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Subtítulos de Los misterios de Laura - Capítulo 15 - El misterio de la Abadía del crimen

-Nuestros padres han hecho una barbacoa en el jardín. -Han venido los vecinos y le han invitado. -No voy a poder ir, estoy muy ocupado. -No, no me diga que no va a poder venir. -Es que iba a salir y... -Sólo será un momentito. Sólo será una copita. -Una copa nada más. -Una copa nada más. Vamos. Vamos. -Los pimientos están crudos. -No, hombre, están hechos. -Niños, dejad eso que lo vais a acabar tirando. -Qué guapos están, ¿eh? Están guapos. -Esto ya está, cuidadito y no os queméis. -Lo malo es tener que llevarles al colegio. -Gracias. -De nada. -No me acordaba de lo que era eso. -Aquí tenéis. Yo, como las embarazadas, comeré por dos. -Coja otro trozo, hombre. Es mejor que la del año pasado. -No, muchas gracias. No tengo mucha hambre. -Tiene que comer un poco. -Creo que he tomado... ...unas copas de más. -Todos hemos bebido mucha sangría. Yo también estoy buena. -Yo, si me disculpáis,... ...voy a tener que irme a casa. -¿Está seguro? ¿No quiere quedarse un ratito más? -No, gracias. Estoy cansado. -Anímese. -No, gracias. (CONTESTADOR) "Atenderemos su llamada en unos segundos. Atenderemos su llamada en unos segundos. Atenderemos su llamada en unos segundos." -Buenas tardes, policía, ¿en qué puedo ayudarle? (SUSURRA) -Ayúdenme. Ayúdenme. -No puedo entender lo que dice. ¿Usted me oye? Señor, ¿me oye? Si es una emergencia, enviaremos... ...una unidad a la dirección que aparece en pantalla. ¿Me oye? Señor, ¿puede oírme? Mandaremos una unidad a su dirección. Tranquilo, en unos minutos estaremos allí. -¿Qué te pasa en la cabeza? -¿Qué te pasa a ti en la cabeza? Están investigándote por acostarte con una sospechosa... ....y tú como si nada. -Pero si no pasó nada. -No fue eso lo que yo vi. -¿Y así lo vas a decir en la junta? -Martín, si me preguntan sobre eso, sabes que no puedo mentir,... ...pero te ayudaré como pueda, te lo prometo. Ahora me vas a decir quién era ésa. -La chica de la limpieza. Viene una vez por semana, le tocaba hoy,... ...pero no sabía que han matado a su jefe. ¿Por qué has llegado tan tarde? -Porque he estado esperándote en una urbanización equivocada. Verdes Campiña o algo así. Como se llaman todas igual, son todas igual de pijas. -Es el muerto. Un militar retirado. Experto en comunicaciones. -¿Cómo murió? -Ayer, en la bañera. Parecía un ataque al corazón,... ...pero los primeros análisis han demostrado que tenía veneno. -¿Pudo haber sido un suicidio? -No lo creo. Llamó a la Policía pidiendo ayuda mientras agonizaba. Es así como dimos con la casa, rastreando la llamada. -Ay, mira, tenía un perrito. -Los vecinos dicen que murió atropellado hace un par de semanas. He mandado analizar la comida, a ver si encontramos veneno,... ...pero con lo que hay en esta casa no tenemos ni para empezar. El viejo venía de una barbacoa, con los vecinos. -No estoy pensando en eso. Has dicho que la chica... ...de la limpieza venía una vez por semana y no había venido aún. Pues entonces alguien se ha tomado muchas molestias... ...para dejarlo todo como la patena. -Era tan amable... No me puedo creer lo que ha pasado. Nunca daba problemas, era muy tranquilo. -Y todos le queríamos mucho. -¿Vieron algo raro ayer antes de que el señor Valbuena se... se fuera de viaje? -No se preocupe por los niños, puede hablar claro. No les ocultamos nada para que, bueno, para que vayan aceptando... ...las cosas terribles con naturalidad. -Mamá, ¿a Felipe lo van a tirar por el váter... ...como cuando se murió el pez? -No, cariño. A Felipe le van a enterrar en un prado muy bonito... ...y luego se lo van a comer los gusanitos. A jugar, venga. -Felipe parecía muy normal. Bromeó durante la fiesta, como siempre. Al final sí que dijo que se encontraba mareado y se fue. Yo creo que había bebido un poquito de más. -¿Saben lo que tomó durante la barbacoa? -Probó todos los cócteles y combinados que trajimos. De hecho, todos bebimos bastante, sobre todo sangría. -¿Saben si tenían algún enemigo o si había alguien... ...con quien se llevaba especialmente mal? -Hombre, pues... Está mal decirlo, pero sí. Con una sobrina. Cuando venía, acababan a gritos. -Y sabemos que estuvo en la cárcel. -De hecho, vino a visitarle ayer. Justo antes de la barbacoa. -Es verdad. -¿Ustedes creen que puede tener algo que ver con esto? -Es pronto para saberlo, pero lo investigaremos. ¿Durante la barbacoa estuvieron siempre juntos? -Sí. -Éramos pocos y estuvimos todos... ...hablando y sin movernos. -¿Alguno entró en casa de Felipe antes de que llegara la Policía? -No, no nos movimos de aquí. Además, no nos enteramos de nada... ...hasta que llegó el coche patrulla. -La verdad es que este sitio es bastante agradable. -Prados Soleados se construyó respetando el entorno natural. ¿Ve ese olivo? Le llamamos el general. Simboliza nuestra preocupación por el medioambiente. -Esto será como vivir en el campo, pero ya tenemos ahí a otro mendigo. ¿Para qué pagamos al de seguridad si no es para que evite esas cosas? -No es mendigo, es mi compañera. Perdonen. Laura, ¿qué haces? -¿Me sujetas esto? Yo llevo estas otras dos a comisaría. Sólo hay otra cosa más importante que una huella dactilar... ...para resolver un crimen. -¿La mierda? -Félix, he estado haciendo cálculos y esta comisaría tiene el doble... ...de agentes que otra comisaría del centro, siendo menos peligrosa. -Nunca está de más tener una buena ayuda. -Claro, sobre todo si esa gente forrada paga bien por ello. -¿Adónde quieres llegar a parar? -Que del barrio donde vengo... ...cualquiera de los agentes que aquí sobra serían de gran ayuda. Yo no me puedo quedar de brazos cruzados mientras pueda hacer algo. -¿Y qué hacemos, trasladar a los que nos sobran? -Hombre, no, pero... Eh, Martín. -¿Querías hablar conmigo? -Sí, he recibido una notificación, ya hay fecha para revisar tu caso. -¿No has podido pararlo? -No, lo siento. El delito es grave, te acostaste con una sospechosa de asesinato. -Vosotros habríais hecho lo mismo. Además, al final era inocente. -Te aconsejo que tengas cuidado, al menos hasta el día de la vista. A partir de ahora se va a revisar tu conducta, no hagas tonterías. -Ya puedes dejar esa porquería. Han analizado los restos... ...de comida de la barbacoa, ni rastro de veneno. -Con lo que tira este gente a la basura podía haber hecho croquetas. Mira. -Parece que no tengo... ...bastante mierda encima. -Lo he encontrado en la basura,... ...es el tique de compra de la barbacoa. ¿No te parece muy raro que es poquísima comida? Si apenas hay cuatro salchichas. Y lo poco que compraron... ...ni se lo comieron. -A esta gente le gusta cuidarse. Parecían maniquíes. -Pero de sangría se pusieron... ...hasta las botas y el alcohol es lo que más engorda. -¿Qué hacemos, les arrestamos por no hacer una barbacoa... ...como Dios manda? -¿Se puede saber lo que te pasa? -Si al hecho de que me puedan expedientar, le añadimos... ...que Jacobo quiera reducir plantilla, estoy de más por aquí. -Eres el que más tiempo lleva en esta comisaría. ¿Y cómo sabes eso? -Oí a Jacobo hablar con Félix... ...de los agentes que sobraban. -¿A este tío qué le pasa? -Puede hacer lo que le dé la gana, no olvides que es nuestro jefe. -Viene a mi comisaría a hacerme la puñeta, se niega a firmar... ...los papeles del divorcio, ¿y ahora me quiere dejar sin mi amigo? Qué cabronazo. -Lee esto primero. Sabía que sería lo primero que me dirías. -¿Es verdad que piensas reducir personal? -Oye, no tengo que discutir eso contigo. Aunque veo... ...que las noticias vuelan. -Por eso te quieres deshacer de él. -Si acepté este puesto, fue por la oportunidad de ascender. Bueno, y de estar contigo. Ahora te puedo ayudar con los turnos... ...para que estés más con los gemelos. -Con los gemelos me las apaño perfectamente, Jacobo. ¿Sabes cómo me ayudarías? Firmando los papeles del divorcio. -Laura, yo... Creo que nos estamos precipitando. -Si llevas no sé cuánto tiempo para firmarlos. -Quiero estar contigo. Ya sé que fui yo quien te pidió... ...una pausa en nuestro matrimonio. -¿Y yo qué se supone... ...que tenía que hacer, quedarme sentada mientras tú reflexionabas? ¿Sabes cómo me sentí yo todo ese tiempo? Más sola que la una. -No sé, déjame que arregle eso volviendo a casa. Ahora estoy seguro de lo que te quiero. -El problema no es ése, Jacobo. El problema es que no he notado diferencia con lo anterior. Cuando estábamos juntos, también me sentía sola... ...y sin ninguna ayuda. -¿Quién es María? -Es una amiga a la que llamo cuando me pongo triste. -¿Podemos ir al parque a tirar globos de agua? -No. Hala, vamos a pintar un poquito, ¿vale? -Qué coñazo. -Oye, eso no se dice. ¿Se puede saber quién os enseña a hablar así? -El tío Martín y tú. -Venga, que enseguida... ...os hago la cena, ¿vale? Joder. Ay, Dios. ¿Qué habéis hecho? ¿Habéis tirado los globos? (AMBOS) -No, los tenemos aquí. -¿Habéis sido vosotros? -Cuando hemos venido, estaba así. -Vale, vámonos para casa antes de que llegue alguien. -Dios. Esta vez se va a enterar. "Señor, ¿me oye? Si es una emergencia,... ...enviaremos una unidad a esa dirección. ¿Me oye? Señor, ¿puede oírme?" -Pobre hombre. -Todo lo que tiene que ver... ...con esa organización me da mal rollo. -Tú también lo has notado. ¿Sabes de qué me acordé... ...cuando estábamos allí? De la película aquélla... ...que los marcianos poseían a los humanos y todos parecían... ...fríos y sin sentimientos, como maniquíes. -"La invasión de los ladrones de cuerpos". -Cuevas, ¿has encontrado algo sobre la sobrina del muerto? -Sí, te lo estaba preparando por orden... -Vamos a ver la lista de testigos y sospechosos. -A ver si llamáis a la gente por su nombre que luego... ...quien se curra los informes soy yo y me lío. -Si lo hago por los apellidos, la que se lía soy yo. Los Roper son el matrimonio con hijos. -El concejal. -Sí. -¿Quién es Muscleman? -Ése es el cachitas,... ...el que se dedica a la fumigación. -Con la chica te has equivocado. No es operada, sé distinguir... ...un par de originales de unas vulgares imitaciones. -Pues la sobrina... -¿Sí? -Una buena pieza, ha estado varias veces en la cárcel por robar. -¿Tenía mucho contacto con el tío? -Sí. Investigué las llamadas. Desde que salió de la cárcel han hablado varias veces. -Aunque se llevaran mal, no tiene ningún motivo para matarlo. -Una casa estupenda con vistas a la sierra. Felipe no tenía descendencia, ella lo hereda todo. ¿Su dirección? -La han desahuciado... ...por no pagar el alquiler. Está en paradero desconocido. -Muy bien. En la sala de interrogatorios hay... ...unas pruebas que deben ser ordenadas y clasificadas. ¿Por qué no te encargas? -Claro, claro. -Tienes que dejar de tomarle el pelo, un día se va a cabrear. -¿Qué más da? A este paso no estaré aquí para verlo. Ya sé por qué me sonaba lo de Prados Soleados. Su constructor, Pablo Solís, ¿no te acuerdas? Desapareció hace un mes, Lydia llevaba el caso. -Ah, es verdad, fue uno que desapareció así sin más. -Ése. Su mujer siempre sostuvo que le había pasado algo... ...y al final resultó que hacía desfalcos a su empresa... ...y se había largado al extranjero. Tiene cuentas pendientes con la justicia. -Dile a Cuevas que lo investigue. Un desaparecido y dos muertos en muy poco tiempo. Todos con algo en común: esa urbanización. -¿Dos muertos? ¿El viejo y quién más? -El perro, no te olvides del perro. (Puerta) -Pasa. -¿Querías verme? -Sí, es por el asunto del expediente de Martín. Tengo que ojear todos sus casos,... ...pero aún me pierdo en los archivos de esta comisaría. ¿Podrías recopilarlos tú? -Sí, sin problemas. -Intenta hacerlo con discreción, no quiero que se entere nadie. -Sabes que la discreción es mi fuerte. Por eso he esperado a estar contigo a solas,... ...para darte tus cosas, las que te dejaste en casa. -Gracias. Lydia,... ...ya sé que ha sido todo un poco raro entre nosotros,... ...no suelo actuar así, pero estaba un poco descolocado. -La noche que nos encontramos en el bar creo que sabías... ...muy bien lo que querías. -Me había ido de casa,... ...me sentía solo, me tomé un par de copas... ...y necesitaba a alguien con quien hablar. -Recuerdo muchas cosas de aquella noche,... ...salvo que habláramos. Ni ésa ni las otras noches... ...que volviste a mi piso. Pero no tienes por qué... ...darme explicaciones, ya somos mayorcitos. Sólo que la próxima vez que quieras no hablar con alguien,... ...llámame. -Si pasas así el pañito húmedo, es suficiente. -Lo que hay que hacer para tomarnos