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Para todos los públicos Maestros de la costura 2 - Programa 10 - ver ahora
Transcripción completa

Ya estáis en la semifinal de "Maestros de la costura".

Vais a tener que coser con máquinas vintage.

Esto es broma, ¿no? -Qué bonito va a ser hoy.

Juan Vidal.

"Las chicas del cable".

Estos cinco vestidos

pertenecen a los felices años 20, por un lado,

y los sombríos años 30, por otro.

Toni, ¿a quién crees que le vamos a dar el número 1?

Enhorabuena, Toni.

Nuestros aprendices van a recibir un encargo de alta exigencia:

vestir a la invitada perfecta.

Tú liderarás los dos equipos en esta prueba.

(ISABEL) Madre mía. -Yo confío en ti.

Y yo en ti también, así que no te relajes, gordi.

Tiempo.

Tracatrá.

Toni, Isabel, enhorabuena a los dos.

Lara, Rosa y Amparito, nos vemos en la prueba de expulsión.

Juan Avellaneda.

El aprendiz que no continúa es...

Lara.

(Zaz, "La vie en rose")

Buenas noches.

Los cuatro finalistas,

Rosa, Amparito, Toni e Isabel,

están a punto de entrar en el taller.

Y vienen muy nerviosos.

Y no me extraña, porque al final de la noche

uno de ellos se convertirá en ganador.

Y esa victoria le abrirá definitivamente las puertas

a una carrera en el mundo de la moda.

Bienvenidos a la gran final

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

(ISABEL) Madre mía, vengo hoy como una niña pequeña.

Llena de ilusión.

Y unas sensaciones de felicidad medio alocada,

nervios, miedo, no sé,

un conjunto de todo. Muy fuerte.

Buenas noches, aprendices.

Y enhorabuena a los cuatro por estar en la gran final.

Hace diez semanas llegasteis a este taller

12 aprendices que habíais superado un casting muy exigente.

Los mejores de entre más de 12 000 costureros "amateurs".

Estaba claro que los 12 que llegasteis sabíais coser

pero desde el primer momento que os vimos trabajar descubrimos

que teníais además un talento muy especial.

En estos dos meses y medio vuestra evolución ha sido fantástica.

Y esto se refleja en vuestras prendas,

que hoy las hemos colgado junto a vuestros puestos

para que os sintáis muy orgullosos.

Desde los camisones hasta las réplicas de los trajes

de "Mujeres al borde de un ataque de nervios",

sin olvidarnos de los vestidos de flamenca.

Todos ellos tienen algo en común:

evolución.

No solo habéis evolucionado en la confección, aprendices,

también a la hora de crear y de diseñar.

Y además habéis aprendido

algo muy importante para este negocio:

el trabajo en equipo.

Aunque a algunos os ha costado un poquito más,

habéis salido por fin de vuestra zona de confort.

Os habéis arriesgado

con prendas y estilos que nada tienen que ver con vosotros.

Y en la costura, arriesgar, sin duda, es ganar.

Isabel, viendo los trajes que has ido haciendo en estas semanas,

que los tienes justo ahí detrás,

¿cuál te trae mejores recuerdos y por qué?

El de... La camisa para mi marido.

La camisa para tu marido. ¡Futuro marido! (RÍE)

¿Llevas el anillo para que te traiga suerte?

Siempre, ni me lo quito para dormir ni me lo voy a quitar nunca.

Toni, tú has sido el más crítico contigo mismo.

No dabas ni un duro por ti.

¿Cómo afrontas este reto, Toni?

Bien, vengo con muchas ganas, la verdad, muy contento.

Estoy en una nube. No me lo creo todavía.

Amparito, la semana pasada nos decías que no te querías marchar

porque recibir formación de costura y moda es muy caro

y aquí lo estás recibiendo cada día.

¿Estás aprendiendo lo suficiente? Estoy aprendiendo muchísimo.

Además, hoy tengo una sensación agridulce,

porque estamos en la final y estoy contenta por estar aquí,

pero no quiero que termine.

Rosa, siete pruebas de expulsión

de nueve programas.

Que se dice pronto. Sí.

¿Cuál ha sido tu secreto para llegar a la final?

En la vida me ha tocado siempre luchar

y aquí he seguido haciendo lo que hago en mi vida normal,

luchar sin perder la ilusión.

A ver si llego al final del sueño y cierro el círculo.

Voy a darlo todo. Ahora mismo adoro a mis compañeros,

pero aquí ya hay que sacar toda la artillería pesada

y darle a lo máximo a lo que pueda dar.

Nada nos puede emocionar más

que miraros a la cara y saber que uno de vosotros

se coronará esta noche como el ganador

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Pero vamos paso por paso.

De este primer reto saldrá el primer duelista.

El mejor trabajo ganará...

La bata. -La bata.

La bata de duelista,

que simboliza para todos nosotros

el salto definitivo al mundo profesional de la moda.

De la prueba por equipos saldrá el segundo duelista

de esta gran final de "Maestros de la costura".

Y esos dos duelistas se batirán en una prueba final

que os llevará al límite

para conseguir lo más preciado del programa,

que es el galardón oficial,

el maniquí de oro que está esperando

a alguno de los cuatro que estáis aquí.

(TONI) Estoy supercontento. Esto es como unas oposiciones, casi.

O sea que es la leche.

La verdad es que hay mucho nivel en la final.

Pero me quiero llevar la bata, claro.

Aprendices,

si comenzamos "Maestros de la costura"

con la visita de la gran diseñadora de moda Sybilla,

no podíamos terminarlo

sin hacer un homenaje

al vestido femenino.

Para ello hemos traído a una mujer

que crea vestidos de ensueño.

Os pido un fuerte aplauso para Teresa Helbig.

(AMPARO) Ay, Teresa Helbig,

es una eminencia de la moda española.

Brutal. Viene una gente

de tanto nivel a este programa

que es una maravilla.

Mil gracias por acompañarnos en la gran final

de "Maestros de la costura".

Es un honor para nosotros que tú estés aquí.

Gracias. Son 25 años de profesión.

A mí me gustaría que le contases a los aprendices

que todo empieza con un vestido de plumas.

Así fue. Me invitaron a una boda y entonces: "¿Qué me pongo?".

Entonces, con mi madre, que es una gran costurera,

"vamos a hacer algo".

Total, que nos hicimos un traje de plumas,

más de 800 plumas, teñidas a mano, cosidas una por una.

Y ahí empieza todo.

El mundo de la pluma, Teresa, sabemos que tiene mucho poder.

Mucho. Donde esté una pluma... Da para mucho.

La pluma la usamos todos, Palomo. Viva la pluma.

Tengo mucha. Teresa, debiste de ser

la envidia de la boda. No puedes imaginar el exitazo.

Cuando me dijeron: "¿Por qué no haces una colección?".

Dijimos. "¿Y por qué no? Vamos a por ello".

Ahí empieza ese sueño y durante un cuarto de siglo

construís la mujer Helbig,

pero ¿cómo explicarías tú qué es la mujer Helbig?

Pues es una mujer seductora, pasional.

provocadora y decimos que tiene un punto punk,

porque está fuera de las últimas tendencias.

(ROSA) Empezó con su madre igual que yo.

Yo daría lo que fuera por que en 25 años

estuviera como ella.

El prestigio y las colecciones tan preciosas que hace ella.

Bueno, aprendices, ha llegado el momento de desvelar

lo que hay en los maniquís.

¿Me acompañáis? Vamos.

La verdad es que estoy muy emocionada hoy, ¿eh?

Guau, qué bonito.

Alta costura.

A ver qué os parecen. Ale.

Toma ya.

Hala.

Esto sí que es una final, ¿eh?

Qué bonito.

Isabel, ¿qué te parecen estos cuatro vestidazos?

Son preciosos todos. Los cortes, los adornos, todo.

Rosa, ¿a ti qué es lo que más te impresiona

de alguno de ellos?

Me impresiona que son trajes de alta costura.

No es un brillo cualquiera. Maravillosos todos, preciosos.

Amparito, y a ti

¿para qué ocasión te parecen apropiados estos vestidos?

Pues los veo para un cóctel o para una cena especial.

El penúltimo me gusta, con una pamelita,

para una boda de mañana.

El más bonito, me parece el del cuello camisero.

Ese sí me lo pondría, iría monísima.

Aprendices, aunque este tipo de vestido admite cualquier escenario

son vestidos de cóctel.

Pero, vamos, son tan bonitos

que para cualquier ocasión especial son perfectos.

Y si no, fijaos en la joya de vestido de Teresa

que llevo yo puesto.

(ROSA) Maravilloso. Porque esto es metal...

Pintado con pincel pieza por pieza. Una auténtica joya.

La verdad, son espectaculares los vestidos que lleváis las dos.

Y creo que no estáis viendo cómo está hecho.

Es todo cuerdas, ¿no? Es todo un nudo.

Claro, es un tul de algodón

y entonces vamos posicionando todas estas cuerdas de cuero

haciendo la geometría. Para que os hagáis una idea,

cada una de las aplicaciones que llevan estos vestidos

han sido cosidas a mano, una por una.

Y eso es lo que nos hace llamarlo "vestido joya".

(TONI) A estas alturas, lo que nos ponen no es nada fácil.

Y los vestidos de Teresa Helbig son de un altísimo nivel.

O sea que va a ser difícil, muy difícil.

Aprendices,

el primer reto de la noche consiste en replicar

uno de estos cuatro vestidos.

Pero antes de someteros a una prueba tan difícil,

queremos celebrar con vosotros que habéis llegado a la final.

Hombre. Si me permitís.

¿Me ayudas, Palomo? Yo te ayudo.

¡Guau!

Por fin.

A ver, que Teresa no se merecía menos.

Guau. Muchas gracias. ¿Qué quieres, Teresa?

Yo, un gin-tonic me tomaba. Me vendría bien para los nervios.

Yo, una cervecita con alcohol. Sin alcohol, son sin alcohol.

(AMPARO) Ay, qué lástima.

Isabel.

¿Con cuál quieres brindar? Con la piña.

Yo brindo en Nochevieja con piña. La piña.

Toni. Este mismo.

Ese. Gracias.

Rosa, celebremos que estás en la final.

Venga, voy a coger este.

Has cogido el que yo quería. Ay, Amparito.

Iba a coger el verde, pero... -El otro lleva hierbabuena.

Este lleva un paragüitas, una sombrillita azul.

¿Te lo cambio? Bueno, no, no.

A ver si nos trae mal fario ahora cambiarlo.

Uy, Isabel.

(ISABEL) La piña. Mira.

¿Qué significa esto? No sé, nada bueno, seguro.

(ISABEL) Cómo no, en "Maestros de la costura",

cuando te ofrecen un cóctel, cada uno, uno diferente,

aquí hay algo.

Aprendices, estos cócteles

que hemos elegido

van a decidir vuestro destino más inmediato.

Amparito, el azar ha querido que tú y yo

compartamos el mismo cóctel,

que se llama "pasión primavera".

Y la primavera para mí

está en la ligereza del segundo vestido, el del cuello camisero.

Era el que quería. Ese es el vestido de primavera

para mi cóctel, que ahora también es el tuyo.

Chinchín, Amparito. Gracias.

Rosa, mi cóctel favorito

se llama "atardecer en Capri" y me recuerda a eso,

un atardecer precioso y un cóctel, una fiesta maravillosa,

que he organizado y al que pretendo que vengan invitadas

muy chic, con un vestido, por ejemplo,

como este verde precioso, inspirado un poco en China.

La imagino como una invitada asiática, guapísima,

que ha venido a mi casa de Capri a tomar una copita.

(ROSA) Me encanta.

Lo veo de una delicadeza extrema.

Además, pistachoso de color, con el dorado, precioso.

Y tiene plumas. Plumas, que me encantan.

Que no falten. (ROSA) El vestido me encanta.

Igual me lo pongo yo que se lo pone mi hija pequeña

Raquel, María.

Un vestido versátil, eso me ha gustado.

Toni, te digo que has escogido el mejor cóctel,

que es el mío.

Este cóctel se llama "Paris, mon amour"

y está inspirado en esas primeras veces que iba a París

junto a Ferrán, a las ferias, a vender nuestras colecciones

y por la noche salíamos a celebrar o a llorar

esos días tan divertidos y duros a la vez.

Y está inspirado en esas noches de París.

Y, ¿cómo no?, tenía que ser ese vestido,

que para mí tiene un punto francés surrealista con los insectos,

y las perlas, bordado en color nut.

Qué chic. Me encanta.

Y como lo has vendido, me lo quedo.

El último ríe mejor. Por último, Isabel,

mi cóctel se llama "New York, New York".

Uy, me encanta. Y por lógica,

te ha correspondido el traje negro que me recuerda a mis inicios.

Yo me formé en Nueva York, en el Fashion Institute.

Y es muy del "New York" que recuerdo, era muy jovencito.

Amo Nueva York, así que... Qué guay.

Aprendices, es una prueba complicada,

pero también es un reto para que os luzcáis como debéis.

Y eso es lo que esperamos de vosotros.

(ISABEL) Mi vestido no es nada fácil.

Tiene su trabajo, pero voy a darlo todo.

Y para lograr hacer la réplica más exacta

de esos vestidos,

tenéis los patrones y tenéis...

150 minutos de tiempo.

Muchísima suerte.

Porque el tiempo de la prueba comienza en tres,

dos, uno, a coser.

Vale.

(ISABEL) Buf.

No olvidéis nada, chicos.

(ROSA) La cremallera, los broches.

Entretela, el patrón, los patrones. (AMPARO) Este rollo por aquí.

Este es el mismo... -Los hilos.

Hilo, tela, tela, tela...

Entretela necesito. Uy, espera.

Adornos, llevo todo... De verdad, qué pánico al salir.

Sí, ¿eh? Patrones, tal. -Y la cremallera también.

Venga, vamos.

Mangas.

El...

vestido.

(AMPARO) Menudo reto el de esta noche.

Replicar un vestido joya.

Seguro que hay que coser a mano más de una pieza.

(ROSA) Cortando ya.

Teresa, cuéntame a quién te ha hecho especial ilusión

ver con tus creaciones.

Hombre, hay actrices importantes a nivel nacional e internacional

que te da ilusión, muchísimo, verlas

Halle Berry. Halle Berry, sí.

Qué guapa. Pero me hace ilusión, de verdad,

cualquier mujer que quiera llevar un Teresa Helbig.

Creo que desde este programa también podríamos decirles

a todas las "celebrities" españolas

que se vistan mucho y muy variado de moda española.

(ISABEL) Uy, los hilos, se me han caído.

(TONI)

Vale. Estoy muy tranquilo.

O sea, creo que nunca había estado tan tranquilo

en ninguna prueba.

Las mejores veces que he cosido ha sido estando tranquilo.

Una vez estamos aquí, ya a saco.

A darlo todo y a demostrar que si estoy aquí es por algo.

(AMPARO) Para mí, llevarme esa bata de duelista, madre mía.

Y el maniquí de oro.

En mi tienda de exposición, me va a quedar monísimo.

Lo pongo en el escaparate y las señoras se vuelven locas.

Y si gano, la colección en El Corte Inglés

me quedará monísima.

Todas las niñas y madres con sus lazos a juego,

unas con las otras.

Van a estar guapísimas mis niñas y sus madres.

Teresa, cuando miras hacia el futuro,

¿en qué piensas? Pienso, fundamentalmente,

en posicionar la marca a nivel internacional,

que estamos trabajando muchísimo en ello,

hacer otro próximo cortometraje. O sea, siempre estamos haciendo

eh... mil cosas que ayudan

a que todo este mundo

eh... de tanta pasión

siga adelante. ¿Sabes lo que veo

cuando miro al futuro?

Veo al personal de tierra y a las tripulaciones de Iberia

vestidos de Teresa Helbig.

Este proyecto lleva muchísimos meses de trabajo.

Creo que se presentarán para la próxima temporada.

Imagínate lo que supone para nosotros

el que 7000 personas cada día vistan de Teresa Helbig,

claro, impone.

(AMPARO) ¿Ya lo has cortado? (ROSA) Sí.

(AMPARO) Jolín, qué rápida. -Me faltan los puñitos

y el cuello, pero ya voy organizando lo gordo.

Ahora ya corto lo chico.

(ISABEL) Por fin en la final. No me lo creo,

lo que está pasando, te lo juro.

Estoy aquí en una nube de alegría,

de... no sé cómo describirlo, estoy como...

nerviosa y tranquila a la vez.

Es como, yo qué sé, como confeti en mi cabeza.

Voy a dar todo lo que está dentro de mí

por mi marido, por mis hijas, por todo,

para conseguir esa bata blanca, por supuesto.

(ROSA) Yo, rival más fuerte veo a Isabel.

Pero te puede sorprender cualquiera de mis compañeros.

O me sorprendo yo misma que empiece a meter la pata

y no llegues a término.

O sea, aquí no se puede dar todo por cantado.

Cuéntanos de tu madre.

¿Qué ha significado tu madre en tu carrera?

Mi madre es la jefaza.

Ahora ha cumplido 80 años y sigue al pie del cañón.

Y es la que siempre

ha buscado la excelencia en las prendas.

La belleza no está en lo que ves a simple vista,

sino en los detalles.

(AMPARO) No he enhebrado la máquina, voy ya.

Me iba a poner a coser sin enhebrar, bravo por mí.

El de Amparito es un vestido hecho en tul de algodón.

Este, hay que hacer las piezas una por una

con un tul más rígido donde va a ir el bordado,

porque si no, el bordado, con el peso de los cristales, se caería.

El primer vestido, el de tachuelas, New York,

es un vestido hecho en crepé de lana.

Y las mangas son de gasa de seda.

La complicación es que tenemos

que hacer una plantilla con esas formas de geometría.

Y mucha precisión, para que no quede nada torcido.

El segundo, de terciopelo, terciopelo de seda,

que se mueve un montón,

con las mangas abiertas, con la canilla de goma

para hacer esta especie de fruncido, el canesú.

Y ahí sí que es otra vez plantilla

donde remachamos los ojetes metálicos

y después, con un palillo y pegamento,

hay que poner las perlas de cristal.

Teresa, como no tenemos tanto tiempo como en tu taller,

les hemos dado unas aplicaciones con silicona para que lo peguen.

Fantástico.

Y esto así. Madre mía, esto es una baba.

Madre mía, no veo nada.

(ROSA) Esto por aquí, hacia arriba y hasta arriba del todo.

¿Y el último, el de las noches de Capri?

Ay, las noches de Capri me encanta. Una organza de seda natural,

la manga con esas lorzas,

y el bajo, hecho a mano, por supuesto,

con las plumas de marabú. Plumas de marabú.

La pluma. -Vale.

Vámonos, átomos.

(ROSA) Venga, voy haciendo ahora ya esto.

Vamos a que nos enseñe Rosa cómo va.

Rosa es una maravilla.

Rosa. (ROSA) Hola, ¿qué tal?

Cuéntanos cómo vas por el tiempo. He planteado la espalda,

el delantero, las mangas están para meter en máquina,

poner adornos y ya unirlo todo.

Las jaretas están planchadas. Enséñanoslas.

¿Vale? Ya es meterlas en máquina. -Fantástico.

Una maravilla. Una lleva un adorno aquí.

La otra lleva un adorno aquí. Voy a entretelar los puñitos

y el cuello también, para que tenga más armado,

porque la tela es muy fina. -Mejor, más cuerpo.

Rosa, vas un poco al revés. Estás en la final

y te veo más tranquila que ningún día.

Estoy igual de nerviosa que el día de Sybilla.

De verdad, sigo teniendo los mismos nervios y la misma ilusión.

Ahora ya nos jugamos el pasito, el paso de terminar esto.

¿Has mirado la bata?

No le quito ojo.

He dicho, el uniforme más bonito que me pondría para una fiesta.

¿Qué supondría para ti conseguir hoy esa bata?

Hombre... Llevártela puesta.

La bata significa ya maestro.

Entonces, es un pasito más

acercándome a la perfección de la costura.

Es lo que merece la pena de la semana que estás aquí.

El objetivo, tu bata.

Es una simple bata, pero significa mucho.

Además, quiero conseguir ser maestra y seguir enseñando a gente.

Para mí es como cuando ves un profesor, un catedrático,

van siempre con sus batitas y yo quiero tenerla también.

Aprendices, acaban de pasar los primeros 60 minutos de la prueba.

Tenéis 90 minutos por delante para trabajar.

¿Me ha oído todo el mundo? (TODOS) Sí.

Estamos concentrados. (ROSA) Te hemos oído.

No nos sale ni la voz, Raquel. Ay, de verdad.

El vestido está montado así

para que yo ahora le ponga los brillos.

Madre mía, va a pesar la manga dos kilos.

Ese vestido pesa más que un muerto.

Tiene de pedrería que te lo pones, te pesas

y parece que hayas engordado 40 kilos.

Isabel. Hola, ¿qué tal?

-¿Cómo llevas las tachuelas? -Bueno, las tachuelas son estas.

Estoy ahora muy entretenida con la espalda.

-La espalda, sí. -Parece sencillo,

pero no. -Pero no.

Así que aquí estoy. He hecho ya las tablitas.

Y las he planchado ya. -Tiene buena pinta.

¿Estás nerviosa, Isabel?

Hombre, por supuesto, estoy nerviosa,

si no, no estaríamos aquí. Más nerviosos estamos nosotros.

Sí, sí. A ver si nos hacéis

quedar bien delante de Teresa.

Tranquilidad, tranquilidad, a ver si os tengo que calmar yo.

No, no, a Lorenzo, a Lorenzo.

Y si has entrado con esa sonrisa,

como te pongas esa bata blanca, ¿qué te va a pasar?

