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No recomendado para menores de 12 años La otra mirada - T2 - Capítulo 16: "Vuestra historia" - ver ahora
Transcripción completa

Ay, siento las horas, Martín, de verdad, perdóname.

Se me ha complicado la tarde, tenía cosas que corregir...

No pasa nada.

Pero me da rabia llegar tarde precisamente hoy.

No te preocupes. (EXHALA)

Feliz cumpleaños, mi amor.

Gracias. Venga,

vamos a cenar. Espera.

No creerías que me había olvidado, ¿no?

Supongo que no es un choche, ¿no? (NIEGA)

Vamos a ver.

Una colonia.

¿No te gusta?

Vi que se te estaba acabando y que te vendría bien.

Sí, sí, está perfecto, Muchas gracias.

Venga, vamos a cenar.

(Sintonía "La otra mirada")

(Campanas)

El informe de gastos e ingresos.

Buenos días para usted también.

-Gracias.

¿Quieres un café?

Tengo prisa.

¿Cómo van las cosas por ahí?

¿Lo dice por su hermano?

No. Por nuestro acuerdo.

Muy bien. Ha habido un imprevisto con la ayuda del ministerio,

pero está arreglado.

Nuestro padre está encantado con usted.

-Como para no estarlo.

-Dicen que es soltera.

¿No había hombre a su altura en Madrid?

Ni en Sevilla tampoco.

Doy por hecho que Manuela no sospecha nada.

¿Por quién me toma?

Buenos días.

Buenos días. Qué madrugadora.

Me gusta salir a pasear temprano.

¿Duermes aquí últimamente?

Pues casi.

¿Sabemos algo de la subvención? No.

Pero no tardarán en contestar.

Crucemos los dedos. Por cierto,

esto es un detallito para Martín.

Fue su cumpleaños, ¿no?

Sí, claro.

Si mal no recuerdo, le encantaba perder al chinchón.

Se lo daré.

(Griterío)

¿Qué les pasa? ¿No lo sabes?

¿Qué?

Vamos, que ya están aquí.

-¿Ya han llegado? -Qué puntuales.

-Qué ganas de conocerle.

-¿Será tan guapo en persona? -Seguro que en ti no se va a fijar.

-Pero bueno.

-Hola.

Benito.

Hola.

Madre mía.

Qué ganas tenía de verte. Y yo.

Muchas gracias por haber venido.

Lo que necesites.

¿Cómo estás, además de preciosa?

Ahora que estáis aquí, mucho mejor.

Jorge, tan elegante y tan apuesto como siempre.

Y tú tan mentirosa y zalamera como siempre.

Pero sigue mintiéndome así. Ven.

Madre mía.

Carmen, ellos son Jorge Merlot, director de cine

y, Benito Padilla, el mejor actor de España,

y mi primo favorito.

Han venido a impartir una charlas. ¿Sí?

-Benito, soy su mayor admiradora. -Yo quiero una foto.

(HABLAN A LA VEZ) -¿Me firmaría un autógrafo?

-Yo quiero. -Por favor.

-A mí.

Silencio, por favor.

Muy bonito, pero ¿en qué hoja? -Aquí, aquí.

-Mucha colonia y mucho zapato caro,

pero en persona no es para tanto, ¿eh?

Por favor. ¿De quién es eso?

¿Por qué no me habías dicho nada de estas jornadas?

¿Cuánto nos van a costar? Nada, Carmen.

Jorge y Benito lo hacen de forma desinteresada.

Los gastos de transporte y alojamiento corren de mi bolsillo.

No hay ningún problema.

Buenos días.

Buenos días.

Perdonad el retraso.

Disculpa, Carmen, te lo tenía que haber dicho,

pero con la huelga se me ha pasado, lo siento.

¿Y qué interés académico tiene esta actividad?

Además de llevar las cuentas,

¿también cuestionas la agenda académica?

Hablo como maestra.

Aunque haya renunciado a mi sueldo, tengo voz y voto, ¿no?

El cine es una forma de expresión,

y a las alumnas les parece tan atractivo como la literatura.

Es una actividad de ocio, no educativa.

¿Y el deporte? Tampoco sería una actividad educativa.

Teresa, ¿tú qué piensas?

Bueno,...

yo ya apoyé las jornadas en su momento y sigo haciendo lo mismo.

Las jornadas están previstas desde principio de curso

y se van a llevar a cabo.

Te pido que les des una oportunidad.

Vamos con lo que teníamos pendiente.

(Música)

(Aplausos)

Bien, esta es una pequeña muestra

de lo que hacemos

y de lo que somos.

Este aparto nos ha dado...

un medio perfecto para contar historias.

Para expresarnos...

-Sí, dime. -¿Siempre han trabajado juntos?

-Sí, desde que nos conocimos.

-El cine tiene el poder de transformar la realidad

y de hacernos sentir. -¿Los besos son de verdad?

-No.

No suelen... -Hablando de besos,

he leído que Rodolfo Valentino y Pola Negri

tienen un lío de alcoba, ¿es cierto?

-Si los dos hiciesen una película, ¿los besos serían de verdad?

Tenías razón,

muy educativo.