una cañita. -Mira, a ti te estaba buscando. -Sí, me he dado cuenta... ...por los 200 mensajes. -Esta vez no te escapas,... ...debes pagar por el estropicio del ascensor. -Si te va a sentar de maravilla subir y bajar escaleras... ...porque hemos engordado un poquito, ¿no? -¿Y tú por qué te metes? -Estaban bajo mi responsabilidad y sé que no hicieron nada. -Mira, bonita, cuando se fundieron los plomos, les oí en la escalera. -Es normal, a cierta edad el oído le falla a una. -¿Tú no tendrías que estar acostándote con un productor? Porque no veo otra manera de que te den un papel en la tele. Mira, éste es el presupuesto. En un par de días tenemos... ...junta de vecinos, espero que para entonces te decidas... ...a pagar porque no me gustaría denunciarte, ya me entiendes. -Yo no puedo pagar esto. -Los gemelos me han dicho que ellos no han sido y yo les creo. De hecho, hasta vieron una sombra escabullirse por la escalera... ...justo después del fogonazo. -Venga, Maite, parece mentira,... ...parece que no los conoces. (Móvil) La que faltaba. -¿Quién es? -Mi hermana Verónica, lleva llamándome toda la tarde. -¿Tu hermana? ¿Por qué nunca me habías hablado de ella? -¿Por qué no me has hablado tú de las plantas del tendedero? -¿Qué plantas? -Marihuana. -Son para uso medicinal. Te lo juro. -Yo tampoco he hablado de mi hermana por uso medicinal,... ...para no volverme loca. Es raro que no hayan seguido construyendo por aquí,... ...hay un montón de espacio. -Cuando el constructor se largó,... ...se paralizaron las obras. Y el concejal, el vecino... -Sí, los Roper, el de los niños. -Ése. Consiguió convencer... ...al ayuntamiento para que hicieran un parque aquí. Vas muy elegante, ¿no? Tú tienes una cita. -Sí, he tenido esta mañana una con mi abogado. Y como ayer me hice el desastre ése en la cabeza,... ...he ido a la peluquería. Buenos días. -Hola. -Hola. ¿Y usted quién es? No la habíamos visto por aquí. -Deben ser policías, ¿no? Los que investigan la muerte... ...de ese pobre hombre. -Sí. -Soy hermana de Mónica. He venido a buscar trabajo. -Espero que tenga suerte. -Que tenga mucha suerte. -Gracias. -¿Qué te pasa? -Mónica es la vecina soltera. Ayer dijo que tenía miedo desde el asesinato porque vivía sola. -Ella es la sobrina de Felipe Valbuena. Nuestra principal sospechosa. (Rasgadura) -Vale, vale, me paro. -¡Joder! ¡Ah! -¡Oye! ¡Acabo de perder mis mejores zapatos,... ...se me ha roto mi mejor falda y casi me abro la cabeza! Así que no me cabrees más. El día que murió Felipe, ¿hablaste con él? -No. Hacía días que no le veía. -No dicen eso los vecinos. -Mienten. -¿Tienes coartada? -Estuve por ahí, andando sola. -Has sido detenida varias veces... ...por robo. -Yo no robo. Son las multinacionales las que nos explotan. Sólo me llevo lo que es mío. -Los discursitos a otro, ¿vale? -Mi tío y yo discutíamos, pero también nos queríamos. Yo era su única familia. -¿Así trata a su familia? Robando. Éstos son objetos de valor de tu tío. Necesitabas dinero y como no te lo dio lo asesinaste. -Eso es mentira. Estas joyas son de mi familia. Sólo quería que no se perdieran. Mi tío se mosqueó mucho la última vez que salí de la cárcel. No quería volver a verme. Pero pasó algo. -¿Qué? -Me quedé embarazada. Estoy de poco más de un mes. A él le hizo mucha ilusión cuando se enteró. Como el padre no quería saber nada, mi tío me dijo que viviera con él. Y eso es lo que iba a hacer. La última vez que vi a mi tío... ...estaba como... ...asustado. Dijo que había descubierto algo horrible. -¿Sabes lo que era? -No. Pero debía ser gordo. Dijo que no quería decir nada hasta no estar seguro. Ha sido por eso por lo que lo han matado. -Necesito pedirte un favor. -Que te clasifique la basura... ...otra vez. ¡Ni de coña! -Esta vez va en serio. Tiene que ver con mi expediente. -¿Qué tengo yo que ver? -Los archivos en los que he participado están informatizados. Sólo quiero que borres estos nombres. -Pero ¿es verdad lo que dicen? ¿Eres un policía corrupto? -Pero ¿qué dices? Es verdad que alguna vez,... ...con alguna testigo, después de la investigación... Pim pam, ya sabes, pero no quiero que se sepa. Sólo tienes que borrar esos nombres. Lo haría yo, pero no tengo las claves. -¿Qué me ofreces a cambio? -Te dejo ir con Laura a investigar. -¿En serio? ¿Sí? Vale, cuenta con ello. -Asegúrate de hacerlo bien. Me juego el puesto. -Hombre... (RÍE) -Recuerda: observar, observar; siempre observar. -Mira, eso es una antigüedad. Debe costar una fortuna. -Felipe trabajó en el Ejército en Comunicaciones. -Fíjate, con todos sus botoncitos. (Chispazo) -No toques nada. -¿Qué observamos? -No, nada. Nada. Mira en el armario. -Aquí no hay ningún esqueleto. Sólo hay ropa. Y, por cierto, muy mal planchada. -No está mal planchado. Estuvo doblado y lo han vuelto a colgar. -¿Cómo lo sabes? -Cuando voy de fin de semana... ...con los niños al llegar al hotel plancho la ropa de la maleta,... ...porque está dobladísima. Como ésta. Mira, una maleta. ¿Puedes mirar si hay otra en algún otro lugar? -Debajo de la cama. -Ropa que estuvo doblada y una maleta fuera de lugar. ¿No te dice nada eso? -Que se iba a ir de viaje,... ...pero lo pensó mejor. -¿Y la maleta por qué estaba ahí y no en su lugar? -Porque alguien la deshizo por él después de asesinarlo,... ...para que no supieran que se iba a ir. Es sólo una idea: este señor era radioaficionada y militar. Pues descubrió... Yo que sé... Una conspiración. Por eso lo mataron. Porque sabía demasiado. -Tienes razón; sabía demasiado. Pero no sobre un secreto de Estado,... ...sino sobre algo mucho más cercano. Qué plantas más bonitas. -Gracias. Me gusta mucho la jardinería. -Yo le tengo manía,... ...con tanto lavar acelgas y pelar alcachofas,... ...al mundo vegetal lo tengo aborrecido. ¡Anda, tiene un topo! -No, yo no tengo topos. Al estar tan cerca de la sierra... ...siempre se cuela algún animal. -¿Le importaría contestarme algunas preguntas? El día de la barbacoa Felipe no probó la carne, ¿no? -Bebió sangría, como todos, pero, que recuerde, nada más. La sangría la hice yo. -¿Y quién la sirvió? -¿Por qué lo pregunta? ¿No pensará que lo mató uno de nosotros? Eso es absurdo. -Hay que contemplar todo. -Si la sangría estaba envenenada, todos habríamos enfermado, ¿no? -No si el veneno estaba en un vaso. -Lo pudo tomar antes de venir. -Imposible. Los informes preliminares de la autopsia... ...demuestran que llevaba horas sin comer. La sustancia parece que es de acción inmediata. Sólo sabemos que lo que lo mató estaba en esa barbacoa. Gracias. -Gracias a usted por su ayuda. -¿Por qué no estás fuera? -Tenía que rellenar unos informes. Buscaba tranquilidad. -Si algún vecino le asesinó durante la barbacoa... ...será muy difícil demostrarlo, porque ninguno vio a nadie... ...echar nada... ¡Ése es mi nombre! -Sí. -¿Escribes sobre mí? -Para la comisión. Quiero tenerlo escrito por si no se me ocurre qué decir. -¿Puedo leerlo? -Ni se te ocurra. -Si lo van a leer cuatro cenizos, qué más da que lo vea yo. -No quiero que lo leas. Anda, vete. ¡Vete! -¿Tan malo es lo que pone? Deja que me defienda. -Ya sabes lo que pienso de ti. Eres insoportable y un cabezón. -¿Y por qué no has solicitado cambio de compañero en estos años? -Porque no te puedo dejar solo. Si eres como un niño, si no sabes ni lo que quieres. -Siempre lo supe, pero no me hicieron caso. -Martín. Es así como lo haces, ¿no? Habitualmente, quiero decir. Te lo montabas así con lo de los expedientes. Quieres engatusarme para que testifique en tu favor. -Si piensas eso, no hace falta que escribas 200 folios como ése. No me conoces en absoluto. -A ver... Expedientes e informes. Martín Maresca, aquí está. - Estoy dentro. ¿Seguro que no te pillará nadie? -Es imposible, tengo un programa especial. Es imposible que me sigan el rastro. Te dejo, que me pones nervioso. -¿Qué haces a estas horas? ¿No deberías darle a los videojuegos en tu casa? -Tenía trabajo atrasado, pero estoy terminando. -¿Sabes si han arreglado la máquina de los sándwiches? -No, pero toma, es vegetal. -No, gracias. -¡Lydia, espera! Nada, estaba pensando... ¿Te apetece que vayamos a cenar? Para conocernos mejor, no sé. Tú y yo... -A ver, Cuevas, ¿tengo las pupilas dilatadas? ¿Ves una pistola apuntándome la cabeza? Porque sólo drogada o amenazada de muerte saldría contigo. -Informe Vicente Cuevas... ¿Esto qué es? "Tras observar la conducta personal y profesional de Vicente Cuevas,... ...recomendaría que le fuese denegado el ascenso." Lydia. Quería darte un informe que ha dejado alguien para ti. -Ah, gracias. -Felipe era un hombre increíble, tan lleno de vida, de historias... -Yo a la mayoría de mis vecinos les metería la cabeza en el horno. No hay cosa peor que vivir en comunidad. -Lo sé, pero no era nuestro caso. Nosotros somos pocos... ...y nos llevamos bien. Felipe no era una excepción. -¿Es vegetariana? No, yo no podría, me encanta la carne. -Se nota. Si no se va a creer lo que le digo, no sé qué hacemos aquí. Usted parece tener su propia teoría respecto a lo que pasó. -El día que fue asesinado había hecho la maleta. Me extraña que en esa urbanización nadie supiera que se iba de viaje. -A mí también me sorprende que no se lo dijera a nadie. -¿Eso no le parece raro? -Bueno, Felipe se pasaba las noches hablando por... ...radioaficionado. Era lo único raro en él. Ahora me gustaría irme a mi casa. -Sí. -A no ser que piense que soy sospechosa del asesinato... ...de mi vecino. -Cómo voy a pensar eso, por Dios. Esa tía es más sospechosa que la madre que la parió. En diez minutos ha conseguido que la considere sospechosa. Ha dicho que solía ver a Felipe con su equipo de radioaficionado. -¿Y? -Que no la tenía aquí,... ...en el salón, sino arriba, junto a la ventana. -Entonces... -El único lugar desde... ...el que pudo haberlo visto es... -¡La habitación de Barbie y Kent! A la vecinita cachonda le gusta visitar el dormitorio por la noche. -No parece importante, pero... -Pero lo es. He descubierto que Barbie es enfermera. Tiene turno de noche. -Además de las verduras, a Mónica le van los casados. -¿Crees que Felipe los vio y por eso se los cargaron? -Jacobo. -¡Laura! Pero ¿qué coño te pasa? -¿A mí? Nada. Tú eres el que tiene un problema con el fondo de armario. Las guarras con las que te acuestas te arrancan los botones. -No me acuesto con nadie. -Está de moda llevar carmín... ...en el cuello. -Esto parece lo que no es. -¿Cómo puedes pedirme que volvamos si te cepillas... ...a la primera que se te pone por delante? -¡Que no estoy con otra! -Me estaba tragando tus historias. -No empieces con tus rollos, que siempre haces lo mismo. Cualquier excusa es buena para crucificarme. -¿Sí? Pues esta vez los clavos los has traído tú. -¡A ver si nos callamos! -Se ha estado tirando a alguien y no me he dado ni cuenta. -Es una reunión de vecinos, no una despedida de soltero. -Ya podrías ser tan espabilada en casa como en comisaría. -El ascensor pasó la revisión la semana pasada. -No tenía que haber venido, estoy en mitad de un caso. -Otra cosa es que los 400 los tenga que pagar una sola persona. -¿Una? -¡Sí, señor! -Claro, si esto es lo normal. -¿Cómo dices? -Que la gente se insulte y se grite, como todo el mundo. Todos menos los Prados Soleados. Son todos tan educados... Seguro que uno miente, seguro. Me voy. -¿Se ha ido? -Sí. -Mira qué bien. -Si la gente está así, imagina cómo se pondrán cuando les diga... ...que tú te cargaste el ascensor. -Ya les he dicho que han sido... ...los gemelos. -Cada tarde pasas mucho rato mirando al cachas desde... ...la ventana, ¿a que sí? -¿Eso qué tiene que ver? -Cuando se estropeó, tú estabas cerca, fregando la escalera. Resbalarías con tus babas, tropezaste con el cubo... ...y el agua fundió el ascensor. -Déjate de bobadas. -Un testigo lo vio. -¿Quién? -Ismael. Siempre ve cómo te quedas empanada mirándolo. Vio cómo tiraste el cubo de agua en el ascensor. -¿No pretenderás que pague la factura si los culpables... ...son los niños de Laura? -No, lo pagaremos entre todos. No voy a consentir que arruines a Laura,... ...bastante tiene con llegar a final de mes. (Puerta) -Sólo podré dedicarles unos minutos,... ...nos pillan en la peor semana. -¿Les han encargado la reforma... ...de la Capilla Sixtina? -Ojalá. Es un proyecto de una ciudad sostenible,... ...se autoabastece de energía y alimentos. -Suena muy hippie, todos con sus huertos... -Un huerto me encantaría. En el mercado me intentan timar. El otro día fui a comprar pimientos rojos y me los venden... ...como si fueran del piquillo. -Perdón, como les