www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5204838
No recomendado para menores de 16 años La caza. Monteperdido - Capítulo 7: La batida - ver ahora
Transcripción completa

Esta ropa pertenece a Montse, ¿me equivoco?

No les he hecho nada a las niñas. ¿Dónde estabas cuando apareció Ana?

En La Guardia hay algunas chicas.

-Un tipo raro ese Nicolás. Traía ropa para que se la pusiera.

Y me llamaba "Montse". Había noches que no quería ni follar.

(NICOLÁS TOSE) -¿Pero te has vuelto loco?

Cuando encontremos al que se llevó a las niñas, seguramente lo conozcas.

Es alguien que ha estado escondido entre vosotros todo este tiempo.

Me da miedo que la niña salga, que vengan a verla...

¿Quieres que nos vayamos de aquí? Vamos a irnos a Barcelona,

creo que es lo mejor.

No la voy a olvidar. Pues ayúdame a encontrarla.

¿Crees que no lo estoy haciendo? ¡No!

¡No puedes darle la espalda a Lucía, no puedes hacer como si no existiera!

¿Estás bien?

No volverás a estar a solas con mi hija, ¿me oyes? Aléjate de ella.

Todo esto es por mi culpa. No fue tu padre,

Nicolás no ha tenido que ver con esto.

¿Por qué Ismael vive al lado del hotel La Guardia?

Cuando empezó a trabajar la madera, le dejé que montara su taller aquí.

¿Una talla de Ana? No, yo no se la pedí.

Estaba en la tarjeta en que pone "Corzos". Atentos, ¿eh?

El refugio donde estuvieron las niñas.

Pide una orden de busca y captura contra Ismael.

(GRITA DOLORIDO)

Si no es por vosotros, a estas horas sigo en el bosque.

-Yo no quiero saber nada con la gente de este pueblo.

-Nosotros enterramos a la nieta el día que desapareció.

Cuando la moNtaña coge a alguien, no lo suelta.

Supongo que cada uno elige sus propios demonios.

Y no hay peor demonio que la soledad.

Falta un informe.

La 27/14, está en el índice. No aparece por ningún sitio.

He pedido que te suspendan de empleo y sueldo. Estás fuera del caso.

Sara, mi hermano sería incapaz de impedir encontrar a esas chicas.

Dice que vayas a ver al Negro, sabe más que nadie del hotel.

-Serna vendía a algunas como menores. No lo eran.

Otra cosa es lo que se decía de las películas, rollo porno casero.

¿Y las películas quién las traía? Un tal Ismael.

(Sirenas)

(Teléfono)

¿Sí?

"Ana, ¿estás ahí?"

"¿Me oyes? Déjame hablar, por favor."

Van a matarme.

(Sintonía de la serie)

(Sirena)

-¿Me vas a decir algo, Pujante?

Creo que tengo derecho a saber qué está pasando aquí.

-La sargento te informará de todo.

¿Y Ana?

En la habitación. Ha estado en casa, al lado de ella.

¿Y tú qué ibas a saber? Tendría que haber notado algo.

A lo mejor formaba parte de su juego. M ¿Follarse a la madre de una niña?

Es que es de locos. Todo este tiempo juntos, ¿y qué sé de Ismael?

No sé nada. Raquel...

He estado pendiente de mí, ¿y qué? Para, por favor.

Soy yo la que ha traído a este cerdo. Y si es así, ¿qué?

Ismael cogió a las niñas o ha tenido algo que ver. ¿Qué culpa tienes?

Esto no tiene que ver con nosotros,

con que no vigiláramos a nuestra hija o confiáramos en alguien equivocado.

sino porque hay un hijo de puta que se está divirtiendo con nosotros.

¿Sabes algo?

-Todavía no sabemos nada, la sargento va a interrogarlo.

Vale, voy a hacer algo de comida. Tengo que distraerme.

Raquel.

Raquel.

Raquel.

(El teléfono comunica)

Lo importante es que estemos tranquilos.

(Conversación de fondo de ambos)

(Llaman a la puerta)

(ÁLVARO) Ana, ¿estás bien?

¿Quieres que hablemos?

(LUCÍA) (RECORDANDO) "Ana, déjame hablar, por favor."

No. Estoy bien, papá.

Como quieras.

(LUCÍA) "Ana."

"Va a matarme."

(Música triste de violín)

¿Hay alguien ahí fuera?

"Ana."

"Ana."

Ana.

"¿Eres tú? ¿Qué ha pasado? ¿Qué hacemos aquí?"

(GRITAN ASUSTADAS)

(LUCÍA) ¡Corre, Ana, corre!

¡Ana!

-(INTENTA GRITAR)

Lucía, ¿qué te ha hecho? -Nada.

-¿Quién es, Lucía?

¿Por qué nos ha traído aquí?

Lucía, ¿estás sorda? ¡Que me digas algo!

-¡No lo sé!

No sé quién es ni qué nos va a hacer. ¡Déjame!

"Hola, quería ver al doctor". "Es que no me encuentro bien".

"Sí, un momento, que ahora le atiende".

-Tengo miedo.

¿Cuándo nos va a llevar a casa?

(GRITOS AHOGADOS)

-Un día te mataré.

-Ana.

¿Me oyes?

Venga, ya verás cÓmo es divertido.

