La salud es determinante en nuestras vidas. Marca nuestra existencia, definiendo las curvas y los vaivenes que recorremos desde el día en que nacemos. Este programa se adentra a lo largo de trece programas en las vidas y las historias de pacientes y médicos para hacer una mirada humana al fascinante mundo de la salud y la medicina. Un recorrido documental por la apasionante aventura de estar vivo.

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La ciencia de la salud - El latido de la vida - ver ahora
Transcripción completa

(Música suave)

(Música cabecera)

(Música suave)

(Canción en inglés)

El corazón es el órgano que nos da la vida.

El corazón es el encargado de distribuir todos los nutrientes,

básicamente, el oxígeno, la energía, a través de la sangre

a todas las células de nuestro organismo.

Por tanto, se comporta como una bomba

que lo que hace es forzar a la circulación de la sangre

para que esta sangre llegue a todos los rincones,

a todas las células de nuestro cuerpo.

El corazón es una bomba que se compone de un músculo,

un músculo muy potente, que necesita un sistema eléctrico,

un sistema eléctrico que la haga funcionar

y que le diga a qué frecuencia tiene que bombear la sangre.

Este músculo que, repito, es incansable,

porque está funcionando constantemente,

necesita él mismo nutrientes, muchos nutrientes,

necesita mucha energía, necesita mucho oxígeno,

y esto se lo damos a través de sus propias arterias,

que son las llamadas arterias coronarias.

Este corazón puede fallar

y puede fallar en cualquiera de estos tres componentes:

podemos tener enfermedades que afectan al músculo cardíaco,

podemos tener enfermedades que afectan al sistema eléctrico

y podemos tener enfermedades que afectan a la circulación coronaria,

a la propia alimentación del músculo cardíaco.

Estas alteraciones pueden ser o bien congénitas, están ahí,

pueden tener un carácter hereditario, se transmite de padres a hijos,

pero no necesariamente, no siempre,

y luego tenemos enfermedades que hemos adquirido.

Esas enfermedades que hemos adquirido pueden ser, por un lado, infecciones

que afecten a nuestro corazón o a una parte del corazón,

pero, sobre todo, la arterioesclerosis.

Hay una gran diferencia entre las enfermedades

que ocurren en la opulencia, en el primer mundo,

que son producidas por excesos de elementos, nutrientes

o de malos hábitos alimenticios o malos hábitos sociales

que acaban provocando la arterioesclerosis,

y lo que ocurre en el tercer mundo,

en donde ese tipo de enfermedades apenas son presentes

y están mucho más presentes enfermedades infecciosas

y de otra índole, las enfermedades de la carencia.

Lo más importante en el punto de vista cardiovascular

es la prevención y, por tanto, lo que tenemos que hacer

es enseñar y, probablemente, enseñar en la escuela a los niños

buenos hábitos alimenticios, buenos hábitos de vida,

no consumir tóxicos, sobre todo el tabaco,

hacer ejercicio físico moderado...

Hay que ser extremadamente contundentes

para que la población abandone estos hábitos nocivos.

Todo eso es lo que va a permitir reducir el número de infartos,

reducir el número de arterioesclerosis,

que acaba finalmente siendo la causa número uno

de muerte en nuestro entorno.

(Música)

Uno de los elementos clave en el diagnóstico

y la prevención de las enfermedades cardiovasculares

es la realización de un electrocardiograma.

Este es un elemento muy simple, muy barato, muy inocuo

que deberíamos utilizar de forma mucho más abundante

que lo que lo estamos haciendo hasta ahora.

Recomendamos que todos los niños alrededor de los 14 años de edad

deberían tener un electrocardiograma hecho

como medida de elemento de análisis

y de saber cómo está su salud cardiovascular.

(Música)

Hace aproximadamente un año se me paró el corazón

en clase de educación física mientras hacíamos el calentamiento.

Me reanimaron a través de masaje cardíaco

y al cabo de unos ocho minutos vino la ambulancia.

Hicieron que el corazón me latiera de nuevo

y me enviaron a San Juan de Dios.

No recuerdo absolutamente nada.

El único recuerdo que tengo es lo que me explicaron mis amigos.

Yo en ese momento estaba justamente haciendo una obra de inglés,

me acuerdo porque era a última hora,

y vinieron todos los de su clase llorando,

o sea, con una cara que no me la creía,

y yo estaba pensando: "Algo ha pasado".

Y, curiosamente, no veía a Albert.

Entonces, yo me acordé de que Albert tenía un problema de corazón,

pero que no le daba mucha importancia porque estaba medicado y tal.

Entonces, me explicaron que Albert se había caído,

que estaba azul, ¿no?

Que Marcel hizo...

Bueno, le estaba haciendo la RCP y que llamaron a la ambulancia.

Yo me quedé... Bueno, me puse a llorar como una magdalena.

Estuve bastante tocado hasta que, cuando llegué a casa,

un amigo suyo, Pau, me mandó un wasap diciendo:

"Está bien, he hablado con sus padres".

Entonces ya, a partir de ahí, todo fue más tranquilo,

pero fue un momento muy crítico.

(Música)

Vi que Albert tenía una respiración muy forzada,

estaba totalmente inconsciente, su color de la piel no era normal.

Le hicimos un masaje cardíaco, la respiración asistida

y, bueno, evidentemente, Albert no reaccionó.

