Lolita tiene un plan La 1

Lolita tiene un plan

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Para todos los públicos Lolita tiene un plan - Comunicadores - ver ahora
Transcripción completa

(Radio sintonizándose)

(LOCUTOR) "Buenas tardes,

parece que las temperaturas nos están respetando

y podremos disfrutar de una de esas noches agradables.

Ahora que nuestros compañeros de los Servicios Informativos

ya han repasado la actualidad diaria,

es el momento de ponerse cómodo".

(Música pop rock animada)

(LOCUTORA) "Este programa es especial,

porque Uds. van a oír voces que quizá les suenen de algo,

porque han tenido el honor de acompañarles durante décadas

y lo han hecho en el desayuno, al volante,

y en alguna que otra larga noche de insomnio".

(Música animada)

(LOCUTOR) "Ya saben que la radio es como una gran casa

en la que siempre están las puertas abiertas a los amigos.

Y, bueno, cuando varios amigos se juntan

no se sabe qué puede pasar".

(Música pop rock animada)

(Timbre de la puerta)

(La música cesa)

Buenas noches, adelante.

Qué alegría. (JULIA-J) Qué guapa.

Igualmente. Además, qué alegría los lunares.

(J) ¿Has visto?

(LUIS-L) ¿Cómo estás? Bienvenido.

Pase usted, señor.

¡Eh! ¿Cómo estás?

(CANO-C) Peor que tú. Qué de tiempo sin veros.

Pasad para dentro, aquí tenéis vuestra casa.

(C) Qué casa más bonita. ¿Has visto? Es alquilada.

(J) ¿Alquilada? Sí.

Mira, yo quería... No sé...

Primero, agradeceros que estéis aquí,

y segundo, yo había traído unos vinitos...

Uno del Bierzo...

(L) Hombre... Que yo sé que eso...

Eso toca el corazón.

(C) En el Bierzo no hay vinos buenos.

(J) -Eso no lo digas delante impunemente.

Y un gallego, que yo sé que a ti te gusta que te mueres,

porque te viene la tierra.

Y en Torrelodones he "buscao" vinos, pero no hay.

Yo soy de Madrid desde generaciones.

Hasta mis bisabuelos de padre y madre, de Madrid.

¿Y por qué no me has traído vino de Madrid?

(J) Yo me siento. -Sí, tengo. Tengo 16 cajas.

¿Dieciséis cajas? Voy a por alguna.

De todas maneras, vamos a probar este,

que es un vinito de la tierra de esta señora.

Aunque es catalana ya de adopción.

A ver si yo tengo fuerza.

(J) ¿Esto es Ribeira Sacra entonces?

Pues no sé si será sacra. (L) Esto es un bierzo.

¿Es un bierzo? (J) Yo lo reconozco,

si es lo que yo creo, lo reconoceré.

Salud. Muchas gracias.

Al contrario, además tenía muchas ganas de veros

porque hacía mucho tiempo. A ti te vi el año pasado.

Cuando estuviste haciendo teatro en Barcelona, te entrevisté.

Y a este señor también. Tuve el honor de que fuera a verme

al Teatro Goya haciendo "La plaza del diamante".

Sí, pero antes, muchísimo antes.

La conocí en una sala de fiestas

muy cerca del Price de Madrid.

Y yo...

Yo, recién llegado León, me dije:

"Esta mujer va a ser para mí".

Pero no sabía que Lolita tenía otras miras

y que yo no estaba capacitado para enamorar a Lolita, ¿no?

A ti te conozco de fiestas también.

Nosotros hemos pasado alguna Nochebuena juntos.

¿Nochebuena? Sí, señora.

Y también, ¿tú te acuerdas de la sala Caracol?

Por supuesto, que allí nos hemos visto.

-Yo recuerdo en Roda de Bará que yo hacía una fiesta...

-¿Me lo dices o me lo cuentas? Te recuerdo

que un año me tocó presentarlo contigo.

-En una de las actuaciones estaba Julio Iglesias

y estaba la mamá de esta señora.

(J) -La gran Lola.

-Y yo a Lola le hago una pequeña entrevista

y de las diez preguntas hablaba de la hija.

Y entonces Lola se enfada:

"¿Con quién te quieres quedar, conmigo o con mi hija?".

(RÍEN) (L) -O sea, hablar de Lolita...

(C) -Las nochebuenas en tu casa eran impresionantes.

No he visto fiestas más divertidas. Eran impresionantes.

Y tú me has entrevistado en la radio

y yo te hice una entrevista muy buena en "Tirititrán".

Cuando había programas de flamenco.

Era un programa en la 2. Cuando había programas de música.

(CANTA) "Tirititrán tran tran tran.

Tirititrán tran tran tran

tirititrán, tran tran tran

ay tirititrán, tran tran tran". ¡Bien, sí señor!

-¿No hay programas de música en la tele?

-Muy pocos. Gracias a Dios que existe la radio.

-Mi desconocimiento es porque oigo la radio nada más.

Mi vida es la radio. -Deberías oírme a mí.

(L) -Yo escucho a esta señora...

-Pero los horarios no son... (J) -No son coincidentes.

Puedes quedar bien con los dos.

-Di: "Alguna vez te oigo".

-No, lo que pasa es que yo durante 40 años me he levantado

a la hora que te levantas tú, a las 5:00.

(RÍE) A esa hora me acuesto yo muchas noches.

(J) Eso me parece inhumano.

(L) -Y desde mi jubilación,

yo digo: "Va a madrugar su papá".

Y entonces ahí no hay quien me pille escuchando,

ni a ti ni a nadie.

-Yo prefiero acostarme a las 6:00, pero no madrugar.

Señores, vamos a brindar.

Por vosotros,

por haber venido a mi casa, que es un placer

y por una cena que nos vamos a pegar entre pecho y espalda,

porque aquí se come.

(Música chill-out animada)

Para mí no hay profesión más hermosa

que el comunicador de la radio.

Yo he vivido muchos años en la radio

y si el Todopoderoso me diera la oportunidad

para repetir, repetiría.

-Mi profesión me hace feliz.

Es la mejor profesión del mundo.

Y no me quiero poner cursi, pero es que es verdad.

O sea, una profesión que te da la oportunidad de conocer

a gente a la que admiras,

de enriquecerte,

con gente a la que crees grande...

¿Qué más puedes pedir?

-Nunca hubiera soñado, cuando tenía 15 o 18 años

que llegaría a charlar, a entrevistar

a gente que ha sido protagonista

de la historia que me ha tocado vivir como ciudadana.

Esa oportunidad que nos da el periodismo, la comunicación,

no te la da ningún otro trabajo, ningún otro oficio.

Bueno, yo tengo una sorpresa para vosotros.

Yo soy una fan de las radios antiguas,

y, de hecho, mi padre me acostumbró.

Mi padre dormía con la radio debajo de la almohada.

Mi madre también. Pero esta radio anda sola.

Yo le doy aquí

y no hace falta que busque una emisora,

ella habla sola.

(J) ¡Uy! Vamos a ver qué dice.

Seguid comiendo.

"Todo el mundo tiene un recuerdo de la radio de su infancia".

(J) -Ese eres tú, ¿no?

-Qué voz tan bonita, qué guapo el que habla.

-Tiene pinta de ser guapo, ¿verdad?

-Pero, hablando de radio...

Mi primer recuerdo de la radio como oyente

fue siendo muy pequeño. En un cuarto en mi casa

que era donde madre se ponía a coser. Ella era modista.

Una gran modista.

Y yo jugaba y mi madre escuchaba la radionovela.

-Por cierto, uno de mis recuerdos de televisión más pletóricos...

No sé si te acuerdas.

Fue en el programa "El paseo por el tiempo",

que le dediqué a Luis.

Y lo que hicimos fue reproducir... Vino Iñaki Gabilondo.

Entonces Iñaki, Luis

y yo hacía también vocecitas,

con el último técnico que hacía los efectos de sonido

en directo.

Con dos cocos hacía el caballo.

(RECHINA) La puerta.

El crepitar del fuego lo hacía con celofán.

-Celo de los paquetes de tabaco.

-Ver a Luis del Olmo y a Iñaki Gabilondo

partirse de risa haciendo voces

con el señor de fondo haciendo los efectos

es uno de mis mejores recuerdos de la tele.

(VOZ INFANTIL) Hola, león feo y repulsivo.

(RÍE) ¿Qué te trae por aquí?

-¿Has visto a la leona, ratita presumida?

-Está en su casa, escuchando "Protagonistas".

-Oye...

Oye, ¿y tú...

por qué eres tan feo?

-En aquel momento, una fuerte tempestad asoló la selva

e impidió responder al pobre y humillado león.

(SOPLA Y HACE EFECTOS)

Bueno, voy a darle otra "ruedita". (J) Vale.

(RADIO) "¿Recuerda quién le dio su primera oportunidad?"

(RÍE) (DUDA) Esa soy yo.

¿Quién le dio la primera oportunidad?

Va, tú, tú.

¿A mí quién me dio la oportunidad?

Me la dio mi madre en "Estudio Abierto", me parece.

Sí, en "Estudio Abierto", con José María Íñigo.

Además, guardo un recuerdo fatal,

porque se cantaba con la voz en directo y la música en playback

y yo empecé un tono diferente con "La saeta, el cantar",

la de Serrat. "Oh, la saeta, el cantar..."

