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No recomendado para menores de 12 años Los archivos del Ministerio - Capítulo 16 - Ver ahora
Transcripción completa

Yo bendigo "Los archivos del Ministerio".

¡De frente!

Un sector de ellos no terminaba de creerse

que el imperio había dejado de ser el imperio.

(MARC) Es un símbolo de cómo estos tipos, sin saber nada,

de repente se atrincheran en una iglesia

y no son capaces de creerse

que España ya no es la potencia que era

y que tenían que salir, que se habían rendido;

que habían perdido.

España ya no es España y estamos en un asedio

y, si nos rendimos, mejor porque es la manera de poder salvarnos todos

o casi todos, pero tengo la cosa del teniente, del militar español,

y digo: "¡Cómo nos vamos a rendir!

Si somos España, el imperio español,

que ha dominado el mundo durante 500 años".

(JAVIER) La defensa de Baler se da en clase en West Point

hasta los años 70 del siglo XX,

como ejemplo de resistencia ante el enemigo.

(Disparos)

(HOMBRE) ¡El ejército que pase!

(MARC) Tiene un componente de cine bélico y de cine antibélico

más cercano a lo que hicieron en "Senderos de gloria".

A mí me apasionan ese tipo de historias.

(JAVIER) No solo trata del heroísmo de los que están resistiendo,

sino que también trata de la ilógica del mundo,

de las guerras y de la lucha por un trozo de tierra

que pillaba donde Cristo perdió los calcetines

y de la mili, a la que iban quienes no podían pagar por librarse.

Muchos no eran militares, casi nadie era militar.

Eran gentes de condición humilde, pringados.

Era gente que la habían reclutado y mandado ahí.

Somos como unos actores que nos han reclutado

y que nos han mandado al Ministerio del Tiempo

y ahí nos hemos visto inmersos en una aventura,

y la vivimos juntos.

(ALBERTO) Cuando leo la carta, la primera carta que nos mandan,

digo: "¡Ostras, que esto puede que sea verdad

y les he metido en una ratonera!

¿Cómo vamos a salir de aquí?

Si estamos aquí por decisión mía, por responsabilidad mía".

En esa época, que no te podían llamar

y decir que sí, que te vuelvas,

llegaban cartas que podían ser correos falsos,

entonces, aguantaron, aguantaron,

y estuvieron ahí dentro casi un año.

Es una historia fantástica,

un poco El Álamo.

(HOMBRE) ¡Venga!

(MARC) Creo que el capítulo es muy duro,

estás viendo cómo sufren personajes que quieres,

porque son personajes entrañables.

Este momento creo que es más interesante

contarlo de otra manera.

Era muy jodida la situación.

Los gusanos les comían a ellos mismos, literalmente.

Era una cosa muy bestia.

Es una mierda lo que nos queda.

(PEDRO ALONSO) Alucinar, alucinar, es decir, ¿qué hacemos aquí,

con este tío encerrados durante 11 meses,

defendiendo un imperio que se resquebrajaba?

(ALBERTO) Ves en las caras, ves en las miradas,

ves el asedio,

la guerra, los disparos, la sangre, la enfermedad, el hambre...

Es que se tiraron casi un año encerrados.

Tanto tiempo y hemos dejado tantas cosas,

tantas muertes para esto, acaba diciendo,

y se hunde, se queda destrozado.

Vigil se va de allí supongo que medio enloquecido.

De allí debieron salir todos mal de la cabeza.

Casi un año de sitio, o sea que están famélicos,

no tienen qué comer.

De hecho, se enseña cómo ya se comen las cucarachas,

los gusanos; se comen lo que haga falta.

(XABIER) Te traslada a la dureza que pasó esta gente.

Juan José Ballesta se come una cucaracha.

Él tiene muchos arrestos y lo hizo, porque es un grande.

Cuando el hambre arrecia,

al final uno se busca las castañas como puede

y, si hay un saltamontes, o si hay un gorgojo, te lo comes.