Me la he inventado yo. Y es muy fácil.

Te la aprendes en un momento.

(Clic)

(Música del casete)

Quiero salir de aquí.

Quiero volver a casa, por favor.

-Ana, hay que moverse.

Tenemos que aguantar.

(Canción del casete)

(IMITA DOS DISPAROS)

(JUGANDO) ¡Que no! ¡No!

(RÍEN)

¡Déjame dormir! ¡No, por favor!

¡Déjame!

(SE LAMENTA)

¡Por favor, no!

(LLORA)

(ISMAEL) Grabo mis lances. Y no sé qué estaba haciendo allí.

A lo mejor iba detrás de una camada de jabalís.

¿Estaban las niñas dentro?

Mira...

No sé lo que estás pensando, pero sea lo que sea, estás equivocada.

¿Cómo iba a hacerle daño a la hija de Raquel?

¿Qué clase de monstruo sería?

Muy realista.

Cogí una foto de Ana de su casa.

A Raquel le iba a gustar y la tallé. Y nunca se la diste.

Ella quiso deshacerse de todas las cosas de su hija.

No soportaba entrar en casa...

y ver la habitación, sus fotos.

Era como vivir con un cadáver.

Pensé en quemarla, pero, no sé, hacer eso con Ana...

He preguntado por ti...

y me han dicho que eres un buen hombre.

Tú perteneces a la cofradía de Santa María de Laude, ¿no?

¿Sueles ir a las batidas con los vecinos?

Me gusta Monteperdido.

Pero tú no has venido aquí para ser el vecino perfecto, ¿no?

Me da igual los tratos que tuvieras con Serna.

Cuéntame las fiestas que se hacen en el hotel de La Guardia,

los vídeos que ponías. De eso hace mucho tiempo.

Ismael, sé que Serna cierra el hotel. Con prostitutas,

con coca, de Gaizka, imagino; y con los vídeos que tú traías.

¿De dónde los sacabas? Eso no tiene que ver con las niñas.

Había vídeos de menores.

¿Grabaste alguna vez a Ana y a Lucía dentro del agujero?

¿Cómo iba a hacer eso?

Enséñame esos vídeos, demuéstramelo.

Serna los tiene.

Grabaste a menores teniendo sexo.

¡Las hacía pasar por menores!

Buscaba chicas con cara de niñas y poco pecho.

Es lo que la gente quiere. ¿La gente? ¿Serna?

¿En qué mundo vives? Entra en Internet.

Entérate de lo que busca la gente:

violaciones, sexo con menores...

Yo solo montaba vídeos en los que parecía que era eso lo que pasaba,

como si estuvieran grabados por un aficionado.

Si la gente está enferma, no es mi culpa.

¿Vas a dejarme aquí encerrado?

-¡Y una mierda!

¿Te ha dicho que no eran menores? Él decía que no tenían ni 16 años.

¿Dónde están esas putas películas?

Ismael tuvo una agarrada con uno que dijo que las chicas no eran menores,

tuve que sacarlo del hotel para que no se liaran a hostias.

(Llaman a la puerta)

-Sargento, tiene una visita.

"En tierra, polvo, sombra; en humo, en nada."

"Tierra, polvo, sombra; en humo, en nada."

Se pasa horas contigo. ¿Nunca se quita el casco?

¿Quién es, Lucía? Tienes que saberlo.

¿Es del pueblo? ¿Lo conocemos?

Por favor, dime al menos su nombre.

Es Silbán.

Silbán es un gigante de los cuentos, no existe.

Sí existe. Y es él.

(Sonido metálico)

No, Quim no es como su padre. Pero cuando supo lo que Ana

le había dicho a Ximena, que Nicolás no tenía que ver con el secuestro,

pensó lo que pensaría cualquiera.

Ana sabe quién es Silbán.

Pero tiene miedo a decir su nombre por algo,

porque lo tiene cerca, no sabe qué podría hacerle a Lucía...

O porque no se atreve a contar lo que pasó durante estos 5 años.

¿Crees que Ismael tuvo algo que ver?

Eres un imbécil.

No sé por qué tuviste que cagarla.

Yo te necesito ahí dentro, escuchando los interrogatorios,

y hablando con Ismael y el Negro. Pero no,

tú escogiste esconder tus tratos con Serna.

¿Por qué no me lo contaste todo desde el principio?

¿Habría sido diferente? Sí, a lo mejor.

Andan corriendo unos vídeos porno de menores por el hotel

que Ismael grababa.

Supongo que te pondría los interrogatorios de Ana.

Cuando contó que la había violado Silbán, le dijo a Santiago una cosa:

"Era como si me estuvieran mirando".

Igual se refería a que alguien estaba grabando.

Y si tú estuvieras aquí, podrías decir que me equivoco

o que pierdo el tiempo con toda esta historia de los vídeos.

¿Te das cuenta? En realidad no me necesitas,

vas a hacerlo muy bien sola.

Sigues siendo un imbécil.

La mayoría de los puestos están vacíos.

-Ya, ¿y? ¿Qué hacemos?

Algunos están en el monte esperando a que salgamos con los perros.

-Se está haciendo tarde. Lo que sea, hay que decidirlo ya.

-¿Qué?

-Bueno, abre la verja.

