La salud es determinante en nuestras vidas. Marca nuestra existencia, definiendo las curvas y los vaivenes que recorremos desde el día en que nacemos. Este programa se adentra a lo largo de trece programas en las vidas y las historias de pacientes y médicos para hacer una mirada humana al fascinante mundo de la salud y la medicina. Un recorrido documental por la apasionante aventura de estar vivo.

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La ciencia de la salud - El dolor, la enfermedad invisible - ver ahora
Transcripción completa

(Olas)

(Música cabecera)

(Música)

El dolor te dice que te estás actuando.

Que lo que está pasando es real y, luego, vas a llevar

un tatuaje en tu piel que quieres llevar.

La gente que viene a hacerse un tatuaje tiene bastante asumido

que duele, tatuarse duele.

(Motor)

¿Bien? -Bien.

Aunque duela, me tatúo.

Me tatúo porque me encanta llevar el arte del tatuaje en mi piel.

No me tatúo ni porque sea algo profundo

ni porque quiera marcar algo significativo de mi vida;

sino, simplemente, porque me gusta.

Las primeras líneas son las más dolorosas.

Según me va perfilando el tatuaje y me va realizando toda la línea,

la piel ya se me va acostumbrando.

Por último, cuando ya me está realizando el relleno

y saturándome las partes en negro, la piel está más dormida

y, por lo tanto, el dolor es menos intenso.

-Este nos ha salido... -Sí, está genial.

-Bonito. -Tengo muchas ganas de vérmelo.

-Vale, te limpio a ver si está todo bien relleno.

-Uy.

(RÍE) Estímulo, ¿eh?

¿Qué? ¿Cómo te lo ves? -Me flipa.

Me encanta, tía. -Sí, ¿no?

-Sí. -Porque lo hemos encajado ahí...

milimétrico, ¿eh?

El dolor que infringe la aguja dura...

lo que la aguja está en contacto con la piel, obviamente.

Si este dolor lo tuviera para siempre,

no lo soportaría.

-El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable,

así es como lo conceptúa la Sociedad Internacional del Dolor.

A la vez que sentimos un dolor, lo arropamos de toda una serie

de emociones, de afectividad..., negativas.

(Música)

El dolor agudo tiene una función de alarma,

una función de marcaje, de que algo está alterado,

algo está afectando nuestra salud y ello nos motiva a buscar

un médico, una atención sanitaria. En cambio, el dolor crónico

es un dolor que no tiene una función biológica.

Al menos, una que conozcamos... Porque es un dolor estructurado,

es un dolor que ha llegado para quedarse,

deja de tener una función de mensajero.

Se transforma en una verdadera enfermedad,

en una patología silenciosa porque no se ve,

no se capta de forma natural.

¿Qué quiere decir que un dolor se cronifica?

Cuando existe un proceso que se mantiene en el tiempo,

eso genera toda a una información, como un bombardeo

a la médula espinal y a los centros cerebrales,

que van recogiendo esa información, almacenándola

y redirigiéndola, como un guardia urbano.

Una vez ha llegado esa información al sistema nervioso,

dentro del sistema nervioso se crean cambios, se amplifica,

se modula, se modifica... Por eso, pues el estado de ánimo,

la ansiedad..., el símbolo que para nosotros representa ese dolor...

Todo eso tiñe de colorido ese dolor crónico.

La sanidad va dirigida a tratar el dolor agudo.

Dolor de una fractura, de un infarto de miocardio...

Y ha quedado un poquito, no un poquito,

ha quedado bastante relegado, bastante desatendido

lo que es el dolor crónico, lo que es ese dolor

que ha perdido su función, que ha perdido su función biológica,

su sentido... y que sigue mortificando,

angustiando, alterando la vida de tantos seres humanos.

(Música)

¿Que qué me duele?

Pues mira,

llega... un momento

en que te duele absolutamente todo.

-Kari sufre una enfermedad rara, podríamos decir así,

cuyo sello de identidad es el dolor. Esta enfermedad se ha llamado

de muchas maneras, tiene más de 20 nombres.

El más conocido hasta hace unos años era la distrofia simpática refleja.

Hace casi una década o más, se reunieron en Budapest

los más sabios en este tipo de enfermedad

y le cambiaron el nombre y lo llamaron dolor regional complejo.

(Música)

Por dentro...

es como... sensación

de que los huesos se van separando.

Te limita en la cocina, te limita a la hora de peinarte...

Te afecta a todo.

No es que te acostumbres a él porque...

el dolor siempre es el dolor, lo que pasa es que intentas hacer

otras cosas para no pensar en los dolores que tienes.

Es la única forma de...

de... mitigar los dolores.

Cuando te duele, como cuando tú das a luz.

O sea, el dolor de parto ese...

Esa sensación de desgarro...

es la que tú sientes dentro de tu cuerpo

con esta enfermedad, junto con una... quemazón...,

tirantez...

A través de los tratamientos, que ha hecho el doctor De Córdoba,

rebajas lo que es el umbral del dolor.

O sea, de pasar de un dolor desesperante

a un dolor... soportable.

