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No recomendado para menores de 12 años Los archivos del Ministerio - Capítulo 8 - ver ahora
Transcripción completa

# Nadie puede abrir semillas

# en el corazón del sueño... #

Eso es Lorca, ¿no? Esa canción es de Lorca, claro.

(Sintonía)

Este capítulo es como un sueño, poder...

A mí me encanta la historia y me iría a cualquier época.

También iría a ver a Julio César y sería increíble.

Pero la verdad es que esto, que nos toca tan de cerca,

que nos emociona, que lo hemos vivido, que hemos visto

cine de Buñuel, leído a Lorca, visto los cuadros de Dalí...

Además es muy bonito encontrarte con...

personajes históricos a los que has admirado tanto

y sobre los que has estudiado tanto también.

Encontrarlos todos juntos ahí.

La Residencia, los surrealistas y las vanguardias

es el momento preferido de muchos españoles

que valoran la creatividad y el progreso.

-Sería genial haber estado en ese momento realmente.

-Bueno, ellos van. (RÍE)

El Ministerio del Tiempo viaja y los conoce.

A mí hay un personaje que me vuelve loco y que me encantaría oírle.

Y si ya pudiera llegar a tener confianza con él, pues...

Es Lorca.

En este (episodio) le tengo mucha envidia al personaje de Julián.

-Curiosamente, en este capítulo ambos sueñan, tienen el mismo sueño.

Es curioso cómo aquí Lorca aparece.

Decían que era un visionario, de Lorca decían que...

soñaba y que tenía sueños muy extraños,

que después aparecían en sus trabajos, sus poemas.

Era alguien muy preocupado por el tiempo.

De hecho, él tiene poemas sobre el tiempo

y sobre el paso del tiempo.

Es una persona que yo creo que con esa clase, con esa dulzura,

con esa sabiduría...

Me hubiera encantado poder mirarle a los ojos

y, nada, escucharle.

Seguro que me hubiera hecho (sentir) muy pequeñito.

Pero es...

Bueno, su teatro, su poesía, para mí han sido tan importantes

en momentos de mi vida que le tengo un cariño especial.

Puede que sea uno de los capítulos más complejos en puesta en escena,

puesto que hay muchísimos personajes a la vez.

Cuando en un capítulo tengo a mis tres personajes de la patrulla

más a otro agente del Ministerio, a Dalí,

a Buñuel, a Lorca, a Pepín Bello,

pues entonces de repente se convierten en escenas,

no te diría que "berlanguianas",

pero sí que existe ese punto

en el que son escenas muy corales.

-La verdad es que ha sido estupendo porque nos hemos reunido actores

que no nos conocíamos,

no habíamos trabajado (juntos) en otras ocasiones, pero...

ha habido una simbiosis muy bonita, porque es verdad que hemos creado

una especie de vínculo amistoso-creativo

que yo creo que es lo que había en ese momento en la Residencia.

-Ha sido genial,

la primera vez que nos juntamos todos era como...

Hemos hecho hasta un grupo de WhatsApp

que se llama "La Residencia".

(AMBOS RÍEN)

ÉL: Claro. -Es genial

estar ahí en ese contexto.

-Además, todos fantásticos actores.

Yo, lamentablemente, no he coincidido tampoco

en escena con ellos,

pero coincidíamos en maquillaje, peluquería

y, la verdad, es que era impresionante. No hacía falta

que te dijeran qué personaje hacían, claro: Lorca, Buñuel, Dalí.

Perfectos.

Además, el parecido físico en muchos de ellos es asombroso,

y el trabajo de preparación y de creación de personajes,

increíble.

El primer día que rodamos una escena con ellos,

llegamos al teatro y todos ellos tenían

una escena entre ellos del teatro, de la obra que estaban haciendo.

En el ensayo estábamos los tres así

y, cuando nos tocaba hablar, era como: "¿Eh? ¿Qué? ¿Qué digo?".

Porque estábamos completamente embelesados mirando.