decía,... ...es la peor semana. -Nos preguntábamos si conoció... ...a Ricardo Solís, su colega constructor que desapareció. -No era un colega, era un criminal del medioambiente. Me tanteó para que diseñara su centro comercial y dije que no. Ahora, si me disculpan. -Venimos a preguntarle por el asesinato de su vecino. Comprenderá que como policía nos importa un pimiento... ...que esté liado con sus huertos. -Espero que estén aquí para acusarme del asesinato,... ...porque si han venido sólo a tocarme las pelotas,... ...pienso denunciarles. -Sus pelotas deben estar... ...de moda, alguien más se las toca. -Lo que mi colega quiere decir es que tal vez su relación... ...con Felipe Balbuena no era tan cordial como parecía. -Usted tenía una amante y Felipe les pilló hace una semana. -Aquí el más interesado en tener un amante soy yo. Al menos pasaría las noches en casa. -¿Y no es así? -Tenemos que entregar... ...el proyecto a finales de semana, llevo durmiendo aquí 15 días. Pero hablen con mi mujer, ha cogido dos semanas de vacaciones... ...en el hospital. Tal vez ella ha visto a mi amante por casa. -Así que, gracias a ustedes, mi marido ya sabe que le engaño. Es un alivio saber que hay una policía eficiente gracias... ...a mis impuestos. -No le hemos dado tanta... ...información como para sospechar. -Me da igual. Hace meses que mi marido y yo no dormimos juntos. Debería agradecerme que le dé uso a esa cama. -Su infidelidad es menos importante que el asesinato... ...de Felipe Balbuena. -El les vio, ¿no? A usted y a Mónica juntas. -Más de una vez. -Las chantajeó para que mantuvieran la boca cerrada. -¡No! Al abuelo le gustaba echar un ojo de vez en cuando,... ...pero nunca nos habría molestado. Venían con la ilusión de resolver el caso, ¿verdad? La mujer infiel es descubierta y mata a su chantajista. En esta urbanización no encontrarán al asesino. -¿Quién sabe? En dos días hemos encontrado a una adúltera... ...y unos mentirosos. -Todos tenemos secretos. Eso no nos hace perfectos, pero tampoco nos convierte en asesinos. -Si se lleva a otras mujeres a la cama, es un matrimonio... ...como Dios manda. -Estás enfermo. -Llevo una hora hablando con Félix de las quejas de una comunidad... ...de vecinos por acoso policial. A uno le acusasteis ante... ...sus empleados de serle infiel a su mujer. -A veces, si quieres manzanas, tienes que sacudir el árbol. -Es gente con dinero. Uno de ellos es un concejal. -Y uno de ellos mató a Felipe Valbuena. O los demás no lo saben o están encubriendo al asesino. -Si no tenéis pruebas de eso, no tenéis nada. -Da gracias de que yo esté aquí. Lo que mató a Valbuena no fue el veneno,... ...su corazón se paró debido a la ingesta de fósforo de aluminio. -¿Eso no se usa para matar ratas? -A eso se dedica uno de sus vecinos. El que se parece a Muscleman. -Éstos son pruebas. Buen trabajo. Id a hablar con él, a ver qué le sacáis. -Mañana a primera hora tengo que ir a recoger a los niños. -Eres tú la que dice que puedes compaginar casa y trabajo. Por eso has firmado los papeles del divorcio. -Si me vas a hacer la puñeta a mí, házmela, pero no metas... ...a los niños en esto, que no tienen la culpa. -No hagas como que no me importan porque son lo mejor de mi vida. Pero este trabajo implica dedicación. Si no puedes con él, tendrás que buscarte otro. -Cuevas, me tengo que ir. Júrame por tu madre que borraste los nombres. -Sí, los borré todos ya. Pero había muchas copias impresas de los informes. Fue ella, los llevaba en el bolso. ¿Cómo puedes ser tan cabronazo? -¿Qué te pasa? -Dijiste que no me ascendieran. Estoy siempre dejando el culo siempre por ayudarte. -¿De qué hablas? -Del informe de enero. Me iban a ascender, y recomendaste que me dejaban en mi puesto. Te hicieron caso. -Claro. ¿Querías pasar la vida poniendo antivirus? -¿Cómo? -Querían ascenderte a jefe de Informática. Les dije que no para que nos pudieras ayudar. Si lo llegan a hacer, adiós al trabajo de calle. -Que respecto a lo de borrar los nombres... Define borrar. -Cuevas... -¿Cómo pueden acusarme del asesinato? -No le estamos acusando de nada. -Aún. -No estamos diciendo que lo matara. -Aún. -Sólo decimos que ha pasado de ser un simple vecino... ...a ser el sospechoso número uno. -Eso es una tontería. ¿Qué motivo tendría para matar a Felipe? -Eran vecinos, ¿qué motivo tendría para no hacerlo? -Porque Felipe era un buen tipo, porque yo era con quien mejor... ...se llevaba aquí. No éramos íntimos, pero... -Muscleman... -¿Eh? -Señor García, es el único de Prados Soleados que tenía... ...acceso a las sustancias que lo mataron. -No, cualquiera puede tener acceso a fósforo de aluminio, es común. -Pero es mucha casualidad que usted trabaje con él a diario, ¿no? -¿Sabe lo que es una casualidad? Que la sobrina de Felipe trabajara para mí hace unos meses. -¿Cómo dice? -Me pidió que la contratara,... ...y al cabo de un mes la eché porque me robaba. ¿Quieren una persona con acceso al veneno? Ya la han detenido. -No me importa ir a la cárcel, ya he estado,... ...pero no quiero ir acusada del asesinato de mi tío. -¿Por qué no nos dijiste que habías trabajado para él? -No parecía importante. -¿Es cierto que le robaste? -Ese desgraciado me pagaba una miseria. Encima, intentaba meterme mano en cuanto tenía oportunidad. -¿Fue sólo dinero o te llevaste algo más? -Por algunos de los productos que tenía en el almacén... ...pagan una pasta en el mercado negro. No sé por qué. Pero no los usé para matar a mi tío. -Aunque hubieras mandado el dinero a África, al juez le da igual. -Ahora tienes el móvil, la oportunidad y el veneno. Begoña, es casi medianoche. Martín y yo estamos aquí... ...porque somos los únicos que pensamos que eres inocente. Pero necesitamos algo más, cualquier cosa que puedas darnos. -Yo no lo hice. -¿No te parece que nos está liando? -Es sólo una cría. Begoña no es la persona que buscamos. Es uno de los vecinos. -¿Cuál? -No lo sé, todos tienen pinta de sospechosos. -Sí, pero ninguno tiene un motivo tan fuerte como para matarlo. Me parece que estamos pescando en la pecera equivocada. -Uno de ellos miente y envenenó a Valbuena en la barbacoa. -Quizá Begoña aprovechó la barbacoa para pasar desapercibida. -Es inocente, se le ve en la cara. Adoraba a su tío. -Díselo al juez. Por un lado tienes una criminal convicta con acceso al veneno... ...y por el otro gente que se limpia el culo con dinero. ¿A quién van a culpar? -Necesitamos más tiempo. -Pero Jacobo no te lo dará, quiere un asesino ya. Y prefiere que sea la chica. -¿Te acerco a casa? -No, me quedo un rato, tengo que recoger unas cosas. ¿Ya te vas? -Eres un hacha,... ...normal que seas inspector. -Llegué a pensar que vivías aquí. Es la primera vez que te veo marcharte. -Eso es porque yo me voy la última y tú el primero. Y por las mañanas cambiamos los papeles. -Eso es porque no nos conocemos lo suficiente. No sabemos nada el uno del otro. -No nos soportamos, ¿a qué viene darme conversación? -Pensaba que podíamos ir a un sitio para sentarnos y limar las perezas. O lo que haya que limar. -He hecho planes con mi DVD. -Me parece bien. Donde hay un DVD, hay un sofá. -A Laura no le gustaría que vinieras a mi casa. -No siempre actúo haciendo lo que ella piensa. -Voy a archivos, enseguida vuelvo. -A ver, ¿dónde coño están? -¿Seguro que has dormido bien? No tienes buena cara. -Sí. Es llegar a estos prados felices. Está todo tan perfecto con sus casitas, sus arbolitos,... ...sus mierdecitas. -Me gustaría ver el cuchitril donde vives tú. Nunca he ido a tu casa, Martín. Somos amigos de hace años y no me invitas nunca. ¿Por qué no? Invítame, hombre. Invítame. -Mira, a esto me refiero. Escriben frases y las cuelgan. (LEE) "Más vale buen vecino que pariente ni primo." ¡Toma ya! Para vomitar. -Mira. El día 8 hubo una junta extraordinaria,... ...justo dos días antes de que muriera Valbuena. -Parece que le pillamos por los pelos. -Espero que tengan la decencia de no acusarme de asesinato... ...delante de mis hijos. -Buenos días. Sólo queríamos preguntarle por Solís, el constructor desaparecido. Estamos intentando dar con él. Tal vez nos puede dar información sobre su paradero. -¿Por qué voy yo a saber algo? -Paró la construcción de su centro comercial. -Con lo que yo daría por tener uno cerca de casa. De tanto llevar las bolsas, me está saliendo chepa. -No tienes chepa. -Que sí. Ahora no porque voy recta, pero yo de normal estoy así. ¿Qué? -Mira. -¿Qué haces? -Que da suerte. Si me toca, te invito a una cena. -Vi a Solís dos veces. Puso el dinero que había desfalcado y se largó. Eso es todo lo que sé de él. -Hola. -Hola. -Hola. ¿Van a detener a mis padres por el perro que atropellaron? -¿Qué perro? -¡Idiota! No le cuentes eso. -No, cuéntamelo. Si habéis atropellado a un perro, no pasa nada. Yo también atropello a perros, incluso alguna mosca en el coche... ...cuando lo consigo. ¿De quién era el perro? -Del señor Valbuena. Lo atropellaron la semana pasada. Saliendo del garaje... -Era un perro muy bueno. Fue un accidente. -Seguro que sí. -Niños, al coche. -¿Qué haces? -Los niños me dijeron... ...que el otro día atropellaron al perro de Valbuena al salir... ...del garaje, pero no veo rastros de sangre. ¿Adónde vas? -Parece que ese día salieron con más prisa de lo normal. -¿Esto es sangre? No tiene sentido subirse a la acera para maniobrar. -O la maniobra le salió justo como ellos querían. Tal vez lo del perro esté relacionado. Hola. -¡Niños! -Tío Martín, ¿nos has traído algo? -No sé. -Los dos. -Sí, claro. ¿Vamos a jugar? -Estábamos haciendo los deberes. Como he ido a recogerlos al colegio... -Estupendo. Ya verás Maite, que llevará media hora allí esperando. Estará encantada. -También vine a contarte... ...que el juez firmó el traslado de la sobrina de Valbuena. Esta noche dormirá en prisión. -Jacobo, aún no hemos cerrado la investigación. -Jacobo, antes te importaban más las personas que las pruebas. Te iba bien así. Ahora te olvidas al tener un despacho más grande. -No, el despacho es más grande porque la responsabilidad... ...también lo es. Y te equivocas, sí que me importan las personas. ¿Sabes quién me importa más? Felipe Valbuena. Él es la única víctima en esto, no su asesina. Enanos... Adiós. -Admitamos que ningún vecino responde al perfil del asesino. El que tiene acceso, no tiene móvil. Quien tiene móvil,... ...no tiene acceso al veneno. -No te fíes tanto de los perfiles. Friega esto bien. Lo que me llama la atención es lo del constructor. Solís. -Solís es un callejón sin salida. Se llenó los bolsillos y se largó. -Él y Valbuena tuvieron que... ...descubrir algo. ¿Quieres hacer el favor de fregar como Dios manda? -Creí que era un dibujo del plato. -En relieve y con forma de chorizo. No seas cerdo y friega. -Quiero cerrar el caso. El hijo puta de tu ex me va a echar hoy. Me gustaría salir por la puerta grande. -¿Qué salir ni qué...? No irás a ningún lado. (Teléfono) Dime. -Laura, hola. Soy Cuevas. Será mejor que vengas a la comisaría. -Vamos para allá. Quieren pasar el polígrafo. No sabía que tuviéramos uno. -Lo han traído de la central. Lydia lo está preparando. -No queríamos llegar a este punto, pero las presiones son excesivas. -No entendemos por qué, teniendo al asesino, siguen considerándonos... ...sospechosos. -No queremos faltarles al respeto. -¡Mamá, papá! Sois vosotros y los vecinos. -Obramos con profesionalidad. -Sólo queremos despejar... ...las dudas sobre nuestra participación en el crimen. -¿Saben que el polígrafo no es definitivo? -Sí, pero nos será de ayuda cuando denunciemos a su comisaría por... ...abuso de autoridad. -Estamos listos. -Puede dejar a sus hijos con el agente Cuevas. Yo también he traído a los míos y están con él. -Por aquí. Por favor. -Ayer me tuve que ir. -Estás jodido, bien jodido. ¿Su nombre? -Manuel Álvarez. -¿Profesión? -Arquitecto. -¿Mantiene una relación extramatrimonial con... ...otra vecina de la urbanización? -Sí. -¿Mató deliberadamente a su perro? -Sí. -¿Por qué lo hizo? -Era peligroso. Valbuena no lo tenía vacunado... ...y teníamos miedo de que pudiera morder a los niños. -Fue excesivo, lo sé, pero teníamos miedo por nuestros hijos. -¿Lo descubrió el señor Valbuena? -Felipe nos vio juntas, pero nunca amenazó con decir nada. -¿Discutieron alguna vez Felipe Valbuena y usted? -Jamás tuve un roce con él. Cuando le conté que había... ...despedido a su sobrina, lo entendió. -¿Mató usted a Felipe Valbuena? -No. -No. -No. -No. -No. -No. -Dicen la verdad. No han mentido ni una sola vez. -Jacobo, el polígrafo no es infalible. -¿Habrá diez personas en