www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
3411808
Los camioneros - Ida y vuelta por el mismo camino
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

(MEGAFONÍA EN PORTUGUÉS)

(MEGAFONÍA EN INGLÉS)

-Moncho, Moncho...

Despierta, Moncho.

Despierta.

¿Qué pasa?

-Está listo, podéis iros.

Está bien.

Dame un cigarro.

-A tu compañero no lo despierta ni el ruido del Atomic.

Así está él de fuerte.

Gracias.

Adiós. -Recuerdo a la portuguesiña.

Bernardo... -¿Qué?

Papá, no corras. (RÍE)

-Adiós, Eddy Merckx.

¡Moncho!

¡Pelao!

¡Eh, despierta ya!

-¿Qué pasa? Que nos vamos.

-Uf...

¿Quieres que lo lleve? No, tú a lo tuyo.

(BOSTEZA)

-Hay personas que se arreglan con pocas horas, pero yo...

Ya, ya. Adiós. -Adiós.

No me lo jures. Tú nada, sigue durmiendo.

(BOSTEZA)

-¿Tú crees que merece la pena?

¿Qué? -Nuestra profesión.

Hombre, pues a mí... -¿A cuántos conoces

que hayan acabado con dinero? ¿Sabes cómo terminaremos?

De guardas en un garaje o en una gasolinera o...

O en cosas peores.

Lo que quiero decir es que nos pasamos en esto

los mejores años de nuestra vida y, luego...

Luego te compras un camión. -Ya, y seguir siempre

en la carretera. Mientras el cuerpo aguante...

-No lo sé.

Se le coge cariño al camión, eso es cierto.

Llevo unos días dándole vueltas a este asunto y...

Será en sueños.

-¿Tú nunca lo has pensado?

A mí me gusta esto. Además, ahora no me voy a poner

a estudiar para abogado.

Estamos llegando al Trébol.

-¿Cambiamos? No, en la aduana.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

-Sí, sí, con Lisboa, sí.

Hasta la vuelta. -Adiós.

-Adiós.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

-Sí.

Dame el número de matrícula.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

(RÍEN) -Esto te ocurre por bocazas.

Llegamos a Martinho.

Paco es mucho peor actor que tú, verdad, Lily.

(BOSTEZA)

-No has dormido mucho. Lo necesario.

-Ya.

¿Cómo vamos de hora?

-Bien, no te preocupes.

¿Cuánto nos falta?

-Unos doscientos kilómetros.

(SUSPIRA) ¿Por qué no paraste en lo de Martinho?

-¿Es que te crees que no me di cuenta?

¿Por qué no le dices a esa chica las cosas claras de una vez?

Aparte de Lily, ¿qué otras novias has tenido?

-A los veintidós años me enamoré como una bestia.

¿Y ella? -No, no quería ser la novia

de un camionero. ¿Por qué?

-Le parecía poca cosa.

Es una chica lista, ¿sabes? Ahora está de secretaria

con un pez gordo y gana más dinero que tú y yo juntos.

En cambio, a Lily le gusta el camión.

¡Ja! -¿Verdad, bonita?

Tira.

Tardarán al menos una hora en descargar.

Tenemos tiempo libre. Vamos. -¿Adónde?

Al castillo, al Fama, quiero echar unas tarjetas.

-No me interesa, me quedo. Allá tú, toma.

-Prefiero echar un sueño. Que duermas bien.

Oye, eh...

Quítate los tapones y escúchame. -Hum.

Te espero en lo de Carvalho.

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

-Mientras echas un baile, yo dormiré.

-¡Eh, eh!

¡Eh! -Ah...

-Vamos a descargar. -¿Tan pronto?

¿Qué pasa? -¿Vas tú solito?

¿Dónde has dejado a Paco? -Haciendo turismo.

¿Por qué habéis tardado tanto? -Nada, un pinchazo.

-Adiós. -Hasta más ver.

Y cuidado con la muñeca, que a esa la tengo yo echado el ojo.

-Bah, valiente pesado.

Tenga.

Perdona, chico. -Llegas siempre tarde. Ya es hora.

Anda, vamos, vamos.

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

-Paco, ven. Pide la comida, ahora voy.

-Ayer te estuve esperando. ¿Qué pasó?

Nada, iba a dormir y mi compañero tiró p'alante.

-He conseguido trabajo en Madrid, me iré contigo para siempre.

No lo hagas, Amalia. Yo me paso la vida en la carretera.

Hoy aquí, y mañana cualquiera sabe. -¿Es que no me quieres?

Claro que sí, pero a mi manera. -A mí me gusta tu manera.

No, no te puede gustar. -¿Por qué?

Tú has nacido aquí.

Tienes un buen trabajo y tienes a tu familia.

Nos veremos mientras yo pase por aquí y, luego,

nos diremos adiós lentamente.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

Cláxones.

Cualquiera es mejor que yo. (HABLA EN PORTUGUÉS)

La culpa es mía, como siempre.

No me tomes en serio, Amalia.

Yo tengo novia en Madrid.

No es que piense casarme por ahora, pero si alguna vez

lo hago será con ella, ¿comprendes?

(HABLA EN PORTUGUÉS)

Sí. -Amalia...

(HABLA EN PORTUGUÉS)

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

¿Qué pasa hoy? ¿Por qué revisan tanto?

También los portugueses nos miraron a fondo.

-Para hacer preguntas estamos nosotros.

Sí, claro.

-Bueno, ya podéis seguir. Bien viaje.

Gracias. -Buenas tardes.

¿Qué hay, Ruperto? Pon dos vinos.

Y un poco de queso.

-No llegamos, el señor Manuel cierra a las nueve.

