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No recomendado para menores de 7 años La Señora - Capítulo 26 - Tras la muerte de Amalia, tanto Ángel como Salvador buscan consuelo - ver ahora
Transcripción completa

Piensa que te has podido despedir de ella.

La habéis acompañado hasta el final.

Llora

¿Qué voy a hacer sin ella?

No me dejes tú también.

No me dejes, no podría soportarlo.

¿Tienes lo que te pedí?

Tú y yo no nos conocemos, ¿vale?

-"¿Sabes quién soy?".

-"El señor delegado".

-"Me han dicho que tienes una larga condena pendiente".

"Y todo por acuchillar a un pobre infeliz".

-"Ese hijo de puta...

...quiso robarme".

"Yo solo le di lo que se merecía".

-"En mi mano estaría librarte de esa condena".

"Para siempre".

-"¿Qué es lo que quiere de mí?".

-"¿Cuánto vale la libertad de un hombre?".

Conversaciones ininteligibles

Buenos días.

¿Ha venido alguien preguntando por mí?

¿Un inglés? -No, señor.

-Luego dicen que la puntualidad es su mayor virtud.

Si viene, estoy por aquí.

Querido Hugo:

Te estaba esperando. ¿A mí, por qué?

Bueno, tú y yo tenemos un asunto pendiente.

¿Un asunto?

Perdona, Gonzalo, pero no entiendo.

¿No has quedado...

...con un representante de la financiera inglesa?

¿Cómo sabes eso?

Me sorprende que todavía pienses que hay algo...

...que no sepa. ¿Por qué crees que cuando volviste...

...de Santander acepté devolver el préstamo a los astilleros?

¿De verdad creíste que me habían impresionado...

...tus dotes negociadoras?

Así que tú eres la financiera, ¿no? Hugo.

Cualquiera diría que querías librarte de mí.

Pecaste de confiado.

Hay que estar bien seguro...

...de con quién se negocia. ¿Qué quieres? ¿Los astilleros?

¿Hundir a mi familia?

De momento me conformo con seguir manteniendo mi parte.

Pero debes solucionar algo urgente.

¿El qué?

Los astilleros levantarán el boicot a la mina.

Tras ellos,...

...irán todos los demás. Sin dudas,...

...sin excusas y rápidamente.

Ah, y en cuanto a lo de hundir a tu familia,...

...ya veremos.

Le acompaño en el sentimiento. Rezaré por su alma.

Gracias.

-Tu madre siempre quiso lo mejor para ti.

Mi madre quería que fuera feliz.

Ángel, yo también.

Llaman a la puerta

No te preocupes,...

...atiende tus obligaciones. Ya habrá tiempo.

-¿Dónde está Salvador?

¿Cómo no ha venido a la casa después del entierro?

Señor...

Se le fue la vida por él y ni le guarda respeto.

Te dije que tuvieras cuidado con él.

-Salvador puede hacer lo que quiera. -¿Por qué os ponéis tan tontas...

...cuando hay un pantalón...? -¡Basta! Ni sé dónde está.

-Que el Señor nos pille confesados.

Llaman a la puerta

Adelante.

¿Qué pasa? Tenemos un problema.

No veas cuánto le gusta a los chicos.

-Coge una revista, "porfa".

-Alicia.

Es Salvador.

-Te he estado esperando.

¿Cómo estás?

-He sido un mal hijo, Alicia.

-No... No digas eso.

-(LLORANDO) He sido un mal hijo. -No.

Sigue llorando

-He sido un mal hijo.

La otra noche traté de dar contigo.

-Estaba ocupado.

-Necesitaba hablar contigo, Alejandro.

Lo que hablamos la otra noche. Eso...

Eso de que deberíamos separarnos.

-He estado recogiendo mis cosas, Isabel.

Saldré de viaje, quizás Londres. -Ya no hace falta que te vayas.

-Isabel, escúchame.

Te equivocas si piensas...

...que entre nosotros puede haber algo más.

-Sé que eres leal a tu primo.

Pero también estoy yo, mis sentimientos...

¿Qué debo hacer? ¿Negarlos? -Isabel, por Dios.

Te estás equivocando. -No.

