Los misterios de Laura - Capítulo 16 - El misterio del hombre sin pasado

25 mar 2013

Un hombre muy extraño llega a comisaría con signos de que alguien ha intentado matarle y, para más inri, no se acuerda de nada. Laura indaga poco a poco en su pasado y descubre que su mujer ha muerto en un supuesto accidente y que él se siente culpable.

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27/06/2011

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Subtitulado por Teletexto-iRTVE. Teléfono. -Hola, Miriam. -Hola. -¿Qué tal? -Muy bien, aquí trabajando un poco. -¿A qué hora sales? -A las tres. -Lo siento, te he echo esperar un montón ¿verdad? -Esperarte a ti siempre merece la pena. -Si me ven mis jefes me van a matar. -Pues, entonces, dime para que me has echo venir, porque no me voy a poder contener. -Bueno, a ver, quiero que vengas a cenar a mi casa esta noche, ¿vale? Tengo algo muy importante que decirte. -¿Y para eso me has echo venir? -Bueno, no sé. Tus besos no saben igual por teléfono. Bueno,tengo que irme, ¿eh? -No. -Sí, luego nos venos, ¿vale? -No me imaginaba así tu casa. -¿Qué tiene de raro? -Que es muy seria, y los cuadros también. No tiene nada que ver contigo. -¿Cómo lo sabes...? ¿Sólo salimos desde hace un mes? Igual guardo alguna sorpresa. -Hum... Me encantan las sorpresas. -Pues, entonces, he tenido suerte. Se... Se que sólo llevamos un mes juntos pero... Bueno, para mí ha sido la experiencia más increíble de mi vida. -¡Ah! -Te quiero, Leticia. Si... Si me dices que no, lo entiendo perfectamente. Esto es una locura. Por eso le dije yo que no. Ella sabe que Reyes Baltanás es mi cliente y no el suyo. Si quiero ir a juicio, pues, vamos a juicio y punto. Sí. Vale, hasta luego. -¿Todo bien? Ah... Nada. El caso que estoy llevando es un dolor de cabeza. -No, nada de dolores de cabeza el día de nuestra boda, Móvil. que el juez nos está esperando. -La última. Móvil. Te juro que es la última. -¡Ah! -Sí. Bueno, ¿Y que te ha dicho? ¿Ah, sí? No puede ser. Esta Reyes Baltanás me va a volver loco. ¿Oye? ¿Qué? ¿Oye? Salgo un momento, ¿vale? Es que aquí no tengo cobertura. -Más te vale compensarme en la luna de miel. -Te lo prometo. Sí. Sí, estoy saliendo. Aplausos y jolgorio. -¡Bravo! -Vivan los novios! -¡Uh...! (TELEFONISTA) El número que usted ha marcado no corresponde a ningún cliente. Pitidos en el móvil. -Perdone, ¿ha visto a un chico alto con un traje azul que va hablando por un móvil? -No lo sé, señorita, no me suena. -Perdonad. ¿Habéis visto un chico alto con un traje azul que va hablando por un móvil? ¿Habéis visto un chico con un traje azul que hablaba con un móvil? ¡Iván! ¡Iván! -Señorita, por favor. Voy a tenerle que pedir que se vaya. -¿No lo entiende? Me ha dicho que venía en un momento y llevo más de media hora esperando. Tenemos que casarnos. -¿Pero de quién está hablando? -Del chico que ha venido conmigo. -Señorita, usted no ha venido con ningún chico. -¿Qué está diciendo? -Que lleva sola desde que entró. Bueno, venga. Un poquito de vidilla, que justo hoy vamos a llegar más tarde que nunca al cole. A ver. Los libros, el bollo. Esos bollos son para los críos. -Coge una mitad. ¿Has visto qué fácil es compartir? Una mitad para Javi y otra para mí. Y ahora de camino al cole, pues, compramos un bollo mejor, ¿verdad Carlitos? -Ese bollo es mío, yo lo quiero entero. ¿Ves qué fácil es liarla? -¿Estáis enfadados? -Por eso van a juicio. ¿Dónde has oído tú eso? -A ti por teléfono. Un juicio es cómo un patio de colegio donde los mayores discuten. Pero sin pegarse, ¿eh! Los mayores que se comportan cómo críos, claro. O los que son más tercos que una mula. Una mula es cómo un caballo que da vueltas al mismo sitio sin llegar a ningún lado. Por pura cabezonería. Ah. Venga. Al cole. El jersey. Hala, tira. Esperadme en las puerta, ¿eh? Eh... Oye, Laura, que... Que si esto del acto de conciliación sale bien, pues, no tiene porqué haber ningún problema, ¿vale? Que yo te juro que lo último que quisiera es llegar a... Juicio. Hum, hum. Pues, ha hecho lo mismo que hago yo cuando no quiero llegar a juicio. Meter un abogado por medio. -No estoy loca, ¿cuantas veces se lo tengo que decir? Ya les he dado el número de teléfono, llámenlo, le puede haber pasado algo. -En este teléfono no contesta nadie. -Pero no puede ser, yo estaba con él. -Usted entró sola. -Yo estaba con él. Le estoy diciendo la verdad, le puede haber pasado algo. Oye, ¿qué le pasa a esa loquita? -Por favor. La han traído del ayuntamiento por montar un escándalo. Dice que le han secuestrado al novio justo antes de la boda. -Salió a hablar por teléfono. Pues, pobre, ¿no? -Estaba conmigo. ¿Y el agente? Él trabaja en el ayuntamiento. Nos llamó él. En cuanto la cogió del brazo para tranquilizarla ella le soltó un bofetón que casi lo deja tieso. -Nos íbamos a casar. ¿Se ha intentado localizar al novio? Si, sí. Esa es la parte buena. La persona con la que iba a casarse no existe. -Hágame caso de una vez, por favor. Iván y yo nos conocimos hace un mes. Empezamos a hablar, congeniamos. Era todo perfecto. Deben tener muchos temas de conversación porque no es normal casarse al mes de conocerse. Yo salí dos años con mi marido antes de casarme, también era todo perfecto. Hoy me quiere quitar a mis hijos. Se fue de casa porque necesitaba pensar. Y se acostó con otra. Y todo por esa crisis que os dan a los cuarenta. Ah... ¿Qué pasa? ¿Y a nosotras qué? Nosotras, ah... No tenemos derecho a entrar en crisis. Laura, luego me lo cuentas, ¿vale? El guarda de seguridad dice que usted entró en el edificio sola. -Pues, claro que entré sola. Yo llegué antes para arreglar unos papeles que nos hacían falta. Perdone la pregunta Pero, ¿No se ha llegado a pensar que tal vez le han dado plantón? Martín. No es la primera vez que pasa, el novio se lo piensa dos veces al ver los grilletes. Martín. ¿He dicho grilletes? no, los anillos, los anillos. -Iván me quiere. No tiene porque creerme pero él no me habría hecho eso. El problema es que en el ayuntamiento nadie lo recuerda. -Pero yo sí lo recuerdo y eso debería bastar. He pasado el último mes de mi vida con ese hombre, no he podido soñarlo, ¿verdad? -Créame, siento mucho no darle mejores noticias. -Han hecho lo que han podido, lo sé. -Tarde o temprano cometerá algún error e iremos a por él. -Dele las gracias a su equipo de mi parte. -Muy bien. -¿De acuerdo? Eh, Félix. ¿Ese no era Germán Gravina? -Ha venido a agradecer nuestros esfuerzos por encontrar al asesino de su mujer. Y por no meterle en la cárcel. Todo el mundo sabe que él la mató. -Llevamos un mes con este caso, Jacobo, y no hemos encontrado una pista en su contra. Ya, porque ese hijo puta es listo y tiene poder y mucho dinero. -Y una cuartada muy sólida. Por eso he decidido cerrar el caso. Félix, No me hagas esto, por favor. Félix. -Gravina es un de los tipos más influyentes de este país. No tenemos nada que justifique seguir con esta investigación. Déjame encontrar una