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No recomendado para menores de 12 años Los archivos del Ministerio - Capítulo 15 - ver ahora
Transcripción completa

Después de ver "Los últimos de Filipinas",

quedaos ahí porque vais a ver los archivos del Ministerio

con muchas sorpresas y muchos secretos filipinos.

(HOMBRE) Todos con las armas, con las bayonetas encendidas.

Primero la guía.

Posiciones, cuadro, Isaac, cuando me digas.

(Golpes)

¡Acción!

¡Organice a los pelotones para la retirada!

¡Fuera de aquí, capitán!

Están ahí.

-¡Bomba!

¡Adelante!

¡Adelante, punta con flanco!

¡Todos allí!

Julián es muy buena persona.

Cuando no tienes nada que perder,

nada qué hacer, no sabes dónde ir,

pues te sale hacer lo mejor que te salga del corazón

en el presente, en el momento.

Última miradita ahí.

Julián decide irse porque sabe que no ayuda al Ministerio.

No ayuda a sus compañeros, tiene su cabeza en otro sitio.

Sus errores han puesto en peligro a sus compañeros,

y se ve incapaz de superar su drama.

Él ha abandonado el Ministerio del tiempo

porque está muy contrariado, muy deprimido,

porque no se puede cambiar el pasado,

porque a veces el destino te persigue.

(Pasos)

Aquí vamos a plantear ese conflicto del personaje

y cómo, allá donde vaya, se da cuenta de que nada es suficiente.

Se sentía inútil donde estaba y quería hacer algo kamikaze,

que era irse a salvar vidas, irse a donde le necesitan,

que es como enfermeros en lugares donde la gente está peor,

que son los soldados heridos.

Julián con las puertas del tiempo ha visto mucho mundo.

(RÍE)

Entonces, sabe que ciertas cosas no son útiles, o no sirven.

No cree en lo militar,

no cree en las órdenes porque sí,

o a costa de cualquier cosa, de que la gente muera,

de que la gente sufra, de que la gente pase hambre...

En cierta forma, este doble capítulo es un homenaje.

Hace 15 años, su padre, Sancho Gracia, nos embarcó

a mi hermano Pablo y a mí, con Arturo Pérez Reverte,

en un proyecto sobre "Los últimos de Filipinas".

Javier ha hecho una historia muy bonita

metiendo a Julián en medio de los últimos de Filipinas.

(JAVIER) Supone el reencuentro con Rodolfo Sancho.

Vuelve a casa por Navidad.

La vuelta del hijo pródigo un poco.

Yo creo que se echa mucho de menos al personaje.

Yo creo que el público también le echa de menos.

Es un personaje muy entrañable, muy bien escrito,

muy vulnerable, y, luego, Rodolfo tiene una ternura en la mirada,

una manera de interpretar, de romper la voz,

que es un personaje que se te queda en el corazón.

Yo como espectadora le echo de menos,

como Cayetana también y como Irene también.

(Explosión)

Hay algo del soldado que tiene una mujer,

que está enamorado de ella, que está lejos,

con la que quiere regresar y no perder el contacto.

Inconscientemente, creo que se siente identificado.

Le emociona cuando habla, parece que habla de sí mismo.

Cuando conoces a una persona así,

que hace que cada cosa que te pase sea mejor,

tu vida deja de ser solo tuya, no sé si me entiendes.

Perfectamente.

Sí ha conocido a esa persona y, por desgracia, está muerta.

Todo esto le emociona y decide ayudar a esta persona

y, efectivamente, llevarle a su esposa

el camafeo, el recuerdo, de su marido ya muerto.

Es alucinante.

O sea, un año 50 españoles metidos en una iglesia,

defendiéndose de miles de sublevados filipinos,

es increíble.

Era una gran oportunidad en una serie como esta

poder embarcarnos en esa aventura,

que es una historia espectacular.

Queríamos irnos a las colonias, a América,

intentar algún viaje a ultramar.

(PACO) "Apocalypse Now".

Además, con esa atmósfera, ha sido maravilloso.

La historia esconde más de lo que yo imaginaba.

Muy acojonante,

el elenco de esta trama me parece superchulo.

Ese elenco es difícil de reunir para una serie española,

ha sido algo espectacular.

Me vas a decir quién cojones eres.