Y empecé en un tono diferente

con la cabeza para abajo. Tenía 17 años.

(CANTA) "Oh, la saeta, el cantar

al Cristo de los gitanos

siempre con sangre en las manos,

siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz

que todas las primaveras

anda pidiendo escaleras

para subir a la cruz.

Ya lo he "contao", os toca a vosotros.

Luis, estás muy "callao".

¿Quién te dio una oportunidad?

Ricardo. -¿Qué Ricardo?

-Ricardo era el director del diario "Región" de Oviedo.

Y tenía un familiar

en Ponferrada y estaba veraneando en Ponferrada.

Y me escuchó a través de la radio en un programa que hacía yo

comentando las vivencias de la ciudad.

Y le llamó la atención.

Y este señor tenía acciones

en Radio Asturias de Oviedo.

Y llamó al director: "Aquí hay un muchacho

que es probable que te guste su voz".

Total: vienen a Ponferrada,

hablan con mis padres y mi padre dice:

"No, el chiquillo está estudiando.

Ha terminado ahora el Bachiller y va a empezar

a estudiar Ingeniero de minas".

Y el director de la emisora, Ernesto Fernández, dice:

"Dele una oportunidad, que lo están llamando de Asturias

para una emisora en serio".

Yo tenía dieciséis años. Dieciséis.

Me voy a Oviedo y empiezo a trabajar

con una muchacha, Orencilla González,

que me enamoré hasta los huesos de ella.

Porque he tenido ocho novias y las ocho han sido locutoras.

Hasta que aparece una gallega de Santa Marta de Ortigueira

y no tiene nada que ver con la radio

y me trinca bien "trincao" y es la madre de mis hijos.

Pero la oportunidad fue a través de un asturiano

que veranea en Ponferrada, me voy a Oviedo

y viene José Luis Pérez, de León, y me dice:

"¿Qué haces ahí en Oviedo? Vente para León".

Y no es que fuera pesetero, pero le dije: "¿Cuánto me pagas?".

Entonces me pagaban en Oviedo tres mil pesetillas

y me dice el director de "La voz de León":

"Te doy 500 más". Total, me voy a León.

-O sea, pujaron por ti. -Y allí conozco

a mi compañera del alma, María Jesús Álvarez Moro,

que me enamoró hasta el fondo.

(C) ¿De quién no te has enamorado? (J) -Me tiene preocupada.

-Y viene un muchacho de Valladolid

que era primo del director... -Y te enamoraste de él.

(L) -¡No, no! Ese muchacho se llamaba Paco Umbral.

Con esa voz campanuda que tenía él,

me robó la novia descaradamente.

Y me quedé sin novia.

Si no te hubiera robado la novia, a lo mejor no estarías casado

con la señora que estás casado. Ah, no, no.

¿Y a ti quién te dio la oportunidad?

Mi primera oportunidad en la radio

me la dieron en Radio Sabadell, en una emisora pequeñita.

Fui siguiendo a un novio... ¿También por amor?

(J) No, no, por comodidad.

Por comodidad, era la única manera de estar juntos el fin de semana.

Yo tenía 16 o 17 años, era muy pequeña.

Luego él se fue a hacer la mili un año y medio

y yo me quedé con el programa. Y él no se dedicó a la radio

y yo aquí sigo.

Esas cosas casuales, el azar de la vida.

¿Y a ti? Yo empecé a los 20.

Estábamos en la facultad.

Guillermo, mi compañero en "Gomaespuma",

y Santi Alcanda también de "Gomaespuma".

Y Jaime Barella, que éramos lo cuatro como hermanos.

Y entonces Jaime, tenía una voz preciosa,

empezó a trabajar en "Los 40 principales"

y por aquel entonces en el año 81

la FM no emitía durante la noche.

A las 24:00 chapaba.

-Como la tele, también chapaba a las 24:00.

Carta de ajuste, himno de España y a la cama.

-Y la Cadena Ser fue la primera

que hizo el experimento de emitir de noche los fines de semana.

Y a Jaime le ofrecieron hacer un programa.

Y empezamos a hacer un programa, "El Flexo",

que fue el origen de "Gomaespuma".

Y que era completamente diferente a nada,

o sea, a todo. Éramos cuatro "zumbaos"

que íbamos a soltar chorradas.

Las chorradas que soltábamos en el bar de la facultad.

Y de repente se hizo superfamoso

en nada, dos meses,

en el ambiente universitario.

-Y fichaste por "Protagonistas"

y "El debate sobre el estado de la nación"

con Tip y Coll, Antonio Mingote...

-No, eso fue después, porque tú tiraste de nuestro éxito.

(RÍE) Fue en el año 81.

-Os agarré por aquí...

-Estoy hablando del año 81. -Eso Luis lo ha hecho como nadie.

Luis ha tenido siempre, como el indio sioux

la antena puesta.

Porque ha tenido buen gusto y ha sabido...

Es que hay que tener visión en la vida también.

No solo es ser un buen comunicador.

Ha intentado tener siempre a los mejores a su lado.

-¿Tú recuerdas cómo nos conocimos? (J) -No.

-Pues ahora te vas a acordar.

Nos entrevistaste tú

en un programa que se llamaba 3x2 o 2x3.

-"3x4". -En "3x4". Y acabaste llorando.

-¡Ay, sí! Sí, señor, es verdad.

Tuve un ataque de risa enorme.

¿No ha acabado llorando nadie en el programa por un insulto?

-Cuando la patada en la nuez a un invitado.

-Sí, a un invitado, le cortamos las piernas.

Pero no... Pero fue el rato, ¿entiendes?

(JULIA SE TRONCHA)

-Qué bien lo pasa esta chica.

Aquí da gusto trabajar, pasándolo bien.

-Esto no me había pasado nunca. ¿Alguien me trae un pañuelo?

-Vas a salir en los magazine.

(J) -María, ¿me traes un pañuelo?

-No sé por qué me acordado.

-¿Tú viniste a "3x4", Lolita? No.

No, no viniste.

Yo la primera vez que te entrevisté fue en "La Ronda".

En el año 91.

Yo tengo todos esos programas tuyos: "La Luna"...

(J) Primero "La Luna", luego "La Ronda".

Porque yo te veía.

Porque además tú eres Tauro, como yo.

¿Cómo que como tú?

¡Somos del mismo día! (C) -Somos del mismo día los tres.

¿También el 6 de mayo?

Por favor, esto necesita un brindis.

No, y... Y George Clooney.

(J) Es verdad. Y alguien más, pero no me acuerdo.

Claro, somos del mismo día.

¿Y el señor Del Olmo de qué día es?

(L) Del 31 de enero. Ah, 31 de enero.

Por los Tauro y por el Acuario.

Vamos a darle otra rosca. Venga.

(RADIO) "Cada vez que yo canto en el programa,

me he comprometido a que alguien del equipo

se coja un día libre."

"-Pero si cantas de puta madre, cabrón."

"-No, no me dejan cantar.

Pero hoy voy a cantar, no puedo evitarlo."

"(CANTA) Yo me voy al Manzanares

al estadio Vicente Calderón."

(Risas)

-Sí, efectivamente, es todo cierto.

En el programa de ahora

en M80, por las mañanas,

es cierto: cada vez que canto, alguien se coge un día libre.

Porque, si no, no pararía de cantar,

porque yo canto constantemente, me gusta mucho.

Eres un gran aficionado al flamenco, que lo sepa la gente.

Sí, me encanta.

Pero yo siempre digo que no me he aburrido jamás,

nunca me he aburrido, y es porque me gusta cantar.

-Yo tengo una debilidad,

si tuviera cerca un grupo mexicano, sería un cantante.

¿Te gustan las rancheras? Sería un Jorge Negrete.

(J) -¿Cuántas veces habrá cantado Luis lo de...?

(CANTA) -"Yo sé bien que estás afuera...

(J) pero el día que yo me muera... -...sé que tendrás que llorar".

¡Todos! (CANTAN) "Llorar y llorar,

llorar y llorar.

(CANTA) -"Dirás que no me quisiste, pero vas a estar muy triste

y así te vas a quedar.

(TODOS) Con dinero y sin dinero

hago siempre lo que quiero".

¡Ojalá se pudiera hacer eso! (SIGUEN) Mi palabra es la ley..."

Hay unas rancheras maravillosas.

Y las bulerías cómo las metía Bernarda de Utrera. ¡Ahí va!

Las canciones de Serrat y las rancheras

entran todas por fiestas.

Sigo. Le voy a dar otra vueltecita de rosca.

(L) "Perteneces al irreductible club

de los que piensan que jubilarse es de cobardes,

como diría Antonio Mingote".

-¿Jubilarse es de cobardes?

-Yo no he querido jubilarme nunca. (J) -Es verdad, doy fe.

-Lo que pasa es que de vez en cuando

echas un vistazo al calendario

y, de pronto, cuando en el carné de identidad dice:

"Lusito del Olmo, nacido en Ponferrada,

el 31 de enero de 1937".

"¡Tío, vas a cumplir 80 años!"

"¿Qué coño haces en la radio a los 80 años?".

"¿Qué coño haces levantándote a las 5:00 para ir a la radio?".

Pero no duele jubilarse, ¿o sí?

A mí no me ha dolido.

Porque yo le juré a mi mujer:

"A partir de los 80,

te voy a enseñar España, los rincones, mi pueblo..."