No lo sé, hay que probarlo.

Yo no le quito ojo a esa bata. Mientras voy cosiendo

la voy mirando de reojo y digo:

"Dale, porque objetivo a la vista".

(AMPARO) Amparito, por lo que más quieras, no la líes parda.

A ver, este, este...

Madre mía, para quedarse ciego con el tul.

Coseré como me dé la gana, porque no veo nada.

No veo ni torta, te lo digo. Estoy ciega como un topo.

(ROSA) Amparito, ¿cómo vas? -Lamentable.

No veo ni torta. Tengo tul blanco y estoy ciega.

Lamentable, ¿qué? -Con el tul blanco

no veo lo que coso. -Vaya.

Hombre, Amparito Taconcitos.

Buenas. -Amparito, ¿qué tal?

¿Cómo lo llevas? -Lo llevo muy mal

porque no me veo nada. Porque yo veo así

y tengo que juntar los tules y no me veo ni torta.

Lo llevo muy mal. ¿Necesitas gafas?

Claro, si quieres, te presto las mías, Amparito.

Que son de cerca. Prueba a ver.

Toma, a ver.

Pero tienes el vestido que querías.

Sí, es muy mono, me gustan los cuellos camiseros.

Caprile, te ves fatal, ¿eh? Así me veo peor.

¿No te sirven? Pues nada. No, pero muchas gracias.

¿Cómo tienes pensado poner las incrustaciones?

Inicialmente las iba a coser todas del tirón,

pero luego he pensado que no era la solución,

porque cuando yo ahora hago aquí la costura,

las piso y no las puedo coser.

Hombre, depende, puedes descargar la pedrería y luego coses.

Claro, quito un pedacito así, que sería el centímetro de costura.

Claro. (TERESA) Exacto.

-Vale. Ya no te doy más pistas,

que te estás jugando mucho. No, ya.

Te juegas una bata blanca. Pues ya lo sé, ya.

A ver, ¿no te hace ilusión? Ojalá. Sí, me hace ilusión.

Pero soy consecuente con todo y creo que no me va a tocar a mí.

Aquí la bata blanca no toca. Esto no es la Lotería Nacional.

Se gana con trabajo. Sí, está claro.

Y aplicando lo que has aprendido en estas semanas, Amparito.

Si yo lo sé. No te desanimes.

Venga, Amparito. Ya...

Me estoy agobiando, lo sé. Amparito.

A por él. Vamos.

(AMPARO) De normal soy una persona superpositiva,

pero es que es una final y hay que hacerlo bien

y me pongo muy nerviosa porque veo que no...

que no sale como debería.

Vale.

Coso la cremallera.

(AMPARO)

(ISABEL)

Es supercomplicado ese vestido.

Tiene mogollón de tablitas por la espalda.

Aparte, está hecho en una organza muy finita,

con lo cual resbala mucho.

Para que las tablas queden perfectas, hay que currárselo.

(ROSA) Venga, por Dios. Las mangas ya están.

Está el puño.

(AMPARO) El cuello, vale, esto va por separado,

porque son abiertos.

No cabe. Tenía que haber cogido dos.

Al ras, al ras. Lo voy a coser así.

Con lo cual es...

¿Cómo lleva el pie de cuello? Lo lleva cogido.

Lleva esto aquí.

Con el pie de cuello va cogido.

Pero ¿y si yo lo cojo aquí?

Ya.

Aprendices, solo queda una hora de prueba.

Ay, Rosa, se te cae la plancha. (RÍE) Se me cae todo

de pensar en el tiempo. Y parecía que estabas tranquila.

Parezco, pero no lo estoy.

Habéis consumido 90 minutos del tiempo.

Vamos.

Toni. Hola.

¿Cómo lo llevas? Te presentamos a Teresa.

A ver, creo que bien, pero...

Te estoy viendo tan tranquilo, Toni.

Sí. Eres otro Toni.

Te diría que lo estás disfrutando. Sí, hoy sí, como el otro vestido.

Llevo dos pruebas que, la verdad, estoy cómodo.

Pero estoy muy nervioso.

Pero, vamos, ahora lo estás llevando fenomenal.

Estoy sorprendido y todo. Cuéntanos cómo lo llevas.

Pues bien. Me ha costado un poco trabajar con este material.

El terciopelo. Pero voy bien, voy despacito.

He tardado más en cortar por eso, quería que todo estuviera bien.

Como decía mi madre, hasta una bata es importante que se corte bien.

Sí. Palabras sabias las de tu madre.

Las madres.

Las jefazas. Las jefazas.

Y bien, la verdad, bien. No sé.

Me queda unir las mangas, poner la cremallera

y empezar a poner abalorios y... Vale.

La bata es unisex. Sí.

Una talla magnífica para hombre también, Toni.

No tengo problema con la ropa de mujer.

Estás acostumbrado a llevar bata. En mi trabajo llevo bata.

Soy fisioterapeuta. -Y modisto.

Bueno, modisto... Intento de costurero.

Como me ha ido todo tan bien en el programa,

es como que no me lo creo.

No espero que me pase algo malo, pero es como...

Tranquilo, a ver qué pasa. Estamos en la final.

Todo lo que puede pasar es bonito, todo.

(TONI) Normalmente pasa algo bueno y luego viene algo malo.

Es como una balanza.

Pero yo estoy encantado de tener esta racha tan buena.

Hasta que dure dura.

(AMPARO) Buf, se me está girando. Me cago en la madre que me trajo.

(ISABEL)

(ISABEL)

Teresa, ¿y cómo estás viendo trabajar a nuestros aprendices?

Me encanta, porque los veo muy concentrados.

Y, buf, con tanta ilusión... Es que es...

Como para desconcentrarse con estos trajes tuyos, vamos.

Contadme, ¿qué tal habéis visto a Isabel

y a Toni, por ejemplo? La verdad es que yo

estoy fascinada de ver trabajar a Toni,

sobre todo, porque creo que lo está disfrutando.

Es verdad que es un terciopelo de seda,

que eso se resbala. Se resbala.

Y él lo está trabajando con cuidado.

La manga tenía buena pinta. Estaba sin montar,

pero lo que es el fruncido y el puño tenían buena pinta.

A Isabel, ¿cómo la habéis visto? Isabel, muy bien, muy segura.

(TERESA) Está haciendo la espalda muy bonita.

Muy bien. La veo tranquila.

Ha interpretado muy bien los patrones.

Es una profesional, Isabel. Sí.

Muy bien. Lo hace muy bien.

Sí, y sobre todo tiene muy claro lo que quiere

y va a ir a por la bata, que es lo que quieren todos.

Todos tienen que ir a por la bata.

Bueno, nuestra querida Amparito Taconcitos, Caprile,

¿cómo la has visto? Hombre, está así, un poco...

en la nebulosa de los tules que no la dejaban ver mucho.

No dejan ver las capas para coser. ¿No está disfrutando la prueba?

Sí, pero ya sabes que ella se agobia.

Aún no he empezado y ya lo veo torcido.

Yo creo que esto va a parecer la carretera de Burgos.

Vamos, ni por asomo me va a quedar bien esto.

Lo que veo en Rosa es que está dando pasos muy firmes.

Cada paso que da lo hace con muchísimo cuidado.

Ya tenía una manga planteada muy bonita,

con unas jaretas hechas perfectas.

Se nota que tiene mucha noción de coser,

mucha sensibilidad.

Y la manga, la verdad, estaba muy muy bien.

Es la mayor de los cuatro.

Es que este programa la ha rejuvenecido muchísimo.

Eso sí. Me estoy enterando, ¿eh?

Es verdad. Muchas gracias.

¿A que te ha quitado diez años? (ROSA) Totalmente.

¿A que sí? Totalmente.

Me he notado muchísima evolución.

Personal, por supuesto, en la alegría,

en todo lo que me ha transmitido estar todo el día cosiendo

y aprendiendo, muchísimo; y en costura, también, claro.

La gran final de la segunda edición

de "Maestros de la costura" no puede estar más emocionante.

Los cuatro finalistas tienen la victoria al alcance de su mano,

pero solo puede haber un ganador.

Si no quieres que se te escape nada de esta reñida competición,

entra en @MaestrosCostura y conoce todas las claves

para disfrutar del último programa de la temporada.

Ya... de perdidos, al río.

Me van a dar, pero bien.

(TONI) Vámonos.

Ahí va...

Está roto eso.

La cremallera la ha puesto mal y le he pegado un tirón

y me he cargado la tela.

Lo voy a solucionar como pueda. No puedo hacer nada más.

Tapar un poco los defectillos.

Aprendices,

30 minutos para que los cuatro vestidos

estén en los maniquís.

Vale, va.

Amparito, haz algo que quede mínimamente mono.

(ROSA) Vale. Los corchetes de las mangas.

A esto tengo que echarle un pespunte.

(AMPARO) ¿Vas a bordar? (ISABEL) Sí.

(AMPARO)

(AMPARO)

Por favor.

¿Hablas sola, Amparito? Sí.

¿Qué dices?

Que, por favor, no vaya a hacer el ridículo.

¿Por qué vas a hacerlo?

Por no coser como toca en una final.

Estoy hoy un poquito... pensamiento negativo.

Sí.

Viendo el circo este no sé ya...

¿Si tiene solución?

Ay, madre...

Soy consciente de dónde estoy. Estoy en la final.

Por eso tengo tanta presión y me siento tan agobiada,

porque es: "Estás en la final, no puedes hacerlo mal".

Amparito está...

en ese lugar que ella nunca ha ocupado,

es decir, a todo no, a todo que no.

Y eso que le ha tocado el vestido que ella quería.

Y no sé, no he visto cómo lleva la prenda, ¿sabes?

No la llevaba ni mal ni bien. Se ha atascado un poco

con los bordados, pero ha tomado conciencia

de que realmente está en un taller serio

y que se está jugando algo muy serio.

(Golpe)

Uy.

(TONI) ¿Te has hecho daño? (ISABEL) No sé qué hago ya.

Me sale hoy todo volando.

Ay...

(AMPARO) Y esto se me ha descosido.

Bravo, magnífico.

(ISABEL) Ay, mierda, esto se suelta.

Ay, Dios.

Aprendices, últimos diez minutos de la prueba.

Ay, Dios.

(AMPARO)

(AMPARO)

Y a cortar los tules estos.

Si está todo ridículo.

Madre mía, menudo churro de caca de vaca.

¿Veis lo que ha hecho Amparito? Sí.

La pedrería no está muy recta, la verdad.

No. Le falta lo más importante

del diseño: el cuello. Ahora lo va a poner.

Lo coso aquí

y lo coso aquí.

Toni también está cuajando de abalorios, pero no...

En "degradé". Este efecto "degradé"

me parece una buena solución. (TERESA) Es bonito.

La etiqueta. Isabel, la etiqueta.

(ISABEL) Tengo que dar mucho gas,

porque no quiero quedarme con prendas sin colgar.

A ver.

Ay, Dios.

Vale, esto de aquí.

Entonces, esto va así.

Ahí va Rosa, ahí va. Rosa lo pone en el maniquí.

Precioso. Tiene una pinta estupenda.

Aprendices, últimos tres minutos de la prueba.

No llego.

(AMPARO) Ya no sé ni coser a mano.

Planchado aquí.

(AMPARO) Rosa, qué bonito. -Y el tuyo.

Quítale los hilos. -Estoy en ello.

Es que de verdad...

Aprendices,

la prueba termina en diez,

nueve,

ocho,

siete, seis,

cinco,

cuatro,

tres, dos,

uno,

tiempo.

(ISABEL) Uy, uy. ¿Qué ha pasado?

¡Hala! (RÍE) Se ha pegado un hilo.

¡Oh! Digo, ¿es un imán?

Claro. Eso es arte.

(AMPARO) Rosa, te ha quedado precioso.

Teresa, lo vamos a tener difícil.

Sí, lo tenéis muy difícil.

Son fantásticos.

Y están invitados para venir a visitar el taller cuando quieran.

Les hará una ilusión... ¿Y nosotros también?

(TERESA) Todos. (RÍE) ¿Me podrías decir

los dos que te gustan más?

Es difícil y más desde aquí. Ya sé que es difícil.

Y más desde aquí. Dínoslo a nosotros que es difícil.

Con lo que le gusta a Teresa el detallito.

El detallito. Desde aquí parece que...

Nueva York y Capri

da la sensación de... O sea, Isabel y Rosa.

Sí, Isabel y Rosa. (ROSA) Estoy agradecida a Teresa.

Ella es una señora experta de toda la vida

y además hace maravillas.

Veníais con muchas ganas, pero estamos convencidos

de que tener la inspiración de una maestra de la costura

como es Teresa Helbig os ha venido muy bien.

Os pido un fuerte aplauso para nuestra invitada.

Teresa Helbig, gracias.

Gracias. Suerte a todos. Gracias.

Y ahora, aprendices,

traed vuestros maniquís

y colocaos aquí para ser valorados.

(ISABEL) El vestido original está hecho a mano

y eso no son horas, esto son días, si no semanas,

quizás, para poner todas esas tachuelas ahí

y tan bien colocadas.

Pero creo que el mío lo he hecho muy bien.

Aprendices, os queremos dar la enhorabuena a los cuatro,

porque esta prueba era una prueba dificilísima,

tanto por el patronaje,

por los materiales, por los bordados,

por los detalles.

Y Teresa se ha ido contentísima.

Mucha suerte a los cuatro.

Comienza la valoración.

En primer lugar, Isabel, por favor.

Isabel, ¿en qué crees que te has lucido más?

Bueno, la espalda, las tablitas, la manga...

Bueno, creo que está bastante bien.

Antes de nada, lo que quiero decirte es

que el vestido original lleva decenas de tachuelas

puestas a mano una a una.

En este caso, para unificar la dificultad del trabajo

de los cuatro vestidos,

tú tenías otro tipo de adorno. Sí.

Dicho esto, he de decirte que nuestro vestido

New York, New York,

la verdad, está muy bien resuelto.

Gracias. Es una pena

este pellizquito que has hecho en el cuello.

Y precisamente por estar en el delantero se ve.

Sí. No es un error gravísimo.

El problema es que está muy a la vista.

Sí, pero el resto lo veo bien.

Me lo he currado, he quemado la plancha y...

estoy contenta con el trabajo.

He medido los centros.

La espalda, Isabel, no era nada fácil

y la has resuelto con maestría.

Es espectacular el trabajo que has hecho.

Coincido con Caprile

en que el acabado es más que notable.

Has hecho un trabajo muy bueno. Enhorabuena.

Gracias.

Como yo sea la primera, madre mía,

¡ah!, me voy a volver loca, te lo juro, madre mía.

Me pongo así, como mi niña pequeña.

Amparito, es tu turno.

Amparito, dime tú los aciertos de tu vestido.

No los errores, los aciertos.

Alguno habrá, Amparito, hija.

Que está bien la tela y bien escogidas las pasamanerías.

O sea, tul y fornitura.

Bueno, el vestidito en sí no está mal.

Luego los adornos no me han quedado como deberían.

Amparito,

define "no está mal".

A ver, se me ha ido como las carreteras de Úbeda.

A ver, Amparito, ¿qué no está mal? Esta nueva tira de tul abullonado,

doble tul,

esta manga, una diferente de la otra,

este cuello... hucha?

Por no hablar, de cómo has cortado el tul

a punto de terminar la prueba.

Sí, porque las pasamanerías tenían un tul...

Las he cortado rápido y corriendo lo que he podido,

pero algunas me han quedado. Que casi te las cargas.

No. No, mira, mira. Sí, mira.

¿Sí? Mira cómo has cortado esto, mira.

No, ya sé que está fatal. Yo empiezo a dudar

de si el corte es tu identidad de marca.

Me he agobiado mucho. ¿Por qué?

Pues porque me daba mucha rabia que fuera la final

y estar haciendo el ridículo como lo estoy haciendo.

Ni ridículo ni nada.

Has estado toda la prueba quejándote.

No me gusta nada esta actitud

derrotista que has tenido durante toda la prueba.

Así, pues, no llegas. No.

Hasta parecía que no te importaba conseguir la bata de duelista

cuando te ha preguntado Raquel.

No, claro que la quería, lo que pasa es que...

Ha llegado un momento en el que me he agobiado tanto,

que he dicho: "Con no hacer el ridículo me conformo".

Debes tener claro que estás aquí para luchar

y quizá, si no hubieras estado tan negativa,

te hubieran salido las rayas un poco más rectas.

No se puede tener una actitud derrotista,

porque eso se refleja en el trabajo, Amparito.

Esta prueba era de un nivel altísimo.

El problema es que...

el traje lo has planteado mal desde el principio.

Teresa y yo te hemos dado una pequeña pista

cuando hemos ido a visitarte.

Amparito, a ver, para hacerte reír un poco.

Esto no es un cóctel "pasión primavera", Amparito,

es un cóctel molotov.

Sobre todo, la cremallera, que nos estalla de un momento a otro.

Mira qué cremallera, Amparito. Pumba, a punto de estallar.

Sí, me ha costado meterlo, que he hecho... ¡Uy!

Pero mira aquí. (AMPARO) Sí, sí...

Aún y todo, pues mira,

el vestido tiene un buen lejos.

Gracias.

De nada.

Pero no nos llores, Amparito. (RÍE)

Venga.

Por Dios. (AMPARO) Ay...

Ay, el papi.

Sí, pero a mí no me pongas los pantalones esos, ¿eh?

Por favor. (AMPARO) Me he frenado yo misma.

Creo que si hubiera confiado en mí, igual...

no me habría quedado perfecto,

pero me habría quedado mejor.

Toni, es tu turno.

Toni, ¿te veías capaz de hacer este tipo de cosas?

Al principio no, ni borracho, vamos.

O sea, no me lo creería.

Ha sido maravilloso verte trabajar en esta prueba.

En eso estamos de acuerdo los tres.

Pero...

el vestido tiene algunos errores. Lo sé.

Los corchetes de la manga están al revés.

Y... te has olvidado de la abertura de arriba.

Arriba y abajo. Ven, Toni, este

¿ves que tiene la misma abertura arriba que abajo?

Vale. Esto lo has pasado por alto.

Sí, me la he comido. Sí.

Y esta cremallera es la vuelta a nuestro lago Ness,

que no nos lo quitamos de encima ni en la final.

La había cosido mal y luego le he pegado un tirón

y he roto... ¡Ah! Al terciopelo.

He roto por aquí un poco y no tenía manera de arreglarlo.

Es verdad que por delante sorprende muchísimo.

El degradado de perlas, que en vez de hacerlas rectas

has hecho un degradado y me parece algo difícil de hacer

solo como lo has hecho y que lo hayas solucionado tan bien.

Está muy bien repartido. Gracias.

Te digo que las pinzas, Toni, te han quedado un poco altas

con respecto al original.

No terminan de encajar en el pecho.

En general, lo que vemos es que hay cosas que no están bien,

pero no están del todo mal. Vale.

Por ejemplo,

mira, el bajo lo has dejado suelto,

pero, bueno, te ha venido bien

porque más o menos la caída es parecida a la del original.

Podía haber entregado algo mejor, pero, la verdad, estoy contento.

Veo mi vestido y veo una réplica.

Me dices que haga ese vestido cuando entré

y ni de coña, vaya.

Rosa, es tu turno.

A ver, Rosa, ¿en qué te has inspirado

para hacer este vestido?

En una tarde en Capri con Palomo.

En Capri o en Posadas. Uy, Posadas.

Aunque los planes no los hayas hecho conmigo,

que solo los quieres hacer con Palomo,

yo no voy a ser rencoroso y, la verdad,

¿qué quieres que te diga? El traje está muy bien.

Gracias, un honor viniendo de ti.

Solo hay un pequeñito pero que tengo que ponerte,

que tú lo sabes mejor que yo,

sabes perfectamente que este cierre

tendría que estar... Más hacia atrás.

Más hacia atrás con el inglete

pues, bien hecho.

Aquí, ¿qué te ha pasado, Rosa?

Ahí, que me lie con el frunce, el puño chiquitito,

que me gusta ponerlo antes de cerrar la manga

y ya se cierra todo perfectamente. Lo había cerrado por adelantar

y ya solucioné así.

Es el único detallito que se te ha escapado.

Pero por el resto, no puedo decirte nada malo.

Está divino, tu trabajo de hoy, es precioso.

La vamos a coronar la reina de las jaretas

de "Maestros de la costura". Me salen perfectas.

Perfectas. Perfectas.

(ROSA) El puñito de la manga, lo sabía.

Y esa peguita a las puertas de duelista

me puedo quedar, eso, en la puerta.

Jueces, tenéis una decisión muy complicada que tomar ahora.

Supongo que necesitaréis hoy todos.

Nos llevamos los cuatro, si podemos, sí.

(ISABEL) Yo no doy por perdida la batalla.

Porque me lo he currado y siempre habrá una crítica

por parte de los jueces,

pero si me quieren dar esa bata, yo la acepto.

Esta prueba era complicadísima, una prueba muy difícil.

Y lo han hecho bastante, bastante bien.

Estoy muy contento y muy satisfecho con los cuatro.

Totalmente. Porque, como decía María,

eran dificilísimos los cuatro, muy difíciles.

Era una prueba difícil y unos vestidos muy delicados.

Muy complicados.

El terciopelo, qué bonito. ¿Qué abertura te ha dicho?

Ah. -Aquí, no he visto la de arriba.

He hecho la de abajo, pero no la de arriba.

(ROSA) Ah...

Isabel, hoy se ha lucido con este vestido

que no tenía nada de fácil.

La verdad, lo ha resuelto de maravilla.

Hombre, el de Rosa roza la perfección también.

El de Isabel también. Yo lo tengo bastante claro.