Señoritas, han venido a hablar del cine como forma de expresión.

¿Nos centramos en eso? -Gracias.

Como decía, el cine...

-¿El bigote de Chaplin es pintado?

Roberta, por favor.

-¿Conocen a Mary Pickford?

¿Es simpática? -Dicen que es guapísima.

-(CARRASPEA) Eh...

Señoritas,

señoritas, señoritas, un segundo.

¿Por qué no probamos otra cosa?

Estos son más originales que tú.

¿Cómo? Por lo de colocar a las niñas.

Bien, ahora que estamos más cerca, que nos podemos mirar a los ojos,

todas, todos,

me gustaría empezar de nuevo. Yo soy Jorge Merlot...

y soy director de cine.

-Yo soy Benito Padilla,

soy actor... ¿Y tú?

-¿Yo?

-Sí.

Margarita Ortega Sánchez.

-Bien, de acuerdo. -¿Y cuál es tu historia, Margarita?

-Nací el 25 de marzo de 1905,

un día lluvioso y frío,

porque no había llegado la primavera...

-No. Eh...

No nos referimos a tu biografía

con pelos y señales, sino...

¿a cuál es tu historia, cuál es tu historia personal?

-(SUSURRAN)

-¿Se entiende?

-Lo explico, ¿de acuerdo?

Cada una de vosotras tiene una historia.

Tiene algo que contar, algo que le ha pasado,

algo con lo que sueña, siente, algo que

os hace únicas

y os hace diferentes a las demás. Es lo que le interesa a la gente.

¿Qué contéis lo que lleváis dentro?

Queremos que contéis vuestra historia...

en una película de cine que vais a hacer juntas.

¿Qué os parece? -¿Una película?

Una película. -¿Qué ocurre?

¿No os gusta la idea? -Sí,

la idea está muy bien.

-Todos saben que el cine es cosa de hombres.

¿Cómo lo vamos a hacer nosotras?

Yo pensaba que iban a hablar de otras cosas.

Pero esto, yo no lo veo.

-A mí me ha gustado la idea. -Margarita,

¿vas a hacer una película?

-Has oído bien. -¿Y qué papel vas a hacer?

-Ahora te veo.

-Sí.

-Elías, no tengo tiempo.

-¿Pasa algo? Llevas días sin hablarme.

Estás muy rara conmigo.

Nunca tienes tiempo.

-Mira, me caes muy bien y todo eso,

pero yo estoy aquí para estudiar y tú para trabajar.

-¿Todo bien?

-¿Qué se puede hacer cuando alguien necesita que le ayudes

pero no se deja?

-No entiendo, ¿por qué dices eso?

¿Qué te preocupa? -Da igual.

-Mira, a estas edades, las niñas van a marearte.

Así que tú y yo a lo nuestro.

Madre mía, fíjate.

Te dejé siendo Manuelita y ahora eres la directora doña Manuela.

Y no sabes lo que pesa ese nombre, Benito, no sabes.

Oye,

me ha dado la sensación de que las chicas no estaban muy motivadas

con la película, ¿no?

Teresa está hablando con ellas,

y nadie tiene mayor poder de convicción que ella.

(Llaman)

-¿Se puede? ¿Martín?

Hombre, Benito.

-¿Cómo estás, cuánto tiempo?

-Mucho. Me alegro de verte.

-Igualmente.

¿Qué haces aquí?

He salido antes y he pensado que podíamos comer juntos.

Estamos hasta arriba con lo de las jornadas de cine.

Íbamos a comer algo rápido, ¿verdad?

Sí.

Claro, he venido en un mal día. Lo siento.

Tenemos mucho trabajo.

Nos vemos luego en casa. Sí, claro. Que vaya muy bien.

Por cierto,

esto es de parte de Carmen, por tu cumpleaños.

Ah. Son unas cartas.

Ah, gracias.

Adiós. Adiós.

Joaquín. ¿Qué tal, Carmen?

¿Haciendo de buen esposo que viene a ver a su mujer?

Sí, pero está con mucho trabajo.

Yo iba a salir a comer, ¿te apuntas?

Claro, ahora tengo la tarde libre.

Gracias por las cartas. No ha sido nada.

¿Sabéis quién dirigió la primera película narrativa?

¿Georges Méliès?

Méliès comenzó rodando imágenes de la vida cotidiana.

La primera persona que utilizó el cine

para contar historias fue...

Alice Guy.

-¿Una mujer? Eso es.

Una mujer que trabajaba como secretaria en una compañía

fotográfica, que luego fue cinematográfica.

-¿Y cómo terminó haciendo películas?

Ella convenció a su jefe de que...

el verdadero poder del cine estaba en contar historias.

Algo que no se le había ocurrido a nadie.

Así, ella pudo llevar a cabo sus primeras creaciones,

a cambio de que nunca descuidase sus tareas como secretaria.

-Qué injusto.

Vamos a hacer un ejercicio.

María Jesús, acércate, por favor.

Saca un objeto y dinos lo que es.

-Una llave. Muy bien.

Objetivamente, es una llave, ¿y subjetivamente?

¿Qué os sugiere este objeto?