Estuvimos así durante unos largos seis,

siete, ocho minutos, hasta que, afortunadamente,

rápidamente ya llegó la ambulancia con el DEA.

Después de tres intentos, de tres descargas,

afortunadamente para todos,

pues Albert reaccionó

y ya rápidamente lo pusieron en una camilla

y ya rápidamente se fueron a San Juan de Dios.

(Música)

Cuando lo sacaron de la ambulancia, yo digo: "¿Le puedo dar un beso?".

Me dijeron: "Sí, sí, claro". Le di un beso y, claro, estaba frío.

Y ese momento fue muy duro, pero, para mí, el momento más duro,

fue el no saber si estaba vivo o muerto.

(ASIENTE) -Ya.

-Y no quería preguntarlo, yo no quería preguntarlo.

-Ya, sí. Da miedo. -Da mucho miedo.

Y ya cuando te dicen que tiene pulso, bueno, pues yo qué sé,

ya me dijeron, bueno, qué yo que sé, que estaba muy grave,

que había que mirar las secuelas que le podían haber quedado.

-Claro. -Pero yo en ese momento ni pensé

en las secuelas ni nada, yo dije: "Tiene pulso".

-Después de la parada cardíaca, evidentemente,

nos surgió la inquietud de disponer tan pronto como fuera posible

y costase lo que costase, conseguir un DEA,

un desfibrilador externo automatizado.

Lo que nunca pudimos llegar a imaginar

es que una persona tan cercana a Albert

pues también lo necesitara.

(Música)

Me enteré que había pasado algo por un wasap.

Alguien dijo: "Oye, ¿alguien sabe qué ha pasado en el Dalí,

que hay ambulancias?". -Claro.

-Claro, yo enseguida... -Tú pensaste en Albert.

-En mi cabeza, Albert. Digo: "No puede ser, no puede ser".

Y llamé directamente al cole. Pregunté.

Yo digo: "Me he enterado de esto. ¿Albert está bien?".

Me dijeron: "Sí, sí, tranquila".

Dice: "Albert está bien, ha sido otro niño".

-Quedé con unos amigos para ir al instituto

y nada más entrar en clase yo ya estaba...

Empezaba a delirar, se lo decía a mi compañera, que no...

que no me encontraba bien, que me estaba mareando

y mi amiga no le daba importancia,

porque a lo mejor es que me había sentado algo mal

o no sabía qué pasaba.

Entonces, mi compañera de delante empezó a mirar

y se empezó a preocupar por mí.

Entonces, avisó a la profesora que estaba en ese momento en clase

y dijo: "Oye, no vemos bien a Teo. Vamos a llamar a casa".

Entonces, de camino a consejería,

me acompañaron y me caí.

Se me fue el conocimiento, me caí al suelo, básicamente.

Se me paró el corazón y rápidamente vino la conserje

y me pegó dos calambrazos con el DEA,

que es el aparato que sirve para reanimar,

bueno, para rehabilitar, básicamente.

-Piensas en lo injusto que es,

en aquello que parece que no le pueda pasar a un chaval tan joven,

además, no tenía ningún antecedente. -No.

-Hacía un par de días había hecho una cross, había ido bien.

-Sí, pero ya se había notado en casa.

Él hacía atletismo. Pasó el martes,

el lunes por la noche, y me dijo: "Mamá, si me vuelvo a notar esto,

me llevas al hospital, que me da muy mal rollo".

-¿Ves? Claro. -Y al día siguiente...

Y nada, cuando llegamos a San Juan de Dios, a Urgencias,

el rato hasta que se abrieron las puertas de...

De atrás y lo sacaron... -De la ambulancia.

-De la ambulancia, claro que sí. -Claro, yo pensaba:

"Están tardando mucho". Igual pasaron...

No sé, 10 segundos. -Vas viendo la ambulancia y...

-Claro. Yo pensaba... -Pero a ti te parece...

-"¿Qué habrá pasado ahí dentro?". -Claro.

Y luego, el miedo de, una vez está más o menos...

Ya nos explicaron enseguida que fue una muerte súbita recuperada

y ahora había que ver las secuelas. Todo fue muy rápido:

enseguida bajaron hacerle el escáner y nos tranquilizó.

Ese miedo yo lo tenía. -Claro.

-Bueno, lo teníamos.

(Música)

Tanto Teo como Albert son portadores de cardiopatías familiares,

de enfermedades genéticas.

¿Por qué no han dado la cara hasta ahora?

Pues porque es, normalmente, en algunas de estas enfermedades,

que no se manifiestan hasta la adolescencia o la pubertad

y en sus casos se han presentado como una forma maligna,

la muerte súbita, que, afortunadamente, ha sido recuperada.

(Música)

Estas enfermedades tienen un tratamiento

en función de la causa que las provoca.

Algunas de ellas, el tratamiento es, simplemente,

dar medicamentos antiarrítmicos,

otras, a veces, necesitan de algún tipo de dispositivo cardíaco,

como un marcapasos,

y a veces el único tratamiento es evitar situaciones

que pueden llevar a que empiecen las taquicardias,

evitar, sobre todo, los fármacos que inducen las arritmias

y, en algunos casos, evitar esas situaciones

como el deporte de alta competición o las emociones muy intensas

ayuda también a que todo vaya mejor.

(Música)

Casualidades...

Increíbles, claro. -Claro, claro.

