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No recomendado para menores de 12 años Los archivos del Ministerio - Capítulo 9 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, soy Sergio Peris-Mencheta e interpreto a un Cid muy especial

en este ministerio, que es de los pocos que funcionan.

(HOMBRE) ¡Acción!

(GRITAN)

-¡A vuestra espalda!

-Corta.

"El Ministerio del Tiempo" siempre ha sido, es y, mientras dure, será

una serie de aventuras con elementos de género fantástico,

en eso no va a cambiar.

Tampoco va a cambiar la mezcla de comedia con drama.

A nosotros el proyecto nos apasionó desde el primer minuto.

No pudimos más que decirles que encantados y gracias

por darnos la oportunidad de colaborar con él

y de poner en marcha el modelo de producción que queremos,

que es este, en el que el creador de la serie se convierte

en lo que llamamos "showrunner",

que es la palabra que usan los americanos para determinar

al responsable de los contenidos de la serie; y es verdad.

(JAVIER) Nos gusta que, viendo la serie, se entretengan.

Entretener no significa ni atontar ni hacerle evadirse.

Intentamos hacer una serie inteligente

en la que el espectador reconstruya ese mapa de géneros, de emoción,

de drama, de comedia...

(MARC) La repercusión de la serie, la crítica, el fenómeno fan,

todo, han sido buenas noticias que, al final, lo que suponen es

que debemos afrontar esta temporada con un nivel de exigencia mayor.

La gente ya sabe qué es "El Ministerio del Tiempo"

y quiere verlo.

(MAITE) Creemos que la serie es buena no por sus buenos guiones,

o por los personajes, que están contrastados y funcionan,

sino porque cada capítulo es una sorpresa para el espectador.

A mí esta serie me ha cautivado desde el principio.

Lo siento porque alguien pensará: "Claro, como estás dentro...".

Me da igual lo que piensen, a mí me gusta.

Entre otras cosas, por eso estoy aquí.

Así de chulo.

(CHASQUEA CON LA BOCA)

¡Me encanta el futuro!

¡Nuño!

-¡Ah!

(TODOS RÍEN)

-Corta.

-¿Te he matado?

-Me has matado, cabrón.

De repente aparecen unos restos que no cuadran

con los históricos del Cid.

Les envían allí para averiguar qué ha pasado, si hay un doble Cid,

si alguien ha cambiado la historia, o qué pasa.

La leyenda del Cid debe llegar a nuestros días como la conocemos.

Para ello debemos deshacer el lío de que el Cid murió

y de que quien le está suplantando tiene los días contados;

entonces, debemos meter baza para que podamos seguir contando

el cuento que nos estamos contando desde pequeños.

Planteamos conceptos muy claros,

que es la leve línea fronteriza entre lo que es la historia,

lo que la gente considera Historia con mayúsculas, y la leyenda.

Hay una parte que es simplemente la propia del romancero,

como la jura de Santa Gadea,

o frases maravillosas que no están muy documentadas,

en el sentido histórico de la palabra.

Así se debate el concepto de la leyenda y de la historia.

(RAMÓN) Hay dos Cid, uno verdadero y otro falso.

El falso resulta que es un agente del Ministerio,

que lleva allí desde 1960.

(SERGIO) No es el Cid auténtico, el que existió,

es el Cid de la leyenda, el Cid del "Cantar de Mío Cid".

Ese es el que representa Rogelio porque es la información que tiene

y es la única herramienta que tiene para intentar salvar los muebles,

no solo del Ministerio del Tiempo, sino también los del propio Cid.

Ojo, que la gente no piense que el Cid no es el héroe nacional,

pero yo creo que es crítico con el sentimiento patriótico.

(GRITA)

(MARC) ¡Corta!

(GRITA)

(GRITA)

(AMADO) Agradezco la colaboración que ha hecho Antonio Velázquez.

Ha hecho un personaje pequeño,

pero le llamamos y respondió con un sí bien grande

y ha hecho un trabajo muy bonito.

