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La Sala

Sábado a la 01.15 horas (Madrugada del domingo)

Magacín cultural de información global producido por la Fundación Telefónica, donde se presentan sus colecciones, que abarcan desde pintura, fotografía, escultura, nuevas tecnologías...

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La Sala. Guggenheim - El arte y el espacio - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

El Museo Guggenheim Bilbao presenta "El arte y el espacio",

una ambiciosa exposición que explora las distintas propuestas

con las que artistas modernos y contemporáneos

se han aproximado al polifacético concepto del espacio

en las últimas décadas.

La exposición toma su título de la colaboración

entre el filósofo alemán Martin Heidegger

y el escultor vasco Eduardo Chillida,

que dio lugar a la publicación de un libro de artista en 1969.

La obra de Chillida alentó al filósofo

a profundizar en su investigación

sobre la relación entre el arte y el espacio,

la cual quedó plasmada en un importante ensayo

que da título a la exposición.

Bueno, es una exposición,

una producción del museo

que, partiendo de ese momento de la colaboración

entre Eduardo Chillida y Martin Heidegger,

hace casi cincuenta años,

propone este diálogo entre el arte y el espacio

y además, lo hace aquí,

haciendo un tributo a este edificio

y a su capacidad inagotable casi de suscitar estos diálogos

entre la arquitectura, los espacios del museo

y obras fundamentales del arte moderno y contemporáneo.

Hay más de cien obras,

algunas obras clave de nuestra propia colección,

de las colecciones de Nueva York, de otros museos,

y yo creo que es una celebración

del espacio, del lugar,

de la relación entre el arte y la arquitectura.

Ocurrió en 1968,

cuando Martin Heidegger, nacido en Messkirch en 1889,

y Eduardo Chillida, nacido en San Sebastián en 1924,

se conocieron en uno de los habituales encuentros

entre escritores, pensadores y artistas

organizados por la célebre galería Erker

de St. Gallen, en Suiza.

El responsable de la galería insistió en la idea

de que el escultor ilustrara un libro escrito por Heidegger.

Fruto de este encuentro nació una amistad intelectual

entre los dos genios que culminó

en la producción de la obra conjunta "El arte y el espacio".

El libro, publicado un año más tarde,

contenía siete lito-collage de Chillida.

El escultor donostiarra invitó a Heidegger

a escribir sus reflexiones en torno al espacio

sobre unas planchas de piedra que forman parte de la exposición.

Estas planchas fueron utilizadas para imprimir una edición limitada

de ciento cincuenta ejemplares elaborada por la Erker-Presse,

el taller gráfico de la mencionada galería.

En esta obra conjunta se inspira la exposición

que, actualizando y desarrollando conceptos y preguntas

presentes en este extraordinario diálogo,

ofrece más de cien trabajos de artistas internacionales

y constituye una relectura de la historia de la abstracción

en las últimas seis décadas.

"El arte y el espacio" es una exposición...,

de alguna manera, panorámica, antológica,

pero también muy caprichosa.

Nos muestra no solo una selección de obras de Eduardo Chillida

en torno a ese momento y a ese encuentro con Heidegger,

sino también obras de contemporáneos de Chillida

como evidentemente Jorge de Oteiza, pero también Lucio Fontana.

Igualmente, aparecen obras que, en esos mismos años, emergen

como resultado de las investigaciones de artistas mucho más jóvenes

como David Lamelas o Lawrence Weiner, que son artistas conceptuales

asociados al minimalismo de alguna manera,

artistas como Eva Hesse, que trabajan en esos mismos años,

pero desde un punto de vista radicalmente distinto.

Y así llegamos hasta hoy,

hasta las obras de artistas jóvenes, vivos,

extremadamente pujantes hoy día,

como Ernesto Neto, Olafur Eliasson, Damián Ortega,

Agnieszka Kurant, Ángel de la Cruz.

Hay muchos artistas...

del Estado,

y hay muchos artistas internacionales,

muchas artistas mujeres, muchos artistas no occidentales.

Tratamos de demostrar que el debate

no es ni masculino ni occidental,

ni de ayer ni de hoy, sino que es totalmente transversal.

