Presentado por: Clara Peñalver Dirigido por: Blanca Flaquer

'La mitad invisible' es un programa sobre arte que pretende conocer en cada capítulo una obra de arte y a su autor, si lo tiene.La mitad invisible' es un programa sobre arte que pretende conocer en cada capítulo una obra de arte y a su autor, si lo tiene. Con la ayuda de un conductora, interpretada por Clara Peñalver, se profundiza en los aspectos esenciales y triviales de la obra a través de entrevistas a expertos, visitas a lugares relacionados con la obra, búsqueda de archivo gráfico y un largo etcétera que dependerá de la obra escogida. Se trata de descubrir 'La mitad invisible' * 'Las obras se tocan, se ven, pero en el arte siempre hay una mitad invisible que explica muchos porqués' * El equipo del programa ha abierto un blog: http://blogs.rtve.es/lamitadinvisible/

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.5.0/js
3815810
Para todos los públicos La mitad invisible - "Grave pasión encantadora", de Carmen Calvo - ver ahora
Transcripción completa

A veces, seguir de la pista de una obra

puede llevarnos a territorios turbadores.

Eso sucede con "Grave pasión encantadora",

una obra reciente de Carmen Calvo.

Una de las artistas contemporáneas más imaginativas

y ligada a su tiempo a la vez.

La mirada que imprime la pintora es puro desasosiego.

(Música)

En la sensación, en la emoción que provoca el arte,

siempre hay una mitad invisible que explica muchos porqués.

(Música)

Estoy buscando una palabra.

Grave.

En el umbral de tu misterio.

Pasión.

Quién fuera a divagar... Encantadora.

Quién fuera el mítico sin bar.

Quién fuera un poderoso sortilegio.

Quién fuera encantador.

Lo primero es mirar esta obra cara a cara.

Y para mí es un enigma dónde encontrarla.

"Grave pasión encantadora".

Esta es la galería en Madrid de Carmen Calvo, creadora plástica.

Amante de la investigación más rigurosa

y de la desmesura a partes iguales.

Seguro que aquí Manuel Fernández-Braso,

uno de los tres hermanos propietarios de la galería,

me podrá decir dónde ver la obra.

Pues no lo tenemos en la galería en este momento.

Está en el estudio de Carmen en Valencia.

¿Este es de Carmen? Este también es de Carmen, sí.

Colgadas en las paredes, dos obras de Carmen Calvo

con títulos tan extraños como "Cae levemente"

o "Cest la crapule", así, en francés.

Fernández-Braso me da la primera pista

sobre cómo crea esta artista.

En "Grave pasión encantadora"

se ve muy bien cómo traslada el dibujo a la fotografía,

cómo utiliza el objeto

y lo coloca en un sitio absolutamente clave

dentro de la composición.

(Música)

Desde mi punto de vista,

es muy difícil entender la obra de Carmen

sin entender la historia del arte en general.

Sobre todo, la historia del arte de la pintura.

En todos estos catálogos que me deja consultar Fernández-Braso

en su despacho,

aparecen decenas y decenas de obras suyas.

No se puede negar que es una artista muy productiva

y con registros diferentes.

Pero aquí falta la que yo persigo, "Grave pasión encantadora".

Me planto en Valencia, la tierra de Carmen Calvo.

No es que su obra esté por todas partes,

pero sí que ha dejado su sello en la parada de metro de Torrent.

Estoy buscando una escapada.

No hay que engañarse, el tamaño del mural es grande,

pero tengo la sensación de que solo estoy arañando

la superficie de Calvo.

Es lo bastante reconocida

como para haber recibido el Premio Nacional Artes Plásticas

y participado en la Bienal de Venecia hace unos años.

Me interesa explorar una biografía así.

He ido a ver sus cerámicas al Centro Cultural La Beneficencia.

(Música)

Silencio.

Para mí, los objetos son personas.

Es el objeto ese viejo que está manoseado,

que tienen heridas, como las personas.

Que ya están rotas,

pero es que es igual que las personas.

Las personas también estamos rotas.

-Hola, Rafa.

¿Me has guardado los...?

Carmen Calvo me ha dicho que la encontraría en el rastrell,

un rastrillo.

Está con Rafa Landete, que tiene aquí su segunda casa.

Hablan de música

y hacen descubrimientos con los mismos ojos.

El señor... Este parece muy Renoir.

La mirada.

Nosotros siempre hablamos de la mirada.

Este lugar es una de sus fuentes de inspiración.

Y quiero acompañarla en su descubrimiento de objetos

que se convertirán en obra.

Veo cómo las historias se abren paso en su cabeza.

De todo, el quiché,

el remitir a la pintura,

entre comillas, clásica.

Aquí tenemos un reflejo. Aquí...

Dibujos hechos.

Hay toda una historia, historias religiosas...

Bueno, adiós.

(Música)

Exposición "Agostamiento",

del colectivo Basurama en matadero, Madrid.

(Continúa la música)

¿Cuál es el aliento que activa un rincón de la mente

para crear algo nuevo?

Si no creyera en la locura...

Recuerdo que aquí me pareció encontrar

la grieta por la que se cuela esa pequeña luz

que se llama inspiración.

Lo que de verdad importa.

Si no creyera en la balanza,

en la razón del equilibrio.

Si no creyera en el delirio,

si no creyera en la esperanza.

¿Hay alguien en casa?

(Puerta)

¡Ah! Están llamando.

Este es el estudio de Carmen Calvo.

¿Qué tal?

Y esta es, por fin, la obra.

"Grave pasión encantadora".

Una imagen silenciosa que, de repente, grita.

Opresión, tristeza.

Resignación.

Aceptación.

Es una obra que me perturba.

Cercana e inquietante a la vez.

Carmen Calvo transita cómoda en el territorio de la metáfora.

La técnica está presente en la mano

a partir de un dibujo que es la génesis de todo.

Luego, viene esa fotografía anónima que se convierte en símbolo.

La fotografía está retocada, tiene unos trazos que definen.

Por ejemplo, el traje, los ojos, el cabello...

En este semblante de tristeza,

que lo ha adquirido a través del tiempo,

es un rostro árido y...

(Música)

La foto es anónima para mí,

pero, por desgracia, hay muchas mujeres así.

Si yo no hubiera puesto el objeto, era un retrato como otros.

Si no fuera por esto,

sería un retrato, duro, pero un retrato.

Porque, claro, unas esposas, por mucho que sea de sex shop,

es opresión.

Bueno, realmente, para decorar comedores no es.

(Música)

La pintora es generosa.

Me ha hecho el regalo de contar las mitades invisibles de la obra.

(Continúa la música)

Ahora, pienso seguir profundizando sobre ella

en las entrañas del museo que alberga más obras de Carmen Calvo,

el IVAM, de Valencia.

Si hace falta, me meto en el laboratorio de restauración.

Yo creo que uno de los aspectos más peculiares que veo hacia ella,

es que es una obra muy poética,

de un contenido poético y narrativo muy elevado.

Pero al mismo tiempo, eso no quita que sea también

una obra... ¿Cómo decirlo?

De un tipo reivindicativo, contestatario importante.

Sobre todo, con planteamientos de un fuerte carácter feminista.

José Miguel García Cortés, el director del IVAM,

me resume los casi 50 años de trabajo de Carmen Calvo.

Hay como tres grandísimas etapas en la obra de Carmen Calvo.

Un momento sería cuando ella trabaja con el barro cocido.

Y de aquí esa memoria de unos paisajes.

Esta obra de la serie "Paisajes" que se descubre en los peines

es de los años 80.

Es un homenaje a Van Gogh,

a modo de impresionismo posmoderno y artesanal.

(Música)

Empiezo a aprender que la historia del arte

está compilada en las obras de Carmen.

Este collage es un homenaje a las vanguardias.

Me recuerda a Mondrian.

Luego, sería una época que para mí es fundamental también,

el tema de los objetos encontrados.

Evidentemente, ella recoge objetos,

pero cuando tú estás acogiendo un objeto u otro,

evidentemente, estás eligiendo.

(Música)

Nosotros hemos elegido entrevistar al director del IVAM

junto a otro de los cuadros con objetos,

la serie "Paletas".

Luego, un tercer aspecto,

es cuando aparece con una gran importancia el tema de la fotografía.

Hay otro elemento muy significativo que es el tema de la extrañeza.

O incluso el tema de lo siniestro, según Freud.

(Música)

Es como una obra aparentemente normal,

donde los personajes, la situación la podíamos calificar de normal.

Se introduce, aparece un elemento que no tiene nada de normal.

Y que, por decirlo así, hace estallar la situación.

(Música)

Hilos, hilos, hilos,

hilos, hilos...

Hilos, hilos, hilos,

hilos, hilos, hilos...

Descubro este hilo.

Alguien lo ha puesto ahí para mí.

¿Me he agarrado yo a él o el hilo me ha agarrado a mí?

(Música)

A mí, particularmente,

hay obras suyas que me descolocan,

me causan desazón,

me generan muchísima inquietud,

y eso es porque creo que nos traslada a un territorio

que no estamos acostumbrados a llegar.

También eso yo creo que es lo que busca un poco Carmen.

El decir: "Voy a tratar de conmover a estas personas,

voy a tratar de menearlos

para que dejen de ver el mundo como lo están mirando

y podamos avanzar un poco más como sociedad y como género humano".

(Música)

En el IVAM, García Cortés me contó algo más. Lo recuerdo.

El tema de la memoria aparece y reaparece constantemente

en los cuadros, en las obras de Carmen Calvo.

Yo destacaría dos artistas franceses

también muy importantes

porque ella vivió mucho tiempo en Francia,

como son Anette Bege y Christian Boltanski.

Creo que son dos artistas, una mujer y un hombre,

en la cual, su obra han estado muy vinculados permanentemente

al tema de la memoria.

A veces, las casualidades sobrecogen.

Están expuestas estos días en el IVAM

las grandes instalaciones de Boltanski,

uno de los artistas admirados de Carmen Calvo.

Pero sé que prefiere a Louise Bourgeois,

la escultora francesa que, como ella,

es una artista comprometida de su época.

No es lo que parece.

Desmesurada.

Para entender la obra de Carmen,

hay que remontarse al dadaísmo y al surrealismo.

Y son, digamos, lenguajes

que tratan de configurar un mundo más poético, más libre,

y que tratan de hacerlo, digamos,

a través de impulsos

y de mensajes puramente irracionales.

Entiendo lo que quiere decir.

La obra de esta creadora me ha llegado al alma

con la mínima expresión.

Más que un lenguaje minimalista,

Carmen lleva su trabajo

hacia una economía de medios.

Los cauchos negros de los años 90, o incluso alguna obra actual,

son muy simples

desde el punto de vista compositivo, son muy esenciales.

Y yo, verdaderamente yo,

hace mucho he rechazado siempre que me comprendiesen.

Quiero hablar de sustantivos, sintagmas, adjetivos.

Por eso, me he citado en este lugar

donde el restaurante se llama Vocablo,

los pisos se definen con poemas

y hay una biblioteca en la que me espera un poeta y nombrador.

Los títulos son vitales para Carmen Calvo.

Dice que es como sellar la obra.

Yo no me canso de pronunciarlos.

Necesito un experto para que me analice el título:

"Grave pasión encantadora".

Aunque lo primero que quiero

es preguntarle cómo se llamaba esta mujer.

Es muy difícil así buscar de pronto.

Es un nombre que, para mí,

me lleva a historias renunciadas,

a cosas no acabadas, a cosas que no has podido hacer.

Entonces, "renuncia" sería un buen nombre.

Para mí, este título, "Grave pasión encantadora",

lo veo como una balanza.

Una balanza, además, muy clara,

como ocurre a veces con los nombres o los títulos de tres palabras.

En el centro hay un eje, un eje sustantivo, que es la pasión.

Al final, la pasión es la que mueve y moviliza el arte.

Y en los lados están los platillos, que son los dos adjetivos.

Están oscilando entre la gravedad, lo encantador,

como oscila la vida.

La vida oscila entre el abismo y la belleza,

entre el acantilado y la flor, entre la dureza y lo tierno.

Pero quizás con este título

a mí me sugiere que ese cambio que ha hecho de los adjetivos

viene del verso de Rimbaud

donde primero está lo encantador y acaba en la gravedad.

Aquí ella lo ha transformado y es muy sugerente.

Al llevarse el encantador al final del título,

para mí, lo que hace es abrir una vía de despegue,

una pista, precisamente, de despegue para ir hacia otro lugar.

Rimbaud, Pessoa o Baudelaire

son algunos de los nombres que suenan en la cabeza de Carmen Calvo

cuando piensa en un título.

Hay autores que ponen un nombre

que se limitan a describir aquello que ya vemos

y hay otros que suman,

que se arriesgan, porque es un riesgo, a sumar.

(Música tensión)

La poesía está en otro sitio.

(Continúa la música)

En mis pesadillas, las escaleras no acaban nunca.

(Música)

Yo, con mi madre, es con la que he tenido más feeling

por lo luchadora, dura...

Entonces, esa frase

a mí se me quedó

porque era un poco ella salirse por la tangente.

Decir: "Pues yo no lo entiendo,

pues se volverá loca".

Ella, en parte, admiraba,

pero en parte no entendía las horas que yo me podía pasar aquí.

El porqué.

Pensaba: "Bueno, pues si trabaja tanto,

ganará mucho".

Apoyo familiar no le faltó.

A los 14 años, su hermano le pagaba clases de pintura.

Mientras estudiaba Bellas Artes, trabajó en una empresa de cerámica

y la incorporó a su obra como una técnica más.

Ha recorrido el mundo con sus exposiciones,

que han salido de un trabajo paciente, hecho día a día.

Yo, a la hora de...

De trabajar,

la soledad.

"La soledad del corredor de fondo", que es una película que me encanta.

(Música)

Porque nosotros somos cámaras indiscretas,

somos ojos indiscretos.

O de observación, un tanto voyeaur.

Es un tanto nuestro mundo, nuestro oficio, el mirar

y el observar.

Y parte de eso es de lo que trata mi trabajo.

Luego...

La presencia de que una pierna...

(Música)

Toda pintura plantea preguntas.

O sea, hasta el cuadro más...

naif, entre comillas, que plantea un guion.

Y yo estoy planteando cuestiones.

Mi manera de pintar es con objetos.

Objetos que en su universo inclasificable

aluden a represión, a culpa, a mortificación.

Y que, como las fotos, no están cogidos al azar.

Los retratos,

y, sobre todo ahora, que estoy haciendo más de mujeres

o de escenas cotidianas

que se siguen repitiendo,

aunque la foto sea de los años 60.

A mí me es más cómodo remitir

a ir a ese origen del encuentro,

que hacer yo la foto.

Es que sería otro proyecto.

Sin embargo, yo voy,

recojo, retomo esa fotografía pequeña,

la amplío, la llevo a escala,

la manipulo...

Si la quiero en color, si la quiero en blanco y negro...

Todo eso estamos hablando de la pintura.

Carmen es locuaz.

Y si quiere que algo destaque,

lo dice con una rotundidad que desarma.

Como cuando reivindica los derechos negados a la mujer.

Yo creo que se han dado pasos positivos en el tema de la mujer.

Pero aún queda mucho camino por recorrer, mucho.

Porque aún las noticias que tenemos

es, hace dos días, un asesinato

y unas historias brutales.

Todo eso, claro,

viene de una falta de educación cultural.

Eso se transmite, toda esa violencia.

(Música tensión)

Renuncia.

El nombre que le puso el nombrador a esa mujer que me obsesiona.

Esa mujer que, como me decía Carmen Calvo,

sufrió y todavía sufre.

¿A quién representa?

Quiero conocer los códigos que usa Carmen.

"Grave pasión encantadora".

Soley-Beltran es doctora en sociología del cuerpo.

Me ayudará a comprender ese supuesto ideal de mujer

que denuncia Calvo.

Mi primera impresión es la gravedad de las circunstancias,

la seriedad de la vida, la profundidad de la persona.

Es un retrato que te obliga a mirar quién tienes delante,

sin tapujos.

Hay un gran contraste entre las circunstancias

del momento histórico que pesaban sobre las mujeres

de mantener un cierto nivel de adecuación a las normas,

que se consideraban de la honestidad, las normas sexuales, etc.,

y el ideal de la mujer en la familia,

los contrastes entre la mujer madre, virgen, buena, digamos,

y la mala mujer.

Ella va vestida de una manera muy modesta.

Se tapa, de negro, etc.

Hoy en día, las reglas son completamente diferentes.

es más exhibir, mostrar

un cuerpo que se adecúa a los cánones de estos ideales

que nos vinculan a través de la publicidad.

Si tuviéramos que pensar cuál sería el modelo,

sería una chica joven, de piel clara, delgada,

que vive a la moda y que se está haciendo un selfie.

A Carmen Calvo le interesa el retrato.

¿Cómo posaba antes la gente que no estaba habituada?

Nuestras abuelas o, incluso, nuestras madres.

Nada que ver con los selfies tan en boga,

que nos obligan a posturas estudiadas,

solo espontáneas en apariencia.

"Elija ahora entre los propuestos el tema para sus fotos divertidas.

Después, confirme con la tecla verde".

Yo, en el fondo, soy una romántica que sigue fiel al fotomatón.

"Gracias y hasta pronto".

-La sastrería es un lugar en donde

Carmen Calvo ejerce una tarea que ha estado siempre en su obra,

que son lo que podíamos llamar falsos y poéticos sistemas de recopilación.

Esas mercerías y esas sastrerías

en donde todo se guarda en convenientes cajitas,

perfectamente ordenado,

y donde el mercero encuentra la bobina de hilo rojo

en un momento.

(Música)

¿Es aquí donde me lleva el hilo rojo?

¿A un posible marido de renuncia atrapado en un escaparate?

Algo que se le ha ocurrido a Alfonso de la Torre,

crítico y teórico del arte.

Con él me encuentro a la puerta de Casa Benítez,

una sastrería,

uno de esos lugares que tanto aprecia Carmen Calvo.

(Música)

Entre uniformes para hoteles y chaqués para bodas,

no es difícil reivindicar el trabajo artesanal,

el de los sastres

y el de Calvo.

Es una trabajadora manual.

Durante mucho tiempo ella ha hecho un trabajo paciente

que ha consistido en moldear pequeñas figuras, centenares a veces,

que luego ha cosido con un hilo de empalomar a los lienzos,

en un trabajo de meses.

Ese trabajo paciente no es un trabajo irreflexivo,

sino que, cuando uno mira esas alucinaciones,

uno observa que, detrás de eso, hay numerosos bocetos

en los que ella plantea cuáles van a ser los ritmos.

De la Torre llama sin complejos alucinaciones a estos proyectos.

Será porque ha sido comisario de varias exposiciones de Carmen Calvo

y sabe de dónde proceden esas realidades transgresoras.

Carmen Calvo se mueve desde un mensaje surrealista,

que es el otorgar espacio a los sueños, a la imaginación,

a otras realidades,

y también a eso que se decía en el diccionario surrealista

sobre la capacidad de que los extremos estén juntos.

Porque, a veces, se ha comparado con Rimbaud.

Es un artista que es un...

Podíamos decir, su reino no es de este mundo.

Y muchas veces esa forma de sacudir del derecho o del revés,

a un lado y a otro, al presente y al pasado,

a la infancia, a la vejez,

a los matrimonios, a los amores pasados...

Todo eso parece ser

no más que una gran incomodidad

de la que ella misma puede hacer surgir la creación.

Todos me hablan de surrealismo.

¿Qué hilo invisible lo une a Carmen Calvo?

Tendré que repasar el manifiesto que André Breton escribió en 1924.

Los objetos cotidianos que pasan a ser considerados arte.

Los extremos contradictorios que se juntan.

El desconcierto.

Carmen se une a una estirpe de creadoras, de mujeres,

de un cierto arte del desasosiego, de imágenes incómodas,

un arte que no es complaciente.

(Música)

Estoy aprisionada en la angustia de renuncia.

He entrado en el delirio

con un hilo entre las manos que no cose nada.

¿Dónde esta ahora lo encantador

de esta grave pasión?

(Continúa la música)

Cada creador o cada artista

tiene un guion.

Uno hace lo que lleva dentro.

Son trabajos que yo creo que inquietan.

Y esto me gusta.

(Canción en portugués)

Hay una frase que utiliza mucho Carmen Calvo.

No sé si es de algún título de alguna obra, creo que sí,

que es "La belleza será convulsiva o no será".

(Continúa la canción)

Y realmente, es que la obra de Carmen es muy sincera y es muy honda

porque está muy cerca de la herida y está muy cerca del dolor.

Y eso, por otra parte, le aleja muchísimo

de lo que sería lo superficial o decorativo,

lo anecdótico.

(Continúa la canción)

(Música créditos)

La mitad invisible - "Grave pasión encantadora", de Carmen Calvo

29 nov 2016

Los últimos 138 programas de La mitad invisible

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Recomendaciones de usuarios