(Música)

El que sufre en primera persona... sufre,

pero los de alrededor también sufren.

Y yo creo que el dolor se comparte y que, además,

es muy bueno que se comparta.

-Bueno, ¿qué tal? ¿Cómo te encuentras?

-Muy bien. -¿Cómo van tus dolores?

-No me duele nada. Nada. O sea, que estoy muy bien.

Muy bien. No me duele nada. -Yo te veo, realmente, en forma.

-Porque eres buena persona, sí.

(RÍEN)

O sea, que no te voy a reconocer aquí...

-No, no. -De todas maneras,

ya que nos hemos encontrado y estamos aquí para hablar de ello,

cuéntame un poco tu experiencia directa con el dolor o indirecta,

a través de tu familia, de tus amigos...

-Directa mía... No. Indirecta o bastante directa

con mi mujer.

Mi mujer tuvo un cáncer. Tuvo que hacerse

una operación muy seria. Estuvieron 16 horas de operación...

-¿Qué tipo de cáncer tenía? -En el labio, en la parte interior.

-O sea, un carcinoma oral que llamamos.

Aparte de que es muy mutilante desde el punto de vista psicológico

por lo que supone de desfiguración inmediata...

Genera, muchas veces, un dolor muy intenso

en el posoperatorio inmediato. -Sí, fíjate...

Mi mujer no se ha quejado nunca.

Puede ser que es que... -¿Incluso las primeras semanas?

Curioso... -Incluso al cabo de los meses

me ha dicho: "Fíjate, no me dolió tanto como yo pensaba".

Tampoco sé si creérmelo o no creérmelo.

-Bueno, ya sabes que esto, la sensibilidad del dolor

es muy variable de un humano a otro; pero todos los humanos,

ante una cirugía de esas características,

yo te diría que prácticamente todo el mundo sufre dolor.

O sea, que habrá habido algún motivo para que ella...

Bueno, habrá establecido algunos mecanismos psicológicos...

-O que ha querido que no nos preocupáramos.

-O que también ha estado bien tratada en la clínica.

-Ha estado muy bien tratada. -Por eso, porque hay técnicas de...

-Excepcionalmente. Además, ha estado muy rodeada por la familia.

Mira, tú sabes que yo tengo una familia muy numerosa.

Entre hijos, nietos, yernos, nueras... somos 75.

-Me gustas como cliente, ¿eh?

(RÍE)

75 pacientes. -Además, si quieres,

me puedes invitar a cenar a tu casa. Solo la familia.

-No, no... -Iremos cualquier día.

Entonces, en la época de operación de mi mujer éramos 70.

Bueno, mi mujer estuvo ingresada todo el verano

y los 70 fueron a visitarla. Y había turnos de nueras e hijas

para estar con ella. Siempre había dos mujeres,

dos mujeres de la familia, durmiendo con ella.

-Con ella, claro... -Ha habido una consecuencia

como de unir más a la familia. -Sí, sin duda.

-De cuidar a la madre. El dolor en la familia

o, incluso, el dolor de los amigos se vive a base de quererles.

Si yo quiero mucho a una persona, cuando sufres...

Cuando esa persona se lo pasa bien, yo me lo paso bien.

Cuando una persona sufre, sufro con ella.

-Ese espaldarazo que le dio toda la familia

es como si hubieran compartido el dolor, ¿no?

Como si hubieran atomizado el dolor. -Sí, por supuesto.

-¿Cómo lo hicieron esto? -Lo hicieron.

-¿Cómo lo hace una familia para...? -Vamos a ver, mira...

Hay un primer momento en el que te cuesta digerirlo.

Está mal dicho. -Sí, pero es verdad.

-Si quieres, aceptarlo. Es decir, ha pasado esto.

Eso te cuesta. En el momento que eso está aceptado,

es más fácil. Te pones a ayudar a aquella persona.

-Si una persona tiene un apoyo emocional,

como el que tú describes, de toda una familia que la arropa

y que está con ella, pues ese dolor es infinitamente más modulado,

más mitigado, ¿no? Seguramente también, en la clínica,

han utilizado técnicas... -Supongo que sí.

-Que pasan desapercibidas de perfusiones de morfina

a una dosis fija, de técnicas de anestesia regional

que reducen y amortiguan eso, ¿no? -Puede ser. Seguramente sí.

-A ver, el dolor posquirúrgico es un dolor traumático.

Entonces, el dolor en ese periodo es de una enorme intensidad

y genera un enorme sufrimiento. -Sí, sí.

-Lo que tú describes de tu mujer es loable y, hasta cierto punto,

es desgraciadamente excepcional. -Sí. Lo que pasa es que todo eso,

a los demás, nos anima mucho. -Claro.

-Estar con una persona que ves que sufre

y que sufre con dolor agudo, hombre...

-Sí, eso te descuajeringa... -Te desmoraliza.

-Entonces, ver que una persona que sufre, pero externamente no sufre...

-No lo manifiesta, no lo parece. -Te anima.

Cuando veo que lo está pasando mal, no sé, se me reblandece el corazón.

Por tanto, llámale dolor acompañante, dolor fruto del amor...