Ha sido corto, un poco corto.

Más que contar un personaje histórico,

he contado un momento histórico de ese personaje.

Es el momento de la batalla de la reconquista de Valencia.

Por ese momento,

donde entran estos dos agentes del Ministerio

y el sonido de la cámara de pronto despista al Cid,

por ese error, hacen que no esté alerta y le maten por la espalda.

Un día antes estuvimos trabajando en plató con Miguel,

el jefe de especialistas, y con su equipo de especialistas.

Montamos unas buenas coreografías, pero Marc dijo: "No, nada de esto".

Marc tenía claro cómo quería rodarlo

y es una de las cosas que hizo para el equipo y para mí.

Marc tenía claro cómo rodar cada secuencia, cada movimiento.

Tenía muy claro cómo quería el personaje del Cid.

Sergio es uno de los mejores actores de este país

y es un placer tenerle en esta serie.

Es un Cid fantástico.

No es que sea el único Cid posible,

sino que es más Cid que el Cid, como se ve en el capítulo.

(GRUÑE)

Sergio es un personaje en sí mismo.

Tuve la suerte de conocerle prácticamente el día que se subió

por primera vez a un escenario.

Creo que ha hecho un trabajo brillante.

Dependiendo de la escena que afrontemos,

tiene que aparentar ser un gran señor,

o tiene que aparentar ser un hombre enamorado de su mujer.

(SERGIO) Rogelio es un tipo que tiene su familia,

que vive una vida normal, a pesar de trabajar en el Ministerio.

Por tanto, está supeditado a ciertas misiones.

En una de estas misiones, como habéis visto,

tienen un problema y él asume la responsabilidad.

La responsabilidad le lleva a entregar su vida a la causa

y a convertirse en el Cid Campeador.

Como lo que hace es nutrirse de lo que se ha escrito del Cid,

al final queda lo mejor.

(SERGIO) Leyendo el guión me lo pasé muy bien.

Eso es difícil que te pase al leer un guión.

Te dicen: "¿Qué te parece este personaje, el Cid?"

Y yo: "Joder, solo me faltaba el Cid ya".

Y de repente ves que no es el Cid que imaginas,

no es Charlton Heston, porque te han llamado a ti,

que no tienes nada que ver con Charlton Heston.

(HABLA EN INGLÉS)

(PABLO) En la serie sale haciendo unas preguntas...

un tanto infantiles, si no estúpidas.

Pero bueno, todo se puede justificar.

Nunca se sabe lo que el personaje está pensando por dentro.

O sea, podría ser incluso real él divirtiéndose simplemente

con esos españolitos de los años 60 que intentaban ayudarle

de la mejor manera posible.

¡Madre, este hombre, si nace más simple, nace botijo!

-¿Botijo?

Don Ramón Menéndez Pidal alucinaba con las preguntas que le hacía.

Ahí se provoca una situación verdaderamente divertida.

Jimena creo que es un personaje muy interesante.

Trabajar con Savitri ha sido una delicia.

Jimena en este capítulo es una mujer a la que se le presentan

una circunstancia misteriosa, extraordinaria,

y que, con su intuición, sus herramientas para juzgarla

y la inteligencia que pueda tener,

juzga que es buena y tira para adelante con ella

y se enamora.

Y él dice: "¿Estás ahí, Aurora, estás ahí?"

Tú le agarras la mano, te toca,

y ya respondes: "Sí, estoy aquí, soy vuestra Aurora",

y: "Gracias a Dios".

En cuanto caiga la mano,

te acercas y cierras los ojos. -Me acerco, vale.

(SERGIO) Creo que la escena más bonita es la final.

Es el momento de la despedida,

cuando Jimena y Aurora se vuelven la misma persona para él.

En ese momento, yo creo que de lucidez,

la llama de tú y la llama Aurora.

Y además se llama Aurora, que no puede ser más bonito.

