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Los jinetes del alba

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Los jinetes del alba - Capítulo 1 - ver ahora
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¡Fuera de aquí, fuera!

¿Desde cuándo se le permite la entrada a la bestia en sagrado?

¡Fuera, id a divertir a los señoritos del balneario!

¡Que jueguen con vosotros antes de que los cuatro jinetes

os monten de nuevo!

(GRITA) ¡Fuera, fuera!

(NARR.) "No soy muy inteligente, aunque habrá quien no piense así.

Desde pequeña he compensado lo que me falta de cabeza

con un exceso de voluntad. Soy terca y obstinada.

Persigo con tenacidad mis objetivos.

Yo he querido siempre, por encima de todo,

ser la dueña de aquello que el destino ponía a mi alcance.

Fundamentalmente, y contra toda razón,

yo he deseado que este balneario me perteneciera".

(ELLA) Vamos.

Ven.

(Gemidos)

(Gemidos, más fuerte)

"Cada año, al final del verano, los caballos bajaban del monte

en busca de mejores condiciones de sobrevivencia.

Su necesidad era una fiesta para los clientes del balneario.

Era un día esperado por todos,

como si los caballos, con su fuerza salvaje,

pudieran transmitir esperanza a cuantos acudían al balneario

para aliviar sus pequeñas dolencias".

Cien años antes de Cristo ya andaban por aquí.

(ARGENTINA) -Mucho parece. -Figúrese si serían famosos

que nuestros ancestros llegaron a divinizarlos.

-Ya me imagino yo cuál es la parte que divinizaban.

(Relincho)

Fíjese, doctor.

Esos hombres están haciendo de Dalila.

-Los mejores tenían y conservan una estrella en la frente,

lo mismo que los santos.

-¿Por qué son míos estos caballos? ¿Lo sabe usted, doctor?

¿Por qué tengo que marcarles y darles cebada un mes al año

sin otro beneficio que devolverlos al monte?

-Busque en sus papeles, seguro que está escrito.

Tal vez haya una relación entre sus aguas termales

y sus caballos salvajes.

Tal vez son ellos los que hacen milagros,

los que curan el reuma.

-Aquí los únicos milagros los hace ese.

-Pues sí,

a más de uno cura con cataplasmas de bosta de caballo.

La fe, ya se sabe.

-¿La mierda se llama bosta?

-La de caballo sí, señora.

-Si hubieseis sido solo tres... Pero erais cuatro.

Número maldito.

Perdonad al santero, caballos.

Ya sé que vosotros no tenéis la culpa.

Sois tan idiotas que podéis querer a los que os pegan,

(SUSURRA) pero la carne de cañón piensa

y un día se harta de que la cañoneen.

-¿Quieres algo de la feria? Me voy mañana.

-¿Solo o con ella?

-¿Tú qué miras?

Esta casa es una cárcel.

-Tu padre no nos deja, Marián. Lo echamos nosotras.

No queremos que vuelva por aquí.

(Suelta la cuchara)

(ENTRE DIENTES) -Mala puta.

-Come.

-Te he traído un regalo para tu hija. -Muchas gracias, Don Palomino.

-Hoy me tocan dos. -Por mí, como si se la acaba.

Por más agua que beba, mis huesos siguen igual de mal.

-Agua y fe, esa es la receta.

-A ver, por favor,

les recuerdo que hay un turno de baños cada hora.

Asegúrense de que sus nombres figuran en las listas. Gracias.

-Dice doña Amalia que, cuando termine, pase usted a verla.

(Tocan a la puerta)

-Adelante, Mina.

-Buenos días, Amalia.

-Alcánzame la ropa.

El rosa. No, el verde, color de esperanza.

Ya sé lo de tu marido.

Maruja siempre fue una zorrona y Fermín...

¿Qué te voy a contar?

Es ver una falda y se le levantan hasta los pelos del coco.

Tal para cual.

No pongas esa cara, es más motivo de alegría que de tristeza.

Abróchame los corchetes de la espalda.

Cuando termine la temporada podrás venir conmigo a Oviedo.

En lugar de un chulo, vas a tener una amiga, Adamina.

-No puedo.

Tengo que ocuparme de Marian. -No me vengas ahora con esas.

Está claro que la niña también se viene.

-(PREOCUPADA) Hay otra cosa.

-¿Qué?

-Será una locura, pero no renuncio a que Fermín regrese.

Quiero esperarle aquí.

-Estás loca, mi hijita.

O me mientes o te engañas a ti misma.