-Y le ha comprado postales...

¿A ti te gustaría estar hasta los 80?

No, no creo.

Pero no tengo una decisión tomada.

Los que dependemos de la gente que va al teatro,

en tu caso, o a comprar discos

o a oír la radio o la tele,

yo creo que no acabamos decidiendo nosotros.

Porque no ves el momento de irte voluntariamente.

-Ese momento te llegará... -Lo notas, ¿no?

-Te llegará cuando eches un vistazo a tu carné de identidad.

80 años, ¿qué hago yo ahora? -Sí, sí.

(J) Pero si a mí me contrataron para sustituir a Luis

en "Protagonistas". ¿Te acuerdas

En Punto Radio. -Recuerdo que me enamoré de ti

en Radio Miramar, pero no me hiciste ni puñetero caso.

-Eso era mucho antes. -Otro capítulo.

-Sí. En Punto Radio, cuando estaba Luis...

¿Cuándo fue? ¿En el 2005?

-45 años, antes de ayer. (J) -En 2005 o 2006, me parece.

Me llamaron de Punto Radio y me dijeron:

"Luis quiere jubilarse. Está en su último año".

Y yo empecé en mitad de temporada

hacía "Protagonistas" de 10:00 a 12:30

y Luis se iba despidiendo.

Pero acabó la temporada y Luis no quería irse.

Y en ese "impasse" llegó la oferta de Onda Cero y me fui.

Y luego aún siguió ¡tres años más!

Si me llego a quedar esperando... Pues sentada.

Después de muchos años dando los buenos días a España,

ha llegado el momento de decir adiós.

Me explico: un adiós que esta vez no es un hasta luego.

Mi olfato me dice que hay que bajar el telón definitivamente.

Así que con estas palabras, apago el micrófono,

mi compañero durante más de medio siglo.

Vamos a seguir con lo nuestro.

(J, IMITANDO ACENTO) "Hombre,

¿dónde está su famoso peinado, Julia?"

¿Perdona? ¿Yo?

¿Esta eres tú?

Esto lo conté... ¿Esta qué habla quién es?

Soy yo,

pero imitando a la reina Sofía.

(RÍEN) ¿Ah, sí?

¿De dónde habéis sacado esto?

No tengo la más remota idea de cuándo conté eso,

pero me pasó en el año 89.

Sí, yo estaba ya haciendo "La Luna"

y hubo una fiesta en el palacio de Pedralbes.

Los reyes entonces, Juan Carlos y Sofía, venían

y hubo una recepción para la sociedad civil, una fiesta.

Y había pasado justo una semana

desde el primer día que en "La Luna" me había puesto el pelo sin...

Porque yo hago así y se me vuelve a quedar arriba.

Es así mi pelo, de rebelde.

Hacía casi una semana que me lo había puesto chafado,

y se había bloqueado la centralita de TVE

pidiendo, en Madrid, que me volviera a poner el pelo de punta.

Estaba agobiada, estaba harta de mi pelo.

Y entonces, en la recepción,

de pronto, la reina se acerca muy sonriente hacia mí...

Y me dice: "Hombre...". Eso.

(CON ACENTO) "¿Dónde está...?".

Porque en aquella época tenía más acento que luego más tarde.

"¿Qué ha sido de su famoso peinado?".

Y no se me ocurrió nada mejor que decirle:

"Majestad, es que estoy harta de que todos me hablen de mi pelo".

(RÍEN) "Y decidí cambiar el peinado".

Y entonces la persona que iba conmigo me hizo, "mec".

Y yo: "No me refiero a usted, que me parece lógico

que me pregunte, majestad".

Fue un momento... Esas meteduras de pata...

Pero estuvo muy amable, ¿eh? Ella es encantadora.

Es encantadora y muy amable.

Le voy a dar otra vueltecita.

(C) "El día que yo me iba a conocer a Monica Bellucci."

"-Qué tal fue?"

(C) "-Es algo que no olvidaremos, ni Monica ni yo."

-¿Qué te pasó con Monica Bellucci?

-Vamos a ver, no pasó nada,

desgraciadamente para Monica Bellucci.

-Ya me imagino.

-A mí Monica Belluci me parece la mujer.

-Se dice "mejorando lo presente". -Por supuesto.

Por supuestísimo.

Me parece...

Es el prototipo de belleza...

Entonces a todos los entrevistados

que tenía del mundo del cine,

a todos les decía: "¿Tienes el teléfono de M. Belluci?".

A todos, ¿eh?

Y hace unos meses,

me llama una compañera del programa y me dice:

"Te he conseguido una entrevista con Monica Bellucci".

Y yo: "Pero ¿qué me estás contando?".

Bueno, un movidón, porque tenía que sacar un avión

para ir a San Sebastián, no podía hacer el programa.

Total, que llego, llamo a una amiga mía de Bilbao

porque no podía ir a San Sebastián directamente.

Y le digo: "Espérame allí con el coche

en el aeropuerto de Bilbao, compra un ramo de flores enorme.

Total, que llegué a Bilbao, atasco en la autopista...

Yo creía que ya no la veía.

Y al final llegué y le di el ramo. Fue una entrevista muy interesante,

en la que hablamos de cosas muy interesantes.

¿Qué te pareció en las distancias cortas?

Es bella.

¿Es como tú pensabas o te defraudó?

A veces cuando uno tiene mitos, más vale no conocerlos.

-Palabra de honor que es una mujer...

Porque tú puedes decir: "Es que está buenísima...".

No. Es una mujer bella.

Y voy a decir otra cosa, que no os la vais a creer,

pero cuando acabó la entrevista llamé a mi mujer y le dije:

"Se parece a ti". Qué bonito.

Es que es verdad.

-O sea, entendiste por qué te gustaba tu mujer.

Sois del mismo patrón, ¿no? (C) -Es guapísima.

Pero es que se parece. No es que sean iguales,

pero tienen un patrón parecido. Y de cara también.

Kevin Costner era parecido a mi exmarido G. Furiase.

Por eso me gustaba tanto.

Ya no me gusta ninguno de los dos.

(C) Míranos a nosotros. -Ha envejecido mal Kevin Costner.

Bueno, no está mal.

Sí, tu marido tenía ese rollo. Sí, se parecían.

De hecho, Guillermo, cuando estaba casada con él,

se fue a Argentina y cuando volvió

yo tenía una foto así de Kevin Costner en la mesita.

Y él no ve muy bien, tiene astigmatismo,

y dijo: "¿Esa foto cuándo me la han hecho?".

Y digo: "No eres tú, es Kevin Costner".

Y el pobre me lo aceptó.

Tenía un alto concepto de sí mismo. Eso está bien.

Para la convivencia no sé.

Muy bien, es el padre de mis hijos y lo quiero mucho.

Un besito.

(J) "Recuerdo que cuando empezó el '3x4' me dijo:

'Coge el metro esta mañana antes de bajar a plató.

Coge autobuses, coge metros,

porque no vas a poder cogerlos después en mucho tiempo'."

Eso me lo dijo Sergio Schaaff,

el creador de "Saber y Ganar", el programa de esta casa

y que fue el creador de "3x4".

Me dijo eso antes de empezar el programa y yo me reí, claro.

Me parecía un esnobismo lo que me dijo.

Y es verdad, el lunes empecé el programa...

Ocho millones, ¿no?

Siete u ocho millones, una barbaridad.

(SE INTERRUMPEN)

Se van a creer que eran de pesetas,

fue de audiencia. (C) Fue porque fuimos nosotros.

Cuando fuimos a "3x4" fue aquel subidón.

(J) Pues mi vida cambió de manera brutal, diría yo,

en enero de 1988, que es cuando empecé el "3x4".

Pero me rodeaba gente solvente.

Mi familia me supo querer muy bien.

Y me enraicé al suelo.

Aquello me sentó...

todo lo bien que le puede sentar a una persona tan joven

cuando aparece de una manera tan contundente.

Pero pasaban cosas extraordinarias en ese programa.

Había una prueba... No existían los móviles,

los jóvenes creen que toda la vida ha habido lo mismo.

Había una prueba final, la prueba de los tres teléfonos.

Hacías una pregunta muy difícil y tenía 5 min el concursante

para dar la respuesta correcta.

Y tenía los listines de toda España

puestos en una gran estantería.

Lo que era más espectacular...

Por ejemplo: ¿Cuánto pesa la campana

de la iglesia románica de tal pueblo?

Entonces podían hacer tres llamadas hasta que daban con ella.

Donde quiera que llamasen,

en el 80% de las ocasiones, estaban viendo el programa.

Y ya descolgaban diciendo: "Oye, sí. Mira, toma nota.

Hay un teléfono al que puedes llamar".

Esa prueba hoy no se lo ocurre a nadie ya.

-"Sí, ¿dígame?" -Hola, buenos días.

Le llamo del concurso "3x4".

¿Está usted viendo la televisión? -"Sí, dígame".

-¿Me podría usted decir, en la localidad de Fuentes de Oñoro

en qué monumento parisino aparece el nombre de la villa?

-"En el Arco del Triunfo de París".

-En el Arco del Triunfo de París.

Se hacía una televisión y una radio con más corazón.

Bueno, había solamente una y las autonómicas.

(Timbre de la puerta)

(J) ¿Esperamos a alguien? Yo no.

-¿La policía, quizá? La policía no puede venir aquí.