España capaces de engañar al polígrafo... ...y quieres hacernos creer que alguna vive en esa urbanización? -Sólo digo que esos trastos no son fiables. -Lo que no es fiable es tu intuición. Eres policía, no una detective de novela barata. -Oye, está bien. -No sé por qué tenemos... ...que confiar en estos dos para hacer el trabajo de verdad. -¿Por qué no te metes el polígrafo por el culo? -¡Basta ya! Tenemos un caso cerrado. Tenemos a la asesina y mañana estará delante del juez. ¿Qué miráis? (Teléfono) -Dime. -Oye, ¿vas a...? (BALBUCEA) Laura, ¿vas a venir? Coño, me dijiste que... Sigo aquí con tus niños. Dijiste que volvías en 15 minutos y ya... ...va para una hora. Además, Jacobo quiere hablar contigo. -Voy para ahí. Cuevas me ha dicho que querías... ¿Qué estás haciendo? -Aprovechar este cacharro antes de que se lo lleven. Ponte ahí y vigila. -¿De qué va esto, Jacobo? -Bueno, crees que he sido un cerdo y quiero cambiar eso. -No digas tonterías, Jacobo. -Estar casado contigo es... ...lo mejor que me ha pasado y haré lo que sea para que no se acabe. Quiero convencerte de que digo la verdad. ¿Vale? -Bueno, vale. -Dale al enter. -¿Eh? -Al enter. A la tecla del enter. Listo. -¿Nombre? -Jacobo Salgado. -¿Ocupación? -Comisario de policía. Inspector jefe. -¿Me engañaste alguna vez mientras estábamos casados? -No. Se trata de que preguntes lo que siento. -Las preguntas las hago yo, ¿no? ¿Te has acostado con alguien después de separarnos? -Laura... -¿Te has acostado con alguien después de separarnos? -No. -¡Qué cabronazo! -Espera. Una última pregunta antes de que te vayas. Pregúntame si eres lo que más he querido en la vida. -¿Has montado lo de la vista de Martín por celos? -Laura... -Me los he encontrado así. -Pero ¿qué habéis hecho? -Hemos jugado con los otros niños. -Le hemos enseñado a jugar... ...a la ruleta rusa. -A la ruleta rusa, muy bien. -Se juega con una bandeja y se hace girar. La jugaron en la barbacoa, el que pierde, se pinta la cara. -¿Cuándo vamos a hacer una barbacoa? -Vosotros ya hicisteis una cuando quemasteis las cortinas del salón. Adiós. (LOS TRES) -Adiós. -¿Cómo lo llevas? -Estupendamente. Les convenceré de que te quedes. -Malo sería que los de la comisión no me entendieran. También les gustan las mujeres. -Buenas. -La hemos llamado porque su testimonio es crucial... ...en el expediente abierto contra Martín Maresca. -Del expediente quería hablarles. Yo había escrito unas líneas,... ...pero las he buscado y creo que me las he dejado en casa. -¿Y era importante para el caso? -En ellas hablaba de lo buen compañero que es Martín. -¿Y de las mujeres con las que tuvo relaciones? -En realidad fue sólo una. -¿Una? -Y yo ver, lo que se dice ver, tampoco vi nada. -¿No ha visto la lista de imputaciones? -No. Pero ¿esto qué es? -Una lista de mujeres con las que Maresca... ...tuvo relaciones durante el curso de investigaciones abiertas. -¿Todas éstas? No, no puede ser. Tiene que haber un error. -Muchas lo han confirmado. -Oh... Mira que se lo tengo dicho, ¿eh? "Martín, disciplina. Martín, que te vas a meter en un lío." Pero él nada. Es así. Le gusta más una tía que a un tonto un caramelo. Pero, por otro lado, su labor profesional es impresionante. -Ya hemos oído todo lo que necesitábamos. Puede retirarse. -Ha ido bien, ¿no? "Debo decir unas palabras acerca de Martín, pero en vez de hablar... ...de lo que ha representado para mí estos años, prefiero decir... ...lo que supondrá no tenerlo a mi lado si el tribunal lo expedienta. En ese caso, perdería al mejor compañero que he tenido durante... ...todo mi ejercicio profesional. Alguien leal no sólo dentro,... ...sino fuera del trabajo, alguien que me ha ayudado siempre. Creo sinceramente que no seguiría siendo policía... ...si hubiese tenido a otra persona a mi lado." "-Buenas tardes, policía. ¿En qué puedo ayudarle? (JADEA) -Ayuda. Ayuda. -No puedo entender lo que me dice, ¿usted me oye? (Golpes) Si es una emergencia, enviaremos una unidad a la dirección... ...que aparece en pantalla." (REBOBINA) "-Buenas tardes, policía. ¿En qué puedo ayudarle? (JADEA) -Ayuda. Ayuda. -No puedo entender lo que me dice, ¿usted me oye? (Golpes) Si es una emergencia, enviaremos una unidad a la dirección... ...que aparece en pantalla." (REBOBINA) -No puedo entender lo que me dice, ¿usted me oye? (Golpes) Si es una emergencia enviaremos una unidad a la dirección... ...que aparece en pantalla." (Tono) -Esta vez te mato, son las cinco de la mañana. -¿Martín? Tenemos que estar mañana a primera hora en la urbanización. -El caso está cerrado. -Todavía no. Creo que sé quién mató a Felipe Valbuena. -Espero que tengan una buena razón para venir a molestarnos. -La culpa es mía, anoche no me podía dormir. Y miren que lo he probado con todo. -¿Ha probado el Merival? Una mezcla de melisa y valeriana. -Anda, qué bueno. ¿Cómo dice que se llama? -Inspectora... -Como les decía no me podía dormir. Sospechaba que uno de ustedes... ...lo había asesinado y que la desaparición de Solís... ...tenía que ver. Entonces, lo vi claro, mire. ¿Ven? Miren ahí. Eso fue lo que empezó todo. -Pero si ahí no hay nada,... ...sólo está el paisaje. -Exactamente. Pero hace unos meses, lo que iba a haber ahí... ...era un centro comercial. -Ya saben, un edificio espantoso. Lleno de cines, de tiendas y de coches que convertirían... ...este paraíso en un polígono. -Y estamos encantados... ...de que el constructor se largara. -Yo no creo que lo hiciera. De hecho, creo que vino aquí mismo. A hablar con usted. -Pero ¿qué está diciendo? -Usted paró la construcción del centro comercial. Pero Solís supo untar a la gente adecuada, y se salió con la suya. -Y usted no lo podía consentir, y lo mató. -Me gustará ver cómo demuestran eso ante un tribunal. -Exacto. Alguien ya lo ha demostrado por nosotros. -Ah, un perro. -Quizás ustedes no lo sepan,... ...pero este pequeño de aquí es un Terrier. ¿Saben lo que se les da bien a los Terrier? Escarbar. -¿Y qué se supone que escarbó? -El lugar donde estaba enterrado el constructor, Solís. -Usted no podía arriesgarse a que lo encontraran,... ...así que lo enterró por ahí. -¡Ah! -Es gracioso que se hagan los sorprendidos,... ...cuando él no fue el único culpable. Alguien le ayudó. -¿Quién? -Todos ustedes, por supuesto. Ustedes no querían el centro comercial aquí, así que la única... ...forma de conseguirlo era deshacerse de ese hombre. -Aprovechando que había cometido un desfalco, inventaron que... ...había huido del país con el dinero robado. -Lamentablemente, el único vecino que no participó fue el último... ...en llegar a la urbanización. -Pero su perro sí que lo descubrió. Y antes de que pudiera... ...desenterrar el cadáver, sufrió un trágico accidente. -Y Felipe acabó descubriéndolo también. Y se asustó tanto,... ...que hizo las maletas para largarse. -Y así firmó su sentencia de muerte. -Generalmente, las juntas extraordinarias se convocan... ...cuando hay algún imprevisto. Y eso era Felipe para ustedes. Así que como son tan civilizados, convocaron una junta... ...para planear el crimen. -Necesitaban una excusa... ...para deshacerse de él. Y dieron con el marco ideal. -Como la barbacoa era de pega, una vegetariana podía participar. -Todos estaban más pendientes de Felipe que de los detalles... ...para hacer verosímil aquella reunión. -Y para que no sospecharan de su marcha, participó de la barbacoa. -Y entonces bebió de la sangría envenenada... ...y fue el único que bebió. Entonces surgió la pregunta. Si todos le habían matado,... ...¿cómo consiguieron engañar al polígrafo? La respuesta era sencilla: no lo habían engañado,... ...decían la verdad. Ninguno había matado a Felipe. -Entonces, ¿de qué nos acusa? -Ninguno pensaba... ...que lo había matado. Todos cogieron un vaso,... ...cinco de ellos contenían agua y sólo uno el veneno. Vaciaron el vaso en la sangría sin que ninguno supiera... ...quién había echado el veneno. Por eso llamaron a ese juego... ...la ruleta rusa. Todos contestaron lo que pensaban,... ...que ninguno lo había envenenado. -Les recuerdo que no tienen... ...ninguna prueba de eso. -Se equivoca, concejal. Tenemos el cadáver del constructor. -Felipe nos dijo dónde... ...estaba enterrado la noche de su muerte. -Nuestros técnicos han aislado los sonidos que se oyen... ...en la grabación. Se escucha la voz de Felipe, la de la Policía y... -Y un tercer sonido. (Golpes) Al principio pensamos que eran los espasmos del veneno. -Hasta que supimos que los productos químicos que usaron... ...no producían ese efecto. -No eran movimientos involuntarios. Eran voluntarios. Era código Morse. -Un lenguaje que Felipe dominaba perfectamente de sus años como... ...técnico de telecomunicaciones en el Ejército. -Nos dejó las cuatro palabras que ustedes ya se imaginarán. -Cadáver bajo el general. "-¿Ve ese olivo? Le llamamos el general,... ...simboliza nuestra preocupación por el medio ambiente." -El símbolo de esta urbanización se convirtió en la tumba... ...del constructor aquella noche. -Es una lástima que algunos no hayan matado a nadie y vayan... ...a pagar por igual. -A no ser que alguno de ustedes... ...quiera colaborar con nosotros a cambio de una reducción de pena. Estoy seguro que el juez aceptará el trato. -Fue idea suya. -¡Cállate! -Él mató al constructor, nos empujó a todos a ayudarle. -¡Yo soy inocente! -Tú lo que eres es un cobarde. -Esto sí que es una comunidad como Dios manda. -¿Ya se ha acabado todo? -Cuando vendas la casa, tendrás dinero como para... ...no hacer correr a la Policía. -Además, vas a ser madre. Dentro de siete meses no podrás ni levantarte sola del sofá. -Supongo que nunca es tarde para cambiar. Que muchas gracias. -Cuando compras una casa, compras unos vecinos. Es una pena que nadie le dijera a Felipe que éstos son... ...una panda de psicópatas. (Sirena) ¿No llevan demasiado tiempo ahí dentro? -Sí. Hace una hora que tenía que haber terminado la vista. -Pues entre la de la comisión y Jacobo lo tienen que estar... ...despellejando vivo. -¿Qué ha pasado? -Las tías de la comisión han pedido mi cabeza. -Mierda. -Y después ha entrado... ...tu ex marido y me ha salvado el culo. -¿Cómo? -Ha entrado y ha dicho que soy... ...uno de los agentes más brillantes que hay... ...en esta comisaría y que mi despido sería un error descomunal. -¿Jacobo ha dicho eso? -Sí. Yo tampoco me lo podía creer. Está un rato poniéndome... ...por las nubes y al final ha dicho que me necesita aquí. ¿Qué mosca le ha picado? -Muchas gracias. (Timbre) -¿Qué tal el colegio? -Bien. -¿Y papá, no os ha traído él? -Nos ha dejado en el portal. -¿En el portal? ¿Estaba enfadado? -Estaba contento. Nos ha dado eso para ti. -¿Contento? -Hola. -Hola, mua. ¡Ah! Dame eso, suéltalo. No, suéltalo. Vale, una vez pasa, pero como os volváis a cargar el ascensor,... ...no habrá nadie para salvaros el culo. A jugar. -¿Qué, buenas noticias? Bueno, un problema menos. -Esto es muy raro, ¿eh? Llevo mucho tiempo esperando esto... ...y ahora que lo tengo no sé si lo quiero. -Lo que tienes que hacer ahora es cuidar de tus hijos... ...y de ti. -Era un niño de papá. Le gustaban más las fiestas... ...y las portadas que el ajedrez. (GRITA) -Aquí falta un cuchillo y es el modelo del crimen. -¿Sabe quién se lo ha llevado? -La mañana del asesinato,... ...yo estaba jugando las semifinales del torneo. 300 personas lo pueden atestiguar. -Creo que él es el asesino. -Su coartada era muy buena. -Su mujer es sospechosa del crimen. -Perder a la reina es un golpe duro, pero si el rey sigue vivo. ¿Qué tengo que hacer para que no me molestes más? -Concederme la revancha. -¿Sabe lo que pienso? Que alguien iba a resultar plantado, y ese era usted. Kárpov. Eso no se hace, Kárpov. -Cuando le pidas al juez... ...la orden, no dirás que tu testigo de cargo es esa cosa... ...que copula con tu pierna. -Hay un gato negro. -La mala suerte la traigo de casa. -Este gato no trae mala suerte. -¿Y qué trae? -Amor. -Dios mío,... ....