prueba, dame unos días sólo. No podemos dejar que se ría de nosotros. Félix. -Levantarme, vestirme, peinarme y irme al juzgado. -Cuarenta y ocho horas. Si recibo una sola queja por su parte o sospecho que lo estáis acosando, cómo soléis hacer aquí, cierro el caso definitivamente. No hay problema. Ahora, si me disculpas, tengo que acompañar a Sandra a hacerse un ecografía. ¿Una ecografía, por qué? -Está embarazada. Pero, Félix, enhorabuena. -Recuerda lo que te he dicho. Ni una sola queja de Gravina. Psiquiatra, pastillas y caso cerrado. ¿Quieres un café? Doble. Suéltala y dile que se vine con nosotros. Vamos a ayudarla a encontrar al novio. Laura. Esto no es una agencia matrimonial. Si la chica tiene problemas de pareja tú y yo no pintamos nada. Esto no es un problema de pareja. Es una desaparición. Está bien. Pero esta vez me lo tienes que contar. Le has visto algo en su ropa que te hace pensar que no nos miente. ¿En su ropa? No. Pues, no sé, en las manos, algún gesto de las manos. Ah... No, no, no me lo digas. La voz, seguro que ha dicho alguna cosa... ¿Pero se puede saber de que estás hablando? De tus deducciones. Siempre te fijas en alguna cosa absurda que nosotros no nos fijamos y al final tienes razón. Pues, lo siento, esta vez no hay nada de eso. Simplemente la creo. Germán Gravina. Dueño de varias patentes tecnológicas y de la mayor empresa de seguridad del país. Hace un mes estuvo en la inauguración del museo metrópolis. -Sí, he seguido el caso. Al día siguiente apareció su mujer en un lago a 10 km de la ciudad, vestida de noche y con un golpe en la cabeza. Sí, y Sabemos que estaban a punto de divorciarse, con lo cual, ella se iba a quedar con la mitad del dinero. -Según el informe de la autopsia la hora estimada de la muerte fue entre las 20 y la 21:45, justo cuando él estaba en el museo. Imagino que las cámaras del museo lo grabarían. Bueno, un sistema de seguridad recién instalado, en periodo de pruebas, la mayoría de las veces no funcionaba, o sea que... -Muy conveniente pudo matarla y deshacerse del cuerpo. Bueno ya sabemos que tiene un móvil para el crimen. Ahora necesito que demuestres que tuvo la oportunidad de hacerlo. Hemos empezado por analizar su coche que aún no lo hemos revisado. -¿No se supone que este caso se lotendrías que dar a Laura? Bueno, si pero es un caso que me gustaría llevar con poco ruido. Y el fuerte de Laura no es precisamente la discreción. Ah... Una última cosa. Me gustaría que fueras con un compañero, con un agente de campo, alguien que te rebote las ideas. -Así que, primero, no le das el caso a Laura y ahora, también, le quitas a Martín. Bueno, no me refería a Martín. -No. -¡Ah! ¿Le duele la pierna? -Bueno, un poco. Es que hace un mes me di un golpe con el coche y ahora me molesta. ES aquí. Interfono. La puerta chirría. -Sí. ¿Les puedo ayudar en algo? Por favor. Gracias por recibirnos, sentimos las molestias. -No pasa nada, está bien recibir visitas de vez en cuando. Aunque sean de la policía. -Esta es la casa, estoy segura. ¿Conoce usted un hombre llamado Iván Rodríguez? -No. No me suena de nada. -Ah, no, no, tiene que conocerlo. Es abogado, alto, castaño y además esta es su casa. -Eso es un poco difícil. Llevo viviendo aquí hace más de quince años y hace treinta que no comparto piso. -No. Esta no puede ser su casa, yo estuve el jueves aquí. Iván y yo cenamos aquí y nos tomamos una copa ahí en el sofá. ¿También pasaste la noche aquí? -No, él tenía que levantarse temprano y poco después de tomar la copa... Me fui para dejarlo dormir. -Eso es imposible. ¿Por qué dice eso? -Porque si ellos hubieran cenado aquí me habría dado cuenta. Porque yo estuve aquí todo el día. (SONRISA NERVIOSA) -¿Pero se puede saber qué están haciendo? -Hum, hum, lo siento. Señor Gravina, disculpe que nos hayamos presentado sin avisar. No pudimos localizarle. Nos ha abierto la chica de servicio. -¿Supongo qué tendrá una buena explicación para todo esto? Yo se lo explico. Estamos recopilando pruebas que nos ayuden a esclarecer la muerte de su mujer. -¿Y las buscan aquí, en mi salón? -Bueno, puede que su mujer conociera al asesino y tal vez nos dejara una prueba aquí que nos indique quien lo hizo. -He puesto la casa patas arriba intentando saber porqué murió. Si se llegan a poner en contacto conmigo nos habríamos ahorrado esta molestia. -No es ninguna molestia. 0:15:48.319 --> 00:15:50. -¿Cual de ellos? El de la noche del crimen. -¿Para qué lo necesitan? Esa noche lo usé yo sólo para ir al museo. -A veces las pruebas más concluyentes se encuentran en los lugares más insospechados. -Es una mera formalidad pero... Os tengo que preguntar, Habrán traído una orden de registro, ¿no? Sabemos que es una mera formalidad pero... La hemos traído, de todos modos. -Está bien. Síganme. Espero que me lo devuelvan pronto. -Eso depende de lo que encontremos. Entonces, ¿está seguro que sólo usted usó este coche la noche que mataron a su mujer? -Estoy harta de tener que acompañarte siempre a estas cosas. -No quiero que la gente haga preguntas, eso es todo. -La gente no es imbécil, ya saben lo que hay. -Mientras no firmemos esos papeles seguimos siendo marido y mujer, así que intenta comportarte cómo tal, cojones. Totalmente. -Este es el bufete. Aquí me pidió que fuera a cenar a su casa porque tenía algo importante que decirme. Si aquí tampoco lo conocen esta chica está oficialmente como una cabra. Vamos a darle un boto de confianza. -Hola, buenas tardes, ¿en qué les puedo ayudar? Buenas tardes. Soy la inspectora Laura Lebrel Del bosque, Lebrel del bosque. Queríamos hablar con Iván Rodríguez. -Aquí no trabaja nadie con ese nombre. -No. No, no, no, eso es imposible. Yo estuve aquí hablando con él el otro día. Me senté ahí mismo, ¿no me recuerda? -Sí. Recuerdo verla a usted sentada ahí, sola. Y recuerdo cuando se marchó... También sola. ¿Pero no entró en el despacho con él? -No, él tenía poco tiempo y estaba muy liado con un caso. Vino y nos pusimos ahí mismo a hablar. -Que lástima que no se hubiesen puesto un poquito más a la vista, ¿no? -Él no quería que lo viesen sus jefes. Les aseguro que Iván existe y le ha pasado algo. -Si me disculpan. Sería más fácil de creer si tuviera un testigo. Pero me temo que no es el caso. -No estoy loca. Leticia. Yo la creo. La creo. Mire. Vamos a hacer una cosa. Le voy a dar mi tarjeta. Y usted me llama. Si recuerda cualquier cosa que nos pueda ayudar. -Inspectora. Sé que está sola y desperada pero no haga caso de la gente que se meta con usted Si vivimos en un mundo de locos. Si yo le contara las cosas que tengo que ver en mi trabajo es... -No, no, no. Es que me ha dado el ticket del parking. ¡Huy! Que tontería. -Qué bien que nos ha puesto junto en el caso, ¿eh? -Sí, muy bien. -Yo, yo le he echado un vistazo ya al informe, ¿eh? ¿Te cuento mi teoría? -Por supuesto, me encanta que me hablen mientras trabajo. -Genial. Mira, a ella la encontraron muerta con un vestido de noche, ¿no? Creo que iba a