En los pueblos de esa comarca de Huesca, Grañén, aún quedan muchas ganas de celebración. En Manises, Valencia, también hay resaca de fortuna y cambios de rumbo en muchas vidas. En sus 30 años de administrador de lotería José María nunca había vivido una historia igual. La de una mujer inmigrante en Tenerife al borde del desahucio. Estaba tan necesitada que la iban a echar de su casa, que no tenía dinero ni para darle de comer a sus hijos, que sus últimos 20 euros los había invertido en un décimo de lotería. Ayer varios bancos la querían como clienta hace unos días no.