No sé, ¿que abre algo? -O que lo cierra.

¿Una prisión?

Bien.

Saca otro.

-Una manzana.

Comida.

-Lo prohibido. -El campo.

O el otoño.

Bien.

Muchas gracias, María Jesús.

¿Qué conclusiones podéis sacar de este ejercicio?

-Que un objeto no significa lo mismo para cada persona.

Eso es.

Nos muestra los diferentes puntos de vista, la subjetividad.

Cómo las cosas pueden verse distintas

en función de quién las mire.

Por eso, cuando decís que el cine es cosa de hombres,

no solo mentís,

sino que además os estáis negando la posibilidad de dar

vuestro propio punto de vista.

Ya conocemos la visión que los hombres tienen del mundo.

Ahora necesitamos conocer la nuestra.

Necesitamos mujeres contadoras de historias, escritoras,

directoras. Luego está,

el asunto de que nos reconozcan, pero esa es otra gran batalla.

Lo importante es que tenéis la oportunidad de contar

a través del cine

y de dar vuestro propio punto de vista.

Creo que es una oportunidad que no debéis desaprovechar.

Estamos decidiendo cómo repartir las tareas,

por si quieres unirte.

-Gracias, pero voy a hacerlo por mi cuenta.

-¿Quién va a hacer de directora? -Me ofrezco voluntaria.

¿Qué? He visto más cine que vosotras.

Mi punto de vista puede ser relevante.

-Pero tú hace un rato no querías ni hacer la película.

-A mí se me da fatal escribir la historia.

-Yo no tengo tiempo.

-Yo. -¿Lo vas a hacer todo?

-Si nadie más quiere.

-¿Y la actriz? -La que mejor actúa es Roberta.

-¿Yo? Que lo haga otra. -Es un trabajo en equipo.

-Roberta, eres la que mejor lo va a hacer.

-Y no tienes que aprender líneas.

Es más fácil. -Por favor.

-Vale, pero a ver qué escribe esta.

-Ya empezamos.

Solo os pido una cosa, no coartéis mi libertad creativa.

Para mí un whisky y para la señorita un oloroso.

Gracias.

¿Echabas de menos Sevilla? ¿Viviendo en Madrid?

Sí, lo echaba de menos.

Pasear por el río, la mente...

La vida tiene otro ritmo aquí. Y a mí me gusta vivir despacio.

Sea donde sea.

Se acabó de hablar de mí. Cuéntame,

¿qué tal te sienta cumplir años?

Bien, todo sigue igual, así que bien.

¿Y la crisis de mediana edad no te ha llegado aún?

¿Tan mal y mayor me ves? Está todo bien.

De verdad, todo perfecto, todo bien.

Sí.

¿Seguro?

Sí, hay algo, pero no se lo he contado a Manuela.

Soy una tumba.

Me han propuesto ser magistrado en Cádiz.

Qué buena noticia, es maravilloso, enhorabuena.

Estoy dudando de aceptarlo o no.

¿Por qué? Porque sería trabajar más

y estar lejos de Sevilla.

Y crees que a Manuela le parecería mal.

No lo sé.

Quería hablarlo con ella, pero está muy ocupada.

Estamos pasando un mal momento en la academia.

Sé de lo que hablo. Ya.

Sí, supongo que sí, supongo que...

En todas las parejas hay uno que tiene que ceder, ¿no?

Claro.

Chicas,

ya tengo la idea para el guion.

Va a ser una historia de romance y lujo.

-Qué sorpresa. -La protagonista

va a ser una chica atractiva y talentosa

que va a estudiar en una academia para señoritas.

-Esos no paran de mirarnos desde que hemos llegado, ¿eh?

Se van a quedar bizcos.

-Qué pesados son, de verdad.

-¿No es el hijo de los Alonso?

-Sí. Pero si era un canijo. -Pues qué bien ha dado el estirón.

-Es una majadería.

-¿Tendrá novia? -¿Y el jardinero qué?

-Como dice mi abuela, es agua pasada.

-Pues aquí va a caer un chaparrón.

-Vienen, ¿qué hacemos?

-Actúa con normalidad.

-Estáis pesaditas.

-¿Adónde vas?

-Me aburrís.

A las buenas. -Hola.

-A las buenas.

¿No tenéis la tarde libre para salir, divertiros

y hacer cosas de adolescentes?

Estoy con el guion de la película.

¿Tú sola?

Mejor sola que mal acompañada.

¿Ha vuelto a pasar algo? No.

Pero me demuestran que no me quieren aquí,

así que no creo que quieran conocer mi historia.

¿Qué historia es esa?

La de una chica negra que no es ni esclava ni criada.

¿Puedo?

-Teresa, ¿podemos hablar un momento?

¿Es urgente? No.

Pues hablamos en otro momento si no te importa.

(Llaman)

¿Se puede? Me ha dicho Margarita que necesitas esto?

-Déjalo ahí.

¿No sales con las demás? -Ya he vuelto.

-No sales mucho últimamente, ¿no? -¿Para qué?

No me apetece estar con los chicos.

Para ellas es muy fácil.