El novelista, dramaturgo y científico alemán

Johann Wolfgang von Goethe decía:

"No es siempre necesario que lo verdadero tome cuerpo,

basta con que se expanda espiritualmente

y provoque armonía;

al igual que las campanas basta con que se agiten por los aires

con solemne jovialidad".

"El arte y el espacio" trata de revertir precisamente

la energía de lo filosófico

en un espacio extremadamente vivo y sensorial.

En la exposición, los artistas cuestionan y exploran

los límites de los materiales y juegan con conceptos

como la masa, el volumen o la percepción.

En la primera sala, junto a las piezas de Chillida,

vemos obras de grandes pioneros del arte contemporáneo

como Lucio Fontana, Jorge Oteiza y Naum Gabo.

Además, podemos ver una selección de creaciones

en las que se reconoce la renovación del lenguaje de la abstracción,

que se produciría a finales de los años 60,

entre las que destaca Eva Hesse, con doce piezas de estudio.

La generación de grandes pioneros del arte conceptual

y la intervención de la ubicación específica

están asimismo presentes en la sala

con obras de Gordon Matta-Clark y Lawrence Waina.

Continuando con el recorrido,

las siguientes piezas nos hacen reflexionar

sobre la ambigüedad elemental del vacío.

En las obras de Waltercio Caldas, Mary Corse,

Robert Gober o Prudencio Irazabal, por ejemplo,

la materia plástica genera encuentros al borde del espejismo.

Estos trabajos...

de comienzos de los años 90 que desarrollé

yo los llamaba...

"una deconstrucción y reconstrucción de un pensamiento cromático";

el punto de partida era un pensamiento...

que se atomizaba en sus componentes

y luego, se intentaba reconstruir.

De tal forma que, tal y como lo veía yo en aquel momento,

solamente podía funcionar esta confabulación

entre materia y representación, entre materia e imagen,

si yo los disociaba profundamente.

Y la pintura tiene esos dos aspectos, que a veces se unen

y a menudo se bifurcan:

superficie y los laterales de la pintura,

que se pueden apreciar cuando uno se acerca a ella.

-En esta sala en particular, lo que emerge es la materialidad

o la confrontación de los artistas de ciertas obras en particular,

con esa materialidad del vacío.

Es decir, el hecho de que quizá ese vacío,

que se manifestaba de una manera tan épica y tan mística

en obras como las de Fontana, Oteiza o Gabo, o Chillida,

quizá ese vacío sea

una trivialidad de nuestro cotidiano.

El sumidero de Robert Gober en la pared

creo que es un chiste apropiado en este respecto.

Pero también ese fragmento de arquitectura

con un espejo que la multiplica, en el caso de Isa Genzken,

es un objeto de cierta trivialidad y de cierta brutalidad también,

no es una escultura brutalista

y, sin embargo, allí se produce un pequeño efecto

de magia irónica.

Igualmente, en las esculturas de Zarina Hashmi,

que no son esculturas, que ella entiende como dibujos,

porque son relieves hechos con pasta de papel

mezclada con polvo de grafito,

son dibujos petrificados.

A lo largo del recorrido se desvelan

las innumerables facetas del espacio.

Según decía Martin Heidegger:

"El juego mutuo de arte y espacio tendría que ser pensado

a partir de la experiencia del lugar y de paraje

y así, el arte como escultura

no sería conquista alguna de espacio;

la escultura sería la encarnación de los lugares".

Vivimos en un tiempo en que el mundo de los objetos

se torna remoto en favor de sus representaciones,

y el arte actual busca restablecer las conexiones

entre los objetos y la memoria que esconden.

En las obras de esta sala,

hay una fluctuación constante en el plano material

y una especulación radical en el plano conceptual.

La artista polaca Agnieszka Kurant

utiliza la levitación de sus meteoritos

para evocar la convergencia del valor artístico del aire

con su valor inmobiliario en la economía actual.

Junto a las obras de Kurant destaca

la obra "Objeto de reflexión",

de la artista estadounidense Alyson Shotz,

que explora la relación del ser humano con el entorno,

centrándose en aspectos como la percepción,

la materia o el espacio.

Con esta pieza logra hacer visibles fenómenos de la física

como la ondulación del espacio-tiempo

o el entrelazamiento de las partículas.