Ojalá la batida sirva para descargar un poco de toda esta rabia.

Bizén, no sabía que venías a la batida.

-¿Es verdad lo que dicen? ¿El Ismael está en el cuartel?

-Sí, lo detuvieron esta mañana en la puerta de la casa de la niña.

-Lo tuve dos días en mi casa. -Están tocando a todo el pueblo,

no te extrañe que un día se presenten a por ti.

-Bueno, ¿vienes o qué?

Hace mucho que no abres la veda y hay muchos puestos libres.

-¿Has perdido el móvil?

No tenemos mucho que decirnos tú y yo.

Han detenido a Ismael esta mañana.

No sé hasta dónde va a meter las narices esa mujer.

A mí me ha suspendido de empleo y sueldo, no puedo ayudarte.

Vamos, Víctor, nos ha ido bien juntos.

Mira, Serna, aquí todos hemos estado escondiendo nuestras miserias.

Y ha tenido que venir alguien de fuera para que esto acabe.

Hay una niña 5 años secuestrada. Sabes que no tengo nada que ver.

¿Y los vídeos?

Todo lo llevaba Ismael.

Ninguna estaba obligada.

Claro.

A partir de ahora las cosas serán muy diferentes.

Y si quieres un consejo, búscate un buen abogado.

(Caja de música)

(LUCÍA) Tienes que ver lo que nos ha regalado.

Nos va a traer todas las películas que queramos.

Y los programas de la tele también.

Tengo aquí las películas. Los libros también se los he pedido yo,

¿te gustan?

¿Qué he hecho mal? Deja de darle vueltas.

Venga, ¿qué quieres ver?

Lucía, pero es que se pasa noches aquí enteras contigo. ¿Por qué?

¿Por qué tiene que echarme?

Por favor, dile que yo también quiero venir algún día.

Yo también quiero hablar con vosotros.

No soporto estar ahí arriba sola, hace frío.

Ana, vale ya.

Tendrías que estar feliz. ¿No ves todo lo que te he conseguido?

¿Querías libros? Aquí los tienes. ¡Pero todo esto es tuyo, Lucía!

¡Nada de esto es mío y tú eres la reina del agujero! ¿Y yo qué?

¿Es que yo no existo? ¿Por qué has tenido que ser tú?

Porque me quiere.

(LLORA)

(Música triste)

La cogí de la caja.

Pensé que no te gustaba.

Yo no dije eso,

dije que me recordaba al agujero.

¿Por qué? ¿Por Ismael?

Fue él quien os cogió.

Ana, está en el cuartel.

No puede hacerte daño, no tengas miedo.

"Corre a darle agua, cierva blanca y parda".

Es un poema que aprendí.

Es lo único que hacía que me olvidase de todo.

Me imaginaba que era una cierva o una corza,

y que corría por el bosque hasta que ya no aguantaba más.

Ahora puedes ser esa cierva.

Es una tontería.

¿Qué más da? ¿Existe alguna ley que prohíba hacer tonterías?

¿No querías correr? Pues venga, tienes el bosque para ti sola.

No te vayas a quemar, cocoliso. Lo de "cocoliso"

te ha quedado muy anticuado. Eh, ¿adónde vas? ¿Adónde vas?

¡Eh, ven! ¡Cocoliso! ¡Eh!

(Canción folk en patués)

(AMBOS RÍEN)

(GRITA CONTENTO)

(RÍE)

Ahora no las ves, pero siguen ahí:

Vega, Altair,

el Triángulo de verano.

Esta noche hay luna llena.

¿Sabes cómo llamaban los indios americanos a esta luna?

"La luna del ciervo".

(LUCÍA) ¿Estás celosa?

-Porque es cuando desarrollan las astas.

-Ana, para.

"¿Qué quieres que haga?" "¿Por qué no te mueres?"

¿Qué quieres que te diga entonces? La verdad, que usabais a menores.

No soy imbécil. Sé que es un delito, ¿para qué iba a jugármela?

Les decía a todos que no eran adultas.

¿Y por qué montabas un escándalo si decían que los vídeos eran falsos?

El Negro contó que tuviste una pelea con un cliente por eso.

Ese tío era un cerdo. Decía que las películas eran un montaje.

Y no es eso lo que le cobraba a Serna.

No sé cómo lo dejaron pasar, seguramente se colaría.

Mira, ojalá pudiera ayudar,

pero lo que pasa en el hotel no tiene nada que ver con las niñas.

Es una casa de putas de lujo, nada más.

¿Era normal que la gente se colara en esas fiestas?

No sé, creo que había ido allí por trabajo,

para recoger a un taxi que se había salido de la carretera por la nieve.

¿Ese hombre qué te dijo?

¿Cómo sabía que tus películas eran un montaje?

Dijo que había visto porno con menores de verdad,

con niñas de trece o catorce años,

que eso era lo que le gustaba. Creo que iba borracho.

Se puso a contar que se le ponía dura

solo con ver el papel de la pared de la habitación,

se ve que la película estaba rodada en la habitación de esa niña.

¿Qué más dijo? No sé, no me acuerdo.

¡Pues haz un esfuerzo, joder! ¿Qué más dijo?

¿Dijo algo de esa niña? ¿Dijo algo de la habitación?

Dijo...

No sé, algo del papel, del papel de la pared,

que era azul.