Va por ahí.

Dolor amoroso, igual quedaría un poco cursi, pero va por ahí.

-Yo, a veces en las consultas, cuando me llega una pareja

y él o ella viene con cara de dolor y ves que, prácticamente,

no comunica y el consorte, la pareja, no sabe lo que está sufriendo.

Por favor, déjeme que me lo explique. -Que lo cuente él.

-Esa amplificación del entorno,

contrariamente a lo que tú me decías,

es muy contraproducente. Eso amplifica, estimula,

exacerba el dolor. Si tú tienes una persona que te hace

de reflejo de ese dolor, en vez de estar mejor, estás peor.

(Música)

La sintomatología que aparece cuando un dolor se cronifica

es bastante compleja. Por eso, decimos que el dolor crónico

es un problema muy complejo. Porque aparece

tanto sintomatología fisiológica, es decir, a nivel corporal...

Aparecen tensiones, aparecen dolores en zonas donde,

a lo mejor, el foco es inicial y no era lo que principalmente

generaba dolor... Se genera también malestar emocional,

tristeza... Pero también le afecta al autoestima de la persona

y a la relación de esta persona con su entorno, es decir,

tanto con su pareja, con su familia, incluso en el entorno laboral.

Todo esto se trabaja desde una perspectiva psicológica,

siempre haciendo una terapia, principalmente, cognitivo-conductual.

Es una terapia que va dirigida a todo lo que son los pensamientos

de esas personas y las emociones y los comportamientos porque,

cuando aparece el dolor, aparece toda una serie

de pensamientos distorsionados, de sensación de que esto

va a ser para siempre, de que no me voy a curar nunca,

yo con esto no puedo... Y todo esto afecta emocionalmente

por tristeza, rabia, impotencia... a la vida de la persona

y al concepto que esa persona tiene de sí misma.

Se trabaja, precisamente, cambiando todos esos pensamientos

que existen respecto a uno mismo. Es decir, que estas personas

comprueben hasta dónde pueden llegar. Muchas veces han dejado de hacer

actividades o, incluso, se han mantenido

con una inactividad total, que esto les genera todavía

más dolor, más aislamiento, más perjuicios en su vida.

Entonces, se les va poniendo a prueba y se les propone una serie

de ejercicios para que ellos también tengan una sensación

de cierto control. Muchas veces,

cuando hay una persona con dolor crónico,

lo primero que pierden es la sensación de que ellos

tienen algo que hacer, ¿no? Entonces, devolverles

esta capacidad de que ellos tienen herramientas y dotarlos

con las técnicas y las estrategias para afrontar el día a día

para superar ese dolor. El cómo una persona comunica

que tiene ese dolor también es importante

porque el dolor es invisible al fin y al cabo.

Entonces, el decir "me duele" no es suficientemente descriptivo

muchas veces como para que tus familiares o tu entorno

te pueda entender.

Todos entendemos que alguien esté con una pierna enyesada

o con una cicatriz y entendemos que le duela.

Pero cuando hay un dolor crónico, que es totalmente invisible,

que no tiene ninguna secuela en el cuerpo,

resulta muy difícil de comprender. Nuestra sociedad no está preparada

para describir con palabras cómo es el dolor.

Si es intenso, agudo, continuo... Sí, pero...

¿acalambra, quema, da frío? ¿Es una sensación

de apuñalamiento, de presión? Entonces, todo esto...

Dotar a esa persona, primero, de por qué le está pasando

ese dolor, por qué está viviendo ese dolor si no tiene

nada físicamente y, segundo, dotarle de vocabulario

para poderse expresar es uno de los primeros pasos

que nosotros realizamos.

(Música)

Kari, de una manera, digamos, absurda y accidental,

puso a calentar cera en un microondas,

le saltó y le provocó una quemadura en tres dedos de la mano.

Esta quemadura, aparentemente inocente,

se tuvo que curar en segunda intención y generó

un estímulo doloroso de una enorme intensidad que,

una vez llegó al sistema nervioso, se procesa de forma anómala

y, como si fuera una reverberación, se replica y genera un dolor

desproporcionado respecto al estímulo.

Es decir, el estímulo de una quemadura se experimenta

con una intensidad como si hubiera sido una fractura

a múltiples niveles. Esto, además, se acompaña de cambios

en el sistema nervioso autónomo. El paciente tiene dolor continuo

y es un dolor, además, que es dinámico.

No está concentrado en la mano, sino que a medida que va pasando

el tiempo va como adueñándose de todo el paciente.

O sea, el dolor se va amplificando como una especie de tsunami.

-La fecha la recuerdo exactamente, el 14 de junio de 2014.

Fui a calentar un recipiente de cera depilatoria,

menos mal que era pequeño, en el microondas...

Lo calenté demasiado. Al cogerlo, lo solté

y se me volcó sobre la mano derecha. Y... yo recuerdo, al principio,

muchísimo dolor... -Ese dolor, de una intensidad...

-Que me mareé. -¿Habías experimentado alguna vez

un dolor tan intenso? -Pues es como el dolor ese

cuando estás dando a luz y, de pronto,

te da un dolor muy fuerte... -Y muy rápido.