Tú y yo sabemos que los granujas como Fermín siempre vuelven,

pero con otra en la cabeza.

Piénsatelo.

No te lo repetiré hasta que me vaya. Ahora ya puedes irte.

"Solo entiendo lo que hizo mi madre tomando en cuenta mi manera de ser,

la herencia de mi propia terquedad.

Yo era una niña y desconocía los detalles de un acto tan extremo.

Mi madre estaba sola y estaba amargada,

¿pero por qué se amparaba en el santero?

¿Por qué rechazaba la amistad de doña Amalia?

Yo hubiese deseado lo contrario". Este puede esperar un rato más.

Total, no sufre.

Quiero que me repitas a la luz del día lo que acabas de decirme.

Necesito verte la cara para saber si me mientes o no.

A ver.

-Pues lo que te he dicho, que quiero quedar preñada.

Quiero tener un hijo.

-Las mujeres que vienen a mí y piden lo mismo

no tienen hijos pero tienen marido. Un marido que no sirve.

Por eso vienen aquí a rezar y a implorar al Señor la gracia.

Tú, hija ya tienes pero marido ahora creo que no.

-Yo necesito quedar preñada.

Si no, va a pasar lo que no quiero que pase.

-Ve al cepillo y deja lo que debes antes de que te arrepientas,

porque tú de esto no vas a tardar en arrepentirte.

Lo quiere de veras, la muy puta.

(SUSURRA) ¿Sabes?

Eres la única que me gusta de veras.

Aunque por fuera vayas vestida como vayas,

por dentro no engañas a nadie.

(EXCITADO) Maderita pura.

"El molino siempre había sido un lugar apacible y tranquilo.

No imaginábamos que lo fueran a habitar personajes tan extraños.

El día que llegaron está marcado en mi memoria,

pues con ellos entró en mi vida la única amiga que he tenido".

Dijo el señor:

"Será que si obedecierais mis mandamientos

amando a Jehová, vuestro Dios,

y sirviéndolo de todo corazón y con toda vuestra alma,

yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo,

la temprana y la tardía,

y cogerás tu grano, tu vino y tu aceite.

Guardaos de que vuestro corazón no se infatúe

ni os apartéis ni sirváis a dioses ajenos

inclinándoos ante ellos".

Soy el nuevo molinero.

-No me habían dicho que erais mormones.

-De la Iglesia Evangélica. -Venga conmigo.

-¿Cómo te llamas? Marián, ¿y tú?

Raquel.

-¡Oh!

¡Uy!

-¿Qué hacéis ahí?

-¿Qué te ha dado? -Lo justo, ni una perra más.

-¡La muy tacaña! Como a mí. Y eso que este año se ha forrado.

-A ella le soltará un buen pellizco. -(CON SORNA) Servicios extras.

-Permiso, señora.

-Pasa, pasa.

Siéntate.

¿Quieres una copita? -Ya sabe que yo no bebo.

-Un día es un día, Adamina.

El último.

No me digas de usted, ya terminó la temporada, mi hijita.

¡Mmm! Qué rico.

Una vieja costumbre heredada de papá.

¿Te acuerdas del viejo? Te quería más que a mí.

A ti te llamaba "volvoreta" y a mí "grumetes". ¡Grumete!

Parece un chiste, ¿verdad?

Toma, cuéntalo.

Hay de más, ha sido un buen año.

-Gracias.

-¿Y de lo que te propuse? -No puede ser.

-¿Por qué?

-Porque estoy preñada.

-¿Cómo no me lo dijiste antes? -No estaba segura.

-Qué buen regalo te dejó ese hijo de puta.

-Marian, ven aquí.

"Yo quería ignorar el estado en que se encontraba mi madre,

pero los meses pasaron con rapidez y la evidencia acabó imponiéndose.

En el momento más inesperado, con las habituales precauciones,

se me comunicó la noticia.

Algo como si la providencia pusiese en mis manos un juguete.

Un muñeco vivo merecedor de mis cuidados y mi cariño.

Mi reacción..." ¡Que no nazca, que se muera!

Eso que dices es un pecado horrible.

Reza conmigo para arrepentirte. ¡Quiero que se muera!

¡Reza! ¡No!

Juan, Marian no es de los nuestros. -Una oración no hace daño a nadie.

¡Reza conmigo!

No se desea la muerte a nadie y menos si es de tu propia sangre.

¡Es tu hermana! ¿Lo oyes? Tu hermana.

¿Es una niña?

¿De verdad es una niña?

¿Y eso qué importa? Sí que importa.