El capitán Enrique de las Morenas y Fossi es el capitán,

el que está al frente del destacamento militar

que defiende la iglesia del ataque de los filipinos.

(PEDRO) Mi personaje es Martín Cerezo Saturnino.

Es teniente del escuadrón de la tropa que está en Baler.

Yo creo que es

el último de todos los últimos de Filipinas.

No me joda,

¿no esperará que nos creamos esa patraña?

Mi personaje es el soldado Lafarga,

que es el cocinero de la tropa.

Mi mujer es muy buena madre,

pero en la cocina no me gusta que entre.

Al pobre, durante este asedio, le pasa de todo.

Rogelio Vigil es el doctor de la tropa,

y es un tío que está más adaptado al sitio,

ya no viste como un militar.

No se siente militar en ningún momento.

Esto le va a hacer ilusión a la Loli.

Mi personaje es Heredia.

Es un chaval de procedencia andaluza.

Es un chico miedoso.

Eran gentes a las que quitaban de sus tierras,

de sus orígenes, y, de repente, les embarcaban a la guerra.

Es un pueblo fantasma.

(AITOR) Menache es un soldado.

Como al resto, lo sacaron del pueblo

y lo trajeron a Filipinas a luchar sin saber muy bien por qué.

Si intentas alguna tontería, te afeito con esto.

Mi personaje es Vicente González Toca.

Es un soldado que va a Filipinas a matar a filipinos.

Es un personaje muy impulsivo, como los papeles que voy haciendo.

Intento cambiar de registro,

pero esta vez ha salido otro de los mismos.

Estamos aguantando como campeones.

¡Miguel!

¿Tú sabes llegar a Baler?

Claro.

No paso por ahí, pero voy cerquita.

Mi personaje es un chaval de 25 0 30 años.

Él lleva el correo y es el que se encarga también

de llevar al personaje de Julián de un sitio a un pueblo donde...

(Disparo)

Nos están matando.

Si vamos a buen ritmo y no nos pasa nada,

en un par de días estamos ahí.

¿Qué nos iba a pasar?

A saber, que nos crucemos con la patrulla enemiga,

que nos muerda una bicha y haya que volver...

¿Una bicha, qué es eso?

Una serpiente.

Muy bien actor, creo que daba bien el personaje,

porque es un poco de aire fresco.

En toda esta cosa de batalla, de suciedad, de sangre, de drama,

es un tipo que está alegre, que disfruta de lo que hace,

que disfruta de la vida, que siempre tiene una sonrisa.

Es un poco una luz al final del túnel.

A buenas horas, no te jode.

(Disparos)

La mula es maravillosa.

La verdad es que Caneli, la mula, se ha portado superbien.

Es una mula profesional, una mula actriz.

Entonces, joder, le dices: "Párate", y se para.

La pobre se mueve, como cualquier animal,

pero es superprofesional.

Vamos, tiene un don de cámara que ya quisiéramos muchos.

(RÍE)

Los actores, cuando los ponemos al lado de un animal,

tienen que ser consecuentes ellos con lo que van a hacer,

porque el animal no es una persona que entienda lo que tú le dices.

Hay que enseñarle poco a poco y acoplarle al actor.

Esto es un poco lo que le lleva al sitio de Baler.

Llegas en el momento equivocado, compañero, ¿sabes?

Buen viaje. Igualmente.

Venga.

Cuidado con las bichas.

(Campanadas)

Se creó un grupo muy bonito, dispar, distinto unos de otros,

cada uno muy en su personaje.

Nos lo hemos pasado, y se lo han pasado los actores

que vinieron para el capítulo, maravillosamente.

Juanjo Ballesta, Jordi Vilches, Borja...

Es gente muy diversa, muy variopinta, muy diferente.

Solo ellos, por la mañana,

hacían un caldo curioso, divertido.

Hemos hecho bastante grupito por las condiciones del rodaje,

por estar rodando acción, exteriores y todo.

Todos hemos pasado momentos duros, de frío,

y esto, quieras o no, hace grupo.

Muy bien, pero porque estoy yo.

Llego por la mañana animando el rodaje: "¡Qué pasa, chavales!"

Y todos contentos.

Hemos hecho buena piña, somos todos buena gente.

