Dirigido por: Lluís Maria Güell

La historia de amor de Victoria Márquez y Ángel González, dos jóvenes pertenecientes a clases sociales muy diferentes en la España de los años 20. Ambos están muy enamorados, pero, pese a los deseos de Victoria, la rigidez de la sociedad se impone y los rigores de la mísera realidad de Ángel y su tendencia vocacional, hacen que éste termine ordenándose sacerdote.

Por diversas circunstancias Victoria debe hacerse con las riendas del negocio de su padre, mientras su hermano Pablo se involucra en liderar los incipientes movimientos sociales de la época. Esta decisión, insólita y revolucionaria para una mujer de la época, entorpece los objetivos de Gonzalo, Marqués de Castro, socio del padre de Victoria y que planea controlar la empresa. Producida por Diagonal TV (''Amar en tiempos revueltos''), esta serie de trece capítulos está protagonizada por los actores Adriana Ugarte y Rodolfo Sancho. Anna Turpin, Laura Domínguez, Alberto Ferreiro, Lucía Jiménez, Roberto Enríquez, Carmen Conesa y Raúl Peña, entre otros, completan el extenso reparto.

Una pequeña ciudad de provincias del norte de España durante la dictadura de Primo de Rivera es el escenario de esta historia, en la que se ponen de manifiesto los contrastes de la sociedad de la época y el estallido de la lucha de clases.

Es el marco en el que surge la historia de amor de Victoria Márquez (Adriana Ugarte) y Ángel González (Rodolfo Sancho), dos jóvenes de orígenes bien distintos. Ella es la hija menor de un acaudalado empresario, viudo y propietario de una mina de hierro y varios negocios de importación y exportación. Él, de origen humilde, ha heredado el compromiso de su padre con los trabajadores y, al mismo tiempo, la vocación religiosa influido por su madre.

Ambos están muy enamorados, pero las circunstancias y las normas sociales de la época les obligan a separarse: Ángel decide ordenarse sacerdote, debido a la mísera situación en la que vive su familia, mientras Victoria, por diversas circunstancias, debe hacerse con las riendas del negocio de su padre.

Esta decisión, insólita y revolucionaria para una mujer de la época, entorpece los objetivos del tercer vértice del triángulo protagonista de "La Señora": Gonzalo, Marqués de Castro (Roberto Enríquez), socio del padre de victoria y que aspira a controlar los negocios de los Márquez.

Victoria, "La Señora", vivirá y sentirá muy de cerca las extremas diferencias sociales que durante años han venido asfixiando al país desde un difícil papel, tanto en el aspecto empresarial como personal.

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Temporada 1

Una pequeña ciudad de provincias del norte de España durante la dictadura de Primo de Rivera es el escenario en el que surge la historia de amor de Victoria Márquez y Ángel González, dos jóvenes de orígenes bien distintos. Ella es la hija menor de un acaudalado empresario, viudo y propietario de una mina de hierro y varios negocios de importación y exportación. Él, de origen humilde, ha heredado el compromiso de su padre con los trabajadores y, al mismo tiempo, la vocación religiosa influido por su madre. Ambos están muy enamorados, pero las circunstancias y las normas sociales de la época les obligan a separarse: Ángel decide ordenarse sacerdote, debido a la mísera situación en la que vive su familia, mientras Victoria, por diversas circunstancias, debe hacerse con las riendas del negocio de su padre.

Temporada 2

La acción de esta segunda temporada comienza tras el golpe de Primo de Rivera. Victoria, Gonzalo y Ángel continúan formando un peligroso triángulo, con ideales políticos, sociales y laborales, e incluso sentimentales, que se cruzan continuamente, a lo que contribuirá la aparición de un misterioso personaje: Ventura. La historia de amor de Pablo y Encarna también vivirá en esta temporada momentos intensos, condicionados por el entorno y por el hijo que tienen en común.

Temporada 3

Cinco años después de que los planes de Gonzalo se truncaran debido a la fortaleza física de Victoria, que siguió adelante con el embarazo, la duda de su paternidad continúa siendo un lastre que arrastrará día tras día. Mientras tanto en la casa Márquez, Marcelina, la actual mujer de Justo, es la encargada de la educación de Pedro, el hijo de Encarna. Todo este tiempo, Alicia ha estado en ingresada en un sanatorio. Ahora regresa a su casa con la idea de cambiar radicalmente de vida. Su retorno hará a Visi estar en alerta. Hugo comparte el secreto de su impotencia (debida a una herida de guerra producida en la batalla de Alhucemas) con su mujer. Ella sigue enamorada de Fernando. A Gonzalo tan sólo le queda cerrar con la iglesia el compromiso de compra de unas tierras para ser dueño y señor de todas las explotaciones de wolframio de la comarca.

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No recomendado para menores de 7 años La Señora - Capítulo 39 - Fernando Alcazar regresa sano y salvo de Jaca - Ver ahora
Transcripción completa

Ese informe pertenece a los servicios secretos ingleses.

En él consta como el marqués falsificó su informe médico.

Y cómo sobornó a la compañía de seguros para tapar el accidente.

Por eso nunca pudimos probar nada, Victoria.

Todo había sido tapado.

Y yo lo sabía.

Él mismo me lo confesó,...

...pero no podía contarlo, Victoria.

¿Cómo has conseguido todo esto?

Unos americanos se pusieron en contacto conmigo en Roma.

Colaboraban con el servicio de inteligencia inglés.

Gonzalo les prometió el wolframio en exclusiva,...

...pero negoció también con los alemanes.

Los americanos querían ese wolframio y vengar esa traición.

Pacté con ellos a cambio de...

Las pruebas contra Gonzalo.

Todos estos años...

...no he podido pensar en otra cosa.

Necesitaba probarte quién era el hombre por el que te decidiste.

Necesitabas destruirlo.

¿Por qué lo has hecho?

¿Por mí...

...o por ti?

Porque necesitabas curar tu orgullo herido.

Porque no soportabas ver que Gonzalo se salía con la suya.

Porque tu necesidad de venganza era mayor.

El Ángel que yo conocí y del que me enamoré,...

...jamás haría algo así.

Todos los obreros irán a votar. Al menos es lo que han dicho.

¿Y si no nos votan?

Los terratenientes han trabajado muy bien.

-No seamos derrotistas.

¿De qué tenéis miedo?

Tanto esfuerzo,...

...tantas cosas que hemos sacrificado... ¿Y si no sirve?

Servirá.

Tiene que servir.

¡Fernando!

Vamos a brindar por uno de nuestros héroes.

-Lo que hiciste, animó a mucha gente.

-Solo hicimos lo que debíamos.

Está aquí, ¿verdad?

-Sí, lleva en tu habitación un buen rato.

-Muy bien.

-Si no hubieras encontrado nada, me habrías avisado.

Pero al no saber de ti he supuesto que tenías algo...

...demasiado suculento como para perder el tiempo en una llamada.

¿Me equivoco?

-Ni en tus mejores sueños imaginarías lo que sé.

-Tengo mucha imaginación.

-No tanta.

Tengo pruebas que harán que Gonzalo deje de ser el marqués de Castro.

Y te permitirán tener, por ley,...

...todo lo que ha sido suyo.

Incluso tendrás...

...la inmensa satisfacción de meterlo en la cárcel.

Pero a cambio de una condición.

-Ese no era el trato.

-Las normas han cambiado.

-Tú dirás.

-Rompe tu compromiso con mi hija...

...y júrame que jamás te acercarás a ella.

-Así que es eso.

Al fin y al cabo solo eres una madre devota y preocupada.

-Eso es.

-No me parece mucho sacrificio.

Si lo que dices es cierto,...

...en unos días solo será la hija de una sombra.

-Tú dame pruebas de que has roto tu compromiso con Carlota...

...y te serviré la cabeza de Gonzalo.

"La culpa pesa demasiado".

Yo te diré el lugar donde tienes que emplazarlo.

No debe sospechar nada.

No lo hará.

"Así que el marqués ha extendido una denuncia contra mí".

Te acusa de buscar tu beneficio y no el de la iglesia,...

...al negociar con él.

Diste a esos americanos el mineral.

¿Vas a negarme que te has vendido?

¿Qué te dieron a cambio?

El marqués tenía razón:

sacaste beneficio y nos lo ocultas.

Tu labor aquí ha terminado.

Puerta

Adelante.

¿Cómo estás?

Bien. Gracias, Vicenta.

Es por la visita del padre Ángel, ¿verdad?

¿Qué quería?

Es mejor que no lo sepas.

¿Hasta cuándo va a durar esto?

-Mamá.

Duérmete, Aurora.

¿Y papá?

Ahora te toca ser fuerte.

Puede que no le vuelvas a ver.

Pero no te preocupes.

Yo voy a estar siempre a tu lado para que no estés sola.

Sí.

El marqués de Castro...

...no ha respondido a sus clientes y no le pagan. ¡Debe rendir cuentas!

¡Maldita la hora en que me comprometí para servirle esos buques!

¡Todos tenemos negocios con él!

¡Y si se va a la ruina, no lo hará solo!

-Un poco de calma. -¿Cómo calmarnos...

...con la que se nos viene encima?

-Si la cosa se pone fea, les ayudaré.

Afortunadamente, mis cortijos dan beneficios.

Hacer negocios conmigo siempre será rentable.

En cuanto a las elecciones, tranquilos.

¿Creen que la gente...

...va a darle la vuelta a la tortilla?

-¿Y si es así?

-Esta ciudad se divide en señores y en trabajadores.

Los señores estamos aquí y sabemos lo que queremos.

Los trabajadores dependen de nosotros.

Su miedo hará que gane Unión Patriótica...

...y saldremos victoriosos. Espero que así sea.

El orden ha sido, durante años, seña de identidad.

No nos gustaría que las cosas cambiaran.

Señores.

A su salud.

¿Dónde fuiste tan temprano?

Tenía algo importante que hacer.

¿Y qué es eso de que le mandaste recado a Justo?

Necesitaba que me hiciera un favor.

¿A qué viene tanta intriga, Victoria?

Escucha, Vicenta.

Haré lo que sea necesario para no perder la mina de mi padre.

¿Entiendes?

Lo que sea.

-Señora.

Ya estamos aquí.

Os agradezco sinceramente...

...que hayáis aceptado venir.

Alicia.

-Carlota.

-Necesito un consejo.

Necesito el consejo de una madre.

Siento no poder ofreceros mucho más.

No pasamos por el mejor momento.

No se preocupe, así está bien.

He querido que vinierais...

...para mantener al representante del sindicato al margen.

No acepta la oferta que hice.

-Él no es el único que duda, señora.

Compréndalo. Lo que usted nos propone...

La colectivización de la mina es la manera de salvar el negocio.

Y la única forma de conservar vuestro trabajo.

No tenemos mucho tiempo. Es la última opción que queda.

Sé que el sindicato no opina lo mismo...

...y os previene.

Y también sé que hay mucha gente en contra.

Pero tenéis que creerme.

Si es necesario suplicar, suplicaré.

-Victoria... Victoria, por Dios.

-Señora.

Nosotros no somos nadie. -No haga eso, señora.

Yo ya no puedo hacer más.

Ahora vosotros tenéis la última palabra.

"Más allá de la sangre,..."

...la grandeza de un hombre se mide por sus actos.

Por eso sé que en este casino hay cobardes disfrazados de señores.

Los mismos que piensan dejarme en la estacada.

Los mismos que no dudarán en colocarse bajo tu cobijo.

Te sorprende.

Creo que no miden bien sus fuerzas.

Al fin y al cabo el gobernador civil es parte de mi propia familia...

...y va a casarse con mi hija.

Puede decirse que está de mi lado.

Porque lo estás, ¿verdad?

Voy a anular mi compromiso con Carlota.

Sé que no soy del agrado de tu hija.

Ella pidió un aplazamiento de la boda.

Será mejor dejarlo correr y que encuentre el verdadero amor.

¡Basta!

Guárdate tus excusas y si tienes un poco de honor,...

...dime la verdad.

De hombre a hombre.

Tu hija es hija de una puta.

No creo que mi apellido soporte bien un linaje tan poco apropiado.

Búscate otra ayuda.

No debí hablarte como lo hice...

...la última vez que te vi. -No tienes que disculparte.

Te entiendo mejor de lo que piensas.

Además,...

...te dije que siempre me tendrías a tu lado...

...para lo que necesites.

-Estoy prometida...

...con uno de los hombres más poderosos de la comarca.

Hasta hace muy poco ese hubiera sido mi gran sueño:

convertirme en una gran señora.

Tener todo lo que pudiera desear...

-Pero...

...tu sueño ha cambiado.

-Hay otro hombre que...

Él no tiene nada,...

...pero sé que me quiere.

Me ha pedido que nos vayamos juntos a Madrid.

Y yo no sé qué es lo que debo hacer.

Qué es lo correcto.

-Escúchame, Carlota.

Nadie está completamente seguro de saber lo que es correcto y lo que no.

Todos dudamos.

Todos nos equivocamos.

No somos infalibles.

Pero lo que sí es cierto,...

...es que tenemos el derecho de tomar nuestras decisiones.

Elige con el corazón, hija mía.

Es la única libertad que no nos quitarán.

-"El libre albedrío..."

...es uno de los más grandes dones de Dios.

La libertad de decidir...

...permitió que Adán y Eva mordiesen la manzana,...

"...pero también ha permitido el progreso".

"Que ha llevado a grandes hombres a construir grandes patrias".

-Vota. -"Para bien o para mal,...

...es cada hombre quien debe labrar su propio destino...

...sin dejarse intimidar ni coaccionar".

-Justo Hernández.

-Vota.

-Manuel Suárez Fernández.

-Vota.

Encarna.

¿Estás bien?

¿Necesitas algo?

¿Y si todo sale mal, Vicenta?

¿Qué vamos a hacer?

Tranquila.

Todo irá bien.

Ya lo verás.

Ven aquí.

Salió del palacio del marqués...

...después de una hora.

Esta mañana hizo llegar esta nota. Retírate.

"Si tengo que marcharme,...

...al menos me gustaría pedir perdón por todos mis pecados".

"Ante la única razón que los motiva:

tú mismo".

"No puedes negármelo".

"Te espero mañana por la tarde en los acantilados".

No creo que los mineros acepten la oferta de la señora.

Si mi mujer te pasa por la izquierda,...

...será el fin de tu carrera sindical.

Habrá que advertirles.

Hay barreras que no se pueden pasar.

Y sabes lo que hacer para que esas advertencias queden claras.

Lo mismo que haría el señor marqués.

Claro. Mientras tus obreros tengan un enemigo,...

...se mantendrán unidos bajo tu sindicato.

Puedo negociar contigo o con el sindicato,...

...pero que te quede claro,...

...mientras yo siga vivo, quiero que aquí nada cambie. ¿Estamos?

Espero que no le moleste a tu hija.

Una ruptura nunca es agradable.

-Tranquilo.

Lo superará. No te preocupes.

¡Mema!

Haz llegar esto a Carlota, de parte del conde de Villahermosa.

-Yo he cumplido mi parte del trato.

Espero que lo que cuentes no me decepcione.

-¿Sabes? Es curioso lo poco que llegamos a conocer a las personas...

...a pesar de creer que lo sabemos todo sobre ellas.

¿Quién iba a pensar que el hombre que vive en el palacio...

...y que usurpó tu título, no se llama Gonzalo?

No podía ni imaginar...

...que detrás de su pasado se escondía un impostor...

...cuyo nombre es Ramiro Villaseca.

Ramiro Villaseca...

...creció en la miseria e inmundicia.

Se escapó de la vaquería de su madre...

...y se casó con una mujer a la que no amaba.

Pero la miseria era la misma.

"Hasta que el propio destino quiso jugar a su favor...

...y le dejó elegir su futuro".

"Ramiro aprovechó la ocasión".

"Sin dudas ni remordimientos".

"A partir de ahí pasó a llamarse Gonzalo".

"Gonzalo López".

"Después se casó con Irene".

"De la que heredaría el título oficial de marqués de Castro".

Estos son los informes de los investigadores.

Aquí hay pruebas suficientes como para encerrarlo de por vida.

Por fin se hará justicia.

-Por fin.

-Pero déjame un día más...

...y haré realidad lo que he deseado durante años.

Solo un día más.

Bueno...

Aquí llevas algo de queso,...

...chorizo...

Algo para que resistáis los primeros días en Madrid.

-Ni que me fuera a Rusia.

-Ay, mi neniña, no digas eso.

Dios no lo quiera, tan lejos...

-¿Y Pío?

-Con Justo. Metiendo las maletas.

¿A qué hora sale el tren? -Uf.

Todavía hay tiempo. Estoy muy nerviosa.

Madrid, imagínese, tía.

-Bueno, bueno... Tú ojo, ¿eh? -Sí.

-Y mucho cuidado.

Y nada de dar palique al primero que pasa, ¿eh?

Eres una mujer casada.

-Sí. -Y que lo digas, Adelina.

-Mira la otra.

-Cuando lleguéis, llamadnos. Para tranquilizarnos.

Y de tanto en tanto. No nos olvidéis.

-Pero ¿cómo nos vamos a olvidar? Sois mi única familia.

-Acabo de ver pasar a Rogelio. Viene de la estación.

¡Dice que sale la república! -¿Cómo que sale?

¿Qué? -Bueno, están contando los votos.

En Madrid son los más votados.

-¡Ay, lo sabía, lo sabía! ¡Bien!

-La república.

-¡Y el amor libre! -Pero ¿qué amor libre?

-Y nosotros en Madrid para verlo en primera fila.

Imaginaos cómo estará. -Por eso mismo...

...no vamos a irnos.

-Pero ¿qué dices?

-Lo que has oído, que de irnos a Madrid, nada.

Y hoy dejo la Guardia Civil.

-Pero ¿qué dices? ¿Estás loco o qué?

-Con la que va a caer allí, es lo mejor.

Allí nadie me dirá si soy republicano o monárquico.

-No digas tonterías, mi amor, si ya lo hemos hablado.

Tenemos los billetes comprados.

-La Guardia Civil no luchará contra la república.

-¿Y cuando el rey ponga las cosas en su sitio?

Los guardias civiles pagarán su traición.

Mejor quitarse de en medio ya.

-Pío.

¡Pío!

¿Se sabe algo de la mina?

No ha llamado nadie ni han mandado recado.

Lo he perdido todo.

No he estado a la altura.

No digas eso, Victoria. Mi padre confió en mí.

Y yo no he podido.

No he sabido responder.

Debí ser más fuerte.

Menos confiada.

Escúchame bien, Victoria.

Has hecho más de lo que nadie ha hecho.

Tu padre y tu hermano estarían orgullosos.

Y mi hija, ¿estará orgullosa?

Sí. Te tiene a su lado y es lo que necesita.

-Señora.

Perdone. Preguntan por usted.

-Tengo que hablar contigo, Victoria.

Es importante.

Es sobre Gonzalo.

¿Qué sabes?

-Hemos perdido, ¿verdad?

-España es monárquica.

Esto no iba a cambiar de un día para otro.

Tienes razón si piensas en toda España.

En Madrid el número de concejales triplica al de monárquicos.

En Barcelona son cuatro veces más. Las ciudades son republicanas.

-En las ciudades se hace la política. -¿Entonces?

Lo hemos conseguido. La república es un hecho.

¡Lo hemos conseguido! -¡Encarna es nuestra concejala!

(TODOS) ¡Viva!

-Lo hemos conseguido.

-Felicidades, patrona.

Gracias. Ahora que la república...

...sale adelante, no hay que aceptar la oferta de la señora Márquez.

Con más razón.

Hay que ir a la huelga general contra los patronos.

-¿Ahora vamos a la huelga? ¿A santo de qué?

-Los patronos solo van a la suya. -Como otros.

-Hemos aceptado la oferta que nos hizo la señora.

-¿Qué? ¡El sindicato no...!

-No tiene nada que hacer. -Votamos y salió por mayoría.

-Os vendéis. -Haremos que el trabajo sea nuestro.

-¿Cómo os ha comprado? -Piensas que todos somos como tú.

-¡Viva la república! (TODOS) ¡Viva!

-¡Viva nuestra nueva concejala! -¡Viva!

¡Solo quiero saber si en el astillero todo está en orden!

Cómo que no puede decirme nada más.

¿Para eso le pago?

-¿Y el niño? -Durmiendo. ¿Qué sabes?

-Poca cosa.

-En Madrid hay revueltas.

Los obreros están en la calle y saldrá el ejército.

-De momento solo estamos prevenidos. -Bien.

En el astillero todo está en orden.

-Muy bien.

Dile a Dolores que cierre las contraventanas.

Y no salgas de casa por ahora. Dejaré dos soldados en la puerta.

-Pero ¿adónde vas?

-Padre.

Quitana, Pardeza y el gobernador están de camino.

-Sí. ¡Dolores!

-Querida.

No va a pasar nada.

Vas a cuidar del pequeño.

-Hugo, ten cuidado.

Te estaremos esperando.

-¿Pueden quemar casas con gente dentro?

-Dolores, no digas eso.

-Perdone. Hace un rato llegó esto, pero se me había olvidado.

-Gracias, Dolores.

-(FERNANDO) "Isabel".

"Lo que nos une es mucho más fuerte que lo que nos separa".

-¡Dolores!

Será mejor...

...que vayas a la tienda a comprar. Por si no hay de nada.

-Señora, salir ahora...

-Precisamente.

Para estar preparados y evitar males mayores.

-Como usted diga, señora.

"Dicen que en Jaca,..."

...en Eibar y en Sahagún ondea la bandera republicana.

El ejército debe sacar tropas.

-Sanjurjo ha dado órdenes de no sofocar las manifestaciones.

La elecciones han sido limpias.

Aznar ha sido muy claro:

"España se acostó monárquica y se levantó republicana".

-Los monárquicos ganaron. -Hasta que el rey no dé la orden,...

...los soldados se quedarán en los cuarteles.

-Romanones ha ofrecido a ese comité unas elecciones a cortes.

-Romanones siempre ha sido un pelele. ¿Qué esperabais?

Ha llegado un telegrama a gobernación.

Alcalá Zamora ha exigido al rey su marcha.

Y, por supuesto,...

...haciendo gala del valor monárquico,...

...al rey le ha faltado tiempo para anunciar que se va.

Ya es oficial, señores, estamos en una república.

-Para ser cabeza...

...de Unión Patriótica estás demasiado tranquilo.

-Esa gente se andará con tiento.

Saben a lo que se enfrentan.

Todo tiene que cambiar...

...para que todo siga igual. Tengo que anunciarles...

...que he firmado una orden urgente de arresto.

Orden contra el marqués de Castro.

-¿Qué?

¿Vas a detener a Gonzalo?

-Ni siquiera es ese su nombre.

-¿Cómo?

-Se le acusa de usurpación de identidad,...

...falsificación, bigamia...

Todo lo que consiguió deja de ser suyo.

Entre otras cosas, porque nunca lo fue.

Una mancha que quedará definitivamente borrada.

Cuando maté a aquel hombre,...

...murió parte de mí.

Te impusiste una dura penitencia. No, padre.

Dejé de ser yo.

Ya solo existía una razón para vivir:

la venganza.

Todo en lo que había creído,...

...lo que había construido,...

...mi mundo,...

...dejó de ser importante.

Cinco años acumulando odio.

Cinco años en los que solo importaba terminar con él.

Pero hijo mío, tú eras un hombre de fe.

No ha servido para nada.

La he perdido a ella y he perdido la fe.

Lo he perdido todo.

¿Qué hicimos contigo?

¿En qué te convertimos?

Ya no me queda nada, padre.

"Ego absolvo te a peccatis tuis".

"In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti".

"Te espero mañana por la tarde...

...en los acantilados".

¿Qué haces aquí?

Vengo de casa de los Márquez.

Tenía algo muy importante que hablar con Victoria.

Tengo algo más importante que hacer.

No hay nada más importante. Créeme.

¡Estoy cansado de tus juegos! ¡Fuera de mi casa!

No, Gonzalo.

Esta vez no.

¡Maldita zorra!

¡Suéltame, Ramiro!

Ramiro Villaseca.

Julia, tu mujer, te manda recuerdos.

¿Cómo lo has sabido?

El conde de Villahermosa tenía razones más que suficientes...

...para desenmascarar al impostor que le usurpó.

¿No crees? Alonso.

Sin él...

...todo hubiera sido más difícil.

A estas horas habrá interpuesto una denuncia contra ti.

Apenas queda tiempo para que vengan a detenerte.

Te lo advertí, Gonzalo.

Te pedí que no te volvieras contra mí...

...o acabaría destruyéndote.

¿Qué sabe Victoria?

Victoria lo sabe todo.

Supongo que ahora tendréis mucho de qué hablar.

Ni uno solo de los días que pasé en prisión, dejé de pensar en ti.

Pensaba en nuestra playa.

En todos y cada uno de los momentos que pasamos juntos.

Acariciaba tu cara como si la tuviese delante.

Para que no se me olvidase ni uno solo de sus detalles.

-Yo tampoco dejé de pensar en ti.

-Isabel, escúchame.

Todo va a cambiar.

Dentro de muy poco se aprobará el divorcio y serás libre.

Podremos empezar una vida nueva.

Cogeremos un tren a Madrid.

Allí tengo varios amigos que nos acogerán,...

...mientras se regularizan las cosas.

Será complicado, pero estaremos juntos.

-Fernando, no puedo hacer eso que me pides.

-¿Por qué no? Yo te quiero.

Y tú me quieres.

¿Por qué no podemos hacerlo, tener una oportunidad?

-Ven.

Este niño es mi hijo.

Mi hijo.

Me ha cambiado la vida.

Ya no soy la de antes.

Con él tengo todo lo que puedo desear.

-Lo criaré. Lo querré...

...como si fuera mío. -Ya tiene un padre que lo adora.

Y yo he recuperado a Hugo.

Tu futuro está muy lejos de aquí.

Seguro que encontrarás una mujer estupenda,...

...que sepa comprenderte y que comparta tus ideas.

-Isabel.

-Yo no soy esa mujer, Fernando.

-Isabel, Hugo lo sabe todo.

Lo sabe desde antes de que me marchara.

-Debes marcharte ya.

-Nunca habrá otra mujer como tú.

Siempre te llevaré conmigo.

-Y yo a ti.

¿Por qué?

Ni siquiera eras quien decías ser.

¿De qué te ha servido?

Detrás de los títulos,...

...el dinero...

...y el poder...

...solo hay un asesino que mató al hombre al que suplantó.

Tú no has conocido la miseria.

No sabes lo que es eso.

Tú no sabes lo que es...

...levantarse temblando de frío.

No sabes lo que es tener hambre constantemente.

Aquel lugar...

Ese olor putrefacto se te metía por dentro hasta los tuétanos.

No sabes lo que es la miseria. Si lo supieras,...

...habrías hecho cualquier cosa para salir de ella.

¡Yo no tenía que haber nacido donde me tocó nacer!

Por eso eras capaz de todo.

Cuando se viene del fango, la moral es algo relativo.

Ordenaste el accidente de mi padre.

Tú lo mataste.

Y después lloraste ante mí, jurándome que no era cierto.

Me enseñaste las pruebas que demostraban tu inocencia.

Y todo era mentira.

Te mentí, Victoria, porque no tenía otra opción.

Porque no quería hacerte daño, pero no podía perderte.

Porque tú...

Tú eres...

Tú eras...

...lo único verdadero que había pasado en mi vida.

La única razón...

...por la que no tenía que mentir. Te quería.

Eso siempre ha sido cierto.

No eras más que un asesino.

Ángel tenía razón.

Nunca has dejado de amarle.

Por eso iba a matarlo hoy.

"Iba a terminar..."

...con esta maldita situación. ¡Por nosotros! ¡Te quería!

Porque te quiero demasiado todavía.

Pero ya es demasiado tarde.

Vete, Victoria.

Van a venir a detenerme.

Pero hay salidas más dignas. ¡No!

Vete.

No puedes hacerlo.

Maté a tu padre...

...e iba a matar a Ángel.

Jamás me lo perdonarías.

Alonso ya te habrá denunciado.

No te queda demasiado tiempo.

Así que, márchate.

Vete.

¡Eres libre! ¡Ya no soy tu marido!

Todavía no lo has entendido.

Eres el padre de mi hija.

Y a diferencia de ti,...

...yo sí tengo corazón.

(LLORANDO) ¡Aurora!

No volveremos a vernos más.

Es mejor así.

Ni siquiera sé bien cuál es tu nombre.

Pero cuando mire a los ojos a mi hija,...

...te veré a ti en ellos.

Recordaré al hombre que me amaba sobre todas las cosas.

Y sé que él tampoco podrá olvidarme jamás.

Adiós, Gonzalo.

Adiós para siempre.

Gaviotas

Iba a matarte.

Lo sé.

No me importaba.

Todo ha terminado.

Sí.

Estaré a tu lado hasta que tú quieras.

Porque te quiero.

Siempre te he querido.

Desde antes de conocerte.

¿Ludi? -¿Sí?

-¿Adónde vas?

-A ver si la señora necesita algo.

-No necesita nada.

Descansa y no quieroque la molesten.

Ve a ocuparte de la niña.

-La he dejado dormidita en mi cama.

Últimamente tiene muchas pesadillas.

No quería dormir sola.

-Has hecho bien. Ve a descansar.

-Buenas noches.

No hay por qué temer a lo que va a venir.

Cualquier cosa será mejor que lo que había.

No tengas miedo.

-Todavía no te has enterado, Marcelina.

A mí no me preocupa ni la política ni las ideas.

Yo solo sufro por los míos.

El futuro de Victoria y de Encarna me preocupa.

-Eres una buena mujer. -Tú también lo eres, Marcelina.

-Sé que si me lo propongo, podríamos llegar a ser buenas amigas.

-Cuando quieras puedes intentarlo. -¿Nos vamos ya, Marcelina?

-Sí.

-¿Pasa algo? -No, nada.

Le recordaba a Marcelina que esto de la república...

...no implica que el niño deje las clases y mucho menos con Aurorita.

Y ahora si me disculpáis, me voy a la cama.

-Ay, esta mujer...

Ni aunque lluevan chuzos de punta te buscará las cosquillas.

-Para bien o para mal, Justo,...

...Vicenta siempre será Vicenta.

Anda.

Vámonos a casa.

¡Viva la república!

(TODOS) ¡Viva!

¡Viva! ¡Viva!

-¡Atención, señores! ¡Atención!

¡41 capitales de provincia son nuestras!

¡Ya no hay marcha atrás, señores!

-Felicidades.

Lo habéis conseguido.

-Sí, Visi, todos hemos ganado.

-Sí. -Hemos ganado.

¡Hemos ganado! -¡Bájame!

-Quiero celebrarlo. -Mi estado no es bueno.

-¿Qué has dicho?

-Que vamos a tener un hijo.

-¿Qué?

-Que vamos a ser padres.

-¿Estás bien? -Sí.

-¿No te habré hecho daño? -No.

-Voy a tener un hijo. -Sí.

Voy a tener un hijo. -Sí.

-¡Voy a tener un hijo! (TODOS) ¡Bien!

-¡Viva!

-¡Bravo, Salvador!

Carlota.

Qué bien que estés aquí. -Debo hablar contigo.

-Yo también. ¿Has visto las calles?

-Sí, claro. -Es nuestro momento.

Es el momento de irnos a Madrid o a Barcelona.

Nos tenemos que ir juntos.

-Antón.

-¡Viva la república!

(TODOS) ¡Viva! -¡Viva!

-¡Viva la república!

(TODOS) ¡Viva! -¡Se acabaron las clases sociales!

(TODOS) ¡Bien!

-¡Viva la libertad! -¡Bien!

Parece que por ahora están tranquilos.

-Por ahora. Gracias.

-¿Y tu amigo Fernando? ¿Sabes cuáles son sus planes...

...ahora que le será destituido el cargo?

-No.

No he vuelto a saber más de él.

-El otro día estuvo aquí.

Vino a despedirse, se marcha a Madrid.

-Allí tendrá amigos.

-Madrid es grande y está muy lejos.

No le envidio.

Aquí tengo lo que deseo:

a mi familia.

-Sí, hija mía, sí.

Ya lo ves.

Los reyes van y vienen.

Los gobiernos se levantan y se derrumban.

Y lo que permanece eterno...

...es la familia.

Espero que podáis ampliarla pronto.

Este muchachito...

...necesitará compañía.

-No lo descartamos, padre.

-Será lo que Dios quiera.

Mugidos

Ahora habrá más justicia para las mujeres.

Ya no tendrán que vivir supeditadas al marido.

-¿Es una amenaza, Marcelina?

Ríen

-Ahora podremos votar. -Sí.

Y el amor libre. -Y dale.

No para, ¿eh? -Ay, Adelina.

Alguna oportunidad más tendré, digo yo.

-¿Y si todo sigue igual? ¿Y si esa libertad no llega?

-¿Cómo no?

-Porque no.

La mujer siempre va tras el marido sin que cuente lo que piense.

-En eso estás muy equivocada, Rosalía.

La mujer tiene derecho a decidir.

Ningún hombre debe hablar por ella.

Encarna ha llegado a concejal.

Y Victoria ha salvado la mina sin su padre, su hermano...

...ni su marido.

Porque la dignidad empieza por una misma.

Y mejor sola que mal acompañada, Ludi.

Si a veces no hacemos lo que deseamos,...

...es porque, en el fondo, no queremos.

-Bien.

Voy con los niños. Hoy tenemos que hablar.

-Haz un desayuno. Lo subiré a la habitación de Victoria.

-Se fue esta mañana a primera hora. -La señora no estaba sola.

-¿Cómo? -Ni un comentario.

Cuando esté el desayuno listo, me avisas.

Ríen

-¡Dame el periódico! -Todo listo para subir a la montaña.

-Pío.

No me vuelvo a la montaña.

-Pero...

...¿qué dices, mujer? -No vuelvo contigo.

Que si vuelvo con las vacas, me muero.

Así que, las vacas o yo. Y ya ves, ya decidí.

-Ya lo has oído.

Solo he venido para felicitaros.

Vuestra decisión servirá para no cerrar esta mina.

Ahora todo es tan vuestro como mío.

Gracias.

Esto es lo que mi padre y mi hermano hubieran querido.

Muchas gracias.

No.

Gracias a usted, señora. -Íbamos a elegir los puestos.

Bien.

Los pájaros cantan

Puerta

La señora me pidió que le subiera esto.

Se fue a la mina.

Gracias, Vicenta.

Sabía que ibas a venir.

Te ha faltado valor para irte con ese infeliz.

¿Crees que no sabía que te había propuesto marcharte con él?

-Mi padre hizo que el apellido Castro fuera importante.

Consiguió lo que ningún Castro de sangre...

...había conseguido antes.

-Tu padre ya no es nadie.

-No perderé lo que él consiguió.

-Estás tan llena de ambición como él.

Es lo que tienes.

Y eso me fascina.

Los nuevos capataces serán Basilio y Antonio.

En la comisión estaremos Pedro,...

...Lucas y yo.

La gestión de la mina...

...pasa a la señora Victoria.

Pero la mina es vuestra.

No tenéis por qué hacerlo.

-Vamos, señora.

¿Qué sabemos nosotros de tratar con los bancos y conseguir clientes?

-Todos trabajaremos, usted también.

Gracias.

Victoria...

¡Victoria!

Música

Silbidos

¡Viva la república, compañera!

-¡Viva el amor libre!

¡Ah! ¡Cuidado, parad, parad!

En 20 minutos llega un camión. ¡No los tenemos!

Ángel.

Escúchame.

Voy a sacarte de aquí.

¿De acuerdo? Tranquila.

Dame la mano.

Diles que se vayan.

Diles que se marchen.

Marchaos. Marchaos.

Ángel... ¡Marchaos!

Tienes que cuidar de Aurora por mí.

No digas eso, vas a estar bien.

Necesito...

...que cuides de toda mi familia,...

...pero sobre todo de Aurora.

Es...

Es una niña muy lista. No puede ser.

No puede estar pasando.

¿Vas a cuidar de ella?

Necesito...

...que me prometas una cosa más.

Que...

Que tú y la niña seréis felices.

Prométemelo.

Prométemelo. Te lo prometo, te lo prometo.

Po... Pocas personas pueden,...

...pueden presumir de lo que yo he encontrado en ti.

Muy pocas.

Te quiero.

Desde antes de conocerte...

Victoria.

Victoria, háblame.

Victoria.

No te vayas.

No me dejes solo.

No te vayas.

No me dejes solo.

Mira qué guapa está.

Y va a pasear... -Al zoo.

-Por el zoo. -¡Uuuh!

¡Un tigre! -Un elefante...

-Oooh. -Déjamelo.

-Mira. Cógela.

-Súbelo aquí.

-¿Dónde? ¿Dónde estás?

-Justo.

-¿Qué pasa, Justo?

-¡No!

-¡No!

¡Victoria! ¡Victoria!

¡Victoria!

¡Aaah!

¡No!

La fuerza, la honradez y la dignidad de Victoria Márquez...

...nos acompañarán para siempre.

Ella supo convertirse en toda una mujer.

Una mujer íntegra y valiente...

...que supo querer a quienes la querían.

Que supo comprender a quienes no lo hacían.

Que dio amor y lo recibió.

Que vivió con intensidad su vida.

Que supo hacer frente a la tristeza como solo ella sabía.

Con aquella sonrisa que todo lo podía.

Victoria fue y será una luz...

La luz que ha iluminado la vida de muchos de nosotros...

...todo este tiempo.

Descanse en paz.

"In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti".

Amén.

¿Es usted el conde de Villahermosa?

-¿Y usted?

-La mujer del hombre que conoció como Gonzalo López.

Mi marido tuvo dos hijas. Con una de ellas usted va a casarse.

Y la otra se ha quedado sin madre, una lástima.

-¿Qué quiere?

-Como mujer de su padre, puedo reclamar a esa niña...

...que ha quedado huérfana.

¿Hasta qué punto está interesado en la herencia de los Márquez?

(TODOS) ¡Libertad, libertad, libertad!

¡Libertad, libertad, libertad!

¡Libertad, libertad, libertad!

¡Libertad, libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!

¡Libertad!

¡Libertad, libertad, libertad! ¡Libertad, libertad!

-¡Viva! -¡Viva!

¡Viva la república! (TODOS) ¡Viva!

¡Viva la república! ¡Viva!

¡Viva la república! ¡Viva!

La Señora - Capítulo 39

15 ene 2013

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