No son nombres, son titulares: "Vas a hacer de esto". ¡Pam!

Lo primero que haces en casa es...

Se te pone el culo así de pequeño. (RÍE)

-Bueno, habla por ti. -(RÍE)

-Digamos que los esfínteres los traía más relajados.

Lo que me impresionaba más era la serie, esto sí, porque

te cuentan cómo es, lees el guion y dices: "¡Uf!".

Ahí es cuando empiezas a llamar a los compañeros: "Oye, esto,

¿cómo lo vais a enfocar vosotros?".

-Un trabajo de guión magnífico, han conseguido

meter unos personajes en una situación ficticia,

pero te da la sensación de que son ellos de verdad.

Entonces, cuando hay un buen guión,

realmente el trabajo de actor es más fácil.

-Las intervenciones, que están escritas en guión,

rezuman que hay mucho sentido del humor,

que hay cierto cinismo, cierto sarcasmo, muy fino.

-¿Que quién es mi Dalí? Pues Dalí.

No es el Dalí que todos esperamos de ver,

porque es un chaval tiernecito, de veinte años,

que sale de "Figueres"... ¿Figueras?

-Figueras, muy bien dicho.

-Y se planta

en un lugar absolutamente estimulante.

Y, bueno, con unos rasgos que irán abundando a lo largo de su vida,

digamos que tiene cierta querencia a la "pela"

ya desde su más tierna infancia.

-El Lorca que aquí aparece

es un Lorca también melancólico. Es un capítulo

muy interesante porque es donde él se entera

de que Salvador, su gran amor, Salvador Dalí,

le va a dejar porque se va a París.

Entonces yo creo que debió de ser un momento muy duro para Lorca.

-Es un Buñuel diferente al que todo el mundo conoce,

es antes de que se interesara por su carrera cinematográfica.

Estaba más interesado en el boxeo y, sobre todo,

pasando una fase diferente de su vida bastante naturista.

No entiendo por qué se pone así.

Tranquilícese.

Qué manía con desnudarse.

Picasso tuvo su etapa azul y su etapa rosa,

y Buñuel está ahora en su etapa naturista.

El tío también era bastante austero,

se limpiaba siempre con agua helada

porque sí, o sea, era... un poquito brutote.

Veía teatro y ópera, pero en este momento

está buscando sobre todo chicas. (RÍE)

-Ahí, ahí. -Sobre todo chicas.

-No mientas. -Pero, bueno, se junta con ellos

y luego le pasa todo lo que le pasa.

-¿Le parece normal correr en pelotas con este frío?

Te ha guiñado un ojo el director más grande del cine español.

-Supongo que se refinó a base de hostias,

le dan alguna en el capítulo.

¿No podríamos llegar a un acuerdo? Tú pides excusas y tú las aceptas.

Jamás.

Nunca.

Tienen este pique ya sólo al empezar, este toque.

Alonso, bueno, Nacho Fresneda, es un armario empotrado.

No es que Buñuel fuera pequeño, pero...

le mete una hostia y lo envía a Cuenca,

y eso que Buñuel era boxeador.

-Todos conocen la Residencia de Estudiantes,

todo el mundo ha oído hablar de aquel momento, los años 20,

aquella generación, pero Antonio Lancha es,

digamos... Es que tampoco quiero meterme con el personaje, pobre,

pero es un poco el mediocre, (RÍE)

el mediocre del cual no se ha hablado después.

-Diciéndonos que somos unos ignorantes de la vida,

que no tenemos ni idea de lo que es el arte, que somos unos mediocres.

-Salvador, ¿tú no eres un pintamonas?

¡Pues pinta! ¡Por algo te he dado un papel en mi película!

Ese señor, que nadie sabemos muy bien ni quién es.

-¿Sabéis cuál es vuestro problema?

Que os creéis que habéis nacido artistas

y no tenéis ni idea de lo que es el arte.

El verdadero arte

es asumir la transcendencia de los tiempos cambiantes.

