Comedia de situación que refleja el día a día de una peluquería mixta. Protagonizada por Juanjo Cucalón, Chiqui Fernández y Anna Gras

Pepe (Juanjo Cucalón) acaba de prejubilarse en el banco en el que trabajaba. Está deseando invertir el dinero en un apartamento en la costa y una embarcación, pero su sueño se va al traste cuando su mujer, Nati (Chiqui Fernández), coge ese dinero para comprar un local y montar su propia peluquería. Nati por fin verá cumplido el sueño de toda su vida y Pepe su peor pesadilla. Ahora que se ha convertido sin quererlo en el gestor de la peluquería, hará lo posible por recuperar su dinero racaneando en el nuevo negocio. Él se ha visto obligado a renunciar al sueño de su vida por el sueño de su mujer, pero a partir de aquí tampoco va a regalar nada. Cada euro deberá ser justificado.

Por otro lado, Nati y Marga (Anna Gras), su mejor amiga, siempre han trabajado en una peluquería como asalariadas. Pero ahora han pasado de ser dos compañeras al mismo nivel, a ser una la jefa de la otra, con lo que su relación se verá afectada.

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No recomendado para menores de 7 años La Peluquería - Tamara infiel - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

¡Hala! ¡Ya está! No, no está.

Sí, sí que está. No, no está.

Que sí. Si solo me has cortado las puntas.

¡Claro! Y te dije que me dejaras flequillo.

¡Que no! Que ti el flequillo te queda fatal.

Que tienes la cara así chupada. Anda, hazle caso a una profesional.

(SUSURRA) Marga... Eh...

¿Tú me harías lo que quiero?

Primero, no me apetece.

Y segundo y más importante:

Nati es tu peluquera y tenemos un código por el cual

no puedo actuar a sus espaldas.

¿Un código? ¿Qué sois? ¿Samuráis?

Pues, ojo, que ahora que lo dices, más de una vez Nati

me ha lanzado las tijeras a lo estrella ninja,

pero no, me refiero a un código de honor entre peluqueras.

-(RÍE)

Para tener un código de honor entre peluqueras,

primero tenéis que ser peluqueras, y segundo, tener honor.

Yo te lo corto, pero no puede enterarse nadie.

(CARRASPEA) Haré como que no oigo nada.

-¿En serio, Roco? ¡Ay, no sé cómo podré pagártelo!

-Con 100 E en efectivo, IVA no incluido.

Es la tarifa normal después de incluir nocturnidad y alevosía.

-¿Nocturnidad y alevosía? O sea, quedamos esta noche. Vale.

¡Roco, un momentito!

A ver qué está pasando aquí que lo he escuchado todo.

Vale, vale. Pepe, perdona, me he dejado llevar

por un impulso, pero anulo la cita y ya está.

¡No, no, hombre, no! A mí me da igual lo que hagáis.

Pero si queréis que no me chive a Nati,

quiero la mitad de lo que saques. ¿Y si me niego?

Pues vas a la calle.

Interesante disyuntiva.

¿Y si le digo a tu mujer que te estás saltando

el código de honor entre peluqueras y que me estás chantajeando?

Pues a mí me caerá una bronca descomunal y tú vas a la calle.

Plata o paro. La ley de Pepe Romero. ¿Sí o qué?

(Música)

Venga, Roco, date prisa, que es una cabeza, no el Guernica.

¡Ahí te equivocas, Pepe!

La peluquería es muy parecida al arte pictórico.

Como arte abstracto me va a quedar la cara si Nati se entera.

(Móvil)

¡Mierda! ¡Para qué he dicho nada! ¡Es ella!

¡Uy! ¿Qué hacemos?

-Tú, no sé. Yo te acabo de hacer un trasquilón.

¿Sí? ¡Cariño, hola! ¿Qué tal?

¿Yo? No. Lejos estoy, estoy lejísimos, lejos de la pelu.

Sí, estoy con Óscar en un restaurante.

(SUSURRA) Haced ruido como de bar para disimular...

¡Marchando otra caña para el camarero!

¡Esa ración de oreja! ¡Me la quitan de las manos, señora!

-¡Una infusión! Sí, sí, dime.

¿Cómo? ¿Y para qué te ha llamado Aurelia tan tarde?

Si son las doce de la noche.

No, hombre, no,

¿cómo yo a estar yo en la peluquería con Tamara y Roco?

¡No, hombre, no!

Nati, que... no, no vengas. Digo, no vayas, no vayas.

Ya me acerco yo, sí, estaba lejos, pero estoy cerca,

más cerca de lo que parecía, sí, sí.

No, no estoy borracho, Nati. (HACE RUIDOS CON LA BOCA)

Oye, te tengo que cortar, ¿eh? Que se está...

¡Mierda, mierda! Viene para acá Nati.

-¡Uh! ¿Qué hacemos? Mira, no sé.

De momento, recoger y salir corriendo antes de que se entere.

Venga, venga, vamos.

¡Un momento, un momento! Tengo una idea mejor.

¡Claro! ¡Huimos del país! No.

Le decimos la verdad, hombre,

que ya estoy harto de vivir bajo la tiranía de mi mujer.

Que aquí todo lo que veis es mío y gracias mi dinero,

por eso estamos aquí, así que decimos la verdad...

(Puerta)

(Música)

Buenos días. Hola.

Pepe, cariño, una cosita.

Anoche, cuando vine a la pelu estaba todo muy desordenado.

Ah, pues ni idea.

Y faltaban las tijeras de Roco.

Porque las llevaría a afilar al japonés ese que él conoce.

Ya sabes que es muy tiquismiquis para sus cosas.

Y en el suelo había pelos del flequillo de Tamara.

(DUDA) Porque... tu hijo, que se le olvidaría barrer.

Pepe, ¿me estás diciendo la verdad?

¡Por favor, Nati!

¿Estás insinuando que todo lo que te he contado es mentira?

Claro, y ahora saldrás con que he estado aquí hasta las tantas

con Tamara y con Roco, ¡por favor, hombre!

La locura máxima, lo que me faltaba por oír.

Hola. Hola.

Ayer vi que cortabais el pelo de madrugada, rollo "after".

¿Puedo coger hora?

Puedes coger la puerta y largarte.

Pepe, ¿has roto el código de peluqueras?

Hola, mami. ¡Ha sido Andrés!

¡Pero, Pepe...!

Mamá, si ha sido por el bote de laca que robé para Maricarmen,

es que era San Valentín y si me echaba la fecha encima

y con la paga que me dais, pues...

¿Que robaste un bote de laca?

Eh..., no.

¡Pero qué familia tengo yo!

La Peluquería - Tamara infiel

09 nov 2017

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