¿qué he hecho? Subtitulado por TVE. Repican campanas Cantos de monjes ¡Ah! Hermano. ¿Se encuentra bien? -Sí. Estoy bien. Pero hay gente que no lo estará dentro de muy poco. -Hermano, ha roto su voto de silencio. -Mi voto ya no importa. Lo único que importa es la verdad. La verdad. Voy a llevar algo a vísperas que os abrirá los ojos. Me vais a escuchar por primera vez. Y os aseguro que vais a ser vosotros los que vais a enmudecer. Padre, ¿sabe a qué se refiere? El hermano Remigio ha roto su voto de silencio tras 15 años. -Tiene ser muy importante. -Y, conociéndole, muy devastador. Como no ocurra un milagro no nos vamos a librar de sus revelaciones. No vas a impedir que se sepa la verdad. No puedes hacer nada para que yo... ¿Qué haces? ¿Qué piensas hacer con eso? Golpe Repican las campanas. ¿Cómo sabes que el hermano muerto no se tiró desde la torre o se cayó? Porque, al ver la autopsia, Lydia vio que le habían extirpado un tumor del cerebro y a raíz de eso, sufría unos ataques de vértigo horrorosos. O sea, que era imposible que subiera hasta arriba por su pie. Yo creo que lo mataron, y que luego, lo tiraron desde allí arriba para simular una caída accidental. ¡Cuánta paz! Aunque, imagino que, ellos viviendo toda la vida aquí encerrados tendrán sus rocecillos y sus envidias, ¿no? Y encima, ellos mismos se quitan el único medio para aliviar tensiones. ¿Y esto que es? Pues es el reloj de los rezos. Las sombras marcan las horas en que los monjes acuden a rezar a la capilla. Va marcando los maitines, las nonas, las vísperas. ¿En serio? -Sí. Y, ¿si está nublado no rezan? Ríe Afortunadamente, aun en los días más oscuros siempre es posible ver la luz. Soy el padre Bernardo. El abad de esta abadía. Laura Lebrel, inspectora. Él es mi compañero Martín. -Me sorprendió la llamada de su superior. No me puedo creer que al hermano Remigio lo mataran. Es imposible. Esta es una casa de Dios. Pues, ha entrado alguien dispuesto a saltarse las leyes. El hermano Remigio... ¿Hizo algo fuera de lo corriente el día que murió? Pues sí. Sí. Rompió el voto de silencio que llevaba guardando desde hacía 15 años. Maldita cojera. La última vez que le vimos parecía muy nervioso. Iba corriendo a buscar algo que quería llevar a las vísperas. Dijo que cuando estuviésemos reunidos nos lo enseñaría y que nos íbamos a quedar sin habla. Que íbamos, perdone. Que íbamos a enmudecer. Gracias. Y... ¿No sabe qué secreto era ese? Tenía que ser algo importante. Llevó a una persona a romper su voto de silencio y a otra a matar. Necesitaríamos una lista de todos los hermanos que oyeron la amenaza. Inspectora, dentro de unos días vamos a canonizar a nuestro fundador Guillermo de Baskerville. Le pido, por favor, que sea muy discreta. Por supuesto. Cuente con ello. No seré yo quién rompa la paz de esta abadía. Golpe Estruendo ¿Qué te pasa? Estás muy raro desde que llegamos. De pequeño estudié en un colegio de curas y acabé de ellos hasta la coronilla. Habrá de todo, como en todas partes. Buenos religiosos y malos religiosos. Pues, el hermano Remigio debía ser de los malos. O, al menos, era la opinión que tenía de sí mismo. ¿Eso es para...? ¿Hacer penitencia? ¿Esto? Sí. Esto, el voto de silencio durante años... Remigio debía ser el talibán de la orden. El abad ha dicho que en la abadía, cada uno tiene sus funciones. Pero el hermano Remigio se dedicaba solamente a rezar. Y a leer. Esto es una lista de libros. Cualquiera de ellos podría matar. De aburrimiento. Mira qué bien. Todos los hábitos iguales, así uno no tiene que romperse la... ¿Qué es eso? Un posible motivo para matar del primero de nuestros sospechosos. Todo esto prueba, que el hermano Remigio y yo teníamos visiones distintas sobre cómo dirigir a los hermanos. Eran tan distintas que Remigio había escrito al... Superior general de la orden, pidiendo su destitución. ¿Era eso lo que quería contar en vísperas? El hermano Remigio quería llegar a Dios a través del sacrificio. Y eso iba en contra de lo que decía nuestro fundador, Guillermo de Baskerville. Él se quejaba de que usted, no sólo no imponía disciplina, sino que también disculpaba las faltas de los hermanos. El no acudir a misa, el no confesarse. No quiero que ninguno de ellos haga nada por obligación. Sino por convicción. Y, fíjese. Con mi sistema ninguno de ellos incurrió nunca en falta. Pero tenía bastantes seguidores. Muchos hermanos guardaban voto de silencio como él. A usted no le debió gustar que un zorro le alborotara el gallinero. Yo moriría por mis creencias. Jamás mataría por ellas. Entonces, no le importará decirnos dónde se encontraba a la hora del crimen. Me encontraba aquí, haciendo unos arreglos en la capilla, para la canonización de nuestro fundador. Dentro de unos días van a bajar la urna que contiene sus restos para exponerlos. Y, por cierto, hablando de esto... ¡No toquen ese cirio, por favor! ¡Déjenlo como está! Padre, nunca ponemos tantos. Es un despilfarro. Y rompe la simetría. El hermano Remigio decía... Desgraciadamente, no tenemos por qué preocuparnos de lo que pudiese pensar el hermano Remigio. ¿Desgraciadamente o afortunadamente? Padre. Diga. Me temo que tendré que pedirle, que vengan a comisaría todos los hermanos que escucharon las amenazas de Remigio.Pero... Algunos de ellos guardan voto de silencio. Y todos ellos llevan muchos años sin salir de aquí. Tendrá que dispensarlos por esta vez. Lo intentaré. Pero no les prometo nada. Eso es algo entre ellos y su conciencia. Haga lo que pueda. Es, precisamente, esa conciencia la que se interpone entre nosotros y el asesino. ¿Le has sonreído a Cuevas... O me estoy perdiendo algo? Tú ves visiones. Pues sí. La verdad es que sí. Usted escuchó la amenaza de la víctima. ¿Dónde estaba en el momento del crimen? Por hoy romperé el voto de silencio, es una excepción. ¿Qué relaciones tenía con el muerto? Precisamente de eso no puedo hablar. Es una cuestión de conciencia. No puedo hablar sobre asuntos de la abadía con extraños, sin el premiso de mi superior. No se preocupe por problemas de lealtad hacia la orden. Todo lo que hable será estrictamente confidencial. Confié en usted desde el primer momento en que la vi. Yo encantado de colaborar. ¿Sabe si últimamente le ocurría algo raro a Remigio? Si se comportó de manera extraña. Sí. Pero no puedo juzgar la conducta de otro hermano. Estaría cometiendo un pecado de envidia. A ver, no se trata de pecados, hermano, sino de delitos. Y si no colabora, incurrirá en uno de obstrucción a la justicia. De acuerdo. Pero antes de hablar, necesito hacer algo. Rezar. No hablaré mal de nadie sin antes encomendarme a Dios. Aquí la autoridad del abad no vale. La única que vale es esta. Será mejor que colabore. Puede que vivamos alejados del mundo. Pero no tan apartados como para no conocer nuestros derechos. ¿No tiene interés en saber la verdad de lo que pasó? ¿Quién es el asesino del hermano Remigio? Me encantaría ser yo quién aporte la clave del misterio, pero entonces incurriría en un pecado de soberbia. Hemos repasado ya, toda la lista de los siete pecados. ¿No hay nada relacionado con la abadía, de lo que pueda hablar sin incurrir en ninguno de ellos? ¿Le queda mucho, hermano? Fue usted. Y no saldrá de aquí hasta que no confiese. Cuevas, ¿qué haces? Claro que no habla, lleva años guardando voto de silencio. -¡Ah!, voto de silencio. A ver, le dirá a todos los hermanos que los exonera de cualquier voto, obediencia, silencio o lo que sea. Debe hacer que colaboren con nosotros. No les obligaré a actuar contra su conciencia. Son libres de elegir. Bien. Y yo, libre de meterlos a todos en la cárcel. Y menuda publicidad para su orden. Es duro admitir que uno de los hermanos a los que quiere tanto a matado a alguien. Pero si no me ayuda a encontrar al culpable le está negando la oportunidad de asumir su culpa y de arrepentirse por lo que ha hecho. Les diré que colaboren. No les pondrán ninguna pega. Pero también le pido, que antes de realizar... cualquier gestión o interrogatorio hable usted conmigo. ¿Tengo que pedirle permiso para actuar? Sé que me estás espiando. ¡Mamá! ¡Que te estoy viendo perfectamente el ojo, por favor! Hija, es que has llegado muy pronto. ¿Y tu cena con Ismael? Cuando iban a servirnos, ha venido sanidad y ha cerrado el restaurante. ¡Espera! ¿Sabes? Todavía no me has presentado al... Al Ismael ese. Bueno, yo creo que te has sentido aliviada cuando os han suspendido la cena. Así no habéis tenido que llegar a los postres. Pero ¿qué postres? No pienso tener esa conversación contigo. ¡Mira! Otros que llevan años sin postre. ¿Qué haces con esto? Es una investigación que estamos llevando. Mamá, ¿qué te pasa, estás bien? Sí, sí. Es la alergia, que me ha dado fuerte. Voy a por las pastillas. Espera, voy yo. No, no. Si se me va a pasar. Quiero estar sola. Aunque mis convicciones me dicen lo contrario, hoy volveré a romper mi voto de silencio. El padre Bernardo nos ha dicho que debemos ayudarles. Es usted el hermano boticario, ¿verdad? Dicho así, parece que me dedico a curar con... Helechos o raíces de mandrágora. Pero mi botiquín les decepcionaría. Sólo hay analgésicos, aspirinas efervescentes, laxantes... Sí. Hemos leído que era usted un médico prestigioso. ¿Cómo descubrió su vocación de fraile? Descubrí que no tenía vocación de médico. Quizá fue eso lo que descubrió Remigio. Eso no era ningún secreto. El padre Bernardo lo sabía. Quizá no sabe que pudo haber sido negligencia. Casi terminó en juicio. Y su conciencia no estará muy tranquila si está aquí purgando sus culpas. -Dijeron... Que había bebido antes de la operación. Pero jamás llegó a demostrarse nada. Además, yo era partidario del proceder del hermano Remigio. Era uno de sus seguidores. Siempre he tenido una visión estricta de la fe. La puerta de entrada al paraíso es estrecha. ¿Dónde estaba usted en el momento del crimen? En el dispensario, atendiendo al hermano Javier, que tenía roto el dedo de un pie. Hay una cosa que no entiendo. Cuando el hermano fallecido les amenazó rompiendo su voto de silencio, estaban ustedes yendo a vísperas. De hecho, él tenía prisa porque quería tener tiempo para soltar el bombazo que tenía pensado. -Sí, ¿y? Porque, según me han dicho las vísperas se retrasaron un poco, ¿no? Entre media hora y 20 minutos. No se retrasaron, nos equivocamos nosotros. El reloj solar de los rezos es infalible. Lo que pasa... No sé. Por alguna razón interpretamos mal la sombra Y pensamos que las vísperas serían en seguida. Pero, en realidad, faltaba un rato. El hermano Remigio salió en esa dirección a buscar algo que quería mostrar en vísperas. ¿Qué hay por allí? Se me ocurre que la biblioteca. Hola. Veníamos a hablar con usted. No. Ya, ya. ¿No se ha comunicado con el abad? Les ha dispensado del voto para poder ayudarnos. ¡Ah! Bueno. Si se apaña bien con la pizarrita, a mí me da igual. Hemos estado en la celda de la víctima. Y hemos encontrado una lista con varios libros. ¿Usted podría decirnos por qué le interesaban tanto? Buscaba libros indignos en la biblioteca. El gran inquisidor. ¿Sabe qué quería hacer con esos libros, quemarlos? Y eso a usted no debía hacerle gracia, imagino. ¿Y esto qué es? Parece algo muy importante. Niega Son los pergaminos manuscritos del fundador de la orden. ¡Ah! Perdón. No iba a tocarlo. Casi le hago romper el voto de silencio, ¿eh? ¿No lo ha roto nunca? Nunca. ¿Ni por una enfermedad o por pedir ayuda? Mamá. Pero ¿qué haces tú aquí? He pedido la dirección a Jacobo de la abadía. Quería venir, porque... -Maribel. No, no. Eso fue antes, no sé cuánto tiempo hace. Cuando tenía la librería, ¿te acuerdas? Cuando tenía la librería las cosas iban muy bien. Hasta que Alfonso, mi socio... Alfonso Rebolledo, tu vecino... Vecino no, vivía en la misma calle, pero dos portales más allá. Bueno, pues Alfonso empezó a estafarme. Empezó y terminó estafándome de todo. De manera, que me dejó sin un duro y se largó por ahí, a no sé dónde, al extranjero, a Argentina, creo. -Sí, es igual. Llevarás años con el voto de silencio... Pero lo has compensado en media hora, has cogido carrerilla. También quiero saber cosas de ti. ¿Cómo decidiste dejar de hablar? Las palabras están sobrevaloradas. De hecho... La vez que peor lo pasé en mi vida, unas palabras tuvieron la culpa. Así que... No me importó demasiado no usarlas. -¿Y eso cuándo fue? Cuando me dejaste. Ahora soy yo la que necesitaría un voto de silencio. ¿Ves? Es que no... No sé qué decirte. Yo no quise hacerte daño. Las cosas ocurrieron así y... -Maribel, mira, he conocido a Laura. Y no te equivocaste al dejarme por su padre. Has hecho un estupendo trabajo durante todos estos años. Oye, ¿y tú con lo ligón que eras cómo te has podido acostumbrar a estar todos estos años aquí enclaustrado? Pues mira. Cuando pasó lo nuestro necesitaba un tiempo para mí solo. Me enteré de que aquí dejaban habitaciones para retiro, me gustó la paz y tranquilidad que se respira y, bueno... Decidí quedarme. Cuando vi tu foto... Casi me da algo. No sé. Te reconocí en seguida. Es que, has cambiado. Pero en el fondo, sigues siendo el mismo. Pues yo voy a tener que ir a confesarme ahora mismo. Porque he descubierto que