¿Papel de pared azul con cervatillos dibujados? ¿Dijo eso?

Es posible.

¿Era él?

¿Estás seguro?

Necesito que lo digas en voz alta. ¿Era él con quien estuviste?

Sí, es él.

(Se abre y cierra puerta)

Sara.

Tengo que hablar con Ana. ¿Está en casa?

Sí, está arriba. Ha subido a cambiarse.

Mi sargento, por aquí.

¿Tiene algo que ver con Ismael?

Ana, soy Sara. Necesito hablar contigo.

¿Ana?

(Llama a la puerta)

Ana.

¿Vais a decirnos qué está pasando? Ana, ¿me oyes? Abre la puerta.

¡Ana!

Abre la puerta, Burgos. Abre la puerta.

¡Mierda! Hay algo que está... Una silla.

Pero si estaba aquí.

Avisa a los guardias, hay que encontrarla.

Ahora mismo.

Sara, ¿dónde está mi hija?

El balcón no ha sido forzado. ¿Cuánto tiempo hace que llegasteis?

Media hora, 40 minutos como mucho. Dijo que iba a cambiarse.

¿Notasteis algo raro?

¡Estaba mal desde que hablaste con ella!

Álvaro, así no vamos a arreglar nada. Lo ha hecho otras veces.

Va a volver, ¿verdad, Sara?

Claro que va a volver.

¿Qué ha pasado? -Déjanos trabajar, Quim.

Mi sargento, todos están de camino. ¿Qué hacemos?

Tú conoces la zona mejor.

Haz cuadrantes y que rastreen los alrededores de la casa.

"Tranquila."

No grites.

"Voy a sacarte de aquí."

"Dos años en Martutene por posesión de pornografía infantil."

(SANTIAGO) "¿Has registrado ya la casa?"

¿Algo que le ha llamado la atención?

¿Y tú? Ana saltó por el balcón, igual la viste.

No sé, podría estar en cualquier sitio.

-No sé si estamos exagerando. Ya escapó una vez y no estaba lejos.

Esta vez es distinto.

Mi sargento, una cosilla. Que igual es una tontería, pero...

esta mañana, cuando cogimos a Ismael, al volver a la casa,

el teléfono estaba descolgado.

Me llamó la atención, porque la familia nunca lo usa.

Siempre llaman por el móvil.

Pide un registro de llamadas.

(JADEA)

(RECORDANDO) "El otro día me lo dijiste y es verdad,"

yo no soy una buena persona.

Mi sargento.

"¿Vas a encontrar a Lucía?"

Es que yo no entiendo por qué no me mató.

(EN VOZ BAJA) Ahora no, ahora no. No dejes que se te vaya la cabeza.

""Herida vais del serafín, Teresa."

"Corred al agua,"

"cierva blanca y parda,"

"que la fuente de vida que os aguarda"

"también es fuego"

"y de abrasar no cesa"."

(Chicos cantando en la tablet)

(Aplausos y ovación en la tablet)

¿Por qué no me mató?

Lucía, por favor, dile que me mate.

A ti te hace caso. Dile que me saque de aquí y me pegue un tiro.

¿Y vas a dejarme sola?

Sonríe un poco, estamos juntas.

¿Quieres ver la tele conmigo?

Ha traído un catálogo de ropa.

Si quieres, dime lo que te gusta y yo le pido que te lo traiga.

Dile que me mate.

"Dile que me mate."

Joder, Víctor, tenías el tiro franco y se te ha escapado el jabalí, coño.

Supongo que no es mi día.

Román hace lo que puede, pero... no sabe batear como Marcial.

La mayoría de los jabalís están saliendo por otro camino.

Burgos, dime.

Bueno, paciencia. No llevaba ni una hora.

Ya verás cómo vienen. Siempre vienen.

-¿Dónde se ha puesto Bizén?

Dijo que prefería quedarse más arriba.

Vale, bajo ahora mismo.

Sí, ya voy, ya voy.

Ana Montrell, se ha escapado de casa.

Te acompañamos.

No, llama a mi hermano, que traiga los perros.

Necesitan ayuda para rastrear.

¿Qué ha pasado, Raquel?

No lo sé.

¿Qué pasa?

-El día de la tormenta Ana estaba en la pinada,

en la parte de la urbanización, detrás de casa de Marga.

-Vale.

Burgos, cógete a dos hombres.

Vamos a ocuparnos de esa zona. -Vamos. ¡Gutiérrez, Montero, conmigo!

-¿Has hablado con ella después de lo que te he dicho?

-Se lo he contado a Víctor. No sé si se habrá ido por eso.

-Si puede ayudar a encontrar a tu hermana, debería estar aquí...

en lugar de andar escondiéndose.

-No quiero perderla, Ximena.

-Ya. Ya lo sé. (SUSPIRA RESIGNADA)

Y no creas que ha dejado de joderme.

-(JADEOS)

¿Se lo has pedido tú?

No ha querido hablar conmigo.

(Música tranquila con campanilla)

(LLORANDO) ¿Dónde están?

El registro de llamadas de la casa de Raquel. No tiene sentido.

Hola. No me digas que no puedo estar aquí. Quiero ayudar.

(GRITANDO) ¡Ana!

¡Ana!

-¡Ana!