A detener a Luis. No sé quién es.

Yo no he hecho nada, las últimas 24 horas, te lo juro,

"te ho juro".

¡Ay, no me lo puedo creer!

¡Pero qué alegría por favor! (ÀNGEL-A RÍE)

¿Quién es? (À) Aquí puede entrar cualquiera.

-Hosti, Llàcer.

¡Ay, qué alegría verte! (J) Por la voz...

¡Pero qué alegría verte!

Pasa. Hola.

Ya veo que estás aquí. ¿Has visto?

No sé si conocéis a Àngel Llàcer.

¿Cómo estás? -Muy bien.

-Hola, ¿qué tal? -¿Cómo estás?

Pero qué ilusión, por Dios. ¿Has "cenao"?

(L) ¿Cómo estás?

¿Has "cenao"? Sí, sí he "cenao".

Ponte allí. ¿Dónde lo pongo?

(HABLAN INTERRUMPIÉNDOSE)

Pero bueno, qué alegría. ¿Qué tal?

Te quito el agua de aquí.

Qué raro que una persona del teatro venga de amarillo.

-No soy supersticioso. (J) Yo tampoco.

Pero la gente del teatro lo es. Tú sí que eres supersticiosa.

Sí, pero del amarillo no.

Mi madre llevaba unas batas amarillas

y llenaba los teatros. A mí, el amarillo no.

Pero esta tiene un yuyu...

Una vez se te rompió un collar negro:

"¡Ay, el collar! ¡Da mal de ojo!"

Claro, porque llevaba un collar de piedras negro

y de pronto hizo el collar ¡plaf!

en pleno programa.

Y dije: "Alguien me ha mirado mal y el collar se lo ha llevado".

¡Bueno, por favor! (C) ¿Qué es? No lo veo.

¡Por favor!

(J) Es una tarta. (À) ¿De quién es el cumpleaños?

Suyo, mío y de este señor. ¿El mismo día?

El 6 de mayo. Y de George Clooney.

¿Por qué no vas a buscarlo?

-¿Es verdad? -Sí, te lo juro.

-Si tienes algo de sobra, el 31 de enero cumplo años yo.

Voy a por una copa. Me traen una copa para ti.

(À) ¿Qué hacíais, por cierto?

Pues, mira, esto es una radio mágica.

Entonces aquí se le da vueltas

y salen estos señores, que son comunicadores...

(J) ...diciendo cosas raras.

(HABLAN A LA VEZ) (C) Trae, que te molesta.

Ponlo allí. Mira, si hago así:

(Canción "Cumpleaños Feliz")

¡Pero esto hay que encenderlo! Voy, un momento.

(Canción de "Cumpleaños Feliz")

(À) ¿Os gusta cumplir años?

A mí me encantan los cumpleaños. ¿Sí?

¡Espera, espera!

Qué pocas velas has encendido, Àngel.

Cinco velas, que somos los de la mesa.

(J) Bueno, cinco es la década de los 50, está claro.

(À) Pues pedimos un deseo.

(TODOS) ¡Uno, dos, tres!

(ÀNGEL y LOLITA) ¡Bien!

(CANTA CON VOZ DE TENOR) Cumpleaños feliz...

(BROMEA) -Sácale el vino.

(CON VOZ DE TENOR) Cumpleaños

feliz... (DESAFINA)

(Risas)

(LUIS CANTA) Te deseamos todos,

cumpleaños feliz.

Mucha salud para todos los que estamos aquí.

¿Y esta criatura cómo va...? Aquí.

Esta no es de nadie, es tuya.

Yo me atrevo con la radio.

(J) Me voy a comer una frambuesa, si no os importa.

(À) "No tengas miedo. Yo grito, pero soy inofensivo".

¿Mientes, pero eres inofensivo? "Grito", pero soy inofensivo.

Doy fe. Tú gritas mucho profesionalmente.

(EXAGERA) ¡¡Te gusta hablar así!! Sí, ¿no?

(MODERADO) A ti te gusta hablar así. -Bueno.

(À) Ya está, todo el mundo tiene lo suyo.

-Imagínate tú haciendo esto y yo: "¡¡¡Pues no!!!"

Pues yo grito en mi casa

y a mis hijos jamás les he puesto la mano encima.

Una cosa es el tono y otra la intención.

O sea, puedes hablar en un tono alto y con intención de herir

y otra cosa es hablar en tono alto porque hablas así.

En mi casa hablamos así

y la gente puede creer que estamos discutiendo.

(À) Claro, depende de la familia.

Hay llamadas que: "¡¿Qué, qué?!", no sé qué.

No, yo hablo en tono alto, yo lo reconozco. A mis hijos...

Es que tú eres muy ordinaria. No, perdona.

Sí, eres muy ordinaria. No.

Calla, que voy a poner la radio.

(J) "¿Con quién pasaría una noche?"

El cuestionario de "La Luna". (À) ¿Ves como pones esa voz?

-Pero aquí tenía 28 años, era una "naneta".

-¿Y decías eso? -Claro.

Y ahora también lo preguntaría. Claro.

Ahora te lo preguntaría a ti.

Es un cuestionario tipo Proust, no tiene mayor...

Lo hacíamos con todos los invitados. Incluida la mamá.

La gran Lola. ¿Y mi madre qué te contestó?

¿Con quién pasaría usted una noche?

-Mira, Julia, depende, hija.

(Risas)

Si tú me hablas de pasar una noche "mu güena",

me gustaría escuchar a Camarón, a la Paquera de Jerez

tomar una copita y estar bailando y cantando.

Si es pasar una noche graciosa, con mis dos nietas.

Y si me dices de pasar, ya me entiendes, una noche,

pues me lo callo.

-Todo depende. Con quién pasarías una noche, ¿para qué?

"Pa" lo que sea. "Pa" juergas, con Enrique Morente.

-Se refiere a una noche de pasión. -Pues Brad Pitt, mismo.

(SE TRABA) Mismo. Pues mira:

¡Que pase! ¿Ha venido contigo?

(À) Lo he dejado fuera. -Pero si yo soy "clavao".

A mí me han confundido mogollón, de lejos.

-Después de ver "Troya",

después de ver a Brad Pitt en "Troya"...

Es el apolo, ¿no? Es la perfección masculina absoluta.

Y en "Pasión..." ¿Cómo era la película

que hacía con Aidan Quinn?

¡Ay! "Leyendas de pasión".

Cuando ese hombre aparece con ese pelo al aire

en ese caballo... Lleno de caballos por todas partes...

Pero ¿esto qué es? ¿De dónde ha salido este hombre?

-Yo os he traído una cosa, porque habéis hablado de radionovelas

y vamos a hacer una radionovela. (J) No...

-Sois los protagonistas.

Se llama "Pasión en el Lerele".

Y yo hablando de "Leyendas de Pasión".

¡Ay, pues mira! "Escolta, nen!".

(À) Pues venga, vamos a ver: "Pasión en el Lerele".

Bueno, ojalá estuviéramos en el Lerele.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

(C) -"Es un tópico

lo de decir que la radio es mágica.

Es verdad, yo creo que la radio tiene la facilidad

de meterse en las casas de la gente, en sus habitaciones,

de compartir intimidad".

(J) La radio es el medio de comunicación

en el que la distancia entre el que habla y el que recibe

es más corta,

más inmediata, más privada, más directa.

-La gente que oye la radio te siente de verdad a su lado,

te siente muy de su casa.

-La radio está mientras te duchas,

mientras te afeitas,

los que se afeiten, que no es el caso,

mientras desayunas, conduces, recoges a los niños del colegio...

La radio no molesta,

está ahí para captar la atención en determinados momentos

y luego en pasar desapercibida, pero mantenerse ahí,

al lado de aquel que nos ha escogido.

(À) Os cuento de qué va la historia para que entréis en el personaje.

Lolita, tú eres Yaqueline Mariana.

-¡Ay, Jacqueline Mariana! (À) Jacqueline no, Yaqueline.

Yaqueline. -Jacqueline. ¡Descansa, "home"!

¿Lo puedo hacer con acento? Sí, claro.

Pondré acento venezolano. Y tú eres la amante del galán.

(J) ¿Antonia Fernández? -Antonia Fernández eres tú.

Tú eres Ramón Aguillo

y don Luis del Olmo, el narrador.

Usted le pone cordura a toda esta cosa.

Yo haré los efectos.

Pero primero tenemos que ensayar un poco. (RÍE)

Mira, esto es para ti.

Porque tú eres Ramón, el dueño del bastón,

porque por tu bastón tienes tanto éxito con las mujeres.

Cada uno lo interpreta como quiere.

Es un bastón mágico. (J) ¿Hay más interpretaciones?

(INSINUANTE) Bueno... ¿Tú que eres?

(C) -Qué programa tan grosero.

(À) -No me hagas de pueblerino ahora.

Dice: "Qué programa más grosero".

(CON ACENTO) ¿Yo puedo ser gallega? O catalana.

-No, puedes ser gallega. -¿Sí? A que te gusta.

(À) Claro que sí.

-¿Puedo ser gallego también? (J y À) No, tú no.

(J) Es un privilegio de unos pocos.

(À) Tú eres venezolana. (CON ACENTO) Ay, sí, estos chicos...

Perfecto. Entonces tú te enfadas mucho.

¡Yo me enfado! Pero ¡qué vaina! ¡Ahí!