No es verdad y lo sabes.

-Deberías ir a ver a tu marido.

¡Maldito seas!

Lloriquea

Respira agitadamente

Cielo...

Sigue gimoteando

-Ese cura nos pidió confiar en Victoria Márquez.

Ahora nos quedaremos sin dinero. -¿Cómo sabes eso?

-¿Cuánto pueden cargar en estos camiones? ¿Qué haréis...

...cuando digan que no tienen con qué pagaros?

Ese cura nos engañó.

No ha vuelto a aparecer. Su madre ha muerto.

Por eso no habéis tenido noticias.

¿No tiene derecho a velar a su madre?

No os negaré la verdad.

Estamos pasando por un momento complicado.

Pero hago lo posible por encontrar una solución.

De promesas no se vive.

Ni de miedos sin sentido.

Os doy mi palabra, no os faltará el salario.

-La señora tiene razón. Mejor preparémonos para volver al tajo.

Risas

Así. Así, trabajando con ganas.

Rosalía, le he llevado tu vestido marrón...

...a Consuelo para arreglártelo. Te viene estrecho.

-Ese vestido es muy antiguo.

-Y muy decente. Y el tuyo también.

Es la boda de Vicenta,...

...no quiero que deis la nota. -Me pondré el sombrero de Conchita.

-Buena pieza...

...el sombrero y más la que lo regaló.

-Ay, Vicenta tiene que estar más nerviosa...

-Toda la vida esperándole...

...y al final se casarán. -Sí.

Ojalá no vuelva a jugársela.

-¡Ay, Adelina, no sea usted agorera! -Ya la dejó...

...plantada una vez, ¿no?

Y seguro que lo mismo piensa Vicenta que no es tonta.

-¿Quién no es tonta?

-Eh... Estas dos. Míralas.

Míralas cómo trabajan, picando más...

...que en la mina. -Debo ayudar a Justo...

...con unas cajas. -¡No!

Mejor la acompañas al mercado, hay mucho que traer.

-Pero si ya he ido.

-¡Pues vuelves! Siempre te dejas algo. Adelina, acompáñalas.

Así no se despistan. -¿Yo? Si acabo de llegar.

-Pues vuelves a salir.

-¡Con lo que tengo que hacer!

-Adelina, por favor. -Bien, niñas. Ya habéis oído...

...a la novia sargento.

¡Ah! ¡Justo!

Qué susto me has dado. -¿Necesitas algo del trastero?

-No. No, pero no metas las cajas del garaje,...

...que primero quiero ordenarlo.

-¿Estás dejando todo listo...

...antes de irte? -Tampoco me voy lejos.

-Pero dejarás de vivir en esta casa.

Yo ya no sé si sabría.

-Supongo que a todo nos acostumbramos.

-Vicenta, ¿estás segura? -Sí.

-Entonces solo puedo desearte lo mejor: que seas feliz.

-Muchas gracias, Justo. Mejor bajamos...

...y me enseñas esas cajas del garaje. ¿Te parece?

Bueno, pues esto ya está.

Gracias, Consuelo.

El resto ya lo recogeremos Salvador y yo.

Quizá usted lo haga, lo de su hermano es otro cantar.

Mire, padre, no es un secreto para nadie...

...que a Visi le gusta Salvador.

Y él parecía consentir.

¿Qué hay de malo?

Pues que, con todos mis respetos, no me fío de su hermano.

Salvador es un buen hombre.

Que ha estado entrando y saliendo de casa de esa... mujer.

Su madre en las últimas y no se sabía...

...dónde estaba. Lo que haga...

...o deje de hacer Salvador...

...ni me va ni me viene. ¿Entonces?

Me preocupa que Visi anda vuelta del revés. Aunque no sea...

...hija de mi sangre,...

...le prometo que la defenderé con uñas y dientes...

...de su hermano o cualquier... Consuelo.

Señora.

Bueno, padre, si me necesita...

...ya sabe dónde estoy.

¿Cómo estás?

No he podido venir antes.

Dime que no te vas a marchar.

Que vas a quedarte conmigo al menos un rato.

Claro.

Mi madre tenía razón: tú eras para mí.