Si fuera un niño, se quedaría con el balneario.

¡No entrarán en esta casa vuestros cuatro jinetes!

¡Pasad!

¡Pasad!

"Pasaron unos meses.

El balneario recuperó su habitual ambiente veraniego.

Los caballos bajaron una vez más de la montaña

y los clientes se dedicaron tenazmente a olvidar

no solo sus achaques, sino el clima de tensión que imperaba en el país.

Yo también quise apartar mis recelos,

aceptar la nueva situación familiar que había provocado mi madre.

La ayudaba en cuanto podía".

(CANTA "CINCO LOBITOS")

Venga, a la cuna.

(LLORA)

A la cuna.

A dormir.

(LLORA) Chist.

(SUSURRA) Calla, calla.

"No era una niña normal y fui yo la primera en darse cuenta de ello".

¿A ver?

¿Qué te pasa en los deditos?

"Aproveche para humillar a mi madre, para reprocharle su proceder.

Nunca más volvimos a tener una relación afectuosa".

Madre. ¿Qué pasa?

Es una bruja pequeña.

¿Qué tonterías dices?

Nos chupará la sangre.

(LEE) "Según la leyenda, Xana fue una joven hermosa

castigada por Hera a causa de sus amores con Zeus.

La diosa hizo crecer a todos sus hijos y a ella la convirtió

en un monstruo con cabeza de mujer y cola de serpiente.

Xana, envidiosa de las demás madres,

mataba a todos los niños.

Se creía que había muchas Xanas responsables de las desgracias

que podrían ocurrir a los niños,

entre ellas, las que por la noche succionaban la sangre a los jóvenes

y agotaban su virilidad". Virili... ¿qué?

"Virilidad". Vi-ri-li-dad.

(Campana)

(EL BEBÉ LLORA)

(HOMBRE) ¡Viva la huelga general!

(Alboroto de fondo)

¡Viva la huelga general!

(Alboroto)

-¿Por qué no arrancamos?

-Ya ve que las minas andan revueltas.

-¿Por qué no les echa el tren encima?

-Hombre...

(Alboroto)

-Estos lo que necesitan es alguien que les ponga en su sitio.

(Alboroto)

(TODOS) ¡Venceremos, venceremos!

(AUTORITARIA) -¡Vamos!

¿Es usted su madre?

Esta niña no está como decían en la carta.

¿La ha visto un médico?

Viniendo recomendada de quien viene, la admitiremos,

pero que quede claro: solo a prueba, ¿entendido?

Dígaselo así a doña Amalia.

(Música marcial)

-Un momento, señores.

Pongan atención porque hoy es un día muy especial.

Adamina.

(LEE) "Españoles,

ha llegado el momento, más temido que esperado,

de recoger las ansias, de atender el clamoroso requerimiento

de cuantos, amando a la patria, no ven para ella otra solución

que libertarla de los profesionales de la política,

de los hombres que por una u otra razón

nos ofrecen el cuadro de desdichas e inmoralidades

que empezaron en el año 98 y amenazan a España

con un próximo fin trágico y deshonroso.

Este movimiento es de hombres.

El que no sienta la masculinidad completamente caracterizada,

que espere en un rincón

sin perturbar los días buenos que para la patria preparamos.

Españoles,

¡viva España y viva el rey!" (TODOS) ¡Viva!

-¿Y eso que quiere decir? -Esto quiere decir, señores,

que el general don Miguel Primo de Rivera,

capitán general de Cataluña, ha tomado el poder.

A tal señor, tal honor.

Nada de sidra: champán.

-Adamina.

(LEE) -"Hemos podido apreciar que no es precisamente el ambiente

de esta casa de caridad lo mejor para la salud y paz de la niña.

Hace unos pocos días, en un descuido de la celadora,

esta pobre criatura escapó a nuestra vigilancia

y solo la misericordia divina pudo evitar un desastre

de cuyo carácter libidinoso prefiero no dar detalles.

Creemos más propio para ella, y que el Señor nos perdone

por tenerlo que manifestar con tanta claridad,

un asilo donde puedan concederle los cuidados que su mente precisa".

-¿A qué vienes aquí?

-Estoy preocupada y necesito... -¿Preocupada?

-No sé qué hacer. -Vale, pasa.

(Tocan a la puerta)

-Voy yo.

Tú enciérrate en tu cuarto y no salgas oigas lo que oigas.

¿Ya estás otra vez como la perra? Acuérdate de lo que pasó...

Haz lo que te digo. Enciérrate y no salgas.