Yo también. Yo también.

Has empezado agobiada. -Cosita linda.

Tienes que empezar dándolo todo.

Claro, estamos aquí y ya está. -Sí, da igual.

He llorado más en diez semanas de programa

que en los últimos diez años.

No sé en este programa por qué lloro tanto.

Si en mi vida diaria no lloro jamás.

Aprendices, vamos ya con la clasificación.

Suerte a los cuatro.

Gracias.

El número 4

es para un aprendiz que lucha y sabe luchar,

aunque en esta ocasión

se ha dejado caer.

Es para Amparito.

No des por perdido nada, porque es la única forma de ganar.

Todavía queda una prueba.

Nunca se tira la toalla.

No la voy a tirar. Espabila.

(AMPARO) Me he presionado mucho durante esta prueba.

Quería que se me viera que me esfuerzo,

trabajo en serio,

que puedo coser bien.

Y ha sido un...

Y no he llegado.

Con el número 3, un vestido

que es un buen trabajo,

pero, simplemente, el de los demás está un poquito mejor.

Esta medalla de bronce es para...

Toni.

Tienes una nueva oportunidad en la siguiente prueba.

No la dejes escapar, que puedes llegar a la gran final.

Vale.

No nos hagáis esperar más.

O sea, la primera duelista está entre Rosa e Isabel.

¿Quién es?

La verdad es que podría haber sido cualquiera de las dos.

Porque ambas, Isabel y Rosa, están capacitadas

y nos han mostrado una trayectoria ascendente

y una gran evolución.

Pero solo puede clasificarse una de las dos.

Así que la ganadora de esta prueba

y, por lo tanto,

primera duelista de la final

de esta segunda edición

de "Maestros de la costura" es...

Rosa.

(ISABEL) Qué guay.

Ay, mi yayo, ay... (RÍE)

A Isabel le corresponde el número 2.

Gracias también. Lo pongo justo aquí.

Para que no se vea. Y tapo el pliegue.

(ISABEL) Casi, por los pelos, un número 2.

Aunque presentía que iba a ser Rosa porque el suyo está impecable.

Aún tienes un mínimo de esperanza, y no, va para ti.

Pero a la siguiente lo voy a clavar.

Este momento lo tengo que ver de cerca.

Rosa León, eres oficialmente

la primera duelista

de esta segunda edición

de "Maestros de la costura".

Enhorabuena, Rosa. ¡Bravo!

Muchas gracias.

(ROSA) Pues siento una felicidad inmensa.

Inmensa, de verdad. Pocos premios he tenido

y, desde luego, el de hoy, de tener mi bata puesta,

ha sido de los mejores de mi vida.

Cualquiera de vosotros tres

puede ser el que se enfrente a Rosa

en ese gran duelo final.

Eso lo vamos a saber en una prueba por equipos

que, como todas, no se celebrará en este taller.

Vamos a por ella. Sí.

En esta prueba nos trasladamos a Barcelona

para visitar el taller de la empresa española

líder en el sector de trajes de novia.

Hablamos de Pronovias.

La marca nació hace 54 años

con el propósito de aunar el prêt-à-porter

y la moda nupcial.

Aquí, nuestros tres aprendices se enfrentarán al reto

de hacer un vestido de novia cada uno.

Y se juegan mucho.

El que mejor lo haga se convertirá en duelista final.

Aprendices, os enfrentáis a una prueba decisiva

en ese camino por convertiros en ganadoras o ganador

de "Maestros de la costura".

Solo uno de vosotros

será el que consiga esta bata blanca

para enfrentarse en el duelo final a Rosa.

Aprendices, entiendo que estéis asustados,

porque os vais a tener que enfrentar

al desafío más complicado

al que se puede enfrentar un profesional de la costura,

que es el realizar

un vestido de novia.

Bueno, Isabel, la verdad es que a ti esta prueba

te viene como anillo al dedo, teniendo en cuenta

que estás prometida. Sí, sí.

Aparte, en el mundo de la moda

lo que más me gusta a mí son los vestidos de novia.

Me habéis llevado al paraíso.

Esperemos que no sea el infierno, Isabel.

Bueno, sacaré a la "diabla".

Vengo a esta prueba para luchar por esa bata.

Brillos, mate, blanco, es mía.

Y la quiero.

Sí, quiero.

Ay, qué fuerte.

Amparito, que te vimos desanimada en la prueba anterior.

¿Qué tal estás hoy? Vengo muy animada,

porque como quedé tan mal en la anterior,

por poco mejor que lo haga quedará mejor.

Así que a por todas. A por todas.

Toni, me he fijado en una cosa.

Que cada vez estás más sonriente, más seguro,

más guapetón.

Gracias por lo de guapo.

¿Qué ha cambiado en estas diez semanas?

Supongo que estoy más seguro de lo que hago

y me hace disfrutar más cuando trabajo.

Un vestido de novia es una pieza muy complicada,

ya os lo ha dicho Lorenzo.

Por eso no vais a coser solos.

Más nerviosa aún.

Vais a tener unos ayudantes

muy especiales, porque...

los tres son grandes actores

y los tres cosen. Bien.

Los ayudantes en esta prueba por equipos serán

Pepón Nieto, Fernando Tejero y Edu Soto.

Bienvenidos.

Oye, qué pruebón, ¿no? Madre mía.

Bueno, a ver qué hacemos. Me he quedado muy sorprendida

de esta, bueno, afición que desconocía.

Bueno, hay que hacer de todo. Hay que hacer...

Sí, hombre, si se te cae un botón antes de salir a escena

hay que coserlo. Es verdad.

Y que no se caiga durante la función.

No es solo coserlo. Hay que coserlo bien.

Isabel. Sí.

Tú fuiste la mejor clasificada de los tres

en la prueba anterior, por lo tanto, vas a ser la primera

en elegir al ayudante con el que quieres coser.

Pues no lo sé.

Fernando.

-¿Sí? -Sí.

Isabel, ¿por qué has elegido a Fernando?

Porque no me sabía el nombre de los otros dos.

-Muy buena elección. -Muy bien, muy bien.

Se ha guiado por el corazón.

Es la verdad. ¿Me lo dices en serio?

Sí. Ha sido buena elección seguro.

Toni, tú fuiste el siguiente clasificado.

Con Pepón. ¿Por qué has elegido a Pepón?

No sé, me transmite tranquilidad. Yo soy muy nervioso.

Para una prueba así supongo que me irá bien.

Y llevamos las mismas zapas. -Mira, sí.

Es verdad.

Y, por lo tanto, Amparito, tu pareja en la prueba

Si no vamos a poder comunicarnos.

-El punto y la i. -Me va a tocar gritar

para comunicarme. Le echas el lazo, Amparito.

Yo encantada. -¿Por qué me has elegido?

Cuéntamelo.

(AMPARO) De momento, encantada.

Además se ve un chico muy trabajador,

que en los concursos a los que ha ido

se nota que es un chico trabajador, muy bien.

Ellos, sin querer,

van a manejar un poquito vuestro destino en esta prueba.

Van a elegir un ramillete.

Este ramillete concuerda con un ramo de novia.

Y ese ramo de novia va con un vestido

que es el que tendréis que confeccionar con vuestro ayudante.

El primer paso lo va a dar Fernando,

que es eligiendo uno de estos ramilletes.

Pues el azul. ¿El azul?

Sí. Perfecto.

Fernando elige el ramillete azul.

Pepón. Yo.

¿Blanco o rosa? -Me da igual.

-¿De verdad? -Sí.

Pues el blanco, como los trajes de novia.

A ver, tú, con el corazón, elige.

A mí... Ven a elegir con el corazón.

Yo, en este programa, soy un poco el retal, ¿no?

No pasa nada, Edu, yo quería el rosa.

-¿Quieres el rosa? -Sí.

Pues mira, este me ha tocado.

(VARIOS RÍEN)

Ahora sí, ayudantes y aprendices, reuníos y formad vuestros equipos.

Hola. -Hola.

Hola. -Hola.

¿Cómo estás? -Estoy nervioso.

¿Estás nervioso? Pues yo no. Yo te tranquilizo.

Isabel, tenemos nombres de reyes.

Isabel y Fernando.

Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando.

Eso quiere decir que tenemos que ser los reyes del programa.

Estoy muy de acuerdo contigo. Sí, muy católica no soy, pero...

Bueno, yo tampoco.

Pero tampoco se trata ahora de indagar en nuestras...

Vamos a ver qué vestido tendréis que confeccionar cada equipo.

(AMPARO) ¡Oh! (EDU) Es el nuestro.

-Es el nuestro. Qué bonito. Qué bonito.

Además, ese tejido así, bien. -Y qué fácil.

Muy bien. Los botoncitos.

Con lo bien que te salen las incrustaciones.

(AMPARO RÍE) Ya te vale. (EDU RÍE)

Madre mía. -Me veo preparada.

¿Sí? ¿Te ves bien? -Sí.

Guau. Ole.

(FERNANDO)

(PEPÓN)

Madre mía.

Guau.

Guau.

(ISABEL) Toma botones. (FERNANDO) Madre mía, los botones.

¿Sabes coser botones? -Yo me puedo ir ya, ¿no?

(ISABEL) Guau, qué bonito es.

Qué barbaridad.

Los tres modelos son muy diferentes,

pero con el mismo nivel de dificultad.

Amparito y Edu,

voy a hablar del vuestro.

Es el modelo Cassie.

Como veis, es un modelo realizado en mikado,

un cuerpo ajustado,

una falda con volumen, como las que te gusta a ti,

con incrustaciones

y el escote palabra de honor va adornado con un bies envolvente.

Está chupado, Amparito. -Así, fácil, sencillo.

Vuestro traje, Toni y Pepón, es el modelo Cannes.

Y consta de dos piezas

hechas con tul con bordado en hilo y pedrería

con una sobrefalda de gasa.

El cuerpo, que es una maravilla,

es un drapeado ceñido con escote en pico.

Isabel y Fernando, vuestro vestido es el modelo Condesa.

Es un vestido de corte sirena,

pero que juega con las exuberancias

bordadas en hilo y pedrería.

Una espalda en pico y una manga muy elegante cerrada.

Os habéis quedado mudos, ¿eh?

Creo que haré de modelo mejor en vez de ayudarte.

Acepto la oferta. ¿Qué os parece vuestro vestido?

Me encanta. -Es precioso.

Es precioso. Difícil, pero no imposible.

¿Te gusta para ti? Sí, yo tiraría más a un estilo así

que tan de princesa,

pero creo que sorprenderé también con el mío.

Que me voy a casar. -Ah, ¿sí?

Sí, después de 22 años de novios.

Ha tardado en decidirse. -Sí.

Toni y Pepón.

Yo digo sí ya. Ya, te casas ya, ¿no?

Te casas ya sin pensarlo. Me ha encantado el vestido.

¿Cuál te gusta más? -Ese me gusta.

-Pues ese. -Me gusta mucho.

Aquí estamos, aquí estamos. Yo te voy a dar moral a ti

e intentaré desmoralizar a mis compañeros.

Vale, me parece bien. -Que es importante también.

Vale. -Para que se vayan hundiendo.

Fuera de bromas,

los tres queremos que sepáis que pase lo que pase en esta prueba

estamos contentísimos y muy satisfechos

con vuestra evolución. Gracias, Lorenzo.

De nada, Pepón.

Pero no iba por ti, ¿eh? Ah.

No iba por ti.

Aprendices, entrasteis aquí llenos de miedos,

de inseguridades,

y de verdad que, pase lo que pase,

estamos muy orgullosos de que gracias a vuestra pasión,

vuestro tesón, vuestra fuerza de voluntad

habéis conseguido llegar a esta prueba

en la que se decidirá el duelista final junto con Rosa.

Es el momento de que saquéis todo lo que lleváis dentro,

de escuchar a vuestro instinto como maestros de la costura

y volcar vuestra alma en la pieza que nos vais a presentar.

El único consejo que os podemos dar

es: confiad en vosotros mismos.

Esta es una prueba durísima, pero algo mágico puede ocurrir.

Si puede ocurrir, es aquí y es ahora.

Para lograrlo tenéis 180 minutos de tiempo.

¿Preparados? Mucha suerte a los ayudantes.

Mucha suerte a los aprendices.

El tiempo para coser comienza en tres, dos, uno, ya.

Vámonos, corre.

(EDU) Venga, a coser. (AMPARO) ¡Vamos!

A ver.

Me voy a quitar esto. -Sí, yo los zapatos.

¿Te quitas los zapatos? -Sí, me quedo hiperdiminuta.

Cuidado no te pinches. -No te preocupes.

Me ayudas con el corte y después me miras las piezas,

cómo encajan, mientras yo voy cosiendo.

¿Cortamos esto primero?

No, vamos a bajarlo un momento al suelo y abrimos las telas.

¿Has hecho alguna vez un traje de novia?

Qué va. -¿no?

Me casé una vez, pero... -¿Te has casado?

El traje no lo hice yo. -¿Te has casado?

Sí, me casé muy joven con una mujer espectacular,

pero al final no funcionó.

-Esas cosas pasan. -Somos buenos amigos.

Yo creo que los fabricantes de trajes de novia

venden tanto por eso.

Porque no terminan funcionando.

Amparito, me estás dando mucha responsabilidad.

Estoy acojonado. -Que no, tranquilo.

Además, corto fatal. Seguro que cortas mejor que yo.

No te preocupes. -¿Cómo vas a cortar fatal

si has llegado aquí? -María dice que corto a hachazos.

Estamos llegando como... -Como la dama y el vagabundo

con los espagueti. -Exactamente, mira.

(EDUARDO) # Nos atrapó el amor en mitad del camino. #

Bravo. -Bien ahí. Venga, esta la tenemos.

-Vale, ahora la otra capa.

Uy, qué nervios, por favor.

Oye, Isabel, yo, desde que te he visto,

te miraba y tu cara me sonaba muchísimo.

Sí, la tuya a mí también y no de la tele exactamente.

Creo que tú y yo hemos estado... -Hemos coincidido...

En alguna fiesta. -Nos conocimos,

yo estaba haciendo aquí una película,

con Joaquín Oristrell, en Barcelona.

Salí de fiesta una noche.

Y me encontró a mí, qué raro. -Y la encontré a ella.

Y la verdad, fíjate, es muy curioso que el destino

nos vuelva a unir. -Sí, viniste conmigo en el coche.

Volvimos a Barcelona, porque estábamos fuera.

Y tenemos un amigo en común. Bueno, en ese momento.

No vamos a nombrarlo, por si se molesta.

(AMPARO) Esta no es, es la otra.

(EDU) ¿Qué pasa? -Ah, sí, esta es la cola.

¿Esta es la cola? No.

No, este es el delantero.

(EDU) Amparito, es aquella.

Amparito, espérate. -¿Qué?

Aquí pone "cola", cariño. -¿Lo pone? Sí que estoy bien.

¿Y no cuadra igual el dibujo? -Mira, esto es la cola.

Pues no es igual.

No, es que son diferentes. -Ah.

Sí.

Amparito. -¿Qué?

Te veo despistada, ¿eh? Te lo tengo que decir.

Como compañero, amigos ya que somos

y como amantes de tijeras.

Vale. -Venga, concéntrate.

¿Esto así? El hilo así, ¿no? -El hilo así, sí.

A ver, los chicos de las zapatillas bonitas.

¿Qué pasa? ¿Y tú y la costura?

Es que en mi casa todos nos hemos tenido que buscar mucho la vida.

Se me rompía un botón o se me descosía un dobladillo,

le decía a mi madre: "Mamá, arréglame esto".

Y me decía: "Ven, te enseño".

Cosía el botón y: "¿Lo has aprendido?". "Sí".

Lo descosía y: "Ahora tú". Y luego también en los 80

hubo una época que nos dio por hacernos pantalones.

El pantalón es difícil. Sí, pero con goma.

Entonces tenía un amigo, Alain, que tenía una tapicería,

y en la máquina de coser de la tapicería

nos hacíamos los pantalones y nos íbamos de fiesta.

La movida nos espera. Exacto.

Por eso ha sido, de ahí viene la historia.

Es bonito verte aquí.

Mira, te voy a dar una clave de la prueba.

Tú ves a Toni, ¿no? Sí.

Si empiezas a ver que se le ponen los ojos muy vidriosos...

(RÍE) Vale. Preocúpate,

porque tiene un momento de nerviosismo

que hay que calmar. No, está tranquilito.

Está tranquilito. No va mal, no.

A ver, esto ahí.

Vale, así, que no haya arrugas.

Oye, estoy viendo que tienes muy buenas maneras, Fernando.

¿Has visto? -Bueno...

¿No? Yo creo que sí.

¿A que sí? Me ayudará un montón.

Y lo que no una una mesa de costura

que lo una una buena fiesta. Hombre.

Tenemos experiencia. -Ya se han enterado todos.

de que hemos estado de fiesta. Fernando,

lo que no te he preguntado aún es tu conexión con la costura.

Pues mi tía, o sea, mi tía abuela con la que me crie

era modista para la calle y me encantaba estar ahí

entre costuras, de vez en cuando la ayudaba.

Es cierto que para venir aquí he estado en el taller unos días

de Javier de la Fuente. -Ah, ¿sí?

Ah, ¿sí? Ah, muy bien.

Sobre todo para recordar y para intentar saber cosas

que no sabía. Claro.

Vamos a ganar. Eso es.

A ganar. Vamos a ganar.

Guapa. Chicos, suerte.

(AMBOS) Gracias.

Ahora vamos con la espalda. -Sí, esta es la espalda.

Si queréis os pongo música o algo, porque...

Hay un silencio en esta mesa... Venga, Amparo, sube.

Es que no llego a la mesa. Cariño, sube, ponte cómoda.

Edu, cuéntame cuál es tu pasado con el mundo de la costura.

A mi madre la he visto coser desde que tengo uso de razón.

A mí me gustaba cuando enhebraba el hilo y hacía así

y le hacía un nudo así. ¿Sabes qué te digo?

Con el gestito así. Yo le vacilaba mucho a la peña.

Le decía a mis colegas: "Mira".

Y lo hacías. No me servía para nada, pero...

Amparito, ¿qué estás haciendo?

Eh... La... El vestido.

Pero ¿hago yo esto o no hago esto?

Amparito, mándame. Soy tuyo, pero solo para hoy.

No me digas eso que me pongo tonta. -Soy tuyo para un rato nada más.

Ah, vale. -También está bien.

Para un rato, que tampoco hay que cansarse.

Amparito, ¿me pongo a hacer esto? -Yo confío en ti, claro.

Pero... La comunicación en esta prueba

es absolutamente fundamental. Y sinceramente,

muy fluida no la estoy viendo. Que sí, mujer, que sí.

Que sí. -Nos hablamos por mente.

Ah, es momento telepático.

Con este vestido voy a ganar

y, vamos, les va a dar un infarto a estos cuando lo vean.

Para realizar el vestido de novia modelo Condesa,

como el patrón es simétrico,

lo cortamos con el tejido doblado a la mitad

y con la pieza del delantero al lomo.

Comenzamos uniendo las pinzas del pecho.

Para confeccionar la espalda,

primero unimos las piezas de la cola

a las piezas principales.

Después cosemos ambos lados con una costura central

aplicando una cremallera.

En el borde del escote cosemos unos corchetes.

Unimos delantero y espalda por los costados y los hombros.

Aplicamos piezas de encaje en el cuerpo del vestido

y luego recortamos el tejido que queda debajo del encaje.

Hacemos lo mismo con los encajes de las mangas.

Cerramos las mangas dejando una abertura en la bocamanga

en la que aplicamos unas presillas finas

y unos botones forrados y las unimos al cuerpo.

Para finalizar, cosemos una fila de botones forrados

sobre la costura de la cremallera.

¿Voy uniendo esto o cómo? -Tú vas mirando, la pones aquí.

Mano, brazo,

brazo, lateral y lateral, ¿vale? -Vale.

Ve mirando todo cómo va de arriba hasta abajo.

Yo voy mirando las piezas para coser ya

y tener este vestido... Vale, esto es...

la parte de atrás. -¿Puedo pinchar sobre esto?

Creo que sí, así vas viendo, claro.

Luego, cuando la tengas, ya la montas.

¿Lo estás entendiendo bien? -Sí, sí.

Vale. -Tenemos que ganar.

Sí, sí.

Bueno, Fernando, si tienes el vestido terminado enterito.

Ojalá.

Qué bonito te ha quedado. Sinvergüenza.

Isabel, ¿qué tal? Me ha tocado el mejor.

Cuéntame cómo vas, cómo os estáis organizando,

qué tal habéis... Bien, él me ha ayudado...

Al principio hemos cortado los dos, como son piezas grandes,

para tener la tela bien puesta. Ahora empiezo a coser ya,

porque este vestido hay que coserlo cerrado.

Y él está buscando cada pieza dónde va.

¿Ha sido idea tuya hacerlo sobre el original?

No, ha sido él. Me ha dicho: "¿Puedo ponerlo encima?".

Digo: "Creo que sí".

No habrá problema. Es bastante inteligente.

Sí. Súper buena idea.

Os veo muy bien. Estáis trabajando que da gusto veros, la verdad.

Gracias. Vamos adelante.

Mucha suerte. Gracias.

Gracias.

Bueno, parejita,

aquí el punto y la i.

Sí, no hagas mucho "show", que no me impresionas con eso.

¿Cómo vais?

(AMPARO) Muy bien. ¿Muy bien?

Que sí, Caprile, voy a ganar.

Muy bien... No veo ni un centro. ¿Cómo queréis casar los dibujos

que no hay marcado ni un centro? Hay que cuadrar el dibujo así

y eso es el centro. Ah, claro.