Estamos en la iglesia, ahí confinados.

Arrancan con la estatua de la iglesia

y bajan a la cucaracha.

Una mano entra y la coge y, de repente, es Toca,

muerto de hambre, que se sienta, mira a la cucaracha...

Y se la come, y ya se van con otro.

Tres cucarachas me comí.

Había unas cucarachas que eran de goma.

Se curraron mucho el hacerlas, me lo contó el chaval de Efectos,

pero cojo una cucaracha de verdad, una de Madagascar, de las grandes.

Está bocarriba moviendo las patas.

La cojo y el plano va con la cucaracha a mi boca.

Entonces, se me jode la interpretación,

yo prefiero hacerlo bien.

Y luego me lavé la boca 20 veces.

Pero bueno, lo hice y ahí está, a ver quién lo hace.

Una locura, un "Apocalypse Now", un "rediós".

(RÍE)

A Alonso le gusta que le encarguen una misión tan secreta.

Yo creo que él se tiene que sentir halagado:

"¡Ostras, soy útil y, para algo tan difícil, me llaman a mí!"

Llega Alonso a rescatarle y ya le explica lo que va a ocurrir.

Poder salvar a un compañero, ayudar a un compañero,

y además meterse en el fregado...

Hay un momento en que lo dice:

"Es que es mi condición, yo soy soldado".

(ANAÏS) Alonso y Julián son compañeros,

a pesar de tener valores muy distintos.

O sea, uno es soldado y el otro es objetor de conciencia.

Uno lucha por la patria y el otro quería cambiarlo todo;

o sea, la quería cambiar.

Entonces, son personas muy distintas,

pero no quita que sean compañeros.

Venga, rodamos, chicos.

Rodemos esto.

¡Silencio, atentos!

¡Acción!

(JAVIER) Julián, que huye para ayudar al que más lo necesita,

se da cuenta de que es imposible,

de que hay tanto dolor en el mundo, tanta necesidad,

que él no abarca para poder ayudar.

Nada se puede cambiar.

Vayas donde vayas en la historia,

está llena de penas, injusticias, etcétera...

No hay nada que le ate, ni siquiera a su época.

Si era un personaje desarraigado ya cuando arrancó la serie,

que no tenía nada que perder, ahora creo que eso ha aumentado.

(ANAÏS) En el sitio de Baler estaban encerrados 60 hombres.

Había historias dentro del sitio que nos interesaban mucho contar,

por ejemplo, los soldados González Toca y Menache

fueron descubiertos cuando iban a escapar.

Iban a desertar.

Esta historia es real.

El día antes de la liberación estos personajes fueron ejecutados.

¡Toca!

Ellos están en la lista.

¡Toca, por favor!

El personaje pasa por un momento terrible

y es que sabe que le van a matar.

Entonces, tanto Toca como yo sabemos lo que nos espera

y nuestra única posible salida es huir.

Es absolutamente ridículo que esta gente esté aquí

y que sean ejecutados encima.

Es como el disparate...

(JUAN JOSÉ) Dice: "No seas maricón, no llores, que ya estamos muertos".

Cuando nos maten, solo nos pondrán la puntilla.

Para nosotros el resto está muerto ya

con la mierda que hemos visto aquí"; esas son las palabras.

Yo creo que el personaje ya pierde la cabeza y ya dice:

"Y qué más da, si ya estamos muertos", y ya lo asume.

Con Menache y con Toca Julián establece una relación muy buena.

Son dos personas distintas, pero les tiene mucho cariño,

son dos personajes muy tiernos.

El papel de Juanjo es más enérgico, más loco,

y el papel de Aitor a mí me encanta.

Me encanta porque es la ternura.

Para mí es la muestra de verdad de ese español de pueblo

al que han mandado a cruzar el mar,

que la primera vez que ve el mar es para meterse en un barco

e irse a matar gente.