-Que sin querer uno salvó la vida al otro,

porque gracias a uno... -Sí, bueno, claro, es verdad.

-Hay desfibrilador en el colegio. -Sí.

-Porque en menos de marzo a octubre, que le pasó a Teo...

(ASIENTE) -Sí. A Teo fue en octubre, ¿verdad?

(A LA VEZ) Sí. Ya ves tú.

-Que en seis meses le pase a dos alumnos...

-En el mismo colegio. -De la misma clase,

amigos íntimos... -Sí.

-Amigos. -Bueno, es...

-¿Qué posibilidades puede haber, no? Pues mira.

(Música)

En España ocurren unas 35 000 muertes súbitas al año.

La mayoría ocurren en situaciones en que la víctima está sola,

por tanto, nadie lo ve, nadie le puede ayudar a sobrevivir.

¿Por qué es importante disponer

de desfibriladores de utilización pública

en los lugares donde hay acumulación de gente?

Por que cada minuto cuenta,

cada minuto que pasa un 10 % de los pacientes van a fallecer.

(Música)

Bueno, estamos en un mercado.

Y en este mercado ha habido un individuo

que perdió el conocimiento y vamos a intentar reanimarlo.

Este mercado está cardioprotegio,

tiene un desfibrilador semiautomático,

por tanto, podemos tener la capacidad de esta persona,

si ha tenido una muerte súbita, poderla recuperar.

Lo primero que tenemos que hacer

cuando una persona ha perdido el conocimiento

es verificar que, efectivamente, no responde.

Le movemos, le llamamos y si no responde,

sabemos que perdió el conocimiento.

En ese momento, lo que vamos a hacer,

lo inmediatamente segundo que vamos a hacer, es llamar al 112.

Como estamos en un espacio cardioprotegido,

mandamos a alguien a buscar el cardiodesfibrilador.

Mientras tanto, si nosotros sabemos hacer las maniobras muy simples

de reanimación, que es simplemente el masaje cardíaco,

empezamos a hacer el masaje cardíaco hasta que llega el desfibrilador.

En el momento que llega el desfibrilador,

simplemente abrimos el desfibrilador, lo ponemos en marcha

y seguimos las instrucciones,

porque es el desfibrilador el que va a tomar las decisiones

y nosotros simplemente ejecutamos lo que el desfibrilador

nos va marcando, que es colocar los parches adecuadamente,

él va a hacer el análisis para saber si el individuo

requiere o no requiere una descarga eléctrica.

Si no la requiere, no se la podremos dar,

el desfibrilador no nos va a permitir dar una descarga eléctrica

si no está indicado, y mientras que sí está indicado,

nos va a decir que, efectivamente, requiere una descarga

y que hay que apretar el botón. Simplemente, eso es todo

lo que nosotros vamos a hacer para salvar una vida.

(Música)

Siempre decimos los cardiólogos que hay tres elementos básicos

para mantener una buena salud cardiovascular:

no fumar, hacer ejercicio moderado y tener una alimentación correcta.

¿Cómo hace el mejor cocinero del mundo

para tener una alimentación correcta?

-La pregunta es qué es una alimentación correcta.

Yo he tenido la suerte de estar con doctores como tú

y he aprendido, ¿no?

Y al final, lo que cuenta es la lógica.

Creo que todo lo demás...

Y la lógica dice, hombre, que si un día haces un exceso,

estate dos, ¿no? Hay que ir haciendo bondad.

Porque, al final, yo, en este caso, hago excesos.

Por eso al mediodía como muy poco, ¿vale?

Porque hay igual noches que ceno pronto,

mal no, pero que hago excesos.

En casa, para desayunar, si como fruta,

procuro, no sé, probar muchas frutas.

En el pescado igual, es muy variado.

Yo creo que el tema que hay es muy variado.

En casa no tomo alcohol.

Me gusta el buen vino y la buena cerveza, ¿no?

Y cuando salgo, tal.

Yo creo que, al final, la lógica.

En mi caso, de verdad que esta lógica es extraña

porque salgo mucho a comer y salgo a cenar.

(Música)

Alguien como tú, que está sometido a tantísima presión,

presión para crear, presión para ser original,

presión para sorprender al mundo, a toda la gente que está siguiéndote

y que está mirando exactamente qué hace Ferran Adrià,

el hombre que revolucionó la cocina mundial.

Ese estrés, esa tensión, ¿tú la notas?

¿Tú crees que eso te provoca un estado, digamos, no deseable

que podría interferir con tu salud cardiovascular?

-Es que hay diferencia entre estrés y presión,

es algo que no tengo claro, he leído cosas,

y es verdad que, en mi caso, yo me he puesto la presión,

yo me la pongo.

Cuando uno se autopresiona, seguramente,

el estrés, como lo entiendes, no tengo tanto.

Yo no tengo la sensación de tener estrés,

pero soy muy activo porque hago muchas cosas,

pero soy feliz con esto.

Yo digo que una de las maneras

de las clasificaciones que podemos tener los seres humanos

es quien hace cosas que le gustan y quien hace cosas que no le gustan.

Y yo hago las cosas que me gustan. (RÍE)

Entonces, claro, es una forma de ver la vida muy diferente.

-Claro.

(Música)

Yo no puedo terminar esta conversación,

siendo yo cardiólogo, sin preguntarte.

Dame tres alimentos sanos para el corazón.