Pero si de repente hago así, ¿dónde está el centro?

Ay, Caprile. No me lo pongas difícil.

No te lo pongo difícil, Amparito.

Es que llevo desde el programa número 1

diciendo que antes de cortar nada marquéis un centro,

que es el eje de la prenda. Ay, qué lío con las flores,

que tienen el dibujito, tal, estira de un lado,

estira del otro, y parece que el dibujo no termina de cuadrar

perfecto, perfecto, pero no quedará perfecto.

Amparito, ¿qué hago con esto? -Unirlo.

Unirlo, ¿por dónde? -Por el medio.

Ayúdame a buscar el medio. ¿Cómo que por el medio?

¿Cuál es el medio aquí? Eso quiero yo saber.

¿Es esto o esto?

Mira, si va un lado girado así en redondito

y el otro lado en redondito, esto va juntito.

Claro, todo juntito, claro.

(EDU) Amparo, por Dios. -Mira, de abajo a arriba.

Dame un alfiler.

Dame una a. -Dame una b.

De verdad, Amparito, fuera de bromas.

Haz el favor de tomarte esta prueba en serio.

Esto no es "maestros del humor", es "Maestros de la costura".

Y Amparito se está jugando el pasar a la final,

al duelo final o no.

Tú tranquilo, Caprile, lo voy a hacer superbién.

Ya no te digo nada más.

Tú sabrás, Amparito, que te juegas mucho.

Oh, oh. -¿Qué pasa?

Lo he hecho muy mal. -A ver.

¿Qué te ha pasado? Vuelve a repetirlo, si eso.

Sí, este lo voy a repetir.

Pepón, Toni. ¿Cómo lo llevas? Bien, aquí estamos.

¿Cómo ves el vestido? Bueno, me gusta,

pero complicadillo, es un vestido de novia.

¿Habías hecho alguna vez? Jamás. No, qué va.

Vale, vale. A ver si soy capaz de...

Que sí, capaz vas a ser seguro.

Lo tiene supercontrolado. ¿Verdad, Pepón?

Creo que vamos a ganar. Yo también.

Vais a hacer un pedazo de vestido que ya verás.

Bueno, mucha suerte. Gracias, María.

Atentos. Cuidado con eso, Pepón, al cortar.

Más vale que le dejes siempre... Un poco de espacio.

Que no que te metas, porque eso luego se encoge.

Sí, eso me ha pasado en la otra. Suerte, chicos.

(AMBOS) Gracias.

(AMPARO) Voy a ir cortando el cuerpo.

Y ya solo faltará aquello, que es la espalda.

Joder, qué difícil planchar. -Vale.

-Esto no se queda. Ay, que me quemo yo.

Espera.

La tienes al máximo ya.

¿Está al máximo? -Sí, la acabo de poner.

Aquí está más fácil.

Venga.

(AMPARO) Mira, aprietas así.

(EDU) ¡Ah! Amparito, que se quema.

Amparito, eso es un quemazoncito.

Te lo he dicho, cariño.

Es que esta plancha va como quiere.

Es todo culpa de ella.

Qué jeta tienes.

Se ha quemado un poco.

Un poquito, pero vamos...

Y ahora, ¿qué hago?

Le damos la vuelta y no lo ve nadie.

Lorenzo, ¿cómo has visto a Amparito y a Edu?

Ay... ¿Qué quieres que te diga, María?

Pues yo veo que se lo toma todo como... al estilo Amparito.

¿Cuántas veces les hemos dicho antes de planchar

probad con un retal?

Antes de coser, cogéis dos retales y probáis la máquina.

Amparito lo sabe perfectamente.

Además, yo no soltaría el trapo de plancha en esta prueba

como no lo sueltas tú en tus vestidos de novia

en ningún momento. Hay que coser, planchar.

Vamos a ver el resultado que nos presenta hoy Amparito.

Pues a ver.

Pues yo he visto a Isabel y a Fernando

que como equipo están funcionando a la perfección.

Están fluyendo a tal punto

que le está dando bastante confianza a Fernando.

Él se ha puesto a colocar el encaje encima del original

perfectamente, para que le quedase exactamente igual.

¿Qué tal has visto a Toni?

Los he visto bien, pero es verdad que a las alturas que estamos

tampoco te puedes permitir el lujo de ir cortando y repitiendo piezas

porque estamos con tejidos muy caros.

Y a contrarreloj, María. A contrarreloj.

Entonces, veremos qué pasa con ese drapeado.

Yo creo que se complementan bastante bien en ese sentido.

La verdad, he de reconocer, en fin, no me quiero emocionar,

que estar en esta prueba

viéndolos enfrentarse a un traje de novia

aplicando todas las técnicas

y todas las lecciones y todo lo que han aprendido

en estas semanas, sinceramente, pues...

me emociona mucho.

¿Cómo vas? ¿Te encajan todas las piezas?

Sí, más o menos. -Y el fruncido, ¿queda bien?

No me gusta cómo está quedando. -¿No?

Ahora intentaremos arreglarlo. No me gusta cómo va.

Por el fruncido a lo mejor. -Sí, no queda muy bien.

¿Qué te pasa? ¿Vas bien? ¿Te coincide o qué?

Sí, pero me he equivocado en una cosa.

Bueno, he intentado trampearlo a ver si no se nota mucho.

Toni, tranquilo, tío.

O sea, mejor ir despacito

y hacerlo bien, con tranquilidad, que estar agobiado.

Sé que se sale el hilo.

La máquina es...

un horror muchas veces,

pero tranquilo. Con tranquilidad lo hacemos mejor.

Ánimo, ánimo. (EDU) Ánimo, ánimo.

(AMPARO) Uy, estás aquí, qué mal rollo me das.

Estoy aquí. ¿Qué? Cada vez que vienes es mal rollo,

que nos dices algo de la hora. Gracias, Amparito.

Hora y media tiene que quedar.

¿Cuánto has dicho que nos queda? -Me cuesta levantarme.

¿Cuánto crees que queda? Diría que quedan 25 minutos.

Pepón, ¿cuánto tiempo crees que queda?

20 minutos. (RÍE) 20 minutos.

Espero que tengáis suficiente con...

(FERNANDO) No.

90 minutos, una hora y media,

porque acabáis de llegar a la mitad de la prueba.

Mira, te digo que sí.

Y nos va a sobrar tiempo para hacerme una toquilla de madrina.

Pepón, ¿cómo vas, tío?

Yo voy bien, aquí estoy. -¿Estás sirviendo de ayuda?

Sí, de verdad. -¿Sirves de ayuda?

Yo os veo fatal a vosotros. Os han echado una bronca.

Pepón, yo confío en ti. -Gracias.

Igual que en "Masterchef", que me dijiste que era el más débil.

Lo tengo grabado eso.

No, pero el que tiene buena pinta es Fernando.

Está aprendiendo mucho, ¿eh? Fernando, ¿qué tal, tío?

¿Qué pasa? -¿Cómo estás, macho?

(ISABEL) No lo desconcentres, ¿eh? (EDU) No, no, es que no va así.

-No. -Esto no va así.

Este va en el higo de tu hermana. Vete al carajo.

Eso no va así, Fernando.

(AMBOS RÍEN)

Toda España te está viendo y toda España confía en ti.

No te equivoques, por favor. -Por favor, pareces Caprile. (RÍE)

Vamos.

Ya estoy contigo, ya.

(AMPARO) ¿Ya? -Hazlo bien, hermano.

Ánimo. -¿Has ido a desmoralizarlos?

¿Has dicho que vamos bien? -Esto es muy difícil.

Vete ya, lárgate.

Uy, qué susto me he dado.

(FERNANDO) A Edu lo que le pasa es que se ha dado cuenta

de que el proceso nuestro es bastante mejor que el suyo.

(ISABEL) Claro. -Y ha venido a fastidiar.

¿Qué le vamos a hacer?

Mira, que le pique un pollo.

Sí.

Que la pique un pollo maravilloso.

No, tío, esto es una mierda, colega.

¿Cómo te queda?

Sí, pero voy a hacerlo de otra manera.

Es que queda fatal así el drapeado.

Es culpa mía, no queda bien así. Lo haré directamente.

Ve a coger el forro y lo voy a poner ahí.

Si no, no llego.

(AMPARO) Toni, no te desmoralices, que podemos.

(PEPÓN) Había que haberlo fruncido. -Sí. Mira, yo qué sé.

Lo hago en una pieza sola y ya está, como pueda.

Voy a correr para entregar algo, porque si no,

no voy a entregar nada, tío.

He empezado con el drapeado

y lo estoy viendo y no me gusta cómo queda.

Entonces, el drapeado que me queda intentaré hacerlo de otra manera.

Voy a coger más tela, no seguir el patrón,

hacer algo diferente, porque no me gusta.

¿Cómo va, Fernando?

Igual cambio de profesión de repente.

Y le quito el puesto a Caprile.

La mejor manera de entender la complejidad

de un proceso como es la creación de un vestido de novia

es poder hablar con el director artístico de Pronovias,

Hervé Moreau.

Hola.

Colócate a mi lado.

Juntos de nuevo. Sí.

Qué bien, ¿no? ¿Quién lo iba a decir?

Quería preguntarte... Vamos a hacer memoria,

porque creo que la marca ha sido una marca visionaria

en el momento en el que decide ligar el mundo de la moda

a la creación del vestido de novia.

Eso pasa en 1954. Sí.

Pero esos primeros vestidos de novia que hacíais, ¿cómo eran?

Ya, Pronovias nació de una tienda de encargos.

Fue la primera marca para crear la colección

de novia de prêt-à-porter.

Ahora tenemos más de 150 tiendas a través del mundo.

Eh... Y somos líderes en el mercado.

Está bien. Todos saben que es envidiable.

Hablamos del número 1 a nivel mundial.

¿Qué características tiene que tener

un vestido de novia de vuestra marca

para superar esos criterios de calidad y de excelencia

que son, vamos a decir, vuestra base y vuestro pilar?

Cada vestido es único para mí.

Lo pienso como si fuera una obra de arte.

Trabajamos mucho con las manos aquí.

Estamos muy cerca de la alta costura

para el prototipo final.

Y como siempre nos abres la puerta de tu casa,

nosotros entramos y decimos: "Queremos ver a todo el mundo".

Y queremos ver también a tus costureras.

Quiero, por favor, que nos acompañen Pilar de Clara

y Sara Cuadrillero. Por favor, acercaos.

Hola, ¿qué tal? Colocaos a nuestro lado.

Contadme, por favor, vosotras, como profesionales,

¿cuál puede ser la gran dificultad frente a un vestido de novia?

Pues los acabados, que el vestido quede pulido,

tanto por dentro como por fuera. Es igual de importante

abrir un vestido y que esté perfecto

como verlo por fuera y que sea maravilloso.

Te voy a pedir, Hervé,

que vayáis los tres a las mesas. Claro que sí.

Y podáis ver lo que hacen, acompañando a los jueces,

porque vuestra visión, vuestro consejo,

será fundamental en una prueba tan importante como esta.

A ver, por mí... -Vamos.

Venga, vamos, por aquí.

Cuando termines las mangas, nos queda coser todo esto, ¿no?

Exacto. -Y queda recortar la tela

por dentro.

¿Sabes? Para las transparencias.

Pues madre mía. -¿Eh?

Pues si las mangas han costado tanto, esto... ¿no?

No, ya tengo una manga hecha. Pones esta y coses los botones

cuando estés. -Vale.

-Mira, la primera manga. -Vale, guay.

# Hago chas y aparezco a tu lado.

Qué contenta está ella. Me alegro. (AMPARO TARAREA)

Eso es que va bien, ¿no? -Sí, tengo la falda.

Menos da una piedra.

¿Cómo vas con el corpiño? ¿Lo puedo unir?

Esto es un dolor de muelas.

Da igual, adelante, como los de Alicante.

Hola, Toni. Hola.

Mira, te voy a presentar a Hervé. Hola, Toni.

Es el director creativo de Pronovias.

¿Cómo estás? -Pues con más problemas

que un libro de matemáticas. El drapeado me ha salido mal.

¿Por qué te ha salido mal? Porque no lo he hecho bien.

No he hecho un drapeado, sino un falso drapeado.

¿Qué es un falso drapeado?

El drapeado lo tenía que haber puesto...

encajar la tela al bies y unirlo,

y lo he puesto directamente con el forro

y he intentado hacer un... Un atajillo.

Sí, un atajillo. Y no ha quedado bien.

Me ha quedado fatal. ¿Dónde lo tienes?

Enséñanoslo. Está escondido.

Está escondido. ¿Cómo que escondido?

Venga, Toni. Voy, voy.

Las oficialas te pueden dar un consejo.

Está fatal. -Esto es lo que hice yo.

Ahora me da más vergüenza todavía. -No, por favor.

¿Qué consejo le podéis dar a nuestro Toni

con su falso drapeado?

El drapeado, a ver, bueno, ha hecho bien lo de coger al hombro.

Si haces un frunce aquí abajo y vas estirando,

le puedes ir poniendo alfileres,

un poco, más que nada para que puedas ir haciendo

el drapeado, es un microdrapeado. Entonces, claro...

Necesita muchísima tela. Sí.

Te has puesto nervioso, Toni. Sí. Es que creo que... no sé,

me supera esto, pero lo intentaré acabar.

Y acabarlo bien, por lo menos.

Pues muchas gracias. -Suerte.

¿Te hemos ayudado un poquito? Sí, mucho.

Venga, Toni, porque si estás aquí es porque lo puedes lograr.

Y te está ayudando Pepón.

¿Quieres que te haga alguna otra cosa del drapeado?

Eh...

No, tranquilo, vamos a intentar salvarlo de otra manera.

Vale, las piezas de la falda ya están.

Si es que lo hemos... bueno, lo he hecho mal.

Lo he planteado mal.

Tranquilo, es solo un hilo.

(TONI) Para mí esta es la prueba más bonita

de "Maestros de la costura".

Quiero estar a la altura.

No quiero presentar un churro.

Ese es mi agobio.

(ISABEL) Mira, la primera manga. A ver...

Esta parte final es la más jodida.

¿Qué pasa, Fernando, tanto tiempo? ¿Has entrado en bucle?

No, ya he terminado. -Vale, pues mira,

ya tienes una manga para poner los botones.

Venga, vamos a ver. Voy a marcar esto con lápiz.

-Márcalos con alfileres.

¿Cómo con alfileres?

-Mira. -Será con el lápiz.

Nosotros en Ibiza lo hicimos. -No, con el lápiz.

El lápiz luego no se quita y se ve luego.

En Ibiza lo marcamos con jaboncillo amarillo

un vestido ibicenco blanco

y quedó fatal. -Estaríais la noche de antes

en el Amnesia. -Claro.

Y tuvimos amnesia. -Entonces, se os fue un poco

la pirula, nunca mejor... (RÍE)

Hola, Isabel.

¿Qué tal? -Bien.

Nerviosa, pero bien.

¿Habéis puesto en el maniquí el bordado?

Sí, en el maniquí. -Bien.

Para que coja bien la forma de la cadera, el hombro.

Hervé, ¿cómo ves el trabajo de Isabel,

lo poquito que vemos por aquí? Me parece superbién.

Es muy importante tener el crepé lo más plano posible.

Claro, exacto, aquí... -Y hasta hacer como de bastidor.

Exacto, como un... -Como si bordaras.

Exacto, como bordar. Sí, vale.

Luego tienes que vaciarlo, todo el bordado.

No lo cortes muy al filo, no sea que se te escape.

Déjate como medio centímetro.

He dejado medio en la manga también.

Te juegas pasar a la final, Isabel, no lo olvides.

No, la tengo aquí. Hasta que esté el vestido

puesto en el maniquí, por favor. Sí.

¿Vale? Vale.

(HERVÉ) Suerte. -Gracias.

Gracias, María, y a vosotras. -De nada.

¿Cuántos botones has cosido, Fernando?

Pues me gustaría decirte que más, pero tres.

Porque... -Muy bien, te quedan 50.

(ISABEL RÍE) -Madre mía...

# Estoy harto de tanto planchar. #

Va, que hasta quemado va a quedar bien.

Yo soy fallera y si no quemo algo, no me quedo a gusto.

Hola, Amparito. Hola, buenas.

Hola. Hervé Moreau, Pilar y Sara.

Encantada.

Si necesitas una diseñadora, me llamas.

Viendo esto, no le van a entrar muchas ganas.

Hombre, esto es coser. Diseñar es otra cosa.

Dibujo de fábula y el ordenador se me da de maravilla.

Ah, perfecto. Total, Amparito,

qué manera de venderte. Oye, tengo que aprovechar.

Luego mandas el currículum y ya verán,

pero hoy a ver si eres capaz de quedar a la altura de la marca.

Tranquilo que sí. ¿Cómo vamos?

Ya tengo la falda montada, el cuerpo montado.

Voy a unir la falda con el cuerpo y aquí estamos.

Has remontado un poquito. Sí, he remontado.

Es que... Sí, sí. De actitud, ¿cómo vamos?

De actitud, estoy... Tengo el corazón contento.

Pues, hija, igual hoy estás demasiado desbordada.

No, la alegría, más vale que sobre que que falte.

A mí me lo vas a contar. ¿Cómo lo veis vosotras?

Bien, falta la plancha. -Sí, sí.

Lo intentaré hacer lo mejor posible

y al menos, pues, que quede aseado, ¿no?

(RÍEN)

"Aseado" no es una palabra para el señor Hervé.

Que tenga buenos acabados

es que esté aseado.

¿Tú utilizas mucho "aseado"?

Ay, muchísimo, a toda hora.

Pero esa palabra es...

que te has lavado los sobacos.

No para un vestido.

Hervé, Pilar y Sara, muchísimas gracias

por acompañarnos. Un placer.

Por vuestros valiosísimos consejos.

Luego te vemos para ver el resultado,

a ver si quedamos igual de contentos que el año pasado.

Sí, sí. Suerte.

Aquí, esto es donde va toda la pedrería, ¿no?

Sí, exacto.

¡Cuidado!

Yo y la plancha.

¡Ah! Espera, voy a abrir las costuras desde aquí ahora.

Cuidado con el dedo.

Ya, ¿no? -Sí.

Espera, que aquí parece que ha hecho una arruga.

¿De verdad, tío, de verdad?

¿Se te sigue partiendo la aguja? -Sí.

La quinta que llevo. Un paquete de estas he gastado.

¿Qué tal, Toni? Hola, María.

¿Cómo vas? Un poco desesperado.

Ya te veo. Escúchame. Dime.

Tienes que estar tranquilo.

Toni, hay que acabar el vestido. Ya, ya.

Mi problema es que no quiero dejaros mal.

No nos vas a dejar mal, porque trabajas bien.

Eso no te tiene por qué estresar ni agobiar.

Entonces... ¿No estás cosiendo?

No estás cosiendo. Esto no cose.

Vale, vale, a ver, escucha.

Vas a acabarlo, ¿vale?

Esto nos pasa todos los días en nuestro trabajo.

Hay que usar la creatividad.

Vamos a ver cómo está la situación,

nos enfrentamos a ella y la vamos a salvar, ¿vale?

(PEPÓN) ¿Me pongo y lo hago a mano poco a poco?

Puntita a puntita. Y tú te pones con la sobrefalda y el forro.

¿Qué te falta? Cuéntame. ¿Qué te falta? ¿Solo esto?

Esto, pero llevo media hora con esto.

A mano, venga. Dámelo.

La acaba él a mano.

Esto por aquí. Entonces, vamos a ver el cuerpo.

La prueba de hoy es muy dura, está siendo muy dura.

Me estoy agobiando un poco, la verdad.

¿Cómo lo coses, a los lados? Sí.

Costura a los lados, costura y costura.

Y lo tienes y ya, ¿vale?

Vale. Venga, Toni.

Por favor.

Vamos, Toni, que va bien, ánimo, tío.

Toni, cálmate, puedes hacerlo, lo tienes bien planteado.

Y lo tienes. Gracias, María.

Muchas gracias. Guay.

Sigo por aquí.

Uy, ¿en qué momento se ha roto la aguja?

(EDU) ¿Necesitas un momento albañil?

-Sí, porfa.

Aquí viene. -Desenrosca y enrosca.

Claro que sí, aquí está el butanero

para lo que usted necesite, señorita.

-Mira que eres bonico. -Del todo no, ¿no?

-No, del todo no, espérate.

La ponemos y ahora lo enroscas.

¿Necesitas que te revise...?

¿El cambio de aceite? -El frigorífico.

La nevera, alguna cosita, el televisor, ¿funciona todo bien?

Porque soy un manitas. -Todo bien.

Muchas gracias, señorita.

Aprendices, no quiero daros malas noticias.

(FERNANDO) Adiós. Últimos 30 minutos de la prueba.

Guau. Última media hora

para saber quién de vosotros

luchará con Rosa en ese gran duelo final.

Edu, necesito que planches como las balas,

pero como las balas. -Queda poco ya.

Y que empieces a poner corchetes. -Vale.

Ostras, y no tengo el bajo.

¿Cómo vas, Toni? -Bien, mejor.

-Venga, tío, ánimo, ¿eh?

-Vamos a poner esto, a ver cómo queda.

Lo ponemos aquí así y luego fruncimos.

Frúncelo y dale un planchado. Dale un poco de vapor,

que quede aplastadito como ese. -Vale, guay.

Así, si tú me estiras la tela, ya la voy abriendo.

Lo ponemos así, que no se caiga la cola.

Si tú me vas ayudando estirando la tela,

así vamos bien.

Ten cuidado a ver si te vas a colar.

No, porque si tú... Ay. -¿Ves? Te lo he dicho.

Le doy una puntadita ahí.