Hay un momento en que les tiene que dejar ahí

y Alonso le dice: "Mira, están en la lista, van a morir".

Julián tiene esa experiencia de intentar cambiar las cosas

y a veces no se puede.

En cualquier caso, la muerte manda.

La muerte eligió, y la muerte va a hacer peripecias

para que siga ocurriendo el destino que ha marcado.

¿Qué pasa, no dicen cortar o algo?

-Se han ido, tío.

-¡Volvió!

¡Rompan filas!

(VOZ EN OFF-VO) A Baler, separada de Manila por espesos bosques,

solo se podía llegar por mar.

De modo que, ya antes del asedio,

aquellos hombres estaban aislados del mundo y de la información.

Era imposible que se enterasen de que España había vendido

Filipinas a Estados Unidos por 20 millones de dólares.

Su mentalidad hacía que esa venta del territorio que defendían

pareciese del todo inverosímil.

El 14 de diciembre,

cuando llevaban seis meses encerrados en la iglesia,

una quincena de soldados incendia las casas de alrededor

con trapos empapados de petróleo.

salen de la iglesia y se hacen con calabazas y naranjas.

La Nochebuena se celebró por todo lo alto gracias a aquel botín.

Cuenta fray Minaya en sus memorias que hubo pasos de teatro,

números de zarzuela, equilibristas...

Aquel bullicio de moribundos sacaba de quicio a los tagalos,

Martín Cerezo lo sabía.

Organizaba juergas para ganar ventajas psicológicas

sobre el enemigo.

Cuando salieron de la iglesia, les gritaban: "¡Amigos, amigos!"

Era el título que les dio el presidente del país

para que pudieran volver a casa.

(HOMBRE) Cuadro.

¡Acción!

Creo que tienen mucha necesidad...

de que el contacto sea real.

Los dos personajes se relajan de verdad.

Hasta que no se siente realmente cómoda con Pacino,

que tienen algo especial, que se entienden,

que han compartido sus vidas, sus momentos más íntimos...

Todo eso que van generando poco a poco

es lo que ella necesita para poder confiar en él

y para poder lanzarse a vivir lo que realmente quiere vivir

desde el primer minuto en que lo vio.

(RÍE)

(MARC) "Es alguien que me gusta,

y hay algo que me mantiene anclada al pasado,

y yo no sé si voy a volver a verlos..."

La soledad la inunda

y, de repente, acaban teniendo un momento.

Quizá no tiene el mismo contacto ya con el amor tan platónico.

Ya va entendiendo cómo funciona un poco más de verdad.

(HUGO) Hay una secuencia muy bonita,

que no es nada sensacionalista.

Es una secuencia muy humana y muy normal.

La relación de Pacino y Amelia no cae en el culebrón.

Primero, quien decide y da el paso es ella, importante.

Él insiste, ella no.

Solo cuando ella quiere,

y cuando ve que le va a perder también a él, da el paso.

Amelia empieza a tomar decisiones que afectan a su futuro,

porque lo bonito de esto es darte cuenta

de que el destino no está escrito.

Además ahora vas a tener más tiempo...

-¡Manuel!

Uno no solo se da cuenta del paso del tiempo por sus hijos,

por los propios, sino también por los hijos en la ficción.

Ya soy la madre de Hugo Silva.

¿Pasa algo, mamá?

A mi padre le ha pasado lo que le pasó a muchos hombres,

que la transición les pilló por sorpresa.

Por el mejor policía que ha pisado las calles de Madrid, mi padre.

Después de muchos años siendo la mujer o la madre de...,

decide ser ella misma.

Quiero divorciarme de tu padre.

El momento en que una mujer es libre para divorciarse de su marido

sin tener que dar cuentas a nadie, porque le da la gana y punto,

a muchos hombres les pilla por sorpresa.

La puta democracia.

-La puta democracia.

-¿Me explicas el concepto de la puta democracia?