Pasa. -Hay luna llena.

(SIGUE HABLANDO, ININTELIGIBLE)

(Himno de Riego)

(LEE) "María era una joven mortal. Su madre la maldijo por desobediente

y, en un momento de imprudencia, la ofreció al diablo.

Éste se la llevó a sus mansiones subterráneas,

desde las que preside las sequías y las lluvias,

por eso los campesinos conjuran a María el día de la Cruz de Mayo".

Pues se llama como tú, ¿eh?

Yo me llamo Ana María.

(LEE) "María es la reina de todas las brujas.

Tiene un aspecto maligno y cautivador,

aunque ni el mismo demonio pudo evitar que sus pies y sus manos

tuvieran el aspecto de garras como de gallina o de pájaro".

No me dirás que tú te crees eso. Yo no, mi madre no sé.

Lo que dicen en el pueblo es más fácil de entender.

¿Qué dicen? Que escondéis a una tonta

que no sabe ni coger la cuchara.

Si fuese tonta, estaría en el asilo. Otra cosa es, otra cosa peor.

¿Qué cosa? Ni a ti te lo voy a decir.

(Relincho)

(SILBA)

(SUSURRA) ¿Lo conoces?

Está en el balneario.

Tiene enfermos en los huesos, pero no se le nota nada.

Como no puede pagar la pensión, ayuda, sobre todo con los caballos.

(RÍE) No lo conozco de nada.

Solo de verlo. Pues se te ha subido el pavo.

¿El pavo?

Todavía te quedan unos años para enterarte de cuando truena.

Marian.

-Hago lo que puedo.

-Nos parece una falta de delicadeza... ¿cómo diría?

Una descortesía, matar una criatura de Dios y luego comérsela,

sobre todo un cordero, un animal tan representativo.

Dice mi madre que son ustedes los únicos que no la critican.

¿Tiene un detalle y es pecado? Marian, Juan no ha querido decir eso.

Ni yo ni mi madre sabíamos eso de los borregos.

Tampoco teníais por qué saberlo.

Yo aquí he comido carne alguna vez. No sería cordero.

No está de más avanzar por un camino de perfección.

Santurrones...

Y dale con el camino de perfección.

Es la última chifladura que le ha dado a mi padre.

Dice que llegan momentos difíciles y que debemos dar ejemplo de ello.

Como los primeros cristianos.

Empiezo a estar harta, Marian.

Hombre, Raquel, que esto se come.

(Conversación animada)

Yo nunca he hecho de camarero.

Se me caerá todo. Vamos, Martín.

En la vida, los pobres tenemos que saber de todo.

-Vete a la mesa de la señora, aunque lo hagas mal te perdonará.

Con la gracia que tú tienes...

(GRITA) ¡Eh! (ASUSTADA) ¡Ay!

(RÍE)

(CANTURREA) ¡No llenes mucho los platos!

(CANTURREA) (RÍE)

-A callar todo el mundo.

(RÍEN)

-¿Qué pasa aquí, qué tripa se os ha roto?

-Perdón.

-Sudado y retrasado me viene usted.

-Ni lo uno ni lo otro es por mi culpa.

Hay un clima muy extraño.

(CURA) El final del verano suele ser lo más duro.

-No me refiero a la atmósfera.

Viniendo de Trubia me han parado dos veces.

(AMALIA) ¿Quién? -La guardia civil.

Algo está pasando. (AMALIA) Los anarquistas.

Los anarquistas y los socialistas, como siempre.

-Un barco ha descargado un alijo de armas en la Ría de Pravia.

-Estese quieto.

A usted solo le preocupan los protestantes.

-Y más si amenazan el rebaño tan de cerca.

-El rebaño sabe defenderse, señor cura.

Esa pobre gente no conoce más armas que la Biblia.

En cambio, los otros, a la busca de pistolas y fusiles andan.

Quieren guerra.

-La Biblia es un arma terrible. Mal empleada, corrompe la conciencia.

-Si bien se mira, los anarquistas son muy nuestros.

Son cristianos rebeldes, de los que vuelven al redil.

-Tal como andan las cosas, tal vez habrá que obligarles,

quieran o no quieran.

¿Manda usted algo, doña Amalia?

Tengo que darte instrucciones para mañana.

Espérame en la cocina. Lo que usted diga, doña Amalia.

Hay que llevar los caballos al monte. Se me comen las pocas ganancias.

-Documentación.

-¿Qué pasa? Nada, lo de siempre.

Oye. ¿Qué?