-Es fantástico, ver a un energúmeno echando espuma por la boca diciendo:

"¡Mediocres, no llegareis nunca a nada! ¡Fijaos en mí!".

-Evidentemente, esto Secun lo ha llevado ya

a la última expresión.

-Ha pasado un ángel. -¡Sí!

¡Se ha ciscado en tu puñetera madre!

Este tipo necesita un par de mandobles.

Rosita sí que existió, sí. Fue una actriz de los años 20

muy conocida, de cine mudo,

y, bueno, fue una mujer que...

No sé, he estado buscando y estuvo viviendo en Nueva York,

dio clases en la universidad,

trabajó en Hollywood...

Es una mujer bastante "potente" para la época.

Estamos rodando y estoy controlando para que no entre nadie

ni hagan ruido.

NARRADORA: "En 1876, un grupo de catedráticos fue apartado

de la Universidad Central de Madrid, la actual Complutense,

por defender la libertad de cátedra.

No querían que sus enseñanzas estuviesen sujetas a dogmas

religiosos o políticos.

Inspirados por los principios igualitarios, ecologistas

y espirituales de la filosofía krausista,

fundaron la Institución Libre de Enseñanza,

la ILE.

Su influencia en la historia del pensamiento español fue fundamental,

aunque el franquismo hiciera todo lo posible por tapar su legado,

llegando incluso al gesto simbólico y lleno de saña

de destruir la centenaria arboleda de su jardín.

Sin la Institución Libre de Enseñanza

y el espíritu crítico y curioso alimentado por su director,

Francisco Giner de los Ríos, seguramente no hubiera florecido

la Edad de Plata de la cultura española.

Intelectuales, científicos y artistas

como Leopoldo Alas, Ortega y Gasset, Gregorio Marañón,

Antonio Machado, Joaquín Sorolla o Santiago Ramón y Cajal

encontraron en la ILE

un punto de encuentro y de intercambio de ideas.

No es de extrañar que la Residencia de Estudiantes,

un centro complementario a la universidad,

fundado y gestionado por los responsables de la ILE,

fuera un imán para los jóvenes con inquietudes y talento

de principios del siglo XX."

-Hasta a mí me ha impresionado el trabajo de Amado Cruz

como jefe de casting. Es de las series que más me han impresionado.

Se han cuidado los secundarios, los capitulares...

¡Chapó! Hace tiempo que no veía un cuidado así.

Realmente es un acierto de casting total

y luego ellos dándoles humanidad, haciéndolos muy de verdad.

No hay ni un solo secundario,

ni uno con una frase, que no dé la talla.

Lo complicado de esta serie ha sido eso,

encontrar a esos actores a los que la gente ya les pone cara.

-Encontrar un Dalí, encontrar un Lorca, un Pepín Bello,

una Rosita.

-Hacer personajes de este calibre, que todos tenemos muy presentes,

te tienen que entrar por los ojos

y ahí yo creo que la labor de Amado ha sido estupenda

porque ha hecho un casting... No es por nada, pero...

-Estás tú, estás tú. ¿Cómo no va a ser un casting estupendo?

-Con Lorca, por ejemplo, lo que hace Ángel Ruiz,

le convoco a un casting con otros compañeros,

que son como unos veintitantos actores,

hace la prueba de Lorca y termina confirmándose que es

el Lorca verdadero.

-Lorca, con ese andaluz, parece que te dice:

"Quise olvidar y puse un muro de piedra entre tu casa y la mía".

-El sueño va sobre el tiempo,

flotando como un velero.

-El caso, por ejemplo, de Enrique Alcides es impresionante.

-¡Increíble! -Cuando lo vi caracterizado, dije:

"Eres muy parecido".

-Lo primero, buscas la figura de Dalí,

qué actores tienen este parecido físico

y en qué edad nos estamos moviendo.

Y luego que sean buenas actores.

Se convocó un casting también de unos 15 o 16 actores

y ahí aparece Enrique Alcides.

Al Dalí de las fotos de la Residencia se le ve un ser bastante

frágil, bastante puro. No sé cómo sería ese muchacho.