-Luego, acaba. Esto fue igual. -Curiosamente,

las quemaduras inicialmente, después de ese dolor,

dejan de doler aparentemente. -Claro. Eso es lo que me pasó.

-Entonces, uno hasta casi se tranquiliza...

Cuando la quemadura es tan intensa deja las terminales nerviosas...

desfuncionalizadas. Dejan de trasmitir.

-Al segundo o tercer día, empecé a sentir un dolor insoportable.

Lo que me decían, que fue cuando yo me hundí mucho,

fue que estaba deprimida. -Que estabas deprimida...

-Que lo que tenía que hacer era ponerme a trabajar...

-Y se te quitarían todas las manías...

-Es muy traumático... -Sobre el traumatismo

que ya has recibido. El dolor no se toca.

-Claro. -Pero la persona lo sufre.

Entonces, encima, se encuentra un sistema que niega

o pone en duda la realidad, la existencia de ese dolor crónico.

-Es que es un círculo cerrado. -Te sientes mal físicamente.

Encima, te dicen que estás mal psíquicamente.

Cuando yo no considero que esté mal psíquicamente.

Fui al neurofisiólogo. Pedí ese mismo día consulta

y me hizo un montón de pruebas. -Al acabar, ¿qué sucede?

-Al acabar, le dije: "Doctor, ¿usted cree que yo estoy loca?".

-¿Se lo dijiste directamente? -Sí...

Porque es que yo, ha llegado un momento...

-En que yo mismo... -En que yo misma dudo de mí,

de mi dolencia, de lo que padezco y de cómo me siento.

-Sobre todo, si tienes una... Bueno, pues un silencio absoluto

del entorno que no entiende... -Claro...

-Hay una ignorancia y una negación también.

-Claro. Y que yo, cada día, tenía síntomas nuevos.

Lo mismo me ardía el brazo que no me ardía,

tenía la sensación que me iba a reventar...

-¿Qué te dice? -Entonces, me dijo:

"No estás loca, lo tuyo tiene justificación".

Mira, tienes una enfermedad grave que se denomina...

distrofia simpática refleja o síndrome

del dolor regional complejo... -Te dijo que el tiempo

iba en contra de tu... -Claro, eso fue lo que me dijo.

El problema es que tú ya lo tienes en fase escleroatrófica.

-Avanzado. Claro. -Lo tienes muy avanzado

y el tratamiento es muy difícil. Pero tienes que luchar.

-Oye, ¿cuáles fueron tus sentimientos con eso?

¿Qué supuso para ti? -Fueron

como sentimientos enfrentados. Por un lado, estaba oyendo

que tenía una enfermedad grave; pero, por otro lado,

se me quitó como un peso de encima. Para mí, fue...

Bueno, vale, tengo esta enfermedad. Y ahora tengo que afrontarla.

(Música)

Nacho es un paciente, diría yo, bastante estándar.

Es un paciente con dolor lumbar y ciática, lo que la gente define

por ciática, es decir, un dolor eléctrico que baja por la pierna,

a veces espontáneamente o a veces cuando camina.

Con este dolor hizo una especie de periplo por diversos profesionales

sin acabar de resolver el problema. La causa de su dolor

es que uno de los orificios de la columna vertebral,

de la columna lumbar, está reducido de tamaño

y, cuando camina, ese nervio cizalla, va por un espacio pequeño,

como el que tiene un zapato apretado, un número menor...

Entonces, ese nervio sufre un problema de irrigación,

de isquemia, que decimos, y sufre ese dolor lacerante.

(Continúa la música)

Mi caso empezó, aún me acuerdo, el 31 de julio de 2013.

Fue la primera vez que, estando fuera de Barcelona,

tuve que bajar y meterme en quirófano porque me quedé totalmente clavado

y... llorando a lágrima viva sin poder andar.

Te acostumbras a este dolor que tienes fijo,

que es soportable, entre comillas. El estar pensando todo del día

en el dolor no es positivo y, sobre todo,

procuro que la gente de mi alrededor, especialmente mi mujer,

pues no quejarme continuamente porque tampoco debe ser para ellos

agradable el oír continuamente... "uy, uy, uy".

Procuro no explicarlo porque tampoco lo entienden.

Es una cosa que me lo quedo para mí. Ya digo,

procuro no manifestarlo muy a menudo para no hacerme pesado.

(Música)

Tanto Nacho como yo fuimos ambos afortunados.

Yo le hice lo que se llama una radiofrecuencia pulsátil,

que es introducir por el orificio estenosado,

reducido de diámetro, una aguja especial,

que es una aguja que tiene una punta activa.

Pones un electrodo y conectas una máquina de radiofrecuencia

y le das una corriente eléctrica especial que actúa sobre ese nervio

y filtra el dolor.

(Continúa la música)

Si un paciente, cuando va al traumatólogo o al pediatra,

tiene muy claro donde se dirige, cuando acude a una Unidad del Dolor,

todavía hay muchas personas que no saben muy bien qué les espera.

