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No recomendado para menores de 12 años Las claves de El Caso - Capítulo 1 - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE

Jesús Expósito de El Caso.

Clara López de El Caso.

Mira, si no lo vais a investigar vosotros lo haremos nosotros.

¡Agárrate!

¡Stop, stop! ¡Para cabrón!

Tengo la rotativa parada y eso me cuesta

(Todos): Un dineral.

El Jarabo, el Ricardito, el Sacabuches, el Monchito

¡Esas máquinas, no las oigo!

Y cerramos el número en 48 horas.

Ni idea.

¿Me lo vas a decir? O no me lo vas a decir.

La policía no quiere ahondar en el tema.

Es lo bueno de tener relación con los periodistas.

A veces van por delante de nosotros.

No, no, no, no. Aquí no.

Ustedes son los únicos que cuentan lo que de verdad pasa en este país.

Confesó a base de hostias, Rodrigo, ¿vamos a publicar eso?

Usted sabe la verdad, ¿a que sí?

A ver si esto sacia tu curiosidad?

¡Corre!

¡Qué cabrón!

Aguantamos el cierre de la edición.

Hola, pasen.

Bienvenidos a la redacción de El Caso.

Yo siempre digo que toda la historia del crimen de los últimos años

se encuentra en esta redacción.

¿Quieren saber por qué?

Estén atentos para conocer más sobre nuestro periódico

que marcó una época

en la crónica de sucesos de este país.

En el paisaje de un periodismo totalmente sometido a la censura

una ínsula especial donde se jugaba muy fuerte

en el capítulo de los sucesos.

La historia de El Caso es la historia de un éxito periodístico.

Se produce porque viene a llenar un vacío.

Y no había otra ventana a la sociedad real

en la prensa que se publicaba en España salvo la de El Caso.

Era el semanario que llegaba a todos los rincones del país.

Publicaba fotografías que hoy no se publican.

No estábamos acostumbrados a que esas cosas se contaran.

En segundo lugar las imágenes eran muy fuertes.

Sube a por la cámara, que no nos pisen la noticia.

Con toda su sangre, con toda su crueldad.

Un cadáver robado, una chica muerta y otra desaparecida

Los textos estaban escritos con un lenguaje muy expresivo,

muy expresivo, truculento podríamos decir.

Y extraordinariamente inteligente en el relato de los timos,

lo cual, en parte, era un gran servicio público

que se prestaba a la sociedad.

Contribuyó a una visibilidad de la España profunda.

Avisaba de los peligros,

del peligro de la droga, no solamente de los timadores,

no robes dos gallinas que te meten cinco años de cárcel.

Como diciendo, si tienes hambre pide.

Era muy educativo en su nivel,

mucha gente aprendió a leer con El Caso.

El caso, calentito, recién llegado.

El 11 de mayo de 1952 salía el primer ejemplar a la calle.

Casi nace, curiosamente, con la muerte de Jardiel Poncela

parece que termina el teatro de comedia y empieza la verdad, ¿no?

Empieza la vida.

En el 52 nace El Caso como un periódico de sucesos, de asesinatos.

De fotografías de gente muerta.

Coger el periódico era como coger una pequeña novela

que comentaba una historia real

y la contaba con todo realismo.

Marcaron su destino final.

A mí me gustaban mucho las historias,

estaban muy bien contadas, eran muy fascinantes.

Y el asaltante le asestó cuatro cuchilladas de abajo a arriba

produciéndole un chorro de sangre

y la gente seguía eso de modo apasionante.

Pero luego existe otro tipo de justicia.

Se detenían en detalles, para mí muy interesantes,

yo los veía muy cinematográfico todo lo que se contaba en El Caso.

Se impone, se pone... -Inexorable, inquebrantable,

implacable.

Eso recordaba al inicio de cuando se leían sucesos

y cuando se leían dramas al calor de las hogueras en las cuevas.

Siempre sirven los sucesos para ver cómo son las personas,

las motivaciones, por qué hacen lo que hacen.

Escribí un texto y me vino el redactor jefe y me dijo:

Así no, tienes que empezar diciendo: En esa mañana tan oscura

en la que la lluvia caía.

Vino desde muy lejos para morir.

Pues ese titular tampoco es muy bueno, ¿eh?

El periodismo un poco mítico de las películas

o de la imaginación de los jóvenes sucedían en El Caso.