Perdóname, Victoria.

(LLORANDO) Perdóname.

Sigue llorando

¿Cómo has podido hacer algo así?

-No discutiré con usted, padre. La decisión está tomada.

He dado la orden al astillero.

Detrás irán el resto de empresarios. -¿Por cuánto te has vendido?

-No lo entiende. Las cosas no funcionan como antes.

¡No hay pactos entre caballeros...

...en negocios! -Nunca te importaron...

...nuestros negocios, estabas demasiado ocupado en emborracharte.

Y jugarte lo nuestro. -Boicotear la mina no interesaba.

-Tampoco las condiciones de Victoria Márquez.

Hay cosas que no pueden tolerarse....

...y toleras. -Intento arreglarlo.

-¿Cómo? ¿Vistiendo ese traje de payaso?

-Usted nunca me ha querido, ¿verdad?

Cualquiera ha sido siempre mejor que su hijo.

Incluso Pablo Márquez con sus absurdas ideas.

Era mejor, y sin embargo, yo he estado aquí siempre...

...desde el principio intentando ganarme su cariño.

-Hugo, ¿qué tiene que ver...? -Tiene mucho que ver, padre.

Porque ¿sabe una cosa?

Cuando el tiempo pase,...

...cuando las cosas empiecen a fallarle y no sea el mismo,...

...yo seguiré aquí.

Este inútil con su uniforme...

...seguirá haciendo las cosas lo mejor que sabe.

Porque le guste o no le guste,...

...este payaso es el hijo que le ha tocado en suerte.

Quien sacará a esta familia adelante aunque le cueste la vida.

Te digo que ese hombre llevará a tu hermana...

...por el camino de la amargura.

Está enamorada y Salvador es una buena persona.

Venga ya. ¿Nunca se te pasó...

...que pudo matar a Pablo?

Un hombre que estuvo en la cárcel. ¿Podemos dejarlo, por favor?

Habla con Visi. No quiere ni oírme.

Pensé que con ella sería más fácil que contigo.

-Señora, el marqués pregunta por Victoria.

Le he dicho que no está,...

...insiste en hablar con usted. Que pase.

-Mejor que no sepa dónde está.

La dejé con el padre, ya me entiendes.

Llévate al niño.

¿Gonzalo? Pensé encontrarme aquí a mi mujer.

Fuimos a la mina y necesitaba hacer compras.

¿Entonces no estáis al tanto de la buena noticia?

¿Qué buena noticia?

Los de Viana levantan el veto a la mina.

Murmullos

¿Ha dicho "Juan, del astillero"? ¿Seguro?

-Los Viana han levantado la mano.

-Entonces cobraremos. -Con poco...

...os conformáis. -Con trabajar dignamente...

...y llevar el pan.

¿Te parece poco? -Muy poco.

Pero un día todo cambiará y seremos quien decidamos.

Y no doblaremos la rodilla ante ningún patrón...

...y menos con faldas.

-Bueno, yo ya me voy a casa. ¿Necesitas algo más?

-No. Yo ya cuando termine la faena.

-¿Has visto a Salvador? -No.

-¿No sabes dónde está?

No se presentó donde Amalia.

Pensé que querrías saberlo.

-Pues se equivoca usted.

-Escúchame, Visi. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

-Vaya, ahora le gusta para mí tras tanto malmeter.

-Siempre he querido lo mejor para vosotras. Un hombre...

...que no os haga daño, como a vuestra madre y a mí.

Pero es más fácil pensar que malmeto.

-¡Madre!

Que...

Que le he guardado unas casadielles.

Como sé que le gustan, pues.. Luego se las llevo.

-Gracias.

Alegre melodía al piano y risas

¿Qué?

¿Qué te parece?

-Depende para qué. Para ir a misa, impropio.

Para conquistar a un hombre, estupendo.

-Sabes...

...que a misa, no voy.

A ver si me arreglas atrás. -Como quieras.

-Alicia, tienes una visita.

-Aquí no nos molestará nadie.

-Supongo que sabe a qué he venido. -Vas a suplicar.

-No.

-¿Entonces a amenazarme?

-Se equivoca conmigo, señora.

