La salud es determinante en nuestras vidas. Marca nuestra existencia, definiendo las curvas y los vaivenes que recorremos desde el día en que nacemos. Este programa se adentra a lo largo de trece programas en las vidas y las historias de pacientes y médicos para hacer una mirada humana al fascinante mundo de la salud y la medicina. Un recorrido documental por la apasionante aventura de estar vivo.

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La ciencia de la salud - Muerde sin miedo - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música)

Georges Cuvier, el padre de la paleontología comparada, dijo:

"Enséñame tus dientes, y te diré quién eres".

Nuestro aparato bucal no ha cambiado demasiado

respecto de nuestros ancestros más cercanos, pero ha cambiado bastante

respecto de los primeros homínidos, o de nuestros primos de evolución,

que son los chimpancés, los gorilas y los orangutanes.

(Música)

Si miramos un cráneo de chimpancé, veremos que los chimpancés

todavía tienen un colmillo muy desarrollado, muy grande,

y la forma de su maxilar, o de su mandíbula,

podríamos decir que son formas muy rectangulares,

porque la línea de su dentición, de un lado y otro,

son bastante paralelas. Esto en nosotros ha cambiado.

Si nosotros miramos ahora mismo el cráneo de un Homo erectus,

que es un antepasado nuestro que ya tenía un cerebro bastante grande,

veremos que la gran diferencia es que el colmillo

ya prácticamente no se observa, se ha hecho muy pequeño,

y veremos que la forma del maxilar, y la forma de la mandíbula,

tienen un arco en forma de U, y vemos que también los incisivos

se han hecho también más pequeños.

Pero si queremos ver cómo ha evolucionado nuestra mandíbula

a algo todavía más sencillo,

es precisamente la del Homo sapiens.

aquí tenemos una mandíbula y un maxilar de Homo sapiens,

y nosotros tenemos realmente bocas muy pequeñas,

nuestras piezas dentales casi no caben en nuestra mandíbula

y en nuestro maxilar, lo cual quiere decir que hemos ido reduciendo

nuestro aparato bucal y nuestras piezas dentales.

(Música)

(Música)

-Nuestra boca actualmente sigue conteniendo 32 dientes

cuando aparecen todos.

Estos dientes constan, básicamente, de la raíz,

que es la parte del diente que está dentro del hueso,

es lo que aguanta el diente, la corona, la parte de diente que usamos

para masticar, y obviamente es la parte estética, la parte que se ve,

y todo ello está envuelto por la encía,

que es la parte sonrosada blanda, que cubre el hueso y sella

la unión del diente con el hueso para que no se contamine el hueso.

(Música)

Las principales patologías de los dientes son, por un lado,

las infecciones, que son dos:

unos microbios de la boca que se comen el diente,

y le llamamos caries;

y otros microbios de la boca inflaman las encías

y se comen el hueso que sujeta los dientes,

es la enfermedad periodontal, que empieza con la gingivitis,

y termina con la periodontitis.

Después hay un tipo de patologías mecánicas, puramente,

que son el exceso de apretamiento de los dientes,

que produce un desgaste de los mismos,

y la falta de espacio de los dientes, están mal puestos, apiñados,

y esto produce una serie de alteraciones,

tanto de higiene, como funcionales y estéticas.

El motivo por el que se producen estas infecciones en la boca,

muchas de ellas indoloras, es porque se acumula una película blanca,

se llama placa dental bacteriana,

y esta película blanquecina, si no la eliminamos correctamente

con los instrumentos de higiene oral,

provocan estos procesos infecciosos como las caries

o las enfermedades de las encías.

Ante una boca limpia, el porcentaje de posibilidades de patología

o de problemas, se disminuye drásticamente.

La prevención en la odontología es fundamental, y muy eficiente.

(Música)

(Música)

-Es muy importante tener muy buena higiene en los dientes de leche,

ya que hay que intentar mantenerlos

hasta que erupcionan los dientes definitivos.

Los dientes de leche en boca tienen muchas funciones,

como la masticación, que haya un correcto desarrollo de los huesos,

para el habla, y para mantener el espacio de los dientes definitivos.

-Hola, soy Lucas, vengo a revisión al dentista.

-Hola. -Hola, soy Inés.

¿Qué tal? -Doctora Garau.

Hola, campeón. -¿Cómo te llamas?

-Lucas.

-¿Nos sentamos, Lucas, y vemos cómo van esos dientes?

-Sí. -Ven.

Lo ideal es que la primera visita al dentista de un bebé

sea en la aparición del primer diente de leche,

que normalmente suele ser entre los seis y doce meses.

Sobre todo, para diagnosticar alguna caries precoz y cogerlas a tiempo,

porque las caries en dientes de leche evolucionan más rápido,

y segundo, y lo más importante, dar la información adecuada a la madre

para darle una correcta higiene al bebé desde que sale el primer diente.

¿Cuántas veces te lavas los dientes al día?

-Dos. -¿Dos seguro, siempre?

-Sí. -¿Por la mañana y por la noche?

-Sí, yo solo. -¿Sí?