hace años te mentí, cuando te dije que no podías estar más guapa. Por favor, anda. Qué tontería. Bueno. Cambia el tóner, te estás poniendo perdido. ¿Qué haces? -Son copias del manuscrito del fundador de la orden, Guillermo de Baskerville. Un tratado sobre la ironía como forma de predicar. ¿Es ése Guillermo de Baskerville? Sí. Por lo visto, el bibliotecario se puso muy nervioso cuando Laura quiso leerlo y quieren saber por qué. No creo que fuera por el manuscrito. Era por Laura. Mira, según Guillermo de Baskerville, tú serías una buena predicadora. ¿No? Tú y la ironía. Si no te queda mucho, te espero. Yo eso lo puedo acabar mañana. Llevo horas estudiándolo y sólo he hallado que el tal Guillermo era zurdo. Lo sé por la caligrafía, que... ¿Qué pasa? Que no lo era. No era zurdo. Mira. Mira los dibujos de la época. Mira con qué mano sujeta las cosas. Y, entonces, ¿quién ha hecho este manuscrito? Pues, alguien con acceso a pergaminos antiguos y que escribe con la mano izquierda. Pero ¿no era tan importante que firmara esa declaración? Sí, para comprobar que usted es zurdo. Como la persona que falsificó el manuscrito del fundador. ¿Fue eso lo que Remigio descubrió? ¿Que usted había dado el cambiazo? No, él nunca lo supo. Di el cambiazo pero fue un accidente. Fue un accidente. Estaba restaurando el pergamino y derramé un líquido sobre él. Lo falsifiqué. Pero no quise hacer daño a nadie. De hecho, tengo el original guardado. Está hecho un Cristo... Perdón. ¿Dónde estaba en el momento del crimen? En la biblioteca solo. No tengo coartada. Pero la falsificación demuestra mis aptitudes para el crimen, ¿no? No sé falsificar un documento, ¿cómo iba a matar a nadie? Todo indica que Remigio se dirigía a la biblioteca antes de romper su voto de silencio. Si no era por el manuscrito, ¿qué podía interesarle tanto de allí? Esos libro que iba a quemar, ¿sabe si falta alguno? No. En teoría no se pueden sacar de la biblioteca. Pediremos el inventario para saber si falta alguno. Laura. Pregúntaselo. Pregúntaselo ahora. Sólo una cosita más. Usted y mi madre se conocían de antes, ¿verdad? Sí. Fuimos amigos hace tiempo. Tiene que haber algo más. Usted rompió su voto de silencio al verla. Y ella está dispuesta a guardar uno ahora. No dice ni mu, no quiere ni hablar del tema. Usted es muy inteligente. Sólo tiene que sumar dos y dos. Lo nuestro terminó cuando conoció a su padre. Vaya. Pero ella se casó jovencísima. No pensaba yo que había tenido novios antes. Y menos uno con faldas. ¿Hemos terminado ya? Sí. ¿Tú crees que se hizo monje por culpa de mi madre? No lo sé. Pero si es tan impulsivo puede que haya actuado a la desesperada para no ser expulsado de la abadía. Padre, estamos intentando localizar al hermano Quintín pero no hay manera de hablar con él. No estará dándonos esquinazo, ¿no? Me muero por saber por qué un hombre tan joven y tan guapo a meterse monje. ¡Uy! Disculpe, padre reverendo. El hermano Quintín no se encuentra demasiado bien. Padre, si me permite... Me gustaría volver a romper mi voto de silencio. A este le gusta romper su voto más que a un tonto un caramelo. Sufre de los nervios. Desde el asesinato, quiero decir... Esta muerte le ha trastornado por completo. he tenido que administrarle calmantes. Pero no es por la investigación, seguro. Yo estoy empezando a sufrir de los nervios también. No puedo estar perdiendo tiempo ni pidiendo su permiso, padre. ¿Se encuentra bien? Sí. Pero hay algo que no comprendo. ¿El qué? Nada. Me gustaría ir a comprobar algo. Vaya, vaya, hermano. Parece que ha tenido como una iluminación. Voy a ocuparme de lo de hermano Quintín. Le convenceré para que hable con ustedes. Le acompaño. Muy bien. Martín, estoy empezando a hartarme un poquito de tener que pedir permiso hasta para ir al... ¿Martín? ¡Martín! Con el voto de pobreza harías las maletas en un pispas. No. Si no me voy de viaje. ¿Ah, no? ¿Y eso? ¿Esto? Es lo que he encontrado más a mano para... Lo siento. ¡Joder! Se acabó la carrerita, hermano. ¡Será hijo de...! ¡Jacobo! Laura... Justamente, me decía el padre Bernardo que él hablará con el hermano Quintín para que podáis interrogarle. Eso será si Martín y él terminan su persecución por la abadía. ¿Cómo dice? Que el hermano Quintín se está dando a la fuga. Lo siento, hermano pero yo tengo a Dios de mi parte. Y yo a un cuarentón con barba pero, ya me vale. Vaya, padre. Parece que al hermano Quintín le encantan los tatuajes. Eso no es ningún pecado. Eso no. Pero el motivo por el que se lo hizo, sí. Estos tatuajes sólo se hacen en las cárceles. ¡Eh, chaval! Alfonso Vázquez Martín. Condenado por 12 asaltos a bancos, furgones blindados y fuga de prisión. Mucho pecado junto para un hombre de Dios. Se cambió el nombre por Quintín, patrono de los cerrajeros, ¿no? Muy oportuno para un ladrón de cajas fuertes. ¿Alguna idea de cómo llegó a su abadía? El hermano Quintín llegó una noche, hace unos años. Estaba muerto de hambre y de miedo. Yo sólo quería empezar una nueva vida. Los monjes me acogieron en la abadía sin hacerme preguntas. El hermano Quintín ha trabajado duramente para purgar sus pecados. Se ha ganado el perdón de la sociedad. Pero no el del sistema judicial, padre. Dar cobijo a un delincuente es delito. Es un acto de compasión. Remigio sabía que usted era un preso fugado, ¿verdad? Sí. Me oyó hablar con el abad, quería denunciarme. ¿Por eso tuviste que hacerlo callar? En el momento del crimen Quintín estaba... arreglando las cañerías. Tuvo que cortar el agua durante cinco minutos. ¿Eso qué tiene que ver con el crimen? El agua sólo se puede cortar en la caseta del jardín. En cinco minutos Quintín no tuvo tiempo de matar a Remigio. Ya no soy el que era antes y tampoco un asesino. Yo no he matado a nadie. Deje que el hermano Quintín vuelva a la abadía. Por lo menos, hasta que los restos de nuestro fundador descansen en la iglesia. Después, haga usted lo que crea justo. Y así le damos tiempo al hombre para que se escape. Tiene mi palabra de que no se moverá de la abadía. ¿Me pide, de verdad, que me fie de un delincuente? Le pido que confíe en mí. Le pido que tenga fe. ¿Qué hacemos con él? Mucha penitencia y mucha historia pero es un delincuente. La vida en la abadía parece haberlo cambiado de verdad. Meterlo en la cárcel tiraría todo eso por la borda. A no ser que sea el asesino que buscamos. Empiezo a pensar que nunca lo encontraremos. En esa abadía nadie se hace la puñeta. Son una piña. Como no recibamos una llamada del cielo. Suena el teléfono ¿Dígame? Hermana Laura. ¿Verónica? No, soy Damián, el boticario. ¡Ah! Damián. Es que tengo una hermana que se llama Verónica y hace tiempo que... Que me he hecho un lío. Dígame. Escuche, vengo de la capilla de la segunda planta. ¿Para eso rompe el voto de silencio? Pero ¿no tienen un voto de silencio pero al revés? o sea, uno con el que puedan hablar y callarse cuando les venga en ganas. Ahora no puedo hablar, tengo que ir a preparar la cena. Intente estar aquí antes de que nos sentemos, por favor. He descubierto algo importante. Me gustaría enseñárselo. Vale. Mira, ahí está Damián. Hemos llegado tarde, tendremos que esperar. Bueno. Por lo menos no lo haremos con el estómago vacío. ¿Qué haces? Cenar, no creo que les importe. La caridad cristiana. Además, aquí deben de ponerse las botas. Esta gente hace unas comidas caseras que quitan el hipo. Anda, ya me ha tocado la pata. Buenas noches. No sé que tendrán de menú. Pero, una cremita de verduras de primero, está bien. Y luego una carnecita, la que sea, a la plancha. Con patatitas. Por lo menos el vino estará bueno. Los monjes siempre tienen unos vinos muy buenos. Eeeh... A usted le ha tocado un poquito de ajo. Qué pillín. Laura. Fíjate. El boticario va a salir pegando botes. Es verdad. Sea lo que sea que ha descubierto, se está poniendo muy nervioso. Y también se está poniendo azul. Damián. ¡Damián! Hermano Damián. ¡Hermano Damián! Está muerto. ¿Cómo es que no tienes a los gemelos? Pensé que esta semana estaban contigo todos los días. Los he mandado con Jacobo. Así tenemos la noche para nosotros dos. Espero que no nos pase como las otras veces y podamos llegar al postre. ¡Ah, sí! El postre. Es lo que más me gusta de las cenas. Fíjate, que yo pensaba que tenía hambre, pero... Ahora me noto como llena. Serán las setas del monasterio. No pasa nada. Te he mentido. Hay algo... que me gusta más que el postre. ¿Qué? ¿Café, una menta poleo? Se abre la puerta ¡Hola! Hola, mamá. ¡Hola! Pero, mis niños, ¿qué hacéis aquí? ¿No pasabais la noche con papá? Sí, pero se han empeñado en comprar pizzas y darte una sorpresa. ¡Ah! ¡Hombre! Ismael, ¿no? No sabía que andabas por aquí. Seguro que no. ¡Venga, niños! Id a por los platos que está la mesa puesta. ¿Qué es todo este jaleo? Nada, nada. Pasa, mamá. Sólo faltan los hermanos Marx. Será mejor que lo dejemos para otro día. Chao. ¿Qué le voy a hacer? Los niños insistieron y... ¿También insistieron en que me chafaras las otras citas? He intentado cenar con él tres veces. Y en todas, casualmente, Sanidad cierra los restaurantes. Perdón. He revisado la lista entera de todos los libros de la biblioteca de la abadía. ¿Has visto algo? Sí. Falta uno. Un tratado de herbología del siglo XV. Lo escribió un tipo que se llamaba... Adso de Melk. ¿Quién querría asesinar a Remigio por un libro sobre hierbas escrito hace 500 años? Pero, justo antes de morir estuvo en la biblioteca. Estaría consultando algún libro. Revisa otra vez los libros a ver si es verdad que es el único que falta. El informe de la autopsia del boticario. Fue envenenado. Tú estabas allí, ¿qué cenaron? Pues... Unas setas más duras que unas alpargatas. Y todos cenaron lo mismo. Entonces, el cocinero envenenó el plato del boticario. No lo creo. Damián dijo que le tocaba a él preparar la cena. Y si no envenenaron las setas antes de cocinarlas, ¿cuándo lo hicieron? Como no reservaran una ración especial para él. ¡Qué maravilla de flores! También nos han dicho que cultiva usted unas plantitas pequeñitas comestibles... Achaparraditas. Sí, donde vivían los pitufos. Esta gente conocerá a los pitufos, ¿verdad? Está usted muy callado hoy. ¿Está usted guardando voto de silencio desde hoy? O sea, que cuando venimos a preguntarle por unas setas envenenadas que mataron a Damián y que casualmente usted cultiva le da por hacer voto de silencio. Qué oportuno. O sea, usted no sabe nada de ningún veneno. Ni tampoco de un tratado de herbología de la biblioteca. O sea, que no sabe nada de nada. Pues que bien. Bueno, pues nada. Muchas gracias. Muy bien esta charla, o... O lo que sea que hayamos estado haciendo. Estos tipos usan el voto de silencio como les conviene. Sí. Pero Damián lo rompió porque quería contarme algo. Dijo que quería enseñarme algo que había descubierto. ¿Te dijo dónde? En el mismo lugar al que se quedó mirando ayer cuando hablaba con el abad. No lo entiendo. Esto es pequeñísimo. Tendría que ser fácil descubrir lo que Damián vio. Aquí no se puede esconder nada. No hemos abierto la ventana. No creo que quisiera enseñarnos las vistas. Cuevas, ¿cómo llevas lo del tratado de herbología? He registrado la abadía entera y ni rastro. Estoy mirando en Internet a ver qué tiene de especial el libro pero, nada. ¿Internet en el móvil? Costará un ojo de la cara. No tengo Internet. Alguien tiene el Wifi abierto, sin contraseña y lo pillo. ¿Se ha dejado el qué? El Wifi, para conectarse a Internet sin cable. ¡Ah! ¿Y quién querría conectarse aquí a Internet si las comunicaciones están prohibidas? Señal acústica de conexión No pensé que usaría esta aplicación del móvil en la vida. Por aquí la señal es más fuerte. Esto es como lo de buscar el agua con el palito ese. Tiene que ser por aquí. Tiene que ser aquí. A uno de los hermanos le va la tecnología. ¿Puedes descubrir de quién es? Miraré el historial y ver las últimas páginas visitadas. A lo mejor eso nos da una pista. ¿Hemos visto esta flor en alguna parte? Parece que a usted, eso de aislarse del mundo no le convencía mucho. Tampoco la de entregar sus bienes materiales a la orden. Al parecer, el premio de 5.000 euros lo ingresaron en una cuenta a nombre de su hermana. ¿Avaricia? Un buen sitio para que los demás monjes no se enteraran. O, ¿hubo uno que sí se enteró? El hermano Remigio espiaba a los demás. Para asegurarse de que se cumplían las normas de la orden. Mire, Jacinto. Sabemos que no podemos obligarle a romper este voto de silencio tan oportuno. Pero, en este momento, es usted el sospechoso número uno de los dos crímenes. Si el periquito no quiere