la inauguración del museo con su marido. Él de camino la mata, mete el cadáver en el maletero. Entra en el museo, vuelve a salir sin que nadie le vea, se deshace del cuerpo y regresa antes de que termine la fiesta, ¿Cómo lo ves? -¿Así qué este sería el escenario del crimen? Entonces, ¿te importaría no contaminarlo? Intento encontrar un rastro y tú te sientas y pones el pié encima. -¡Ahí va! Si eso lo he hecho yo lo limpio ahora mismo, ¿eh? -No ya sé que no has sido tú, a no ser que lleves los zapatos manchados de sangre. -¿Eso es sangre? Sangre de quién. Es que no lo entiendo, Laura. Nadie ha visto a Leticia con Iván. En el registro no consta ningún Iván Rodríguez que corresponda con la descripción que tenemos y le crees. Hay algo que no me cuadra en todo esto. Mientras nosotros paseamos con Leticia, Jacobo le ha dado a Lidia y a Cuevas el caso de Germán Gravina. ¿De quién? El empresario ese que está forrado. Hace un mes asesinaron a su mujer, todo implica que él es el asesino y no hay ni una prueba que lo indique. ¿Y por qué no nos lo ha dado a nosotros? Porque tú te has empeñado que hagamos de casamenteras. ¿Y si ese chico existe de verdad? ¿Y si Leticia tiene razón y le ha pasado algo? Pueden que lo hayan secuestrado y que hayan borrado su rastro. Laura, tú sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa pero este caso no se sostiene. De echo no hay caso. -Abuela, sácanos de aquí. -Sácanos de aquí. Si queríais hacer camping ¿por qué no me habéis avisado? -Estábamos viendo la tele, -No queríamos molestarte. Llaman al timbre. -No queríais molestarme. No sé en que está pensando vuestra madre para tener toda la casa llena de trastos. -¡Ay! -De verdad. Sí. -Vengo a ver a Laura. -No está. ¿Es usted amiga suya? -Bueno, ahora mismo, es la única amiga que tengo. -Entonces, ¿no le importará quedarse un segundo con los niños verdad? -¿Cómo dice? -Se me han quedado encerrados en ese saco de dormir y no puedo abrirla cremallera. Voy a mi casa a por un imperdible para poder abrirlo. -Oiga, que yo no puedo... -Un segundo nada más, lo que tardo en encontrar el costurero. -Y cómo nadie lo ha visto, pues, todo el mundo piensa que me lo estoy inventando. -Seguro que mamá lo encuentra. -Un día se me perdió un muñeco y mamá lo encontró. Hola, ¿Laura? (AMBOS) Hola, papá. -No está, ¿eh? Es que yo sólo he venido a verla porque me está ayudando a buscar a mi novio pero una señora me abrió la puerta y me dijo que me... Un momento. ¿Usted no es Leticia Villar? -Sí. ¿Usted no es la persona que ha denunciado una falsa desaparición? -No es una falsa desaparición. ¿Y ahora está en mi casa con mis hijos metidos en un saco? -Yo sólo venía a darle esto a Laura. Es el nombre de una mujer a la que le está llevando en caso a mi novio. Si la encuentra tendrán a alguien que lo identifique. Lo siento. ¿Cómo se te ocurre dejar a los niños con una desconocida? Ya te he dicho que fue cosa de mi madre. Ya, ¿y cómo sabía donde vives? Porque le di una tarjeta y me olvidé que venía también la dirección. Claro, y en vez de llamar se presenta allí. ¿Sabes por qué? Porque está mal de la cabeza. No. Está desesperada, nada más. Mi madre pensó que era una amiga mía, no le des más vueltas Mira, Laura, reconoce que ni siquiera con la ayuda de tu madre puedes con todo. Sólo quieres ganar puntos para quedarte con los niños No, lo que quiero es que veas que los niños necesitan vivir con un poco de orden. Y en tu casa no lo van a conseguir. Teléfono. -Lo siento muchísimo. No quería causarle problemas. No se preocupe, la culpa es mía, bueno, y de una señora que dice que es mi madre. Mire. La he hecho venir porque hemos localizado a la mujer a la que le llevaba el caso su prometido -¿Reyes Baltanás? Gracias a dios. Es la única que nos puede confirmar que Iván existe. Si ella no lo reconoce... Es esta. -¿Tú...? ¿Tú eres Reyes Baltanás? -¿Esto es algún tipo de broma? ¿Se conocen? -¿Conocernos? Esta mujer fue mi mejor amiga durante la universidad y la persona que me destrozó la vida. Compartimos piso durante la universidad. Habíamos sido muy amigas y decidimos irnos a vivir juntas. Y fue la peor experiencia de mi vida. ¿Por qué dice eso? -Leticia había sido siempre una mujer con problemas. Crisis de ansiedad, depresiones, cada dos por tres. Acaba de describir mis fines de semana. -No, no. No se si fue por la medicación... El caso es que fue desarrollando paranoias. ¿Qué quiere decir? Que se inventaba cosa. -De vez en cuando me hablaba de amigos suyos, con los que salía. Hasta que descubrí que esa gente de la que me hablaba no existía. Uno de esos amigos imaginarios terminó por convertirse en su novio y en su cabeza enferma ese chico se acostó conmigo y me acusó de habérselo robado. Y entonces la cosa se puso violenta. ¿Leticia llegó a agredirla? -Me fui del piso, cambié de asignaturas pero no dejaba de acosarme. No tuve más remedio que cambiarme de ciudad y después de casarme me puse el apellido de mi marido. Así que usted no conoce a ese hombre -Si sigue teniendo la cabeza cómo la tenía antes... Ni ella misma lo conocerá. Teléfono. Lydia. ¿Has visto una chica así como... Cómo vestida de forma un poco estrambótica y con la cara rara? Claro. Esto es importante, es el caso que estoy llevando. Si te refieres a la que va inventándose novios acaba de salir por la puerta con cara de asustada. Y yo te recomiendo que hagas lo mismo. ¿Por qué? Estás haciendo el ridículo con esa loca. Leticia no es ninguna loca. Bueno, lo que tú digas. A mi me viene genial que pienses que tienes un caso entre manos. Lydia. ¿Este es el que ha matado a su mujer? Y yo, la que lo va a meter en la cárcel. Y cuando lo haga, Jacobo sabrá la diferencia entre la policía y el ama de casa. Y un jamón. Señor Gravina, le agradecemos que haya venido hasta aquí voluntariamente. -¿Por que no iba a hacerlo? Siempre estoy dispuesto a colaborar con la policía. -Yo tenía entendido que iban a cerrar el caso. Bueno, verá, hemos revisado el coche que usó la noche del crimen. Hay restos de sangre y el análisis a confirmado que el ADN coincide con el de su mujer. -El día anterior a su muerte estuvimos jugando al pajel. -Se iban a divorciar. ¿Aun así se van juntos a jugar? -Y qué, ¿es este un delito? El caso es que ella se hizo un corte con una de las latas de pelotas. Ya. ¿Tiene algún testigo? ¿Alguien que jugaba con ustedes? -A mi mujer y a mí nos gustaba jugar solos, ya saben eso que dicen, ¿no? Tres son multitud. Si, no hay nada cómo jugar en pareja ¿verdad? Sin nadie que les moleste. -Espero que den con algo más sólido que esa pista. Me gustaría pensar que la enorme cantidad de impuestos que pago sirve para algo. -¿Su mujer viajaba siempre en el asiento de atrás? -¿Cómo? Ah... Tengo un problema, es que no entiendo esa pregunta, chaval. -Verás, la sangre apareció en el asiento de detrás del piloto. Es un poco raro, ¿no? Que viajando dos personas solas una vaya detrás. -Manías de mi mujer. -Buenos días. Buenos