Es como que el final es el principio otra vez.

Eso me parece que está muy bien resuelto, no parece tele de pronto.

Es una historia de amor distinta.

Es una historia de amor con otras reglas.

Ella está temiendo todo el rato que se marche en cualquier momento.

Me conmovió mucho cuando lo leí.

Me parece que es muy triste y me puso muy triste.

Tiene mucho humor el capítulo, pero tiene un poso de melancolía,

de nostalgia, de tristeza y de amor.

Se le ve que es un tipo que ama lo que hace.

Cada uno tiene su Cid.

Cuando hago personajes históricos,

trato de ser fiel a lo que me dicta el corazón y no la cabeza.

(BALBUCEA) Aurora...

¿Estás ahí, Aurora? -Sí, mi amor.

-Gracias a Dios.

Gracias a Dios.

(VOZ EN OFF-VO) ¿Quién escribió el "Mío Cid"?

Nunca lo sabremos.

Los expertos deducen, por la información que da el texto

y los manuscritos en los que se conserva,

que debía ser un hombre culto, con conocimientos jurídicos,

tal vez notario o letrado, que provenía de la zona de Burgos

y conocía bien La Alcarria y el Valle del Jalón.

Los filólogos datan el cantar entre 1195 y 1207,

es decir, al menos un siglo después de la muerte de Rodrigo Díaz.

Los cantares de gestas se escribían para ser recitados.

De ahí que rimen y que repitan frases como si fueran estribillos.

Se recitaban en reuniones sociales para animar a los soldados,

y entusiasmaban al público recordando heroicos antepasados

y los valores compartidos.

En el caso del Cid, se ponen en valor cualidades como la mesura,

la proporción en el castigo, la resignación,

la justicia y la piedad.

La defensa de sus hijas, el amor a la esposa,

la generosidad con el vencido,

virtudes universales para una tierra en busca de la paz.

El cantar inaugura un castellano espléndido,

aunque aún primitivo.

Las palabras cid, "sidi", señor en árabe,

y campeador, "campi-doctor",

especialista en batallas campales en latín,

nos recuerdan a esa tierra todavía de frontera,

de mezcla de culturas,

de la que surge uno de los mitos fundacionales de España.

El mayor reto que hemos tenido en el episodio del Cid

ha sido la recreación minuciosa de cómo era el ejército,

de cómo formaban, de cómo eran los castillos,

de cómo se tenía que ver, de la situación,

de cómo se enfrentaban a los enemigos.

Vamos a hacer un "dead man".

Es una muerte con un cable fijo.

Se le ata una cuerda a una persona que corre

y, cuando llega al tope de la cuerda, le para en seco.

Parece que le dan un golpe y le paran en seco.

(EL SOLDADO GRITA)

En una de las peleas, en el choque de espadas,

a mi espada se le fue aflojando un tornillo de la empuñadura

y en un giro, cuando pasó la espada,

salió volando la hoja y todo el equipo la vio volar.

Por suerte no pasó nada.

(DAVID) La batalla entre nuestro nuevo Cid, que es Alonso,

y el ejército de los sarracenos es uno de los planos más vistosos

que tiene el capítulo.

Esto es una serie totalmente inusual.

Cualquier productor diría: "Esta serie es un problema".

(GONZALO) No hay decorados que valgan en todos los capítulos.

Tenemos el Ministerio, pero es una serie con mucho exterior.

Por tanto, encarece mucho la producción.

Si hay que hacer una llegada a caballo con todo un ejército,

no hay sitio mejor que un castillo.

Yo prefiero rodar en escenarios naturales a plató.

El plató es cómodo, calentito, fresquito en verano,

pero es más aburrido.

Los escenarios naturales, como actriz, son una gozada;

como el Castillo de La Adrada, que es impresionante.

Entras, caminas por esos suelos,

y no hace falta nada más, la mitad de tu trabajo está hecho.

Era muy complicado, con cromas enormes,

con mucha figuración, diferentes situaciones en el castillo,

un día complicado para el equipo.