Vale. ¿Qué tal vais, Isabel?

Bien, vaciando esto con mucho cuidado.

A ver.

Quiero ver un poco cómo vais, con mucho cuidado.

Claro. Mira.

Cuanto más descarguéis, más bonito.

Sí. La manga, ¿la tenéis planteada?

Sí. -Sí, ya está.

Ya están hechas. Con los botones y todo.

Sí. Que tenéis que incrustar

y enrollar, ¿no? Sí, sí.

Y vaciarlo también. -Venga, ya, Lorenzo.

(ISABEL RÍE) -Ya está, no vayamos a...

Oye, Fernando, que he venido a ayudar.

Sí, me ayuda siempre. Yo no soy Jordi Cruz, ¿eh?

Hombre. Soy mucho más guapo.

Mucho más guapo yo que Jordi.

A ver qué vas a decir.

Mira qué buena pareja hacemos, con tu metro, las gafitas,

la camisita de cuadros. Las canas.

Nuestro canesú. Las canas en la barba.

Las canas en la barba.

Hombre. Cuidado, que te veo que...

No, no me digas a mí "cuidado".

A ver si entre uno y otro, cuidado y...

Cuidado y... Y se lo ha cargado ya antes.

¿Se la ha cargado antes Isabel? Que no.

Ah. No, era broma.

Ah, menos mal, porque allí se han cargado alguna cosa.

Como la plancha. -Aquel ha venido 20 veces

a molestarme a mí. ¿Quién te ha molestado?

Pues... -Edu.

Edu. ¿Edu?

¡Eh! -Se le ha quemado el vestido.

¡No he molestado a "naide"! -Está haciendo un vestido de novia

para Juana de Arco, quemado y todo. Por aquí dicen

que estás haciendo un traje para Juana de Arco.

¿Qué pasa aquí? En la hoguera.

¿Qué pasa aquí? Lo has incendiado,

el traje de novia. Está feo que hables de la gente.

No estoy hablando. -Que está en el mismo sitio

donde estás tú y que no me incluyas en la conversación.

Me has... Bueno, no sé ni qué digo. A ver qué pasa aquí, Edu.

Mira. (SISEA) -¡Oye!

Déjame, que hay que terminar esto.

(ISABEL) Edu viene a molestar, pero creo que viene

a fisgonear un poco, a ver cómo vamos,

y vamos estupendamente bien.

(EDU) Hay que ver estos zagales.

Están preocupados porque nos ven muy bien.

(AMPARO) Sí, eso será.

Vale, Amparito, que tú puedes. Va que estamos en la final.

Que estamos, que no nos lo creemos.

Ya vamos, ya vamos.

Ahí, muy bien, tío.

Trae, venga.

¿Lo ponemos ahí, en el maniquí? -Sí.

Vamos cosiendo a mano y yo intento acabar lo otro.

Sí, vamos.

Gracias por todo, me estás ayudando un montón.

No tengo palabras. -He venido a ayudar.

Ya, pero... -He venido a ayudar.

Con quien me tocara iba a hacerlo igual.

Lo único que puedo hacer es lo que me mandes.

-Ya no solo cosiendo, a nivel de ánimos me has ayudado mucho.

Por mi parte, te lo agradezco. -Vale, tío.

Vale, "okay", perfecto.

Lo tenemos casi acabado. -¿Quieres ir poniendo botones?

Pero ¿cómo? -Mientras yo coso esto.

¿Dónde van los botones? -Aquí mismo.

Así.

¿Así, por aquí? Ah, claro, es que van de...

-Sí, son falsos. -Ah, como son tan fáciles de poner.

Pone los botones falsos. -Ay, Dios mío.

Mira, aquí está el vestido.

Vamos a darle la vuelta.

Yo me pongo aquí.

Por las tetas.

¿Dónde va esto, nena? -Aquí arriba.

Vale. -Me da miedo que no encaje esto.

Sí, pon los alfileres. Y si no encaja,

pues, mala suerte hemos tenido.

Edu, sabes hacer de todo, eres muy aseado.

Yo, cosiendo sin dedal, que sin dedal se cose poco y mal.

Edu, ¿te has casado?

Yo no. -¿Y tienes novia?

Tengo. -¿Y tienes un amigo para mí?

Aseado, que esté bien, guapo y simpático

y que me aguante.

Creo mucho en la química. -Yo también.

Entonces, dos personas se tienen que ver, se tienen que oler.

Se tienen que oler... -Claro,

para ver si hay química o no. Tiene que ser un chico especial,

porque yo me voy a vestir que pareceré una feria.

Debe ser un tío que tenga asumido que iré como una feria

y que aun así me vea guapa y me quiera.

-Ya están los corchetes.

-Vale, pues vente conmigo a coser botones.

¿Tienen que caer hasta abajo? -Sí.

La Virgen santa.

Amparito, me gusta trabajar,

pero... -Te tengo explotado.

Amparito, no puedo. -Te tengo explotado.

No puedo. ¿Sabes por qué hacía así Chiquito?

"Quietor, no puedor". Se tocaba aquí,

porque estuvo en el castin de "Maestros de la costura".

Y lo pusieron a coser y a planchar como a mí

y le dolía mucho aquí y decía: "No puedo, no puedo".

Vale, voy a meter esta manga, ¿vale?

-No puedo más. -¿No? Pues déjalo.

-Digo que me duele todo el cuerpo. Estos botones están drogados.

Mira cada uno para un lado. Joder, esto es exagerado.

Mira que he cosido botones y que jamás hubiese pensado

que lo que más difícil se me está haciendo es coser un botón.

Es cierto que el vestido lleva... -53.

825 botones, vamos. -Eso.

Qué barbaridad. Qué barbaridad. -¿Para qué?

(TARAREA MARCHA NUPCIAL)

(TONI) Esto va para fuera.

-Los corchetes van para dentro. -Ya, pero como lo cosemos...

Si no, mira, esto se ve fuera.

(TARAREA MARCHA NUPCIAL) Ayudantes,

no son los fogones, pero os quedan cinco minutos para terminar.

Aprendices, estáis a cinco minutos de convertiros

en el siguiente duelista de "Maestros de la costura".

(AMPARO) Huelo como una cerda. He sudado lo que no está escrito.

Mejor, que eres más alto. No llego ni al maniquí.

-Cuidado, no te la cargues ahora. -Que no.

-¿Está al revés esto?

Estira, yo estiro de aquí y yo estiro la cremallera.

Vale, subida.

(FERNANDO) Qué pocos botones tiene esto.

-Sí, va bien, vale.

Vamos a cerrar la cremallera.

(PEPÓN) De botones nada, ¿no? -De botones nada.

Hemos hecho una reinvención... -Del vestido.

-Cuidado, que estoy aquí, niña. -Ya, ya lo sé.

Tranquilo, no te quemo.

Corta los hilos. Hay un montón de hilos en esto.

Hay que cortarlos todos.

Qué barbaridad, buf.

Y todo esto, para un rato.

Anda, que se casa la novia en tanga.

(BURLÓN) Venga, que falta poco. Vamos.

Amparito, ¿cómo vas?

-Está montado, que no es poco. -Está aquí tu hermana.

(RÍEN) -No tengo hermanas, tengo hermanos.

-Te ha aparecido una hermana de repente ahí.

Pásame un botón más. -Un botón más.

Pásame un par.

Aprendices, último minuto.

Da igual que duela la espalda. Vamos, último minuto.

Vamos, venga. Venga, Edu, venga.

¡Vamos, Fernando! ¡Vamos, Pepón!

¡Venga, Edu, que te queda poco!

Ese cariñito al maniquí, muy bien.

Uy, si ha aprendido a tratar bien a los maniquís.

Uy, sí.

(EDU) Dame otro botón. -¿El último?

No te da tiempo.

Vamos, chicos, que queremos un duelista. Vamos.

El tiempo de la prueba termina en cinco...

No estires más. Cuatro,

tres... Corta hilos.

(VARIOS) Dos...

(VARIOS) Uno... ¡Tiempo!

(AMPARO) Dame un abrazo, ¿no?

Estoy ahora mismo para que me acuesten.

Baldado.

Ya lo sé yo. -Para que me acuesten.

No sé si se percibe en mis gestos.

Parece que me he puesto bótox en toda la cara.

O sea...

Me pesa, no puedo sonreír, creo que no tengo ni arrugas.

¿Cómo habéis llegado? Parecíais personas.

Estoy para irme a la cama. -Yo, lo que haya que hacer,

acostado también. -Es durísimo.

Nos ha faltado tiempo, pero por otro lado

agradecemos que no nos lo deis.

O sea, lo dejamos así.

Fernando, te he visto suelto. Tengo la espalda

que parece que he caído de un quinto.

Te prometo que para estas noches

que estás despejado, que no puedes dormir,

voy a tener un traje de novia siempre preparado,

porque es que... -Porque caes redondo.

Una horita de tri, tri, tri y a dormir a gusto.

Amparito, ¿qué tal? Ay, con Edu, encantada.

Hemos quemado un poquito, hemos planchado,

hemos disfrutado y yo estoy muy contenta.

Toni. Yo, con Pepón, increíble.

Me ha ayudado en todo, ha cortado, ha cosido a mano,

en un momento de bajón me ha animado,

o sea, encantado con él, la verdad.

Isabel. Estoy superfeliz

con el trabajo... -Dame un beso.

Claro que sí. (FERNANDO DA VARIOS BESOS)

Demos un aplauso como se merecen a los tres.

(AMPARO) Mil gracias.

Mil gracias.

Aprendices, ahora habrá una valoración técnica y al detalle

de Palomo, de María y de Lorenzo.

Pero hablo, creo, en nombre de los cuatro

si os digo que no estáis siendo conscientes

de lo difícil que es lo que acabáis de hacer.

Ha sido un trabajo impresionante. Habéis presentado en tres horas

un vestido de novia.

Y, pase lo que pase ahora, os decimos de corazón

que estamos todos asombrados y orgullosos.

Felicidades a los tres.

(AMPARO) Estoy contenta con mi vestido, porque...

se ha visto mi evolución, se ha visto que por fin...

Que ha quedado muy bien.

Hervé, para nosotros es

fundamental que estés con nosotros

porque nadie mejor que tú conoce estos vestidos

y su dificultad en hacerlos y en confeccionarlos.

Si te parece, Hervé, vamos a acercarnos

uno a uno para valorarlos.

Muy bien.

Falta el bajo. El bajo.

Falta el bajo, sí. Un repulgue, sí.

El repulgo.

Para mí aquí se ve bien que tenemos un problema de técnica.

Después... Los piquetes.

La batalla que hemos tenido con Amparito desde el principio.

Encoge. Más pequeño.

De los tres quizás era el más complicado.

Muchas gracias, Hervé. A vosotros.

Muchísimas gracias

y gracias en nombre de "Maestros de la costura"

que nos hayas permitido regresar al taller de Pronovias,

que es un honor. Para mí también.

Estoy muy feliz. Nosotros más, Hervé.

Muchísimas gracias. Gracias.

Gracias, Hervé.

No me creo haber hecho un vestido de novia en tres horas.

A partir de ahora intentaré mejorar y seguiré aprendiendo,

e intentaré sacar lo mejor de mí en cada prenda que haga.

Aprendices, en esta prueba luchabais por esta bata blanca

que llevará a uno de vosotros hasta ese duelo final con Rosa.

Y esa bata ya tiene un nombre, pero ese nombre

solo lo saben los jueces.

Aprendices, os lo digo de corazón.

Os queremos dar nuestra más sincera enhorabuena.

Los tres vestidos son muy dignos.

Y de verdad os digo que me sentiría muy orgulloso

de llevar a una novia al altar vestida con cualquiera de ellos.

Anda, ¿eh? Anda.

Y no quiero poner ñoño todavía,

porque he prometido que no iba a llorar.

Y todavía queda mucha noche por delante.

Así que vamos a ir directos al grano.

Vamos a comenzar por ti, Toni.

Venga.

En esta prueba hemos comprobado el gran salto que has dado

desde el primer programa

en el que si te hubieras tenido que enfrentar a un traje de novia,

seguro que salías corriendo sin mirar atrás.

(TONI RÍE)

En esta prueba te hemos visto sufrir

y pasarlo mal

y perder un poco los nervios.

Un poco bastante, sí.

¿Qué te ha pasado con ese microdrapeado?

He empezado a hacerlo, he visto que no me gustaba

cómo quedaban los pechos

y he entrado en bucle.

He tenido problemas a la hora de coser la pedrería.

Se me rompía la aguja una y otra vez.

Y he tenido momentos de crisis.

Menos mal que habéis venido, que estaba Pepón,

y me habéis tranquilizado.

A ver, el cuerpo

tenía que ser un microdrapeado

y, bueno, vamos a decir que has hecho una interpretación,

una deconstrucción

del microdrapeado.

Es un maxidrapeado. Un maxidrapeado.

Pero por lo menos nos has entregado un vestido terminado.

También hemos valorado que de cintura para abajo

la falda está bien planteada, con buenos acabados.

La cola de gasa tiene una bonita proporción.

Has hecho el bajo, no está mal.

Gracias. Has presentado una creación

digna, decente,

pero no está a la altura de un taller profesional.

Lo sé. Por lo tanto,

siento comunicarte

que no estás a la altura

del duelo final. Lo sé.

No hay ningún problema.

Quiero daros las gracias por enseñarme cuanto me habéis enseñado

No quiero llorar, Toni. No. (RÍE)

Déjale, déjale.

De verdad, no va a caer en saco roto.

Voy a esforzarme, quiero seguir aprendiendo

Para mí es un orgullo estar delante

de tres maestros de la costura como sois vosotros.

Para mí es una experiencia maravillosa.

Me siento ganador habiendo llegado adonde he llegado.

Muchas gracias por todo. Gracias a ti.

Gracias. Muchas gracias.

(TONI) No soy duelista, pero estoy supercontento

con todo mi programa, con lo que me han enseñado,

con las vivencias que he tenido aquí.

Para mí...

es como si me dieran el mayor de los premios del concurso.

Estoy muy contento, mucho.

Amparito,

al principio de la prueba no sabíamos

si serías capaz de acabar, pero de repente

has reaccionado, has cogido el toro por los cuernos,

que es muy tú, y nos hemos quedado estupefactos con el resultado.

La verdad. Gracias.

El vestido tiene defectos,

por no hablar del manchurrón de la plancha,

que eso no tiene perdón de Dios, pero ¿sabes qué?

A pesar de todo esto,

la falda de corte princesa está bien acabada

y el cuerpo está resuelto.

Has conseguido, Amparito, sorprendernos.

Gracias.

Isabel, tengo que decirte que has cometido fallos

que con tu nivel no deberías haber cometido.

Si te hubieses organizado bien,

al vestido, por ejemplo, no le faltarían botones

o estarían mejor cosidos.

Tu exceso de confianza y de seguridad

te ha hecho caer en estos errores.

Pero eso sí, Isabel, debo decir

que la cordinación y el "feeling" que has tenido con Fernando

ha sido espectacular.

Lo hemos pasado bien. Eso se ha notado en el resultado.

La caída es increíble, el corte es perfecto.

El vaciado de los encajes es espectacular.

Isabel y Amparito,

de verdad que queremos daros nuestra más sincera enhorabuena.

Habéis hecho un trabajo excelente las dos.

Pero un vestido destaca sobre el otro.

Por su corrección, su dedicación

y por tener el mejor acabado

la ganadora de esta prueba

y, por lo tanto,

segunda duelista de esta segunda edición

de "Maestros de la costura"

es...

Isabel.

¡Bravo!

Te tengo que poner la bata, que si no...

Venga, abróchatela.

Ay, Isabel, qué guapa. No quiero llorar.

Qué guapa estás.

Gracias por confiar en mí.

Ay, qué mona es, por favor.

Ay, qué fuerte.

Enhorabuena, Isabel. -Gracias.

(ISABEL) Cuando Caprile me ha dado la bata,

pensé en mis hijas,

que estarían orgullosas de su madre

porque a veces soy muy loca

y pienso si no soy buena madre

por ser tan loca, ¿sabes?

Sé que estarán orgullosas de mí

y para mí es lo más grande que puede conseguir una madre.

Te has quedado a esto

de entrar en el duelo final, Amparito.

¿Cómo estás ahora?

Flipando, porque...

Es que cuando entré, vamos, ni por asomo

iba a coser esto.

Me siento muy orgullosa de ese vestido.

El mejor premio que puede daros "Maestros de la costura"

es lo que aprendéis con nosotros, pero además

no queremos que el tercero y el cuarto clasificado

os vayáis con las manos vacías.

Por eso vais a recibir un premio muy importante

en forma de enseñanza.

Porque, tercera clasificada y cuarto clasificado,

vais a recibir un importante premio.

El vanguardista método de patronaje a medida

creado por el maestro patronista y diseñador Estanislao

que se enseña en formato "workshop" en cinco días

en el prestigioso centro Eometric de Barcelona.

Y además, otro premio.

Y este es muy simbólico. Aunque hoy no la tengáis aquí,

que os llevéis vuestra máquina de coser.

Porque sabemos que en algún momento

cuando la cojáis, os acordaréis de lo que habéis vivido aquí.

Y nos gusta pensar que también os acordaréis de nosotros.

Porque os puedo asegurar que nosotros no os vamos a olvidar.

Muchas gracias.

Y es la hora de saber

quién será la ganadora de la segunda edición

de "Maestros de la costura".

Isabel, Rosa. Rosa, Isabel.

Nos vamos al taller a disfrutar del gran duelo final.

Voy a afrontar el duelo con toda mi pasión.

Sobre todo, mi pasión, lo que yo siento por la costura.

Para mí es... es...

bueno, todos los momentos han sido, pero el momento del duelo

es en el que quiero demostrar la pasión que yo siento

por la moda y por este oficio.

Ya está todo preparado

para el momento más emocionante y esperado

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Rosa e Isabel van a enfrentarse por última vez en este taller.

Una de ellas va a proclamarse ganadora

y en ese momento va a poner el broche de oro

a diez semanas de dedicación, de esfuerzo y de muchísimo trabajo.

Bienvenidos al gran duelo final de "Maestros de la costura".

Bueno, bueno, Raquel, cómo estás hoy de espectacular.

Con ese Caprile estás divina.

Sale otro yo cuando te pones un Lorenzo Caprile.

Qué va. Vestirte es facilísimo, todo te sienta bien.

Es tan bonito... La espalda... Estás increíble, Raquel, guapísima

Y vosotros, ¿qué? ¿Y vosotros?

Nosotros también. María, no te he visto nunca

tan guapa en "Maestros" como esta noche.

Gracias, Raquel. María Escoté de María Escoté.

Y Palomo de Palomo Spain. Como debe ser.

Hombre, como debe ser en una final.

Claro, guapísimos los dos. Tú estás guapísimo también.

Bueno. Estás divino, Caprile.

Nuestro Caprile está hoy... De mi estilo.

Es nuestra segunda gran final, nuestro segundo gran duelo.

Y es una final

igualadísima.

Y tanto.

Sea quien sea la ganadora de esta noche

cualquiera de las dos se lo merece y tiene talento suficiente

para hacer carrera en el mundo de la moda y de la costura.

Sin ninguna duda. Desde luego.

Lo han demostrado desde el primer día que pisaron el taller.

Han sabido escuchar y evolucionar maravillosamente.

Conociéndolas, no quiero ni pensar cómo estarán ellas.

Serán un manojito de nervios ahora mismo.

Todo puede pasar y ellas lo saben.

Vamos a dar la bienvenida a la primera aprendiz.

Ella viene desde Sevilla.

Creció rodeada de máquinas de coser,

porque su madre tenía una tienda de arreglos.

Han sido sus hijas las que la han animado

a presentarse a "Maestros de la costura"

como premio y final de curación de un cáncer de mama.

Su trayectoria en este programa ha sido impecable

y siempre ascendente.

Rosa León. Guapa.

(Aplausos y vítores)

¡Bravo, Rosa!

Muchas gracias. Bravo.

Rosa, tu vestido es lo más.

Si esto es un Rosa León, me declaro fan absoluta.

Nos encanta este bolso, porque aquí hay mucho trabajo.

No es un trabajo, es un placer. Es un placer reconocer

a la mejor aprendiz y disfrutar de sus confecciones.

Muchas gracias.

Rosa, serás jefa de taller.

Venga, a ver, equipo. -Yo confío en ti.

Y yo en ti. venga, entre todos. Venga, vamos.

Me encanta verte en las pruebas de expulsión.

Vemos a esa Rosa florecer.

Trabajo bien bajo presión.

Tuve cáncer de pecho. El año pasado estaba tratándome.

Mira este año. Esto son pinzas bien cogidas.

Me satisface la seguridad que tienes en ti misma, Rosa.

Una palabra que me define es que soy gran luchadora.

(PAULA) Eres una campeona.

Porque has puesto toda tu lucha y toda tu vida.

Tres, dos, uno, tiempo, Rosa.

Rosa, eres oficialmente la primera duelista

de "Maestros de la costura".

Rosa, ¿estás preparada

para la última prueba que vas a vivir en este taller?

Estoy muy preparada, sí. Vengo emocionada, como siempre,

contenta y a darlo todo.

(ROSA) Jamás pensé que un programa me cambiará la vida así,

la felicidad que me ha dado.

Nadie sabe lo bien que me ha venido

y todo lo que me ha aportado como persona,

como profesional

y a mi vida en general.

No os lo podéis ni imaginar.

No puedes estar sola en este duelo,

ni muchísimo menos. Un duelo igualadísimo.

Isabel, holandesa, llegó hace 23 años a España.

Aquí encontró al amor de su vida

que ahora es el padre de sus tres hijas.

Y fue precisamente una de ellas la que convenció a su madre

para que se apuntara a "Maestros de la costura".

Durante estas diez semanas ha demostrado muchísimo talento,

muy buena energía y una gran destreza con la aguja.

Isabel.

(Aplausos y vítores)

He entrado con una ilusión como si fuera una niña pequeña

en una tienda de juguetes.

Hay alfombra roja, es que vamos...

Flipo.

Isabel, verte trabajar ha sido un placer.

Eres de las pocas que se ha atrevido a cambiar el patrón

y eso es de agradecer.

Isabel es holandesa.

Sí, me vine como loca a España.

Playa, sol y fiesta.

(LARA) Vamos, nena, descálzate, descálzate.

Es una prenda superoriginal. Magnífico, de verdad.

(ISABEL) Es muy atrevido soñar con algo así,

pero a mí me gusta soñar. ¿Quién trabajará con Rosa?

Isabel, porque reúne la técnica y el diseño.

Gracias.

Chicos, que esto no quede como un cuadro.

No quiero ir a expulsión por una horterada.

Quiero ver algo que no tenga nada que ver con los brillos

ni con las discotecas. Vale, ahí voy.

Has salido de tu zona de confort y te ha salido muy bien.

Sí, definitivamente sí.

La segunda duelista es Isabel.

¿Quién iba a decir que la guiri del taller

iba a salir tan bien en este programa?

Hola. ¿Feliz?

Superfeliz, emocionada, eh...

Bueno, explosión de confeti.

¿Vienes preparada para el último asalto?

Superpreparada, mentalizada, con muchísimas ganas.

Sobre todo, mucha pasión, porque esta profesión

es pura pasión para mí.

Vamos, la quiero disfrutar a tope.

Y superemocionada de estar aquí y de haber llegado a esto.

Casi tres meses luchando por ese momento,

dejando todo atrás, mi vida, preparándome aquí,

prueba tras prueba.

Y realmente ahora estar aquí es...

bueno, es un sueño.

Isabel, Rosa consiguió su bata blanca la primera

y a ti te ha costado un pelín más.

¿Crees que los últimos serán los primeros?

Siempre hay que pensar en la victoria.

Hay que luchar en esta vida por todo.

Pero también hay que saber perder, porque tengo aquí una compañera,

vamos... -No tengas la menor duda.

Ella es una gran profesional,

gran amiga y gran persona, tiene un corazón de oro.

Y realmente estar ahí haciendo el duelo con ella...

Si me gusta competir es con los más fuertes,

así que es donde la victoria sabe mejor.

Va a ser un duelo de titanes.

De titanes, sí. -Totalmente.

Será una final bonita con Isabel. Sí, me apetece mucho

compartirlo con ella.

Creo que se lo merece.

Es una chica muy luchadora.

Tiene un corazón muy grande

y yo le tengo mucho cariño.

Rosa, Isabel, no hay que estar sola

y menos en un duelo final de "Maestros de la costura".

Que entren las hijas de Rosa, Paula y Clara,

y su novio, Juan.

Divina. Ay, voy a llorar.

Yo también.

Muy bien, no te esperaba.

-A mí esto me intimida mucho, pero por ella, por apoyarla,

por apoyarla tenía que estar aquí.

Le doy toda la fuerza posible, a ver si es capaz de ganar.

¿Cómo está? Está guapísima.

O sea, la veo superjoven,

con una luz en los ojos que es indescriptible.

Y tenía muchas ganas de verla.

Ella siempre está hablando de vosotras,

pero creo que hoy es un día para vosotras habléis de ella.

¿Qué le diríais hoy a vuestra madre?

Pues que siga como siempre,

como nos ha demostrado en cada momento de nuestra vida luchando.

Es una mujer fuerte, lo que se ha propuesto lo ha conseguido.

Gracias a eso, le hemos hecho frente a muchos problemas

y actualmente yo, por lo menos, no le tengo miedo a nada

ni a nadie.

Siempre has sacado tu fuerza para dárnosla a nosotras.

Hoy te la damos nosotras a ti. Ay, que lloro.

Vales mucho.

Ya era hora también de que tuviera ella su momento.

Y que dijera: "Aquí estoy yo".

Y demostrarle una vez más al mundo que vale.

y que tiene que estar donde está y donde tiene que estar.

Juan, ahora que os veo tan cogidos de la mano,

¿quién te iba a decir a ti que por "Maestros de la costura"

te ibas a separar de Rosa?

Nunca más, ¿no? No, ya no más.

Cuando ella se propone algo,

sus niñas decían que iba a llegar a la final,

yo dudaba un poco, pero al final

cuando pasaba una semana, y otra y otra,

digo: "Es capaz de llegar a la final". Y aquí está.

¿Y contigo qué hago?

Que pasen al taller

el prometido de Isabel, Carlos,

y sus tres hijas, Ainhoa, Alysha y Emily.

(ISABEL) ¡Ay!

Qué niña más bonita.

¡Qué guapas!

Qué monas, porfa.

(ISABEL) Cosita mía.

Qué guapas.

Ay, mi mochila.

Una madre, estar tres meses sin ver a sus hijas

eso es durísimo.

Pero ellos saben que este es mi sueño.

Y me enorgullezco de verlos

mirándome cómo lucho por mi sueño.

Qué guapas estáis. Me habéis echado de menos, ¿no?

Mamá también, ¿eh?

¿Has visto adónde ha llegado tu mamá?

Y mira lo que tengo.

Mira lo que tengo siempre en el bolsillo.

La que siempre me traía suerte.

Tócala para darme suerte.

Siempre la llevo conmigo, siempre, desde el primer momento.

Me la dio justo antes de entrar en el programa, la hizo en el cole.

Casualidad que la tenía en el bolso. Digo: "Me la llevo".

La verdad, mira dónde estoy. Me ha traído suerte.

Fue ella la que me apuntó a este programa,

con lo cual es algo que siempre llevo conmigo.

Me ha contado un pajarito

que alguien salía al balcón a mirar las estrellas por la noche.

Yo siempre pedía deseos y decía buenas noches

para que ella las tuviera también.

Y mami salía cada noche también al balcón

a darte también las buenas noches a través de las estrellas

que todos dormimos bajo el mismo manto de estrellas.

¿Tú salías por la noche al balcón?

¿Y qué pensabas?

Hombre...

Pidiendo deseos, claro que sí. Donde ha llegado mami hoy,

ya ha ganado, mira qué bien, esto ya es mucho.

Yo sé que las tres estabais compinchadas con vuestro padre

en la pedida de mano, ¿cómo fue eso?

Bueno, fuimos a mirar anillos

los cuatro.

Y estuvimos creo que tres horas buscando, por lo menos

hasta que al final nos decidimos por el que más nos gustó.

Con tres diamantitos que sois vosotras.

Lo que pasa es que nosotros hemos tenido una grandísima suerte,

porque como estamos en este taller y vino vuestro padre

y le pidió matrimonio delante de nosotros,

hemos disfrutado de un momento único en la vida.

Pero tenemos la sensación de que os lo hemos robado un poco.

Así que como los tengo aquí

voy a pedirle a Isabel y a Carlos que se coloquen aquí otra vez

para que vuestras hijas lo vean. La otra era una toma falsa.

Porque esto es una cosa que no se puede olvidar.

Y vais a ver cómo vuestros padres se comprometen.

Bueno, como sabes que llevamos mucho tiempo hablándolo,

tenemos tres niñas preciosas y siempre hemos hablado

de hacerlo cuando sean mayores y vean un poco

cómo nos casamos, pues nada, esta es...

mi pedida hacia ti

y que con esto estemos toda la vida juntos.

Sí, seguro.

Te amo con locura.

¿Y os gusta que nos casemos?

¿Quién llevará las flores? -Yo el anillo.

Tú el anillo. ¿Y tú? -La cola.

La cola. Tengo que hacer un vestido con cola.

Pues, familias, vais a estar muy cerca.

Para ellas sois un apoyo muy importante.

Ahora os pido, por favor,

que os coloquéis en las gradas para ver la prueba.

Gracias, mi amor.

Suerte.

No llores. -Vamos a estar ahí.

Vais a estar ahí conmigo.

Suerte, campeona.

Soy la mujer más feliz del mundo.

Mis niñas, mi futuro marido, me voy a casar.

Estoy en "Maestros de la costura", he llegado a la final.

Pero este taller en un día como el del duelo final

no podía no tener a vuestros compañeros

y aprendices de "Maestros de la costura".

Adelante, Amparito, Toni,

Lara, Sergio, Saray,

Alejandro, Anastasia,

Pedro, Lucas y Alba.

Madre mía.

Qué guapa estás. Ay, no te he conocido, hija.

Qué guapo, pero, bueno, qué estilazo.

Pedro, uy...

Qué guay.

Vamos, amiga, ¿eh?, vamos.

Qué alegría me da veros a todos como el primer día.

Qué fuerte. -Pues sí.

¿Me creeríais si os digo que os he echado de menos?

(SARAY) Bueno... (RÍE)

A medias. A ti también, Pedro,

aunque no te lo creas.

Me lo creeré.

Menudo dos piezas te has calzado hoy.

Sí, no me lo he hecho yo, ojalá. No, eso ya...

Anoche intenté hacerme un pantalón.

Están las rayas bien casadas, Pedro.

Anoche intenté hacer un pantalón de plástico,

pero... pero fue un intento.

Digo: "Me pongo el Versace". Vamos a dejarlo ahí.

El Versace, sí. (ANASTASIA) No falla, Versace.

Bueno, "Chinosace" o no sé. "Chinosace"...

Amparito, y tú te quedaste a un pasito taconcito

de llegar a la gran final.

He estado a esto. Nadie apostaba un duro por mí

y mira, la tercera. -Yo sí.

Tú sí.

¿Quién te gustaría que ganara? Pues yo...

sabes que Rosa. A Isabel la adoro.

-Ay, mi niña. -Es mi gran imperdible dorado.

Porque Isabel es mi gran imperdible dorado.

Pero mi Rosa es mi Rosa.

Toni, ¿cómo ves este último asalto?

¿Tienes algún favorito?

Creo que cualquiera de las dos se lo merece.

Estará muy reñido. Las dos se merecen ganar.

Dile algo de la chaqueta.

Perdón, que estaba haciendo la burocracia.

Hoy hay dos personas de Palomo en este plató.

Ya sabes. Los dos más guapos.

No sabes la ilusión que me hace. A mí también.

Me hace feliz.

Cómo ha cambiado la cosa.

Una semana y media que te dejo por aquí

y te veo de flores, con el cuello de la camisa cerradito.

¿Qué, cuando vivía Cervantes no había macarras?

Lara.

Hola. Que vienes espectacular.

Muchas gracias. Antes de que empiece la prueba,

¿les quieres decir algo a Rosa y a Isabel?

Creo que cualquiera que gane, la verdad, se lo merece.

Pero si me tengo que decantar por alguien,

obviamente lo he dejado claro desde el primer día,

me gustaría que ganase Isabel, claro.

Gracias. Sergio,

¿has cosido mucho desde que te fuiste del taller?

Poquito, la verdad, poquito, me lo he tomado de relax.

Sabes que cuando vino Avellaneda a hacer la prueba en plató

nos contó que está tan sorprendido con tus habilidades y tu técnica

que te va a ofrecer unas prácticas.

Ah, ¿sí? Ya hablarán contigo.

Madre mía. Sí, se quedó alucinado.

Muchas gracias. Madre mía.

Anastasia, te he visto emocionarte un poco al entrar en el taller.

Sí. ¿En qué pensabas?

Cuando estábamos aquí cosiendo. Son muchos recuerdos superbonitos.

Al final te quedas con lo bueno, con lo positivo,

entonces, es como ostras. Estoy nerviosa y no me toca coser.

Es raro. (RÍE) Pues, aprendices,

muchas gracias por venir con esa sonrisa y así de guapos.

Gracias.

(PEDRO) Me encanta "Maestros de la costura",

pero hoy mejor que cosa Rosa y que cosa Isabel.

Las veo con mucho ánimo e ímpetu. Mejor me quedo sentadito

mirando y apoyándolas, que apoyo estupendamente.

Me encanta moralizar a la gente y sentir que les doy fuerza

desde la distancia, sin coser.

Isabel, Rosa, sé que lleváis semanas

sin quitarle el ojo al maniquí de oro.

Y hoy, a la maletita. Y en esta prueba,

a lo que hay detrás del maniquí de oro.

Las cosas como son.

(SARAY) Ese maniquí doradito chiquitito

habría quedado monísimo al lado de mi ramo de novia,

con mi Virgencita del Rocío al lado.

Me habría quedado una vitrina monísima, ¿o no?

Pero no solo hay premios para la vencedora.

Quien mejor os puede explicar esto es...

el director de márquetin de moda, Héctor García,

de El Corte Inglés. Adelante, Héctor.

Bienvenido de nuevo a "Maestros de la costura".

Para nosotros es un privilegio poder dar la oportunidad

a la ganadora de "Maestros de la costura"

de desarrollar su propia colección

y poder venderla en nuestros centros de El Corte Inglés.

Rosa, Isabel, os deseo muchísima suerte a las dos.

Estaremos esperándoos en nuestros centros y talleres,

a la ganadora, con los brazos abiertos.

Muchas gracias. -Gracias.

Pero además Héctor tiene una sorpresa

para la segunda clasificada.

Vamos a tener la suerte

de poder tener tanto a Isabel como a Rosa con nosotros,

ya que la segunda clasificada tendrá la oportunidad

de tener una beca para trabajar con nosotros

y meterse por fin en este mundillo de la moda.

Guau. -Bien.

Ya podía haber "Maestros" en nuestra época.

¿No tendréis una tercera beca para alguno de nosotros?

A ti, lo que necesites, María. Gracias.

Héctor, muchas gracias, como siempre,

por apoyar "Maestros de la costura",

por apoyar a todos los que sienten pasión por la moda y la costura.

Por tanto, te esperamos al año que viene, ¿no?

Por supuesto. Con más regalos.

Muchísimas gracias. Enhorabuena y suerte a las dos.

Gracias. -Gracias, chicos.

A vosotros. Gracias, Héctor.

Para mí, ver mis colecciones en El Corte Inglés, imagínate.

Sería ya lo más. Sería ya como decir:

"Ya he salido del sueño y he vuelto a la realidad

y he ido y he vuelto". Sería una cosa muy grande.

O sea, sería increíble.

Pero además, la que se coronará como maestra de la costura

ganará un premio en metálico

de 50 000 euros

y un curso de formación especializada en diseño de moda

en el Centro Superior de Moda

en la Universidad Politécnica de Madrid.

Pero hay más. (ROSA) Qué bien, tía.

La segunda clasificada

también va a lograr un diploma Vogue en estilismo

y producción de moda

impartido por Condé Nast College Spain,

en colaboración con la Universidad Carlos III de Madrid.

Guau. -Qué barbaridad.

Esta es una oportunidad única para vuestras carreras.

Por favor, aprovechadlo bien.

100%.

El mundo de la moda es muy difícil y vosotras, con estos premios,

tenéis como medio camino recorrido.

La gente os conocerá gracias al programa,

así que aprovechadlo,

que es difícil llegar ya donde vosotras vais a empezar.

Sí, sí.

(LARA) 50 000 euros,

más la colección cápsula, más estudiar,

me dan ganas de empujar a una compañera y ponerme a coser yo.

Para presentar este último reto

hemos invitado a una mujer que lleva toda la vida,

podríamos decir, piel con piel con el mundo de la moda.

Os pido un fuerte aplauso para Olga Ruiz, directora de "Telva".

Qué ilusión, Olga, tenerte aquí.

(ROSA) El "Telva" me lo bebo.

Vamos, de punta a rabo, me encanta.

Olga lleva siendo la directora de "Telva" ocho años,

pero tiene un pasado profesional impresionante,

con un currículum impresionante en el mundo de la moda.

¿Cómo ha sido para ti, Olga, vivir lo que decía,

ese piel con piel durante tanto tiempo?

Estar en esa especie de "front row" permanente

de la moda nacional e internacional.

Es un verdadero privilegio.

Tener la oportunidad de ver los desfiles,

donde ves las creaciones y el talento y el esfuerzo

de los diseñadores,

pero es que además ves el devenir de la moda

desde esa... posición privilegiada.

Además, Olga, vosotros, desde la prensa,

tenéis mucha responsabilidad a la hora de mostrar

el mundo de la moda. Para nosotros es maravilloso

poder hablar con vosotros, que nos contéis las colecciones,

que nos contéis vuestra inspiración,

que nos contéis por qué un tejido, por qué un color.

De esa forma hacemos nuestro trabajo con mucho más rigor,

buscando la excelencia, como vosotros hacéis

y como todos debemos hacer en nuestro oficio.

Olga, además, en maravillosas revistas como "Telva",

que fíjate si es maravillosa que tengo mi columna trimestral.

¡Guau!

Eres el primero que entrega siempre.

No. No, no es verdad.

No. El último.

Este señor entrega siempre el último.

En fin, en revistas maravillosas como "Telva",

vemos creaciones tan maravillosas

como las que vais a hacer en esta prueba esta noche.

Vamos ya con el reto final. No esperemos más.

Pues venga, va a ser una prueba que cualquier diseñador de moda

podría hacer, ¿a que sí? Totalmente.

Un reto en el que van a poner a prueba

tanto su creatividad como sus conocimientos técnicos

y en el que van a demostrar

todo lo que han aprendido en estas diez semanas de taller.

Y cuando digo todo, digo todo.

¿Preparadas?

Listas.

Tenéis que crear y confeccionar

un vestido

digno de cualquier alfombra roja.

Cuando han dicho que es un vestido libremente, alfombra roja,

más feliz no me pueden hacer a mí. Eso es mi momento.

Lo voy a aprovechar a saco.

Y, vamos, ahí es donde me tengo que lucir sí o sí.

Ahora sí que sí, hora de la verdad.

Isabel... -Ay...

Rosa e Isabel,

ocupad, por favor, vuestros puestos de costura.

Ay, suerte.

(ROSA) Suerte.

Rosa e Isabel,

para hacer el vestido de alfombra roja

más maravilloso que haya paseado por este taller

tenéis que desplegar toda vuestra fantasía.

Por esa razón hoy no habrá límites.

Podréis entrar en la mercería tantas veces como deseéis.

Hay que firmar la prenda.

En un duelo final no es algo que podáis olvidar.

Para dejarnos con la boca abierta vais a contar con...

150 minutos de tiempo.

Muchísima suerte, chicas.

Gracias.

Gracias.

El duelo final de "Maestros de la costura"

comienza en tres, dos,

uno, a coser.

Vamos.

(RAQUEL)

(EMILY) Vamos, mami.

(ISABEL)

Le he dicho que haga un vestido como este, pero más guay.

Son superdiferentes,

porque Isabel es mucho más exuberante,

con las lentejuelas, que le flipan, es muy así, muy brillo.

Y Rosa creo que va a hacer algo mucho más sobrio, más elegante.

Serán dos vestidos opuestos. Va a quedar muy guay.

¿Tienes espacio así, Rosa? -¿Qué, hija?

¿Vas bien de espacio? -Voy bien, no te preocupes.

La verdad es que está tranquila.

(ANASTASIA) El color y la tela de Rosa son bonitos.

(ALEJANDRO) Amparito, ¿qué tela es? -Un raso duquesa, creo.

¿Os emociona la prueba de hoy? Mucho.

Muchísimo. Muchísimo.

Porque un traje de alfombra roja creo que es...

la máxima expresión de lo que sabemos

y del diseño, técnicamente. Es un auténtico reto.

Creo que hoy por hoy para cualquier diseñador de moda

es la expresión más alta. Es una responsabilidad,

cuando vistes a clientas o a amigas para un "photocall"

te gusta que esa persona te represente

y esto también te conecta y te une a ella.

Hay algo muy profesional por una parte

y luego, algo muy personal, muy emocional, por otra.

(ROSA) El corte, parece que no estamos haciendo nada,

y es muy importante, la verdad. -Sí, tiene que quedar perfecto.

-Como nos equivoquemos aquí, ya vamos mal.

El vestido que más llama la atención

¿es el mejor? No necesariamente.

Hemos visto a Rihanna con una cola de 20 metros

en una alfombra roja sin ser necesariamente

el traje más bonito de la gala, a lo mejor el más sobrio.

O el mejor resuelto. A lo mejor hay alguien

superelegante, pero mucho más discreta,

más sobria, que cuando te acercas sí que te impacta

la belleza del vestido, la perfección del patrón

sin necesidad de llevar una cola de 50 metros

o mil kilos de pedrería encima o transparencias o...

(ISABEL) Madre mía, de aquí salimos delgadas.

Cortando en la mercería, corriendo de un lado a otro,

cogiendo la tijera, cogiendo... Al final era un gimnasio.

Salgo de aquí con diez kilos menos.

Venga. (AMPARO) Rosa, por favor,

¿cuántas piezas va a tener?

Chiquilla, déjala. -Sí, sí.

¿Dónde está mi...? (ANASTASIA) No me extrañaría

que fuerais pareja al final del programa.

Uy, sí, ahora. -No me extrañaría un pelo.

Dicen que los que se odian ya sabéis lo que pasa.

No la he odiado nunca. -Si me ama.

Pero no... -Tampoco te pases.

Me quieres mucho. -A su manera.

Te tengo aprecio. -Si ya me adora así.

(ANASTASIA) Cuando me fui, no había esa tensión sexual de ahora.

Estoy notando cosas. Me fui y no había nada.

(SERGIO) Fisio, sabes coser,

eres un partido.

Bueno. -Eres un partido de tío.

Yo quiero novia estable. -Novia estable.