A ellas, los chicos las miran y las sonríen,

a mí me miran de otra forma.

Y está muy claro el por qué.

-¿Puedo?

Mira, la gente puede pensar lo que quiera,

y yo sé que voy a ser siempre el desterrado de los Peralta.

-Pero no es lo mismo.

-Tienes razón,

no lo es.

-¿Y tú cómo lo llevas?

-Cada vez me importa menos.

Yo sé quién soy, y ya está.

Pero también sé lo que eres tú, Roberta,

y eres una chica muy valiente.

Esta nos la hicieron en Alicante, ¿no?

Sí. ¿Por qué estarías tan enfadado?

Me había picado una medusa. Es verdad.

Y tú mirando y riéndote, sin hacer nada.

Es verdad.

-No había quien os separase.

Todo el mundo pensaba que erais hermanos.

-Del día de vuestra boda.

Qué guapa.

-Un ángel, sí.

-¿Sigues teniendo el vestido? Sí, por supuesto.

Podemos usarlo en la película de las chicas.

Claro.

Perfecto. -No digas tonterías, Benito.

¿Vas a prestar a las niñas tu vestido de novia?

Está en el armario cogiendo polvo. No pasa nada.

Hablando de bodas,

¿cuándo piensas casarte?

Un chico tan joven, con tanto éxito,...

con esa planta, tienes que tener muchas pretendientas.

-Yo estoy casado con el cine, tía.

-Ya. Por cierto, me he encontrado

con el procurador, con don Matías,

y me ha dicho que no te vas a presentar a la magistratura.

-Sí, lo he rechazado, sí.

-¿Tú tienes algo que ver con eso?

Yo no, nada, de hecho es la primera noticia que tengo.

-Lo he rechazado porque es en Cádiz. -¿Y qué problema hay?

-Te vas a Cádiz, y en un tiempo solicitas la plaza en Sevilla.

Los matrimonios tienen que hacer esfuerzos,

y más, por un trabajo tan importante.

-Bueno, y hablando de viajes, nos vamos a ir a EE. UU..

A Los Ángeles.

El futuro del cine está ahí, tía.

Pero bueno, en España también hacemos grandes películas.

Gracias.

Estoy deslomado, ¿eh?

Tanto llevar cacharros por aquí y por allá.

No sabía que esto del cine tenía tanto jaleo.

Y aunque a veces te enfurruñes,

tú podrías a ver sido una estrella de cine.

Sí, y tú el galán.

Pues mira,

yo creo que doy unos besos de película.

Ya verás.

Lo siento.

¿Qué pasa?

Teresa, confía en mí.

Don Matías me lo propuso, no lo busqué yo.

Que sí, pero me habría gustado que me lo consultaras

antes de rechazarlo. ¿Quieres que lo acepte?

No estoy diciendo eso.

Habría estado bien poderte dar mi opinión

y no ser la última en enterarme. He intentado hablar contigo.

Pero llegas tarde a casa, no tienes tiempo para que te cuente nada.

Tienes razón, Martín, perdóname.

Estoy harto de pedirnos perdón por el trabajo y discutir por él.

¿Y si empezamos de cero, Manuela?

Podríamos dejar nuestros trabajos e irnos fuera de Sevilla.

A un sitio donde podamos vivir más despacio.

Almería, por ejemplo, o un pueblo de la costa.

Yo podría ser abogado y tú ser maestra en una escuela.

¿Y la academia qué?

Tu madre pondría a otra persona en tu lugar.

¿Qué estás diciendo, Martín?

No lo sé, no sé lo que digo, pero lo estoy intentando.

Lo intento.

¿Qué hora es?

Las siete.

¿Y qué haces despierta ya?

¿Quieres café?

Buenos días.

Buenos días. Buenos días.

Me marcho, que pasen un buen día.

Gracias.

¿Ahora el cartero viene todos los días?

Claro, como siempre. Antes venía cada tres.

Bueno, será que han cambiado la política de envíos.

Me alegro mucho por ti, Luisa, te lo mereces.

Chico, las sillas ahí, por favor.

Directora, y luego, el número de secuencia

y el número de la toma.

-Margarita. -No me sirve.

-¿Esto era necesario?

-¿Quieres comprobar el plano? -Estoy ocupada.

¿Lo pone en el guion? -Margarita.

-Horroroso. Pues entonces.

Te presento a Fidel, tu compañero de escena. Empezamos ya.

-Encantado. -Igualmente.

-Secuencia 12, plano tres, toma dos.

-Acción.

-"Acción".

Corten.

-¿Y qué pasa? -¿No lo puedes hacer mejor?

-¿Cómo?

-Sentimiento, es el hombre de tu vida, no el panadero.

¡Venga, repetimos!

-Secuencia 12, plano tres, toma tres.

-Acción.

Corten. -¿Y ahora qué?

-Explícales lo que quieres.

Si no lo entienden, ¿cómo lo van a hacer?

-Quiero complicidad.

Quiero más complicidad.

-¿De qué?, si le acabo de conocer.

-En eso consiste actuar.

-¿Qué te crees?, que llevas cinco minutos de directora.

-Haya paz, por favor.

Vamos a calmarnos.