Y la aportación periodística de El Caso

es enviar a sus propios redactores al lugar del crimen.

Nada de fotos.

El Caso llegada adónde los demás ni siquiera hubieran imaginado.

El ir a los sitios, hablar a la gente,

tocar a los timbres.

Debes meterte en la piel del que ha hecho el delito

y no quiere ser cogido.

¿Qué es lo que vio?

El tío era muy raro. Iba mal vestido, sería un mendigo.

Normalmente eran muy rigurosos, comprobaban muy bien los datos,

tenían fuentes muy fiables.

Comprobación, en la verificación sobre el terreno,

en el encuentro con los protagonistas

pues todo eso lo hizo El Caso.

Conocer el crimen es la mejor forma de combatirlo

y entonces la gente colaboraba con El Caso.

Todo el mundo les conocía, todo el mundo les llamaba,

todo el mundo les contaba cosas que no contaban a la policía.

Venga, que no tenemos toda la mañana, mi jefe está al llegar.

¿Puedo ver el arma? -Sí, claro, está ahí.

Cuando ocurrió el crimen de Puerto Hurraco

llamaron a El Caso a la redacción:

¡Oiga! que están ahí los patapelás se han liado a tiros con los Amadeos

que hay un tiroteo impresionante, vengan para aquí

y el redactor dijo, hombre, habrán llamado a la Guardia Civil.

No, no, primero a El Caso.

A la Guardia Civil vamos a llamarla ahora.

Ya era hora de que llegaran, por favor

estábamos esperando aquí, tengo aquí las fotos.

Por favor pase a mi casa, mire este es el hijo que mataron,

este es el amigo de tal, lo tenías todo hecho.

Estaba Margarita Landi que era una redactora que tenía pistola.

El cadáver lo puede contar todo, menos el nombre, claro.

Era como salida de Agatha Christi la recuerdo con su pipa.

Era muy buena periodista,

tenía muy buenas fuentes de información, era rigurosa.

La premeditación es un agravante para el asesinato,

la alevosía, la fuerza.

Acudía a los interrogatorios policiales

y para que el detenido, el sospechoso no pensara

que había una persona que no era policial,

pues era la subinspectora Pedrito.

Escribir no es hacer tornillos, caballero.

Los grandes periodistas de sucesos

han sido periodistas que estaban prácticamente viviendo en la policía

y con los policías.

Semanario El Caso, queremos hablar con usted.

A veces, incluso, llegaba al lugar de los sucesos antes que la policía,

porque tenía un cupé descapotable último modelo que corría muchísimo

y a veces en carretera aventajaba

a los destartalados coches que tenía aquella policía

voluntariosa, pero muy limitada en medios.

Habrá personas que les impresiona mucho hablar de sangre.

Hay quien solamente hablando de sangre se puede desmayar

pero a la mayoría de las personas les gusta el suceso.

Hay temas de El Caso que de manera sistemática se relacionaban

con crímenes pasionales,

cuando transcurriendo el tiempo nos ha demostrado

que no eran crímenes fruto de una reacción pasional,

sino consecuencia de un ejercicio de violencia, de violencia machista

de violencia de género.

Violencia machista era un tema privado

hasta que os medios de comunicación empiezan a hablar del maltrato

no empieza a haber una conciencia social,

no empieza a haber una preocupación de todos.

¿Te pusiste celoso?

¿Querías que dejara de ser puta, que fuera solo para ti?-No, no.

La mujer sufría íntimamente vejaciones, agresiones,

y todo tipo de acosos y se callaba.

Esta gran patria que es España abre sus puertas a nuevos aires

que la hacen aún más grande e incorruptible.

El franquismo utilizó El Caso

Aunque estaba permanentemente preocupadísimo

porque no se diera ni una sola noticia que pudiera enturbiar

aquella idílica imagen de España que el franquismo quería dar

Le interesó eso para darle a las masas un entretenimiento

en una cierta dosis.

Corren nuevos aires también para cierto tipo de prensa

a la que no vamos a permitir más excesos.

Essta parte va con dedicatoria.

No podías hablar de los pobres, de que había pobres,

de que había barriadas tremendamente chabolistas y marginadas

o de la situación de extrema injusticia en la que se vivía

en el campo español.

No solo te decían lo que no podías publicar

sino que en ocasiones te decían lo que tenías que publicar

y cómo lo tenías que publicar.

Si me permitís, no sé si la censura dejará que digamos ciertas cosas.

La homosexualidad no existía, la homosexualidad era imposible.

Los adulterios eran una cosa que pasaba en las películas americanas.

Veían que era un periódico morboso, decían que chorreaba sangre.

Rezuma sangre y España no es así.

Pero yo me voy a encargar personalmente

de que El Caso la cuente tal y como es.

Me pregunto cómo consiguieron sortear la censura, porque la había, ¿eh?

La había y durísima.

Intentaremos complacerle en lo que sea posible.

Todos los elementos que se salieran del molde franquista

estaban fuera de la norma.

Me imagino que los pobres redactores de El Caso deberían estar

toreando eso como podían.

¿Cómo estamos con la policía?

Me he ganado primera fila en el interrogatorio.

El Caso era casi un mito clandestino entre los periodistas.

Vamos a tocarle las narices a la censura, a los americanos

y al Sursum corda.

Cuando vayáis a los hoteles

dejad muy buenas propinas por todos los sitios, ¿eh?

Hoteles, restaurantes, muy buenas propinas

y que sepan que sois de El Caso.

Estos utilizaban la censura como un intercambio con la policía.

Vale, pues si no quieres que hable de esto me tienes que facilitar

que me entere de esto, porque yo el periódico lo tengo que hacer.

Es amor odio.

Nosotros somos conscientes de que la prensa quiere información y mucha.

La confesión de Garcés no te la puedo dar.

Pero, también es cierto que esa información dada a destiempo

o sacada de contexto puede fastidiar una investigación.

Pero, si alguien busca en los archivos

es algo que no puedo evitar.

Ese es mi John Wayne.

Recibí una vez una carta de un hombre que dijo

que me iba a matar en cuanto saliera de la cárcel

porque era un exagerado y un mentiroso.

Porque no eran 27 puñaladas las que pegó, sino 24.

A veces te encontrabas con situaciones muy extrañas.

Había una cierta vergüenza en torno al tema

y había que leerlo con una pequeña clandestinidad.

Me da el Ya, que tenía un formato grande,

bajaba la voz y El Caso.

Y escondía El Caso dentro del Ya y se iba con él.

Lectores, que como decía el fundador de El Caso, señor Suárez

eran de sobaco ilustrado.

¿No me jodas que el el último? -Sí.

Se están vendiendo como churros.

Pues habrá que sacar otra edición.

Aunque solo sea para verte esa sonrisa.

Lo compraba una familia de un bloque

y acababa pasándose de piso en piso, de casa en casa.

Y todo el mundo acababa leyéndolo.

El Caso era un periódico para porteras,

esta era la frase popular.

Porque la gente necesita saber la verdad.

Ahí están los miles de ejemplares vendidos

Porteras y morbosos en busca de noticias escabrosas.

Cuando llegabas a la peluquería El Caso era siempre

el periódico más manoseado, más sobado y el más difícil de pillar

El problema que tuvo el estado con El Caso es

que se le fue de las manos.

Trabajen, trabajen, ya encontraré yo el modo

de cerrar este agujero.

El Caso decía lo que le daba la gana todo el mundo lo quería cerrar,

otros no querían cerrarlo,

el periódico se vendía por 200.000 ejemplares en la calle.

Era un fenómeno editorial total, un éxito.

Me gustaría volverlas a leer

para ver qué efecto me producen hoy.

Yo lo que me pregunto es cómo a nadie se le había ocurrido todavía

hacer una serie sobre El Caso.

Una vida de narradores de historias.

Que es en el fondo lo que es el periodismo.

Eran unas historias casi como cuentos.

Era el único medio en el que se hablaba de la vida real.

Estaban relatando algo relacionado con el alma humana.

Yo creo que ahora es irrepetible, no podría volver.

¿Interesante, verdad?

Les ha sabido a poco, lo sé.

Pues sigan con nosotros,

presten atención y no pierdan de vista

ninguna pista.

¿Qué marca de café juega un papel en la investigación del caso?

Descúbrelo en el capítulo de hoy y accede a contenido extra

y premios especiales.

  • Capítulo 1

Las claves de El Caso - Capítulo 1

15 mar 2016

El programa repasa los sucesos que han inspirado la serie El Caso. Crónica de sucesos, y también otros casos, que forman parte de la historia negra de este país.

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