(FIGURANTE) He repetido cinco o seis veces.

No ha sido mucho, pero es que un día como hoy,

con tanta calor y a las 11:00 de la mañana,

con este vestuario,

parecemos pollitos ahora mismo.

(DAVID) Para la reconstrucción del ejército del Cid,

de los cristianos, teníamos como 20 o 25 figurantes.

La verdad, es para aplaudirlos,

por ir como iban con el calor que hacía.

Más o menos hicimos 2.000, 2.500.

Hacer el ejército sarraceno era más complicado.

Con 7 u 8 hicimos el plano más cerrado, que son como 200,

y luego hay el gran ejército sarraceno,

que son como 250.000 soldados, todos digitales.

No hay ni un solo soldado de verdad.

(MARC) Uno, dos, tres, cuatro,

cinco, seis, siete, ocho,

nueve, diez.

¿Cómo van?

-Más despacio, que es como él venía.

Yo creo que un poco más despacio.

"El Ministerio del Tiempo" supone muchos retos para un director.

Te permite reinventarte en cada episodio.

La responsabilidad de una serie tan complicada como esta,

que cada capítulo es una época diferente,

una película diferente....

La hace más difícil.

Para cualquier equipo terminar un episodio es empezar de cero.

(BUBI) Hay una cantidad de números de figuración por capítulo,

que es 100, 120.

Es como una película cada dos semanas.

Por un lado los soldados con las cotas de malla

y los cubre armas en burdeos,

y luego con los sarracenos nos fuimos a colores tierra,

un poco más a meternos en el desierto.

Peris-Mencheta subía al caballo, bajaba;

un toro, la verdad,

por manejar estos pesos, porque no solo iba con esto.

También va con un cubre armas, más la capa, más el guante,

más la cota de malla de capucha...

El traje medieval que lleva Amelia es bonito,

es cómodo, es maravilloso, es calentito.

Podríais ponérmelo más.

Amelia se podría trasladar al Medievo y dejar de usar corsés,

que es algo que no termino de entender.

Una vez que salen de maquillaje y peluquería

con el "look" que has conseguido encajar, complementar,

ya es una sorpresa, es un alucine.

En ese momento, cuando salen,

dices: "¡Ostras, sí que lo hemos conseguido!".

A buenas horas, Spínola.

-Tranquilos, solucioné lo de fuera y esto lo haré en un pispás.

Todo el mundo sabe quién es Spínola,

capitán de los tercios de Flandes a las órdenes de Felipe III.

Fue Grande de España, duque y no sé cuántas cosas más.

Ganó muchas batallas y conquistó varios países.

Lo interpreta Ramón Langa.

Se ha recuperado para el primer capítulo.

Spínola es un agente del Ministerio.

Ramón, en la anterior temporada, hizo un personaje muy pequeño

que nos dejó a todos con la miel en los labios.

(RAMÓN) Gustó mucho esa aparición y vuelve el personaje a la serie.

Le hemos dado un tono épico, serio, pero con un punto de humor;

no con un punto de comedia, pero sí simpático.

La gracia de la serie, que es una de sus grandes virtudes,

es que no debemos concentrarnos en el personaje histórico,

sino en la persona detrás del personaje histórico.

¡Acción!

-"Yippee ki-yay", "hi" de putas.

(MARC) Eso nos da mucho juego.

Cuando aparece Ambrosio Spínola todos sabemos lo mismo sobre él:

grande de España, gran soldado, Flandes, etcétera...

Y lo tienes en una escena cazando conejos con Alonso

y teniendo una discusión con Amelia en medio del bosque,

ahí es donde empiezas a descubrir qué hay debajo de esa capa.

¿Sabe una cosa, Spínola?

Estás empezando a cansarme, mucho.

Ambrosio, así me llaman mis amigas,

sobre todo si son hermosas como vos.