Nos tomamos un descanso, nos relajamos...

y luego volvemos, ¿os parece?

-Paramos.

Ensayad, que no quiero estar aquí hasta mañana.

Esto es absurdo.

¿Por qué se enfada por una película que no va a ver nadie?

-Se lo toma muy en serio.

A lo mejor es verdad que estamos un poco tensos.

Necesitamos soltarnos. -¿Qué haces?

-Ensayar. Se supone que somos novios.

Sé quién eres. Lo sabe toda Sevilla.

"Lo sabe toda Sevilla".

Dame un beso, anda, que no se lo voy a contar a nadie.

"Se supone que somos novios".

"Se supone que somos novios. Sé quién eres".

"Roberta".

"Lo sabe toda Sevilla".

"Dame un beso, anda, que no se lo voy a contar a nadie".

-(LLORA)

Roberta.

Roberta.

(LLORA)

Roberta, ¿qué ha pasado?

¿Qué ha pasado?

Ya, ya, ya.

Cariño...

¿Estás bien?

¿La película? -Ni lo sé ni me importa.

Órdenes de la directora.

Acompáñalo a la puerta. Asegúrate que sale.

-No me lo puedo creer, me echan como a un perro.

-Por algo será. -Será por lo de la buscona esa.

Van de frescas y luego se ofenden. -¿Qué le ha hecho?

-¿La defiendes? -¡¿Que qué le ha hecho?!

-¿Qué pasa aquí? -Tu amigo,

que mea sentado. -Qué mala educación.

Tira, que no se te ha perdido nada. Tienes las hormonas revolucionadas.

Ay. Gracias.

¿Mejor? (ASIENTE)

Ya han echado a Fidel, no te va a molestar más.

Te pido disculpas, siento muchísimo

que hayas tenido que pasar por algo así.

No es solo por lo de hoy.

Es todos los días.

Es como me miran los chicos, salir a la calle sola, ir con miedo...

Es como si nunca pudiese bajar la guardia.

Es muy injusto.

Tienes todos los motivos del mundo para estar enfadada.

Lo peor no es eso.

Lo peor es que cuando cierro los ojos,

se me mueven todas las imágenes una y otra vez.

Haga lo que haga, me va a perseguir para siempre.

Bueno, no podemos hacer nada porque esas imágenes desaparezcan.

Pero puedes abrir los ojos,

y ver todo lo bonito que tienes a tu alrededor,

es mucho.

¿Y si no lo consigo?

¿El qué? No poder volver a ser normal.

No digas eso, Roberta, tú ya eres normal.

Eres una de las mujeres más fuertes que he conocido en mi vida.

¿Y usted cree que...

podré volver a tener novio, casarme, tener hijos?

Sin ninguna duda.

Si es lo que quieres, por supuesto.

Hagas lo que hagas,

estamos todas para levantarte cuando haga falta.

No le cuente a nadie lo que hemos hablado.

Claro que no, tranquila.

Gracias por estar aquí.

Están trabajando mucho.

Aunque Inés lo va a hacer sola.

Se lleva bien contigo, ¿verdad?

Sí.

Es una niña muy inteligente y muy creativa.

Pero necesita ayuda.

No es la única que la necesita.

¿Por qué dices eso?

Roberta no está pasando por un buen momento.

Hago lo que puedo.

Lo sé perfectamente.

Pero pasa el tiempo y estás retrocediendo en vez de avanzar.

Sé que no estás pasando un buen momento.

Que te sientes débil y estás cansada, pero déjame que te ayude.

Estoy bien.

Solo necesito tiempo, te lo dije.

Te estás alejando de ella.

No me estoy alejando de nadie,

hay muchas niñas que tienen muchas necesidades.

Tengo cosas que hacer.

Están muy participativas las chicas en las jornadas de cine.

Y que lo diga. Con la tabla periódica no ponen tanta pasión,

te lo aseguro.

Y...

Por cierto,

hablando de pasión,

parece que fue ayer cuando éramos jóvenes.

Andábamos por ahí agarradas del brazo de nuestros novios.

Manuela, que nos conocemos,

y la sutileza nunca fue tu fuerte.

Andas por ahí paseando con un hombre.

Con el cartero.

¿Qué estás haciendo, Luisa?

Entiendo la preocupación, pero...

creo que son cuestiones personales.

Eres la maestra más sólida de esta academia.

Eres el reflejo de lo que quiere esta institución.

No me parece un buen ejemplo para las niñas

que una mujer viuda y de tu edad

ande por ahí con hombres. Hombre,

en singular.

Luisa, ¿te das cuenta del ridículo que puedes llegar a hacer?

Si lo que te preocupa es la academia,

en mi trabajo no se va a ver afectado.

Y son cuestiones personales.

Si me disculpas.

Roberta.

Roberta, ¿qué ha pasado?

-Te has enterado.

Claro que me he enterado. ¿Estás bien?

-Sí, sí, ahora ya estoy mejor.

-¿Por qué no me lo has dicho? -No quiero que vengan a salvarme.

-Lo siento.

Llevas razón, es que estaba preocupado.

-Aun así, gracias.

-¿Y la película?