-Te la tengo que hacer yo a ti. (RÍEN)

Te la tengo que hacer yo a ti. -Yo te digo los alimentos...

-No, claro... -Y tú me dices cómo cocinarlos.

-Exacto. ¿Te lo voy a decir yo a ti?

¿Qué tres alimentos buenos hay para el corazón?

-Yo creo que el pescado azul, ¿no? -Pescado azul.

-Sabemos que tiene grandes propiedades antioxidantes

y que tiene omega tres, que es muy bueno para nuestras arterias.

-La sardina... -Vale, sardina.

-Sardinas con una plancha, ni una gota de grasa.

-Muy bien. -Nada de aceite,

un poquito de sal, poco hecho, es uno de los manjares

más maravillosos del mundo. -Fantástico.

Un conejo.

-Un conejo guisado con nécoras.

-¡Ah! -Un conejo confitado.

Coges ajo, ¿vale?, aceite de oliva,

fríes un poquito los ajos, pones el conejo a baja temperatura,

ahí, "chu-chu-chu-chu", y se va confitando.

Lo dejas enfriar y mañana te lo comes.

Y es muy rico. -¿Yogur?

-El yogur es una receta increíble.

La gente, somos tan vagos, que compramos yogures de frutas.

Hombre, compra yogur, una fruta fresca, la mezclas...

(RÍEN) Y es maravilloso, ¿no?

-Y luego nos tomamos un té, ¿no? Nos tomamos un té verde.

-El té matcha... -El té matcha.

-En polvo, la ceremonia del té... -Fantástico.

-Lo podemos encontrar en YouTube, es maravilloso,

y es una de las cosas más... A mí me encanta,

el té matcha me encanta.

-Un placer. -Muchas gracias.

(Música)

Las arterias del cuerpo humano están trabajando,

al igual que el corazón, durante toda la vida y envejecen.

Igual que hay arrugas en la piel y nos vemos por fuera,

las arterias también envejecen y se van degenerando,

se van debilitando.

Pierden elasticidad y ganan mucha rigidez

y, además, hay depósitos, en concreto de colesterol,

y se producen estas placas ateroescleróticas

que obstruyen las arterias a nivel de carotídeo

y afectan los ictus, a nivel de las coronarias,

o incluso a nivel de las piernas si tenemos claudicación intermitente.

¿Cómo podemos nosotros liberarnos de esas obstrucciones?

Pues se ha hecho clásicamente con la cirugía a corazón abierto,

pero en los últimos 30 años se ha divulgado una técnica,

se ha generalizado el uso de una técnica

mucho más atractiva, no hace falta abrir el tórax,

que es el uso de catéteres, acceder al corazón

y poder, incluso, entrar dentro de las arterias coronarias

donde está la obstrucción y abrir, eliminar la obstrucción

y aumentar la luz y aumentar el flujo coronario.

Vamos a realizar un procedimiento de angioplastia coronaria

en un paciente, Antonio, que tiene 77 años de edad,

fumador, hipertenso

y que hace aproximadamente una semana tuvo un infarto de miocardio.

Fue tratada la arteria responsable del infarto

y hoy vamos a tratarle otra arteria coronaria

que tiene una obstrucción importante.

Es un procedimiento que se hace con el paciente totalmente despierto

y vamos a llegar al corazón

a través de lo que es la arteria radial,

una arteria muy pequeña que tenemos en la muñeca.

Hemos introducido una especie de introductor,

donde, a través del mismo, vamos a pasar este catéter.

Este es un tubo de plástico

que tiene un diámetro pequeño, de 2 mm solo,

y tiene esta forma que nos va a facilitar llegar

a la arteria coronaria izquierda, que es la arteria que vamos a tratar.

Para llegar ahí, a esa obstrucción,

vamos a utilizar una guía,

otra vez un alambre guía metálico,

y a través de estas guías vamos a pasar los catéteres

que tienen ubicada en su porción distal un balón,

un balón que los vamos a inflar y con el inflado del balón

vamos a lograr dilatar las arterias coronarias.

Y también sobre estas guías vamos a pasar

cualquier otro dispositivo, no solo el balón,

sino los stents, esas mallas metálicas

que colocamos, una vez que se ha dilatado la arteria,

para mantener la luz del vaso totalmente abierta

y que no se vuelva a cerrar.

Los stents, las mallas, son de metal.

El metal no es elástico y, por lo tanto,

no recupera su posición inicial.

Lo que hacemos es desplegarlos, expandirlos, abrirlos

y colocarlos en la pared del vaso.

Sobre este alambre guía

ahora hemos avanzado un balón

que tiene dos marcadores

y la estenosis crítica está dentro del balón, ¿no?

Vemos que el balón se infla en la porción distal,

en la porción proximal, pero en el medio hay una muesca.

Esa muesca es la placa aterosclerótica

que está produciendo la obstrucción, y se resiste a ser dilatada.

Entonces, tenemos que aumentar la presión de inflado del balón

de 6, 7, 8, hasta 12 atmósferas.

Y llega un momento del ciclo

donde va a desaparecer esta muesca.

Mira, aquí está la muesca.

Entonces, a 12 atmósferas, cuando hemos alcanzado 12 atmósferas,

vemos que desaparece la muesca, y el balón adquiere toda...

está totalmente expandido y tiene esta forma de salchicha, ¿no?

Entonces, ahora vamos a colocar un stent.