Pero ¿me enfado mucho? ¡Sí!

Bueno, pues me enfado. ¡Más! Pero más.

Pero ¿más? ¿Más me voy a enfadar?

¡Pues me sale ya el gitanismo!

Entonces tú enfadada, tú... (J) Como me salga.

Una amante... Dulce, dulce.

(À) Bueno, dulce, pero...

La cuestión es que es tu amiga del alma,

que el día antes de tu boda...

(J) ¿De la boda de ella? -Sí.

Se va con mi marido. Con tu futuro marido.

Lo que pasa es que, Luis, cambiaos de sitio,

porque me interesa que Juan Luis esté al lado de Julia,

que es tu objeto de deseo.

¿Queréis empezar ya, por favor? No, espérate.

Es que estoy inquieta.

(C) ¿Yo qué soy?

¿Gallego, vasco?

-Tienes que hacer de gitano. ¿Cómo lo haces?

Practica un poco. -Pero ¿de qué zona?

(JULIA SE TRONCHA)

-Válgame el payo que ya se encara. Pero ¿qué quieres?

-Ese. Muy bueno, fantástico.

Haces de gitano, pero no eres gitano.

Tú llevas la voz cantante, ¿eh?

-A mi amiga no la trates mal. -No, hombre, no.

No, ya estoy acostumbrada.

Vale, yo tengo aquí los efectos.

Yo tengo que hacer unas cositas, no os creáis.

¡Luis, comienzas!

(Música romántica)

Capítulo 3.048 de "Pasión en el Lerele".

En entregas anteriores,

nuestra protagonista, Yaqueline Mariana,

ha estado preparando la boda de sus sueños,

ajena a lo que le depara el destino.

Miles de personas esperan asistir al evento del año:

la unión entre la rica terrateniente

y Ramón Aguillo.

Lo que no sabe Yaqueline Mariana

es que su mejor amiga, Antonia Fernández,

tiene como propósito evitar el enlace

y por eso no ha dudado en colarse en casa del novio

una noche más.

Ajena a todo ello,

Yaqueline Mariana se prueba el vestido de novia

por última vez.

(ACENTO SUDAMERICANO) Ay, mira, ya tengo algo nuevo,

este fabuloso vestido, algo viejo,

el colgante de mi madre, y algo prestado...

¡oye!, los pendientes de mi amiga Antonia Fernanda.

-Mientras tanto, en casa del novio, a la luz de la chimenea...

(Crepitar del plástico)

(J, ACENTO GALLEGO) Ramón...

(J) ...no me mires así,

que ya sabes que no me puedo resistir a tus encantos.

-Tú sabes cómo te deseo, Antonia Fernanda.

-Me dices una cosa...

-Tus atributos me vuelven loco, Antonia Fernanda.

-Mira, no soporto

la idea de que te cases "mañá".

"Cásaste mañá?"

-Es que estás rebuena...

-Un momento. La tienes que besar.

-¿Cómo que...? (GESTICULA)

-Que lo hago yo.

Lo hago yo el beso, pero te tiene que besar.

Pero no lo pone. (J) Pero no lo pone.

(À) "Pasemos a la acción. Bésame".

-Es que te lo has saltado. -Si no hemos "llegao".

(À) ¡Sí, pero os lo habéis "saltao"!

No te lo has "saltao". Es verdad, no te lo has saltado.

(C) -No hemos llegado. (J) -Vale.

Venga: tus atributos me vuelven loco.

¡Acción! (C) ¿A ti también?

-Es que estás rebuena.

¡No, eso tú no! (SE RÍEN)

(À) ¡Por favor! -Un poco de seriedad.

-Venga: tus atributos me vuelven loco.

-¿Yo qué acento ponía? (À. RÍE) -No, tú tienes...

-Es que estás rebuena, dejémonos de chácharas

y pasemos a la acción.

¡Bésame!

(Besuqueo)

(ACENTO GALLEGO) Ay, no soporto la idea de que te cases "mañá".

-Ya sabes que tengo que casarme.

Nuestras familias han de unirse.

-Pero yo te vi primero.

¿No ves que no podría vivir sin ti?

-No te preocupes, Antonia Fernanda,

seguiré dándote lo tuyo.

-A la mañana siguiente,

todo el mundo está expectante con la celebración.

Llueve.

(Efecto de lluvia)

Ramón Aguillo espera nervioso en el altar.

(Música nupcial)

Yaqueline Mariana llega radiante a la iglesia

en un coche de caballos.

Con el cordobés. Espera.

(Cascos de caballos)

(L) Y, sorprendida por la cantidad de gente que hay...

(TODOS GRITAN) ¡Guapa, guapa!

¡Eh, eh! ¡Guapa, guapa!

(L) ...se ve obligada a entrar por la sacristía.

Ay, esto me recuerda a una boda de una famosa artista española.

(L) De pronto, ve el móvil de su prometido

y, para su sorpresa,

en la pantalla aparece un mensaje de su amiga

Antonia Fernanda, que dice:

-"Ay, mira, non teño valor para ver cómo te casas

con ela".

"Non podo ir porque sigo pensando en la noite de ayer".

-Yaqueline Mariana cree morir,

está al borde del desmayo.

(GRITA Y HACE ASPAVIENTOS)

(GRITA) ¡Como la coja la reviento!

¡La reviento! Pero con acento.

(ACENTO) ¡Ay, pues la cojo y la reviento, mira!

Pero ¿qué vaina es esta? Qué fue lo que me hiciste.

Pero, en un alarde de sangre fría,

coge el móvil y contesta.

Mira, ven, por favor, necesito verte.

Tienes que hacer la voz de Ramón.

(VOZ RONCA) Ven, por favor, necesito verte.

Te espero en la sacristía.

Yaqueline Mariana, dolida y destrozada,

hace pucheros intentando aguantar el llanto,

esperando que aparezca Antonia Fernanda

...la traidora.

¿Cómo pudiste hacerme esto? ¡Pilingui, pelandrusca, buscona!

¡Y Ramón! ¡Ay, mi Ramón!

Pero con todas las vicisitudes que hemos pasado juntos,

niño, ¿cómo me haces esto?

Continúa lloviendo. En ese instante,

entra en la sacristía Antonia Fernanda

esperando ver a Ramón y se encuentra

con la mirada colérica de su amiga Yaqueline.

¡Y tú, ven aquí, mala pécora!

¡Uy, Yaqueline Mariana, estás guapísima!

¡Conmigo no te hagas la mosquita muerta!

¿Qué te pasa, Yaqueline? Por Dios, rapaza,

te noto como nerviosa y alterada.

¿Alterada? ¡Alterada te voy a dejar la cara!

Pero, querida,

es normal que estés nerviosa antes de la boda,

pero ya se te pasará esta noche.

¡No me hables de mi noche de bodas, pilingui!

Lo sé todo, ¡te has tirado a Ramón!

Pero ¿qué Ramón, mujer? -¡El dueño de este bastón!

¡Malajes, traidores, hijos de la gran chingada!

¿Cuánto tiempo lleváis liados?

Cariño, cálmate, no es lo que parece.

¿Cómo que no? ¡Si te he leído el wasap!

¡Pero yo te quiero a ti!

(ACENTO CUBANO) -Pues anoche...

Ay, yo no soy cubana. Espera.

Un momento.

Pues "anteanoite" no me decías eso.

Anoche te encamaste con ella, ¿eh?

Y yo soñando con este día, probándome mi vestido,

¡y tú ensuciando nuestro amor con esta buscona de pinga!

A Ramón se le adivinan sus pensamientos.

(RÍE) -No me quites el texto.

No, si ya me lo decía mi primo el "Ríchar".

"¡Ay, no te cases, primo, que 'to' son problemas!"

-No puedes decir la frase como si fueras gitano.

El gitano es el Richard.

-"Ramón, con voz de gitano cuando dice la frase de su primo".

-Cuando dice la frase, pero no antes.

No puedes decir: "Como decía mi primo"...

"Cuidao" el bastón. -Vale.

No, si ya me lo decía mi primo el Richard.

"¡Ay, no te cases, primo, que 'to' son 'ploblemas'!"

-Pero en realidad, dice:

-Yaqueline Mariana, te quiero y quiero casarme contigo.

Mira, muchacho, tus palabras no me bastan.

Yaqueline Mariana, destrozada, no puede más.

¡Dejadme sola!

¡O sea, si me queréis, marcharse!

(L) Ramón en ese momento se acerca a Yaqueline Mariana.

-No, Yaqueline Mariana, perdóname. ¡Casémonos!

-¡Míralo este! ¿Y yo, qué?

-Antonia Fernanda ha sido un pasatiempo para mí.

Sabías que lo nuestro tenía fecha de caducidad.

-¡Uy, Ramón Aguillo, no sabes lo que estás haciendo!

Te vas a arrepentir.

-Ramón, ignorando a Antonia Fernanda...

-Yaqueline Mariana, vamos, nuestros invitados nos esperan.

Bueno, vale. Pero que no se vuelva a repetir.

¡Esta vaina que no se vuelva a repetir!

Ramón coge a Yaqueline Mariana del brazo

y se dirige al altar

mientras suena la marcha nupcial.

(Marcha nupcial)

En ese momento, desde el quicio de la sacristía,

la voz de Antonia Fernanda resuena en toda la iglesia

para sorpresa de los asistentes.