Asier Mendizabal, por su parte, lucha contra el vacío

partiendo del tema oteizano de la agoramaquia,

para analizar los distintos estados de un cuerpo escultórico

que encontramos tumbado en la sala 207

y erguido y en su forma completa en la 201.

Aprovechando la circunstancia de la expresión colectiva,

que además trata sobre el espacio,

hemos intentado separar espacialmente las piezas

en un recorrido que hace que primero nos encontremos

los elementos que configuran la pieza de una manera,

aludiendo a un tipo de comportamiento,

y que después nos encontremos los mismos elementos

reelaborados de otra manera, aludiendo quizá...

a la manera en la que los mismos elementos,

dependiendo del contexto y del uso, cambian también su significación.

Rompiendo con las agrupaciones cronológicas

de las tres primeras salas,

la sala 209 muestra obras de artistas

que trabajan en torno al tema de la atomización,

la expansión de la materia, lo intersticial y lo ínfimo.

Entre ellos se encuentra Damián Ortega,

que comenzó su trayectoria

como dibujante de tiras cómicas para periódicos,

antes de trabajar con ensamblajes y objetos encontrados.

El interés por lo cotidiano se materializó

en la realización de la obra "Cosa cósmica",

que toma como punto de partida

un característico Volkswagen escarabajo.

El artista mexicano ofrece un punto de vista distinto.

El aire y el espacio presentes entre cada pieza suscitan

una sensación de explosión detenida de tiempo congelado.

Se trata de un...

El automóvil era realmente parte del paisaje mexicano,

de la ciudad de México.

Era el coche que yo tuve toda mi infancia con mi familia.

Entonces, yo conocía los manuales,

todas las instrucciones para reparar el coche.

Fue una de las virtudes de esta máquina

que era casi de autoconstrucción

y de autorreparación.

Y me sugirió realmente

la idea de hacer esta visión expandida,

que utilizara el espacio.

Algo que parece una unidad y que parece un solo elemento,

pero expandirlo para reconocer

la multitud de funciones y de piezas que componen...

algún objeto de uso cotidiano.

-Creo que cuando pensamos en el espacio,

tendemos a imaginarnos amplitudes vacías.

En realidad, el espacio o el vacío son componentes

de nuestra realidad física,

y todos los cuerpos, incluido el nuestro,

son partículas separadas por algo que llamamos vacío.

Me interesaba mucho que ciertas obras de arte

nos mostraran esa imagen de las partículas

y de la separación

entre las partículas,

entre los cuerpos, entre las identidades.

Pero también con el componente que tiene de explosión,

de caída o de implosión,

de concentración o desconcentración.

Las observaciones sobre el arte, el espacio,

el vacío y el juego recíproco entre ellos

no dejan de ser preguntas.

Pero la espacialidad de la obra de arte es

una cualidad ineludible al momento de interpretar su significado.

La obra "White Bubble" de Ernesto Neto es

un claro ejemplo de ello.

Se trata de un espacio penetrable y movedizo

en cuyo interior se pierde la noción del exterior.

De dimensiones variables

y realizada en tul y tubos de poliamida,

"White Bubble" se presenta por primera vez al público

en esta exposición.

Ha sido reconfigurada por el artista brasileño

para adaptarse a los espacios del edificio de Frank Gehry,

y pertenece hoy a la colección permanente

del Museo Guggenheim Bilbao.

En esta misma sala, dedicada a la idea del desplazamiento

y su influencia en el espacio,

también encontramos una escultura de acero y agua

de Nobuo Sekine, comenzada en 1969,

y dos piezas del artista danés Olafur Eliasson:

una funciona como brújula

y la otra multiplica la imagen de su entorno,

comprimiéndola progresivamente a la manera de un ciclo lunar.

El recorrido de la exposición continúa en la sala 203

con obras como "La habitación de alabastro", de Cristina Iglesias,

"Diálogo", de Liu Hang,

o "Círculo de Bilbao", de Richard Long,

que son capaces de dominar el espacio que les rodea

y que, de alguna forma, activan una cantidad de espacio mucho mayor

de la que ocupan físicamente.

Como indicaba Heidegger en el libro "El arte y el espacio":

"Con demasiada frecuencia, el vacío aparece solo como una falta,

el vacío pasa entonces por una falta de algo

que llena los espacios huecos y los intersticios".