Simón era uno de ellos. ¿Por qué has vuelto a él?

Ismael tuvo una discusión con un tío en el hotel hace dos años.

Por lo visto, le dijo que había visto una película porno de una niña.

Estaba grabada en su habitación.

Y el papel de pared era azul con cervatillos.

Joder, Simón era el carcelero.

"¿No te acuerdas de lo que nos decía Ana?"

"En los interrogatorios habló de que había veces que la trataba mejor."

"Era él."

Igual se obsesionó con ella, igual no podía soportar la idea

de verla dentro de ese agujero y decidió sacarla.

Pero entonces tuvo el accidente.

¡Ana!

¿Sería tan estúpido

como para hablar de una violación a una menor que él cometió?

No, él tenía prohibido el contacto con las niñas.

Ese vídeo pudo verlo, pero no era él quien estaba con Ana.

¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

Ana solamente quería confiar en alguien para contárselo todo.

¿Has visto algo?

Habrá sido una marmota.

Y yo le fallé.

¿Qué es esto?

Es el registro de llamadas de la casa de Ana.

Recibió una de 30 segundos. ¿Sabes a quién pertenecía ese número?

A Simón.

Cuando registré su casa, encontré en un cajón un cargador, pero...

no caí en buscar su teléfono.

O sea, que el otro tiene el teléfono de Simón.

¡Ana!

¡Ana!

(Chirrido)

Es mejor que te vayas a buscar a Ana.

¿Y por qué no vienes conmigo? ¿Qué vas a sacar aquí?

Hablaré otra vez con Ismael y con el Negro.

Igual se les ha olvidado contar algún detalle.

"No entiendo cómo puedes entenderte en el caos de esta mesa. Ordénala."

Necesito que me traigas todo lo que tengamos de Transportes Castán.

Buscamos una conexión entre ese negocio y Simón.

Santiago no fue de madrugada a por nada, algo tuvo que encontrar.

Creo que tiene que ver con Simón Herrera.

Rafael ha llevado el negocio. Los papeles son un desastre,

no van a ganar para multas en una inspección.

Ni siquiera están al día con los trabajadores.

El guardia jurado dejó de trabajar hace dos años y sigue dado de alta.

Zacarías Bastida Rojo. ¿Qué más tenemos de él?

Pasó un año en Martutene por estafa,

pero desde 2006 está limpio.

O eso o se las ha apañado para que no lo pillen.

Simón y Zacarías estuvieron en la misma prisión,

en Martutene.

Joder, eso es lo que descubrió Santiago.

Por eso fue esa noche al negocio de Joaquín, quería hablar con Zacarías.

Lo tenemos localizado, trabaja en Barbastro.

Tráemelo, tenemos que hablar con él. A sus órdenes, mi sargento.

(Se abre trampilla)

-¡No!

¡Por favor!

¡No! ¡Por favor, no! ¿Adónde vamos?

¡Suéltame, por favor!

¡No, por favor, no quiero irme! ¡Por favor!

¡No, por favor!

(LEJANA) ¡Suéltame, por favor! ¡Suéltame!

¿Adónde vamos? (SOLLOZA) ¡No quiero ir!

(Se abre trampilla)

¿Qué quieres?

Desnúdate.

(Cremallera)

¡Pujante, he encontrado algo!

-Álvaro, ¿te suena? ¿Es de Ana?

-Se la dejé esta mañana.

Ella no sabe orientarse en este bosque.

-El "forau".

Creo que sé dónde puede estar.

El otro día la llevé al "forau". No está lejos. Debe de estar yendo allí.

(Se abre trampilla)

-¿Qué ha pasado?

Ha sido maravilloso.

(Se abre trampilla)

¡No, no, no, no!

(LLORA)

Es por aquí.

-Burgos, ¿coges tú el otro sendero?

-Venga, va.

-¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

"¡Ana!" "-¡Ana!"

-¡Ana!

-¡Ana!

-Voy a casa de Raquel.

¿No deberías quedarte aquí tranquila?

-Estoy bien, de verdad.

Y no quiero que esté sola. Álvaro también ha salido.

¿Has visto a Quim? -Está con el grupo de Pujante.

-No lo dejes solo, por favor. Ana es importante para él.

Si le pasa cualquier cosa a la niña...

-La vamos a encontrar.

Y a lo mejor así sabremos lo que ha pasado con Lucía.

¿Estás preparada para cualquier cosa?

¿Incluso para lo peor?

(SUSURRANDO) -Ya.

Van a reunirse todos en la gasolinera.

¿Dónde está la sargento?

"Como si hubiera atracado un banco, debe de ser hasta ilegal."

-¿Se sabe algo de Ana?

Creyeron que había ido al "forau", pero no está allí. ¿Es Zacarías?

¿Qué está haciendo aquí? ¿Detenido? Víctor, me pones en un compromiso.

"He marcado en amarillo todas las veces que aparece tu nombre."

"No sé qué tiene nadie que decir de mí."

"Pues parece que Gaizka Elordi sí que tiene que decir algo."

"Una declaración hecha ante el juez." "¿Vamos a volver a lo de Gaizka?"

Es que Gaizka ha empezado a recordar cosas al ver

los años que se iba a pasar en la cárcel.

¿Vale la declaración de un "camello"?

