Maestros de la Costura'.
 

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  1. Elisa

    Madremía, he visto hoy la final. Alicia, ha sido para mí la favorita durante el programa pero tengo que decir que su vestido me parece un disfraz por mucho bombo que se le quiera dar. Mientras que el de Antonio...tape más o tape menos me parece un vestido espectacularrr.

    31 may 2018
  2. Grijalboa

    Cualquiera de los dos sería un justo ganador. A mí me suelen gustar más los diseños de Alicia porque tengo un usto más parecido al suyo, aunque ella es más repipi; Antonio también se lo curró mucho en todas la pruebas. De todas formas no hay que desvalorizar a Alicia, sólo porque vuestro preferido fuese Antonio. No hay que quitarle méritos, siempre fue de las mejores, y Antonio en cambio tuvo subidas y bajadas, aunque no merecía menor puesto tampoco que el que ha tenido. Pensé que iba a estar más reñido, incluso ganar Antonio; pero concuerdo con Isa en que no supo distribuir bien su tiempo, o pensar en modificar un poco el diseño. Hizo bien manteniéndose fiel a sí mismo. Arriesgó, pero tristemente no triunfó. Mis felicitaciones a ambos y al programa. Muy simpáticos los diseñadores, sobre todo Caprile ;)

    06 may 2018
  3. Isa

    Normal, es un concurso, pero van a trabajar en el mundo real diseñando y un vestido como el de Antonio es más difícil k lo escojan para una pasarela que el de Alicia. La prueba a fin de cuentas era k modelo escogería la madrina para una alfombra roja y Antonio lo sabía.Otra cosa es k él kisiera hacer realidad el vestido de sus sueños. Durante el proceso de confección los jueces le comentaron sobre las transparencias y la modelo le dejó caer k pusiera algo debajo para k fuera sensual y dejará algo para la imaginación, pero Antonio no escuchó o no entendió el comentario. Creo k los dos concursantes son buenos, pero Alicia maneja/se organiza mejor los tiempos.

    22 abr 2018
  4. Romina

    La modelo no se quiso poner el vestido de Antonio, por eso no ganó. El debió ganar

    22 abr 2018
  5. Allen

    Esta genial que pongáis en el titular de la página de Maestros de la costura quién ha ganado, es un detalle que no nos importa porque queremos ver el programa y vivirlo con sorpresa. Gracias.

    20 abr 2018
  6. Yo

    La auténtica ganadora es Alicia simplemente porque ganó!

    20 abr 2018
  7. Aries

    El auténtico ganador del programa es Antonio.Ha sido el mejor

    20 abr 2018
  8. Femenina

    El auténtico ganador es Antonio.Ha sido el.mejor

    20 abr 2018