Es el caso de la escultura de Richard Long

el "Círculo de Bilbao",

que demarca una zona,

un lugar de alguna manera,

y establece un suelo

sobre el cual, evidentemente, no hay nada más...

que el aire.

Pues como veis, tiene una relación muy fuerte

con el espacio que está por encima de él.

Es un lugar, es un espacio

a la vez material e imaginario. De este lado...

El aislamiento, el encapsulamiento,

el hermetismo y la retícula que regula

el espacio en el que nos movemos son

protagonistas de la siguiente sala,

dedicada a los límites y las barreras,

un elemento fundamental del espacio.

Me parecía importante que la espacialidad no fuera solo

un elemento ideal sin límites, sino que se viera que está ligada

a un trabajo de los límites que es muy intenso

y que, hoy día, tiene connotaciones distintas

porque hay muchos más límites inmateriales que antes.

Y un ejemplo puede ser uno de nuestros sistemas

de seguridad para proteger las piezas

que es una barrera invisible

en la cual si tú penetras con tu mano o con tu pie

en ese espacio que la cámara está viendo,

salta la alarma. Eso es un límite invisible.

Me interesaba mucho que aparecieran esos límites

y esas barreras imaginarias virtuales reales

a través de las piezas de Nauman, pero también de Iván Navarro,

de las celdas de Peter Halley

o del espacio saturado de rojo de Robert Maxwell...

o de ese mundo reducido a su logo

en el estandarte de Matt Mulican.

-Bueno, lo que me interesa,

a partir de este concepto del espacio negativo,

es cómo crear un espacio que no existe

en la realidad tangible, digámoslo así,

o física.

Y ese sería para mí el espacio negativo,

es donde encontramos un espacio

que está creado por el espacio real,

pero literalmente estaría detrás...

de su tridimensionalidad.

Entonces, este espacio negativo

que crea la obra que yo presento es

el que se hace a través del reflejo de los espejos.

"Ocupar y no tener medida,

¿no será esto el espacio?".

Es una de las muchas preguntas que se hacía Eduardo Chillida

a la hora de desarrollar sus ideas.

El espacio y el vacío se convertían en los materiales de sus esculturas,

lo que se refleja en varias obras de la exposición.

"El artista trabaja la materia con el oído,

intentando escuchar lo que se oculta en ella".

Mediante este procedimiento,

Chillida pretende atrapar el espacio fugitivo

y hacerlo resonar en los límites de los volúmenes plasmados.

Desde la segunda planta del museo se aprecian

varios componentes de la obra "Secuencia de diedros",

del artista Sergio Prego.

El artista creó unos paneles que funcionan como una piel interna,

replicando las dimensiones de los cristales

sobre los que están colocados en el muro, cortina del edificio.

En lapsos de tiempo preestablecidos,

cada panel pivota tanto sobre el lado superior

como sobre el inferior en un ángulo entre diez y quince grados,

conformando diedros en la relación entre ellos.

La propia arquitectura parece que tiene como un movimiento virtual,

parece que está como bailando.

Lo que quería hacer era ponerla a bailar otra vez,

que tuviera un movimiento real.

Conectarla con esa idea como de la utopía

de generar espacios que se transforman,

que interactúan de alguna manera

con los habitantes, con los transeúntes de alrededor.

Es una pieza que, por una parte,

tiene ese componente de reacción a lo que es el museo

y, por otro lado, conecta con una parte de mi trabajo

que tiene que ver con algo más escultórico,

como de generar un espacio vacío hacia el interior.

Por su parte, el artista Marcius Galan

juega con nuestra percepción y la conduce

hacia un lugar más libre donde cabe la duda.

El artista interviene directamente

en los muros, el suelo y el techo de la sala 204,

sirviéndose de una serie de tintes y juegos lumínicos

para crear la ilusión de un cristal

que divide diagonalmente la arquitectura.

Es una obra que hago

con pequeñas modificaciones del espacio,

como la pintura.

Es una obra que no envuelve

ninguna tecnología sofisticada,

ninguna tecnología... especial.

Es solamente la pintura, la cera, el piso,

un cambio de foco en la luz,

y he creado como un bloque en el espacio,

he creado una percepción de un cristal

que cierra la sala.

