Las profesiones del futuro.

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Para todos los públicos La cuarta revolución - Episodio 1 - Ver ahora
Transcripción completa

La Primera Revolución Industrial llegó con la máquina de vapor.

Un siglo después, la producción en serie y la electricidad

protagonizaron la Segunda.

Más tarde, con los ordenadores y las telecomunicaciones,

llegó la Tercera Revolución.

Hoy, el avance de las tecnologías digitales, físicas y biológicas

está transformando el mundo.

Asistimos a un tiempo fascinante que está cambiando nuestra vida

de una manera profunda y creo que nadie debería quedarse atrás.

Soy Silvia Leal y te invito a entrar en "La Cuarta Revolución".

(Sintonía de "La Cuarta Revolución")

Podrían conseguirte el órgano que necesitas para un trasplante,

pero es que, además, pueden fabricar tu casa,

cocinar tu comida e incluso hacer tu ropa.

Son las impresoras 3D, mucho más que un objeto caro.

Aunque no lo sepas, esta tecnología que hasta hace poco

solo formaba parte de la ciencia ficción

hoy es ya parte de tu vida.

¿Os imagináis que fuera posible fabricar...

bueno, o mejor dicho, imprimir una casa de hormigón para dos personas

en menos de 12 horas?

Vamos a ver cómo es posible hacer esto en Valencia.

Hola. Hola.

Vicente. Sí, ¿qué tal?

Muy bien.

Bueno. ¿Bien?

Vengo a ver tu casa. Adelante, aquí la tenemos.

Bueno, antes cuéntame qué tiene de especial.

Que está impresa en 3D

y la hemos conseguido imprimir en tan solo 12 horas.

Pero ¿qué espacio tiene?

¿Cuál es la superficie? Son 24 metros cuadrados

y es para dos personas.

Yo, que tengo varios niños,

¿qué tamaño puede llegar a tener una casa impresa en 3D?

Nosotros tenemos una capacidad de impresión

de unos 150 metros cuadrados.

Y el material que utilizáis, ¿cuál es?

Un hormigón con fibras que evitan las grietas.

¿Que evitan las grietas? Sí, evitan las grietas

y le dan más poder estructural a los muros de impresión en 3D.

Háblame de dinerito.

¿Qué impacto tiene en el coste de construcción?

Nosotros conseguimos reducir hasta un 35 % los costes

frente a los métodos tradicionales.

Conseguimos una vivienda de unos 70 metros cuadrados

alrededor de 800 euros el metro cuadrado.

Se te podrá quedar en 55 000 euros más o menos.

Si quieres, te la enseñamos. Vale, lo estoy deseando.

Adelante.

Bueno, aquí tenemos la cocina, ¿no?

Sí, esto sería la cocina comedor

y, como podrás ver, hemos dejado aquí

esta parte de revestimiento vertical,

unas ventanas para que se vea que los muros están en 3D

y que se vea cómo está hecha la casa.

Como podrás ver, está terminada y lista

para entrar a vivir.

¿Y los grifos funcionan? Sí, claro.

Bueno, también esta parte de aquí del techo

está hecha con paneles de poliuretano expandido.

Conseguimos un techo aligerado,

muy rápido de poner y también superelegante.

Para conseguir que con un poco de aislamiento por fuera

se consiga una sensación térmica buena sin aporte energético.

¿Seguimos viendo la casa? Sí, adelante.

O sea, que aquí tenemos el cuarto de baño, ¿no?

Sí, el baño totalmente completo.

Muy pequeño, pero está completo y totalmente funcional.

El lavabo funciona bien, el baño,

e incluso tenemos luz en el espejo.

Y el agua, ¿dónde va? Aquí tenemos la ducha,

está el sumidero metido en la pared, en la parte baja,

y todo el agua va por esa parte.

Pues nada, seguimos mirando. Claro, adelante.

Vamos a la habitación. A la habitación.

Aquí, la habitación.

Si, tenemos una habitación sencilla

y, bueno, está lista con su mesita de noche,

el tema del acabado, la ventana muy bien y aquí la cama.

¿Y te echas siestas aquí? Sí.

De vez en cuando vengo y descanso un poco de trabajo.

Vengo aquí a dormir un rato.

Tiene pinta, tiene pinta de funcionar bien.

Hemos visto aquí unas luces para que resalte un poco más

el tema de las capas en 3D

y a modo decorativo también.

Pues la verdad es que me encanta.

¿La impresora me la enseñas? Claro.

Aquí tenemos entonces la impresora, ¿no?

Sí. De casas.

Es una impresora 3D de casas.

¿Y cómo funciona?

Bueno, como podrás ver, es un pórtico móvil.

Va sobre ruedas, tiene el desplazamiento este así,

que se desplaza hacia adelante y hacia atrás,

aquí es donde estaría el material, de izquierda a derecha,

entonces hace una capa y cuando hace la primera capa

sube y hace la siguiente.

Es como si fuera una manga pastelera de hormigón

y automática.

Entonces, capa sobre capa, el hormigón cuando fragua

ya se convierte en un conjunto compacto y homogéneo

que es resistente estructuralmente para el tejado.

Pues gracias, Vicente. Te deseamos suerte.

A vosotros, gracias por venir. Adiós.

Hemos visto que pronto podremos imprimir casas,

pero ¿inmuebles?

Pues vamos a ver ahora que tan solo nos hará falta

un poquito de imaginación para poder imprimirlos nosotros.

Una impresión en 3D que se puede sentir.

¿Dónde hacéis esto? En Ávila.

¿Hay más empresas que hagan este tipo de sillas?

Que nosotros sepamos, a nivel internacional,

cinco empresas más.

Y de ellas, que estén haciendo mobiliario como tal, tres.

¿Y en España? Los únicos.

Y fabricáis sillas y...