A ti, de un hombre, ¿qué es la cosa que más te interesa?

Anda, no seas tonta. Dilo.

Pues... los labios. Hipócrita.

Marian...

Si te pregunto una cosa, ¿me la dirás?

Te la digo sin que me la preguntes.

¡No! ¿Con quién? ¡Pero solo una vez!

Hasta mañana. -Hasta mañana.

-Adiós, buenas noches. -Buenas noches.

-Buenas noches. -Hasta mañana.

-¿Qué lees?

"La conquista del pan".

El pan se gana con el sudor de la frente.

O a tiros. ¿A que se lo digo al señor cura?

Buenas noches. -Adiós.

-¿Qué haces tú aquí? -Ya ve, no tuve tiempo antes.

-Pues es hora de acostarse. Buenas noches.

-Buen camino llevas para curarte. Buenas noches.

¿Se puede, doña Amalia? Pasa y cierra la puerta.

Estoy hasta la pepa de curas y de doctores.

Solo hablan y hablan. Cómo se ve que no amarran nunca,

que no son gallos, que son gallinas, mi hijito.

(Golpea)

En cambio, tú...

Tú sí que eres gallito, ¿no? Si no lo sabe usted...

A ver, demuéstramelo otra vez.

¿Te gusta, eres feliz?

Siga, no sufra.

¿Puedo entrar?

Vengo de tan lejos para verte...

Dicen que estás muerta, pero yo te creo viva.

Mmm. ¿De qué te ríes?

¿Es que tú no lo haces nunca? ¿O no tienes con qué hacerlo?

¿Por qué no te vienes conmigo?

¿Adónde?

Allí arriba los hierbajos son mejores.

Estás de vuelta en un rato.

Demasiado chulito eres tú.

¿No tendrás miedo? ¿Miedo? ¿De qué?

Eso digo yo.

Anda, sube.

Hala, ya.

(AZUZA AL CABALLO)

Póngase en el caso de un prohombre de derechas.

Le dan el timón de este desgraciado país...

Por favor, siéntese.

Un despierne absoluto.

-Gracias.

-Es una situación plagada de profetas violentos.

-Señores, oigan lo que dice aquí.

Es una noticia de última hora.

(LEE) "Brillante servicio de carabineros y guardia civil

consigue incautarse de parte de un alijo de armas

que transportaba la nave Turquesa.

Los revolucionarios se apoderaron del resto.

Parece que el cerebro de la operación subversiva

es el peligroso agitador bolchevique León Trotski.

-¿Lo ve usted?

Aquí todo el mundo se conoce.

Todo el mundo habla de todo el mundo.

¿Ah, sí?

¿Y qué dicen de mí?

¿De ti?

Que lees libros a escondidas. Libros de revolucionarios.

También se dice que eres el galán del ama.

Vamos, que te acuestas con ella.

Pues yo había oído otra cosa.

¿Qué?

Que el ama tiene más galana que galán

y esa galana es tu madre.

(Relincho)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

No perdamos la calma y situemos las cosas en su punto justo.

Es posible que todo se agua de borrajas.

-El que las fuerzas del orden hayan desbaratado el desembarco

obligará a los revolucionarios a aplazar su proyecto.

-Pase lo que pase, la pregunta real es:

¿dónde estaremos más seguros, en nuestras casas o aquí?

-Aléjese de las minas. -Y de la fábrica de armas de Trubia.

Objetivo primordial de los revoltosos.

-Huelgan las discusiones cuando la patria está en peligro

y ahora lo está por la dejadez e incompetencia de los políticos.

Mi deber de español me llama a Oviedo.

Quien quiera y crea que puede ser útil aquí, que me siga.

-Calma, señores.

Esto no es sino una tormenta en un vaso de agua.

(Trueno)

(Lluvia)

¡Marian!

No te quedes ahí.

(FORCEJEAN)

¡Zorra! (RÍE)

¿Hay alguien? (HOMBRE) Sí hay alguien.

¿Vosotros quiénes sois?

Somos de Las Caldas, el pueblo de ahí abajo.

Hemos entrado aquí para guardarnos de la lluvia.

Podéis salir, son dos muchachos, unos proletarios.

Son Aída y Quincelibras. Yo me llamo ventura.

Vámonos. No, no te vayas, muchacha.

No te haremos nada malo. Somos cazadores.

Nos hemos refugiado aquí como vosotros,

para guarecernos de la lluvia.

Si estamos desnudos es para que se secaran nuestras ropas.