La verdad es que fue un poco fuerte,

porque era yo la única mujer en una mesa

rodeada de unos diez hombres,

y además vestidos todos de policía,

y diciendo unas cosas bastante tremendas.

(Golpes)

Tiene cierta tendencia al suicidio,

entonces, ahí va Pacino, que no para de salvar a su padre.

El personaje tiene esa psicología en la que, cuando se deprime,

cuando está hundido y no ve una salida a sus problemas,

coge la pistola, que la tiene por ser policía a mano, y pum.

Papá,

tú me enseñaste que en esta vida hay que ser valiente.

No seas tú un cobarde ahora.

Al padre de Pacino le da vergüenza este momento.

Debe dar vergüenza que te pillen en un momento tan duro.

Hacer esas cosas, meterte una pistola en la boca...

(HUGO) Vuelve a salvarle, pero lo tiene cogido con pinzas.

Entonces, tiene que hacerse cargo realmente de la transición

que hay en su familia.

Quiero saber qué te pasa.

¿Te importa?

Claro que me importa.

Están muy solos y, claro, sobre todo lo que anhelan

es, de repente, poder contarle algo a alguien.

Amelia, que es una mujer moderna, ve que se está quedando sola

y que están desapareciendo personas a las que quería.

¿En tu siglo o en el mío?

Cállate, imbécil.

De repente aparece el otro y claro, se abren las tripas

y se abre el corazón, pero el que queda al lado

también es importante y es un momento difícil.

No tardes en regresar.

Alonso sigue desaparecido y Julián Dios sabe dónde estará.

Solo me quedabas tú.

Bueno, tú eres fuerte.

Yo creo que Hugo está sembrado.

Es el único que podía hacer ese papel, está hecho para él.

Hugo, igual que Rodolfo, es un sex symbol.

Dices: "¿Quién viene?"

Dice: "Viene el guapo, otro más".

Ese guapo es, además, un compañero estupendo,

un profesional muy serio, creo que un buenísimo actor.

Es muy bonito trabajar con Hugo

y es muy guay poder ir construyendo poco a poco

una relación de dos personajes tan tiernos como son ellos dos.

Amelia, ha sido un placer trabajar contigo.

Igualmente.

Os acompaño a la puerta.

Parece un buen tipo.

Lo es.

Mira a Julián, que hace meses que no le ves.

Es que eres muy descarada.

Venga, ya me voy, hasta luego.

España es una potencia...

y su ejército el mejor del mundo.

El teniente no escucha, no atiende a razones.

Es un tipo que era muy obcecado, muy militar.

Muy condescendiente,

muy protector de su regimiento, de sus soldados.

Arrebatado, de sangre caliente.

Alonso le ve como un buen militar, hasta que se da cuenta

de que está llevando a sus hombres a la ruina.

Vas ahí y te portas.

Portarse implica perder la vida y, si haces algo que no me gusta,

la vas a perder porque te la voy a quitar.

Las manos arriba.

Está en contra de todos, o todos deberíamos estar en contra suya.

Está usted completamente loco.

(AITOR) Vigil es la persona instruida.

Creo que tiene una visión crítica que nosotros, simples soldados,

no podemos tener, y es el único que se enfrenta.

Vigil es un tipo que no le hace ninguna gracia.

(RÍE)

Vengo ahora de estar con él.

Me tiene contento.

Doctor, empieza a hartarme con sus tonterías.

-Ese es el problema, teniente,

que para usted lo que opinan los demás siempre son tonterías.

-No voy a consentir... -Caballeros, por favor.

El trabajo de Pedro, bajo mi punto de vista, es espectacular.

Pedro Alonso ha hecho un trabajo increíble.

Se ha dejado la entraña en el personaje.

Yo lo veo y digo: "Tiene un carácter y una forma..."

Martín Cerezo invita a tocar cierto tipo de fibras inquietantes,

y, siendo terrible y muy perturbador,

tiene algo muy tentador,

porque es un "performer" de la vida.