Las unidades del dolor están formadas por médicos especialistas

en anestesiología con un tratamiento específico

en dolor crónico. Estas unidades están coordinadas

con otros especialistas, traumatólogos, cirujanos,

reumatólogos, oncólogos, psiquiatras...

No es una unidad donde el paciente se dirija directamente,

sino que siempre vendrá derivado de otros especialistas.

(Música)

Desde que el hombre decidió ponerse... a dos patas,

de cuatro a dos patas o a dos piernas, en este caso,

empezaron los problemas de columna. Entonces,

el grueso de nuestra patología de pacientes que tratamos

es de columna y, sobre todo, lumbar.

Se calcula que el 80 % de la población,

en algún momento de su vida, tendrá problemas de columna,

ya sea a nivel lumbar, cervical o dorsal.

(Continúa la música)

También tratamos otras patologías. Dolor neuropático, por ejemplo,

dolores tras un herpes, neuralgias posherpéticas,

neuropatías diabéticas, Dolor posquirúrgico

que no puede ser controlado de una manera fácil,

dolor oncológico, que es el derivado de cánceres...

Y también dolores artrósicos, fibromialgia, fatiga crónica,

aunque estos últimos aspectos los llevan a nuestros compañeros,

sobre todo los reumatólogos también.

Para tratar las enfermedades de dolor crónico se utilizan,

en primer lugar, los fármacos, sobre todo, opioides potentes,

los derivados de la morfina, que hace varios cientos de años

que se utilizan; pero, sobre todo, lo que está actualmente

desarrollándose de manera muy importante

son las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas.

(Música)

Son procedimientos con los que conseguimos

un alivio del dolor de una manera rápida

sin que el paciente tenga la necesidad de tomar

muchos fármacos vía oral que es algo que muchos pacientes no toleran bien

por sus efectos secundarios.

(Continúa la música)

Nosotros siempre decimos que curar... no curamos nada

porque el dolor, en sí, no es una enfermedad,

sino que es un síntoma. Nuestro papel principal

consiste en disminuir el dolor de esa persona y, por tanto,

mejorar su calidad de vida. Pero es algo que no vamos a conseguir

únicamente con una técnica o un fármaco,

sino que requiere un abordaje integral del paciente,

tanto desde el punto de vista médico como psicológico.

Y no solo es el médico el que tiene que hacer la función,

sino que el paciente tiene que ayudar mucho,

poner mucho de su parte para conseguir este objetivo.

(Música)

Vamos a usar el aparato del arco quirúrgico.

Este es un aparato de rayos digital

que permite observar con alta precisión

todas las estructuras de la columna vertebral.

Entonces, esto, para nosotros, las pantallas son como nuestros ojos.

Vamos a ponerle, por favor, 25 ° hacia la derecha.

25 ° en el arco. Estas imágenes que veis

son las articulaciones intervertebrales...

Ya veréis que es una técnica de alta precisión.

En poco tiempo, un paciente ambulatorio

que está despierto con una sedación que le permite un confort,

pues consigues eliminar un dolor de espalda que arrastra

y que le altera la calidad de vida, que le repercute muy negativamente.

Yo te iré explicando. Si algo te molesta, me lo dices

y te ponemos más medicación. Voy a poner la aguja, en un sitio,

en un target concreto. Es por donde pasa la fibra nerviosa

que transmite la sensación dolorosa de la propia articulación.

¿Ves cómo la aguja viene de abajo arriba y de dentro afuera?

Ahora, precisamente, yo la acabo de redirigir hacia ese target.

Aquí está el nerviecito que inerva esta articulación.

Y con este tipo de aguja, que es una aguja especial,

quemaremos a 90 ° prácticamente ese nervio,

que es como una terminal, como una carretera secundaria

que solo da la información dolorosa de esa articulación.

Un poquito de anestesia, Antonio, tranquilidad.

Una última subcutánea.

Vamos a conectar los electrodos en la máquina y, ahora,

introducimos el electrodo, ese generador de radiofrecuencia,

en la cánula de radiofrecuencia. Es la técnica clásica de rizolisis.

Ya veis la columna y cómo esas cánulas han quedado

ubicadas para termocoagular, para quemar los pequeños nervios.

Vamos a hacer la estimulación motora. Acuérdate, Antonio,

que simplemente notarás unas contracciones en la zona lumbar

y que no tienen que bajar al muslo. Ya veis cómo se va contrayendo

la zona lumbosacra, la zona paravertebral lumbar...

Veis cómo se mueve...

Ahora ya sí que ponemos anestesia y vamos a proceder a termocoagular

y enseguida vais a ver qué bien va todo esto.

Comprobamos que las dos cánulas estén bien ubicadas

y termocoagularmos. Adelante.

Veis que ha subido la temperatura a 78 °.

Arriba, a la izquierda, observaréis un cronómetro que nos indica

el tiempo de termocoagulación.

Esta sería la ubicación final de las cuatro cánulas.

Ya veis que vienen a abrazar cada una

de las articulaciones intervertebrales.

Enseguida, ya acabamos.

Vamos a inyectar un poco de antiinflamatorio

para evitar lo que llamamos la contractura postérmica,

posradiofrecuencia.