Luego me enseñas cómo, ¿vale? Y veremos si lo haces bien,

o hay que mejorar un poquito.

Vale, vamos a ver cómo están estos dientecitos ahora.

Venga.

Es muy importante que en la aparición del primer diente de leche

la madre o el padre intente ya realizar el cepillado diario,

incluso dos veces diarias se aconseja.

Hay que coger al niño por la cabeza, sin tampoco forzarle,

con un cepillo especial, con un cabezal de niños,

lo pasamos por los dientes de leche que ya han erupcionado.

En principio, el tipo de pasta, pastas específicas de niños,

que deben llevar flúor.

Abre ahí, como un león.

Muy bien.

Vale.

Vale, tiene bastante espacio entre los dientes,

eso es muy bueno, porque los niños normalmente tienden a tener

falta de espacio. Él, por lo que aparenta, no lo va a tener,

porque tiene espacio suficiente para que salgan bien los definitivos.

Parece que te cepillas muy bien, ¿eh? Veo esto limpio, limpio.

Ahora me enseñas cómo lo haces. -Le gusta el cepillo eléctrico.

-¿Sí? Qué moderno, ¿no? -Sí.

-Cuando ya tienen 3-4 años, y ya aprenden un poco a escupir,

podemos poner un poquito más de pasta.

-Venga, Lucas, que te vamos a hacer una radiografía,

y te vamos a poner un collar, para que no salga el cuello en las fotos.

Así, superbién.

Ya verás que es muy rápido.

Abre bien grande.

Muerde. Muy bien, muy bien, vamos a contar hasta tres.

Aguántalo muy fuerte.

-En el lado derecho no hay ninguna caries,

pero en el lado izquierdo, aquí arriba,

entre las dos muelas de atrás, hay una mancha más oscura,

esto es un inicio de caries. -Vale.

-No es muy profunda, pero lo ideal es tratarla ya,

para que no vaya a más.

La caries es la patología más común en niños y bebés,

por lo que es muy importante la higiene bucal diaria.

Pero también hay que dar bastante importancia al tipo de alimentación,

evitando al máximo los azúcares.

La parte de delante, circulitos, ¿vale?

Circulitos, vamos hacia adelante, círculos...

Vale, ahora hacia el otro lado.

Muy bien, círculos.

Ahora giramos, cierra.

Circulitos hacia atrás.

¿Sí?

Muy bien. Abre.

Ahora la parte de dentro, de delante a atrás,

como hacías tú muy bien.

Muy bien, el otro lado.

Y abajo.

Muy bien, Lucas.

¿Qué es lo último que tenemos que cepillar, que hemos aprendido hoy?

Muy bien, la lengua, que también hay bichos.

Es importante que tanto el padre como la madre esté al lado del niño

siempre que se realiza el cepillado, para ayudarle.

Más o menos, hasta los seis años, que el niño empieza

a ser un poco más autónomo, y en principio ya lo puede hacer él solo.

(Música)

-Un dato importante, y que nos tiene que llamar la atención,

es que la enfermedad más frecuente en estos momentos

a nivel mundial es la caries.

Estamos viendo que en los niños pequeños, menores de un año,

la incidencia en caries está incrementando.

Se habla ya de que uno de cada tres bebés presenta caries.

Una cosa que a veces me gustaría explicarles a las madres,

es que algunos hábitos que demuestran cariño y todos evidenciamos

hacia nuestros niños pequeños, hay que controlarlos.

Por ejemplo, la famosa caries genética,

el DNI de los microbios o bichitos que tiene el niño en la boca,

en un 70 % coinciden con los de la madre.

-Todo eso muchas veces va ligado

a lo que se llama la transmisión vertical,

por ejemplo, madres que chupan el chupete y luego lo pasan al niño,

incluso tenedores, cucharas...

-La salud oral en la madre es fundamental,

la salud de la mujer embarazada a veces se transmite también al hijo.

Además, las mujeres embarazadas, nos hemos dado cuenta

de que muchas veces tienen miedo de ir al odontólogo,

creemos que la parte más importante de la gestación,

el primer trimestre, tal vez no hay que acudir al odontólogo,

pero sí en el segundo trimestre.

Una periodontitis no bien tratada en una mujer gestante,

puede abocarle a un parto prematuro,

e incluso a recién nacido de bajo peso.

Y también un consejo práctico, es no dejar dormir a los niños

con el biberón en la boca.

Hay que recordar que la lactosa es una fuente de azúcar,

los principales motivos para caries, sobre todo en un niño pequeño,

que tiene una mineralización dental aún en fase de desarrollo,

es evitar esa caries.

Hay pequeños consejos que pueden ayudar.

-Por eso se aconseja que después del biberón,

y sobre todo la última toma de la noche,

se limpie un poco luego la encía,

porque al final es un factor que va a agravar el riesgo de caries.

-La falsa creencia de que un diente de leche, aunque tenga caries,

no pasa nada, creo que es bueno desterrarla de la sociedad.

Es importante no solo para las primeras palabras del niño,

porque le ayuda a vocalizar, el hábito masticatorio,

que últimamente se está diciendo que abren el camino

para los dientes definitivos.

