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Lab24 - Astrofísica en el Teide y Puentes para la excelencia   - ver ahora
Transcripción completa

Así se ve parte de la superficie solar

a través del polarímetro infrarrojo

del observatorio del Teide.

Los montículos, que parecen nubes,

se forman en regiones magnéticas

y pueden dar lugar a tornados.

Con herramientas muy sofisticadas de análisis,

podemos ver

que estos tornados

albergan campos magnéticos verticales,

y también helicoidales.

Las nubes expulsadas

acabarán induciendo tormentas geomagnéticas.

El sol es una estrella en evolución constante

y aún llena de misterios.

En el programa de hoy

nos interesaremos por ciencia como esta

que se hace

en el observatorio del Teide en Tenerife,

que alberga una de las principales instalaciones de astronomía

del hemisferio norte.

Y en la segunda parte

conoceremos un programa de apoyo

entre universidades españolas y de EEUU

que lleva veinte años

favoreciendo el intercambio de conocimiento.

Bienvenidos a LAB24.

El observatorio del Teide

es un lugar preferente para el estudio del sol,

gracias a su situación geográfica, a sus 2.390 metros de altitud

y a la calidad astronómica de su cielo.

En él se encuentran los mejores telescopios solares europeos

y posee también

instrumentos para la observación de todo tipo de objetos del universo

además de la evolución de nuestra estrella,

realizan experimentos

para comprender el origen del universo

y trabajos que se extienden a otras ramas

como la neurociencia.

El observatorio depende

del instituto de astrofísica de Canarias.

El programa ofrece apoyo a programas desarrollados

entre universidades y centros de investigación españoles

y grupos de investigación en EEUU.

La ingeniera química Mercedes Valcels

es codirectora del proyecto.

Desde su puesto de investigadora en el Massachusetts I.T.

y en la universidad de Harvard

lleva más de 20 años promoviendo el intercambio profesional

entre investigadores estudiantes y empresas de todo el mundo.

El del Teide

es uno de los dos grandes observatorios

del instituto de astrofísica de Canarias.

La mayoría de sus telescopios

están dedicados al estudio del sol.

También dispone de equipos

para realizar otro tipo de observaciones

nocturnas y diurnas.

En ellos se llevan a cabo importantes proyectos europeos

y de vanguardia

que nos acercan a las energías limpias

incluso a las neurociencias.

Es un reportaje de Ana Grimau.

En el observatorio del Teide

todos los ojos miran hacia el cielo.

Miradas que a través de los telescopios

escrutan el universo en busca de respuestas.

Estudiamos todos los tipos de objetos en el universo

desde los más cercanos a nosotros como pueden ser

asteroides y cometas del sistema solar

y también tenemos telescopios para observación nocturna

para estudiar todos los demás objetos del universo.

Con estos telescopios solares

la mirada de los investigadores también está puesta en el sol.

El equipo de física solar, de los mejores del mundo,

trata de entender

la generación de campos magnéticos en el sol,

todo un desafío aún para la comprensión humana

y el impacto que pueda tener la evolución del sol

en nuestro planeta.

Aquí detrás tenemos tres de ellos,

este que tenemos con la cúpula abierta,

el telescopio Gregor

es uno de los telescopios solares más grandes del mundo,

¿y por qué nos interesa tener telescopios grandes,

incluso para observar la estrella más cercana, el sol?

Porque podemos ver mucho detalle en su superficie

y por tanto

nos sirve como un laboratorio de física del plasma.

El plasma es este estado de la materia

en el que tenemos gas muy muy caliente,

y tenemos por un lado los electrones,

y por otro,

los núcleos de los diferentes elementos químicos.

Ese estado

que lo tenemos por ejemplo

también en nuestras pantallas de plasma,

para ver nuestra televisión,

podemos estudiarlo en mucho detalle en el sol,

ver qué procesos físicos tienen lugar

y sobre todo

cómo interacciona

el campo magnético de la estrella,

con ese gas muy caliente.

Hay experimentos muy avanzados

que están intentando

reproducir esas reacciones nucleares que tienen lugar en su interior

en el interior de todas las estrellas

y que lo que hacen

son las reacciones que llamamos nucleares de fusión

donde átomos de hidrógeno se unen

para dar lugar a helio y se genera energía,

son unas reacciones muy limpias,

que no generan residuos radiactivos,

como sí lo hacen

las reacciones nucleares que utilizamos en la actualidad

y se está muy cerca de conseguir obtener un proceso similar

aquí en la tierra.

A parte de vigilar de cerca la evolución de nuestra estrella,

200 científicos investigan

de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Llevan a cabo arqueología cósmica

para comprender el origen y estructura del universo.

El experimento Quijote

observa la radiación que nos llega

desde los primeros instantes del universo

un poquito después del big bang

lo que llamamos el eco o el fósil del big bang.

Esta radiación se emitió

cuando el universo era muy denso, muy caliente

y era radicación muy energética,

pero al moverse por el universo,

al viajar por el universo,

se ha ido enfriando

y ahora nos llega en el rango de las microondas.

Este tipo de radiación

es la que observamos con estas antenas

y observamos en todas las direcciones del cielo

para poder determinar

cómo era la distribución de esas radiación

y también observamos la emisión

en esas frecuencias de nuestra galaxia

para descontaminarla

y quedarnos solo

con lo que nos llega desde el origen del universo.

Las cumbres canarias

son uno de los tres mejores cielos del mundo

para observar el universo.

Aquí se investiga el origen del cosmos

y se buscan planetas como la tierra

para habitarlos en el futuro.

Para alguno de ellos

incluso podemos estudiar sus atmósferas,

cuáles son los componentes químicos

que hay en esa capa superficial en la atmósfera del planeta.

Estas investigaciones

se realizan fundamentalmente

desde el observatorio del Roque de los Muchachos

en la Palma,

con varios instrumentos específicos como el "harp norte"

en el telescopio nacional Galileo

y también con el gran telescopio Canarias

que es en la actualidad el mayor telescopio del mundo

que observa en el óptico y también rango infrarrojo.

De los 200 científicos que investigan

en el instituto de astrofísica de Canarias,

70 están haciendo el doctorado.

Es el caso de Noelia que hace el primero

en instrumentación astrofísica del IAC.

Para realizarlo

esta ingeniera industrial especializada en electrónica,

ha pasado día y noche en este telescopio,

durante semanas.

Pues este telescopio se llama OGS

estación óptica terrestre.

Este telescopio fue inaugurado en los años 95

como un medio para probar comunicaciones óptimas con satélites.

Este telescopio es propiedad de la agencia espacial europea

y lo que estamos haciendo aquí

es probar un sistema de óptica adaptativa

para corregir el efecto de la atmósfera

tanto en comunicaciones ópticas

como en los que se utilizan para generar estrellas vía laser

en temas de óptica adaptativa para astronomía convencional.

Este sistema de óptica adaptativa

está pensado para corregir el efecto de la atmósfera

en las comunicaciones ópticas con satélites desde la tierra

y también para generar

estrellas vía laser

más concentradas en sistemas de óptica adaptativa convencional.

En el IAC

no solo observan y estudian el universo

sino que para poder hacerlo

también diseñan y fabrican instrumentación astrofísica.

Hay instrumentos que los astrofísicos usamos para observar

y para caracterizar los objetos astronómicos,

desde planetas cercanos

hasta galaxias en el confín del universo.

80 profesionales trabajan en el área de instrumentación

el 90% son ingenieros de distintas especialidades

y el resto físicos y matemáticos.

Actualmente trabajan

en una veintena de proyectos instrumentales

con características diferentes para observatorios de todo el mundo.

Lo que queremos detectar son

radiaciones de objetos que están muy lejos

y son la reacciones infinitamente muy débiles,

por lo tanto

tenemos que tener

la máxima sensibilidad en nuestra instrumentación

y eso requiere

la tecnología que está más a la vanguardia

a día de hoy.

La astrofísica es ya una parte importante

del PIB de las islas Canarias

y de la inversión en I + D que se está llevando a cabo

gracias a la labor del IAC

en la últimas décadas.

Esto ha comportado

que se halla desarrollado una industria

al rededor de la ciencia

que traspasa las fronteras de la astrofísica

ya que otras ramas científicas, como la medicina,

necesitan instrumentos

cada vez más precisos y más sensibles

sobre todo, en la neurociencia.

Los científicos que se dedican a esas ramas

están interesados en observar el funcionamiento de las neuronas,

el funcionamiento químico de las neuronas

y a ciertos efectos

es muy parecido a observar un campo de estrellas,

entoncese lo que hemos utilizado son sistemas ópticos

que se desarrollaron en el astrofísico

para ver campos de estrellas

y a través de esos instrumentos

y con un software detrás

que reconoce ciertos eventos dentro de ese campo de puntitos,

ser capaz de detectar los procesos neuronales

-astrofísica o neuronales-

que tienen lugar en el campo que se quiera estudiar.

Al final

se trata de utilizar tecnologías de la imagen

en cualquier sector

en el que la imagen te pueda aportar información útil

para arreglar un problema, que puede ser médico,

o puede ser una aplicación industrial.

En concreto ahora lo que estamos haciendo en IACT

es desarrollar herramientas

que permitan detectar las consecuencias de la diabetes

que es una enfermedad

con bastante incidencia en Canarias, a nivel del pie.

Los diabéticos,

por la naturaleza de su enfermedad,

desarrollan en el pie

laceraciones que no se ven a simple vista,

hasta que ya salen al exterior y son unas laceraciones importantes,

que pueden conllevar

desde cirugía hasta una amputación.

Nosotros utilizamos tecnología de infrarrojos

que se utiliza pues para ver las estrellas,

para sacar imágenes del pie de los diabéticos

donde aparentemente no tienen nada

pero detectamos por los campos de temperatura

que debajo de la piel

está pasando algo que no es bueno.

Antes de que esa persona lo tenga en el exterior,

porque no lo sienten,

el problema es que

los diabéticos no sienten esas úlceras,

somos capaces de intervenir para que la cosa no vaya a más.

Es un espacio de colaboración

para transferir alta tecnología a las empresas.

Desde transferencia en colaboración,

por ejemplo,

tenemos proyectos en los cuales participan empresas

a través de licitaciones y contratos

y en el proceso

aprenden el saber hacer de, por ejemplo,

un gran telescopio,

o también puede ser transferencia de que

una de las personas que trabaja

en el sector por ejemplo de espacio, de satélites,

cree su propia iniciativa empresarial,

a partir de lo que han aprendido en IACTec

o bien

entre en una empresa

que al calor de lo que se está desarrollando

en IACTec

considere interesante venirse a Tenerife a trabajar

y emplee a esta persona.

La generación y transferencia de conocimiento

ha sido una constante

en las tres décadas de existencia del observatorio del Teide

y del instituto de astrofísica de Canarias,

que con su instrumentación

permiten asomarse a los rincones más recónditos del universo

o del cerebro humano.

Si, nuestro proyecto,

de hecho es de investigación muy básica,

en campo de física,

en cómo se transporta el calor en nanoescala.

Eso puede parecer muy abstracto

para la gente que no entiende de física

pero en realidad

es un problema que nos afecta a todos.

Todos tenemos un móvil, un portátil en casa,

un pc,

y los que vivimos en España, en algún verano caluroso,

sí que hemos sufrido el sobrecalentamiento

y en algún momento

el teléfono va muy lento,

las cosas dejan de funcionar.

Ese es exactamente

el problema que tratamos de solucionar.

Es entender el transporte de calor

en este tipo de estructuras.

¿Cómo podemos controlarlo?

¿Cómo podemos mejorarlo?

Y también,

¿cómo podemos aprovecharlo?

Y eso se trata de los materiales llamados termoeléctricos

que son materiales que generan electricidad

utilizando el calor.

Entonces,

todo el calor que producen nuestros dispositivos,

dispositivos móviles, los portátiles,

igualmente en el futuro

se podrá utilizar para volver a recargar la batería

y eso yo creo que sería maravilloso

para todos.

Estamos desarrollando sustitutos para la córnea,

la córnea es el órgano que está en la parte más superficial del ojo

donde la gente se apoya la lentilla, por ejemplo

y con ello somos capaces de poder ver.

En el momento en que se opacifica,

el paciente se convierte en un paciente ciego

porque no puede pasar la luz a su través

y con nanomateriales

intentamos buscar un sustituto que reemplace la córnea dañada

sin la necesidad de implantar células con ello.

Además este tipo de sustituto

no solo se puede implantar en el ojo

sino que también podrían dar lugar

a otro tipo de terapias, por ejemplo,

como sustituto de la piel,

que podían aplicarse en pacientes como grandes quemados

donde premia implantar sustitutos

para evitar complicaciones que puedan llevar a la muerte.

Son los testimonios

de algunos de los líderes de los programas de investigación

seleccionados para la edición 2019 del programa MTV Spain.

Mercedes Valcels

es la creadora y codirectora de este programa

que ofrece apoyo

a los proyectos desarrollados

entre las universidades y centros de investigación españoles

y los grupos de investigación del Massachusetts I.T.

gracias por estar hoy aquí en el programa.

Gracias por tenerme.

Es un honor poder volver a mi país

y poder explicar

lo que estamos intentando construir

y digo estamos

porque no trabajo sola, como podéis imaginar,

pero un puente de investigación, de intercambio de talento,

de formación de liderazgo,

camino del MIT como has dicho y España.

¿Cuál es el objetivo de este programa MIT Spain?

El programa tiene tres iniciativas,

la primera es

que cada año mandamos cerca de 70 estudiantes

que vienen a hacer prácticas en empresas,

grandes, pequeñas y medianas,

y en centros de investigación y universidades españolas,

de todas las comunidades autónomas, donde hay un proyecto interesante.

Interesante para que une estudiante quiera pasar el verano aquí,

no para hacer fiesta y fiesta,

sino para aplicar lo que ha aprendido allí

y aprenderlo

como se aplica y desarrollarlo en nuestro país.

El segundo es, por lo que estoy aquí hoy,

a nivel de profesores,

que si yo soy investigadora

y me encuentro en un congreso con un investigador español

y quiero colaborar,

pero no tenemos ningún historial previo,

ninguna experiencia piloto, ningún resultado preliminar,

no hay manera de que nos den ninguna financiación.

Esto son lo que llamamos fondos, ayudas "semilla"

no semilla en el sentido de capital-riesgo,

semilla porque plantas y crece,

para que profesores de allí puedan colaborar con profesores de aquí

y que halla intercambio bidireccional

entre un equipo y otro,

por ejemplo de la universidad de Barcelona,

o de la Complutense de Madrid.

Y el tercero,

que es una iniciativa que me gusta mucho,

es que cada año mandamos cerca de 40 alumnos en enero

que no tenemos clases,

los alumnos vienen a escuelas de bachillerato de toda España,

para inspirar carreras científicas y tecnológicas.

Esta es la segunda convocatoria

y se han seleccionado doce proyectos

de varias comunidades españolas

y de diferentes campos del conocimiento también?

La convocatoria que la diseñé colaborando con la casa,

la diseñe yo

y dije

ahora estará abierto a diferentes campos de conocimiento

y es al tema de salud que es muy importante,

la salud es muy importante,

a la energía y el medio ambiente y luego a la sociedad,

al cambio social.

Intentar aliviar la diferencia

entre los diferentes estamentos sociales.

Usted es investigadora principal

y desarrolla su tarea científica en uno de sus apéndices,

háblenos de ello.

El MIT es el paraíso de la ciencia y la tecnología,

yo fui hace veinte años

y le prometí a mis padres

que iría dos años y volvería.

Me quedé enamorada de esta institución.

Mis hijas dicen

que no vale que diga que me voy al trabajo

porque lo que hago yo allí no es trabajar.

O sea

que no tiene la connotación negativa de decir:

me voy a trabajar

porque me levanto cada día,

salto de la cama a las cinco de la mañana

y voy tan contenta como unas pascuas,

porque es el paraíso.

Un lugar con decenas de premios nobel en su claustro.

Si,

pero gente súper humilde con la que puedes hablar

y tener una conversación súper enriquecedora

en cualquier momento.

Es mágico, nunca sabes lo que va a pasar.

Todos los días son diferentes.

Si se te ocurre una idea,

aunque pienses que sea una idea loca,

nadie te dice que es una idea loca,

todo el mundo piensa que vas en serio

y la mayor parte no está loca como te pensabas,

piensa que yo llego a mi laboratorio

pensando que quiero crecer unas células de cerebro,

para entender

cómo funciona la barrera macroencefálica

y se me ocurre

que a lo mejor

la falta de gravedad

aceleraría el proceso de deterioro cognitivo

y cruzo al departamento de aerospacio

y hablo con astronautas

y con ingenieros

que están colaborando

con la estación espacial internacional

y que me ayudan

a poder enviar células de cerebro

a la estación espacial internacional.

No me doy cuenta

porque estoy allí y te acostumbras, ¿no?

me doy cuenta

cuando salgo del laboratorio

y lo explico a mis amigos que no son de allí

que tengo muchos,

se quedan mirando como ...

o sea

que en un día

has estado hablando con astronautas,

hablando con el presidente de Méjico que ha venido de visita,

hablando con estudiantes internacionales

y haciendo investigación en esto, esto y lo otro, ¿no?

y entonces

sí que me doy cuenta que realmente

soy muy afortunada

y que es un lugar diría único.

Y del I.A.I.S. qué nos cuentas?

Si hay una colaboración,

es un instituto

que tiene un programa de doctorado

que precisamente forma médicos ingenieros.

Es una colaboración

que tiene ahora ya setenta y cinco años creo,

si, setenta y cinco,

con la universidad de medicina de Harvard

porque tenemos la escuela de ingeniería

que es buenísima,

pero no tenemos medicina.

Entonces es una colaboración buenísima, ¿no?

que yo digo siempre que

me explicaron que el fundador

cuando se planteó la idea de una fusión

o sea,

una colaboración

dijeron:

esto es como intentar que dos puercoespines

se emparejen.

Va a ser doloroso para ambos

y más para los que estén entre medio.

Imaginaros una fusión entre Barça y Real Madrid.

Pero funciona y funciona muy bien.

Los profesores y los estudiantes tenemos doble nacionalidad,

entramos de la misma manera

yo tengo doble nacionalidad

y entro en España y entro en América

con los dos pasaportes.

Así aunamos recursos

y todo lo que podemos hacer, se acelera de forma sinérgica.

¿Y qué es lo que hace diferente Harvard y MIT

para que puedan cosechar tantos premios nobel?

Que es un foco de talento.

Fichan a la gente mejor del mundo

no solo mejor, académicamente hablando,

gente buena, humanamente hablando.

En el proceso de atracción de talento,

no solo miramos

que los estudiantes y los profesores

sean los mejores en su ámbito,

lo son,

pero que estén comprometidos con la humanidad

y que quieran hacer un mundo mejor.

Eso es lo más bonito.

Para los estudiantes buscamos diamantes en bruto.

Que sean líderes.

No sirve que seas muy bueno en matemáticas

o en ingeniería

si no lo puedes compartir y ayudar

y aplicarlo a hacer este mundo mejor.

A veces suena a cursi cuando lo digo,

pero es el eslogan,

estamos allí, para hacer un mundo mejor.

Es doctora en química macromolecular,

ingeniera química, por el instituto químico de Sarriá,

su especialidad es

la ingeniería de diseño de prótesis cardiovasculares

y neurovasculares.

Estamos hablando de algo así como piezas de recambio

¿qué retos tenemos en ese campo?

Si lo que estamos haciendo es usando materiales biodegradables,

células y estímulos mecánicos

para hacer unidades funcionales

que recapitulan órganos y tejidos humanos.

Es muy interesante

porque el día de mañana

pues imagínate una persona que tiene un infarto de miocardio

a día de hoy se le pone un bypass

de vena o de arteria del brazo, ¿no?

pues poder tener una arteria de reemplazo.

Tenemos la rueda de recambio del coche,

estamos por ejemplo creando

un modelo de barrera macroencefálica,

que incluye un material biodegradable,

que recapitula las proteínas del cerebro,

y luego las células que componen ese cerebro

y los estímulos mecánicos

por ejemplo, en el capilar, circula la sangre,

por lo tanto

tienes que tener flujo de la sangre,

para poder ver

cuándo esa barrera deja de pasar algún fármaco

o cuando empieza a pasarlo.

Eso es muy bueno

porque claro,

yo no te puedo pedir:

déjame que te abra la cabeza

y mire qué pasa cuando tienes alzheimer

cómo se está pasando

el transporte de nutrientes o de fármacos

dentro o fuera de tu cerebro.

Este es uno de los problemas

la caja cerrada

que supone ...

Está cerrada

entonces ...

eso sí que lo podemos hacer en el laboratorio.

Como directora de investigaciones científicas en el MIT

usted ha recibido en 2019 el premio excelencia

por su trayectoria investigadora

y por sus veinte años de labor de promoción

intercambio profesional internacional

entre investigadores, estudiantes y empresas.

En un mundo global

en el que todo se difunde al instante

como estábamos hablando hace un momento,

¿tiene sentido la colaboración presencial?

La verdad que cuando me enteré me puse a llorar

estaba con mis hijas, volvía de trabajar,

de un viaje,

me puse a llorar y me dicen:

mamá, ¿qué pasa?

Me emocioné,

porque claro,

me dieron el premio

por mi trayectoria investigadora

pero también

por mejorar las perspectivas globales de inclusión en el instituto.

Yo creo

que eso es porque ...

nunca se me olvida

el dejar el ordenador

ir a pie a saludar,

entro en el laboratorio,

veo a mis alumnos,

saludo,

siempre estoy,

de hecho,

todo el mundo dice

que soy como un electrón deslocalizado

porque me van a buscar al despacho y no estoy nunca.

Estoy siempre

rodando y hablando,

yendo de lugar a lugar,

porque yo creo que el trato humano es muy importante.

Por eso intento venir

de hecho, vengo a España mucho,

vengo yo creo que cada ...

tres, cuatro veces al año.

No es cada seis semanas,

se me agrupan de forma diferente,

para ver a las personas.

Yo creo que eso es importante.

En esa agenda le cabe también

presidir un programa llamado MIT II global

para orientar a lides emergentes.

¿En qué consiste?

Como en MIT no doy clase, soy investigadora,

pensé que el tiempo que dedicaba un profesor a dar clases

yo lo podía dedicar a hacer otra cosa,

a dar servicio a la universidad y a su misión.

Una de las misiones de MIT es promover la innovación

porque no sirve de nada

estar haciendo investigaciones si eso no llega al paciente.

Con la profesora

desarrollé un programa que se llama idea 2 global,

y lo que trae es quince grupos, equipos de innovadores,

a MIT cada año.

Equipos de Chile, de Canadá, España, Irlanda, Túnez, Costa Rica,

que son equipos normalmente de clínicos

o de investigadores de universidad,

que se están empezando a plantear, ¿no?

innovar, es decir, tener una innovación,

dar el salto a la empresa, no todos,

porque si tú te puedes imaginar

un doctor que está viendo pacientes, ¿no?

a mitad de su carrera,

seguramente no va a dejar de convertirse

en jefe de una empresa biotecnológica

pero a lo mejor uno de sus alumnos, si.

¿Y ahora el futuro es?

He tenido de nuevo suerte

me han encargado

que gracias a la experiencia piloto con España,

me han encargado,

poder expandir esa experiencia a todo el mundo,

buscando problemas médicos no resueltos,

en todos los lugares del mundo

y aunando fuerzas con talento,

que lo hay en todo el mundo,

para resolver esos problemas.

Muchas gracias por haber estado en el programa

y hasta otra ocasión.

Muchísimas gracias por la oportunidad.

Somos química y estamos rodados de ella.

Los elementos de la tabla periódica

actúan según su naturaleza, igual que las personas.

Este es uno de los mensajes

que el químico Javier Peña lanza en su trilogía:

ELEMENTOS.

Las publicaciones, en clave de ficción policíaca,

coinciden con el año internacional de la tabla periódica.

ELEMENTOS

es un homenaje a este año internacional de la tabla periódica

pero sobre todo,

un homenaje al que fue el soñador

que visualizó y visionó la tabla periódica

que todos conocemos hoy en día

pero en realidad

es un homenaje a la vida

y a la humanización de estos elementos,

ya que los elementos químicos de la tabla periódica

conforman lo que hoy entendemos por vida,

podemos asimilar esta vida y esta relación de los elementos

con lo que realmente estamos viviendo hoy en día.

Un homenaje en forma de historia policiaca de ficción

en la que los protagonistas

solucionan de forma constructiva

los problemas de un mundo paralelo

pero no tan diferente al nuestro.

Un mundo en el que

el lenguaje de la materia es necesario

para adaptarnos a diferentes entornos.

Es una historia de policías y ladrones

en la cual

los elementos radiactivos el plutonio y el uranio

creen que son malos por naturaleza

y roban los electrones que son las partículas de vida,

se genera una trama en la cual

estos elementos, Carbo y Oxi

que son los policías que intentan buscar y solucionar

este robo,

buscan la manera más adecuada de solucionarlo,

pero siempre de una manera constructiva,

haciendo ver y entender

que en la vida,

igual que en los materiales,

no hay buenos ni malos.

A veces es cuestión de matices,

ya que diferentes naturalezas y formas de ser

conllevan comportamientos distintos en función de las situaciones.

Todos los sentimientos, conceptos,

relaciones de género,

la tabla periódica los explica a la perfección

desde el concepto de los alimentos.

En la primera entrega de ELEMENTOS

la química nos acerca a la diversidad de las personas.

Las otras dos

abordan el cambio climático y la identidad de género.

El autor ha publicado otros libros divulgativos

uno de ellos sobre la revolución del grafeno,

con interesantes ilustraciones.

Si les gusta la ciencia

les esperamos en un nuevo programa de LAB 24.

Gracias por seguirnos.

Subtitulado por: María Victoria CEREZO OLIVARES

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Lab24 - Astrofísica en el Teide y Puentes para la excelencia

25 nov 2019

El Observatorio del Teide, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), alberga una de las principales instalaciones europeas del hemisferio norte. Gracias a su ubicación y calidad de sus cielos, es un lugar preferente para el estudio del Sol. Más allá de la astronomía, trabajan en otras ramas de la investigación como las energías limpias y la neurociencia. En la segunda parte del programa nos acercamos al MIT Spain, un programa que apoya el intercambio entre investigadores, estudiantes y empresas de todo el mundo. Mercedes Balcells, su codirectora e investigadora en el Massachusetts Institute of Technology y en la Universidad de Harvard nos da las claves de la iniciativa que ha cumplido ya veinte años. Y cerramos programa con un ejemplo de viticultura de altura que nos induce a reflexionar sobre el cambio climático.

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