cantar, lo meteremos en la jaula hasta que le entren ganas. Mi hermana iba a perder su casa. Necesitaba el dinero mucho más que la orden. ¿Y Remigio? Descubrió la carta que le escribí a mi hermana con el cheque del premio. Y dijo que lo olvidaría si donaba el dinero a la orden. Si no, hablaría con el abad. Con su muerte, se quitó usted un peso de encima. Si insinúa que yo maté a Remigio, está muy equivocado. Antes hubiera preferido que me expulsaran. ¿Y ese miedo ha hablar con nosotros de repente? En el monasterio alguien mata a los que hablan demasiado. Y yo aún debo purgar mis pecados antes de encontrarme con el Señor. Siempre te he tratado como una basura. ¿Cómo dices? Que... Nunca te he sonreído ni he tenido una palabra amable. Y, aún así... Tú has seguido teniendo detalles conmigo. ¿Por qué? No lo sé. Pero creo que eres mucho mejor persona de lo que te gusta demostrar. Y siempre echas a la gente de tu lado porque en el fondo te sientes sola. Alguien debió tratarte muy mal para hacerte sentir así. Es como los monjes estos. Todos huyen de algo y se esconden en la abadía. Tú te escondes en ese personaje que te has inventado. Si quisiera una sesión de psicoanálisis barata, me vería un programa de testimonios. Cuevas... Alguien te hizo daño, ¿verdad? ¿Por eso te hiciste policía y te cambiaste el nombre? Lo hice para que él no me encontrara. ¿Él? Él, ¿quién? Mi marido. Así que, si el libro que falta es tan importante Jacinto sabrá por qué, es el jardinero. Y, por ahora, el mejor situado para envenenar las setas. Pero tenemos claro que Damián es una víctima colateral. Lo mataron por descubrir al asesino de Remigio. Eso parece. Por eso, yo no descartaría a ninguno de los sospechosos. Entonces, además del jardinero, tenemos a un abad al que Remigio odiaba. Y un bibliotecario metido a falsificador. Y un preso fugado al que iban a denunciar. Todos salían ganando con la muerte de Remigio. Por eso, cualquiera pudo cometer cualquiera de los dos crímenes. Por cierto, ¿sabéis si Cuevas a estado entrando ahí cuando no estaba el bibliotecario? ¿Cuevas? Que yo sepa no, ¿por qué? Porque Isidoro se ha quejado de que... Encuentra las llaves en un sitio diferente del cajetín donde las guarda. O sea, que alguien se cuela en la biblioteca. Quizá busca lo mismo que nosotros. El libro. Otra vez el libro. Vale. Así que, justo antes de que lo mataran Remigio viene por aquí a toda prisa, porque se supone que ha descubierto algo. Un libro especial. El tratado de herbología, por ejemplo. Más o menos aquí, se encuentra con Damián, el boticario. Y le dice que en vísperas hará público algo que causará un jaleo tremendo. Voy a llevar algo a vísperas que os abrirá los ojos. Me vais a escuchar por primera vez. Y os aseguro que vais a ser vosotros los que vais a enmudecer. Luego continúa hacia la biblioteca para coger el libro. Eso lo oyen cuatro monjes más. El abad, el jardinero, el bibliotecario y el delincuente. Cuando Remigio es asesinado no lleva el libro encima. Por eso, el asesino todavía lo está buscando en la biblioteca. Haya lo que haya en ese libro, está desesperado por mantenerlo en secreto. Deberíamos sellar la biblioteca, y que los agentes lo pongan todo patas arriba. ¡No, Martín! ¿Y si lo escondió en otro sitio justo antes de que lo mataran? Es posible. Pero ¿donde? Tenemos que ponernos en la piel de Remigio. ¿Dónde lo escondería él? Vale, soy un monje extremista a punto de ser asesinado. ¿Dónde escondería un libro sobre plantas, medieval que puede acabar con la vida de uno de mis hermanos?¡Exactamente! Es un libro que tú quieres hacer público. Pero sabes que te persiguen y que, en pocos minutos, pueden matarte. ¿Cómo te aseguras de hacerlo público a pesar de tu muerte? ¿Metido en papel de regalo para que lo abra un monje en su cumpleaños? Bien. Cuidado, son los restos de nuestro fundador. Eso es. ¿Cómo? Claro. Llama a Jacobo. Dile que hable con el abad. ¿Por qué, qué pasa? El libro es la clave del misterio. Pues, creo que ya sé donde encontrarlo. Llega tarde, hermano. El libro que busca lo tengo yo. Sabía que estuvo espiándonos esta tarde. Así que se me ocurrió meterle prisa con lo del registro de la iglesia. Sentimos el tiempo que ha perdido buscando el libro en la biblioteca. Aunque todos pensábamos que estaba ahí. Fue el último sitio donde estuvo Remigio antes de morir. Y como usted pensaba que el libro seguía en la biblioteca no tuvo reparos en matarlo. Le golpeó en la cabeza y lo arrojó desde la torre. Fingiendo una caída accidental. Pero, lo cierto, es que Remigio escondió el libro en un lugar donde iba a salir a la luz siguiera él con vida o no. La urna con los restos del fundador. Esa urna que mañana se abrirá delante de todos. Este libro era lo que él iba a hacer público. Eso le dijo a Damián cuando se lo encontró. Y al hacerlo, otros cuatro hermanos lo escucharon. Todos con motivos suficientes para desear que guardara su voto de silencio para siempre. Isidoro, el bibliotecario. Remigio descubrió que había falsificado el manuscrito del fundador. Quintín, el preso fugado que quería entregar. Y el abad, a quién Remigio quería destituir por cómo dirigía la orden. Y también teníamos a Jacinto, el jardinero. Que entregó el dinero de las flores premiadas a su hermana. Y no a los hermanos. Todos tenían un móvil propio. Pero solamente, uno de ellos tenía uno más. Uno secreto, que tenía que ver con este libro. El hermano Damián también era un buen candidato para ser el asesino, hasta que usted lo envenenó. ¿Y dónde puso usted el veneno? No estaba en las setas. Y otros monjes habían comido del mismo pan y seguían con vida. Fascinante. En el mejor sitio posible. A la vista de todos. Sólo... Un lado del filo del cuchillo con el que cortó el pan, estaba impregnado en veneno. De modo que sólo era mortal el pan cortado por ese lado. Para asegurarse de que nadie más moría, pasó el pan, pero se quedó con el cuchillo. Es duro admitirlo. Pero la muerte de Damián ha sido en parte, culpa mía. Ayer mismo, justo antes de ser asesinado. El reflejo del sol en mi reloj le hizo comprender algo que ya vio el día del crimen. Un reflejo en la ventada de la capilla del segundo piso. Le vio a usted mover el cristal. Recordó las prisas de Remigio por llegar a tiempo para dar su anuncio en vísperas. Todos los monjes estaban acudiendo ya. Pero, aún pasaron varios minutos antes de que sonara la campana anunciándolas. ¿Y por qué? Porque el reloj de sol se retrasó. Y, ¿cuándo se retrasa un reloj de sol? Cuando el sol incide desde otro ángulo. Usted utilizó la ventana. para retrasar el reloj 20 minutos. El tiempo que necesitaba para matar a Remigio. Eso fue lo que descubrió Damián. Y lo que le costó la vida. Yo no tengo mucha experiencia en estas cosas. Pero creo que para confirmar todo esto hace falta alguna prueba. Quiso evitar una sospecha sobre usted fingiendo una cojera, cuando todos los monjes nos han confirmado que usted caminaba perfectamente hasta que llegamos nosotros. Pero además, tenemos... La mejor prueba de todas. El arma que utilizó para su primer crimen. Es curioso que todos los cirios que se hayan puesto para la misa de mañana sean nuevos... Menos este. Que está a medio consumir. Un día más y se habría consumido del todo. Destruyendo sus huellas y los restos de la sangre de Remigio. No puedes hacer nada, para que yo... ¿Qué piensas hacer con eso? Curiosa manera de deshacerse del arma del crimen. Hay que reconocerlo. Por eso impidió a los hermanos que se la llevaran. ¡No toquen ese cirio, por favor! ¡Déjenlo como está! Pero además, tenemos el móvil para su asesinato. El Tratado de Herbología. Usted y yo sabemos que ese libro no es un tratado de herbología. Ya, ya. Ya sé que sólo son las tapas. Por eso nadie lo había leído. Hasta que Remigio lo descubrió. Y vio que se trataba de las memorias de Guillermo de Baskerville, el fundador de la orden. Aunque lo vayan a canonizar mañana, Guillermo no había sido, precisamente, un santo. De hecho, todo lo contrario. Había sido un criminal muy peligroso. Nuestro padre escapaba de las autoridades y buscó refugio en este edificio. Entre estas cuatro paredes. Y fundó la orden... Para librarse de la horca. Remigio iba a contar a todo el mundo que el fundador era un fraude y que no merecía ser canonizado. Y entonces, probablemente, la orden tendría que disolverse. De esta abadía han salido cosas muy buenas. Y todas ellas gracias a nuestro padre fundador, criminal o no. Nuestros hermanos, mis hermanos, no tienen por qué pagar por sus pecados. Para protegerlos, ¿mató a dos de ellos? Tuve que escoger entre salvar dos cuerpos o cien almas. Y creo que hice la elección adecuada. Padre Bernardo, queda usted detenido por... Doble asesinato. Espero que pueda encontrar un buen abogado. No me hacen falta abogados. El juez que me ha de juzgar ya tiene escrita su sentencia. Si sólo os he perdido de vista un minuto, ¿cómo habéis hecho esto? Dijiste que no pegáramos más pegatinas en la pared. ¿Y por eso os las ponéis por todo el cuerpo? Pero ¿a quién habéis salido? ¡Por Dios! Llaman a la puerta Hola. Pero ¿qué haces aquí? Tenía unas pruebas médicas y he aprovechado para venir a saludarte ¿Son tus nietos? Pues, no estoy muy segura. Creo que mi hija los encontró en un bosque o algo así. ¿Eres el novio de la abuela? Al otro novio se lo llevaron a la cárcel. Venga, a la habitación. Y os quitáis las pegatinas, vamos. Pasa, pasa. -Así que... Esta es una de las cosas que me he perdido por no estar contigo. Sí, pero no te has perdido gran cosa. Mi vida ha sido muy normal. No... Vamos, te hubieras aburrido. Por lo menos, me habría aburrido a tu lado. Me equivoqué dejándote escapar. Isidoro. Entré en esa abadía, porque pensaba que así me dolería menos no estar contigo. Pero que llegaras el otro día fue... Fue una especie de señal. ¡Isidoro! No, hombre. No. Dios no me mandó a mí a tu abadía. Llámalo Dios o el destino, es igual. Es igual. Pero encontrarte después de 40 años... No ha sido una casualidad. Mañana al mediodía puede que salga a pasear por la puerta de atrás de la abadía. Si te encontrara allí, a lo mejor podíamos dar ese paseo juntos e irnos lejos. Así que si este libro sale a la luz la orden desaparecerá. ¿Crees que hay posibilidades de que el juez no lo haga público? Hay que creer en los milagros. Mira tu madre, por ejemplo, se reencuentra con un antiguo novio 40 años después, y monje. Treinta y nueve. ¿Cómo? Que hace 39 años que no se veían. Anda, justo la edad que tienes tú. ¡Eva! ¿Qué hace él aquí? -Acaban de detenerlo. Es un ladrón muy conocido, se escondía en la abadía. Eso lo sé, pero no entiendo por qué lo han detenido. Yo no he presentado ninguna denuncia contra él. No sé. Ha sido Jacobo, pregúntale a él. Llaman a la puerta ¿Se puede saber por qué has mandado detener a Quintín? No ha sido cosa mía, es una orden de arriba.Venga ya. Sólo nosotros y Martín sabíamos que ese hombre estaba buscado por la policía. ¿Qué importancia tiene? Si casi todos sus delitos han prescrito. Pronto estará en calle, podrá volver a la abadía y a su castidad, su silencio, sus cosas. Bueno, es... Luis. Soy Jacobo, tengo que pedirte un favor. Sí, otro. ¿Puedes mirarme quién ha ordenado la detención de... Alfonso Vázquez? Ya sé que es información restringida, por eso te llamo. ¿Te recuerdo todos los favores que te he hecho yo? Venga, sí. Dame la clave que necesito verlo, es urgente. Sí, si. Ya sé que es confidencial. No te preocupes, no se lo digo a nadie, seguro. Seguro. Repican las campanas "En la abadía tienes la paz que no encontrarás conmigo." "Por si otra vez rompes tu voto de silencio y me mandas un mensajito." "Me ha gustado verte." "Maribel." (He venido a... A denunciar un asesinato). -¿Pero no sabes por dónde vas? ¿Un asesinato? ¿De quién? El mío. No me acuerdo de nada. Ni de mi nombre, ni de profesión, ni dónde vivo, nada. ¿Y cómo está tan seguro de que han querido matarlo? No sabría explicarlo, es una sensación. Así que habéis descubierto que sabe tocar el piano. Pero él no sabía que lo sabía tocar. Tocaba como un robot, como si estuviera programado. ¿Sabe usted cómo se llama o dónde vive? La verdad es que no. Venía dos días por semana, los últimos dos meses. Nos llevábamos bien, ¿verdad? Me transmites confianza. ¿La reconoces? Se llama Rebeca, Rebeca Sarasate y vivís juntos. Entonces, ¿dónde está Rebeca? Mi hermano Máximo tenía dos obsesiones su mujer y su música. En ese accidente se libró de las dos. ¿Qué es esto? Rebeca te engañaba con otro. Puede que su amante sea la persona que os quiso matar.