Lo hacemos en cada una de las cánulas que hemos ya termocoagulado

y retiramos las cánulas.

Ya está. Te felicito, Antonio. Te has portado de maravilla.

Ya sabes tú, ya tienes experiencia, que las próximas semanas

notarás alguna molestia, poca cosa.

24 horas sin mojar el apósito y adelante.

¿De acuerdo?

(Música)

Al tener tres hernias discales

y tener toda la colección de la L2, la L3, la L4, la L5,

cuando inyectan cortisona e inyectan las radiofrecuencias estas que hacen,

es encontrar justo el punto positivo para que la cosa vaya bien.

Ahora mismo, después de la novena intervención,

me encuentro más estabilizado y sobre todo, si te portas bien,

la cosa se estabiliza mejor.

Ahora, yo estar sentado todo el día sin hacer nada es imposible.

Entonces te das cuenta que todo lo que tengo aquí detrás

de más de mil macetas requiere un esfuerzo que procuro controlarlo,

pero es un esfuerzo de satisfacción plena.

(Música)

Empecé a pintar porque me dijeron

que tenía que mover los dedos.

Que hiciera como una especie de trabajo manual,

puzles o ganchillo.

Imposible. No podía.

Entonces mi madre pintaba.

Un día ordenando, me encontré una caja de lápices de ella.

Me puse a colorear.

Empecé con acrílicos, porque el óleo es más duro,

tarda más en secarse.

Pero yo no había pintado en mi vida ni un redondel.

Empecé pintando en hojas,

luego ya pasé a lienzo.

Lo hago por hobby, por terapia.

Me di cuenta que todos los temas que me iban saliendo

estaban relacionados con el mar.

¿Cómo no piensas en ese dolor? Pensando en otras cosas.

(Música)

Elena, ¿cuál es la importancia de los fármacos en el tratamiento del dolor?

-A ver, mira.

El dolor sabes que es un síntoma que aparece

y muchas veces es señal de una patología.

Muchas veces, para poder resolver la patología, has de tratar el dolor.

El médico tiene que jugar para ver cuál es el mejor método.

En el dolor hay que intentar encontrar una solución

que te permita que ese dolor no se cronifique.

El tratamiento muchas veces se intenta resolver el síntoma,

porque no es la enfermedad en sí misma.

Siempre buscamos, desde la industria y desde la investigación,

fármacos que permitan resolver el síntoma,

y el médico, por su parte, va resolviendo la enfermedad.

Cada vez se descubre más sobre los diferentes tipos de receptores

que activan la señal del dolor en el organismo.

Habrás leído que se está investigando sobre todo el mundo relacionado

con el cannabis.

Los cannabinoides, los receptores cannabinoides.

-Ahí se están desarrollando los vaniloides también,

que tienen que ver con la percepción de escozor o quemazón.

-De quemazón, sí.

-Ahí también se está desarrollando.

-Buscando nuevas moléculas.

-Buscando nuevas moléculas.

Siempre hay una investigación básica muy asociada

a lo que son los antiinflamatorios asociados a otro tipo de moléculas,

como puede ser tramadol,

diferentes formas de administración

que siempre se buscan formas de administración...

-Sinergias.

-Sinergias entre diferentes principios activos.

Luego se está estudiando mucho el conocimiento de los receptores.

Creo que eso es donde a medio plazo puede haber más...

oportunidades de desarrollar cosas.

Tú sabes que hay una llave para cada cerradura.

A medida que descubres cerraduras,

puedes diseñar nuevas llaves.

-Eso es alentador.

-Y luego todos los antiepilépticos.

También hay... -Nuevos antiepilépticos.

-Hay nuevos antiepilépticos.

Y también se están desarrollando con su...

por su vertiente analgésica.

Esto, con lo referente a farmacología,

y también en técnicas de administración.

-De administración, sin duda.

-Creo que todo eso...

Es lo que decimos. Hay un horizonte muy promisorio

de que conseguiremos paliar, atemperar,

mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

-Totalmente. -Sin duda.

-Comer bien es la clave para sentirnos bien.

Y hay que empezar con cosas tan básicas

como comer alimentos frescos.

Es importante también que nuestra dieta tenga

las cinco famosas raciones de verduras y frutas.

No hay una dieta antidolor.

Lo que sí hay son alimentos que, por su efecto antiinflamatorio,

pueden ayudarnos.

Pero dieta antidolor, por desgracia no existe.

Hola. -Hola.

-Dos supremas de salmón. -Ahora mismo te las pongo.

-El salmón es un alimento que tiene un cierto efecto antiinflamatorio,

y que, por tanto, va bien para paliar un poquito este dolor.

¿Y por qué?

Porque detrás de muchísimos tipos de dolor

hay un proceso de inflamación.

Un proceso que, en realidad, es un proceso de defensa del cuerpo,

pero que nos puede producir dolor.

Una colitis, una artritis, y tantas "itis",

hay un proceso inflamatorio que nos produce dolor.

Los alimentos que tengan un cierto efecto antiinflamatorio

nos ayudarán a que este dolor sea más pequeño.