A mí, si me lo puede demostrar, me vale la palabra de cualquiera.

Y resulta que Gaizka me ha dicho que tiene un acuerdo contigo.

Me ha dicho que tú le ayudas a sacar y meter mercancía del pueblo.

Antes desde la empresa de Joaquín y ahora desde el polígono.

Pues se lo está inventando.

Yo creo que tiene miedo de ir a la cárcel.

¿A ti te daría lo mismo volver a Martutene?

Estuve muy poco tiempo, cinco meses.

Pero eres un hombre muy simpático,

seguro que no te quedabas por las esquinas hablando solo.

¿Cómo se llamaba tu compañero de celda? A ver. Simón Herrera.

¿Has seguido viéndolo? No sé qué habrá sido de él.

Pues tengo una mala noticia, está muerto.

¿Seguro que no lo has visto después de salir de la cárcel?

¿Qué te pasa, Zacarías? ¿Tienes calor? Estás sudando.

No, no he vuelto a ver a ese tío.

Simón era un hombre muy ordenado.

De hecho, se guardaba siempre

todas las copias de los partes del seguro.

Y esta... es de hace tres años.

Al parecer se te rompió el catalizador, ¿ves?

Sí, de acuerdo.

Me quedé en la carretera del congosto y vino a remolcarme. ¿Y qué?

¿Cómo me lo voy a creer si dices que no lo has visto más?

Pues lo siento mucho, porque es verdad.

Te voy a contar un secreto.

Nosotros pensábamos que Simón era un santo,

que él era quien había rescatado a Ana Montrell.

Pero resulta que no es así.

Resulta que era uno de los hombres que había secuestrado a las niñas.

No había hecho muchos amigos por el valle,

pero yo creo que tú eras uno con los que tenía trato.

¿Y ahora por eso me queréis meter en esa mierda?

Yo no tengo nada que ver con las niñas.

Lo viste más veces.

Vamos, Zacarías, que tú no eres tonto.

Seguro que te olías algo.

Pilar, la mujer de Simón,

decía que a su marido le gustaba andar contigo por ahí.

(RÍE NERVIOSO)

Te lo estás inventando todo.

Te da igual lo que le pase a Ana. Te da igual lo que le pase a ella

y a Lucía. Tú trabajaste para su padre.

Que cada palo aguante su vela.

¿O va a venir Joaquín a sacarme de este lío? Porque estoy en un lío,

según lo que ha dicho Gaizka. ¿O eso también era un farol?

¿Qué es lo que estás escondiendo? (RÍE)

¿Qué sabes de las niñas? ¿Qué sabes de Simón?

¿Sabes la única verdad que has dicho? Que no soy tonto.

Estás en una madriguera metiendo un palo a ver si sale algo.

Pero no tienes nada contra mí, así que te lo voy a dejar muy claro:

o estoy detenido o me quiero ir a mi casa.

¿Y si te digo que no vas a volver a pisar una prisión?

¿Qué me dices a eso?

Que estás desesperada.

(Golpe)

No tenemos noticias de Ana, ¿verdad?

Ese cerdo sabe algo. Pero no le he sacado nada.

Merino, que se vaya a su casa.

Y tú no puedes estar aquí, estás suspendido.

No soy el único que se está saltando las normas.

Mira, por favor, Víctor. Ahora no, ¿vale?

No tengo fuerzas para enfrentarme a ti también.

Hay que encontrar a Ana antes de que se haga de noche.

Vamos a volver al principio.

Aquí encontramos la gorra. Ha tenido que seguir montaña arriba.

-Se ha desorientado, mi hija puede haber ido en cualquier dirección.

-Bueno, el otro grupo está batiendo la ladera desde el este

y no la han encontrado. Así que, si no ha vuelto al pueblo,

tiene que estar allí arriba.

-El lago Tempestades, Quim me la llevó allí el otro día.

(Puertas de coche)

¿Todavía no hay nada? Vamos a ir al lago,

a lo mejor fue allí.

¿Y ese qué hace aquí? -Necesitamos a todo el mundo.

¿Dónde está Quim?

-He hablado con Román.

Ellos irán al lago, están más cerca.

Tu padre está con ellos. -¿Mi padre?

Sí, es tu padre. Se unió a la batida a última hora,

él conoce el monte mejor que nadie. Todo suma, Joaquín.

(Ruido con la porra)

Zacarías.

¿No irás a tocarme los huevos tú también? Me han soltado.

No, tranquilo, tío. Si yo estoy apartado del cuerpo.

La zorra esa también la ha tomado contigo, ¿eh?

A ver cuándo se va del pueblo, vaya grano en el culo.

Y mira que está buena... (RÍE)

Está muy buena.

Y no, no es fácil tratar con ella, la verdad.

Conmigo se ha estrellado. ¿Quieres una cerveza? Tengo en la nevera.

Después. Después, porque, ¿sabes una cosa?

Yo creo que,

a pesar de todo, la sargento tiene razón.

¿Cómo?

Que no le has dicho toda la verdad, pero a mí sí me la vas a contar.

¿A que sí, Zacarías?

"En tierra, en polvo, sombra;

en humo, en nada".

"En tierra, en polvo,

sombra; en humo, en nada".

Me das asco.

"Corred al agua,

cierva blanca y parda.

Que la fuente de vida que os aguarda...

también es fuego".

"Y de abrasar no cesa". (LUCÍA) Cállate.

No paras de repetir lo mismo, me va a explotar la cabeza.

Pues dile que venga y me quite los libros.

O mejor, que me arranque la lengua.

Hace todo lo que tú quieres, ¿no?

¿Por qué no le dices que venga a follarme otra vez? ¿Eso no te gusta?

Ana, para. ¿Estás celosa?

He dicho que pares. No, mírame.

Yo no debería estar en este agujero, estoy aquí por ti.

¿Qué quieres que haga? No te hagas la idiota.

¿Por qué no me pegó un tiro? Para que tú no estuvieras sola,

para que te entretengas conmigo como si fuera tu juguete.

Ana, para, por favor.

Eres una puta, eso es lo que eres.

¿Qué le has dicho?

¿Le has dicho que no me saque de aquí nunca? ¿Se lo has dicho?

Lo que te pasa es que no quieres estar sola.

Por favor, para. Eres una puta princesa mimada.

Eres la reina de este agujero y yo solo soy tu juguete.

Yo no quiero que te haga daño. Eso no es verdad.

Lo que pasa es que tú eres muy feliz aquí. Lo tienes todo, eres la reina.

No me sacará hasta que te mueras. ¿Qué quieres que haga?

¿Por qué no te mueres?

Si no tiene a su princesa, ¿para qué me quiere a mí?

Venga, hazlo.

Eres una mentirosa, estás enamorada de él.

Lucía y Silbán.

Tú no quieres que esto acabe nunca.

"En tierra, en polvo,

en sombra;

en humo, en nada".

En tierra, en polvo,

en sombra...

(Goteo)

(Música triste de piano)

(JADEA)

(QUIM) "Ana."

Ana.

Todos te estamos buscando.

¡Déjame!

No me iré sin ti, tus padres te están esperando.

No voy a salir de aquí.

¿Pero qué coño estás haciendo?

No sé por qué cojones te has ido. Los guardias van a protegerte.

¡Que ya estoy muerta, Quim! ¿Es que no os dais cuenta?

¡Yo estoy con el agujero todavía! ¡No soy Ana, porque estoy muerta!

Ana, tienes que tranquilizarte. ¿Sabes cómo llamaba a tu hermana?

"La puta princesa".

¿Sabes lo que le decía? Que se matara.

Una vez, otra vez, otra vez... Quería verla muerta.

Lucía me metió en ese agujero, fue ella.

¡Y yo te juro que la odiaba con todas mis fuerzas!

Ya no te parezco tan especial, ¿no?

No, no eres tan especial.

Vete, Quim.

Yo también he deseado con todas mis fuerzas que mi padre muriera.

Si hubiera tenido valor, le habría metido un tiro en la frente.

Le echaba la culpa de todo,

de la mierda de vida que teníamos,

de que mi madre fuera incapaz de dar un paso sin sus putas pastillas...

Hasta de que Lucía no estuviera.

¿Crees que no le quiero? Le adoro.

Pero estos cinco años ninguno hemos podido ser nosotros.

Ni yo he sido Quim ni tú has sido Ana.

Y la culpa no es de mi padre, ni de Lucía.

La culpa es de ese puto loco que un día os cogió,

él... nos destrozó la vida.

Quiero a Lucía.

La quiero mucho, pero le he hecho mucho daño.

Tengo miedo.

(LLORA)

Yo también.

Dime quién os ha hecho esto.

Llévame con Sara.

(Ladridos)

¡Ana!

-¿Queda mucho para el lago? -Poco, ahora el terreno se abre.

¿Para qué me haces venir aquí si creen que Ana pudo ir al lago?

Seguro que Pujante puede encargarse, esto es más urgente.

¡Joder! ¿Qué has hecho?

Tú misma lo dijiste, nos estamos quedando sin tiempo.

¿Me estás haciendo responsable?

¿En qué momento te he pedido que le des una paliza a Zacarías?

Debería detenerte ahora.

Muy bien, pero después. Este cabrón me ha dicho

que Simón quería llevarlo a una casucha del congosto.

¿Y adivina para qué?

Para enseñarle un vídeo con una niña.

Habrá tiempo para dar parte de lo que quieras, pero tenemos que ir allí.

Y rápido.

¿Sabes dónde está esa finca?

Sube.

¿Estás seguro de que es aquí?

¡Zacarías!

(ASIENTE)

Son unas tierras del padre de Joaquín que llevan años muriéndose de asco.

Yo me quiero ir.

Te irás cuando sepa que no me engañas, hijo de puta.

¡Lucía!

¡Lucía!

Aparta.

Lucía.

¡Joder!

Estaba seguro de que la encontraríamos aquí.

No se la llevó hace mucho.

(Ladridos)

Mirad las huellas.

Está volviendo.

Vació aquel agujero antes de quemarlo,

por eso no encontramos prácticamente nada.

Pero aquí tiene que haber huellas seguro.

(Música de suspense)

Se ha quitado el casco.

Le está viendo la cara.

¿Qué pasa?

La batería. El cable.

(Móvil)

Dime, Pujante.

"Hemos encontrado a Ana." Han encontrado a Ana.

"Sí, estaba con Quim, en el lago de Tempestades."