Y, ¡ostras!, Enrique...

el otro día tenía una frase en que decía: "Yo no soy un pintamonas".

Yo no soy un pintamonas, ¿eh?

-En su caso el parecido es ya obvio,

pero en el mío, por ejemplo, no mucho.

-¿Y Buñuel?

-Tiene esa parte cómica, es un poquito bruto.

Vamos, que no piensa ser ni director de cine ni nada de eso.

-A él el surrealismo le parece una mariconada

y yo un maricón, por supuesto.

-Son actores que cuando los seleccionas, todos, digamos,

están en el perfil.

Ahí jugamos ya con la interpretación y con el trabajo de cada uno.

-Ya había hecho de Pepín

en una función de teatro-homenaje que se le hizo en el 2008

y también me habían cogido en esa ocasión por el parecido físico.

Yo no lo veo tanto en mí, pero todo el mundo me dice:

"Sí, tienes... Sí, sí, sí".

Digo: "Vale, perfecto, no voy a decir que no".

-Claro. Si dices que no, imagínate. -Imagínate.

-El momento en que se ve el teatro

y se les ve a ellos caracterizados, es que era increíble, porque digo:

"Es que es Buñuel, es Lorca".

-La caracterización a mí me ha ayudado bastante.

Aparte del peinado, me han marcado un poco más las ojeras,

me han ennegrecido el pelo, las cejas y tal.

Ha ayudado mucho, evidentemente, porque si no...

-Creo que en esta serie en concreto han hecho un curro, pero vamos,

alucinante, porque cada capítulo es una época.

Llegas con la melena que tienes, corta, larga,

y ellas te ponen, te quitan...

-Vamos, yo quité mi flamenca de la tele y tengo puestas unas figuras

de cera:

maquillaje, peluquería y vestuario. Ahí las tengo, encima del plasma.

-Es bastante divertido estar en el set de maquillaje y peluquería

porque va entrando un espadachín del regimiento,

Lorca, Dalí,

una chica de los 80 en plan "retro" con una peluca a lo "afro",

y es como: "Ah, muy bien, ¿de qué va el capítulo de hoy?".

-Todo final de temporada tiene que cerrar hilos.

Esta serie tiene una potencia muy fuerte

porque cada capítulo es autoconclusivo

en la historia central que narra, pero, evidentemente,

vamos dejando deudas con los personajes que se van acumulando.

Llegamos al 8 y hay que cerrar.

-De la relación de Amelia y su nieta, yo creo que el impacto

es más que Amelia descubre su pasado.

Ella ha descubierto que...

vive apenas 35 años, creo,

y que tiene un marido,

a lo mejor es Julián o a lo mejor no, de momento, cuando ve la tumba,

y que encima tiene una hija.

Es tan fuerte que, sí, evidentemente, le impacta

la relación con su nieta, pero es más, yo creo,

toda la montaña de información que le viene encima.

¿Quieres que viajemos a ese año y lo comprobemos?

Mejor no.

¿Por qué no?

No quiero saber de mi futuro.

-Creo que Marc buscaba eso, precisamente, como espectador,

que te creara esta contradicción

al ver dos actrices de la misma edad o parecida,

pero una teniéndose que colocar en el rol de abuela

y la otra, sin saber nada, ajena a todo,

siendo la nieta desconsolada

por el amor no correspondido de Julián.

TÉCNICO: ¡Acción!

-Por favor, dime que no está casado. -No, no, no lo está, no.

-Bueno, ¿y entonces?

-Verás, Silvia, deberías centrarte en tus estudios.

-Marc puso mucho hincapié en eso,

querer crear ese contraste,

que Amelia de repente tuviera que ver a su nieta

diciendo cosas que tal vez ella misma también piensa.

(LLORANDO) -¡Además, es tan guapo...!

-Sí.

Lástima que tenga el corazón en otros asuntos.