No hay ninguno de estos que se quejan por todo.

La verdad, a los compañeros que me han tocado olé.

Modestia aparte, hemos sido muy bien elegidos.

La historia es muy potente,

no deja de ser una historia de supervivencia,

y las historias de supervivencia unen a personajes y actores.

Se creó un grupo maravilloso para ese capítulo.

Lo hemos pasado muy bien además.

(VOZ EN OFF-VO) En 1898,

librarse del servicio militar costaba 80 pesetas,

y la mayoría de estos hombres no cobraba por su trabajo

en España ni dos pesetas al mes.

Fueron reclutados sin saber a dónde iban.

Hoy Baler es un atractivo destino turístico,

la capital del estado de Aurora, en la isla filipina de Luzón.

A finales del siglo XIX, en cambio, era un pueblo de 2.000 habitantes

cuyo único edificio sólido era la iglesia,

donde los hombres comandados por el capitán De las Morenas

se encerrarían durante 337 días.

Fueron capaces de construir un pozo de cuatro metros de profundidad

para asegurarse agua potable, un horno para hacer pan,

arreglaron el tejado de zinc, agujereado de balas,

remendaron sus zapatos y sus uniformes,

construyeron letrinas y rodearon la iglesia de trincheras y zanjas.

Tenían abundante munición y una despensa de víveres

bien provista que se fue pudriendo al pasar los meses.

Al principio eran 57 soldados.

Sobrevivirían a la disentería, al beriberi y a la desesperación

solo 33.

¿Qué te pasa, Blanca?

¿Blanca?

Alonso, ¿eres tú?

¿Cómo te llamas?

¡Alonso de Entrerríos! Yo soy...

¡Blanca! ¡No, Elena Castillo!

Tiene que ser muy fuerte que seas de una época anterior,

que hayas tenido una mujer y que, de repente,

vayas por la calle y veas a tu mujer, vestida de otra forma,

pero es tu mujer; y no entiendes nada.

A él le parece cosa de brujería hasta que la va conociendo

y ve que es una persona real

y que a ella no le pasa lo mismo que a él.

Entonces, no entiende nada.

Perdón, perdón.

Él no tiene dobleces; no tiene ninguna doblez.

Pacino toda la vida ha estado acostumbrado a trabajar

y a vivir con gente que le decía una cosa y por detrás decía otra.

Alonso es un soldado, un estoico.

Es un tipo que se debe a una razón,

que se debe a una patria, a algo grande.

¡Soltadla, "hi" de putas"!

¡Qué poco hombres sois!

(MUJER) ¡Salvajes!

¡Salvajes!

La manera de acercarse a una mujer...

Lo que para él es una mujer y lo que es actual es algo nuevo,

y claro, tiene un "zipitoste" en la cabeza.

Utilizar el mismo físico para construir

un personaje diferente a Blanca me daba unas posibilidades...

Imaginad.

Está haciendo un personaje diferente.

Evidentemente, le presta su cara y su voz,

y Alonso solo recuerda a la que era mi mujer,

pero ella se inventa un personaje de cero.

Puedes llamarme si me necesitas. Ah.

¿Me das tu número?

Yo no tengo de esto.

Bueno, apúntamelo aquí. Sí.

Creo que hay ahí un flechazo mutuo.

Claro, ella se queda sorprendida,

porque no está acostumbrada a encontrarse a un hombre

con esos modales tan nobles y tan particulares.

En otros tiempos,

por agredir a un alguacil podían enviarte a galeras a remar.

Hablas un poco raro, ¿no?

Cada escena que tenía con Susana Córdoba era:

"¡Guau, esto que viene es potente!"

Nacho es un amor, lo dice todo el mundo de él,

y yo puedo decirlo porque, después de haber trabajado

con él un tiempo, le quiero mucho y es un compañero estupendo.

(MUJER) 40, segunda cámara J. -Sí.

Nos reímos mucho, en general, en esta serie rodando,

pero esa escena fue muy graciosa.

Acostumbrarte a una vida en un piso, en un apartamento,

ahora ver la tele por la noche, palomitas, una relación...

Él no se entera, pero quiere estar.

Que no se entere no quiere decir que no tenga su sitio.

Yo me apunto, claro que sí.

Es muy cómico, claro.