Este tío se viene arriba, se sube en la parra y se vuelve loco.

¡Sacas!

¡Coged sacas, latas, lo que sea!

¡Arramplen con toda la comida que encuentren, vamos!

(VO) Esas fueron las palabras de Saturnino Martín Cerezo

para abandonar el sitio de Baler después de 337 días de asedio,

la muerte de 13 compañeros, la deserción de 5

y el fusilamiento de 2.

Al cabo Toca y al soldado Menache se les dio muerte

el 1 de junio de 1899,

un día antes de que los sitiados salieran de la iglesia.

Explica Saturnino que retrasó al máximo la ejecución

porque creía que podría entregarlos a las autoridades españolas.

Martín Cerezo volvió a España.

Fue recibido apoteósicamente por sus paisanos de Miajadas,

Cáceres, donde la calle en la que nació lleva su nombre.

Alfonso XIII le otorgó la Cruz Laureada de San Fernando,

el mayor reconocimiento militar del Estado.

Murió en Madrid en 1945 como General del Ejército Nacional.

Los demás supervivientes de Baler volvieron a sus humildes trabajos.

Nunca más volvieron a verse.

Te puedes figurar que me estoy dando unas duchas

estos días cuando llegó a mi casa alucinantes,

porque me sacó de todo.

Creo que nunca me había visto tan cochino, en la vida entera.

(AITOR) En esa época no había cepillo dental.

Con mi personaje fue un acierto

cuando vio Marc, en un momento en el que hablaba, los dientes

y dijo: "Eh, manchadle los dientes ya".

Para el maquillaje, normalmente, tú haces aquí un genérico,

una cosa aproximada, pero, hasta que no llegan allí

y se tiran al suelo y empieza a haber explosiones

y sueltan el humo, el polvo,

no es cuando eso empieza a tener realmente verdad.

(ALBERTO) Una de las virtudes de lo que hacemos es

que tú miras y dices: "Me lo creo.

Me creo el deterioro de este señor,

me creo que lleve unos meses sin comer.

Es que me lo creo".

Ahora me va a afeitar la lengua, para después.

Aquí han doblado el codo, nos han puesto pelo a pelo,

nos han perfilado y nos han hecho unas barbas...

¿Me vas a poner barba? -Igual sí.

-No será como la de los "yankas", ¿no?

-No.

Ayer, que me estaba viendo con barba larga

y así, muy demacrado y todo, decía: "Cómo cambia tu cara".

Te dan una herramienta muy grande para trabajar.

Ahora que todos vamos rollo hipster, con barbas o afeitados,

de repente verte con bigote era algo extraño.

Es de los trabajos donde más "atrezado" me he visto en mi vida.

Voy a vivir, eh.

Con una cara herida tú puedes estar siete años.

Siempre le digo a los de Dirección: "Quitádmelos, llevároslos",

porque les miras y es ahora pongo más negro,

¿y si le pongo más aquí y aquí hace como abultado?

Al final les dejas hechos un cuadro.

A mí me gusta.

Todo lo que sea rojo, la sangre,

sabiendo que es mentira y que se lo puedes hacer

a una persona a la que no le ha pasado nada,

para mí es lo que tiene su gracia.

Ah, vale, yo estoy aquí.

-Eso es.

-Entonces, a replegarse. -Eso es.

No había disparado un arma en mi vida.

El otro día me puse a dar tiros y lo entendí,

la gente se pone a dar tiros y se viene arriba.

Mola el disparar.

Al disparar, hay que tener cuidado con los compañeros.

En una escena disparábamos,

disparaba yo, llegaba: "¡Mierda seca!"

Y pegaba un tiro: "¡Picha corta!"

Por el guión.

Entraba otro y disparaba, otro, y luego yo, íbamos en orden.

Uno metió la cabeza y me disparó al lado de la oreja.

Todo el mundo se asustó.

Llevaba un tapón hasta adentro.