A veces no nos acordamos de que las poblaciones más vulnerables,

niños, embarazadas y ancianos, tal vez sean las poblaciones de riesgo

más importantes hacia los odontólogos.

El diente nos acompaña toda la vida,

desde que nacemos, hasta que nos vamos.

(Música)

(Música)

-En mi adolescencia descubrieron que no se me caían dientes,

como tenía que ser, por la edad que tenía.

Con una radiografía descubrieron que estos dientes estaban creciendo

por dentro del hueso, por dentro de las cavidades,

porque no había suficiente espacio.

Los dientes buscan por donde pueden,

en la radiografía descubrieron que estaban incluso creciendo

en direcciones diferentes.

Con 18-20 años, me abrieron todo el paladar

para extraer estas muelas, que estaban por dentro,

y no tenían espacio para salir.

Esto significó conservar durante un largo tiempo los dientes de leche,

todo lo que pudiera, y cuando estos dientes de leche

ya cayeron, porque ya...

Hasta los 30 años conservé algunos,

quedaron los espacios vacíos,

y hacían que los que sí tengo buenos se colocaran mal.

Con el tiempo las raíces también se estropean,

porque están mal colocadas, porque han tenido abajo

dientes que no están en su lugar... Bueno,

así he llegado hasta hoy.

-Roser es una paciente de 51 años, hace años que se visita con nosotros,

y que tiene los dientes inferiores anteriores con caries recurrentes,

que hemos ido solucionando, pero que llega un momento en que dichas caries

destruyen tanto el diente,

que no los podemos restaurar más,

y acordamos proceder a un tratamiento más definitivo,

que consiste en quitar esos dientes, y sustituirlos por implantes,

que a su vez sujetarán unos dientes fijos,

esperando que le dé un resultado duradero a largo plazo.

-He tenido que hacer pequeñas intervenciones, empastes,

matar el nervio, hace 15 días ya se partió uno,

que lo tengo pegado con cola, provisionalmente,

y fue el detonante a tomar esta decisión, sí.

-Como te expliqué, el primer día hicimos una radiografía

en tres dimensiones, que nos permite valorar

la calidad y la cantidad de hueso de que disponemos,

ya que nuestro objetivo es quitar los dientes que hemos de quitar

porque no son restaurables, y sustituirlos por implantes.

Simulamos cómo van a quedar esos dientes

una vez quitemos las piezas, previa a la colocación de los implantes.

Partiendo de esta base, hacemos un diseño ideal

de cómo serán los dientes nuevos,

que podemos comparar con la situación actual.

Vamos a colocar un implante primero aquí,

aquí no va a haber, habrá un diente que flota, otro implante aquí,

uno no, uno no, otro aquí, uno no, y otro aquí.

Es decir, sustituiremos ocho dientes con cuatro implantes,

y cuatro pónticos o dientes flotantes.

Una vez colocados estos implantes,

vamos a, mediante el escáner 3D,

escanear la posición en la que han quedado,

y esta tarde vamos a fabricarte unos dientes que te colocaremos mañana,

la carga inmediata.

Lo único, debes ir con cierto cuidado,

ya que son dientes provisionales, que se llevan durante el periodo

de curación o integración de los implantes dentro del hueso.

Una ventaja de poner los dientes al día siguiente

de la colocación de los implantes, es que de alguna manera,

una vez tengas los dientes colocados mañana, no queda herida abierta.

-Vale. -Los hemos quitado en vertical,

a través del mismo agujero del que ha salido el diente

se han colocado los implantes, y luego, los dientes nuevos,

artificiales o provisionales, sellan las encías.

-Veo aquí en amarillo que los dientes nuevos están adelantados

respecto a la dentadura que yo tenía anteriormente.

¿Esto implica que la forma de mi labio también quedará diferente?

-La boca es como la caja de zapatos, la caja y la tapa deben encajar.

Si te fijas, tus dientes de arriba están un poco salidos hacia adelante,

respetando los dientes de abajo, queda un espacio, queda un "gap".

Al hacerte los dientes nuevos,

para acomodar esos dientes de manera que trabajen correctamente,

sí notarás un desplazamiento hacia adelante.

Entonces, habrá una pequeña curva de adaptación,

nos tenemos que asegurar de que comes bien,

hablas con total normalidad,

y que esto, estéticamente, tú estás cómoda con ello.

-Sí, pero una cosa es la estética de la colocación de los dientes,

y otra es la posición del labio, cuando está la boca cerrada

no se ven los dientes, pero quizá hace un poco más de un morrito.

Hace algo diferente, porque los dientes están delante,

tiene una nueva pared, ¿no? -No vas a notar una diferencia

en la proyección de tu labio, si te preocupa.

-No, absolutamente. -Esa es la pregunta.

Para mí el problema estético es secundario,

no me importa, porque yo no soy una boca, soy muchas otras cosas,

o sea que...

Sí que me molesta, a la hora de comer, que no...

A la hora de comer vas buscando el mejor sitio donde masticar,

no acabas masticando de forma natural,

y a veces es un poco incómodo,

cuando ves que todos están terminando,

tú aún vas por el medio filete.