¿Qué vais a hacer?

¿No hay actor, qué ha pasado?

-Ni idea. Sé que a Fidel le han echado.

-No encuentro a Roberta. -No hay actor ni actriz.

Así no puedo dirigir.

-¿Qué hacemos, suspendemos el rodaje?

-¿Cómo lo vamos a suspender con lo que hemos trabajado?

-Si no hay actores, como no contemos una historia con una planta.

-Ahí viene Roberta.

-Menos mal.

¿Y Fidel?

¿Por qué llevas esa ropa? -Fidel no va a volver.

Os presento al nuevo actor.

-Hola.

"Lamento comunicarles que debido a una falta de forma en la solicitud,

nos entristece denegarles la subvención".

No puede ser, hay un error.

Dice que falta un sello en una de las páginas del presupuesto.

Se me debió pasar, lo siento.

Habrá alguna forma de volver a enviar la documentación.

No se admiten subsanaciones fuera de plazo.

Pues nos va a salir caro el sello ese.

¿Nos dejas a solas, por favor?

¿Qué ha pasado, Carmen?

Había mucho papeleo, se me debió pasar, lo siento.

Lo siento.

Bueno, pues ya está.

Ya encontraremos la manera de salir de esta.

Asumo toda la responsabilidad, Manuela.

Estás preciosa con el traje de novia.

-Gracias.

-A mí no me queda tan bien esto.

-Tomad.

-¿Qué es esto?

-He cambiado la secuencia. Ahora termina con un beso.

¡Empezamos!

-No voy a hacerlo.

-¿Cómo que no? -Que no.

¿Por qué tenemos que besarnos?

-Tampoco lo veo necesario.

Ya se entiende que nos casamos.

-¡Las decisiones creativas las tomo yo!

-No le hablas así, que nos está ayudando.

-¿Qué te pasa? -¿Qué te pasa a ti?

Es un trabajo entre todas y haces lo que quieres.

-¿Por qué te pones así por un beso?

Es de mentira. -¿Por qué tengo que ser yo?

¿Por qué no puede ser otra?

¿Es porque soy la fresca de Sevilla?

-No te preocupes, ya está, lo hacemos sin beso.

-Roberta, sabes perfectamente que no pienso eso de ti.

Le estás dando demasiada importancia.

-Buscaros otra actriz.

-A ver, ¿soy yo la única a la que no le parece para tanto?

¿Todavía aquí, Manuelita?

¿Doña Manuela, Manuela a secas?

(RÍE)

Anda, hazme un hueco.

¿Sabes?

Cuando éramos pequeños te tenía envidia.

¿Sí?

Eras esa chica tan perfecta,

tan alegre, tan decidida,

no te daba miedo nada.

Cómo cambian las cosas, ¿no?

Ahora eres directora y eso.

Pero te veo mucho más perdida.

¿Sabes por qué decidí ser actor?

¿Por qué?

Es una profesión en la que tienes que tomar decisiones

que salen de lo más profundo de ti.

Ya.

Y porque me encanta firmar autógrafos.

Ay.

Ojalá pudiéramos volver a ese verano en Alicante,

¿verdad?

Éramos muy felices.

¿Cómo funciona esto?

Por algo, el cine es un arte colectivo.

No es solo por una cuestión creativa, sino práctica.

Cuantas más cabezas pensantes,

mejor, ¿no crees? Bueno.

Depende de qué cabezas, ¿no?

Por lo menos, una que sepa activar la cámara.

Inés.

Inés.

¿Por qué no te animas y te unes a tus compañeras?

La actividad tiene como objetivo trabajar en equipo.

¿Y qué es el trabajo en equipo?

Que yo me adapte a ellas, ¿no? ¿Por qué no se adaptan ellas a mí?

Trabajar en equipo implica las dos cosas.

Pero alguien tiene que dar el primer paso.

¿No te ha gustado mi tortilla?

Es mi mejor plato, ¿eh?

Estaba buenísima, pero no tengo hambre.

Estaba pensando una cosa.

Miedo me das.

¿Qué te parece si me vengo aquí contigo?

Podría hacerte más tortillitas.

Pero de la buena, esta me salido regular.

Podría venir después del trabajo y encender la lumbre...

Podría ayudarte... Ramón.

a recoger las cosas... Ramón, que no es buena idea.

¿Por qué no, si hemos pasado mucho tiempo juntos?

No iban a cambiar las cosas. Es una decisión importante.

y hay que estar seguro. Yo estoy seguro.

Tere.

Tere.

Yo sé que tú me quieres.

Lo sé.

Claro que te quiero, Ramón.

Pero a veces no es suficiente con eso.

¿Cómo voy a dar si no me tengo ni a mí?

Yo es que no me siento capaz de...

cuidar de una relación ahora.

Necesito cuidarme a mí y recuperarme.

¿Lo entiendes?

Yo te entiendo,

pero tú nunca me entiendes a mí. Yo siempre...

he querido tener una mujer como tú casarme, tener hijos...

Veo que queremos cosas muy diferentes.

Pues seremos amigos. Amigos y todo estará bien.

Ya sabes dónde estoy.

Y, Tere,...

lo que ha pasado no se puede cambiar.

Pero hay una cosa que sí puedes cambiar,

entiendo que no puedas cuidar de una pareja,

pero creo que deberías cuidar de una hermana.

Buenos días.

Buenos días, doña Luisa. Buenos días.

Ay, que no te oí llegar.

Perdone, no quería asustarla.

No te preocupes.

Bueno, voy...

¿Va a por el correo? Voy con usted.

No, a por el correo no voy a ir.

¿Está usted bien? Sí.

¿A discutido con don Vicente?

¿Perdona?, no te entiendo.

Ah. Bueno, es que...

Había oído, se comenta...

que el cartero y usted están juntos.

¿Y dónde has oído eso?

Pues... Lo siento, no quería que se molestase.

Si estuviesen juntos, me extrañaría que no bajase a verle.

Pues porque si estuviésemos juntos,

ahora estoy trabajando, y no creo que sea ni el momento ni el lugar.

Pues como el marido de doña Manuela,

que viene muchas veces y no pasa nada.

No es lo mismo. ¿Por qué no?

Porque no. ¿No están juntos?

No. Bueno...

Da igual, aunque estuviéramos juntos,

nosotros no vamos por ahí

cogidos de la mano ni dándonos besos.

Yo eso es lo que más echo de menos.

Creo que lo más bonito es poder enseñarle a la gente

cuánto quiere a alguien...

y que eres feliz a su lado.

¿Usted no lo cree?

Sí.

El problema es que hay gente

que no lo ve con buenos ojos.

Pues a lo mejor la gente tiene un problema de vista.

Bueno, sabemos que ha habido un problema en una de las secuencias

y estamos aquí para hablarlo. -No tiene que haber un beso.

-El público lo exige.

-Pues es hora de cambiar eso.

-Siempre ha sido así, el chico besa a la chica. Yo no le veo mal.

-Yo sí, y no solo por eso.

¿Por qué tiene que ser un héroe el que salve a la princesa?

¿Por qué no al revés? -Y las protagonistas son jóvenes

y las actrices mayores hacen de abuelas.

-¿Y por qué no cambiáis todo eso?

¿Por qué si teníais la oportunidad de contar vuestro punto de vista,

habéis contado lo mismo de siempre?

-Chicas,

si no os gusta cómo se cuenta la historia,

contadla vosotras mismas.

Puede ser...

una historia sobre mujeres pioneras. Dispara.

"Sobre mujeres valientes que no se esconden".

"Sobre mujeres que tienen claro el rumbo de su vida...

o que todavía no han encontrado lo que están buscando".

Una historia de mujeres que dejan al lado sus diferencias

y, cuyas vidas, quién sabe,

pueden confluir juntas por caminos inesperados.

Porque nadie mejor que vosotras

puede contar vuestra historia.

¡Corten!

Buena, ¿no?

-Chicas, hemos terminado el rodaje.

(Aplausos)

Vicente.

Perdona que llegue tarde, he tenido mucho reparto

y no me ha dado tiempo a cambiarme.

No te preocupes. ¿Y cómo es que has entrado aquí?

Doña Manuela me ha dicho que puedo entrar, como lo tuyo y lo mío...

Ah... Lo sabe toda Sevilla.

(RÍE)

Bueno, ¿qué, vamos a ver esas maravillas del cine?

Sí. Subo a por el abrigo y vuelvo enseguida.

¿Te espero aquí? Sí.

Buenas tardes, Paloma.

¿Qué?

¿Nos vamos?

Claro, empieza a las seis.

Pues venga.

(Llaman)

¿Se puede? -Sí.

-Vengo a por la máquina de escribir. -Pasa.

-La película ha estado bien, ¿eh?

Una de piratas.

-Ha estado divertido.

Tomás.

Eh, bueno, nada, que...

Quería darte las gracias por ayudarnos con la película.

Aunque al final no ha hecho falta. -No te preocupes.

Se me da mejor hacer chapuzas que ser actor.

(CARRASPEA)

-Oye, quería decirte que...

lo de no besarte, sabes que no era personal, ¿no?

-Sí, sí, lo sé, y me parece bien lo que hiciste.

-Bueno, es que no...

No he vuelto a besar a nadie desde lo de Rafita.

No sé, es como que todos los chicos me recuerdan a él.

Todos menos tú.

No sé, contigo me siento cómoda.

Y mira que es raro, porque sois hermanos.

-Ojalá pudiera cambiarme el apellido.

-No hace falta.

Yo sé lo que eres, y...

eres un chico maravilloso.

Eres comprensivo y...

y bueno.

En realidad, sí quería besarte.

Buenas noches.

Don Matías.

¿A qué debemos su agradable visita?

-Tu mujer me ha invitado.

Me estaba comentando

que te estás pensando lo de presentarte a magistrado.

-¿Se puede saber qué pretendías con todo esto?

Creo que deberías aceptar. No te entiendo.

Antes me reprochabas que trabajaba mucho

y ahora quieres que acepte un trabajo que está en Cádiz.

No quiero ser un impedimento para tu carrera profesional.

¿Y nuestro matrimonio, no te importa?

Sí me importa, Martín.

Pero eres tú el que siempre está cediendo.

Y eso no es justo. Es lo mejor para los dos.

No quiero que pierdas esta oportunidad por mí.

Nunca me lo perdonaría.

Esto no tiene nada que ver con mi carrera, ¿verdad?

Quieres que acepte y me vaya porque no quieres estar conmigo.

¿Es eso?

Martín, piénsalo.

Las cosas no van bien. Ya.

¿Y esta es tu forma de decírmelo? Si el matrimonio fuera bien,

el trabajo no sería un impedimento.

Pero la solución es que yo me vaya, es esa.

¡Que no podemos estar juntos!

Y si tan mal estábamos, ¿por qué me pediste que volviera?

¿Por qué?

¡Dilo! ¡Mi madre me lo pidió!

A cambio del dinero que me dio para la academia.

Perdóname, Martín.

Lo siento.

Te aseguro que lo he intentado por todos los medios,

pero no sé qué me pasa.

Lo siento.

No te preocupes,

no te preocupes por tu academia,

que de cara a tu madre seguiremos estando juntos,

pero se acabó.

Se acabó, esto ya no tiene ningún sentido.

(LLORA)

Gracias por venir. No sabía a quién más llamar.

Qué pesado. Parece que se ha enamorado.

Me sigue a todos lados, parece mi sombra.

Abrid la boca y soltad aire.

(VOMITA)

-Ha soltado algo más que aire.

¿Cuándo tuviste el periodo? -¿Cree que estoy embarazada?

Escoged una mujer que os inspire,

en la que os sintáis reflejadas. Una madre puede ser un referente.

Sé dónde puede estar tu madre, en calle de los Arcos.

Es raro, seguimos viviendo en la misma casa, pero...

la situación es insoportable.

Que no llegamos.

¡¿Con Tomás?! -¿Qué te he dicho, Margarita?

Flavia no lo sabe, ¿verdad?

-¿El qué?

Exiges mucho para lo poco que das. Exijo lo que me corresponde.

Y tú tienes que aprender a ver que no eres la única.

A veces es mejor no tener referentes para que no te decepcionen.

¿Qué te pasa?

Dichosos los ojos.

Por eso me vendiste. -Vámonos.

-Haberme dicho que te interesaba mi novia.

Haz tu trabajo y cumple con el plan de estudios,

solo eso. ¿Qué te pasa conmigo?

Es la segunda vez que me acusas de no cumplir con mi trabajo.

Debería estar orgullosa de las chicas.

¿Crees que el alcalde aceleraría los trámites

si no quisiera nada a cambio?

Arrea pa dentro y no me hagas... -Déjame. ¡Suéltame!

Que alejen a esta señorita de la virtud,

por no hablar de su empeño en admitir a una morena entre ellas.

Debería dar las gracias por estar aquí.

Es más de lo que tiene cualquier moreno.

(LLORA)

Escúchame.

No, no, no.

Roberta.

Roberta.

¡Roberta!

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La otra mirada - T2 - Capítulo 16: "Vuestra historia"

10 jun 2019

Las alumnas en la Academia se preparan para recibir la vista del actor Benito Padilla, el primo de Manuela, y el director Jorge Merlot. La pareja de cineastas les propone que hagan un cortometraje entre todas. Mientras tanto, Roberta intenta acercarse a Teresa, pero la profesora la evita.

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  1. Maria Adelaida Restrepo

    Comparto todos los comentarios de los otros países donde no puede verse la producción on line, agradeceríamos mucho que fuera habilitada para Mexico.

    pasado jueves
  2. Jorge ricagno

    La temporada uno la pude ver .pero que maldad no me lo dejais ver estoy fuera de españa. A ver si nos dejan ver la otra mirada en la App .¿¿¿¿¿¿

    pasado jueves
  3. María

    ¿Por qué hay que poner ese aspecto de machorra a Teresa? Piernas abiertas, manos en los bolsillos,.. Llegará un momento en que Heidi pensemos que estaba enamorada de Claral

    pasado jueves
  4. Martha

    Yo vivo en Puebla y tampoco puedo ver los capítulos de la temporada 2. Deberían reconsiderar que en México se pudieran ver.

    pasado miércoles
  5. Marina

    Hola, no se qué pasa que los capítulos no tienen volumen, alguna sugerencia? Gracias

    pasado miércoles
  6. Ramona Leticia Lomeli González

    Buenas tardes el día de ayer 10 de junio de 2019, no me fue posible ver el capitulo de la Otra Mirada Capitulo 16 y quise verlo por internet y dice que no esta disponible en el área donde vivo. Mi domicilio esta en la ciudad de Guadalajara, Jalisco México. Disculpe por escribirles pero es el primero que me pierdo desde que inicio el año pasado. Me gusta la serie y la esperaba con ansia. Gracias y ahora veo que tengo que hacer lo imposible por no perdérmelo o pedirle algún familiar que me haga el favor de grabarlo. Mil gracias por leer mi mensaje y les envío un saludo y abrazo afectuoso. Atentamente Ramona Leticia Lomeli González

    pasado miércoles