días. Es él el asesino. Si pero necesitamos algo más sólido si no Félix nos va a cerrar el caso. Así que venga, andando, no tenemos tiempo. ¿Por qué no nos lo dijiste? -No le di importancia. No pensé que fuera necesario decíroslo. ¿Qué estuviste en tratamiento psiquiátrico? ¿Qué en la universidad también te inventaste un novio que no existía? ¿Qué es lo que considera importante decirnos? -Es verdad que en una época no estuve bien pero hoy me he recuperado. Sí. -¿Te gusta? No todo el mundo sabe apreciarlo. Sí, es que cuando lo he visto me ha venido a la mente... Chipirones. (RÍE) Chipirones en su tinta con arroz. Pues, por lo que pone aquí, la gente paga una pasta por el chipironcito ese. Pero si es una mancha. ya. ¿También expones? -Sí. Hace poco inauguraron el museo metrópolis y alguno de los cuadros que hay allí expuestos son míos. De echo, el día siguiente de la inauguración fue cuando conocí a Iván. El 4 de septiembre. ¿Cómo le conociste? -Por casualidad. La noche de la inauguración yo llegué tarde y cuando iba a aparcar el coche en las zona reservada de parking fue cuando me di el golpe con el coche. ¿Dónde te hiciste daño en la rodilla? -El hombre salió a toda prisa, y vamos, ni siquiera se paró. ¿Es hombre era Iván? -No, no. A Iván lo conocí al día siguiente en la comisaría cuando iba a hacer el atestado. Cómo es abogado suele ir mucho por allí. Nos gustamos al instante. El se ofreció a ayudarme y a encargarse de todo. ¿Qué, qué pasa? -Que había olvidado completamente del atestado. Cando conocí a Iván... Fue cómo si el mundo se parase. Se me olvidó el parte. Los papeles deben de estar por ahí. Bueno. Tendré que volver y hacer la denuncia. Que te olvides de todo esto y seguir para delante. -No. Puede que se solucione todo. Viene mi madre de viaje y ella conoce a Iván. Me dará la razón. ¿Tienes una hermana? ¿Se puede saber por qué no ha aparecido antes para apañarte? -Estaba en el extranjero es que es mi marchante y hasta hoy que he hablado con ella por teléfono no de ha enterado de nada. Leticia nosotros queremos que tengas razón pero esta es la última carta que nos queda y si tu hermana no puede ayudarnos... Nadie más podrá hacerlo. -¿Está Laura? No, porque... Pero Maribel, ¿tú que haces aquí? -Nada que he ido al médico que está aquí cerca y he dicho voy a saludar a Jacobo. Bueno ¿que te pasa, estás bien? -Pues, no. No estoy bien, Jacobo. Unos sofocos, unos ahogos tengo la tensión la tengo fatal. Pero te tienes que mirar. -Si, el médico me ha dicho que no puedo llevarme ningún sobre salto, ni disgustos, ni alteraciones en mi vida... Maribel tu médico de cabeceras está en la otra punta de la ciudad que te he llamado mil veces. Maribel. ¿Qué pasa? -Que lo de anoche, pues... Que fue culpa mía, que Laura no tuvo nada que ver. Pero ¿tú cómo crees que haría daño a los gemelos si son lo que más quiero en el mundo? Ya pero es que en ese mundo entran mujeres locas por la noche en la casa y en esa misma casa duermen mis hijos. Eso también es el mundo de Laura. -Ya. Lo que a ti te pasa es que no puedes soportar no formar parte de él. Jacobo, por favor. No sigas adelante con lo de la custodia. Maribel, mira... Es una decisión que ya he tomado y que no quiero dar marcha atrás. -¿Vamos? Darío. Un momentito, ¿eh? ¿Qué tal? ¿Muy bien todo? Qué alegría verte. Ay, Martín, que mala está esta chica. En un váter con un koala. A mí me mola. A mí me gusta este. Pero eso es lo del extintor. -Laura, mi hermana está ahí. -Me parece una maravilla. -Carmen. -Leticia. Cariño. ¿Cómo estás? -Pues ahora que te veo mejor. No sabía si podrías venir. -¿Cómo no voy a venir? Lo que sea con tal de... ¿Le importaría levantarse de mi escultura? Es la pieza más cara de la exposición. Perdone. -Gracias. ¿De verdad estás bien, cariño? He venido cuando he podido. Lo que habrás pasado tu sola. -Bueno pero ahora que estás aquí todo va a ser mejor. Mira. Ella es mi hermana Mari Carmen. Es mi única familia. Bueno no sé que hubiese sido de mí sin ella durante estos años. Leticia nos ha dicho que esta galería es suya. Discúlpeme ¿eh? Es que no sé nada de arte. La única obra de arte que tengo en mi casa es una caricatura que me compré una vez en la plaza mayor. -¿Y estos son los policías que intentan ayudarte? -Son los únicos que me creen. Tienes que ayudarlos en todo lo que te digan, ¿sí? ¿Te acuerdas de la última exposición que hiciste? Vine con Iván. -Claro, recuerdo la exposición. ¿Y recuerda también a Iván? -No, no hablé con él. Me dijiste que me lo ibas a presentar pero no llegamos a hablar. Cómo las otras veces. -¿Qué quieres decir? -Leticia, he intentado explicártelo esta mañana por teléfono. Viniste hasta la exposición pero viniste sola. -No vine sola y estoy segura de que tú hablastes con Iván. Además le encargaste al fotógrafo fotografías del evento. -Chis, cálmate. Sí, no has he revelado. Creía que no era necesario. Mire, esto no es la primera vez que le ocurre a mi hermana. Iván no existe, así que si quieren ayudarla, por favor... No sigan alentándola. Si hubiera estado aquí todo esto no habría ocurrido. Eh, cariño. Hasta su propia hermana la ha desmentido. No podemos darle crédito. Ay... Esa hermana. Laura, tenemos que darnos prisa que llegamos tarde al acto de conciliación. Jacobo. No es necesario llegar a esto. Todavía estamos a tiempo de arreglar las cosas sin abogados. Laura aunque te duela, de verdad, sólo quiero lo mejor para los niños. Lo mejor para los niños. También pensabas en eso cuando te fuiste de casa, ¿no? Aquello fue un error. Por aquel entonces pensaba que los dejaba en las mejores manos pero... Ahora no lo tengo tan claro. Lo peor es que ni tú mismo te crees lo que estás diciendo. ¿Quieres que te lleve? No. amos por caminos muy diferentes. (TELE) Quiero agradecer su presencia en esta inauguración... Cuevas, ¿qué haces? -Estoy viendo un programa del corazón que tenía Laura grabado. ¿Por qué? -Ah, yo que sé, a Laura le gustan estas cosas, los cotilleos y las revistas. Cuando no está en casa pone el DVD a gravar. No, ¿qué por qué lo estás viendo? -Porque sale un reportaje de la inauguración a la que fue Gravina la noche que mataron a su mujer. Ven. Mira hasta el final. ¿Ves? Está el alcalde saludando a los asistentes más importantes Y mira quien aparece por el fondo. Germán Gravina. Genial, acabamos de demostrar que estuvo en el museo y que tiene una cuartada perfecta. -No. Todo lo contrario. Mira, mira. Se está manchando la camisa a propósito, ¿por qué? -Yo tampoco lo entendía hasta que me puse a pensar. Perdón. Pensé. ¿Para qué sirve una mancha? Para tapar otra mancha. Se manchó cuando asesinó a su mujer y luego lo le dio tiempo a cambiarse. -Muy bien. Y al terminar la inauguración tenía que saludar al alcalde, y no podía escaquearse. Y alguien iba a notar la sangre. Y no se le ocurrió otra cosa al tipo más que tirarse una copa de vino por encima. Mírale. -¿A cambado su cliente su postura? ¿Está dispuesta a reconsiderar las