No soy nadie, no tengo nada. ¿Cómo iba a amenazarla?

-¿A que has venido?

-A pedirle que tome una decisión.

Yo sé que usted quiere a Salvador.

Lo sé porque yo también.

Si lo quiere tanto...

...como pienso, hará lo mejor. -¿Qué es lo mejor para él?

-Yo.

Mi familia ha crecido junto a la suya.

Su mundo es mi mundo.

¿Usted puede decir lo mismo?

-Tienes valor, niña.

-La decisión es suya.

No hace falta que me acompañe.

Buenas noches.

Que no, Victoria.

Ya has hecho bastante. Es la tradición.

La habitación principal se cede a la familia que se casa.

Solo soy del servicio. Basta.

Te cederé mi habitación...

...la noche de bodas. Además, ¿qué otra familia me queda?

Cuánto echo de menos a Pablo.

Y yo.

Le hubiera hecho tanta ilusión llevarte al altar.

A veces me hace mucha falta su consejo.

Si hubiera un hombre en esta casa no dejaría...

...que... ¿Qué?

Nada.

Son los nervios antes de la boda.

Es lo normal. Ni sé qué digo.

Ay.

A la cama.

Vicenta.

¿A veces debe esconderse la verdad?

¿Cómo?

No contar la verdad si no sabes qué puede provocar.

Todo depende del daño que creas que puedes evitar.

Si piensas que haces más daño diciendo la verdad.

No lo sé, Victoria.

Cuando a veces te guardas algo sin dejarlo salir...

...acaba envenenándote.

Buenas noches. Buenas noches.

Pasos y llaman a la puerta

Encarna, ¿puedo pasar?

Es un poco tarde. Además, el niño está durmiendo.

Lo que tengo que hablar, mejor no hacerlo en el pasillo.

Créeme, es por tu bien. Por el de todos.

¿Te has quedado con hambre?

¿Pensabas que no iba a enterarme?

Yo no busqué nada de esto.

Simplemente pasó.

Pero ¿te has vuelto loca? Es un fugitivo de la justicia.

Andan buscándole por la ciudad.

Los guardas estuvieron custodiando la casa. ¿Recuerdas?

No podía entregarlo.

¿Por qué, Encarna?

¿Por qué no podías?

Dame una razón para no avisar a la guardia civil.

¿Porque le quieres?

Pues que Dios te ampare, Encarna.

Porque ese hombre mató a Pablo,...

...al padre de tu hijo. ¿Cómo puedes quererle?

Explícamelo, porque te juro que no lo entiendo.

No lo sé.

¿Crees que no me hago esa pregunta cada minuto?

¿Que no me dije una y otra vez...

...que esto no podía pasar? Que de todos los hombres...

...del mundo, este era el último en quien debía fijarme.

No sé por qué le quiero, pero le quiero.

Llora

Pero ¿por qué nos cuesta tanto aprender?

Escúchame bien: ese hombre...

...tiene que salir de esta casa. Sí.

Estás poniendo en peligro...

...a todos. A tu hijo el primero. Debe marcharse.

-No se preocupe, señora.

Esta misma noche me iré.

-Esto es por Pablo.

Ahora márchese antes de que me arrepienta.

Tos

Padre nuestro que estás en los cielos,...

...santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

Te espero mañana.

Hasta mañana.

Risas y murmullos

Alicia no quiere ver a nadie.

Lo siento mucho.

Enciende el mechero

Música

Disculpa un momento.

-Qué pena, con lo bien que estábamos pasándolo.

Llama a la puerta

-¿Isabel?

Déjame entrar.

-Vete.

-Necesito hablar contigo.

Por favor.

-Déjame.

-"Y, ojito, niña".

Lo he sacado al máximo. Bien derecha toda la boda,...

...no vaya a estallarse una sisa. -¿Y así tan cerrado?

-¿El mío tan largo?

-Como dijo Adelina.

-Toma, Consuelo. Y muchas gracias por haberlo hecho tan rápido...

...con todo lo que tenías. -De nada. Y a mandar.

Adiós. -Adiós. Pues ya está.

-No, tía, mira qué cuello.

-¿Qué pasa? ¿Cómo? -¡Es muy cerrado!

Manda callar

-¿Qué pasa? Ya vale de tanto secretito...

...y callarse cuando entro.

-Vicenta,...

...esto te lo hemos comprado nosotras tres y Justo.

Toma. Es para ti.

-Pero... no teníais que haberlo hecho, por Dios.

-Pero, ¿cómo no hacerlo?

(ENTUSIASMADA) Anda, ábrelo.

-Venga, no se haga de rogar.

Que todos hemos puesto lo nuestro. -Vicenta,...

...te deseamos lo mejor.

-Sí.

-Es preciosa.

-Sí. Mira... ¿Quieres que te la ponga?

-Sí. -¡Sí!

Ríen

-Es la Virgen de Covadonga. -Lleva la fecha...

...grabada detrás y las iniciales.

-¡Ahí está!

-Gracias.

¿Crees que se echarán atrás? No creo.

No fue fácil, pero se ha impuesto...

...el buen juicio. Lo has impuesto tú.

Nada que no hubieras hecho tú.

Lo importante es que puedes mover tu mercancía.

Es una gran noticia. Gracias.

Perdona. No pensé que te fuera a molestar.

No me molesta.

¿Entonces?

Estoy muy nerviosa con la boda de Vicenta.

Sí, me dijo Encarna que ayer estuviste de compras.

Ahora voy a la mina. ¿Te acompaño?

No te molestes. Justo me llevará.

Como quieras.

Bueno, nos vemos en la boda.

¿Queréis tomar algo? ¿Un café?

-No, gracias.

-Isabel, ven un momento.

Que Dolores prepare café. Esperamos visita.

-¿Cómo no me lo dijiste? -No era necesario.

Es un amigo de ambos. -¿Quién?

-Fernando Alcázar.

¿Isabel? -¿Sí?

-Fernando.

-Ah. -Tenemos asuntos que tratar.

Abren la puerta

Fernando.

¡Dichosos los ojos! Gracias por venir.

-¡Por favor! Por nada me negaría el placer...

...de ver a tu encantadora mujer.

Isabel.

-Fernando,...

...tenemos asuntos que tratar.

-Sí, claro, estoy a tu disposición.

-Voy a hablar con Dolores.

-Fernando,...

...si me disculpáis.

-Hugo, ¿no habré llegado en mal momento?

-No, por Dios. Pasa, siéntate.

-¡Isabel! Traté de explicártelo.

¿No le dirás nada a mi tío? -Déjame.

Ya he hecho bastante ridículo.

Visi.

Visi, yo...

-No hace falta que me des explicaciones.

Te he traído comida.

Si empiezas a faenar, tendrás que alimentarte.

"Querido hijo:

Solo tú podrías encontrar esta carta".

"Porque sé que solo tú abrirás la Biblia...

...para buscar consuelo ahora que tu madre te falta".

"Ángel:

Tú has sido para mí mi mayor alegría".

"Y ahora que sé que te dejo para siempre,...

...me gustaría decirte una vez más...

...lo mucho que te he querido, mi pequeño".

"Mi niño".

"Mi Ángel".

"Pero tampoco puedo irme de este mundo...

...sin contarte algo que debes saber".

"Algo que solo te incumbe a ti".

-Julio, vete, mañana es la boda...

...y tengo mucho que hacer.

-Es bonita.

-Sí. La han comprado con buena parte de su jornal.

-Pero toda novia debe llevar perlas.

Vamos, mujer, ábrelo.

-Es precioso.

-Vas a ser una novia guapísima.

-Julio,...

...prométeme...

-Mañana te veré en la iglesia.

El niño balbucea

Oh... Estaba preocupado por ti.

Te esperaba en la iglesia.

¿Qué haces aquí a oscuras?

Hijo mío, sé por lo que estás pasando.

Pero piensa que tu madre ya no sufre.

Y que ahora está con Dios, Nuestro Señor.

Mi madre dejó esto para mí.

En ella dice...

...que usted siempre la tuvo en gran estima.

Que siempre la consideró una mujer devota.

(LLORANDO) Pese a las ideas de su marido.

Por eso, le dejó a su hijo a su cargo.

Al que ella crió como si fuera suyo.

Ellos te criaron como yo no habría podido.

Llora

Mentira.

Todo lo que me ha dicho siempre ¡era mentira!

Ángel, escúchame, por Dios. Escúchame.

Eso fue algo...

...que nunca debió ocurrir.

¡No diga que mi vida fue un error!

¡Lo mato aquí mismo!

Ángel. Usted me engañó.

Me engañó... Ángel.

Ángel. (LLORANDO) ¡Usted me engañó, padre!

Ángel.

Todo lo que hice lo hice por ti. ¡Maldito sea!

¡Maldito sea por siempre!

¡Ángel!

Rompe a llorar desconsoladamente

"¡Vamos, vamos!". "¡Espera!".

"¡Corre, Victoria!". "¡Voy!".

-Sabría quién eres aunque estuviera ciega.

¿Qué haces aquí?

Miraba la casa. Aquí he pasado media vida.

Esto no es una despedida.

Pero ya nada será igual.

¿Estás segura de lo que haces?

Sí.

Es lo único que importa.

Timbre y pasos

Padre...

Lo siento mucho. Claro. ¿Está la señora?

Señora...

Ángel.

¿Qué le pasa al padre Ángel? -No lo sé.

Señores, salud. -Salud.

-¡Hombre, Justo! ¿Te vienes a cenar con nosotros?

-Vengo a hablar contigo.

-Visi, ponles otra ronda.

-Julio, lo que debo decirte...

...no es sencillo. -Tú dirás.

-Mañana te casas con Vicenta.

-Eso parece.

-No. No me has entendido.

Mañana estarás esperando a la novia en esa iglesia...

...y darás el "sí quiero"...

...y sacarás a Vicenta convertida en tu mujer.

Luego, la harás feliz todos los días de tu matrimonio.

Si no, te juro que daré contigo y lo pagarás.

¿Me has entendido ahora?

-Perfectamente.

¿Qué te pasa? Abrázame, por favor.

Ángel...

Por favor, explícame qué te pasa.

Nada es lo que parece, Victoria. Todo está cubierto de mentira.

No digas eso.

Todo es falso y todos lo saben, callan...

...y consienten. Y nosotros estábamos en medio.

Manejados como marionetas.

Solo me quedas tú.

Eres lo único verdadero en mi vida.

Llora

Victoria...

Estaba sola. Y sabría que nunca te tendría.

Tú no eres libre Ángel. Nunca lo serás.

Dijiste que tu corazón no le pertenecía.

Que siempre estarías a mi lado.

Que yo era tu vida.

Dijiste todo eso sin saber qué sientes.

¿A quién pertenece tu corazón, Victoria?

¿Lo ves?

Todo era mentira.

Todo.

Llora desesperadamente

Sigue llorando desconsoladamente

Intenta tranquilizarla

Vaya, parece que no has tenido buen día.

Vamos, hermano. Es hora de irse a casa.

Hermano...

Vamos, Ángel, levanta.

Déjame. Vamos, levanta.

Déjame, Salvador. ¡Que me dejes!

Mañana mismo podremos formalizarlo.

No directamente, por supuesto, no estaré presente en la firma,...

...pero lo dejaré todo bien arreglado.

Hay formas de proceder para que nadie tenga...

...más información de la necesaria.

Porque supongo que a ninguno nos interesa que esto se destape.

¿Me has entendido?

Toma. A ver... -¡Ay, déjelo ya,,...

...que bastante tapada voy! -Nunca es bastante.

No creas que después te irás allí. -Pero...

-¡Nada! No te has puesto así...

...para terminar en la taberna con el vaqueiro.

-Vendrá a la boda, Vicenta lo invitó.

-¡Ya estoy! -Otra.

-No, Adelina. No, Adelina. -Te lo dije.

¡Ay! Toma.

Así.

Mira. -¡Uf!

-Así.

¡Ay, niña! Qué guapas estáis.

Tú sí que estás guapa.

¿Ya estáis? Sí.

¿Y Vicenta? Todavía no ha bajado.

No deberíamos llegar tarde. Voy a buscarla.

¡Vicentiña!

-¡Qué guapa!

Estás muy guapa. -Gracias.

¿Estás bien? Sí.

¿Preparada? Sí.

¡Vámonos!

-Sí, eso, vámonos.

-Ah, señora Encarna, que...

...esta mañana, a primera hora, llegó este telegrama.

Se me olvidó dárselo.

Gracias.

¿Pasa algo?

No, id yendo a la iglesia.

Enseguida voy yo. Como quieras.

"Por la presente, el detenido Alejandro Expósito...

...nos facilita su nombre a fin de ponernos en contacto con usted...

...para comunicarle que le ha sido conmutada la pena...

...y que se procede a su inmediata puesta en libertad".

Hugo.

Quería pedirte perdón...

...si en algún momento...

...he dado la impresión de ser insensible hacia ti.

Nada más lejos de mi intención.

Ante todo eres mi hijo. -Padre,...

...ya es suficiente.

Le perdono.

-¿Te ocurre algo?

-¿Por qué? ¿Debería pasarme algo?

-Te veo distinto.

-¿Habéis visto a Isabel? -No.

-La he buscado y nada.

-Dolores dijo que salió esta mañana. -¿Dónde?

-¿A qué viene tanto alboroto?

-Habíamos quedado para jugar. -Ha cambiado de planes.

-No importa. Me había extrañado.

Nada más.

-¿Qué le pasa últimamente?

-A saber.

Ya falta poco.

-¿Perdona?

-Voy a salir, padre.

Campanadas

Ríen entusiasmadas

Gracias, Justo.

¿Estará todo? ¡Claro!

-Todo listo, Vicenta.

Victoria.

Me alegro de verte.

Vicenta.

Ha llegado el momento, ¿eh?

¿No vas a entrar?

-Ahora.

¿Sabes quién soy?

-El señor delegado.

-Me han dicho que tienes una larga condena pendiente.

Por acuchillar a un pobre infeliz. -Ese hijo de puta quiso robarme.

Solo le di su merecido.

-En mi mano estaría librarte de esa condena...

...para siempre.

-¿Qué quiere de mí?

-¿Cuánto vale la libertad de un hombre?

Tose

¡Vivan los novios!

-¡Vivan!

Risas y aplausos

-¡Vivan los novios!

Enhorabuena.

Enhorabuena, Vicenta.

Gracias.

-¡Que se besen los novios!

-¡Que se besen!

¡Viva!

-¡Vivan los novios!

-¡Guapos!

-¡Vivan! -¡Viva!

Qué bonito cuando le preguntó y dijo sí.

Creí que se me paraba el corazón. -¡Exagerada!

-Es lo más cerca que estaré. -A mí me encantan.

Se come bien...

Creo que está llorando Pedro. Voy a ver.

Si nos disculpan...

Sí, claro.

Tengo que salir un momento. -¿Adónde?

-Una sorpresa. No tardaré.

-Ha llegado la hora, tiraré el ramo.

¿Preparadas? ¿Sí?

-Venga. -¡Venga, aquí!

-Allá voy. -Venga.

-Una, dos...

...¡y tres!

-¡Ay! -¡Venga!

-Rosalía...

-Bueno... Lo que nos faltaba.

Ay, guapa.

Risas y besos

Anda.

Venga. -Enhorabuena.

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La Señora - Capítulo 26

26 dic 2012

Tras la muerte de Amalia, tanto Ángel como Salvador buscan consuelo. Salvador en los brazos de Alicia y Ángel en Victoria. 

Histórico de emisiones: 12/10/2009

 

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  1. cristy1

    Atención, me quedé en el capítulo 26. Pueden hacer algo para seguir viendo la serie de La Señora?. No pasen por alto mi comentario. Ma.. Cristina Benítez Hernández

    26 feb 2013
  2. Vasiliki

    por favor, ¿puede alguien decirme cual es la canción que escuchamos en el capítulo 26, al 1:09:22 ?? muchas gracias

    31 ene 2013
  3. mar53153

    Que esta pasando con el capitulo 26 de la senora haber si hacen algo al respecto porque no la dieron Ayer y ahora se detiene sin razon .

    26 dic 2012