-Te va a salir muy bueno.

-¿Tú cuánto pones de salmón normalmente?

-230 g, 300. -¿Por persona?

¿Sabes cuánto es la ración normal? -¿Cuánto es la ración normal?

150. -¿150 g solo?

-Sí, sí, sí. 150.

¿Sabes qué voy a hacer? -¿Qué vas a hacer?

-Una receta antiinflamatoria.

-¿Con el salmón? ¿Es antiinflamatorio?

-Sí, sí, sí. No lo sabes, ¿eh?

-No, sabía que tenía Omega-3, pero antiinflamatorio no lo sabía.

-Pues mira, justamente por eso. Porque tiene Omega-3.

-Ya tengo algo para comentar a las clientas.

En realidad envejecemos, en parte, por la inflamación.

-Nos interesa bastante porque tenemos clientela mayor también.

Aunque todos estamos tocados de algo. -Pues mira, pues mira.

Está bien, porque la gente relaciona salmón con bajar el colesterol,

que también es verdad, ¿eh? También es verdad.

¿Me pones un poco de perejil, que lo veo aquí?

-Sí, sí.

-El perejil te diré que es una cosa que la ponemos como regalito

y, sin embargo, tiene muchísimas virtudes.

Vitamina A, vitamina C, y además, también es antiinflamatorio.

Tiene como tres veces más vitamina C que la naranja.

-Hoy, desde luego, estamos aprendiendo muchas cosas.

-Lo de comer tiene mucha tela, ¿sabes?

Supersalmón. Gracias, guapa. -Adiós.

-Adiós. -Hasta otra, que vaya muy bien.

-Un alimento antiinflamatorio es aquel que, por sus componentes,

sus nutrientes, disminuye todo el proceso inflamatorio.

Por ejemplo, en el caso del salmón, por su Omega-3,

este Omega-3 que es una grasa poliinsaturada,

disminuye todo el proceso de inflamación.

Se sabe muy bien que los alimentos ricos en Omega-3,

como el pescado, las nueces, el lino, la chía,

tienen este efecto, pero también hierbas aromáticas,

también alimentos como el té verde.

Hay una serie de alimentos que son antiinflamatorios,

pero quizá los más marcadamente antiinflamatorios

son los alimentos ricos en Omega-3.

Hola, Rafa. -Hola, Magda.

-Te traigo el salmón. -Qué bien.

-A ver qué me haces.

-Vamos a ver qué salmón te han puesto.

-Oye, veo cosas muy exóticas por aquí, ¿eh?

-Sí, mira.

Tú me comentaste que ibas a comprar un pescado azul.

Me diste una lista de ingredientes y he pensado

que vamos a hacer un salmón en papillote

con un alioli de azuki. -¿Alioli de azuki?

Es una judía, una legumbre similar a la judía pinta española,

pero japonesa, con ajo negro. -Fantástico, suena genial.

-El ajo negro me dijiste que tiene muchas propiedades.

-Mejor que el ajo blanco. -Perfecto.

-Le acompañaremos con una vinagreta de vinagre umeboshi,

que es un vinagre de ciruela japonesa,

concentrado de manzana y aceite de sésamo.

Jengibre y cúrcuma.

Yo creo que con eso ya... Bueno, bueno, oye.

-Vamos a intentar hacer un platazo. -Un sobresaliente.

Todo antiinflamatorio, vamos.

-Sencillo, práctico. En 10 minutos tenemos el plato preparado.

Para empezar, el azuki es un ingrediente,

que si lo queremos elaborar en casa y hervir,

tenemos que dejarlo como cualquier legumbre.

Una noche antes dejarlo en remojo con el alga kombu, como bien sabes,

tiene unas propiedades muy buenas y hace que las fibras

de la legumbre se ablanden.

Primero haremos el salmón,

que es lo que tarda 10 minutos a 180 en el horno.

Mira, Magda, el papillote lo vas a hacer tú,

para que veas que es una receta muy sencilla.

-Perfecto. Ponemos papelito. -Ponemos un poquito de aceite.

-Sí, un poco de aceite. Que no se pegue.

-Que no se pegue. Muy poquito.

Ya tenemos bastante. -Ya está, ya está.

-El salmón. -Salmón.

A ver, cómo lo ponemos para que no toquemos.

-Ya lo pongo yo. -Sí, listo.

La piel de limón. -La piel de limón.

Esto mi abuela lo ponía en los bizcochos también.

-Sí, muy buenos.

-Ahora un poquito de jengibre.

-De jengibre, va. Ya tenemos el jengibre.

-Un poquito de pimienta.

-Esto es más fácil de lo que yo imaginaba.

Ya está, ¿no?

La sal. -Es verdad.

-Pero poca, ¿eh? Que mucha sal, no vamos bien.

-Y una hojita de romero.

Porque el Romero también es saludable, ¿verdad?

-Sí, y tanto. Romero. Ya está.

Ahora el papillote, empaquétalo. Un paquete sellado.

-Un paquete sellado, va.

Yo lo hago así, a lo largo. -Eso es, perfecto.

-Como si fuera un regalo, ¿no?