peticiones de mi cliente? No, ya lo he dicho mil veces. -Déjame contestar a mí, lo mejor es que lo hagamos siguiendo el procedimiento. Mi cliente considera que sus hijos no pueden pasar seis meses en cada casa. Es perjudicial para su estabilidad emocional. -Y mi cliente quiere saber por qué la casa de su cliente tiene que tener prioridad sobre la suya. Porque es donde han crecido, la misma de la que el se fue sin dar ninguna explicación. Y porque seguro que está más limpia que la suya. Pues, por lo menos, no dejaré entrar a ninguna perturbada, ni dejaré a mis hijos solos con ella. -¿Pero de qué está hablando? -¿Es eso cierto? No, no, exactamente. -Me temo que voy a tener que pedir un aplazamiento. Pero es que yo no quiero. -No conocía... Queremos solucionar esto ya. Sí. -¿Es verdad que dejó a sus hijos al cuidado de esa mujer? Podría ser incluso competencia de servicios sociales. Esa mujer no está loca. Además... Fue una situación que... -Laura, Laura. Si hay algo de verdad en todo esto... No podemos dejar que este asunto llegue hasta los tribunales. Correrías el riesgo de perder la custodia. Tienes que firmar. Ir a juicio sería una locura. Pues, entonces, demostraré que no está loca. Laura. Al abogado de Jacobo le ha encantado de enterarse ahora de que los niños se quedaron a solas con una posible trastornada. Tu abogado qué dice. Mi abogado dice que le meta un zapatazo en la boca a Jacobo. Oye. ¿Que hemos venido a hacer aquí? ¿Cómo que qué hemos venido a hacer, Martín? Estamos volviendo a todos los sitios en los que estuvo Leticia con su novio antes de desaparecer. De verdad si vas a estar así no sé por que me acompañas Sabes que yo siempre te apoyo. Buenas. Que bonito dibujo. ¿Viene mucho por aquí a pintar? -Todos los días, desde hace diez años. ¿Diez años? -Aquí fue donde me declaré a mi mujer, junto a esa fuente y cada dibujo me ayuda a recordarla. Una pregunta. ¿Por casualidad no estaría usted aquí el lunes a primera hora? -Sí. ¿Y tiene el dibujo de ese día? -Sí. Qué maravilla. Es usted... El primer pintor de la historia... Que pinta fantasmas. Hola, ¿me recuerda? Soy la policía que estuvo el otro día, quería hacerle unas preguntitas. -¿No será otra vez por la loca esa que ve visiones? Ella estará loca pero usted no ve tres en un burro. -¿Que dice? Que el otro día me fijé que tiene usted a los lados de la nariz esas marquitas que dejan las gafas y que cómo le gusta tanto arreglarse y está tan guapa, a lo mejor no quiere que la gente sepa que es miope. -¿Sabe lo que son las lentillas? Pues, eso, es lo que uso. Seguro que sus ojos tan bonitos no las toleran, a mucha gente le pasa. -¡Ah! Pero ¿está loca? Sino no tendría que usar gafas. Es cómo la pescadilla que se muerde la cola. ¿Está segura que no quiere cambiar la declaración? Se puede meter en un buen lío por entorpecer una investigación policial. -Bueno. Puede que esa mujer estuviera hablando con alguien. Sí, pero no sabría decirles quién. No lo vi bien. Si recuerda algo más, llámeme. No vamos tan mal. Hemos pasado de un dibujo a un bulto Y de un bulto a una foto. Mari Carmen, la hermana de Leticia, dijo que había contratado a un fotógrafo para aquella exposición y que nunca reveló las fotos. Vamos a pedirle que lo haga, a lo mejor encontramos un bulto llamado Iván. -Esta es la única foto en la que sale Leticia. Pensaba que todos los fotógrafos usabais cámaras digitales. -Y yo pensaba que la policía resolvía crímenes de verdad. Al buen profesional no le gustan las nuevas tecnologías, son artificiales. Ah, esto es ridículo. Leticia, vamos a ver, si me hubieras presentado a tu novio lo recordaría, ¿por qué te iba a mentir? No crees a tu propia hermana. Mira, mira, mira, ya se ve algo. -Ahí, ahí, ahí, estamos. Es Iván. Ese es Iván. Hay una foto de Iván. Ya tenemos una evidencia de que existe. Oye, y esa cara a mí me suena. Pero no sé de qué. -Eh, Mari Carmen, ¿Le importa pulsar el interruptor del aire? El de la izquierda. Así se secará antes la foto. ¡No...! Ese no. El interruptor de mi izquierda no el de su izquierda. ¿Que ha pasado? -Que se ha velado todo. ¿Y no puedes hacer nada? -No. Lo siento. -¿Y bien? Como pueden ver he incluido todas las cláusulas. Ahora podemos decidir que esta fusión es un hecho. No ha sido fácil, todos estos recorridos exigen esfuerzos. A veces... Difíciles esfuerzos, hay que dar... -Señor Gravina. -Creía haber dicho que no se me molestase. -Ya, pero es la Policía y trae una orden. -¿Y se puede saber qué pretende? Coger al asesino de su mujer. No entiendo por qué le molesta, debería ser el primer interesado en que lo atrapemos. -Disculpen. Esto no quedará así. Veló la foto adrede. Estábamos a punto de tener una pista y la fastidió. ¡Pero vimos a Leticia con alguien! Era Iván. No nos ha mentido. Entonces, ¿qué ha pasado? Leticia está forrada, sus cuadros valen un pastón, pero hace lo que quiere su hermana. Si se hubiera casado la hermana habría perdido su influencia. La hermana lo asesinó, hizo desaparecer el cadáver y pagó a todo posible testigo para que no se supiera el crimen. Sí, más o menos. Más o menos ¿y cómo lo hizo? ¿Hipnotizó a todo el mundo? ¿Compró a todo el que pudo verla? Sí, lo sé, esa es la parte que falla. Pero tiene que haber explicación, ¿por qué nos dejas investigar? Porque este caso es una zanahoria y nosotros somos burros. Porque no quieres que nos acerquemos al caso que importa, al de Germán Gravina, porque no quieres que Laura moleste ni le saque de quicio por si te pide responsabilidades. ¿Eso es cierto? Este caso no es para hacerte perder el tiempo ni para entretenerte. Solo quiero que demuestres que tienes razón y que no dejaste a nuestros hijos con una tarada. Leticia no está loca. Puf... Ha estado en tratamiento con un psiquiatra, él puede certificar... ¡Él puede certificar que está desequilibrada! ¿Qué quieres decir? Que creo que puedo imaginarme lo que está pasando. -¿Qué pasa ahora? ¿Me van a detener por velar fotografías? ¿Sabías que tu hermana y tu psiquiatra están tramitando tu incapacidad? -¿Qué es esto? Los documentos oficiales. Al tener antecedentes psiquiátricos tramitó su incapacidad para administrar su capital. Y aprovechar la desaparición del chico que tanto le molestaba. Una persona que no existió no puede haber muerto ni haber sido asesinada, ¿no es así? -¿Qué quiere decir? Porque esto es de locos. No solo la creen, sino que piensan que he matado a ese chico. ¡Pero si ese chico no existe! Los testigos se compran y va a entrar en posesión de una gran cantidad de dinero. Además, veló las fotos, ¿por qué? -¿Quiere saber por qué? Escuche: Mi hermana necesita ayuda, pero no la que le están dando. No podemos alentar su locura. Escúchame: Yo sé que para ti es real, pero piénsalo bien; un príncipe azul joven, guapo, inteligente... Que quiere casarse contigo sin conocerte, parece como sacado de un cuento de hadas. Y eso es lo que es, cariño; un cuento a tu medida. -Entonces... -A ver. No tienes que