Remarcar el hecho de que Amelia sea la jefa de una patrulla

en la que le acompañan dos "macho-man"

como Alonso de Entrerríos y Ambrosio de Spínola.

Hay un choque entre lo femenino y lo masculino intertemporal

que define algo que nosotros hemos planteado siempre,

la fortaleza de los personajes femeninos.

Para mí es muy bonito porque ahí se ve que Amelia

empieza a sentirte segura en su puesto.

Se siente jefa, siente que tiene derecho a serlo, y antes no.

Todo esto de aquellos hombres de aquellas épocas

se lo echa en cara una mujer y no lo llevaban tan bien.

No es como hoy en día,

que te la lo mismo que te recrimine una mujer que un hombre,

pero entonces sería: "¿Cómo me habla una mujer así?"

Aquí toma las riendas,

se enfrenta a Spínola y le coloca en su sitio.

El traje de Spínola es del cuadro de "La rendición de Breda".

No sé si es tópico o típico,

pero él va con su traje de gala a recibir las llaves de la ciudad.

No creo que batallara así, me imagino.

Lo digo porque con esos trajes yo no me puedo mover,

entonces no sé.

Que no se lo tome mal el departamento de "costume".

Ramón Langa vestido de Spínola, con ese traje, con esa armadura,

con esa barba, con ese tiarrón tan grande...

Es curioso mirarle hacia arriba y decirle: "¡Ojo!".

(RÍE)

¿Sabéis qué fue lo último que dije a mi hijo en mi lecho de muerte?

Honor y reputación.

Que así sea.

(TODOS RÍEN)

(VO) Mío Cid, el Campeador,

el que en buena hora ciñó espada, el de barba tan cumplida,

el de habla mesurada, el tierno padre de hijas

y amante esposo de Jimena, es una leyenda.

El personaje en que se basa Rodrigo Díaz de Vivar

fue un guerrero de origen aristocrático

que se crió en la corte del rey Fernando I con su hijo Sancho,

que sería proclamado rey de Castilla al morir su padre,

en el año 1072.

Sancho muere asesinado y la corona de Castilla pasa

a su hermano Alfonso, que ya era rey de León.

La leyenda cuenta que el Cid en la iglesia de Santa Gadea

obliga a Alfonso a jurar que no ha tenido que ver

con la muerte de su hermano.

Lo cuenta el cantar.

Se han hecho películas y cuadros de este momento,

pero el hecho histórico nunca sucedió.

¿Por qué inventó algo así el autor del "Cantar de Mío Cid"?

Porque eso convertía a Rodrigo, el héroe de la historia,

en representante de los derechos de los castellanos

y en paladín de la verdad, la justicia y el bien común.

Mucho símbolo para un solo hombre, pero lo justo para un héroe.

Le voy a resumir su gestión: van a por un empresario corrupto

al siglo XVI y casi nos quedamos sin Lazarillo.

-Pero les detuvimos y salvamos a Lázaro.

-Casi se les muere el empecinado.

-Sí, pero sobrevivió y Napoleón no ganó la guerra.

-Le parecerá un éxito que los nazis invadieran el Ministerio.

¿Y lo ocurrido con Leiva?

-Veo que está muy bien informada.

-Sí, pero no por usted, que es quien debería hacerlo.

Cuando Mar Saura apareció en la primera temporada,

ya se la veía ambiciosa y trepa.

Susana ha llegado y ya está aquí imponiéndose como jefa.

Es una mujer segura de sí misma que tiene claro lo que quiere

y que va a por ello sin ningún miramiento.

Hay un momento en que ella le dice:

"Ahora le dejo tranquilo porque tendrá mucho trabajo,

y así podrá llamarme hija de puta",

y se va muy digna y muy bella.

Y él dice: "No, ese no es mi estilo".

¡Zorra!

Por fin Ernesto tiene un enemigo al que hacer frente

y un enemigo con el que explotar.

Aunque tenga buenas intenciones y ganas de renovar el Ministerio,

es una señora que aparece allí, una novata.

Está decidida a controlar el Ministerio porque piensa

que en el Ministerio lo están haciendo mal.

Así que tenemos un topo en el Ministerio.

-Si no lo hay,

¿cómo cree que la señora Torres sabía tanto sobre nosotros?

-Yo pensé que usted le informaba de todo.

-¿Informarla, a ella?

(MARC) La vuelta de Irene a su puesto genera más conflictos

y, además,

vuelve, aparentemente, al Ministerio arrepentida,

pero vamos a descubrir que no vuelve tan arrepentida,

sino que vuelve con la misma idea de cambiar las cosas.

Creo que ella tiene un carácter obsesivamente responsable

hacia lo que cree que es correcto.

Quiero que vuelva al puesto que tenía.

(MARC) Vuelve al mismo puesto que había dejado.

Sabe que esta decisión le traerá problemas.

Lo cual genera más conflictos con los demás personajes,

porque no saben si volver a fiarse de ella.

(SALVADOR) Bienvenida.

Julián lo deja porque ve que es un peligro para la patrulla.

Se da cuenta de que, ya en la primera temporada,

por algún despiste suyo y por no poder resetear la cabeza

y dejar de lado su conflicto por la muerte de su esposa,

pone en peligro serio a sus compañeros.

Julián está pasando una crisis existencial muy grande.

No cree en lo que hace.

Julián piensa que, si el tiempo no hubiera que cambiarlo,

no existirían las puertas del tiempo.

Es algo que lleva él en su mundo interno

y llega un momento en el que no soporta esa presión

y decide irse.

No es una despedida, es un hasta luego.

(PABLO) El personaje no puede desaparecer.

No lo veremos en televisión, no sabemos cuánto tiempo,

pero ya contará él su estancia, su vida

y cómo una persona del 2015 percibe el mundo

y la época en la que él decide irse.

(JAIME) La relación entre Salvador y Julián,

en el mejor sentido de la frase, es una relación paternalista.

Es como ese padre que ve al niño travieso y le hace gracia.

Luego le regaña y dice: "Ay, Quique, qué estás haciendo",

pero en el fondo dice: "Ese es mi chaval".

Todavía no sé por qué Salvador confía mucho en Julián.

¿Sabe, Julián?

Yo también perdí a mi esposa.

No era tan joven como usted,

pero su marcha me dejó hundido.

Salvador casi se desenmascara delante de Julián.

Le habla de como él también perdió a su mujer,

y eso es un acercamiento importante entre los dos.

Creo que es algo que siempre está ahí

y que de vez en cuando le salta

y le duele, y le produce temor sobre todo.

Yo creo que llega a la conclusión en este capítulo

de que, como siga por ahí, no solo va a lamentar la muerte de Maite,

sino que puede lamentar la muerte de gente a la que empieza a querer.

Lo que sale del corazón de Julián siempre es bueno.

Él tiene una crisis existencial

y, en lugar de rebelarse de mala manera,

decide irse a ser útil y a ayudar en otros lugares.

(HOMBRE) ¡Julián!

(JUAN) Es duro y hay que tomar las medidas,

pero lo entendemos.

En el fondo lo entendemos.

"Ministéricos", no os preocupéis, porque Rodolfo no desaparece.

El capítulo 10 es muy thriller y es muy especial.

Es cine negro.

Hay un asesino en serie que viaja por puertas y diferentes épocas,

y le seguimos.

Es un psicópata bajo la apariencia de un niño bueno.

Veremos a Hugo manejarse en comedia de una manera espectacular.

¿Qué hacéis, para qué corréis?

Presentamos a Pacino.

El hecho de que el personaje se llame Pacino, en un principio,

es una responsabilidad.

¿Chapino? -No, Pacino.

Es muy listo, muy práctico, muy de calle.

Un hombre de acción.

  • Capítulo 9

Los archivos del Ministerio - Capítulo 9

15 feb 2016

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