Sí, ya tengo una edad. -Ya tienes una edad.

Se me va a pasar el arroz y me tengo que poner las pilas.

(SARAY) ¡Vamos, Rosa! -Ya está todo cortado.

Mami, tú puedes, guapa.

Rosa, Rosa.

(ISABEL) Rosa ha terminado. Puedo traer mis cosas.

Mami va a perder. -No.

Sí. -¿Por qué?

Pero no pasa nada.

A lo mejor por ir más rápido le sale mal.

¿Cómo no se ha hecho un lío con las piezas?

Está un poco desorganizada, para ser ella.

(ALEJANDRO) Espero que tenga claro el montaje.

Para acabar rápido. -Ya, no para de cortar piezas.

Son muchas piezas para montar.

En este país, T de "Telva" ha sido una referencia de alfombra

durante muchos años. Pues llevamos ya 25 años

haciendo los premios Telva Moda. Por ahí pasaron a recoger

este señor. Yo lo tengo, ¿eh?

Este señor lo tiene. Lo tengo.

Premiamos el talento de un diseñador internacional

y otro nacional durante 25 ediciones.

Entonces, al cabo de esos 25 años

hicimos un proyecto, que se llama "Telva Tributo",

y arrancamos con una gran fiesta

en la que premiábamos la labor de Paco Rabanne, su trayectoria.

Es por una parte una gran fiesta de moda

y por otra, el pistoletazo de salida de una exposición.

Nada, fue un éxito.

La segunda edición ha sido con Nati Abascal.

Con 26 000 visitantes pasando por la exposición en dos meses.

Con el universo de Nati Abascal.

Mangas.

Y el cuerpo.

Vamos, nena.

He tardado mucho en cortar, ¿habéis visto

Es difícil cortar lentejuelas, no es una tela normal.

Cuesta mucho más. No es lo mismo cortar cartón

que una hoja de papel.

Precioso.

Venga, vamos.

(ISABEL) Qué feliz me siento.

Venga, Isa. -Vamos, mami.

(PEDRO) Rosa, ¿te ayudo?

Hola, Rosa, ¿qué tal? Mira, de momento bien.

Ah, ya estoy.

Ya terminé de cortar. -Venga, mami.

Esta es la parte más delicada del vestido.

Explícanos qué estás haciendo.

Esta es la parte de la museta.

Lleva como una musetita de tul.

terminada, rematada con un repulguillo.

Lo tengo que planchar. El tul es lo más peligroso.

que es lo primero que he hecho, porque se te estropea

o no te sale bien el repulguito y tienes que repetir.

El vestido va aquí al bies

y después lleva como una cola

con la coliflor, que dicen, que sale toda junta.

Lleva tres piezas, dos al bies y una central.

Vaya complicación. Te estás atreviendo con un bies.

Sí, porque ya es hora. Iba a decir una palabrota,

pero no lo digo, con dos tracatrá que te estás jugando mucho.

Ya es tiempo de que hagamos eso. Tanto miedo...

Hay que atreverse a estas alturas. Yo, superorgulloso.

Hago honor al traje de novia de mi madre,

que siempre me encantó y jugaba con él,

me ponía la cola desde que era pequeñita.

Se lo tengo que dedicar a ella. Fue una gran luchadora también.

Una señora alegre con mucha energía positiva.

La tengo hoy aquí también. -Eres mujer de retos difíciles.

Se te ve que puedes con todo. -Sí, de momento he podido.

Para hacer el vestido diseñado por Rosa,

se corta la mayor parte de las piezas del patrón al bies.

Comenzamos con el delantero, cerrando las pinzas

y cosiendo el canesú de tul y la pieza del bajo.

Para confeccionar la espalda,

primero unimos las pinzas de falda interior

y después fruncimos la falda superior.

Unimos las piezas del cuerpo de la espalda.

Colocamos ambas faldas juntas

y las cosemos al cuerpo con una única costura.

Cosemos el delantero con la espalda por los costados

aplicando una cremallera.

Debemos tener cuidado

y coser solo la falda interior de la espalda

dejando libre la falda superior.

Por último aplicamos un broche para cerrar el escote.

Mira, Olga, se ha atrevido, nada más y nada menos,

con un raso duquesa. Raso duquesa.

Que es de los materiales más delicados

Si cose y cose mal y luego descose,

esa marca, esa puntada, se va a notar.

La elección del tejido

¿es un homenaje al traje de novia de tu madre también?

¿Estaba hecho en raso duquesa? Era raso.

No te sé decir si era duquesa, condesa,

porque ella no tenía posibilidades.

-¿Sigues teniendo el traje? -Sí.

Después, ella, de la cola, me hizo un vestido

de damita de honor, que lo fui en la boda de un tío mío.

Iba aprovechando el raso, pero lo tengo, claro.

¿Te ayuda mucho que estén aquí tus hijas?

Claro. ¿Y que esté tu novio?

¿O te giras y te pones más nerviosa todavía?

Mi novio está horrorizado, con pánico escénico.

Está sufriendo tu novio. Está muy nervioso.

(ROSA RÍE) Lo está pasando fatal. Y después no tiene vergüenza.

¿Y tus hijas? ¿Darte la vuelta y verlas ahí?

Me anima muchísimo.

Ahora me inspiro en Clara, a ver si dentro de nada

hago algo así para ella.

Ay, déjala tranquila. Clara, te digo una cosa.

Sueña con tu boda tu madre. O te casas

o te casas. Déjala tranquila.

No tenéis fecha hasta que llegue a Sevilla.

Ya te digo. -Cuando llegue, ponemos fecha.

Cuando esté la matriarca, cualquiera se escapa.

Y empezamos a comprar las telas, se confeccionan los diseños.

Los "outfits" de los invitados los haré yo.

Suerte, Rosa. El secreto es la plancha.

Gracias, Caprile. No te puedan los nervios

cuando llegue el momento. Gracias por la visita.

Gracias a ti, Rosa.

Uy, va sola, va sola, ay.

Bueno, he hecho un buen trozo.

Por el taller de "Maestros de la costura"

han pasado las voces más expertas y los invitados más prestigiosos.

Esos profesionales han alumbrado el camino de los aprendices

y también el nuestro.

Hacer un repaso por nuestros invitados

es hacer un repaso a lo mejor del mundo de la moda española.

Os pido a todos un fuerte aplauso para Sybilla.

Boris Izaguirre. ¡Guay!

Por favor.

Un maestro de la costura, Juan Duyos.

Las cosas hechas con corazón son las que salen de verdad,

las que salen creíbles.

Os pido un fuerte aplauso para Teresa Helbig.

Tolentino Hats.

Bienvenidos.

No os eliminaría a ninguno.

(Risas)

Juan Vidal.

Fuimos compañeros de carrera y nos hicimos inseparables.

Rossy de Palma y Loles León.

Oh. -Hola.

Esta terraza es maravillosa. -Oy, qué terraza.

Belén Hostalet y Miranda Makaroff.

Lady Gaga, Lady Gaga.

# Apriétame fuerte, Lady Gaga. #

"Las chicas del cable".

Qué guay. Bienvenidas.

Muchas gracias.

Es un poco mosquetero. Sí, total.

Los mosqueteros son los primeros palomos de la historia.

La directora de Desigual, María Muntaner, adelante.

La vida es chula, de verdad.

Gorka Postigo.

Pido un fuerte aplauso para Rosa Tous.

Adriana Iglesias, adelante, por favor.

El director del Ballet Nacional de España, Antonio Najarro.

Bienvenidos a la danza española. Cómo te admiro.

La ganadora de la primera edición de "Maestros de la costura",

Alicia Cao.

Mahi Masegosa.

¡Qué alegría más grande"

Antonio Segura, finalista de la primera edición

de "Maestros de la costura".

Eduardo Navarrete.

Qué bueno, por favor.

Brisa Fenoy.

Javier Goyeneche.

Has hecho un trabajo impresionante en 90 minutos.

Juan Avellaneda. Bueno, bueno.

Por Dios, qué mono.

¡Bravo!

Es mi madre.

Pepón Nieto, Fernando Tejero y Edu Soto.

Bienvenidos.

Manuela Velasco. Pero toda mi admiración,

porque esto me parece maravilla que se vea en televisión.

Muchísima suerte y a disfrutar muchísimo de la final.

Por vosotros y por la final de "Maestros de la costura".

Isabel y Rosa acaban de consumir su primera hora de prueba.

Tenéis 90 minutos para terminar los dos vestidos.

(Aplausos y vítores)

¡Vamos!

(PAULA)

Isabel.

"Hello". -Hola, Isabel.

¿Qué tal? Cuéntanos.

Hago un vestido ajustado con cola de sirena y tal.

Pero con una hombrera muy peculiar,

que va a ser un top forrado de guata

que se pondrá así encima.

-Ay, qué bonito. -Y una espalda toda abierta.

Qué poderoso el vestido. Es como de una mujer...

Sí, me he inspirado en la alfombra roja,

para tirar alto, en los Óscar y para querer más, Las Vegas.

Un estilo así un poco Thierry Mugler.

Sí, totalmente. Amo a Thierry Mugler.

Totalmente futurista. Y la tela, muy tú.

Me parece una pasada, es preciosa. Preciosa.

Donde hay un brillo hay alegría o ¿cómo es eso?

No, eso es donde hay pelo. No hay pelo.

Para confeccionar el vestido diseñado por Isabel,

se cortan las piezas del patrón con el tejido doblado a la mitad.

Cosemos las piezas del delantero

incorporando un godet en el bajo para dar volumen a la falda.

Unimos las piezas de la espalda

que también incluyen un godet para dar volumen.

Se unen el delantero y la espalda por los hombros y los costados.

Fruncimos las copas de las mangas, las cerramos

y las unimos al cuerpo del vestido.

Damos unos pespuntes en la corona de la manga

para conseguir el efecto de un volante

y añadimos el cuello.

Rematamos el corte de la espalda con unas vistas

que refuerzan la abertura.

Por último, cosemos las presillas y los botones.

Lo he cortado todo al bies para que caiga mejor todo.

No sé, tiene una pinta tremenda. No te quiero animar demasiado,

porque aún tienes que trabajar mucho.

Mucho, hay mucho cosido a mano. Me ha costado muchísimo,

cuando le hemos pedido a Emily, a la pequeñita,

que se fuera a la grada... Sí.

Me ha mirado como diciendo: "No me la quites otra vez".

(ISABEL RÍE) Es mi pequeña mochila. Duerme en mi cama

y duerme siempre agarrada con una pierna, como una mochila.

Vaya donde vaya, ella viene conmigo, da igual dónde.

Esta noche no te la despegas. -Voy a dormir en 15 centímetros.

Así. -Pero todos.

Los cuatro, los cinco. Los cinco, sí.

¿Te distrae o al revés tenerlas ahí?

No, cosiendo no me distrae... Ya pueden caer los focos,

yo sigo. Pues nada, sigue, Isabel.

Voy a tope. Tenemos muchas ganas de ver

qué nos tienes preparado. Suerte, Isabel.

Suerte. -Gracias.

Vas muy bien, Rosa, cariño.

Queda un montón, me queda mucho.

Palomo, María, Lorenzo, tengo que confesaros

que en esta edición he aprendido mucho de costura.

Y nosotros aprendemos en cada prueba de ti.

Ya casi somos presentadores profesionales.

No... Bueno, Bueno, Caprile,

tampoco te vengas arriba,

que nosotros nos equivocamos un montón.

Bueno, pero cada vez menos, ¿no?

Ahí, perfecto.

Cuando entran los aprendices, otra vez.

(AFÓNICO) Aprendices, aprendices.

Aprendices, aprendices.

En esta prueba queríamos...

No os riais, no vale.

Joder, tía.

Podría ser para una "tablet",

para guardar el bocadillo y que esté calentito,

para guardar las llaves. (RÍE)

El bocadillo...

Es el "show" de Xuxa.

# Saluda con amor. Ilari, lari, le.

# Oh, oh, oh. #

Querido piscis...

¿Algo te inquieta, te aturde?

¿Cómo haces tú, Raquel? (MANTIENE TONO CON LA LETRA M)

(AMBAS MANTIENEN TONO CON LA M)

Todos juntos. (MANTIENE TONO CON LA M)

(ESTORNUDA)

Que le corten la cabeza.

Mira, me estoy viendo por primera vez en la tele, mira.

Y yo. (CHICA) Estamos grabando.

Ir vestida de Palomo... No es barato.

No.

Pasarela.

Pues sí, "Paloma"... Uy, perdón.

Es que estamos muy cansados, perdónanos.

Vas perdiendo las cosas. ¡Uh!

Trae para acá.

Se ha partido la cola.

Hoy estás buenísima, tía. Nos vas a hacer heteros a los dos.

Viva España, viva la hispanidad.

Me he quitado el micrófono.

¿Qué más quieres, Alicia? ¿Qué más quieres de nosotros?

Corten.

En una noche trepidante como esta

no podía faltar el obsequio

del libro de "Maestros de la costura",

Sergio.

No te lo había dado todavía. Ay, Dios.

Está lleno de patrones de vestidos, chaquetas,

pantalones, faldas, consejos e ideas.

Es perfecto para el que empiece en el mundo de la costura,

pero también para afianzar conocimientos

sea cual sea el nivel. Por supuesto.

Que lo disfrutes. No sabes la ilusión que me hace.

Gracias, Raquel.

Sueño con ganar, claro que sí, pero siempre he sido cauta,

igual que siempre he dicho: "Semana a semana vamos viendo".

Ahora digo: "Pespunte a pespunte hasta acabar el traje".

Que se pueden... plantear muchas cosas que no esperamos.

No hay que confiarse nunca. Mi rival me parece estupenda.

A Isabel la quiero mucho, la adoro. Como persona es fantástica.

Y después, bueno, a la aguja le da también muy bien.

(ISABEL) Ganar hoy con mis hijas delante,

no sé qué podría ser eso para mí.

Eso sería que me tocara la lotería en toda regla.

Ojalá esta noche durmamos los cinco en una cama

con el maniquí en medio, el maniquí dorado.

Ya sería bueno.

Ay...

Yo, al menos, he sentido que de alguna manera os alegrabais

de que esta sea la final de "Maestros de la costura".

¿Por qué es algo que satisface a todos, en principio, Toni?

Porque tanto Isabel como Rosa

han demostrado, no solo la parte de coser.

En este concurso hay muchas otras cosas.

Compañerismo, son buena gente, siempre tienen una buena palabra.

Y todo eso se nota.

¿Lo veis con envidia o no? A ver, algo de envidia da,

porque sobre todo nosotros dos hemos estado cerca,

pero son las que se lo merecen, las que desde el principio

han hecho bien todos los trabajos, han estado al pie del cañón.

Nosotros hemos tenido días buenos, días no tan buenos,

y días muy malos. No, tú no.

Siempre has sido muy regular, Amparito.

Venga, Rosa, no te despistes.

¿Qué te parece el vestido de tu madre?

¿Os gusta? (NIÑAS) Sí.

¿La has echado mucho de menos? Sí.

Ya, pero ahora entiendes, cuando ves a mamá,

os dais cuenta de lo importante que ha sido para ella estar aquí.

Carlos, lo sientes así. Sí, sí.

Ha sido duro, pero verla ahí lo supera todo.

Ellas saben que esto es lo que me apasiona.

Y quiero que ellas en un futuro,

hagan lo que hagan, que lo hagan con la misma pasión,

como yo estoy aquí ahora mismo.

Y que sigan sus sueños, que son lo más importante en esta vida.

Que sigan sus sueños.

Lara ha sido el mayor apoyo de vuestra madre aquí.

Ha sido su gran amiga.

¿Qué significa para ti, Lara, verla ahí coser?

Siempre decía que su victoria era la mía.

Ella me decía lo mismo cuando yo ganaba un premio y tal.

Entonces, creo que el estar ella ahí es...

lo cojo como parte mía también.

Y sinceramente el mayor premio que me llevo de aquí es ella.

(ROSA) Venga.

Ahora viene cuando lo matan, a ver qué pasa.

Tranquila, tú puedes, mamá, relájate.

-Es que me está costando esto un montón.

Ay, Dios, no me puedo llegar a imaginar el cansancio mental

y físico que tienen. -Emocional.

¿Cómo vais?

Ni habláis ya, ¿no? No.

Me tira un montón. Aprendices,

familiares,

duelistas, quedan 60 minutos del duelo final.

(TONI) ¡Vamos! -Socorro.

-Tranquila, tranquila. -Sí, tranquila.

¿Cómo voy a estar tranquila? -Mamá, tú puedes.

Me queda un montón. (TONI) No te preocupes.

-Venga, que tú puedes.

Os pido a todos un poquito de atención ahora.

Tenemos una invitada muy especial.

Es una "top model" internacional.

Es la única española que ha sido ángel de Victoria's Secret.

Eso y un currículum espectacular.

Os pido un fuerte aplauso para Blanca Padilla.

Bienvenida.

Estás maravillosa. Vas vestida de moda española.

Llevas unos zapatos

de nuestro amigo, Juan Vidal. Exacto.

Blanca, estábamos diciendo que tienes uno de los currículos

más impresionantes de la historia de las modelos españolas.

Gracias. Pero yo quiero decir

que lo que es maravilloso, sobresaliente y "top"

es ella. Es que...

Ay. Antes estábamos bromeando.

Si tuviera algún defecto, diríamos:

"Mira, es monísima, pero es muy antipática".

Pero es que es maravillosa. Muchas gracias.

Y es inspiradora. Yo estoy aquí y ya solo quiero quitarme esto

y ponérselo. Estoy ya... Yo solo quiero que me lo pongas.

Quiero hacerle vestiditos y vestirla.

Es muy inspiradora. Eso todos.

María, ponte a la cola, hacemos una lista.

Yo primera. Todos los que estáis aquí,

uno, dos, tres, cuatro, cinco, me inspiráis a mí.

¿Te gusta ver coser?

Sí, la verdad, estoy bastante impresionada hoy.

Yo no había vivido nunca una experiencia así.

Saber que lo tienen que hacer desde cero

y que le ponen todo el corazón y más,

porque las veo sudando, las veo que no paran.

Perfecta.

Son superdiferentes, realmente. Sí.

Son dos mundos. Nada que ver.

De hecho, es como el día y la noche,

pero ya la noche, noche. Es verdad.

Es un poco el ángel y el demonio. Sí, sí.

(TONI) ¿Cómo vas? -Me queda mucho.

Estoy pegando la cremallera y pegar lo de arriba,

pero me queda. -Vamos, Rosa, vamos.

Venga, mamá, tú puedes.

Fuerza, mami.

Gracias, mi vida.

Este es el desafío, ¿eh?

Ir con Blanca Padilla, mira cómo vamos los dos.

Me lo estoy pensando, ¿eh? Estoy asustadísimo. (RÍE)

Te lo juro, de verdad. (RÍE) (RÍE) Rosa.

Te traemos inspiración. Blanca, qué bonita, dame un beso.

¿Qué tal? -Qué bonita.

Oye, te interrumpo en tu trabajo.

Bueno, hija, una visita como la tuya no es de todos los días.

¿Cómo estás, qué tal? -Atacada. Estamos de final.

Has venido en el sprint final, cuando vamos más tacatacatá.

Guau, me encanta, esto va a quedar increíble.

El color es divino, la tela es preciosa.

Tiene pinta de ser elegantísimo. (ROSA) Será una maravilla.

-Me encanta, ella ya lo sabe, "será una maravilla".

Es la única forma, es la forma. Sí, es la manera.

Es la manera, Rosa, yo también estuve siempre seguro del trabajo.

Así se llega a los sitios. Exacto, y tú también,

que tendrías a gente en contra. Mil dudas y gente en contra,

pero yo estaba seguro, así que hay que estar seguro.

Te digo una cosa, ganes o no esta noche,

ya te llevas un montón. -Pues sí.

La verdad, me llevo desde el primer día.

El aprendizaje. Exacto.

La experiencia ha sido maravillosa. Y los premios, a cuál mejor.

Además, no sabes cómo le ha sentado, Blanca,

a Rosa el programa, el concurso. Habéis visto evolución.

No, que te lo cuente ella.

No solo porque estuvieras malita hace un año,

pero cuéntaselo a Blanca. No llegaste aquí malita,

estabas recuperada. -Un poco desorientada sí.

Estaba retomando un poco. De hecho, en los programas

se ha visto un cambio físico, mucha más seguridad,

más felicidad, más afianzada.

Y como te sientes más segura contigo misma, más mona.

Recuperas también tu femineidad, porque es importante.

Todos: "Es importante, pero la salud es más".

Por supuesto. -Pero hay otras cosas.

Estar contenta contigo misma como mujer también es importante.

Así que... Vete a la máquina.

Sí. No pierdas un segundo.

No pierdo el tiempo, que me queda un rato.

Rosa, te dejamos, que te ponemos nerviosa.

Rosa, fuerza y suerte. Gracias.

-Encantada, guapísima. -Adiós, bonita.

Vamos aquí. (ANASTASIA)

Sabe lo que hace, va bien.

Hola, Isabel. Te presentamos a Blanca.

Hola, guapísima, madre mía. -Hola.

Qué mujer más guapa. -Gracias, tú también.

¿Qué es eso? ¿Qué es este tul?

Es el tul que va debajo y lo tengo que fruncir todo.

¿Va en el bajo? En el bajo, sí.

Para darle cuerpo a la falda sirena.

Sí. -¿En el bajo?

Sí, para darle rollo de esto, para darle volumen.

Por dentro. -Que le quede tieso.

-Qué guay. (AMPARO) Sí, es que tu madre

tiene una competidora de aúpa. -Sí.

Vaya espalda. Sí, superbonito.