-Pero sí que la planificación y la prótesis provisional

que te pondremos mañana está hecha de forma ideal

para la colocación de los implantes.

-Pero no te cambiará la posición del labio.

-Vale. -Eso, seguro.

-Eso es lo que... -Eso, seguro.

-Es lo que me preocupaba, como que... tendría una...

-Lógico. -Muy bien.

Cuando quieras, si tienes alguna pregunta más.

-No, ya lo veo todo claro, sí.

-Pues venga, ánimo. ¿Pasamos ya? -Venga.

-Adelante. -Vale.

(Música)

-Nos encontramos en la Facultad de Odontología

de la Universidad Complutense de Madrid,

en la sección de posgrado de periodoncia,

donde se realizan los tratamientos para curar la enfermedad periodontal,

y además se les instruye a los alumnos en el tratamiento,

en la prevención, y para ello necesitamos de los quirófanos,

nos permiten realizar tratamientos relativamente sofisticados,

y sobre los cuales los pacientes son tratados

por nuestros estudiantes de posgrado.

(Música)

En el pasado pensábamos que las enfermedades de la boca

solo afectaban al entorno oral, solo a la boca.

En los últimos años, cada vez hemos ido obteniendo más datos

que relacionan las infecciones bucales

con la salud general del paciente.

Y cada vez tenemos datos más fiables sobre la influencia que tienen

las infecciones bucales en, por ejemplo, las embarazadas,

el sistema cardiovascular, posibles infecciones pulmonares,

posible relación con las articulaciones,

artritis reumatoide, concretamente,

y una clara relación entre la gravedad de la diabetes

y la salud de la boca.

(Música)

Las personas con inflamación en la boca tienen menor rendimiento físico,

menor rendimiento deportivo,

y existe una leve asociación en datos que nos llevan a pensar

que algunos casos de disfunción eréctil están también relacionados

con la mala salud oral, con las infecciones provocadas en las encías.

¿Qué tal, Paloma, alguna molestia? -Todo aterido tengo.

(RÍE) -Muy bien.

¿Cuál es el motivo del procedimiento que vas a hacer?

-La paciente tiene falta de encía queratinizada,

siente molestias al pasarse el cepillo.

Vamos a hacer este procedimiento, colocando un injerto,

para mejorar la situación de la encía,

y que la paciente pueda por tanto mantener bien su higiene.

-Claro.

¿Qué tal está, Paloma, en general de salud?

No tienes ninguna complicación de ningún tipo, hipertensión...

-No.

-¿Cuándo te has hecho la última revisión, sabes?

-Después de Navidades me hice un...

-¿Tenías el nivel de azúcar adecuado? -Sí, sí, sí.

-Qué bien, qué bien. -Sí, sí, sí.

-Lo pregunto, Paloma, porque hay una estrecha relación

entre la salud de la boca y el nivel de azúcar en sangre.

Julia, sigue con el procedimiento.

Sabemos en la actualidad, por ejemplo con la diabetes,

que cuanto peor es la salud de la boca,

más riesgo de sufrir diabetes,

y sobre todo, de sufrir complicaciones de la diabetes.

Y a la vez sabemos que el tratamiento periodontal

encaminado a recuperar la salud de la boca,

reduce el riesgo de complicaciones en pacientes diabéticos.

Estos son los últimos descubrimientos,

pero en el futuro tendremos muchos más datos que confirman

que la salud oral y la salud general están claramente unidas.

(Música)

(Música suave)

-Los implantes dentales son raíces artificiales,

que sustituyen a las raíces naturales,

que se colocan en el hueso para que sujeten dientes.

Este procedimiento se llama osteointegración,

es fiable en un 98 % aproximadamente de las veces que se realiza,

y sirve para que encima de estas raíces pongamos los dientes,

que primero son dientes provisionales,

porque necesita un periodo de adaptación al hueso,

de ocho a diez semanas, aproximadamente.

Una vez que el cuerpo lo ha aceptado bien,

se procede a fabricar los dientes definitivos,

que son dientes con una estructura sólida en su interior,

recubiertos de porcelana, para que estéticamente sean bonitos,

que son los dientes que presumiblemente deben durar

un número de años muy elevado si el paciente los cuida adecuadamente.

(Música suave)

Una vez anestesiada, se le quitan los dientes,

en el mismo momento se colocan los implantes,

aprovechando el lecho que deja la extracción.

Estamos poniendo los implantes con la férula guía,

que nos ayuda a orientar exactamente los implantes en su sitio.

Y ahora falta...

Vamos a poner los implantes, ¿no? -Sí, ya estamos.

Abrimos un poquitín, Roser, por favor.

-El implante tiene un componente de "autotorque",

él mismo es autorroscante, y va entrando pasivamente,

sin mucha fricción, debe entrar a 40 newtons

en el lecho que le hemos preparado. -Abrimos un poquitín más, Roger.

Bien.

Dos.

-Le ponemos al paciente una especie de tapones,

que permiten mantener la encía apartada de la cabeza del implante,

y que así no cierre el espacio.

-¿Qué tal, Roser?

Bien, ¿verdad que sí?

Ya. Hago otro.

Roser, ya están todos los implantes colocados.

-Una vez el implante está aposentado y enterrado al nivel

que hemos preconcebido con la simulación previa,

se toman las medidas, con el escáner digital, de la cabeza del implante.

(Escáner)

-Muy bien, perfecto. Ya casi terminamos, un poquitín más.

(Escáner)

Listo.

Muy bien. Analizamos la información, lo importante es que de cada implante

esta forma plana, o este triangulito, quede registrado.

Uno, dos, tres y cuatro.

Con estas cuatro informaciones, el laboratorio

ya es capaz de preparar la prótesis inmediata,

que vamos a colocar de hoy para mañana.

-En laboratorio recibe el archivo digital de las medidas escaneadas

que se han tomado en la clínica,

diseña en el ordenador los dientes,

transmite esta información a un aparato robot,

que a partir de un material que elijamos,

que acostumbra a ser de acrílico o resina para dientes provisionales,

fabrica los dientes, nosotros los acabamos de ajustar,

y se los colocamos al paciente como dientes provisionales.

(Música suave)

(Ópera)

-Hombre. -Josep María, hola.

-Hola. -Un placer estar aquí...

-Muchas gracias. -En tu casa.

-Bienvenido al teatro.

-Muchísimas gracias. -Es tu casa a partir de ahora.

-Muchas gracias. Gracias por aceptar tener esta charla.

-Contigo, encantado, sé que no me vas a hacer daño, o sea que...

(RÍE)

-Hoy juego en campo contrario.

-Reconocerás que este entorno es mucho más agradable que el tuyo,

que el de tu consulta.

-El nuestro, hacemos lo que podemos, sinceramente,

pero reconozco que ir al dentista no acostumbra a gustar a la gente.

-Sobre todo, no hay ningún sillón de torturas o sillón de tormento,

que es la idea que tenemos siempre,

que nos meten en el cuerpo desde pequeños.

-¿Por qué crees, ahora que hablas de este tema,

que para nosotros es importante, por qué crees que existe esta leyenda

del tormento cuando uno va al dentista?

-Bueno, yo supongo que viene dado, un poco,

más allá del daño que hacíais antes los dentistas, que ya no.

Debo decir que yo soy un defensor...

Cuando me dicen: "Tengo que ir al dentista, qué daño me va a hacer".

A mí el dentista lleva muchísimos años

que no me hace nada de daño, ningún dolor en absoluto.

Supongo que porque se han sofisticado las técnicas y demás,

pero más allá del daño que antes hacían,

de la imagen que había, clásica de la historia de la literatura,

del famoso sacamuelas. Más allá de eso,

la parafernalia no ayuda nada,

los aparatos, los instrumentos que tenéis, el ruido,

ese pequeño torno o lo que sea, cuando te acercan eso a la boca

en la zona del oído, aquello parece una taladradora

de las que se usan en las aceras de cualquier gran ciudad,

y eso aterra un poco.

-Tú, tú que... Que nos hemos visto ahí muchas veces.

Muchos años. -Y te comportas muy bien.

¿Qué nos podrías sugerir para evitar esta idea tan poco agradable

de ir al dentista, para decirlo de alguna manera?

-Yo tengo... un método muy particular,

yo creo que ni tú lo sabes,

con la cantidad de veces que me has tenido en el sillón,

que es mío particular, supongo que otra gente también lo utilizará.

Yo tengo la capacidad, quizá dada por mi profesión,

de aislarme completamente. Yo me siento en el sillón,

automáticamente cierro los ojos, y es como si llevara unas gafas de 3D,

estoy viendo la película que yo quiero.

-En tu trabajo la fonación, la boca y los dientes

tienen una importancia notable. -Tú me hiciste un primer trasplante.

-Hace años ya. -Fue un primer implante hace años ya.

Yo estaba en aquel momento haciendo "El rey Lear",

y recuerdo como uno de los días más felices de mi vida,

el día que pasado el tiempo de carencia, y demás,

me pusieron las piezas definitivas, que lo primero que quise hacer

fue hablar para probar. Cuando me di cuenta de que podía hablar,

mi dicción no había cambiado nada, y podía apoyar la lengua

en los mismos sitios de siempre, fui el más feliz de mi vida.

-Hombre. -Pero pasé mucho miedo pensando

que una simple intervención dental podría cambiar

mi manera de ser actor.

Yo creo que una de las buenísimas cosas

que habéis conseguido en los últimos tiempos,

hablo del gremio de odontólogos y todo este mundo tuyo,

es que se pierda el miedo al dentista.

Eso tiene que ver incluso con el entorno, tiene mucho que ver con eso.

-Intentamos, y no es por nada, pero en España

hay muy buen nivel de odontología. -Puedo dar fe.

-Pero la importancia que se está dando actualmente a los dientes

es mucho más que... Bueno, es una importancia que va in crescendo

a niveles extraordinarios, lo vemos día a día.

Lo cual es bueno por un lado, sin obsesionarse en otro.

-Eso está relacionado muy directamente

con la cultura de la imagen en la que nos hemos sumergido

en los últimos años, la apariencia. -Don Quijote ya lo decía, ¿eh?

Don Quijote decía: "Más vale un diente que un diamante".

-Se referiría más, no tanto a la estética,

como a la necesidad de comer, el diente es imprescindible para comer.

Hay alguien, se me ocurre de repente, supongo que no,

¿alguien ha llegado a una edad provecta y a la muerte

con la dentadura original? -Sí.

-¿Sí? -Sí.

-¿Sin haber tenido que cambiarse ni una sola pieza?

-Depende de la edad que te mueras. -Bueno, claro.

-Pero, pero... -Hablo de una larga vida.

-Una larga vida, espontáneamente, es muy raro.

-Ah, claro.

-Porque el porcentaje de población que padece de caries, o de encías,

es muy elevado, y va aumentando a medida que pones años.

Pero sería nuestro ideal, si conseguimos una buena prevención.

Por esto el mensaje es: "Vaya más a menudo, a hacerse menos cosas".

-Bueno, me estoy acordando, yo he interpretado a un dentista,

y además, era hipnotizador.

Y el director quería que fuera un hombre anuncio de su profesión,

y entonces me pidió, y yo accedí, lógicamente,

porque me divertía, cuanto más completo sea el personaje, mejor,

y me fabricaron una prótesis delicadísima,

eso que llamáis carillas, creo que es,

finísimo, de porcelana, que tenían que ponerme arriba y abajo,

justo en el preciso momento en que iba a rodar,

y quitármela en cuanto dejaba de rodar.

Complicó bastante el rodaje, pero el resultado,

si alguien ve la película, es fantástico.

Nunca yo he lucido una dentadura tan perfecta y tan blanca,

y precisamente porque era tan perfecta y tan blanca, era increíble.

-¿Y hacías de dentista bueno, o de dentista malo?

-Como dentista era muy bueno, como hipnotizador era muy malo.

-Aprovechando que estamos en tu entorno,

me tienes que dar una pequeña vuelta, un pequeño tour

alrededor de tu entorno, que es el teatro.

(RÍE) -Claro, el teatro no es tu medio habitual.

Estamos en casa. Es muy fácil, esto es un escenario,

pero habías pisado escenarios anteriormente.

-Las conferencias que damos nosotros son en salas de conferencias...

-Estás acostumbrado al público delante.

-Sí.

-Vamos a los camerinos, la parte íntima de cualquier teatro.

-La desconozco totalmente. -Vamos dentro.

-Muchas gracias. -La intimidad del teatro.

-Déjeme las cosas. ¿Qué tal ha ido todo?

-Todo muy bien, sí, sí. -Me alegro un montón.

-He estado muy bien. -Siéntese, por favor, póngase cómoda.

-Hola, Roser, ¿qué tal? -Hola, ¿qué tal?

-¿Cómo está? -Muy bien.

-¿Cómo ha ido? -Todo muy bien, sí, sí.

-Qué bien, me alegro. -Muy pocas molestias,

no he tenido ningún dolor, un poco extraño, pero sin dolor.

-Los primeros días es eso, la sensación al final cambia mucho,

y ahora debe estar rara, porque hemos quitado las piezas.

-Sí, se me escapa el aire... -Normal, no se preocupe.

Aquí tenemos los dientes, así que si quiere, empezamos,

se los vamos a colocar. -Vale.

-Póngase cómoda. -¿Me estiro?

-En el caso de Roser, hemos utilizado unos implantes cónicos

cuyo objetivo es que queden muy estables el día de la colocación.

Estos implantes tienen una espira muy marcada, que según se van colocando,

quedan muy estables y fuertes en el hueso, para poder soportar

la prótesis que se le ha puesto inmediatamente, el día después.

Ahora viene la parte más sencilla y más gratificante,

simplemente es tornillería, tengo que desatornillar los taponcitos

que le pusimos ayer para proteger el implante, y poner la prótesis.

-¿Esto no duele? -Nada, ninguna molestia,

no va a notar nada, ya verá.

La estiro para atrás, y empezamos. -Vale.

(Música)

-Uno.

Dos.

Mantenemos abierto.

Vamos colocando la prótesis, atornillando los cuatro implantes.

Vamos a notar un poco de presión en algunas zonas,

que es normal, y es buena, queremos esa presión.

Así, fuerte, fuerte, fuerte.

Ahí, eso es.

Lo que queremos es que estas encías curen o cicatricen

alrededor de la forma de los dientes que hemos diseñado,

que hará que la prótesis definitiva luego sea más higiénica.

Muy bien, puede cerrar y descansar.

Pase la lengua, ya va a ir cogiendo sensaciones,

los cuatro agujeritos están por detrás, por la zona de la lengua,

los notará, pero no los va a ver.

Nos sentaremos un poquitín, le damos un espejo para que se pueda ver,

a ver qué tal lo ve.

-Bueno.

-¿Qué? ¿Cuál es la primera sensación?

-Sí, que queda muy natural, sí. -Me alegro, me alegro.