Es una aleación de cromo-cobalto,

y está ubicado, está constreñido en un balón.

Vemos que está bien ubicado donde estaba la lesión,

y vemos ahora el inflado del mismo.

El inflado... No hay muesca, porque ya se ha dilatado previamente.

Vemos el stent.

Lo vemos aquí, el stent, tenuemente.

El balón ya desinflado con sus dos marcadores,

y lo vamos a retirar.

Vamos a retirar el balón.

El stent queda,

y vemos que está claramente dilatado.

(Música)

Muy bien, Antonio. Pues nada, pues ahora ya...

Y ya damos por finalizado.

(Música)

(Música)

Después de un infarto agudo de miocardio

o de un accidente cerebral transitorio,

los pacientes deben recibir múltiple medicación

para evitar que tengan episodios en el futuro.

Sin embargo, es conocido que la gran mayoría de los pacientes,

hasta un 40 o un 50 %,

cuando pasen unos meses después del evento,

dejan de tomar esta medicación.

Una de las principales causas, si no la más importante,

era el número de pastillas que estos pacientes recibían.

Es decir, después de un infarto,

recibir siete, ocho, cuatro o cinco pastillas,

pues el paciente hace que se sienta que está muy enfermo,

y uno de los mecanismos de defensa es dejar de tomar la medicación.

Este fue el origen del proyecto de la polipíldora Fuster,

que, eventualmente, la idea de juntar

las pastillas más importantes dentro de una misma pastilla,

podría aumentar la adherencia de los pacientes al tratamiento.

(Música)

La polipíldora originalmente fue un proyecto de investigación.

De hecho, ya está en el mercado, ya se vende hasta en 40 países.

Ahora hay un estudio en marcha, que es el estudio SECURE,

y en el cual el CNIC coordina un gran ensayo clínico

con más de siete países en toda Europa.

Lo que se está intentando ver

es si este aumento a la adherencia de la medicación

se traduce a una menor incidencia de eventos en el futuro.

Es decir, la reducción de infartos, stroke y de muertes cardiovasculares.

Ha habido grandes avances

en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.

La probabilidad de que un paciente que tiene un infarto

fallezca a corto plazo, se ha reducido de forma dramática.

Sin embargo, está aumentando muchísimo la prevalencia.

Es por ello que en el CNIC

tenemos una línea de investigación muy transversal,

dirigida por el director general del centro,

que es Valentín Fuster,

en el cual estamos enfocados a la prevención cardiovascular.

El futuro de la investigación

está abocado a unos programas de prevención muy importantes,

en el cual podemos especular que de aquí a una década,

sujetos que estén en la segunda década de la vida,

desde los 15 a los 25 años,

les podremos aplicar tecnología de imagen

para identificar si están desarrollando la enfermedad.

Y en estos casos podremos enfocar todas las estrategias

para evitar que aparezcan los síntomas.

(Música)

(Música)

Me llamo Teresa, tengo 74 años.

En abril del 2014

me implantaron un desfibrilador automático,

coloquialmente llamado DAE,

porque padecía o padezco una cardiopatía severa.

(Música)

Yo tenía algunos indicios, pero muy leves,

de que, bueno, de que a lo mejor me convenía visitar a un cardiólogo

o verificarlo, porque...

yo vivo en un piso que no tiene ascensor,

y venía cargada con los libros y con los materiales y con cosas,

y sí que notaba fatiga. Pero una fatiga relativa,

y, en segundos, yo notaba que me normalizaba.

(Música)

A raíz de la vuelta del viaje que hice por Sudamérica,

yo sí que empecé a notar que cuando volvía a la noche a casa,

solo el respirar, yo notaba como una cosa,

una sensación interna...

de corazón, distinta.

Y allí fui a hacer una primera consulta,

como quien va de campo y playa.

Pensando que me iba a decir: "Bueno, unas ligeras arritmias.

A lo mejor el momento de tal...".

Pero no, ya salí con un...

con un veredicto que... la verdad es que me negué a aceptar.

Me dijeron de una manera muy contundente

que, bueno, que me tenía que intervenir.

Yo salí, totalmente, como si me hubieran dado un mazazo.

No sabía ni cómo me llamaba ni dónde estaba.

Empecé a desarrollar unos mecanismos...

pues, extraños.

No... No quería dormir.

No quería acostarme, por si me moría durmiendo.

Y como todo eso no lo compartí con nadie,

pues fueron unos meses muy duros.

Continué trabajando y haciendo mis cosas

y disimulando todo lo posible, pero no lloraba.

Pero cuando ya vi la certeza del momento, sí.

Lloré.

Y me alivió.

(Música)

-Teresa, cuando nos fue remitida a la consulta,

tenía el corazón muy dilatado y con muy baja faz de dirección.

Quiere decir que tenía muy poquita fuerza

para bombear la sangre al resto del organismo.

Tenía insuficiencia cardíaca.

(Música)

En el electro, lo que vimos

es que tenía un bloqueo de rama izquierda.

Y esto lo que hizo fue que fuera una muy buena candidata

para el implante del dispositivo de resincronización cardíaca.

(Música)

Buenos días, Teresa.

¿Qué tal? ¿Cómo estamos? -Muy bien.

-Bueno, vamos a ver... -Sin novedad.

-... cómo esta el aparato. Mira, tenme aquí un momentito esto,

que vamos a ver.

Teresa es lo que definimos

una superrespondedora a la terapia de resincronización cardíaca.