Llegarán en un momento. "Recibido."

"Vamos para allá, la sargento tiene que hablar con ella."

Dice que está bien. Están de camino.

¿Estás seguro? Sí.

-Quim conoce bien la senda, le enseñé siguiendo trochas de jabalíes.

-¿Te ha dicho algo más?

-Que avisemos a Sara, quiere hablar con ella nada más llegar.

"Corred al agua, cierva blanca y parda,

y que la fuente en la vida que os aguarda

también es fuego y de abrasar no cesa."

Dilo otra vez.

Va a ser el primer poema que me aprenda en mi vida.

"Herida vais del serafín, Teresa.

Corred al agua, cierva blanca y parda..."

Nos ha engañado desde el primer día.

Le vio la cara. Joder, ¿por qué no lo dijo?

Cállate, por favor, y písale. ¿No puedes ir más rápido?

"Ven".

¿Qué has dicho?

En el vídeo, cuando le hacía el gesto,

le decía "ven"... y un nombre.

¿"Silbán"?

No, no era ese.

¿Qué pasa?

Hay alguien ahí arriba.

¿Hola?

¡Ana! (ÁLVARO) ¡Ana!

¡Ana!

-¡Ana, estamos aquí!

¡Ana!

¡Ana!

-¿A qué esperas? Están deseando abrazarte.

¡Ana!

(Pasos acercándose)

Abuelo.

¿Qué haces aquí?

-Estábamos buscando a la niña.

-La hemos encontrado, está bien.

-¡Ana!

-¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

(ÁLVARO) ¡Ana, estamos aquí!

(Música dramática)

¡Ana!

(ÁLVARO) ¡Ana!

¡Ana!

¡Ana!

(Disparo)

(GRITA ATERRORIZADA)

¡Ana!

(LLORA)

(GRITAN)

(QUIM) ¡Ana! -¡Quieto! ¡Quieto!

-¡Ana! -¡Quieto!

(GRITA)

¡Quieto, joder!

(QUIM) ¡Ana!

Burgos, ¿qué ha pasado? ¡Burgos!

(QUIM) ¡Quería hablar! ¡Quería hablar contigo! (LLORA)

¿Quién ha sido?

Ana, dime quién ha sido.

Está muerta,

mi niña está muerta.

(LLORANDO) Déjanos, vete.

¡Déjanos, vete!

Ven.

Ven.

Ven, Rafael.

"Ven, Rafael".

Ponle las esposas. ¡Ponle las esposas!

¡No te muevas!

¿Rafael?

Me lo ha dicho ella.

Te prometo que voy a encontrar a Lucía.

(LUCÍA) # Ay, sueño,

# ven y ven

# a la orilla

# de la almohada.

# Cubre sus ojos

# de miel

# y cuida a mi niño

# hasta mañana. #

(Cristales rotos)

¿Dónde está Lucía?

¿Quién te avisó de que estábamos aquí?

Una llamada. Y al otro lado del teléfono una voz

diciendo que han encontrado el cuerpo de Lucía.

-¡Vete! ¡Y no vuelvas al cuartel!

-¿De qué tienes miedo?

Ninguno queríamos que esto acabara así.

¡Tú no te acerques a mí!

¡Voy a matarte! -¡Por culpa de Ana!

(Disparo)

-Ahora no te mueras, Sara Campos.

-(SOLLOZA) ¡Sácame de aquí!

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 7: La batida

La caza. Monteperdido - Capítulo 7: La batida

13 may 2019

Un descubrimiento en la investigación hará que Sara dude de Ana: ¿ha estado ocultando algo la niña desde el principio? Una pregunta sin respuesta, ya que Ana ha desaparecido.
Mientras se organizan las tareas de búsqueda para dar con ella, con los padres con el alma en vilo, temiendo perder a la hija que habían recuperado, la sargento Campos logra entender qué sucedió en esos años de secuestro, la terrible verdad. Sin embargo, es posible que, cuando lo consiga, ya sea demasiado tarde.

ver más sobre "La caza. Monteperdido - Capítulo 7: La batida" ver menos sobre "La caza. Monteperdido - Capítulo 7: La batida"
Clips

Los últimos 54 programas de La caza. Monteperdido

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. xavier

    De lo mejor en tv1 que he visto. Felicidades

    pasado martes
  2. Griselda

    Me tiene atrapada, muy buena, vamos Sara!!!!!

    17 may 2019
  3. Dora

    Hola la serie sigue, como la puedo ver, soy de Argentina, estoy fascinada con la historia, por favor,si alguien me dice como la sigo, gracias¿¿¿¿

    16 may 2019
  4. lara

    Yo lo he visto sin problemas. Anna, el altavoz está al lado del play, esquina inferior izquierda, a ver si lo tienes en silencio.

    16 may 2019
  5. Cristina

    Yo lo he visto perfectamente en dos veces y sin problemas

    15 may 2019
  6. Covachi

    Yo no puedo ver el último y el penúltimo capitulo, le doy al play pero no comienzan. Si puedo ver otros videos de rtve a la carta. Gracias. Saludos

    14 may 2019
  7. Anna

    No me deja eschar el capitulo, este ni ningun otro, me podeis ayudar ya que no tiene altavoz ni nada en la pantalla. Gracias

    14 may 2019