inventarte a nadie que te quiera... Me tienes a mí, amor. -¿Se puede saber por qué han vuelto a invadir mi intimidad? Usted mató a su mujer y vamos a probarlo. Esta es la ropa que, según usted, llevaba la noche que la mataron. -Es la misma que analizaron y en la que no encontraron ni un rastro de sangre. Entonces, ¿cómo es que tampoco hemos encontrado ningún rastro de la copa de vino que usted se tiró encima aquella noche? Porque no es la camisa de esa noche y tenemos imágenes. Nos ha mentido y queremos saber por qué. -Podemos trabajar en equipo. ¿Me pueden explicar cómo pude sacar el coche del párquing del museo volverlo a meter y que no quedara constancia? Porque es un parque privado para vips con un sistema de seguridad diseñado por su empresa. Y usted tiene todas las claves. Pudo borrar las imágenes de las cámaras. ¡Faltan dos horas de imágenes! Algo extraño, ¿no le parece? -No tienen ninguna prueba contra mí perdemos el tiempo. Le estamos diciendo cómo pudo hacerlo y esas pruebas aparecerán antes o después. -¿Qué hace este aquí? -¿Alguna novedad, Jacobo? Sí... no... no se ha encontrado... La camisa en su casa ni nada que lo relacione con el caso. -¡Cojonudo! -¡Señor Gravina! Espere, espere. Intentamos hacer nuestro trabajo y usted es el primer interesado en que su nombre quede limpio. -A eso se dedica la Policía, a acusar a gente inocente. O a aplicar el tercer grado a una coja. Mira, creo... -Es posible que mi hermana tenga razón. A lo mejor tengo que seguir el tratamiento de mi psiquiatra. Leticia, sé que es difícil de entender porque es tu hermana, pero estoy segura de que sólo busca tu dinero, administrar tu patrimonio. -No, no sigas, ella es lo único que tengo y no puedo perderla. Escúchame... -No, no, déjame, por favor. Sirena de policía. -Germán Gravina, ¿tú sabes quien es Gravina, no? Pregúntale qué pasa. Pregúntaselo tú, ¿qué pasa que no habláis? Martín, pregúntaselo. ¿Qué pasa? Dile a Laura que... que Gravina ha convocado una rueda de prensa para dejar claro ante los medios que no tenemos nada concluyente contra él, yo debo corroborar sus palabras y... y disculparme públicamente. ¿Y vas a bajarte los pantalones sin más? No me los voy a bajar, voy a asumir que a veces nos equivocamos, y que lanzar acusaciones sin pruebas pues puede volverse contra nosotros. Lo estás haciendo por todos nosotros, ¿no? Gravina amenazó con utilizar sus contactos y perjudicarnos si no lo haces, no puede haber otra razón. Mira, vamos a dejar las cosas como están, ¿vale? Todo esto ha ocurrido por empeñarnos en querer tener siempre la razón. Jacobo, espera. -Laura, hay alguien que... alguien, que dice haber visto al chico este que estáis buscando. ¿Dónde está? -En la sala de interrogatorios, pero espérate a saber quien es. ¿Mamá, qué haces aquí? ¿No es tu noche de bingo con las amigas? -He venido porque tengo algo que decir, además yo no voy al bingo, voy al casino. Es que ahora no puedo atenderte porque tengo un testigo esperando. -No es contigo con quien hablaba sino con este chico tan simpático, estaba tomando declaración. -Es que es ella el testigo que dice haber visto a Iván. ¿Pero cómo va a ser ella el testigo? Ella es mi madre. -Chaval, escribe, te estaba diciendo que los vi el lunes, que era el día siete, ¿no? de Octubre. -Día siete. -Vale, en el ayuntamiento, él era alto, con el pelo castaño, llevaba un traje azul, una corbata a rayas granates y azules... -Laura, es que todo lo que dice es lo de los expedientes. Porque habrá huroneando en mis cosas y lo ha leído todo, esto no sirve para nada. -No dirás lo que tengo que hacer, si la rompes haré otra declaración. Mamá, sé que me quieres ayudar, pero el mentir sólo va a empeorar las cosas, de verdad, no sabes la que estás liando. -¿Qué pasa, que ahora las madres no pueden testificar? que yo sepa no estoy muerta, no me paga nadie, no estoy loca, tengo toda la documentación en regla, soy un testigo perfectamente válido. ¿Te das cuenta de lo que ha dicho? ¿Te das cuenta de lo que has dicho? -¿Qué he dicho? Un testigo... Claro, esa es la clave de todo. -Te está dando otro de tus ataques, hija. -Se pone así cuando resuelve los misterios. Tengo que comprobarlo pero tiene que ser eso, claro... claro, como iba a saber ella... Mamá, vas a ir a casa y me vas a traer todos los DVD de "Desheredada". Cuevas, necesito que me compruebes algo en uno de tus informes. ¿Eh? -Voy... Mamá. Hemos tenido casos raros a lo largo de nuestra carrera pero este se lleva la palma, es el primer caso en el que no sólo no hay cadáver, sino que... la persona que buscamos, sea cadáver o no, aparentemente parece ser fruto de la imaginación de Leticia. -Y así es, Laura, hoy mismo firmaré la autorización para someterme al tratamiento que ellos decidan. Puede que después de oírme cambies de opinión. -¿Has encontrado a Iván? Leticia... me temo que todo el mundo tenía razón, Iván nunca ha existido pero tranquila, el hecho de que nunca haya existido no quiere decir que tú, no lo vieras, no hablaras con él, o no estuvieras a punto de casarte. -Leticia, por qué no le recomiendas a tu psiquiatra, creo que la inspectora necesita un buen tratamiento. Pensé que todo era una conspiración para hacerlo desaparecer, o que alguien lo había matado, para conseguir dinero. -Iván no tenía dinero, ¿quién querría matarlo por eso? Absolutamente nadie, siempre hemos pensado que lo importante era Iván, que él era la víctima de un secuestro o de un asesinato, ¿pero y si la verdadera víctima no era él, sino ella? Leticia, tú eres el objetivo del asesino. -¿Pero hay asesino? Claro que lo hay, y ha estado a punto de conseguir lo que quería, no matarte en el sentido en que todos conocemos, sino... en un sentido más mental, y sobre todo, en el sentido jurídico del término. Una persona mentalmente desequilibrada no puede ser testigo ante un tribunal, su testimonio nunca sería tenido en cuenta como prueba. -¿Pero qué testimonio, qué es lo que yo he visto? Viste algo que aparentemente no te llamó mucho la atención, pero que habría cobrado una gran importancia de no haber aparecido Iván, Tan oportunamente en tu vida. Tú misma me lo dijiste. El día de la inauguración del museo. Y aquí, empezó todo. Ah. Era tan obvio... Estaba tan delante de nuestras narices, que los árboles nos impidieron ver el bosque. -Bueno, es tu momento. Murmullos. Bien, eh... les hemos querido citar a todos aquí, porque después del revuelo levantado por los medios tras el asesinato de la mujer del señor... Germán Gravina, pues, hemos querido... (SUSPIRA) Públicamente... ¡Arrestarle! Ah. ¿Pero qué dices? Ah. ¡Por dicho asesinato! Es su hermana. Leticia, ¿ese es el hombre que conducía el coche contra el que chocaste en el parking del museo Fotografías. la noche de la inauguración? -Sí, sí, es él, pero... Entonces, ¿puedes... asegurar que Germán Gravina salió del museo? -Sí, sí, era él. Ya tenéis a vuestro testigo de cargo. -Esa mujer está loca, no sabe lo que dice. Eso es