No, hombre, no, no tiene hora, cierra cuando quiere.

-¿Qué vas a hacer?

Se va a enfadar. -Si no sabe aguantar una broma...

Ya verás cómo nos vamos a divertir.

¿Os quedáis a cenar? -No, aún nos queda una buena tirada

y hay que dormir. -No seas calvo, hombre.

Si hasta mañana por la tarde no cargan.

-Anda, cobra. Desde luego, soy un primo, siempre pago yo.

Anda, vámonos. Nos vemos en el taller, ¿eh?

-Adiós. -Adiós, buen viaje.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

Buenas noches, señor Manuel, ¿se puede pasar?

-Sí, dale.

-Hola.

Despierta.

-¿Dónde has metido a Lily? ¿Qué pasa? ¿Se te ha ido con otro?

-Déjate de bromas. Pregúntale a Bernardo,

hoy estaba muy seductor. -Ese tenía que ser, maldita sea...

Ahí se lo dejo, señor Manuel. Lavar, engrasar y petrolear

los bajos. -Con permiso.

-Qué señoritos sois. En mis tiempos nos apañábamos

con el engrasador de mano. Y no era lo de hoy,

con los frigoríficos. Tenías que llegar al mercado

antes de que te diera el sol y no se te echara

a perder la carga. ¿Le hace un cigarrillo, Sr. Manuel?

-Sí, gracias.

Tampoco nosotros somos de mantequilla.

-Demasiado señoritos, no hay más que veros cómo vais.

Hay que dar trabajo a los demás. ¿Por qué ha montado usted

este negocio? -Porque estoy cansado

de la carretera, que si no de qué. -Aquí ha metido mucho dinero.

-Pues todo lo hice con el camión. ¿Quiere tomar un café

en Viriato después? -No, gracias, tengo que recoger

y cerrar, que ya es hora. Bueno, hasta mañana. Adiós, niño.

-Adiós. -Adiós, buen trabajo.

-Adiós. -Hasta mañana, muchachos,

y a ser menos señoritos, aunque mi negocio se perjudique.

-Está bien, qué monserga.

Buen tipo el señor Manuel. Sí, un hombre duro.

Borracho de kilómetros.

-Buenas noches, señores, ¿qué es lo que desean?

(HABLA EN PORTUGUÉS) -¿Cómo?

¡Esta es mi casa y ustedes no tienen derecho!

¡Ya iba a cerrar! (HABLA EN PORTUGUÉS)

(HABLA EN PORTUGUÉS)

-No pueden hacer eso. El camión no es mío

y van a pensar... (HABLA EN PORTUGUÉS)

(HABLA EN PORTUGUÉS) -Ahí, en el bar de la esquina.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

(HABLA EN PORTUGUÉS)

-¿Qué hago, señor Manuel? -Haz lo que te ha dicho.

El patrón dice que vayan. -¿Qué es lo que quiere?

-No sé, han llegado unos señores preguntando por usted.

-¿Unos señores? -Sí, tres tipos grandes.

Son portugueses.

Pueden ser el padre y los hermanos de Amalia.

Moncho, no vengas, tengo que dar la cara yo solo.

-¿Y si te la rompen? Los amigos son para estas ocasiones.

Está bien, pero no te metas. Déjame a mí solo, ¿eh?

¿Qué quiere de mí? (HABLA EN PORTUGUÉS)

No entiendo nada. -No entiendes, ¿eh?

No. (GRITA EN PORTUGUÉS)

Nada. (GRITA EN PORTUGUÉS)

-Lily, pero si es... ¡Ay! ¡Usted qué se ha creído!

¡Yo le rompo la cara! ¡Moncho, Moncho, Moncho!

-¡Ah! Ah... ¡Pero oiga!

Pero ¿qué ha hecho con mi amigo? ¡Ay!

-Ah...

¡Ah!

-¡Ah!

-¡Ah! Ah...

Ay...

Ah...

-¡Ah!

-Ah, ah... ¡Ah!

Ah, ah...

Ah... -Ven aquí.

-Ah...

-Ah, ah...

-Ah, ah... -Ah...

-Ah, ah...

¡Ah!

Ay...

(TOSE)

-Ah...

¡Ah!

-Uh...

-Ah...

Ah.

-Ah.

-Ah, ah... -Oh...

-Ah...

¡Ah!

Ah...

-Ah, ah...

Ah, ah...

Ah...

Ah, ah...

Ah, ah...

Ah, ah...

Uh... -Ay, madre.

Ah, ah...

-Uh...

¡Uh! Ah...

¡Ahí voy! -Ah...

Ay. Ven aquí.

No te escaparás.

Así son los camioneros. -Socorro.

Ay, qué rapaces.

-Mi Lily...

-Ah...

-Que no se escape.

-Llama a la policía.

-Vengan inmediatamente. Hay una pelea aquí,

en el garaje del señor Manuel. Sí.

-Ah... -No veo nada.

Sirenas.

-¡¡¡Ah!!!

Ah, ah, ah...

Ah...

¿Qué te pasa?

-No volveré a dormirme en mi vida.

¿Por qué? -He pasado mucho miedo.

(RÍE)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 7

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Los camioneros - Ida y vuelta por el mismo camino

14 ene 1974

Paco lleva un camión cisterna a Lisboa. Su compañero de ruta porta consigo una pequeña muñeca que es su inseparable mascota. De vuelta, un coche ocupado por tres individuos les sigue. En una parada, uno de ellos consigue sustituir la mascota por otra igual repleta de diamantes.

ver más sobre "Los camioneros - Ida y vuelta por el mismo camino" ver menos sobre "Los camioneros - Ida y vuelta por el mismo camino"

Los últimos 13 programas de Los camioneros

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos