La Sala La 2

La Sala

Sábado a la 01.15 horas (Madrugada del domingo)

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
4586098
La Sala. Guggenheim - Esther Ferrer - ver ahora
Transcripción completa

El museo Guggenheim Bilbao presenta:

"Esther Ferrer, espacios entrelazados".

Una exposición dedicada a una de las principales representantes

del arte de la performance en España.

En estas obras la artista desarrolla diferentes líneas de pensamiento

a través de una gran variedad de formas y materiales.

Para el museo es una oportunidad y es cumplir un deseo

que teníamos desde hace mucho tiempo, tener una exposición dedicada

a esta artista vasca,

que ha sido una pionera en el arte relacionado con la performance.

Lo que pasa es que es un proyecto que ha tardado tiempo

porque queríamos tener en el museo una exposición especial,

diferente a otras que se habían hecho en el pasado

y creo que lo hemos conseguido.

Aquí se ven instalaciones, prácticamente todas inéditas,

que aunque no son una retrospectiva, sí jalonan toda su trayectoria

porque hay instalaciones que ella creó,

aunque no se realizaron en el inicio de su carrera,

hasta otras mucho más recientes.

Y es la primera exposición dentro de la programación de este año 2018

en este espacio que acoge los proyectos

más contemporáneos del museo.

(Continúa música)

Estas instalaciones revelan la influencia

del minimalismo y el arte conceptual en la trayectoria de Esther Ferrer.

Pero, sobre todo, evidencian el enorme sentido de libertad

que domina toda su obra.

Lo que hemos querido es enseñar una secuencia de espacios,

espacios que eran como aéreas, espacios que se transforman

conforme el espectador se acerque, se aleje.

Hay que mirar estas instalaciones desde diferentes perspectivas.

Estas instalaciones, los espacios en general,

siempre le han gustado mucho porque le han permitido iniciar

una búsqueda continua, digamos, sobre el pensamiento,

pero también sobre el conocimiento.

(Música)

Ese es el espíritu y la intencionalidad de su obra,

entrada a una exposición que es el punto de partida de la muestra.

Se trata de un conjunto de plumas suspendidas en el techo

de un angosto pasaje que se atraviesa

para entrar en la exposición.

Con ella, Ferrer busca diferenciar con claridad

la experiencia sensorial que provoca esta obra

del tipo de experiencia que ofrece el resto de la exposición.

En principio, la pieza estaba pensada

para que la gente pudiera atravesarla vestida o desnuda,

porque lo que se trata es de experimentar

la sensualidad de las plumas, el contacto con la piel...

O sea, qué es lo que sienten,

como una preparación física y... sensible

para entrar luego a ver una exposición

que en realidad es muy abstracta.

Cuando atraviesas el pasillo, pues eres tú el que decides

cómo lo atraviesas, qué haces, cómo te...

Aquí las cosas están y tú no tienes más que pasearte,

un poco de lejos, de cerca, para ver las diferentes perspectivas.

Aquí no hay ninguna clase de perspectiva en el pasillo,

no hay perspectiva, o lo atraviesas o no lo atraviesas,

pero no puedes jugar con la perspectiva.

(Continúa música)

Nacida en San Sebastián en 1937,

Esther Ferrer inició su carrera como artista en los años 60

cuando creó junto a José Antonio Sistiaga

el taller de libre expresión en la capital donostiarra.

Poco después abriría la escuela experimental en Elorrio

y se uniría al grupo de performances Zaj en 1966,

muy conocido por sus actuaciones conceptuales y radicales

durante la época franquista hasta que fue disuelto en 1996.

Esther Ferrer desde los principios siempre ha sido fiel, digamos,

a sus propias ideas.

Siguió con sus performances, naturalmente, de forma individual,

pero después también, como bien sabemos,

ha trabajado también en fotografía, ha trabajado en objetos,

ha trabajado en pintura

y ha trabajado, sobre todo, en instalaciones.

Pues las instalaciones que podremos ver, por ejemplo, aquí.

En los años 70 la artista comenzó a trabajar

en sus proyectos espaciales,

algunos de ellos presentes en esta exposición.

Para ello, Ferrer diseñaba maquetas

empleando estructuras de cartón o cartón pluma,

similares a las maquetas arquitectónicas

en las que colocaba hilos.

Cuando yo era niña e iba en coche con mis padres y mis hermanos,

o sea, por ejemplo, había las instalaciones eléctricas,

los cables con los postes y a mí me parecían maravillosos.

O sea, siempre me han gustado.

Y lo que más me gustaba de ello es que cuando ibas delante,

mirabas hacia adelante, o sea, te acercabas

y había una perspectiva, una forma de ver,

y si miraba para atrás,

veía que se alejaban los postes y los cables y todo...

Y si había una curva, pues, o sea...

Todo esto yo lo tenía en la cabeza siempre.

Yo estoy casi segura que es esto lo que me ha hecho

el hacer este tipo de instalaciones,

que la mayor parte de ellas, insisto, para que se puedan recorrer.

(Música)

Las instalaciones eléctricas

contaban con unos elementos de vidrio verde suspendidos

que brillaban al exponerse al sol.

Estos inspiraron a la artista para crear la obra:

"Instalación con elementos eléctricos",

realizada en maqueta a mediados de los 80.

En esta obra se emplean elementos rescatados de su memoria,

las piezas de vidrio y los propios cables.

A mí siempre me han fascinado las estructuras, la electricidad,

y estos módulos, como estos que están en...,

que estaban, ahora ya los hacen de cerámica,

que colgaban en las carreteras,

o sea, y con el sol brillaban y se transformaban.

Y, entonces, tenía siempre la idea de hacer una obra con este elemento.

Y, bueno, pues hice la maqueta que está por ahí

y en función de esa pues la montamos.

Claro, adaptándolo ahora a la situación y al espacio

y a los materiales que disponemos, ¿no?

Entonces, la obra será estos elementos

que van suspendidos normalmente en las carreteras,

en los postes eléctricos,

y el suelo que estará cubierto de elementos eléctricos,

que pueden ser cables, que pueden ser bombillas,

que pueden ser enchufes, que pueden ser circuitos electrónicos,

o sea, todo lo que toca la electricidad.

(Continúa música)

-Con estas instalaciones ella pretende dibujar en el espacio

y construir, digamos, una estructura, una especie de paisaje

que tenemos que descubrir.

Cuando uno mira hacia el paisaje ve el todo,

ve el horizonte, ve todo, pero una vez que, efectivamente,

uno se acerca desde diferentes perspectivas,

pues descubrimos los detalles de este paisaje,

la flor, el árbol, la hoja del árbol, etc.

Durante su proceso creativo, la artista fijaba los hilos

en los distintos planos de la maqueta,

las paredes, el techo y el suelo.

Medía distancias regulares

entre los puntos de sujeción de los hilos

con el fin de que al colocarlos parecieran líneas

que atravesaban el espacio siguiendo esquemas geométricos.

Valorando por encima de todo la libertad del espectador,

Ferrer busca que las obras sean activadas de una forma especial

a través de la interacción con el público.

Al espectador no le ofrece conclusiones, sino preguntas

para que de manera autónoma

genere su propia interpretación personal.

Si alguien quiere disfrutar de una de estas instalaciones,

la mejor manera de hacerlo es exactamente penetrarla,

recorrerla, ver los distintos movimientos de las líneas

que se transforman con tu movimiento. Eres tú el que les das...

Es como si tú hicieras una llave, con lo cual ella se mueve.

En realidad, la instalación no se mueve,

pero tú te mueves y este movimiento da movimiento a la obra.

Pero, vamos, o sea, yo no doy consignas a nadie nunca

sobre lo que tienen que hacer y no tienen que hacer

en esta exposición.

Esta parece como que se agranda y esa como que se cierra.

Parece que esta se abre y la otra se cierra,

que es puramente un objeto óptico.

En la década de los 70,

Esther Ferrer estudia ciencias sociales y periodismo,

escribe y publica artículos

sobre temas de actualidad cultural y social

en revistas y periódicos como "El País", "Ere",

"Lápiz", "El Globo" y "Jano".

Instalada en París desde 1973, la artista donostiarra

ha participado en innumerables exposiciones

y ha obtenido prestigiosos reconocimientos y galardones.

Entre ellos, en 1999 representó a España en la bienal de Venecia,

en 2008 obtuvo el Premio Nacional de Artes Plásticas

y en 2014 fue galardonada con el premio MAP

a las mujeres en las artes visuales

y el Premio Velázquez de Artes Plásticas.

En esta exposición la artista reflexiona

sobre la construcción del espacio adaptando varias de sus maquetas

a espacios nuevos.

En estas piezas que se están montando aquí,

aunque yo haga las maquetas,

luego los espacios muchas veces no son exactamente los mismos,

entonces, hay que adaptar el proyecto al espacio del que se dispone.

Hemos tenido también un problema,

y es que aquí no se puede clavar nada en el suelo.

Entonces, hemos tenido que adaptar la pieza

al único sitio donde podíamos clavar algo en el suelo.

O sea, muchas veces estos inconvenientes no lo son.

A veces sí, a veces son inconvenientes que son

y que no se pueden solucionar,

pero a veces estos inconvenientes hacen que tengamos que hacer la obra

de una manera que, seguramente,

sin ese inconveniente nunca lo hubiéramos hecho.

(Música)

En la mayoría de estas instalaciones Esther Ferrer indaga

sobre la construcción del espacio a través de una estética sobria,

rigurosa y minimalista,

marcada por la geometría y por el uso de objetos cotidianos.

La silla, por ejemplo, ha sido protagonista

de varias de sus instalaciones a lo largo de su carrera.

La primera silla que hice

fue una silla que encontré en la calle.

Volvía a casa, encontré una silla, volvía muy tarde,

a las 3:00 de la mañana.

Estábamos cansados y yo me senté en la silla,

que estaba en la acera, y pensé: "Madre mía, qué cansada estoy".

Y creo que pensé eso de:

"Es que me quedaría aquí hasta que me muriera".

Y me cogí la silla, me la llevé a casa y a la mañana siguiente

cuando me desperté hice el letrero "Siéntese en...",

una proposición Zaj, porque era la época Zaj:

"Siéntese en la silla y espere sentado

hasta que la muerte les separe".

Y esta fue la primera silla y a partir de ella he hecho

performances, obras con 100 sillas,

con 60 sillas, con 30 sillas, con las que toquen.

En la muestra podemos ver dos obras con sillas.

Una de ellas pertenece a la serie: "Instalaciones con sillas", de 1984.

Y la otra a la serie "Sillas suspendidas", del 2000.

Proyectos materializados por primera vez

en un espacio expositivo.

A mí me gustan mucho las sillas como estructura,

como podéis ver en...

Si conocéis un poco mi trabajo, me gusta mucho la silla,

sobre todo, me gusta la estructura de la silla.

O sea, una silla que sea rococó,

que sea de un estilo u otro también me gusta verlas,

pero normalmente lo que me gusta es la estructura de la silla.

En este caso, por ejemplo, la silla esta,

que es casi como una silla de cocina, ¿no?

La cosa más vulgar, de una cierta manera más elemental, etc.,

y me hace...

O sea, me pasó por la cabeza hacer con una silla,

que es tan anodina, tan vulgar, tan ordinaria,

pues hacer una estructura que la mantuviera,

que convirtiera la silla en realidad...

O sea, que la gente ya no la viera como silla,

que la viera como un elemento artístico,

bueno, como un elemento fundamental en la instalación.

(Música)

El humor es un elemento que está presente

en la carrera de Esther Ferrer.

De hecho, es esa mirada absurda sobre la sociedad cargada de ironía

lo que le permite construir una obra de marcado carácter crítico.

En esta ocasión, la artista presenta la obra "Las risas del mundo",

en la que utiliza 37 tabletas suspendidas sobre distintos puntos

de un gran mapamundi ubicado en el suelo.

Los dispositivos muestran imágenes de bocas

pertenecientes a personas de diferente edad,

género y procedencia, que se ríen en el momento

en el que un visitante se acerca.

"Las risas del mundo" que yo hice porque "Lápiz",

la revista "Lápiz" de la época,

dirigida en la época por Rosa Olivares,

nos propuso a una serie de artistas que iban a publicar un número

sobre la risa y querían que escribiéramos

o hiciéramos un proyecto o algo. Y yo dije: "Bueno, pues muy bien".

O sea, creo yo que en ese momento estaba leyendo el libro de Bergson

sobre la risa, pero no estoy segura, pero en mi memoria lo asocio,

y, entonces, decidí hacer una instalación sobre la risa,

pensando, por supuesto, que jamás nadie en la vida

podría hacer esta locura,

hasta que me encontré con otra locura,

que es la de Petra, y que dijo que esta instalación se hacía.

Y yo dije: "Pero, Petra, que es complicado, que es difícil".

Y dijo: "No, no. Vamos a hacerla". Y está hecha.

(Risas)

-Ha sido un proyecto bastante complejo

y seguramente todavía está un poco en transformación.

No ha sido fácil encontrar tantas personas

de tan diferentes continentes y países

que estén dispuestas a reírse.

Después yo pienso que hay un elemento

que yo creo que es bastante interesante,

que en el proyecto original

había un mapamundi con los países, ¿no? Como un atlas.

Pero para este proyecto hemos decidido

que solamente uno puede intuir los continentes,

los diferentes países, pero no hemos dado nombre

a los países en concreto, porque pensamos que en un futuro

las fronteras pueden cambiar, y bastante rápidamente.

Entonces, para efectivamente hacer algo atemporal

y para darnos una idea de qué es el mundo,

el mundo se constituye por continentes y por personas

que viven en estos continentes,

pues lo hemos dejado de alguna forma abstracto en su territorio,

pero muy concreto en la risa.

(Risas)

(Música)

La instalación está basada en el empleo del sonido de la risa

como elemento de una composición musical

que se desarrolla a partir de la intervención del espectador.

Esther Ferrer se apropia

de un sonido orgánico y natural, la risa.

Lo expande en el tiempo a través de la grabación,

lo ordena en el espacio de un mapamundi

y lo deja en manos del espectador,

que decide el orden de su reproducción.

Mediante este proceso, convierte la risa

en un elemento de composición musical.

En la muestra, el visitante también tiene la oportunidad

de leer libros relacionados con la risa

en el llamado laboratorio de la risa,

así como de escribir refranes relacionados con el humor.

En este laboratorio de la risa lo que me gustaba,

que es lo que hemos hecho,

es poner libros que hablan de la risa.

Que la gente puede sentarse tranquilamente

y quedarse el tiempo que quiera consultándola.

Esa era... La razón fundamental de esta obra es eso.

Luego, pues claro, la risa siempre es alegría, buen humor,

o sea, con este mundo tan agrio donde vivimos, pues que se rían...

Hay más razones para llorar que para reír,

pues, bueno, esta es una razón para reír.

(Continúa música)

Si tú entras y conoces un refrán sobre la risa,

tienes derecho a escribirlo.

Habrá tres bolígrafos de tres colores y puedes escribirlo en la pared,

y la idea es que al final sea como un compendio,

en cualquier idioma, en cualquier lengua,

de los dichos, los refranes,

las sentencias que se hacen sobre la risa. Podéis entrar.

(Música)

Para Ferrer el arte es una vía de conocimiento,

una manera de comprender el mundo en el que vive

y de conocerse a sí misma.

