Un peñista de Ripollet, se niega a compartir el premio seis millones de euros con sus 19 compañeros de trabajo, que alegan que existía un pacto verbal.
Un juez bloquea el cobro del premio y un año después archiva la causa y confirma que no tiene que repartirlo. El abogado de los peñistas recurre ante la Audiencia y finalmente consigue tres años después que el premio se repartiera entre todos. (Barcelona 2003)