precisamente lo que usted quería que pensara todo el mundo, ¿verdad? Que estaba loca. Y que no podía testificar. Usted mató a su mujer durante una discusión cuando iba al museo. -No sé para qué he venido. Para el coche, joder. -¿Dónde te crees que vas? -Lejos de ti. ¿Sabes lo que te digo? ¡Que me das asco! -Por lo menos, tuve la decencia de ocultar a mis amantes. -¿Le llamas decencia a tenerme despreciada tantos años? -Vuelve al coche. -¡No voy a volver! ¡Déjame! Vete al coche y disfruta tú, porque a partir de mañana te dejaré sin él, y sin nada de lo que tienes, ¡hijo de puta! -Joder. Y aprovechó la inauguración para crear una cuartada perfecta. Sin que nadie se diera cuenta saldría del museo para deshacerse del cadáver. Pero... algo salió mal. Portazo. Golpe. Chirrido. -Ay. ¡Imbécil, que me has hecho daño! ¿Pero qué haces, gilipollas? Leticia... chocó contra su coche, cuando iba a echar el cadáver en el lago. ¿Y si según usted, soy un asesino, por qué no le maté también a ella? Ella es una pintora conocida. Su muerte habría llamado la atención. Además, usted mató a su mujer durante una discusión, en caliente, pero seguramente no podría... planificar fríamente el asesinato de otra persona. Había otras opciones. Fotografías. Usted tiene... contactos, influencias, como no se ha cansado de recordarnos cada vez que va por comisaría. Le costó muy poco investigar a Leticia. Averiguar su historial psiquiátrico. Lo del novio que se inventó en la universidad. Y hacer que la historia del... novio evaporado volviera a ocurrir. -Yo no conozco a esa mujer de nada. Ah, ¿no? Entonces, ¿cómo sabía que tenía una cojera? -A esto se dedica la policía ahora, a acusar gente inocente. (SUSPIRA) O a aplicar el tercer grado a una coja. Usted lo dijo en comisaría. Sólo usted podía saberlo, porque fue usted quien se la provocó, al chocar con ella en el garaje. Contrató a un chico joven, guapo, irresistible, y encantador, que conoció a Leticia, justo en el momento en que ella iba a dar parte del accidente. Se ofreció... a tramitar la denuncia, cosa que nunca hizo, por supuesto. Y a partir de ahí, empezó la representación. -Perdone. -Sí. -¿Le puedo ayudar? ¿Busca a alguien? -No, no, todo bien, correcto, ningún problema. -La salida es por allí. -Ah, por allí. -Sí. -Vale, gracias. Nunca trabajó en ese bufete. Ni vivió en esa casa a la que fuiste con él. Esa casa pertenece al antiguo jefe de seguridad de la empresa de Germán. Es el hombre que nos abrió la puerta. Estaba contratado para confundirte cuando fuéramos. -¿Sí? Aunque me fijé que en la puerta había un logo de su empresa. Y el día de la boda, nadie lo mató ni lo secuestró. Iván, simplemente,... se largó. -Supongo que tendrá pruebas para tanto desvarío. Pues claro que las tengo. Cuando estuvimos a punto de revelar la foto en la que salía Iván, pude ver su cara. (SUSPIRA) Unos segundos y... Era una cara que me sonaba de algo. -Ahí, ahí estamos. Es Iván. Ese es Iván. Hay una foto de Iván. Hasta que me di cuenta de que... de desheredada mi culebrón favorito. Es uno de esos actores que sale de fondo en las escenas. ¿Eh? Que hace como de bulto. Y lo hemos encontrado. Fotografías. -Iván. -¿Tú qué haces aquí? No se llama Iván, Leticia. Su nombre es Antonio Calvo. Y en la pantalla estará empezando, pero desde luego, contigo... hizo la representación de su vida. -Yo... yo no quería hacerte daño. Él... me pagó muchísimo dinero para hacer ver que nos queríamos casar y, luego, desaparecer. Yo... lo siento, Leticia. Un momento... Un momento, han venido en busca de un titular para sus periódicos. No quiero que se vayan con las manos vacías. Germán Gravina... -¿Qué hace? Queda detenido por el asesinato de su mujer. -Soy inocente y lo puedo demostrar. Sí, seguro que sí. -Soy inocente... ¡soy inocente! -Laura... ¿Cómo estás? -Bueno... Saber que he estado enamorada de un hombre que nunca existió... No es muy agradable. Pero, al menos, sé que no estoy loca... Y que, siempre, hay alguien en que se puede confiar. Muchas gracias. -Sí... Gracias por ayudarla. Eh... Leticia, siento haber dudado de ti. Creía que estaba haciendo lo correcto. -No, no, si tienes razón... no estoy bien. No estoy nada bien. Vamos, estoy mal de la cabeza, porque... ¿sabes qué veo cuando te miro? Un parásito que me ha estado chupando la sangre desde que tengo uso de razón. No tuviste nada que ver con los planes de Gravina, pero cuando supiste lo que pasaba... Aprovechaste para internarme y mentirme sin escrúpulos. No quiero volver a verte en la vida. Bueno... Por lo menos esto ha servido para algo. Gracias, ¿eh...? (SUSPIRA) -Laura... necesito tu ayuda. ¿Sabes que voy a ser padre? Sí... para qué te voy a engañar, esto es como una portería, no se puede guardar un secreto. -Lo que no sabe nadie ni siquiera Sandra... Es que yo no puedo tener hijos. Entenderás mi sorpresa cuando me dijo que estaba embarazada. Entonces, los médicos... ¿se han equivocado? -Sandra me está engañando. He visto su móvil y tiene muchas llamadas hechas desde esta comisaría. Tiene un amante y ese cabrón trabaja aquí. Y... ¿por qué me estás contando todo esto? -Porque eres una buena policía... Y porque quiero que me ayudes a encontrar a ese malnacido. Confío en ti. Enhorabuena, Laura. Has ganado... No se trata de ganar o peder. Se trata de nuestros hijos, es lo que he intentado explicarte todo este tiempo. Ya, por eso no quiero más actos de conciliación ni más abogados... Quiero dejar las cosas como están. No voy a pedir los seis meses. ¿Por qué has cambiado de idea? Bueno, porque has demostrado que eres capaz de... Arriesgarlo todo por los niños y... ¿Qué he demostrado yo? Que soy capaz de meter la pata y de acusarte de algo horrible. No he sabido estar a la altura ni como padre, ni como marido... Y quiero que esto cambie. Aunque sea estando lejos de vosotros. Jacobo... Tú nunca vas a estar lejos. -No pienso volver a operarte. Esta ha sido la última vez. -¿Qué piensas hacer? -Nos veremos en el juicio. -No vamos a llegar a juicio. (GRABACIÓN) ¡La gente sabrá quién es Roberto Gracia y lo que pasó! -¿Doctor...? Gritos. ¿Por qué lo estrangularon con una media? No tiene sentido. ¿Tiene coartada para la noche del crimen? -Una pausa para publicidad y volvemos enseguida. ¡Pero ¿quién la dejó entrar?! -El día que murió dijo que tenía una sorpresa. «El mayor golpe de efecto de toda mi carrera», dijo. En la clínica dicen que es adicta a la cirugía. -¿Me dice que lo estrangulé por un lifting? -¿Le preguntaste por qué se ha retirado? ¿Se ha retirado? -Estas revistas son atrasadas. Mira... esto no lo sabía yo. Aquí lo tenemos, Roberto Gracia, desapareció hace 10 años, sin dejar ni rastro. -Trabajaba en un periódico, escribía sobre temas ecologistas. -Ernesto tenía unas fotos de ella... algo comprometedoras. El médico que trabajaba con él nos ha dicho que usted era... Algo más que una paciente. -Bueno, yo quería terminar la relación y él... no lo aceptaba. Martín... ¡¡Martín!!