-Y la lengua sí que... -La lengua los primeros días

va a encontrar que algo es diferente.

Sí es normal que los primeros días tenga un poco de sensación incómoda

en las encías debido a la manipulación,

pero en principio, la colocación de implantes

no tiene un posoperatorio muy agresivo.

Ella, lo más importante que debe hacer,

es tomar la medicación que se le ha recetado,

y no utilizar estos dientes para la masticación de alimentos muy sólidos.

Si es tan amable, acompañe a Ana, haremos una radiografía panorámica,

y a partir de aquí, luego le explico las instrucciones posoperatorias.

Pensar que el paciente con implantes

no va a tener que volver al dentista, o no volverá a tener caries,

y que se acaban los problemas, es un error.

Los implantes y las prótesis sobre implantes no hacen caries,

pero el tipo de cuidado que se tiene que tener es diferente,

hemos de cuidar mucho más las encías alrededor de esa prótesis,

tienen que estar sanas.

Roser, fíjate, en la foto de la izquierda tenemos tus dientes ayer,

antes de quitarte las piezas.

Y en la foto de la derecha tenemos tus dientes hoy, los nuevos.

Fíjate que hemos intentado copiarte la anatomía que ya tenías,

para que te lo vieras bien. ¿Qué te parece?

-Me parecen muy naturales los tonos de color, la forma, natural.

-Ahora solo queda esperar a que el cuerpo haga su trabajo.

-Vale. -Que todo se adapte, cure y demás.

También es importante la pauta antibiótica, por favor,

tomar la medicación recetada. -Muy bien.

-Siga las instrucciones, y cualquier cosa, nos llama,

o escribe, lo que haga falta.

-Los dientes definitivos, ¿cuándo llegarán?

-Nos veremos para la fabricación de la prótesis definitiva

en un periodo que oscila entre 10 y 12 semanas.

Como pusimos los implantes el mismo día de quitar los dientes,

también pusimos un material de regeneración

para la zona que han quedado espacios.

Eso requiere un poco más de tiempo, lo dejaremos curar un poco más.

-Muy bien. -Nos vemos la semana que viene

para un control, Roger. -De acuerdo.

-Y sobre todo, pórtese bien, y disfrute de sus nuevos dientes.

-Vale. (RÍE)

-Hasta luego, gracias. -Muy bien, gracias.

(Música)

-Cuidar de nuestra boca y de los dientes es fundamental para la salud.

En realidad necesitamos, como siempre, una dieta equilibrada,

y una buena higiene bucodental.

Después de cualquier comida

hay que lavarse correctamente los dientes y la boca,

y en cuanto a la dieta, es importante que sea equilibrada,

pero eso sí, evitando siempre, como ya sabemos,

un exceso de alimentos azucarados,

porque el azúcar promueve la caries,

y la caries acaba destruyendo nuestros dientes.

La fruta y la verdura son muy importantes, aportan vitamina C,

fundamental para el buen estado de nuestras encías,

y aportan provitamina A, que cuida los epitelios.

(Música)

También es importante tener un buen grado de hidratación,

cuanta más agua pase por nuestra boca, más limpia estará.

Y recordad siempre que si tenemos que tomar un alimento dulce,

mejor tomarlo con el resto de alimentos,

de esta forma habrá más saliva, y nuestra boca sufrirá menos

los efectos del azúcar.

Lo que es fatal para nuestros dientes y nuestra boca,

son los picoteos dulces entre horas.

(Música)

Hola, Rafa. -Hola, Magda, muy buenas.

-¿Haces un ravioli, hacemos pasta? -No hacemos pasta, no hacemos pasta.

Se me ha ocurrido hacer un ravioli, pero de calabacín.

-Ah, muy bien. -Los he escalado 10 segundos,

agua fría, los tenemos a punto para luego envolver un ravioli

que luego te enseñaré.

(Música)

El relleno será de apio, manzana, y col lombarda, ¿te parece bien?

-Perfecto, refrescante, y con cantidad de propiedades, ¿eh?

-Y luego lo aliñaremos con una mayonesa de mango.

Mira, la idea de la mayonesa es un poco de sal,

un poquito de comino.

-El comino te gusta, ¿eh? -Me encanta.

Una gotita de leche, un poquitito. -Vale.

-Vinagre de manzana. Muy bien.

La mayonesa hay que montar de abajo hacia arriba,

e ir ligándola, ¿vale? -Vale.

-Me aguantas un poco, para que no se mueva.

-Te hago de pinche con gusto. -Y eres muy buena pinche, ¿eh?

-Sí, voy aprendiendo.

-¿Ves cómo va espesando poco a poco? -Sí, sí.

-Ya la tenemos. -Muy bien.

-La he hecho con aceite de girasol, porque el de oliva es muy potente.

Ahora le metemos el mango. -Muy bien.

Vitamina C en dosis elevadas, ¿eh?

-Esto está increíblemente bueno. -Está buenísimo.

-Y volvemos a darle otra vez.

-Repetimos. -Repetimos.

Ya la tenemos, Magda.

-¿Y si no tenemos mango? Estoy pensando algo parecido de color

y del tiempo, un melocotón, ¿qué tal? -Por ejemplo.

-Estaría bien. -Totalmente.

-De viña, amarillos... -¿Ves la textura?

-Sí, sí, sí, sí.

-Ahora la ponemos a enfriar.

-¿Cuánto tiempo? -Un poquito,

el tiempo que vayamos mezclando lo demás, ya está.

-Vale. -Y ahora,

vamos a ir preparando ya la ensalada, ¿qué te parece, el rellenito?

-Muy bien. -Pues venga.

Echaremos un poco de col lombarda,

previamente la hemos macerado un poquito con limón.

Tenemos la manzana.

Y el apio es importante cortarlo muy pequeñito,

porque como es un ravioli pequeñito, si lo cortamos muy grande...

-Quedaría mal. -Eso es.

-El apio es refrescante, además.

-Está buenísimo. -Es 98 % agua.

-Yo creo que lo utilizamos poco.

-No tenemos mucho la costumbre en crudo, es curioso esto.

Colorido muy bonito.

-Y ahora le pondremos la mayonesa.

Tres cucharaditas.

Esto va al gusto, las proporciones en este plato son al gusto.

-Tenemos una alimentación que cada vez mordemos menos,

hay cantidad de cosas blandas y pegajosas para los dientes.

Si repasas lo que comemos a veces, todo es muy blando en realidad.

-Aconsejas masticar más.

-Se tiene que masticar, los dientes son huesos para masticar.

-Claro. -Si masticas una cosa dura,

no excesivamente, también te limpia el diente,

como la manzana, por ejemplo.

-Vamos a hacer un ravioli cada uno. -Perfecto.

-Lo vamos a hacer aquí.

Cógelo con cuidado, y lo estiras. -Vale, ya está, estirado.

-Muy bien. -Ya está, súper.

-Y ahora hacemos una cruz.

-Vale, una cruz.

-Perfecto.

-Coge la cucharita. -Cojo la cuchara.

En el centro de la cruz, ¿eh? -Justo en el centro.

-¿Y ahora? -Ahora el de aquí.

Cruzamos, cruzamos otro de aquí,

y para dentro.

-Vale. -Cruzamos el otro, y para este lado.

Esto lo quitamos de aquí.

Y ahora lo vamos a decorar.

-Muy orgullosa de mi ravioli. -Muy bien, ¿eh?

-Sí, sí, sí. -Le ponemos una gotita encima.

Le ponemos unas pocas nueces.

-Más crujiente.

-He pensado en el crujiente...

(RÍE) -Va en serio lo de crujiente.

-Soy muy obediente. -Sí.

-Una zanahoria baby. -También, ideal.

-Y una morenita.

-Qué bonito. -Apio pelado, en agua fría,

queda rizadito. -Queda rizado, sí.

-¿Ves?

Germinado de cebolla,

y acabaremos con la hojita verde del apio.

-Me has montado un jardín aquí. -Un jardín botánico.

-Sí.

Qué bonito, Rafa.

-Yo creo que ya la tenemos lista.

-Bueno para los dientes, para la salud, y muy original.

-¿Te ha gustado la idea? -Sí, sí.

(Música)

-Si yo no digo que me han puesto unos dientes nuevos,

nadie nota nada. De hecho, tampoco doy explicaciones.

Quizá al ser el labio de abajo queda un poco tapado, no se nota mucho.

Todavía noto que es una novedad,

que hay algo que no es natural del todo.

(Música)

No he tenido ningún dolor fuerte, ha sido más bien una sensación

de tirantez, de que hay algo que molesta,

pero no es un dolor fuerte.

Para mí el peor punto es tener que estar pendiente

de acordarme de que no puedo masticar nada duro,

que a lo mejor ves unas patatillas en el aperitivo, "Ay, no",

y estar pensando que por aquí de momento está todo blandito,

se tiene que cicatrizar la herida, y me tengo que ir acostumbrando.

Estoy en ese proceso de olvidarme ya completamente.

(Música)

Lo que espero, a partir de ahora, es sentirme liberada

en el sentido de que mi dentadura sea una parte natural, invisible,

que no tenga que estar pendiente de nada,

no note ninguna sensación especial de tener que ir con cuidado,

de estar pendiente si esto está duro, si este diente se puede romper.

Simplemente,

que sea invisible,

y que no dé problemas,

eso es lo que espero.

(Música)

(Música créditos)

La ciencia de la salud - Muerde sin miedo

47:43 15 jul 2018

Hoy en día los avances médicos permiten sustituir cualquier pieza dental sin apenas dolor y nuestra boca cada día tiene menos secretos para los odontólogos, pero el cuidado de nuestros dientes sigue siendo esencial para conservarlos toda la vida. No hay miedos que valgan: hoy vamos al dentista.

Hoy en día los avances médicos permiten sustituir cualquier pieza dental sin apenas dolor y nuestra boca cada día tiene menos secretos para los odontólogos, pero el cuidado de nuestros dientes sigue siendo esencial para conservarlos toda la vida. No hay miedos que valgan: hoy vamos al dentista.

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