-Yo creo que el hecho de que Amelia oiga en boca de su propia nieta...

que Julián es un hombre absolutamente fascinante,

maravilloso, educado, inteligente,

el hombre ideal,

hace que ella misma se dé cuenta de que piensa exactamente lo mismo.

-Pues porque Julián me encanta.

¿He metido la pata?

No, no la has metido, pero vamos a sentarnos un momento.

Las palabras de Silvia

le hacen darse cuenta de lo que ella también siente,

y de lo que ella también percibe y ha visto.

-¡Corta! -Claqueta.

-Claqueta final. -Dale.

-Segundo.

-¡Acción!

Alonso no sabía nada del Tenorio

y, claro, se ve ahí en ese salón de actos, en ese teatro,

en ese patio de butacas, viendo a...

Él no sabe quién es Lorca ni Buñuel, pero...

tú imagínate lo que tenía que ser ese ensayo.

-Estamos hablando

de Lorca, de Buñuel y de Dalí.

Que coincidan en unos mismos metros cuadrados

y que estén representando el "Tenorio"

estos tres señores con 23 o 24 años,

me parece uno de esos momentos mágicos de la historia de España.

TÉCNICO: ¡Acción!

-¿No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla

más pura la luna brilla y se respira mejor?

-¡Seguid! ¡Pasión, arte!

-Es un Don Juan un poquito sobón. (RÍE)

-No nos vino muy refinado de Calanda.

-Bueno, era su visión, él lo veía así, un Don Juan,

y él... Pues en Calanda los donjuanes eran así, supongo.

-Buñuel me toca el pecho (RÍE)

y se viene un poco arriba.

De todo lo que cuentan, él se cree que haya espectros, que haya...

apariciones, y que se le castigue,

o sea, él entra completamente en ese código.

¿Y a esto le llamas trabajar? Nunca entenderé esto.

-Tiene escenas muy divertidas tanto haciendo como Don Juan,

pues eso,

gesticulando y declamando mucho, aunque fuera cine, y mudo,

que eso es lo que les está diciendo todo el rato:

"Más gesto y menos palabra".

-Pero esto es cine y no se oye como en el teatro.

Yo necesito expresar con gestos

y no veo por ninguna parte

¡esa dramática sensación telúrica que yo necesito

para controlar mis imágenes!

-El personaje de Alonso es muy entrañable

porque siempre lo ves como muy descolocado,

porque pertenece a una época muy, muy anterior.

Se gira y le dice: "Es lo mejor que he visto en mi vida".

¡Cortamos!

No me digáis que no os ha gustado, es lo mejor que he visto en mi vida.

Muy tierno, porque a lo mejor no ha visto ninguna. ¡Era el "Tenorio"!

Es impresionante y, de hecho, luego lo utiliza.

En vuestra alma sin salvación, que vivió días malditos

de crímenes y delitos,

no habrá gloria ni perdón.

¡Os juro que no lo volveré a hacer!

Es una trama, son unos conflictos que la gente de su época

los vive tan de verdad, que piensa: "Le voy a pegar un susto al otro

que se le van a quitar las ganas de hacer más tonterías".

Y, efectivamente, creo que consigue su merecido.

TÉCNICO: ¡Acción!

-Alonso.

Alonso, ¿eres tú?

NARRA: "A Luis Buñuel le apasionaba el 'Don Juan Tenorio' de Zorrilla.

Estrenada en 1844, es, como todo el mundo sabe,

la obra más representada del teatro español.

Buñuel la montó varias veces en la Residencia de Estudiantes

de modo paródico y divertido.

Pero lo cierto es que admiraba seriamente la obra

y la seguiría representando muchas veces a lo largo de su vida,

durante sus años en México,

y también refiriéndose a ella en películas clave como...

"El discreto encanto de la burguesía".

El mito de Don Juan interesaba a la Generación del 27

por su ultrarromanticismo,

en el que encontraban materia para aplicar las teorías de Freud,

tan en boga en aquellos años.

A Buñuel, en concreto, le fascinaba la figura del padre de Don Juan,

ese ser pétreo y rígido

cuyo perdón es imposible de conseguir.

Al futuro director de cine

le pasaba algo parecido con su propio padre.

En cuanto a Lorca, poeta y dramaturgo,

cómo no iba a interesarle un drama en verso

sobre la temeridad y el amor más allá de la muerte,

sobre mujeres encerradas y fantasmas,

sobre la masculinidad llevada a sus límites más trágicos.

Una tragedia, sí, pero también un pastiche del siglo XIX

imitando el siglo XVI, representado con ironía y cachondeo

en los años más alegres del siglo XX."

-Soy Salvador. TÉCNICO: Pues... ¡motor!

-La idea del capítulo es que todos los protagonistas,

los miembros de la patrulla,

reciben un impacto emocional sobre sus propias vidas

que les hace dudar de si lo están haciendo bien o mal.

Irene vuelve para hacer saltar por los aires el Ministerio,

al menos tal y como funciona ahora. Y por eso le dice a Salvador...

Porque yo no soy la culpable de todo esto. Es usted, Salvador.

El personaje de Irene dice en un momento dado:

"El Ministerio usa a sus activistas como a los Kleenex".

El hecho de trabajar para el Ministerio del Tiempo y darte cuenta

de que no es una institución bondadosa, no es una ONG.

-¿Le da pena Lola?

¿No recuerda al "Empecinado"

o a aquel sujeto que se fugó al pasado

-para ser corregidor de Salamanca? -(SE LE TRABA LA LENGUA)

-Ahí tienes razón. -Pero eso es croata, ¿no?

Coria.

Es checo, checo.

-Vale, -Sin cortar, desde el principio.

-Venga. -Cuadro.

-Porque... Porque... Por su culpa.

-Vale. Y... ¡acción!

Los personajes que se van dando cuenta de cómo funciona

van desarrollando un rencor y una insatisfacción,

y se sienten, primero, traicionados por el Ministerio,

porque ellos se ponen en peligro, arriesgan su vida y el Ministerio

no les ayuda a salvar la vida de sus seres queridos.

No tenía que haber venido. Total, ¿para qué? Si no puedo salvarlo.

¡Estoy harto de que me manipulen,

de que me digan lo que debo o no debo hacer!

Lo que parecía como viajes en el tiempo

se acaba convirtiendo en una situación kafkiana:

"¿Por qué estamos haciendo todo esto? Si no sirve para nada".

Si tú quieres que la gente se implique tantísimo,

tú no le puedes fallar en ningún caso,

o sea, no puede tener grietas, porque entonces se deshace todo.

Es demasiada la implicación, entregas la vida.

Mira a Julián, ellos tienen una relación cercana, y le dice:

"Tú sabes quién soy y confías en mí, y sabes que esto lo he hecho

no para hacerte daño sino para que reacciones".

Eso es duro para los personajes, es duro.

De ahí vienen luego los grandes conflictos en este Ministerio

en el que al final los seres humanos, que son los agentes,

dejan de ser agentes para ser más seres humanos

y acaban saltándose las normas.

Supongo que tal y como ha acabado esta temporada,

habrá un careo importante

con los responsables máximos del Ministerio.

Y eso me apetece, porque al final

hemos visto que...

la única traidora no es Lola.

-Lorca dice

en 1931:

"Dentro de cinco años el mundo no será... Las casas caerán...".

Cinco años.

Julián empieza a leer mucho a Lorca, le llega su poesía mucho.

Es curioso que, en este capítulo,

Lorca sea un poco el que le abre los ojos

a Julián con respecto a lo que le está pasando.

Yo he soñado contigo, Julián.

Frente a nosotros corría una muchacha morena

que después aparecía tumbada en el suelo,

sangrando.

¿Has soñado tú conmigo?

-Es una de las escenas más bonitas. Además, se creó algo

muy especial.

Hay un momento en el que piensa: "¿Y qué pasa si yo salvo a Lorca?

¿O si le digo: "Ten cuidado,

en tal fecha, tal día, te van a fusilar".