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  1. mjose71

    Qué buena es la madre con el bolsazo... Me río mucho con esta serie, me parece de lo mejor de TVE.

    pasado viernes
  2. Jesús Carlos

    Excelente serie, adictiva, polaca pero familiar. También lamentó que se estén acabando los capítulos. Hay posibilidad de acceder a las primeras dos temporadas. Saludos desde mexico

    09 jun 2013
  3. LILIAN BRAVO

    HOLA, SOY DE CHILE Y POR CASUALIDAD ENCONTRÉ VUESTRA PÁGINA Y "LOS MISTERIOS DE LAURA" ME HA ENCANTADO, ES DINÁMICA, ENTRETENIDA, MISTERIOSA, MUY SIMPÁTICA, REALMENTE YA ME ESTÁ DANDO PENA PENSAR QUE ME FALTAN 3 CAPÍTULOS Y TERMINARÁ. ¿POR QUÉ NO LA HAN SEGUIDO HACIENDO? ES FORMIDABLE, LA HE RECOMENDADO MUCHO Y LES CONTARÉ QUE YA LA SIGUEN VARIOS ACÁ. UN ABRAZO Y OJALÁ LEER PRONTO QUE SIGUEN GRABANDO CAPÍTULOS. LILIAN BRAVO

    05 abr 2013
  4. Grace

    Hola amigos!! me gustaria saber cuando estarían emitiendose los capitulos nuevos de "Los MIsterios de la Laura" la 3º temporada. Soy de Argentina y la unica forma de verlos es a traves de la web.

    01 abr 2013
  5. Estrella

    Una buena serie. Unos buenos actores, guiones y director. Es un acierto de TVE, y me alegro, ya que últimamente esta fallando. ;-))

    01 abr 2013
  6. be

    a ver si te callas hija porque vaya que todavía no he visto el capítulo y ya se lo que pasa..

    24 nov 2012
  7. Avatar de Alba Villalba Alba Villalba

    el maximo madrigal es el mismo de "amar en tiempos revueltos " es que yo veo la series esta

    31 jul 2012
  8. johnn

    como se llama la cancion q le dedica a veronica porfavooooorr???

    07 jul 2012
  9. mayetes

    Juanita in english : social climber in french: arriviste

    25 jun 2012
  10. Nuria

    Me encanta Laura, es una inspectora única.

    11 dic 2011