¿Qué quiere decir esto?

Pues que su corazón, prácticamente, se ha normalizado.

Prácticamente, no está limitada por la insuficiencia cardíaca.

Notarás que el corazón puede ir más rápido o más lento.

Es normal, ¿eh? -Sí, sí. Ya lo sé, ya.

Cuando me ha venido algo, me ha venido muy fuerte.

Pero, afortunadamente, hay solución.

Y eso, yo me considero muy dichosa y muy afortunada.

Y eso me ha hecho valorar

la... lo cotidiano, la vida.

Y tener unas ganas de vivir,

que yo creo que es un factor que también favorece.

¿Cuánto tiempo me queda de batería? -Unos cinco años.

-Ah, bien. -Cinco años,

cinco años y medio. -Bien.

-Vamos a ver cómo está todo el sistema.

-Ahora sí lo noto.

-Notas un poquito, ¿eh? Bueno. -Sí, sí.

-De vez en cuando tengo algún "pam",

pequeña... pequeña descarga, pero es mínima.

Y, a lo mejor, hago un gesto o hago: "¡Ay!",

pero nada, enseguida digo: "No, que he torcido el pie,

y no pasa nada".

(Música)

-Este tipo de dispositivos,

han salido herramientas que cada vez hace que sea más fácil implantarlos.

Esto, junto al aumento de la incidencia

de la insuficiencia cardíaca en España,

hacen que, progresivamente,

haya aumentado el número de implantes anuales.

Actualmente estamos en torno a 4000-4500 implantes

de dispositivos de resincronización cardíaca al año en España.

Perfecto. Está todo correcto. -¿No ha habido ningún parón ni nada?

-No has tenido ninguna arritmia, y está todo muy bien, ¿vale?

Vamos a ver. Ya podemos quitar esto.

(Música)

-Estuve casi un año sin mirármelo.

Prácticamente, como si no existiera.

Al segundo año, ya la cosa evolucionó y pensé:

"Bueno, pues si se me nota, se me nota".

Y empecé a mirarlo. O sea, ya empecé a considerarlo

pues como uno de la familia.

Yo, coloquialmente, lo llamo el alien.

Porque si dices DAE, tienes que explicarlo.

Si dices desfibrilador, todavía más.

Y si dices el alien, pues mira, queda como una broma

y no tienes necesidad de explicarlo.

Aparte de que no lo explico.

Porque nadie me nota absolutamente nada

de que yo sea una cardiópata severa.

(Música)

(Música)

Hola. -Hola.

-Hola, buenos días. -Hola.

-Dime. -Ah... Unas nueces.

-¿Unas nueces? -Sí.

-¿Cuánto querías? -150 gramos.

-La tenemos chilena, francesa o del país.

-¿Tú qué me recomiendas?

-Mira, si quieres probarlas...

Esta, por ejemplo, es nuez chilena.

(Música)

-Para cuidar nuestro corazón

es importante que la dieta sea adecuada.

Y hay grupos de alimentos que especialmente nos ayudan.

Uno de ellos son los frutos secos.

Los frutos secos tienen vitamina E, tienen minerales,

tienen grasas cardiosaludables,

tienen fitonutrientes, que bajan el colesterol.

De hecho, tomar frutos secos cada día

es una forma muy sabrosa de cuidar nuestro corazón.

Lo dicen los estudios también.

El famoso estudio PREDIMED

nos dijo que con 50 g de frutos secos diarios,

de nueces, concretamente,

las probabilidades de enfermedad cardiovascular

disminuían un 30... 25-30 %.

Por tanto, tomar frutos secos cada día

es una sabrosa forma de cuidar nuestro corazón.

-Muy bien. ¿Alguna cosita más?

-Ah... No, creo que no. -Muy bien.

Mira, si me acompañas... -Venga, gracias.

(Música)

Rafa. -Hola, Magda. ¿Qué tal?

-¿Cómo va nuestra receta para el corazón?

-Muy bien. ¿Y tú? ¿Cómo estás? -Yo estupendo,

y con un regalito. -¿Sí? ¿Qué me traes?

¡Ay! -Nueces.

-Nueces, es verdad. -Nueces.

-Me comentaste que las ibas a traer. ¿Sabes cuál es el problema?

Que para hacer una emulsión de aceite de nueces.

-¡Ya la hiciste! -Hay que hacerlo de un día para otro.

Pero no te preocupes. -Requiere tiempo.

¿Me prometes tomar 30 gramos cada día?

-¿30 gramos cada día? -30 gramos cada día.

-¿Eso es bueno? -Cuida tu corazón y tus arterias.

-¡Buah! A ver...

-Buena pinta, ¿eh? -Qué buena pinta tienen estas nueces.

(Música)

He pensado hacer lo siguiente, un canelón de calabacín

relleno de humus de guisantes... -¡Humus de guisantes!

-Sabes que el humus de guisantes lleva tahin.

-Sí. -Pues el tahin es de sésamo.

-Sí, exacto. -Entonces, en este caso,

el tahin es un producto que es muy sano, muy saludable.

Es muy fácil de hacer un tahin,

pero es muy laborioso en cuanto a tiempo.

Hay que tostar un poquito el sésamo...

-Claro. Claro. -Luego, pasarlo por el túrmix,

añadirle el aceite, un poquito de agua...

Y esta es la textura... -Nos queda esto.

Incluso, se puede comprar hecho.

-Se puede. -Lo veo hecho en el mercado.

-Se puede comprar hecho. -No es lo mismo.

-Es diferente, ¿verdad?

Una vez tenemos el tahin hecho, hervimos los guisantes.

Los guisantes hay que hervirlos unos siete minutos, no más.

-Que queden al dente, no puré. -No, correcto.

Entonces, este proceso, pues ahora lo pasamos por el túrmix.

Le ponemos el tahin, un poquito de limón...

Y trabajaremos con ajo negro.

Creo que es mejor que el ajo normal. -Qué sofisticación.

-Dicen que tiene 10 veces más antioxidante...

-No sé si 10 veces, pero mucho más antioxidante sí tiene.

-Yo, como... Es verdad. Es un ajo oxidado.

-Perfecto. Y vale la pena, ¿verdad? -Totalmente.

El sabor también es más interesante. Mucho más.

-Sí, sabe como a regaliz. Es curioso. -Un poco.

Sí. -Sorprende mucho a la gente.

-Tú estás sorprendiendo mucho, porque, oye, humus,

humus de guisantes... -No es normal, ¿no?

-No. -Se puede hacer humus de garbanzos...

-Normalmente sí.

Además, mucha gente va a decir: "Fíjate, un humus verde, de verdura".

Que no, que el guisante no es verdura, es una legumbre.

-Pero eso no lo sabe mucha gente. -No.

-¿Qué te parece si empezamos a hacer humus?

-Yo te ayudo. -Me vas a ayudar. Ponemos esto aquí.

-Muy bien. -Quitarlo de en medio.

Y verás. Mira. Vamos a coger...

los guisantes.

-Dices que los has hervido siete minutitos.

-Está hervido siete minutitos.

Y ya los tenemos ahí. ¿Vale? -Muy bien. Guisantes.

-Cinco ajos negros. -¿Estos de aquí?

Los tienes contados, ¿eh? -Los tengo contados.

Cinco dientes por 400 gramos de guisantes.

Es una receta para seis, siete personas.

Cuatro cucharaditas de tahin. -Vale.

-Un poquito de aceite. -El aceite te lo pongo yo.

-Un poquito de aceite. -¿Cuánto quieres de aceite?

¿Dos cucharadas? -Eso es.

-Creo que es esto. -Ya está.

-Vale, ya está. -Bueno. Y entonces, ahora,

no es más que paciencia y darle... -Ir haciendo. Como una mayonesa.

-Igual que una mayonesa.

Fíjate que no le he puesto sal.

Porque considero que es para el corazón.

-Claro, claro.

-Le he puesto una pizca de sal al hervir los guisantes.

-¡Ah! -Muy poquito.

-No lo hemos visto. -Muy poquita.

Ya lo tenemos. -Perfecto.

-Ahora lo dejaré reposar unos 10, 15 minutos en la nevera.

Al trabajarlo para envolverlo en el canelón de calabacín,

es mucho mejor. -Queda más sólido.

-¿Te parece? -Sí, genial.

-Lo voy a guardar...

en la nevera. (ASIENTE)

-Y mientras, nos hacemos sitio con el calabacín, ¿vale?

-Vale. -Y los tengo ya...

escaldaditos.

Y ahora falta añadir algo. -Zumo de limón.

Aquí se conserva mucho mejor.

-Mejor, ¿verdad? -Muchísimo.

-Y el comino.

-Eso ya es punto final, ¿eh? ¿Todo? -Todo.

Ya lo tenemos. ¿Qué te parece? -Ya está.

Fácil. -Ahora hacemos de pasteleros.

(RÍE) -Una para ti...

-Genial. -Y otra para mí.

-Bueno.

-¿Entonces, bien?

-Hoy aprendo mucho contigo, ¿eh? -No, se te da bien, ¿eh?

-Sí, sí, sí. Sobre todo, cuando me invitan o cuando lo hacen.

(RÍE) -Sí.

Hacemos un nudo o lo enrollas un poquito.

Haces un nudito. -Nudo.

-Bueno, pues ya lo tenemos.

Con ayuda de un papel film vamos a hacer el canelón de calabacín.

Ya tenemos el papel film. Bueno, Marta, ahora sígueme y verás.

Tenemos que ir poniendo uno sí y uno no.

Lo vas poniendo. Coge.

-Yo hago lo mismo, ¿eh? -Lo mismo.

Poniéndolo bien. -Uno sí, uno no.

-Y ahora pones por la mitad

para que, a la hora de enrollarlo, no se nos rompa.

-Vale.

Como uno encima del otro. -Eso es.

-Ya está. -Pondremos cinco.

Con cinco ya hacemos el canelón.

Bueno, pues ahora... ¿Vale? -Sí.

-Vamos de aquí... No hasta la punta. Poquito a poquito.

-Poquito a poquito...

-El tamaño de un canelón. -Ya está.

El mío lo estoy haciendo bastante... Sobrepeso.

-No lo cargues mucho. Venga, vamos. Vas untando. ¿Ves?

Sin soltar el film y te vas ayudando con el film.

-Vale.

-Y ahora...

Muy bien. (RÍEN)

Muy bien, ya lo tienes. -No sé yo...

...si mi canelón llegará a la altura. -Ya lo tienes.

Bueno, es igual. Ya está.

-Lo ponemos a enfriar.

-Lo importante el resultado. -El resultado final.

Y lo guardamos en frío un poco más. -Vale.

-Bueno, pues ya está. -Ya está.

-Dejamos reposar, que coja cuerpo el humus de guisantes con el calabacín,

y lo decoramos y empezamos a emplatar.

Quitas el nudo.

Llévalo al plato. -El mío no lo veo claro.

-¿Ves?

Te ayudas con el papel film.

Bueno, aquí tenemos.

Un poquito de aceite de nueces.

-Qué bien.

-Una hojita de guisante.

Y otra aquí. -Detallito.

-Y ahora la flor de calabacín.

Ahí lo tenemos. -Monísimo.

-¿Qué te parece? -Genial.

(Música)

(Música)

Tenemos un caso complejo, ¿no? Una niña pequeñita.

-Sí, una niña que nos mandan de Coruña

por una taquicardia incesante que tenía desde que era un feto,

y que no se ha podido controlar con varios fármacos.

Entonces, ahora ha empezado el corazón a dilatarse.

-Tenemos disfunción ventricular. -Sí, disfunción ventricular.

Nos la han mandado a ver si podíamos hacerle un procedimiento de ablación

para eliminar esta taquicardia. -Muy bien,

pues haremos la ablación lo más rápido posible

para hacerlo lo más efectivo y lo más seguro

para intentar minimizar los riesgos

y optimizar el beneficio del procedimiento.

(Continúa la música)

Este procedimiento es un cateterismo, por tanto, es una prueba invasiva,

que se realiza con un catéter,

que viene a ser un tubito muy pequeño del tamaño de un espagueti,

que subimos por la ingle,

a través de la vena de la ingle subimos hasta el corazón.

Este catéter nos permite identificar

las señales eléctricas dentro del corazón

y localizar el origen de la taquicardia

que, en este caso, era un cortocircuito entre dos vías

dentro del corazón

y que provocaba que el corazón latiera tan rápido.

-Entrando catéter,

que nos va a servir para mapeo, para localizar la vía

y para ablacionar.

(Latidos rápidos)

Aquí es donde vamos a ablacionar, ¿de acuerdo?

Esta es la zona de interés,

esta es la zona donde tenemos la vía, y aquí empiezo la ablación.

Acabamos de cortar la arritmia.

(Latidos lentos)

He bajado las pulsaciones de 200-205 que estaba de forma incesante,

a su ritmo normal para un bebé de esta edad,

que son 130-120-140 latidos por minuto.

Ahora vamos a intentar reproducir la taquicardia y se reinicia.

Por tanto, significa que hay que ablacionar un poquito más.

¿Cuántos vatios hemos dado? -6 W.

-¿6? -Sí, solo no sube de aquí.

8.

11, 13... Baja a 8.

11...

(Latidos lentos)

Ha parado la taquicardia.

-13 W. Mantenemos a 13. -Vale. Me das un irrigado.

-Vale. Cambiamos siete, por favor.

-Tenemos que utilizar otro catéter un poquito distinto

porque con este catéter no estamos consiguiendo

la potencia que queremos.

Entonces, vamos a colocar lo que se llama un catéter irrigado.

-Vale, ¿podemos poner, por favor?

-48 temperatura, 40 W. -40 W.

-¿Vatios? -11, 13...

-Vale, se acabó. -17, 20.

(Latidos lentos)

Se ha acabado la taquicardia, 130. -Vale.

20 W, 24...

27...

30 W.

-Vale, inducimos. Vale, perfecto.

Muy bien.

Estamos intentando ahora mismo volver a provocar la taquicardia

y ya no lo conseguimos.

Eso significa que ya la vía, que era lo que provocaba la taquicardia,

está cortada, está eliminada.

(Música)

Ha ido muy bien, ¿eh? -Ha ido muy bien.

-Ya tiene el ritmo normal, ya está todo bien, no tiene taquicardia.

-Hemos podido quemar lo que había y ya no hay taquicardia

y está todo bien.

Hemos hecho la ecografía y ahora la estamos despertando.

-Venga, muy bien.

(SOLLOZA) -Gracias.

-Venga, ahora sale, ¿vale? Esperaros aquí.

(Música)

(Música)

Me ha gustado siempre viajar.

Cuando no lo he podido hacer físicamente, con la mente.

Y tengo sitios míticos, que ya era pequeña,

con 7 u 8 años yo decía: "Yo tengo que ir ahí".

Me marcharé a Creta.

Y luego en junio me iré a Cuba.

Tengo un recuerdo de niñez

porque yo iba a las teresianas y editaban una revista,

y venían noticias de los colegios,

y siempre venían noticias del colegio de Camagüey.

Y a mí me hacía mucha gracia el nombre de Camagüey.

Y veía las fotos de las niñas...

Yo tenía 8 años o 7 o 9.

Y me hacía mucha ilusión lo de Camagüey,

de tal manera que ahora, al diseñar el viaje,

veré Camagüey.

Cuando lo he comentado con gente cubana, me ha dicho...

Como diciendo: "Pss".

Digo: "Sí, pero es igual, yo quiero ir a Camagüey".

(Música)

La ciencia de la salud - El latido de la vida

49:21 27 may 2018

La ciencia de la salud se adentra a lo largo de trece programas en las vidas y las historias de pacientes y médicos para hacer una mirada humana al fascinante mundo de la salud y la medicina.

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