Cuando me tapé, que salí del cuadro,

hice así y se me quedó el pitido,

pero debía volver a escena, no podía pensarlo.

(PEDRO) En un momento disparábamos...

¡Vamos con él!

No sé cuántas personas disparábamos.

Dices: "Todo esto está controlado".

¡Boom!

Hubo un plano en el que empecé a ver como cosas,

pero literales.

Me habían soplado por aquí no sé qué,

me di la vuelta y luego me vino uno por aquí

y dije: "'Salvar al soldado Ryan',

cómo te entiendo ahora mismo".

A mí que me pongan un petardo dentro y que explote sangre

y correr con el arma me divierte.

(NACHO) Morir, voy a morir.

-Yo morir.

-La caída de altura, de un par de metros, y a morir al suelo.

(HOMBRE) ¡Atentos, acción!

(Disparos)

Intentar evitar sobre todo posiciones de vivo.

-Queda fatal.

¿Qué significa explosión?

(RÍEN)

-Vale.

-¡Acción!

(DAVID CAMPOS) Lo que hemos hecho ha sido un bombazo en el muro.

El muro se rompe debido a una bomba

y por ahí es por donde entran los filipinos a atacar.

Primero estaba roto y luego lo hemos puesto

con piedras ficticias rellenando,

y luego hemos dado un cañonazo para que se rompiera.

¡Acción!

-¡Echadles!

¡Que se enteren estos cabrones!

-¡Hijos de puta!

Esto está tirado.

Bienvenido al Ministerio del Tiempo.

Dentro de la estrategia de innovación de TVE

en el área de nuevos proyectos, pensamos que sería interesante

explorar el mundo de las realidades "inmersivas".

La realidad virtual abre una nueva ventana.

Es una nueva forma de consumir experiencias, historias,

que va a cambiar la manera de relacionarse con los personajes,

con las tramas,

para que tú acabes sumergido y sintiendo que estás allí.

(ROBERTO) Lo descarga en forma de aplicación,

usando el sistema acelerómetro del teléfono para mirar alrededor,

moviendo la pantalla alrededor de sí mismo.

Si tiene unas gafas de realidad virtual,

introducirá su smartphone en el dispositivo

para poder consumirlo.

Soy Ernesto Jiménez.

Seré el encargado de acompañarle en su primer día con nosotros,

si pasa la primera prueba, claro.

Con esta experiencia los fans, o incluso gente nueva

que se acerque a este experiencia, pueden sentir que han entrado

en el Ministerio, que han conocido a los funcionarios,

que están hablando con ellos

e incluso que acaben sometidos al reto de un examen.

Es un vídeo esférico estereoscópico interactivo,

porque además tenemos un examen interactivo

que te permite aprobar el examen y ser miembro del Ministerio.

Quien tenga un conocimiento de la serie determinado

y que pueda conseguir la nota que Salvador quiere que consiga

para acceder al Ministerio, y Salvador es un tío muy exigente;

muy exigente.

El Ministerio del Tiempo es la experiencia perfecta

para vivir una primera inmersión en la realidad virtual.

(Pitido)

La ironía y el cinismo de Irene, de la mano de la volubilidad

y el talento y el ego de Velázquez yendo a ver a Isabel de Farnesio

y a Felipe V, ha dado lugar a todo tipo de cosas.

Me parece una pareja maravillosa Velázquez e Irene.

Tendrían que darles más misiones.

Ernesto, buenos días.

Sé que es domingo, pero esta misión es de las gordas.

Para Velázquez es una tragedia horrible,

porque su obsesión es intentar salvar los cuadros.

Es la leche.

O sea, es muy cómico; da para mucho.

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Los archivos del Ministerio - Capítulo 16

04 abr 2016

Los secretos mejor guardados de la ficción con entrevistas; la intrahistoria a través de sus creadores, director, y de los profesionales que trabajan en ella, las secuencias más destacadas …

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