Para mí es interesante cómo este cambio de la percepción

que he hecho con el color y con la pintura

crea una duda de la percepción del espacio.

Y con eso empecé...

a pensar sus relaciones con la arquitectura, con el espacio,

con el lugar.

La exposición que cierra el ciclo de la programación artística

del XX aniversario del Museo Guggenheim Bilbao

rinde tributo al edificio de Frank Gehry,

creando diálogos excepcionales entre sus impresionantes espacios

y creaciones fundamentales

de las épocas moderna y contemporánea

para entender la relación entre el arte y el espacio.

(Música)

(Música lenta)

(Música lenta)

(Música lenta)

Chasmata ha sido uno de los proyectos clave

del XX aniversario del Museo Guggenheim Bilbao.

Se trata de un espectáculo pionero.

Nunca antes se había dado una colaboración

entre un museo y una agencia espacial,

que se unen para que el arte y la ciencia se den la mano.

-Trata de aunar la ciencia, el arte y la tecnología

en una obra de arte total del siglo XXI.

Es un proyecto muy innovador y creo que pionero en su especie,

en cuanto a que trabajamos una serie de elementos musicales

que están en completa relación

con el mundo de la astrogeología;

y además, también exploramos diversas disciplinas.

-Hemos querido también representar el espacio,

para que le llegue a la gente

y, no sé, les recalque el hecho

de que estamos recreando el espacio en cierta manera.

Y, bueno, pues tenemos un pequeño mensaje

de nuestro compañero que está en la Estación Espacial.

Yo, a los espectadores del evento, les explicaré un minuto

"qué es lo que van a ver y dónde está él,"

porque hay gente que no es consciente

de que existen astronautas en el espacio de forma permanente,

de que los europeos estamos en ese proyecto, etcétera.

(Voz masculina en inglés)

-El papel de la Agencia Espacial Europea

ha sido muy importante en el proyecto,

tanto en su conceptualización

como en los recursos que nos han facilitado,

porque la música,

creada ex profeso para este evento,

está inspirada en todo el material que la ESA nos ha facilitado

de las exploraciones en Marte en los últimos años.

Además, nos proporciona un invitado muy especial,

que es el astronauta español Pedro Duque,

que tendrá un papel importante en el evento

puesto que él nos pondrá en conexión

con la Estación Espacial Internacional.

(Saxofones)

-Chasmata lo que ha hecho es, de alguna manera,

unir esos dos universos completamente diferentes.

Que lo son y no lo son, diferentes,

porque la música es un lenguaje muy muy abstracto.

Y no es una cuestión

puramente del siglo XX o del siglo XXI,

sino que...,

desde las investigaciones muy antiguas,

formaba parte de la división de Trivium y el Quadrivium,

junto a la astrología.

Así que la música y la astrología ya estaban juntas

en nuestros antiguos investigadores y pensadores.

Entonces, es como una especie de plasmación

de un sentir antiguo

que ha venido...

que ha venido...

de la mano de algo tan actual

como es la investigación espacial.

-La ciencia ha sido un pilar en este proyecto,

en el sentido que hemos podido trabajar con cuatro astrofísicos,

cuatro astrofísicos de la Agencia Espacial Europea,

que también colabora en este proyecto,

que nos han proporcionado material absolutamente inédito

del planeta Marte

en diferentes disciplinas, diferentes estudios

que se se están llevando a cabo a través del Mars Express.

Por ejemplo, hay estudios...

sobre la corteza marciana, estudios sobre electromagnetismo,

estudios sobre la exosfera.

Todos esos elementos científicos

han sido utilizados en este proyecto big data

para realizar una obra de arte masiva.

(Saxofones)

-El concierto tiene seis partes,

son seis piezas

que van creando una atmósfera

de transición de un espacio sonoro a otro

con piezas muy diferentes.

La primera pieza es una pieza de cuarteto de saxofones,

no el uso habitual del cuarteto de saxofones,

sino que es un cuarteto de saxofones bajos,

con cual los cuatro saxofones son iguales,

forman parte del registro más grave de la familia

y tiene un componente añadido

que es el uso de material electrónico

que, en su día,

se generó por investigaciones previas

y una fase anterior

en la cual tuvimos ocasión de estar en el museo,

de habitar el museo durante una noche,

y poder filmar cómo resonaba

este instrumento

dentro de la nave Serra,

de las maravillosas esculturas de Richard Serra.