-Un regalo, bien sellado y bien hermético.

El secreto está en que quede bien hermético

para que los jugos se queden dentro.

-Esto está supercerrado. -Está perfecto, ya está.

-¿Qué te parece? -Ya está, me encanta.

-El papillote son 10 minutos a 180°.

Es lo que tarda en hacer.

Mientras elaboramos el alioli de azuki.

-Eso parece más complicado. -Es muy sencillo, muy sencillo.

Mira. Un recipiente.

El ajo negro, el azuki, aquí hay 250 gramos.

-Claro, las cantidades. ¿Pones?

-250 g. -250.

Cuarto de kilo de azukis. Vale.

-El agua. No mucha, pero nos ayuda para que se diluya más.

-Que salga más jugoso, ¿no?

Se parece mucho a la judía pinta esto.

-Sí, es muy similar. Y las propiedades son muy similares.

-Las legumbres son muy sanas. -Son muy sanas, ¿verdad?

-Y no solo porque son antiinflamatorias, ¿eh?

-Tienen más propiedades, ¿no?

Sí, van bien para la diabetes, para la esclerosis,

bajan el colesterol. -¿También?

-Sí. La gente tiene manía de que no las toma

porque se cree que son muy energéticas.

-¿Y son muy grasientas? -No, tienen poca grasa.

Aparte, es una grasa que está muy bien.

Es mucho mejor un plato, mucho más nutritivo un plato de legumbre

que un plato de pasta. La gente se cree el contrario.

-El ajo negro.

-¿Cuánto ponemos de eso? -Seis dientes.

Ahora vamos a hacer un alioli. Ajo, azuki, aceite.

-Falta el aceite. -Eso es.

Si me quieres ayudar... -Sí, ¿qué hago?

-Yo le voy dando con el turbo y tú me pones el aceite,

¿te parece?

-Sí, sí. Lentamente, ¿no? Como la mayonesa.

-Eso es.

¿Ha de estar muy emulsionado o no? -¿Quieres seguir un poquito?

-Sigo yo. -¿Ves qué rápido se hace?

-Me hace ilusión.

Ya está.

Ya tenemos el alioli hecho.

A ver.

Tenemos el alioli.

-Aquí nos sale alioli para cuatro o cinco personas.

-Bueno, sí. Tranquilamente.

Luego hacemos la vinagreta.

Rallamos un poquito de jengibre, un poquito de cúrcuma,

ponemos cuatro cucharadas de vinagre por tres de concentrado de manzana

y aceite de sésamo.

Y ralladura y jengibre a gusto.

A la cúrcuma le llaman el azafrán de raíz.

-Y ahora está de gran actualidad.

Como que es antioxidante, anticancerígena y anti todo.

-¿Sí? -De verdad.

De hecho, es un colorante.

Está en la lista famosa de los colorantes, de "E".

-¿Cómo el azafrán? -Sí, sí.

Eso demuestra que todos los "E",

hay algunos que están muy bien también.

Es un componente del curry habitual. Ese color amarillo.

-Ponemos un poquito de jengibre.

El jengibre y la cúrcuma, como ahora verás, no la mido.

-Es una vinagreta antioxidante, antiinflamatoria.

-Total. -Total, ¿eh?

-Esto es con lo que naparemos el salmón.

-Mira. ¿Ya está?

-Ya tenemos una receta perfecta.

-Me gusta que aquí no le pones sal.

-No le pongo sal. -Muy bien.

Buen aspecto, ¿eh?

-10 minutos de horno, ponemos el alioli de cama,

el salmón, napamos con la vinagreta de cúrcuma y jengibre

y tenemos el plato listo para comer.

Ya lo tenemos. -Perfecto, me ha encantado.

-Si queremos decorarlo con algo verde.

Entonces la vinagreta se la dejamos que el comensal se la ponga

o yo le pongo un poquito, porque para eso la he hecho.

Y ya. Ahí tenemos.

Salmón en papillote con alioli de azuki

y vinagreta de cúrcuma y jengibre. -Genial.

-¿Qué te parece? -Repetiremos.

-¿Verdad que sí?

-La primera vez que me bañé en el agua del mar

desde que tengo esta enfermedad, noté que me dolía menos.

Me rebajaba mucho el dolor.

Como vas perdiendo movilidad,

cuando te sumerges en el agua,

tienes la sensación de que esa movilidad la recuperas,

porque para mí es el único momento

donde vuelvo a tener la sensación

que no tengo desde que sufrí el accidente

de que me encuentro bien.

(Música)

Es una enfermedad crónica.

Es una enfermedad dura, muy dura.

Pero no es una enfermedad mortal.

Entonces, mientras que estemos aquí,

somos unos privilegiados.

Yo, por lo menos, me considero una privilegiada

por estar viva.

(Música)

(Música créditos)

La ciencia de la salud - El dolor, la enfermedad invisible

49:04 06 may 2018

¿Cómo se vive con una enfermedad que muchas veces no aparece en los análisis? ¿Cómo se vive con un dolor imposible de describir? ¿Cómo se vive... con una enfermedad invisible?

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