-¡Estaba embarazada!

-No se pierdan el capítulo 3.049

de "Pasión en el Lerele".

(À) -¡Bravo! (TODOS CELEBRAN)

-Si cuando te acercas al micrófono a dar los buenos días

o las buenas noches, o las buenas tardes

intentas ser un actor, "malament".

Te tiene que salir del corazón lo que vayas a comunicar.

-En el momento en que dices "buenas tardes"

o "buenos días" y empiezas un programa de radio

empieza una historia

de la que tú eres el último responsable

y te debes a aquellos que te han escogido.

Dicho eso, los malos días uno los disimulará más o menos,

existen, obviamente,

y por eso hay programas mejores que otros.

-Un comunicador es actor

del mismo modo que un taxista es un actor,

o que un regidor de televisión es un poco actor.

Pero al trabajar de cara al público tenemos otra responsabilidad.

La gente que...

está esperando a reírse contigo,

a informarse contigo,

a lo que sea contigo

no tiene por qué comerse tus marrones.

No sería justo.

Bueno, señores, esto es de aplauso.

Cómo me he reído.

Aunque iba a hacer la venezolana y he hecho la cubana.

Creo que habéis acabado todos haciendo el venezolano.

-Sí, hasta yo.

-Pero me he quedado sorprendido, porque sois muy buenos actores.

-Bueno, vosotros habéis observado

que mi papel como narrador, perfecto.

No hay en el mundo otro narrador como yo.

No, desde luego.

Te mereces un Goya. Te voy a buscar un Goya.

Olé. Aquí, lo tienes aquí.

(À) Voy. (C) Lo que sí que es verdad

es que cuando trabajas en la radio o en la tele,

evidentemente, hay días que llegas...

Pero, bueno, igual que un camarero...

Que no solo es cuestión de dar las noticias o de hablar de algo,

sino que tienes que poner de tu cosecha,

y no estamos todos los días igual.

Entonces tienes que poner un poco de eso, de actuación

para realmente poder transmitir

una serie de cosas a la gente que te está oyendo.

No te lo vayas a agenciar, es mío. ¿Es de verdad?

¿Es el tuyo? Déjame, que nunca he tocado ninguno.

-Julia, no te enamores, que me lo ha prometido a mí.

-No, el que se enamora eres tú.

-Podemos decir que es el Goya a la mejor gallega.

A la gallego-cubana... A la gallego-cubana radiofónica.

De vez en cuando, me salía. Que ilusión aquella noche.

Para mí es...

Me lo dabas a mí como "o mellor narrador do mondo".

(À) -O mellor narrador do mondo, Luis del Olmo.

(APLAUDEN)

Puedes hacer un discurso.

-El que he pillado con las dos, soy yo.

(J) En España la gente no sabe hacer discursos.

-¿Qué esperas de un discurso?

-Que no nombren a toda la familia, eso para empezar.

Ya sabemos que cuando nos dan una cosa que nos hace ilusión

pensamos en nuestra familia, pero ¿hay que recordar a todos?

-Es que el que recoge el premio

no está pensando en quién le ve,

está pensando... (J) En sí mismo.

-Ese es el problema.

-A lo mejor tienes una familia que te ha apoyado...

Bueno, Luis decía... ¿Tú qué dijiste?

Hablé de mi familia. ¿Qué dijiste?

Yo dije que se lo merecían todas, pero que yo también.

¿Ves? Eso es un discurso.

(LLORA) Esto lo veía yo en la tele y no me lo creía.

Yo solo quiero decir que

han sido días de nervios que he intentado ocultar,

que Miguel Albadalejo ha hecho posible

que yo cumpliera mi sueño de verme en la pantalla grande.

Creo que todas se lo merecen,

y yo también.

-Si no hubierais sido lo que habéis sido,

¿qué habríais sido? -Yo, médico.

Mi vocación era ser médico.

-Influencia de tu marido.

-Sí, solo faltaban 40 años para conocerle, pero bueno.

(RÍE) No, 40, no, pero 20 o 25 años.

Mi marido es médico de cabecera. ¿Ah, sí?

Sí, tienen una relación así...

Se llaman para sus cosas.

Sus analíticas, sus cositas, ¿no?

-Pero ¿por qué no fuiste "pa" médico?

-Pues porque entonces...

Ella quiso cantar primero. (J) No.

Porque entonces el Bachillerato de letras se hacía

por la mañana y el de ciencias, por la noche.

Y las buenas chicas íbamos a clase por la mañana.

-O sea, ¿por el horario no fuiste médico?

(J) -Sí. Pero mi vocación es la medicina.

Y ahora como castigo, digamos...

(À) -Te has casado con un médico. Y mi hija estudia Medicina.

Así que tengo un médico y medio.

(RÍE) (J) Que hablan en argot.

-Bueno, entre ellos. ¿Y a ti qué te hubiera gustado?

Yo, como todos los muchachos de Ponferrada, facultativo de minas.

Lo que pasa es que, en el fondo,

yo cuando escuchaba a Matías Prats, padre,

retransmitir los partidos de fútbol

nacionales e internacionales, yo quería ser Matías Prats.

¿Y a ti qué te hubiera gustado? Nos hemos cruzado.

Tú le preguntas a él y yo a ti.

Pues que responda él. Pues responde tú.

¿Si no me hubiera dedicado al periodismo?

Me hubiera gustado ser cantante, como mi madre.

No es que ella sea cantante, es que quiso serlo.

(ÀNGEL SE CARCAJEA) Pero ¿de flamenco?

(C) Bueno, a mí me gusta cantar, en general.

Todo lo hago mal, pero es lo que realmente...

-¿A quién no le gusta cantar?

No conozco a nadie

que si pudiera, no...

Si le dieran a escoger, no cantaría.

-En este país, toda la vida se ha cantado y se ha bailado

y desde que somos europeos, nos da vergüenza.

-¡No, hombre, no! A algunos.

-Pero ya no se canta y se baila tanto.

Veremos a este si le da vergüenza. ¿A quién?

A este.

("Pequeño vals vienés", Morente)

Me emociono.

(C) Es Enrique Morente.

Quizá uno de los grandes genios que ha dado este país,

bueno, en los últimos años, en la música.

A mí me emociona muchísimo.

Creo que no ha habido nadie en el mundo del flamenco

que me haya hecho sentir tanto

y emocionarme tanto.

Era un...

O sea, era un flamenco, pero tenía toda la música en la cabeza.

Me habría gustado hacer un programa de flamenco.

Lo que pasa es que están los medios de comunicación

históricamente; están históricamente...

muy reacios a darle cancha al flamenco,

a darle hueco y a poner en valor...

ese arte y esa disciplina

maltratada en los medios de comunicación.

-Te voy a dar la oportunidad de ser feliz.

(C) -Soy feliz. (À) -Más.

(À) Que cantes. -¿Que cante?

-¿No querías ser cantante?

-Creía que ibas a decir: "Di lo que ganas".

(RÍE) Ten "cuidao" con lo que cantas.

Ten "cuidao" con lo que cantas, que ahora se cobra por todo.

(CANTA) Y ay pena, penita,

pena, pena,

(CHASCA LOS DEDOS) pena de mi corazón.

La claqueta.

Que me corre por las venas, pena,

lo mismito que un ciclón. ...con la fuerza de un ciclón.

(A DÚO) Es lo mismo que un nublao de tinieblas y pedernal,

es un potro desbocao que no sabe dónde va.

(CANTA LA ORQUESTA)

(RÍE) Y es un desierto de arena,

pena, y es mi gloria en un penal.

Ay, pena. Ay, pena.

Ay, pena, penita, pena.

-Olé. (À) ¡Olé!

-Estoy de compás como de dinero.

-Decías que cantabas mal, no cantas nada mal.

(C) -¿Quién dice que canto mal? Lo habrás dicho tú.

(J) -Él no ha dicho eso.

(À) -Has dicho que en la radio cuando cantabas,

les dabas fiesta. (C) -Que, como canto mucho,

cada vez que canto, alguien se coge un día libre.

-No por calidad, sino por cantidad. -Ah, vale.

Mira, antes de que os vayáis,

yo tengo aquí un panel. (J) ¡Ya nos echa!

Tengo aquí un panel. ¿Lo veis bien ahí?

(J) Sí, perfectamente.

Este es un panel, como veréis, con cosas pintadas.

Tenéis que elegir la casilla que queráis.

Detrás de esa casilla

hay algo que me tenéis que contar.

Yo me pido a Lola, mira.

¿Sí? La gran Lola, sí.

Me recuerda esto a Carmen Sevilla y al cupón.

Si quieres lo hago yo. No, así se me ve entera.

(RÍEN)

-Yo me quedo con el Ondas.

Espera, vamos por orden. A ver, Lola Flores.

¿Cómo conociste a Lola Flores?

Uy, no recuerdo

cuándo le hice la primera entrevista,

pero recuerdo una muy especial. No sé si tú te acuerdas.

Vino a "La Luna"

y fue la primera vez que tu madre contó en público

que había superado un cáncer de pecho.

Porque, además yo lo sabía,

pero no sabía si debía preguntarlo.

Para mí, antes soy persona y luego soy periodista.

Entonces, hacer daño...

...gratuitamente...

Meter una pregunta que no toca, que no debo,

que invado un territorio sagrado, digamos,

nunca lo hago.