(Saxofones)

Después, hay una segunda pieza que es una pieza...

completamente de a solo,

es un instrumentista que toca a solo,

con una transformación electrónica que se produce a tiempo real;

al mismo tiempo, esa pieza lleva proyecciones

sobre los cuerpos de los performers

que forman un lecho

apilado de cuerpos en el suelo

y que genera una especie de estructura orgánica

sobre el cual el video mapping se proyecta.

(Música tétrica)

La tercera obra es una pieza para doce saxofones...,

espacializados dentro del museo,

del atrio del museo.

(Música lenta)

Chasmata cuenta con una parte musical muy importante.

En este proyecto, han participado y participan

dos directoras de orquesta,

una de ellas es Matilda Hofman,

que liderará un poco

la parte de las obras creadas ex profeso para este evento

que serán interpretadas

por diferentes grupos profesionales de saxofonistas;

y por otro lado está Maite Aurrekoetxea,

que será la encargada, en la última pieza

que se llama "Valles Marineris",

de dirigir a una orquesta de más de cien saxofonistas...

que proceden de escuelas superiores de música del País Vasco.

Con lo cual, tiene un aspecto muy especial

porque es un evento muy coral

en el cual mucha gente joven

que disfruta la música y del saxofón

va a participar

en un evento que difícilmente se podrá volver a repetir.

(Música lenta)

-La quinta pieza es una pieza también construida ex profeso

para el aniversario, y es una pieza que es un coral.

Pero con cierta lectura perversa

en cuanto al hecho...

de esa traslocación que se hace del coro al uso,

del antiguo coro al uso,

porque no usamos voces, sino que usaremos teléfonos móviles.

Entonces, se descargan todos los usuarios

que participan en el proyecto,

tanto intérpretes como público,

tienen descargada previamente una aplicación de teléfono

a través de la cual el propio teléfono

difunde la pieza electrónica,

en diferentes niveles, con diferentes interpretaciones,

con motivos distintos,

de manera que quien está junto a ti

no va a difundir los mismos sonidos,

sino que va a crear ese coro de polifonías...

al uso de los antiguos corales.

-Ha sido un ejercicio de coordinación

de varios meses, casi años,

desde la primera preparación del proyecto,

y coordinarlo, realmente.

Tiene que tener un aspecto

no solamente técnico ni artístico,

sino también trascendente.

Es decir, el poder...

trabajar con...

con este grupo de gente: científicos, artistas,

como experiencia personal,

ha sido una cuestión que también se ha transmitido

a todos los que participan.

Y creemos también que va a ser una cuestión

que va a inspirar esto

a quien lo pueda disfrutar o a quien lo escuche.

-La ciencia es creatividad.

La ciencia en realidad es...

mantener un espíritu inquieto,

y van saliendo ideas de posibles...

cosas del mundo y del universo que no conocemos

y se van...

Y la creatividad está

en la formulación de hipótesis que después...

salen de la mente del científico, no se sabe cómo,

y que después, se comprueban o no.

Y luego, hay otras creatividades

que es la creatividad artística,

la creatividad que tiene una expresión completamente diferente

y que no...

no termina en una comprobación, y esta es en la que estamos.

(Saxofones)

-Desde el área de la creación, me parece fascinante

poder haber aglutinado en una pieza de un solo instrumentista

elementos tan variados y tan complejos

como es el tiempo real, el video mapping a tiempo real,

con performers que están participando, etcétera.

Esto ha sido, como os decía, un privilegio, la verdad.

-Bueno, es interesante participar en un evento

en el cual se unan los datos científicos

con... con el arte,

con la arquitectura...

medio aeronáutica del museo.

Me hace ilusión.

-El motivo por el cual el Museo Guggenheim Bilbao

ha decidido apoyar y apostar

por un proyecto tan complejo como Chasmata es

porque, de alguna manera, un museo de arte contemporáneo

está obligado a ser pionero,

a ser transgresor, a explorar.

Y creemos que es una fantástica oportunidad

que difícilmente se podrá volver a repetir.

(Aplausos y vítores)

La Sala. Guggenheim - El arte y el espacio

03 feb 2018

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