Hay una lucha interna tremenda y se le ve en la escena.

Ahí está siempre ese nudo en la garganta de los personajes

de no poder conocer a este hombre

talentoso, maravilloso,

con el que encima entabla una muy bonita relación de amistad.

Adiós, amigo.

-Él está con la lucha de: "Me gustaría decirte

que te va a asesinar, pero es que no puedo hacerlo".

Y es lo mismo, esa lucha le recuerda a la propia lucha

que él tiene con su pareja.

-La sabiduría de Lorca y el hecho de no poderle salvar

empuja a Julián a decir: "Pues venga, a por todas".

-¿Vas a salvar a Maite?

¡No intentes impedírmelo!

No te lo voy a impedir, te voy a ayudar.

OFF: Ahora.

-Supongo que la gente que estaba esperando ver el 8

de alguna forma esperaba ver

que Julián hiciese algo a propósito

del accidente de su querida Maite y que intentase algo.

Él va a revivir ese día de la muerte de Maite

una y otra vez, una y otra vez,

quizá planeando cómo evitarlo.

El problema aquí para el pobre Julián

es que en "El Ministerio del Tiempo"

descubrimos que a veces el destino

es insalvable

y que hay cosas que no sólo no podemos cambiar,

sino que a veces empeoramos.

-Julián, desgraciadamente,

intenta cambiar el futuro

y, desgraciadamente, su mujer vuelve a morir,

con lo cual a ver dónde acaba porque ahora lo que Julián ha visto

es que el causante del accidente ha sido él.

Yo lo he conseguido, Julián.

He conseguido cambiar el destino de mi esposa...

y recé para que lo consiguieráis vos también.

¡No mires!

Ahora mismo estamos grabando una secuencia del capítulo 8.

Hay un accidente, como podéis ver, los coches ahí al fondo.

Está costando un poquito, pero bueno, bien.

-El atropello. La verdad, hablamos mucho de cómo hacerlo:

poner a la actriz sin coche, rodar al coche por separado

y después hacerle

un "morphing" digital para que tuviese el accidente.

También estábamos hablando de colgarle unos cables

y, cuando tiene el accidente, de repente que saliese,

pero es que al final la mejor manera es rodarlo.

Los especialistas que tenemos en España son increíbles:

les pasan coches por encima, se tiran por barrancos, hacen de todo.

-Pasaré por encima de este coche, me va a atropellar,

aquí en el paso de cebra. Así que bien.

-Yo hago de doble de Rodolfo en un choque que tienen

mientras está viendo a su mujer correr.

Llevo un poco de protección aquí para amortiguar un poco el golpe

y luego siempre las rodilleras,

porque en un choque frontal tiendes a irte hacia adelante

y tienes riesgo de que el morro se meta.

-Esperemos tres y, bueno, las que hagan falta.

Pero con tres esperemos que ya vaya bien. (RÍE)

-Venga, preparados y rodamos.

Vale.

-No se mete nadie, ¿de acuerdo? Vamos allá.

¡Acción!

¡Corta!

(Aplausos)

-Ni la chaqueta se ha roto.

-¿Claqueta? -Sí.

Imagínate que hubiese cosas con Hernán Cortés, con Colón.

Eso estaría divertido, así nos vamos a América a grabar, al Caribe.

Ha merecido la pena, totalmente.

Igual hacen un "spin-off".

"De los creadores del Ministerio del Tiempo: La Residencia."

Me voy a viajar a otro siglo.

-Pues nos vamos ya, ¿no? -No.

-¿Nos quedamos?

(AMBOS RÍEN)

-Ahora vamos... -Sigamos con la tertulia.

  • Capítulo 8

Los archivos del Ministerio - Capítulo 8

13 abr 2015

Hablamos con los actores que han dado vida a los más famosos alumnos de la Residencia de Estudiantes, Lorca, Dalí, Buñuel, Pepín Bello y acudimos al rodaje de la escena final de la temporada de El Ministerio del Tiempo.

 

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