Es precioso.

Con el cuello alto un poco, ¿no? Sí, a mí me encanta.

Un cuello alto con la espalda escotada me parece...

Superbonito. Muy sexi.

Muy bonito. Es Isabel 100%, que es lo que tiene que ser

una prueba como la de hoy. ¿A que sí?

Dime la inspiración del vestido, ¿cuál ha sido para ti?

Me he inspirado en Paz Vega, en una alfombra roja de los Óscar,

con su pelito corto, me encantaría verla en este vestido.

-Estoy alucinada, de verdad. Me encantan los dos.

No podría elegir. Lo tenéis muy difícil.

Lo tienen complicado.

Te dejamos que estás muy concentrada.

Sí, porque tengo que coser mogollón a mano aún.

Y quiero acabar esto sí o sí.

Isabel, concentrada, va todo bien.

Mucha suerte. Gracias.

Suerte. Suerte.

Gracias.

Ya estoy sufriendo.

(AMPARO)

Entramos en la recta final.

15 minutos para que termine el duelo.

Me queda montarle las vistas, montar el tul,

las terminaciones que son muy delicadas a mano.

Me queda muchísimo todavía.

(Aplausos)

¡Vamos, venga! -No llego.

No llego.

(EMILY) ¡Vamos, mami!

(ISABEL) No llego.

Tu madre es una luchadora. -Ya.

Es una luchadora, nos lo ha demostrado.

Y ella se viene arriba con los retos.

(CARLOS) Tranquila, Isa. -Sí.

Estamos ahí supernerviosos

porque la prueba está superigualada y al límite.

No lo sabremos hasta el final.

Están concentradísimas.

(ISABEL)

Está al revés.

Acabo de darme cuenta de que he puesto la manga boca abajo.

Como tenía una abertura como la copa de una manga,

la he puesto boca abajo.

Eso lo tengo que cambiar sí o sí. Ahí no hay tu tía,

porque si no, una mano no va a entrar.

Vamos, chicas, último empujón.

Menudo lío en el último momento.

Rosa, Isabel, ya sabéis cómo es.

El vestido debe estar en el maniquí.

Últimos tres minutos del duelo final.

No, no, no.

(Aplausos y ánimos)

Cuidado, cuidado. -Tranquilas.

Tranquilas.

Bien, mami. -Cariño.

(SARAY) Que se tranquilice y ya está.

Ahora, ahí. -Está supernerviosa.

Ya, pero tranquila, que ella va a poder.

Aprendices, entramos en el último minuto.

(Aplausos)

(CLARA)

(AMPARO)

Vamos, mami.

Últimos detalles porque el tiempo termina

en diez, nueve, ocho,

siete, seis,

cinco, cuatro...

(MUCHOS) Tres, dos,

Uno, tiempo.

(Aplausos y vítores)

Les he visto en la cara a mis niñas que estaban superorgullosas

de mí, animándome.

Y es lo más grande que una madre

puede ver, esos ojitos que te miran así.

Es lo más grande.

Qué bestia, Isabel.

-Amiga.

(ROSA) Solo ella y yo sabemos qué es pasar por este momento.

Por eso ha sido el fundirnos también

y compartir esa sensación que estábamos viviendo juntas.

Solo ella y yo lo sabemos.

Qué grande eres, Rosa. -Y tú también, bonita.

Dios, qué locura.

(OLGA) Bravo, chicas, de verdad.

Ahora, el jurado tendrá que mirar esos vestidos

con la ayuda de Olga, pero antes vamos a despedir

a Blanca Padilla.

¿Qué te gustaría decirles a nuestros aprendices?

Nada, os admiro mucho a las dos. El trabajo que habéis hecho

es impresionante en tiempo récord. Estoy alucinada totalmente.

Tenéis un talento increíble y de una manera u otra

os habéis llevado un montón, una experiencia que no olvidaréis.

Y ganéis o perdáis, habéis ganado ambas.

Adiós, cariño.

Tengo claro que no va a ser una valoración fácil.

Pero también tengo muy claro

que va a ser una valoración muy emocionante.

La verdad es que va a estar muy reñida.

Realmente el nivel es altísimo.

Ha sido un verdadero duelo de titanes.

Gracias. -Gracias.

(LARA) Hoy los jueces lo tienen bastante complicado, y me gusta.

Que trabajen un poquito. (RÍE)

Que se rompan un poquito el coco a la hora de elegir.

(ANASTASIA) La espalda es total.

Es que es precioso.

Rosa, ¿has disfrutado con tu trabajo en esta ocasión?

Ha sido un trabajo lleno de muchísima emoción,

con la familia aquí, la responsabilidad tan grande,

de haber llegado aquí, que es un honor y un privilegio,

pero también nos habéis puesto un tema muy difícil

para quedar bien con vosotros y que os sintáis orgullosos.

Tu vestido es impresionante.

Es un diseño muy tuyo.

Habla de ti, de esa conexión que tienes con tu madre

e incluso con tus hijas.

Cualquiera que vea ese vestido, no verá un simple vestido,

sino que verá un vestido mágico y con mucha historia.

Explícanos, por favor,

por qué es el vestido ideal para una alfombra roja.

Es un raso duquesa, lleva el tul, que también es muy delicado.

Y estará espectacular cualquier señora que se lo ponga.

Es muy elegante, la verdad,

y también deja ver la belleza de la mujer.

No se come la belleza de la mujer,

que hay trajes que eclipsan la belleza de la mujer.

A ver, Rosa, es un vestido

muy ambicioso.

Tú sabes que has arriesgado muchísimo.

Sí, me habéis preparado para ello.

El raso duquesa es un tejido delicadísimo

y mucho más en este color.

Necesita un acabado perfecto, impecable,

para poder lucir en su máximo esplendor.

Sí, pero en la última prueba quería arriesgarlo todo.

Es como un detector de mentiras.

Cualquier fallo se amplifica.

Tú, en este caso,

lo has usado con maestría.

Y lo has combinado además con este tul de seda

que es un maridaje perfecto.

Todos estos remates del cuello y de las sisas

están muy bien.

Es una cosa muy complicada de hacer

y en una alfombra roja el primer plano

es la cara de la actriz, es fundamental.

Y esto, que es el primer plano, es perfecto.

Es donde más me he esmerado. Te doy la enhorabuena, Rosa.

Porque asumir riesgos es la única manera de crecer.

Y nos ha gustado mucho que hasta en este duelo final

hayas seguido arriesgando.

Muchas gracias.

(ROSA) Las palabras de Caprile me han emocionado.

Su opinión es muy importante para mí.

La verdad, ha sido maravilloso.

Ha sido una valoración por parte de él muy bonita.

Me ha dejado encantada.

A ver, no es que quiera ser el aguafiestas del taller.

El vestido, Rosa, algún fallito tiene.

Me imagino.

El bajo, no te ha dado tiempo a hacerlo.

Y, bueno, la tela podría estar un poquito mejor trabajada.

Es muy difícil casar todas las piezas

que has hecho para este vestido.

Los bieses con el hilo con el contra.

Hay algún detallito que falla.

Es un patrón claramente endiablado

y hacerlo a la perfección en 150 minutos

es prácticamente imposible.

Este broche de aquí, Rosa, que es maravilloso,

le da una elegancia, una sensualidad,

un glamur, una clase increíble.

La cola es preciosa.

La verdad es, Rosa,

qué maravilla de vestido y qué maravilla de trabajo.

Muchas gracias, Palomo.

Ya te he dicho que era casi imposible hacerlo mejor.

Olga, dime qué ves, ¿te gusta?

Yo diría que es... superelegante.

Ellos son los expertos y saben mucho más que yo

y yo no veo los fallos.

Muchas gracias. -Yo, lo que veo es...

que las mujeres que a mí más me gustan

y para mí hacen la alfombra roja como nadie

me imagino a Cate Blanchett, me imagino a Julianne Moore,

me las imagino con ese vestido.

Y me imagino con todos los flashes

alumbrándolas.

Haber hecho, en el tiempo en que lo has hecho,

con esa presión, tú sola, una responsabilidad,

que en un taller de costura asume tantísima gente

y se reparte entre un equipo entero,

bueno, me descubro ante ti, de verdad.

Gracias, Olga. -Enhorabuena.

Es la pasión de mi vida hacer estas cosas.

-Es maravilloso. -Lo disfruto al 100%.

Ya está hecho. Si gana, seré la mujer más feliz del mundo,

la mujer más feliz, no me lo creeré.

Muy bien, Rosa, has hecho un gran trabajo.

Muchas gracias. Muchas gracias a todos.

(ISABEL) Después de esa valoración,

claro, el listón está hiperalto.

Vamos, yo...

A ver si les gusta el mío.

Bueno, Isabel, lo primero que quiero decirte

es que este vestido está totalmente en tu línea.

¿Cómo no te ibas a traer una lentejuela a la final?

(ISABEL RÍE) Tú.

Hasta tus niñas vienen de lentejuelas de arriba abajo.

Un brillo mola. Bueno, ¿cómo nos convencerías

de que este vestido de alfombra roja tiene que ser el ganador?

Lo que me gusta es exagerar los... la silueta,

la espalda, que da el punto sexi y ese punto de hombreras

que me gusta mucho,

siempre me gusta el toque futurista.

Ya hemos entrado en bucle repitiendo los 70, los 80, los 90.

Pues hay que presentar algo del año 2019.

Se nota que dominas el vestido femenino,

la idea de femineidad y además disfrutas mucho con ello.

Sí. Enséñanos el escote.

Por favor, el escote de la espalda.

Es una pasada este escote redondo que has hecho aquí,

con los botoncitos con presillas aquí.

Es divino.

Que sea recatadito por delante y sensual por detrás.

Exacto, es lo que me gusta. Eso es bonito, ¿eh?

Es una evolución de ti también. Sí.

Ahora me toca a mí ser el aguafiestas con Isabel.

Pero ese escote... ¿Lo puedes volver a mostrar?

Está un poquito asimétrico.

Es el maniquí, que tiene una hernia o algo.

Tiene desviación de columna.

Si este es el centro,

esto es mucho más grande que esto.

Bueno, se abre así. Sí, no, claro.

No estarás tú en la alfombra roja colocando a la actriz.

Es elástico.

Caprile, como siempre, encuentra todas las asimetrías

que yo no sé este hombre, yo creo que tiene

en las gafas una especie de visor con una regla invisible,

ese rollo...

"Man: Impossible", ¿Cómo se llama la de Tom Cruise?

Tiene algo, ¿cómo ve eso?

Isabel, es un vestido fantástico.

Felicidades. Gracias.

Pero ha habido un momento en el que has tenido que decidir

si continuar con las mangas y poner el forro de las mangas

o terminar el traje a tiempo. Sí.

Para una alfombra roja, que son muchas horas,

no poner el forro, lo mismo la pobre actriz

acaba con el brazo un poquito perjudicado.

Así también se adapta más al brazo y queda mejor.

Yo creo que el vestido... Sí, como se abre un poco...

Es absolutamente divino. Sí, es maravilloso.

Podría funcionar a la perfección en cualquier alfombra roja.

A mí me recuerda a las divas clásicas de Hollywood,

a esos brillos de la noche, que son muy tú.

Es un vestido inspirador, sensual.

Desde luego, en una alfombra roja tiene que quedar precioso.

Gracias.

¿Te lo habías imaginado para los Óscar?

Yo sí. En ella misma.

Ella quiere ir a recoger su Óscar con ese vestido.

Yo me lo pondría e iría yo por la alfombra roja

aunque me la tire en el súper, iría así por el súper

con mi alfombra roja enrollable.

Para ti, Olga, ¿cuáles son los puntos fuertes de este vestido?

A mí me encantan las hombreras y me encanta la espalda.

Y la espalda, en la alfombra roja, también es muy importante.

Y me parece que es puro rocanrol.

O sea, es la elegancia, pero a la vez es puro rocanrol.

Me encanta el rocanrol y creo que tú eres puro rocanrol también.

De verdad, enhorabuena, me imagino a Bárbara Lennie,

que es de las que mejor hace alfombra roja en España.

Me la imagino en ese vestido, me la imagino subiendo

con la espalda esa maravillosa

a recoger, ojalá, un Óscar, ¿no? -Sí.

Y está espectacular, ¿no? Así que enhorabuena, de verdad.

Gracias.

(ISABEL) Mi valoración también ha sido buena.

Qué difícil, no me ha quedado claro

si han valorado mejor el de Rosa o el mío.

Nos han dado a las dos una súper buena valoración,

con lo cual me he quedado igual.

Creo que ahora necesitáis deliberar.

Olga os va a acompañar.

Y os llevaréis los dos vestidos. Sí, Raquel.

Nos queremos llevar los dos porque necesitamos mirarlos al detalle,

más de lo que acabamos de hacer.

Isabel y Rosa, podéis esperar en nuestro probador.

Gracias a las dos. A vosotros.

(PEDRO VITOREA)

(SARAY) ¡Guapas!

(LARA) Las veo bastante igualadas.

Esto es realmente ahí una pelea de gatas.

No os podéis imaginar el honor que para mí es estar aquí hoy,

de verlas a ellas trabajar, con ese oficio,

con esa pasión, con ese talento, con esa presión también.

Para mí ha sido una maravilla. Los dos vestidos son...

increíbles. Espectaculares.

Son dignos de la portada de una revista

y de la mejor alfombra roja y, desde luego, para mí

las que merecen la alfombra roja son ellas dos hoy.

Es verdad. Desde luego.

Me he quedado igual.

Igual. -Ay, niña, qué fuerte.

El tuyo, ideal, precioso. -El tuyo también, qué elegante.

Elegante, fino, sí. -Sí, muy fino.

Y lo que ha dicho, esa tela es dificilísimo de...

Lo siguiente.

La verdad es que hoy, Palomo, Caprile,

Olga, tenemos una labor muy complicada.

porque las dos han hecho un trabajo espectacular.

Muy bien. Creo que no podríamos

haber tenido mejores duelistas para una prueba como la de hoy.

Cada vestido habla de su diseñadora, de su modista.

De ellas, y eso, lo llevamos luchando desde el principio.

Que queremos identidad,

que haya, aparte de técnica, corazón en estas prendas.

Emoción.

Está maravilloso, Isabel. -¿Eh?

En 150 minutos... De verdad, yo acabé llorando,

porque no sé cómo lo he montado. -Ya.

Tenemos que llegar a alguna conclusión, digo.

Sí, porque solo puede haber una ganadora.

Ya son las dos de alguna manera,

pero ganadora, ganadora solo habrá una.

¿Estamos preparados?

No sé si estamos preparados del todo, pero hay que hacerlo.

Olga, ¿nos acompañas? Hombre.

Vamos. Venga.

Que sea lo que Dios quiera, ya está.

Sí.

Palomo, María, Caprile, ¿tenéis ya un veredicto?

Realmente no tenemos un veredicto.

Tenemos "el" veredicto.

(SARAY) Ah, qué susto. (SERGIO) Qué susto.

(PEDRO) Uy, uy...

Porque ya pasó, vamos.

Aprendices, familiares,

¿podéis acompañarnos a este lado del taller, por favor?

(AINHOA) Creo que ganará mi madre.

¿Sí? -Sí.

Te has esforzado un montón

y creo que está súper bien trabajado el vestido.

Gracias. Ojalá.

(PEDRO) Ay, qué fuerte todo.

Estoy muy estresado.

Suerte. -Suerte.

Mamá, tengo una corazonada, de verdad te lo digo.

Creo que la abuela está en esto.

Y te va a ayudar, así que...

Venga, campeona. -Ay, Dios te oiga.

Campeona. -Ay, de verdad.

Qué nervios. (ISABEL) No sabes cuánto.

-Todos los del mundo. ¿Preparadas?

Preparadas. Vamos.

(Aplausos y vítores)

¡Bravo!

Ay, qué nervios.

Qué fuerte, qué fuerte.

Aprendices, ahora que os tenemos a todos aquí,

os queremos felicitar por ser una promoción estupenda.

Muchas gracias. -Gracias.

Gracias por acompañarnos,

por dejarnos aprender de vosotros

y, lo digo sobre todo por mí,

por aguantarnos.

No, por Dios, ha sido un placer.

Sí, ha sido un placer. (ISABEL) Sí, un placer, vamos.

Yo empezaba de nuevo otra vez. -Yo también, te lo juro.

Tanto a las que os disputáis el maniquí de oro como al resto

os hemos cogido muchísimo cariño.

Es imposible no quereros.

Y es que no solo os hemos visto crecer y evolucionar.

Hay una parte importantísima de vuestras vidas y nuestras vidas

que vamos a compartir siempre.

Siempre, con un montón de recuerdos increíbles.

Pedro encarándose con Caprile y conmigo.

La vuelta de Saray.

Toni abriéndose y sincerándose por fin

y llevando esa chaqueta preciosa.

Y hasta los momentos difíciles

los vamos a recordar con infinito cariño.

Yo ya no sé cuántas veces os puedo dar las gracias.

Deciros lo estupendos que habéis sido,

la gran edición que nos habéis dado,

pero también quiero dar las gracias a los jueces.

Gracias al gran equipo de "Maestros de la costura".

También a todos los diseñadores españoles

que me visten en el programa.

Creo que no me queda nadie. Por tanto, ya solo

nos queda saber quién es

la ganadora de la segunda edición de "Maestros de la costura".

La aprendiza ganadora

de esta segunda edición

de "Maestros de la costura" es...

Uy, uy, uy, uy...

(ROSA CHILLA) ¡Ay, qué bien! ¡Guau!

¡Ay! ¡Qué bien!

¡Qué bonito!

(ROSA LLORA)

(ROSA) El premio de mi vida, de verdad,

de lo que más me gusta hacer en el mundo, de mi pasión,

de mi locura, me han premiado. Y esto es el inicio

para profesionalmente dedicarme a esto de lleno.

(ROSA CHILLA)

No ha podido ser, pero estoy superfeliz.

Rosa se lo merece tanto...

Y me siento igual de ganadora.

Estoy igual de feliz.

Así que... "happy, happy, happy".

Rosa.

(Vítores)

Cuidado, que pesa, cuidado. Ay, qué bien.

¡Oh! Que pesa.

A mi madre, a mi madre.

Va por ella, que la llevo siempre en el corazón.

Ahora la llevaré en mi ánimo y en mi felicidad de este día.

Va dedicado a ella.

Dicen que las despedidas son tristes,

pero para nosotros esta no puede serlo,

porque tenemos una ganadora de "Maestros de la costura".

Al revés, estamos felices

porque hemos podido acercar el gran trabajo de las costureras

y de los oficios a vuestros hogares,

a vosotros y a nuestros aprendices.

Ahora todos sabemos mejor el gran esfuerzo

que hay detrás de una buena prenda.

Gracias por seguirnos,

por estar con nosotros en esta aventura tan tan bonita.

Si tenéis un sueño, haced como Rosa e id a por él,

porque coser y cantar, todo es empezar.

Maestros de la costura 2 - Programa 10

20 mar 2019

Cuatro aprendices competirán por ganar 'Maestros de la Costura' e iniciar una carrera en el mundo de la moda. Primero, replicarán un vestido de alta costura de la diseñadora de moda Teresa Helbig. El mejor de la prueba se convertirá en duelista de 'Maestros de la Costura'.

El segundo y último pase al duelo final se disputará en el taller de Pronovias, en Barcelona. Cada aprendiz confeccionará un impresionante vestido de novia con la ayuda de los actores Fernando Tejero, Edu Soto y Pepón Nieto. Hervé Moreau, director creativo de Pronovias, explicará el proceso de creación de los diseños de esta firma. Los dos duelistas demostrarán todo su talento diseñando y confeccionando un espectacular vestido de alfombra roja. La modelo Blanca Padilla lucirá el diseño del vencedor de esta edición.

El ganador de la segunda edición de 'Maestros de la Costura' obtendrá el maniquí de oro, los 50.000 euros del premio en metálico, una colección cápsula a la venta en El Corte Inglés y un curso de formación especializada en Diseño de Moda, impartido en el Centro Superior de Moda de Madrid de la Universidad Politécnica de Madrid.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2019.

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  1. Nancy

    Hola, veo el programa desde Argentina, trato de no enterarme de nada y ni bien abro la pagina lo primero que me entero es quien ganó. y anteriormente quien habia sido eliminado. Le quitaron todo el suspenso. Espero lo cambien en el futuro. Fuera de eso ,e encantó el programa. Me gustaria poder ver la primer temporada. Felicitaciones.

    23 mar 2019
  2. Ana

    ¡Menuda final! Ha sido muy emocionante. Exquisito el vestido de Rosa. Enhorabuena a todos los que han hecho posible el concurso. Rosa ha sido una concursante estupenda y merecida ganadora.

    22 mar 2019
  3. Noé Lozano Huerta

    Muchas felicidades a todos por este excelente producto y a la ganadora por su merecido reconocimiento, me encanta y ya estoy listo esperando ver el próximo miércoles la 3era temporada jajajaja XD #NoTarden

    22 mar 2019
  4. Mon

    Bien merecido el triunfo de Rosa!! Sigo sin poder creer que haya estado entre los 4 finalistas Amparo (ya es bastante grande para hacerse llamar "Amparito". Queda muuuy ridícula!). Para mí, le restó al programa y a la final.

    22 mar 2019
  5. Susana

    Me alegro muchisimo por Rosa, se lo merecia.

    21 mar 2019
  6. Miriam

    La posicion de Amparito se le debio de dejar a otra persona que lo hubiera aprovechado mejor. Esa actitud en la ultima prueba fue una falta de respeto. Sigo el programa desde los Estados Unidos y aunque ya estan los resultados online trato de ver el programa completo.

    21 mar 2019