Jarrones. ...jarrones.

En principio, todo lo que sea decoración de interiores.

¿Cuánto se tarda en fabricar una silla así, de este tipo?

Depende también.

Esta que tengo aquí, unas seis horas.

Y esa se puede ir a 24 horas.

Da la sensación, cuando las ves desde lejos, de dureza

y, sin embargo, luego te sientas y son sorprendentemente cómodas.

Sorprendentemente estables también, ¿no?

A pesar de las apariencias.

¿Quiénes son vuestros clientes entonces?

Sobre todo, a día de hoy, museos, exposiciones, galerías...

Pero, poco a poco, se están interesando clientes particulares.

En España no somos muy reconocidos.

A nivel internacional, hemos expuesto en París, Bruselas,

en Milán, en Copenhague, en Londres,

y la verdad es que fuera de nuestro país está teniendo mucha atención.

Y en España, ¿qué es lo que nos pasa?

Pues no lo sé, algo estaremos haciendo mal

o no saben valorar lo que hacemos aquí.

Pero, a día de hoy, todavía nos cuesta un poco.

O sea, que sois portada de medios internacionales

y en España apenas tenéis cobertura.

Eso es.

¿Cuánto dura una silla de este tipo?

Al final estamos hablando del plástico.

Un plástico en interiores puede durar toda la vida.

En exteriores, en este caso al ser biodegradable,

puede llegar a degradarse.

¿Y qué formación hay que tener para fabricar estos objetos?

Nosotros somos de formación arquitectos,

pero sí que hay que tener estudios de programación

a la hora de usar la tecnología que luego veremos.

Te voy a presentar a uno de mis compañeros, Miki,

y que él te explique un poco cómo funciona todo esto.

¿Cuántas impresoras tenéis, Miki?

Bueno, no son impresoras como tal,

pero aquí estamos viendo ahora a nuestros dos socios trabajar.

De momento, empezamos con uno y ahora ya tenemos dos.

¿Puedo tocarlo? No, no.

Mejor no lo toques porque ahora mismo está bastante caliente,

el plástico aquí se está fundiendo

y está saliendo a uno 180 grados o algo así.

¿Y qué tipo de profesionales manipulan estas máquinas?

Bueno, en este caso, el principal trabajo es de programación.

Al robot le tenemos que programar

los movimientos que queremos que haga

y luego ya es un poco cargar el plástico,

asegurarnos de que no se quede nunca sin material...

En fin, un funcionamiento normal.

¿Aquí puedo meter la mano? Sí.

Ahora mismo, esto está con alimentación manual.

Entonces, aquí vemos el material que utilizamos.

Eso está en estado de granza, en el grano.

Es un plástico biodegradable

que no proviene del petróleo.

Este material viene del maíz o de la caña de azúcar.

Es un material que viene de recursos naturales.

¿Y tenéis muchos deshechos en el proceso de fabricación?

Bueno, realmente deshecho como tal intentamos decir...

solemos decir que tenemos residuos casi cero

porque el material de pruebas y de prototipos fallidos

lo vamos almacenando

y lo podemos retriturar para reincorporar a la producción.

O sea, que retrituráis lo que os sobra.

Eso es. Entonces, supongamos que yo un año

quiero poner los muebles de la cocina rojos

porque está de moda,

pero el año siguiente quiero los muebles de la cocina blancos

porque está moda.

¿Yo puedo coger mis muebles rojos,

tritutarlos y sacar unos muebles blancos

y cambiar así los muebles

en función del color que se lleve esta temporada?

Exacto, sería un posibilidad.

Podríamos recoger el mueble rojo, triturarlo

para otros muebles rojos futuros

y utilizar un color blanco para fabricar de nuevo el inmueble.

Bueno, pues nada, muchas gracias.

Bienvenida la imaginación.

Casas, muebles, pero ¿y la ropa?

¿Podremos imprimir algún día lo que llevemos puesto?

En Israel, la diseñadora Danit Peleg ya lo está haciendo.

"'Hi, how are you?'". 'Hi, Danit'.

En 2015, imprimiste una colección, la primera del mundo en 3D.

¿Qué te llevó a hacerlo?

"Eh... siempre tuve curiosidad

por la relación entre la moda y la tecnología".

"Estudié diseño de moda en la universidad,

así que cuando supe que existía la impresión 3D

y la vi pensé:

'¿Por qué la gente no está imprimiendo ropa en 3D?'".

"Y eso fue lo que me llevó a investigar sobre esto".

¿Cuánto cuesta una de tus chaquetas?

"La chaqueta que estoy vendiendo ahora

es la primera prenda que se puede comprar en 3D 'online'".

"Cuesta alrededor de 1500 dólares".

¿Podría meter una chaqueta de tu colección en mi lavadora?

"Las chaquetas se lavan a mano,

pero todo el resto de mis diseños, que no tienen forro,

esta tiene forro, se pueden lavar en el lavavajillas".

¿Y cuál sería el impacto en el mercado

si todos empezásemos a imprimir ropa en 3D?

"Una vez que el diseño sea digital, veo camisetas virales".

"Imagínate una camiseta viral".

"Eres un joven diseñador,

subes a Internet la nueva camiseta que has diseñado

e inmediatamente

tienes a un millón de personas descargándosela e imprimiéndola".

"Y te conviertes en un diseñador famoso".

Tradicionalmente, las carreras STEM,

Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas,

no les interesan mucho a las chicas.

Eso dicen las estadísticas actualmente

y la realidad en colegios y universidades.

¿Podría cambiar esto?

"Creo que en la siguiente generación

habrá muchas mujeres en el mundo de la tecnología

porque tenemos muchísimo que ofrecer".

"Solo tenemos que mantener una mente abierta

y mostrar por qué es tan interesante y divertido".

"Y cómo se puede usar lo que te gusta, por ejemplo la moda,

con la tecnología y combinarlo".

"Y sí, podrá cambiar".

Estaría muy interesada en probar una de tu faldas

y prometería devolverla.

"Me encantaría enviarte una de mis prendas".

"Ya tengo la caja preparada para ti

con la falda dentro".

"Así que me encantaría verte con ella".

'But it's amazing'.

"Está totalmente impresa".

"Tiene un forro por debajo para que te sientas cómoda llevándola,

pero puedes ver que es muy flexible

y, de hecho, muy cómoda".

"Te sorprenderá tocar el material y sentirlo tan suave".

"Ya está de camino".

'I love it, it's amazing'.

Vamos ahora a Madrid.

Una empresa española, Pecu, lidera el mercado de impresoras 3D.

¿Cuáles son sus límites?

Hablando de las posibilidades de este tipo de impresoras,

¿qué se puede imprimir?

¿Dónde está el límite? Normalmente, ¿qué ocurre?

Uno empieza con la impresora 3D

y empieza a imprimir 'chuminadas', ¿no?

Juguetitos, muñequitos...

Pero, luego al final, se da cuenta de que con eso

puede hacer realidad aquello que diseña.

Tú antes pintabas un boceto en una hoja

y si querías convertirlo en realidad no podías.

No sé, lo más sencillo, un gancho para colgar los trapos de cocina

en una barra por ejemplo.

Al final, diseñar un gancho es muy sencillo.

Es una ese.

No hay que ser ingeniero para ser capaz de diseñar en 3D.

Hay softwares muy sencillos

que van a ser capaces de hacer esas piezas realidad.

El futuro de la impresión 3D, ¿hacia dónde va?

¿Dónde lo ves?

Mira, hay quien dice que todos tendremos

una impresora 3D en casa.

Creo que todos tendremos una en casa.

¿Evolucionará lo suficiente

como para que la ropa salga completamente impresa?

Pues no lo sé porque la tecnología de filamento fundido no lo permitirá

porque al final imprimimos plástico, pero seguro que está ahí.

Entonces, es una tecnología que puede ahorrar un dineral

en gastos de logística.

Imagina una explotación petrolífera en medio de la selva

que está a cuatro horas en helicóptero de cualquier sitio.

Si hay una pieza de plástico que se rompe,

aunque sea un botón, que hace que aquello no pueda funcionar,

tienes que parar la planta, coger un helicóptero,

cuatro horas de ida y cuatro horas de vuelta,

cuando allí vas a tener ingenieros que son capaces de diseñar la pieza.

Lo que pasa es que no la pueden fabricar.

¿Me enseñas cómo funciona? Claro.

Cuéntame qué está haciendo esta máquina.

Mira, aquí se están imprimiendo unas gafas para ti.

¿Unas gafas para mí? Sí.

Pero tienen que ser en negro. Claro.

Lo hemos cargado de filamento negro,

pero la podemos hacer de cualquier color.

Y el plástico, ¿de dónde sale?

El plástico se llama PLA.

El PLA es un plástico que surgió

como la necesidad de capturar C02 de la atmósfera.

Hay una empresa llamada Nature Work que dijo:

"Oye, si nosotros utilizamos petróleo

para hacer plástico, pues estamos emitiendo CO2".

"Si plantamos plantas que puedan capturar ese C02

y eso lo utilizamos para construir plástico,

cerramos el ciclo".

"El PLA sale de ahí".

"Se planta maíz, que captura C02 y con eso se hace plástico".

Esto está hecho de maíz. Sí.

Como las palomitas, pero...

Si, ya notaba yo que olía entre palomitas...

Huele a cine. Huele a cine.

Entre palomitas y regaliz.

Me huele un poco a regaliz.

¿Y esto consume mucha electricidad? No.

Piensa que la resistencia que hay dentro es así de chiquitina.

Quizá son 25 o 30 vatios.

En total, la impresora completa igual son 50, 60 u 80 vatios.

Estas impresoras que imprimen en PLA,

la plataforma no está caliente.

Otras impresoras sí necesitan que esa base esté caliente.

Sí que consumen más.

Por eso el PLA es mejor que otros materiales.

¿Cuánto tiempo tardaría en aprender a usar una cosa de estas?

Si me lo hubieras preguntado el año pasado,

te habría dicho que bastante.

Hoy ya hay soluciones, como la Witbox Go,

que te permite en 15 minutos estar imprimiendo

desde que la sacas.

La próxima vez que se me rompa una pieza,

¿podría utilizar esta impresora para reponerla?

Hombre, un mando sí.

Si es una pieza que está sujeta a calor,

pues quizá el plástico no se lleva bien con ella,

pero un mando podría hacer o un embellecedor.

Esas partes las puedes hacer con la impresora.

Lo mejor es que alguien la habrá diseñado

y solo tienes que imprimirla.

Esta máquina está haciendo una figurita.

Básicamente, está haciendo una figurita como podemos ver ahí,

y, en la práctica, este rollo de filamento,

que en este caso es de otro color,

este cachito de plástico es el que entra por aquí detrás

y esa cabeza se calienta, se funde

y vamos un poco pintando una capa,

luego pintamos otra capa, luego pintamos otra...

Las capas son gruesas, ¿vale?

Imaginaos que para pintar esa figura

necesitamos muchas capas.

Así podemos hacer piezas con mucha resolución.

Aquí están tus gafas.

¿Mis gafas? Pero si se abren y se cierran y todo.

Hemos impreso en tres partes.

Por un lado la montura, donde llegan los cristales,

y luego las otras dos patillas las hemos ensamblado con unos tornillos.

Me las puedo poner, ¿no? Sí.

A ver cómo te quedan. Huy, a medida.

Pues nada, para mi uniforme.

En la universidad Carlos III de Madrid

están imprimiendo el órgano de mayor superficie

de todo nuestro cuerpo, la piel.

Y nosotros vamos a ver en primera persona

cómo lo hacen.

Encantada, doctor.

Bienvenida, Silvia.

Bueno, pues vamos a ver.

En primera persona, vamos a experimentar

cómo se imprime la piel, ¿verdad?

Totalmente.

De principio a fin y con todo lujo de detalles.

Esto es el laboratorio de ingeniería tisular.

Aquí trabajamos fundamentalmente con células.

Y de ahí, todos estos anuncios que hay aquí, ¿no?

¿Por qué? Porque el trabajar con células es muy delicado.

No trabajamos con ningún tipo de célula

que pueda ser digamos perjudicial para nosotros.

La mayor parte de estos anuncios

son para que nosotros no seamos perjudiciales

para las células.

Pues vamos a arreglarnos para no ser un peligro dentro de la sala.

De acuerdo. Fenomenal.

Ya estamos viendo la impresora, ¿no?

Veo los cartuchos.

¿Esos cartuchos son como los de mi casa?

Pues tienen la misma función.

Estos los podríamos llamar los biocartuchos.

Y son los equivalentes a los cartuchos con tintas de colores

que tenemos en nuestras impresoras.

La diferencia es que en vez de tener tintas de colores,

aquí es lo que llamamos las biotintas.

Contienen materiales vivos.

Contienen células,

contienen productos químicos

para que ocurran determinadas reacciones,

contienen factores de crecimiento

para favorecer el crecimiento de las células...

Entonces, el problema es que todos estos biomateriales

son biomateriales muy sensibles.

Y, por lo tanto,

eh... el problema cuando uno diseña una impresora

no es la tecnología de impresión 3D, que hay mucha,

sino que lo que hay que buscar es una tecnología

que sea compatible con el uso de biotintas.

Esto es un cartucho de biotinta

que tiene células de una persona.

¿Correcto? Correcto.

¿Y de dónde han sacado ustedes las células?

Las células las obtenemos de donantes.

En general, son donantes que sufren

operaciones de cirugía...

de cirugía plástica

en las cuales hay, por decirlo llanamente,

eh... sobra piel,

y, entonces, nuestros amigos los cirujanos plásticos

nos avisan con tiempo,

hacemos todos los protocolos éticos

y del consentimiento informal del donante

y de la piel obtenemos las células.

Y España sabemos que es un referente mundial

en donación de órganos.

¿También de piel?

Pues no tanto.

O sea, la impresión que tengo yo viéndolo desde fuera

es que todo el mundo tiene muy asumido

la donación de órganos como corazón, riñón, hígado, pulmones, ojos...

Ahora, prácticamente se dona todo.

Y, sin embargo, las donaciones de piel me consta

que son muy escasas.

¿Podemos hacer la prueba

con el cartucho de células de verdad?

Sí, sí, ahora pasaremos a hacerlo.

Este es el ordenador en el cual está todo el software

que hemos diseñado para que dirija el funcionamiento

de la impresora.

Estamos a punto de poner el cartucho

con células de verdad.

Células donadas.

Y el resultado será piel.

Ahora mismo, imprimir piel

ya es una realidad.

¿Cuál es el siguiente reto?

Bueno, esta piel que imprimimos ahora

es una piel muy simple.

Es lo más simple que uno puede hacer.

Es lo que nosotros llamamos la piel interfolicular,

que solamente tiene epidermis en la parte de arriba

y dermis en la parte de abajo.

Y esto es suficiente

para ayudar a la cicatrización de una gran herida

o salvarle la vida a un quemado extenso.

Y, entonces, ¿qué vamos a hacer ahora exactamente?

Bueno, esto ahora lo tenemos que poner en un incubador

que lo mantiene a temperaturas constantes,

a 37 grados, que es la temperatura corporal

y que tiene unas condiciones adecuadas

para que estas células

sigan vivas y crezcan en ello.

Habría que esperar una noche para que salga el resultado,

pero ¿podemos ver de alguna manera cuál sería el resultado final?

Sí, sí, tenemos aquí algunas pieles en procesamiento.

Piel impresa con las células,

como las que hemos estado viendo nosotros antes.

Pero ahora ya está completa.

Es una piel gruesa.

Sí, tiene como... Es como una gelatina.

Como tres milímetros, es como una gelatina.

Como una gelatina.

Voy a tocar solo uno para no...

Esto sería digamos el equivalente

a una piel que se utiliza para transplantes

y esto es una piel que se utiliza para testeos

de medicamentos y productos químicos.

Esto en este momento

es muy experimental.

Estamos dando los primeros balbuceos.

Somos como Cristóbal Colón en las carabelas

yendo hacia Estados Unidos.

Algún día, tendremos aviones que nos llevarán

en este caso a hacer tejidos y órganos

con mucha facilidad.

Y, entonces, el hacer órganos

para el trasplante humano

será una realidad, digamos,

razonablemente habitual en los hospitales.

¿Acabaremos con la lista de espera

para trasplante y el tráfico ilegal de órganos?

Bueno, si algún día realmente esto nos sirve

para hacer corazones,

yo diría que sí.

Hemos visto a José Luis y ahora conoceremos a Guillermo,

quien desde su habitación de Madrid imprime prótesis

para quienes lo necesitan.

¿Qué tal, Guillermo? Hola, ¿qué tal?

¿Me vas a enseñar cómo imprimes los brazos?

Sí, vengo del trabajo, de diseñar juguetes,

y tengo siempre puesta la impresora para imprimir estas prótesis,

que lo tengo desde el móvil para ver si va bien o mal.

Bueno, entonces no puedes parar. No, porque hay muchas solicitudes.

El tiempo del trabajo lo tengo en remoto

y si veo que va mal lo apago, lo enciendo,

pero siempre está imprimiendo.

Bueno, ¿me lo enseñas? Claro.

¡Anda! ¿Esto es tu laboratorio o es tu habitación?

Sí, bueno, un poco de todo.

Como el pequeño rincón de todo, de todas las invenciones.

¿Y aquí tenemos...?

La impresora 3D, que está funcionando

desde por la mañana, desde que le doy a imprimir.

Normalmente, dura ocho o nueve horas

para que yo al llegar al trabajo lo retire todo

y ya prepare todo para el montaje.

¿Puedo probar una? Sí, sí.

En este caso, esta, la 'trésdesis', que es la invención

y es para personas sin codo,

funciona de manera muy fácil, se coloca en el arnés

y simplemente al levantar y mover el hombro,

pueden usarla.

Yo las denomino 'trésdesis'

porque son realmente una ayuda en 3D

para personas que lo necesitan

y que nunca podrían permitirse otra cosa.

¿Qué años tienes? 24.

Tienes 24 años. ¿Y cómo empieza todo esto?

Pues empieza un poco de casualidad, ¿no?

Como decía, me compro la impresora, quiero diseñar,

quiero hacer cosas

y, entonces, bueno, veo unas prótesis en Internet,

empiezo a aprender cómo funcionan,

intento modificar, diseñar

y así nace este nuevo proyecto que es para personas sin codo.

Y, a la vez, yo tengo preparado un viaje a Kenia, a un orfanato,

contacto con ellos y les digo: "Oye, ¿necesitáis por ahí ayuda?".

Ellos contactan con gente de la zona

y buscan personas candidatas

y es cuando yo voy con estas 'trésdesis'

y les doy estos brazos a cinco personas.

Yo he vuelto otra vez y me han contado

que uno puede coger un libro y una tiza

porque es profesor y por fin puede escribir,

eh... pueden...

He visto vídeos de gente con pala, cogiendo ropa,

ayudando a su familia...

Realmente, es una ayuda.

No vas a tocar el piano, pero sí mejorar tu día a día

porque es una calidad de vida impensable.

¿Cuántos pedidos recibes aproximadamente al mes?

Pues muchos.

Por semana, a lo mejor dos o tres.

Por mes, seis, siete...

Por eso, lo que queremos es escalarlo.

Crear una red de colaboración con muchas personas con impresoras

y que estas personas puedan hacer estas 'trésdesis'

para más personas

y así exponencialmente llegar a más personas.

¿Cuánto tiempo y dinero te cuesta hacer una prótesis como esta?

Bueno, si hablamos de tiempo,

por tema fallos, porque aquí siempre hay fallos,

desarrollos,

mmm... digamos que una semana o un poco menos de una semana

para construirla.

Tema dinero, si hablamos de material,

no sube de los 30 euros,

pero esto siempre está detrás.

Un consumo eléctrico, un desarrollo, un tiempo de desarrollo...

Estas 'trésdesis' para el destinatario son gratuitas.

Eso es importante. ¿Quién lo paga?

Pues lo paga gente que quiere ayudar con el proyecto.

En la página Web hay un bote de colaboración,

eh... pues eso, personas que quieran ayudar.

Cualquier persona puede acceder a la página Web

y ver de qué forma le es mejor colaborar.

Hay muchísimas formas de colaborar

y cualquier ayuda es bienvenida.

¿Y a qué te dedicas?

Bueno, trabajo de diseñador de juguetes

en una empresa de Madrid.

Juguetes electrónicos, juegos de mesa, drones...

¿Qué tal en la universidad? ¿Qué has estudiado?

Ingeniería en Organización Industrial

y, bueno, bien, pero porque es lo que me gusta.

Quería aprender industriales y de ingeniería,

pero poco a poco te vas dando cuenta

de que lo que hay que hacer es memorizar,

expulsar y a lo siguiente, ¿no?

Yo buscaba práctica, entender...

Entonces, bueno, pues para querer desconectar

lo que hice fue decir: "Venga, me voy un verano a Kenia,

a un orfanato".

Y fue lo que hice.

¿Y tienes algún caso en España

sobre el que podamos conocer mejor el impacto?

Sí, este proyecto no solo es en Kenia,

sino en cualquier parte del mundo.

En España ha habido menos peticiones,

pero sí que ha habido.

Por ejemplo, una chica de Sevilla con la que tengo mucho contacto

a mí me dice que le va genial

y que las nuevas versiones también le gustan

y la usa mucho.

Piel, brazos...

¿Podremos imprimir algún día órganos?

En Sevilla, el equipo liderado por el doctor Israel Valverde,

ya usa la impresión 3D para salvar vidas.

Mira, Silvia, te presento a Gorka.

Gorka Gómez, que es nuestro ingeniero

y es el que hace la magia posible de la impresión 3D.

Ahora te cuento un poco

cómo transformamos la imagen del paciente

en el modelo 3D.

Perfecto.

Aquí lo que veis son algunos de los programas

con los que trabajamos.

Por un lado, tenemos el programa de modelado 3D,

también tenemos el programa

que transforma la imagen 3D

en un código que entiende la máquina y con el que puede imprimir.

Podemos ver el corazón por dentro y podemos ver las distintas partes.

La aorta se ve aquí,

la aurícula derecha, la aurícula izquierda...

Entonces, lo que hacemos es navegar por dentro del corazón

y nos quedamos con la parte de la anatomía

que nos interesa.

Entonces, ya pasaríamos al proceso de laminado.

Aquí lo que hacemos

es tener un software que transforma

esa malla tridimensional en un modelo

y que nos permite ver cómo lo va a hacer la impresora.

¿Podemos mandarlo? Sí.

¿Y tu impresora es una impresora normal?

Eh... sí, son impresoras que se pueden encontrar en el mercado,

que no son de alto coste,

y digamos que lo que ha tenido cierta complejidad

y un proceso más largo ha sido el ponerlas a punto

para conseguir hacer los modelos 3D

con el material flexible.

Que sean huecos por dentro

y, luego, conseguir una imagen que sea de una calidad suficiente

como para que el modelo sea representativo de la anatomía.

¿Qué has estudiado? Yo soy ingeniero industrial.

¿Y tú estudiaste impresión 3D en la carrera?

No, nuestra colaboración surgió

porque yo soy cardiólogo infantil, me dedico a la imagen cardiovascular

y fue cuando conocí a Gorka.

Es cuando el mundo clínico y el mundo de los ingenieros

empiezan a hablar

porque tú tienes una imagen en el ordenador

que no sabes sacar y ellos saben cómo imprimirla,

así que fue cuando empezamos a colaborar

los dos juntos.

Y, a día de hoy, ¿esto se enseña en la universidad de Medicina?

No, la universidad todavía tiene que ir un paso más

y, de hecho, con algunos de los proyectos que hemos empezado,

lo que quiere hacer es crear una librería

de corazones, de cardiopatías,

que está disponible para cualquier hospital,

cualquier universidad que se la pueda descargar

para imprimirla,

y nos parece que es el caldo de cultivo perfecto

para la docencia

porque puedes imprimirte cualquier cardiopatía, que la puedes enseñar,

para que los estudiantes empiecen a aprender,

pero por ahora estamos un paso por detrás en la universidad

y se sigue enseñando con mucha diapositiva y Powerpoint.

Bueno, ¿y podemos ver qué es lo que hacéis con ellos

cuando salen de la impresora? Sí, mira.

Aquí hay uno que acabamos de imprimir

y que os lo dejo para que le enseñes qué es lo que hace.

Esto lo recibimos los clínicos y te enseño qué hacemos.

O sea, que aquí tenemos el corazón impreso.

Sí, mira.

Este es el corazón de una niña de tres meses

que nos enviaron de Canadá.

Y es una patología que se llama

comunicación interventricular muscular apical.

Son pequeñas comunicaciones,

muy muy en la punta del ventrículo,

tan difícil tan difícil de ver

que es muy difícil de localizar.

El problema es que durante la cirugía

todo el tiempo que pasas con el corazón abierto

es tiempo que aumenta la mortalidad.

Y, además, el sitio desde el que hay que buscar esto,

que es la visión que tiene el cirujano,

no te da visión para saber y entender

cómo es la anatomía del corazón.

Lo que te permite el corazón

es poder abrir una copia exacta de la paciente a tamaño real,

conocer la anatomía y saber dónde está,

de forma que lo que hicimos con los cirujanos

fue diseñar un parche a medida

que sabemos que va a ocluir estas pequeñas comunicaciones.

En un tiempo muy corto,

porque no tienes que ponerte a explorar el corazón,

sino que ya has ido con el parche directamente,

lo pones, lo cierras y sales de bomba

y pones el corazón a latir.

Te reduce mucho el tiempo intraoperatorio.

De manera que, con este corazón,

a esa niña de tres meses le salváis la vida.

Exacto.

De la otra forma, hubiera tenido una vida muy precaria

y hubiera funcionado siempre saturada.

Habría sido una niña que estuviera cianótica

y que no habría capaz de correr ni de hacer una vida normal

por culpa de estos agujeros que había.

Y, antes de imprimir en 3D, ¿cómo practicabais?

Antes de imprimir en 3D,

no había forma de practicar.

Con el niño sobre la mesa del quirófano,

habría que abrir y basado en la idea que tenía el cirujano

de las técnicas de imagen que tenemos,

la reconstrucción que tenía en la cabeza,

ponerse a explorar el corazón e intentar ver

si lo podía arreglar o no.

Unas veces salía bien y otras veces no salía tan bien.

O sea, que son modelos que permiten entender

qué es lo que vas a operar

y practicas en unas condiciones similares.

Muy interesante.

¿Esto está en todos los hospitales de España?

Bueno, ahora mismo no.

No son tantos niños los que tienen cardiopatías congénitas

y, sobre todo, cardiopatías tan complejas

que sea difícil hacer la cirugía.

Lo que hicimos fue desde este centro empezar a colaborar

con otros hospitales a nivel del mundo.

Así que ellos lo que hacían es que nos enviaban

las imágenes de los pacientes que tenían que operar,

nosotros trabajábamos, fabricábamos el modelo 3D

y se lo enviábamos.

Tengo una pregunta sobre este otro corazón

que tenemos aquí.

Porque me han dicho que es de alguien que conocemos, ¿verdad?

Sí. ¿De quién es este corazón

y qué es lo que le pasa?

Es el corazón de nuestro ingeniero, de Gorka Gómez.

Por supuesto, necesitábamos tener un corazón normal

para hacer nuestros ensayos de cateterismo, como vais a ver.

Nos sorprendió que encontramos una variante de la normalidad.

Normalmente, solemos tener tres grandes vasos saliendo de la aorta

y en Gorka teníamos cuatro, que es una cosa totalmente normal.

Bueno, pues ¿me cuentas eso del cateterismo?

Venga. ¿En qué consiste?

Te lo enseñamos.

Esto es simulador de cateterismo cardíaco.

¿En qué consiste?

Significa que esto es un torso a tamaño real

en el que podemos poner

un corazón de cualquier paciente que queramos.

Puede ser el paciente específico

que vamos a intervenir la semana siguiente

o una librería de corazones

para entrenamiento de médicos en formación,

de forma que este simulador que diseñó nuestro ingeniero Gorka

lo que hace es que se puede adaptar

a cualquiera de los corazones que imprimimos.

Los niño que nacen con problemas del corazón

pueden tener dos soluciones.

Una es quirúrgica con bisturí y otra cosa es mediante cateterismo,

en el que a través de guías y catéteres que metemos

por las arterias y las venas del cuerpo,

accedemos al corazón

para abrir cavidades, cerrar agujeros

o poner esto en algunos.

Ahora vamos a hacer una simulación de un cateterismo.

Este es un catéter,

el mismo que utilizamos en la clínica habitual.

Esto es un introductor que estaría en la vena del paciente,

que es la parte inicial del cateterismo

y es la más fácil.

El introductor entra por aquí

y ahora lo que hacemos es que navegamos

y bajo visión de rayos x

accedemos al interior del corazón.

Venga, Silvia.

¿Por qué no lo haces como si fueras uno de nuestros residentes?

¿Como un residente? Claro.

Mira, empuja el catéter para dentro.

Y ahora va a ir entrando en lo que es la aurícula derecha.

Necesita dar un giro para entrar en el ventrículo derecho.

Si ves que te cuesta,

puedes inflar este balón, que yo te lo voy a inflar,

de forma que te ayuda a navegar por dentro de las cavidades

y lo que hace este simulador es que con ese balón inflado

sigue el mismo recorrido de la sangre.

La sangre le ayuda a ir a cada una de las cavidades,

así que ahora mismo estaría en la aurícula derecha,

acaba de pasar al ventrículo derecho

y, ahora, con un movimiento intentarías subir hacia arriba

y hacia la arteria pulmonar.

Vamos, que no lo estoy haciendo muy mal.

Lo estás haciendo superbién.

Estamos viendo un corazón para practicar,

pero ¿cuándo podremos hacer este tipo de cosas

con corazones impresos en 3D de verdad?

Pues estamos todavía un poco lejos.

Ahora, por primera vez, nos han dado el primer proyecto

para dar el salto cualitativo de lo que es el plástico

a imprimir con células de verdad.

Nuestra idea es ahora sobre esto

o geometría en 3D del paciente

empezar a sembrar células del propio paciente

para que empiecen a crecer y poder implantarlo.

Hemos empezado por la aorta, que es muy sencillo,

y ojalá dentro de algunos años podamos hacerlo ya

con el músculo de verdad.

A ver si es pronto, ¿no? Ojalá.

Exactamente, ¿qué hemos curado aquí?

No has curado nada, le has hecho un cateterismo diagnóstico

a Gorka, nuestro ingeniero, ya que este es su corazón

y has entrado por todas sus cavidades.

Fenomenal. Bueno, pues muy interesante.

Me tienes que contar

qué hace una estudiante de Mallorca en un sitio como este.

He venido a la Wake Forest

precisamente para terminar mi doctorado

porque estoy investigando en bioimpresión 3D

y este es uno de los mejores centros del mundo

en ese campo.

Y cuéntanos qué hacen aquí.

Pues de todo.

Aquí están generando tejidos

desde piel, hasta vejiga,

pasando por hueso, cartílago y todo lo que te puedas imaginar

aplicado, por supuesto, a nivel clínico.

O sea, que estamos en el lugar de la medicina del futuro.

Sí, sí, sí, por supuesto.

Esto es uno de los mejores centros del mundo

y donde tienen más proyección de futuro en cuanto a nivel clínico.

¿Puedo tocarlo? Claro.

Ah.

Adelante, ahí lo tienes.

Es un vaso sanguíneo artificial,

como los que encontrarías en el cuello,

la arteria carótida...

Ahora tienes el futuro en tus manos.

¿Y cuándo estará esto disponible

para todos los pacientes en general?

Probablemente, en cinco o diez años.

Este es el vaso sanguíneo que acabas de tocar.

En una demo

conectada a una bomba.

Y lo que puedes ver

es que estamos mandando algunas ondas de presión

simulando ser un corazón.

Y puedes ver que el vaso es flexible y se abre y se cierra.

Casi igual que una válvula.

¿Y habéis pensado hacer esto mismo con otro tipo de órganos?

Nuestros esfuerzos en la bioimpresión

están esencialmente guiados

a crear órganos sólidos.

Y ese es realmente el gran reto.

Hemos sido capaces de hacer cosas como vejigas artificiales,

cosas de ese tipo,

y trasplantarlas con éxito a los pacientes.

Estamos trabajando con órganos

como el páncreas, un riñón,

idealmente el corazón...

Tenemos diferentes formas de intentar

que esto sea una realidad

y creemos que la bioimpresión es una de ellas.

Y tenemos otro método con el que trabajamos

llamado descelurarización,

que es exactamente esto que vemos.

La idea es que puedes coger un órgano ya existente,

ponerlo en una solución especial

y esta puede disolver todas las células.

Lo que te queda es la matriz del órgano.

Este es de un cerdo, por ejemplo.

Después, quitamos todas las células para que no haya ADN.

Entonces, podemos las células del paciente

que va a recibir el órgano aquí

para crear un órgano completo,

trasplantárselo al paciente

y que el paciente piense que es su propio órgano.

Es un método que estamos investigando.

Se llama descelurarización por pieza de tejidos.

Tal vez esto combinado con la impresión en 3D

nos ayude a crear un órgano completo que funcione.

Uno de los grandes retos hoy en día

es crear una microvasculatura completa

que funcione, como esta.

Podemos crear grandes vasos,

pero los más pequeños y sus ramificaciones

son más complicados de imprimir y crear.

Pero este método nos permite acceder a la vasculatura

y podremos combinarlo con células impresas en 3D y sus estructuras.

Hemos escuchado

que estamos lejos de imprimir órganos humanos.

Por eso nos hemos venido a Carolina del Norte,

al Wake Forest Institute,

porque el doctor Anthony Atala ya lo ha conseguido.

Anthony,

qué es esto?

Eso es un oído

que se ha 'imprimido'

y esta es simplemente la base del oído, ¿no?

No tiene las células todavía.

Pero el proceso es que se imprime.

Esto lo imprimimos

para poder ponerlo en un paciente

y en el momento en que lo imprimimos

usamos las células y el molde

para tener todo junto.

Lo primero que hacemos para imprimir esta oreja

es que hacemos una radiografía del paciente.

Vemos la oreja normal, cómo luce la oreja normal.

Entonces, vamos ahora a usar esta oreja normal

para poder reemplazar la oreja que está anormal

y que no ha crecido.

Hay pacientes que nacen sin la oreja

o que tienen accidentes.

Pacientes que tienen accidentes y pierden la oreja.

Entonces, es importante tener el lado puesto como el molde.

Una vez que hacemos esa imagen,

Entonces, podemos controlar la imagen

en tres dimensiones

para poder bajar este dato digital

hacia nuestra imprimidora

para que nosotros podamos imprimir una oreja

que sea igual a la oreja que está perdida.

Sacamos un pequeño tejido del paciente

de su misma oreja,

la crecemos fuera del cuerpo

y, entonces, una vez que tenemos todas esas células,

ponemos esas células en la imprimidora

y usamos las mismas células del mismo paciente

para formar esta oreja.

Hemos hecho piel también

que hemos puesto en los pacientes.

Eh... cosas como uretras,

que es el tubo que conecta la vejiga hacia afuera.

Son tubos de uretras.

También hemos implantado músculo en pacientes

y otros tejidos como vaginas también

para niñas que habían nacido con un problema

y que no habían nacido con la vagina normal.

Tenían una ausencia o anormalidad

de su órgano, que lo pudimos reemplazar,

cartílago, que también hemos puesto en pacientes,

entonces hay un número de tejidos que hemos lanzado al paciente.

Y, a día de hoy, ¿qué se puede imprimir y qué no?

En este momento, estamos imprimiendo

realmente una gran variedad

de tejidos

para investigación y algunos tejidos para manos.

Pero realmente lo hacemos

basado en qué tan difícil es el órgano.

Y los órganos lisos

son los órganos más simples, como la piel.

Todos los órganos son complicados.

Pero los lisos son los menos complicados

porque son lisos

y tienen mayormente un tipo de célula

que es dominante.

El segundo tipo de órgano en término de dificultad

son los órganos tubulares,

como vasos sanguíneos o tráqueas

o uretras.

Son tubulares.

Entonces, la arquitectura es más difícil.

El tercer nivel son órganos

que son huecos pero no tubulares.

Como la vejiga o como el estómago.

Y estos órganos tienen más interacción

con otros órganos en el cuerpo humano.

Y, finalmente, los más complicados son los órganos sólidos

como el riñón y el corazón.

¿Y llegarás a imprimir órganos sólidos aquí,

en Wake Forest?

Sí estamos imprimiendo órganos sólidos,

pero en este momento son totalmente para la investigación.

Órganos pequeños en miniatura,

como minicorazones, minipulmones o miniriñones

y empezando a ver cómo podemos hacer esto

de una manera más avanzada.

Y estos órganos, ¿cuánto tiempo duran?

Bueno, una vez que los imprimimos,

realmente los tenemos fuera del cuerpo.

Más o menos, unos 30 días.

Anthony, ¿acabaremos con las listas de espera

en los trasplantes?

Bueno, la lista de espera es...

Usualmente,

la lista de espera es para pacientes

que necesitan un órgano sólido

como el riñón, el corazón

o el hígado.

Y el 80 % de esos pacientes

que están esperando para un órgano en los Estados Unidos

están esperando para un riñón.

Entonces, bastantes esfuerzos estamos haciendo para el riñón

y también para los otros tejidos como corazón y pulmón.

Pero la meta para nosotros

es no necesariamente implantar un órgano entero,

pero simplemente

recargarlo,

darle una nueva energía para que pueda hacer lo que ha de hacer.

¿Curar órganos enfermos quizás?

Exacto.

Es curar los órganos enfermos

porque lo que pasa es que no llega

un fallo del órgano automáticamente.

Es algo que toma décadas,

el llegar a ese punto

porque nuestro cuerpo tiene muy buena reserva.

Entonces, es como si el tanque de gasolina

se está poniendo bajo.

Tienes que llenar el tanque para que puedas seguir.

Y, Anthony, ¿qué te llevó a imprimir órganos,

a imprimir tejidos y a revolucionar de este modo la medicina?

Bueno, soy cirujano pediatra y...

y no hay nada más decepcionante que estar en un quirófano

y estar haciendo cirugía en un paciente

sabiendo que no estás haciendo lo mejor para el paciente,

pero no hay otra alternativa.

Esta paciente no tiene ese tejido

y estás usando un plástico

o un metal

que no pertenece a ella.

Y tú sabes bien como cirujano que no es lo mejor.

Lo mejor es tener su propio tejido.

Y para mí esa fue mi meta.

Poder poner estos tejidos en el mismo paciente.

Anthony, ¿cuándo te van a dar el Nóbel?

No, olvídate.

No.

¿Tú sabes? Lo que más me inspira para mí

es hacer estos procedimientos para nuestros pacientes.

Y para mí ese es el mejor premio.

Saber que los pacientes están teniendo beneficio

de estos tejidos.

Me pones la piel de gallina.

La impresión 3D está cambiando el mundo.

Todo gracias a pioneros como ellos.

Visionarios que nos enseñan a no conformarnos con lo que hay,

que apuestan por inventarse el futuro.

La cuarta revolución - Episodio 1

50:56 11 ene 2020

Programa que nos explica las profesiones del futuro

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  1. jacobo sanchez-teran

    fantastico programa que nos acerca a las tecnologias que cambiarán el mundo y que ya lo estan haciendo!! Enhorabuena a todo el equipo!! programas así son muy necesarios y se agradecen.

    13 ene 2020

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