¿Queréis algo?

Yo tomaría más de estas palomitas.

Alonso no se entera de qué pasa,

a Amelia le viene bien porque así no tiene que enfrentarse

a una situación para la que no está preparada,

y Pacino creo que es el que más sufre en todo esto.

(HOMBRE) ¡Cortamos!

Yo creo que Amelia es una mujer que está poco conectada

con sus emociones.

O sea, siente cosas, pero no se entera a veces.

Hay personas que se dan cuenta tarde de las emociones que sienten.

Cuando van a perder a la persona que quieren: "Ay, yo le quería,

no le quiero perder"; eso.

A Amelia le pasa eso, que va un poco siempre con un retraso.

Vente.

Venga, vente, y hacemos algo moderno.

Y hago palomitas.

¿Qué es eso?

Tendrás que venir para descubrirlo.

Yo creo que a Pacino le gusta Amelia, pero le gusta mucho.

Lo que pasa es que, como nunca le ha gustado tanto alguien,

tampoco sabe muy bien cómo hacer.

No he dormido en casa hoy.

Anoche conocí a una churri, nos fuimos a tomar unos cacharros

y una cosa llevó a la otra.

No me interesa.

Pacino, seguramente, sea un rompecorazones en los 80

con mucha labia, con mucho rollo y muy macarra.

Pero, cuando realmente te gusta alguien porque lo admiras mucho,

la cosa cambia.

(VO) "El televisor" fue un telefilm de 70 minutos

emitido por Televisión Española en 1974,

dirigido por Chicho Ibáñez Serrador.

Era una de sus recordadas historias para no dormir,

la primera que no se rodó en blanco y negro

y la última en emitirse.

En ella, un gris oficinista padre de familia consigue,

tras mucho esfuerzo, comprarse el aparato de sus sueños,

un televisor en color,

pero tanto gozo visual torna en locura,

porque no distingue entre lo que ve por la tele y la realidad.

La pesadilla era una reflexión con fundamento,

porque Chicho Ibáñez Serrador es una de las personas

que más saben de televisión en España.

No solo fue el creador del concurso "Un, dos, tres",

toda una obsesión nacional en los años 80,

sino que dirigió una de las series de ficción

más innovadoras e inquietantes de la historia del medio en España,

"Las historias para no dormir", que se emitieron en los 60 y 70.

Muchas estaban basadas en cuentos de maestros del género de terror,

pero otras historias salieron de la cabeza de Chicho.

¿Cómo se crea una cabeza así?

Como otros muchos genios,

de niño, Chicho tuvo mucho tiempo para pensar y leer,

porque estuvo enfermo desde los 6 hasta los 12 años.

Después, con 16, embarcó en un mercante turco por amor

y recorrió el Mediterráneo y los mares del Sur.

Fue fotógrafo, camarero, presentador en un club de Tánger,

y dicen que hasta contrabandista.

Era hijo de actores y en el teatro hizo de todo.

Un talento tan generoso y versátil coincidió con los años

en los que la tele se inventaba a sí misma.

Le debemos tanto a Chicho...

¡Ah!

(DISPARA)

A nivel de acción, a nivel de aventura,

estamos viendo una película maravillosa.

Hay unos tiroteos y unas escenas de acción...

Las escenas de acción las disfruto.

¿Lo más difícil?

No ha habido tampoco nada especialmente difícil.

Quizá lo más duro han sido las secuencias con los fusiles,

entra aquí, allá, dispara, y a veces usando carga real.

No carga real en el sentido de que no son balas,

pero hay una bala de fogueo con la que debes tener cuidado,

porque es peligrosa.

No puedes apuntar y disparar a una persona, puedes hacerle daño.

El maestro armero nos hizo una pequeña instrucción

y nos dio indicaciones de qué era lo que no debíamos hacer.

Me tocó instruir a los compañeros de cómo se desfilaría,

de cómo se haría una formación

y de cómo se llevaría el arma en aquella época.

Tener que hacer unos pasos precisos una y otra vez, y otra vez,

disparando, en este caso, a los tagalos,

que son actores

y tienes que tener cuidado de no dañarles.

El saludo tiene que ser por el camino más corto posible

y de forma enérgica.

Entonces, simplemente, es "pam", "pam".

Sí, señor.

No está pagado, tío.

Ha sido una brutalidad.

O sea, yo creo que, si lo pensamos fríamente, ha sido...

Te hablo del equipo, que no se mojaron,

sino que literalmente con el agua por aquí,

pasando el material como porteadores.

El propio Marc dirigiendo con unas botas de agua

hasta la cintura.

Sabíamos que la altura del agua podía variar.

No sabemos hasta dónde va a subir el río.

Ese es el problema que vemos hoy.

(MARC) Yo con mis planes en mi cabeza, todos estupendos,

hasta que, de repente, el agua empieza a subir, a subir,

y tenemos que replantearnos todo de cero.

Bueno, es parte del espectáculo.

Hemos tenido que montar unas carpas,

un cañón de calor para que luego se mantengan calientes,

porque el río está frío.

Teníamos que cruzar un río e íbamos por ahí empapados

en pleno invierno, como sabéis,

y bueno, por suerte, teníamos neopreno debajo.

Lo bonito de estas cosas es que luego lo ves y se te olvida

que has pasado mucho frío porque queda muy bien

y queda muy película.

En el río estuve como pez en el agua.

Todos estaban tiritando y yo no salía del agua.

Me decían: "Juanjo, cinco minutos, salid y secaros".

Digo: "Os da más trabajo quitarme las botas y secarme".

Hacía así con el pie, tiraba el agua de la bota

y me quedaba en la orilla, o en el río,

y me fumaba un cigarro esperando, mirando si había peces o cangrejos.

Lo peor casi fue el peso de las botas,

porque se llenaban de agua y no había manera de quitarla.

Llevaba todo el día el pie como con el agüilla.

Yo fui bastante listo y, cuando caminaba por el río,

buscaba las piedras que estaban más arriba

y conseguí no mojarme mucho más arriba de...

casi la cintura.

Ya han empezado mojados,

entonces, ya el rácord es continuo de mojado,

más los disparos que va a haber dentro del río,

porque hoy tenemos impactos.

Lo difícil es que estamos rodando Filipinas y Cuba,

que tienen que estar sudando como pollos,

y hace un frío de narices.

Queríamos, para diferenciar un poco, meter de fondo

la sensación de que hace calor y de que hay bichos y tal.

Las mosquiteras yo creo que nos van a ayudar mucho.

(Disparo)

(HOMBRE) Jamás lo aguanto en la vida.

Tú imagínate hacer Filipinas en octubre o noviembre.

O sea, es muy heavy.

Lo ves y parece que nos hemos ido.

Lograr que parezca Filipinas, tropical,

mientras rodábamos aquí a finales de otoño,

en la Aldea del Fresno, tiene mucho mérito.

(BUBI) Justo en Cuba y Filipinas está involucrado

el mismo uniforme, de rayadillos que se llama,

que va con unos sombreros de paja muy amplios.

Son un poco estilo pijama, pero la verdad es que ahora,

con los correajes, ambientados, ha ganado muchísimo.

Es un uniforme bastante bonito, ¿no?

O sea, como que da el pego, con sus rayitas.

No sé, a mí me gusta, la verdad.

Mira, está bien.

Viva el correo.

(RÍE)

El vestuario son telas que se sobreponen

sobre ellas mismas.

Es complejo de poner y de que se quede en su lugar.

Me ayuda en el sentido de que me da pistas,

me dice quién es este tío.

No es un militar.

Rogelio se siente más cómodo con esa ropa

y se siente más cercano a la gente con la que está conviviendo.

Lleva incluso un collar.

Te da pistas y dices: "Este tío es un poco jipi".

(HOMBRE) ¡Alto!

Yo, Tomás de Torquemada, absuelvo al reo de todas las acusaciones.

Conocemos al hijo de Ernesto, que es Torquemada.

Es un hijo que le ha salido rana.

Él no está orgulloso de su hijo.

¡Fuera de aquí, judíos!

Es padre, lo sabemos; pero es que mi hijo es Torquemada.

Yo creo que hasta a la idea de tener un hijo está cerrado,

porque fíjate en cómo le ha salido.

Creo que esto es para usted.

-Entonces, será mejor que lo lea yo.

(LEE) "Querido Ernesto, ¿cómo estás?

Espero que todo vaya lo mejor posible.

Espero que alguna vez puedas perdonarme,

aunque dudo que lo hagas cuando sepas..."

¿Hasta dónde ha leído, Angustias?

-Bueno, solo hasta lo de que tiene usted un hijo secreto.

Es que es una cotilla.

Es que es una cotilla.

Coincide cuando aparece la carta esa en el Ministerio,

que no sé quién la abrió y quién la archivó,

y me ha pillado ahí.

Es una cotilla, me persigue por todo el Ministerio

para que le cuente cosas, y no quiero.

Yo soy muy cerrado con mi vida, pero no puedo.

Es un desahogo para Ernesto que alguien lo sepa,

le guarde el secreto y poder hablar, aunque sea poco.

No te invito ni a un café.

Hay un momento en que le digo a Juan Egea: "Un café".

Será un segundo, mientras tomamos un café.

-¿Un café? -Sí.

Juan había tenido una relación con ella hacía mucho tiempo.

Juan ha tenido un hijo o algo así, que no se sabe de quién es.

Entonces, Juan venía un poco a tantearme, a ver si era yo.

No parecías un galán que fuera a sus novias preguntando algo así.

-Por favor, sabes que no soy así.

Creo que ha sido un poco golfo.

Ha sido un hombre que no ha mimado a las chicas con las que estaba.

(ANAÏS) Ernesto no es un solterón empedernido,

es un solitario empedernido.

No creo que él haya tenido mil ligues

y haya utilizado a las mujeres.

¿No podría hacer nada para que se relaje un poco?

-Más bien todo lo contrario.

Yo no tengo buena relación con él, por ahora.

Los enemigos de Salvador casi siempre son mujeres,

con lo cual, he llegado a pensar que será un misógino,

pero no, es casualidad.

Se la tengo guardada.

Si ella quiere las cuentas claras,

le daremos las del Gran Capitán, que se prepare.

Ahora, con vuestro permiso, me voy a fumar un cigarrillo.

Apago porque hay que ahorrar.

Bueno, sed buenos.

(Pitido)

No os perdáis el próximo episodio,

iré en busca de un gran amigo; espero encontrarlo.

Rodolfo no se ha ido nunca.

Rodolfo quizá no ha venido al rodaje algunos días,

pero Rodolfo ha estado presente siempre.

Nada se puede cambiar.

Vayas donde vayas en la historia,

está llena de penas, de injusticias, etcétera.

Estas cosas pasan en la vida.

Decides ir por un sitio y olvidar el pasado,

y este vuelve porque está sin resolver.

Tiene mucha tela.

En el episodio que viene vais a conocer a mi madre.

Ahí lo dejo.

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Los archivos del Ministerio - Capítulo 15

28 mar 2016

Los archivos del Ministerio visitan a Rodolfo Sancho en Filipinas y le acompañan hasta Baler, donde charlan con el impresionante elenco que da vida a los Últimos de Filipinas en uno de los episodios más ambiciosos y espectaculares de la serie.

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  1. Calima

    A ver por qué tengo que ver la reproducción a saltos quien programa los vídeo debería de saber que el bufering siempre tiene que ir por delante de la reproducción una vez he presionado el botón play estoy en la reproducción el bufering ya no se debería de parar hasta que salga de la página si pausó la reproduccion el el bufering debería de seguir cargando para que cuando vuelva a él play la reproducción este un poco más refrescada y si por lo que sea presiono atrás en la reproducción el bufering debería seguir cargando independientemente de si yo retraso la reproducción o no por que si cuando presiono la reproducción atrás el bufering desaparece ha bra lag siempre y es un coñazo y me tiro aveces más de una hora para ver media hora de capítulo de los archivos imagínate un capítulo del Ministerio es un bajón Tratar de solucionarlo porfavor gracias

    09 abr 2016
  2. Laura

    Porque cambia de nombre la tumba de Amelia?

    04 abr 2016
  3. Chiruca

    Enhorabuena, cada vez mejor que el anterior. Ahora, toca esperar una semana al Capitulo 15 "2". Me ha encantado el Making of del Capitulo 15/1, "Los ultimos de Filipinas". Gracias a todos :-) P.D., Pacino sigue en la segunda parte; maravilloso !!

    29 mar 2016