Eso no es una escopeta de caza. Depende de lo que quieras cazar.

Os aconsejo que os desnudéis.

Así, empapados, podéis pillar cualquier cosa.

¿Qué va?

Como queráis, allá vosotros.

Venid, acercaos al fuego.

(Corneta)

Toma.

Era la última.

(LEE) "El pueblo sufre y pregunta: ¿Cómo salir de la miseria?"

(QUINCELIBRAS) "La conquista del pan".

"Poniendo coto a los que ambicionan toda la riqueza del planeta,

proclamando que cada cual tiene, ante todo, el derecho de vivir

y que la sociedad tiene que repartir entre todos, sin excepción,

los medios de existencia de que dispone".

"Obrando para que desde el primer día de la revolución

sepa el trabajador que un nuevo horizonte se abre ante él,

que en lo sucesivo nadie se verá obligado

a dormir debajo de los puentes junto a los palacios,

a permanecer en ayuno mientras haya alimentos,

a tiritar de frío cerca de los comercios de pieles.

Sea todo para todos y prodúzcase al fin una revolución

que piense en las necesidades del pueblo

antes de leerle la cartilla de sus deberes".

¡Martín! Vámonos.

Las parejas se aparejan.

Marian, ¿viste lo que había bajo el montón de heno?

No. Cajas llenas de fusiles.

Pero no digas nada a nadie, que no es cosa nuestra.

Prométeme que no dirás nada a nadie.

¿Te crees que no sé lo que buscan esos?

Quieren quitarle el balneario a doña Amalia, entérate.

No digas tonterías.

(SE QUEJA) ¿Te duele ahí?

Sí.

Lumbago.

La humedad que pillaste y tu reuma que sigue sin curar.

-¿Qué se puede hacer? -De momento, lo que hace: reposo.

Que no se mueva. Es cuestión de tiempo.

-Vaya por Dios, justo cuando cerramos el balneario.

-Tu hermano, que dice que se hace tarde.

(Claxon)

-¡Ya voy! No se van a revolucionar las minas precisamente hoy.

(FASTIDIADA) ¡Ay!

Qué flojo, el negocio este año.

Lo que no se va en manteles se lo lleva el plomero.

Y además esto, que se acabe la temporada un mes antes.

Cuídame al chico, ¿sí?

Después arreglaremos cuentas. Oye, ahora que no está el doctor...

¿Por qué no lo llevas al brujo?

Capaz que lo arregla, ¿no? ¿Quién sabe?

Además, a ti te va a hacer caso, de eso estoy segura.

"Eran hermanos, pero D. Erasmo no se parecía a doña Amalia".

¿Nos vamos? Conforme están las cosas prefiero llegar de día.

"Su nombre siempre me produjo respeto, casi temor.

'Don Erasmo'. Sonaba a severidad, como a nombre de juez.

Sin embargo, tenía fama de juerguista y manirroto.

A causa de ello, según se decía en el balneario,

su padre, el que se hizo rico en América,

lo había desheredado".

(SANTERO) Lo que tú tienes es el dedo de Dios.

(ADAMINA) ¿Y eso qué es? -Hay quien le llama lumbago.

Lo mismo que dijo el médico. Puede que sí.

Pero él no sabe curarlo y yo sí.

Es una lombriz que entra en los huesos y causa esos dolores.

¿Una lombriz?

Un dragoncillo que ataca mientras vive.

Para acabar con él, lo mejor son cataplasmas de alcanfor,

friegas y hacerle que se mueva poco.

Si el mal no remite, bañarle en sangre de cordero.

Cómo has venido con ella, no te cobro. Vieja amistad.

-¿Quién puede darle las friegas?

Ni Marian ni yo tenemos mano para esas cosas.

-Eso ya...

En casa de los hugonotes. ¿No estudia la chica para enfermera?

Esa sabe tanto como yo de lo de dar friegas.

¿Cómo está el aborto?

-¿Y cómo quiere que esté?

-Buena acostada pasamos los dos.

Ya me gustaría repetirla.

Merecía haber sacado una eminencia. -Quite, hombre, quite.

-No te pongas así.

¡Solo era un decir!

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Los jinetes del alba - Capítulo 1

17 abr 2019

Marian, sobrina de la dueña del balneario de Las Caldas, es una niña muy avispada cuya aspiración es llegar a ser la dueña del mismo. Al balneario llega Martín, un muchacho enfermo que pagará su estancia haciendo diversos servicios.

Histórico de emisiones:
09/01/1991
18/08/2013
02/03/2016

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