Y recuerdo que, antes de empezar, se lo pregunté.

Y ella me dijo: "Tú pregúntame lo que quieras".

(J) Lola, ¿cuánta gente sabe

que tú tuviste cáncer hace unos años?

-Bueno, yo lo dije,

lo publiqué en "Hola" cuando dije lo de mi vida,

he tenido unos momentos muy tristes, como puede tener cualquier mujer,

porque de esto hace diecisiete años

y me dijo un médico bruto, que no me hizo ni análisis...

Yo tenía un bulto en el pecho izquierdo

que ya por los escotes se me salía un poco, se me veía.

Y fui al médico y me dijo: "¿Usted es valiente?".

Y le digo: "Hombre, creo que sí".

Dice: "Es que le voy a cortar el pecho". Hace 17 años.

-Nos entendimos muy bien y lo contó con enorme valentía.

Luis, tú querías el Ondas, ¿no?

Reconocimiento.

Yo tengo ocho premios Ondas.

(J) -¡"Exagerao"! -Tengo ocho premios Ondas.

-Acaparador. A mí aún no me han "dao" ninguno.

Los mismos premios Ondas que tiene Iñaki Gabilondo.

Y hace dos años,

en Barcelona,

La Ser hizo entre todos sus oyentes,

a ver quién era finalista, entre tres o cuatro

y quedamos finalistas Iñaki y yo.

Iñaki presentaba el programa.

Y al final Iñaki dice: "Según los oyentes de La Ser

el premio Ondas es para Iñaki Gabilondo".

Y dice Iñaki:

"Quien ha votado han sido los oyentes de mi empresa,

luego yo no tengo derecho a recibir ese Ondas".

Y yo me levanté, estaba en primera fila y dije:

"Claro que tienes derecho, querido hermano".

Y, a regañadientes, se quedó con el premio Ondas.

Pero él no quería aceptarlo

porque los oyentes que habían votado

eran los oyentes de la Cadena Ser.

-Ojalá pudiéramos a día de hoy los diferentes profesionales

mantener la relación de respeto y de amistad

que manteníais Iñaki y tú.

La pauta la marcaron Luis del Olmo e Iñaki Gabilondo

que era el gran duelo de las mañanas de la radio

cuando yo no aún no estaba en la radio, era una oyente más.

Y yo creo que el respeto que se manifestaban,

el afecto con el que se trataban,

yo creo que esa pauta la marcaron Iñaki y Luis

de forma impecable.

-Ten en cuenta que cuando yo estaba en RNE

haciendo "Protagonistas", la competencia era escasa.

Cambia la cosa cuando en la Cadena Ser

mi querido compañero y hermano Iñaki Gabilondo

empieza a trabajar

y hace un programa parecido al de "Protagonistas".

Entonces Iñaki y yo nos repartimos los oyentes.

-Yo creo que la competencia entre profesionales

no debiera existir.

Entre bueyes no debiera haber cornadas.

Otra cosa son las empresas que nos pagan.

Yo celebro el éxito de los demás. Si les va bien, me parece bien.

Y cuando me va bien a mí, estoy encantada, claro.

-Yo siempre pienso que vosotros sois líderes de opinión.

Es así, lo que vosotros pensáis

mucha gente lo acaba pensando. Eso es así.

Tenéis una responsabilidad con la sociedad.

-Por supuesto.

(J) Los medios.

-Seas del partido que seas. (C) Y personalmente también.

(J) Hombre, los medios deben tener responsabilidad social,

sean públicos o privados.

También los medios privados tienen esa responsabilidad social.

Y no todo vale

y no todas las líneas rojas se pueden pasar

y hay límites a los que uno no puede llegar.

-Bueno, pero tú puedes dar tu opinión siempre.

-Yo creo que lo que él quiere decir

es que nosotros tenemos que ser...

Tenemos que saber que lo que tú opines

va a influir en la opinión de la gente.

Y hay que saberlo. (J) ¿Por qué?

Nosotros no somos ni más listos

ni más importantes que el que nos escucha.

-Pero tú tienes un micrófono.

-Pero el que escucha tiene su opinión.

Yo tiendo a pensar que los que me escuchan

pensarán lo mismo, parecido

o en las antípodas de mi pensamiento.

No tenemos por qué influirnos mutuamente.

-Pero ¿no crees que la gente cuando te oye

no a nosotros, a los políticos, etc.,

o sea, no recibe una influencia?

Te formas una opinión con lo que lees, escuchas,

con el cine que ves...

Evidentemente. Entonces lo que uno escribe, lo que uno cuenta...

(À) Pero tú decides de qué hablar. -Por supuesto.

(À) Hoy no voy a hablar del Barça-Madrid, por ejemplo.

-Lo que quiero decir es que el que escribe,

el que habla en la radio, el que hace un documental

el que hace televisión tiene que saber

que la opinión o el mensaje que transmita va a llegar a la gente.

Y va a influir en su manera de pensar. Por eso,

el sentido común es importante. (J) Eso está cambiando.

Los líderes de opinión de EE. UU.

han estado un año, casi dos años diciendo: "Trump, horror",

"Trump, peligro". "Trump, temeridad".

¿Dónde están los líderes de opinión? ¿El New York Times?

La CNN la CBS...

¿Qué ha pasado?

La gente tiene criterio propio

y los medios que un día fueron el Cuarto Poder

ahora, en este mundo en crisis,

donde las cosas están patas arriba,

se está demostrando que la gente tiene opinión propia

y aunque les amenacen con las siete plagas bíblicas

acaban haciendo y pensando según su propio criterio.

-Eso no es verdad. El criterio lo creáis vosotros.

-¡No, señor! Vamos a cambiar de tema,

que nos vamos a meter en unos jardines, que no.

Elige, Àngel Llàcer. La televisión.

Qué curioso, ¿no?

¿Por qué elegirás tú la televisión? Pues no sé.

¡Porque te conocí allí!

Ay, qué bonito. Mira, con eso ya me has "ganao".

¿Qué voy a hacer? "Tele versus radio".

Yo tengo un recuerdo de cuando era pequeñín...

(J) A ver qué decimos.

-No, tú también eras joven. Eras superjoven.

De mí cantando. Cantando.

Yo me acuerdo, que además te imitaba.

Yo me vestía de mujer. (J) -Qué bonito.

-No me lo puedo creer. ¿El "Blue Moon"?

-Sí. Te lo juro. Me acuerdo perfectamente.

¿Te acuerdas de la canción?

(CANTA) Blue Moon. A ver si es esta.

(J) Qué noche aquella. (À) -Sí, sí.

-El famoso "Blue Moon".

Hay damnificados por esta canción. -Bueno, yo.

-Pero hay otros damnificados superiores todavía.

¿Esta eres tú? (J) Sí, claro.

Fue el primer "Telepasión".

("Blue Moon")

No, este no soy yo. Es el "Blue Moon", pero no soy yo.

Me hubiese encantado haberte escuchado cantarlo.

Sí, es una versión...

El primer "Telepasión".

(À) Me acuerdo que tenía un vestido así palabra de honor

y sacaba la pierna...

Es que me acuerdo perfectamente.

-Impresionante. -Sí, sí.

(CANTA) Blue Moon,

tú puedes ser indiscreta.

Si soy de alguien, soy tuya.

Sabes mis cosas secretas.

Aquel vestido me lo dejaron de una marca que no voy a decir.

-¿Por qué no? -Porque no.

Si me lo hubieran regalado, pero me lo dejaron.

Bueno, aquel vestido costaba, creo recordar...

hablamos del año 90, creo que un millón de pesetas.

(À) ¡Va! -6.000 euros, sí.

Era un vestido de terciopelo maravilloso,

que tal como acabé me lo sacaron,

casi me dejaron en plató en cueros y se lo llevaron.

-¿Y el damnificado superior quién es?

Te lo va a decir. -No, los damnificados.

(À) Espera, que igual me lo dice.

(J) No, no se lo voy a decir. (À) -¿Por qué damnificado?

Àngel, no preguntes a una señora esas cosas.

Tú, ¿a que me has entendido?

Perfectamente.

(À) ¿Tú has entendido? (J) Haber estudiado más, sigamos.

El que quiera peces, ya sabe lo que tiene que hacer.

Yo quiero al Richard.

¿A este? Al gitanillo Peláez.

"Mi primer día en la facultad".

Mi primer día en la facultad conocí a Guillermo.

(J) ¡Anda, el primero! Ostras, qué fuerte.

-Y desde ese día nos hicimos absolutamente inseparables.

Éramos muy diferentes:

Guillermo, del barrio de Salamanca, yo del barrio macarra

y no teníamos nada que ver el uno con el otro,

pero nos hicimos absolutamente inseparables.

Vivíamos juntos, nos íbamos de vacaciones,

trabajábamos y escribíamos juntos. O sea, todo juntos.

Y ese primer día de la facultad marcó mi vida realmente.

-Voy a hacer un experimento muy bonito.

¿Qué hora es?

(PÚBLICO COREA) ¡Las 12:42,

M80 Madrid,

89.0!

-¡Impresionante! ¡Yo tenía que ser domador de leones!

¡Impresionante! -Sí, te pareces bastante...

-¿A Ángel Cristo? (RÍE) -¡No, a Bárbara Rey!

Y ahora me vais a permitir que yo mueva una de las...

Voy a elegir cualquiera al azar, no sé lo que hay detrás.

Pero... esta.

Grandes acontecimientos.

Venga, decidme. ¿Cuáles son los acontecimientos

que vosotros tenéis en la memoria?

¡Grandes! Algo que haya sido muy importante.

(J) La caída de las Torres Gemelas.

(À) ¿Lo contaste? -Sí, lo conté.

Estaba... Lo conté además en televisión.

Tenía un programa en TV3, en la televisión de Cataluña.

Y fue un día... Ese día y el día siguiente, brutales.

Es una imagen que no olvidaré nunca.

E ir contando en directo, digamos,

lo que ocurre...

Y luego también el atentado de Atocha.

-Yo mi gran acontecimiento

y triste acontecimiento fue la quema del Liceo.

Yo estaba haciendo el programa en Las Ramblas.

-Claro, justo enfrente. En Onda Cero.

Yo también estaba. -Y a las 11:00 de pronto...

yo estaba haciendo el programa y veía correr a la gente

hacia abajo, hacia la Rambla.

Y me dicen: "Se está quemando el Liceo".

Y yo estuve desde el balcón retransmitiendo la quema del Liceo.

Localicé a Montserrat Caballé que se venía a Madrid

en un vuelo en un puente aéreo,

dejó el billete que la traía para Madrid

y se fue a la emisora nuestra

junto con nosotros a retransmitir lo que estaba pasando

y lo que representaba para Cataluña

y para España y para el mundo la quema del Liceo.

Aquello fue terrible.

Bueno, voy a abrir la última.

(J) ¿Más?

(LEE) "Glups".

"La gran pifia".

Ahí me quedo.

Contestadme el que queráis.

Las señoras delante. (RÍE)

(J) La gran pifia, no me sale.

(C) Nosotros, está mal que lo diga,

fuimos los primeros que sacamos la radio al mundo de verdad.

-¡Ya me acuerdo! Tengo una.

Perdón, acaba. Cuéntalo.

(C) Y uno de los viajes que hicimos fue a la India, a Calcuta.

Guillermo y yo fuimos a hacer los programas allí.

Y llevábamos a todo el equipo y a un traductor.

Y nos había dado la Cadena Ser un bolígrafo de oro

por si hacíamos alguna entrevista a algún personaje importante.

Y solicitamos una entrevista con un ministro,

ya no me acuerdo de qué era el ministro.

Y al salir del hotel

le dice Guillermo al intérprete:

"Fulanito, ¿has cogido el bolígrafo?".

Dice: "Sí, sí". Bueno, vamos ya para allá,

un ministerio absolutamente rocambolesco

y llegamos al despacho del ministro, que era de tebeo,

lleno de papelotes, teléfonos...

Le hacemos la entrevista y le pudimos hacer una pregunta.

Porque tardó tres cuartos de hora en contestarla.

Tres cuartos de hora hablando. (J) -Sin decir nada, supongo.

-Y entonces acaba la respuesta y dice Guillermo:

"Muchísimas gracias, señor ministro, en nombre de la Cadena Ser...

Le vamos a hacer entrega de un bolígrafo".

Y dice: "Milón, el bolígrafo". Se llamaba Milón.

Y entonces Milón me mira a mí, mira a Guillermo,

yo miro a Guillermo, miramos al ministro

y coge Milón y le da un bic.

En vez de el bolígrafo de oro,

había traído un bic "mordisqueao".

Y entonces Guillermo coge el bolígrafo y dice:

"Tome, señor ministro y ya le traeremos el bueno".

Nos dimos la vuelta y nos fuimos. Fue tremendo.

¿Cuál ibas a contar tú? -La de Demis Roussos.

Demis Roussos era ya un poco el final de su carrera

y vino como invitado a la tele.

Recuerdo que no nos poníamos de acuerdo en el equipo.

Había quien hacía su apellido llano y quien lo hacía agudo.

Y no nos poníamos de acuerdo si era Demis Roussos

o Demis Roussós.

Total, que me dirijo a él cuando me voy a maquillaje

y le digo: "Perdone...

(DUDANDO) Es que... No sé su nombre".

Y antes de que yo le pregunte,

que lo que no sé es cómo se acentúa, me dice:

"Soy Demis Roussos, soy un cantante griego..."

O sea, el pobre entendió

que yo le estaba preguntando: "¿Y usted quién es?"

Imagínate, alguien que viene a un programa como invitado,

y que la entrevistadora le pregunta: "¿Y usted quién es?".

Lo pasé fatal.

Tenemos a Demis Roussos hoy en el "3x4"

cantándonos una vieja canción con nuevos arreglos.

La conocida canción "Mamy Blue".

Aquí tenemos a Demis Roussos colocándose su americana

y que viene a charlar con nosotros.

Hola, Demis, bienvenido. Buenas tardes.

Siéntese, por favor.

Aquí tenemos el último trabajo de este caballero

conocido en todo el mundo...

Bueno, chicos, sé que os tenéis que levantar muy temprano.

Estos señores se querrán marchar, que me tengo que ir a la cama.

Te agradezco muchísimo que hayas venido

desde Barcelona, que es donde vives. Y tú también.

-Yo me quedo contigo a recoger. (J) ¡Y él también!

Pero él se queda conmigo esta noche.

Él se queda conmigo esta noche

porque nosotros tenemos esta noche confesiones.

-Porque le gusta mucho dormir con la gente.

¿Perdona? Es verdad.

¿Quién te ha dicho eso?

¿Y tú qué sabes con quién me gusta dormir?

No, pero... ¿Ves como no se puede?

Que te gusta que la cama sea un sitio de reunión.

Por supuesto, yo recibo en la cama. ¿Cómo?

-Sí... Ella, pues la cama, te pones ahí, con el pijama,

la fiesta del pijama, ella.

-Es donde se firman los contratos.

Yo recibo en la cama. Me estáis sorprendiendo.

Yo en mi cuarto tengo mi cama, mi tele, mi radio,

mi música, mis libros, mi armario,

(RÍE) mi lámpara, mi cenicero...

Y lo tengo todo. Gracias a Dios, tengo una casa alquilada,

y arriba hay un cuarto maravilloso, muy grande

donde yo recibo acostada.

Y algún día que traiga a este programa gente...

(À) A Brad Pitt. (J) A Brad Pitt.

Tendrá que ser Brad Pitt y alguno más,

porque, con uno, ya no me vale.

De verdad, señores, gracias de corazón.

Gracias por invitarnos. Sabéis que os quiero muchísimo,

que os admiro tremendamente

que me habéis enseñado...

aunque yo tengo un año más que tú,

casi como tú y mucho más joven que vosotros...

Pero me habéis enseñado, a lo largo de mi vida,

yo he crecido con mi padre y con la radio.

Mi madre escuchaba menos radio,

porque siempre estaba de aquí "pa'llá",

pero mi padre era un gran forofo, un gran fan de todos vosotros.

Y yo he crecido y he aprendido muchísimo

de la vida, de lo que ha pasado en este país

de haberme cambiado, no la opinión,

pero de saber la verdad de cosas que en el colegio

solo nos daban una parte.

Y gracias a vosotros,

a todos los que os habéis dedicado a informarnos

sé que realmente la historia se escribía de otra manera.

Gracias a vuestras voces.

Y como tú

eres un poquito más mayor que nosotros y ya estás jubilado,

yo te quiero despedir, porque es un homenaje que mereces

de todos los que te hemos seguido,

de todos los que nos hemos levantado con tu voz

y todo lo que hemos aprendido de ti.

Muchísimas gracias por venir a mi casa,

gracias por estar esta noche con nosotros,

y me quiero despedir con esto:

que sepáis que los protagonistas de esta noche habéis sido vosotros.

(Sintonía de "Protagonistas")

(C) Qué bonito. (J) Qué chulo.

Señores, muchas gracias. Vámonos.

Os acompaño hasta la puerta, así podéis descansar.

Yo he pasado por todas las emisoras, o casi todas las emisoras,

que había en mi tiempo. Ahora hay cadenas nuevas

donde yo ya no tengo cabida,

(BROMEA) porque yo soy un jubilado que ya no tiene qué contar,

nada más que para sus nietos.

-Me he ganado la vida, he disfrutado, he aprendido...

No puedo pedir más.

-He sido muy feliz y soy muy feliz dedicándome a lo que me dedico.

Es un privilegio que muy poca gente tiene

y yo sé que soy un privilegiado.

Además, me lo repito muy a menudo.

(J) Nosotros no nos besamos porque nos vamos juntos.

Por donde hemos venido... Eso. ¿La bicicleta la tenéis ahí?

Yo voy en bici, ¿eh?

(L) Y avísame para el de narrador. (ÀNGEL RÍE)

Lolita tiene un plan - Comunicadores

21 ago 2017

Lolita tiene un plan' reúne este lunes a tres grandes nombres de la comunicación y la radio: Luis del Olmo, Julia Otero y Juan Luis Cano. Los tres periodistas compartirán con los espectadores y con su anfitriona, Lolita, confidencias y recuerdos de su larga trayectoria profesional en los medios de comunicación.

Contenido disponible hasta el 31 de mayo de 2067.

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  1. Adriana

    Me encantó la calidez española y verlos unidos ... dejen ya los catalanes la tontera !! gracias por el buen momento desde el Uruguay los admiro tierra entrañable. Muy buen programa adelante Lolita.

    27 ago 2017