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Los misterios de Laura - Capítulo 15 - El misterio de la Abadía del crimen

22 mar 2013

Laura deberá investigar el asesinato de un monje. Todo parecía apuntar a un suicidio, pero la autopsia revela que el muerto tenía vértigo ¿Cómo suicidarse arrojándose desde un campanario? Laura averiguará que no todos los monjes son lo que parecen, ni siquiera el fundador de la congregación.

 

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20/06/2011

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  1. Roxana

    Es un placer esta serie la miro por televisión internacional desde Buenos Aires...por favor que continúe con mas temporadas....ahora revivo las viejas por internet,un abrazo fraterno al pueblo español... Roxana

    23 ago 2014
  2. mjose71

    Me ha encantado este capítulo... El homenaje a "El nombre de la rosa" es perfecto!

    18 jul 2014
  3. Ana

    Estupendos esos guiños a "El nombre de la rosa": el nombre del padre fundador, la forma en que Cuevas se mancha al leer...

    26 mar 2012
  4. Tamarind

    No me canso de ver los capitulos de Los Misterios de Laura. Maria Pujalte merece un premio por su actuacion. La serie es fantastica y OJALA rtve considere que edta serie se merece, por lo menos una tercera temporada, no importa si sale al aire a cualquier hora y si es en invierno, verano, o cuando sea GRACIAS!

    22 feb 2012
  5. JC

    Is it me or does Maria Pujalte look like Kate Mulgrew?

    12 dic 2011
  6. BeS

    Dos meses después de la emisión de este capítulo falleció Jordi Dauder, que interpreta al padre prior. Por si a alguien le pasa como a mí, que desconocía algunas facetas de su vida, esta es su página web http://www.jordidauder.com Tiene un resumen de su trayectoria como actor y también participando en otros campos con los que conecta. Escribió una novela que tituló "El estupor". Le deseo que donde esté pueda seguir siendo un feliz actor

    19 nov 2011
  7. Begoña

    me encanta cuando Laura dice "no seré yo quien perturbe la paz de esta abadía" y a continuación da un golpe de bolso y derriba al suelo candelabros y demás haciendo muchísimo ruido y asustando a un pobre monje. Es supergracioso, los golpes de bolso tirando cosas con mucho ruido es un rasgo de Laura que me hace reír sin parar. En la piscina del primer capítulo se cargó unas lámparas de pie y en el penúltimo fue una jofaina de latón, con jarra y todo, y siempre muchísimo ruido. Es muy real, me encanta.

    30 oct 2011
  8. Pau

    Mmm.. Creo que es el monasterio de San Bartolome

    14 oct 2011
  9. Balonmanista :)

    Os aseguro que es el monasterio de San Bartolome de Lupiana, porque lo conozco muy bien, ese es mi pueblo

    07 ago 2011
  10. Cata

    Uliv, creo que tiene razón. Lo mire ayer porque me apetecía saber donde estaba ubicado ese monasterio y después de haber visto unas cuantas fotos me quedé con que era San Bartolomé de Lupiana tb. Me lo paso estupendamente mirando a los misterios. Muy bien hechos y con mucho humor. Gracias

    02 ago 2011