Yo he aprendido muchísimo haciendo mi trabajo artístico,

pues simplemente porque la mayor parte de las veces

hago cosas que no sé hacer.

O sea, cuando trabajo con los números primos,

cuando trabajo con esta maqueta.

Bueno, yo hago las maquetas, pero eso es fácil.

O sea, una maqueta se estropea, le pones la cola,

si se ve la cola, se ve, si no se ve, no se ve, a mí me da lo mismo.

Lo que me interesa es visualizar la obra,

pero cuando la montan, ya la obra tiene que estar

perfectamente concebida en tu cabeza

y para todo eso yo tengo que aprender, tengo que leer.

Cuando empiezas, te empieza a interesar y sabes más

y aprendes muchísimo.

(Música)

Sorpresa, reflexión, conocimiento, alegría,

son algunas de las sensaciones que pueden experimentar

las personas que visiten la exposición

"Esther Ferrer, espacios entrelazados".

Estas instalaciones,

que se transforman dependiendo de quién las mire,

ofrecen al espectador la oportunidad de participar en las creaciones

de una de las performers más influyentes del país.

(Continúa música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

Esta es una exposición que conmemora la figura de Henri Michaux.

Trata de recorrer su trabajo a través de tres series o temas

que nos parecen los más relevantes en el trabajo de Michaux.

Hay varias cosas importantes en la exposición

que debemos subrayar, de esta exposición en particular.

Una de ellas es la densidad que hay de piezas jamás antes exhibidas.

Solemos ver de Michaux los trabajos que ya están en colecciones públicas

y que circulan, ¿no? Pero no muchas de estas obras.

(Continúa música)

En esta galería es lo que Michaux llamó el fantasmismo,

esa vanguardia ficticia que él se inventó

para adscribirse a ella como único miembro.

Una vanguardia que consistía básicamente

en buscar la espectralidad, las apariciones,

a través del arte visual.

La segunda galería trata de la experimentación gráfica

por parte de Michaux y su investigación

de las lenguas escritas como campos visuales

en mutación permanente.

A él le interesó mucho la lengua ideogramática,

en particular el chino,

pero lo que quiso él fue desbloquearla

de la idea de un significado y poder explorar constantemente

esa fluctuación entre el dibujo y el signo escrito.

(Continúa música)

La tercera galería se ocupa de las obras relacionadas

con la experimentación de Michaux con ciertas sustancias psicoactivas.

Una experimentación que él siempre realizó

de una manera muy controlada, en condiciones controladas,

pero precisamente buscando un máximo de exploración

y un máximo de descontrol, si se puede usar esa paradoja.

Además de las obras, la exposición tiene el aliciente

de mostrar objetos de la colección personal de Michaux.

Figuras o accesorios que él encontraba en sus viajes,

él fue un gran viajero.

También tenemos algunos de sus instrumentos musicales.

Es una faceta del trabajo de Michaux que no se conoce muy bien

porque no quedan documentos,

pero fue un experimentador musical también muy entusiasta.

(Continúa música)

Creo que ver a Michaux hoy, mostrar su trabajo hoy y recorrerlo

en torno a estos conceptos es extremadamente oportuno,

extremadamente actual y que es una exposición que ofrece,

pues eso, muchas sorpresas, muchas ocasiones de disfrute.

(Continúa música)

  • Esther Ferrer

La Sala. Guggenheim - Esther Ferrer

28 abr 2018

El Museo Guggenheim Bilbao, presenta Esther Ferrer- Espacios Entrelazados- Un exposición dedicada al arte de la Performance en España. En estas obras la artista desarrolla diferentes líneas de Pensamiento a través de una gran variedad de formas y materiales.

ver más sobre "La Sala. Guggenheim - Esther Ferrer" ver menos sobre "La Sala. Guggenheim - Esther Ferrer"
Programas completos (65)

Los últimos 72 programas de La Sala

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos