La salud es determinante en nuestras vidas. Marca nuestra existencia, definiendo las curvas y los vaivenes que recorremos desde el día en que nacemos. Este programa se adentra a lo largo de trece programas en las vidas y las historias de pacientes y médicos para hacer una mirada humana al fascinante mundo de la salud y la medicina. Un recorrido documental por la apasionante aventura de estar vivo.

5408555 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos La Ciencia de la salud - Objetivo: vivir sin dolor - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música)

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

(Música)

(HABLA EN INGLÉS)

(Música cabecera)

(Música de piano)

Mi nombre es Antonio Ignacio Torralba,

tengo 52 años.

Tengo artritis reumatoide desde hace más de 30 años y, en la actualidad,

soy el Presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis.

(Música)

ConArtritis engloba 16 asociaciones y 10 delegaciones.

Lo que intentamos es promover políticas activas

para que la enfermedad se conozca mucho más.

Esto es lo que estamos realizando desde hace más de 14 años.

A mí la enfermedad con 33 años me jubiló.

Cuando digo jubilar

es que no puedes seguir haciendo tu actividad profesional.

Es una enfermedad crónica, es muy desconocida también,

muy desconocida,

y se me truncó bastante la vida.

Quería ser madre otra vez y no pudo ser.

-He tenido que asumir que...

tengo una minusvalía, que tengo una discapacidad laboral.

-No eres un niño normal, no eres un niño como otro cualquiera,

tienes muchas limitaciones.

-Por la mañana te has levantado

que no puedes ni moverte

con un dolor terrible, tardas dos horas en arrancar.

Cuesta mucho y, si tienes dolor, cuesta más aún.

La cabeza te dice que no lo hagas.

-Aprender a vivir y a convivir con la enfermedad

para mí es fundamental.

Mi vida no es... normal, por decirlo así,

pero sí que la llevo con toda normalidad que puedo darle.

-Tengo artritis, sí. Voy a vivir con ella,

y voy a hacer todo lo que pueda.

(Música)

Las enfermedades reumáticas son las enfermedades que afectan

al aparato locomotor, al sistema osteoarticular

y al tejido conectivo.

(Música)

Las funciones

del aparato locomotor y del tejido conectivo

son esenciales para un ser humano.

Forman el sostén de nuestro organismo.

Y nos permiten funciones absolutamente vitales y fundamentales

como es andar, caminar, movernos.

Funciones más complejas: saltar, correr, bailar.

Son funciones que son vitales para la interacción social,

para nuestro desarrollo personal,

para la vida cotidiana.

El poder tener movimientos,

eso es crítico en la vida de un ser humano.

Son fundamentales.

La primera sintomatología que suelen tener los pacientes

es el dolor,

la inflamación, y una serie de problemas físicos

que al final nos llevan a una discapacidad.

Que es, digamos, la verdadera tragedia de estas enfermedades.

La alta tasa de discapacidad que provocan

en los pacientes.

Las enfermedades reumáticas

se diagnostican y se clasifican.

En la mayoría de las ocasiones es difícil,

ya que no tenemos una herramienta, una prueba diagnóstica

contundente y clara, entonces recurrimos

a clasificarlas.

¿Qué significa clasificarlas?

Que este paciente reúne una serie de criterios,

una serie de causas,

que nos indican que está padeciendo esta enfermedad.

Tuviste inflamación en las rodillas. -Las manos hinchadas.

Las rodillas las tuve muy hinchadas también.

-Como al principio de la enfermedad.

-Tanto como al principio... -Tanto no, bueno.

-Al principio no podía andar ni nada.

-Se te ajustó un poco el tratamiento y mejoraste.

Las enfermedades reumáticas

deben de conocerse para tratar de identificarlas

y poner los tratamientos oportunos.

Porque, dejadas a su evolución natural de la enfermedad,

pueden llevar a serios problemas

de discapacidad, dolor, inflamación, deformidad articular,

destrucción de las articulaciones.

Y la evolución de estos pacientes, de las enfermedades serias

e importantes,

pues puede ser grave.

(Piano)

Soy Emilio, tengo 37 años,

tengo espondilitis anquilosante.

Hace 15 años que tengo dolores

y actualmente estoy en tratamiento biológico.

En mi caso, la espondilitis,

hay que moverse, hay que hacer ejercicio constante,

no puedes parar.

Entonces, pues es difícil.

Es difícil no parar cuando tienes dolor.

Entonces, bueno, muchas veces hay que apretar los dientes

y hay que hacer ejercicio.

Al nivel que cada uno pueda.

Porque en mi caso

yo era triatleta.

Después del diagnóstico

pues he ido adaptando.

Ya cuando... en las últimas competiciones

el dolor era constante, la carrera...

Iba muy mal en la carrera a pie.

Ahora, ya sabiendo el nombre y apellido

evidentemente, ya sabes

tus deficiencias y adaptar el entrenamiento.

Un ejemplo de la clasificación de las enfermedades reumáticas

sería, por ejemplo, en la enfermedad que llamamos

espondilitis anquilosante.

Es una enfermedad que afecta

un poco más a varones que a mujeres,

que suele aparecer en la segunda década de la vida.

Un joven que tenga un dolor lumbar crónico,

una lumbalgia crónica de tipo inflamatorio,

que significa que le duele más por la noche,

que con el ejercicio mejora un poquito,

que con el reposo empeora, eso sería un criterio.

Otro criterio: una prueba de imagen,

una radiografía.

Y el último sería la presencia

de un antígeno de histocompatibilidad.

Un gen, para que ustedes me entiendan.

Si los pacientes reúnen estas características,

estas tres características,

se considera que tienen un ochenta y tantos por ciento

de tener una espondilitis anquilosante.

(Sonido suave)

Hola, soy Ignacio.

Hace más de 30 años

tengo una enfermedad crónica que es la espondilitis anquilosante.

Empecé a notar algo la enfermedad

como a los 18 años, que simplemente era un dolor en la espalda

que cada vez me dolía más.

Era un dolor que pensaba que era una ciática

y todo el mundo te decía que era una ciática normal.

Al principio me trataba con antiinflamatorios.

Normales.

Lo cual, pues bueno, tenía dos efectos. Por una parte

no tratan la enfermedad,

simplemente paliaban el dolor, y no lo paliaban siempre.

Nunca el dolor dejaba de existir.

Y por otro lado, te destrozaba el estómago.

(Música)

-Recuerdo muy bien el día, el primer día que veía a Ignacio.

Venía comentándome que llevaba 25 años

de evolución, con un dolor lumbar, dolor en...

la columna, dolor inflamatorio, dolor nocturno.

Gran rigidez por la mañana,

que el reposo le empeoraba.

-Cada día era distinto

porque no es un dolor todos los días lo mismo,

sino había..., cuando tenías mucho estrés,

mucho trabajo, etcétera, pues a lo mejor

el levantarte de una silla,

el hacer cualquier movimiento normal,

era un drama.

Porque estás bastante limitado.

(Música)

-Para un reumatólogo es fácil identificar a estos pacientes.

Son los que llamamos el hombre de madera, el hombre rígido.

¿Por qué ocurre todo esto? Primero por el dolor,

que causa una incapacidad a los movimientos,

y segundo porque esta enfermedad va evolucionando,

fundiendo, uniendo las vértebras.

Y eso limita la movilidad de la columna.

-Bueno, yo llego a la consulta del doctor Monteagudo,

él inmediatamente, con los análisis que yo traía

y explicando un poco los síntomas que yo tenía,

confirma el diagnóstico de la enfermedad

y lo que me comenta es: "Oye, como te vienes tratando hasta ahora

no es lo correcto porque hay una terapia

muchísimo más avanzada

que, encima, no tiene los efectos secundarios negativos

del tratamiento tradicional".

Previamente a tratarme con tratamientos biológicos

tuve que hacer una serie de pruebas en el hospital

y una vez que el doctor concluyó que era posible

que yo me tratara con biológicos empezamos con el Humira.

-Yo soy Elena García. Tengo 39 años y hace dos me diagnosticaron

artritis psoriásica en el Hospital Ramón y Cajal

y estoy aprendiendo a convivir con ella.

He tenido dos tratamientos biológicos que no han funcionado

y estoy pendiente de empezar un tercero.

La artritis psoriásica es una enfermedad crónica

que se caracteriza por inflamar las articulaciones

en el contexto de una persona que padece psoriasis,

que ya saben que es una enfermedad que afecta a la piel.

La artritis psoriásica, al ser una enfermedad inflamatoria,

tiene capacidad de distribuirse

por todas las articulaciones del organismo.

Existen patrones muy bien identificados,

los que afectan a pequeñas articulaciones en manos y pies

y patrones que afectan a la gran articulación

como rodillas, codos, hombros, etcétera,

y, por supuesto, esta enfermedad también es capaz de inflamar,

afectar a toda la columna vertebral.

-Tengo artritis psoriásica que me afecta a las caderas

pero ahora me están doliendo las cervicales que me estoy muriendo.

Ahora mismo, hablando con vosotros, tengo la cadera dormida y con dolor.

Me ve la gente una persona normal, que no tengo nada, que no ando coja.

A veces sí, pero que puede ser... no una enfermedad crónica...

que la tienes para toda la vida.

-Y durmiendo se acaba el problema... -No. Durmiendo no se acaba.

-Es peor, casi. -Odio las noches.

-Ahí está.

-La discapacidad en la artritis psoriásica es multidimensional.

Depende de varios factores.

En primer lugar, se conoce muy bien que la propia psoriasis genera

una alteración de la calidad de vida del paciente

y se acompaña, muchas veces,

de estados emocionales lábiles con tendencias depresivas.

La discapacidad, cuando se afecta a la articulación,

es muy clara porque además de tener síntomas derivados de la inflamación,

no debemos olvidar que es una de las artritis que erosiona,

es decir, que genera agujeros,

que destroza el hueso y el cartílago que constituye la articulación.

-Igual que te fortaleces físicamente, como no fortalezcas tu cabeza

y sepas ponerle un tope y decir: "Hasta aquí vas a dominar mi día,

vas a dominar mi vida, vas a dominar mi conversación...".

-Yo estoy aprendiendo a convivir con mi enfermedad.

Estoy aprendiendo cosas nuevas y me asusto mucho muchas veces.

Me da mucho miedo.

Tengo una niña de cinco años que... Tengo que seguir adelante.

Intento salir con ella. Sí, me canso.

A veces cojo la bicicleta y sé que no lo puedo hacer.

Es que no me doy cuenta.

Todavía no me hago a la idea de que esto no lo puedes hacer

o sí lo puedes hacer, pero de otra manera.

-El tratamiento de la artritis psoriásica se basa,

fundamentalmente, en establecer una estrategia

de tratar lo antes posible.

Tenemos un amplio arsenal de fármacos que actúan en diferentes niveles

y que lo que hacen y permiten

es tener la enfermedad siempre bajo control.

-Yo he tenido dos tratamientos biológicos.

El primero ha sido un ensayo clínico. No funcionó.

Estuve cuatro meses en el ensayo, deciden sacarme del ensayo

y a los tres meses empiezo un nuevo tratamiento, pero tampoco.

Entonces, estoy pendiente de un tercero,

y crucemos los dedos de que este ya... sea el definitivo.

Por lo menos que me ayude un tiempo.

Una pausa para decir hoy tengo menos dolor que ayer

y que vaya descendiendo poco a poco.

Me gustaría algún día despertarme y decir: "Anda, ¿y esto?".

Que haya sido una pesadilla y deciros que existe.

-Qué es vivir sin dolor. -Qué es vivir sin dolor. Sí.

-A partir de los 21 años me di cuenta que la enfermedad

no era un tema puramente esporádico, sino era un tema permanente y crónico

y más serio de lo que inicialmente había pensado. Empecé a ver médicos.

En aquel momento te decían que no tenía cura

y que lo único que podías hacer es ejercicios y, cuando te duela,

tomar antiinflamatorios.

Llega un momento en el que tomaba

muchísimo más antiinflamatorio que al principio.

Al principio tomaba una o dos pastillas,

luego cuatro, cinco o seis al día y el dolor seguía.

-La evolución de la enfermedad de Ignacio es, relativamente,

frecuente en el entorno de un hospital.

Hay enfermos que desarrollan la enfermedad de forma leve

y a veces no aparecen por el hospital,

hay enfermos que evolucionan por brotes

y entonces sí que les vemos y hay enfermos, que como Ignacio,

tienen una evolución de la enfermedad

que hace que estén inflamados todo el tiempo

y que con el tiempo empeoren.

En general tratamos a los enfermos con antiinflamatorios no esteroideos

y cuando no funcionan, los pacientes que tienen solo afectación axial,

tenemos que tratarles con unas terapias

que se usan solo en los hospitales y que se llaman terapias biológicas.

Los enfermos con espondilitis anquilosante

se benefician mucho de las terapias biológicas.

Dejan de tener esa rigidez que tenían por la mañana,

se mueven bien, hacen su trabajo de forma normal...

En definitiva, se convierten en personas normales,

aunque tengan que ponerse una inyección de vez en cuando.

-Pues ahora tengo una vida sin ninguna limitación. Como cualquiera.

Antes no podía coger peso, no podía hacer deporte...

Ahora cualquier tipo de deporte.

Por trabajo tengo que coger vuelos muy largos

y no tengo ningún problema en estar 10 horas en un avión.

Esto hubiera sido imposible hace 10 años.

Desde que inicié el tratamiento con los biológicos

la vida es absolutamente normal.

El tratamiento es bastante sencillo.

Es ponerme una inyección una vez al mes.

Hay que ir al hospital a recoger la medicina

y, periódicamente, hay unos chequeos con el doctor Monteagudo

donde previamente has hecho unos análisis de sangre

y él te controla que estás reaccionando bien al tratamiento

y que todo está correcto.

-Ese fármaco que está utilizando Ignacio,

ese fármaco que llamamos biológico,

es un fármaco que no solo actúa a nivel celular, como muchos otros,

sino que además está producido por células vivas.

Esa es la diferencia entre un fármaco biológico

y fármacos químicos, que llamamos.

El principio activo se está produciendo

a partir de un cultivo de células

que nosotros hacemos crecer artificialmente.

El fármaco de referencia en traumatología,

el fármaco que está recibiendo Ignacio, se produce, concretamente,

por un cultivo de células de ovario de hámster chino.

Estas células, en su propio metabolismo,

están produciendo, en lo que denominamos el sobrenadante,

una serie de principios activos.

La obtención de esos principios activos

es la que va a tener efecto terapéutico sobre el paciente.

En todas estas enfermedades reumáticas

o inflamatorias inmunomediadas, que no solo incluyen las reumáticas,

sino la enfermedad inflamatoria intestinal

o incluso inflamación ocular, como la uveítis,

lo que hay siempre, sistemáticamente,

es una activación exagerada y anormal de la inflamación.

¿Qué hacen los fármacos biológicos?

Evitan que esa sustancia inflamatoria se una al receptor

y, por tanto, evita el efecto dañino de la unión

entre la sustancia inflamatoria y su receptor.

Esa ha sido la clave de la mejoría de estos pacientes.

Si tú controlas a nivel celular el mecanismo inflamatorio,

evitas que la inflamación produzca a corto, medio y largo plazo

la destrucción del articulación.

-En mi casa se oía la palabra cortisona

y se encendían las alarmas nucleares.

Luego llegaron los biológicos.

Fue como un invento. Un avance enorme.

Con ese medicamento, la verdad, que me controlo muy bien,

hasta tal punto que me lo fueron distanciando poco a poco

y en la actualidad estoy en proceso de remisión.

-Hemos conseguido parar la enfermedad.

Llegar a lo que llamamos, técnicamente, remisión profunda.

Hasta la llegada de los biológicos eso era excepcional,

solo un pequeño porcentaje de los pacientes reumáticos

alcanzaban la remisión.

Con los fármacos biológicos,

que anulan prácticamente por completo la inflamación,

hemos conseguido detenerla

y que el paciente pueda tener una vida normal

o prácticamente normal.

-Yo soy Esther López. Tengo ahora mismo 39 años.

Gracias a que un médico en Urgencias me pilló,

pilló que era la tercera o cuarta vez que me presentaba en Urgencias

con muchísima debilidad en la espalda y en los brazos

y en aquel informe puso: valorar posible artritis reumatoide.

Empezó todo y ese momento fue muy importante para mí

porque por fin se le puso nombre a algo que estaba,

hasta el momento, en mi cabeza.

Aparte de lo que hablamos ahora, que es continuamente con el dolor,

la fatiga, que no la hemos tocado aquí,

pero lo de la fatiga, por ejemplo,

a mí es algo que me está costando muchísimo superar.

No eres consciente de la magnitud que es.

Estás sentado y no puedes levantarte.

Te pesan las pestañas. Esas cosas...

Yo creía que la gente exageraba y llegaban a mentir, y es que existe.

(Música)

Con todos los años que nos conocemos y nunca te había visto entrenar...

Pero me ha sorprendido una cosa... dos cosas: el cariño y el respeto

que te tienen tus alumnos, que además les hablas en inglés,

en el inglés americano profundo,

y, por otra parte, la cara de felicidad que tienes.

Te hacen bromas, te hacen una pillería

y se te ve contento, Wayne. Se te ve contento.

-Transmitir ilusión. Y, sobre todo, lo que se ha visto, todo me da vida.

-Tenemos un amigo común, muy querido por ambos,

que me cuenta anécdotas relacionadas con tu vida profesional,

que me cuenta anécdotas,

y dice que eres de las mejores personas que ha conocido,

pero en el campo de juego te transformabas

y eras una persona con una determinación, con una fuerza...

-En este mundo, los factores más importantes es el respeto.

Yo enseño respeto, pero también que todo el mundo me respete a mí.

Y cuando jugaba, cuando no me respetaban...

No puede ser. Me comían el terreno.

-La gente de mi generación y posteriores se acuerda mucho

de aquellos partidos tan míticos,

aquellos duelos con los equipo rusos, con el Barça...

Llegaste es a ser jugador de la selección española.

-Jugué... -Varios años, ¿no?

-Sí... Unos 14 años. Y tenía ya 190 partidos.

-¡190 partidos!

(Música)

¿Cuándo fue la primera vez que notaste ese dolor,

la rigidez, la inflamación...?

Creo que fue en un partido de los veteranos del Real Madrid.

-Yo venía de Sevilla solo y cuando llegué para el partido

mis compañeros se vieron retrasados por alguna razón,

pero bastante tiempo, y el pabellón estaba a rebosar.

Y, nada, cogí un balón, como siempre, y ahí empecé mi calentamiento

cerca de la canasta y abriéndome hacia afuera y me encontraba...

Todo el cuerpo bastante... Muy tenso.

-Extraño, raro, como rígido. Con dolor.

Y los hombros, que había tenido molestias antes y todo,

pero ya estaba empezando a sentir dolor.

Lo que es dolor dolor.

Entonces llegaron mis compañeros

y todos ellos y yo me fui al banquillo, a sentarme ahí,

y yo decía que no podía salir.

-Y un buen día decidiste ir a los doctores

y te diagnosticaron que tenías una artritis reumatoide

después de hacerte unos análisis y demás.

¿En algún momento notaste, de una manera importante,

la discapacidad, el no poder hacer tu vida normal?

-Sí, ha costado muchísimo todo. Levantarse de la cama... No quería.

Muchas veces me quedaba sentado en la cama durante...

Pues igual cinco minutos.

Y otras veces hasta 10 minutos.

Y había perdido también bastante estabilidad en las piernas.

Entonces, cuando me levantaba, me aseguraba en la cama,

me levantaba y me tenía que quedar de pie.

Y con eso... empezar a andar era todo un poema.

-Ese sufrimiento de entrenar, esa lucha por intentar mejorar,

pero sobre todo la constancia en el entrenamiento, en el esfuerzo,

esa fuerza mental, ¿lo has trasladado al día a día de tu enfermedad?

¿Eso te ha ayudado? -Sí, sí, por supuesto.

Todos los que jugamos ahí teníamos muchas veces que jugar lesionados

y lo hacíamos, sin más, era así.

Te acostumbras, yo creo, y te hace más duro,

bastante más duro, y, sobre todo, recuperarme bien de lesiones.

Bastante o muy graves.

Y eso también me está ayudando hoy día.

-Te ayudó al inicio de la enfermedad y te sigue ayudando hoy en día.

Los tiempos están cambiando en las enfermedades

y creo que tú lo has comprobado.

-La verdad es que el último tratamiento

me ha dado calidad de vida.

-Eso lo valoráis mucho los enfermos. Doctor, ¿qué me va a pasar?

La calidad de vida... No quiero perder calidad de vida.

-Solamente los que hemos sufrido y vivido este tipo de enfermedad

podemos saber lo que es realmente, ¿sabes?

Y hay días que tienes mejores, peores,

y acostumbrarte a vivir con dolores, con molestias continuas, además...

Difícil, ¿eh? -Difícil, difícil.

-Sí, pero no hay otra. A la vez no hay otra salida.

Y hay veces... Tela. -Cuesta.

-Yo tengo que estar moviéndome continuamente.

-Sabes que te hemos intentado ayudar,

pero la verdad que con la colaboración del paciente

siempre es un poco más fácil. Algo indisciplinado con las citas...

Llegas tarde. -Olvido las cosas.

-Se te olvida. Como ya lo sabemos, te recordamos y te llamamos.

(RÍE)

(Música)

-Soy Iván Fernández. Tengo 21 años.

Me diagnosticaron artritis idiopática juvenil

cuando tenía un año.

Desde ese momento mi vida cambió radicalmente.

Así como la de mi familia.

No es como cuando eres diagnosticado cuando eres adulto,

que aprendes tú mismo a convivir con ella,

sino que son tus familiares

los que te enseñan que no eres un niño normal.

-Si la persona que está a tu lado, o las personas que están a tu lado,

te apoyan, te animan, comprenden y saben, como en el caso de tus padres,

porque seguro que tú te rebotarías mogollón de veces.

-Sí. Yo preguntaba por qué no podía ir a tal sitio

o por qué me dolían los pies cuando hacía algo,

por qué me dolían las rodillas.

-Y estarían papá y mamá para intentar...

-Mis tres hermanos, la verdad, que también me han ayudado mucho.

A cualquier sitio iba en coche. Vivo a tres minutos del colegio...

Pero ese trayecto de dos calles

lo tenía que hacer en coche porque no me podía mover.

He llevado carrito hasta 3 de Infantil.

Los niños me preguntaban por qué llevaba carrito si ya no era un bebé.

Yo les decía que estaba malo

y no podía andar, pero, claro, cuesta.

-Las enfermedades reumáticas afectan a todos los grupos poblacionales.

En los niños, niños con ocho meses, siete meses, un año o dos años

ya empiezan enfermedades reumáticas.

Enfermedades reumáticas serias y muy importantes,

como la artritis idiopática juvenil,

que tiene diversas formas de presentación,

y es una enfermedad que puede ser terrible sin tratamiento,

muy discapacitante.

(Música)

La artritis idiopática juvenil

es la artritis más frecuente en la infancia,

una vez que hemos descartado infecciones y otras enfermedades,

su origen es desconocido aunque se sabe que el problema es inmunológico

y es aquella artritis que aparece en menores de 16 años

y que dura más de seis semanas.

Pero, en realidad, el término de artritis idiopática juvenil

engloba muchas enfermedades diferentes.

Por eso se subdivide en siete categorías,

dependiendo del número de articulaciones que tiene afectas,

de los anticuerpos que presenta

y de otra serie de hallazgos y de síntomas clínicos

y otra de las cosas que es muy importante conocer

es que en ocasiones conlleva una inflamación en otros niveles,

especialmente en el ojo. Puede producir uveítis.

Qué es lo que causa las enfermedades reumáticas infantiles,

no se conoce exactamente.

Sí que se sabe que hay una predisposición genética,

como en todas las enfermedades reumáticas,

los antecedentes familiares son muy importantes,

y el desencadenante muchas veces es una infección

que no llegamos a determinar cuál es el antígeno.

-Buenos días, doctor. -Buenos días, Rosario.

-Buenos días. -¿Qué tal Kiara?

-Bien. -¿Bien? ¿Nos encontramos bien?

-Sí. -¿Qué tal está yendo?

-Bien, bien.

-¿Y de fuerza de la piel, qué tal va la cosa?

-Muy bien. -¿De fuerza bien?

-De fuerza bien.

En la piel un poco que le han salido las calcificaciones.

-Le han vuelto a salir más calcificaciones.

-Sí. -Bueno.

-¿Y alguna cosa que tengas que contarme desde la última vez?

¿Algún problema? -No...

-Pues la espalda, ella dice que no, pero le duele la espalda.

-¿Al final del día te duele más? -No, solo cuando estoy en la cama.

-¿Solo en la cama? Bueno, pues lo vemos eso.

Vamos a pasar a la camilla y te echamos un vistacito

a ver cómo va todo, ¿vale? -Vale.

-La ecografía, especialmente la ecografía musculoesquelética,

es una técnica de imagen muy útil para el reumatólogo,

tanto de adultos como de niños.

Nos va a aportar información sobre los tendones,

las articulaciones, los ligamentos y las entesis,

y todo eso puede verse afectado por la propia artritis.

Nos va a permitir, no solamente una ayuda en el diagnóstico,

sino también en el seguimiento.

Bueno, pues te voy a enseñar lo que vamos a ver con la ecografía.

Mira, aquí ya puedes ver la articulación de la muñeca.

Podemos ver si está inflamada,

si es la articulación la que tiene algún problema,

si es el tendón.

Y ninguno inflamado, las articulaciones tampoco,

o sea que esto de momento está fenomenal.

Bueno, pues ahora vamos a pasar al codo.

Vamos a echar un vistacito a ese codito, vamos a doblarlo.

Este es el hueso del codo,

que se llama el epicóndilo en esta zona,

y el de la derecha, ese es el radio.

Entonces, justo por encima ves que hay unas imágenes parecidas,

así como fibras, eso es el tendón también.

Eso en ocasiones puede estar inflamado.

Y si nos vamos aquí, lo que vemos en la piel,

arriba del todo de la pantalla, son unas imágenes más oscuras,

que son las calcificaciones que tú tienes, que crean una sombra.

Bueno, pues esta es una ecografía normal,

salvo por estas imágenes que tenemos, por las calcificaciones,

todo lo demás está muy bien.

Fenomenal, Kiara.

-Muchas gracias. -De nada.

-El período de la transición en el que el niño pasa

de las consultas infantiles a la consulta del adulto

es especialmente sensible,

y es muy importante que lo tengamos bien controlado

porque nos va a mejorar la adherencia,

tanto a las consultas como al tratamiento,

y el pronóstico de la enfermedad.

En los casos como los de Kiara,

lo que intentamos es mantener un seguimiento adecuado.

Probablemente necesitemos una medicación de forma continua,

por temporadas, porque va a mantener una actividad inflamatoria

si no lo tratamos.

(Música)

Me llamo Kiara y tengo 11 años

y mi enfermedad se llama dermatomiositis y poliartritis.

(Continúa la música)

Tenía ocho años, creo,

y pues me empecé a sentir supercansada.

Me dolían todos los huesos y no tenía ganas de hacer nada.

Tenía los dedos con muchos granitos, tenía los párpados morados,

y cada vez que iba a algún sitio preguntaban

si me había pintado los párpados.

No podía ni correr, ni ir al cole, ni bailar,

ni hacer nada de las cosas que me gustaban hacer mucho.

Después fuimos a los médicos, me ingresaron,

y me hicieron en un día un montón de pruebas

que me hacían mucho daño y me sentía....

Me dolía todo el cuerpo

por todas las cosas que me habían hecho.

Antes de que ocurriera la enfermedad, pues yo iba a clases de canto,

iba a ballet, iba... Bueno, a baile en general.

Y pues me gustaba hacer manualidades, me gustaba correr,

me gustaba ir al cole mucho con mis amigos,

y pues me gustaba ir a sitios a pasear y todo eso.

-La atendieron inmediatamente.

Tuvimos tres días,

en tres días le hicieron toda clase de pruebas.

Le hicieron pruebas para los músculos,

para las articulaciones.

El doctor Clemente,

que fue su primer doctor que la atendió,

me dijo que era dermatomiositis y poliartritis juvenil.

Bueno, no sabía de qué se trataba la enfermedad,

pero de ver el nombre tan grande y ver que era tan...

Pues me puse fatal. Me derrumbé.

Cuando le ponían los tratamientos, que se los ponían intravenosos,

no le podían coger las venitas,

porque como tenía toda la piel, no había dónde ponerle...

Me daban ganas de...

Bueno, no sé qué decir, pero en esos momentos dije:

"No, yo tengo que ser fuerte

porque tengo que darle fuerza a mi niña,

porque vamos a salir adelante, porque va a haber algo que la cure,

o por lo menos que la mantenga estable

y que pueda hacer su vida normal".

-Ahora me encuentro muy bien con este tratamiento

porque ha funcionado bien, y pues ahora puedo bailar,

puedo ir a natación.

-Ella siempre le pregunta al doctor: "¿Doctor, puedo volver a bailar?"

Y el doctor le dice: "Claro, puedes bailar,

puedes hacer todo lo que tú quieras".

Y el doctor le dijo:

"Sí, Kiara, probamos porque ya estás con los musculitos fuertes,

ya puedes andar..."

Porque andaba y se cansaba, se cansaba mucho.

Y hace tres meses, pues empezó en su academia

y está de más, de lo feliz que está, que ya puede...

Está en natación, está en danza moderna, va al cole,

solo falta un día al mes por el tratamiento.

Y está fenomenal.

(Música)

Cuidar de sus articulaciones es básico para mantener

nuestra calidad de vida y para prevenir enfermedades

como la artrosis o la artritis.

¿Cómo podemos cuidarlas?

Pues con nuestros hábitos cotidianos, pero también, como siempre,

con lo que comemos.

Hola. -Hola, buenas tardes.

-Hola, buenas tardes.

-Eh, mira, os voy a consultar algo.

Me gustaría hacer un tartar de pescado

y he pensado que haré un tartar de atún,

pero ¿me podéis aconsejar qué trozo del atún?

Una dieta equilibrada, que tenga frutas, verduras,

legumbres, cítricos, todos ellos alimentos antiinflamatorios.

Cuidando también el contenido en calcio,

porque claro, el hueso está compuesto de calcio.

¿Qué aporta calcio? Todos lo sabemos, ¿no?

Los lácteos, pero también los frutos secos,

también las legumbres, también las verduras de hoja verde

y también aquel pescado pequeñito que nos tomamos con espina.

-Bueno, lo que ves es la parte del lomo

y la parte de la ventresca.

Como sabes, la parte de la ventresca quizás tiene un poco más

de concentración de grasas.

-Me gusta, me gusta, porque quiero un pescado rico en omega 3,

y claro, cuanta más grasa, más omega 3, más antiinflamatorio.

Pero una cosa muy importante, que tenga la energía adecuada,

esto es lo primero. ¿Por qué?

Porque si tenemos sobrepeso o tenemos obesidad,

nuestras articulaciones van a sufrir más,

y si ya tenemos una artrosis o una artritis,

se va a acentuar muchísimo más.

Oye, y aparte del atún, que me encanta,

¿algún otro pescado con omega 3 que tengáis por aquí también

que me pueda servir?

-Hombre, un tartar de salmón sería probablemente

la opción más asequible y más rápida y más simple que encontrarías,

porque realmente es eso. Hay otros pescados azules,

como podría ser, incluso una lubina, que está a medio camino

entre el blanco y el azul, y te serviría.

-Y por supuesto también

es que no tomemos un exceso de proteínas animales.

¿Por qué?

Porque al metabolizarlas se crean metabolitos, sustancias,

que perjudican nuestras articulaciones.

Si hacemos todo esto, dieta equilibrada,

alimentos antiinflamatorios, cuidando un poco de no tomar

los alimentos que todos sabemos que no van bien,

y cuidando nuestro peso,

estaremos cuidando realmente nuestras articulaciones.

(Música)

Adolfo, ¿qué tal? -Hola, Magda. ¿Qué tal?

-¿Cómo estás? -Muy buenas.

Pues mira, aquí preparándome un poquito

para esta receta que vamos a hacer.

-Qué trozo de atún más fantástico, ¿no?

-Pues sí, la verdad que es un atún rojo,

la parte del tarantelo en concreto. -¿Tarantelo se llama?

-Tarantelo. -Ah.

-Es la parte contraria a la ventresca.

Entre la ventresca y la cola blanca,

en la parte de abajo del atún, digamos.

-Oye, no veo nada, ningún fuego, nada.

-Nada, nada. -¿Es sin cocina hoy?

-Muy fácil. Hoy vamos a trabajar sin cocina.

-A ver, todos lo decís y después no es lo mismo.

(Música)

Oye, ¿y cómo lo cortas esto? Porque, claro,...

-Normalmente el que vaya a la pescadería,

normalmente no compre un trozo tan grande.

-No, no, por eso te digo, ¿qué calculas por persona?

-Pues depende. El tartar de atún puede ser un primer plato,

un segundo plato. -Pues un segundo en realidad.

-Entre 150 y 200 g por persona.

Es una buena ración. -Es una dosis...

-Yo es que soy de comer, ¿eh? A mí me gusta comer.

-¿Tú aconsejas que este pescado antes de que lo cocinemos

lo tengamos congelado?

-Para comerlo en crudo sí. -Sí.

-Más que nada, para evitar temas de anisakis.

-Exacto. O sea, lo compramos fresco, lo congelamos en casa

y antes de utilizarlo, descongelamos.

-Lo suyo es comprarlo directamente congelado.

-Ah, vale.

-Pues mira, luego lo que es importante,

de esta parte del atún, por ejemplo,

vamos a retirar toda esta parte, que es la sangre.

-¿Hay que seguir alguna dirección

con las fibras concretamente o da igual? Tú cortas.

-Depende de los trozos.

Normalmente en el solomillo, por ejemplo,

que puede tener algo más de fibra, sí, hay que ir como a contra veta.

Nosotros aquí, es una zona muy magra que no vas a tener problema.

-Claro, no hay grasa. -Luego también depende

de consumirlos en una época del año o en otra.

Hay veces que los pescados tienen más grasa.

-Es que me va muy bien que no haya cocina en esta receta.

-Sí, ¿verdad?

-Sí, porque la cocción siempre tiene sus cosas positivas y negativas.

-Pero, además, te puede valer, por ejemplo,

cuando nos sobra un trozo de atún, de bonito,

de cualquier pescado,

lubina, por ejemplo, también sale muy bueno, pues...

-O sea, con una lubina podríamos hacer la misma receta.

-Perfectamente. -Eso está bien saberlo.

-Esto es muy importante también. Esto se llama el baño frío.

-A ver, esto es interesante también.

-Esto lo que hacemos es mantener la temperatura

mientras seguimos elaborando la receta.

-¿Ves? Esto en casa tampoco lo haríamos.

No se nos ocurriría poner el hielo y el atún encima.

-Pues es una cosa muy sencilla y así mantiene la temperatura

y luego a la hora de servir el tartar, vamos a conseguir

que esté a una temperatura adecuada que también conviene para la receta.

-Muy bien.

-Bueno, Magda, pues me vas a ayudar a hacer el aguacate.

-Va. Sí, sí, sí.

O sea, es aguacate y guindilla, ya está, punto.

-En este caso sí,

porque lo que queremos es mantener el sabor del atún lo más posible.

Hemos cogido un aguacate un poquito ya maduro.

-Oye, yo empiezo con esto. -Sí, sí.

-Va.

Antes el aguacate era una fruta exótica

y ahora todo el mundo, quien más, quien menos...

-Sí, afortunadamente, cada vez hay más ingredientes...

-Muchísimos. -Como el wasabi, por ejemplo.

-Por ejemplo. Y tanto. -O aceite de sésamo.

-O el jengibre, que antes era como una rareza, ¿no?

-Jengibre, que antiguamente no lo usaba nadie.

Voy a ir picándote las guindillas. -Vale.

-Y la guindilla... -Un poquito picante.

-¿Tú sabes que va bien para el estómago la guindilla?

-¿Sí? -Sí.

-A pesar del... -Sí.

Pica mucho, pero tiene una sustancia que se llama capsaicina,

que es protector de la mucosa gástrica.

-Ah, ¿sí? -Sí, sí.

Lo picante tiene su lado positivo.

-Darle un toquecito para... -Eso es toquecito, ¿no?

-Voy a echar un poquito de aceite de oliva.

-Qué color verde estupendo, ¿no?

-Este es un aceite de oliva...

de prensado en frío.

Lo que hacen es hacerlo antes del embero,

que es cuando cambia la aceituna de color.

-Ah. Muy verde lo veo. -Sí.

Además, tiene un aroma superintenso, que es lo que queremos.

-Muy bien.

-Pues yo mientras pico la cebolla,

que esta se la vamos a añadir al atún.

-Bueno, yo tengo tu crema de aguacate... en punto.

-Venga, fenomenal.

Con esta cebollita yo creo que nos va a llegar.

Se lo vamos a poner ya al atún.

-La cebolla también tiene muchas ventajas, ¿eh?

Antioxidantes también, tiene fibra, es light,

es absolutamente ligero y con muchos minerales.

-Vamos a echarle un poquito de limón. -Vale.

-Vitamina C.

A ver cómo lo haces esto.

-Tengo aquí un gadget que va fenomenal.

-Sí, para el zumo de limón. -Eso es.

-Así no sale disparado, ¿no? -Eso es.

-Lo que vamos a hacer ahora, tenemos el tartar con la cebollita,

y ahora vamos a mezclar con el resto de ingredientes.

-¿Y ya está? ¿Así de fácil? -Así de fácil.

-Ah, muy bien. Venga, sal.

Ya sabes que en eso hay que ser poco generoso.

-Poco generoso. -Los médicos somos muy pesados, ¿eh?

-Vamos a echar un poquito también al aguacate.

Vamos a echar un poquito de piñones. -Piñones.

Está bien el toque de piñones, ¿eh?

Un poco de frutos secos también nos viene bien. Wasabi.

-Lo que hablábamos antes de la incorporación

de nuevos ingredientes de otras culturas u otras zonas.

-Oye, este es un "mezclum" de nacionalidades este plato, ¿eh?

¿Qué falta? -Vamos a ver, un poquito de jengibre.

Esto le va a aportar mucho frescor. -Jengibre.

¿Esto qué es? -Esto es aceite de sésamo.

-Uy, esto sí que es un exotismo también, ¿eh?

-Esto nos va a dar un toque, sobre todo como tostado.

Un poquito de aceite de oliva de este nuestro.

Este le va a ir fenomenal al atún. Esto es un poquito de soja.

-Sí. Que también añade más sal, ¿eh?

Yo siempre lo que digo es que la soja es sal.

-Sí, hay que tener cuidado. Y ahora nos falta...

-Solo nos queda el pan, creo, y la lima.

-Un poquito de ralladura de lima.

A mí es que la lima me encanta, la verdad.

Vamos a echar también un poquito de zumo.

-Está muy bien lo de la ralladura, ¿eh?

Porque la piel de las frutas tienen nutrientes

que no están en la pulpa.

Uno siempre tiene tendencia a desechar la piel.

-Entonces, ahora con este baño frío que hemos hecho.

-Baño frío.

-Lo que haríamos es mezclarlo todo bien.

Bueno, pues nada, esto lo tenemos ya, ¿eh?

Pues nada, le vamos a poner en la base el aguacate.

Esta crema de aguacate que me has hecho tan fantásticamente.

-Sí, no está mal, ¿no?

-Pues ahora que ya tenemos el aguacate,

vamos a poner nuestra mezcla de atún.

Lo que haremos es ir llenando el molde.

Ahora lo que vamos a poner es un poquito de pan tostado.

-A ver.

-Aquí tengo unos pétalos, unos "micromezclum".

-Muy bien. Pétalos...

-Y ahora... -Sacas el molde.

-¿Quieres hacer los honores? ¿Te atreves?

-No, solo faltaría que lo estropeara, no, no. Tú.

Ah, muy bonito, muy bien. Oye, me ha encantado esto.

-Y ya tenemos el tartar de atún con aguacate.

-Hay que probarlo esto. -Claro que sí.

Vamos a compartirlo. -Vamos, va.

Hemos dicho que la ración para compartir.

-Claro que sí. -Pues ya está.

-Yo estoy dispuesto. -Nos vamos.

(Música)

¿Cómo veis la enfermedad a futuro?

¿Cómo nos vemos nosotros a futuro o hacia dónde vamos?

-Me gusta centrarme en el día a día,

en ser feliz o intentar ser feliz hoy,

en tener las cosas claras para mañana,

y la verdad es que me centro en eso.

-Yo creo que lo importante es eso, es tener metas, ¿no?

Es tener metas e ir a por ellas.

Entonces, que el dolor no te afecte,

que no pueda contigo para llegar a esas metas.

(Canción en inglés)

-Estamos en una guerra contra las enfermedades reumáticas.

Hemos librado muchas batallas

y, recordando a Winston Churchill,

estamos al final del principio en el combate

contra las enfermedades reumáticas, el final del principio.

Y en pocos años llegaremos al principio del final

para lograr ganar esta guerra contra las enfermedades reumáticas

que tanto dolor ha provocado y está provocando

en la población en general.

(Continúa música)

-Disfrutar todo lo que podamos,

que la vida te cambia en un diagnóstico.

-Seguir deshaciéndome de actitudes negativas,

de estas palabras negativas hacia uno mismo, estos insultos,

sino aprender a quererme cada día más

con mis limitaciones de hoy,

que no tienen por qué ser las de un futuro.

-Vamos a aprender a convivir con la enfermedad día a día,

con lo cual, quiero decir que si aprendemos a convivir

con la enfermedad, quiere decir que la integramos en nosotros,

que es una parte más de nosotros.

-Ha salido un tratamiento que la está...

Bueno, podemos decir curando, no, pero me la tiene con fuerzas

y me la tiene bien.

-Gracias a mi mamá he podido superar todo.

Ella es muy fuerte

y que gracias a ella todo ha sido súper, superposible.

(Continúa música)

-El tratamiento y el progreso y el diagnóstico de mi enfermedad

ha cambiado radicalmente.

-Es una lotería, y por lo que sea,

llamémoslo las circunstancias de la vida, llamémoslo genética,

nos ha tocado, ¿vale?

Pero que hay mucha más gente que combate esto

y con la que podemos hablar.

-El futuro en 5 o 10 años,

yo creo que podemos marcar un antes y un después.

Yo creo que es una buena conclusión.

-Ojalá. -Promete.

-Seguro que sí. -A la carta de los reyes.

Bueno, pues muchas gracias por esta experiencia.

La verdad que me ha ayudado mucho

y que haya más encuentros de este tipo.

-Por supuesto. -Claro.

(Continúa música)

-A la gente que padece estos dolores, como a mí,

pues yo les diría que hay que seguir para adelante.

Hay siempre que intentar animarse,

intentar hacer las cosas con ilusión

y, sobre todo, esa fuerza de voluntad porque yo sé lo que es.

Hay que hacerlo, hay que moverse. Eso es mi caso.

Tengo que moverme, tengo que estar rodando siempre.

Para mí es el único, el único camino.

(Continúa la música)

La Ciencia de la salud - Objetivo: vivir sin dolor

49:55 12 oct 2019

"¿Dónde te duele?", "¿cómo es el dolor que sientes?"... Son preguntas que pueden ser difíciles de responder para quien padece enfermedades reumáticas. Hoy aprenderemos más acerca de ellas a través de quienes las padecen y de aquellos que luchan para hacer sus vidas un poco más fáciles.

"¿Dónde te duele?", "¿cómo es el dolor que sientes?"... Son preguntas que pueden ser difíciles de responder para quien padece enfermedades reumáticas. Hoy aprenderemos más acerca de ellas a través de quienes las padecen y de aquellos que luchan para hacer sus vidas un poco más fáciles.

ver más sobre "La Ciencia de la salud - Objetivo: vivir sin dolor" ver menos sobre "La Ciencia de la salud - Objetivo: vivir sin dolor"

Los últimos 62 documentales de La ciencia de la salud

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Secciones:
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 4 Ver más